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Revista del Real Monasterio de Guadalupe fundada en 1916. Nº 849, Año 2016

Cruces y cruceros de Guadalupe / 8 Las fuentes del claustro mudéjar bajo / 14 Apuntes de arte guadalupense / 22


«San Gregorio el Grande, siendo legado de Pelagio II en Constantinopla, llevo´ a Roma a Nuestra Señora de Guadalupe, llamada la Vizantina por Vizancio. En Roma sacaron en Rogativas las imágenes prodigiosas por el contagio de que murió Pelagio. Viendo san Gregorio que Dios no se aplacaba, mandó sacar la Vizantina. En la procesión apareció un ángel enbaynando y otros cantando “Regina Coeli laetare” etc. Cesó el contagio y le pusieron el título de Nuestra Señora de la Salud».

Historia de Nuestra Señora Santa María de Guadalupe Imagen y texto: Pedro José de Uceda (1698-1740), subida al camarín


Nigra Sum*

mayo - junio

Núm. 849. 2016 --

Director:

Antonio Arévalo Sánchez, OFM Administrador:

Hipólito Ámez Prieto, OFM Secretaría y Suscripciones:

Antonio Ramiro Chico --

Redacción y Administración: Real Monasterio de Santa María 10140 GUADALUPE (Cáceres) Teléf.: 927 36 70 00 Fax: 927 36 71 77 Web: http/www.monasterioguadalupe.com Correo electrónico: guadalupe.mcs1916@gmail.com Edita: Ediciones Guadalupe Imprime: Gráficas San Antonio, S. Coop. Almansa, 7 41001 Sevilla Depósito legal: BA-12-1988. --

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Remedios, Señora de Ocaña

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emedios le llaman en Fregenal de la Sierra, en Aljaraque, en Albacete, en Estepona, en Tenerife, en Lima, Filipinas y… en medio mundo. Pero morena y antigua, la de Ocaña, la manchega y linajuda villa de Toledo. En Ocaña, agarena y santiaguista, donde celebraron cortes Juan II y su hijo Enrique IV; Ocaña, donde Isabel, desterrada, encontró a sus leales Chacón y Gutiérrez de Cárdenas y luego firmaría los desposorios con el futuro rey Fernando; Ocaña, la del Comendador de Lope de Vega, la patria de nuestro fray Diego y sus peripecias en las Indias, la plaza mayor… El origen de este título viene de la reconquista (no definitiva) de Cuenca a manos de Alfonso VI (1065-1109). Citada al asedio, una mesnada de la comarca de Ocaña entró al asalto y ganó la plaza al musulmán (h. 1106). Dice la leyenda que los cristianos de Cuenca, en gracia, les donaron el sacro trasunto de Santa María de los Remedios, que ellos, 50 soldados de la Virgen, trajeron bien escoltada a Ocaña. Refiere la erudición local que la talla actual —obra de los Talleres Arana zaragozanos— es muy parecida a la que profanaron y destruyeron aquellos malnacidos y peor enterrados el 10 de noviembre de 1936; piadoso desvarío para disimular la pena que hiere pérdida tan luctuosa. Como ganas de enmendar el pasado es que un gobernador civil le impusiese medalla y nombramiento de Alcaldesa Honoraria el año 1955 o que otro Consistorio (libre, claro) le diera en 1990 título de Hija predilecta, con medalla de oro y esmaltes… ¡Voluntad de remediar una ausencia irreparable…, porque nadie arrebató ni quemó el amor de Ocaña por su Virgen Negra! Cada 8 de septiembre esta morena manchega, que tiene sede en una capilla de la iglesia de san Juan Bautista, los agavilla a todos, sin que falten el Consistorio, las cofradías de Ocaña —con nombradía desde el s. XIX— y la Hermandad de los Soldados de la Virgen ( Const. 1635). Antes, los mozos le cantaron los mayos a la puerta de la iglesia, y en torno al 11 de junio —fecha de la Coronación Canónica oficiada el año 1961 por el cardenal Pla y Deniel, ante la multitud venida de los 25 pueblos de la comarca—, se hacen muchos cultos y honores, donde cantan el himno de la Virgen, el de la Coronación y… una ¡Salve rociera adaptada! ¡Hasta La Mancha gatean los ecos de la marisma, tras rociar Extremadura! * «Nigra sum» [Soy morena…] es una expresión tomada del Cantar de los Cantares (1,5) que la Liturgia, desde la Edad Media, aplica a las Vírgenes Negras.

Índice

I. Nigra sum: Remedios, Señora de Ocaña ..................................... 1 II. Aires morenos [Noticias de la Virgen]............................................. 2 III. Aula capitular [Opinión] - Bitácora del Director................................................................. 5 - Pura y limpia: Sor María Jesús Barroso Ramos, OIC ............... 6 - Barrera del sol: Francisco de A. Oterino Villasante, OFM......... 7 IV. Scriptorium guadalupense [Investigación y divulgación] - Cruces de término y cruceros de guadalupe José Antonio Ramos Rubio y Óscar de San Macario Sánchez ...... 8 - Las fuentes del claustro mudéjar bajo Hipólito Ámez Prieto, OFM ............................................................. 14

- Cumplo100años Apuntes de arte guadalupense Fray Isidoro Acemel Rodríguez, ofm�.............................................. 22 V. Plaza Mayor [Noticias del Monasterio y la Puebla] - Miscelánea de Guadalupe........................................................ 29 - Breviario........................................................................................ 35 - Crónicas de la puebla: Antonio Ramiro Chico......................... 36 Portada: Fachada norte del real Monasterio. Gabriel Sánchez Olmeda Contraportada: Ismael Sanromán Sánchez Puente de Espinarejo

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La Virgen más Bella Lepe celebra con un Jubileo el L Aniversario de la Romería al solar del convento franciscano Del día 2 de febrero, fiesta de la Presentación del Señor, al 8 de mayo, solemnidad de la Ascensión, la Hermandad de Nuestra Señora de La Bella y la Comunidad parroquial de Lepe (Huelva) —27675 hab. INE 2015— han celebrado un Jubileo con Indulgencia Plenaria. La ocasión fue el «quincuagésimo aniversario de la institución de la Romería» al cabezo de La Bella, a cuatro km. de la ciudad, donde estuvo el segundo convento franciscano de Lepe, asiento de la sagrada imagen hasta la Exclaustración, donde ahora se alza una ermita. «La imagen de Nuestra Señora de La Bella —leemos en un folleto de la Hermandad— es un notable ejemplar de Virgen eucarística. En la cavidad de su pecho tiene un sagrario, donde el Santísimo Sacramento se custodiaba antes y, ahora, solamente los días de Jueves y Viernes santo.

La escultura data de finales del siglo XV o comienzos del siglo XVI. Está atribuida a Jorge Fernández Alemán y los escultores de su círculo, autores del retablo de la catedral de Sevilla.» Dos son las fiestas que celebra la Muy Ilustre, Fervorosa y Franciscana Hermandad en honor de su Titular, las del 15 de agosto y las de la Romería de mayo. Ésta nació cuando el día 8 de mayo de 1966 un grupo de jóvenes de Acción Católica, animados por el cura D. Manuel Gómez Orta, deciden organizar una jira al solar conventual de El Terrón. La nueva se propagó por la ciudad, que enjaezó carros y carrozas con fervor incontenible; y de un día de campo moceril salió una romería. Primero llevaron una réplica chica de la Virgen, luego fue el Simpecado de la hermandad fundada en 1954, hasta que el 12 de mayo de 1974 —adquiridos

nuevos predios y levantada la ermita en 1968— se empezó a trasladar la imagen original de La Bella en preciosa carroza de plata tirada por bueyes. Desde 1982 son cuatro los días romeros y el 12 de marzo de 1985 se inauguró un monumento de bronce en el recinto conventual. Durante el pontificado de D. Rafael González Moralejo, el 13 de junio de 1992, la venusta imagen fue Coronada canónicamente por decreto del papa Juan Pablo II, en el marco del V Centenario del Descubrimiento y Evangelización de América. En el Jubileo, la Hermandad — editora de la revista anual y el Cartel de la Romería— ha tributado un solemne triduo del 27 al 29 de abril, seguido del XLIV Pregón de la Romería y un Besamano Extraordinario en la parroquial Santo Domingo de Guzmán, en cuyo Sagrario se venera la

Romería de La Bella, de paso por las calles de Lepe (Huelva)

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airesmorenos imagen y donde está erigida canónicamente su Hermandad. A mediodía del viernes, 6 de mayo, se rezó del Ángelus a cargo del grupo de tamborileros cofrades, y atardecido se hizo la Ofrenda de flores, que dura cuatro horas y media: Ayuntamiento, hermandades de Gloria, Sacramental y Penitenciales; hermandades filiales (Huelva e Isla Cristina) y otras de pueblos vecinos, asociaciones, entidades…; ofrenda de romeros a pie, de romeros a caballo, de romeros en carruaje… La carroza de La Bella salió de la parroquia hacia las 6 de la tarde del sábado 7 de mayo; cantada la Salve en la Cruz Primera al fragor de caballistas y carruajes que encabezan la comitiva, la Virgen llega al puerto de El Terrón con los últimos rayos y la saludan las sirenas de los barcos engalanados y la escoltan los romeros a caballo. Subastado el pendón, La Bella entra triunfalmente en su ermita y empieza la vela hasta que despierta el domingo 8 de mayo y viene el obispo José Vilaplana Blasco a presidir la Misa de romeros. A medianoche de ese domingo hay Rosario cantado a cielo abierto, iluminado de antorchas y tamboriles. Tras la segunda vela nocturna, el lunes 9 de mayo hay misa de 12 y vienen los frailes del cenobio de La Rábida a avivar la historia y sus raíces. Desde las 7 de la tarde la imagen desfiló en magna procesión extraordinaria por la calles de su aldea, que ya cuenta con caserío. A causa del Cincuentenario, los cultos se han prolongado en la ermita con un solemne triduo extraordinario, del 11 al 13 de mayo; la solemne función del sábado 14 de mayo, presidida por el cardenal P. Carlos Amigo Vallejo, ofm, arzobispo emérito de Sevilla; y, tras la vela popular durante la noche y madrugada, misa de acción de gracias oficiada por el párroco de Lepe y director espiritual de la hermandad, D. Carlos J. Rodríguez Parra.

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Leyenda eA historia de La Bella M G rcadio

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Historia de Lepe 1996. http://virgendelabellalepe.blogspot.com.es/2009/

En el altar de los cultos solemnes

Los orígenes de la advocación de La Bella están íntimamente ligados a la Orden franciscana. Según sus más antiguos cronistas —Francisco Gonzaga, y Lucas Wadingo— el primer convento franciscano de Lepe (Huelva) fue fundado, con el título de San Francisco, en el año 1430 por el noble don Francisco Luján o Luxá, dotándole suficientemente de sus bienes. Estaba emplazado en un lugar solitario, a 3 millas de Lepe y a 1 milla del pago o heredad llamada Torrevillamarín, próximo a la Torre del Catalán (torre vigía) y a El Terrón (puerto pesquero de Lepe), en la desembocadura del río Piedras. Otros autores narran que en el año 1488 los frailes franciscanos que habitaban el convento de san Francisco del Monte o san Francisco el Viejo —que es el fundado en 1430— se trasladaron a la ermita de Ntra. Sra. de los Remedios, cerca del puerto de El Terrón, para fabricar nuevo convento. Paralizadas las obras por espacio de seis años, en 1494, al atardecer del día 15 de agosto —cuando se hallaban los religiosos y el padre guardián de paseo por el citado puerto— tuvo lugar la llegada de una embarcación, tripulada por tres marineros, que les entregaron una caja o arcón de madera, cuyo interior contenía la sagrada imagen de la Bella. El padre Ángel Ortega, OFM [1871-1933], nos narró la hermosa Leyenda sobre el Hallazgo o aparición de la imagen de Virgen de la Bella. Para ello se inspiró en un manuscrito del año 1714, original de fray Felipe de Santiago, morador en aquella fecha del convento de La Rábida, donde se recogen algunas de las apariciones más importantes de la Virgen en la zona occidental de la archidiócesis de Sevilla, a la que pertenecía Lepe en la jurisdicción eclesiástica, ya que hasta 1953 no se creó la diócesis de Huelva. El citado padre Ortega refiere que fray Fernando de San José, hijo de Lepe y residente en el convento de La Bella, fue el primero que consignó por escrito, en el año de 1673, la Leyenda tradicional del Hallazgo de la imagen. He aquí el texto: «El día de la Asunción (15 de Agosto), por los años de 1484, paseaban el padre Guardián y los religiosos a orillas del Terrón. Una lancha, tripulada por tres robustos y jóvenes marineros, toma la embocadura del estero y viene a varar frente a los religiosos. Saltaron a tierra y sacaron una caja que conducían en la embarcación, saludaron a la Comunidad y les suplica-

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ron que la guardasen en el convento hasta que tornasen por ella. Durante varios años (¿nueve años más o menos?) estuvo custodiada en el cenobio. Un día, por cierta inspiración interior, un hermano de la Orden Tercera de san Francisco pidió con mucha insistencia permiso al padre Guardián para abrir el arca, en presencia de la Comunidad. Apareció la sagrada Imagen, ante la que todos exclamaron unánimes: «¡Oh, que Bella! ¡Es como la del cielo!». La colocaron en el retablo mayor de la iglesia y la noticia del hallazgo se divulgó por todos los pueblos de la comarca, que acudían a las plantas de la Señora, atraídos por su hermosura, y ofrecían sus limosnas para ayuda de la fábrica del convento que se construía. Desde entonces le quedó consagrado el título de Ntra. Sra. de la Bella…» Los marqueses de Ayamonte, don Francisco de Zúñiga y Guzmán, y su esposa, doña Leonor Manrique de Castro, determinaron que dicho eremitorio pasase a ser convento perfecto, a sus propias y comunes expensas, para que los pescadores que asistieran a la pesca en

La sagrada imagen ataviada para la procesión de agosto

taran el traslado de la Virgen. Fue entonces cuando el pueblo de Lepe actuó. Entraron en el convento junto con el fraile y al unísono gritaron «¡Viva la Virgen de la Bella!» La cogieron en volandas y la llevaron hasta Lepe. Finalmente, la llevaron a la iglesia de Santo Domingo de Guzmán, donde reside hasta hoy. Por ello mismo el 7 de agosto de 2010 se celebró el 175º Aniversario de la Venida de Nuestra Señora de la Bella a Lepe.

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La Bella es un imagen eucarística o sagrario

El Terrón no careciesen de ministros evangélicos que, con su ejemplo y doctrina, diesen pasto espiritual a sus almas. En el año 1513 hicieron perfecta donación de toda su fábrica a los Religiosos Franciscanos Observantes de la Provincia Bética, quedando el convento con el título de Santa María La Bella. El fraile que nunca olvidará Lepe Hasta el siglo XIX permaneció la imagen de Nuestra Señora de la Bella en el convento franciscano. Fue en 1835 cuando Mendizábal (ministro de María Cristina de Borbón, Reina Regente y madre de la futura Reina Isabel II) y su desamortización, provocaron la exclaustración del convento de El Terrón. Los superiores decidieron trasladarse al convento de Santa María de la Rábida, en Palos de la Frontera (Huelva), llevándose consigo a la Virgen de la Bella con todos sus enseres. El día 7 de agosto de 1835 llegó a El Terrón una embarcación para realizar tal cometido. El fraile José, muy conocido en Lepe, decidió avisar a los vecinos en la madrugada de aquel 7 de agosto llamando de puerta en puerta para que evi-

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Devoción americana El culto a Nuestra Señora de la Bella no está circunscrito a Lepe, siendo propio de toda la comarca. Es conocida e invocada en Portugal y hasta en América. Mención especial requiere el convento franciscano de El Terrón, pues fue un magnífico semillero que se sirvió de los religiosos y los hijos de Lepe, para la difusión de la devoción de su titular por el Nuevo Mundo. Al respecto, existen noticias documentales de que la devoción a la Virgen de la Bella llegó, entre otros lugares, a Puebla de los Ángeles (México) y al Valle de Arani (Bolivia), y que diversas naos de la carrera de Indias o de la ruta de Guinea fueron botadas con el nombre de la bendita Patrona de Lepe. La primera de ellas en la lejana fecha de 1494, cuando el 2 de mayo unos vecinos de Lepe recurren al Asistente de Sevilla por haberle sido robada una carabela, que ostentaba el nombre de “Santa María la Bella”. Con posterioridad se fletan —en 1512 y 1576— nuevas naos con el nombre de “Ntra. Sra. la Bella” con destino a la Española y Nueva España, respectivamente. El humilde convento franciscano de “El Terrón” albergó en el siglo XVII, por espacio de seis años, “un colegio de Misiones” para difundir la fe de Cristo por aquellas latitudes.


Bitácora del Director

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e viene a la memoria una cancioncilla que yo berreaba con veinte julios en las sobremesas frailunas de Sevilla, donde estudiábamos y nos rebelábamos lo que tocaba, aunque nunca demasiado. Decía el estribillo: Con las barbas de Fidel / vamos hacer una escoba / para barrer a los yanquis de la América española. Leo que, cantada en La Habana ebria de la victoria castrista en 1959, parafraseaba otra de la guerra de la Independencia cubana decimonónica. Cuba se perdió en la Guerra necesaria (1895-1898) —que atizó el revolucionario José Martí (1853-1895), años después del fracaso de la Guerra de los Diez Años (1868-1878)—, con la injerencia de los norteamericanos; o sea, los yaquis del tardofranquismo y Santa Transición. El desinterés por Cuba de los que, pese a las cabriolas de Obama, Fidel llama todavía imperialistas, quedó enrocado en la base militar de Guantánamo (que no desmanteló, como prometía, el cráneo riente de la Casa Blanca) y el mangoneo que hizo de la codiciada isla caribeña garito, colonia y lupanar de yanquis. en eso llegó Fidel…, que cantó Carlos Puebla, acaudillando a los muchachos de la Generación del centenario (del nacimiento de J. Martí). Amnistiado por Batista de la prión que sufría tras el asalto fallido del cuartel de Moncada y otros, el 26 de julio de 1955 fundó el Movimiento 26 de julio y marchó a Méjico para preparar la guerrilla que derrocaría a Batista. Iberoamérica se remejía entonces de salpullidos revolucionarios. El desembarco accidentado de 82 guerrilleros cubanos —y el argentino depurador Ernesto Che Guevara huido de Guatemala— en la isla el 2 de diciembre de 1956 y su atrincheramiento en Sierra Maestra, principió la lucha armada de esta algarada aupada al pedestal de las estatuas, al que contribuiría el New York Times con una entrevista a Fidel. Desde el 1 de enero de 1959, Cuba es un estado socialista, sin libertad de expresión, ni de reunión, ni de participación, ni de culto, ni circulación, ni de comercio… O sea una dictadura popular en la que, dicen, triunfa la educación y la sanidad públicas, al igual que otra democracia orgánica llenó España de pantanos, 600, televisores y veraneos. ero ni el bloqueo económico (1962), ni la disolución de la URSS (1991), ni la crisis de los balseros (1994) han rebajado un ápice los humos de la dinastía castrista, que va momificándose como los de Egipto. Fortalecida por lo que de ella se exportó a Venezuela, Bolivia, Ecuador, Nicaragua, Argentina y sus confluencias españolas, la Cuba más oronda vuelve a estar de moda. La visita del presidente Obama y family —tras la del papa y el patriarca de Moscú, y el presidente de Francia—, el concierto de los Rolling Stones o el desfile del modisto Lagerfeld para Chanel, entre otras vanidades, parece una estrategia para derrocar el castrismo a golpe de libélulas, después de matar moscas a cañonazos. ¿A cambio de qué tanto miramiento?, me pregunto perplejo. ¿Es el de la familia Obama un viaje vanidoso sin resultados?, como escribe algún politólogo o ¿todo esto no es para los cubanos más que la validación de su revolución?, que afina otro. Está por ver. ¡Cuánta idiotez hemos berreado de estudiantes!

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La jiguera

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Fe de erratas: En mi anterior bitácora, El día histórico, se deslizaron dos o tres gazapos de cierto calibre, fruto del cansancio y la pereza. Me corrijo: Las víctimas del comunismo se cifran en 20 millones, el doble (no la mitad, como dije) que el abominable nazismo. Los diputados moratones fueron 69, nueve más de los que asigné, aunque sin sus confluencias quedaría en 42. Y diez millones setecientos mil fueron los votos que segó Rajoy en las anteriores elecciones generales.

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Y en eso siguió Fidel

Antonio Arévalo Sánchez


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aulacapitular

Pura y Limpia

El Espíritu Santo y María Sor María Jesús Barroso Ramos, OIC Monasterio federal Mairena del Aljarafe (Sevilla)

llave que puede abrir muchas puertas buenas en mi vida? En fin, tengo cerrada la puerta del amor, la fraternidad y la oblación diaria a Dios y por amor a Él, a favor de tantos hermanos que necesitan: fortaleza, confianza, paciencia, fe…ayuda de muy diversas formas. Indudablemente, es tan grande la acción del Espíritu en nuestra humilde vida si nos dejamos hacer. Con su gran disponibilidad, María consiguió que Dios se encarnara. Pero, ese fíat mihi (hágase en mí) tan importante, fue la perla de muchos síes acumulados antes y después de la Encarnación de Jesús en sus entrañas. Unamos nuestra conformidad diaria a la de María, ella es la mejor entrenadora que nos pondrá en forma para disponernos cada día para abrir todas las puertas en las que nos demos de bruces con el Espíritu de Dios. De igual forma nos estimulará a cerrar todas aquellas por donde puede entrar tanta inutilidad y pérdida de tiempo. Vivamos al ritmo de María, es el mejor ritmo para lograr: la Champions de la serenidad, la liga de la paz y el balón de oro del amor.

«…El ángel entró dónde estaba María» (Lc. 1,28). ormalmente, nadie entra en un lugar si las puertas están cerradas. Y, menos aún, si ese lugar es lugar sagrado, como lo es el interior espiritual de cada persona. ¿Por qué el Espíritu Santo entra sin llamar para entablar conversación con María? Primero, porque María no tenía puertas, ni para Dios, ni para quienes necesitaran de ella. Además, María, estaba siempre en actitud de escucha, disponibilidad y entrega, y esa es la mejor puerta abierta por dónde, puede entrar y habitar el Espíritu Santo. María es ese santuario, es morada del Espíritu Santo. El Señor la escogió desde toda la eternidad y Ella se mantuvo siempre con su corazón atento y pronto al marca-pasos de Espíritu Santo. Puso su vida conscientemente en las manos de Dios, y se dejó guiar, llevar por la suave inspiración del Espíritu. Suave, no significa, libre de dificultades; posiblemente, sea lo contrario. Nuestro primer deseo e intención es huir de problemas y dificultades. Vivir bajo la acción del Espíritu Santo es estar dispuesta a disfrutar de su grata y amable compañía, pero también disponible a la suavidad de su brisa suave y al fuerte balanceo de su viento recio. Así vivió María toda su vida, desde la buena y emocionante y suave noticia de la Anunciación hasta el viento recio que rodearon la vida pública de Jesús y el fuerte y recio balanceo vivido, dolorida y rota, pero firme, al pie de la cruz. María se dejó absorber por el Espíritu Santo, para que el Dios del Amor, el Todopoderoso, Justo y Misericordioso hiciera obras grandes en ella. Ella era y es inmaculada, limpia de pecado original, tota pulchra; pero era libre, y en esa libertad le dijo a Dios: «Sí, Señor, estoy de acuerdo, te seguiré a dónde quiera que vayas, hágase en mi según tu Palabra». ¿Qué puertas, tenemos que abrir o cerrar nosotras, para que el Espíritu de Dios entre y habite ampliamente en nuestra morada? ¿Tengo que abrir la puerta del amor, la humildad, la disponibilidad, la confianza? ¿Tengo que abrir la puerta de la escucha atenta y fiel a su Palabra? ¿Tengo que limpiar bien el cerumen de los oídos del corazón para poder escuchar mejor el suave susurro de sus inspiraciones, prestar a tención a su voz que me puede decir claramente dónde habita Dios? Y, ¿qué puertas tengo que cerrar para favorecer más fácilmente la entrada al Espíritu Santo? ¿Qué puerta tengo yo cerrada que está impidiendo que la vida de Dios, en plenitud, habite en mí? ¿Puede ser la puerta de la rutina, el cansancio, la monotonía….? ¿Puede ser que tengo cerrada la puerta de la donación y la ofrenda diaria de Anunciación de María (1515), Lorenzo Costa el Viejo (Ferrara 1460-Mantua 1535), Museo Gemäldegalerie, Dresden (Alemania) mi vida? ¿Tengo cerrada la puerta de la oración que, es

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Barrera del sol

En el foso de los leones Francisco de Asís Oterino Villasante, OFM

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apaces y rapazas del entonces instituto «Juan XXIII» (hoy, IESO «Valverde de Licerna») lo motejaban, por su apostura El Pájaro Espino. Por aquellas calendas, Lucio Vallejo Balda ejercía primicias de presbiterado en Pedralba de la Pradería y parroquias de la cresta montañosa, que asoma a tierras de Braganza, en el vecino Portugal. Completaba servicios pastorales en este centro educativo. Habilidades de eficaz gestor económico, las dio pronto a conocer, rehabilitando ermitas y parroquias de su jurisdicción. También, para que la Sede Asturicense tomara nota de sus cualidades, tanto, como para reclamarlo a gestionar el patrimonio de la extensa y venerable diócesis.

Lucio Vallejo Balda, el sacerdote español encarcelado en el Vaticano bajo la acusación de filtrar información reservada a los periodistas

Riojano de origen, se incorpora al seminario maragato, muy avanzados los estudios curriculares, quiero creer, bajo buenos oficios de un paisano ilustre, bien situado en la Sede Pontificia. Ignoro si para estas calendas había ya brujuleado en los aledaños de La Obra; más tarde, por supuesto. A la hora de la verdad, sin embargo, sus dirigentes se apresuraban a ponerse de perfil. No es casi pensable el salto, desde una pequeña circunscripción eclesiástica, al Vaticano, donde la lucha por ganar acomodo, se libra desde otros flancos mejor situados y artillería de más calibre. Las habilidades, antes citadas, y brillante actuación en la logística de la Jornada Mundial de la Juventud en Madrid, fueron detonantes para el ascenso. Desde el mundillo romano, ya se saludaba al advenedizo: como proveniente del servicio a cinco parroquias rurales, por todo bagaje. Las cosas en las finanzas vaticanas no discurrían, a la sazón, por los mejores cauces, y la preocupación del Papa alemán era patente. Un nombramiento de tales características no podría inquietar a nadie y, además, se presentaba con vitola, rebosando virginidad. Pronto sacó a relucir cualidades, que le acreditaban para circular por el mundo de la economía, lo que motivó la promoción, como secretario de la nueva comisión, creada al efecto. Demasiados ingredientes, como para no despertar desasosiego en mundillo tan hermé-

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tico y exclusivo... ¿Cebo?: el clásico. Una curtida y joven relaciones públicas, relacionada con potentes ofertas editoriales, manejadas como ventilador, ahormaban el cóctel contundente. En la estrecha celda de la gendarmería, primero, y la de la residencia de los penitenciarios conventuales, después, imagino al otrora fulgurante Monseñor, encajando hilos de la trama y masticando amargura de repentina soledad. Ni siquiera el derecho a los servicios de un abogado de libre elección, porque el Estado Vaticano no tiene firmado ese Convenio Internacional. Habrá de contentarse con el designado de oficio. En el año de la misericordia, tendrá que digerir el silencio de quienes le auparon; también el cambio de signo de aparición en los medios. Su anciana madre, la que recibía con pastas astorganas a los visitantes de su hijo, en momentos de estrellato, tendrá que masticar, en su lejana Rioja, la espesa soledad. Si alcanzara tus oídos, te daría un consejo: (es el patrimonio que nos queda ya a los colmados de años) cuando termine la pesadilla y te queden franqueadas las puertas de reclusión, vente otra vez a Pedralba. Te lo aseguro: aunque ya no puedas disfrutar aquella casona de antaño (hoy Casa de Cultura) y que, pese a los incendios forestales de cada verano, aquí aún no ha logrado posarse la contaminación. El AVE que amaga circular por el pueblo, tampoco amenaza la limpieza de su atmósfera. Deja en Roma el fajín y el Monseñor; recobra a LUCIO, sin apellidos ni compuestos, y apresta pulmones a llenarse de aire limpio de montaña. Te lo aseguro: trampas, ni las de antiguos furtivos se encuentran ya por estos pagos. Haz caso al nuevo obispo de Astorga: es buena gente, doy fe. Consejo y recuerdo de éste ya lejano invitado a tu mesa en la fiesta del pueblo sanabrés, bien servida, vive Dios, y sello riojano de tus padres.


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scriptoriumguadalupense

CRUCES DE TÉRMINO Y CRUCEROS DE GUADALUPE

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José Antonio Ramos Rubio /

Óscar de San Macario Sánchez del Salado (1340), haciéndose cargo del mismo un prior secular2. El rey Alfonso XI solicitó al arzobispo de Toledo que le conserve, a él y a sus sucesores, el patronazgo de la iglesia, por haber sido él quien la hizo levantar, y en el mismo año (1348) otorgó a la iglesia señorío la jurisdicción civil de la puebla de Guadalupe3. Desde el 25 de diciembre de 1340 goza el santuario del título de Real, inherente al patronato regio, otorgado por el rey Alfonso XI de Castilla y de León4, que el rey Juan I de Castilla concedió de nuevo, cuando el santuario fue alzado en monasterio de la Orden de san Jerónimo el día 15 de agosto de 13895. La bula fundacional del monasterio data del día 16 de febrero de 13946. Es centro de devoción y de arte donde se reúnen devotos de Santa María para rendirle ferviente tributo, cuya fiesta mayor se celebra el día 8 septiembre, verdadero broche áureo anual de las extraordinarias y gozosas fiestas que se celebran en torno a la Patrona de Extremadura7.

uadalupe se descubre entre las sierras cubiertas de vegetación. Prominente, el monasterio semeja más que un palacio con sus torres terminadas en pináculos cubiertos de azulejería, y en su entorno, la puebla, donde destacamos su arquitectura popular, con casas construidas con entramados de madera y con soportales que sirvieron para actividades comerciales. Una población que no sólo es el nombre de una sierra, de un río o de un monasterio, es ante todo, el lugar donde se venera a la Patrona de Extremadura, la Virgen de Guadalupe, escultura románica de la segunda mitad del siglo XII, tallada en madera de cedro y policromada. El origen y desarrollo de la Puebla está vinculado al descubrimiento y veneración de la imagen de Santa María. En la segunda mitad del siglo XIII, entre los años 1252-1280, tiene lugar el descubrimiento; según dice la leyenda, se apareció Santa María al pastor cacereño Gil Cordero, descubriéndole el lugar donde estaba enterrada la imagen, construyéndole una pequeña casa y oratorio. Lugar que adquirió gran devoción, atrayendo un gran número de peregrinos por los milagros que se atribuían a la venerada imagen1. El santuario fue edificado en tiempos de Alfonso XI, tras la victoria sobre los árabes en la Batalla

1. Écija, D. de: Libro de la Invención..., Cáceres 1953 (Ed. P. Arcángel Barrado, ofm) pp. 37-50. 2. García, S y Trenado, F: Guadalupe: Historia, devoción y arte. Sevilla 1978, p. 26. A partir del año 1389, en privilegio otorgado por el rey Juan I, se alza la iglesia del santuario monasterio, entregándose a la orden jerónima, siendo su primer prior el padre de Yáñez. Cf. AHN, Clero, manuscritos, 1760-1828, fol. 135vº. 3. AHN, Clero, carpeta 392, números 2 y 7. 4. AHN, Clero, legajo 1422-2. Alfonso XI, Real Privilegio del patronato real, 25 de diciembre de 1340. 5. AHN. Sellos, cajas 17-18. Juan I, Real Provisión de erección del monasterio de Guadalupe, de 15 de agosto de 1389. 6. AHN. Leg. 1492/1. Traslado de la bula Haec quae pro utilitate, de Benedicto XV. 16 de febrero de 1394, hecho Guadalupe el 16 de febrero de 1395. Cf. Écija: Libro…, cap. 22, pp. 129-141. 7. Beatissimam Virginem, de la S. Congregación de Ritos, 20 de marzo de 1907, declarando Patrona principal de Extremadura a Santa María de Guadalupe.

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scriptoriumguadalupense La puebla de Guadalupe fue fundada por Alfonso XI, en virtud de dos reales provisiones: La primera, dada en Sevilla el 3 de diciembre de 1337, de señalamiento de límites territoriales, y la segunda, de confirmación de los mismos términos, otorgada en Illescas el 15 de abril de 1347. Ambas provisiones son tenidas como la Carta-Puebla de Guadalupe. Un año después, el mismo monarca configuró la población como señorío a favor del prior y de sus sucesores, por concesión dada en Santa María del Paular el 28 agosto, que aumentó Enrique II, en carta expedido en Toledo, el 5 de noviembre de 1368, con señorío de mero y mixto imperio8. La Orden de san Jerónimo recibió en 1389 en su primer prior, el señorío otorgado por Juan I de Castilla por real provisión dada en Sotosalbos el día 15 de agosto, que mantuvieron los priores hasta el año 1812, en el que, suprimido el señorío del prior, fue formado un Ayuntamiento propio, conforme con las leyes generales de la nación, totalmente independiente del monasterio9. En el año 1820, a la caída del Antiguo Régimen, la localidad se constituye en municipio constitucional, entonces conocido como Puebla de Guadalupe, que desde el año 1834 quedó integrado en el Partido Judicial de Logrosán, en la región extremeña. Hoy en día, Guadalupe sigue siendo un insigne centro de encuentro de los devotos que visitan a su patrona, y de grandes personalidades. Además, representa un importante núcleo turístico, sobre todo desde que la Unesco en 1993, declara al Monasterio como Patrimonio de la Humanidad. Se trata de una población que cuenta con multitud de atractivos y encantos, entre ellos también la declaración de Monumento Histórico-Artístico de su casco antiguo, desde 1943, y que resulta visita obligada para cualquier viajero que se acerque a la zona. I. Crucero (Cementerio Municipal) En el Camino del Llano se encuentra el Cementerio Municipal, en cuyo patio central está un interesante crucero de piedra. Se levanta sobre una grada cuadrangular. Presenta una interesante basa decorada con bezantes o bolas en los extremos y rebaje en sus cuatro lados sobre el que se alza un fuste cilíndrico y liso que remata en una artística cruz con sus extremos floreados (flor del lirio o de lis). Es interesante destacar que la cruz de Santiago, símbolo de la Orden de Santiago, tiene la flor de lis en tres de sus puntas: sobre ambos extremos del trazo horizontal y en el superior del vertical, hacia el extremo inferior se dibuja una espada. La Orden Militar de Santiago se creó en el siglo XII para defender a los peregrinos que visitaban la tumba del apóstol Santiago en Compostela, quienes se distinguían exhibiendo este símbolo de color rojo en sus vestimentas y escudos. También se la puede encontrar en el escudo del papa Pablo VI (precisamente tres flores de lis). La Iglesia católica usa la flor de lis como símbolo mariano (de la Virgen María) y es uno de los atributos de san José, en cuyo bastón, según dice una leyenda, habrían florecido uno o tres lirios (el brote de José). En ocasiones, también se utiliza como representación de la Santísima Trinidad, debido a los tres pétalos. Es, claramente, un crucero de finales del siglo XV.

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Crucero del cementerio viejo

Gradas, basa y fuste de un crucero del siglo XVII

8. AHN, Clero, carpeta 391, número 19, Alfonso XI, Carta de confirmación de términos de la Puebla de Guadalupe, Illescas, 15 de abril de 1347; Id. Clero, leg. 1, perg. 392; Real Privilegio dado en Santa María del Paular, 28 de agosto de 1348; Vid. Escobar, E: «Cartas y privilegios del rey don Alfonso XI al Monasterio de Guadalupe». Revista Guadalupe, III, 55 (1909) 168 ss. 9. Vid. García, S: «La Puebla de Santa María de Guadalupe» en Guadalupe, 699 (1989), 107-123; Rubio, G: «Orígenes y primeros principios del pueblo de Guadalupe», en El Monasterio de Guadalupe, 114 (1921) 146-57; Id «Organización civil de Guadalupe», en El Monasterio de Guadalupe, 124 (1922), 112-113.

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II. Cruz del Calvario (plaza de san Francisco) Se levanta en la plaza de san Francisco sobre dos gradas octogonales; la base es también octogonal, de piedra, sobre la que se alza un fuste cilíndrico y liso, que remata en una gran esfera, bola de piedra sobre la que iría una cruz. Lamentablemente la cruz ha sido sustituida por un absurdo amasijo de hierros para colocar una farola. Además de atestiguar parte de la memoria que determina la identidad de este municipio, el valor intrínseco de este singular crucero radica en ser el único conservado de los numerosos que jalonaron el contorno urbano  y  término agrario de los pueblos de la provincia de Cáceres en siglos pasados. Podemos fecharle en el siglo XVII. La aparición de estos hitos en los espacios públicos y caminos debemos relacionarlo de forma general con el propósito de sacralizar dichos lugares, aunque la finalidad y circunstancia que determinó la creación de cada uno de ellos le confirió un carácter específico, siendo identificados con nomenclaturas propias, derivadas del lugar de ubicación, de las causas de su creación o la época en que se construyeron, entre otras circunstancias. III. Cruz de la fuente de los tres Chorros En la plaza de los Tres Chorros se alza una interesante cruz sobre una fuente de piedra, la más importante y de mayor significación urbana, en torno a ella y a su plazuela se articula la trama arquitectónica de la Puebla Baja. Hoy está conectada a la red de suministro de agua, pero antaño lo estuvo a la red de fuentes del Arca del Agua, de la que era una de sus terminales principales, así aparece en el esquema de códice medieval10.

Cruz arbórea de la fuente de los Tres Chorros

En el entorno idílico de uno de los más bellos rincones de la Puebla, en el barrio judío, interesante Conjunto Histórico-Artístico de los siglos XIV-XVI, con preciosas callejas y casas con soportales de madera y balcones floridos, evocando las antiguas costumbres de la sierra. En el centro de la fuente de piedra se levanta un robusto fuste de piedra con tres mascarones de toscas caras en las que apenas se pueden distinguir las facciones de los rostros, situados a cada lado vertiendo agua, rematando el fuste en un capitel de dos piezas, la inferior octogonal y, la superior, decorada con motivos vegetales sobre la que se apoya la cruz de hierro moderna. El conjunto pétreo es obra del siglo XV. IV. Cruz de la Ventilla (Cañada de san Blas) Entre la calle Ventilla con calle Tinte, en el camino que conduce a la ermita de san Blas, en el camino de La Serena11. Una de las más importan-

10. AMG, C 115, Libro de los Caños del Agua, fol. 65. 11. AHN. Clero, carp. 391, núm. 19. Acta de limitación de términos…, Guadalupe, el 11 de mayo de 1338.

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scriptoriumguadalupense / 11 tes rutas que utilizaban los peregrinos de la Andalucía occidental, que llegados a Córdoba, subían al santuario por Cazalla de la Sierra y Zalamea de la Serena, haciendo su entrada en Guadalupe pasando por esta cruz del siglo XV antes de venerar a la Patrona de Extremadura, meca de poetas, viajeros y santos. Esta cruz se levanta en este singular rincón sobre dos gradas cuadrangulares de altos peldaños, presenta una basa circular que sirve de soporte a la columna de mármol o fuste, mascarones en capitel corintio de piedra y remata en una cruz de forja moderna rematada en sus extremos con la flor de lis. El conjunto es obra del siglo XVI, excepto la cruz de forja. Gracias al encanto de fuentes y cruceros, antiguas casas, agrupadas en viejas calles, con típico soportales de madera y balcones floridos evocando tiempos de austeridad y alegría, todo el poblado de Guadalupe fue declarado Monumento Histórico-Artístico el 27 de septiembre de 1940 y tres por decreto de la Jefatura del Estado Español (BOE, 10 de octubre). El 27 de febrero de 1964, por decreto de la Jefatura del Estado, fue creado el Patronato del Poblado Monumental HistóricoArtístico de Guadalupe (BOE, 10 de marzo). En este decreto figura Guadalupe como Ciudad Monumental Histórico-Artística. La misma denominación de Ciudad Monumental Histórico-Artística se repite en el real decreto de 17 de marzo de 1982 (BOE, 7 de junio). V. Cruz (atrio del monasterio) En el atrio del monasterio de Guadalupe se conserva un interesante crucero. No se conoce cómo fue la fachada original del monasterio abierta hacia la plaza de la

Crucero de la Ventilla

puebla, ya que en el siglo XV se le añadió en el costado meridional la capilla de Santa Ana12. La fachada está enmarcada por las torres de la Portería y del Reloj, en un espacio decorado con formas geométricas góticas, con contrafuertes rematados con pináculos decorados mediante una superposición de arcos ciegos y apuntados, alternando con profesores lisos. Muy próxima al crucero, se encuentra la doble portada de acceso a la iglesia conventual, formada por dos arcos apuntados enmar-

12. Según Benavides Checa, [Prelados placentinos (Plasencia 1907, p.48)], fue ejecutada esta capilla por el cantero Alonso de Plasencia.

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scriptoriumguadalupense cados por alfiz, en cuyas enjutas se colocan rosetones y la zona superior se decora con baquetones de arquillos. La cruz de piedra se alza en un lateral del atrio. La basa se apoya directamente en el suelo y se ajusta al varal rematando en pináculo cónico, en tronco de pirámide, la columna es lisa, de piedra caliza rematando en un interesante capitel de volutas sobre el que se apoya una cruz de forja moderna con el anagrama JHS (Jesús Salvador de los Hombres). El conjunto pétreo es obra del siglo XVI.

Crucero del claustro mudéjar

Humilladero de la santa Cruz

VI. Crucero (claustro mudéjar) En un extremo del claustro mudéjar del monasterio se encuentra un artístico crucero de piedra sobre una interesante basa decorada con bezantes o bolas en los extremos y rebaje en sus cuatro lados sobre el que se alza un fuste cilíndrico y liso que remata en un historiado capitel a base de adornos vegetales y pequeños mascarones. Es obra de finales del siglo XV (excepto la cruz de forja que es un añadido posterior). El claustro forma un encantador conjunto casi cuadrado construido a finales del siglo XIV, en el lugar que antes ocupaba la plaza de armas del santuario. Tiene dos plantas de forma rectangular, con arcos típicamente almohades. En el centro del jardín se levanta el templete, de planta cuadrada levantado en 1405 por fray Juan de Sevilla, fraile del monasterio13. En este templete se combinan armónicamente el gótico con el árabe. En el interior se cubre con cúpula de planta octogonal, formada por ocho paños curvos. La decoración a base de motivos geométricos en yesería es espectacular. En un rinconcito de este claustro se levanta el crucero de piedra, casi justo frente a la portada plateresca del siglo XVI, que permite el acceso al recinto. En la misma línea del crucero, en el otro extremo, está el lavatorium que conserva todavía el encargado de vidriados alizares. La taza es copia de la original de Juan Francés, colocada actualmente en el baptisterio de la basílica14. VI. Crucero (Humilladero) Los peregrinos procedentes de la Europa cristiana llegaban al santuario de la Virgen de Guadalupe por doce caminos que conducen a este santo lugar; el más antiguo y frecuentado fue el de Castilla, que nacía en las tierras de Talavera de Oropesa, donde confluían los peregrinos desde el norte de España y al que se unía la ruta de Valencia a Guadalupe, señalada como importante por Pero Juan

13. La fuente original es la que hoy sirve de pila bautismal en la capilla de santa Ana, adonde fue trasladada en 1841. Cfr. José de SiHistoria de la orden de San Jerónimo. Madrid 1907, tomo I, p. 112. 14. AMG. C-115, Libro de los Caños del Agua, fol. 96. 15. Según recoge en su Repertorio de todos los caminos de España. 16. Jiménez de Gregorio, E: La Villafranca de la Puente del Arzobispo de del siglo XV al XVIII. Toledo 1982; Id: Historia de la Villafranca de la Puente del Arzobispo. Toledo 1990; Álvarez, A: El Puente del Arzobispo. Madrid 1983, pp. 26-27.

güenza:

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scriptoriumguadalupense / 13 Villuga en el año 154615, y que pasaba por Mota de Cuervo, Tembleque, Toledo, Talavera y Puente del Arzobispo16. Los romeros cruzaban el Tajo embarca hasta que en el año 1388 pudieron hacerlo por el puente, que el arzobispo de Toledo don Pedro Tenorio levantara «a rreuerencia e onor de Santa María de Guadalupe»17. Ruta que, tras escalar el puerto de Cereceda, pasaba cerca del Hospital de Obispo y, a la altura de este Humilladero —en la ladera de la sierra de Altamira— levantado en el año 1412 por el padre Fernando Yáñez, y en cuyo interior se levanta un crucero que recibe el nombre de “Santa Cruz”. Este crucero que Capitel de la Cruz de la Ventilla actualmente se encuentra en el interior del Humilladero, aún conserva las gradas de piedra y evoca a una cruz gótica que se guardaba en su interior, siendo objeto de una importantísima restauración en el año 198718, conservando aún la basa de piedra decorada en sus extremos con bezantes o bolas características de finales del siglo XV19. El Humilladero sigue la estructura característica de este tipo de construcciones que consiste en una especie de capilla abierta por sus cuatro lados, con machones angulares que sostienen la cubierta, obra de estilo mudéjar, con ladrillo aplantillado, que debió está recubierto de yeso y enlucido. Es de planta cuadrada, formada por dos cuerpos superpuestos20. En el inferior domina un vano con arco carpa del sobre el que se traza otro apuntado y ciego de doble rosca con las aristas abaquetonadas, enmarcado por alfiz y con el interior ocupado por arcos de medio punto entrelazados y rosetón. El remate tiene canecillos lobulados. Ha sido reconstruido, cubriendo el interior con bóveda de crucería, de ladrillo aplantillado y nervios sobre columnas angulares adosadas. Este humilladero ya fue modificado por el padre fray Juan de Siruela en el siglo XVI21. Precisamente, por aquí tuvo que bajar Colón en el año 1486 y subió hasta Burgos tras el bautizo de dos indios criados suyos, en 1496; por aquí llegaron al santuario mariano Vicente Ferrer, en el siglo XIV, Santa Teresa de Jesús, y otros muchos romeros santos. Desde este humilladero, monumento cuadrifonte de estilo gótico-mudéjar construido el siglo XV tenemos la visión más completa y más atrayente que puede realizarse del monasterio y puebla de Guadalupe. Punto preciso en el que los peregrinos veían por primera vez el Santuario y separaban ante la Santa Cruz para dirigir a la Virgen sus primeras plegarias. 17. BN. Secc. Manuscritos 124-13.103, ff. 19-280. AMG. Legajo 9. 18. Rodríguez Gamino, JJ: «El humilladero, un trozo de historia rescatado» en Guadalupe 685 (1987) 20-21. 19. Aparece mencionado en el siglo XVIII: Antonio Vegas, Diccionario Geográfico Universal, tomo VI (Madrid 1795). 20. Mogollón Cano-Cortés, P: «El mudéjar guadalupense» en Norba-Arte VI (1985) 29-41; Id. El mudéjar en Extremadura (Salamanca 1987) pp. 193-194. 21. Talavera, G: Historia de Nuestra Señora de Guadalupe…, (Toledo 1597), p. 9.

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Cruz del cementerio o del atrio


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Libro de los caños

LAS FUENTES DEL CLAUSTRO MUDÉJAR BAJO Hipólito Ámez Prieto, OFM Licenciado en Geografía e Historia

Bajo el título «El Arca del agua. La gran obra hidráulica realizada por el santuario-monasterio de Guadalupe» el P. Hipólito Ámez ha culminado en 2015 un trabajo minucioso y arduo, en el que estaba empeñado desde hace tiempo. El Arca del agua — obra del priorato secular, cuando al frente del mismo estaba el joven canónigo Toribio Fernández de Mena en calidad de activo procurador del cardenal Pedro Gómez Barroso, prior de Guadalupe (1335-1348), al que sucedió (1348-1367)— es una asombrosa obra de ingeniería hidráulica de 1350 todavía activa. Se trata de la captación en la sierra de agua de manaderos, embalse, conducción y distribución por las piezas del monasterio, establecimientos y huertos monásticos, mesones y fuentes públicas. «Onde es de saber —afirma el autor anónimo del Códice 115— que la cosa más importante y el patrimonio más antiguo que esta santa Casa de Guadalupe tiene es el agua encañada que a ella viene […], que gastó más de 30. 000 doblas de oro». A su exhaustivo estudio —acompañado de tres planos minuciosos de José A. Jorge Villa, imprescindibles para seguir el texto— dedica nuestro compañero el prólogo o recuento de fuentes documentales, y después de una breve introducción histórica de la Casa, quince capítulos descriptivos del almacenamiento del agua en las Villuercas (con las mejoras efectuadas), su conducción y reparto de las cañerías generales hacia la huerta monástica (cap. II), fuente del Alamillo (cap. III), Matorral (cap. IV), fuente del Caño (cap. V), fuente Antón Serrano hoy Corredera (cap. VI), fuente de la Pasión y albercas del Cantero, nueva del Almijar y huerta nueva de la Enfermería (cap. VII), hospital de mujeres, palacio de la buena cristiana y monasterio (cap. VIII), mesón de la calle Nueva o de los Capellanes (cap. IX), casa de los Alemanes, fuentes de los Tres Chorros y Chorro Gordo (cap. X), colegio de Infantes, hospital de san Juan y mesón del Rincón (cap. XI), botica y necesarias del hospital y casa contigua (cap. XII), casa del arcipreste, mesón Blanco y otras casas de la plaza (cap. XIII). Los dos últimos capítulos están dedicados a las grandes atarjeas (cap. XIV) y al aljibe de la enfermería monástica, donde estuvo la botica (cap. XV). Lo que publicamos aquí pertenece al capítulo VIII, amplísima descripción de los caños del monasterio.

Reparto del agua en el monasterio El agua, procedente de los manantiales de la sierra de las Villuercas o Arca del agua, entra desde la red principal en las instalaciones monacales por diferentes puntos. Cada una de estas entradas se explicará en su correspondiente lugar. Aquí tratamos de exponer la trayectoria y el reparto del agua procedente de la arqueta situada en el olivar o huerta del hospital de las Mujeres [calle Real], que aporta la totalidad del agua para los edificios que, propiamente, componen la parte más noble del monasterio1. Aunque el agua proceda de la misma arqueta, son tres los lugares de donde salen las cañerías que la transportan al interior del monasterio: desde la fuentecilla del patio de la casa o palacio de la Buena Cristiana [rincón norte de los portales de Capellanes]; desde la arqueta de la Lancha, situada sobre la fuente del patio del hospital de 1. Cf. AMG. C-113, s/p; C-114, ff. XXXIV-LXXXI.

Portada del libro del P. Hipólito

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scriptoriumguadalupense / 15 las Mujeres; desde la arqueta situada a la puerta de la enfermería de la bubas, de dicho hospital. La primera cañería, la del agua sobrante de la casa de la Buena Cristiana, la dejamos vertiendo en el gran pilón de las necesarias o letrinas; la segunda cañería, procedente de la arqueta de la Lancha a través de la calle del Alguacil o Real, vierte su caudal en la arqueta situada junto al aljibe de las necesarias; por último, la tercera llena la arqueta de la calle Vieja, situada junto al muro que separaba ésta de la calle Nueva o de los Capellanes. La calle Vieja quedó entonces dentro de la cerca del monasterio. En esta arqueta hay dos repartos: el de la derecha, que se dirige a la sacristía, claustro del Capítulo y de la Mayordomía, hospedería real y otros lugares; y el otro que lleva el agua al claustro principal bajo y lugares anejos. El agua para las fuentes del claustro principal bajo Queda dicho que es el segundo reparto de la arqueta de la calle Vieja. Por él salía el agua necesaria, cuantificada en el grosor de la muñeca de un hombre, para abastecer las fuentes del naranjal del claustro bajo principal y otras dependencias como son: la Mayordomía, la fuente baja de la huerta de la hospedería real y el huerto de la carpintería2. La cañería, compuesta por caños medianos y con un rallo de aguajeros menudos clavado en su boca, sale desde el primer frente de la arqueta y, después de recorrer directamente 2,94 m, llega a una puerta cerrada con adobes, que se encuentra en la pared que hay frente a la arqueta; atraviesa esta pared por los cimientos, y entra en la camarilla donde está la leña de madroño con la que el sacristán hace las hostias; recorre por el centro los 6,72 m de la camarilla, hasta alcanzar la puerta por la que se entrada en esta dependencia; sale por mitad de la puerta y avanza, directamente, 3,78 m hasta la pared de enfrente, a la que atraviesa por el cimiento. Pasada esta pared sale a otra estancia, donde están los husillos viejos; recorre los 2,94 m por ésta, directamente, y llega a la pared de enfrente, por debajo de una ventana alta que da al portal donde hay una puerta cerrada de mampostería. La cañería atraviesa la pared por su cimiento y sale al portal donde está la madera de las vigas gruesas; recorre los 3,78 m de esta cámara y sale al corral; pasa, directamente, todo el corral, que mide 6,30 m, hasta llegar al muro de la ropería3, situada en la parte oriental del claustro bajo principal del monasterio o como dice el códice de 1507: «...Y va a dar al adarve del dormitorio de los legos...»4. La cañería, una vez traspasa la pared, entra en la ropería; cruza los 5,46 m de ésta y llega al muro de enfrente, a la derecha de la ventana5; pasa por el cimiento del muro y sale a la galería

Plano del Arca del agua y las conducciones, (C- de 1540), que refleja la obra efectuada el año 1521, siendo prior fray Juan de Siruela (1521-1524).

Mina del Arca del agua

2. AMG, C-116, ff. 358-359. 3. Hoy alberga el museo de Bellas Artes. 4. AMG, C-113, s/p; C-114, f. XL. El autor de este códice hace referencia al dormitorio de los legos porque en el gran salón del piso superior dormían aquellos monjes que no eran sacerdotes. Un autor anónimo del siglo XVIII, refiriéndose a la ropería dice: «Lo particular que hay en esta primera parte [de la galería oriental del claustro mudéjar] es un salón que de vanda a vanda, en el qual por orden puestos y señales se guardan todos vestuarios de los monges y de donde de quinze a quinze días se dexan las túnicas que ya han servido y se reziven las limpias». Cf. Real Monasterio de Guadalupe, Proyecto del jardín del claustro mudéjar. Estudios previos, p.3. 5. En el siglo XVI las ventanas primitivas, de este gran salón de la ropería, fueron sustituidas por otras de granito.

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Educarex

oriental del claustro; cruza los 3,78 m que mide ésta6 y entra en una piedra de grano incrustada debajo del poyo y arquería del claustro para suministrar el agua a las dos fuentes que hay allí en dos pilas de piedra y desde aquí a otros lugares. En esta piedra de grano, donde entra la cañería, hay dos orificios de distribución:

Entrada a las minas del Arca del agua

- El primero es el desagüe o sangradera para limpiar la cañería que trae el agua. Cuando se abre este desagüe el agua se dirige a las fuentes del Lavatorio o de la Cervatilla, que está junto a la puerta del refectorio; a la fuente del Templete, situado en medio del naranjal del claustro; y, también, hacia otras partes del monasterio. - El segundo sale por este orificio una cañería hacia arriba (1,26 m), a través de una piedra de grano horadada, y va a entrar en otra piedra de grano, encajada en la obra de la arquería del claustro sobre el poyo que allí se encuentra. Desde esta piedra, colocada dentro de la arquería, por encima del poyo del claustro, salen dos caños por los que cae el agua en dos pilas de grano de cantería, que son dos fuentes que están juntas, donde viene a parar toda el agua, en cantidad de una muñeca de un brazo de hombre7. Cuando está cerrado el caño del Leoncillo acude toda el agua a la pila de la arqueta del caño de los Oficios por el caño de hierro y cuando se cierra el caño de los Oficios toda el agua acude al caño del Leoncillo. Cuando están destapados, ambos caños, sale más agua por el caño de hierro de los Oficios por estar situado un poco más abajo en la piedra.

Las dos fuentes juntas situadas frente a la ropería Estas dos fuentes situadas una al lado de la otra, frente a la ventana con reja de la ropería, en la parte central del lado oriental del claustro, tienen, como se ha indicado, dos caños por los que vierten su agua en las respectivas pilas. - El caño grande de hierro o de los Oficios. Sale de frente y entra o emboca en otro caño de hierro encorvado hacia el interior de una pileta de piedra, situada por debajo, dentro de una arqueta; así se evita que el agua choque contra la pared de la arqueta y se derrame fuera de la pileta por el naranjal y, también, para evitar que salpique el claustro8, ya que es mucha el agua que viene con gran fuerza. La arqueta, que contiene en su parte inferior la pileta de cantería, es cuadrada, fabricada de ladrillo, de unos 42 cm de lado y 28 cm de hondo y colocada dentro de la obra del poyo y de la arquería del claustro. Está cubierta y tiene dos huecos para poner puertas: uno, hacia el naranjal, sin puerta; y otro, hacia el corredor del claustro, que tiene cerco, puerta y cerradura. A raíz del suelo de esta pileta, en el lado que da al naranjal, hay un rallo de hierro, muy bien incrustado en la piedra que nunca se ha de quitar, para que entre el agua muy limpia, pues va desde aquí al horno para amasar el pan y a otras partes para beber como son: la bodega, la Compaña, la herrería, la carpintería, la sastrería, la carnicería, etc.; de ahí que se llame a este caño encorvado el de los Oficios9. - El caño grande de metal que tiene en su boca la figura de un leoncillo. Sale hacia el naranjal del claustro a verter su agua en una pileta de piedra, colocada debajo, que tiene 63 cm de largo, 56 cm de ancho y 42 cm de hondo. A raíz del suelo, a su izquierda, viniendo del naranjal, está incrustado un caño de hierro por el que va el agua para la alberca de la bodega, como se explicará más adelante. A su derecha, a cuatro dedos del suelo de la arqueta, hay otro caño de hierro por donde sale el agua para regar el naranjal. Las piletas de estas dos fuentes se hicieron el año 1537, porque antes había otras piletas y arqueta de inferior categoría. Esta reforma se debió a que el prior, el padre Pedro de Trujillo (1536-1539)10, viendo que salía agua al claustro bajo y que el naranjal, en los alrededores de las fuentes, se anegaba, aunque algunos pensaban que era un manantial natural, mandó al maestro Gonzalo Hernández que averiguara la verda-

6. Esta galería estaba destinada a los enterramientos de los frailes que morían siendo priores. 7. AMG, C-116, ff. 359-361; C-115, ff. 87-88. 8. AMG, C-116, f. 361; C-115, f. 88v. 9. AMG, C-116, ff. 361-362; C-115, ff. 88v-89. 10. Durante el gobierno del P. Pedro de Trujillo fue labrada la escalera principal que sube desde el claustro al coro.

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scriptoriumguadalupense / 17 dera procedencia del agua. Se buscó la tubería que venía desde la calle Vieja hasta las fuentes y fue muy difícil encontrarla, porque venía muy profunda. Pero una vez encontrada se percataron que estaba obstruida bajo la galería del claustro y dentro del naranjal estaba rota, de ahí la anegación del naranjal11. fuente del templete El padre Diego de Écija hace referencia a las dos bellas fuentes que hay en la parte baja del claustro mudéjar en los siguientes términos: «Labró, asimismo, este santo prior [fray Fernando Yáñez de Figueroa] dos fuentes en el claustro, de muy fino metal de campanas, la una en el medio de él, con su cimborrio y su suelo de azulejos a manera de obra mosaica; y la otra, a la puerta del refectorio, para lavatorio de los huéspedes, cuando van convidados a comer en él, muy bien

Fuente del Templete con el pilar anterior a la reforma actual (Archivo)

labrado el suelo, de muy rico azulejo el mosaico y está en torno de la pila o bacina de metal, que es muy grande, escrito en latín, que el tiempo que ella se hizo y se fundó este monasterio, siendo él prior, y el gran papa Benedicto XIII, y rey don Juan el I, y arzobispo de Toledo don Pedro Tenorio»12�. El Templete, de estilo gótico-mudéjar, está situado en el centro del naranjal del claustro principal del monasterio. Es obra del monje fray Juan de Sevilla que lo construyó el 1405. En él el arte cristiano se apodera de elementos del arte musulmán, «transformándolos y creando un bello conjunto, que llega a dominar por completo este recinto encantador, cual si fuera una sonrisa cristiana en medio de un patio moro. En las noches quietas del otoño y en las deliciosas de la primavera, cuando el azahar de los naranjos y el perfuma de las flores embalsaman el ambiente acariciado por la luna, la fuente del Templete, rompe aquel misterioso silencio, poniendo una nota de vida en el delicioso jardín... ¡El Agua!... ¡Las Fuentes!...He aquí el alma misteriosa de los jardines...»13. Este lugar fue muy castigado durante la permanencia en el monasterio del ejército, debido a las Guerras Carlistas, en los años cuarenta y cincuenta del siglo XIX. Aquellas instalaciones que se habían librado de las anteriores barbaries, con relación a las conducciones del agua y las fuentes, son ahora aniquiladas por el mal uso de tan distinguido lugar14. Desde la piedra, situada en la base de las fuentes que hay frente a la ropería, se dirige directamente una cañería, de caños medianos (16,80 m), hasta entrar en una piedra de grano colocada debajo de la fuente del Templete. Esta piedra tiene tres orificios de salida: - El primero, que está a la derecha, es por donde sale la cañería que lleva el agua a la fuente del Lavatorio o de la Cervatilla, situada junto a la puerta del refectorio. -El segundo pasa directamente la piedra. Desde este orificio sale una cañería y se dirige a una arqueta cercana, colocada junto a los cipreses. A esta arqueta se le conoce con el nombre de la arqueta de la sangradera porque sirve para limpiar la cañería. -El tercero sube directamente a la fuente que está bajo la bóveda del Templete. La fuente del Templete, hoy desaparecida, tuvo esta traza. En la piedra situada en la base de esta fuente hay incrustado un pilar o poste de piedra de mármol con tres frentes que miden 21 cm, cada una, y tiene una altura de 2,52 m. Este pilar está horadado por el centro, de arriba abajo, y se asienta sobre él una hermosa y gran bandeja o paila15 de bronce, que tiene 4,48 m de

11. AMG, C-116, ff. 362-366; C-115, ff. 89-91. 12. Écija, Diego de, Libro de la invención…, Ed. de Arcángel Barrado, OFM, Cáceres 1953, pp. 123. 13. Gracia Villacampa, Carlos OFM, «El Claustro Mudéjar de Guadalupe», en El Monasterio de Guadalupe 151 (1924) 185. 14. Ibídem.

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Fuente del Lavatorio o de la Cervatilla (figura hoy desaparecida)

circunferencia y 28 cm de profundidad. En su borde superior tiene doce caras de niños que arrojan el agua por sus bocas una vez se llena la paila. En el centro de ella, incrustado en el pilar de mármol, sube un caño de bronce 56 cm, tan grueso como un brazo. Encima de esta prolongación del pilar hay encajada una olla o depósito de bronce de forma ochavada, dorada y bien trabajada, con ocho bocas de serpientes por las que sale el agua que cae en la paila. Encima de esta olla hay encajado, en su boca, un capitel de metal dorado con un cardón o figura semejante a una planta de cardo. En la prolongación del pilar, entre la paila y la olla, equidistante de ambas, hay un pezón de un caño de metal, del grueso del redondo de un real de acuarto16, que está soldado en el caño grueso de metal y cerrado

con un tapón de corcho, que hace de desagüe o sangradera de la olla de metal para cuando sea menester limpiarla. Si este tapón está abierto impide que el agua salga por la Cervatilla de la fuente del Lavatorio, que hay junto al refectorio, ya que aquella está más alta17. Por debajo de la paila y en su parte externa, hay un capitel de metal en lo alto, parecido al pilar de mármol, y en la base tiene el poste de mármol una peana de metal. Tanto el capitel como la basa de la columna de mármol son muy fuertes y están muy bien labrados y la atraviesa de abajo arriba, tanto la peana como el capitel, el pilar de mármol, quedando al descubierto 84 cm, que es lo que se ve de este pilar de mármol. Por debajo de la peana de metal hay una peana de azulejos dividida en doce partes o doceavos que tiene

15. Vasija grande de metal y poco profunda. 16. Antigua moneda española de plata de diferentes valores. 17. Por la parte exterior de la gran paila existían tres letreros: el más cercano al borde estaba dedicado a Nuestra Señora la Virgen y comienzan así: «AVE VIRGO MATER XPTI...»; otro, que está más bajo, casi a la mitad de la paila, dice: «A: NATIVITATE: DOMINI: ANNO: MILLESSIMO: QUADRIGENTESSIMO: QUINTO: YSTUM: FONTEM: EDIDIT: QUIDAM: FRATER: NOMINE: YOHANNES: HISPALENSIS: PER: [MANDATUM]: DOMINI: FRATRIS: FERNANDI: PRIMI PRIORIS: AC: FUNDATORIS: HUIUS: MONASTERII:» [«Salve, Virgen Madre de Cristo». El año de mil cuatrocientos y cinco del Nacimiento del Señor, levantó esta fuente y castillo fray Juan de Sevilla, por mandado de fray Fernando, fundador y primer prior de este Monasterio»]. El autor que escribió el Libro de los Caños del Agua omitió las inscripciones alusivas a la Virgen María y trascribió defectuosamente la que hemos copiado. Fray Carlos G. Villacampa completa esta última y suple las dos restantes con el testimonio de un cronista anónimo, que escribe a principios del reinado de Felipe V (1700-1746). Éste las conservó, no en su original latino, sino traducidas al castellano. Cf. Gracia Villacampa, C. «El Claustro Mudéjar…» ibídem, 189-190. AMG, C- 12 y 13.

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scriptoriumguadalupense / 19 1,68 m de ancho y 42 cm de alto. En el suelo, donde se encuentra la peana de azulejos, hay un pilón, también, de doce lados que tienen 56 cm de ancho y otros 56 cm de hondo. Por fuera de este piloncillo hay un solado de azulejos que cubre todo el suelo de la capilla del Templete. En este pilón revestido de azulejos, donde cae el agua de la fuente, hay dos orificios: por uno, situado a raíz del suelo, va el agua que cae allí en dirección a la capilla de san Juan18, y el otro, situado dos dedos por encima del suelo y en dirección del paño del refectorio, está tapado y ya no sirve. En ambos orificios, por la parte interna de sus bocas, están encajados dos caños de metal con dos cruces del mismo metal para evitar que pase la suciedad. Por el orificio, que está a raíz del suelo, el agua se dirige a través de una atarjea, que se desplaza por debajo del andén ladrillado, directamente, hacia la capilla de san Juan y cuando la atarjea llega al final del andén gira a mano izquierda hacia la fuente del Lavatorio o de la Cervatilla. Esta agua va a juntarse con el agua de los tejados y la sobrante de la fuente del leoncillo del claustro bajo principal, o sea, la que está frente a la ropería, que viene por una atarjea descubierta hasta entrar, cerca de la capilla de la fuente del Lavatorio, en un sumidero que tiene un rallo de hierro grande clavado en la boca, y por allí van todas las aguas sobrantes a parar a los pequeños pilones de la cocina mayor donde remojan el pescado19.

copiosa fuente, que se forma de una taza grande de bronce, assentada sobre una columna de jaspe blanco, con su basa muy pulida, también de bronce: tiene sus vertientes a todas partes, coronada de un capitel muy hermoso, variado de molduras con muchos caños, y en el medio una Cierva de metal, que se halló en las ruinas de Córdova la vieja, edificada por Marco Marcelo, en que está de pie un muchacho desnudo con una lanza en la mano, arrojando agua por la boca»21. La fuente y el resto del monasterio sufrieron gravemente los avatares de la exclaustración de los Jerónimos. Tuvo que esperar a que los nuevos inquilinos, los religiosos Franciscanos, adecentaran el lugar: «En la fuente del lavatorio, que está en el ángulo noroeste, frente al refectorio, se colocó una reproducción de la taza de bronce, pues la primitiva, labrada por Juan de Francés en 1402, fue trasladada al baptisterio; también se repuso la azulejería copiando modelos antiguos y se cerró

fuente del LAVATORIO O DE LA CERVATILLA La fuente del Lavatorio está situada en el ángulo noroeste del claustro mudéjar, frente a la puerta de entrada al refectorio de la Comunidad. Se trata de una pequeña capilla de planta cuadrada, conformada por cuatro arcos de herradura apuntados y doblados de menor flecha que el resto de la arquería del claustro, cubierta con bóvedas de aristas con cinco claves y rematada por una terraza sobre la que había una bella fuente y un parral con acceso desde la galería alta del claustro. Sus dimensiones, en planta, son de 3,78 m por cada lado. El suelo, alrededor de la fuente, está revestido de azulejos muy artísticos y de gran calidad. Esta fuente la hizo en 1402, por mandato del padre Fernando Yánez, el maestro Juan Francés, rejero, de quien son conocidas varias obras excelentes en hierro y en bronce20. A cerca de ella dice el padre Francisco de San José: «Luego que se sale de esta oficina [refectorio] encuentran los ojos la agradable diversión de una

La del Lavatorium sin la piña actual (Archivo)

18. Esta era la que ocupaba el centro de las cinco capillas existentes en el ala septentrional del claustro, hoy Museo de libros miniados. 19. AMG, C-115, ff. 91-93; C-116, ff. 366-369. 20. Real Monasterio de Guadalupe, Proyecto del jardín del claustro mudéjar. Estudios previos, p.39. 21. San José, Francisco de, Historia Universal…, Madrid 1743, p. 110.

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Azulejos y lápida conmemorativa a la entrada de la mina

con una verja de trazas góticas, obra del artista toledano Julio Pascual»22. El agua para el Lavatorio procede del segundo orificio de la piedra de grano que está debajo de la fuente del centro del naranjal. Viene guiada por una cañería que atraviesa, a lo largo de 20,16 m, y entra o emboca en una piedra de grano situada debajo de la fuente del Lavatorio, que tiene un orificio de salida hacia arriba por donde sube el agua a la fuente. En el orificio de salida está encajada una columna de mármol, de tres lados de 21 cm de longitud por cada uno de ellos, traspasada u horadada de arriba abajo, por donde sube el agua a la fuente. En la parte superior de esta columna, que mide 1,68 m de alto, está asentada una hermosa paila o bandeja de metal donde se lavan las manos los “Grandes” y los “Caballeros” cuando son invitados a comer en el refectorio de la Comunidad. La bacía o paila, fabricada en bronce, tiene 4,41 m de circunferencia y 28 cm de profundidad. En el borde hay doce cabezas de leoncillos, con sus caños del mismo metal, que forman una pieza con la paila, por donde sale el agua cuando se llena ésta. Desde el centro de la paila subía un caño de bronce, tan grueso como un brazo y 42 cm de alto, que estaba encajado en el poste o columna de mármol. En este caño de metal estuvo encajada una olla del mismo metal de bella fabricación con forma de melón, ochavada y dorada, en la que había dos cabezas humanas, una de una parte y otra de otra, con sendos caños en las bocas y dos caños por en-

cima de las cabezas. Había otras cuatro cabezas de serpientes con sus cuellos cada una de dos caños. La boca de la olla es era una corona almenada con otros seis caños y encima de la corona de la boca de la olla, una hermosa cervatilla de metal levantada sobre sus cuatro patas alzando el cuello y la cabeza, que tiene en su boca un caño. Al salir el agua por todos estos caños, que son veintiuno, forman un dibujo de gran belleza porque se cruzan los chorros de agua los unos por debajo de los otros hasta caer en la bandeja. Por la parte de fuera de la paila hay dos letreros: Uno alto, alrededor del borde superior, de letras pequeñas que dice así: ANNO DOMINI MILLESSIMO TRECENTESSIMO OCTOGESSIMO NONO, DECIMO CHALENDAS NOVEMBRIS HOC CENOBIUM EST FUNDATUM PER DOMINUM PETRUM TENORII ARCHIEPISCULUM TOLETANUM, DE SUI CONNSENSU CAPITULI INSTANTE AD HOC REGE JOANNE, TUNC CASTELLAE MONARCHA, QUOD SANTISSIMUS PAPA BENEDICTUS TERCIUS DECIMUS CONFIRMAVIT; ANNO VERO TERTIO DECIMO FUNDACIONIS, MANDANTE SANCTO PATRE FRATRE FERNANDO, PRIMO PRIORE, ET FUNDATORE HUIUS CENOBII, HOC LAVATORIUM EXTITIT A JOANNE GALLICUM FABRICATUM23. El otro letrero, que está un poco más abajo, de letras grandes dice así: O MARIA, VIRGO VIRGINUM, SANCTE TRINITATIS SACRARUM, ANGELORUM SPECULUM, SCALA SANCTORUM OMNIUM, TUTUM PECCATORUM REFUGIUM, CERNE O PIA NOSTRUM PERICULUM, SUSCIPE CLEMENTISSIMA NOSTRUM SUSPIRIUM, ET DA NOBIS TUUM PLACATUM FILIUM24. La columna de mármol, que sube por encima de la paila, tiene un capitel muy elegante y bien tallado de metal con peana del mismo material de gran hermosura. La columna de mármol blanco está horadada, tanto la peana como el capitel, y su altura es de 63 cm. En ella está incrustado un caño de hierro, cuatro dedos por encima de la peana, que es el desagüe o sangradera para limpiar la fuente. Si se destapa este desagüe no sube el agua a la fuente, ni tampoco sube a la del Templete. El desagüe se destapa cuando se limpia la fuente y, también, para tomar agua para lavar el refectorio. Cuando se toma el agua para lavar el refectorio se coloca un artilugio de madera, al que se hizo referencia cuando se trató de la limpieza del refectorio.25

22. Arévalo Sánchez, Antonio, OFM, Guadalupe, siglo XX [El primer siglo franciscano], Ediciones Guadalupe, Sevilla 2004, p. 252. 23. AMG, C-115, ff. 94-94v; Écija, p. 124. Traduce el P. San José: «Año de mil trescientos y ochenta y nueve, á veinte y dos de octubre, se fundó este Monasterio, siendo arzobispo de Toledo Don Pedro Tenorio, á petición, é instancia de don Juan el Primero, monarca de Castilla: confirmólo nuestro Santísimo Padre Benedicto Trece; y tres años después se levantó esta fuente por mandato de fray Fernando, primer prior y fundador de este monasterio: fue Artífice Juan Francés» San José, pp. 110-111. 24. AMG, C-115, p. 94v. Este otro letrero es una oración a la Santísima Virgen, que el P. Francisco de san José traduce de la manera siguiente: «Santísima María, Virgen de Vírgenes, Sagrario de la Trinidad, Espejo de los Ángeles, Refugio seguro de los pecadores, apiádate de nuestros trabajos, recibe con clemencia nuestros suspiros y aplaca la ira de tu Santíssimo Hijo». Ibídem, p.111.

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plazamayor / 21 Por debajo de la peana de metal de la fuente hay otra peana, redonda y recubierta de azulejos, que mide 1,68 m de diámetro, 5,04 m, en su contorno o circunferencia, y 42 cm de alto. Alrededor de esta peana hay un pequeño pilón redondo, que tiene 42 cm en hueco en todo el contorno, y, de una parte a otra, mide casi 2,52 m, donde cae el agua de la fuente. Este pilón tiene cuatro agujeros en los que hay encajados cuatro caños de metal, los tres de la izquierda, según entramos por la puerta al Lavatorio, situada frente a la puerta del refectorio, están tapados y no sirven, ya que no puede salir agua por ellos, cosa que ocurrió en tiempos antiguos debido a las mutaciones en los edificios que trajeron como consecuencia la desaparición de sus cañerías. El cuarto caño, que está un poco hacia la derecha entrando por la puerta en el Lavatorio, es el único en servicio dentro del pilón; por él sale el agua que cae de la fuente en el pilón. Esta agua, conducida por una cañería, va a juntarse, cerca de allí, con la sobra del agua de la fuente de la Misericordia, situada cercana a la puerta del coro, que pasa por debajo de la puerta de esta fuente del Lavatorio, como ya se ex-

plicó al tratar del agua sobrante de aquella fuente. Así, las aguas sobrantes de la fuente de la Misericordia, la fuente del Lavatorio, la fuente del Templete, la fuente del Leoncillo, que está frente a la ventana de reja de la ropería, y el agua de los tejados del claustro principal del monasterio se juntan en la puerta, por donde entramos del claustro principal a la Enfermería, y, después de un pequeño recorrido, desciende a la bodega de la miel y el aceite de la cocina mayor y de allí se dirige a la alberca grande de la bodega26. Tanto la fuente del Lavatorio como la del Templete se debe procurar que su agua no esté constantemente corriendo, porque entonces faltará. Así, sólo se les dejará abiertas cuando la quieran ver correr los peregrinos o cuando hay huéspedes en el refectorio para que se laven las manos. Para que funcionen, ambas fuentes, se da una vuelta al Leoncillo del caño de la fuente que está frente a la ropería, al mismo tiempo que se cierra el caño de la otra fuente de los Oficios, que está en el mismo lugar, con un tapón de palo que hay dentro de la arqueta colgado de una cadena27.

25. AMG, C-115, ff. 94-95. El Códice de 1540 no trae la descripción de esta fuente porque le faltan dos páginas: CCIX y CCX: C-116, f. 369. 26. AMG, C-116, ff. 369-370; C-115, f. 95. 27. AMG, C-116, ff. 370-371; C-115, ff. 95v-96.

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100años

Cumplo

Apuntes de arte guadalupense Fray Isidoro Acemel Rodríguez, ofm1

Lector General de Teología Moral y Derecho Canónico Académico correspondiente de la Real Academia de Bellas Artes San Fernando

I. Pabellón de la Librería y Sala Capitular. (Mitad del siglo XV). Comenzóse esta obra tan magnífica en el segundo trienio del priorato del Ilmo. P. Illescas (1450-1453). Terminados los muros con sus bóvedas, quizá temieran que, a causa de su mucha altura y de hallarse muy saliente y descentrado del resto del edificio, no obstante su sólida robustez, pudiera no tener la seguridad deseada. Y quizá por eso hiciéronse después los fortísimos torreones que flanquean sus ángulos, en tiempo del P. Fr. Juan de Guadalupe, el Viejo, que rigió el monasterio durante dos trienios consecutivos, incompleto el segundo, desde 1469-1475.

Este pabellón consta de tres pisos, cuyos cielos están constituidos por esbeltas bóvedas de crucería. El superior fue la antigua Librería o Biblioteca, una de las más ricas de España en sus tiempos, donde se conservaban millares y millares de volúmenes de las obras más raras e interesantes, multitud de ellas escritas a mano e iluminadas sobre finas vitelas y pergaminos. Cuando la exclaustración de los Jerónimos, la mayor parte de esas obras fueron trasladadas a la capital de la provincia: muchísimas otras fueron tiradas y esparcidas en los caminos por los conductores para aliviar de su peso a las caballerías, y desaparecieron. Después, los amantes del

1. El P. Isidoro Acemel Rodríguez (Zufre, Huelva, 1874- Loreto, Espartinas, 1925) es uno de los primeros historiadores franciscanos de este monasterio, y habría cuajado una gran obra de haber prolongado su morada en Guadalupe y fallecer prematuramente a los 51 años. Fue cofundador y primer director de esta revista (1916-1919), definidor y secretario provincial (1919-1925), director de La Voz de san Antonio (1920-1923) y vocal de la Comisión Provincial de Monumentos de Sevilla. Amigo de Elías Tormo, publicó, con el P. Germán Rubio Cebrián, la «Guía ilustrada del Monasterio de Guadalupe» (Madrid 1912 y 1927; Vitoria 1951) y el célebre «El maestro Egas en Guadalupe» (Madrid 1912), además, del no menos interesante, «El arte de la rejería en el monasterio de Guadalupe» (ElMG, 52-58, 1918). La extensión de sus trabajos no nos permite reproducir en este memento sino tres artículos menores: «Pabellón de la Librería y Sala Capitular. (Mitad del siglo XV)» ElMG 36 (1917) 564-565; «La Sacristía. El arte en el siglo XVII», ElMG 9 (1916) 198-200, y «Las artes y la Semana Santa…», ElMG 42 (1918) 85-88.

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scriptoriumguadalupense / 23 progreso que acabaron con aquellos libros, dedicaron la hermosa habitación para salón de baile, etc., ¿Qué mejor y más instructivo empleo? Hasta que, continuando en este importante servicio, un formidable incendio acabó con este destino; pero abrasáronse también las hermosas pinturas de sus bóvedas. El piso medio fue destinado desde un principio para Sala Capitular. En esta sala tuvieron lugar las conferencias y pláticas de los Reyes Católicos para urgir los últimos detalles y facilidades de la partida de Colón para el descubrimiento del Nuevo Mundo, a las cuales, probablemente, asistió el mismo Colón. También reuniéronse aquí los Jueces del Tribunal de la Inquisición cuando los famosos autos de fe de Guadalupe, en el último cuarto del siglo XV; y aquí, por fin, juntábanse todas las asambleas, tanto de los vecinos del pueblo, cuando el prior les daba audiencia para exponer sus quejas y públicas necesidades, como las sesiones que verificó el honrado y famoso Consejo de la Mesta. Tanto sus bóvedas como los muros interiores están decorados con muy lindas pinturas ornamentales del siglo XV, en buen estado de conservación, cuyo autor se desconoce hasta la fecha. Desde la exclaustración hasta nuestros días, sirve también de salón de baile, como su planta superior. No se ha sabido dar otro destino más elevado. Hoy es de propiedad particular 2. La planta baja ha sido después partida en otras dos, de las cuales la superior está dedicada a escuelas de niños —menos mal—, y la baja a oficinas de carpintería y otras, que más bien parecen cuadras y obscuras cuevas3. En la parte externa que mira al Poniente, apoyábase la hermosa y rica Hospedería Real, de la que en nuestro grabado sólo se ve un trozo de muro que arranca desde el centro, entre dos de sus torreones. Esta Hospedería Real fue demolida pocos años después de la exclaustración, con el único objeto de apoderarse y aprovecharse de sus riquísimos materiales de piedras, mármoles y maderas, puertas y artesonados maravillosos. Hoy tan solamente se ven algunas bases y capiteles góticos de graníticas columnas empotradas en paredes de míseras construcciones, y otras muchas se ven por las calles acá y allá aguantando un palo soporte, o tiradas en algún rincón o al lado de alguna portada, aburridas o muertas de pena. Destácanse valientemente en los ángulos de este hermoso pabellón sus fortísimos y esbeltos torreones, coronados por elegantes agujas, cubiertas de tejas y azulejos romboideos en colores azul, verde y amarillo, artísticamente combinados, que

les prestan gracia singular. Forma este monumental edificio un gran saliente, unido a la antigua muralla y torres del monasterio del siglo XIV, de las cuales se aprecia, en primer término, un precioso e interesante fragmento. II. La Sacristía, el arte en el siglo XVII. Con ser tantas y tan monumentales las obas artísticas de todas clases que hay y se admiran en el monasterio, es quizá la sacristía la que más sorprende a los visitantes, porque su belleza cautiva más que todas las demás. De ella se ha dicho por las personas más competentes que es la “Reina

El pabellón de la audiencia, capítulo y biblioteca visto desde la plaza

2. Nota del Editor. Allí quedó instalado el teatro La Ilustración, propiedad de Manuel Cordero. El edificio fue adquirido por el Ministerio de Hacienda el año 1929, restaurándose en el bienio 1930-1932. Hasta 1996 estuvo aquí el Museo de Libros Miniados. Hoy sirve de sala de exposiciones temporales. La conservación y restauración de las pinturas murales la llevó a cabo el ICRBC con la empresa AGORA SL el año 1996. 3. N. del E. Recuperada para el convento, allí tuvo sede el Teleclub desde 1969. La parroquia sigue usándola para sus actividades apostólicas.

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de las sacristías de España”, y que tampoco tendrá rival en el extranjero. Efectivamente, es tan correcta en sus líneas y construcción, es tan armónica en su conjunto, está dotada de unas proporciones tan magistralmente estudiadas, es de un gusto tan exquisito el decorado, y, por fin, le dan tanto realce, valor y mérito los inimitables lienzos de Zurbarán, que resulta más interesante, más bella y admirable de lo que cualquiera se puede imaginar leyendo sus descripciones. Desgraciadamente, a causa del saqueo ignominioso, tantas veces lamentable del Archivo de Guadalupe, del que han desaparecido para siempre innumerables manuscritos preciosísimos, utilizados para los usos más bajos de las casas, padecieron el mismo destino, muy singularmente, los que se referían a las obras de fábricas, a sus dibujos, maestros y demás artistas que trabajaron en tan hermosas obras de arte como aquí se admiran, y sólo a fuerza de mucho rebuscar y escudriñar infinidad de papeles sueltos, hemos podido encontrar por pura casualidad la profesión del autor anónimo de esta bellísima pieza en una línea suelta que, perdida entre una infinidad de cuentas y de números en el Libro de la Mayordomía, señala cierta cantidad que se dio «al P. carmelita que fizo e traxo las trazas de la sacristía.» Esto es todo lo que hemos podido averiguar sobre el autor de la más hermosa de las sacristías. Consta, pues, que fue su autor un hijo de la Orden del Carmelo. Pero ni su nombre ni su patria nos dejaron consignados en este dato de la Mayordomía. Sin embargo, no desesperamos del todo de poderlo averiguar algún día, porque de una pieza tan singularmente bella bien merece que la posteridad conozca y ensalce el nombre del maestro que la trazó4. Tampoco son conocidos hasta el presente los artistas que trabajaron en su decorado, si exceptuamos al gran maestro Zurbarán, que pintó sus hermosos lienzos5. Los únicos datos que al presente conocemos positivamente, son los que nos ofrece la misma sacristía en los tarjetones que existen al pie de los marcos de sus ventanas, adornados en la misma forma que los cuadros del famoso pintor extremeño. Según ellos, empezaron los trabajos de su construcción el 5 de agosto del año 1638, segundo del priorato del P. Diego de Montalvo6. Prosiguiéronse los trabajos durante todo el trienio del subsi-

guiente prior, que lo fue el R. P. Fr. Martín de San Jerónimo7, en cuyo gobierno ejecutose también gran parte de las pinturas del adorno y decorado y pintó Zurbarán sus inimitables lienzos; termináronse las obras todas en el priorato del R. P. Fr. Ambrosio del Castellar8. Por último, el Rvmo. P. Fr. Juan de Toledo, que sucedió al P. Castellar, compuso los dísticos latinos que ilustran en tarjetones los cuadros de Zurbarán9. Todos estos datos constan en la segunda ventana de la Sacristía, a la derecha, según se entra, cuya lectura es como sigue: Ut legis segetes sevit, madefecit, adauxit, / Ore, manu, auxilio, Paulus, Apollo, Deus; / Sic Didacus plantat, sequitur Martinus et aulam/ Hanc coelo similem perfecit Ambrosius”. Y a la izquierda del dístico, en un cuadrito, añádese: Coepit R. P. Fr. Didacus de Montalvo=Nonis augusti, anno 1638. En otro igual a la derecha, dícese: Structam parti exornat R. P. Fr. Martinus de San Geronimo. Los datos referentes a Zurbarán constan en las firmas de los cuadros del inmortal artista. De otros artistas y maestros nada hemos podido encontrar. El visitante que, entrando por la iglesia, va agradablemente ocupado en admirar a uno y otro lado muchas maravillas de arte, llega a la antesacristía sin darse cuenta de lo que allí le espera, y cuando más entretenido se halla en la contemplación de varios hermosos lienzos de Carreño10, que cuelgan de sus muros, dirige su vista a un lado y se encuentra de repente con la portada y edificio de la famosa y soñada Sacristía, queda como inmóvil y extasiado ante la bellísima visión que a sus ojos se presenta. ¡Qué delicadeza, qué bella, qué sublime, que magnificencia!, son las primeras palabras que salen instintivamente de los labios. Su portada adórnase como corresponde a tan suntuoso lugar, con magníficas jambas y dinteles, cornisamento y frontis de jaspes pulimentados y en lo alto de su frontispicio léese en grande caracteres dorados: Deo Optimo Maximo. Virgini Sanctissimae Matri. Divoque Hieronimo. Sacrum. Desde esa magnífica puerta se descubre la grandiosa Sacristía, que mide 28 metros de largo, incluyendo la capilla de san Jerónimo, siete y medio de ancho y 12 de altura, y que más que de sacristía, tiene las

4. N. del E. Según José Miguel Muñoz Jiménez, su tracista es el presbítero carmelita descalzo fray Alonso de san José (doc. 1600-1654), natural de Piedrahita (Ávila): «El arquitecto fray Alonso de san José y la sacristía del monasterio de Guadalupe», en Goya 219 (1990) 143148; cf. Guadalupe 710 (1991) 69-76. 5. N. del E. Merced a los asientos de la mayordomía, hoy sabemos que el autor de las pinturas al temple que decoran los muros de la sacristía es Manuel Ruiz, auxiliado por fray Juan de la Peña, monje de Lupiana (Guadalajara), fray Juan de santa María y fray Bartolomé de Logrosán, monjes de Guadalupe: J. Miguel Palomero Páramo, La sacristía de Guadalupe, Arganda del Rey 1998, p. 132-133; S. Andrés Ordax, «Las artes plásticas en Guadalupe» en S. García Rodríguez: Guadalupe. Siete siglos de fe y cultura, Arganda del Rey 1993, p. 312. 6. El P. Diego de Montalvo, Vicario que era de esta Santa Casa, fue elegido y confirmado en prior de la misma en 19 de septiembre de 1636 hasta 1º de octubre de 1639. 7. El P. Martín de San Jerónimo fue electo prior a las cuatro de la tarde del 1º de octubre y confirmado al día siguiente a las ocho de la mañana del año 1639, gobernando a este monasterio todo el trienio, hasta el 22 de noviembre de 1642.

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Vista panorámica de la reina de las sacristías de España

proporciones y formas de un lindísima y perfecta iglesia. Divídese en cinco bóvedas de medio punto cuyos arcos apean sobre sus correspondientes pilastras de orden toscano, y tanto aquéllas como éstas están decoradas con guirnaldas de flores y frutas de suaves tintas y toques de oro, de estilo pompeyano, que causan un efecto verdaderamente delicado y sorprendente. Las bóvedas ostentan unos hermosos cuadros al fresco, que quieren imitar la técnica de Zurbarán y representan pasajes de la vida de san Jerónimo. Todo ello descansa sobre sencillo y elegante zócalo de jaspe gris azulado, dominando en todo el edificio una armonía y elegancia, una sencillez y una sublimidad tales, que el visitante no sabe, no acierta a salir de tan bellísimo recinto, a todo lo cual se añade la artística galería de los famosos cuadros de Zurbarán, encuadrados en los lienzos que dejan las cornisas; los mejores, sin disputa, que pintara Zurbarán, según el unánime sentir de todos los inteligentes. En otras iglesias y sacristías existen cuadros de más valía, si se quiere, pero están

allí como pudieran estar en otra parte, sin que sea aquel su lugar privilegiado. En la Sacristía de Guadalupe, los cuadros de Zurbarán ocupan cada cual su lugar, sin que pueda mudárseles a otro, so pena de perder casi todo su efecto. Es decir, que los lienzos de Zurbarán están expresamente pintados para esta sacristía y para el mismo lugar que ocupan. Y así resulta esta linda pieza como el estuche digno de los cuadros. Y toda ella forma un conjunto tan artístico y tan perfecto, que a su vista no sabe uno qué juzgar: si aquel estuche tan bello está hecho para guardar la joya de aquellos cuadros o los cuadros se han pintado para llenar el hueco de aquel estuche tan maravilloso. En el núm. 5º de nuestra Revista publicamos un grabado de mayor tamaño, en que se puede mejor apreciar las proporciones y efecto de esta pieza extraordinaria. El cuerpo de la sacristía termina con la preciosa capilla de san Jerónimo, que viene a ser como la capilla mayor y presbiterio de esta bonita iglesia.

8. El P. Ambrosio del Castellar fue elegido prior a las dos y media de la tarde en 22 de noviembre y confirmado en ese mismo día del año 1642, hasta 26 de noviembre de 1645. 9. El P. Juan de Toledo fue electo prior en 26 de noviembre de 1645, cuando era rector del Colegio de Jerónimos de Salamanca, siendo confirmado a 18 de diciembre inmediato. Fue prior solamente dos años, cuatro meses y diez y siete días, porque antes de terminar su trienio fue elegido general de la Orden en el Capítulo general celebrado a 5 de mayo de 1648. 10. N. del E. Además de tres lienzos de Juan Carreño de Miranda (1614-1685), en la antesacristía de Guadalupe cuelgan: El martirio de san Lorenzo, de Luis Tristán (1586-1624), La Piedad, de un seguidor de Anibal Carracci, un retrato votivo de la Duquesa de Aveiro (s. XVIII), y dos copias de Pedro Pablo Rubens: J. Miguel Palomero Páramo, La sacristía de Guadalupe, p. 159-162.

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Es un elegante crucero de cuatro arcos, sobre los que descansa una esbelta y elegante cúpula, siguiendo el decorado de la misma sacristía, cubren sus entrepaños otros dos hermosos lienzos apaisados, que también se atribuyen a Zurbarán y así lo dice la tradición de esta Casa, aunque algunos no lo creen así, especialmente de uno de ellos, en el que no aciertan a ver la técnica zurbaranesca. Del centro de la cúpula pende la histórica lámpara o fanal de Lepanto, que llevaba la Capitana de los turcos en aquella célebre batalla, cogida por D. Juan de Austria y Andrea Doria, regalada a Felipe II, y ofrecida y mandada aquí por este monarca, el año de 1577, como trofeo rendido a los pies de la Santísima Virgen de Guadalupe, en memoria de aquella gloriosa página de la historia de la Cristiandad contra la Media Luna, para ostentarlas aquí al lado de los otros históricos trofeos, entonces existentes de las derrotas de la morisma en el Salado y en Granada. El testero de esta capilla ocúpalo un artístico altar de estilo corintio, dorado, con seis columnas estriadas, dividido en dos cuerpos. En el centro del primero existe un nicho ocupado por una artística escultura en terra cotta de san Jerónimo, que estuvo antes en el anti-

guo altar mayor de la iglesia, desde el año 1526, en que por acto capitular de los Jerónimos se determinó adquirirla en Sevilla, donde estaba. Si no es de Torrigiano, es una copia casi exacta de la del museo de Sevilla del mismo autor, y de aquellos mismos días, si bien no es tan delicada en su ejecución como aquella. De todos modos es admirable. En el ático de este altar sobresale el cuadro llamado «la Perla de Zurbarán», lindísimo, que representa la glorificación o apoteosis de san Jerónimo, llevado por los ángeles al cielo. Es de una inspiración mística extraordinaria. Otra vez nos ocuparemos más especialmente de los famosos lienzos de Zurbarán. III. Las artes y la Semana Santa. La majestad y el esplendor en las funciones del culto religioso fue siempre el ideal de los monjes jerónimos; por eso sus monasterios, célebres en todo el mundo, distinguiéronse en todo tiempo por la magnificencia y suntuosidad de sus templos, de los ornamentos y vasos sagrados y demás objetos destinados a servir en las funciones religiosas. El monasterio de Guadalupe sobrepujó, sin embrago, en este sentido a todos los otros que en España existieron; porque,

Sala del capítulo, con decoración pictórica mural restaurada 11. Nota del E. Luis Calpena y Ávila, «Un milagro de arte», en Revista Ilustrada 119 (Madrid 9 de abril, 1909), sin pág. 12. El primero de 37 x 50 y el segundo 39 x 49 cm. Ambos tienen orlada la página toda del principio de cada Passio y empiezan con una delicada miniatura, mas otra para el canto de la Angélica.

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scriptoriumguadalupense / 27 además de emular a la Primada de Toledo, procurando siempre copiar y aún en muchas cosas superar su magnificencia, tenían a su favor la devoción extraordinaria de aquellos tiempos a la Santísima Virgen de Guadalupe, extendida entonces por todas las regiones de Europa y América, de donde recurrían a este celebérrimo Santuario para rendir ante el trono de la Virgen las alhajas y joyas más ricas y estimadas, con argumento de gratitud a los innumerables favores recibidos de su bendita protección. Favorecidos por la inenarrable generosidad de esta devoción mariana, la abundancia de los objetos religiosos llegó a ser fabulosa, y para cada fiesta y solemnidad consagraron los monjes ornamentos y vasos sagrados especiales que no se usaban más que en solemnidades determinadas, como consta en los inventarios que aún se conservan en este Archivo. Ateniéndonos por ahora a las fiestas religiosas de la Semana Santa, que ocuparon siempre lugar preferente y se celebraban con una majestad y magnificencia insuperables, daremos aquí una ligerísima idea del esplendor con que contribuían a celebrarlas todas las Bellas Artes; siéndonos imposible referirlas al pormenor, por su mucha abundancia, haremos mención solamente de los objetos principales. La Música. Fue siempre célebre La Capilla de Música del Monasterio de Guadalupe, de la cual salían muchos maestros de Capilla para las catedrales españolas. En lo que atañe a la parte musical de estos días, celébranse como composiciones magistrales las partituras de las Lamentaciones y las del Miserere a toda orquesta, cuyas sublimes armonías, ejecutadas con esmerada perfección, impresionaban los ánimos de tal manera, que han servido de argumento al Sr. Calpena para escribir en El Cuento Semanal su hermosa narración titulada «Un milagro de arte»11. La Pintura. Delicadísimas son por el colorido y ejecución las viñetas que ostentan los monumentales libros corales de pergamino en las iniciales de canto gregoriano para las Tinieblas, lo mismo que las correspondientes a los demás Oficios de los días Santos, miniadas con exquisito arte y maestría a principios del siglo XVI, y más finas todavía y más artísticas son las láminas e iluminaciones de los Pasionarios del siglo XV, cuyas miniaturas sobre asuntos de la Pasión son verdaderas maravillas de arte12. La Escultura Tiene también buena parte en estas funciones la escultura; pues, si bien es verdad que hoy ya no existen las nu-

Curiosa imagen del trono del monumento del jueves santo en el relicario

merosas y célebres obras de imaginería que antes adornaban el monumento, y han desaparecido asimismo las de las estaciones del claustro, de los siglos XV y XVI, quedan aún existiendo a estos cultos venerandos los lindísimos relieves del estilóbato que enriquecen al Altar mayor, esculpidos por el gran artista Giraldo de Merlo en 1617, en los cuales se representan todos los principales asuntos de la sagrada Pasión, desde la oración del huerto hasta el entierro del Redentor, de los cuales damos un grabado en este número. Tampoco es para olvidado el Tenebrario que, sobre una base poligonal de tres cuerpos, álzase en un marco triangular, dorado, conteniendo un trabajo de escultura policroma, curiosísimo, que representa diversos pasos de la divina tragedia, en los que, más que la perfección de las líneas de las imágenes, es de notar su especial arcaísmo y antigüedad. Telas y bordados. Es el ramo y el arte que más abundantes manifestaciones conserva y en el que más sobresale el monasterio; y no hay que decir, por tanto, que las piezas que a estos cultos se consagran son de un valor

13. Consta de 3,72 x 1,08 m., incluyendo la frontalera de 0,18 m. de ancho a todo lo largo del frontal, llena de multitud de medallones góticos en los que están bordados el apostolado y otros santos. 14. Son sus dimensiones de 1,32 x 0,96 m. y está muy destrozada, faltándole, además, diez y nueve cuadros entre esmaltes y repujados que le han sido violentamente robados. También ha desaparecido la riquísima Ara de ágata cuajada de piedras preciosas que dentro tenía, donativo del Emmo. cardenal D. Luis Portocarrero en 1684.

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artístico incalculable. Por su riqueza material descueotros iguales de esmaltes traslúcidos de un mérito y ejecución maravillosos del siglo XIV. Fue fabricado lla el Trono del Monumento, formado a manepor el maestro Fr. Juan de Segovia, llamado el ra de gran dosel o templete por abundantes Platero, en la segunda mitad del siglo XV, y amplios cortinajes de magnífico tercioaprovechando los restos del primer retapelo verde del siglo XVII, materialmente blo o trono de la Santísima Virgen, donacubiertos de perfecto y macizo bordado tivo que fue de Enrique II de Castilla. La de finísimo oro. Elévase en el centro de plata fue entregada, casi toda, a D. Juan la grandiosa Capilla del Relicario, y reII, para los gastos de la guerra con Porviste un aspecto de majestad y grandeza tugal. En el año 1621 aderezó de nuevo tales que necesariamente invita a la meeste hermoso tabernáculo el platero Seditación y al recogimiento. bastián Rodríguez. De esta hermosa pieEl Frontal de la Pasión. Para los ofiza ofrecemos el grabado y un detalle de cios del Viernes Santo adórnase el altar la misma�. mayor con el extraordinario frontal de Para final de esta breve reseña, citaimaginería, llamado de la Pasión, porremos el Lignum Crucis, que es un rique, dividido en cinco cuadros, reprequísimo relicario en forma de cruz, del sentan otros tantos asuntos de ella, y siglo XIV, donde se conserva una relison la flagelación del Salvador, Jesús quia bastante grande de la verdadera con la cruz a cuestas, el Calvario o JeCruz del Señor, que sirve para la adosús enclavado en la cruz, el Redentor ración del Viernes Santo. Toda ella es de muerto en los brazos de su divina maplata repujada de estilo gótico, adornada dre, y por último el entierro de Jesús. ToCasulla del Terno negro, siglo XVII de antiquísimos y ricos esmaltes y cuajada do cuanto se diga de esta magnífica pieza, de hermosas perlas con multitud de granresulta pálido ante la realidad. Las imágenes y figuras, que son muchísimas, están admirablemente tra- des y variadas piedras preciosas. Fue regalo del mismo bajadas; el rostro y los miembros de las mismas, que apa- rey Enrique II. Después el citado Fr. Juan, el Platero, en recen, son de exquisitos bordados y de una expresión de el siglo XV le añadió el pie de plata repujada en forma dolor y de ternura maravillosa; y la indumentaria y los ro- de custodia, enriqueciéndola con otros esmaltes y esculpajes hállanse figurados por trozos de telas de rasos, bro- piendo en ella multitud de exquisitas y afiligranadas labocados, estofas y terciopelos exquisitos y rarísimos, de tal res. Es, en el concepto de los inteligentes, una de las memodo, que llegan a constituir por sí solos un verdadero y jores piezas del monasterio. Estas son, dejando otras muchas, las principales abundante muestrario y museo en ricos tejidos de los siobras de arte que la piedad, la fe y la devoción, dedicó en glos XIV y XV. Tal es, en fin, la belleza de su composición, tal el modo con que están tratadas las figuras y la riqueza y los siglos pasados, y que todavía hoy se usan, para celevariedad de los tejidos, que, en el sentir de los inteligentes brar los divinos misterios en los días santos que consagró maestros nacionales y extranjeros, es singular en su géne- con su pasión nuestro Divino Redentor. ro y único en el mundo. De él damos un detalle en uno de nuestros grabados13. Es asimismo digno de mención el magnífico Terno negro que sirve para los oficios del Viernes Santo: es de raso, bordado todo él con abundantes y vistosos dibujos de finísima plata. Hízose de un valioso y rico vestido que regaló la condesa de Oropesa, en 1637, después que lo estrenó con motivo de una visita que le hicieron los reyes de España. Orfebrería y esmaltes. Rico sobre toda ponderación y quizá lo más interesante y artístico de cuanto se dedica para los cultos de los días santos es el tabernáculo donde se guarda el Santísimo Sacramento el Jueves Santo. Es un cofre, conocido por la Arqueta de los esmaltes, dividido en más de cincuenta cuadros de 16 centímetros, Detalle del frontal de la Pasión, fray Diego de Toledo, s. XV unos de plata, otros de bronce, repujados, alternando con

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Año de peregrinos «La peregrinación es un signo peculiar en el Año Santo, porque es imagen del camino que cada persona realiza en su existencia. La vida es una peregrinación y el ser humano es viator, un peregrino que recorre su camino hasta alcanzar la meta anhelada. También para llegar a la Puerta Santa en Roma y en cualquier otro lugar, cada uno deberá realizar, de acuerdo con las propias fuerzas, una peregrinación. Esto será un signo del hecho que también la misericordia es una meta por alcanzar y que requiere compromiso y sacrificio. La peregrinación, entonces, sea estímulo para la conversión: atravesando la Puerta Santa nos dejaremos abrazar por la misericordia de Dios y nos comprometeremos a ser misericordiosos con los demás como el Padre lo es con nosotros.» (Papa Francisco, Misericordiae vultus, 14)

Dejamos esta crónica del Año Santo Guadalupense hacia el 9 de abril, avanzado el tiempo pascual. Cuando ya despuntan los días luminosos de junio volvemos a tomar la pluma para decir que no cesan de llegar peregrinos con sus párrocos y consiliarios, y los más afortunados, con sus obispos. Obispos, presbíteros y seminaristas peregrinos Un curso de seis sacerdotes pacenses que viene cada año, nos visitó el lunes 9 de mayo, tres días antes de la gran peregrinación del presbiterio de la provincia eclesiástica de Mérida-Badajoz. Esta se efectuó el jueves 12 de mayo, próxima la fiesta de san Juan de Ávila, peregrino de esta Casa y patrono del Clero español.

Procesión de entrada y canto de las letanías

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El programa de actos de este jubileo sacerdotal se preparó en dos reuniones con delegados de las tres diócesis emeritenses y el rector de la basílica, al que se le encomendó el canto de las celebraciones. Se abrió la jornada a las 10. 30, en el centro cultural Puebla y Villa, con la recepción de obispos, presbíteros y seminaristas, unos 190 en total; a la que siguió el rezo de la hora tercia con reflexión de D. Francisco Cerro Chaves, obispo de Coria-Cáceres; presentación del conferenciante, D. José Octavio Ruiz Arenas, teólogo colombiano hoy arzobispo secretario del Consejo Pontificio para la Evangelización, a cargo de D. Amadeo Rodríguez Magro, administrador apostólico de Plasencia y electo de Jaén. La conferencia abundó en la figura del sacerdote y la misericordia. «El auténtico discípulo —aseguró Ruiz Arenas—anuncia la alegría de haberse encontrado con Cristo e invita a los demás a descubrir a Jesús. Cuando el discípulo está enamorado de Cristo no puede dejar de anunciar su amor a los demás». La Misa jubilar se inició con el canto de las letanías en el claustro mudéjar, a causa del mal tiempo, y el ingreso a la basílica por la puerta reglar. Presidió el obispo electo de Jaén, aunque la homilía la pro-

Misa del jubileo sacerdotal de la Provincia de Mérida-Badajoz

nunció el metropolitano D. Celso Morga Iruzubieta; concelebraron los obispos presentes, vicarios generales y los demás presbíteros entre los que se hallaba el prior de Yuste. Se cantó la misa de Angelis y otras piezas de L. Deiss, F. Palazón…, que dirigió fray Antonio Arévalo, guardián del Real Monasterio. Al término de la celebración, un gozoso D. Amadeo se despidió del presbiterio extremeño y de la comunidad franciscana de Guadalupe —a la que había escrito una carta de agradecimiento en respuesta a otra que le cursamos por su elección—, entregando al tesoro de la Virgen la cruz pectoral de oro que le regaló el papa Juan Pablo II con motivo de su ordenación episcopal. El padre guardián recibió el preciado regalo con la carta. Después de la comida fraternal en la Hospedería, se volvió a la basílica para el canto de las vísperas de la Virgen con adoración y bendición eucarística, aunque la mayoría de los curas se marcharon tras el almuerzo. La celebración había sido encomendada a la diócesis de Plasen- cia, edificándonos con sus voces. Al término de vísperas, los prelados y presbíteros subieron al camarín para venerar la sagrada imagen.

Jóvenes de las diócesis de Mérida-Badajoz con el arzobispo y delegados diocesanos

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plazamayor / 31 pastoral juvenil de las tres diócesis emeritenses, respaldados por una Carta pastoral conjunta de los obispos, reunieron unos 400 jóvenes en el santuario, al que llegaron andando por el camino real. Recibidos a las puertas de la basílica por fray Antonio Arévalo Sánchez, rector del santuario, saludaron a la Virgen Morena y subieron al camarín de su Patrona. Delegados, monitores y jóvenes —entre los que había scouts cacereños y colegiales salesianos emeritenses— desarrollaron actividades durante toda la jorEl arzobispo secretario del Consejo Pontifico para la evangelización, junto a D. Celso, D. Amadeo y D. Francisco nada en el patio de peregrinos y en Cual precursores de la visita la plaza mayor, compartieron experiencias, montaron un festival y, por la anual de los presbíteros de la vica- tarde, celebraron la eucaristía, que presidió el arzobispo Celso Morga ría de Talavera para celebrar a Cris- Iruzubieta acompañado del obispo cauriense. Ese mismo día estaban en to, sumo y eterno sacerdote, el sá- Guadalupe una treintena de jóvenes de la Fundación católica Jesús y san bado 14 de mayo nos visitaron los Martín, constituida en Getafe el año 1999, quienes también caminaron desseminaristas del tercer curso de de el Humilladero. Teología del Seminario mayor de Toledo. Acogidos en la Hospedería, disfrutaron de una larga e ilustrada visita guiada por el P. Arévalo. A la jornada sacerdotal de Toledo, celebrada el jueves 19 de mayo, asistieron una docena de curas y fue presidida, en nombre del Primado, por D. Ángel Rubio Castro, obispo emérito de Segovia e hijo predilecto de esta puebla. Hubo adoración eucarística con meditación, celebración eucarística, subida al camarín y comida fraterna. Con los jóvenes de Extremadura Por san Jorge, patrono de Cáceres, recibimos el I Encuentro interdiocesano de jóvenes de la provincia eclesiástica de MéridaBadajoz, que fue abierto junto al Humilladero por D. Francisco Cerro Chaves, obispo de Coria-Cáceres. (Pero no es el primero, pues Guadalupe recibió ya el III Encuentro Interdiocesano de jóvenes el año 1999, con los 3 obispos, 30 presbíteros y 1500 muchachos). Bajo el lema Con M de Misericordia (y de María), los delegados de

D. Ciriaco presidiendo el jubileo de migrantes

Migrantes destino Guadalupe El V Domingo de Pascua, 24 de abril, fue una jornada muy emotiva y simpática. La Comisión Episcopal de Migraciones de la Conferencia Episcopal Española (CEE) tenía convocada una peregrinación nacional de migrantes a este santuario, destacando el Año Santo Guadalupense y el Jubileo Extraordinario de la Misericordia. La bien enraizada tradición evangelizadora del santuario, la secular trayectoria de cuidado y sostenimiento de peregrinos, y el hecho de que el actual presidente sea nuestro siempre recordado D. Ciriaco Benavente Mateos, obispo de Albacete, explica sobradamente tan grata elección. Recuérdese, además, que el papa Juan Pablo II, en su I Visita Apostólica a España, el 4 de noviembre de 1982, eligió Guadalupe para hablar de las Migraciones. Nuestro santuario fue el destino de unos 500 peregrinos migrantes (inmigrantes y emigrantes), entre quienes descollaban los originarios de paí-

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ses iberoamericanos, con la parroquia china y ciudadanos de la India, Burundi, Camerún, Guinea Ecuatorial, Guinea Bissau, Mali y Marruecos. Acompañado del obispo auxiliar, D. Ángel Fernández Collado, tras el saludo del rector de la basílica, Benavente Mateos presidió la celebración con intervenciones cantadas en chino y malayo. Los peregrinos realizaron varias actividades y comieron en el área de descanso del monasterio, cerrando la jornada con un acto mariano y la subida al camarín, donde recibieron estampas de la Virgen. Participaron, entre otras, las delegaciones de Madrid, Huelva, Cádiz, Sevilla, Toledo, Mérida-Badajoz, Plasencia y Cáceres.

Comida en el patio de peregrinos

Santísimo Corpus Christi, que rige D. Jesús Balmori Blanco. A 250 llegaron, el sábado 16, los del arciprestazgo de Navahermosa, vicaría de Toledo, de las parroquias de Menasalbas, Gálvez, Polán, Pulgar, Cuerva, san Pablo de los Montes y Navahermosa, con cuatro de sus párrocos. En el IV Domingo de Pascua, 17 de abril, vino el obispo D. Amadeo Rodríguez Magro con párrocos De parroquias, hermandades y romeros del arciprestazgo de Don Benito (BA); como una semana antes se había publicado la elección de D. Amadeo para regir la diócesis de Jaén, esta y asociaciones visita tuvo aire de despedida y agradecimiento. El sábado 16 de abril tuvimos El festivo lunes 2 de mayo recibimos peregrinaciones de la parroquia las peregrinaciones parroquiales de santa María la Real, de Badajoz; la Purísima Concepción, de Hornachos (BA), y san Juan de Dios, de Vallede san Juan Bautista, de Sonseca cas, y san Martino Veduggio, diócesis de Milán; el sábado 7, una de parro(Toledo), y una de Alcorcón (MA); quias asturianas y otra de la parroquia El Bautismo de Jesús, de Madrid; el el martes 26, numerosos fieles de la viernes 13, peregrinó la parroquia san Froilán, de León. A la misa del sábaparroquia Santa María la Real, de do 14 de mayo acuden peregrinaciones de la parroquia de El Salvador, de san Ireneo, de Madrid y san Juan de Ribera, de Badajoz. Todas Los Yébenes (Toledo), con su ce- Toledo; están presididas por sus párrocos respectivos. Como fue el caso, el sábado loso párroco, el jerezano D. Fernan- 21 de mayo, de D. Luis Fernando Valiente Clemente y sus parroquianos de do Fernández de Bobadilla; el sá- Aliseda (Cáceres) o el de D. Manuel Fernández Rico con los de la parrobado 30, la parroquia toledana del quia san Fernando, de Badajoz. Entre el 26 de mayo, antiguo jueves del Corpus Christi, y el final de mes recibimos nutridos grupos de romeros, especialmente de la archidiócesis primada. Se abrió con la grande del arciprestazgo de Villacañas, con sus 250 peregrinos, arcipreste y notable número de párrocos; a los que se sumaron 160 fieles y dos sacerdotes de Los Yébenes, con el entrenado equipo de acólitos, y otro medio centenar de la parroquia de san Roque, de Peregrinos del arciprestazgo de Villacañas (Toledo)

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plazamayor / 33 Madrid, a quienes guiada su cura portorriqueño. El sábado 28, otra de la parroquia de la Consolación, de Móstoles (Madrid), encomendada por los padres agustinos, y el martes 31, otra magna de Toledo. Junto a la que presidió el obispo auxiliar proveniente de la Vicaría de Toledo, ésta en la fiesta de la Visitación de la Virgen ha sido de las más concurridas. Tanto que el propio arzobispo D. Braulio llegó para presidirla, en comunión con los párrocos del arciprestazgo de Torrijos; de Santa María la Mayor, de Consuegra; santa Bárbara, de Toledo y Nuestra Señora de la Paz, de Portillo. No pudieron sumarse a los más de 600 fieles, otro centenar de las parroquias de santa Ana, en Villanueva de Boas, y santa María Magdalena, de Villamanuela, que entraron en el santuario después de la 1 de la tarde. Después de la celebración, animadas por sus coros

Párrocos del arciprestazgo de Villacañas (Toledo)

parroquiales, a todos facilitamos la subida al camarín, lo que causa gran impresión. Costumbre muy loable es la que siguió D. Rubén Carrasco Rivera, delegado diocesano de liturgia, al organizar el rezo del Santo Rosario después de la comida. La presencia de hermandades y cofradías en Guadalupe no es nueva, pero nos gusta destacarla. El domingo 10 de abril, tercero de Pascua, pere-

Peregrinos de el Movimiento Familiar de Mérida-Badajoz

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Peregrinos de Portillo (Toledo)

grinó la cofradía de la Oración del huerto, de Badajoz, con su consiliario; la hermandad Jesús del Gran Poder, de Almendralejo (BA) y la hermandad de Nuestra Señora de Guadalupe, recién fundada en Guareña (Badajoz), con el párroco D. Eugenio A. Albalate Gonzalo. A ellas siguieron, los más de 100 miembros de la Real Esclavitud de Santa María de la Almudena, que participaron en la misa del peregrino del sábado 23 de abril e intercambiaron actas, cuadros y regalos de hermanamiento con la Real Asociación de Caballeros y la Ilustre Asociación de Damas de Santa María de Guadalupe. Tras la solemne y emotiva celebración litúrgica y subida al camarín, visitaron la sede de los Caballeros y compartieron el almuerzo. También de Madrid, vinieron ese día las hermanas y claustro del colegio Inmaculada Concepción, de las Agustinas Misioneras de Madrid, fundado hace 125 años. La de Jesús Nazareno, de Navalmoral de la Mata (CC) llegó, con ofrenda de flores, el 2 de mayo; la

Legión de María de Mérida-Badajoz, con D. Manuel Santos Durán, y grupos de Cursillos de Cristiandad subieron el sábado 7 de mayo participando en la Misa de peregrinos. El movimiento de personas mayores Vida Ascendente celebró, el martes 17 de mayo, un jubileo interdiocesano presidido por el arzobispo Celso Morga, asistieron unos 125 fieles. Avanzado mayo, el sábado 21, llegó el turno de las Damas Solidarias de la Virgen de Guadalupe, de Badajoz, acompañadas del consiliario y canónigo D. Marceliano Guerrero Montero, que tuvieron misa presidida por D. Ángel Rubio, de paso por su villa. Abrió el paso de las asociaciones el jubileo de la Asociación de la Medalla Milagrosa, de nuestra archidiócesis, cuya misa presidió, el sábado 10 de abril, D. Juan Sánchez Rodríguez, deán de la SIC Primada e hijo de es-

Colegio de las Agustinas Misioneras

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plazamayor / 35 La última romería del P. Cristóbal

Peregrinación Damas Solidarias de Guadalupe, Badajoz

ta villa, junto a otros sacerdotes, entre ellos D. César Lorenzana Álvarez. Ligada a la familia Vicenciana, a la cita de esta asociación mariana acudieron más de 350 peregrinos. De gran relevancia puede calificarse la peregrinación interdiocesna de la Adoración Nocturna, que reunió a las plantas de Nuestra Señora, el sábado 21 de mayo, a 318 adoradores de Toledo y Mérida-Badajoz. Presididos por D. Braulio Rodríguez Plaza, arzobispo de Toledo y Primado de España, en compañía del mentado obispo emérito de Segovia, los actos principiaron a las 20:00 con la recepción de banderas y el rezo del Rosario, que partió de patio de peregrinos y atravesó la puerta santa ingresando en la basílica. Allí se rezaron las vísperas con la misa jubilar, seguida de la procesión claustral con el Santísimo Sacramento, las vigilias u oficio de lectura, bendición y reserva. La memorable vigilia concluyó a medianoche, hora en que partieron, desde el lejano aparcamiento, los autobuses devolviendo a los peregrinos a sus lugares de origen. Conducidos por un capitular jienense, los Amigos de las catedrales de Jaén y Baza nos acompañaron el miércoles 20, y, un día después, casi medio centenar de diocesanos de Lugo. El sábado de san Jorge, IV centenario de la muerte de Cervantes, llegaron 57 peregrinos de Barcelos (distrito de Braga, en Portugal) y al domingo siguiente, 70 caminantes de la asociación placentina El Bordón, que trajeron el camino de Alfonso XI desde Navezuelas. Abrieron el 1 de mayo 40 jóvenes de la Asociación Juvenil Club Montepinar, de Madrid, a los que siguen los grupos Fe y Luz, de la parroquia redentorista de Mérida y una veintena de peregrinos americanos, el 13 de mayo.

Cristóbal López de Valladolid o de santa Catalina (Mérida 1638-Córdoba 1690) fue un sacerdote eremita, que practicó la misericordia con el mismo ardor que el ayuno y la penitencia en el desierto cordobés de El Bañuelo. Capellán del hospital de Jesús Nazareno, de Córdoba, y fundador de dos congregaciones de hospitalarios aunque sólo viva la de Hospitalarias franciscanas de Jesús Nazareno, evocan la figura de Francisco en el leprosario y carisma de san Juan de Dios, al que imitó sirviendo en el hospital de Mérida. Su nacencia extremeña, su devoción y votos en la arborescente familia de san Francisco de Asís —a cuya puertas llamó, a la edad de seis años, en el convenReliquia y lienzo del beato Cristóbal de to de La Antigua— y sus santa Catalina en Guadalupe documentadas caminatas a santa María de Guadalupe, reclamaban de Guadalupe una atención que no queríamos ver demorada. Al abrigo de un artículo en esta revista [«Romerías del P. Cristóbal a Guadalupe» Guadalupe 845 (2015) 19-25], anudamos los lazos con la Curia General de la Congregación hasta lograr nuestro propósito. El domingo 22 de mayo, con un séquito de más de 300 peregrinos llegados de Madrid, Andalucía y Extremadura, fue posible. Con la espléndida e inestimable cooperación de la superiora general, hermana Leonor Copado Revaliente (reelegida para el sexenio 2013-2019), y de la secretaria general, hermana María del Carmen Pérez, un piadoso lienzo del beato extremeño y la reliquia —en ostensorio de plata en forma de girasol— harán posible que su recuerdo esté vivo y ligado para siempre a este santuario.

Lugar en el que ha sido colocado el lienzo del beato emeritense

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Breviario

u D. Amadeo, de Plasencia a Jaén El pasado sábado, 28 de mayo, vísperas del Corpus, entraba en la catedral para sentarse en su sede el nuevo obispo del Santo Reino, don Amadeo Rodríguez Magro, trece años obispo de Plasencia. Nacido en san Jorge de Alor, pedanía de Olivenza (Badajoz) hace 70 años; crecido y forjado bajo los auspicios de D. Antonio Montero, primer arzobispo de la restaurada sede emeritense, nuestro buen amigo Amadeo fue ordenado presbítero el 14 de junio de 1970, se doctoró en Catequética por la universidad salesiana de Roma, y enseguida empezó las tareas de gobierno y formación en la diócesis de Badajoz, hasta la vicaría general que llevó al Nuncio Monteiro de Castro a presentarlo al episcopado. Elegido por el papa Juan Pablo II el 3 de julio de 2003 para regir la diócesis de Bricio, Bernardino López de Carvajal…, a ella ha servido hasta su elección de obispo de Jaén el 9 de abril de los corrientes. Amadeo ha sido siempre un hombre amable, asequible y dialogante —«Mi ministerio, tuvo desde el primer momento la impronta de la comunión, esa que tiene su origen en la relación íntima entre las Tres Divinas. Todo empezó siendo sinodal, y en el espíritu de la sinodalidad se ha movido el ritmo de la vida de nuestra Igle-

sia diocesana» decía él en su homilía de despedida—; se ha esforzado por suplir la falta de vocaciones mediante acuerdos con otras diócesis extranjeras, para que a ningún pueblo de su alargada diócesis —desde Fuentes de Béjar (Salamanca) a Navalvillar de Pela (Badajoz)— le faltase un pastor, y resolvió con imaginación la ausencia de monjes en Yuste. Nos consta que prefirió podar el seminario antes que llenarlo a cualquier precio y que continuó enviando curas a la Universidad, que es marbete del clero de Plasencia. Reunió un sínodo diocesano (2005), animó proyectos y planes pastorales, consiguió un Año Santo para Berzocana, a la que frecuentemente subió para glorificar al santo patrono Fulgencio con Florentina, su hermana. Plasencia, donde se ha sentido querido y reconocido, lo ha nombrado hijo adoptivo. A la capital del Jerte y a toda Extremadura dedicó Amadeo sus desvelos por el patrimonio cultural, las intervenciones en las catedrales, el nuevo museo catedralicio, los archivos, exposiciones, conciertos… Como buen pacense demostró predilección por la Virgen de Guadalupe, a la que deja un precioso pectoral de oro, regalo del papa Juan Pablo II. Ha ido felicísimo a Jaén. En Úbeda le asista la Virgen de Guadalupe y en un cabezo de Andújar, otra Morenita.

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Crónica de la Puebla Antonio Ramiro Chico Como diría el otro, nuestra Puebla está desconocida, después de varios siglos bebiendo el agua de la Fuente del “Piojo” resulta que ahora no es potable, con la alegría con la que los peregrinos y principalmente, los vecinos del barrio de la Ventilla la sentían deslizarse sobre sus gargantas, especialmente durante los meses de estío, cuya frescura natural agrada y embelesa. Algo parecido ha ocurrido, con otro bien preciado de Guadalupe, el aceite, ese líquido dorado que ha regado nuestras cocinas, desde tiempo inmemorial, sustento de nuestra propia alimentación. Cuántas pringadas, roscas y muégados se habrán dorado con su textura. Con este agua “no potable” y este aceite “rampante” hemos creci-

do miles de guadalupenses, algunos de ellos, incluso han alcanzado la centena de años, como le ha ocurrido en estos días a nuestro paisano y familiar, Amadeo Flores Rubio. Lo que agradecería para celebrar sus cien años un sorbito de su fuente fría y una buena pringada empapada en vino. Si antaño fueron también reclamo del turismo de Guadalupe, aquellas autobuses que ocupaban asiduamente la contraportada de la revista Guadalupe, frente a la fachada del Santuario, como principal icono para atraer a los turistas hasta la Puebla y Villa de Guadalupe. Ahora, esa imagen también ha desaparecido del devenir guadalupense, creando cierto malestar entre los viajeros y agencias de viajes, ya que no se

les permite circular por la plaza, aunque sus parientes más cercanos, los demás vehículos siguen transitándola e inundándola. No será esto, también discriminación de género. Menos mal, que siempre nos queda, el Santísimo Cristo de Mirabel, cuya misericordia nos ha bendecido durante este mes de abril y mayo con abundantes litros de agua, lo que ha devuelto la vida a nuestros campos y manantiales que corren alegres y cantarines. Escuela Oficial de Idiomas El Ayuntamiento de Guadalupe abrió el plazo el pasado 28 de abril para la admisión de alumnos para el próximo curso de la Escuela Oficial de Idioma y Aulas adscritas, con el fin de poder ampliar la oferta a nuevos grupos de inglés (1ºNB-1ºNA). Sería deseable que los empresarios guadalupenses animen y faciliten a sus trabajadores a seguir esta formación permanente con el fin de elevar el nivel de este segundo idioma tan necesario hoy, especialmente para el turismo extranjero que cada día, con mayor asiduidad elige nuestro país para disfrutar de las bondades que ofrece nuestro clima y nuestra gastronomía. La Cruz y Mirabel Como viene haciéndose desde 1863, año en que fue instituida, por el entonces párroco de Guadalupe y monje exclaustrado, fray Benito Díaz Calero (1857-1884), la ya tradicional Romería de la

Fuente del Piojo, de agua no potable

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Bendición de los campos el día de la Cruz

Cruz, el día 3 de mayo, los guadalupenses han subido un año más hasta la ermita de Mirabel, donde recibe culto un santo Cristo yacente de gran devoción, como así lo atestigua su leyenda y milagros, ligado a la Cruz y a la tierra. Y aunque el alborozo, no es como el de antes, cuando los mozos con sus alforjas y sus caballerizas nada más despertar el día las enjaretaban con sus monturas y mantas de lana, al mismo tiempo que la Banda de Música con su diana despertaba al vecindario interpretando alegres marchas y pasodobles. Todavía despierta esa alegría, esta bella y entrañable romería, que este año se celebró con misa de campaña, que presidió nuestro párroco, fray Manuel Tahoces, concluyendo con la procesión de las venerandas imágenes, del Santísimo Cristo y María Magdalena, con el acompañamiento de fieles y de la Banda de Música de Guadalupe.

Unos días antes, el 22 de abril, se cerraba el plazo que Liberbank, actual propietario de la finca-palacio de Mirabel, había establecido para la subasta de dicha finca (583 hectáreas) e inmueble,

Cartel de la temporada de teatro local

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cuyo palacio de estilo gótico-mudéjar de 1.934 metros cuadrados, cuenta con verdaderas joyas artísticas, como la capilla del recinto, con frescos góticos-flamencos, sus retablos barrocos, las imágenes del famoso Cristo de Mirabel y María Magdalena, su artesonado mudéjar y sus cuadros. Además de amplios salones, galerías, patios, puertas, estanque y hermosos jardines, siendo declarado Monumento Histórico Artístico Nacional, el 3 de junio de 1931. Aunque hasta el momento, a pesar de ocuparse de esta noticia los medios de tirada regional y nacional, no ha habido ninguna persona o entidad que haya depositado el 5% del importe ofertado por este palacio, cuya tasación salió a subasta por el importe de 8.555.632,80 euros, debido a la morosidad que presentaba su anterior dueño, el catalán costarricense, Sebastián Tena Pujol. Sería buen momento para


plazamayor / 39 que las instituciones públicas, rescataran este Patrimonio Nacional, en el que SS. MM. Isabel y Fernando, celebraron en 1492 la toma de Granada, símbolo por tanto de la unidad de España. Teatro «Tomillo y Jara» Los días 14 y 15 de mayo, la Asociación Cultural y Teatral “Tomillo y Jara” representó en la Casa de Cultura de Guadalupe la obra: «Usted puede ser un Asesino», del dramaturgo y literato Alfonso Paso Gil (Madrid, 1926-1978), en la que la comedia, la intriga, el humor y la sorpresa contagiaron al espectador, con el siguiente reparto: Jesús Utrilla, Ángel Prieto, Nati Jiménez, Irene Torres, Rosa María Jado, Alberto Ríos, Felipe Chamorro, Ángel Ríos, Mari Ángeles Sánchez y Alía Sánchez, bajo la dirección de Juan García, dando juego

y brillo a cada uno de sus respectivos personajes. Guadalupe, se enriquece culturalmente con este grupo de teatro amateur, que de la mano de nuestro querido y siempre recordado fray Manuel Cuervo Saá (1980-1986), contagió a un grupo de jóvenes a los que inoculó el gusanillo de las tablas escénicas poniendo en escena obras como “Corona de Amor y muerte”, “Anacleto se divorcia”, “Balada de los Tres Inocentes”, “Las que tienen que servir”, “Tan perfecto no te quiero”, inculcándonos además una serie de valores y escapadas, como premio a las playas de Huelva, su provincia natal. A partir de 2009 este grupo de actores, bajo la dirección de Juan García Sánchez colaboró en la representación de la “Pasión de Cristo”, organizada por la Parroquia de Guadalupe y a par-

Romería de la Cruz en la granja de Mirabel

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tir de ahí, brillaron con luz propia bajo su propia marca: “Tomillo y Jara”, representando la obra cómica de Alfonso Paso, “Vamos a contar mentiras”, cuyo éxito pasearon por varias localidades de Extremadura, proporcionándoles seguridad y amor por las artes escénicas. Desde entonces no han perdido su cita anual con su público poniendo en escenas, desde sainetes: “La tierra de Jauja”, hasta comedias, el género donde más cómodos se sienten, con obras como “El tonto es un sabio”, “No hay ladrón que por bien no venga”, “Evarista y los cuatro de la lista”, “Amor en Blanco y Negro”, “Don Armando Gresca”. VII Semana Europea del Geoparque El 20 de mayo se inauguró la VII Semana Europea del Geopar-


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que Mundial Unesco Villuercas-Ibores-Jara, por parte del presidente de la Junta de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, en Valdelacasa del Tajo, en la que se llevó a cabo unas cincuenta actividades en las distintas poblaciones que componen las comarcas del Geoparque, con el fin de explicar el valor que encierra el propio Geoparque, así como sus recursos y sus aspectos diferenciadores. Dicha programación contó con ponencias sobre la importancia de La Jara, dentro del conjunto del Geoparque, la presentación de los hermanamientos firmados con los geoparques mundiales de China, así como numerosas rutas senderistas, oferta gastronómica, tradiciones y diversas actividades para adultos y niños. Guadalupe contó en esta ocasión con dos actividades: Paseo a la ermita de san Blas, el día 23 de mayo y el Foro del Sector Turístico de Geoparticipación en la Casa de Cultura, el día 24 de mayo. Titán Villuercas El pasado 21 y 22 de mayo, la localidad de Logrosán acogía la prueba Maratón UCI y con ella el Open de España de Maratón, evento de máxima calidad nacional e internacional para lo que se estableció un recorrido cercano a los 120 Km, con desniveles acumulados de 3.500 m. positivos, que partiendo desde Logrosán, Titán Villuercas pasó por las calles de Berzocana, Solana de Cabañas, Navezuelas, Guadalupe y Cañamero. Junto a la Maratón UCI, la prueba contó además con una marcha corta de 70 Km y una prueba de distancia menor, con el

Ciclismo de montaña por Las Villuercas

fin de dar así cabida a todos los niveles ciclistas. Todo un evento en el que se preveía, no solo disfrutar del mejor deporte de bicicleta de montaña, sino también de poder descubrir a nivel nacional, la comarca de las Villuercas, única en su entorno natural y paisajístico, para lo que se desplegó un importante dispositivo a nivel regional. Aunque lo que no figuraba en la ruta, es que dicha prueba saltaría a las primeras páginas informativas no por los éxitos deportivos sino por el grave accidente de tráfico que sufrió la delegación de Protección Civil de Navalmoral de la Mara, que tras desplazarse para cubrir el evento deportivo en un todoterreno, sufrió un mortal accidente a la altura de Zorita, falleciendo dos personas de los cuatro que viajaban en él. Una persona de 65 años, Domingo Moreras, de la zona de Olivenza y vecino de Navalmoral y otra de 52 años, natural de Guadalupe, nuestro querido paisano, José Luis Vicent Cordero, que deja madre, esposa e hijos. Este luctuoso suceso ocurrió el día 22 de mayo a las ocho de la mañana, por lo que el Ayuntamiento de Logrosán, Navalmoral

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y Guadalupe decretaron varios días de luto con bandera a media asta. Asimismo, el ministro del Interior en funciones, Jorge Fernández Díaz, y el presidente de la Junta de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, expresaron públicamente sus más sentidas condolencias a los familiares y organizadores de dicha prueba. El funeral por el eterno descanso de nuestro vecino José Luis Vicent se celebró en la Real Basílica de santa María de Guadalupe, a las diez de la mañana, con numerosa presencia de familiares, vecinos y compañeros de Protección Civil que quisieron manifestarle su amor y servicio escoltando su féretro, a la entrada y salida de la iglesia. A dicho sepelio asistieron además de la Subdelegada del Gobierno en Extremadura, Jerónima Sayagués Prieto, miembros de la Guardia Civil, Policía Nacional, el Alcalde de Guadalupe, Felipe Sánchez, así como los de Berzocana, Cañamero y Logrosán, fundiéndose todos ellos en un caluroso y fuerte aplauso por este vecino que encontró la muerte sirviendo a los demás. Qué Santa María de Guadalupe salga también a su encuentro.


Puente de Espinarejo

Ismael Sanromรกn Sรกnchez [Guadalupe, 1992]

Revista número 849  
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