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VOZ DEL PAPA Papa Benedicto XVI

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l lunes 11 de febrero, el Papa Benedicto XVI se reunió con el Presbiterio de la Diócesis de Roma. El encuentro se desarrollo en forma de diálogo entre el Santo Padre y los asistentes publicamos una Pregunta formulada por Don Paolo Tammi, párroco de San Pío X y la respuesta que dio el Papa espontáneamente. Santo Padre, le preguntó: ¿cómo puede la vida de un sacerdote apasionarse cada vez más en lo esencial, que es el esposo Jesús? Y también: ¿en qué se ve que un sacerdote está enamorado de Jesús? Sé que ha respondido varias veces, pero es cierto que la respuesta puede ayudarnos a corregirnos, a retomar esperanza. Le ruego que lo haga otra vez con sus sacerdotes. Benedicto XVI: Debemos, según las circunstancias, buscar la forma de crear puentes. Me parece que las situaciones son difíciles, pero usted tiene razón. Debemos pensar siempre: qué es lo esencial, si bien después puede ser distinto el punto en el que es posible enlazar el kerigma, el contexto, el modo de actuar. Pero la cuestión debe ser siempre: ¿qué es esencial? ¿Qué es necesario descubrir? ¿Qué desearía dar? Y aquí repito siempre: lo esencial es Dios. Si no hablamos de Dios, si no se descubre a Dios, nos quedamos siempre en las cosas secundarias. Por lo tanto, me parecería fundamental que al menos naciera la pregunta: ¿existe Dios? Y ¿cómo podría vivir sin Dios? ¿Es Dios verdaderamente una realidad importante para mí? Naturalmente diría que existen los preambula fidei, que tal vez constituyen el primer paso para dejar abierto el corazón y la mente hacia Dios: las virtudes naturales. Así que me parece que, por un lado, debemos tener claro ante nosotros qué es lo esencial que queremos y debemos transmitir a los demás y cuáles son los preambula en las situaciones en las que podemos dar los primeros pasos: en verdad, precisamente hoy una primera educación ética es un paso fundamental. Es lo que hizo también el cristianismo antiguo. Cipriano, por ejemplo, nos dice que antes su vida era totalmente disoluta; después, viviendo en la comunidad catecumenal, aprendió una ética fundamental, y de tal modo se abrió el camino hacia Dios. También san Ambrosio en la vigilia pascual dice: hasta ahora hemos hablado de la Moral, ahora vayamos a los Misterios. Habían hecho el camino de los preambula fidei con una educación ética fundamental, que creaba la disponibilidad para comprender el Misterio de Dios. Por lo tanto, diría que tal vez debemos realizar una interacción entre educación ética, y al mismo tiempo no omitir la cuestión de Dios. Y en este entrelazamiento de dos caminos me parece que tal vez un poco conseguimos abrirnos a ese Dios que sólo puede dar la luz.


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VOZ DEL PASTOR Muy estimados lectores:

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l Apóstol San Pablo, al iniciar su Carta Primera a los Corintios, dice que Dios suele escoger y exaltar lo que el mundo considera insignificante, débil, ignorante o poco promisorio. A tal propósito, cabe recordar que este 4 de agosto se cumplieron 150 años de la muerte de un sacerdote extraordinario, quien fuera nombrado por Su Santidad Pío XI, en 1929, Patrono de todos los Párrocos del mundo: Juan María Vianney, el Santo Cura de Ars. Habiendo nacido en un pueblo pequeño, dentro de una familia campesina, Juan María se dedicó a las labores del campo en medio de la pobreza; y en tiempos de la guerra napoleónica fue llevado en leva a servir como miembro de la ocupación de España. Posteriormente ingresaría al Seminario, pero fue despedido, debido a que lo consideraron intelectualmente incapaz; sin embargo, a ruegos de un sacerdote amigo suyo y protector, fue finalmente readmitido y ordenado presbítero, poniéndolo bajo el cuidado de su protector como Vicario, a fin de que durante varios años lo instruyese en el desempeño del ministerio. Tras de aquella experiencia, fue nombrado Párroco de un pueblito insignificante, con apenas 250 habitantes, en la Diócesis de Lyon, al Sur de Francia. Ars era una comunidad de campesinos poco prometedora, donde había cuatro tabernas, que eran los centros de reunión de todos los hombres, en tanto que la iglesia estaba casi totalmente olvidada. Mas, cuando llegó este santo sacerdote, que según estimación de sus Superiores no valía gran cosa, más que ponerse a pronunciar amenazantes sermones, predicó con el ejemplo, llevando una vida cristiana de sencillez extrema, de oración constante, de atención amorosa a los más necesitados, de exhortación fraterna a acercarse al Sacramento de la Reconciliación, y fueron tales y tan abundantes los frutos de estas prácticas, que en muy poco tiempo transformó en modelo comunitario no sólo aquel pueblito, sino que las bondades de su ministerio comenzaron a extenderse por toda la comarca, la diócesis y hasta el país, pues fieles de todas partes acudían en peregrinación para conocerlo y para escuchar sus palabras. Algunos, al ver aquellos tumultos preguntaban: ¿Para qué quieren ir a escucharlo? Vamos porque deseamos ver a un hombre que vive lo que predica -respondían-. Pero no sólo era el poder de sus palabras y ejemplo lo que atraía, sino que además lograba incontables conversiones entre quienes le escuchaban, que arrepentidos acudían a él a confesar sus pecados. Llegaba a pasarse hasta 14 horas al día en el confesionario, en tanto que su alimentación era muy frugal y no dejaba de hacer penitencia. Aun así, por la noche, narran sus biógrafos, debía enfrentar el acoso del Demonio, que le impedía el reposo, produciendo ruidos y otros fenómenos preternaturales, que a veces Dios permite al maligno para probar la santidad de sus escogidos. Esa fue, en resumen, la vida sacerdotal de este singular hombre, que murió a los 76 años de edad, un 4 de agosto de 1859, y cuyo 150º Aniversario estamos celebrando, y en cuyo honor el Santo Padre Benedicto XVI ha instituido un Año Sacerdotal en toda la Iglesia Universal, mediante el cual quiere que todos los consagrados reflexionemos y obremos según el ejemplo de San Juan María Vianney, y renovemos, a la vez, nuestra fidelidad al Señor y a nuestra vocación. También pide que todos, sacerdotes y fieles, redoblemos nuestras peticiones a Dios para que no deje de suscitar abundantes vocaciones al sacerdocio. Seguramente quienes lean estas líneas, habrán recibido ocasionalmente algún beneficio de parte de los sacerdotes, y habrán conocido, tanto a sacerdotes ejemplares como a otros que no lo son. Con todo, yo los exhorto a que hagan oración para que los buenos perseveren en su bondad, y los que no lo son (que de todo hay en la Viña del Señor), rectifiquen su conducta y sean cada vez mejores, tal como el Señor espera que seamos todos los que a Él nos hemos consagrado. Dios los bendiga

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PRESENTACIÓN

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l V Plan Diocesano de Pastoral es la pauta evangelizadora, hoy, en la Arquidiócesis de Guadalajara, y cuenta con un rico dinamismo interno que proyecta a la apertura así lo marca en el número 12: “¿Qué se espera del V Plan? Que anime, unifique y oriente, en forma operativa, la pastoral

de la Arquidiócesis. Se desea que esta Iglesia de Guadalajara no sea una isla, sino que viva la comunión con la Iglesia Universal, que vaya al paso con las enseñanzas del Papa y del Episcopado Latinoamericano, y, al mismo tiempo, responda a los requerimientos de la situación particular de esta comunidad diocesana. (V PDP 12)

En esta edición, los artículos del Boletín de Información Pastoral abordan dos acontecimientos que vienen a enriquecer el Proceso Pastoral, de la Arquidiócesis en la dinámica de renovar la Parroquia entendida como comunidad de comunidades eucarísticas y misioneras. El primer acontecimiento apunta a un criterio esencial para la renovación parroquial la conversión del sacerdote. En corresponsabilidad pastoral toca a todos los sacerdotes integrar en la vida de toda comunidad parroquial el Año Sacerdotal convocado por el Papa Benedicto XVI en honor de San Juan María Vianney en el 150 aniversario de la muerte del Santo Cura de Ars. Todo el año ha de vivirse como «jornada de santificación sacerdotal». El segundo evento tiene sabor Latinoamericano y se enmarca, igualmente, como otro elemento que viene a fortalecer la renovación parroquial, la Misión Continental. El Sr. Cardenal Juan Sandoval Íñiguez, Arzobispo de Guadalajara, promulgó el estado de misión permanente de la Arquidiócesis el 31 de mayo de 2009, y determinó que fueran dos las actividades iniciales de la Misión Continental: la oración y la Encuesta. Ambas actividades exigen un fuerte trabajo de sensibilización y formación, y son dos de las cuatro etapas por las que correrá la realización de la Misión Continental; las otras dos etapas son: realización y evaluación. La Encuesta se ha de ubicar no tan sólo como una meta de las muchas que surgirán en el contexto de la Misión Continental. Esta actividad exige: Itinerarios formativos para los agentes de pastoral; la sectorización de la Parroquia; el fortalecimiento de la espiritualidad de comunión y la conciencia misionera para ir al encuentro de los cercanos y distantes. Todos estos son elementos fundamentales para renovar la Parroquia. Con el Boletín de Información Pastoral en su edición 193 iniciamos La Colección Subsidios pastorales: “El V Plan de Pastoral al servicio de la Misión Continental. Ahora hacemos la entrega del segundo subsidio pastoral con el título: “2 LA ENCUESTA”. La Colección Subsidios pastorales: “El V Plan de Pastoral al servicio de la Misión Continental tiene la finalidad de: 1. Fortalecer nuestro proceso pastoral diocesano de renovación de la Parroquia, comprendida como Parroquia comunidad de comunidades misionera. 2. Y desarrollar itinerarios formativos para los discípulos misioneros. Ofrecemos en este número 194: “2 LA ENCUESTA”, con la finalidad de: 1. Apoyar la formación de los fieles laicos en una de las actividades mandada por el Emmo. Sr. Cardenal Juan Sandoval Íñiguez en la apertura de la Misión Continental en nuestra Diócesis: Aplicar la ENCUESTA en todas las comunidades del territorio diocesano. 2. Implementar el subsidio en el territorio parroquial.

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Sr. Cura Juan Carlos Viteri Salinas DIRECTOR


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DIMENSIÓN MISIONERA DE LA IGLESIA La misión de Cristo es la misión de la Iglesia La Misión Continental es una de las acciones propuestas por el Documento de Aparecida para fortalecer la dimensión misionera de la Iglesia y poder dar respuesta a las necesidades de evangelización que presenta la realidad actual de la Iglesia en América Latina y el Caribe. El Documento señala: «Asumimos el compromiso de una gran misión en todo el Continente, que nos exigirá profundizar y enriquecer todas las razones y motivaciones que permitan convertir a cada creyente en un discípulo misionero. Necesitamos desarrollar la dimensión misionera de la vida en Cristo. La Iglesia necesita una fuerte conmoción que le impida instalarse en la comodidad, el estancamiento y en la tibieza, al margen del sufrimiento de los pobres del Continente. Necesitamos que cada comunidad cristiana se convierta en un poderoso centro de irradiación de la vida en Cristo. Esperamos un nuevo Pentecostés que nos libre de la fatiga, la desilusión, la acomodación al ambiente; una venida del Espíritu que renueve nuestra alegría y nuestra esperanza. Por eso, se volverá imperioso asegurar cálidos espacios de oración comunitaria que alimenten el fuego de un ardor incontenible y hagan posible un atractivo testimonio de unidad «para que el mundo crea» (Jn 17, 21)» (DA 362). Se pide a la Iglesia recomenzar desde Cristo (cf. DA 12), ya que «Jesús es el apóstol por excelencia, el ungido con el Espíritu Santo, enviado y revelador en plenitud del Padre. Con sus palabras y gestos, con toda su vida, anuncia e introduce ya el Reino de Dios, que se hace presente en su Persona, y que la Iglesia tiene como misión establecer en este mundo». En efecto, «la Iglesia, enriquecida con los dones de su Fundador y guardando fielmente sus preceptos de caridad, humildad y abnegación, recibe la misión de anunciar y establecer el Reino de Cristo y de Dios, en medio de todos los pueblos y constituye, en la Tierra, germen y principio de este Reino» (LG 5). La presente reflexión no pretende fundamentar que la misión de Cristo es la misión de la Iglesia; esta afirmación es aceptada por todos en la Iglesia. La intención es profundizar, a la luz del Documento de Aparecida, en ¿cómo la Iglesia debe realizar la misión en el contexto sociocultural de América Latina, motivada por el impulso de la Misión Continental? Para responder esta pregunta será necesario: a) Señalar algunos rasgos de la misión de la Iglesia en el Documento de Aparecida. b) También es importante tener claridad en la finalidad de la misión: para que en él tengan vida. c) Y finalmente, se profundizará en la exigencia que la Misión Continental pide a todo discípulo misionero: la conversión personal, pastoral y eclesial. I. Algunos rasgos característicos de la misión de la Iglesia en el Documento de Aparecida a) La Iglesia es esencialmente misionera. La expresión misión aparece continuamente en el Documento de Aparecida. Esta presencia global del término misión significa que todo cristiano y toda comunidad eclesial es Iglesia en misión o no es Iglesia. La Iglesia de América Latina y el Caribe se reconoce como Iglesia en misión, su ser misionero es esencial a su realidad eclesial. b) La Iglesia es continuadora de la misión de Cristo. El número 373 señala con claridad que la misión de la Iglesia no es propia. La Iglesia colabora en la misión de Cristo: «Conscientes y agradecidos porque el Padre amó tanto al mundo que envió a su Hijo para salvarlo (Cf. Jn 3, 16), queremos ser continuadores de su misión, ya que ésta es la razón de ser de la Iglesia y que define su identidad más profunda».

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5 La misión de la que se habla es la misión de Cristo, esa iniciada por el Padre cuando envió a su Hijo, y la Iglesia ha sido creada por Cristo para continuar esa misma misión. «Como el Padre me envió a mí, así yo los envío a ustedes» (Jn 20,21). c) La Iglesia vive lo que transmite. La Iglesia es misionera, pero también es discípula de Jesucristo. «Conocer a Jesucristo por la fe es nuestro gozo; seguirlo es una gracia, y transmitir este tesoro a los demás es un encargo que el Señor, al llamarnos y elegirnos, nos ha confiado» (DA 8). La misión de la Iglesia tiene que ver con sentir el gozo de la fe. La vivencia cristiana es un gozo en el corazón que se transmite a otro corazón que también se llena de gozo. El seguimiento es una gracia. Gracia es el ser llamado para ser enviado. Transmitir este tesoro que es Jesús y su evangelio a los demás, con la fuerza del Espíritu, es un encargo que el Señor ha confiado a la Iglesia. d) La misión de la Iglesia es, en primer lugar, para ella misma. El primer grupo de interlocutores de la misión de la Iglesia son los discípulos misioneros de Jesucristo comprometidos dentro de la Iglesia. Se trata de convocar a todas las personas responsables de la pastoral para vivir a fondo una experiencia de encuentro personal con el Señor, que se proyecta en un discipulado misionero. Los agentes de pastoral deben ser los primeros en asumir el camino del discipulado misionero y en profundizar la conversión personal y pastoral. e) Los nuevos interlocutores de la misión Ad gentes. La misión Ad gentes se ha ampliado en los interlocutores. «El campo de la Misión Ad gentes se ha ampliado notablemente y no se puede definir sólo basándose en consideraciones geográficas o jurídicas. En efecto, los verdaderos destinatarios de la actividad misionera del Pueblo de Dios no son sólo los pueblos no cristianos y las tierras lejanas, sino también los ámbitos socioculturales y, sobre todo, los corazones (DA 375) f) Una Iglesia al estilo de las primeras comunidades. Para la renovación comunitaria necesaria para la misión, la Iglesia en América Latina elige como modelo paradigmático a las primeras comunidades: «Encontramos el modelo paradigmático de esta renovación comunitaria en las primitivas comunidades cristianas (Cf. Hch 2, 42-47), que supieron ir buscando nuevas formas para evangelizar de acuerdo con las culturas y las circunstancias» (DA 369). II. Para que en Él tengan vida La finalidad última de la Misión Continental queda clara en el mismo lema de la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe: Discípulos y Misioneros de Jesucristo para que nuestros pueblos en Él tengan vida. «Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida» (Jn 16,4). En términos de misión el Capítulo 7 del Documento de Aparecida identifica la misión con el hecho de dar vida: La misión de los discípulos al servicio de la vida plena. No cualquier vida, sino la vida por excelencia que es el Señor Jesús. «Necesitamos que cada comunidad cristiana se convierta en un poderoso centro de irradiación de la vida en Cristo» (DA 362). La vida en el Señor no es solamente para el crecimiento personal; es para que nuestros pueblos tengan Vida, y por eso la misión está al servicio de la vida de los pueblos. Los mejor que puede hace la

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6 Iglesia es anunciar el Evangelio de la Vida. Lo propio de la Iglesia será dar a conocer, con amor y alegría, al Señor que es la Vida. Esta opción por la vida lo es en su integralidad: «La vida nueva de Jesucristo toca al ser humano entero y desarrolla en plenitud la existencia humana «en su dimensión personal, familiar, social y cultural». Para ello, hace falta entrar en un proceso de cambio que transfigure los variados aspectos de la propia vida. Sólo así, se hará posible percibir que Jesucristo es nuestro salvador en todos los sentidos de la palabra. Sólo así, manifestaremos que la vida en Cristo sana, fortalece y humaniza. Porque «Él es el Viviente, que camina a nuestro lado, descubriéndonos el sentido de los acontecimientos, del dolor y de la muerte, de la alegría y de la fiesta». La vida en Cristo incluye la alegría de comer juntos, el entusiasmo por progresar, el gusto de trabajar y de aprender, el gozo de servir a quien nos necesite, el contacto con la Naturaleza, el entusiasmo de los proyectos comunitarios, el placer de una sexualidad vivida según el Evangelio, y todas las cosas que el Padre nos regala como signos de su amor sincero. Podemos encontrar al Señor en medio de las alegrías de nuestra limitada existencia y, así, brota una gratitud sincera» (DA 356) III. La conversión personal, pastoral y eclesial, exigencia de la Misión Continental Entrar en el dinamismo de una misión permanente supone formar el corazón del discípulo misionero en todos. Esto exige una conversión personal y pastoral, es decir, la audacia de hacer más evangélica, discipular y participativa, la manera como se piensa y se hace la pastoral: «La conversión personal despierta la capacidad de someterlo todo al servicio de la instauración del Reino de vida. Obispos, presbíteros, diáconos permanentes, consagrados y consagradas, laicos y laicas, estamos llamados a asumir una actitud de permanente conversión pastoral, que implica escuchar con atención y discernir «lo que el Espíritu está diciendo a las Iglesias» (Ap 2, 29) a través de los signos de los tiempos en los que Dios se manifiesta» (DA 366). Conviene señalar los rasgos de la conversión pastoral que el Documento de Aparecida presenta. En una auténtica conversión pastoral: «…se hace siempre más importante y urgente radicar y hacer madurar en todo el cuerpo eclesial la certeza que Cristo, el Dios de rostro humano, es nuestro verdadero y único Salvador» (DA 22). «Cada bautizado, en efecto, es portador de dones que debe desarrollar en unidad y complementariedad con los de los otros, a fin de formar el único Cuerpo de Cristo, entregado para la vida del mundo» (DA 162). «En el Pueblo de Dios, la comunión y la misión están profundamente unidas entre sí… La comunión es misionera y la misión es para la comunión» (DA 163). A partir de estos presupuestos, algunos rasgos importantes de una conversión pastoral son los siguientes: Primero, reconocer que la Diócesis es la unidad pastoral para realizar la misión; por lo tanto, hay una conversión hacia la Iglesia Particular y en la misma Iglesia Particular, «conversión eclesial» para que la pastoral sea orgánica, inclusiva y participativa. Segundo, en este camino de pastoral orgánica deben participar todos los bautizados y bautizadas, como discípulas y discípulos misioneros; no sólo los sacerdotes ni sólo las parroquias, como es común que suceda (Cf. DA 368). En torno al Obispo deben tener lugar los consagrados, los ministros ordenados, todos los laicos, todas las pastorales, los movimientos, los colegios e instituciones diocesanas. «Ninguna comunidad debe excusarse de entrar decididamente, con todas sus fuerzas, en los procesos constantes de renovación misionera, y de abandonar las estructuras caducas que ya no favorezcan la transmisión de la fe» (DA 365);

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Tercero, esta conversión pastoral y eclesial debe reflejarse en todos los Planes Pastorales como «una respuesta consciente y eficaz para atender las exigencias del mundo de hoy, con indicaciones programáticas concretas, objetivos y métodos de trabajo, de formación y valorización de los agentes y la búsqueda de los medios necesarios, que permiten que el anuncio de Cristo llegue a las personas, modele las comunidades e incida profundamente mediante el testimonio de los valores evangélicos en la Sociedad y en la cultura» (DA 371);

Cuarto, en la gestación de estos planes, como en su realización deben participar con voz y voto todas las expresiones de vida apostólica y espiritual que hay en la diócesis, especialmente el laicado masculino y femenino, respetando los ámbitos de decisión correspondientes. Esto debiese ser normal en la Iglesia del Señor pues, además, promueve la corresponsabilidad. Son planes pastorales de toda la Iglesia y de todos en la Iglesia, abiertos a discernir «lo que el Espíritu está diciendo a las Iglesias» (DA 366). Quinto, La pastoral se hace de cara a la historia, tratando de responder a sus desafíos y procurando tocar el corazón de las personas y el corazón de las culturas (Cf. DA 367). Es paradigmática la actitud pastoral de las primeras comunidades que, desde su debilidad y pobreza, sufriendo persecución y muerte, supieron encontrar caminos para evangelizar e incidir en las culturas de su tiempo (Cf. DA 369). Esta fidelidad y audacia apostólicas implica necesariamente para nosotros reformas espirituales, pastorales y también institucionales (cf. DA 367). Sexto, llevar a cabo esta hermosa tarea, nos exige vivir la espiritualidad de la comunión en los términos tan ricos y precisos expresados por el Papa Juan Pablo II en Novo Millennio Ineunte. «De allí nace la actitud de apertura, de diálogo y disponibilidad para promover la corresponsabilidad y participación efectiva de todos los fieles en la vida de las comunidades cristianas. Hoy, más que nunca, el testimonio de comunión eclesial y la santidad son una urgencia pastoral. La programación pastoral ha de inspirarse en el mandamiento nuevo del amor» (DA 368). Séptimo, esta nueva manera de hacer pastoral debe tener en cuenta la pastoral Ad gentes, tanto dentro como fuera de nuestras fronteras, para saber dialogar con los no creyentes que hay en nuestras Iglesias Particulares y para formar misioneros, laicos y consagrados que puedan ir a anunciar el Evangelio en otras tierras. En síntesis: la conversión pastoral de nuestras comunidades exige que se pase de una pastoral de mera conservación a una pastoral decididamente misionera. Así será posible que: «El único programa del Evangelio siga introduciéndose en la historia de cada comunidad eclesial» (NMI 12) con nuevo ardor misionero, haciendo que la Iglesia se manifieste como una madre que sale al encuentro, una casa acogedora, una escuela permanente de comunión misionera» (DA 370). IV. Conclusión La Misión Continental se inserta en la misión de la Iglesia, que es la misión de Cristo. El Documento de Aparecida señala que esta misión tiene que comenzar con el «ser» del discípulo misionero más que con el «hacer» del discípulo misionero. Saber aprovechar este tiempo de gracia para revitalizar nuestro modo de ser católico, recomenzando desde Cristo (Cf. DA 12-13), será una buena manera de realizar en nuestro tiempo la misión que Cristo dejó a su Iglesia. Francisco de Asís de la Rosa Patrón. Pbro.

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EL V PLAN EN EL PROCESO PASTORAL DE NUESTRA DIÓCESIS LA RENOVACIÓN PARROQUIAL Cuando hablamos de proceso pastoral», ¿qué entendemos? Cuando hablamos de «Proceso Pastoral» nos referimos a una secuencia ordenada y lógica de reflexiones y acciones pastorales orientadas hacia determinados puntos de llegada: ideales, metas, objetivos, resultados a obtener a largo y corto plazo. El Proceso Pastoral supone un mínimo de planificación con claros puntos de partida y de llegada; con pasos intermedios concretizados en tiempos, modos y lugares. En el proceso pastoral no se trata sólo de establecer una yuxtaposición de acontecimientos, sucesos o acciones pastorales sucesivas, programadas como para no estorbarse, sino de promover el nacimiento, el crecimiento y la maduración del Reino de Dios en las personas en los diversos niveles de la comunidad eclesial: familias, pequeñas comunidades eclesiales, parroquias, diócesis. Cristo mismo compara la obra del reinado de Dios con el proceso que sigue el granito de mostaza desde su nacimiento hasta convertirse en árbol capaz de dar sombra y albergue (Cfr. Mt 13,31). El proceso pastoral debe ser, ante todo, un proceso para la santificación en Cristo, para ofrecer y ayudar a crecer la vida de Dios en los fieles y en las comunidades. Dentro de la Diócesis, el nivel de Iglesia donde un proceso pastoral puede ofrecer y ayudar a crecer la vida de Dios cotidianamente es la Parroquia. En ella los pastores (Párrocos y Vicarios parroquiales) conviven con las gentes; les ofrecen día a día los servicios de su ministerio profético, litúrgico y social; las convocan a formar la comunidad en Cristo; las acompañan al nacimiento, desarrollo y madurez y compromisos con su fe. Por lo tanto, un proceso pastoral diocesano, en el orden de la ejecución, debe partir desde las parroquias y es indispensable para la renovación de la Diócesis. La Renovación Parroquial y el V Plan Un elemento unificador en el proceso pastoral en nuestra Diócesis es el Plan Pastoral. A un año de vigencia del V Plan Diocesano de Pastoral, nos resulta común reconocer en cada una de sus tres partes elementos dinamizadores para la renovación parroquial. Ahora tratemos de responder a tres preguntas: ¿Cuál es su estructura interna? ¿Cómo se articula, pastoralmente, en el proceso de nuestra Diócesis? ¿Y, cómo hacerlo operativo en la vida de las parroquias? Discípulos misioneros con un perfil. En la I Parte encontramos con claridad los rasgos bien delineados de identidad y pertenencia a esta Iglesia local de Guadalajara como discípulos misioneros de Jesucristo. Ya desde el III Plan de Pastoral, la orientación estaba dada para responder a dos interrogantes: ¿qué modelo de Parroquia requiere la Iglesia?, y en consecuencia ¿cuál es el perfil del agente de pastoral que debemos formar?. Y lo expresa de esta manera: «La Iglesia es misterio de comunión misionera, existe para evangelizar y el objetivo de su acción es implementar el Reino de Dios en el mundo. La Parroquia, en la búsqueda de los alejados, ha

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9 de tener una actitud verdaderamente misionera… Nuestra Iglesia diocesana optó decididamente por la Parroquia como expresión clara y fiel de la comunión y se propuso renovarla queriendo hacer de ella comunidad de comunidades. Nos toca volver nuestros ojos a la misma Parroquia acentuando el aspecto de comunidad misionera… La Parroquia sigue siendo prioritaria. Pero no solo dando la impresión de que está centrada sobre sí misma, en sus pequeñas comunidades, sino abierta al entorno en que cada una de ellas se encuentra enclavada como comunidad misionera» (III PDP 370, 373 y 374). Ahora la tarea que corresponde a todas las comunidades parroquiales es imprimir en los proyectos de formación de sus agentes de pastoral esta prioridad pastoral, la cual “Se hace operativa mediante el proceso para la formación de discípulos misioneros, según cinco pasos enunciados en Aparecida (n. 278) y asumidos como tarea vertebral de la Misión Continental que propusieron los Obispos Latinoamericanos en Aparecida, y que aprobó el Papa Benedicto XVI. Esos cinco pasos son: 1) El encuentro con Jesucristo vivo, principalmente mediante el anuncio del Kerigma. 2) La conversión. 3) El discipulado o crecimiento en la vida cristiana, mediante la catequesis y los Sacramentos. 4) La vida de comunión en la Iglesia y 5) La misión, deber de todo discípulo de Cristo”. (V PP 5 y 6) Discípulos misioneros desde la Eucaristía. En la II Parte encontramos una bien lograda síntesis del reciente Magisterio y Praxis sobre la Eucaristía privilegiando dos líneas programáticas: la Eucaristía, como alimento de vida eterna para el discípulo misionero, y en la otra el discípulo es invitado a la mesa del Señor para anunciar, celebrar y vivir el misterio de nuestra salvación. Fuerte impulso recibió la renovación de la Parroquia en nuestra Diócesis de Guadalajara cuando el IV Plan de Pastoral la urge a ser «comunidad de comunidades misionera y eucarística», donde, también, se debe de preparar y celebrar el Congreso Eucarístico, a partir del encuentro con Jesucristo para dar respuesta a las tres prioridades diocesanas. Así lo expresa el objetivo del IV Plan: “A partir del encuentro con Jesucristo vivo, y animados por los frutos del Jubileo, preparar y celebrar el 48° Congreso Eucarístico Internacional: Empeñados en la Nueva Evangelización, y promoviendo la renovación de la familia, la cultura de la vida y de la solidaridad en un mundo que cambia: A fin de que la Eucaristía llegue a ser de verdad luz y vida de un nuevo milenio, cargado de problemas y esperanzas. Hoy toca dinamizar el proceso de renovación parroquial en sus distintas dimensiones desde los agentes de pastoral, pasando por los movimientos enriquecidos con carismas y ministerios, sin olvidar los ambientes y su gran diversidad cultural, así como la urgente reformulación de sus estructuras para que la Parroquia logre de verdad ser: “Casa y escuela de comunión»(DA 170); “red de comunidades y grupos; espacio donde se celebra y se expresa en la adoración del Cuerpo de Cristo; orientada siempre de nuevo por la Palabra viva y eficaz”. (DA 172) ¿Parroquia misionera? ¿Desde dónde? ¿Para quién? Preguntas que, sin duda alguna, se formularon los Obispos reunidos en Aparecida, para afirmar que:

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10 “La renovación misionera de las Parroquias se impone tanto en la evangelización de las grandes ciudades como del mundo rural de nuestro Continente, que nos está exigiendo imaginación y creatividad para llegar a las multitudes que anhelan el Evangelio de Jesucristo. Particularmente, en el mundo urbano, se plantea la creación de nuevas estructuras pastorales, puesto que muchas de ellas nacieron en otras épocas para responder a las necesidades del ámbito rural. (DA 173) Discípulos misioneros para la familia. Finalmente, la III Parte del V Plan Diocesano de Pastoral propone a los discípulos misioneros, alimentados con la Eucaristía, renovar la Parroquia desde la prioridad diocesana de la familia, descubriendo en ella más que destinatarios interlocutores con rostros concretos. La familia comprendida como: “Célula madre de la Sociedad y de la Iglesia (V PDP 8), corresponsables en la misión de “recomenzar desde Cristo” (Cfr. NMI 28-29) la construcción de la civilización del amor y de la esperanza, que sólo se puede lograr con amor, fidelidad y educación cristiana de los hijos (V PDP 8), misión que incluye a todos sus miembros esposos, él y ella, es decir, un varón con una mujer, padres, hijos, hermanos, niños, adolescentes, jóvenes y ancianos”. (V PDP 8) Los anteriores planes han establecido prioridades, y entre ellas está la familia como agente y destinatario. También el V Plan de Pastoral establece una sola prioridad y da la razón: “Nuestras prioridades son muchas y urgentes, tales como, la familia, responder a los retos del secularismo, individualismo; la juventud, las vocaciones, los pobres, el crimen organizado, y la violencia, etc. Pero de todas ellas escogemos sólo una: la Familia, porque es la célula madre de la Sociedad y de la Iglesia; porque es la única que puede, por el amor, la fidelidad y la educación cristiana de los hijos, remediar la situación. (V PDP 8) Corresponde a toda Parroquia en proceso de renovarse con espíritu misionero, hacerse eco de las orientaciones y propuestas de la Comisión Diocesana de Familia, como lo establece el Plan Pastoral, el cual establece: “Cuatro cometidos o tareas de la familia (Cf. FC 17): 1) formación de una comunidad de personas; 2) servicio a la vida; 3) participación en la vida y misión de la Iglesia; 4) participación en el desarrollo de la Sociedad”. (V PDP 212)

Juan Carlos Viteri Salinas Pbro.

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DE LA PEDAGOGÍA DE DIOS A UNA PEDAGOGÍA PASTORAL. 1) Introducción. Un Plan Pastoral, hoy, debe de estar especialmente abierto a la misión, al servicio de los indiferentes, de los no creyentes, de los que han abandonado la fe, pues anunciar a éstos el Evangelio es el gran desafío que se presenta hoy a la evangelización. El V Plan y la Misión Continental no son dos proyectos distintos ni yuxtapuestos, mucho menos contrarios. Contamos con algunas claves de lectura que nos ayudan a comprender la finalidad del Plan Pastoral: a) que ponga a nuestras comunidades en estado de misión; b) la Misión es el V Plan c) aplicar el V Plan con espíritu misionero. La Misión Continental en nuestra Diócesis no se realizará de cualquier modo, sino al estilo de Jesús, con su pedagogía. Así lo expresaron los Obispos en Aparecida, y el Papa Benedicto XVI lo avaló, cuando afirmaron: “Una misión evangelizadora que convoque todas las fuerzas vivas del Pueblo de Dios, que se prodigan, muchas veces con inmensas dificultades, para la difusión de la verdad evangélica. Es un afán y anuncio misioneros que tiene que pasar de persona a persona, de casa en casa, de comunidad a comunidad. (DA 550) Y en la medida que se asimila la pedagogía de Dios se establecen los rasgos de una pedagogía pastoral, pero antes debemos de: “Profundizar algunos conceptos y propuestas, con la esperanza de ayudar a clarificar un poco más el camino emprendido. (En Itinerario de la Misión Continental. Consejo Episcopal Latinoamericano, CELAM. Julio 2009, página 9). Hablar de la pedagogía de Jesús nos obliga a replantearnos algunas preguntas, como ¿Qué es pedagogía? ¿Cuál es la pedagogía de Jesús? ¿Cuáles son los rasgos de una pedagogía pastoral?, y por último, ¿Cómo se ubica la Encuesta Diocesana en el método de Jesús? 2) ¿Qué es pedagogía? Nominalmente del griego, la palabra pedagogía significa: “Ciencia que se ocupa de la educación y la enseñanza. Y por extensión y generalmente: lo que enseña y educa por doctrina o ejemplos”. (Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española) En la acción pastoral resulta indispensable que todos los discípulos misioneros tengan un lenguaje común. De esta manera, cuando alguien utilice un término la mayoría comprenda lo mismo, no con el afán de uniformar, sino de unificar la comprensión de los conceptos. Por eso nos ayudamos con las reflexiones del Libro La Civilización del Amor, Tarea y Esperanza. Orientaciones para una Pastoral Juvenil Latinoamericana. CELAM. “La pedagogía es la relación que se establece entre educador y educando y que se expresa en una forma de comunicación, de comportamientos y actitudes que se dan en el contexto de un espacio y un tiempo determinados. Toda pedagogía se hace realidad en una práctica pedagógica, y más concretamente, en un momento de esa práctica pedagógica que es el encuentro educativo. Esta visión coloca en primer plano el tipo de relación que debe darse en una pedagogía pastoral

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12 cuya finalidad es la evangelización más allá de los contenidos, lo que se enseña y aprende en la relación pedagógica es una forma de ser, de vivir, de manifestarse y comunicarse”. (La Civilización del Amor, Tarea y Esperanza. Pag. 183) 3) ¿Cuál es la pedagogía de Dios? La propuesta evangelizadora y formativa no debe descuidar la reflexión rigurosa acerca del modo más adecuado para anunciar y transmitir el Evangelio. Una pedagogía que pretenda acompañar un proceso de educación en la fe deberá inspirarse necesariamente en la pedagogía del mismo Dios; es decir, en la relación de amor y de encuentro que el Padre quiso establecer con los hombres. Dios ama primero, toma la iniciativa, sale al encuentro de su gente y de su pueblo. Porque ama, escucha su clamor e inicia la comunicación en la situación misma desde la cual el pueblo lo busca. Se comunica a través de signos propios del lenguaje humano, como son los acontecimientos, las personas, los gestos, las palabras proféticas. Asume tanto formas como contenidos y los llena de un significado nuevo, en un renovado impulso liberado. Acompaña la historia y el caminar de su pueblo. Respeta su libertad, espera su respuesta, propone los pasos a dar al mismo tiempo, no deja olvidar la meta final que procura alcanzar. En esa historia y a lo largo de su desarrollo, el pueblo va conociendo quién es su Dios y va madurando la autoconciencia de su identidad y de su misión. En la “plenitud de los tiempos” (Hb 1,1), la expresión definitiva de esta pedagogía divina es Jesucristo. Él mismo, en su persona, en su vida, en su modo de relacionarse con las personas, en su modo de obrar y hablar, es el vínculo que Dios Padre quiere establecer para siempre con la Humanidad. (La Civilización del Amor, Tarea y Esperanza. Pag. 184) 4) ¿Cuál es la pedagogía de Jesús? Jesús se acerca a las personas, capta sus búsquedas e inquietudes, su situación, tiene en cuenta el contexto en que vive, se expresa en su lenguaje. Camina a su lado e inicia un diálogo que les lleva a encontrarse consigo mismas y a descubrir en lo profundo de su ser la propuesta de amor del Padre. Este descubrimiento es un llamado a la conversión. Si la invitación se acepta y responde la persona, libremente, recibe el don del Espíritu y su vida es transformada. De sujeto pasivo de sus circunstancias, se hace gestor de una nueva comunión con los hermanos a partir de su nueva comunión con el Padre y es enviado a luchar por el cambio de la realidad histórica y a abrir espacios para la presencia del Reino. (La Civilización del Amor, Tarea y Esperanza. Pag. 184 y 185) En el mes de julio del 2007, a cinco semanas de haberse despedido de Aparecida, la Asamblea Plenaria del CELAM se reunió en La Habana, Cuba, de donde surgió una comisión para impulsar la Misión Continental. Actividad primera de esta comisión fue la de animar el lanzamiento oficial en el Continente Americano con ocasión del III C. A.M. (Congreso Misionero Americano) celebrado en la Ciudad de Quito, Ecuador. Y conforme han preparado, las Diócesis, Provincias Eclesiásticas y Conferencias Episcopales y realizado el lanzamiento oficial a la Misión Continental, van surgiendo inquietudes, cuestionamientos y

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13 necesidades, la Comisión para la Misión Continental ha ofrecido dos subsidios orientadores; el primero lleva como título La Misión Continental para una Iglesia Misionera”, publicado el 25 de marzo de 2008. El segundo subsidio es: “Itinerario de la Misión Continental. Consejo Episcopal Latinoamericano, CELAM. Editado en el mes Julio del 2009.

Éste último, a propósito de la pedagogía de Jesús, dice: “Para ello queremos seguir y aplicar el método de Jesús: preguntar, escuchar y ofrecer una experiencia de encuentro con Él, que llena de gozo y de sentido nuestras vidas. Hay conciencia de que a veces no llegamos a la gente con nuestra pedagogía y nuestras propuestas pues respondemos a lo que creemos que son sus búsquedas sin haberles preguntado. Se hace más urgente preguntar ¿qué buscas?, ¿qué buscan?, en una sociedad fragmentada… con búsquedas diversas y parceladas. (Itinerario de la Misión Continental. Consejo Episcopal Latinoamericano, CELAM. Julio 2009, Pág. 13).

5) ¿Algunos rasgos de una pedagogía pastoral? Una pedagogía pastoral experiencial de la Encarnación En el Misterio de la Encarnación encontramos el principio y el fundamento de la pedagogía de Jesús. Ante la Humanidad que busca, por todos los medios posibles, subir, estar arriba de todo y de todos, Dios baja lo más posible, toma la forma humana para humanizar y divinizar la Humanidad. Jesús de Nazaret, el Verbo Encarnado, es el rostro humano de Dios y el rostro divino del hombre. El encuentro con Jesucristo Vivo se produce en lo más profundo de las experiencias de la vida y desde ellas Dios llama a conversión, y así lo expresan los Obispos en Aparecida: ¿Dónde te encontramos de manera adecuada para abrir un auténtico proceso de conversión, comunión y solidaridad? (EA 8) ¿Cuáles son los lugares, las personas, los dones que nos hablan de Ti, nos ponen en comunión contigo y nos permiten ser discípulos y misioneros tuyos?”. (DA 245) Una pedagogía pastoral transformadora El amor es para Jesús el parámetro de relación y el principio pedagógico fundamental. Amor que es sinónimo de cercanía, afecto, confianza, confidencia, donación de sí: “no hay amor más grande que éste: dar la vida por sus amigos (Jn 15,13). Para Jesús, el amor, la amistad, la ternura, la misericordia, son el principio que inspira toda su acción. A partir de la experiencia de la conversión personal se genera el proceso de la conversión social y eclesial en fidelidad al Espíritu; es decir: “La pastoral de la Iglesia no puede prescindir del contexto histórico donde viven sus miembros. Su vida acontece en contextos socioculturales bien concretos. Estas transformaciones sociales y culturales representan, naturalmente, nuevos desafíos para la Iglesia en su misión de construir el Reino de Dios. De allí nace la necesidad, en fidelidad al Espíritu Santo que la conduce, de una renovación eclesial, que implica reformas espirituales, pastorales y también institucionales”. (DA 367)

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14 Una pedagogía pastoral eucarística y comunitaria La pedagogía de Jesús no es meramente teórica, abstracta, ritual; es, sobre todo el servicio y el donarse sin reservas en abundancia para todos. Por tanto, no es posible vivir sin la comunidad porqué en ella se anuncia, vive y celebra la fe; desde ella se es enviado a la misión. La conversión personal exige una experiencia comunitaria como lugar donde se puedan gestar experiencias nuevas de encuentro con Jesucristo con la comunidad y consigo mismo. «¡Sólo de la Eucaristía brotará la civilización del amor, que transformará Latinoamérica y El Caribe para que, además de ser el Continente de la Esperanza, sea también el Continente del Amor!. (DI 4) “La Eucaristía es el lugar privilegiado del encuentro del discípulo con Jesucristo. Con este Sacramento, Jesús nos atrae hacia sí y nos hace entrar en su dinamismo hacia Dios y hacia el prójimo. Hay un estrecho vínculo entre las tres dimensiones de la vocación cristiana: creer, celebrar y vivir el Misterio de Jesucristo, de tal modo que la existencia cristiana adquiera verdaderamente una forma eucarística. La Eucaristía, fuente inagotable de la vocación cristiana es, al mismo tiempo, fuente inextinguible del impulso misionero» (DA 251). 6) ¿Cómo se ubica la “Encuesta” en el Proceso Pastoral Diocesano? El Sr. Cardenal Juan Sandoval Íñiguez, Arzobispo de Guadalajara, promulgó el estado de misión permanente de la Arquidiócesis el 31 de mayo de 2009, Domingo de Pentecostés, en magna Concelebración Eucarística de ordenación sacerdotal. Determinó que fueran dos las actividades iniciales de la Misión Continental: la oración y la “Encuesta” ambas actividades exigen un fuerte trabajo de sensibilización y formación. Estas, son dos de las cuatro etapas por las que correrá la realización de la Misión Continental; las otras dos etapas son: realización y evaluación. De ahí que la eficacia de la Misión Continental depende, en gran medida, de nuestra docilidad al Espíritu de Dios, de nuestra disponibilidad y fidelidad en el seguimiento (discipulado) al único Maestro, que nos llama por nuestro nombre. Además la garantía del éxito de la Misión Continental, de la realización del deseo de Dios y del sueño de nuestros pueblos, estará en adoptar la Pedagogía de Jesús salir del conjunto pastoral para vivir nuestro ser misionero y el instrumento que nos proyectará para asimilar esta pedagogía lo conoceremos sencillamente como: Encuesta. La “Encuesta” se ha de ubicar no tan sólo como una meta de las muchas que surgirán en el contexto de la Misión Continental, sino importante será no olvidar el proceso pastoral de nuestra Diócesis, renovar la parroquia, entendida como comunidad de comunidades eucarísticas y misioneras. Realizar esta actividad no se reduce a una simple capacitación técnica ni al levantamiento y vaciado de los datos arrojados por la Encuesta, ni tampoco en la adquisición de los formatos y equipos requeridos. Esta actividad va mas allá, puesto que exige: Itinerarios formativos para los agentes de pastoral; la sectorización de la Parroquia; el fortalecimiento de la espiritualidad de comunión y la conciencia misionera para ir al encuentro de los cercanos y distantes.

Juan Carlos Viteri Salinas. Pbro.

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LA ENCUESTA SOCIO-PASTORAL, UN INSTRUMENTO PARA CONOCER LA REALIDAD. La Parroquia de San José, de la Colonia Obrera, en Tala, Jalisco ha comenzado a preparar la aplicación de la ENCUESTA con dos acciones: la oración y la capacitación de los Agentes de Pastoral. El Sr. Cura Gerardo Gudiño Chávez nos comparte algunas orientaciones, fruto de la presentación que ha hecho del formato para la “ENCUESTA” en la Vicaría Episcopal Señor Grande. En el Decanato de Ameca y en su Parroquia. Agradecemos su colaboración, que sin duda facilitará el trabajo en otras comunidades parroquiales.

«La vida se acrecienta dándola y se debilita en el aislamiento y la comodidad. De hecho, los que más disfrutan la vida son los que dejan la seguridad de la orilla y se apasionan en la misión de comunicar vida a los demás». (DA 360).

UBICACIÓN Dentro de la primera etapa para la Misión Continental en nuestra Arquidiócesis de Guadalajara, se hizo la propuesta, y se aceptó, de elaborar una Encuesta socio-pastoral que sirviera como medio para conocer la realidad de nuestras comunidades parroquiales. Se hizo la invitación a un sacerdote y aun seglar de cada Vicaría Episcopal para participar el 8 de Agosto del presente año, en la Vicaría Diocesana de Pastoral, en un Curso de Capacitación para la aplicación de esta Encuesta en las comunidades. En esa reunión, se nos dio a conocer el instrumento, que son dos formatos, uno foliado y otro adicional, y se nos dijo que esta Encuesta ya se aplicó en dos comunidades, una urbana y otra foránea, y que se estaba trabajando ya en la captura de los datos. El instrumento es perfectible; hay algunas preguntas que pueden tener repuestas diversas o incluso algunas que no estén pensadas. Además, hay algunos datos que están impresos y que nos pueden parecer errores; por ejemplo: Primera Comunión, se sabe que el Sacramento es Eucaristía, pero el común de la gente no lo expresa así; o en cuanto a la religión, ya se sabe que la Santa Muerte no es religión, pero muchos no distinguen la diferencia. O que falten quizás otras opciones en el nivel de estudios (vgr. Preparatoria terminada). Sin embargo, son detalles que pueden ser tomados en cuenta al momento de la captura. ORIENTACIONES Las indicaciones generales, que es muy importante tenerlas en cuenta antes de comenzar a trabajar en la aplicación de la Encuesta, son: 1.- Se levantará una Encuesta por Casa utilizando el formato foliado o numerado, con el fin de conocer el número de casas que hay en la comunidad.

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2.- Si en esa casa habitan personas mayores de 12 años, que se supone que ya recibieron el Sacramento de la Confirmación y aquí se incluye al esposo, abuelos si es que viven en la misma casa, se aplicará una encuesta por persona del formato adicional. Pueden ser hasta 15 formatos, dependiendo el número de personas (primos, hermanos, sobrinos, cuñados) que vivan en ese domicilio. 3.- Solamente en caso de vecindades, se aplicará un formato foliado por familia. 4.- En promedio son de tres a cuatro visitas, las que se realizan en un domicilio, ya que se puede dar el caso de que en el momento de levantar la Encuesta, no estén presentes todos los miembros de la familia; incluso, se pueden recabar los datos de los formatos adicionales por teléfono, si es que no se puede coincidir en el horario de visitas con alguno de los miembros de la familia. 5.- Las preguntas de la Encuesta son para la persona que les recibe, siempre y cuando sea mayor de 17 años, ya que es posible que no se encuentre presente la mamá o el papá, o en todo caso, preguntar a que hora se puede encontrar una persona mayor y regresar a ese domicilio. 6.- Aunque la finalidad de la Encuesta es pastoral, se les pide, a quienes van a levantar los datos, que no se pongan a platicar o traten de evangelizar aprovechando la visita; ya habrá otros momentos para esa actividad. 7.- Se supone que, antes de visitar los hogares, ya se dio el aviso en la comunidad parroquial de que se va a realizar esta Encuesta. 8.- Una sugerencia importante: al momento de escuchar al encuestado, no se hagan aspavientos, muestras de admiración o muecas; más bien, evitar ver a la cara al momento de las respuestas de las personas. 9.- Se sugiere contestar la encuesta con lápiz, y subrayar, poner palomita o cruz en las opciones. 10.- Se sugiere también tener un responsable de Sector o Manzana, para que revise que la Encuesta esté completa. 11.- Si en algún domicilio no quieren contestar, anotar el domicilio y si es posible el nombre de la persona y la razón por la cual no quiso dar los datos a si es de otra religión, anotarla. 12.- Las respuestas que vienen en la Encuesta son para facilitar la captura de los datos, se sugiere que no se le dé la respuesta a la gente, pues se podría limitar la respuesta. 13.- Cabeza de familia, se refiere a la persona que es reconocida como la que toma las decisiones en el hogar. 14.- La pregunta 4 es un indicativo de la situación económica. Para no preguntar directamente y de esta forma evitar hacer sentir mal a las personas, si se juzga prudente o innecesario, se puede omitir la pregunta.

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17 15.- Si no es Católica la persona encuestada, se termina con la pregunta 11 del formato, pero si hay alguien católico, se aplica un formato adicional. 16.- En la pregunta 29, no hacer caso de las letras; esas son claves de captura. 17.- Además, si en esa casa hay más de 5 hijos menores de 12 años, se puede utilizar el espacio en blanco del final del formato para añadirlos. 18.- Las columnas del lado derecho de los formatos son para facilitar la captura. Se pide a los encuestadores que en esas columnas anoten la letra correspondiente a la respuesta dada o de manera resumida en cuanto a las razones que den. 19.- Es posible que puedan confundirse en las indicaciones como: pasa a la pregunta 15, o pasa a la pregunta 20. «Por esta razón, se les pide a los encuestadores que antes de ir a levantar la información, se ensaye levantando uno o dos formatos, y de esta manera, familiarizarse con los formatos. 20.- Otra sugerencia es que los encuestadores pertenezcan a los grupos parroquiales, pues quizá la gente los ubique más y les pueda tener más confianza. 21.-El formato de la “Encuesta” es el siguiente: “ E N C U E S TA”

ENCUESTA DE PROYECTO PASTORAL

FOLIO

Buenos días (tardes), mi nombre es y vengo de parte del templo ¿sería tan amable de contestarme algunas preguntas?

Nombre del entrevistado

Sexo

Dirección Col.

E-MAIL

Teléfono

Cel.

Entrevistó

Supervisó

ANTES DE COMENZAR QUIERO DECIRLE QUE NO HAY PREGUNTAS BIEN O MAL CONTESTADAS, SIMPLEMENTE QUEREMOS CONOCER LOS DATOS, RECUERDE QUE LA SINCERIDAD EN SUS RESPUESTAS AYUDARÁN A TODOS A SERVIRLE MEJOR.

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1.- Número de personas, incluyéndolo a usted, que habitan en el domicilio:

(1)

2.- ¿Quién contesta la encuesta? A) Padre/ Madre B) Hijo(a) C) Abuelo(a) D) Tío E) Nieto(a) F) Otros (Especificar)

(2)

3.- ¿Quién es la “cabeza” de familia (explicar, en caso de ser necesario)?

(3)

A) Padre/ Madre

B) Hijo(a)

C) Abuelo(a)

D) Tío

E) Nieto(a)

F) Otros (Especificar)

4.- ¿Su hogar cuenta con baño con regadera? A) Si

(4)

B) No

5.- ¿Cuál es su fecha de nacimiento? (Anotar en éste formato: dd/mm/aa)

(5)

6.- ¿Cuál es su nivel de estudios?

(6)

A) No cuenta con estudios B) Primaria incompleta E) Secundaria completa F) Carrera comercial I) Preparatoria completa J) Licenciatura incompleta L) Otro (Especificar)

C) Primaria completa G) Carrera Técnica K) Licenciatura completa

D) Secundaria incompleta H) Preparatoria incompleta L) Maestría

7.- A qué se dedica actualmente? A) Obrero E) Desempleado

B) Comerciante F) Agricultor/al campo

C) Ama de casa G) Profesionista

D) Trabaja por su cuenta H) Otros (Especificar)

8.- ¿Cuál es su estado civil? ¡A) Soltero B) Casado C) Separado E) Divorciado F) Unión Libre G) Otros (Especificar)

B) Cristiana G) Judía

C) Evangélica H) Santa Muerte

D) Bautista I) Ateo

(9)

E) Testigo de Jehová J) Otros (Especificar)

10.- ¿Existe alguna persona en este domicilio que sea católico? A) Si

(8)

D) Viudo

9.- ¿Qué religión tiene usted? A) Católica (pasa a preg.12) F) Luz del Mundo

(7)

(10)

B) No (TERMINAR)

11.- ¿Quién o quiénes? (anota número al final) Número:

(11)

VER SI SE ENCUENTRA ALGUNO DE ELLOS PARA CONTINUAR EL LEVANTAMIENTO EN LOS FORMATOS DE PERSONA ADICIONALES, DE LO CONTRARIO DAR LAS GRACIAS Y MENCIONAR QUE LUEGO SE LES BUSCARÁ. 12.- Le aclaro que ésta información es para fines pastorales de la parroquia. ¿Qué sacramentos ha recibido usted? (Marcar todos los sacramentos que se mencionen) (12) A) Bautismo B) Confirmación C) Primera Comunión D) Matrimonio 13.- ¿Qué tan frecuentemente asiste a misa?

(13)

A) Diariamente (pasa a preg.15) B) De 2 a 6 veces a la semana (pasa a preg. 15) C) Una en la semana (pasa a preg. 15) D) De 1 a 3 veces al mes E) Cada mes F) Menos de una vez por mes G) No sé (pasa a preg. 18) H) No asisto a misa (pasa a preg. 18) I) No contestó (pasa a preg. 18) 14.- ¿Por qué asiste a misa (respuesta pregunta 13) y no con más frecuencia? (14B) (14C)

(14A)

15.- En los últimos 30 días, ¿cuántas veces ha asistido en domingo?

(15)

A) Ninguna vez

B) 1 vez

C) 2 veces

D) 3 veces

E) 4 veces

F) 5 veces

Información Pastoral


19 16.- Cuando asiste a misa, ¿A qué templo normalmente asiste? (16) 17.- ¿Por qué asiste a este templo? (17 B) (17 C)

(17A)

18.- ¿Con qué frecuencia se confiesa? A) Más de 12 veces al año (pasa a preg. 20) B) De 6 a 11 veces al año (pasa a preg. 20) C)1 a 5 veces al año (pasa a preg. 20) D) Menos de 1 vez al año acuerdo (pasa a preg. 20) G) No me confieso (pasa a preg. 20) H) No contestó (pasa a preg. 20)

(18)

E) No sé (pasa a preg. 20) F) No me

19.- ¿Por qué se confiesa (respuesta pregunta18) y no con más frecuencia? (19A) (19 B) (19 C)

20.- ¿Ha asistido alguna vez a alguna actividad el tempo en su vida? A) Si B) No (pasa a la preg. 25)

(20)

21.- ¿A cuáles? (21A) A) Evangelización B) Catequesis C) Liturgia D) Pastoral Familiar E) Grupos juveniles (21B) F) Coro G) Otros (Especificar) (21C)

22.- ¿Sigue asistiendo a todas esas actividades? A) Si (pasa a la preg. 26)

(22)

B) No

23.- ¿A cuáles no? A) Evangelización B) Catequesis C) Liturgia D) Pastoral Familiar E) Grupos juveniles F)Coro G)Otros (Especificar)

(23A)

(23B) (23C)

24.- Por qué no? (24A) (24B) (24C) 25.- ¿Le gustaría colaborar en alguna actividad del templo?

(25)

A) Si B) No 26.- ¿Ha recibido orientación por parte de algún sacerdote, alguna vez en su vida? (26) A) Si (pasa a la pregunta 28) B) No 27.- ¿Le gustaría recibir orientación? A) Si

B) No

28.- ¿Cuántos niños menores de 12 años habitan con usted? A) Ninguno (pasa a la pregunta 30)

Boletín septiembre-octubre de 2009

(27)

B) Número:

(28)


20

29.- ¿Me puede decir la(s) fecha(s) de nacimiento así como los sacramentos que ha(n) recibido, así como si asisten actualmente a catequesis? Nombre

dd/mm/aa

Bautismo

Confirmación

Primera Comunión

Asistencia Catequesis

Hijo1

(29AA)

(29AB) SI

(29AC) SI

(29AD) SI

(29AE) SI

(29AF) SI

Hijo2

(29BA)

(29BB) SI

(29BC) SI

(29BD) SI

(29BE) SI

(29BF) SI

Hijo3

(29CA)

(29CB) SI

(29CC) SI

(29CD) SI

(29CE) SI

(29CF) SI

Hijo4

(29DA)

(29DB) SI

(29DC) SI

(29DD) SI

(29DE) SI

(29EF) SI

Hijo5

(29EA)

(29EB) SI

(29EC) SI

(29ED) SI

(29EE) SI

(29EF) SI

30.- ¿Tiene algún pariente sacerdote, religioso o religiosa?

A) Si

30)

B) No

31.- ¿Tiene algún conocido que, por su forma de vivir o por las condiciones en las que vive, considere usted que necesite de algún apoyo moral o espiritual? (31) A) Si B) No (pasa a la preg.33) 32.- ¿Me podría dar sus datos? A) Nombre (32A)

B) Teléfono (32B)

C) Domicilio (32C) 33.- ¿Sabe si alguna persona de las que habitan con usted quisiera ir a misa, pero por su edad o por enfermedad no lo pueda hacer?( 33)

A) Si

B) No (TERMINAR)

34.- ¿Me podría dar sus datos? A) Nombre B) (34) 35.- ¿Sabe si le gustaría que le trajeran la comunión? A) Si

(35)

B) No

LE AGRADECEMOS SU COOPERACIÓN CON ESTA ENCUESTA

Información Pastoral


21 FORMATO PERSONA ADICIONAL

ENCUESTA DE PROYECTO PASTORAL

FOLIO

SUBFOLIO

Nombre del entrevistado

Sexo

E-MAIL

Cel.

Entrevistó Supervisó 2.- ¿Cuál es su rol en la familia? (2) A) Padre/ Madre B) Hijo(a) C) Abuelo(a) D) Tío E) Nieto(a) F) Otros (Especificar) 4.- ¿Cuál es su fecha de nacimiento? (Anotar en éste formato: dd/mm/aa)

(4)

6.- ¿Cuál es su nivel de estudios? A) No cuenta con estudios B) Primaria incompleta C) Primaria completa D) Secundaria incompleta E) Secundaria completa F) Carrera comercial G) Carrera Técnica H) Preparatoria incompleta I) Preparatoria completa J) Licenciatura incompleta K) Licenciatura completa L) Maestría L) Otro (Especificar)

(6)

7.- A qué se dedica actualmente? A) Obrero B) Comerciante C) Ama de casa D) Trabaja por su cuenta E) Desempleado F) Agricultor/al campo G) Profesionista H) Otros (Especificar)

(7)

8.- ¿Cuál es su estado civil? A) Soltero B) Casado C) Separado D) Viudo E) Divorciado F) Unión Libre G) Otros (Especificar)

(8)

9.- ¿Qué religión tiene usted? A) Católica (pasa a preg.12) B) Cristiana C) Evangélica D) Bautista E) Testigo de Jehová F) Luz del Mundo G) Judía H) Santa Muerte I) Ateo J) Otros (Especificar)

(9)

12.- Le aclaro que ésta información es para fines pastorales de la parroquia. ¿Qué sacramentos ha recibido usted? (Marcar todos los sacramentos que se mencionen) (12) A) Bautismo B) Confirmación C) Primera Comunión D) Matrimonio 13.- ¿Qué tan frecuentemente asiste a misa? A) Diariamente (pasa a preg.15) B) De 2 a 6 veces a la semana (pasa a preg. 15) C) Una vez a la semana (pasa a preg. 15) D) De 1 a 3 veces al mes E) Cada mes F) Menos de una vez por mes G) No sé (pasa a preg. 18) H) No asisto a misa (pasa a preg. 18) I) No contestó (pasa a preg. 18)

(13)

14.- ¿Por qué asiste a misa (respuesta pregunta 13) y no con más frecuencia? (14A) (14B) (14C) 15.- En los últimos 30 días, ¿cuántas veces ha asistido en domingo? (15) A) Ninguna vez B) 1 vez C) 2 veces

D) 3 veces

E) 4 veces

F) 5 veces

16.- Cuando asiste a misa, ¿A qué templo normalmente asiste? (16) 17.- ¿Por qué asiste a este templo? (17A) (17 C) 18.- ¿Con qué frecuencia se confiesa? (18) A) Más de 12 veces al año (pasa a preg. 20) D) Menos de 1 vez al año G) No me confieso (pasa a preg. 20)

B) De 6 a 11 veces al año (pasa a preg. 20) E) No sé (pasa a preg. 20) H) No contestó (pasa a preg. 20)

(17 B)

C)1 a 5 veces al año (pasa a preg. 20) F) No me acuerdo (pasa a preg. 20)

19.- ¿Por qué se confiesa (respuesta pregunta18) y no con más frecuencia? (19A) (19 B) (19 C) 20.- ¿Ha asistido alguna vez a alguna actividad el tempo en su vida? (20) A) Si 21.- ¿A cuáles? (21A) A) Evangelización

B) Catequesis

B) No (pasa a la preg. 25)

C) Liturgia

Boletín septiembre-octubre de 2009

D) Pastoral Familiar


22 E) Grupos juveniles (21B) (21C)

F) Coro

22.- ¿Sigue asistiendo a todas esas actividades? (22) A) Si (pasa a la preg. 26) 23.- ¿A cuáles no? (23A) A) Evangelización F )Coro (23B) (23C)

G)Otros (Especificar)

B) No

B) Catequesis C) Liturgia D) Pastoral Familiar E) Grupos juveniles G)Otros (Especificar)

24.- ¿Por qué no? (24A) (24B) (24C) 25.- ¿Le gustaría colaborar en alguna actividad del templo? (25) A) Si B) No 26.- ¿Ha recibido orientación por parte de algún sacerdote, alguna vez en su vida? A) Si (pasa a la pregunta 28) B) No 27.- ¿Le gustaría recibir orientación? (27) A) Si B) No 31.- ¿Tiene algún conocido que, por su forma de vivir o por las condiciones en las que vive, considere usted que necesite de algún apoyo moral o espiritual? (31) A) Si B) No (pasa a la preg.33) 32.- ¿Me podría dar sus datos? A) Nombre (32A) B) Teléfono (32B) C) Domicilio (32C)

LE AGRADECEMOS SU COOPERACIÓN CON ESTA ENCUESTA

CONCLUSIÓN Quizás pueda parecer que es mucho el trabajo, y sí lo es, pero fruto del acompañamiento y de la reflexión con los agentes de pastoral nos ayudarán a descubrir las bondades de la “Encuesta” y su utilidad para el trabajo pastoral en las comunidades parroquiales. Algunas preguntas que nos pueden ayudar en la sensibilización y formación de los agentes de pastoral: PARA DIALOGAR ¿Cuántos pertenecemos a esta parroquia? ¿De dónde a dónde abarca el territorio de la parroquia? ¿A quién más podemos invitar para que participe en las actividades parroquiales? ¿Qué necesitamos para ir al encuentro de nuestros vecinos? ¿Qué más debemos de hacer para evangelizarnos y evangelizar a los distantes? ¿Quién nos dijo «vayan y hagan discípulos míos»? Luis Gerardo Gudiño Chávez Pbro.

Información Pastoral


23

2010 CALENDARIO DE VISITAS AL SANTUARIO DE LOS MÁRTIRES 2010

   

 

 

 

FECHA

 

DECANATO COMISION O SECCION

PRESIDE

 

 

 

 

ENERO

3

Lourdes

Sr. Ob. Rafael Martínez Sáinz

 

10

Miravalle

Sr. Ob. Juan Gutiérrez Valencia Sr. Ob. J. Trinidad González

 

17

Getsemaní de la Cruz

Rguez.

 

24

Polanco

Sr. Ob. J.Francisco González Glez.

 

31

San José de Analco

Sr. C. Gildardo Partida Núnez

FEBRERO

07

Sección de Familias y Adultos Mayores

Sr. Ob. Rafael Martínez Sáinz

 

14

La Luz

Sr. Ob. Juan Gutiérrez Valencia Sr. Ob. J. Trinidad González

 

21

San Felipe de Jesús

Rguez.

 

28

San Andrés

Sr. Ob. J.Francisco González Glez.

MARZO

7

La Púrisima Concepción- Tetlán

Sr. Ob. Rafael Martínez Sáinz

 

14

Movimiento de Renovación

Sr. Ob. Juan Gutiérrez Valencia Sr. Ob. J. Trinidad González

 

21

La Inmaculada Concepción - Zalatitán

Rguez.

 

28

Pastoral Juvenil

Sr. Ob. J.Francisco González Glez.

ABRIL

4

San Pedrito

Sr. Ob. Rafael Martínez Sáinz

 

11

Tonalá

Sr. Ob. Juan Gutiérrez Valencia Sr. Ob. J. Trinidad González

 

18

San Pedro

Rguez.

 

25

Dulce Nombre de Jesús

Sr. Ob. J.Francisco González Glez.

MAYO

2

La Paz

Sr. Ob. Rafael Martínez Sáinz

 

9

Sagrario Metropolitano

Sr. Ob. Juan Gutiérrez Valencia Sr. Ob. J. Trinidad González

 

16

Zapopan Estadio

Rguez.

 

23

Santa Cecilia

Sr. Ob. J.Francisco González Glez.

 

30

San Ildefonso

Sr. C. Gildardo Partida Núnez

JUNIO

6

Cáritas

Sr. Ob. Rafael Martínez Sáinz

 

13

Huentitan y Talpita

Sr. Ob. Juan Gutiérrez Valencia Sr. Ob. J. Trinidad González

 

20

Boletín septiembre-octubre de 2009

Atemajac

Rguez.


24

 

27

Santiago Apóstol

Sr. Ob. J.Francisco González Glez.

JULIO

4

Tesistán

Sr. Ob. Rafael Martínez Sáinz

 

11

Zapopan

Sr. Ob. Juan Gutiérrez Valencia Sr. Ob. J. Trinidad González

 

18

Tlajomulco y Cocula

Rguez.

 

25

Evangelización y Catequesis

Sr. Ob. J.Francisco González Glez.

AGOSTO

1

Chapala

Sr. Ob. Rafael Martínez Sáinz

 

8

Pastoral de Adolescentes

Sr. Ob. Juan Gutiérrez Valencia Sr. Ob. J. Trinidad González

 

15

Ocotlán

Rguez.

 

22

Adoración Nocturna Tarcisios e Inecitas

Sr. Ob. J.Francisco González Glez.

 

29

Ocotlán y Poncitlán

Sr. C. Gildardo Partida Núnez

SEPTIEMBRE

5

Vida Consagrada

Sr. Ob. Rafael Martínez Sáinz

 

12

Zapotlanejo

Sr. Ob. Juan Gutiérrez Valencia Sr. Ob. J. Trinidad González

 

19

La Barca

Rguez.

Ministros Extraordinarios de la Sagrada  

26

Comunión

Sr. Ob. J.Francisco González Glez.

OCTUBRE

3

Ameca

Sr. Ob. Rafael Martínez Sáinz

 

10

Ahualulco

Sr. Ob. Juan Gutiérrez Valencia Sr. Ob. J. Trinidad González

 

17

Magadalena

Rguez.

 

24

Toluquilla

Sr. Ob. J.Francisco González Glez.

 

31

San Isidro y San Pío de Pietrelcina

Sr. C. Gildardo Partida Núnez

NOVIEMBRE

7

Santa Ana Tepetitlán

Sr. Ob. Rafael Martínez Sáinz

 

14

Adoración Nocturna

Sr. Ob. Juan Gutiérrez Valencia Sr. Ob. J. Trinidad González

 

21

Organismos Laicales

Rguez.

 

28

Santa Rosa de Lima

Sr. Ob. J.Francisco González Glez.

DICIEMBRE

5

La Santa Cruz

Sr. Ob. Rafael Martínez Sáinz

 

12

San Juan Bautista

Sr. Ob. Juan Gutiérrez Valencia

Información Pastoral



Boletín de Pastoral - Septiembre y Octubre 2009 - num 194