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Las máximas del guion, según Fernando Castets

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LAS MÁXIMAS DEL GUION SEGÚN FERNANDO CASTETS

CÁTEDRA GUION 2020

▪ No hay verdades absolutas y esta es la única verdad absoluta que conozco. O sea que sí, en las posibilidades de trabajo el deadline es tan sagrado como el

trabajo del guionista. Eso habla mucho sobre cómo trabajamos: con las fechas,

El guionista de ‘El hijo de la novia’ dictó una clase magistral para la cátedra de guion 2020 TUCA UNMDP el pasado martes 6 de octubre. En dos horas y medias compartió generosamente con los alumnos sus trucos y pautas a la hora de escribir una historia. Además de contar su experiencia en esta profesión con el humor y la verborragia que lo caracterizan. Aquí van algunas de sus consejos para ponerse manos al teclado.

con el límite y con esas expresiones tan agradables y calmas como línea de muerte o tormenta de ideas… todo tiene que ser dramático siempre. Pero bueno, esa es la construcción didáctica de lo que necesitamos para transmitir. Formamos parte de una industria y hay que aceptar ciertas reglas del juego. Estamos obligados a trabajar con una sinopsis, un tratamiento, una escaleta, una estructura, el desarrollo, los diálogos…

▪ A mí me gusta trabajar con lo que los personajes sienten con las emociones.

Me importa más encontrar un punto de vista original que una idea original.

Algo que a veces pasa por el costado y que nadie vio y que yo siento que puedo percibir. Es dar vuelta el guante, o ver las cosas de otra manera. No pasa por la idea original, sino por contar la idea de una manera distinta.

▪ Lo siguiente es trabajar convencidos de que nunca nadie en la historia de la humanidad escribió algo mejor que lo que estamos escribiendo. Y mañana nos vamos a tener que poner a reescribir eso que seguramente nos parecerá una porquería. Ese entusiasmo también conlleva una manera de trabajar y hacerlo más cómodo, aunque implique hacer más desarrollo y tres veces más de lo que me pidieron me resulta mejor y después me adapto.


▪ Me gusta más trabajar en equipo, pero hay una parte del trabajo que es

muy solitario. Las reuniones sirven para organizarse, son un gran motivador de ideas. Me pasa con otros guionistas y con algunos directores que escriben también. Es bueno para el espíritu de la historia, a veces para hablar y poner lineamientos generales, para desarrollar tramas, para ponerse de acuerdo en el tono y el estilo, que es tan difícil de encontrar y que nunca aparece en la primera versión.

▪ Los guionistas no notamos mucho la diferencia de trabajar en pandemia, aunque yo trabajo mucho en bares y eso sí lo extraño.

▪ Para crear personajes yo insisto en la estructura emocional. Es decir, qué

"Mi lapida dirá: te dije que necesitaba una semana más."

pasa con las emociones. Hay una estructura argumental que va cambiando. Alguien iba a hacer algo y de pronto está obligado por las circunstancias a hacer otra cosa. Creamos obstáculos, problemas, etc, etc. Ahora, lo que el personaje puede pretender querer ser yo lo llamo el objetivo emocional. Por ejemplo: Rick en Casa Blanca quiere ser un héroe.

▪ El objetivo emocional es algo que el personaje quiere a pesar de él mismo y se tendría que mantener inalterable a lo largo de la historia. Eso se logra

transmitir en la escritura del guion y de una manera no explícita. Hay algo con respecto a la identificación del espectador con el protagonista que tiene que ver con ese deseo o lo que percibimos que es el motor de la historia.

EJERCICIO PROPUESTO

Intenten descubrir en una película que les haya gustado qué es lo que quiere el protagonista.

▪ Hay cuatro ámbitos fundamentales para un personaje: Primero, el personal

que define cómo es el personaje, si es hosco, generoso, etc, más allá del aspecto físico. Después aparece la familia que es un entorno importante y no me refiero solo a la legalmente construida. Después está la sociedad: lo que puede estar bien dentro de la familia de El padrino no es aceptado por el afuera. Y por último, una instancia superior que es el mundo interno del personaje.

Cuál es el objetivo emocional de ese personaje.


▪ Ayuda mucho poner la cara de actores y actrices que nos

gustan a los personajes que estamos creando. Y agregarles la gestualidad de personas conocidas, como tics, reacciones, etc. Todo eso sirve para la construcción de personajes. Tomar cosas de uno y otro. No es combinar porque sí, es una locura lúcida que construye. Imaginar no es solo combinar cosas, es tratar de ver en ese delirio cómo darle coherencia.

▪ La primera versión de un guion sirve como borrador de la

historia, hasta encontrar el tono y estilo. El tema también aparece en la reescritura. Aída Bortnik fue nuestra profesora de guion, a la que llevamos nuestra primera obra de teatro, que le había encantado, pero nos dijo que la teníamos que reescribir y salimos enojadísimos. Pero en todo tenía razón. La historia nace en la reescritura.

▪ Para equilibrar el drama y la comedia la idea de chiste como

chiste en sí no sirve. Si tengo una buena situación puedo construir alrededor es ella. Para mí el humor es un cristal a través del cuál me gusta ver cómo sucede la vida, entonces es inherente a cómo cuento las historias, no lo descarto nunca.

▪ La experiencia de un buen actor te mejora el trabajo

escrito siempre, sin embargo, hay veces que no resulta… Depende de tantos factores… No es por el actor en sí, puede ser que esté mal escrita la escena, son tantas cosas que hay que aunar y es tan intenso el rodaje de una película que puede ser difícil encaminar el rumbo.

▪ Los disparadores iniciales para una idea suelen ser una música, un paisaje, un momento de una película. No hay que tenerle miedo a copiar, lo digo bien, no a plagiar sino a copiar. Porque aquellas cosas que nos impresionan y nos marcan están presentes con nuestra impronta personal. En realidad, no hay que preocuparse por ponerlo porque aparece solo. Lo autobiográfico e ideológico siempre está de alguna manera aunque uno no piense en usarlo. Esas virtudes nos dejan mostrarnos auténticos y espontáneos.

▪ Crear una rutina es ideal, hay que aislarse durante unas horas para avanzar en el trabajo diario. Poniendo como

ejemplo las reuniones de trabajo con Juan José Campanella, esos procesos de juntarse a escribir juntos ayudan a destrabar ideas y solucionar problemas que solos no vemos. Pero lo que es real es que trabajamos independientes cada uno. Aunque creo que el contacto personal hay que tenerlo, es necesario. “Solos es más rápido, juntos es mejor”.

▪ Para mí es muy importante dar a leer mi trabajo: tengo como un club de lectura de primeras versiones y trato de

no agotarlo. Solo recurro a ellos cuando hay cambios importantes en el guion. Las lecturas son importantes, y por eso alterno, con familia, amigos, directores, actores, otros guionistas. Es fundamental tener gente que te lea. Está bueno escuchar nuestro trabajo leído por otro. No hay que tener miedo a las críticas, no sirve que te digan solo que les gustó una idea, sino que te fundamenten qué es lo que no les gustó.

Clase Magistral de Fernando Castets: Guionista de Cine y TV, docente, autor teatral, Castets cuenta con una amplia trayectoria internacional. Escribió los guiones de películas como "El mismo amor, la misma lluvia", "Luna de Avellaneda" y "El hijo de la novia". Es asiduo colaborador del director Juan José Campanella.


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