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La poesía como salvavidas: encuentros literarios en Gesell

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LA POESÍA COMO SALVAVIDAS LA ESCRITORA GRACIELA VERGEL EMOCIONA CON SU POEMA ‘OJITOS DE CHOCOLATE’, UN GRITO POÉTICO DE JUSTICIA POR FERNANDO BAEZ SOSA EN EL CLUB DE LECTURA DEL POETA ANÍBAL ZALDÍVAR

“Salir del mar a nadar en poesía”. Abandonar las olas para sumergirse en los encuentros poéticos de Aníbal Zaldívar o renunciar a un rato más de playa para surfear en el Chalet de Don Carlos Gesell junto a los poetas que cantaron al mar. Una veintena de nadadores repite el ritual cada sábado de enero y febrero a las 18 horas. Son geselinos y también turistas dispuestos a dar el salto en el profundo océano de los versos y las rimas. Zaldívar es el instructor y también La Boya que guía a los bañistas entre las palabras que atraviesan los sentimientos. Nadie se va sin descubrir o redescubrir poesías eternas, historias sorprendentes y admirables poetas. Un perfecto salvavidas para seguir a flote en este mundo cada vez más cruel e inhumano.


¿Pero acaso puede la poesía salvarnos del brutal asesinato de Fernando Baez Sosa este verano en Villa Gesell? El poema ‘Ojitos de chocolate’ de Graciela Vergel quizás tenga la respuesta. La escritora quiso homenajear con su arte al joven que fue “derribado como un pájaro en vuelo”, pero también abrazar de alguna manera a sus seres queridos y consolar a todo el pueblo de Gesell que hoy está en la diana de los medios por un hecho tan bestial. Invitada por Zaldívar, cuando Vergel leyó su poesía quedó un llanto contenido entre los oyentes y pura emoción convertida en esperanza. Junto a Alfredo Dippolito, músico que impulsó a la artista a compartir su obra, Vergel explicó que su poesía “es el sentir de muchos, y sobre todo es un pequeño intento de reparación”. Dippolito no dudó en enviar el escrito al geselino Marcelo Yakko, que en tiempo récord y “sin dejar de lagrimear” se puso manos a la obra para musicalizar el video poema publicado en Youtube. Los aplausos retumban también en el Facebook de Vergel, con un torrente de felicitaciones: “Que levante vuelo tu mensaje de solidaridad, tu tristeza y la de muchos transformada en maravilloso poema”.


OJITOS DE CHOCOLATE Érase un chico, un muchacho 
 un pibe bueno, amigazo.
Un árbol nuevo, era un pájaro.
Un hijo nuestro, un hermano.
Un novio tierno y amado,
¡que no haya olvido Fernando! Ojitos de chocolate,
purrete lleno de amor,
mirada de llegar lejos.
Qué mal debemos andar
si allí cerquita del mar
 los síntomas del horror
te derribaron en vuelo. Érase un chico, un muchacho,
 un pibe bueno, amigazo.
Un árbol nuevo, era un pájaro.
 Algo se murió con vos
ojalá fuese el espanto.
¡Que haya justicia Fernando! Ojitos de chocolate,
purrete lleno de amor,
mirada de llegar lejos.
Qué mal debemos andar
si allí cerquita del mar
 los síntomas del horror
te derribaron en vuelo GraCiela Vergel 
Febrero 2020


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La poesía como salvavidas: encuentros literarios en Gesell by Flavia Merte - Issuu