Llegar al número 200 de una revista impresa en 2025 es, estadísticamente, una anomalía. El hecho de que sostengas este ejemplar en tus manos confirma que nuestras ideas siguen necesitando de un soporte físico que las albergue. A diferencia de un artículo en una pantalla (que desaparece al cerrar una pestaña), una revista física ocupa un espacio en el mundo, envejece con nosotros y habla de quiénes éramos cuando la leímos por primera vez. ¿Cuántas de nuestras certezas actuales sobrevivirían si no tuviéramos un registro físico de ellas? ¿Qué perdemos cuando renunciamos a la pausa que exige pasar una página?
A lo largo de estas doscientas ediciones, hemos visto cambios en las modas literarias, el nacimiento de nuevas voces y la transformación de los formatos en los que leemos; también nos hemos dado cuenta de que las lectoras y los lectores no sólo buscan información, buscan además una curaduría que los ayude a transitar por la bastedad de novedades editoriales.
Por eso, en esta edición especial reunimos voces