Brucelosis en niños B
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Ana María Vélez Escobar, MD Residente de Pediatría, Universidad CES, Medellín
Álvaro Hoyos Orrego, MD Infectólogo pediatra y microbiólogo, Clínica Universitaria Bolivariana Universidad Pontificia Bolivariana, Medellín
Claudia Beltrán, MD Pediatra infectóloga
Introducción La brucelosis presenta una distribución mundial con una alta prevalencia en la cuenca del Mediterráneo, la península arábiga, el subcontinente Indio, México, Centroamérica, Suramérica y, en los últimos años, en el este de Europa. La incidencia en los Estado Unidos, luego de la erradicación de la brucelosis bovina, es de 0,5/100 000 habitantes; en países como Irak, Jordania y Arabia Saudita, la incidencia reportada es de 100/100 000 habitantes. En América Latina, países como Argentina y México reportan una incidencia de 12,8/100 000 y 25,7/100 000 habitantes, respectivamente. Para el año 2004, Perú reportó 1116 casos de brucelosis. En Colombia existe un subregistro debido a que la brucelosis es una enfermedad que no requiere notificación obligatoria y la mayoría de estudios publicados se limitan a la determinación de la prevalencia según los reportes serológicos de la población estudiada. La brucelosis se conoce desde el siglo XIX como fiebre mediterránea, fiebre de Malta o fiebre ondulante. Fue descrita por primera vez en 1859 por J. A. Marston, médico de
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las fuerzas armadas de Gran Bretaña que se encontraban en la isla de Malta, en el mar Mediterráneo, durante la guerra de Crimea. En 1886, David Bruce, médico cirujano, logró el aislamiento del microorganismo a partir del bazo de pacientes que fallecieron por la fiebre de Malta. En un principio se nombró como Micrococcus melitensis, y se describió que el microorganismo se podía encontrar en la sangre, la orina y las heces de los pacientes con esta enfermedad. Entre 1904 y 1907, Bruce encabezó una comisión de fiebre mediterránea que estudió los aspectos de la enfermedad. En esta comisión se encontraba Themistocles Zammit, un médico maltés que identificó las cabras como reservorio y su leche sin pasteurizar como el vehículo de trasmisión a los humanos. En 1897, Almroth Wright aplicó un nuevo descubrimiento: el ensayo de aglutinación para el diagnóstico serológico. En 1897, un veterinario danés de nombre Bernhard Bang aisló de la placenta del ganado que sufría abortos al Bacillus abortion, que luego renombraron como Brucella abortus; por su parte, Jacob Traum, en 1914, aisló del cerdo al Brucella suis.
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Etiología La Brucella es un cocobacilo Gramnegativo pequeño, fastidioso, no móvil, que carece de endospora, cápsula o plásmidos nativos. Tiene metabolismo oxidativo y todas sus cepas son aerobias, aunque pueden requerir un poco de CO2 para facilitar su aislamiento. La Brucella es siempre catalasa positiva, aunque su actividad oxidativa varía según las cepas. El género Brucella incluye 6 especies diferentes: B. melitensis, B. abortus, B. suis, B. canis, B. ovis, B. neotomae y B. maris. De ellas, las cuatro primeras pueden infectar al hombre. Este microorganismo tiene varios componentes estructurales, entre ellos los lipopolisacáridos (LPS), que hacen parte de la pared celular. La cadena de polisacáridos O de la pared celular desempeña un papel muy importante en la virulencia del microorganismo. Los tres epítopos sobre la cadena O son A, M y C, y pueden variar entre las especies. La mayoría de anticuerpos están dirigidos contra el antígeno O; esto último permite la identificación serológica de las especies B. melitensis, B. suis y B. abortus. La B. canis, por el contrario, carece del polisacárido O, razón por la que las pruebas serológicas tradicionales no permiten identificar la infección por esta última especie. Según las características de las colonias, pueden clasificarse como lisas (S) en las especies de B. abortus, B. melitensis, B. suis y B. neotomae; y como rugosas en las especies de B. ovis y B. canis. Las cepas de Brucella en fase lisa son más virulentas y su ultraestructura es semejante a la de algunos bacilos Gramnegativos como la Yersinia enterocolitica, la Salmonella iandau, la Stenotrophomonas maltophilia y la Escherichia coli. Para aislar a la Brucella se requiere en ocasiones de un tiempo de incubación no menor de 28 días; se pueden utilizar diferentes medios de cultivo como el agar chocolate, la tripteína soya y el agar de suero dextrosa. Los nuevos sistemas automatizados de hemocultivos permiten
detectar el crecimiento de Brucella tan rápido como en 5 a 7 días, dependiendo de la fase en la que se encuentre la enfermedad. En Colombia, según datos del Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) y del Instituto Nacional de Salud, rara vez se identifica a B. melitensis. Esto último pudiera explicar la baja frecuencia del diagnóstico de brucelosis en Colombia, ya que esta especie se caracteriza por su virulencia.
Formas de transmisión La brucelosis es una zoonosis; es decir, la infección la transmiten los animales, usualmente de granja, al humano. El hombre es un hospedero accidental y adquiere la infección por el contacto directo con animales infectados, sus tejidos o a través de la ingestión de leche y sus derivados no pasteurizados. La bacteria es resistente a condiciones adversas y puede sobrevivir hasta 30 días o más en productos lácteos contaminados. Los individuos que tienen mayor riesgo de infectarse son los agricultores, los veterinarios, los matarifes y el personal del laboratorio. Puede afectar a personas de todas las edades y no siempre hay historia de contacto directo con animales. La transmisión humano-humano es rara, pero se ha aislado de bancos de esperma y se describe la transmisión sexual. Durante el embarazo, la infección aumenta el riesgo de aborto espontáneo, parto pretérmino, mortinatos e infección al feto; también se reconoce la transmisión a través de la leche materna. En países en donde la brucelosis es endémica, la infección en población pediátrica por B. melitensis es un evento común y aporta entre un 10% y un 30% de todos los casos. Los factores que aumentan el riesgo de adquirir la infección son algunos hábitos alimentarios (consumo de leche y sus derivados crudos), la mala higiene, el procesamiento artesanal de productos lácteos y la industria animal sin tecnología moderna.
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Patogénesis El período de incubación varía, pero los síntomas usualmente aparecen de 2 a 3 semanas después de la infección. La enfermedad causada por B. melitensis y B. suis tiende a ser más grave que la enfermedad causada por B. abortus o B. canis. La morbilidad puede ser considerable, aunque la muerte ocurre solo en el 1% de los casos, secundario a complicaciones como son la neurobrucelosis y la endocarditis. Uno de los factores de virulencia de Brucella es el LPS de la pared celular, este último que es el antígeno dominante. Actúa por la vía del receptor tipo Toll 4 y contribuye con la capacidad del microrganismo a sobrevivir y replicarse entre las células mononucleares. El ingreso de Brucella induce la activación de la inmunidad innata, como el complemento, los neutrófilos y los macrófagos. Los neutrófilos son las primeras células que se ponen en contacto con la bacteria, seguidos por la opsonización por anticuerpos y el sistema de complemento que facilitaría su fagocitosis. El microorganismo tiene la capacidad de sobrevivir y multiplicarse dentro de los neutrófilos y de esta forma transportarse a los tejidos linfoides.
generales que comienzan después de la infección. Los síntomas sistémicos y constitucionales consisten en fiebre, malestar, letargia, anorexia, artralgias (65%), mialgias (47%), dolor lumbar (45%) y, en ocasiones, signos localizados como hepatoesplenomegalia, artritis (25%), síntomas respiratorios (20%), espondilitis vertebral (12,5%) (figura 1), epididimoorquitis (10%), endocarditis (1%) y meningitis (4%). Figura 1. Espondilitis vertebral por brucelosis. Signo de Pedro Pons: foco destructivo en el ángulo anterosuperior de una vértebra lumbar.
Fuente: cortesía del Dr. Álvaro Hoyos O.
Para que se produzca la muerte de las bacterias intracelulares, es necesaria la degranulación de los de los neutrófilos y la liberación de mieloperoxidasa. La Brucella ingresa a los macrófagos a través de la interacción del LPS y la molécula CD14. La infección induce también la producción de interleucina 12 (IL-12) que estimula las células natural killer (NK) y los linfocitos T ayudadores CD4+, que a su vez secretan interferón gamma (IFN-γ), que favorece el desarrollo de una respuesta inmune contra microorganismos intracelulares.
Manifestaciones clínicas Las manifestaciones clínicas de la brucelosis no son patognomónicas de esta enfermedad; el inicio puede ser insidioso o agudo con síntomas
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En los niños, el inicio puedes ser agudo o insidioso y acompañado de síntomas constitucionales, artralgias, mialgias, dolor abdominal y cefalea. El dolor abdominal y la artritis periférica se reportan más frecuentemente en niños que en adultos. A continuación se mencionan las principales manifestaciones clínicas según el órgano afectado.
Sistema esquelético La infección osteoarticular es común y suele ser la principal manifestación en niños. La artritis afecta principalmente las articulaciones grandes periféricas (rodillas, caderas y hombros) y en el adultos, la articulación sacroilíaca. También existen reportes en la literatura de osteomielitis
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que afecta las vértebras y los huesos largos. Clínicamente se presentan con limitación en el movimiento, edema y dolor. Puede ser un diagnóstico diferencial de artritis idiopática juvenil (AIJ).
Sistema nervioso central (SNC) La invasión del SNC es rara; son comunes los síntomas como cefalea, alteración del estado mental y depresión. La meningitis es la manifestación más común. El líquido cefalorraquídeo (LCR) muestra pleocitosis linfocítica, proteínas elevadas e hipoglucorraquia, hallazgos muy similares a los de la tuberculosis meníngea. Los cultivos de LCR son positivos en menos del 50% de los casos, aunque la confirmación puede realizarse con la demostración de anticuerpos o antígeno en el LCR. Otras manifestaciones son: encefalitis, mielitis, radiculopatía, aneurisma micótico y abscesos cerebrales, neuropatía periférica, síndromes desmielinizantes y vasculitis.
Tracto gastrointestinal (TGI) En 2/3 de los casos de brucelosis aguda se presentan síntomas como náuseas, vómitos, anorexia, pérdida de peso y dolor abdominal. Otras manifestaciones menos comunes son colecistitis, ileítis, colitis y pancreatitis. El hígado está afectado en la mayoría de los casos, pero las enzimas pueden ser normales o levemente aumentadas. Histológicamente la infección por B. abortus muestra granulomas no caseificantes; sin embargo, la B. suis generalmente causa abscesos supurativos. Se pueden generar múltiples lesiones como hepatitis aguda con necrosis focal, hepatitis reactiva, granulomas y, en algunas ocasiones, pueden presentarse abscesos crónicos hepatoesplénicos.
Sistema cardiovascular La endocarditis con predominio de la válvula aórtica ocurre en menos del 0,5% de las infecciones en pediatría; sin embargo, es la principal causa de muerte. Pueden presentarse
otras alteraciones como miocarditis, pericarditis y aneurismas de la aorta y vasos cerebrales.
Tracto genitourinario Entre un 2% y un 20% de los pacientes presenta orquitis o epididimitis. La Brucella puede aislarse de muestras urinarias con técnicas adecuadas. La infección no compromete la función renal. Cuando ocurre nefritis o glomerulonefritis, estas se presentan en relación con la endocarditis.
Tracto respiratorio Las lesiones en el tracto respiratorio se documentan en el 5% al 20% de los casos. Rara vez se logra aislar del esputo inducido. El espectro clínico de las lesiones pulmonares va desde neumonía, nódulos, empiema, adenopatía hiliar y derrame pleural. Como ocurre con otras infecciones en donde la inmunidad celular cumple un papel importante en el control de la infección, la adenosina-desaminasa (ADA) puede encontrarse elevada en el líquido pleural de forma similar a lo que ocurre con la tuberculosis pleural.
Ocular Del 4% al 26% de los pacientes tiene lesión ocular y puede observarse uveítis, endoftalmitis, neuritis óptica, epiescleritis, queratitis numular y coriorretinitis.
Piel Se manifiesta como brote, abscesos y vasculitis.
Alteraciones hematológicas Se puede observar anemia, leucopenia y trombocitopenia. Usualmente son leves y mejoran rápidamente con tratamiento antibiótico. De acuerdo con la historia natural de la enfermedad, la brucelosis puede clasificarse, CCAP Volumen 15 Número 4
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según algunos autores, en: brucelosis aguda, subaguda y crónica (figura 2). No es común la infección crónica secundaria a osteomielitis o el absceso en tejidos profundos. En caso de ocurrir, estos pacientes persisten con síntomas de infección aguda y los niveles de IgG específicos de Brucella continúan elevados. Deben realizarse estudios como la gammagrafía con tecnecio 99m o galio 67, tomografía con contraste o resonancia magnética con gadolinio para tratar de localizar un foco infeccioso oculto.
Diagnóstico Los Centros para el Control de Enfermedades (CDC) de los Estados Unidos definen que un caso confirmado requiere de una presentación clínica sugestiva más el aislamiento de Brucella en algún cultivo, o al menos un aumento de cuatro veces los títulos de anticuerpos (Ac) medidos por pruebas de aglutinación o microaglutinación, con mínimo 14 días de diferencia entre las muestras. Un caso probable debe tener una presentación clínica compatible y alguno de los siguientes: Ac
por aglutinación al menos de 1:160; detección por reacción en cadena de la polimerasa (PCR) de ADN bacteriano o nexo epidemiológico con un caso confirmado. La brucelosis crónica no ha sido claramente definida por los CDC ni por la Organización Mundial de la Salud (OMS), pero la mayoría de expertos la define como más de 12 meses de síntomas y una aglutinación con títulos de al menos 1:160. Sin embargo, en zonas endémicas se utilizan puntos de corte de 1:320 con la idea de aumentar la especificidad de la prueba.
Pruebas de laboratorio En la etapa aguda se generan anticuerpos IgM e IgA que irán descendiendo hasta estar negativos a los 6 meses, mientras que la IgG podrá permanecer detectable durante 2 o 3 años; luego de este tiempo, la persistencia de IgG es sugestiva de infección no resuelta. Las pruebas de laboratorio se dividen en métodos directos, los cuales se basan en el aislamiento e identificación de la bacteria en los diferentes tejidos por medio de los cultivos;
Figura 2. Correlación entre el tiempo de evolución y el espectro clínico.
Brucelosis aguda (50%) 0-8 semanas
Marcados síntomas constitucionales, artralgia, mialgias, constipación, dolor de espalda, dolor abdominal, depresión y sudoración. Principal causa B. melitensis con cultivos y serología positivos
Brucelosis subaguda 8-52 semanas
Síntomas constitucionales moderados. Típicamente se presenta espondilitis, osteomielitis, absceso en tejido o uveítis
Brucelosis crónica >52 semanas
Síntomas constitucionales moderados, pero es común la depresión y el insomnio. Típicamente se presenta espondilitis, osteomielitis, abscesos en tejido o uveítis
Fuente: elaborada por el autor.
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en el caso de los hemocultivos, estos últimos deben mantenerse en incubación por un tiempo no menor de 30 días. En la literatura se han descrito diferentes medios de cultivo como el de Ruiz-Castañeda, que consiste en un frasco con un medio bifásico compuesto de una fase sólida y otra líquida. Al inclinar el frasco, el medio líquido cubre totalmente el medio sólido y genera un subcultivo de este (figura 3). También está descrito el medio Ruiz-Castañeda modificado por Carrillo, en el cual se adiciona 0,025% de sulfurato de fosfato sódico y 0,05% de cisteína, lo cual incrementa la posibilidad de aislamiento del microorganismo.
10%-20% en los casos de pacientes con brucelosis crónica; los mielocultivos presentan un rendimiento del 90% en una infección aguda y continúa siendo alta en la fase crónica de la enfermedad (50%-75%).
Figura 3. Medios de cultivo para el diagnóstico de brucelosis: botella de hemocultivo, método automatizado y medio de fase sólida-líquida (bifásico) de Ruiz Castañeda.
Es un método indirecto que se realiza utilizando antígenos de Brucella teñidos con rosa de bengala, los cuales generan aglutinación con anticuerpos específicos presentes en el suero del paciente. Es útil como prueba de tamización ya que tiene una sensibilidad mayor del 90%, aunque siempre requiere una confirmación clínica de ser positiva ya que presenta una especificidad del 40%. Además, puede presentar reacción cruzada con Y. enterocolitica, Xanthomonas maltophilia S555, Vibrio cholerae O1, E. coli O157-O116, S. iandau y Francisella tularensis, ya que la pared celular de Brucella es similar a la de estas bacterias y comparten el antígeno O. Es importante resaltar que la B. canis no puede ser detectada con esta prueba (carece del polisacárido O), lo que amerita estudios moleculares o microbiológicos cuando se sospeche.
Fuente: cortesía del Dr. Álvaro Hoyos O.
Hoy en día se utilizan sistemas de hemocultivo automáticos o semiautomáticos, como el Bactec, que permite detectar en un porcentaje elevado crecimiento bacteriano antes del séptimo día de incubación, dependiendo de la fase de la enfermedad (figura 3). A medida que la enfermedad progresa en el tiempo, disminuye el rendimiento de los hemocultivos y se hace necesario el aislamiento a partir de ganglios linfáticos, hígado, bazo o médula ósea. La sensibilidad de los hemocultivos en una brucelosis aguda es del 80% y en la subaguda, del 40%-70%; y disminuye a un
Los métodos indirectos son el recurso diagnóstico más utilizado junto con los hemocultivos. La mayoría de las pruebas de laboratorio utiliza antígenos de suspensiones de Brucella. A continuación se mencionarán las más utilizadas y disponibles en Colombia.
Prueba de rosa de bengala
Aglutinación lenta en tubo de Wright (SAT) Utiliza diluciones del suero con cantidades constantes del antígeno para evaluar la aglutinación luego de un tiempo de incubación. Esta prueba de aglutinación se considera de confirmación serológica ya que su especificidad es del 99%. La mayoría de los pacientes con infección activa tiene títulos superiores a 1:160.
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Prueba de aglutinación con y sin 2-mercaptoetanol (2-ME)
con aminoglucósidos (gentamicina es el más recomendado) se asocia con un menor porcentaje de recaídas (tabla 1).
Es una variante de la prueba anterior que emplea 2-ME para inactivar los anticuerpos IgM y poder diferenciar el predominio de los anticuerpos. Se considera título significativo mayor de 1:20.
Inmunofluorescencia indirecta Se utiliza el suero y se agrega anticuerpo antiespecie marcados con una sustancia fluorescente y se mide la fluorescencia bajo microscopio. Títulos significativos: mayor de 1:80.
La intervención quirúrgica debe considerarse en pacientes con complicaciones como abscesos en tejidos profundos, endocarditis o aneurisma micótico. El beneficio de corticoides en pacientes con neurobrucelosis no tiene suficiente evidencia. Ocasionalmente puede ocurrir reacción de Jarisch-Herxheimer con el inicio del tratamiento antibiótico, pero rara vez es lo suficientemente grave como para requerir corticoides o suspender la terapia.
En la ciudad de Medellín, el Instituto Colombiano de Medicina Tropical de la Universidad CES, sede Sabaneta, cuenta con las pruebas rosa de bengala, prueba de aglutinación 2-ME, PCR y cultivo para Brucella.
En el embarazo se recomienda el tratamiento con rifampicina más trimetoprim-sulfametoxazol (TMP-SMX), teniendo precaución en su uso según la edad gestacional.
Tratamiento
Recaída de la enfermedad
Muchos antibióticos son activos in vitro contra Brucella spp., aunque la eficacia clínica no es tan predecible. Las tetraciclinas, en especial la doxiciclina, se mantienen como el antibiótico de elección, y cuando se usan en combinación
En la mayoría de los pacientes se resuelve la infección luego del tratamiento adecuado; sin embargo, en algunos casos, puede presentarse recaída del proceso infeccioso, definida como la reaparición de signos y síntomas clínicos
Tabla 1. Antibióticos y esquemas recomendados para el tratamiento de la brucelosis Antibióticos
Compromiso
Duración
TMP-SMX + rifampicina
No complicado en el menor de 8 años de edad
4-6 semanas
Tetraciclina* + rifampicina
No complicado en el mayor de 8 años de edad
6 semanas
TMP-SMX + gentamicina o estreptomicina por 7-14 días + rifampicina
Osteomielitis**, meningitis, colección o endocarditis en el menor de 8 años de edad
4 a 6 meses en endocarditis y meningitis
Tetraciclinas* + gentamicina o estreptomicina por 7-14 días + rifampicina
Osteomielitis**, meningitis, colección o endocarditis en el mayor de 8 años de edad
4 a 6 meses en endocarditis y meningitis
*Tetracliclinas: doxiciclina o tetraciclina. **La duración mínima de tratamiento es de 6 semanas, pudiéndose extender por meses. TMP-SMX: trimetoprim-sulfametoxazol. Fuente: elaborada por el autor.
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con o sin aislamiento microbiológico. Es más frecuente cuando no existe adherencia al tratamiento, se realiza por menos de 6 semanas o no se utilizó una terapia antibiótica combinada; en muy pocas ocasiones la recaída se explica por resistencia bacteriana a los antibióticos. La frecuencia de recaídas se estima entre el 5% y el 15% dependiendo del régimen terapéutico utilizado; cuando ocurre, se presenta durante los 6 meses ulteriores a la finalización del tratamiento.
Prevención y lactancia materna El control de la brucelosis humana depende de la erradicación de la Brucella spp. en el
ganado vacuno, las cabras, los cerdos y otros animales. Esto último puede lograrse a través de la vacunación animal. Debe evitarse el contacto con animales infectados, en especial con aquellos que hayan abortado o parido. La pasteurización de la leche y sus derivados para consumo humano es importante para prevenir la enfermedad en niños. En adición a las precauciones estándar, se requieren precauciones de contacto para pacientes con heridas activas o drenajes. Las madres infectadas puede transmitir Brucella spp. a sus bebés a través de la leche materna.
Lecturas recomendadas 1. American Academy of Pediatrics. Brucellosis. En: Kimberlin DW, Brandy MT, Jackson MA, Long SS (editores). Red Book: 2015 Report of the Committee on Infectious Diseases. 30.a edición. Elk Grove Village, IL: American Academy of Pediatrics; 2015. p. 268-70. 2. Beeching NJ, Monir Madkour M. Brucellosis. En: Farrar J, Manson P (editores). Manson’s tropical diseases: 23.a edición. Edinburgo: Elsevier Saunders; 2014. p. 371-378. 3. Brucellosis 2010, Case Definition CDC [Internet]. [citado 13 de marzo de 2016]. Recuperado a partir de: http://wwwn. cdc.gov/nndss/conditions/brucellosis/case-definition/2010/. 4. Castro HA, González SR, Prat MI, et al. Brucellosis: a pratical review. ACTA Bioquim Clin Latinoam. 2005;39(2):203-16. 5. Grupo Zoonosis. Informe final brucelosis humana. Datos retrospectivos en Colombia. Instituto Nacional de Salud; 2009. 6. Instituto Colombiano de Medicina Tropical. Pruebas especiales [Internet]. [citado 13 de marzo de 2016]. Recuperado a partir de: http://icmt.org.co/index.php/ips/81servicios/104-pruebas-especiales. 7. Mantur BG, Amarnath SK, Shinde RS. Review of clinical and laboratory features of human brucellosis. Indian J Med Microbiol. 2007;25(3):188-202.
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11. Las siguientes afirmaciones en cuanto a las generalidades de la brucelosis en niños son ciertas excepto por:
a. Presenta una distribución mundial b. Es una enfermedad de notificación obligatoria en Colombia c. Debe su nombre a David Bruce, quien la identificó en el tejido esplénico d. También es conocida como fiebre mediterránea o fiebre de Malta e. Es una enfermedad zoonótica
12. Las siguientes son especies que causan infección en humanos excepto:
a. B. melitensis b. B. suis c. B. maris d. B. abortus e. B. canis
13. Una persona puede adquirir la infección a través de los siguientes mecanismos:
a. Contacto directo con animales infectados, tejidos o su leche b. La única forma de infección es a través de lácteos no pasteurizados c. Puede haber transmisión transplacentaria, pero no se transmite a través de la leche materna d. Se considera una enfermedad de transmisión sexual y por transfusiones e. A través de la mordedura de mamíferos infectados
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14. En cuanto a las manifestaciones clínicas, es falso:
a. Las manifestaciones clínicas principales son síntomas inespecíficos como fiebre, malestar, letargia, anorexia, artralgias y mialgias b. Puede haber compromiso localizado, como hepatoesplenomegalia, artritis, espondilitis vertebral y endocarditis c. La principal manifestación en niños es la meningitis o neurobrucelosis d. Puede causar neumonía y nódulos pulmonares e. El compromiso hematológico se caracteriza por trombocitopenia, anemia y leucopenia
15. En cuanto al diagnóstico y el tratamiento de la enfermedad, es falso:
a. La rosa de bengala es el estándar de oro en el diagnóstico de la enfermedad b. El rendimiento de los mielocultivos es mayor que el de los hemocultivos c. Se puede hacer diagnóstico molecular y se encuentra disponible en Colombia d. Se recomienda una terapia prolongada al menos durante 6 semanas e. Cuando hay complicaciones se recomienda un régimen con 3 antibióticos
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