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UNIVERSIDAD DE PUERTO RICO Escuela Graduada de Planificación Recinto de Río Piedras

EL IDIOMA ER LOS PROCESOS SOCIALES DE LA NACION PUERTORRIQUEÑA

EL IDIOMA Y SU INTERPRETACION INICIO DE UN DEBATE

CUADERNOS DEL IDIOMA

Cuaderno Núro. 2

agosto 1988


•ÍJ. ^ í*'s


EL IDIOMA Y SU INTERPRETACION; INICIO DE UN DEBATE


■í


PRESENTACICSr

Este segundo número de los Cuadernos del idioma contiene sobre todo las ponencias presenta das en el debate "La cuestión del idioma: temas in

terpretativos básicos," que se llevó a cabo el 19 de febrero de este

año en

la Facultad

de

Generales del Recinto de Río Piedras. fue

de

a

su

los

sobre

vez

secuela del foro

Secretarios

la

enseñanza

cuyas ponencias

de

en

torno

Instrucción

del

fueron

vernáculo publicadas

Estudios

Este debate al

al

Informe

Gobernador

y.

inglés,

precisamente

en

el primer número de los Cuadernos.

En aquel foro quedó claro la importancia de profundizar en conceptos tales como interferencia,

empobrecimiento, transculturación, desculturación y otros análogos que sirven de marco inexcusable den

tro de este debate del idioma que cada día cobra

más vigencia y urgencia en el país.

Este segundo

Cuaderno (sejabordan con énfasis tales conceptos; las

ponencias de

los

profesores

A.

Morales,

M.

Meyn, A. Pousada y P. J. Rúa, como se verá, propo nen perspectivas que van más allá de los linderos tradicionales. I

Hemos incluido también en este Cuaderno unos

breves comentarios de réplica obligada a ciertos planteos de la Prof. Pousada; concluye el número con una interesante reseña de J. M. Duchesne del

libro The iDov«nent against teaching Knglish in schools in Puerto Rico, recientemente publicado por la University Press of América.

Es

imprescindible

hacer

constar

que

esta

serie no se estaría materializando sin la colabora ción sostenida de otros universitarios vinculados a esta Escuela Graduada de Planificación o a la Divi

sión de Impresos del Recinto.

de

Exhortamos a nuestros lectores, si consideran valor estos Cuadernos, que los hagan circular


W»wFí»vr-*

'"Jf.

11

Cuadernos del idionia

entre sus amigos y conocidos. Les invitamos tam bién a hacernos llegar cualesquiera trabajos o escritos propios sobre el tema a los cuales procu

raremos encontrarles lugar en números posteriores de esta serie.

Por los editores,

Dr. Rafael L. Irizarry Director Escuela Graduada de Planificación


CUADERNOS DEL IDIOMA Cuaderno Núm. 2

agosto 1988

INDICE

Presentación

El concepto- de interferencia y su interpretación en el español

de Puerto Rico

• Amparo Morales

I

Empobrecimiento y funcionalidad del idioma en Puerto Rico

Marianne Meyn La "doble atadura" del idioma en Puerto Rico

Pedro Juan Rúa Unos apuntes críticos respecto al uso de ciertos términos dentro

del debate sobre el idioma y el bilingüismo en Puerto Rico

Dra. Alicia Pousada Los conceptos interpretativos sobre

el idioma: una breve réplica ESB/PJR Reseña: Un libro sobre la resistencia al inglés como lengua dominante Juan Duchesne Winter

71


, •

•t•

1


EL

Y SU INTERPRETACIO» EN KL ESPAfíOL DE PUERTO RICO Prof. Amparo Morales


-

■ VI»-,, iri

Cuadernos del idioma


El concepto de interferencia

Cuando nos acercamos a una situación de len guas en contacto la descripción del comportamiento

lingüístico de la comunidad que la sufre puede s ser bastante compleja. Las consideracio nes que sobre ella se hagan, sin lugar a dudas

procederán de diferentes disciplinas (lingüísticas' sociales ^ o

antropológicas,

ideológicas,

etc )'

Ninguna interpretación será fácil ni conclusiva Lk

SI misma; las explicaciones, como cualquier otro hecho del mundo actual, se obtendrá de la interrelacion de todos estos puntos de mira. En este tralingüístico y queremos que objetivo posible. Se quiere únicamente algunos análisis gramaticales

gue

^

Envueltos p

extensión con

sistemas

Presentando unos hechos ya muy pesar de que en algunas estadísticas

icadas por el Dip y basadas en el censo pobla-

puertorriqueña aparece con un porciento bastante representativo de bilingüismo

todos sabemos que sólo una pequeña minoría de puerverdaderamente bilingües. Eos datos reales son totalmente desconocidos puesto que

hoy por hoy no tenemos ninguna investigación de campo que haya medido estos hechos; hasta gue eso

suceda nos meceremos, como ahora, en conjeturas,

r'? es que en cualquier comunidad lingüistica sabemos que^ convivan más de una lengua y por lo tanto la comunidad presente algún tipo de bilin

güismo social aunque sea en un grado limitado, a la larga, se producirá en el habla de los habitantes

ciertos cambios en sus hábitos lingüísticos, cam bios que habrán sido producidos por este contacto

de lenguas.

Para apoyar este punto la bibliografía

es ya muy extensa; bastará citar los autores más

representativos: Weinreich, 1953, 1965; Gumperz, 1969; Gumperz & Wilson, 1971; Clyne, 1967, 1972; Fishman, Cooper & Ma, 1971; Gal, 1979; Scollon & Scollon, 1979; etc.


4

Cuadernos del idicMoa

Así pues, independientemente del grado ^ de bilin güismo de cada hablante, los patrones lingüísticos del grupo podrán verse afectados. Las causas que determinan la mayor o menor influencia de una

gua sobre otra o, incluso, la pérdida de una de

ellas pueden ser muchas y no siempre^ están bien determinadas.

1.

Entre ellas se encontrarían:

El nivel de bilingüismo de los hablantesParece haber quedado demostrado que a

mayor conocimiento de ambas lenguas menor la interferencia

o

los

cambios

pueda producir sobre la otra (Hakuta, 1986^ para una visión de conjunto)2.

Presiones de la lengua extranjera, trata de una situación de dominio polí

tico, en términos de lengua de la admi nistración, lengua de empleo, propaganaa, publicidad, etc.

3-

Circunstancia que rodean la de la segunda lengua

adquisición

y el mantenimiento

de la materna: filosofía educativa

res

pecto a norma lingüística, rigor en el aprendizaje de la lengua extranjera y uso *3ue se le da a la misma; actitudes hacia ambas, etc.

4. Situación de

diglosia que se dé en la.

comunidad lingüística.

5. Movilidad ya

que

social que tenga la comunidad cuanto

mayor

sea el movimiento

social, mayor heterogeneidad de

patrones

lingüísticos y, con ello, aumento en el nivel de permisibilidad de las realiza ciones lingüísticas.

Algunos de estos factores y otros muchos, no oe menos importancia, explican el cambio hacia la engua superordinada, el inglés, que manifiestan


B1 concepto de interferencia

5

los núcleos hispanos de Estados Unidos. En Puerto Rico las cosas son diferentes; aguí no hay cambio ("shift") hacia el inglés sino mantenimiento del

español. En nuestra comunidad el concepto de lengua subordinada y superordinada hay que verlo desde otra perspectiva ya que a pesar del continuo

trasiego de habitantes de la Isla al continente y viceversa, el núcleo de hablantes más representa tivo numéricamente se mantiene fiel al español; el inglés no es aquí, de ningún modo, la lengua lin güísticamente dominante.

Con todo, se observan unos cambios en los

patrones lingüísticos de la comunidad puertorriquena, cambios que_ son motivo de preocupación, no solo^ de los estudiosos de la lengua sino de los propios hablantes, a los aspectos más generales de esos cambios nos referiremos en este trabajo. Nos acercamos bajo la perspectiva de análisis que nos da el concepto de interferencia.

Weinreich define la interferencia como "ejem

plos de desvio de norma que ocurren en el habla de los bilingües como resultado de su familiaridad con

lenguas^ ; de entonces acá el concepto ha sufrido modificaciones importantes e, incluso, ha sido rechazado por muchos por el carácter peyoraÍqcS (Fishman en Gumperz, lyoy, ¿/o). Nosotros término no podemos extendernos ahora en estos aspectos; baste decir que, por lo menos en teoría, is interferencia se puede dar tanto a nivel fonológico, sintáctico o léxico. En nuestro caso

nos referimos al nivel sintáctico que es el que conocemos.

El concepto de interferencia, según como se percibe hoy día, no puede estar desligado del con cepto de cambio lingüístico.

Cuando se analizan

directamente los fenómenos de influencia lingüis tica se observa que la interferencia no es sino un

aspecto más de un conjunto mucho más amplio de pro cesos en que pueden estar envueltas las lenguas que atraviesan esta

situaciones.

Los efectos de estos


6

Cuadernos del idioma

procesos pueden ser tanto de influencia interlingüística entre los distintos sistemas envueltos, a

favor de uno u otro, como de simplificación de los

propios sistemas. tancias externas

Naturalmente serán las^ circuns socioculturales

o

políticas,

o

propiamente lingüísticas, las que determinaran la lengua que se verá afectada o la que se vera mas afectada. Esto ameritaría una atención que no le

podemos dar aguí; sirvan estas palabras como lla mada de atención únicamente.

Los primeros, los

procesos

de

influencia

interlingüística analizan los efectos de una lengua

sobre otra; los segundos, menos precisos, incluyen,

como veremos, procesos más generales.

Ya dentro de los fenómenos de influencia interlingüística se acostumbra a distinguir entre

interferencia y convergencia.

Interferencia es el

concepto que se aplica a las realizaciones no gra maticales de una lengua que se producen como copia

un modelo extranjero. Convergencia comprende las expresiones gramaticales de una lengua donde lo se altera es la norma de realización del sis

tema,

Nos referimos a los casos en los cuales el

hablante selecciona, de las opciones posibles de realización que su lengua le ofrece, aquellas que son más semejantes al modelo de la lengua en con

tacto, ocasionando con ello que la norma de fre cuencia de manifestación del fenómeno

se

altere.

Indudablemente, para detectar estos procesos

que recurrir a los análisis cuantitativos -

hay

Ejemplos de la primera serían: "busca por María" "no vamos a hablar de robando"

"esto es para los empleados aprendiendo ahora"

"era duro para yo meterme con esos niños ingleses"


El concepto de Interferencia y de convergencia:

"está mirando cómo se pone el sol"

(por "mira cómo se pone el sol") "no creo que viene Luis"

(por "no creo que venga Luis") "lo hizo sin ^ saberlo" (por "lo hizo sin que él lo supiera")

Si se seleccionan las primeras opciones en cada uno de estos pares se estarán construyendo estructuras

mas similares

al inglés que si selec

cionan las segundas puesto que el español, contraf' puede utilizar el presente simple H

de suele la acción con el el habla, simultaneidad en el primero; utilizar subordinadas con verbos de pensa-

f frente al inglés que no tiene subsegundos; y requiere el subjuntivo fparece expreso el sujeto de la subordinada, •ir.rrT¿c es mas libre ^ oste se parte de quecon el ingles en la caso aparición de sujeto inrinitivo.

^ Puede deducirse, por todo lo expuesto, que unic^ente los conteos de formas establecerán si efectivamente, en^ estos casos, hay diferencia con la norma del español estándar y en qué grado. La otra posibilidad, las simplificaciones del sistema, vendrá dada tanto en términos de la inha

bilidad por^ parte del hablante bilingüe para cam biar de estilos de habla según cambia la situación más o menos formal en que se encuentre; como en la

pérdida de determinadas opciones estilísticas (por ejemplo ciertos usos de tú en contextos que reque rirían usted y cuya forma, usted, ha dejado de ser ya un recurso lingüístico para él) o el uso equivo cado de las opciones estilísticas (por ejemplo la abundancia de pasiva en estilo informal). Como se puede ver en los ejemplos estos casos implican


®

Cuadernos del Idlcxna

también convergencia hacia el inglés.

Existe aún otra posibilidad de influencia que no cabe en esta clasificación, que es la que

Lavandera, 1985, propone para interpretar algunos hechos del cocoliche y que está ganando fuerza en investigaciones muy recientes; se trata de que el

hablante maneja su lengua de tal modo que disminuye

considerablemente los contextos en que deberían aparecer las formas que difieren de la lengua extranjera. Ella, Lavandera, habla de la ausencia

ce discurso indirecto que es el que, entre otros, impone el subjuntivo en determinados contextos.

Es fácil darse cuenta de la fragilidad de las categorías establecidas cuando se llega al análisis

cirecto de los hechos, especialmente de los hechos

cel español de Puerto Rico. Nuestros datos no se ajustan cabalmente a estos patronesEl querer

Cistinguir un gerundio anglicado en "los empleados aprendiendo ahora" como perteneciente al fenómeno e interferencia porque la estructura es totalmente en

español

y

tiene

convergencia

simrí? ^

en

similar

"no

creo

en que

o "lamento que viene ahora" en la que se selecciona la opción que conlleva la

una

que lo ciT

una

subjuntivo, obedece más a

ODUí^^° entre-

metodológica por parte del lingüista categorización clara de sus miembros; a

sirve para representar los polos más continuo. El que hay, por ejemplo,

esto es para los empleados aprendiendo español"

claramente agramatical que presenta el gerundio en un contexto que es calco directo del inglés a:

"tiene un hijo estudiando medicina en E-U-"

*se acercaba un mozo llevando una bandeja en el hombro"


El concepto de interferencia

9

que es una estructura mucho más aceptable porque el

contexto es menos especifico y donde en el propio sistema del español parece ya existir variación en el uso por tratarse de construcciones de relativo menos liqadas al nombre que acompaña.

Estos ^ hechos no indican otra cosa que lo ya se ha repetido por otros autores (Mougeon 1985) y es que a pesar de sus aparentes diferencias, con vergencia e interferencia son dos manifestaciones

del mismo proceso subyacente de reducción o nivela

ción de diferencias estructurales entre las lenguas gerundio

f f alternancia subjuntivo vs indicativo, aparición de sujeto antepuesto con

o?

í - ' ^®^l^zaciones rasgos todas que que caracterizan convergen cona

<=4^ pueden unaenexplicación del sistema mismo del tener español Puerto Rico;dentro pue

den ser también procesos de cambio en que esté

envuelto el subsistema del español de Puerto Rico

Caribe^^^^^

sistema general del español del

Asi pues, a la dificultad de establecer un

limite entre lo gramatical y lo agramatical (o más o menos aceptable), que todos sabemos que en muchos casos puede ser bastante difícil, se añaden las

consideraciones respecto a si el cambio que se observa

es

interno

y

refleja

una tendencia del

propio^ sistema más que una copia de otro. Las investigaciones más recientes demuestran que el español

del

Caribe constituye un sistema bastante

inestable, luego esa posibilidad latente.

siempre estará

El inglés, en este caso, sólo sería un

factor más propiciatorio del cambio. Todo esto nos obliga, en Puerto Rico, a un acercamiento

nuestro caso en cauteloso a los

hechos de lengua, acercamiento que deberá ser obje tivo a la vez que muy ponderado. Hay que analizar los cambios en que está envuelto el sistema pero, analizarlos, contrastando los distintos repertorios


Cuadernos del idioma

envueltos: raonoligües, bilingües, neoyoricans, etc. y teniendo en cuenta las circunstancias externas yje rodean a esos grupos. Tal vez asi lleguemos a aclarar de modo definitivo el grado de relevancia

tiene el inglés y en qué áreas en especifico. Hasta añora nuestras investigaciones parecen indipapel del inglés no es tan definitivo como en principio pensamos.

ejemplo curioso que puede servirnos de

que de atención es el caso de la redundancia en pronombre sujeto.

Ya a Navarro Tomás le

la atención el hecho, y Gili Gaya, posteriorenria'.^ 1° •

alerta sobre la posible influ-

Dor i-r^A

Desde entonces se ha repetido

cía 1-

. gramáticos como un hecho de influen-

Domin

Caribe comparten este rasgo.

realidad es que otros subsis-

Santo

nares^*^' ^ ^^zgar por investigaciones aún prelimisiiHe-i ^4.

ser, como en otros

fenómenos,

el

exDrocí^^^a*^® está en la posición de avanzada, la ese sis't^ sujeto pronominal parece ser mayor en Puerto

Pero en cuanto a su realización en

es oue dos

hecho que debe alertarnos y tener diferente comportamiento las

ser que infiuenria í

frente a la tercera. Pudiera esta, la tercera persona, donde la

oíraHos ti] s®^ir y no en las la conver«?Ty segunda, hablante y oyente de mente Sis lazos pragmáticosasignan la oramái-ioa en los tradicionalque insiste heohl de

sujeto Dronnrí^

pidlil

actualizada (Givón, 1979).

Este

lingüística (aparición de

rener una doble interpretación: verbales, flexivas) pronominal de los sistemas

TM--Í ^®1 Caribe, para las dos primeras personas

tJ) influencia del inglés, para la tercera.

Los datos obtenidos en investigaciones empíricas


El concepto de interferencia

11

parecen apoyar estas aseveraciones; los grupos cla

sificados por "presión" del inglés no ofrecieron diferencias en las dos primeras personas (aunque sí

la hi^o por generaciones).

La tercera persona pre

sentó resultados menos claros que obligaba a seguir con muéstreos más extensos.

Labor que aún no se ha

llevado a cabo.

Volviendo a la interferencia, si proponemos un acercamiento más global al análisis de estos

hechos es porque el concepto de interferencia (que tenido muchos detractores) no es

suficiente para explicar la compleja situación del español de Puerto Rico. Tal vez más que "no sufi-

Cíente deberíamos decir que a través de él, tal como ha sido manejado hasta ahora de forma atomísflote los hechos más importantes que la situación ^lingüística de Puerto

Rico ofrece y porque, además, nos obliga a separar

mente relacionados.

hechos que están íntima-

Bajo una interpretación res

tringida del termino en él sólo cabrían aquellas expresiones, mas superficiales, un tanto esporádi cas que se oyen con relativa frecuencia en los

medios de comunicación o el habla de hablantes con poca practica en español. Expresiones que aunque envuelven, muchas de ellas, cambios en la estruc tura de la oración obedecen más a factores léxicos

por lo tanto son mucho más superficiales. Ejemplos como los siguientes cabrían bien dentro de la cate goría: "llamar para atrás" "buscar por alguien"

"difícil para entender", etc. y nos

sería

conveniente

incluir

otras

como las

siguientes: "el asunto es uno de importancia" "eso está cierto"

"él miró a su hermana mientras habló", etc.


12

Cuadernos del Idioma

y todas las relacionadas con infinitivos con sujeto expreso, gerundio en función nominal o adjetiva, etc. porque en estos casos lo más conveniente es un

análisis que pueda ponderar y medir, con cuidado, los diferentes contextos en que aparezca la forma en los distintos lectos que la Isla ofrezca y no sólo los contextos que presentan soluciones total mente^ agramaticales y calcadas del inglés. Creemos que únicamente así se puede describir un sistema lingüístico. Con ello, además, los hechos de interferencia quedarían igualmente documentados en

las posiciones más extremas de la escala de acepta bilidad trazada (López Morales, 1979).

No es de extrañar pues que hoy día se insista menos en los análisis contrastivos (interferencia) y se tienda, por el contrario, a la descripción de

las realizaciones lingüísticas de los hablantes. Dentro de este análisis global cada grupo de hablantes vendrá caracterizado no sólo por las rea

lizaciones que emita (que aparecerán con el grado de aceptabilidad que les corresponda) sino también por la ponderación estadística de realización res

pecto a los otros grupos.

BIBLIOGRAFIA

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bourne: The Hawthorne Press, 1972.

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El concepto de interferencia

X3

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Mouton, 1953. ,

"Languages in contact" en Conferencia

sobre la enseñanza de la lengiia. P.R.: Ed. DIP, 1965 (253-264).


14

Cuadernos del Idioma


EMPOBRECIMIENTO Y FÜNCICMÍALIDAD DEL IDIOMA EN

PUERTO RICO*

Marianne Meyn

Agradezco

a

Wilfredo

López

Montañez,

Montijo, Pedro Juan Rúa y Nereida

Jorge

González su

colaboración en la depuración de las ideas de este trabajo.

15


11

16

Cuadernos del idicma


Empobrecimlentio y funcionalidad

17

Como resultado de los enormes cambios socio

económicos y políticos ocurridos en las últimas décadas en Puerto Rico, se han agudizado las con

tradicciones sociales de tal forma que vivimos hoy en plena crisis social. Reaccionamos a ella con medidas espontáneas de autoconservación sea ésto a nivel individual o colectivo. La crisis, sin embargo, parece tan imponente y su causa y caracte rística estructural están tan ocultas detrás de sus múltiples expresiones concretas que nos encontramos desorientados en cuanto a las maneras de retar las raices del mal.

A su vez, el gobierno responde a nivel inme

diato a la crisis con una serie de medidas dirigi das hacia una mayor estabilidad social requerida tanto por la metrópoli como por sus propios intere

ses desarrollistas. Aumenta, por ejemplo, la reprepoliciaca contra sectores socio-económicamente

deprivados y endebles al crimen, dogradicción y otras expresiones de crisis que amenazan la seguri dad de la clase media. El gobierno busca políticas de apaciguamiento e integrativas para remediar los síntomas más evidentes, aunque finalmente sólo ponga parches y encubra los problemas. La búsqueda de estas políticas se ha dado en muchas vertientes, entre las cuales podemos ubicar el debate en torno a la reforma educativa y, en particular, en torno a la necesidad de desarrollar una política lingüis tica que responda a una amplia gama de necesidades tales como: graves deficiencias en el aprendizaje del vernáculo y del inglés, un alto nivel de anal fabetismo absoluto y funcional y otros. Consulto res gubernamentales inclusive hablan en el Informe de los Secretarios de Instrucción al Gobernador de

un "creciente empobrecimiento lingüístico". A primera vista

parece que sectores guberna

mentales y sus investigadores orgánicos han hecho un planteamiento del nacionalismo e independentismo tradicional que expresa Albizu Campos cuando cues tiona la enseñanza bilingüe como causante de un desconocimiento de su propio idioma y del "idioma


Cuadernos del idioma

invasor" (188/114) y lo cual el lingüista Germán de Granda afirma con predicciones fatalistas cuando señala que el español se atrofiará necesariamente cada vez más y se convertirá en un dialecto "creo-

lizado" del inglés (178-181/114). único que tienen en común

los

Sin embargo, lo planteamientos

de

Instrucción Pública y de sectores nacionalistas es ninguno puede basar su planteamiento en una investigación a fondo sobre el idioma en los pro cesos sociales en Puerto Rico. Mientras el primero

busca una política lingüística que responda a las necesidades socio-económicas

e

ideológicas

del

Estado —y posiblemente logre corregir algunos sín tomas—, el segundo enfoca el impacto del "idioma invasor", el inglés, en el contexto de una amplia gama de fenómenos

y estructuras

de

dependencia

colonial, y se queda estancado, observando y plan teando supuestas interferencias lingüísticas, más sun ante la ausencia de un movimiento de liberación nacional.

Tenemos, sin embargo, que hacer

un plantea-

^lento serio, científico, y político en torno al lenguaje y

fenómenos de cambio lingüístico, polí

tico en el sentido de que toda ciencia debe tener una función práctica y emancipadora. Tenemos que superar tanto la visión nacionalista que explica

es cambios lingüísticos como resultado exclusivo

f^T 1 ^

colonial y tenemos superar la lingüística tradicional queque suele aislar

texto histórico, úe investigación, el lenguaje, del consocial, institucional, sicoló-

Dr^H

cuales obra y de los cuales

es

dic En cambio la disciplina lingüísticaautónoma se concibe „ ,7^°^^l^ente como una y/o trauna isciplina de guión"; es decir, se añade a otras reas de investigación, como la sociología o la

utonomas. el a± Estado.

concebidas

tcunbién

como

disciplinas

Dicho sea de paso, es esta "lingüística 1® formula la política Conocemos múltiples trabajoslingüística integrati-

1^^® ®f®ctuados por sus lingüistas norteamericanos en ghettos" de ciudades grandes • Los


Empobrecimiento y funcionalidad

19

lingüistas tienen que reconocer que el lenguaje "debe su existencia a su relación con algo dife rente a sí mismo" (Ellerbrock 36/23) y que su natu raleza se puede explicar sólo a través de esta otra cosa. La peculiar naturaleza del lenguaje consiste

en ser producto y condición de la práctica y la conciencia sociales. El lengruaje actúa como

portador de las experiencias de la sociedad, que han ocurrido en el transcurso de la historia en

términos muy generales. En términos de nuestra realidad actual significa esto que el lenguaje es portador de las experiencias de la sociedad puerto rriqueña y portador de las experiencias prácticas de nuestra vida cotidiana.

El lenguaje como portador de las experiencias práctica opera como

a — percepción y nuestro pensamiento, en acción, interacción y comunicación con los

interánnfñn'^ ^^^^tras experiencias de acción, interacc:^on y comunicación provocan cambios en

nuestra forma de percibir las cosas y en nSIstrS

lenguaje. Por esto entendemos que sólo a partir de un análisis de esta práctica podemos hacer asevera ciones significativas y explicativas sobre el len guaje y sobre cambios lingüísticos; aseveraciones que van mas allá de la descripción de fenómenos de

cambio; aseveraciones que ayudan a precisar conceptos interpretativos de estos fenómenos como lo son

la interferencia^ lingüistica, la transculturación, la desculturación, la momificación

cultural, la

pobreza lingüistica, conceptos los cuales de una otra

forma pueden ser cuestionables.

Pueden

u

ser

cuestionables por los criterios arbitrarios que se aplican en el desarrollo del concepto o por un con tenido implícito que pueda sugerir un concepto dado por su uso anterior como, por ejemplo, el de "empo brecimiento". nables

los

Específicamente por parecer cuestio

conceptos

interpretativos

básicos de

cambios lingüísticos estamos hoy aquí para debatir los, y me tocó a mi mantener o refutar el concepto de empobrecimiento o pobreza lingüistica como supuesto fenómeno existente que nuestro proyecto de


20

Ciiadeirnos deX idioma

investigación pretende analizar en relación con el discrimen socio-económico y la marginaciónE1 concepto de

pobreza lingüistica

se

está

debatiendo gracias a un cuestionamiento muy acer tado

de

Alicia

Pousada

guien

concepto insinúa elitismo y

plantea

gue este

"clasismo" por su uti

lización histórica contra

los

(ver: ^ informe sobre la

enseñanza^ pág. 7).

sectores

populares

Lo

gue está implícito es, si hablamos de pobreza por un lado tiene gue estar definida rigueza por el

otro, y rigueza de guién. Nuestro punto de refe2rencia entonces ¿seria el castizo y sus ornamenta

das expresiones literarias?; o ¿seria el español puertorriqueño a fin de siglo pasado como expresado ©n las obras literarias y políticas de los sectores

ilustrados y educados en España?; o ¿seria el espa ñol "jibaro"? ¿Cuál época de prosperidad cultural servirla para establecer una comparación? Estas PJ^eguntas, además de revelar lo arbitrario del cri terio de comparación, hacen obvio el peligro del slitismo o clasismo implicado en el concepto de empobrecimiento lingüístico, ya gue se desvaloriza

rla el idioma de sectores populares Idioma de capas sociales altas.

frente

al

Ciertamente hay otras concepciones del térraino empobrecimiento como, por ejemplo, en un tra-

^^30 anterior concebí empobrecimiento lingüístico trazando un paralelo con la descripción gue hace Frantz Fanón de la agonía de la cultura nacional en ®1 colonialismo. El dice; "Al cabo de unos o dos siglos úe explotación (colonial), se produce un verdadero empobrecimiento del panorama cultural i^acional. La cultura nacional se convierte en un acervo de hábitos motrices, de tradiciones de ves

timenta, de instituciones despedazadas. Se advierte escasa movilidad. No hay verdadera creatividad, no hay efervescencia. Miseria del pueblo, opresión nacional e inhibición de la cultura son

la

misma

cosa. Tras un siglo de dominio colonial se encuen tra una cultura rígida en extremo, sedimentada, mineralizada" (218/75). Según Fanón, la cultura


Empobrecimiento y funcionalidad

21

nacional de una sociedad colonial sólo revive como

expresión de la lucha por la liberación (214/73),

Concluí que también el lenguaje, entendido amplia mente como conciencia práctica, tendría que haberse empobrecido y quedado en agonía en cuanto no ha sido creativo en un sentido emancipador? tendría que parecer una reliquia histórica, exánime en el sentido que refleja una cotidianidad cada vez más

enajenada y trivial. En el proceso de la emancipacion

social, sin

embargo,

el

lenguaje

realizar su desarrollo, más aún

vuelve a

cuando llega el

momento en que la sociedad vuelve a desarrollarse desde adentro.

®™Pot>recimiento del lenguaje lo concebimos aqui en referencia al lenguaje como portador de la

cultural de la humanidad en su más amplio sentido y mas concretamente al lenguaje "rico" como producto y condición de una práctica social 4 individual dirigida hacia continuar desarrollando

la humanización del hombre, es decir, una práctica

liberadora y emancipadora. Este enfogue del concepto de empobrecimiento me parece legítimo y "clasista .

Clasista" en términos de representación

de los intereses de las clases populares que en gran medida están privadas del acceso a lo que la

humanidad ha desarrollado.

Este contenido de clase

del concepto de empobrecimiento la deberíamos afir mar y deslindar de las connotaciones elitistas de su uso en un contexto de opresión en contra de los

intereses populares.

La cuestión del idioma es una

cuestión de clase, y por consiguiente, el empobre cimiento o enriquecimiento lingüístico suele

resultado de conflictos de clase. interpretativos

que

utilicemos

para

ser

Los conceptos analizar

la

sociedad se impregnan de contenido clasista ambiguo o emancipador dependiendo de nuestro punto de par tida: ¿cuáles intereses representa el investigador y para qué investiga? Que el contenido de concep tos interpretativos esté hegemonizado por los que tienen el poder no impide que los que no tienen el poder empiecen a cambiarlo según sus necesidades.


22

Cuadernos deX IdXoma

Ahora bien, aún suponiendo que utilicemos el concepto de "empobrecimiento lingüístico" para des cribir

procesos

y

explicar

sociales

cambios

del

lingüísticos

país,

en

los

creo que para poder

afirmar tal empobrecimiento, tenemos que basarnos en un análisis de fondo de los sectores sociales que estamos hablando, de su práctica colectiva e individual, de su conciencia cotidiana, e investi gar su idioma en términos de su funcionalidad para el manejo de la realidad social. Tenemos que inves tigar si el idioma es funcional para el sosteni miento y autoconservación individual y social por un lado y, por otro lado, si el idioma es funcional para retar a las relaciones sociales y provocar cambios sociales dirigidos hacia la garantía del

derecho a una vida digna para todo ser humano. Sostengo hipotéticamente que el idioma se inclina a ser funcional. Representa la práctica social e individual y obra como instrumento cognos citivo y comunicativo adecuado para manejar y con servar una práctica cotidiana que es sometida a las relaciones socio-económicas dominantes y hegemonizada por las clases dominantes. El filósofo Karel

Kosik llama esta cotidianidad "seudoconcreta", (9)

donde se le asigna aparente naturalidad al complejo de fenómenos cotidianos que componen el ambiente de la vida diaria.

Parecen ser lo esencial de la vida

humana por la regularidad con que ocurren y por su presencia y evidencia inmediata en la conciencia de

los actores individuales. Henri Lefébvre ilustra un poco más este factor del "desconocido de

cido":

"Vivimos

con gente

de

nuestra localidad, nuestra clase.

nuestra La

lo cono

familia,

familiaridad

gve parecen tener los fenómenos nos induce la

idea

gue los conocemos, que se caracterizan por sí

mis

mos igual que nosotros los caracterizamos. Los nom

bramos . . . y los interpretamos . . . pero falta mucho por conocer lo familiar, . - . Esto, sin embargo, no quiere decir que parte de lo familiar sea Ilusorio. Es real y parte de la realidad" (24).

Es cierto que Kosik y Lefebvre remiten su plantea miento a la cotidianidad en una sociedad burguesa.


ErapobrecljiLlento y funcionalidad

23

Sin dTibaiTQo r si sociólogo Chairlis Rosario obssrva este mismo creciente "desconocimiento de lo conoci do" en la vida cotidiana puertorriqueña desde finales de los años '50, particularmente en el área metropolitana. En un artículo genial sobre "la

fenomenología de la vida cotidiana" enfoca la expe riencia nueva y colectiva de mirar sin ver, de ver sin reconocer.

El sicólogo soviético L. S. Wygotski nos da una nocion de cómo es que se refleja y cómo se asilenguaje el mundo de lo seudoconcreto.

En el contexto de su análisis de la relación entre proceso de la formación conceptual aclara <^ey a través de la asimilación de la palabra con significado, empieza el proceso

de dominación de su sentido mediado por la práctica

concreta del niño tanto material como interperso nal, empieza a "trabajar el concepto", lo cual no termina ni en la edad adulta. Wyga^tski separa ana líticamente tres etapas cruciales de la formación

conceptual. En la primera etapa, que se distingo

en 9ran medida por "el pensamiento sincrético", predomina una idea muy poco diferenciada del siqni-

ficado.

A base de criterios aún muy difusos, las

palabras se relacionan con los diferentes fenóme nos, pero todavía no se pueden captar o generalizar como ccraplegos de características". En la segunda

etapa de desarrollo, la del "pensamiento en ccn^lejos", el individuo adquiere (a base de un pensa miento en complejos de características) un "seudoconcepto" de los fenómenos, es decir, un con cepto en el cual se sintetizan experiencias muy concretas. Cabe recordar que esta separación de etapas es una analítica y no quiere insinuar pasos de desarrollo lineales. En la tercera etapa, la etapa del "i>ensamiento conceptual", la palabra se libera de las relaciones particulares y acciden tales de las cosas; el individuo llega al concepto abstracto. Mientras más ampliamente se dominan los significados de las palabras, más fuerte es la influencia del lenguaje en las estructuras de percepción y pensamiento. Wygotski habla de


24

Cuadernos del idioma

percepción a través del concepto".

sin embargo,

con la etapa del pensamiento conceptual, la forma ción del concepto no termina. Siempre se conciben nuevas relaciones, es decir, que el significado de las palabras está sujeto a un proceso constante de cambio estructural.

Wygotski sostiene

que

las

cosas personas,

relaciones, que el concepto abarca en la vida cotiuiana se reconocen y se pueden usar adecuadamente. ni se pueae definir con embargo, palabras,noniesseconsistente; puede operarno abstrata de un "concepto espon-

^ j

vida cotidiana".

Otra cosa sucede con

concepto abstracto" que le llega al individuo

r-n^ definición verbal allá de experiencia como <^elapertenece a y concreta, se sirve

ce un sistema de conocimiento compuesto por concep tos. La asimilación de los conceptos abstractos, sin embargo, tiene como precondición la etapa del pensamiento en conceptos espontáneos y cotidianos,

para no perder su relación con la realidad tienen mpre que concretizarse a base de conceptos coti^ inversa, pueden influir en los conaltn H para elevarlos a un nivel más

sin

K

conciencia.

Los conceptos abstractos,

dos 2 la realidad puedenconcreta ser conceptos falsos aleja^ aparecen comoque ideología connr f manera universal la apariencia de lo 1 anteriormente. mundo de lo seudoconcreto" que hemos mencionado

influ^ sobre investigar otros del fenómenos que pueden la disminución dominio linqüistlca'r'

y el empobrecimiento de la

prác-

laQ ^°^^?^ana que se encuentran en el ámbito de Dl^ínío producción. Quiero mencionar un Homo

5ne me parece sumamente esclarecedor:

aicho quedelos cambios lingüísticos no sólo n ®resultado relaciones sociales colonialespuertorriqueña

es

mucho

más

com-

hok£ a una mayor penetración coloniade clásica, lo cual se estructuras de una

é


ErapobreclnLien-to y funcionalidad sociedad capitalista y burguesa.

25 Una de las carac

terísticas de la sociedad burguesa que nos interesa

en particular es la separación de la producción y la comunicación que se agudiza históricamente. Esta separación encuentra su máxima expresión en la casi total falta de comunicación entre los trabajadores en el proceso de trabajo en las sociedades alta mente ^ industralizadas al igual que en una sociedad semi-industrializada como la de Puerto Rico. Así

dice el sociólogo alemán Dahlmüller: "Bajo el capitalismo, la separación (entre producción y comuni cación) es llevada a su punto más alto y a la misma vez encubierto del modo más hábil. El proceso de trabajo es descompuesto en partes. Los trabajado res _individuales no se relacionan entre ellos Kbien, resultados de su trabajo son combinados por ellos capital. La comuni-

(9/Í?3)f^ excluida del ámbito del trabajo humaS¿" comunicación durante el tiempo de

trabajo y el fraccionamiento del proceso de trabajo que torna superfino el conocimiento del proceso total, llevan a una disminución de la capacidad de generalizar conceptualmente. Una disminución de la

percepción y conceptualización de ©xperiencias y conflictos es adverso a la percepción y "la verbalización de las propias necesidades e intereses [que] es precondición de acción solidaria y con ciencia de clase" (ver: Kastle, pág. 140). La falta de comunicación, además, se extiende al ámbito del tiempo libre que en gran medida se compone por la participación pasiva en los medios de comunicación de masas y en otras actividades compensatorias. Hemos mencionado diferentes acercamientos a la descripción de la práctica social o vida coti

diana y de su representación en la conciencia y el lenguaje. La intención es señalar algunos criterios con los cuales nos podríamos acercar a un análisis del idioma en el contexto de una práctica cotidiana en

el

Puerto

Rico

de

hoy,

particularmente

la

de

sectores marginados de la riqueza social y sectores


26

Cuadernos del idioma.

populares trabajadores; además, buscar rasgos de la conciencia cotidiana, es decir, "a través de cuáles conceptos" se percibe

y

se

reflexiona

sobre

la

práctica y de la forma y el contenido de la comuni cación o de los discursos. Claro está gue el acerc^iento hay gue concretizarlo más, lo cual de ninguna manera será cosa fácil.

Si bien es cierto gue el idioma se inclina a

ser funcional para manejar y conservar (o reproducir) la práctica cotidiana, hemos descrito esta practica como seudoconcreta y descompuesta. Estas características se reflejan en la conciencia y el

Idioma de los actores individuales.

Podemos preci

sar ahora gue la funcionalidad del idioma es rela

tiva: el idioma representa una cotidianidad y una conciencia cotidiana seudoconcreta y descompuesta. Por consiguiente, es un instrumento "adecuado" sólo en el sentido gue pueda responder a las exigencias

inmediatas de esta cotidianidad

seudoconcreta

descompuesta y perpetuar sus características.

y El

vestido de tal idioma funcional, sin embargo, puede ser de poliéster o parecer seda fina; es decir, es posible gue un discurso gramaticalmente correcto, Sin anglicismos, con una gran variedad de palabras exprese la misma práctica seudoconcreta gue un dis curso "empobrecido" lingüísticamente. Aungue lo primero no sea un caso muy común, podría serlo, más aun como resultado de una reforma educativa gue enfatiza efectivamente en el desarrollo de destre zas formales.

Por

otro lado,

este

idioma

empobrecido

o

artificialmente enriguecido no suele ser funcional para superar lo gue hemos llamado "el mundo de lo

seudoconcreto"; superar el fraccionamiento de los

procesos productivos y sociales; cuestionar y retar 3 la realidad cotidiana; reestablecer en la acción, en la conciencia y simbólicamente la interrelación de la práctica individual y la práctica social, lo cual no significa otra cosa que retar a las rela ciones sociales y provocar cambios dirigidos hacia

la emancipación social.

Sin

embargo,

sostengo


Empobreclmien'to y funcxonalxdad

27

hipotéticamente que el lenguaje demuestra un cambio significativo; es decir, un enriquecimiento, en un contexto de lucha social concreta.

tica

Mi hipótesis, que^el desarrollo de una prác emancipadora está acompañada por un enrique

cimiento

conceptual

lingüístico,

se

basa en una

conclusión muy general y una experiencia muy per sonal. Mi conclusión muy general es que cualquier movimiento encaminado a la emancipación social tiene que asimilar a un mayor grado la herencia cultural de la humanidad si quiere superarla. Un movimiento de emancipación social tiene que rescatar lo que la humanidad ha creado en términos mate riales, institucionales, ideales y someter esta

herencia cultural a sus intereses.

por consi-

asimilar el lenguaje en el cual

esta objetivada la herencia cultural y rescatar sus contenidos humanizantes. Mi observación personal se refiere al idioma de sectores populares involucrados activamente en un proceso de lucha contra problemas sociales que les afectan adversamente de forma directa o indirecta y en cuyas luchas yace un potencial de emancipación social. Concretamente hablamos de comunidades populares organizadas en torno a un problema social particular como lo es la contaminación ambiental.

Estas luchas comunales asumen una prácticas, una práctica concreta, una práctica colectiva de retar a las estructuras de poder, en este caso, a las industrias contaminantes y a las agencias gubernamentales cómplices de estas industrias; de retar a estructuras antidemocráticas; de desarro llar una voz propia; de salir del anonimato social

y proyectarse públiccunente. Esta práctica colectiva y concreta de lucha social altera drásticamente la vida cotidiana seudoconcreta, se abre el camino para una práctica colectiva dirigida a jugar un rol activo en la comprensión y determinación de la rea

lidad. Tal experiencia sienta las bases para permi tir a los individuos una autopercepción como parte integral de la sociedad capaz de generar cambios


28

Cuadernos del idioma

(López, ^ al.,

40).

La

experiencia

de lucha

comunal implica un cambio y un enriquecimiento con

ceptual drástico el cual me parece reflejarse en el

lenguaje y el dominio activo sobre el lenguaje: los hablantes se inclinan a usar una terminología más variada, más elaborada y más precisa; usar verbos más precisos y expresivos; distinguir con más atri butos y complementos; estructurar las oraciones de forma más compleja. El enriquecimiento de la prác tica, conceptual y lingüístico, que se expresa en diferentes tipos de actividades organizativas, edu cativas y de presión de las comunidades, está docu mentado y se podría someter a una investigación de

fondo para

verificar

más la

situación-

Además,

podemos observar este proceso de enriquecimiento en los medios noticiosos donde se refleja una diferen cia significativa

entre

las

primeras expresiones

pi^licas de portavoces comunales y las expresiones públicas luego de unos años de lucha, cuando demuestran una mayor comprensión de su realidad y de perspectivas de lucha. Mucho de este material está grabado fílmicamente y se podría analizarRecapitulemos brevemente para concluir: sali

dos de la premisa que el lenguaje, en el caso de

Puerto Rico el español, sin duda es portavoz de las experiencias sociales acumuladas

históricamente

y

portador de las experiencias prácticas de nuestra vida cotidiana. Mientras nuestras experiencias

P^^ácticas se objetivan en el lenguaje, éste, a su vez, juega un rol crucial en nuestra percepción

y

nuestro pensamiento: percibimos "a través del con cepto". Una cotidianidad seudoconcreta y descom puesta, una cotidianidad "empobrecida" se refleja on conceptos o una conciencia seudoconcreta, des

compuesta, empobrecida y se refleja en diferentes expresiones de empobrecimiento lingüístico las cua les hay que concretizar a través de una investiga

ción de campo cuya naturaleza todavía

no

hemos

determinado. El idioma empobrecido nos parece fun cional para conservar y reproducir una práctica empobrecida, pero nos parece un instriiinento


f

Empobrecimiento y funcionalidad

29

inadecuado para una práctica emancipadora.

Dudamos

que un enriquecimiento del idioma se podría lograr a través de una política lingüística gubernamental, a menos que

ésta se

dé dentro

de un

contexto de

educación crítica, es decir, ligada a la

práctica

individual y social y crítica en torno a ésta. Suponemos que

idioma

y

una

un

enriquecimiento sustancial

afirmación

ys^náculo sí se puede

dar

nacional

a

través

y

del

social del

de prácticas

individuales y sociales concretas, prácticas colec tivas que reten a las relaciones sociales existen

tes y ^e logran en el proceso superar "el mundo de lo seudoconcreto".

Río Piedras, Puerto Rico 18 de febrero de 1988


n

30

Cuadernos del idioma. LITERATURA

Albizu Campos, Pedro.

Obras escog^idas, 1923-1936,

compilado por J. Torres, San Juan, 1975. Dahlmüller, Gotz y otros. Politische FernsebfibelNaterialien zur KlassenXoixiiiunikabion, Hamburgo 1974.

Dittmar, und

Norbert. Soziolinguisbik: Exemplarische kritische Darstellung ibrer Tbeorie,

Emperie und Anwendung, Frankfurt a/M, 1974. Granda, Germán de. Transculturación e cia lingüística en el Puerto Rico

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neo, 1898-1968, Río Piedras, 1972.

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Kosik, Karel. Die Dialektik des Rondreten, Frank furt a/M, 1973.

Lefebvre, Henri.

Kritik des Alltagslebens, Munich,

1974.

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bajo

las

palmas

tropicales.

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Industrial, 1986.

Meyn, Marianne.

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acercamiento teórico al caso de Puerto Rico, Editorial Edil, Río Piedras, 1983.

Rosario, Charles.

"The Phenomenology of Everyday

Life", en Caribbean Review, Vol. IX, No. PP. 28.

3,


LA "DOBLE ATADURA" DEL IDIOMA EN PUERTO RICO*

Pedro Juan Rúa

♦Ponencia

en

el

debate

La

cuestión

temas interpretativos básicos,

del

idioma:

auspiciado "por iT

Proyecto "El idioma en los procesos sociales de la nación puertorriqueña", de la Escuela Gradudada de Planificación, Universidad de Puerto Rico, Recinto de

Rio Piedras.

31


32

Cuadernos del idioma


La "doble atadura" del Idlcxna

33

A principios de 1973, hace exactamente quince años, en un escrito titulado "Notas sociológicas sobre el Puerto Rico de hoy", este servidor de Uds. expresaba: "La asimilación, con seguridad, en lo cultural, es una categoría aplicable en ciertos sentidos a las élites y burguesías nativas interme

diarias, que la experimentan y que es útil que piensen y valoren en 'buen americano'. Pero la asimilación no es una categoría aplicable al pueblo. El pueblo no está sometido a la asimila ción, sino a la desculturación, al despojo de su conciencia nacional e histórica y a su sustitución

no por los valores, actitudes y normas de conducta privativas de las clases dominantes yanquis

y

por el conocimiento eficiente del len^¿j¿

anglosajón .

. sino por una estructura a^S?ff v

desencajada de carácter, por la condición anímica

valorativa y moral que, a especie de es¿Snj^ discriminación el cúmulo de irrlciS^a: sistema; que trague o vomite, según

sea el caso, los brebajes que los mecanismos ideo lógicos, propagandísticos y publicitarios dicten . . . ese es el IntMto, no la 'aculturación • o la 'transculturación'

Esa distinción, para mí crucial en el terreno

del idioma, entre la transculturación como refe rente principalmente a las élites y clases supe^íores del país, y la desculturación como referente principalmente a la población criolla en general, orientó mi perspectiva desde entonces. Pero sólo fue más recientemente que clarifiqué para mí mismo uno de sus hondos significados, sobre todo en torno al carácter mismo de esa desculturación idiomática. Veamos.

Revista Nueva Lucha del Partido Socialista Puertorriqueño, Núm. 6, abril-junio de 1973. Se

reproduce en Bolívar ante Marx y otros ensayos. Huracán, 1978.


34

Cuadernos del Idxcxna.

A fines de la década de los '70, pero sobre

todo en los primeros dos de ésta que corre, tuve la oportunidad de dedicar buenas horas al estudio de un pensador de origen británico, para pérdida nues tra todavía poco reconocido en este país. Me refiero a Gregory BatesonLa obra de Bateson es una de una vastedad panorámica verdaderamente anonadante: antropólogo y etnólogo, ecólogo, soció

logo, filósofo social, zoólogo y biólogo, psicólogo social y teórico de la psiquiatría, precursor de la semiótica, teórico de sistemas, orientador

de

la

cibernética; fundador, finalmente de la "ecología de lo mental".

En todas estas áreas

ha

abierto

territorios intelectuales imprevistos: Bateson es, sin duda, una de las máximas figuras del pensa miento social contemporáneo, si no la máxima. Pero como la obra de Bateson está transida de

rabo a cado de un profundo entendimiento del carác ter

y

consecuencias

de

las

relaciones

sociales

estructuradas al punto que rigen sobre sus propios actores, cualquiera podrá comprobar lo que pude yo de inmediato: Bateson es también un semillero de respuestas tentativas para el estudioso de forma

ciones sociales tales como la nuestra, coloniales y dependientes. Ahora bien,

seguro

conocen

de

muchos de los aquí presentes de

un

particular concepto

desa

rrollado por Bateson y sus colaboradores Haley, Jackson y Weakland, concepto considerado medular para la investigación de ciertos tipos de esguizo-

frenia y de los fenómenos del "desaprendizaje" (unlearninql. Nos referimos al concepto del "double bind", el cual la literatura profesional en español na traducido hasta la fecha como "doble

vínculo".

Dicho concepto ha servido de punto de partida a una vastísima

e

interesantísima

bibliografía,

como

podrán dar fe nuestros colegas psicólogos aquí pre sentes.

Pues bien, de este mentado "doble vínculo" es

que nos vamos a ocupar

hoy

con

alguna

atención.


La "doble atadura" del Idioma

35

Haremos así un intento adicional por precisar lo

que hemos venido sosteniendo por varios años y que manifestamos en 1986 con las siguientes palabras: ^

-

¿-'CIJ.t

La situación del idioma en Puerto Rico es "una — -—w.* «s -una muestra insuperable, paradigmática, de un "doble vínculo", para osar apropiarnos aquí del crucial concepto de Gregory Bateson, explicativo de buena

parte de las esquizofrenias".-^ reiteración hoy

de

la

tesis

Esto es, haremos de

que

la descul-

turacion del idioma en Puerto Rico—la pérdida progresiva del dominio del idioma y sus destrezas y del aprecio^ al mismo que muestra el educando puertorriqueño a través de su carrera escolar v se

observa en la población hablante en general, y q^I gravemente al^ vernáculo pero también ^1

ingles tiene sus raices en una situación social generalizada de "doble vinculo".

<»cion social

Es imprescindible una salvedad, previa a aue

entremos al asunto: un nombramiento más apropiado cosas.

Cesemos ahora mismo de hablar de

doble vinculo'. Realmente la frase es una traduc ción pésima del original "double bind". Interesan temente, es una muestra más de cómo el lenguaie aue no es vernáculo nos hace trampitas que nos restrin

gen el entendimiento. "Double bind" no es "doble vínculo". Es doble atadura, como la de dos nudos que se impiden ser librados mutuamente. Sólo cuando así nombramos al concepto es que decimos con exactitud sus implicancias.

¿Qué es

una

situación de "double

bind",

de "doble atadura" en cuanto fenómeno de la comuni

cación social, según Gregory Bateson? sus propias palabras, referidas en

Oigámoslo de

esta definición

Idioma y acción cultural política, leído en el "Seminario sobre Política Cultural" del Comité de Intelectuales por la Soberanía, 12 de abril de

1986.

Publicado parcialmente en Revista "En Rojo"

de Claridad, del 20 al 26 de junio de 1986.


36

Cuadernos del idionta

a un universo micro-social:

"The necessaf-y IncíredientS for a cioi_iiDXe toina. ®4tuatÍon, as we see it, are¡ 1.

Two or more i>ersons. Of these, we desíg nate one, for purposes of our definition, as the 'victim'. . • •

2.

Repeated experience. We assume that the double bind is a recurrent theme in the experience of the victim. . . .

3.

A primary negativa injunction.

This may

have either of two forms: a) * Do not do so and so, or I will punish you', or

b) "If you do not do so & so, I will punish you*. Here we select a context of learning based on avoidance of punishment rather than of reward seeking. . . . 4.

A secondary injunction conflicting with the first at a more abstract level, ¿ind like the first enforced by punishnient or signáis which threaten survival. This secondary injunction is more difficult to

describe than the primary for

two

reasons

First, the secondary injunction is comcommonly cornmunicated to the child by non-verbal means. Posture, gesture,

tone of voice, meaningful action and the implications concealed in verbal comment may all be used to convey this more

abstract message. Second, the secondary injunction may impinge upon any element of the primary prohibition . . . for example 'Do not submit to my prohibí-

tions'; 'Do not think of what you must not do'. . , . other examples become possible when the double bind is inflicted not by one individual but by two. . . .


La "doble atiadura" del idioma

5.

37

A tertiary negative injunction prohxb±t— ing the victini frota frCM the

In 3 foi^fnal sense, xt ís psrhaps unnecessajry tO llst this injuntion ag ^ sepárate item ^^6 IglnfOrcement at thS Othsy two levels involves a threat to survival and, if the double binds are im-

posed during infancy, escape is naturally impossible. . . .

6*

Finally, the coinplete set of ingredients is no longer necessary when the victim has learned to perceive his universe in double bind patterns. . .

Veamos ésto en carne y sangre, con un ejemplo

llano que podría sernos útil pedagógicamente.

Es

un eqemplo desafortunadamente

la

muy teñido de

cotidianidad del Puerto Rico de hoy. Por eso indico que pueden encontrarse ejemplos mucho mejo res en los Metalogos del propio Bateson; en defecto de eso cualquiera de Uds. podría imaginar uno sin mayor esfuerzo.

Hélo aquí:

Una pareja recién divorciada se enfrenta a la puesta en práctica de los acuerdos forzosos sobre

estadías y visitas periódicas de su hijo párvulo. Al momento en que un ex-cónyuge procede a recoger al niño en el domicilio del otro con quien reside el párvulo, acontece la siguiente comunicación: El

ex-cónyuge con quien reside el niño, dirigiéndose al otro con gesto del más acendrado desprecio, a la vez que aprieta el brazo del niño casi al punto de lesionarlo, vocifera simultáneamente: "Sí, nene, ¡vete

con tu papá (mamá), que te va a cuidar estos

días i"

^

Gregory Bateson, "Towards a Theory of Schizo-

phrenia", en Steps to an Ecology of Hind, Paladín Books, Granada Publishing, London-Toronto-Sydney, New York, 1973, pp. 178-179.


38

Cuadernos del Idioma Se ha consumado la "doble atadura", y el niño

puede quedar atrapado sin remedioDe súbito, el niño ha recibido el siguiente mensaje: "Este es tu

padre (madre) que te ama y te va a proteger, ahora está prohibido que te quedes conmigo.

y

Ten

cuenta que es tan odioso y abominable que no puedes

siquiera considerar que te peligro."

proteja,

y

estás

en

¿Cómo resuelve el párvulo esta encerrona

que se le repite fin de semana tras fin de semana?

Pues, en ciertos casos de ninguna forma, nos dice Bateson. A veces aprende que para sobrevivir en este mundo del enigma peligroso hay que desdoblarse en la conducta, en la expresión, en el discurso

mismo, y en ocasiones extremas el niño deriva en la subjetividad delirante o en las voces que alucinanEn otros casos no tan patéticos, pretende trivializar su entorno

de

crianza,

carente

para

información significativa, y se distancia

él

de

plena

mente de unas comunicacines incoherentes y consti

tutivamente angustiosas. Pero en muchos casos,

nos

dice

Bateson,

el.

resultado neto es, cuando menos, desafecto cre ciente o parálisis emotiva hacia las dos figuras que definen ese entorno, y un acelerado desaprendi zaje sobre cualquier asunto que las concierna. Para mejor decir ésto, apelemos a un

nador refrán del vernáculo.

ilumi

Doble atadura, después

de todo, no es más que "palo si bogas;

palo

si no

Dogas; palo si te tiras a nadar pa' la orilla".

En

efecto, el infante de nuestro ejemplo, la "victima" de la doble atadura, está colocado en un universo de comunicación clausurado, del cual difícilmente puede escapar.

Este universo cerrado está entre

tejido en acero con demandas y prohibiciones simul táneamente contradictorias y mutuamente excluyentes y que por ambos lados amenazan su sobrevivencia.

Pues bien, y para llegar al tuétano de lo que nos compete, he aquí nuestra opinión reiterada: Hay

una cierta ideología oriunda de la sociedad civil y colonial

criolla

que tiene enorme

peso sobre los


La "doble atadura" del idioma

educandos y. nos

39

hablantes en general, ideologia gue

tiene colocados a todos en un universo análogo

de una doble atadura generalizada, en lo gue

a los

idiomas concierne.

Osamos citarnos nuevamente: "El problema del español criollo procede de su relación con el inglés en el contexto del bilingüismo criolloPero no tanto en el sentido de la transculturación,

sino en el sentido de un creciente bloqueo, de una * doble atadura' entre ambos idiomas. Como ambos idiomas se perciben adversarios en la comunicación

social, como ser perciben adversarios en los valo

res más generales de la sociedad, se bloquean, se obstaculizan mutuamente en su apropiada adquisición

por los hablantes^.

El español lo asimilamos todos

los puertorriqueños en alguna medida en nuestra

infancia como idioma materno y hogareño.

Pero hay

toda una ideologia muy entronizada en los valores de la sociedad, en la estructura cultural de la

sociedad, que nos dice y repite 'ad nauseam': "Si, m'ijo, el español es muy bueno porque es tu idioma materno pero no te vale para gran cosa, el español no te sirve para ganarte la vida, el español no te sirve para tener éxito en la vida, para triunfar en la vida civil y pública.

Para eso es el inglés,

m'ijo.

O dicho del modo de la doble atadura que ahora conocemos mejor: "M'ijo, el español es tu idioma y si no lo aprendes bien recibirás castigo fracasando escolarmente y de otras formas. Ten cuenta, para salvarte materialmente y no recibir

"Idioma en Puerto Rico: hechos y retos". Perió dico Diálogo, noviembre-diciembre de 1987, UPR. Versión editada y titulada por Fernando (Peri) Coss, del trabajo "La desculturación del idioma", leído en el Diálogo de Afirmación Nacional del Ver

náculo, de Acción Nacional para Vernáculo, 16 de agosto de 1987.

la

Defensa del


40

Cuadernos del idioma

castigo, ^que no el

español,

hay apremio de que

sino

que

debes

aprendas bien

concentrar

el

en

inglés."

¿Absurdo? Ciertamente. ¿Distorsión de la realidad? Bueno, para contestar esta última inte rrogante, cada cual deberá hacer su propia intros

pección lingüística- Pero, sobre todo, que hagan examen de conciencia los órganos institucionales y corporativos que fabrican para este país su ideolo gía civil y colonial hegemonizante.

Porque ¿qué puede valer el español para noso

tros, ciudadanos norteamericanos boricuas, si *3^6 nos entierra más

y más

hondo

en

es

la

abyecta miseria, como de paso nos lo machacaron los congresistas norteamericanos Roe y Lujan en su

visita

aquí

cantaleta

el mes pasado, haciéndose eco

oficial

del Departamento

de

de Educa

ción Federal y de la consigna del 'English-only'?^ Pero paradójicamente, ¿qué puede valer el inglés si es cierto que no es más que pa' buscarse el billete?

Muy poco, en ambos casos,

para

esa

enorme

multitud de compatriotas que no se ven urgidos más

^e de mascullar lo imprescindible para sostener a bandazos la sobrevivencia en un mundo de la depen dencia y la prebenda colonial que, como ha dicho Seda Bonilla, tiene trasunto de estado de natura

leza. Me pregunto yo: ¿No son todos ellos, junto a nuestros educandos y hablantes, junto a todos noso tros quizás, las víctimas domesticadas de este unienclaustrado que rehusamos abrir, de esta

colonial doble atadura que en cierto modo es tam bién hechura nuestra de todos los días?

^^nei René Quiñones, "Más pobres los

que

no

hablan inglés en E.U.", El Ifundo, jueves, 14 de enero de 1988, pág. 4; y "Cuestión de idioma", ibidem, lunes 18 de enero de 1988, pág. 19.


La "doble atadura" del idioma

41

Por^ eso es que esta trampa—raíz de la desculturación que sofoca al vernáculo y al inglés en

sus expresiones orales, leídas y escritas—más

que

doble atadura, parece el proverbial Nudo Gordiano de la sociedad colonial criolla. Quien lo cercene —afirmando e instituyendo sin ambages al vernáculo

en todas las esferas oficiales, económicas y educa tivas

del país--librará y concitará en su

camino

como Alejandro en aquella anéctoda clásica, fuerzas

espirituales insospechadas

esta nacxon nuestra.

y sorprendentes

para

Pero quien lo cercene, tam

bién con ese tajo creará el espacio expansivo para que los boricuas nos podamos acercar con éxito al

ingles como verdadero segundo idioma. Para que no ""ir M. Fayer delrecientísimos la Departamento halllzgol de Inglés Se de

la Facultad de Humanidades en este recinto: que en manejo oral del idioma inglés, los adultos puertorriqueños, particularmente los estudiante! universitarios, experimentan una ansiedad comüiclbordeante !!n el miedo a la muerte. Unas palabras finales, que cualifiquen y pre cisen las anteriores. Ciertamente, la doble ata dura desculturadora del idioma que hemos postulado no puede ser todavía más que una hipótesis de tra bajo en búsqueda de su confirmación. No vamos a alegar tampoco qae la gran multitud de estudios pertinentes realizados ya tienden a confirmarla.

Pero sí afirmamos con plena responsabilidad que esa gran masa de hallazgos acumulados sobre las escan

dalosas deficiencias en el aprendizaje de idiomas en el país, muestra una sincrónica compatibilidad con dicha hipótesis.

Gino Ponti, "Student speech fears studied", The San Juan Star, domingo, 6 de diciembre de 1987, pág. 2.


42

Cuadernos del Idioma.

Porque, precisamente, la generalidad de esa data y esas cifras tienden a decir que aquellas deficiencias aumentan, se agravan y se hacen cróni cas e ingentes a medida que el supuesto 'educando* transcurre hacia grados más 'avanzados' en el pro ceso de escolarización. En efecto, eso se discutió ampliamente, entre otras cosas, en el foro El Informe de los ex-Secretarios de

la enseñanza del

Instrucción

sobre

español y ^ inglés en las escue

las públicas, que auspició el semestre pasado la Escuela Graduada de Planificación bajo el manto de este su proyecto del Idioma en los procesos

socia

les de la nación puertorriqueña. Debemos perca tarnos, por cierto, que el apreciado amigo Dr-

Robert Anderson, quien fue el Secretario Ejecutivo

de la^Comisión de ex-Secretarios de Instrucción que rindió el susodicho Informe, es precisamente moderador de esta actividad nuestra de hoy.

el

Esto es, en el sistema escolar criollo pare

cería que hay cierta indicación de que por largo tiempo se ha venido acusando un proceso de desaprendizaie en lo que a materia idiomática--y otras,

sin duda--compete. Y sin adjudicarle más que la posible veracidad que tenga, me permito citarles un reciente parte de prensa en torno al "Informe sobre los resultados de las pruebas de destrezas básicas"

administradas por el Departamento de Instrucción en abril de 1986. Según el parte, ésta es la última data disponible por el Departamento, la cual indica que:

"Siete de cada

escuela

diez estudiantes de la

elemental

pública

del

pais

Las ponencias y materiales de esta

actividad

que tuvo gran éxito deberán circular en

un futuro

no lejano,^ como publicación de la Escuela Graduada de Planificación del Recinto. Están disponibles por el medio policopiado.


La "doble atadura" del idioma

43

que llegan al noveno grado están 'col gados las destrezas básicas de

español, inglés y matemáticas, lo que dramatiza el empeoramiento que regis tra el sistema de enseñanza que se imparte en las escuelas del estado, según el estudiante asciende de grado!

"Mientras el

aprovechamiento de las

destrezas en las disciplinas de espa-

iridies y matemáticas resulta satisfactorio en siete de cada diez estudiantes de tercer grado, éste se

reduce a 4.5 de cada dier¿uando e!

estudiante

llega a sexto grado, y su

cumbe a tan sólo tres de cada kdz al arribar al noveno. . .

wo? de H alarmante es del que,vernáculo, en el nivel aprovechamiento 77 de cada cien estudiantes son defi cientes en las destrezas del lenguaje H "tXn

noveno grado; y 56 de ''f comprenden lo que leen en ^ la situación es del igualmente crónica en destreza inalés

pues 65 de cada 100 no .comprenSIn ^

que leen en ese idioma. ° Asi concluye el parte.

^ Una ultima petición, ésta más general y para un mas largo plazo. Les hemos sometido para su consideración esta hipótesis nuestra de trabajo y hemos subrayado su entronque con la obra del gran

8

• — A. Quiñones Calderón, "En picada educación pú

blica", ^ Mundo, domingo 17 de enero de 1988.

Reportaje central de primera plana.


44 Bateson.

Cuadernos del idioma Independientemente de otras consideracio

nes, les ruego no manejen o despachen estas suges tiones^ teรณricas sin por lo menos darle una ojeada clarificadora a su originaria fuente intelectual.


UNOS APUNTES CRITICOS RESPECTO AL USO DE CIERTOS TERMINOS DENTRO DEL DEBATE SOBRE EL IDIOMA Y EL BILINGÜISMO EN PUERTO RICO*

Dra. Alicia Pousada

*Esta ponencia se presentó en el debate La cuestión del idioma

básicos".

en

Puerto

Rico:

Temas

interpretativos

Universidad de Puerto Rico, Río Piedras,

19 de febrero de 1988.

45


46

Cuadernos del idioma


Unos apujities críticos

Introducción

• es casi deporte nacional en Puerto Rico.idioma El idioma y el unbilin^HL han sido objetos de controversia en la Isla d^sir

que

desembarco el general Nelson W. Miles corsus

fuerzas de ocupación.

ia ?I kerza^def la fuerza del ingles

A través de los

y Aida Negrón de M^tilía

la plan imposición comorespecto parte dea un abier-

t^ente dedicado a la dominación cultural y política y a la creación de un territorio fiel a los

intereses norteamericanos.

Por Ai . ^ .duc.tlvo, ,1 j,obl„no dÍK.„^°f„S6° .ípuñí"*S español y sustituir el inglés como vernáculo del

pueblo puertorriqueño.

Los pronunciamientos chau

vinistas de los administradores coloniales y iCs He?®htcho evidencia ¿ínplu del hecho de que, realizaron sin sombra son de duda, la historia Rico esta_ repleta de abusos racistas, manipulacio nes Ideológicas y malas intenciones.

También sabemos que dentro de esta historia

colonial hubo una marcada resistencia y elasticidad

geí

P"®"°^riqueno" L imSici6n

V? pueblo utilizo el vernáculoespañol no funcionó. El como símbolo nacio nal y rehuso darse por vencido. Hoy en día, aún cuando se reconoce el valor instrumental del inglés como Idioma mundial y se enseña el inglés por todos lados en la Isla, el español sigue siendo la lengua de mayor uso y aprecio.

Sin embargo, el debate continúa y se promulga ©n^ la prensa con muchísimo ©ntusiasmo.

Ya gue el

idioma ha servido como bandera en las luchas rela~ clonadas con el estatus político de la Isla, las

opiniones expresadas casi siempre surgen de posi ciones partidistas. Semanalmente aparecen comenta rios respecto al idioma, unos más fervientes gue


48

Cuadernos del xdloma

otros, y con toda probabilidad seguirán apareciendo hasta que se resuelva el estatus politice para siempre (y quizás en ese momento se continuará machacando el tema de puro vicio). Ahora bien, en la polémica se con

mucha

frecuencia

los

términos

han

utilizado

"transcultura-

ción", "interferencia lingüística", "desculturación" y "empobrecimiento lingüístico". Hoy quisiera señalar la naturaleza oculta de estas categorías y

el efecto negativo que pueden tener en el desarro llo del individuo, la sociedad puertorriqueña y la lucha por la independencia nacional. La trampa de las categorías

El hecho de que existe una tepninología no quiere decir que corresponda necesariamente a una realidad

objetiva.

Los

seres

humanos

abstraen

categorías para organizar y clasificar eventos y estados de existencia. La producción de estos tér minos da la apariencia de estabilidad y veracidad, sin embargo, después de ser constituidas como parte del conocimiento social, las categorías son acepta das sin análisis. Esto ha sucedido con los térmi nos bajo discusión (véase Pousada y Greenlee (1984)

para un tratamiento más amplio del tema). Uno de los problemas más graves respecto

a

las categorías es que se materializan y se tratan como si fueran realidad. Como resultado, las cate gorías se concretizan de tal forma que limitan la manera en que podemos observar el mundo y nos obli

gan a ignorar relaciones, distinciones y cambios cruciales. Y de ahí nacen los estereotiposLos estereotipos son categorías rígidas que se utilizan para mantener distinciones sociales y para limitar

la capacidad de la gente para ver sus vínculos de lucha en común. Los estereotipos niegan la natura leza variable y mutable de la vida social.

peligroso

del

es

pueblo.

su

agarre

Aún cuando

tenaz

se

de

Más

las actitudes

pueden

desaprobar


Unos apuntes criticos

científicamente a través del análisis cuantitativo no se borran fácilmente del conocimiento del puebl¿ ni de sus creencias.

LOS

fenómenos

lingüísticos se utilizan a

menudo en la producción de estereotipos clasistas étnicos y racistas. La gente tiende a generalizar

y percibir la realización o falta de realización de

ciertos rasgos o procesos en forma categórica—e a

"esa gente siempre mezcla los idiomas, nunca usMÍ subjuntivo, se traga todas las palabras, no htbla ningún idioma, ha perdido su cultura"

etc

En

realidad lo que se está discutiendo no és el'fenó

meno lin^istico

se, sino la identidad o los

disfrutan d.l pnd.r político d.nteLr .1 JueMo El idioma, como está vinculado al pensamiento y la identidad, es una herramienta mS

fragmentado.

eficaz^ para convencer al pueblo que sus difereLias son mas importantes que sus similaridades.

El

debate continuo acerca de la supuesta superioridad

o inferioridad de las variantes regionales y socia les y el concerniente a los peligros y las def^ ciencias del multilingüismo, son evide^ia de este proceso•

^é^niinos "transculturación"

"Interfe-

rencia lingüística", "desoulturación"' y "empo brecimiento lingüístico" son todos negativos; representan juicios condenatorios del idioma y de la identidad de unos seres humanos, se utilizan de forma científica como si ellos mismos no fueran re sultado de una ideología.

Muchas veces se invocan

en el nombre de las masas y en contra del proceso imperialista identificado como culpable del "dete rioro" cultural e idiomático. son consignas polí

ticas para alguna gente y verdades casi bíblicas para otra gente, pero en todo caso se olvida de gue

son mercante categorías que se han impuesto sobre 13. realidad. Por eso considero que ameritan ser estudiados cuidadosamente. Para elaborar más el tema, examinemos cada término en su turno.


50

Ciiademos del idlcxna

La transculturación

Está muy de moda hablar del puertorriqueño transculturizado. Se implica con este término que el individuo ha cambiado su cultura autóctona por una ajena y mediante este proceso ha perdido su identidad como puertorriqueño. Se describe al transculturizado como un ser dividido, esquizofré

nico, degenerado o, como escribió recientemente el Dr. Eduardo Seda Bonilla

Reportero,

15

de

oct.

de 1987), como un individuo "a medio nacer en dos

lencas, marginado en dos culturas, asmático del d,ec.ix, pensar y actuar , . . manco y tullido del

habla. . . Muchos autores aplican el término a la emigración del retorno; otros dicen que el pro blema es casi^ tan severo entre los oriundos de la Isla; otros más (como el compañero Pedro Juan Rúa) consideran que el proceso afecta mayormente a la ente nacional y no a las masas criollas.

.? P^blema clave en el uso del término es la gacion implícita de la cultura como algo dináo, variable y fluido. La cultura es la reacción ei ser humano a las condiciones materiales cambiaM tiene en que el sobrevivir. JO Eduardo Rivera Medina último foroComo de

a sene, la cultura no se puede envasar en botetas y conservar. Ha de cambiar y evolucionar. "^«er.

líneas rígidas entre culturas; ni Es posible incorporar aspectos de

Hini ,^^^turas ligadas para establecer nuevas identidades icuiturales, a sus antepasados pero dife-

rentes (vease el caso irlandés).

del

judíoamericano o del

Un caso más cercano es el llamado "neo-

rican que se siente puertorriqueño (y los norte americanos lo designan así), pero se distingue en algunos valores o costumbres de sus hermanos en Fuerto Rico. El ha luchado por su supervivencia en

ese ambiente ambiente hostil y lo ha hecho bajo la

egida de la puertorriqueñidad. No obstante, hay muchos aquí en la Isla que quisieran negarle su Identidad como boricua porque está "transculturiza-


Unos apuntes críticos

La interferencia lingüística

Estrechamente vinculada con la transculturaCion esta la "interferencia lingüística" oue se

postula como una forma de "transculturación idiomá-

tica". Aquí tenemos otro término cargado de neaativismo. Se asocia con una desviación de una

norma

una falta de control lingüístico, una mezco-

lanza de los idiomas involucrados.

mezco

Me agradó muchísimo la presentación científi

ca y desapasionada de la Dra. Amparo Morales y la formaren que explico que en situaciones de contacto lingüístico es casi inevitable que hava influencia de un idioma al otro y que esto en sr^o representa

un

deterioro del idioma

gustó su insistencia en la cuantificacic^d^"

fenómenos de contacto, porque en realidad i^'iic^ado, se trata de cambios bastante

limitados dentro del contexto del lenguaje to?aí

Es importantísimo tener esta perspectiva muy caute

losa

dentro

Idioma.

del debate sobre la cuestión d^

Estoy de acuerdo con casi todo lo

nn^

ha presentado pero quisiera aña^it unas ZlZls

observaciones a las suyas.

cuantas

Primero, el término "interferencia lingüísti

ca ha caído en desgracia recientemente debid^ a su connotación peyorativa y a las prácticas de sus

b?uias"''^comn

pasaban organizando "cacerías de

designa el sociolingüista Joshua Fishman"Tíqy?, (1971)--para demostrar lo que ellos creían: P^ls^í^as, que el bilingüismo es algo no natural y anormal que hiere o deteriora el idioma. Se abuso del análisis comparativo para hallar ejem plos de interferencia, y muchos de estos fueron

repudiados por estudios que señalaron que en reali dad las estructuras existían en otros dialectos del Idioma o surgieron de procesos internos y no ajenos. En el caso de Puerto Rico, pueden consultar la contestación de Pérez Sala (1973) o las asevera

ciones de Germán de Granda (1972), y la obra de don Rubén del Rosario (1969, 1970).


52

Cuadernos del Idioma A este respecto debemos considerar también la

existencia de amplia evidencia que sugiere que el modelo de la cognición bilingüe en la cual descansa la noción de la interferencia es inadecuado (los

psicolingüistas Francois Grosjean, (1982) y Kenji Hakuta, (1986) tienen mucho que decir sobre ésto). Están también los hallazgos en el campo del análi

sis de los errores en el aprendizaje de un segundo idioma que indican que sólo un porcentaje minimo de los errores en el habla del bilingüe (entre 4-12% para niños y 8-23% para adultos) se puede atribuir a la influencia de un idioma sobre el otro. Las demás irregularidades se encuentran también en el

habla del niño que está adquiriendo su idioma materno o se deben a procesos universales que mani fiestan hablantes de varios trasfondos lingüísticos (y aquí les refiero al excelente volumen de Heidi

iqo^T' 82 / •

Burt y Steve Krashen, Language two,

Otro aspecto del problema se ve en la forma en que el término "interferencia lingüistica", acompañado de su pariente la transculturación, se esta usando para estigmatizar a los niños hispanos en E.U. y los niños migrantes en Puerto Rico como seres con "doble déficit" (como explican Betty Lou Di^ois y Guadalupe Valdés (1980) en su análisis del nino chicano en E.U.). Es decir, que además de no ser aceptados porque son pobres e hispanos, estos jóvenes reciben el golpe adicional de ser caracte rizados como ineptos en ambos idiomas porgue utili zan prestamos léxicos, alternan sus idiomas en un

discurso (code-switching) o transfieren unas cuan tas estructuras gramaticales de un idioma a otro. Los eufemismos varían—entre ellos los términos

alingüe", "semi-lingüe" y "comparablemente limitaambos idiomas"--pero el resultado es igual.

El niño hispano recibe una etiqueta negativa que le persigue durante toda la vida y que afecta su auto estima.

He hecho trabajo de campo sociolingüístico en Nueva York entre los niños llamados "alingües" y


Unos apuntes criticos

53

puedo testificar que igual que las categorías "re tardado" o "impedido del aprendizaje" (que también se aplican con demasiada frecuencia a nuestros ninitos), la categoría "alingüe" corresponde más a la

resistencia del nino al proceso evaluativo que a una deficiencia lingiiística o cognoscitiva. Estos niños tienen dominio de la variante del idioma aue

les es necesario en su diario vivir, que puede ser no-estandar o puede incorporar elementos de ambos idiomas porque es la norma de la comunidad. Además

como varían en su dominio en distintas etapas de la vida, lo que parece ser "alingüismo" es frecuente mente el bilingüismo en desarrollo. Solamente estu dios etnográ.ficos bien hechos pueden determinar lo que esta sucediendo, no las pruebas que se utilizan en las escuelas (véase Pedraza y Pousada (1980). I,a desculturación

En torno a la desculturación nos enfrentamos a otros issues aun cuando estén relacionados Aouí

se trata del aprecio cultural y la producción ver nacular dentro del contexto colonial. Según el compañero Pedro Juan Rúa, el puertorriqueño ha sufrido un despojo de su conciencia nacional que se manifiesta en la pérdida del vigor expresivo y el aprecio del vernáculo bajo la influencia del inglés y la cultura "anglo-sajona". El postula que existe una "doble atadura" entre el español y el inglés que previene el dominio adecuado de ambos

Por

"doble atadura" se refiere a la tensión psicológica que

resulta

de

los

impulsos conflictivos de la

vida, concepto que surge del trabajo de Gregory Bateson con la esquizofrenia y el "desaprendizaje". con todo el respeto que le tengo al querido ami^o Pedro Juan, su hipótesis no me convence. Otra vez surge el argumento que el bilingüismo es algo patológico y que los bilingües tienen por necesidad que sufrir algún mal psíquico. A través de unas investigaciones preliminares que estoy rea lizando dentro del Departamento de Inglés de Huma nidades, puedo testificar que mis estudiantes están


Cuadernos del Idioma

fuertemente aliados al español y que el inalés se considera útil, pero ciertamente no adversario en comunicación y valores. Hablar de una doble atadu ra que "bloquea" mutuamente a los idiomas es exaoerar la situación. Me parece más probable aue lo que se esta desarrollando en la Isla es una situa ción disglósica, donde el español se encuentra en

todas las esferas de actividad social, incluso en el mundo del dolar, mientras que el inqlés está especializado o compartamentalizado en el ámbito del comercio, las altas finanzas

y

la tecnolocría

Claro esta que se tendría que verificar esta

hipó

tesis a través de estudios sociológicos de muestras grandes, tomando en cuenta que la situación podría cambiar con un aumento en el porcentaje de

miaran-

tes de retorno a la Isla.

Con referencia a otro comentario que se hizo

en la ponencia sobre la desculturación, quisiera someter que muy pocos entre mis estudiantes están

Paralizados de miedo en el inglés.

si, hay apren

sión en el hablar, porgue esa destreza es la que

menos enseñan en las escuelas y la que menos pueden practicar en Puerto Rico. Los estudios de Joan Fayer indican que todo el mundo tiene cierta apren sión al hablar, hasta en su idioma materno, y esta

aprensión se aumenta en el segundo idioma.'

Es de

esperarse y no es único al caso de Puerto Rico.

Además de ésto, quisiera referirles a la evi dencia que surge del estudio de la adquisición de un segundo idioma que indica que lo que se aprende en un idioma se puede trasladar fácilmente al otro (cf. Cummins (1981), Chu (1981), Mace-Matluck (1982). La teoría corriente sostiene que el hablante construye una proficiencia lingüística fundamental basada en ambos idiomas, y en vez de un obstáculo, hay una transferencia positiva de un idioma a otro.

Como un post datum a todos estos argumentos, me gustaría hacerles unas preguntas. ¿y si hay "doble atadura", por qué tendría que

resultar

en


Unos apunties críticos

55

desastre? ¿No es cierto gue la vida está compuesta de toda una serie de "doble ataduras" y gue en la gran mayoría de los casos, los individuos buscan la

forma de resolver el conflicto o por lo menos estar conforme con él? Me parece gue tendrían gue con cluir que sólo el individuo débil o herido emocio-

nalmente llegaría a la crisis gue se ha propuesto, ^ lo menos noenmeesa atrevo a categorizar al pueblopor puertorrigueño forma.

güístico'^^^

llegamos al "empobrecimiento lin-

E1 empobrecimiento lingüístico A primera vista parece gue Puerto Rico sufre ae una

decadencia lingüística notable. Las estaleemos en los periódicos y los infor mes universitarios nos pintan un retrato muy gris e^ las destrezas de nuestros hijos en ambos Idiomas. Aparentemente, como diría uno de los "em

pobrecidos", el idioma está bajando por el inodoro. Pero el asunto se puede ver desde otra perspectiva si uno considera lo siguiente: ^®sde

los

tiempos

de

Sócrates (y aún

antes) los mayores se han quejado del abandono de la gramática, el buen gusto y la estética lingüís tica en el habla de los jóvenes. Es probable gue en Puerto Rico haya la misma tendencia.

2. Nuestro romance con las pruebas estanda rizadas de evaluación pedagógica nos cierra los ojos al hecho de gue muchas de esas pruebas están mal diseñadas, mal administradas y mal analizadas y que están basadas en normas de poblaciones muy dis pares.

Típicamente los informes agrupan resultados

de varios instrumentos y de varias poblaciones gue no se deben combinar.

Por eso, debemos acercarnos

a la estadísticas con cautela.

3. Las mismas quejas respecto a las notas de estudiantes y su expresión oral y escrita se


56

Cuadernos del idioma.

escuchan en Estados Unidos donde la enseñanza de

otro^ idioma no está implicada. Es decir que el análisis tiene que ser más complejo y tiene que mirar a los cambios dentro de la sociedad moderna que han creado una situación en donde los medios impresos están subordinados a los medios electróni

cos. La gente no lee cuando puede ver o escuchar, y el analfabeto puede ocultar su condición por muchos años debido a la creciente dependencia de nuestra sociedad en lo visual y lo auditivo en vez de lo escrito (y aquí tenemos el libro de Jonathan Kozol, Illiterate América,1985, donde se anuncia que alrededor de 60 millones de personas en los Estados Unidos padecen de algún nivel de analfabe tismo funcional).

4. Otro aspecto del problema se ve en la ra pidez con que todo el mundo está listo para brin

carle encima a las escuelas y a los maestros porque los estudiantes no están produciendo lo que quere mos.

Como dice el refrán: "del árbol caldo todos

hacen leña." En la crisis educativa, la presencia

del ingles en las escuelas nos sirve de chivo expi atorio.

Muy pocos analizan los

problemas

más

tajantes que socavan a los esfuerzos de las escue

las, tales como la falta de descentralización y control comunitario de la educación, la inestabili dad y falta de continuidad de un sistema escolar que cambia con cada elección, el deterioro de las

plantas físicas en las escuelas y el salario bajísimo del maestro que desalienta al candidato más hábil, entre otros.

Si después de haber considerado todo lo ante

rior siguen con la convicción de que hay algo que corresponde al término "empobrecimiento lingüísti co", deben tomar en cuenta que en los Estados

Unidos el término se ha aplicado en forma racista al habla del negro americano y del hispano y repre senta una ideología de supremacía. El progresista que habla del empobrecimiento lingüístico de las masas se puede encontrar inesperadamente en el

campo del reaccionario que cree que "esa gente" no


Unos apuntes críticos 57

linaüístino tro Casi

Porque carece de un sistema ^ coherente como el nues-

resúlta sí^r oscura

'

^

lo

empobrecido lingüísticamente" oprimida o de tez

debe señalar algo sospechoso.

vela un^Droffinni^ Profesora Marianne Meyn re gué yrhellñaíadra^''^^"'^®"^°®stuvo extremadamente interesante, y le fTlVn ■ acercarsía

por

cía cotidiana

sus esfuerzos en

necesario de la concien-

nicación del nn Í? ^o^ma y el contenido de la comuaifrlr .n'=lKSÍ°p5SSríí;®;f•

parece cuestionaK^

lingüística dS f ¿®

cil cambiar- e^i

gue seria

negativa que la acompaña, me

asarlo dentro de una

Es extremadamente difí-

contenido de un concepto y me parece

torrespondr H? ^®scartarlo y crear uno nuevo que puebfS'^Sn ® necesidades de un de Rico

haya una casi total falta trabajadores de Puerto

la realidad H

alta^entt ita. lidad nacion^i^

Doblfoi^i i r V

n

aseveración corresponde a

. Países capitalistas europeos P®^° refleja la rea-

el censo del 1980, de una

oais má^ H» 800,000 trabajadores en el en adminic^ 250,000 (o una tercera parte) trabaja Publica o utilidades públicas, y yabajan como vendedores, oficinistas y

níjM

í

empresas que proveen servicios al

• ^®®taurantes, agencxas a de®'^' viaje, etc.). Estoshoteles, trabajosbarberías, se llevan a cabo bajo condiciones que facilitan y muchas veces requieren la comunicación constante. Y cuando se añade a ésto el fenómeno del "breique-

cito" ^ y^ la interacción verbal que conlleva, es aún más difícil aceptar un modelo que postula a un


Cuadernos del Idioma

boricua

mudo

y

fuera

de

contacto

con

sus

semejantes.

3; Tampoco estoy dispuesta a

aceptar

la

hipótesis ^e las clases trabajadoras carecen de la

capacidad de generalizar conceptualmente.

si fuera

asi, nunca se podría lograr la sindicalización de

ningún trabajo. Es cierto que Puerto Rico no tiene

en^l965^ tasa d n^icalización (estaba en el 20% haninHni' D sigue bajando). Pero esto no se debe ya actualmente la falta de comu-

cionerie'aa'íf,

trabajadores sino a unas limité

a la i ley Taft-Hartley impuestas en legislación la fuerza laboral (e (e.g. y la

d^iLoT^®

sindicalización del sector

1 están los esfuerzospara muydesorgadelibeados de las empresas norteamericanas

nntsr rrí ^ empleados. Es interesante íSon ^ durante ese mismo período—entre el 1965-

nllíl numero de huelgas en el país aumentó. En eran SrLTm?fn^' militantes. brecimiento í de ninguna clase. Esto no paíece empo mil f, palabras, habían menos sindicales pero

me pregunto si el análisis de la hogar y el recreo es

i "ipotesis informal es que el puertorri^eno disfruta de muchísima interacción verbal tanto en el trabajo como en su tiempo libre. El pueblo es sociable, locuaz, lleno de opiniones y listo para expresarlas.

En fin, tengo unas preguntas bien serias para la profesora Meyn, pero sé que solamente a través del estudio científico y empírico se podrán contes tar adecuadamente. Esto debería ser una prioridad dentro de la agenda de las personas verdaderamente

interesadas en la afirmación nacional y cultural y en la clarificación del asunto del idioma.

Conclusiones y prioridades para el futuro En resumen, he tratado en muy poco tiempo de


Unos apuntes criticos

59

demostrar que muchas veces los términos bajo discusion no^ corresponden a la realidad sino a ciertas

Ideologías y que casi siempre nos llevan hacia el estereotipo que después se utiliza para estigmatizar a los hablantes. En fin, los términos parali zan la investigación en etapas improductivas. Mi proposito no ^ fue tanto convencerles de los puntos

específicos sino de abrirles los ojos frente a los existen.

Ahora quisiera señalar

unas

podiían seguir para esca-

£i Vv r calieron salida en actualidad. donde se encuentra el debate sobre elsin idioma en la aí-r-áo

'íue nada,derrotistas hay gran necesidad de dejar actitudes (el "ay bendito", victimas" o "somos colonizados") y las

aturHiHr^c ^l^rmistas (de "somos los vencidos, los

Benitif ÍA ni tiemoo

mutilados"; cf. Adolfo Jiménez

n" '

junio de 1987).

No hay

fe en <=»? tm ^^^utos o críticas que demuestran poca

nPinionaT y aplastan la voluntad y el orgullo ren;íiiH;ar-'-p íiora de enfocar lo positivo y para adelantar la situación en vez de discutirla ^ nauseum.

ciAn

los aspectos positivos está la explorecientes de la creatividad boricua

todos los campos de la expresión cultuHoiír- la poesía, el en lo tocante al laidioma—es aecir, cuento, la novela, canción, y^ (como me recuerda mi historiógrafo en residencia Feiix Ojeda Reyes) la producción historiográfica. Al contrario de lo que dice Frantz Fanón del país

colonizado,^ aquí hay creatividad y efervescencia. Sena muy útil para el país si se investigara la forma en que la cultura puertorriqueña ha estado desarrollando y cogiendo fuerza de varias fuentes, tanto aquí en la Isla como en el exterior. Es que Puerto Rico es colonia, pero también es que hay talento, belleza y originalidad que procede del alma del pueblo y no del amo extran jero- Esto se debe demostrar para que todo el mundo lo sepa.


60

Cxiadernos del idioma

Por otro lado, es hora de que el pueblo trate de dejar de reñir entre si mismo respecto al idio ma. Se sabe que hay influencias lingüísticas v

culturales del inglés y de los norteamericanos pero se sabe también que el español es el vernáculo y el idioma de preferencia y que tiene una larga historia y una vasta literatura. ¿Por qué no for tificar el español a través de unos vínculos serios

con países latino-americanos y a través de otros esfuerzos internos al país a la misma vez que se gozan las ventajas del inglés que la historia difí cil del colonialismo ha facilitado?

En este proceso, el pueblo tendría que unir se a sus hermanos en la metrópoli que también tie nen a Puerto Rico en su corazón y que forman parte

de la población en tránsito. Estar divididos no ayuda el caso ni de uno ni del otro. Y si la lucha por la soberanía está en la agenda, vale más bregar al nivel de la unidad política que perderse en peleítas improductivas sobre quién tiene la lengua o la cultura más pura y legítima.

Bueno, como decían los oradores de tiempos pasados, he dicho. Espero que estos comentarios hayan estimulado el pensamiento para servir de base para la discusión hoy y, mejor aún, que ayuden un poco en la transformación de esta sociedad.


L _

Unos apuntos críticos

61

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64

Cuadernos del idioma


LOS CC»ÍCKPTOS INTERPRETATIVOS SOBRE EL IDIOMA: UNA BREVE REPLICA

65


Cuadernos del idicxna


Dos conceptos interpretativos

,

67

^ todas las llamadas Ciencias Sociales endencias que se bifurcan en muchas vertienson: el positivismo y el nominalismo. inductivo y el segundo es deductivo.

_ ^oiT^inación de ambos en el positivismo

c?An í Circulo de Viena. ción a la que me suscribo. 1

Es a esta tercera op

Positivismo sTi la lingüística asume gue la

dS

hablantes hablan. Esa verdad lo gue Chomsky ha llamado

ignora

como

^ nosotros hemos interpretado

ceSoid^

subyacente, determinante de la per-

estruni-in-o ^ gsstalt" que a su vez determina la

lo.üísSmí; keí;"!" To no —

modelo positivista es asociativo; el mode=

conceptual.

En el modelo positivista

® criterio alguno de corrección de la len® nuestro, el criterio es el de consis-

1 a estructura ^ ^^tenticidad. gramatical.¿Consistente con qué?

Con

f visión estática, porgue la ■F;hi2ÍÍ 1 permite y exige la eliminación de lo carente de elegancia, etc. A^ite eln cotejo y lalo imbricación de lo positivo con lo logico. En otras palabras, no cae en el aogmatismo cerrado de la gramática estultificada; tampoco cae en el otro extremo de la anarquía acriterial.

Para

los

positivistas,

la

introducción de

típdo tipo de elementos de una lengua en otra "esta bien", Escuché muchas veces a mis profesores de lingüística decir que las lenguas creóle son siem pre, invariablemente, más flexibles y "eficientes".


68

Cuadernos del idioma

Se ignora en ese decir, sin embargo, toda

la

evidencia que hemos señalado antes en varios escri

tos sobre el problema de la interferencia y de la mezcla de contextos, para la formación de conceptos en la dimensión de la estructura profunda del len guaje. Y como en la postura positivista se maneja el pensar en forma asociativa, ciertamente nada le impide hacer la acusación de que supuestamente los conceptos interpretativos sobre el idioma llevan cargas negativas hacia quienes los encarnan.

Esto lo hace el positivismo por mera asocia ción contigua. Y le conduce entonces a adjudicarle un supuesto "elitismo" al concepto de interferencia y, a su vez, a los conceptos germanos de transculturacion, empobrecimiento lingüístico, desculturacion, etc. Pero nada hay intrínseco en dichos

conceptos que les asocien con esas cargas negativas hacia quienes los encarnan. Eduardo Seda Bonilla

II

Esa postura positivista sobre dichos concep tos conduce también, de paso, a depositar en el

cesto de desechables a la totalidad sin excepción de los pensadores y creadores nacionales puertorri

queños en lo que va de siglo. Para todos ellos han sido inexcusables intelectualmente las categorías que versan

precisamente sobre cambio cultural des-

nacionalizador.

De ser cierta esa postura sobre las cargas negativas en dichos conceptos y que eso los invali-

dara, tendríamos--como corolario inexorable--que

desechar por completo también todas las categorías referentes a seres humanos que son objeto de limi tación de sus potencialidades culturales: analfa

betos, marginados, ineducados, indiestros,

etc.


Los concept:os interpretativos

69

También estos podrían sufrir las cargas negativas por causa de esos vocablos.

Pero de hecho es ^ revés de lo que se alega: Subrayar la interferencia, la transculturación, la desculturación y el empobrecimiento lingüístico en Puerto Rico es un llamado crítico estentóreo a con

trarrestar unos procesos deshumanizantes y culturalmente agónicos para quienes los encarnan. Es un

llcimado crítico para detener a toda costa unos pro cesos traumatizanes y costosísimos en términos

humanos, que derivan de las relaciones coloniales y clasistas aún vigentes. En

otras palabras, y paradójicamente, en la

situación colonial puertorriqueña, es sólo esta dimensión del discurso del idioma la que permite el pensar socialista, dirigido a la reivindicación de

ese discurso para las clases y estamentos subordi nados.

Verlo

de otra

forma

es una instancia de

la aplicación distorsionante, por el investigador mejor intencionado, de una óptica populista afin cada en el discurso político ^ la metrópoli. Y en su recusación del concepto de empobreci miento lingüístico, esta óptica niega el contenido fundamental de todo proceso educativo y ^ forma ción cultural. Este es siempre un camino esforzado que va de la limitación expresiva y cognoscitiva a la abundancia; de la inmadurez sintáctica a su con trario; de la pobreza léxica al lenguaje enrique cido portador del acervo de una civilización, como bien subrayó la profesora Meyn en este mismo

Cuaderno. Sólo porgue reconocemos eso, y porque en la vida dura de las luchas sociales hay mundos

idiomáticos

que

cierran ^ hecho el camino al

saber, al poder y a la el derecho inalienable los Estados Unidos, a tico, por ejemplos, a

igualdad, es que reclamamos de todo boricua aquí o en tener pleno acceso lingüís la Moral Social como a la

Alabanza en la Torre de Cíales.


Cuadernos del idioma

_ Confiamos que por encima de esa óptica dis torsionante, y más aún, dado el firme aprecio que sentimos hacia toda buena colega, prevalezca la investigación sistemática y la reflexión critica. Pedro Juan Rúa


RKSEñA: UN LIBRO SOBRE LA RESISTENCIA AL INGLES COMO LENGUA DOMINANTE

Juan Duchesne Winter

71


Cuadernos del idioma


Resena: un libro sobre la resistencia

reseñar un

literario o ^

mitS

r

ñanza del

H

73

libro de suma per-

pedagógico, cultural y

país, titulado, si se nos per-

1°-^°"'

movimiento contra la ense-

(The

escuelas de Puerto Rico

in Puerto Rico?^^*^^ Teaching English in Schools Gutiérrez niohi' ^^rmado por Edith Algren de

borados oór l a

ricSna a L V,-

estudio aplica los esquemas ela-

"crítica retórica" norteame-

puertorri miof!

lengua do^nante?''^''^ 1898-1949

der nort^r^i^.f^

imposición del inglés como

SU análisis al período de

escuela"^^bL|aí^V^ mayoría v Zt ■ como se

de la conocida resistencia

decreto de las autorida-

obligatoria en las

enseñanza del inglés de la las

asignaturas,

padres Tn,:aocí-^ muchas protestas de estudiantes, hasta i^rrici í asociaciones profesionales y de su ?^teras, y tras la comprobación des edur-^-t-íT P®*^^9ogico por las propias autoridatica

AlaLn bras c?Sn

moderno método científico de la "crí?

permite ahora a la profesora novel tesis de gue todo ese

^ defensa del español se reduce, en pala^ movimiento de tipo "retórico que puertorriqueños oponen a la administra-

aHoT 5ai-.+asuntos isleños a fin de airrr-or^ descarta causa de la flamantementeautonomía lo que política". todos los anteriores a ella habían interpretado:

batalla por el idioma constituye una reac ción colectiva motivada por hechos políticos y culuraies concretos. Todo es muy simple para la Sra. la situación de hechos es puro artificio mental, aquí lo que hay que ver es una "situación retórica". propone ella.


Cuadernos del idicxna

Para los que no acabamos de entender, se informa, en la novísima terminología científica manejada por la autora, que la invasión norteameri

cana del '98 equivale a un "striking event", es decir, un "acontecimiento impresionante". Aprende mos, según el conveniente "package" teórico aplica do por ella, que las personas se sienten inseguras ante un "striking event", reaccionan convirtiéndose

en "agresores retóricos" si se da el caso de que no tienen los medios y acciones concertadas.

el poder para responder con Los agresores retóricos se agrupan entonces en un "movimiento retórico" que diseña estrategias de manipulación verbal por medio de argximentos de todo tipo con el fin de lidiar con

su situación. (Esto nos recuerda a aquellos que culpan a las mujeres víctimas de ultraje en lugar de a los violadores. ^ Si las víctimas de violación protestan, ¿se convierten

entonces

en

agresores

retóricas ante un "striking event"?) Este esquema explica, según la autora, el surgimiento de lo que ella llama "el movimiento retórico contra la ense

ñanza del inglés en las escuelas". ¿Crisis polí tica? ^¿Dominación colonial? ¿Agresión cultural? ¿Negación del derecho a la autodeterminación? Esos son sólo "striking events", estimados lectores. ¿Valores?

¿Principios?

¿Identidad cultural?

¿in

tegridad social e individual? Todo eso es "agre sión retórica" según el libro de la profesora Algren.

En suma, el grueso del estudio concentra en

la tarea^ de ubicar cronológicamente a los "agreso res retóricos" y a desglosar sus argumentos de acuerdo a tan "humanista" teoría de la historia. La señora Algren afirma que lo positivo de las con frontaciones retóricas es que permiten identificar a los verdaderos miembros de un movimiento. y a identificarlos ella se dedica.

La lista de "agresores retóricos" contra el

inglés incluye a Luis Muñoz Rivera, José de Diego, Luis Palés Matos, Epifanio Fernández-Vanga, Antonio

R. Barceló,

José Padín

y Luis

Muñoz Marín, entre


Resena: Un libro sobre la resistencia

pero^io ponl'^en otra^^li^í"^°/

75

menciona de pasada

bién manSjS? la de ioÍ ^ diferente que ella tam-

conocida revista, Tr,Í"°

terroristas". Además, la porilftonír"l.''%|^, -1- -°s .30 primera lista, puls t completamente en la

publicación le dedila si nrl°" descubre que esta

rio de la muerte de

m- P^mer numero al aniversa-

peare de las lei->-ll "^guei Cervantes ("el ShakesPor lo tanto, es culpable^?^^""• aclara ella), tenecer al movimientl llt- ® .^^^^eta Indice de perE1 Departamento de Estud11l'''íf° ingles, versidad de Puerto Rill 1 t,• bolo de

figura como un agresión retorica" contra el inglés.

con esta^°exoosi

sun-

impacientar al lector

simplista y tan □ Ji i

libro tan absurdo, por

del mismo yace en

mérito

las falacias y coni-r-taT°"^^ coherente en que reúne

campañas a favor de

fundamentales de las

lengua dominante yy privilegiada priviTe^f"^®®"""" inglés como en Puerto Rico.

presenta a^los^def

resalta en el titulo. Se

res contra la enseñlnz^ de®i^ fsPf?°l =0™°, agresoPero exigir el Ho»-^ S ^ ingles en si misma, educarse en la lenlíil en la i puertorriqueños a

ciencia humana

iT^ lenm

rechazar la enseñanza

su con-

materna, no significa

trate del inglés o dl cualquTer

cuando^defil^e'^el• ' bilinív ^

der aue la íaaii.-.a

de aspirar a? fueran materna a píertS tarYo í? «nS y

P°^

consiste en preten-

(en el sentido exacto Primero un objetivo aplicable un negar objetivo justo e igualiel uso del español, lenguas como si ambas

falacia se basa en la ignorancia de la

aiferencia fundamental existente entre una lengua materna y una lengua secundaria o adquirida. Pre tender gue el inglés ocupe el lugar que, en nuestro


Resena: Un libro sobre la interferencia

76

caso, naturalmente le corresponde al español como lenu^^ materna en cualquier actividad comunicativa

o pedagógica, equivale a violentar la realidad cul tural y a agredir la integridad humana de los hablantes de español. El inglés pertenece a los cursos de idiomas. El español es nuestro vernáculo para todas las actividades del saber. Lo otro seria pretender que el inglés entonces se convir

tiera en la lengua materna de los puertorriqueños futuros, lo cual sería plantear la sustitución de culturas; el genocidio cultural.

La tercera falacia, utilizada por la autora

al enumerar las ventajas de hablar inglés, consiste en suponer que para aprender dicha lengua y disfru-

tar tales ventajas es necesario entregarse al sacrificio del bilingüismo. Muchos países logran tasas altas de aprendizaje del inglés y otros idio

mas sin necesidad de que la lengua adquirida ocupe el mismo lugar <^e el vernáculo. Además, la situacion sociopolítica que hace muy ventajoso dominar el ingles no es eterna, algo especialmente notorio

ahora que Estados Unidos empieza a mostrar signos de

decadencia

económica

frente

a

los

países

europeos y el Japón.

La cuarta falacia consiste en ignorar que la imposición de la enseñanza obligatoria en inglés fcprma parte de una política más amplia de afianza miento del poder político y económico de Estados

Unidos sobre Puerto Rico. No se puede ignorar que bajo el contexto^ de dominación colonial la lengua inglesa se le impone al puertorriqueño con un reclamo de superioridad que vicia su sano aprendi zaje- Además, dentro del actual contexto político y económico existen ciertas preguntas sobre las consecuencias de la asimilación cultural y la ame naza a nuestra integridad humana colectiva que todo puertorriqueño tiene el derecho a hacerse. Despa char tales interrogantes como meros juegos retóri cos es una falta de respeto a nuestra humanidad.

Encima, darle el calificativo de "agresor" a quien así

reacciona

ante los

atentados

contra

su ser


k

77

Cuadernos del idioma

cultural

es

trastoc^iT-

i

i' •

i j

acuerdo a la conocida%Í"f lógica _ y la moral de Victimas, muy

utii?^ falacia de incriminar a las

esclavistas a lo largo de la historia. machistas, nazis ^

— enseñanza obligator*

pero continúan otra<= nuestro vernáculo h

-

^^igles ya no es vehículo escuelas públicas, que atentan contra

sociopolitica oprec:-;?.^®^'^^® nuestra situación dicha situación v «T ^ medida que se resuelva

falacias, se despi^^ ^piaren estas y muchas otras enseñe de una man¿VÍ^^^ terreno para que se ° '^eionialistas

puertorriqueños

i

sana, sin vicios autoritarios

anglosajona que muchos

firaternal con toda f ® conocer y amar en un plano las lenguas de la humanidad. Nueva 7 ' ^ York J-wi.

University Press of América, 1987

Profile for La Colección Puertorriqueña

El idioma y su interpretación: inicio de un debate  

El idioma en los procesos sociales de la nación puertorriqueña. Cuaderno Núm. 2, agosto de 1988. San Juan, P.R.: Escuela Graduada de Planif...

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