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Cuerpo, memoria, territorio antología. Textos resultantes del taller “CUERPO, MEMORÍA, TERRITORIO” impartido por Priscilla Cajales


cara de luna


Romans colony Y el weda püllü del mamültube le dio kutran se desplomó de tanto weichan no se apropie señorita me dice uno tampoco se me ponga tímida dijo la otra tenis que andar con cuidao Palomita me dice por acá los wentru son racistas como eso le dije así po que les entro eso de aclararse la piel como dijera y usté es bien así carita colorá Palomita blanca se me cuida no vaya a ser cosa nomas o vino pa acá a sembrar semilla? cuídese oiga consulte machi y usté ahí entera tan de merecer                                                                                        afuera suenan rancheras todavía igual puede aprender ligerito no se haga problema yo le ayudo si lo que más cuesta son las ollas nomas y taparse bien las manchas que salen en la cara de los   port a z o s    no se si me entiende yo sé que me entiende verdad?  no me deje sola. Y ahí ya no supe si lo escuché o lo dije pero entendí por fin eso de la piel de gallina del pescuezo que de mucho estirarse sale roto y el miedo que le arranquen a una las plumas Da lo mismo  Estamos en los huevos de esto enteramente cocidas.


Raso blanco Goteras gruesas de sombra llueven esta noche Explota el cielo en llantos secos de abuela Explota y caen explota cayendo. Atentado terrorista en el Cielo dicen los medios que hasta nuestro llanto les sabe a miedo. Son lxs caidxs de hace 500 años multiplicados en millones de ojos negros. Son ellxs, lxs que de las estrellas cayeron sobre quienes paran al centro desta noche en este oscuro Curacautín de lamentos. La lluvia atraviesa el techo apaga el fogón de mi pecho Estas lágrimas sucias mis lágrimas siempre estarán sucias de blancura Blanca la prensa que no dice nada limpias las paredes de ciudades y paraderos ciega blancura de leche que mama la Iglesia a su credo Blanqueada la historia la de mi piel la de mis colonos ancestros La cancelación es blanca y así de claro lo veo en estas mis lágrimas de winka en desvelo. Te lloro tierra te lloro y por dentro guerreo. Un aliento de abuelas levanta mi pelo Amulepe susurra, Amulepe grita el viento Del Norte de mis cueros bajan los asesinos porque en esta piel se pavimentó hace siglos la carretera colonial (del IRSA, el PACYT, la CIA, del KKK, Nestlé, del CONADI, APRA, lxs nadiens, de la Lucyla Hiriart) Zoy ragi pun y casi escucho


1.3.3 - 1.3.3 - 1.3.3 mantra violento pero que siga temporal y trueno que se llueva cristo con todos mis muertos.


Último valle Podrás prevenir lo que se encuentra en el pliegue ensombrecido de la montaña pero seguirás sin escuchar el canto del pájaro engrillado en tu mente. Podrás cantar, oler, sentir pero nunca tocar la tierra mojada del grillo que guardiana la noche. Hay misterios que no conocerás si aún escuchas las ciudades que devenirán a los árboles.


agustín nicolás


Prefacio Observo que mis encías sangran de nuevo. Un fino hilo rojo con sabor metálico recorre los bordes de mis dientes, mientras entre mis pupilas y el espejo del baño reverbera el eco de mi boca escupiendo sobre el lavamanos. Me cepillo bien, pasando el hilo dental entre los espacios subgingivales como le prometí a la dentista. Una promesa tonta. Tres minutos en total para que en mi boca espumosa el sabor a menta disfrace apenas el de la sangre. Estas rutinas absurdas: nuestra huida de la muerte. Nueve mil quinientos casos nuevos- escucho que dicen en las noticias al otro lado de la puerta. Mis encías recuperan su antiguo color rosado y se deshinchan producto del enjuague antiséptico. Recupero - algunas veces por más tiempo que otras- la tranquilidad de la certeza de mi salud que luego desaparece ante la amenaza de la incertidumbre. La loza del baño se sacude ante la itinerancia desconocida. Muertos se acumulan sin que nadie los llame.  Mis dientes amenazan con caerse al abismo de mi garganta   como cuerpos arrojados a una fosa común.  Muerte y anonimato son lo mismo:  un lugar que su inefabilidad oscurece.


i. un cuerpo de herida génesis diez dedos escarban su costra las uñas como agujas se clavan sobre los alambres de púas que anudan sus vísceras treinta veces son empuñadas por una boca abrasiva la ácida mezcla que envenena sus riñones sobre su pecho quinientas toneladas -o cualquiera sea el peso del marmillones de litros vertidos en sus sacos pulmonares


ii. [una ampolleta cuelga de su brillo oscila, ilumina y sentencia entre ropa infesta  un cuerpo sin nombre]

                                 pedazos de tela deshilachándose  disfrazan en el piso estalactitas de vidrio con las que el cuerpo despierta  

de su sangre a   gotas  el cuerpo   cae


Epílogo [este poema se inscribe en el cuerpo que lo declama mientras se pudre en la mesa de la cocina sus partes se disgregan en una masa rancia junto con cáscaras de limón que enmohecen alimento de polillas y hormigas]


nicole


Ojitos de miel La maldición que contrajo ese iris y oscureció. El silencio en la mirada a la complicidad te condenó. La autodefensa que tan profundo llegó con la misma fuerza brota y lleva el tiempo a su favor. Ojitos de miel, toma mi mano hay un camino por recorrer prometo no será en vano la violencia del cuarto mundo vas a vencer.


Resentimiento Sentimiento

tras   sentimiento

tras                sentimiento

                  tras                                    sentimiento


C de cicatriz Una yaga profunda. Costra angosta y larga. Herida en manos equivocadas. Enfermedad latente.

lo entiendo

aprendo


lo suelto Lo siento.


josé díaz fuenzalida


Llueve sobre la tierra quebradiza Entre los manzanos cayó un rayo despellejándose sobre sus raíces. Cuaja la ventana el crujido del cielo la lluvia refriega el lomo por el borde del vidrio en el barro huesos de pollo enterrados  mamá sobre el mantel mezcla agua y harina la artritis reclama  aprieta los dientes los nervios estilan restos de un fuego encendido en la herida original de la tierra


Jubilado de las sombras Merodea entre cajones,  calcetines corbatas cuenta botones de las decenas de sacos del armario limpia el calcio ajeno de los muñones del traje el hierro hediondo que salta de la carne al machacarla desinfecta el cuero de los zapatos antes de enterrarlos en cajas escondidos junto a  fotos de mamá sonriendo bajo el galpón fotos de papá frente al cadáver torcido   de un cordero, una medallita con el rostro santo. Te despides del armario resuelto de las sombras que nacen  entre los colgadores. Lo apartas del resto de la casa. Desunes la carne de las paredes. Clavas cada noche la columna en el chal viertes la piel entera sobre la cama hay fotografías decenas de rostros borrados por una luz metálica


Elvira Hernández como el trino de olas extinguidas avanza por las calles maniatadas desnuda la voz      

huele ciudad

    hila silencios de ser pájaro cualquiera que alcance la de una idea 

altura


zafiro navarrete peredo


Oscuridad ante luz en vida Oscuridad vi, Fría sonrisa di,  Bella palabra oí,  Fea acción recibí.  De la melodiosa risa sufrí,  Manos hacia el frente dirigí.  De más me defendí,  La oscuridad oprimida,  Hacía muy adentro deje fluir,  El frío lo suprimí,  Mi propia risa pude oír,  Ya cálida sensación de paz recibí,  Y la dulce bienvenida le di.  Pero a poco tiempo a perderla volví,  Pero luego de sorpresa volvió a mí.  Y con la luz a mi volví,  A sonreír volví,  Linternas a tener en mis ojos volví,  Así siempre de sentir me debí.  Pero porque siempre sentí,  De mi mente sufrí.  De mi vida arrancar tantas veces traté decidir, Más nunca lo conseguí,  Porque detenida fui,  Por un ¡detener! ante muchos ¡Seguir!, Y gracias a ese único ¡No!,  De entre tantos ¡Sí!,  Agradezco que ahora estoy aquí,  Gracias a esa sola esperanza,  ¡Viva! estoy.


Con estos dedos / tus excitantes I  con estos dedos rozo tu rostro, con estos dedos tomo tu cuello y te arranco un gemido, con mis dedos acaricio tu cabello y te lo jalo, yo río y con los mismos dedos robo de tus labios un beso.  con estos dedos limpio tus sienes de polvos y ramas, con estos dedos aprecio tu desnudes ante la presencia de las altas copas verdes y sobre el amarillento tumulto de ramas estos dedos se posan ante los pequeños insectos que buscan subir por los mismos dedos.  un grillo trata de encaramarse entre mis dedos, pero estos solo quieren encaramarse ellos mismos sobre tu piel ya asoleada por la propia llama de mis dedos rozando y haciendo presión sobre ti desnudo.  con estos dedos cojo del universo un hilo de aire y delineó unas palabras sobre tu piel que me quema, y en estas palabras mis dedos te hablan de ellos mismos paseando por tu cuerpo y los tuyos por el mío.  con tus dedos me dibujas el pecho, y esos dedos tuyos me arrancan suspiros desde lo más profundo de mis entrañas, o será del corazón que con tus dedos aprietas al tocar mi interior.  y mis dedos ahora mismo que no harían por aparecer sobre tu sien derecha, bajar por tu antebrazo con los mismos dedos, y que en tus ojos vean su reflejo en tus pupilas rebosantes en serotonina y el calor de tu endorfina, y que en toda tu mirada mis dedos reflejaran al momento de llegar a acariciar tus gemidos, y que mis dedos lleguen a los tuyos para que ellos terminen en un enredo con los míos.  arrancando de nuestras bocas las más vulgares sensaciones, al tener nuestros dedos unidos en el acto de tenernos amarrados el uno al otro con los dedos entrelazándose con nuestros cabellos en el momento de tu mi nombre gemir. 


II Fríos cálidos y húmedos,  De carne suave,  Tal como sustancias,  Los quiero morder,  Están sobre los míos,  Y me dan a sentir,  Sentir excitación,  Sentir calor,  Sentir que los quiero,  Los míos sobre los tuyos,  Como chocolate,  Nunca más,  Nunca más quiero dejar esta suavidad,  Me enferma el no tenerlos,  Siento calor ante tal suavidad, Los tuyos sobre los míos,  Me enfermo al no tener costumbre de dejarlos, Ya que no puedo dejarlos,  Ni quiero soltarlos,  Siento excitación al abrirlos,  Con los míos los tuyos,  Míos los quiero,  Los míos sobre los tuyos,  Y no los quiero soltar,  Nunca más,  Nunca más los soltaré,  Como para comerlos,  Como a caramelos,  Una mordida más


maga


Disculpa las palabras se hallan sumidas en un contexto situado, poseen un origen, historia y desarrollo condicionado por el marco político, social y cultural de un territorio. En este caso, existe una palabra frecuentemente utilizada posterior a cometer o no una acción, la cual influyó o tuvo repercusión en el estado o vida de una persona. se podría presumir que ese acto generó en el ejecutor un sentimiento de culpa, determinado por los planteamientos o doctrina otorgados por la iglesia, mediante procesos colonizadores; es por ello, que el acto de disculparse podría ser entendido como una forma de desprenderse de ese sentimiento, más que demostrar un arrepentimiento


Relato de un paseo en bici He estado practicando el arte de andar en bici:  a continuación, expondré la secuencia y principios que sigo.   Primero debo acomodar mis pies en los pedales y disponerme a aceptar la posibilidad de una eventual caída; acomodarme en el sillín , debo mantener el timón centrado, en caso que se dificulte dicha labor, no entrar en pánico, es muy importante relajar los brazos, con una postura firme y a su vez liviana, a medida que comienzo a mover las piernas y pies de forma circular, rítmica; la fuerza requerida para dicha acción, se halla determinada por el grado de inclinación del territorio a recorrer, de esta manera debo enfocarme en alcanzar una velocidad constante, la cual aportará a establecer el equilibrio.  Es de suma importancia evitar transitar sobre objetos desconocidos, accidentes geográficos, que puedan derrumbarme u, originar una colisión, esto puede ser bastante amplio; donde en caso de transitar por espacios estrechos en el eje horizontal, siendo entendido como colindantes por muros, o rejas; en dicha situación, considero  como posible solución, el apoyar una mano contra ellas, mientras la otra mano se enfoca en centrar el manubrio de manera firme. Una situación, en cierto grado similar, es la de transitar junto a un vehículo, en donde se hace menester el mantener una distancia considerable.  Por otro lado, en el caso de transitar junto a otra persona ciclista, así como en el caso de ser adelantada, se debe mantener la calma y disminuir en cierto grado la velocidad Al frenar considero de sobremanera la materialidad del territorio recorrido, caso en que voy disminuyendo la velocidad, de forma gradual, elevo el pie de un pedal, alzo el cuerpo y apoyo suavemente el pie en la superficie transitada. Recomiendo considerar: 1. En caso de dudar en la capacidad de transitar, se debe optar por descender de la bici y caminar 2. Mantener la calma y confianza  3. Ser consciente de nuestra corporalidad y sus posibles limitaciones  4. Lo más importante es disfrutar el recorrido


nodo


Loica diurna En la mañana me espanto siento los pies y me levanto. En la mañana comienzo, y pienso sobre qué será el mañana.  Siento todas las mañanas engatusada la rabia la esperanza disfrazada como plegaria  como las ganas de gritarle al viento que mi cuerpx no quiere esperar más el mañana. Cada mañana parece la misma a mis ojos no así para mi labia  articulada de mala gana  balbucea sin freno contra la nada  pues en esta periferia olvidada nadie habla sobre el mañana.  Aquí toda piel solo sabe del ahora,  del trabajo que hay que hacer ahora,  del cabro chico que cuido por horas   y la vida abandonada hasta el próximo mañana. En la carne siento cada mañana con el astro quemando las pestañas.  Me huyo y me rehúyo  bajo la tierra o bajo la cama con mi cara embalsamada y partida en dos por la migraña. Mañana no despierto, ya no siento nada.  Es quizás mi mano ilusionada de volverme suelo en la hondonada,  de pasear por el cerro despistada, de ahogarse en el mar sin tristeza ni patrañas. Mañana ya no existen mis ganas  ni la lectura ni el poema de la semana.  Como una loica sobrevuelo el mañana  aunque mi pecho sangre de rabia,  olvidando todo el tiempo, toda rima y, sobre todo esta mañana.


Fotografía: Huillipatagua

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@acuoso.vendaval


Fotografía: Huillipatagua

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@acuoso.vendaval


Infierno del detalle Dime cómo te llamas me susurró al momento que su voz se cortaba  por poner la boca en el corazón. Dime tu verdadero nombre dijo al momento en que lamía el sonido de mi carne lanceolada  ante unos duros dedos callosos. Qué te importa mi nombre  le diría al chuchesumadre mañana mismo olvidarás en otra esquina respirando colonia fresca de Las Naciones mañana mismo gritarás de este auto aterciopelado de fluido y baba maricón culiao feo y yo sabiendo tu nombre no recordaré gracia en mi pecho de cañones desgarrare cada sílaba como habrías hecho tú con tu lengua de sucia saliva si es que yo te hubiera dado mi nombre.


Prosa rota En las callejas de la inmundicia, en los rincones de la nada, el sabor a la ira y la sangre derramada en el asfalto son contradicción para el interior. Ese mismo, que se revive en la caminata por la población. Esa misma, que resquebraja sus piernas como migas a la compra diurna y taciturna del pan de la mesa. El viaje de dos horas, de hora y media, de tiempo desperdigado en la riqueza ineludible, del desarrollo invisible. El lenguaje, el eterno y único lenguaje, retratado de la violencia. A veces de un cariño sobreviviente tan tierno como sol. Entonces todo avanza en este rincón olvidado. La televisión caduca, ordena y educa. Sonidos de urbe como efímera poesía, relato de la pena contra el papel desapareciendo en la sordera como orden de la ley. Quizás la vida se desviste del espectáculo, el desnudo deja de ser morbo, censura. Mi cuerpx deja de ser criminal, delincuente. Las mentiras acaban en la complicidad del lenguaje, las leyes se rompen.  La vida es la vida de cloaca, la vida que rompe la letra. Que aparece en las ratas de noche, negras y desahuciadas en coágulos de pelos y mierda, apuntando contra la única prisión que es su lenguaje. La vida se vuelve el lenguaje, y no hay más barata filosofía del occidente, la poesía no importa ni tiene sentido, la RAE se suicida. Yo por fin me abrigo de choreza el único lenguaje que me da vida y no va a la muerte  en un salón lleno de gente esperando la vida que enferma de muerte se encomendó a la suerte.


Fotografía: Huillipatagua

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@acuoso.vendaval


luna del canto


Las lágrimas saladas arden en la carne expuesta I Hace tanto calor no me deja dormir. me arde la carne me arranco la piel y quedo descubierta. las aguas saladas de estas profundas cuencas avanza y quema mis membranas. saboreo con dolor las aguas de tu boca. concédeme un abrazo fundido volvámonos crisálida o semilla como si tratase armar otra piel.


II Soñé con un muerto estaba vestido de negro, sus ojos, piel y cabello eran negros. Lo quise dibujar y lo pinté de negro, pero se me acabó el lápiz  y sospeché, la muerte no anda de negro, debía escoger otro color. Mi mamá me dijo que los muertos no aparecen en los sueños los vivos caminan a su mundo, sin darme cuenta  los dos regresamos de donde veníamos dejando solamente la pesadilla de su silueta negra.


III De todos los colores y tamaños hay apretadas fibras, son el suelo que ahora tiene hendiduras de maderas gruesas que sostienen velas, libros y tazas tazas de té enfriado. Más allá huellas de objetos arrastrados delatan la edad de esas maderas clavadas. Rodean sillones  cansados de cuerpos y arañazos. Debajo de ellos,  sonidos agudos remecen de un plástico entramado. Las paredes siguen siendo sobrias con las pinturas colgadas es que ya no hay,  colores ni sol de enero.


ssofía


Estrujar desde hace un tiempo quiero mentir  comprimir mis huesos  contar hasta cien  robar todo el aire del mundo    desde hace un tiempo  mi cuerpo está adolorido  no son solo mis brazos  ahora crece incesante desde mi garganta el dolor  y creo que podría dejar caer mi añoro  donde yo quiero que caiga  sería justo en el lugar donde se aúnan nuestros cuerpos  creo  que desde hace un tiempo  mi vida se reduce a inventar excusas    qué dice esto de ti, de mi  mientras escribo  algo siempre tiene que destruirse al mismo tiempo    lo que siempre quise  fue poder dar sin destruir    quizás desde hace un tiempo quiero mentir y ser compulsiva  decir al fuego  dejar que tomes de mi lo que quieras  incluso mis huesos    que han estado perdidos  desde hace un tiempo


Desde-Por-Mi-Ventana

“escucho sucio” autos tuneados con motores asfixiados cabros chicos chuteando una pelota, bien a mal traer a la vecina de la casa 56, copuchando no necesito verla para saber que entre sus labios se consume un kent 4 me incomoda el sonar del portón abriéndose como chocan los engranajes//tuercas  (estoy divagando, no sé cómo están compuestas esas máquinas complejas) no entiendo por qué no le han puesto WD-40 a la wea  o por último un chorrito de aceite para que no suene  como un robot masticando tornillos Claro que oigo ¼  la ventana solo está entreabierta 


llaga-lesión un poema nunca debe comenzar con una herida abierta es julio y es tarde seré encontrada en el sonido agudo de esta habitación  una vez que se oiga el canto de las ballenas  y cuando el frío se transforme en fiebre entonces mi sueño recurrente  será el recuerdo de mi cuerpo sobre mis manos caían mis piernas sobre el nido  olvido como hablar apenas toco el suelo es julio  y he muerto ya en julio sobre los lagos profundos cubierta en corales un poema nunca es una herida abierta un poema nunca muere como cae la tarde ante dos ojos desiertos


matías ariza


Alimento de muerte Carne cortada. Carne a través del vidrio. Carne congelada. Carne por metro. Carne vendida. Carne en plato. Carne quemada. Carne al jugo. Carne cruda. Carne al punto. Carne en bolsa. Carne tangible. Carne enfadada. Carne visible. Carne empapelada.  Carne alegre. Carne terrosa. Carne criminal.  Carne embalsamada. Carne terrenal. Carne borrada. Carne animal. Carne cristalizada. Carne ficcional. Carne castigada. Carne de dragones, arpías, minotauros y héroes. Carne mutilada en vida. Carne de pobres. Carne prometeica. Carne que creces. Carne escrita a mano siendo golpeada. Carne con luces. Carne india y masacrada. Carne perdida al derroche. Carne impura. Carne con y sin T. Carne abandonada. Carne hambrienta bajo puentes buscando carne. Carne negra y carne blanca. Carne roja y carne blanca. Carne negra y esclava. Carne aglutinada a charco sangrante. Carne contando monedas. Carne ahogada en alcohol cual infinita piscina. Carne en oferta a turno completo. Carne educada. Carne desnuda esperando verdugo. Carne ropa y más nada. Carne con olor a channel.  Carne dura y blanca. Carne por el mínimo. Carne segregada. Carne con sueños agachando el moño. Carne numerada. Carne a presidio. Carne disminuida. Carne con faldas y rubio teñido. Carne evaluada en balas. Carne de niños. Carne que temes y corres por tu vida. Carne en toneladas. Carne que temes bombas, que temes al fusil y que temes a soldados. Carne sin nombre. Carne enguantada, silenciada. Carne con hambre y solo hambre. Carne encasillada. Carne replegada a la suerte. Carne de mentiras. Carne tras un mostrador de fronteras. Carne negociando con la fosa. Carne invaluable. Carne despreciada.  Carne al acero. Carne malgastada. Carne al desecho. Carne olvidada. Carne al cielo. Carne muerta.


Vacaciones Acostumbrados a ser muchos miraban los altos montes difuminados en la bravura de la niebla. Imaginaban el paisaje de Laguna en los vidrios del coche. Los del asiento trasero cuidando la grúa bajan la ventanilla y empapan la cabeza al frío. En el asiento derecho la única mujer va inmersa en el parabrisas cuidando al conductor. El volante agarrado a fuerza de peso frente a sus ojos ve ascender el kilometraje. Las formas se desvanecen carentes de importancia. Bajo el prisma de sus lentes David odiaba a cada uno de sus vecinos. Por mi fuese - dice soltando el volante - arrasaría cada una de esas casas. Lucia con el rostro robado ajustaba el cinturón mientras gritaban desde atrás.


Jeu du rôle (autorretrato) Retrato muerto a calle. Abstracto en figura difusa. Árbol caído a media noche, Disfraces en tinta china y rostro apagado en azul. Miles atravesando asfalto como balas al calibre. Hematomas sobre carne limpia tapadas a Babel. Raudales

        Miseria

     famine    cae niebla

    cae niebla

tombe de brume Desperdicio de cuerpo, La femme plus triste. Una cría sin propiedad, Vástago sin retoño. Sueño fantasma, verso fanfarrón, infierno Invernal y una dulce luna menguante. Jeu du rôle, blanc contre bleu, rouge et noir.


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"Cuerpo, memoria, territorio" - Antología taller de literatura BAJ Valparaíso  

"Cuerpo, memoria, territorio" es el nombre de la antología que agrupa los poemas e jóvenes participantes del taller a cargo de Priscilla Ca...

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