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AÑO 7 No. 34

Noviembre de 2017

CONTENIDO 1. De las Transiciones de Fase Topológica y de las Ondas Gravitacionales, parte II 2. Competencias de alfabetización informacional de estudiantes de la Universidad Privada de Santa Cruz de la Sierra UPSA 3. Validación de la Escala de Satisfacción con la Vida de Diener en Población Boliviana 4. Evaluación de la Situación de los Derechos Humanos en los Hospitales Psiquiátricos de Bolivia: Un estudio exploratorio y descriptivo

* Los artículos publicados en el boletín son de entera responsabilidad de los autores y no expresan en ninguna forma la posición de la ANCB-SC sobre el tema.

ACADEMIA NACIONAL DE CIENCIAS DE BOLIVIA DEPARTAMENTAL SANTA CRUZ (ANCB-SC) INFORMACIÓN GENERAL: CONSEJO EDITORIAL: Acad. Francisco García G. Acad. Victor Hugo Limpias O. Acad. Gastón Mejía B. Acad. Marcelo Michel V. Acad. Alcides Parejas M. Acad. Marión K. Schulmeyer D. Acad. Carmen Rosa Serrano N. Acad. Mario Suárez R. Acad. Herland Vaca Diez B. EDICIÓN: Diseño gráfico: Yoshimi Iwanaga Edición Financiada por la Fundación Universidad Privada de Santa Cruz de la Sierra - UPSA DIRECCIÓN ANCB-SC: Fundación Universidad Privada de Santa Cruz de la Sierra - UPSA Av. Paraguá y 4to. Anillo Tel.: +591 (3) 346 4000 int. 285 Fax: +591 (3) 347 5408 gastonmejia@upsa.edu.bo franciscogarcia@cotas.com.bo

De las Transiciones de Fase Topológica y de las Ondas Gravitacionales, parte II En el año 2017, el Premio Nobel de Física fue concedido al físico alemán Rainier Weiss y a los físicos estadounidenses Barry C. Barish y Kip D. Thorne por “La detección de la emisión de ondas gravitacionales generadas en los últimos instantes de la fusión de dos agujeros negros de unas 30 masas solares cada uno”. Inicio el análisis de Ondas Gravitacionales definiendo que las mismas fueron formuladas por Albert Einstein en 1916, al investigar en forma teórica, ciertas fluctuaciones que se producen en la curvatura del espacio-tiempo y que se propagan en el espacio en forma de ondas, llamadas gravitacionales, generadas por la interacción de cuerpos de gran masa como los fenómenos hoy conocidos del choque de huecos negros, el cruce de dos galaxias o las colisiones de estrellas de Neutrones que se producen, según lo conocido, a cientos y miles de millones de años luz del Planeta Tierra, ondas emergentes de la transformación de un cierto por ciento de la masa de estos elementos en energía, radiación gravitacional que nos llega muy debilitada y es difícil de detectar. A diferencia de las ondas electromagnéticas, entre ellas, las ondas del espectro visible, que se emitieron cuando el universo tenía una edad de unos cientos de miles de años, que pueden ser interferidas por el gas interestelar, las ondas gravitacionales que se emitieron cuando el Universo tenía alrededor de un segundo de existencia y en tiempos posteriores, lo atraviesan sin impedimentos y, más aun, se propagan en el espacio, en forma similar a la electromagnéticas, a la velocidad de la luz (300.000 Km/s). Para registrar estas ondas, hace varios años que los físicos iniciaron la construcción de equipos de detección, entre ellos, interferómetros laser cuyos haces de luz estaban especialmente concebidos para vibrar al paso de una leve onda gravitacional (con sensibilidad de 10-18m) siendo pioneros en esta tecnología los premios Nobeles de Física 2017 cuyos proyectos se fusionaron en el actual LIGO (Laser Interferometer Gravitational-Wave Observatory) constituido por dos grandes interferómetros (Livingston, Louisiana y Hanford, Washington), separados por más de 3.000 kilómetros para maximizar las probabilidades de captar una señal que, en palabras del Dr. Barish, presenta dificultad

por tener un tamaño mil veces menor al diámetro de un protón, sistema LIGO complementado hoy en día con nuevos detectores como es el caso del sistema Virgo (entró en operación en febrero 2017), ubicado en Pisa, Italia, del TAMA300 (Japón) y varios otros que permitirán, sin duda alguna, la identificación con precisión de la posición de los huecos negros en colisión. La primera observación directa de las ondas gravitatorias producidas por el choque y unión en uno solo de mayor masa, de dos huecos negros estelares, cada uno con masas varias decenas mayor que la del Sol, que producen ondas gravitacionales pero no emiten en el espectro visible, se logró en el proyecto LIGO el 14 de septiembre de 2015. A septiembre 2017, se han detectado 5 ondas, cuatro de ellas generadas por colisiones de huecos negros y, la última, por el choque de dos estrellas de Neutrones, objetos estelares de gran masa, resultado de la explosión-implosión de una estrella, cuyo núcleo pesado emergente presenta una gravedad débil que no permite atrapar la luz, como ocurre en el caso de un Hueco Negro, choque e integración de estas estrellas de Neutrones (se producen en nuestra galaxia estas colisiones, en promedio, una cada 10.000 años) en el que se emiten ondas gravitacionales y ondas electromagnéticas, estas últimas, en varios sectores del espectro: emisiones de Rayos Gamma y X, UV, longitudes de onda del visible e IR, factor que permite identificar con precisión, vía telescopios satelitales y en Tierra, la posición de las dos estrellas que colisionaron. Más aun, la colisión y fusión de estas estrellas genera una explosión intensa de luminosidad (blanco-azul) denominada Kilonova producida por la emisión y el decaimiento posterior de material rico en neutrones (radiación infraroja), fenómeno que permite estudiar la formación de huecos negros que seguramente son producidos en el proceso así como determinar los procesos que dieron lugar a la formación en el universo de los elementos pesados (entre ellos, uranio, platino y oro, producidos en este evento, equivalentes en este caso, a 16 mil veces la masa de la Tierra) que se venían estudiando desde hace 50 años sin poder determinar cómo se producían, al margen de los ya (Continúa en la siguiente página) TESAPE ARANDU

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conocidos Hidrógeno y Helio, generados en los primeros instantes del Big Bang y de los elementos ligeros (entre ellos, oxigeno, carbón, nitrógeno) producidos y que se producen en procesos termonucleares que tienen lugar en las estrellas, entre ellas, el Sol.

enorme para estudiar la abundancia cósmica de partículas pesadas, la concentración de materia nuclear a densidades extremas y la expansión del universo y, determinar, el impacto de las ondas gravitacionales como nueva opción vital de conocimiento del universo.

En conclusión, con este fenómeno de colisión y fusión de estrellas de Neutrones y de emisión de ondas gravitacionales y electromagnéticas, detectado en el 2017, se abrió una ventana

Acad. Gastón Mejía Brown Presidente ANCB-SC

Competencias de alfabetización informacional de estudiantes de la Universidad Privada de Santa Cruz de la Sierra - UPSA El estudiante universitario de la actualidad ha crecido en un mundo en que comunicarse, solucionar problemas, conocer, resolver dudas, obtener gratificaciones y otras actividades cotidianas se realizan mediante de la pulsación de unos cuantos botones o acciones sobre pantallas táctiles. No necesariamente ve la necesidad de aprender y memorizar conceptos, teorías y otro tipo de constructos que están almacenados –y son accesibles- fuera de su propio procesador (cerebro), porque ha sido configurado en un mundo en que el compromiso con lo sólido no es visible, porque la mayoría de las cosas no son, de hecho sólidas. Estas ideas están presentes en lo que Zygmunt Bauman ha estado diciendo todo el tiempo desde que empezó a hablar de “Los retos de la educación en la modernidad líquida” (2005). Bauman aborda temas como “el síndrome de la impaciencia” en el sentido de que en las últimas décadas hemos sido testigos de un deseo generalizado en la sociedad occidental (él usa como ejemplo la estadounidense) de no desperdiciar tiempo; de utilizar menos tiempo para ciertas tareas que no nos traen tanta satisfacción y, a la vez, de la capitalización de la instantaneidad: un producto o servicio que pagamos nos “ahorra” tiempo y esa es su gran ventaja. Así como la imprenta lo fue en su momento, las tecnologías de organización y gestión de información son factores que actualmente definen dónde y cómo se maneja el conocimiento y, por lo tanto, inciden en la dinámica de interpretación de la realidad que nos rodea. En la educación, Alejandro Piscitelli (2015) se pregunta si la universidad está cambiando la tecnología en el sentido de que “estamos viviendo una ‘torsión espacio-temporal’ de la mano de un ethos (investigativo) experimental, que suma a la profundidad y seriedad de la investigación tradicional nuevas capas (colaboración, amateurismo, uso de herramientas cuantitativas, visualización de información, transdisciplinas, contexto maker, política experimental, bandas creativas, teoría baja, heurística de casos) que la enriquecen inexorablemente”. Habla de la universidad como el espacio de gestión de conocimiento en el que se ha reconocido, al menos discursivamente, la necesidad de una reconfiguración tecnológica de los procedimientos y contenidos 02

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para aprehender de una vez por todas las nuevas formas de generación –ya no de repetición o reorganización permanente- de conocimientos. Para Piscitelli en lo que respecta a lo digital, el reto no es el acceso, sino prestar atención. Objetivos y motivaciones de la investigación El objetivo de la investigación ha sido identificar qué competencias atribuidas a la alfabetización informacional que media prácticamente todas las actividades humanas de uso de información y de producción de conocimiento manejan mejor los estudiantes universitarios que ya se encuentran al final de sus carreras. Además de identificar cuáles, utilizando información contextual (de la región latinoamericana, del país y de la universidad misma) y apoyo en investigaciones análogas en otros grupos sociales, fueron realizadas ciertas inferencias de cómo se han desarrollado las competencias identificadas y en qué medida ha incidido la enseñanza formal en ese desarrollo, o si más bien es algo que se puede atribuir a las condiciones “naturales” del contacto que han tenido los estudiantes con la tecnología si consideramos como factor importante el momento en el que han nacido (nativos digitales con rasgos de la generación Z). Examinar a los estudiantes que se encuentran al final de sus carreras realizando su trabajo final de grado fue una decisión tomada teniendo en mente la forma en que se miden las competencias: con acciones articuladas como procesos que solucionen un problema de manera idónea, o bien, podemos revisar el concepto de competencias definido por uno de los representantes más significativos de este enfoque en Latinoamérica, Sergio Tobón: Las competencias son procesos complejos de desempeño con idoneidad en determinados contextos, integrando diferentes saberes (saber ser, saber hacer, saber conocer y saber convivir), para realizar actividades y/o resolver problemas con sentido de reto, motivación, flexibilidad, creatividad, comprensión y emprendimiento, dentro de una perspectiva de procesamiento metacognitivo, mejoramiento continuo y compromiso ético, con la meta de contribuir al desarrollo personal, la construcción y


afianzamiento del tejido social, la búsqueda continua del desarrollo económico-empresarial sostenible, y el cuidado y protección del ambiente y de las especies vivas (Tobón, 2008). Los Trabajos Finales de Grado que los estudiantes realizan para optar por títulos profesionales son problemas de investigación concretos que deben solucionarse localizando, seleccionando y organizando información, a partir de la cual, con información generada por ellos con otras herramientas que no pertenecen a la investigación documental sino a la investigación de campo, se asocian o interpretan ideas, permitiendo así la generación de conocimiento que, finalmente, es lo que busca la investigación aplicada. Competencias informacionales Son definidas por organizaciones a nivel mundial que se han interesado por el acceso a la información como un derecho humano universal. La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura – UNESCO habla de la necesidad de la Alfabetización Mediática e Informacional (AMI) desde la Declaración de Grünwald de 1982 (UNESCO, 1982), en la que se reconoció la necesidad de invertir esfuerzos en el desarrollo de programas de formación relativa al uso y aprovechamiento de recursos digitales de búsqueda de información. La investigación “Competencias informacionales en estudiantes universitarios: una re conceptualización” (Marciales, González, Castañeda, & Barbosa, 2008) revisa el concepto “competencia informacional”, y parte diciendo que es necesario tener en cuenta que, si bien las maneras como los jóvenes se apropian del conocimiento, tienen características individuales, también tienen influencia en esto “factores vinculados a su historia personal como aprendices, así como aspectos históricos-contextuales y culturales mediadores del proceso, y estrechamente relacionados con sus experiencias de vida” (p. 645). Para esta investigación, consideramos como competencias informacionales ejes basados en el Currículo de Alfabetización Mediática y Digital para profesores que propone la UNESCO (2011), tomando y adaptando aquellas que puedan verificarse mediante de la aplicación de distintos instrumentos de observación por los y las estudiantes seleccionados para el estudio. Los ejes de competencias que se establecen para la investigación son tres, y en cada uno, hay una serie de competencias que se observan: Eje 1. Localización de información. Conocimiento de los medios, bibliotecas, archivos y otros proveedores de información, sus funciones y sus condiciones para utilizarlos. • Seleccionar eficaz y eficientemente los enfoques para acceder a la información que él/ ella requieren para propósitos de investigación y recolección de información. • Identificar palabras claves y los términos relacionados para acceder a la información necesaria.

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Identificar una variedad de tipos y formatos de potenciales fuentes de información. Describir el criterio utilizado para tomar decisiones o elegir la información. Identificar una variedad de tipos y formatos de potenciales fuentes de información.

Eje 2. Selección de información. Entender el criterio para evaluar los textos mediáticos y las fuentes de información • Demostrar la habilidad para examinar y comparar la información de distintas fuentes a fin de evaluar si es confiable, válida, exacta, tiene autoridad, es oportuna y si existen sesgos. • Utilizar una variedad de criterios (claridad, precisión, eficacia, sesgo, hechos relevantes) para evaluar los medios de información (sitios en la red, documentales, propaganda, programas de noticias). • Determinar la probable veracidad al cuestionar las fuentes de los datos, limitaciones en las herramientas o estrategias de recolección de información y la razonabilidad de las conclusiones. • Utilizar un rango de estrategias para interpretar los textos de medios (sacar conclusiones, hacer generalizaciones, hacer una síntesis de los materiales revisados, referirse a imágenes o información en los medios visuales que apoyen un punto de vista, analizar un texto para determinar los perjuicios subyacentes y decodificar el subtexto). Eje 3. Organización de información. Destrezas para explorar cómo se produce la información y los textos mediáticos, el contexto social y el cultural de la información y los medios de producción y sus usos por los ciudadanos y para qué propósitos. • Reconocer el perjuicio, engaño o manipulación. • Reconocer los contextos culturales, sociales y otros dentro de los cuales la información fue creada y comprender el impacto del contexto al interpretar la información. • Comprender el rango de las tecnologías relacionadas con los medios y estudiar la interacción de ideas. • Comparar el nuevo conocimiento con el conocimiento previo y determinar el valor añadido, las contradicciones u otras características únicas de la información. Metodología utilizada La investigación es exploratoria-descriptiva, no experimental y transaccional (primer semestre del 2017) que contempla la recolección de información cualitativa -para establecer patrones de comportamiento de la población relativos al conocimiento y aplicación de las competencias informacionales-, y para ello fue aplicada la técnica de entrevista a siete estudiantes de Trabajo Final de Grado (TFG) y tres docentes de las materias en que se desarrolla el TFG -y cuantitativa– para generar un diagnóstico de estado actual de las competencias informacionales que ayude a dar sentido al análisis de los hallazgos conseguidos con la información cualitativa. En este caso fue aplicado un cuestionario de encuesta a 35 estudiantes de TFG de las cuatro carreras. RESULTADOS Las respuestas obtenidas a través de la aplicación del cuestionario de entrevista con preguntas abiertas fueron TESAPE ARANDU

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analizadas cualitativamente usando el programa Atlas.Ti, un software de organización de contenido que permite establecer relaciones de ideas que responden a las variables con las que partió la investigación de acuerdo a la teoría y el estado del arte recopilados.

En las respuestas dadas a los cuestionarios de entrevista aplicados se identificaron tres grandes categorías: Localización, Organización y Selección. Se indica qué valores se fueron detectando en las respuestas tomando en cuenta estas tres categorías de parte del proceso de manejo de información que persigue esta investigación (Figura 1).

Figura 1. Valores Detectados

Fuente: Elaboración propia Datos: Entrevistas procesadas en Atlas.Ti

En cuanto a los resultados obtenidos con la técnica cuantitativa, hubo hallazgos interesantes sobre el contacto con la tecnología, el comportamiento al momento de aplicar las competencias informacionales en su investigación, el conocimiento de conceptos y recursos y las actitudes que toman respecto a la búsqueda y el uso de la información. La mayoría de los encuestados son nacidos entre los años 1993 y 1996, lo cual corresponde a un perfil generacional de nativos digitales con características relacionadas a la “Generación Z”. El 80% de las personas encuestadas fueron mujeres y el resto, hombres.

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Más del 90% de los encuestados tuvo su primer celular entre los 10 años y 15 años. Hay un temprano contacto la tecnología. Están usando TICs de forma personal desde hace casi diez años (considerando que el contacto con las tecnologías no se haya descontinuado). El 85% de los encuestados tuvo experiencia con el uso más complejo de una TIC (correo electrónico) entre sus 10 años y 15 años. Considerando que la creación y uso de cuentas de correo electrónico demanda ciertos procesos de familiarización y comprensión de propósitos de la herramienta, es una buena señal de temprano contacto con procesos relativamente complejos de manejo de recursos informacionales.


Figura 2. Fuentes en época de colegio

Fuente: Elaboración propia en base a resultados de encuestas aplicadas

Los recursos físicos de información, es decir, no mediados por tecnología, fueron parte de elección de los estudiantes en sus primeras experiencias concretas de búsqueda de información (etapa colegial). Hay una preponderancia mínima y no definitiva del uso de medios digitales (internet, enciclopedias virtuales) paralelamente a los recursos físicos. La mayoría maneja cuentas personales en plataformas de redes sociales, es decir, están familiarizados con los espacios y las narrativas de distintos espacios digitales en los que operan. La información que ellos consumen en las redes sociales es el resultado de procesos de curación casi inconscientes, es decir, ven la información publicada de los contactos y páginas a los que deciden seguir. Esta curación orgánica de contenidos ya es un proceso de selección de información que desarrolla criterios para fines distintos a los de entretenimiento, información, socialización, y otros que puedan perseguir en las redes sociales. La respuesta automática de un buscador en Internet como Google es el primer paso predominante (91% de los encuestados) entre los estudiantes para iniciar la localización de recursos informativos. Prefieren este recurso frente a agentes de conocimiento de carne y hueso (profesores, compañeros, familiares). El primer contacto que tienen, por tanto, con información nueva para ellos es prácticamente directo con el caótico contenido en Internet desde el principio; no tienen una guía de experiencia o de asociaciones pensadas como podría ofrecer una persona que sepa del tema y pueda indicar sobre contenidos valiosos sin tener que pasar por otros menos útiles o que nada tienen que ver con lo que se busca. COMPORTAMIENTO En las preguntas correspondientes a comportamiento relativo al uso de recursos y procesos de las competencias informacionales –medida en escala de frecuencia que iba de “nunca” a “siempre”se encontró: Comprensión de la información. Hay resultados positivos que indican que la mayoría de los estudiantes encuestados es capaz de valorar la información encontrada de forma ágil (en el primer contacto con ella). Esto supone que la parte inicial del proceso en que se conserva o desecha un contenido para su manejo posterior está bien dominada. La comparación rápida o selección de un

contenido para su consideración (todavía no para su análisis) también parece estar bajo control por los estudiantes que en su mayoría afirma que maneja los resultados de Google, de forma eficiente (abriendo los títulos de enlaces a medida que los leen y les parecen útiles, o bien al reconocer el tipo de plataforma en que se encuentran los contenidos y optar por abrir esa sugerencia de resultado o no). Valoración de la seriedad y/o autoridad de la información encontrada. La mayoría de los estudiantes afirma que normalmente desecha información cuando encuentra otra más seria y que es capaz de identificar esa autoridad bibliográfica (tipo de documento, respaldo editorial). También hay un resultado positivo en cuanto al abordaje que tienen los estudiantes de tal información: la mayoría afirma aplicar ciertas técnicas de estudio que le ayudan a identificar la pertinencia de la información encontrada para su objetivo. Diversidad de tipo de fuentes consultadas. Hay resultados positivos que pueden indicar la recursividad de los estudiantes. En distintos tipos de fuentes, encuentran contenido de distinta naturaleza, y un manejo de esta variedad puede resultar en resultados más ricos en cuanto a perspectivas, profundidades y temporalidad del tema que se está investigando. Sin embargo, la diversidad de tipo de fuentes consultadas está más relacionada al formato de presentación de la información (libros, revistas) y no así al área de influencia de la información: pocos estudiantes consultan medios locales. Esto podría indicar un tratamiento superficial o distanciado de la realidad más próxima al objeto de estudio (considerando que normalmente las investigaciones de los Trabajos Finales de Grado tienen un límite espacial local). La parte que presenta más deficiencias de manejo de recursos informacionales es la de organizar y valorar el contenido recopilado después de la primera etapa de acercamiento a la información y acumulación de cosas posiblemente útiles. Vemos que un porcentaje significativo (29%) normalmente no organiza la información que encuentra y que no aplica estrategias de interpretación (32%) que ayuden a cernir la información relevante/útil/verificada de aquella que deberían desechar. Un porcentaje considerable de estudiantes (46%) sólo verifica a veces la autoridad de la voz de los autores de la información que encuentra en Internet, cuando esto es una parte esencial relacionada no sólo a la veracidad del contenido sino a la ética investigativa de asegurarse que se está tomando la palabra de expertos verificados. Además, un porcentaje significativo (80%) afirma que encuentra información valiosa para su investigación en los primeros intentos en los motores de búsqueda de internet. Esto puede significar un conformismo con los resultados iniciales que está en detrimento a la exactitud o a calidad de la información que podrían encontrar en espacios especializados que no son los motores generales de búsqueda (como Google) cuyos criterios de valoración de información son logarítmicos (y no semánticos, como sería más apropiado en la investigación en el área de humanidades). TESAPE ARANDU

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CONOCIMIENTO Por el lado optimista, los estudiantes dicen que conocen y utilizan bases de datos especializadas, conocen la funcionalidad más científica del motor de búsqueda general Google, y conocen páginas de Facebook y revistas y publicaciones digitales de su área de profesionalización con lo cual pueden mantenerse en contacto con información emergente de su área, lo cual resulta útil para mantener activa su red de conocimiento especializado. Por el lado pesimista, utilizan Google sin aprovechar las importantes herramientas que permiten controlar mejor el tipo de resultados a recibir: operadores booleanos. Además, a pesar de conocer bases de datos de sus áreas de formación, la mitad de los estudiantes dice no saber usarlas efectivamente y la mayoría de ellos no está suscrito a boletines de tipo oficial de su área, lo cual, a diferencia de los contenidos a los que sí están suscritos en redes sociales y revistas digitales, sería de provecho para mantener contacto con novedades científicas de su área de interés (metodologías de investigación que se están utilizando, agendas investigativas, nuevos paradigmas científicos). ACTITUDES Las actitudes tomadas por los estudiantes en cuanto a cómo siguen los procesos que implican la selección y la organización de la información, sirven de indicadores para las dimensiones de la ética y el compromiso investigativo. En general, vemos que sí entienden la importancia de la diversificación de fuentes informativas para el contraste y verificación de información. Además, están familiarizados con las normas APA de referenciación y saben utilizarlas tanto para los trabajos que elaboran –dan crédito las fuentes que utilizan- así como para detectar documentos en los contenidos con los que se encuentran.

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Hay diferencias considerables entre carreras de la Facultad en cuanto al conocimiento y manejo de todos los tipos de recursos especialmente en cuanto a localización de información (recursos virtuales de rigurosidad científica vs. Literatura gris). Específicamente las áreas de Diseño Gráfico y de Diseño y Gestión de la Moda (en que la noción de rigurosidad de los recursos es más deficiente) a comparación de Psicología. Según la literatura revisada y los resultados de los instrumentos aplicados, no se evidencia una correlación definitiva en cuanto al uso de recursos tecnológicos de distinto tipo (redes sociales, dispositivos de comunicación) desde temprana edad y para distintos fines (no relacionados con la solución de problemas informativos académicos) con el desarrollo de criterios de localización y selección de la información. Los resultados cuantitativos hacen ver que la parte que presenta deficiencias de manejo de recursos informacionales es la de organizar y valorar el contenido recopilado después de la primera etapa de acercamiento a la información y acumulación de cosas posiblemente útiles. Un porcentaje significativo (29%) normalmente no organiza la información que encuentra y no aplica estrategias de interpretación (32%) que ayuden a cernir la información relevante/útil/verificada de aquella que deberían desechar. Se verifica un deficiente manejo de puntos de partida especializados en las áreas profesionales, a pesar del conocimiento de puntos de partida especializados e idóneos. Esto puede deberse a la revisión documental de corto aliento (solo en la época de trabajo de la tesis) que puede ocasionar una desorientación al estudiante, lo cual lo lleva a tomar decisiones de selección y organización que comprometen los resultados de la investigación.

CONCLUSIONES La dimensión de localización de la información como indicadora de determinado nivel de competencia informacional tuvo resultados positivos en cuanto a conocimientos y comportamientos de los estudiantes. En general, están familiarizados con recursos de búsqueda de información –bases de datos, plataformas especializadas- y tienen prácticas positivas en cuanto a su uso principalmente en el área de Psicología. Sin embargo, a pesar de la familiaridad con los recursos y las buenas prácticas, aún desarrollan un proceso de localización que podría considerarse poco eficiente en el sentido de que tratan de llegar a información valiosa a partir de la búsqueda con recursos generalistas (como Google), lo cual demanda mayor tiempo de lectura y esfuerzo (decisiones rápidas sobre títulos y direcciones web que tienen o no tienen relación con aquello que se busca).

Parte de las actitudes verificadas en las etapas de localización y selección de información tanto en los datos cualitativos como cuantitativos, muestran una deficiente noción de compromiso con la producción intelectual, la superficialidad, la no discriminación, el no comprender de lleno el tema antes de comenzar a producir y aplicar instrumentos, guardan relación con una parte esencial del concepto de competencias que es el “ser” profesional con ética y con el compromiso con un trabajo de calidad.

Sobre este mismo tema, los recursos predominantes utilizados para iniciar la búsqueda de información son digitales. La mayoría de los estudiantes afirma que su primer paso para investigar sobre un tema es buscar términos claves en Google y leer investigaciones recientes análogas a las suyas en cuanto a tema o metodología (el acceso a estas investigaciones por lo general es virtual ya que se trata de documentos digitales como pdfs que resultan de la búsqueda en Google u otras bases de datos).

BIBLIOGRAFÍA Bauman, Z. (2005). Los retos de la educación en la modernidad líquida. Barcelona: Gedisa.

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Sobre esta línea, los estudiantes ven a la referenciación más como una herramienta de atribución de créditos y de verificación de voz autorizada y pasan por alto otras de sus características esenciales como las de organizar y caracterizar la información según tipo de documento, periodicidad de publicación, atributos editoriales, temporalidad, localidad.

Marciales, G. P., González, L., Castañeda, H., & Barbosa, J. W. (2008). Competencias informacionales en estudiantes universitarios: una reconceptualización. Universitas Psychologica, 7 (3), 643-654.


Organización de las Naciones Unidas. (10 de diciembre de 1948). Naciones Unidas. Obtenido de http://www.un.org/es/comun/ docs/?symbol=A/RES/217(III) Piscitelli, A. (2015). ¿Está cambiando la tecnología la Universidad? Humanidades digitales y nuevo normal educativo. Telos 101 - Revista de Pensamiento sobre Comunicación, Tecnología y Sociedad, 13-22. Tobón, S. (2008). La formación basada en competencias en la educación superior: el enfoque complejo. Obtenido de http://cmapspublic3.ihmc.us/rid=1LVT9TXFX-1VKC0TM16YT/Formaci%C3%B3n%20basada%20en%20competencias%20 (Sergio%20Tob%C3%B3n).pdf

UNESCO - Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura. (2011). Alfabetización Mediática e Informacional de la UNESCO - Competencias para profesores. Obtenido de http://unesdoc.unesco.org/ images/0021/002160/216099S.pdf UNESCO. (22 de enero de 1982). UNESCO - Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura. Obtenido de http://www.unesco.org/education/nfsunesco/ pdf/MEDIA_S.PDF Natalia Chávez Gomes da Silva Miembro del Consejo de Investigaciones ANCB-SC

Validación de la Escala de Satisfacción con la Vida de Diener en Población Boliviana Introducción Desde tiempos remotos las personas han intentado explicar “la felicidad”, desde distintas disciplinas, siendo su estudio abordado inicialmente desde la filosofía. En las últimas décadas, los científicos de la conducta han estudiado este tema, encontrando bastante dificultad a la hora de definirlo. De ahí que con la intención de lograr medir la felicidad, se la haya reconceptualizado como Bienestar Subjetivo (BS), afecto positivo y satisfacción con la vida (Diener, 1994). Diener (1984, 1994), al analizar el desarrollo del concepto, identifica tres marcas distintivas del BS: Primero, es subjetivo, se basa en la experiencia de cada individuo. Segundo, hace referencia tanto a la ausencia de afectos negativos como a la presencia de afectos positivos. Tercero, supone la existencia de una apreciación global, no estrecha o específica, de la propia experiencia de vida. Esto es posible gracias a la capacidad que tienen las personas para hacer –de manera continua– apreciaciones sobre lo que les pasa, las circunstancias de sus vidas y sobre sí mismas. La apreciación, o valoración, de “bueno o malo” es universal, está presente en todas las personas y, genera respuestas emocionales placenteras o displacenteras. Las personas con un alto nivel de BS son aquellas cuyas apreciaciones de eventos y circunstancias de su vida sean positivas. Aquellas personas que perciben que en su vida hay eventos negativos, que no les dejan conseguir sus objetivos, valoraran su vida como menos satisfactoria. Para Deiner (1994) la satisfacción con la vida es una valoración global que las personas hacen cuando toman en consideración su vida como un todo, mientras que el aspecto hedonista del BS hace referencia a la presencia de afectos positivos durante bastante tiempo y la poca presencia de afectos negativos. La percepción de satisfacción con la vida y el aspecto hedonista del BS se relacionan porque ambos están influenciados por la valoración que uno hace de los eventos de su vida, sus actividades y sus circunstancias.

Desde la Psicología, hace más de 40 años, se han desarrollado estudios que buscan identificar los factores que afectan la felicidad, el bienestar subjetivo (BS) de las personas o su satisfacción con la vida. Wilson (1967) realiza lo que probablemente fue la primera revisión sistemática de los estudios publicados y encuentra que según esas investigaciones una persona feliz es una persona joven, hombre o mujer, saludable, bien educada, con un buen sueldo, extrovertida, optimista, sin preocupaciones, religiosa, casada y con un autoestima alta, entusiasmada por su trabajo, con aspiraciones modestas y con un amplio rango de inteligencia. Posterormente, Diener, Suh, Lucas y Smith (1999) realizan un análisis de los 30 años de estudios que siguieron a los que Wilson examinó. Ellos observan que las investigaciones de este último tiempo pasaron de atender la relación entre distintas variables demográficas y el BS, a prestar más atención al rol que desempeñan las metas, los estilos de afrontamiento, el apoyo social, ciertos factores internos que se relacionan con las circunstancias externas a las personas, además de otros factores que ayudan a entender la relación entre las variables demográficas y el BS. Es así que, en los estudios recientes se observa que la disposición de la persona, su capacidad de adaptación, sus objetivos y sus estrategias de afrontamiento, son las que producen un mayor BS y, se busca entender el proceso por el cual se llega a la felicidad y desarrollar teorías que expliquen cómo afectan diversas variables los distintos componentes del BS (Deiner, Suh, Lucas & Smith, 1999). En estos estudios, el BS hace referencia a la apreciación de felicidad o de satisfacción, que realiza cada persona. En este sentido, la satisfacción con la vida responde a un proceso cognitivo a través del cual cada persona evalúa la calidad global de su vida en base a criterios propios, no a criterios impuestos por otros; es el resultado de la comparación que la persona hace de sus propias circunstancias y las que considera que son apropiadas (Diener, Emmons, Larsen, & Griffin, 1985).

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Medición del Bienestar Subjetivo Desde el principio, los estudios realizados a partir de la Psicología en torno al BS se basaron sobre todo en escalas de felicidad y de satisfacción con la vida. Todas las medidas fueron autoinformes que se recogieron en un único momento (Diener, 1994; Deiner et al, 1999). Recientemente se publicó un estudio longitudinal que buscó identificar los determinantes de la felicidad durante 75 años. Este tipo de estudio es una excepción (“Harvard Study”, 2015). Las medidas de BS utilizadas en los estudios realizados los últimos 40 años, han mostrado tener propiedades psicométricas adecuadas, buena consistencia interna, estabilidad y, validez convergente con variables como el estado de ánimo, los eventos de vida positivos, entre otras (Deiner et al, 1999). Entre las escalas difundidas y utilizadas, Deiner (1994) menciona: la Escala de Balance Afectivo [Affect Balance Scale] de Bradburn (1969), un instrumento de 10 ítems que fue una de las primeras escalas en evaluar la permanencia en el tiempo de afectos positivos y negativos; la escala de Andrews y Withey (1976) que consta de un solo ítem con siete opciones de respuesta y, la escala de Fordyce (1988) que pregunta específicamente sobre felicidad y el porcentaje de tiempo que la persona se siente feliz o infeliz. Una de las escalas más utilizadas y citadas, alrededor del mundo, para medir la satisfacción global de una persona con su vida, es la Escala de Satisfacción con la Vida [Satisfaction With Life Scale, SWLS] de Diener, Emmons, Larsen y Griffin (1985). Esta escala cuenta con varios ítems y está enfocada en evaluar la satisfacción global con la propia vida. Ésta se centra en la satisfacción con la vida como resultado del proceso de evaluación cognitiva que realizan las personas al valorar su vida y no así, otros componentes relacionados con el BS. Es decir, no toma en cuenta afectos positivos, afectos negativos, sentimientos de soledad u otros, se centra únicamente en apreciaciones cognitivas (Diener et al, 1985; Diener, 1994). En una fase inicial, esta escala consistió de 48 reactivos, que a partir de un análisis factorial dio como resultado tres factores: afectos positivos, afectos negativos y satisfacción. Los autores decidieron eliminar los factores relacionados con afectos y los ítems del factor de satisfacción que tenían saturaciones menores a 0,60. Esto dejó 10 ítems que luego depuraron en base a similitudes semánticas quedándose con cinco (Tabla 1). Esta escala demostró correlacionar de manera moderadamente alta con distintas escalas de BS, con ciertos rasgos de personalidad y con valoraciones obtenidas a través de entrevistas (Diener et al, 1985). Tabla 1. Ítems del SWLS y pesos factoriales

Cargas Factoriales

Correlación ítem-total

1. In most ways my life is close to my ideal.

0,84

0,75

2. The conditions of my life are excellent.

0,77

0,69

3. I am satisfied with my life.

0,83

0,75

Item

08

TESAPE ARANDU

4. So far I have gotten the important things I want in life.

0,72

0,67

5. If I could live my life over, I would change almost nothing.

0,61

0,57

Nota: n=176. SWLS= Satisfaction With Life Scale (Diener et al, 1985, p. 72)

Utilidad de la Escala de Satisfacción con la Vida Las investigaciones basadas en la Escala de Satisfacción de Vida de Diener son muchas. Al hacer una revisión poco exhaustiva de la investigación realizada con la escala, en español, se encuentran estudios realizados con personas de todas las edades, como adolescentes (Atienza, Pons, Balaguer, & García, 2000; Estévez, Murgui, Musitu, & Moreno, 2008; Martínez-Antón, Buelga, & Cava, 2007; Povedano, Hendry, Ramos, & Varela, 2011; Tarazona, 2005), universitarios (Cárdenas, y otros, 2012; Cantú, y otros, 2010; Garrido, Fernandez, Villalba, Pérez, & Fernández, 2010) y, con adultos (Cabañero, y otros, 2004; Laca, Verdugo, & Guzmán, 2005; Núñez, Martín-Albo, & Domínguez, 2010). La satisfacción con la vida se estudia en relación a distintas variables. Algunos de los estudios realizados en latinoamerica exploran cómo se relaciona con variables familiares (Cantú, y otros, 2010; Estévez, Murgui, Musitu, & Moreno, 2008), pobreza y ambientes de vida (Laca, Verdugo, & Guzmán, 2005; Tarazona, 2005), autoestima y ajuste escolar (Martínez-Antón, Buelga, & Cava, 2007; Povedano, Hendry, Ramos, & Varela, 2011), tomando en cuenta variables demográficas como en los primeros estudios realizados sobre el tema. Es una escala que se presta a la realización de estudios en un abanico de poblaciones. Además de ser una escala que puede ayudar a entender distintos factores que se relacionan con la satisfacción con la vida y así explicar mejor como influye en la población. Estudios de las propiedades psicométricas de la Escala de Satisfacción con la Vida Cárdenas y otros (2012), mencionan estudios que corroboran las propiedades psicométricas de la Escala de Deiner en Estados Unidos de América, Canadá, China, Rusia, Corea, Brasil y Dinamarca, como también destacan su uso en todo tipo de muestras (estudiantes, adultos mayores, trabajadores de la salud, religiosos, alcohólicos, mujeres maltratadas y homosexuales). Estos estudios han mostrado que la escala tiene una consistencia interna de 0,79 a 0,89, y corroboran que la escala es unifactorial. Asimismo, encuentran que la validez de constructo también es comprobada por la convergencia con distintas medidas de BS y satisfacción de vida. Varios estudios abordan el estudio psicométrico de la Escala de Satisfacción con la Vida de Deiner, en Español. Entre ellos, se encuentran investigaciones que reportan propiedades psicométricas adecuadas para la escala en Argentina (Moyano, Martínez, & Pilar, 2013), España (Atienza, Pons, Balaguer, & García, 2000; Cabañero, y otros, 2004; Garrido, Fernandez,


Villalba, Pérez, & Fernández, 2010; Núñez, Martín-Albo, & Domínguez, 2010) y Chile (Cárdenas, y otros, 2012). En la Tabla 2 hacemos una síntesis de los resultados encontrados, comprobando la unidimensionalidad de la escala, el porcentaje de varianza explicada por ella y su consistencia interna. Tabla 2. Resumen de las propiedades psicométricas de la Escala de Satisfacción con la Vida de Deiner en Argentina, España y Chile

Estudio

Unidimensionalidad

Varianza Explicada

Consistencia Interna

Atienza, Pons, Balaguer, y García, (2000)

Comprobada ANFA confirmatorio

53,7%

0,84

Cabañero y otros, (2004)

Comprobada ANFA componentes principales

58,6%

0,82

Garrido, Fernandez, Villalba, Pérez, y Fernández, (2010)

Comprobada ANFA confirmatorio

Núñez, Martín-Albo, y Domínguez, (2010)

Comprobada ANFA confirmatorio

41,0%

0,86

Cárdenas y otros, (2012)

Comprobada ANFA exploratorio ANFA confirmatorio

66,4%

0,87

Moyano, Martínez, y Pilar, (2013)

Comprobada ANFA componentes principales

52,0%

0,76

0,84

Fuente: Elaboración propia.

MÉTODO Participantes El estudio de basa en los resultados de una muestra de 347 estudiantes voluntarios, obtenidos de las cinco facultades de la Universidad Privada de Santa Cruz de la Sierra (Ciencias Empresariales; Arquitectura, Diseño y Urbanismo; Humanidades y Comunicación; Ciencias Jurídicas y Sociales; Ingeniería). De ellos, 214 (61,67%) fueron mujeres y 133 (38,33%) hombres. Las edades de los participantes fluctuaron entre 17 años y 35 años (M = 20,27; DT = 2,09). Instrumentos Se utilizó la Escala de Satisfacción con la Vida [Satisfaction With Life Scale, SWLS] de Diener y otros (1985). La escala tiene cinco ítems con siete opciones de respuesta que van de (1) Total desacuerdo a (5) Total acuerdo. Los ítems utilizados fueron: a) En muchos sentidos, mi vida está próxima a mi ideal; b) Las condiciones de mi vida son excelentes; c) Estoy totalmente satisfecho con mi vida; d) Hasta el momento, he conseguido las cosas importantes que quiero en la vida y, e) Si pudiera vivir de nuevo no cambiaría nada de mi vida.

Se incluyó además, una adaptación de la Escala de Felicidad de un ítem, de Fordyce (1978). Esta escala consta del siguiente ítem: “En general, ¿cuán feliz o infeliz suele sentirse?” Y tiene 11 opciones de respuesta que van de (0) Sumamente infeliz (profundamente deprimido, completamente abatido) a (10) Sumamente feliz (me siento eufórico, jubiloso, fantástico). Esta escala ha sido utilizada para validar la escala de Diener en varios estudios, encontrándose correlaciones que van de 0,35 a 0,82 (Atienza y otros, 2000; Diener y otros, 1985). Para este estudio (que hacía parte de un estudio mayor) se cambió las alternativas de respuesta de la Escala de Felicidad de Fordyce para que tenga solo seis opciones de respuesta que iban de (1) Muy insatisfecho a (6) Sumamente satisfecho. Procedimiento Se aplicó el autoinforme en formato de lápiz y papel a los estudiantes voluntarios en su horario de clases. La aplicación fue colectiva pero se respondió de manera individual durante el segundo semestre del 2016. Los estudiantes fueron informados sobre los fines de la investigación para consentir o no, participar. Posteriormente, se analizó la estructura factorial de la escala por medio de un análisis factorial exploratorio (de componentes principales) con programa SPSS y, luego, con un análisis factorial confirmatorio con el programa AMOS. Se utilizó el programa SPSS para analizar la fiabilidad de la escala con el Alfa de Cronbach y al verificar si la consistencia interna de los ítems analizados aumentaba con la eliminación de algún ítem. Para ello se utilizó la correlación corregida ítem-total obteniendo la correlación de Pearson entre la puntuación del ítem y la suma de los ítems restantes. Se analizó la validez de constructo relacionando los ítems y el total de la Escala de Diener con la Escala de Felicidad de Fordyce. RESULTADOS Análisis Factorial Exploratorio Se analizó la matriz de correlaciones de los cinco ítems para decidir si era una matriz apropiada para realizar un ANFA. La prueba de esfericidad de Bartlett [x2(10) = 453,91; p <0,001] demostró que los cinco ítems no eran independientes, y el índice de adecuación muestral KMO fue igual a 0,79, lo cual indica que las correlaciones entre parejas de ítems pueden ser explicadas por los demás ítems seleccionados. En los resultados obtenidos a partir del Análisis Factorial de Componentes Principales, las cinco variables se agrupan bajo un solo factor común que explica el 52,65% de la varianza total de las variables consideradas. Tabla 3. Matriz de Cargas Factoriales

Factor 1

Comunalidades

En muchos sentidos, mi vida está próxima a mi ideal

0,81

0,65

Las condiciones de mi vida son excelentes

0,65

0,43

Estoy totalmente satisfecho con mi vida

0,85

0,72

Ítems

TESAPE ARANDU

09


Hasta el momento, he conseguido las cosas importantes que quiero en la vida

0,71

0,50

Si pudiera vivir de nuevo no cambiaría nada de mi vida

0,59

0,34

NCP

Dentro de Límites de confianza

NCP LI LS 0,000 0,000 5,381

Dentro de límites. Indica un buen ajuste

FMIN

Dentro de Límites de confianza

FMIN LI LS 0,005 0,000 0,016

Dentro de límites. Indica un buen ajuste

< 0,05

RMSEA LI LS 0,000 0,000 0,072

Muy buen ajuste y dentro de límites

Fuente: Elaboración propia.

Se observa la saturación de cada ítem en el Factor. Presentan pesos factoriales elevados que van de 0,59 a 0,85. Análisis Factorial Confirmatorio El Análisis Factorial Confirmatorio (AFC), es parte del modelo conceptual de las relaciones entre las variables intervinientes propuesto por el Análisis Factorial de Componentes Principales. Si el modelo encontrado no tiene un buen ajuste se aplican métodos para mejorarlo cuidando de respetar su correspondencia con la teoría subyacente, el replanteo del modelo, puede aumentar o eliminar los parámetros estimados del modelo original. En este caso fue necesario replantear el modelo y en la evaluación se encontró un buen ajuste global del modelo ya que se logró el mínimo valor de chi cuadrado [x2(3) = 1,66; p = 0,647]. Los indicadores del modelo presentan un CR (razón crítica) con valor superior a 1,96 lo que demuestra que los pesos de las ecuaciones de regresión son indicadores buenos del constructo Felicidad. Las correlaciones múltiples al cuadrado, que representan las comunalidades de cada variable, indican que las variables están explicando una aceptable cantidad de la varianza del único factor común. En conjunto. los índices informados indican el adecuado ajuste de la estructura factorial de la Escala de Satisfacción con la Vida que se puso a prueba. Tabla 4. Análisis Factorial Confirmatorio de la Escala de Satisfacción con la Vida.

RMSEA AIC

AIC = 25,65 < 30,0

BCC

BCC = 26,08 < 30,5

BIC

Valores pequeños son los mejores

CAIC ECVI

HOELTER

BIC = 71,85 < 87,7

Todos parsimoniosos

CAIC = 8,85 < 102,7 Valores pequeños

ECVI = 0,074

> 200

Dentro de límites A un nivel de significación 0,05 Tamaño de muestra adecuado

1635

CMIN= Covarianza mínima; RMR = Root Mean Square Residual o Raíz Cuadrada de la Media de los Residuos; GFI = Goodness of Fit Index o Índice de Bondad de Ajuste; PGFI = Parsimony Goodness of Fit Index o Índice de Bondad de Ajuste Comparativo Parsimonioso; NFI= Normative Fitness Index o Índice de Ajuste Normativo; RFI = Relative Fit Index; IFI = Incremental Fit Index; TLI= Tucker-Lewis Index; CFI= Comparative Fit Index; PRATIO, PNFI y PCFI = la versión parsimoniosa de los indicadores de línea base; NCP = Noncentrality Parameter o Parámetro de No Centralidad; RMSEA = Root Mean Square Error of Approximation; AIC = Akaike’s Information Criterion; BCC = BrowneCudeck Criterion; BIC = Bayan Information Criterion; CAIC = Consistent AIC; ECVI = Expected Cross-Validation Index o Índice de Validación Cruzada Esperada ). HOELTER = Hoelter’s critical N. Fuente: Elaboración propia.

Índices de bondad de ajuste del modelo factorial

Indicador

Criterio

Valor obtenido

CMIN (x2)

Valor de probabilidad > 0,05

1,655 p = 0,647

Muy favorable de un buen ajuste

RMR

0,05 o menor

0,027

Indica un buen ajuste

GFI

≈1

0,998

Indica un buen ajuste

PGFI

< 0,05

0,200

El GFI no es parsimonioso

NFI

NFI = 0,996

RFI

RFI = 0,998

IFI TLI

Todos superiores a 0,9

CFI PRATIO PNFI PCI

010

IFI = 1,003 TLI = 1,010

Evaluación

Análisis de Fiabilidad El análisis de consistencia interna de la Escala de Satisfacción con la vida mostró un Alfa de Cronbach de 0,75. Se corroboró que los ítems obtuvieron correlaciones adecuadas entre sí (Tabla 5). Se obtuvo correlaciones moderadas entre la mayor parte de los ítems (0,32 a 0,58). Encontrándose correlaciones más bajas, aunque significativas. Con la afirmación “Las condiciones de mi vida son excelentes.” (0,15 y 0,27). Tabla 5. Correlación entre ítems de la Escala de Satisfacción con la Vida

Los indicadores de línea de base señalan un buen ajuste

CFI = 1,000 Lo más próximos a1

TESAPE ARANDU

PRATIO = 0,300 PNFI = 0,299 PCI = 0,300

Los indicadores de línea de base son parsimoniosos

En muchos sentidos, mi vida está próxima a mi ideal

Las condiciones de mi vida son excelentes

Estoy totalmente satisfecho con mi vida

Hasta el momento, he conseguido las cosas importantes que quiero en la vida

Si pudiera vivir de nuevo no cambiaría nada de mi vida

0,46

0,58

0,45

0,33


Tabla 7. Coeficientes de correlación entre la puntuación total de la Escala de

Las condiciones de mi vida son excelentes

Satisfacción con la Vida y la Escala de Felicidad

0,48

Estoy totalmente satisfecho con mi vida

0,27

0,49

Hasta el momento. he conseguido las cosas importantes que quiero en la vida

0,15

0,42

0,32

Escala de Felicidad En muchos sentidos, mi vida está próxima a mi ideal

0,75

Las condiciones de mi vida son excelentes

0,58

Estoy totalmente satisfecho con mi vida

0,79

Hasta el momento, he conseguido las cosas importantes que quiero en la vida

0,68

Si pudiera vivir de nuevo no cambiaría nada de mi vida

0,64

Escala Satisfacción con la Vida

0,96

Fuente: Elaboración propia. Nota: (p < 0,001)

Posteriormente se analizó la correlación corregida ítem-total obteniendo la correlación de Pearson entre la puntuación del ítem y la suma de los ítems restantes (Tabla 6). Las correlaciones ítem total fueron desde 0,41 hasta 0,69 y se observó que la consistencia interna de la escala podría subir un poco (de 0,75 a 0,77) si se eliminaba el ítem “Si pudiera vivir de nuevo, no cambiaría nada de mi vida”. Tabla 6. Correlación corregida ítem – total

Correlación ítem-total

Alfa si el ítem es eliminado

En muchos sentidos, mi vida está próxima a mi ideal.

0,61

0,66

Las condiciones de mi vida son excelentes.

0,43

0,73

Estoy totalmente satisfecho con mi vida.

0,69

0,64

Hasta el momento, he conseguido las cosas importantes que quiero en la vida.

0,52

0,70

Si pudiera vivir de nuevo no cambiaría nada de mi vida.

0,41

0,77

Fuente: Elaboración propia. Nota: (p < 0,001)

Conclusiones Los resultados del análisis de las propiedades psicométricas de la Escala de Satisfacción con la Vida, han demostrado que este instrumento tiene propiedades psicométricas satisfactorias. Se puede pensar que es una medida adecuada para utilizarse en estudios con población boliviana universitaria. El análisis factorial exploratorio que se realizó mostró una estructura monofactorial que coincide con estudios anteriores realizados con la versión en castellano de este instrumento (Atienza y otros, 2000; Cabañero y otros, 2004; Cárdenas y otros, 2012; Garrido y otros, 2010; Moyano y otros, 2013; Núñez y otros, 2010). Sin embargo, los pesos factoriales de los ítems en nuestro estudio (0,59 a 0,85) son algo menores que los encontrados en los estudios mencionados, donde los pesos van de 0,63 a 0,87. El porcentaje de varianza explicada (53%) está dentro del rango de la varianza explicada en esos estudios (41% a 66%). El análisis factorial confirmatorio realizado complementa los resultados del análisis exploratorio mostrando que el modelo hipotetizado presenta un buen ajuste con los datos.

Fuente: Elaboración propia.

Análisis Validez Para analizar la validez de constructo de la Escala de Satisfacción con la Vida se relacionó los ítems y el total de esta escala con la Escala de Felicidad de Fordyce y se encontró resultados satisfactorios con el sentimiento de felicidad de los estudiantes. Los coeficientes de correlación de la Escala de Felicidad con los ítems fueron de moderados a fuertes (r = 0,58 a r = 0,79) y la correlación entre ambas escalas fue muy fuerte (r = 0,96).

Al igual que otras investigaciones (Atienza y otros, 2000; Cárdenas y otros, 2012; Diener y otros, 1985), el ítem “Estoy totalmente satisfecho con mi vida.”, es el que obtuvo la saturación más alta y el ítem, “Si pudiera vivir de nuevo, no cambiaría nada de mi vida.”, obtuvo la saturación más baja. Sucedió esto, aunque la traducción y el orden de los ítems no es exactamente la misma en los estudios en castellano y los ítems en el estudio de Diener, están en inglés. Algunos autores explican que esto se debe a que los ítems, salvo el de saturación más baja, hacen referencia al tiempo presente y este último plantea una situación diferente.

TESAPE ARANDU

011


La consistencia interna de la escala (α = 0,75) es más baja que la encontrada en otros estudios (α = 0,76 a 0,87), y a diferencia de lo que ocurrió en los otras investigaciones, se observa que la consistencia interna de la escala podría subir un poco (de 0,75 a 0,77) si se elimina el ítem “Si pudiera vivir de nuevo, no cambiaría nada de mi vida.” (Atienza y otros, 2000; Cabañero y otros, 2004; Cárdenas y otros, 2012; Diener y otros, 1985; Garrido y otros, 2010; Moyano y otros, 2013; Núñez y otros, 2010). Finalmente, en relación con la validez de constructo, se busca confirmar la interpretación de satisfacción con la vida como una medida relacionada con la felicidad con la Escala de Fordyce que también fue utilizada por Diener y otros (1985). Al buscar validar la escala original Diener y sus colegas encontraron correlaciones de 0,57 y 0,58 en muestras diferentes. Nosotros encontramos una correlación de 0,96, lo que demuestra que en la muestra, la valoración general que realizan los estudiantes sobre sus vidas tiene una correlación casi perfecta con la apreciación que realizan respecto a su felicidad. Con estos resultados, consideramos que es interesante utilizar la Escala de Satisfacción con la Vida para desarrollar la investigación sobre este tema en nuestra población, ya que hasta donde logramos ver, es bastante limitada. Bibliografía Arancibia, E. N. (2014). Relación entre bienestar subjetivo y datos demográficos en adultos que viven en Santa Cruz de la Sierra. Tesis de Licenciatura. Universidad Privada de Santa Cruz de la Sierra. Atienza, F. L., Pons, D., Balaguer, I., & García, M. (2000). Propiedades psicométricas de la Escala de Satisfacción con la Vida en Adolescentes. Psicothema, 12(2), 314-319. Cabañero, M. J., Martínez, R., Cabrero, J., Orts, M. I., Reig, A., & Tosal, B. (2004). Fiabiidad y validez de la Escala de Satisfacción con la Vida de Diener en una muestra de mujeres embarazadas y puérperas. Psicothema, 16(3), 448-455. Cantú, R., Alegre, J., Martínez, O., Chávez, M., Arellano, S., Saucedo, C., Landero, R. (2010). Satisfacción con la vida, comunicación con padres y estrés percibido en jóvenes universitarios del Noreste de México. SUMMA Psicológica UST, 7(2), 83-92. Cárdenas, M., Barrientos, J., Bilbao, Á., Páez, D., Gómez, F., & Asún, D. (2012). Estructura factorial de la escala de satisfacción con la vida en una muestra de estudiantes universitarios chilenos. Revista Mexicana de Psicología, 29(2), 157-164. Deimer, E., Suh, E. M., Lucas, R. E., & Smith, H. L. (1999). Subjective well being: Three decades of progress. Psychological Bulletin, 125(2), 276-302. Diener, E. (1994). Assessing subjective well-being: progress and opportunities. Social Indicators Research, 31, 103-157.

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TESAPE ARANDU

Diener, E., Emmons, R. A., Larsen, R. J., & Griffin, S. (1985). The Satisfaction with Life Scale. Journal of Personality Assessment, 49(1), 71-75. doi: 10.1207/s15327752jpa4901_13. Estévez, E., Murgui, S., Musitu, G., & Moreno, D. (2008). Clima familiar, clima escolar y satisfacción con la vida en adolescentes. Revista Mexicana de Psicología, 25(1), 119-128. Fordyce, M. W. (1988). A review of research on the happiness measures: A sixty second index of happiness and mental health. Social Indicators Research, 20, 355-381. Garrido, M. R., Fernandez, M. A., Villalba, E. B., Pérez, P. J., & Fernández, M. (2010). Evidencias de validez de la adaptación al español de la escala de satisfacción con la vida (SWLS) en una muestra de estudiantes universitarios. Metodología de Encuestas, 12, 45-62. Harvard study of adult development (2015). [web page] Obtenido de http://www.adultdevelopmentstudy.org/ Laca, F. A., Verdugo, J. C., & Guzmán, J. (2005). Satisfacción con la vida de algunos colectivos mexicanos: una discusión sobre la psicología del bienestar subjetivo. Enseñanza e Investigación en Psicología, 10(2), 325-336. Martínez-Antón, M., Buelga, S., & Cava, M. J. (2007). La satisfacción con la vida en la adolescencia y su relación con la autoestima y el ajuste escolar. Anuario de Psicología, 38(2), 293-303. Moyano, N. C., Martínez, M., & Pilar, M. (2013). Propiedades psicométricas de la Escala de Satisfacción con la Vida de Diener. Revista Argentina de Clínica Psicológica, 22(2), 161168. Núñez, J. I., Martín-Albo, J., & Domínguez, E. (2010). Propiedades psicométricas de la escala de satisfacción con la vida en sujetos practicantes de actividad física. Revista de Psicología del Deporte, 19(2), 291-304. Povedano, A., Hendry, L. B., Ramos, M. J., & Varela, R. (2011). Victimización Escolar: Clima Familiar, Autoestima y Satisfacción con la Vida desde una Perspectiva de Género. Psychosocial Intervention, 20(1), 5-12. Roth, E. (2012). Análisis Multivariado en la Investigación Psicológica: Modelado Predictivo y Causal con SPSS y AMOS. La Paz: Universidad Católica Boliviana. Tarazona, D. (2005). Autoestima, satisfacción con la vida y condiciones de habitabilidad en adolescentes estudiantes de quinto año de media. Un estudio factorial según pobreza y sexo. Revista IIPSI, 8(2), 57-65.

Alberto López Moreno Miembro del Consejo de Investigaciones ANCB-SC Marion K. Schulmeyer Académico de Número ANCB-SC


Evaluación de la Situación de los Derechos Humanos en los Hospitales Psiquiátricos de Bolivia: Un estudio exploratorio y descriptivo Resumen Antecedentes. La calidad de la atención y el respeto de los derechos humanos de los usuarios pretenden responder adecuadamente a las expectativas de las personas, y lograr resultados positivos en salud, sobre todo, si tienen enfermedades mentales. Objetivo. Efectuar un diagnóstico basal de la situación de calidad de atención y respeto de los derechos humanos en los hospitales psiquiátricos bolivianos. Material y métodos. La calidad de la atención y el respeto de los derechos de los pacientes fueron evaluados, por un profesional y un estudiante, en 5 hospitales psiquiátricos. Se utilizó el instrumento WHO QualityRights para entrevistar a un profesional designado por cada hospital y se hizo observaciones en cada instalación. Resultados. Se observó un alto nivel de logros en términos de derecho al ejercicio de la capacidad jurídica y a la libertad y seguridad personales. Se encontró un nivel bajo de logros en participación en actividades comunitarias, respeto por las preferencias de tratamiento del usuario, medidas preventivas para evitar el maltrato y la crueldad, derecho a un nivel de vida adecuado y derecho al goce de una salud del más alto nivel posible. Conclusiones. Bolivia puede mejorar el funcionamiento de sus servicios psiquiátricos con leyes basadas en la Convención Derechos de las Personas con Discapacidad y las directrices de la Organización Mundial de la Salud, con políticas nacionales sobre la calidad de la atención y los derechos de los usuarios, la instauración de servicios comunitarios y el fomento de la evaluación e investigación sobre las intervenciones prestadas. Durante las últimas décadas ha habido un creciente interés en la medición y mejora de la calidad de los servicios de salud mental. Las iniciativas emprendidas han dependido de la experiencia de los organismos gubernamentales y de las agencias no gubernamentales, los planes de seguro de salud, organismos de acreditación y sociedades profesionales alrededor del mundo (Spaeth-Rublee, 2010). Bolivia ha sido unos de los primeros países latinoamericanos en diseñar una política de salud mental (Bolis, 2002). Sin embargo, este plan no fue ejecutado debido a la falta de fondos (OMS, 2008). De hecho, el país invierte poco en salud mental, con sólo el 0,2% del presupuesto total destinado a la atención de salud específicamente destinado a la atención de la salud mental (Jaen-Varas, 2014). Esto es menor que el presupuesto promedio para la atención de la salud mental en América del Sur, que se estima en 2,36% (OMS, 2011).

de estas personas se encuentran consignados en leyes nacionales y tratados internacionales, y en especial en la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, de la cual Bolivia es signataria (Hendricks, 2007).) La Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad es el primer tratado que promueve los derechos de las personas con discapacidad, incluyendo aquellas con discapacidades mentales. Los Estados signatarios están obligados a respetar, proteger y cumplir las normas internacionalmente acordadas garantizando a las personas incluidas en la convención. En base a esta convención, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha desarrollado el WHO QualityRights, una herramienta para evaluar la los derechos humanos en las instituciones de salud mental y de atención social. Se utilizó este instrumento para efectuar un diagnóstico basal de la situación de calidad de atención y respeto de los derechos humanos en los hospitales psiquiátricos bolivianos. Material y Método Se realizó un estudio transversal teniendo como unidad de análisis los hospitales psiquiátricos pertenecientes a las redes pública y privada ubicados en territorio boliviano, lo cuales alcanzan a un número de nueve (Jaen-Varas, 2014). Inicialmente se pretendió estudiar 6 de los hospitales de la geografía nacional. Dos de estos centros presentaron dificultades que impidieron su evaluación, lo cual da una tasa de rechazo de 33,3%. El hospital de Sucre no fue incluido por los múltiples obstáculos burocráticos que se presentaron para obtener información. Por otro lado, por motivos prácticos, la evaluación del hospital de Cochabamba fue reemplazada por la del hospital de Tarija. En total se incluyó, a cinco nosocomios; dos de ellos situados en la ciudad de La Paz, otros dos en la ciudad de Santa Cruz y el quinto en la ciudad de Tarija (Tabla 1). Al estar distribuidos en las diferentes regiones de Bolivia, consideramos que la muestra es representativa de la calidad de servicios y respeto a los derechos humanos en los hospitales psiquiátricos bolivianos.

Una de las estrategias fundamentales para mejorar calidad en salud es la medición de indicadores del cumplimiento de estándares en los centros de atención (Killaspi, 2011) que puede producir efectos positivos a través de: motivar intrínsecamente a los equipos profesionales a perfeccionar aquellas prácticas con potencial para mejorar, motivar extrínsecamente a los equipos a mantener una buena reputación al comparar sus niveles de calidad con otros, e incentivar económicamente a los proveedores de modo de atraer un mayor número de usuarios.

En cada uno de los hospitales estudiados se aplicó el instrumento WHO QualityRights (OMS, 2012). Este instrumento ha sido elaborado por la OMS y cubre 5 temas basados en la Convención de Derechos de las Personas con Discapacidad. El estudio incluyó la evaluación de cinco temas o derechos de la de la CDPD: en primer lugar, el derecho a un nivel de vida adecuado y a la protección social (Artículo 28); segundo, el derecho al disfrute del más alto nivel posible de salud mental (artículo 25); tercero, el derecho a ejercer la capacidad jurídica y a la libertad y la seguridad de la persona (artículos 12 y 14); cuarto, la libertad de no ser sometido a tortura ni a tratos o penas degradantes, así como de la explotación, la violencia y los abusos (artículos 15 y 16); y por último, el derecho a vivir independientemente y a ser incluidos en la comunidad (artículo 19). Cada categoría es evaluada según el grado de logro alcanzado (Tabla 2).

Desde hace un tiempo existe una preocupación ascendente a nivel internacional por los derechos humanos de las personas con enfermedades mentales, tanto en ámbitos civiles como en la utilización de servicios de salud (Drew, 2011). Los derechos

La aplicación del instrumento WHO Quality- Rights incluye observación del centro de atención en aspectos estructurales y funcionales, y entrevistas a miembros del equipo de salud, usuarios y familiares. Sólo se pudo entrevistar a los funcionarios TESAPE ARANDU

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por el tiempo limitado y la carencia de fondos para incorporar a usuarios y familiares que entrevisten a sus pares. Esta herramienta requiere la revisión de documentación que regule sus prácticas. Sin embargo, los hospitales estudiados no tenían políticas, directrices, estándares y otras directivas oficiales. A cada una de los entrevistados se les solicitó previamente su consentimiento informado y se tomaron todas las medidas necesarias para resguardar su identidad. Los hospitales fueron evaluados por una dupla compuesta por un profesional y un estudiante. Ambos fueron capacitados específicamente para este propósito. Resultados Se exploró el nivel de cumplimiento de los cinco derechos descritos en la COPD (Tabla 3). Para ello se utilizó como referencia estándares y criterios que determinan el grado de observancia. No se observaron diferencias significativas entre hospitales privados y públicos. De hecho, los criterios para el tema derecho al goce de una salud física y mental del más alto nivel posible se cumplen más eficientemente en hospitales públicos, al igual que el ítem protección contra la tortura y tratos crueles, inhumanos o degradantes, explotación, violencia y abuso. Por otro lado, mostraron puntajes bajos los criterios vinculados a derecho a un nivel de vida adecuado, sobre todo, por la precariedad material de los diversos centros visitados, inclusive se evidenció la existencia de hacinamiento en habitaciones grupales y la carencia de privacidad por la falta de puertas en los baños en un hospital. La excepción fue el Hospital San Juan de Dios de La Paz donde la infraestructura era de buena calidad. Sin embargo, los investigadores no fueron autorizados a visitar los pabellones de este centro. Bajos también fueron los puntajes destinados a cumplir con el derecho a vivir en forma independiente y a ser incluido en la comunidad, sobre todo por la ausencia de programas comunitarios pos internación y la falta de profesionales destinados a trabajar con las familias y la comunidad en la reinserción de los pacientes, agravado por el rechazo de la familia, según describieron en los diferentes dispositivos. Se observaron graves falencias en lo relativo a la seguridad personal, ya que ningún hospital contaba con salidas de urgencia ni protocolos de evacuación en caso de incendios o desastres naturales. En el derecho a la capacidad jurídica y a la libertad y seguridad personal se encontró un nivel relativo bajo con respeto a las preferencias del usuario para lugar y forma del tratamiento, así como ausencia de resguardos para evitar la detención y el tratamiento sin consentimiento. Otro estándar que mostró un puntaje bajo fue la disponibilidad de atención para salud general, es decir, la salud física, con excepción del psiquiátrico del hospital de clínicas ya que al encontrarse al interior de una infraestructura mayor, la prestación de servicios complementarios (odontología, neurología, u otros) es garantizada y en tiempo breve. 014

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En general, el nivel de logros es similar en la mayoría de los hospitales, situándose en el extremo inferior el Hospital Benito Menni y, en el superior, al Hospital San Juan de Dios. Discusión El resultado de este estudio muestra que existe un logro parcial en el respeto de los derechos humanos de los usuarios de hospitales psiquiátricos y, por ende, en la calidad que prestan los mismos en territorio nacional. La percepción más negativa fue la que tuvieron los entrevistados en el derecho a vivir en forma independiente y a ser incluido en la comunidad. Esta baja evaluación podría interpretarse como necesidades de los usuarios que no han encontrado adecuadas respuestas de parte del equipo de tratamiento y rehabilitación, especialmente, en ser apoyados para poder llevar una vida en la comunidad con mayor sentido y calidad de vida, realizando las mismas actividades y estableciendo los mismos tipos de relaciones humanas que cualquier persona. Aspectos tales como apoyo del equipo para tener un lugar donde vivir, acceder a oportunidades de educación, conseguir y mantener un empleo, y participar en actividades diversas en la comunidad (sociales, políticas, religiosas, recreativas) son componentes esenciales del modelo comunitario de salud mental, los cuales deberían ser reforzados a través de adecuada capacitación e incentivos para los integrantes del equipo de salud mental, así como con legislación pro-inclusión y apoyos sociales que involucren a los diferentes sectores. Otro de los terrenos con evaluación negativa está vinculado con el derecho a un nivel de vida adecuado. Basta comprobarlo observando desde la infraestructura envejecida hasta la alimentación deficiente en algunos centros. La mayoría de los hospitales evaluados carecen de comodidades y facilidades para una estancia digna. Probablemente, el reducido presupuesto que se destina a la salud mental tenga que ver con ello, además de la ausencia de una autoridad regulatoria que supervise el funcionamiento adecuado de estos hospitales. Entre los logros, se destacan el puntaje alto que alcanzan estos servicios en el tema protección contra la tortura y tratos crueles, inhumanos o degradantes. Esto se relaciona con el uso habitual del consentimiento informado para procedimientos de riesgo (terapia electroconvulsiva) así como el trato adecuado hacia los usuarios (sin abusos ni descuidos mayores). Sin embargo, esta es una lectura desde la percepción del funcionario, pudiendo tener el paciente una visión diferente. Cabe destacar que Bolivia no tiene una ley de salud mental (Aboaja, 2015) lo cual permite utilizar al funcionario la restricción mecánica y la admisión involuntaria a discreción. En comparación con evaluaciones similares realizadas con este instrumento, nuestros resultados son inferiores a los descritos en Chile (Minoletti, 2015), Grecia (Nomidou, 2013) y España (Principado de Asturias, 2010), países con un mayor grado de desarrollo y con procesos de reforma del sistema de salud mental completados. En el hemisferio no se ha realizado un estudio similar en países de bajo ingresos.


La principal debilidad de este estudio se refiere a la muestra utilizada que solamente incluye a funcionarios, y no así a usuarios. Existe alguna evidencia en la literatura de que usuarios de servicios de salud mental entrevistados por usuarios, entregan más respuestas negativas sobre la atención que han recibido que usuarios entrevistados por miembros del equipo de atención (Clark, 1999). Es posible, que las entrevistas a usuarios realizadas por sus pares usuarios generen una atmósfera de mayor confianza, seguridad y confidencialidad, que favorece la expresión de percepciones negativas sobre el funcionamiento de los servicios. Queda la interrogante para futuros estudios. Conclusiones Los resultados de este estudio permitieron caracterizar los hospitales psiquiátricos en Bolivia en cuanto al nivel de cumplimiento de estándares internacionales de calidad y respeto de derechos en salud mental, según las percepciones de los médicos involucrados en su funcionamiento. Aunque Bolivia se comprometió, en virtud del derecho internacional, a respetar los derechos humanos y proveer al más alto nivel posible servicios de salud mental todavía hay un largo camino por recorrer en la aplicación de estos convenios. Las experiencias negativas relacionadas con la calidad de la atención, la información, la protección de los derechos, y satisfacer las necesidades individuales de todos los temas fueron reportados por todos los funcionarios. Tomando como referencia deficiencias e insuficiencias anteriores, se pueden formular propuestas de mejora a fin de alcanzar gradualmente la calidad de los servicios de salud mental y el tratamiento que deben recibir las personas con problemas de salud mental: 1. Elaborar y difundir una Carta de Derechos de los usuarios de los servicios de salud mental, que incluya explicaciones claras acerca de las dotaciones de servicios, de su cartera de prestaciones y de los procedimientos utilizados para los tratamientos e internamientos que se realizan de forma involuntaria. 2. Ofrecer a los usuarios y a sus familiares información sobre la red de recursos que garantizan la continuidad de la atención. 3. Facilitar a los afectados y a sus familiares formación básica sobre cuantos aspectos relacionados con su trastorno pueda ser conveniente, y ofrecer información ante cualquier duda que pueda surgir en su proceso de tratamiento. 4. Mejorar las instalaciones físicas de las unidades de salud mental en los centros hospitalarios de modo que garanticen el respeto a la dignidad de las personas con problemas de salud mental. 5. Establecer mejoras en los espacios y el mobiliario de las instalaciones en orden a preservar la intimidad y la confidencialidad y que sean compatibles con el control que se requiere, en ocasiones, para garantizar la seguridad. 6. Mejorar los espacios y los programas que permitan realizar actividades socio recreativas e impulsar la formación ocupacional, y programas de rehabilitación psicosocial en las instalaciones de estructuras intermedias.

7. Garantizar que todos los servicios cuenten con la actuación y cooperación de los profesionales que integran el equipo multidisciplinar de salud mental, para asegurar la eficiencia de los tratamientos psicosociales necesarios en cada caso. Referencias Aboaja A, Rivera G, Grant Liz (2015) Mental health law in Bolivia. BJPsych International; Vol. 12 Issue 4, p89 Bolis, M. (2002). The impact of the Caracas Declaration on the modernization of mental health legislation in Latin America and the English-speaking Caribbean. Pan American Health Organization Clark, C. C., Scott, E. A., Boydell, K. M., & Goering, P. (1999). Effects of client interviewers on client-reported satisfaction with mental health services. Psychiatric services, 50(7), 961-963. Gobierno del Principado de Asturias. Evaluación de los servicios de salud mental del Principado de Asturias: Evaluación de derechos humanos y calidad en instalaciones con internamiento. Oviedo, Asturias: Gobierno del Principado de Asturias; 2010. Disponible en: http://www.asturias.es/ portal/site/astursalud/menuitem.2d7ff2df00b62567dbdfb51 020688a0c/?vgnextoid=51ee169cb4ff0310VgnVCM1000009803 0a0aRCRD [Consultado el 26 de septiembre de 2017]. Jaen-Varas, D., Ribeiro, W. S., Whitfield, J., & Mari, J. J. (2014). Mental health and psychiatric care in Bolivia: what do we know?. International journal of mental health systems, 8(1), 18. Hendricks, A. (2007). UN Convention on the Rights of Persons with Disabilities. Eur. J. Health L., 14, 273. Killaspy, H., White, S., Wright, C., Taylor, T. L., Turton, P., Schützwohl, M., ... & Kališová, L. (2011). The development of the Quality Indicator for Rehabilitative Care (QuIRC): a measure of best practice for facilities for people with longer term mental health problems. BMC psychiatry, 11(1), 35. Minoletti, A., Toro, O., Alvarado, R., Carniglia, C., Guajardo, A., & Rayo, X. (2015). A survey about quality of care and user s’ rights in Chilean psychiatric services. Revista médica de Chile, 143(12), 1585-1592. Nomidou, A. (2013). Standards in mental health facilities–an in depth case study in Greece using the WHO QualityRights tool. Journal of Public Mental Health, 12(4), 201-211. Organización Mundial de la Salud (2008). Informe de la Evaluación de Salud Mental en Bolivia Usando el Instrumento de la Evaluación de los Sistemas de Salud Mental de la OMS. [http://mhpss.net/?get=226/1392639732-bolivia_who_aims_ report.pdf] Organización Mundial de la Salud (2008). Informe sobre los Sistemas de Salud Mental en América del Sur mediante el Instrumento de Evaluación de Salud Mental. [http://www.who. int/mental_health/evidence/iesm_sudamerica_12_2011.pdf] Organización Mundial de la Salud (2012). Instrumento de Calidad y Derechos de la OMS Evaluando y mejorando la calidad y los derechos humanos en los establecimientos de salud mental y de apoyo social. Geneva: World Health Organization; TESAPE ARANDU

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2012. Disponible en: http://www.who.int/mental_health/ publications/QualityRights_toolkit/es/ [Consultado el 26 de diciembre de 2016].

Tabla 3. Nivel de logro de cumplimiento de derechos

Tema

CSM

HBM

HCL

SnJD

Intraid

Spaeth-Rublee, B., Pincus, H. A., Huynh, P. T., & IIMHL Clinical Leaders Group, Mental Health Quality Indicator Project. (2010). Measuring quality of mental health care: a review of initiatives and programs in selected countries. The Canadian Journal of Psychiatry, 55(9), 539-548.

Derecho a un nivel de vida adecuado

L/I

N/I

L/I

L/T

L/P

Derecho al goce de una salud física y mental del más alto nivel posible

L/I

L/I

L/P

L/T

L/P

Tablas

Derecho al ejercicio de la capacidad jurídica y a la libertad y seguridad personales

L/P

L/P

L/P

L/T

L/P

Protección contra la tortura y tratos crueles, inhumanos o degradantes, explotación, violencia y abuso

L/I

N/I

L/P

L/P

L/P

Derecho a vivir en forma independiente y a ser incluido en la comunidad

L/P

N/I

L/I

L/P

L/P

Tabla 1. Establecimientos evaluados y número de entrevistas efectuadas

Ciudad

N Entrevistas funcionarios

Hospital Benito Menni

Santa Cruz

1

Centro de Salud Mental

Santa Cruz

2

Hospital de Clínicas

La Paz

2

Hospital San Juan de Dios

La Paz

3

Intraid

Tarija

1

Establecimiento

Fuente: Elaboración propia. Tabla 2. Grados de logro del estándar de calidad y respeto de derechos

Logro en su totalidad (L/T)

Hay evidencia de que el criterio, estándar o tema se ha cumplido plenamente

Logrado parcialmente (L/P)

Hay evidencia de que el criterio, estándar o tema se ha cumplido, pero se necesita una cierta mejora

Logro iniciado (L/I)

Hay evidencia de que se han tomado medidas para cumplir con el criterio, estándar o tema, pero se necesita una mejora significativa

No iniciado (N/I)

No hay evidencia de intentos o pasos hacia el cumplimiento del criterio, estándar o tema

No aplica (N/A)

El criterio, estándar o tema no es aplicable (por ejemplo, calificar dormitorios en servicios ambulatorios)

Fuente: Elaboración propia.

Investigador Principal: Dr. Guillermo Rivera Arroyo Miembro del Consejo de Investigaciones ANCB-SC

Fuente: Elaboración propia.

Visítenos en nuestra Página oficial:

www.ancb-sc.org 016

TESAPE ARANDU

Investigadores asociados: Lic. Davide Doardi Wilmer Rojas Adriana Lea Plaza


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