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Revista del Real Monasterio de Guadalupe fundada en 1916. NÂş 848, AĂąo 2016

Guadalupe en la pluma de Cervantes /9 El modelo de las guadalupes peruanas /14 La Virgen de Guadalupe y los cautivos /23


«En Constantinopla, reynando Theodosio el más Mozo, sacaron en Rogativas a Nuestra Señora de Guadalupe por el terremoto de el año 446. Luego que llegó al campo, el huracán arrebató a un niño hasta perderse de vista. Volvió a tierra gritando que dijeran el trisagio, cesaría el terremoto, como así sucedió. Fol. 282».

Historia de Nuestra Señora Santa María de Guadalupe Imagen y texto: Pedro José de Uceda (1698-1740), subida al camarín


Nigra Sum*

marzo - abril

Núm. 848. 2016 --

Director:

Antonio Arévalo Sánchez, OFM Administrador:

Hipólito Ámez Prieto, OFM Secretaría y Suscripciones:

Antonio Ramiro Chico --

Redacción y Administración: Real Monasterio de Santa María 10140 GUADALUPE (Cáceres) Teléf.: 927 36 70 00 Fax: 927 36 71 77 Web: http/www.monasterioguadalupe.com Correo electrónico: guadalupe.mcs1916@gmail.com Edita: Ediciones Guadalupe Imprime: Gráficas San Antonio, S. Coop. Almansa, 7 41001 Sevilla Depósito legal: BA-12-1988. --

Tarifa suscripción 2016 Cinco números y almanaque de pared Anual ordinaria ........................... 17 E Anual extraordinaria ................... 20 E Anual bienhechor........................ 60 E Anual extranjero.......................... 25 E

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Regla, faro de Andalucía

inculado a san Agustín y sus discípulos, el título de Regla lleva ecos de la regla de la fe, a la que se avino el hijo de santa Mónica tras su desvarío. Fray Diego de Carmona Bohórquez escribió en el siglo XVII, que fue el de Hipona quien mandó labrar esta virgen negra, componiendo ante ella la Regla de los canónigos. Muerto el santo padre, Cipriano el Diácono y otros regulares huyeron en barquilla con el sacro trasunto, sustrayéndolo a la profanación de los bárbaros invasores, para arribar de milagro en la playa de Chipiona (Cádiz). Allí le alzaron ermita y allí profesaron la regla que dictó san Agustín. Cuando la pérdida de España (711), escondieron la imagen en una cisterna. Pero otros dicen que la imagen era de la ermita del castillo de los Guzmanes, sito en Caepionis, que es lugar costero donde Quinto S. Cepión el Viejo mandó edificar el faro que evitaba naufragios en el estero del Guadalquivir. Y todavía otros, atribuyen el origen de esta reina a los canónigos de León, cuya seo lleva el título de Regla porque adoptaron la de Agustín. Hacia 1330, un canónigo de la Pulchra leonina, empujado por cierta visión, bajó a sacar de la cisterna la bendita imagen que llegó de África, oculta en el lugar donde hoy se alza el Humilladero. Negra, sedente, protogótica, seis décadas llevaba custodiada por los canónigos regulares en la ermita de los Guzmanes, cuando Pedro Ponce de León, IV señor de Marchena, dio la casa a los Ermitaños de san Agustín el 22 de abril de 1399. De 1482 datan los primeros pobladores en torno a la ermita; de 1582, la iglesia propia, y de 1588, la primera procesión en rogativas por la Armada Invencible. Regla es advocación de mar a mar que pasó a las Indias y Filipinas y, bajo protección de los duques de Arco y Medina Sidonia, floreció en gran parte del siglo XVIII hasta Mendizábal. Años después, gracias al tesón restaurador de los duques de Montpensier (1852) y a la fundación de la hermandad (1867), los frailes el cordón pudimos tomar cargo del santuario el año 1882. En 1906 se consagró la nueva iglesia neogótica; en 1954, nuestra Virgen Negra de Andalucía fue coronada canónicamente por el cardenal Segura. * «Nigra sum» [Soy morena…] es una expresión tomada del Cantar de los Cantares (1,5) que la Liturgia, desde la Edad Media, aplica a las Vírgenes Negras.

Índice I. Nigra sum: Regla, faro de Andalucía ............................................ 1 II. Aires morenos [Noticias de la Virgen]............................................. 2 III. Aula capitular [Opinión] - Bitácora del Director................................................................. 5 - Pura y limpia: Sor María José Hidalgo López, OIC ................... 6 - De lo mundano a lo humano: Emmanuel Ramiro Fernández. 7 - Barrera del sol: Francisco de A. Oterino Villasante, OFM......... 8 IV. Scriptorium guadalupense [Investigación y divulgación] - Guadalupe en la pluma de Cervantes Arturo Álvarez Álvarez .................................................................... 9

- Origen del modelo “guadalupense” en Perú F. Javier Campos y Fernández de Sevilla, OSA ............................... 14 - Doce Caminos de peregrinación a Guadalupe VI Textos y mapa de APRODERVI ....................................................... 18 - Cumplo100años La Virgen de Guadalupe y los cautivos Fray Carlos Gracia Villacampa, ofm................................................ 23 V. Plaza Mayor [Noticias del Monasterio y la Puebla] - Miscelánea de Guadalupe........................................................ 28 - Crónicas de la puebla: Antonio Ramiro Chico......................... 35 Portada: Espadaña, torres y chapiteles. Enrique Corderoo Contraportada: Ángel Sánchez Torrejón, Crujía de la granja de Mirabel.

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airesmorenos

En la cima del cerro Namul

Cerro de la Virgen, coronado por su colosal imagen de Guadalupe, en Pacasmayo (Perú)

En la costa norte peruana hay una ciudad de más de 40.000 habitantes que lleva el nombre de Guadalupe desde su remota fundación, el 15 de abril de 1550. Está situada en el valle del Jequetepeque, provincia de Pacasmayo, en la región La Libertad y, a 80 metros de altura, en el cerro hoy llamado de la Virgen, el comité de Damas de Guadalupe hizo levantar, el 3 de diciembre de 1967, una colosal efigie tallada en piedra de Santa María de Guadalupe (de 8 metros de alto por 4 de ancho), excelsa Reina del Perú, Patrona de los Pueblos norteños. A unos kilómetros de la cima existe una capilla, que cada 5 de diciembre recibe la imagen milagrosa de Nuestra Señora de Guadalupe junto a numerosos peregrinos y autoridades, reunidos para darle culto y hacer la última novena. Esta imagen, llamada La Chapetona, es trasladada en solemne procesión desde la iglesia de san Agustín a la ermita del cerro, en las fiestas que ahora hacen coincidir con las de la Guadalupana, aunque, tanto la de Perú como la de Méjico, celebraron durante años la fiesta principal el 8 de septiembre, al igual que su matriz española. En la

iglesia de san Agustín hay dos imágenes de la Virgen; una, la primitiva, que llaman la Chapetona, venerada en la capilla oculta, y otra, la Perfecta, una copia más moderna con dos lunas por escabel de sus pies. Dicha imagen fue coronada canónicamente el 24 de octubre de 1954 por el Nuncio apostólico de Pío XII, Francesco Lardone, en el marco del V Congreso Eucarístico Nacional y Mariano. La corona aurea, costeada con las limosna de los fieles, fue la-

Colosal imagen de la Virgen de Guadalupe sobre el cerro Namul (Guadalupe, Pacasmayo)

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brada por el orfebre local Carlos V. Rubiños Ríos. El embrión de la ciudad fue un lugar del citado valle llamado Omnep, sitio elegido en su encomienda por el capitán Francisco Pérez de Lezcano para edificar «una venta y junto a ella una ermita de mediano tamaño y un huerto», según licencia del 24 de enero de 1550. Después que el citado capitán llevara al Perú en 1562 una imagen de Guadalupe, con las bendiciones de los capellanes jerónimos del santuario español, y la entregara a los frailes agustinos con parte de sus bienes y el encargo de difundir el cristianismo y culto a la Virgen, éstos se ubicaron en Anlape, en las faldas del cerro Namul, donde edificaron el primer santuario y convento de san Agustín. Hasta su destrucción por el terremoto de 1619, Anlape —conocido hoy como El Viejo Guadalupe— fue el mayor núcleo de peregrinación del virreinato. Los frailes de san Agustín, junto a los otros supervivientes de Anlape, se trasladaron a otro lugar, donde levantaron su nuevo convento y el santuario guadalupano concluido en


airesmorenos 1643, dando origen a la hoy feraz y populosa ciudad de Guadalupe, separada del océano Pacífico por una hilera de cerros. Lezcano y la Virgen de Guadalupe Francisco Pérez de Lezcano fue uno de los capitanes que entró en Cajamarca, con el conquistador Francisco Pizarro, el año 1531. Ganadas aquellas tierras, Lezcano recibió en feudo varios enclaves del valle de Jequetepeque, donde fundó la venta, ermita y huerto que se ha dicho, aunque él y su esposa, Luisa de Mendoza, vivieron en el nuevo Trujillo. Acusado falsamente de un delito de injurias, en forma de pasquines que aparecían sobre las puertas de los más linajudos, el corregidor de la ciudad lo apresó y condenó a muerte. Lezcano debió encomendarse tan desesperadamente a Nuestra Señora de Guadalupe, que la mañana de su ejecución se descubrió milagrosamente al culpable autor de los pasquines: un clérigo por mal nombre Pajalarga, que huyó de Trujillo y terminó pasto de un caimán en el río Chagres. Corría el año 1560 cuando Lezcano y su esposa vinieron al santuario de las Villuercas en romería y obtuvieron licencia para hacer una réplica de la Virgen que llevaría al Perú, entronizándola primeramente en su huerto de Chéperre.

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100 años

Cumplo

«Reconocida por doquier, no sólo en España sino también en el extranjero, la extraordinaria importancia del Monasterio de Guadalupe desde que está en poder de nuestra Provincia de Andalucía, ha [ido] creciendo cada día más el interés el interés que despierta universalmente sus inmortales e incomparables obras de arte, así como su brillante y fecunda historia. Posee, además, un interesante y rico, aunque bastante mutilado Archivo, que encierra todavía muy abundantes manuscritos de interés, no solo local sino también nacional y universal. Por estas razones, tanto nuestro muy R.P. Provincial actual1, cuando estuvo rigiendo esta Venerable Comunidad2, como los padres de la misma juzgaron siempre que resultaría de una importancia extraordinaria para las artes y la historia, especialmente españolas, la publicación y vulgarización de trabajos literarios sobre tan importantes asuntos, redundando consiguientemente todo ello en no pequeña honra y gloria de nuestra amada Provincia. Por todos [estos] motivos, nuestro hoy P. Provincial acarició desde entonces la idea de que, para logar con acierto el citado objetivo, el medio más eficaz y seguro sería el publicar una revista redactada en este Monasterio, en que colaborasen no sólo los padres del mismo y otros de nuestra Provincia, sino también otros ilustres escritores que, además de aconsejarnos esta misma idea, nos han brindado con su autorizada colaboración […] Con este objetivo, y aprovechando nuestro M.R.P. Provincial su corta estancia aquí durante estos últimos días, convocó bajo su digna presidencia, en el día de la fecha, tanto al Venerable Discretorio como a los padres más graves de esta Comunidad, proponiéndoles de nuevo el proyecto de la fundación de la citada revista, pidiéndoles su parecer, para exponérselo a ese M. R. Definitorio Provincial. Todos los padres alabaron la idea, la importancia y la conveniencia del citado proyecto, prometiendo colaborar cada cual en la medida de sus fuerzas. Discutiéronse detenidamente todas las dificultades que se pueden presentar al poner en práctica el proyecto que nos ocupa, y no se nos oculta que son muchas y no pequeñas, pero no insuperables; entre otras comunes a cualquier publicación, aquí especialmente la falta de rápidas comunicaciones por ahora; así como la deficiencia de muchos materiales científicos, que habrá que buscarlos en otros centros de cultura para completar los que existen en este Archivo, y por tanto se impone la necesidad de realizar viajes para obtenerlos y la dedicación de uno o dos padres que estén libres para este objetivo; así como la designación y la estabilidad de otros, siquiera dos más, que constituyan el personal fijo de dirección y redacción en este Monasterio […]. Guadalupe, 13 de diciembre de 1914». AMG/ofm: Leg. 18, carp. “Revista. Fundación y primera época”, doc. 1. Exposición al Reverendo Definitorio Provincial sobre la fundación de una revista en Guadalupe (copia).

Iglesia de san Agustín (Guadalupe, Pacasmayo) donde se venera la imagen que llevó Lezcano

1. Lo era, por segunda vez, el P. Fray Bernardino Puig i Sala (1913-1917). 2. El P. Bernardino tuvo la guardianía de este convento en dos trienios (1908-1913 y 1923-1926).

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airesmorenos

Santa María del Parral (Segovia), fundado por el rey Enrique IV

Segovia y Guadalupe Antonio Ramiro Chico

Los lazos que unen a esta capital castellana, cabeza de una de las cañadas reales más importantes de España, con el primer Santuario del Reino de Castilla, son varios y de distinta índole; es cierto, que su condición ganadera le propició un papel destacado en la Edad Media con el Honrado Concejo de la Mesta, quien declaró a Nuestra Señora de Guadalupe, Patrona de la Mesta y cuyo segundo ramal partía de Cameros, pasaba por Soria, Sigüenza, El Escorial hasta Talavera de la Reina, siguiendo hasta Guadalupe, Almadén hasta el valle del Guadalquivir. Pero es la religión la que imprime mayor vínculo de unión entre ambos, comenzando por la estela de sus prelados en cuya sede episcopal tenemos tres guadalupenses: D. Juan Serrano, prior secular del santuario (1383-1389), quien nombrado obispo de Segovia gestionó la ve-

nida de la Orden de los Ermitaños de San Jerónimo; fray Francisco de Santa María y Benavides, prior jerónimo (1539-1541), fue obispo de Cartagena de Indias, de Mondoñedo, de Segovia y electo para el obispado de Jaén, muerto en Guadalupe en 1560 y D. Ángel Rubio Castro, natural de la puebla y villa, obispo titular de Vergi, auxiliar de Toledo (2004) y de Segovia (2007-2014), Caballero de Guadalupe y Premio Guadalupe-Hispanidad, 2009, cuya presencia nos gozamos y agradecemos de corazón. El otro lazo son los Jerónimos, orden de vida contemplativa cuyo elenco patrimonial y humano se extendió por toda España y Portugal. En 1447, siendo aún príncipe, Enrique IV funda junto al río Eresma el monasterio de Santa María del Parral, cuya bula de fundación de Nicolás V tiene los mismos privilegios que el monasterio de Santa María de Guadalu-

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pe, donde descansa para siempre el rey castellano. Guadalupe conserva en su sacristía esa aureola de santidad de la Orden Jerónima, mientras que Segovia mantiene el hálito de vida de la ya desgastada Orden de san Jerónimo, a la que hemos se ha reconocido con el Premio GuadalupeHispanidad 2012 por la importancia que tuvo en el desarrollo del patrimonio nacional y de manera especial en el cultivo de las artes, la cultura y la ciencia. Será en este campo de las artes, donde Guadalupe se gozó de la presencia de un ilustre orfebre, fray Juan de Segovia el Platero, quien labró la suntuosa arqueta de los esmaltes, obra del siglo XV, tabernáculo del Jueves Santo. La estirpe segoviana también se dejó sentir en el Scritorium guadalupense, donde trabajó fray Diego de Segovia (s. XV), bajo la dirección del gran maestro iluminador fray Antón de Sanlúcar.


Bitácora del Director

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o es que me falten adjetivos para calificar el atolladero nacional que me fatiga desde las elecciones del pasado 20 de diciembre —un mes con mal fario para urnas, está visto—; no faltan, pero noto que me abandona el resuello para digerir tanta mentira, jactancia, demagogia y vacuidad como se nos ha echado encima en este invierno tardío. Es que ver desfilar las cuadrillas del chalaneo —día, tarde y noche— con ese aire chulesco, con esa escenografía de cuatreros en juego de tronos y ese postureo de coleguitas espigados camino del expositor…, me consume. Tanto el impávido ademán y potra del pontevedrés como la cerrilidad mandibular del Pretendiente fallido en echar a la mar a cuarto y mitad de España. No tengo aliento ni paciencia para aguantar más sainetes, tan insoportable levedad y tamaña malauva de sus señorías, diputados a Cortes, también conocidas en la Transición como hemicirco (ninguna legislatura mejor dicho). orque eso que, entre lágrimas de culebrón venezolano, calificó de histórico el komité o plana mayor de Podemos (desde ahora, los moratones) no pasó de un día aciago, un atropello a la razón y al buen gusto. Cierto que, en el país de los adanes o primarios, histórico es cualquier efluvio del ego, de vanagloria propia o hallazgo íntimo; de ahí que dar la nota en el hemicirco (antes, Congreso de los Diputados) pueda ser antológico, aunque sólo dieron que hablar greñas, desaliño, encaste de puño en alto, impostación de charnego abducido o bótox de la del niño al cuadril, que suena a género chico o zarzuela. ¿Histórico o histriónico? Y demos gracias que la cosa no acaeció en julio… ¡la variedad de tirantes, sobaqueras, alpargatas y chanclas que nos hemos perdido! istórico, quizás, porque el neorreviejo comunismo de los 20 millones de muertos a sus espaldas —la mitad que el abominable nazismo— se disuelve por la vertiente garzonita y sus dos diputados; aunque cabalga, ominosamente rampante y erizado, en los moratones, esa incógnita anclada en el pasado, la doblez y el trapicheo. Ambos —uno con el contundente aval de dos diputados, y otro con sesenta, en comú o revueltos—, quieren Gobierno del cambio o Gobierno de progreso; o sea, aquel Gobierno de concentración nacional por el que clamaba Carrillo de Paracuellos: una vía que tiene aquí la extrema izquierda de meter los hocicos en el Presupuesto, el CNI, Defensa e Interior; hoy más la tele y otros medios, que es donde los moratones alargan el ego y ventilan los dineros. Nietos y biznietos del 36, quieren mandar para reescribir la historia como quien compone un linaje; quieren echar a la otra España, a la que siempre venden, para vindicar lo que ni son ni fueron. detrás de estos hay más de seis millones de votantes, presuntamente nuevos? Esto sí que es histórico y triste. ¡En qué plasma habrá estado en funciones ese alma de cántaro de mi quinta, que ganó las elecciones por mayoría absoluta con 10,7 de votos y 187 diputados! Que devuelva cuanto antes la confianza depositada y se vaya con Marhuenda a una tertulia del duopolio televisivo. Y nosotros a votar, sin campaña electoral ni tragedias, que aquí está todo visto y oído, y los franceses también votan dos veces arreglando desaguisados de la primera.

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La jiguera

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El día histórico

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Antonio Arévalo Sánchez


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Pura y Limpia

Las manos de María Sor Inês da Santíssima Trindade, OIC Monasterio de Campo Maior (Portugal)

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l otro día, rezando los misterios gozosos del Rosario, me puse a imaginar cómo serían las manos de Nuestra Señora. Sí, las manos de María. No sé si fue meditación o distracción… la verdad es que me ayudó a rezar. Seguro que nos viene a la mente sus manos abiertas o sobre su pecho cuando dijo el «Hágase». O sus manos disponibles cuando se acercó a la casa de Isabel para servirle… o, quizá, sus manos puestas en adoración…Sin embargo, aquel día lo que me vino a la mente fueron dos manos enérgicas, de trabajo, manos seguras de la mujer que tiene su casa y su familia que cuidar. Efectivamente, en tiempos de Jesús, la mujer judía tenía deberes y tareas muy concretos: moler el grano, lavar, cocinar, ir a la fuente por agua, coser, tejer e hilar y, en algunas circunstancias debería

ayudar su marido en el campo o en su trabajo. Ya vemos que María, aunque no hiciera todo esto —San José no la llevaría a su taller…—, no le sobraba el tiempo en medio de sus faenas. Pensar en todo esto me llevó a ver la figura de María más cercana, más mujer, más de este mundo. Sin agobios o preocupaciones, ni tampoco ajetreada o atareada, sino responsable, centrada en su Dios y alabando al Altísimo en medio de sus tareas. Figurarme unas manos envueltas en una comunión sin interrupciones con Dios y, al mismo tiempo, libres para ser lo que tenía que ser y hacer lo que tenía que hacer; manos que se remangan con prontitud, sin tardanza, determinadas y firmes... ¡Cuánto tengo que aprender del modelo que me propuse seguir! Vivir como María, imitarla, seguirla, obligándose a vivir sus actitudes… son expresiones de la Regla y Constituciones de la Orden de la Inmaculada Concepción (OIC) que desvelan el secreto del seguimiento de Cristo Redentor. Desde una cercanía y familiaridad concretas con la Virgen Inmaculada, la hermana Concepcionista saboreará y crecerá en el parecerse cada día más con ella en todas situaciones y avatares de la vida cotidiana. Una vez que tenemos la mirada fija en una mujer con los pies en la tierra y el corazón siempre en su Señor, en una Madre tan cercana, será más fácil coger su mano, esa mano tan parecida a la nuestra. Nuestra Señora de las Maravillas, obra de Nicola Fumo (1647-1725) venerada en nuestro convento de Cehegín (Murcia)

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De lo mundano a lo humano

LA M CON LA A Emmanuel Ramiro Fernández Periodista

Enseñarás a volar...pero no volarán tu vuelo. Madre Teresa de Calcuta

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s lo primero que se aprende. Porque su rostro es quizá nuestro primer recuerdo, el tacto de su piel el cordón umbilical hacia el nuevo mundo y su olor la primera fragancia que nos abraza. Luego llegan las carantoñas y los pasos atropellados, las tardes en el parque y los deberes de matemáticas, los bocatas del día de partido y las reprimendas, siempre tan necesarias. A todas horas y a cualquier edad. Nada de eso se olvida y todo se aprende entonces, al calor de su regazo. Hay tantas como personas, y todas, únicas. Comparten eso sí, un ADN común, un libro de estilo que denominan ‘instinto’, y que les hace prepararse desde muy pronto para regalar luz y esperanza a este planeta. Ese manual suele estar cargado de matices y tonalidades, formas de ser y proceder, valores, virtudes y defectos con los que moldear el cuadro de sus vidas. Una imagen hiperrealista que sueñan en colores vivos y que siempre lleva por título Familia. Para capitanear ese barco no existe carnet alguno. Pero pocas dudan a la hora de tomar el timón. Agarrado con mayor fuerza si cabe cuando arrecia la tormenta, cuando los problemas adquieren forma de iceberg, cuando el rumbo se pierde en un mar de dudas. Es ahí cuando se multiplican y se desdoblan en varios registros, de psicóloga a enfermera, de profesora a amiga, de esposa a madre. Algo así como ver al capitán del Titanic tocar con los músicos para dar naturalidad a cualquier naufragio. Eso también son lecciones de vida. Quizá por ello les cueste tanto dejarnos volar, a unas más que a otras, todo sea dicho. Pero es que llevan toda su vida guiando destinos y no hay libros que preparen para esa jubilación de responsabilidades, que muchas ven prematuras. Es ahí en plena madurez cuando esta sociedad instalada en el vértigo de la prisa les concede una segunda oportunidad, una vuelta a los orígenes, un volver a empezar. La sonrisa cómplice de cualquier nieto sabe bien de lo que hablo. Si quieren más pistas pidan migas, porque nadie las hará como ellas. Pídanlas antes de que se vayan. Porque en esta vida tan perra, en este valle de lágrimas en ocasiones nos

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faltan demasiado pronto. A veces se marchan, antes de tiempo, pero dejándolo todo en orden como a ellas les gustaba. Lástima que el orden no reemplace su ausencia y ese hueco en la mesa, en su sillón preferido o en su lado de la cama se convierta en una punzada eterna que agujerea el alma. Con el tiempo será estímulo, será motivación, será deseo por y para ella. De repente hay un motivo, otro motivo: levantarse; caminar; continuar; y que ella se sienta orgullosa. Como nos sentimos nosotros cuando admiramos su generosidad, su paciencia o su ímpetu, su saber estar o su mano izquierda para mediar e intermediar en las situaciones más peliagudas. Como nos sentimos nosotros al descolgar un teléfono en la otra punta del mundo para recordarla que estamos bien. Como nos sentimos nosotros al recordar nuestros primeros balbuceos, lo que primero se aprende. Ese primer fonema indescifrable, ese primer sonido intuitivo, que sale del alma al abrir los ojos al mundo es la M con la A, el cual, repetido adecuadamente da forma a su indestructible figura: MAMÁ.


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Barrera del sol

Guadalupe, río de fe en América Francisco de Asís Oterino Villasante, OFM

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an trascurrido cincuenta años, pero pervive fresca en mi memoria aquella noche. Colombia se aprestaba a recibir la vista de Pablo VI, y lo hacía preparando una MISIÓN en todo el País. Para eso, se habían requerido los servicios del EMA (Equipo Misionero para América). Desde Perú, donde nos hallábamos a la sazón, nos trasladamos un primer grupo para iniciar la empresa en el Valle del Cauca. No recuerdo hoy, exactamente el lugar, pero se trataba de zona rural. Las comunidades cristianas diseminadas en la verde geografía tropical, se congregaban en el centro parroquial para celebrar juntos su fe. Los misioneros, llegados la mayoría de España, atendíamos las confesiones de las buenas gentes, venidos algunos de muchas horas de distancia. Un catequista, con voz pausada, iba leyendo, entre tanto, un catecismo, a todas luces por la construcción del leguaje, de los primeros evangelizadores. Descalzos y vistiendo los varones impecables pantalones blancos, ruana y carriel cruzado a la espalda. Coloristas y envolventes polleras las damas. Impactante el clima de religiosidad de aquella masa, en un silencio, solo roto por el gorjeo del sinsonte, en la jaula del cercano jardín. En un breve descanso en el patio aledaño, escuché el relato de aquel anciano campesino. Por el camino se le había hecho encontradizo un predicador evangélico, curioso aparentemente por el destino del caminante. La repuesta, limpia, como su corazón de convencido creyente: «A rezar a ni Dios, escuchar la catequesis y pedirle a la Virgen». La puerta quedaba abierta a la contraoferta del evangélico. Todo era un engaño. La Eucaristía, un cacho de pan… La Virgen, un pedazo de madera tallada… Aquí terminó la prédica; el campesino, que hasta este momento había escuchado con educado respeto, destapa sus esencias indígenas y pregunta con energía: -«¿Tu religión tiene Virgen…?» Y, ante la respuesta negativa… y su adorno, el anciano replica tajante: «Si tu religión no tiene Virgen, tu religión es muy pendeja.» Zanjó el diálogo y prosiguió su camino. Aún le temblaba la voz al desgranar el relato… Reflexionaba yo sobre la pedagogía de los primeros evangelizadores, para ir llevando los pueblos indígenas, desde la “Pachamama”, a la Virgen que dio a luz al Dios que nos salva. Se agolpaba este recuerdo en mi memoria, leyendo el discurso del papa Francisco a los Obispos de Méjico, reunidos en la catedral. Lo busqué, íntegro, en las redes, porque, hasta el momento, lo que tenía del mismo era la caricatura de resúmenes periodísticos, que entresacaban y servían en los medios un superficial elenco de frases descontextualizadas, cuya su-

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ma, construía una ensalada de collejas a los pastores aztecas. Un Papa, nacido y conocedor del Continente Americano, estaba empapado de la devoción mariana, sembrada por los primeros evangelizadores, que ha supuesto un valladar para la existencia y conservación del cristianismo en este Continente. Sus palabras a los Prelados iban desgranando los sentimientos acumulados en los veinte largos minutos de oración silenciosa ante el Icono Sagrado. En Méjico, la Guadalupana es más que baluarte: es bandera que mantiene vivo el cristianismo. Pero, además, en manos de los Pastores de hoy: faro y escudo; río escondido y manantial de vida. Mientras iba leyendo atentamente las palabras del Pontífice, venía a mi memoria el trascoro de la basílica del monasterio extremeño y, en él, el altorrelieve que lo preside desde 1499. El icono lo constituye una Inmaculada radiada, de escuela flamenca. Por las fechas, sus más destacados representantes se mueven entre la Dives Toletana y el monasterio de las Villuercas. Vestida de sol, madre que espera y un ángel que le sirven de peana…Corría la segunda mitad de la década de los ochenta, la alta representante de la MONUMENT FAN se había desplazado hasta Guadalupe con dos acaudaladas mecenas mejicanas, con ánimo de arrancarles una aportación significativa para el proyecto en marcha del claustro mudéjar. Acompañé en el recorrido y, en el coro, les mostraba la imagen haciéndoles observar el parecido con la guadalupana. Guardaron silencio al comentario. Más tarde vine a saber que el causante de ruptura con el proyecto estribaba en entender que el señalado parecido con la morenita (en ambas orillas se nombra cariñosamente así), pudiera cuestionar la versión aparicioncita de la guadalupana.


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IV Centenario de la muerte de Miguel de Cervantes Saavedra (1616-2016)

Guadalupe en la pluma de Cervantes Arturo Álvarez Álvarez

De la Real Academia Sevillana de las Buenas Letras

Vida y obras de Cervantes Cumbre y síntesis de nuestra literatura, Miguel de Cervantes Saavedra 1547-1616) nació en Alcalá de Henares (Madrid), quinto de los seis hijos habidos en el matrimonio del médico cirujano Rodrigo de Cervantes, de ascendencia gallega, y su esposa Leonor de Cortinas. Sin acceder a la Universidad, los primeros estudios parece los cursó nuestro Príncipe de los Ingenios en Valladolid, en Sevilla o en Córdoba, lugares en que su padre trabajó antes de asentarse en Madrid (1566), donde Miguel estudió Humanidades con el célebre Juan López de Hoyos. Ante la orden de captura, corte de una mano y destierro de diez años —por herir a un tal Antonio de Sigura–, en 1569 huyó a Italia y en Roma estuvo al servicio del futuro cardenal Acquaviva, aprovechando para tomar contacto con la literatura italiana. Enrolado en la nave Marquesa, el año 1571, pese a estar con altas fiebres, tomó parte en la batalla de Lepanto, recibiendo dos tiros de arcabuz uno en el pecho y otro que le dejó inválida la mano izquierda, ganando así el glorioso sobrenombre de El Manco de Lepanto. Curado en Mesina, residió en Palermo y Nápoles, volviendo a pelear el año 1572 en La Goleta y Túnez; pero de regreso a España fue capturado por unos corsarios turcos, con su hermano Rodrigo, cerca del puerto catalán de Rosas, y pasó cinco años en las mazmorras de Orán, donde un jardinero y el médico español Blanco de Paz hicieron fracasar sus cuatro intentos de fuga y trataron de impedir su rescate, que consiguió en septiembre de 1580 gracias a los trescientos ducados que pagaron entre su viuda madre Leonor y la parienta Andrea de Cervantes,

Autógrafo y retrato del autor de El Quijote, dibujo sobre plumilla de Francisco Pacheco (1564-1644), suegro de Velázquez, BNE

1. Cf. AHN. Cód. 124, f. 32r.

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entregados a los frailes trinitarios Juan Gil y Antón de la Bella1. En 1584 casó con Catalina de Palacios; bajó a Sevilla, encargado de comprar trigo para la Armada Invencible, y en una cárcel sevillana engendró, el año 1602, su inmortal novela El Quijote. Pobre y fracasado en su intento de pasar a las Indias, Cervantes vivió en Valladolid, con dos hermanas, cuando Felipe III trasladó su Corte a esta ciudad, regresando en 1605 a Madrid, donde publicaría en esa fecha la primera parte de El Quijote, y diez años más tarde la segunda, falleciendo en la capital del reino el año 1616. Figura la más representativa de las letras españolas, Cervantes vio publicado su primer trabajo el año 1569, antes de huir a Roma: cuatro poesías encargadas por López de Hoyos con ocasión de la muerte de Isabel de Valois, tercera esposa de Felipe II. A partir de entonces su producción literaria fue muy

Primera página de la Comedia de la Virgen de Guadalupe, reimpresa en 1868 por la Sociedad de Bibliófilos Andaluces, con un prólogo y notas de José Mª Asensio (Biblioteca Pública del Estado - Biblioteca Provincial de Córdoba)

fecunda, así en obras de teatro —es el más importante precursor de Lope de Vega— como novelas, entremeses y poesías, pues aunque él mismo aceptó que no eran su fuerte, tiene algunas de gran calidad, como Viaje al Parnaso, A la Armada Invencible y Al túmulo de Felipe II. Como autor teatral, Cervantes escribió obras tan famosas como El trato de Argel, El cerco de Numancia, Los baños de Argel, Pedro de Urdemalas y El rufián dichoso. Como novelista alcanzó su cenit en Don Quijote de la Mancha; pero también son muy importantes La Galatea, Las doce novelas ejemplares, Rinconete y Cortadillo, El celoso extremeño, La Ilustre fregona, Coloquio de los perros y, sobre todas, Los trabajos de Persiles y Segismunda. La Virgen de Guadalupe en la obra cervantina Anterior o posterior a su cautiverio en Argel, la profunda devoción de Cervantes a la Virgen de Guadalupe está sobradamente reflejada en varias de sus obras, sobre todo en Los trabajos de Persiles y Segismunda, que escribió «puesto ya el pie en el estribo» (de la muerte); la novela que más cuidó y que, en decir del eminente cervantista Ángel Balbuena Prat, «si el Quijote fue el amargo contraste entre el ideal de Cervantes y la realidad, el Persiles es una segunda infancia, un triunfante sueño ideal» que acabó, a la vez, con el final del protagonista de la novela y el de su autor. Obra póstuma, que se publicaría un año después de la muerte de Cervantes, y en cuyos capítulos IV, V y VI del libro tercero se cuenta cómo los protagonistas, Periandro y Auristela, llegan en barco a Lisboa y, camino de Roma, van en romería a la Virgen de Guadalupe, donde estuvieron cuatro días, «en los cuales comenzaron a ver las grandezas de aquel santo monasterio; digo comenzaron, porque acabarlas de ver es imposible». Relato que narra la emotiva llegada y visita a Guadalupe en la que probablemente recoge Cervantes su peregrinación a «la santísima imagen que es libertadora de los cautivos, lima de sus hierros y alivio de sus pasiones»2� para agradecerle su liberación de las mazmorras de Argel y colgar sus grillos y cadenas en las paredes del templo. También en la comedia La ilustre fregona (Madrid 1613) —considerada por Balbuena Prat como «una de las más bellas, interesantes y mejor escritas por el autor» de Novelas ejemplares– hace Cervantes alusión a la Virgen de Guadalupe como salud de los enfermos.

2. La palabra de Cervantes es “pasiones” y no “prisiones”, como a veces vemos, sin duda por relacionarla con el cautiverio.

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scriptoriumguadalupense / 11 La comedia o auto de Cristo y Santa María Egipcíaca y desechala Virgen de Guadalupe das La Ciudad de Dios y la Comedia de la Soberana Virgen de Guadalupe, lo que Anterior a Los trabajos de Persiles (1616) y hace pensar al autor sevillano que, humital vez a La ilustre fregona, podría ser La Collado, Cervantes no quiso apareciera bajo media de la Soberana Virgen de Guadalupe su nombre esta comedia. Otra y sus milagros y grandezas de España, atrihipótesis —defendida por buida a Cervantes y sobre cuya fecha José Mª Asensio y que nos de publicación no están acordes los parece más verosímil— autores, pues mientras sabemos que cree que ésta fue una de fue impresa en Sevilla el año 1615, las varias comedias que reimpresa en 1617 —en la misCervantes escribió duma ciudad y por el mismo editor, rante los cinco años de Gómez de Pastrana— y reeditada su cautiverio en Argel por la Sociedad de Bibliófilos An(1575-1580) para daluces el año 1868, bibliófilos ser representada en tan eminentes como el extremelos baños —como lo ño Bartolomé J. Gallardo (1776serían Los Baños de 1852) y el valenciano Pedro Salvá Argel y otras— y que y Mallén (1811-1870) citan otra Jerónimo Ramírez, edición hecha en 1605, también paisano suyo y comen la ciudad hispalense, y supañero de cautiverio, ponen que esta comedia fue la guardó y, de regrecompuesta en el primer tercio so a su patria de Alcalá, o a mediados del siglo XVI3. tras lograr la libertad, Una obra suya, que figura se la dio a una tal María como anónima porque su Rodríguez, quizá pariente paternidad no está demossuya, quien en 1598 obtenía litrada, pero cuya atribución al cencia en Madrid para imprimir Manco de Lepanto sostienen esta comedia; y el no haber visto cervantistas tan prestigiosos la luz hasta el año 1615, como anónicomo Juan Colón, Justino Mama, en Sevilla y no en Madrid —donde tute y Gaviria (1764-1830), en esa fecha residía Cervantes—, bien Juan E. Hartzembusch Marpudo ser para que éste no supiera o no tínez (1806-1880), José Mallevara a mal su publicación4. ría Asensio y Toledo (1829Aunque nos parece que se trata de 1905) y José Sánchez Arjola misma obra atribuida a Cervantes, na (1854-1921). Apoyado resulta extraño que también el bien documentos del Concejo bliófilo extremeño Antonio hispalense, Sánchez Arjona Rodríguez-Moñino (1910asegura que, morando Cer1970) se hiciera eco de la vantes en Sevilla el año 1594, edición misteriosa de 1605, su Ayuntamiento ofreció prerecogida en el catálogo miar las mejores letrillas para de Bartolomé J. Gallardo Escultura de Cervantes (1892), obra de la fiesta del Corpus, siendo (Madrid 1923), en cuya Joan Vancell Puigcercós (1850-1906), BNE galardonadas El grado de 3. J. Gallardo, Bartolomé, Ensayo de una biblioteca española de libros raros y curiosos, t, 1º (Madrid 1865), nº 585. —P. Salvá y Mallén, Cuaderno de diferentes obras y romances, y coplas diferentes (presidido por una estampa en madera, obra como de finales del siglo XV y en la que se representa una batalla), impresas con licencia, (Valencia 1872), f. 169. N. del Editor: Cf. J. Montenegro Reguera, “Hacia una revisión de las atribuciones teatrales cervantinas: La soberana Virgen de Guadalupe, y sus milagros, y grandeças de España”, en Actas del III Congreso Internacional de la Asociación de Cervantistas, Palma de Mallorca: Universitat de les Illes Balears, 1999, pp. 611-617. Sobre la presencia de la Virgen de Guadalupe en el teatro español debe consultarse el trabajo de María Cecilia Graña, «La Virgen de Guadalupe: de la leyenda al teatro», La metamorfosi e il testo, Milán: Franco Angeli, 1990, pp. 125, citado por J. Montenegro Reguera, nota 7, p. 613.

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página 31 se contiene esta ficha: «Un tomo de Papeles Varios, en 4º, forrado de pergamino, que contiene 72 romances sueltos, 24 canciones, 78 villancicos... y otras varias piezas dramáticas antiguas; la mayor parte de éstas y los romances están en letra gótica»; y en la página 44 de la sección dramática, se repite la misma nota y se le añade: «Además, un Auto de la Virgen de Guadalupe escrito a mediados del siglo XVI e impreso en 1605». Moñino ofrece aquí, además, el interesante dato de que este Auto formó parte de un manuscrito de la biblioteca de Juan Nicolás Böhl de Faber, que el Estado compró para la Nacional, donde el bibliófilo extremeño supone fue desmembrado, por lo que esta comedia podría hallarse hoy en algún misceláneo de folletos5. Lo que nos hace pensar si no serán copia suya —de finales del siglo XVII– las cinco primeras hojas manuscritas que hemos localizado en esta Biblioteca6, que llevan por título Auto famoso de nuestra señora de Guadalupe y sus milagros, y grandezas de España y son un fiel trasunto de la comedia atribuida a Cervantes. Sin dilucidar el tema, Moñino concluye que se trata de una pieza incluida en el «problemático tomo facticio» (o sea, no natural sino hecho por artificio: DRAE). En cualquier caso, si la edición de 1605 existió, no hemos logrado dar con ella.

ella hizo la Sociedad de Bibliófilos Andaluces una reimpresión, con tirada de 300 ejemplares, en 8º, en la imprenta de José Mª Geofrín (Sevilla 1869), t. VI, con un prólogo y notas de José Mª Asensio, quien, según Salvá, «con sumo ingenio pretende probar ser esta producción de Cervantes». Palau y Dulcet, en su Manual del librero hispano-americano, vol. XIV (Barcelona 1962), p. 336, nº 242.684 cita, el susodicho Quaderno de diferentes obras y romances y coplas como impreso en Salamanca el año 1606, en 4º y en «cinco hojas en verso», sin especificar si en estas hojas se cita la comedia de la Virgen de Guadalupe.

Autoría y paradero de La Comedia Los bibliófilos Gallardo —Ensayo de una biblioteca española de libros raros y curiosos, t. 1º (Madrid, 1865) sig. B-11/17, col. 715, nº 585—, Salvá y Mallén —Biblioteca, t. 1, nº 1.102, p. 363, sig. B-11-1.869– y Alberto de la Barrera y Leirao —Catálogo bibliográfico y biográfico del Teatro Antiguo Español, desde sus orígenes hasta mediados del siglo XVIII (Madrid 1860)— citan, como anónimo, un Auto sacramental de la Virgen de Guadalupe, que Salvá ofrece bajo el título Comedia de la Soberana Virgen de Guadalupe... Todos ellos lo suponen escrito en el primer tercio o a mediados del siglo XVI e impreso en Sevilla el año 1605. Salvá dice que está contenido en un Cuaderno de diferentes obras y romances, y coplas diferentes, en cuyo índice aparece —en primer lugar y con el f. 169— dicho Auto del cual, el impresor Bartolomé Gómez Pastrana hizo dos reediciones en la ciudad hispalense, en 1615 y 1617. De la edición de 1617 hay un ejemplar en la Biblioteca Nacional y sobre

Primera página de la edición príncipe de Los Trabajos de Persiles y Segismunda (Madrid 1617)

4. J.M. Asensio y Toledo, Prólogo y notas a la edición de la Comedia de la Soberana Virgen de Guadalupe...hecha en Sevilla el año 1868 por José María Ajofrín, con una tirada de 300 ejemplares. 5. A. Rodríguez-Moñino, Curiosidades bibliográficas. Rebusco de libros viejos y papeles traspapelados (Madrid 1946), pp.132-133. 6. BNE, Mss. nº 15.157.

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scriptoriumguadalupense / 13 Tras insistente búsqueda en la Biblioteca Nacional dimos con un librito de Antonio Rodríguez-Moñino intitulado Curiosidades bibliográficas. Rebusco de libros viejos y papeles traspapelados (Madrid 1946), en que el ilustre bibliófilo estudia el cuadernillo señalado a lápiz con el nº 8, que lleva por título Quaderno de diferentes obras... formando parte de un libro impreso de 200 folios que contiene canciones y romances breves y —según ficha de Gallardo—, en su f. 169 figura el título de un Auto de la Virgen de Guadalupe, impreso en 1605 y seguido, al folio 170, de otro Auto del Santísimo Nacimiento. Después de un profundo análisis, Moñino concluye que el citado libro sí es de c. 1605, pero con algunos textos muy anteriores; y se trataría de una colección facticia, compuesta de pliegos sueltos, recopilados a principios del siglo XVII, con los textos manuscritos y la portada impresa. Y aunque la cabecera del Auto de la Virgen de Guadalupe figura en el f. Retrato de Cervantes, óleo sobre lienzo de 1600, atribuido a Juan de Jaúregui y Aguilar (c. 1583-1641), RAE 169, no le corresponde éste sino el f. 184, en decir de este autor. ¿Dónde para hoy tan curioso libro? Según Mo- cional7. ¿No tendrá algo que ver un cuadernillo mañino, el Estado adquirió, para la Nacional, la bi- nuscrito, con letra del siglo XVII, que hemos localiblioteca de Juan Nicolás Böhl de Faber, de la que zado en la BNE8 y en que se contiene una Comedia formaba parte el antedicho Quaderno de diferen- de la Virgen del Pilar, fechada en 1695, y, con el nº tes obras…, pero no se hizo el inventario de sus 24 las cinco primeras páginas del Auto famoso de manuscritos y es posible que después se desencua- Nuestra Señora de Guadalupe…, copia fiel, aundernara y fueran archivados cada uno por su lado, que con faltas de ortografía, de la Comedia de igual suponiendo Moñino que el Auto de la Virgen de título impresa en Sevilla el año 1617? Guadalupe continúa estando en la Biblioteca Na7. Curiosidades bibliográficas…, pp. 132-133. BNE, Sala Cervantes, INV 860.09. 8. BNE, Ms. 15.157 (micro 12.594).

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Origen del modelo ‘guadalupense’ de las Vírgenes de Guadalupe del Perú F. Javier Campos y Fernández de Sevilla, OSA

Doctor en Historia. Bibliotecario y Director del Instituto Escurialense de Investigaciones Históricas y Artísticas

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n varios trabajos hemos estudiado este tema tratando fundamentalmente de la difusión la devoción a la Virgen de Guadalupe, que el P. Diego empleó en su amplio recorrido por tierras del virreinato del Perú a comienzos del siglo XVII (1599-1606)1.

Presencia de fray Diego de Ocaña en el Perú En el libro de su viaje describe todo aquello que vio y vivió y que su gran curiosidad le hizo tomar nota; es antes que nada una crónica personal, teniendo como justificación de la misma que el motivo de su presencia en el virreinato del Perú era extender la devoción a la Virgen de Guadalupe de su monasterio de las Villuercas. Afortunadamente el manuscrito ha llegado hasta nosotros, ha sido editado y estudiado desde hace años, pero remitimos a la última edición crítica con introducción y notas2. El

método seguido para difundir la devoción a la Virgen de Guadalupe era organizar cofradías, pintar un lienzo de la Virgen, buscar una iglesia donde le permitiesen colocarlo y que funcionase la cofradía —muchas veces alentadas por extremeños devotos residentes en aquellas ciudades—, que recogiese las limosnas y ofrendas hechas a la Virgen. Generalmente la inauguración del lienzo se hacía dentro de una gran celebración que había ido preparando al tiempo que pintaba el cuadro y organizaba la cofradía. Las fiestas que programa el P. Ocaña reproducen el esquema de este tipo de celebración barroca, tan repetido a lo largo del Setecientos y que, en esquema, este sería su programa: 1.- repique de campa­nas, pregón, procesión con cantos y poemas, carrozas y alegorías; 2.- actos religiosos, con misas, novenas y sermones; 3.- entretenimientos festivos como toros, juego de cañas, iluminaciones de la ciudad, fuegos de artificio y certamen literario; incluso con representaciones teatrales y para ello escribió una comedia titulada: Nuestra Señora de Guadalupe y sus milagros3. En el manuscrito, fray Diego describe minuciosamente las fiestas celebradas en Potosí (1600 y 1601)4, La Plata (1602)5 y el Valle de Ica (1604)6. Nos detenemos en las celebradas en Cuzco (1603)7 porque creemos que fue en la Ciudad Imperial de los Incas de donde parte el tipo de lienzo tan difundido de la Virgen de Guadalupe, y a partir de él pudo establecerse el modelo iconográfico de las Vírgenes triangulares difundido por la Escuela Cusqueña y arraigado en todo el continente. Fiestas en Cuzco en 1603 Fray Diego de Ocaña llegó al Cuzco el 24 de agosto de 1603 y se hospedó en el convento de san Francisco en el que ya tenían noticias de él y

1. Los estudios de estas fiestas están publicados en Extremadura y América: Pasado, presente y futuro. Actas del IX Congreso Internacional de Historia de América. Badajoz 2002, t. I, pp. 97-102; en Las Advocaciones Marianas de Gloria. Actas del I Congreso Nacional, Córdoba 2003, t. I, pp. 135-149; en Revista Guadalupe, nº 841 (2014) 16-21; El monje jerónimo fray Diego de Ocaña y la crónica de su viaje por el virreinato del Perú (1599-1606), Lima 2015, pp. 9-124. 2. B. López de Mariscal, y A. Madroñal, Viaje por el Nuevo Mundo: De Guadalupe a Potosí, 1599-1605; Bonilla Artigas Editores, Iberoamericana, Vervuert, Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey, Universidad de Navarra, 2010. 3 Para una visión general de este tipo de celebración, A. Bonet Correa, “La fiesta barroca como práctica del poder”, en Di-wan (Zaragoza), nº 5-6 (1979) 53-85; F. J. Campos, “La Fiesta del Seiscientos: Representación artística y evocación literaria”, en Anuario Jurídico y Económico Escurialense (San Lorenzo del Escorial), 31 (1998) 973-1016; Id, “Religiosidad popular barroca en las fiestas de beatificación y canonización de Santo Tomás de Villanueva”, en I. González marcos (ed.), Santo Tomás de Villanueva. 450 Aniversario de su muerte, Madrid 2005, pp. 269-322. 4. Viaje por el Nuevo Mundo, o.c., pp. 233-249 y 279-304. 5. Ibíd., o.c., pp. 313-319 (descripción de la imagen); 321-333 (fiesta); 335-423 (comedia), y 425-432 (novenario, toros y cañas). 6. Ibíd., pp. 497-499. 7. Ibíd., pp. 467-476.

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scriptoriumguadalupense / 15 de las fiestas celebradas en Potosí; en su iglesia se conservaba una imagen de la Virgen de Guadalupe desde el viaje del P. Diego de Losar. Partiendo del hecho que algo de memoria quedaba, se esforzó por renovar la devoción, repitiendo el esquema que tan bien había funcionado en otros lugares. Pintó un nuevo lienzo de la Virgen adornado con las joyas que le ofrecieron. La víspera de la fiesta —no conocemos la fecha exacta— el corregidor de la ciudad, don Pedro de Córdoba Mexía, mandó pregonar que todos se sumasen al esplendor de los actos adornando e iluminando las calles y las casas; esa misma noche se celebró una gran mascarada en la que participaron los caballeros de la ciudad, que luego fueron invitados a una colación por el corregidor. El cuadro de la Virgen estaba en el convento de santa Clara; fue bendecido por el obispo en una celebración solemne con misa cantada en la que predicó el mismo fray Diego, «aunque el sermón fue todo de san Francisco, cuya fiesta las monjas celebraban»; teniendo en cuenta esto, significa que debió de ser el día 4 de octubre que es la festividad del santo, y fray Diego estuvo en la ciudad desde el 24 de agosto hasta el 20 de octubre. Por la tarde fue trasladado el cuadro en solemne procesión desde las clarisas al convento de san Francisco, en cuyo desfile participaron las parroquias y cofradías de la ciudad a quien expresamente había invitado el prelado. También hubo su correspondiente novenario de misas cantadas con sermón, por la mañana, algunos de cuyos días le tocó predicar también al P. Ocaña, y salve cantada por las tardes.

Cuadro de santa María de Guadalupe (1614), en la Recoleta franciscana de Cuzco

Imágenes de la Virgen de Guadalupe Según la relación que hemos citado en otros trabos hizo seis imágenes; la primera que cita fue pintada en Panamá y luego vendida en Saña por necesidad. Posteriormente ese sistema terminó siendo herramienta de evangelización, motivo de devoción y reclamo importante de limosnas para el monasterio de las Villuercas8: - La de Lima: «Hízose una imagen muy linda y rica, del mismo tamaño de la de España, pintada en lienzo…»9. - La de Potosí: «Comencé a hacer una imagen y retrato de nuestra Señora de Guadalupe… Viendo esto y que me aconsejaban todos con quien tomaba parecer, que convenía se hiciese la imagen, ansí para lo de presente como para lo de adelante, lo puse luego por obra»10.

8. «Que éste ha sido el principal intento que de contino he tenido y me ha movido a hacer estas imágenes: que sea su memoria perpetua [de la Virgen de Guadalupe] para que así lo sean también las limosnas», Viaje por el Nuevo Mundo, o.c., p. 498. 9. Ibíd., p. 143. 10. Ibíd., p. 229.

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- La de Chuquisaca: «Comencé, pues, en casa del deán a hacer la imagen como si yo fuera el pintor más extremado de mundo…»11. - La de Cuzco: «Y con ayuda de las cosas que el pueblo dio, hice una imagen muy linda y con muchas joyas…»12. - La del Valle de Ica: «Determiné de tomar trabajo y hacer una imagen como las demás que dejo en otros pueblos…» 13.

Las imágenes que hizo fueron intencionalmente pintadas y no de bulto «porque no tuviesen achaque de mandar para mantos ni para sayas» 14. De esta forma facilitó y/o fomentó que surgiese un modelo especial e inconfundible de imagen triangular enjoyada, que repitió en todos los casos que nosotros sepamos. Podemos ver la minuciosa descripción del lienzo de la catedral de Sucre (también Charcas, La Plata o Chuquisaca)15. A partir de la presencia del P. Ocaña y de sus Vírgenes de Guadalupe, se multiplican los lienzos en conventos y entre posibles devotos de Extremadura. En Cuzco debió coincidir con Gregorio Gamarra (1570-1642), pintor manierista influenciado por el gran Bernardo Bitti, que realizó la mayor parte de su obra para conventos franciscanos, principalmente de Cuzco, Potosí y La Paz, donde se conserva una Virgen de Guadalupe pintada en Cuzco en 1609 según el modelo de Ocaña16. Buenos conocedores del tema han sido J. de Mesa y T. Gisbert, intuyendo la influencia de Ocaña; a mediados de la pasada centuria, al hablar del lienzo de La Paz, ya afirmaban: «El cuadro que nos ha dado la clave para la firma completa y lugar de residencia del artista que estudiamos [Gamarra], es el existente en el convento de san Francisco, de La Paz, representando la Virgen de Guadalupe. Su estado regular de conservación se debe a haber estado cubierto hasta hace poco por un traje de tela, que borraba completamente de la vista la primitiva pintura. El lienzo fue definitivamente desvestido por el padre Calatayud, franciscano a quien debemos la salvación de esta obra. La composición del lienzo no presenta novedad. La Virgen que sostiene al Niño está cubierta por amplio manto triangular. Dos ángeles descubren la aparición recorriendo sendas cortinas y dos en la parte inferior sostienen el pedestal de formas barrocas”17.

Petrus Agelus, lámina en la Historia de Nuestra Señora de Guadalupe, del P. Gabriel de Talavera

Por la descripción vemos que el modelo que sigue Gamarra es el del P. Ocaña, como se puede ver en el recién restaurado cuadro del Museo Arzobispal de Lima (2014), proveniente del que pintó para la capilla que fundó el monje jerónimo a la afuera de la Ciudad de los Reyes. Sin embargo, no aciertan estos historiadores del arte cuando afirman que: «Nueve años antes había hecho su recorrido fray Diego de Ocaña, dejando en Chuquisaca y Potosí, entre los años de 1601 y 1603, dos cuadros de la Virgen de Guadalupe, que aún se conservan. Luego viaja este fraile por todo el virreinato pintando imágenes para La Paz, Chucuito, Copacabana, Arequipa y Cuzco»18.

11. Ibíd., p. 313. 12. Ibíd., p. 467. 13. Ibíd., p. 497. 14. Ibíd., p. 230. 15. Ibíd., p.p. 313-319. 16. Con cierta dureza lo tratan en este juicio: «Muy a comienzos del siglo llega a La Plata fray Diego de Ocaña, que deja la imagen de la Virgen de Guadalupe de más valor histórico que artístico», Historia General de España y América. América en el Siglo XVII. Evolución de los reinos indianos, t. IX-2, Madrid 1990, p. 412. 17. «Nuevas obras y nuevos Maestro en la pintura del Alto Perú», en Anales del Instituto de Arte Americano e Investigaciones Estéticas (Universidad de Buenos Aires), 10 (1957) 9-71; lo dedicado a Gamarra, pp. 12-16, texto citado, p. 15. 18. Ibíd., p. 16; cfr. J. de Mesa, J., y T. Gisbert, Holguín y la pintura altoperuana del Virreinato, La Paz 1956, p. 24. 19. «Bordado en la segunda mitad del siglo XVI [1552] y recompuesto en 1588 “con media libra de perlas y media libra de aljófar y seis esmeraldas y cinco rubíes y cuatro diamantes” que enviara Felipe II a Guadalupe “para reparar el manto rico de Nuestra Señora”». «La Escuela de Bordaduría y los bordados de Guadalupe», en S. García y F. Trenado, Guadalupe: historia, devoción y arte, Sevilla 1978, pp. 471510; texto citado, p. 509; J. Pizarro, «El Taller de bordado de Guadalupe», en S. García (Coord.), Guadalupe: siete siglos de Fe y Cultura, Guadalupe 1993, pp. 355-377; para este tema de los mantos de la Virgen reproduce el trabajo publicado por el marqués de Siete Iglesias en la Revista Guadalupe, en 1970.

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scriptoriumguadalupense / 17 El modelo que reproduser una nueva repetición de Gamarra para un cliente dece el fray Diego en sus pinvoto, o que los frailes deseaturas es, efectivamente el sen tener la misma imagen descrito por Mesa y Gisbert, de la Virgen que poseían sus que representa a la Virgen de hermanos de la ciudad o los Guadalupe con el conocido 19 de La Paz22. “manto rico” . Pero a su vez el monje jerónimo no solaOtro asunto es el posible mente reproduce la conocida origen cuzqueño del modeimagen para él de la Virgen, lo de “Virgen triangular”, sino que se vale de la estamtomada de los lienzos de pa de Petrus Angelus grabafray Diego y de la estampa dor que trabajaba en Toledo de Petrus Angelus, porque en el paso de los siglos XVIen su esquema compositivo XVII y que, en 1597, dos años adoptan la figura geométriantes de partir para el Nuevo ca de un triángulo isósceles. Mundo, se incluyó en la obra La imagen de la Virgen de del P. Gabriel de Talavera20. Guadalupe es una escultuDebemos recordar que, para sedente con el Niño en su ra conocimiento de la Virgen regazo, en madera de cedro y apoyo de su actividad catepolicromada y de autor anóquética, llevó 300 ejempla- Imagen de Santa María de Guadalupe en el pórtico de su Santuario nimo (S. XII); tiene una altura de de 59 cms. y un peso res de esa obra, lo que quiere decir que la imagen de la Virgen de 3 kgs. y 97 grs.; ha sido restaurada en 1984. Es una talla de carácter alcanzó bastante difusión por la sencillo por lo tosco de su terminado y pertenece al grupo de “Vírgenes estampa de Petrus Angelus, luego negras”; según la documentación comienza a ser vestida, dotada de cetro reforzada por los lienzos de Oca- y corona a partir del siglo XIV23. ña21. Gregorio Gamarra, su círculo Las pequeñas dimensiones de la imagen hacen que, al ser vestida, y tantos autores anónimos repeti- los mantos confeccionados en telas ricas, bordados y forrados, deban rán esta imagen durante la prime- adoptar obligatoriamente por el peso una estructura geométrica trianra mitad del Setecientos, mientras gular. Esta era la visión que tenía y conservaba fray Diego de Ocaña y pervivió la devoción a la Virgen de que Petrus Angelus pudo comprobar en su/s visita/s a Guadalupe, villa Guadalupe. Otro lienzo de estas no distante de Toledo. Por eso, al pintar y grabar la imagen de la Virmismas características está locali- gen lo que reproducen es el modelo real que tan bien conservaban en zado en la Recoleta franciscana de su memoria visual. Con la difusión de los lienzos y de los grabados GaCuzco, auténtico museo de arte; la marra y los pintores cuzqueños pudieron ver que ese tipo de imagen visión de ese cuadro y la posibili- podía ser adoptada para cualquier otra advocación mariana, y resultó dad de ofrecer la fotografía ha sido muy aceptaba por el público en general. Y esta es nuestra opinión salvo una de las razones que ha motiva- mejores argumentos. Posteriormente algunos antropólogos e historiado este trabajo con el apunte final. dores han querido ver alguna relación entre el perfil triangular del “CeEl lienzo reproduce la misma ima- rro Rico” de Potosí (Bolivia) con el esquema de las Vírgenes triangulagen de la Virgen; está fechado cla- res; sin embargo, una cosa es el culto a la Pachamama, simbolizado en ramente en 1614 y en el marco se el cerro de Potosí y su cristianización al vincularlo con la Virgen María, reproducen textos del Magníficat. y otra es la aparición de un modelo iconográfico, asuntos que caminan Carece de firma y tal vez pudiese por sendas diferentes. 20. Historia de Nuestra Señora de Guadalupe…, en Toledo en casa de Thomas de Guzmán 1597; también diseñó la portada con cierto vestigio plateresco. Y en 1604 Petrus Ángelus reprodujo el esquema (retrato y escudo cardenalicio) en la Vida de Cisneros, de E. de Robles, impresa en Toledo. 21. Viaje por el Nuevo Mundo, o.c., 87; en un percance que tuvo vadeando un río camino de Lima, afortunadamente los libros no se mojaron, p. 88. 22. E. Harth-Terré, “Pintura Virreinal en la Provincia de Chucuito”, en El Comercio (Lima), 16-VI-1943. 23. S. García, “Nuestra Señora de Guadalupe: historia e iconografía”, en Guadalupe: siete siglos de Fe y Cultura, pp. 11-16; A. Ramiro Chico, «Nuestra Señora de Guadalupe, de patrona de Extremadura a reina de las Españas», en J. Campos, (coord.), Advocaciones Marinas de Gloria, San Lorenzo del Escorial 2012, t. I, pp. 495-516; descripción artística de la Imagen, pp. 506-509.

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Doce caminos de peregrinación a Guadalupe VI

Camino de los Mineros Textos y mapa de APRODERVI Revisados por nuestra Redacción

Bibliografía, Naturaleza, Aspectos Etnográficos y Equipamientos, en http://www.aprodervi.com/

Datos: Poblaciones: Almadén, Chillón, Saceruela, Garlitos, Siruela, Talarrubias, Casas de Don Pedro y Guadalupe: 124 Km. Comarcas que atraviesa el camino: Almadén: 1.309, 04 km², 13.690; La Siberia: 3.0330, 01 km², 27.701 Hab; Villuercas-Ibores-Jara: 2.245 Km², 16.800 Hab. El camino del mercurio La historia de este camino surge paralelo a la explotación de las minas de mercurio de Almadén, en la provincia de Ciu-

dad Real, inicio de nuestra ruta peregrina. A pesar de que fueron ya utilizadas por los romanos (la antigua Sisapo), no será hasta el descubrimiento de América y sus grandes minas de plata, cuando reciban el gran impulso para el consumo de mercurio, dado por la necesidad de amalgamar en frío la plata extraída. A partir de aquí las aplicaciones del mercurio empiezan a multiplicarse. Paracelso, en el siglo XVI, introduce su empleo en el tratamiento de la sífilis; Torricelli, en 1643, lo utiliza en su barómetro y, en 1720, Fahrenheit lo emplea en su termómetro. De hecho, será la aplicación de este mineral en la curación de la sífilis el nexo de unión entre Almadén y nuestro monasterio, pues la botica guadalupense lo utiliza para tal fin desde el siglo XVI. Son famosas por ello las llamadas unciones de primavera, que consistían en un tratamiento de la sífilis a base de mercurio, traído desde las minas de Almadén. Es conocido el gran prestigio que tuvo la asistencia sanitaria del monasterio a nivel nacional. La historiografía de la medicina española testifica la importancia de los hospitales de Guadalupe como auténtica escuela de medicina en un periodo tan precoz como la Baja Edad Media. La cercanía de Almadén a las tierras extremeñas, dentro de lo que se llamó antiguamente como la «Mancha Baxa Extremeña», que abarcaba desde Almadén hasta

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scriptoriumguadalupense / 19 Siruela (Badajoz), nos recuerda la importancia de esta zona para la trashumancia de ganado entre el norte y el sur peninsular y el abastecimiento de mercurio para el funcionamiento de los hospitales guadalupenses. De Guadalupe a Almadén se utilizaba un ramal de la antigua cañada real segoviana de La Mesta, que enlazaba desde Talavera de la Reina y bajaba hasta Guadalupe, para después continuar por la Mancha Baxa hacia los territorios de Almadén y finalizar en Andalucía. Uno de los fundadores de la Orden de san Jerónimo, fray Pedro Fernández Pecha, estrechamente ligado a la consolidación de los nuevos monasterios jerónimos, en especial el de San Bartolomé de Lupiana y el de Guadalupe, sería el impulsor del mercado del azogue en Guadalupe, ya que hacia 1348 arrendó los pozos de mercurio de Almadén. Aunque luego se haría cargo de ellos la Corona, sobre todo a raíz del descubrimiento de América, no se olvidaría de establecer estrechos vínculos con Guadalupe para el suministro de este mineral. Fue tal la relación de la monarquía castellana con la creciente devoción guadalupense en el siglo XVI que una de

Oficinas de la Dirección de minas de mercurio, Almadén

las principales naves capitanas, encargada de llevar desde Sevilla al Nuevo mundo el mercurio extraído en Almadén, fue bautizada con el nombre de Nuestra Señora de Guadalupe; nao de cincuenta metros de eslora que naufragó el año 1724, perdiendo sus más de doscientas toneladas de mercurio en las costas de santo Domingo. El azogue y la medicina en Guadalupe El azogue o mercurio, en efecto, se utilizó en el monasterio de Guadalupe no sólo como ungüento, sino también en forma de fumigaciones intensas. El procedimiento era siempre el mismo: el enfermo se sentaba en una especie de tonel, con la cabeza fuera, mientras se introducían braseros de cinabrio (mineral compuesto por azufre y mercurio) y sustancias inflamables. Como es de suponer, el método era muy temido por los enfermos y médicos, debido a las frecuentes intoxicaciones a que se exponían. Para evitar los contagios, el prior Juan de Siruela hizo, además, reformas en el hospital de san Juan (o de los hombres), separando los enfermos contagiosos de aquellos que no lo eran. Luego se destinó el hospital de la Pasión a las bubas Panorámica de Almadén de la Plata (Ciudad Real)

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Embalse de Orellana la Vieja (Badajoz)

o curaciones de la sífilis. Las intoxicaciones por azogue fueron frecuentes y los temblores que provocaban resultaron tan llamativos que pasaron rápidamente al lenguaje popular, como lo demuestra Miguel de Cervantes en El Quijote: «Levantado, pues, en pie don Quijote, temblando de los pies a la cabeza como azogado, con presurosa y turbada lengua dijo…» (II part. cap. XXXII). El tratamiento de la sífilis adquirió gran renombre en Guadalupe, de tal manera que del siglo XVII al XIX se enviaban aquí para su curación a los soldados afectados por dicha enfermedad. La historiografía de la medicina española describe la importancia de los hospitales de Guadalupe, cuando apenas si se habían reglado los estudios en las nacien-

tes universidades nacionales. Francisco López de Villalobos, en 1498, pone en verso la tragedia causada por este desconocido mal que abatía a Europa: «Fue una pestilencia no vista jamás, en metro no en prosa, ni en ciencia no en estoria, muy mala y perversa, y cruel sin compás, muy contagiosa y muy sucia en demás…» El monasterio de Guadalupe, al que llegaba un aluvión de peregrinos presa fácil de enfermedades virulentas, tomó eficaces medidas para combatirla. Durante el segundo priorato de fray Luis de Toledo, hacia 1527, es cuando se instaló la botica monástica en el pabellón de la enfermería nueva (cuarto bajo del claustro gótico, costado norte, actual comedor). Ésta alcanzó gran fama y prestigio en el trascurso de los años, siendo una de las mejores de España. La variedad de preparados existentes en la botica y la riqueza de las sustancias empleadas, conocidas a través de los inventarios, nos demuestran su valor y la magnífica dotación de medicinas. La gran botica monacal estaba regida y administrada por un monje boticario, titulado en farmacia y medicina, con quien colaboran otros avezados monjes y seglares. Una detallada descripción de la botica nos la da fray Gabriel de Talavera, en su conocida historia (Toledo 1597): «Hay en esta enfermería por la parte que cae a los huertos una célebre y famosa botica, tan grande, tan limpia y bien acabada, tan abundante de medicina y muchedumbre de vasos que no creo tiene semejante oficina toda España». En 1600 escribía fray José de Sigüenza: «Tiene esta Casa tres hospitales famosos en este reino: el uno para los hombres, para sus apartamientos, para todo gé-

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scriptoriumguadalupense / 21 nero de enfermedades, médico y medicinas de lo mejor del reino; hay otro hospital para mujeres y el tercero, que está en el camino de Castilla…En estos hospitales se gasta más de 13.000 ducados cuando se cuenta a bulto». Como hemos comentado anteriormente el monopolio del azogue y de las minas de Almadén, en general, era exclusivo del Rey partir del siglo XVI, dedicando gran parte del material extraído a la empresa americana, restando una mínima parte de su producción a los usos medicinales. Y es que sin mercurio no se producía plata, y sin plata faltaba la fuerza motriz de la economía de las colonias y del reino. Pero fue tal la demanda que requería la empresa indiana para amalgamar la plata, que muchas veces no llegaba la cantidad asignada a los hospitales y, si lo

encontraban, su precio en el mercado era muy superior a lo establecido por la Hacienda real. Así lo refleja un escrito expedido en el monasterio al Consejo y Juntas de Hacienda: «Por parte de prior, frailes y convento de Guadalupe […] no ha sido hecha relación que el monasterio tiene hospitales donde se curan muchos enfermos de enfermedades peligrosas, en las curas de las cuales y unciones que se les hace han gastado y gastan mucha cantidad de azogue, el cual muchas veces no puede ser comprado con ningún dinero y que, cuando lo hallan en Toledo y en Sevilla, es a muy excesivos precios; a cuya causa, por no ser comprado el dicho azogue, y ya que se halla, ser muy ruin, sucede peligrar los dichos enfermos a falta de dicho remedio […] es muy necesario el solimán y azogue para muchas medicinas de que los hospitales carecen.» Camino de ayer y hoy Algunas referencias aparecen en este camino hacia Guadalupe, sobre todo a partir de las poblaciones siberianas de Garlitos, Siruela, Talarrubias, Casas de Don Pedro y Valdecaballeros. En Talarrubias encontramos la Casa del Patio, antiguo convento franciscano del siglo XVII; el antiguo hospital del Carmen, construido en el siglo XVI con el fin de acobijar peregrinos que se dirigían a Guadalupe, transeúntes, enfermos, menesterosos incluso pastores, que se desplazaban con el ganado por los ramales de la Mesta. Aunque reciba el nombre de hospital, este vocablo, en los textos del siglo XIV y XV, se refiere a locales en los que de caridad podían comer y dormir peregrinos y pobres; no eran propiamente centros de atención médica sino albergues soste-

Siruela (Badajoz)

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nidos por el monasterio o las cofradías. Al edificio original, se le añadió en el siglo XVII una capilla dedicada a Nuestra Señora de la Paz y a san Ildefonso de Toledo. Actualmente el hospital está rehabilitado para uso de peregrinos que llevan este camino de los Mineros. En Siruela, villa relacionada con el santuario mariano, encontramos personalidades relacionadas con la Virgen de Guadalupe. Allí también nació fray Juan de Siruela, uno de los priores más insigne que rigieron el monasterio y su puebla (1519-1524), promotor de la nueva enfermería o claustro de la botica y de la ordenación de los hospitales guadalupenses. También encontramos vestigios guadalupenses en Casas de Don Pedro, cuya ermita del Calvario fue muy visitada por los romeros que iban a Guadalupe, o en Valdecaballeros en cuyo término tuvo varias dehesas el monasterio. En definitiva, una ruta que nace en los albores de la historia con la explotación de las minas de Almadén, y se desarrolla y alcanza su máxima expresión en la extracción de la plata en el Perú, además de sus usos medicinales a partir del siglo XVI. Un camino diverso en manifestaciones artísticas y culturales, rico en sus formas y costumbres y único en sus expresiones naturales. Flora y fauna Para terminar la exposición de esta ruta, señalaremos los es-

pacios naturales que atraviesa el camino, el cruce de sus variadas comarcas, compendio de ecosistemas. Presenta un indudable interés geomorfológico y paisajístico, y un hábitat de excepcional calidad para gran número de especies animales y vegetales del área mediterránea, que destacan por la presencia de especies de floras únicas y por su valiosa diversidad biológica. A través de sus poblaciones y términos encontraremos notables Zonas de Especial Protección de Aves (ZEPA) y de Lugares de Interés Comunitarios (LIC), destacando los embalses de la Serena y Orellana y las sierras de Siruela y Pela. La mayor parte del recorrido discurre por la Siberia extremeña, un conjunto geomorfológico de gran belleza en el que se alternan agrestes serranías, valles encajonados y ondulas llanuras. Pero si en algo destaca esta comarca, es su gran cantidad de agua embalsada. Cinco grandes pantanos cubren o bordean el área, convirtiéndola en la comarca española con mayor perímetro de agua dulce (la playa de Orellana la Vieja, en el embalse del mismo nombre, tiene el honor de ser la primera de costa dulce española con distintivo de calidad bandera azul).

Grullas entre el pantano de Orellana y sierra de Pela (Badajoz)

Paso a paso iremos descubriendo el paisaje singular, denso, agreste y armónico, en una sobrecogedora exhibición de tonalidades y volúmenes ante los ojos atónitos de cualquier peregrino que pase deleitándose por ellos. La vegetación y faunas silvestres, antes de adentrarnos en la Villuercas, nos muestran la zona más típica del biotopo extremeño, el bosque mediterráneo, constituyendo en muchos aspectos las comunidades botánicas y zoológicas de mayor cantidad y calidad de la provincia pacense. Las peculiaridades ecológicas del área han favorecido el asentamiento de una avifauna típica de terrenos abiertos, destacando la presencia de avutardas, sisón, ganga, ortega, alcaraván, y aguilucho cenizo. En la zona de los embalses aparecen grandes poblaciones de cigüeñas, vaguitas y grullas; pero el grupo más numeroso lo componen las anátidas: real, friso y la cerceta común.

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100años La virgen de Guadalupe y los cautivos Cumplo

Fray Carlos Gracia Villacampa, ofm1

Historiador, Miembro de la Real Academia Sevillana de la Buenas Letras, Correspondiente de Bellas Artes de san Fernando, de Madrid, y de la Real Academia Hispano-Americana de Cádiz

U

na de las fases más gloriosas entre los milagros de la Virgen de Guadalupe —que en parecer de Barrantes es el hecho que contribuyó más que ningún otro a la celebridad del Santuario2—, es, sin duda, la milagrosa redención de cautivos. I. Los milagros de la Virgen, los Jerónimos y la redención de cautivos. Los gruesos códices de milagros que, escritos en los siglos XV y XVI, se conservan en el Archivo del Monasterio3 y de cuya historicidad nos ocuparemos, Dios mediante, en otro artículo, son un monumento, piadoso y literario a la vez, levantado a la Virgen Santísima de Guadalupe; y entre ellos hallamos con frecuencia portentosos relatos de otros tantos milagros de la Virgen a favor de los pobres cautivos que, cargados de grillos y cadenas, cargados de grillos y cadenas y condenados a rudos trabajos, lloraban la pérdida de su libertad en las mazmorras de África. Los monjes jerónimos, secundando la soberana protección de la Virgen, consagraron grandes sumas a la redención de cautivos, llegando a rivalizar, en aquella obra cristiana y humanitaria y en donativos para ella recibidos, con la misma Orden de Nuestra Señora de la Merced, no sólo en los siglos XVI y XVII, según que de ligero aseguró Barrantes4, sino también muy avanzado ya el siglo XVIII, en que próxima a extinguirse la esclavitud en el norte de África gracias a la colonización europea, el Monasterio de Guadalupe

Retrato de Miguel de Cervantes, grabado en acero (1841) por Charles M. Geoffroy (1819-1882), BNE

entregaba grandes sumas a la Orden de la Merced para redimir los últimos cautivos5. Por multitud de documentos llegamos al conocimiento del sin número de milagros obrados por la

1. Este artículo del historiador guadalupense fray Carlos Gracia Villacampa (Caspe, Zaragoza, 1889-Jerez de la Frontera, Cádiz, 1948) apareció en El Monasterio de Guadalupe. Revista Quincenal Ilustrada, 80 (1919) 338-341 y 81 (1919) 358-361, incluyéndolo también en su obra miscelánea Grandezas de Guadalupe (Madrid 1924). El P. Villacampa fue director de nuestra centenaria revista (1920-1929), recorrió pueblos y ciudades predicando y recaudando donativos para la presea de la Coronación Canónica (1928) y escribió numerosos artículos y algunos libros, entre los que destacan: Grandezas de Guadalupe (Madrid 1924), El Scriptorium del Monasterio de Guadalupe como centro de cultura y actividades artísticas (Sevilla 1939) y La Virgen de la Hispanidad (Sevilla 1941). 2. Cf. Vicente Barrantes, Virgen y Mártir (Badajoz 1895) p. 62 [BMG. Ex. 2513] 3. Nota del Editor: AMG. Códices 1 al 9. Las recopilaciones de milagros conservadas van de 1407 a 1722, siglos XV al XVIII. 4. Barrantes, op. cit., «Bibliografía guadalupense», p. 389. 5. En confirmación de nuestras afirmaciones pueden verse los legajos de este Archivo: Redención de cautivos y Guadalupe y la Orden de la Merced, que contienen numerosos datos sobre el particular. Algún día, Dios mediante, nos ocuparemos con más detenimiento de un asunto de tanto interés para la historia de Guadalupe.

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daría en el monasterio de limosna. Con todo, parece ser cierto que el príncipe de nuestra literatura visitó el Monasterio en 1580, al salir de su duro cautiverio de cinco años en Argel7; si así no fuese, bastaría demostrarlo, en nuestro humilde sentir, una de las más bellas páginas de su obra póstuma Los trabajos de Persiles y Segismunda [Madrid, 1617]. La exactitud de su descripción topográfica, la descripción del Monasterio y, sobre todo, la del templo, suponen, desde luego, un testigo ocular; y si a ello añadimos la particularidad de que, entre las alabanzas consagradas a la Virgen, son las más tiernas aquellas en que se celebra como piadosa redentora de cautivos, no creemos aventurado asegurar que Cervantes consignó en aquellas páginas un cariñoso recuerdo de la visita que hiciera a la Virgen de Guadalupe para ofrecerle las cadenas de su cautividad. Escrita aquella novela en los últimos días del autor, recibida ya la Extremaunción, dedicábala a su protector, el conde de Lemos: «Puesto ya el pie en el estribo, / con las ansias de la muerte, / gran Señora, ésta te escribo.» Cuatro días después de firmar aquella dedicatoria moría Cervantes el 23 de abril de 1616. Quizá sea esta la causa del conmovedor ambiente de piedad que respiran muchas de sus páginas y que tan alto nos hablan del espíritu hondamente cristiano de Cervantes. No podemos resistir la tentación de copiar aquí lo que sobre Guadalupe escribía el Manco inmortal: Lleva sus personajes en peregrinación a Guadalupe, llenos de admiración ante la hermosura de sus valles y monMercado de los esclavos en Argel. Grabado holandés de finales del s. XVII tañas y llegados ya al Monasterio hace de él y su templo esta bellísima y II. Cervantes cautivo y la Virgen de Guadatierna descripción: lupE. Los jerónimos, que con tanta solicitud consig«Apenas hubieron puesto los pies los devotos penaron en sus memorias los nombres de cuantos personajes visitaban el Monasterio, omitieron en ellas el regrinos en una de las dos entradas que guían al valle, nombre de Cervantes, pobre y anónimo cautivo, sin que forman y cierran las altísimas sierras de Guadamás tesoro que el de su recuperada libertad y que, lupe, cuando con cada paso que daban nacían en sus en frase de un historiador, probablemente se hospe- corazones nuevas ocasiones de admirarse; pero allá

Virgen en este sentido, y de la importancia concedida por el Monasterio a tan caritativa empresa. Ahí están en prueba de ello los tomos manuscritos de este Archivo, muchos de cuyos milagros vieron ya la luz pública en estas páginas y los incluidos en sus libros por los historiadores del Monasterio, padres Écija, Talavera, Montalvo y Francisco de san José, y otros mil anónimos que, impresos y manuscritos, se guardan en nuestro Archivo Histórico Nacional, Biblioteca del Escorial y en multitud de archivos y bibliotecas, así públicas como particulares. Como dato interesante recogido al azar en uno de los documentos del legajo «Redención de cautivos» que antes citamos, consignaremos aquí que, sólo en el año 1519, el prior fray Alonso de Don Benito y su Capítulo destinaban a la redención de cautivos la, para entonces, enorme suma de 2.096.890 maravedíes; en vista de lo cual creemos muy justificado lo que el clásico P. Talavera dice, al escribir que, «entre otras liberalidades que exercita esta Casa, es muy grande el cuidado de rescatar todos los años los cautivos que puede»6.

6. P. Fray Gabriel de Talavera, Historia de Nuestra Señora de Guadalupe, Toledo 1597, Lib. IV, cap. X, f. 209. 7. Cf. Barrantes, op. cit., pp. 62, 173, 293, nota, y 332. 8. Cervantes, Trabajos de Persiles y Segismunda, Lib. III, cap. V, (BAE), Madrid 1864, t. I, p. 631.

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Cautivos redimidos ante la Virgen de Guadalupe, lienzo del s. XVIII, escalera del Camarín

llegó la admiración a su punto, cuando vieron el grande y suntuoso monasterio, cuyas murallas encierran la Santísima Imagen de la Emperatriz de los cielos; la Santísima Imagen otra vez, que es libertad de los cautivos, lima de sus hierros y alivio de sus prisiones; la Santísima Imagen que es salud de las enfermedades, consuelo de los afligidos, madre de los huérfanos y reparo de las desgracias. Entraron en su templo y, donde pensaron hallar por sus paredes pendientes por adorno las púrpuras de Tiro, los damascos de Siria, los brocados de Milán, hallaron en lugar suyo muletas que dejaron los cojos, ojos de cera que dejaron los ciegos, brazos que colgaron los mancos, mortajas de que se desnudaron los muertos; todos, después de haber caído en el suelo de la miseria, ya vivos, ya sanos, ya libres y ya contentos, merced a la larga misericordia de la Madre de las misericordias. De tal manera

hicieron aprensión estos milagrosos adornos en los corazones de los devotos peregrinos, que volvieron los ojos a todas partes del templo, y les parecía ver venir, por el aire volando, los cautivos envueltos en sus cadenas a colgarlas en las santas murallas, y los enfermos arrastrar las muletas, y a los muertos, mortajas, buscando lugar donde ponerlas, porque ya en el sacro templo no cabían; tan grande es la suma que las paredes ocupan»8. Aún a trueque de largar más de la cuenta el artículo, quisimos incluir en él esta bellísima página cervantina, reveladora de la piedad del Príncipe de los Ingenios hacia la Virgen de Guadalupe y su monasterio, del cual dice en el capítulo siguiente: «Cuatro días se estuvieron los peregrinos en Guadalupe, en los cuales empezaron a ver las grandezas de aquel santo monasterio; digo co-

9. Ibídem, cap. VI, p. 633. 10 Un volumen de 266 folios en pergamino, de 285 por 210 mm, escrito parte en el siglo XV y parte a principios del siglo XVI. Encuadernado en tabla forrada de cuero, con el título en el lomo: «Milagros de Nª Señora de Guadalupe, desde el año 1407 hasta 1497», f. XIII. [AMG, Cód. 1].

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menzaron, porque acabarlas de ver es imposible»9. Ya antes, en el capítulo quinto del mismo libro cuarto, dejó escrito de sus peregrinos, que antes de partir de Guadalupe «regalolos el prior del santo monasterio abundantísimamente; visitaron las reliquias los peregrinos, que son muchas, sanísimas y ricas; confesaron sus culpas, recibieron los sacramentos…». En ambos pasajes vemos un nuevo argumento de que Cervantes había visitado y admirado el monasterio, a la vez que manifiesta en ellos su gratitud sincera por la caridad y atenciones con que en él fue recibido. No creemos que se pueda objetar que Cervantes se inspirase para sus descripciones en los historiadores del monasterio, ya que para aquella fecha (1616), no había, que sepamos, más historia impresa que la citada del P. Talavera (1597), cuyo capítulo VIII del libro III, aunque clásico y algo parecido por la identidad del asunto, es muy distinto del de Persiles y Segismunda, no sólo por la belleza y ternura de imágenes del capítulo cervantino sino aún por el modo de tratar el asunto, que Cervantes circunscribió a los milagros de la Virgen, prescindiendo de los trofeos de los reyes y conquistadores y demás exvotos del templo, de que también se ocupa el P. Talavera. III. Historicidad de los milagros. Los volúmenes manuscritos de los milagros de la Virgen de Guadalupe, hoy conservados en su Archivo, son copia de los atestados originales que hacían los testigos ante notario eclesiástico, costumbre observada desde un principio en el monasterio y que vemos confirmada en el tomo que abraza los acaecidos en los años 1407 al 1497, que en su rúbrica inicial, escrita en gruesos ca-

racteres de bermellón, dice: «Comiença un libro de miraglos mui devotos e grandes, sacados de los libros originales en que se contienen los miraglos que Nuestra Señora la Virgen María ha obrado e contino obra, a invocación desta su santa Cassa de Guadalupe»10. Por esta razón, prescindiendo de su redacción literaria, tie-

San Pedro Nolasco redimiendo cautivos (1599), altorrelieve de Pedro de la Cuadra (c. 1560-1629) MNE, Valladolid

11. V. Barrantes Abascal, «Cinco peregrinos viejos que tratan de Guadalupe», en Nuevo Diario de Badajoz, 1896. Nota del Editor: Cf. Arturo Álvarez, Guadalupe en los clásicos y en viajeros antiguos, Alcobendas (Madrid) 2002. 12. Ibídem, cap. II. [Cf. Álvarez, pp. 361-362]. 13. Ibídem, cap. IV. [Cf. Álvarez, pp. 253-260]. 14. Ibídem, cap. V. [Cf. Álvarez, p. 373]. 15. NdE. Esta segunda parte del artículo termina con la historia de la cautiva Fátima, la Buena cristiana, liberada por la Virgen siendo aún musulmana, que se bautizó y vivió en Guadalupe y enterraron en el templo.

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Cautiverio de Cervantes. Interior de la llamada prisión Baño real, (1863), aguafuerte de J. Vallejo y Galeazo (1821-1882)

nen de suyo aquellos libros un fondo de verdad que los garantiza. Ya dijimos que gran parte de los milagros de la Virgen de Guadalupe se refieren a la redención de cautivos, y por si alguien creyese que las palabras de Cervantes, citadas anteriormente, sobre el gran número de cadenas colocadas en el templo de Guadalupe por los cautivos, milagrosamente liberados, no pasan de ser una bella página, queremos corroborar el testimonio cervantino con las descripciones de testigos de vista anteriores a Cervantes. Barrantes Abascal tuvo el buen acuerdo de extractar, por lo que se refiere a Guadalupe, algunos libros raros de la biblioteca de su padre, don Vicente, el afortunado bibliófilo extremeño, y aquel extracto resulta interesante por contener valiosos y curiosísimos datos11. Siglo XV. Testimonio del patricio Tetzel. El patricio de Nuremberg, Gabriel de Tetzel, que formaba parte de la comitiva del Barón de Rosmithal [León de Rosmithal de Blatna, cuñado de Jorge I de Bohemia] en su viaje por España [1466], y cuyas Relaciones tradujo del alemán al español don Antonio María Fabié para insertarlas en el tomo VII de la «Colección de libros de antaño», al describir la iglesia de Guadalupe, nos dice textualmente: «Durante todo el año hay una continua y grande peregrinación a este santuario y se ven allí, en la iglesia, muchos hierros que han llevado los cristianos cautivos de los moros; los que hacen

voto a esta santa iglesia, lo hacen con la obligación de traer los hierros que han llevado en su cautiverio y, cuando se ven libres, vienen en peregrinación a visitar a esta Santa Virgen. Figuróseme que el hierro traído por los cautivos no podrá ser transportado ni por dos cientos carros»12. Siglo XVI. Testimonio de Gaspar Barreiros. Este canónigo portugués escribió la obra titulada: Corografía de algunos lugares que encontró Gaspar Barreiros en su viaje que hizo desde la ciudad de Badajoz hasta Milán, en 1546; y extractándola Barrantes dice que «entre las innumerables ofertas y exvotos colgados por las paredes [de la iglesia] especifica muchos milagros que certifican armaduras, cadenas de esclavos, tablas pintadas y otras»13. En 1577, El peregrino curioso (Bartolomé Villalba y Estaña), cuyo precioso manuscrito estudió e insertó don Pascual Gayangos en los tomos XXIII y XXVI de la colección «Sociedad de Bibliófilos Españoles», puntualiza más que los anteriores por lo que se refiere a nuestro asunto; véase lo que dice de la iglesia de Guadalupe: «Hay alrededor de la iglesia novecientas cadenas y grillos que cautivos han dexado allí, sin muchos millares que quitan para las oficinas, las cuales son dignas de casa real; que en sólo la herrería tienen tres mil azadas, picos, ronqueros, azadones, rejas, segures y otros instrumentos para sus haciendas»14. […]15.

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Año de peregrinos «La peregrinación es un signo peculiar en el Año Santo, porque es imagen del camino que cada persona realiza en su existencia. La vida es una peregrinación y el ser humano es viator, un peregrino que recorre su camino hasta alcanzar la meta anhelada. También para llegar a la Puerta Santa en Roma y en cualquier otro lugar, cada uno deberá realizar, de acuerdo con las propias fuerzas, una peregrinación. Esto será un signo del hecho que también la misericordia es una meta por alcanzar y que requiere compromiso y sacrificio. La peregrinación, entonces, sea estímulo para la conversión: atravesando la Puerta Santa nos dejaremos abrazar por la misericordia de Dios y nos comprometeremos a ser misericordiosos con los demás como el Padre lo es con nosotros.» (Papa Francisco, Misericordiae vultus, 14)

Magna de Talavera Aunque no falten a diario, la basílica de Guadalupe se puebla de peregrinos cada viernes, sábados y domingos. Aterida por los fríos y vientos de este febrero orate, el sábado 27 llegó una magna romería de la Vicaría de Talavera, a cuya jurisdicción pertenece desde sus orígenes este santuario y tres arciprestazgos hoy en tierras extremeñas. Presididos por el señor obispo auxiliar, D. Ángel Fernández Collado, unas 1.300 personas provenientes de las parroquias de esa vicaría acudieron a Guadalupe de mañana, para atravesar la Puerta de la misericordia, recibir el sacramento de la reconciliación, al que atendían una decena de jóvenes sacerdotes y frailes, para mejor participar en la Misa del peregrino, adelantada a las 11.30. Recibidos por el rector, fray Antonio Arévalo, las naves del templo ofrecían una visión grandiosa y edificante. Concelebraron con el obispo, D. Felipe García Díaz-Guerra, vicario episcopal de Talavera, y otra veintena de presbíteros con cargo parroquial y guías de los peregrinos. Tras el almuerzo, que muchos hicieron en la Hospedería del Real Monasterio, todos volvieron a la basílica para el rezo del Rosario, que guia-

Misa de los romeros de Talavera

ron algunas mujeres en presencia del señor obispo, el señor vicario, el padre guardián y los señores párrocos. Seguidamente, desde las naves de Santiago y santa Paula, se organizaron las filas para subir al camarín de Nuestra Señora y venerar la sagrada imagen. Hacia media tarde, los más de veinte autocares que habían traído a los peregrinos regresaron a sus lugares de origen con la certeza de haber gozado sobre las sierras una jornada imborrable.

Peregrinos de Castilblanco con su estandarte de la Virgen de Guadalupe

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plazamayor / 29 Pacenses de Valverde de Leganés, San Jorge de Alor y otros Junto a los muchos visitantes de Andalucía que acostumbramos a recibir por estas fechas, el domingo 28 de febrero, algo más soleado y menos ventoso, llegaron dos centenares y medio de peregrinos de las parroquias de Valverde de Leganés y San Jorge de Alor, archidiócesis de Mérida-Badajoz. Los traía su párroco, el joven sacerdote fontanés D. José María Sánchez Hernández. A ellos se unieron ante el altar de la Santísima Virgen de Guadalupe otros peregrinos del Movimiento Encuentro Matrimonial, que acompaña D. Vicente Muñoz Martín, delegado para la Vida Religiosa de la citada archidiócesis. Los de Valverde trajeron a su asociación folclórica de coros y danzas, ataviada con encendidos trajes típicos, que cantó una de las misas extremeñas mejor ejecutadas de cuantas hemos oído en Guadalupe. Tras ganar las Indulgencias del Año Santo Guadalupense, la asociación valverdeña cantó y bailó en el atrio su homenaje, rodeada de cientos de curiosos y turistas que a esa hora esmaltaban la villa. Poco después, los frailes organizaron la subida al camarín para besar la imagen de la excelsa Patrona y recibir, como todos los romeros que la visitan, una estampa de nuestra Morena con las letras de su Loa. Llegada la hora del almuerzo, cada cual buscó las mejores viandas en los bue-

Grupo de Coros y Danzas de Valverde de Leganés

Grupo de peregrinos de Valverde de Leganés y San Jorge de Alor

nos comedores y bares de Guadalupe. Y regresaron a Valverde muy llenos, con la promesa de volver a cantar y bailar todo lo bien que saben.

Los de Valverde ofrecieron sus danzas a la Virgen

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Colegio Nuestra Señora del Carmen, de Villafranca de los Barros

Y de Villafranca, las Carmelitas de Vedruna Villafranca de los Barros, con su Virgen de Coronada y sus hermanas de la Cruz, tiene dos ilustres colegios: el San José de los padres jesuitas (1893) y Nuestra Señora del Carmen (1897), de las carmelitas de santa Joaquina de Vedruna, que reciben alumnado de la ciudad y de las poblaciones vecinas. Muchas son las veces que hemos dicho los lazos, antiguos y nuevos, que unen al primero con la devoción a la Virgen de Guadalupe; con el segundo se van estrechando y, el pasado martes 1 de marzo, contamos 550 peregrinos de este colegio en las naves de la basílica. En el CXC Aniversario de la fundación de la Congregación, las hermanas carmelitas, directora y miembros del claustro de profesores con los alumnos de E. Primaria a Bachillerato se propusieron llegar a Guadalupe para lucrar las Indulgencias jubilares y reafirmar los valores educativos del carisma Vedruna. Después de celebrar la misa, que presidida por el padre guardián estuvo animada de cantos juveniles, ofrendas, promesas y danzas, los estudiantes subieron al trono de Santa María, depositando ante él la corona de sus afectos y esperanzas, de sus ilusiones y proyectos. Ella sabrá colmarlos de bendiciones. Otras parroquias, hermandades y colegios Iniciado el ejercicio cuaresmal, el sábado 20 de febrero nos visitaba una peregrinación del arciprestazgo de Real de san Vicente (Vi-

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caría de Talavera de la Reina) de nuestra Archidiócesis, y siete días después, un grupo de Azuaga, presidido por su párroco D. Ignacio Navarrete, vicario episcopal. El domingo 28 de febrero, la parroquia Sagrado Corazón de Linares (Jaén) y otra peregrinación del arciprestazgo getafense de Aranjuez. Pasada la Semana Santa, con el aluvión de visitantes turísticos y fieles devotos que han acudido al monasterio o participado en las celebraciones del Triduo Pascual, volvieron las romerías jubilares. El miércoles de la Octava, 30 de marzo, llegaron párrocos y peregrinos de Azcoitia y Deva, diócesis donostiarra; de Montilla (Córdoba) y Picaña/Picanya (Valencia) subieron el 2 de abril; el domingo 3, el párroco-arcipreste,


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D. José María Barrantes, con la hermandad Virgen de Gracia y feligreses de Santa Marta de los Barros (Badajoz) y una comunidad neocatecumenal de Arroyo de san Serván (Badajoz). Pese al mal tiempo, el sábado 9 de abril recibimos con sus párrocos a peregrinos de Robledo del Mazo (Toledo) y de Don Benito (parroquia de san Juan, encomendada a los Claretianos). El domingo 17 de enero recibimos a los romeros de la Casa de Extremadura del Puerto de Santa María (Cádiz). La Adoración Nocturna de la diócesis de Jaén ganó el jubileo el martes 5 de abril y el Seminario Pontificio de Comillas (Madrid) con su rector, el sábado 9; el mismo día que llegaron romeros de Mérida, guiados por un

joven salesiano del colegio María Auxiliadora. Al día siguiente, acogimos a peregrinos de tres hermandades de la provincia badajocense: la nueva Hermandad Virgen de Guadalupe, de Guareña (diócesis de Plasencia), con su párroco D. Eugenio Albalate Gonzalo; la Cofradía de la Oración en el huerto, de la capital provincial, con su consiliario, y la Hermandad de Jesús de Gran Poder, de Almendralejo. Una hora después, los miembros de la Asociación Medalla Milagrosa de la diócesis de Toledo llenaron la basílica, en la misa presidia por el deán de la catedral, D. Juan Sánchez Rodríguez, y dos consiliarios. Antes que las Vedruna, el 9 de febrero peregrinó a Guadalupe el colegio Compañía de María, de Talavera de la Reina (Toledo). Despedido el colegio villafranqués, el sábado 5 de marzo recibimos a los peregrinos de las comunidades educativas del Sagrado Corazón, de Miajadas (Cáceres) —uno de nuestros habituales— y Everest, de Pozuelo de Alarcón (Madrid): religiosos, padres, profesores y alumnos. El lunes 7, a los alumnos de 4º del CEP San José de Calasanz, de Fuente del Maestre (Badajoz), quienes durante el trimestre habían estado preparando, con sus profesoras, la visita a Guadalupe y en el camarín entonaron dos canciones a la Virgen Morena. El domingo 13 llegaron andando desde el Puerto de san Vicente 25 jóvenes del Instituto Stábat Mater, celebrando la eucaristía en la cripta del camarín a las 13.30. A la Misa del peregrino acudieron los padres y alumnos de los CEP de Jarandilla de la Vera y Guijo de santa Bárbara, animados por su ejemplar profesora de Religión. A los que siguieron los cursos ESO del colegio Divina Pastora (Ana Mogas) de Toledo, el 16 de abril, y la AMPA del colegio marista, de dicha ciudad, el 3 de abril. Los alumnos de nuestro colegio cacereño San Antonio que cursan 4º de E. Primaria vinieron el jueves 7 de abril, guiados por el P. José María Morán Arrojo, OFM.

Alumnos del Colegio Divina Pastora (Toledo)

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Aquí se abolió la remensa catalana Vigentes durante toda la Edad Media —recuerda La Aventura de la Historia en su número de abril 210, p. 13— , y con diferentes variantes en toda Europa occidental, las relaciones feudales y campesinos estaban reguladas por un conjunto de derechos señoriales, conocidos en Cataluña como mals usos, entre ellos la remença o adscripción forzosa y hereditaria del siervo al feudo. La dureza de estas disposiciones serviles dio lugar a enfrentamientos entre la nobleza y el campesinado, que, en el caso de Cataluña, derivaron, en la segunda mitad del siglo XV, en las revueltas de los remensas (del latín redimentia, es decir: los adscritos a la tierra que cultivaban y de la que no podían partir sin pagar al señor su redención). En 1485, los dos bandos acordaron el arbitraje del rey de Aragón, Fernando II el Católico, para poner fin al conflicto. Al año siguiente, este dictó en el monasterio Guadalupe la Sentencia Arbitral, que estableció la exención de los malos usos a los que estaban sometidos los payeses de remensa catalanes, previo pago de 60 sueldos, y a que éstos pudieran seguir cultivando las tierras señoriales como campesinos libres a cambio de una renta, algo inédito en Europa por aquellos días. La Sentencia promulgada ante los representantes de los señores y payeses, hace ahora quinientos treinta años, dividida en treinta y dos capítulos, abolía la remensa y los otros cinco malos usos, además de otros derechos abusivos introducidos por la costumbre, sin que ello afectara al sistema señorial en su conjunto. Como compensación establecía diversos pagos que habrían de efectuar los campesinos en forma y plazos detallados. La sentencia incluía también el castigo ejemplar a los cabecillas de las revueltas, así como el pago de indemnizaciones y multas por los daños causados en los levantamientos. Aunque no fue fácil ni inmediata la pacificación del campo catalán, la decidida actuación de Fernando II y sus emisarios con-

Incipit de la Sentencia Arbitral de Guadalupe (Archivo Corona de Aragón)

siguió la efectiva aceptación de la sentencia por las partes y su ejecución, combinando las medidas represoras y de gracia. Su aplicación quedó encauzada a partir de 1488, cuando los representantes de los remensas se hicieron cargo de la recaudación de las cantidades acordadas, y posteriormente con la publicación en 1493 de una interpretación de la sentencia que aclaraba las dudas que se habían suscitado. Pese a que la valoración global de la sentencia de Guadalupe continúa siendo debatida, parece innegable que a principios del siglo XVI podía darse por solucionado definitivamente el problema remensa y por abolida la servidumbre campesina.

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Reformas en el museo de Bellas Artes Las grandes colecciones artísticas del Real Monasterio de Guadalupe se presentan hoy al visitante en siete grandes espacios museísticos: tres salas temáticas, la gran sacristía con once lienzos de Francisco de Zurbarán, el camarín de Nuestra Señora y ocho cuadros de Lucca Giordano, el relicario o tesoro de la basílica y el coro. A ellos agregaríamos la magnífica sala del Capítulo con su decoración mural (incomprensiblemente orillada de la visita guiada) dedicada recientemente a exposiciones temporales. Junto al museo de Ornamentos litúrgicos bordados (11 de octubre de 1928), el museo de Libros corales miniados (8 de mayo de 1998) el monasterio posee el llamado Museo de Pintura y Escultura antiguas —o sea las Bellas Artes de todos los tratados y diccionarios— creado en 1988 en la guardianía del P. Francisco Oterino Villasante (1983-1989). Previa restauración de unas pocas de las mejores piezas, se reunieron aquí varias obras que se apretujaban en el relicario, otras que sobraban en el antiguo museo de cantorales, más las esculturas de las estaciones del claustro mudéjar y otras, en despachos y oficinas conventuales. Con el paso del tiempo, los añadidos bienintencionados y la incorporación de

El conjunto de Egas Cueman

Vista panorámica del museo

los tres lienzos de El Greco en 1994, parecía que se había roto el primer discurso expositivo. A principios de este año, después de esperar sin resultados la solicitada opinión de los expertos, acometimos las reformas deseadas con una subvención de la Diputación provincial. Primeramente se pintaron los lienzos de pared del aula (antigua ropería monástica, s. XIV, magnífico artesonado decorado) cambiando el blanco por verde que destacase mejor las piezas; luego se ha cambiado la iluminación artificial, sustituyendo los fluorescentes por lámparas LED, que dejen de perjudicar los colores y los soportes; más tarde se ha tratado de recomponer la línea expositiva, el orden cronológico y la autoría, dando el espacio requerido a cada obra. Así, podemos contemplar, nuevamente agrupada, la obra de Egas Cueman (s. XV): El Calvario al fondo, delante el Cristo yacente, a la izquierda el grupo doliente de los discípulos, en derredor otras tallas del flamenco. Cerca, el tríptico de A. Insenbrandt y el Crucificado de marfil. Justo en las antípodas, los Grecos y un bargueño sobre mesa de la época. El Belén napolitano en su oquedad primera; en vitrinas y sobre panel de fondo, El Crucifijo atribuido a Miguel Ángel solo; al igual que el pequeño Goya y el Ecce Homo, de Pedro de Mena. También se han retocado las dos grandes vitrinas de poniente, guardando el orden cronológico y los estilos artísticos. A la reforma de nuestro museo de Bellas Artes sólo le faltan las cartelas, algunas de ellas erradas, que se leerán en español e inglés. El resultado final parece evidente, así nos lo han manifestado visitantes del ramo. Aunque sobre gustos… Algunas piezas requieren una pronta restauración: el estado de las figuras de la Magdalena, y el grupo de María, Juan y las mujeres, pertenecientes a El Calvario de Egas, y el otro grupo doliente presentan un estado calamitoso, lo mismo uno San Bebastián de la misma o parecida gubia.

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Breviario

u Antonio Guisado Tapia, sacerdote músico El pasado 27 de febrero, D. Antonio Guisado Tapia (Villanueva de la Serena, 1929) recibió, en el teatro Las Vegas, un caluroso homenaje del Ayuntamiento y población villanovense. Al igual que ocurriera el 13 de diciembre en la parroquia san Francisco, donde dirigió su último concierto, las autoridades y ciudadanía se han volcado en el reconocimiento público a su paisano, el sacerdote y párroco emérito. Cargado de buenas obras, este cura de la archidiócesis emeritense, compositor y director de la Coral Villanovense, que fundó en 1978 sobre la base de un nutrido coro parroquial reunido por él desde 1953, es uno de los músicos más brillantes de la región, académico de la Real de Extremadura y autor de interesantes libros de investigación, canto litúrgico y folclore extremeño. Con más de 800 conciertos en Extremadura, España, Portugal y otras naciones europeas, Guisado es fundador y primer presidente de la Federación Extremeña de Corales, que nació en este monasterio el año 1987 y hoy cuenta

con casi un centenar de socios y la Medalla de Extremadura. En su cargo fomentó la formación técnica de directores, los encuentros de corales federadas y la cooperación con otras federaciones. Villanueva le concedió en 1994 la I Medalla de Oro de la ciudad, en 2006 rotuló una calle con su nombre y ahora, como anunció el alcalde socialista Miguel Ángel Gallardo, presidente de la Diputación, da su nombre a la Escuela Municipal de Música. D. Antonio, que ha gustado de pasar los veranos en nuestro monasterio, donde compuso la música del himno vespertino Tarde de paz y alegría, estudió polifonía y canto gregoriano en el seminario pacense san Atón y en el monasterio de Silos (Burgos).

u Francisco E. Barrado Broncano, director de la Casa de Santiago He aquí otro presbítero placentino, nacido en Conquista de la Sierra (Cáceres) el año 1975, D. Francisco E. Barrado Broncano, alumno de la ilustre UPSA, donde cursó la licenciatura en Teología, especialidad Bíblica (2004-2006) y termina doctor (2013-2015) con una te-

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sis dirigida por el profesor Santiago Guijarro, de la citada universidad. Después de tan fulgurante recorrido, que compaginó con el ministerio y la docencia en su diócesis de origen, la de Plasencia, desde el 1 de enero de 2014 es director del Instituto Español Bíblico Arqueológico de Jerusalén (IEBA), más conocido por Casa de Santiago. El IEBA —fundado por el obispo Maximino Romero de Lerma el 19 de noviembre de 1955, al modo del Instituto Español de Estudios Eclesiásticos de Roma o iglesia española de Monserrat— nació, bajo la tutela del École Biblique de los dominicos, para promover los estudios bíblicos entre el clero español. «Es la presencia de la Iglesia española en Jerusalén —refiere Barrado a la revista de los Santos Lugares—. Mediante el Instituto, que tiene una dimensión académica y que depende de la UPSA, y desde la Casa, como residencia de sacerdotes y profesores o alumnos de las Facultades de teología que desean investigar en Jerusalén.» Ubicado cerca de Betania, a las espaldas del Monte de los Olivos, el IEBA «gracias a la Conferencia Episcopal Española, propietaria del edificio, y las subvenciones de la Obra Pía [de los Santos Lugares], fundación del Ministerio de Asuntos Exteriores, es el cauce para el conocimiento del país de Jesús, de la tierra de la Biblia… La oferta formativa es muy variada… Como residencia ofrece la posibilidad de realizar el doctorado o la licenciatura en los centros de estudios bíblicos de Jerusalén, el Studium Biblicum franciscano o el Biblique et Archeólogique française, de los dominicos, o cursos de lenguas en academias o en la propia Universidad Hebrea.»


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Crónica de la Puebla Antonio Ramiro Chico Alborear un nuevo año siempre supone un nuevo aliento de vida, sentir el rocío de cada mañana sobre la epidermis del cuerpo refresca y alienta cada amanecer, ver y contemplar una nueva puesta de sol reconforta y llena de esperanza por todo aquello que la vida nos ofrece cada día. En este año de gracias de 2016, Guadalupe, nos obsequia con varias efemérides, que aunque ya anunciadas, no quiero dejar de reseñar en esta crónica. La primera, por ser la que más de cerca me toca, el Centenario de la Revista Guadalupe, que el próximo 1 de julio, sus 849 números cumplirán el objetivo fundacional, propagar la devoción y culto de Nuestra Señora, al mismo tiempo que enseñar a Extremadura, a España y América las glorias histórico-artísticas de este Santuario Nacional. En el obrador de esta escuela llevo treinta y cuatro años amasando sentimientos, desvelando nombres, descubriendo fechas y datos, narrando historias, crónicas y leyendas, atendiendo a cada uno de sus fieles y queridos suscriptores, a los que agradezco de todo corazón, al igual que a todos los que en estos cien años han colaborado en hacer de este medio, por cierto el más decano de Extremadura, el mejor y eficaz instrumento de la cultura guadalupense. Hace cuatrocientos años, fallecía en Madrid, en 1616, el

“Príncipe de los Ingenios” y “Manco de Lepanto”, Miguel de Cervantes y Saavedra, quien en sus novelas y comedias, dejó testimonio de su gran devoción a Nuestra Señora de Guadalupe, a la que visitó probablemente en 1580, tras su liberación de las mazmorras de Argel. En 1516, quiso el destino, que la última visita de Fernando el Católico, tuviera como final de su caminar por los Reinos de España, el Santuario de Guadalupe, otorgando en la Casa de Santa María, de Madrigalejo, el día 22 de enero, su último testamento a favor de su nieto Carlos, falleciendo a las pocas horas después. También en este año 2016, el santo padre, Francisco I, ha convocado a toda la Iglesia a celebrar el Año Santo de la Misericordia, cuya basílica y templo de Guadalupe ha sido elegido por nuestro arzobispo de Toledo, don Braulio Rodrí-

guez Plaza para ganar las indulgencias y el perdón. Efemérides todas ellas, que sin lugar a dudas, potenciaran este Año Santo Guadalupense y de la Misericordia, como lugar de constante peregrinación y encuentro, en el que junto al rostro misericordioso de Jesucristo, siempre está María Santísima de Guadalupe, como Madre y Fuente del consuelo. FITUR 2016 La Feria Internacional de Turismo de Madrid, una de las más importantes del sector turístico a nivel mundial, celebrada en IFEMA durante los días 20 al 24 de enero, ha reunido un año más a las principales agencias de viaje y Comunidades Autónomas de España, por la que han pasado más de 250.000 visitantes y en la que Guadalupe y Geoparque Villuercas Ibores Jara, con sus res-

Firma del convenio con Guadalupe Fitur 2016

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pectivos patrimonios mundiales han estado dignamente representados, tanto en los stands de Extremadura, en el de Geoparques Mundiales Unesco y en el de MAGRAMA (Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente). El día 20 de enero, se presentó y firmó en el stand de Extremadura el Protocolo general de colaboración para la promoción turística y cultural del Año Santo Guadalupense, 2015-2016, por parte del presidente de la Junta de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, el alcalde de Guadalupe, Felipe Sánchez, la presidenta de la Diputación de Cáceres, Charo Cordero, el presidente de la Diputación de Badajoz, Miguel Ángel Gallardo y el consejero de Economía e Infraestructura, José Luis Navarro. El citado Protocolo pretende fijar las propuestas generales de actuación turística y cultural de Extremadura y Guadalupe con motivo del Año Santo Guadalupense. Bienvenido dicho Protocolo, si con él puede llevarse a cabo proyectos culturales como la recuperación de la antigua Biblio-

teca del Real Monasterio, joya arquitectónica del siglo XV, la digitalización de la Revista Guadalupe (1916-2016), o proyectos sociales como el Albergue de Peregrinos, en los recientes terrenos adquiridos por el Ayuntamiento en la Vía, nuevos aparcamientos públicos o la restauración de los Puente de Espinarejos y de los Alamos, ambos en el Camino Real de Guadalupe por los que han pasado la mayor parte de la historia de España. Por su parte, el Geoparque Villuercas Ibores Jara, según José Antonio Montero, presidente de Geovilluercas, ha estado más presente que nunca en FITUR, con representación en tres pabellones (4,7 y 9), reuniéndose con diferentes agencias y turoperadores, especialmente interesados en el geoturismo que ofrecen los geoparques y que este año ha girado, bajo el lema: “Geoparque Mundial Unesco Villuercas Ibores Jara, el Geoparque de las emociones”, al cual se sumó la Real Asociación de Caballeros de Santa María de Gua-

dalupe, con motivo del Año Santo, promocionando 7 geotinerarios peregrinos a Guadalupe. SAN BLAS La Villa y Puebla celebró un año más, entre sus fiestas locales, la solemnidad de san Blas, el 3 de febrero, con Eucaristía en su ermita, que presidió nuestro párroco, fray Manuel Tahoces. A continuación, se procedió a sacar en procesión la imagen del santo obispo mártir de Sebase (Armenia), abogado contra los males de garganta, ofreciendo después cordones y estampas bendecidas. Esta romería instituida por la Comunidad Franciscana, tras la restauración en 1945 del antiguo humilladero de San Sebastián, convoca desde entonces a todos los guadalupenses para celebrar esta festividad, tal como indica su propio himno con capazo, bollos, malvasía, sobada y hornazo. Por la tarde, el Ayuntamiento organizó una serie de juegos para niños, baile a cargo de la charanga “Enrique y sus chavales”, ofreciendo además, la degustación del típico bollo de san Blas. Todavía varias generaciones conservamos en nuestro paladar aquellos bollos que hacían las hermanas Cordero Reinoso en su horno de la calle Logroño, cocidos con el aroma de las jaras y el brezo. Su textura y gusto sucumbían al más exquisito paladar. CARNAVAL Si antes era la fiesta pagana por excelencia, ahora al menos en Guadalupe, sólo congrega a un reducido grupo de comparsas, encabezadas por la comunidad educativa, especialmente de Primaria, la Asociación de Mujeres y la Tercera edad, con desfiles y pasacalles, según recoge el programa editado por el Ayunta-

Romería de San Blas

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plazamayor / 37 miento, los días 4, 8 y 9 de febrero, otorgando premio de cien euros a aquellas agrupaciones de más de diez miembros y cincuenta más para los que fueran acompañados de carroza, premio este último que quedo desierto. Concluyó las carnestolendas con el entierro de la sardina el martes de carnaval para dar paso a la formalidad litúrgica de la Cuaresma con el inicio del miércoles de ceniza. PRESUPUESTO MUNICIPAL El pasado 2 de diciembre, el Pleno del Ayuntamiento acordó por mayoría aprobar el Presupuesto General de 2016, tal como aparece publicado en el Boletín Provincial de Cáceres, el 9 de febrero de 2016, al no haberse presentado ninguna reclamación sobre el mismo. El Presupuesto de este año 2016 asciende a un total de 1.293.151,89 €, algo más inferior que el presentado para el ejercicio anterior. Dentro del apartado de Ingresos destaca el capítulo de impuestos directos (514.379 €), que supone casi la mitad del presupuesto, mientras que el apartado de gastos se divide entre dos grandes partidas: el capítulo de gastos de personal que asciende a 659.676 € y el capítulo de gastos corrientes en bienes y servicios con 520.943 €, entre ambas partidas copan casi el total del montante. El resultado de la aprobación de estos Presupuestos son la creación de las bolsas de empleo municipal ya convocadas de ayuda a domicilio y para cubrir los puestos de conductores y peones de servicios múltiples, en las cuales tienen preferencias las personas que no hayan trabajado anteriormente en el Ayuntamiento, al menos en los últimos 18 meses, favoreciendo así la ro-

Día de la mujer, visita guiada al real monasterio

tación laboral dentro del municipio. DÍA DE LA MUJER Desde hace 102 años se viene celebrando en todo el mundo el Día Internacional de la Mujer, cada 8 de marzo, en el que se conmemora la lucha por la igualdad, la justicia y el desarrollo de dicho colectivo. Este presente año el lema ha sido: “Mujeres de hoy, siempre activas”. La Asociación Cívico-Cultural de Mujeres de Guadalupe ha desarrollado toda una semana dedicada a la mujer, del 8 al 13 de marzo, con un nutrido programa de actividades: café-coloquio: “Rol de la mujer desde el siglo XX”; actividades deportivas, con torneo de pádel; actuación de la Asociación ASDIVI; subasta de artículos del mercadillo; proyección audiovisual y campaña de puertas abiertas y promoción de gimnasio, peluquería y belleza; excursión a la comarca de La Vera, siguiendo la ruta de Carlos V

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y visita guiada al Monasterio de Guadalupe, que le brindó el padre guardián. Ciertamente que desde 1914 que se instituyó este día el rol de la mujer ha cambiado considerablemente, siendo en la actualidad el más trasversal y completo en esta sociedad consumista y competitiva. Su sexto sentido les ha permitido multiplicarse y asumir con sobradas competencias el papel de madre, esposa y trabajadora por cuenta ajena, con rendimientos laborales igual o superiores a los del sexo masculino, por lo que el siglo XXI será, sin duda, el siglo de la mujer. Aunque a veces, debido a los horarios rígidos de las empresas es difícil conciliar vida laboral y familiar, cuyas carencias también se sienten en nuestra sociedad. ASAMBLEAS DE CABALLEROS Y DAMAS El pasado 12 de marzo, las Asociaciones de Damas y Caballeros convocaron a sus miem-


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bros repartidos por toda España para celebrar sus respectivas Asambleas generales ordinarias, que en el caso de la Real Asociación de Caballeros de Santa María de Guadalupe tenía carácter electivo, por haber cumplido la actual Junta de Gobierno, presidida por don Florencio Álvarez Álvarez, su periodo de cuatro años, tal como recogen sus actuales Estatutos. La Jornada de este encuentro se inició con la celebración de gracias de la Eucaristía en la Basílica, a las once de la mañana, que presidió fray Antonio Arévalo Sánchez, guardián del Real Monasterio. A pesar de ser una obligación estatutaria, la participación fue bastante floja, tanto por parte de Damas como de Caballeros, asistiendo a las respectivas Asambleas una treinta de personas. Dichas reuniones se celebraron a las doce de la mañana, en el Cuartelón Mudéjar, para las Damas y en la Capilla de los Siete Altares o Cripta del Camarín para los Caballeros, a cuya elección de Presidente no se presentó ninguna candidatura. Conformada la presidencia electoral se procedió a levantar la respectiva acta, comunicando al Delegado Diocesano de Hermandades y Cofradías del Archidiócesis de Toledo dicha incidencia para que disponga como gestionar esta nueva situación jurídica. I FORO INTERNACIONAL El día 17 de marzo, del presente año, se celebró en el Centro Cultural “Puebla y Villa de Guadalupe” el I Foro Internacional de Industrias Creativas y Culturales, organizado por la Asociación de Gestores Culturales de Extremadura (Agcex) y financiado por el Ministerio de Educación Cul-

tura y Deportes y la Junta de Extremadura, con el fin de desarrollar nuevos proyectos culturales y creativos, así como buscar nuevas formas de financiación. Contó además, con la colaboración de distintas entidades locales y regionales. Esta primera convocatoria, reunió aproximadamente a un centenar de profesionales de la cultura, tanto del ámbito público como privado, entidades financieras, organizaciones de microfinanciación, emprendedores y estudiantes relacionados con el sector cultural, turístico y creativo. Abrió el foro, dándoles la bienvenida, el alcalde de Guadalupe, Felipe Sánchez, quien agradeció dichas iniciativas que se están llevando a cabo dentro de las actuaciones del Año Santo Guadalupense, al mismo tiempo que ofreció el potencial cultural que atesora Guadalupe para desarrollar este tipo de eventos. VI RUTA ALFONSO ONCENO Con motivo del 700 aniversario del nacimiento de Alfonso Onceno, fundador de la Puebla y Villa de Guadalupe, la Asociación de Senderismo Maragatos de las Villuercas, organizó en el

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año 2011, en colaboración con otras instituciones la ruta Navezuelas-Guadalupe, en honor del rey Alfonso Onceno, el de la Batalla del Salado, cazador y peregrino de Guadalupe. Esta ruta senderista se realiza durante el mes de abril y está incluida en el circuito de rutas senderistas “Camina Extremadura”, por lo que cada año se va consolidando y promocionando, aun si cabe todavía más. Dicha ruta une las localidades de Navezuelas, situada a 950 m. de altitud, con Guadalupe. 16,5 kilómetros impresionantes, cuyos valles en forma de “v” y orientados hacia el norte superan los 1.300 m. Toda una gozada para los sentidos que trascurre por el Geoparque Villuercas Ibores Jara y parte del Sendero Internacional de los Apalaches a su paso por España con una dificultad media (16.50). La VI Ruta de Alfonso Onceno se celebró este año el 19 de abril y contó con más 300 participantes, quienes al final del recorrido tuvieron el honor de recoger su diploma acreditativo de las manos del propio Alfonso Onceno, quien les acompañó en su llegada a Guadalupe.


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Mirando atrás

Esta preciosa talla policromada de Nuestra Señora de Guadalupe (s. XVIII) fue presentada por el Museo de Arte San Antonio, de Tejas (EE.UU), en la muestra Rostros de María, entre el 18 de agosto de 2012 y 20 de febrero de 2013. (Búsqueda y cortesía de Ignacio Riobóo Cantillana).

BOGOTÁ (Colombia). Cuadro de Nuestra Señora de Guadalupe, con magnífico marco de madera dorada (s. XVIII), que se halla en el Museo Colonial de Bogotá. Esta ciudad colombiana posee dos cerros tutelares dedicados, uno a la Virgen de Monserrate y otro, a la de Guadalupe, que es una costumbre inaugurado por el propio Colón el año 1493. El cerro de Guadalupe, contiguo al de Monserrate, tiene 3.317 m de altitud, y encima de la iglesita han colocado una imponente imagen de la Virgen Inmaculada con los brazos abiertos, de 15 metros de altura, obra de Gustavo Arcila Uribe. La primitiva ermita se alzó en 1656 y ha sido destruida en cuatro ocasiones por movimientos sísmicos. La nueva se edificó en 1967 y tiene en su hornacina principal una imagen de Nuestra Señora de Guadalupe tallada por José de Moratilla (en su versión mejicana, claro). Pero el cuadro que presentamos nos habla de los orígenes. (Búsqueda y cortesía de Ignacio Riobóo Cantillana).

BRASIL. Lienzo de Nuestra Señora de Guadalupe (s. XVIII), óleo sobre tabla de la escuela cuzqueña (Perú), que se encuentra en el Museo dos Palácios do Governo do Estado de São Paulo (Brasil). (Búsqueda

y cortesía de Ignacio Riobóo Cantillana).

ZARAGOZA. Cuadro de Nuestra Señora de Guadalupe, óleo sobre cobre con marco original ebonizado (20 X 17,50 cm), obra del siglo XVII. Localizado en una casa de antigüedades de Zaragoza con un precio de salida de 2500.

(Búsqueda y cortesía de Ignacio Riobóo).

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Normas para la presentación de originales a esta Revista 1.- Los artículos que se envíen a esta Revista deben ser 5.- Las referencias o citas bibliográficas de Libros se ajusoriginales e inéditos. La revista Guadalupe admitirá tarán a este criterio: Nombre del autor (entero o iniciales) la publicación de cualquier tipo de trabajo, siempre que seguido de los apellidos, que irán en letras Versales, Título alcance el nivel de calidad suficiente y trate sobre temas y del Libro (en cursiva), Ciudad, año, páginas (p. o pp.). [Ejemplo: Germán Rubio, ofm, Historia de Ntra. Sra. de ámbitos propios. Guadalupe, Barcelona 1926, pp.13-22. Si la siguiente cita 2.- Los textos serán enviados en formato Word, tipo de va inmediata, basta poner Ibídem, y la página. Si la cita no letra Times New Roman, cuerpo 12. El original se remitirá, va seguida: G. Rubio, Historia…, p. o pp.] para su valoración, a: Redacción Revista Guadalupe, Real 6.- Las referencias o citas bibliográficas de Revistas o Monasterio, 10140 GUADALUPE (Cáceres), aunque no será Actas de Congresos se ajustarán a este criterio: Nombre del necesariamente objeto de correspondencia ni devolución. autor (entero o iniciales) seguido de los apellidos, que irán 3.- Los artículos de carácter científico no excederán en letras Versales, “Título del Artículo” (entre “comillas”), de cinco páginas, se presentarán en soporte informático en Título o cabecera de la Revista o Actas (en cursiva), (preferentemente por correo electrónico) y procesador número, (Año), (entre paréntesis), y número de página de textos Microsoft Word o, si no es posible, impresos (sólo números, sin p. o pp.). en papel a una cara, y precedidos de los datos del Autor [Ejemplo: Arcángel Barrado, ofm, “Las capellanías de En(nombre y apellidos, dirección, teléfono y correo elec- rique IV”, en Guadalupe 586 (1970) 88-90. Si la siguiente trónico si lo tuviere), con un breve currículum vitae cita va inmediata, basta poner Ibídem, y la página. Si la cita del autor o autores nuevos. Asimismo se podrán adjuntar no va seguida: A. Barrado, “Las capellanías…”, 90.] ilustraciones, cuadros y similares, originales de calidad 7.- Cada trabajo puede ir precedido de llamadas o frases suficiente, en blanco y negro o color. De no ser posible destacadas del contenido. los originales, también se admiten las fotografías digitaLa Dirección podrá requerir, si es imprescindible, la lizadas en formato jpg o Microsoft Excel si son gráficos. introducción de modificaciones en el texto original de un 4.- Las notas bibliográficas, siempre a pie de página artículo. (letra del cuerpo 10), se numerarán de forma correlativa La no aceptación de cualquiera de estas normas conlleva en caracteres árabes e irán voladas sobre el texto. que un trabajo no sea admitido. La Redacción

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Crujía de la granja de Mirabel, palacio de verano

Ángel Sánchez Torrejón [Guadalupe, 1962]

Guadalupe 848  

Revista número 848

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Revista número 848

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