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Revista del Real Monasterio de Guadalupe fundada en 1916. Nº 850 Año 2016

Salida del santo Cristo de Serradilla /10 La Virgen de Guadalupe en Makati (Filipinas) /14 Un cuadro de san Josemaría para Guadalupe /30


«La prodigiosa ymagen de Nuestra Señora de Guadalupe, la Vizantina, llamada en Roma de la Salud, llegó a Sevilla después del milagro de la mar en que se vio bañada de luces. Sale a recibirla el arzobispo san Leandro, a quien la envió san Gregorio con el libro de los Morales de Job. En Sevilla la titularon Regina Coeli, aludiendo a la antífona que los ángeles le cantaron en Roma. San Gregorio se quedó con una copia, que se venera en Polonia, a donde la llevó el conde Saphiea Nicolás en tiempos de Urbano VIII. Se olvidaron de esta copia en Roma y, equivocados con las salidas de otras ymágenes por el contagio de que murió Pelagio II, hubo lugar de dudas y opiniones de que destruió la misma copia, haciendo demostración de ello la Historia desde el folio 286».

Historia de Nuestra Señora Santa María de Guadalupe Imagen y texto: Pedro José de Uceda (1698-1740), subida al camarín Fotografía: Gabriel Sánchez Olmeda


Nigra Sum*

julio - septiembre

Núm. 850. 2016 --

Director:

Antonio Arévalo Sánchez, OFM Administrador:

Hipólito Ámez Prieto, OFM Secretaría y Suscripciones:

Antonio Ramiro Chico --

Redacción y Administración: Real Monasterio de Santa María 10140 GUADALUPE (Cáceres) Teléf.: 927 36 70 00 Fax: 927 36 71 77 Web: http/www.monasterioguadalupe.com Correo electrónico: guadalupe.mcs1916@gmail.com Edita: Ediciones Guadalupe Imprime: Gráficas San Antonio, S. Coop. Almansa, 7 41001 Sevilla Depósito legal: BA-12-1988. --

Tarifa suscripción 2016 Cinco números y almanaque de pared Anual ordinaria ........................... 17 E Anual extraordinaria ................... 20 E Anual bienhechor........................ 60 E Anual extranjero.......................... 25 E

Índice

Encima de las rocas bermejas

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a Mare de Dèu de la Roca, en la villa de Montroig o Mont-roig del Camp, tiene asiento en uno de los parajes más escarpados y sobrecogedores de la comarca del Bajo Campo (Tarragona), entre la sierra de Colldejou y el mar Mediterráneo. El santuario se encarama sobre un espectacular montículo de piedra arenisca rojiza, donde es posible que hubiera cultos ancestrales. Desde 1299 se venera allí una imagen de Nuestra Señora varias veces destruida y repuesta. Asaltada e incendiada por los tropas napoleónicas en 1811, volvió a ser pasto de las furias desatadas en la Gran Persecución Española (1931-1939). Cuando, tras aquella infamia, la ermita fue reconstruida y reproducida la imagen, ésta fue robada en 1979; repuesta al año siguiente por otra ingenua y popular (aunque coronada en 1989 por el arzobispo Ramón Torrella i Cascante), allí espera paciente el nuevo embate de las bestias. Y es que este santuario tarraconense está trufado de leyendas y tragedias desde los cimientos. Se dice que en plena reconquista un jinete moro subió a la santa morada con intención de saquearla, aunque una formidable tormenta y densos nubarrones salieron en defensa del lugar cubriéndolo de sombras. Después que, entre tinieblas, aquel truhán reunió el botín y bajaba por la roca a uña de caballo, éste, asustado por los rayos, se precipitó cayendo por la barranquera hasta el descenso del rey moro (baixada del rei moro), donde se descalabraron sarraceno y animal. Nuestra Señora de La Roca era una Virgen Negra hallada por un pastor (una marededèus trobades, que dicen los catalanes), por lo que su fiesta mayor es el 8 de septiembre, que hacen preceder del novenario. Cada cuatro años, la imagen baja a la villa para la novena y vuelve a subir el día de la fiesta. Ante ella dicen misa y rosario el primer sábado de mes. El conjunto consta de iglesia y hospedería reconstruida en 1814 tras la francesada. En lo más alto del picacho, sobre restos de una fortaleza del siglo XIII, documentada y hoy perdida, se alza desde 1826 la ermita de san Ramón, un cubo blanco que reprodujo Joan Miró y sirve de orientación a los marineros. * «Nigra sum» [Soy morena…] es una expresión tomada del Cantar de los Cantares (1,5) que la Liturgia, desde la Edad Media, aplica a las Vírgenes Negras.

I. Nigra sum: Encima de las rocas bermejas ................................. 1 II. Aires morenos [Noticias de la Virgen]............................................. 2 III. Aula capitular [Opinión] - Bitácora del Director................................................................. 5 - Barrera del sol: Francisco de A. Oterino Villasante, OFM......... 6 - De lo mundano a lo humano: Emmanuel Ramiro Fernández. 7 - Pura y limpia: Sor María José Hidalgo López, OIC ................... 8 IV. Scriptorium guadalupense [Investigación y divulgación] - Salida del santo Cristo de Serradilla Antonio Arévalo Sánchez, OFM ...................................................... 10

- El convento de Guadalupe en Makati (Filipinas) Ignacio Riobóo Cantillana .............................................................. 14 - Ex conventos del Estado de Veracruz Arturo Álvarez Álvarez .................................................................... 21 - Doce Caminos de peregrinación a Guadalupe (VII) Textos y mapa de APRODERVI ....................................................... 26 V. Plaza Mayor [Noticias del Monasterio y la Puebla] - Un cuadro de san Josemaría para Guadalupe Juan Saumell Lladó .......................................................................... 30 - Breviario........................................................................................ 36 - Crónicas de la puebla: Antonio Ramiro Chico......................... 37 Portada: Fachada sur del Real Monasterio. Antonio Arévalo Sánchez Contraportada: Palacio de Mirabel, reposo en el estío. G. Sánchez Olmeda


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Dulce Peñitas de Oropesa En el prado de las mientras toca su piePeñitas o Piñuelas, a un cecito con la mano izkilómetro de la linajuquierda. En dulce coloda Oropesa de Toledo, quio, la criatura ofrece parada y fonda del ana la Madre un fruto aludariego fray Pedro de diendo al que mordió Alcántara, sitúa la traEva y de cuyos efectos dición el hallazgo de esfue preservada la Virta Virgencita, allá por el gen. Erguida sobre peasiglo VII. Por la absurda na de arcos, la imagen leyenda que ya leímos viste túnica roja y manto en otros casos, el pastor azul, que no se ven por legendario la confundió los aderezos y vestidos con un juguete infantil; que ahora le adornan. pero la imagen no esHabiendo pasado Orotá en el zurrón cuando pesa de la mitra de Ávila lo abre al llegar a casa. a la de Toledo en octuAsí, no una, sino varias bre de 1955, se empezó veces; hasta que el tora promover el patronazpe pastor se percata de go de la Virgen de la Peque la figurilla de barro ñitas o Peñuelas sobre cocido es una imagen la villa, que se logró por de la Reina de los Ciedecreto de 21 de octulos, y se lo cuenta al vebre de 1963, ocupando cindario, que levanta erla silla de Toledo el carmita en el prado de las denal Enrique Pla i DePeñitas, dando origen al niel. Los actos solemsantuario que ahora es, nes se iniciaron el 30 Nuestra Madre la Virgen de Peñitas, excelsa patrona de la Villa de Oropesa obra del siglo XVIII. Pede abril de 1964 y culse a todo, la primera nominaron con la Proclaticia histórica que conservan data de 1600. mación el 10 de mayo, que redondeó la Alcaldía al Se trata de una ingenua figura de 25 cm de al- otorgarle el título de Alcaldesa Mayor y Perpetua de tura, que sostiene al Niño sobre el brazo derecho la Villa de Oropesa. Destrozada la imagencita a culatazos en el luctuoso 1936 y desbalijada su ermita por sacrílegas manos progresistas, el fin de la persecución deja que el ceramista Juan Ruiz de Luna la devuelva recompuesta a la piedad de Oropesa. Baja a la iglesia parroquial cada 8 de septiembre y, tras reverentes cultos y romerías, vuelve al prado do mora el primer domingo de octubre. La Santa Virgen de las Peñitas fue coronada por nuestro arzobispo Braulio el 2 de mayo del año 2005. Ermita de la Virgen de Peñitas


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100 años

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Cumplo

Se da el caso, no infrecuente, de que la cabecera actual de una revista no ha sido la única ni la primera. Desde el año 1916 hasta el número 555, correspondiente a enero-febrero de 1965, la nuestra no adoptó el nombre del río y de la villa en su cabecera; aunque muchos suscriptores se referían a ella simplemente como «la revista de la Virgen». El nombre elegido por la comunidad que la fundó era algo más rotundo: El Monasterio de Guadalupe. Resulta curioso que, existiendo la revista Guadalupe desde 1906 y habiéndola sostenido con algunas crónicas y colaboraciones, los frailes quisieran distinguirse de ella. Es cierto que al P. Ángel Ortega le hemos leído que ésta era una segunda etapa de aquélla, y que cuando apareció la nuestra desapareció la de Cáceres, porque, entre bambalinas, los últimos redactores ya habían dado muestras de agotamiento y de cierta asfixia económica. Desde la distancia está justificado. La revista Guadalupe hablaba del santuario de la Villuercas, mantenía el interés por el resurgimiento de la devoción olvidada y las glorias del cenobio; pero el móvil principal de la publicación era la doctrina social de la Iglesia, cosa que algunos escribientes parecen ignorar. Está, pues, justificado que, al socaire de otras cabeceras religiosas de la época, los Puig, Acemel, Rubio y Villacampa optaran por lo sonoro antes que por la abreviatura. Que llegó, ya digo, el año 1965, aunque el cambio no fue de sopetón, pues se intercaló desde 1963 sin desaparecer el título viejo en la mancheta. Lo adoptó, con las portadas a todo color, el P. Arturo Álvarez en un periodo extraordinariamente combativo. A su dirección también pertenece la tipografía actual; salió a la luz en el número 543 del año 1963, y fue rescatada por el actual director, P. Antonio Arévalo, el año 1980, apostando por ella cuando vuelve a tomar las riendas el año 2011. No obstante, los tipos de letra de la cabecera han sido muy variados en la centuria, tanto como la calidad y gramaje del papel. Interesa, además, decir una palabra sobre la periodicidad. El Monasterio de Guadalupe fue quincenal de 1916 a 1920; enseguida —por costes y falta de redactores— pasó a mensual (1921-1959) y, luego, cada dos meses (1960-1991). El P. Sebastián García, que la hizo bimestral, fue también quien la redujo a cinco números anuales con el almanaque, como hoy. El tamaño y número de páginas también fluctuó: del 25,50 por 18,00 cm original al 28,00 por 20,00 cm actual (adoptado por Sebastián en el núm. 703 del año 1990), entre 1960-1989 bajó al 23,00 por 16,00 cm también con el citado director. La revista, ilustrada desde los orígenes, se editó muchos años a una sola tinta: negra —hasta 1934 y 1935 cuyo núm. 278 va impreso en color morado (de Cuaresma, no de la República), azul, sepia...; a dos tintas empezó editándola Álvarez a finales del año 1962; y a todo color, desde finales de 1992, Sebastián el número doble (717-718), a los que era tan afecto cuando se amontonaba el tiempo. La Redacción


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Negra de Mongomo (Guinea) Antonio Ramiro Chico

Para levantar un templo, siempre es necesario cimentar antes el edificio. Una vez más, la condición emprendedora y evangelizadora del pueblo extremeño se manifestó ahora en el continente africano, aunque no con la intensidad y celo apostólico del Nuevo Mundo. En esta ocasión, serían los hijos de san Antonio María Claret, quienes igual que su fundador no han olvidado los favores que la Madre de Dios derramó sobre ellos en el camarín de Guadalupe el 20 de mayo de 1867. Corría la segunda mitad del siglo XX, cuando la Asociación de Amigos de Guadalupe, capitaneada por Ricardo Becerro de Bengoa, Gregoria Collado de García Aguilera y fray Jerónimo Bonilla, quiso reavivar la expansión devocional de Santa María de Guadalupe en el África ecuatorial, concretamente en la Guinea Española, que vivía por esas fechas una verdadera epopeya misional. Gregoria, haciendo honor a su nombre griego Vigilante, cual vestal clásica no soltó ya la antorcha del fuego sagrado, pues con anterioridad había presentado en el I Centenario de la Obra Misional Pontificia de la Santa Infancia (Vitoria, 1953) la iniciativa de levantar un templo en Guinea a la Virgen de Guadalupe, donde no había ninguna presencia de esta Madre de la Evangelización. En aquel congreso asistía un buen grupo de misioneros del Corazón de María o Claretianos, entre los que se encontraban el P. Fernando R. Permuy, director de El Misionero y Procurador de las Misiones Españolas de la Congregación Cordimariana, a quien le pareció estupenda la idea (como años después, en la celebración

Virgen de Guadalupe recibida en Guinea Ecuatorial

de la consagración de Extremadu- evangelizadora, nuevo superior de ra al Corazón de María en Guada- un convento de París. También el lupe (1956), dejó escrito con las Gobierno Español aprobó que la siguientes palabras: «Necesito de población se denominara Mongoesta hoguera de hoy una centella mo de Guadalupe y así es conocipara Mongomo. La necesito para da hoy con este sobrenombre de que la gloriosa obra de Extrema- María, el más universal que tiene la dura en Hispanoamérica se renue- Madre de Dios. La Iglesia de Nuesve en Hispano África»). tra Señora de Guadalupe de MonLa iniciativa contó con el bene- gomo fue construida en 2011 por plácito de las instituciones eclesiás- iniciativa del Gobierno de Guinea y ticas representadas en Extremadu- depende de la diócesis de Ebebiyin, ra y el apoyo del obispo de aquella provincia de Welé-Nzas, en la reiglesia de Guinea ecuatorial, que gión continental (también llamada designó a Mongomo como cabece- Río Muni). ra de misión para alzar en ella el templo de la Virgen de Guadalupe, cuya imagen fue entronizada años después, pues la iniciativa de los Amigos de Guadalupe quedó paralizada en 1957 al nombrar al padre Permuy, alma de la misión Iglesia de Santa María de Guadalupe en Mongomo


Bitácora del Director

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ías antes de las elecciones repes del pasado 26 J, Vida Nueva, el semanario católico de PPC rescatado por los marianistas de SM, publicó una curiosa encuesta de NC Report , con un tamaño de muestra de 887 llamadas telefónicas y un elevado nivel de confianza auto asignado (95,45%). Lego en la materia y escéptico profundo en el medio — invoco el bochornoso resultado, sostenido y no enmendado, de los sondeos electorales—, no dejan de sorprenderme los estereotipos, más que los resultados. Tampoco sabía que fuera «el primer sondeo de estas características que se realiza a los creyentes de nuestro país»; aunque, arrimando el ascua a mi sardina, me reafirmo en el adjetivo dado al voto católico: insípido, insignificante, inane, evanescente. ¿Es posible que en un país donde se declaran católicos —según el último CIS de mayo pasado— el 72,1% de los votantes (y va descendiendo, oiga), a nadie se le ocurrió antes hacer un sondeo? Y lo que es peor: ¿A ningún partido (salvo algún balcón del Corpus toledano) le interesa faenar en este caladero? Ítem más: las fuerzas que se llaman de progreso —en franco declive, laus Deo—, aunque digan que no ordeña rentabilidad política, postulan anticlericalismo y atacan con saña las tradiciones católicas, para regocijo de las hordas, entre las que han de contar los comulgaores (que decía mi padre), aunque sea con galletas de la parroquia de Entrevías. i nadie tiene en cuenta las creencias de los votantes y sobradamente la orientación sexual salida o no del armario, es porque aquella es insípida y ésta última es ruidosa y orgullosa, dicho con todo respeto. Lo cual queda patéticamente demostrado con que 6 de cada 10 votantes católicos (54, 5%) no repare ni en su fe ni en principios morales a la hora de votar. Porcentaje elevado al 57% entre los de 30 y 44 años, y catapultado al 71,9% entre los de 18 a 29 años, seguramente confirmados al cabo de tres años (perdidos) de catequesis. Resulta aún más chungo en estos católicos de encuesta —tanto o más impostores que sus congéneres agnósticos o sindiós— digan que 9 de cada 10 votan al PP (91,2%), 8 (80,1%) lo son del PSOE, 7 (74,6%) de Ciudadanos y 5 (45,8%) transigen con Unidos Podemos etc., entre los que no han de faltar frailes cañameros y monjas catódicas. Todos asoman la patita enharinada, como el lobo feroz, en el cañamazo de los principios: la libertad religiosa interesa a bastantes menos (30,7%) que el crecimiento económico (70,5%), y la protección de la familia y el derecho a la vida (49,8%) algo menos que las políticas sociales (el Estado del bienestar, vamos) (50,3%). ejo finalmente a la consideración del bondadoso lector estos últimos datos, que me llenan de congoja: el 11,90% de los católicos encuestados no votó; el 9,1% no dice que lo hiciera (al buen entendedor…), y un 3,2%, perdida la memoria, ¡no recuerda en junio si fue a votar en diciembre! ¿Se abstiene el 24,2% de los católicos españoles en algo tan trascendental para el bien común? Sabrán, además, que la Conferencia episcopal española (CEE), recién cumplidos los 50 años de vida, ha dejado de emitir aquellas orientaciones respetuosísimas e incoloras de antaño. Creo que las reputa ineficaces, salvo a los que encabritaba. Esto se aviene a lo que dijo en otro número el semanario de marras, la Iglesia española del cardenal Blázquez (un tal Blázquez, que dijo el pitecántropo Arzallus) y el arzobispo Osoroglio ya no está detrás de la pancarta (como la de Rouco y Cañizares). La encuesta le da en parte la razón: sólo el 28% le prestaba atención (entre los votantes del PSOE no llegaba al 9,4%). Es todo un síntoma de lo que somos, representamos y hacia dónde vamos. ¿Dónde habré leído yo aquello de los perros que han dejado de ladrar ante la amenaza de los lobos?

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La jiguera

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El insípido voto católico

Antonio Arévalo Sánchez


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mantina de Zaragoza ante las tropas napoleónicas, la advocación pilarista no había trascendido al ámbito de la ciudad del Ebro. Hasta bien entrado el XVII se cumple escrupulosamente el Pacto entre las dos Coronas, sobre el ámbito de influencia: Atlántico, Castilla; Mediterráneo, Aragón. No Francisco de Asís Oterino Villasante, OFM obstante esto, las advocaciones marianas, que desde el principio apaabía trascurrido más de un siglo; el mapa de América estaba consoli- recen hermanadas en América, son: dado. Ahora preocupa la toma de conciencia del lazo común. De las Guadalupe y Montserrat. Ahí están raíces, queda el mestizaje, lengua, religión y cultura. En la vieja Europa como testimonio, las dos islas bauticirculan aires que apelan a la raza como signo de identidad. En ambas zadas por Colón en 1493 con sendos orillas hacen eco, con fuerza, estos vientos. El presidente de la República Argen- nombres. Significativo, igualmente, tina, Juan Hipólito Yrigoyen (1852-1933), firma decreto en 1917, estableciendo el de los picos montañosos que arrooficialmente el Día de la Raza. Enrique Martínez Ituño, cónsul de esa nación pan la ciudad de Bogotá: Guadalupe en Málaga, pero afincado en Palos de la Frontera (Huelva), echa a andar la idea y Monserrate. de una gran avenida, desde la patria de los Pinzón a La Rábida, con esta titulaEn el lenguaje del imperio, la exción. Cada uno de los nuevos países tendría, a lo largo del recorrido, un pabe- presión generalizada, era: Las Espallón representativo. Martínez Ituño va más allá: compra terreno y levanta Villa ñas. Nuestros monarcas se titulaban Argentina, que aún permanece en pie. Esta nomenclatura pervive hoy en sendas de esta manera. El término hispaniavenidas en Huelva y Sevilla, rotuladas así, dentro del espíritu americanista, des- dad termina imponiéndose ante las pertado con motivo de la Exposición Ibero-Americana del veintinueve. dudosas connotaciones, que en una y otra orilla, el dicho vocablo raza empieza a tomar. En la paternidad del mismo, pues: dos vascos y un catalán… Cuando en 1928, el cardenal Pedro Segura, junto al rey Alfonso XIII, corona la veneranda imagen Maeztu Cardenal Gomá Vizcarra y Arana de Guadalupe, Zacarías de Vizcarra y Arana (1880-1963), sacerdote español, afincado en dispone se grave en la aureola de la ciudad del Plata, pone en circulación, a finales de los años 20, el vocablo la diadema «HISPANIARUM REGIHispanidad, acuñado luego por Ramiro de Maeztu y Whitney (1874-1936) NA…». Cierto que, la historia se embajador español en Buenos Aires (1928-1936), en su libro:«Defensa de hace cada día, de la misma manera la Hispanidad» (1934). Avanzado el año 1934, la capital argentina celebra que se desarrolla el leguaje. Pienso, Congreso Eucarístico Internacional, al que acude como Legado ad látere, el sin embargo que, a la advocación secretario de Estado de Pío XI, cardenal Eugenio Pacelli, más tarde, Pío XII. Al Guadalupense, cuadra más bien, la evento acudiría, desde España, el Primado, cardenal Isidro Gomá i Tomás. Allí que luce en su corona: REINA DE toma contacto con Vizcarra, tanto, que lo traería para Toledo, como Obispo LAS ESPAÑAS. Ciertamente, en la Auxiliar (1947-1963). Sin duda, la sintonía con el sacerdote vasco, influyó devoción guadalupana de América, para que en célebre discurso en el teatro Colón, el 12 de octubre, Gomá sol- cristaliza esta universalidad. ¡LA DE tara esta perla: «América se descubrió el día del Pilar». La frase traería his- GUADALUPE, SEÑORA…! El grito toria… Prolífico escritor, Gomá; no tan riguroso en datos históricos. Por de se extiende hoy, desde la “Finojosa,” pronto, ignoraba que, hasta el siglo XVII, la festividad del Pilar se celebra el 2 hasta el último rincón del Nuevo de enero; y que hasta la guerra de la Independencia (1808-1814) y defensa nu- Continente.

Barrera del sol

¿Hispanidad o las Españas?

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De lo mundano a lo humano

El discípulo de Colón Emmanuel Ramiro Fernández Periodista

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Descúbrete a ti mismo y luego, proyéctate. Miguel de la Cuadra Salcedo

ay personas cuya vocación va más allá de nuestras fronteras, sus miras atraviesan océanos y sus retos alcanzan las cumbres nevadas del majestuoso continente americano. Como si de un (re)descubrimiento se tratara, como si de un (re)conquistador estuviéramos hablando este Cristóbal Colón contemporáneo supo tender puentes como pocos para retroalimentar unas raíces que explican nuestra historia. Más aún, la mostraron y la hicieron atractiva para los jóvenes de medio mundo. Aquella fue la mejor obra de Miguel de la Quadra Salcedo. Un legado único que hoy perdura. Aunque su carácter y su personalidad nos hablan de un hombre propio del renacimiento, que a lo largo de sus 84 años de vida se desenvolvió como promotor cultural o atleta, como reportero de guerra o como entrevistador en una incipiente TVE que olió pronto su talento. Y eso que a la hora de hincar los codos optó por una ingeniería agrícola. Algo que conectaba a la perfección con su espíritu aventurero cultivado en los montes navarros donde maduró su infancia. De allí al Amazonas había un paso. De 1961 a 1963 trabajó como etnobotánico, cámara en mano, en la selva del río Amazonas a sueldo del gobierno colombiano. Para entonces ya había puesto fin a una incipiente carrera deportiva que le llevó con 28 años a participar en los JJ.OO. de Roma 1960. Tras proclamarse seis veces Campeón de España de lanzamiento de peso, representó a nuestro país en esa disciplina. El lanzamiento de jabalina, el de disco o el de martillo tampoco se le resistió consiguiendo incluso plusmarcas nacionales. Más arriesgado resultó sin duda, adentrarse en la selva del Congo y grabar con su pequeña cámara el fusilamiento de 300 prisioneros. Aquello casi le cuesta la muerte, de hecho estuvo condenado a ella provocando una crisis internacional con el país africano. Era su primera experiencia como corresponsal. A las que siguieron la Guerra de Vietnam o el Golpe de Estado de Augusto Pinochet en Chile. Por su afilado objetivo pasaron algunos de los personajes más destacados del siglo XX. Desde el Dalái Lama hasta Salvador Allende, pasando por Indira Gandhi o Pablo Neruda. La muerte del Che Guevara, la guerra del Yom Kippur o el regreso de Juan Domingo Perón a Argentina contaron con su particular visión. Tanto, que el documental «Chile, toque de queda» no superó los rigores de la censura y no pudo verse hasta 18 años después en España. Coetáneo de Félix Rodríguez de la Fuente marcó, al igual que éste, un antes y un después en la televisión de este país. Fue entonces cuando le llegó el encargo de su vida. La sugerencia vino desde la recién reestrenada monarquía española. El Rey Juan Carlos le instó a crear un programa educativo para jóvenes iberoamericanos. Así nació

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Aventura 92 o, como se popularizaría posteriormente, La Ruta Quetzal. 30 ediciones después, más de 9000 jóvenes de todo el mundo han tenido la oportunidad de viajar por los países latinoamericanos. El programa ha sido declarado de Interés Universal por la Unesco y consiste básicamente en un intercambio entre jóvenes de 58 países para poder realizar viajes de estudio geográfico, histórico y medio ambiental por América Latina. Unas vacaciones donde la maleta se llena con toneladas de Historia, hectáreas de naturaleza y millones de vivencias. Una experiencia única. Un viaje de ida y vuelta que durante 45 días reúne cada mes de junio y julio a jóvenes de 16 y 17 años a los que la vida les cambia para siempre. Porque la mirada no puede ser igual cuando ese vasto conocimiento te alumbra a tus ojos hasta llenarlos de riqueza. Así redescubrió Salcedo un continente para varias generaciones, desde el mundo Guaraní hasta el Inca, sin olvidar el Potosí, México, los incas o las montañas del Paraíso. El Amazonas se convirtió en el jardín de su casa y no dudó en adentrarse en las Selvas del Orinoco o poner rumbo a Las Antillas. Con él solo pudo la madre naturaleza, y un accidente en helicóptero que precipitó su conexión a una máquina de oxígeno. Abandonó entonces la aventura y apenas dos años después marchó hacia el otro mundo. Aunque el viaje, ése que él inicio hacia el Nuevo Mundo, sigue su rumbo firme.


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Pura y Limpia

En la Asunción de María Sor María José Hidalgo López, OIC Monasterio federal Mairena del Aljarafe (Sevilla)

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i en el tiempo inmediatamente posterior al Nuevo Testamento, la mirada de la Iglesia contempló a María en el misterio de Historia de salvación (María, Nueva Eva) y de la Iglesia (virgen, madre, esposa), pasados los primeros siglos, ésta fue progresivamente centrándose en María como mujer individual y privilegiada. El dogma de la Asunción estaba estrechamente vinculado al dogma de la Inmaculada. Ambos forman parte de un mismo esquema y perspectiva, la necesidad de reflexionar y celebrar el origen y el fin de María. En el caso de la Asunción se pretendía descubrir en qué acabó toda su historia y cómo cumplió Dios en ella sus promesas. Al mismo tiempo, explicar qué tipo de presencia mantenía ella en la comunidad de fe. Como saben es un dogma definido solemnemente por Pío XII el 1 de noviembre de 1950 con la Constitución Apostólica Munificentissimus Deus, que explica su significado teológico y vital. La constitución, que cita varios textos de la Escritura así como testimonios de Padres y teólogos, pone de relieve que la unión indisoluble entre María y Jesús fue de un doble orden: por una parte físico pues no cabe pensar que el cuerpo de la Virgen, tan estrechamente unido a la humanidad de Cristo por su maternidad, estuviera luego separado del Hijo, sometido a la corrupción del sepulcro. Y moral en cuanto que María como Nueva Eva, al lado y en dependencia del nuevo Adán (Cristo), participó íntimamente de la obra redentora del Hijo, en la lucha y en la victoria contra el demonio, el pecado y la muerte. Lo mismo que la resurrección fue el epílogo de la salvación realizada por Cristo, así también era conveniente que la participación de María en esta lucha se viera coronada por la glorificación de su cuerpo virginal. En cuanto a la Tradición, prescindiendo de los evangelios apócrifos, no se conoce ningún testimonio fehaciente en favor de la Asunción de María anterior al s. IV. El silencio documental, las incertidumbres observadas tanto en el título de la fiesta (asunción, tránsito, dormición), como en su contenido y sus pormenores, confirman la falta de una tradición explícita y positiva sobre este tema en la Iglesia de los primeros siglos. Es en el VI cuando aparecieron las narraciones sobre la muerte de María. Los grandes teólogos de la época se mostraron circunspectos y silenciosos ante el tema. Sin embargo, la literatura apócrifa sobre «el tránsito de la Virgen» sí tuvo una gran difusión y una tradición manuscrita muy heterogénea. En los siglos posteriores se pasó a la reflexión teológica sobre este tema. Tres predicadores de la asunción fueron Germán de Constantinopla (713), Andrés de Creta (740) y Juan Damasceno (749). Para ellos el motivo fundamental de la asunción es la maternidad divina.

Desde la época carolingia hasta el s. XIII, los teólogos intentaron justificar intelectualmente esta creencia eclesial. San Agustín ejerció un gran influjo entre los teólogos escolásticos en favor de la asunción. Alberto Magno, Tomás de Aquino, San Buenaventura, San Antonio de Padua, compartieron y profundizaron en esta creencia cada vez más popular. Las declaraciones del Magisterio no son numerosas en tema debatido. Ocasionalmente se ocuparon de la fiesta de la Asunción, pero aunque todo suponía una creencia en este singular misterio mariana, se contuvieron de una declaración doctrinal. Salvo Pío XII, los papas del s. XIX y primeros años del XX no alentaron el fervor asuncionista; tampoco en los Concilios se dio un tratamiento específico de la Asunción de María a los cielos. Declarado el dogma, es el Concilio Vaticano II el que introdujo una perspectiva teológica realmente nueva: la eclesial. María glorificada en el cielo en alma y cuerpo, es imagen y comienzo de la Iglesia del siglo venidero y como tal, es signo escatológico de segura esperanza y de consuelo para el pueblo de Dios que camina hacia el día del Señor. En cuanto a la celebración litúrgica se sabe que el origen de la fiesta es oriental. Se barajan varias hipótesis en torno al momento y el lugar donde surgió. La hipótesis más probable es la que nos habla de una celebración mariana en Jerusalén el día 15 de agosto en la Iglesia que hizo construir Eudoxia en Getsemaní. En el s. VI se creía que en esta Iglesia estaba el lugar donde fue sepultada la Virgen. Es probable que también bajo el impulso de las narraciones apócrifas sobre la muerte de María esta celebración asumiera el carácter de una fiesta en torno al término de su


aulacapitular vida. El emperador Mauricio (582602) ordenó después esta celebración a todas las Iglesias bizantinas. Desde aquel tiempo se convirtió en una fiesta muy popular. Entre los bizantinos es quizás la fiesta mariana por excelencia y se la llama Dormición. Ocupa el mes de agosto. Va precedida de catorce días de preparación (la cuaresma de la Virgen) y seguida de ocho días de celebración. Esto hace del mes de agosto el mes mariano bizantino. Como el año litúrgico comienza en esta Iglesia el 1 de septiembre y se cierra el 31 de agosto, María lo abre con su Natividad y lo cierra con su regreso a Dios. De esta forma los orientales ponen todo el año bajo la tutela de la gran Madre de Dios. En Occidente, la fiesta fue introducida en Roma por el papa siríaco Sergio I (687701). En su pontificado se tiene noticia de cuatro fiestas marianas que han de celebrarse con procesión solemne en Roma: La Natividad, la Anunciación, la Purificación y la Asunción de María. La Asunción se afianzó rápidamente. Se le equiparó casi a Navidad, Pascua y Pentecostés. Durante la Edad Media, la celebración iba acompañada de diversas prácticas populares como la bendición de los campos y de las primicias de la cosecha. La antigua liturgia asuncionista occidental fue reestructurada con motivo de la definición dogmática de 1950 y más tarde con la reforma postconciliar de Pablo VI. Una lectura global de esta liturgia nos la ofrece este Papa en la Marialis Cultus. Se trata de una fiesta con dos dimensiones: una personal de María, pero con un trasfondo cristológico (cf. «La fiesta de su perfecta configuración con Cristo resucitado») y otra eclesial que nos afecta a todos nosotros, más aún a la humanidad entera (cf. «Fiesta que propone a la iglesia y a la humanidad»). Así pues, podemos

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La Asunción y los doctores de la Iglesia (1689), Carlo Maratta (Camerano, 1625-Roma, 1713), Basílica de Santa María del Popolo (Roma)

descubrir que la Asunción no es una verdad mariana aislada sino una verdad sobre la salvación de todos los hombres con un significado y repercusión eclesial.


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Salida del santo CRISTO de serradilla Antonio Arévalo Sánchez, ofm

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o es el Cristu benditu —como se empeña en confundir la prensa local estos días— al que cantó Gabriel y Galán (1870-1905) en su ermita de Guijo de Granadilla (Cáceres), donde el salmantino rompió con su primer poema en el dialecto de los castúos tras el nacimiento de su hijo primogénito. Aquél es un crucificado con título de la Misericordia; éste de Serradilla, cacereño también, es un resucitado, enarbolando la santa Cruz de su victoria, aunque en carne viva y bañado de sangre. Es el Santísimo Cristo de la Victoria, cuyos milagros y hermosura tienen encandilados a millares de fieles, que suben a su iglesia conventual el 14 de septiembre de cada año y muchas otras veces en fervientes romerías. La talla de madera policromada representa, como se ha dicho, la victoria de Cristo sobre el pecado y la muerte; pero las brutales señales de la flagelación y los clavos, así como la sangre, que brota de la cabeza y del costado abierto, son tan vivas, que sobrecoge y conmueve a cuantos lo contemplan. Si a ello unimos la expresión doliente del rostro y el brillo de sus ojos, hallará explicación el éxito fulgurante que la imagen ha tenido en toda España desde antiguo. Restaurado en 1992 por Mariano Nieto Pérez, el Cristo se venera en una iglesia conventual de estilo barroco, alzada por las agustinas recoletas entre 1672-1675 sobre la primitiva capilla; posee un magnífico retablo mayor, obra de Francisco de la Torre (h. 1699), y dos laterales tallados por José Pomar y Juan de la Rosa, con imaginería de buena mano; pinturas murales de Francisco Baliño en el presbiterio y lienzos de Alonso Cano, Luis de

Retablo mayor, obra de Francisco de la Torre (h. 1699)

Morales, Juan Carreño de Miranda, Claudio Coello, Tiziano…, que penden de las paredes del crucero. Éste se cierra con una verja de hierro fundida en Talavera de la Reina (Toledo) el año 1713. Francisca de Oviedo lo trajo a Serradilla En el origen de todo está la piadosa Francisca de Oviedo y Palacios, terciaria franciscana dedicada por votos pri-


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El Cristo de Serradilla (detalle) (Foto: Hoy.es)

vados al servicio de Dios y a las obras de misericordia, al igual que muchas fieles cristianas que, en uso de la época, llamaban beatas (es decir, benditas, sin el sentido peyorativo vulgar que tuvo siglos después). Francisca había nacido en Plasencia (Cáceres), donde fue bautizada el 17 de enero de 1588; fallecidos sus padres, Juan de Oviedo y María Hernández, cuando aún era niña, tuvo que trasladarse a Trujillo con familiares maternos, pero siendo ya casadera, deseosa de mayor retiro y hecho voto a Dios, fue a Serradilla, de donde era su padre. Allí vivió el resto de sus días dedicada por entero a las obras de piedad y beneficencia, y allí murió a los 71 años en 1659. Transida de pena ante el cuerpo putrefacto de una enferma, Francisca decidió fundar un hospital para cuidar de los desamparados y, como era pobre y en la villa no había caudales que sufragaran la obra, el año 1631 marchó a la Corte a pedir limosna. Se hacía aquel año en Madrid un sentido desagravio por las injurias y sacrilegios que una familia de falsos conversos infligió a un santo Crucifijo, resuelto en el ruidoso proceso del 4 de julio de 1632, durante el reinado de Felipe IV. La beata de Serradilla asistió en la parroquia de san Ginés a uno de los cultos, y en ella reparó en una imagen pasionaria de Cristo (quizás de pincel), procedente del convento dominico de Atocha, apareciéndose a un fraile con la cruz gloriosa. Conmovida por ello, la beata acudió al imaginero madrileño Domingo de Rioja para que le hiciera una copia a tamaño natural. Éste, que trabajaba para la Corte y desconfiaba si aquella mujer iba a cubrir sus honorarios, daba largas al asun-

to hasta que, por la insistencia de Francisca y una moción del cielo, se puso manos a la obra. Es tradición que, acabada de esculpir hacia 1635, el maestro exclamó: «Ésta no es obra mía, sino de Dios; y se conocerá en que su Majestad, por esta santa imagen, obrará muchos milagros.» Colocado en la iglesia de san Ginés mientras la beata hallaba ocasión de volver a Serradilla con los caudales para el hospital, el fervor de los madrileños fue tan grande hacia el Cristo, que Felipe IV, deseoso de venerarlo con su familia y así beneficiarse de los prodigios que emanaban de la imagen, lo trajo a palacio y lo retuvo dos años. Sólo con la ayuda del presidente del Consejo Real de Castilla, Diego de Castrejón, al que conocía por haber sido gobernador del obispado de Plasencia, puedo Francisca sacar a su Cristo de palacio —al punto que el rey hacía merced del escudo de plata con piedras preciosas que figura en el crucero— y ponerlo al recaudo de Castrejón, hasta que ideó traerlo a Serradilla pasando por Plasencia, cabeza del obispado y capital de la comarca. Llegó la imagen a la ciudad del Jerte en julio de 1639 y, sin la precaución de lo ocurrido en Madrid, Francisca pide licencias al obispo D. Plácido Pacheco para alojarlo en san Martín. El ruido de los milagros y la belleza de la imagen hicieron estragos entre los fieles, que se oponían violentamente al traslado del Cristo. Viendo que todo esfuerzo allí era fallido, la beata regresó a la Corte y dio parte al Consejo Supremo sin éxito. Fue cuando tropezó con D. Diego de Arce y Reinoso, oidor del Consejo Real, al que arrancó la promesa de favo- Monumento a Francisca de Oviedo junto al santuarecer el tras- rio, obra de Mariano Nieto Pérez (Valladolid 1940)


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scriptoriumguadalupense lado de la imagen en el supuesto improbable de que llegase él a la silla placentina. Arce, que jamás había pensado tal cosa, por quitársela de encima, le dio su palabra, supuesto que no se veía con trazas de tal obispo. Pero cuando el año 1640, el tal Arce y Reinoso fue inopinadamente elegido obispo de Plasencia, Francisca —escoltada por el licenciado Lorenzo Sánchez, cura teniente de Serradilla, y el regidor de la villa, Francisco Jiménez— acudió a la curia y logró de D. Diego de Arce la licencia que imponía al párroco de san Martín, bajo pena de excomunión, la entrega inmediata del Cristo a su legítima dueña. En el plazo de dos días, ocho fornidos varones serradillanos sacaron de madrugada el sacro cargamento y, atravesando a todo prisa serranías y encinares, gargantas y arroyos, se acercaban a la villa, despabilada por los clamores de un mozo que se había adelantado a la comitiva y, jadeante, voceaba hasta desgañitarse la feliz nueva y que saliesen más hombres a reemplazar a los ocho que portaban al Señor sin descanso. El refuerzo se adelantó hasta la finca de la Jarrera, adonde acudió Serradilla, porque todos, clérigos y legos, ancianos, niños y muchachos, se habían echado al camino. Era un sábado, 13 de abril de 1641. Los festejos fueron sonados en todo la comarca.

Cristo de la Victoria (1635), del imaginero Domingo de Rioja, (h.1590-1654) (Foto: Alberto Mateos Medina)

Traslado de la imagen al trono (Foto: Hoy.es)

Novenario y procesión extraordinaria de aniversario Durante la primera quincena de abril, la comunidad de agustinas recoletas bajo cuya disciplina anda el culto a tan venerada imagen desde 1660, ha organizado, con la anuencia del obispado de Plasencia, un solemne novenario, predicado por D. Celso Morga, arzobispo metropolitano; D. Francisco Cerro, obispo de Coria-Cáceres, y D. Amadeo Rodríguez, obispo electo de Jaén, todavía administrador eclesiástico de Plasencia; además de D. Ciriaco Benavente Mateos, obispo de Albacete; vicarios episcopales, hijos del pueblo y el guardián de Guadalupe, que ya predicó allí otro novenario a mediados de los 80. La algazara viene a festejar el 375 aniversario de la llegada de tan venusta imagen del Señor al pueblo, donde la piadosa mujer que lo encargara practicaba la misericordia y había ideado levantar un hospital para pobres e indigentes. Aunque con divergencias, Francisca eligió para hospital y capilla una casa que decía haber servido al culto mahometano, lo cual aprobó el obispo; el traslado desde el templo parroquial se hizo el 14 de septiembre de 1648, cuando la beata, tras recorrer Extremadura y la raya de Portugal con la alforja mendicante, y haber donado la imagen a la cofradía de la Vera Cruz y la santa


scriptoriumguadalupense / 13 Misericordia y al Concejo y vecinos de la villa, contaba ya 60 años. Traspasada luego legítimamente la propiedad a las monjas agustinas recoletas, éstas recibieron el primitivo convento y capilla, labrados por la beata Francisca antes de morir el mes de octubre de 1659. El 10 de mayo de 1660, obtenida la licencia del obispo de Ávila, salieron las monjas del monasterio de Arenas de San Pedro para fundar el de Serradilla, acto que se verificó el domingo 16, dos días después de su llegada al pueblo. Al igual que otras imágenes venerables, la del Santísimo Cristo de la Victoria sale en procesión del santuario únicamente por graves causas. Así en los 375 años que lleva en la villa sólo lo han sacado en quince ocasiones, cinco de ellas en el siglo XX. Traslado desde su camarín al trono bajo dosel del presbiterio, el miércoles 13 de abril, aniversario de la llegada al pueblo, todo estaba previsto para que el piadoso Cristo desfilase por algunas calles el sábado 16 de abril, después de la Misa Pontifical presidida por D. Amadeo Rodríguez Magro, acompañado de numeroso clero. Abarrotado el templo, placita

contigua y calles aledañas, llegado un destacamento militar y la banda de cornetas y tambores de Plasencia, ensayadas y formadas las cuadrillas de cargadores, así como señalados los lugares donde se iban a echar los sermones…, la lluvia arreciaba de tal forma que hubo de suspenderse la salida extraordinaria, para desconsuelo de los cientos de forasteros que habían venido en más de 30 autobuses. Suspendida… de momento; pues, había tanto anhelo de sacar al Cristo que, inesperadamente, hacia las tres de la tarde —hora de la misericordia en que murió nuestro Señor— se formó un gentío ante las puertas del templo pidiendo que saliera. Imagino el revuelo de las monjas, de los religiosos mejicanos que atienden la parroquia y el santuario, del clero y de toda la villa, cuando la mayoría del vecindario estaba aún a la mesa y los más avisados, en su ratito de siesta. Durante tres horas, la imagen de Cristo más devota y bella de toda Extremadura, anduvo Serradilla bajo un cielo a cachos encapotado y a ratos con lluvia, los aromas limpios de la sierra y ojos arrasados en lágrimas.

La forzada salida a la calle (Foto: Blasco)


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El convento de Nuestra Señora de Guadalupe en Makati (Filipinas) Ignacio Riobóo Cantillana

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nte todo, y sirviendo como ariete de este humilde artículo, decirle, estimado lector, que uno de los hechos más sorprendentes que se produjeron en el monasterio santuario de Guadalupe en Makati, fue la veneración, al menos durante parte de los tres siglos de presencia española en las islas filipinas, de las dos imágenes de la Virgen de Guadalupe, la extremeña y la mexicana, reinas de la hispanidad, morenas, y madres de la evangelización en Nueva España. LA EXPEDICIÓN LEGAZPI URDANETA La colonización de las Islas Filipinas se produjo tras un siglo de experiencia americana. Los virreinatos adquirían ya en América bases estables, y el de Nueva España se convirtió en el centro de la actividad hispana en el Nuevo Mundo. Ahora España se ocuparía de la colonización, en términos sobre todos comerciales; la Corona buscaría la solución tanto a sus problemas financieros como internacionales. Por todo ello, las Islas Filipinas se convirtieron en el punto estratégico que abrió las puertas de Oriente al mundo hispánico. Tras varios intentos fracasados a la hora de establecerse en Oriente de una forma sólida, como de abrir la ruta marítima de regreso a América — el llamado Tornaviaje—, que permitieran un comercio fluido con el virreinato de Nueva España, la expedición de Legazpi-Urdaneta (1564-1565) — un funcionario real que ni era navegante ni guerrero pero demostró ser un gran capitán y administrador, y un fraile agustino que proclamaba que él

«haría volver, no una nave, sino una carreta»— tendrían al fin el tan ansiado éxito. Tras cinco meses de travesía llegaron a Cebú y asentaron definitivamente la primera colonia española en Filipinas con cierta entidad. Urdaneta inició su viaje de vuelta en la nao San Pedro el 1 de julio de 1565 y, tras cuatro meses de navegación y tan solo 16 bajas, la gesta del Tornaviaje quedó fijada, iniciando el llamado Galeón de Manila la ruta más longeva que registra la historia de la navegación con 250 años entre Manila y Acapulco. El 24 de junio de 1571 el adelantado Miguel López de Legazpi constituyó la organización municipal de Manila y la hizo cabeza de todas las islas. La colonia contaba con vecinos españoles y frailes agustinos, a los que se unen, en esta fecha, misioneros de la Or-

Iglesia del monasterio de Guadalupe en Filipinas, hoy bajo la advocación de Nuestra Señora de Gracia.


scriptoriumguadalupense / 15 den Franciscana, quince herinvasión de Manila por las manos dirigidos por fray Pefuerzas de Limahong), dedro de Alfaro. Ya tenemos a la cidieron construir el nueciudad de Manila como puervo complejo monacal con to de referencia al de Acapulpiedra y ladrillo. Comenco en las Américas. zando en 1586 las labores de construcción con diseLOS AGUSTINOS ño de Juan Macías. Los traEN MANILA bajos se desarrollaron de En un principio, los edififorma lenta debido a la cacios, tanto públicos como rerencia de fondos y mateligiosos, se construyeron al riales, así como la escasez modo tradicional de las islas; de artesanos para trabajar es decir de bambú y nipa o la piedra. En 1604 el moen madera que, si bien, eran nasterio era ya operativo y construcciones menos dañiel 19 de enero de 1607 la nas y costosas de reconstruir iglesia fue formalmente inante los numerosos terremoaugurada bajo el nombre tos que asolan estas tierras, de san Pablo de Manila, en no lo son tanto contra los in1614 se concluyó el resto cendios, sobre todo teniendo del convento. Los agustien cuenta la diferencia exisnos pusieron gran celo en tente entre la configuración proteger la construcción de la aldeas tradicional, con de los terremotos, y fuegran distancia entre las peron tan conspicuos sus requeñas edificaciones y el consultados que aún se puede Facsímil del mapa de las islas Filipinas de Pedro Murillo Velarde cepto de “ciudad” con ediadmirar la iglesia tras so(1696-1753). Museo Naval de Madrid ficios de gran tamaño y una portar los importantes teurbanización atomizada, suficien- rremotos que sacudieron Manila en 1645, 1754, 1852, 1863 y 1880. tes para que las llamas devoraran toda la cuidad. Y eso fue lo aconte- EL CONVENTO DE GUADALUPE cido en 1583 cuando un fuego que Los padres agustinos fundan el convento de Guadalupe en 1601, y no se originó en el túmulo en honor es casual que decidieran su construcción en tan privilegiado lugar, a unas a D. Gonzalo Ronquillo, goberna- 2 leguas de la ciudad de Manila, junto al margen izquierdo del río Pasig, dor de Manila erigido en el con- a una altura notable sobre una rocosa colina desde donde se domina tovento de san Agustín, el cual «era da la provincia de Tondo y la bahía de Manila, y sobre todo con un clima tan elevado y tantas las luces que templado y saludable, que convertirán al convento en referente de sanatotenía el catafalco, que de pronto se rio y retiro, tanto para las personas más pudientes como para los hermaprendió fuego al techo de la iglesia nos agustinos. Se fundó el monasterio con renta suficientes: una estancia que era de madera y nipa, se pro- de tierras llamada Muntinlupa, en la playa occidental de la Laguna de Bay, pagó el voraz elemento al conven- algunas casas en Manila, y las limosnas de los fieles a la milagrosa imato y a casi toda la ciudad, quemán- gen, que son muchos y constantes1. dose las Casas Reales, almacenes, Inicialmente la comunidad consagró el monasterio a Nuestra Señora de la casa del obispo, la catedral, el Gracia, en el capítulo provincial de 7 de marzo de 1601. Al año siguiente, se convento franciscano...» le otorgó derecho de voto en los capítulos provinciales, y el 30 de noviemLos agustinos de Manila, una bre de 1603, siendo prior fray Juan Montes de Oca, se cambió el título por vez afianzada la presencia espa- el de la Virgen de Guadalupe, a petición de la comunidad española de Mañola en las islas y tras perder por nila, sobresaliendo entre estos devotos, el capitán don Pedro de Navarrete, segunda vez la iglesia y convento natural de Extremadura —cuyas armas serán colgadas en la capilla mayor de san Agustín (la primera perdi- de la iglesia—, y su esposa, doña Agustina Morales, benefactores ambos da fue en 1574, incendiada en la de la iglesia. Veinte mil pesos donó Navarrete por el patronazgo y su mujer 1. Castro, Agustín María de, Misioneros agustinos en el Extremo Oriente (1565-1780), (Madrid 1954) p. 485.


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otros seis mil2. El P. Gaspar de san Agustín afirma en sus Crónicas de la islas filipinas que el patronato del monasterio es «a devoción de la milagrosa imagen que se venera en España con el título de Guadalupe, aviéndose (sic) traído de aquel reino una imagen de talla muy parecida y sacada por la que se venera en Extremadura»3. Esta misma constatación la encontramos en el P. Agustín Mª de Castro4. El monasterio fue declarado Formata domus o casa religiosa en la que residen, al menos, seis frailes profesos (cuatro de los cuales debe ser sacerdotes). La primera iglesia se debe a fray Simón Dantés en 1601, fue construida al estilo local con maderas, bambú y nipa. Al poco tiempo, 1603, comienzan las obras en piedra, siendo prior del monasterio Juan de Montes de Oca. En 1614 tendrá lugar en la casa de Guadalupe el capítulo provincial de la orden, las razones: «por ser lugar muy adecuado», al no estar muy lejos de Manila, facilitaba el abastecimiento de sus necesidades y, además, les permitían escapar de las molestias de los inoportunos extraños. De este capítulo salió electo provincial fray Vicente de Sepúlveda5. La importancia de este hecho nos hace pensar que el monasterio y su iglesia estaban bastante avanzados en este año. En 1623, fray Hernando Guerrero continuó las obras de forma notable en muchas de las partes del convento y finalizó el campanario de la iglesia. Fray Eustaquio Ortiz era el prior de Guadalupe cuando se completó el convento en 1629. El 30 de noviembre de 1645 a las ocho de la noche se produjo en Manila un terremoto formida-

ble que destruyó muchas casas y conventos, pereciendo unas 600 personas; el convento de Guadalupe y los de Agustinos y Jesuitas, en Manila, se salvaron sin daños de consideración. Nuevamente resistió un terremoto en 1658 pero en esta ocasión el temblor provocó daños en los edificios que fueron reparados por fray Alonso Quijano entre 1659 y 1662, aprovechando estas obras se inicio el embellecimiento de la capilla. En el capítulo celebrado el 10 de junio de 1691 se donaron fondos para fortificar la iglesia y construir los contrafuertes para apoyar la bóveda, en 1706 el provincial Juan Olarde inicia reparaciones urgentes en el piso, enlosando la capilla con azulejos y reparando el campanario. En 1853, el monasterio se convirtió en un studiorum Domus o Casa de Estudios de Gramática para acomodar el exceso de alumnos del monasterio de Manila. Entre los días 18 y 20 de julio de 1880 se produjeron grandes terremotos que destruyeron parcialmente iglesia de Guadalupe, que había soportado exitosamente los producidos en 1645, 1754, 1852, 1863. En el extracto de la crónica del terremoto podemos leer: «El antiguo y monumental santuario de Guadalupe, tan sólido en sus fundamentos y en su construcción toda, tiene por el suelo la bóveda de su iglesia, y en estado notablemente ruinoso la casa convento»6. Efectivamente la totalidad del techo y la bóveda de mampostería se vinieron abajo en su totalidad con tan mala fortuna que cayeron sobre la Santísima Imagen de Nuestra Señora de Guadalupe, una vez retirado los escombros se verificó la total destrucción de la talla que presidió el monasterio durante casi tres siglo. En 1882, las estructuras del monasterio y la iglesia fueron reconstruidas bajo la dirección del Reverendo José Cerujado. Justo después de su reconstrucción, asoló la región una virulenta epidemia de cólera que mató a cientos de personas, los frailes agustinos decidieron transfor-

Dibujo del convento e iglesia de Guadalupe, en su época de mayor esplendor

2. Ibídem, p. 485. 3. San Agustín, Gaspar de, Conquistas de las Islas Philipinas, (Madrid 1698), p. 498-499. 4. Castro, Misioneros agustinos…, p. 405. «Guadalupe: título de una prodigiosa imagen traída de la Extremadura y venerada en un convento de esta Provincia». 5. «Después pusieron en él los ojos los Padres Capitulares y lo hicieron Provincial el año de 1614, a 17 de mayo, en el convento de Guadalupe». Castro, Misioneros agustinos…, p. 297. 6. Los terremotos en Filipinas en julio de 1880, Extractos del Diario Manila, 1880, p. 105.


scriptoriumguadalupense / 17 man durante tres años el edición, realizando numerosos milagros entre sus devotos ficio en un orfanato o escuela (El P. Gaspar enumera algupara los huérfanos de la terrinos en sus libros), convirtiénble epidemia. dose en «la más frecuente de En 1885 sirvió como Eslas islas». Llegó a ser tan nucuela de Artes y Oficios. Inmerosa y habitual la afluenteresante y muy activa fue la cia de devotos, que las autoimprenta instalada en el moridades se vieron obligadas a nasterio, como lo demuesconstruir un muelle a los pies tran las numerosas referende la colina junto al río Pasig, cias que encontramos en el el cual quizás fuera la princiapartado bibliográfico de pal vía de comunicación entre la historia de filipinas de la el monasterio y la capital Macompañía de tabacos de es7 nila; igualmente se tallaron tas islas en Barcelona . Fue en la roca algunos centenares trasladada al finalizar 1889 al de escalones que facilitaban asilo de Malabón donde los la subida a la cima, donde se filipinos revolucionarios se construyó una casa de madeapoderaron de ella e imprira con el fin de acomodar a mieron el periódico “La Inlos peregrinos, quienes nundependiente”. Esta imprenta ca dejaron de donar dinero. fue destruida más adelante, Según algunos autores, se junto con la Escuela de Artes Dibujo del interior de la iglesia, donde se observa el altar mayor presidido por la Virgen de Guadalupe trajo de México una copia de de Malabón durante la revola imagen original de la Virgen que se venera en el cerro de Tepeyac. Eslución filipina. taba pintada en una “tilma” o lienzo de algodón usado, no conocemos la DEVOCIÓN A LA fecha en que llego al monasterio, sin embargo, teniendo en cuenta que VIRGEN DE GUADALUPE hasta mediados del siglo XVII la devoción a la Guadalupana no creció de No tenemos fecha de cuando manera significativa en México, consolidándose sobre todo con la publiarribó la talla de la Virgen al monas- cación en 1648 por Miguel Sánchez, es probable que se produjera en el terio filipino; si se encargó su he- último tercio de XVII, pero no se puede afirmar. La devoción a la imagen chura por los padres agustinos o la del Tepeyac tuvo un ascenso espectacular tras las epidemias de 1736trajo consigo Pedro de Navarrete, ni 1737, popularizándose de manera general entre criollos, mestizos e intampoco del autor de la copia, pe- dígenas. La mexicana parece fue ganando en devoción a la española dero tenemos cierta seguridad de que bido al intercambio cultural propiciado por la ruta del Galeón de Manila; la imagen se realizó efectivamente las ideas iban y venían y con ellas las devociones, es lógico pensar que los en España. Por 1632, la devoción devotos pedían protección a la guadalupana tanto en México como en Fia la Virgen de Guadalupe se había lipinas y el reflejo de una misma iconografía en los dos puertos populaincrementado considerablemente rizó entre los viajeros de la ruta a la Virgen americana. Pero no tenemos sobre todo por el gran número de noticias de que exista un cambio de Patrona en el monasterio a favor de personas que hacían la ruta comer- la Virgen mexicana. cial del galeón de Manila-Acapulco. Debido a su inmejorable ubicación, como ya se comentó anteriormente, Los devotos de España y México se el monasterio ofrecía buenas condiciones sanitarias, por lo que se acondicioagolpaban en el santuario de Gua- nó como la «casa de descanso única para los religiosos en Manila». Una cláudalupe para rendir homenaje a la sula del Capítulo celebrado en 1716 prohibió a los religiosos ir a cualquier Virgen y dar gracias por su protec- otra casa para sus vacaciones con excepción de Guadalupe. Fue lugar de reción en tan incierto y peligroso via- tiro no sólo para los frailes, sino también para las autoridades más relevanje por el océano Pacifico. tes en las islas. Un documento fechado en 1761 describe las solemnes celeLa imagen se convirtió en cen- braciones que tuvieron lugar aquel año en honor de la Virgen: misa pontifical, tro de gran devoción y peregrina- procesión con la imagen de la patrona hermosamente decorada, las «moji7. Retana Wenceslao E., Aparato Bibliográfico de la Historia General de Filipinas, deducido de la colección que posee en Barcelona la Compañía General de Tabacos de dichas Islas (Madrid 1906), vol. III p. 1121.


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gangas» o danzas de enmascarados a lo largo de las calles, convivencia festiva entre mestizos, «sangleyes» y nativos, las corridas de toros nocturnas —aunque los toros carecían, en cierto modo, de la bravura de los de pura sangre española— y la música que llenó la atmósfera durante tres noches seguidas. La Virgen no solo era venerada por el pueblo, sino que también le profesaban gran devoción muchos de los religiosos agustinos. Uno de ellos era el padre Agustín María de Castro, como podemos leer en la conclusión de sus crónicas: «Todos estos poderosos y eficaces motivos mantuvieron mi flaca y mal cortada pluma, que ya titubeaba muchas veces combatida de innumerables dificultades y tropiezos […]. Va todo ofrecido y dirigido, y a quien de justicia se debe atribuir todo lo bueno: [a la] Madre de Dios, venerada con el título de Guadalupe, a cuya poderosa intercesión y amparo debo y confieso la salud que [me] faltó al mejor tiempo, por tres veces que estuve sacramentado en la cama, y otros mil favores que jamás podré referir ni menos agradecer como vil esclavo que soy suyo.» Uno de los personajes más destacados de entre los científicos que vivieron en Filipinas fue fray Manuel Blanco, agustino y botánico, escribió su obra Flora de Filipinas siguiendo el sistema de Linneo. El interés de su obra se debe, no solo a las excelentes descripciones de más de dos mil doscientas especies, sino también a las informaciones prácticas sobre su utilidad en la medicina popular y en la agricultura. En abril de 1845, a los 65 años de edad, murió de disentería y fue enterrado en Guadalupe. La obra la continuó su compañero de orden fray Antonio Llanos. Los herbarios de ambos se encuentran en el Real Jardín Botánico de Madrid.

Estado del monasterio antes de la batalla de Guadalupe, librada entre filipinos y americanos, se puede apreciar el campanario alto y el convento, hoy desaparecidos

Como ya se ha citado, en el terremoto de 1880 se perdió la talla la Santísima Imagen de Nuestra Señora de Guadalupe al caer la totalidad del techo y la cúpula de la iglesia, pero era tanta la devoción que en la isla tenía la Virgen que seis años después de su pérdida, ya reconstruido el monasterio, la iglesia y sofocada la epidemia de cólera, los agustinos realizaron una réplica de Nuestra Señora que fue venerada nuevamente en el santuario. En 1899 se produjo la batalla por el control del convento de Guadalupe entre los ejércitos Americano y filipino, el cañoneo incesante de los americanos y el posterior incendio provocado por los filipinos destruyeron todas las imágenes y enseres del convento e iglesia, perdiéndose definitivamente las Vírgenes de Guadalupe. ATAQUES AL CONVENTO Y SUS VICISITUDES FINALES En agosto de 1639 estalló la insurrección china del Parian y Santa Cruz cuando unos 60.000 sublevados chinos comenzaron asesinando al cura párroco y al alcalde mayor de Laguna, extendiendo los estragos a san Pedro de Macati (Makati), a media legua del monasterio, Taytay y Antipolo. En Guadalupe se ofició una novena pidiendo protección ante la insurrección china, la iglesia se salvó del pillaje de los insurgentes. Curiosamente la comunidad china, creyentes o no, tomó el sitio de Guadalupe como lugar de devoción a san Nicolás de Bari, donde tenía su propia ermita. «Una de las mayores fiestas de los chinos es el día de san Nicolás [6 de diciembre], en el cual van por el Pasig a la ermita del santo en Guadalupe, en vistosas embarcaciones dispuestas como las pagodas que tienen en los ríos de su tierra. El origen de la romería es un milagro. Cuentan que viéndose un chino perseguido por un cocodrilo, quedó el animal convertido en piedra, merced a la fe con que aquel invocó el auxilio del santo». El 24 de septiembre de 1762, es una fecha de gran impacto tanto en la ciudad de Manila como en la historia del monasterio; una flota británica de ocho buques de línea, tres fragatas, y cuatro buques con una fuerza de 6.839 regulares, marinos y infantes de marina, capturaba Manila, «la mayor fortaleza española en el Pacífico occidental». La derrota española no fue realmente sorprendente, el gobernador general de Filipinas, Francisco de la Torre, no había llegado a causa del ataque británico en La Habana y el arzobispo de Manila, Manuel Rojo del Río y Vieyra, era el temporal vicegobernador; la guarnición fue defendida por un arzobispo, en lugar de un experto militar, cometiéndose muchos errores, sin embargo, Simón de Anda y Salazar, oidor de la Real Audiencia logró escapar con documentos oficiales que le otorgaban las funciones de gobernador de Filipinas y, acompañado de varios españoles, llegó a Bulacán, desde allí man-


scriptoriumguadalupense / 19 tuvo a raya «la ocupación británica de las Filipinas»; siendo la realidad que los británicos solo fueron capaces de controlar las inmediaciones de Manila y Cavite —como podemos leer en la explicación al Rey de España en 1765 de Francisco Leandro de Viana, que fue el fiscal de Manila durante los 20 meses que duró la ocupación—, «la conquista inglesa de filipinas era sólo imaginaria, ya que las fuerzas inglesas no eran dueñas de ninguna tierra más allá del alcance de los cañones de Manila». Como resultado de la ocupación, la capital y sus alrededores fueron saqueados sin piedad por el ejército británico. El convento de Guadalupe no se salvó; los soldados borrachos saquearon y arrasaron las imágenes sagradas de la iglesia, libros raros, preciados archivos fueron quemados y profanaron el altar; pero, la imagen de Nuestra Señora de Guadalupe se salvó de la destrucción, gracias a la intervención oportuna de un oficial irlandés católico que la llevó a la ciudad cercana de Pasig. En 1764 terminó la ocupación de Manila, tras la firma del Tratado de París (1763). Muchas pinturas va-

liosas de artistas españoles del palacio del Gobernador en intramuros, mapas, manuscritos históricos, documentos oficiales, libros preciosos, cartas y papeles de las órdenes religiosas y materiales sobre las Filipinas del siglo XVII, fueron robados por Dawsonne Drake y su sucesor, Alexander Dalrymple. Ello permitió o facilitó que posteriormente los británicos exploraran el Pacífico bajo las órdenes de capitán Cook. La imagen de la Virgen de Guadalupe que estaba custodiada en Pasig se devuelve al monasterio tras la retirada del invasor. DESTRUCCIÓN Y ESTADO FINAL DE SANTUARIO En 1896 los independentistas tagalos se sublevaron, la respuesta del ejército español fue innecesariamente dura, el fusilamiento de José Rizal acusado injustamente de complicidad con el Katipunan (movimiento independentista violento) prendió la mecha definitiva de la sublevación que finalizó el 23 de diciembre de 1897 con la firma del Pacto de Biak-na-Bato, la paz parecía asegurada, pero la semilla de la independencia ya estaba sembrada, floreciendo cuando entró en escena un actor imprevisto, los EEUU. El gobierno norteamericano había asegurado a los rebeldes filipinos que su único interés era derrotar a España y ayudarlos a conseguir la independencia. El presidente Mckinley, una vez derrotada España, se volvió contra los filipinos y convirtió el país en una colonia, la traición avivó nuevamente los movimientos independentistas y comenzaron las hostilidades el 4 de febrero de 1899 finalizando la contienda en 1902, con algún que otro rebrote hasta el 1907. El trágico genocidio filipino llevado a cabo por los americanos, donde un millón de personas civiles, gran porcentaje filipinos de habla hispana, que eran los que mejor entendían los conceptos de independencia y libertad, fueron torturados, violados y fusilados, la infame orden dada por el general Smith «MATAD A LOS MAYORES DE DIEZ (años)» lo resume todo, los americanos destruyeron gran parte de la cultura española en las islas imponiendo su lengua y cultura. El período que abarca la Guerra de la Independencia hasta la Segunda Guerra Mundial fue el más oscuro para el santuario. Los estadounidenses, después de haber eliminado las fuerzas filipinas de la ciudad de Manila,

Ruinas del monasterio e iglesia tras la fatídica batalla de Guadalupe


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avanzaron hacia el este, su siguien- barbarie haría acto de presencia una vez más. En 1941 los japoneses inte referencia era Makati. Los solda- vaden las islas filipinas venciendo al ejército americano, aprovechan las dos filipinos, alertados del movi- ruinas del monasterio para instalar allí la sede de una guarnición sin almiento americano, se posicionaron terar la estructura existente. Pero en 1945 los muros del monasterio fueen Guadalupe, que estratégicamen- ron testigos de la destrucción de la ciudad de Manila. La batalla, que duró te era el mejor sitio para hacerles un mes, culminó en un baño de sangre terrible y la total devastación de la frente. Viendo la dificultad que su- ciudad, fue el escenario de los peores combates urbanos en el teatro del ponía la toma del monasterio, las Pacífico, entre los americanos y los japoneses convirtieron a esta ciudad fuerzas americanas bajo el mando en la más devastada después de Varsovia de toda la II Guerra Mundial. El del general Lloyd Wheaton espe- monasterio sobrevivió al ataque sin perder mucho más de lo ya perdido. raron refuerzos y luego avanzaron Las palabras del P. Arreza, son suficientemente descriptivas de la situación para atacar el sitio de Guadalupe. del edificio: «Las paredes del monasterio y el santuario se convirtieron Comenzaron sometiendo al monas- en testigo mudo de las muchas desgracias del pasado». Aún queda otra fecha fatídica paterio con un intenso ra el que fue uno fuego de artillería, de los santuarios apoyado por cañomás importantes nera Laguna de Bay, de las filipinas, situada en el río Pafinalizada la guesig. El asedio fue ferra y siendo Filiroz durando una pinas un país insemana pero finaldependiente, se mente, los filipinos ordenó por parte al mando del genede la Archidióceral Pío del Pilar, insis de Manila la capaces de resistir, demolición del se retiraron, pero edificio monacal antes quemaron la para aprovechar iglesia y el monastesus piedras en la rio, fue como echar Estampa en la que se aprecia el ruinoso estado en que se encontraba la iglesia reconstrucción sal a la herida, porque el santuario ya había sido mal- de la Catedral; por suerte, la iglesia si fue respetada y continuo ruinosa en tratado por el fuego de la artillería. lo alto de su rocosa colina. Esta batalla fue final del santuaEl 29 de junio de 1970, se llegó a un acuerdo entre el arzobispo de rio de Guadalupe, de las imágenes Manila D. Rufino Cardenal Santos y el Vicario de los Agustinos en Filipinas nada se sabe, seguramente fueron el padre Casimiro García, por el cual debían abandonar el convento agusdestruidas por el incendio, un triste tino de Manila, a cambio heredaron las ruinas de la iglesia de Guadalupe fin para una lugar de peregrinación y los restos del convento. Con la ayuda de la Providencia y las donaciones y oración por parte filipinos y espa- de los feligreses, los agustinos construyeron un nuevo monasterio en hoñoles, durante casi tres siglos. nor a la Virgen de Guadalupe, reconstruyeron la iglesia pero cambiaron la Después de la Guerra de la In- patrona por Nuestra Señora de Gracia, que solo lo fue de este monasterio dependencia (1899-1902), el san- los 2 primeros años. En la actualidad, la imagen extremeña no tiene pretuario de Guadalupe y el monas- sencia ni en el convento agustino ni en la iglesia o por lo menos eso tengo terio se convirtió en un «lugar entendido; no así la mexicana, que se impuso en la cultura filipina, seguabandonado porque estaba en- ramente el carácter de lo español, que tanto empeño tuvieron los amerivuelto por las hierbas y los árbo- canos por eliminarlo dio sus frutos y olvidaron a la extremeña. les en sus paredes estos crecían, Para finalizar esta historia les confieso que en estos meses en los disolviendo poco a poco los ladri- que he dedicado mi tiempo a la lectura de todo lo que pude reunir sollos, las piedras y la cal.» (Cf. La bre la historia de este monasterio, me imaginé ver nuevamente en un capilla de Guadalupe de Rodolfo altar de la “iglesia de Guadalupe” a Virgen española, cerrando con ello M. Arreza, OSA, Globalcomp, Ma- la reconstrucción del santuario y abriendo un futuro de cordialidad ennila 1991). La grave falta de respe- tre los pueblos bajo la bendición de las dos Vírgenes Morenas. Espero to para el santuario de Guadalupe que, la magia del monasterio de Guadalupe en Makati permanezca fiel en Makati no termina aquí. Aun la a su historia.


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Huellas franciscanas en Nueva España

Ex conventos del Estado de Veracruz Arturo Álvarez Álvarez

De la Real Academia Sevillana de las Buenas Letras

E

l Estado Libre y Soberano de Veracruz de Ignacio de la Llave, generalmente conocido como Estado de Veracruz, es uno de los estados que conforman, junto a la ciudad de México DF, las treinta y dos entidades federativas de los Estados Unidos Mexicanos. Veracruz comprende una larga franja de tierra de bordes irregulares, delimitada por el mar y por montañas. Tiene una extensión territorial de 71.699 km² y una población de 7.643.194 habitantes, agrupados en 10 regiones administrativas y 212 municipios. Está situado al oriente de la federación, colindante con Tamulipas al norte, Oaxaca y Chiapas al sur, el golfo de México al este, con san Luis Potosí, Hidalgo y Puebla al oeste y Tabasco al sureste. Su capital es Xapala-Enríquez, aunque es Veracruz la ciudad más poblada.

San Francisco de Veracruz En sentir de los autorizados historiadores mexicanos Aurelio Sánchez Durán y Gilberto Bermúdez Gorrochotegui1, el año 1571 ya planeaban los franciscanos la construcción de un convento; y en carta al virrey Enríquez datada el año 1580 se hablaba de un conven-

Mapa de los estados de Méjico

to, que el historiador franciscano criollo fray Agustín de Vetancur (1620-h. 1700)2 citaría como trasladado en 1615 al que sobrevivió hasta la Desamortización del año 1859. Fecha que confirma este texto informativo existente hoy en el ex templo: «El primer templo de la orden franciscana en la ciudad estuvo construido en madera, con un pequeño torreón de mampostería, con atención al decreto de Cal y Canto. El templo es construido en mampostería…»3. El año 1621 estaba esta iglesia franciscana bajo la protección de la Armada de la Flota española, que tenía su patronato. Fue consagrado en 1656, siendo guardián del mismo fray Agustín de Ventancur, que

1. Cfr. Sumaria historia de Veracruz. Tiempos prehispánicos y colonial, (México 1990), p. 84, citado por R. Endean Gamboa, «El convento de san Francisco de Veracruz», en Boletín, vol. IV, núm. 1-2 (México 1999) 37. 2. Agustín de Vetancur, Chrónica de la Provincia del Santo Evangelio de México…, México 1697. Ed. Facsímil, México 1971, p. 76, citado por R. Endean.


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Ex convento de san Francisco de Veracruz, hacia 1920

Iglesia y torre del ex convento franciscano de Veracruz, hoy Foro de Benito Juárez

dice tener aquel convento, en aquella fecha, celdas suficientes para doce frailes y huéspedes4. Otros cronistas suponen que este convento de Veracruz fue construido el año 1715; y, tal vez, otro anterior fuera derribado al ser Veracruz tomada por los piratas el año 1683. Su iglesia estaba dedicada a san Andrés apóstol y su alta torre se utilizó como vigía hasta 1910, en que fue sustituida por un faro más alto. Según Ventancur, por hallarse este convento junto al puerto, tuvo mucha relevancia y cuando no estaba la Flota militar, que retuvo el patronato, los generales, castellanos y contaderos tenían el privilegio de recibir sepultura en la bóveda del altar. Por cédula real todas las juntas que se hacían debían celebrase en el convento y el padre guardián tenía el primer voto y debía llevar control de los libros de Actas, de decretos de la Armada y de cédulas reales, que hacía patentes al general para su ejecución y en otro caso avisar a la Casa de Contratación de Sevilla. A las juntas estaban obligados los oficiales reales de mar y tierra, para discutir las penas y recolección de toneladas así como la parte que correspondía a la Fábrica del convento. Cuando faltaba uno de los contadores reales, lo suplía el citado padre guardián y en si la Flota llega a puerto debía darles media soldada y ropa para los frailes5. Del siglo XVIII es muy poco lo que sabemos sobre el convento franciscano de Veracruz, fuera de que conservaba una muy interesante colección de libros en su celebrada biblioteca: salvados hoy por la UNAM y el Archivo/Biblioteca Histórica de Veracruz, de Obras Pías de la Venerable Orden Tercera Franciscana. Por ellos podemos saber nombres de frailes que moraron allí entre los años 1788 al 1818. En el siglo XIX decayó este convento, al igual que los de todas las demás órdenes religiosas. Hasta tal punto que, en decir del historiador Miguel M. Lerdo de Tejada, en la decena de los 50 años de existencia sólo moraban 2 o 3 frailes en cada convento, dedicando las estancias bajas para alquilarlas como bodegas de comercio. Después de cuatro largos siglos de presencia misionera y labor cultural en tierras de la Nueva España,

3. Dice la placa informativo-propagandística: «El primer templo de la orden franciscana en la ciudad de Veracruz estuvo construido en madera con un pequeño torreón de mampostería. En 1715 en atención al decreto de Cal y Canto, el templo es construido en mampostería de piedra muca, con el patrocinio de la Universidad de Mareantes de Sevilla y ese mismo año es enterrada, ahí la bisnieta de Cortés, doña Ángela Cortés y Arellano quien falleció en 1663 y fue trasladada a la iglesia cuando ésta fue construida. Una construcción importante ubicada inmediata a la Iglesia fue la Capilla de la Tercera Orden. El convento estaba unido a la iglesia por el costado norte y se componía de un patio con celdas en plata alta y baja, debido a la desamortización de los bienes del clero algunos años después sirvieron a la Aduana como grandes depósitos de mercancía y el 5 de mayo de 1871 fue inaugurada la Biblioteca del Pueblo en el área de la iglesia. En 1872 se instaló un faro sobre la torre del convento que llevó el nombre de Benito Juárez porque su instalación coincidió con la muerte del Benemérito de las Américas. Finalmente en 1964 es liberada de toda ornamentación religiosa y se utiliza para rendir homenaje al presidente Benito Juárez y la Reforma de 1857 promulgada en esta ciudad de Veracruz». 4. Betancur, Chrónica…, p. 77. 5. Ibídem, p. 76, cit. por R. Endean, p. 38.


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Voladores de Papantla

llegó el eclipse para los conventos y su labor, entre ellos los primeros que evangelizaron las tierras mexicas. Y con ellas Veracruz, desde cuyo convento franciscano, ya vacío, presenció triste el día 12 de julio del año 1857, en que el presidente de México, Benito Pablo Juárez García (1806-1872), proclamó solemnemente la Nueva Ley que Nacionalizaba todos los Bienes Eclesiásticos. El año 1964 quedaba este templo, liberado de todo ornamento religioso, con el ornato con ocho esculturas civiles: en su centro, la del ilustre presidente Juárez, nacido en las tierras concedidas por el emperador Carlos V al valeroso Hernán Cortés, como premio bien merecido por su labor decisiva en la conquista del gran imperio azteca.

Catedral de la Asunción, antigua iglesia franciscana, en el centro de Papantla de Olarte

La Asunción de Papantla de Olarte Con origen el año 1530 —según opinión de algunos historiadores—, es palabra náhuatl papan (ave muy ruinosa) y tlan (lugar de papanes); pero gente más antigua dice que viene de la palabra totonaca y significa pap–pan–tlan– (lugar de la luna buena, en español). Se cree que los totonacos bajaron del norte a un lugar de nombre Icomoztoc (siete cuevas) y allí vivían con otras varias tribus: aztecas, tepanecas y xochimilcas, entre ellas. De allí partieron en busca de nuevas tierras, llegando a la región de paxil, en el actual estado de Morelos, donde encontraron maíz, que llevaron en su andadura, en que pasaron por varios pueblos —Tula, Teotihuacán, Yucatán, entre ellos— hasta llegar a Mixquilhuacán, donde fundaron la capital de su imperio, de donde serían expulsados por los chichimecas, y viajaron rumbo a Tuamba, Zempoala y, entre otros lugares, el Tajín, en cuya sierra papanteca comenzaron a construir grandes pirámides, fomentando la arquitectura, escultura y cerámica. Fundaron la imponente ciudad del Tajín, cuyo significado es Ciudad del Trueno, y a su sombra creció la población de Papantla, que en la colonia española se denominaba «alcaldía mayor de Papantla» y estaba a las órdenes en la Real Audiencia de México y de los virreyes de la Nueva España, cuya jurisdicción abarcaba una enorme extensión. La iglesia de nuestra Señora de la Asunción se ubica en el centro de Papantla y su diseño de modesta capilla franciscana comenzó su construcción el año 1570 y finalizó en 1590. Narran las crónicas que el año 1646 apareció en las playas de Tecolutla una caja


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scriptoriumguadalupense subir y pedir en las alturas el favor de la lluvia y así se fue buscando la manera de rogar al cielo. Cinco varones bailan al principio y piden a los elementos sol, tierra, aire y lluvia; sube el primero, que es el que toca un pequeño tambor y queda arriba mientras los otros cuatro suben y desde la base, en lo alto, se atan un pie cada uno de una cuerda enrollada en el tronco y, con su impulso, van descendiendo, semejando aves. Se dice que antes se adornaban con plumas de diversas pájaros; actualmente visten su traje blanco típico de la región y un tocado bellamente adornado.

Iglesia de san Antonio en la villa de Córdoba (Veracruz, Méjico).

y dentro una escultura de madera, representando a la Virgen Asunta, con destino al templo de Papantla; pero negándose las autoridades del Puerto le entregaron una copia. La torre de la actual iglesia tiene 30 metros de altura; se empezó a construir en 1875 y se terminó el año 1879. Y así se mantuvo la modesta iglesia franciscana hasta la revolución mexicana, en que fue utilizada como caballeriza y cuartel de los villistas. El año 1923 fue esta iglesia elevada a la categoría de catedral. La imagen de la Asunción data del año 1954. Entre los ritos ancestrales que se conservan destaca la danza de los voladores o los «hombres pájaro», cuyo origen se remonta a la época prehispánica y pertenecen a la etnia papanteca. Actualmente se asientan en las cercanías de la ciudad de Papantla y los alrededores de la zona arqueológica del Tajín; ambas en el estado de Veracruz. Aunque se desconoce el origen de esta tradición, una leyenda dice que una fuerte sequía en el señorío de Totonacapan causó estragos en los pueblos de la región y diezmó a sus habitantes. Un grupo de viejos sabios encomendó a los jóvenes castos buscar el árbol más alto, recio y recto del monte para

San Antonio de pADUA, EN Córdoba Procedentes de Santiago Huatusco —los señores Juan Cristóbal de Miranda, García de Arévalo, Andrés Núñez de Illescas y Diego Rodríguez— solicitaron al marqués de Guadalcázar y Virrey de la Colonia, Diego Fernández de Córdoba (1578-1630), al que debe el nombre de esta ciudad, autorización para fundar un poblado, el cual fue establecido el 29 de noviembre de 1617 en Lomas de Huilango, luego llamada Ciudad de los Treinta Caballeros por las 30 familias que lo poblaron. La villa de Córdoba fue constituida el 26 de abril del año 1618 siendo rey Felipe III, que la honró con el escudo de España y toda la magnificencia de sus reinos: Aragón y Sicilia, Borgoña antigua y Brabante. Su fundación estuvo motivada por los ataques que los negros cimarrones realizaban en el camino real Veracruz-Orizaba-México. Y, también, por su ubicación geográfica y un clima óptimo para el cultivo, sobre todo del café. El ex convento de san Antonio de Padua posee un templo considerado único en México, por la originalidad de tener dos bóvedas llanas. Le fue adosado un convento cuya obra se inició el año 1668 y fue ocupado el año 1710 por los franciscanos. La iglesia tiene el orgullo de ser la más antigua de las numerosas que adornan la hermosa Córdoba. Como todos los templos y conventos de México fue vaciado de religiosos en la guerra de la Independencia (1810-1821), siendo la iglesia y convento destinados a cuartel para los soldados rebeldes. SAN JOSÉ DE GRACIA, EN ORIZABA Los franciscanos realizaron importantes obras en la ciudad de Orizaba a partir de la conquista de México en 1521. Ellos fundaron los primeros templos de la ciudad, como la iglesia del Calvario y la de san Miguel; posteriormente fundarían la Tercera Orden franciscana. Muchos años después, los franciscanos regresarían a Orizaba para quedarse en 1797, habiendo obtenido autorización para fundar en la ciudad un Colegio Apostólico de Propaganda FIDE


scriptoriumguadalupense / 25 bajo el título de san José de Gracia. El proyecto del complejo educativo original comprendía, aparte del templo de san José, el ex convento, el santuario del Señor de Otatitlán, hoy en día rectoría de Nuestra Señora de la Soledad, y un extenso huerto donde ahora existe el Parque bicentenario, a un lado del río Orizaba. La construcción del colegio dio inicio el 10 de agosto de 1803, siguiendo los planos de un proyecto original de Manuel Tolsá, dando preferencia en la construcción del convento. Los padres ofrecieron misa primero en el santuario del Señor de Otatitlán. Tras 25 años de arduo trabajo y en medio de turbulencias, como la Interior de la iglesia de san José de Gracia Guerra de Independencia, finalmente el convento fue terminado y bendecido en 1828. Lamentablemente de poco serviría el esfuerzo para los fines a los cuales se pensaba este complejo, pues al obtener México su independencia se dictaron leyes para la expulsión de los españoles, afectando a gran parte de los frailes franciscanos que lo habitaban. Posteriormente llegarían las leyes de Reforma de 1857 que clausuraban los conventos. Esta ley se aplicaría en Orizaba el 25 de agosto de 1860 en que los frailes fueron sacados en medio de la molestia de la población y llevados presos al puerto de Veracruz. El inmueble fue saqueado, llevándose los muebles y valiosas pinturas que nunca más volverían a aparecer. Oficialmente el terreno Fachada de la iglesia parroquial de san José de Gracia (Orizaba) pasaría a ser propiedad del entonces gobernador de Interior de Veracruz, Manuel Gutiérrez en pagos para que estos tuvieran mayor facilidad. Los frailes tuvieron que comenzar a fraccionar el Zamora. En 1860 el convento cerró sus puertas definiti- enorme terreno y empezar a venderlo para pagar vamente. Durante la intervención francesa fue ocu- la deuda y solo de esta forma pudieron conservar pado como cuartel del ejército de Napoleón III; los templos de san José y de la Soledad. Durante la después sería utilizado como patio de vecindad, Revolución, el templo de san José y la parte frontal provocando el deterioro del que fuera un magní- del terreno que da a la calle real fueron invadidos fico edificio. También fue destinado a sede de una por obreros, que instalaron sus instituciones sindiiglesia metodista y una logia masónica. El comedor calistas en este lugar, una escuela para obreros y un fue destinado a gimnasio, cine y arena de box. En taller de imprenta. Afortunadamente, el ex convento de san José de 1887, los hijos de Gutiérrez Zamora —que ya había muerto— exigieron a los frailes que se retiraran de Gracia es hoy un templo de culto católico, de arquisu propiedad o les pagaran la cantidad de veinte mil tectura neoclásica, que pertenece a la jurisdicción pesos; pero un corredor de bienes raíces la compró eclesiástica de la diócesis de Orizaba, bajo el título de y se las vendió a los frailes por veinticinco mil pesos san José, san Francisco de Asís y la Virgen del Rayo.


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Doce caminos de peregrinación a Guadalupe (VII)

Camino mozárabe Textos y mapa de APRODERVI Revisados por nuestra Redacción

Bibliografía, Naturaleza, Aspectos Etnográficos y Equipamientos, en http://www.aprodervi.com/

Datos: Poblaciones: Monterrubio de la Serena, Castuera, Campanario, Magacela, Villanueva de la Serena, Madrigalejo, Logrosán Cañamero y Guadalupe: 160 Km. Comarcas que atraviesa el camino: La Serena: 2.784 km², 48.882 hab.; Las Vegas Altas del Guadiana: 1.525,01 km², 81.711 hab; Villuercas-Ibores-Jara: 2.245 km², 16.800 hab. ROMA CON SANTIAGO Mozárabe es el nombre que recibían los cristianos asentados en territorio musulmán, y proviene de la voz musta´arabib (arabizado).

Pese a la rotundidad e inusitada rapidez de la ocupación de la Hispania visigoda, la islamización sólo se produciría, política y administrativamente, en los territorios conquistados por las armas, ya que se transigió con la cultura y religión de los cristianos que residían en Al-Andalus, conocidos desde entonces por mozárabes, verdaderos artífices de nuestro camino. Existieron grandes comunidades mozárabes en el sur peninsular, las más importantes fueron las de Mérida, Sevilla, Granada y Córdoba. Como es lógico, los peregrinos aprovecharon las principales vías de comunicación de la época, hablamos de la calzada que desde Córdoba se dirigía a Medellín, Mérida, Cáceres, Alcántara y posteriormente a Coimbra y Oporto. Nuestro peregrino la empleaba sólo hasta Magacela, para continuar por las vegas del Guadiana, entre Villanueva de la Serena y Logrosán, y enlazar seguidamente con el actual Camino Natural de las Villuercas, hasta nuestro destino en Guadalupe. Como decimos, en nuestra primera etapa del camino se utilizará la antigua calzada romana que unía la Bética con la Lusitana, coincidiendo con el peregrino jacobeo, que aprovechaba esta arteria milenaria para dirigirse a Mérida y tomar la Vía de la Plata que le condujese a Compostela. Los romanos pavimentaron la calzada y la dotaron de puentes, miliarios y mansios (lugares para el descanso de los viajeros, origen de algunas poblaciones actuales). Árabes y cristianos la recorrieron masivamente durante las


scriptoriumguadalupense / 27 luchas por las tierras de la meseta, siendo también grande el uso como ru- GUADALUPE Y ANDALUCÍA ta de romería a Santiago y a Guadalupe, bajo la denominación de Camino A partir del siglo XIV, con el desMozárabe. La bula de Benedicto XII en el siglo XIV así lo ratifica, fruto de cubrimiento de la Virgen de Guadalulas preocupaciones del rey Alfonso XI, que deseaba tener en Guadalupe el pe, la vía romana que unía el suroeste gran santuario mariano de Castilla al modo de Santiago de Compostela co- con el noroeste peninsular empieza a mo lugar santo, controlar las fronteras del oeste, atraer gentes hacia la zo- ser recorrida también por peregrinos na y fomentar el tráfico de animales por las cañadas reales hasta tierras de mozárabes, que obtenían desde CórExtremadura y de Andalucía. doba el salvoconducto que les permiPara este flujo, no sólo de personas y mercancías sino también de ideas, tía atravesar la frontera entre Al-Andalos musulmanes sólo tuvieron que acondicionar la red viaria romana y de- lus y los reinos cristianos. Durante la fenderla con el alzado de fortalezas y atalayas a lo largo de la ruta, como reconquista y tras ella, fruto del fervor fue el caso de Magacela, que aún puede ver el peregrino. Durante la Edad religioso suscitado por los milagros Media, los reinos cristianos e islámicos se sirvieron de ella para sus idas y de la Virgen Negra aparecen casos covenidas bélicas, al ser una destacada vía de comunicación entre las áreas sureste y noroeste peninsulares. A partir del siglo XIII, además, algunos tramos originales vieron añadida una función nueva: la trashumancia de los ganados de la Mesta, que usará el trazado para el movimiento de ganados en busca de los pastos del sur en invierno. ENTRE MOZÁRABES Y MUDÉJARES El fecundo contacto cultural entre cristianos y musulmanes —mozárabes y mudéjares—, produjo a lo largo de la Baja Edad Media magníficos frutos arquitectónicos y Bandadas de grullas en la vía verde de las Vegas Altas artísticos en Extremadura. Éste será el nacimiento de los mudéjares, asociado a todos aquellos musulmanes que, tras la Reconquista, se quedaron en suelo cristiano. Lo mudéjar se vinculó más tarde a un arte que contiene las líneas constructivas islámicas adaptadas a una religiosidad e identidad cultural diferente. Como bien indica el historiador Gibello Bravo, el arte mudéjar supone el eslabón de dos culturas condenadas a entenderse, ofreciendo logros de gran plasticidad y armonía en los elementos constructivos y decorativos. Y el mayor ejemplo de lo que decimos se halla en el monasterio de Guadalupe, de claro estilo mudéjar, fruto de la temporal convivencia pacífica de judíos, mudéjares y cristianos. De él destacan el claustro con su Campanario (Badajoz). Plaza y Casa consistorial templete, la fachada principal y la ermita del Humilladero, en la sierra de Altamira. Otros ejemplos, en este caso de arte islámico, los encontraremos en Magacela, Logrosán y Cañamero, con sólidas fortificaciones tras los asentamientos árabes y su posterior reconversión y adaptación en castillos de la nobleza cristiana y las órdenes militares. Un hecho destacado en las relaciones de estas dos culturas lo tenemos, a mediados del siglo IX, en las grandes revueltas de los mozárabes cordobeses. La represión fue tan cruel y severa que muchos de ellos se refugiaron en Toledo o huyeron hacia tierras de cristianos. Al ser el camino más corto la antigua vía romana que atraviesa hoy la Siberia extremeña, ésta canalizó con toda seguridad la mayor parte de esa emigración, que luego daría nombre al conocido Camino Mozárabe. El camino natural de las Villuercas, trazado del ferrocarril que no pasó


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J. A. Haro-A. Macías

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Campo de la Serena extremeña con la ermita de Piedraescrita al fondo

mo el de Baena (Córdoba) cuya tradición cuenta que, donde actualmente se levanta la iglesia, se produjo la aparición de la Virgen a un caballero que venía al santuario extremeño, dispensándole de su voto si allí mandaba pintar su imagen. Otros ejemplos de la veneración guadalupeña en el sur peninsular lo tenemos en Úbeda (Jaén), Granada, Jerez de la Frontera y El Bosque (Cádiz), Sevilla, en las poblaciones cordobesas de Fuente Carreteros, Montoro y Fernán Núñez, y las más recientes de Córdoba, Hinojosa del Duque, Belalcázar… Ciertas casas nobiliarias y personajes ilustres de aquellas tierras expresaron también su devoción por esta Virgen; es el caso de Gonzalo Fernández de Córdo-

ba el Gran Capitán, la casa ducal de Fernán Núñez, Luis de Góngora y Argote, fray Juan de la Puebla y el condado de Belalcázar, la casa de Medina sidonia… Y un prior de Guadalupe, fray Gonzalo de Illescas, nombrado por el rey Juan II su consejero y confesor en 1453, ocupó la sede de Córdoba desde 1456.

El Camino Mozárabe Nuestro camino empieza en la comarca extremeña de la Serena, una de las zonas con mayor densidad de oveja merina de España, atravesada por la principal vía de los mozárabes en su peregrinación o huída hacia el norte. Lo tomamos en la localidad de Monterrubio, de terrenos eminentemente agrícolas, dedicados al cultivo del olivo y el cereal intensivo. La localidad tiene Denominación de origen Monterrubio de la Serena y es la población con mayor producción de aceite de la región. Desde Monterrubio seguimos el camino hasta llegar a Castuera, considerada capital de la Serena y renombrada por la calidad de los turrones que produce. La fabricación de este dulce se debe, según algunos autores, al comercio que hacían en ella los arrieros medievales, pasando de ser el alimento de los caminantes a producto de venta. Otro elemento de intercambio cultural que los caminos trasfieren a las poblaciones. El relieve, al salir de Castuera, es llano, solamente alterado por ligeras ondulaciones y afloramientos graníticos y pizarrosos en el paisaje. En este espacio se encuentra la Zona de Especial Protección de Aves (ZEPA) de la Serena y sierras periféricas, con sus más de 100.000 ha es la de mayor superficie en Extremadura. Las peculiaridades ecológicas del área han favorecido el asentamiento de una avifauna típica de terrenos abiertos, destacando la presencia de avutarda, sisón, ganga, ortega, alcaraván y aguilucho cenizo. En las sierras que conforman parte del límite sur de la ZEPA, destacan también especies como la cigüeña negra, las águilas reales y perdiceras, el halcón peregrino, el alimoche y el buitre negro. Ya en Campanario, la siguiente localidad, encontraremos el mismo paisaje adehesado y de siembra que vimos en el término Castuera. Algún rebaño Parroquia de san Juan Bautista , en Madrigalejo (Cáceres)


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Los dientes de perro, paisaje de la comarca de la Serena

de ovejas, de paso de unos pastizales a otros, puede salirnos al encuentro. Al de Palazuelo y los Guadalperales, los poco, veremos a nuestra izquierda, en el mismo borde del camino, una estruc- Llanos de Zorita y el embalse de sietura metálica que cobija las ruinas del conjunto arqueológico de La Mata, uno rra Brava y las vegas del Rueca, Cude los elementos más representativos de la protohistoria extremeña de los si- bilar y la Moheda Alta. Un recorriglos VI y V a C. Una obra inspirada en modelos arquitectónicos orientales traí- do de especial interés ornitológico, dos a la península Ibérica por fenicios y griegos (s. VIII-VI). Aquellos que se pues disfrutaremos viendo cientos sientan atraídos por la cultura y monumentalidad antigua, tendrán la oportuni- de grullas bajo los árboles o en los dad única de ver aquellas obras originadas por la aristocracia rural de la época. arrozales; poblaciones de canasteContinuando nuestro camino, con el mismo paisaje de terrenos dedicados ras, cogujadas y alondras, y concena la siembra y al ganado, salpicada aquí y allá por algunas construcciones ru- traciones de paso como la aguja corales, divisamos en el horizonte Magacela (declarada BIC con categoría de linegra. Ya en la antigua estación de conjunto histórico desde 1994), recostado su blanco caserío en la falda de un Logrosán, final de la vía verde, y pamonte, coronado por las ruinas de un castillo árabe, uno de los primeros em- sando Cañamero, aprovecharemos plazamientos que en la zona fueron recuperados por Fernando III, en 1232, el camino natural de las Villuercas, tras la reconquista de las tierras de Trujillo. En 1234, el monarca castellano ha- que llega hasta la estación de santa cía donación del castillo y la villa a la orden de Alcántara, constituyéndose en Quiteria (en la Jara toledana), para un importante bastión para la repoblación de la comarca. coronar nuestro camino en el sanDejamos la villa de Magacela, la comarca de la Serena y la antigua vía tuario mariano de Guadalupe. romana que se dirigía a Medellín para encaminarnos por la vía verde de las Vegas Altas del Guadiana, que une Villanueva de la Serena con Logrosán, haciendo una parada en la histórica Madrigalejo, donde en una de sus casonas pertenecientes a los monjes de Guadalupe, hace cinco siglos, hizo estamento y murió el rey Fernando el Católico. Este tramo coincidirá, además, con el Camino Romano hasta Guadalupe, un punto de unión de los peregrinos que venían de Mérida o se incorporaban por la ruta mozárabe. La llamada vía verde de las Vegas Altas del Guadiana y Guadalupe, la primera y única de Extremadura, supuso la recuperación del abandonado trazado ferroviario para senderistas y amantes de la naturaleza. Por este recorrido atravesamos zonas protegiLa Magdalena, iglesia parroquial de Castuera (Badajoz) das tan importantes como las ZEPAS de los Arrozales


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Un cuadro de san Josemaría para Guadalupe Juan Saumell Lladó Doctor Arquitecto

La devoción a san Josemaría Josemaría Escrivá nació en Barbastro (España) el 9 de enero de 1902. En 1925 fue ordenado sacerdote en Zaragoza. El 2 de octubre de 1928, por inspiración divina, fundó el Opus Dei, abriendo a los fieles de todas las condiciones un sólido camino de santificación y apostolado en medio del mundo, en el ejercicio amoroso del trabajo profesional y en el cumplimiento fiel de los deberes cotidianos1. Falleció en Roma el 26 de junio en 1975 y fue canonizado por Juan Pablo II, en la plaza de San Pedro de Roma, el 6 de octubre del año 20022. Los homenajes tributados desde entonces resultan abundantes y variados. Titulaciones de calles o plazas, emisión de sellos, dedicación de iglesias y monumentos3, bendición de pinturas y esculturas surgen de modo espontáneo. Las imágenes están diseminadas por todo el mundo, desde Chile (Quinahue) a Australia (Sídney)4, desde Filipinas (Tarlac)5 a Nigeria (Lagos)6. En el ámbito extremeño contamos con imágenes bendecidas de san Josemaría en diversos enclaves rurales, así como en el Centro Pastoral Cristo Resucitado de Cáceres, obra esta del imaginero sevillano

(Fuente: Oficina de Información del Opus Dei)

La veneración de una imagen de san Josemaría en el Monasterio de Guadalupe, aprovechando la estela de la Reina de Extremadura y Patrona de las Españas, es motivo de orgullo para todos aquellos que participan, de una forma u otra, de las tareas, afanes e ilusiones de la Prelatura del Opus Dei, y especialmente para los extremeños. Gracias a la generosidad, histórica, de la Orden Franciscana y de su actual guardián en Guadalupe, fray Antonio Arévalo, este hecho ha sido posible con la bendición y colocación de un cuadro en la escalera de acceso al camarín de la Virgen el 9 de julio de 2016, dentro del Año Santo Guadalupense.

San Josemaría Escrivá, Mons. Giovanni Calleri y fray Benigno Lerchundi junto al templete del claustro mudéjar en 1942

Antonio Dubé Herdugo7. En este contexto enmarco la pintura realizada por Nacho Valdés para Guadalupe. En Guadalupe el AÑO 1942 El cuadro de Guadalupe se suma a estas expresiones de devoción popular repartidas por el mundo. Procede que nos remontemos a los antecedentes: san Josemaría estuvo en el Santuario de las Villuercas de

1. Cfr. Flavio Capucci, Josemaría Escrivá, santo. El itinerario de la causa de canonización, Rialp, Madrid 2009, pp. 119-120. 2. Ibídem, p. 9. 3. Cfr. Francesc Castells y Alfredo Méndiz, «Actividades científicas y culturales en el marco del centenario de san Josemaría Escrivá de Balaguer», Studia et Documenta, Roma, Istituto Storico San Josemaría Escrivá (en adelante SetD), vol. 1, 2007, p. 350. 4 Cfr. Romana, Boletín de la Prelatura de la Santa Cruz y Opus Dei, (en adelante Romana) 60 (2015) 107. 5. Cfr. Romana, 58 (2014) 82. 6. <http://www.nachovaldes.com/portfolio/arte-sacro/retablo-de-lagoon-school-lagos-nigeria/> 7. Cfr. Romana, 60 (2015) 107; <http://www.es.josemariaescriva.info/articulo/obispo-de-caceres-bendice-estatua-san-josemaria1>. 8. Cfr. Antonio Ramiro Chico, «Guadalupe, meta obligada de santos (II)», Guadalupe 819 (2010) 21.


(Fuente: Oficina de Información del Opus Dei)

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San Josemaría Escrivá, Mons. Giovanni Calleri y fray Benigno Lerchundi en el claustro de la Mayordomía en 1942

San Josemaría Escrivá y Mons. Giovanni Calleri en el claustro de la mayordomía en 1942

Cáceres el 27 y 28 de junio de 19428. Conservamos tres fotografías tomadas en aquella ocasión9. Una de ellas muestra de fondo el claustro mudéjar, junto al templete gótico, y las otras dos, el claustro de la mayordomía. En las imágenes aparecen san Josemaría, Mons. Giovanni Calleri10, fray Benigno Lerchundi Aldamondo, padre guardián del Monasterio en esa época (1941-1944)11 y un cuarto personaje, no identificado, en la del templete. En esa peregrinación es mencionado también Álvaro del Portillo12. Mientras los protagonistas han ido desapareciendo, el marco arquitectónico, como el claustro o el patio, se mantiene en su lugar, con la huella de las operaciones de restauración y mantenimiento en el claustro, por un lado, y la incorporación de la cristalera y el color de las molduras en el patio de la mayordomía, por otro. La visita de san Josemaría en 1942 ha sido recogida en un trabajo del ayudante del archivero y bibliotecario del Real Monasterio de Santa María de Guadalupe, Antonio Ramiro Chico, presentado en un Simposio en El Escorial en el año 200813, posteriormente publicado en la revista Guadalupe14, sintetizado en una nota

más breve correspondiente al mes de julio en el almanaque del Monasterio de Guadalupe del año 2016. La presencia del beato Álvaro del Portillo quedó recogida en la revista Guadalupe15. El hecho de que no aparezca en las imágenes se puede deber a que fuera él quien realizó las tomas: es conocida su afición a este arte desde su juventud16. San Josemaría en Extremadura Los primeros pasos documentados de san Josemaría Escrivá en Extremadura se remontan al mes de junio de 193417. Entonces se alojó en el Hotel Iberia de Plasencia; de allí se trasladó a Béjar, para acompañar a su hermano Santiago, con ocasión de unos exámenes que este tenía que realizar. Con posterioridad, san Josemaría pasó por Extremadura en abril de 1938, desplazándose desde Burgos hasta Córdoba18, en plena guerra civil española, con las comunicaciones intervenidas y siguiendo la única ruta abierta entre el norte y el sur peninsular controlado por las tropas del bando nacional. A la altura de Béjar evoca el viaje de 193419; mencionará más tarde su paso

9. Fotografías de la Oficina de Información del Opus Dei. 10. «En los años cuarenta, san Josemaría trató bastante a Calleri, a juzgar por las anotaciones que constan en la epacta (calendario litúrgico) que usaba. Entre 1942 y 1945 aparece mencionado unas veinticinco veces, bien por hacer algún viaje juntos a sitios más o menos cercanos (el más lejano fue el Monasterio de Guadalupe) o bien por otros motivos (por ejemplo, por haber almorzado juntos con otras personas)» (Josep-Ignasi Saranyana, «Ante Pío XII y Mons. Montini. Audiencias a miembros del Opus Dei, en los diarios de José Orlandis (1942-1945)», SetD, Vol. 5 (2011) 317, nota 21. 11. Cfr. Sebastián García Rodríguez (coord.), Guadalupe. Cinco siglos de fe y de cultura, Ed. Guadalupe, Guadalupe 1993, p. 138. 12. Cfr. Antonio Ramiro Chico, Ibídem, p. 21. 13. Cfr. Antonio Ramiro Chico, «Guadalupe Meta Obligada de Santos», en Documentos, El culto a los santos: cofradías, devoción, fiestas y arte, San Lorenzo de El Escorial, Ediciones Escurialenses: Real Centro Universitario Escorial-María Cristina, 2008. 14. Cfr. A. Ramiro Chico, «Guadalupe, meta obligada de santos (II)», Guadalupe, 819 (2010) 20-21. 15. Ibídem, p. 21. 16. Cfr. Javier Medina Bayo, Álvaro del Portillo. Un hombre fiel, Madrid, Rialp, 2012, p. 72. 17. Cfr. José Luis González Gullón, DYA. La Academia y Residencia en la historia del Opus Dei (1933-1939), Madrid, Rialp, 2016, p. 233. 18. Cfr. Andrés Vázquez de Prada, El Fundador del Opus Dei. II Dios y audacia, Madrid, Rialp, 2002, pp. 286-287. 19. Cfr. Joaquín Herrera Dávila, «El primer viaje a Andalucía de san Josemaría (abril de 1938)», SetD, vol. 7 (2013) 109. 20. Ibídem p. 110. 21. Ibídem p. 122.


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(Fuente: José Luis Velayos)

(Fuente: D. Diego Zambrano López, párroco)

por Plasencia y Arroyo-Malpartitillo, entre otros, aparece Badajoz como lugar de paso camino de da (19 de abril), antes de proseLisboa, en su tercer viaje a Portuguir el recorrido hacia Sevilla20. gal ese año de 194525. Por último, En el relato del viaje de vuelta a el 12 de diciembre, Trujillo figura Burgos aparecen los nombres de como punto de parada entre SeCarmonita, Mérida y Cáceres, no villa y Madrid. Años después, en mencionados en el viaje de ida21. un viaje a Sevilla el 5 de mayo de El viaje de 1942, que recor1967 hizo un comentario en la damos en este artículo, lo realiiglesia del Señor San José, encozó al terminar de predicar una mendada a sacerdotes del Opus tanda de ejercicios espirituales Dei, sobre la nobleza de la sacrisa universitarios en Madrid, en la tía y las dependencias del monasResidencia de la calle Diego de terio de Guadalupe, que podrían León, del 22 al 27 de junio, y anservir de inspiración para decotes de iniciar otra tanda de ejerrar el citado templo sevillano26. cicios a sacerdotes de la diócesis en Segovia, del 30 de junio El legado de san Josemaría al 7 de julio22. En ese año 1942 en Extremadura predicó una docena larga de tanLa labor apostólica del Opus das de ejercicios de varios días, Dei en Extremadura fue atendida, Imagen de san Josemaría en la parroquia del Cristo además de otras actividades, que Resucitado de Cáceres durante varias décadas, desde Seanotaba en su calendario litúrvilla, así como desde Salamanca y gico o epacta: esta fuente docuMadrid. Con el tiempo fueron erimental se completa con los diagidos centros del Opus Dei en las rios de los centros del Opus Dei dos capitales extremeñas, Baday con relaciones de los viajes que joz y Cáceres. Además, surgieron hacían los miembros de la Obra labores apostólicas impulsadas que le acompañaban en los despor miembros de la Obra junto plazamientos23. Año y medio desa Cooperadores y amigos, como pués lo volvemos a ver en Extrelas Escuelas Familiares Agrarias. madura: el día 17 de diciembre En junio de 2012, un grupo de de 1943 se encontraba en Sevilla; alumnos de la Escuela Familiar y ese mismo día regresó a MaAgraria Casagrande, de Valdivia, drid, haciendo noche en Mérida. peregrinó al Santuario de TorreEn 1945 realizó hasta cuatro ciudad, promovido por san Joseviajes pasando por tierras extremaría cerca de Barbastro (Huesmeñas. El 27 de marzo parte de ca), con una imagen de la Virgen Madrid por la carretera de Exde Guadalupe para depositarla en tremadura: en Trujillo se paran a la galería de advocaciones mariacomer y se detienen en Mérida, nas de la cripta27. Paralelamente cruzando Tierra de Barros para al desarrollo de la labor apostóllegar de anochecida a Sevilla24. Cuadro de san Josemaría y el beato Álvaro del Portillo lica la devoción a san Josemaría en la escalera del camarín de Guadalupe El 27 de junio regresa a Madrid se extendió capilarmente por Exdesde Sevilla pasando por Fuente de Cantos y Mérida; tremadura a partir de su fallecimiento con fama de el 17 de septiembre, viajando con don Álvaro del Por- santidad en 1975. Los favores atribuidos a su inter22. Cfr. Constantino Ánchel, «La predicación de san Josemaría. Fuentes documentales para el periodo 1938-1946», SetD, vol. 7, 2013, p. 139; Cfr. Andrés Vázquez de Prada, Ibídem, p. 727. 23. Ibídem, p. 134. 24. Cfr. Andrés Vázquez de Prada, Ibídem, p. 688. 25. Ibídem, p. 697. 26. Cfr. Manuel Pedreño Bey, «Algunos recuerdos sobre la historia reciente de la iglesia sevillana del Señor San José y de las obras allí realizadas», Sevilla, 6.IV.2016, pendiente de clasificación. 27. Oficina de Información de Torreciudad, «Virgen de Guadalupe», <http://www.torreciudad.org/detalle-virgen/397/virgen-de-guadalupe/>, 2012. 28. Cfr. Flavio Capucci, Milagros de nuestro tiempo, Rialp, Madrid, 2002, pp. 163-176.


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(Fuente: Javier Fariña)

Imagen de la entrega de la Virgen de Guadalupe en el interior del santuario de Torreciudad

El Prelado, los Concelebrantes y ministros en procesión desde la sacristía

(Fuente: García Caballero)

El cuadro de san Josemaría Su fama de santidad también se extendió entre algunos de los frailes que sirvieron en Guadalupe y que tuvieron relación con las actividades apostólicas impulsadas por Josemaría Escrivá en Sevilla durante los años cuarenta y cincuenta. Uno de ellos fue fray Tomás Patero Beltrami, que frecuentó la Residencia de Estudiantes Guadaira de la calle Canalejas y que actualmente reside en el convento de san Buenaventura (Sevilla). Él mismo me lo contó hacia finales de los años ochenta del siglo pasado, en la primera ocasión que acudí a Guadalupe acompañado por unos amigos. El cariño con que recordaba aquellas vivencias sevillanas era patente en su relato. Al subir al camarín a rezarle a la Virgen Morenita nos mostró el dorso del respaldo del trono de la imagen de Nuestra Señora, donde aparece san Juan Pablo II en su visita de 1982. El padre Patero comentó su deseo de que quedara en Guadalupe una imagen de Monseñor Escrivá, como se le conocía en ese momento, antes de su beatificación. Una ilusión análoga han tenido diversas personas29. Hacia finales de 2013 o principios de 2014, se retomó la iniciativa de fray Tomás y de otros, y se propuso al padre guardián de Guadalupe, fray Antonio Arévalo Sánchez, la colocación de un recuerdo de aquella visita. Fray Antonio acogió con cariño la propuesta. En esas fechas me correspondió realizar varios viajes a Guadalupe para preparar una aportación a un congreso sobre un edificio hoy desaparecido, la hospedería de los Reyes Católicos30. Fue entonces cuando fray Antonio me refrescó la iniciativa de fray Tomás,

(Fuente: Santuario de Torreciudad)

cesión se multiplicaban. Entre las numerosas curaciones prodigiosas atribuidas al Fundador del Opus Dei después de su beatificación, se aprobó la recuperación de la salud en 1992 de las manos del doctor Manuel Nevado28, natural de Herrera de Alcántara (Cáceres) y residente en Almendralejo (Badajoz), cuyos familiares estuvieron en Guadalupe el 9 de julio de 2016, en el acto de bendición del cuadro de san Josemaría.

Bendición de la imagen

29. Constantino Ánchel, Colaborador de Investigación del Centro de Documentación y Estudios Josemaría Escrivá de Balaguer, de la Universidad de Navarra, ha manifestado que el Dr. Nevado, curado milagrosamente por la intercesión de Josemaría Escrivá, tuvo interés en que hubiera una imagen de san Josemaría en Guadalupe, y habló varias veces con la comunidad franciscana para sugerirlo. Rafael Angulo ha contado recientemente un proyecto parecido compartido con fray José Arenas Sabán y varios amigos suyos: cfr. Rafael Angulo, «San Josemaría en Guadalupe», El Periódico Extremadura, 9 de julio de 2016, < http://www.elperiodicoextremadura.com/noticias/cultura/sanjosemaria-guadalupe_948852.html>. 30. Cfr. Juan Saumell, José-Carlos Salcedo, «La Hospedería Real de Guadalupe en los dibujos de Van den Wyngaerde», en Actas del XV Congreso Internacional de Expresión Gráfica Arquitectónica, Las Palmas de Gran Canaria, 2014, pp. 635-644. 31. Nacho Valdés se licenció en Bellas Artes, especialidad de pintura, en 1990, después de estudiar en Sevilla y en Winchester. Cuenta con obras en España, Inglaterra, Polonia, Irlanda, Japón, Estados Unidos, Rusia, México, Chile, Nigeria e Italia. En la actualidad compagina su estudio de pintura en Sevilla, compartido con dos de sus hermanas, pintoras como él, con la docencia en la Sacred Art School de Florencia. Cfr. <http://www.nachovaldes.com/>.


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(Fuente: Javier García Caballero)

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El Prelado rezando ante la Virgen de Guadalupe en el camarín

de treinta años atrás, y le ofrecí la ayuda que precisara. Después de barajar diversas posibilidades de lugares, técnicas y artistas, optamos por una pintura, que se encargaría al pintor Nacho Valdés31, para colocarla en el segundo tramo de escaleras de acceso al camarín. Se buscaba una composición de cuadro análoga a la de la última meseta previa al camarín de la Virgen donde aparece una Inmaculada en un marco ovalado entre varios cuadros que recuerdan milagros o favores atribuidos a Nuestra Señora de Guadalupe. Para lograr el efecto deseado buscamos un marco antiguo en anticuarios portugueses, dorándolo de nuevo en un taller sevillano y adaptando la composición de la pintura al marco. En el cuadro aparece esbozada la Virgen de Guadalupe en su camarín, y san Josemaría y el beato Álvaro del Portillo, entonces joven ingeniero de Caminos, ordenado sacerdote dos años más tarde, en 1944. El pintor relata que ha intentado un cuadro que se adapte al entorno donde se

iba a colocar, con su propio estilo32. Mientras el pintor avanzaba con su trabajo, el Monasterio publicó el almanaque de Guadalupe de 2016, dedicando el mes de julio a san Josemaría, como uno de los santos más relacionados con la advocación guadalupense, ilustrado con un cuadro ubicado en la parroquia de san Josemaría de México DF, obra de Martha Orozco33; imagen que ha vuelto a salir en el cartel de las fiestas mayores del Santuario del año 2016, con que se clausura el II Año Santo Guadalupense. La bendición de la imagen Terminado el cuadro que se iba a entronizar, el padre guardián del Monasterio invitó al Prelado del Opus Dei, Mons. Javier Echevarría, a visitar el Santuario. El 9 de julio de 2016, en el marco del Año Santo Guadalupense, fue el día elegido para la bendición del cuadro, antes de la Misa de 12, Misa de peregrinos. Después que el Prelado y sus acompañantes, guiados

32. Nacho Valdés, <https://www.youtube.com/watch?v=z2imvXpgv7s>, 9 de julio de 2016. 33. <http://www.iglesiasanjosemaria.org.mx/index.php/parroquia-san-josemaria/fotografias/iglesia-fotos/fotografias-de-la-iglesia>, 2016. 34. Oficina de información del Opus Dei en España, «El Prelado bendice un lienzo de san Josemaría en Santa María de Guadalupe», <http://opusdei.es/es-es/article/prelado-opus-dei-bendice-lienzo-san-josemaria-santa-maria-de-guadalupe/>, 2016. 35. Ibídem.


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(Fuente: Javier García Caballero)

del Real Monasterio y la restauración llevada a cabo por los franciscanos desde 1908. Asimismo, se distribuyeron estampas conmemorativas del evento, con el texto que ha quedado en la cartela que acompaña al cuadro en la escalera del camarín. Al concluir la Santa Misa el Prelado firmó en el libro de oro del Santuario, antes de pasar a la hospedería, invitados por la Comunidad franciscana. Después de la comida, Mons. Echevarría regresó a Madrid en coche, como había llegado. El público asistente a la ceremonia, procedente de toda Extremadura y de otros lugares, se acomodó por los alrededores a reponer fuerzas. Muchos de ellos regresaron luego al Santuario a agradecerle a la Virgen sus dádivas.

Vista del presbiterio durante la ceremonia

(Fuente: Javier García Caballero)

por fray Antonio Arévalo, subieron a rezar a la Santísima Virgen en su camarín, la comitiva entró en la célebre sacristía para revestirse. La Santa Misa, precedida del rezo del santo rosario fue concelebrada por el Prelado, por el arzobispo de Mérida-Badajoz, Mons. Celso Morga, y por otros sacerdotes, con la participación de numerosos fieles. En el presbiterio estaba colocado el cuadro, ornamentado convenientemente para la ocasión. Después de la procesión de entrada a través de la nave de la basílica, bendijo la imagen. El padre guardián expresó su sentido agradecimiento al Prelado, al cumplirse en ese día «una visita deseada con la que glorificar a Santa María de Guadalupe, estrella de la Evangelización del Nuevo Mundo, y con la que dejar un recuerdo permanente de la visita de san Josemaría y el beato Álvaro en 1942»�. Mons. Echevarría, por su parte, reiteró el agradecimiento tanto en el saludo como en la homilía, invitando a los fieles a agradecer a la Virgen su poderosa intercesión ante Dios y a «recurrir a Ella con la conciencia de que a Jesús se va y se vuelve siempre por María»�. También agradeció al padre guardián la iniciativa de colocar en la Basílica el cuadro y a toda la comunidad de franciscanos su acogida. Pidió plegarias por nuevas vocaciones, oraciones por el Papa Francisco, compromiso personal para vivir el Año de la Misericordia, en el marco del cual Guadalupe es Templo jubilar. También impulsó al apostolado de la confesión, y a la necesidad de prestar ayuda a tantas personas necesitadas. El Prelado alabó, finalmente, la voz del cantor, que estuvo en todo momento acompañado por el organista y el coro. Al concluir la Misa se ofrecieron a la veneración de los fieles diversas reliquias de san Josemaría, y el Prelado regaló a Guadalupe un relicario para que se quedara en el Santuario. El Monasterio por su parte entregó al Prelado y a los concelebrantes una imagen de la Virgen y libros

El Prelado firma en el libro de oro del Santuario


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Breviario Fallece en Plasencia D. Francisco González Cuesta Francisco Carrasco Rol

El pasado 13 de junio, festividad de san Antonio, falleció en Plasencia (Cáceres) D. Francisco González Cuesta, canónigo archivero de la catedral y de la diócesis. Había nacido en Tornavacas (Cáceres) el año 1930; concluido sus estudios eclesiásticos, fue ordenado presbítero el 30 de mayo de 1953, y en julio sería nombrado coadjutor de la parroquia Santiago Apóstol, de Miajadas. El 1955 se hizo cargo como cura ecónomo de la parroquia de Mirabel y el año 1964, con una beca del Estado español, marchó a Roma, donde se licenció en Teología e Historia de la Iglesia. A su regreso a España obtuvo el título de licenciado en Filosofía y Letras, sección Historia, por la Universidad Complutense. Durante 28 años ejerció como profesor de Historia del instituto «Gabriel y Galán», de Plasencia. Se jubiló voluntariamente y consagró su tiempo a los archivos diocesanos. Como archivero realizó una encomiable labor de investigación y colaboración con otros investigadores, que acudían a documentarse para sus trabajos. Fru-

D. Francisco fue un gran devoto de to de esta labor, mantenida durante casi veinte años, es la Historia de los la Virgen de Guadalupe, desde que el obispos de Plasencia. En ella se reco- 15 de agosto de 1947, siendo aún sege la historia de esta diócesis españo- minarista, vino como peregrino con la desde su fundación en el siglo XII sus compañeros a celebrar la Asunhasta el obispo D. Amadeo Rodríguez ción de la Virgen en el santuario; de Magro, siendo la obra más completa esa fecha y del vehículo publicamos de cuantas existen, pues no sólo ha- documento gráfico. Posteriormente bla de la vida y obra de los obispos si- no faltó en Guadalupe por Navidad, no que hace un análisis completo del Semana Santa y el Novenario y fiesmomento histórico en el que se desa- tas de la Virgen, y, como Caballero de rrolló su actividad. Desde fray Alonso Santa María de Guadalupe, a las fiesFernández, en el siglo XVI, no se ha- tas del 12 de octubre. A causa de un bía hecho ninguna recopilación tan desgraciado atropello en un paso de extensa y completa del episcopologio cebra de la ciudad de Guadalajara se placentino. Destaca también su cola- vio impedido de seguir acudiendo a boración en la Historia de las Dióce- Guadalupe. A partir de entonces, con una movilidad muy reducida, permasis españolas, publicada por la BAC. neció en la casa sacerdotal de PlasenColaboró durante más de 20 años cia hasta el día de su muerte. Descanen el quincenal diocesano «Iglesia en se en paz, D. Francisco. Plasencia», con una sección fija sobre sus investigaciones de los prelados de Plasencia. Publicó varios artículos («La cátedra de Gramática de Plasencia (14681852)», Memoria Ecclesiae 1998; «Pleito del monasterio de Yuste con el cabildo de Plasencia», Memoria Ecclesiae 1995) y otros trabajos y colaD. Francisco y sus compañeros del seminario placentino en peregrinación a Guadalupe, el año 1947 boraciones. Como reconocimiento a su labor científica recibió el Premio Torre de Ambroz, que otroga la Asociación Cultural Placentina «Pedro de Trejo», y en 2017 le fue entregado el Premio San Fulgencio, que otorga el Ayuntamiento de Plasencia. Peregrinación del seminario de Plasencia el 15 de agosto de 1947


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Crónica de la Puebla Antonio Ramiro Chico En pleno estío, cuando la chicharra rasca su panza con toda intensidad y los soportales son oasis en medio del asfalto, la Puebla y Villa de Guadalupe, muestra el rigor de las altas temperaturas, al mismo tiempo que su oferta hotelera y turística decae considerablemente, hasta alcanzar la categoría de temporada baja. Por el contrario, este descenso de turismo se ve compensado con el regreso de guadalupenses que eligen como lugar de destino de sus vacaciones su propio pueblo, lo que llena de vida la mayoría de las calles, en los meses de julio y agosto, recuperando así esa estampa tan típica de nuestros pueblos con los corros de vecinos al fresco. Premiado el CEIP Reyes Católicos El CEIP Reyes Católicos, de Guadalupe, recibió el pasado 16 de junio el Premio Especial Samsung a

la transformación digital en el aula, por su proyecto «Ermitas, granjas y molinos». Dicho reconocimiento está enmarcado dentro de los Premios Grandes Profes, Grandes Iniciativas, los cuales han sido convocados por la Fundación Atresmedia, en colaboración con la Editorial Santillana y Samsung, teniendo por objeto valorar los mejores proyectos llevados a cabo a nivel nacional, durante el pasado curso 2015/2016. Lo que comenzó como un verdadero juego por los alumnos de 10 y 11 años ha terminado en un proyecto bilingüe en soporte digital y en papel, en el que se presenta el patrimonio histórico artístico de las ermitas, granjas y molinos de Guadalupe, construcciones todas ellas de la Edad Media con un fin sociocultural y divulgativo. Para llevar a cabo dicho proyecto, los alumnos tuvieron que hacer primero la recopilación del material documental, que completaron posteriormente con un trabajo de campo,

Torrejón Rodríguez

utilizando además las nuevas tecnologías, como tabletas, pizarras digitales y gran variedad de aplicaciones. Finalizado el proyecto lo han difundido a través de las redes sociales, webs de distintas instituciones, cuyo resultados ha sido la elaboración de unos folletos, tanto en soporte digital como en papel que están en la Oficina de Turismo de Guadalupe al servicio de todos aquellos visitantes que se interesen por este tipo de construcciones. El Jurado ha destacado los resultados conseguidos, la fuerte apuesta del Colegio por las TIC y su integración trasversal en todas las asignaturas de 4º y 5º curso de Primaria. Además de su capacidad para involucrar a instituciones públicas y privadas en este proyecto que rescata el patrimonio histórico-artístico de la Puebla de Guadalupe. El Premio ha sido recogido por uno de los directores de dicho proyecto, José Luis Torrejón Rodríguez, de manos de Francisco Hortigüela, delegado de Samsung. Enhorabuena a los alumnos y profesores por saber aprovechar el entorno cultural y natural tan privilegiado que tenemos a nuestro alcance. Nuevo Libro El pasado 25 de junio, en la «Posada del Rincón», la editorial La Luna Libros presentó el libro de relatos de nuestro paisano y amigo Nicanor Gil González, «Te tendré que matar». Obra escrita en clave de humor, aunque por desgracia no exenta de vigencia. El autor sitúa sus relatos y micro ficciones desde una perspectiva surrealista e irreverente, en cuya trama no falta ese humor negro, que a


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Nicanor Gil González

veces sirve para reírse uno de sí mismo, es decir de sus fracasos, por eso los asesinos aquí son los primeros en confesar su viles crímenes, explicando los móviles que les provocó sus bajos instintos, buscando no el arrepentimiento pero sí la complicidad del lector al que recurre para expiar sus culpas. Nicanor Gil, informático de profesión, nació en Guadalupe en 1967, aunque desde su tierna infancia siempre sintió una atracción por las letras, especialmente por aquellos relatos, que le transportaban a otros mundos y que son capaces de transformar la realidad cotidiana. Como escritor ha conseguido varios premios literarios, como el II Concurso de Relato Breve de la UNED de Plasencia, el V Concurso de Relato corto de Monturque, siendo además finalista en otros, como el Literario Apolo y Baco, de Sevilla; el Juan Martín Sauras, de Andorra. También, la Consejería de Cultura de la Junta de Extremadura le concedió en el 2006 la beca a la Creación Literaria por los relatos de Historia de Villa Germelina. Además, es autor de la Guía histórico ilustrada de Guadalupe y ha colaborado también en varias antologías y libros colectivos. Desde el año 2006 dirige, conjuntamente con Juan Ramón Santos, el Aula de Literatura José Antonio Gabriel y Galán, de Plasencia. Felicidades por este nuevo hijo cultural.

Nueva Rectora Cooperativa La Cooperativa del Campo Unión Olivarera convocó en la Casa de Cultura, el pasado 2 de julio de 2016, a la totalidad de sus socios a Asamblea General Electiva, con el fin de renovar parcialmente sus cargos, según recogen sus actuales Estatutos, a la que asistieron un porcentaje muy elevado de sus compromisarios. Después de la lectura del Acta anterior y aprobación, se procedió a las votaciones para elegir a los distintos cargos que correspondía su renovación: Presidente, Tesorero y Vocal primero, con el fin de conformar la nueva Rectora, que durante los próximos cuatro años le corresponderá llevar las riendas de una de las primeras empresas que Guadalupe tiene, aunque a veces esta percepción no sea tenida en cuenta. Es necesario recordar

que solamente la pasada temporada se llegó a la cifra récor de 1.800.000 kilos de aceitunas. Tras la Asamblea Electiva, la Junta de Gobierno quedó conformada de la siguiente forma: Presidente: José Luis Torrejón Rodríguez; Tesorero: David Martín Durán; Secretario: Lorenzo Moreno Gil; Vicepresidente: José Leza Ramiro; Vocal 1º: Pedro Olmeda Sierra; Vocal 2º: Juan Carlos Bautista Enrique. Desde estas páginas quiero manifestarles mi más sentida enhorabuena por esa renovación generacional, que sin lugar a dudas, redundará en potenciar los productos de nuestra Puebla. Terminó la Asamblea con el informe pertinente de la campaña 2014/15 arrojando los siguientes ingresos, en concepto de producción de aceitunas se llegó a los 373.665 euros y por la producción de castaña se recogieron 182.549 euros. Muro crítico La Diputación de Cáceres ha llevado a cabo un proyecto de arte urbano Muro crítico, en diez pueblos de la provincia, durante los meses de abril a julio, en los que trata de poner de manifiesto, a través del arte, los problemas sociales, acercando dicho expresión artística a la población urbana, desde una mirada crítica. El Centro Cultural de Guadalupe ha sido uno de los elegidos y durante

Mural crítico


plazamayor / 39 los días 2 y 3 de julio se ha llevado a cabo un taller participativo donde los jóvenes guadalupenses han experimentado sobre esta técnica de la pintura mural, utilizando los materiales propios de este arte: pintura plástica, rotuladores y spray. El tema representado en Guadalupe es «El abrazo entre lo humano y lo divino», donde su director, Jonatán Carranza Sojo (Madrigalejo, 1980) quiere poner de manifiesto el papel de la religión y la tolerancia entre las distintas culturas, con los que se deben derribar los muro que nos haga a todos libres e iguales. Destaca su composición y dibujo, de líneas cuidadas y la luz envolvente. Han colaborado otros artistas: Ángel García (Yes); Penélope Moreno (Pe); Moisés Vargas (Kolejos) y Jesús Mateos (Meta). Con esta obra pictórica del siglo XXI, Guadalupe enriquece su amplio y extenso patrimonio histórico-artístico. Este arte urbano no tenía cabida hasta ahora, ofreciendo así una técnica más de las muchas que atesora este Patrimonio de la Humanidad. Curso Internacional de Verano Por fin Guadalupe, enclave histórico-artístico y turístico de primer orden, ha sido sede del XVII Cursos Internacional de Verano de la Universidad de Extremadura, gracias al compromiso y tesón de nuestro alcalde, Felipe Sánchez Barba, quien en su día firmó un protocolo de colaboración con la Universidad de Extremadura, en el que además han participado una serie de instituciones regionales y nacionales. Bajo el lema: Guadalupe (Cáceres): Gestión turística del patrimonio mundial, se celebró en el Centro Cultural Puebla y Villa, en el que han participado más de 25 alumnos, con 24 horas lectivas, y una treintena de profesores o especialistas en la materia. El curso comenzó el día 19 de julio, con el acto inaugural, que corrió a cargo de las siguientes autoridades: Segundo Piriz Durán, Rector

Magnífico de la Universidad de Extremadura; Guillermo Fernández Vara, Presidente Junta de Extremadura; Rosario Cordero Martín, Presidenta Diputación Cáceres; Felipe Sánchez Barba, Alcalde de Guadalupe y Antonio J. Campesino Fernández, director del Curso. La Lección Inaugural, corrió a cargo del catedrático y ex-rector de Economía Aplicada de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad Complutense, quien desarrolló una ponencia sobre el turismo como motor en la crisis económica. Se completó esta jornada, bajo dos grupos temáticos: -Urbanismo y arquitectura patrimoniales, en el que participaron los profesores: José Carlos Salcedo Hernández, que trató «La ordenación patrimonial de la Puebla de Guadalupe»; Olga Roldán Laguarta, disertó sobre «El Plan Nacional de abadías, monasterios y conventos. Intervenciones en Guadalupe», y Alfonso Álvarez Mora, que desarrolló el tema «Planificación con lo existente. La ordenación Urbanística de los recursos patrimoniales». Por la tarde, la temática se centró en Real Monasterio y la Puebla de Guadalupe. Los temas elegido en esta ocasión fueron: «Las bóvedas del Real Monasterio de Santa María de Guadalupe», a cargo del arquitecto, Manuel Fortea Luna y «Urbanismo y arquitectura de la Pue-

bla», que presentó, el también arquitecto y profesor, José Carlos Salcedo. Se completó con una Visita Guiada al Real Monasterio que dirigió fray Antonio Arévalo. Aunque en este apartado y en el resto del programa llama la atención, que estando celebrando Año Santo Guadalupense, no se haya estudiado la gestión y posibilidades que ofrecen los años santos guadalupenses, no solamente desde el punto de vista de dinamizadores del turismo religioso y cultural, sino también como elemento de desarrollo económico, buen ejemplo de ello son los xacobeos y la Cruz de Caravaca. El segundo día, 20 de julio, el curso se centró en la Gestión del Patrimonio Cultural, donde intervinieron los profesores: Antonio Ventura Díaz, con el tema «Guadalupe, enclave de fe, historia y cultura viva»; Miguel Ángel Troitiño Vinuesa, «Patrimonio mundial y turismo: Nuevas visiones y perspectivas»; David Fernández Ordóñez Hernández, «Área del agua y presa del Estanque», y Francisco Javier Melgosa, «Instrumentos para la protección y conservación del patrimonio mundial». A continuación se desarrolló una mesa redonda sobre las experiencias gestoras de turístico-patrimoniales, como las del Centro Histórico de Évora, Toledo, Mérida, Cáceres y Castelo

Curso internacional de verano


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de Vide, con la moderación respectiva de David Senabre, Mª Manuela Oliveira, Manuel Santolaya, Javier Jiménez, Javier Sellers y Carolino Tapadejo. Por la tarde, el curso abordó la Gestión del Patrimonio Natural, como fuente de recurso turístico y económico, cuyo patrimonio también ha sido declarado recientemente por la UNESCO. En esta ocasión los temas elegidos fueron los siguientes: «El Turismo en Extremadura», a cargo de Francisco A. Martín; «Territorio y paisajes culturales: depósitos patrimoniales de identidad», por Antonio J. Campesino; «Turismo en espacios naturales y desarrollo local», que impartió Juan Ignacio Rengifo; «Determinación del potencial de desarrollo turístico en los entornos naturales», por José Manuel Sánchez. El último día, 21 de julio, la jornada se centró en la Economía que genera el turismo y la Gastronomía, donde se puso en valor los productos de la tierra. Las ponencias de este día corrieron a cargo de los profesores: Marcelino Sánchez, Enrique José Torres y Xulio Xosé Pardellas, bien en el ámbito del Geoparque Villuercas-Ibores-Jara, en los iconos patrimoniales y en el Camino de Santiago, respectivamente. Por la tarde, prosiguió el curso en torno a una mesa redonda sobre la Gestión del Patrimonio Mundial y desarrollo local, en el que intervinieron Marcelino Sánchez, Domingo Bucho, fray Antonio Arévalo, Ángel Rodríguez y Javier López Caballero. Entre las conclusiones que se pusieron sobre la mesa destacan que el Real Monasterio debe recuperar su Plan director de 2006 y que la puebla necesita con urgencia una ordenación urbanística con la aprobación el Plan Urbanístico Municipal, con el que además, según las conclusiones, habría que llevar a cabo la Ordenación Patrimonial de su conjunto histórico, con un Plan Especial de Protección y Rehabilitación del Patrimonio Mundial, siguiendo en mandado de la UNESCO.

Mirabel

Premios académicos El Ayuntamiento de Guadalupe, con el fin de seguir fomentando la calidad de la enseñanza y valorar el esfuerzo y la excelencia académica de los alumnos de la Puebla, convocó el 19 de mayo del presente año los I Premios a la Excelencia Académica, estableciendo dos categorías: Educación Primaria (6º curso) y Educación Secundaria (4º curso), otorgando tres premios para cada categoría, dotado con diploma y un cheque de 300, 200 y 150 euros respectivamente, además de dos accésit con diploma y cheque de 50 euros. En esta edición los Premios han correspondido según los mejores expedientes académicos a los siguientes alumnos: Educación Primaria: 1º.- César Sánchez Montes, 2º.- Borja Peinado Rodríguez, 3º.- Nuria Cortijo Bautista Accésit: Elena Tello Mateos y Antonio Collado Barrasa Educación Secundaria: 1º.- Teresa Torrejón Cabanillas, 2º.- Amanda Blanco Delgado, 3º.- Ana Bautista Torrejón. Accésit: David Díaz Muñoz y Sonia Mendoza Rodríguez. A todos ellos, mi más profunda enhorabuena, que hago extensibles a sus padres y familias, deseándoles disfruten de las vacaciones mereci-

das y recordarles que la voluntad y el esfuerzo son condiciones imprescindibles para lograr cualquier meta que uno se proponga en esta vida tan competitiva. Santa María Magdalena El viernes, 22 de julio, Guadalupe celebró la festividad de Santa María Magdalena, con una misa en Mirabel y procesión, que este año presidió fray Antonio Arévalo Sánchez, guardián del Real Monasterio. No faltaron ni los dulces ni los licores guadalupenses para disfrutar de una mañana radiante, con buena brisa y vistas maravillosas, que hicieron brillar, si cabe aún más, a esa preciosa talla, vetusta y expresiva de María Magdalena con su malla en terracota, bien simulada a fuerza de arte, siguiendo el patrón de Pedro de Mena, bajo la delicada gubia de Pedro Duque Cornejo. En 1941, decía fray Alejandro Aranzábal, que tres eran los caminos más usados para llegar a Mirabel (San Blas, El Arroyito y El Bailadero) y tres eran también los vehículos más usados. Entonces los de primera iban en lustrosos caballos enjaezados con su jinete y amazona algunos. Los de segundas eran molestas mulas o en pesados y descarnados jumentos (hoy esta clase ha sido sustituida por los vehículos) y a pie los de tercera, que tanto antes como ahora, lo hacen por penitencia.


Palacio de Mirabel, reposo en el estĂ­o Gabriel SĂĄnchez Olmeda [Guadalupe, 1968]

Guadalupe 850  
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