EDICIÓN ESPECIAL
Proceso de Paz
Periódico de los estudiantes de la Facultad de derecho Facultad
Jurídica
Política
Opinión
“Ser distinto da un miedo tremendo, más a la edad de ustedes. Pero es el riesgo importante de tomar” Entrevista a Julieta Lemaitre
Noviembre 2012
Edición Nº 27
Cultura
¿ Y una paz duradera para cuándo? Según el autor, la salida a cualquier tipo de conflicto debe ser concertada, pues sólo así las partes pueden llegar a puntos de convergencia para satisfacer sus intereses y de esta manera recomponer relaciones y evitar conflictos futuros. Bien, es innegable que los diálogos de paz son necesarios para alcanzar la paz del país, especialmente la paz política. Sin embargo, que sea real y duradera implica que se acompañe con cambios sociales los procesos políticos, capaces de generar condiciones de vida digna a los ciudadanos pobres del país, que son cerca del 50% de la población. Igualmente, se requiere de políticas redistributivas que saquen a Colombia del triste título de ser uno de los países más desiguales del Pág. 13 mundo.
La guerra en Colombia: el laberinto de unos, el cheque de otros “lo contrario del amor no es odio, es la indiferencia. Lo contrario de la belleza no es la fealdad, es la indiferencia. Lo contrario de la fe no es herejía, es la indiferencia. Y lo contrario de la vida no es la muerte, sino la indiferencia entre la la vida y la Pág. 12 muerte”. Imagen: Facultad de Derecho
Tuve la fortuna de que mis padres me mandaran un año a París a aprender francés. Mi madre me enviaba por correo la revista Semana con cierta regularidad. Era la época de las primeras masacres, las páginas de la revista estaban cargadas de titulares e imágenes desgarradoras. Recuerdo especialmente una foto de la masacre perpetrada por paramilitares en La Mejor Esquina, una vereda de Córdoba, en la que fueron asesinados a sangre fría 28 campesinos. La fotografía
muestra a dos señoras llorando, vencidas apoyadas en un palo. Era simplemente impresionante. El país se desangraba, ¡y en Francia no pasaba nada! Mientras en Colombia la noticia del día era una nueva masacre u otro asesinato que conmocionaba al país, en Francia los noticieros hacían un cubrimiento de 15 minutos sobre el trancón, en el que entrevistaban a los conductores para preguntarles “¡¿cómo se siente en el » Sigue en pág. 4 trancón?!”.
Consulte las encuestas de mitad de semestre Este semestre, según las directoras del Programa Socrates, Renata Amaya y Betsy Perafan, apenas el 17% de los estudiantes de pregrado hicieron la encuesta. Nosotros nos preguntamos ¿Por qué nos quejamos de que ese profesor tan malo sigue dando clase? Pág. 3
Algunos de nuestros profesores también hablaron de paz
Pág. 7
R
www.alderecho.uniandes.edu.co
Al evés
AlDerecho
Paz en Colombia Los miembros y lectores de AlDerecho pertenecemos a una generación que creció con miedo. Nacimos durante el auge del narcotráfico y dimos nuestros primeros pasos en la época de las bombas. Los más afortunados no tenemos mayores recuerdos de esto, pero otros recordamos por ejemplo que en casa, siempre debía haber una ventana abierta para que las ondas de las bombas cercanas no tumbaran los vidrios, que nunca debíamos decir a un extraño en qué trabajaban nuestros papás o que un tío que fue a la finca tuvo que quedarse allí mucho tiempo, que llegó flaco y taciturno y que, nosotros (la familia) nunca pudimos volver. Crecimos, en fin, oyendo hablar (si no viviendo) la bomba del club el Nogal, la toma del avión de Avianca, “las pescas milagrosas”, el fallido proceso de paz del Caguán, el miedo de ir más allá de la Calera y el pesar de no conocer las carreteras del país, de las que nuestros papás tanto hablaban. Luego, el discurso de seguridad cambió un poco las cosas: lo nuevo era que la guerra la podíamos ganar y nuestros papás nos sacaron a pasear en carro por lugares donde ya se podía pasear. Pero, en realidad a muchos todavía nos confunde pensar en “Colombia”: esa paradoja geográfica donde se junta gente muy distinta entre si (y tan parecida al mismo tiempo), paisajes bellísimos e infinitamente diversos, donde se juntan el siglo XXI en plena expresión y culturas ancestrales resguardadas en lugares remotos. Ese lugar de sonrisas y olor a tinto fresco y ese mismo lugar donde las más terribles y sanguinarias crueldades se cometen y se olvidan. Ese lugar al que se puede ir a veces y al que otras mejor no, donde hay preguntas que es mejor no hacer y donde hay cosas que es mejor no contar. Colombia es tanto la respuesta a muchos de nuestros llamados como el origen de muchas de nuestras preguntas, preguntas que por ese miedo tan nuestro ya ni siquiera sabemos que deberíamos hacernos. Una de esas preguntas, que hoy, para nosotros, está más vigente que nunca, gira en torno a la paz. Desde niños, nos ponemos camisetas blancas, marchamos, liberamos palomas y cantamos canciones, pidiendo por la paz. Pero son raras las veces que hemos encarado la pregunta e intentado definir qué es paz, qué incluye paz, qué estamos dispuestos a ceder y qué no, si se hace por la guerra, si es contrario a la guerra, si es mejor o peor que la guerra. Quizá, en últimas, lo que soñamos e intuimos como “Paz” no sea otra que no tener más miedo, quizás eso es ser libre. Aceptamos entonces el reto que Julieta Lemaitre nos propuso en la inspiradora entrevista que nos concedió y, en esta edición, asumimos un riesgo: abordamos el tema de la Paz, ese lugar común donde pocos parecen estar de acuerdo. No tenemos una visión institucional y por eso quisimos dar cabida a sus comentarios, de profesores y estudiantes. Creemos que darles voz, a ustedes, en este tema es una excelente forma de construir una noción de paz que sea nuestra. Creemos también que es una primera pregunta fundamental y básica –si no en términos prácticos, si políticos e ideológicos– para soñar el país que, así suene a cliché, está en nuestras manos. 2
Noviembre 2012
Periódico AlDerecho Octubre - Noviembre Noviembre de 2012
Directores Beatriz Botero Arcila Santiago Martínez Neira Consejo Editorial Valentina Acosta Ana María Álvarez Juan Carlos Durán Uribe Daniel Pinzón Plazas Angélica Viña Albarracín Alejandra Rojas Castañeda Juan Andrés Ferrero Diego Felipe Alonso Cruz Eduardo Alfonso Fernández López Miguel Reyes González Camilo Ernesto Forero Barrera Diseño Editorial Andrea Viviana Barrera Diseño Electrónico Ricardo Rojas Zamudio Impresión Legis S.A. Las opiniones de nuestros columnistas no comprometen la posición editorial de AL Derecho
Editorial Paz en Colombia--------------------- 2 Facultad La encuesta a los estudiantes------- 6 Jurídica Populismo punitivo ¿comparado?--- 8 La última instancia------------------- 10 Política Introducción a la agenda de las negociaciones de Paz Colombia-FARC- ------------- 11 Primero definamos qué es paz---------------------------- 14 Costo de oportunidad--------------- 15 Justicia divina------------------------- 16 Opinión La cruel penalización----------------- 18 Una reflexión sobre el modelo de educación jurídica del país------- 19 Cultura Idea sobre la paz--------------------- 20 ¿Un mundo mejor?------------------- 22 R
Editorial
Al evés AlRevés Gourmet--------------------- 23 Caricatura----------------------------- 23
AlDerecho
Facultad
La costumbre de callar, la necesidad de opinar y la dificultad de mejorar.
Encuestas de mitad de semestre ¿un proceso a medias? Por: Juan Carlos Durán
“La verdad no sé para qué lleno esta encuesta, si igual los profesores que tienen problemas siguen en la Universidad” Opiniones como ésta son las que muchas veces llenan las mentes de la gran mayoría de los estudiantes de derecho cuando, al revisar su mail, reciben el correo que solicita llenar la encuesta de mitad de semestre. La decisión es inmediata: un simple click en “eliminar” y no pasa nada. Otros, no la llenan por falta de tiempo. Al ser una encuesta abierta, da la posibilidad al alumno de explayarse con razones claras y explicar el por qué de los gustos o disgustos hacia la materia. Pero ese atributo juega en contra de los “ocupados”. En este caso, el correo de la encuesta termina siendo uno más en la bandeja de entrada, relegado y olvidado. Y sin embargo, en la edición pasada AlDerecho se comprometió a averiguar más sobre las encuestas del Programa Sócrates, que parecen ser más satisfactorias que las de vicerrectoría. Aquí lo que averiguamos. Quienes deciden llenarla de afán, responden: “el profesor es irrespetuoso”, “no me gusta la metodología”, “habla aburrido”. Incluso se sienten con la satisfacción del deber cumplido por ejercer sanamente su derecho a la crítica constructiva. Pero pocos son quienes aprovechan realmente este derecho. Este semestre, según las directoras del Programa Sócrates, Renata Amaya y Betsy Perafán, apenas el 17% de los estudiantes de pregrado de la Facultad hicieron la encuesta. El semestre pasado, alrededor del 15% solamente. Hubo clases en que nadie participó, como es el caso de una sección de Pruebas. Al revisar algunos de los resultados, queda evidente que quienes deciden invertir un poco de su valioso para responder con más de una oración son menos de la mitad de ese porcentaje, pues el grueso de esa muestra revela que muchos lo hicieron casi con monosílabos (“¿Qué modificaría del curso y por qué?”-“Nada”). Muy, pero muy pocos, dieron opiniones argumentadas que valieran la pena. Nosotros nos preguntamos: ¿por qué nos quejamos de que ese profesor tan malo sigue dando clase? La respuesta es: con una muestra tan pequeña no es posible determinar si realmente existen problemas. Además, si quienes deciden opinar lo hacen de manera tan vaga que no se pueda identificar una falencia, será igual de efectivo a como si no se hubiera hecho sondeo alguno. Aún así, el Programa Sócrates tiene en cuenta estas “opiniones” y trata de hacer una labor interpretativa bastante amplia y dispendiosa “Uno no sabe, cuando dicen que el profesor es irrespetuoso, si es que fue que el profesor le respondió mal, dijo palabras soeces, llegó tarde, o si quien lo dice es un estudiante muy sensible”: dice Betsy. “Así es muy difícil atacar y mejorar las fallas”. Cuando, a través de la extensa labor de revisar los resultados de la encuesta, el Programa logra identificar problemas, lo hace de manera esquemática: “Dividimos los aspectos en los que hay fallas en 3: aspectos administrativos; aspectos pedagógicos y aspectos actitudinales” Nueve profesores tienen fallas administrativas. Están entre ellos los profesores impuntuales, que no entregan a tiempo notas, etc. Veintisiete profesores tienen problemas de aspectos pedagógicos, como quienes no tienen matriz de evaluación; y cinco tienen fallas en aspectos actitudinales. Pero la pregunta es, ¿con tales muestras tan pequeñas, realmente estos profesores sí tienen esos problemas? Si existen, ¿será que son de mayor magnitud? Queda la duda de cuántos otros profesores podrían tener fallas si todos los alumnos hicieran la encuesta.
El Programa Sócrates también tiene en cuenta si las críticas existentes han sido reiteradas a través de los semestres para ver si se puede hablar de un problema crónico del profesor. “En un principio, se habla con él y se le da la oportunidad al profesor para que mejore” dice Jorge Miguel Gutiérrez, coordinador académico de la Facultad. Sólo si continúan las críticas, el Programa Sócrates pide a la decana que considere dar por terminado el contrato del docente en cuestión. Pero no sólo la responsabilidad de esta situación debe recaer sobre los estudiantes. También la responsabilidad de mejorar las fallas que se identifican en los cursos es de los profesores. Para ello, el Programa Sócrates ofrece talleres a aquellos con problemas en aspectos pedagógicos. Está a su arbitrio asistir a ellos o no. Unos profesores efectivamente hacen esfuerzo por mejorar, mientras que otros literalmente se ensañan contra los estudiantes después de conocer su resultado (cosa repudiable, pero que aún ocurre). De nada sirve el proceso de estas encuestas si los profesores no están dispuestos a atender estas sugerencias. De nada nos sirve a nosotros, estudiantes, que el profesor sea un brillante investigador y académico pero que no nos motive. De nada sirve si la Facultad desea dejar a un profesor en su cátedra si ya ha habido críticas reiteradas, bajo el argumento de que “es muy bueno”. Es así como nosotros queremos reflexionar sobre el papel que tenemos como estudiantes, y de esta oportunidad que nos da la Facultad para que opinemos de manera clara y amplia, como lo es la encuesta de mitad de semestre. Que quienes quieran, puedan y sientan el deber de hacer su crítica la hagan así se demore quince minutos más en su computador. Que la indiferencia no sea excusa para quejarnos. Que aprovechemos el espacio para no ser escuetos y explicar detalladamente. Pero también queremos poner de manifiesto que no sólo somos nosotros sino quienes nos educan, aquellos que completan la segunda parte del proceso: mejorar los problemas. Si no estamos dispuestos a aprovechar las encuestas de mitad de semestre, entonces conformémonos con las encuestas Banner, que se hacen en menos tiempo, no tienen como objetivo dar un diagnóstico real y son a final de semestre, cuando ya poco se puede hacer. Tasa de participación encuestas de mitad de semestre 2012-20
17%
El curso que mayor participación tuvo fue
Una sección de Juez e Interpretación Constitucional (51%)
El curso que menor participación tuvo fue
Una sección de Pruebas. (0%)
Número de profesores con problemas en aspectos administrativos
9
Número de profesores con problemas en aspectos pedagógicos
27
Número de profesores con problemas en aspectos actitudinales
5
Nota: A diferencia de cómo sucede con la publicación de las encuestas de Banner, la información de las encuestas del Programa Sócrates no es pública. El programa Sócrates decidió no darnos los datos específicos de la encuesta (nombres de los profesores calificados, no calificados, etc.) y por eso, a diferencia de cómo lo hacemos con las encuestas de vicerrectoría y como nos habría gustado hacerlo, nos resultó imposible publicar esa información. Noviembre 2012
3
Facultad
AlDerecho
“La pregunta que hay que responderse a los 20 años es qué quiere decir ser libre”
punks-anarcos, todos llevaban crestas, chaquetas con taches y ropas raídas. Uno de ellos tenía una rata en el hombro y mientras la acariciaba gritaba “¡Caos, caos, caos!”. Sin embargo, lo que más me impactó es que los manifestantes eran acompañados ¡y cuidados! por la policía mientras marchaban. Eso era algo que no se veía en Colombia. Ese contraste me hizo interesarme más en el derecho como posibilidad de justicia. Se emociona. Habla con todo su cuerpo. No hay duda: Es cálida, fresca y genuina. Tiene el extraño don te impactarte con sencillez, de invadirte con su presencia pero sin incomodarte. — ¿Algún antídoto o “drenaje” para el aburrimiento?
— La lectura. Desde siempre me ha encantado leer y escribir. En el coleValiente y decidida, la autora del “Derecho como conjuro” nos cautiva con gio había la leyenda negra de que yo sus anécdotas sobre su época de estudiante, con su pasión por el arte y sus me había leído todos los libros de la recuerdos de un país que sigue en guerra. biblioteca. También estaban las marchas estudiantiles. Nunca fui parte Sin duda una invitación a nadar contra la corriente. del movimiento propiamente ni fui a » Viene de pág. 1 Tras una pausa y una suave sonrisa se las reuniones, pero me encantaban las aguan sus ojos. Nos quedamos en si- marchas e iba a todas. Por: Miguel Reyes y Angélica Viña lencio por unos segundos. La miramos. No tenemos prisa de hacerle preguntas. — ¿Cómo fue cuando te cambiaste de Inmediatamente, a partir de sus prime- Ella habla –y es– simple y espontánea, carrera a arte? ras palabras, lo vemos: tiene esta lucidez lo que nos tranquiliza. Intercambiamos que se da sólo en los que realmente han frases sin importancia. Su mirada es — Fue en séptimo u octavo semestre, vivido. Sonríe, sonríe y ríe. Sus recuerdos dulce, luminosa. Me doy cuenta de que cuando mis compañeros empezaron a trabajar y a usar traje y corbata. vienen a ella con gracia y naturalidad. Re- nos mira. Era terrible, me molestaba y me sencuerda con tal claridad que da la impresión tía fuera de lugar al verlos vestidos de que lo que nos está contando sucedido — ¿Qué más te deprimía? así. A los 20 años, una oficina me paayer, o incluso esta mañana camino a su recía un sitio muy estéril y lúgubre. Yo — La carrera. Estaba muy aburrida oficina. y desanimada, no quería hacer nada. no quería terminar encerrada tras un — Cuando regresé a Bogotá me en- Había profesores autoritarios que te escritorio. contré con una Colombia desconocida ponían exámenes como: “diga cuáles para mí. En Cartagena crecí protegida son los títulos del Código Nacional En esa época la formación que nos por mis padres y alejada de la realidad de Policía”. Entonces se veía el dere- daban era muy limitada y limitante, del país. No había violencia ni muertes, cho como algo de memoria y alejado me sentía atrapada por el derecho. solo días soleados y aburridos en el que de la política y de la justicia, que era El doctor Álvarez Correa solía decir pedía a mi madre que llamara al colegio lo que me interesaba. De entrada los que “esto es una fábrica de doctores”. a decir que estaba enferma para poder profesores te decían “al cliente nunca Y yo no quería eso, me cambié a arte ir a la playa y disfrutar con tranquilidad se le dice que no, niña.” Esta visión del faltándome solo el consultorio jurídico el día. derecho no iba conmigo y me parecía y la tesis. muy deprimente. Era inevitable que no me deprimiera al — ¿Qué significó ese cambio para ti? llegar y encontrarme sola en una ciudad — ¿Y entonces por qué escogiste derecho? con miedo, ruidosa y endurecida por la — Fue una experiencia de liberación y violencia. Lloraba todo el tiempo, cada — Uno es muy voluble a los 17 años. de confianza. Los profesores te educavez que pasaba por algún lugar donde Cuando me fui a escribir vi en el for- ban de otra manera. En arte tenia total habían puesto una bomba hace poco mulario filosofía, que era lo que siempre libertad con mi cuerpo, podía hacer o me pasaban los carros y carros con había pensado, pero en ese momento cosas distintas y expresarme de cualguardaespaldas armados se me agua- escogí derecho. Tenía la idea, relativa- quier forma. No habían límites. Fue ban los ojos. Estaba tan confundida mente equivocada, que siguen tenien- una experiencia vital en el que pude y triste que terminé por ir donde un do muchos de mis alumnos, de que deshacerme de muchos prejuicios y del psicólogo quien, al contarle lo que me si uno estudiaba derecho iba estudiar aprendizaje tácito del derecho de que pasaba, me dijo: “tranquila, es que el justicia. Pero sin duda alguna mi año hay que ser un doctor. que necesita un sicólogo no es usted en París influyó mucho en mi decisión. Sigue en la pág. 5 sino el país”. Recuerdo muy bien una marcha de 4
Noviembre 2012
AlDerecho
“La pregunta...
un lugar lleno de criminales donde lo único que puede salvarnos es mantener el control y ser “normales”- es decir, hacerle caso a la norma... El haber crecido en la época del aumento de la fuerza de la guerrilla y luego el discurso militarista de Uribe también los marcó: el país es para ustedes un lugar lleno de peligros, los lugares que no son familiares también inspiran miedo. Con razón, a veces - el asesinato de los estudiantes de Biología por ejemplo fue tremendo para la Universidad. Pero el precio que se paga por la seguridad es una generación que crece con miedo.
Viene de la pág. 4
— ¿Qué arte te interesaba? — El arte que mí me gustaba siempre era muy político y relacionado con el tema de la mujer. Me interesaba muchísimo todo lo que tenía que ver con la socialización femenina. Veía una cantidad de cosas que me limitaban: una mujer no puede gritar, tiene que estar controlada, tiene que lucir perfecta, vestir bien y estar delegada, además debe ser pila y tener el novio correcto. Era una socialización de mujer burguesa que al sumarle la presión de abogado era aún más restrictiva. — Volvamos al derecho. ¿Por qué decidiste terminar la carrera? — En ese tiempo el derecho empezó a cambiar. Con la Constitución del 1991 la Corte Constitucional sacó sus primeras sentencias y el derecho empezó a volverse más social e interesante para una persona que quería estudiar justicia. Por otro lado, estaba impaciente por salir de Colombia pero aún me faltaban dos años y medio para terminar arte y solo uno para derecho, así que la forma más rápida para irme era graduarme de derecho.
Facultad
— ¿Y qué crees que se puede hacer frente a esto? Imagen: Facultad de Derecho
que hay como 5 o 6 que se van a salir de la carrera, que no van aguantar los Andes. Yo no les digo vagos, que es muy discriminatorio, sino que tienen otros intereses en la vida (donde claramente el estudio no es uno de ellos). Entonces de los 45 que quedan, hay como unos 10 o 15 muy inteligentes y capaces que se dan cuenta de lo que está pasando y que sin duda podrían hacer lo que quisieran. La cuestión es qué quieren ustedes. Eso es algo que me parece ustedes no tienen muy claro: ¿qué quieren?
— ¿Cómo cambio la forma de enseñar — ¿Con tus clases qué impacto buscas derecho? generar en tus estudiantes? — Creo que ustedes reciben hoy una formación distinta. A mí nadie me — Quiero que entiendan que el derecho preguntó si era de izquierda o de de- es político y que lo político tiene que ver recha y por qué. Nunca se señalaba la con cómo piensas tú que debería ser la relación entre la política y el derecho. sociedad. Me gusta que después de ver La diferencia entre derecho público y Sociología y Teoría (jurídica) conmigo privado, por ejemplo, la sentíamos de sean más conscientes de la política que forma intuitiva pero no se discutían hay en el derecho y de la realidad del sus presupuestos políticos y teóricos. país. Busco que salgan, miren y hablen El derecho y la forma de enseñar han con la gente, vean la ciudad, ya que cambiado, no sólo por la nueva Cons- esta es la mejor forma de aprender y de titución sino también por los medios de construir su propio criterio. comunicación. En mi época uno veía el noticiero y la prensa escrita pero no ha- — ¿Se logra? ¿Qué les hace falta a los bía como ese contacto ni acceso a tanta estudiante de los Andes? información que brinda el internet, por ejemplo. En esa época los Andes era — Creo que necesitan ser más libres. mucho más apolítica y había muchos Son una generación muy formal y con temas tabú. Pero creo que ustedes de- mucho miedo. Viven cohibidos y asusberían ser mucho más conscientes de tados de hacer lo que no toca, de equisus opciones políticas, y de las premisas vocarse. Pero tampoco es culpa suya, sino de la sociedad en que vivimos. El tácitas de lo que estudian. miedo es algo que viene de casa, desde niños nuestras madres nos dicen “cui— ¿Y crees que no lo somos? dado”, “dónde estás, con quién”, “allá — Yo solo los tengo en segundo y no puedes ir”, “¿es seguro?”. La cultura cuarto semestre, después no sé qué les misma se ha vuelto muy efectiva en pasa. Pero creo que en mi época había aconductarlos, basta mirar series como menos conciencia política que ahora. CSI en la que la policía es mostrada De un grupo digamos de 50 uno calcula como una maravilla y el mundo como
— Tomar más riesgos quizá. No necesariamente riesgos reales, como ir a una playa en Córdoba en un lugar bajo control de las bandas del narcotráfico. Pero hay riesgos que radican enfrentar el miedo al qué dirán, a hacer lo incorrecto, a llamar la atención. El riesgo a ser rechazado, a sufrir por eso. A veces les da miedo decir algo en clase que parezca tonto. Es un miedo real, pero también es un miedo que hay que enfrentar y superar. Un ejercicio que hicimos alguna vez de estudiantes en la época de Alvarez Correa fue, por ejemplo, estando uno sólo caminar descalzo por la universidad o en un centro comercial. O hacer otras cosas percibidas como “raras”. Ser distinto da un miedo tremendo; más a la edad de ustedes. Pero es el riesgo importante a tomar, y no los riesgos que tienden a tomar y son menos interesantes, como tomar demasiado trago o tener sexo sin cuidarse, riesgos en los cuales en todo caso no arriesgan el rechazo, antes buscan aprobación. Creo que deben arriesgarse más a que los demás, incluyendo sus profesores, pero especialmente sus compañeros, los desaprueben, piensen que son extraños; arriesgarse a ser vulnerables, a ser heridos por las críticas y el rechazo. Y eso es lo que me parece no hacen, tienen mucho miedo a ser rechazados o excluidos por sus pares o por la comunidad de los Andes. Por eso me parece que son muy aconductados. Puede que me equivoque- uno siempre los ve de lejos, del otro lado del salón... Pero los Andes es muy distinta a por ejemplo la Nacional que es un desorden tremendo, y en esa medida quizá más permisiva con las diferencias… No creo que es que deban ser más revolucionarios, eso es secundario a la edad de ustedes. Pero sí creo que la pregunta que hay que responderse a los 20 años es qué quiere decir ser libre. Este es reto que cada uno debe enfrentar, aunque el camino no sea fácil, vale la pena. Noviembre 2012
5
Facultad
AlDerecho
La encuesta a los estudiantes ¿Qué opinamos los estudiantes? Invitamos a nuestros lectores a responder una corta encuesta para saber cómo percibían el proceso de paz antes de que empezara. Les preguntamos su opinión sobre la agenda y les ofrecimos un espacio para comentar. A continuación, los resultados: Los estudiantes opinan: Algunos de los comentarios de quienes respondieron la encuesta: Quienes están en contra: “La crítica que tengo frente a los diálogos de paz va incluso en contra de las preguntas por ustedes formuladas, basadas todas en la idea de una agenda con temas de política y de eventuales concesiones recíprocas. En efecto, antes de dichas preguntas conviene cuestionarse acerca de si debería haber una agenda y de si es legítimo que el Gobierno haga alguna concesión, y sólo si se responde afirmativamente a estas preguntas cabe pensar en los temas que se incluirían en la agenda y en el alcance de las concesiones que debería hacer el Gobierno. Por el contrario, considero que no debería tocarse ningún tema con las FARC más allá de las condiciones para su rendición. ¿Con qué legitimidad pueden las FARC negociar temas de política pública como el de tierras o cualquier otro? Con ninguna: en un régimen democrático como el colombiano no se entiende de qué manera podrían las FARC contar con cierta legitimidad para tal efecto. A pesar de que algunas personas pretendan otorgarle cierta representatividad a las FARC argumentando que “la clase alta” de Bogotá no conoce las necesidades de las personas del campo, que dieron surgimiento a las FARC y que, por tanto, le dan a esta guerrilla cierta representatividad, no es claro que en efecto estén representando a la población campesina y menos aún que lo estén haciendo dentro de los canales democráticos institucionales, abiertos a las diferentes tendencias políticas gracias a la Constitución de 1991 (como se pudo ver, de hecho, en su conformación). Además, si se considera que, más allá de si las FARC iniciaron con una ideología, es innegable que hoy en día esta ha sido remplazada por los actos terroristas y por la dedicación al narcotráfico, de tal manera que no se entiende de qué manera en una democracia, y menos en atención al concepto de democracia procedimental, esencial para la inclusión de las diferentes tendencias políticas, podrían legitimarse las actuaciones de facto, como las llevadas a cabo por las FARC, a través de la inclusión de esta guerrilla en la definición de los temas de la agenda nacional. De esta manera, estoy en contra de la idea misma de que haya un agenda de negociación con temas de política (como el de tierras) con las FARC, por cuanto esta guerrilla no cuenta con una legitimidad democrática. Así, es de aclarar que no se trata de una oposición a los diálogos de paz como ataque a la ideología de izquierda democrática, sino en defensa de la legitimidad democrática”. “Paz o justicia, en este proceso parecen excluyentes. Las FARC no están dispuestas a recibir condenas, nos tragaremos muchos sapos”. 6
Noviembre 2012
Quienes están a favor: Me parece sumamente importante que se de un diálogo de paz, a ver si de una vez por todas alguien puede salir de Cundinamarca. Pero no estoy de acuerdo con que las FARC entre a este diálogo negando sus acciones narcotraficantes y de secuestros, negar esto es faltarle el respeto a la memoria de nuestro pasado. Los más bien escépticos: “(…) veo con preocupación el hecho de una posible amnistía a un grupo armado que durante varias décadas le ha hecho tanto daño a este país”. “Creo que es ingenuo creer que cuando se acaben las FARC va a haber Paz. El conflicto en Colombia ahora se mueve por el narcotráfico, no por las guerrillas”. “(…) no se les puede dar trato preferente sobre aquel dado a los paramilitares en la ley de justicia y paz. Ambos grupos son criminales de lesa humanidad y si bien para llegar a la paz ciertas concesiones son necesarias, no se puede comprometer la verdad o la reparación a las víctimas”. “(…) No puede volver a ocurrir que los guerrilleros queden libres y con reconocimiento político mientras que los militares terminan en la cárcel; eso no es justicia”.
Preguntas 1. ¿Está usted de acuerdo con los diálogos de paz?
12%
17%
71%
No sabe/ No responde En desacuerdo De acuerdo
2. ¿Conoce usted la agenda de los diálogos de paz?
41% 59%
No Si
3. Si respondió afirmativamente a la pregunta anterior, ¿está de acuerdo con los temas de la agenda
46% 54%
No Si
Los encuestados fueron todos estudiantes de los Andes. El 70% dijo estudiar derecho, el 93% dijo venir de Bogotá y el 80% pertenecer a los estratos 5 o 6.
AlDerecho
Lo que dicen nuestros profesores
Facultad
Anónimo 1: “No estoy de acuerdo con los diálogos de Paz. Negociar un acuerdo político con la guerrilla legitima las armas como herramienta de reivindicación política y social. Todo demócrata defensor de la Paz debería rechazar el diálogo con los que hacen la guerra.
Es una mezcla muy peligrosa de candidez y de idiotez suponer que dos bandos equivalentes en conflicto se van a sentar a dialogar. Décadas de emboscadas, bombas, narcotráfico, secuestros, minas, asesinatos y demás crímenes atroces han convertido a la guerrilla en un grupo sanguinario al margen del Estado de “El gobierno podría empezar aceptando construir Derecho, y le han quitado toda autoridad moral para dialogar con los representantes de una sociedad pacífica y cumplidora una verdadera democracia en el país, entre otras de la Ley. despolitizando el acceso a los cargos públicos.” Finalmente la injusticia de dialogar con quienes atacan al El equipo de AlDerecho le preguntó a los profesores de Estado mientras se juzga a quienes lo defienden (por qué no la Universidad sus opiniones, desde sus diferentes campos, lo hacemos al revés?), será la base de una nueva guerra sucia. del proceso de paz. Les enviamos unas preguntas y los in- Nuestro país ya vivió, antes del cierre de las conversaciones duvitamos a responderlas. Otros, prefirieron mandarnos un rante el Gobierno de Andrés Pastrana, el mismo proceso. Pero como somos cortos de alcances y víctimas de la propaganda de comentario personal. A Estado, volveremos a vivirlo. Agradecemos de corazón a quienes nos respondieron. Por diViva la Paz, aunque nos cueste el futuro”. ferentes motivos, publicaremos sus opiniones anónimas.
Preguntas 1. ¿Está usted de acuerdo con que se inicien diálogos de paz con la guerrilla de las FARC? Rodolfo Arango: Si Antonio Barreto: Si 2. ¿Qué pondría usted en la agenda? ¿Qué concesiones cree usted que sería ideal que hiciera las FARC? ¿Y el gobierno, debería hacer algunas? ¿Cuáles? R.A.: Tierras; sistema político y estatuto de la oposición; derechos de las víctimas, justicia, verdad, reparación y no repetición; abolición de los ejércitos; educación para la democracia y la paz. El gobierno podría empezar aceptando construir una verdadera democracia en el país, entre otras despolitizando el acceso a los cargos públicos. A.B.: Creo que la agenda inicial (reforma agraria, mecanismos de participación política para guerrilleros, dejación de armas, drogas ilícitas y reparación integral a las víctimas) está bien planteada: lo único que resaltaría es que estos puntos no deberían ser tratados como “islas temáticas” o “compartimentos-estanco”, ya que de uno u otro modo se encuentran relacionados. La mejor negociación no es la que los “evacúe” uno tras otro, sino la que articule mejor uno con otro. En cuanto a concesiones, creo que debe haber una concesión básica mutua –la cual, al parecer, hasta ahora se ha cumplido–: no discutir ni “empañar” la agenda de negociación con los hechos de guerra que –muy seguramente– sucederán paralelamente con las conversaciones. 3. ¿Teniendo como precedentes situaciones tan variadas como la desmovilización del M19, los diálogos en el Caguán, la persecución a la UP, la desmovilización de los paramilitares, el surgimiento de las BACRIM, la desmovilización del sendero luminoso o el proceso de paz en Guatemala, qué cree que es razonable esperar de aquí a un año? R.A.: Un acuerdo de paz sobre los puntos enunciados en 2 y la participación de las Farc desmovilizadas, luego del cese al
fuego, y constituidas en movimiento político que tome parte en las elecciones de 2014. A.B. Teniendo en cuenta que el año 2013 en Colombia es característicamente pre-electoral, y el 2014 puramente electoral, es razonable esperar que cada parte intente sacar réditos político-burocráticos (quizás traducibles en votos o, en caso de fracaso de las conversaciones, coaccionando el voto) de su participación en las negociaciones de paz. 4. ¿Qué dificultades o facilidades cree usted que hay en la implementación de un proceso de esta envergadura en la coyuntura nacional e internacional actual? (Teniendo en cuenta, por ejemplo, realidades como el narcotráfico, la pobreza, el marco legal o, por otro lado, la posibilidad de que la Corte Penal Internacional decida intervenir). R.A.: La paz, si se logra, no significará el fin de la violencia en el país. Perdurarán las disidencias, la criminalidad organizada y los ajustes de cuentas por el odio existente. Pero el logro simbólico de terminar el conflicto armado con las guerrillas será el inicio de un tiempo mejor para la población que el vivido los últimos cincuenta años. A.B.: Una de las mayores dificultades de la implementación de las negociaciones radica en creerse como cierto –en el mediano y largo plazo– que el punto principal era “terminar el conflicto armado”, más que “construir cotidiana y equitativamente la paz”: en el corto plazo es cierto que lo segundo –irremediablemente– parece tener que ceder ante lo primero, pero la ecuación muy prontamente debe revertirse para que lo primero –como debe ser– se encuentre en función continua de lo segundo, sobre todo en un país donde “los enemigos de la paz de derecha e izquierda” se resistirán a toda costa a renunciar a sus valetudinarios nichos de poder: el fin pactado de las negociaciones –de llegarse a dar– será para todos los efectos más un punto de partida que uno de llegada. En cuanto a las facilidades, veo como una de las mayores el que las partes ya registran como un haber invaluable, el tener en cuenta y aprender de las dolorosas lecciones que han dejado las fracasadas negociaciones de paz pasadas.
Noviembre 2012
7
Jurídica
AlDerecho
Imagen: www.cambio.com.co
Populismo punitivo ¿comparado? “La política criminal no debe ser manejada bajo el populismo y obedeciendo al péndulo de la opinión publica sino analizando de fondo las implicaciones de lo que se propone”. orden de ideas la legislación que intente regular y prevenir la vulneración a sus Derechos, debe ser una que contenga La autodenominada Senadora de los Niños Gilma Jimé- de fondo los debates emanados del problema, y que no deje nez, ha venido desde el 2010 promoviendo una reforma de lado tampoco los derechos del delincuente. a la política criminal colombiana; es así como por medio de su “referendo para imponer cadena perpetua en caso En primer lugar, la afirmación de que el aumento de penas, de homicidio, violación, explotación sexual, secuestro o y la cadena perpetua es un medio idóneo para conseguir el maltrato severo contra un menor de 14 años” pretende la descenso de la comisión de delitos, es cuanto menos falso. modificación del Artículo 34 de la Constitución Colombia- Primero, la ley puede resultar violatoria de los derechos na, el cual “prohíbe las penas de destierro, prisión perpetua fundamentales; así por ejemplo, con el hecho de distinguir y confiscación”, con el fin de obtener la cadena perpetua en entre los violadores y asesinos de menores de edad, y al resto su mencionado proyecto. Todo esto, bajo la doctrina de que de delincuentes del mismo delito se le violaría el derecho a en Estados Unidos este es el sistema aplicable y por tanto la igualdad al imputado, consagrado por la Constitución el mas eficaz en cuanto a prevención de este tipo de delitos en su Articulo 5to, por el tratamiento mas punitivo y por en la sociedad, sin observarse el fondo del debate que ha ende discriminatorio que se recibiría como consecuencia ocurrido en nuestro país y en dicho país, en donde se hallan del sujeto, y no del hecho en si. en un proceso de desmonte este tipo de penas, entendiendo su poca utilidad y la posible de violación de derechos fun- Pero también, “viola principios esenciales al Estado de deredamentales a los imputados. cho, como el de la proporcionalidad de las penas y la función resocializadora de la pena”. Siendo este ultimo, violado por El problema de la niñez amenazada por homicidio y vio- tomar únicamente como fines del derecho penal, al que lación es un problema que como todos los que tienen de lo utiliza como un mecanismo de defensa de la sociedad sujeto a esta población son muy delicados, y diariamente se Sigue en la pág. 9 presencia esta situación en los medios, información. En este
Por: Juan David Ovalle
8
Noviembre 2012
AlDerecho
“Populismo punitivo...
Viene de la pág. 8
y de reacción frente al delito, y el de mensaje de coerción contra posibles nuevos delincuentes. Esto, lo ha afirmado la Senadora al declarar que: “La prisión perpetua no es un fin en si misma, primero vamos a encerrar a quienes asesinan violan, a nuestros niños, pero esto solo será el comienzo del fin, luego deberá haber una reingeniería que tenemos que hacer de sociedad” [parafraseado]. Pero sobre todo, se olvidaría de una función que actualmente en el concierto de las naciones principia dada la ineficacia del tratamiento punitivo contra el delito, y es el de prevención que consiste en que: “La pena, pasaría de ser una acción jurídica meramente punitiva a cumplir una función de regulación de la vida social y de los derechos de los ciudadanos”. Esto, porque no se observaría al delincuente como individuo social, sino como un sujeto a ser eliminado para favorecer a esta, y la reingeniería social que se promete lo excluye. Además, porque al motivarse la aplicación de la ley bajo el precepto de un gusto personal por el sistema anglosajón (“A mí me encanta la justicia anglosajona: tres prisiones perpetuas más 80 años. Es una forma de decirle a una persona: usted le hizo algo tan grave a la sociedad que se necesita que nazca tres veces”), se asumen los principios que rigen el derecho penal allí, donde según el director de consultorio jurídico para el área penal de la Universidad de los Andes, Norberto Hernández el fin de la pena es mas deshumanizado que en Colombia, esto significa que no se usan los fines como el resocializador, o el preventivo sino que solo se ve al delincuente como alguien a ser omitido. En consecuencia, se olvida del contexto Colombiano al cual debe seguir la ley, en donde el fin resocializador de las penas es uno de los que persigue el Derecho Procesal Penal. Sin embargo, el proyecto de ley también desconoce si lo que busca es hacer un trasplante de la medida Americana, el desmonte aunque no desaparición, de este tipo de políticas que ha habido en los Estados Unidos. Las cuales, empezaron en el Estado de Nueva York donde se acabo con las ejecuciones publicas a los presos en 1835, así ultima ejecución publica se dio en agosto de 1936 en Owensboro, Kentucky, y se adujo que se abolía esta medida, ya que con esta no se daba un
Jurídica
mensaje de no criminalidad, sino que era un acto de barbarie que atentaba contra la moral publica. Y posteriormente, en la primera mitad del Siglo XX se dio un flujo de aboliciones frente a la pena de muerte aun en recintos privados, cuando a la vez la abolieron los estados de Wisconsin, Michigan y Hawaii. Hoy en día, una docena de estados no la tiene entre sus leyes, y varios que a pesar de tenerla no la aplican desde que se estableció. En cuanto a la cadena perpetua, a pesar de estar aun en vigencia en la mayoría de estados Americanos, recientemente en el caso Graham vs. Florida la Corte Suprema de aquel país, considero que sentenciar a menores a cadena perpetua consistía en una violación a la octava enmienda de la constitución ya que era un castigo demasiado cruel, y reconoció además la prohibición a someter a cadena perpetua sin libertad condicional a un menor impuesta por Amnistía Internacional, y que únicamente Estados Unidos viola al hacerlo. “No se observaría al delincuente como individuo social, sino como un sujeto a ser eliminado para favorecer a esta, y la reingeniería social que se promete lo excluye”. Por ultimo, en dicho trasplante normativo, también se omite el hecho de que Estados Unidos no represente un ejemplo eficiente como país que prevenga la aparición de delitos, es así como la practica de la cadena perpetua ha resultado improductiva en materia carcelaria, en donde “como pasa en California, ha quebrado el sistema penal hasta el punto que la Corte Suprema ordenó excarcelaciones masivas porque no hay dónde albergar a los presos condenados a cadena perpetua”, situación que de hecho ya ocurre en Colombia y que es necesario evitar. De este modo, observando el fondo de la situación no puede afirmarse tan a la ligera como lo hace la Senadora Jiménez, que la medida de la cadena perpetua sea propia para el contexto Colombiano, como tampoco lo ha sido en los Estados Unidos como lo pretende hacer ver en su referendo, por lo cual la política criminal no debe ser manejada bajo el populismo y obedeciendo al péndulo de la opinión publica sino analizando de fondo las implicaciones de lo que se propone.
Noviembre 2012
9
Jurídica
AlDerecho
Por: María Camila Abisambra
La prensa es la encargada de crear la opinión pública sobre los sujetos dentro de un Estado. Pueden, por ejemplo, convertir a un presidente en héroe o en un enemigo público. Específicamente hablando de un proceso penal, la prensa puede condenar al imputado o declararlo inocente mucho antes de que el proceso si quiera inicie. El juicio de los medios depende de si se decide humanizar a la persona, o declararla un monstruo sin corazón. Esta apelación a los sentimientos de la audiencia no es nada nuevo y ha recibido el nombre de “Juicio-espectáculo”. Es fácil ver como una persona puede manejar a los medios para volverlos sus aliados, o llevarlos a convertirse en su adversario más feroz. Claro está, no todos los procesos penales logran involucrar al público de una manera personal, los juicio-espectáculo deben parecer un guión de Hitchcock, lleno de suspenso y sorpresas. El origen del fenómeno anterior se remonta a Hollywood1, con el caso de Roscoe “Fatty” Arbuckle2, un actor que en los años 20 fue acusado de asesinato. El público se obsesionó a tal punto con el caso que lo declaró culpable y vetó sus películas, a pesar de no existir evidencia alguna de su culpabilidad en la muerte de Virginia Rappe. Finalmente, se le declaró inocente por la falta de evidencias del crimen que la prensa le imputaba. La obsesión del público es fácil de explicar, pues Virginia Rappe murió en una fiesta de 3 días donde había abundancia de alcohol en plena era de la prohibición. Arbuckle fue el símbolo de la inmoralidad de Hollywood y, a pesar de ser inocente, el público jamás le perdonó la muerte de Rappe. Esta fue la primera vez que los medios se obsesionaron con un proceso penal. Este caso es digno de una película de Hollywood, y ese es exactamente el punto de los juicio-espectáculo: traerle una película a los televidentes pero en la vida real. En Colombia también existen los juicios-espectáculo y tienen el mismo efecto de involucrar a las personas personalmente. Primero, el caso de Valerie Domínguez. La ex-reina de belleza se vio involucrada en el escandalo de Agro Ingreso Seguro (AIS) con su novio de entonces, Juan Manuel Dávila. A ella se le acusa de peculado por apropiación y falsedad en documento público, ya que la familia Dávila, y presuntamente ella, se quedaron con dineros del Estado destinados al programa de AIS. En sus propias palabras, ella hizo todo ‘por amor’. El interés de los medios en este caso es evidente: una ex señorita 10
Noviembre 2012
La última instancia Colombia se enamora de un hombre que abusaba de ella y la obliga a firmar los papeles que la incriminan. Esta, por lo menos, es la historia que cuentan los medios3. Es una historia muy emocional, diseñada para enternecer al público y es la estrategia de defensa de Dominguez. El hecho que la reina cuente su historia en los medios de comunicación evidencia la importancia que tienen en decidir la culpabilidad de un imputado. Ella busca restarle valor a las pruebas que existen en su contra (el papel que firmó para apropiarse del dinero) bajo el pretexto de que el novio la obligó, hecho sobre el cual no existen pruebas. ¿Por qué se volvió tan importante convencer al público de la inocencia y no al juez? En segundo lugar, está el caso Colmenares4 que es el ejemplo perfecto de un juicio-espectáculo. Un joven universitario aparece muerto y es declarado un suicidio por medicina legal, sus padres hacen una investigación minuciosa y le presentan a la fiscalía la evidencia que tienen de que su hijo fue asesinado. La fiscalía detiene a dos jóvenes de la universidad y les imputa el homicidio de Colmenares. Casi todos sabemos los pormenores del caso pues se le ha dado mucha atención mediática al mismo. Los medios han estado pendientes de las medidas de aseguramiento, de las nuevas imputaciones, de los testigos que aparecen, de las pruebas recolectadas y de los abogados que defienden a las partes. En este caso ya se formó una opinión pública que culpa a las dos jóvenes y a Carlos Cárdenas. ¿Qué clase de vida tendrán estas 3 personas si son declaradas inocentes? ¿Cómo garantizar un juicio justo e imparcial cuando todos los medios de comunicación están publicando noticias del caso todos los días?
Imagen: wordpress.com
Estos interrogantes son muy importantes en una Nación en la que estamos obsesionados con los cuentos macabros de todos los días. Somos una sociedad que exige justicia, después de tantos años en guerra y viendo las barbaridades que suceden cada día. La prensa nos dio la oportunidad perfecta para juzgar, no solo a quienes creemos que son culpables, sino a los mismos jueces y al proceso. En principio, el seguimiento de los medios no está mal, porque le da transparencia al proceso y evita la corrupción, pues los juicios se dan frente a toda Colombia. Sin embargo, la manera en que se da esta publicitación lleva a quitarle garantías a los implicados. No podemos garantizarle a las personas de las que hemos hablado la presunción de inocencia si como Nación ya los declaramos culpables. Además, cuando el público se convence de la inocencia o culpabilidad de un imputado, ni siquiera las Cortes puede desvirtuar este convencimiento. Las personas terminan siendo enjuiciadas doblemente, una por la corte y otra por el pueblo, que si no está de acuerdo con el fallo, castiga o defiende a la persona dejando de lado la ley. Ahora vale más la historia que le cuento a los medios, apelando a los sentimientos del público, que las pruebas que se presentan en el proceso, lo que implica que gana el que mejor cuente el cuento. Además, olvidamos que el interés principal de un medio de comunicación es vender, por lo que nos contará la historia desde una perspectiva que venda ejemplares o nos haga ver el noticiero. Como público no tenemos una visión crítica de los medios ni de las historias que nos cuentan, y si no se falla como creemos que deben, consideramos que la Corte lo hizo mal. Hay que recordar que los imputados tienen garantías que deben protegerse, y que estas no son caprichos del legislador. Como sociedad no podemos convertirnos en otra instancia del proceso penal. 1. http://w w w.elconfidencial.com/almacorazon-vida/2012/08/04/los-juiciosespectaculo-o-la-apelacion-a-la-opinion-publica-103198/ 2 . http://histor y190 0s.about.com/od/ famouscrimesscandals/a/fattyarbuckle.htm 3. http://www.jetset.com.co/de-boca-enboca-chismes-noticias-de-farandula/articulo/ valerie-%E2%80%9Cque-me-condenen-porel-delito-del-amor%E2%80%9D/6474 4. http://www.eltiempo.com/noticias/casocolmenares.
AlDerecho
Política
Introducción a la agenda de las negociaciones de Paz Colombia-FARC
Imagen: globovisión.com
Nos pareció importante dedicar un breve espacio de nuestro ESPECIAL DE PAZ a exponer la agenda de las negociaciones de Paz entre el Estado Colombiano y la Guerrilla de las FARC que se inauguraron el pasado 18 de octubre.
El “Acuerdo General para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera” fue el resultado del Encuentro Exploratorio adelantado entre los meses de febrero y agosto de este año 2012, en la Habana, Cuba. En su prefacio, reconoce que la construcción de paz es un asunto de toda la sociedad e invita a otras organizaciones guerrilleras a unirse al propósito. Hace énfasis en el respeto de los derechos humanos, llama la atención sobre la importancia del desarrollo económico con justicia social. Recordando que este último ayuda a crecer al país y menciona el potencial de una Colombia en paz y propone la importancia de la democracia para lograr una paz consolidada. El prefacio cierra invitando a toda la sociedad, colombiana, regional y mundial, a participar.
seguridad. Está el tema de la revisión de casos de presos políticos y hacia el final se pide que se esclarezca el fenómeno del paramilitarismo. Terminando este punto hay un inciso recordando la necesidad de firmar el acuerdo en un tiempo prudencial. 4. “Situación de las drogas ilícitas”: Para abordar esta problemática se buscará idear planes de restitución de cultivos ilícitos, y la incorporación de las comunidades campesinas en estos procesos. Se plantea abordar además los temas de consumo y distribución de drogas.
5. Víctimas: Dice textualmente el encabezado de este acápite, “Resarcir a las víctimas está en el centro del acuerdo Gobierno Nacional-FARC-EP.” Así, se acordó tocar los Tiene tres pre-acuerdos: El primero es el lugar de las nego- siguientes dos temas: derechos humanos de las víctimas y ciaciones: se instalaron públicamente en Oslo, Noruega, y verdad. la sede principal es la Habana. Hay dos garantes, Noruega 6. Implementación, verificación y refrendación: En este y Cuba, y dos acompañantes, Venezuela y Chile. El tercero punto se discute la creación de mecanismos de implees que las partes se proponen a terminar las negociaciones mentación, comisiones de seguimiento y toda la institude forma expedita. cionalidad requerida para que el acuerdo de paz sea real y efectivo. Los puntos de la agenda son: 1. Una “política de desarrollo agrario integral”: La agenda Cada delegación tiene 30 personas, 10 en la mesa, 5 pleresponde principalmente a la pregunta ¿qué hacer con la nipotenciarios. Se pueden consultar expertos durante la situación del campo en el país? En este punto se contem- negociación, se hacen informes periódicos para garantizar plan factores que van desde acceso y uso de las tierras hasta la transparencia, y aunque se estableció un mecanismo de seguridad alimentaria, pasando por la necesidad misma de difusión de los avances, las negociaciones no son públicas. Por último resaltamos el hecho de que se estableció un punto desarrollo social en el campo. de recepción de sugerencias para ciudadanos y organizacio2. “Participación política”: las partes buscarán discutir la nes. Tal vez si la ciudadanía realmente se agita, propone y se manera como se les dará a las FARC derecho a la participa- manifiesta, este proceso pueda culminar en algo. ción política una vez estén desmovilizadas y cómo deberá Un último hecho que es importante agregar antes de cerrar desarrollarse este para que sea efectivo. es que las negociaciones no implicarán un cese al fuego hasta 3. “El fin del conflicto”: En este punto se tocan los temas que se llegue al acuerdo final como lo ha dicho el Presidente de su regreso a la vida civil, lo que incluye por ejemplo, la Santos en reiteradas ocasiones. Noviembre 2012
11
Política
AlDerecho
La guerra en Colombia: el laberinto de unos, el cheque de otros Para hablar en términos concretos, Finlandia es el único país de la Unión Europea que mantiene el servicio militar obligatorio. Por otro lado en Australia, Japón, Canadá y Estados Unidos se mantiene como un servicio voluntario con soldados profesionales.
Por: Juan Sebastián Vallejo
Cuenta la mitología griega que Poseidón envió a Minos, rey de Creta, un hermosísimo toro blanco para que fuera sacrificado en su honor. Minos, al ver el toro, quedó impresionado con su belleza y decidió esconderlo entre su rebaño. En su lugar sacrificó un toro común, esperando que Poseidón no notara el cambio. El dios de los mares se sintió gravemente ofendido, por eso hizo que Pasífae, esposa de Minos, se sintiera irresistiblemente atraída por el toro. De la unión entre Pasífae y la bestia nació el Minotauro, una terrible criatura mitad toro mitad hombre que solo comía carne humana. La criatura fue encerrada en un laberinto construido por Dédalo y la historia cuenta que cada año debían serle ofrendados siete jóvenes y siete doncellas para calmar su apetito. Otra historia por el estilo es la de un país caribeño llamado Colombia. En él, cada año los jóvenes que cumplen la mayoría de edad deben presentarse al ejército para definir su situación militar. El proceso es simple y obligatorio, los varones deben acudir al batallón, donde los hacen desnudar y tras un examen físico, el ejército selecciona aquellos aptos para la guerra. Los que cumplan las condiciones deberán tomar una difícil decisión: si son pobres deberán ir un año a prestar servicio militar, lo cual implica recibir la formación necesaria para combatir los rebeldes que, desde hace sesenta años, se esconden en las montañas. Para los más afortunados el 12
Noviembre 2012
Aunque en Colombia el tema es un poco más sensible por el omnipotente argumento de la guerra, es innegable que el servicio obligatorio y la libreta militar merecen una regulación más garantista, por no decir diferente.
Imagen: www.Flickr
año de vida es reemplazable con un cheque de sus padres. Ellos podrán ir directamente a la Universidad y empezar a vivir una relación pacífica con la guerra. Por su parte, quienes decidan no definir su situación militar adquieren el temido estatus de “remisos”, el ejército no escatima esfuerzos en su búsqueda, todos los días hay retenes en las estaciones de buses que realizan escuadras de 10 uniformados. El mensaje que quieren transmitir es que el año o el cheque son obligatorios y que ni siquiera en las calles de la ciudad uno está exento de cumplir ese deber. Tal vez lo que quieren hacernos entender es que la guerra en Colombia es una obligación, donde miles deben sacrificarse para aplacar el insaciable ímpetu de este monstruo.
situación que vivimos y de cómo nuestra sociedad se ha ido acostumbrando a prácticas ridículas que nos parecen normales y hasta aceptadas. La guerra a menudo crea esa sensación de letargo colectivo y una indiferencia agresiva, esa que tanto se esmeró en señalar Elie Wiesel como sobreviviente de Auschwitz. “Lo contrario del amor no es odio, es la indiferencia. Lo contrario de la belleza no es la fealdad, es la indiferencia. Lo contrario de la fe no es herejía, es la indiferencia. Y lo contrario de la vida no es la muerte, sino la indiferencia entre la vida y la muerte”.
Aunque la idea del servicio militar obligatorio no es nueva y tampoco es una práctica aislada ni injustificada, lo cierto es que tiene un matiz regresivo y parece El servicio militar es una ir en contravía del actuar en prueba mas de la complicada los Estados democráticos.
Aquí viene mi reflexión sobre la paz: tal vez la libreta militar sea una práctica que todos aceptamos como normal, y como uno de esos males necesarios que es preciso cumplir porque estamos en guerra y las guerras son crudas y despiadadas. Sin embargo, es innegable que la práctica en sí misma envuelve una predisposición violenta y unívoca de ver el conflicto. Todos los jóvenes somos vistos como soldados potenciales y la única forma de cumplirle al país es empuñar un fusil o girar un cheque para comprar fusiles. Quizás una forma de empezar a construir la paz sea dejar de considerar la guerra como una obligación y dejar de seleccionar jóvenes que vayan a perderse en el laberinto del Minotauro. La paz empieza a construirse con pequeños cambios, tal vez el desmonte de la libreta militar sea uno de ellos, razonable y necesario para alcanzar un país donde la paz sea una verdadera alternativa.
AlDerecho
Política
¿Y una paz duradera para cuándo? Por: Hernán A. Ramírez R.
Siempre he considerado que la salida a cualquier tipo de conflicto debe ser concertada, pues sólo así las partes pueden llegar a puntos de convergencia para satisfacer sus intereses y de esta manera recomponer las relaciones y evitar conflictos futuros. Por ello, recibo con beneplácito los diálogos de paz entre el Gobierno y las FARC. Sin embargo, la actual coyuntura merece preguntarnos por cuál es la paz que se está negociando, y, a quiénes beneficia la paz que se pretende concertar. Bien, la agenda de negociación que se ha acordado por los actores, corresponde a una concepción de paz político-social, mediante la cual se pretende generar acuerdos que pongan fin al conflicto armado interno y unos parámetros encaminados a la igualdad material. Apuesta política importante para el país, pues la terminación del conflicto beneficiaría en especial a la población rural que ha padecido durante las últimas décadas la violencia por parte de los grupos armados ilegales y la fuerza del Estado; así mismo generaría un ambiente propicio para el crecimiento económico del país. Tal escenario abre la posibilidad de una Colombia mejor, como en su momento lo fue la Constitución de 1991, llamada la Carta de la paz. Ahora bien, si en el 91 se creía que dicho instrumento jurídico-político marcaría la ruta de navegación para alcanzar la paz de los colombianos, ¿por qué después de 20 años continuamos viviendo una violencia que ha cobrado al país más de cuatro millones de desplazados y la persistente violación de derechos humanos de la población por parte de grupos armados de derecha, izquierda y del propio Estado? Realmente no tengo una respuesta, simplemente considero que algunos de los elementos que han dado lugar a ello son: la ausencia de un real proceso de paz con algunos grupos alzados en armas al margen de la ley dentro del proceso de la asamblea nacional constituyente, tal es el caso de las FARC, en contraste con otros grupos como el M-19, los cuales hicieron parte en el pacto fundamental; la continuidad del narcotráfico; y fundamentalmente, que esa aspiración de una paz social consignada en algunos postulados de la Constitución, entendida como igualdad material, ha fracasado, manteniendo así un escenario fértil para que continúe la violencia armada. Al respecto, recuerdo que recién graduado de un colegio público en la localidad de Ciudad Bolívar, me reencontré de manera casual en sus montañas con un compañero del colegio, un joven callado, pero que cuando abría la boca
podía decir cosas completamente brillantes o disparatadas, un joven que trabajaba para ganarse la vida y ayudar con los gastos de sus hermanos y mantener una casa en lata, cartón y con los pisos en tierra. Recuerdo cómo en un momento irrumpió el tema de conversación y con la espalda hacia los ranchos y la mirada a los edificios que se alzaban a lo lejos en el centro de la ciudad, me contó que estaba pensando irse a un grupo armado al margen de la ley por un tiempo, pues el sueldo era bueno y él solo ganaba algunas propinas de cotero en Corabastos. Además, con los programas de reinserción del gobierno después de algún tiempo podría reinsertarse e ingresar a estudiar en el SENA (institución a la que aplicó antes, pero en la que no fue aceptado). Así mismo tendría acceso a subsidios y ayuda en su ubicación laboral. Bien, debo reconocer que no sabía qué decir, conocía las implicaciones que tal decisión tenía, pero incluso para mí era buen negocio, pues las oportunidades flaqueaban y las necesidades no daban tregua. La salida a tan complicada situación fue generalizar el tema, lo cual nos llevó a discutir cómo muchos de nuestros compañeros estaban en la misma situación de riesgo y cómo otros veían en el desplazamiento una oportunidad para mitigar las condiciones de la pobreza extrema haciéndose pasar por desplazados. Bien, es innegable que los diálogos de paz son necesarios para alcanzar la paz del país, especialmente la paz política. Sin embargo, que sea real y duradera implica que se acompañe con cambios sociales los procesos políticos, capaces de generar condiciones de vida digna a los ciudadanos pobres del país, que son cerca al 50% de la población. Igualmente, se requiere de la implementación de políticas redistributivas que saquen a Colombia del triste título de ser uno de los países más desiguales del mundo. En consecuencia, considero que un proceso de paz real no solo implica la negociación política y el trazado de acuerdos en materia social; requiere, sobre todo, la adopción real de medidas encaminadas a la reducción de los índices de desigualdad y la garantía de condiciones materiales que permitan el desarrollo pleno de una vida digna. Estas dos propuestas deben ir de la mano con la inclusión política de cerca del 50% de la población pobre del país, que es una población políticamente muy representativa pero que, lamentablemente, ha sido objeto de manipulación por actores políticos tanto legales como ilegales, quienes aprovechándose del discurso de la pobreza, han impedido que nuestras propias voces estén dispuestas a participar en el espectro político nacional. Noviembre 2012
13
Política
AlDerecho
Primero definamos qué es paz revista Dinero, de suerte a pesar de que apoya el proceso, dicho sector no estaría dispuesto a aceptar un importante aumento en los impuestos. Por su parte, otro sector opina que la paz es imposible sin la garantía de los derechos sociales y de una redistribución de tierras para corregir su concentración histórica.
Imagen: diario.latercera.com
Por: Emilo Lehoucq
Desde que nos enteramos que se estaban desarrollando los diálogos de paz y conocimos el “Acuerdo General”, hemos pasado por diferentes niveles de expectativa. Pareciera que hemos llegado a un punto en el cual se acepta que, a pesar de las enormes dificultades que ellos conllevan, vamos por buen camino, en parte porque las lecciones del Caguán fueron tenidas en cuenta. Sin embargo, considero que la sombra del Caguán y los esfuerzos por mostrar que aprendimos sus lecciones han eclipsado las notables conclusiones que han sido extraídas de la Asamblea Constituyente de 1991, las cuales podrían explicar las dificultades que debe afrontar el proceso y que probablemente no podrán ser superadas. Los medios han resaltado que distintos sectores (no sólo el uribismo) tienen fuertes críticas al proceso de paz. Cualquier ataque de las FARC durante las negociaciones, que en principio no irán acompañadas de un cese al fuego, generará un aumento de la presión sobre el proceso. Además, se ha advertido de la dificultad de reincorporar a los guerrilleros a la vida política, no sólo por cuanto carecen de representatividad, sino también por la posibilidad de que cualquier movimiento político ligado a las FARC o cercano a sus ideales sea estigmatizado, amenazado y violentado. De hecho, ya existen indicios sobre la resistencia de los empresarios a pagar lo que la revista Dinero llamó “el precio de la paz”. Finalmente, Julieta Lemaitre mencionó que a raíz de la transformación radical que ha sufrido la tenencia de la tierra en los últimos 30 años, son los nuevos “dueños de la finca” quienes podrían oponerse a los planes de paz, en especial en lo relativo a la redistribución de tierras. ¿Qué tienen en común las distintas dificultades que los analistas han resaltado al proceso de paz? Curiosamente todas encuentran explicación alrededor de la misma limitación que, según Julieta Lemaitre, existió en la Asamblea Constituyente del 91: el remplazo de un consenso acerca del significado de la paz. Los diferentes sectores políticos le otorgaban un contenido distinto, de tal manera que el mayor consenso no se dio alrededor de las opciones concretas que se proponían para la paz, sino alrededor de un concepto abstracto y vacío. En el actual proceso de paz, sucede lo mismo: no todos los sectores comprenden la paz en el mismo sentido. En este orden de ideas, a grandes rasgos, es claro que las críticas del uribismo y los sectores terratenientes se derivan del hecho de que parecen no estar dispuestos a hacer grandes concesiones en materia de distribución de tierras, como se ha podido ver ya con la oposición a la restitución de tierras de la ley de víctimas. Por otro lado, un sector urbano de empresarios parece apoyar el proceso de paz y estar dispuesto a una mayor garantía de los derechos individuales y a un mínimo de justicia social, como puede inferirse de lo dicho por la 14
Noviembre 2012
Así pues, de igual manera que en el 91, los significados de la palabra “paz” que evocan los distintos sectores frente al actual proceso oscilan entre una “paz a la izquierda” entendida como justicia social, que implica una redistribución de la riqueza en general y de las tierras en particular. Otra “paz liberal” como defensa de los derechos individuales y de la democracia, incluyendo además unas causas sociales, y, finalmente, una “paz de los conservadores” vista como la necesidad de un Estado fuerte que garantice el orden público y el cumplimiento de la ley. Así, estas categorías señaladas por Julieta Lemaitre en el libro “La paz en cuestión”, respecto de la constituyente de 1991, son perfectamente aplicables a la coyuntura actual. De esta manera resulta imposible que un proceso de paz que no ha logrado generar el necesario consenso en lo relativo a la visión de la paz que busca, y que además se discutirá en privado, logre llegar a la meta. Es más, ni siquiera sabemos con certeza cuál es la meta: ¿acaso es que no haya más grupos al margen de la ley y que cualquier perturbación al orden público sea inmediatamente apagada o es que haya una reforma agraria que logre la desconcentración de la tierra? El Gobierno tiene una respuesta a esta pregunta y hemos podido adivinar cuál es la visión del Presidente Santos. (De hecho, el ex vicepresidente Francisco Santos dijo que la paz del Gobierno es liberal y gavirista, en vista del nombramiento de Humberto de la Calle). Pero un proceso de paz que pretende ser victorioso no puede consistir en la imposición de una visión de la paz sobre otra, sino que debe ser el fruto de un consenso general en la sociedad, consenso que no se ha logrado. Y en vista de que las negociaciones van a ser privadas, parece que efectivamente estaremos ante una imposición carente de cualquier legitimidad. Sin embargo, ¿podría acaso ser de otra forma considerando que en nuestra sociedad no se sabe discutir maduramente, sin recurrir a estrategias solapadas e incluso a veces violentas?
AlDerecho
Política
Imagen: confidencialcolombia.com
Costo de oportunidad Por: Juan Felipe Mantilla
Los economistas definen un costo de oportunidad como aquello a lo que se debe renunciar para conseguir otra cosa. El costo de oportunidad de un tiquete de Baloto es un corrientazo en el centro, 3.8 pasajes de bus o 275 mililitros de aguardiente Néctar Club. Estas cosas suenan bastante insignificantes y no me molestó renunciar a ellas la semana pasada cuando compré el tiquete y “me la jugué” (junto a otros 5 millones de colombianos) por los 117 mil millones de pesos. Era sencillo, tenía que renunciar a una cantidad pequeña de dinero con la posibilidad de volverme multimillonario. Tenía en mis manos algo que se denomina “título valor con rentabilidad infinita”. Viendo la manera como el gobierno nos ha mostrado el proceso de paz que se adelanta con las FARC, sospecho que tanto el Presidente Santos como Baloto se han estado asesorando de la misma agencia publicitaria. No he visto al Señor Presidente hablando de las renuncias que tiene que hacer nuestra sociedad para poder alcanzar la paz. En cambio, he escuchado en repetidas ocasiones acerca de los X puntos que aumentaría el PIB. He escuchado de los N inversionistas que pondrían sus capitales en nuestro país y de los K reconocimientos que recibiríamos a nivel mundial. Sin embargo, en mi opinión, el costo de oportunidad de este proceso de paz es bastante alto, no cuantificable en ninguna unidad de medida y absolutamente primordial para la consecución de la meta. No me considero el más capacitado para hacer una lista de prioridades en algo tan complejo como el proceso de paz, sin embargo creo que hay una serie de “renuncias” sin las que la paz no puede ser alcanzada.
En una primera instancia hay que renunciar a la dicotomía de Buenos vs. Malos o de Estado vs. Terroristas. Esa renuncia nos llevará a aceptar que el Estado tiene un alto grado de responsabilidad en la escalada del conflicto. Esto a su vez puede implicar la verdad para cientos de víctimas, elemento esencial y derecho fundamental de estas. También hay que renunciar a la filosofía de que “la ropa sucia se lava en casa”. La obsesión colombiana por mostrar su mejor cara frente al mundo puede convertirse en el peor enemigo de un proceso complejo que se puede nutrir infinitamente de perspectivas internacionales y opiniones diversas. Esta filosofía se expresa de una manera aun más macabra: victimizando a las víctimas. En nuestro país de machos que no lloran con nada, es “de mal gusto” aceptar la condición de víctima, de reclamar lo que fue arrebatado. Hacerlo puede desencadenar una condena social peor que cualquier condena impuesta por la ley. Sin embargo, quedarse callado genera odios que con el tiempo estallan violentamente. Por último, me parece necesario renunciar a la cultura del incumplimiento. No honrar los compromisos hechos durante el proceso puede borrar por completo sus efectos y sumirnos en otros 40 años de guerra. Si el gobierno firma un acuerdo que le concede participación política a la guerrilla, es deber de todos acatarlo ya que el acuerdo sería firmado no por el presidente sino por el pueblo colombiano, independiente de su color político. El costo de oportunidad es altísimo. Decidir si vale la pena o no es un deber de cada uno. Lo importante es no caer en la trampa mental del título con rentabilidad infinita, cosa que no existe cuando la ambición es la PAZ. Noviembre 2012
15
Política
AlDerecho
Justicia divina En el municipio de La Macarena la población ha vivido bajo distintos sistemas de justicia sin renunciar a sus tradiciones y autonomía. Un verdadero ejemplo del empuje de una comunidad campesina, que ahora en paz le apuesta a la conservación para alcanzar la calidad de vida que desean sus miembros.
y la serranía por la ventana derecha. “En la pista hay un perro”- advierte la torre de nuestro destino, dejando adivinar que este, como muchos viajes a pueblos colombianos, será un paseo muy folklórico. Folklórica era también la justicia desde los años en que se fundó el municipio por colonos que huían de la violencia bipartidista de los años 40 y 50. No en vano la zona fue bautizada como “El Refugio”, una especie de escondite para quienes repudiaban la muerte como plato del día. “En el municipio de La Macarena habitan por lo menos nueve culturas diferentes” –me dice Luis López, guía turístico de Cormacarena mientras escalamos para llegar al mirador que se eleva frente a la ribera del guayabero. “Antes del proceso de paz era díficil ponerse de acuerdo, pero lo manejábamos bien. Había juzgado, policía y base militar; el dinero venía principalmente del narcotráfico”– continua mientras yo recobro el aliento. Lo cierto es que desde la fundación del pueblo se instauró un tipo de derecho no oficial, que no era del todo excluyente con el derecho estatal, basado en la justicia local consuetudinaria que tenía como criterio decisorio la equidad, manifestada por la noción campesina de “lo justo”. Pero como dice el dicho: Si quieres la paz, prepárate para la guerra.
Imagen: farm3.staticflickr.com
“Es el río más lindo del mundo”, afirman los pocos viajeros que han ido a Caño Cristales en sus blogs, igual que las agencias que promocionan el turismo a esa zona. Está ubicado en la Serranía 16
Noviembre 2012
de la Macarena y para visitarlo debe ir a Villavicencio y desde allí volar en una pequeña avioneta al municipio de La Macarena. El paisaje es hermoso. Luego de pocos minutos de sobrevolar el
llano de repente se ve cómo las planicies llenas de ganado se convierten en una tupida selva que lo hace sentir más en el Amazonas que en la tierra del joropo. Se vislumbran el Río Guayabero
Desde finales de los años setenta la guerrilla fue incrementando su contacto con la población (antes relegado a lo logístico) como parte de su estrategia de consolidación en el territorio. Así fue como junto a las estrategias locales de la población se sumó la justicia guerrillera a los métodos de resolución de conf lictos. Según Espinosa “No fue sino hasta que la guerrilla hizo su aparición cuando en la región empezó el desarrollo de un Sigue en la página 17
AlDerecho
Política
Imagen: viajesinteractiva.com
“Justicia...
Viene de la página 16
sistema jurídico que trabaja sobre distintos procesos regularizados (pasos, instancias) para resolver conflictos siguiendo una serie de principios normativos (normas, procedimientos).” Las FARC trajeron consigo, entre otras cosas, la capacidad de ejercer violencia armada como último resorte de la decisión judicial. La protección que el derecho oficial alguna vez brindó fue reemplazada por las lógicas de intimidación propias de la justicia guerrillera. Pero no hay que creer que el sistema oficial o el sistema guerrillero alguna vez opacó por completo a las técnicas campesinas de administración de justicia, pues la noción de equidad y la importancia de la argumentación permanecieron ancladas a la consecución de un orden mínimo de convivencia. De todos modos la población no solo estaba resentida con la intimidación de la guerrilla que, por ejemplo, obligaba a cada tercer varón
terio de equidad), más que la justicia guerrillera, las que posibilitaron la convivencia cuando el Estado desapareció. Claro que las prácticas de la guerrilla también se incorporaron a la organización campesina, es innegable que en el area de “El Refugio” las FARC tuvieron –quizás aún tienen– gran incidencia política y control militar. Pero el hecho que hay que rescatar de esta situación es la estrategia utilizada por las comunidades que supieron adaptarse al poder de la guerrilla para fortalecer sus formas organizativas. La guerrilla participaba como una autoridad que sustenAl campesino rara vez se le taba la decisión judicial, sin atribuyen cualidades o ca- dejar de basarla en la fórmula pacidades de autodetermina- campesina de “lo justo”. ción. O están bajo el manto del Estado, o están domi- Hoy La Macarena recibe el nados por la autoridad de la abrazo de la institucionaliguerrilla. La realidad es muy dad estatal. Luis afirma que lejana. La resistencia que han la calidad de vida está mejor mantenido los campesinos que nunca. Que aunque la frente al desamparo del Es- retoma fue dura, nuevamentado y la intimidación de la te hay soldados, juzgados, guerrilla es un hecho del cual fiscalía, estación de policía, surgen grandes aprendizajes etc. La justicia estatal imque lamentablemente pasan pera, pero las formas de redesapercibidos. Fueron las sistencia de los campesinos prácticas tradicionales de no se han extinguido. Gran los campesinos (bajo el cri- parte de la población se ha
de una familia a insertarse en sus filas. Sino también con el “apague y vamonos” que les hizo el Estado. Mientras contemplamos desde la cima del mirador el Río Guayabero y la caseta dinamitada de un antiguo sistema de alarmas de incendios forestales, Luis me dice que “el Estado colombiano nunca vino a La Macarena a hacer una concertación con las comunidades para ese proceso de paz, el Estado las desconoció”. En ese momento la tríada que regulaba el orden social se convirtió en el binomio: justicia guerrillera-justicia comunitaria.
organizado con el apoyo de Cormacarena y el Sena para organizar el disfrute y la preservación de la primera reserva natural del país, que desde su apertura al público en el 2008 ha incrementado el número de turistas que recibe al año en más del 80%. Las buenas señales son visibles: al caminar por el pueblo se percibe el espíritu de solidaridad y todavía no hay manera de contactar con Aviatur para visitar Caño Cristales. El mensaje que envían los emprendedores que han sabido aprovechar la nueva institucionalidad del Estado y el rico potencial de la zona sin ceder a su cultura ni a sus criterios de justicia es el siguiente: “¡Amigos, díganle a Colombia que La Macarena es seguro, que es un territorio de paz, que es el lugar en donde el arcoiris se volvió un río, que usted vino a disfrutar!” P.S. Frente al nuevo proceso de paz la población no parece muy esperanzada, pero por lo menos están contentos de que los diálogos sean por fuera del país y no haya zona de distensión. Noviembre 2012
17
Opinión
AlDerecho
Ahora, creo que mi posición frente al aborto no se contradice con mis valores espirituales-católicos-hippies, aunque no se fundamenta en ellos en absoluto. Seguramente mi proceso deductivo se salta alguna razón religiosa fundamental que desconozco y por eso llego a una conclusión tan distinta, pero ahí va: La religión, como el derecho, es un sistema normativo y regulador de relaciones sociales, algo que los seres humanos necesitamos para sobrevivir como especie (el hombre es el animal político, dicen). Lo bonito de la religión católica, creo, es que Jesús era compasivo y enseñó eso (aún si no se es creyente eso se puede aprender). El ordenamiento jurídico nuestro, de manera parecida, consagra la solidaridad como valor fundante. Imagen: upload.wikimedia.org
A mi modo de ver, el problema con un juicio absoluto que condene el aborto es que es una condena a priori, que no tiene en cuenta las circunstancias del caso concreto. Este tipo de juicio falla por castigar lo que busca proteger: una vida humana inocente. Es el caso de una niña de 11 años que queda embarazada en una violación, una chica de 16 que si sus papás se enteran de que quedó embarazada la van a moler a palos y la van a botar a la calle, condenándolos a ella y a su hij@ a una vida mucho más difícil y cruel, a pesar de que en otras circunstancias podría acabar bachillerato Por: Beatriz Botero y hacer una carrera. También es el caso de una mujer cuya vida corre peligro por tener el niño, o de un bebé inviable, “A mi modo de ver, el problema con un juicio absoluto cuyo nacimiento será seguido de su muerte (inmediata o que condene el aborto es que es una condena a priori, que poco después) causándole solo sufrimiento al bebé y a sus papás. También es el caso de una chica que siente en lo más no tiene en cuenta las circunstancias del caso concreto.” profundo de su ser que no puede tener un hijo en ese moEl debate sobre la legalidad del aborto está de nuevo en el mento y, ese sentimiento, le parte el alma. orden del día nacional. Son dos los polos principales: el que señala que es un pecado mortal y que la vida empieza desde Una persona compasiva y piadosa no puede exigirle a otra la fecundación del óvulo y, el otro, que señala que toda mujer que sufra así, desproporcionadamente. Una institución –el en todo momento debe tener el derecho a abortar y que la Estado– tampoco. La compasión así entendida –un poco vida solo empieza cuando se nace. Esta segunda posición jurídica, qué le vamos a hacer– implica velar por cierta suele ser representada por la Iglesia Católica y sus más fieles proporcionalidad entre los hechos, las acciones y la consecuencia de los mismos. Una compasión de “pobre tu, pero seguidores, como el Procurador. chupa”, simplemente me parece hipócrita. El último polo no lo defiende casi nadie. En general, las posiciones “pro abortistas” (aunque prefiero el término La decisión de abortar no es un capricho y, por eso, la pro choice) defienden un derecho limitado, aplicable solo a ponderación entre el dolor y trauma de un aborto y las un primer momento de formación del feto, cuando este no consecuencias en la vida de la mujer y el posible niñ@ es está desarrollado como para ser un bebé. El otro extremo una decisión tan privada y difícil que debe corresponder no admite la posibilidad de un aborto en ningún caso pues en un momento inicial sobretodo a la mujer. A NADIE le supone que ya hay una vida humana y asume como valor va a parecer divertido que le saquen del útero algo, menos un posible hijo. máximo el respeto por ella, más si esta es inocente.
La cruel penalización
Ahora, si me preguntan a qué religión pertenezco diré que a la católica. Pero si me preguntan si soy religiosa diré que no tanto (se saldrá mi hippie interior y diré “más bien soy espiritual”). Pero a veces si me gusta entrar a una Iglesia y “saludar”, me gusta el sonido de una multitud orando y frecuentemente me dirijo a un Interlocutor infinito y bueno que no todo lo hace (no sé si todo lo puede), pero todo lo entiende.
No se trata tampoco de que el derecho a abortar sea absoluto: un embarazo de 7 meses se escapa de esta posibilidad casi siempre, porque ahí ya hay un bebé, además de 7 meses de tiempo en el que esa mujer decidió seguir con su embarazo. Pero en el caso del aborto que sostengo la única doliente –de verdad– es la mamá que no fue. A nadie más le importa de verdad, a nadie más le duele de verdad. Y, como a nadie más le hizo daño, no tiene por qué pagarle nada a la sociedad. La responsabilidad se fundan en que se hizo algo y/o alguien ajeno al actor salió perjudicado. Cuando el único posible perjudicado es uno mismo, nadie más se puede meter, mi vida es mía. (Mi cuerpo es mío). Como supongo que es obvio, no creo que en ningún caso un óvulo fecundado sea una vida con los mismos derechos que un ser (mujer) humano.
Sin embargo, a lo mejor si le preguntan a un católico ferviente él dirá que yo no soy católica: me he confesado dos veces en la vida, casi nunca voy a misa y nunca pude aprenderme el credo. Además defiendo la libertad sexual y reproductiva, el Estado laico y el derecho de las mujeres a decidir sobre su cuerpo. Eso si, quiero tener hijos: quiero ir a partidos de fútbol, cantar con ellos en el carro y pasear cogiendo una Una sociedad compasiva –o solidaria– está ahí para acommanito pegajosa. Quiero que un día, una personita me diga pañar una decisión durísima pero que puede ser la mejor mamá. alternativa para alguien. No para criminalizarla. 18
Noviembre 2012
AlDerecho
Opinión
Una reflexión sobre el modelo de educación jurídica del país “El problema del derecho son los abogados que los moldean a los intereses de sus clientes” Robert W. Gordon
enfrascándonos, desde nuestros despachos, en discusiones conceptuales y supra conceptuales de cómo afirmar el deLa agenda política colombiana viene moviéndose entorno venir del país. a reformas trascendentales para definir un Estado moderno de corte civilista, en donde se disputa algo más que simples Ahora, diversas escuelas en el mundo han desarrollado reformas de unas cuantas leyes estatutarias; se disputa la alternativas filosófico-jurídica de nuestro objeto de estudio reforma del modelo de país que queremos. En este pano- y además han desarrollado sus propias metodologías de rama ¿por qué hablar del modelo de enseñanza jurídica enseñanza, siendo estas valiosas en la innovación de tendennacional?; ¿qué responsabilidad le cabe a las facultades de cias para la preparan de futuros profesionales; por razones derecho y a sus egresados en dicho proyecto? Sencillamente de espacio enunciaré solo tres alternativas de enseñanza la responsabilidad de que los abogados formados en las fa- jurídica que podrán profundizar en la bibliografía que dejare cultades de derecho tradicionales o en las emergentes, son al final de este texto: los arquitectos sociales del país donde vivimos, por el papel que juegan en procesos fundamentales como: las asambleas 1. La educación del derecho como (al menos parcialmente) constituyentes, la asesoría a los legisladores, la formación estudio desinteresado y objetivo del derecho, de los sistemas de políticas públicas y la representación legal de multina- jurídicos y del derecho en la sociedad. cionales y personas de a pie que conforman el tejido social. 2. La política como la arquitectura social del sistema jurídiDe esta forma van moldeando la comunidad de acuerdo a co: educación de los abogados en el arte de gobernar. como han sido educados en sus facultades de derecho: como operadores jurídicos del sistema legalista, asesores en la 3. El estudio del derecho como capacitación de activistas de construcción de políticas públicas o como guardianes de las vanguardia para el cambio social. libertades individuales en el sector empresarial. Para concluir esta breve reflexión del modelo de enseñanza El modelo de enseñanza que afronta el país tiene su centro jurídica del país, quisiera dejar por sentado una sutil rede gravedad en la validez de la ley y concibe al derecho flexión, tomando prestadas las palabras del profesor Gordon como la aplicación de la misma; por ende, su metodología de la universidad de Yale: “la visión social sin técnica, como es predominantemente memorística, exegética, atemporal se ha dicho a menudo, es inútil; pero la técnica sin visión es y descontextualizada de las realidades que vive la sociedad una amenaza”; por esto, mi reflexión plantea la necesidad colombiana, además de considerar erróneamente, que la ley de que las facultades de derecho del país se abran al debate configura realidades. Si a esto le sumamos el hecho de que la democrático y participativo, donde se involucre a toda la enseñanza contiene, en esencia, un discurso evidentemente comunidad universitaria y la sociedad civil para cuestiopolítico, el cual es desconocido por sus estudiantes, estamos, narse ¿cuál es la visión social de las facultades de derecho? entonces, siendo formados para ejercer nuestra profesión al y, ¿cómo desde esta visión social educan a sus abogados servicio del estatus quo dominante, Convirtiéndonos así en como futuros administradores de la justicia y asesores de herramientas al servicio del poder político y económico, y la comunidad? Por: Victor Andrés Rivera, escritor invitado de la Pontificia Universidad Javeriana de Cali.
Noviembre 2012
19
Cultura
AlDerecho
Idea sobre la paz: Ayudar a construirla a través de una identidad Colombiana “¿No será una buena posibilidad comenzar a educarnos a nosotros mismos, de una vez por todas, en vez de esperar a que la moralidad, de una de las sociedades más plurales del mundo, nos llueva encima de repente como maná?” Por: Juan Andrés Ferrero
Un tema frecuente en las conversaciones que tenemos sobre Colombia es la necesidad de que este país encuentre una identidad que le dé forma, que lo una. Creo que si un pueblo se concibe a sí mismo como un grupo, como un conjunto del cual todos hacemos par-
Imagen: 4.bp.blogspot.com
20
Noviembre 2012
te, es más probable que sus individuos actúen de manera favorable hacia la comunidad (y sus intereses colectivos), y no en contra de esta. Generando una identidad en la que se rescate la humanidad compartida, puede esperarse que el trato entre los individuos vuelva más digno, más responsable con el otro. Aunque sin duda son muchos más,
abordaré la creación de identidad en Colombia desde tres puntos: la historia compartida, valores morales comunes y la cultura popular. La noción de historia compartida que propongo la vi una tarde cambiando Sigue en la pág. 21
AlDerecho
“Idea sobre la paz...
mundo piensa diferente. Así, el único valor que aún existe es el de “trabajar Viene de la pág. 20 duro”, se tergiversa y la gente “trabaja canales, cuando me crucé con un duro” pero para robarse los impuestos, discurso de Hugo Chávez durante su para ponerse por encima del otro, para campaña para ser reelegido. Su audi- hacer trampa en un examen. torio era un grupo grande de personas en un pueblo en la sabana de Venezuela Yo propondría, entonces, dar por ejemllamado San Fernando: “¡Ustedes plo lecciones masivas de educación cívison los descendientes de los ´Bravos ca por televisión, una campaña masiva de Apure!´”, exclamaba el presidente de comunicación que haga explícitas ante una multitud, “Recuerden que algunas de nuestras normas morales. Por sus antecesores, 150 hombres de este ejemplo: “Ciudadano, es importante no pueblo tomaron sus lanzas en 1821 y en romper la norma para su caso particular; la batalla de Carabobo* se enfrentaron ejemplos de normas que son para todos contra todo un regimiento del ejército son: no cerrársele a la gente cuando maespañol!”. ¡Qué sentimiento de orgu- neja, trate de aceptar la crítica de sus conllo tan profundo demostraban esas ciudadanos de forma calmada, no sienta personas con gritos eufóricos al ver desprecio por una clase social diferente a la que alguien por fin se reivindicaba su suya, está mal hecho robarse los impuestos pasado. Puede que no les guste Chávez, de los demás etc…si nos va bien a todos, eso está bien, pero el gesto que estaba a usted también le va haciendo me pareció tan verdadera- mejor”. mente digno que quiero comentárselo a ustedes ahora. “Luego de lograr la meta bolivariana”, continuó diciendo, “tan solo quisiera tomar un bastón y caminar tranquilo por estas calles de San Fernando… ay mi querido San Fernando… Mi querido San Fernando de Apure!” ¡Qué diferencia este discurso de la historia al que siempre nos es planteado sobre la explotación y la conquista! ¡Qué importante es que un grupo de personas sienta que tiene raíces compartidas y profundas, que sienta que diversos acontecimientos importantes los unen a sus antepasados y territorio! Lo que un gesto así propone es muy valioso y digno de reconocimiento: reivindicar la historia de un país, reivindicar sus héroes y sus recuerdos compartidos. No es tan solo un acto populista, sino un acto de verdadera creación de unidad. La vigencia de una propuesta como esta para Colombia es total: Lograr producir en la gente un sentimiento de apego a sus raíces es una manera impecable de hacerlos sentir dueños de lo que pasa alrededor suyo, y responsables y merecedores (como parte de una comunidad) del buen actuar de los demás. Siguiendo con el siguiente punto que planteé, la moralidad. Entiendo la moralidad como el conjunto de reglas que tiene una sociedad para su buen funcionamiento. El problema, como dice mi padre, es que “acá el sentido común es el menos común de todos”. Me refiero a que Colombia carece de una moralidad unificada, acá todo el mundo hace lo que se le da la gana, dicen muchos, y esto es probablemente porque todo el
Cultura
aunque la modernidad es increíble, es importante que un grupo poblacional pueda sentirse apropiado de algo suyo, algo que viene de adentro, y no que todo el mundo ande siempre mirando hacia fuera para ver cómo actuar porque se descuida lo interior. Yo personalmente, quisiera reivindicar mi profundo cariño por los ritmos del Caribe o la alegría de bailar salsa, que nadie más en el mundo sino nosotros (y los cubanos) sabemos bailar. Ese sentimiento de pertenencia, esa emoción pequeña que se le hincha a uno en el pecho al pensar ´nosotros`, es el germen valiosísimo de una cultura nuestra, de identidad. Propongo que admiremos nuestras creaciones, que las aprovechemos, nos las gocemos, y que las impulsemos por su valor y sus virtudes. Si aceptamos nuestra cultura aceptamos nuestra identidad. Discutía con un amigo artista sobre los símbolos y cómo estos se crean, y sobre esto él me decía: “Acá en Colombia lo chévere es que todo está aún por crear, todas las cosas tienen aún una pureza increíble, están a h í todav ía perfectamente simples para que les demos sentido. Todo está acá sujeto aún a interpretaciones nuevas.” Él se refería a que Colombia es un sitio nuevo, virgen, por crear. El “sub-desarrollo” se convierte así en una hermosísima ventaja pues se traduce en que hay una cantidad infinita de posibilidades para que nosotros, lo que quiera que esto signifique, tememos a Colombia con cariño y la convirtamos en lo que soñamos que sea.
Estas conducta s, como todas, se aprenden y hay que enseñarlas. Y todos nos podríamos beneficiar enormemente de una sociedad más sincronizada. ¿Es esto acaso tan descabellado? ¿No será una buena posibilidad comenzar a educarnos a nosotros mismos, de una vez por todas, en vez de esperar a que la moralidad de una de las sociedades más plurales del mundo, nos llueva encima de repente Yo quiero descubrir mis raíces reivincomo maná? dicando a mi país, a mi cultura. Porque mi país es la gente a mí alrededor, a la El tercer punto que propongo es mejo- que respeto, y con la que comparto algo, rar la manera como nos relacionamos y por la que soy capaz de trabajar y ser con nuestra cultura popular: Me alegro honesto. Y con la que, por lo tanto, quiede decir que disfruto el bambuco, pero ro y puedo vivir en paz. Le pregunto no espero que a todo el mundo le guste. a usted. ¿Cómo cree usted que puede Eso no tiene nada de malo. Lo cierto ayudar a construir la paz? es que todas esas manifestaciones culturales que durante tantos años batalla de Carabobo fue una batalla decicompusieron nuestra membrana de *La siva en la toma de Caracas. Luego de la cual, identidad, hoy día se desdibujan con tras la batalla naval de Maracaibo, se reafirmó la globalización y la modernidad. Y la expulsión de España de Venezuela. Noviembre 2012
21
Cultura
AlDerecho
¿Un mundo mejor? A destruir la utopía escandinava a lo que se han dedicado esos nuevos directores de cine; le muestran al resto del mundo que esa idea que todos hemos ido tejiendo sobre esos países no es menos fantasiosa que la que ellos tienen de Suramérica o África
lerancia generalizada. Al curso del niño ha llegado un estudiante nuevo, que recientemente ha perdido a su mamá, quepor cáncer, y que está confundido con su visión extraña y ligera de la vida y de la venganza, y que no soporta a su propio papá. Es una existencia triste, repleta de violencia y del peligro a que las vidas se echen a perder por la fuerza de los más fuertes, que son siempre los más idiotas, y por la amenaza permanente del suicidio o del asesinato.
Ahora, StiegLarsson, el escritor de melodramas sueco, en su etapa de periodista que luchaba contra las manifestaciones más estúpidas del fanatismo de derecha, de intolerancia reaccionaria y de criptofascismo, se adelantó a julio de 2011 y anunció que “al final, una masacre como la de Oklahoma ocurrirá también en Suecia. Disponemos de todos los ingredientes: odio, fanatismo, glorificación de la violencia y mentaliImagen: pantalladiez.com dad sectaria”. Si cambiamos Suecia por Por: Andrés Caro toda Escandinavia, y vemos la educaVi la última película de SusanneBier, esa mujer que firmó el manifiesto de ción y las actitudes de los niños en la Dogma 95 con Von Trier y con esos otros buenos hacedores de películas no- película de Bier, veremos cómo lo que ruegos, y daneses, y suecos. (Al fin todos son iguales; todos escandinavos). Y es decía Larsson era apenas probable. justamente a destruir la utopía escandinava a lo que se han dedicado esos nuevos directores de cine; le muestran al resto del mundo, al inframundo que no es el Pero a pesar de todo sí es un mundo menorte de Europa, que esa idea que todos hemos ido tejiendo sobre esa trilogía o jor. Allá, en ese mundo de nieves largas tetralogía de países no es menos fantasiosa que la que ellos tienen de Suramérica y de soles escasos, hay ochenta muertos o África. Para nosotros esos países, todos laicos, con su buena monarquía demo- que están siendo llorados por el Primer crática (pobre pero honrada), con su estado de bienestar y sus seguros de vida, Ministro, y por el Rey, y por todo un de desempleo, de enfermedad y de vejez, son iguales unos de otros, y por eso los país que sufre y que dice que no todos llamo, o llamo a ese delirio medio arribista nuestro de querernos parecer a los son así. Aquí, durante mucho tiempo, países vikingos (¡nuestras mujeres morenitas se tiñen el pelo de amarillo piolín no sólo no lloramos, sino que negamos para parecerse a Inga, Liv o a Uma!), la utopía escandinava; del otro lado, allá, muchas muertes de ochenta y de más arriba, en el ártico de la casa, ellos ven al resto del mundo, que no es Europa ni personas; muchas masacres sangrientas, Estados Unidos, ni Israel, como una indescifrable selva de revolucionarios, de perpetradas también por la derecha más chimpancés encorbatados, de escritores exiliados; esa es su utopía; ven en el resto intolerante y por la izquierda menos del mundo de desempleados y de horas extras mal pagadas un nuevo sitio para coherente (esas izquierdas y derechas conquistar: suecas en la guerrilla, organizaciones que venden camisetas con la que se desdibujan y que se unen en el cara de Raúl Reyes, médicos daneses poniendo inyecciones en Somalia… y ven horror y en lo criminal), se han olvidado esperanza porque ven corrupción. Allá, en el duro invierno, quedan las buenas sin haber sido nunca recordadas. Es un seguridades, pero se antojan aburridas, y allá, al sur, en Macondo o en Nairobi, hay mundo mejor, que tiene una democracia activa y de partidos, y un Estado que cosas para hacer, gente para salvar de esa miseria que es no ser escandinavo. sí sirve (aunque en nuestros centros Es eso lo queBiercritica con su En un mundo mejor y es que allá también se les está comerciales haya más policías). Es un quemando la casa, mientras algunos se dedican a pontificar sobre las bondades mundo mejor para los homosexuales, de su estilo de vida, mientras se meten a guerrillas en Suramérica, mientras hacen que no tienen que ver frustrados sus y publican caricaturas del profeta de 1200 millones de personas con bombas en- sueños de igualdad en los discursos, redadas en el turbante… mientras un hombre asesina a setenta personas en una acaso cobardes, de las instituciones que deben defender los derechos de ofensiva individual contra la inmigración, basada en el terror y en la muerte. las minorías, ni en el miedo parroquial Anton, así se llama el protagonista de la película, es un sueco que vive en Dinamar- de unos políticos, que luego de aceptar ca; es médico y suele viajar a África, a un campo de refugiados, donde opera a las a los homosexuales como “iguales” y víctimas del “Hombre Grande”, un caudillo paramilitar que se divierte apostando “darles”, en discursos, sus mismos derepor el sexo de los bebés de las mujeres embarazadas, y que no se espera nueve me- chos, dicen que es más importante ese ses, ni un parto, para resolver su juego, porque tiene cuchillos bien afilados y una derecho, inventado por los curas, que pandilla de peones sanguinarios como él. En Dinamarca, la esposa de Anton se tienen los niños a ser heterosexuales. Es quiere divorciar de él por una insinuada infidelidad, y su hijo mayor, de doce o trece un mundo mejor. Sólo tuvieron un 22 años, es la víctima reiterada del matoneo salvaje de su colegio. No es el matoneo de julio, que nadie niega y todos lloran, que me tocó a mí, por ser el que menos jugaba fútbol o al que le gustaban los libros, y Behring ya está en la cárcel, sin que la ni el que le tocó “a otros” por ser amanerados; es un matoneo sangriento, en el que fiscal de Noruega diga, en televisión y se conjuga la peor violencia física, con la más salvaje serie de insultos y de apodos, con una sonrisa extraordinaria, que es con la más negligente y condescendiente actitud de los profesores, con una into- un triunfo de su gestión. 22
Noviembre 2012
AlRevés Gourmet Por: Valentina Acosta y Ana María Álvarez
Para esta edición, el equipo de AlRevés estuvo explorando dos de los nuevos destinos culinarios de la universidad en el sector al frente del ML, donde próximamente abrirán también una sucursal de Subway. Sobre la carrera de la conocidísima Doña Blanca, justo al frente de Wok y Parrilla, se encuentra una de las novedades en restaurantes que trajo este semestre. Se trata de Crocante, un lugar perfecto para los que les gustan los buenos sánduches, a un precio razonable, ideales su almuerzo. El restaurante funciona de la siguiente manera: se parte de la base, que incluye una clase de pan (integral, granos, y pan francés), vegetales y salsas y de ahí en adelante se puede adicionar distintas clases de jamones, pollo, atún y una gran variedad de quesos, todo fresco y al gusto. El precio dependerá de las adiciones que se decidan hacer al sánduche. La atención es muy buena, pero aunque a la hora del almuerzo puede que encuentre un poco de congestión, vale la pena. Como buen sitio de sánduches, existen los combo, con papas, platanitos o yucas caseras, y si le gusta el postre, existe la opción de pedir su sánduche con buen gelato. Pero ese no es el único postre, si quiere algo diferente para terminar el almuerzo Crocante también ofrece brownies con mashmellows y pie de manzana, entre otros. Nada como un buen postre para no dormirse en clase de 2. Así que si tiene ganas de comer un postre diferente, o un sánduche completamente a su gusto no se olvide de pasar por Crocante.
R
AlDerecho
Al evés
“fe de erratas” La profesora Patricia Moncada no dictó Teoría General del Estado en el 2011-20 porque estuvo incapacitada todo el semestre. En esta medida, al usar como término de comparación los resultados del 2011-12 con respecto al 2012-2 para el porcentaje “Variación de nota” y “Puesto en 2011-20”, nos equivocamos y dichos datos no son representativos por las razones expuestas.
Disculpas Los que casi nos echamos el Quiz que publicamos en la edición pasada fuimos nosotros: En la pregunta 8, sobre las causales que excluyen la antijuricidad en el aborto todas las opciones eran posibles: en caso de acceso carnal violento, en caso de acceso abusivo con menor de edad y cuando el embarazo sea el resultado de inseminación artificial no consentida. A los que se dieron cuenta, los felicitamos (van por buen camino, abogados).
¿AlRevés los estudiantes o la facultad? Nos preguntamos si a la facultad no le falta establecer ciertos prerrequisitos para la elaboración de los horarios. No se entiende que haya estudiantes que vean Obligaciones 1 al tiempo con Contratos o Procesos Ejecutivos y Declarativos antes que Procedimientos. Lo anterior, debería ser tema de análisis por parte de los directores de la facultad. No se sabe si tanta permisividad con la inscripción de materias beneficia o perjudica a los estudiantes en su formación académica.
Caricatura
Nuestro siguiente destino fue Pitanin, ubicado a unos locales de Wok y Parrilla es un restaurante para todo tipo de personas, tanto para aquellos que comen carne tanto para los que no. El lugar, que abrió este semestre, ofrece a sus comensales pitas rellenas de distintos tipos de carne o falaffel. El local cuenta con un decorado verde que suscita un ambiente fresco, el cual se encuentran unas bancas y barras de mesa para comer. La dinámica del restaurante es auto servicio, por lo que hay que seguir una serie de pasos. En el primer paso, se escoge que base se quiere para la pita ya sea vegetariana o de carnes. Luego el comensal puede terminar el relleno de su pita en la barra, la cual nos ofrece una gran variedad de productos ya sean vegetales frescos o tahine, entre otros. Lo mejor de este restaurante es que el consumidor puede rellenar su pita cuantas veces quiera, además de que el servicio es rápido y la atención es agradable.
Ironía Algunos de nuestros lectores no entendieron que “La Carta al peor profesor de la facultad” era irónica… (3. Ironía: Figura retórica que consiste en dar a entender lo contrario de lo que se dice. (RAE)). Noviembre 2012
23
¿Dónde puedo consultar las normas actualizadas? ¿Dónde encuentro la jurisprudencia de las altas cortes?
¿Cómo puedo prepararme mejor para mis exámenes?
¿Cómo puedo acceder a la opinión de expertos?
¿Cómo puedo mejorar la calidad de mis trabajos?
La herramienta donde podrás consultar toda la actualidad jurídica y contable que necesitas para facilitar tu desempeño académico
Tu universidad ya cuenta con Multilegis www.multilegis.com/colombia/uniandes