16 Entrevista
C RÓ N I CA, M I É R CO L E S 6 A B R I L 2 02 2
Especial
Carmen Artigas
Se puede evitar la desaparición de la producción artesanal del pigmento azul añil Este proyecto, en Oaxaca, implica también el rescate de un río, un ecosistema y una comunidad de productores que transmite por generaciones el conocimiento para obtener el tinte que ahora produce la industria por medio de síntesis química, añade Diseñadora Antimio Cruz antimioadrian@gmail.com
Pionera en promover en México el concepto de moda ética, desde 1999, la diseñadora Carmen Artigas trabaja con pobladores de Santiago Niltepec, Oaxaca, para evitar que desaparezca la producción artesanal del pigmento azul añil, extraído de la planta jiquilite (Indigosfera).
Anteriormente, Artigas fue muy vinculada con la moda ética por lanzar en la tienda de diseño del Museo de Arte Moderno de Nueva York (MoMA) la línea Viva la vida, con productos y tejidos elaborados en las prisiones de México, como parte del proyecto llamado El Cereso. Ahora, en conversación para los lectores de Crónica, la diseñadora mexicana explica que este proyecto va más allá de una extravagancia pues implica el rescate de un río, un ecosistema y una comunidad de productores que ha transmitido por generaciones el conocimiento para obtener un tinte que ahora produce la industria por
El vestido y los textiles también son parte de una conversación de las comunidades con la naturaleza
medio de síntesis química. Tras obtener donaciones privadas para renovar la infraestructura de los artesanos, ahora busca que el gobierno mexicano reconozca la obtención de azul añil como patrimonio cultural intangible. «Esta también es una oportunidad para que la industria de la moda demuestre su compromiso con las conductas correctas pues hasta ahora nada en la moda ha sido ético, por la explotación de personas, recursos naturales y generación de desechos», apunta la exprofesora de The Fashion Institute of Technology, en Nueva York. Localizada en la región el Itsmo de Tehuantepec, en Oaxaca, la comunidad de Santiago Niltepec ha experimentado una grave caída de 80 por ciento en su producción y venta de añil desde 2017. Las causas son múltiples pues por una parte la planta jiquilite se ha producido menos por sequías o lluvias extremas, posiblemente asociadas al cambio climático; pero por otra parte hay presión de los compradores