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Nº 31 - Este ejemplar integra la edición de revista CHACRA Nº 947 - Octubre 2009

Editorial Calma chicha ..................................pág.

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Comercialización Reparto desigual ..................................pág.

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Gerenciamiento Adaptación inteligente ..................................pág. 6

Reservas Silo de alfalfa ................................pág.

10

Noticias Novedades sectoriales ................................pág. 12

Presentación Bombas para tambo ................................pág.

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Sanidad En la transición ................................pág.

Compás de espera

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Algo de luz

S

e aflojó la cincha. No hay motivos para dejarnos ganar por la euforia, pero las manos ahora aprietan el cuello con mucha menor intensidad que hace unos meses. Este impasse en el deterioro del tambo era tan necesario como el oxígeno para un paciente con un cuadro de crisis pulmonar aguda. El primer paso es sacarlo del baile, después habrá que ver cómo es posible curarlo.

En alguna medida se observa un mejor clima de negocios, sostenido entre otras cosas por la impresión generalizada de que la producción que viene no es lo esperado. Así, hubo pequeñas subas en los valores de agosto y septiembre. Estamos lejos, pero volvimos a marchar hacia adelante. Para algunos, la industria cayó en la cuenta de que los precios que recibía el productor habían llegado a un límite extremadamente peligroso y absolutamente no retributivo. Un viejo adagio advierte sobre la necesidad de acorralar a la víctima y la inconveniencia de terminar matándola. El incremento en las compensaciones aportó lo suyo pero, tal como indicaron varios productores de leche en las páginas de esta revista, no alcanza para sostener la confianza en el negocio. Menos que menos para meter la mano en el bolsillo y finiquitar las inversiones que la actividad demanda año tras año. En el oeste bonaerense reconocen que las usinas no sólo están poniendo unos centavos más sino que empezaron a achicar sus plazos de pago. Y además están tratando de atender selectivamente al sector de sus remitentes no alcanzado por los beneficios de las compensaciones oficiales. Es que ellos también enfrentan problemas y son, ni más ni menos, responsables de gran parte del volumen que reciben estos procesadores. De acuerdo con la Cámara de Productores de Leche de la Cuenca del Oeste de Buenos Aires (Caprolecoba), entre los aportes del Gobierno y las industrias se propone resolver una banda de precios entre $ 0,90 y $1 por litro de leche de aquí a fin de año, para sostener la producción y los tambos. Claro, avisan que es fundamental que se cumpla con los pagos y se puedan seguir mejorando estos valores, porque realmente no alcanzan. Como para que no quede en el olvido. Mientras tanto, en el escenario doméstico se mantienen los niveles de consumo, no se manejan stocks importantes, y la demanda internacional amaga con ofrecer buenas condiciones para que podamos exportar con cero retenciones y mantener desahogado nuestro mercado. En lo productivo las lluvias empiezan a empujar el pasto en muchas zonas, aunque algunas cuencas siguen en una espera nada dulce. Unos y otros aguardan que El Niño cumpla con lo prometido y termine de sepultar una de las peores sequías de los últimos cien años. Normalizado esto habrá que hacer un balance de lo que se necesita para recomponer la cadena forrajera normal y poner manos a la obra, siempre que los números lo permitan. Desde ya, éste es también un dato clave. Es urgente volver a esquemas razonables de costos, y en la medida en que esto se logre las cuentas del tambo comenzarán a aliviarse también por este lado. Eso sí, más de un productor tuvo que meterse hasta los tuétanos en deudas de diversa índole para evitar quedar definitivamente fuera del negocio. Habrá que pensar, entonces, en darle una mano desde la órbita oficial. Ningún regalo, sólo lo que corresponde. Y por enésima vez corresponde pedirles a nuestros legisladores, por todos los medios posibles, que eviten la ansiedad y dejen de lado cualquier clase de apuro por ir tras una ley para la Lechería. Un instrumento inadecuado no haría más que complicar las cosas. Estamos mal pero vamos bien... Al menos eso parece.

2 • TAMBO


COMERCIALIZACIÓN

Se quedan con el queso Distribución asimétrica del valor de góndola, falta de transparencia, complejidad en la determinación de los precios y márgenes dentro de la cadena. Hay que terminar con esto para construir una lechería sustentable en el tiempo. Incremento porcentual

Completito Entre los resultados del trabajo realizado por el PAA se destacan algunos aspectos vinculados con la evolución del precio de la leche pagado al productor en las últimas décadas. Se observa que desde inicios de 2002 el aumento en términos nominales se aleja del aumento real experimentado (efecto inflación). Para colmo, el incremento en el precio pagado al productor no acompañó los aumentos de los precios de los principales insumos como, por ejemplo, los fertilizantes, los herbicidas, el costo de las labores o el arrendamiento, que se incrementaron en una proporción mucho mayor.

Precio de la leche en saché y queso por salut al consumidor versus precio de la leche al productor ($/litro y $/kg nominales)

Fuente: elaborado por el autor sobre la base de datos de SAGPyA y entrevistas a actores clave. Fuente: elaborado por el autor sobre la base de datos de Adelco, SAGPyA y entrevistas a actores clave (2009).

El trabajo fue realizado por los especialistas del Programa de Agronegocios y Alimentos (PAA) de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires, y confirma las peores sospechas en materia de distribución de ingresos en la cadena láctea. Para explicarlo de manera simple, y de acuerdo con el denominado Estudio de la transacción productor-industria en la cadena láctea argentina; un enfoque desde la nueva economía institucional, un abismo separa el precio que paga el consumidor de lo que recibe el productor agropecuario. Y en esto poco tiene que ver la crisis internacional o la relación oferta-demanda para los productos lácteos. El problema es otro.

Desparejo De acuerdo con el paper del PAA, la distribución del precio del producto que llega al consumidor ha sido asimétrica, y los aumen-

4 • TAMBO

tos registrados en la góndola de ningún modo se reflejan en los valores que percibe el hombre de campo. Esto lo sabíamos, pero suena aún peor cuando a este intríngulis se le ponen números. Dada la escasez de estadísticas disponibles, se analizó para diferentes períodos de tiempo el incremento porcentual en el valor de la leche en saché y del queso por salut, así como el registrado en el precio pagado al productor. Por cierto, la Liga Acción del Consumidor (Adelco) releva ambos productos desde hace quince años. El gráfico muestra los resultados obtenidos teniendo en cuenta el incremento porcentual de precio entre 2002 y 2007, y entre 2002 y 2009. Sobre la base de ambos se calculó el incremento para el período 2007-2009. Confirmado: el productor pierde siempre considerando el mix de productos. El estudio del PAA concluye que será muy difícil mejorar el escenario del sector lácteo bovino en la Argentina mientras no se vislumbren mejoras en la calidad del ambiente institucional con políticas que permitan la construcción de ventajas competitivas sostenibles, no se rediseñen contratos formales que reduzcan la incertidumbre y no se respeten los acuerdos entre las partes. Los técnicos entienden que no existen antecedentes en el abordaje de la problemática del sector lácteo argentino desde el enfoque de la nueva economía institucional. Consideran que este enfoque es de suma importancia, porque posibilita atravesar los ambientes institucional, organizacional y tecnológico, de modo tal que explica el problema sin aislarlo del contexto en el cual ocurre.

Hay más Nadie desconoce que el sector lácteo argentino viene atravesando una profunda crisis en las últimas décadas, que presenta signos claramente visibles cuando se analizan, simultáneamente, la producción, el número de tambos, el número de industrias, las exportaciones y los distintos indicadores globales de competitividad. Para los profesionales del PAA, este escenario tan poco feliz para el sector productor de leche encuentra muchos factores que lo alimentan. Aseguran que la cadena láctea argentina se caracteriza por la falta de transparencia, la asimetría de información y un comportamiento de precios y márgenes a lo largo de la misma que representa uno de los problemas de mayor complejidad para la coordinación del sector y la toma de decisiones de la política lechera argentina. “Eso desencadena recurrentes conflictos entre los distintos actores, que se agravan en los períodos de crisis económica o productiva, y que muestran la existencia de percepciones encontradas entre las partes”, explican Evangelina Dulce, Sebastián Senesi, Fernando Vilella, Hernán Palau y María Mercedes Barilatti, autores del paper mencionado. En medio de la complejidad de este escenario que atenta contra el crecimiento de un sector con elevadas ventajas comparativas –pero que no logra la conversión de las mismas en ventajas competitivas sostenibles–, los técnicos consideran de gran importancia estudiar la transacción productor-industria con el objeto de encontrar un diseño competitivo que permita una buena adaptación a las perturbaciones constantes del sector.


COMERCIALIZACIÓN

Se quedan con el queso Distribución asimétrica del valor de góndola, falta de transparencia, complejidad en la determinación de los precios y márgenes dentro de la cadena. Hay que terminar con esto para construir una lechería sustentable en el tiempo. Incremento porcentual

Completito Entre los resultados del trabajo realizado por el PAA se destacan algunos aspectos vinculados con la evolución del precio de la leche pagado al productor en las últimas décadas. Se observa que desde inicios de 2002 el aumento en términos nominales se aleja del aumento real experimentado (efecto inflación). Para colmo, el incremento en el precio pagado al productor no acompañó los aumentos de los precios de los principales insumos como, por ejemplo, los fertilizantes, los herbicidas, el costo de las labores o el arrendamiento, que se incrementaron en una proporción mucho mayor.

Precio de la leche en saché y queso por salut al consumidor versus precio de la leche al productor ($/litro y $/kg nominales)

Fuente: elaborado por el autor sobre la base de datos de SAGPyA y entrevistas a actores clave. Fuente: elaborado por el autor sobre la base de datos de Adelco, SAGPyA y entrevistas a actores clave (2009).

El trabajo fue realizado por los especialistas del Programa de Agronegocios y Alimentos (PAA) de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires, y confirma las peores sospechas en materia de distribución de ingresos en la cadena láctea. Para explicarlo de manera simple, y de acuerdo con el denominado Estudio de la transacción productor-industria en la cadena láctea argentina; un enfoque desde la nueva economía institucional, un abismo separa el precio que paga el consumidor de lo que recibe el productor agropecuario. Y en esto poco tiene que ver la crisis internacional o la relación oferta-demanda para los productos lácteos. El problema es otro.

Desparejo De acuerdo con el paper del PAA, la distribución del precio del producto que llega al consumidor ha sido asimétrica, y los aumen-

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tos registrados en la góndola de ningún modo se reflejan en los valores que percibe el hombre de campo. Esto lo sabíamos, pero suena aún peor cuando a este intríngulis se le ponen números. Dada la escasez de estadísticas disponibles, se analizó para diferentes períodos de tiempo el incremento porcentual en el valor de la leche en saché y del queso por salut, así como el registrado en el precio pagado al productor. Por cierto, la Liga Acción del Consumidor (Adelco) releva ambos productos desde hace quince años. El gráfico muestra los resultados obtenidos teniendo en cuenta el incremento porcentual de precio entre 2002 y 2007, y entre 2002 y 2009. Sobre la base de ambos se calculó el incremento para el período 2007-2009. Confirmado: el productor pierde siempre considerando el mix de productos. El estudio del PAA concluye que será muy difícil mejorar el escenario del sector lácteo bovino en la Argentina mientras no se vislumbren mejoras en la calidad del ambiente institucional con políticas que permitan la construcción de ventajas competitivas sostenibles, no se rediseñen contratos formales que reduzcan la incertidumbre y no se respeten los acuerdos entre las partes. Los técnicos entienden que no existen antecedentes en el abordaje de la problemática del sector lácteo argentino desde el enfoque de la nueva economía institucional. Consideran que este enfoque es de suma importancia, porque posibilita atravesar los ambientes institucional, organizacional y tecnológico, de modo tal que explica el problema sin aislarlo del contexto en el cual ocurre.

Hay más Nadie desconoce que el sector lácteo argentino viene atravesando una profunda crisis en las últimas décadas, que presenta signos claramente visibles cuando se analizan, simultáneamente, la producción, el número de tambos, el número de industrias, las exportaciones y los distintos indicadores globales de competitividad. Para los profesionales del PAA, este escenario tan poco feliz para el sector productor de leche encuentra muchos factores que lo alimentan. Aseguran que la cadena láctea argentina se caracteriza por la falta de transparencia, la asimetría de información y un comportamiento de precios y márgenes a lo largo de la misma que representa uno de los problemas de mayor complejidad para la coordinación del sector y la toma de decisiones de la política lechera argentina. “Eso desencadena recurrentes conflictos entre los distintos actores, que se agravan en los períodos de crisis económica o productiva, y que muestran la existencia de percepciones encontradas entre las partes”, explican Evangelina Dulce, Sebastián Senesi, Fernando Vilella, Hernán Palau y María Mercedes Barilatti, autores del paper mencionado. En medio de la complejidad de este escenario que atenta contra el crecimiento de un sector con elevadas ventajas comparativas –pero que no logra la conversión de las mismas en ventajas competitivas sostenibles–, los técnicos consideran de gran importancia estudiar la transacción productor-industria con el objeto de encontrar un diseño competitivo que permita una buena adaptación a las perturbaciones constantes del sector.


GERENCIAMIENTO

Se dobla, pero no se rompe

Pinta bien “Hace 25 años empezamos a hacer agricultura en campos de terceros. Para la campaña que viene, con un sistema financiero que se va regularizando, buenas relaciones de precios producto/insumo y cierta baja en los alquileres, se está armando un combo que permite una buena proyección para la actividad agrícola”, opina Tito Sánchez, del equipo de siembra. Siempre buscan fidelizar al propietario y tienen vínculos de largo aliento.

Un productor CREA adaptó exitosamente su planteo en función de las nuevas condiciones ambientales de su campo y de su crecimiento en el rubro agrícola. Creciente confinamiento y semen sexado encabezan los cambios, y el tambo sigue. Pedro Hardoy y Rafael Llorente.

El silo de maíz es el gran soporte de la carga animal en Mitikile.

Mitikile es el reflejo de profundos cambios Por el Ing. Agr. Claudio Gianni de contexto, y también de la capacidad de Fotos: adaptación de sus propietarios, una virtud que Gerardo Prego en escenarios complicados marca la diferencia entre ganadores y perdedores. Poco queda de aquellos tiempos en que esta empresa ligada al CREA Lincoln, en el oeste bonaerense, se dedicaba casi exclusivamente a la producción de leche. Y apenas sobreviven recuerdos de las épocas en que las pasturas lo dominaban todo. Bajo la batuta de su administrador, Rafael Llorente, a la sazón actual presidente de Aacrea, a la actividad original se fueron sumando tres camiones, una cosechadora, una pulverizadora y la incursión en el negocio del alquiler agrícola. Hoy las vacas pasan gran parte del día encerradas y la superficie que han liberado se dedica a producir alimento para el ganado... y algún volumen de soja que, claro, contribuye a mejorar la ecuación global. Así, la empresa diversificó su accionar y su riesgo, y el share de la factura-

¿Conviene? “Tenemos la vaca encerrada cuatro meses y después la mandamos a pastorear. Ahí el debate de fondo es cuánto vale esa hectárea frente a otra ocupada por soja. Si se puede sembrar el poroto porque el ambiente lo permite, no cabe duda de que desagregamos valor cuando ocupamos esa superficie con una vaca de tambo pastoreando”. (Llorente)

6 • TAMBO

ción de los tambos pasó del 80% de entonces al 10% actual. “Necesariamente tenemos que pensar en el futuro del tambo, porque esta actividad nos permitió crecer y armar otras cosas dentro de la empresa. Además, desde siempre la producción de leche equivale a trabajo para mucha gente, dentro y fuera del campo. No vale desanimarse, los gobiernos pasan, el pesimismo dejémoslo para tiempos mejores. El país tiene un consumo de leche muy importante; si alcanzáramos un buen ingreso per cápita para la población y chances de exportar como Dios manda tendríamos que estar agregando más valor aún”, dice Llorente, como para confirmar que van a dar batalla.

La genética de este tambo ha ganado prestigio tranqueras afuera.

Soporte valioso En el caso de los tres tambos de Mitikile hay un nexo con el resto de las actividades de la empresa, un puente de plata que claramente ayuda a mantener las vacas blancas y negras de la mejor manera posible. “Una mano lava a la otra y las dos la cara. Es sinergia, y no sólo en cuanto al flujo de fondos. El hecho de haber avanzado en agricultura aportó profesionales de diversas ramas, que el tambo aprovechó para consolidar una gestión muy aceitada. Además, se complementan los equipos de maquinaria y el trabajo de los camiones”, explica Llorente. Imagina bien, detrás de una empresa como Mitikile –o mejor dicho dentro de ella– hay un nutrido equipo de trabajo diferenciado por área de gestión. “Diversificar es imprescindible –aporta Pedro Hardoy, uno de los integrantes del grupo–. En un país como la Argentina tener los huevos en distintas canastas permite dormir tranquilo. Y hay sinergia en ambos sentidos: el año pasado se cayó

la agricultura y los muchachos del tambo continuaron ordeñando y generando facturación todos los días”. ¿Cómo sigue el negocio? Rafael pone el acento en la inminente llegada de los meses en que la vaca da leche mucho más fácilmente. Paralelamente hay algunas chances de que la suba del precio de la leche en polvo termine entonando tibiamente el mercado. “El período septiembre-octubre-noviembre determina nuestro pico de producción, y eso no hay que desaprovecharlo nunca. El que frena ahora, justo cuando está por subir la cuesta, después no arranca más –avisa Llorente–. Decididamente no queremos subsidios sino precios reales, pero hay que reconocer que eliminarlos de cuajo dejaría a mucha gente en la banquina. Eso sí, con este escenario no invertiría para aumentar nada de lo que tenemos en el tambo”. Para el empresario –que no se anima a señalar responsables concretos–, la Argentina está poblada de fábricas en rojo, como reflejo de que el negocio no fluye, debido a que está trancado o en el poder adquisitivo de la gente, o en la falta de eficiencia de las procesadoras, o en el peso desmedido de la intermediación. “Hacemos votos para que las empresas empiecen a pujar por nuestra leche y nos den algo más –se sincera el administrador de Mitikile–. La Serenísma acaba de lanzar un mensaje de que va a complementar hasta 10 centavos las compensaciones en el caso de tambos que, por su volumen productivo, no las perciben plenamente. Sin dudas ha entendido que necesitamos cobrar por encima de $/l 1 y que si el productor no genera leche el negocio de las fábricas desaparece. Creo que van a ver hasta dónde empuja el alza de la leche en polvo”. Hardoy completa la idea. “Este negocio tiene cuatro patas: el productor, la industria, la comercialización y el Estado. Los primeros dos están en el límite, de modo que la lupa hay que ponerla en los dos últimos. La realidad es que el saché de leche se vende a $ 3,5 y nosotros cobramos apenas 80 centavos. No le puedo echar la culpa

Cero entusiasmo El feedlot fue desactivado recientemente. Engordaron los últimos animales y ya no los repusieron. Y también se salieron de un acuerdo que involucraba el manejo de vacas de cría en campo de un tercero. “La ganadería tiene futuro, debería ser así, carece de sentido llevar maíz al puerto, debemos venderlo como Cuota Hilton. Pero lamentablemente la actividad hoy no nos entusiasma”, se queja Llorente.

Comederos de lona bien ajustados en las plazoletas de encierre.

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GERENCIAMIENTO

Se dobla, pero no se rompe

Pinta bien “Hace 25 años empezamos a hacer agricultura en campos de terceros. Para la campaña que viene, con un sistema financiero que se va regularizando, buenas relaciones de precios producto/insumo y cierta baja en los alquileres, se está armando un combo que permite una buena proyección para la actividad agrícola”, opina Tito Sánchez, del equipo de siembra. Siempre buscan fidelizar al propietario y tienen vínculos de largo aliento.

Un productor CREA adaptó exitosamente su planteo en función de las nuevas condiciones ambientales de su campo y de su crecimiento en el rubro agrícola. Creciente confinamiento y semen sexado encabezan los cambios, y el tambo sigue. Pedro Hardoy y Rafael Llorente.

El silo de maíz es el gran soporte de la carga animal en Mitikile.

Mitikile es el reflejo de profundos cambios Por el Ing. Agr. Claudio Gianni de contexto, y también de la capacidad de Fotos: adaptación de sus propietarios, una virtud que Gerardo Prego en escenarios complicados marca la diferencia entre ganadores y perdedores. Poco queda de aquellos tiempos en que esta empresa ligada al CREA Lincoln, en el oeste bonaerense, se dedicaba casi exclusivamente a la producción de leche. Y apenas sobreviven recuerdos de las épocas en que las pasturas lo dominaban todo. Bajo la batuta de su administrador, Rafael Llorente, a la sazón actual presidente de Aacrea, a la actividad original se fueron sumando tres camiones, una cosechadora, una pulverizadora y la incursión en el negocio del alquiler agrícola. Hoy las vacas pasan gran parte del día encerradas y la superficie que han liberado se dedica a producir alimento para el ganado... y algún volumen de soja que, claro, contribuye a mejorar la ecuación global. Así, la empresa diversificó su accionar y su riesgo, y el share de la factura-

¿Conviene? “Tenemos la vaca encerrada cuatro meses y después la mandamos a pastorear. Ahí el debate de fondo es cuánto vale esa hectárea frente a otra ocupada por soja. Si se puede sembrar el poroto porque el ambiente lo permite, no cabe duda de que desagregamos valor cuando ocupamos esa superficie con una vaca de tambo pastoreando”. (Llorente)

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ción de los tambos pasó del 80% de entonces al 10% actual. “Necesariamente tenemos que pensar en el futuro del tambo, porque esta actividad nos permitió crecer y armar otras cosas dentro de la empresa. Además, desde siempre la producción de leche equivale a trabajo para mucha gente, dentro y fuera del campo. No vale desanimarse, los gobiernos pasan, el pesimismo dejémoslo para tiempos mejores. El país tiene un consumo de leche muy importante; si alcanzáramos un buen ingreso per cápita para la población y chances de exportar como Dios manda tendríamos que estar agregando más valor aún”, dice Llorente, como para confirmar que van a dar batalla.

La genética de este tambo ha ganado prestigio tranqueras afuera.

Soporte valioso En el caso de los tres tambos de Mitikile hay un nexo con el resto de las actividades de la empresa, un puente de plata que claramente ayuda a mantener las vacas blancas y negras de la mejor manera posible. “Una mano lava a la otra y las dos la cara. Es sinergia, y no sólo en cuanto al flujo de fondos. El hecho de haber avanzado en agricultura aportó profesionales de diversas ramas, que el tambo aprovechó para consolidar una gestión muy aceitada. Además, se complementan los equipos de maquinaria y el trabajo de los camiones”, explica Llorente. Imagina bien, detrás de una empresa como Mitikile –o mejor dicho dentro de ella– hay un nutrido equipo de trabajo diferenciado por área de gestión. “Diversificar es imprescindible –aporta Pedro Hardoy, uno de los integrantes del grupo–. En un país como la Argentina tener los huevos en distintas canastas permite dormir tranquilo. Y hay sinergia en ambos sentidos: el año pasado se cayó

la agricultura y los muchachos del tambo continuaron ordeñando y generando facturación todos los días”. ¿Cómo sigue el negocio? Rafael pone el acento en la inminente llegada de los meses en que la vaca da leche mucho más fácilmente. Paralelamente hay algunas chances de que la suba del precio de la leche en polvo termine entonando tibiamente el mercado. “El período septiembre-octubre-noviembre determina nuestro pico de producción, y eso no hay que desaprovecharlo nunca. El que frena ahora, justo cuando está por subir la cuesta, después no arranca más –avisa Llorente–. Decididamente no queremos subsidios sino precios reales, pero hay que reconocer que eliminarlos de cuajo dejaría a mucha gente en la banquina. Eso sí, con este escenario no invertiría para aumentar nada de lo que tenemos en el tambo”. Para el empresario –que no se anima a señalar responsables concretos–, la Argentina está poblada de fábricas en rojo, como reflejo de que el negocio no fluye, debido a que está trancado o en el poder adquisitivo de la gente, o en la falta de eficiencia de las procesadoras, o en el peso desmedido de la intermediación. “Hacemos votos para que las empresas empiecen a pujar por nuestra leche y nos den algo más –se sincera el administrador de Mitikile–. La Serenísma acaba de lanzar un mensaje de que va a complementar hasta 10 centavos las compensaciones en el caso de tambos que, por su volumen productivo, no las perciben plenamente. Sin dudas ha entendido que necesitamos cobrar por encima de $/l 1 y que si el productor no genera leche el negocio de las fábricas desaparece. Creo que van a ver hasta dónde empuja el alza de la leche en polvo”. Hardoy completa la idea. “Este negocio tiene cuatro patas: el productor, la industria, la comercialización y el Estado. Los primeros dos están en el límite, de modo que la lupa hay que ponerla en los dos últimos. La realidad es que el saché de leche se vende a $ 3,5 y nosotros cobramos apenas 80 centavos. No le puedo echar la culpa

Cero entusiasmo El feedlot fue desactivado recientemente. Engordaron los últimos animales y ya no los repusieron. Y también se salieron de un acuerdo que involucraba el manejo de vacas de cría en campo de un tercero. “La ganadería tiene futuro, debería ser así, carece de sentido llevar maíz al puerto, debemos venderlo como Cuota Hilton. Pero lamentablemente la actividad hoy no nos entusiasma”, se queja Llorente.

Comederos de lona bien ajustados en las plazoletas de encierre.

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GERENCIAMIENTO

a la industria, mil veces nos sentamos a discutir cómo se sale de esto, y en esa mesa los que siempre faltan son el Estado y la comercialización. Así nunca lograremos armar una cadena en serio”.

Reservas a full Los cambios en Mitikile no se agotan en lo expuesto. El campo, que se encuentra a tiro de la localidad de Arenaza, tomó su nombre de una pequeña ciudad de los Pirineos franceses desde donde llegaron sus primeros dueños, y durante largo tiempo batalló contra el exceso de agua, por lo cual los últimos años secos han sido una bendición. En el ejercicio pasado los tres tambos ordeñaron 470 vacas con un promedio 22,4 l/vaca/día, el cual se logró con 550 g concentrado por litro. El parámetro que usan para ponderar su funcionamiento son los litros libres de alimentación (concentrado y reservas), que viene en caída como resultado de la falta de pasto y el precio deprimido. Hardoy se encarga de explicarnos el planteo. “Llegamos a tener 600 vacas en ordeño, que luego se redujeron ante la imposibilidad de manejar el sistema debido al contratiempo referido. Así, el espíritu pastoril se mantiene, pero el clima y la evolución tecnológica nos fueron llevando a encerrar las vacas, muchas veces forzados por el exceso de agua. El silo, responsable eterno de soportar la carga, armó el sistema del otro lado”. Hoy en día toda la superficie que se ha ido secando y recuperando funciona con raigrás (promociones) en el caso de los lotes menos dotados y alfalfa en las partes buenas, con alguna limitante porque hasta hace poco la napa permanecía muy alta. Esto no quita que los lotes de dos años presenten muy buena producción. “Priorizamos el manejo individual del animal –señala Hardoy–. Y hubo un momento en que el espacio para la recría se complicó en la medida en que aumentaban las vacas. Y todo se acomodó con los esquemas de encierre, si bien son más caros y son la parte del planteo que hoy está haciendo ruido a la luz de los precios que percibimos”. El sistema demanda contar con abundantes reservas, y en Mitikile echan mano a todas las variantes. El silo de maíz y el mixer son viejos habitués, si bien ahora al silaje de maíz (amarillo) le incorporaron por lo menos un 50% de silaje verde (raigrás, cebada, trigo, pastura). Con la alfalfa sobrante hacen silopacks, mientras que los raigrás se promocionan y en septiembre-octubre se los deja para cosecharlos y reunir silaje verde. El desmalezado, en tanto, se enrolla. La dieta de la vaca está muy definida. En el invierno pastorea re-

Anticipación “Del área financiera queremos que esté siempre delante de los hechos. Que privilegie el análisis ex-ante. Este tipo de empresas requiere mucho manejo de información, y quien no lo entienda así está asumiendo un riesgo adicional más allá del productivo. Y no sólo sirve para tomar decisiones acertadas sino también para ser presentada a terceros. Hoy tener un esquema financiero aceitado pesa tanto como un buen planteo de producción, y fue lo que el año pasado nos permitió mitigar daños. También nos interesa seguir muy de cerca los gastos, los costos fijos se revisan todos los años”, resume José Grasso, del área pertinente.

Alfalfa en directa con muy buena implantación en uno de los potreros de Mitikile.

Cebada para silo, manejada con fuerte fertilización.

Sexado

Raigrás establecido en lo que alguna vez fue el fondo de una laguna. juvenecimientos y recibe 25 kg de silo de maíz, más silo de cebada en el encierro nocturno y una base de 6 kg de grano de maíz, 2 de cáscara de soja y 2 de pellet de girasol. Y en primavera-verano se reduce el aporte del silo de maíz a 5 kg; el resto virtualmente se mantiene tal cual. La diferencia la aportan las alfalfas. ¿Claves? “Evitar comprar maíz; el flete tiene un impacto muy negativo –dice Hardoy–. Hay que hacerlo uno mismo, incluso se puede cambiar soja por soja extrusada”. Por su parte, Llorente pondera el rol del silopack. “Lo usamos para los rodeos de punta. Se pueden dar hasta 10 kg de silo de maíz sin deprimir producción individual, y ahí es donde entra el silopack de alfalfa o de pasturas muy buenas. Es fibra larga de excelente calidad, y además en esta zona es complicado hacer rollos, porque generalmente se cae la hoja. Una dieta ideal apuntando a 35 l implica 10 kg de silo de maíz, 10 kg de silopack y el resto proviene de pastoreos y concentrados. Claro, hacemos no más de 400 silospacks (400 tn) frente a las 5.000 tn de silaje de maíz que producimos”.

Encerradas Las vacas de tambo pasan buena parte de sus vidas en plazoletas de encierre; cuanto menos cuatro meses al año. El sistema está muy estabilizado y es muy seguro, aunque con estos precios el número se pone más finito. El confinamiento se practica recurriendo a materiales accesibles, sin llegar a tirar alimento en el suelo. Llorente cree que si hay señales positivas es muy probable que el tambo evolucione hacia este tipo de sistemas, pero con mejor confort para la vaca. Hoy por hoy es más fácil que el proceso se produzca forzado por el clima. Como fuere, la idea de Mitikile –que tiene un techo para hacer agricultura– es usar la mayor parte de la superficie disponible

para optimizar la producción de forrajes y reservas. Ese año se van a sembrar hasta 500 hectáreas liberadas por la vaca y el anegamiento del pasado: 300 irán a maíz para silo, cebada y algún sorgo; el resto se destinará a soja. “Claramente no vemos ninguna otra opción que produzca lo que generan dos cultivos para silos (cebadamaíz o trigo-maíz)”, enfatiza Hardoy. Según Llorente, para apuntar a fondo a un sistema de confinamiento total tendrían que asegurarse una producción de 30 l/día/vaca de promedio anual. “Por el calor, el barro u otros contratiempos generalmente sólo lo logramos de manera esporádica. Esto, más los precios actuales, hace que nadie se anime a jugarse a este cambio, pero si hubiera señales concretas del mercado no dudo de que alguno haría punta”. La conversación deriva hacia el caso de un megatambo que, imitando hasta en los detalles el confinamiento que se usa en Estados Unidos, con un nivel de 35 l/día por vaca tiene un costo de $ 1,10 y está cobrando $ 0,80 con 35 l/vaca. ¿Los tips básicos para un esquema razonable? El comedero de lona es claramente el más recomendable, y le han hecho ajustes para que no se rompa en un día de viento, básicamente sosteniéndolo de arriba y de abajo de modo que no flamee, y recurriendo a un eléctrico para que la vaca pueda meter la cabeza no más allá de un punto determinado. Además, es clave que los animales no coman de un lado y del otro; uno de estos frentes debe ser preservado para que el tractor tenga siempre la huella.

Existe plena convicción en defender la producción de leche como actividad permanente de la empresa.

El equipo. Tito Sánchez, Pedro Hardoy y José Grasso.

Talentos Mitikile basa su cultura de trabajo sobre tres valores: honestidad, profesionalismo y entusiasmo. Para armar equipos buscan talentos y hacen hincapié en la capacitación. Y privilegian el arraigo del empleado como otro factor importante. Pasantías y convenios con universidades y colegios técnicos son una forma de hallar este tipo de gente. Hoy Mitikile está formado por jóvenes, mayormente profesionales en distintas ramas. La idea es siempre anticiparse a los problemas.

Como se indicó, la recría tampoco mantuvo sus tradiciones. Las hembras jóvenes ya no salen de la guachera y van a campo con 180 kg. Ahora siguen encerradas, a veces en un lote, con silo y ración, con el objetivo de llegar lo antes posible al estado ideal para el servicio. En ese momento, se separan por kilaje y edad, se preñan y entran en el circuito. El 80% de la inseminación de vacas y vaquillonas se hace con semen sexado, con lo cual la cantidad de hembras que se obtiene para reposición es muy elevada. “Las terneras superan a las vacas en producción, es como tener un tambo más”, grafica Hardoy. “En la última gestión del tambo, este sistema nos dio una mano enorme mediante la venta de vaquillonas, un plus que nos permitió sacar la cabeza a la superficie. Este año se negociaron 200 hembras jóvenes sobre casi 500 en ordeño. Si hubiera señales positivas del mercado es una veta que claramente conviene”, completa Llorente. Para nuestro entrevistado, el sexado es comparable con la soja RR en la agricultura. Se trata de semen más caro, entre $ 70 y 75 contra $ 25 de un semen normal, pero como el gasto en reproducción es relativamente bajo, Llorente no teme triplicarlo, porque le da ventajas –más hembras, más presión de selección, más vaquillonas para vender, menos machos– y no mueve el amperímetro general del negocio. Desde luego, en la medida en que muchos se sumen a esta estrategia existe riesgo concreto de alterar el mercado, por eso en Estados Unidos están trabajando con hembras a finish. Es decir, la vaca pare y si no se preña no importa, porque la reposición es sobreabundante. En Mitikile también han puesto el foco en la genética. “Es un trabajo de años, hay que empezar antes y no abandonarlo nunca –avisa Llorente–. Se discute la alimentación, pero no la genética. Eso lo tenemos muy claro”. OCTUBRE 2009 • 9

8 • TAMBO


GERENCIAMIENTO

a la industria, mil veces nos sentamos a discutir cómo se sale de esto, y en esa mesa los que siempre faltan son el Estado y la comercialización. Así nunca lograremos armar una cadena en serio”.

Reservas a full Los cambios en Mitikile no se agotan en lo expuesto. El campo, que se encuentra a tiro de la localidad de Arenaza, tomó su nombre de una pequeña ciudad de los Pirineos franceses desde donde llegaron sus primeros dueños, y durante largo tiempo batalló contra el exceso de agua, por lo cual los últimos años secos han sido una bendición. En el ejercicio pasado los tres tambos ordeñaron 470 vacas con un promedio 22,4 l/vaca/día, el cual se logró con 550 g concentrado por litro. El parámetro que usan para ponderar su funcionamiento son los litros libres de alimentación (concentrado y reservas), que viene en caída como resultado de la falta de pasto y el precio deprimido. Hardoy se encarga de explicarnos el planteo. “Llegamos a tener 600 vacas en ordeño, que luego se redujeron ante la imposibilidad de manejar el sistema debido al contratiempo referido. Así, el espíritu pastoril se mantiene, pero el clima y la evolución tecnológica nos fueron llevando a encerrar las vacas, muchas veces forzados por el exceso de agua. El silo, responsable eterno de soportar la carga, armó el sistema del otro lado”. Hoy en día toda la superficie que se ha ido secando y recuperando funciona con raigrás (promociones) en el caso de los lotes menos dotados y alfalfa en las partes buenas, con alguna limitante porque hasta hace poco la napa permanecía muy alta. Esto no quita que los lotes de dos años presenten muy buena producción. “Priorizamos el manejo individual del animal –señala Hardoy–. Y hubo un momento en que el espacio para la recría se complicó en la medida en que aumentaban las vacas. Y todo se acomodó con los esquemas de encierre, si bien son más caros y son la parte del planteo que hoy está haciendo ruido a la luz de los precios que percibimos”. El sistema demanda contar con abundantes reservas, y en Mitikile echan mano a todas las variantes. El silo de maíz y el mixer son viejos habitués, si bien ahora al silaje de maíz (amarillo) le incorporaron por lo menos un 50% de silaje verde (raigrás, cebada, trigo, pastura). Con la alfalfa sobrante hacen silopacks, mientras que los raigrás se promocionan y en septiembre-octubre se los deja para cosecharlos y reunir silaje verde. El desmalezado, en tanto, se enrolla. La dieta de la vaca está muy definida. En el invierno pastorea re-

Anticipación “Del área financiera queremos que esté siempre delante de los hechos. Que privilegie el análisis ex-ante. Este tipo de empresas requiere mucho manejo de información, y quien no lo entienda así está asumiendo un riesgo adicional más allá del productivo. Y no sólo sirve para tomar decisiones acertadas sino también para ser presentada a terceros. Hoy tener un esquema financiero aceitado pesa tanto como un buen planteo de producción, y fue lo que el año pasado nos permitió mitigar daños. También nos interesa seguir muy de cerca los gastos, los costos fijos se revisan todos los años”, resume José Grasso, del área pertinente.

Alfalfa en directa con muy buena implantación en uno de los potreros de Mitikile.

Cebada para silo, manejada con fuerte fertilización.

Sexado

Raigrás establecido en lo que alguna vez fue el fondo de una laguna. juvenecimientos y recibe 25 kg de silo de maíz, más silo de cebada en el encierro nocturno y una base de 6 kg de grano de maíz, 2 de cáscara de soja y 2 de pellet de girasol. Y en primavera-verano se reduce el aporte del silo de maíz a 5 kg; el resto virtualmente se mantiene tal cual. La diferencia la aportan las alfalfas. ¿Claves? “Evitar comprar maíz; el flete tiene un impacto muy negativo –dice Hardoy–. Hay que hacerlo uno mismo, incluso se puede cambiar soja por soja extrusada”. Por su parte, Llorente pondera el rol del silopack. “Lo usamos para los rodeos de punta. Se pueden dar hasta 10 kg de silo de maíz sin deprimir producción individual, y ahí es donde entra el silopack de alfalfa o de pasturas muy buenas. Es fibra larga de excelente calidad, y además en esta zona es complicado hacer rollos, porque generalmente se cae la hoja. Una dieta ideal apuntando a 35 l implica 10 kg de silo de maíz, 10 kg de silopack y el resto proviene de pastoreos y concentrados. Claro, hacemos no más de 400 silospacks (400 tn) frente a las 5.000 tn de silaje de maíz que producimos”.

Encerradas Las vacas de tambo pasan buena parte de sus vidas en plazoletas de encierre; cuanto menos cuatro meses al año. El sistema está muy estabilizado y es muy seguro, aunque con estos precios el número se pone más finito. El confinamiento se practica recurriendo a materiales accesibles, sin llegar a tirar alimento en el suelo. Llorente cree que si hay señales positivas es muy probable que el tambo evolucione hacia este tipo de sistemas, pero con mejor confort para la vaca. Hoy por hoy es más fácil que el proceso se produzca forzado por el clima. Como fuere, la idea de Mitikile –que tiene un techo para hacer agricultura– es usar la mayor parte de la superficie disponible

para optimizar la producción de forrajes y reservas. Ese año se van a sembrar hasta 500 hectáreas liberadas por la vaca y el anegamiento del pasado: 300 irán a maíz para silo, cebada y algún sorgo; el resto se destinará a soja. “Claramente no vemos ninguna otra opción que produzca lo que generan dos cultivos para silos (cebadamaíz o trigo-maíz)”, enfatiza Hardoy. Según Llorente, para apuntar a fondo a un sistema de confinamiento total tendrían que asegurarse una producción de 30 l/día/vaca de promedio anual. “Por el calor, el barro u otros contratiempos generalmente sólo lo logramos de manera esporádica. Esto, más los precios actuales, hace que nadie se anime a jugarse a este cambio, pero si hubiera señales concretas del mercado no dudo de que alguno haría punta”. La conversación deriva hacia el caso de un megatambo que, imitando hasta en los detalles el confinamiento que se usa en Estados Unidos, con un nivel de 35 l/día por vaca tiene un costo de $ 1,10 y está cobrando $ 0,80 con 35 l/vaca. ¿Los tips básicos para un esquema razonable? El comedero de lona es claramente el más recomendable, y le han hecho ajustes para que no se rompa en un día de viento, básicamente sosteniéndolo de arriba y de abajo de modo que no flamee, y recurriendo a un eléctrico para que la vaca pueda meter la cabeza no más allá de un punto determinado. Además, es clave que los animales no coman de un lado y del otro; uno de estos frentes debe ser preservado para que el tractor tenga siempre la huella.

Existe plena convicción en defender la producción de leche como actividad permanente de la empresa.

El equipo. Tito Sánchez, Pedro Hardoy y José Grasso.

Talentos Mitikile basa su cultura de trabajo sobre tres valores: honestidad, profesionalismo y entusiasmo. Para armar equipos buscan talentos y hacen hincapié en la capacitación. Y privilegian el arraigo del empleado como otro factor importante. Pasantías y convenios con universidades y colegios técnicos son una forma de hallar este tipo de gente. Hoy Mitikile está formado por jóvenes, mayormente profesionales en distintas ramas. La idea es siempre anticiparse a los problemas.

Como se indicó, la recría tampoco mantuvo sus tradiciones. Las hembras jóvenes ya no salen de la guachera y van a campo con 180 kg. Ahora siguen encerradas, a veces en un lote, con silo y ración, con el objetivo de llegar lo antes posible al estado ideal para el servicio. En ese momento, se separan por kilaje y edad, se preñan y entran en el circuito. El 80% de la inseminación de vacas y vaquillonas se hace con semen sexado, con lo cual la cantidad de hembras que se obtiene para reposición es muy elevada. “Las terneras superan a las vacas en producción, es como tener un tambo más”, grafica Hardoy. “En la última gestión del tambo, este sistema nos dio una mano enorme mediante la venta de vaquillonas, un plus que nos permitió sacar la cabeza a la superficie. Este año se negociaron 200 hembras jóvenes sobre casi 500 en ordeño. Si hubiera señales positivas del mercado es una veta que claramente conviene”, completa Llorente. Para nuestro entrevistado, el sexado es comparable con la soja RR en la agricultura. Se trata de semen más caro, entre $ 70 y 75 contra $ 25 de un semen normal, pero como el gasto en reproducción es relativamente bajo, Llorente no teme triplicarlo, porque le da ventajas –más hembras, más presión de selección, más vaquillonas para vender, menos machos– y no mueve el amperímetro general del negocio. Desde luego, en la medida en que muchos se sumen a esta estrategia existe riesgo concreto de alterar el mercado, por eso en Estados Unidos están trabajando con hembras a finish. Es decir, la vaca pare y si no se preña no importa, porque la reposición es sobreabundante. En Mitikile también han puesto el foco en la genética. “Es un trabajo de años, hay que empezar antes y no abandonarlo nunca –avisa Llorente–. Se discute la alimentación, pero no la genética. Eso lo tenemos muy claro”. OCTUBRE 2009 • 9

8 • TAMBO


RESERVAS

Nada puede perderse

ña disminución en el contenido de proteína bruta. El INTA indica que este efecto positivo del grano adicionado al silaje de alfalfa se observó hasta el agregado de un 4% (40 kg de grano/tn de material ensilado). En buen romance, el premarchitado es la práctica más recomendable para mejorar la conservación de esta leguminosa como silaje. Si bien los aditivos conducen a la obtención de silajes mejor conservados, su poca practicidad en la aplicación y los costos hacen que su uso sea restringido. Solamente tendrían mayor utilidad en aquellas zonas en las que por condiciones climáticas no es posible realizar un premarchitado.

Si va a ensilar excedentes de alfalfa mejor tome nota de algunos consejos que lo ayudarán a guardar, sin mácula, hasta el último kilo de materia seca sobrante.

Ya sea porque el impacto de la seca previa fue menor, o bien porque las lluvias de primavera –hacemos votos para que así suceda– terminen generando un vuelco en la situación, la posibilidad de confeccionar reservas con los excedentes de alfalfa ya no parece tan utópica, al menos en algunas zonas. Pero, ¿qué técnica elegir? Para los especialistas del INTA, la decisión depende de: ● Las condiciones meteorológicas: la confección del ensilaje es más rápida y menos dependiente del clima (precipitaciones, fundamentalmente). ● Las pérdidas y el valor nutritivo: bajo correctas técnicas de manejo, las mermas son menores con el ensilado, que además mantiene una mayor calidad que el heno. ● Las estrategias alimenticias. Claramente todas las flechas apuntan al ensilaje o bien al henolaje como mecanismos para obtener reservas de calidad con la leguminosa, por sobre la henificación. La EEA INTA Rafaela ha trabajado mucho en los detalles que llevan a buen puerto, y conviene repasarlos.

concilie buena calidad con excelente producción de pasto, lo cual generalmente ocurre cuando comienza a florecer o está en botón floral. Claro, la materia seca no superará el 20%, por lo que será imprescindible realizar preoreo del material hasta alcanzar el 60-65% de humedad como máximo.

El premarchitado

Debido a lo enunciado precedentemente, el corte directo resulta inconveniente para efectuar silajes porque puede derivar en la ocurrencia de fermentaciones ciertamente desafortunadas (en criollo, se pudren). Además se está transportando agua y poca materia seca del campo al lugar del almacenamiento, lo cual eleva los costos de confección. El premarchitado del material puede evitar estos inconvenientes. Según el INTA, el contenido de humedad al momento de la cosecha deberá estar entre el 45 y 65%, y de ninguna manera se recomiendan porcentajes menores porque se pueden producir pérdidas de hojas y, por lo tanto, de calidad. Por otro lado cabe recordar que cuando se supera el 55% de materia seca de la andana al momento de la confección del silo, es muy probable que se produzca A ciencia cierta, el momento de corte es el factor que más inci- un descenso importante de la digestibilidad y un aumento del conde en la calidad nutritiva del producto final. De hecho hay un tenido de fibra. Otro factor por tener en cuenta es el manejo de la andana dumarcado descenso de la calidad a medida que se atrasa la fecha de rante el premarchitado. El uso del rastrillo, sobre todo los estelares, corte (digestibilidad y energía metabolizable). El momento óptimo para esta tarea será cuando la leguminosa puede producir pérdidas de hojas e incorporación de material muerto y heces al silaje. Esto podría provocar fermentaciones indeseables y contaminaciones butíricas. Ensayos del INTA indican que juntar las andanas con el rastrillo produjo un descenso de la diTipo % MS % PB % FDN % FDA % DIVMS EM pH gestibilidad y de la energía metabolizable, un (Mcal/kg aumento del contenido de fibra, y mayores valoMS) res de pH y amoníaco/nitrógeno total (NH3/NT), Heno 85,1 19,2 54,4 43,8 54,8 1,97 lo que estaría indicando problemas en la ferHenolaje 62,7 20,5 46,7 35,9 60,9 2,19 5,5 mentación. Silo 38,0 18,8 48,6 38,2 59,5 2,14 4,8

Decisivo

Opciones de conservación

Fuente: INTA

Aditivos Momento de corte

Tratamientos

Botón floral 10% floración 100% floración

% MS

% PB

% FDN

% FDA

% DIVMS

62,0 61,0 60,2

22,2 20,4 20,0

41,8 46,0 49,7

31,3 33,8 38,3

64,7 62,6 59,1

Fuente: EEA INTA Rafaela

10 • TAMBO

Bien guardado

EM (Mcal/kg MS) 2,33 2,26 2,13

En la EEA INTA Rafaela se han efectuado numerosos ensayos en los cuales se evaluaron el preoreo y el agregado de aditivos a los silajes de alfalfa. Los resultados indican que cuando se trabaja con un material premarchito el agregado de un aditivo o inoculante no produce ningún efecto positivo sobre la calidad nutritiva y fermentativa de los silajes. En general, sólo se han encontrado efectos positivos en los valores de pH y NH3/NT cuando se ensilaron al-

falfas picadas muy húmedas (80% de humedad y picado directo). El agregado de grano de sorgo o maíz molido al momento del ensilado es una fuente de hidratos de carbono que ayudaría a lograr una mejor conservación al actuar como alimento para las bacterias lácticas. Como consecuencia, se aumenta el valor nutritivo del silaje de alfalfa mediante una disminución de la fibra y un incremento de la digestibilidad de la materia seca, quizá con una peque-

En el comienzo indicábamos que las opciones son conservar la alfalfa bajo la forma de rollos húmedos empaquetados o embolsados, o bien en silos comunes o embolsada. En lo que respecta al almacenamiento del material como picado o entero (silopack o rollos embolsados), si se respetan todas las medidas que conducen a una buena conservación no hay diferencias de valor nutritivo entre estos dos tipos de almacenamiento. Sin embargo, un silaje picado resulta más fácil de utilizar en sistemas alimenticios que usan mixer (el rollo húmedo tiene problemas para ser desmenuzado) y además se puede controlar mejor el consumo. La principal desventaja del ensilaje es su mayor inversión en maquinaria, incrementándose en consecuencia el costo de la confección. Por lo tanto, se hace necesario lograr silajes de alta calidad para obtener respuestas productivas que cubran esos mayores costos.


RESERVAS

Nada puede perderse

ña disminución en el contenido de proteína bruta. El INTA indica que este efecto positivo del grano adicionado al silaje de alfalfa se observó hasta el agregado de un 4% (40 kg de grano/tn de material ensilado). En buen romance, el premarchitado es la práctica más recomendable para mejorar la conservación de esta leguminosa como silaje. Si bien los aditivos conducen a la obtención de silajes mejor conservados, su poca practicidad en la aplicación y los costos hacen que su uso sea restringido. Solamente tendrían mayor utilidad en aquellas zonas en las que por condiciones climáticas no es posible realizar un premarchitado.

Si va a ensilar excedentes de alfalfa mejor tome nota de algunos consejos que lo ayudarán a guardar, sin mácula, hasta el último kilo de materia seca sobrante.

Ya sea porque el impacto de la seca previa fue menor, o bien porque las lluvias de primavera –hacemos votos para que así suceda– terminen generando un vuelco en la situación, la posibilidad de confeccionar reservas con los excedentes de alfalfa ya no parece tan utópica, al menos en algunas zonas. Pero, ¿qué técnica elegir? Para los especialistas del INTA, la decisión depende de: ● Las condiciones meteorológicas: la confección del ensilaje es más rápida y menos dependiente del clima (precipitaciones, fundamentalmente). ● Las pérdidas y el valor nutritivo: bajo correctas técnicas de manejo, las mermas son menores con el ensilado, que además mantiene una mayor calidad que el heno. ● Las estrategias alimenticias. Claramente todas las flechas apuntan al ensilaje o bien al henolaje como mecanismos para obtener reservas de calidad con la leguminosa, por sobre la henificación. La EEA INTA Rafaela ha trabajado mucho en los detalles que llevan a buen puerto, y conviene repasarlos.

concilie buena calidad con excelente producción de pasto, lo cual generalmente ocurre cuando comienza a florecer o está en botón floral. Claro, la materia seca no superará el 20%, por lo que será imprescindible realizar preoreo del material hasta alcanzar el 60-65% de humedad como máximo.

El premarchitado

Debido a lo enunciado precedentemente, el corte directo resulta inconveniente para efectuar silajes porque puede derivar en la ocurrencia de fermentaciones ciertamente desafortunadas (en criollo, se pudren). Además se está transportando agua y poca materia seca del campo al lugar del almacenamiento, lo cual eleva los costos de confección. El premarchitado del material puede evitar estos inconvenientes. Según el INTA, el contenido de humedad al momento de la cosecha deberá estar entre el 45 y 65%, y de ninguna manera se recomiendan porcentajes menores porque se pueden producir pérdidas de hojas y, por lo tanto, de calidad. Por otro lado cabe recordar que cuando se supera el 55% de materia seca de la andana al momento de la confección del silo, es muy probable que se produzca A ciencia cierta, el momento de corte es el factor que más inci- un descenso importante de la digestibilidad y un aumento del conde en la calidad nutritiva del producto final. De hecho hay un tenido de fibra. Otro factor por tener en cuenta es el manejo de la andana dumarcado descenso de la calidad a medida que se atrasa la fecha de rante el premarchitado. El uso del rastrillo, sobre todo los estelares, corte (digestibilidad y energía metabolizable). El momento óptimo para esta tarea será cuando la leguminosa puede producir pérdidas de hojas e incorporación de material muerto y heces al silaje. Esto podría provocar fermentaciones indeseables y contaminaciones butíricas. Ensayos del INTA indican que juntar las andanas con el rastrillo produjo un descenso de la diTipo % MS % PB % FDN % FDA % DIVMS EM pH gestibilidad y de la energía metabolizable, un (Mcal/kg aumento del contenido de fibra, y mayores valoMS) res de pH y amoníaco/nitrógeno total (NH3/NT), Heno 85,1 19,2 54,4 43,8 54,8 1,97 lo que estaría indicando problemas en la ferHenolaje 62,7 20,5 46,7 35,9 60,9 2,19 5,5 mentación. Silo 38,0 18,8 48,6 38,2 59,5 2,14 4,8

Decisivo

Opciones de conservación

Fuente: INTA

Aditivos Momento de corte

Tratamientos

Botón floral 10% floración 100% floración

% MS

% PB

% FDN

% FDA

% DIVMS

62,0 61,0 60,2

22,2 20,4 20,0

41,8 46,0 49,7

31,3 33,8 38,3

64,7 62,6 59,1

Fuente: EEA INTA Rafaela

10 • TAMBO

Bien guardado

EM (Mcal/kg MS) 2,33 2,26 2,13

En la EEA INTA Rafaela se han efectuado numerosos ensayos en los cuales se evaluaron el preoreo y el agregado de aditivos a los silajes de alfalfa. Los resultados indican que cuando se trabaja con un material premarchito el agregado de un aditivo o inoculante no produce ningún efecto positivo sobre la calidad nutritiva y fermentativa de los silajes. En general, sólo se han encontrado efectos positivos en los valores de pH y NH3/NT cuando se ensilaron al-

falfas picadas muy húmedas (80% de humedad y picado directo). El agregado de grano de sorgo o maíz molido al momento del ensilado es una fuente de hidratos de carbono que ayudaría a lograr una mejor conservación al actuar como alimento para las bacterias lácticas. Como consecuencia, se aumenta el valor nutritivo del silaje de alfalfa mediante una disminución de la fibra y un incremento de la digestibilidad de la materia seca, quizá con una peque-

En el comienzo indicábamos que las opciones son conservar la alfalfa bajo la forma de rollos húmedos empaquetados o embolsados, o bien en silos comunes o embolsada. En lo que respecta al almacenamiento del material como picado o entero (silopack o rollos embolsados), si se respetan todas las medidas que conducen a una buena conservación no hay diferencias de valor nutritivo entre estos dos tipos de almacenamiento. Sin embargo, un silaje picado resulta más fácil de utilizar en sistemas alimenticios que usan mixer (el rollo húmedo tiene problemas para ser desmenuzado) y además se puede controlar mejor el consumo. La principal desventaja del ensilaje es su mayor inversión en maquinaria, incrementándose en consecuencia el costo de la confección. Por lo tanto, se hace necesario lograr silajes de alta calidad para obtener respuestas productivas que cubran esos mayores costos.


Noticias Pymes El ministro de la Producción de Santa Fe, Juan José Bertero, presidió el acto en el cual el Gobierno de esta provincia firmó un convenio con once pymes lácteas para mejorar la competitividad y promover el empleo en la cadena de valor lechera. Así, se prestará asistencia técnica para fortalecer a las empresas y a los tambos. “El éxito de este convenio y del Decreto no depende aisladamente del productor, de los industriales o del Gobierno, sino del trabajo conjunto y del compromiso de todos para lograr un cambio estructural de la cadena láctea”, manifestó el funcionario.

Poco a poco Por cierto, son pequeños grandes pasos. Alrededor de treinta productores e industriales entrerrianos acordaron generar un precio de referencia para la leche. Paralelamente crearon un consejo integrado por ambas partes para definir la modalidad de acceso a ese valor de referencia. En el encuentro se acordó además imitar las políticas que desarrolla el estado de Paraná, en Brasil, que mediante el trabajo mancomunado de productores y procesadores logró pasar de la importación al autoabastecimiento de leche.

Fronteras afuera En agosto pasado la Argentina exportó leche en polvo por 10.339 toneladas (16.556 en julio), con un valor medio de u$s/tn 2.306, cotización muy similar a la obtenida un mes antes. Los principales destinos fueron Argelia (44% del total), Brasil (24% del total) y Venezuela (12% del total). 12 • TAMBO

Duro balance La Asociación de Productores de Leche (APL) consideró como un caso único en el mundo el hecho de que los niveles productivos de la Argentina se encuentren en volúmenes similares a los de los 90. Como contracara, en el mismo período Brasil mejoró casi un 50% su producción de leche. Según APL, en alrededor de siete años se cerraron 5.050 tambos. Incluso la leche generada en Uruguay y Chile comienza a restarnos espacio en el concierto internacional.

¿Arreglaron? Después de muchas idas y venidas el esquema de exportación de lácteos argentinos a Brasil habría quedado definido en 3.000 toneladas mensuales como límite, que se acompañará con un sistema de compensaciones. Esto implica que cuando, por defecto o exceso, en algún mes no se cumpla con el volumen pactado, deberá equilibrarse en los meses siguientes, de modo que el promedio mensual para el año se mantenga estable. El precio de exportación en ningún caso puede ser inferior al valor internacional publicado por el USDA para la posición Oceanía.

En un grito Productores belgas volvieron a las calles como protesta a raíz de los bajos precios que reciben por su leche. Claro, solicitaron más subsidios de parte de la Unión Europea (UE). Alrededor de mil tamberos se plantaron frente a la sede de la UE en Bruselas después de derramar en sus campos 3 a 4 millones de litros del blanco fluido, que en las actuales circunstancias no les deja renta alguna. Mientras tanto, en ámbitos oficiales se discuten propuestas para lidiar con el colapso de los precios, que hoy están en el nivel más bajo de los últimos 50 años.


PRESENTACIÓN VILLA ZAPPA ●

Paracadanecesidad La empresa de 9 de julio, provincia de Buenos Aires, cuenta con una amplia línea de bombas aptas para la actividad lechera.

La oferta de Villa Zappa es ciertamente variada, y apunta a satisfacer todas las necesidades: ● Centrífugas. Las de elevación muestran excelentes rendimientos y gran resistencia, por estar realizadas en fundición gris, ideales para los sistemas en los que se requiere presión. Las electrobombas se proveen con turbina cerrada de bronce, en un sistema monoblock, con un diseño de dimensiones reducidas, para una potencia de 1,5 y 5,5 HP. Las bombas de eje libre pueden encontrarse en diferentes versiones para ser acopladas a motores eléctricos o a explosión, por medio de poleas o manchones. Las prestaciones implican un caudal máximo de 590 l/min (35.400 l/h), y una presión máxima de trabajo de 6,5 kg/cm2. ● De 12 volts. Recomendadas en los casos en que no se dispone de energía eléctrica. Fiables y simples, también ofrecen excelentes rendimientos y gran versatilidad, al ser aptas para todo tipo de trabajos –agroquímicos, lácteos, aguas– y fácilmente transportables. Permiten bombear tanto aguas limpias como sucias o barrosas con cuerpos sólidos de hasta 10 mm de espesor y líquidos no agresivos para los materiales empleados. Este modelo de bomba es claramente apto para la limpieza de la fosa luego de la higiene general de la sala de ordeño. ● Portátiles para 220 volts. Por sus características constructivas y de confiabilidad, más la simpleza de su uso, el modelo Vortex es una bomba adecuada para cubrir pequeños y medianos caudales en

aplicaciones rurales, como el desagote de cámaras y zanjas de acumulación de escurrimientos. Está diseñada de modo que permite bombear con partículas sólidas de hasta 50 mm, aunque se debe cuidar de no bombear líquidos agresivos.

Bomba para 12 volts, fiable y simple. Electrobomba 5AT, para 5.500 l/h en elevación de 20 m. Motobomba 5AT dotada de lanza y manguera.

Modelo Vortex portátil para 220 volts.

Éstas también Las sumergibles de 4” se destacan por su compatibilidad con la presencia de pequeñas partículas en el agua, gracias a su sistema constructivo sin carga axial. Además, tienen bajo consumo energético con igual rendimiento, y larga vida útil.

Electrobombas sumergibles de 4” y 6”.


SANIDAD

Las herramientas están Adecuado recambio nutricional, registros puntillosos, movimientos mínimos y detección temprana de los problemas. Cuatros ases para ganarles la partida a las enfermedades de la transición.

Usted ya lo sabe, el período de transición a la Por la Ing. Agr. lactancia involucra 60 días críticos, en los Paz Fernández Moritán cuales el manejo de la vaca define buena parte de la producción de los próximos meses. Claro, en esta historia la sanidad tiene un papel relevante. Para el Méd. Vet. Mauricio Benzaquén, durante este período se producen determinados eventos, como por ejemplo la movilización de reservas grasas antes del parto, que predisponen a la vaca a enfermedades como hipocalcemia, distocia, cetosis, retención de membranas fetales, metritis, mastitis, desplazamiento del abomaso, y otras. Si no son tratadas a tiempo, se pueden proyectar hasta antes del período de espera voluntaria como enfermedades crónicas o bien afectar la reproducción. Benzaquén advierte que existe interrelación entre estas dolencias. Por caso, una vaca con hipocalcemia tiene el doble de probabilidades de sufrir distocia o desplazamiento del abomaso. Asimismo, una hembra con retención de placenta es seis veces más susceptible a la metritis. Datos aportados por el programa Claves (INTA-Aacrea) indican que la mayor distribución porcentual de muertes se observa en las primeras dos semanas posparto. Estas enfermedades no sólo tienen un riesgo de vida, sino que además afectan la eficiencia reproductiva y la producción de leche. De allí la importancia de realizar un correcto manejo en las vacas en el período de transición. En este sentido, los principales objetivos son: ● Propender a una buena transición nutricional. ● Minimizar el movimiento de las vacas y proveer el espacio adecuado; cada movimiento del corral afecta el orden social. ● Detección y tratamiento temprano de las enfermedades posparto. ● Mantener registros organizados y simples de analizar.

Buen tránsito Inmediatamente después del parto la vaca comienza a producir leche, pero en general el alimento que está consumiendo no alcanza a cubrir sus requerimientos de energía, por lo cual moviliza reservas corporales. Cuanto más grande sea la brecha mayor será este fenómeno, así como el riesgo de contraer enfermedades metabólicas, porque se encuentra afectada la capacidad inmunitaria del animal. Cabe recordar que en oportunidad del parto disminuyen los neutrófilos y los linfocitos, los que se mantienen en niveles deprimidos durante las primeras semanas posparto. La clave es evitar pérdidas grandes de peso y la ocurrencia de hígado graso y cetosis, apuntando a reducir los efectos de la inmuno-

14 • TAMBO

Hoja de ruta ● Crear protocolos de monitoreo y tratamiento es trabajo del veterinario. Hoy en día quizá lo más difícil es tener las instalaciones apropiadas, pero eso no quiere decir que no se pueda usar la imaginación para ver de qué forma se puede hacer. ● Conviene utilizar más de un parámetro en el monitoreo y adecuarlo a las posibilidades de cada tambo. ● Mantener registro de los distintos eventos y tratamientos. ● Prestar atención a las vacas que manifiestan problemas en el parto. Hay que identificarlas; lo más probable es que tengan determinados eventos.

supresión. De tal modo, los puntos para promover una buena transición nutricional son: ● Adaptar el rumen a dietas altas en concentrados. ● Reducir la incidencia de acidosis. ● Minimizar la severidad de un posible ataque de hipocalcemia, por ejemplo recurriendo a sales aniónicas y a la optimización del consumo de materia seca (MS). Probablemente este último es el mayor problema en todos los casos. Si la vaca comiese lo que realmente necesita quizá no tendríamos demasiados problemas de origen metabólico. Pero inexorablemente la hembra reduce su ingesta, y más aún si está enferma.

Déjelas quietas No menos importante es minimizar el movimiento de las hembras y proveerles el espacio adecuado. Las vacas son animales sociables, y para ellas existe un estatus definido, que deben conquistar al entrar a un corral. Imaginemos qué le pasa a una vaca estresada por el parto cuando la arrojamos a esta competencia. Está comprobado que al ingresar a un hábitat nuevo la vaca necesita entre 48 y 72 horas para encontrar su lugar social. Esto significa que en ese tiempo el animal no come bien porque hay otras hembras que son más fuertes y ya han ganado su “derecho a alimentarse”. Desde ya, este efecto será más severo cuanto más llenos estén los corrales, porque habrá presión por los comederos y por el espacio. Esta situación disminuye el consumo de MS y la producción de leche, al tiempo que aumenta el conteo de células somáticas y el riesgo de enfermedades. Entonces, siempre hay que plantearse el esquema de trabajo minimizando el movimiento de las vacas.

Mejor antes Y qué decir de la detección y tratamiento temprano de las enfermedades del posparto. Benzaquén se refirió a la denominada medicina de población, que implica analizar el rodeo en su conjunto con datos de primera mano (producción de leche, grasa y proteínas, prevalencia e incidencia de enfermedades, pérdida de condición corporal e índices reproductivos, entre otros). Sin embargo, esta forma de evaluación es la base de una pirámide, en la que además están el monitoreo, la identificación de animales y grupos en riesgo, la evaluación y el tratamiento. Claro, tenemos que generar un protocolo estándar para entrenamiento del personal. En el caso específico del monitoreo posparto, existen programas que permiten a personal capacitado examinar todas las vacas entre 1 y 10/15 días después del parto. En el caso de la sanidad, se toman parámetros observacionales (actitud, consistencia fecal, apetito, llenado de ubre) y otros de inspección clínica (temperatura rectal, chequeo de orina, evaluación de descarga). Esto permite identificar tempranamente los problemas y proveer un tratamiento acorde. La vaca que luce mal se separa y se evalúa. Es muy importante la inspección visual, y debemos prestarle la atención que se merece. En cuanto a la inspección clínica, por ejemplo, la toma de la temperatura rectal nos puede indicar sistemáticamente qué vacas tienen fiebre. Esta metodología es muy objetiva, sin embargo requiere instalaciones y tiempo. Y hay que tener en cuenta que algunas vacas con metritis puerperal no elevan la temperatura medida por el recto. Mediante muestras de orina se puede determinar si el animal tie-

ne cetocis. La producción de leche es otro gran indicador; cuando se caen los volúmenes de una vaca que venía produciendo bien hay que separarla y estudiar las causas de esta merma. Desde luego, la transición de la dieta preparto a la dieta posparto tiene sus efectos; según cómo la manejemos pueden producirse enfermedades digestivas, que tarde o temprano impactarán en la producción de leche si no las detectamos y tratamos a tiempo.

Evaluación y tratamientos El veterinario es el actor principal de esta etapa, y es quien decide la necesidad de un tratamiento después de evaluar las vacas. Puede recurrir a un diagnóstico por percusión en el caso del desplazamiento del abomaso, que normalmente está del lado derecho y aparece entre el rumen y la pared izquierda. Muchas veces esta enfermedad es la causa por la cual vendemos las vacas flacas o se mueren. Hay que entrenar a la gente para encontrar estos animales, de modo que se lo hagan saber al veterinario y éste proceda a operarlos. Cuando se trata de metritis puerperal se puede echar mano a la palpación: una descarga líquida marrón rojiza, con olor, la denuncia. Asimismo, cuando se detectan animales en riesgo es importante dibujar en ellos una R, para identificarlos. El beneficio con que cuentan los veterinarios al saber que determinada vaca tuvo o tiene alguno de los eventos que hemos venido citando, es identificarla como una vaca en riesgo de sufrir las otras enfermedades. Y esto los ayudará a desarrollar programas ajustados. Fuente: Jornada Pfizer


SANIDAD

Las herramientas están Adecuado recambio nutricional, registros puntillosos, movimientos mínimos y detección temprana de los problemas. Cuatros ases para ganarles la partida a las enfermedades de la transición.

Usted ya lo sabe, el período de transición a la Por la Ing. Agr. lactancia involucra 60 días críticos, en los Paz Fernández Moritán cuales el manejo de la vaca define buena parte de la producción de los próximos meses. Claro, en esta historia la sanidad tiene un papel relevante. Para el Méd. Vet. Mauricio Benzaquén, durante este período se producen determinados eventos, como por ejemplo la movilización de reservas grasas antes del parto, que predisponen a la vaca a enfermedades como hipocalcemia, distocia, cetosis, retención de membranas fetales, metritis, mastitis, desplazamiento del abomaso, y otras. Si no son tratadas a tiempo, se pueden proyectar hasta antes del período de espera voluntaria como enfermedades crónicas o bien afectar la reproducción. Benzaquén advierte que existe interrelación entre estas dolencias. Por caso, una vaca con hipocalcemia tiene el doble de probabilidades de sufrir distocia o desplazamiento del abomaso. Asimismo, una hembra con retención de placenta es seis veces más susceptible a la metritis. Datos aportados por el programa Claves (INTA-Aacrea) indican que la mayor distribución porcentual de muertes se observa en las primeras dos semanas posparto. Estas enfermedades no sólo tienen un riesgo de vida, sino que además afectan la eficiencia reproductiva y la producción de leche. De allí la importancia de realizar un correcto manejo en las vacas en el período de transición. En este sentido, los principales objetivos son: ● Propender a una buena transición nutricional. ● Minimizar el movimiento de las vacas y proveer el espacio adecuado; cada movimiento del corral afecta el orden social. ● Detección y tratamiento temprano de las enfermedades posparto. ● Mantener registros organizados y simples de analizar.

Buen tránsito Inmediatamente después del parto la vaca comienza a producir leche, pero en general el alimento que está consumiendo no alcanza a cubrir sus requerimientos de energía, por lo cual moviliza reservas corporales. Cuanto más grande sea la brecha mayor será este fenómeno, así como el riesgo de contraer enfermedades metabólicas, porque se encuentra afectada la capacidad inmunitaria del animal. Cabe recordar que en oportunidad del parto disminuyen los neutrófilos y los linfocitos, los que se mantienen en niveles deprimidos durante las primeras semanas posparto. La clave es evitar pérdidas grandes de peso y la ocurrencia de hígado graso y cetosis, apuntando a reducir los efectos de la inmuno-

14 • TAMBO

Hoja de ruta ● Crear protocolos de monitoreo y tratamiento es trabajo del veterinario. Hoy en día quizá lo más difícil es tener las instalaciones apropiadas, pero eso no quiere decir que no se pueda usar la imaginación para ver de qué forma se puede hacer. ● Conviene utilizar más de un parámetro en el monitoreo y adecuarlo a las posibilidades de cada tambo. ● Mantener registro de los distintos eventos y tratamientos. ● Prestar atención a las vacas que manifiestan problemas en el parto. Hay que identificarlas; lo más probable es que tengan determinados eventos.

supresión. De tal modo, los puntos para promover una buena transición nutricional son: ● Adaptar el rumen a dietas altas en concentrados. ● Reducir la incidencia de acidosis. ● Minimizar la severidad de un posible ataque de hipocalcemia, por ejemplo recurriendo a sales aniónicas y a la optimización del consumo de materia seca (MS). Probablemente este último es el mayor problema en todos los casos. Si la vaca comiese lo que realmente necesita quizá no tendríamos demasiados problemas de origen metabólico. Pero inexorablemente la hembra reduce su ingesta, y más aún si está enferma.

Déjelas quietas No menos importante es minimizar el movimiento de las hembras y proveerles el espacio adecuado. Las vacas son animales sociables, y para ellas existe un estatus definido, que deben conquistar al entrar a un corral. Imaginemos qué le pasa a una vaca estresada por el parto cuando la arrojamos a esta competencia. Está comprobado que al ingresar a un hábitat nuevo la vaca necesita entre 48 y 72 horas para encontrar su lugar social. Esto significa que en ese tiempo el animal no come bien porque hay otras hembras que son más fuertes y ya han ganado su “derecho a alimentarse”. Desde ya, este efecto será más severo cuanto más llenos estén los corrales, porque habrá presión por los comederos y por el espacio. Esta situación disminuye el consumo de MS y la producción de leche, al tiempo que aumenta el conteo de células somáticas y el riesgo de enfermedades. Entonces, siempre hay que plantearse el esquema de trabajo minimizando el movimiento de las vacas.

Mejor antes Y qué decir de la detección y tratamiento temprano de las enfermedades del posparto. Benzaquén se refirió a la denominada medicina de población, que implica analizar el rodeo en su conjunto con datos de primera mano (producción de leche, grasa y proteínas, prevalencia e incidencia de enfermedades, pérdida de condición corporal e índices reproductivos, entre otros). Sin embargo, esta forma de evaluación es la base de una pirámide, en la que además están el monitoreo, la identificación de animales y grupos en riesgo, la evaluación y el tratamiento. Claro, tenemos que generar un protocolo estándar para entrenamiento del personal. En el caso específico del monitoreo posparto, existen programas que permiten a personal capacitado examinar todas las vacas entre 1 y 10/15 días después del parto. En el caso de la sanidad, se toman parámetros observacionales (actitud, consistencia fecal, apetito, llenado de ubre) y otros de inspección clínica (temperatura rectal, chequeo de orina, evaluación de descarga). Esto permite identificar tempranamente los problemas y proveer un tratamiento acorde. La vaca que luce mal se separa y se evalúa. Es muy importante la inspección visual, y debemos prestarle la atención que se merece. En cuanto a la inspección clínica, por ejemplo, la toma de la temperatura rectal nos puede indicar sistemáticamente qué vacas tienen fiebre. Esta metodología es muy objetiva, sin embargo requiere instalaciones y tiempo. Y hay que tener en cuenta que algunas vacas con metritis puerperal no elevan la temperatura medida por el recto. Mediante muestras de orina se puede determinar si el animal tie-

ne cetocis. La producción de leche es otro gran indicador; cuando se caen los volúmenes de una vaca que venía produciendo bien hay que separarla y estudiar las causas de esta merma. Desde luego, la transición de la dieta preparto a la dieta posparto tiene sus efectos; según cómo la manejemos pueden producirse enfermedades digestivas, que tarde o temprano impactarán en la producción de leche si no las detectamos y tratamos a tiempo.

Evaluación y tratamientos El veterinario es el actor principal de esta etapa, y es quien decide la necesidad de un tratamiento después de evaluar las vacas. Puede recurrir a un diagnóstico por percusión en el caso del desplazamiento del abomaso, que normalmente está del lado derecho y aparece entre el rumen y la pared izquierda. Muchas veces esta enfermedad es la causa por la cual vendemos las vacas flacas o se mueren. Hay que entrenar a la gente para encontrar estos animales, de modo que se lo hagan saber al veterinario y éste proceda a operarlos. Cuando se trata de metritis puerperal se puede echar mano a la palpación: una descarga líquida marrón rojiza, con olor, la denuncia. Asimismo, cuando se detectan animales en riesgo es importante dibujar en ellos una R, para identificarlos. El beneficio con que cuentan los veterinarios al saber que determinada vaca tuvo o tiene alguno de los eventos que hemos venido citando, es identificarla como una vaca en riesgo de sufrir las otras enfermedades. Y esto los ayudará a desarrollar programas ajustados. Fuente: Jornada Pfizer


Tambo Nº 31 - Octubre 2009  

Tambo - Octubre 2009

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