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2021 RE CONVERTIRNOS

URUGUAY / Cuarta época / Año XLIII / Nº 1 / Enero 2021 / www.issuu.com/bsuru


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CARTA DEL DIRECTOR

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Cuaresma: un tiempo para reconvertirnos

¡SÍ, HAY ALGO NUEVO BAJO EL SOL

2021: Las obras sociales y las escuelas salesianas en clave de reconversión

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NOS MUEVE LA ESPERANZA

P. Pedro Hugo Silva sdb y Joaquín Martinicorena

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ME GUSTA, COMENTO, COMPARTO

P. Francisco Lezama sdb “La Vida te da sorpresas”

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SABOR A BUENAS NOCHES

P. Adrián García sdb Moviendo ruedas

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VALE LA PENA VIVIR ASÍ

SOFÍA FLORES y su misión en Tijuana en tiempos de pandemia: “Lo vivido me reafirmó muchas cosas, que no es solo la misión, sino una forma de vivir”

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CON NOMBRE Y APELLIDO

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Diego Delgrossi esperanzado en el 2021 “siempre y cuando se hagan las cosas entre todos lo mejor posible”

DEL ÁRBOL SALESIANO

Margot Hourcade Reinventándonos en familia

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AQUÍ Y AHORA

Vacunas que dan esperanza para 2021

UNA MANO AMIGA

El 2021 de la familia Picapiedras 2021

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SINTONIZANDO CON DON BOSCO

Don Ángel Fernández Artime “Señor, que no deje de asombrarme. Señor que nunca me acostumbre…”

10 FAMILIA EN OBRA Lic. Psic. Yohana Sampietro “Nos mueve la esperanza”

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SINTONIZANDO CON DON BOSCO

Madre Yvonne Reungoat fma Semillas de esperanza

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GALERÍA DE INSTAGRAM

Boletín Salesiano Revista de información sobre la Familia Salesiana y de cultura religiosa Director: P. Sebastián Ferreyra sdb Redactora Jefa: Adriana Porteiro

Diseño: gustavo@tanganika.com.uy Impresión: Mosca

Columnistas: P. Francisco Lezama sdb, P. José Adrián García sdb y Lic. Psic. Yohana Sampietro Equipo de redacción y responsables de secciones: P. Daniel Bernardoni sdb, Hna. María Baffundo hma, Lic. Natalia Roba, Lic. Marcelo Hernández, Lic. Joaquín Castro, Nicolás Vilche, y Ana Inés Rodríguez. Fotografía: Sofía Cayota y Rubisney Gomez, de ANS, Pixabay, Shutterstock y fotos de archivo.. Corrección: Graciela Rodríguez

Departamento Comercial: Luis Gómez E­mail: boletinsalesianouruguay@gmail.com Celular: 092 432 286 Dirección, redacción y administración: Av. Agraciada 3181 CP 11800, Montevideo; tel. 2209 4521 Sitio web: www.issuu.com/bsuru Email: boletinsalesianouruguay@gmail.com Afiliado a la Cámara Uruguaya del Libro. / Depósito Legal: 366.191

salesianosuy


P. Sebastián Ferreyra sdb

CARTADELDIRECTOR

CUARESMA: UN TIEMPO PARA RECONVERTIRNOS Hay cosas que ocurren una vez para siempre; hay otras, sin embargo, que necesitan ocurrir una y otra vez, como la conversión. La conversión es esa actitud interior que necesitamos cultivar como dinamismo vital que nos renueva, nos restaura, nos reconstruye. Es la experiencia de que somos llamados a lo mejor de nosotros mismos, convocados e impulsados a algo más grande. ¡Qué don hermoso nos ha dado el Señor! ¿Qué te impulsa a la conversión? Nos puede mover el miedo a la condena o la vergüenza de lo que somos, y si bien, ambas pueden despertarnos de ciertos adormecimientos de nuestras conciencias, no tienen la fuerza de conducirnos a la belleza y la felicidad que nos invita el Señor. ¡Que a la conversión te mueva la esperanza! La esperanza es un don de Dios, no está afuera de nosotros, como un premio o recompensa, sino que habita nuestra vida, nuestro mundo interior y nos impulsa, nos mueve. Es el don de Dios que nos lanza hacia adelante, es el mismo Dios habitando nuestra vida que la conduce a la felicidad. Jesús es nuestra esperanza, Dios hecho hombre que viene a nosotros para ser con nosotros. La humanidad signo de este Dios, transforma la historia, trae novedad y vida. Los jóvenes especialmente son expresión hermosa de este don.

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¡SÍ,HAYALGONUEVO BAJOELSOL!

2021

Las obras sociales y las escuelas salesianas en clave de reconversión

Lic. Francisco Varela

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El año lectivo que comienza, marcado por las incertidumbres y certezas que emergieron con la pandemia, plantea a los diferentes equipos de trabajo el desafío de reconvertirse para estar a la altura de los cam­ bios que demandan los tiempos presentes y venideros. El Lic. Francisco Varela, delegado del Sector Escolar y el P. Daniel Bernardoni sdb, delegado del Sector de Obras Sociales de la Inspectoría San José de Uruguay, comparten con el BS los desafíos e ilusiones que nutren los proyectos de sus respectivas áreas en este 2021. Preparar para un mundo en constante cambio Para la coordinación y todo el equipo del Sector Escolar el pasado año fue un tiempo de mucha incertidumbre, que los obligó a reinventarse constantemente y a aprender a ser flexibles sobre la marcha para poder responder a la realidad que estaban viviendo los chiquilines, sus familias y también el equipo de educadores. Se constató que muchas cosas caducaron, pero también que otras se mantienen como pilares y son el puntapié para pensar sobre qué innovar en esta nueva etapa. Hace ya algunos años que se viene trabajando en una red de escuelas salesianas compuesta por distintas unidades educativas, donde cada una pueda caminar a su ritmo, pero con una mirada común y un modelo de persona a formar bien definido. “Para nosotros, uno de los ejes del trabajo de los últimos años reside en pensar que no estamos preparando para el mundo de hoy, porque el niño que ingresa aquí con dos años va a estar egresando de la educación formal por el 2040. ¿Qué mundo va a encontrar?, ¿para qué mundo hay

que prepararlo?, ¿qué mundo queremos que transforme? Ahí es donde vemos la propuesta de ese modelo de perso­ na y vamos trabajando desde allí”, comenta el Lic. Francisco Varela, coordinador del Sector. Lo importante radica en poner a la persona en el centro y que el diseño curricular y su experiencia educativa así como sus conocimientos, habilidades y destrezas giren en torno a ese modelo. Varela explica, en este sentido, que se trata de formar personas capaces de tener una mirada crítica del entorno y de su realidad pudiendo incidir en la misma para transformarla, trabajando en equipo. Para esto es necesario ser empáticos y constituirse en un proyecto de vida, en una clave muy carismática, con una mirada espe­ ranzadora, alegre, sabiendo ser flexibles y creativos. Estos son los rasgos que definen el modelo de persona que impulsan las escuelas salesianas. Para hacer viable este proyecto es menester un cambio de estructuras, aclara el educador. “Tenemos que reconocernos fruto de un sistema educativo que nos formó a lo largo del tiempo y que genera una cierta matriz, un paradigma ya establecido que acá lo estamos rompiendo. Nosotros fuimos formados en el

P. Daniel Bernardoni sdb

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paradigma anterior, entonces ese proceso de cambio con­ lleva una ruptura interior y movilizar eso en otros educado­ res. Ese es el primer gran desafío que tenemos para este año, y si uno después lo confronta con lo que fue la expe­ riencia germinal de Don Bosco realmente aquí hay mucho de lo carismático, él siempre ponía en el centro a la perso­ na y ésta en su totalidad”. Otro de los grandes desafíos para este año y los siguientes, surge de una falencia que mostró la pandemia y es lo poco que estaba integrada la tecnología como herramienta para poder formar un paisaje pedagógico. En este sentido, surge el desafío de construir un ecosistema pedagógico híbrido, que pueda reconocer un pie muy fuerte en la presenciali­ dad, pero que tenga alternancia y complementariedad en la virtualidad. Al pasar raya al 2020 el Lic. Varela concluye también en que el aislamiento permitió hacer un proceso introspectivo que sirvió para ver desde dónde tenemos que operar. “Estuvimos encerrados, fue un tiempo de encuentro con nuestra interioridad, algo que tenemos que potenciar y animar a los otros a hacerlo. Descubrir el lugar interior desde el que operamos. Saber que nuestros procesos de acompañamiento a las comunidades tienen que ser desde ahí, no tanto desde lo técnico, no es cuestión de aprender, sino de vivenciar. Ese lugar común se tiene que alimentar de una fuente de vida que es el carisma de Don Bosco”, subraya. Articular lo desarticulado Para el Sector Obras Sociales de la Inspectoría San José el aislamiento ha sido muy complejo a la hora de salir al encuentro con las familias, lo que llevó a buscar nuevas estrategias para atender las necesidades que habitualmente se presentan así como las nuevas, producto de la pandemia. Es por eso que para este año se vislumbran dos proyectos que pretenden atender, de manera profesional y con el carisma de Don Bosco, realidades barriales que se conside­ ra que son emergentes particularmente de estos tiempos. Hace ya algunos años, los coordinadores de las Obras Salesianas constataron y evidenciaron que hay realidades a las que no se está dando respuesta mediante los formatos establecidos. “Con un trabajo muy participativo se hizo una búsqueda de nuevos proyectos para el Sector. Se plantea­ 6

ron muchos desafíos nuevos, el equipo lo dejó descansar, lo retomó y el año pasado se les pidió a este conjunto de coordinadores, que en una mirada comprometida pudiéra­ mos hacer una priorización ¿qué podemos empezar a intentar responder en un nuevo formato?, describe el P. Daniel Bernardoni sdb, delegado del Sector. Uno de los desafíos responde a las situaciones de abuso, violencia o indigencia que se detectan en el trabajo cotidia­ no en los proyectos sociales y que ameritan una interven­ ción para poder cuidar al niño o adolescente, en forma transitoria, de un ambiente familiar que no le permite desarrollarse y crecer. Ante esta nueva realidad, los coordi­ nadores se plantearon para este año estudiar la posibilidad de iniciar una experiencia de un hogar 24 horas, al estilo salesiano. Se está avanzando en diálogo con el INAU y es un proyecto que genera en el Sector mucha expectativa. Bernardoni explica que otra problemática existente, a la que se le procurará dar solución a partir de este año, reside en que los adolescentes y jóvenes que asisten a los centros juveniles y que vienen participando desde niños en las obras, “al cumplir los 18 años no tenemos mayores recur­ sos para seguir acompañándolos”. Los coordinadores del Sector organizaron una segunda comisión para trabajar en la primera experiencia laboral. Se trata de que “los chiquili­ nes puedan hacer, acompañados, una experiencia laboral exitosa”. El objetivo es poder crear una propuesta con un equipo que, reconociendo el perfil de los adolescentes que egre­ san de los centros juveniles, se dedique a la búsqueda de oportunidades laborales en las que se los pueda sostener en su inserción y cultura laboral. Se piensa en un abordaje “en conjunto, que podamos acompañar y abordar la pro­ blemática entre todos”, puntualiza. “Estamos muy esperanzados en lograr estos proyectos que serían un paso de crecimiento para el Sector, el tener proyectos comunes que hasta ahora no veníamos teniendo. Hoy hay una coordinación entre lo que cada casa hace, pero ahora es un paso de conciencia, de crecimiento, lograr que estos proyectos den respuesta a una necesidad que está en todos lados. Hay mucha esperanza y mucha energía puesta. Veo mucha disponibilidad de los equipos por arti­ cular esta realidad que la pandemia nos hizo sentir que se desarticulaba y lograr un paso de avance en el ejercicio de los derechos de los gurises”, concluye el P. Bernardoni.


“Señor, que no deje de asombrarme. Señor que nunca me acostumbre…” Amigos y amigas lectores del Boletín Salesiano: Hemos iniciado el 2021 con el fuer­ te deseo de que sea mejor que el precedente; quizás siguen existien­ do miedos, pero sentimos en nues­ tro interior más profundo que hemos de cultivar la esperanza, porque nos hace bien y nos ayuda a vivir mejor y con más sentido.

pero tan dolorosa, muchas veces, que mi oración de cada día, y mi pensamiento al regresar a Roma, llevaba este contenido: “Señor, que nunca deje de sorprenderme”. Al mismo tiempo tengo miedo de acostumbrarme a muchas cosas, tales como el que el número de muertos por covid sea solo una curiosidad de cifras, cuando hay tantas historias de dolor (y muchas veces historias de vidas maravillo­ sas) detrás de esas muertes. No quiero acostumbrarme ante el dolor que producen las migraciones y los muertos en el mediterráneo por querer llegar a Europa, o en las fronteras y los ríos de diversas naciones de América Central, en el intento de llegar más al norte.

En esta situación, en que hemos de saber leer la luz y los brotes de esperanza que se hacen presentes, he elegido como reflexión para compartirles lo que se desprende del título, que responde al modo en que en tantos momentos he rezado y sigo rezando a lo largo de estos últimos siete años. Antes de la pandemia tuve la oportunidad preciosa, y también exigente, de visitar en seis años 100 naciones del mundo donde hay presencias sale­ sianas, ya sean de los propios sdb y también de la Familia Salesiana en general, algunas de sus Congrega­ ciones y ramas diversas.

No quiero que me deje de doler el abuso de las mafias que explotan a las personas, que las engañan con las promesas de una vida mejor y después las someten, a pensar que en nuestras sociedades nada se puede hacer.

He conocido una realidad tan increí­ ble, tan fascinante, tan preciosa,

No quiero acostumbrarme a ver filas y filas de personas que esperan

un plato de comida en nuestras grandes ciudades de “primer mun­ do” pero que encierran historias muy dolorosas. Quiero seguir siendo sensible a esto como sensible es el tacto ante una herida infectada. Amigos lectores, este es mi sencillo y humilde mensaje a ustedes por­ que sé que hay mucha conciencia despierta en tantas personas y que somos muchos los que creemos que es posible, y es real hacer que haya situaciones que puedan cambiar y mejorar. Les sigo deseando un nuevo año 2021 de auténtica y verdadera esperanza y les invito también a ustedes a soñar, a no renunciar, a dejarse sorprender ante lo bello e increíble de la vida, ante tantas historias únicas, y al mismo tiempo a no acostumbrarnos ante lo que no debiera existir.

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79 años. Es salesiano sacerdote. Vive con otros hermanos salesianos en la comunidad de Talleres Don Bosco. ¿Qué te hace feliz? Los gurises y el patio. Servir a los demás. ¿Qué música escuchás? Me gusta el folklore y la música popular uruguaya. ¿Qué es lo primero que pensás cuando te levantás? Le agradezco a Dios y pienso cuál va a ser mi despliegue en el día, sobre todo para saber cuándo encontrarme con la gurisada. ¿Qué cosas te cuesta perdonar? Me caliento sí, pero le agradezco a Dios que no tengo rencores y no me cuesta perdonar. Quizás por mi edad. Perfecto es Dios, y cada cual es como es y no como yo quiero que sea. El repetir esa frase me ayuda a perdonar. ¿Cuál es tu mayor miedo? Yo digo siempre que Dios gastó mucho por nuestra reden­ ción. Mi miedo es que la haya gastado al cuete. Mirarse y ver que uno se ha quedado estancado y medio superficial. También me preocupa la mentira que hay en el mundo, porque ese es el maligno. Si tuvieras que elegir un acontecimiento que te marcó, ¿cuál sería? Un día de junio del año 1959 me puse a conversar con el párroco de Las Piedras y le dije: “Yo quiero ser cura, cura salesiano”. Yo estaba jugado por eso.

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¿A quién admirás? A José Gottardi Cristelli sdb. Por su sentido práctico, respe­ tuoso con todos. Tenía un don de mando muy grande y una cercanía admirable, sobre todo con los salesianos. Te daba una sensación de paz, de seguridad. Un grande. Felices los que… Son humildes, porque de ellos es el reino de los cielos. El tipo humilde va lejos. Es capaz de conocerse como es, aceptarse y ubicarse en lo que es, sin llevarse el mundo por delante. En este momento me gustaría estar en... Acá y ahora. Pero no acá en el escritorio, ahí afuera, en el patio, donde están los muchachos. ¿Qué te mueve en este 2021? Si yo no tuviera esperanza no estaría acá, no estaría con los gurises. Estar con ellos es vivir con esperanza, mirar para adelante, porque hay que tener esperanza en la vida. Los gurises además te ayudan. ¡Me mueve la esperanza! Año nuevo, ¿vida nueva? No, no. La vida sigue, hay desafíos nuevos. El 31 de diciembre es una fecha, al otro día se sigue remando, haciendo camino. ¿Cuáles son tus metas para este año? Reordenar, dentro de las posibilidades, los servicios dentro de la comunidad para atender mejor a las personas que nos necesitan e integrar a los universitarios y a los muchachos más grandes en la pastoral del entorno. También me planteo cómo poder generar espacios para hablar con la gente, ya que hay muchas personas que necesitan un lugar para hablar. Para transmitir esperanza hay que… Ser optimista y alegre en medio de los jóvenes.


16 años. Estudia en el Instituto Politecnico Osimani Llerena (IPOLL) de Salto. Vive con su madre y sus abuelos.

¿Qué te hace feliz? Tener cerca a mi madre y verla sonreír. Compar­ tir tiempo con mi abuela y abrazarla. Salir con mis amigos, gritar los goles de mi equipo favori­ to. Ver el atardecer. ¿Qué música escuchás? La música que escucho es muy variada, puedo escuchar a Morat, un grupo colombiano de música pop, y también a La Vela Puerca o murgas, soy muy fan. ¿Qué es lo primero que pensás cuando te levantás? Me despierto y lo primero que hago es agarrar el celular, ver si pasó algo la noche anterior en Instagram, ver qué amigo me escribió y ahí empezar mi día. ¿Qué cosas te cuesta perdonar? Soy muy “blando” y perdono todo fácil. Pero creo que lo que más me cuesta perdonar es que me mientan. ¿Cuál es tu mayor miedo? Despertar y que mi madre no esté conmigo. Si tuvieras que elegir un acontecimiento que te marcó, ¿cuál sería? La enfermedad de mi madre, acordarme de eso me ayuda a decirle todo el tiempo que la amo. ¿A quién admirás? Admiro a los que a pesar de las cosas malas te sonríen, siempre están de buen humor y dis­ puestos a ayudar al prójimo. Felices los que... Hacen felices a los demás, los que piensan en el otro antes que en sí mismos, los que no se rinden. En este momento me gustaría estar en... Acostado en un sillón mirando una película, con alguien, tranquilo y en paz.

¿Qué te mueve en este 2021? En este 2021 me mueve el nuevo oratorio, Sueños de Don Bosco, que funda­ mos con un grupo de jóvenes amigos y espero podamos vivirlo con alegría y amor. Año nuevo ¿vida nueva? Creo que es imposible pensar que simplemente cambiar de año puede ser una vida nueva. Nuestro pasado es nuestro pasado y está con nosotros, las cosas malas y las cosas buenas. Si queremos una “vida nueva” hay que hacer un cambio propio, no esperar un nuevo año. ¿Cuáles son tus metas para este año? Seguir adelante en los estudios, conocer gente nueva, vivir la experiencia de oratorio, hacer más ejercicio, comer más sano, pero no soy de ponerme metas, prefiero que las cosas se vayan dando solas. Para transmitir esperanza hay que... Ser feliz, tener carisma, sentir que Dios está con vos, tener paciencia, sonreír­ le a la vida.

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FAMILIAENOBRA

“Nos mueve la esperanza” La vida es movimiento. Hay una ener­ gía vital en todo lo que vive que hace que, aún en reposo, exista el movi­ miento. También a veces detenerse es posible y saludable. Mirar alrededor, evaluar, medir para seguir. Moverse es fácil, el desafío a veces es preguntarnos ¿hacia dónde?, ¿para qué?, ¿con quiénes? Son preguntas que hacen a lo humano, a la capaci­ dad que tenemos­ y privilegio diría yo­ de pensar antes de actuar, o de asu­ mir las consecuencias de lo que hace­ mos.

Nos impulsa la esperanza en el otro. No ese “otro” de ficción o novela. No ese otro que está lejos y le pasan cosas desconocidas, no. Nos mueve la esperanza en el otro real que, siendo tan distinto a mí, tan ajeno a veces, sangra por la misma herida, y suda por los mismos poros. Ese otro que en el dolor se parece tanto a mí, y al cerrar los ojos y mirar el cielo, sueña con las mismas cosas. Nos impulsa la esperanza de que el otro crea en mí, y yo en él. Y que ambos creamos que es posible la transformación, que es posible la no repetición de los guiones de vida,

trama y nuestra red, nuestra memo­ ria, nuestra historia, nuestra necesi­ dad de encontrarnos. Nos impulsa la esperanza de saber que si se rompe esa trama, no habrá caídas estrepitosas ni irreversibles, que podremos pararnos, lamer heri­ das, apoyarnos en un hombro, cerrar el abrazo y seguir. Nos impulsa la esperanza en lo huma­ no, con todas sus limitaciones y todas sus formas de expandirse. Lo humano, con todas sus variaciones, y todas sus formas de repetirse. Nos impulsa la esperanza y la ilusión de sabernos constructores de un presente y un futuro, futuro que no está en la vuelta de la esquina, sino que se hace carne y uña en cada elección que hacemos hoy. En definitiva, nos mueve la vida. Potente, imperfecta, transformadora, pujante, insistente, compleja, desa­ fiante.

No podemos evitar impactar en otros, no somos islas. El “individuo” es una falacia, no somos para nada individuales, nos constituyen y nos construyen muchos otros. Vamos siendo en la medida que estamos con otros, eso también es lo inevita­ ble de lo humano. ¿Qué nos mueve hoy?, seguro es una pregunta que va cambiando, o tiene múltiples respuestas. Hoy nos mueven variadas fuerzas que habitan en noso­ tros y nosotras. A veces son contradic­ torias, parecen excluyentes. Otras se acompasan y se amoldan. ¿Qué nos mueve hoy?, ¿qué nos impulsa? 10

que es posible el estallido de las biografías anticipadas. Porque el otro y yo somos novedosos, somos únicos, y somos hoy. Nos impulsa la esperanza en la mano extendida, no como un simple gesto de cordialidad superficial, sino como el primer gesto que anticipa el pri­ mer paso que daremos juntos en el camino de comprometer mi vida con la tuya, la tuya con la mía. Nos impulsa saber que estamos unidos por hilos invisibles que nos sostienen a todos, y que son justa­ mente hilos que tejieron nuestra

Vida que se viste de adolescentes, de niños y niñas, de mujeres y varones, de familias. Vida que se cuela en escenarios de casas, patios, parro­ quias, barrio, comunidad. Vida que llega, toca la puerta, se anuncia y se instala con todos sus filos, con todas sus aristas, con todos sus enigmas. Ahí, en lo más blando del tejido, nos mueve la vida y junto con ella, la ilusión y la esperanza de recibirla.

Lic. Psic. Yohana Sampietro Integrante del equipo técnico de Casa Lunas, Centro para Madres y Padres Adolescentes y sus hijos.


MEGUSTACOMENTOCOMPARTO

LA VIDA s a s e r p r o s a ed

t

Esta página se refiere a la lectura de la Pasión según san Marcos (14­15) proclamada en la Misa del 28 de marzo, Domingo de Ramos en la Pasión del Señor. “Sorpresas te da la Vida, ¡ay Dios!”: eso se fue cantando “desafinao” el borracho que se encontró con Pedro Navaja, según nos cuenta y nos canta Rubén Blades. Y creo que todos podemos suscribir el mensaje del pegadizo estribillo: cuando reci­ bimos la Vida como viene, ella es portadora de novedad, de descon­ cierto, de maravilla. Por eso no nos debe extrañar que el Evangelio esté lleno de sorpresas: Dios se resiste a ser previsible, y cuando Jesús viene a compar r la Vida abundante es esperable que abunde también lo sorprendente. El Evangelio según Marcos, que esta­ mos escuchando este año en la liturgia, comienza justamente con las expresiones de asombro de la gente: “¿Qué es esto? ¡Una enseñanza nueva!” (Mc 1,27), que se comple­ mentan con la reflexión de Jesús sobre lo que significa la novedad, en la célebre imagen del vino y los odres (2,21­22).

También la narración de la entrega final de Jesús, que leemos extensa­ mente en la misa del Domingo de Ramos, está llena de sorpresas, hasta en pequeños detalles, que nos hablan de la novedad de la que Jesús es portador incluso a la hora de la Pasión. La sorpresa de los apóstoles cuando la mujer de Beta­ nia unge a Jesús, o cuando los hace buscar un hombre cargando un jarro de agua, son apenas señales de otros desconciertos más importan­ tes y conocidos, como el de los apóstoles cuando Jesús les anuncia que uno de ellos sería traidor, o la de Pedro cuando recibe el aviso de que negará tres veces al Maestro. Marcos, al escribir su Evangelio, explota mucho el recurso de la “paradoja”, sorprendiéndonos con expresiones y situaciones aparente­ mente contradictorias. Quizás el sumun de este recurso se da en el momento clave de la Pasión: Jesús muere en la cruz, torturado, olvida­

P. Francisco Lezama sdb

do por los suyos e insultado por todos, sin éndose incluso abando­ nado por Dios, y es precisamente en ese momento, ante esa imagen que suena tanto a fracaso, que un desco­ nocido pagano pronuncia la más contundente y defini va profesión de fe: “¡Verdaderamente este hom­ bre era Hijo de Dios!”. Marcos no coloca esta afirmación en labios de alguno de los que se encontraron con Jesús glorificado, después de algún poderoso milagro o de alguna discusión con sus adversarios… Es en el momento aparentemente de mayor oscuridad que resplandece, sorprendentemente, la paradojal luz de la fe. Esta asombrosa exclama­ ción del centurión romano nos an cipa la maravilla mayor, la intervención defini va del Dios de las sorpresas, que acontecerá al tercer día: ¡del sepulcro brota la Vida, el Crucificado ha resucitado!

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VALELAPENAVIVIRASÍ

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SOFÍA FLORES y su misión en Tijuana en tiempos de pandemia

Lo vivido me reafirmó muchas cosas, que no es solo la misión, sino una forma de vivir 13


La sorprendió la pandemia por COVID­19 al poco tiempo de llegar a Tijuana (México), su tierra de misión por 10 meses, y aunque le ofrecieron volver a Uruguay y realizar la experiencia más adelante, decidió permanecer. Tras unos meses de su regreso a Uruguay, Sofía Flores evalúa la misión que ­asegura­ la transformó para siempre y no duda en recomendar a otros esta experiencia que implica “ser uno donde te toque” y “de­ safiarse”. ¿Qué te motivó a integrarte al VMS? Las ganas de hacer un camino de discernimiento y de ayudar a gente de otras comunidades. Es importante el acompañamiento del grupo, más allá de que se trata de un camino de uno con Dios. Todos estamos con el mismo horizonte y por eso hay que vivirlo en comunidad, con las ganas de viajar para dar una mano a otros. ¿Cómo se dio el proceso que te llevó a Tijuana? En el VMS nos reunimos cada 15 días y en el grupo hacemos dinámicas y reflexiones preparadas con cada uno de nosotros, que nos preparan para irnos de misión. Cuando te definís, te acercás a los integrantes de la Inspec­ toría, les contás que te querés ir, y después te preguntan a dónde que­ rés partir y si hay algún lugar al que no querés ir. Ellos ven las necesida­ des de las diferentes comunidades y te ofrecen. En mi caso fue a Tijuana, en diciembre de 2019 me lo propu­ sieron y el 11 de febrero del año pasado me fui. ¿Con qué expectativas te fuiste a Tijuana? Había un compañero de VMS, Gonza Pastorini, que había vuelto de estar un año en Tijuana en 2019. Él nos había contado cómo era todo en la obra social salesiana “El desayuna­ dor”, sobre la ciudad y las actividades que allí se desarrollan. En lo personal me llamaba la atención el choque de culturas, el muro fronterizo Estados Unidos ­ México, y me parecía demás 14

estar ahí. Es una tierra de migrantes, una ciudad de paso. ¿Cómo era la dinámica del servicio que prestabas? Me quedaba en las oficinas del pro­ yecto salesiano, que abarca oratorio –que queda en ese mismo lugar­ y “El desayunador” –más cerca de la fron­ tera­. Ahí vivíamos con otros 5 volun­ tarios/as mexicanos. En “El desayuna­ dor” estaba de 8 a 10.30 horas y, antes de la pandemia, brindábamos el servicio a unas 1200 personas. Después, si bien hacíamos lo mismo, retiraban una bandejita con la comi­ da, cubiertos descartables y comían afuera. En esas circunstancias se ayudaba a unas 1900 personas. Muchos cerraron, pero nosotros decidimos no dejar a esa gente sin


¿Y cómo fue estar fuera de tu país, de misión y con pandemia? Fue todo un aprendizaje. Pero lo bueno fue que aprendimos juntos con las otras personas que tampoco habían vivido una pandemia. Mien­ tras estaba allá pensaba cómo Dios nos moldea y nos protege, y llega a lugares donde nosotros no podemos. A mí me dijeron que si quería podía irme y hacer la misión otro año. Pero la esencia de la vida misionera era eso que estaba viviendo. Sebastián Novelli

ayuda y seguir dándoles una mano. En ese lugar también funciona un albergue y nos quedábamos colabo­ rando con los que estaban allí. Otros días me iba a los oratorios, que son diferentes a los de acá. Funcionan más como un centro juvenil de acá. La parroquia está abierta todo el día, con diferentes actividades. ¿Qué fue lo mejor y lo peor de esta experiencia de febrero a diciembre de 2020? Vas viviendo muchas cosas, todas diferentes, desde la vida en comuni­ dad con los voluntarios al trato con la gente. Todos me recibieron y me abrazaron como si fuera mi casa. Los usuarios, los albergados, los migran­ tes y los compañeros estaban pen­ dientes de mí. Lo mejor fue toda la experiencia vivida. El trato como igual, como si me conocieran de toda la vida. Como malo podría señalar cositas chicas. Me impresionó cómo viven la muerte. Hay muchas y muchos desaparecidos. Es algo natu­ ral. Me impactó también ese muro, lo que genera en las personas. Pero las

personas a veces ponemos barreras que son también otro tipo de muros. En síntesis, la experiencia me cambió como persona y en la fe, en general puedo afirmar que me transformó. La vida del misionero es cambiada por la acción que lleva adelante, y que seguirá viviendo para siempre. Fue un crecer constante, una experiencia integral de vida.

¿Qué le recomendarías a un/a joven interesado en hacer la experiencia? ¿Cualquiera puede hacerlo? La recontra recomendaría. La misión, la vida del voluntariado, te transfor­ ma a vos y al otro. Se trata de ser uno donde te toque. Es desafiarse. Es vivir para Dios y eso te llena en la misión. Lo vivido me reafirmó muchas cosas, que no es solo la misión, sino una forma de vivir la vida. Creo que transformó mi familia y la relación con mi novio, y el acom­ pañamiento y el reencuentro que se vive, el caminar juntos.

Diego Castro

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CONNOMBREYAPELLIDO

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Diego Delgrossi esperanzado en el 2021 “siempre y cuando se hagan las cosas entre todos lo mejor posible”

“Lo humorístico siempre estuvo” en su vida desde muy pequeño y reconoce que se hizo actor y comediante aprendiendo de grandes maestros y colegas. Diego Delgrossi asegura que intenta ser buen padre, esposo e hijo. Su anhelo como docente es “haber podido plantar la semillita del libre pensamiento y la libertad” en sus alumnos y, como humorista y artista, haberle hecho pasar un buen momento a la gente. Luego de transitar un año que puso en jaque al rubro artístico provocando un “cisma”, concluye que la pandemia de COVID­19 le significó una reconversión a nivel laboral, en lo humano un gran sentido colectivo y en la convivencia un gran desafío. 17


¿Quién es Diego Delgrossi? Diego Delgrossi está transitando la mediana edad; intenta ser un buen padre, buen esposo, buen hijo –tiene la bendición de tener a sus padres con vida­, y espera dejar algo como enseñanza para sus hijos el día que ya no esté. Como docente, haber podido plantar la semillita del libre pensamiento y la libertad en los que fueron sus alumnos; y como humoris­ ta y artista, haberle hecho pasar un buen momento a la gente. ¿Cómo nació tu vocación por la actuación? Nació sobre la marcha, me hice jinete arriba del pingo. Cuando cumplí 18 años hubo un concurso en canal 12 al que me presenté y gané; el premio era actuar en uno de los programas de ese canal, antes era Telecataplúm y luego se llamó Plop, y consistía en un grupo de humoristas que una vez a la semana hacían un programa. En ese momento había subido un par de veces al escenario, pero no venía de una academia. Apenas entré al pro­ grama me aconsejaron, tuve grandes maestros y me tocó hacer teatro con gente muy buena. ¿Y por lo humorístico? Lo humorístico siempre estuvo, sur­ gió desde muy pequeño, con bromas, chistes, me disfrazaba. Lo que sí hice fue aprender de mis maestros, de mis compañeros, como lo hago hasta el día de hoy. Uno siempre aprende de los más jóvenes y de los más vetera­ nos. De los más veteranos aprendés la experiencia de las distintas situa­ ciones que vivieron, y de los más jóvenes adquirís esa energía de ir hacia los leones, por más que sean 20 contra uno. ¿Quiénes fueron inspiración para vos en el mundo del humor? El humorista Alberto Olmedo, que falleció en 1988, siempre fue muy 18

inspirador por su chispa, por su forma de expresarse, por su carisma. También la gente de Decalegrón, Ricardo Espalter, Enrique Almada, Cacho de la Cruz; y después en Tele­ cataplúm o Plop, donde estuve, todo el elenco comenzó a inspirarme y a enseñarme sus técnicas de comedia, y esa fue la influencia más grande a lo largo del tiempo. Además de conductor de tele, de radio y humorista, sos profesor ¿cómo se unen las dos profesiones, el ser profesor y actor y comedian­ te? Siempre digo que los docentes en cierta manera tienen que ser un poco histriones, porque aunque tengas apoyo tecnológico, la comunicación oral sigue siendo la que inicia cual­ quier tipo de curso. El docente tiene que impostar la voz para que llegue hasta la última fila, el actor también; el docente tiene que recorrer la vista para ver si todos están atentos, el actor no lo tiene que hacer, pero lo sabe porque fueron a ver su espec­ táculo. En general, el docente tiene mucho de actuación, porque tenés que llamar la atención para que el que está escuchando pueda ingresar a la temática a tratar, y lo mismo pasa cuando actúas. Conozco colegas

docentes que son muy buenos acto­ res y colegas actores que siguen siendo muy buenos docentes. El 2020 fue un año particular ¿qué te dejó este tiempo de pandemia como artista? Fue una situación muy particular para las personas del rubro artístico. Los lugares de trabajo cerraron y eso generó un cisma muy grande en la vida de los artistas. Muchos tuvieron que empezar a vivir de los ahorros que tenían, otros tuvimos que vivir de un préstamo o un subsidio, o de lo que ganaba nuestro cónyuge. Fue una situación muy extrema que ninguno pensaba que íbamos a pasar. Dejó la enseñanza de que no somos omnipotentes, no somos inmortales, no podemos dominar las fuerzas de la naturaleza, así haya sido un virus creado artificialmente. ¿Qué enseñanzas te dejó? En el aspecto laboral, significó una reconversión; en lo humano significó un gran sentido colectivo; y en el aspecto de convivencia fue un gran desafío, tanto en la convivencia con los propios y con los ajenos. Ya no hay excusa, porque ya vivimos el 2020. Si tenemos trabajo ahorrar el pesito que se pueda; si hay que salir,


cuidarnos; y si estamos en trabajo online hay que agradecer por la bendición de poder trabajar. De alguna manera la vida va a volver a ser lo que era antes, pero el virus vino para quedarse. No es como Godzilla que viene rompe todo y se va, vamos a dormir con Godzilla al lado, tenemos que aprender a convi­ vir; no lo hagamos enojar, no lo pro­ voquemos, y que todo sea lo mejor posible. ¿Qué signos de esperanza encon­ traste? Hubo unas medidas del gobierno que fueron óptimas y a tiempo; eso per­ mitió que la primera ola pandémica no fuera tan grande como lo fue en los países europeos. Vi en el pueblo uruguayo una gran empatía para con la gente que comenzó a quedarse sin empleo, mucha solidaridad cuando comenzaron a formarse las ollas populares, las donaciones, cuando se comenzó a estructurar todo el traba­ jo online. Es decir, la resiliencia –mi esposa me dijo que esa palabra siempre existió, lo que pasa es que no la usábamos­ es la capacidad de poder adquirir las pocas fuerzas que uno tiene, concentrarse, levantarse y seguir, y que lo malo que viviste te ayude a hacer mejor el trayecto futuro. Eso lo vi muy positivo.

salir con eso a nadie le va a hacer mal y nos puede prevenir de un resfrío o de un chaparrón. Estamos prepara­ dos, ojalá no sea necesario volver a usarlo y que podamos salir lo antes posible. Pero eso lo vamos a lograr todos juntos, porque si cada uno empieza a tocar la melodía que quie­ re en el tambor, la comparsa va a desentonar un poquito. Hoy sabemos cómo prevenir un contagio, ergo podemos hacer que nuestra vida sea casi normal. Tenemos la esperanza de volver a vernos, de volver a trabajar,

de llevar el pan a nuestra casa con el sudor de nuestra frente, y ver un poquito de luz al final del túnel. Ese es el 2021, siempre y cuando se hagan las cosas entre todos lo mejor posible. ¿Cómo te gustaría que te recuer­ den? Como una buena persona, que digan: “Vivió para ayudar, para colaborar, y tratar que la vida de las personas que lo rodearon fuera un poquito mejor”. Creo que ese es el gran logro.

Y pensando en este año que empie­ za ¿qué expectativas tenés? Yo tengo dos valijas, una para que­ darme 100 años y otra para irme mañana. Si me agarra el bicho y me toca irme, me iré y trataré de dejar todo lo más ordenado posible ­más que nada las medias y los calzoncillos que es de lo que se queja mi señora. Si me toca quedarme, estar prepara­ do. Y básicamente, como no depende de uno, lo único que se puede hacer es salir con el paraguas y un abrigo, tal vez llueva, tal vez no, tal vez refresque, tal vez haya calor, pero 19


AQUÍYAHORA

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Vacunas que dan esperanza para 2021 Hace poco menos de un año nos enfrentábamos a una enfer­ medad nueva y desconocida. Asistíamos con incertidumbre a una película de la que solo conocíamos un comienzo terrorífico con niveles de contagio desmedidos, sistemas de salud satura­ dos y pacientes que morían solos. Ahora, con el film avanzado, contamos con mucha más información, experiencia acumulada y cierta calma por cómo ha evolucionado la pandemia en Uruguay. Además, se enciende una luz de esperanza con la inminente llegada de las vacunas. El fármaco que permitirá inmunizar a buena parte de la pobla­ ción presenta más certezas que dudas y por eso abre camino a un escenario optimista. El médico epidemiólogo y especialista en bioestadística, Dr. Juan Gil, quien trabaja en el área de datos del Grupo Asesor Científico Honorario (GACH) y además representa a ese grupo en la comisión asesora que estudia la evidencia actual de las vacunas junto al Ministerio de Salud Pública y a la Universidad de la República, da un panorama completo y positivo sobre las vacunas El científico transmite la certeza de que aunque no está claro cómo va a reaccionar cada organismo frente al fármaco, lo que sí está claro es que va a proteger mejor. “La vacuna lo que hace es generar anticuerpos para que de alguna forma el cuerpo esté listo frente a la presencia del virus”, afirma, y resume: “Cuánto más anticuerpos tengo y de mejor calidad, mejor me podré defender contra la enfermedad”. 21


Gil señala que con la evidencia de ensayos clínicos de fase III desarro­ llados para estas vacunas, no se están asumiendo enormes riesgos, aunque aún falta evidencia para evaluar potenciales efectos a largo plazo “por desconocimiento, porque no se ha podido observar todavía el comportamiento de la vacuna un año o dos después de administrarla como ha pasado con otras”. De todos modos, aclara que el hecho de que se trate “de procesos rápidos frente a otros que duran de 5 a 7 años no implica que se hayan violado las etapas necesarias. Quizá no te detenés tanto en cada fase, pero no te salteás ninguna”. De acuerdo al estudio en la comisión sobre el espectro de las dos o tres vacunas a las que Uruguay accederá, el epidemiólogo plantea que es confiable recibir “la que toque” según el plan de vacunación armado por el gobierno. “Lo ideal es pensar que esto es un pool y que me toque lo que me toque estará bien”, dice. Aunque se puede escuchar hablar de vacunas mejores o peores, de acuerdo a los resultados de análisis intermedios de los ensayos de fase III, Gil dice que hay que tomar en cuenta que las vacunas “tienen características distintas por sus plataformas” y por ende pueden observarse diferencias en cuanto a sus perfiles de eficacia y seguridad, según estén basadas en vectores virales, ácidos nucleicos, subunida­ des proteicas y en virus inactivados actúan distinto y tienen pequeñas variaciones. “Todas presentan un perfil de efica­ cia y seguridad interesante” por lo 22

tanto concluye que hay que “sacarse de la cabeza que una es más segura que otra porque si no se genera descreimiento, y no es que se esté ocultan­ do nada. Los resultados están a la vista en los estudios”. En cuanto al porcentaje de eficacia informado por los estudios, el epidemió­ logo explica que el cálculo se basa en un determinado número de personas evaluadas, en momentos determinados, donde se compara entre grupos la presencia de nueva enfermedad sintomática. “Para hablar de buenos resultados tenés que evaluarlo en la población en general”, aclara y añade que la eficacia de la vacuna se expresaría en térmi­ nos de una reducción de casos severos y graves, así como en una reducción de contagios en general. A modo de ejemplo dice que en Israel, el único país que está más avanzado en la vacunación, algunos indicadores comienzan a mostrar reducción del número de internaciones y modificación en el porcentaje de contagios en determinadas franjas etarias. “Para poder decir si es el efecto de las vacunas tenés que medirlo controlando las demás variables, pero hay una luz de que esas cosas se podrían estar dando por la vacunación”. En la bajada de la ola Los científicos afirman que Uruguay está superando la primera ola que tuvo su pico máximo de casos y contagios entre mediados de diciembre y media­ dos de enero, pero aún el panorama es incierto. Gil señala que la pandemia “está en la bajada de la ola, pero con mar revuelto. No hay certezas en cuan­ to a saber cómo se va a comportar en los próximos días”.


Hay varios factores que contribuyen a la incertidumbre, entre los que menciona que todavía hay personas tomando vacaciones por el período estival lo que implica que hay cierta movilidad entre departamentos. “En ese sentido se abre un signo de interrogación”, dice. En los primeros días de febrero el GACH publicó un informe que ubicó a la epidemia en Uruguay “en nivel de trans­ misión comunitaria de alta incidencia de casos muy dispersos contraídos localmente (TC3), siendo TC4 el nivel más severo”, y propuso un conjunto de medidas con el objetivo de detener el avance y mitigarlo. El trabajo sugirió mantener las medidas actuales en relación al aforo en lugares cerrados, limitación en ingresos por las fronteras y en espectáculos deportivos, reuniones familiares de no más de 10 personas, y al regresar de las vaca­ ciones, si se estuvo con grupos ajenos a la familia, realizar cuarentena o teletrabajo por 10 días, entre otras medidas. Consultado sobre ese informe, Gil afirma que el objetivo es abrir distintos escenarios, y medidas para tratar de contrarrestar, o evitar que el virus se propague. “Ese tipo de cosas siempre están debajo de la manga”, expone y aclara que después será el gobierno el que decida si tomarlas o no. El informe también pone como meta volver a los 200 casos diarios. Ante la pregunta de si es posible, el epidemiólo­ go sostiene que eso “depende de la gente” y aclara que esa recomendación es para ubicarse en una “posición de confort”, en el sentido de que la estrategia de control de la pandemia basada en el testeo, aislamiento e identifica­ ción de los contactos (cuando se pierde esa identificación se dispara) se mantenga ajustada.

ALGUNOS DATOS DE LA PANDEMIA EN URUGUAY El R –que mide la cantidad de personas que contagia cada infectado– se ubicó en 1,00 este 19 de febrero. Cuando está por encima de 1, la pandemia está en una fase expansiva en el país, mientras que por debajo de 1 está en repliegue. Desde que se detectaron los primeros casos de coronavirus en Uruguay, se registraron 51.377 con­ tagios, de los cuales 45.398 se recuperaron y 563 murieron. El 30% de los casos, aproximado, no se conoce con certeza el nexo epidemiológico lo que significa que se desconoce de dónde viene el contagio. Datos de fines de febrero 23


SINTONIZANDO CONDONBOSCO

DEOTROSLARES

Sor Yvonne Reungoat Superiora General de las FMA

SEMILLAS DE ESPERANZA  Vivimos un tiempo nuevo que está marcado por retos, oportunidades sin precedentes y mucha esperanza. El camino de la Iglesia y de nuestra Familia Salesiana no se ha detenido y hemos podido constatar milagros de solidaridad, de creatividad, de ánimo y de caridad activa en la misión educativa, para seguir cui­ dando de las personas que el Señor nos confía. En la dura prueba de la pandemia, hemos tratado de descu­ brir la presencia y la acción de Dios que, con amor infinito de Padre, no nos abandona. Él nos llama a reno­ var la confianza y esperanza en Él y en la gran familia humana, a expre­ sar cercanía a través de gestos concretos, sobre todo, a favor de los más necesitados. Mirando lo caminado y lo que se abre en este año que comienza podemos descubrir semillas de esperanza. Algunas de ellas: ­ En todas las comunidades educati­ vas encontramos múltiples acciones de solidaridad a lo largo de este tiempo. En todas partes se ha bus­ cado y aún hoy se busca dar res­ puesta a la emergencia sanitaria, social y educativa de la pandemia poniendo en práctica nuevas estra­ tegias, gestos de cercanía a los niños, jóvenes, familias, especial­ mente a los más pobres y abando­ nados. ­ Ni siquiera la misión evangelizado­ ra se ha interrumpido, al contrario, encuentra espacios y modalidades originales en la difusión del Evange­ 24

lio, en la oración, en las diversas festividades litúrgicas y salesianas, fortaleciendo así el sentido de pertenencia. ­ El impulso misionero de nuestros orígenes, que ha caracterizado las distintas épocas, incluso durante las guerras mundiales, sigue mostran­ do su fecundidad también en este tiempo de pandemia. Es brote de vida nueva la entrega del Crucifijo a aquellas hermanas y hermanos que han hecho el pedido de ir a la misión, así como a los jóvenes voluntarios que regalan un año de sus vidas en una misión fuera de su comunidad.

India ­ Capacitación laboral para mujeres jóvenes con antecedentes penales Gracias al apoyo de la Procura Misionera Salesiana, “Salesian Missions” de New Rochelle, Estados Unidos, 23 mujeres jóvenes que viven en la casa salesiana "Surakshita", ubicada en la ciudad de Ravulapalem de India, reciben apoyo para su formación orientada al trabajo y la emancipación social. El hogar ofrece refugio a mujeres jóvenes que han tenido problemas con la ley, dándoles dormito­ rios, baños, un comedor, una sala de capacitación y talleres donde pueden aprender un oficio. Fuente: ANS

­La celebración de la 39ª edición de las Jornadas de Espiritualidad de la Familia Salesiana, vividas por prime­ ra vez online, involucró a miles de personas que se sintieron unidas, aunque geográficamente distantes, en la pertenencia a la gran Familia fundada por Don Bosco para el bien de los jóvenes y las jóvenes de todo el mundo. De hecho, fue significati­ vo escuchar las voces de las/os jóvenes pertenecientes al Movi­ miento Juvenil Salesiano de los cinco continentes. Que de la mano de San José –ícono de la ternura y del cuidado hacia el otro– seamos instrumentos de fraternidad, capaces de reconocer las semillas de esperanza y los brotes de vida nueva que el Señor va despertando cada día.

Roma ­ Muchas novedades en el nuevo volumen de las Cartas de Don Bosco El noveno volumen de las Cartas de Don Bosco se encuentra ya en las librerías de Roma. Se trata de un volumen de 605 páginas que contiene 469 cartas que, se puede decir, reescriben de alguna manera la historia de Don Bosco al final de su vida. El 40% de las cartas son inéditas, por lo que salen a la luz muchos destinatarios desconocidos de la historia salesiana. Fuente: ANS


SABORABUENASNOCHES

MOVIENDO RUEDAS Hace unos años fui convidado a una fiesta criolla. Siendo un Domingo de Pascua, la paisanada confiada en el Dios providente, solicitaba la apertura de las jineteadas con la tradicional “bendición de los palenques”. A lo que accedí con gusto, siendo un día tan particular para ayudar a entrelazar los tientos de la fe, el pueblo y la tradición. Para llegar hasta el lugar había que hacer unas cuantas leguas. A lo lejos se divisaba la montonera de gente, la humareda de los fogones y el exquisito asado con cuero. Se escuchaba el tronar de los cascos de la caballada, entro­ pillada, guiada por el “tolón tolón” de los cencerros de las yeguas madrinas. Los payadores amenizaban la espera, abrazos, apretones de manos y carcaja­ das entonaban el clima de la hermandad paisana. Los tropilleros encerraron sus baguales; los rondaneros, los apadrinadores, los palenqueros, los jinetes, todo el público está expectante… ya era hora de que el capataz del ruedo diera la voz de aura. Es el momento donde el cura, de atuendo sacerdotal paisano y con la vasija de agua bendita, va a los palenques a hacer la bendición. En ese momento, Don Ernesto, deslizándose ágilmente con su vieja silla de rueda, se me inter­ pone en el ruedo exclamando a gritos ­“¡Padre! ¿Me puede bendecir mis piernas?, ¡échele con ganas, empápeme nomás, que usted no sabe las ganas que tengo de volver a caminar!”. Esta no me la esperaba. Por un momento me olvidé de los guitarreros, pron­ tos a iniciar la payada bendita, de los palenques y de todo el ruedo que nos miraba. Parecía que allí solo estábamos Ernesto y yo. Asombrado de la fe del hombre, y temeroso de lo que podía suceder, lo que atiné a decirle fue: “Don Ernesto, yo lo bendigo y lo felicito por la fe que tiene usted… pero ¿qué pasa si lo santiguo con el agua bendita y después sigue sin poder caminar?”. Su respuesta me quedó grabada de por vida ­“Mire, Padre, si no me llego a

curar, sepa bien que yo a Jesús lo voy a seguir queriendo igual, P. Adrián García sdb porque sé que Él me ama, me da coraje pa seguir andan­ do, y me ha regalao un corazón grande pa amarlos a todos ustedes”, dijo mirando a su gente. De la forma tan franca que me lo dijo, llena de robusta y tierna convic­ ción, estoy seguro de que ha sido la confesión de fe más honda que he podido presenciar, y la esperanza más genuina que he tenido para admirar. Ese fue el momento donde reconocí que allí no estábamos solos. Allí en ese ruedo, Domingo de Pascua, el Resucitado nos estaba demostrando que por más inmóviles que nos sintamos, su fuerza nos puede hacer mover las ruedas de nuestra vida cotidiana, enfrentando con coraje los desafíos que se puedan presentar. Porque su amor, es el fuelle de nues­ tra fe.

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DELÁRBOLSALESIANO

Reinventandonos

en familia

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“Debemos enfrentar la realidad como familia. Nadie se salva solo, todos debemos ayudarnos, sacudir las debilidades y perezas en cada obra para que los jóvenes, especialmente los más vul­ nerables, y los adultos en situaciones de pobreza, no sean los destinatarios de nuestras flaquezas, sino por el contrario, reciban un trabajo comparti­ do, cooperativo, donde se les da lo mejor, una y otra vez, sin descanso”, afirma la salesiana coope­ radora Margot Hourcade, tras participar en las Jornadas de Espiritualidad de la Familia Salesiana 2021. Esta madre, abuela y docente en el Colegio­ Liceo San Miguel de Mercedes, que participa en estas instancias de encuentro y formación de la Familia Salesiana desde el año 2012, cuenta al BS los entretelones de esta 39ª edición en la que “pare­ cía que Don Bosco vino a visitarnos a todos para volver a hacernos responsables del carisma”.

salesiano, se coló en las casas de todos los rincones del planeta. Parecía que Don Bosco vino a visitarnos a todos para volver a hacernos responsables del carisma. Ese es nuestro tesoro que fue abierto en el mismo oratorio, en los cinco continentes, donde estaban el rector mayor, regionales, inspectores, hermanas, sacerdotes, aspirantes, formandos y formadores, animadores, exalumnos, docen­ tes, laicos, todos en el mismo patio, unidos sin distinción, convocados como dijo el P. Ángel por un “magnetismo” que se llama “Familia Salesiana”. ¿Por qué? Porque debe­ mos enfrentar la realidad como familia. Nadie se salva solo, todos debemos ayudarnos, sacudir las debilidades y perezas en cada obra, para que los jóvenes, especialmente los más vulnerables, y los adultos en situaciones de pobre­ za, no sean los destinatarios de nuestras flaquezas, sino, por el contrario, reciban un trabajo compartido, cooperati­ vo donde se les da lo mejor, una y otra vez, sin descanso, donde sea que el buen Dios nos envíe. La finalidad de las Jornadas reside en reavivar la espiri­ tualidad salesiana en sus dimensiones esenciales. ¿Cuá­ les son, a tu parecer, estas dimensiones que hacen a la esencia de nuestra espiritualidad? El centro de la espiritualidad salesiana es amar a Dios y a los hermanos. Amar a Dios encarnado en lo humano. Es la “amorevolezza”.Estamos llamados a descubrir y vivir la ternura de Dios, que la aprendemos de Jesús al tratar a los publicanos, a las mujeres viudas, enfermos, endemonia­ dos, ciegos, extranjeros, leprosos… porque ser cercanos a las personas nos hace humanos, y nadie puede salvar lo que no conoce y por lo tanto lo que no ama. Esta ternura amasada en el amor hace que los salesianos atiendan en las guerras, pandemias, desastres, marginaciones, fronte­ ras, como vimos en los testimonios que compartieron de

¿Qué huella han dejado en ti esas instancias? Aprendés a ver la genialidad del sueño de los 9 años de Don Bosco plasmado en la Familia Salesiana, en un vasto movimiento de personas dedicados a la salvación de los jóvenes. Posibilita conocer las diferentes ramas y su misión, descubrir la importancia de compartir y trabajar juntos para caminar en la inmensidad de la propuesta. La oportunidad de escuchar la sabiduría de todas las ramas sirve para profundizar en el carisma. ¿Qué tuvo de particular esta edición de las Jornadas de Espiritualidad de la Familia Salesiana que tuvo lugar del 15 al 17 de enero? Lo que pasó este año con las Jornadas es muy especial. Un encuentro de la Familia que se realizaba con pocas perso­ nas, en Italia, con costos muy altos y con efectos muy cortos, gracias a la pandemia ha tenido una ampliación sin precedentes. Con una inversión casi de chiste superó el impacto de cualquier evento antes realizado en la Familia Salesiana. La esperanza fue el cofre que, lleno del carisma

tantos países. Actuar viviendo el lado femenino y masculi­ no de Dios es vital para pasar de la oración a la acción, en un único movimiento que contempla la vida en su integri­ dad para ser capaces de “ver en ella a Dios”. Se trata de amar a los jóvenes y acercarnos a ellos en esta actitud contemplativa, ofreciéndoles nuestro tiempo, cualidades y salud para conocerlos y trabajar con ellos y para ellos, con templanza. Esa es nuestra riqueza: anunciar que Jesús ama profundamente, encontrarlo y experimentar su amor sanador. 27


UNAMANOAMIGA

“… si estos jóvenes hubieran tenido un amigo que se preocupara por ellos, los acompañara y les mostrase el amor de Dios, quien sabe si no se hubieran alejado de esta vida que llevan…” Don Bosco (MO)

1 2 0 2 S A R D E I P PICA

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avance continuo buscando conservar y afirmar el ser un centro de referencia para la comunidad. La inquietud que siempre ha estado en nuestros corazo­ nes es mantener vivo y activo el carisma salesiano. Es un gran desafío y una responsabilidad que recae en los laicos, a la hora de acompañar a la comunidad, al no contar con la presencia directa de los sacerdotes salesianos. La Obra Social Salesiana Picapiedras viene construyendo un camino de varios años forjado por experiencias muy enriquecedoras, otras de mucha alegría y realización, y algunas ocasiones de dificultades y mucho esfuerzo, pero siempre con buenos aprendizajes.

Teniendo en cuenta esta realidad, tratamos de dar una mirada salesiana en las entrevistas de trabajo ya que desde ahí podemos esbozar un perfil de educador que esté abierto al aprendizaje constante de la pedagogía de Don Bosco, apuntando a personas de bien.

Debido al crecimiento de la Familia Picapiedras desde sus tres proyectos en convenio, y con su equipo de Referentes Comunitarios, se debieron ampliar y crear más edificios, remodelar canchas y acondicionar patios. Se promueve un

Con los equipos que se conforman concretamos instancias de formación a partir de lo experiencial y lo académico para dar pasos en el sentido de la fraternidad y comunión entre educadores, niños, jóvenes y las familias.

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En 2020, en ocasión de recibir la visita de los Padres Alfonso Bauer, Daniel Bernardoni y Walter Rodríguez en nuestra casa Picapiedras, les planteamos la inquietud y necesidad de formar a las nuevas generaciones de educa­ dores de la Obra para que puedan dar continuidad al carisma salesiano. Así fue que concretamos dos instancias formativas a nivel interno, animadas por el equipo pastoral de Picapiedras y la colaboración comprometida de todos los compañeros desde los diferentes sectores. Cabe mencionar la buena disponibilidad de los Padres Walter y Daniel en cuanto a favorecernos material para los dos momentos de trabajo. Con el acompañamiento cercano de los sacerdotes, hace­ mos posible un proceso en el que el carisma trasciende a los religiosos y los laicos podemos hacerlo vivo en lo cotidiano. El carisma también se impregna a través de un equipo de coordinación que acompaña con mucha cercanía a los educadores, a quienes no los ven solo como a funciona­ rios, sino con una mirada atenta a sus problemas, sus

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alegrías, favoreciendo un vínculo que se nutre con las charlas formales e informales en los patios, en un momento de encuentro en el compartir de cada jornada, para que desde ese lugar nos descubramos como Familia Salesiana. El carisma se hace presente asimismo en ese desafío constante de mantener y motivar un ambiente agradable que permite encontrarnos, conocernos, pensar juntos, celebrar, compartir la oración, en esa cercanía en la que los educadores eligen estar para ser parte de una Obra que ofrece lo mejor de sí, en el trabajo con los niños/as, adolescentes y familias con la pedagogía salesiana.


MEGUSTACOMENTOCOMPARTO


LA OLLA DE

VILLA COLÓN QUIÉNES SOMOS Somos un grupo de jóvenes del Movimiento Juvenil Salesiano de Villa Colón con la intención de ayudar a quienes se encuentran en situación de calle en los barrios Colón y Villa Colón.

OBJETIVO Nuestro objetivo es cultivar vínculos cercanos y constantes que dignifiquen a la persona a través de un acercamiento, brindando un servicio esencial como lo es el alimento.

FORMAS DE COLABORAR Para seguir desarrollando nuestro apostolado, las donaciones son indispensables. Estas pueden ser comestibles (arroz, fideos, salsa de tomate, verduras, etc.) bandejas de plástico, utensilios de cocina o dinero.

NÚMERO DE CONTACTO: 098 923 639 INSTAGRAM: @LAOLLADEVILLACOLON

MUCHAS GRACIAS!

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RE-Convertirnos - Boletín Salesiano Marzo 2021  

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