Page 1

AÑO 4 No. 16 Julio

CONTENIDO 1. Los Memes 2. Presencia en los Valles Cruceños de pueblos originarios del Oriente Boliviano hace 2.000 años (Cerámica incisa Grey Ware en los Valles Cruceños)

En una de mis clases sobre Ética y Moral en la Universidad Privada de Santa Cruz de la Sierra, para estudiantes de Ingeniería y de Arquitectura, propuse realizar un ensayo sobre las implicaciones de un concepto relacionado con la evolución socio-cultural, generado en la última década del siglo XX, llamado Meme, palabra acuñada por Richard Dawkins (ver El Gen Egoísta) quien postula, además, que estas no son metáforas de transmisión de ideas sino estructuras vivas y que constituyen una estructura física en la red neuronal de cada persona.

En este contexto, como resultado de las investigaciones realizadas, se determinó que en el ser humano hay información, palabras e instrucciones que son elementos básicos para constituir estas unidades culturales y, más aun, se encontró que para el conjunto de Memes, se dan las características de todo proceso evolutivo: fecundidad (ideas especialmente efectivas), longevidad (persisten por largo tiempo) y fidelidad en la réplica (hay conservación de la idea original) pero que estos son indiferentes a la verdad.

INFORMACIÓN GENERAL: CONSEJO EDITORIAL: Acad. Francisco García G. Acad. Victor Hugo Limpias O. Acad. Gastón Mejía B. Acad. Alcides Parejas M. Acad. Carmen Rosa Serrano N. Acad. Mario Suárez R. EDICIÓN: Diseño gráfico: Yoshimi Iwanaga Edición Financiada por la Fundación Universidad Privada de Santa Cruz de la Sierra - UPSA DIRECCIÓN ANCB-SC: Fundación Universidad Privada de Santa Cruz de la Sierra - UPSA Av. Paraguá y 4to. Anillo Tel.: +591 (3) 346 4000 int. 285 Fax: +591 (3) 347 5408 gastonmejia@upsa.edu.bo franciscogarcia@cotas.com.bo

2014

Los Memes

El resultado del ensayo muestra que un meme, según las modernas teorías sobre la difusión cultural, es la unidad teórica de información cultural transmisible de un individuo a otro o de una mente a otra, o dicho de otra forma, son patrones contagiosos de información cultural que pasan de mente en mente y configuran y propagan directamente acciones y mentalidades clave de un grupo social, intermediando entre lo innato y lo adquirido.

ACADEMIA NACIONAL DE CIENCIAS DE BOLIVIA DEPARTAMENTAL SANTA CRUZ (ANCB-SC)

de

Por otra parte, se estableció, en palabras del biólogo Jacques Monod, ….que las ideas pueden comportarse como los genes humanos. Tienden a perpetuar su estructura, pueden fusionarse, recombinarse y segregar su contenido y evolucionar…. y a replicarse utilizando el lenguaje como vector de transmisión, así como también con el ejemplo personal, inicialmente en el campo de la educación y ahora en el creciente espacio del internet. Se encontró que se propagan saltando de cerebro en cerebro mediante un proceso que se llama imitación y compiten entre ellos para conseguir recursos como tiempo de cerebro, es decir, para obtener atención, proceder emergente de que la conducta imitativa está presente siempre en todo. Por otra parte, en todos los casos, una transmisión eficaz de los meme, según varios autores, depende críticamente de las preferencias, atención, emociones y deseos humanos (la blogósfera es un vehículo ideal para transmitir memes) más, independientemente de

las intenciones, los efectos materiales de los memes no siempre son beneficiosos para los protagonistas mostrando efectos sobre la conducta de una persona, en los procesos de decisión previos a una acción y sobre la organización social. Sobre el particular, los trabajos que tienen lugar en los campos de la ciencia cognitiva y la meta cognición muestran claramente la importancia del saber en relación a lograr una práctica competente en describir y en controlar la aplicación de sus propios conocimientos o su actividad cognitiva, competencia que hoy se denomina como Metaconocimiento, capacidad que al estar en una persona poco desarrollada, según Brown et al, determina un bajo nivel de aprendizaje y rendimiento. Si nos trasladamos a La vida en línea (comunicaciones vía internet u otros medios), el estar activo implica una serie de metaconocimientos, es decir, saber cuándo subir o poner en línea o no hacerlo, información personal, saber examinar la veracidad de lo que está en línea en relación con la información real o la verdad, identificar engaños que se generan y envían vía internet, saber qué buscar en avisos de virus de ordenador enviados por correo electrónico. El metasaber para vivir en línea, según especialistas en la materia, requiere saber sobre blogs que le darán prestigio si enlaza con determinados post; saber cómo utilizar los buscadores para ver quién enlaza con su blog y refuerza las redes; saber que lo raro, lo humorístico y lo extravagante cuentan con una mayor probabilidad de lograr la atención de los que viven en línea que otros modos y formas de hacerlo; saber que la exploración y el asumir riesgos en línea recompensan y estimulan cosa que casi no ocurre con esa intensidad en nichos del aprendizaje y la enseñanza. Por otra parte, se indagó sobre la validez de la teoría de los memes, encontrando conceptos contrarios a su existencia: ser solo una nueva manera de denominar cosas, constituir una nueva etiqueta para cosas familiares, que no son los memes sino las personas las que inventan cosas, ser un brillante envoltorio para un montón de ideas convencionales. En conclusiones, mediante este artículo, en este momento que usted lo lee, estoy transmitiendo memes que irán saltando de su mente a otra mente y qué mejor experimento para probar que son realidad. Acad. Gastón Mejía Brown Presidente ANCB-SC TESAPE ARANDU

01


Presencia en los Valles Cruceños de pueblos originarios del Oriente Boliviano hace 2.000 años (Cerámica incisa Grey Ware en los Valles Cruceños) INTRODUCCIÓN En base a los restos materiales que dejaron, se sabe que los valles interandinos del oeste del Departamento de Santa Cruz en Bolivia fueron habitados a lo largo del tiempo por gentes diversas. Sin embargo, sólo encontramos dos culturas bien diferenciadas al final del período formativo y en el intermedio temprano, hace aproximadamente dos mil años. Los pueblos portadores de estas culturas fueron el Grey Ware (1) y el Mojocoya (2, 3). Ellos son los habitantes más antiguos identificados en la región. La cultura Mojocoya tiene un área amplia de distribución (4, 5, 6). Ocupa zonas de los Departamentos de Chuquisaca y Cochabamba, además del de Santa Cruz. La Grey Ware se distribuye en un área más restringida que prácticamente se limita al extremo occidental del Departamento de Santa Cruz (1, 7, 8). Ambas culturas son características y sus asentamientos son fácilmente identificables debido a la originalidad de su cerámica. Ésta se caracteriza por una decoración pintada sobre todo con dibujos de espirales y escalones. Las vasijas frecuentemente llevan soportes trípodes (4, 6).

El hecho de que los yacimientos de una u otra serie mantengan su individualidad indica que corresponden a dos pueblos distintos (7, 10). Por ciertos detalles de alguno de estos yacimientos he llegado a la conclusión de que no solo son dos pueblos distintos si no, que de alguna manera, estaban enfrentados entre sí presumiblemente por competencia territorial (10). Con excepción de la cerámica, los restos materiales de estos dos pueblos son similares (10). Corresponden a grupos humanos relativamente pequeños que siempre vivían cerca del agua y basaban su subsistencia en la caza y pesca, en la recolección de productos vegetales y en una incipiente agricultura. Sus abundantes útiles de piedra, tanto tallada como pulimentada, hablan de esas actividades. Los asentamientos carecían de construcciones de piedra. Los materiales perecederos que usaron para hacer sus viviendas no se han conservado. Rendían culto a los muertos, cuidando con esmero de los enterramientos sobre todo de los niños. Los entierros se llevaban a cabo en sus mismos asentamientos o en espacios dedicados especialmente para ello, es decir, en cementerios. Usaban urnas funerarias en las que a los restos humanos acompañaban frecuentemente objetos que debieron tener un significado especial para el difunto. Usaban objetos de adorno personal, elaborados con hueso, concha, cerámica o metal. El metal seguramente lo conseguían por comercio con gentes de lugares lejanos. Fabricaban armas contundentes que no siempre eran destinadas a la caza. Ambas series son originarias de las tierras bajas del Oriente Boliviano. La decoración incisa, los soportes trípodes y los enterramientos en urnas, las improntas textiles, son comunes a las culturas de tierras amazónicas (7, 12, 13).

Fig. 1. Cuenco Mojocoya de Mataral

La cerámica Grey Ware está decorada a base de líneas incisas y carece de soportes (1, 4, 6, 9).

Fig. 2. Fragmento cerámico Grey Ware de Mataral

Con estos antecedentes, he localizado una serie de asentamientos arqueológicos prehispánicos (10) y un sitio con pinturas rupestres (11) en los alrededores de Mataral, provincia Florida en el departamento de Santa Cruz. Los asentamientos en su totalidad pertenecen a las culturas Mojocoya y Grey Ware y siempre corresponden a una sola de estas culturas, sin mezclarse. Se distribuyen en dos series que por sus características espaciales y decorativas podemos llamar Mataral Incisa y Mataral Pintada. 02

TESAPE ARANDU

Si bien la decoración de la cerámica sirve para diferenciar las dos series de asentamientos, hay detalles que, de alguna manera, hacen pensar en la existencia de un parentesco entre los pueblos Mojocoya y Grey Ware. Además de su origen en las tierras bajas y de ocupar un área geográfica y un periodo de tiempo que coincidieron al menos en parte, he podido constatar algunos hechos que inducen a pensar en esa relación. La presencia de cerámica incisa con motivos decorativos similares a los empleados en la cultura Mojocoya, el uso de una gama amplia de colores en el fino engobe de la superficie interior de las vasijas Grey Ware o la presencia común de ciertas características de la cerámica como bordes doblados o improntas textiles, no parecen fruto del azar (10). Ante este panorama, se abre una serie de incógnitas en el conocimiento de estos dos pueblos prehistóricos de los valles cruceños. En primer lugar, determinar el área territorial que realmente ocuparon. En segundo lugar, conocer las vías que utilizaron para llegar a los valles desde las tierras amazónicas y, en tercer lugar, definir la relación que hubo entre ellos. Las características de la cerámica de la serie Mataral Incisa o Grey Ware permiten un fácil seguimiento de estas gentes por


lo que la he tomado como base para tratar de dar respuesta a aquellas preguntas. Para conocer mejor su área de ocupación he estudiado detalladamente los valles de los ríos Mizque, Pulquina, La Ciénaga, Tembladeras y Los Negros. Para analizar sus posibles vías de acceso a los valles, he distribuido el área que rodea a la región estudiada en cuatro zonas. La zona norte, con prospección de la región de San Carlos, al otro lado del macizo del Amboró. La zona este en la que he estudiado fundamentalmente el área del Parque Lomas de Arena. La zona oeste desde Mataral hasta el río Mizque. Y la zona sur, área de Vallegrande, desde el río Grande hasta Mataral. Para establecer la relación que existió entre las dos culturas he estudiado cualitativa y cuantitativamente los restos materiales de sus yacimientos.

Fig. 3. Vasijas incisas. Museo Arqueológico de San Carlos

La cerámica pintada del Museo Arqueológico de San Carlos no guarda relación alguna con la serie Mataral Pintada. Corresponde a cerámica pintada de tierras bajas o a cerámica posterior a la cultura Mojocoya. 2. ZONA ESTE. ESTUDIO DE LAS CARACTERÍSTICAS ARQUEOLÓGICAS DE LA REGIÓN ORIENTAL DE LA CIUDAD DE SANTA CRUZ DE LA SIERRA. ÁREA PROTEGIDA LOMAS DE ARENA La región estudiada al este de los valles cruceños y sur de la capital departamental, está situada en los municipios de Santa Cruz de la Sierra y de La Guardia. Esta zona se extiende hasta unos 35 kilómetros de Santa Cruz e incluye el Parque Regional Lomas de Arena, teniendo al río Seco como límite. En esta zona he encontrado siete sitios arqueológicos, todos ellos en las dunas o en el cauce del río Seco.

Mapa 1. Yacimientos Grey Ware o Mataral Inciso. En color, área ocupada por este pueblo en los valles cruceños

1. ZONA NORTE. ESTUDIO DE LAS CARACTERÍSTICAS ARQUEOLÓGICAS DE LA REGIÓN DE SAN CARLOS El Municipio y pueblo de San Carlos están situados al norte del Área Protegida Amboró, en la provincia de Ichilo del Departamento de Santa Cruz. En línea recta dista unos 100 kilómetros de Mataral. En esta región, los valles interandinos se abren a las tierras bajas cruceñas, a la llanura de Moxos. San Carlos es una región interesante como posible vía de llegada de gentes de las tierra bajas a los valles cruceños.

El yacimiento más importante, que llamé LA1, corresponde a un asentamiento con material cerámico, lítico y enterramientos sobre una superficie de terreno actualmente libre de dunas, cerca de la carretera de Camiri, a nivel de Guayabas. Los demás sitios se localizan en el cauce del río Seco y probablemente han perdido su contexto original pero su material cerámico es similar al de LA1. La cerámica de esta zona cuando es decorada lo es por incisión. Presenta soportes trípodes y en líneas generales recuerda a la cerámica incisa de San Carlos. No tiene relación alguna con las cerámicas Mojocoya y Grey Ware de los valles cruceños.

En San Carlos existe abundante cerámica incisa y algo de pintada. La cerámica incisa tiene características similares a la descrita en las tierras amazónicas (Saavedra, 2001) pero no guarda ninguna relación con la serie Mataral Incisa. Esta discrepancia se observa tanto en los motivos decorativos como en la presencia de soportes trípodes, circunstancia que nunca se da en la cerámica incisa Grey Ware de Mataral. Fig. 4. Fragmento de cerámica incisa de Las Lomas

TESAPE ARANDU

03


Fig. 5. Cuenco trípode dentro de otra vasija de Las Lomas

Fig. 6. Fragmento cerámico Grey Ware de Chañara 1

3. ZONA OESTE. ESTUDIO DE LAS CARACTERÍSTICAS ARQUEOLÓGICAS DE LA REGIÓN OCCIDENTAL DE LOS VALLES CRUCEÑOS. VALLES DE LOS RÍOS MIZQUE Y PULQUINA El río Mizque llega al Departamento de Santa Cruz desde el de Cochabamba a nivel de Saipina. Desde aquí se dirige al sur sirviendo de límite entre esos dos departamentos. Recoge las aguas del río Pulquina y termina desembocando en el Grande. Esta región de los valles cruceños es interesante por su riqueza arqueológica y su análisis puede servir a mi objetivo de aclarar el área de ocupación y origen de las dos culturas típicas de Mataral. Saipina Saipina y sus alrededores son conocidos desde hace un siglo por sus restos arqueológicos. Aquí se recuperaron materiales tanto Grey Ware como Mojocoya por Nordenskiöld (7), Rydén (8) y más recientemente por Bockington, Pereira y Sanzetenea (2). En esta región se incluyen los sitios Grey Ware de Chilón, Saipina Alta, Yajo Pampa y La Laja. Igualmente contiene varios sitios Mojocoya. La Laja, estudiada por Bockington y Sanzetenea (Bockington, 2005) a principios del siglo XXI, sirve de modelo de la cultura Grey Ware. El Tambo fue estudiado inicialmente por John Knutson, citado por Gonzáles Skaric (5) y posteriormente por Brockington y cols. (2). Es referencia de la cultura Mojocoya en su periodo temprano. He recorrido la zona desde Vado Hondo hasta la desembocadura del río Pulquina en el Mizque y he localizado siete yacimientos arqueológicos, cuatro de ellos con restos cerámicos Mojocoya y uno con cerámica Grey Ware. El Valle de Pulquina es una región muy rica en sitios Mojocoya por lo que puede considerarse como el laboratorio de esa cultura. Es el lugar adecuado para su estudio, de igual forma que la región de Mataral es el laboratorio de la cultura Grey Ware.

04

TESAPE ARANDU

Fig. 7. Material inciso Grey Ware. Museo Arqueológico de Saipina

Dos sitios con cerámica Mojocoya se encontraron en La Tranca y tres en Chañara, uno de ellos con material Mojocoya temprano puro. Junto al Tambo de San Isidro, constituyen un núcleo muy rico de asentamientos de estas gentes que hace entre 1.500 y 2.000 años habitaron la zona. 4. ZONA SUR. ESTUDIO DE LAS CARACTERÍSTICAS ARQUEOLÓGICAS DE LA REGIÓN SUR DE LOS VALLES CRUCEÑOS. VALLES DE LOS RÍOS LA CIÉNAGA Y TEMBLADERAS A la región de Mataral llegan dos ríos desde el sur. El río La Ciénaga nace al este de Vallegrande y después de rodear la ciudad se dirige al norte para unirse con el Zanjón en Mataral. El río Tembladeras que también nace al este de Vallegrande se dirige al norte, paralelo a La Ciénaga para unir sus aguas a nivel de Pampagrande. Sus valles fueron ocupados por pueblos prehispánicos cuyos restos cerámicos describiré a continuación. Valle del río Tembladeras A lo largo de su recorrido pasa por varias comunidades. En sus alrededores se encuentran asentamientos arqueológicos siendo los restos cerámicos más característicos los decorados por líneas de puntos. En el sitio de la quebrada del Batión he encontrado este tipo característico de cerámica.


hogares con restos de carbón y ollas por lo que debió tener una actividad doméstica importante.

Fig. 8. Fragmentos de un cuenco cerámico con decoración puntiforme. El Bastión

La cerámica típica del valle del río Tembladeras es incisa con líneas diseñadas por puntos. No es un tipo de decoración extraña para la cultura Grey Ware pero difícilmente se puede identificar a la gente que la utilizó con la Grey Ware o Mataral Incisa. El elemento decorativo puntiforme no llega al dos por cien en la serie Mataral Incisa (9), mientras que en el valle de Tembladeras es prácticamente el único presente. Valle del río La Ciénaga A lo largo del valle del río La Ciénaga existen varios asentamientos prehistóricos. Las localidades de Tucumancillo, El Trigal, Lagunillas o Cochabambita se relacionan con yacimientos prehispánicos. En él se encuentra el histórico Valle de Holguín, probablemente el primer yacimiento Grey Were descubierto y descrito por el sueco Nordenskiöld hace cien años (7).

Fig. 9. Restos de un batán. El Churo

Los útiles líticos de El Churo consisten, sobre todo, en lascas de cuarcita que debieron servir para carnear los animales cazados, que por los huesos encontrados fueron fundamentalmente mamíferos, como pecaríes y venados. Una actividad destacada del pueblo Churo fue la elaboración de cerámica. Para afinar la superficie de las vasijas usaban bruñidores y para decorar con puntos, púas de diversas plantas. Para almacenar estas púas o para calibrarlas, empleaban piezas de barro sin cocer.

Los yacimientos de este valle pertenecen a culturas diversas, incluidas la Mojocoya, con asentamientos mal definidos y la Grey Ware del Valle de Holguín. Pero voy a dedicarme especialmente a un sitio, El Churo, cuyas características lo convierten con probabilidad en un antecedente de las culturas de Mataral. Si los ríos Pulquina y Zanjón son los laboratorios para el estudio de los pueblos más antiguos bien identificados en los valles, Mojocoya y Grey Ware, el río La Ciénaga tiene un yacimiento que puede considerarse el eslabón perdido de esos pueblos. El Churo, en la comunidad de Quirquincho, en la orilla izquierda del río La Ciénaga, fue el asentamiento de un pueblo que tiene cerámica tanto incisa como pintada con soportes trípode. Pero estas formas de decoración presentan rasgos mucho más primitivos que Mojocoya y Grey Ware de las series de Mataral.

Fig. 10. Bruñidores. El Churo

La relación humana, tanto entre los miembros del grupo como con los de otros grupos, debió de ser relativamente tranquila pues apenas existen restos de armas contundentes, como en otros asentamientos de la zona. En cambio, es apreciable el uso de elementos decorativos y ceremoniales. Utilizaban collares de cuentas hechas de hueso o concha y adornos metálicos.

La decoración incisa de la cerámica del pueblo Churo es sobre todo puntiforme. Las líneas decorativas están formadas por una sucesión de puntos a diferencia de la Grey Ware que está constituida por líneas continuas. La cerámica pintada de los Churos se limita a pinceladas o a dibujos muy simples. En el área ocupada no hay útiles líticos que hablen de una actividad agrícola pero si se han encontrado batanes de piedra y

Fig. 11. Cuentas de collar. El Churo

TESAPE ARANDU

05


También debieron hacer tejidos y redes como pueden verse en las improntas textiles de su cerámica.

Fig. 15. Fragmento de cerámica incisa. El Churo Fig. 12. Fragmento cerámico con improntas textiles. El Churo

Sin negar la posibilidad de enterramientos en urnas, en el Churo no se han encontrado, al contrario que en los asentamientos Mojocoya y Grey Ware.

En cambio utilizaban las pequeñas asas verticales típicas de la cerámica Grey Ware. Aplicaron este tipo de asas tanto a cerámica incisa como sin decorar. Como había indicado, también hay diseños que recuerdan el Mojocoya.

La cerámica incisa de El Churo suele estar decorada con líneas de puntos frecuentemente rellenos de un material blanco que realza su belleza.

Fig. 16. Fragmento de cerámica pintada. El Churo

Fig. 13. Fragmento de cerámica puntiforme. El Churo

Así mismo existen soportes típicos.

Aunque el color de la cerámica puntiforme es fundamentalmente gris también se usó sobre otros colores como rojo, naranja o marrón.

Fig. 17. Soporte trípode. El Churo

Fig. 14. Fragmento de cerámica puntiforme. El Churo

Pero la cerámica que combina la decoración pintada e incisa es relativamente rara y muy sencilla. Existen algunas líneas incisas rectas, horizontales y verticales. Son profundas y con un diseño que las aleja claramente de las utilizadas en la cerámica Grey Ware, recordando, por el contrario a las de las tierras bajas amazónicas. 06

TESAPE ARANDU

Fig. 18. Fragmento de cerámica puntiforme con asa vertical pequeña. El Churo


Vemos por tanto, que este pueblo poseía las dos técnicas decorativas, pintura e incisión, pero en una etapa evolutiva muy anterior a la de los Mojocoya y Grey Ware. Probablemente fue el antepasado de ambos. De alguna manera los dos estilos se separarían posteriormente por el fraccionamiento de aquella sociedad primitiva. Como he descrito, el río Tembladeras tiene varios asentamientos caracterizados por cerámica decorada mediante puntos como en El Churo. La región constituida por los valles de La Ciénaga y Tembladeras pudo ser la vía de entrada del los pueblos Mojocoya y Grey Ware que posteriormente ocuparían la región de Mataral, Pulquina y Saipina. CONCLUSIONES En los valles interandinos del occidente del Departamento de Santa Cruz se localizan frecuentemente asentamientos de pueblos prehistóricos. He estudiado en la región un total de dieciséis sitios arqueológicos. De ellos diez corresponden a culturas del periodo intermedio temprano con una antigüedad entre mil quinientos y dos mil años. Cuatro pertenecen a gentes que decoraban su cerámica con líneas continuas incisas (Grey Ware). Cuatro pertenecen al Mojocoya temprano con cerámica decorada mediante pintura a base de espirales y escalones. En estos ocho yacimientos nunca hay mezcla de los dos estilos decorativos lo cual se interpreta como que Grey Ware y Mojocoya eran dos pueblos distintos. Otros dos sitios se caracterizan por cerámica decorada mediante líneas incisas de puntos más sencillas que las Grey Ware. Uno de ellos (El Churo) además presenta cerámica pintada de características más primitivas que la Mojocoya. Por ello, El Churo es probablemente el antecesor del Grey Ware y posiblemente del Mojocoya. Todos estos yacimientos se localizan en parajes despejados cerca de ríos o lagunas lo que indica la dependencia de sus gentes del agua, presumiblemente tanto para el consumo como por ser lugares propicios para la caza. Cinco yacimientos presentan materiales tanto Grey Ware o Mojocoya como perteneciente a culturas posteriores indicando que son lugares ocupados durante un periodo prolongado por pueblos distintos. Lo normal es que estos asentamientos no estén situados en las terrazas inferiores de los ríos si no en lugares altos desde los que se domina un amplio territorio. Son lugares adecuados para el controlar la llegada de gentes y animales y, por ello, estratégicos para la defensa y la caza. Completa la serie un yacimiento de filiación puramente amazónica. Del total de los dieciséis yacimientos, cinco presentan materiales Grey Ware y ocho Mojocoya lo cual indica, que estos pueblos, junto al Churo, no solamente son los más antiguos si no también los de más presencia en los valles interandinos cruceños.

Esto es especialmente significativo para las gentes Grey Ware. De los doce yacimientos Grey Ware conocidos diez se localizan en los valles cruceños y dos en el departamento de Cochabamba. Cinco de los yacimientos catalogados hasta ahora se encuentran en los alrededores de Mataral. Todo ello me ha inducido a denominar el Grey Ware como Mataral Inciso, nombre que definiría más adecuadamente al pueblo que poseyó esta cultura. En contraposición tendríamos la cultura Mataral Pintada, que en realidad corresponde al Mojocoya, disperso por los departamentos de Santa Cruz, Cochabamba y Chuquisaca pero que es muy abundante en yacimientos en los pequeños valles de los alrededores de Mataral y Pulquina. Los dos pueblos, Grey Ware y Mojocoya, vivieron en los valles cruceños en un periodo que puede cifrarse entre los dos mil y mil quinientos años antes del presente según dataciones llevadas a cabo en La Laja y Tambo de San Isidro o de Comarapa, respectivamente. Desde hace cien años se ha reconocido el origen de ambos pueblos en las tierras bajas amazónicas. La decoración incisa del Grey Ware y la presencia de vasijas con soportes trípodes en los yacimientos Mojocoya, aparte de otros elementos secundarios, así lo indican. La vía de llegada de estas gentes desde las tierras bajas a los valles cruceños parece estar localizada en el sur, desde el río Grande hasta Mataral pasando por la región de Vallegrade. He llegado a esta conclusión mediante el estudio de las regiones que rodean a los valles. Los pueblos que vivieron al norte y este de los valles cruceños no se relacionan con los Mojocoya o Grey Ware. Las gentes de Mataral no llegaron desde esas zonas. Las gentes que habitaron el oeste son las mismas de Mataral. El área de ocupación de aquellos pueblos se extiende a esta zona. Como ya he indicado, al sur de Mataral he localizado un yacimiento que por las características de sus restos cerámicos puede corresponder al pueblo origen de las tradiciones Grey Ware y Mojocoya. He llamado a este antecedente, pueblo Churo. Posiblemente las gentes de Mataral llegaron desde el sur. En la región de Pampillas del Chullpar, cerca de San Lorenzo se ha encontrado indicios de cerámica similar a la de El Churo abriendo la posibilidad de que este pueblo alcanzara los valles interandinos cruceños desde el río Grande, al sur de Vallegrade. Este extremo debe comprobarse mediante nuevas investigaciones en la región. Encontramos, por tanto, dos pueblos ocupando un mismo territorio y periodo de tiempo. Entre esos pueblos existieron elementos comunes, como son su forma de vida que intuimos por los restos materiales de sus yacimientos, útiles líticos y de adorno, subsistencia basada en la caza y una agricultura incipiente, tratamiento de sus muertos, enterramientos en urnas. Pero también elementos diferenciados representados fundamentalmente por la técnica empleada en la decoración de sus cerámicas. Y este factor es absolutamente específico ya que nunca se mezclan las dos técnicas decorativas. TESAPE ARANDU

07


De inmediato surge la incógnita de la relación que existió entre los dos pueblos. He observado un fenómeno que aclara en buena medida esta incógnita. En el centro de un yacimiento de Mataral de unas tres hectáreas de extensión, rico en material pintado Mojocoya y con ausencia total de material inciso, he localizado una pequeña fosa de aproximadamente un metro de diámetro por treinta centímetros de profundidad conteniendo unos mil fragmentos cerámicos. El lugar corresponde a una fosa de desecho o basurero. Al analizar su contenido cerámico encontré más de una veintena de fragmentos de cerámica incisa Grey Ware típica y ni un solo fragmento pintado tan abundantes en todo el yacimiento. El origen de este basurero tuvo que ser la recogida selectiva del material inciso y su posterior ocultamiento. La posible intención, la eliminación de los restos materiales característicos de un pueblo. Y el motivo, una relación conflictiva entre dos pueblos. BIBLIOGRAFIA 1. Brockington Donald L. y Ramón Sanzetenea Rocha, 2005, “La Laja: un sitio Grey Ware de Nordenskiold sobre el río Mizque, Cochabamba-Bolivia”, en David M. Pereira y Donald L. Brockington (eds.): Mojocoya y Grey Ware: interacción espacial e intercambios entre la Amazonia, Chaco y Andes (0 al 600 dC), Cuadernos de Investigación nº10, Serie Arqueológia, Instituto de Investigaciones Antropológicas y Museo Arqueológico, Cochabamba, Bolivia: 60-85: 60-91. 2. Brockington Donald L., David Pereira Herrera y Ramón Sanzetenea Rocha, 2005, “El sitio El Tambo y la tradición Mojocoya: Cambios, Tiempo y Espacio en el Sur-Este de Bolivia”, en David Pereira Herrera y Donald L. Brockington (eds): Mojocoya y grey ware : interacción espacial e intercambio entre la Amazonía, Chaco y Andes(0 al 600 dC), Cochabamba: Cuadernos de Investigación, Serie Arqueología, Nº 10, Universidad Mayor de San Simón: 3-59. 3. Gonzales Skaric Javier, 2007, Análisis comparativo del material cerámico “Knutson” y del material cerámico “Proyecto Formativo UMSS” del yacimiento Mojocoya “El Tambo” de Comarapa: en Notas sobre el Estilo Mojocoya de El Tambo, Valencia, España:1-20. 4. Branisa Leonardo, 1957, “Mojocoya tricolor”. En Carlos Ponce (ed.): Arqueología Boliviana, Primera Mesa Redonda. La Paz: 287-317.

08

TESAPE ARANDU

5. Tapia Matamala Orlando, 2009, “Estudio arqueológico del Valle de Presto, en XXII Reunión Anual de Etnología. Museo Nacional de Etnografía y Folklore, La Paz. 6. Tapia Matamala Orlando, 2011, “Avances sobre la cerámica Mojocoya. Cambios y continuidades estilísticas durante el Horizonte Medio. Textos Antropológicos. Vol. 16. Nº 1. Universidad Mayor de San Andrés, La Paz: 127-136. 7. Nordenskiöld Erland, 2001, [1924] Exploraciones y aventuras en Sudamérica, La Paz: APCOB/Plural: 72-77. 8. Rydén Stig, 1956, “The Erland Nordenskiold archeological collection from the Mizque Valley, Bolivia”, Etnologiska Studier Nº 22. Ethnographic Museum of Sweden, Gothenburg: 7-137. 9. Gutiérrez Iturriza Roberto, 2014, “Análisis de la decoración de la cerámica Grey Ware de los yacimientos de la región de Mataral”. Arqueoantropológicas. Año 4, Nº 4. Cochabamba: Universidad Mayor de San Simón, Instituto de Investigaciones Antropológicas y Museo Arqueológico (en presa). 10. Gutiérrez Iturriza Roberto, 2013, “Mojocoya y Grey Ware en la región de Mataral, Provincia Florida, Departamento de Santa Cruz, Bolivia” en Tierras Bajas, Jornadas de Antropología, Historia y Arqueología, Museo de Historia de la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno, Santa Cruz de la Sierra, Bolivia: 23-24. 11. Gutiérrez Iturriza Roberto, 2012, “Pinturas rupestres del Abrigo Quebrada del Tirino en Mataral (Provincia Florida, Departamento de Santa Cruz, Bolivia)”, El Patujú. Boletín Informativo Institucional, Nº 11 U.A.G.R.M, Museo de Historia Natural Noel Kempff Mercado. Santa Cruz de la Sierra, Bolivia: 6 12. Jaimes Betancourt Carla, 2012, La cerámica de la Loma Salvatierra. Beni, Bolivia. Kommission für Archäologie Aussereuropäischer Kulturen des Deutschen Archäologischen Instituts. La Paz-Bolivia: 52 13. Saavedra Carlos Gonzalo y otros, 2001, Al este de los Andes, al sur del Amazonas. Descubrimientos arqueológicos en los bosques secos de los Llanos de Bolivia. Santa Cruz de la Sierra, Bolivia.

Roberto Gutiérrez Iturriza Consejero de Investigación ANCB-SC Resumen de la Investigación presentada para la 3ra. Convocatoria de Proyectos de Investigación de la Academia Nacional de Ciencias de Bolivia, departamental Santa Cruz en Convenio con la UPSA.

Boletín #16 - Academia Nacional de Ciencias de Bolivia, departamental Santa Cruz  

Boletín #16, realizado en colaboración con la Universidad Privada de Santa Cruz de la Sierra, UPSA.

Read more
Read more
Similar to
Popular now
Just for you