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Hoja parroquial Arquidiócesis de Guadalajara, A.R.

N.º 44 • Domingo XXXI Ordinario, Ciclo A • 30 de Octubre de 2011

Fundada el 4 de junio de 1930. Registro postal: IM14-0019, impresos depositados por sus editores o agentes. INDA-04-2007-103013575500-106

La religión de habladas

y la del corazón

“D

icen una cosa y hacen otra” es un juicio breve pero fulminante acerca de la religiosidad de los fariseos; y, por cierto, lo dice quien conoce a profundidad las intenciones del corazón, y quien no juzga las apariencias. Nosotros ahí nos equivocamos con frecuencia. Es muy fácil juzgar sólo la superficie de las cosas. Pero es Jesús el que conoce los secretos del corazón y pone a revisión nuestra religiosidad. Condena la fe que se quiere sostener en las apariencias: un mal de antiguo que Jesús vio en el mundo de los responsables de la religiosidad de su tiempo -los fariseos-, y que, sin embargo, sigue presente en todos los ámbitos de la historia, en todas las capas socio-religiosas. Jesús recorre algunos ejemplos que se estilaban en las prácticas de aquellos años. En el presente han cambiado las costumbres religiosas, pero suele suceder que seguimos teniendo una religión más de apariencia que de consistencia, más de habladas que de corazón. Los fariseos fueron una casta muy singular en el tema de la religión, pero su comportamiento ha pasado a ser como un molde que se repite sin cesar en las diferentes etapas de la historia por parte de los grupos sociales y religiosos con aquella acción: afirmar algo pero no realizarlo.

Un mal antiguo y nuevo Desde la historia antigua de Israel, constatamos ejemplos dolorosos pero reales: al regreso a la tierra de sus padres, después de tiempos difíciles, se creyó que la religión iba a cambiar; que habiendo experimentado en la dureza del

destierro, el pueblo iba a recomponerse; que la añoranza de los años, cuando fueron fieles a Dios, iban a ser aprovechados para cambiar de conducta. Su religión se había descompuesto, y en el exilio tuvieron tiempo de recapacitar; pero apenas regresaron y volvieron a las andadas. El profeta Malaquías es muy directo en sus denuncias: utiliza un lenguaje duro para evidenciar las arbitrariedades de la casta sacerdotal, de los dirigentes que se aprovechan de la ignorancia de la gente humilde para cometer toda clase de atropellos. Lo peor de todo es que los que se presentan como ejemplos y defensores de la Ley, no tengan ni el más mínimo sentido de justicia ni temor de Dios. Páginas antiguas sí parecen cosa de otros tiempos, pero en las que vemos retratadas, en su crudeza, la realidad presente de nuestras sociedades cristianas, de nuestros dirigentes, de nuestros ideólogos, de la persona más simple que pretende aprovecharse de cualquier circunstancia para beneficio personal.

Predicando con el ejemplo Hay un modelo de alguien que pudo aprovecharse de su puesto para muchas cosas, pero aun así, como fiel representante y servidor de Jesús, hubiera querido, como dice, “no solamente entregarles el Evangelio sino la propia vida” a sus hermanos. San Pablo presume haber tenido esfuerzos y fatigas, día y noche, para predicar el Evangelio sin ser carga para nadie. Y le da gracias a Dios por ese hermoso recuerdo de cuando ellos aceptaron la Palabra de Dios. 1


ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 37, 22-23

Señor, no me abandones, no te me alejes, Dios mío. Ven de prisa a socorrerme, Señor, mi salvador.

SALMO RESPONSORIAL del Salmo 130, 1. 2. 3 R. Señor, consérvame en tu paz.

Señor, mi corazón no es ambicioso ni mis ojos soberbios; grandezas que superen mis alcances no pretendo. R. Señor, consérvame en tu paz.

Estoy, Señor, por lo contrario, tranquilo y en silencio, como niño recién amamantado en los brazos maternos. R. Señor, consérvame en tu paz.

Que igual en el Señor esperen los hijos de Israel, ahora y siempre. R. Señor, consérvame en tu paz.

ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Cfr. Mt 23, 9. 10 R. Aleluya, aleluya.

Su Maestro es uno solo, Cristo, y su Padre es uno solo, el del Cielo -dice el Señor-. R. Aleluya.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Sal 15, 11

Me has enseñado el sendero de la vida, me saciarás de gozo en tu presencia.

2

Lectura del libro del profeta Malaquías 1, 14-2, 2. 8-10 “Yo soy el rey soberano, dice el Señor de los ejércitos; mi nombre es temible entre las naciones. Ahora les voy a dar a ustedes, sacerdotes, estas advertencias: Si no me escuchan y si no se proponen de corazón dar gloria a mi nombre, yo mandaré contra ustedes la maldición”. Esto dice el Señor de los ejércitos: “Ustedes se han apartado del camino, han hecho tropezar a muchos en la ley; han anulado la alianza que hice con la tribu sacerdotal de Leví. Por eso yo los hago despreciables y viles ante todo el pueblo, pues no han seguido mi camino y han aplicado la ley con parcialidad”. ¿Acaso no tenemos todos un mismo Padre? ¿No nos ha creado un mismo Dios? ¿Por qué, pues, nos traicionamos entre hermanos, profanando así la alianza de nuestros padres? Palabra de Dios. Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los tesalonicenses 2, 7-9. 13 Hermanos: Cuando estuvimos entre ustedes, los tratamos con la misma ternura con la que una madre estrecha en su regazo a sus pequeños. Tan grande es nuestro afecto por ustedes, que hubiéramos querido entregarles no solamente el Evangelio de Dios, sino también nuestra propia vida, porque han llegado a sernos sumamente queridos. Sin duda, hermanos, ustedes se acuerdan de nuestros esfuerzos y fatigas, pues, trabajando de día y de noche, a fin de no ser una carga para nadie, les hemos predicado el Evangelio de Dios. Ahora damos gracias a Dios continuamente, porque al recibir ustedes la palabra que les hemos predicado, la aceptaron, no como palabra humana, sino como lo que realmente es: Palabra de Dios, que sigue actuando en ustedes, los creyentes. Palabra de Dios.

EVANGELIO Lectura del santo Evangelio según san Mateo 23, 1-12 En aquel tiempo, Jesús dijo a las multitudes y a sus discípulos: “En la cátedra de Moisés se han sentado los escribas y fariseos. Hagan, pues, todo lo que les digan, pero no imiten sus obras, porque dicen una cosa y hacen otra. Hacen fardos muy pesados y difíciles de llevar, y los echan sobre las espaldas de los hombres, pero ellos ni con el dedo los quieren mover. Todo lo hacen para que los vea la gente. Ensanchan las filacterias y las franjas del manto; les agrada ocupar los primeros lugares en los banquetes y los asientos de honor en las sinagogas; les gusta que los saluden en las plazas y que la gente los llame ‘maestros’. Ustedes, en cambio, no dejen que los llamen ‘maestros’, porque no tienen más que un Maestro y todos ustedes son hermanos. A ningún hombre sobre la tierra lo llamen ‘padre’, porque el Padre de ustedes es sólo el Padre celestial. No se dejen llamar ‘guías’, porque el guía de ustedes es solamente Cristo. Que el mayor de entre ustedes sea su servidor, porque el que se enaltece será humillado y el que se humilla será enaltecido”. Palabra del Señor.


Creo en un solo Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra, de todo lo visible y lo invisible. Creo en un solo Señor Jesucristo, Hijo único de Dios, nacido del Padre antes de todos los siglos: Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado, no creado, de la misma naturaleza del Padre, por quien todo fue hecho; que por nosotros, los hombres, y por nuestra salvación bajó del cielo, y por obra del Espíritu Santo se encarnó de María, la Virgen, y se hizo hombre; y por nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio Pilato; padeció y fue sepultado, y resucitó al tercer día, según las Escrituras, y subió al cielo, y está sentado a la derecha del Padre; y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos, y su Reino no tendrá fin. Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que procede del Padre y del Hijo, que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria, y que habló por los profetas. Creo en la Iglesia, que es una, santa, católica y apostólica. Confieso que hay un solo Bautismo para el perdón de los pecados. Espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro. Amén

Gloria a Dios en el Cielo, y en la Tierra paz a los hombres que ama el Señor. Por tu inmensa gloria te alabamos, te bendecimos, te adoramos, te glorificamos; te damos gracias, Señor Dios, Rey celestial,

Conmemoración de todos los Fieles Difuntos

L

2 de Noviembre

a costumbre de orar por los difuntos es muy ancestral. El libro 2º de los Macabeos, en el Antiguo Testamento, dice: “Mandó Juan Macabeo ofrecer sacrificios por los muertos, para que quedaran libres de sus pecados” (2Mac 12, 46); y la Iglesia, siguiendo esta tradición desde los primeros siglos, ha tenido la costumbre de orar por los difuntos. Al respecto, San Gregorio Magno dice: “Si Jesucristo dijo que hay faltas que no serán perdonadas ni en este mundo ni en el otro, es señal de que hay faltas que sí son perdonadas en el otro mundo. Para que Dios perdone a los difuntos las faltas que tenían sin perdonar en el momento de su muerte, para eso ofrecemos Misas, oraciones y limosnas, por su eterno descanso”. Con las buenas obras y la oración se puede ayudar a los seres queridos a conseguir el perdón y la purificación de sus pecados, para que ellos puedan participar de la gloria de Dios. A estas

Dios Padre todopoderoso. Señor Hijo único Jesucristo, Señor Dios, Cordero de Dios, Hijo del Padre; Tú que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros; Tú que quitas el pecado del mundo, atiende nuestra súplica;

oraciones se les llama sufragios. El mejor sufragio es ofrecer la Santa Misa por los difuntos. Por eso la Iglesia ha instituido el 2 de noviembre por las almas de los fieles difuntos. La oración en favor de los difuntos, las limosnas, las indulgencias y las obras de penitencia les ayudan a hacer más corto el periodo de purificación para gozar de la presencia de Dios. Nuestra oración por los difuntos también nos ayuda a nosotros, porque los que ya están en el Cielo interceden por los que estamos en la tierra, para que tengamos la gracia de Continúa en la página 4

Tú que estás sentado a la derecha del Padre, ten piedad de nosotros, porque sólo Tú eres santo, sólo Tú, Señor, sólo Tú, Altísimo Jesucristo, con el Espíritu Santo en la gloria de Dios Padre.

Amén 3


Viene de la página 3

ser fieles a Dios y alcanzar la vida eterna. En Dios no hay lugar para el miedo, sino para la confianza y el valor. San Pablo nos dice que hay que tener una esperanza enraizada en el amor de Dios. Si Cristo murió por nosotros cuando todavía estábamos condenados por el pecado, ¿cuánto más podremos esperar aún de parte de Dios, ahora que hemos sido redimidos por la sangre de Cristo, su Hijo? Jesús nos invita a mantener viva la esperanza de que a nosotros o a nuestros seres queridos se nos restaure la vida, ya que Él mismo es la resurrección y la vida. Él resucitó a Lázaro de entre los muertos, aunque éste tuvo que morir de nuevo; pero lo que Cristo le prometió, y nos promete a todos, es una vida que no está sujeta a la muerte: “...quien vive y cree en mí nunca morirá”. Este día, 2 de noviembre, se gana Indulgencia Plenaria en favor de los Fieles Difuntos: 1. Quien visita el cementerio y ora por los difuntos, en los días del 1o al 8 de noviembre. 2. Quien visita una Iglesia u Oratorio, y reza un Padrenuestro o Credo en el día de la conmemoración de Todos los Fieles Difuntos.

4, 5 y 6 de noviembre de 2011

Te invita a escuchar

“MUNDO FAMILIA” Un programa conducido por Lupita Venegas y Meche Covarrubias Lunes a viernes 11:00 hrs.

1480 AM

Pedidos a domicilio al teléfono: 3613 3043

Pabellón • La Gran Plaza • Plaza Patria • Arboledas • Iteso • Galerías

JUBILEO CIRCULAR 31, 1° y 2: Lunes, Martes y Miércoles SANTO NIÑO DE ATOCHA, Atemajac SAN MIGUEL ARCÁNGEL, Tlaquepaque NTRA. SRA. DEL ROSARIO SANTA LUCÍA, Tetlán SANTA CLARA, Col. Jalisco SAN FELIPE DE JESÚS, Tonalá SAN JOSÉ OBRERO, La Laja PURÍSIMA CONCEPCIÓN, Los Gavilanes

3, 4 y 5: Jueves, Viernes y Sábado

11, 12 y 13 de noviembre de 2011

SAN FRANCISCO DE ASÍS, Zoquipan NTRA. SRA. DE GUADALUPE, Toluquilla SANTA CRUZ DE LAS HUERTAS SANTA CATALINA DE SIENA LA CANDELARIA, El Cabezón SAN PEDRO, Cocula LA VILLA DE NTRA. SRA. DE GUADALUPE NTRA. SEÑORA DE GUADALUPE, El Batán

Boletín semanal de la Arquidiócesis de Guadalajara, A.R. Tiraje de 200,000 a 300,000. $40.00 ciento Director Responsable: Pbro. Adalberto González González Redacción: Pbro. Alberto Ávila, Pbro. Juan Javier Padilla Liceo 17, Guadalajara, Jal. Tel.: 3942-4305 Administración: Pbro. Rubén Darío Rivera • Alcalde 294, Guadalajara, Jal. Tel.: 3614-2746

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Hoja Parroquial - 30 de Octubre de 2011 - Num. 44