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AÑO 6 No. 26 Julio de 2016

CONTENIDO 1. Neutrinos, Wimps y Camaleones 2. Densidad y patrón de distribución de las colmenas naturales de Abejas Nativas (Meliponini) en Potrerillo del Guendá, Porongo, Santa Cruz 3. Conversarotio El impacto de las redes sociales en la ciencia y en la cultura

* Los artículos publicados en el boletín son de entera responsabilidad de los autores y no expresan en ninguna forma la posición de la ANCB-SC sobre el tema.

ACADEMIA NACIONAL DE CIENCIAS DE BOLIVIA DEPARTAMENTAL SANTA CRUZ (ANCB-SC) INFORMACIÓN GENERAL: CONSEJO EDITORIAL: Acad. Francisco García G. Acad. Victor Hugo Limpias O. Acad. Gastón Mejía B. Acad. Marcelo Michel V. Acad. Alcides Parejas M. Acad. Marión K. Schulmeyer D. Acad. Carmen Rosa Serrano N. Acad. Mario Suárez R. EDICIÓN: Diseño gráfico: Yoshimi Iwanaga Edición Financiada por la Fundación Universidad Privada de Santa Cruz de la Sierra - UPSA DIRECCIÓN ANCB-SC: Fundación Universidad Privada de Santa Cruz de la Sierra - UPSA Av. Paraguá y 4to. Anillo Tel.: +591 (3) 346 4000 int. 285 Fax: +591 (3) 347 5408 gastonmejia@upsa.edu.bo franciscogarcia@cotas.com.bo

Neutrinos, Wimps y Camaleones Hace pocas semanas, estuvo de visita en Bolivia, el Premio Nobel de Física 2015, Prof. Takaaki Kajita, Director del proyecto Super Kamiokande en Japón que conjuntamente con el Dr. Arthur B. McDonald del Observatorio de Neutrinos de Sudbury en Canadá, recibieron dicho prestigioso premio por sus investigaciones en el campo de los neutrinos (partículas subatómicas estables, que hasta 1998, mostraban datos consistentes con partículas sin masa), investigaciones realizadas a fines del siglo XX y principios del siglo XXI, respectivamente, demostrando que estas partículas oscilan durante su trayectoria, y por ende, que tienen masa, constituyendo este hecho uno de los descubrimientos más importantes de las últimas décadas. Es importante establecer que la Física de partículas Elementales considera dos grandes familias de partículas, Fermiones con un valor de Espín no entero (con dos subfamilias, quarks y leptones, cada una constituida por seis elementos) y Bosones con un valor de Espín entero (fotones, bosones W y Z, Bosón de Highs cuya existencia se demostró en 2013, piones cuya existencia se probó en Chacaltaya, Bolivia, en 1949). Los neutrinos, parte de la familia de Leptones, son tres partículas, correspondientes a: electrón, muon y partícula Tau. Fueron generadas hace más de 13 mil millones de años, pocos instantes después del nacimiento de nuestro Universo, mediante un proceso conocido como Interacción Débil en el que un neutrón, en algo menos de 15 segundos, se transforma en un protón generando otras dos partículas simultáneamente, un electrón y un neutrino (denominado proceso de Fermi). Interacción Débil Propuesta Fermi (década de 1930)

Proceso actual

Hoy se conoce que este proceso, de la misma manera que dos electrones intercambian un fotón (Einstein gana el premio Nobel por demostrar su existencia) para transmitir la interacción electromagnética, dos partículas pueden intercambiar bosones Z0 (corriente neutra) y W+ o W– (corrientes cargadas) para transmitir la interacción débil. Hay también otros neutrinos en el Universo producidos durante la vida de las estrellas como ocurre en el proceso termonuclear del Sol (transformación de hidrógeno en helio produciendo deuterio, causada por la fuerza débil que genera neutrinos tipo electrón, según mediciones, tres veces menos que lo previsto por la teoría), durante la explosión de supernovas, por la interacción de rayos cósmicos altamente energéticos que ingresan a la atmosfera terrestre con partículas de la misma y en procesos nucleares en plantas electronucleares (antineutrinos). Durante muchos años no se pudo explicar esta «anomalía», la discrepancia entre los neutrinos solares que se detectaban y los que el modelo predecía que debían detectarse hasta que Kahita y McDonald encontraron en sus investigaciones, el primero con neutrinos generados en la atmosfera, y el segundo con neutrinos provenientes del Sol, que en su trayectoria, una vez generados, los neutrinos oscilan, es decir, unos se convierten en otros lo que implica que llevan masa, es decir, son responsable de procesos en los cuales ciertas partículas “cambian de identidad” y debido a ello decaen en otras partículas. Hoy también se considera que están relacionados (por su densidad algo mayor a 300 neutrinos por cm3 contra 2 o 3 neutrones por m3 ) con la materia negra constituida por partículas oscuras fundamentales (son posibles opciones a probar) conocidas como WIMPS: partículas masivas que interactúan débilmente y la energía negra (partículas que llevan consigo la fuerza de Camaleón, partículas que pueden cambiar masa ajustándola a su entorno) que conforman el 95% de la energía primigenia y que los neutrinos, en los inicios del universo, por su capacidad de aparecer (continúa en la página 19) TESAPE ARANDU

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Densidad y patrón de distribución de las colmenas naturales de Abejas Nativas (Meliponini) en Potrerillo del Guendá, Porongo, Santa Cruz INTRODUCCIÓN Las abejas son tan importantes para la producción alimenticia de los humanos que cada año se invierten millones de dólares en la crianza y comercialización de especies de Apis y Bombax para provisionar el agro- negocio con los servicios de polinización. Sin embargo, las abejas Apis han sufrido un fuerte impacto en sus poblaciones (Neumann y Carreck 2010) por causas que no están bien determinadas pero se han asociado a pesticidas, contaminantes, cambio de clima, y hasta las ondas electromagnéticas que nos alcanzan en todas partes (Cane and Tepedino 2001, Goulson et al. 2015). En vista de esta declinación poblacional mundial de las abejas domesticadas Apis mellifera, aumenta la urgencia de promover la persistencia de especies de abejas nativas, de los cuales existen unas 20,000 especies en el planeta tierra con su lugar de mayor diversidad en las zonas tropicales de Sur América (Silva et al. 2014). Los cambios en la cobertura vegetal de muchos países, avanzan con la frontera agrícola y la deforestación. Este uso inmediatista, sin planificación ecológica, impacta fuertemente en las frágiles redes alimenticias de las especies de abejas nativas. Las abejas nativas del trópico son imprescindibles para la salud ambiental y su servicio ecosistémico de polinización es fundamental para el bienestar de los humanos y el ambiente natural. En Santa Cruz, Bolivia, la frontera agrícola no solo se expande hacia el oriente, sino que hay colonización hacia el oeste acercándose el Parque Nacional de Amboro, en el municipio de Porongo. Los ambientes naturales están siendo convertidos a una tasa alarmante, pero aún no medida. La destrucción ambiental procede aunque se conoce poco sobre la ecología de las abejas nativas que existen es estos bosques de transición. Por ello se determinó estudiar las abejas nativas de Santa Cruz para ampliar el conocimiento de su ecología en un parche de bosque remanente. Se estableció una parcela permanente para hacer un seguimiento de la ecología de las abejas del tríbu Meliponini en la Reserva Privada del Patrimonio Natural Paulo Bettella (RPPNPB). Se presentan los resultados del seguimiento durante un año de las colmenas de abejas nativas sociales encontradas en la parcela permanente de Potrerillo del Guendá, Porongo, Bolivia. REVISIÓN DE LA LITERATURA Más de 90% de las especies de árboles Neotropicales dependen de algún grado en la polinización por animales, principalmente las abejas y otros insectos (Buchman y Nabham 1996). La FAO estima que de las 100 especies que proveen el 90% de los alimentos para 146 países, 71 son polinizadas por abejas y muchos por abejas nativas, avispas, mariposas, escarabajos, y polillas entre otros insectos (Eilers et al. 2011, Kluser y Peduzzi 2007). Aproximadamente 74% de estas especies de plantas han evolucionado partes anatómicas con el propósito de atraer la polinización por insectos (entomófila), y de estas, el 47% atraen a Apis mellifera y a las abejas nativas sociales, mientras el 22% son atractivas a las abejas nativas solitarias como Xylocopa sp. (Morales 2007). Se estima que un 30% de las cosechas comerciales en el mundo dependen de abejas como sus polinizadores 02

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principales, caso igual para un 70% de los árboles en los bosques tropicales. Con un 75 % de la producción de alimentos dependiendo al menos parcialmente en la polinización, proveer servicios de polinización como el alquiler de colmenas de A. mellifera resulta un negocio que vale entre 235 a 577mil millones de dólares (US) por año (Bauer and Wing 2010). Un informe de las Naciones Unidas (IPBES 2016) que resume unas 3,000 publicaciones científicas concluyó que cerca del 40% de los polinizadores invertebrados (como abejas y mariposas) están en vía a la extinción. Siendo que los polinizadores contribuyen a la producción de alimentos mundiales, la salud de ellos está directamente conectado al bien estar humano. También están amenazados los polinizadores por la pérdida de los usos de la tierra según los sistemas tradicionales y la implementación de los conocimientos indígena y locales (IPBES 2016). Taxonomía y distribución de abejas nativas en Bolivia Las abejas son insectos del orden Hymenoptera igual que las avispas y las hormigas. Las abejas sin aguijón están distribuidas en los Neotrópicos y construyen colonias perennes que puedan alcanzar a hospedar unas 200 mil obreras (Roubik 1989). En esta región existen 5 familias de Apoidea, (la superfamilia de todas las abejas): Andrenidae, Apidae, Colletidae, Halictidae y Trogachilidae. La familia Apidae es más conocida en Bolivia por su representante, la abeja doméstica (Apis mellifera), llamada localmente la abeja extranjera que produce abundante miel. Pero la familia de Apidae también incluye las abejas nativas o abejas sin aguijón, la tríbu de los Meliponini. Están distribuidas en los países tropicales y sub tropicales del mundo. Hasta el momento se han clasificado miles de especies de abejas sin aguijón distribuidas en unos 36 géneros (Michener 2000, Schwarz 1948). Es probable que existen unos 20,000 especies en el planeta tierra, y en Brasil ya son unas 2,500 especies descritas (Silva et al. 2014). Cada familia y género de abejas está compuesto por una centena de especies, complicando la identificación hasta especie sin participación de un taxónomo especialista. Durante diferentes excursiones al campo en Bolivia se ha recogido evidencia de la presencia de aproximadamente 500 especies en la Colección Boliviana de Fauna (La Paz), Museo Americano de Historia Natural, literatura académica, y Museo de Historia “Natural Noel Kempff Mercado”, pero aún falta mayor profundidad de trabajo en términos de taxonomía (Rodriguez2015). Aproximadamente el 90% de las especies de abejas nativas registradas en Bolivia se encuentran distribuidas en regiones de tierras bajas, seguidamente en yungas y valles interandinos, en esta última región con menor número de especies registradas (Rodriguez 2015). Diversidad de las abejas nativas de Bolivia Hay reportes de que podrían existir unas 563 especies de Meliponini en museos de Bolivia y el exterior, mientras solo 10% de este material está sistematizado (Rodriguez 2015).


En las colecciones bolivianas del Museo Americano de Historia Natural y la Colección Boliviana de Fauna se nota que 50% de la diversidad de especies de Meliponini están clasificadas en 12 géneros, y la otra mitad está clasificada en 94 géneros (Rodriguez 2015). Las abejas nativas sigan siendo poco estudiadas en Bolivia. Existe una colección de especies de la zona de estudio, Potrerillo, depositada en el Museo de Historia Natural Noel Kempff Mercado (Steirlin, pers. comunicación), pero toda vía no ha sido catalogada, hecho que dificultó el trabajo de identificación de esta especie para este informe. Se presentan las especies de abejas nativas reportadas en uso para la producción de miel en Bolivia (información reunida de varias fuentes). Especies de abejas nativas en Bolivia Nombre científico

Bosques Amazónicos Preandinos

Bosques Amazónicos de Beni y Santa Cruz

Bosque seco Chiquitano

Gran Chaco

Yungas

Friesomielitta sp1

x

x

Lisperguer, 2003; Szabo y Stierlin, 2003; CABI, 2003; Montaño, 1996

x

Lispeguer, 2015

x

Geotrigona sp1

CABI, 2003

x

Lestrimelitta limao x

x

x

Melipona sp.3 (Subg. Eomelipona)

Lispeguer, 2015; Szabo y Stierlin, 2003; CABI, 2003; Montaño, 1996

x

x

De la Riva & Arteaga, 2006

Oxytrigona sp2

x

De la Riva & Arteaga, 2010

x

Lispeguer, 2015

Oxytrigona sp5

x

CIPTA, 2001

Oxytrigona sp6

x

CIPTA, 2001

Oxytrigona sp7

x

CIPTA, 2001

Partamona ailyae

x

Stearman et al, 2008

x

Lisperguer, 2015; Lisperguer, 2003; Montaño, 1996

Partamona combinata

Partamona cupira

Plebeia sp2

x

Lispeguer, 2015

Plebeia sp4

Melipona favosa

x

Melipona sp1

x x x

De la Riva y Arteaga, 2006 Montaño, 1996 Stearman et al, 2008 CIPTA, 2001

x

CABI, 2003 Montaño, 1996

x x

Lisperguer, 2003

x

Lisperguer, 2003

Scaptotrigona aff. nigrohirta

x

Scaptotrigona depilis

x

Scaptotrigona polysticta

Szabo y Stierlin, 2003

x

Plebeia sp3

Plebeia sp5

Montaño, 1996

x

Plebeia sp1

Lispeguer, 2015

x

Szabo y Stierlin, 2003

x

Oxytrigona sp4

x

x

Szabo y Stierlin, 2003

x

Lispeguer, 2015

x

De la Riva & Arteaga, 2006

Oxitrigona sp1

Melipona (Melikerria) grandis

Melipona rufiventris flavolineata

x

Oxytrigona cagafogo

De la Riva & Arteaga, 2006 Montaño, 1996

x

Nannotrigona sp1.

x

Melipona flavipennis

x

Nannnotrigona melanocera

Lestrimelitta rufipes

Melipona (Michmelia) rufiventris

CIPTA, 2001

x

Oxytrigona sp3

Cephalotrigona capitata x

Fuentes de literatura

Melipona sp2

Stearman et al, 2008

x

x

Lisperguer, 2015

x

Szabo y Stierlin, 2003

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Scaptotrigona postica

x

x

Lisperguer, 2015; CABI, 2003; Montaño, 1996

x

Scaptotrigona sp1

x

Lisperguer, 2015

Scaptotrigona sp2

x

Lisperguer, 2003

Scaura latitarsus

x

Stearman et al, 200x

Scaura latirasis Scaura longula

x

Lisperguer, 2015, Lisperguer, 2003

x

Scaura sp1

Tetragona clavipes

Szabo y Stierlin, 2003

x

x

La Misión, 2015; Stearman et al, 2008

x

Lisperguer, 2015 Lisperguer, 2003; Stearman et al, 2008

Tetragona goettei

Tetragona sp1

x

Montaño, 1996

x

Szabo y Stierlin, 2003: CABI, 2003; Lisperguer, 2003; Stearman et al, 2008; De la Riva & Arteaga, 2006; Lisperguer, 2015

Tetragonisca angustula

x

Tetragonisca sp1

x

Trigona branneri

x

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x

Szabo y Stierlin, 2003, Montaño, 1996 Montaño, 1996

x x

Trigona chanchamayonensis

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x

x

Trigona capitata

Trigona cilipes

De la Riva y Arteaga, 2006

x

x

x

De la Riva y Arteaga, 2006 Szabo y Stierlin, 2003, Lisperguer, 2015 Lisperguer, 2003

Trigona corvina

x

Trigona recursa

x

Trigona rufescens

x

De la Riva y Arteaga, 2006 Szabo y Stierlin, 2003 Montaño, 1996

Trigona fuscipennis

x

Stearman et al, 2008

Trigona hypogea

x

Stearman et al, 2008

Trigona mazucatoi

x

Stearman et al, 2008

Trigona silvestriana

x

Stearman et al, 2008

x

Lisperguer, 2015

Trigona sp1

Fuente: Lisperguer 2015

Cuadro 1

Estrategias de forrajeo de las abejas nativas Las abejas nativas forrajean para recolectar el néctar, polen y aceites esenciales de las plantas que visitan. Depositan los productos recolectados en potes o vasijas, a su vez llamados tinajas u ollitas, hechas del cerumen que ellas producen con los aceites esenciales mezclados con su propia cera. La miel y el polen es depositado por lo general en potes separados (Barth et al. 2013). Las colmenas tienen arquitecturas distintas, lo que junto a la forma de la entrada sirve para reconocer la especie en su hábitat natural (Roubik 1989). La mayoría de las especies de abejas nativas son considerados forrajeras generalistas, o sea que pueden utilizar cualquier flor que produzca néctar, aunque enfocan todos sus esfuerzos en una especie de planta mientras dura su floración. Como son generalistas existe algo de competencia entre especies y colonias porque están en busca de los mismos recursos de polen y néctar (Johnson 1983, Johnson y Hubbell 1974, Roubik 1980, Roubik et al. 1986). Sin embargo, los estudios del polen (palinología) nos dicen que la mayoría de las especies de abejas explotan un solo recurso hasta que este se acaba (monoflorales); Barth et al. (2013) encontraron que más del 75% de las especies de abejas nativas colectados por ellos eran monoflorales durante al menos 45% del tiempo. Hubbell y Johnson (1978) observaron el comportamiento de abejas nativas en Costa Rica en una parcela de bosque natural (marcada en grilla) donde la oferta del néctar fue controlada por los investigadores usando alimentadores artificiales colocados sistemáticamente en toda la parcela. De esta manera observaron y experimentaron sobre diferentes métodos de explotación del néctar por las abejas nativas. Algunas abejas son solitarias y utilizan lo que encuentran mientras otras especies vuelven a su colmena para informar a las otras obreras y reclutarlas a la oferta de néctar que hayan encontrado (Hubbell y Johnson 1978). Mientras las solitarias recolectan para su propia sobrevivencia y


reproducción, las sociales recolectan alimento para garantizar la sobrevivencia y reproducción de su colonia (indirect fitness; Wilson 1971, Michener 1974, Jarau y Hrneir 2009, citados en Hrneir y Maia-Silva 2013). Cada especie tiene una relación estricta con las flores que explota, pero además con la manera, horario, y microclima utilizado en su estrategia de forrajeo. Las diferencias morfológicas y de comportamiento entre especies son aspectos que influyen en la estrategia de una colonia para recolectar de una fuente particular mientras que ignoran a otras. Esto a su vez impacta la calidad de la miel, considerando el origen floral y su contenido de azúcar. Las estrategias de forrajeo de las abejas nativas siguen ciertos patrones según características de morfología y comportamiento como la agresividad, velocidad de reclutamiento y eficiencia de reclutamiento (Johnson 1983, Roubik 1989). Diferentes especies tienen habilidades de reclutamiento distintas hacia los recursos florales dependiendo si son forrajeras solitarias, si hacen el forrajeo en grupos pequeños o en masa. También el éxito en nutrirse es influido por la agresividad individual, o sea el poder de espantar a otros individuos de las flores visitadas (Biesmeijer y Slaa 2004). Así que la combinación de las características más exitosas es ser agresiva y reclutar en gran número para monopolizar el recurso (Johnson 1983, Johnson y Hubbell 1974, 1978). Sin embargo gastar su energía en defensa agresiva también puede limitar la capacidad de encontrar nuevas fuentes. Todas las características tienen sus ventajas bajo ciertas circunstancias, y este es lo que permite compartir el mismo nicho de recursos para nectarívoros bajo diferentes estrategias. Este también hace muy relevante el marco temporal, porque es oportuno poder llegar primero, y al mismo reclutar rápidamente a otros de su colmena antes de que lleguen otras abejas más agresivas. Es con estos detalles que se divide el nicho de los recursos para nectarívoros para que puedan existir múltiples especies en la misma localidad, convirtiendo una sola planta en recurso para muchas especies de abejas nativas. Las diferencias morfológicas, como tamaño y coloración, influyen en la partición espaciotemporal de los recursos, principalmente por temperatura. Tamaño del cuerpo. Los vuelos de forrajeo de diferentes especies están restringidos por temperaturas altas o bajas (Heinrigh 1993; Biesmeijer et al. 1999). Por lo general, las abejas pequeñas se calientan y enfrían más rápidamente que abejas grandes pero

al mismo tiempo raramente logran trabajar en temperaturas extremas (Digby 1955, Pereboom y Biesmeijer 2003). Así que las especies más grandes comienzan su forrajeo más temprano en el día y en temperaturas más bajas que otras especies (de Bruijn y Sommeijer 1997, Pereboom y Biesmeijer 2003, Teixwira y Campos 2005). Las abejas grandes tienen problemas en dispersar el calor y no resisten la insolación directa, y por lo tanto, suelen tener mayor riesgo de sobre calentarse que las abejas pequeñas. La coloración del cuerpo. Las abejas oscuras absorben mayor energía del sol que las claras, así que las abejas pálidas resistan mayor tiempo en pleno sol (Digby 1955, Pereboom y Biesmaier 2003). Mientras que para las abejas oscuras el sol directo puede calentar demasiado sus músculos. En las abejas, la experiencia también juega un rol importante (Nieh 2004) porque han aprendido el lugar y el tiempo de accesibilidad a las flores alrededor de la colmena. De esta manera las experimentadas llegan al recurso antes de las novatas, así gastando menos tiempo o energía en la búsqueda. Las que forrajean en grupos pequeños no inviertan mucho en la búsqueda de nuevos recursos aparte de lo que se están explotando (Hubbell y Johnson 1978). Por lo tanto, la participación de las abejas experimentadas es crucial para el éxito de la colmena, porque permite la búsqueda del máximo número de parches de recursos. Ellas marcan caminos específicos a la locación de un recurso para reclutar las otras (Jarau 2009). Cuando las diferentes especies llegan a las flores, al final es la agresividad y la dominancia que deciden cuál especie queda y cuál se va (Johnson y Hubbell 1974, 1975). A las especies menos agresivas las dominantes las expulsan de los recursos ricos, forzándolas a aprovechar parches menos productivos o hasta usar diferentes especies de plantas. La agresión de las abejas individuales no es el único medio de dominancia en el recurso, porque cuando una especie puede reclutar una cantidad de compañeras de su colmena en la planta, puede dominar a otras especies por no dejar espacio para que se asienten (Johnson 1983; Biesmejir et al. 1999, Hrneir 2009). Otras especies son tramposas o “stealthy”; ellas vuelven al mismo lugar para intentar de nuevo asentarse (Wilson 1971). Al final del período de floración llegan las “gleaners” para terminar con el resto que ha sido abandonado por otras especies por ser poco productivo (Johnson 1993; Biesmeijer y Slaa 2004).

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Comunicación entre individuos de una colmena Los Apidae emplean una variedad de mecanismos para comunicarse con las otras abejas de su colmena acerca de la presencia de recursos florísticos. Lo más conocido es el baile de la abeja doméstica (von Frisch, 1967) lo cual logra comunicar a sus compañeros la distancia y dirección hacia el recurso. Aunque no se han podido encontrar bailes tan complejos en los Melopinini, se han observado otros sistemas de comunicación que son igualmente complejos (Dyer 2002, Nieh 2004) y sofisticados para reclutar a los diferentes recursos como polen, nectar, agua, resinas, y para indicar lugares para establecer nuevas colonias (von Frisch, 1967, Nieh, 2004, Seeley 2010). Los Meliponini son un modelo para estudiar la evolución de reclutamiento porque es un grupo diverso que muestra estrategias diversas para reclutar otras abejas de su colmena al recurso alimenticia. Algunos dejan caminos de feromonas al depositar gotitas en la vegetación y otros codifican con sonidos (Nieh 2004). Es posible que Melipona panamiense se comunique con sonidos acerca la distancia del recurso (Esch et al. 1965, Esch 1967). Después de su baile Trophallaxis comparte su néctar con miembros de su colonia (Wilson 1971), pero aún no se ha podido detectar alguna correspondencia con dirección o lugar. Colmenas Las abejas nativas no pueden trasladar su colmena fácilmente, así que la selección del sitio para la construcción de su colmena es importante. Roubik (2006) estima que pueden ocupar algunas abejas sus colmenas hasta por 23 años, pero en realidad aún no hay estudios de la longevidad de las colmenas. La arquitectura de las colmenas de abejas nativas varía entre especies. Roubik (2006) usó 30 variables para describir las estructuras que producen las diferentes colonias, sin embargo las formas no siguen la taxonomía, o sea que los géneros muestran diversidad de arquitecturas en su nidificación y en la forma que ellos defienden su colmena. Las colmenas también proveen hospedaje a varios organismos simbiontes como arácnidos micofagidos, colémbolos, escarabajos Leiodidae, coccideos mutualistas, mohos, y arácnidos rienileideos. Las bacterias mutualísticas y los hongos ayudan a preservar los alimentos almacenados para dar a las crías de las abejas. Las pestes que atacan las colmenas incluyen hormigas y termites (Roubik 2006) y algunas especies han desarrollado arquitecturas que puedan confundir a los enemigos y bloquear su llegada a las crías. Las abejas Meliponini no pueden defender sus colmenas o colonias con aguijón (Roubik 1989) pero algunas especies pueden morder y abrir un hueco o agarrar de los pelos al intruso (Partamona, Trigona). Otros como Oxitrigona pueden extrudir pequeñas cantidades de ácido fórmico que puede quemar y ampollar le piel (Roubik et al. 1987, Szabo y Stierlin 2003). Densidad y distribución de las colmenas de Meliponini La distribución de las abejas está relacionada a la disponibilidad de recursos alimenticios (Hubbell and Johnson 1977). Roubik 06

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(2006) encontró una densidad de colmenas de Meliponinae esvaria que fluctua desde 15 colmenas /km2 a 1500 colmenas /km2, es decir, 1,5 colmenas por hectáreas a 15 colmenas por hectárea. Otros estudios muestran similares cantidades y reportan tasas anuales de mortalidad de aproximadamente 13%. Con esta tasa de abandono de las colmenas, Roubik (2006) estimó que una colonia tiene un potencial de 23 años de producción. Ellos encontraron que la densidad de colmenas variaba entre los 14 lugares que ellos estudiaron. El patrón de distribución de colmenas de abejas nativas es probablemente influenciado por uno o más criterios o realidades ambientales (Eltz et al. 2002). a. Depredación de colmenas b. Accesibilidad a los árboles preferidos para construir sus colmenas c. Accesibilidad a recursos de alimentación. En Malasia se evaluaron estos tres criterios de distribución de las colmenas de Meliponini en un bosque de diptocarpáceas (Eitz et al. 2002) en Sabah y se encontró una tasa baja de depredación de las colmenas. Durante cuatro años, observaron que solo 13,5% a 15% de las colmenas murieron y esta cifra no varió entre los diferentes sectores, como hubieran esperado si éstas fueran destruidas por predadores. Los autores concluyeron que la depredación no fue factor influyente en la distribución de las colmenas. Eltz et al. (2002) encontró que la presencia de especies de árboles preferidos para sus colmenas tiene relación positiva con el número de colmenas. Sin embargo, estos investigadores concluyeron que la variación en el número de colmenas observado era más robusto comparado con la accesibilidad de recursos de polen. Así que concluyeron que la distribución de los recursos alimenticias de las abejas Meliponini tiene mayor impacto sobre la distribución de las abejas nativas en su área de estudio (Eltz et al. 2002). La mejor correlación que ellos encontraron fue en la accesibilidad a los recursos de polen. En el norte de La Paz, Bolivia, se evidenció que Trigona (Tetragonisca) angustula (n = 100) ubicaba sus colmenas principalmente en áreas de barbecho (descanso de cultivos, chacos, potreros) en 23 especies de árboles pero el 47% de las colmenas fueron localizados en árboles de cuchi Astronium urundeuva (Copa-Alvaro 2004). Otra especie Melipona rufiventris (n = 24) colocó sus colmenas en la matriz del bosque pero no mostró preferencias de especie de árbol. También comentaron que la mayoría de las colmenas de Trigona angustula fueron encontrados en árboles muertos a un promedio de altura de 32 cm y de Melipona rufiventris alcanzaron un promedio de altura de 42 cm. En Argentina y en Brasil, Trigona (Tetragonisca) angustula utiliza los troncos de Astronium graveolus y Trichanthera gigantea (Moreno y Cardozo 1997). Además, Trigona angustula se adapta a las zonas urbanas y son bastante comunes en las ciudades de Brasil (Moreno y Cardozo 1997, Silva y Amaral 1996). Hubbell


y Johnson (1977) no encontraron preferencia en las especies de árboles para sus colmenas en Costa Rica y sugieren que la distribución de las colmenas está relacionada a la disponibilidad de cavidades en los árboles. Copa-Alvaro (2004) observó una afinidad de las Trigona (Tetragonisca) angustula para el árbol de Astronium urundeuva y opinaron que, en la zona de estudio, este árbol tiene cavidades. Uso de los aceites esenciales de las plantas por las abejas nativas Las abejas Apis mellifera utilizan su cera pura, pero la mayoría de las abejas Meliponini mezclan resinas de plantas con su propia cera producida en sus glándulas epidermales (Roubik 1989) para hacer el cerumen con cual construyen sus colmenas. Recolectan los terpenoides naturales de las plantas para mezclar con su cera (Roubik 1989) pero también puedan recolectar suelo, semillas y piedritas para fortalecer la construcción de la colmena (Roubik 2006). El producto elaborado por las abejas sin aguijon, es llamado “geopropolis” cuando utilizan elementos de arcilla mezclado con cera y resinas (Nogueira-Neto 1953), sin la tierra, es solo cerumen (Nogueira-Neto 1953, Roubik 1992). Algunas especies utilizan estierco o barro para fortalecer sus colmenas. (Stearman et al. 2008). Las abejas utilizan el geopropolis para parchar y mejorar la estructura interna de la colmena, proteger la colmena contra daños mecánicas, en la termorregulación, para evitar ser expuesta a corrientes de aire y para prevenir infestaciones y enfermedades en la colmena (Teixeira et al. 2003). El geopropolis es anti-bacterial y anti-viral, y algunos conocedores cuentan que ayuda a curar heridas y estimula el sistema inmune (Salatino et al. 2005). Además, las abejas utilizan el geopropolis para cubrir predadores que son demasiados grandes para que ellos los saquen del nido (Grout 1973 Krell 1996, Citado en Stearman et al. 2008). Se puede examinar el geopropolis para segregar los granos de polen y conseguir una caracterización de los recursos florísticas que utilizaron estas abejas (Silva et al. 2013). El cerumen (mezcla de cera y geopropolis) de las abejas Meliponini es importante en la cultura Yuquí entre otros grupos étnicos de Sur América quines lo utalizan para pegar las plumas en las flechas (Stearman et al. 2008). Los Yuquí emplean el cerumen después de un proceso de cocinado con otras resinas de ciertos árboles para producir un adhesivo que tiene la característica de tener un superficie seca y dura. Ellos prefieren el cerumen de Melipona rufiventris o, en segundo lugar, el de Lestrimellita, especies que producen un cerumen seco, especialmente duro y quebradizo, útil para envolver la pita que conecta la barba a la punta de la flecha, y darle un superficie suave y vidriosa. Stearman et al. (2008 ) presentan una descripción del proceso seguido por los Yuquí en la producción de sus herramientas.

Meliponini, varía según las flores con lascuales se alimentan. Un estudio de polen en muestras de la miel de Tetragonisca angustula en Naranjos, Salta, Argentina, mostró mieles monoflorales de Anadenanthera colubrina, Baccharis sp., Citrus sp y una Myrtacea mientras otros eran multiflorales (Flores y Sanchez 2010). Montaño (1996) comparó las características fisico-químicas de la miel de especies de abejas nativas bolivianas con la miel de Apis mellifera, colectada en la misma zona. Encontró que el contenido de agua era mayor en la miel de abejas Meliponini que en la miel de Apis mellifera. Era notable que Lestrmellita limao tiene mayor cantidad de proteínas. Además la miel de los Meliponini estudiada contenía menos azucares reductores (Montaño 1996). Las abejas Meliponini producen menos miel que Apis mellifera. Una estimación de la producción de abejas nativas trasplantadas a cajas domésticas, muestra el bajo rendimiento de estas abejas (Tabla 1). Las estimaciones en el área de Amboró están respaldadas por las mediciones de la miel extraída de colmenas silvestres (Montaño 1996) que mostró un rendimiento menor a 2 litros en 5 especies de las 6 especies nativas estudiadas. La excepción fueron las mediciones de rendimiento de miel de 175 colmenas de Trigona capito que logró un promedio de 4,4 litros por colmena /año. Sin embargo, no alcanzan a producir la misma cantidad que Apis (silvestres), que rindieron 6,6 litros de miel en los 149 colmenas cosechadas por los Indigenas Sirionó (Montaño 1996). Producción de miel por Meliponini domesticadas en la zona de Amboró, Santa Cruz, Bolivia. Litro miel/ año

Kg/ polen/ año

Kg propolis/ año

Melipona brachychaeta Moure, 1950

1

0,5

0,5

bajo

Melipona grandis, Guérin, 1834

1

0,5

0,5

bajo

Scaptotrigona dipilis (Moure, 1942)

3

2

1

abundante

Scaptotrigona polysticta Moure, 1950

2

1

3

abundante

Scaptotrigona aff. Xanthotricha Moure, 1950

3

1,5

4

medio

Tetragonisca fiebrigi (Schwarts, 1938)

0,5

0,5

0,25

Specie

Fuente: Ferrufino y Vit 2013

Abundancia en parque

Muy alta Tabla 1

Producción de miel

LUGAR DE ESTUDIO

Las abejas nativas sin aguijón producen miel, que es considerada medicinal por los naturalistas y la gente local. Cada especie produce diferentes espesores de mieles, con sabores distintas y con niveles de producción por debajo de Apis mellifera (Tabla 1). El sabor, y por supuesto el valor curativo de la miel de los

El estudio se llevó a cabo en la Reserva Privada del Patrimonio Natural Paolo Bettella en la sección de “Potrerillo del Guendá”. Canton Terebinto, Municipio de Ayacucho (Porongo), Provincia Andrés Ibáñez, Departamento de Santa Cruz, Bolivia. La reserva tiene una extensión de aproximadamente 350 hectáreas y fue TESAPE ARANDU

07


legalmente establecida en el año 2003. La propiedad está parcialmente deslindada por los Ríos Güendá y Las Conchas, con las coordenadas aproximadas de 17º 38’ 56’’ S y 63º 27’ 28’’ O. De acuerdo con el PLUS (1996), Potrerillo del Güendá encuentra en la zona de colinas altas del Sub Andino. Figura 1 es un mapa de localización de la RPPNPB. Potrerillo es en el sureste de Amboró y es una zona biogeográfica donde confluyen y transicionan unidades de la región Amazónica y Brasiliero-Paranense o del Cerrado (Navarro et al. 1996). Es una zona Amazónica, pero con fuerte influencia cerradense o ‘chiquitana’. La mayor parte se encuentra cubierto con bosques y arbustos secundarios, siendo que los propietarios han dejado seguir el curso natural de sucesión durante los últimos 25 años. Existe un patrimonio científico desarrollado durante este periodo que incluye estudios de la biodiversidad y medio ambiente (Rivero Guzman 2003) e investigaciones aplicadas sobre opciones no tradicionales de usos sostenibles de recursos naturales. Las alturas de Potrerillo son libres de la humedad edáfica y se cubren con bosque Amazónico Pluviestacional Húmedo, con algunos elementos de los bosques semideciuduos de la Chiquitania. Los bajíos, los cuales tienden a reunir humedad extra en los suelos estacionalmente, están cubierto por un bosque Amazónica Higrófilo o estacionalmente inundado, caracterizada en Potrerillo por Aspidosperma cylindrocarpum, Astrocaryum murumuru, Bactris major, Calycophyllum spruceanum y Dypteryx odorata. En las partes más elevadas, con suelos oligotróficos existen fragmentos del Cerrado, con Allogoptera leucocalyx, Astronium fraxinifolium, Curatella americana, y Zamia boliviana entre otros. Hay abundante palo diablo (Triplaris americana), especialmente en la partes altas, lo que indica que en algún momento hubo bastantes claros dentro del bosque, que se podría explicar con algún incendio ocurrido hace muchos años, probablemente una de las razones por que se vean troncos caídos de buen diámetro maderable, y que también hayan restos carbonizados de árboles. Este tipo de vegetación se considera vulnerable por Navarro (2001), por la depredación y cambio del uso del suelo generado con el avance de la frontera agrícola y urbana. La cubertura boscosa de esta zona de Potrerillos es bastante uniforme y natural en contraste a las actividades vecinales que se vean en este mapa google (Figura 1). Potrerillo tiene bosque del pié de monte andino, en la zona de los abanicos aluviales montanos de tipo transicional con mayor cantidad de elementos representativos del bosque Chiquitano, seguido del bosque Amazónico y muy reducido del bosque tucumano boliviano como la tipa (Tipuana tipu) y el gabetillo (Aspidosperma rigidum). En la parte superior del abanico aluvial, dominan los elementos chiquitanos-serranos, como el curupaú (Anadenanthera colubrina var. Cebil), cuchi, (Myracrodruon (Astronium) urundeuva), jichituriqui negro (Aspidosperma cylindrocarpon) y taruma (Vitex cymosa) y en la parte media e inferior el amazónico-paranaense con Batocarpus, chonta y sirari.

08

TESAPE ARANDU

La fauna silvestre en estos bosques remanentes amazónicos es diversa, como mostrado en varios estudios (Rivero Guzman 2003). Hay potencial de presencia de la mayoría de los vertebrados de la región, aunque existe una fuerte amenaza de cacería de subsistencia por los pobladores de la zona. En términos de invertebrados, existen numerosas colectas de diferentes taxa depositados en el Museo de Historia Natural Noel Kempff Mercado. Con el tríbu Meliponinii, aún no se ha profundizado ningunos estudios ecológicos en Santa Cruz. La localización en Potrerillos, lugar del estudio de Abejas Nativas

Fuente: Google Earth

Figura 1

MÉTODOS Establecimiento de la parcela permanente y localización de las colmenas Un equipo de 2 a 4 personas armó una parcela de estudio compuesta de cuadrantes de aproximadamente 20 metros por 20 metros, marcadas permanentemente con tubos de pvc. Se utilizó una brújula para alinear las parcelas y se midió con cinta métrica la distancia entre los postes. Se colocó las primeras cuadrantes de la parcela comenzando de un punto norte del camino central de Potrerillo pero, desafortunadamente, se encontró algunos inconvenientes del ángulo seleccionada al azar, y así se rectificó para producir una parcela de norte a sur compuesta de cuadrantes enumerado de un central A que corre de norte al sur, y una línea 0 que corre de occidente a oriente (Cuadro 2). Para localizar las colmenas de abejas el equipo técnico, compuesto del conocedor local y una entomóloga, entró la parcela en búsqueda de colmenas entre lo días 1 y 15 de octubre de 2014 y nuevamente en el 2015. Activamente buscaron ramas y troncos en cada cuadrante por unos 60 minutos a 120 minutos, dependiendo en la complejidad de la vegetación del cuadrante. Cada nueva colmena localizada fue asignada con un número consecutivo, marcado con placa de aluminioy georeferenciado con GPS. Las colmenas fueron fotografiadas y su altura medida en centímetros desde el suelo y estimada la alturas mayor a 2 metros. También se anotó, el sustrato (árbol, tronco, liana), el lado direccional del árbol y se tomó una muestra de


Esquemรกtica del parcelado donde localiza y se marca permanentemente a las colmenas de abejas Meliponini FF

EE

DD

CC

AA

A

B

C

D

E

F

G

H

I

J

K

L

TRAA 3 EE

1 TRBB 3 TRCC 3 TRDD 3

TRA 3 TRAA 2

TRBB 2

TRA 2

2 TREE 3

TRCC 2 TRDD 2

TRAA 1 TRBB 1

TRCC 1

TRB 2 TRA 1

TRB 1

TRC 1

A1

B1

C1

D1

E1

F1

A2

B2

C2

D2

E2

F2

A3

B3

C3

D3

E3 3

CLAVE 1

Tetragona sp.

2

Scaptotrigona y spp.

3

polysticta

Tetragonisca angustula

4

Paratrigona sp.

5

6

C4

D4

E4

F4

A5

B5

C5

D5

E5

F5

C6

D6

E6

F6

G6

H6 17

I6

B7

C7

D7

E7

F7

G7

H7

I7

A8

B8

C8

D8

E8

F8

G8

H8

A9

B9

C9

D9

E9

F9

G9

C 10

D 10

E 10

F 10

G 11

B6

A7

15

5

no colecionada

8

B4

14

Nannotrigona sp.

7

A4

A6

Plebeia sp.

F3 4

Tricona spp.

13

10

A 10

B 10

6 11

16

A 11

B 11

H 11

I 11

18

C 11

D 11

E 11

F 11

G 11

H 11

I 11

C 12

D 12

E 12

F 12

G 12

H 12

I 12

J 11

12 12

A 12

B 12

13

A 13

B 13

C 13

D 13

E 13

F 13

G 13

H 13

I 13

J 13

A 14

B 14

C 14

D 14

E 14

F 14

G 14

H 14

I 14

J 14

K 14

7 14

EE 14

DD 14

CC 14

BB 14

AA 14

J 12 19

11

8

20 15

EE 15

DD 15 21

CC 15

BB 15

AA 15 A 15 9 31 10

B 15

C 15

D 15

E 15

F 15

G 15

H 15

I 15

J 15

K 15

L 15

DD 16

CC 16

BB 16

AA 16

A 16

B 16

C 16

D 16

E 16

F 16

G 16

H 16

I 16

J 16

K 16

L 16

17

CC 17

BB 17

AA 17

A 17

18

CC 18

BB 18

AA 18

A 18

19

CC 19

BB 19

AA 19

A 19

22 16

EE 16

Fuente: Elaboraciรณn propia

Cuadro 2

TESAPE ARANDU

09


abejas “voucher” para la identificación científica posterior en laboratorio. Se logró espécimenes de todas las colmenas excepto la que fue encontrada a 6 metros de altura. En la segunda entrada, se registró las colmenas que fueron abandonadas. Identificación científica de las abejas nativas La identificación de las abejas nativas encontrados ha sido más difícil que esperamos. Aunque hubo previas colectas, faltaba su sistematización para facilitar su uso. La entomóloga Alexandria Saravia, identificó los morfo-especies, hasta generó, los cuales fueron concertado con la especialista de Brasil, Antonio Aguiar. Las muestras “voucher” están depositados en el Museo de Historia Natural Noel Kempff Mercado, sección de Invertebrados. Las fotografías de las muestras las realizó el Dr. Damián I. Rúmiz. La identificación de los árboles ocupados por colmenas, estuvo a cargo del Botánico, Lic. Iván Linneo, y se utilizó nomenclatura del Catálogo de Plantas Vasculares de Bolivia (Tropico.org).

Morfo-especies de abejas nativas de la parcela permanente de Potrerillo. Entre Octubre 2014 y 2015 Genero Nannotrigona

Morfo-Especies sp.

Número de colmenas

Densidad en ha.

3

0,43

Paratrigona

sp.

4

0,57

Plebeia

sp.

1

0,14

Scaptotrigona

polysticta

3

0,43

Scaptotrigona

sp.

2

0,29

Tetragona

sp

1

0,14

Tetragonisca

angustula

13

1,86

Trigona

sp.

4

0,57

sin colencta muy alto

(en blanco)

1

0,14

Total Fuente: Elaboración propia

32 Tabla 2

Medición de distancia entre colmenas Basados en la digitalización de los puntos de referencia de cada colmena, se midió con el programa Google Earth, la distancia hacia la colmena más cercana (de cualquier especie) y luego se estimó la distancia a la colmena más cercana de su misma especie. Se analizaron estas distancias para detectar posibles patrones de distribución intra e interespecíficos. RESULTADOS En la parcela de 7 hectáreas de bosque marcado, se encontraron 30 colmenas de Meliponini en el 2014. De estas, dos fueron encontradas abandonadas en octubre del 2015. Sin embargo, el número de 30 colmenas activas fue constante porque se encontraron dos nuevas colmenas en el 2015. La mayoría de las colmenas tenían su ingreso por debajo de los dos metros de altura, pero una colmena estaba tan alta que aún no se pudo recolectar una muestra, ni identificar las especies. Aunque el número total de colmenas quedó invariable, hubo una tasa de mortalidad de colmenas de 6%. Las dos colmenas que han sido abandonadas (número 3) eran hecho por Tetragonisca angustula o señorita, y las dos nuevas colmenas también son de la misma especies, así que la proporción quedó igual, ni perdida ni ganancia. Las dos colmenas que desaparecieron estaban relativamente cerca, a 92 metros, y no hubo señal de un predador en ninguna de las colmenas. Otras colmenas de esta especie igualmente cercanas no desaparecieron, poniendo en duda que fuera a causa de predadores que abandonaron las colmenas. Las dos nuevas colmenas estaban en cuadrantes colindantes pero no cerca de donde fueron abandonadas las colmenas, sino en otra parte de la parcela. (Cuadro2: 6 y 7)

010

TESAPE ARANDU

Catálogo de morfo-especies de las colmenas de la parcela de Potrerillos La identificación de las abejas nativas es complicada y la taxonomía está todavía en revisión. En algunas publicaciones se encuentran los dos sinónimos del género, Tetragonisca y Trigona.Para este informe se utiliza Tetragonisca. Por lo tanto, para las necesidades de este documento se considera las identificaciones como morfo-especies, siendo que las muestras han sido examinadas, identificadas hasta lo mejor que se podia, confirmadas con otros conocedores científicos. Aquí se presentan como morfo-especies, identificadas en latín (Tabla 2). Se presenta las morfo-especies y descripciones de sus colmenas encontradas en la parcela de Potrerillos. Nannotrigona sp. Se localizó tres colmenas de Nannotrigona sp. (Cuadro 3: colmenas 13, 16 y 27) llamados localmente “chiro chiro”. Se encuentran en tres diferentes especies de árboles, dos de la familia Fabaceae, (una sin identificar y Lonchocarpus neei,) y una de la familia Anacardiacea, Myracrodruon urundeuva Allemão (Astronium). El promedio de la altura del ingreso a las colmenas de Nannotrigona sp. es de 90 centímetros (desde 75 centímetros a 120 centímetros). Las tres colmenas de Nannotrigona están ubicadas en tres diferentes lados de los árboles o sea, en diferentes direcciones. Las especies de árboles usados por Nannotrigona sp. Encontradas en este estudio, tienen afinidad a la Chiquitania.


Nannotrigona y el ingreso a sus colmenas en la parcela de Potrerillos

Myracrodruon urundeuva). Esta especie de abeja es agresiva con las personas, mordiéndoles si se quedan bastante tiempo cerca. Plebeia y el ingreso a sus colmenas en la parcela de Potrerillos

Fuente: Elaboración propia

Cuadro 5

Scaptotrigona polysticta y Scaptotrigona sp.

Fuente: Elaboración propia

Cuadro 3

Paratrigona sp. Las cuatro colmenas de Paratrigona sp. (Cuadro 4: Colmenas 1, 9, 25 y 30) son también llamadas Chiro Chiro. Se encontraron en distintas especies de árboles y una liana (Dolichandra unguis-cati L.G.Lohmann), en tres especies Chiquitanas (Lonchocarpus neei M. Sousa, y Taruma, Vitex cymosa Bertero ex Spreng y la especie de bejuco previamente mencionada). Se localizó en Aguai, una colmena de una especie amazónica (Chrysophyllum gonocarpum, Mart. & Eichler ex Miq.). El promedio de altura del ingreso de las colmenas de Paratrigona en la parcela fue de 0,78 metros (0,30 metros a 1,41 metros). Paratrigona y el ingreso a sus colmenas en la parcela de Potrerillos

Fuente: Elaboración propia

Cuadro 4

Se encontó cinco colmenas de “peluqueros” de Scaptotrigona. Tres eran S. polysticta (Cuadro 6: colmena 28 y 4) y dos individuos de S. sp., especie que aún no ha sido determinada (Cuadro 6: colmena 19 y 20). Las tres colmenas de S. polysticta aparecieron en dos diferentes especies de Apocynaceae, una en el Curupau (Anadenanthera colubrina var. Cebil (Griseb.) Altschul) y dos en Jichituriqui negro (Aspidosperma cylindrocarpon Müll. Arg). Las dos especies de Scaptotrigona sp. estaban en el mismo árbol de tajibo Bignoniaceae, (Handroanthus serratifolius (Vahl) S.O.Grose) y la otra colmena en una Fabaceae (Lonchocarpus neei M. Sousa). El promedio de altura de los ingresos de estas colmenas es de 2,27 metros (rango 0 metros a 5 metros). Dos de las cinco colmenas estaban a 5 metros de altura y las otras tres a menos de 1 metros de altura. Una d e estas era una S. polysticta, y la otra habitante de las colmentas altas solo se pudo identificar hasta su género. Todos las colmenas estaban en el Norte o Noreste de los arboles mencionados que proviene de la Chiquitanía. Scaptotrigona y el ingreso a sus colmenas en la parcela de Potrerillos

Fuente: Elaboración propia

Cuadro 6

Plebeia sp.

Tetragona sp.

Solo se encontró una colmena (Cuadro 5: colmena 8) de la morfo-especie, Plebeia sp. Se hubicó a una altura de un metro en un tronco del árbol chiquitano Cuchi (Fam. Anacardiaceae,

Solo se encontraron dos colmenas llamadas por el colaborador local como “burra”. Se identificó hasta un morfo–genero Tetragona sp. (Cuadro 7: colmena 6 y 24). Su ingreso se encontró TESAPE ARANDU

011


a bastante altura en los árboles, a 9 metros en el árbol (Fabaceae) de Tipa (Tipuana tipu Benth. Kuntze), y a 6 metros de altura en un Batocarpus amazonicus (Ducke Fosberg). Las dos especies de árboles son Chiquitano-Amazonicas. Tetragona y el ingreso a sus colmenas en la parcela de Potrerillos

Trigona recursa y Trigona sp. Se encontraron tres colmenas del género Trigona (Cuadro 9: colmena 14, 15 y 23) y solo una de ellas fue identificada como Trigona recursa. Las tres se encontraron en plantas de diferentes familias (Lamiaceae, Bignoniaceae y Anacardiaceae). La morfoespecie no. 1 se encontró en un árbol de Vitex cymosa, mientras que la morfo-especie 2 se encontró en una liana no identificada. La colmena de Trigona recursa se encontró en un árbol de cuchi Myracrodruon urundeuva. Trigona y la entrada de sus colmenas en la parcela de Potrerillos

Fuente: Elaboración propia

Cuadro 7

Tetragonisca angustula Es la especie más abundante en la parcela, representada en 13 colmenas (Cuadro 8: se muestran sólo seis colmenas 2 ,3, 7, 12, 21 y 22). Su ingreso está a baja altura, a un promedio de 0,49 metros (rango 0,19metros a 1,50 metros). En 31% de estas colmenas (4) se construyeron en árboles de cuchi Myracrodruon urundeuva Allemão; 15 % (2) en Lonchhocarpus neei; y otro 15% en Anadenanthera colubrina var. Cebil: y otro 15% Cariniana estrellensis (Raddi Kuntze) y una colmena de cada una de las especies siguientes: Aspidosperma cylindrocarpon Müll.Arg., Tipuana tipu (Benth. Kuntze); Chrysophyllum gonocarpum (Mart. & Eichler ex Miq.). Tetragonisca angustula y la entrada de sus colmenas en la parcela de Potrerillos

Fuente: Elaboración propia

Cuadro 9

Árboles con colmenas Se encontró una colmena de abejas gran altura, hasta 12 metros (No. 11) que no se pudo alcanzar para sacar muestra. Esta colmena está en un árbol de Turpinia occidentalis (Sw.) G.Don, Familia Staphyleaceae, con afinidad al Bosque Chiquitano. Árboles utilizados por las colmenas de las especies de abejas nativas en la parcela de Potrerillo de Güenda Abejas Género Nannotrigona

Paratrigona

Especie sp.

sp.

Nº de colmenas 1 1 1 1 1 1 1

Plebeia

sp.

1

Scaptotrigona

polysticta

1

Scaptotrigona

sp.

1

Tetragona

sp.

1 1 1

Tetragonisca

angustula

4

2

Fuente: Elaboración propia

012

TESAPE ARANDU

Cuadro 8

Álbores de la colmena Familia árbol Nombre científica Anacardiaceae Myracrodruon urundeuva Fabaceae Fabacea no id. Fabaceae Lonchocarpus neei Bignoniaceae Dolichandra unguiscati Fabaceae Lonchocarpus neei Lamiaceae Vitex Cymosa Sapotaceae Chrysophyllum gonocarpum Anacardiaceae Myracrodruon urundeuva Apocynaceae Anadenanthera colubrinavar. cebil Apocunaceae Aspidosperma cylindrocarpon Bignoniaceae Handroanthus serratifolius Fabaceae Lonchocarpus neei Fabaceae Tipuana tipu Moraceae Batocarp us amazonicus Anacardiaceae Myracrodruon urundeuva

Autor Allemão M. Sousa (L) L.G. Lohmann M. Sousa Bertero ex Spreng. (Mart. & Eichler ex Miq.) Engl. Allemão (Griseb.) Altschul Müll. Arg. (Vahl) S.O. Grose M. Sousa (Benth.) Kuntze (Ducke) Fosberg Allemão


1 2 2 1 2 1 Trigona

recursa

Trigona sp. 1 Trigona sp. 2 abeja sin colecta muy alto

1 1 1 1

Apocynaceae

Aspidosperma cylindrocarpon Fabaceae Anadenanthera colubrinavar. cebil Fabaceae Lonchocarpus neei Fabaceae Tipuana tipu Lecythidaceae Cariniana estrellensis Sapotaceae Chrysophyllum gonocarpum Anacardiaceae Myracrodruon urundeuva Lamiaceae Vitex cymosa Bignoniaceae Bignoniaceae Staphyleaceae Turpinia occidentalis

Fuente: Elaboración propia

Müll. Arg. (Griseb.) Altschul M. Sousa (Benth.) Kuntze (Raddi) Kuntze (Mart. & Eichler ex Miq.) Engl. Allemão Bertoro ex Spreng. (Sw.) G. Don

Tabla 3

En total, las abejas utilizaron solo 14 especies de plantas de nueve familias como substratos y cavidades para sus colmenas. El cuchi (Myracrodruon urundeuva) es el árbol más utilizado por las abejas Meliponini en la parcela, aunque sólo 21% de las colmenas fueron ubicadas para esta especie, que es común en la parcela y por índole no fue ningún limitante para las cuatro especies que utilizaron este especie. Igual situación se presenta con la especie común Lonchocarpus neei, especie que cobijó sólo un 16% de las colmenas. Hubo igual diversidad de abejas utilizando el cuchi y el Lonchocarpus (Tablas 3 y 4). Diversidad de árboles y número de especies de abejas Meliponini que las utilizan para sus colmenas Familia árbol

Distribución de todas las colmenas de abejas Meliponini encontrados en la parcela de estudio de Potrerillo

Nombre científica

Nº de colmenas

Nº de especies de abejas

Apocynaceae

Anadenanthera colubrina var. cebil

3

2

Apocynaceae

Aspidosperma cylindrocarpon

3

2

Anacardiaceae

Myracrodruon urundeuva

7

4

Bignoniaceae

Handroauthus serratifolius

1

1

Bignoniaceae

Bignoniaceae

1

1

Bignoniaceae

Dolichandra unguis-cati

1

1

Fabaceae

Fabaceae

1

1

Fabaceae

Tipuana tipu

2

2

Fabaceae

Lonchocarpus neei

5

4

Lecythidaceae

Cariniana estrellensis

2

1

Lamiaceae

Vitex Cymosa

2

2

Moraceae

Batocarpus amazonicus

1

1

Sapotaceae

Chrysophyllum gonocarpus

2

2

Staphyleaceae

Turpinia occidentalis

1

1

Fuente: Elaboración propia

Fuente: Google Earth

Figura 2

Distribución de todas las colmenas de abejas Meliponini encontrados en la parcela de estudio de Potrerillo excepto la especie más común, Tetragonisca angustula

Fuente: Google Earth

Figura 3

Distribución de todas las colmenas de la abeja Meliponini, señorita, Tetragonisca angustula encontrados en la parcela de estudio de Potrerillo

Tabla 4

Distribución de las colmenas en la parcela Con los puntos de las colmenas geo referenciados y convertidos en kilómetros, se localizaron las colmenas en los imágenes proporcionadas por Google Earth. Como se puede ver en las figuras 2, 3, y 4, la distribución de las colmenas no aparece al azar, sino que están agrupadas en ciertas zonas. Sin embargo, no se puede efectuar un test estadístico sobre este punto, hasta que no se arme la parcela en forma de cuadro. Fuente: Google Earth

Figura 4

TESAPE ARANDU

013


Medidas de distancias entre colmenas De las 32 parejas de colmenas que eran vecinas cercanas, sólo cinco eran vecinas muy cercanas de la misma especie. Dos de estas colmenas son de la especie Scaptotrigona sp. y fueron encontrados en el mismo árbol. Luego hubo tres parejas de vecinas cercanas entre las 13 colmenas de Tetragonisca angustula. La distribución de colmenas no parece agrupada por especies, pero falta armar la parcela para conseguir resultados más completas. DISCUSIÓN Los recursos florales de los bosques tropicales suelen estar compartidos por docenas de abejas eu-sociales (Hrneir y MaiaSilva2013). Mientras en Potrerillos encontramos ocho especies de abejas nativas en la parcela de estudio de siete hectáreas. La riqueza de la especies Meliponini en Potrerillos parece ser baja comparada con otros inventarios de abejas nativas bolivianas (Gráfico 1). Esto hace pensar que aún no hemos llegado al máximo de diversidad, o sea, la parcela aún no es suficientemente grande como para incluir especies menos comunes. La forma de la parcela también puede influir en esto. Falta hacer una recolecta de abejas en los árboles en floración, lo cual sería un método más adecuado para conocer la diversidad de especies de Meliponini en la zona. Es posible que la menor riqueza sea resultado de los usos de la tierra en el pasado, pero como la zona ha sido abandonada y retornó a ser bosque en hace más de 25 años, este argumento no es convincente. Es probable que la extensión de la parcela no es suficiente para alcanzar todas las especies que probablemente existen en esta zona. Diversidad de especies y morpho-especies reportado en diferentes estudios de Bolivia comparado con Potrerillo del Guendá

Además, con la expansión de la parcela es probable que el número de colmenas y el número de especies se incremente. Al no haber encontrado todas las especies que deben estar en Potrerillos, es necesario considerar los nichos fundamentales de las especies de abejas (Hnreir y Maia Silva 2013). De esta manera, se puede anotar que entre las morpho-especies identificadas, de la parcela de Potrerillos, parece que algunos de los nichos no están representados. Las Trigoniscas que suelen ser “limpiadores” o “gleeners”, y que son últimas en llegar al recurso, aprovechan lo que han dejado los otros polinizadores (Hrneir y Maia-Silva 2013). Además, se espera encontrar a una Melipona sp., tal vez M. rufiventris, que se ha encontrado en el Amboró y en Madidi (Ferrufino y Vit 2013, Copa-Alvaro 2004). El género de Melipona es grandes y llenan un nicho fundamental, distinta a las otras abejas. Otra especie que casi siempre está presente, reportada en casi todo Bolivia, es la abeja Lestrimelitta limao, que no se encontró en esta parcela, aunque se sabe que existe en la zona. El patrón de distribución de las colmenas de abejas Meliponini en las parcelas de Potrerillo está probablemente basado en algunos recursos florales distribuidos en el bosque cercano. Aunque que no se pudo hacer un test estadístico sobre la distribución, esta coincide con todo lo que se explica en publicaciones científicas, especialmente porque no se encuentra evidencia de depredación ni limitación en el acceso a los árboles potenciales de nidificación. La única conclusión razonable, como dice Roubik (2006), es que están distribuidas las especies según los recursos florales. Se espera poder examinar esta conclusión en el futuro con la ampliación del tamaño de la parcela. CONCLUSIÓN La investigación de las abejas nativas es fascinante en su detalle, y el presente estudio levanta preguntas y temas que deben ser investigados. El hecho que la parcela está marcada permanentemente, hace posible el seguimiento futuro de las colmenas localizadas y la ampliación de la parcela en la forma de cuadrado, lo que es conveniente para las estadísticas. Otra ventaja es que la zona de estudio está marcada, lo que hace difícil perderse y facilita la participación de estudiantes en la promoción de los estudios de las abejas nativas. La dificultad principal de este estudio ha sido la identificación de las abejas. Por lo tanto se optó por usar la terminología de morfoespecie. Realmente falta formular unas claves de identificación, para facilitar el estudio en detalle, y lograr el buen manejo de estos polinizadores importantes.

Fuentes: This study, Montaño 1996, Lisperguer 2015, Szabo y Steirlin 2005, Stearman et al 2008, CABI 2003

Gráfico 1

Se debe resaltar que aún no se ha efectuado un inventario de especies de avejas nativas de Bolivia, ni un catálogo de las mismas, ni menos se han definido claves para su identificación. 014

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El seguimiento de las colmenas en Potrerillo es importante para poder entender la ecología de las especies. Es una parcela marcada, donde se podría entrenar estudiantes, profesionales y gente local en el buen manejo de las especies.


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Wendy R. Townsend Consejera de Investigación Proyecto desarrollado en el marco del Programa de Investigación UPSA - ANCB-SC.

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Conversatorio El impacto de las redes sociales en la ciencia y en la cultura Este conversatorio tuvo lugar el 5 de julio del presente año en el salón Auditorio de la UPSA, con cuatro temas a conversar. 1. ¿Cuál es el impacto de las redes sociales en el conocimiento? 2. ¿Cómo las empresas o las organizaciones pueden medir el impacto de las mismas? 3. ¿Cómo validar su aporte al concepto de ciencia 2.0 definida como el impacto de las redes sociales en las ciencias? 4. ¿Pueden ser las redes sociales una alternativa para generar Investigación, Desarrollo e Innovación I+D+i? Participaron en este conversatorio, MCo. Jorge Ybarnegaray, MCo. Natalia Chávez, MCo. Maggie Jauregui, Lic. Herland Vaca y MCo. Karem Infantas como Moderadora. A continuación se detallas algunas de las presentaciones. MCo. Jorge Ybarnegaray U. 1.- ¿Cuál es el impacto de las redes sociales en el conocimiento? Impactos Positivos: • Las redes sociales son un medio efectivo y cada vez más utilizado de comunicación y difusión de la actividad científica en el ámbito profesional. Al tener una dimensión social la actividad científica puede llegar a muchas personas incluyendo a quienes no tienen formación científica. • Actualmente muchos investigadores comunican sus trabajos a través de perfiles en redes sociales, blogs y páginas web. Esta actividad es de creciente importancia. • La rapidez de la comunicación y la llegada de la información es esencial. • Las reuniones científicas de organizaciones, institutos, academias, universidades, congresos, seminarios, son claves para el desarrollo de la ciencia y la investigación. • La presencia en las redes sociales es efectiva en la difusión de las ideas y de los avances de los trabajos científicos y permite que lleguen a investigadores que no pueden asistir. • El uso de redes sociales posibilita que los resultados de la actividad científica lleguen directa y eficazmente a los responsables de la toma de decisiones políticas y al resto de la sociedad civil. • La mayoría de congresos tienen presencia propia en las redes sociales mediante la creación de cuentas específicas. • Los resultados de trabajos científicos presentados en una conferencia deben verse como comunicaciones abiertas y públicas de la misma manera que lo son una vez que se publican en las revistas científicas. • La información que se debe mantener confidencial no debe ser comunicada. Impactos Negativos: • No es fácil encontrar una información seria. • Es fácil caer en la navegación errática cuando no se tiene un plan o secuencia y se va al primer enlace, a partir del cual se navega sin un rumbo apropiado. • Presentación de perfiles que no son reales y que muestran otra personalidad. • Hay sitios muy abiertos y peligrosos. • La falta de un comportamiento ético y moral. 018

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2.- ¿Cómo las empresas o las organizaciones pueden medir el impacto de las mismas? • Considerar y fortalecer el trabajo en la medición de los posibles impactos de la ciencia en la sociedad, está siendo considerado una línea de desarrollo estratégica en el campo de la evaluación de la ciencia y la tecnología, siendo así incluido como parte de las líneas de investigación prioritarias en los últimos programas marcos de la Unión Europea. COMISIÓN EUROPEA (2010): Science in society, sinopsis de proyecto 2007-2008, Luxemburgo, Oficina de Publicaciones de la Unión Europea. • Desde una óptica metodológica, la definición de impacto social de la ciencia y la tecnología se focaliza hacia el modo de obtener mecanismos para la anticipación de resultados sociales a la hora de la toma de decisiones, y un conjunto de indicadores que justifiquen resultados globales de determinadas políticas en términos de su utilidad social. (ALBORNOZ, M., ESTABANEZ, M. E., y ALFARAZ, C. (2005): “Alcances y limitaciones de la noción de Impacto Social e la Ciencia y la Tecnología”, Revista Iberoamericana CTS, nº 4, vol. 2, Enero, pp. 73-95 • SI, se puede medir. Medir el impacto social de la ciencia y la tecnología es viable y deseable. Pero quisiera señalar que ello supone realizar una nueva lectura acerca de la actividad científica y tecnológica: si hasta ahora estuvo ceñida a criterios económicos y tangibles, ahora se intenta ofrecer una imagen más amplia relacionada con su implicación social y ventajas relacionadas con la justicia (o distribución adecuada de los recursos asociadas a una utilidad comprobada). Ana M. González Ramos. • También el generar interés en una temática se puede medir a través de herramientas que permiten ver quienes se vinculan, la cantidad de gente que se interesa, le gusta, comparte y opina. 3.- ¿Cómo validar su aporte al concepto de ciencia 2.0 definida como el impacto de las redes sociales en la ciencia? • Las redes sociales de ciencias, también llamadas plataformas de investigación o redes académicas, son un exponente de la llamada Web 2.0 que permiten a las personas o entidades relacionarse de forma rápida y simultánea, así como compartir recursos de información y documentación de todo tipo. • Al tener su propia normativa y propiciar estudios más profundos, responsables y específicos en la educación y las ciencias, tiene un significativo valor pero aún no se consolidan como redes válidas. • Las redes sociales son una buena opción para el trabajo de equipo de investigación con temáticas e intereses comunes, que pueden compartir producción, experiencias e hipótesis. • El desarrollo de las redes sociales también afecta a la ciencia, ya que se han creado plataformas específicas para investigadores. • Las redes sociales son laboratorios virtuales, ya que ofrecen todos los servicios que un grupo de investigación demanda: sistemas de comunicación, medios para compartir recursos, almacén de documentos y foros de discusión. Fuente: Carlos Quispe Gerónimo. http://www.carlosqg.info/


4.- ¿Pueden ser las redes sociales una alternativa para generar investigación, desarrollo e innovación? • Sí pueden llegar a ser una alternativa. • Se comparte la investigación. La web social ofrece los recursos necesarios para que los investigadores compartan su trabajo, ya se encuentre en una fase inicial o bien en fase de crítica. • Hay diversas plataformas abiertas para la publicación de contenidos, a través de blogs, de portales académicos, de redes sociales, wikis5 o de sitios web especializados en la puesta en abierto de hipótesis y experimentos. • Se comparten los recursos. La ciencia abierta puede compartir recursos útiles para la investigación, como referencias bibliográficas, objetos de aprendizaje, enlaces, informaciones o documentos. • La ciencia 2.0 combina la hipótesis basada en la investigación en el laboratorio con los métodos de investigación de la ciencia social para comprender y mejorar el uso de las redes humanas, que son posibles gracias la conectividad digital actual. • A través del este concepto, el potencial social de tales redes puede ser usado en un amplio abanico de posibilidades, desde la seguridad, pasando por los cuidados médicos o el medio ambiente. De este modo, wikis, blogs, redes sociales, marcadores sociales, entre otros recursos, se han integrado al quehacer científico. • Los investigadores tienen nuevas herramientas digitales y cuentan con espacios de mayor colaboración y amplían sus horizontes a través del intercambio multidisciplinario. • La Ciencia 2.0 promueve todas las tecnologías que favorecen la cultura de la transparencia y de la colaboración. A través de las herramientas de la ciencia 2.0 se facilita la comunicación entre científicos e investigadores de todo el mundo expandiendo la formación de colegios invisibles y círculos de investigación. Además, poniendo a la luz pública un trabajo se puede determinar la validez del contenido expuesto. • Promueve espacios de participación interactiva donde se admiten comentarios (como también alertas, etiquetas o enlaces a otros datos, textos o críticas) sin preguntar por la especialidad, cargo, institución o edad del crítico.

Críticas a la ciencia 2.0 • Problemas en el control de la calidad: se expresa principalmente en las confusas políticas de inclusión en repositorios. • Pérdida de control en la información: “cualquiera puede comentar sobre los trabajos”. • Es difícil conocer la identidad de quien hace las críticas • Los investigadores difícilmente están dispuestos a criticar la investigación de sus pares. Este aspecto limita las potencialidades de la ciencia 2.0 porque no se genera una discusión sobre un documento o una propuesta. • La participación en la web 2.0 difícilmente es considerada dentro de los sistemas de recompensas de los institutos de investigación. Los científicos no reciben ningún tipo de incentivo por publicar en blogs, wikis, etc. Redes sociales temáticas Algunas aplicaciones de redes sociales utilizadas en la ciencia: • ResearchGate • Academia.edu (http://academia.edu) • Linkedin (http://www.linkedin.com/) • Research ID (http://www.researcherid.com) • Scilink (http://www.scilink.com) • Scholar Universe (http://www.scholaruniverse.com/) • Academici (http://www.academici.com/) • Lalisio (http://www.lalisio.com/) • Nature Network (http://network.nature.com/) • Mendeley • IntraMed News • Figure 1, la red social que puede salvarte la vida • Loop, una red social para mejorar el impacto de la investigación • MethodSpace: una red social especializada en los métodos de investigación

(continuación de la página 01)

como partícula y antipartícula (denominada partícula de Majorana) en un proceso doble beta (es una teoría) han dado origen a que la materia se consolide sobre la antimateria. En este contexto se inscribe la posibilidad de realizar observaciones del centro de la galaxia, donde existe materia negra y producción de neutrinos, con una estación instalada en Chacaltaya, Bolivia (con una latitud magnética de -4 grados Sur y que mira el mismo centro del sistema) lo cual implica que además se pueden registrar

allí partículas secundarias, entre ellos neutrinos, producidas por interacción nuclear con los elementos de la atmosfera por partículas altamente energéticas provenientes de la galaxia e inclusive de fuera de la galaxia. He ahí el objetivo de la visita del Prof. Kahita a Bolivia. Acad. Gastón Mejía Brown Presidente ANCB-SC TESAPE ARANDU

019


Lic. Herland Vaca La situación actual de la redes sociales en Bolivia

La relación Web 2.0 y la Ciencia

La interacción, el conocimiento y la comunicación

La acción social de las redes

La Ciencia 2.0 y su impacto

Las características de la red Loop

Resumen de las presentaciones. 020

MCo. Natalia Chávez

TESAPE ARANDU

Resumen de las presentaciones.

Boletin #26 - Academia Nacional de Ciencias de Bolivia, departamental  
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