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Edición especial

2020 La Revista del Sur | Año 04 | #39 - Edición especial 2020

Año de crisis y conflictos sociales


2 / Editorial

La última.

Editorial

Nota al cierre de edición

EL AÑO DE LAS CRISIS Crisis ha sido la palabra que ha marcado el 2020. Y sus efectos sociales, culturales, psicológicos y económicos han sido inusuales. El Perú vivió en una permanente crisis desde el 16 de marzo, fecha de inicio del estado de emergencia sanitaria por la pandemia del COVID-19. Abril, mayo, junio, julio e inicios de agosto –con matices en cada región- el virus de Wuhan, mensajero de la muerte, tocó la puerta de miles de peruanos y los sumió en un duelo terrible. Miles de ciudadanos murieron por falta de camas en las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI) de los hospitales o porque no había suficiente suministro de oxígeno medicinal. Hubo muertos en ambulancias, en la puerta de los nosocomios, en las casas y en las calles. Un panorama aterrador, mientras que el Gobierno no pudo contener con eficacia el golpe de la pandemia. Nos convertimos en el país con mayor número de contagiados por cada mil habitantes de todo el mundo. La crisis sanitaria nos puso también delante de un espejo. Este mostró lo mejor y lo peor de la gente. En muchos se fortaleció la certeza de que lo importante es definitivamente la persona. En otros se acentuó el egoísmo. La segunda crisis -que venía desde hace al menos dos años atrás- fue política. La elección del nuevo Congreso –contrario a lo que se pensaba- fue el nacimiento de un grupo populista, irracional y plagado de intereses particulares de grupos políticos. La máxima expresión de esta crisis fue el golpe congresal con la vacancia de Martín Vizcarra, quien es investigado por graves delitos de presuntos actos de corrupción. La llegada de Manuel Merino al poder desató una ola de manifestaciones en todo el país, que fue catalogada como una de las más multitudinarias de los últimos años en el Perú. Terminó -como ya es parte de la historia- con la renuncia de Merino y el ascenso de Francisco Sagasti al sillón de Pizarro. Dos jóvenes ofrendaron sus vidas para traerse abajo a los golpistas. En medio de estas dos enormes crisis, la sanitaria y política, emergieron la crisis económica que dejó millones de desempleados y muchas micro y pequeñas empresas quebradas; la crisis agraria que descapitalizó a los agricultores; la crisis del turismo que aún sigue en agonía; la crisis de educación virtual que excluyó a miles de estudiantes de la estrategia “Aprendo en casa”, y la crisis de derechos humanos con la vulneración de estos en las protestas contra el golpe, contra la ley que daba beneficios a la agro exportación en desmedro de los trabajadores, y los conflictos mineros que fueron criminalizados.

Corredor minero bloqueado en Cusco La demora en la solución de las demandas de las comunidades campesinas de la provincia de Chumbivilcas (Cusco) volvió a activar los conflictos sociales en los territorios por donde pasa el corredor vial del sur. La carretera es usada por las empresas minera MMG Las Bambas, Hudbay Perú y Glencore Antapaccay para trasladar cobre y otros minerales hasta el puerto en Arequipa. Desde la segunda quincena de diciembre se activaron varios conflictos. El distrito de Velille empezó una huelga indefinida desde el 17 de diciembre en contra de Las Bambas y cerraron el paso a los camiones encapsulados de la mina. Su reclamo es que Velille sea incluido en el área de influencia directa de la mina Las Bambas, proyectos de desarrollo sostenible en las organizaciones, compensación e indemnización por daños y perjuicios ocasionados por la minera y acceso a prestación de

bienes, servicios y empleo. El 18 hubo reunión para reiniciar el diálogo, pero las conversaciones se entramparon en el punto uno. No hubo soluciones. Mientras que, desde el 28 de diciembre, la provincia de Chumbivilcas iniciará una huelga provincial en contra de la minera Hudbay, porque está no aceptó las condiciones para la firma de un convenio marco. La representación de la provincia planteó un aporte anual de 50 millones de soles y la empresa planteó destinar 40 millones de soles para hacer obras por impuestos. NO hubo acuerdo y ahora se viene la protesta con bloqueo del corredor vial. Además, antes del 18 de diciembre el distrito de Ccapacmarca también empezará una huelga porque no llegó a acuerdos favorables con Las Bambas. De esta forma, el 2021 empezará con una alta conflictividad en el principal corredor minero del sur peruano.

Las comunidades de Chumbivilcas vuelven a protestar contra MMG Las Bambas y Hudbay Perú.

EDITOR GENERAL: Miguel Gutiérrez Chero

COMITÉ EDITORIAL: Centro Bartolomé de Las Casas - CBC

Correo: pulsoregionalcusco@gmail.com Dirección: Barrio Profesional A-8/3er piso

EDITOR PERIODÍSTICO: José Salcedo Ccama

Centro para el Desarrollo de los Pueblos Ayllu – CEDEP AYLLU

VISITANOS: www.pulsoregional.pe

DISEÑO Y DIAGRAMACIÓN: Cristian Yarin Trujillo

Derechos Humanos Sin Fronteras DHSF

SÍGUENOS:

FOTO PORTADA: Miguel Gutiérrez

Asociación Pro Derechos Humanos APRODEH

pulsoregionalcusco


Informe / 3

Edición especial

Población acató al 100% la protesta contra las empresas de trenes entre el 10 y 18 de diciembre pasado.

Machupicchu: destino caro para los peruanos TURISMO. Un turista nacional, según las autoridades y dirigentes del distrito, no puede pagar los precios tan costosos de los pasajes en los trenes de PeruRail e Incarail. Consettur también cobra en dólares por el servicio en sus buses. Conocer la Llaqta Inca de Machupicchu cuesta caro. Una vez que pisa suelo inca, un turista nacional debe gastar solo en movilidad –abaratando costos- en promedio 120 dólares. Si son cuatro miembros de una familia el presupuesto mínimo para el transporte asciende a 480 dólares. La población de Machupicchu emprendió el 10 de diciembre pasado una huelga para exigir a las empresas de trenes Incarail y PeruRail que rebajen sus tarifas y aumenten el número de frecuencias exclusivas para turistas nacionales. La protesta se suspendió del 18 de diciembre hasta el 12 de enero del 2021, pese a que no hubo soluciones a las demandas. Lo que buscan los habitantes del distrito turístico es que el paro sea regional y que una de las

demandas sea revisar o anular los contratos a estas empresas. El objetivo final es que los pasajes en trenes bajen para los peruanos a rangos razonables, porque las actuales son, según los pobladores, inaccesibles. Las empresas cubren un trayecto de 44 kilómetros entre Ollantaytambo y Machupicchu Pueblo. Según un diario nacional, PeruRail tiene boletos que cuestan entre 23 y 77 dólares solo ida o vuelta, además que tiene servicio de tren local a S/ 12.00 que puede ser usado por los peruanos siempre que haya “disponibilidad”. La otra empresa, Incarail, tiene un tarifario en el que los boletos cuestan entre 26 y 75 dólares solo ida o vuelta. Los trenes son solo un eslabón de la costosa cadena de viaje a Machupicchu. Cuando el turista llega a Aguas Calientes –así se conoce también a este distrito- debe comprar boletos para subir a la puerta de entrada de la ciudad inca. La empresa que está a cargo de este servicio es el Consorcio Consettur Machupicchu y cobra entre US$ 5 y US$ 15 el boleto de ida y vuelta por un viaje de menos de 25 minutos. Actualmente hay ofertas, pero que no son tan bajas como pretenden hacer consentir. Hay pasajes desde 9.50 soles hasta 35 soles hasta el 31 de diciembre de 2020. A pesar de que estos precios también son caros no se

cuestiona el tarifario de Consettur.

Las propuestas rechazadas En la mesa de diálogo del 17 de diciembre pasado, las empresas ofrecieron 300 espacios para nacionales a 17 dólares ida o vuelta en el servicio Expedición de PeruRail y 100 en los trenes turísticos de Incarail a 20 dólares ida o vuelta. Pero ni autoridades ni ciudadanos aceptaron. Querían que se cobre 80 soles ida y vuelta. La empresa PeruRail cuestionó que en la mesa técnica en Machupicchu no se haya aceptado su planteamiento. “(PeruRail) ofreció la tarifa de 60 soles para peruanos y residentes en Perú en todas sus frecuencias de trenes turísticos Expedition hasta el 30 de abril y ratificó su compromiso de seguir ofreciendo el servicio de tren local con tarifas de 3 y 5 soles para pobladores locales y 12 soles para el pasajero de Cusco y turista nacional”, explicó. El viceministro de Transportes, Paul Cayguaray, quien encabezó la mesa de diálogo, espera que las partes se pongan de acuerdo antes del 12 de enero. Consideró que hubo avances importantes acerca de la rebaja de costos propuesta por las dos empresas ferroviarias. El tiempo dirá si hay solución antes del reinicio de las protestas sociales.


4 / Informe

Movilización sin norte claro Escribe: Alberto García Campana

La manifestación social masiva en contra del golpe congresal y el ascenso al poder de Manuel Merino dio esperanzas sobre la conciencia ciudadana.

¿Y AHORA QUÉ? Después de la movilización de los jóvenes para defender la democracia del golpe congresal, la protesta se convierte, peligrosamente, en la expresión vehemente de un estado de ánimo. Luego, podría venir el decaimiento. Y es que la protesta no tiene dueños, la movilización popular no tiene una junta de accionistas, la indignación no tiene un gerente general. Ha sido casi unánime el aplauso para los jóvenes que, a mediados de noviembre último, se volcaron a las calles para levantar la voz y mostrar el puño en defensa de la democracia y en rechazo a quienes, arrellanados en la comodidad de sus madrigueras, jugaron con el futuro de la patria, poniendo a borde del abismo a las instituciones, comenzando por la presidencia de la República. El motor que impulsó a los jóvenes -y a los mayores también- fue la indignación provocada por esa manera indecorosa, repulsiva y denigrante de entender la política, convertida en los últimos años en el gran mercado en el que se compra y se vende votos, en el que se ofrece una infa-

me repartija una vez conseguido el botín. Sin embargo, el entusiasmo generado por la masa que derrotó a los golpistas, muy pronto se transformó en motivo de preocupación, a partir de la formulación de una pregunta: ¿y ahora qué?

La protesta no tiene dueños Con la misma firmeza con la que enfrentaron a los golpistas, los jóvenes y los mayores que salieron a las calles encararon a una clase política que desde hace algún tiempo viene dando tumbos. Se ha perdido el concepto básico de la política y los partidos, que debieran sostenerla, se han convertido en fantasmas que salen a penar en vísperas

de procesos electorales. Ha quedado demostrado que, junto a la vehemencia juvenil, se ha estado moviendo muy sigilosamente el peligro de la pérdida de rumbo. Y es que la protesta no tiene dueños, la movilización popular no tiene una junta de accionistas, la indignación no tiene un gerente general. Y entonces, la protesta se convierte, peligrosamente, en la expresión vehemente de un estado de ánimo. Luego, podría venir el decaimiento. ¿Qué puede mover otra vez a los jóvenes a la movilización? Parece que, aniquilada la clase política, no hay ahora un motivo para levantar el puño y alzar la voz. Y es peligroso reducir a los jóvenes a categoría de entes reactivos que se mueven solamente impulsados por la indignación.

Refundar la política Eso es lo que han reclamado en las calles y en las plazas los jóvenes y los no tan jóvenes. Construir una nueva forma de hacer política, pero el problema surge cuando los líderes de las organizaciones políticas son permanentemente cuestionados, y cuando el rechazo a las personas se traduce en re-


Informe / 5

Edición especial chazo a los partidos. Debieran ser las organizaciones políticas las encargadas de canalizar la vehemencia juvenil hacia una expresión organizada que sustituya, a través del entierro, a esa forma de hacer política que ha cosechado rechazo de la población, y que se expresó en la inconducta de expresidentes que actúan como filibusteros en contra de su propio país, y de parlamentarios que en unos casos son parte de un rebaño dirigido por unos truhanes y en otros mercaderes que adquieren y rematan votos y conciencias. No se vislumbra en el terreno actual, a ninguna organización política que resulte atractiva para los jóvenes, probablemente porque casi todos los partidos se han convertido en federaciones que solamente dan señales de vida cuando se avecina un proceso electoral, pero que luego se encierran en sus cuarteles de invierno. No hay activismo político, y eso debe ser materia de preocupación, especialmente por parte de quienes son –o aparentan ser- líderes políticos.

La población no se siente representada por la clase política, debido a los antecedentes de los expresidentes.

El peligro del desborde Si la masa que gana las calles no encuentra un canal por el que pueda discurrir hasta lograr llegar a buen puerto, la amenaza del desborde se hará más evidente. “Los políticos no me representan” se ha escuchado decir a los jóvenes en las calles. Pero, es que alguien tiene que encauzar la vehemencia juvenil. Se requiere de una brújula que impida el extravío. Se necesita de un orientador que señale el camino, pero con un discurso que signifique integridad y limpieza y con una figura que garantice honestidad y decencia. No se percibe, en el escenario político y social actual, una locomotora que encarrile a esa masa palpitante que, por su fuerza y su coraje, puede enfrentar y derrotar a los usurpadores. Quizás los mismos jóvenes puedan colocar las piedras angulares para edificar nuevas instituciones, tal vez esos jóvenes que regaron con su sangre el duro pavimento en Cusco, en Lima, en Arequipa y en otras ciudades del país, puedan abrir el camino para el surgimiento de nuevos proyectos políticos que, precisamente por el origen limpio de su nacimiento, puedan dar forma a nuevos conceptos y nuevas formas de hacer política. Aprender de los errores del pasado y del presente puede ser una estrategia válida para construir el futuro. Si la improvisación y la falta de escrúpulos son los factores que nos han puesto a borde dl abismo, la limpieza en el discurso y en la acción, la decencia en el comportamiento y la ética en todos los planos de la vida pueden ser los pilares para enrumbar, a partir del Bicentenario de la Independencia Nacional, a la construcción de una nueva sociedad, en el camino de reconstrucción de la patria. Mientras tanto, estará sonando en nuestros oídos y en nuestra conciencia, la voz de la inolvidable Mercedes Sosa: “Qué cosa fuera corazón, qué cosa fuera, qué cosa fuera la maza sin cantera…”.

Los jóvenes han sido los protagonistas de jornadas históricas en este 2020.

Las elecciones serán en buena cuenta una medición de cuán responsable es el ciudadano.


6 / Informe MIGUEL GUTIÉRREZ

La producción de papa y maíz, así como de otros productos, será mínima y habrá escasez en los mercados del sur andino.

El agricultor arruinado En 2021. La sequía y las heladas afectaron casi el 33% de la producción agrícola en la región imperial. Las pérdidas económicas superan los 60 millones de soles, según datos de la Dirección Agricultura. Habrá escasez de papa y maíz en las mesas de los hogares andinos. La caída de granizada del tamaño de una canica ha sido el símbolo de la destrucción de una enorme cantidad de cultivos en algunas provincias de la región Cusco. El granizo fue el epílogo de los fenómenos que llevaron al sector agropecuario a la recesión y, por ende, a la baja producción que tendrá sus efectos en las mesas de los cusqueños y peruanos en el 2021. Antes del granizo tamaño canica hubo heladas que quemaron sin compasión los cultivos de papa, maíz,

olluco, oca, habas y otros en las zonas alto andinas. Como si las heladas y el granizo no hubieran sido suficientes hubo una prolongada sequía o veranillo que mermó los campos de culti-

vos iniciales y suspendió los sembríos en aquellas tierras que necesitan de la bendición del cielo con lluvias para ser fértiles. El presidente de la Federación

Las heladas quemaron los cultivos iniciales que ya habían crecido. Fue el segundo golpe.


Informe / 7

Edición especial Agraria Revolucionaria Túpac Amaru del Cusco (Fartac), Víctor Raúl Maita Frisancho, calcula que casi el 60% de la producción ha sido dañada o destruida por los tres eventos climáticos: sequía, heladas y granizo. Un ejemplo dramático es la provincia de Anta, a escasos 90 minutos de viaje del Cusco, donde el 50% de la producción de papa y maíz se ha perdido y otro porcentaje recibió daños severos. “Muchos campos de cultivo han sido destruidos, los agricultores han decidido poner forraje para los animales en vez de esos productos que ya no podían ser salvados”, explicó el dirigente que también es agricultor. El problema del campesino, dedicado a la agricultura en Cusco, es que sus tierras solo se pueden trabajar y producen cuando hay lluvias. Sin las lluvias la producción queda anulada. Y si hay heladas y granizadas la producción se reduce considerablemente.

Departamental de Campesinos Cusco, entre otros. Los principales acuerdos fueron exigir la presencia del ministro de Desarrollo Agrario y Riego, Federico Tenorio, en la ciudad del Cusco para tratar la atención a los reclamos y para que autorice, mediante decreto de urgencia, un fondo de contingencia regional con recursos del canon, sobre canon y regalías mineras para mitigar fenómenos climatológicos. El 19 de diciembre hubo una reunión con Tenorio, ahora se esperan resultados. Además, aprobaron la “elaboración del plan petitorio en relación al presupuesto para la atención de emer-

gencias agrarias en la región Cusco ante los daños ocasionados en la producción agraria de la región por la reciente sequía y las heladas”. El gobernador regional, Jean Paul Benavente García, se comprometió a convocar al representante del Ejecutivo Nacional para que atienda el reclamo del campesinado. “Estamos en una difícil situación y necesitamos una agenda de trabajo para conocer la real problemática del sector agrario y disponer los recursos necesarios para su atención inmediata y a largo plazo”, sostuvo. Hasta el cierre de esta edición no hubo respuestas concretas y el sector agrario sigue agonizando.

Los perjudicados No hay estudios actualizados en la Dirección Regional de Agricultura (DRAC), pero el último reporte que tiene precisa que solo el 24.1% de los campos de cultivo en la región cuenta con sistemas de irrigación. En tanto, el 75.9% son campos de secano, que sin lluvias son perpetuamente infértiles. La situación es crítica. La tercera parte de los sembríos han sido afectadas o destruidas por la ausencia de lluvias entre agosto y finales de noviembre. Según la DRAC –este sí es un dato actual- en la región había 64 mil 537 hectáreas de productos de pan llevar sembradas, de las cuales 21 mil 990 hectáreas sufrieron afectaciones o se perdieron definitivamente por la sequía y los otros eventos climatológicos. El titular de la Dirección Regional de Agricultura, Víctor López, dijo que se prevé la ocurrencia desabastecimiento de productos cultivados en los andes en los mercados y las mesas de los habitantes del sur andino. El presidente de la Fartac, Víctor Raúl Maita, mostró su preocupación, porque las autoridades nacionales y regionales han hecho poco a favor del campesinado. Según sus cálculos, la mayor parte de los productores agricultores ha fracaso, porque perdieron su producción y ya no tienen fondos para volver a sembrar. La cifra que tiene la Dirección Regional de Agricultura es alarmante: más de 61 millones de soles en pérdidas a causa de la sequía, heladas y granizadas.

Las granizadas de hace poco, en noviembre, se sumaron a los daños sufridos por los agricultores.

Acuerdos sin avances A inicios de diciembre hubo una reunión de autoridades y gremios como Fartac, Federación Provincial de Campesinos de La Convención Yanatile y Lares, rondas campesinas, Federación

El largo veranillo impidió que la mayoría de tierras de cultivo sean sembradas.


8 / Informe

Clases virtuales a medias

Escriben: Alan Loayza, Nahary Cáceres, Abel Ancalle, Yessica Calderón y Renzo Anselmo. JUAN CARLOS TORO

Los niños de las comunidades campesinas fueron los más afectados con el cambio a la educación virtual por la pandemia.

EFECTOS COVID-19. La pandemia obligó a dejar las aulas y entrar al mundo de la educación virtual. El salto tuvo deficiencias y excluyó a miles de niños y adolescentes pobres que no tenían ni radio, ni televisión ni internet para acompañar las clases del programa “Aprendo en casa”. Las historias de Espinar que se cuentan a continuación reflejan lo duro que fue el año escolar para los estudiantes. Susana Pacca Taco (40) no tuvo otra opción. Confinada por la pandemia, sin empleo y con apenas un celular en su casa, una mañana de mayo tuvo que elegir quién de sus dos hijos en edad escolar continuaría sus clases remotas en el colegio César Vallejo del distrito cusqueño de Yauri, en la provincia de Espinar. “Los dos se quitaban el celular. Tengo cinco hijos, pero con esta modalidad tenía que estar casi todo el día con los que estudiaban. Si los dejaba solos las tareas se acumulaban”, cuenta la madre del otro lado de la línea, a casi 4 mil

metros de altitud. Además de la contaminación minera, así como la pobreza y pobreza extrema que golpean al 70% de la provincia de Espinar, según el MIDIS, este 2020 se sumaron las limitaciones de acceso a la educación virtual. Frente a esta incertidumbre, Susana tuvo que optar por Josué, quien está más avanzado y cursa el 1° de secundaria. Desde entonces, su otro hijo, Gherson, de 1° de primaria, no ha vuelto a trabajar con los materiales del programa “Aprendo en Casa” que recibía por WhatsApp. Prácticamente, dejó la escuela.

La realidad que se vive en la capital de Espinar es aún más dura en las comunidades vecinas a la zona de explotación minera. En la urbanización Juan Velasco Alvarado, a quince minutos de la minera Antapaccay, los tres hijos del agricultor Juan Sumina Cañari —de 2° y 4° de primaria, y de 1° secundaria—, no solo deben compartir un celular para recibir sus clases, sino también esperar a que la señal no falle por las tardes, lo que ocurre casi a diario.

Minería sin desarrollo A pesar que Espinar convive con la minería desde hace 35 años, las brechas sociales aún persisten en la provincia y se hicieron aún más visibles con la llegada de la pandemia, sobre todo, en educación. A setiembre de este año, más de 32 mil estudiantes de zonas rurales en el Cusco no habían recibido las clases virtuales por falta de conectividad, según la Dirección Regional de Educación. De este grupo, al menos 900 estudiantes pertenecían a Espinar.


Informe / 9

Edición especial El director de la Unidad de Gestión Educativa Local (UGEL) de Espinar, Yuri Rivas Gamboa, señala que, ante este problema, contrataron seis emisoras de radio y un canal de TV para retransmitir los programas de “Aprendo en Casa”, consiguieron 400 radios donadas por la Fundación Tintaya y elaboraron cuadernillos auto instructivos para distribuirlos en zonas donde la señal no llega. No obstante, reconoce que aún se necesitan más esfuerzos. “Hay casi mil estudiantes que no están recibiendo en una forma regular, pertinente y oportuna la educación a distancia. De ellos, entre 37 y 38 estudiantes no han sido contactados y no se les ha hecho el seguimiento”, comenta Rivas Gamboa. Es posible que en esta lista se encuentren los hijos de Susana Pacca y de Juan Sumina. Aunque el Ministerio de Educación (Minedu) anunció en octubre el inicio de la entrega de tablets en Cusco, Rivas Gamboa asegura que, hasta la primera semana de noviembre, solo recibieron 89 de las 2,250 destinadas para Espinar. Los equipos, indica, no solo son insuficientes debido a que la provincia cuenta con 17 mil estudiantes, sino que, además, no pudieron ser distribuidos por la ausencia de personal del Minedu. “Lo ideal sería que la UGEL los distribuya, pero nos han dicho que ellos enviarán personal”, señala Rivas. Mientras tanto, los escolares de Espinar, como los hijos de Susana Pacca, esperaron todo el año la herramienta que les permitiera contactarse con sus profesores y, al menos, recibir los materiales del programa “Aprendo en Casa”. “A veces solo me alcanza para recargar cinco soles al único celular que tengo. Y esto es máximo dos o tres veces al mes”, cuenta esta madre de familia. En la zona más cercana a la minera Antapaccay al igual que Juan Sumina pobladores de la comunidad Tintaya Marquiri confirman que tampoco han recibido hasta el momento ninguna tablet del Estado. Además, informan que la minera no ha facilitado ningún tipo de apoyo para los escolares. En cambio, sí permanecen expuestos a riesgos en su salud, puesto que conviven con el agua contaminada y soportan la polvareda que dejan a su paso los camiones que transportan los minerales extraídos de la mina.

Futuro incierto A un mes de culminar el año escolar 2020, Juan Sumina se muestra preocupado por el futuro de sus hijos a raíz de la modalidad virtual aplicada este año. “Siento que no están aprendiendo nada. Estoy seguro que el próximo año van a tener problemas”, dice el agricultor, parado en medio de su chacra, donde siembra papa. Susana Pacca, por su parte, no sabe qué pasará con su hijo que no pudo seguir estudiando por la falta de un celular y, sobre todo, con el que continuó en 1° secundaria, pero solo recibe mate-

EL PAÍS

Muchos tuvieron que escalar cerros con sus radios para escuchar “Aprendo en Casa”. JUAN CARLOS TORO

Solo algunos recibieron libros y cuadernos. Los pobres volvieron a ser excluidos.

riales por WhatsApp. Teme que el otro año le sea más difícil afrontar los nuevos cursos. “Lo que me preocupa es que el primero de secundaria era básico y no ha recibido la educación que debería. El otro año será más complicado y no sé cómo le irá”, dice. En medio de esta incertidumbre, el titular de la Dirección Regional de Educación de Cusco (DREC), Arturo Ferro Vásquez, informó a mediados de noviembre que todos los escolares que se hayan conectado de 1 a 2 meses y, luego, hubieran dejado de hacerlo, pasarán de año al igual que todos los que sí completaron el año escolar. Lo mismo aplicaría para estudiantes que lograron acceder a las clases remotas recién en los últimos meses del año, y para los que no pudieron conectarse en todo el 2020, aunque, en estos casos, “el Estado deberá garantizar el re-

forzamiento de los estudiantes”, señaló Ferro Vásquez, quien además indicó que la cifra de estudiantes sin acceso a educación en la región se redujo de 32 mil a 18 mil al 13 de noviembre. Un estudio del Grupo de Análisis para el Desarrollo (GRADE), publicado en julio de este año, señala que “es casi seguro que la actual pandemia va a incrementar la deserción escolar”. Un riesgo aún mayor en contextos rurales que se encuentran en situación de pobreza o pobreza extrema, como es el caso de Espinar. A estas alturas, valdría la pena recordar que la educación es un derecho y, en ese sentido —tal como indica GRADE—, cada caso de abandono escolar termina siendo “una tragedia tanto para el o la estudiante como para el país, y una falla grave para el logro pleno del derecho a la educación de la población peruana”.


10 / Página Central

La protesta contra Manuel Merino dejó dos jóvenes fallecidos a manos de la Policía. Hubo vigilias en su memoria en la plaza del Cusco. JAZMÍN LEZAMA

Hubo días con casi 30 muertos por COVID-19 en los hospitales del Cusco. Del Antonio Lorena sacan a una de las víctimas.

Los conflictos no estuvieron en cuarentena y la r y agosto.


Página Central / 11

Edición especial MIGUEL GUTIÉRREZ

represión policial tampoco. Espinar paró en julio

MIGUEL GUTIÉRREZ

Los agricultores alimentaron las mesas de los peruanos durante la pandemia con sus productos.

2020 EN IMÁGENES El cadáver de un peruano víctima del COVID-19 sacado de un hospital o una multitud protestando en plena pandemia contra un gobierno usurpador son solo algunas de las escenas que ha dejado el 2020 y que pasarán a la historia. Eso no es todo. El agro afectado, la ausencia de turistas en la maravilla mundial Machupicchu, los conflictos socio-ambientales y otros hechos completan la colección que presentados en esta edición especial.

CTV CUSCO

Las banderas blancas simbolizaron el hambre en Cusco y el Perú. SHARON CASTELLANOS

El turismo fue uno de los sectores más golpeados. Más de 120 mil personas que vivían de esta actividad se quedaron sin empleo y volvieron a las chacras.


12 / Informe MIGUEL GUTIÉRREZ

Quechua, la lengua del imperio inca

Escriben: Rafael Mercado Ocampo y Anael Pilares Valdivia. Centro Bartolomé de Las Casas. Cusco reclama que se deje sin efecto la norma que obliga a usar el trivocalismo para enseñar el quechua. En la cuna del Tawantinsuyo se habla con cinco vocales. Más allá de este debate se debe resaltar que el quechua sigue resistiendo hasta la actualidad, pese a que los compañeros campesinos aún son discriminados por hablarlo. La cultura andina es una expresión ancestral constituida por una de sus lenguas más vitales: el quechua, cuya antigüedad podría datar del siglo IV o V d.C (A. Torero, 2005: 54 y ss). Durante los siguientes 500 años, el quechua en su difusión

geográfica, entra en contacto con lenguas tales como aru y puquina (Parker, 2013). Los primeros incas (Manco Cápac y sus parientes), probablemente puquina-hablantes, al asentarse en el valle de Aqhamama adoptan el quechua local. En adelante, este quechua regional llegará a ser empleado como lengua general, la lengua del imperio. Al llegar los españoles al Tawantinsuyu en el siglo XVI, se quiso castellanizar a los indígenas mediante catecismos, misas, prácticas religiosas, etc. Por otro lado, también encontramos a ciertos personajes que justamente para continuar con este proceso de evangelización y castellanización, recogieron el vocabulario quechua para formar diccionarios de la lengua general del Inca, como el de Domingo de Santo Tomás en 1560 (Grammatica) o Diego González Holguín (Vocabulario de la lengua general) en 1608. Gracias a estos documentos lingüísticos tenemos acceso al pensamiento de los quechuahablantes de los siglos XVI y XVII, y así podemos ingresar en el imaginario del hombre andino de aquella época.

Vehículo de transmisión Una lengua es el reflejo más íntimo del pensamiento humano que funda una cultura, representa su proyección diacrónica en el tiempo. Como indicaba F. de Saussure (1995): «Es un producto social». Es como un ser humano que se adapta a su tiempo para mantenerse con vida, por ello consideramos que lo importante es la transmisión de la lengua: que se enseñe, que se escriba, que se renueve. No pretendemos discutir si debe, o no, utilizarse la escritura pentavocálica o trivocálica (aunque esto es muy importante por el valor fonológico y lexicográfico del quechua), en realidad consideramos que lo importante es que se hable y escriba, en sus diversas formas y variantes dialectológicas. El quechua de cada región es distinto en su gramática, no podemos hablar de un “único” quechua, por ello creemos que su versatilidad, tratándose de una familia de dialectos, debe ser entendida como una cualidad que debiera propiciar la interculturalidad y su vínculo amigable con otras lenguas de


Informe / 13

Edición especial las que ha recogido, adaptado e insertado términos, como, por ejemplo, del puquina, aimara o castellano.

MIGUEL GUTIÉRREZ

La vigencia de la lengua El quechua se ha seguido transmitiendo a pesar de su prohibición en diversas épocas, como en la Colonia después de la rebelión de Túpac Amaru II. Históricamente, desde la invasión española ha sufrido un proceso de persecución, como lo representa su mutación semántica producto de la extirpación de “idolatrías” (Durston, 2019), pero sigue resistiendo hasta la actualidad, pese a que los compañeros campesinos aún son discriminados por hablarlo, y el Estado, aunque considera que se debe preservar, en la práctica no hace respetar las leyes a favor del quechua. En este sentido, es esencial que el quechua esté presente en los planes y programas de la enseñanza nacional.

Estudio del quechua La quechuología es el estudio de esta lengua y de su evolución en la perspectiva social e histórica. Su estudio permite representar diversos momentos de la vida de los pueblos, hoy diseminados en 7 países vecinos de la América del Sur, en su particularidad histórica (Atlas sociolingüístico, 2009). Para llegar a entender la situación actual de los quechuahablantes debemos observar la marginación que aún sufren en las ciudades. Y quizás también el desinterés de muchos y muchas que prefieren aprender otras lenguas (europeas, por ejemplo), lo que de alguna

Las danzas cusqueñas también ayudan a preservar el quechua.

manera muestra que la cultura occidental sigue condenando a la extinción a otras lenguas como las originarias de la América profunda (Calvet, 2002).

La enseñanza del quechua Es importante la revaloración de todas nuestras lenguas ancestrales. De esta manera se acrecientan los elementos identitarios que nos pueden ayudar a lograr una sociedad intercultural, con respeto a todos y aceptando nuestras diferencias. El quechua actual tiene rango constitucio-

nal y es considerado la principal lengua autóctona hablada en el Perú, por unos 3.5 millones de personas. Es una lengua patrimonial que une el pasado precolombino y colonial con el presente republicano, y nos desafía como sociedad pluricultural y plurilingüe que asegure no solo el derecho a hablar una lengua, sino a vivir de acuerdo a los principios y saberes de una cultura milenaria que no ha muerto, sino que se ha renovado gracias a su resiliencia y que continúa expresando el amor por la vida, la naturaleza y la armonía social. MIGUEL GUTIÉRREZ

La música es un medio importante para que la lengua inca siga vigente.


14 / Informe

La caída de Jorge Quispe y la corrupción en el Cusco EL COMERCIO

Jorge Quispe Ccallo, alcalde suspendido de la provincia de Canchis, cuando es traslado a la sede de la Policía Anticorrupción del Cusco. Estará preso 12 meses.

PROBLEMA MAYOR. La Fiscalía desarticuló la banda criminal “Los curacas del sur”, que liderada el alcalde de Canchis. Este hecho solo alimenta la idea de que la corrupción se ha enraizado en el aparato estatal y que los políticos llegan al poder para obtener beneficios personales. Como en años anteriores, el 2020 estuvo marcado por decenas de denuncias por actos de corrupción. El escándalo más grave fue la detención del alcalde de Canchis, Jorge Quispe Ccallo, por encabezar, según la Fiscalía Especializada en Delitos de Corrupción de Funcionarios del Cusco, la banda criminal “Los curacas del sur”. La situación de Quispe Ccallo pinta complicado. La jueza Lizeth Alegría ordenó la madrugada del 14 de diciembre pasado que este sea enviado a prisión preventiva por 12 meses acusado de cohecho pasivo propio, colusión

agravada y colusión simple. Según la jueza, Quispe Ccallo podría estar en prisión por más de 21 años por haber usado su cargo en beneficio propio y de terceros. Sucede que los delitos por los que se le acusan son graves y hay bastante evidencia que lo incrimina. Algunos de los hechos que los hunden es que, según los documentos, Quispe Ccallo pidió una camioneta Toyota Fortuner y la suma de S/ 100 mil al proveedor Frans Junior de la Cruz Quispe para favorecerlo en un proceso de alquiler de tres camionetas.

Además, recibió una coima 20 mil soles de la empresaria Delfina Zamata Rodríguez para favorecerla en un proceso para la venta de productos para el programa Vaso de Leche. Por si eso fuera poco también adjudicó en 2019 el alquiler de una camioneta por S/ 13.800 mensuales durante 69 días al Consorcio Tambopata, de propiedad de Zamata y Wilfredo Abarca Quispe, a cambio de sobornos.

Casos anteriores De los cinco gobernadores regionales elegidos entre 2003 y 2018 en Cusco, tres estuvieron en prisión: Hugo Gonzales Sayán por una condena, y los otros dos, Jorge Acurio Tito y Edwin Licona Licona, por mandados de prisión preventiva. Mientras que todavía hay una veintena de alcaldes presos también por haber metido mano a los recursos públicos. Gonzales afrontó una condena de 8 años de cárcel por delitos cometidos en la concesión del mantenimiento


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Edición especial periódico de 13 vías regionales a la empresa JS Contratistas. En noviembre de 2011, Gonzales fue condenado a ocho años de prisión; el exvicepresidente, Mario Ochoa Vargas, a siete años con seis meses, y el exgerente de Infraestructura, Guido Gallegos Cáceres a cinco años. Gonzales siempre negó los cargos, incluso después de ser condenado y tras salir libre por haber cumplido la mayor parte de la condena y dejado su celda usando los beneficios penitenciarios que estaba vigentes en 2016. Jorge Acurio Tito fue detenido el 17 de mayo de 2017 acusado de presuntos delitos de tráfico de influencias y lavado de activos. Un equipo de la Fiscalía Especial Lava Jato entró a su vivienda y lo tuvo luego que Jorge Simoes Barata, exsuperintendente de Odebrecht, confesará que había acordado el pago de una coima de US$ 3 millones a cambio de la concesión de la avenida Evitamiento del Cusco. Odebrech ganó la buena pro y recibió una serie de beneficios irregulares que detectó la Contraloría General de la República. Según el testimonio de los colaboradores eficaces, Acurio recibió US$ 1.25 millones de la coima pactada hasta diciembre de 2013, cuando fue vacado del cargo de presidente regional por una condena por corrupción. Aquello obligó a Odebrecht a suspender el pago. Ahora está con comparecencia restringida. El exgobernador regional de Cusco, Edwin Licona Licona, también estuvo en la cárcel investigado desde el 6 de julio de 2019 hasta el 24 de mayo último. Licona es investigado por los presuntos delitos de colusión simple, negociación incompatible, cohecho pasivo propio y omisión de funciones. Ahora también se le atribuye el delito de colusión agravada. En diciembre de 2015, cuando Licona era gobernador, adjudicó a dedo 19 obras para descolmatar las cuencas de los ríos y evitar su desborde con las lluvias. En estos trabajos, la inversión ascendía a S/ 11 millones 399 mil 362. Junto a Licona, están investigados la empresaria Janet Castro (prófuga) y una veintena de empresarios y exservidores regionales. Salió libre porque estaba en riesgo por el COVID-19.

bre pasado, tres regiones del sur andino se ubican entre los diez lugares más corruptos. Arequipa está en el cuarto lugar, Cusco el sexto y Puno el noveno. Apurímac está a la mitad, mientras que Tacna y Moquegua ocupan las últimas posiciones. En las cinco regiones del sur andino el perjuicio calculado fue de 3 307 millones de soles. Es decir, una cantidad de dinero con que se habría podido construir 330 modernos colegios de 10 millones de soles cada uno, o 33 modernos hospitales de 100 millones de soles cada uno. El ex procurador anticorrupción del Cusco, Henry delgado, escribió para esta revista (edición 38) que “en las regiones del país, hasta el 4 junio de 2020, la Procuraduría Especializada en Delitos de Corrupción presentó 264 denuncias ante el Ministerio Público por presuntos actos de corrupción cometidos durante el estado de emergencia”. “Del total de casos, el 51% se concentra en siete regiones del país:

Áncash, Lima, Arequipa, La Libertad, Junín, Ayacucho y Cajamarca. Cusco no ha sido la excepción, sobre todo, porque las investigaciones, en su mayoría, están relacionadas a las contrataciones públicas de bienes y servicios, como la adquisición de implementos de bioseguridad, equipos médicos, productos de limpieza y aseo personal, alimentos, entre otros. Estos presuntos delitos habrían sido cometidos en municipalidades distritales y provinciales, gobiernos regionales, áreas policiales, entre otros”, agregó. Y quizás lo más importante. Destacó que la corrupción ha mermado la confianza de la población en las autoridades e instituciones. “La ineficiencia e incapacidad, además del aprovechamiento de los recursos públicos en favor de unos pocos, rompe las bases sociales de la ciudadanía, llevándola a un clima de anomia y desestructuración social”.

El alcalde Quispe fue detenido en su oficina a inicio de diciembre y en su poder tenía más de 3 mil soles.

Daño de la corrupción Esos no son casos aislados. La Contraloría General de la República detectó en los últimos tres meses varios hechos ilícitos que ocasionaron casi un millón de soles en pérdidas en Cusco. Antes, el ente contralor publicó un reporte sobre la magnitud de la corrupción en el país en el 2019. El perjuicio en el país fue de 23 297 millones, que equivale al 14.9% del presupuesto de los tres niveles de gobierno: Ejecutivo nacional, gobiernos regionales y gobiernos locales. Según este trabajo, publicado en setiem-

Jorge Acurio Tito, ex presidente regional del Cusco, tiene más de diez denuncias penales en curso.


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El maíz es uno de los productos andinos más representativos. Así, el maíz blanco gigante logró una enorme aceptación en el mercado y mundial.

Importancia de los cultivos andinos en pandemia Escribe: Andrés Loaiza Fernandez - CEDEP Ayllu.

BENEFICIOS. El consumo habitual de cultivos andinos potencia las defensas del cuerpo humano frente al COVID-19 y otras infecciones que ponen en riesgo nuestra salud. Aunque no existen alimentos milagrosos, algunos pueden ayudarnos a fortalecer el sistema inmunológico y a protegernos de los virus. Los Andes es uno de los centros de origen de especies cultivables, que nos brinda una generosa variedad de alimentos oriundos de enorme valor nutricional como la papa nativa y una diversidad de plantas domesticadas entre tuberosas, raíces, granos y frutas. En estos territorios la flora y la fauna han evolucionado genéticamente

y se han adaptado a las variaciones climáticas que causan efectos e impactos significativos en los sistemas naturales y humanos en todas partes del mundo. Los diferentes pisos altitudinales poseen características abióticas (sin vida) y bióticas (que permite la vida) peculiares, por cuya razón, la diversidad de especies, variabilidad genética, los

ecosistemas y la diversidad étnica son componentes importantes de la actual diversidad biológica. Este patrimonio filogenético permite el aprovechamiento de la enorme biodiversidad que ostenta el Perú. Gracias a los agricultores peruanos ha sido posible, por ejemplo, la conservación in situ de miles de variedades de papas nativas, muchas variedades de otros tubérculos como camote, maca, olluco, yacón, arracacha y granos (quinua, kiwicha, cañihua, maíz). La pandemia del coronavirus (COVID-19) puso a prueba la capacidad de los gobernantes para enfrentarla, principalmente en lo referente a la salud y también en la seguridad alimentaria, que es fundamental para la subsistencia de millones de peruanos y peruanas vulnerables a esta enfermedad. En lo referente a la seguridad alimentaria, juega un rol clave la agricultura familiar que se practica en las


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Edición especial comunidades campesinas, donde se dedican a esta actividad económica, social y culturalmente. Es de los soportes fundamentales para enfrentar con éxito al nuevo coronavirus. El consumo habitual de cultivos andinos potencia las defensas del cuerpo humano frente al COVID-19 y otras infecciones que ponen en riesgo nuestra salud. Aunque no existen alimentos milagrosos, algunos pueden ayudarnos a fortalecer el sistema inmunológico y a protegernos de los virus. La agricultura familiar garantiza la provisión de productos andinos como la quinua, kiwicha, tarwi, cañihua, maíz, papas nativas, olluco, añu y oca, alimentos cuyo consumo garantiza el buen funcionamiento del organismo y ayuda a tener el cuerpo sano y fuerte, para enfrentar cualquier enfermedad, garantizando una recuperación rápida o incluso la inmunidad frente a algunos virus. Sin embargo, la agricultura familiar no solo es una actividad económica, sino también social y cultural, porque conserva tradiciones, técnicas y conocimientos ancestrales de gran vigencia en el siglo XXI como la siembra y cosecha de agua, ya sea en cochas o reservorios en zonas alto andinas, acueductos, andenes y entre otras desarrolladas por culturas prehispánicas.

La quinua se produce principalmente en la provincia de Calca. Algunos productores ya empezaron a exportarla.

Los cultivos andinos La cañihua tiene propiedades nutricionales. Posee alto contenido proteico que puede aprovecharse en las dietas escasas en carnes y tiene un balance de aminoácidos de primera línea que contribuyen a mantener e incluso incrementar la masa muscular. Es particularmente rica en aminoácidos como lisina, isoleucina y triptófano, que sirven para fortalecer el sistema inmunológico tanto en niños como en adultos. La kiwicha contiene un alto valor en proteínas y minerales como calcio, fósforo potasio, zinc, entre otros. Cien gramos de kiwicha aporta 428 calorías, de los cuales el 70 % son almidones, 14.5 % proteínas y 7.8 % de grasa. Su alto contenido en aminoácidos, especialmente de lisina, favorece el desarrollo cerebral y muscular. Además, puede ser consumido por madres gestantes e infantes, porque aporta calcio, fósforo y hierro, así como minerales que fortalecen los dientes, huesos y sangre. La maca es un tubérculo andino que posee un perfil nutritivo similar al de los cereales con un 60 % de carbohidratos, 10 % de proteína, 8.5 % de fibra y 2.2 % de grasas. Esta composición aporta gran cantidad de energía que ayuda a sobrellevar con éxito el desgaste de las actividades diarias, tanto a nivel físico como mental, favoreciendo la concentración. Contiene ácido linolénico, palmítico y oleico que contri-

La papa es el producto de mayor producción de las regiones andinas. En 2021 podría haber poca oferta.

buyen a reducir el colesterol y enfermedades cardiovasculares. Asimismo, es una fuente de minerales esenciales como calcio, magnesio, fósforo, potasio, azufre, sodio, cobre, hierro, zinc, selenio, yodo, bismuto, manganeso, silicio y estaño. Es ideal para robustecer el sistema inmune del organismo, así como la formación y resistencia de huesos y músculos, sistema nervioso y producción de hormonas. La papa es el tubérculo más representativo del Perú. Es una poderosa fuente de vitaminas, en especial las del complejo B como la piridoxina, tiamina, niacina, ácido pantoténico y fólico. También es una excelente fuente de minerales como manganeso, fósforo, cobre, potasio, magnesio y hierro. Existen más de 3,000 variedades de papa en nuestro país, siendo la gran mayoría papas nativas u oriundas, que se cultivan en zonas alto andinas y

cuya preservación es posible gracias a la labor de las comunidades. La quinua es un grano de alto valor nutritivo, dado que aporta proteínas, ácidos grasos insaturados y minerales. Por su contenido de fibra, superior al 6 % del peso del grano, favorece el tránsito intestinal, estimula el desarrollo de bacterias benéficas y ayuda a prevenir el cáncer de colon. El grano de tarwi es rico en proteínas y grasa (proteína 44.3, grasa 16.5, carbohidrato 28.2 en g/100). Los cultivos andinos son importantes porque aportan gran cantidad de nutrientes a nuestro organismo, lo que permite evitar y prevenir enfermedades. Además de ello, es parte de una cultura andina ancestral que se practica durante generaciones, teniendo así un valor social, cultural y económico para las familias. Estas prácticas ancestrales se mantienen vigentes y han cobrado fuerza en este contexto de pandemia.


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Coyuntura electoral peruana en medio de la tragedia del COVID-19 Escribe: Juan Carlos Giles Macedo

En las últimas semanas se están conociendo las movidas de figuras políticas y sus grupos de campaña para las elecciones del 2021. No obstante, a la fecha, no se observan novedades que generen expectativas en la ciudadanía, fuera de la prensa del espectáculo cada vez más parecida a la prensa política. Este panorama se diferencia de las coyunturas del 2010-2011 y la última del 2015-2016, donde las candidaturas críticas al neoliberalismo eran portadoras del malestar y de la demanda de cambio de amplios sectores del país. En esos momentos, la situación política y social estaba teñida de conflictos eco-territoriales, en particular los originados por la minería, y la lucha contra la corrupción era una bandera que generaba atención y movilización popular. Cuatro años después, el ánimo de crítica social parece haberse disipado o estar muy disperso. Muchos podrían ser los factores detrás de esta situación. Queremos resaltar algunos.

El efecto resignación La precariedad extrema de los sistemas públicos de salud y de seguridad social es aceptada en vez de recusada. La gente prefiere atenderse apelando a redes personales y familiares; y por tanto evitan ir a hospitales públicos por considerarlos colapsados, indolentes o simplemente incapaces de responder a sus necesidades. No existe la opción de las clínicas privadas, pues sus costos son escandalosamente prohibitivos y el Estado se hace de la vista gorda. La lógica del “sálvese quien pueda”, tan corrosiva de la justicia social, parece haberse impuesto. Un sentido común de este tipo supone un retroceso mayúsculo para la idea de derechos y las exigencias de justicia social.

Las fuerzas del cambio social Las fuerzas que se reclaman críticas al sistema se han debilitado al aceptar hacer política usando los mismos dispositivos, estrategias y procedimientos hegemónicos. En el orden demoliberal, la política suele concentrarse en: a) apariciones en medios de comunicación, b) reducción de la política a la disputa por

la representación (elegir y ser elegido), c) la mistificación de la discusión técnica, y, d) la priorización del enfoque de la gestión eficaz del estado. Las fuerzas críticas al neoliberalismo han querido competir con las derechas actuando en estos espacios y practicando los mismos dispositivos. El resultado de esta apuesta ubica a las izquierdas cada vez más fuera o en contacto ocasional y ortopédico de las luchas, de los conflictos y los procesos de organización y de defensa de la vida y los territorios. Ninguna de las tres candidaturas del centro a la izquierda encarnadas por Verónica Mendoza, Marco Arana y Vladimir Cerrón proviene de prácticas diferentes al quehacer demoliberal. Así, las izquierdas en el Perú parecen olvidar que no hay experiencia de crecimiento político popular en Latinoamérica, que no haya venido acompañada de una oleada de luchas populares democratizadoras. Cabe mencionar que los gobiernos progresistas en Brasil, Ecuador, Bolivia, Argentina, etc., se constituyeron sobre estas oleadas, aunque luego tomaron distancia de los movimientos sociales y gobernaron aplicando fórmulas clientelares y burocráticas. ¿Qué hacer? La tragedia del COVID-19 abre algunas posibilidades para

fuerzas de cambio social que quieran hacer política en las bases mismas de la sociedad y los sectores populares. El colapso o precariedad de los sistemas sociales estatales ha provocado el resurgimiento de experiencias de ollas comunes, comandos barriales Anti-COVID, etc. Estos espacios son fundamentales para recrear la democracia participativa. En política nacional, el horizonte puede ser un largo proceso constituyente. Las banderas de educación y salud para todos, y no solo para quienes pueden pagarla, puede resonar en millones de peruanos que han visto el horror y el sufrimiento de sus seres queridos enfermos y sin acceso a servicios básicos. Hablamos de proceso constituyente y no solo de nueva Constitución. El proceso es igual o más importante que el producto. Se trata de reflexionar, tomar conciencia y organizarse. Esta es la democracia participativa que adolecemos y necesitamos tanto. Sin este tipo de democracia, la política seguirá siendo el reino de la actuación en medios, de los representantes y los intereses privados. El proceso constituyente chileno, con todos sus defectos, puede servirnos de ejemplo. Cuando el pueblo no lucha y se moviliza, la política se torna superficial e irrelevante para el cambio social democrático. RPP


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Edición especial

ANDINA

La pandemia en Apurímac: impactos y oportunidades para las mujeres Escribe: Karina Bueno Dueñas. Aprodeh.

La pandemia ha desencadenado un conjunto de impactos de carácter sociopolítico, económico y cultural que han puesto en jaque a las poblaciones con menor acceso a derechos en el país y la región. El factor género ha estado presente en la profundización de esta crisis de derechos. En ese entender, me referiré a continuación a los principales impactos y propuestas frente a la pandemia para la recuperación de los derechos de las mujeres de Apurímac. En Apurímac viven 206.937 mujeres que representan el 51% de la población, según datos del INEI. Antes de la pandemia la región mostraba las cifras más duras del país en torno a la violencia de género: en el 2018 el 82.7% (171,137) y en el 2019 el 72.8% (161.825) de mujeres manifestaron sufrir violencia, según la ENDES. De enero a marzo del 2020, los Centros de Emergencia Mujer (CEMs) dan cuenta de la atención a un promedio de 291 personas por mes, de estas un 89% son mujeres. De marzo a mayo la línea 100 recibió un promedio mensual de 144 consultas por violencia, reduciéndose dramáticamente los indicies de denuncia. En el mes de julio, al ingresar a la llamada “nueva normalidad” los CEMs atendieron 351 casos de violencia. Los índices de denuncia, en relación al porcentaje de mujeres que sufren violencia en Apurímac, son muy bajos, apenas el 0,15% por mes, y, durante la emergencia descendió aún más llegando hasta el 0,06% de denuncias por mes. El derecho de las mujeres a vivir libres de violencia es sistemáticamente vulnerado y durante la pandemia fue peor. El impacto más directo consistió en que las víctimas confinadas junto a sus agresores tuvieron que afrontar mayores niveles de control y violencia en condiciones de menores posibilidades para pedir ayu-

da o denunciar. Si en el mejor de los casos lograban denunciar a través de la línea 100, después de ello les ha tocado vivir la tragedia de la desprotección. La región de Apurímac revela un precario sistema de justica y de protección a víctimas de violencia de género, esto con mayor crudeza en zonas rurales donde las instituciones estatales son escasas o lejanas. En el 2019, APRODEH acompañó un caso de violencia en la ciudad de Abancay, en el que la víctima contaba con 11 medidas de protección, sin embargo, el agresor la seguía violentando impunemente. La pandemia ha revelado también la precariedad del sistema de salud para atender los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres. Se incumplieron los lineamientos de continuidad de la atención a la salud sexual y reproductiva como: la entrega del kit de emergencia para víctimas de violencia sexual; se dejó de entregar los métodos anticonceptivos para la prevención de embarazos no deseados e ITSs - a nivel regional se calcula que los embarazos no deseados se han incrementado en un 25%, como por ejemplo en la comunidad de Pampamarca subió de 2 a 15 gestantes solamente en el periodo de la emergencia (COREM 2020). El derecho al trabajo fue doblemente golpeado para las mujeres. Cerca del 84% de hogares en el Perú tienen niños y niñas menores de 6 años y personas dependientes de cuidado. Frente a esta responsabilidad las mujeres se ven obligadas a postergar sus proyectos, ampliando la brecha de empleo entre hombres y mujeres en 10 puntos porcentuales. Las principales características laborales de la PEA femenina previa a la pandemia eran de 75.1% con empleo informal y 44.2% con un salario y empleo fijo. La pandemia

ha provocado el tenso encuentro en el espacio doméstico de al menos tres tipos de trabajo: el trabajo de cuidado, el remoto y el acompañamiento educativo. Según una encuesta de Gender Lab, las mujeres se dedican al trabajo de cuidado un tiempo de 9 horas y 35 minutos al día frente a las 6 horas y 11 minutos que dedican los hombres. Según MINEDU el 75,6% de madres desarrollan el acompañamiento educativo a niños y niñas de inicial, mientras que los padres solo el 11,6%. La carga de responsabilidades del cuidado se ha incrementado significativamente para las mujeres, situación que, colisiona con los derechos laborales y la salud mental de este sector. Vivimos una crisis de derechos exacerbada por la pandemia. No obstante, como toda crisis también abre oportunidades para reformular la vida, el Estado y las políticas para las mujeres. En ese horizonte, es trascendental, por ejemplo, compatibilizar las políticas de atención estatal con las de transformación de la violencia en el nivel colectivo. El sistema de salud debe ampliar su campo de acción más allá de los establecimientos, tiene que llegar a los domicilios de las mujeres a través de estrategias comunicacionales, informativas, con seguimiento y atención oportuna a las necesidades de la salud sexual y reproductiva. Igualmente, el Estado y las instituciones privadas, deben contemplar el derecho universal al cuidado y por ende compatibilizar de forma equilibrada el trabajo de cuidado y el empleo, promoviendo la redistribución de esta responsabilidad entre hombres, mujeres, Estado y comunidad, dado su carácter central para el bienestar social y la recuperación de los derechos de las mujeres en Apurímac, el sur andino y el Perú.


Sin agua no hay vida

El monitoreo ambiental comunitario es una herramienta para las comunidades que tienen la amenaza de la extracción minera. Las comunidades de Parcco y Huillque en la provincia de Paruro desarrollaron entre octubre y noviembre el reconocimiento y monitoreo de sus fuentes de agua. Con el apoyo de Derechos Humanos Sin Fronteras y Cedep Ayllu lograron construir mapas hidrográficos comunitarios, que ubican las fuentes para riego y consumo humano. Luego, midieron la cantidad de agua y realizaron pruebas para enviarlas a centros especializados que permitan saber si existe presencia de metales pesados. Ahora que la lluvia es escasa, la sequía acecha y afecta la producción, ellos saben que sin agua no hay vida. FOTOS: MIGUEL GUTIÉRREZ

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Pulso Regional  

Una revista de la región sur en el Perú.

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