Pareciera que el simple hecho de reconocer nuestros propios logros estuviera mal visto. Como si celebrar nuestras victorias personales fuese un acto de soberbia o arrogancia. Como si disfrutar con plenitud lo que hemos construido con esfuerzo, invirtiendo tiempo y dedicación, nos quitara humildad. Pero ¿qué pasaría si empezáramos a ver la celebración no como vanidad, sino como un gesto sagrado, un reconocimiento de nuestra unión con lo divino?
CELEBRAR ES
UN ACTO DE FE
Cuando celebras tus logros no estás presumiendo, engrandeciendo tu ego ni compitiendo con nadie; simplemente estás reconociendo que Dios y tus ángeles caminaron contigo en cada paso del camino hasta lograr el resultado que disfrutas hoy. Estás honrando tu esfuerzo y aceptando que lo que sembraste con amor y paciencia finalmente ha dado frutos. Esta celebración no tiene que ver exclusivamente con un gozo humano, sino que se trata de evidenciar el acompañamiento permanente de tus guías alados, expresándoles la gratitud que guardas hacia ellos. El éxito también es espiritual. Muchas personas creen que hablar de éxito es alimentar el ego.
Pero cuando este surge del corazón, del propósito y del compromiso con el alma, se convierte en una experiencia profundamente espiritual. Éxito no es únicamente alcanzar un premio, un reconocimiento o una meta visible; es también vivir en coherencia con tu verdad interior.
Éxito es poder descansar cada noche en paz sabiendo que diste lo mejor de ti, es sonreír a tu reflejo porque reconoces que te elegiste a ti mismo y que estás orgulloso de ser quien eres. Y aunque claro, existen logros externos como terminar un proyecto, alcanzar la meta económica que te habías propuesto, incluso completar un proceso de sanación, el verdadero éxito nace y se consolida en tu interior. Tener éxito es poder mirar al cielo y decir: “Gracias, Dios, porque estoy en el lugar correcto”.
EL CIELO CELEBRA CONTIGO
La próxima vez que alcances un logro, grande o pequeño, cierra los ojos e imagina a tus ángeles aplaudiéndote. Visualízalos como tus mejores amigos, sonriendo y celebrando tu valentía. Ten presente que ellos no están a tu lado únicamente en los momentos difíciles, también se alegran contigo cuando decides avanzar, cuando priorizas tu bienestar, cuando floreces y eres feliz.
Cada paso que das hacia tu realización forma parte del plan divino. Cada una de tus conquistas en la tierra tiene eco en el cielo, y al reconocer esta verdad es posible transformar la forma en la que asumes tu vida, pues ya no se trata solo de “cumplir”, sino de experimentar desde el corazón.
MOMENTO DE RECONOCER
Son muchísimas las personas llenas de talento y luz que a diario alcanzan cosas hermosas; sin embargo, al consolidar ese logro sienten miedo, culpa o duda y en lugar de llenarse de dicha o satisfacción, su mente se carga de pensamientos densos como: “¿Será que lo merezco?”, “¿Y si lo pierdo?”, “¿Qué dirán los demás?”. Y es que por lo general, ese tipo de ideas no nacen del alma, se trata de viejas programaciones subconscientes heredadas que nos enseñaron a temerle al éxito, a creer que brillar nos hará perder vínculos, que mostrarnos grandes nos pondrá en riesgo. Pero la verdad es otra, pues lo que realmente nos aleja de los demás es negar nuestra propia luz.
EL ÉXITO COMO
CANAL DE EXPANSIÓN
No viniste a este mundo solo a sobrevivir, viniste a crear, a dejar una huella luminosa; por eso, cada vez que te permites celebrar desde el alma, sin culpas y sin la necesidad de aprobación, tu energía florece y se expande y con ella se consolidan nuevas oportunidades de crecimiento.
Los ángeles lo tienen claro, la gratitud y la celebración consciente generan abundancia verdadera. Cuando agradeces desde el corazón, ellos te guían hacia más bendiciones. No se trata de desear sin fin, sino de reconocer que lo que ya recibiste es sagrado, que te ha permitido crecer, ser más sabia y feliz, y por eso, desde esa plenitud, estás lista para abrirte a lo nuevo.
TU LOGRO ES SAGRADO
Cierra los ojos, visualiza el camino que recorriste, incluyendo los obstáculos que superaste. Respira profundo, conéctate con tus ángeles, agradece su guía y di:
“Reconozco y agradezco lo que he construido desde el alma con amor y abro mi corazón a seguir creciendo con Dios y mis ángeles como guías”. Ese simple acto cambiará tu vibración, convirtiendo tu logro en un altar interior, en un puente que te permitirá recibir más luz. Ten presente que cuando celebras tu camino, no lo haces solo por ti, sino por todos los que vienen atrás. Tu historia puede inspirar a alguien que hoy duda de sí mismo, convirtiéndose en motivación para quien aún no encuentra respuestas. Por eso, celebra con confianza plena, porque lo mejor aún está por venir.
CUANDO CELEBRAS, RECONOCES QUE DIOS Y TUS ÁNGELES CAMINARON CONTIGO. QUE LO QUE SEMBRASTE CON EL ALMA, FINALMENTE ESTÁ FLORECIENDO
Jofiel y Konstantia: orden y sabiduría divina en el hogar
Arcángeles y arcangélicas nos acompañan a equilibrar el espacio que habitamos, evidenciando que al ordenar un lugar, estamos también alineando nuestro ser interior.
Por: Andrea del Pilar Bejarano Blanco
Psicóloga y terapeuta cuántica angelical IG: @amorconalascolombia
El lugar que habitamos no es solo una construcción física que resguarda nuestros cuerpos del mundo exterior; es un contenedor de historias, emociones y energía viva. En cada rincón existe una memoria energética resultado de nuestro estado interior, y es allí donde se refleja el orden o el caos producto de lo que pensamos, de la manera en la que actuamos y de cómo nos sentimos.
Cuando nuestros pensamientos se desordenan, la energía a nuestro alrededor se fragmenta,
los objetos que nos rodean pierden propósito, las esquinas se saturan y el aire se siente pesado.
PODER CELESTIAL
El arcángel Jofiel es conocido como el embellecedor de la mente, el rayo dorado de la inteligencia divina, quien es uno con la sabiduría que nos permite la comprensión. Por su parte, la arcangelina Konstantia es una regente vibracional del orden armónico, un orden que no se basa en el control, sino que forma parte de una
ORDENAR ES RECORDAR QUIÉN SOY Y DECLARAR EL LUGAR QUE MEREZCO HABITAR.
alineación perfecta con lo verdadero, con nuestra mente, que es una con la mente de Dios.
Ellos nos invitan a observar el espacio que habitamos como un espejo sutil de nuestras decisiones, emociones y cambios internos. Así, nuestro hogar va más allá de lo físico para convertirse en un templo vibracional, una extensión de nuestra consciencia.
HOGAR COHERENTE
El arcángel Jofiel es quien guía el trabajo, ayudándonos a discernir entre lo esencial y lo complementario. Konstantia es la energía que nos impulsa a realizar acciones concretas como limpiar y ordenar. Cada acto de organización se convierte en una afirmación de nuestra coherencia interna.
1. Un pensamiento claro refleja espacios despejados: Cuando pones en orden tu mente, priorizando y elaborando un plan de acción detallado, lo más seguro es que esa actividad se manifieste también en la manera en la que concibes el exterior. La claridad se evidencia en superficies limpias, rincones organizados y objetos con propósito.
2. La sabiduría interior refleja decisiones conscientes: Konstantia nos invita a elegir qué queremos conservar, qué deseamos soltar y cuál es el cambio que buscamos manifestar en nuestro hogar. Se encarga de que seamos conscientes sobre qué clase de energía merece cada una de las habitaciones de nuestro hogar.
3. La armonía consciente refleja ambientes sanadores:
Jofiel nos recuerda que cuando permitimos que el alma guíe la estética, los resultados son medicinales. No se trata de implementar una decoración superficial, sino de crear atmósferas que expandan la conciencia.
LUGARES QUE HABLAN
¿Has notado cómo parece que algunos espacios se resisten al orden y que, sin importar lo mucho que la arreglamos, no logramos que esa habitación se vea como queremos? Pues bien, resulta que la energía de estos lugares manifiesta asuntos profundos que aún no logramos integrar, haciendo que asuntos inconscientes se materialicen en cada área.
Entrada: se trata de un portal energético que evidencia la manera en la que nos relacionamos con el mundo. El desorden allí acumulado se asocia a desorientación, confusión de identidad y falta de dirección.
Sala: nos ayuda a entender el estado de nuestros vínculos. El desorden en esa área señala problemas de comunicación.
Cocina: el lugar de la creación y la alquimia, representa la abundancia y la nutrición. El desorden indica desequilibrio en la manera en la que nos alimentamos física, emocional o espiritualmente.
Comedor: tiene que ver con la integración y la convivencia. Si no está bien atendido, evidencia aislamiento y mínima empatía.
Baño: resuena con la limpieza y la renovación, con la purificación energética y emocional, evidenciando el autocuidado. Su descuido se relaciona con la resistencia a soltar lo que ya no nos sirve.
Habitaciones: tienen que ver con la intimidad y el descanso, así como con la autopercepción. El desorden en esta zona muestra ansiedad, confusión emocional y ausencia de descanso apropiado.
RITUAL DE SINTONIZACIÓN
CON EL ORDEN CELESTIAL
Necesitas
* Una vela dorada o amarilla.
* Esencia de sándalo o lavanda.
* Un cuarzo citrino o amatista.
* Incienso.
* Un cuenco con agua y sal.
* Papel y bolígrafo.
* Un paño limpio.
Consagra el espacio
Escoge un lugar, enciende la vela y el incienso. Coloca el cuarzo en el centro y visualiza tu casa como un templo viviente.
Invocación:
“Arcángel Jofiel, luz dorada de la sabiduría, ordena mis pensamientos, embellece mi mente. Arcangelina Konstantia, eres fuerza y equilibrio, armoniza mis acciones, ordena mi vida. Sean ambos bienvenidos a este espacio, que consagro como reflejo de mi alma”.
Escritura consciente:
Escribe tres pensamientos que desees ordenar, tres acciones concretas que te permitan armonizar tu hogar y tres espacios que requieran atención. Anota además una verdad o intención que desees materializar en tu vida actual.
Trabajo energético:
Toma el cuenco con sal y agua y recorre los tres lugares que quieres armonizar, aquellos que requieren tu atención y tu intención. Remoja un paño con el agua con sal y realiza la limpieza de todas las superficies, mientras repites con fe: “Bendigo lo que se va, consagro lo que se queda, ordeno lo que me sostiene”.
Cierre:
Agradece a tus guías celestiales, guarda la piedra como recordatorio de tu intención y realiza una acción concreta en las próximas 24 horas que refleje tu interés y compromiso.
Losdeltiempos alma
La modernidad nos ha acostumbrado a la inmediatez; sin embargo, los ángeles nos enseñan a esperar con amor y fe.
Por: Ingrid Alegría
Angeóloga y Spiritual Mentorship www.ingridalegria.com, info@ingridalegria.com
La prisa pertenece al mundo material, mientras que la calma es el lenguaje de lo eterno. Por eso, no es posible pedirle al cielo que actúe con la velocidad que quisiéramos, no es simplemente acceder a una aplicación y recibir lo que deseamos ¡ahora!, pues de ese modo no funciona el tiempo divino.
Algunas veces la espera desespera y probablemente lo único que tengamos claro es que el cielo se queda en silencio. Nos invade la idea de haber sido abandonados, ignorados... como si nuestras súplicas se hubieran perdido en el aire. Pero es ahí cuando necesitamos recordar que los ángeles no trabajan bajo los parámetros del 18 ÁNGELES
reloj humano, sino que se guían por los latidos del alma.
No se trata de que el cielo esté en silencio, sino que está trabajando en algo tan profundo que aún no podemos verlo, por eso, mientras todo se acomoda, es inevitable tener que esperar.
PARAR Y RESPIRAR
Hay momentos en los que la vida nos pone en pausa no porque hayamos actuado mal, sino porque algo dentro de nosotros necesita alinearse, abrirse, prepararse. ¡Los ángeles lo saben!, y justamente por eso no siempre encontramos respuestas rápidas.
Recuerdo una vez, en uno de mis días más vulnerables, que le dije a mi ángel: “¿Por qué no pasa nada? ¿Dónde están las respuestas? ¿Dónde estás tú?”. Y su voz, esa que no siempre se oye con los oídos, pero sí con el alma, me susurró algo que nunca olvidaré: “Aquí estoy, no vine a apurarte, vine a sostenerte mientras floreces”. Y eso es el tiempo del alma. Cuando sentimos que el mundo no responde, cuando por más que lo intentamos la puerta sigue
cerrada, cuando hacemos de todo y aun así parece que nada se mueve, tal vez es porque estamos en el corazón del proceso, en el ojo del huracán, en el momento más silencioso antes de renacer.
DÓNDE ESTÁ DIOS?
Esa pregunta me la han formulado muchas veces con la voz quebrada. Y sí, yo también he sentido la misma inquietud, no en una, sino en múltiples oportunidades. Cuando he pedido con el alma en la mano
LOS ÁNGELES NO TE EMPUJAN, TE ACOMPAÑAN. NO APRESURAN TU ALMA. LA HONRAN.
y no he recibido, o cuando el silencio se vuelve tan denso que parece envolverlo todo; cuando la oración era lo único que me quedaba y ni siquiera eso parecía tener eco. Es una emoción intensa y profunda, porque se trata de un silencio que no solo parece ausencia de respuesta, sino que, por momentos, se siente como abandono.
Y lo primero que nos llega a la mente es ¿dónde está Dios cuando nada sucede? ¿Dónde está cuando hacemos todo lo correcto y aun así sentimos que la vida nos aleja de la orilla?
Hay que entender que ese tipo de silencio no es procesado por la mente porque no se trata de un asunto racional, es un tema espiritual y requiere un lenguaje que no se escucha con los oídos, sino que se abraza con el alma.
Sin embargo, con el tiempo he comprendido que ese aparente silencio no es indiferencia divina,
sino una pausa sagrada, una respuesta que aún no ha tomado forma, un “sí” que viene vestido de un gran “espera”.
Los ángeles me han enseñado que cuando Dios calla, muchas veces lo que hace es sostener. Y que a veces no responde de inmediato no porque no nos ame, sino porque nos quiere tanto que no desea darnos algo a medias, ni antes de tiempo, y eso es una maravillosa muestra de amor.
LOS ÁNGELES Y EL TIEMPO
Una de las situaciones más difíciles de aceptar es entender que los seres de luz no miden el tiempo con urgencias, con fechas límite ni con ansiedad, no se dejan afectar por la prisa, simplemente disfrutan de la verdad del alma.
Así que mientras nosotros contamos los días, los minutos y los meses, ellos observan procesos, movimientos interiores y despertares sutiles. Para los ángeles, un “sí” divino puede llegar incluso antes de que lo pidamos, y por eso mismo es necesario entender que por lo general ese “sí” necesita de algo más profundo que el deseo: requiere madurez, alineación y disponibilidad interna.
Ellos no se guían por el calendario, sino por la energía, por eso, cuando pedimos algo que el alma desea genuinamente, los ángeles
comienzan a preparar el terreno. No corren a traernos el resultado de inmediato, se encargan primero de ayudarnos a sostenerlo, a merecerlo, a entenderlo. Y eso toma tiempo, porque mientras creemos que “no pasa nada”, ellos trabajan sin descanso, como artesanos celestiales, tejiendo cada hilo con amor, para que todo llegue no cuando lo queremos, sino cuando nuestra alma esté lista para recibirlo de verdad.
EL ALMA PIDE Y EL UNIVERSO ACOMODA
A veces, tras orar con fe y pedir con amor, en lugar de recibir una respuesta clara, todo parece desordenarse de repente; esto ocurre porque es necesario destruir para volver a construir, es como si el cielo te dijera: “Sí, te lo daré, pero antes necesito hacer espacio para que lo disfrutes plenamente”.
Pregúntate a diario ¿qué pequeño paso puedo dar hoy hacia aquello que tanto anhelo?
Porque esperar no significa quedarse inmóvil, mirando el cielo con las manos vacías; hay que tomar acción, porque esperar, desde el alma, también puede ser un acto de creación.
Cuando pedimos algo con todo el corazón y la única respuesta es un silencio que desconcierta, probablemente en tu
cabeza comiencen a dar vueltas preguntas como: “¿Será que no es para mí?”, “¿Será que no me escucharon?”, “¿Será que me equivoqué al pedirlo?”.
La mente se vuelve inquieta, el corazón se encoge, la ansiedad se apodera de nuestras acciones y, sin darnos cuenta, nos desconectamos de esa fuerza interior que nos sostiene. Cuando sientas que eso te ocurre, vuelve a tu centro. Respira, ora y pregunta con humildad: “¿Hay algo que pueda hacer?”. A veces puede tratarse de una acción concreta, como hacer una llamada, escribir esa idea, abrirte a una conversación, estudiar algo nuevo. Otras veces, es algo mucho más íntimo: soltar un juicio, perdonar a alguien, confiar en los designios divinos...
Sin embargo, también hay que reconocer que existen momentos y situaciones en los que no hay nada que hacer desde lo humano, y es ahí cuando la oración se convierte en un ancla. No queda nada más que soltar y confiar.
Pero la verdad es que soltar duele. Entregar el control, racionalizar la urgencia, controlar la necesidad de tener una respuesta inmediata no es tarea sencilla. Es importante entender que soltar no es igual que renunciar, se trata de confiar en que lo que es para ti llegará con la fuerza del amor divino, en el momento justo. Creer con el corazón que Dios no se equivoca con los tiempos y que los ángeles no te hacen esperar por castigo, sino por cuidado.
Ellos están preparando algo que no solo se alinee con lo que queremos sino con lo que necesitamos.
ESPERAR DESDE LA FE, NO DESDE LA ANGUSTIA
Si estás atravesando un momento difícil de expectativa, donde aún no ves respuestas, no te angusties, la espera no es un castigo, sino una pausa sagrada. Y es allí cuando puedes abrir espacio para que Dios entre en lo profundo de tu corazón, para que sus ángeles te rodeen con amor, convirtiéndote en un terreno fértil donde ese milagro que pediste pueda florecer.
1. Crea tu rincón de confianza
Elige un espacio de tu casa y conviértelo en tu altar de espera. Coloca una vela blanca, una imagen que te inspire, una piedra o una carta que represente lo que estás pidiendo. Cada día enciende esa vela y di en voz alta: “Confío. No sé cuándo ni cómo, pero confío”.
2. Ocupa tu energía en elevar tu vibración
No pongas toda tu atención en “cuándo llegará”, sino en cómo te sientes hoy. Haz cosas que te eleven, camina con intención, escucha música que te abra el alma, ríe, limpia tu espacio con amor.
“Lo que deseas llega más rápido cuando tú ya vibras en la frecuencia de haberlo recibido”.
3. Habla con tu ángel como lo haces con tu mejor amigo
No esperes a sentirte “bien” para hablar con él, cuéntale cómo estás. Los ángeles no necesitan oraciones perfectas, sino corazones sinceros. Basta con decir: “No sé qué hacer, pero aquí estoy. Acompáñame mientras aprendo”.
4. Pregúntate, “¿Qué me enseña este momento?”
Cada vez que la impaciencia te visite, no la juzgues, solo detente y pregúntate: ¿Qué me quiere mostrar la vida con esta espera? Detrás de cada demora hay una enseñanza, una sanación o una protección que aún no ves.
5. Activa la energía del sí
Visualiza cómo sería tu vida si eso que tanto anhelas ya estuviera aquí. Habla, actúa y vibra como si el cielo ya hubiera dicho “sí”. Haz espacio en tu agenda, en tu casa y en tu alma para recibir.
6. No bloquees el fluir con preguntas constantes “¿Por qué no llega?”, “¿Será que sí pasará?”. Cuando estas preguntas nacen del miedo, cierran tu canal de recepción, así que respóndelas con una afirmación dulce y tranquilizadora: “Todo llega en el momento perfecto, así que se está acercando”.
7. Regálate algo hermoso mientras esperas
Haz algo por ti, solo por el placer de sentirte viva: escribe en tu diario, toma una infusión mientras ves el atardecer… Cuando cuidas tu alma te conviertes en parte del milagro que esperas.
HAZ LO QUE ESTÉ EN TUS MANOS CON AMOR Y LO QUE NO, ENTRÉGALO CON FE. PORQUE EL UNIVERSO NO SE HA OLVIDADO DE TI, SOLO ESTÁ REACOMODANDO LAS PIEZAS.
REALIZACIÓN DEL RITUAL
1
Si tienes un altar, siéntate frente a él. Si no, busca un lugar en el que puedas estar tranquila.
2
Enciende la vela rosa y el incienso e invoca la presencia del arcángel Chamuel. Pídele que te llene de paz, de amor propio y de sabiduría para reconocer lo bueno que hay en ti.
3
Cierra los ojos, respira profundo y visualiza cómo un rayo de color rosa entra por tu coronilla y desde allí te recorre todo el cuerpo, llenándote de tranquilidad y felicidad.
4
Une tus manos en actitud de oración, acércalas a tu corazón y di en voz alta: “Amado arcángel Chamuel, ángel del amor puro y divino, abre mi corazón a la vibración del amor verdadero, ayúdame a sanar las heridas del pasado, a amarme a mí mismo y a atraer relaciones llenas de luz, respeto y ternura. Permite que tu energía rosa me envuelva, guiando cada palabra, cada gesto y cada elección desde el amor incondicional. Llévame al encuentro de mi alma gemela, sumando paz y alegría a mis días, y tráeme por favor esa persona maravillosa a mi vida”.
5
Visualiza a la persona que sueñas a tu lado, pero evita traer a tu mente ideas de alguien del pasado. Imagina sus características físicas, el color de sus ojos, su contextura, su cabello y su piel. Haz lo mismo con su
personalidad, visualízalo divertido, buen compañero, amoroso, amable, independiente, en fin, todo lo que deseas en él.
6
Luego, imagina que suena el timbre de tu casa, abres, lo ves, te lleva flores y chocolates y te observa con profundo amor. Visualízate compartiendo experiencias, viajes, una cena, un momento romántico… Fíjate bien cómo te habla, cómo te trata, la manera en la que conecta contigo.
7
Quédate con esa emoción en el corazón y alístate para preparar el baño. Toma la olla con agua, pon en ella los pétalos de rosa roja, la champaña, la cucharada de miel, los clavos y la canela y pon a hervir.
8
Cuando esté lista, cuela el agua y llévala al baño. Asegúrate de que tenga la temperatura que te gusta antes de usarla.
9
Báñate como de costumbre y, al terminar, vierte el agua que preparaste desde el cuello hasta los pies, agradece e imagina que la persona que anhelas ya está en tu vida.
TIP
Realiza este baño tres días seguidos, sintiéndote siempre amada, tranquila y feliz, segura de que cuando sea el momento, el verdadero amor llegará a tu vida.
Salud
Invoca al arcángel Rafael para que te ayude a sanar tu organismo, a poner en orden tus ideas y a lograr el equilibrio entre mente y cuerpo.
Por: Flerida Parra IG: @armoníaparaelalma.fp
El arcángel Rafael es el médico celestial, el portador por excelencia de la luz verde esmeralda que renueva, sana y equilibra. Cuando invocamos su presencia por medio de un ritual consciente, abrimos un canal sagrado por donde la energía divina fluye para reparar tanto las heridas físicas como las emocionales. Este encuentro espiritual no solo busca aliviar dolencias, sino también despertar nuestra capacidad natural de sanarnos desde el alma.
Necesitarás
* Una vela verde
* Incienso de lavanda o sándalo
* Sal marina
* Una cucharada de bicarbonato
* Media cucharadita de azufre (opcional)
* Un recipiente mediano
REALIZACIÓN DEL RITUAL
1
Si tienes un altar, siéntate frente a él. Si no, busca un lugar en el que puedas estar tranquila. Enciende la vela verde y el incienso y permite que su fragancia transmute cualquier energía negativa. Invoca la presencia del arcángel Rafael.
2
Coloca tus manos sobre el órgano enfermo o la zona del cuerpo en la que sientas dolor y di en voz alta: “Arcángel Rafael, medicina divina del cielo, te invoco con humildad y confianza. Envuelve mi cuerpo con tu luz verde esmeralda, sana cada célula, cada órgano y renueva mi energía vital. Alivia mis dolores, disuelve mis preocupaciones y restablece la armonía en todo mi ser. Te pido además por la sanación para mi mente y mi corazón; que la tristeza se transforme en esperanza y la ansiedad en serenidad. Gracias, arcángel Rafael, porque así es, sana estoy”.
3
Visualiza el rayo verde del arcángel Rafael que entra por tu coronilla para luego expandirse por tu cuerpo, rodeándote de su luz brillante.
4
Manteniendo tus manos sobre el órgano enfermo, solicita al arcán-
Realiza este baño durante tres días consecutivos, de esa manera afianzas la energía de la sanidad.
gel Rafael que sea él quien sane tu cuerpo y transmute cualquier energía negativa que te impida avanzar en tu proceso de recuperación total.
5
Visualízate completamente sana, con todos tus órganos íntegros y funcionando. Sonríe e imagínate llevando a cabo actividades que quizá la enfermedad o el estrés te impiden realizar, siéntete plena y feliz.
6
Con esa emoción en tu corazón, prepara el baño. Coloca la sal marina en un recipiente mediano y mézclalo con una cucharada de bicarbonato y media cucharadita de azufre.
7
Pon las manos sobre la taza y visualiza cómo un rayo verde brillante la carga con energía sanadora.
8
Lleva la preparación a la ducha, báñate como lo haces habitualmente y, al finalizar, aplica la mezcla sobre todo tu cuerpo como si hicieras una exfoliación. Comienza en el cuello y termina en los pies. Da gracias a Dios por todo lo recibido, sonríe y visualiza todo tu cuerpo sano.
9
Ponte las manos frente al pecho, con las palmas hacia arriba como si fueras a hacer una oración, y visualiza tu cuerpo sano.
10
Enjuágate utilizando abundante agua. Mientras retiras la mezcla de tu cuerpo, siente cómo se lleva todas tus dolencias y enfermedades.
Prosperidad
Atrae el éxito y la abundancia que necesitas en tu vida para sentirte tranquila y plena.
Por: Flerida Parra IG: @armoníaparaelalma.fp
Recurre al acompañamiento del arcángel Uriel para lograrlo.
La verdadera prosperidad nace cuando logramos liberar las cargas emocionales heredadas de nuestro linaje familiar y de las experiencias dolorosas de nuestra vida, pues al sanar estas conexiones profundas y equilibrar las relaciones internas, desbloqueamos la energía vital que nos permite abrir caminos, atraer oportunidades y recibir la abundancia que el universo y los ángeles tienen para nosotros.
Necesitarás
* Una vela dorada
* Incienso de lavanda
* Una cucharada de café molido
* Una cucharada de miel
* Una cucharada de canela en polvo
* Un recipiente mediano
REALIZACIÓN DEL RITUAL
1
Si tienes un altar, siéntate frente a él. Si no, busca un lugar tranquilo y sin interrupciones, cierra los ojos, pon las palmas de las manos hacia arriba y solicita la presencia del arcángel Uriel, para que por medio de esta meditación traiga abundancia y riqueza a tu vida.
2
Enciende la vela dorada, así como el incienso de lavanda, y permite que su fragancia purifique el espacio. Recorre el lugar con él asegurándote de que su humo llegue a todos los rincones, transmutando la energía discordante presente.
3
Siéntate en el piso y pon las palmas de las manos hacia arriba, respira, cierra los ojos y visualiza cómo un rayo de luz dorada entra por tu coronilla y te recorre todo el cuerpo. Disfruta de la tranquilidad y la alegría de saber que la prosperidad y la riqueza ya son parte de tu vida.
4
Sonríe y di en voz alta: “Amado arcángel Uriel, guía mi mente y mi corazón hacia la abundancia divina. Ilumina mi camino con tu luz dorada. Limpia toda deuda, miedo o bloqueo que me impida recibir las bendiciones que el universo tiene preparadas para mí. Abre con tu sabiduría celestial las puertas de la prosperidad en todas sus formas. Gracias, Dios, porque así es.
5
Pon las manos con las palmas hacia arriba y visualiza cómo monedas doradas caen sobre ellas, para luego fundirse con tu energía. Después, ponte las manos junto al corazón y siente cómo ese dinero ya forma parte de tu realidad y que todas las deudas, problemas y bloqueos referentes al dinero ya están resueltos positivamente. Agradece al arcángel Uriel, respira profundo y suelta todas tus preocupaciones, pues la abundancia ya es parte de tu vida.
6
Con esa energía que ahora inunda tu corazón, prepara el baño. Toma el recipiente mediano y mezcla en él la miel, el café y la canela. Haz una mezcla homogénea.
7
Luego, humedécete las manos y exfóliate con la mezcla. Recorre desde los codos hasta la palma de las manos, mientras en voz alta dices: “Yo (tu nombre completo) soy rica, próspera, abundante y saludable. Dios me ama, el universo me ama y el arcángel Uriel atrae riqueza y prosperidad a mi vida. Gracias, Dios, porque así es”.
8
Retira la mezcla con un poco de agua tibia. Enjuágate bien y sécate suavemente, con la confianza plena de que la abundancia y el éxito han sido activados en tu vida.
Trascender con amor
Durante el duelo no tienes por qué estar sola. Pide la presencia de tus ángeles, honra el camino de tu ser querido y permite que la luz de su alma te acompañe en cada paso.
La muerte no es el final, sino un paso hacia una nueva forma de existir. Trascender es un acto de liberación y retorno al hogar divino, un proceso delicado y sagrado en el que los seres de luz, especialmente los arcángeles Azrael y Gabriel, desempeñan un papel fundamental en el acompañamiento del alma que parte y los corazones que se quedan.
TRASCENDER EN BUENA COMPAÑÍA
El arcángel Azrael es conocido como el “ángel de la muerte”, pero lejos de ser una figura temida, su presencia transmite consuelo, paz y acompañamiento amoroso. Él asiste a las almas en su proceso de separación del cuerpo físico, ayudándolas a soltar los apegos, culpas, pendientes y temores que les impiden avanzar confiados hacia la luz.
Cuando una persona se encuentra en estado de coma o en sus últimos momentos, es fundamental hablarle con amor, ubicar nuestra mano sobre su frente y ayudarle a liberar todo aquello
que lo ata, perdonarse a sí mismos, perdonar a quienes le hicieron daño, dejar de lado el miedo y comprender, desde el amor, que su ciclo en este plano ha terminado. Es muy útil recordarle con dulzura que al otro lado no hay dolor, solo gozo y plenitud en la presencia de Dios.
Muchos, al acercarse su hora, comienzan a percibir el mundo espiritual. Ven luces, siluetas o incluso figuras que su mente relaciona con elementos conocidos, como palomas, ratones o incluso insectos, y no se trata de alucinaciones, sino de visiones espirituales. Si es posible, toma su mano derecha y dile que todo está bien, que entiendes lo que pasa y que puede seguir adelante sin preocuparse. Evitar que sienta que debe hacerse responsable de lo que ocurre o de quienes deja es un acto de profundo amor.
AMOROSA DESPEDIDA
El arcángel Gabriel, mensajero de Dios y guardián de la esperanza, nos ayuda a vivir el duelo desde el alma, no desde la ausencia.
“CONFÍO EN QUE MIS ÁNGELES ME SOSTIENEN MIENTRAS SANO, Y QUE MI SER QUERIDO DESCANSA EN LA LUZ DIVINA DEL AMOR ETERNO”.
En esos días iniciales, Gabriel nos rodea de consuelo y claridad para sobrellevar el vacío. Nos inspira a cuidar de nosotros, a crear espacios de memoria mediante cartas, altares o fotos; a reflexionar sobre el legado que nos dejaron y a encontrarle sentido a la pérdida. Durante los momentos finales del ser amado que trasciende y los días posteriores a su partida, pueden manifestarse murmullos o presencias sutiles. En muchos casos, se trata de familiares de otras vidas o maestros ascendidos que llegan para asistir en el tránsito.
MOMENTO DE PARTIR
La transición de un ser querido hacia la luz es un proceso sagrado que merece ser acompañado con respeto, calma y amor.
* No llores delante de quien está trascendiendo; transmítele paz.
* Pon tu mano en su frente para ayudarle a soltar o a comprender lo que ocurre.
* Toma su mano derecha para ayudarle a liberar el miedo.
* No refutes lo que dice, especialmente si te habla de cosas que ve. Valida su experiencia y pídele a Azrael que lo guíe.
* Humedece frecuentemente su boca con algodón y agua, si los médicos lo aprueban.
RITUAL DE LOS NUEVE DÍAS
Durante los nueve días siguientes a la partida puedes llevar a cabo este ritual, que ayudará a tu ser querido en su proceso de trascendencia y te apoyará también a ti para conseguir la sanación emocional. Puedes repetirlo una vez al mes durante el primer año, acompañado de una misa, y luego, si lo deseas, una vez al año.
1Escoge el lugar más tranquilo de tu casa, debes tener una mesita despejada para que puedas poner allí una vela blanca.
2Enciende la vela sobre un plato. Toma un trozo de palo santo, enciéndelo y realiza movimientos circulares pasándolo frente a ti para eliminar la carga
energética ocasionada por los sentimientos de dolor que surgen ante la ausencia de tu ser querido. Mientras lo haces, di en voz alta: “Manifiesto que abro mi conciencia a nuevas y mejores creencias que expanden mi mente y mi espíritu. Suelto lo que me limita, atrás dejo el dolor inmenso que se produce en mi corazón cada vez que recuerdo a (nombre completo del ser querido), la negación, incomprensión y falta de aceptación por su partida. A cambio, atraigo equilibrio emocional y plenitud a mi vida”.
3Ahora,conecta con tu ser querido. Puedes utilizar el siguiente mensaje y personalizarlo añadiendo tus propias palabras: “Querido (nombre completo de la persona que partió), estuviste en este mundo llenando de alegrías a quienes tuvimos el privilegio de conocerte, aquellos que compartimos tu inteligencia y calidad humana. Cuánta ternura y amor diste, cuánto valor tuviste en tu paso por la tierra siendo combativo y luchador, cuántas huellas imposibles de borrar has dejado. Hoy te rindo este homenaje porque deseo que continúes tu camino hacia la felicidad eterna y pediré a Dios que haga de tu alma ese lucero en el cielo que brillará siempre para guiar nuestros pasos.
Dejaré encendida esta luz para que la sigas con la misma determinación que impregnabas en cada proyecto de tu vida; es momento de que te liberes
de todo lo terrenal, perdónate por los errores cometidos, por lo que no pudiste hacer, por lo que no dijiste, y perdona a quienes te hicieron daño, te olvidaron o no te demostraron lo suficiente. Sigue esta luz y permite que la gracia de Dios haga su obra en tu alma”.
4Quema algunas ramas de romero en un recipiente de vidrio y di: “Decreto que mi fe y esperanza me hacen resistente y firme. Sé que ha llegado el momento de la resurrección de (nombre completo del ser querido); nuestro Padre Celestial lo ha recibido en su regazo mientras nosotros caminamos a su encuentro, siguiendo su legado y dando gracias por la vida”.
5Permite que la vela se consuma por completo.Puedes repetir este proceso cuando quieras, invocando la guía del arcángel Azrael a fin de obtener luz para el alma que trasciende y del arcángel Gabriel para lograr el consuelo de los que quedamos.
Compañía permanente
Martha Peña estudió medicina porque quería ayudar a los demás. Años después descubrió que su vocación también tenía que ver con apoyo espiritual y acompañamiento celestial.
Por: Martha Peña
Médica, escritora y terapeuta angelical E-mail: marthapg1703@gmail.com
“ Mi nombre es Martha Liliana Peña González, tengo 40 años y nací en Barranquilla, en el seno de una familia amorosa compuesta por mis padres, mis hermanos y una abuela materna maravillosa que marcó profundamente mi vida.
Recuerdo mi infancia como una etapa llena de alegría: juegos interminables, celebraciones entrañables y muchas reuniones familiares. Aunque en ese entonces no me sentía conectada con lo espiritual o lo angelical de forma consciente, solía tener sueños intensos y lúcidos, en los
que visitaba lugares desconocidos y me encontraba con seres muy distintos a los humanos, como ángeles de muchos colores y formas. Desde muy pequeña tuve la certeza de que quería estudiar algo relacionado con el cuerpo humano, las enfermedades y las historias de vida de otras personas. A los 18 años decidí inscribirme en la facultad de medicina.
UNA VIDA NUEVA
Al fi nalizar la carrera a los 24 años, después de un año de trabajo rural y ya con mi tarjeta profesional, decidí mudarme a Bogotá. Empaqué una maleta, y aunque estaba llena de miedos, mi corazón rebosaba felicidad al saber que emprendería nuevos rumbos. En mi primer trabajo aprendí muchísimo, crecí en el ámbito profesional y llevaba una vida tranquila; sin embargo, luego de cinco años comencé a sentirme vacía, sin rumbo, no entendía muy bien lo que pasaba o cuál era la causa de esa sensación.
VOLVER A COMENZAR
Consumida por la rutina decidí mudarme a otra ciudad, conseguí otro trabajo, implementé un estilo de vida más tranquilo; sin embargo, mi corazón me gritaba que todos esos cambios externos no eran la solución a lo que sentía.
Un día, en medio de la crisis que me embargaba, comencé a explorar temas espirituales como una necesidad que surgió de mi corazón. Recuerdo entrar en una tienda de ángeles donde casualmente llegué después de salir del trabajo, allí me llamó poderosamente la atención una novena que no dudé en comprar. A diario rezaba, hacía rituales con los arcángeles y así empecé a leer y a aprender sobre ellos.
DESCUBRIENDO EL CAMINO
Una amiga me regaló un libro sobre ángeles que incluía mensajes diarios y eso despertó en mí una nueva emoción. Empecé a notar señales, a tener una intuición muy aguda, sueños lúcidos y
una conexión muy especial cada vez que meditaba o pedía guía. Sentía que, en medio de la confusión, los ángeles actuaban como un faro para mi alma.
Pasaron muchos años y yo deambulaba en mi cotidianidad.
En ese entonces llegó la pandemia del COVID-19 que fue una etapa muy difícil en muchos aspectos, creo que fue en este momento cuando más perdida me sentí.
Me dediqué entonces a practicar la meditación angelical con el arcángel Metatrón y el arcángel Miguel, en los cuales tengo una fe inquebrantable; inicialmente hacía meditaciones guiadas, pero después fui creando mi propia técnica individual y siento que eso me acercó muchísimo más a los seres de luz.
PALABRAS QUE SANAN
Un día, por casualidad encontré una página en redes sociales donde ofrecían un diplomado angelical virtual, me inscribí y en el proceso me di cuenta de capacidades que lograba potenciar al meditar, veía imágenes muy específicas y las ideas llegaban a mi mente con facilidad.
Comencé a escribirlas, algunas surgían de manera tan fluida que me costaba reconocer mis propios escritos, era como si los ángeles se apoderaran de mi capacidad creativa.
Pasó el tiempo y me di cuenta de que había acumulado muchos escritos, así que les pedí a los ángeles mostrarme de forma clara qué debía hacer con esas anotaciones, que llegara una oportunidad que
ni siquiera estuviera al alcance de mi imaginación, pero que viniera de parte de ellos. Un día, mientras revisaba mi Instagram, descubrí la publicidad de una editorial y no dudé en contactarlos, aunque sentía mucho miedo pues no tenía ninguna experiencia como escritora; sin embargo, envié el borrador de lo que tenía para su revisión. Casi sin darme cuenta, de una forma rápida y maravillosa, empecé el proceso de producción de un libro pequeño que pronto verá la luz y que aborda experiencias de vida, reflexiones y ángeles.
PRUEBA DE FE
Una de las experiencias más determinantes de mi historia fue el proceso que vivimos en el año 2018 con mi madre, quien se encontraba en un estado de salud grave. Como médica entendía la situación y el pronóstico de una forma muy consciente. Todas las noches invocaba al arcángel Rafael, le pedía que su luz verde sanadora llegara a cada célula, cada órgano de su cuerpo,
visualizaba cómo esa luz cubría sus heridas y producía sanación. Con el paso de los días mi madre empezó a mostrar signos de recuperación, evolucionando de una forma maravillosa, así salió adelante contra todos los pronósticos y cuando despertó le conté de la asistencia que le pedía cada noche al arcángel Rafael, en quien ella es una gran creyente.
APRENDIENDO JUNTOS
Poco a poco fui entendiendo cómo la asistencia angelical es un faro en la consecución de los sueños. Hoy estoy segura de que muchos de los propósitos que rondan nuestra mente y nuestro corazón no llegaron a nosotros de forma espontánea, sino que tienen una poderosa razón de ser que conecta con el cielo.
A veces la vida, Dios y los ángeles solo quieren que nos detengamos y hagamos uso del poder de transformación que nos fue concedido, que veamos sus señales, pues es la fuerza de nuestra conexión con ellos la que nos permitirá caminar con certeza”.
TODOS TENEMOS UN PLAN DIVINO, SOLO HAY QUE SEGUIR LAS SEÑALES Y ESTAR DISPUESTOS A DEJAR DE LADO EL EGO.
El arte de resignificar
Sanar puede convertirse en una trampa, si parte exclusivamente de la obsesión por “estar bien”.
Bajo el auge del despertar de la conciencia, el concepto de sanar se ha convertido en pieza clave para avanzar en el camino de la evolución personal, facilitando el enfocarse en procesos de transformación y evolución que buscan ayudarnos a vivir una vida con significado. Sin embargo, con el paso del tiempo, sanar se ha mencionado tanto que se ha desdibujando lo que realmente implica el proceso. Y... ¿si te dijera que no se trata de una meta?
PASO A PASO
Lo más relevante del camino hacia la sanación es el valor de la experiencia, el transitar el proceso y amar nuestro lado humano reconociendo que la divinidad también reside en nosotros, recordándonos que sí podemos. ¡Que a Dios no le interesa cómo llegas a la iluminación, sino que vivas los aprendizajes! Que aprendas a resignificar el dolor o los momentos difíciles que has atravesado para que puedas hacer tus propias comprensiones, construyendo mediante tus vivencias, los escalones que te permiten avanzar.
Cuando nos obsesionamos con sanar, nos enfocamos en buscar el defecto, las heridas, y en ellas, las carencias. Así que, más allá de ir corriendo a sanar esa herida con tu padre, tu madre, con experiencias traumáticas, es necesario observarla, recorrerla, ir a su origen y empezar a elaborar las comprensiones necesarias sobre su presencia. Por qué se gestó de esa manera y no de otra, las heridas que pudieron tener los involucrados, el contexto, y luego sí comenzamos el proceso de resignificar. Y probablemente más adelante, cuando nos volvamos a topar con ella, reconozcamos que está allí y la veamos con otros ojos, ¡y eso también es sanación! La sanación no significa no sentir nada, es asumir las cosas desde una nueva perspectiva, comprendiendo su esencia e interiorizando el aprendizaje.
LA TRAMPA DE LA SANACIÓN CONSTANTE
Nos hemos acostumbrado a etiquetar cada desafío, cada emoción incómoda, cada vivencia dolorosa como algo que necesita
LA
SANACIÓN NO PUEDE SER UNA OBSESIÓN, SINO UN PROCESO DE ACEPTACIÓN E INTEGRACIÓN.
ser “sanado” de inmediato. Si siento tristeza, tengo que sanarla. Si experimenté una pérdida, debo sanarla. Esta mentalidad, aunque bien intencionada, puede llevarnos a una espiral de autoexigencia y frustración. Nos obsesionamos con erradicar el “problema” en lugar de permitirnos sentir, explorar y comprender lo que esa experiencia nos aporta.
Cuando nos enfocamos únicamente en “sanar”, corremos el riesgo de desdibujar la existencia misma. La vida, en su esencia, está llena de contrastes; cada experiencia, incluso las más desafiantes, contiene una lección, un mensaje, una oportunidad de crecimiento. Si estamos constantemente tratando de “arreglar”
lo que consideramos “roto”, nos perderemos la oportunidad de escuchar lo que el alma nos susurra por medio de esas vivencias. Cada emoción trae consigo una invitación desde su sombra o desde su luz y comprender ese mensaje es indispensable para vivir de manera más fluida. Por ejemplo, puedo identificar que la tristeza llegó para cerrar un ciclo, y no necesariamente tiene que quedarse en mi vida como un dolor permanente. Es una elección consciente descubrirlo.
RESIGNIFICAR
Resignificar no es ignorar el dolor o minimizar una experiencia difícil. Es, por el contrario, un acto profundo de alquimia interna, la capacidad de reinterpretar una vivencia, un recuerdo o una emoción desde una perspectiva diferente, más elevada y consciente. Es encontrar el sentido oculto, la enseñanza, lo que se esconde detrás de lo que percibimos como una herida o un obstáculo.
Cuando resignificamos, no buscamos que el “problema” desaparezca, sino que nuestra relación con él cambie. Al ver la situación desde una nueva óptica, al comprender el propósito mayor que subyace, la sanación se produce como un efecto secundario natural y profundo, como un plus
inesperado. No es algo que tengamos que forzar, sino algo que emerge tras la comprensión. Entonces, no es necesario que el sufrimiento desaparezca tras un proceso de sanación. El dolor es inevitable y parte del proceso humano, así que resulta importante darnos la oportunidad de una nueva mirada y aquí la clave está en la comprensión. Cuando comprendemos por qué ciertas experiencias se presentan en nuestro camino, cuando logramos ver el hilo conductor de nuestra evolución, la necesidad imperiosa de “sanar” se disuelve. Nos damos cuenta de que cada situación, cada relación, cada desafío ha sido un maestro disfrazado, una pieza esencial en el tapiz de nuestra alma. Esta comprensión nos permite integrar nuestras vivencias, no negarlas. Honrar nuestro pasado sin anclarnos a él y mirar hacia el futuro con una sabiduría recién adquirida. Nos libera de la constante autoevaluación y de la presión de “estar perfectos”, permitiéndonos abrazar nuestra humanidad en su totalidad. ¡Porque a eso vinimos! ¡A experimentar nuestra experiencia humana en todas sus facetas! Vinimos a sentir, a amar, a reír, a llorar, a caer y a levantarnos. Tenemos el respaldo del cielo, ángeles, arcángeles,
maestros y todos los seres de luz están a nuestra disposición para que todo aquello que nos pesa se convierta en un aprendizaje que nos ayude a avanzar en nuestro paso por este plano.
UN NUEVO PARADIGMA
En lugar de decir “tengo que sanar esto”, pregúntate:
* “¿Qué es lo que me enseña esta situación compleja?”
* “¿Desde qué nueva perspectiva puedo ver lo que pasa?”
* “¿Cómo integrar esta experiencia a mi camino, partiendo de la sabiduría y el amor?”
La verdadera sanación no tiene que ver con la ausencia de heridas, sino con la sabiduría de transitar por ellas de la mejor manera, fortaleciendo la capacidad de resignificar nuestra historia para avanzar desde el amor.
Acompañamiento celestial
Signo a signo, información cargada de sabiduría y amor para impulsarte a vivir en conexión con tu misión y tu luz interior.
Por: Cata Anami
Autora de los libros El Kiram, Los 72 consejeros y Ángel de la guarda, mi dulce compañía
IG: @hola_anami
En este horóscopo de ángeles descubrirás qué ser celestial acompaña tu signo y cómo su energía se manifiesta en tu vida durante estas semanas. Descubre sus mensajes, llamados sutiles a escuchar tu voz interior, a confiar en la intuición y a mantener la fe aun cuando la realidad terrenal parezca desafiante. Recuerda que cada arcángel trae consigo un regalo espiritual que puede convertirse en un ancla de paz y un impulso para avanzar con amor y confianza.
Aries
Mar. 21 - Abr. 19
Tu guía:
El ángel de la confianza, una presencia amorosa que te invita a recordar la luz y el poder divino que habitan dentro de ti. La bondad y el amor son las energías que te protegen y te guían en estos tiempos de cambio y crecimiento, permitiéndote aferrarte con firmeza a tus sueños, metas y ambiciones. Confía en el poder divino que habita en ti. Tu luz interior y tus sueños crean el sendero que te conecta con tu misión y tu propósito superior. La fe en ti misma y en el universo te sostienen, guiándote con valentía y amor hacia la manifestación de tu felicidad.
Decreto:
“Confío en el poder divino que reside en mí. Con fe y fortaleza avanzo en mi camino, conectado con la luz y el amor de los ángeles. Mi corazón y mis sueños son la guía segura hacia mi propósito divino”. Tauro
Abr. 20 - May. 20
Tu guía:
El arcángel Uriel te invita a transformar la preocupación en confianza y fe. Él está aquí para ayudarte a recordar la chispa divina que brilla en tu interior y a conectar con esa voz suave que siempre te guía y te muestra el camino de la autenticidad. Entrega tus preocupaciones a la energía del universo y permite que la paz fluya en tu vida. Confía en que todo está en orden y que las bendiciones que te rodean te permitirán sanar cualquier duda. Tu corazón se llena de gratitud, y en la quietud encuentras tu mayor fuerza.
Decreto:
“Entrego mis preocupaciones a la energía del universo, mientras que mi corazón se llena de confianza y gratitud. Todo lo que necesito ya está en camino hacia mí y mi fe me sostiene en cada paso”.
Géminis
May. 21 - Jun. 20
Tu guía:
El ángel de la fe te acompaña, recordándote que la verdadera protección y fortaleza provienen de confiar en tu corazón y en la energía divina que siempre te cuida. Tu fe evidencia el apoyo amoroso de los ángeles que te rodean, guiándote en cada paso del camino. Mantén tu corazón en calma y confía en que lo mejor ya está por llegar. La serenidad te ayuda a conectar con tu poder interno, haciéndote ver que cada día es una nueva oportunidad para manifestar tus sueños con alegría y confianza.
Decreto:
“Soy un imán de alegría, abundancia y amor. Mi ser disfruta de la perfecta armonía y mi corazón confía en que todo lo bueno llega en el momento exacto. La paz y la serenidad guían mis acciones”.
Jun. 21- Jul. 21
Tu guía:
El ángel de la sabiduría te acompaña con su amorosa presencia, recordándote que la verdadera
sabiduría nace de las profundidades de tu experiencia y tu corazón. Es tiempo de darte una palmada en el hombro, de reconocerte y celebrar todo lo que has avanzado. Permítete sentir y expandir el amor eterno que reside en tu alma. Eres merecedora de paz, alegría profunda y conexiones que te nutren. La gratitud y el reconocimiento a tu propio valor abren las puertas a la abundancia infinita que fluye desde tu corazón.
Decreto:
“Mi amor y paz interior expanden mi mundo. Soy merecedora del amor eterno y en cada respiración conecto con esa verdad profunda que vive en mí. La alegría y la serenidad son mi estado natural”.
Leo
Jul. 22 - Ago. 22
Tu guía:
El ángel del poder te envuelve con sus alas de amor y te recuerda que la supremacía de Dios y la fuerza divina habitan dentro de ti. Eres una creación amada y valiosa, tan única como la belleza del universo, aunque a veces las opiniones externas te hagan dudar de tu verdadero valor. Reconoce y abraza la luz
Cáncer
y la grandeza que llevas dentro. Tu confianza y amor propio atraerán cosas buenas a tu vida. Cuando te conectas con esa magia que emana de tu ser, todo lo que deseas se manifiesta y tu brillo ilumina el mundo.
Decreto:
“Reconozco y abrazo mi luz y mi grandeza. Soy creadora de belleza, amor y abundancia. Cada día la confianza en mí misma y en el universo crecen, atrayendo milagros y bendiciones”.
Virgo
Ago. 23 - Sep. 22
Tu guía:
El ángel de la libertad te acompaña, iluminándote con su brillo suave y amoroso, recordándote que eres totalmente libre de escoger el amor, la independencia y la creatividad en cada momento de tu vida. Cultiva la gratitud y la serenidad en cada área de tu cotidianidad y no des nada por sentado. La claridad y el amor propio actúan como poderosos imanes de bienestar y felicidad. Confía en tu sabiduría interior y en la belleza que ya habita en ti, permitiendo que el amor y la honestidad sean tus guías constantes.
Decreto:
“Mi corazón se llena de gratitud y serenidad. Confío en mi sabiduría interior y en que cada acción amorosa me permite avanzar hacia mi paz y felicidad. La claridad y la alegría son mis guías”.
Libra
Sep. 23 - Oct. 22
Tu guía:
El ángel de la creatividad te invita a hacer una pausa profunda para conectar tu mundo físico con tu alma. Su amorosa guía te anima a expresarte con autenticidad en cada cosa que haces, a reconocer y honrar los talentos innatos que te regaló el plan divino. Vive en armonía con tu verdad y tu esencia. La creatividad, la belleza y la paz que llevas dentro florecen cuando abres tu corazón a las bendiciones del universo. Confía en tus decisiones teniendo en cuenta que tu camino está lleno de amor y que siempre te brindará lo mejor.
Decreto:
“Vivo en armonía con mi auténtico ser. Mi creatividad y belleza fluyen en perfecto equilibrio. Confío en que, en cada acto de amor, el universo me entrega abundancia y paz”.
Escorpión
Oct. 23 - Nov. 21
Tu guía:
El ángel de la serenidad te acompaña con su bendición amorosa, otorgándote la gracia de sentirte segura y en armonía contigo misma. La serenidad es un regalo poderoso que abre las puertas a la abundancia y la alegría. Confía en tu fuerza interior y en la protección celestial que te rodea. La paz y la confianza divinas te llevan a reconocer tu verdadero valor y atraen la tranquilidad a tus días. Ten la certeza de que cada paso que das te acerca más a tu misión de vida.
Decreto:
“Mi paz y confianza interior acrecientan mi fe. Reconozco y recibo el amor divino que me guía. Cada desafío me fortalece y me acerca más a mi propósito y felicidad profunda”.
Sagitario
Nov. 22 - Dic. 21
Tu guía:
El príncipe angélico del sur te acompaña con su energía amorosa, invitándote a que cada paso que des en tu camino sea
significativo y lleno de intención. Conecta profundamente con la tierra, con tu cuerpo y con el momento presente. Atiende tus necesidades físicas con amor y conciencia y enfócate en liberar cualquier dolor que aún te agobie. Da pasos cargados de entusiasmo, fe y alegría pues el universo te apoya y te impulsa a manifestar todo lo que deseas. Confía en que cada pequeño acto, guiado por el amor, abre caminos llenos de abundancia, magia y oportunidades.
Decreto:
“Dar el primer paso con fe y entusiasmo me conecta con mi destino. Confío en que cada pequeña acción recibe la bendición del universo y que mi recorrido está lleno de abundancia y alegría”.
Capricornio
Dic. 22 - Ene. 19
Tu guía:
El ángel de la paz te envuelve con su luz suave y amorosa, invitándote a abrir tu corazón y descansar en la profunda serenidad del amor divino. Él te acompaña con su energía sanadora, ayudándote a reconciliarte con tu verdadera fuerza interior. Confía en tu proceso y en la guía
del universo. La paz interior y la certeza en tu corazón atraerán soluciones y bendiciones en cada etapa. Dedicando tiempo a tus prioridades, manifestarás resultados maravillosos, frutos de la paciencia y el amor.
Decreto:
“Mi paz interior y mi confianza en el proceso me sostienen. Dedico mi energía a mis prioridades y confío en que todas las bendiciones y soluciones están en camino”.
Acuario
Ene. 20 - Feb. 18
Tu guía:
Tu ángel guardián te acompaña con su presencia luminosa y amorosa, recordándote que en tu interior y a tu alrededor hay una belleza infinita. Él te invita a abrir los ojos y el corazón para reconocer esa luz que siempre brilla en ti, porque al hacerlo, se convertirá en un poder que, mientras beneficia a los demás, te brindará grandes satisfacciones. Tu bondad y creatividad atraerán relaciones sanas, milagros y bendiciones. Confía en que la magia y la abundancia habitan en ti y que tu misión en este plano contribuye a elevar la vibración de toda la humanidad.
Decreto:
“Soy un canal lleno de belleza y luz. Atraigo relaciones sanas y amorosas. Mi corazón abierto y mi creatividad fluyen en armonía, materializando sueños y bendiciones en mi camino”. Piscis
Feb. 19 - Mar. 20
Tu guía:
El ángel del amor eterno te baña con su luz, recordándote que el amor siempre permanece, inalterable y eterno. Cuando te sientas vulnerable por alguna pérdida, él será ese manantial de consuelo y paz, ayudándote a reconectarte con la fuente infinita de amor que habita en tu interior. Abre tu corazón a la gratitud y confía en que todo lo que deseas ya está en camino. Toma acción seguro de que cada paso te acerca más a eso que anhelas. Tu alma eterna es una fuente inagotable de amor, paz y bendiciones que siempre serán parte de ti, no permitas que apaguen tu luz.
Decreto:
“El amor y la eternidad conviven en mi alma. Mi corazón se abre a la gratitud y la abundancia. Confío en que la magia del amor infinito siempre está presente en mí”.
Energía sanadora
Hay muchas maneras de conectar con los ángeles, y en esta nueva sección podrás divertirte mientras resuenas con su vibración.
Cada palabra en esta sopa de letras está inspirada en la esencia celestial que los ángeles transmiten. Aquí encontrarás términos que evocan el vínculo con lo divino, la certeza de esa conexión invisible que nos orienta y nos envuelve con su energía de sanación, convirtiendo su presencia en una bendición. Todo el coro celestial, serafines y querubines, como jerarquías luminosas, reflejan la pureza del cielo y nos invitan a confiar en lo eterno.
Así que mientras buscas las palabras, permite que cada una de ellas se convierta en un recordatorio espiritual. Confía en esas alas que te sostienen y que fortalecen tu fe, en que el acompañamiento divino es permanente, así como en la guía que te brinda tu intuición, para que puedas vibrar en la más alta sintonía. Esta actividad no es solo un simple pasatiempo, sino una invitación a meditar y a sentir la cercanía angelical en cada evento cotidiano.
Déjate llevar por la magia de este reto y, mientras descubres cada palabra oculta, abre tu corazón para recibir la protección, la inspiración y el amor incondicional que los ángeles tienen para ti.
N T R J Q M R Q P A Z B C F B
Z E A Y N G R B F Y V E E T L
J U M D G R A C I A W N L Q N
P Q T Y D H K K I D S D E S M
C P R O T E C T O R A I S Y E
Q Q U E R U B I N E N C T G N
A C S E R A F I N T A I I U S M I L A G R O F L E C O A I A
D O J A X O V E J R I N L A J
J I D L K P G C G N O W X B E
B C Y A L U Z J W O N J Y T R
G I M S A N I U K M X E C S O
P E O Y M H H D I V I N O R V
Q L R Y O H E S P E R A N Z A
A O H R R U G U A R D I A N R
Palabras por encontrar: ALAS ✦ LUZ ✦ DIVINO ✦ CELESTIAL ✦ MENSAJERO
Conoce a los especialistas que te ayudarán a conectar y entender la presencia amorosa de los ángeles en tu vida.
CARLA GUERRERO POSADA
Terapeuta holística, reiki master, instructora de yoga. Angeóloga Angelic Master, Certified Angel Practitioner por Charles Virtue. IG: @carlaguerrero_holistica. Web: www.carlaguerreroholistica.com.co.
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