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SUMARIO 3 CARTA DEL DIRECTOR Errantes y migrantes 3

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4 ¡SÍ, HAY ALGO NUEVO BAJO EL SOL! Juan Pablo Castro Un joven que quiere hacer “carne” el Evangelio

8 FAMILIA EN OBRA Prof. Victoria Fagúndez Uruguay: un país de ida y vuelta 8

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9 SINTONIZANDO CON DON BOSCO D. Ángel Fernández Artime sdb La Virgen continúa haciéndolo todo

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10 HACIENDO HISTORIA Guillermo Gutiérrez Las Hijas de María Auxiliadora llevan la voz de los jóvenes a la ONU

12 VALE LA PENA VIVIR ASÍ Me siento como en casa Un joven matrimonio venezolano cuenta su historia como inmigrantes

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16 CON NOMBRE Y APELLIDO Entrevista a María Teresa Bui Thi Thanh Houng, Hna. Maite Los “signos” de una vocación nacida en la clandestinidad

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21 SINTONIZANDO CON DON BOSCO Madre Yvonne Reungoat fma La paz es posible y es un derecho de todos

22 GALERÍA DE FACEBOOK Y TWITTER 24

23 ME GUSTA, COMENTO, COMPARTO

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P. Francisco Lezama sdb Moverse para vivir

24 AQUÍ Y AHORA Nuevamente Uruguay país de inmigración: La hospitalidad uruguaya puesta a prueba

29 SABOR A BUENAS NOCHES P. Adrián García sdb Terrones en la ciudad

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30 DEL ÁRBOL SALESIANO 32

Luis Gómez de ADMA Jóvenes Salir al encuentro de la mano de María

32 UNA MANO AMIGA Centro Salesiano Aires Puros Donde la lectura y la comprensión dejan de ser una dificultad

35 GALERÍA DE INSTAGRAM


CARTA DEL DIRECTOR

Comunicación Salesiana ‐ Uruguay

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¡SÍ, HAY ALGO NUEVO BAJO EL SOL!

Durante un año será parte de los habitantes de Villa García

Juan Pablo

Castro Un joven que quiere hacer “carne” el Evangelio

Juan Pablo Castro desea que su vida se parezca cada vez más al Evangelio y busca encontrar a Cristo en medio de la sencillez de los más pobres, descubrirlo en sus rostros y vivir como ellos. Para esto, decidió dejar el confort de su casa familiar en Punta Gorda para irse a la preca‐ ria casa de "El viejo", en el asentamiento de Villa García, a vivir durante un año la experiencia de seguir la huella de quien lo ha inspirado desde pequeño: San Francisco de Asís.

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Hacés muchas cosas, ¿por qué sos guardavidas? Siempre me gustó el agua. Lo de ser guardavidas surgió el año pasado motivado por el hecho de que en 2015 un chico del Oratorio de Villa García falleció por ahogamiento en un lugar cercano al barrio y eso me movilizó mucho. Hice el curso en 2016 y este verano pasado salió el trabajo en el río Santa Lucía. ¿Cómo surgió la idea de vivir durante un año en Villa García, cerca de tus oratorianos, y dejar el confort de tu casa de Punta Gorda? Mis padres, que son católicos practicantes, desde que era chico ayudan en una Capilla y se encuentran muy cercanos a las realida‐ des más humildes y desfavorecidas de nuestro país. Aunque yo estaba ajeno a esa realidad, los observaba. Siendo aún chico vi con ellos la película “Hermano Sol, Hermana Luna” que hablaba sobre la vida de San Francisco de Asís y me marcó mucho. En la prepara‐ ción de la Confirmación, en 6º de Bachillerato del Juan XXIII, empecé a analizar qué era la fe para mí, si algo propio o ajeno, si era algo heredado de mis viejos. Y fui reencontrándome en el llamado que siento, en mi forma de querer vivir porque como dijo San Francisco de Asís “donde hay pobreza con alegría, no hay lugar para la codicia y avaricia”. Para mí es un modelo que me inspira: una persona con muchas oportunidades en la vida, pero que decidió ir por el camino de ayudar a los más desprotegidos. Además, algunas de las razones por las que me interesa profundizar 6

en mi experiencia con los más pobres, los más sencillos, son la necesidad de aprender de ellos, de su sencillez, de su forma de ver la vida, de encontrar a Cristo en medio de ellos, ya que allí es donde Jesús más se quiso quedar, bajo esos rostros, con la gente que tiene dolor, que no la tiene fácil. Todo esto lo fui madurando dentro de mí y por ese camino voy, a hacer mi propia experiencia. ¿En tu decisión ayuda mucho lo que sentís cada vez que vas al Oratorio Villa García? Es una parte importante de mi vida hoy, ya que es donde mayor‐ mente me he acercado a las personas de menores recursos, involu‐ crándome activamente con las familias de los chiquilines del Oratorio y encontrando en ellos el llamado de querer irme a vivir al barrio ahí donde habitan. También mi trabajo en el Juan XXIII me ha llevado a cuestionarme mucho sobre cómo poder mostrar una cara distinta de la moneda, el verdadero Evangelio de Jesús que estamos invitados a vivir, ayudándome también a querer ser ejemplo en la idea de acercarme a vivir como lo hizo Él. ¿Qué te dijeron tus padres y tu novia sobre tu deseo de vivir esta experiencia? El apoyo de mi familia y de mi novia es también una motivación para mí. Mis padres desde toda la vida son parte de comunidades que


están cerca y sirven a los más pobres. Mi madre es partícipe de la Capilla La Resurrección, situada en Malvín Norte, encargándose de un grupo de madres de un asentamiento allí situado. Mi padre formó parte de la Pastoral de la Penitenciaria durante años, y actualmente es uno de los encargados de la Comuni‐ dad de la Parroquia de Belén, que sirve platos calientes para la gente en situación de calle y visita diversos asentamientos. Con mi novia esta experiencia que quiero vivir es algo que compartimos plenamente. También me apoya mi referente Salesiano que es Daniel Bernardoni. ¿Así que tenés el camino allanado para cumplir tu deseo? Sí, y si tuviese que sintetizar en un solo deseo mi interés por acercarme a los más pobres y querer vivir como ellos creo que sería buscar la fidelidad en Dios, la fidelidad al Evangelio, el querer que mi vida se parezca cada vez más al Evangelio, el querer llevar el Evangelio en carne propia. Una experiencia similar a la que vivirás ya se realizó hace varios años en la misma zona… Sí, un ex animador de Villa García que es Joaquín Verde, "El mono", quien vivió en el barrio. He charlado con él al respecto y me ha servido de guía para saber, por ejemplo, en qué momento lo puedo hacer y me ayudó a sacarme los miedos.

¿Dónde vivirás? ¿Vas a seguir con todas tus actividades? Me voy a quedar en la casa de Miguel Ángel Leiva, a quien le dicen "El viejo". Es un referente del barrio y del Oratorio. Es una persona muy humilde, desprovista de todo lo material. Si bien este año logró jubilarse, vivió mucho tiempo de changas, y estuvo un tiempo mal de salud así que le dábamos una ayuda cada semana desde el oratorio, porque él siempre está dispuesto a darnos una mano. Nos presta su casa para hacer reuniones de los animadores, ayuda a hacer una comida. Eso demuestra su desprendimiento total de lo material. Entrega todo por los demás, sin reproches. Es además la misma casa donde se quedó "El mono". Si todo sale bien, y tras dar unos exámenes en la facultad, en agosto me iría a vivir allá y me quedaría hasta agosto de 2018. Igualmente seguiré con mi rutina de trabajo y estudio. ¿Qué creés que tu presencia le va a sumar a la comunidad de Villa García? Voy a ayudar a "El viejo" a cubrir dignamente sus necesidades básicas, a arreglar el rancho que está muy venido a menos, a realizar las tareas diarias de la casa. Pretendo ser un referente asiduo en el barrio para los gurises, ellos saben que pueden contar conmigo. Tuve una experiencia el año pasado cuando fui a tomar unos mates con "El viejo" y de repente uno de los gurises que estaba jugando al fútbol en la cancha de enfrente vino a buscarme porque algunos se estaban peleando. Medié e hice que se dieran la mano. Eso resonó en mí porque pensaron que podía ayudarlos. Lo sentí como un llamado, una gracia de Dios, y me ayudó a definirme.

¿QUIÉN ES “JOPE”? Juan Pablo Castro, conocido como “Jope”, es un joven de 25 años, nacido en Montevideo y que vivió toda su vida en el barrio Punta Gorda. Está en el 6º año de la carrera de Doctor en Medicina. Hizo Primaria en la escuela pública Nº 180 de Punta Gorda, el liceo en el Colegio Jesús María de Carrasco, y Bachillerato en el Instituto Juan XXIII. Actualmente trabaja como catequista y animador en el Juan XXIII, en temporada de verano se desempeña como guardavidas en las playas de Canelones y, además, desde 2012 es animador del Oratorio y Centro Juvenil de Villa García, donde concurren unos 140 niños y adolescentes.

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FAMILIA EN OBRA

Uruguay:

un país de ida y vuelta Cada vez se me hace más difícil explicar a los jóvenes de 3ro. en Historia que hubo una época, a mediados del siglo XIX, en que a Uruguay llegaban muchos europeos en busca de trabajo y de un futuro mejor. No lo pueden creer, la realidad que ven es en general todo lo contrario. e cuentan que tienen tíos, primos o algún amigo que se fue a otro país a buscar un mejor pasar. En el Cerro me resulta un poco más sencillo explicar esto, las calles del barrio nos recuerdan permanentemente el país de origen de los inmigrantes que fueron poblando Villa Cosmópolis desde mediados del Siglo XIX. Los procesos migratorios influyeron en el lento crecimiento demográfico uruguayo, así como en la cultura y economía de nuestro país.

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La migración ha sido practicada por las sociedades humanas a lo largo de la historia. Sin embargo, los cambios de los últimos tres siglos relacionados con el desarrollo del capitalis‐ mo, la industrialización, la expansión del comercio internacional y las transformaciones demográficas, tuvieron consecuencias en los movimientos migratorios. Estos condujeron al traslado de 56 millones de personas fuera del continente europeo entre 1821 y 1932, y en su gran mayoría hacia América. De ellos, el 22% partió hacia América Latina, recibiendo Uruguay el 6% de esa población. Desde 1950, el proceso migratorio atlántico se detuvo definitivamente, y desde la década siguiente Uruguay se transformó en un país de emigra‐ ción. Este fenómeno transformó las sociedades de los países que recibieron a los migrantes, así como sus lugares de origen. Las migraciones de la historia más reciente se originan en países o regiones menos desarrolladas, y son portadoras de culturas, religiones, lenguas diferentes, cambiando el perfil demográfico y social de las ciudades del mundo desarrolla‐ do. Según recientes estimaciones, entre 1968 y 2002 abandonaron el país 498.684 ciuda‐ danos por motivos políticos y económicos. Una “sangría demográfica” para los expertos en el tema. Sin embargo en el 2009 se ven indicios de un cambio de tendencia, ya sea por la disminución de la corriente emigratoria, como por el aumento de la inmigración latinoame‐ ricana, o incluso, el retorno de muchos emigrados, que motivados por razones fundamen‐ talmente afectivas, deciden volver al país. Es interesante la apreciación que hace el historiador Hobsbawm acerca de las migraciones del siglo XXI. Dice que gracias a los cambios en la velocidad de las comunicaciones y del transporte, los emigrantes con intención de instalarse en el país de acogida ya no sienten, a 8

diferencia del siglo XIX, añoranza de su patria, salvo cuando reciben cartas o alguna visita esporádica. Los emigrantes más prósperos viven a caballo del viejo y del nuevo continente. En las fiestas se llenan los aeropuertos y se multiplican las llama‐ das por teléfono. El número de países que permiten la doble nacionalidad se ha duplicado entre 1994 y 2004. Hoy, la emigración no implica hacer una elección para un período largo de tiempo entre dos países. La movilidad a través de las fronteras a partir de los viejos conceptos de naciones y nacionalismos ha ido cambian‐ do. Como ha observado Benedict Ander‐ son, la identidad en el siglo XXI no es la partida de nacimiento del estado ‐ nación, sino el documento de identidad internacio‐ nal, el pasaporte. Todo esto estimula los traslados estacionales o pendulares, y las migraciones, entendidas en el sentido de traslado definitivo, es una forma extrema de esa movilidad, pero no la única.

Victoria Fagúndez Profesora de Historia, egresada del IPA. Docente en el Juan XXIII y en el liceo Nº61. Coordinadora de los grupos asociativos del Juan XXIII.


SINTONIZANDO CON DON BOSCO

P. Ángel Fernández Artime / Rector Mayor de los SDB

LA VIRGEN CONTINÚA HACIÉNDOLO TODO

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n nuestro hemisferio, el verano es casi sinónimo de “vacaciones”. Pienso a tantos Salesianos y a sus colaborado‐ res que en este período organizan Campamentos de Verano. Es maravilloso saber que al centro de este período hay una bellísima fiesta de María: la Asunción de la Virgen a los Cielos. Me acordé de una vieja historia sobre un maestro que, inclinándose desde su ventana que da a la plaza del mercado, vio a uno de sus estudiantes, un tal Haikel, que caminaba con prisa, muy afanado. Lo llamó y lo invitó a venir donde él estaba.

«Haikel, ¿has visto hoy el cielo?». «No, maestro». «¿Y el camino, Haikel? ¿Has visto hoy el camino?». «Sí, maestro». «¿Y ahora, lo ves todavía?». «Sí, maestro, lo veo». «Dime, ¿qué ves?». «Personas, caballos, coches, comerciantes que se mueven, agricultores que toman el sol, hombres y mujeres que van y vienen, eso es lo que veo». «Haikel, Haikel – Amonestó benignamente el maestro –, en 50 años, dentro de dos veces cincuenta años habrá todavía un camino como este y otro mercado similar. Otros coches traerán comerciantes para comprar y vender caballos. Pero yo no voy a estar, tú tampoco estarás. Entonces yo te pregunto, Haikel, ¿por qué tanta prisa si ni siquiera tienes tiempo para mirar al cielo?». Aquí está, el don de María en la fiesta de su Asunción: una invitación a mirar el cielo. No podemos olvidar la primera línea escrita por Don Bosco en El Joven Instruido: «Observen, queridos hijos míos, todo cuanto existe en el cielo y en la tierra».

LA “DISCÍPULA MISIONERA” El 11 de mayo tuve el privilegio de presidir la peregrinación anual de la Familia Salesiana mexicana y la solemne Eucaristía en la Insigne y Nacional Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe. Y una vez más pude ver, sentir y tocar la fe del pueblo de Dios y el amor a María, Madre de Jesús y Madre nuestra. Por la noche nos esperaba un regalo aún más especial: la oportunidad de visitar la pequeña sala que alberga la imagen de la Virgen para poder contemplarla de cerca e incluso "tocarla". Desde 1531 el ícono de la Madre del Dios vivo se ha impreso milagrosamente de una forma sorprendente en un tejido que normalmente no dura más de veinte años, aunque esté bien cuidado. María, en el evento guadalupano desde hace quinientos años hasta la actuali‐ dad, ha querido mostrarse como Madre que lleva en su vientre “el Verdadero y Único Dios, Aquel que es el Autor de la Vida”. María de Guadalupe es "nuestra" Auxiliadora que se acerca a cada hombre y mujer y con su ayuda "muestra" a Jesús. En el cerro del Tepeyac llevaba a Jesús en su vientre, no por sí misma, sino para darlo a conocer. En Valdoc‐ co, en el magnífico cuadro pintado por Loren‐ zone de acuerdo a las inspiraciones de Don Bosco, ella trae al bebé en brazos dándolo, mostrándolo, haciéndolo visible.

Una semana más tarde, tuve la oportunidad de celebrar la fiesta de María Auxiliadora en Valdocco, junto a miles de fieles de todas partes de Italia y del mundo. Sentí la misma emoción que en Guadalupe, con una tonali‐ dad enteramente salesiana, porque Ella, la Madre, viene proclamada con el nombre tan querido por Don Bosco. En esos patios en los que vivieron, jugaron y caminaron a la santi‐ dad Domingo Savio, Miguel Rúa, Felipe Rinaldi, Don Bosco, los innumerables jóvenes del Oratorio y los primeros salesianos. Puedo imaginar un puente invisible entre Guadalupe y Valdocco. En Valdocco he orado por los mexicanos que conocí en Guadalupe, tal como les había prometido, y cuando hice esa promesa la Familia Salesiana de Guadalu‐ pe reaccionó conmovida y con un caluroso aplauso. En Valdocco, he comprendido claramente las palabras de Don Bosco «Ella lo ha hecho todo» y sé con certeza que la Virgen «continúa haciéndolo todo».

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HACIENDO HISTORIA

Las Hijas de María Auxiliadora llevan la voz de los jóvenes a la ONU Las Hermanas tienen una Oficina de Derechos Humanos en Ginebra

Las Hijas de María Auxiliadora están pre‐ sentes en 1.455 centros en 94 países, lo que las convierte en grandes conocedoras del mundo. En 2007 decidieron crear una Oficina de Derechos Humanos para poder participar en Naciones Unidas y ofrecer su mirada en un espacio de reflexión y discu‐ sión de resonancia mundial. Un joven uruguayo tuvo la oportunidad de vivir de cerca este apostolado en el ámbito de la diplomacia. Hermanas y laicos de diversos países traba‐ jan en Ginebra en las dos Organizaciones No Gubernamentales de las Hijas de María Auxiliadora: IIMA (Instituto Internacional María Auxiliadora) y VIDES (Voluntariado Internacional para el Desarrollo, la Educa‐ ción y la Solidaridad). Son instituciones que tienen carácter consultivo en el Consejo Económico y Social, del que depende entre otros el Consejo de Derechos Humanos, con 47 miembros plenos. Estas ONG no votan pero sí hacen declaraciones, a las que llegan gracias a la información dada por las Hermanas en diversas partes del mundo. 10

Expresan, en el máximo ámbito internacio‐ nal, aquello que las Hijas de María Auxilia‐ dora tienen para decir sobre realidades o países concretos. Desde que instalaron la oficina, las salesia‐ nas proponen que se hable más sobre los jóvenes en la ONU. Y para generar esto, hacen lo que se acostumbra en ese ámbito: mientras hay una sesión plenaria del Conse‐ jo (tres veces por año), generan un evento paralelo donde participa gente del todo el mundo e instalan el asunto sobre el tapete. Su primera experiencia fue en 2011 y el primer país en apoyar la iniciativa fue Uruguay, cuando la embajadora Laura Dupuy presidía el recinto. En 2014 hubo un segundo evento y en marzo de 2017 fue el tercero. En esta ocasión, uno de los panelistas fue Guiller‐ mo Gutiérrez, encargado de Pastoral del Colegio San José de Las Piedras. Tiene 27 años y es estudiante avanzado de la Licen‐ ciatura en Historia, con enfoque en la docencia.

La experiencia fue rica por demás. “Me invitaron como parte de un panel de cinco jóvenes del mundo que tenían para com‐ partir una experiencia de promoción de los Derechos Humanos (DDHH)”, explicó. Presentó una iniciativa llevada adelante con compañeros de la Universidad en la cárcel de Punta de Rieles, donde brindaron talle‐ res de educación en DDHH. En su exposi‐ ción, hizo énfasis en el éxito de una activi‐ dad promovida por el Estado y que sirvió para el encuentro de jóvenes de comunida‐ des distintas. En el panel había asimismo un eslovaco, una filipina, un congoleño y un sirio, del oratorio salesiano de Alepo. “Estaba ahí sentado y pensaba: '¡Qué regalo de Dios poder estar viviendo esto, tratando de hacer un aporte por los jóvenes en Naciones Unidas!'”, destacó Guillermo, que no se había imaginado en la ONU, hablando ante unas 70 personas de más de 40 países diferentes.


COMO EL MUNDO El panel fue uno de los elementos de una instancia más completa, que consistió en una formación de 10 días. Los participantes vivían en la casa de las Hermanas. “Llega‐ mos a ser unas 20 personas, de 12 países distintos, que hablábamos 6 o 7 idiomas diferentes”, relató el uruguayo. Además de los panelistas había una joven de Irlanda, cuatro becarios de Corea, EEUU, México e Italia, un salesiano de México y algunas hermanas de otras naciones. Junto a la casa, un colegio con 400 alumnos de 75 países distintos. Una verdadera comunidad internacional. “Superó muchísimo mis expectativas, fue una experiencia increíble. Cada ámbito era como el mundo”, transmitió el joven. Por la mañana asistían a las sesiones del Consejo en la ONU y luego tenían un curso sobre defensa de los DDHH. Aprendieron sobre los organismos internacionales, el rol de las ONG y la promoción de los derechos. “Pude ampliar la mirada sobre esta realidad, entender muchas cosas, conocer el lengua‐ je de estos asuntos, saber el cuidado con el que hay que decir las cosas”, ejemplificó. Los días pasados en Ginebra ayudaron al uruguayo a “marcar cosas que se pueden hacer después”. En concreto, profundizó en la experiencia adquirida en Punta de Rieles y encontró una ruta por donde avanzar: la educación en derechos. Y como el entusiasmo sobra, el trabajo ya comenzó. Gutiérrez se unió a otros jóvenes y están comenzando a reactivar VIDES Uruguay. “Es un lugar ideal para un joven que quiera aportar algo a los demás. Algu‐ nos ya estaban trabajando en esto, con lo aprendido en la experiencia, me sumé. Nuestra idea es comenzar a hacer contribu‐ ciones en los ámbitos nacionales”, adelan‐ tó. VIDES en Ginebra hace oír su voz en el máximo organismo mundial, su filial uru‐ guaya puede hacer lo propio en el ámbito local. “Queremos participar en los órganos de DDHH, aportar a los exámenes periódi‐ cos de país, a las organizaciones y a las discusiones que se dan acá”, comentó el joven, que invitó a todos los interesados a sumarse. 11


VALE LA PENA VIVIR ASÍ

ME SIENTO COMO EN CASA Un joven matrimonio de Venezuela comparte los entretelones de su vida como inmigrantes en Uruguay Veikel López y Scarlet Jiménez son un joven matrimonio venezolano que se conoció en ambientes salesianos. Forzados por la angustiosa situación que marca el día a día en su país de origen, recalaron en Uruguay, hace más de un año, en busca de nuevos horizontes. Con la confianza puesta en que Dios siempre los guía y acompaña, dejaron su tierra y eligieron venir a nuestro país donde al principio compartieron un sótano junto con otros compatriotas, trabajaron en oficios muy disímiles para lo que se están preparando, pero donde encontraron múltiples gestos de solidaridad y fraternidad tanto de venezolanos como de uruguayos. Esta es la historia de estos jóvenes salesianos inmigrantes…

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Cuéntenme un poco sobre ustedes ¿de dónde son? ¿cómo se conforman sus familias? ¿qué formación tienen? V: Tengo 26 años, soy de Caracas, Venezuela. Tengo mis dos padres y somos cuatro hermanos. Soy el menor de la familia. Tengo muchos sobrinos. Yo me dedico a la parte de sistemas. No soy profesional sino que hice un curso técnico. No pude terminar la carrera por problemas en mi país. S: Tengo 27 años, también soy de Caracas. Tengo un hermano de 7 años. Estudio para contadora y espero poder terminar mi carrera acá. Tengo que revalidar mis papeles cuando la situación esté menos complicada en mi país. ¿Cómo y dónde se conocieron? Nos conocimos cuando teníamos 15 años, estábamos en 4º de liceo del Colegio salesiano San Francisco de Sales, y desde esa época somos novios, con un pequeño lapso donde estuvimos separados. Nos casamos en marzo de 2015 por civil y el 1 de agosto del mismo año por Iglesia. ¿Cómo fue la decisión de inmigrar y por qué hacerlo hacia Uruguay? V: Antes de casarme venía madurando en mi cabeza la idea de irme a buscar nuevas oportunidades fuera de mi país, aunque tenía un poco de miedo porque no tengo una profesión. Pero la situación en Venezuela estaba cada vez peor. Cuando me reincor‐ poré al trabajo luego de la luna de miel, el sueldo no nos alcanzaba para lo que queríamos hacer. Vivíamos en el apartamento de mi suegra, con ella, con la que estaba todo bien, pero queríamos nuestra independencia. Además la que era mi jefa se fue, y otros compañeros de trabajo y amigos también. A esto se sumó que en el Mercosur se aprobó una ley que facilita la inmigración dentro del bloque. Primero me gustaba Chile, pero el tema legal era complicado, engorroso, y también me contaron que por un tema de idiosincrasia ellos no ven bien a los inmigrantes. La segunda opción era Uruguay, país que tenía un 'tramiterío' más fácil. Analizamos, asimismo, irnos a Ecuador, pero estuve allí y me pareció muy parecido a mi país. ¿Nunca pensaron en irse a Europa y EE.UU.? V: No, porque sin papeles legales es una preocupación más que una oportunidad y no queríamos pasar mal, porque para eso nos quedábamos en mi país. ¿Entonces Uruguay era la opción? V: Sí. Somos muy creyentes y dije: 'Dios, dejó todo en tus manos. Tu guíame. Y haz tu voluntad'. Hice el trámite y cuando quería ver tenía visa. Y recién ahí se lo planteé a Scarlet. Estuvimos dos o tres días pensándolo. Teníamos unos pocos dólares ahorrados como para un pasaje y mantener‐ nos durante algunas semanas. A los tres días le dije que la chance estaba ahí y no quería dejarla pasar. Al día siguiente moví los papeles y conseguí un pasaje por internet para Uruguay a buen precio. Le pregunté a un conocido que tenía aquí y me dio unas indicaciones. Era una situación difícil porque Scarlet no quería dejar a su madre sola, pero teníamos que jugárnosla. Ella me dijo: “nos casamos hace dos meses y compraste el pasaje para febrero, estamos en octubre y en cuatro meses te vas”. No entendía nada. Yo seguí con mis papeles y paralelamente ella inició los suyos. Además en mi país cada día estaba peor. Faltaba carne un día, harina otro. No daba para más. Aprendí de los errores de mi familia y quise hacer mi camino, y Uruguay era el lugar. En enero tuve todos los papales listos y el 15 de enero renuncié a mi trabajo, y el 3 de febrero estaba en el aeropuer‐ to. Pensaba solo en sí se puede. Ya desde Venezuela empecé a mandar currículos. 13


¿Y de dónde sacaste información? V: De un blog que armó una venezolana con info precisa de acá. También averigüé que en mi rubro, que es la informática, había desempleo negativo, o sea que hay más empleos que gente capacitada para el área. Acá hay 3 millones de personas y yo era el 3 millones uno y sabía que se podía. Primero me quedé en una residencia en Punta Carretas. Al día siguiente me encon‐ tré con mi amigo venezolano y él mi ayudó a contactarme con otros venezolanos que hay acá. Mientras tanto terminé de sacar‐ me los papeles acá; residencia, CI, carnet de salud, y conociendo, y mandando currícu‐ los. Tomando un helado con ellos en Freddo de Punta Carretas conocí a otro venezolano que era encargado allí y quien me dio trabajo. Todos los empleados eran venezo‐ lanos. Tuve miedo, porque trabajaba con computadoras y pasar a vender helados, limpiar pisos, atender gente, no sabía si iba a aguantar mucho. Pero bien. Al mes me mudé para otra residencia por el Cordón, en Rodó y Minas, más económica, porque quería juntar dinero para traer a mi esposa. El dueño muy buena gente. Dios me lo puso en el camino. ¿Y seguís en la heladería? V: No. Fui a varias entrevistas, pero algunas veces sentí que no eran para mí y de otros esperaba más. Pero me llamaron de Micro‐ fin para una segunda entrevista con el gerente general de la empresa, que había trabajado en el Caribe, y tenía mucho cariño a la gente de allá. Me hizo la propues‐ ta de part time en esa financiera y a los dos

días estaba trabajando. Llamé a Scarlet y lloraba de emoción. Eran $1000 más que en la heladería, pero era mi área. Y al poco tiempo me ofrecieron tiempo completo y me subieron el salario, y a los tres meses me contrataron, y estoy allí hace más de un año. Estoy en la sucursal de La Unión. ¿Y cuándo vino Scarlet? V: Mis compañeros me dijeron por qué no te traes tu mujer porque está complicado allá. En principio ella venía en agosto de 2016, estaba un mes y se volvía para termi‐ nar su carrera y en 2018 se venía del todo. S: En Caracas iba al super y la gente se mataba por comprar un paquete de pan y le dije que no aguantaba más. Se bajaban los pantalones delante de ti y largabas las bolsas, y te las robaban. Lloré mucho. Pensaba “Diosito ayúdame”. V: Y salió un negocio con los pasajes y le dije, te vienes. S: Son cosas de Dios que te ilumina a hacer las cosas. Mi madre también me dijo que ya tenía que estar con mi esposo y si les tocan vivir momentos duros, que sea juntos. V: Y vino el 15 de julio del año pasado, logramos acondicionar un cuarto en la misma residencia, y allí nos quedamos. Era en el sótano de la casa y allí vivíamos todos venezolanos. Éramos una familia. Íbamos para todos lados juntos. ¿Cuándo se mudaron a su apartamento? S: En octubre de 2016 nos mudamos a la calle Paysandú y Florida. Pasé currículos y trabajé temporalmente en una tienda en Punta Carretas. Le dije a Dios: “Que sea tu

voluntad”. Seguí buscando hasta que encontré en una importadora de chocola‐ tes de Ciudad Vieja haciendo facturación y cuentas corrientes, que es mí área. ¿Cómo se vincularon con los salesianos uruguayos? S: Una compañera de trabajo me vio muy católica y me dijo que tenía que hacer un tour por las iglesias porque veía que a mí me gustaban mucho. Y lo hicimos, y cuando fuimos a la de Juan XXIII por casualidad, nos enteramos que los de ADMA iban a hacer una excursión a la Virgen del Verdún y ahí nos fuimos vinculando con los salesianos de acá, concretamente con el P. Hugo Espinosa sdb. Después de un tiempo acá ¿cómo es su relación con el país y con los uruguayos? ¿cómo se sienten? ¿cómo los han tratado? V: Me parecen excelentes personas. Mis compañeros me han ayudado mucho. Cuando nos mudamos, cuando cumplí años. Mi encargado me invita a comer asados en su casa. Nos han integrado mucho. Nos gusta la tranquilidad de acá, es fácil adaptarse. S: Me siento en casa. Muy cómoda. Por más difícil que sean los momentos, siempre pienso en Dios y confío en Él para que me ayude y me guíe.

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Peregrinación de María Auxiliadora a

Corralito en Salto

30 de Setiembre y 1º de Octubre 2017 Te proponemos compartir la oración, una noche de vigilia, caminata y termas.

CRONOGRAMA Sábado

Domingo

06:00 / Salida, Colegio Maturana 13:00 / Llegada al Colegio en Salto 14:00 / Almuerzo 15:30 / Termas 19:00 / Regreso de las Termas 20:00 / Vigilia Mariana 21:30 / Cena 22:30 / Descanso

05:00 / Levantada 05:30 / Desayuno 06:00 / Caminata de 10 Km. 09:00 / Llegada a Corralito 09:30 / Misa 11:00 / Volvemos al Colegio 13:30 / Almuerzo 15:00 / Par da 21:00 / Llegada a Montevideo

Costo: $ 800 Modalidad de pago: En agosto se paga el total o el 50%, quedando el pago del 50% restante pendiente hasta el 25 de se embre.

Inscripciones: Manuel Pizzo 091 555 055

Luis Gómez 092 432 286


CON NOMBRE Y APELLIDO

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María Teresa Bui Thi Thanh Houng: la primera salesiana vietnamita que llegó a América

Los “signos” de una vocación nacida en la clandestinidad Llegó a Uruguay hace dos años y procede de una tierra en la que ser católico es formar parte de una minoría. En Vietnam su familia vivió en carne propia los efectos de la persecución. Sin embargo, haciendo caso omiso a todos los peligros latentes y conducida por una serie de indicios que vivió como “signos”, María Teresa Bui Thi Thanh Houng (Hna. Maite) tuvo claro desde pequeña que quería ser “monja”. El ambiente de familia, la alegría del patio salesiano y los niños, definieron que encontrara su lugar en el mundo dentro de las Hijas de María Auxiliadora. Esta es su historia….

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¿En qué familia naciste Hna. Maite? ¿Cómo es ser católico en tu país? Nací en Nam Dinh, al norte de Vietnam. Mi familia está integrada por mis padres, 3 hermanas mujeres y 3 varones. Mi padre trabajó primero un poco en política, en su pueblo. Pero como para ser comunista debía dejar su vida como católico final‐ mente dejó la política. Y entonces empezaron a trabajar en el campo, en plantaciones de café. Los católicos somos apenas un 8 por ciento en Vietnam, mientras los budistas son más del 50 por ciento. Cuando era pequeña, en el norte, la fe se vivía prácticamente en la clandestinidad. Yo hice la catequesis yendo a la Parroquia de noche, casi a escondidas, y los sacerdotes, que no se sabe que lo son por la gente común, celebra‐ ban también de noche. Mi abuelo estuvo preso durante 7 años por proteger a sacerdotes. Por eso, mi familia luego se mudó al sur, a Lam Dong, donde el comunismo era un poco más flexible. Hoy por hoy hay más libertad. La economía en mi familia no era buena, entonces mis hermanos también se fueron de la escuela para trabajar (aunque culminaron lo que sería acá el Ciclo Básico) menos la chiquitita y yo que termi‐ namos lo que sería el Bachillerato. ¿Cómo sentiste tu vocación religiosa? En el pueblo en que nací, al norte de Vietnam, en el mes de mayo hay una tradición que consiste en ofrecerle una flor a la Virgen y se escoge a los más chiquitos, que serían como “angelitos”. A los seis años me eligieron a mi y eso me marcó. Practicábamos tres o cuatro meses antes de mayo porque con los chiquitos había que ensayar mucho. Entonces llegué a quedarme algunos días e incluso a dormir con las hermanas dominicas. Y desde entonces ya me gustó la vida de monja. ¿Y por qué no elegiste ser religiosa dominica? Cuando mi familia se mudó al sur, las monjas nos ofrecieron que me quedara con ellas, pero mis padres no quisieron ya que era muy chiquitita. Pero en cada ocasión que una persona se iba al norte les mandaba una carta. Mi fidelidad duró mucho. Yo tenía claro que quería ser monja. ¿Por qué tenías claro que querías ser monja? No sé, cuando viví con ellas me gustó. En mi familia y los vecinos me decían siempre “monjita”. Pero yo quería ser dominica porque el hábito era blanco y solamente el velo negro. Era un estilo más moderno de monja. Cuando terminé el Bachillerato fuimos con mi madre a las domini‐ cas que estaban en el sur, y como estaban de retiro nadie nos atendió. Luego apareció una tía que era dominica, pero ya no era lo mismo, el ambiente era más frío, realmente no sentí nada. Cuando volvimos a la casa dije que ya no quería ser monja. ¿Y cómo conociste a las Hijas de María Auxiliadora? Cuando estuve en el Bachillerato tuve una amiga que era sobrina de una Hija de María Auxiliadora. Cada año organizaban una experien‐ cia vocacional de dos semanas. Su tía la invitó y ella le dijo que no le interesaba pero que tenía una amiga que sí quería ser monja. 18

Entonces su tía fue a mi casa a invitarme y me preguntó si realmen‐ te quería serlo. Le dije: “Yo quiero ser monja dominica …” y le conté toda la historia de mi vocación. Ella nos dijo que cerca de nuestra casa había una comunidad y nos llevó a conocerla. Cuando llega‐ mos vimos a las Aspirantes rodeadas de niños muy pequeños, ruidosos, muy alegres. Como tres o cuatro meses después, una noche soñé con mi abuela. Yo no me acordaba de ella porque falleció cuando tenía cinco años pero sentí su presencia y le escuché un “ándate”. A la mañana siguiente se lo conté a mi madre y entonces volví a la comunidad de las hermanas salesianas. La Superiora me preguntó si quería quedarme cerca de mi familia o quería ir a hacer el Aspirantado más lejos, y decidí irme a un lugar que quedaba a unas 4 horas en ómnibus. ¿Por qué era tan definitorio para ti y tu familia ese “deseo” de tu abuela? Para mi fue un signo, aunque no la viera. En las familias de Vietnam los abuelos son muy, muy importantes. Por ejemplo, en año nuevo, todos los hijos y nietos tienen que ir a la casa de sus abuelos para que los bendigan, es una tradición muy importante.


“Los jóvenes uruguayos son muy creativos, inteligentes y tienen una gran capacidad para animar” ¿Cómo era la comunidad de aspirantes a la que llegaste? Éramos 24 aspirantes. Cuando llegué me encontré en un ambiente de mucha alegría y trabajábamos con los niños del colegio. Estábamos entre ellos, no como policías observando, sino jugando. Lo que más me gustó fue el clima salesiano vivido en el patio. Para mi es muy importante el clima de familia que se vive y que es tan caracte‐ rístico de los salesianos. No sucede lo mismo en otras comunidades religiosas. Cuando lo descubrí sentí que ese era mi lugar.

¿Y cómo siguió la preparación para salir de misión? Me mudé a Italia y a fines de setiembre recibí en Turín la Cruz Misionera. El 24 de diciembre la Madre, en acuerdo con el Consejo, define a dónde envía a cada misionera. La formación continúa después un tiempo más. A mi me pareció de nuevo un signo que en una celebración en la que nos entregan una cartita con una frase de Madre Mazzarello en la mía apareció la palabra “unitá”… entonces pensé que el nombre del país asignado debía comenzar con U. Y así fue.

vietnamita que llegó como misionera a América. ¿Cómo te sentiste al llegar? ¿En qué comu‐ nidades estuviste? Al llegar lo que más me impactó fue ¡el calor extremo! pero me sentí muy bien recibida. Estuve unos dos meses en Villa Colón, mientras gestionaba los documentos. Luego me enviaron a la frontera, Rivera, donde las hermanas tienen a su cargo dos Obras Sociales y dos Capillas. El primer año fue más que nada de adaptación, fue más de ver. Luego, en febrero de este año llegué al Aspirantado en Colón, donde comparto con la Hna. Marta Franco, la Hna. Silvia Ortega, dos postulantes y tres aspirantes. De lunes a viernes doy clases de manualida‐ des a unos 45 gurises de entre 6 y 12 años en el Colegio San José. ¿Y cómo ves a los uruguayos? Los uruguayos son muy hospitalarios, cariñosos y abiertos. Es muy fácil adaptarse. Distinta fue la experiencia del contacto con la gente en Italia e incluso en España o la que experimentan otras hermanas que misionan en otras partes de América.

¿Cómo fue el proceso que te trajo final‐ mente a Uruguay? Cuando estaba en el postulantado nos visitó en Vietnam la Consejera para las Misiones y nos preguntó a cuántas nos gustaría ser misioneras. Las 16 postulantes levantamos la mano. Finalmente solo 6 salimos de ese grupo para misionar fuera de Vietnam. Fue un largo proceso para que se concretara. Luego de un año de postu‐ lantado vinieron los 6 años de preparación para la profesión perpetua, seguido de un tiempo de formación para la misión. Cuan‐ do iba a escribir la petición para la profesión perpetua percibí como un signo el que justo ese año se celebrara el 50 aniversario de la llegada de las Hermanas a mi tierra. Así que luego de profesar escribí a la Madre Gene‐ ral la petición para irme de misión. A esa altura tenía 31 años.

Cuando la Madre me dijo que me enviaban a Uruguay le dije que yo lo había rezado mucho y que estaba de acuerdo. ¿Y cómo te preparaste para venir a Uruguay? En el ámbito de las Misiones casualmente estaba la hermana uruguaya Silvia Boullosa, así que me fue explicando algo del clima, de las comunidades de hermanas. Me encon‐ tré con ella unas tres o cuatro veces. Luego me enviaron a España para aprender espa‐ ñol … ¡no llegaba más el momento de venir! Pero finalmente llegué a Uruguay el 31 de enero de 2015, otro signo, en la Fiesta de Don Bosco. La Madre General me dijo: “Mira, Uruguay es la primera tierra en la misión y vas a llegar el día de Bon Bosco entonces, llévate la alegría y la esperanza a la tierra santa”. Yo soy la primera hermana

¿Y qué encontrás no tan bueno de los uruguayos? En las personas no encontré todavía nada malo, pero me cuesta adaptarme al clima con tanta humedad y sus temperaturas extremas. ¿Qué extrañás de tu tierra? Extraño dos cosas: no ver las Capillas llenas de jóvenes y la comida. ¿Y cómo ves a nuestros jóvenes? Los jóvenes uruguayos son muy creativos, inteligentes y tienen una gran capacidad para animar. En mi tierra cuesta mucho que los jóvenes trabajen en grupo, por ejemplo. ¿Qué soñás para tu vida en Uruguay? Sueño con ser una monja alegre y estar siempre rodeada de niños. Habiendo niños soy feliz. 19


SINTONIZANDO CON DON BOSCO Sor Yvonne Reungoat Superiora General de las FMA

LA PAZ ES POSIBLE  Y ES UN DERECHO DE TODOS Queridos amigos de la Familia Salesiana de Uruguay: La familia humana está viviendo momentos difíciles; está herida en muchas zonas por formas de violencia sin precedentes que afectan a las personas más vulnerables, especialmente a niños, jóvenes, familias, pobres, refugiados y migrantes. Es un momento que requiere de gran valor y compromiso. Sin embargo, desde la fe, portamos una buena noticia: la paz es posible y necesaria; es un derecho de todos. Pero, ¿cómo podemos demostrarlo a quienes no lo ven? Creo que lo primero es que nuestras comunidades educativas sean “laboratorios de paz”. Algo que no depende de habilidades humanas ni de técnicas sofisticadas, sino del encuentro con Él, que es nuestra paz. En Valdocco y en Mornés, un elemento esencial en la misión educativa ‐entendida como obra de misericordia que ofrece a los jóvenes la certeza de que Dios los ama ‐era el compromiso de educar para la paz. Todo el Sistema Preventivo está basado en la convicción de que en cada joven existe un punto accesible al bien, una cuerda para hacer vibrar, que abra su corazón a la bondad. Don Bosco estaba convencido de que era necesario partir de los jóvenes para regenerar la sociedad. Y deseaba que todas las mañanas se rezara por "la paz en casa”, entendiendo que en la educación es necesario promover un clima adecuado para formar "buenos cristianos y honrados ciudadanos”. También Madre Mazzarello controló su impaciencia porque comprendió que la forma más eficaz era cuidar las relaciones entre las hermanas y las jóvenes en un "clima familiar”, animado por la presencia de María Auxiliadora.

DE OTROS LARES Siria: El regreso a Alepo Regresar después de cinco años a una ciudad devastada por la guerra, reunirse con amigos y empleados, dándose cuenta de lo mucho que aún queda trabajo por hacer y cuánto tiempo perdido a causa de la guerra innecesaria, y sobre todo; empezar a trabajar para relanzar la misión. Una realidad experimentada por tres Hijas de María Auxiliadora y la Inspectora de Medio Oriente, Sor Lina Abou Naoum. Alepo va renaciendo a la vida. La realidad es dura. La destrucción es casi total en una buena parte de la ciudad. Empero, durante la novena de María Auxiliadora el sueño se ha hecho realidad, y se ha confiado a la Virgen de Fátima la oración por la Paz y el regreso de las Hermanas a Alepo, para que la misión vuelva a florecer. (ANS)

A veces, nos dan miedo ciertos comporta‐ mientos de los jóvenes. Su conducta muchas veces no corresponde a su mundo interior, que busca signos de paz, de esperanza, de respeto a las diferencias. Con corazón salesia‐ no debemos creer que en cada uno de ellos hay un "punto accesible al bien” que sostiene nuestro compromiso educativo a favor de la justicia, la paz, la integridad de la creación y de la defensa de la vida. Las experiencias de voluntariado son para los jóvenes una excelente oportunidad para ayudarles a crecer en la capacidad de diálogo intercultural, a dejarse transformar en el encuentro con los más pobres, sintiéndose implicados en la construcción de una cultura de paz. Y ellos, "errantes", "mutantes" (como leíamos en el Boletín Salesiano del mes pasado), son quienes pueden tender puentes y abrirnos caminos para acercarnos a los que todavía están en la periferia…

Etiopía: Una segunda oportuni‐ dad para los niños de la calle No hacía mucho tiempo los niños mendigaban, robaban y luchaban por sobrevivir en las calles de Addis Abeba, en Etiopía, e incluso inhalando el pegamento para no sentir la miseria cotidiana. Ahora, gracias a la colaboración entre los Salesianos y la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD), estos muchachos tienen una nueva oportunidad de vida y contribuyen a ayudar a otros jóvenes en situación de riesgo. En noviembre de 2015 los Salesianos y la ONUDD pusieron en marcha la “Reinserción y reintegración de los menores en conflicto con la ley”, un programa, del que se benefician actualmente Amanuel, de 15 años, Tamiru, de 16 años, y otros 98 niños y niñas que viven en el centro de Acogida “Bosco Children Project” bajo la asistencia de los religiosos salesianos. (ANS) 21


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MOVERSE PARA VIVIR Esta página se refiere a la lectura del Evangelio según San Mateo (13,44‐52) proclamada en la Misa del 30 de julio, Domingo XVII del Tiempo Ordinario.

P. Francisco Lezama sdb

Detenete un momento para mirar a tu alrededor. Estés donde estés, todo, absolutamente todo en lo que puedas fijar tu mirada, está des nado a moverse. El movimiento, que solemos asociar con el cambio y lo excepcional, es en realidad la norma en nuestro mundo. Así lo observa Santo Tomás de Aquino: “Es cierto, y lo perciben los sen dos, que en este mundo hay movimiento”. De hecho, es a par r de esta observación que el gran teólogo propone una de las vías para llegar a la existencia de Dios.

La experiencia religiosa como la narra la Biblia es par cular‐ mente rica en movimientos: Abraham que es llamado ser un migrante y a dejar su erra, Israel que camina 40 años por el desierto, la experiencia del des erro del pueblo y de su regreso… El mismo Jesús es presentado como alguien en permanente movimiento, que además lo genera en los demás: alrededor suyo con nuamente “la gente va y viene” (Mc 6,31). Por otra parte, el Espíritu Santo, según Jesús, “sopla donde quiere, y oyes su sonido, pero no sabes de dónde viene ni adónde va” (Jn 3,8). En este sen do, Dios revelado por Jesús está apasionado por el movimiento; se parece menos al “ente inmóvil” de los filósofos griegos que a los lémures de Madagascar que cantan y bailan “I like to move it! Move it!”

presentarnos el misterio del Reino de Dios. Son conocidas como las parábolas “del tesoro escondido” y del “negociante de perlas”. Los verbos son pocos, pero resultan una clave para comprender la dinámica del Reino: encontrar, esconder, ir, vender, comprar. Todo comienza con un encuentro, que aunque en el caso de la primera parábola podría ser casual, evidentemente no lo es en el segundo, porque el personaje se trata, por definición, de un buscador. Luego, en el caso de la primera parábola, viene este “volver a esconder” el tesoro, que resulta muy sugerente en la vida espiritual: es necesaria una cierta reserva, un dejar madurar el encuentro con el tesoro del Reino en la in midad del corazón. En el centro de las acciones, encontramos este “ir”, que no es para nada fortuito. Esta indicación de desplazamiento indica, como tantas expresiones del Evangelio, una disposición interior, pues es sobre todo el corazón el que se pone en movimiento, generando un cambio de mentalidad y de perspec va que permite concre zar la novedad del tesoro encontrado: se vende todo con tal de conseguirlo. Por eso la dinámica del Reino nos exige estar desinstalados. Con razón Don Bosco desconfiaba de los “apoltronados”, los que por estar demasiado atornillados se privan de la flexibilidad necesaria para responder al Dios del movimiento. Parafraseando al famoso es lista rioplatense, digamos que el Reino nos pide que le respondamos con una disposición interior dispuesta a desplazarnos, “moviendo las cabezas” o, más bien, los corazones.

En la lectura de este domingo, encontramos dos “micro‐ parábolas”, que en pocas líneas, de manera paralela, intentan 23


AQUÍ Y AHORA

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Nuevamente Uruguay país de inmigración

La hospitalidad

uruguaya puesta a prueba

La llegada de inmigrantes divide las opiniones de los urugua‐ yos: casi 45% se muestra en desacuerdo con el fenómeno mientras que cerca de 40% considera que es favorable. Al restante 15% le es indiferente. Los datos divulgados en junio surgen del primer sondeo sobre el tema elaborado por la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de la Repúbli‐ ca, tras la llegada en los últimos años de población proceden‐ te principalmente de países latinoamericanos como Cuba, Perú, República Dominicana o Venezuela. La encuesta demostró también que las mujeres y los jóvenes tienden a tener una actitud más negativa hacia la inmigración.

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¿Por qué ocurre esta situación? ¿Por qué Uruguay siendo un país que se forjó con el trabajo de inmigrantes, no acoge a quienes llegan al país en busca de mejores oportunidades? Victoria Prieto, Socióloga, Demógrafa del Programa de Población de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de la República y participante del sondeo, cuenta que una de las preguntas realizadas fue en qué se piensa cuando se imagina un inmigrante: “Un porcenta‐ je no despreciable respondió que pensaba en sirios”. La explicación es que la encuesta se realizó a fines de 2016 después de la polémica instalada por los refugiados sirios que llegaron a Uruguay, por los exreclusos de Guantánamo, y por sonados casos de dominicanos asociados a situaciones de prostitución. “Esas noticias no colaboraron en la imagen que se formaron los uruguayos de los inmigrantes”, señala. Otra de las preguntas realizadas por los encuestadores fue cuál es la amenaza que implican estas personas. La respuesta mayoritaria fue la competencia en el mercado de trabajo. Y justamente esa opinión era más fuerte entre los jóvenes y las mujeres porque son los más vulnerables a la hora de acceder a un empleo, afirma Prieto. Rafael Ramil, investigador sobre migración en la carrera de Antropología de la Facultad de Humanidades explica que el problema no es solo de los uruguayos, sino que es mundial. “En la medida en que el acceso al trabajo es complicado, se busca a quien echarle la culpa”, afirma. De todos modos en Uruguay esa desaprobación hacia el inmigrante tiene algunas caracte‐ rísticas particulares. “Tenemos una construcción de país a nivel histórica de cierta homoge‐ neidad. Consideramos que somos todos más o menos iguales, bajados de los barcos, todos europeos aunque no fuera verdad porque había un montón de pequeños grupos que no compartían esas características. Hoy sigue pasando que cuando llega un grupo distinto lo clasificamos dentro del grupo que no es uruguayo, ni de clase media, ni blanco, ni europeo”, ejemplifica. Según Ramil, Uruguay dejó de ser diferente al resto del mundo. “Ahora el país forma parte del resto del mundo en cuanto a movilidad humana. Es algo nuevo y complicado de atender”, agrega. Según el último informe del Ministerio de Relaciones Exteriores en los últimos dos años se entregaron 13.000 residencias a familiares de uruguayos, ciudadanos del Mercosur y estados asociados. A su vez, la Dirección de Migración otorgó otras 15.074 residencias entre 2011 y setiembre de 2016.

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Los argentinos fueron quienes más solicitaron la residencia, seguidos por los estadouni‐ denses y peruanos. Por su parte, de las más de 600 residencias concedidas a dominicanos, 523 se otorgaron solamente en 2016.


ENTRE EL DESARRAIGO Y LA ESPERANZA Las últimas camadas inmigratorias tienen porcentajes más altos de estudios terciarios que la media uruguaya. Sin embargo, el 38% de los llegados se concentran en empleos de baja calificación y la tasa de desempleo es de 8,46% para los varones y 18,4% para las mujeres, según datos de la Encuesta Continua de Hogares a 2015, mientras que para los no migrantes, el desempleo hasta el año pasado se ubicaba en 5,29% en varones y 8,4% en mujeres. “Está socialmente aceptado que los peores lugares de la sociedad son para los migran‐ tes. Van a tener que ganarse el techo, el pan, pagar derecho de piso sumado al

sufrimiento que implica abandonar y el desarraigo de su cultura”, resume Ramil. El investigador cuenta que trabajó con emigración africana, y muchos de ellos “son universitarios, contrariamente a lo que se piensa. Vienen en avión y están formados pero cuando llegan acá trabajan en seguri‐ dad o como empleadas domésticas”. Además, explica, en Uruguay la reválida de títulos es muy complicada. Prieto acota que ese trámite puede tardar hasta diez años. Según la Socióloga hay que trabajar para desmitificar todos estos prejuicios y para entender que “no hay competencia sino

complementariedad”. Además asegura que se le deben “dar oportunidades a los inmi‐ grantes; permitirles inscribirse en la Univer‐ sidad de la República y que no tengan que esperar tres años de residencia legal para hacerlo; que los empleos públicos tengan oferta de trabajo acordes y no de cualifica‐ ción baja”, enumera. Prieto destaca también que Uruguay tiene una legislación de acogida de la inmigración “de primera”, ya que desde 2014 se entre‐ gan en 30 días residencias permanentes a personas de origen de los países del Merco‐ sur y estados asociados. Pero al mismo tiempo se puede demorar nueve meses en conseguir una cita.

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Si bien la socióloga cree que hay que darle tiempo a la sociedad uruguaya para visibilizar el tema, opina que ese proceso se debe acompañar con campañas que expliquen la contribución de los inmigrantes. “Los uruguayos entienden que la inmigración extranjera enriquece culturalmente y hablan de la ganancia demográfica en un país pequeño pero en definitiva, se les debe asegurar tanto a los inmi‐ grantes como a los uruguayos condiciones de trabajo para desmitificar la idea de que vienen a robarnos el empleo”, concluye. EMIGRAR A LA CAPITAL Dejar una ciudad del Uruguay profundo o el campo para trasladarse a Montevideo con el objetivo de estudiar o trabajar es también una forma de emigrar. Ramil explica que ese tipo de movilidad humana también se considera migración porque quienes lo viven atraviesan las mismas circunstancias que quienes se cambian de país. “A la persona la tratan de gaucho cuando tiene formación universi‐ taria. Se dan los mismos factores de desarraigo, aunque en menor medida que en un extranjero”, explica.

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Ese desarraigo fue vivido por la hermana Silvia Ortega, directora del Aspirantado de las hijas de María Auxiliadora. Llegó a la capital desde Rivera en 1996 para estudiar en la Facultad de Psicología.

También tenía la intención de ingresar al Aspirantado al año siguiente. “Por eso me puse en marcha”, rememora. “Dejar la gente que quería y con la que había compartido la vida me costó pero el deseo de empezar la carrera y venir a Montevideo me sostuvo”, afirma. En los primeros años de la vida montevideana le sorprendieron dos cosas: el acelere con que se vive y que “la gente es más desconfia‐ da”. “Recuerdo una vez estar volviendo al hogar estudiantil donde vivía y caminando muy rápido por la calle me acerqué demasiado a un señor. Se dio vuelta y me miró con desconfianza”, cuenta. Cuando se le pregunta si alguna vez se sintió discriminada, asegura que no. “La vida de acá es distinta, las personas están más para sí. En el interior uno saluda hasta a las piedras y las piedras te saludan pero acá la gente no se conoce –tal vez por la propia estructura de ciudad grande, por los edificios‐ y eso hace que cueste salir al encuentro del otro”, reflexiona la religiosa. De todos modos, Ortega asegura que “si quien se traslada tiene claro por qué y para qué deja a su gente y a su tierra eso le va a dar la fuerza para poder vivir el desarraigo y arraigarse en el nuevo lugar. Si uno llega con ganas de abrirse y conocer ya tiene medio camino andado”, concluye.


SABOR A BUENAS NOCHES

TERRONES EN LA CIUDAD Cambie los nombres si quiere pero todo se repite Estas historias existen y son verdades que hieren. Son gurises que han dejado en su pueblo la raíz Y aún dentro de su país son eternos exiliados En años nada ha cambiado aunque cambian los que mandan Las diferencias se agrandan pa'l estudiante “de afuera” que acoraza entre los libros lo que la nostalgia ablanda.

Ella añora lejanías y aunque sufre no se queja extraña su Lavalleja y el aromar de su serranía Es la historia de Analía también la de Marinés que dejó su San José con una meta fijada de volver siendo abogada si es que vuelve alguna vez. P. Adrián García sdb

Ricardo es de 33 de Salto vino Mariano “el tato” es de Soriano y de Rocha Juan Andrés Tienen todos a su vez común denominador por un futuro mejor están en la facultad Terrones en la ciudad que vienen del interior.

Miguel que llegó de Flores y Juan Pablo de Rivera allá en 3 Cruces esperan con desconfianza y temores presienten los sinsabores del que no es capitalino valijas con un destino que podría ser mejor si pa'l que es del interior no hubiera un sólo camino.

Se fueron haciendo amigas compartiendo apartamento Rosario que es de Fray Bentos con María Elena de Artigas En la encomienda que abriga del “pago chico” un poquito siempre llega un regalito entre comida y verduras Con la dosis de dulzura y un beso del noviecito.

En solitario amargueando en una plaza sentado “El nico” de Maldonado añora su San Fernando y a pesar que laburando va bancando su carrera hay veces que desespera porque no llega encomienda con los “tapers” que remiendan los huecos en la heladera.

Santiago es bien duraznense Nació en Sarandí del Yí Y comparte con Juan Luis que es bien tacuaremboense “El beto” que es floridense y consiguió la pensión Les propuso a votación 2 en 3 es mayoría bañarse todos los días sin vaciar el calefón.

Juan Lacaze quedó atrás con padres novia y amigos y empieza para Rodrigo otra historia de ahora en más la de mostrar que es capaz de su destino ser dueño y hacer realidad el sueño que en un titulo termina ser Doctor en Medicina con estudio y mucho empeño.

Mariana es de Fraile Muerto Soledad de Paysandú las dos tienen la inquietud por un examen incierto desparraman los cubiertos pa darle al arroz con queso el almuerzo es sólo eso con sopa recalentada después será ¡¡a todo o nada!! y a san cupertino un rezo.

Aunque vino al mundo en Pando siempre vivió en San Gregorio y estar lejos le duele y es obvio si el pago sigue tirando “El canario” está parando en la casa de una tía y si estudia Agronomía es porque ama la campaña por ella está acá y la extraña y alli volverá algún día.

Cambie los nombres si quiere pero todo se repite estas historias existen y son verdades que hieren ¡¡cuánta inocencia se muere al pisar la terminal!!! y ese cambio es tan brutal en toda esta gurisada que si estudiar es “patriada” más lo es en la capital.

Gracias Cocorico Apesetche y Hugo Pauletti, por ayudarnos a valorar el gran esfuerzo de tanta gurisada que en busca de sus sueños, deja su tierra para ir a estudiar. Amigo lector, cambie los nombres, ponga el suyo, el de una amiga, el de un hijo, una nieta, un sobrino, una ahijada, un alumno, un conocido. Muchos somos los que nos ha tocado esta patriada inolvidable. La de salir del Pago de uno y partir a la Capital. Dar el paso al escalón del ómnibus, sentarse hacia el sur, mientras las lágrimas disimulamos, y cuando cierran las bodegas a nuestra familia, con cariño saludamos. Desde ese momento hacia adelante, cuánto sacrificio, varios desafíos a responder, que solo el que lo vive, lo puede comprender. Abundancia de soledad, de encuentros con uno mismo, de esos que te hacen madurar. Atravesar tormentas, de las que luego de salir el sol, habilitan a ver lo que antes no se veía con claridad, valorando tantas cosas que hoy son un tesoro de alegría y felicidad. Por más que cuesten las renuncias y el terruño a veces tire pa atrás, lo lindo es saber que no estás solo, no temas, Tata Dios te acompaña, siendo Él mismo, la fuerza que continúa animándote a soñar.


DEL ÁRBOL SALESIANO

ADMA JÓVENES

Salir al encuentro DE LA MANO DE MARÍA "A la Virgen le debo todo". Con semejante contundencia el joven oriundo de Melo, Luis Gómez, resume la esencia de su devo‐ ción a María Auxiliadora. "Con María apren‐ do a estar dispuesto a salir al encuentro desde lo más sencillo, diciendo ´acá estoy y con esto´, y desde ahí me ha cambiado", asegura. Sin tener conciencia cabal de lo que significa‐ ba esa presencia en la casa de su bisabuela, siendo muy pequeño era testigo privilegiado de la visita de la imagen de María Auxiliadora durante 24 horas, una vez al mes. Sin embargo, fue recién a los 22 años que, de la mano de ADMA Jóvenes, descubrió la intervención de María en su vida y sintió que debía llevarla consigo en el día a día. contacto con esta devoción y decida ser testigo de María, guía y Madre que camina con cada uno todos los días, no solo el 24", explica Gómez.

La Asociación de María Auxiliadora fue fundada por Don Bosco como instrumento privilegiado para "promover la adoración al Santísimo Sacramento y la veneración a María Auxiliadora de los cristianos". Fue canónica‐ mente creada en el Santuario de María Auxiliadora de Turín el 18 de Abril de 1869. En distintos países del mundo es posible encontrar a la Asociación en modalidades diversas: ADMA (adulto), ADMA Jóvenes, ADMA Familiar y ADMA Niños. En Uruguay existen ADMA (adulto) y ADMA Jóvenes.

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ADMA Jóvenes surgió en 2015, en el marco de las celebraciones del Bicentenario del nacimiento de Don Bosco, a instancias del Padre Hugo Espinosa sdb. Funciona con un Consejo conformado por 7 jóvenes: Agusti‐ na Elverdin, Andreína Rodríguez, Manuel Pizzo, Juan Pablo Reyes, Tamara Gómez, Valeria De María y Luis Gómez, acompaña‐ dos por el P. Espinosa.

Además ADMA Jóvenes tiene un coro integrado por 10 jóvenes: Federico Martínez, Silvina Baráibar, Mayte Mocoroa, Joaquín Rivera, Leandro Caetano, Xavier Ximénez, Mauricio Fernández, Daniel Javier, Juan Pablo Tejada y Nicolás Vilche. El Consejo se reúne dos lunes al mes. En el primero sus miembros comparten un espacio de oración y una puesta día. El siguiente lunes se dedica a preparar la actividad del 24 del mes en curso . Alrededor de 50 jóvenes se dan cita, cada 24 de mes, en alguna presencia salesiana, para compartir un tiempo de oración junto a María Auxiliadora. "Intentamos idear una propuesta para que el joven ese día tome

Aludiendo a su propia experiencia, el joven de 23 años narra que tomó contacto con ADMA Jóvenes por primera vez, invitado por el Padre Espinosa, un año atrás, en un encuentro organizado en el Colegio salesia‐ no Divina Providencia de La Teja. "En esa instancia pude descubrir lo que la Virgen fue haciendo en mi, y me hizo pensar mucho en cómo llevarla cada día. Empecé a dialogar con Ella, y la empecé a percibir como una Madre cercana que me cuida". "Aunque yo tenía la devoción dormida, la Virgen siempre estuvo ahí, fue una guía y le debo todo", afirma el estudiante de Agro‐ nomía, sin ocultar la sorpresa que le provo‐ can los continuos signos de la presencia de María "para que no la olvide". "Cuando me topo con un auto que tiene un adhesivo del Rosario para mí es un signo, es como que me dice: 'Te estoy cuidando´".


ADMA JÓVENES EN LAS REDES ADMA Jóvenes tiene su principal medio de difusión en las redes sociales a través de su página de Facebook ADMA jovenes. Asimismo, todo su quehacer es reproducido en la página de Facebook de Comu‐ nicación Salesiana ‐ Uruguay y una página del Boletín Salesiano está reservada para dar a conocer las actividades del 24 de cada mes o las extraordinarias. Whatsapp es la herramienta privilegiada para dar rienda suelta al boca a boca sobre cada actividad propuesta.

HITOS DE ADMA EN 2017 PEREGRINACIÓN AL CERRO DEL VERDÚN Y DE AGUAS BLANCAS La primera actividad por fuera del 24 de cada mes organizada por ADMA Jóvenes este año, fue la Peregrinación al Cerro de Verdún y de Aguas Blancas, el pasado 2 de abril, que contó con la participa‐ ción de unos 80 jóvenes y salesianos. Sin dudar por un segundo, Luis describió con detalle el cronograma de la Jornada: subida al Cerro del Verdún, allí se compartió la celebración de la Misa, retorno a Aguas Blancas para el almuerzo y un momento de compartir para, en la tarde, subir al Cerro de Aguas Blancas y allí rezar el Rosario.

VIGILIA MARIANA Celebrando la Fiesta de María Auxiliadora, más de 350 jóvenes participaron el 27 de mayo, en las instalaciones del Colegio Pío en Villa Colón, del Encuentro Juvenil “Con María me la juego”. En el marco de la Fiesta tuvo lugar la Vigilia Mariana organizada por ADMA Jóvenes. Al llegar al gimnasio del Colegio, los jóvenes procedentes de distintas casas salesianas, se encontra‐ ron en un ambiente intimista y con estatuas vivientes en el centro que fueron cobrando movimiento para dramatizar cuatro escenas marianas del Evangelio: El anuncio del ángel a María; María visita a su prima Isabel, María a los pies de la cruz, María en las Bodas de Caná. Cada escena era acompañada por la lectura del correspondiente pasaje bíblico y una reflexión que daba cuenta cómo los jóvenes dicen Sí a María, al igual que Don Bosco, en cada circunstancia de su vida. Todo amenizado con los cantos a cargo del Coro de ADMA Jóvenes. Luego de rezar el Rosario, la vigilia continuó con las Buenas Noches a cargo del Padre Inspector, quien entregó a ADMA Jóvenes una preciosa estatua de María Auxiliadora para que los acompañe en todas sus celebraciones mensuales así como en las extraordi‐ narias. Todos los jóvenes recibieron un denario de regalo.

PEREGRINACIÓN A CORRALITO (SALTO) Fue en la Vigilia Mariana del 27 de Mayo que se lanzó la iniciativa de Peregrinar junto a María Auxiliadora a Corralito (Salto), los días 30 de setiembre y 1 de octubre de 2017. La partida está prevista para el sábado 30 de setiembre, a las 6 horas, desde Maturana. Al mediodía los peregrinos serán recibidos en el Colegio Salesiano donde almorzarán. En la tarde disfrutarán de las termas y en la noche compartirán en la Parroquia Nuestra Señora del Carmen la Vigilia de oración y la cena. El Domingo 1 de octubre, los peregrinos se levantarán muy temprano para emprender una caminata de 10 km hacia Corralito. Al llegar se sumarán a los cientos de feligreses que participarán de la celebración de la Eucaristía. Luego volverán al Colegio Salesiano para almorzar y seguidamente emprender el retorno a Montevideo. Inscripciones En cada casa salesiana hay un referente encargado de inscribir a los interesados en peregrinar a Corralito, hasta el 25 de setiembre. El costo total es de $800 y se podrá pagar todo junto o en agosto la mitad y en setiembre el resto. Toda la información es permanentemente actualizada en el evento en Facebook Peregrinación con María Auxiliadora a Corralito. 31


UNA MANO AMIGA

“… si estos jóvenes hubieran tenido un amigo que se preocupara por ellos, los acompañara y les mostrase el amor de Dios, quien sabe si no se hubieran alejado de esta vida que llevan…” Don Bosco (MO)

CENTRO SALESIANO

AIRES PUROS

Donde la lectura y la comprensión dejan de ser una dificultad El Centro Salesiano Aires Puros presente en el barrio Lavalleja desde 1980, cuenta con diversas propuestas: Oratorio, Espacio Adolescente, Club de Niños, Centro Juvenil y talleres de capacitación. Actividades que funcionan a diario de 8 a 20 horas. Participan más de 50 educadores/animadores y más de 200 niños/as y adolescentes. En el año 2015 comenzó, en el Club de Niños, el Proyecto “Estimulación cognitiva”, para dar respuesta a las necesidades educativas relacionadas con las habilidades que se ponen en juego al enfrentarse al aprendizaje con el objetivo de:

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“Desarrollar e implementar un programa de estimulación cognitiva, dirigido a niños de 1º a 6º de primaria, para potenciar los procesos relacionados con el aprendizaje, prevenir la instalación de dificultades secundarias y detectar de forma temprana dificultades primarias”.


Para ello, se incorporaron al equipo de trabajo, psicopedagogas que lideran la implementación del Proyecto llevado a cabo a lo largo del año en distintas etapas: 1. Se hace un sondeo inicial (screening) aplicando pruebas estandarizadas con el objetivo de evaluar el nivel de los niños en habilidades como lectura y cálculo para detectar aquellos que se encuentran en mayor riesgo. 2. Se interpretan los resultados y se presentan a todo el equipo. 3. Se planifica la intervención grupal, cono‐ ciendo las fortalezas y debilidades de los niños. Al observar la gran cantidad de niños que obtuvo puntajes por debajo de lo espera‐ do para su curso y su edad, se decide realizar, también, intervenciones individuales. Para la realización de las intervenciones se recopilan fichas de trabajo y se elaboran cuadernillos de estimulación cognitiva de acuerdo al grado escolar (6 propuestas). 4. Se realiza la intervención a través de las fichas, acompañadas de dinámicas asociadas al juego. Este trabajo se realiza en talleres guiados por las psicopedagogas y se integra a los espacios pedagógicos. Además, las psico‐ pedagogas trabajan junto con los educadores / talleristas, brindando herramientas y articu‐ lando un taller con otro. Si un niño presenta una dificultad de aprendizaje específica, se le brindan herramientas a las familias y se coordinan intervenciones o evaluaciones con otras instituciones. 5. Se realiza un nuevo sondeo con las mismas pruebas que se aplican a principio de año, lo cual sirve como un indicador cuantitativo de la evolución del niño, sumado a la informa‐ ción cualitativa que surge de la observación del trabajo diario en todos los espacios. Cada año se enfrentan nuevos desafíos que llevan a repensar las propuestas, la modalidad de trabajo y el énfasis de cada intervención. En el primer año se requirió la integración y la adaptación a esta nueva modalidad por parte de los equipos de trabajo. Fue necesario tomar la estructura que ya presentaba el

proyecto y articular las propuestas existentes con los nuevos talleres. Esto fue un proceso lento y con algunas dificultades, sin embargo, el equipo mostró una gran apertura, entusias‐ mo y complementariedad desde las diferen‐ tes miradas. Muchos niños mostraron resis‐ tencia al inicio, ya que esto constituía algo nuevo para ellos también. En el segundo año, la intervención se puso en marcha con mayor soltura y los niños mostra‐ ron más apertura. Se continuó enfatizando que el aprendizaje es algo disfrutable y que cada niño hace su propio proceso que debe ser respetado. Actualmente se evidencia en los niños una actitud más favorable ya que se acercan a los materiales con menor resistencia, mayor motivación y alegría. Sumado a lo anterior, el Centro fijó como uno de sus objetivos pedagógicos estimular la lectura, debido a las dificultades que se detectaron en los años anteriores y a la importancia de esta habilidad para la vida. Para acercar a los niños a la lectura de una forma más amigable, una de las acciones que se llevaron a cabo fue crear un espacio de biblioteca, posible gracias a la ampliación edilicia del Centro. Este espacio fue especial‐ mente planificado de forma agradable y acogedora, donde se invita a los niños a disfrutar de la lectura y del silencio, y motiván‐ dose a su cuidado. Para llevar adelante este objetivo se combinan talleres de lectura, el uso del material en forma didáctica y la lectura en el recreo de forma libre y recreativa (acompañados por un educador). A lo largo de este tiempo hemos confirmado que es imprescindible tener una mirada integral del niño y de su contexto para que el trabajo acompañe y posibilite el desarrollo pleno de todas las dimensiones de la persona. A pesar del trabajo realizado, todavía queda mucho camino por recorrer y un desafío permanente de este proyecto es su financia‐ ción. Actualmente, es posible su implementa‐ ción gracias al apoyo de la fundación Rea‐ chingU que año a año ha renovado compromi‐ so con el proyecto. 33


TESTIMONIOS

“En el año 2015 empezamos a trabajar en Aires Puros con el gran desafío de implementar un proyecto de Estimulación cognitiva… El primer año fue de mucho trabajo en el que tanto nosotras, los niños y los educadores nos fuimos conociendo y tendiendo puentes para colectivizar los conocimien‐ tos e ir formando la estructura de lo que es hoy este proyecto. Aún hoy en día el proyecto demanda una flexibilidad por parte de todos, ya que continuamente se presentan nuevos desafíos que nos animan a ir adap‐ tando el trabajo según las necesidades que van surgiendo. La aceptación de la propuesta por parte de los niños ha sido una de las más grandes alegrías. Al principio nos costó a todos un poco, pero con el tiempo y el trabajo empezaron a `agarrarle el gustito´ y a disfrutar más del aprender; a veces parecería que aprender y divertirse no son tan compatibles y ese es el gran desafío al que nos enfrentamos día a día. Nos encanta recordar los primeros días de trabajo, sintiendo el apoyo de cada uno de los integrantes del equipo, un equipo lleno de energía, con ideas y ganas de darle a los chicos siempre lo mejor y con amor. También nos emociona cada mañana en el rato de oración, ver a los niños rezar y compartir su vida, es un regalo único del que damos gracias ser parte”. Lucía Garófalo, Rocío Schiappapietra, Magdalena Aishemberg (Psicopedagogas) “Me parece que hay como tres grandes aportes: por un lado, la elabora‐ ción de los cuadernillos de estimulación cognitiva, que son una herramien‐ ta muy valiosa, que los gurises disfrutan y pueden ser usadas por cualquier educador. Otro aporte es la calidad de las propuestas que traen cuando trabajan en taller, que les muestran a los chiquilines que también se puede aprender desde el juego. Y el otro aporte que veo fue la colaboración desde su formación en el armado de la biblioteca, que cuenta con mate‐ riales ricos e interesantes para los gurises” . Lucía Flores (Maestra) “Me gusta el trabajo porque tenía muchos números, porque me hacían pensar y eran muy difíciles. A veces teníamos que hacer cuadrados o algunas cosas que eran muy difíciles como algunas multiplicaciones y después agregarles sumas o divisiones.”. Valentina Martínez (5° escuela)

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Boletin salesiano julio 2017  

Migrantes, peregrinos, errantes... así se puede definir a los jóvenes de hoy en día. Pero también es la realidad que le toca vivir a muchas...

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