Guía de Oraciones Comunitarias por las Vocaciones a la Compañía de Jesús

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DELEGADOS DE VOCACIONES Y JUVENTUDES

“Concentrar nuestra atención en las vocaciones a la Compañía no es una preocupación subsidiaria ni simplemente una reacción impulsiva al decreciente número de jesuitas. Es parte del modo nuestro de proceder, una característica esencial de nuestra cultura e identidad como jesuitas. La promoción vocacional forma parte sustancial de la vida-misión de cada miembro de nuestro cuerpo apostólico, sea jesuita o colabore en la misión”.

P. Arturo Sosa S.J.

“La primera y más importante (iniciativa) es la oración constante. Jesús lo propuso claramente a sus discípulos: “La mies es mucha, pero los obreros pocos; por tanto, pidan al dueño de la mies, que envíe obreros a su mies” (Mateo 9,37-38). Muchos de nosotros rezamos por las vocaciones, pero ¿podemos tomarnos más a pecho el consejo del Señor Jesús? ¿Caemos a veces en la tentación de pensar que las vocaciones a la Compañía simplemente “ocurren” o que el trabajo de fomentarlas es siempre responsabilidad de otros? Orar constantemente, diariamente, personalmente y en comunidad, por las vocaciones no solo apela directamente a Dios, al “dueño de la mies”, sino que también nos cambia, ampliando y profundizando nuestro deseo y poniéndonos más en sintonía con quienes el Señor podría estar llamando alrededor nuestro.”

P. Arturo Sosa S.J.

PRESENTACIÓN

Queridos compañeros, amigos en el Señor:

La alegría de nuestra amistad con Jesús, que nos invita a compartir su misión, nos motiva a renovar nuestra opción por él, escuchando a su Espíritu y caminando con su pueblo.

Deseamos que la gracia de ser “servidores de la Misión de Cristo” siga encontrando corazones generosos. Por eso, les invitamos a sumarse a esta Jornada de Oración por las Vocaciones en la Compañía de Jesús. Es una propuesta que nace del sentir de todos los Delegados de Vocaciones de la CPAL, animados por sus Provincias y en comunión con toda la Conferencia.

La propuesta es sencilla: que el día 5 de cada mes, o en nuestras reuniones mensuales, nos reunamos en comunidad. Comenzamos este próximo 5 de noviembre.

Usaremos un itinerario orante para pedir al Eterno Señor que siga llamando a jóvenes a sumarse a este modo de proceder y servirlo bajo la bandera de la cruz. El itinerario incluye también orar por la vocación en todas las etapas de la vida jesuita.

Que estos encuentros fraternos, en comunidad o en nuestros trabajos apostólicos, unan nuestras voces y nos ayuden a hacer vida la Oblación de Mayor Estima y Momento que Ignacio presenta en los Ejercicios Espirituales.

El testimonio de nuestros hermanos jesuitas que nos precedieron nos recuerda la infinita misericordia del Señor. Que esta convicción nos motive a actualizar nuestro ser como “Hombres de ardiente pasión por el Evangelio” (CG. 36, D1, 16).

Que este itinerario, en el que nos unimos como Conferencia para rezar por nuestras Vocaciones, nos muestre el rostro amoroso del Eterno Señor de todas las cosas.

“Nuestra misión y herencia espiritual nos hacen a todos promotores de vocaciones. La promoción de vocaciones significa sencillamente ayudar a los jóvenes a escuchar y responder a los movimientos del Espíritu en sus corazones. Naturalmente, la promoción de vocaciones no produce la vocación a la Compañía. Conduce más bien a diversos tipos de vocación cristiana y a nosotros nos toca respetar con sumo cuidado la forma concreta como el Espíritu llama a cada persona. Al mismo tiempo, la gente joven suele escoger lo que conoce y ama. Todo jesuita y toda comunidad debe hacer todo lo posible por presentar a la Compañía de tal forma que los que Dios llama puedan conocer y apreciar quiénes y qué somos” (CG 34, decreto 10,2).

ÍNDICE

PRIMERA ORACIÓN 05 de noviembre – Santos y Beatos de la Compañía

Intercesor: Claudio de la Colombière

SEGUNDA ORACIÓN 05 de diciembre – Jóvenes con inquietud vocacional

Intercesor: Francisco Javier

TERCERA ORACIÓN 05 de enero – Jóvenes en acompañamiento vocacional

(candidatos, prenovicios)

Intercesora: Nuestra Señora de la Estrada

CUARTA ORACIÓN 05 de febrero – Novicios Jesuitas

Intercesor: Estanislao de Kotska

QUINTA ORACIÓN 05 de marzo – Escolares jesuitas

Intercesor: Luis Gonzaga

SEXTA ORACIÓN 05 de abril – Hermanos jesuitas

Intercesor: Alonso Rodríguez

SÉPTIMA ORACIÓN 05 de mayo – Jesuitas en Tercera Probación o rumbo a ella

Intercesor: José de Anchieta

OCTAVA ORACIÓN 05 de junio – Jesuitas con Últimos Votos

Intercesor: Francisco Gárate

NOVENA ORACIÓN 05 de julio – Jesuitas Mayores

Intercesor: José Pignatelli

DÉCIMA ORACIÓN 05 de agosto – Bienhechores de la Compañía de Jesús

Intercesor: Alberto Hurtado

DÉCIMA PRIMERA 05 de septiembre – Equipos Provinciales de Gobierno

Intercesor: Pedro Claver

DÉCIMA SEGUNDA ORACIÓN 05 de octubre – Padre General y equipo

Intercesor: Pedro Arrupe

ANEXOS (DIVERSAS ORACIONES)

BIBLIOGRAFÍA

Unidos en la oración. Delegados de Vocaciones y Juventudes Jesuitas – CPAL

Santos y Beatos de la Compañía - 5 de noviembre

PRIMERA ORACIÓN

Intercesor: Claudio de la Colombière – Apóstol del Sagrado Corazón

1. ORACIÓN PREPARATORIA

«Que todas nuestras intenciones, acciones y operaciones estén ordenadas en servicio y alabanza de su divina Majestad» [EE 23]

2. COMPOSICIÓN VIENDO EL LUGAR

En este día iniciamos nuestra peregrinación de oración por las vocaciones. Detengámonos un momento para acoger tanto bien recibido de parte de Dios. Pensemos en nuestra Provincia, en la CPAL, en el Cuerpo Universal y agradezcamos por las vocaciones que el Señor ha enviado para seguirlo al modo de San Ignacio.

El Padre General en su visita en el mes de septiembre de 2024 a Francia y Bélgica, ha renovado la consagración de la Compañía al Sagrado Corazón. En este primer escalón de nuestra peregrinación, pedimos la intercesión de Claudio de la Colombière.

3. ORACIÓN PERSONAL

Nuestro intercesor

Claudio de la Colombière (1641-1682) nació en el sur de Francia. Estudió en un colegio de jesuitas desde muy temprana edad. Y con 17 años entró en la Compañía. Habiendo enseñado durante dos años en Avignon, estudió teología en París y fue ordenado el 6 de abril de 1669.

Su vida fue breve pero intensa. Vivió la guerra, el destierro, trabajó en Inglaterra, donde fue encarcelado por celebrar la Eucaristía. En estas circunstancias fue transformando su corazón para que fuera como el de Jesucristo. No quería sino tratar a las personas como lo hizo el propio Jesús. Él mismo lo reconocía al cumplir treinta y tres años: «Me parece, Señor, que ya es tiempo de que empiece a vivir en Ti y sólo para Ti, pues a mi edad, Tú quisiste morir por mí en particular».

Su encuentro en Paray-le-Monial con Margarita María de Alacoque fue clave para ambos. Como confesor, dice la santa: “Me exhortó a no tener miedo a los caminos del Señor, reiterándome a entregarme totalmente a Dios, para que Él me tratase como quisiera. El padre me enseñó a apreciar los dones de Dios y a recibir Sus comunicaciones con fe y humildad”.

Claudio siempre puso su confianza sólo en Dios. Quizás fue esto lo que siempre le ayudó a tener un buen norte. “A nadie engañó esta confianza. Ninguno de los que han esperado en el Señor ha quedado frustrado en su confianza”.

La Palabra de Dios

1 Pe. 1, 14-17 «Como hijos obedientes no vivan de acuerdo a los deseos de antes, cuando vivían en la ignorancia; por el contrario como el que los llamó es santo, sean también ustedes santos en toda su conducta; porque así está escrito: “Sean santos, porque yo soy santo”.

Y si llaman Padre al que no hace diferencia entre las personas y juzga a cada uno según sus obras, vivan con respeto durante su permanencia en la tierra». Palabra de Dios.

Preguntas para la reflexión

1. ¿Qué invitaciones trae el texto a propósito de la fiesta de todos los Santos y Beatos de la Compañía?

2. ¿Cómo es que el testimonio de Claudio de la Colombière refuerza nuestro deseo de amar y servir?

3. ¿Cómo relacionamos la invitación en la carta de Pedro, el testimonio de de la Colombière y nuestra oración por las vocaciones?

Reflexionamos de manera personal un momento y compartimos en comunidad.

4. PRECES

A cada petición vamos a responder: Eterno Señor de todas las cosas, escúchanos.

• Para que sigamos el camino de nuestros hermanos que nos han precedido con una vida de entrega total a Dios. Oremos.

• Para que Cristo, Palabra encarnada, ofrecido totalmente a nosotros, sea nuestra única esperanza y la alegría de nuestra vida. Oremos.

• Para que los Santos y Beatos, que hoy conmemoramos, nos ayuden en el ofrecimiento total de nuestras personas para la mayor gloria de Dios y la salvación de las personas. Oremos.

Se pueden añadir otras intenciones.

Oh Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que conoces nuestra debilidad. Ayúdanos a llevar adelante la misión de la Compañía que inspiraste a San Ignacio, y a la que tantos Santos y Beatos, hermanos nuestros, han consagrado con fe los años de su vida. Amén.

5. ORACIÓN POR LAS VOCACIONES

Rezamos todos juntos:

Señor Jesús, te pedimos que muevas interiormente a los jóvenes a buscarte y a seguirte. Tú que los llamas con amor eterno, haz que conozcan el misterio de su vocación y el sentido de su vida.

Envíanos, Señor, nuevos compañeros, que te amen a ti junto con tu Iglesia, que es santa y pecadora, y que quieran que, con su entrega, la Iglesia sea tus manos, tus pies y tu voz en este mundo.

Suscita en algunos jóvenes el deseo de unirse a esta mínima Compañía, y que en ella busquen incesantemente ser servidores de tu misión, viviendo en pobreza, castidad y obediencia.

Oración por las Vocaciones – CPAL

Jóvenes con inquietud vocacional - 5 de diciembre

SEGUNDA ORACIÓN

Intercesor: Francisco Javier - el divino impaciente

1. ORACIÓN PREPARATORIA

«Que todas nuestras intenciones, acciones y operaciones estén ordenadas en servicio y alabanza de su divina Majestad» [EE 23]

2. COMPOSICIÓN VIENDO EL LUGAR

En este día tendremos presente a los jóvenes que han manifestado su inquietud vocacional. Pensemos en algún joven que conozcamos y que vemos en él un deseo de amar y servir. Unimos nuestras voces como comunidad respondiendo al pedido de la Compañía universal que nos llama a comprometernos en la promoción y acompañamiento de nuevas vocaciones. Fijemos nuestra mirada en Francisco Javier, un hombre inquieto, dinámico, aventurero, disponible y apasionado.

3. ORACIÓN PERSONAL

Nuestro intercesor

Francisco Jasso (Javier, Navarra, 1506 - Isla de Sanchón, China, 1552) es el ambicioso estudiante de la universidad de París en el que Ignacio forjará el paradigma de misionero para las generaciones venideras. Lo envió y no hubo fronteras, lenguas o peligros que frenaran su celo apostólico por llevar a Jesucristo a los confines del mundo. Recorrió la India, puso las bases para las posteriores misiones en Japón y murió a las puertas de China, entonces desconocida.

Viajero que escribía cartas llenas de pasión por su misión a sus compañeros de Europa, hoy sigue siendo una de las figuras más cautivadoras de la Compañía de Jesús y de la Iglesia.

La Palabra de Dios Mc. 16, 15-16 «Vayan por todo el mundo y prediquen el evangelio a toda criatura. El que crea y se bautice, se salvará, pero el que no crea, se condenará». Palabra del Señor.

Preguntas para la reflexión

1. ¿De qué forma el testimonio de Francisco Javier ayudaría en el acompañamiento a los jóvenes?

2. ¿Qué tanto estoy disponible para colaborar en la escucha y acompañar a un joven en los inicios de su inquietud vocacional?

3. ¿De qué manera mi propio testimonio podría ayudar a los jóvenes que han manifestado su inquietud vocacional?

Reflexionamos de manera personal un momento y compartimos en comunidad.

4. PRECES

A cada petición vamos a responder: Eterno Señor de todas las cosas, escúchanos.

• Para que ante las grandes necesidades del mundo, Dios quiera llamar a su servicio a muchos jóvenes a la vocación sacerdotal o

religiosa, que continúen en la tierra la misión que Cristo confió a sus Apóstoles. Oremos.

• Para que no olvidemos nunca que Dios es el que llama y así pongamos toda nuestra confianza en su gracia y en los medios, más que en ningún otro. Oremos.

• Para que los jóvenes que han manifestado una inquietud vocacional perseveren en la escucha al Espíritu y se animen a comprometerse con Jesús en la gran tarea del Reino. Oremos.

• Para que a ejemplo de Francisco Javier, consigamos el gran amor a la Compañía y a los hermanos al punto de exclamar junto con él: “los tengo a todos grabados en mi corazón. Oremos.

Se pueden añadir otras intenciones.

Señor, Padre santo, tú que nos invitas a alcanzar la caridad perfecta, no dejes de llamar a muchos para que sigan más de cerca las huellas de tu Hijo y concede a los que Tú quieras elegir con una vocación particular llegar a ser, por su vida, signo y testimonio de tu reino ante la Iglesia y el mundo. Amén.

5. ORACIÓN POR LAS VOCACIONES

Rezamos todos juntos:

Señor Jesús, te pedimos que muevas interiormente a los jóvenes a buscarte y a seguirte. Tú que los llamas con amor eterno, haz que conozcan el misterio de su vocación y el sentido de su vida.

Envíanos, Señor, nuevos compañeros, que te amen a ti junto con tu Iglesia, que es santa y pecadora, y que quieran que, con su entrega, la Iglesia sea tus manos, tus pies y tu voz en este mundo.

Suscita en algunos jóvenes el deseo de unirse a esta mínima Compañía, y que en ella busquen incesantemente ser servidores de tu misión, viviendo en pobreza, castidad y obediencia.

Oración por las Vocaciones – CPAL

Jóvenes en acompañamiento vocacional - 5 de enero

TERCERA ORACIÓN

Intercesora: Nuestra Señora de la Estrada - En camino

1. ORACIÓN PREPARATORIA

«Que todas nuestras intenciones, acciones y operaciones estén ordenadas en servicio y alabanza de su divina Majestad» [EE 23]

2. COMPOSICIÓN VIENDO EL LUGAR

En este día oramos especialmente por los candidatos y prenovicios jesuitas. Disponemos nuestro corazón y nuestro espíritu para dirigirnos al Dios que le permitió a Ignacio “ver nuevas todas las cosas en Cristo” y sentirse acompañado en su peregrinar. Que nuestros candidatos y prenovicios vivan una verdadera experiencia de discernimiento. Los ponemos en las manos de Nuestra Señora para que interceda por ellos y los coloque al lado de Jesús.

3. ORACIÓN PERSONAL

Nuestra intercesora

María, la Virgen del Camino, la mujer que salió de sí misma, siempre atenta a la novedad de Dios. La Madre que se puso en camino tantas veces para proteger a su Hijo o seguirle por los pueblos de Galilea. Salir, como hoy lo hacen tantas personas: migrantes, peregrinos, refugiados, heridos, desplazados…

Nuestra Señora de la Estrada, patrona de la Compañía de Jesús porque dicha imagen estaba presente en la capilla en la que San Ignacio de Loyola, el peregrino, y los primeros compañeros oraban juntos en Roma.

María, ayúdanos a continuar el camino con la mirada puesta en Jesucristo. Hoy en todos los rincones del mundo, jesuitas y laicos, agradecidos, sabemos que animas nuestro paso para cumplir con nuestra misión cotidiana. Te pedimos de manera especial por los candidatos y prenovicios jesuitas. “Madre, ponme con tu Hijo”.

La Palabra de Dios

Mc. 1, 16-18 «Caminando junto al lago de Galilea, vio a Simón y a su hermano Andrés que echaban las redes al lago, pues eran pescadores. Jesús les dijo: “Vengan conmigo y los haré pescadores de hombres”. Inmediatamente, dejando las redes, le siguieron» Palabra del Señor.

Preguntas para la reflexión

1. ¿Qué invitación surge del texto a propósito de nuestros candidatos y/o prenovicios?

2. ¿De qué manera nuestra comunidad aporta en el acompañamiento de los jóvenes candidatos y/o prenovicios?

3. ¿Qué recomendaciones podríamos hacer al equipo de Vocaciones para mejorar las experiencias de acompañamiento? (Reunirlas y enviarlas a los equipos correspondientes)

Reflexionamos de manera personal un momento y compartimos en comunidad.

4. PRECES

A cada petición vamos a responder: Eterno Señor de todas las cosas, escúchanos.

• Para que el Señor llame especialmente a muchos a la Compañía, que vivan en plenitud el carisma ignaciano y consagren toda su vida al servicio de Jesús y de su Iglesia. Oremos.

• Para que nuestra vida sea auténticamente profética y transmitamos con nuestra vivencia del Evangelio el entusiasmo y el ideal de la consagración total a Cristo. Oremos.

• Para que en la admisión de los candidatos a la Compañía se guarden siempre los criterios de selección que San Ignacio dejó establecidos en las Constituciones. Oremos.

• Para que recordemos que la tarea de promover vocaciones es un trabajo común, en el que todos debemos colaborar y del que todos debemos sentirnos responsables. Oremos.

• Para que, agradecidos al Señor, acojamos a María como Madre e inspiradora de nuestra vida y misión. Oremos.

Se pueden añadir otras intenciones.

Señor, Padre santo, tú que nos invitas a alcanzar la caridad perfecta, no dejes de llamar a muchos para que sigan más de cerca las huellas de tu Hijo y concede a los que Tú quieras elegir con una vocación particular

llegar a ser, por su vida, signo y testimonio de tu reino ante la Iglesia y el mundo. Amén.

5. ORACIÓN POR LAS VOCACIONES

Rezamos todos juntos:

Señor Jesús, te pedimos que muevas interiormente a los jóvenes a buscarte y a seguirte. Tú que los llamas con amor eterno, haz que conozcan el misterio de su vocación y el sentido de su vida.

Envíanos, Señor, nuevos compañeros, que te amen a ti junto con tu Iglesia, que es santa y pecadora, y que quieran que, con su entrega, la Iglesia sea tus manos, tus pies y tu voz en este mundo.

Suscita en algunos jóvenes el deseo de unirse a esta mínima Compañía, y que en ella busquen incesantemente ser servidores de tu misión, viviendo en pobreza, castidad y obediencia.

Oración por las Vocaciones – CPAL

Novicios jesuitas - 5 de febrero

CUARTA ORACIÓN

Intercesor: Estanislao de Kostka – Joven, testarudo y santo

1. ORACIÓN PREPARATORIA

«Que todas nuestras intenciones, acciones y operaciones estén ordenadas en servicio y alabanza de su divina Majestad» [EE 23]

2. COMPOSICIÓN VIENDO EL LUGAR

En esta tercera oración, pediremos de manera especial por nuestros novicios jesuitas. Traigamos a la mente y al corazón el Noviciado… Sus espacios físicos… La capilla… Los salones… Ahora traigamos el rostro de cada uno de nuestros hermanos novicios… Dispongamos nuestro corazón y nuestro espíritu para dirigirnos al Dios de nuestras vidas, confiados en su presencia misericordiosa en medio de su Iglesia. Como figura de inspiración tendremos a Estanislao de Kostka, patrono de los novicios. Recordemos su vida y pidamos su intercesión.

3. ORACIÓN PERSONAL

Nuestro intercesor Estanislao de Kostka (1550-1568) es conocido por su santidad juvenil y su férrea decisión de seguir la llamada de Dios a pesar de los obstáculos que ponía su familia. De noble familia polaca (su padre era señor de Zakroczym y senador del reino) estaba destinado a la vida pública. Con 13 años, sus padres le enviaron a estudiar al colegio de los jesuitas en Viena, donde se educaba la nobleza austríaca. Allí, tuvo una experiencia mística en la que la Virgen María le ponía al

Niño Dios en sus manos. Kostka la interpretó como señal de que iba a entrar en la Compañía de Jesús.

Ante la negativa de sus padres, el joven Estanislao decidió escaparse a Alemania, y pedir allí que se le aceptase. Estanislao caminó más de 700 km. hasta Dillingen, donde estaba el P. Canisio. Este, decidió aceptarlo a condición de que se trasladase a Roma -más lejana de Polonia- de modo que se impidiera a la familia frenar a Estanislao. Kostka llegó a Roma el 25 de octubre, donde fue recibido por Francisco de Borja.

Pero el noviciado de Kostka no habría de durar más que 10 meses. Cayó enfermo con fiebre. El 14 de agosto Kostka tuvo la intuición de que moriría al día siguiente y se lo dijo al enfermero, pero éste no lo tomó en serio. El 15 de agosto, fiesta de la Asunción, sintió que María se le acercaba para llevarle al cielo y en seguida murió.

La Palabra de Dios

Jn. 12, 22. 24-26 «Jesús le dijo a Felipe y Andrés: “Les aseguro que, si el grano de trigo caído en tierra no muere, queda solo; pero si muere, da mucho fruto. El que se aferra a la vida la pierde, el que desprecia la vida en este mundo la conserva para una vida eterna. El que quiera servirme, que me siga, y donde yo estoy estará mi servidor; si uno me sirve, lo honrará el Padre». Palabra del Señor.

Preguntas para la reflexión

1. ¿Qué invitaciones surgen de esta lectura a propósito de nuestros novicios?

2. ¿De qué forma resuenan estas palabras de Jesús con mi propia vocación?

3. ¿Cómo podríamos hacernos más presentes como comunidad en el noviciado? ¿Qué pasos podríamos seguir?

Reflexionamos de manera personal un momento y compartimos en comunidad.

4. PRECES

A cada petición vamos a responder: Eterno Señor de todas las cosas, escúchanos.

• Pidamos al Señor por los novicios para que sepan entregarse con ilusión y entusiasmo juvenil a las experiencias que ofrece el noviciado y así se preparen para fructificar en plenitud el llamado. Oremos.

• Para que mirando su vocación sepan agradecer a Dios por tanto bien recibido y pedir especialmente para perseverar en el seguimiento a Cristo. Oremos.

• Para que sus formadores sepan percibir la dinámica del Espíritu en el acompañamiento y la orientación a los que el Señor les ha confiado. Oremos.

• Para que los familiares de los novicios experimenten la alegría y el consuelo de Dios por su generosa ofrenda a la Iglesia de Jesucristo. Oremos.

• Para que la vida de profunda oración y comunicación con Dios de San Estanislao de Kostka los anime a vivir una vida de profunda entrega y profundicen en el compromiso de su vocación. Oremos

Se pueden añadir otras intenciones.

Padre amoroso, que inspiras y realizas todos los buenos deseos: dirige a tus hijos por el camino de la salvación y haz que cuantos se entregaron a Ti en la Compañía de Jesús, abandonándolo todo, sigan a Cristo, renuncien al poder del mundo y te sirvan a Ti y a sus hermanos con espíritu de pobreza y humildad de corazón. Amén.

5. ORACIÓN POR LAS VOCACIONES

Rezamos todos juntos:

Señor Jesús, te pedimos que muevas interiormente a los jóvenes a buscarte y a seguirte. Tú que los llamas con amor eterno, haz que conozcan el misterio de su vocación y el sentido de su vida.

Envíanos, Señor, nuevos compañeros, que te amen a ti junto con tu Iglesia, que es santa y pecadora, y que quieran que, con su entrega, la Iglesia sea tus manos, tus pies y tu voz en este mundo.

Suscita en algunos jóvenes el deseo de unirse a esta mínima Compañía, y que en ella busquen incesantemente ser servidores de tu misión, viviendo en pobreza, castidad y obediencia.

Oración por las Vocaciones – CPAL

Escolares jesuitas - 5 de marzo

QUINTA ORACIÓN

Intercesor: Luis Gonzaga – Patrono de la juventud

1. ORACIÓN PREPARATORIA

«Que todas nuestras intenciones, acciones y operaciones estén ordenadas en servicio y alabanza de su divina Majestad» [EE 23]

2. COMPOSICIÓN VIENDO EL LUGAR

El día de hoy presentamos al Señor a los Escolares Jesuitas (filósofos, maestrillos y teólogos). Consideremos, como dice Ignacio, un momento y traigamos a nuestra mente y corazón a todos los jesuitas en formación…

Pensemos en quienes están estudiando filosofía y teología… ¿En qué países están?

Pensemos en los maestrillos que con su dedicación se suman a la misión del Cuerpo Apostólico.

El testimonio de entrega generosa en el seguimiento a Jesús y el servicio desinteresado a quienes sufren de nuestro compañero Luis Gonzaga, patrono de la juventud católica, nos servirá de modelo inspirador.

3. ORACIÓN PERSONAL

Nuestro intercesor Luis Gonzaga (1568-1591) renunció a una situación principesca para abrazar los votos de la vida religiosa. Era el hijo mayor del Marqués de Castiglione, y heredero del título familiar. En 1582, el joven Gonzaga, acompañó a la hija de Carlos V en su viaje a Madrid. Allí pasó a ser paje de acompañamiento del príncipe de Asturias y le hicieron caballero de la Orden de Santiago. Pero cuanto más ascendía en la

escala social, sus pensamientos le instaban con más fuerza a hacerse jesuita.

El marqués se llenó de rabia al escuchar que su heredero quería renunciar a todo lo que con tanto cuidado había preparado para él. Sin embargo, la determinación del hijo fue más fuerte y su padre terminó por dar su consentimiento. Al poco de entrar en el Noviciado, Italia fue azotada por una ola de peste y hambre y Gonzaga se lanzó a ocuparse de las víctimas de la plaga. En el hospital, los bañaba, les daba de comer y los preparaba para los sacramentos.

Confesó a su director espiritual, Roberto Belarmino, que había tenido el presentimiento de que moriría pronto. Y así fue, contrajo la peste y en pocos días murió. Se conserva una carta que escribió a su madre poco antes de morir: “Al llegar tu carta, me encuentro todavía en esta región de los muertos. Pero un día u otro ha de llegar el momento de volar al cielo, para alabar al Dios eterno en la tierra de los que viven”.

La Palabra de Dios Hch. 8, 27-35 «Sucedió que un eunuco etíope, ministro de la reina Candaces y administrador de sus bienes, volvía de una peregrinación a Jerusalén, sentado en su carroza y leyendo la profecía de Isaías. El Espíritu dijo a Felipe: “Acércate y camina junto a la carroza”. Felipe la alcanzó de una carrera y oyó que estaba

leyendo la profecía de Isaías, y le preguntó:

“¿Entiendes lo que estás leyendo?” Contestó:

“¿Y cómo voy a entenderlo si nadie me lo explica? Y lo invitó a subir y sentarse junto a él. Felipe tomó la palabra y, comenzando por aquel texto, le explicó la Buena Noticia de Jesús».

Palabra de Dios.

Preguntas para la reflexión

1. ¿Qué invitaciones surgen a través del texto?

2. ¿Cómo relaciono el texto y sus invitaciones con nuestros hermanos que están en formación?

3. ¿Qué nos dice el texto a nivel comunitario? ¿Cuáles son las invitaciones?

Reflexionamos de manera personal un momento y compartimos en comunidad.

4. PRECES

A cada petición vamos a responder: Eterno Señor de todas las cosas, escúchanos.

• Para que todos los jesuitas en formación respondan a las necesidades de la Iglesia, la Compañía y la sociedad. Oremos.

• Para que los Escolares Jesuitas sepan descubrir a Dios en la misión de los estudios, deseando siempre ser más para servir mejor. Oremos.

• Para que más jóvenes se animen a responder a la llamada del Señor y que los ya consagrados perseveren en la llamada de “en todo amar y servir”. Oremos.

• Para que a ejemplo de San Luis Gonzaga, nos afanemos en progresar, en el corto tiempo de nuestra vida, hacia la madurez cristiana y religiosa. Oremos.

Se pueden añadir otras intenciones.

Padre amoroso, que inspiras y realizas todos los buenos deseos: dirige a tus hijos por el camino de la salvación y haz que cuantos se entregaron a Ti en la Compañía de Jesús, abandonándolo todo, sigan a Cristo, renuncien al poder del mundo y te sirvan a Ti y a sus hermanos con espíritu de pobreza y humildad de corazón. Amén.

5. ORACIÓN POR LAS VOCACIONES

Rezamos todos juntos:

Señor Jesús, te pedimos que muevas interiormente a los jóvenes a buscarte y a seguirte. Tú que los llamas con amor eterno, haz que conozcan el misterio de su vocación y el sentido de su vida.

Envíanos, Señor, nuevos compañeros, que te amen a ti junto con tu Iglesia, que es santa y pecadora, y que quieran que, con su entrega, la Iglesia sea tus manos, tus pies y tu voz en este mundo.

Suscita en algunos jóvenes el deseo de unirse a esta mínima Compañía, y que en ella busquen incesantemente ser servidores de tu misión, viviendo en pobreza, castidad y obediencia.

Oración por las Vocaciones – CPAL

Hermanos jesuitas - 5 de abril

SEXTA ORACIÓN

Intercesor: Alonso Rodríguez – El portero de Dios

1. ORACIÓN PREPARATORIA

«Que todas nuestras intenciones, acciones y operaciones estén ordenadas en servicio y alabanza de su divina Majestad» [EE 23]

2. COMPOSICIÓN VIENDO EL LUGAR

En este día tenemos presentes a todos los Hermanos Jesuitas de nuestra Provincia y de toda América Latina y el Caribe. Piensa en alguno de ellos… ¿Qué recuerdos tienes de él?... En 2021, el Padre General Arturo

Sosa envió un video en el que afirma que “La vocación del hermano jesuita es profética, hoy más que nunca” …

Pidamos al Rey Eterno que siga moviendo corazones de jóvenes que quieran seguir a Jesús así como lo hizo San Alonso Rodríguez, a quien pedimos su intercesión en este día.

3. ORACIÓN PERSONAL

Nuestro intercesor

En julio de 1533, mientras Ignacio de Loyola se aplicaba a los estudios en París y animaba a algunos de sus compañeros a compartir sus ideales apostólicos, nacía en Segovia, Alonso Rodríguez. Tardará más de 38 años en hacerse jesuita. Penas familiares, la muerte de su esposa y sus dos hijos y la ruina de sus intereses económicos, prepararon el camino a la llamada a vivir como compañero de Jesús.

Siendo todavía novicio fue enviado a Mallorca, como portero del colegio Montesión. En ese cargo se ganará la gloria del cielo atendiendo durante 45 años a toda clase de huéspedes con la más exquisita bondad. La grandeza de este humilde portero fue que reconoció a Jesús en cada visitante que llegaba. Cuando alguien le preguntaba por qué no era más duro y áspero con ciertos tipos inoportunos, le respondía: “Es que a Jesús que se disfraza de prójimo, nunca lo podemos tratar con aspereza o mala educación”.

De entre tantas personas que Alonso trató en su oficio de portero cabe destacar a San Pedro Claver, con quien convivió más de tres años. Para el viejo portero era claro: “Pedro está destinado a hacer un gran bien en América”. Arropado y sostenido por Alonso, su discípulo Claver fue a Cartagena, donde trabajó incansablemente a favor de los esclavos que venían de África.

El 29 de octubre de 1617, en medio de fuertes dolores, Alonso se llenó de paz y de alegría tras comulgar por última vez. Dos días estuvo sin sentido y cuando despertó, besó su crucifijo y abrió de una vez para siempre las puertas de su vida al amado huésped: Jesucristo.

La Palabra de Dios Mt. 20, 26-28 «En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Quien entre ustedes quiera

llegar a ser grande que se haga servidor de los demás; y quien quiera ser el primero, que se haga sirviente de los demás. Lo mismo que el Hijo del hombre no vino a ser servido, sino a servir y a dar su vida como rescate por muchos”». Palabra del Señor.

Preguntas para la reflexión

1. ¿Qué invitaciones surgen a través del texto?

2. Piensa en alguno de nuestros Hermanos, ¿Qué recuerdo tienes y cómo lo relacionas con este pasaje del Evangelio?

3. ¿Qué invitación surge a nivel comunitario?

Reflexionamos de manera personal un momento y compartimos en comunidad.

4. PRECES

A cada petición vamos a responder: Eterno Señor de todas las cosas, escúchanos.

• Para que la Compañía sea consciente de que la vocación de los Hermanos pertenece a su carisma constitutivo esencial. Oremos.

• Para que sintamos la relevancia del aporte de los Hermanos tanto en la vida interna y comunitaria, como a la labor apostólica de la Compañía. Oremos.

• Para que empleemos medios eficaces para promover la vocación de Hermano y consideremos esta tarea como propia de todos los miembros de la Compañía. Oremos.

• Para que a ejemplo de San Alonso Rodríguez, profundicemos en el conocimiento propio y en el de Dios y nos consolide en una profunda humildad activa, que nos conduzca al amor y a la vida en Dios. Oremos.

Se pueden añadir otras intenciones.

Te pedimos, Señor, que nos concedas vivir nuestra vocación en un espíritu fraternal, apoyarnos mutuamente en los trabajos del Reino y sentir el gozo de la llamada común dentro del cuerpo de la Compañía. Amén.

5. ORACIÓN POR LAS VOCACIONES Rezamos todos juntos:

Señor Jesús, te pedimos que muevas interiormente a los jóvenes a buscarte y a seguirte. Tú que los llamas con amor eterno, haz que conozcan el misterio de su vocación y el sentido de su vida.

Envíanos, Señor, nuevos compañeros, que te amen a ti junto con tu Iglesia, que es santa y pecadora, y que quieran que, con su entrega, la Iglesia sea tus manos, tus pies y tu voz en este mundo.

Suscita en algunos jóvenes el deseo de unirse a esta mínima Compañía, y que en ella busquen incesantemente ser servidores de tu misión, viviendo en pobreza, castidad y obediencia.

Oración por las Vocaciones – CPAL

Jesuitas en Tercera Probación o rumbo a ella - 5 de mayo

SÉPTIMA ORACIÓN

Intercesor: José de Anchieta – El apóstol de Brasil

1. ORACIÓN PREPARATORIA

«Que todas nuestras intenciones, acciones y operaciones estén ordenadas en servicio y alabanza de su divina Majestad» [EE 23]

2. COMPOSICIÓN VIENDO EL LUGAR

En este día queremos tener presentes a los Jesuitas que están rumbo a Tercera Probación o que ya están viviendo la experiencia de la “Escuela del afecto” Comencemos recordando, incluso tu propia experiencia, si ya fuiste Tercerón: ¿Cómo fue esa experiencia y cómo confirmó tu sí definitivo al Señor?… Pensemos ahora en quienes hoy están a la espera o ya están en la experiencia. Coloquemos sus nombres en el corazón de Jesús para que, a ejemplo de José de Anchieta, se descubran plenamente disponibles para la misión.

3.

ORACIÓN PERSONAL

Nuestro intercesor

José de Anchieta nació en San Cristóbal de la Laguna, Tenerife, en 1534. Como algunos jóvenes de su tiempo, fue a la Universidad de Coímbra con el fin de forjarse un brillante futuro. Con 19 años, ingresó en el noviciado de la Compañía de Jesús y con 21, encendido por el deseo de que otros conocieran el nombre de Jesús, partió para América donde vivió y murió dedicado a la misión.

Nacido para destacar, lo hizo conforme al Evangelio. Fue un gran lingüista, literato, médico, arquitecto, ingeniero, humanista y poeta. Y por si esto fuera poco, se encuentra entre los fundadores de las ciudades de Sao Paulo y Río de Janeiro. Sin embargo, Anchieta nunca se jactó de ello, al contrario. Aquejado de una enfermedad provocada por sus excesos penitenciales, su mayor deseo era “que le dejasen ir a morir entre infieles, donde al menos podría servir para enseñar a los niños”.

A los pocos años de llegar a tierras brasileñas escribía al P. Laínez, entonces Prepósito General de la Compañía:

«Sin dejarnos intimidar por los grandes calores, las tempestades, las lluvias, las corrientes torrenciales e impetuosas de los ríos, procuramos sin descanso visitar todas las aldeas y villas tanto de los indios como de los portugueses e incluso de noche acudimos a los enfermos, atravesando bosques tenebrosos a costa de grandes fatigas, tanto por la aspereza de los caminos como por el mal tiempo […] nada es difícil para quienes acarician en su corazón y tienen como único fin la gloria de Dios y la salvación de las almas, por las que no dudan en dar su vida»

Así lo hizo. Anchieta rindió su vida a Dios en Reritiba, Brasil, en 1597.

La Palabra de Dios

2 Cor 8, 12-14 «Porque donde hay disposición, se acepta lo que sea, no se pide imposibles.

No se trata de que ustedes sufran necesidad para que otros vivan la abundancia sino de lograr la igualdad. Que la abundancia de ustedes remedie por ahora la escasez de ellos, de modo que un día la abundancia de ellos remedie la escasez de ustedes». Palabra de Dios.

Preguntas para la reflexión

1. ¿Qué invitaciones surgen a través del texto y cómo interpelan tu propio caminar como jesuita?

2. Si ya hiciste Tercera Probación, recuerda la experiencia en su totalidad y haz el ejercicio, como dice Ignacio, de reflectir para sacar provecho de la experiencia vivida. Si aún no la has vivido, considera cuál crees que es el elemento más importante de la última etapa de la formación?

3. ¿Qué invitación o invitaciones surgen a nivel comunitario a propósito de la lectura y esta etapa de formación?

Reflexionamos de manera personal un momento y compartimos en comunidad.

4. PRECES

A cada petición vamos a responder: Eterno Señor de todas las cosas, escúchanos.

• Te pedimos Padre Bueno, por todos los jesuitas que están en espera de la Tercera Probación. Que la experiencia del apostolado o los estudios previos aliente el deseo profundo de tener deseos de desear. Oremos.

• Señor, te pedimos también por todos los jesuitas de nuestra Conferencia que se encuentran en Casa de Formación probando esta experiencia. Que tus pasos sean el motivo para seguir colaborando en esta misión compartida. Oremos.

• Pidamos también por los Instructores. Para que a través de sus experiencias compartidas y sus años de vida como jesuitas, sirvan de testimonio para nuestros hermanos y se dejen interpelar por el deseo de estar disponibles para la misión. Oremos.

• Para que a ejemplo de san José de Anchieta, proclamemos la Buena Nueva del Reino, dentro de la misión confiada a la Compañía. Oremos.

Se pueden añadir otras intenciones.

Enriquece, Señor con abundantes dones espirituales y humanos esta Compañía, que te dignaste fundar por medio de San Ignacio, para que conozca lo que agrada a tu majestad y lo cumpla fielmente, unida a ti por la virtud y el amor. Amén.

5. ORACIÓN POR LAS VOCACIONES Rezamos todos juntos:

Señor Jesús, te pedimos que muevas interiormente a los jóvenes a buscarte y a seguirte. Tú que los llamas con amor eterno, haz que conozcan el misterio de su vocación y el sentido de su vida.

Envíanos, Señor, nuevos compañeros, que te amen a ti junto con tu Iglesia, que es santa y pecadora, y que quieran que, con su entrega, la Iglesia sea tus manos, tus pies y tu voz en este mundo.

Suscita en algunos jóvenes el deseo de unirse a esta mínima Compañía, y que en ella busquen incesantemente ser servidores de tu misión, viviendo en pobreza, castidad y obediencia.

Oración por las Vocaciones – CPAL

Jesuitas con Últimos Votos - 5 de junio

OCTAVA ORACIÓN

Intercesor: Francisco Gárate – Ya voy Señor

1. ORACIÓN PREPARATORIA

«Que todas nuestras intenciones, acciones y operaciones estén ordenadas en servicio y alabanza de su divina Majestad» [EE 23]

2. COMPOSICIÓN VIENDO EL LUGAR

Este día estamos invitados a tener presente en nuestra oración a los jesuitas que han culminado las etapas de formación y se encuentran dedicados enteramente a la misión. No es necesario ir tan lejos, mírense ustedes mismos como comunidad de jesuitas formados. ¿Cómo ha sido la vida una vez concluidas las diversas probaciones?... El testimonio de entrega radical de nuestro hermano Francisco Gárate nos servirá de modelo inspirador.

3. ORACIÓN PERSONAL

Nuestro intercesor

Francisco Gárate (1857-1929), el segundo de siete hijos nació en una modesta familia de campesinos en un caserío de Azpeitia, muy cerca de la casa torre de Loyola. A la edad de 14 años se trasladó al colegio de Nuestra Señora de la Antigua, en Orduña para trabajar en él como criado.

En 1874 entró en el Noviciado en Poyanne, sur de Francia, ya que los jesuitas habían sido expulsados de España. El 2 de febrero de 1876 hizo sus primeros votos y fue destinado como enfermero al colegio del Apóstol

Santiago en La Guardia (Pontevedra). Allí permaneció por espacio de diez años. En 1888 la obediencia le llevó a Bilbao para ser portero de la Universidad de Deusto. En este cargo permaneció hasta su muerte el 9 de septiembre de 1929. Solía decir a los que se admiraban de su trabajo: “Yo hago buenamente lo que puedo, el resto lo hace el Señor, que todo lo puede”.

El Padre General Ledóchowski, dijo de él: “Admirable discreción puesta a dura prueba por más de 41 años de servicio en una portería muy frecuentada por personas de toda edad y condición; humildad adornada de encantadora sencillez; caridad que, como dotada de un instinto espiritual, adivina y previene el servicio oportuno…”.

Lo mismo testimonian quienes le trataron: “Para todos tenía el Hermano una palabra oportuna, un gesto, una sonrisa, una solución caritativa; siempre abierto, acogedor, benévolo, obsequioso con todos. Pero siempre también con sencillez y naturalidad; nada de maneras artificiales o ñoñas, y mucho menos todavía credulidad ingenua y bonachona”.

La Palabra de Dios Lc. 9, 1-6 «Jesús convocó a los Doce y les dio poder y autoridad sobre todos los demonios y para sanar enfermedades. Y los

envió a proclamar el reino de Dios y a sanar enfermos. Entonces les dijo: “No lleven nada para el camino: ni bastón ni alforja, ni pan ni dinero, ni dos túnicas. En la casa en que entren permanezcan hasta que se vayan. Si no los reciben, al salir de la ciudad sacudan el polvo de los pies como prueba contra ellos”.

Cuando salieron, recorrieron los pueblos anunciando la Buena Noticia y sanando enfermos por todas partes». Palabra del Señor.

Preguntas para la reflexión

1. ¿Qué invitaciones surgen a través del texto y de que manera tocan tu vida como jesuita?

2. ¿Cuáles han sido tus experiencias más significativas que has vivido en la misión como jesuita?

3. ¿Qué invitación o invitaciones surgen a nivel comunitario a propósito de la lectura y la vida como comunidad de jesuitas?

Reflexionamos de manera personal un momento y compartimos en comunidad.

4. PRECES

A cada petición vamos a responder: Eterno Señor de todas las cosas, escúchanos.

• Para que la tarea que Dios le ha encomendado a la Compañía de Jesús en América y el mundo entero, se vaya fortaleciendo por la gracia del Espíritu y para la mayor gloria de Dios. Oremos.

• Para que los jesuitas en el mundo seamos reflejos de amor de Jesús a los hombres y las mujeres. Oremos.

• Para que el Señor mantenga en nosotros el vínculo de las voluntades que es el amor de unos con otros y el de la obediencia que nos mantiene unidos como Cuerpo. Oremos.

• Para que a ejemplo del Hermano Francisco Gárate, nuestra actitud de cercanía y acogida de las personas sea verdaderamente evangélica, al margen de todo egoísmo o interés particular. Oremos.

Se pueden añadir otras intenciones.

Padre bueno, tú que estás siempre atento a nuestras súplicas y deseas para esta mínima Compañía lo mejor, ayúdanos a desear y buscar vivir siempre la alegría de tu corazón, desde la solidaridad y el servicio a los más desfavorecidos de nuestra sociedad. Amén.

5. ORACIÓN POR LAS VOCACIONES Rezamos todos juntos:

Señor Jesús, te pedimos que muevas interiormente a los jóvenes a buscarte y a seguirte. Tú que los llamas con amor eterno, haz que conozcan el misterio de su vocación y el sentido de su vida.

Envíanos, Señor, nuevos compañeros, que te amen a ti junto con tu Iglesia, que es santa y pecadora, y que quieran que, con su entrega, la Iglesia sea tus manos, tus pies y tu voz en este mundo.

Suscita en algunos jóvenes el deseo de unirse a esta mínima Compañía, y que en ella busquen incesantemente ser servidores de tu misión, viviendo en pobreza, castidad y obediencia.

Oración por las Vocaciones – CPAL

Jesuitas Mayores - 5 de julio

NOVENA ORACIÓN

Intercesor: José Pignatelli – Un jesuita en el exilio

1. ORACIÓN PREPARATORIA

«Que todas nuestras intenciones, acciones y operaciones estén ordenadas en servicio y alabanza de su divina Majestad» [EE 23]

2. COMPOSICIÓN VIENDO EL LUGAR

En este día tenemos presentes a todos nuestros hermanos que han entregado su vida a la misión de la Compañía y hoy se encuentran en las casas de retiro o descanso ya sea por enfermedad o por vejez y que tienen como misión orar por la Iglesia y la Compañía. Pensemos en ellos un momento… José Pignatelli un ejemplo de perseverancia y el también reconocido como restaurador de la Compañía, intercede por nosotros en este día de oración por las vocaciones.

3. ORACIÓN PERSONAL

Nuestro intercesor

José Pignatelli (1737-1811) nació en el seno de una familia noble. Recibió la fe en su casa y en el colegio de los jesuitas de Zaragoza, su ciudad natal. Con 10 años ya había vivido la muerte de sus padres y con 16 entró en el Noviciado, siguiendo después el itinerario normal de formación en su época.

Pignatelli había abandonado la vida privilegiada de Grande de España por la sencilla rutina de un profesor jesuita, pero todo cambió súbitamente cuando el rey Carlos III expulsó a la Compañía de Jesús de

sus reinos y confiscó sus propiedades. Cinco mil jesuitas lo perdieron todo y de un día para otro quedaron en la calle.

Uno de sus hermanos la instaba a abandonar la Orden que tan mala prensa tenía entre la nobleza europea. A lo que él respondió:

“Hace catorce años que entré en la Compañía de Jesús. Tuve deseos de pasar a las misiones de Indias; pero no me lo concedieron mis superiores por no disgustar a nuestra familia. Al presente no tengo motivo alguno para abandonarla; y estoy resuelto a vivir y a morir en ella. Si otra vez me escribís, no me toquéis este punto de abandonar mi vocación. No lo haré jamás, aunque tuviese que perder mil veces la vida”.

Pignatelli llevaba 40 años en el exilio cuando llegó a Roma, siempre acariciando la esperanza de que llegara la total restauración de la Compañía. Falleció en paz el 15 de noviembre, tres años antes de que Pío VII restauró la Compañía.

La Palabra de Dios Lc. 6, 20-23 «Dirigiendo Jesús la mirada a los discípulos, les decía: “Felices los pobres, porque el reino de Dios les pertenece. Felices los que ahora pasan hambre, porque serán saciados. Felices los que ahora lloran, porque reirán. Felices cuando los hombres los

odien, los excluyan, los insulten y desprecien su nombre a causa del Hijo del Hombre. Alégrense y llénense de gozo, porque el premio en el cielo es abundante”». Palabra del Señor.

Preguntas para la reflexión

1. ¿De qué forma Pignatelli, ilumina el caminar de nuestros hermanos jesuitas, que entregan en su ancianidad su vida al servicio de un modo creativo?

2. ¿Cómo nuestra comunidad podría hacerse presente para acompañar a nuestros hermanos jesuitas mayores que se encuentran enfermos o viviendo su ancianidad?

3. ¿Qué invitación o invitaciones surgen a nivel comunitario a propósito de la lectura y nuestra vida como jesuitas?

Reflexionamos de manera personal un momento y compartimos en comunidad.

4. PRECES

A cada petición vamos a responder: Eterno Señor de todas las cosas, escúchanos.

• Padre Bueno, te pedimos por nuestros hermanos mayores que se encuentran enfermos. Que tu presencia siga siendo una luz que les regale paciencia en medio de la enfermedad. Oremos.

• Pedimos al Padre Bueno por nuestros hermanos jesuitas ancianos que tienen la misión de orar por la Compañía. Que tu presencia amorosa los acompañe en su misión orante. Oremos.

• Ponemos en tus manos la vida de tantas personas que con su tiempo, paciencia

y empeño, cuidan a nuestros Hermanos Mayores: médicos, enfermeros, personal de limpieza, jesuitas responsables de las casas, etc. Que tu presencia, Señor, fortalezca su servicio y les conceda las virtudes necesarias para desempeñar este trabajo. Oremos.

• Para que a ejemplo de San José Pignatelli, vivamos nuestra vocación con perseverancia y el Señor continúe infundiendo el profundo deseo de amar y servir. Oremos.

Se pueden añadir otras intenciones.

Padre Bueno, atiende las oraciones que te presentamos y permítenos seguir acompañando a nuestros Hermanos Mayores, y que a ejemplo de Pignatelli, tengamos el don de la perseverancia.

Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

5. ORACIÓN POR LAS VOCACIONES Rezamos todos juntos:

Señor Jesús, te pedimos que muevas interiormente a los jóvenes a buscarte y a seguirte. Tú que los llamas con amor eterno, haz que conozcan el misterio de su vocación y el sentido de su vida.

Envíanos, Señor, nuevos compañeros, que te amen a ti junto con tu Iglesia, que es santa y pecadora, y que quieran que, con su entrega, la Iglesia sea tus manos, tus pies y tu voz en este mundo.

Suscita en algunos jóvenes el deseo de unirse a esta mínima Compañía, y que en ella busquen incesantemente ser servidores de tu misión, viviendo en pobreza, castidad y obediencia.

Oración por las Vocaciones – CPAL

Bienhechores de la Compañía - 5 de agosto

DÉCIMA ORACIÓN

Intercesor: Alberto Hurtado – Contento, Señor, contento

1. ORACIÓN PREPARATORIA

«Que todas nuestras intenciones, acciones y operaciones estén ordenadas en servicio y alabanza de su divina Majestad» [EE 23]

2. COMPOSICIÓN VIENDO EL LUGAR

San Ignacio, en las Constituciones, principalmente en la Cuarta Parte, afirma lo importante que es el pedir a Dios y agradecer por los bienhechores vivos y difuntos, pues con su generosa ayuda se llevan a bien muchas de nuestras misiones. Pensemos un momento en alguna persona que conozcamos y sepamos que con su generoso aporte, se ayuda en la formación de los nuestros o de alguna misión…

Alberto Hurtado, un hombre que encaminó a muchos bienhechores a descubrir que el refugio, el cuidado de la niñez y juventud, vale la pena trabajarse; será nuestro intercesor en este día de oración.

3. ORACIÓN PERSONAL

Nuestro intercesor

Alberto nació el 22 de enero de 1901, en Viña del Mar, Chile, en el seno de una familia cristiana. Desde niño el sufrimiento traspasó su vida pues con sólo cuatro años perdió a su padre víctima de la violencia. Fue en el colegio san Ignacio donde conoció a los jesuitas y fue naciendo su vocación. Sin embargo, la difícil situación económica de su familia le imposibilitó cumplir su sueño de entrar al noviciado hasta 1923.

Como jesuita, su carisma y alegría, contagiaron a todos los jóvenes que se acercaban a él. Además, la situación de injusticia que vivían los trabajadores de su tiempo fue derivando en una preocupación creciente por los más pobres. Él mismo lo relata: «Cristo vaga por nuestras calles en la persona de tantos pobres, enfermos, desalojados de su mísero conventillo. Cristo, acurrucado bajo los puentes, en la persona de tantos niños que no tienen a quién llamar ‘padre’, que carecen hace muchos años del beso de la madre sobre su frente… ¡Cristo no tiene hogar! ¿No queremos dárselo nosotros, los que tenemos la dicha de tener hogar confortable, comida abundante, medios para educar y asegurar el porvenir de los hijos? ‘Lo que hagan al más pequeño de mis hermanos, me lo hacen a Mí’, ha dicho Jesús».

Y así nace su gran obra: el Hogar de Cristo. Con 50 años le diagnosticaron un cáncer de páncreas. Pese a los fuertes dolores de su enfermedad, se mantuvo alegre y contento, siempre dando una palabra de esperanza y apoyo a quien lo visitaba. “¡Contento, Señor, contento!” fue su canto de cisne.

La Palabra de Dios Col. 3, 12-17 «Por tanto, como elegidos de Dios, consagrados y amados, revístanse de sentimientos de profunda compasión, de amabilidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia; sopórtense mutuamente;

perdónense si alguien tiene queja de otro; el Señor los ha perdonado, hagan ustedes lo mismo. Y por encima de todo el amor, que es el broche de la perfección. Y que la paz de Cristo dirija sus corazones, esa paz a la que han sido llamados para formar un cuerpo. Finalmente sean agradecidos. La Palabra de Cristo habite en ustedes con toda su riqueza; instrúyanse y anímense unos a otros con toda sabiduría. Con corazón agradecido canten a Dios salmos, himnos y cantos inspirados. Todo lo que hagan o digan, háganlo invocando al Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él». Palabra de Dios.

Preguntas para la reflexión

1. ¿Qué acciones espirituales he realizado considerando a nuestros bienhechores?

2. ¿Qué luces descubro en la invitación a los colosenses que me interpelan?

3. ¿Cómo relaciono la Palabra de Dios con nuestros bienhechores?

Reflexionamos de manera personal un momento y compartimos en comunidad.

4.

PRECES

A cada petición vamos a responder: Eterno Señor de todas las cosas, escúchanos.

• Por todos nuestros familiares, amigos, y bienhechores difuntos, para que reciban el premio por su bondad. Oremos.

• Por nuestros bienhechores vivos, que con su generosa colaboración ayudan en la formación de jesuitas o a cumplir diversas

de nuestras misiones, para que el Señor siga bendiciendo su generosa ayuda. Oremos.

• Por las familias de los bienhechores. Que el testimonio de generosidad siga moviendo sus corazones a fin de continuar colaborando en la construcción del Reino. Oremos.

Se pueden añadir otras intenciones.

Señor, que nos has alimentado con el Pan de la vida; haz que, en compañía de los bienhechores vivos y difuntos que generosamente colaboran con la misión de la Compañía, podamos conseguir, al término de nuestra vida terrena, las eternas alegrías del cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

5. ORACIÓN POR LAS VOCACIONES Rezamos todos juntos:

Señor Jesús, te pedimos que muevas interiormente a los jóvenes a buscarte y a seguirte. Tú que los llamas con amor eterno, haz que conozcan el misterio de su vocación y el sentido de su vida.

Envíanos, Señor, nuevos compañeros, que te amen a ti junto con tu Iglesia, que es santa y pecadora, y que quieran que, con su entrega, la Iglesia sea tus manos, tus pies y tu voz en este mundo.

Suscita en algunos jóvenes el deseo de unirse a esta mínima Compañía, y que en ella busquen incesantemente ser servidores de tu misión, viviendo en pobreza, castidad y obediencia.

Oración por las Vocaciones – CPAL

Equipos Provinciales de Gobierno - 5 de septiembre

DÉCIMA PRIMERA ORACIÓN

Intercesor: Pedro Claver – El esclavo de los esclavos

1. ORACIÓN PREPARATORIA

«Que todas nuestras intenciones, acciones y operaciones estén ordenadas en servicio y alabanza de su divina Majestad» [EE 23]

2. COMPOSICIÓN VIENDO EL LUGAR

Traigamos a nuestra mente y corazón al Equipo de Gobierno de nuestra Provincia… Miremos sus rostros, su trabajo… Consideremos el tiempo que llevan brindando este servicio… Agradecemos a Dios por su entrega generosa.

Para este día elevamos nuestra súplica a Pedro Claver, el esclavo de los esclavos que nos muestra cómo vivir el servicio de forma desinteresada. Pidamos su intercesión por nuestras vocaciones y por nuestro Equipo de Gobierno.

3. ORACIÓN PERSONAL

Nuestro intercesor

Pedro Claver (1580-1654) nació en Verdú, España. En su etapa universitaria en Barcelona conoció la Compañía de Jesús y decidió entrar en ella. Ya como jesuita estudió filosofía en el colegio de Montesión de Mallorca, del cual era portero el hermano Alonso Rodríguez, a la postre san Alonso. El santo hermano encendió en el joven jesuita el deseo de ser misionero en el Nuevo Mundo.

Claver se ofreció y el provincial le envió a Colombia en 1610, donde recibió la ordenación

en 1616. Allí pasaría el resto de su vida, sirviendo a los esclavos que llegaban a aquel puerto desde África. Llegaban en condiciones inhumanas tras un largo viaje. Claver les esperaba con alimentos y con el anuncio del Evangelio, acompañado por antiguos esclavos que hacían de intérpretes. Así nos los cuenta él mismo:

Ayer saltó en tierra un grandísimo navío de negros de los Ríos. Fuimos allí cargados con dos espuertas de naranjas, bizcochuelos y otras cosas. Parecía otra Guinea. Entre ellos había dos muriéndose, ya fríos y sin pulso. Tomamos una teja de brasas hasta que cobraron calor. Tenían el rostro muy alegre, los ojos abiertos y mirándonos. De esta manera les estuvimos hablando, no con lengua sino con manos y obras. Entonces nos arrodillamos junto a ellos, y les lavamos los rostros y vientres con vino. Hecho esto, entramos en el catecismo del santo bautismo y sus grandiosos efectos en el cuerpo y en el alma.

En 1650 Cartagena sufrió una epidemia de peste, y Claver fue una de sus víctimas, tras haber atendido a otros enfermos de la enfermedad.

La Palabra de Dios Jn. 12, 24-26 « Si el grano de trigo caído en tierra no muere, queda solo; pero si muere, da mucho fruto. El que se aferra a la vida la pierde, el que desprecia la vida en este mundo

la conserva para una vida eterna. El que quiera servirme, que me siga, y donde yo estoy estará mi servidor; si uno me sirve, lo honrará el Padre.» Palabra del Señor.

Preguntas para la reflexión

1. ¿Cuáles han sido mis medios primordiales para tener presente el trabajo y las personas del Equipo de Gobierno Provincial?

2. ¿De qué manera he vivido mi disponibilidad frente a una misión recibida de parte del Provincial?

3. ¿De qué forma la Palabra de Dios ilumina nuestro día de oración por el Equipo de Gobierno Provincial?

Reflexionamos de manera personal un momento y compartimos en comunidad.

4. PRECES

A cada petición vamos a responder: Eterno Señor de todas las cosas, escúchanos.

• Pedimos al Padre Bueno por el Provincial y su equipo de Gobierno. Que a través de este servicio generoso sigan animando a nuestra provincia en la misión del servicio de la fe, la promoción de la justicia y la reconciliación. Oremos.

• Pidamos también por toda la Provincia. Para que a ejemplo de Pedro Claver, vivamos fervientemente el deseo de servir a quienes más lo necesitan. Oremos.

• Por todos los procesos provinciales encaminados. Para que el Señor bendiga nuestros esfuerzos y alimente el deseo de continuar aportando nuestro granito de arena en la construcción del Reino. Oremos.

• Pidamos por todas las personas que trabajan en la Curia Provincial. Que el Señor bendiga sus trabajos, familias y les permita descubrir su valiosa colaboración en nuestra misión. Oremos.

• Para que a ejemplo de Pedro Claver, nos impulse a los jesuitas a seguir sus huellas, fieles al Evangelio, hasta las últimas consecuencias de su radicalidad. Oremos.

Se pueden añadir otras intenciones.

Señor Jesús, que nos has llamado al mismo cuerpo de la Compañía en las condiciones concretas de tiempo y lugar: ayúdanos a sentirnos fraternalmente unidos en el gozo de la vocación y a poner todas nuestras personas y energías en el trabajo común del Reino. Amén.

5. ORACIÓN POR LAS VOCACIONES

Rezamos todos juntos:

Señor Jesús, te pedimos que muevas interiormente a los jóvenes a buscarte y a seguirte. Tú que los llamas con amor eterno, haz que conozcan el misterio de su vocación y el sentido de su vida.

Envíanos, Señor, nuevos compañeros, que te amen a ti junto con tu Iglesia, que es santa y pecadora, y que quieran que, con su entrega, la Iglesia sea tus manos, tus pies y tu voz en este mundo.

Suscita en algunos jóvenes el deseo de unirse a esta mínima Compañía, y que en ella busquen incesantemente ser servidores de tu misión, viviendo en pobreza, castidad y obediencia.

Oración por las Vocaciones – CPAL

Padre General y su equipo - 5 de octubre

DÉCIMA SEGUNDA ORACIÓN

Intercesor: Pedro Arrupe – El hombre de Dios

1. ORACIÓN PREPARATORIA

«Que todas nuestras intenciones, acciones y operaciones estén ordenadas en servicio y alabanza de su divina Majestad» [EE 23]

2. COMPOSICIÓN VIENDO EL LUGAR

El 11 de noviembre de 2016, el Papa Francisco en su discurso a la C.G. 36, dijo que “el jesuita es un servidor de la alegría del Evangelio. Pidamos en este día de manera especial por el Padre General Arturo Sosa quien el mes de octubre del presente año cumplió ocho años de mostrarnos cómo ser servidores de esta alegría. El Padre Sosa es el trigésimo primer Superior General y el primer latinoamericano. Pongamos su vida y la de la Compañía en las manos del Eterno Señor de todas las cosas y que por intercesión del padre Arrupe, sigamos amando y sirviendo en esta misión compartida.

3. ORACIÓN PERSONAL

Nuestro intercesor Pedro Arrupe nace el 14 de noviembre de 1907 en Bilbao. Hijo de Marcelino Arrupe y Dolores Gondra, es el pequeño de cinco hijos de una familia profundamente católica. Después de trasladarse a Madrid para estudiar medicina, entró en la Compañía de Jesús. Tras ser ordenado sacerdote, y pasar los años de su formación en Bélgica, Holanda y Estados Unidos, el Padre Arrupe cumplió su sueño: ser enviado a Japón como misionero.

A lo largo de su vida soportó el destierro, fue encarcelado, vivió la II Guerra Mundial, asistió a los heridos por causa de la bomba atómica en Hiroshima y, finalmente, fue elegido Superior General de la Compañía de Jesús durante el Concilio Vaticano II. Pues bien, su grandeza no radica en lo espectacular de su recorrido vital, sino en su vida interior: «Para mí Dios es todo. Es lo que llena completamente mi vida y que me aparece en Jesucristo, oculto en la Eucaristía, y después en mis hermanos los hombres, que son imagen de Dios. […] Quitad a Jesucristo de mi vida y todo se caerá, como un cuerpo al que se le retira su esqueleto, el corazón y la cabeza»

En 1981, a la vuelta de un viaje por Asia, sufre una trombosis cerebral. Sus palabras en medio de los padecimientos de la enfermedad fueron: “Yo me siento más que nunca en manos de Dios. Es lo que he deseado toda mi vida, desde joven”.

Arrupe muere en Roma el 5 de febrero de 1991.

La Palabra de Dios Mc. 9, 33-37 «Llegaron a Cafarnaún y, ya en casa, les preguntó: “¿De qué hablaban por el camino?” Se quedaron callados, porque por el camino habían estado discutiendo quién era el más grande. Se sentó, llamó a los Doce, y les dijo: “El que quiera ser el primero, que se haga el último y el servidor de todos”.

Después llamó a un niño, lo colocó en medio de ellos, lo acarició y les dijo: “Quien reciba a uno de estos niños en mi nombre, a mí me recibe. Quien me recibe a mí, no es a mí a quién recibe, sino al que me envió”».

Palabra del Señor.

Preguntas para la reflexión

1. Trae a tu mente y corazón al P. Arturo Sosa S.J., la realidad de nuestra Compañía, la Iglesia y del mundo y los desafíos de ser un General en estos tiempos. ¿Qué mociones provoca?

2. ¿De qué manera esta lectura de Marcos ilumina nuestra forma de gobierno a través del Superior General?

3. ¿Cómo vives tu responsabilidad de liderazgo en la Compañía?

Reflexionamos de manera personal un momento y compartimos en comunidad.

4. PRECES

A cada petición vamos a responder: Eterno Señor de todas las cosas, escúchanos.

• Para que el Padre General Arturo Sosa sea muy unido con Dios y profundo en la oración para que así anime y acompañe a todo el cuerpo de la Compañía. Oremos.

• Para que su ejemplo nos ayude a todos los jesuitas y resplandezca en él el amor al prójimo y la humildad verdadera. Oremos.

• Para que a través de su testimonio, nos ayude e impulse a vivir el ideal ignaciano del “en todo amar y servir”. Oremos.

• Para que por intercesión de Pedro Arrupe, sepa discernir los signos de los tiempos a la luz del Evangelio. Oremos.

Se pueden añadir otras intenciones.

Señor Jesucristo, que prometiste a San Ignacio serle propicio en Roma. Ilumina a nuestro Padre General para que sepa guiar a toda la Compañía, según el espíritu de los Ejercicios y de las Constituciones. Amén.

5. ORACIÓN POR LAS VOCACIONES Rezamos todos juntos:

Señor Jesús, te pedimos que muevas interiormente a los jóvenes a buscarte y a seguirte. Tú que los llamas con amor eterno, haz que conozcan el misterio de su vocación y el sentido de su vida.

Envíanos, Señor, nuevos compañeros, que te amen a ti junto con tu Iglesia, que es santa y pecadora, y que quieran que, con su entrega, la Iglesia sea tus manos, tus pies y tu voz en este mundo.

Suscita en algunos jóvenes el deseo de unirse a esta mínima Compañía, y que en ella busquen incesantemente ser servidores de tu misión, viviendo en pobreza, castidad y obediencia.

Oración por las Vocaciones – CPAL

ANEXOS

Diversas oraciones

Señor Jesús, te doy gracias por moverme interiormente a buscarte y seguirte. Confío en tu Palabra, en tu Espíritu. Tú, que me llamaste con amor eterno, haz que conozca el misterio de mi vocación, el sentido de mi vida, el término de mi búsqueda. Da perseverancia a mi camino; que cada paso de mi andar sea una ocasión para elegirte, servirte, descubrir tu amor y tu verdad.

Que Tu Espíritu llene mi corazón de sabiduría, de ciencia, de entendimiento, de consejo, del conocimiento de la voluntad del Padre.

María, Madre de la elección y de la contemplación, acompaña mi camino y el de todos los que buscan su vocación, para decir un “sí” a la vida de Dios Padre.

Pedro Canisio, S.J. 2

A un joven que quisiera ser jesuita, yo le diría: Quédate en tu casa si esta idea te pone inquieto y nervioso.

No vengas a nosotros si es que amas a la Iglesia como a una madrastra y no como a una madre.

No vengas si piensas que, con ello, vas a hacer un favor a la Compañía de Jesús.

Ven si para ti el servicio a Cristo es el centro de tu vida.

Ven si tienes unas espaldas anchas, suficientemente fuertes, un espíritu abierto, una mente razonablemente abierta y un corazón más grande que el mundo.

Ven si sabes ser bromista y reírte con otros y... en ocasiones, reírte de ti mismo.

Pedro Arrupe, S.J.

3

Oración de un jesuita

Ojalá, Señor, te llegue mi voz.

Aquí estoy.

Sin grandes palabras que decir. Sin grandes obras que ofrecer. Sin grandes gestos que hacer. Solo aquí. Solo. Contigo.

Recibiré aquello que quieras darme: luz o sombra. Canto o silencio.

Esperanza o frío. Suerte o adversidad.

Alegría o zozobra. Calma o tormenta.

Y lo recibiré sereno, con un corazón sosegado, porque sé que tú, mi Dios estás conmigo.

Tú me has llamado y me mantienes en tu Compañía.

Haz que otros puedan unirse a tu proyecto, que desde hace años también es el mío.

Y así sigo, Señor. Aquí, sin más, bebiendo de tu vida. En silencio. Contigo, con otros, sabiéndote resucitado.

4

Enamórate

No hay nada más práctico que encontrar a Dios. Es decir, enamorarse rotundamente y sin ver atrás. Aquello de lo que te enamores, lo que arrebate tu imaginación, afectará todo. Determinará lo que te haga levantar por la mañana, lo que harás con tus atardeceres, cómo pases tus fines de semana, lo que leas, a quién conozcas, lo que te rompa el corazón y lo que te llene de asombro con alegría y agradecimiento. Enamórate, permanece enamorado, y esto lo decidirá todo.

5

Te pedimos, Señor, nos concedas la gracia de sentirnos y aceptarnos a nosotros mismos como promesa, como lugar absoluto, en cuanto que amados por Dios, y como lugar ambiguo, en cuanto conscientes de la propia debilidad.

Que precisamente por lo primero y a pesar de lo segundo, podamos irnos aceptando como «vocación».

Que esto nos permita percibir que has derramado tu Espíritu en nuestro corazón a pesar de nuestra debilidad, de nuestras deciencias, de nuestro mal. Así podremos «situar de forma visible» la precariedad que en nosotros anida, sin triunfalismos ni pesimismos, sabiendo relativizar ese mal sin ignorarlo, viviéndolo sin dejarnos hundir por él.

Y es que, en el fondo, la convicción de nuestra vocació no procede de la evidencia constatada de nuestra propia fortaleza, sino del reconocimiento esperanzado de que Dios ha querido amar nuestra realidad.

Ferrán Manresa, S.J.

Señor, dame tu amor, que me haga perder mi «prudencia humana» y me impulse a arriesgarme a dar el salto, como san Pedro, para ir a Ti: Que no me hundiré mientras confíe en Ti.

No quisiera oír:

«Hombre de poca fe, ¿por qué dudaste?». Cuántos motivos teológicos, ascéticos, de prudencia humana, se levantan, en mi espíritu y tratan de demostrarme «bajo apariencia de bien», con muchas razones humanas, que aquello que Tú me inspiras y pides es imprudente: Una locura.

¡Tú, Señor, según eso, fuiste «el más loco de los hombres», ¡pues inventaste esa insensatez de la cruz! ¡Oh, Señor!, enséñame que esa insensatez es tu prudencia, y dame tal amor a tu persona para que sea yo también otro loco como Tú.

Pedro Arrupe, S.J.

(Encuentro con Provinciales, México D. F., noviembre 1972)

7

Pentecostés

Eres, Señor, inundación, eres derroche.

Como una linfa silenciosa empapas

todo lo que es y lo que somos. Eres un Dios vertido.

Déjame recogerte; como pepitas de oro cribarte en las arenas del río de la vida.

Que yo te busque, te halle y te regale, como oro escondido, que no es mío; es de todos.

No permitas, Señor, que Te acaudale, Te reserve y Te guarde.

Que no me satisfaga el cuidarte y limpiarte como pieza curiosa de un museo para el turismo humano...

Enséñame a perderme. Y que me pierda.

Dispón de lo que es Tuyo.

Viérteme donde quieras,

Señor, con tus dos manos.

Siémbrame, sin medida, a tu voleo.

Que no me guarde, trigo, sin pudrirme y sin dejar espiga, que engrose tu granero.

Que, del pan, que Tú eres y me haces, se han de saciar miles de hambres...

Tomad, Señor, lo que me diste y lo más Tuyo y mío: mi poder decidir sobre mí mismo.

Decido ser amor y gracia como Tú. ¡Esto me basta!

Ignacio Iglesias, S.J.

BIBLIOGRAFÍA

Alcaraz Torres, Íñigo. Jesuitas que nos inspiran. Mensajero: Bilbao, 2021.

Schökel, Luis Alonso. La Biblia de Nuestro Pueblo. Mensajero: Bilbao, 2013.

Comisión Litúrgica de Compañía de Jesús. Misal propio de la Compañía de Jesús. Curia del Prepósito General: Roma, 1998.

Vocaciones Jesuitas México. Itinerario “Amigos en el Señor”. S/E: Ciudad de México, 2023.

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