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SUPLEMENTO CULTURAL

No. 97 - 22 DE ABRIL DE 2013 - AÑO 2

DIR. JÁNEA ESTRADA LAZARÍN

Autor: Eko. Pág. 99 de Pancho Villa toma Zacatecas.

Pancho Villa toma Zacatecas es una novela gráfica que narra magníficamente, con palabras e imágenes, el acontecimiento más importante de la Revolución Mexicana, aquél que se desarrolló en nuestra ciudad y que dejó casi 7 mil muertos en tan solo un día de batalla. “Paco Ignacio Taibo II y Eko recrean no sólo uno de los momentos cumbres de la Revolución, sino que retratan bellamente a uno de los héroes más queridos del México contemporáneo, y uno de los nuestros más conocidos en Pág. 5, 6 y 7 el mundo. Un Villa a cara y cruz, en blanco y negro, de verdad y mito”. [Mauricio Flores]


22 DE ABRIL DE 2013 / AÑO 2

Andaban las pobres “juanas”

Paco Ignacio Taibo II y Eko, realizaron un hermoso proyecto editorial al alimón: Pancho Villa toma Zacatecas. Es una novela gráfica que narra magníficamente, con palabras e imágenes, el considerado por muchos, como el acontecimiento más importante de la Revolución Mexicana, aquél que se desarrolló en nuestra ciudad y que dejó casi 7 mil muertos en sólo un día de batalla. Sobre este libro, Mauricio Flores nos comparte una reseña en página 5 y en páginas centrales, gracias a la colaboración de Eko, mostramos una foto-galería de algunas páginas del libro en mención.

teniendo tantos pelones!

II Siguiendo con el tema, Cuauhtémoc Esparza Sánchez, en su libro El corrido zacatecano, atribuye la autoría del corrido “la Toma de Zacatecas” a don Arturo Almanza; de éste, compartimos con ustedes sólo una selección de versos para iniciar la semana:

[…]

Son bonitos estos versos,

que tomaron Zacatecas.

97

Qué impactante portada la de este número, me dije muchas veces dudando un poco de su pertinencia en estos aciagos tiempos… La imagen es sobre la Toma de Zacatecas, pero la de 1914; aquélla en la que Pancho Villa derrotó a los federales al mando de Victoriano Huerta un 23 de junio de hace casi 99 años. La misma Toma de Zacatecas que habrá de conmemorarse en nuestro Estado, de aquí a que se cumplan 100, porque es un pretexto magnífico para exacerbar un patriotismo cada vez más desgastado. Pero eso es política pura, o pura política, que no es lo mismo, pero es igual… y estoy hablando, por supuesto, de lo local, imaginando la gran cantidad de eventos “artísticos y culturales” y protocolarios que habrán de programarse para conmemorar una fecha de la que dudo mucho exista cabal conocimiento. Ya el tiempo dirá…

de tinta tienen sus letras, voy a contarles a ustedes la Toma de Zacatecas. […] Emplazadas ya las piezas en punto a las diez del día fue bombardeada la plaza con muy buena puntería. A las diez de la mañana comenzó aquella jornada, y se oía la balacera que parecía granizada. […] Ese día por la mañana comenzaron a bajar, heridos por todas partes y el cañón a disparar.

Como un cuerpo enterrado por Gabriel Luévano Gurrola

empinadas de sus cuerpos, recogiendo a los heridos y rezándole a los muertos. Unas eran de la sierra,

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las más de las poblaciones, eran todas muy bonitas y de muchos pantalones. […]

Parábola del náufrago por Nelson Guzmán Robledo

Cuatro horas duró el ataque para tomar posesiones de ese cerro de la Bufa que ha llamado la atención. El cerrito de la Bufa,

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de memoria tan famosa, fue por la tarde tomada, ¡Jálenle cabrones! Pancho Villa toma Zacatecas por Mauricio Flores

tras una lucha espantosa. […] Adiós cerro de la Bufa, con tus lucidos crestones, ¡cómo te fueron tomando

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[…] Como a las seis de la tarde La plaza estaba tomada,

Foto-galería Pancho Villa toma Zacatecas [Paco Ignacio Taibo II y Eko]

las campanas anunciaban el triunfo de la jornada. La sangre corrió a torrentes y las gentes resbalaban en los charcos que en las calles por donde quiera quedaban. […]

Del acto de escribir II por Eduardo Campech Miranda

Gritaba Francisco Villa: - ¿Dónde te hallas, Argumedo? ¡Ven y párate aquí enfrente,

Quartet por Iván Martínez

tú que nunca tienes miedo!

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Los muertos van al panteón cayendo como goteras, por la mortandad que hicieron

Diario de Mateo por Mateo Estrada Gaviria

Francisco Villa y Natera. Cuatro ramitos de azahares

El Picaporte por Simitrio Quezada

puestos en cuatro macetas, a los valientes villistas

Castillo de sal si puedes por Ester Cárdenas

Las palabras ahí están, se escribieron hace casi 99 años, y no se las ha llevado el viento; tal vez tengan razón quienes aseguran que la historia es cíclica. Por lo pronto, dos recomendaciones: compre el libro de Paco Ignacio Taibo II y Eko, tiene un precio sumamente accesible y vale la pena que lo tenga en su colección; y, si tiene curiosidad por conocer la letra completa del corrido, consulte el libro de Cuauhtémoc Esparza en la Biblioteca Mauricio Magdaleno –porque está agotado. Que disfrute su lectura. Jánea Estrada Lazarín lagualdra@hotmail.com

El cineasta mexicano Amat Escalante busca con Heli la Palma de Oro del Festival de Cannes por Marco Casillas Catarino del Hoyo: Eros energúmeno por Juan José Macías

Desayuno en Tiffany’s, mon ku por Lluna Llecha y Carlos Belmonte Hay días por Pilar Alba A veces las palabras por Edgar Khonde

Carmen Lira Saade / Dir. General Raymundo Cárdenas Vargas / Dir. La Jornada de Zacatecas direccion.zac@infodem.com.mx

Jánea Estrada Lazarín / Dir. La Gualdra lagualdra@hotmail.com Sandra Andrade Trinidad / Diseño Editorial

La Gualdra es una coproducción de Ediciones Culturales y La Jornada Zacatecas. Publicación semanal, distribuída e impresa por Información para la Democracia S.A. de C.V. Prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta publicación, por cualquier medio sin permiso de los editores.

9 11 12 Juan Carlos Villegas / Ilustraciones jvampiro71@hotmail.com


22 de abril DE 2013

Como un cuerpo enterrado Por Gabriel Luévano Gurrola sayos sobre la literatura popular mexicana del siglo XIX, la representación de una nueva concepción de nación, vapuleada, en constante búsqueda. Es inevitable, durante la lectura de la novela, considerar alguna crítica, instantánea si se quiere, contrastando el México decimonónico con el actual y aún con el antiguo tiempo precolombino. El comercio entre el valle central con el señorío maya, por ejemplo, era altamente peligroso. Recuérdese que los condenados por la justicia muchas veces eran proscritos y (como los elefantes) no podían ser aceptados por otro grupo o ciudad. Ahí se originaron los asaltantes de camino, asechando las diligencias. Hoy en día, se sabe, lo que es una carretera mexicana... A guisa de eje literario, Los Bandidos de Río Frío muestra con profundo conocimiento autobiográfico, esa orfandad que nutre la matriz derruida y palpitante de la violencia, la indefensión y la pobreza que compartimos y que a la larga no es una justificación de la brutalidad, sino un pretexto para la reflexión de lo que nunca se ha hecho y lo que se puede cambiar. Juan Robreño, el huérfano robado por unas brujas un doce de diciembre para ser sacrificado a la virgen, tiene que expiar esa nueva conciencia nacional pasando por prácticamente todas las clases sociales, como el núcleo primigenio de un rito, que bien explica Glantz, antes de volver a encontrarse con su madre. Manuel Payno (hábil secretario de hacienda, liberal católico, alguna vez administrador de tabacos en Fresnillo), pudiera parecer un personaje más de Los Bandidos de Río Frío dado sus itinerantes oficios: viajó a Estados Unidos a estudiar su sistema penitenciario, fundó la aduana marítima de Matamoros, fue secretario de Mariano Arista, etc. Actor fundamental de la política de su tiempo, visitó los estados del norte percatándose de la distanciada identidad, la gravedad incomunicativa de los territorios, la peligrosidad de los nexos entre pueblos. Podemos así, pensar que si México fuera un cuerpo humano, estaría ineluctablemente descoyuntado. O aún más, como la servidumbre del Conde del Sauz, sería un cuerpo, un cadáver casi echado a perder, sepultado entre riquezas (ríos, minas, fauna, tierra), finalmente riquezas ajenas y marginado, retratado, cadáver al fin...

Literatura

Quiero imaginar semejante cuadro: Un séquito variado. A la cabeza la utopía de la bondad (curiosamente y aunque la idea resulte desconcertante), un abogado. Tras él, quien protagonizó, y en el papel más vergonzante, una boda frustrada cuyo ápice se encuentra en la boca de una hermosa condesita diciendo “No, no me caso”, un mermado marqués, otrora abundantísimo. Como tercer elemento, un cerrajero basto y eficaz, imprescindible para la pesquisa de las sirvientas del conde del Sauz. Por último, atrás de los ya mencionados pero cubriéndolos y dando cuerpo a la comitiva, la sarta de testigos, o curiosos u holgazanes que no tenían cosa alguna qué hacer más que ilustrar el cuadro macabro. Todos se llevarán en los ojos un espectáculo difícil de olvidar. Es raro, dicen, que después del robo haya desaparecido la servidumbre del conde, fuete temido de sus trabajadores, brazo duro para la hija, eternización del cacicato, juguete final de indios. Llegan a la casa y con facilidad, las cerraduras vuelan. Inmediatamente, los huesos del portero en el suelo, esto ya pintó mal, en verdad fue un crimen atroz. Primero, requisa general al tanteo, luego, la vista en los detalle. Al fin, un indicio en la biblioteca: puerta falsa (ajá, hermosa regresión a las películas de nuestra infancia) y un pasadizo que los lleva a las bóvedas donde están resguardados los cofres. El cerrajero presto, diligente para forzar lo hermético. Abre el tesoro. Monedas, pesos, nada de escasos, sino pletóricos los contenedores (se sabrá, también féretro garifo). Los testigos asombrados, alegres frente a lo que no se tiene en los bolsillos (dinero ajeno, ni modo) y el licenciado avezado: esperen... quiere percatarse qué hay en el fondo. Mete la mano en la plasta avara del amarillo, siente las monedas, se hunde y toca algo blando ¿carne? Vacían, sacan el dinero y ven los cadáveres conservados (el metal había impedido la entrada del aire y con ello, la putrefacción). Las mujeres como si estuvieran dormidas, tranquilas. Pero entonces, la evidencia: una cartera que seguro cayó de las ropas del villano homicida. Relumbrón, Relumbrón estuvo aquí, dice don Pedro Martín de Olañeta. Hasta aquí ya se habrá dilucidado la obra referida: Los bandidos de Río Frío, del escritor, político, funcionario Manuel Payno (1820-1894). El cuadro anterior, uno de los robos de la

Endre Balint, El entierro grotesco, 1963

banda iniciada por el oscuro, pendenciero y muchas veces cobarde Evaristo Leucona y luego dirigida por el célebre coronel Relumbrón (en la novela) de quien era la cartera encontrada en el terreno del crimen y ni más ni menos que el encargado de la seguridad del país y hombre de confianza del presidente de la República. ¿Parecido una vez más entre la ficción y la realidad? Parece que sí, de nuevo. Rosalía Martha Pérez Ramírez en su libro De la política al bandidaje. El general Antonio López de Santa Ana y los Bandidos de Río Frío nos habla de una muy posible y estrecha relación que mantuvieron “el quince uñas” y Juan Yánez, el equivalente del personaje Relumbrón de Payno, quien presidió una de las bandas de asaltantes que asoló el Altiplano central del país, que abarca los territorios del Estado de México, Tlaxcala, Puebla y Ciudad de México. Por medio de una investigación que devela valiosas claves como la

irregularidad del juicio de Yáñez (durante el cual fueron asesinados algunos testigos), la inesperada renuncia de Santa Anna el 10 de julio de 1839, poco antes de la ejecución de los resultados culpables y un documento perdido durante ciento cincuenta años, la autora nos acerca a los cimientos reales en los que se basó Manuel Payno para hacer la que para muchos es la mejor novela mexicana del siglo XIX. Novela anacrónica al momento de aparecer, criticada en ocasiones severamente, resulta un fresco inigualable en el que se ve reflejada toda una época sacudida por la anarquía, la inseguridad, el asedio de las potencias extranjeras, un deseo imperante de construir una identidad nacional y la continua marginación que alimenta un sentimiento de orfandad en la población. Juan Robreño, personaje principal, hilo conductor de los variados capítulos es, como desarrolla Margo Glantz en uno de los apartados de En-


LA GUALDRA NO. 97

Parábola del náufrago

Literatura

Por Nelson Guzmán Robledo

Theodore Gericault, La Tempestad, 1821

¿Qué cuerda puede urdir el entramado de nuestra vida, ahora que han caído por la borda las jarcias y aparejos durante la tempestad nocturna, sumergiéndose en la negra garganta del océano y cayendo como cae lentamente el hombre debilitado en el estupor del sueño? ¿Quién podría, sobre la espalda del piélago, ocupar la vacante del paciente timonel, si la tripulación se ahoga en su propia sangre rendida por el escorbuto? Si hubiera al menos sirenas con suave voz para endulzar el áspero canto de inanición: la voz del tiempo cae como gotas de plomo sobre nuestros oídos; o si, exhaustos, encontrásemos de vuelta la isla de los hombres lotófagos

y, sumidos en el narcótico letargo de su flor, que provoca el olvido, desistiésemos de retornar a nuestras islas y a nuestra patria; entonces al menos encontraríamos un lugar en tierra firme donde descansar nuestra osamenta, sin exequias ni túmulos con nuestro nombre, pero al fin en tierra firme. Dijiste: a otras tierras partiré, a las islas cuyos ojos manan néctar y sus frutos ambrosía; allá donde el río océano se une con el cielo y las piedras son cuentas labradas de zafiro y lapislázuli. Arribaré a riberas donde seremos recibidos por mujeres agraciadas con tres senos, que rendirán a nuestra virilidad sus favores venéreos y sus danzas darán pábulo a nuestra

alegría. Hastiado estoy de las tareas del fatigado labrador o del oficioso taller del herrero, trabajos ellos para los que se vive y se muere sin gloria. De las montañas he bajado al puerto de Bristol para embarcarme y descubrir los estrechos que franquean los enormes continentes: las columnas de Hércules, el estrecho Franklin o el paso de Magallanes. Avistaré desde la distancia el Maëlstrom que confunde sus aguas en las islas de Noruega; miraré lo no visto jamás por otros ojos y mi mano escribirá con tinta asiática los prodigios de los que sea testigo, para admiración de aquéllos que me reciban en tierra. Mi nombre será tributado con honores en placas inmemoriales y

los eruditos los leerán en los registros de las sociedades navales. Pero la quilla del Pequod está ya sumergida y el capitán Ahab yace atado a la ballena blanca, enredado y muerto con las cuerdas de su obsesivo rencor. El Erebus y el Terror se han perdido entre los laberínticos fiordos e islas glaciares próximas a la Bahía Prudhoe, en el círculo polar ártico. Sir John Franklin ya no exhorta a la tripulación, pues su rostro se ha vuelto frío de tanto mirar a barlovento. ¿Por qué buscar en las estrellas fijas la infinitud de la distancia, si aquí en el mar vemos que se extiende desde proa y popa a oriente y poniente? Polaris se mantiene firme en su eje imaginario, indolente como el centro del reloj que extiende sus manos a los minutos y a las horas; mientras tanto, las olas golpean a babor y a estribor su infinitud contigua. Proveniente de un horizonte ilimitado, como eco de la voz proferida por un dios aciago o un demonio irónico, la marea abofetea con sus aguas la precaria estabilidad del navío en donde el hombre afianza su arrogancia. Odiseo, Próspero y Simbad; Ismael o Flebas el fenicio. Todos los náufragos de la memoria, real o imaginaria, nos heredan el espejo de las aguas infinitas, donde el reflejo de nuestro rostro tiembla por el movimiento y la marea. Ahí donde el relato del errante ha encontrado su recuerdo en tierra firme, ahí encontramos todos nosotros la parábola del náufrago que nos devuelve el rostro en las aguas ondulantes. Que haya sucedido en la distancia o el pasado no vuelve menos atroz su agonía. Ella contamina el universo. Así, un destino universal encarna el navegante que se ha perdido en corrientes desconocidas. Su desesperación y resistencia acuñan el arquetipo de todo destino humano sobre la tierra. ¿Qué voces habrán dictado la sed y el extravío en sus oídos? A menudo me pregunto también qué fantasmas habrán emergido en el clímax de su desesperación y su fatiga. Pero yo soy sólo un modesto náufrago de a pie, amparado en mi alcoba encendida con la luz del insomnio y leyendo los pesados libros de naufragios y de desesperación caníbal; y leo hasta que, agotado, me duermo acodado en la mesa de lectura y me sumerjo en la negra profundidad de las aguas abisales del sueño.


22 de abril DE 2013

¡Jálenle cabrones!

Pancho Villa toma Zacatecas Por Mauricio Flores* paso por el sudoeste donde estaba la estación ferroviaria”, poblado de 19 mil 500 efectivos de la célebre División del Norte. La Pila, Observatorio, El Crestón Chino, Los Clérigos, El Cobre, Catedral, Panteón Viejo, El Padre, El Grillo, La Sierpe, Palacio Municipal y Cuartel de la Alameda, sitios en los que tronó la artillería. “¡Jálenle cabrones!”, se escuchan los ecos de Villa (antes sujeto narrativo de Mariano Azuela, Martín Luis Guzmán, Mauricio Magdaleno, Nellie Campobello, Rafael F. Muñoz y Eduardo Lizalde). Si la toma de Torreón fue la clave de la revolución constitucionalista y uno de los enfrentamientos más terribles y más enconados, Zacatecas, en la imaginación popular y la memoria social, es la batalla; canciones, corridos y películas así la celebran, dice Taibo II. Sin embargo, el enfrentamiento no habría de durar más allá de 72 horas y la batalla propiamente dicha, sólo ocho horas y media. De Zacatecas (defendida por Luis Medina Barrón, veterano de 43 años que había participado en el exterminio de los yaquis y combatiente contra la insurrección maderista) la División del Norte saldría con una nueva pieza musical, “La marcha de Zacatecas”, compuesta años antes por Genaro Codina en homenaje a un gobernador porfirista, y la victoria en todo lo alto. * mauflos@gmail.com

Junto con Moctezuma y Juárez, el hombre mexicano más conocido en el mundo es Francisco Villa. Friedrich Katz Tenía yo una deuda pendiente con Villa. Mi obra ha sido siempre transgresora y he perdido muchas batallas contra la censura y el rechazo, pero me identifico con Villa porque él fue un gran transgresor. Vivió fuera de la ley y se volvió un caudillo de la Revolución, y la Revolución es la mayor transgresión que uno puede plantearse.

Eko

El cómic me parece una de las bellas artes y un oficio que hay que aprender. Yo no lo tenía, aunque había realizado guiones de cómics muy breves en proyectos de la Semana Negra de Gijón y con un dibujante francés. Además, hace 30 años, también con Eko hice un guión para las publicaciones de la SEP, pero es un oficio que no poseo.

Libros

Cuando en su triunfal expedición por Zacatecas (hacia mediados de 1914) las huestes revolucionarias del general Francisco Villa detuvieron a Rafael Ancheta, vendedor de vinos y músico que tocaba el chelo y el piano, nadie esperaba otra cosa sino su fusilamiento. Pero pasó que el gran insurrecto (del que decían que lo que más le gustaba eran las malteadas de fresa, las palanquetas de cacahuate, las latas de espárragos y la carne asada en las brasas hasta que estaba como suela de zapato) quiso que le tocara “Las tres pelonas”. “¿Se la sabe?”, preguntó, y lo dejó tocando ahí, durante horas. Como todo proceso revolucionario, el experimentado en México entre los años diez y diecisiete del siglo pasado ha merecido diferentes lecturas. La más reciente corresponde al escritor Paco Ignacio Taibo II y el dibujante Eko, quienes a cuatro manos nos entregan una “novela gráfica” en la que recrean no sólo uno de los momentos cumbres de la Revolución, sino que retratan bellamente a uno de los héroes más queridos del México contemporáneo, y uno de los nuestros más conocidos en el mundo. Un Villa a cara y cruz, en blanco y negro, de verdad y mito. En Pancho Villa toma Zacatecas (Sexto Piso/Conaculta), asistimos a aquellos lejanos días de junio y ese escenario, “nomás un angosto

Paco Ignacio Taibo II

“Vuela, vuela palomita/ llévate unas flores secas/ y dile al borracho de Huerta/ que entramos en Zacatecas”. Arturo Almanza (Dorado)

Paco Ignacio Taibo II (Asturias, 1949) es el creador de la nueva novela negra en español con la serie protagonizada por Héctor Belascoarán Shayne y director de la célebre Semana Negra de Gijón. Incansable activista social, historiador y autor de la biografía del Che más leída, publicada en 28 países, así como de más de 40 obras en distintos géneros literarios. Algunas de sus novelas han sido mencionadas entre los “libros del año” por el New York Times, Le Monde y Los Angeles Times. Ha merecido tres veces el Premio Internacional Dashiell Hammett a la mejor novela policiaca, el premio francés 813 a la mejor novela extranjera publicada en Francia y el premio Bancarella en Italia al libro del año. EKO Héctor Stanislaw de la Garza-Batorski. Nació hace 56 años en San Pedro Garza García, N.L. Desde los 13 años empezó a publicar con Carlos Monsiváis y Fernando Benítez. Desde entonces ha publicado regularmente sus grabados y dibujos eróticos en The New York Times, El País de Madrid y periódicos nacionales. Autor de El Libro de Denisse (1989), Aforismos y Máximas (2011), Manual para un aspirante al poder con Avelina Lésper (2012), y Pancho Villa toma Zacatecas con Paco Ignacio Taibo II (2013). La obra gráfica de Eko la maneja en exclusiva ASHE Auctioneers. Obra reciente: www.eko-works.com


LA GUALDRA NO. 97

Pancho Villa toma Zacatecas

Libros

[Paco Ignacio Taibo II y Eko]


22 de abril DE 2013

Libros Agradecemos a Eko, por proporcionarnos las imรกgenes publicadas en estas pรกginas.


LA GUALDRA NO. 97

Quartet Por Iván Martínez*

Cine

Ante el cine, los músicos han forjado una difícil sensibilidad. Casi invariablemente, las películas con músicos terminan en penosas caricaturas o exagerados clichés que van más allá de aceptables licencias poéticas. Los niveles van de la musicológicamente cuestionada Amadeus (Milos Forman, 1984) a la patética Le Concert (Radu Mihâileanu, 2009) o la incrédula August Rush (Kristen Sheridan, 2007). Hay, por otro lado, honrosas excepciones: la mayoría de éstas lo logran a través de su naturalidad, sinceridad y falta de pretensión. El próximo viernes 26 (¡por fin!), llegará a las salas mexicanas una de ellas: Quartet (Cuatro notas de amor), el debut como director de Dustin Hoffman (Los Ángeles, 1937) con la adaptación de Ronald Harwood a su propia pieza teatral (1999). Harwood visualizó su guión desde el momento en que, veinte años atrás, supo de la casa de retiro para cantantes y músicos fundado por Verdi en 1896, tras ver el documental de Daniel Schmid de 1984, anotó:

“There’s a play here, end with the quartet from Rigoletto”. En Quartet, en un asilo británico que honra la memoria del director de orquesta Thomas Beecham, un aparente crítico (cómica y magistralmente retratado por Sir Michael Gambon) organiza una gala anual que será la que desatará cualquier cantidad de situaciones dramáticas, amorosas, cómicas, descriptivas y sobre todo, tremendamente emotivas acerca de la vida después de los escenarios. Las actuaciones del cuarteto protagónico (Maggie Smith, Tom Courtenay, Billy Connolly y Pauline Collins) son magistrales: de no reconocerlos, juraría que, como la mayor parte del reparto secundario, son verdaderos músicos actuando su propia historia. Exquisita, la participación especial de la soprano Gwyneth Jones como una de las dos divas de la casa. Luche por verla: llorará, de ternura o por comicidad, y sea o no músico, se enfrentará con sinceridad y asombro a su propia personalidad. * ivanmartinez@lorfeo.org

Del acto de escribir II Promoción de la lectura

Por Eduardo Campech Miranda

Pablo Picasso, Mujer leyendo, 1953

Entonces yo quería ser poeta. Había visto algún compañero escribir versos en el CECYT 7 del IPN. Me parecía que era sencillo. Finalmente, sus versos tenían elementos de alguna canción que le escuché a Enrique Guzmán. Esperé un par de años a que llegara la inspiración. Supongo que vendría en ferrocarril (aún había tren de pasajeros hacia Zacatecas) porque veinticuatro meses fueron mucho tiempo.

Un buen día apareció divagando por mis entrañas una musa. Traía consigo un montón de verbos, práctica un tanto tramposa para rimar. La métrica era una señora a la que no tenía el gusto, ni el interés, de conocer. Después de armarme de valor (sin despojarlo de cierto orgullo), acudí con la musa y le mostré el texto. Quedó encantada. Claro, nunca antes nadie le había escrito nada. Una vez aprobada las dos

primeras fronteras, seguí escribiendo. Cada texto (según mi escaso juicio, poemas) era una obra maestra merecedora del Nobel. Quien los llegaba a leer los alababa: “¡Qué bonito!”. Mi sueño se había realizado: ¡ya era un poeta! (ajá). Así que ni tardo ni perezoso acudí a espaldas de catedral. Alguien me dijo que ahí podrían publicarme mis textos. En ese lugar se ubicaban las oficinas de un periódico local. No recuerdo por qué motivo no me fueron recibidos mis textos, y me canalizaron a un taller de literatura. Dijo un poeta: “Y la vida pasó como pasan las cosas que no tienen mucho sentido”, y seguí escribiendo. Un amigo al que le compartí mis “obras”, me hizo la observación que mis versos rimaban sólo con verbos. Y entonces, descubrí a Sabines. El señor decía lo que yo sentía, de una manera clara, concisa. Sabía con certeza que no moría de amor, que moría de ella, de ausencia de amor de ella, de ausencia mía en su piel de ella. Hasta entonces solamente había leído algún “Nocturno a Rosario” de Manuel Acuña, “Poema 20” de Pablo

Neruda, “Para entonces” de Gutiérrez Nájera, “El seminarista de los ojos negros”, no sé de quién y “Nocturno” de José Asunción Silva. Así que el encuentro con el chiapaneco fue impactante. Leía a Sabines con Sabina de fondo. Me sabinicé. Mi estilo de escribir, por lo tanto, se sabinizó. Pero seguía apelando a la inspiración. Soñaba con publicar en algún medio local. Que mis palabras trascendieran los espacios de convivencia de los amigos. Así que un buen día me encontré con un anuncio que promocionaba un encuentro de escritores. Creí que se trataba de un evento con escritores con reconocimiento nacional. Pero no, se trataba de la presentación de una antología bajo el sello de Escritores y Artistas Unidos e Independientes de Zacatecas: Con el tiempo y la espera. Participaban en ella amigos y conocidos, además de gente que recién coincidíamos. A través de este colectivo tuve la oportunidad de compartir mis “poemas”. Primero en un café cerca de la plazuela Genaro Codina, donde acudió un reportero y me entrevistó. Iniciaba mi deseada aventura.


22 de abril DE 2013

El picaporte ¿Existe un peligro que no sea latente? La primera educación en nuestra vida está en el hogar. Nuestros primeros profesores son papá y mamá. Después vienen la televisión y el recreo de la escuela, donde podemos aprender más que en las clases de la escuela. En el contacto con cualquiera de estos elementos aprendemos expresiones hechas, clichés absurdos y otros que resultan más que absurdos. Algunas de estas aberraciones son “peligro latente”, “riesgo potencial” y sus variantes.

Por Simitrio Quezada Las preguntas son sencillas: ¿existe un riesgo que no sea latente? ¿Un peligro que no sea potencial? Entramos al odioso y a veces inadvertido juego de las redundancias. Es como si yo dijera: “Esta situación de alarma es preocupante”. O “este problema debe solucionarse”. ¿No creen que sonaría muy estúpido alguien que manifestara semejantes obviedades? *Envíe comentarios e inquietudes a: siquezada@hotmail.com

Por Ester Cárdenas Porque el papel de Iván es el representar a la masa, a la multitud condenada al anonimato, y su personaje funciona también como metáfora de una generación y como prosaico resultado de una derrota histórica. Leonardo Padura

Hace una semana visité a mi amigo Alberto Huerta en la clínica del ISSSTE, dormitaba, el suero caía lento, me quedé conversando con su hija Aura, quince minutos después despertó y me dijo muy quedo: ¿te acuerdas de Los juegos verdaderos?, claro, respondí, la novela de Edmundo de los Ríos, publicada en editorial Diógenes, fundada por Emmanuel Carballo y desaparecida hace algún tiempo. Conversamos más de media hora, recordamos amigos, anécdotas, a Gerardo de la Torre, José Emilio Pacheco, Efraín Huerta, Carlos Pellicer, Alejandro Aura (su compadre), Daniel Sada, René Avilés quien la primera vez que visitó Zacatecas vino acompañado de su mamá, Clemencia Fabila, y a quien Huerta recordaba como una mujer bellísima. Rememoramos la puesta en escena (dirigida por Huerta) de Paisaje de Harold Pinter, cuya traducción era, de José Emilio Pacheco, en fin fue una tarde plena de nostalgia que concluyó con la presencia del vigilante, pidiéndome que abandonara el lugar.

Henri Rousseau, La gitana durmiente, 1897

De camino a casa traté de recordar al escritor peruano Edmundo de los Ríos, que alguna vez estuvo en esta ciudad y portaba una larga gabardina gris verdosa y polvorienta que según él afirmaba no podía lavar pues traía polvo de los Andes. Todos mis amigos de la adolescencia habían leído su novela: el Maik, el Sombras, la Chicharra, el Rusty, Aguiñaga, y por supuesto (mi maestro de teatro) Huerta. No pude evitar pensar en el escritor cubano Leonardo Padura y su extraordinaria novela El hombre que amaba a los perros, que tiene que ver con toda la historia del siglo XX, desde la revolución rusa hasta la desaparición de la URSS y en la que a través de Daniel, Iván (ya fallecido) nos cuenta la historia de León Trosky y su asesino Ramón Mercader, la guerra civil española, la revolución rusa, los procesos de Moscú y la crónica social de la Cuba contemporánea. Esta novela con mayúsculas nos habla del gran fracaso de la utopía, de cómo se pervirtió, se perdió, desapareció y se convirtió en una distopía…

Por Mateo Estrada Gaviria Miércoles: Antonio riñó con su mamá. El conflicto está en que él no quiere ir al rancho [está en algún punto del desértico Mazapil]. Me pidió invente algo y sea el pretexto para no ir. Prometió días de fiesta como pago. Tomé café con Omayra. Vino con un espléndido blusón azul. Trae el pelo “chino”. Su rostro y piel de niña mantienen su divisa. Platicamos de su trabajo de profesora universitaria, de los alumnos, de los talleres de literatura. Dijo que para llegar a Ciudad C. se requieren horas de viaje. En el transcurrir se lee o se muere de aburrimiento. Me gustó la imagen proyectada: un murmullo silencioso con mucha luz. Estuvimos en Vips bulevar. Recordamos las tardes y horas que acudimos para leer, cotillar e ilusionar por un amor. Yo sigo soltero, solo. P.D. Antonio mandó un mensaje por WhatsApp: “Buenas vacaciones”. [Mateo agregó el texto a las once treinta y cinco pm. Dejó de mirar la TV para escribir. Redactó sin pesadumbre. Piensa que los vínculos con Antonio se fortalecen. Mateo no lo sabe, quizá no lo sepa: Antonio redacta el mensaje en el momento que acepta ir con amigos de la infancia a Puerto Vallarta. Saldrán al día siguiente, a las diez treinta de la mañana] Jueves: En la TV sólo hay un tema: la pasión de Cristo en Iztapalapa. En internet domina la imagen del Papa lavando los pies de adolescentes encarcelados… No he salido de casa. No me he bañado; ni quitado el pijama. Es la una treinta y tres. [Antonio revisa el móvil en una gasolinera de la carretera Aguascalientes-Guadalajara. Escribe un mensaje para Mateo. El texto no saldrá. No hay señal. “Voy a Vallarta. Si quieres caerle, sólo pagas tu comida”] Miraré Glee. Espero venga Ray… Viernes: Mil invitaciones para ir a Jerez. Dos mil para el Juana. Tres mil de saltarinas que descubren el mundo. Anoche Ray llegó ebrio. Ahora ronca, vestido, en el sofá. Cenaré con Marco y su hija en La Traviata del centro. Anoche llegó un mensaje de Antonio. No lo contesté. No quiero ser un ofrecido.


LA GUALDRA NO. 97

agen da cult ural ABRIL 2013 MIÉRCOLES 24 Todos al Centro Histórico Miércoles de Danzón Plazuela Miguel Auza 18:00 horas JUEVES 25 Tradicional Concierto Banda Sinfónica del Estado Dir. Salvador García y Ortega Plazuela Goitia / 19:00 horas

MARTES 23 Bellas Artes a todas partes Lectura en voz alta: “Leo… luego existo” FRANCISCA GUILLÉN – Actriz Sala Principal del Teatro Fernando Calderón Entrada libre / 19:00 horas

VIERNES y SÁBADOS Leyendas de Zacatecas Frente a Catedral / 20:00 horas

XXXI ANIVERSARIO DEL DÍA INTERNACIONAL DE LA DANZA Dedicado a la Maestra Blanca Alatorre Sánchez Celebrando 50 Años de Trayectoria

SÁBADO 27 Sábados en la Cultura Danza, teatro música Escalinatas del Antiguo Templo de San Agustín y Plazuela Miguel Auza.18:00 horas

Jueves 25, viernes 26 y lunes 29 Mesas Redondas Presencia de los directores de grupos participantes Radio Zacatecas 97.9 F.M. 13:00 horas

Restauración Virtual del Antiguo Templo de San Agustín 21:00 horas

Viernes 26 Función conjunta: árabe – contemporáneo – flamenco – folclórico Calé – Dir. Rosa María Salazar Artefacto Móvil – Dir. Mauro Cháirez, Shahadana – Dir. Blanca Bautista

Ballet Folclórico de Zacatecas – Dir. Francisco Javier Uribe Plazuela Miguel Auza / 18:30 horas

de Zacatecas – Dir. César Lara Bañuelos, Teatro “Ramón López Velarde” Entrada libre / 13:00 horas

Sábado 27 Función conjunta: contemporáneo – flamenco - Folclórico Arttempo Estudio – Dir. Alexandra García Cuerpo in Ert – Cuerpo in Art – Dir. Susana Valerio Taller de Baile Flamenco del Instituto Zacatecano de Cultura – Dir. Ángeles Valle, Instituto de Educación Artística “CALMECAC” – Dir. Armando Correa Teatro “Ramón López Velarde” Entrada libre / 18:00 horas

Lunes 29 Homenaje a la Mtra. Blanca Alatorre Sánchez Por sus 50 años de trayectoria Daza clásica Dehors Ballet – Dir. Blanca Alatorre Sánchez Teatro “Ramón López Velarde” Entrada libre / 17:00 horas

Función conjunta: jazz – contemporáneo – flamenco Estudio Faredanz – Dir. Silvia Barajas Kimmera – Dir. Jazmín Barajas Pasos Libres – Dir. Susana Alemán Taller de Baile Flamenco Sacromonte Dir. Cecilia Becerra Plazuela Miguel Auza / 18:30 horas Domingo 28 Función conjunta: clásico – contemporáneo – flamenco - folclórico Edubarte Academia de Ballet Clásico – Dir. Adriana Martínez 360 Danza – Dir. Vicente Leyva Tassarba – Dir. Gerardo Compañía Estatal de Danza Folclórica

Función conjunta: clásico – contemporáneo Danzaria – Dir. Ignacio Sotolongo Academia Rosseldanz - Dir. Lucia De Santiago Danzac – Dir. Georgina Ávila Taller Universitario de Danza U.A.Z. - Coord. Ignacio Sotolongo Teatro Fernando Calderón Entrada libre / 19:00 horas MUSEOS Y GALERÍAS ANTIGUO TEMPLO DE SAN AGUSTÍN Mathias Goeritz en Zacatecas Permanencia: 30 de junio Admisión: $30.00

Miércoles 24, 18:00 Hrs. SONRISAS DE UNA NOCHE DE VERANO Dir. Ingmar Bergman Suecia/ 1955/ 109 min.

Sábado 27, 20:00 Hrs. CONOZCA LA CABEZA DE JUAN PÉREZ Dir. Emilio Portes México/ 2009/ 83 min.

Miércoles 24, 20:00 Hrs. EXPRESO DE MEDIA NOCHE Dir. Alan Parker EUA/ 1978/ 121 min.

Domingo 28, 12:00 Hrs. EL FANTASTICO SR. FOX Dir. Wes Anderson EUA/ 2009/ 87 min.

Jueves 25, 18:00 Hrs. EL SÉPTIMO SELLO Dir. Ingmar Bergman Suecia/ 1957/ 96 min.

Domingo 28, 18:00 Hrs. CADENA PERPETUA, (SUEÑO DE FUGA) Dir. Frank Darabont EUA/ 1994/ 142 min.

Jueves 25, 20:00 Hrs. POST MORTEM Dir. Pablo Larraín Chile/ 2010/ 98 min.

Lunes 29, 18:00 Hrs. PINA Dir. Win Wenders Alemania/ 2011/ 100 min.

Viernes 26, 18:00 Hrs. FRESAS SALVAJES Dir. Ingmar Bergman Suecia/ 1957/ 90 min.

EN FRESNILLO, ZACATECAS Lugar: Auditorio del edificio nuevo, plantel 3 de la UAZ. Coordina: Cineclub Los tres chiflados y Cineteca Zacatecas Entrada libre, 11:30 y 17:00 Hrs.

Viernes 26, 20:00 Hrs. CELDA 211 Dir. Daniel Monzón España-Francia/2009/ 110 min. Sábado 27, 18:00 Hrs. DE ROMA CON AMOR. Dir. Woody Allen EUA/ 2012/ 102 min.

Jueves 25 de abril EL INCREÍBLE CASTILLO VAGABUNDO Dir. Hayao Miyazaki Japón/ 2004/ 116 min. Narra la historia de Sophie, una joven sobre la que pesa una horrible maldición

Pasado Meridiano Obra de Teresa Velázquez Sala Temporal II Permanencia: 30 de junio MUSEO FRANCISCO GOITIA Reminiscencias Obra de Karla de Lara Permanencia: 30 de junio MUSEO ZACATECANO Variacosa Gráfica, ilustración y diseño Obra de José Esteban Martínez + Quetzal León Permanencia: 31 de julio CASA MUNICIPAL DE CULTURA DE ZACATECAS Escultura Fragmentos Obra de Javier Marín Permanencia: 21 de junio

DÍA MUNDIAL DEL LIBRO Y DEL DERECHO DE AUTOR Martes 23

PROGRAMA ABRIL 2013, CINETECA ZACATECAS. La Cineteca Zacatecas está ubicada en calle Dr. Hierro #303, centro histórico de Zacatecas. La proyección de las películas se realiza de manera gratuita, con fines culturales y educativos.

MUSEO DE ARTE ABSTRACTO MANUEL FELGUÉREZ Abstracción Trece Colectiva de artistas de Baja California Norte Sala Temporal I Permanencia: 30 de junio

Presentación del libro Una semana en lugano Autor: Francisco Hinojosa Auditorio del Museo de Arte Abstracto “Manuel Felguérez” 12:00 horas Lecturas: Selección de Poemas de Rubén Bonifaz Nuño y Los relámpagos de agosto de Jorge Ibargüengoitia Sala de Lectura: Tzahaja Mediadora: Brenda Corina Alvarado Torres CBTIS221 Concepción del Oro, Zac. De 12:00 a 13:00 horas Lecturas: Selección de Poemas de Rubén Bonifaz Nuño y Los relámpagos de agosto de Jorge Ibargüengoitia Sala de Lectura: Achtohui Tlahtolli Mediadora: Margarita H. Saucedo Cervantes CBTa 285 Villa González Ortega, Zac. De 12:00 a 13:00 horas

Lecturas: Selección de Poemas de Rubén Bonifaz Nuño y Los relámpagos de agosto de Jorge Ibargüengoitia Paralibros ZS03 Mediadores: Eduardo Campech Miranda, María de los Ángeles Valle López, José Luis Martínez Rodríguez y Alejandra Lara Edificio D, Ciudad Administrativa, Zacatecas De 12:00 a 13:00 horas Lecturas: Selección de Poemas de Rubén Bonifaz Nuño y Los relámpagos de agosto de Jorge Ibargüengoitia Mediadores: Víctor Hugo Lozano Zamora, Martha Alicia Mejía Ramírez y Mariana Aurora Calderón Mejía Auditorio del Centro de Actualización del Magisterio Zacatecas, Zac. De 12:00 a 13:00 horas Jueves 25 Presentación del libro La edad de la punzada Autor: Xavier Velasco Auditorio del Museo de Arte Abstracto “Manuel Felguérez” 18:00 horas


22 DE ABRIL DE 2013

El cineasta mexicano Amat Escalante busca con Heli la Palma de Oro del Festival de Cannes Por Marco Casillas* Hoy, el nieto de mi tío Evodio, Amat, nacido en Guanajuato hace 34 años e hijo de Oscar Escalante Betancourt, magnífico artista plástico, arriba a Cannes Francia, después de que su tercer largometraje, Heli, fue seleccionado entre mil 858 películas provenientes de todo el mundo para participar por la Palma de Oro de este certamen internacional que llega a su edición 66. Amat Escalante llega al sur de Francia con una película bajo el sello de “Mantarraya Films”, productora que el año pasado participó con la gran Post Tenebras Lux, de Carlos Reygadas, que el año pasado ganó el premio al mejor director. Se enfrentará un jurado presidido por Steven Spielberg y a directores como Ethan y Joel Cohen, Roman Polansky, Francois Ozon, Steven So-

derbergh, Alexander Payne y otros. De ese tamaño es el reto para Heli, cinta rodada en Guanajuato, y ambientada en una planta de montaje de automóviles, con la temática de los cárteles de las drogas como centro. Es, por cierto, el primer largometraje que Amat filma en formato digital. Pero Escalante ya ha pisado esos franceses terrenos. En 2005 fue descubierto con Sangre, y en 2009 regresó con Los Bastardos, ambas en la selección oficial denominada “Una cierta mirada”. Los hermanos Cohen participan con Inside Llewyn Davis, Soderbergh con Behind the Candelabra, Pyne con Nebraska, Polansky con La Venus a la Fourrure, el iraní Asghar Farhadi con Le Passé, entre otras. Heli, de Amat Escalante es, por cierto, la única película de Améri-

Cine

Si usted es de los que cree que origen es destino, comprenderá que Amat Escalante no tenía otro más que nadar y nadar por los mares océanos de la creatividad artística. Los orígenes de Escalante se remontan hasta la ciudad de Durango, en el norte mexicano. Lo sé de cierto pues su abuelo, el gran Evodio Escalante Vargas, mantuvo con mi padre, Marco Aurelio Casillas Arellano, una amistad profunda, solidaria, cariñosa, durante sus vidas. Evodio era un sastre cortador, militante del Partido Comunista de México, escritor, poeta rupestre y músico. En su sastrería de la calle 20 de noviembre o en alguna de las cafeterías duranguenses aprecié siempre sus dotes de buen conversador, su fuerte carácter –derivado seguramente de su pasado Cora- y su amor por las artes.

ca Latina participante en este exclusivo club de 19 cintas de la denominada selección oficial de Cannes en este 2013. A estas alturas, la prensa especializada de todo el mundo ya revela nombres y listas de quienes participarán en el máximo festival cinematográfico del planeta. Se comenta que Cannes 2013 tendrá un fuerte tufo a Hollywood, sin embargo, la presencia de directores asiáticos, europeos, y por supuesto la representación latina con Amat Escalante, es esperanza para que la meca del cine no pise tan fuerte en la parte sureña de la añosa Francia. Origen es destino, éxito a Heli.

* Periodista y escritor duranguense radicado en Zacatecas.

Catarino del Hoyo: Eros energúmeno* Por Juan José Macías Violenta y lírica a un tiempo, la obra visual de Catarino del Hoyo recuerda los álbumes de la gráfica erótica japonesa, más exactamente la del periodo Edo, entre los siglos XVII y XIX, del cual surge el arte Shunga. De carácter explícito, los Shunga o “pinturas de primavera”, ilustraban los “libros de almohada”, breves manuales de sexo guardados celosamente en cajas laqueadas bajo la almohada de los amantes. Reflejo de una época y su literatura, estas ilustraciones representaban los actos sexuales de los samuráis con famosas cortesanas o con jóvenes edokkos, de la clase comerciante, los monjes budistas y aun de seres fantásticos y mitológicos: deidades, demonios y animales, caros también al repertorio gráfico de Catarino. Sin embargo, la obra de Catarino del Hoyo, Erosiones oníricas, se aleja de lo narrativo aunque no, nunca, de lo explícito; hay en ella no obstante el más puro sentido de la abstracción que ilumina,

como el círculo de luz de un reflector, hacia los que son para él los verdaderos personajes de su plástico onirismo: los órganos genitales (véase su linografía: “Y entonces Dios creó las vulvas, las chichis y los penes”) que, para la tradición judeo-cristiana, representan el placer de la carne y por ende el pecado, y no los componentes de la condición del hombre y la mujer. Sin duda, por ello, un filósofo como Michael Foucault pudo escribir: “la historia de la sexualidad debería leerse en primer término como la crónica de una represión creciente”; represión desde el lenguaje mismo que atesora los términos de pornografía y obscenidad para referirse a ella degradándola, es decir: erosionándola, rebajándola o desgastándola. Pero no todo lo que se intenta degradar por ello pierde significado, a veces lo hace crecer a la altura de lo prohibido, sicalíptica carnaza que invita a probar y conocer. De esta manera el juego verbal que encierra el título

de Erosiones oníricas, transporta a otro juego: el conceptual, donde Erosión contiene el concepto Eros en su ecuación de desgaste, de palabra gastada que habría que redefinir ahora a través de representárnosla en imágenes, sin reserva y delirantes en tanto que de vez en cuando felizmente intervienen en nuestra actividad onírica. Pero la erosión también implica movimiento y transporte: modela y esculpe, como al arrastrar el aire las arenas, las dunas de los desiertos. Empero, su movimiento y transporte es hacia la repetición, porque en el arte no hay progreso, sino variación del modelo. Catarino no pertenece al periodo Edo, pero podemos decir que las “pinturas de primavera”, el arte Shunga, se presienten en sus Erosiones oníricas, tal vez para enseñarnos que hoy lo nuevo no se opone a lo antiguo y que la originalidad tiene que ver con el origen: con aquellas representaciones que el hombre hizo de sí mismo, de su sexualidad como lo más

puramente humano, tabú casi infranqueable por siglos y hasta la mitad del siglo pasado que se abrió a una nueva interpretación religiosa-simbólica de los genitales masculinos y femeninos. Pero, sabemos: todo se afirma en aquello que lo niega, y el erotismo sobre todo. De eso da fe energúmena la obra simbólica de Catarino del Hoyo.

* Erosiones oníricas, exposición de pintura de Catarino del Hoyo, se exhibe desde el 15 de abril en el patio del Centro Cultural Universitario (Alameda 414, Centro Histórico, Zacatecas, Zac.). Entrada libre.

“Traemos hasta su paladar los sabores del mediterráneo” Juan de Tolosa 104, Centro, Zacatecas, Zac. / 922 67 46 / Frente a la Fuente de los Conquistadores


LA GUALDRA 97 / 22 DE ABRIL DE 2013

Desayuno en tiffany´s, mon ku

Cine

Por Lluna Llecha y Carlos Belmonte

Buscando a Sugar Man Searching for Sugar Man es un documental estrenado en 2012 y dirigido por el sueco Malik Bendjelloul, autor de otros filmes principalmente sobre músicos, que lo han llevado a colaborar con artistas como Björk, Sting, Rod Stewart, Madonna, Mariah Carey, U2 o Kylie Minogue. La cinta presenta, a modo de reportaje periodístico, a Sixto Rodríguez, un misterioso músico folk-rock

Hay días

de ascendencia mexicana que fue descubierto a finales de los años 60 en un bar de Detroit por dos célebres productores que vieron en él, en su música y en las letras proféticas de sus canciones a un verdadero talento, a un genio. Antes de desaparecer de forma incierta con rumores de suicidio en el escenario durante un concierto, Rodríguez grabó un disco brillante, Cold Fact, que fue recibido favorablemente por la crítica sin obtener ningún tipo de

éxito entre el público de Estados Unidos, donde continuaba siendo un completo desconocido. Mientras, en Sudáfrica, por azar, llegó una cinta pirata que se extendió entre el público como la pólvora, convirtiendo a Rodríguez en un símbolo de la lucha contra el Apartheid, en un verdadero fenómeno, un icono rebelde, un profeta. En Sudáfrica el cantante era tan conocido como Elvis Presley, “The Beatles” o “Simon and Garfunkel”, sus canciones sonaban más que las de “The Doors” o las de “The Rolling Stones” y se vendieron miles de sus discos. La idea de la cinta surgió en 2006, cuando el director Bendjelloul viajaba por África y Sudamérica en busca de buenas historias para contar. Allí se encontró con dos fans del cantante que le hablaron por primera vez de Rodríguez, una historia con la que se quedó “completamente atónito”, la mejor que había escuchado en su vida y en la que estuvo trabajando todos los días durante cinco años.

El resultado es sorprendente: 85 minutos de cinta que se hacen muy cortos y que enganchan al espectador. Un documental muy bien construido, sin anticipar ni dejar entrever los acontecimientos, que mezcla en proporciones justas entrevistas a personajes que tuvieron una cierta relación con el cantante, fragmentos de su música en la que se puede apreciar la calidad de la letra e imágenes muy sugerentes. Un documental que la crítica ha calificado de didáctico, creativo, emotivo, original, que está obteniendo un éxito de taquilla impresionante e inimaginable y numerosos premios: premio al mejor documental en el National Board of Review 2012, premio especial del jurado y premio del público en el Festival de Sundance 2012, premio Bafta 2013 al mejor documental y nominado en los Oscars 2013 como mejor documental. No se lo pierdan, ¡Sixto Rodríguez es un agradable descubrimiento!

A veces las palabras Por Edgar Khonde

Hay días en los que me siento así no sé cómo, como hasta la madre. Entonces nada más no, no me dan ganas de hacer nada. Sólo quiero estar horas y horas en el face, meterme a los muros, ver las fotos, los estados, revisar a cada minuto mis notificaciones, chatear con el que se deje aunque sea para hablar puras pendejadas, que si el clima, que si ola k ase, que si k pedo... Y si se va el internet, prefiero estar todo el día sólo viendo la tele, cualquier tipo de programas: de revista, novelas, infomerciales; hasta que cae la noche y me quedo con los ojos rojos como jitomates, sin poder dormir de todas las imágenes que empiezan a dar vueltas y vueltas en la cabeza. Esto es así, a veces como hoy que me siento justamente como desguanzada o con ganas de dormir todo el día, de levantarme sólo a comer o a ir al baño: salirme así, sin bajarle a la palanca del excusado ni lavarme las manos para no estar en el lavabo frente al espejo, para no verme a la cara y darme cuenta de tantas y tantas cosas, para no quedarme ahí por horas y horas, como ida, como tarada viendo el vacío de mis ojos, porque bien sé que no vale la pena la vida… porque me da miedo cortarla de tajo.

A veces las palabras, son liquidadas con un tiro en la sien y colgadas de un puente con un narcomensaje que dice someteremos el discurso y los fragmentos de los poemas de poetas que no paguen su cuota; y en el puente de un kilómetro adelante una narcomanta firmada por el cartel de los monosabios que llevan las finanzas del Estado. A veces las palabras son incineradas o medio ultrajadas antes de ser semienterradas en una zanja en un camino de terracería muy cerca del desierto y del paso donde pasan palabras que tienen un acento diferente. O son desintegradas en ácidos y sales, buscando no dejar vestigio de que alguna vez fueron enunciadas dentro de una oración que conjugó un verbo transitivo. A veces las palabras andan sonámbulas bordeando el acantilado, seduce que seduce al suicidio, hambrientas construyendo con el acordeón una redova de esquina en esquina con un bote donde nunca caen las monedas de la gente que transcurre sorda sobre las calles empedradas. A veces las palabras son torpemente inútiles.

Río de palabras

Por Pilar Alba

Andy Warhol, Flores, 1970


La Gualdra No. 97