Cúpula. Martes 09 de mayo de 2023

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Maternidad y creación. Seis historias ILUSTRACIÓN: GUSTAVO A. ORTIZ EN LA CIMA DEL ARTE... HERALDODEMEXICO.COM.MX SUPLEMENTO SEMANAL MARTES 09 DE 05 DE 2023

TALENTO. También es reconocida por su aporte al teatro musical, el doblaje y la docencia. Foto: cortesía.

MARÍA

CRISTINA MIERES ZIMMERMANN VICEPRESIDENTA DE DESARROLLO SOCIAL Y CULTURAL

RAFAELA KASSIAN MIERES DIRECTORA DE SOFT NEWS

ALFREDO GONZÁLEZ CASTRO DIRECTOR EDITORIAL

ADRIÁN PALMA ARVIZU DIRECTOR CREATIVO

JUAN CARLOS CELAYETA DIR. COMERCIAL Y REL. INSTITUCIONALES

ARMANDO KASSIAN DIRECTOR DIGITAL

JIMENA SOBRADO DE LA PEÑA DIRECTORA DE VENTAS

ALIDA PIÑÓN EDITORA

ISMAEL ESPINOZA SUÁREZ, PEDRO ORTIZ LÓPEZ DISEÑO

GUSTAVO A. ORTIZ ILUSTRACIÓN

LUIS CARLOS SÁNCHEZ, DANIELA SAADE, AZANETH CRUZ, MARÍA JOSÉ SERRANO STAFF

LA SOPRANO MEXICANA

IRASEMA TERRAZAS VIVE EN PLENITUD LA CRIANZA DE SU HIJO Y SU EXITOSA Y VERSÁTIL CARRERA ARTÍSTICA

La soprano Irasema Terrazas pertenece a una generación que, con su ejemplo, ha convertido a los cantantes de ópera en seres más terrenales, más cercanos a sus audiencias, y que, poco a poco, echa abajo esa imagen inalcanzable de dioses del Olimpo. Además, es una artista que ha diversificado el campo de acción, pues no sólo es una de las intérpretes más reconocidas del género en México, también es actriz de doblaje y de teatro musical, y docente.

Tras el nacimiento de su hijo también se ha dedicado al estudio de la voz femenina tras un embarazo, un tema que vivió en carne propia y que es poco explorado en el terreno musical. “Con el embarazo se me centró el instrumento y se engrosó ligeramente en color, una cuestión que no es probablemente ni demasiado notoria, ni demasiado importante para los escuchas, pero sí para mí. Por ejemplo, el apoyo diafragmático abdominal tuve que reencontrarlo y eso me llevó bastantes meses, porque retuve mucho líquido y se me hizo una pancita en el embarazo bastante predominante”, cuenta.

Tras el nacimiento de su hijo ya no se sentía tan cómoda en el repertorio que trabajaba, pero se sintió mejor interpretando otros roles. “Pasé por un proceso de adaptación o readaptación del cuerpo, pero el cambio más importante vino en mis horas de sueño. Siento que mi instrumento creció para bien, es decir, se expandió, no creció en decibeles, sino que se expandió más bien como en criterio y en formas de expresión”, detalla.

Con la maternidad no pararon los días vertiginosos, la agenda, por suerte, estaba saturada y los viajes no cesaban. Una cosa tenía clara: “Lo que decidí fue nunca ser una mamá ausente, me lo dejé muy claro desde un principio, por lo tanto, me lo llevé a todas partes, así cantará en Monterrey, Guanajuato, en Mérida, en donde fuera, en Italia, me lo llevaba casi siempre con la ayuda de su nanita. Así lo hice hasta que el colegio me lo permitió, hasta que él entró a la primaria”.

Los viajes, sin embargo, tampoco fueron sencillos porque la presencia infantil y la doble jornada, no eran tan comunes. “Crecí en una generación en la que a las cantantes de ópera se nos decía que no debíamos tener hijos porque no haríamos carrera, creces con esos prejuicios y te los llegas a creer, piensas que la maternidad será un impedimento para conseguir lo que quieres como cantante”.

Diario El Heraldo de México. Editor responsable: Alfredo González Castro. Número de Certificado de Reserva otorgado por el Instituto Nacional del Derecho de Autor 04-2009-060419022100-101. Número de Certificado de Licitud de título y Contenido No.16921. Domicilio de la Publicación: Paseo de la Reforma No. 250, Piso 24, Colonia Juárez, Del. Cuauhtémoc, C.P. 06600, Ciudad de México. Impreso en Talleres de La Crónica Diaria S.A. de C. V. Calzada Azcapotzalco La Villa No. 160 Barrio San Marcos , Alcaldia Azcapotzalco, CP 02020. Publicación Diaria. Todos los derechos están reservados. Queda estrictamente prohibida la reproducción total o parcial de los contenidos e imágenes de esta publicación sin previa autorización de El Heraldo de México. El contenido de los artículos es responsabilidad exclusiva de los autores.

Su deseo de formar una familia se impuso tanto como su deseo de ser una de las mejores cantantes de ópera. Ella, junto con otras intérpretes, abrió brecha para que la maternidad sea un estigma cada vez menos pesado. “El medio clásico musical vocal tiene un poco de más prejuicios ancestrales, pero de alguna manera también han ido cambiando, pienso en la vida de los cantantes en las redes sociales, con el tiempo se han bajado del Olimpo", dice.

Justo en un mundo más mundano, las cantantes son madres y, por ello, es preciso seguir visibilizando que la maternidad no exige un trato diferente, pero sí un ambiente propicio para gestar, criar y maternar, y para seguir siendo una artista completa y plena.

S UPLEMENTO ¦ CÚPULA MARTES ¦ 09 ¦ 05 ¦ 2023
• Alida Piñón ¦ Conversación
Maternidad. La readaptación
cuerpo
del

Crianza letras entre

PARA LA AUTORA JAZMINA BARRERA ES ESENCIAL QUE LA MATERNIDAD FORME PARTE DE LA AGENDA POLÍTICA, ECONÓMICA Y SOCIAL DEL PAÍS; SÓLO ASÍ, PIENSA, LAS MUJERES DEJARAN DE ESTAR ATRAVESADAS POR LAS DESVENTAJAS DEL SISTEMA

Jazmina Barrera (Ciudad de México, 1988) es una escritora mexicana cuyo interés se centra en la exploración de la identidad, la maternidad, los cuerpos y los vínculos afectivos a través de su obra literaria. Con Cuerpo extraño (2013) ganó el premio Latin American Voices, que le otorgó el Congreso de Estados Unidos, y en Línea Nigra (2021) da cuenta de la enigmática transformación del cuerpo gestante y de la experiencia que atraviesan las mujeres durante el proceso de embarazo, parto y lactancia.

“A lo largo de mi vida he descubierto que no existe un sólo tipo de maternidad sino muchos y todos están condicionados por los entornos que habitamos, que, a su vez, impiden que una mujer pueda llevar de la mano el ámbito laboral y la crianza”, indicó.

En entrevista, Barrera compartió que aunque la maternidad comienza a visibilizarse cada vez más a través del arte es en la agenda social, económica y política donde debe centrarse el debate, pues en México no existen condiciones laborales que permitan a una mujer profesional llevar una crianza adecuada.

“Generalmente si eres madre y trabajas, tienes que decidir a qué aspecto darle mayor peso: si trabajas más y estás menos con tu hijo, la sociedad te castiga por no cumplir con tu rol de mamá, y si decides tomarte tiempo con tus hijos mientras tienes un empleo, no eres funcional o eres denigrada por considerar que no eres competente para una determinada actividad”, reflexionó. Y aunque cuenta con un esposo, una familia y amigas que la apoyan al 100 por ciento para realizar sus actividades, reconoce “que no es el caso de todas.”

“Estoy consciente de que la suerte que tengo de contar con una tribu que me apoya no es la de otras mujeres, por eso, a través de mi trabajo, indago en la experiencia de la otra, por

MÁS DE ELLA

TRABAJO: Barrera tiene cinco libros que han aparecido en varios países.

TRADUCCIÓN: Su obra literaria ha sido traducida al inglés, italiano y neerlandés.

EDICIÓN: Es cofundadora y editora del sello independiente Antílope.

que quizá es a partir de otra mujer, que podemos identificarnos, construirnos, reconstruirnos y reflexionarnos”, dijo.

Para Barrera, una de las etapas más difíciles de la maternidad fue el embarazo, no porque estuviera sola, sino porque tenía pocas amigas con las que pudiera identificarse y platicar, sin embargo, fue un momento determinante en el que decidió nutrirse de la voz de otras escritoras.

“El periodo de gestación puede ser una etapa solitaria, por ello, con Línea Nigra, reflexiono sobre ello y sobre la influencia de las madres en sus hijas, ya que son ellas son el primer espejo de la maternidad”, explicó.

Para la autora es importante dejar de ver la maternidad como un privilegio para comenzar a verla como un derecho: “Las madres son quienes están criando a los ciudadanos del futuro, a estas personas que van a cuidar y mantener la fuerza de trabajo de todos aquellos que decidieron no tener hijos, por lo cual, debe ser un tema que debe concernir a toda la sociedad”, puntualizó.

INTIMIDAD. En Línea Nigra, la autora comparte la crónica de las transformaciones de su cuerpo, los miedos y reacciones, que van llegando con el embarazo. Foto: cortesía Rodrigo Jardón.

III • Azaneth Cruz ¦ Conversación SUPLEMENTO ¦ CÚPULA MARTES ¦ 09 ¦ 05 ¦ 2023

MATERNAR Y CREAR, UN

CAMBIO

GENERACIONAL

LOURDES PÉREZ GAY Y AMARANTA LEYVA SON FIGURAS DEL TEATRO; MADRE E HIJA HAN FORTALECIDO LA ESCENA MEXICANA

Por Alida Piñón alida.pinon@elheraldodemexico.com

Lourdes Pérez Gay (Ciudad de México, 1945) es una figura del teatro y es una mujer que tumbó puertas y ventanas para el teatro de las infancias; además, forma parte de una generación que abrió el camino para las teatreras que estaban irrumpiendo en la escena mexicana y que, además, querían ser madres. Y es que el mundo, más que ahora, estaba hecho para los hombres. Maternar implicaba retar al sistema, ausentarse del hogar,

IV • Alida Piñón ¦ Conversación S UPLEMENTO ¦ CÚPULA MARTES ¦ 09 ¦ 05 ¦ 2023

GENERACIONAL

1965 2006

dividirse entre la edificación de un teatro más equitativo y fuerte, y la construcción de una familia sólida.

“Empecé en el teatro de calle, con el grupo Mascarones, no fue fácil porque no había una actitud de respeto ni de integración, ni de apoyo para una mujer que era mamá, te hacían a un lado, se creía que para trabajar debías tener la misma fuerza que los hombres, la misma actitud, y sí la teníamos, diría que hasta más, pero con una hija las cosas son diferentes”, recuerda Pérez Gay, directora de más de 30 obras de teatro.

Y añade: “Tenía 27 años cuando nació Amaranta, en esa época se creía que yo ya era vieja para tener un hijo. Vivíamos en una comuna en la Ciudad de México, después nos fuimos a Cuernavaca y sentí que no era el lugar adecuado para Amaranta ni para mi otro hijo, Pepe; necesitaba un lugar tranquilo, alquilé una casita y nos fuimos a vivir ahí. En ese tiempo también hacíamos todas las obras para salir a las calles, queríamos cambiar el sistema y pelear”

En esa efervescencia social y artística, surge el interés por los títeres, pero el grupo Mascarones, al que pertenecía, no estaba interesado. Pese a ello, Lourdes insistió e invitó a colegas a participar, vinieron titiriteros de diversos países y el teatro para las infancias comenzó a rendir frutos: el público se interesó. El giro en su carrera supuso un cambio en toda su vida. Y, tras su separación con el padre de sus dos hijos, unió su vida a la deLucío Espíndola, con quien fundó Marionetas de la esquina, en 1977.

APOYO. Las creadoras y teatreras han sido merecedoras de múltiples premios por su trabajo dedicado a las infancias.

Fotos: Daniel Ojeda.

A la distancia, Lourdes se conmueve al pensar en aquellos años de búsquedas artísticas y de carencias económicas. Vivir del teatro era una apasionada y desafiante manera de estar en el mundo.

Amaranta Leyva (Morelos, 1973) es una de las mujeres más activas del teatro: actriz, dramaturga, titiritera y directora de escena, y, junto con Lourdes, mantiene viva a la compañía Marionetas de la esquina y a La Titería, un espacio que se ha convertido, en casi 10 de años existencia, en un oasis para el teatro infantil, pero también para maternar y, al mismo tiempo, para seguir creando.

El mundo para Amaranta fue otro, pero no muy distinto porque, dice, el patriarcado sigue aquí. “Las olas del feminismo han logrado muchas cosas, pero faltan muchas más. Antes de mi generación hay muchas mujeres que rompieron paradigmas más fuertemente que nosotras, aún hay una rabia contenida de décadas. En mi caso, ya como mamá, sí hubo un momento en que pensé que no me podía dedicar solamente a escribir, que también quería ejercer mi maternidad pero de una manera distinta”, dice.

Ellas son madre e hija. Y la vida juntas, como todas las relaciones humanas, ha tenido desafíos y complejidades, pero, sobre todo, se han convertido en referentes del teatro para las infancias y del arte de los titiriteros. Se admiran sin pudor y se aman sin condición. Y en la búsqueda por maternar y crear, cuenta Amaranta, nace La Titería. “Yo quería un espacio en donde las mujeres que trabajamos podamos trabajar y podamos tener a nuestros hijos”, explica Leyva.

ADMIRACIÓN PROFESIONAL Y AMOR FILIAL Amaranta mira a su madre y dice sin reparo: “Admiro mucho a mi mamá. Yo tuve que ir encontrando mi propia voz dentro del teatro, de la escritura y del trabajo para las niñas y niños. Uno lucha contra su destino, pero al final también pienso que si me atrevo a hacer cosas es porque siempre tuve esa red de protección, ese apoyo”.

SOBRE LAS MAESTRAS

CARRERA. Lourdes Pérez Gay es una reconocida directora, titiritera, actriz y productora; nació en la Ciudad de México en 1945.

LEGADO. Amaranta Leyva nació en Cuernavaca, Morelos, el 23 de septiembre de 1973. Es dramaturga, actriz y titiritera.

SUEÑO. En 2014, con la compañía Marionetas de la esquina abren un espacio propio en Coyoacán: La Titería.

¿Cuál es la frontera entre el vínculo familiar y el laboral?, se les pregunta. “En la primera etapa de que empecé a dirigir estaba más marcada ese rol, pero llegó un momento en que Amaranta fue creciendo tanto profesionalmente que ya yo no la tenía que dirigir, ella siempre daba lo que yo esperaba. Ha pasado el tiempo y es importante empezar a soltar, seguir investigando y seguir arriesgándose y eso lo van a hacer los jóvenes”.

Amaranta, agrega: “Un tiempo fui la hija de, y después Lourdes fue la mamá de. Ahora, cada quien ha logrado establecer su camino, fue un momento de mucha crisis, ver quién imponía, o dirigía, o marcaba su propuesta artística. Luego llegó la pandemia y todo se exacerbó, pero, al mismo tiempo, nos dio la oportunidad de comprender cuál era su visión y cuál era la mía, y qué podíamos hacer cada una con sus propuestas. Hoy las cosas son diferentes para nosotras”

V • Alida Piñón ¦ Conversación SUPLEMENTO ¦ CÚPULA MARTES ¦ 09 ¦ 05 ¦ 2023
LOURDES FUNDA EL GRUPO MASCARONES. LEYVA ES RECONOCIDA POR LA OBRA EL VESTIDO

EXPERIMENTACIÓN. La creadora fundó en 2012 el espacio Hydra+Fotografía. Foto: Maya Goded, cortesía de Ana Casas Broda.

Ana Casas Broda.

Trabajar la maternidad

ntre el deseo y la curiosidad, Ana Casas Broda (Granada, 1965) decidió convertir la maternidad en motivo de su labor creativa. La fotógrafa y editora se había sometido durante cinco años a tratamientos de fertilidad asistida y cuando al fin supo que sería madre resolvió: “Decidí concentrarme en mi maternidad y convertirla en mi trabajo”.

Aquella decisión fue también “una toma de postu-

LA FOTÓGRAFA Y EDITORA CONVIRTIÓ SU EXPERIENCIA

MATERNAL EN INGREDIENTE DE KINDERWUNSCH, PROYECTO DE IMÁGENES Y TEXTOS, QUE REDUNDARON EN UN LIBRO Y UNA EXPOSICIÓN

ra” frente a la vida. En general, piensa, “la maternidad es vista como algo que sucede mientras uno hace otras cosas, de alguna manera no se toma en cuenta como un trabajo en sí. Yo decidí concentrarme completamente en el tema”.

En 2006 comenzó una serie que trabajó sin parar, desde el nacimiento de su hijo Martín. Pero el de Ana no era un trabajo de registro, en el camino reflexionó sobre la fotografía como medio contemporáneo ligado a la identidad, la memoria y el tiempo; mediante acciones, documentación y escritura, abordó la experiencia como un suceso lleno de contradicciones.

Su proyecto se volvió una reflexión sobre la construcción de la noción de infancia y del individuo, y toca temas centrales de la sociedad como el cuerpo, el desnudo, la sensualidad, la infertilidad, el contacto, el afecto, el deseo, los lazos familiares y el papel de la mujer en el intenso y determinante proceso materno.

“Sabía que quería conocer la experiencia de la maternidad y persistí en el tema de la búsqueda, lo cual me llevó a una reflexión profunda sobre ese deseo”, recuerda. Apelando a su origen austriaco, Casas tituló su proyecto Kinderwunsch, que en su significado entraña los conceptos niño y deseo.

En el proceso, cada paso se convirtió en una arista de exploración para la creadora. Después de siete años de trabajo, descubrió que el deseo no era exclusivamente el de tener hijos, sino que iba más allá, que se trataba de su propio deseo, de recuperar el deseo de la infancia. “Empecé a trabajar sin pausa y cuando mi hijo ya tenía tres años decidí tener un segundo hijo, volver al tratamiento de fertilidad y dar seguimiento al proceso”.

MÁS DE SU LABOR

Ana Casas Broda nació en Granada, en 1965, de madre austríaca y padre español.

Llegó a vivir a la CDMX en 1974; desde su primer trabajo se interesó por su origen.

“Conscientemente registré todo”, pero no cronológicamente, sino que fue funcionando a través de las transformaciones que Casas iba experimentando en todos los niveles. “Era una narrativa más compleja de todo lo que implica enfrentarse a una experiencia tan profunda desde el cuerpo mismo, desde la transformación, desde la generación de otro ser que crece dentro de uno, que luego se alimenta de uno: es algo realmente muy radical de la existencia, muy extraordinario, y muy sorprendente, en todos sentidos”.

Las imágenes de Ana Casas incluyeron además un momento lúdico, cuando Martín y Lucio proponían juegos que después ella captaba, acciones de sus hijos con ella, con su cuerpo. “Lo natural era también ser una forma de cuerpo y de la relación madre-hijo, que es una relación que pasa a través del cuerpo y del afecto, del cariño, de la cercanía, de amamantar”.

VI
S UPLEMENTO ¦ CÚPULA MARTES ¦ 09 ¦ 05 ¦ 2023
• Luis Carlos Sánchez ¦ Conversación
E
2003 NACE SU PRIMER HIJO E INICIA SU PROYECTO.

TRABAJO Compañero de C

SABER DE LA ZONA MAYA

uando tenía un mes de nacido, Santiago visitó por primera vez una zona arqueológica. Su madre, la arqueóloga Adriana Velázquez Morlet ya era entonces delegada del Centro-INAH en Quintana Roo y tenía programada una reunión con un ejido cercano al sitio arqueológico de Cobá. “También teníamos que ver una excavación que estaba en curso en ese momento, esa fue su primera experiencia en la arqueología, cuando tenía un mes”, recuerda.

Como sus instrumentos más esenciales de labor, Velázquez ha tenido en los últimos 19 años un compañero inseparable: su hijo. Con un largo camino recorrido en la arqueología, que comenzó cuando tenía 21 años, la especialista decidió un día convertirse en madre y combinar sus actividades: “Ha sido una labor compleja, las dos, pero doblemente satisfactoria; mi hijo ha crecido junto con mi crecimiento profesional, me ha acompañado en todos los periodos de mi trabajo profesional, como arqueóloga y como funcionaria”.

Formada en Arqueología en la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH), Velázquez Morlet se curtió en campo, trabajando en exploraciones de Morelos, Michoacán, Estado de México, y particularmente de Yucatán y Quintana Roo.

Por aquellos años, recuerda, su trabajo en la arqueología fue “mucho más libre, porque podía ir a todos lados sin ningún inconveniente”, pero una vez nacido Santiago, fue cuestión de “organizarme de otra manera”. El proceso debió ser rápido, de hecho, rememora, su embarazo avanzó siempre en el trabajo y sólo se apartó de él una semana antes de parir, “y también regrese una semana después”. Ambos, dice, “nos adaptamos a las nuevas circunstancias muy rápido y pues ha sido mi compañero y amigo a lo largo de todos estos años”.

Fecunda en su pasado arqueológico, la zona maya exige una intensa atención. “Había mucho que hacer y yo, la verdad, me organice muy rápido para poder tenerlo conmigo en sus primeros meses y ya después se fue a la guardería”. Eso no evitó que la mayoría de las veces estuviera a su lado: “Le tocó conocer excavaciones, nuevos sitios abiertos al público, le tocó conocer el proceso de producción de un museo en Cancún…”.

“Le tocó acompañarme a muchas reuniones y conocer a varios directores del INAH, a muchos arqueólogos. Creo que fue una buena experiencia para él conocer a tanta gente y conocer lugares distintos que creo que no cualquier persona tiene acceso a ellos”, considera.

1

Desde 1994 es directora —actualmente delegada — del Centro INAH en Quintana Roo. 2

A mí, dice, “me ha ayudado a entender a otras mamás, a entender a las compañeras del INAH que están en una situación similar, pero también me ha ayudado a ver de manera diferente los contextos arqueológicos, en donde puede haber evidencias de la actividad de las madres, de cómo se veía la maternidad entre la cultura maya”.

El júbilo de desarrollarse profesionalmente, dice, se sumó al de ver a su hijo crecer en medio de su mundo: Santiago ya es un joven “y está encaminando su propia carrera”. ¿También quiso ser arqueólogo?, se le pregunta. “No, afortunadamente”, bromea la especialista.

Ha publicado más de 30 artículos y dos libros acerca de su trabajo arqueológico. 3

Sus áreas de interés son el análisis cerámico y la iconografía de la arqueología maya. 4

VII
SUPLEMENTO ¦ CÚPULA MARTES ¦ 09 ¦ 05 ¦ 2023
• Luis Carlos Sánchez ¦ Conversación
PARA LA ARQUEÓLOGA ADRIANA VELÁZQUEZ MORLET SER MADRE SIGNIFICÓ UNA DOBLE SATISFACCIÓN, TANTO EN LO PERSONAL COMO EN LO PROFESIONAL
Adriana Velázquez Morlet es egresada de Arqueología por parte de la ENAH. EXPERTA. Adriana Velázquez Morlet está encargada también del Museo Maya de Cancún. Foto: cortesía INAH.
21
AÑOS TENÍA CUANDO DECIDIÓ SER MADRE.
VIII MARTES / 09 / 05 / 2023 HERALDODEMEXICO.COM.MX

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