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AÑO 10 • NÚMERO 124 • SEPTIEMBRE 2019

los heroes de las mil mascaras

batman al divan P.6

¿se comio el gato tu lengua? P.10

entrevista con michelle obama P.12

entrevista con manuel felguerez P.14

la mascara de alfred newman P.20


Tema del mes:

Índice

LOS HÉROES DE LAS MIL MÁSCARAS

EDITORIAL

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L

a humanidad es un juego de máscaras. No para ocultarnos, sino para revelar nuestra naturaleza genuina, esa fuerza intangible que se vuelve evidente cuando nos ponemos la careta de un animal cazado, de un rostro ritual tallado en madera, o de un demonio estilizado sobre una tela que cubre toda la cabeza. Desde las máscaras teatrales de la antigua Grecia, cuyo poder era la amplificación de la voz (dos mil años antes de la invención del micrófono), las máscaras han conferido poder e identidad a la humanidad y a todo ser que haya querido entenderse con ella: los dioses más arcanos adoptan apariencias humanas o reconocibles por los seres humanos para hacer conexión, como el Sin-Cara de El viaje de Chihiro. Se cumplen 80 años de Batman, uno de los personajes enmascarados más célebres de la cultura pop, y en este número lo festejamos [des]en[mas]carándolo con su amor-rival más desafiante y estimulante: Catwoman, que pone su mundo de cabeza. Revelamos las mascaradas que pueblan una inmortal novela de Victor Hugo; hacemos los honores a la revista MAD y a su máscara, Alfred Newman, y José Luis Trueba Lara entrevista a John Lear sobre el proletariado, esa máscara eufemística de la pobreza. Dos grandes personajes del mundo de las artes nos abren espacio bajo sus máscaras: Mayra Nakatari y Manuel Felguérez. Y nos dejamos enamorar por dos grandes mujeres: Michelle Obama nos habla de Becoming y sus éxitos personales, y recordamos a la recién desaparecida Toni Morrison en una profunda y hermosa ponencia sobre la bondad en la literatura. ENVÍA TUS COMENTARIOS A: elcliente@gandhi.com.mx VISITA: www.revistaleemas.mx • www.mascultura.mx

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Directora General y Editora

Batman al diván Itzel Mar

10[el librero de

Yara Sánchez De La Barquera Vidal yara@revistaleemas.mx

Mayra Nakatani]

Coeditor Rafael Vázquez y Velázquez

10 [Demente] ¿Se comió el gato tu lengua? Yara Sánchez de la Barquera

rafael@revistaleemas.mx Difusión cultural Beatriz Vidal De Alba

12

Entrevista con Michelle Obama

beatriz@revistaleemas.mx Marketing

14 Manuel Felguérez:Una vida de abstracción Beatriz Vidal

Fabián Vásquez Escalante fabian@revistaleemas.mx Director de arte y

16 Entrevista con John Lear José Luis Trueba Lara

Edwin Reyes Maya edwin@revistaleemas.mx

18 Detrás de Jean Valjean

Editora de mascultura.mx

Antonio Penella

20 La máscara de Alfred Newman Juán Cárdenas

Hilario Peña

28

mariel@revistaleemas.mx

Alberto Achar Jorge Lebedev

[Niños y Jóvenes] Fabián V. Escalante

La bondad: El altruismo y la imaginación literaria Toni Morrison

/mascultura

Mariel Argüello

Consejo editorial

22 Donde nadie te oirá gritar 26

editor audiovisual

@revistaLeemas

/revistaleemasdegandhi

En portada: Batman Returns (1992) Director: Tim Burton

@revistaleemas

(55) 5335 1327 / 6995 3920 contacto@revistaleemas.mx

Editor responsable: Yara Beatriz Sánchez De La Barquera Vidal, Información y Ventas Publicidad: (55) 5335 1327. Editado por www.taraediciones.com contacto@revistaleemas.mx, Distribución: Librerías Gandhi, S.A. de C.V., Dirección: Benjamín Franklin 98, Piso 1 y 3, Escandón, Delegación Miguel Hidalgo, 11800, Mexico, D.F. Número de Reserva al Título ante el Instituto Nacional del Derecho de Autor: 04-2009-051820092500-102. Certificado de Licitud de Título No. 14505 y Certificado de Licitud de Contenido No. 12078 expedidos en la Comisión Calificadora de Publicaciones y Revistas Ilustradas de la Secretaría de Gobernación. Registro Postal EN TRÁMITE. Preprensa e impresión: Multigráfica Publicitaria S.A. de C.V. en Democracias no. 116, col. San Miguel Amantla, Azcapotzalco, C.P. 02700, Ciudad de México. Título incorporado en el Padrón Nacional de Medios Impresos de la Secretaría de Gobernación. Queda prohibida la reproducción parcial o total, directa e indirecta, por cualquier medio o procedimiento, del contenido de la presente obra, sin contar con la autorización previa, expresa y por escrito del editor, en términos de la legislación autoral y, en su caso, de los tratados internacionales aplicables, la persona que infrinja esta disposición se hará acreedora a las sanciones correspondientes. El contenido de los artículos es responsabilidad de los autores. Librerías Gandhi y la casa editorial se deslindan de los mensajes expresados en los espacios publicitarios cuya responsabilidad pertenece al anunciante. Hecho en México. Encuéntranos a nivel nacional en: FILIJ • FIL GDL • FIL Minería • FIL Zócalo • Cine Tonalá • Cineteca Nacional • Universidades, preparatorias CDMX y área Metropolitana • Orquesta Sinfónica de Minería • OFUNAM •Teatro de la Ciudad Esperanza Iris • Colegio Nacional • UNAM • Universidad IBERO • Universidad ANÁHUAC del Norte • Biblioteca José Vasconcelos • Museo Nacional de Culturas Populares • Centro Cultural España • CONARTE (Monterrey) • CENART• MUAC • Museo Jumex • Museo El ECO • MUCA Roma • Museo Universitario del Chopo • Museo Soumaya “Loreto”• Museo Rufino Tamayo •

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I N F I N I T I V O S

lli ise oR eg Di

L

I T Z E L

M A R

batman al divan

a noche es una boca hambrienta, infinita. Porque bajo el influjo de la oscuridad todas las formas pierden su contorno, empezando por la cordura. Las líneas dejan de ser fin o principio. También los nombres se diluyen en ese vacío. Sí, la negritud nos iguala: lo inanimado, hombres y bestias vuelven a emparentar. En ausencia de la luz, el ángel danza como una comadreja, al silencio le brotan los colmillos y la tormenta es más tormenta de lo que le es concedido ser. Hay que andar a tientas, como examinando minuciosamente el espacio, pues tropezar es un riesgo propio de la noche; ya que nada es lo que parece. Los sentidos se desarreglan intempestivamente; y así conocemos lo inexplicable, al fin. “Y me gusta por la noche escuchar a las estrellas, que suenan como quinientos millones de cascabeles”, dice Antoine de Saint Exupéry. Las distancias y la geometría son materias de la luz y, cuando ésta falta, lo mejor es dejarse llevar. Abandonarse a la Nada y cuanto nos aporta su generosidad. “Sumergirnos en el fondo del abismo: Infierno o Cielo, ¿qué importa?”, sugiere Baudelaire en Las flores del mal (Cátedra). La vocación de la noche es el misterio y sus excesos, lo desconocido afuera y adentro; porque al desaparecer el sol y bajo la influencia de la luna, se nos alteran las mareas y nos convertimos en indefinibles criaturas, habitantes de nuestras más ostentosas pesadillas. Entonces, sólo entonces, habitamos “en el otro lado de este lado”, como imagina Octavio Paz. Así que las máscaras, las capuchas y los antifaces han sido creados a imagen y semejanza de la noche. Detrás de ellos, se esconden no sólo los rostros sino todas sus historias; por lo pronto, no existen el pasado, las culpas ni los adjetivos. La oscuridad da la bienvenida al enmascarado y le permite jugar a los secretos, a ser otro, para dejar de ser el de costumbre… Y así aspirar a transfigurarse, de igual manera, en luchador de la AAA, en comandante zapatista o en superhéroe. Batman es un vampírico y apesadumbrado justiciero; insatisfecho, siempre, y en constante reivindicación. Alter ego de Bruce Wayne: joven millonario que ha decidido vengar la muerte de sus padres, quienes fueron asesinados frente a él cuando era un niño. El asesino, un malhechor de nombre

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C U E R P O S

Joe Chill, los atracó después de salir de una función de cine, en Gotham, la ciudad de origen de la familia Wayne. Dicho evento marcaría la vida entera del entonces pequeño Bruce. Con apenas 14 años, el joven huérfano se embarca en un largo recorrido por los cinco continentes; viaje, también interior, que lo conduciría a prepararse a conciencia en diferentes disciplinas como artes marciales, acrobacia, desactivación de armas, idiomas y criminología para llevar a cabo su tan ambicionado ajuste de cuentas. Así es como Bruce se convierte en Batman, cuyo emblema es un murciélago, que representa la noche, la noche a la que se le teme. Porque, como sugiere Cortázar, la única manera de vencer el miedo, es convirtiéndose en el miedo mismo. Batman fue creado en 1939 por indicación de los editores de Detective Comics, que más tarde se convertiría en DC Comics. El éxito de Superman demandaba la aparición de un nuevo héroe. Sus creadores fueron Bob Kane y Bill Finger. El caballero de la noche aparece por primera vez en “The Case of the Chemical Syndicate” en Action Comics No. 27. Fue inspirado en paladines oscuros como Shadow y el Zorro, y en el ornitóptero (máquina voladora) de Leonardo da Vinci. HISTORIA CLÍNICA Nombre del paciente: Batman Sexo: masculino Edad: 80 años Estudios: aikido, kendo, taichí, capoeira, artes circenses, parkour, silat, boxeo, manejo de armas, criminología Origen: Gotham City Ocupación: superhéroe Estado civil: soltero Padre: Thomas Wayne, médico (fallecido). Madre: Martha Wayne (fallecida) Hijos: Damian Wayne (procreado con Talia Alghul) Elena Wayne (procreada con Selina Kyle) Actividad motora: descomunalmente conservada Motivo de consulta: El paciente reconoce sufrir episodios frecuentes de miedo irracional a los payasos (coulrofobia). Expresa sentir una baja tolerancia a la frustración que cursa con irritabilidad e hipervigilancia. Reconoce permanecer malhumorado constantemente y sufrir ataques de melancolía, por lo que vive en el exilio de lo oculto, y comenta: “Ahora las telarañas siguen creciendo y el polvo se amontona. Tal como sucede en mi alma”. Sin embargo, en un impulso de resiliencia dice: “La lluvia en mi pecho es como un bautizo; he nacido de nuevo”. Cree fervientemente que su porte de superhéroe le permite ir más allá de su humanidad. Acepta una enorme dificultad para lidiar con sus impulsos y la ira. Suele repetir con frecuencia: “Mi enojo supera mi culpa”. Y afirma sin pudor: “A veces, la venganza y la justicia son lo mismo”. Está convencido de que: “O mueres como un héroe o vives lo suficiente para verte convertido en villano”. + @aegina23


Mayra y Chester

El Maestro Nakatani con Mayra

Ve la entrevista en mascultura.mx y en YouTube revistaleemasdegandhi

Beatriz Vidal

M

E L

L I B R E R O

D E

ayra Nakatani —directora de la galería Alfredo Ginocchio y del Fondo de Inversión ArtEnergy, y Presidenta de Amigos del Museo Nacional de Culturas Populares— heredó de su padre, el pintor, escultor, cineasta y escritor Carlos Nakatani, todo un mundo enmedio del arte. “Me dejó sus amigos, la gente que estuvo con él —cuenta Mayra—, los que siguieron su trabajo, sus coleccionistas, sus galeristas, todos son grandes amigos. Me dejó un mundo increíble, como de fantasía, en el que ahora yo vivo, trabajo. En este mismo mundo viven mis hijos, el amor por el oficio, por el trabajo, por el estudio”. A pesar de que Mayra no es pintora ni crea el arte, está inmiscuida hasta las profundidades en la promoción y el mercado artístico: “Ahí me desarrollé; mis padres me dieron dos carreras increíbles: Derecho y Comunicación, y me especialicé en Marketing; y a eso me dedico: a la otra parte del arte. Lo que más me ha gustado es guiar a los jóvenes artistas, revisar su trabajo y carpetas y su desarrollo. Ser promotora cultural me ha encantado”. La parte más emocionante del trabajo de Mayra han sido las ferias. “Descubrir el mercado internacional del arte —explica—, introducir artistas mexicanos, eso es lo más arriesgado, lo más estimulante”. El reconocimiento recibido por los artistas promovidos por ella en Corea, Londres, Miami, Basilea, “es lo más emocionante”. Su librero Gracias a todos sus viajes, Mayra Nakatani ha construido en su hogar una gran biblioteca. “Estoy muy feliz y orgullosa de mis libros —confiesa—. En mi estudio, todos son paredes de piso a techo, y ahí pongo mis libros. No tengo cuadros porque ya no tengo espacio. Así que también tengo los favoritos en la cocina. Mi biblioteca es uno de mis más grandes orgullos. Una parte me la heredó mi madre, escritora y maestra de Literatura Española. Todo lo que sea español y latinoamericano me lo dejó ella. Mi padre, pintor, mucho más universal: todos los franceses, todos los

M AY R A

N A K ATA N I

rusos, los japoneses de posguerra, y los de antes, todos esos me los dejó mi papá”. “Estoy leyendo un libro que me regaló mi hijo Pelayo, de César Aira, un escritor argentino, prolífero, muy intenso, que también escribe cuentos en los que recuerda su infancia con mucha precisión. A su propia manera, me pareció muy japonés. Me gusta, además, por ese momento en que coincidió con los artistas japoneses que manejamos, muy contemporáneos”. Yasushi Inoue es un autor japonés por el que Mayra tiene una afición especial, por su tratamiento de temas como la vida, el amor y el suicidio: “Sabes que es el autor de uno de mis libros favoritos, La escopeta de caza (Anagrama), y que él se suicidó. La intención de sus historias, la descripción de los personajes, es como si me los estuvieran declamando a mí. Mi pasión por los japoneses viene de ahí y, por supuesto, de mi padre”. Los libros de Mayra en su biblioteca son miles. “Tengo que hacer mucho reciclaje —advierte—. De repente tengo que sacar escritores brasileños para dar paso a nuevos. Un lote lo regalo a alguna biblioteca pública. Luego saco a un grupo de japoneses y, para meter a los nuevos estadounidenses, que me encantan, también los regalo. Las bibliotecas me quieren por darles piezas muy valiosas”. Sobre sus lecturas predilectas, Mayra explica: “Releo muchísimo. Por ejemplo, Las mil y una noches (Atalanta), las leo permanentemente. La historia de México, cada vez que sale una nueva versión, la vuelvo a leer. Y tengo mi propia obsesión: Proust —En busca del tiempo perdido (Alianza)—”. Y cuando le preguntamos qué lectura le recomienda a la juventud, no lo duda: “Siempre es bueno Las mil y una noches. También la poesía estadounidense es una maravilla”. El fluir de libros de la biblioteca personal de Mayra está definido: Hay que seguir haciéndola crecer, seguir donando libros y adquiriendo nuevos tomos a través de los viajes. “Me encanta eso. Me encanta hablar de libros y seguir cargando esas maletas que pesan horrores por su culpa”. + 7


NO FICCIÓN

FICCIÓN

EL HOMBRE EN BUSCA DE SENTIDO Viktor Frankl HERDER

LARGO PÉTALO DE MAR Isabel Allende PLAZA JANES

En plena Guerra Civil española, el joven médico Víctor Dalmau, junto a su amiga pianista Roser Bruguera, se ven obligados a abandonar Barcelona, exiliarse y cruzar los Pirineos rumbo a Francia. Un viaje a través de la historia del siglo xx de la mano de unos personajes inolvidables que descubrirán que en una sola vida caben muchas vidas y que, a veces, lo difícil no es huir sino volver.

Este libro es mucho más que el testimonio de un psiquiatra sobre los hechos y los acontecimientos de la Segunda Guerra Mundial, es una lección existencial, es el estremecedor relato en el que Viktor Frankl nos narra su experiencia en los campos de concentración. Traducido a medio centenar de idiomas, se han vendido millones de ejemplares en todo el mundo.

DE ANIMALES A DIOSES: BREVE HISTORIA DE LA HUMANIDAD Yuval Noah Harari DEBATE

LA BAILARINA DE AUSCHWITZ Edith Eger PLANETA

Un libro sobrecogedor, potente e inspirador, que busca ayudar a todos aquellos cuyos traumas les impiden vivir en plenitud. Como su mentor Viktor Frankl, Edith Eger es una superviviente cuya experiencia vital y trayectoria como psicóloga le han permitido ayudar a miles de personas que viven incapacitadas por sus cicatrices emocionales.

PEDRO PÁRAMO Juan Rulfo RM

El joven Juan Preciado llega a la Media Luna buscando el poblado de Comala con el encargo, de parte de su difunta madre, de buscar a su padre, un tal Pedro Páramo, y de exigirle que pague la deuda moral que tiene con ambos. Apenas entra en Comala, Juan Preciado se va dando cuenta de que los personajes que lo orientan y acogen con tanto cariño hace tiempo que no están vivos, y a ratos el pasado y los muertos toman la palabra para contar la historia de Pedro Páramo.

Hace 100,000 años al menos seis especies de humanos habitaban la Tierra. Hoy sólo queda una, la nuestra. ¿Cómo logró nuestra especie imponerse en la lucha por la existencia? ¿Por qué nuestros ancestros se unieron en ciudades y reinos? ¿Cómo llegamos a creer en dioses? Audaz, ambicioso y provocador, este libro cuestiona todo lo que creíamos saber sobre el ser humano: nuestros orígenes, nuestras ideas, nuestras acciones, nuestro poder... y nuestro futuro.

EL SUTIL ARTE DE QUE TE IMPORTE UN CARAJ* Mark Manson HARPER COLLINS MÉXICO

Durante los últimos años, Mark Manson —en su popular blog— se ha afanado en corregir nuestras delirantes expectativas sobre nosotros y el mundo. Ahora, en este libro, nos ofrece su intrépida sabiduría y nos recuerda que los seres humanos somos falibles y limitados, nos aconseja que reconozcamos nuestras limitaciones y las aceptemos, pues esto, según él, es el verdadero origen del empoderamiento.

TEMPORADA DE HURACANES Fernanda Melchor LITERATURA RANDOM HOUSE

CÓMO GANAR AMIGOS E INFLUIR SOBRE LAS PERSONAS Dale Carnegie DEBOLSILLO

Con un ritmo y un lenguaje magistrales, Fernanda Melchor explora en esta obra las sinrazones que subyacen a los actos más desesperados de barbarie pasional. Una novela cruda y desgarradora en la que el lector quedará envuelto, atrapado por las palabras y la atmósfera de terrible, aunque gozosa, fatalidad. Un grupo de niños encuentra un cadáver flotando en las aguas turbias de un canal de riego cercano a la ranchería de La Matosa.

El único propósito de este libro es ayudar al lector a que descubra, desarrolle y aproveche esos poderes latentes que no emplea. Algunos puntos importantes del contenido son: Maneras de agradar a los demás—Cómo causar una buena impresión—Convertirse en buen conversador e interesar a la gente—El secreto de Sócrates—Cómo obtener cooperación—Cómo criticar y no ser odiado por ello. Procure que la otra persona esté satisfecha con lo que usted quiere.

LA INSOPORTABLE LEVEDAD DEL SER Milan Kundera TUSQUETS

EL PODER DEL AHORA Eckhart Tolle GRIJALBO MONDADORI

Es la extraordinaria historia de amor entre Teresa y Tomás, pero también la del amor de Franz por Sabina. Y el de Sabina por Tomás... Celos, sexo, traiciones, muerte y las debilidades de la vida cotidiana de estos personajes se entrelazan en una Checoslovaquia convulsa por un ambiente político inestable y explosivo. Es la novela con la que el mundo aprendió a amar a Kundera, por haberlo puesto a contemplar la angustia que implica la libertad.

El clásico que consagró a Eckhart Tolle como uno de los gurús más importantes del mundo. El poder del ahora es un libro único. Tiene la capacidad de crear una experiencia en los lectores y de cambiar su vida. Hoy ya es considerado una obra maestra. Para lograr la iluminación aquí y ahora sólo tenemos que comprender nuestro papel de creadores de nuestro dolor.

JÓVENES SÍ, SÍ, ES CONTIGO Calle y Poché MONTENA

STRANGER THINGS: MAX, LA FUGITIVA Brenna Yovanoff OCEANO GRAN TRAVESÍA

TRES PROMESAS Lesslie Polinesia MONTENA

EL SOL TAMBIÉN ES UNA ESTRELLA Nicola Yoon DESTINO

LOCURAS LEJOS DE CASA Lady Pecas MONTENA


ELECTRÓNICOS

ARTE Y RECREACIÓN

EL SUTIL ARTE DE QUE TE IMPORTE UN CARAJ* Mark Manson HARPER COLLINS MÉXICO

Durante los últimos años, Mark Manson —en su popular blog— se ha afanado en corregir nuestras delirantes expectativas sobre nosotros y el mundo. Ahora, en este libro, nos ofrece su intrépida sabiduría y nos recuerda que los seres humanos somos falibles y limitados, nos aconseja que reconozcamos nuestras limitaciones y las aceptemos, pues esto, según él, es el verdadero origen del empoderamiento.

APRENDER A DIBUJAR Peter Gray EVERGREEN

Una guía práctica de dibujo para principiantes y avanzados. Si siempre ha querido lucirse dibujando, no necesita más que un lápiz, unas hojas de papel en blanco y los consejos que encontrará en estas páginas. Esta obra, pensada para enseñarle la esencia del dibujo de manera sistemática, pone los cimientos para que desarrolle su propio estilo de dibujo.

LIDERAZGO. EL PODER DE LA INTELIGENCIA EMOCIONAL Daniel Goleman EDICIONES B

DIBUJAR PASO A PASO Doug Dubosque EVERGREEN

LA HISTORIA DETRÁS DEL DESASTRE Roberto Rock L. GRIJALBO

GUILLERMO DEL TORO CABINET OF CURIOSITIES: MY NOTEBOOKS, COLLECTIONS, AND OTHER OBSESSIONS Guillermo del Toro HARPERCOLLINS PUBLISHER

He aquí la primera selección exhaustiva de los hallazgos de Daniel Goleman relacionados con el concepto de liderazgo. Este material, a menudo citado y de probada eficacia, ayudará a desarrollar la capacidad de dirección, ejecución e innovación.

El país se desmoronó día a día, durante seis años. Hoy pagamos las consecuencias. El sexenio pasado es recordado por su rastro de corruptelas, omisiones, opacidad y complicidades. Enrique Peña Nieto empezó su encargo como un salvador de México y lo terminó como uno de los presidentes peor valorados en la historia del país: como un símbolo de corrupción e insensibilidad.

¿POR QUÉ CONSUMIMOS? Philip Graves EMPRESA ACTIVA

El mito de los estudios de mercado, y las verdades sobre la psicología del comprador y su comportamiento. Philip Graves, uno de los líderes mundiales en el estudio del comportamiento del consumidor revela cómo las conclusiones de la mayoría de los estudios de mercado son poco confiables. Existe una diferencia entre lo que la gente dice que haría y lo que efectivamente luego hace.

Este práctico y completo método de dibujo detalla de manera amena y sencilla mediante más de mil ilustraciones cómo, armados sólo con papel y lápiz, artistas grandes y pequeños pueden conseguir crear criaturas salvajes de la jungla y la estepa, minúsculas hormigas, impresionantes dinosaurios, nobles caballeros y malvados villanos a partir de óvalos, círculos, triángulos y cuadrados.

Del Toro revela las inspiraciones detrás de sus motivos artísticos de firma, compartiendo el contenido de sus cuadernos personales, colecciones y otras obsesiones. El resultado es un sorprendente e íntimo vistazo a la vida y la mente de uno de los visionarios más creativos del mundo.

PANES MEXICANOS Irving Quiroz LAROUSSE Panes mexicanos, del chef Irving Quiroz, es una obra que reúne las recetas de los grandes clásicos de la panadería mexicana tradicional, como Concha, Mantecada, Cocol, Bolillo, Corbata ymuchos más. Contiene códigos QR que dirigen a videos que explican la técnica de elaboración de tres masas, para panes como Oreja, Dona, Pan de muerto, Cubilete o Piedra.

TEORÍA DE LA MÚSICA Francisco Moncada García EDICIONES FRAMONG

ME CANSÉ DE TI Walter Riso PLANETA

Si tu pareja te ignora, te vigila, te hace daño o te miente, ¿por qué seguir con ella? ¿Por qué soportar una relación que te hace sufrir? Aquí te va una verdad dolorosa: El amor no es suficiente para mantener unida a una pareja. Y, en algunos casos, aquello que tú consideras amor, no es más que posesión, miedo y costumbre. Walter Riso explora los motivos que llevan a las personas a cansarse de su relación.

La más sencilla, útil y práctica teoría con la que toda persona puede aprender los conceptos de la música en base a un sistema de preguntas y respuestas.

NIÑOS EL PRINCIPITO Antoine de Saint-Exupéry EDICIONES GANDHI

EL LIBRO SALVAJE Juan Villoro FCE

15 CONSEJOS MALVADOS PARA SER TU PROPIA SUPERHEROINA Vania Bachur ALTEA

MI PRIMERA BIBLIOTECA TOY STORY Varios autores PI KIDS

CÓMO ATRAPAR UNA ESTRELLA Oliver Jeffers FCE


D E M E N T E

YA R A

S Á N C H E Z

D E

L A

B A R Q U E R A

¿Se comio el gato tu lengua? Las máscaras que combaten la desigualdad Face to face No telling lies The masks they slip To reveal a new disguise… They say, follow your heart Follow it through But how can you When Split in two? And you’ll never know… “Face to Face”, Batman Returns

s

olemos ver en las máscaras un signo de mentira, de ocultamiento, de falsedad. Pero en realidad son la representación de una investidura que nos conecta con fuerzas que de otra forma no podríamos alcanzar. La simbología de las máscaras en Batman ha sido siempre directa, osada y oscura, como sus cómics y sus películas. Sombras nocturnas de la verdad que no nos permitimos ver. Con su máscara, Batman inflige un terror pánico en quienes tienen una conciencia inquieta, que anhela gritar. Por eso, cuando aparece (y en realidad nunca se deja ver del todo) los delincuentes tiemblan. El poder de Batman es el que su máscara ejerce sobre los demás. Para las mujeres en los cómics las máscaras también han sido una investidura de poder: el de la libertad, aunque a la gran mayoría se las ha querido homologar con una versión femenina de un personaje masculino, o se han disfrazado de mujeres fatales listas para complacer las fantasías sexuales masculinas. En un ámbito dominado por lo varonil, las máscaras de las superheroínas les permiten transgredir el sistema que las oprime. La máscara libera a las mujeres. Aunque en los cómics se les ha mostrado como vasijas de miedos, de fragilidad y ejemplos de la aspiración de completarse con un hombre y casarse y dejar de luchar (la única forma de autorrealización que les permite el mundo), la identidad secreta de las protagonistas que no han entrado en esa categoría, fue cubierta para encajar en la sociedad, haciéndolas adoptar personalidades tibias —como Diana Prince, que esconde a Wonder Woman, ocultando su realidad superior, pues ella es una diosa— y enmascarando en realidad su verdadera femineidad, como la gran mayoría de las mujeres quienes han sido forzadas a vivir roles de hijas suprimidas, educadas. Pero entre todo el universo de superheroínas, pocas son como Wonder Woman o Catwoman, que han podido trazar un camino aparte y encontrar su propio potencial. En el mundo de Batman, Catwoman es una ladrona con alto sentido ético y apego a los animales. Entre ella y su identidad original (Selina Kyle) no hay gran diferencia, aunque ocultarse sí es uno de los objetivos de su disfraz, puesto que si es capturada, no puede seguir robando. Porque la Gatita es una ladrona. Una hábil y conspicua ladrona. Y eso la convierte en antiheroína. Sí, en

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su mundo, como está planteado, la única forma en que una mujer puede hacerse con el poder es siendo antiheroína. Y Catwoman lo hace a la perfección. Batman es el vigilante encapotado que debe detenerla. Pero por alguna razón, es mayor el miedo que él siente por ella que el que el Murciélago despierta en ella. Y es que el cinismo despojado de toda moralina heteropatriarcal de Catwoman es, quizás, un estado de inocencia y claridad, cuya muestra es la carencia del temor que experimentan los que tienen la conciencia sucia. El miedo que Catwoman provoca en Batman no es el mismo que otros ven. Su relación es un campo de batalla oscilante entre la némesis y la tentación, porque Catwoman es la predadora potencial de Batman y su igual. Ella parece saber a la perfección lo que quiere, y sus anhelos, deseos y motivaciones son su marco ético. Está más allá de la moral humana, mientras Batman trata de devolver a la ciudad a la ley y el orden. Eso también la pone en un plano semejante al de las diosas, nacida de la espuma de un océano que es el mito antropomórfico, la proyección de lo subjetivo sobre la naturaleza y lo sobrenatural. En ese sentido, Catwoman es toda una dominatrix, pues es el primer gran personaje femenino maduro y “adulto” en la saga (y entre muchas sagas), pero lo es en sus propios términos. Es Calipso y Circe atrapando a Odiseo con sus embrujos, que no son otra cosa que el empleo de la misma libido masculina que le dio nacimiento, que Batman parece tener controlada y sometida en su lujosa vida monástica, pero que despierta en un sobresalto ante la visión de Catwoman, para nunca más calmarse.


*** Nuestra relación con los héroes, pero en especial con las superheroínas, es de amor y odio, porque en la cultura pop —que es básicamente la cultura de consumo aplicada a la producción artística, como lo sugiere Umberto Eco en Apocalípticos e integrados (Tusquets)— el culto al cuerpo femenino se orienta a esta idealización de la belleza, que sirve principalmente de “fetiche” para la satisfacción de los deseos preponderantemente masculinos de perfección. Pero la máscara puesta sobre esos rostros femeninos les han devuelto el poder milenario que el antifaz ha servido al mundo femenino para construir lo que conocemos como “narrativa de libertad”, de emancipación de la cultura de género dominante. Los poderes para sanar, redimir y transitar entre los mundos ordinarios y especiales —como lo explica Marie-Louise von Franz— le han devuelto poco a poco a la mujer, al menos en el plano simbólico de las superheroínas, esa personalidad de trascendencia y poder que sólo se pone de manifiesto a través de la máscara. Ello constituye la sutil pero enorme diferencia entre las mascaradas de Batman y Catwoman. El caballero usa la máscara de un murciélago para infringir miedo. Catwoman utiliza al gato, como símbolo del equilibrio entre elegancia e inmoralidad se esconde —o revela— detrás de un gato, ladrón, ágil, indomable. En otros ejemplos del mismo mundo de Gotham, Two-Face o el Joker la máscara ha tomado posesión de sus personas, no les ayuda a representar algo, sino a expresar su verdadero y transformado ser. Two-Face usa la dualidad de su rostro para justificar la del mundo y sus acciones. El Joker es el símbolo de la burla máxima ante la vida misma.

Batman y el trauma de su orfandad sin resolver no le permitían abrir su corazón a menudo. Pero ha encontrado el amor con Catwoman. Después de un compromiso, la boda, frustrada y resonada por todo el mundo, quedó como el testimonio de ese amor que se antojaba imposible tras 78 años de un peculiar cortejo. Al ponerse sus máscaras se transforman y son capaces de llevar a cabo algo especial. Ellos usan la máscara como un canal. No es nueva ni se ha agotado la pregunta sobre si no serán sus máscaras de murciélago y gato las verdaderas identidades, mientras que Bruce y Selina son disfraces de distracción, y no al revés. En Batman Begins, Rachel Dawes se entera de que Bruce es Batman y éste le dice que cuando todo esté mejor, él se quitará la máscara para siempre y podrá pensar en una vida con ella. Pero Rachel le acaricia su rostro, su piel, y le dice: “No, Bruce, ésta es tu máscara”. Por eso Catwoman es la única capaz de sostener un amor duradero, emocionante, tórrido y romántico con Batman: ninguno de los dos sabe qué plano de su realidad es el que está enamorado de qué aspecto del otro. Sus máscaras han pasado a jugar un importante papel. Ambos han tenido siempre una torcida relación amorosa que se manifiesta y concreta a través de estos personajes. La relación entre Bruce Wayne y Selina Kyle no existe ni de cerca como existe la de Batman y Catwoman. A través de los años nos lo han probado. Las máscaras les han permitido tener esa relación de amor-odio, enemigos-amantes. Porque al mismo tiempo no hay contradicción cuando has visto detrás de la máscara, y ese siempre ha sido su juego: vestirla, pero transgredirla, lo cual es, por supuesto, excitante. +

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The Feminine in Fairy Tales Marie-Louise von Franz SHAMBHALA

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E N T R E V I S TA

Entrevista con Michelle Obama M

ichelle LaVaughn Robinson Obama es una mujer del Renacimiento: administradora educativa a nivel universitario, abogada brillante y escritora consumada. El mundo entero la conoció como Primera Dama de los Estados Unidos, donde también brilló con luz propia. Este año publicó Becoming, un libro en el que comparte su experiencia de cómo ha llegado a estar donde ha estado y, más aún, a ser quien es. ¿Qué fue inesperado en el proceso de escritura? El proceso resultó ser realmente significativo para mí. Pasé mucho tiempo reflexionando y pensando, que es algo para lo que no tuve mucho tiempo durante aproximadamente una década. Una vez que Barack comenzó su campaña para presidente, cada día se sentía como una carrera. Así que fue agradable descomprimirme un poco y preguntarme: “¿Cómo llegué aquí? ¿Dónde dio un giro mi historia?” Descubrí muchos momentos pequeños, que la gente quizás no conozca, pero que me di cuenta de que eran realmente fundamentales para la mujer en la que me convertí.

Escribes con mucha franqueza que tu tiempo como abogada no fue un periodo feliz de tu carrera. ¿Qué consejo le darías a las personas que no están seguras de su camino y que necesitan un poco de ayuda para descubrir su pasión? Si eres tan afortunado para pensar que tu realización llegará en tu misma carrera, y hay muchas personas que no lo son, creo que lo mejor que puedes hacer es escucharte a ti mismo. Quiero de12

James Bareham / David Fish

¿Qué buscabas al escribir tus memorias? Mi principal esperanza era crear algo que pudiera ser útil para otras personas, darles algo que puedan usar en sus propias vidas. Y me concentré en contar mi historia tan honestamente como pude. No doy calificaciones ni analizo una estrategia política. Buscaba compartir con la gente la experiencia de criar un niña negra de clase trabajadora en el sur de Chicago, que se convirtió en la Primera Dama de los Estados Unidos. Soy toda yo ahí en esas páginas, lo que significa que me siento un poco vulnerable sabiendo lo que estoy publicando. Pero si puedo compartir mi historia, con todos sus altibajos, entonces otras personas podrán tener el arrojo de compartir también la suya.

Escu


E N T R E V I S TA

ucharse a si mismo, la clave del exito cir, realmente. Escucharte en serio. Debes asegurarte de no estar actuando según las expectativas de otra persona. Ahí es donde me quedé atrapada. Pasé la primera etapa de mi edad adulta revisando las casillas que pensé que la sociedad esperaba de mí, antes de darme cuenta de que me hacía sentir miserable. Entonces pasé por mucha introspección. Hice un poco de periodismo, y me di cuenta de que lo que realmente quería hacer era ayudar a las personas, así que comencé una carrera de servicio público. Yo te diría que hagas tu mejor esfuerzo para escucharte a ti mismo y desconectarte de los demás.

Escribes sobre tu lucha interna, la de no saber si eres lo suficientemente buena. ¿Cómo calmar esas dudas? Es posible que haya tenido algunos éxitos en mi vida, pero aún puedo sentir una punzada de vergüenza por la vez que escribí mal una palabra delante de mi clase cuando estaba en el jardín de niños. Todavía recuerdo las dudas que tenía sobre mí misma como estudiante minoritaria de clase obrera en un campus universitario rico, en su mayoría blanco. Creo que todos pasamos momentos como ése, y déjame decirte que no desaparecen cuando de repente te encuentras hablando en arenas abarrotadas y En tu vida has experimenta- conociendo a la reina de Inglaterra. Lo que ayudó fue envejecer y superar do altibajos, pero también muchas circunstancias inimaginables. algunas de esas dudas, y darse cuenta de ¿Cómo te has adaptado a la imprevisi- que no son el final de tu vida. De hecho, pueden ser un nuevo comienzo. No hace bilidad del viaje que ha sido tu vida? Aprendí que a veces sólo tienes que levan- que los sentimientos sean menos difíciles tar las manos y dejar que la montaña rusa en el momento, por supuesto, pero al final haga lo suyo. No hay una guía para nada, la duda en sí misma puede ser útil, siemya sea que hagas malabares con dos ni- pre y cuando no permitamos que abrume la forma en que penños pequeños, un trabajo exigente “Soy toda yo ahí en esas páginas, samos sobre nosotros mismos. Todo es parte y un esposo con lo que significa que me siento un del llegar-a-ser (It’s all grandes metas, o poco vulnerable sabiendo lo que about becoming). + si estás criando a estoy publicando”. dos niños un poco mayores mientras descubres con qué formalidad tienes que di- Agradecemos a Penguin Random House rigirte al primer ministro sentado a tu lado UK por hacer posible la realización de esta entrevista. en la cena.

The Neon Demon (Dir. Nicolas Winding Refn, 2016)

Las apariencias engañan, más cuando lo que se intenta ocultar puede verse a simple vista. Jesse (Elle Fanning) es una joven con un futuro brillante en el estrafalario mundo fashionista de Los Ángeles; con una belleza que cautiva hasta al crítico más escéptico y una inocencia de niña de pueblo chico que la lleva a cometer errores de principiante. The Neon Demon nos cuenta una historia poco convencional, sobre una línea muy delgada entre suspenso y terror, manejados magistralmente por el director Nicolas Winding Refn, famoso por otros filmes de culto, como Drive y Valhalla Rising. Con la esencia de una película coral por la generosidad de su reparto, encontramos las apariciones de Keanu Reeves, Christina Hendricks y Jena Malone, entre otros. También es digna de mención la banda sonora electrónica, que hace juego con las luces neón. El final garantiza dejar un hueco en el estómago, además de incrustarse en tu mente toda la noche, lo cual es bueno si te gustan las emociones fuertes y tienes afinidad por lo extraño.

Everyday Robots Damon Albarn

El Britpop sobrevive a un nuevo milenio. Everyday Robots es el primer material solista del músico inglés Damon Albarn. A pesar de su extensa carrera a inicios de los noventas y su ascenso a la fama como frontman de Blur, hasta su consolidación musical con el proyecto Gorillaz, jamás había grabado un disco que llevara su nombre en solitario. Podría sonar extraño, pero Albarn logra desenredarse de sus bandas anteriores logrando un material que se sostiene por sí solo. Es más, se puede llegar a escuchar como una fase distinta en el proceso creativo del músico, lo que genera una sensación de frescura. El fundador de Gorillaz intentó recrear una experiencia biográfica, y hasta cierto punto filosófica, en la que habla de sus intereses y preocupaciones, como la obsesión por la tecnología en la primera canción, que da nombre al disco. + Por Adrián García @adrian_garciros


E N T R E V I S TA

Fotografía: Fabián V. Escalante

Manuel Felguerez: una vida de abstraccion

Ve la entrevista en mascultura.mx y en YouTube revistaleemasdegandhi

Beatriz Vidal

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as aportaciones de experimentación artística, la influencia y creatividad constante de Manuel Felguérez siguen alimentando al mundo entero. En su obra pueden coexistir lo orgánico y lo geométrico, habitado por un visionario que destaca dentro de los artistas de los siglos xx y xxi, siempre cuestionando todo, de ahí su grandeza y su inegociable libertad. Siempre riguroso su trabajo, sin concesiones, sin ideologías cruzadas, ha trabajado por más de 70 años para concentrarse en conversar en la dialéctica donde existe el arte y la sociedad. El proceso originario sigue siendo el mismo, sin atajos, sin máscaras, sólo a partir del material puro, donde se le asigna un nuevo significado a la materia, teniendo como única guía las reglas inmutables de la estética. Es una dicotomía de la reafirmación de la incansable creación y la conservación del espíritu puro y creativo. Cuando en 1977 yo cursaba la maestría en Historia del Arte en la Universidad Iberoamericana, tuve la dicha de asistir a una conferencia magistral que Felguérez impartió junto a la doctora Beatriz de la Fuente. Él era entonces miembro del Instituto de Investigaciones Estéticas de la UNAM (1977-1998). Gracias a aquella conferencia, me decidí a estudiar el arte moderno. Mi vida profesional como directora de museos y miles de curadurías de exposiciones a nivel mundial siguen estando ligados a lo que una tarde escuché de su apasionante mente. Han pasado 42 años desde entonces, y ahora tengo el privilegio de platicar y compartir con todos la humildad y trayectoria de uno de los más importantes exponentes del arte contemporáneo de México. ¿Cómo era tu familia en Zacatecas? ¿Quién te inició en el camino de las artes? Nací en una hacienda en el estado de Zacatecas, en un municipio llamado Valparaíso. Está donde se junta Jalisco, Durango y Zacatecas, en ese rincón. Le tocó a mi padre, y a mi madre un poco

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menos aguantar la Revolución, aguantar a los cristeros y, al final, la revolución agraria con Cárdenas; así que todo el tiempo fue vivir en una zona muy conflictiva. En la hacienda donde nací uno se defendía a balazos. Soy del mismo año que comenzó el Partido Nacional Revolucionario —después el PRI—. Cuando tenía como siete años una hermana murió; mis dos hermanos y mis padres nos mudamos a la Ciudad de México, no por razones de gusto, sino para huir de esos problemas agrarios. Lo malo es que mi padre murió un año después y, con dos niños pequeños, a mi madre le dio miedo regresar. Ya en la CDMX, hice la vida de todo mundo: entré al Colegio México, que estaba en la colonia Roma, ahí hice la primaria y la secundaria. En la secundaria estuve muy metido en el movimiento Scout. Destaqué en esa situación; me encantaba el campo y escalar: subir al Popo, al Izta. Esa época de mi vida la pasé con Jorge Ibargüengoitia; en ese momento no teníamos una relación literaria, era cien por ciento de amistad y de aventura, de viajes. Con él asistí a una reunión internacional que hacían los scouts cada cuatro años. Era la primera reunión después de la Segunda Guerra Mundial; así que viajé a Europa en el 47, dos años después de terminada la guerra, con toda Europa destruida, con comida racionada y en situaciones muy complicadas. Viajábamos en trenes de cargas, como se pudiera. ¿Cómo te fue allá? Fue difícil, pero convivimos con jóvenes de muchos países. Fuimos haciendo amigos por todas partes y los íbamos visitando y nos quedábamos con ellos, con quien nos pudiera recibir. El último día del viaje estaba con Jorge en el barco Discovery (en el que los ingleses llegaron al Polo Sur, con el capitán Scott que no pudo regresar de la expedición porque murió). Bajé a mi camarote, tomé un papel y empecé a dibujar el Támesis, los puentes de Londres, y le dije a


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Jorge: “Mira: ya soy pintor”. Entonces él se murió de risa, en alguno de sus libros, creo que es Los relámpagos de agosto, cuenta que le tocó ver nacer una vocación. Así que esa es la historia. ¿Cómo nació en ti esa vocación? De forma natural… visité Louvre, el Museo Británico, el del Vaticano... Ver las grandes obras de la humanidad me inspiró a tal grado que quise volverme pintor. Además de que no había nada más que hacer en Europa: veías calles, palacios, catedrales y museos. Me impactó la entrada de Notre Dame, sus vitrales… Sentí una emoción tal que supe que era lo importante. A los 18 años supe que quería dedicarme al arte.

Hiciste bien, entonces te fuiste a París No te cuento la aventura… pero di con Ossip Zadkine, un escultor ruso que llegó a París a los 21 años, y uno de los tres escultores cubistas más importantes. Fue mi gran maestro. En 1949, hice un viaje a pie con él por los Alpes hasta llegar a Roma. En eso me llegó una carta de mi madre, que mi abuelo tenía cáncer y que regresara. Volví. Después me dio por casarme, la primera vez, me fui a vivir un año a Puerto Escondido, donde llevaba mi mochila al cerro y traía barro. No había electricidad, pero los hornos eran de las panaderías del pueblo, ahí me dejaban quemar barro e hice terracotas. Las traje a Acapulco y

expuse en el Instituto Francés, que era un lugar de mucha cultura, tenía cineclub y toda la intelectualidad de la Zona Rosa y Cuauhtémoc acudían ahí. Fue una exposición muy exitosa. De seguro las vendieron a diez centavos, porque es la primera vez que se ha vendido todo en una exposición. Esos son mis inicios como escultor. De la taxidermia surge mi interés por la escultura. En vez de hacer animales, ojos y colas, eran modelos. Aprendí un poco del cubismo. Me fui con una beca a Francia dos años. Al volver aquí, con Lilia Carrillo, regresamos juntos y entramos a la galería Antonio Souza, en el 56, que era una galería muy snob y éramos los jóvenes. Exponían Leonora Carrington, Tamayo, Soriano, artistas muy reconocidos y de ahí despegué…. Llevé una vida de artista normal, siempre haciendo exposiciones”. Manuel Felguérez/ Sin título.

El arte te cautivó, te tomó en sus brazos… como a todos los artistas, te empapó su esencia. Hay una frase que dice que el arte viene del arte. Y ver la Gioconda, la Victoria, las grandísimas obras de la humanidad, fui absolutamente libre, mi familia no era culta, no tenía antecedentes, nada… era una locura de niños. En la secundaria, yo me la pasaba en el campo. Me gustaba mucho atrapar animales. Pero ya estaba estudiando, así que no tenía tanto tiempo para atender a los animales. Cuando iba en secundaria, tomé clases de taxidermia y estaba formando un museo de animales disecados. Decidí que quería ser médico. Mi mamá estaba muy contenta con esa decisión. Entonces fui al viaje y resultó que quería ser artista. Para estudiar arte tenías que entrar a San Carlos, ahí duré tres meses… me pareció una educación pésima. En esa época mis compañeros eran niños, yo ya había ido a Europa, no me sentía a gusto ahí. Así que quería volver allá.

Lo que es el destino de pintar un río, ¿no? De la taxidermia a juntar animales en un departamento, eso te lleva a Francia, conoces a gente… Así es. Todo en esta vida es una sumar. Hay que exponer, pero también ganarse la vida porque un pintor joven nunca gana nada, entonces ¿de qué vives? En una temporada fui chofer, pasaba por niños y maestros en una escuela de Polanco. Ese fue mi primer trabajo, luego empecé con los murales en los sesenta. Puse un taller y conseguía murales, hice alrededor de treinta. El taller, con tal de hacerlo, no ganaba casi dinero. De repente no había dinero para pagar la raya, así que empeñábamos la pulidora o lo que fuera necesario”. Continúa viendo esta formidable entrevista en mascultura.mx 15


Una conversacion con John Lear José Luis Trueba Lara l título del libro de John Lear es una tentación irresistible: Imaginar el proletariado (Grano de Sal) obliga a pensar que, en algún momento de la historia, los obreros de carne y hueso fueron irremediablemente suplantados por los sueños y las ideología que quedaron marcadas en las paredes y los lienzos o en las obras gráficas. Tal vez por esto, cuando los miramos, ya no podemos verlos, pues sólo somos capaces de observar los imaginarios que se crearon sobre ellos. Justo por eso, la primera pregunta es obligada: —Si en México existen los indígenas reales y los indígenas imaginados que siempre nos llenan de orgullo, ¿pasa lo mismo con el proletariado? —En mi libro anterior —me responde John Lear—, que está dedicado a los trabajadores durante la Revolución, traté de recuperar sus vidas, sus voces, sus historias; quería comprenderlos como un joven historiador que utilizaba todos los datos y las teorías que tenía a mi alcance. Sin embargo, pronto me di cuenta de que ese libro no hablaba sobre los obreros reales, sino sobre la manera como fueron “inventados” por los líderes sindicales, por las élites políticas y por los artistas. Efectivamente, desde el Porfiriato y durante la Revolución, ellos descubrieron al obrero como sujeto, como tema. Por esta razón existe una cierta brecha entre los obreros reales y los que ellos se imaginaban desde sus posiciones ideológicas; así pues, los obreros imaginados —entre otros factores— son resultado del sindicalismo, de las ideas del Partido Comunista y, por supuesto, del nacionalismo revolucionario de los años veinte y treinta del siglo pasado. —Parecería entonces que la invención de los proletarios es una continuidad que arranca en el Porfiriato y, al mismo tiempo, también es una ruptura provocada por las ideas de los nacionalistas revolucionarios, de los sindicalistas y los integrantes del Partido Comunista. Ellos son una creación de las élites, pero… ¿estos obreros se inventaron para crear una nueva nación o para que el poder tuviera un interlocutor y creara un consenso para sus proyectos? John Lear lo piensa poco: —Es muy importante mostrar que no todo comenzó con la Revolución —afirma con certeza—, desde el Porfiriato ya queda claro el papel que desempeñaban y podían desempeñar los obreros: las huelgas, los intentos de crear organizaciones, las discusiones de los anarquistas y la presencia de los aliados al régimen son algunas de las marcas de su presencia y sus acciones. Incluso, en la Academia de San Carlos también se

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comienza a hablar sobre otra manera de crear y comprender el arte, de una manera distinta de representar a la nación. Saturnino Herrán, por ejemplo, deliberadamente transforma a los trabajadores en personajes fundamentales de algunos de sus cuadros: ellos son los constructores de la nación, uno de los engranajes del proyecto porfiriano, a pesar de que a ratos su apariencia parece muy europea. Este discurso fue el que escucharon y aprendieron Diego Rivera y José Clemente Orozco cuando eran estudiantes. ”Pero también hay otro discurso, uno que no dependía de las ideas de San Carlos ni de las ideas de las élite porfiristas, el de José Guadalupe Posada, el que se crea en las calles y en la prensa de a centavo y en las hojas volantes. La visión de Posada es muy completa: ella no sólo refleja a una buena parte de la sociedad y se burla de las élites, pues también tiene empatía con los pobres y, por supuesto, tiene una mirada sobre la clase obrera… Él entiende su explotación, sus condiciones de vida y le otorga un protagonismo distinto del que tiene en la obra de Saturnino Herrán. Su lenguaje también es diferente, no es el de la academia, tampoco es el de Europa. Aunque, por supuesto, tiene sus límites: él denuncia la explotación, pero no apoya las huelgas y mucho menos a una revolución. —Pero la Revolución llega y, después de las matazones, los grandes caudillos se bajan del caballo para volverse gobierno. Obregón triunfa y posiblemente está obligado a inventar un país, a mostrar que las desgracias de la Revolución sí sirvieron para algo, que el nacionalismo revolucionario sería capaz de llevar al pueblo al Paraíso. Y, tal vez por esto, las miradas de Herrán y Posada terminan uniéndose en los murales, en las obras de la Liga de Escritores y Artistas Revolucionarios, en las obras que nacen al calor del nacionalismo revolucionario, las vanguardias y las creencias de la izquierda. —Las ideas de la justicia y del Paraíso están a debate en esos momentos, cada grupo político está inventando o imaginando su Paraíso. Incluso, es posible afirmar que existen grandes contradicciones entre esos grupos: el gobierno, por ejemplo, está proponiendo una incorporación que no es tan diferente de la que estaba en boga a finales del Porfiriato. En efecto, el grupo de Obregón ganó, pero para mantenerse en el poder tenían que incorporar a los grupos más profundos que los porfirianos ni siquiera podían imaginar, y que Venustiano Carranza sólo podía soñar como una pesadilla. Entonces, la pregunta cambia por completo: los obregonistas se cuestionan en qué términos van a participar estos grupos y, por lo menos desde mi perspectiva, esa era una pregunta abierta en los años veinte. Nada estaba completamente decidido, nada era exactamente como lo querían los sonorenses y tampoco nada era como lo


querían exactamente las élites intelectuales, las élites culturales, las élites sindicales o como lo querían los diferentes grupos de obreros. Debido a todo esto, en Imaginar el proletariado trato de mostrar y comprender como interactúan estos grupos y proyectos; y, por supuesto, siempre hay una contradicción entre lo que quieren lograr y lo que terminan aceptando. —Pareciera que, tras el triunfo de los sonorenses y la creación de alianzas y consensos, el asunto de la toma del poder por parte de los proletarios y los artistas revolucionarios queda pospuesto. Ellos, posiblemente, terminan perdiendo algunas de sus capacidades políticas y levantíscas para lograr y consolidar su alianza con los revolucionarios. —La toma del poder era compleja: lo tomaron algunos generales, en algunos momentos también lo tomaron los zapatistas en sus regiones y en sus términos… pero la clase obrera jamás lo logró, ni siquiera durante la Revolución. A pesar de esto, los proletarios también tenían una idea del Paraíso, pero para alcanzarlo no necesitaban tomar el poder. La izquierda es otra cosa: tiene sus sueños y, al mismo tiempo, tiene las instrucciones de la Internacional Comunista y la Unión Soviética. ”En este mundo de tomas de poder, de sueños de Paraíso y de proyectos de izquierda, las grandes excluidas fueron las mujeres. Ellas apenas eran notorias en el campo del arte y algo muy parecido ocurría en los otros”. —Y los artistas, ¿qué soñaban?, ¿cuál era el Paraíso que imaginaban? —Ellos soñaban sus ideales mientras vivían la tensión que

existía entre el gobierno y el Partido Comunista. A veces, los dos coincidían en sus proyectos, pero también se distanciaban en otras ocasiones. Incluso, ellos también soñaban los sueños que algunos de los líderes sindicales tenían sobre la clase obrera. Así pues, los artistas a veces apoyan las políticas del gobierno, como ocurrió en los murales del Palacio Nacional que pintó Diego Rivera; pero también hay lugares y momentos —como sucedía en El Machete o en los grabados en los que no tenía tanta injerencia el gobierno— en los que se muestran visiones mucho más radicales, más desafiantes, no solo ante el cardenismo, sino también ante el Partido Comunista que se mostraba como un aliado del presidente. Incluso la posición troskista asumida por Rivera contribuyó a airear las discusiones. ”Yo creo que hablar de derrota y dependencia de los artistas hacia el gobierno no es tan equivocado, pero también existe un complicado proceso de negociaciones, de acuerdos y desacuerdos que les daban cierta autonomía. Casos como el de la Liga de Escritores y Artistas Revolucionarios que se alió con el cardenismo y que sucumbió cuando este nexo se rompió, son un ejemplo de lo primero; pero también existen muchísimos de su autonomía”. +

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Detras de Jean Valjean Antonio Penella Garza Ramos

En su monumental narración Victor Hugo no sólo configuró al héroe trágico de la era industrial, sino que hizo surgir al superhéroe moderno, con elementos tan inconfundibles como el pasado tortuoso, la injusticia social y, en especial, el disfraz y la múltiple identidad.

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nigualable clásico, Los miserables (Alianza) es una narrativa entre héroes y villanos que se confrontan en búsqueda de su propia libertad y felicidad. En esta encarnizada lucha entre colectivos, Jean Valjean, su superhéroe, debe hacer que el mundo siga girando a pesar de la existencia de un aparato de justicia ineficaz y absolutamente malevolente. La metamorfosis El prototipo del mentor anciano —Tío Ben (Spiderman), Gandalf (El señor de los anillos), Charles Xavier (X-Men), Yoda (Star Wars)— encuentra lugar en esta historia mediante el obispo de Digne, quien tiene la misión de moldear un nuevo carácter para Jean Valjean. Si bien al principio Valjean es alguien carente de voluntad e imperfecto, al encauzar su vida por el camino de la rectitud consigue redimirse gracias a su entrega y actos de abnegación paranormales.

Ilustración: Roberto Gualda

La esencia Jean Valjean es un hombre justo. Irremediablemente justo, sin importar que haya robado más de una vez, primero una hogaza de pan, posteriormente una moneda a un niño y después la platería al obispo. Todos estos errores son causados por la necesidad. Su castigo es el remordimiento, mismo que termina por endurecer su carácter y, para remendar sus errores, requiere de exigirse a tal grado que su única compañía, Cosette, su hija, no lo conoce en absoluto. También es un hombre con gran inteligencia; fue capaz de reinventar procedimientos industriales, lo que le permite volverse rico e influyente en la sociedad, al grado de llegar a ser alcalde. Durante el libro adquiere otras profesiones, como jardinero o velador del monasterio, así que la adaptabilidad es otra de sus cualidades. Además, cuenta con una gran fuerza, lo que le permite levantar la carreta que aplastaba a Fauchelevent o también cargar a Marius, a quien ve como el “ladrón” de su hija, y aún así, vence su egoísmo y le salva la vida en la barricada de Chanvrerie. El disfraz En Los miserables muchos personajes habitan “disfrazados”, lo que les sirve para encarar su situación de vida. Pensemos en Fantine, la madre de Cosette, quien, para ocultar el hecho de ser una madre soltera, esconde a su hija para conseguir trabajos que les permitan subsistir, pero la revelación de su secreto, exigida por la necesidad, provocada por los chantajes y engaños que la hacen pasar los Thénardier, así como la situación económica de la Francia posrevolucionaria, son los detonantes que la llevan a adoptar distintas mascaradas. Sin embargo,


Para que el mal triunfe sólo se necesita que los hombres buenos no hagan nada. Edmund Burke

aún bajo esos antifaces, Fantine no pierde su carácter bondadoso, la dulzura de sus acciones y la templanza para sacar adelante a su hija aún bajo la sombra de la prostitución y la enfermedad. A lo largo de la narración, Valjean puede emerger bajo nuevas personalidades, y si bien la fachada es intercambiable, lleva su número de presidiario (24601), simbolismo de su verdadero ser, impregnado como tatuaje. Para cumplir con la promesa que hizo a Fantine de cuidar a su hija, Jean Valjean huye de Javert, agente implacable de la ley que se niega a reconocer la bondad entre los criminales, asumiendo distintos nombres, como Monsieur Madeleine, Ultime Fauchelevent, Leblanc o Urbain Fabre. Cada situación extrema y el acoso de Javert lo hace cambiar su fachada, mas no su esencia. En el rol de Monsieur Madeleine, el protagonista emerge como salvador, instaurando el bien mediante el trabajo; por ello, al ser alcalde, construye hospitales y dirige una fábrica, que es el resguardo de toda una comunidad; además de realizar otros actos de caridad al pagarle a los maestros de su propio bolsillo o colocar dinero en casa de los pobres, Jean Valjean está convencido de que a través de la bondad se puede vencer a la miseria, origen de todas las perversidades. Más adelante, mientras Cosette va creciendo, Jean Valjean sufre por la paulatina pérdida que tiene su papel como padre. A esto se añade que un joven —Marius— se enamora de ella. Los designios vuelven a

la venganza con la piedad”. Cuando el inspector entiende que leyes no son justas ni universalmente aplicables, se derrumba su entendimiento de la realidad y esto lo lleva al suicidio; si aquel sujeto es capaz de redimirse, Javert, entonces, es un verdugo. Esta muerte, además de acabar con el antagonista de la historia, perpetúa la incapacidad de las instituciones humanas de lograr su objetivo: el bien común. Reflejos de la personalidad Si aquello que rodea a los personajes es un reflejo de su propio ser, las posesiones o bienes materiales desempeñan un papel preponderante en Los miserables. Además de ser un móvil de la personalidad, como la avaricia en los Thénardier, la ausencia de ellos —el hambre—, es la combustión que genera la insurrección en París. Las comodidades materiales terminan siendo otra forma de esclavitud. Para Jean Valjean, por ejemplo, son el medio que le permite adquirir protagonismo en la sociedad y realizar actos bondadosos. Sin embargo, al final, su éxito y riqueza despiertan la envidia de los otros. Dentro del plan ambivalente que plantea Victor Hugo a lo largo de la novela, vemos que en la muerte de Jean Valjean, la única posesión que conserva son sus candelabros, que se han convertido en un constante recuerdo de su bondad. Como contraparte, los Thénardier — guiados por el afán excesivo de riqueza— requieren de disfraces para ocultarse e irrumpir en la boda de Cosette y Marius, para inculparlo de asesinato. Si bien no

“Parecen totalmente depravados, corruptos, viles y odiosos; pero es muy raro que aquellos que hayan llegado tan bajo no hayan sido degradados en el proceso; además, llega un punto en que los desafortunados y los infames son agrupados, fusionados en un único mundo fatídico. Ellos son los parias, los miserables”. estar en su contra y, tras ser víctimas de un asalto en su casa, pretende emigrar al Nuevo Mundo. En las cloacas de París se encuentra con Javert —a quien ya había perdonado la vida anteriormente tras ser descubierto como agente infiltrado— y le pide un día más de libertad para entregar al herido Marius a su familia. Los actos de compasión de Valjean fascinan a Javert, y lo hacen descubrir que un malhechor sí es capaz de compensar “el mal con el bien, el odio con el perdón,

logran afectar la imagen del protagonista, las fuerzas del mal consiguen su cometido al recibir una cuantiosa cantidad de dinero que les permitirá convertirse en esclavistas en América. Así, enumerando los móviles de los personajes, podemos entender sus diversas superficies o capas, en la que mediante maquillaje, vestimenta o ilusiones de la personalidad, buscan trascender u ocultar sus verdaderos sentimientos para trascender en este humeante universo literario. + @penellagr 19


La mascara de A Historias para v

Después de 67 años, la legendaria revista MAD después de tiempo, nos toca ahora quitarnos Juan Cardenas

E.C. Publications, Inc.

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a idea de esconder un rostro tras una cara que no sea la nuestra surgió con la humanidad, primero, adornando caras con pinturas o utensilios, hasta generar falsos rostros, máscaras que elevaban el estatus de una persona a un ser especial, diferente, único. Así es la máscara de Alfred E. Newman, el niño de la revista MAD, quien por años ha representado a una de las publicaciones más emblemáticas de la contracultura estadounidense (en ocasiones global), y bien podría ser llamada la cara de la sátira en los Estados Unidos. La propia revista MAD sirvió de máscara para una generación de artistas, escritores y periodistas motivados por su entorno, marcado por la situación internacional (muy cambiante y a la vez constantemente tensa: inició en 1952 y terminará su vida a finales de este año). El editor original de MAD, Harvey Kurtzman, quiso este personaje: alguien irreverente y tierno, inocente pero astuto, pero sobre todo desentendido, desfachatado, no apático, pero sí osado. Su éxito lo sobrepasó: Alfred E. Newman fue eso y más, llegó a ser lo que era necesario que fuera. Como la sátira busca, Newman criticaba su sociedad y al mundo entero, tanto para educar, como para sólo reír. Y en un ambiente donde la censura había llegado a absurdos por toda una década (de la mano del macartismo y el FBI de Edgar J. Hoover), Newman fue la punta de lanza de un mensaje necesario y desesperado, que abrió la puerta a jóvenes ansiosos por hablar, por gritar. Kurtzman, nacido en los Estados Unidos de inmigrantes ucranianos, tuvo la visión oportuna y exacta para elevar a MAD al nivel que alcanzó. El atrevimiento pasó a ser la norma en sus oficinas, donde se podría decir que los lunáticos tomaron control del manicomio. Una máscara puede ser también una representación colectiva. Como la ultra popularizada cara de Guy Fawkes que desde 1982, con el cómic y la mediocre adaptación cinematográfica de V for Vendetta (Ingram), pasó curiosamente a representar el concepto de resistencia al establishment y la rebelión contemporánea (Anonymous). Eso también llegó a ser Alfred Newman: un rostro que hablaba por miles, por cientos de miles. Un rostro que podía hacer y decir lo que tantos querían, que tenía una plataforma mediática para hablar por los ciudadanos. Quienes tuvieron la suerte de colaborar y trabajar en MAD fueron y han sido voceros de todos ellos. Art Spiegelman, el genio detrás de la novela gráfica que narra los horrores de la Segunda Guerra Mundial desde la perspectiva de un judío victima del nazismo —Maus (Literatura Random House)—; dijo que MAD fue más importante que la marihuana y el LSD para redefinir a la generación que protestó contra la guerra de Vietnam. La icónica cantante y escritora Patti Smith parece coincidir: “Después de MAD, las drogas no eran nada”. Muchos coinciden en lo poderoso de sus mensajes, por ello ahora tantos rinden honores tras el anuncio de su edición final, el pasado mes de agosto, luego de 67 años. The New York Times, The New Yorker, The Washington Post, El País, The Journal, The Times, entre otros medios, han reaccionado a esta noticia, todos ellos honrando la importancia de esta revista en los Estados Unidos.


Alfred Newman: volverte loco

e desenmascarar lo grotesco de nuestra realidad todo ese el antifaz y reinventar la sátira.

Y es que este medio fue exitoso, además, en desenmascarar villanos. El humor como arma principal le sirvió a MAD para decir la verdad que nadie quería ver, al denunciar corrupción, hipocresía, estupidez, cinismo, etc. Nada parecía estar fuera de su alcance, nada parecía demasiado, e incluso si alguien así lo pensaba, era quizás señal de que iban por buen camino. Y sus lectores respondieron. Supieron ver y agradecer ese desenmascaramiento público y valiente, desvergonzado, lúdico. Y curiosamente, aunque hoy su contenido está clasificado como material para adultos, por décadas encontró el éxito gracias a sus lectores niños y adolescentes. The New York Times Magazine publicó en 1977 (el 25.º aniversario de MAD) una pieza en la que los escritores Tony Hiss y Jeff Lewis recordaban: “Mes tras mes y tema tras tema, de una manera implacablemente amable, MAD nos dijo que todo estaba retorcido: que había mentiras en la publicidad, que otros cómics mentían, que la televisión y las películas mentían, y que los adultos, en general, cuando se enfrentan a lo desconocido, mienten”. Considerar hoy el valor de un medio que enseñe a las más jóvenes generaciones a cuestionar su entorno es estremecedor. Un medio que impulsa a no dar por sentado nada, a no respetar cargos o instituciones ciegamente, es un tesoro. En esta época de noticias falsas, de populismo e inmediatez barata, un medio así sería fantástico en países como los mismos Estados Unidos, como Venezuela, México, Brasil, el Reino Unido, China, Corea del Norte —inserte aquí la interminable lista de naciones que agradecerían un medio así—. Aunque MAD no dice adiós, ya no publicará contenido nuevo, sino que re-emitirá contenido de los 67 años de su historia, salvo por números de fin de año y especiales. Además, ya no se venderán en puestos de revistas, sino sólo en tiendas especializadas. Es una especie de muerte en vida. Quizá en su “partida”, MAD le dice a ese mundo de lectores algo que nunca ha sido un secreto, algo que llevan diciendo desde su nacimiento y que hoy en un último mensaje gritan: debajo de esa máscara está cada uno de ellos. No hay héroes anónimos, no hay guerreros virtuales, solo está cada uno de esos lectores, cada uno de esos ciudadanos con la opción diaria de comprometerse con ellos mismos y con valores reales, profundos e inteligentes. Sería un esfuerzo muy débil intentar enumerar todo el talento humano que se forjó y maduró en MAD a lo largo de todo este “siglo dorado”, pero sí mencionaremos a Peter Kuper, el artífice de la inmortal sección “Spy vs Spy” y cuyo trabajo también ha sido publicado en español. Al decir adiós, podemos atrevernos a ver cómo MAD desenmascara una última vez a alguien más, sólo que en esta ocasión no se trata de las instituciones despiadadas, los políticos desvergonzados, las corporaciones ambiciosas e inmorales. No. Esta última vez la máscara que se quita es la de cada uno de sus lectores, quienes creen en su mensaje, quienes se enorgullecen de ser fanáticos de MAD, y quienes hoy en día deben ver en el espejo el verdadero rostro que debe salir a pelear por ellos. Hoy. Alfred E. Newman se otorga un merecido descanso, y toca a cada uno de nosotros seguir con esta educación de la sátira y sus beneficios, y llevarla a los niños y adolescentes de hoy, quienes no tendrán una MAD nueva a la mano. + @desautomatas

Ve nuestra entrevista con Peter Kuper en mascultura.mx y en YouTube revistaleemasdegandhi


Donde nadie te oira gritar Por muchos años en México —y aquí me refiero a todo el país, no solo a su capital— la novela de ciencia ficción más disponible era Un mundo feliz, impresa hasta el hartazgo en ediciones económicas y accesibles. En segunda instancia estaban 1984, Fahrenheit 451, y Dune. Obras maestras, sin lugar a dudas, que denunciaban algo que era real y urgente, como los gobiernos totalitarios, el desprecio por la lectura, y los riesgos de la contaminación ambiental llevada a cabo por el ser humano. Esta situación nos decía que, como lector, si querías ir más allá, tendrías que invertir un poco más en ediciones importadas, y, número dos, que la ciencia ficción que llegaba a nuestro país debía tener un compromiso social y un mensaje claro. Los personajes, sus historias y la creación de mundos originales eran buenos solo en la medida en que fuesen capaces de llevar a cabo la denuncia requerida. Por ello la novela distópica es la rama de la ciencia ficción más conocida en México, muy por encima de otras vertientes igual de interesantes, como el horror espacial, el cyberpunk, el retrofuturismo, la ciencia ficción dura y el space opera. En este artículo, abordaré la primera de estas vertientes: el horror espacial. Hilario Peña

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a sea por las imprudencias del hombre o por la inminente, aunque lejana, expansión del Sol cuando entre en su fase de gigante rojo, la Tierra, como lugar habitable, dejará de existir. Cuadros de Carrington, películas de Kubrick, dramas de Shakespeare, fotografías de Horna, partituras de Mozart, invaluables obras de arte y todo registro de nuestra historia será pulverizado por los océanos de lava que tarde o temprano cubrirán al planeta. Este es un hecho que por mucho tiempo ha fascinado a los autores de ciencia ficción. Colonizar otros planetas resulta una opción poco viable no sólo por lo costoso que son los viajes interestelares, sino también porque la fabricación de un traje que nos proteja de las inclemencias del espacio exterior tiene un valor mayor a los doce millones de dólares y esos trajes son confeccionados para astronautas que llevarán a cabo misiones extra vehiculares en estaciones y satélites en órbita. Algo similar a los trajes espaciales serían vitales a la hora de poner pie en cualquier planeta diferente a la Tierra, ya que la posibilidad de encontrar un mundo con una atmósfera similar a la nuestra es bastante remota. Dependemos de muchas cosas que nos brinda nuestro planeta, principalmente oxígeno, agua, protección contra la radiación

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cósmica, gravedad para desarrollar musculatura, huachinangos fritos con salsa roja de molcajete, y de una temperatura que oscile entre los -20º y los 60º C, para no extrañar demasiado a Toluca en enero ni a San Luis Río Colorado en agosto. Un concepto presente en la literatura de ciencia ficción es la terraformación. Terraformar implica modificar la atmósfera, la temperatura, la topografía, la flora y la fauna de otro mundo hasta convertirlo en uno habitable para la especie humana. Dicho concepto aparece en Herederos del tiempo, novela de Adrian Tchaikovsky, publicada en español por la editorial Alamut. En esa historia un planeta será terratransformado. Los simios serán infectados con un nanovirus que acelerará su evolución y asegurará el futuro de la especie humana. Los problemas comienzan cuando el nanovirus infecta a receptores equivocados: ¡arañas! Con el tiempo, los arácnidos se convertirán en criaturas inteligentes que se apoderarán del mundo que habitan y que enfrentarán a la tripulación del Gilgamesh, una nave-arca que busca planeta donde atracar y que naufraga en el espacio sideral transportando a los únicos sobrevivientes de toda la especie humana.

Continúa en la página 24


*** Cuando no es viable transformar el planeta al que nos dirigimos, una alternativa es transformarnos a nosotros mismos. En el largometraje El titán (Lennart Ruff, 2018) un equipo élite del ejército estadounidense es modificado genéticamente para adaptarse a las condiciones climatológicas y atmosféricas en la luna de Saturno. El plan es crear un equipo de superhombres capaces de nadar en los lagos de metano, en Titán, como si estuviesen en la piscina de sus hogares. Conforme el programa de adaptación avanza, los soldados comienzan a perder pelo, a mudar de piel y su sangre se torna negra. Todo esto mientras se someten a un brutal entrenamiento. A lo largo del filme, algunos de los soldados convertidos en mutantes escamosos fallecen y otros pierden la razón. La Tierra errante (Frant Gwo, 2019) aborda la migración de nuestra especie desde un ángulo distinto y novedoso. La historia está ambientada en un futuro cercano donde el Sol se expande y amenaza con consumir a la Tierra. Los gobiernos se unen para salvar a la especie humana instalando poderosos volcanes en una cara de nuestro planeta. Los volcanes funcionarán como turbinas que convertirán a la Tierra en una nave que viajará por el espacio en busca de un nuevo astro. *** Albert Einstein fue el primero en declarar que nada viaja más rápido que la luz —excepto el chisme—. Para las historias de ciencia ficción en las que la velocidad de la luz es un límite y tampoco se cuenta con la tecnología para hibernación, existe el recurso de las “naves generación”, las cuales serán tripuladas no sólo por los hijos de quienes emprendieron el exilio en un inicio, sino incluso por los hijos de los hijos. En Dentro del Leviatán, novela del norteamericano Richard Paul Russo (publicada en español por La factoría de ideas), la nave Argonos lleva vagando por siglos a lo largo de la galaxia, has-

ta que registra una señal proveniente de un misterioso planeta. El equipo enviado a investigar encuentra los restos de una colonia masacrada en lo que parece ser una especie de sacrificio ritual. Poco tiempo después la tripulación del Argonos recibe otra señal proveniente de una nave abandonada. A partir de este momento el relato entra en la categoría de terror espacial: mi mero mole. Además de Richard Paul Russo y Adrian Tchaikovsky, otro autor de terror espacial que aprecio es Alastair Reynolds. Un concepto que me fascina en los libros de Reynolds es el de la plaga fusionadora, un virus nanotecnológico que mata tanto a edificios, como a naves espaciales y personas. En el futuro propuesto por Espacio Revelación (saga publicada en español también por La factoría de ideas) la mayoría de los seres humanos cuentan con implantes nanotecnológicos. La plaga fusionadora deforma tanto naves, como humanos y edificios. Planetas como Ciudad Abismo, antes de morir, adquieren un macabro aspecto gótico, con pináculos muy puntiagudos y herrumbrosos. En el terror ambientado en el espacio exterior, a diferencia de lo que acurre en la literatura de autoayuda, el universo no conspira a tu favor. Todo lo contrario: el vacío sideral es un monstruo con mil y una maneras de exterminarte, y que, además, te hace patente el lugar tan insignificante que ocupas en la gran vastedad del cosmos. Esta ausencia de cursilería y de maniqueísmo terrenal lo hace uno de mis subgéneros favoritos. Para asustarte el terror espacial tiene todo el frío y silencioso vacío sideral a su favor. No necesita de parásitos abraza-caras que incuban en tu interior alienígenas con sangre ácida que emergerán de tu pecho para causar más muerte y destrucción… pero vaya que uno agradece cuando estas criaturitas se hacen presentes en la historia. El espacio no te quiere, pero eso no es lo peor. Lo peor es que allá nadie te oirá gritar. + @hilariopenia

Otras novelas importantes:

El juego de Ender Orson Scott Card NOVA

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El jugador de Iain M. Banks LA FACTORÍA DE IDEAS

Hyperion Dan Simmons EDICIONES B

Snow Crash Neal Stephenson TURTLEBACK BOOKS

La mano izquierda de la oscuridad Ursula K. Le Guin MINOTAURO


N I Ñ O S

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J Ó V E N E S

Lo mejor de Mutts

Patric Mcdonnell Historias Gráficas Oceano

FA B I Á N

V.

E S C A L A N T E

Mutts, una de las tiras cómicas más famosas del mundo, publicada por primera vez en 1994, hoy cumple 25 años de traernos a estos simpáticos personajes. Lo mejor de Mutts, una recopilación de esta tira cómica, en la colección Historias Gráficas de la editorial Oceano, nos trae los primeros 10 años de la serie que fueron publicados a diario, en el mismo orden en el que aparecen las historietas. El gato Mooch y el perro Earl son las mascotas más conocidas del barrio. Estos amigos hacen cada situación habitual una aventura de humor muy divertida y casual. Todas estas tiras tienen algo muy especial y divertido que nos hace preguntarnos cómo es que ellos se entienden o nos entienden a nosotros; muchas veces nos hacemos la ilusión de que nuestras mascotas nos dicen algo, cuando sólo nos estan demandando atención para cubrir una necesidad tan básica como es el alimento. “Todos estamos conectados: tú, yo, los tigres, todas las cosas vivas… ¡Si lucho por uno, lucho por todos!” Es así como Pesthe, un gatito naranja rayado que se indentifica con los tigres, nos muestra la importancia de salvar a los animales, un tema muy complicado en la actualidad dado que no solo nos enfrentamos a la extinción de especies enteras, sino también al maltrato y el abandono contra los animales que se vive en muchas ciudades del mundo. Mutts nos trae historias divertidas y al mismo tiempo nos enseña los sentimientos de cada ser y especie viva que no puede hablar o luchar por su derecho a vivir. Paz a todas las criaturas.

La trilogía de la Élite, de Marie Lu Editorial Hidra Los jóvenes de la Élite La sociedad de la Rosa La estrella de medianoche

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a fantasía y la oscuridad nos han llevado a un lugar llamado Kenettra, azotado por una terrible enfermedad llamada la fiebre de la sangre. La cicatriz que deja esta peste es imposible de ocultar, es una marca con la se debe vivir o morir en esta tierra gobernada por una monarquía con inquisidores que procuran exterminar a todos los malffetos, es decir, los sobrevivientes de la fiebre que los condenó diez años atrás, y que desarrollaron habilidades sobrenaturales, lo que los hace ver como monstruos. Por esos poderes, a los sobrevivientes de la fiebre de la sangre se los conoce como los jóvenes de la Élite. Adelina, quien se creía que una simple malffeto con una apariencia carente de belleza por la falta de un ojo, que le fue extirpado, durante muchos años guardó en su interior la obscuridad que en realidad la poseía. Pero en cierto momento logró despertar este poder que provenía del odio guardado, para darle inicio a un nuevo capítulo de esta sociedad. La traición y la venganza son los sentimientos que inundan a Adelina, sus poderes no la hacen ahora una superhéroe con una máscara de porcelana que le cubre esa cicatriz. Ella sólo espera lograr su objetivo, tenemos ahora una Adelina llena de liderazgo y con más oscuridad. Se propone buscar otros Élites más fuertes y poderosos, de los que ha escuchado hablar, para darle fin a la inquisición sin ayuda de las otras sociedades, como los fueron Los Dagas, ¿será acaso el inicio de La sociedad de la Rosa?

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Has ganado, Adelina… La crueldad de Adelina aumentó y su oscuridad ha llegado muy lejos pero el objetivo fue cumplido; Adelina parece haberse sobrepasado, pero su lado humano deja mostrar su miedo y su vulnerabilidad donde aún alberga luz y amor, que es lo único que la puede salvar de una muerte segura. Al paso de su reinado tiene que comenzar esta alianza con personas que la quisieron ver muerta, para enfrentar al reino de la muerte. Después del caos y la tención vivida, la estrella más brillante de la constelación aumenta su intensidad a un ritmo constante. Cuando su resplandor desaparece, en su lugar hay una chica. Algunos dicen que tenía un príncipe, un padre, una sociedad de amigos; otros dicen que en el pasado fue una reina malvada, una ilusionista, una chica que cubrió las tierras de oscuridad. La estrella de medianoche, un cuento popular. +


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M E M O R I A M

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T O N I

M O R R I S O N

La bondad: el altruismo y la imaginacion literaria Cómo han tratado los escritores los conceptos del bien y el mal en los últimos siglos. Toni Morrison* (1931-2019)

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na mañana de octubre de 2006, un joven entró en una pequeña escuela y después de ordenarles a los alumnos, la maestra y algunos otros adultos que salieran, formó a 10 niñas, de entre 9 y 13 años, y les disparó. El horror sin sentido de ese ataque generó una cobertura noticiosa intensa, libros y películas. Pero lo que hizo que esta masacre fuera especialmente notable fue que su escenario era una comunidad amish, notoriamente pacífica y, por tanto, el lugar más improbable para semejante violencia. Lo que sorprendió e impactó tanto como el crimen fue que la comunidad amish perdonó al asesino, se negó a procurar justicia, exigir venganza o siquiera procesarlo. Visitaron y consolaron a la viuda y los hijos del agresor (quienes no eran amish), del mismo modo en que se ocuparon de los familiares de las niñas asesinadas. Se limitaron a declarar que juzgar era el papel de Dios. No dieron conferencias de prensa y ni entrevistas. En silencio, enterraron a las niñas muertas y asistieron al funeral del asesino. Entonces derribaron por completo su escuela y construyeron una nueva. Su silencio después de la masacre, junto a su profunda preocupación por la familia del asesino, me pareció en ese momento un rasgo característico de la verdadera bondad. Y me fascinó el término, así como su definición.

Timothy Greenfield

Qué es la bondad y de dónde surge Leí innumerables teorías sobre la bondad e investigué el término altruismo. Pensé en él como una interpretación más o menos fiel a su raíz latina alter (el otro): “compasión desinteresada por el otro”. De esa ruta surgieron tres posibles explicaciones del altruismo: (1) No es instintivo, sino aprendido. (2) Podría ser narcisismo, incluso un trastorno mental para verse bueno y disminuir el odio hacia uno mismo. (3) Instinto evolutivo: ¿Existe un gen “bueno”? La maldad y la literatura Nunca me interesó ni impresionó el mal en sí, pero me sorprende lo atractivo que es para los demás, la atención que se presta a cada uno de sus susurros y gritos, especialmente en la literatura. ¿Es su teatralidad, su vestuario, los chorros de sangre, la satisfacción emocional que viene con su investigación más que con su colapso? El juego “malo contra bueno” está amañado, porque la bondad en la literatura contemporánea parece ser igual a debilidad.

El mal tiene una audiencia taquillera; a la bondad se la oculta tras el escenario. El mal tiene un discurso vívido; la bondad se muerde la lengua. Es Billy Budd, quien tartamudea. Es Bartleby de Melville, que limita su lenguaje a la repetición. Es el Benjy de Faulkner, un idiota. En las novelas del siglo xix, independientemente de qué actos de maldad o crueldad controlaran la trama, el final casi siempre era el triunfo de la bondad. Dickens, Hardy y Austen, incluso Dostoievsky, dejaron a sus lectores con un sentimiento de haber sido restaurado el orden y triunfado la virtud, con algunas excepciones, claro. El alejamiento de un final feliz y de la consagración del bien sobre el mal fue rápido y crudo después de la Primera Guerra Mundial. Tal catástrofe fue demasiado grande y profunda para acallarla con un gesto simplista de bondad: los actos de bondad pura, cuando no son de plano cómicos, se tratan con ironía, sospecha e inutilidad. Muchos de los pesos pesados de finales del siglo xx y principios del xxi (Roth, Mailer, Bellow…) son maestros en exponer la fragilidad, la inutilidad y la comedia de la bondad. La bondad en mis novelas Para aclarar mi comprensión de la bondad ejemplifico las definiciones que hallé con mi obra. La bondad aprendida (1): en Una bendición, un sacerdote blanco enseña a las esclavas a leer y escribir, poniéndose en peligro de ser encarcelado. La bondad como protección instintiva de los congéneres (3) es la forma más común de la bondad, como dejar que el tren le pase sobre una pierna para obtener el dinero del seguro a fin de criar a su familia, en Sula. Un ejemplo de la bondad como narcisismo o trastorno mental (3) es Soaphead Church, un personaje de Ojos azules, que decide “dar” ojos azules a una niña que los necesita psicóticamente. En su carta a Dios, cree hacer el bien que Dios rechaza. El lenguaje de la bondad En estos últimos años me he asegurado de que los actos de bondad produzcan lenguaje. Pero incluso cuando no se articula, tales actos deben tener un fuerte impacto en la estructura de la novela y en su significado. Las expresiones de bondad nunca son triviales en mi escritura. Cambian vidas y alumbran decisivamente las preguntas morales incrustadas en la narrativa. Ninguna de estas expresiones se maneja como comedia o ironía. Y rara vez son mudas. Que la bondad tenga su propio discurso no aniquila al mal, pero sí me permite expresar mi propia comprensión del bien: el autoconocimiento. Un final satisfactorio es cuando el protagonista aprende algo vital y moralmente perspicaz que no sabía al principio. Son las palabras de Claudia al final de Ojos azules: “Este suelo… no nutrirá ciertas semillas, no dará ciertos frutos, y cuando la tierra mata por su propia voluntad, aceptamos y decimos que la víctima no tenía derecho a vivir. Estamos equivocados, por supuesto, pero no importa. Es demasiado tarde”. Tal percepción no tiene nada que ver con ganar, y sí tiene todo que ver con la adquisición de conocimiento, presentado en el lenguaje de la claridad moral, de la bondad. +

* Conferencia magistral dictada por Toni Morrison en la Harvard Divinity School el 6 de diciembre de 2012.


Cientifico ruso que fotografia el alma dejando el cuerpo al momento de morir: Konstantin Korotkov de gira en México Una vez, hace muchos años, cuando era todavía un físico joven, me puse a pensar por qué en los iconos cristianos las cabezas de los santos están rodeadas por un nimbo. ¿Y por qué la misma aureola se puede apreciar en las imágenes de los dioses indios y sudamericanos? ¿Es esta una coincidencia casual o existe un fenómeno físico gracias al cual entre pueblos tan diferentes nacieron imágenes similares? —Dr. Konstantin Korotkov

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l Dr. Konstantin Korotkov, desarrollador de la bioelectrografía electrofotónica, que le permite, entre otras cosas, visualizar el aura energética de las personas, visitará en octubre tres ciudades de México para impartir cátedras y certificaciones. Al investigar el campo energético de las personas, el Dr. Konstantin Korotkov afirma que cada individuo tiene un campo energético antes de su nacimiento (en el vientre de la madre), durante la vida y después de la muerte. Por el estado de este campo se puede juzgar la salud psíquica y física de la persona, su carácter. Además, gracias al método de Visualización de Descarga de Gas (VDG), desarrollado por él, el campo energético se puede ver; se puede observar cómo reacciona ante diferentes influencias. Este método encuentra una aplicación puramente materialista en diferentes áreas: medicina, deporte e incluso en el trabajo de órganos policiales. Konstantin logró capturar por primera vez en el mundo la fotografía del momento exacto en el que la fuerza vital de la persona abandona el cuerpo. Los experimentos han arrojado resultados muy interesantes; por ejemplo, las particularidades de dinámica de cambios de la vivacidad de la luminiscencia de los dedos en dependencia de la causa de la muerte y que la extinción de la energía en el cuerpo vivo después de perecer no se produce de inmediato sino que es un proceso que tarda cierto tiempo. En el caso de una muerte violenta, la luminiscencia cambia mucho durante las siguientes 24 horas: mengua, después se enciende, y por alguna razón incomprensible el aumento se ve por la noche. En el caso de una muerte natural, la luminiscencia va menguando poco a poco, sin oscilaciones bruscas, durante 72 horas. La cabeza y el ombligo son las zonas del cuerpo donde la energía de vida desaparece primero, siendo el corazón la última región donde eso pasa. De cualquier modo, el objetivo de estos experimentos era medir de algún modo la energía que nos define como seres vivos. Korotkov explica que su técnica particular para reflejar en monitores la energía vital puede revelar desbalances biofísicos y diagnosticar en tiempo real el campo energético de un ser humano. Es así que se permite ver en una pantalla el campo bioeléctrico o energético de una persona, algo que es invisible a simple vista. Este tipo de fotografía también se usa para medir el estrés.

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Esta técnica se realiza a través de los dedos de las manos, ya que se localizan zonas relacionadas casi con todos los sistemas del organismo. El procedimiento de recepción de información es absolutamente indoloro e inofensivo. De esta manera se ha determinado que una persona llena de fuerzas y salud tendrá una luminiscencia viva y regular. El desajuste de energía o procesos inflamatorios provocarán rupturas, aberturas y heterogeneidades en la luminiscencia; Una futura enfermedad que aún no se ha revelado todavía, dará signos de sí por medio de una luminiscencia desvaneciente, irregular y cortada; el aparato no hace el diagnóstico, sino sólo presenta una evaluación detallada del estado funcional de la persona. El Dr. Konstantin Korotkov visitará México para estar presente en las certificaciones internacionales de la tecnología Bio-Well Imagen Electro Fotónica (EPI) que impartirá en el Hospital Español (Ciudad de México) del 28 de octubre al 1 de noviembre de 2019. También presentará las conferencias “Grandes Descubrimientos de Nuestra Era" con Jaime Maussan” (Guadalajara) y “Análisis de la Emisión Estimulada de Fotones en Sujetos Biológicos y su Aplicación en Salud Integral" en El Primer Congreso de Medicina Tradicional y Bioenergética (BIOALT) (Aguascalientes).

Konstantin Korotkov es un científico mundialmente reconocido por sus estudios en el campo de la energía humana. Es director del Instituto Estatal del Deporte de S. Petersburgo. Título científico: Catedrático Grado científico: Doctor en Ciencias Técnicas (Física) Ha sido Profesor Adjunto de la Cátedra de Diseño de Sistemas Informáticos, Presidente de la Unión internacional de Bioelectografía Médica y Aplicada, Director del Instituto Internacional de Sistemas Biológicos. Es autor de más de 200 publicaciones científicas, entre ellas 12 patentes y 9 libros, traducidos en varios idiomas. Presidió la empresa Kirlionics Technologies Internacional. Vice-redactor principal de la revista “Conciencia y realidad física”. Es ampliamente conocido por su investigación sobre el estado energo-informativo del hombre en vida y después de la muerte. Su método, Visualización en Atmósfera Gaseosa (Gas Discharge Visualization) permite observar en tiempo real el campo energético humano (Human Energy Field), y su reacción a diferentes influencias. El método se ha extendido ampliamente en Rusia, Europa, Estados Unidos, Australia, Corea, Japón y ha encontrado acogida en medicina, psicología, biofísica, ecología y preparación de deportistas. K. Korotkov participa en una serie de programas científicos internacionales. Para mayor información visitar: www.holos888.com


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