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Universidad Nacional de Avellaneda Rector Ing. Jorge Calzoni Vicerrector Bioq. Ricardo A. Serra Secretaria General Dra. Patricia Domench Secretaria Académica Mg. Julia Denazis Secretaria de Extensión Universitaria Lic. Liliana Elsegood Secretaria de Investigación e Innovación Socio-productiva Dra. Cecilia Schneider Secretario de Planificación y Gestión Administrativa Arq. Rodolfo Macera Subsecretario de Consejo Superior Universitario Lic. Ricardo Gabriel Herrera Secretario de Bienestar Universitario Prof. Ignacio Garaño Auditor Interno Titular Dr. Carlos Hermida Director de Escuela Secundaria Técnica UNDAV Ing. Armando Franconieri Decano Departamento Humanidades y Artes Prof. Rodolfo Hamawi Decano Departamento Ambiente y Turismo Bioq. Ricardo Serra Decano Departamento de Arquitectura, Diseño y Urbanismo Arq. Jaime Sorín Decano Departamento de Salud y Actividad Física Dr. Oscar Fariña Decano Departamento de Tecnología y Administración Ing. Ricardo Bosco Decano Departamento de Ciencias Sociales Lic. Daniel Escribano

Orillera, Revista cultural editada por el Departamento de Humanidades y Artes Universidad Nacional de Avellaneda (Undav) Año 3, Nro. 4 - primavera de 2018 La correspondencia debe ser dirigida a: Rodolfo Hamawi Tel.: (54-11) 4201-5256 - e-mail: rhamawi@undav.edu.ar Copyright © Buenos Aires, 2018. Todos los derechos reservados. Hechos los depósitos previstos en la ley 11.723. Registro de propiedad intelectual en trámite. Prohibida su reproducción total o parcial sin citar la fuente. ISSN 2525-037X Dirección Editorial: Matías Bruera, Rodolfo Hamawi y Carlos Zelarayán Diseño y edición gráfica: Mario a. de Mendoza F. Idea y arte de Tapa: María Bagnat Participan en este número: Claudio Canaparo, Jorge Calzoni, Cecilia Canevari, Mariel Fernández, Carlos Fidel, Melina Gaona, Emmanuel Guagliardo, Jesica Jess, C. Adrián Muoyo, Francisco “Paco” Olveira, Camila Parodi, Manuel Rebón, Esteban Rodríguez Alzueta, Oriana Seccia, Daniel Sticotti. Agradecimientos: Raúl Noro, Milagro Sala, Archivo General de la Nación (AGN) Impresión: JDP Servicios • Cangallo 1251 - Grand Bourg - Buenos Aires


Contenido

5 Presentación Pobre (del) rico 7 Morales frente a un pueblo expuesto Por Melina Gaona* 13 Mitos o poliedros de inteligibilidad: La productividad del “pibe chorro” Por Esteban Rodríguez Alzueta* 19 Encrucijadas de la educación superior Jorge Calzoni 25 “Nos estamos organizando, ya nos van a ver”. El tiempo está a favor de los pibes y las pibas Por Camila Parodi y Daniel Sticotti 29 Las conurbanas Por Mariel Fernández 33 “No creo en una religión que predique la resignación” Entrevista a Francisco “Paco” Olveira 41 Ciudad y pobreza. Reflexiones de las formas de extracción urbana Por Carlos Fidel 47 Pobres Derechos. Ganadería trashumante en el tiempo de la Vaca Muerta Por Emmanuel Guagliardo 51 Tiembla el patriarcado… ¿se va a caer? Por Cecilia Canevari 57 Experiencia, pobreza y necesidad. Una lectura desde el legado decimonónico Por Manuel Rebón 63 A dónde ir, qué hacer. Periferia y latourismo Por Claudio Canaparo 69 Marginalidad y cine en los años treinta. Puerto Nuevo (Amadori y Soffici, 1936) en la encrucijada de su tiempo Por C. Adrián Muoyo 79 Una semana en la tierra del Chaco Por Oriana Seccia 81 Bancar la universidad Por Jesica Jess

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Presentación

Pobre (del) rico Los pobres no son sino los sacerdotes de la civilización universal, y en sus abigarradas celebraciones y solemnes charlas permanece el olor de las carnes cocidas de Hamlet y el polvo y el eco de los juegos funerarios de Patroclo. G. K. Chesterton, Lo que está mal en el mundo

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ay diversos órdenes de la desposesión. Como si no bastara, lo humano es además cruel con quien no posee. Desde cualquiera de sus expresiones, la espiritualidad siempre entendió, por lo menos en sus preceptos más evidentes, que no podía avalarse la brutal desigualdad material. En tiempos inmemoriales la prescripción de amar lo sobrenatural se vio acompañado por una “replicancia” hacia el prójimo. La religión entiende bien la dimensión del poder, aunque en su mayoría es prospectiva con respecto a su compensación. Salvo los que optan explícitamente y sin miramientos por los pobres y recrean epístolas paulinas forcluidas tales como “se anonadó a sí mismo tomando la forma de esclavo” (Flp 2, 7-8) o “se hizo pobre, siendo rico” (2 Cor 8,9). Los pobres, los desposeídos, las víctimas, los miserables, los caídos de la historia son, para el sistema, figuras expresionistas de la resiliencia. Aceptar, más allá del grado de estratificación social, esta condición como si fuera un designio natural es una de las formas más perversas de la adaptabilidad y la resignación. Si bien, como algunos señalan, la globalización es dialectal y la hipertextualidad es la auténtica estructura de las cosas, hay ideas tácitas que rara vez llegan a ponerse en duda o discutirse. La meritocracia, traducida en sueños –allende del estilo americano– y esfuerzos, promete un futuro mejor y funciona como un incondicional carácter de fe laica. El capitalismo es la religión más totalizadora y el fundamentalismo de sus adeptos acepta discutir todo y hasta augurar cada vez libertades civiles más promisorias, menos la propiedad y el capital. Las moralejas proveen enseñanzas, la de la cigarra y la hormiga es un mantra fijado en el inconsciente de la humanidad que cualquier taxista de Buenos Aires puede repetir pedestremente ante la interrupción del tránsito en reclamo de mejoras sociales. La condición presente no es ajena al inicio: “en tiempos muy remotos –se nos dice–, había, de una parte, una minoría trabajadora, inteligente y sobre todo ahorrativa, y de otra un tropel de descamisados, haraganes que derrochaban cuanto tenían y aún más. Es cierto que la leyenda del pecado original teológico nos dice que el hombre fue condenado a ganar el pan con el sudor de su frente; pero la historia del pecado original económico nos revela por qué hay gente que no necesita sudar para comer. No importa. Así se explica que mientras los primeros acumulaban riqueza, los segundos acabaron por no tener ya nada que vender más que su pelleja. De este pecado original arranca la pobreza de la gran mayoría, que todavía hoy, a pesar de lo mucho

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que trabajan, no tienen nada que vender más que sus personas, y la riqueza de un minoría, riqueza que no cesa de crecer, aunque haga ya muchísimo tiempo que sus propietarios han dejado de trabajar” (Marx dixit en El secreto de la acumulación originaria). Cui bono: el beneficio es evidente. La pobreza de muchos es el real “garantismo” de la riqueza de unos pocos. Ceteris paribus. Dedicamos este número de Orillera a los oprimidos, a los caídos de la historia, a los anónimos que fueron arrollados por el falso progreso y la prosperidad nunca acontecida, a los que el capitalismo jamás les derramará nada, a aquellos que creen en el paraíso terrenal aunque sospechan incrédulos que eso es solo para otra vida, a los náufragos para los que no hay ni aguas ni tierras prometidas, a los marginados de cualquier estirpe, a los segregados, a los necesitados, excluidos, forasteros, huérfanos, a los pobres de toda condición. Quienes intentamos entender siempre más intensamente lo que nos pasa, estamos convencidos de que hemos forjado un capitalismo a la intemperie y lleno de refugiados, sin lugar donde refugiarse. •


Morales frente a un pueblo expuesto

Por Melina Gaona*

Milagro abyecta

* Melina Gaona, Becaria postdoctoral del Conicet en el CEHCME-UNQ y docente en la UNLaM. Investigadora en la UNJu. Doctora en comunicación por la UNLP. Egresada y trabajadora de la universidad pública.

Más de 900 días lleva Milagro Sala detenida en la provincia de Jujuy. Su caso ha representado un encarcelamiento sin precedentes desde la vuelta a la democracia, sobre todo por la notoriedad que ha tomado su situación a nivel global, y la intervención inaudita de organismos garantes de los derechos humanos por la procura de una mejora en las condiciones humanas en el trato institucional hacia ella, las denuncias oficiales más tempranas al nuevo gobierno de persecución criminalizante de la protesta, y la demanda de un debido proceso frente a un sistema judicial local corroído. Más allá de la intervención de organismos internacionales oficiales, las muestras de apoyo han determinado reacciones de las más impensadas entre la población local, como la escandalización contra el mismísimo Papa (en una provincia fundamentalmente católica), y la irritación contra personajes políticxs, artísticxs, intelectuales, clericales, y de los derechos humanos, llegando a declararlxs personajes no gratxs. Ciertamente, su situación de detención ha marcado una divisoria de aguas entre aquello que acontece en Jujuy, y lo que aparentemente solo se arguye entre aquellxs ajenxs al contexto local. La construcción de un gran otro como estrategia populista sostenida por parte de Morales ha permitido a lo largo de estos años moldear un consenso local en torno de la necesidad del sostenimiento de un régimen de convivencia asentada en el sosiego de la eliminación del mal interno. “Jujuy, unión, paz y trabajo”, eslogan local del gobierno, subsume en su fórmula un compendio de sentidos por oposición a ese ‘mal interno’ previo: conflictivo, violento y ruin. Indudablemente, el ánimo predominante jujeño manifiesta una complacencia con la estrategia quirúrgica Moralista para desmantelar una red multitudinaria que operó como contrapeso de poder local durante casi dos décadas. Una amalgama de afecciones contra la líder, y el colectivo en su conjunto, operó como evidente hastío repartido entre actores de la más diversa índole, quienes se sintieron manifiestamente perturbadxs o afectadxs de una u otra manera por la organización. Esta estrategia quirúrgica llevada adelante desde enero de 2016, se sostuvo fogoneada a lo largo de los meses subsiguientes por imágenes que reúnen exhibiciones fulgurantes de la líder siendo trasladada de un lugar a otro, en operativos descomunales que paralizan la ciudad, muestras de su carácter indómito frente a autoridades judiciales, e imágenes minúsculas tomadas a distancia de su confinamiento en el penal de Alto Comedero.

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Entre la mostración y la exhibición de cuerpos político por la cual el debate social queda apredetenidos hay un gesto de exacerbación del posado en términos de espectáculo y de espectaderío por parte de un renovado sistema burodorxs. Lo que resulta más trágico es la evidencia crático (en todos sus términos: judicial, ejecutivo de que frente a una agenda colectiva que se y legislativo) que ha logrado obnubilar y satisfacer, desarrolló en torno de una disputa por el reparto, así como regular y neutralizar históricos altibajos las revulsiones apelaron al estigma como método sociopolíticos en una provincia relegada. El al alcance de la mano en una época con nuevas transcurso de este par de años ha capitalizado vías para las afecciones. una actualización estratégica desde el ejercicio Metonimias como los bolsos que sujetan toda de poder madurada desde los poderes mediáticos una estructura de la imaginación social, que en y estatales. Ha conseguido judicializar la política definitiva resultarían incomprobables y anecdoy moralizar lo político, apelando sobre todo a la tarias, son el sostén representacional de un poder intimidación sobre aquello que fue masa. político que en la asignación distributiva de las Desterrarla, en definitiva, ha sido una promesa imágenes locales expone en todas sus formas a electoral cumplida. Descarnarla públicamente, sujetxs en adelante enjuiciables y condenables. por otro lado, cumple con deseos más inexplícitos. “Expuestos por el hecho de estar amenazados, En esta liminaridad deseante, la avidez pública justamente, en su representación –política, esentre el vilipendio y el destética– e incluso (…) en su tierro es solo el sostenimienexistencia misma” (Didi“La injuria en base al ruido to de un proceso de décadas Huberman, 2014: 11). que la Tupac Amaru vino a Por ello, no existe aconpúblico es quizás el sostén más catalizar, monopilizando en tecimiento de lo colectivo grueso de la construcción de su accionar un nudo sensible contemporáneo que vincule villanxs en esta ciudad media de las fibras de la violencia a Sala y a los movimientos que es San Salvador de Jujuy. social local. Históricamente, sociales locales por fuera fue así catalizadora simbóde un juego entre la expoLa posibilidad de acceso al lica de actitudes, no solo sición visual de los cuerpos relato por intermediaciones destituyentes de la instituy la desigual distribución cionalidad política, sino de (un amigx, un familiar, un vecinx) del derecho a la imagen, las más claras muestras de entre la imposibilidad del ha dado lugar al más diverso que los virajes del extermiacceso a la palabra pública anecdotario de lo abyecto.” nio histórico latinoamericano y la injuria como método y argentino continúan hade narración admisible. La bitando el imaginario cultural acerca de cómo injuria en base al ruido público es quizás el resolver el problema con el otro. sostén más grueso de la construcción de villanxs Este proceso no es ajeno a situaciones hisen esta ciudad media que es San Salvador de tóricas previas en las que un nuevo sistema de Jujuy. La posibilidad de acceso al relato por inpoder apeló al movimiento peronista jujeño con termediaciones (un amigx, un familiar, un vecinx) un énfasis moralizador por el cual se le atribuyó ha dado lugar al más diverso anecdotario de lo un carácter inmoral en términos acontecimenabyecto. Estas lógicas de la injuria como parte tales (Castillo, 2016 –aludiendo a la Revolución de la espectacularización de lo público han Libertadora en Jujuy). La actualización de este propiciado que a su interior, lo político se dirima encadenamiento de sentidos por oposición peren términos ajenos a las lógicas del reparto y mite la apropiación de la transparencia como la reparación, y apelen a la mitificación acerca símbolo opuesta a unx adversarix caracterizado de los personajes, el vínculo y las prácticas. en cada faceta visible como corruptx. Pueblo sin rostro Asistimos a un quiebre de los lazos a través de los cuales construir una convivencia política Había una amplia expectativa por imbuir de devastada por la noción de la corrupción. Hay atributos negativos a una multitud más couna captura de los lenguajes que expresan lo

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múnmente caracterizada desde afuera, que aunada desde adentro. Hemos presenciado centenares de imágenes abarrotadas de muchedumbre en rituales festivos, como hordas arrebatadas, con cánticos de cancha, que en definitiva terminaron cargando al conjunto de personas involucradas activamente en el movimiento político de una caracterización impersonal. En el presente es la exposición y la ligazón basada en el escarnio público lo que termina comunalizándolxs. Históricamente se ha comparado y definido a lxs militantes tupaquerxs como un batallón militar, como esclavxs o como ovejas. Cualquiera de estas expresiones ha procurado resaltar la falta de agencia individual y colectiva por parte de lxs militantes. Aún más allá, se les ha atribuido con cada una de estas lecturas sobre las masas la incapacidad de libertad: el carácter de unidades militarizadas sometidas a un comando de liderazgo, el mote del sometimiento a ser propiedad de alguien más, o la calificación de un ganado que se mueve en manada dirigida. No es novedosa la subestimación hacia los sectores populares movilizados, ni la estigmatización por la vía de la peligrosidad en el conjunto; las traducciones más comunes se encuentran en las lecturas del clientelismo, las típicas expresiones alusivas a la transacción material por la presencia movilizada, o el despertar de los pánicos y la turbación, y la respuesta represiva hacia la acción colectiva. Lo que sí se ha señalado de manera más plausible en la construcción social de estos sentidos en el caso de la Tupac es el foco que se pone sobre el liderazgo de esa supuesta militarización o conducción guiada hacia la violencia en la figura de Milagro. No es, en muchos de estos eslabones de percepción y de sentido, mera metonimia del carácter violento colectivo, sino que se ha elaborado su accionar como instigadora inmediata del envilecimiento popular. Las narrativas gubernamentales y mediáticas locales posteriores al encarcelamiento de Milagro tiñeron esta ausencia de agencia de una actualización paternalista, por la cual no todxs lxs tupaquerxs eran responsables de las acciones criminales alegadas a Sala, sino que más bien, habrían sido otras víctimas de ella. El decreto provincial N° 403-G/16 que desarticuló a las

cooperativas de trabajo, y disolvió la personería jurídica de organizaciones en protesta, firmado por el –por aquel entonces– flamante gobernador, proclama decididamente estar “reparando las situaciones de injusticia, ilegalidad y desigualdad, liberando a aquellas personas y familias que fueron utilizadas como rehenes del viejo sistema”. Una renovada retórica salvacionista consigue, a la vez, reposicionar a mujeres y varones como víctimas sometidas, sin poder de decisión e involuntariamente vinculadas a una mujer que dispuso de ellxs y lxs expuso a situaciones de violencia. A la vez, personifica en una única mujer, y en un sistema en un período acotado, la raíz del conjunto de problemáticas materiales y sociales que se sostienen con vigencia como parte del vínculo desigual local. Esta modalidad del discurso que apela a salvarlxs de ella, es la forma que toma el reordenamiento del sistema de reparto material, el desconocimiento sobre las formas previas de construcción de poder popular, y la disolución de los vehículos que aseguraron recursos para el sostenimiento de diversas economías populares territoriales.

Lo espectral y lo evidente Esta personificación da rienda no solo al desconocimiento del carácter activo de un sector de la población movilizado, sino a un desvanecimiento de las responsabilidades sociales tanto por la vida de la dirigente, como a la responsabilidad actual sobre el colectivo en su conjunto. Un colectivo que si tiene algún punto de encuentro, tiene más que ver por la reunión de experiencias excluyentes comunes, en un proceso por el cual generaciones han sido ubicadas alterizadas, replegadas y limitadas en términos de acceso institucional y de pertenencia. Así, la Tupac parece haber despertado a un pueblo sin historia. No porque las raíces precolombinas y postcoloniales no sean percibidas a cada esquina inclusive en las fracciones más urbanizadas y modernizadas de la ciudad capital, sino porque el tejido jujeño trama su demanda de pertenencia nacional en una amalgama que permite visibilizar ciertas licencias ancestrales, solo siempre que converjan en lo que los paladines de la tradición aprueban. Aludir a un

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consiguen imponer (retomar) como andarivel lógico de la producción local estatal para el fin social la privatización como desposesión, la anulación de la posesión colectiva y el borramiento del sujetx productorx de su entorno.

pueblo sin historia es hablar de aquellxs que han crecido a sabiendas de que borrar(nos) lo originario es parte del contrato de convivencia jujeño. La etnificación del vínculo como marca histórica de clase (Karasik, 2005) ha determinado que se experimente una desigualación en la práctica, pero que resulte prácticamente irrelevable, impronunciable por quienes la sufren. La Tupac, y su choque de reconocimiento y auto-designación en clave positiva desde el corazón urbano –que ha buscado blanquearse–, ha perturbado un par de siglos de construcción de la alteridad entre una población etnificada. Este grito afirmativo ha trastornado las sendas de lo permitido por la inadmisible exteriorización mestiza que atenta contra los bastiones de la jujeñidad, inclusive de una jujeñidad indígena. En un alegato de uno de los juicios contra Sala, un abogado querellante ha afirmado: “dicen que la discriminamos por coya, pero si acá todos somos coyas”. Ese reconocimiento por parte de un varón universitario de clase media alta hace parte de una apropiación cultural indígena, y porta en sí las bases de esta inconfesable expresión, solo en razón de la invalidación de la racialización como parte de las motivaciones locales. El aplanamiento de la diferencia equipara desmarcando y borrando a la racialización como operación histórica de formación de alteridad. Más allá de esto, ha quedado en evidencia en este par de décadas que la pericia postcolonial local ha llevado a la experiencia en la Tupac a combinar prácticas de reciprocidad para una utilidad colectiva pocas veces tan expuesta a nivel nacional. “Política del manchancho”1, así han definido a esta faceta comunal impregnada de prácticas cercanas a la minga y a la asociación colectiva comunitaria como economía popular. Estas economías informales manchadas y de revoltijo resultaron fácilmente denunciables. Lo popular y lo informal difícilmente pueda proponerse procedimental y aséptico. En cambio, en el régimen Moralista convergen la transparencia como eslogan y la técnica (empresaria) como motor para presentar cierta asepsia gubernamental. Ambas estrategias anunciadas, la transparencia y la conducta empresaria

La espera Uno de los discursos más reiterados en el entorno jujeño alega que la ausencia de masividad, y el sostenido declive en el número de personas que acompañaron cada una de las instancias del enjuiciamiento de Sala y lxs demás detenidxs, dan cuenta de su condición previa de cautivxs de un régimen. Lo que es más, señalan que son sobre todo foránexs quienes sostienen la militancia y el acompañamiento emocional a ‘la flaca’, “siendo cómplices silentes de una violencia jamás sentida ni vivida en esta patria chica, el patoterismo como forma de reducción de la voluntad individual, (…) y la opresión de un pueblo desvalido que jamás tuvo ni Justicia a quien acudir” (Agostini, 16 de febrero de 2016). La pauta local ha establecido que solo la experiencia en apariencia directa sobre lo que supuso el fenómeno de la Tupac y de Milagro comprende el estatuto necesario para el discernimiento de lo que aconteció dentro y fuera del movimiento, y de lo que se experimenta en el presente. Esta ausencia de masividad es cierta. El puñado de jujeñxs que continúa asistiendo a convocatorias en las afueras de juzgados, a rondas en la plaza principal capitalina, a manifestaciones públicas es a esta altura claramente distinguible. Estos dos años y medio también han determinado un cambio traumático para la vida de decenas de miles de personas, muchas veces esquivadas de la mirada externa. Entre lxs trabajadorxs de la Tupac solían encontrarse historias de las más variadas, pero que revelaban como estela de sus trayectorias parte de los rasgos más fulminantes de una cultura que ha tejido en la experiencia todos los motivos para construir jerarquías prácticamente inalterables en el plano local. Como “pueblo expuesto”, esta porción multitudinaria

1 Término regional que combina sentidos entre ‘la remanchata’, el lío y el enchastre.

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ha atravesado sus vidas de manera precaria en tema, o cualquier otra lectura –inevitablemente términos de reaseguro del sostenimiento huexterna– yerra en interpretaciones racionalistas mano. La drasticidad de estos términos debe de lo que se dispone de antemano como una entenderse en el contexto de la incorporación economía política y una moral alternativas a la vida en un territorio marcadamente empo(Thompson, …). Aquellxs que exprimentaron y brecido, con desigualdades agobiantes que inexperimentan la situación pasada y actual no tercalan yugos criollos poscoloniales, tradiciones tienen necesidad de vivenciarlo o haberlo vivido de explotación familiar en la tierra, condiciones en los términos históricos en los que intentamos humillantes para lxs trabajadorxs del ámbito dimensionarlo. En cambio, se lxs debe juzgar privado y capitalista en el presente, amedrenen su propio contexto de desenvolvimiento. El tamiento a través de los valores católicos, y recurso que ha combinado territorialmente vida aprensión por la diferencia en cualquiera de política, comunitaria, asociativa, laboral, de cuisus formas, pero sobre todo respecto de los dado, recreacional e inclusive festiva repone el preceptos locales de género y de sexualidad. desenvolvimiento de la vida popular en común La incorporación a la Tupac Amaru ha supuesto previa, y seguramente posterior a la Tupac Amapara muchxs un mecanismo de incorporación ru. La distancia entre unos momentos y otros laboral, participación política, reconocimiento será, sin embargo, manifiestamente diferente en la experiencia colectiva, signada por la disposición identificación con figuras estatal de intervención y de liderazgo, auto-percep“Para las mujeres y las personas recomposición sobre vulción positiva y un corrineraciones a las que se enpertenecientes a colectivos miento de situaciones oprecuentran expuestxs. sivas previas. Si bien, para En los márgenes de la de la diferencia y la diversidad, muchxs de lxs tupaquerxs injusticia social y en el desla Tupac Amaru se concibió consistió en una experienmedido ejercicio del poder como el único espacio cia estable y sostenida en sobre los cuerpos queda el tiempo, para otrxs sig- disponible para ellxs. Espacio en la sobrevida de la memoria nificó una base para, a parsobre el pasado reciente, toda la amplitud del término: tir de allí, (re)incorporarse la espera como estrategia como único territorio accesible a nuevos escenarios como movimental frente al escepara la vida entera.” ciudadanxs renovadxs. Sin nario de la catástrofe, y la embargo, y sobre todo para conciencia de que la polas mujeres y las personas tencia de los pueblos no pertenecientes a colectivos de la diferencia y cesa en los momentos en los que fracasa su acla diversidad, la Tupac Amaru se concibió como ceso al poder (Didi-Huberman, 2014). • el único espacio disponible para ellxs. Espacio en toda la amplitud del término: como único Material citado territorio accesible para la vida entera. La precaridad de este pueblo sin rostro para Agostini, R. (2016). “Carta abierta a la Santa Iglesia Camuchxs requiere en el desenvolvimiento cotitólica, al Papa Francisco y a Monseñor Jorge Lozano” diano de hacer frente a la supervivencia nueen Diario Jujuyonline. 16 de febrero de 2016. Castillo, F. (2016). “La represión antiperonista y su jusvamente desde la experiencia individual, aislada tificación en Jujuy en tiempos de la Revolución Liy sin una red comunal como apoyo. Muchas de bertadora” en Páginas, 8, 16. las personas de la Tupac en la actualidad han Karasik, G. (2005). Etnicidad, cultura y clases sociales. retomado las sendas que habían dejado deteProcesos de formación histórica de la conciencia colectiva en Jujuy, 1970-2003. Tesis de doctorado, Uninidas por unos años. Sendas contingentes que, versidad Nacional de Tucumán, Tucumán. por otro lado, orillan lo conocido, lo permitido, Didi-Huberman, G. (2014). Pueblos expuestos, pueblos lo accesible y lo incierto. figurantes. Buenos Aires, Manantial. Thompson, E. P. (1995). Costumbres en común. BarceDel carácter irracional asignado, a la connilona, Crítica. vencia denunciada, la complacencia con un sis-

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Mitos o poliedros de inteligibilidad

La productividad del “pibe chorro” Por Esteban Rodríguez Alzueta*

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* Esteban Rodríguez Alzueta, Docente e investigador de la UNQ. Director del LESyC (Laboratorio de estudios sociales y culturales sobre violencias urbanas). Autor de Temor y control; La máquina de la inseguridad y Hacer bardo. Director de la revista Cuestiones Criminales.

En Argentina tenemos una expresión muy cómoda para nombrar a los jóvenes problemáticos: “pibes chorros”. Esos pibes, antes de ser “chorros”, fueron también los “vagos”, los “barderos”, “faloperos” o “drogadictos”, los “malvivientes” o “malentretenidos”, los “violentos de siempre” o “incivilizados”, los “delincuentes juveniles” o, para decirlo de una manera políticamente correcta, los “jóvenes en conflicto con la ley”, otra categoría controvertida toda vez que pone los problemas del lado de los jóvenes perdiendo de vista las situaciones que los rodean y condicionan. Sería más atinado hablar de una “ley en conflicto con los jóvenes”, porque –dicho sea de paso– esa ley interpretada por juristas o periodistas, forma parte del problema. En efecto, tanto sistema punitivo como la justicia mediática antes de ser una solución o una manera de procesar los problemas forman parte de la cuestión que se quiere abordar. El delito juvenil, además, suele ser presentado como un “flagelo” que mantiene en vilo a los vecinos alertas, es decir, como un mero hecho negativo que desordena la comunidad, rompe los vínculos sociales. Pero como se verá al final de este artículo, el delito protagonizado por los jóvenes tiene un componente productivo que no hay que perder de vista a la hora de comprenderlo. Un carácter que hará que sea muy difícil combatir el delito toda vez que se ha vuelto en un recurso productivo en la sociedad contemporánea, organizada en torno a la inseguridad. Las causas de rigor a los que suele estar asociado el delito protagonizado por los famosos “pibes chorros” son las siguientes: La pobreza o la carencias económicas; la mala educación o la falta de estímulos morales; el debilitamiento de la autoridad o las carencias afectivas; las influencias negativas o las llamadas malas yuntas; y, por supuesto, la droga, es decir, la vagancia o el ocio. Se trata de explicaciones muy simplistas y mecánicas, tributarias del positivismo remanente, puesto que no sólo piensan en términos de causa-yefecto, sino que postulan a esas causas como fatalidades determinantes. Modelos de interpretación que no solo tienen la capacidad de aplanar los problemas, sino a sacarlos de su contexto o contingencia (descontextualizarlos), recortando o descoyuntándolos de las relaciones históricas (deshistorizarlos), para luego desplazar la cuestión social subyacente por una cuestión policial, que permita su posterior judicialización con el pertinente encuadre dogmático. Por nuestra parte preferimos no hablar de “delito” sino de conflictividad social. Un conflicto que involucra a distintos actores; un conflicto que, si

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Más aún, los “pibes chorros” son la expresión de los vacíos que existen en la sociedad. Cuando se fueron deteriorando los marcos sociales que pautaban la vida cotidiana, y no hay o escasean espacios de encuentro intergeneracionales y se rompen los ritos de paso que organizaban el diálogo entre las generaciones adultas y los más jóvenes, ese vacío social se llena con un foco, una fábula con la capacidad de generar consensos sociales difusos. Los “pibes chorros”, entonces, son una fantasía a la altura de nuestros fantasmas que generan mediaciones imaginarias. Su elaboración y reproducción tiene lugar al interior de los procesos de estigmatización que se llevan a cabo para agregarle certidumbre al cotidiano, estereotipos negativos que ponen en guardia a sus propaladores, permitiéndoles activar estrategias securitarias de seducción, evitamiento, delación o exclusión que, sin darse cuenta, van recreando las condiciones para sentirse más inseguros toda vez que agrava los malentendidos. La segunda tesis podemos formularla de la siguiente manera: No existen los pibes chorros, existen jóvenes que se miden cotidianamente con situaciones muy diversas, cada una de las cuales les plantea desafíos y problemas concretos, a los que harán frente de manera diferente. El delito es una de esas estrategias, pero no es la única ni la más importante, y tampoco la respuesta más difundida. ¿Cuáles son esas situaciones? Uno: la pobreza y marginalidad. Digo, no existen los pibes chorros lo que existen son jóvenes con dificultades sociales, es decir, jóvenes desocupados o precarizados que viven al delito como estrategia de sobrevivencia, jóvenes que pendulan entre el trabajo precario y alguna fechoría que deciden realizarla para resolver un problema material concreto. Dos, la brecha social o la pobreza relativa. Entonces, no existen los pibes chorros, existen jóvenes que viven en una ciudad con fuertes contrastes sociales y que por tanto los lleva a vivir la pobreza como algo injusto, es decir, jóvenes que en contextos sociales con contrastes abruptos (una sociedad verticalizada, una sociedad polarizada socialmente con una fuerte brecha espacial) experimentan a la pobreza como algo injusto y encuentran en el delito la

queremos comprenderlo, hay que leerlo al lado de otros conflictos sociales; una conflictividad compleja, entonces, que reclama una mirada abarcadora, que no actúe por recorte sino por acoplamiento y conexión. Si el lector nos sorprende diciendo “delito” que conste que sólo lo hacemos por comodidad expositiva. En segundo lugar, preferimos hablar de conflictividad social porque cuando abordamos estos eventos con la noción de delito estamos prejuzgando negativamente a los actores que aparecen implicados. Tanto la figura del “delito” como el clisé de “pibe chorro” no son categorías analíticas que buscan comprender la realidad de los actores que están nombrando con ellas. Se trata de conceptos moralizantes y moralizadores a través de los cuales nos apresuramos a abrir un juicio negativo y despectivo sobre los jóvenes en cuestión. Categorías que los subalterniza y descalifica, que buscan reproducir las desigualdades sociales y culturales. Categorías morales que activan las pasiones punitivas sedimentadas en el imaginario social. Prejuicios que fueron madurando al interior de las habladurías y forman parte del fabulario de la vecinocracia para innombrar o invisibilizar a los jóvenes, extranjerizarlos, demonizarlos, otrificarlos.

2. Dicho esto, quisiera ahora compartir tres tesis. La primera de ellas podemos formularla de la siguiente manera: Los pibes chorros no existen, son un mito. Los “pibes chorros” constituyen una imagen-fuerza que tiene la capacidad de imantar a la opinión pública, un artefacto que tiende a deshistorizar la conflictividad social. Una creación imaginaria a la altura de los prejuicios vecinales, tributaria de los miedos que se fueron cultivando alrededor de determinadas experiencias propias o ajenas interpretadas a través del registro diario que hacen los medios de comunicación. En ese sentido, la figura del “pibe chorro” es una suerte de corsé teórico para inpensar a determinados jóvenes o grupos de jóvenes que viven en barrios pobres, son morochos y tienen estilos de vida distintos a los suyos; el chaleco de fuerza para formatear el visible diario a través del cual se piensa la vida cotidiana.

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oportunidad de manifestar su bronca, disgusto, ciaria. Una experiencia que los sobre-estigmatiza dar cuenta de esa injusticia. Una pobreza que toda vez que saldrán con un certificado de al no ser procesada políticamente hablando gemala conducta que les resultará muy difícil sanera descontento y ese descontento se expresa cárselo de encima, que los excluye de los merde diferentes formas, una de ellas puede ser el cados laborales formales, que los expone a las delito callejero. Jóvenes que viven al delito extorsiones policiales, y vulnerabiliza más aún. como una estrategia política para dar cuenta Siete, la expansión de las economías ilegales. del descontento social. Insisto: no existen los pibes chorros, existen Tres, la fragmentación social: jóvenes que jóvenes que viven a los mercados criminales crecieron en contextos de desorden social, como la oportunidad de resolver problemas donde se han ido desdibujado los precontratos materiales e identitarios, que vieron cómo cresociales que pautaban la vida de relación en la cieron o se expandieron los mercados ilegales comunidad, donde se fueron desdibujado las ofreciendo oportunidades laborales concretas normas cotidianas que alguna vez se fueron más ventajosas. componiendo en torno a trayectorias biográficas Ocho, las grupalidades y aventuras afectivas. estables y que tendían a organizar los ritos de Lo que existe, entonces, son jóvenes que viven paso entre las diferentes generaciones. a las juntas y la esquina como una estrategia Cuatro, el consumismo: de seguridad y como la jóvenes presionados por el oportunidad de generar mercado, que crecieron en pertenencia; jóvenes que el mundo del consumo, inreferencian al delito como “No existen los pibes chorros, terpelados por un mercado una estrategia identitaria, existen jóvenes que se miden que les exige que adecuen un insumo moral para como ajusten sus estilos de cotidianamente con situaciones poner vínculos, ganar resmuy diversas, cada una vida a determinadas pautas peto en el barrio, adquirir de consumo, un consumo prestigio frente a su propio de las cuales les plantea fetichizado y cargado de grupo de pares; jóvenes desafíos y problemas concretos, que ven en el delito la opordeterminados valores. a los que harán frente Como dice el Indio Solari: tunidad de motorizar la gru“Si Nike es la cultura, Nike palidad; jóvenes que pende manera diferente.” es mi cultura hoy”. Y si dulan entre el ocio forzado mamá y papá no me puey la ayuda social, el ocio den comprar las zapatillas forzado y la desocupación. entonces empezá a correr porque yo también Nueve, el sensacionalismo periodístico. No quiero existir. existen los pibes chorros, lo que sí existe son Cinco, la violencia policial. Quiero decir, no jóvenes objeto de un tratamiento estigmatizador existen los pibes chorros, existen jóvenes pey desigual en las coberturas periodísticas, sobre riódicamente hostigados por las policías, vertodo en la TV, es decir, periodistas que cuando dugueados por las fuerzas de seguridad. Esa sobre-estigmatizan a los jóvenes están certifiviolencia moral, que algunas veces recurrirá a cando los prejuicios de la vecinocracia y actila agresión física, los van empujando paulativando las campañas de pánico moral; jóvenes namente a que asocien su tiempo libre a las objeto de la precariedad informativa y la pereza economías criminales o que empiecen a patear intelectual del periodismo argentino. con ellos; una violencia que los va dejando Diez, la esquizofrenia del Estado de malestar: solos, que va rompiendo solidaridades a medida jóvenes que son objeto de un Estado que por que confirma los estigmas que los vecinos un lado los comprende cuando juega con la tienen de ellos. mano izquierda y por el otro, cuando apela a la Seis, el encarcelamiento masivo: lo que exismano derecha, los demoniza, persigue y hostiga; ten son jóvenes que fueron seleccionados para jóvenes, entonces, que desconfían del Estado, pasar una temporada en una unidad penitenen particular de las instituciones policiales y

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cault, hay que construir alrededor de cada evento singular –que analizaremos como proceso– un “poliedro de inteligibilidad cuyo número de caras no está definido de antemano y que jamás puede ser considerado como totalmente acabado”. Por eso, sugería también Foucault, conviene proceder por saturación progresiva, acercándose cada vez con más preguntas, para conectar los problemas unos con otros hasta que arrojen luz sobre el conflicto en cuestión. Es decir, al pensar en términos de “multifactorialidad” se trata de analizar el evento singular desde los múltiples procesos que lo constituyen o condicionan. Los delitos no caen del cielo, no es una mera ocurrencia individual, una determinación de las fuerzas económicas o morales. Detrás del delito hay montón de situaciones que hay que explorar para tratar de comprender lo que estaba en juego en cada evento. Y la manera de hacerlo es abordarlo con la perspectiva de los actores involucrados. Si se quiere encontrar soluciones creativas, no se puede seguir pensando el delito desde las superficies de las cosas. El delito, parafraseando a Hemingway, es como un iceberg. Solo una pequeña porción se deja ver. Pero debajo de la línea de flote hay una enorme masa de hielo. Quiero decir, debajo del delito hay otro delito, puede haber muchos factores actuantes, otras conflictividades, distintas situaciones condicionantes. No hay que perder de vista esta complejidad para saber luego cuál será la mejor manera de intervenir, tratando de ponerlo en crisis. El error de la criminología que practican los operadores judiciales y el periodismo empresarial, es hablar como si todas las cosas estuvieran a la vista. En otras palabras: al pensar el delito desde la superficie de las cosas se despoja la acción de sus actores y se pierden de vista las situaciones con las que se mide cada actor. En el delito, como en casi todos los procesos conflictivos, los múltiples factores no se dejan ver a primera vista. Un delito –insisto– no es un delito, es un delito de sobrevivencia, un delito de pertenencia, un delito fetichizado, un delito lleno de bronca o resentimiento, un delito alentado por la policía, la cárcel, etc. Hay que pensar el delito detrás del delito, el delito que

judiciales, jóvenes que suelen hacer del enfrentamiento con estas instituciones un insumo para componer identidades y acumular prestigio. Finalmente, no existen los pibes chorros lo que existe es la estigmatización social, jóvenes que son objeto de las habladurías y los prejuicios de los vecinos alertas, jóvenes referenciados por los emprendedores morales como problemáticos, fuente de riesgo e inseguridad. Como se habrá dado cuenta el lector, detrás de las transgresiones y violencias juveniles hay una multiplicidad de factores que deberíamos tener en cuenta a la hora de tratar de comprender y explicar estas conflictividades sociales. Y que conste que no hablamos de “causas” sino de “factores”. Factores que crean condiciones de posibilidad, que no determinan nada. Por otro lado, no hay un factor sino múltiples factores y hay que leerlos uno al lado del otro. Cada uno de esos factores son interrogantes abiertos, preguntas que tenemos en nuestro cajón de herramientas para hacernos cada vez que miremos uno de estos eventos.

3. Detrás del delito hay otro delito. No existe nunca el delito a secas. Existe el delito como estrategia de sobrevivencia; existe el delito como estrategia de pertenencia; el delito como manifestación del descontento social. Existe el delito como vía alternativa al consumo; el delito como forma de construir una cultura de la dureza que les permita hacer frente a los procesos de humillación diaria. Entonces, no hay delito sino delito vivido de diferentes maneras. Hay que buscar el delito que hay detrás de cada delito; hay que pensar al crimen debajo del crimen. El delito no es una cosa abstracta sino un fenómeno concreto. El delito no es siempre el mismo delito, no permanece siempre igual, no es una invariante sino un fenómeno temporal, que emerge de diferentes maneras a través del tiempo. Con todo, lo que estoy queriendo señalar es que si el delito callejero y predatorio es un fenómeno multifactorial entonces hay que abordarlo como si fuese un poliedro irregular: un objeto con muchas dimensiones, con caras diferentes. Como sugirió alguna vez Michel Fou-

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las empresas de seguros que tienen una abultada cartera de juicios (producto de la alta tasa de siniestros) y que al empujar a la clientela a que busquen repuestos más baratos en el mercado informal pueden recuperar la caída de la cuota de ganancia. Le resuelven el problema al Estado que nunca termina de organizar un sis4. tema de transporte que llegue a todos lados. Recordemos que la flota de remises “truchos” Me quiero detener ahora en uno de los facen las villas está compuesta de autos cuyos retores que mencionamos arriba: los mercados puestos no se fabrican más en el país y la ilegales. Alguna vez Marx habló de la utilidad única manera de conseguirlos será en los desdel delito. Hay un montón de gente que vive armaderos. No es casual que los autos más rodel delito. ¡El delito garpa! El delito produce bados en Argentina sean los Duna, el Gol y el empleo, produce bienes y produce servicios. Corsa primera y segunda generación, y el ReProduce ganancias, muchas ganancias. No hay nault 12 y el Peugeot 206. Autos cuyos compomercado de la inseguridad sin delito. No hay nentes no se fabrican más, porque recordemos policías, penitenciarios, jueque las automotrices tienen ces, fiscales, operadores jula obligación de surtir el “¡El delito garpa! El delito rídicos, abogados, profesomercado repositor durante res, investigadores sin produce empleo, produce bienes diez años. Ahora bien, los delito. mercados informales ney produce servicios. Produce El capital, para valorizarcesitan de los servicios de ganancias, muchas ganancias. los empresarios ilegales se hoy en día, necesita del No hay mercado de la delito y necesita de las despara proveerse de esos retrezas y habilidades que inseguridad sin delito. No hay puestos. Pequeños emprelos jóvenes van componiensarios que tienen que tener policías, penitenciarios, jueces, do a través de sus delitos la capacidad económica sufiscales, operadores jurídicos, callejeros. Ilegalismos que ficiente para comprar autos después serán referenciarobados al contado, cortarabogados, profesores, dos por el capital como relos rápidamente en pedainvestigadores sin delito.” cursos productivos y puescitos y guardar los repuestos a producir. Quiero decir, tos en distintos galpones y esta es nuestra tercera tesis: no hay capital de la ciudad desde donde habrán de llevarlos sin crimen. Los mercados legales necesitan de luego al taller mecánico que los dueños de los la expansión de los mercados informales para desarmaderos les indiquen. Pues bien, esos optimizar sus costos empresariales, y estos a mercados ilegales, necesitan, como cualquier su vez –los mercados informales– necesitan de mercado, de fuerza de trabajo. No se trata de los mercados ilegales para financiarse o estouna fuerza de trabajo bruta sino muy cualificada. quearse. No se trata de mundos separados y No es fácil salir a levantar o robar autos. No es separables, sino de mundos yuxtapuestos, enfácil ponerle un revolver en la cabeza a una mesetados. persona, es decir, meter miedo y pilotear ese Pensemos, por ejemplo, en el robo de autos. miedo que genera esa situación. No es fácil paDetrás del robo de autos está el mercado reporarse de palabra frente a la policía, conocer los sitor de autopartes informales de dudosa procódigos de la calle, imponerse con el cuerpo, cedencia que le resuelve problemas a montones disimular los movimientos. Todas esas destrezas de actores muy distintos. Le resuelve problemas y habilidades los pibes los fueron desarrollando a las automotrices que ya no necesitan importar –sin darse cuenta– a través de sus delitos cacomponentes para surtir el mercado formal de llejeros. La policía les abre un campo de acción autopartes; le resuelve los costos financieros a para que esos jóvenes entrenen cualidades que hay debajo del delito; hay que sumergirse en las profundidades, llegar hasta sus raíces y hacer su arqueología. El crimen tiene una profundidad, un doble fondo (¡como el sombrero de los magos!), es decir, el delito callejero no es un fenómeno simple sino bien complejo.

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después serán puestas a producir por el capital criminal. Quiero decir, esa fuerza de trabajo lumpen que necesitan los mercados, en parte la provee la policía. La policía es una gran bolsa de trabajo que aporta y regula la mano de obra que necesitan esas economías acopladas. La policía genera condiciones cuando libera las zonas, cuando hostiga y persigue. Pero hay un detalle que no es menor y no hay que pasarlo por alto: los pibes son el eslabón más débil de una cadena que no controlan. Porque los mercados ilegales como cualquier mercado también se han tercerizado. Las actividades que más riesgo demandan serán de-

legadas a los actores que “menos tienen que perder”. Es en ese sentido que los mal llamados “pibes chorros” han llegado a constituir un fenómeno positivo. Lo digo así no para escandalizar sino para reconocer el carácter productivo que tienen los ilegalismos o las destrezas que se juegan en sus ilegalismos cotidianos. Estos delitos son un campo de entrenamiento, crea condiciones para desarrollar esas cualidades que después serán puestas a producir. Por eso, detrás de cada delito que tanta indignación suscita, hay que ver también la otra cara de la moneda. Una moneda, incluso, que no se quedarán ellos, que seguirá siendo ajena. •

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Encrucijadas de la educación superior

Por Jorge Calzoni*

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l tema es en extremo complejo y no tenemos acá pretensión de abarcarlo en esa, su ardua complejidad. Sin embargo, la invitación de la revista Orillera es interesante, pues nos obliga a reflexionar, a volver a pensar el conjunto de nuestros propósitos, de nuestra visión de la universidad argentina, de aquello que está en las entrañas mismas de las universidades que nos consideramos –creemos que con legítimo derecho– hijas de un acontecimiento de suma importancia: la Conferencia Regional de Educación Superior (CRES 2008) celebrada en Cartagena de Indias, Colombia. En efecto, la UNDAV nació en la estela misma de la declaración final de ese evento, y asumió como propio el desafío explícito que contiene, así como el compromiso irrenunciable por hacerlo cierto: «La educación superior es un bien público social, un derecho humano y universal y un deber del Estado. Esta es la convicción y la base para el papel estratégico que debe jugar en los procesos de desarrollo sustentable de los países de la región». Por ello, también fue esa la convicción que animó la significativa participación que nuestra Universidad tuvo en la II Conferencia Regional de Educación Superior (CRES 2018) celebrada en Córdoba, para conmemorar, además, los cien años de la Reforma Universitaria allí, en el mismo suelo en el que aquellas y aquellos jóvenes hicieron vibrar al país y al mundo. Un acontecimiento de singular relevancia, al que acudimos con base en una intensa actividad previa, hecha de encuentros, aportes, reflexiones diversas y riquísimas, que resultaron indispensables para un debate sustancial: la exigencia de producir un Nuevo Manifiesto de la Educación Superior Latinoamericana. Esto nos obligaba, en primer lugar, a no pensar la Reforma como «un hecho del pasado», sino como un desafío activo y agente para ser rigurosos con nuestro presente y, sobre todo, proyectarnos hacia el futuro. Pensar la Reforma en clave de futuro significa poner en evidencia la actualidad de sus postulados y reconocerla y comprenderla en su tensión histórica, recuperando la extraordinaria vitalidad de su legado. Ahora bien, ¿cuáles son los ejes de actualidad de un debate tan significativo? ¿Cómo es posible vincularlo con demandas tan acuciantes como las que vive hoy nuestro país y tantos otros de nuestra castigada región? ¿Cómo puede –y debe– la universidad pública contribuir con esa tensión cada vez más dramática entre educación y pobreza? * Jorge Calzoni, Rector de la Universidad Nacionalde Avellaneda.

Irresueltos Cuando se cumplían dieciocho años de la Reforma, Deodoro Roca promovió una encuesta, desde su periódico Flecha, y se permitió reflexionar acerca de

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los sucesos del 18, para reafirmar su importancia radical y sopesar sus realizaciones incumplidas. Lo consideraba el movimiento de juventud más rico y germinativo de América latina desde su emancipación política. No negaba su contorno pequeñoburgués y, sin embargo, eso no le impedía valorarlo en su potencia vivificante: “Hay grandes ríos que comienzan en un ojo de agua”. Roca pensaba que la Reforma había comenzado como una discusión en torno a la penuria docente de unos cuantos “maestros pintorescos, pedantes y dogmáticos”, para convertirse en un proceso de impacto continental. Poco menos de veinte años después, su visión era algo amarga: en la “Universidad Plutócrata” la penuria seguía siendo la misma. La Reforma –afirmaba Roca– “fue todo lo que pudo ser” y, en esa reflexión entre apesadumbrada e imprescindible, concluía que sin reforma social no podía haber reforma universitaria. “Aquel movimiento pequeñoburgués y romántico de 1918 es hoy un movimiento social caudaloso y profundo. Está ganando el mundo juvenil, pues hoy la juventud comprende bien que no puede haber reforma educacional ‘a fondo’ sino con reforma social también de fondo”. Advertimos allí una cierta aflicción y una esperanza no contingente. Se revela, en las palabras de Roca, un aspecto clave para la plena realización de aquello que la universidad pública en América latina debe ser: «un bien público social, un derecho humano y universal y un deber del Estado». Es que era muy difícil pensar en la conformación de un verdadero sistema universitario amplio y democrático —precisamente como conditio sine que non hacia una realización plena de las bases liminares de la Reforma de 1918—, sin la gratuidad. Y ese aspecto nodal habría de cumplirse recién en 1949. Algo que, durante décadas, la historiografía oficial omitió incluso en textos destacados de académicos y divulgadores de primera línea (como Félix Luna y Tulio Halperin Donghi). En efecto, el decreto 29337, firmado el 22 de noviembre de 1949, suspendió el cobro de aranceles en las universidades nacionales argentinas que pasaron, así, a ser gratuitas. Esta medida impulsaba la inclusión de sectores antes marginados del capital cultural más elevado de nuestro país y permitía, además, considerar a la educación universitaria

no como un privilegio, sino como un derecho social. Algo que no habían soñado los reformadores del 18, y que recién en la CRES 2008 (casi sesenta años más tarde), habría de sancionarse como propósito central y demanda efectiva para el conjunto del sistema universitario de la región. En aquel próximo y lejano 1918, una crítica sustancial del movimiento reformista se dirigía hacia un modelo de sociedad sobre el que se instituía un régimen de dominación y segregación en el que se articulaban la colonialidad del saber y la colonialidad del poder. También allí es posible advertir la actualidad y significación del desafío que afrontamos. Si es importante comenzar por acá, lo es porque pensar a la educación superior como un derecho, es radicalizar un pensamiento profundamente democrático. Y propiciar, además, una cierta infracción de la lógica con la que, en su milenaria tradición, la universidad ha tendido a pensarse a sí misma; esto es, como un ámbito en el que se formaban –y se reproducían– las elites: clericales, gubernamentales, profesionales. Pensarla, en cambio, como el espacio cultural, social, político, de enseñanza, de investigación, de transferencia, en el que las ciudadanas y los ciudadanos pueden ejercer un derecho, modifica sustancialmente esa herencia y nos empuja a inscribir a la universidad (y a la exigencia de hacer cierto, de hacer efectivo, de garantizar el pleno ejercicio de ese derecho que le da sustento y que justifica su existencia) en el cuerpo mayor de un Estado que también se considere llamado a contribuir –con todos los medios a su alcance– a ese propósito. Es decir, nos pone en la necesidad cada día más acuciante de asumir el desafío de lo común con base en líneas de trabajo articuladas, de una planificación estratégica que debe responder a un proyecto integral de nación, de una comunión no contingente entre las distintas instancias de gestión de lo público.

Claroscuros En los años que van desde inicios de 2000 a fines de 2013, América latina y el Caribe experimentaron un aumento en la cobertura de la educación de tercer nivel. Ese, entre otros, es un dato que surge del muy completo trabajo de

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un equipo de expertos del Grupo Banco Mundial, región se ha expandido radicalmente en los úl1 de reciente publicación. La tasa de matrícula timos quince años, pues la tasa bruta promedio pasó del 21 al 43 por ciento en ese periodo. de matrícula (definida como el ratio entre la Desde la década de los 2000, la expansión ha cifra de matriculados en educación secundaria sido grande y rápida para estándares internay la población de edad 18-24 años) ha crecido del cionales. Por ejemplo, mientras que la tasa 21 por ciento al 43 por ciento entre 2000 y 2013. bruta de matrícula de Asia central era similar a En la actualidad el sistema incluye aproximadala de América latina y el Caribe en 2000, en mente a 20 millones de estudiantes, 10 000 insti2010 había llegado solo al 27 por ciento. El cretuciones y un total aproximado de 60 000 progracimiento de la matrícula en América latina y el mas. El periodo que abarca el informe, es el de Caribe ha estado acompañado por una gran un momento social, cultural, político y económico expansión por el lado de la oferta. Desde prinvirtuoso de la región, que dio como resultado cipios de 2000, se han abierto aproximadamente que el acceso a estudios superiores aumentara 2300 IES nuevas y se han creado 30 000 propara todos los estudiantes, pero especialmente gramas nuevos. Por lo tanto, aproximadamente para aquellos procedentes de entornos socioun cuarto de las IES actuales y la mitad de los económicos bajos y medios. Estos “nuevos” programas fueron creados estudiantes, antes infradesde principios de 2000. rrepresentados en la edu“La necesidad cada día más Siempre hemos consicación superior, constituacuciante de asumir el desafío derado axiales –en nuestra yen un elemento crucial proyección estratégica– la del nuevo panorama, al de lo común con base en líneas indispensable imbricación igual que las instituciones de trabajo articuladas, de una que deben guardar las node educación superior (IES) planificación estratégica que ciones de calidad, divery los programas en los que sidad y equidad. Así lo debe responder a un proyecto estudian. Todo estaba prestestimonia el Proyecto Insto para dar un salto de caintegral de nación, de una titucional que presentáralidad. Desdichadamente, comunión no contingente entre mos a la Cámara Legislatiuna nueva “oleada neolilas distintas instancias de va, y nuestro Estatuto. En beral” no solo ha venido a efecto, es aquella prefiguechar sombras sobre las gestión de lo público.” ración –que se reconocía proyecciones posibles de en una idea más general este escenario, sino a golde desarrollo– la que abría hipótesis de conspearlo con inédita dureza. “En la búsqueda del trucción como la que comentaremos más adecrecimiento y la equidad, ningún país puede lante (relacionada con la experiencia que la permitirse ignorar la educación superior”, dice Universidad viene desarrollando en su Escuela el Grupo Banco Mundial (Ferreyra et al., 2017). Secundaria Técnica), puesto que una propuesta Coincidimos. Y aguardamos que nuevos informes que conjuga calidad, diversidad y equidad perglobales de la entidad revelen, con idéntica mite a los estudiantes opciones virtuosas. Un elocuencia, las consecuencias dramáticas de buen sistema de educación superior forma tanto un dispositivo que, a falta de mejores y más a ingenieros como a técnicos, a economistas y completas (y complejas) definiciones nos cona auxiliares administrativos. Se trata, en suma, formamos en llamar neoliberalismo, y que no de potenciar a los estudiantes para hacer cierto cesa de oscurecer un panorama que, como el que enfrenten el mundo en igualdad de opormismo informe afirma, abría un momento decitunidades. sivo y una oportunidad histórica para América El informe citado del Grupo Banco Mundial latina y el Caribe. De allí, de esa oportunidad abunda en que la educación superior en la histórica hemos pasado a este panorama cargado 2 Ferreyra, M.M. et al. (2017): Momento decisivo: la educación superior en América Latina y el Caribe. Resumen, Banco Mundial, Licencia: Creative Commons Attribution CC BY 3.0 IGO, Washington, DC.

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nivel. El sistema de aprendizaje se centra en el problema, para que la teoría acompañe y ayude a resolverlo. Se rompe el esquema tradicional del espacio áulico, con pibas y pibes esperando el desfile de docentes: acá es al revés. Son las pibas y los pibes quienes van rotando por diferentes espacios y áreas de conocimiento, como geografía, historia, ciudadanía, que se convirtieron en actividades transversales Semillas de futuro al proyecto general, que es el de la construcción de la vivienda. Nuestra Universidad puso en marcha un En su primera etapa, el proyecto contemplaba proyecto de inclusión social a partir de un conla doble escolaridad, porque los estudiantes no venio con el Ministerio de Educación de la Nahabían podido cultivar el hábito de permanecer ción y el Municipio de Avellaneda. Una proen la institución educativa. Costaba, incluso, puesta de educación pública y gratuita para lograr el sencillo (y naturalizado) expediente los jóvenes de la comunide que se dispusieran a “La idea de que la universidad permanecer sentados. La dad que forma parte del Programa de Nuevas Esinnovación en materia edues un derecho responsabiliza cuelas Secundarias Depencativa no puede ser penal Estado, y no en abstracto. dientes de Universidades sada en un sentido idealiEs un reto concreto que Nacionales. El punto de zado, en el que tendemos partida de ese proyecto a imaginar aquel mundo interpela a los gobiernos (iniciado en 2014) fue la de los comics de ciencia de los Estados –y a las sede del Programa Envión ficción, que solo contiene universidades públicas– de Isla Maciel. Además de el desafío de diseñar muna desarrollar políticas que la UNDAV estaban incluidos fantásticos; sino en ordas la Universidad de Bueden al tipo de exigencias garanticen la posibilidad nos Aires y las Universique plantea una creciente del ejercicio efectivo y cierto dades Nacionales de desigualdad, escenarios de de ese derecho.” Quilmes, San Martín, Geabandono y marginalidad, neral Sarmiento y Entre precarización de la vida soRíos. Hoy, este proyecto, que debió atravesar cial, cultural, económica, etc. La innovación, en –y continúa haciéndolo– muchas dificultades esos escenarios, es más necesaria que nunca y (entre ellas el desfinanciamiento), sigue adelante solicita de nuestro mayor y mejor esfuerzo, inen Villa Azul, una zona de Wilde que limita cluso en el marco de una feroz asfixia presucon Quilmes, al sur de la provincia de Buenos puestaria y tejidos culturales desgarrados. Así Aires. Allí, la UNDAV gestiona y fomenta esta entendemos el aporte que la universidad está Escuela con un esquema totalmente innovador, llamada a hacer en materia de producción del tanto en la metodología como en el enfoque conocimiento y de generalización de su propia educativo. El objetivo para los adolescentes práctica. Del conjunto de misiones que tiene la que cursan allí es convertirse en maestro mayor universidad, contribuir (insisto: con todos los de obras a partir de la construcción de una vimedios a su alcance) para que las ciudadanas vienda multifamiliar de cuatro pisos. Pero el y los ciudadanos que tienen derecho a la edudesafío también es innovador, porque no hay cación superior puedan ejercerlo de manera cátedras ni grados, sino que se avanza a partir efectiva y exitosa, es una misión primordial. de las posibilidades cognitivas de cada estuAdemás, las universidades tienen que investigar diante. Ya no es por años ni por materias. Los y producir conocimientos y generar capacidades estudiantes, una vez que desarrollan el nivel que sean transformadoras de la sociedad que de conocimiento adecuado, pasan al siguiente la sostiene y que la hospeda. de amenazas que, sin embargo, no ha logrado torcer ni la voluntad ni los anhelos legítimos de una historia que no deja de escribirse. Las conclusiones de la última Conferencia Regional de Educación Superior (CRES 2018) son expresión elocuente de esto que decimos. El empeño sostenido de la universidad pública argentina, también.

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En la experiencia que la UNDAV está desarrollando en la Escuela Secundaria Técnica, el proceso de educación implica trabajar por áreas de conocimiento, de modo que los estudiantes puedan sumar nuevas herramientas y distintos enfoques. Se trabaja, por ejemplo, a partir de la geografía de los distintos lugares del país. De acuerdo con la zona y/o región en la que nos propongamos construir la futura vivienda se debe evaluar por qué debe tener un techo plano o inclinado, cómo descargar la cloaca, cómo influye el factor del medioambiente, el sol, el viento, cómo se puede aprovechar la energía. A partir de eso, se va a la base y a los conocimientos físicos y químicos necesarios para ello. La trama institucional, que es también inseparablemente educativa, formativa y performativa, entre la Escuela y la Universidad no es un aspecto menor. La experiencia del Trayecto Curricular Integrado Trabajo Social Comunitario que llevamos adelante en la UNDAV, propone la curricularización de la extensión universitaria integrándola a los procesos formativos de todos sus estudiantes. Es decir, todas/os las/os estudiantes de la Universidad (sin excepción) deben transitar por este trayecto curricular y común a todas las carreras. Es una materia interdisciplinaria, con estudiantes de varias carreras, y parte de la asignatura se cursa en el establecimiento secundario. Entonces, estudiantes de informática desarrollan juegos o elementos de software con los propios alumnos de la Escuela.

Los que están en periodismo arman programas de radio o ayudan a los estudiantes a escribir sus propios textos; los estudiantes de artes audiovisuales trabajan para que hagan sus propios videos, y todo ese trabajo entusiasma mucho. A todos. Se propicia, así, otro aspecto de enorme importancia: el compromiso de la comunidad. Las familias se integran al proyecto; los empleados no docentes de la escuela son vecinos del barrio. De modo que temas clave como la violencia familiar, la violencia de género o las adicciones –de fuerte impacto en la comunidad–, son trabajados intensamente en la escuela y luego llevados a las familias. Por supuesto que no pretendemos que esta experiencia, que mucho valoramos, venga a expresar tout court lo que la universidad pública debe asumir como el “desafío de la hora”. Sí la consideramos una de las expresiones posibles del modo en que comprendemos que la universidad es un derecho universal. Una idea que nos demanda imaginar todas las acciones posibles para hacer cierto que una cantidad creciente de jóvenes de distintos estratos sociales puedan acceder a ella. La idea de que la universidad es un derecho responsabiliza al Estado, y no en abstracto. Es un reto concreto que interpela a los gobiernos de los Estados –y a las universidades públicas– a desarrollar políticas que garanticen la posibilidad del ejercicio efectivo y cierto de ese derecho. Nosotros no renunciamos a ese compromiso.•

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Natalia Vallejos

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“Nos estamos organizando, ya nos van a ver”. El tiempo está a favor de los pibes y las pibas Por Camila Parodi y Daniel Sticotti*

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* Camila Parodi y Daniel Sticotti, Integrantes del Equipo de Niñez de El Transformador / Niñez y Territorio

odos los años las noticias sobre la niñez vulnerada son las que más repercuten en los sentidos de la sociedad. Alcanzan tapas de diarios y debates televisivos por momentos sostenidos en el tiempo. Sin embargo, esta preocupación que surge de forma instantánea no es azarosa y tiene una historia. Se trata de sentidos, valores y recorridos construidos a lo largo de la historia que, aún en momentos de crisis e individualismo, colocan a la niñez en el centro del discurso. Esta vez, la alarma se volvió a disparar ante la publicación del último informe del Observatorio de la Deuda Social que produce la UCA: “8 millones de niños y niñas de la Argentina se encuentran por debajo de la línea de pobreza”, rezaron los titulares. Es decir, un 62,5 % de la población infantil y adolescente se encuentra actualmente sin acceso digno al techo, la salud, la educación, la estimulación y la información como así también al derecho de algo tan básico como el agua y la alimentación. Lo importante aquí es realizar un análisis genuino que atraviese el sensacionalismo de los números y la inmediatez de la noticia. La vulneración de la niñez, si bien se acrecienta en contextos como el actual de crisis, ajuste y precarización, tiene su correlato histórico. Las políticas públicas y las teorías académicas, también. Por eso, remontarnos a la última dictadura cívico, eclesial, militar no es casual, desde entonces se acumularon en generaciones el avance sobre los derechos conquistados. Lo que hace más de 40 años podría tratarse del hijo o la hija del obrero con ciertas garantías socioeconómicas que permitieran la vida digna de su familia, comienza a ser durante el neoliberalismo el hijo o la hija de padres –y madres– precarizados, de familias desmembradas, de lazos comunitarios segmentados, debilitados y hasta destrozados. Dentro de las distintas políticas de privatización y precarización de los cuerpos y territorios, la niñez es siempre la más perjudicada. Arrastra, generación tras generación, el detrimento de políticas que posibilitaran la contención, concientización y valorización de la vida. Esto responde a iniciativas y decisiones políticas que los organismos internacionales disponen para llevar a cabo su plan económico. Es así que, durante los distintos gobiernos –más allá de los matices– las políticas de niñez, como todas las políticas sociales, se fueron adecuando a las exigencias internacionales. En este contexto, no resulta menor el énfasis del actual gobierno de Cambiemos en las políticas de “primera infancia” que conducen directamente a los intereses del Banco Mundial, los cuales se limitan a proyectar a 20 años su modelo de sociedad, de forma tal que todo aquel o aquella que lleva en su cuerpo años de políticas de hambre y exclusión es descartado.

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peligroso, entonces factible de ser invisibilizado. Las políticas de niñez, además de enmarcarse Ahora, el pibe o la piba, deja de estar en riesgo en los lineamientos internacionales, son a su para convertirse en el responsable de su propia vez la muestra clara del tipo de sociedad que lo exclusión. encarna. El aumento del analfabetismo, la Y aquí es cuando aquellas políticas que debían muerte infantil y la desnutrición proponen un ser de contención se convierten en políticas de modelo de sociedad estancado en la sobrevirepresión y de encierro. Pero no se trata tan sólo vencia del cotidiano sin posibilidad de proyección del abuso policial, ahora el encierro puede ser a largo plazo ni construcción de futuro. En este en el propio territorio, entramados complejos marco, es preciso colocar la diferencia existente donde opera el narco, el fiolo, las fuerzas de (in) entre las políticas de muerte con aquellas que seguridad y otros actores en complicidad. Las aspiran a la construcción de un futuro genuino cárceles a cielo abierto, donde gran parte de la desde el presente como puede ser el caso de economía marginal e ilegal se reproduce, encierran Cuba donde, recientemente se ha logrado la a los pibes y las pibas como engranaje necesario tasa de muerte infantil más baja de su historia para su propio funcionamiento. Y si bien estas y que, a su vez, ya desde el año 1961 con tan cárceles no tienen rejas, sus carceleros tienen sólo dos años de proceso revolucionario se derostros. Excluyen a los pibes y las pibas al miliclaró país libre de analfabetismo. tarizar los centros urbanos, Las políticas de muerte al cruzarse de vereda o al antes mencionadas se exnegar la incorporación a la panden por el continente como parte del plan neoli“El aumento del analfabetismo, economía formal limitándolos a las barriadas como el beral. Y es en esa línea que la muerte infantil y la único lugar para su vida. la deshumanización codesnutrición proponen un Esta pedagogía de la mienza a ser parte del comodelo de sociedad estancado crueldad hacia los pibes y tidiano, llegando a exprelas pibas es la que posibilita siones tan perversas como en la sobrevivencia del la permanencia del discurso el femicidio político de las cotidiano sin posibilidad de construido sobre la peli41 niñas incineradas por proyección a largo plazo grosidad de la juventud poprotestar contra abusos sebre. Y es reproducida tanto xuales y físicos en uno de ni construcción de futuro.” por la sociedad civil como los dispositivos institucioasí también asumida desde nales que el gobierno de el/la mismo/a pibe/a. De Guatemala llama “Hogar esta manera, su vida efectivamente vale menos seguro”. Así mismo, la intención de Donald que otras vidas, duele menos, dura menos. Y Trump, el actual presidente de los Estados Uniesto no parece preocupar, porque es lo otro que dos que, si bien ha retrocedido por la presión no soy yo, que no se identifica como propio. Los internacional, accionó un plan de detención de cuerpos de los pibes y las pibas, entonces, puelas y los migrantes, separando a su vez a más den ser sacrificables para que aquella consde 2 mil niños y niñas de sus familias. trucción de sentidos y discursos sostengan Sujetar por la herida cierta “normalidad”. En estos tiempos, son los cuerpos sacrificables que toda sociedad capitaEntonces el ensañamiento contra los cuerpos lista necesita para continuar su rumbo. de los niños y las niñas es parte del plan, y aquella presunta preocupación por los titulares Los pibes y las pibas, una digna rebeldía se va perdiendo en su propia fugacidad. A lo largo y ancho del continente distintos disposiAsí como la vulneración de derechos tiene tivos de estigmatización y control abonan al su correlato histórico, la resistencia a dichas mismo objetivo: construir al niño o la niña de políticas también. Y es desde la huelga de las la barriada popular como lo ajeno, lo otro, lo escobas que podemos observar a una niñez

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contestaría y rebelde, que se fue construyendo espacios políticos, tanto en las calles como en como sujeto político y protagónico a lo largo de los barrios. los diferentes procesos políticos y sociales. Cabe mencionar que este recorrido trae con Cabe mencionar que fue en el primer gobierno él las tensiones propias de cualquier construcción de Juan Domingo Perón donde se sentaron las social, y es en esa tensión que, educadores/as, primeras bases de políticas sociales que perpibes/as y referentes/as conviven permanenmitían pensar una niñez distinta y de esa temente. Sin embargo, parte de las organizamanera un proyecto de vida digna. Sin embargo, ciones del amplio abanico del campo de la la proyección de futuro desde la niñez duró niñez se permite el desafío pedagógico de la poco y nuevamente las políticas de supervivencia construcción con los pibes y las pibas como ocuparon la agenda política. parte de las mismas, con sus particularidades Allí distintas experiencias de organización y necesarios espacios, pero compartiendo la con la mirada detenida en la niñez comenzaron vida en comunidad. a disputar los sentidos construidos de una niñez Con ternura venceremos entendida como un sujeto despolitizado, relegado y sumiso. En ese marco, el niño y la niña coLa historia ha ido permitiendo nuevos caminos mienzan a ocupar un lugar más protagónico que conduzcan a otros tidentro de algunas organipos de organización que, zaciones sociales, sindicales en gran parte la creatividad e inclusive religiosas. Or“Una nueva pedagogía, de los mismos pibes y las ganizaciones que sientan la del abrazo, la coherencia pibas los han abierto. Allí las bases de una nueva pelas experiencias de las ordagogía, la del abrazo, la y la ternura. Una pedagogía coherencia y la ternura. Una que nace de la escucha, de ver ganizaciones de niñez se arman y desarman, desde pedagogía que nace de la al niño o niña con capacidad la práctica, el cotidiano a escucha, de ver al niño o transformadora y que lo largo y ancho del continiña con capacidad transnente. Pensando dónde se formadora y que por ende, por ende, entiende necesaria pisa, dónde se hace, resisentiende necesaria su parsu participación en tiendo a todas las formas ticipación en la organizala organización.” de dominación y control. ción. Tal es el caso del MoEs necesario retomar las vimiento Chicos del Pueblo primeras experiencias de que pinceló parte de esa organizaciones que incluyeron a los pibes y a pedagogía que hasta el día de hoy se sigue relas pibas dentro de sus prácticas. Entre ellas plicando en diferentes construcciones. podemos destacar la creación de la Fundación Se trata de un accionar tan cotidiano como Pelota de Trapo en 1974, referenciada por el estructural que se permite construir futuros al sociólogo Alberto Morlachetti, una de las voces compartir la vida, los sueños, los saberes. Que que marcaron el rumbo de la agenda de niñez se piensa en las dimensiones entrelazadas de las últimas décadas. Morlachetti supo sintetizar lo personal y lo político, del juego y el aprendizaje, su cotidiano en una pedagogía que aún repercute del límite y la rebeldía. Es en ese sentido que, a en las organizaciones de niñez. Anticipada por lo largo de la historia de las organizaciones de Paulo Freire, no propone un compromiso desde niñez distintas prácticas y miradas se fueron la caridad ni la piedad, si no un compromiso asentando, dando pie a generar nuevas formas desde el amor, una pedagogía de la ternura. de vinculación como así también posibilitando Esta mirada se multiplicó en cientos de conscambios hasta en el marco legal para la protectrucciones condensadas en el Movimiento Chicos ción y promoción de sus derechos. Esta oriendel Pueblo. tación permitió entender al grupo de niños y niComo parte de ese recorrido surge entre ñas de las organizaciones como compañeritos/as, otras experiencias, el Encuentro Niñez y Territorio pares para la construcción y definición de los

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que allá por el año 2013 unificó la voz de distintas organizaciones de niñez en un grito colectivo. Una primera convicción las y los encontró, saber que hay otra realidad para las pibas y los pibes, que no la cuentan ni los relatos y que la omiten los discursos de escritorio. Por eso, en aquel año electoral en el quisieron instalar, nuevamente, el eje de la baja en la edad de imputabilidad en la agenda legislativa, se llevó a las calles la caravana por el No a la Baja frente al Congreso Nacional denunciando que “los pibes y las pibas no son peligrosos sino que están en peligro”. Desde entonces acciones, formaciones, caravanas y encuentros de pibes y pibas fueron la excusa para visibilizar el cotidiano de sus territorios. Hay otras experiencias de niñez que recorren nuestramérica y merecen ser contadas. Tal es

el caso del Movimiento de los Trabajadores y Trabajadoras Rurales sin Tierra de Brasil que contempla como parte orgánica de su estructura al espacio “Sem Terrinha” desde donde se piensa, acompaña y organiza a los hijos e hijas de las y los campesinos. Se trata de un movimiento con una fuerte impronta de la pedagogía del oprimido –y de la oprimida– de Paulo Freire que atraviesa sus prácticas y discursos. Desde allí, el rol de la niñez como sujeto protagónico y capaz de evidenciar las violencias y opresiones es central. A través de distintos espacios de educación, formación y juego se permiten pensar y prefigurar nuevos mundos. “Somos hijos e hijas de una lucha” rezan en sus canciones los niños y las niñas del movimiento y advierten a los gobiernos desde temprana edad “nos estamos organizando, ya nos van a ver”. •

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Las conurbanas

Por Mariel Fernández*

A

* Mariel Fernández, Dirigente Social. Secretariado Nacional Movimiento Evita.

costumbrados a repetir una y otra vez nuestra historia nos encontramos en un punto al que no queríamos volver. Una nueva crisis económica nos atraviesa. Actualmente, como antes también, miles de mujeres de los barrios más humildes de nuestro país, se organizan para resolver lo que el Estado no brindará. Otra vez ofrecerán su casa, su tiempo y su amor. Nadie niega el protagonismo de las mujeres y su importancia en la organización popular en épocas de crisis. Pero su voz difícilmente sea escuchada en los ámbitos políticos. Difícilmente sea una mujer la síntesis política de su obra. O al menos así ha sido hasta ahora. Liliana se hizo cargo de sus nietos, hijos de su hija adicta a las drogas, a quienes salvó de un incendio. Ella va y viene en su humilde patio. Su vivienda como tantas de los sectores populares, se van extendiendo según las necesidades y como se puede. Y de una nueva necesidad se extiende un nuevo alero. Este cobija unos bancos de madera, allí también se improvisan mesas, con telas prolijas que hacen de mantel. De a poco van llegando los niños y las niñas del barrio Casasco de Moreno. Hace mucho frío, sin embargo se ven pies descalzos. Un trozo de pan casero y un jarro de mate cocido es la merienda del día. Liliana esta desprovista de todo. Pero su solidaridad está intacta. Ella no se va a preocupar solo en resolver la alimentación de sus nietos. Sabe que los niños de su barrio no comen. ¿Y como lo sabe? Lo sabe porque se lo dicen. –Liliana, tenemos hambre, queremos comida. Es por esta razón que al terminar la merienda se inicia un fogón en el patio. A leña y fuego se improvisa un guiso, habrá algo caliente para la noche, compró unos menudos de pollo con su dinero. La historia de Liliana se repite en todo el país, y contiene la memoria de todas las últimas crisis económicas. Zulma Gil, vive en Haras Trujui, su cuerpo frágil es testigo de las luchas en las tomas de tierra. De muy joven dirigió la ocupación de su barrio. La mayoría madres solteras, muy jóvenes con hijos pequeños. Se enfrentaron solas a la policía, fueron desalojadas una y otra vez. Porque ellas insistían, porque no tenían otra opción. Hasta que la policía no quiso desalojarlas más. Todos esos días conviviendo con ellas, entre chapas, nylon, cartón y lluvia, fueron suficientes. Terminaron admirándolas. Se negaron a seguir corriéndolas. Hoy después de tantos años, las volvió a juntar la crisis. Las mujeres del barrio confían en Zulma. Sueñan con terminar de armar el Centro Cultural, hacen mermeladas caceras y brindan la comida del día. Ahora siguen las hijas y las nietas. Ellas son conocidas como las guapas de Trujui, están construyendo a pala y maza la sede propia. Por supuesto, Zulma brinda su humilde vivienda, ella va y viene de su pequeño vivero. Allí cultiva plantas medicinales y las

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González una mujer muy joven, con varios hijos. Su vivienda era una pequeña casilla. Cocinaba a leña y había cerrado un sector de su patio con palos y nylon para que no pasáramos frío. Por lo general iba con mi hermana a retirar la comida, la llevábamos a casa y la colocábamos en una olla. Para que mi hermano más pequeño comiera, mi mamá le decía que había cocinado ella. Pero siempre nos descubría, porque el olor a leña era inconfundible. La señora Ana no tenía un carácter fuerte. Mas bien era bondadosa y sensible. Era bien morocha, bajita y tenía una hermosa sonrisa. Pero no solo fue un comedor su hogar, fue un lugar de encuentro, de cuidado, de amorosidad. Recuerdo haber festejado el 25 de mayo en su casa, nos habían enseñado a bailar chamamé. Estuvimos ensayando varios días, y organizándonos para conseguir la ropa de paisanos y paisanas para todos. La presentación era algo muy importante, se había invitado a las familias a participar. Ese día por primera vez usé maquillaje, me pintó una sobrina de la dueña de casa. Me puse algo triste porque mi familia llegó tarde y no pudo ver mi presentación. Para mí era más significativo que un acto escolar. La sensación de haber hecho algo juntos con mis amigos y amigas del barrio, en momentos tan difíciles, me daba cierta responsabilidad. Estábamos solos, no había Estado, no había institución. Y existía un solo objetivo diario del que los más pequeños éramos totalmente conscientes. Resolver la comida del día. Crecer en el conurbano tiene sus desafíos, el sistema propone marginalidad y carencias. Hicimos lo posible por resignificar nuestras historias. Más aún cuando fuimos conscientes de que el sistema te despoja de todo, pero a su vez es tan perverso que también te declara culpable. Y se repiten latiguillos sin mayores reflexiones, que merecerían varias denuncias en el INADI.

vende en una feria. Sobrevive con su pensión por discapacidad y sus yuyos. Esta vez les dijo a sus compañeras que también había que militar en política. Participa de un movimiento social y por primera vez en su larga militancia estuvo en una lista. Es activista en los movimientos de mujeres. Helena Toribio hace unos años se hizo cargo del Poyi, el Poyi es un centro cultural que lleva el nombre de su fallecido suegro. Hace un tiempo quedó viuda, su pareja nunca superó la muerte del padre, y cayó en las drogas. En una rencilla de barrio, sin sentido, fue asesinado también. Ella sigue con sus dos pequeños hijos. Es de noche en el barrio Ayelén, los y las jóvenes del lugar están estrenado un nuevo salón. Que será de uso exclusivo para el desarrollo de sus actividades. Se juntan todos los viernes a cocinar. Serán unos treinta jóvenes. Antes de cenar, hacen un taller con Mariana y Leo. Mariana es psicóloga social y tiene una amplia experiencia en el tratamiento de adicciones. Leo hace tres meses recibió el alta, está limpio, dejó atrás las drogas y quiere ayudar a otros. Están todos atentos escuchando un cuento que habla de la tristeza y de las broncas. Opinan, se ríen, hablan de sus broncas. Helena trae los canelones calentitos, la acompañan sus hijos. Todo transcurre en ambiente tranquilo, de escucha y se percibe en el ambiente un amor profundo. Helena comparte con ellos todas las tardes de su vida. Y salen juntos en los carnavales con su murga Los Derechos Torcidos, al canto de “baila torcido, baila”. Soy Mariel Fernández me crie en un barrio humilde de la localidad de Cuartel V en Moreno, atravesé con mi comunidad muchas crisis económicas. Tuve la oportunidad de crecer entre enormes mujeres, las doñas de mi barrio. También me tocó comer en un comedor de niña en 1989. Mi ángel de la guarda se llamaba Ana

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posta una vez más, acá estamos las conurbanas, las que no nos rendimos! Nuestra sociedad nos tiene los lugares reservados, para las mujeres será el sacrificio, el cuidado y lo público será solo en su círculo. Sin embargo, la intelectualidad, la participación política y los cargos públicos serán para los hombres. Pero esta vez hay algo diferente. Hay una experiencia acumulada y las mujeres ya no son las mismas, el feminismo se fue instalando como práctica política. Quizás no de la misma manera, ya que se expresa de formas diferentes en las distintas capas sociales. En un contexto de desigualdad, ser mujer y además ser pobre es doblemente desigual. Yo quiero reivindicar las prácticas de las mujeres de los sectores populares en un mundo tan deshumanizado. Reivindico todos sus valores, el amor, el cuidado, su preocupación porque todos coman. Al mismo tiempo el humor, la risa a carcajadas y desprejuiciada. A la vez los eternos abrazos, las lágrimas y los empujones necesarios para seguir caminando. Y no se trata de dejar roles para asumir otros, se trata de que esto tan valioso sea asumido también por los hombres. Porque en esas prácticas hay saberes que sanan. Y esto incluye a la política y a la función pública. Que una mujer sea la expresión política de un proceso construido por mujeres, sería lo justo. Es además una necesidad, se acabarían los debates en abstracto. Tendríamos políticas públicas más certeras. Existe en estas mujeres un feminismo comunitario. Poner en discusión los lugares que nos fueron negados es un camino liberador, pero a su vez doloroso. Por todo lo que falta y por ser cada vez más consciente de las diferencias de oportunidades que existen por ser mujer. Habrá que animarse cada vez más, habrá que ceder cada vez más. Porque no se puede resolver la injusticia social sin superar la desigualdad de género. •

Por eso en esta nueva página de la historia de nuestros barrios, desde este rincón del mundo, que conocieron comadres y mujeres como Ana González. Seguimos escribiendo y aprendiendo. Supimos que nadie lucha por lo que no ama. Supimos que teníamos que amar profundamente lo que éramos, y no aspirar ser otra cosa que nosotros mismos. Porque eso era muy importante. Y también ahí había belleza. Que era importante la política para nuestra vida, que nos reivindicábamos como clase trabajadora, que había luchado y conquistado derechos. Aprender a mirar y buscar la belleza a pesar de todo. Encontrar los paisajes en algún horizonte. Encontrar el paisaje también en la gente, y en sus historias. San Norberto, es un pequeño barrio de siete manzanas, rodeado de campo y de otros barrios alguna vez mayoritariamente obreros. La desocupación fue modificando nuestras formas de relacionarnos, pasamos de la paz del hombre y la mujer del interior, al no tan pacífico conurbano. Aquí estamos las del comedor de Ana, y las que fueron al comedor de las comadres. Algunas gringas de panza verde, otras morenas santiagueñas, sumadas a las de sangre guaraní de este y el otro lado de la frontera. Dándole una vuelta a estas experiencias vividas. Orgullosas y amantes de la historia de lucha de nuestro pueblo. Somos de la clase trabajadora y feministas. Somos del feminismo comunitario, que es ancestral. Aprendido de las mujeronas que nos alimentaron y abrazaron. Hicimos de todo, centros culturales, un terciario, construimos viviendas, formamos promotoras de salud, armamos la recicladora, militamos en política. Estamos aquí y allá también. Cómo no quererlas, alimentaron nuestras neuronas. Mis amadas compañeras, tomamos la

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“No creo en una religión que predique la resignación”

Orillera entrevistó a Francisco “Paco” Olveira, párroco de la Isla Maciel, e integrante de la organización religiosa Curas en Opción por los Pobres. Una conversación fundamental que no necesita de mayores preámbulos.

* Francisco “Paco” Olveira, Párroco de Nuestra Señora de Fátima. Fundación Isla Maciel. Colectivo Curas en la Opción por los Pobres.

Orillera: Estamos en tu casa, Paco y eso, en primer lugar, queremos agradecerlo. Que nos recibas acá, en la Isla Maciel, en el lugar en el que has decidido desarrollar tu labor pastoral. Y en este cuarto, que es una suerte de museo de la historia latinoamericana, de la historia de los oprimidos en esta América latina que tanto duele. Contar con tu palabra es, también, interrumpir la lógica de la «noticia», a la que lo único que parece importarle es el valor del dólar. Por eso, creo, nuestra primera pregunta es, ¿qué es para vos la dignidad? Francisco “Paco” Olveira: Evita Perón decía que ella no creía en una religión que predicara la resignación. No sé si soy todo lo fiel que las palabras de Eva se merecen, pero ella decía que el último descamisado tenía tanta dignidad como el primer emperador. Desde mi fe cristiana, eso es así. Somos hijos de Dios y, por tanto, tenemos la misma dignidad. Ahora bien, el tema es que cuando nacés, bueno, ahí nomás las cosas comienzan a ser distintas. Por eso tomo tanta distancia de la meritocracia. Para empezar, porque no es cristiana. Pero, además, porque bien sabemos que no todo el mundo parte de una misma línea de largada. Aquí en la Isla, para no irme muy lejos, muchos pibes están condenados incluso antes de nacer. Y ya ni siquiera por una cuestión meramente económica. Es un conjunto de elementos contextuales que son condenatorios. La dignidad debería ser intrínseca a nuestra condición de ser humanos. O: Frente a eso, Paco. ¿Qué hacemos? ¿Cómo hacemos? La reparación, claro, es imprescindible, pero ¿qué más? ¿Qué es necesario hacer para que estos pibes tengan futuro? Paco: Frente a tu pregunta, es inevitable que venga a mi memoria Hélder Câmara, el arzobispo brasileño, y arzobispo emérito de Olinda y Recife, defensor de los derechos humanos y figura de la teología de la liberación. Hélder decía que «cuando doy comida a los pobres, me llaman santo. Cuando pregunto por qué son pobres, me llaman comunista». Para mí es una síntesis que comparto. Hay épocas —como la que estamos atravesando desde 2015 para acá— en las que te tenés que dedicar a dar un poco más de pan, para decirlo de alguna manera. Es un momento en que tenemos que dedicarle

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mucha energía a cosas que antes no le dedicáque tenían lo ponían en común, se vendía y bamos, porque no era necesario. Ahora, las luego se repartía de acuerdo con la necesidad cosas se transforman, se hacen ciertas, desde de cada uno y nadie pasaba necesidad. Lo imla acción, desde la política, desde el Estado. portante es que nadie pase necesidad. Debemos luchar por modelos donde la dignidad O: El cristianismo, el socialismo, la Modernidad se haga realidad. Y, en ese sentido, sin estar misma, son como una gran promesa, ¿no? Enen el paraíso, y sin olvidar esa frase que, aunque tonces, me pregunto en ese sentido si es metasuene algo deprimente es cierta, “nunca alfísico, si no es algo que solo podrá ocurrir en el canza”, es cierto que en el periodo anterior la más allá, es decir imposible en el presente. gente vivió mucho mejor, adquirió derechos, Paco: Bueno, no en su plenitud. Pero hay etc. Hoy, todo se va para atrás. En estos días que caminar hacia allí. De otro modo sería una salió la información de que gente que recibía mera ilusión. Quiero decir, a Cristo lo mataron la Asignación Universal por Hijo, Cambiemos por eso. A Angelelli lo mataron por eso. A la utilizó para hacerla pasar como aportantes Mugica lo mataron por eso. A Romero, de El de su campaña electoral. En la próxima elección Salvador, lo mataron por eso. Hay quienes creno podrán hacer ni eso, porque les bajaron la yeron que merecía la pena dar la vida por esa Asignación Universal. manera de entender la dignidad y la lucha por Es necesario reafirmar la igualdad. Ahora, que no que la Asignación Univerlo vamos a ver realizado sal significó un cambio funacá en plenitud, seguro. Y “Los Santos Padres, los curas damental que el actual goque la historia de la hude la primera Iglesia, uno no se bierno jamás hubiera manidad es más la historia implementado. De hecho, de desaciertos y desiguallos imagina diciendo «esto es lo dije ya, la bajaron y, adedades que de igualdad, tuyo y esto es mío». Acá todo más, ajusta por los más también. Pero es nuestra es de todos y de todas porque pobres. utopía, nuestro ideal, el Dios hizo el mundo para todos norte hacia el cual camiO: En la misma senda de la pregunta inicial de namos porque pensamos y para todas. Y hay algunos Rodolfo, quiero hacerte una que así deben ser las cosas. ricos que se lo quedan como pregunta algo más ontolóAun cuando esté claro que si fuera de ellos.” gica, si se quiere. ¿La igualeste mundo es un fracaso; dad es metafísica? ¿Cómo tal y como está es un frala pensás? A Cristo uno no caso. La Teología de la Lise lo imagina «meritocrático». beración dice que, aunque la hipótesis (que saPaco: Para mí es ontológica. Los Santos Pabemos falsa) de que la co-existencia entre ricos dres, los curas de la primera Iglesia, uno no se y pobres no fuera fruto de la injusticia, iguallos imagina diciendo “esto es tuyo y esto es mente es un fracaso de la humanidad. Que una mío”. Acá todo es de todos y de todas porque abrumadora minoría controle el mundo. Que Dios hizo el mundo para todos y para todas. Y tres cuartas partes de la humanidad estén de hay algunos ricos que se lo quedan como si la pobreza para abajo. Lo que vemos del gobierno fuera de ellos. Es como aquella situación de de Donald Trump respecto de los inmigrantes quien entra al teatro y no deja entrar a los latinoamericanos. Lo que escuchamos y vemos demás a ver la obra, ¿no? Creo que es ontológica. que pasa en el Mediterráneo. O el Gobierno de Ahora bien, luego habrá diferencias, claro. De la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, que les capacidad, incluso del esfuerzo personal, pero pega a los senegaleses que venden en la calle. es indudable que hay modelos que tienen Lo digo de otro modo: aun si fuera natural la mucho más que ver con el cristianismo que desigualdad, igual es un fracaso. Hay una pason —si ustedes quieren— modelos socialistas. rábola del Evangelio en la que el patrón va a Los primeros cristianos, frente a la resurrección buscar gente que está en una esquina para de Cristo, transforman su forma de vivir. Lo darles trabajo. Y se lleva a unos cuantos. Luego

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algo les caiga para salir de esa situación, siempre angustiante. Este capataz se les acerca y les da un duro, dos duros, para que voten por el candidato del cacique al que responde. Uno de esos jornaleros, toma los dos duros y se los tira al capataz, diciéndole: “en mi hambre, mando yo”. Es de lo poco que puede decir un hambriento; por lo menos, eso. Que en tu hambre, mandes tú». Ahora bien, mi pregunta es, ¿hay dignidad en el hambre? Paco: Hay situaciones en que el hambre destruye. No quiero caer en lugares comunes, pero la Teología de la Liberación dice que Dios prefiere a los pobres no porque son buenos, sino porque son pobres. Porque ahí lo que está pisoteada es la dignidad. Entonces, no puedo ponerme muchas excusas para llegar al otro, porque así no voy a hacer nada. El pobre, el rico, todos somos seres humanos y, puestos a hacer un análisis personalísimo, todos tenemos cosas buenas y cosas malas; pero acá estamos hablando de otro tema. Hablamos de personas a las que se les pisotea la dignidad más básica. Y eso, no pocas veces, acaba por destruir tu integridad humana. Claro, eso es verdad que

vuelve a mediodía y había otros que nadie había contratado. Se lleva a otros cuantos. A la noche, unas horas antes de que termine la jornada de trabajo, todavía se lleva a algunos más. Cuando empieza a pagar, empieza a pagar por el último y le paga lo mismo que a los primeros. Entonces los primeros se enojan muchísimo. “Nosotros trabajamos desde temprano, nos merecemos mejor paga”. Y el tipo les dice “me comprometí a pagar lo que necesitan para vivir; todos merecen esa paga”. Es una lógica inversa a la lógica capitalista. O: Quería volver un momento sobre la pregunta inicial. Lo hago de la mano de una anécdota que solía contar en sus clases Don José Luis Sampedro Sáez, escritor, humanista y economista español que abogó por una economía «más humana, más solidaria, capaz de contribuir a desarrollar la dignidad de los pueblos». Él nunca olvidaba decir que la leyó en el libro España. Ensayo de historia contemporánea, de Salvador Madariaga: «En tiempos de la República, en Andalucía, están frente a un proceso eleccionario. El capataz de un cortijo va a hablar con los jornaleros que están sin trabajo, en la plaza, esperando porque

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veces, David le pega justo y algo sumamos. Aunque se torna imperiosa la pregunta de hasta cuándo será posible resistir ciertas situaciones, ¿no? O: Es probable que hayamos leído con algo de prisa y mucho de injusticia aquella célebre frase de Marx respecto de que la religión “es el opio de los pueblos”, porque tengo para mí que no había en Marx una intención de banalizar nada. ¿Qué te sugiere esa frase? Paco: Bueno, cuando Marx dijo que la religión “es el opio de los pueblos”, creo que llevaba bastante de razón. Cuando la religión predica la resignación, cuando no acompaña el sufrimiento de los más débiles, cuando te pide que agaches la cabeza porque luego vendrá la recompensa… claramente eso es opio. O paco. El paco del pueblo. Y aquel mensaje de que Dios mandó a su hijo al mundo para salvarnos. Y que murió en la cruz para salvarnos. Ese Dios sádico que necesitaba la sangre de su hijo para salvarnos, y que sigue necesitando de nuestra sangre. Eso es opio. No es que Jesús iba caminando, encontró una cruz y dijo “¡qué lindo, me voy a subir!”. Al revés, fue fiel a un proyecto diferente del proyecto de este mundo y es por eso que termina en una cruz.

empuja a conductas reprochables… pero hay un cinismo muy grande. Porque la “inmoralidad” que me quieras poner sobre la mesa que comete alguien empujado por la brutalidad del hambre es nada a la par de quienes en su opulencia desmedida sacan miles de millones de dólares para ponerlos en paraísos fiscales, o blanquean con leyes hechas a medida. Es esa violencia de arriba la que empuja la violencia de abajo. O: Leía hace unos días que contaban acerca de la erradicación del paco en la Isla Maciel. Y pensaba en esa combinación entre amor, convicción y también estrategias políticas, ¿no? ¿Cómo se construyen? Porque se trata de cosas que, de dejarlas crecer, serían destructivas. Paco: Es una suerte de acuerdo no escrito en el barrio. Son estrategias que se da el pueblo, para zafar un poco. Los que fuman, se cruzan a La Boca, lamentablemente. O cruzan para comprar. Pero bueno, son estrategias que se da el pueblo. No siempre las advertimos, pero allí están. Y transforman la historia en hechos concretos. Pienso en el 17 de Octubre. O también luchas de muchísimos años, como la lucha feminista. Y así vamos avanzando, aunque siempre en una lucha que se parece a la de David contra Goliat, que suele ser el que gana. Aunque, a

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O: Allí aparece la idea del sacrificio, ¿no? latina. Una clara opción por los pobres. De otro Dar lo que uno más quiere, contra la idea capimodo para mí no tendría sentido mi ministerio talista de lo que sobra. Es interesante esa idea. de cura, sino entre los pobres. Paco: Es interesante si se la vincula con la O: ¿Eso te hace lidiar con la institución? entrega y no con la resignación. Jesús dice, “el Paco: Es más “abierta”, de lo que parece. que quiera seguirme que tome su cruz y que No somos una secta. A veces digo, medio en me siga”, pero es la cruz del compromiso, la de broma y medio en serio, es como el peronismo. sacrificar cosas buenas pero por un proyecto Ahora bien, como institución es más bien concomún, no el sacrificio en el sentido del que reservadora. Con Francisco, hay cosas que están curría al cilicio como medio de mortificación cambiando. En general, podés laburar. A mí el corporal, para sufrir, darle gloria a Dios, calmar obispo de San Justo me echó después de hacer las pasiones… y que todo siga igual. Jesús se una huelga de hambre, con otros curas del la pasaba comiendo y bebiendo con la gente, grupo, por la Villa 31 de Retiro. Me recibió en una época en la que no te sentabas a comer otro obispo. Pero por lo general, tenés libertad con cualquiera, porque el amor, la familia, todo para actuar. eso era muy importante. Jesús no habla en O: A partir del papado de Francisco, ¿pensás ningún momento del ayuno. que habrá un proceso de mayor apertura? O: ¿Qué fue lo que te Paco: Venimos de una hizo cristiano? historia, con Juan Pablo II Paco: Soy de una familia y Benedicto XVI de un cencatólica practicante. Mi vietralismo romano y un cami“El tema del aborto. jo fue el único que pudo no a la derecha muy grande. estudiar de los hermanos, Es un tema de salud pública y Eso, en Argentina, en el porque fue el más pequeño. plano de los nuevos nomhay que legislarlo. La Iglesia Mi abuelo era sastre, anarbramientos episcopales, nunca cambiará su postura. quista. Y mi padre nunca está cambiando. De hecho, Pero es necesario que el Estado hay un par de nombramiense olvidó de esos orígenes, siempre tuvo las puertas tos de dos curas de la Oplegisle. Tomo distancia de las abiertas a quien quisiera ción por los Pobres, algo dos posturas extremas.” entrar. Y eso lo mamé, claro. absolutamente impensado A mí me influyeron basen los periodos precedentes. tante, en un sentido posiEso implicará seminarios tivo, los scouts. Me ayudadistintos, formación distinta. ron mucho en España, a ser crítico, a tener un No es lo mismo estudiar en la UNDAV que pensamiento crítico. La primera vez que oí estudiar en la UCA. Incluso con el tema del hablar de la Guerra de las Malvinas, me dijo aborto. Es un tema de salud pública y hay que uno de los instructores que esa era una guerra legislarlo. La Iglesia nunca cambiará su postura. que había armado la dictadura militar para Pero es necesario que el Estado legisle. Tomo mantenerse en el poder. Mis orígenes, entonces, distancia de las dos posturas extremas. La de están en Málaga, en el sur de España del lado los Pro-Vida que pretenden poner a todo el resto del Mediterráneo. Llegué a la Argentina en en una situación de pro-muerte totalmente injusta. 1987. Y a la Isla Maciel hace trece años. Y a quienes tienen la posición de “es mi cuerpo A mí me marcó con fuerza un cura que llegó y hago con mi cuerpo lo que quiero”. Creo que la a España y que trabajaba en los asentamientos situación es una situación a la que ninguna de chabolas. Tenía 17 años cuando entré en el mujer debe llegar y que afecta, sobre todo, a las Seminario. ¿Entraría hoy, con 17 años? No lo más pobres. Es una cuestión de clase. sé… pero entonces fue una decisión que tomé. Francisco algunos pasos está dando. Los enLo que siempre tuve claro es que yo no solo cuentros con los movimientos populares. Es quería trabajar, sino vivir con y entre los más sintomático, también, con quiénes se reúne. pobres. De allí mi decisión de venir a América Con Evo Morales. Con Pepe Mugica. Y les dice

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“de ustedes depende el cambio de la sociedad; Paco: A Michetti le escribí dos. Estoy penno se queden para administrar miseria; entren sando si pierdo el tiempo de escribirle una en las grandes ligas”. En Evangelii gaudium tercera a fin de año. Ella había dicho —cuando (La alegría del evangelio) dice «algunos todavía ganaron— que había gente contenta aunque defienden las teorías del “derrame“, que susabía que algunos sectores humildes estaban ponen que todo crecimiento económico, favopreocupados por lo que ellos pudieran hacer. recido por la libertad de mercado, logra provocar Bueno, al año le escribí para decirle que en el por sí mismo mayor equidad e inclusión social barrio “había subido todo, menos la alegría”. en el mundo. Esta opinión, que jamás ha sido Pero esa carta ya queda tan lejos… y todavía confirmada por los hechos, expresa una conno llevamos tres años. Luego de la primera fianza burda e ingenua en la bondad de quienes carta dijo que quería venir. Nosotros le dijimos detentan el poder económico y en los mecaque para la foto no. Tuvimos un intercambio nismos sacralizados del sistema económico imvacío. En el que, en un momento, empezó a perante. Mientras tanto, los excluidos siguen echarle la culpa de todo al anterior gobierno y esperando. Para poder sostener un estilo de nosotros le dijimos: “no hable mal de nuestros vida que excluye a otros, o para poder entuamigos”. De esa reunión lo único que quedó siasmarse con ese ideal egoísta, se ha desfue algo relacionado con la garrafa social, pues arrollado una globalización quienes hasta ese momende la indiferencia». to gestionaban eso eran O: ¿Cómo ha impactado personas que habían que“Mugica decía que la única lo que viene ocurriendo en dado del periodo anterior. forma de acabar con la pobreza los dos últimos años largos? Bueno, a los pocos meses Tanto respecto del tejido que él conocía era la de acabar los echaron. La carta a Masocial, como de la dinámica cri era más bien una ironía. con la riqueza. Entonces le que se está abriendo. Mugica decía que la única decíamos (a Macri) que siendo Paco: Estoy desde 2005 forma de acabar con la poél y sus amigos tan ricos, y, desde entonces, vi mubreza que él conocía era la chos cambios positivos. Inuna buena manera de empezar de acabar con la riqueza. cluso a nivel estructural. Entonces le decíamos que podía ser que se deshicieran Por ejemplo, no nos inunsiendo él y sus amigos tan de su riqueza.” damos más. Tuvimos hasta ricos, una buena manera 80 trabajadores de Vialidad de empezar podía ser que Nacional que son de las orse deshicieran de su riqueganizaciones sociales de La Boca y de la Isla (y za o, al menos, de los 70 mil millones del Correo que ahora están echando). Había un Estado Argentino. Eso nos iba a acercar, le decíamos, a que escuchaba las demandas, y reconocía las la ansiada pobreza cero. luchas de los movimientos y de las organizaciones O: Mugica fue una bisagra, ¿no? sociales. Luego políticas concretas: Argentina Paco: La dictadura mató religiosas, monjas, Trabaja, la AUH, Ellas Hacen, FinEs. No eran y muchísimos laicos. Muchísimos, que entraron solamente programas económicos. Sino de acceso en la lucha desde los ideales del Evangelio. a derechos que antes no tenías. Teníamos nada Eso tiene mucho que ver con el Concilio Vaticano más que una escuela primaria. Ahora tenemos II aplicado a América Latina. Grandes obispos hasta una Universidad a diez minutos. Eso hizo como Hélder Câmara. El Pacto de las Catacumposible la reconstitución de muchas familias, bas, en el que aquellos obispos se compromeporque necesitas todo eso para vivir. Y es justatieron a caminar con los pobres y a ser una mente eso lo que se vuelve a disgregar. Familias Iglesia pobre al servicio de los pobres, con que se rompen… en fin. ellos y entre ellos. Se comprometieron a llevar O: Le escribiste una carta al presidente y un estilo de vida simple, renunciando no sólo a otra a la vicepresidenta. ¿Con qué repercusión los símbolos de poder, sino al mismo poder exde parte de ellos? terno, volviendo de esa forma a la raíz del

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cinos del barrio; otros, son ciudadanos solidarios que se suman al objetivo de mejorar las condiciones —materiales y simbólicas— de vida de quienes menos tienen. Si bien la sede de la entidad se encuentra en la Isla Maciel, el trabajo trasciende los límites geográficos. Nuestra fundación tiene un lema: “Trabajar y vivir con dignidad”. Eso, porque por una parte significa reivindicar el trabajo como herramienta de transformación del cual fuimos históricamente excluidos, y por otra parte cuando decimos dignidad decimos derechos, no queremos como fundación estar regalando nada, en todo caso estamos ayudando a que la gente vuelva a recuperar lo que son sus derechos: derechos al trabajo, a la educación, a la salud. El cierre de muchos programas por parte del gobierno nos ha generado problemas. Algo de lo que hacíamos debimos discontinuarlo y otras cosas las seguimos, como podemos. La Orquesta Infanto Juvenil de la Isla Maciel, por ejemplo, estaba proyectado que forme parte de las Orquestas

evangelio en el que dicen “nosotros vamos a vivir pobremente”. Y luego el Manifiesto de los 18 obispos del Tercer Mundo, en donde dicen aquello del pueblo de los pobres y los pobres de los pueblos en medio de los cuales nos ha puesto el Misericordioso como pastores de una pequeña multitud, que saben por experiencia que deben contar con ellos mismos y con sus propias fuerzas, antes que con la ayuda de los ricos. Allí hablan del socialismo directamente, como la forma más cercana al cristianismo y allí nace el Movimiento de Sacerdotes del Tercer Mundo en 1968. Son unos 400 curas en la Argentina que adhieren. Mugica será una de sus caras más visibles. Y en ese marco, los curas de esta opción entienden que el socialismo en la Argentina es el peronismo. O: ¿Nos querés contar de la Fundación Isla Maciel? Paco: La Fundación nace del trabajo comunitario que realiza la Parroquia Nuestra Señora de Fátima. Algunos de sus integrantes son ve-

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del Bicentenario y todo eso se cortó. Tenemos programas de mejoramiento de viviendas, uno de ellos son micro créditos. El problema que estamos teniendo con eso es que, antes a la gente le sobraba un manguito para pagar el crédito, y ahora… ya no. También tenemos un pequeño centro de atención de adicciones. Un pequeño centro odontológico. Tenemos la Casa del niño Eva Perón que funciona a contra turno, para chicos que van al Jardín y a la Primaria. Y también para algunos que están sin escolarizar. Bueno, también la Orquesta Infanto Juvenil. Muchas cosas se hacen con Voluntariado. Lamentablemente tenemos los dos comedores ahora, que atiende unas 500 personas cada noche. O: Dos preguntas más. ¿Te preocupan las consecuencias que pueden derivarse de una situación económico-social cada vez más preocupante y de una evidente escalada represiva? Y, por otro lado, ¿sos consciente del valor del ejemplo? Paco: Empiezo por la última. Es verdad que hay quien se lleva las fotos y “algunas flores”, para decirlo de alguna manera. Pero son muchas y muchos quienes de manera anónima, silenciosa, hacen muchísimo por todo esto que hemos estado hablando. Entiendo que hoy hay que decir una palabra, y si a uno le toca ese rol, debe hacerlo contra este modelo y contra este

sistema que genera mayor desigualdad, que es lo que más duele. No se trata de un “error de cálculo”. Son modelos antagónicos. Ahora bien, no me pienso yendo a “convertir” a nadie. Voy a acompañar la fe de mi pueblo. En ese sentido, está bien recordar aquí lo que dijo Francisco, cuando se refería “a cualquier persona que tenga demasiado apego por las cosas materiales o por el espejo, a quien le gusta el dinero, los banquetes exuberantes, las mansiones suntuosas, los trajes refinados, los autos de lujo, le aconsejaría que se fije qué está pasando en su corazón y rece para que Dios lo libere de estas ataduras”. Pero, sobre todo, dijo el Papa, “parafraseando al ex presidente latinoamericano que está por acá [Mujica], el que tenga afición por todas esas cosas, por favor, que no se meta en política, que no se meta en una organización social o en un movimiento popular, porque va a hacer mucho daño a sí mismo y al prójimo y va a manchar la noble causa que enarbola”. Entonces, no es cristiano invertir en Lebac. ¿No? Y respecto de la otra pregunta. Veo que hay una cierta diferencia con el 2001. Aun cuando la gente está muy mal, tiene un colchón que son las políticas que se desarrollaron en el periodo precedente. Ahora bien, cuidado, porque la degradación es muy acelerada. Y es un modelo que debe reprimir para desarrollarse. Y los muertos son siempre del mismo lado. •

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Ciudad y pobreza

Reflexiones de las formas de extracción urbana Por Carlos Fidel*

Introducción En este trabajo abordaremos las modalidades de funcionamiento y densidades desiguales que conforman a los mercados inmobiliarios de las ciudades. En ese sentido presentaremos los principales rasgos que asumen los determinantes difundidos y diferenciales que se despliegan en los territorios urbanos. Los mismos son diseñados y aplicados por la confluencia del accionar de la esfera gubernamental, en muchos casos, combinado con los agentes inmobiliarios y/o los flujos monetarios que son derivados de los fondos de inversión financiera al ámbito urbano; configurando una concurrencia de inversiones que buscan extraer sobreganancias localizadas de los espacios de la ciudad. Las consecuencias son la ampliación de las desigualdades sociales y ambientales y la instalación de condiciones de segregación material al interior de las urbes.

Determinantes difundidos del modelo extractivo urbano

* Carlos Fidel Docente investigador Consulto de la UNQ

El suelo urbano se origina con la expansión de las ciudades por el crecimiento de la población originada en su reproducción natural, sumado a la llegada de nuevos contingentes que provienen del interior del país y/o por flujos migratorios provenientes del exterior. Inducido por el aumento de los habitantes urbanos hay un circuito de producción de nueva tierra producido por un cambio de uso intraurbano, sumado a la construcción de nuevos marcos construidos sobre territorios de uso agrario que bordean la trama urbana, produciendo un cambio de uso generado en muchos casos por el empuje de la fracción capital inmobiliario. De modo tal que se va conformando el mercado inmobiliario, expresión de un entrecruzado de agentes que operan en las distintas fases de producción y comercialización. De esta manera se va configurando el uso y precio del suelo, imprimiendo una contradicción social: el suelo en su forma originaria es un bien natural, pero con la difusión de la mercantilización capitalista perdió su atributo de ser un “bien libre”, se fue transfigurando en una mercancía con un alto valor de uso, imprescindible para la reproducción de la vida humana, por lo que registra los signos monetarios de un bien que intercambia a un valor de cambio en el mercado. En ese sentido, se diferencia de otros bienes naturales que se mantienen sin precio de mercado (el agua, el aire, la nieve, entre otros); aunque hay que señalar que cada día que pasa hay menos bienes naturales que no tengan precio de mercado.

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Orillera • Año III – Nº 4 • primavera de 2018


El determinante de incidencia difundida que históricamente se impuso, con la expansión de las relaciones capitalistas, es la “propiedad privada” de la tierra, sumado a diversas formas de posesión. Así se fue configurando el respaldo legal e institucional de la dimensión del precio de mercado del suelo y el marco construido. El suelo urbano está atravesado por diversos atributos relacionados con el sistema jurídico: la propiedad privada, pública o diversos formatos de patrimoniales colectivos (Azuela, 2016). También los segmentos sociales expelidos de las relaciones sociales formales están presente en este ámbito, así, se registran lugares con marcos construidos en diversos formatos de propiedades “ocupados” por habitantes que por diferentes motivos realizan o están espoleados a efectuar actos de transgresión de la legalidad instituida. Estos últimos son expresión de espacios urbanos por donde transitan grupos de desposeídos buscando un lugar donde asentarse; algunas veces, como resultado de las nuevas relocalizaciones o quiebres económicos de actividades, empresas o pérdidas patrimoniales de viviendas; se registran zonas abandonadas y espacios construidos de propiedad privada o pública sin ningún uso que, en muchos casos, son ocupadas por personas sin ningún patrimonio, especialmente sin un sitio urbano donde asentarse. En algunas situaciones se van organizando movimientos sociales que pugnan por tener un lugar con aceptables condiciones de vida donde habitar y reproducirse. Nos referimos a las crecientes mayorías de los pobres o excluidos de la convivencia social y/o del acceso a un trabajo digno. Esta porción de la población tiende a ensancharse cuando se aplican políticas de ajuste de perfil neoliberal, tal como las que se registran con el gobierno de la Alianza Cambiemos en nuestro país (Carlos Fidel, 2016). La aplicación de la política económico-social de corte neo-liberal crea las condiciones del proceso de primarización de la producción destinada al mercado externo y desindustrialización de los sectores productivos, ampliada por la apertura de las importaciones, acompañada de una disminución del salario real con el predominio de la actividad de valorización de la esfera del capital financiero autonomizado de

los procesos productivos. Este modelo neoconservador va configurando una mayor desigualdad en la distribución del ingreso; ampliando la concentración de la riqueza en pocos manos y los segmentos más desposeídos se expanden en los asentamientos urbanos. Simultáneamente, se va disminuyendo la incidencia del conjunto de los aparatos estatales, en la búsqueda de disminuir las regulaciones y aumentar arbitrariamente las tarifas de los servicios públicos que realizan monopolios gubernamentales y/o privados, en la búsqueda de extraer a la población una mayor porción del ingreso y aumentar las ganancias de las empresas que operan en estos sectores (Miguel Teubal y Carlos Fidel, 2018). A los factores anteriores hay que agregar otro conjunto de determinantes macro económicas imperantes que inciden de manera difundida en el funcionamiento del mercado inmobiliario, los mismos son: • La distribución del ingreso nacional, hay una correlación entre el grado de concentración del ingreso con el formato de la trama y el volumen del mercado inmobiliario. • El grado de concentración y la matriz tecnológica del sector de la construcción; atravesada por dos presiones: hay una fuerte tendencia a utilizar procesos de construcción de baja intensidad de maquinaria, lo que lleva a que el precio de la fuerza de trabajo sea la fuente principal de la ganancia sectorial. • Por otro lado, hay una conducta empresarial que tiende a utilizar combinaciones tecnológicas ubicadas en la frontera de la innovación del diseño y los procesos de construcción; los que posibilitan a los agentes que los aplican la extracción de sobre ganancias localizadas en la urbe. • La circunstancia por la que transita el escenario de las variables macroeconómicos (PBI, déficit, endeudamiento externo, entre otros) y la composición y modalidad pública y/o privada del financiamiento destinado al mercado inmobiliario. Al tiempo de escribir este trabajo se aplica en Argentina un tipo de préstamo hipotecario indexado denominado UVA, trazado por el gobierno que asumió a fines de 2015, en un contexto de un alto nivel de inflación de precios de

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bienes y servicios. La modalidad de los préstamos se diseñó para garantizar el retorno de las ganancias del capital bancario /financiero; simultáneamente a medida que transcurre el tiempo a los asalariados endeudados les implica destinar una parte mayor de su ingreso.

choques permanentes o esporádicos entre los propios actores urbanos: habitantes empobrecidos, movimientos sociales, corporaciones privadas e instituciones gubernamentales. En algunas circunstancias la mezcla de intereses puede ser entre muchos o pocos protagonistas, generando colisiones de características violentas o pacíficas. Casi siempre los más afectados son La distribución desigual del uso y construcción en su mayoría pobladores citadinos pobres y/o interna en las tramas de las ciudades recibe la excluidos de la sociedad que son los segmentos presión de las variables estructurales que desociales desalojados y/o duramente dañados terminan la dinámica y magnitud de la circulaen su vida cotidiana urbana. ción ampliada del capital financiero global asoMás de un evento conflictivo que ocurre en ciados a las funciones, el perfil y la potencia de torno a la tenencia o posesión del suelo y su la estructura y operación de la esfera estatal. marco construido fue y es tenuemente captado En la actual fase de globalización del capital fipor los medios de comunicación, a veces, mosnanciero (en algunos casos por las inversiones trando un espectáculo de gestos, palabras e de capitales originados en imágenes que se diluye en fuentes informales), los cael espectáculo general. Los “Los capitales financieros de pitales financieros de conhechos urbanos se presenconfección ficticia, recorren el tan en el enmarque de fección ficticia, utilizando las nuevas innovaciones de mundo invirtiendo en zonas que unas apariencias vacías de base digital, recorren el contenidos e inocuas, como dan lugar a grandes mundo invirtiendo en zonas trozos de la cultura urbana edificaciones, originando que dan lugar a grandes actual pero que expresan edificaciones, originando nítidas narraciones de la construcciones, a veces, con construcciones, a veces, disputa por las urgencias nulo o limitado uso que se con nulo o limitado uso que por habitar la ciudad de convierten en depósitos se convierten en depósitos manera justa e igualitaria, inactivos de notables ganancias inactivos de notables gadelimitada por las líneas nancias de dudoso origen del derecho al uso y las de dudoso origen.” y, también, configurando fuerzas del orden/represión los soportes materiales de que empujan la existencia nuevos “derivados financieros”. Un lugar donde urbana a una relación social que mantiene un se canaliza la circulación de flujos de activos acceso y apropiación social de manera desigual ficticios que no tiene fronteras nacionales (De y segregada. Mattos, 2007). Determinantes diferenciales y densidades Frecuentemente el Estado interviene para atraer y facilitar la afluencia desregulada de segregadas del modelo extractivo urbano flujos de fondos de inversión destinados al Los determinantes que generan las variamercado inmobiliario mediante el financiamiento ciones de los precios que se fijan en el mercado y la construcción de obra pública en infraesseñalan zonas con diversos componentes de tructura y equipamiento colectivo; tales son utilidades y precios de mercado del suelo y el los casos de la Ciudad de Panamá, Puerto Mamarco construido (Topalov, 1982). dero en la Ciudad de Buenos Aires, Santa Fe Surgen los siguientes interrogantes: ¿Cuáles en la Ciudad de México, entre otros. son las configuraciones de los determinantes En ocasiones el accionar del interés del que trazan zonas diferenciales del modelo excapital inmobiliario, a veces relacionado con el tractivo urbano? ¿Cómo son los principales Estado, conforma y amplía tramas de soportes parámetros que delimitan las sobreganancias de usos urbanos que generan rupturas sociales,

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localizadas y los precios del mercado inmobiliario? ¿Qué determinantes van produciendo tramas urbanas compuestas de misceláneas diferenciales de edificaciones e infraestructuras desplazadas en el territorio? En un mundo en transformación, las respuestas son complejas y van permutando con el paso del tiempo. Avanzaremos en un conjunto de argumentos sostenidos en factores materiales, otros económicos, sociales y políticos; y algunos que resultarán de una síntesis de los anteriores (Lungo, Mario, 2000). Algunos de los determinantes son: • “Las capacidades físicas de edificación en el terreno y del área”, lo que implica que construir en terrenos más aptos disminuye los costos, y viceversa. • “Las medidas del terreno”. • “El Riesgo y la vulnerabilidad” conformado por los entornos de exposición a la inundación o riesgos de fenómenos naturales (tornados, temperaturas extremas u otros), registros de temblores u otros fenómenos sísmicos.

medio ambiente, en general el grado y tipo de contaminación inciden en el valor de uso y el precio del mercado de los bienes inmobiliarios. En estrecha relación con los factores anteriores se encuentran las diversas densidades y eficacias de las redes de equipamiento e infraestructura. La aptitud, eficiencia y tarifas de los servicios colectivos implantan un mapa diferencial, factores resultantes de inversiones estatales que en general valorizan los territorios. Estos últimos son un conjunto de factores que pueden ser visibles o no, y muchos de ellos tangibles. Como ejemplo, en una zona donde viven segmentos sociales de bajos ingresos, en general encontramos viviendas con deficientes diseños y materiales, vías inapropiadas de accesos materiales y virtuales, inadecuada dotación de equipamiento e infraestructura, contaminación ambiental; lo que deriva en bajos precios de mercado del suelo y el marco construido, mientras que lo contrario se manifiesta en zonas habitadas por segmentos de altos ingresos.

Otros factores refieren al producto terminado en relación con las “cualidades y conformación material del objeto construido”. En otros términos, el marco construido puede estar levantado con materiales y fuerza de trabajo de la construcción de mayor o menor especificidad. Estos determinantes afectan directamente la durabilidad y los fines apropiados del objeto construido. Los factores relativos a los medios de acceso y comunicación tienen una fuerte incidencia. La geografía natural combinada con las obras de redes de comunicación (generalmente en inversiones de origen estatal) configura zonas y terrenos con grados distintos de comunicación y transporte de personas y mercancías. En las últimas décadas, las conexiones a través de las redes de base digital son un soporte por donde transitan y se procesan intercambios, información y datos, los mismos se encuentran en plena innovación tecnológica a nivel global. Las zonas urbanas pueden tener distintos dispositivos que generan desiguales efectos útiles sociales o simbólicos que provienen de los “usos sociales y funciones localizadas en las zonas urbanas”. También la situación del

Pliegues en disputas y/o semblante con fricciones Otro factor que refuerza las fisuras que producen como efecto la ampliación de las diferencias, que atraviesan intensamente muchas de las urbes, son las oleadas de conflictos y/o temores que se instalan en los residentes citadinos, provenientes de los niveles de violencia e inseguridad reales o imaginarios. Muchas veces divulgados y magnificados por las narrativas trasmitidas por los medios de comunicación. La cuestión no se expresa de manera similar en los interiores profundos del suceder del convivir ni se manifiesta del mismo modo en todos los núcleos urbanos (Carrión Mena y Pinto, 2016, 2017). Las causas del malestar concreto se desatan por múltiples factores. Solo una parte de los sujetos dedicados al delito proviene de los habitantes conformados por los segmentos más disgregados y expulsados del acceso a los satisfactores materiales y educativos. En las urbes latinoamericanas es clave y tangible la falta de una política pública local basada en una estrategia participativa y de-

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las diferencias de usos urbanos y cruzadas por las segregaciones sociales? • ¿Seguirán “desregulados” el funcionamiento de los fondos de inversión que derivan sus sobrantes monetarios en la búsqueda de legalizar y, a la par, de obtener sobreganancias originadas en el espacio urbano? • ¿Se lograrán instalar gobiernos locales democráticos y participativos que intervengan para igualar y generar las vías hacia la ampliación de los derechos de los usos de la ciudad? • ¿Los movimientos urbanos vigorizarán sus contiendas y debates para lograr un hábitat más igualitario y digno para sus habitantes empobrecidos? •

mocrática, con el objeto de prevenir y atender las causas profundas de las expresiones violentas urbanas. Otra aguda problemática vinculada a la violencia e inseguridad proviene de los estrechos acuerdos que se establecen entre camarillas organizadas y fracciones del poder público/político. Esos acuerdos son el marco que propicia y encuadra el crimen ampliado; el tráfico de personas, sumado al de armas y productos ilícitos son algunas de las transgresiones de las leyes que desbordan los espacios de la ciudad. Estas uniones de agrupaciones ilegales se mueven extendiéndose hacia los sitios ocultos de los subsuelos urbanos, pactando con otros grupos similares de otras regiones cercanas y de otros países. En general derivan sus ganancias y basan su perfil de estabilidad y decoro en la explotación de negocios lícitos; uno de los sectores preferidos para incorporar a la legalidad los dineros de origen ilegal es el sector de la construcción y el mercado inmobiliario, porque la dinámica de los agentes y las modalidades comerciales y financieras permiten inflar y oscurecer los orígenes y las reales cantidades de los fondos que se destinan a esas actividades.

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Conclusiones Hasta aquí hemos realizado una reflexión que enfocó los determinantes materiales y sociales de despliegues difundidos y diferenciales que configuran y formatean el funcionamiento del modelo extractivo urbano, donde se detecta una confluencia entre las funciones gubernamentales, con las porciones de los fondos de capital financiero más concentrado, formal y/o ilegal, que en sus bifurcaciones derivan inversiones que operan en el mercado inmobiliario, diseñando estrategias que buscan maximizar las sobreganancias localizadas, ampliando los canales que extraen excedentes generados en el ámbito urbano. Las operatorias extractivas urbanas van generando usos segregados, contaminación ambiental y claras separaciones sociales en los interiores de la morfología de las ciudades. Quedan abiertos varios y amplios interrogantes, podemos señalar algunos: • ¿Las urbes seguirán ahondando sus demarcaciones desiguales atravesadas por

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Pobres Derechos

Ganadería trashumante en el tiempo de la Vaca Muerta Por Emmanuel Guagliardo*

Una aproximación necesaria

* Emmanuel Guagliardo, Abogado (Universidad Nacional del Comahue). Representante de Organizaciones Sociales, Asesor Legislativo en la Provincia de Río Negro. Integrante del Instituto Patagónico para el Desarrollo Sustentable.

En el mundo hay alrededor de 200 millones de personas sobreviven bajo formas de ganadería trashumante.1 En el 75% de los países del mundo, se practica esta forma productiva que involucra a más de una cuarta parte de la superficie total del planeta tierra. En el Alto Nequén, sus orígenes se remontan al periodo precolombino o sus formas actuales se desarrollaron durante el periodo colonial, en la etapa previa a la consolidación y desarrollo de los Estados nacionales modernos. En regiones serranas, y a lo largo de todo el cordón montañoso de los Andes, comunidades campesinas e indígenas, intercalan el tiempo de pastoreo, entre tierras bajas –invernadas– y tierras de alta montaña –veranadas–, en un modo de rotación de suelos, donde predomina la crianza de ganado menor –cabras, chivas y ovejas–, dando lugar a formas de vida esencialmente comunitarias. En la Patagonia Norte, especialmente en la provincia de Neuquén, tiene lugar uno de los ejemplos más contundentes de ganadería trashumante. Más de 2500 familias entre comunidades de pueblos originarios y campesinos criollos, año a año, atraviesan distancias superiores a los 250 km, para transcurrir por “huellas” y “callejones” de arreo, llevando sus “piños” desde los campos de invernada en las tierras áridas de precordillera hacia los campos de veranada en la alta montaña. Criollos y mapuches sostienen una práctica productiva; una forma de vida y una cultura, preexistente a la formación de los Estados nacionales. Su vigencia y desarrollo actual, nos pone frente a un debate histórico sobre la propiedad de la tierra; la posibilidad de regular formas tradicionales de uso del suelo y la necesidad de construir políticas públicas integrales para el desarrollo de estos sistemas. Se advierte además, no solo una dificultad o desafío en términos de regulación de un sistema productivo peculiar, sino que urge además, incorporar la perspectiva de derechos de los sujetos y actores, de esta singular estructura agraria. La escala global de los problemas de la humanidad actual, nos pone frente a una crisis de corte energética y alimentaria, donde las reflexiones sobre la 1 Algunos informes estiman que el pastoralismo es practicado por entre 100 y 200 millones de personas, sin embargo, la cifra exacta podría rondar los 500 millones, y esta incertidumbre refleja la debilidad de los datos disponibles sobre el pastoralismo en general.

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sostenibilidad social y ambiental de las actividades del hombre está en el orden del día de los debates públicos.

o permanecen en el dominio del Estado o son tierras bajo dominio privado de particulares. El carácter mestizo de esta actividad, significa que tanto criollos como comunidades originarias, sean parte de una misma realidad productiva, que sin embargo los sitúa en distintos planos en cuanto a protección legal y reconocimiento de derechos. Toda forma jurídica, expresa esencialmente relaciones sociales y tensiones de intereses en una sociedad dada, en un momento determinado. A medida que transcurrió el avance de la sociedad moderna en estos territorios, la prevalencia de otra juridicidad e institucionalidad impidió la incorporación de estos regímenes jurídicos costumbristas; quedaron subordinados a las formas que imponía el desarrollo de un proceso de acumulación global del capital. En los tiempos actuales, la vigencia histórica de estos usos tradicionales, ha producido una maduración en las concepciones hacia este tipo de actividades. Desde las reflexiones en el marco del Derecho Agrario, nuestro principal desafío es realizar aportes a la construcción de un andamiaje jurídico e institucional que regule, ordene y resguarde este uso tradicional. Nada más y nada menos que: construir derecho. A contramano de la irregularidad estructural en que se encuentra la actividad y la precariedad de derechos que sufren los sujetos hacedores de esta estructura agraria, la ganadería trashumante del Norte Neuquino se sostiene por fuerza de su inercia histórica, adecuándose a las nuevas realidades, habilitando nuevas respuestas y afirmaciones para sostenerse como una actividad productiva sobresaliente en la estructura agraria de la Patagonia Norte. Sin lugar a dudas, las modificaciones operadas en torno a las formas de concebir estas prácticas esencialmente tradicionales, comunitarias y familiares, habilita un contexto propicio para el desarrollo de propuestas de políticas públicas que regulen, resguarden y promuevan las mismas. Las regulaciones parciales o segmentadas que no respeten el carácter estructural de una actividad productiva, distorsionan las respuestas en términos de políticas públicas.

La necesidad de regulación de los usos tradicionales del suelo ¿Qué significa la exclusión de estos sistemas tradicionales, y la sumisión en la pobreza de estas familias al no incorporarles a un programa de desarrollo? Sin dudas el riesgo de su desaparición en un contexto de avance del proyecto de generación de riqueza y acumulación de la misma que representa Vaca Muerta. El conflicto fundamental de los sistemas de ganadería trashumante es la ausencia de marcos normativos que reconozcan la actividad por su peculiar modo de concebir el uso del territorio. La regulación que ordena este tipo de actividades es esencialmente la costumbre de quienes la realizan en forma ancestral. Sin embargo, el surgimiento del ordenamiento estatal del territorio con la instauración del Estado nacional moderno y el resguardo y promoción de la propiedad privada como estandarte de época, han puesto en crisis estas antiguas normas consuetudinarias. En el caso neuquino, la casi totalidad de las familias productoras “no mapuches” llevan a cabo su actividad sobre tierras fiscales, con ocupaciones que datan de varias generaciones que aún se encuentran en situación irregular; se trata de una circunstancia anómala, desde que se sienten “dueños” de las tierras en que viven y trabajan, pero reconocen el carácter fiscal, exigiendo permanentemente a las autoridades provinciales la entrega de los títulos de propiedad; para el Estado son tenedores de tierras fiscales en algunos casos, “meros ocupantes”. Por su parte, solo algunas comunidades indígenas que desarrollan esta actividad, tienen reconocimiento de territorios comunitarios sobre los campos de invernadas y veranadas. En muchos casos, tienen registrado solo territorios de invernada –campos bajos, de secano en la precordillera–, mientras que los campos de veranada –tierras de alta montaña, en zonas de frontera y con recursos naturales importantes–

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Las comunidades pastoriles, tanto criollos como mapuches, se instalaron en los territorios de menor aptitud ganadera luego de la consolidación del Estado nacional argentino. Durante más de un siglo, sobrevivieron en este nuevo esquema, administrando la escasez de pasturas, adecuando el territorio a sus necesidades, y moldeando el paisaje en base a la economía trashumante. Las regiones semi desérticas y de precordillera, les dieron cobijo durante los inviernos; y los cajones andinos les proveyeron pasturas en la temporada estival. Sin embargo, esta situación se modificara nuevamente con la llegada de un nuevo régimen de explotación de las riquezas del subsuelo; la minería metalífera sobre el modelo de la mega minería a cielo abierto y la explotación de los hidrocarburos bajo el modo no convencional, transforma esas tierras de escasa aptitud ganadera, en un territorio en disputa. Y la realidad arroja un resultado abrumador; las poblaciones de pastores trashumantes –comunidades mapuches y crianceros criollos–, intentan sobrevivir con sus majadas, sin acceso al agua, al gas y electricidad; con una nula presencia y acompañamiento de las agencias de

Estas formas de producción que aparecen como singulares o exóticas, merecen un reconocimiento no tanto por su devenir histórico, o su riqueza cultural y folklórica, sino más bien como un ejercicio obligado de los tiempos que corren, en la búsqueda de respuestas y alternativas a la crisis civilizatoria de orden alimentaria y energética, donde la primacía de la rentabilidad en el intercambio de bienes y servicios y una economía que se sostiene como sociedad de consumo, nos ponen al filo de la subsistencia como especie. El conflicto de las comunidades trashumantes de la Patagonia Norte, en la experiencia concreta del territorio neuquino, enfrenta ahora un elemento de mayor contundencia en cuanto a su supervivencia; y expone una vez más, la estabilidad de estos sujetos de derecho, en el contexto de un régimen de expoliación de recursos naturales que favorece un proceso de acumulación de riquezas del cual se encuentran excluidos. La expansión de la explotación de hidrocarburos con el boom de los yacimientos No Convencionales significa claramente un obstáculo a la sobrevivencia de estos modos de uso tradicional del suelo.

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desarrollo rural, lo que impide el acceso al crédito o políticas de fomento. Frente a la pobreza de estas familias, se erige frente a sus ojos una de las instancias de mayor ferocidad en pos de apropiación de la riqueza del subsuelo, en un ritmo de trabajo de 24 horas todos los días del año, y cuyas inversiones ascienden a millones de dólares

diarios, con un costo altísimo en términos de uso de recursos energéticos y degradación ambiental. El escenario es de contraste; donde la generación y acumulación de riqueza convive con sujetos sociales que se encuentran condenados a intentar sobrevivir, siempre excluidos de cualquier proceso de desarrollo. •

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Tiembla el patriarcado… ¿se va a caer?

Por Cecilia Canevari*

L

* Dra. Cecilia Canevari, Programa Géneros, Política y Derechos. INDES (Instituto de Estudios para el Desarrollo Social) Facultad de Humanidades, Ciencias Sociales y Salud. Universidad Nacional de Santiago del Estero.

a marea verde de mujeres ha inundado las calles de nuestras ciudades, entremezclándose las generaciones, las orientaciones sexuales, las identidades, los partidos políticos, las clases sociales. Estamos asistiendo a una revolución que ha comenzado su gestación hace décadas y –como ha sucedido una y otra vez en la historia– se ha encontrando con reacciones viscerales. Cada vez que las mujeres quieren avanzar un paso por sus derechos la respuesta es desmedida, y así fue para acceder a la educación superior, a los derechos laborales, al sufragio, a la patria potestad sobre nuestros/as hijos e hijas. Un grupo de caballeros blancos, propietarios y heterosexuales (al menos en apariencia) delibera sobre nuestros destinos. Parece evidente que se juega algo importante y significativo para el orden social en la subordinación femenina. Cuando las mujeres buscamos libertad algo tiembla, pero si se trata de la sexualidad el temblor viene acompañado de temor y se acrecienta. Toca los cimientos del patriarcado, porque sin dudas el sexo es su tesoro más preciado. ¿Qué es lo que se juega allí? ¿Por qué el (los) patriarcado(s) ponen tanto esfuerzo (podría decir libido) en el control de la sexualidad femenina? Y si bien el debate (o combate) que ha transcurrido estos meses en las cámaras legislativas y en la sociedad, se dirime alrededor de argumentos que se repiten por parte de los grupos antiderechos, y que apuntan al derecho a la vida del embrión, feto/a, niño/a, se intenta soslayar el interés en torno al control de la sexualidad femenina. La libertad sexual, el placer y la autonomía de las personas con capacidad de gestar –aun sin ser recurrentemente nombradas– son en verdad claves en esta disputa. Uno de los cantos que resuenan en las calles es ¡abajo el patriarcado se va a caer, se va a caer! Pero ¿se va a caer? Me propongo entonces algunas reflexiones respecto de aquello que está temblando y los movimientos en marcha.

Los cimientos patriarcales Sería más adecuado hablar de los patriarcados, porque si bien sus orígenes son remotos y su ubicuidad es indiscutible, las características que adquiere en cada territorio varían en sus mecanismos e intensidad para la dominación de las mujeres y personas feminizadas de manera diferenciada. Los dispositivos de poder vigentes que sostienen su reproducción varían si son analizados desde una perspectiva histórica y cultural, con diferencias generacionales,

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étnicas, demográficas, territoriales y donde intervienen también las experiencias subjetivas. La historia universal está bajo el signo patriarcal, y son estructuras entonces fuertemente sostenidas y que están en la matriz (patriz) de las sociedades, modelando los imaginarios, las relaciones sociales y estableciendo jerarquías. De este modo las diferencias entre los varones y las mujeres se transforman en desigualdades. Cabe afirmar que el patriarcado está en el aire que respiramos, está subjetivado y por eso es necesario hacer un esfuerzo para hacerlo visible. Todas las personas hemos sido educadas bajo su órbita y lo reproducimos cotidianamente de modo naturalizado, está presente en todas las instituciones en donde transitamos. Intentar librarnos de los mandatos patriarcales requiere una tarea dedicada y delicada de sacar una a una las capas de una cebolla sin fin. Y a veces duele. Los poderes patriarcales, con dispositivos materiales y simbólicos se han focalizado en el mismo objetivo: la subordinación de las mujeres, resaltar su pasividad, la reclusión en el hogar, la maternidad obligada (fortalecida por las políticas públicas), son algunas de las expresiones que adquieren. La historia de los patriarcados es la historia de las religiones. En la medida que los pueblos politeístas han ido transmutando desde religiones estructuradas en torno a un conjunto de dioses y diosas con funciones diferenciadas; a la idea de un dios único, varón y todopoderoso, los patriarcados se han ido fortaleciendo en sus jerarquías, tanto en término de clases como de géneros. Y se cimentan sobre una desvalorización y desprecio de todo aquello vinculado a lo femenino y lo feminizado. De modo tal que las religiones monoteístas, son las más jerarquizadas, las más violentas, las más intolerantes frente a las diversidades. El resultado es una sociedad centrada en lo masculino y donde todo aquello asociado a lo femenino queda en una posición subalternizada. En este orden las mujeres son consideradas naturalmente inferiores al varón, ellas y sus temas son minorizados. Invisible pero bien sustentada en la imaginación colectiva, produce mandatos sobre las personas, las identidades, las ideas, las normas sociales, las instituciones, las prácticas, las subjetividades. Los cuerpos

de las mujeres se configuran en territorios de dominación del patriarcado y un espacio donde se ejerce una importante presión simbólica (y real) para su control. Otra característica significativa de los patriarcados es su mutación permanente, por eso es necesario actualizar la comprensión de modo de redescubrirlo en sus transformaciones y vericuetos. Opera como un dispositivo que simultáneamente está dentro y fuera de cada uno/a de nosotros/as, nos aprisiona y dirige nuestras acciones, nuestros deseos y es productor de diferentes formas de violencias. Hay una alianza fraterna entre los varones que opera a modo de cofradía y donde se resguardan cooperativamente ante las amenazas al orden establecido.

Lo sexual: entre el deseo y el disciplinamiento El doble estándar para con lo sexual es evidente. Los medios de comunicación despliegan la pornografía sin censuras y circula libremente en la televisión, internet, en las revistas gráficas, los cuerpos femeninos bajo la mirada del ojo patriarcal que los desviste, los transforma en objeto, y de alguna manera habilita la cosificación, el sentimiento de propiedad y en alguna medida también la violación. Pero cuando las mujeres deciden gozar de sus propios cuerpos, de su sexualidad libremente, esto merece diversos gestos de disciplinamiento. La religión católica (también las cristianas), han invertido gran despliegue de energía para cercenar el placer femenino, cuerpos negados, cargados de culpa, sin autorización para el control de la reproducción, y el sexo obligadamente vinculado a los potenciales eventos reproductivos. La imagen de Eva como la mujer responsable del pecado original y causante de todas las desgracias de la humanidad, se busca reivindicar con la de María, la abnegada, obediente y virgen. Así esas dos imágenes femeninas de algún modo son modelos femeninos y todas las mujeres nos debatimos entre los mandatos de ser un poco Eva en su despliegue de erotismo o un poco María, la mujer generosa y pura. En algunos grupos que profesan la religión islámica en el continente africano, las mujeres son sometidas (aún hoy) a la ablación del

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clítoris, siendo ésta quizás la expresión de máenvidia de aquello que carecemos. El clítoris xima crudeza a la que ha llegado el patriarcado como sitio central de despliegue del placer, es para el control sexual. Las consecuencias de denostado. Sigmund Freud plantea que el oresta práctica van desde muertes por infecciones gasmo clitoriano es imperfecto, que debemos hasta la eliminación del placer. ¿Qué hay en el acceder al orgasmo perfecto que es el alcanzado placer femenino que produce tantos temores? por penetración vaginal. El cuerpo femenino se Los pueblos a lo largo de la historia inventaron construye como negación. La fuerza de la tradiferentes estrategias de control de la sexualidad dición cristiana y victoriana y su idea de lo femenina como el vendaje de los pies en oriente sexual ha calado en matrices medulares de que limita el movimiento, los cinturones de nuestra cultura. A las mujeres nos enseñan castidad o las múltiples maneras de regulación una relación con nuestros cuerpos como carentes de la libertad. La construcción de diferentes de órganos, y es necesario transitar por un proprisiones para el éxito de ese control, es señalada ceso de reconocimiento y conquista del propio por Marcela Lagarde (2003) que hace referencia cuerpo. La negación del propio cuerpo, su desa los cautiverios como madresposas, putas y conocimiento, el cuerpo cuyo destino es nutrir, monjas como las figuras icónicas del destino a su vez agradar y dar placer a otros/as, posiciona de las mujeres que la sociedad nos educa como a las mujeres con cierta enajenación de sí (Ca“seres para otros”. nevari, 2017). Son estos algunos camiGayle Rubin (1996) plannos que conducen a la comtea que la sexualidad feprensión de diferentes mo- “El patriarcado impone sentidos menina que se prefiere es dos de mutilación simbólica aquella que responde al y valores incluso sobre del clítoris en el occidente deseo de los otros, y no experiencias que sólo las cristiano, de maneras sutiuna que desea activamente mujeres podemos definir, como incitando una respuesta. les pero efectivas busca la regulación de nuestro plaY agrega que la organizael orgasmo, la gestación, cer. La religión católica ha ción social del sexo, se el parto, la menstruación, buscado y busca mantener basa en los mandatos de el amamantamiento y por cierto género, la heterosexualidad un dominio sobre las muel aborto.” jeres, y posiblemente el obligatoria y la constricción momento de mayor misode la sexualidad femenina. ginia explícita sucedió du“Se produce así la pararante la inquisición entre doja de que como mujeres los siglos XVI-XVII con la persecución a las ya no tendremos un vínculo con nuestro cuerpo brujas, que comenzó en Europa y luego se trasque no sea mediado por los sentidos producidos ladó a las colonias ultramarinas. Encubriéndose por el patriarcado, porque nuestras experiencias inicialmente en el pecado de la herejía, despleserán desmentidas y aceptaremos la autoridad garon un control sobre las mujeres, y por exdel discurso científico sobre nuestra sexualidad; tensión en las comunidades que fue funcional aceptaremos la prioridad de la culpa religiosa al capitalismo naciente (Federici, 2010). sobre nuestro deseo; aceptaremos la prioridad Otra forma de mutilación es la construida de la subordinación jurídica sobre nuestra autopor la ciencia, que ha trabajado denodadamente nomía. El patriarcado impone sentidos y valores para demostrar la inferioridad femenina a través incluso sobre experiencias que sólo las mujeres de justificativos biológicos como el tamaño del podemos definir, como el orgasmo, la gestación, cerebro, o justificativos sicológicos como el el parto, la menstruación, el amamantamiento y hecho de que somos histéricas o masoquistas. por cierto el aborto” (Maffía, s/f). El clítoris se comprende en tanto pene atrofiado, Hay algo escalofriante en este planteo que –las mujeres imperfectas, frente a la perfección ubica a las mujeres en estado de enajenamiento. masculina– y durante nuestro proceso evolutivo, Escalofriante es ver cómo hay una apropiación reconocemos la diferencia basándonos en la del discurso patriarcal por las propias mujeres,

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se hace cuerpo y quedamos atravesadas por sus imposiciones en nombre de la libertad, la salud, la sexualidad.

Y las iglesias también dependen del trabajo femenino que sin remuneración dan catequesis, limpian, difunden, organizan la vida religiosa. Las razones entonces de la dominación tiene también bases económicas y de garantía de funcionamiento, precisan mujeres disciplinadas para que seamos funcionales a la economía que se retira una vez más de las necesidades de los grupos reiteradamente vulnerados.

La trinidad patriarcal

Pero claro que el patriarcado no es la única estructura de dominación. Como dijimos, su origen se pierde en la memoria de los tiempos, pero desde el surgimiento de la modernidad Los feminismos en la calle, capitalista podemos afirmar que se estableció una alianza tan estrecha que es difícil vislumbrar en las plazas, en las camas qué corresponde a cada una. Pero la trinidad El movimiento de mujeres y feminista tiene se completa con las religiones monoteístas y un momento de despertar en nuestro país con desde este lado del mundo es el catolicismo la llegada de la democracia, si bien se pueden colonial y las religiones cristianas que vienen señalar numerosos antecedentes. El primer Encreciendo en número y visibilidad. Son tres cuentro Nacional de Mujepero también son uno. res fue en la Ciudad de En este escenario tan Buenos Aires en el año complejo como desalenta1986 y desde entonces se dor, se le suma una em“Ha quedado claro que cada sucedieron sin interrupción bestida reciente contra la mujer que muera o quede y con una participación creideología de género que se asoma como discurso que con daños por la clandestinidad ciente, llegando a reunir en los últimos encuentros pretende disciplinar y retendrá nombre y apellido, unas 70 mil mujeres. Este domesticar a las mujeres. Juan Marco Vaggione plan- tendrá historia y sabremos cada año en la ciudad de Trelew detalle. Para no olvidar, para será el número 33. Pero tea que esta moral religiosa hay otro hito que ha signiconservadora es funcional el ejercicio de la memoria…” ficado un giro en la partial despliegue neoliberal y cipación política del(os) feapunta a contrarrestar los minismo(s) que fue la avances en el terreno de los convocatoria del 3 de junio derechos sexuales y reprode 2015 bajo la consigna #Ni una menos. Los ductivos. Y recupera Vaggione a Wendy Brown femicidios fueron cobrando visibilidad y el aseque afirma que “el neoliberalismo en tanto rasinato de mujeres jóvenes haciendo alarde de cionalidad del mercado precisa del neoconcrueldad –siendo que luego sus cuerpos se servadurismo en tanto racionalidad moral. Miendescartaron como basura–, despertaron una tras el Estado fragiliza el sostenimiento de los indignación colectiva que ganó las calles en principales servicios públicos fortalece, según todo el país. A las marchas en contra de la viola autora, su rol de guardián moral. A ello se lencia del 3 de junio y 25 de noviembre, se agrega que un Estado que busca desprenderse suman los Paros internacionales de mujeres de la educación o la salud se vuelve cada vez del 8 de marzo con el objetivo de hacer visible más dependiente de las instituciones religiosas cómo la economía capitalista a nivel global se como prestatarias de estos servicios” (Vaggione, sostiene por el trabajo femenino gratuito, des2017). Además este retiro del Estado recae en valorizado e invisible. Cómo se educa a las mulas mujeres que son quienes históricamente jeres para el amor incondicional y el trabajo han sostenido los momentos de crisis en térmiqueda incluido en el paquete. Es así que en el nos de fuerza de trabajo y de economía. contexto internacional también ha rebrotado el El capitalismo se reproduce gracias al trabajo movimiento. Y posteriormente surge el #Me femenino gratuito, naturalizado e invisiblizado.

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too, que se traslada a nuestro país y comienza a sacar del closet el abuso sexual en los ámbitos de la televisión, el teatro y el cine, ante la mirada atónita y argumentos justificatorios de algunos actores renombrados. En fin. No parece fácil dar vuelta atrás, no parece fácil que el silencio y el miedo se reinstalen de manera generalizada. El movimiento feminista (los movimientos feministas) es diverso, es horizontal y a lo largo de su historia no se ha institucionalizado en estructuras rígidas o verticales. Por eso está en muchas partes pero no es posible identificar la conducción, porque no hay conducción. Es un momento de gran visibilidad del feminismo y se podría decir que hoy –para algunos sectores– es políticamente correcto ser feminista. Esto es un cambio reciente, muy reciente. Sin embargo su irrupción en las calles y las plazas, no logró la aprobación de la ley. Es posible que de alguna manera también haya sido un mensaje disciplinador sobre las formas de accionar políticamente. El balance de cualquier manera es positivo, porque se ha logrado instalar el debate durante todo el año y se ha logrado la despenalización social. Los grupos que se mostraron a favor del aborto clandestino no han aportado ninguna propuesta para poder garantizar el cuidado de las dos vidas que tanto agitaron como eslogan vacío. Ha quedado claro que la operación de los grupos conservadores y con vínculos religiosos ejerció una enorme presión sobre los legisladores. Hoy la Campaña Federal de separación de la Iglesia y el Estado crece cada día y el número de personas que inician el trámite de apostasía es realmente significativo. La idea de triunfo que quisieron dar, no parece ser tan cierta. Se despertó un gran descontento y el desprestigio parece difícil de detener. Para que el patriarcado caiga es necesario que los varones (cis u homo) se dejen interpelar para permitirse registrar los mandatos de masculinidad recibidos. Porque si bien es cierto que el hecho de ser varones les otorga ciertos

privilegios, también es cierto que reciben enormes presiones para que demuestren cotidianamente sus potencias, que como plantea Rita Segato (2011) se expresan en seis dimensiones; la sexual, bélica, moral, intelectual, política y económica. Ha quedado claro que cada mujer que muera o quede con daños por la clandestinidad tendrá nombre y apellido, tendrá historia y sabremos cada detalle. Para no olvidar, para el ejercicio de la memoria, para que en las próximas elecciones la legalización del aborto sea un tema de la agenda de los/as candidatos/as. Este debate seguirá resonando hasta que sea ley, hasta socavar los cimientos para que siga temblando y caiga. Porque el futuro será feminista, como una promesa de mayor libertad, menos opresiones, un mundo de convivencia respetuosa a las diversidades, más equitativo en términos de géneros, clases, orientaciones sexuales, edades, etnias, menos injusto, menos jerárquico, más feliz. •

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Experiencia, pobreza y necesidad

Una lectura desde el legado decimonónico Por Manuel Rebón*

Esa realidad sobre la cual yo no tengo ningún dominio es una piel que no está protegida por nada. Desnudez que rechaza todo atributo y que no viste ningún ropaje. Es la parte más inaccesible del cuerpo y la más vulnerable. Trascendencia y pobreza. Muy alto, el rostro se me escapa al despojarme de su propia escena plástica y siendo muy débil me inhibe cuando miro sus ojos desarmados. Si está separado, sobrepasa mi poder. Sin defensa, queda expuesto y me infunde vergüenza por mi frialdad o mi serenidad. Me resiste y me requiere, no soy en primer término su espectador sino que soy alguien que le está obligado. Alain Finkelkraut, La sabiduría del amor, Generosidad y posesión Hay que pensar por tanto que la censura que las personas ejercen sobre las cuestiones relativas a su propia vida cotidiana se explica por la consciencia de su insostenible miseria, y al mismo tiempo por la sensación, quizás no declarada, pero inevitablemente experimentada un día u otro, de que todas las posibilidades verdaderas, todos los deseos impedidos por el funcionamiento de la vida social, residían precisamente en ella, y de ningún modo en actividades o distracciones especializadas. Es decir, que el conocimiento de la riqueza profunda, de la energía abandonada en la vida cotidiana, es inseparable del conocimiento de la miseria de la organización dominante de esa vida: sólo la existencia perceptible de esa riqueza inexplotada lleva a definir por contraste la vida cotidiana como miseria y como prisión, y a negar por tanto el problema en el mismo movimiento. Guy Debord, Perspectivas de modificación consciente de la vida cotidiana.

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* Manuel Rebón, Comunicólogo, traductor y docente (UBA).

uando Walter Benjamin declaraba que la historia había sido escrita desde el punto de vista del vencedor y que era preciso escribirla desde la mirada del vencido, Adorno propuso en su Mínima Moralia que hubiera sido de agregar que “el conocimiento tiene sin duda que reproducir la desdichada linealidad de la sucesión de victoria y derrota , pero al mismo tiempo debe volverse hacia lo que en esta dinámica no ha intervenido, quedando al borde del camino –por así decirlo–, los materiales de desecho y los puntos ciegos que se le escapan a la dialéctica” (Adorno, 2001: 151). La esencia del vencido es aparecer en su impotencia como inesencial, desechable, ridículo.

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Podemos hilvanar diversas críticas filosóficas del legado decimonónico alrededor de esta cuestión. Heidegger, por ejemplo, desde la por entonces inminente derrota alemana en la Segunda Guerra apostaba a desarrollar el espíritu filosófico. Su análisis de la sentencia hölderliniana Entre nosotros, todo se concentra sobre lo espiritual, nos hemos vuelto pobres para llegar a ser ricos se apoyaba en un futuro que incluía el sudor, las luchas y las muertes de aquellos que construyeron, a través de sus tragedias, la historia: “Creo en una futura revolución de las concepciones y maneras de ver que eclipsará todo cuanto se conoció en el pasado. Es posible que Alemania contribuya a ello ampliamente. Cuanto más profundo es el silencio en el que crece un Estado, más espléndida es su madurez. Alemania es silenciosa, modesta; allí se reflexiona mucho, y en el corazón de la juventud tienen lugar grandes movimientos que no se traducen en frases, como en otros sitios. Mucha cultura y, lo que vale infinitamente más, ¡mucha materia cultivable! Bonhomía y asiduidad en el trabajo, corazones de niños y espíruts viriles, he aquí elementos propios para formar un pueblo excelente. ¿Y dónde se los encuentra mejor representados que entre los alemanes? Sin duda, la infame manía de imitación hace en ellos grandes estragos, pero adquieren independencia a medida que su espíritu filosófico se desarrolla”. (Heidegger, 2004: 33). Ese desarrollo, que en su seno presenta para Heidegger una discusión sobre el papel de la técnica, supone una necesidad, aquello que puede hacerle sentir al hombre “que existe algo más que un funcionamiento mecánico, una relación más viva”, algo que se eleva por encima del agotamiento y del cansancio en un mundo henchido de palabras y mercancías vacías de todo contenido. Si frente al universo técnico-científico las palabras ya no resuenan y los hombres son hablados por las máquinas, lo que aquí está en juego es justamente el desamparo, las penas y miserias, las desgracias y la aflicción, la tristeza, el abandono y la desesperación. En términos llanamente económicos, la pobreza. Aquello que a partir del mercantilismo y el monetarismo se opuso a la riqueza, que no es más que la potencia, la soberanía. De esta manera traza una economía política

del espíritu: “Ser verdaderamente pobre quiere decir Ser de tal manera que no carecemos de nada, salvo de lo no-necesario” (Heidegger, 2004: 51). ¿Se puede hablar tan cínicamente de una “aptitud” para “tener” o de una “indigencia que se aferra a la riqueza”? ¿Sabía Heidegger o tenía la menor inquietud sobre lo que es la miseria? Tampoco Marx se aleja tanto de esta perspectiva. En sus manuscritos de 1844 se ve de qué modo el hombre rico y la necesidad humana rica ocupan el lugar de la riqueza y la miseria de la economía política. El hombre rico es al mismo tiempo el hombre que tiene necesidad de una totalidad de manifestación vital humana: “El hombre en quien su propia realización existe como Necesidad interior, como necesidad apremiante. No solamente la riqueza sino también la pobreza del hombre reciben igualmente –bajo el socialismo– una significación humana y por consiguiente social. Ella es el lazo pasivo que hace sentir a los hombres como una necesidad la riqueza más grande, el otro hombre” (Marx, 2004: 66). Más allá de las distancias de Heidegger con el socialismo marxista (para ese entonces encarnado por los inminentes vencedores rusos a los cuales caracteriza como portadores de un materialismo grosero, una simple fachada del comunismo que no es nada “material” sino una cosa “espiritual”, y un mundo espiritural del que no se puede tener la experiencia ni decidir sobre su verdad o su no-verdad, como no sea en el espíritu y a partir del espíritu), (Heidegger, 2004:97), también inscribe la necesidad como realización del hombre. A tal punto que llega a plantear que la esencia metafísica de la libertad se cumple en el hecho de que la libertad deviene la expresión de la Necesidad, “a partir de la cual la voluntad de poder se quiere ella misma como la única efectividad y la vida” (Heidegger, 2004: 111). Así la esencia de la necesidad es, según el sentido fundamental del término, la coacción. En línea con otra y ya remanida sentencia de Hölderlin (donde está el peligro crece también lo que salva), lo coactivo, en nuestra “vida”, suscita para su conservación la coacción de las necesidades y nos coacciona exclusivamente para la satisfacción de ellas. La existencia perceptible

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de esa riqueza inexplotada que lleva a definir sobre el hombre al tiempo que ese enorme depor contraste la experiencia como miseria. sarrollo de la técnica. Y el reverso de esa Justamente en “Experiencia y pobreza” Benpobreza es la sofocante riqueza de ideas que jamin sitúa en la técnica esta ambiguedad de se dio entre la gente. O más bien que se les una vida en proceso de cambio y de una forma vino encima al reanimarse la astrología y la sade vida inducida, coaccionada diríamos, a partir biduría del yoga, la Christian Science y la quide la cual vive y crece el mal en el mundo. La romancia, el vegetarianismo y la gnosis, la estécnica ya no puede crear ninguna nueva frase, colástica y el espiritismo. Porque además no es sino que, abandona al espíritu de la humanidad un reanimarse auténtico, sino una galvanización en un Estado en que ya no puede prescindir de lo que tuvo lugar. Se impone pensar en los las frases hechas, lo coacciona con la continua magníficos cuadros de Ensor en los que los aparición de “lo nuevo”, de lo que habita fuduendes llenan las calles de las grandes ciudagazmente en el mercado, el metalenguaje de des: horteras disfrazados de carnaval, máscaras las máquinas, que no es más que el lenguaje desfiguradas, empolvadas de harina, con coronas burocratizado de la burocracia en el poder. de oropel sobre las frentes, deambulan impreUna experiencia mistificada por todos los visibles a lo largo de las callejuelas. Quizás medios al compás del rápido acrecentamiento esos cuadros sean sobre todo una copia del rede los poderes técnicos de nacimiento caótico y hola sociedad moderna en rripilante en el que tantos una historia que no puede ponen sus esperanzas. Pero utilizarse actualmente en desde luego está clarísimo: “En esta especie de nueva la vida cotidiana porque el la pobreza de nuestra exbarbarie, de vaciameinto hombre de la experiencia periencia no es sino una generalizado, de estrechez de es el producto de una hisparte de la gran pobreza perspectivas que se regocija toria sobre la que no tiene que ha cobrado rostro de control. Es evidentemente nuevo y tan exacto y perficontemplando y disfrutando él mismo quien hace esta lado como el de los mendiel despliegue planetario historia, pero no la hace a gos en la Edad Media” de la técnica, en este vacío, su antojo. (Benjamin, 1973: 168). Guy Debord propuso una En esta especie de nueel hombre se extravía.” causa: “Creo que ello se va barbarie, de vaciameinto debe a que la vida cotidiana generalizado, de estrechez está organizada dentro de de perspectivas que se relos límites de una pobreza escandalosa. Y, sobre gocija contemplando y disfrutando el despliegue todo, a que esta pobreza de la vida cotidiana no planetario de la técnica, en este vacío, el hombre tiene nada de accidental: es una pobreza imse extravía. Se equivoca de camino sobre el puesta a cada instante por la fuerza y la violencia cual aprender la esencia de la pobreza, aquello de una sociedad dividida en clases; una pobreza que llama a poner fin a la necesidad. El “peligro”, históricamente organizada de acuerdo con las en palabras de Heidegger. Un peligro propio necesidades de la historia de la explotación” de la necesidad y de los tiempos de indigencia, (Debord, 1999). Así como la historia acelerada un peligro que está en que el destello mismo de nuestra época es la historia de la técnica, de de la necesidad y que impide que sea verdadela industrialización, así también el retraso de la ramente experimentada la esencia de la neceexperiencia, su empobrecimiento, son producto sidad: “El peligro propio de la hambruna, por de las leyes e intereses que han dirigido esa ejemplo, y de los años de escasez, si se considera técnica. La experiencia cotidiana presenta efecen su totalidad lo propio del destino occidental, tivamente una resistencia a lo histórico. no reside de ningún modo en que muchos homEntonces, lo que va creciendo es la pobreza, bres pueden perecer, sino en que aquellos que un retiro de lo espiritual que trastorna la expese salvan no viven más que para comer a fin de riencia: “Una pobreza del todo nueva ha caído vivir” (Heidegger, 2004: 115).

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Este pesimismo compartido con Benjamin frente al decurso de nuestra civilización igualmente hace emerger lo dialéctico en ambos pensadores, a partir de un reconocimiento de que esta absoluta pobreza abre un mundo de posibilidades. Si bien “nos hemos hecho pobres” y hemos “ido entregando una porción tras otra de la herencia de la humanidad, con frecuencia teniendo que dejarla en la casa de empeño por cien veces menos de su valor para que nos adelanten la pequeña moneda de lo actual” (Benjamin, 1973: 173), es en ese suelo demasiado agotado, en aquellas fantasías arcaicas que reaparecen en medio de la pobreza y chocan violentamente con lo actual, donde se engendra la utopía. Será en esta compenetración del espíritu en la que también Heidegger verá (no sin aprovechar para pegarle a los vencedores) lo libre-liberante: “Pobres, no nos volveremos por lo que, bajo el nombre inadecuado de comunismo, se anuncia como el destino del mundo historial. Pobres, lo somos con la única condición de que, entre nosotros, todo se concentre sobre lo espiritual” (Heidegger, 2004: 115). La utopía redentora que Marx deposita (y con ello intenta materializar) en el lazo pasivo con el otro hombre, Heidegger no duda en compenetrarla hacia lo espiritual y, de manera más atrevida, hacia Dios. En una entrevista póstuma publicada durante la posguerra por Der Spiegel,  Heidegger  declara: “Si puedo permitirme dar una respuesta breve pero que es el fruto de una larga meditación, debo decir que la filosofía no podrá provocar un cambio inmediato del Estado presente del mundo. Y esto no es válido sólo para la filosofía sino también para toda perspectiva y todo querer humano. Sólo un Dios puede aún salvarnos. La única posibilidad que nos queda, en el pensamiento y en la poesía, es la disponibilidad para la manifestación de ese Dios o para su ausencia en la catástrofe: que nos hundamos frente al Dios ausente” (Del Barco, 2003). En este antihumanismo trascendental de Heidegger el hombre -a la inversa de la célebre tesis de Marx- no puede transformar la historia, sólo le cabe esperar. Mientras se hunde en la catástrofe. La catástrofe de la  técnica  como culminación de la metafísica. Pero también la catástrofe como culminación de la vida material

de los hombres y no en una pura abstracción. Es por esta razón que la filosofía no puede hacer nada y todo el peso de la expectativa es puesta en la manifestación de un Dios. El hombre y el mundo se vuelven desérticos, pobres. Están a la espera, se vuelven mansos. El ideal que retrata Oscar Del Barco: “El hombre manso. Esa mansedumbre que paradojalmente es la forma más honda de resistir esta modernidad técnica que está destruyendo el mundo y a nosotros con el mundo. Las pasiones alegres nos están llevando alegremente al fin. Muchos de esos sabios que no piensan en la muerte, según las palabras de Spinoza, están convirtiendo el mundo en un infierno. Hay que mirar, sólo mirar como decía Wittgenstein, para darse cuenta. Con excepción de los sabios que siguen ocupados en descubrir nuevas fórmulas para la destrucción, hasta los ciegos y los sordos nos damos cuenta” (Del Barco, 2012). Ciegos y sordos, pobreza de la experiencia. Así como Benjamin pudo constatar que las personas volvían mudas del campo de batalla, no enriquecidas, sino más pobres en cuanto a experiencia comunicable y nos alertaba para que no entendiéramos esta pobreza como si los hombres añoraran un experiencia nueva. No, añoran liberarse de las experiencias, añoran un mundo en el que puedan hacer que su pobreza cobre vigencia clara. Cuando Heidegger habla de la única posibilidad que nos queda aclara “en el pensamiento y en la poesía”. Como si el proceso de objetivación que suprime al hombre como ser libre, como ser abierto al ser, como epifanía del ser y que lo priva de la posibilidad de la manifestación de Dios ocurriera exclusivamente en esos ámbitos. En el pensamiento y en la poesía. Allí, aún (o únicamente) desde la verguenza y la serenidad, desde la mansedumbre y el pudor: “en su pudor, y solamente así, sabe bien la ley que rige la marcha hacia ella. Es precisamente no yendo de inmediato a la fuente como acierta de verdad el camino. Por eso, el que tiene más pudor entre todos aquellos a los que el pudor habita, es el único que puede emprender la ruta por ese camino. El poeta es ese” (Heidegger, 2004: 70). También desde la poética Benjamin encauzará la total falta de ilusión sobre la época en una

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confesión sin reticencias en su favor. La metáfora, volución puede ser definida como la aplicación lo poetizante del pensamiento de Benjamin, se del método transformativo en el campo de la vincula con la idea de que el mundo secreto de práctica, el método transformativo, a la inversa, la divinidad es un mundo de lenguaje, pero no se convierte en intervención revolucionaria en de un lenguaje unívoco y transparente, sino el campo de la teoría” (Abensour, 1998: 64). más bien, la perspectiva de las infinitas signifiAhora bien, esa experiencia sensible, esa caciones que encierra cada palabra: “Frente al realidad sobre la cual ya no se tiene ningún doempobrecimiento de un lenguaje puramente minio, aquella parte más inaccesible del cuerpo representativo, aprisionado entre los muros de y la más vulnerable, lo que está privado en la la univalencia temática, Benjamin intentó poevida privada, es decir simplemente la vida, su tizar su trabajo interpretativo, demostrando ausencia, la ausencia de comunicación y de la que la verdad solo habita en lo metafórico, es propia realización representan la privación de decir, en lo que siempre nos está remitiendo a hacer personalmente la propia historia.1 Y todo lo que trate de responder positivamente a esta otro plano de sentido” (Forster, 1991: 26). cuestión de la naturaleza de la privación no Ese ejercicio poetizante que le permitió conspuede enunciarse más que en forma de protruir un nuevo tipo de crítica literaria estaba yectos de enriquecimiento. O bien, si se consisin duda animada por una voluntad política dera que la experiencia se como la que animó a Marx encuentra en los límites y lo puso a pensar de otro entre el sector dominado modo la política; un impulso que orientó su mirada “Lo que tanto Marx o Benjamin y el sector no dominado de la vida la inteligencia hacia la autonomía de las como Heidegger enuncian política de la que habla esferas materiales y espirefiere a la idea de Marx (en definitiva, el rituales y lo invitó a conque el próximo avance de modo de interpretar mangregar una voluntad de emancipación real y un un movimiento revolucionario samente; ciegos, sordos y mudos dándose cuenta) depensamiento nuevo de la estará radicalizado berá sustituir la presente historia, de suerte que se por la experiencia de pobreza por unos límites operara un desplazamiento constantemente móviles; de los polos de la actividad las derrotas anteriores.” deberá trabajar permaneny de la pasividad, sacutemente en la organización diendo la mansedumbre. de posibilidades nuevas. A fin de someter “el deAntes de ser efectuada de una forma natural recho de los jóvenes árboles” a los derechos por todos los hombres, la crítica y la recreación del hombre, Marx va a desarrollar una teoría constantes de la experiencia de la pobreza de “la inteligencia política”. La inteligencia podebe emprenderse bajo las condiciones de la lítica indica la operación del espíritu por la cual derrota y de la opresión, y con el objetivo de los hechos de la experiencia sensible son interdesarmarlas. pretados, regulados y organizados. Más aún, Por ello, lo que tanto Marx o Benjamin como como propone Abensour, “un hecho de la exHeidegger enuncian refiere a la idea de que el periencia sensible no puede adquirir un sentido próximo avance de un movimiento revolucionario sino en y por la operación de la inteligencia po(ya desde la necesidad o desde lo poetizante y lítica”. De ahí el notable cambio que se produce, fragmentario, ya desde el Dios manifestado o en su pensamiento, entre el método transfordesde su ausencia) estará radicalizado por la mativo y la voluntad revolucionaria, “si la re-

1 Heidegger extrae una ley de la Historia en este sentido: “Esta ley, que preside la aventura poética de los poetas venideros, es la ley fundamental de la Historia que estos tienen que fundar. La historialidad de la Historia tiene su esencia en el retorno a lo Propio, retorno que sólo puede efectuarse bajo la forma inicial de un viaje al extranjero” (Heidegger, 2004: 70).

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Marx, Karl, Los debates de la dieta renana, Barcelona, Gedisa, 2007.

experiencia de las derrotas anteriores, y su programa reivindicativo deberá enriquecerse en la medida de los poderes prácticos de la sociedad moderna y deberá saber inventar y proponer otro uso de la experiencia que se apoye inmediatamente en nuevas prácticas cotidianas, en nuevos tipos de relaciones humanas. •

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Audiovisual Actualización política y doctrinaria, Dir.: Fernando Solanas y Octavio Getino, 1971 El último malón, Dir.: Alcides Greca, 1917 Trashumancia, Dir.: María Bagnat, 2014

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A dónde ir, qué hacer. Periferia y latourismo

Por Claudio Canaparo*

Elites y antropocentrismo en la periferia El colonialismo no es una cosa –idea, objeto, teoría, ideología, aparato, concepto, Estado, etc.– sino una forma de agenciamiento (agency), una agenciavidad (agencyist, agencibity): una manera de estandarizar –por la financiarización, por la industrialización tecnológica– lo inmediato. Por ello el colonialismo no es un fenómeno que afecte solamente a los ámbitos periféricos del planeta, sino algo que hace a la propia constitución de aquello que hasta el momento hemos considerado como lo planetario mismo. El riesgo de indicar como postcolonial a esta situación es de índole epistémica: la cuestión no se halla en concebir los mismos conceptos empleados en el pasado –Estado, política, ideología, etc.– con significado diferente sino, por el contrario, de refundar lo conceptual como tal, es decir, de entender lo político como una geo-condición en términos biosféricos. Lo terrestre que surge del Antropoceno redistribuye el sentido de lo político de una manera radicalmente diversa a la conocida –algo que ya era evidente en la periferia (C. Canaparo, Geo-epistemology. Latin America and the Location of Knowledge [Bern: Peter Lang, 2009]) y que ahora es incluso destacado, con alcance similar, por autores europeos (B. Latour, Où atterrir? Comment s’orienter en politique [La Découverte, 2017: 118-119]). Cuando la idea de suelo se modifica, la concepción de aquello que indicamos como colonial nunca puede ser la misma. Por ello también asombra el tratamiento, por ejemplo, que se observa en relación al tema de los inmigrantes –o, mejor sería decir, de refugiados– como si la noción decimonónica de suelo fuese la misma en la actualidad. Y de allí que también sorprenda que la consideración de los pueblos continúe siendo la misma, como si aquello que hizo posible la institución del Estado y su andamiaje jurídico tuviese la misma legitimidad y eficacia que hace dos siglos. Cuando la desconexión de los humanos con el suelo es asertiva, es decir, vehiculizada de forma oligopólica por la tecnología, como sucede en la actualidad del Antropoceno, la política en sentido tradicional carece de relevancia y legibilidad. La noción de “siembra directa”, por ofrecer un ejemplo de la periferia y de agricultura industrial local, tiene una relación inmediata con esta pérdida de lo político y que, en la vida cotidiana, experimentamos como un “déficit de representación” (Latour, 2017: 120): cultivar la tierra ignorando el estado del suelo por * Claudio Canaparo, confianza en las bondades de los productos químicos es una alegoría perfecta de Filósofo, ensayista y la perspectiva humana mayoritaria respecto del Antropoceno. docente universitario La situación común en la actualidad de hallarse desprovisto de suelo no es (Birkbeck College, University of London). sólo un fenómeno jurídico de propiedad de la tierra, sino un fenómeno humano

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des organismes et de l’autre un environnement, mais une superposition d’agencement, mais une superposition d’agencements mutuels. L’action est redistribuée.” (Latour, 2017: 98) La noción, en la que coinciden en la periferia los analistas llamados críticos así como los defensores de la industrialización tecnológica, es la de producción, es decir, la idea que, aun cuando las maneras varíen, la explotación de recursos sigue siendo la única forma que académicos, políticos y lobbyist locales entienden la entidad e integridad de lo posible. Los yacimientos llamados de Vaca Muerta, en la Argentina, por seguir con el ejemplo elegido, son el modelo casi perfecto que ilustra esta situación en la periferia. Cuando en realidad, al menos para los analistas más críticos, la dirección de los estudios debería ser diametralmente diferente: “Rédiger l’attention de la ‘nature’ vers le Terrestre pourrait mettre fin à la déconnexion qui a figé les positions politiques depuis l’apparition de la menace climatique, rendant périlleuse la jonction entre les luttes dites sociales et les luttes dites écologiques.” (Latour, 2017: 105-106) Y esta alternativa y este diagnóstico es aquello que autores europeos como Latour sostienen las clases dirigentes (del Estado, de las industrias, de las corporaciones) constataron ya hace tiempo y son perfectamente conscientes de sus consecuencias y alcances y por lo cual abandonaron todo proyecto de “mundo en común” (Latour, 2017: 106-107). En el fondo Latour como europeo descubre aquello que los ámbitos periféricos del planeta ya conocen desde hace más de un siglo: la persecución de los intereses privativos de las minorías (de gobernantes, de dirigentes industriales, de corporaciones, de académicos, de sindicatos) son incompatibles con todo proyecto de construcción de una vida asociativa basada en un espacio común compartido y de negociación.

masivo cuyas consecuencias recién comienzan a percibirse y que ciertamente tampoco se reducen a los pobres desesperados y desgraciados africanos que invaden las aguas del Mediterráneo todos los días en el noticiero televisado de las 20 horas. La llamada “crisis migratoria” es un fenómeno que concierne a lo humano como tal: por ello la “explosión de las desigualdades” y el surgimiento del Antropoceno como un nuevo régimen climático son una y la misma cosa. Esta situación ha exacerbado dos rasgos básicos del colonialismo tradicional en la periferia: la situación por la cual lo local en términos “culturales” es definido a partir de una construcción exterior –eso que Latour en términos europeos indica como “le Grand Dehors” (2017: 88)– y la manera en que naturaleza y fisidad eran confundidos a partir de un principio de cientificidad (C. Canaparo, Ciencia y escritura [Buenos Aires: Zibaldone, 2003] y El imaginario Patagonia [Bern: Peter Lang, 2011]). Por ello es que la noción de modernidad ha constituido una paradoja en la periferia en el sentido que ha sido empleada como “ejemplo de lo que hacen otros” al mismo tiempo que como “vehículo de independencia y emancipación” y cuyas condiciones de existencia en definitiva re-envían al fenómeno colonial como tal. Cuando Latour, al referirse a la cientificidad, sostiene que “connaître, c’est connaître de l’extérieur” (2017:88), no está sino resumiendo un principio epistémico que ha predominado en toda concepción de la colonización en la periferia: el tratamiento animal respecto de los aborígenes tiene una relación directa con la manera en que lo humano en la actualidad es sólo entendido como tal cuando es vehiculizado por al tecnología.1 Y justamente por ello, de forma paradójica, se reinstala el argumento y los alcances de la entidad de lo no-humano, que era una cuestión presente en las culturas aborígenes de la periferia: “Si la composition de l’air que nous respirons dépend des vivants, l’air n’est plus l’environnement dans lesquelles vivants se situent et où ils évolueraient, mais, en partie, le résultat de leur action. Autrement dit, il n’y a pas d’un côte

Geo-epistemología Bajo estas condiciones geo-espaciales es que puede leerse el comunitarismo –las gated com-

1 Para decirlo con el ejemplo en curso: “naturalizar” para la revista Chacra –el paradigma de cientificidad campesino local– es emplear masivamente glifosato en los cultivos y cultivar es explotar la tierra disponible en su totalidad, es decir, toda la tierra dentro del perímetro de la autoridad del Estado.

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munities, las comunidades cerradas, los “barrios políticos quienes explican la distribución del privados”– sea, para seguir con el ejemplo periespacio, sino que las practicas cotidianas y coférico de Argentina, que lo entendamos como la munes determinan la manera de concebir el esllamada “Villa 31”, sea como el llamado barrio pacio (Canaparo, Muerte y transfiguración de “Nordelta” de Buenos Aires: todos provienen la cultura rioplatense [Buenos Aires: Zibaldone, de una misma cuestión común y que son las 2005] y también El imaginario Patagonia [2011]). condiciones del Antropoceno, la manera en que Por ello aquello que el propio Latour indica lo humano es definido por lo no-humano, la como novedad no lo es en los ámbitos periféricos manera en que la industrialización tecnológica constituidos en torno al colonialismo: “La polidefine lo viviente, la manera en que la transfortique a toujours été orientée ver des objets, des mación en commodities de toda cosa u objeto enjeux, des situations, des matières, des corps, sucede en lo cotidiano y la manera en que se des paysages, des lieux. Ce qu’on appelle les produce la financiarización generalizada de la valeurs à défendre, ce sont toujours des réponses mayoría de los mecanismos aux défis d’un territoire que de intercambio. Se equivol’on doit pouvoir décrire. can quienes localmente haTelle est en effet la décou“Se equivocan quienes blan de “grieta” y todavía verte décisive de l’écologie analizan en términos ecolocalmente hablan de «grieta» y politique: c’est une politinómicos clásicos estos feque-orientée-objet. Chantodavía analizan en términos nómenos como antitéticos, gez les territoires vous económicos clásicos estos confundiendo pobreza con changerez aussi les attitucapital y pensamiento crítico des.” (Latour, 2017: 70). fenómenos como antitéticos, como análisis del Estado La determinación de lo confundiendo pobreza con (véase por ejemplo Cecilia político en relación con las capital y pensamiento crítico Arizaga, “La grieta de los cosas-objetos es justamencomo análisis del Estado” countries”, www.pagina12. te aquello que define la escom.ar, 11.11.2017; Juan peculación en los ámbitos José Giani, “La grieta” periféricos, en particular la www.pagina12. com.ar, manera en que este cosis11.12.2016) e ignorando toda perspectiva biosférica mo-coseidad –o su gestión, o su administrao toda condición antropocénica. Esta idea de ción– establece territorios (Canaparo, El pen“grieta” es una ilusión sociológica y que no hace samiento basura [Bern: Peter Lang, 2017]). sino generar más equívocos en torno a la consLa post-política tatación indudable de una distancia humana abismal entre aquellos que cada vez más poseen Y, no obstante, contrastando la afirmación y quienes cada vez menos tienen en términos de Latour, en torno a la función de la epistemopatrimoniales. Y la razón de este sociologismo logía y la ausencia o no de una “inteligencia”, ya la hemos indicado con anterioridad: “On rejustamente, el énfasis del autor francés en la trouve là le vice habituel de l’épistémologie qui dimensión espacial de las cuestiones, nos reconsiste à attribuer à des déficits intellectuelles trotrae a la dimensión colectiva de la inteligencia ce qui est tout simplement un déficit de pratique y no a su situación como elemento individual y commune. […] S’il ne faut pas chercher la clef de abstracto. El “idiotismo”, entendido como aula situation actuelle dans un manque d’intellisencia o déficit de inteligencia, se refiere a la gence, il faut la chercher dans la forme des terriausencia o déficit del espacio colectivo que retoires auxquels cette intelligence s’applique or quiere toda inteligencia. El idiotismo –cualquiera c’est justement l’a que le bat blesse: il y a mainsean los orígenes que le atribuyamos y sin netenant plusieurs territoires incompatibles les un cesidad de considerarlo como fuente de los avec les autres.” (Latour, 2017: 38) fallos epistemológicos– tiene un rol determinante Es decir, justamente al revés del planteo local en la manera de gestionar los espacios humanos de la “grieta”: no son principios sociológicos o

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comunes en la periferia (C. Canaparo, El mundo de atrás. Efecto antropoceno y especulación en los ámbitos periféricos [Bern: Peter Lang, 2018]). Existe una diferencia, que Latour no considera, entre entendimiento y acciones de los agentes/actores (público o privados), que resulta de relevancia: el comportamiento cínico de los agentes no excluye un idiotismo en términos de entendimiento. La película de Lars von Trier Idioterne (1998) expone justamente esta situación y en donde los intercambios entre “ser idiota” y “hacerse el idiota” son llevados al paroxismo, tal como efectivamente sucede en la “era Trump” a la que se refiere Latour. Sostiene Latour con razón: “…il est bien inutile de s’indigner sous prétexte que les électeurs trumpistes ne ‘croient pas aux faits’. Ils ne sont pas idiots: c’est parce que la situation géopolitique d’ensemble doit être déniée que l’indifférence aux faits devient tellement essentielle.” (Latour, 2017: 51-52). Obviamente que los agentes/actores son capaces de defender sus intereses, no son tarados, sin embargo ello no quita que sean unos perfectos idiotas en términos especulativos. La inteligencia, el no-idiotismo, no es una capacidad cerebral, es una combinación de sensibilidad, de consciencia, de desarrollo motriz y de dimensión colectiva. Y justamente por ello tiene sentido la propia afirmación de Latour: “En un sens, l’élection de Trump entérine, pour le reste du monde, la fin d’une politique orientée vers un but assignable. Ce n’est pas une politique ‘posverité’, c’est une politique postpolitique, c’est-à-dire, littéralement sans objet puisqu’elle rejette le monde qu’elle prétend habiter.” (Latour, 2017: 53) La industrialización tecnológica, la financiarización planetaria y la consecuente vehiculización de lo humano por lo no-humano han conducido, como ya indicamos, a una dislocación con lo inmediato en términos de fisidad, es decir que las nociones de localidad que se tratan de sostener, en particular por las clases dirigentes, de manera pública, no logran (o no se interesan) asociar localidad y suelo. Por ello no sorprende el renovado resentimiento y ahínco con que persiguen a las minorías que aun se reivindican aborígenes. La construcción de un espacio común no sólo ha sido abandonada sido también que, en tanto no se halla

vehiculizada por lo tecnológico, es perseguida. En este sentido, los analistas tradicionales que insisten en la “cuestión social”, sin darse cuenta de lo irreversible que constituye el Antropoceno, es decir, la presencia ineludible de la biosfera, sideran de la misma manera que las clases dirigentes actuales y locales que postulan la fuga hacia adelante: “Le XXe siècle a été l’âge de la question sociale; le XXIe est l’âge de la nouvelle question géo-sociale.” (Latour, 2017: 83). Aquello que lo que hemos indicado como segundo grado colonial establece es que existe una relación directa entre colonialismo, cientificidad y concepción del espacio (C. Canaparo, Geo-epistemology. Latin America and the Location of Knowledge [Bern: Peter Lang, 2009] y asimismo El imaginario Patagonia [2011]), de manera que “une certain conception de la ‘nature’ a permis aux Modernes d’occuper la Terre d’une façon telle qu’elle a interdit à d’autres d’occuper autrement leur propre territoire. […] on va se retrouver prisonniers d’une conception de la ‘nature’ impossible à politiser puisqu’elle a été justement inventée pour limiter l’action humaine grâce à l’appel aux lois de la nature objective qu’on ne saurait discuter.” (Latour, 2017: 84-85). Y es precisamente aquello que sucede en la actualidad, en particular cuando se trata de instituir localmente, en la periferia, los aspectos vinculados al cambio climático o a toda consideración en relación con el Antropoceno. Es prácticamente imposible en la actualidad de la periferia hallar un analista que considere que “l’extériorité attribué aux objets n’est pas une donnée de l’expérience mais le résultat d’une histoire politico-scientifique très particulières…” (Latour, 2017: 85). Lo cual, al ser un principio geo-epistemológico básico, genera innumerables malentendidos.

La espacialización periférica La perversidad en la administración de los Estados en la periferia reside en su mayor parte en el hecho que haber postulado –con argumentos variados pero siempre residiendo en la modernidad de las medidas– una destrucción sistemática de toda tradición o herencia en términos biosféricos, desde la aniquilación aborigen

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hasta la financiarización generalizada de la versible, imponen las condiciones del Antropoeconomía actual a partir, por ejemplo, de las ceno y que irán minando paulatinamente todo intervenciones del International Monetary Fund intento de asociación o comunitarismo a partir y sin olvidar la industrialización agrícola extrema: de los términos tradicionales de modernidad: “La perversité du front de modernisation, c’est esto es aquello que ya saben las clases dirigentes qu’en ridiculisant la notion de tradition comme en su conjunto en la periferia. Y ello sin duda quelque chose d’archaïque, il a rendu impossible posee un territorio favorable en el desarraigo toute forme de transmission, d’héritage, de regeneralizado de las poblaciones: “Ce qui est prise et donc de transformation, bref d’engenfrappant dans la situation actuelle c’est à quel drement. Et cela vaut pour l’éducation des point les peuples qui manquent se sentent petits hommes, aussi bien que pour les paysaégarés et perdus faute d’une telle représentation ges, les animaux, les gouvernements ou les did’eux-mêmes et de leurs intérêts, et se comvinités.” (Latour, 2017: 112). La paradoja de portent tous de la même façon, ceux qui bougent que son aquellos que focomme ceux qui restent mentan una industrializasur place, ceux qui se dición tecnológica extrema sent ‘de souche’ comme “El Antropoceno en términos quienes con más frecuencia ceux qui se sentent étranse refugian en una noción gers; comme s’ils n’avaient geo-epistémicos puede ser legal de naturaleza no depas de sol durable et habientendido como una bería en realidad sorprender table sous leurs pieds, et generalización a escala si se analiza la evolución qu’il fallait qu’ils se réfuparalela entre colonialismo gient quelque part.” (Laplanetaria de las condiciones y Antropoceno. tour, 2017: 124). El fenócoloniales que predominaron Es así que tampoco sormeno de desplazamientos en los dos últimos siglos prende el comportamiento masivos de poblaciones, en la periferia” de las “elites oscurantistas” que a escala planetaria será como les llama Latour más y más frecuente, no (2017: 107), en el sentido sólo incluye a quienes se que “on été bien convaindesplazan corporalmente cues qu’il n’y aurait pas de vie future pour tout sino también a quienes lo hacen intelectualle monde qu’elles ont décidé de se débarrasser mente todo el tiempo, tal como es el caso desde au plus vite de tous les fardeaux de la solidarité siempre en la periferia. El Antropoceno en tér– c’est la dérégulation…” (Latour, 2017: 30) minos geo-epistémicos puede ser entendido Y, no obstante, existe al mismo tiempo una como una generalización a escala planetaria redistribución forzada de lo político a partir de de las condiciones coloniales que predominaron lo terrestre que lentamente, pero de forma irreen los dos últimos siglos en la periferia. •

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Marginalidad y cine en los años treinta

Puerto Nuevo (Amadori y Soffici, 1936) en la encrucijada de su tiempo Por C. Adrián Muoyo*

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abemos que el cine –surgido por y para la sociedad de masas– es un arte industrial y social. Las películas, a su vez, son documentos de nuestra cultura. Constituyen entramados testimoniales aún en sus experiencias más extremas o elitistas, donde se manifiestan cuestiones políticas, sociales y, claro, culturales. Podemos decir que interactúan con la sociedad –o las sociedades– donde se generan y donde se aprecian. Esto pasa con otras obras artísticas, como las surgidas de la música y la literatura, por ejemplo. Pero la particularidad del cine es el carácter colectivo de su realización y, sobre todo en el ámbito de la producción industrial, su búsqueda de la masividad, del impacto popular. Así, en lo concerniente a la historia del cine, una película puede ser interesante –entre otras cuestiones– por lo que significó para una estrella, para su director, para la productora o por la repercusión que tuvo en tiempos de su estreno. Es en este último punto en que también puede ser muy reveladora en lo referido a la historia social. Podemos encontrar huellas de su época en aspectos de su trama o en su recepción pública. * C. Adrián Muoyo, Veamos el caso de Puerto Nuevo (1936), de Luis César Amadori y Mario Periodista, Director Soffici. Fue la opera prima de Amadori, luego director destacado del período de la Biblioteca y clásico del cine argentino. Con amplia trayectoria en el mundo del teatro y del Centro de Documentación y periodismo, se asoció con Soffici en su debut para sortear los inconvenientes Archivo del INCAA. que le pudiera ocasionar su inexperiencia en la realización cinematográfica. A Es integrante del Foro de Unidades de su vez, Puerto Nuevo fue un enorme impulso para la carrera en el cine de Pepe Arias, uno de sus protagonistas, y constituyó un gran éxito de la productora Información Documental de la Argentina Sono Film, una de las pioneras del cine sonoro argentino. La película Administración ha quedado en la historia también –y esto es lo que nos interesa tratar en estas Pública Nacional y de líneas– como la primera que mostró una villa miseria en el cine argentino de la red BiblioCi, de bibliotecas ficción. Como veremos, no se trató de un hecho aislado. Fue en realidad una iberoamericanas de manifestación más de las marcas que dejó en la cultura popular y en la cultura cine. En 2016 creó la de masas el impacto social de la crisis económica de 1930, una de cuyas consepágina de Facebook cuencias más notorias fue el surgimiento de los primeros asentamientos de Mal Arreado, donde escribe crónicas desocupados en el ámbito de la ciudad de Buenos Aires. acerca del tango El dramático aumento de la desocupación, a comienzos de los años treinta, actual y la cultura marginó a muchos trabajadores de la vida urbana. Fueron muchos los que rioplatense. Ese debieron abandonar los conventillos donde vivían, que hasta ese momento mismo año fue incorporado como habían sido los lugares de habitual albergue de las clases bajas. Se formaron Académico de campamentos de desocupados en Rosario, Mar del Plata, San Nicolás y La Número en la Plata. En Buenos Aires y alrededores hubo “rancheríos” en Villa Pueyrredón, Academia Porteña del Lunfardo. Isla Maciel (Avellaneda) y Miguelete (San Martín). El que alcanzó mayor

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Orillera • Año III – Nº 4 • primavera de 2018


riencia le permitió escribir una serie de artículos que publicó con el título de La ciudad del hambre (cuento de Puerto Nuevo). Su testimonio es contundente al hablar de “esa isla humana, aislada de la ciudad como por un cordón sanitario,… ese barrio maldito, de casuchas que eran más míseras que las tolderías de nuestros antiguos indios y no mucho más grandes que las perreras”6. En esos días que pudo comprobar cómo la policía hostigaba a los habitantes del lugar. Los agentes, vestidos de particular, solían armar falsas convocatorias para conseguir empleo. Cuando los desocupados se agrupaban para responder a ese llamado, se los acusaba de armar un mitín y se los llevaba presos. Esta táctica policial formaba parte de una estrategia más vasta, que desde el Estado y algunos medios de comunicación buscaba estigmatizar y criminalizar a los habitantes de la villa de Puerto Nuevo. Otros escritores, pertenecientes al Grupo de Boedo, también brindaron una voz al drama de los desposeídos de Puerto Nuevo, contraria a esta campaña oficial de estigmatización. En su trabajo sobre el impacto social de esta villa, Valeria Snitcofsky cita obras de Elías Castelnuovo y Enrique Amorim referidas a esta problemática social, además de recordar un ensayo del escritor alemán antinazi Paul Zech, que vivió en la Argentina hasta su muerte en 19467. Por otra parte, también Roberto Arlt abordó el tema en sus Aguafuertes porteñas8 El texto de Amorim que Snitcofsky refiere en su artículo es 1$ en Villa Desocupación, publicado por primera vez el 16 de septiembre de 1933 en la Revista Multicolor de los Sábados del diario Crítica, que dirigían Borges y Ulyses Petit de Murat. Hace unos años fue reeditado en la compilación de la revista que hizo el Fondo Nacional de las Artes9. Amorim revela aquí otra arista de Puerto Nuevo a tener en

notoriedad fue el ubicado cerca de la Costanera porteña, en la zona de Puerto Nuevo1. Allí se instalaron distintos asentamientos, desalojados por la policía en diversas oportunidades. De 1932 data el conocido como Villa Desocupación, cuya existencia tuvo variadas repercusiones en la literatura, la prensa y la cultura popular.

“En la obscura caravana de dolor de los hombres que perdieron el hogar”: Visiones de Puerto Nuevo desde la literatura y los diarios Fue Liborio Justo quien brindó una descripción detallada de Villa Desocupación. Militante de la izquierda trotskista y enfrentado con su padre, el presidente conservador Agustín P. Justo –que gobernó entre 1932 y 1938, en plena Década Infame-, ubicó el asentamiento en “los terrenos baldíos de la costa del Río de la Plata, frente al Club de Pescadores”, una ”aglomeración de casuchas levantadas con chapas, maderas, latas y cartones de todos tamaños y especies que se extendía junto al murallón que limitaba las aguas del Río de la Plata, ocupando una extensa superficie”2 y se organizaba en “cinco secciones, cada una de las cuales contenía doscientas viviendas”3. En La cabeza de Goliat, Ezequiel Martínez Estrada afirma que “tuvimos en Puerto Nuevo una de esas ciudades y sociedades marginales” donde se “levantaron habitáculos de hojalata y de madera”4. De sus habitantes dice que “estaban desplazados sin haber perdido su calidad de seres humanos. Había ingenieros, políglotos, abogados, artistas y oficiales de todos los oficios. Eran una civilización destruida”5. Raúl González Tuñón fue un paso más allá. En 1933 vivió unos días en esta villa, disfrazado como desocupado. Lo hizo en los tiempos en que trabajaba para el diario Crítica. Esta expe-

1 Véase Iñigo Carrera, Nicolás y Fernández, Fabián. p. 128 y 129. 2 Citado en González Duarte, Lucía Dominga. p. 50 3 Citado en Iñigo Carrera, Nicolás y Fernández, Fabián. p. 129. 4 Véase Martínez Estrada, Ezequiel. p. 270. 5 Véase Martínez Estrada, Ezequiel. p. 271. 6 Citado en González Duarte, Lucía Dominga. p. 50 7 Véase Snitcofsky, Valeria. Impactos urbanos de la Gran Depresión: el caso de Villa Desocupación en la Ciudad de Buenos Aires (1932-1935) en Cuaderno Urbano: Espacio, cultura, sociedad. Vol. 15, Nº 15, diciembre de 2013. Universidad Nacional del Nordeste. Resistencia (Chaco). pp. 93 a 103. 8 Citado en González Duarte, Lucía Dominga. p. 51

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pública para procurar apoyo para el desalojo de los asentamientos. Snitcofsky afirma que “en todo los casos, los desalojos estuvieron acompañados por campañas destinadas a reforzar prejuicios vigentes en el sentido común y ocultar objetivos vinculados con la valorización inmobiliaria de los espacios urbanos más rentables. En cuanto a Villa Desocupación, a fines de abril de 1935 se multiplicaron los artículos sobre el tema en medios gráficos como La Nación, La Prensa, El Mundo, El Pueblo y Libertad”10. El asesinato de un desocupado intensificó la andanada de críticas desde los diarios y preparó el clima para concretar el desalojo. Pronto los habitantes de la villa fueron trasladados al Albergue de Puerto Nuevo y sus casillas fueron demolidas por personal municipal. La expedita acción fue asociada en su momento con la próxima visita del presidente brasileño Getulio Vargas, quien llegó a

cuenta. Describe el aspecto visual de la villa, como remedo de la ciudad que la contiene: “El ocio ha pintado con torpe habilidad las puertas y ventanas. Ha hecho trepar veletas a las increíbles azoteas, y ha hecho florecer letreros con pretensiones: Artista de Teatro… Pintor de Santos… Venta de cigarrillos. Las calles tendrán bien pronto sus nombres recordatorios, en letras vivas”. También nos brinda otro dato relevante. El lugar está habitado por hombres, en su mayor parte inmigrantes desclasados, sin mujeres ni niños. Amorim habla de “callejuelas estrechas, con sol, mucho sol y ningún niño. Sin una mujer que asome su cara o cuelgue sus polleras en los hilos de alambre”. Estos artículos y piezas literarias que buscaban denunciar la situación social de los desocupados tuvieron su contrapartida en una campaña mediática cuyo fin era influenciar a la opinión

9 Véase Amorim, Enrique. 1$ en Villa Desocupación en Crítica: Revista Multicolor de los Sábados 1933-1934. Edición a cargo de Nicolás Helft. Fondo Nacional de las Artes. Buenos Aires. 1999. pp. 49 a 51. Publicado originalmente en el Nº 6, el 16 de septiembre de 1933, p. 1. 10 Véase Snitcofsky, Valeria. p. 99.

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Buenos Aires en junio de 193511. Martínez Estrada no duda de este motivo, al decir, con su habitual ironía que “un día, en vísperas de llegar el presidente del Brasil, Getulio Vargas… no se los vio más. El problema de la desocupación quedaba resuelto. Como sombras y fantasmas que no hubieran existido más que en la imaginación de la ciudad, desaparecieron. La ciudad pudo seguir despierta sin soñar aquella horrible pesadilla de la realidad”.

al clamar, con voz conmovida “¿Dónde se halla el gesto altruista/ que de grandezas se puebla?/¡Si a los que andan entre niebla/no se les tiene piedad!”. Gardel volvió a reclamar comprensión por los marginados de la sociedad cuando grabó Pan, aquel tango con letra de Celedonio Flores y música de Eduardo “Chon” Pereyra que dice “Quisiera que alguno pudiera escucharlo/en esa elocuencia que las penas dan,/y ver si es humano querer condenarlo/ por haber robado…/¡un cacho de pan!…”. La grabación –realizada en España– es de 1932, en momentos en que en Buenos Aires ocurrían roturas de vidrieras por parte de los desocupados para robar comida. Al año siguiente, Gardel brindó el gesto más elocuente de apoyo del mundo del tango hacia quienes no tenían trabajo y vivían en condiciones muy precarias. Manuel Sofovich, entonces periodista del periódico Noticias Gráficas, invitó al cantor a participar en su sección Los Ases de la Baraja Porteña. La nota consistía en un reportaje a un personaje de Buenos Aires que siempre iba ilustrada con fotografías sacadas en ámbitos poco habituales para el entrevistado. Sofovich le propuso a Gardel sacar las fotos en Villa Desocupación, en pleno Puerto Nuevo. El astro porteño aceptó entusiasmado. El fotógrafo Emilio Ramírez tomó una serie de imágenes que hoy constituyen un documento único, de gran valor simbólico, tanto en su época como en la actualidad. Se ve a Gardel junto con un violinista callejero, luego acodado en la Costanera y en otro foto departe con los pobladores de la villa. En el epígrafe de esta última imagen dice que “Gardel no desdeña detenerse a conversar un rato con los habitantes de los ranchos humildes”. En el reportaje –donde repasa los comienzos de su carrera– no hace referencia a la villa, pero sí llega a decir que siente que “yo soy… el tango” para aquellos que lo ven y tratan con admiración. Podemos inferir, entonces, que es el propio tango el que se pasea y se compadece de la situación de los marginados en Puerto Nuevo. El artículo se publicó el 21 de septiembre de 1933, tan sólo cinco días después del de Amorim en Revista Multicolor de los Sábados de Crítica, lo que muestra la vigencia del tema y la impor-

“Voy solo con mi canción”: Ecos de Puerto Nuevo y su marginación social en el universo del tango Esas “sombras y fantasmas” de las que habla Martínez Estrada pululaban por la ciudad desde comienzos de los años treinta. Los marginados del mundo del trabajo por la crisis económica pronto fueron advertidos por el universo del tango. Como expresión cultural rioplatense, éste tuvo desde sus orígenes una vocación de integración que tuvo la función de resolver tensiones sociales y elaborar un marco común identitario que sirvió para absorber el impacto demográfico y cultural de la gran inmigración. Hay una piedad por el perdedor, por el marginado o desplazado que atraviesa toda la historia del tango y que se hace más evidente en los momentos más críticos. Aunque los tangos de denuncia social no son los que más abundan, podemos rastrear algunos que podrían considerarse crónicas de época. Son piezas que surgieron como miradas comprensivas hacia el drama cotidiano de los desocupados. Tal es el caso de Pordioseros (1930), con letra y música de Guillermo Desiderio Barbieri, uno de los más destacados guitarristas de Carlos Gardel. El Zorzal lo grabó en junio de 1930. La letra habla de la conmoción que produce ver a los desposeídos en la calle. “Cuántas veces en las noches al mirar los pordioseros/siento en mi alma una pena que no puedo remediar/Y me acerco a los que dicen, con sus ayes lastimeros/el dolor de estar durmiendo junto a un mísero portal”, canta Gardel en los primeros versos para luego quejarse de la indiferencia o el rechazo que los pordioseros generan en la sociedad 11 Véase Iñigo Carrera, Nicolás y Fernández, Fabián. p. 135.

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tancia de este tipo de publicaciones para revertir aparición de Villa Desocupación en la ciudad la imagen negativa que los asentamientos de de Buenos Aires que se produjo la película desocupados tenían en cierta prensa. La nota Puerto Nuevo donde, como veremos, se manide Sofovich en Noticias Gráficas también ofrece fiestan huellas de la cultura popular, expresadas una curiosidad. En una de las fotografías, Gardel a través del tango y el teatro, así como también posa junto a un negocio precario, señalizado rastros de las tensiones políticas que generó con un improvisado cartel que lo identifica este hecho de nuestra historia social. como “Almacén-Cigarrería”, tal como los letreros “Miran los trapos que delatan mi pobreza que describe Amorim en su artículo. de hoy”: Puerto Nuevo llega al cine Por esos tiempos, hubo otros gestos del universo tanguero con la intención de generar una Muchos conocen la anécdota de cómo surgió comprensión social a situaciones como las de la película Puerto Nuevo. Más que nada porque los desocupados de Puerto Nuevo. En noviembre significó el comienzo de la carrera de Amadori de 1933, la orquesta de Francisco Lomuto con como director de cine. El propio realizador solía el cantor Fernando Díaz grabó el tango Puerto contar la historia12. Ya consagrado como emNuevo, con letra de Carlos Pesce y música de presario y autor teatral se disponía a estrenar, Teófilo Lespés. En sus versos, el precario asenen 1934, la revista Esmeralda al cuatrocientos, tamiento es un lugar que brinda refugio y conen el Teatro Maipo. Allí, tención al desdichado proSofía Bozán iba a estrenar tagonista de la historia: “Si el tango Cambalache, de supieras/que la estrella del Enrique Santos Discépolo. destino/fue tan negra y desPoco antes de que comenpiadada/desde mi niñez… “El tango asumió la tarea de /Puerto Nuevo,/que en una aportar una visión integradora, zara la función, con una enorme cantidad de públinoche de invierno/solitario a contramano del discurso co dispuesto a llenar la y harapiento/me viste llesala, se presentó Atilio gar./Puerto Nuevo,/vos somediático y oficial Mentasti para impedir el lito comprendiste/la tragede la criminalización estreno. Argumentaba que dia de mi vida/con hondo de los habitantes de la villa.” el mencionado tango había penar”. Al mes siguiente, sido compuesto para la pela orquesta de Francisco lícula El alma del bandoCanaro lo grabó con la voz neón, dirigida por Mario de Ernesto Famá y en enero Soffici y producida por su de 1934 lo registró Agustín propia compañía, Argentina Sono Film. Para Magaldi, con una orquesta dirigida por Adolfo salvar el estreno, Amadori invitó a Mentasti a Carabelli. Las sucesivas grabaciones, tan cercanas tomar un café en la confitería Richmond, enfrente en el tiempo, nos podrían sugerir que este tango del teatro. El productor parecía inflexible en su tuvo popularidad en el momento de su estreno, reclamo. De pronto vio a Pepe Arias, capocómico acaso por la vigencia del tema en los medios de del Maipo y le preguntó a Amadori si tenía prensa. De esta manera, el tango asumió la algún argumento para que el actor hiciera en tarea de aportar una visión integradora, a conel cine13. Éste, en forma rápida, pergeñó uno, tramano del discurso mediático y oficial de la inspirado en El dandy de Puerto Nuevo, un criminalización de los habitantes de la villa. personaje de historieta creado por Alberto IriEs en este contexto, de repercusiones mebarren, manifestación de la vigencia del tema diáticas, culturales, sociales y políticas de la

12 Véase Calistro, Mariano y otros. pp. 239 a 241. 13 Pepe Arias ya había trabajado en una película ASF, nada menos que en ¡Tango!, el debut de la productora en 1933. Aunque Mentasti no guardaba un buen recuerdo de aquella experiencia, confiaba en que la popularidad que Arias tenía en el teatro se podía extender, como ocurrió, al medio cinematográfico.

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en la sociedad de la época. Se trataba de “un hombre que quería vestir muy bien, pero con andrajos”, según lo cuenta el propio Amadori14. Luego amplió el argumento. Habría un muchacho que tocaba el acordeón en pleno asentamiento. Una joven de clase alta se acercaba y le daba una oportunidad de triunfar como cantante. Para cuando terminó de contar la historia que se le ocurría, el público ya había entrado a la función y el estreno se había salvado. Mentasti, a esta altura, ya estaba entusiasmado con hacer una película con Pepe Arias, con el argumento que le acaban de contar. Citó a Amadori para el otro día, en sus oficinas, para concretar la película. La disputa por Cambalache quedaba olvidada. Inexperto en el cine, Amadori le pidió a Mentasti que le permitiera codirigir la película con un director con experiencia. Pudo elegir y optó por Soffici, con quien ya había trabajado cuando escribió algunos temas para El alma del bandoneón. Comenzó a escribir el guión con Antonio Botta, uno de los libretistas del Maipo. Además de Arias, el elenco se completó con la propia Sofía Bozán, Alicia Vignoli, José Gola y Charlo, otra de la estrellas del tango. El rodaje comenzó en junio de 1935, tan sólo dos meses después del desalojo de la villa de Puerto Nuevo en la realidad. Mientras Soffici se ocupó de los aspectos más técnicos, Amadori buscó trasladar sus experiencias artísticas anteriores a la pantalla. Dana Zylberman afirma que “aquí se condensarían las configuraciones propias del espectáculo teatral, así como el recorrido que había iniciado como letrista de tango”15. Se ocupó de que el argumento que había escrito con Botta se plasmara en el cine de la mejor manera. Así, para acentuar cierta búsqueda de realismo le pidió a

Pepe Arias que no se maquillara y se dejara crecer la barba y el cabello para que su aspecto fuera natural16. Aunque Domingo Di Núbila17, Alberto Tabbia18 y Zylberman19 estiman que el personaje de Dandy que interpreta Arias ya estaba prefigurado en sus actuaciones teatrales, es muy probable que sea una creación de Amadori sugerida por aquella idea latente en el dibujo de Iribarren. El propio director sostiene que Arias nunca había hecho este personaje con anterioridad20. Puede que hiciera alguno inspirado en los desocupados que comenzaban a ser visibilizados en la sociedad. Pero no uno de estas características. La propia gacetilla de prensa de Argentina Sono Film21 parece confirmarlo cuando dice que en la película el actor desarrolla “condiciones no imaginadas en él, y no manifestadas anteriormente en ningún espectáculo teatral”. Es interesante revisar también otros conceptos emitidos en este documento oficial de la propia productora, referidos al sentido de hacer una película sobre el tema del asentamiento de Puerto Nuevo. Allí se define a la producción como “una brillante comedia musical que subrepticiamente narra las vicisitudes de esa pléyade de hombres fantasmas, castigados irónicamente por lo inestable del sistema económico”. Luego, también la considera un “documento sincero que narra amablemente la tragedia de los hombres arrumbados como trastos viejos, en el apéndice de la gran ciudad”. Pero ¿qué es en realidad lo que narra “subrepticiamente”? ¿Cuán sincero es Puerto Nuevo como documento? Veamos. Sin dudas, la película está más cerca del espíritu compasivo e integrador con que el tango abordó el tema de la precaria situación de los desocupados que de la denuncia social que

14 Véase Calistro, Mariano y otros. pp. 240. 15 Véase Zylberman, Dana. Luis César Amadori y la construcción de una industria cultural argentina en la década de 1930, en Manetti, Ricardo y Rodríguez Riva, Lucía, comp., p. 61. 16 Tamaño desaliño para un artista que presumía de su popularidad y su elegancia en el vestir, hizo que Arias dejara de concurrir a lugares públicos durante esta etapa de la filmación. No deja de ser curiosa la comparación con lo hecho por Raúl Gónzalez Tuñón para escribir sus notas sobre Villa Desocupación. Mientras que el escritor debió caracterizarse para ingresar e instalarse en el asentamiento, el actor –al hacer un acto similar– debió autoexcluirse del acomodado sector de la sociedad porteña que solía frecuentar. 17 Véase Di Núbila, Domingo, p. 128. 18 Véase Tabbia, Alberto, p. 21 19 Véase Zylberman, p. 61 20 Véase Calistro, Mariano y otros. pp. 240. 21 Boletín Nº 6 de Argetina Sono Film, publicado el 15 de diciembre de 1935.

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se nos revela cómo se va a afrontar el tema de la villa de los desocupados, el tono que va a primar para hacerlo, el papel que cumplirán los temas musicales a lo largo de la historia, la sutil representación de las tensiones que se generaron en la sociedad a raíz del surgimiento de Villa Desocupación. En su Historia del Cine Argentino, Domingo Di Núbila le da tanta importancia a esta escena que hasta la relata en forma pormenorizada22. Filmada en los estudios SIDE, donde se recreó la villa, la película empieza con tomas de corta duración que nos muestran la vida cotidiana en el lugar. Aparecen así los negocios precarios con carteles improvisados: “Cigarrería-Puchos de habanos”, “Peluquería”, “Sastrería”. También hay otros que, con ácida ironía, hacen referencia a calles, como aquel que dice “Calle Florida” o “Wall Street-Negozio de Volza”. Estas señalizaciones, nos recuerdan a aquel cartel de la foto de Gardel en Noticias Gráficas o aquellos letreros que describe Amorim

formularon escritores como Amorim, Castelnuovo, González Tuñón y hasta el propio Martínez Estrada. Por otra parte, la obra de Amadori-Soffici no deja de ser además una versión edulcorada de la vida en una villa. Sin embargo, le dedica a esta cuestión poco más que un cuarto de sus 82 minutos de duración. Podemos distinguir tres escenas clave en este sentido. La primera es la que presenta a los personajes y corresponde a los primeros quince minutos de la película. Luego hay una versión teatral de la villa que aparece en un cuadro de un espectáculo de revista, en la segunda mitad del filme. Por último, la película se cierra justo donde empezó, en Puerto Nuevo, donde se decide el destino de sus protagonistas. La escena inicial es fundamental para entender cómo Puerto Nuevo interactúa con el contexto que hemos descripto, cómo se relaciona con las diversas reacciones que suscitó el asentamiento. Es en estos primeros minutos donde 22 Véase Di Núbila, Domingo, p. 128 a 132.

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pero su sirviente no duda en calificar a los habitantes de Villa Desocupación como “gente peligrosa”. Amadori y Botta, en su guión, parecen poner en boca del chofer los preconceptos de cierta opinión pública que estigmatizaba por entonces los asentamientos precarios de los desocupados. La chica rica hace caso omiso a esta opinión y se adentra en la villa en la búsqueda del cantor, lo que constituye un acto integrador de enorme fuerza simbólica. Se encuentra con Carlos y Dandy y los invita a su casa, lo que desatará las intrigas, amores, desencuentros y pasos de comedia que signarán casi todo el resto del metraje. Di Núbila destaca que en toda esta escena no hay mujeres que vivan en la villa, lo que resulta una referencia realista de la película que nos recuerda otra vez el artículo de Amorim y de otros cronistas de la época. Poco sabemos del pasado de Dandy y de Carlos. Ni siquiera conocemos cómo llegaron a vivir en la villa. Dandy cuenta su origen con una humorada, al definirse como desocupado “a mucha honra, de padre y madre desocupados”. En cambio, para referirse a Carlos, Amadori recurre al efecto revelador de los tangos. Es que éstos, tanto en la sociedad como en las películas, muchas veces tienen la función de dar a conocer lo que no se expresa por otros medios. Ese es el rol que cumplieron los mencionados Pordioseros, Pan y Puerto Nuevo. Es por eso que Carlos, en casa de Raquel, la chica rica, canta una versión del tango Olvido (Luis Rubinstein-Amadori), compuesto para la película. En su estribillo denuncia la indiferencia de una parte de la sociedad que no se pregunta de dónde surgieron esos “fantasmas” sociales que deambulan en el infierno de los desplazados: Nadie pregunta lo que he sido en el pasado, si fui rico, si fui honrado, si hubo sedas en mi cuna. A nadie importa quién soy yo, de donde vengo, y si alguno se me acerca

en su artículo. Al tiempo que vemos estas imágenes, se escucha el canto de Carlos (Charlo), quien entona la marcha Puerto Nuevo (H. Diernhammer-Amadori) para beneplácito de todos los habitantes del lugar, que también comienzan a cantarla. “En Puerto Nuevo/mi barrio amigo/buscando abrigo/mi vida entró” dicen los versos de su estribillo y aquí esta canción parece desempeñar la misma función que muchos tangos cumplieron en la sociedad, aquella de ofrecer un marco identitario común a un grupo social de diversos orígenes23. La recepción entusiasta y colectiva de esta marcha por parte de los pobladores de la villa y un cartel de “Club Sosial” que aparece en un momento nos sugieren algún tipo de organización de los desocupados que no pasa inadvertida para la autoridad24. Pronto aparece un policía que interrumpe la canción e increpa a Carlos, quien comparte su casilla con Dandy (Arias). El cantor pregunta al policía si es que no se puede cantar. A lo que el agente contesta que no y le dice: “Y a vos, que sos el organizador de esta serenata, tengo orden del comisario para que desalojen la casilla antes de 24 hs.”. Esta actitud acaso sea una expresión subrepticia –como gustó calificarla a Argentina Sono Film– de la desconfianza de las autoridades hacia cualquier tipo de organización de los desposeídos así como también una revelación más de la función social de la canción. La acción en la villa continúa. Una vez que la policía se va, Carlos vuelve a cantar la marcha. Al escucharlo, una joven de alta sociedad (Alicia Vignoli) que pasa por ahí con su auto, le pide a su chofer que se detenga. Aquí se produce otro momento de la película que vale examinar en detalle, ya que interactúa con el contexto que hemos descripto a lo largo de estas líneas. Ante la intriga acerca de la identidad del cantor, el chofer no duda y lo identifica como un desocupado. Cuando la chica le pregunta cómo lo sabe, él le contesta que es porque están en “Puerto Nuevo, el campamento de los sin trabajo”. La joven se apiada de esta situación,

23 Las marchas de este tipo pueden funcionar como los tangos porque forman parte de un mismo universo musical, en el cual también confluían otros ritmos asociados con el tango como el vals criollo y la milonga. 24 Como bien consignan Iñigo Carrera y Fernández en el artículo que hemos citado, existían diversas formas de organización entre los desocupados que vivían en los asentamientos. Acaso esta escena de la película nos ofrezca una tímida o solapada referencia a esta cuestión.

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Si bien el hecho de que la película se filmara y estrenara en tiempos en que la villa de Puerto Nuevo había sido erradicada permitía este tratamiento alivianado del tema, la mera cuestión de hacer una obra popular con un hecho social que algunos sectores de la sociedad pretendían olvidar agitó las aguas nuevamente. Estrenada en febrero de 1936, las críticas más desfavorables hacia Puerto Nuevo provinieron de los mismos medios que habían vituperado Villa Desocupación hasta conseguir su desalojo. Tan sólo al otro día del estreno, La Prensa se apresuró a concluir que “El campamento de desocupados de Puerto Nuevo fue una nota tan absurda como felizmente fugaz dentro de nuestro medio, y por ello, en principio, no es grato verla evocada en pantalla… No hay nada, ni en el todo del argumento ni en lo parcial de sus pasajes, que deje una impresión satisfactoria”27. La Nación, en tanto, se quejó de “la falta de observación que se evidencia en numerosas escenas que simulan transcurrir en ambientes refinados y aristocráticos”28. Es probable que ninguna haya superado en saña y vehemencia a la escrita por Néstor –seudónimo del futuro censor Miguel Paulino Tato– en El Mundo29. Allí calificó a la película como “Un disparate saturado de mal gusto. Un poquito burdo y otro poco grosero. Que comienza por mostrarnos lo que nadie quiere recordar: Villa Desocupación. Miseria. Dolor. Amargura”. Hasta se quejó del personaje de Raquel, aquella joven de alta sociedad interpretada por Alicia Vignoli. Consideró que esto entraba en el terreno de los absurdos, indignado por “Esa ‘niña bien’ que se enamora de buenas a primeras del primer atorrante que encuentra en Villa Desocupación ¡Y que le compra un traje y lo invita a su casa, así como si tal cosa! Bueno, no hay más que ver cómo se viste y oír cómo se expresa la tal niña bien, para ver

me pregunta cuánto tengo… Miran los trapos que delatan mi pobreza de hoy y en esos trapos lee la gente cuánto valgo y quién soy… Pero no importa, para mí que lo he vivido, yo sé todo lo que he sido, lo que nunca más seré…25 En su estudio sobre Puerto Nuevo, Lucía Rodríguez Riva destaca este rol de las canciones en la película, donde se “incorporan en la situaciones dramáticas de un modo funcional a ellas: no sólo valen por lo espectacular en sí mismas, sino por lo que narran y describen”26. Ya cerca del final de la historia, la marcha de Puerto Nuevo vuelve a ser entonada, pero esta vez la intérprete es Raquel, en el marco de un cuadro de teatro de revistas que nos ofrece una versión estilizada de la villa, con bellas coristas disfrazadas con harapos, que al ritmo de la canción bailan frente a casillas de cartón piedra. A pesar de ser una versión idílica del asentamiento, al representarlo en el ámbito de un teatro popular actúa como una manera de refutar la visión negativa de los desocupados que tenía parte de la sociedad. La última referencia a la villa se produce al final, cuando los protagonistas vuelven a Puerto Nuevo, al mismo lugar donde comenzó la historia. Ya no es pleno día, como en el inicio. Es la noche cerrada en que se produce el desalojo pacífico del asentamiento y el regreso de Dandy a las filas de los desocupados, en un desenlace teñido de grotesco. Amadori prefirió acentuar el tinte compasivo por la situación de los marginados que reflejar la cruel realidad del despiadado desalojo que había ocurrido en abril de 1935.

25 Si bien funcionó dentro de la trama de la película, Olvido hizo honor a su nombre y permaneció durante décadas relegado de los repertorios tangueros. Hubo un primer rescate en 1969, por parte de Roberto Goyeneche con la orquesta de Armando Pontier. En los últimos años, este tango ha sido revalorizado y tiene nuevas versiones de referentes del tango actual como Javier Cardenal Domínguez, Hernán Lucero, Osvaldo Peredo y Hernán Cucuza Castiello. 26 Véase Rodríguez Riva, Lucía. Cine, revista, música: La industria cultural en las primeras películas de Luis César Amadori, en Manetti, Ricardo y Rodríguez Riva, Lucía, comp., p. 78. 27 Se estrenó anoche “Puerto Nuevo”, una película argentina en La Prensa, 13 de febrero de 1936 28 Estrenose la película nacional ”Puerto Nuevo”: El cómico Pepe Arias actúa en la novedad del Monumental, en La Nación, 13 de febrero de 1936 29 Néstor. “Puerto Nuevo”: una película técnicamente buena, artísticamente pobre, en El Mundo, 14 de febrero de 1936

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Amorim, Enrique. 1$ en Villa Desocupación en Crítica: Revista Multicolor de los Sábados 1933-1934. Edición a cargo de Nicolás Helft. Fondo Nacional de las Artes. Buenos Aires. 1999. pp. 49 a 51. Publicado originalmente en el Nº 6, el 16 de septiembre de 1933, p. 1. Calistro, Mariano y otros. Reportaje al Cine Argentino: Los pioneros del sonoro. América Norildis Editores. Buenos Aires. 1978. Di Núbila, Domingo. La Época de Oro: Historia del cine argentino I. Ediciones del Jilguero. Buenos Aires. 1998. González Duarte, Lucía Dominga. Villas miseria: La construcción de un estigma en discursos y representaciones (1956-1957). Universidad Nacional de Quilmes. Bernal. 2015. Inzillo, Carlos. Queridos Filipipones: Una Bio-filmo-radiografía afectiva de Pepe Arias. 2da. Edición. Corregidor. Buenos Aires. 1991. Iñigo Carrera, Nicolás y Fernández, Fabián. El movimiento obrero ante la organización y formas de rebelión de los desocupados 1930-1935. En Ciclos, Año XVI, Nº 31/32. 2007. pp. 125 a 152. Lusnich, Ana Laura y Piedras, Pablo. Una historia del cine político y social en Argentina (1896-1969). Nueva Librería. Buenos Aires. 2009 Manetti, Ricardo y Rodríguez Riva, Lucía, comp. 30-50-70: Conformación, crisis y renovación del cine industrial argentino y latinoamericano. Universidad de Buenos Aires. Facultad de Filosofía y Letras. Buenos Aires. 2014. Martínez Estrada, Ezequiel. La cabeza de Goliat. Losada. Buenos Aires. 2001. Snitcofsky, Valeria. Impactos urbanos de la Gran Depresión: el caso de Villa Desocupación en la Ciudad de Buenos Aires (1932-1935) en Cuaderno Urbano: Espacio, cultura, sociedad. Vol. 15, Nº 15, diciembre de 2013. Universidad Nacional del Nordeste. Resistencia (Chaco). pp. 93 a 103. Tabbia, Alberto. Notas para una contrahistoria del cine argentino. Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales INCAA. Festival Internacional de Cine de Mar del Plata. Buenos Aires. 2015.

que es bastante mal”. En cambio, Ulises Petit de Murat, en Crítica, nos ofrece otro punto de vista30. Elogia las labores actorales de Arias y José Gola y al referirse al argumento comenta que “el film enfoca aspectos pintorescos de esa extraña ciudad que alojó los desocupados al margen de nuestra orgullosa capital”, sin emitir otro juicio de valor. Noticias Gráficas la definió como “un apreciable principio de madurez en la producción nacional”31. Al revisar esta recepción crítica, podemos apreciar que el cine continuó –por otros medios– con el enfrentamiento comunicacional que había suscitado el asentamiento de Villa Desocupación. De las páginas políticas y sociales pasó a las de espectáculos. Revisitar Puerto Nuevo desde la perspectiva sugerida en estas páginas nos permite apreciar cómo el cine puede ser un testimonio de época, donde se expresen tensiones y enfrentamientos. Hemos intentado desplazar esta película de su simple rol anecdótico como la primera película argentina de ficción donde aparece una villa, para colocarla como un espacio de manifestación de expresiones culturales locales y conflictos políticos y sociales.

Bibliografía básica Aguilar, Gonzalo. Imágenes de la villa miseria en el cine argentino: un elefante oculto tras el vidrio. En Más allá del pueblo: Imágenes, indicios y políticas del cine.

30 Petit de Murat, Ulyses. Sombras y sonidos, en Crítica, 13 de febrero de 1936. 31 “Puerto Nuevo” señala un nuevo grado de madurez en la producción nacional, en Noticias Gráficas, 13 de febrero de 1936.

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Una semana en la tierra del Chaco

Por Oriana Seccia*

L

* Oriana Seccia, Socióloga, ensayista y docente (UBA).

a tierra del Chaco –el secreto mejor guardado de la Argentina, dicen los carteles que reciben a los pasajeros por la ruta– aloja mi estadía porque con anterioridad Gladis Cáceres me venía contando la historia de su vida con tanta generosidad como necesidad. Un estipendio estatal del Consejo Nacional de Investigaciones (CONICET) –hoy en proceso de vaciamiento– funcionó como posibilidad para conocer un mundo donde las coordenadas existenciales son muy otras de las de mi provincia de origen, Buenos Aires, también de las de mi clase de origen. Recorro el pueblo de Villa Berthet a través de los contactos de Gladis: conozco a su familia, su barrio, y las tierras aledañas que supieron ser trabajadas por sus manos de niña en la cosecha de algodón, donde la espinilla se mete entre la carne y la uña del dedo. Luis, su hermano mayor, es flaco y alto. Su cara está ajada por el sol, la parte superior de su dentadura casi extinta. Lo veo fumar un cigarrillo Rodeo, uno tras otro, con sus manos grandes, secas y sucias: como si no tuvieran descanso del trabajo de la ladrillería. A metros de donde vive se extiende la “cancha”, donde se apilan los adobes antes de ser cocinados. No sé con precisión cuándo comenzaron él y el resto de los hermanos varones y Gladis a hacerlos, sé que antes hay que trabajar la tierra en el pisadero donde, después de que ella tome una consistencia húmeda, le echan aserrín o bosta. Para llegar a ese punto, antes hubo que caminar la tierra en círculo, siguiendo al caballo en su arrastrar una especie de arado de metal. En ese punto del trabajo lo conozco a Carlos, otro hermano de Gladis, descalzo, con las piernas adobadas hasta la rodilla. Cuando uno hace ladrillos, se trata de un trabajo de 12 horas, durante casi un mes, rogando que no llueva, o que llueva sólo en las cosechas, pero no en esa tierra endeble, cuya forma el agua cambiaría, hasta volver los adobes barro, para volver a comenzar. Carlos casi no habla, pero su hijo que está “cortando” –es decir, poniendo el barro en su molde– ante el “cómo estás” no escatima sinceridad, con una pregunta retórica que responde su cara. Más allá, cerca, está Miguelina con sus hijos, 10 hermanos casi escalonados en la edad: una hermana cuelga la ropa, otra más grande fríe unas milanesas en una olla arriba de una fogata que armaron sobre la tierra con la ayuda de una más chiquita, que le sostiene el plato donde van apilándose. La Migue habla poco, como para adentro. Sus ojos achinados están separados por un surco en el entrecejo, marca de expresión quizá del abuso que sufrió por parte de su hermano, padre de su hijo más grande. La Migue fue llevada a un loquero, y ahora la sostiene la iglesia evangélica. Dios es una de las personas más presentes en nuestras conversaciones; María, otra hermana de Gladis, afirma incluso que en las buenas

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acciones es Dios quien está actuando a través de uno, quien debe cuidar de cerca que “el enemigo” no irrumpa en nuestras acciones. Su fuerza, de todos modos, insiste, logra operar en las sombras: arrodillado, Pito, esposo de Migue y hermano de Gladis, se disculpa ante todos los asistentes a la Iglesia con Migue por haber traído a otra mujer a vivir bajo el mismo techo, por golpear a sus hijos. Ahora está cambiado y arrojado a Dios, que sabrá proveer. Pito ve que la gente se amarga ante la enfermedad y la displicencia de los médicos del hospital de Villa Berthet, pero ahora comprendió que sanar no es una cuestión que dependa de un medicamento o una atención. Incluso, uno puede ser rico y enfermar igual, y no hay medicina que valga más que aceptar a Dios en el corazón. Para qué, le pregunta a su hermana Chona, se amarga con la (des)atención de los médicos, para qué se afana en ir a Resistencia a tratarse ese dolor punzante que le apreta la cabeza y la deja postrada por días. Chona cree en Dios, también va a la Iglesia, pero considera asimismo que es un derecho recibir atención médica. A través del intendente logró que la trasladen con un vehículo de la municipalidad para todos los turnos médicos del tratamiento que realiza en el hospital de Resistencia. El médico le explicó que ese dolor que ella tiene no comenzó ayer, sino que se debe a años y años de forzar el cuerpo de más: en la cosecha del algodón, en la de frutilla. Pito se rehúsa a darle crédito a ese diagnóstico con una frase tajante: “Eso te lo dice porque ése nació en cuna de oro”. En la casa donde nació Gladis –que también fue la de Pito, la de Luis, la de María, la de Carlos, y varios hermanos más– no hubo cuna de ningún material; al ras del piso, con un conjunto de trapos cual colchón, la vinchuca durmió con todos, y no hay uno de ellos que no sea chagásico hoy. Con el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, tres de ellos pidieron y accedieron a la pensión que les corresponde por la enfermedad. Viajando en moto, Luis también me muestra cómo durante su gobierno urbanizaron “las tolderías”, la zona donde viven los aborígenes del pueblo. Luis quiere que vuelva Cristina, y toda la familia es peronista, porque “los peronistas están con los pobres”. Esos pobres me

llevan al campo y me enseñan los nombres de los árboles que nos rodean –algarrobo, quebracho, cafia, paraíso, carandá, guaraniná, curupí– e incluso los remedios que se pueden preparar con ellos. Me regalan comidas exquisitas –locro, guiso de fideo, tres asados, dos con chivito– e incluso un libro: Y la red se llenó de peces, del padre Leandro. Varias veces nuestras comidas estuvieron precedidas por un rezo, y el único que me preguntó si yo iba a la Iglesia fue Tito –un niño astuto de 8 años–, que ante mi negativa y justificación escueta –“no creo”– los ojos casi se le salen de la cara, antes de sumirse en el silencio. Me pregunto si habrá recibido con igual asombro la muerte de Gabino, un primo de Gladis, que fue acuchillado en una pelea de circunstancias confusas a metros de la casa de Luis. Luis no para de hablar del incidente en toda ocasión que se le presenta y fácilmente la conversación se escurre a situaciones similares, a peleas innumerables –hinchar un codazo en el riñón, partir una botella en la cabeza, disparar tiros a los pies como advertencia nomás– donde la valentía viril se despliega y pone a prueba. No se es hombre sin conocer ese código, y parece que los coscorrones corren como agua también en los hogares. Molestados, los policías salen de su guarida para dispersar la situación, apenas; tampoco es cuestión de cometer injusticias ahora que “las mujeres tienen más derechos que los hombres”. No sé qué piensa Estela de esto, pero el primer día que nos ve caminamos bajo el cielo abierto – afuera del hogar y de la vista de Luis, su marido– y llora acongojada, balbucea apenas que está angustiada, que hay días que no puede seguir. La veo hacer lo que vi a hacer a todas las mujeres que conocí: trabajar en la casa, cuidar a sus hijos, hablar de Dios, el debate en torno a la legalización del aborto ni aparece en el horizonte de las discusiones. Gladis termina el viaje encendida de ira y dolor, tajante se convence de que “acá las mujeres están muy mal”. Muy mal, con desconfianza hacia instituciones como el hospital y la justicia, Chona se ríe igual: las fotos donde jóvenes se los ve a ella y al Gringo levantar su propia casa reclaman, con la nobleza de lo que se mantiene en pie a pesar de la intemperie, igualdad y justicia. •

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Bancar la universidad

Por Jesica Jess*

L

a Universidad Nacional de Avellaneda atraviesa una seria crisis presupuestaria. Es una crisis severa que atañe a todo el sistema universitario argentino. Y a la educación primaria. Y a la educación media. Y a la salud. Y a todo lo que hemos aprendido a nombrar como lo común. En ese marco se vienen sucediendo diversas acciones que buscan, además de visibilizar esta delicada situación, revertir las políticas que están asfixiando a las grandes mayorías, y recortando dramáticamente sus derechos. Una de esas acciones, promovida por profesionales egresadxs de la universidad pública argentina, circuló por las redes sociales, con base en una concepción un tanto meritocrática. Jesica, estudiante de la Licenciatura en Periodismo de la Universidad Nacional de Avellaneda, quiso decir algo al respecto. Y a nosotros nos gusta compartirlo.

* Jesica Jess, Estudiante UNDAV.

Soy Jesica. Soy una negra villera, trabajadora sexual, y madre. Debería haber terminado la carrera hace mucho pero no pude porque soy neurodiversa y desde que casi me muero sufro inestabilidad emocional, depresión, ansiedad y caigo en cama cuando tengo bajones. No tengo maestrías ni posgrados. Muchas veces me vi en la situación de no poder comprar apuntes porque no llegaba con la guita, no tenía para la SUBE y tenía que pedir prestado para ir a cursar. He estudiado para exámenes en la guardia de un hospital porque mí niño era pequeño y se enfermaba. He salido del laburo y he llegado corriendo a cursar, y mi primer bocado de comida en todo el día llegaba cuando caía rendida en mi casa. También tuve compañerxs que me han prestado plata para comprarme algo en el buffet si tenía hambre y no tenía un peso. Veo todos los días, cómo un porcentaje enorme de mis vecinxs villerxs no llegan a la universidad porque después de picar pared en una obra durante todo el día no te da el cuerpo para sentarte en un aula. Veo todos los días, cómo muchas amigas con las que me crié no pudieron ni terminar el secundario porque fueron madres jóvenes y tuvieron que elegir entre comprar pañales o apuntes. Tengo muchxs vecinxs que no terminaron el secundario porque pasaron varios años en un penal; a varios de los pibes de la ranchada los mató la yuta y a otros los mató la droga. Muches ya no son amigues porque se perdieron en la pasta base y ni me reconocen. Otres tuvieron que dejar de estudiar porque tenían que ayudar a los padres a mantener la casa. De todas formas banco la universidad pública gratuita y de calidad. Puedo, ¿no? •

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Jorge Gonzรกlez

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Revista Orillera #4  

La pobreza de muchos es el real “garantismo” de la riqueza de unos pocos. Ceteris paribus. Dedicamos este número de Orillera a los oprimidos...

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La pobreza de muchos es el real “garantismo” de la riqueza de unos pocos. Ceteris paribus. Dedicamos este número de Orillera a los oprimidos...

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