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Nº 4 – 2015 – QUINTA ÉPOCA

R EVISTA DE E STUDIOS H ISTÓRICOS DE LAS C IENCIAS DE LA S ALUD

Caciquismo y profesión médica: El caso de Alfredo Alegre, 1915-1924 José L. Fresquet Febrer

Juan Valverde de Amusco 1525-1588 c. a. y la vocación por la anatomía en el Renacimiento hispanoitaliano José Miguel Hernández-Mansilla

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REVISTA DE ESTUDIOS HISTÓRICOS DE LAS CIENCIAS DE LA SALUD

MEDICINA e HISTORIA Nº 4 – 2015 – QUiNta ÉPoCa REVISTA DE ESTUDIOS HISTÓRICOS DE LAS CIENCIAS DE LA SALUD Publicación trimestral FUNdada eN 1964 Fundación Uriach 1838 Centro de documentación de Historia de las Ciencias de la Salud Polígono industrial Riera de Caldes avda. Camí Reial 51-57 08184 Palau-Solità i Plegamans (Barcelona-españa) www.fu1838.org fundación-historia@uriach.com Director de la publicación: dr. Juan Uriach Marsal Soporte Válido con la ref. SVR nº 479 dep. legal: B-27541-1963 iSSN: 0300-8169 © de la edición: Fundación Uriach 1838 Reservados todos los derechos. el contenido de la presente publicación no puede ser reproducido, ni transmitido por ningún procedimiento electrónico o mecánico, grabación magnética, ni registrado por ningún sistema de recuperación de información, en ninguna forma, ni por algún medio, sin la previa autorización por escrito del titular de los derechos de explotación de la misma.

S4S Caciquismo y profesión médica: El caso de Alfredo Alegre, 1915-1924 José L. Fresquet Febrer

S 22 S Juan Valverde de Amusco 1525-1588 c. a. y la vocación por la anatomía en el Renacimiento hispanoitaliano José Miguel Hernández-Mansilla

Prohibida su venta.

Portada: Fotografía original del fondo archivístico de la Fundación Uriach 1838: Píldoras de Lipograsil dentro del proceso de producción. Francesc Català Roca, 1984.

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Caciquismo y profesión médica: El caso de Alfredo Alegre, 1915-1924 José L. Fresquet Febrer*

Resumen: Las reivindicaciones profesionales y las reformas sanitarias que los médicos solicitaron del poder político a lo largo de la etapa constitucional del reinado de alfonso Xiii, fueron continuación de las del siglo XiX. Una de las demandas más importante fue que los médicos rurales dependieran directamente del estado, especialmente en lo que se refiere a los salarios, y no de los poderes municipales detentados por lo general por caciques. Los problemas entre ambos eran constantes. en este trabajo se presenta el caso del médico de el

Pobo alfredo alegre, cuya condena puso en pie de guerra a los profesionales sanitarios, estudiantes y buena parte de la sociedad durante años que unieron a sus demandas la petición del indulto. esta historia trágica, aparte de mostrar la importancia de la prensa diaria como fuente, pone de manifiesto las dificultades que ofrecía la práctica profesional en las zonas rurales sumidas en el pasado y la incapacidad de los políticos para resolver problemas durante una de las etapas más agitada de nuestra historia.

“Caciquismo” and medical profession: the case of Alfredo Alegre, 1915-1924 Abstract: the professional recognition and sanitary reforms that physicians sought from the political powers throughout the constitutional era of the reign of alfonso Xiii were a continuation of those from the XiXth century. one of the most important demands was that rural physicians should answer directly to the State, especially with reference to salaries, rather than to municipal authorities generally held by caciques. there were constant problems between them. this work presents

las 8 de la noche del día 6 de julio de 1915 alfredo alegre Jarque, médico de el Pobo, disparó en su casa cinco tiros de revólver contra el alcalde Julián Herranz Sanz durante una disputa. el hecho, como otros muchos que se producían en la época, hubiera podido pasar desapercibido entre las noticias de sucesos de la prensa local. Sin embargo, a medida que se conocían los detalles del luctuoso acontecimiento, la prensa diaria y la profesional fueron concediéndole cada vez más importancia. algunas publicaciones tomaron partido y no

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the case of the physician from el Pobo, alfredo alegre, whose conviction put health professionals, students and most of society on the warpath, joining their demands to a petition for pardon. this tragic story, apart from showing the importance of the daily press as a source, highlights the difficulties offered by professional practice in rural areas submerged in the past and the inability of politicians to resolve problems during one of the most hectic periods of our history.

tardaron en hacerlo los profesionales sanitarios, los estudiantes universitarios, especialmente los de Medicina, los periodistas, y una buena parte de la clase obrera a través de sus representantes. Puede afirmarse que todo el país estuvo del lado del médico de el Pobo, como se le solía conocer. tres hechos debieron influir. Por una lado alfredo alegre era médico titular contratado por las autoridades locales igual que miles en toda españa que llevaban años reivindicando mejoras, especialmente la de ser retribuidos directamente por el estado1. Por otro, la presencia

de un mal, el caciquismo, que se extendía por todo el territorio nacional. Por último, los aspectos humanos, el de una familia sin recursos, con tres hijos que alimentar que quedaron huérfanos porque la madre murió apenas tres meses después del suceso. Como telón de fondo la crisis del régimen liberal y el aumento de la conflictividad social en españa desde 1916, que culminó con el golpe de estado de Primo de Rivera en 1923. alfredo alegre Jarque nació el jueves 27 de mayo de 1869 en la Vall d’Uixò (Castellón), Parroquia del


Caciquismo y profesión médica: El caso de Alfredo Alegre, 1915-1924

angel Custodio. Su padre se llamaba Vicente alegre, de Bello (teruel), y su madre Vicenta Jarque, de Castellfabib (Valencia). Realizó estudios de bachillerato en el instituto de Valencia, donde obtuvo el grado el 26 de mayo de 1887 con la calificación de aprobado. estudió Medicina en la Facultad de Medicina de la Universidad de Valencia; se licenció el 16 de junio de 18932. el presente estudio pretende acercarse al tema a través del seguimiento de la prensa diaria no profesional entre 1915, año del suceso, y 1924, cuando alegre fue puesto en libertad provisional. Se ha excluido la prensa profesional porque desbordaría los límites de extensión de este trabajo, aunque se han utilizado algunos artículos con el fin de concretar datos. también se han tenido en cuenta los aspectos más importantes del juicio, especialmente las conclusiones de la defensa y del fiscal, los informes de ambos, las pruebas testificales y periciales, extraidos todos ellos del texto que José Mª albiñana3 —abogado defensor— publicó, confrontados con la información proporcionada por los periodistas que estuvieron presentes en el juicio. Se considera un caso importante en la Historia de la Medicina porque atrajo la atención de todo el país durante bastante tiempo, porque era el reflejo de la situación real en la que se encontraban buena parte de los médicos que ejercían en zonas rurales, y porque en el mismo se vieron implicados personajes destacados de la vida científica, social y política de españa. algunos juristas dijeron que si el caso no hubiera tenido tanta publicidad desde el principio, se hubiera resuelto de forma favorable muy pronto.

un día de reclusión temporal, accesorias, costas y a satisfacer la cantidad de cinco mil pesetas a los herederos del interfecto en concepto de indemnización. el fiscal aportó como pruebas la confesión del acusado, las actuaciones, el informe pericial y una lista de testigos4.

Figura 1: alfredo alegre. Mundo Gráfico, 1916, vol. 6, nº 234, p. 25.

abril de 1916 en la audiencia de Guadalajara. Las conclusiones del fiscal Martínez Jimeno fueron muy concretas. de los cinco disparos, tres le causaron lesiones que no eran mortales de necesidad pero le provocaron una infección que afectó a los órganos importantes y le causaron la muerte a los dieciséis días. Los sucesos habían tenído lugar en casa del médico durante una discusión sobre el pago del trimestre vencido. el hecho constituía un delito de homicidio previsto y castigado en el artículo 419 del Código Penal. el procesado era responsable en concepto de autor del expresado delito. No eran de apreciar circunstancias modificativas de la responsabilidad criminal. Procedía, por tanto, imponer al procesado la pena de catorce años, ocho meses y

Para la defensa6, al considerar la falta de voluntad de delinquir, los hechos no podían constituir delito alguno. Por tanto, no había responsable y, al apreciar la circunstancia de defensa propia, procedía la absolución del procesado.

El juicio tras el suceso, alfredo alegre se entregó al Juez municipal y a la Guardia civil. el alcalde regresó a su casa y fue atendido por su mujer. tardó cuarenta y ocho horas en visitar al médico de Setiles, Mariano aguilar. Falleció a los 16 días, es decir, el día 22 de julio. dos días después se le practicó la autopsia. La vista quedó fijada para el día 14 de

Las conclusiones de la defensa se centraron en los motivos de la discusión y posterior agresión. alegre suplicó de forma reiterada al alcalde que le pagase el trimestre vencido que se le adeudaba por los servicios profesionales prestados a la población, y a cuyo puntual pago se habían comprometido en virtud de contrato. Éste alegó que carecía de fondos, pero alegre insistió en que necesitaba recoger algo en metálico para sostener a su familia, a la hija enferma y a las exigencias del Fisco que le había puesto plazo para satisfacer el importe de la patente para poder ejercer. excitado el alcalde por la insistencia, sacó un arma blanca y se abalanzó sobre el médico. al verse éste agredido se defendió con un antiguo revólver con ánimo de ahuyentarle. Sin embargo, le causó heridas que no eran penetrantes ni mortales de necesidad y que hubieran curado antes de los treinta días, pero debido a una infección extraña a la naturaleza de las lesiones y fácilmente arraigada en el organismo del lesionado a consecuencia de otras enfermedades que padecía, falleció. Fueron testigos de la agresión la esposa de alegre y su hijo mayor emilio. este último declaró que no estuvo presente durante la instrucción5.

Figura 2: José Mª albiñana Sanz, abogado defensor de alfredo alegre. Mundo Gráfico, 1916, vol. 6, nº 234, p. 25.

durante el juicio, en los informes, uno de los argumentos del fiscal para condenar a alegre fue la «lógica del pueblo” o “el sentido común”, al que albiñana le dio la vuelta: «la lógica del pueblo está contra los falsarios, contra los engañadores, contra los individuos de mala fé que por satisfacer condenables pasiones perturbaron la tranquilidad de su vida ejemplar y le arrancaron con promesas engañosas del pueblo donde ejer-

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José L. Fresquet Febrer

cía su humanitaria profesión, llevándole a el Pobo con falacias y falsedades, para dar lugar a la tragedia...»7. Frente a la idea de que hubo “intención de matar” según el fiscal, albiñana invitó a los Jurados a que hicieran lo que hacen los médicos: estudiar los antecedentes. Les expuso la biografía del acusado: adolescencia, sus estudios de Medicina en Valencia con buena nota, la formación de un hogar y su ejercicio médico anterior en Bronchales (teruel). Nada podían encontrar en ese largo periodo de tiempo, sólo a un médico que atendía las necesidades de su familia de forma modesta, rayando en la miseria como sucede a todos los que desarrollaban su actividad en zonas rurales. a continuación albiñana explicó cómo alegre llegó a el Pobo. en septiembre de 1914 el secretario del ayuntamiento de tordellego le ofreció en nombre de cuatro pueblos una plaza de nueva creación8. Creyendo que el nuevo destino le iba a proporcionar una vida más desahogada, aceptó la oferta, pero en el contrato se plasmó la puntualidad en el pago y la regularidad, pues no disponía de otros ingresos. Los cuatro alcaldes pagarían en caso de que los vecinos se retrasaran en abonar las igualas. Poco después se enteró alegre de que las cuatro poblaciones estaban divididas en dos bandos y tenían problemas. inmediatamente escribió una carta en la que renunciaba a la plaza. el secretario que le había visitado le amenazó con llevarlo a los tribunales. Se le adelantaron 300 pesetas que, según albiñana, formaban parte del engaño9. describió después el cuadro de miseria de la familia: «Los recursos agotados; el contrato incumplido; el pago, no ya dilatado sino negado; la niña enferma; la familia hambrienta, la Hacienda reclamando la patente y amenazando con el embargo...»10. el maestro del pueblo, uno de los testigos del fiscal, declaró en el juicio que vivía sin miseria con los 5.000 reales que cobraba. a esto se acogió para afirmar que alegre con 14.000 reales de sueldo no podía argumentar miseria. albiñana explicó que alegre debería haber cobrado a partir de octubre de 1914, 875 pesetas al trimestre. Hasta el día de autos sólo había

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percibido dos, es decir, 1.750 pesetas. después habló de sus gastos: los del traslado, la necesidad de contar con una cabalgadura para atender los cuatro pueblos (“plaza montada”). Supuso que la caballería le costó 700 pesetas, con lo que sólo quedaban 1.050 pesetas, repartidos en nueve meses, arrojaban la cantidad de 116 pesetas o 3 pesetas y 86 céntimos al día. Había que añadir, además, el alquiler de la casa, los gastos de alumbrado, de limpieza, de mantenimiento del caballo, de reparación de vestidos y de la enfermedad de la niña... a partir de ahí —señaló— el médico tuvo que vivir de fiado en las tiendas para, al menos, poder alimentarse. el defensor aprovechó para resaltar la maldad del alcalde que, ante el panorama, retuvo el dinero11. en la discusión que sostuvieron antes de los acontecimientos y después de reclamarle una vez más el sueldo, el alcalde le contestó que ni le pagaría en ese momento, ni después y que si quería que lo llevara a los tribunales. ¿Hubo testigos? estuvieron la esposa y el hijo mayor, pero el fiscal sólo aceptó a la primera. albiñana le demostró que también estaba emilio alegre ya que así constaba en la declaración del propio alcalde12. No declaró antes ante el juez instructor porque, después del suceso, el pueblo persiguió a la familia y la amenazó, tanto que tuvieron que recurrir a la Benemérita. a emilio le increparon «Como declaréis lo que habéis visto, os ha de costar el pellejo». Una buena parte de los habitantes del pueblo estaban unidos por razón de parentesco. otro testigo que presentó la defensa fue un antiguo secretario del ayuntamiento de el Pobo que ratificó que el alcalde tenía un temperamento violento y era capaz de realizar los actos de los que era acusado por alegre13. entre los testigos que presentó el fiscal, aparte del maestro, alguno afirmó que el carácter del médico era violento y que se gastaba el dinero en el juego, de feria en feria14. Se pasó después a las pruebas periciales. Los peritos aseguraron que las heridas recibidas por Herranz no causaron, no pudieron causar su muerte. testificó Mariano aguilar, el médico de Setiles que atendió al alcalde, comunicó las lesiones y el que hizo la primera autopsia junto con un

tal Lázaro. dijo que las heridas no eran mortales, sino benignas, casi inofensivas y que hubieran curado antes de treinta días. Vino después el turno de eduardo del Río, perito del Ministerio público, que pidió que se leyeran los partes médicos existentes y el informe de la autopsia. afirmó después que advertía serias contradicciones y defectos y que, con los datos que tenía, no podía contestar la pregunta de si las lesiones producidas por los disparos de alegre produjeron la muerte del alcalde. Si hubo gangrena pulmonar no comprendía cómo no se había operado antes (se curaban el 98 por ciento de los casos) y cómo no se dieron cuenta de que la padecía, ya que cualquier médico o profano era capaz de notarla porque provocaba un olor que no pasaba desapercibido. del Río afirmó que la gangrena sólo se podía producir por un agente exterior o por depauperación y debilidad del propio organismo. también dijo que hablar de hepatitis y cirrosis era una contradicción y que no se sabía si las heridas eran o no penetrantes, si el origen de las ampollas y equimosis eran consecuencia de la descomposición cadavérica o no. en resumen, «es imposible formar hoy un juicio de lo que se observó en el alcalde de el Pobo»15. el fiscal volvió a preguntar a aguilar y éste insistió en lo dicho en el informe: “Las lesiones en sí producidas directamente por los disparos, dada su dirección, no penetraron en ningún órgano importante, no eran mortales de necesidad, mas sí lo fueron únicas causantes de la infección». antonio Piga, perito de la defensa, a lo largo de más de una hora explicó en la sala que al alcalde le quedaba poco tiempo de vida debido a sus enfermedades. Padecía cirrosis hepática, esclerosis coronaria y atrofia del corazón, que explicó con todo detalle y de forma muy didáctica. Cualquiera de ellas hubiera podido ser la causa de la muerte. ante la insistencia de que el fallecimiento se produjo al infectarse el pulmón y producir gangrena, albiñana adujo que la falta de medios para realizar la autopsia a un cadáver de dos días en pleno mes de julio, pudo desorientar las apreciaciones de los médicos. a continuación explicó la sintomatología de esa enfermedad que cualquiera, sin ser médico, podía notar. ¿Cómo no la diagnosticaron los médicos hasta que


Caciquismo y profesión médica: El caso de Alfredo Alegre, 1915-1924

realizaron la autopsia? La defensa espetó al fiscal: «no tiene derecho a dudar de las afirmaciones de la Ciencia, y mucho menos cuando esas afirmaciones las hacen peritos de tanto prestigio y responsabilidad como los que S.S. ha llamado»16 es más, le hizo entrar en contradicción: «Porque si no sirven para demostrar que tres enfermedades crónicas y graves, como las que sufría el alcalde, pueden determinar la muerte, según han ratificado los médicos, menos servirán para demostrar que la defunción se produjo por alguna de esas heridas leves que S.S., caprichosamente, como recurso oratorio, y sin fundamento científico alguno, acaba de presentarnos, atribuyéndoles propiedades mortíferas...»17. Por supuesto advirtió a los Jurados que no podían prescindir de las demostraciones de la Ciencia Médica. Según albiñana, y así lo manifestó, el fiscal había comenzado hablando de la lógica del pueblo; como no funcionó, convirtió las declaraciones de alegre en comedia; como tampoco funcionó, cargó con los asuntos científicos. a continuación albiñana contó que ciertos sujetos del partido judicial de Molina se desparramaron por las calles de Guadalajara en casinos y tabernas contando monstruosas falsedades para desorientar a la opinión y crear en el ánimo de los señores Jurados un estado de prevención y hostilidad hacia alegre. «Yo lo he visto», añadió. el Presidente del tribunal le llamó la atención y le ordenó que no siguiera por ese camino. Pero albiñana siguió: «aquí ha venido, desde nuestros pueblos una nutrida banda de murmuradores, con el insano propósito de coaccionar vuestro ánimo y obligaros a cometer una injusticia, condenando a ese médico honrado que en el banquillo aguarda vuestro veredicto»18. dirigiéndose a los Jurados, les dijo que la “clase médica” rural distribuida por todas las aldeas de españa, estaba esperando con ansia su veredicto para mirarse en ese espejo de Justicia. Les explicó que este tipo de desgracias eran responsabilidad de «esos caciquillos sin corazón que, en su afán absorbente de dominio, utilizaron la mala fe y el engaño…»19. el Sr. arredondo, que presidía la sesión, explicó a los Jurados las pre-

guntas que tenían que contestar. tras deliberar, le declararon culpable y se le impuso una condena de catorce años, ocho meses y un día, por homicidio. albiñana, ya después de la sentencia, dijo que «el Jurado eran unos pobres analfabetos, dedicados a los más rudos menesteres del campo, que ni siquiera podían darse cuenta de la delicada misión que les estaba confiada. Y estos hombres ignorantes, sin conocimiento cultural alguno, han podido con un solo monosílabo destruir las afirmaciones de cuatro hombres de ciencia, que, con los conocimientos médicos a la vista, demostraron la irresponsabilidad de don alfredo alegre... Con razón ha sido considerado este veredicto como nueva arma contra la restitución del Jurado, pues por mucha democracia que se invoque y mucho espíritu liberal y reformador, no puede tolerarse que la negación oscura y sistemática del ignorante, pueda más que la afirmación luminosa y razonada del sabio... ¡Pobre clase médica, pobre Sociedad y pobre españa, si continúan prevaleciendo en nuestra legislación estos privilegios otorgados a la malicia rural, auxiliada por la incultura y el atraso!»20. Si se revisa la prensa local, Julián Herranz ya había sido acusado públicamente de caciquismo antes de que se produjera el caso alegre. La Palanca del 8 de junio de 1915 incluye un artículo de Francisco Checa titulado “Caciquismo local y arbitrariedades de un alcalde”21, en el que denuncia unas cuantas tropelías y alcaldadas cometidas desde que fue nombrado el 1 de enero de 1914. Conocido el veredicto, la prensa de provincias publicó artículos más incendiarios que los de Madrid, Barcelona y Valencia. Por ejemplo, Crónica Meridional, de almería afirmaba una vez conocida la sentencia: «…el tribunal popular, que tan benévolo suele mostrarse con los matadores de mujeres, ha arrojado sobre este hombre, que obró atropelladamente en defensa de su honor y del pan de los suyos, todo el peso abrumador de la ley… Las gentes que viven en las ciudades no se percatan de la virtud y mansedumbre que requiere la profesión médica en los pequeños centros rurales. … ¿Ciencia allí, iniciativas, anhelos renovadores? ¡Pobre iluso! Presto tropezará

con el saludador, con el curandero, con el albéitar, que erguirán ante él osadamente sus emulaciones profesionales. Si pretende arrancar la careta a los impostores que invaden y devastan su esfera de acción, la muchedumbre, en cuya ingenuidad y buena fe tal vez confíó el neófito, se revolverá, airada y amenazadora, en defensa de las arcaicas costumbres. Si vuelve sus ojos a la exigua minoría que maneja aquel rebaño, el médico hallará una sonrisa en los labios del cacique, una sonrisa escéptica, irónica, abrumadora, que quiere decir: así vivimos muy bien. Y tú, si quieres vivir también, has de ser uno más en el pueblo. déjate de puritanismos, ayúdame en las elecciones y verás que bien marchan tus asuntos»22. ¿Cabía recurso? Más tarde el criminalista Gerardo doval, consultado por el Colegio de Médicos de Madrid, explicó que las preguntas que se hicieron al Jurado antes de emitir sentencia no permitían el menor atisbo de duda porque el razonamiento fue: Un disparo de arma de fuego, en el que tres balas hieren al alcalde de el Pobo; las heridas que estas balas produjeron originaron una infección; esta infección produjo, como resultado final, la muerte del herido. La sentencia no podía ser modificada en casación y el recurso de revisión no tenía posibilidades de prosperar. Ésta se consideraba entonces como una moderna orientación jurírica. Los médicos que realizaron la autopsia erraron según los especialistas. Sólo cabría juzgarlos y obtener una condena de que eran falsarios, pero en el juicio todos declararon de buena fe. opinó que el error médico había convertido el delito de disparo de arma de fuego y lesiones menos graves, en el de homicidio consumado23.

La repercusión del caso en la prensa diaria de carácter nacional Se han consultado veintiuna publicaciones periódicas de amplia difusión entre el periodo 1915-1924. Casi la totalidad son de Madrid, excepto una de Barcelona y otra de Valencia. en la tabla 1 se indican sus nombres y el número de noticias relacionadas con el caso que publicaron.

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José L. Fresquet Febrer

Tabla 1. Relación de las publicaciones consultadas, lugar y periodo en el que se publicaron. Sólo se ha tenido en cuenta el periodo 1915-1924. Diario o revista

Nº referencias

Cobertura

Ciudad

ABC (Madrid)

14

1903-

Madrid

Acción, La

42

1916-1924

Madrid

Correspondencia de España, La

15

1860-1925

Madrid

Día, El

16

1916-1919

Madrid

Época, La

17

1849-1936

Madrid

7

1875-1932

Madrid

18

1860-1939

Madrid

3

1869-1921

Madrid

Imparcial, El

19

1867-1933

Madrid

Liberal, El

Globo, El Heraldo de Madrid Ilustración Española y Americana, La

15

1879-1939

Madrid

Libertad, La

2

1919-1939

Madrid

Mundo Gráfico

7

1911-1938

Madrid

Nación, La

13

1916-1918

Madrid

Nuevo Mundo

11

1895-1933

Madrid

País, El

21

1887-1921

Madrid

Las Provincias

30

1866-

Valencia

Siglo Futuro, El

6

1875-1936

Madrid

Sol, El

11

1917-1939

Madrid

Vanguardia, La

37

1881-

Barcelona Madrid

Voz, La

3

1920-1939

TOTAL

307

1915-1924

en la tabla 2 se muestra el número de noticias publicadas en relación con el caso alegre por años.

Tabla 2. Número de noticias relacionadas con el caso Alegre publicadas en la prensa periódica no profesional por años. Año

nº referencias

1915

5

1916

106

1917

69

1918

59

1919

36

1920

2

1921

8

1922

0

1923

13

1924

8

TOTAL

307

8 MH

La repercusión del caso en los periódicos pasó por fases diferentes. después de los sucesos la noticia apenas se propagó en la prensa nacional; algo más de difusión tuvo en la de Guadalajara. aparecieron noticias muy breves en las que se informaba de que el alcalde de el Pobo había sido tiroteado por el médico alfredo alegre y se especificaban los motivos. La prensa local, representada en este caso de forma especial por Flores y Abejas (Guadalajara)24, comenzó a dedicar espacios al tema cuando falleció la esposa de alegre, Rafaela Bonet, el día 12 de noviembre del mismo año dejando a tres niños huérfanos: emilio, de catorce años, María, de diez, y Jacinto, de tres que, desde un principio, fue acogido por un tío suyo que vivía en Valencia. el director del periódico visitó la cárcel y se entrevistó con alegre. el día 19 de julio publicó un artículo en el que afirmaba que el médico «cayó en una ratonera, donde no solamente sufrió el mayor de los enga-

ños, sino que tuvo que soportar durante algunos meses las burlas de un alcalde incapaz de compadecerse de un desgraciado a quien sus hijos pedían pan, y no podía dárselo; de un hombre de carrera que veía morir a su esposa enferma y carecía de lo más necesario para evitar que la madre de sus hijos fuese consumiéndose paulatinamente a consecuencia de la anemia». Más adelante narra lo que alegre le contó: que «los mismos a quien atendió solícito en sus enfermedades, intentaron lincharle, igual que a su mujer y a sus hijos; conducido a la cárcel de Molina, decretose su procesamiento y terminada la causa, fue trasladado a este correccional [Guadalajara], donde pasa los días en continua zozobra, esperando el día de la celebración del juicio, que ha de ser por Jurados»25. dice que su mujer y los hijos tuvieron que huir a Molina e implorar caridad para no morirse de hambre. después del fallecimiento de ésta emilio y María fueron acogidos por Joaquín García, un funcionario de la cárcel. añade también que unos médicos de Valencia mandaban cierta cantidad de dinero cada mes. Luis Cordavías, el director de Flores y Abejas, invitó a los hijos de alegre a pasar con su familia la Navidad. en el artículo “Mi nochebuena”, aprovechó para seguir proporcionando datos al público sobre lo sucedido y a informar de que el médico de Monreal del Campo había abierto una suscripción en el periódico de Zaragoza Unión médica. añade además, que los ciudadanos de Molina ayudaron a la familia y corrieron con los gastos del entierro de la madre26. Luis Cordavías anunció el día 9 de enero el comienzo de la campaña en pro del médico alegre «...guiados únicamente por un sentimiento de piedad hacia esa víctima del caciquismo, y hoy tenemos la satisfacción de reconocer que en ese piadoso empeño nos acompaña la opinión y nos ayudan algunos periódicos de diferentes localidades...». incluye una carta de emilio alegre dirigida a la Unión médica solicitando ayuda. Rectifica a un diario de la Corte en el que se decía que Rafaela Bonet había muerto de hambre, «cosa desprovista por completo de fundamento. La mencionada señora falleció a consecuencia de una oclusión intestinal y


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todo el vecindario de Molina, acreditando una vez más sus caritativos sentimientos, atendió solícitamente a la enferma y a sus inocentes hijos, costeando los medicamentos, manutención de los niños y el entierro de la desgraciada madre. es de justicia hacer esta aclaración en honor de la hospitalaria ciudad molinesa»27. otras noticias más breves fueron informando de las personas que enviaban pequeñas aportaciones económicas, de una maestra que se ofrecía para instruir voluntariamente a María alegre y de la apertura de campañas parecidas en pro del médico alegre en El Eco de la Farmacia y la Revista de Medicina, Cirugía y Farmacia28.

que atendió al alcalde y los partes que firmó. Seis días después de la primera cura decía «La herida de la región nasal está en vías de cicatrización. en la herida del hombro he practicado una contra-abertura con objeto de que tenga entrada y salida y ser más fácil la cicatrización y curación de dicha lesión; en la herida intercostal posterior, hice la dilatación en sentido vertical, como la anterior, con el mismo fin. Su estado general es más satisfactorio en el día de hoy». el parte del día 18 señalaba: «Las heridas del lesionado tienden a cicatrizarse y el enfermo presenta

bastante atonía cardiaca, el estómago resentido, y todo unido, hace que su estado general sea grave»30. La muerte se produjo días después. La conclusión de la diligencia de la autopsia realizada por el mismo médico y un tal Lázaro, se limitaba a consignar que la causa de la muerte había sido ocasionada por gangrena pleuro-pulmonar. Sin embargo, el día 13 de agosto, o sea a los 21 días de practicada dicha operación, constaba en autos una ampliación de la diligencia de autopsia, extendida de puño y letra del juez de Molina Sr.

en otro artículo se solicitaba a los subdelegados de Medicina de la provincia que convencieran a los médicos para crear una suscripción de una pequeña cantidad mensual mientras durara la reclusión de alegre, «víctima más que añadir a las muchas del martiriologio médicorural... La clase médica no puede mirar con indiferencia que sería punible, la causa de nuestro compañero encarcelado. Las inicuas persecuciones y atropellos de que ha sido víctima en el Pobo, y que tuvieron un fin tan trágico, se han repetido en otros pueblos y en otras ocasiones, y pueden repetirse mañana contra alguno de nosotros, mientras la Sanidad Pública en españa se halle vergonzosamente sometida al capricho de monterillas ignorantes y desaprensivos, y no disfruten los meritísimos funcionarios encargados de desempeñar tan importante función social, de más consideraciones que las que hoy corresponden al último de los empleados municipales...»29. este llamamiento trasciende el mero humanitarismo para adentrarse en reivindicaciones profesionales que los médicos españoles venían realizando desde hacía décadas. el aspecto humanitario se siguió explotando y así, en el artículo titulado “La causa de el Pobo ¡esos desgraciados niños!” Luis Cordavías reproduce la carta de una madre que se conmueve al comentar la situación de los hijos de alegre. además, ya cercana la fecha del juicio, informa sobre las conclusiones del fiscal y de la defensa, y proporciona datos de las intervenciones del médico de Setiles

Figura 3: Flores y Abejas, el periódico local de Guadalajara que más se implicó en el caso de alfredo alegre.

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Mendivil, según se lee en La Sanidad civil. en la conclusión 5ª afirman los mencionados médicos que las lesiones producidas por los disparos no penetraron en ningún órgano importante, no eran mortales, pero causaron la infección. Por su parte el médico de Setiles manifiesta en dichas conclusiones que el alcalde de el Pobo no padecía ninguna enfermedad crónica, lo que contradecía un informe anterior en el que había encontrado el corazón atrofiado, las arterias coronarias esclerosadas, afectado el hígado de una gran hipertrofia, congestión interna y un proceso agudo de hepatitis. Como se ha visto, durante el juicio, el fiscal indicó a los Jurados que sólo debían tener en cuenta el informe de la autopsia redactado por aguilar y Lázaro31. Cordavías el día 16 de abril, después del juicio, publicaba el artículo “epílogo”, en el que señalaba: «Pensando que nos poníamos del lado de la razón y de la justicia, dimos comienzo a una campaña que al final nos ha producido las mayores amarguras... Hasta nosotros llegaron las consecuencias de esta campaña. Una pequeña parte de la opinión, de esa opinión que, como las veletas gira a impulsos del aire que sopla con más fuerza, creyó como artículo de fe la serie de disparatadas invenciones circuladas por unos cuantos detractores del Sr. alegre, y el día antes de la celebración del juicio tuvimos que luchar con verdadero ardimiento, quizás con algo de acritud, para destruir los efectos de esa extemporánea y mal aconsejada campaña, llevada a cabo con el único y exclusivo objeto de consumar la perdición de una familia»32. en el mismo número, con el título “La causa de el Pobo”, se informó de todo lo relativo al juicio siguiendo estos epígrafes33: “antes de la vista. Precauciones exageradas. Constitución del Jurado”; “declaración del procesado”; “informe de los peritos médicos”; “Los testigos”; “informe del fiscal”; “La defensa”; “Llegando al final”. “Por los hijos del Sr. alegre” fue el último artículo que se publicó pocos días después. en el mismo se dice: «La campaña de difamación realizada en contra del desgraciado médico de el Pobo, solo ha servido para exaltar el espíritu de los hom-

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bres honrados, quienes con verdadero cariño se han colocado al lado de esos inocentes niños, y verdaderas víctimas de una pasión insana y repulsiva... No solamente han respondido a ese movimiento de piedad todos los médicos de españa y gran número de entidades y personas: hasta las gradas del trono ha llegado la noticia del desamparo de esos niños y no se pasarán muchas semanas sin que esas tres criaturas experimenten los beneficios de la regia magnanimidad». Se refería a que la reina María Cristina había llamado a antonio Piga para informarse del tema y preocuparse por el futuro de los hijos de alegre. Luis Cordavías añadía que el tema ya no era suyo, que el Colegio de Médicos de Madrid había convocado reuniones y creado una Comisión formada por el director del Hospital militar (antonio alonso), el médico forense (eduardo Blanco) y el director de Flores y Abejas para que ejercieran la tutela de los niños. también se dice que seguían llegando donativos, que se había abierto una cuenta en el Banco de españa, que antonio Piga Pascual iba a dar una conferencia en el ateneo de Madrid sobre lo sucedido y que bastantes médicos aragoneses habían encargado al eminente jurisconsulto Gerardo doval que se ocupara de la defensa del médico de el Pobo ante el tribunal Supremo34. del resto de la prensa consultada, en 1916 fue La Acción la que más noticias proporcionó sobre la tragedia de el Pobo (23), seguida de Las Provincias (18), La Vanguardia (14), el Heraldo de Madrid (8), La Época (7), el El Liberal (7), El País (6), El Imparcial (5), ABC (4), La Nación (4), Mundo gráfico (4), La Correspondencia de España (2), El Día (1), El Globo (1), y Nuevo mundo (1). el caso ya había adquirido dimensión nacional. el Colegio de Médicos de Madrid pasó a coordinar las campañas en favor del indulto de alfredo alegre. La unión entre profesionales para lograrlo era importante35. el Colegio de Madrid estaba presidido en esos momentos por antonio García tapia (1875-1950). en primer lugar colaboró con 500 ptas. a la suscripción abierta para favorecer

a los hijos de alegre. después nombró una comisión que se encargara de todo lo relacionado con el asunto. estaba formada por teófilo Hernando, César Juarros, Botín, Carro y el propio Presidente36. Una de las primeras reuniones que se celebró fue la convocada por los directores y redactores de revistas médicas y farmacéuticas. a la misma acudieron también profesionales para enterarse del tema. intervinieron los peritos de la defensa y del fiscal Manuel Piga y del Río, respectivamente, para explicar los pormenores del asunto. en esa sesión se anunció la conferencia que el primero de ellos iba a pronunciar en el ateneo37.

Figura 4: antonio Piga y Pascual (18791952) forense que actuó como perito de la defensa en el juicio de alfredo alegre. Gaceta Médica Española, 1942.

Por otra parte, los convocantes de la anterior asamblea se reunieron con el jurista Gerardo doval para pedirle consejo. Sin tener los datos de primera mano y estudiar el caso a fondo, les recomendó que lo mejor era pedir el indulto o la conmutación de pena por destierro38. eleizegui pregunto a la Comisión si se iba a luchar sólo por el médico de el Pobo y de sus hijos o también por los médicos rurales en su conjunto y por los problemas de la “clase médica”, especialmente el de la prometida retribución de los servicios be-


Caciquismo y profesión médica: El caso de Alfredo Alegre, 1915-1924

néficos por parte del estado. Fue éste uno de los primeros momentos en los que tomó cuerpo la idea de incluir las reivindicaciones de clase aprovechando las circunstancias39. Sin embargo, Pulido Fernández era partidario de que ambas cosas fueran por separado si se quería conseguir algo. desde el inicio también se tomó el acuerdo de recurrir en busca de apoyo a reputados médicos que ocupaban puestos de responsabilidad en la administración. entre ellos amalio Gimeno, por entonces ministro de estado, de Carlos María Cortezo, Ángel Pulido y Martín Salazar, entre otros que ocupaban puestos de diputados y senadores40. a la causa se habían unido ya personas de prestigio como los médicos Pulido, Maestre, Piga, Simonena, etc.41 el Colegio, por otra parte, se encargó de administrar los fondos de la suscripción abierta hasta que el 31 de diciembre dejó de hacerlo al transferirlos a al Colegio de Médicos de Valencia, lugar donde ya se encontraban los hijos de alegre y el propio condenado42. La conferencia de antonio Piga y Pascual (1879-1952) que tituló “Historia clínica de un error judicial” tuvo mucho éxito. el salón del ateneo estaba repleto de público. tras explicar los acontecimientos leyó una carta que le había remitido alegre desde la cárcel de la que se destacan algunos párrafos: «en la Universidad de Valencia hice los estudios de mi carrera, habiendo obtenido en la mayoría de las asignaturas la nota de sobresaliente. desempeñé el cargo de alumno interno por oposición..., y en los ejercicios de Licenciatura obtuve la honrosa calificación de “sobresaliente”...». «Para que comprenda usted lo poco placentera que ha sido mi vida, le diré que padezco de insuficiencia aórtica hace más de quince años, con fenómenos cerebrales graves, y que ahora, con el horrible sufrimiento que tengo, se ha agravado en tales términos, que si algún beneficio obtuviera por el esfuerzo de usted y la clase médica, como se demorase mucho tiempo, no respondo de que mi dolencia no dé un funesto resultado...». «de todos los disgustos y persecuciones que tuve en el Pobo sólo le diré como muestra lo siguiente: Que

me llevaron engañado con el objeto de quitar de titular al médico del bando contrario, y cuando ya consiguieron esto empezó la guerra para arrojarme del pueblo, empleando toda clase de medios; y al efecto citaré lo que pasó una noche terrible de ventisca y hielo. Serían las once de una noche del mes de Febrero del año anterior, cuando se presentó un peatón del pueblo de tordillejo diciéndome que inmediatamente fuera al indicado pueblo a visitar un enfermo grave; mi pobre señora (q. e .p. d.) me prohibía terminantemente que fuera en tan peligrosísima noche, pues el termómetro marcaba una temperatura de once grados bajo cero; pero yo fui. después de caer el caballo varias veces por efecto de la mucha nieve que había, con exposición de mi vida, y otras muchas vicisitudes, llegué al pueblo ..., y “no había tal gravedad” en el enfermo, y en cambio yo tenía los miembros entumecidos y en plena congelación. La intención era, si no iba al susodicho pueblo, destituirme por falta de cumplimiento, y yo, comprendiéndolo así, fui, arriesgando mi existencia...» Luego explica la escena desgarradora que se desarrolló en la cárcel de Molina al ver llegar a sus hijos y a su mujer rendidos de fatiga y con el terror impreso en el semblante, y termina con este párrafo: «diga en mi nombre a los que le escuchen en la conferencia del ateneo que un infeliz médico está consumiendo su vida en las lobregueces de una prisión, que no lo olviden, y que su martirio no caiga en el vacío y sea el primer eslabón para la redención de la clase médica rural. Si por efecto de mi enfermedad muero prematuramente, y si, como confío, logran sus ideales, yo, desde el sepulcro, sonreiré de satisfacción por haber contribuido con mi calvario a la emancipación de los médicos»43. Piga añadió: «Son inenarrables los sufrimientos, las vicisitudes, las penalidades a que se halla sujeto el profesor rural cuando su desgracia cae en el desagrado del cacique y se capta su africana hostilidad. Y no se limita la venganza al pobre titular, sino que se hace extensiva a su familia, ... Las penalidades, las vejaciones sufridas por la mujer e hijos del médico de el Pobo, no se conciben en un país civilizado; dignas son de tro-

gloditas e ifugaos. Cuando se conocen estos vergonzosos hechos se duda de la dignidad humana y de todo principio de autoridad»44. Las causas del error judicial fueron para Piga «la hostilidad constante del ambiente social contra todo lo que representa cultura y, como es natural, contra el médico; en el desatado caciquismo de los pueblos, en el servilismo médico, que es hijo de la miseria; en la plétora profesional, que rebaja la dignidad del médico y crea un malestar continuado; en la mala organización del profesorado y en la falta de pago de los médicos titulares»45. Por esas fechas se reunió en Madrid la asamblea del Cuerpo de Médicos Forenses que tuvo amplia cobertura en la prensa. Por aclamación decidieron solicitar el indulto de alfredo alegre junto a sus propias reinvindicaciones. Una comisión fue al Congreso de los diputados donde fueron recibidos por Romanones quien les prometió que haría todo lo posible. Se dirigieron también al Ministerio de Gracia y Justicia donde fueron recibidos por antonio Barroso Castillo (1854-1916), que también se mostró dispuesto a ayudar; creía que se podía solicitar la libertad del condenado por la audiencia de Guadalajara. Luego estuvieron en el Ministerio de estado con amalio Gimeno46. Mientras tanto el Colegio de Médicos tenía más noticias del jurista Gerardo doval Rodríguez (18631940) y había consultado también al criminalista José Serrano Batanero (1979-1940)47. ambos recomendaron que no procedía entablar recurso de casación poque se perdería indefectiblemente y, dado el estado de salud de alegre, y lo que tardaban estos asuntos en resolverse, era mejor esperar a que la sentencia fuera firme para poder solicitar el indulto. Batanero redactó dos instancias: una para el ministro de Gracia y Justicia y otra para la Mayordomía mayor de Palacio pidiendo el indulto. Éste podía ser total o parcial como el extrañamiento o el destierro48. Unos días más tarde, el entonces presidente del Colegio de Médicos García tapia al frente de una comisión, visitó al ministro de Gracia y Justicia. Por entonces ya se habían recibido gran número de telegramas solicitando el indulto porque se pidió

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diantes, científicos, etc.51 el instituto no quiso significarse pero sí autorizó a sus socios a que participasen como mejor creyeran52. también se sabe que la asociación Valenciana de Caridad, fundada por el médico valenciano José Sanchis Bergón, se encargaría del aseo de la celda del preso y de proporcionarle libros53. ese mismo mes en el Senado, elías tormo Monzó, senador por la Sociedad económica de Valencia, solicitó al ministro de Gracia y Justicia otra vez el indulto de alegre. el doctor espina y Capo se unió a la petición en nombre de la “clase médica”54. Figura 5: Comisión ejecutiva de la asamblea Nacional del Cuerpo Médico Forense, que solicitó de los Poderes públicos importantes reformas y el indulto de alfredo alegre. Mundo Gráfico, 1916, vol. 6, nº 240, p. 20.

el apoyo del resto de Colegios así como de los diputados y senadores médicos49.

Alfredo Alegre es trasladado a la cárcel de San Miguel de los Reyes el día 25 de octubre alfredo alegre fue trasladado a la cárcel de San Miguel de los Reyes, en Valencia, para cumplir condena. Su caso ya era conocido en toda españa. Llegó en el tren correo del Central de aragón sobre la una de la tarde. Horas antes comisiones de estudiantes de la Facultad de Medicina visitaron los centros docentes de la ciudad para invitar a sus compañeros a que fueran a recibirle a la estación. en los andenes también se encontraban algunos amigos de alegre. Cuando entró el tren, se produjo una gran ovación mientras se agitaban sombreros y banderas. No iba esposado, abrazó a algunos amigos y apenas pudo pronunciar unas palabras agradeciendo a los escolares el caluroso recibimiento. Fue llevado el preso a una galerita que esperaba fuera de la estación para emprender camino hacia la cárcel. Los estudiantes le siguieron por toda la alameda sin parar de aclamarle hasta llegar al puente del Real, donde la tartana siguió camino y los escolares se disolvieron50.

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a su llegada representantes del Comité pro alegre se entrevistaron con el director del penal para pedirle que el preso estuviera en las mejores condiciones posibles. Se les prometió que sería destinado a la enfermería. después lo hicieron con alegre y le ofrecieron costear su manutención mientras permaneciera en presidio, pero se negó pues sus gastos los sufragaba el Colegio de Médicos de españa. ABC señalaba que se trataba de una Comisión del instituto Médico Valenciano. en realidad se había constituido en la sede del instituto, que era también la del Colegio Médico, con miembros del mismo, estu-

Una vez trasladado alegre a Valencia, parece que el foco de atención se situó, en parte, en esta ciudad55. Los socios de entidades obreras, en número de 15.000, solicitaron el indulto solidarizándose con la petición realizada por la Juventud socialista y otros organismos políticos. Una comisión de la Casa del Pueblo visitó al médico en la cárcel en nombre de todas las sociedades obreras para darle un abrazo y ofrecerle apoyo incondicional para sacarlo de presidio y rehabilitarlo. La Juventud Socialista de el Cabanyal acordó secundar al movimiento estudiantil pro liberación de alegre. Los maestros y maestras de la capital y de los pueblos del alrededor también manifestaron su anexión a las campañas en favor del preso56, igual que la Real academia de Medicina, el ateneo Mercantil y el Círculo de Bellas artes57. La prensa también dio noticia de que se habían

Figura 6: alfredo alegre en el penal de San Miguel de los Reyes (Valencia). Mundo Gráfico, 29 de noviembre de 1916, vol. 6, nº 266, p. 25.


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reunido varios miembros de la intelectualidad valenciana para tratar del curso que debían tomar las gestiones en defensa de alegre. tras la reunión visitaron las redacciones de los periódicos para comunicarles su iniciativa58. el Colegio de Médicos de alicante también se unió a las medidas que tomara el Comité valenciano pro-alegre59. después de todas estas adhesiones, el presidente del Comité valenciano pro-alegre, Rafael Campos Fillol, acompañado de ilustres personalidades médicas y políticas (los senadores Rafael altamira y Luis ortega Morejón, los diputados barón de Llaurí, García Guijarro y Santa Cruz, y los médicos García tapia, albiñana y arias Carvajal) se entrevistaron en Madrid con el ministro de Gracia y Justicia, que ya había cambiado. ahora se trataba de Juan alvarado y del Saz (1856-1935). Le hicieron entrega de todas las instancias solicitando la conmutación de la pena impuesta a alfredo alegre por la audiencia de Guadalajara, por la de destierro o extrañamiento. La documentación se acompañaba de un voluminoso tomo formado por las adhesiones recibidas por el Comité entre los días 1 y 20 de noviembre. La recepción transcurrió con toda la cordialidad y el ministro prometió tramitar la documentación entregada con la máxima celeridad60. Mientras tanto en Valencia se organizó un gran mitin en la plaza de toros en el que intervinieron antonio Cortés, Carmelo Calatayud, el estudiante Fernández González, el catedrático Merino Conde, el abogado Samper Soto, los doctores albiñana y Barriobero. Previamente se leyeron unas cartas de Rafael altamira y del propio alegre, así como unas cuartillas remitidas por el periodista arias Carvajal y por el presidente del Colegio de Médicos de Madrid García tapia. el mitin tuvo mucho éxito y una comisión hizo entrega de las conclusiones al gobernador civil. en ellas se pedía que se conmutara la pena de cárcel por la de destierro o extrañamiento. La misma Comisión visitó después al médico de el Pobo en San Miguel de los Reyes para darle cuenta de lo acordado61. Grupos, sociedades e instituciones siguieron solidarizándose. He aquí la

Figura 7: Rafael Campos Fillol. Óleo de Ricardo Verde. Facultat de Medicina i odontologia, Universitat de València. Presidente de la Comisión pro-alegre de Valencia.

lista de las que se han recogido sólo en 1916: Centro obrero Maurista, Nueva acción, Médicos de Reus, Casa de la democracia de Valencia, ayuntamiento de La Coruña, Colegio de Médicos de oviedo, Colegio de Médicos de Palencia, el arzobispo de Zaragoza, Senadores Carracido y Mataix, diputación de Castellón, estudiantes y ayuntamiento de Cádiz, estudiantes de Medicina de Barcelona y el arzobispo de tarragona62. Mientras tanto los estudiantes de Valencia63, a los que se les unió la diputación, seguían trabajando en el tema, y en el pueblo natal de alfredo alegre, Vall d’Uixó, se celebró un mitin64. Juventud y Progreso de Zaragoza organizó otro a mediados de noviembre, lo mismo que los estudiantes de Valladolid para pedir sus reivindicaciones a las que unían la del indulto del médico de el Pobo65. en el mes de noviembre las dos Comisiones pro alegre, la de Madrid y

la de Valencia, trataron de ponerse de acuerdo66. Ya se ha dicho que el 31 de diciembre el Colegio de Madrid traspasó las responsabilidades y los fondos que hasta entonces se habían recogido. Se sabe que, una vez transferidos al Colegio de Valencia, en éste preguntaron cómo debían utilizarse ya que el padre y los familiares los habían solicitado. tuvieron que aclararse algunos términos. el Colegio de Madrid prohibió que interviniese sobre ellos el padre y que debían estar en una cuenta de la Caja Postal de ahorros. César Juarros ortega (1879-1942) hizo una consulta jurídica cuyo resultado fue que ningún recluso estaba capacitado para administrar sus bienes o los de sus hijos. Sólo quedaba por acordar la forma en la que ese dinero se haría llegar a los hijos67. Parece que a finales de año se habían recogido más de 200.000 firmas. La Vanguardia informó de que el Rey

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había puesto ya su firma en la petición de indulto pidiendo nuevos informes a la audiencia de Guadalajara68.

Las movilizaciones continúan en 1917 en 1917 el diario que más noticias publicó sobre alegre fue La Acción (10), seguido por La Vanguardia (9), El Día (8), El Liberal (6), Heraldo de Madrid (5), La Nación (5), El País (5), El Imparcial (4), La Correspondencia de España (3), Las Provincias (3), La Época (2), El Globo (1), Mundo gráfico (1) y Nuevo Mundo (1). Los días 6 y 7 de enero de 1917 apareció en el Liberal una entrevista de Juan Larios Medrano a alfredo alegre en la cárcel de San Miguel de los Reyes, que refleja bien su estado de ánimo y la vida cotidiana en el penal69. a comienzos de 1917 un artículo de La Vanguardia firmado por “Cualquiera” señalaba: «Malos vientos corren para los galenos en el presente momento histórico. Hasta ahora han sido infructuosas las peticiones de indulto, firmadas por miles de personas entre las que figura lo más distinguido de nuestras clases cultas, en favor del doctor alegre. Manifestaciones de los

escolares, instancias de prelados, súplicas de académicos, inmenso clamor de habitantes de todos los pueblos y regiones: nada se ha conseguido para que le fuesen abiertas las puertas del presidio al desgraciado extitular de el Pobo, conmutando su pena por destierro»70. Pero las manifestaciones y las peticiones de indulto seguían produciéndose aprovechando cualquier ocasión. en Salamanca, por ejemplo, aparte de solicitar lo dicho, se pedía la formación de un cuerpo de médicos titulares del estado71. Conociendo que alfonso Xiii visitaría Sevilla, varios grupos quisieron aprovecharlo para solicitarle que incluyera el indulto del médico entre los que solía firmar con motivo de la celebración de la Semana Santa. Los estudiantes de aquella ciudad se reunieron y acordaron pedir audiencia al Rey para pedirle el indulto para el Viernes Santo, telegrafiar a todas las autoridades y a toda la prensa pidiendo apoyo en las gestiones, organizar una función teatral y abrir suscripciones en todos los centros de enseñanza destinadas a la familia del médico. Se dirigieron también a Miguel Moya (1856-1920), entonces presidente de la asociación de la Prensa de Madrid, para que difundiera la noticia72. Los estudiantes de Valencia no tardaron en unirse a la iniciativa. Los

de la escuela Normal, terminadas las clases, se dirigieron a la Universidad donde se les unieron los de Medicina, derecho, Filosofía y Letras y Ciencias. Celebraron una reunión en el anfiteatro de la Facultad de Medicina y acordaron telegrafiar a la Mayordomía de Palacio y al Conde de Romanones pidiéndoles que entre los indultos que el rey iba a conceder el Viernes Santo, estuviera el de alegre73. La Correspondencia de España, al dar la noticia, ensalzaba la actitud de los estudiantes de Valencia que luchaban por un hombre «privado de libertad y apartado de los suyos y constreñido a la privación de los derechos civiles y al apartamiento de una profesión que fue su vida y fue su muerte. La fatalidad estaba en el medio: en la viciosa organización política y social española; en el círculo nauseabundo de la politiquilla de campanario, que es para nuestras poblaciones rurales algo más terrible que todas las plagas que puedan asolar los campos»74. No tardaron en adherirse los estudiantes de Madrid, quienes reunieron más de cuatrocientas firmas y comunicaron al Colegio de Médicos que: 1º. La clase médico-escolar madrileña se adhería en bloque a la petición de indulto hecha recientemente por los colegas sevillanos en favor del desgraciado médico de el

Figura 8: estudiantes de Sevilla que presentaron a alfonso Xiii una petición de indulto para alfredo alegre. Mundo Gráfico, 1917, vol. 7, nº 275, p. 9.

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Pobo d. alfredo alegre, aprovechando la proximidad de Semana Santa, en cuya fecha nuestro augusto monarca distribuye su alta clemencia entre unos cuantos seres necesitados de ellas. 2º. Que con este fin los estudiantes de la Facultad han dirigido una comunicación avalada con más de 400 firmas representativas de la totalidad al ilustre Presidente del Colegio de Médicos de Madrid doctor ortega y Morejón; y 3º. Que los escolares de Madrid se complacen en dirigir un cariñoso saluda a todos los compañeros del resto de españa que han dado en este asunto pruebas meritorias de solidaridad75. el día 31 de marzo a las 12 de mediodía el ministro de Gracia y Justicia Juan alvarado recibió una nutrida comisión que representaba a médicos y farmacéuticos para solicitar de nuevo el indulto. Les manifestó que había estudiado el expediente y no pudo en aquel momento aconsejar al Rey el ejercicio de la regia prerrogativa, pero que volvería a examinarlo con el fin de hallar algún medio que le permitiera acceder a los deseos de la comisión76. Pocos días después, el 3 de abril, una comisión más amplia que representaba a las medico-farmacéuticas y a las escolares de todas las facultades, presidida por ortega Morejón, visitó al conde Romanones con el mismo objetivo. al grupo se unieron Gerardo doval y el duque de tovar. Como en el resto de las ocasiones salieron todos muy complacidos por la favorable disposición de Romanones para atender los deseos de la opinión general77. el republicano El País reproducía en primera página un artículo que se había publicado en Boletín del Colegio Médico-farmacéutico de El Ferrol. en el mismo se afirmaba «desde que el doctor alegre está entre rejas, varios criminales fueron absueltos e indultados, pero ninguno de ellos era médico... Hace pocos días fue indultado del resto de la pena, el recluso José Colell, condenado por homicidio en la audiencia de Barcelona a catorce años, ocho meses y un día. dicho delincuente estuvo unos tres años en el Penal de San Miguel de los Reyes de Valencia..., y fundó la petición de indulto en haber sido condenado con pena superior al delito cometido. Por el José Colell se

interesaron dos señores influyentes en la política. Por el doctor alegre se debió interesar toda la clase médica española. el primero está en libertad; el segundo sigue torturado en su encierro, temiendo que la cardiopatía que padece no le permita morir al lado de sus hijos. Nos sonroja la situación del doctor alegre, al pensar en el siguiente dilema: o la clase médica española tiene menos influencia que esos dos señores o no ha puesto toda su influencia en favor del recluido colega». Continúa asegurando que no se había iniciado expediente alguno — como se había afirmado—porque lo primero que se solicitaba era un informe sobre la conducta del recluido y, en el caso de alegre, ni siquiera se había cubierto este trámite. Sigue pidiendo a toda la “clase médica” que se solidarice e incluso que se unan a la súplica las esposas, madres e hijas de médicos78. La escritora y política Margarita Nelken Mansberger (18951968) se hizo eco de este llamamiento a las mujeres y de las reivindicaciones expuestas en el periódico médico en un artículo que publicó en El Día79. el día 11 de 1917 Manuel tolosa Latour (1857-1919) publicó una carta abierta al Ministro de Gracia y Justicia en El Día. en ella le felicitaba por sus iniciativas en pro de la infancia, tema que era de su máxima preocupación. después exponía el caso de dos médicos asesinados cuyos culpables fueron absueltos, y el de un maestro de un pueblo al que el cacique pretendió acusarle de matar a un niño cuando en realidad había fallecido por apendicitis. Se centra después en el caso de alfredo alegre, por el que pide clemencia especialmente por sus hijos. al finalizar se pregunta «¿Por qué siempre han de resultar infamados y escarnecidos los infelices médicos y maestros en los pueblos españoles, víctimas del brutal caciquismo?»80. en el mismo diario el 19 de septiembre se publicó la contestación de Burgos y la réplica de tolosa. el ministro señala que se había ocupado de leer el voluminoso expediente y le dice «¿quiere usted tomarse la molestia de estudiar este expediente, para conocer la realidad de los hechos y todos los datos que él contiene? Quizás después de este estudio se convenciera de que tendría que rectificar algún concepto de los

que tan hermosamente expone en su artículo y que reconocer que no hay que apuntar esta partida en el debe del Jurado»81. J. Marcial dorado escribía una carta abierta al ministro de Gracia y Justicia, Sr. Burgos, en El País del 23 de septiembre. Los argumentos que utiliza vienen a ser los mismos que los esgrimidos más arriba por otros. decía que no era justo que un mes tras otro apareciesen entre las disposiciones ministeriales rebajas y conmutaciones de penas a estafadores y asesinos, en tanto que el médico de el Pobo, sufriendo y agotándose esperaba el apoyo de la piedad oficial, que nunca llegaba. Refiriéndose a la “clase médica” señalaba «¿Nada representa, nada merece la clase médica en españa, que ni aun le es posible conseguir lo que cualquiera de esos valedores políticos consiguen en pro de algún criminal o desalmado a quien eficazmente protege y recomienda el cacique del distrito? La clase médica, quejosa con razón, es acreedora a las consideraciones que gocen los más altos, y a la clase médica se debe en este caso una especial satisfacción, por algo que llega a lo más hondo del alma y que produce sensaciones de gravísimo reproche que deben evitarse a todo trance». Más adelante hace referencia a los artículos de tolosa Latour y de Nelken, así como a las peticiones de la asamblea de Médicos Forenses de 1916, a las miles de firmas recogidas por su adalid el médico Salvador Ballesteros y presentadas por el arzobispo de tarragona en el Senado. Señala que en julio el ministro Burgos escribió a Ballesteros para indicarle que el indulto presentaba dificultades tan serias como el informe del Consejo de estado, algo extraño porque a él pertenecían varios médicos. Marcial dorado se pregunta: ¿Qué pasa? en un país donde constantemente se indulta y perdona a tanta gente, ¿qué es lo que impide que se le de el indulto al dr. alegre, máxime cuando todo un país está clamando por ello?82. aparte de esto la petición de indulto para alegre fue solicitada por la Federación de Sociedades obreras junto con la amnistía para los huelguistas encarcelados83. a la lista que se expuso anteriormente de sociedades, grupos y personas en apoyo de

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alegre, en 1917 hubo que añadir las de La Ilustración Española y Americana, la asociación de estudiantes de Ciencias, el Colegio Médico-farmacéutico de el Ferrol, la asamblea Regional de Farmacéuticos que tuvo lugar en Córdoba y la Federación obrera de La Coruña.

El caso de Alfredo Alegre sigue vivo durante 1918 y 1919 a pesar de no haber logrado nada en el convulso año 1917, la actividad en pro del indulto para alegre no decayó en 1918 y 1919. en 1918 el diario La Vanguardia publicó 8 noticias, seguido de La Acción (6), Las Provincias (6), El Día (5), El Imparcial (4), La Nación (4), El País (4), La Época (3), La Correspondencia de España (3), Heraldo de Madrid (3), El Globo (2), Nuevo Mundo (2), El Liberal (2), Mundo gráfico (2), El Sol (2), Siglo Futuro (2), Unión Ilustrada (2) y La Ilustración Española y Americana (1). La Comisión de estudiantes de Madrid se reunió y a la salida algunos se manifestaron pacíficamente aunque fueron reprimidos por la fuerza pública en la calle de La Farmacia84. el día 26 de marzo antonio Maura, que acababa de aceptar la jefatura de Gobierno, recibió a una comisión de estudiantes de Medicina que acudieron para felicitarle por aceptar el cargo en las actuales circunstancias, para que se interesase de forma eficaz por la situación del médico de el Pobo y para que adoptara las medidas oportunas ante los sucesos acaecidos días antes en la calle de La Farmacia85. Los veterinarios se unían a la causa en marzo86. en la prensa de Madrid se invitaba a médicos, farmacéuticos, veterinarios, dentistas, etc. a que firmaran en el Colegio de Médicos, calle Mayor 1, para pedir el indulto del médico de el Pobo ya que estaba próxima la fecha en la que las clases sanitarias de españa solicitaran a los poderes públicos el indulto87. Mientras tanto, El Día del 3 de abril daba la noticia de que una comisión de médicos en representación de la asamblea Médica celebrada en Madrid visitó a alfredo ale-

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Figura 9: asamblea de estudiantes de Medicina, Farmacia y Veterinaria, de Madrid, reunidos el día 7 de marzo de 1918 para pedir al Gobierno el indulto de alfredo alegre. Mundo Gráfico 1918, vol. 8, nº 333, p. 11.

gre en el Penal de San Miguel de los Reyes para saludarle y hacerle entrega de 300 pesestas88. en el Congreso se hizo cargo del expediente del médico de el Pobo el hijo de amalio Gimeno, Vicente Gimeno89. el 12 de abril tuvo lugar en Madrid una manifestación escolar para pedir el indulto de alfredo alegre. delante del Ministerio de Gracia y Justicia se congregaron más de quinientos estudiantes, sobre todo de las Facultades de Medicina, Farmacia, derecho, Veterinaria y Ciencias. Las estudiantes se les unieron cuando la manifestación entró en la calle de San Bernardo. Una comisión compuesta por siete alumnos de Medicina, tres de Farmacia, cuatro de Veterinaria, un representante de la prensa y José María albiñana solicitó ver al ministro. el conde de Romanones hacía poco que había tomado posesión del cargo y presenció la llegada de los escolares desde su despacho. al ser visto por éstos, fue ruidosamente aplaudido. autorizada la comisión para subir, se produjo en la puerta del edificio un momento de confusión por pretender todos los manifestantes acompañar a los comisionados. esto fue causa de que resultaran levemente lesionados tres guardias y un agente. el incidente no fue a más. el defensor de alegre José M. albiñana, entregó en nombre de los comisionados al ministro infinidad de pliegos con firmas, en los que las “clases médicas, farmacéuticas y veterinarias” solicitaban el indulto del

médico de el Pobo. Romanones les manifestó que no podía ocultarles que se trataba de un caso difícil. el expediente era grave y ya había sido examinado por el gobierno anterior, que no pudo acceder al indulto. Según él tres eran las causas que se oponían: haber solicitado el indulto demasiado pronto, los informes de la Sala y de la Sección del Ministerio, y los del Consejo de estado. Prometió, sin embargo, volver a estudiar el expediente con mayor interés y el más grande deseo de encontrar un motivo para, sin faltar a la ley, poder aconsejar a S.M. el ejercicio de su regia prerrogativa de indulto. Por estas palabras fue felicitado el ministro, que tuvo que asomarse al balcón para agradecer los aplausos de los manifestantes que, acto seguido, y con el mayor orden, se disolvieron90. La Acción da noticia el día 18 de abril de que en Valencia los estudiantes de todas las Facultades con sus banderas se dirigieron en grandiosa manifestación al Gobierno civil para pedir a los poderes públicos la revisión del proceso del ex médico de el Pobo91. en el mes de julio, La Vanguardia recogía una noticia breve de El Siglo Médico en la que algunas personas bien informadas sabían que el Consejo de estado había informado favorablemente la solicitud del indulto92. al día siguiente completó la noticia señalando que se le conmutaría la pena por la de destierro. ese mismo mes el senador Luis ortega Morejón se entrevistó con Maura para rogarle que interpusiera


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españa, dándose el caso vergonzoso de que la gripe hubiera causado tantas víctimas como la guerra en otros países. Protestó de que los médicos titulares no fueran considerados para ningún efecto como funcionarios del estado, y aprovechó el momento para intervenir en favor del indulto del médico de el Pobo98.

Figura 10: alumnas de Medicina que formaron parte de la comisión que subió a entregar al Conde de Romanones la solicitud de indulto para alfredo alegre. España Médica, 1918, vol. 8, nº 261, p. 9.

sus buenos oficios para que el Consejo de Ministros resolviera cuanto antes el indulto del médico de el Pobo93. Pasó un año y las cosas seguían igual. Nuevo Mundo fue la publicación que más noticias ofreció sobre el caso en 1919 (7), seguida por El País (6), ABC (4), La Correspondencia de España (3), El Imparcial (3), La Acción (2), El Día (2), Las Provincias (2), Siglo Futuro (2), La Época (1), La Ilustración Española y Americana (1), y El Sol (1). arias Carvajal, uno de los que estuvo junto a alegre desde el principio, confiaba en que en 1919 se le iba a conceder el indulto, ya que el ministro de Gracia y Justicia, alejandro Roselló Pastors, estaba preparando un indulto amplio con motivo del fin de la guerra94. el día 24 de julio de 1919 en el Senado, Luis Fatas Montes expuso que consideraba justo conceder el indulto al señor alegre sobre todo después de conocerse la noticia de que se le había concedido esa gracia al ex-diestro Minuto95 por intercesión de dos toreros que pocos días antes se lo pidieron al Rey. el ministro de Gracia y Justicia, que ahora era Pascual amat esteve (1856-1928), le contestó que no juzgaba idénticos ambos casos y que la gracia de indulto podía ajustarse a reglas generales. Sin embargo —como siempre— se comprometía a estudiar el caso y haría lo posible por complacer a cuantas personas y entidades estuvieran interesadas por este indulto96. el 27 de julio Nuevo Mundo daba

noticia de una carta que había remitido alegre «verdadero documento para quien quiera estudiar la idiosincrasia del estado español. Hace más de un año —nos dice el mártir de la institución caciquil— está en el Ministerio de Gracia y Justicia el expediente de indulto, firmado favorablemente por los tribunales y por el Consejo de estado; unas líneas, no más, y una firma y este hombre recobraría la libertad o iría a acabar sus tristes días al lado de sus hijos». Sin embargo, pasan los meses y el indulto no se otorga. «entretanto, otros reclusos de aquel mismo penal, que tenían expedientes de indulto posteriormente formados, están ya todos campando por sus respetos donde más les place». Pone varios ejemplos y se pregunta: «¿Por qué se despachan unos expedientes y otros no? ¿Por qué hay misericordia fácil y pronta para unos y hay olvido, cuando no rencor, para otros? el indulto del doctor alegre lo han pedido, con obstinada y dolorosa reiteración, los médicos, los estudiantes y la Prensa. aunque no lo hubiese pedido nadie, su delito es un verdadero caso de conciencia, que pondría en grave tribulación a cualquier moralista. Precisamente porque no se declara jurídicamente que el cacique no es un ciudadano, no está dentro de la ley común y es como una fiera alimaña a la que es meritorio exterminar, anda españa como anda»97. en una sesión del Congreso el periodista y médico José Francos Rodríguez (1862-1931) se quejaba del abandono sanitario en que se hallaba

de las reuniones que mantenía con regularidad el Subsecretario de Presidencia con los periodistas, en la del día 8 de agosto se le preguntó sobre cómo iba el indulto. Les contestó que se había hablado de ello en el pasado Consejo de ministros y que el caso posiblemente quedaría resuelto en unos días99. Luis ortega y Morejón visitó a Sánchez toca para que incluyera en el próximo indulto el del médico de el Pobo100. en el mismo mes de agosto los sindicalistas celebraron un mitin en el teatro aBC de Madrid para solicitar que en el indulto que preparaba el Gobierno se incluyeran presos por delitos sociales, como el de Villalonga, los de Cullera, Benagalbón, Cenicero, Bilbao, los de andalucia y los sindicalistas de Barcelona. entre ellos figuraba también el del médico de el Pobo101. Coincidiendo con estas peticiones de indulto, la Junta de Gobierno del Colegio oficial de Médicos de Valencia había remitido un telegrama a la Mayordomía de Palacio, al Presidente del Consejo de Ministros y al Ministro de Gracia y Justicia rogándoles encarecidamente que se concediera el indulto al doctor alegre que se encontraba en el Penal de San Miguel de los Reyes. el de Barcelona hizo también lo mismo102. El País dio cumplida información sobre el mitin que se organizó en Haro por el ex médico de el Pobo. «el pueblo en masa, sin distinción de partidos, acude al Centro republicano y pide el indulto total del doctor alegre»103. Hacia finales de diciembre, según informaba Nuevo Mundo, muchos «médicos de la Beneficencia municipal de casi todas las ciudades, pueblos, villas y aldeas de la anchurosa españa están imitando la admirable conducta de sus colegas de Jerez de la Frontera, y declarados en huelga, afrontan las iras de los afortunados españoles, que, siguiendo aprovechadamente la honrosa y alta profesión de caciques, tienen a su cuidado y

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guarda las arcas de los ayuntamientos. en algunos pueblos, especialmente donde el cacique vive al amparo de un oligarca madrileño de mayor cuantía, el pobre médico, que ya padecía hambre, padece ahora también persecución. acaso podrá ocurrir que mientras los médicos de Jerez lograron imponer su derecho, otros más débiles o desvalidos vayan, de adversidad en adversidad, a parar a la misma cuadra del penal de Valencia, donde, en unión de muchos forajidos y no pocos desdichados, duerme cada noche el doctor alegre; aquel ciudadano admirable que mató al cacique, y al que no alcanza ningún indulto, como si los médicos, y los estudiantes, y los periódicos hubiesen ya olvidado su infortunio, y la grande, y nobilísima y ejemplar justicia de su causa»104.

El caso Alegre entre 1920 y 1924 La sociedad española pedía cambios. Los conflictos se sucedían. Romanones, que había formado gobierno en diciembre de 1918, dimitió en abril de 1919. Se sucedieron una serie de gobiernos vanos e inútiles presididos por Maura, Sánchez toca y allendesalazar hasta que eduardo dato se hizo cargo. alternó políticas represivas y conciliadoras (creó el ministerio de trabajo, por ejemplo) dejando vía libre al pistolerismo del que él mismo fue víctima, asesinado de 21 tiros en marzo de 1921 por anarquistas. Siguió una nueva serie de gobiernos: allendesalazar, Maura y José Sánchez Guerra. Éste último exigió responsabilidades por el desastre africano con la pérdida de 10.000 hombres en julio de 1921, lo que significó el impulso definitivo para que el sistema se derrumbara comenzando por su propio gobierno. Fue sustituido por García Prieto al frente de una concentración liberal con presencia reformista. Las elecciones de 1923 llevaron al Parlamento a siete diputados del Partido Socialista que se sumaron a la exigencia de responsabilidades. Se formó una comisión con representantes de todos los partidos para que investigaran las responsabilidades. Poco antes de la fecha prevista para la reapertura del Congreso tras las

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vacaciones de verano, el 13 de septiembre de 1923 Miguel Primo de Rivera, capitán general de Cataluña, se pronunció en Barcelona. en 1920 parecía que ya casi todos se habían olvidado de alfredo alegre. Con motivo de un acto que se celebró en el Penal de San Miguel de los Reyes en honor de Concepción arenal, el médico de el Pobo manifestó a los periodistas «que restándole ya muy poca vida, porque una afección cardíaca que padece le llevará pronto al sepulcro, hace público su deseo de no morir en la cárcel, siquiera por honor al nombre que lleva»105. en 1921 ortega Morejón solicitó en el Senado el expediente del médico de el Pobo. el ministro de Gracia y Justicia, que entonces era Mariano ordóñez García (dejaría de serlo unos días después), le dijo que no sabía en qué situación se encontraba y se ofreció a enviárselo si estaba terminado106. en 1922 no se publicó nada significativo y en 1923 lo más importante fue la celebración de la asamblea de Médicos titulares. durante los años anteriores se realizaron varias reuniones de este tipo en el nivel provincial y regional. estas fueron sus principales conclusiones: 1ª. Que los médicos titulares no prestaran servicio a las Cajas de seguros de enfermedad, de invalidez y de maternidad hasta que éstas no sufrieran una reforma radical. 2ª. Que pasaran a inspectores municipales, con la percepción en los nuevos servicios de un 50 por 100 de los honorarios que por clasificación les correspondieran, los médicos titulares. 3ª. Que los haberes de Sanidad ingresaran en las respectivas delegaciones de Hacienda y que el estado fuera el encargado de abonarlas a los médicos. 4ª. Que la Sanidad continuara siendo función central del estado, cualquiera que fuese la organización administrativa que se diera a españa. 5ª. Una vez satisfechas por el estado las dotaciones a los inspectores municipales de Sanidad, se destinarían a la creación, sostenimiento del Montepío de médicos, las cantidades que se creyesen necesarias a tal objeto»107. Por supuesto, junto a estas reivindicaciones figuraba la de la puesta en libertad del médico de el Pobo108. en El Sol del día 28 de octubre en

la sección “Negociado de reclamaciones de el Sol” un grupo de médicos sin plaza hablaba en estos téminos: “en estos momentos …se está poniendo de relieve con cuánta razón se rebelaban los hombres libres y honestos contra el inmoral caciquismo que devoraba el país. No hay ayuntamiento de españa que no oculte en el misterio de su administración todo género de delitos. Los caciques, señores poderosos y audaces, no cumplían la ley jamás. Las obligaciones municipales solamente se pagaban cuando había un interés politico, nunca ateniéndose a los imperativos del derecho, sino a la voluntad del señor.../... Los médicos titulares de españa han sufrido por esta causa infinitas vejaciones, teniendo que sostener luchas enconadas y diarias para conseguir el pago de sus haberes. No hemos de referirnos a los múltiples conflictos creados por los alcaldes negándose a acceder a las justas demandas de los titulares, porque eso no es más que un aspecto, lamentable sí, pero admitido en el Viejo régimen político, de la gran batalla que sostenía el caciquismo contra los que ni lo aceptaban ni querían tolerarlo.../...Nos vamos a referir al caso del medico de el Pobo, y vamos a pedir justicia para este hombre, que sufre en el penal de San Miguel de los Reyes las venganzas del caciquismo… Hoy, por efecto de la persecución de los caciques, es un número en el penal ¿Para qué recordar las causas originarias de su proceso? Las conoce españa entera, y muchas veces ha pedido perdón para la víctima... /… el cacique triunfante sufre hoy los efectos de su conducta. Y precisamente cuando se descubre la maraña de sus delitos incontables es la ocasión de pedir que sea devuelto a su hogar el médico de el Pobo. Lo pedimos al directorio en nombre de los médicos, en nombre de sectores muy importantes del país que ya en otras ocasiones expresaron su adhesión a esta idea…»109. Una de las acciones de Primo de Rivera fue la destitución de todas las autoridades civiles y las sutituyó por militares. descuajó el caciquismo por las bravas, disolviendo los ayuntamientos y colocando en su lugar a delegados militares. en 1924 llegó por fin para alegre la libertad provisional. el periódico Patria, de Lérida, nacido a raíz de la instauración de la dictadura, trató el tema de la siguiente manera: “Guerra al caci-


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quismo. Liberación del médico de el Pobo”: «el Gobierno del directorio Militar ha abierto las puertas del presidio al desventurado médico de el Pobo, el doctor alegre, quien, víctima de las jactancias y atropellos de un matón chulapo al servicio de los caciques politicos, lo mató en legítima defensa... a raíz de la condena del doctor alegre, los leaders de las tituladas izquierdas españolas, con Unamuno110 a la cabeza, emprendieron una campaña pública de Prensa y de mítines en pro de la liberación de la nueva víctima del odioso caciquismo político, sin conseguir nada. Ha debido ser el directorio Militar quien restituyera a los suyos al infortunado médico rural y he aquí que todavía no hemos leído una línea de elogio al Gobierno, de los citados leaders, por esta reparación justa y humana...»111. Las noticias sobre alegre de 1924 están todas relacionadas con la libertad provisional el día 6 de junio de 1924112. desde que se produjo el hecho en 1915 hasta 1924 se sucedieron diecisiete gobiernos distintos en el país. Sin embargo, la tragedia de la familia alegre no terminó ahí. el día 2 de abril de 1927 a la entrada de los almacenes de telas el Metro, en la calle San Vicente, de Valencia, frente al teatro olympia, su hijo emilio alegre disparó al vendedor y a su propia mujer Leonor Sogorb López; se dijo en la prensa que el motivo había sido una cuestión de celos. después se disparó en la cabeza. todos ellos fueron trasladados al Hospital General. Leonor murió y el propietario de los almacenes, tras ser curado, pudo irse a su domicilio. López trigo comenzó a intervenir a emilio para extraerle el proyectil, pero lo dejó ante la gravedad que representaba; murió el día 8 de abril. en Valencia, después de haber participado en la guerra de África, había pedido ayuda al Colegio de Médicos y trabajado para la Unión Sanitaria Valenciana durante dos años. después lo hizo en la Compañía de tranvías en la línea Valencia-Malvarrosa. Su entierrro supuso una gran manifestación de duelo según la prensa local113. a partir del hecho, alfredo alegre, que vivía en casa de su hija casada con el médico de alaquàs, fue perdiendo la razón. el día 14 de diciembre de 1927 fue ingresado en el Manicomio de Jesús114.

Figura 11: emilio alegre, después de matar a su esposa, herir al dueño de los almacenes el Metro y de haberse disparado un tiro en la cabeza, con el médico que lo atendió en el Hospital Provincial de Valencia. Murió pocos días después. Mundo Gráfico, 1927, vol. 17, nº 806, p. 14.

José Mª. Albiñana, el defensor de Alfredo Alegre Nada se ha dicho del que fue defensor de alegre. Se trata de una interesante figura cuya vida estuvo marcada también por la tragedia. Hijo de médico, nació en enguera (Valencia) el 13 de octubre de 1883. Su hermano gemelo murió al mes de nacer y su madre pocos días después a consecuencia del parto. Fue criado por su hermana Leonor. estudió bachillerato en el Colegio de San Fernando que creó su padre. en 1899 comenzó estudios de Medicina en la Facultad de Medicina de Valencia, donde destacó por su afición a la política. entró en contacto con Francisco Moliner, catedrático de Patología Médica y sus ideas liberales de carácter progresista. Se implicó en el proyecto de su maestro del Sanatorio antituberculoso de Porta Coeli. al haberle impuesto la Universidad expediente disciplinario, tuvo que finalizar sus estudios en Barcelona durante el curso 1905-06. ocupó la plaza de su padre en enguera durante un breve espacio de tiempo hasta que marchó a Madrid para hacer el doctorado; obtuvo el grado en 1915 con la tesis Concepto de la Medicina Histórica. Se especializó como neurólogo además de estudiar también derecho y Filosofía y Letras (Historia). interesado en el incipiente movimiento en torno a la aso-

ciación de Médicos titulares, fundó en 1911 la revista La Sanidad Civil de la que era el único redactor y director. Con Moliner como presidente creó una Federación Nacional de Sanidad Civil con un programa casi idéntico al de la asociación de Médicos titulares. en 1914 se fundieron ambas con el nombre de Unión Médica Nacional aunque su Federación siguió hasta disolverse en la Federación de Colegios Médicos115. Con la intención de obtener el acta de parlamentario fue pasando por diversos grupos, desde Canalejas a Santiago alba pasando por Romanones, pero no lo consiguió; siempre acababa siendo sustituido por compromisos. investigó temas histórico-médicos y recibió becas de la Junta de ampliación de estudios. impartió docencia de doctorado en Madrid como profesor auxiliar en 1919. en 1921 se presentó a la Cátedra de Historia crítica de la Medicina que obtuvo eduardo García del Real116, lo que le causó gran frustración. ese mismo año se marchó a México, donde se dedicó a ejercer la medicina, a viajar y estudiar la medicina indígena y el floklore mexicanos. aparte de enriquecerse, inició un giro radical en su pensamiento que lo llevó a posturas extremas del conservadurismo y nacionalismo. expulsado de México en 1927 viajó por varios países del Caribe como corresponsal de ABC. Regresó a españa en 1928. abrió una

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consulta de cierto éxito que le permitió dedicarse a la política. Comenzó a acceder a círculos de poder y primorriveristas, especialmente al de Severiano Martínez anido de quien se decía era el sucesor de Primo117. en 1930 albiñana ya estaba identificado plenamente en el discurso de la extrema derecha. Junto con delgado Barreto fundó el Partido Nacionalista español cuya doctrina estaba contenida en su Breviario Nacionalista Español que contenía veintidós puntos, en los que básicamente defendía la Monarquía, la Unidad de la

Patria, la Religión Católica, el orden social establecido y el corporativismo agrario. Cuando llegó la República albiñana se convirtió en el punto de mira. Fue diputado por Burgos tras las elecciones de 1933 y de 1936 en condiciones desfavorables. el fracaso del golpe de estado en la capital en 1936 desencadenó la represión de las izquierdas; los milicianos se lanzaron a la busca y captura de los elementos derechistas y golpistas. albiñana, después de deambular durante varios días por las calles de Madrid disfrazado de ciego para no ser reconocido,

se presentó en las Cortes para hacer valer su condición de diputado. durante unos días se alojó en la enfermería hasta que fue conducido a la Cárcel Modelo por seguridad. el día 22 de agosto los milicianos se adueñaron de la cárcel después de un incendio producido por los presos comunes. en la madrugada del día 23 improvisaron un juicio tras el cual fusilaron alrededor de sesenta personas, muchas de las cuales eran destacados personajes de la vida pública madrileña y española, entre ellos José M. albiñana118.

Notas: * Profesor titular. departamento de Historia de la Ciencia y documentación. Universitat de València. este trabajo se inscribe en el marco del Proyecto de investigación del Ministerio de educación “La imagen de la Medicina en la prensa diaria: Las Provincias y El Imparcial (1898-1930)” HaR2008-04023. 1). agustín albarracín en su trabajo “La asistencia médica en la españa rural durante el siglo XiX” (Cuadernos de Historia de la Medicina Española, 1974, vol. 13, pp. 133-204) demostró que los seis intentos legislativos de reglamentar y ordenar la asistencia rural de la medicina en españa entre 1854 y 1902, dejaron tras sí un “poso de desilusión, de desengaño y de desesperanza,… tónica general de medio siglo de ejercicio profesional”. esta situación se prolongó en el siglo XX.

24). también se han consultado La Palanca y El Liberal Arriacense. 25). Flores y Abejas, 19 de diciembre de 1915, pp. 2-3. 26). Flores y Abejas, 25 de diciembre de 1915, pp. 2-3. 27). “Las víctimas del caciquismo. Un médico en la cárcel”. Flores y Abejas, 9 de enero de 1916, p. 2. 28). “Campaña humanitaria”. Flores y Abejas, 23 de enero de 1916, p. 4. 29). “el médico de el Pobo. a los subdelegados de Medicina de esta provincia”. Flores y Abejas, 13 de febrero de 1916, p. 5. 30). Flores y Abejas, 9 de abril de 1916, pp. 2-3. 31). Flores y Abejas, 9 de abril de 1916, pp. 2-3.

2). archivo de la Universitat de València. expediente personal eX 115/20.

32). Flores y Abejas, 16 de abril de 1916, pp. 2-3.

3). albiñana Sanz, J.Mª. (1916). La tragedia de El Pobo: defensa del médico D. Alfredo Alegre. Madrid, Sociedad General de Médicos españoles.

33). Flores y Abejas, 16 de abril de 1916, pp. 4-5. el contenido del juicio también fue recogido por La Palanca del 18 de abril de 1916, p. 1.

4). Flores y Abejas, 9 de abril de 1916, p. 2; albiñana Sanz, J.Mª (1916) op. cit., p. 8-10.

34). Flores y abejas, 30 de abril de 1916, pp. 2-3.

5). Flores y Abejas, 9 de abril de 1916, pp. 2-3.

36). albarracín teulón, a. (2000). Historia del Colegio de Médicos de Madrid. Madrid, ilustre Colegio de Médicos de Madrid, pp. 123-124.

6). Parece que recibió ofertas de varias personas para defenderle y fue decisión suya que lo hiciera José Luis albiñana Sanz, que era la primer vez que actuaba como abogado en un juicio, pero era un personaje bastante conocido.

35). La Acción, 22 de abril de 1916, p. 1.

37). La Época, 23 de abril de 1916. 38). La Acción, 26 de abril de 1916, p. 4.

7). albiñana Sanz, J.Mª. (1916). Op. cit., pp. 18-19.

39). La Acción, 26 de abril de 1916, p. 2.

8). Se había formado un nuevo partido médico con el Pobo y sus anejos: Hombrados, Morenilla y tordellego.

40). La Acción, 6 de mayo de 1916, p. 3.

9). albiñana Sanz, J.Mª (1916). Op. cit., pp. 25-3010). albiñada Sanz, J.Mª. (1916), Op. cit., p. 30. 11). albiñana Sanz, J.Mª (1916). Op. cit., pp. 31-39. 12). albiñana Sanz, J.Mª. (1916), pp. 44-45. 13). La Palanca, 18 de abril de 1916, pp. 1-2. 14). La Acción, 14 de abril de 1916, p. 5. 15). La Palanca, 18 de abril de 1916, pp. 1-2; Flores y Abejas, 16 de abril de 1916, pp. 4-5. 16). albiñana Sanz, J.Mª. (1916) Op. cit., p. 57. 17). albiñana Sanz, J.Mª. (1916) Op. cit., p. 59. 18). albiñana Sanz, J.Mª. (1916) Op. cit., p. 70. 19). albiñana Sanz, J.Mª. (1916) Op. cit., p. 74. 20). albiñana Sanz, J.Mª. (1916) Op. cit., pp. 80-81. 21). La Palanca, 8 de junio de 1915, p. 2. Herranz le contestó en El Liberal Arriacense del 26 de junio de 1915, p. 4. a la vez le contesta en el mismo periódico del día 3 de julio (p. 7) Francisco Checa, iseñalando que ha puesto el asunto en manos del Juzgado. 22). Por la españa futura. el médico y el maestro. Crónica meridional, 19 de abril de 1916, p. 2. 23). doval, G. Por el compañero alegre (1916). España Médica, vol. 6, nº 192, pp. 3-4.

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41). Finalmente la Comisión gestora sobre el Caso alegre en Madrid estuvo compuesta por Simonena, Pulido, Piga, eleizegui, taboada, Juarros, Lavín, Gereda, Rego, Velasco, arias, almansa, toledo, Pinedo, los directores de las revistas farmacéuticas de Madrid, Ruíz albéniz, doval y Maestre. (El Siglo Médico, 1916, vol. 63, p. 1). 42). albarracín teulón, a. (2000). Op. cit., pp. 123-124. 43). La Acción, 13 de mayo de 1916, p. 3. 44). “La tragedia de el Pobo” (1916). Mundo gráfico, 24 de mayo de 1916, p. 4. 45). España Médica, 1916, vol. 192, p. 4. 46). La Acción, 15 de mayo de 1916, p.; Heraldo de Madrid, 15 de mayo de 1916, p. 4; La Correspondencia de España, 19 de mayo de 1916, p. 4; ABC, 20 de mayo de 1916, p. 14 y El Imparcial, 20 de mayo de 1916, p. 4. 47). Fusilado el 24 de febrero de 1940 en Madrid. diputado por el Partido Socialista, Consejero permanente de estado en la Segunda República. Llevó el famoso y popular caso del “crimen del capitán Sánchez”. 48). Por el dr. alegre (1916). España Médica, vol. 6, nº 213, p. 13. 49). La Vanguardia, 28 de junio de 1916, p. 4. 50). ABC, 26 de octubre de 1916, p. 16, El Imparcial, 26 y 27 de octubre de 1916, p. 2, Heraldo de Madrid, 26 de octubre de 1916, p. 1, Las Provincias, 26 de octubre de 1916, p. 2. 51). estaba constituido por Ricardo Samper (diputado provincial y abogado), eugenio Miquel (concejal y abogado), Vicente Pichó (ingeniero), Manuel espinosa (médico), antonio Cortés Pastor (médico)antonio Merino Conde (cate-


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drático), Julián Puig y emilio Borso (abogados), José L. estellés y eduardo Guillar (escritores), enrique Soler, Cándido Herrero, José ahuir y a. Fernández González (estudiantes), Pedro del Campo (maestro), antonio Monzó (dependiente de comercio), Fermín Cayete y Filiberto Sanchis (agrupación exalumnos de la Casa de la democracia), isidro Garcerá (presidente de la Casa del Pueblo), Carmelo Calatayud (presidente del Comité de Centros y Sociedades obreras), Joaquín thons (periodista). el presidente era Rafael Campos Fillol (1884-1971), más tarde secretario de la Facultad de Medicina de Valencia. 52). La Acción, 26 de octubre de 1916; ABC, 26 de octubre de 1916; La Época, 26 de octubre de 1916, p. 4; El Imparcial, 26 de octubre de 1916, p. 2, Las Provincias, 26 de octubre de 1916, p. 2.

ticia”. El País, 23 de septiembre de 1917, pp. 1-2. 83). La Vanguardia, 16 de noviembre de 1917, p. 13. 84). El País, 18 de marzo de 1918, p. 3. 85). La Vanguardia, 26 de marzo de 1918, p. 3. 86). La Vanguardia, 7 de marzo de 1918, p. 13. 87). La Acción, 2 de abril de 1918, p. 3; La Correspondencia de España, 2 de abril de 1918, p. 5; El Día, 2 de abril de 1918, p. 6; Heraldo de Madrid, 3 de abril de 1918, p. 1; La Nación, 3 de abril de 1918, p. 7; El Globo, 3 de abril de 1918, p. 1; El Liberal, 3 de abril de 1918, p. 4; El País, 4 de abril de 1918, p. 3.

53). El Imparcial, 27 de octubre de 1916, p. 2.

88). El Día, 3 de abril de 1918, p. 6; y también La Unión Ilustrada del 11 de abril de 1918, p. 23 que recoge una fotografía del encuentro.

54). La Acción, 27 de octubre de 1916, p. 5. Las intervenciones se reprodujeron en la España Médica, 1916, vol. 6, nº 209, pp. 1-2.

89). La Acción, 11 de abril de 1918, p. 1.

55). el Rector Rafael Pastor González hizo gestiones con el ministro de Gracia y Justicia para que se trasladara a alegre a San Miguel de los Reyes (Las provincias, 6 de agosto de 1916, p. 2). 56). La Acción, 29 de octubre de 1916, p. 4; Heraldo de Madrid, 20 de octubre de 1916; La Vanguardia, 30 de octubre de 1916; La Nación, 30 de octubre de 1916, p. 5; El Liberal, 30 de octubre de 1916, p. 2.

90). La Vanguardia, 17 de abril de 1918, p. 4; El Sol, 12 de abril, p. 3 y 13 de abril de 1918, p. 3; La Acción, 13 de abril de 1918, p. 4; La Nación, 13 de abril de 1918, p. 1; La Correspondencia de España, 13 de abril de 1918, p. 3; El Imparcial, 13 de abril de 1918, p. 4; El Liberal, 13 de abril de 1918, p. 4. La Ilustración Española y Americana del 15 de abril de 1918, p. 5, recogió los acontecimientos en tres fotografías igual que La Unión Ilustrada del 18 de abril de 1918, p. 18.

57). Las Provincias, 1, 5 y 7 de noviembre de 1916, pp. 1, 1 y 2 respectivamente.

91). La Acción, 18 de abril de 1918, p. 3.

58). La Época, 1 de noviembre de 1916, p. 4; El Imparcial, 1 de noviembre de 1916, p. 2.

93). La Época, 22 de julio de 1918, p. 1; El Imparcial, 22 de julio de 1918, p. 2; El Siglo Futuro, 22 de julio de 1918, p. 3; La Vanguardia, 23 de julio de 1918, p. 9.

59). La Vanguardia, 28 de noviembre de 1916, p. 14. 60). La Acción, 29 de noviembre de 1916, p. 4; El Liberal, 30 de noviembre de 1916, p. 4; La Época, 1 de diciembre de 1916, p. 1; El Imparcial, 1 de diciembre de 1916, p. 3. 61). Heraldo de Madrid, 10 de diciembre de 1916, p. 4; El Día, 11 de diciembre de 1916, p. 3; La Época, 11 de diciembre de 1916, p. 4; El Liberal, 14 de diciembre de 1916, p. 4; Las Provincias, 5, 6 y 11 de diciembre de 2016, pp. 2, 1 y 1 respectivamente.

92). La Vanguardia, 15 de julio y 16 de julio 1918, p. 7 y p. 10 respectivamente.

94). arias Carvajal, P. (1919). el indulto del dr. alegre. España Médica, vol. 8, nº 287, p. 1. 95). Cumplía una condena en prisión correccional por atentado a un agente de la autoridad. 96). ABC, 24 de julio de 1919, p. 13; La Vanguardia, 24 de julio de 1919, p. 13. 97). Nuevo Mundo, 17 de julio de 1919, p. 4.

62). La Acción, 9 de diciembre de 1916, p. 4; La Época, 14 de noviembre de 1916, p. 4; Heraldo de Madrid, 14 de noviembre de 1916, p. 3; El Liberal, 14 de noviembre de 1916, p. 1.

98). ABC, 9 de agosto de 1919, p. 12; La Vanguardia, 9 de agosto de 1919, p. 7.

63). La Época, 14 de noviembre de 1916, p. 4; Heraldo de Madrid, 2 de noviembre de 1916, p. 3; El Liberal, 14 de noviembre de 1916, p. 1.

100). La Época, 18 de agosto de 1919, p. 1; El Siglo Futuro, 18 de agosto de 1919, p. 2; La Vanguardia, 19 de agosto de 1919, p. 7.

64). Las Provincias, 13 de noviembre de 1916, p. 3.

101). La Correspondencia de España, 21 de agosto de 1919, p. 4; El Día, 21 de agosto de 1919, p. 4; El Imparcial, 21 de agosto de 1919, p. 4.

65). La Vanguardia, 16 de noviembre de 1916, p. 14; ABC, 22 de noviembre de 1916, p. 17; El Liberal, 22 de noviembre de 1916, p. 4.

99). La Acción, 18 de agosto de 1919, p. 5.

102). El Día, 22 de agosto de 1919, p. 7; ABC, 23 de septiembre de 1919, p. 18.

66). La Vanguardia, 8 de noviembre de 1916, p. 11.

103). El País, 6 y 8 de octubre de 1919, p. 2 y p. 1 respectivamente.

67). albarraciín teulón, a. (2000). Op. cit., pp. 131-132.

104). Nuevo Mundo, 5 de diciembre de 1919, p. 6.

68). La Vanguardia, 15 de noviembre de 1916, p. 8.

105). El Sol, 31 de enero de 1920, p. 3.

69). Larios de Medrano, J. (1917). “¿Un presidio? La tragedia de el Pobo”. El Liberal, 6 y 7 de enero de 1917, p. 2 y 2.

106). La Correspondencia de España, 25 de febrero de 1921, p. 4; La Época, 25 de febrero de 1921, p. 3; El Siglo Futuro, 25 de febrero de 1921, p. 2; La Vanguardia, 26 de febrero de 1921, p. 9; El Globo, 26 de febrero de 1921, p. 1; El Imparcial, 26 de febrero de 1921, p. 7.

70). La Vanguardia, 31 de enero de 1917, p. 8. 71). El Globo, 1 de febrero de 1917, p. 2. 72). El Día, 21 de marzo de 1917, p. 2; Heraldo de Madrid, 21 de marzo de 1917, p. 2 y 23 de marzo de 1917, p. 2; El Liberal, 23 de marzo de 1917, p. 1; La Acción, 24 de marzo de 1917, p. 2; y 26 de marzo de 1917, p. 5.

107). El Sol, 24 de noviembre de 1923, p. 4. 108). La Acción, 24 de noviembre de 1923, p. 6; La Voz, 24 de noviembre de 1923, p. ; La Vanguardia, 25 de noviembre de 1923, p. 15.

73). La Acción, 27 de marzo de 1917, p. 5; El Imparcial, 28 de marzo de1917, p. 3.

109). El Sol, 28 de octubre de 1923, p. 4.

74). La Correspondencia de España, 29 de marzo de 1917, p. 3.

111). Patria, 22 de septiembre de 1924, p. 6.

75). La Nación, 29 de marzo de 1917, p. 11; El País, 29 de marzo de 1917, p. 2; El Liberal, 30 de marzo de 1917, p. 1.

112). ABC, 11 de junio de 1924, p. 26; Heraldo de Madrid, 11 de junio de 1914, p. 4; El Siglo Futuro, 12 de junio de 1924, p. 4; La Época, 13 de junio de 1924, p. 1; El Imparcial, 14 de junio de 1924, p. 7; El Sol, 18 y 21 de agosto de 1924, p. 6 y 2; La Correspondencia de España, 12 de junio de 1924, p. 4.

76). La Acción, 31 de marzo de 1917, p. 5; La Correspondencia de España, 31 de marzo de 1917, p. 4; El Día, 31 de marzo de 1917, p. 5; El Imparcial, 31 de marzo de 1917, p. 1; La Nación, 31 de marzo de 1917, p. 2 y 1 de abril de 1917, p. 5; ABC, 31 de marzo de 1917, p. 19; La Vanguardia, 1 de abril de 1917, p. 12; El Liberal, 1 de abril de 1917, p. 3. 77). La Acción, 3 de abril de 1917, p. 4; Heraldo de Madrid, 3 de abril de 1917, p. 4; El Imparcial, 4 de abril de 1917, p. 3; La Nación, 4 de abril de 1917; El País, 4 de abril de 1917, p. 3. 78). El País, 29 de agosto de 1917, p. 1.

110). Que sepamos, Unamuno nunca tuvo que ver con este caso.

113). Pueblo (Valencia), 6, 7, 9 y 12 de abril de 1927, pp. 1, 1, 3 y 1 respectivamente. 114). Pueblo (Valencia), 15 de diciembre de 1927, p. 1. 115). Gil Pecharromán, J. (2000). “Sobre España inmortal, sólo Dios”. José María Albiñana y el Partido Nacionalista Español (1930-1937). Madrid, UNed, pp. 15-22.

80). tolosa Latour, M. “Piedad redentora. Carta abierta al excmo. Sr. d. Manuel de Burgos”. El Día, 11 de septiembre de 1917, p. 1.

116). Sobre la oposición véase Martí Boscá, J.V.; Rey González, a. (2012). La renovación de la Historia de la Medicina en la Universidad española: eduardo García del Real. en: Matrícula y Lecciones. IX Congreso Internacional de Historia de las universidades hispánicas. Valencia, Universitat de València, vol. 1, pp. 521-545.

81). El Día, 19 de septiembre de 1917, p. 1.

117). Gil Pecharromán, J. (2000). Op. cit., pp. 23-40.

82). Marcial dorado, J. “Gracia, que es reparación. al ministro de Gracia y Jus-

118). Gil Pecharromán, J. (2000). Op. cit., pp. 197-207.

79). Nelken, M. “La vida y las mujeres por el doctor alegre”. El Día, 17 de septiembre de 1917, p.

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Juan Valverde de Amusco 1525-1588 c. a. y la vocación por la anatomía en el Renacimiento hispanoitaliano José Miguel Hernández-Mansilla*

Resumen: el siglo XVi fue testigo de un tiempo glorioso para el progreso de algunas ciencias médicas básicas entre las que cabría destacar la anatomía. Uno de los personajes implicados en el desarrollo de esta materia fue Juan Valverde de amusco, insigne científico español.

esta investigación muestra los datos más relevantes conocidos hasta este momento sobre su vida, su entorno sociocultural y su célebre tratado de anatomía titulado: Historia de la composición del cuerpo humano.

Juan Valverde de Amusco c.1525-1588 and his vocation for anatomy in the Hispano-Italian Renaissance Abstract: the XVith century witnessed a glorious period in the progress of some of the basic medical sciences among which anatomy stands out. one of the wellknown figures involved in the development of this subject was Juan Valverde de amusco, a notable Spanish

La vocación intelectual uan Valverde nació en una pequeña villa de la Corona de Castilla llamada amusco. este pequeño municipio de la provincia de Palencia formó parte de las nueve villas de tierra de Campos durante el siglo XVi. Hoy carecemos de una partida de bautismo u otro documento que acredite el año en el que vino al mundo, pero los estudios históricomédicos estiman que pudo ser muy próximo al año en el que se produjeron las revueltas de los comuneros en tierras de Castilla. Concretamente plantean como una fecha probable el año de 15251.

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de su infancia y juventud apenas han llegado noticias a nuestros días. de su entorno familiar, por ejemplo, únicamente contamos con el testimonio que él mismo nos trasmitió acerca de su padre en un apartado de

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scientist. this research shows the most relevant data currently known on his life, sociocultural environment and his celebrated treaty on anatomy titled: “Historia de la composición del cuerpo humano”. (History of the human body).

su tratado anatómico dedicado a la anatomía ocular: «Mi padre siendo de edad de cuarenta años, […] se dio con una punta de un cuchillejo en el ojo, y poniendo de presto la mano sobre él apretó algún tanto, y salió fuera este humor acuoso, y luego perdió la vista de aquél ojo sin conocerse en él falta alguna más que en el otro»2. Fuera de este dato autobiográfico los historiadores de la medicina no se han atrevido a señalar ningún punto de la infancia y juventud del amusqueño. Nosotros, sin embargo, hemos querido ir un poco más allá en esta temprana fase de su vida y plantearnos el nacimiento de su vocación por la medicina durante su primera juventud. Gregorio Marañón hablaba de una vocación temprana y otra tardía3. Pensamos que Juan Valverde podría encajar en el perfil de una vocación temprana por la medicina y que su

inclinación por el arte de curar fuera adquirida en una de las cofradías de su villa natal. Un estudio de las fuentes locales revela que en amusco existieron dos cofradías con sus respectivos hospitales dedicados entre otros menesteres al cuidado y la atención médica de peregrinos y enfermos. esta atención médica dista mucho de lo que hoy conocemos como una verdadera asistencia sanitaria, pero fue durante este siglo cuando comenzó a gestarse el cambio hacia el modelo que hoy conocemos4. estas cofradías a las que hacemos mención fueron: la Cofradía de San Millán de los Palmeros y la Cofradía de San Sebastián5. Si atendemos a la documentación que hoy se conserva en el archivo diocesano de Palencia podemos creer que Valverde mantuvo unos estrechos vínculos con esta última cofradía, la de San Sebastián. en uno de los legajos de este archivo des-


Juan Valverde de Amusco 1525-1588 c. a. y la vocación por la anatomía en el Renacimiento hispanoitaliano

cubrimos que el anatomista portó desde Roma en 1558 a la Cofradía una bula firmada por el Papa Paolo iV para que los vecinos de la villa y demás peregrinos que se acercaran a celebrar Santa Misa, recibir la eucaristía, dar limosna o confesar sus pecados en Nuestra Señora de las Fuentes recibieran a cambio indulgencias plenarias tales como si visitaran las iglesias de Roma y el Santo Sepulcro de Jerusalén y Santiago6. Pensamos que con esta temprana vocación por la medicina adquirida posiblemente en la Cofradía de San Sebastián Valverde partió de amusco hacia una de las tres grandes universidades de la Corona de Castilla para realizar sus primeros estudios. de mayor a menor importancia, por el prestigio de sus estudios, por la calidad de sus profesores y el número de sus estudiantes estas universidades fueron: la de Salamanca, la de Valladolid y la de alcalá de Henares7. desafortunadamente, una vez más, el estudioso que intente aproximarse al conocimiento de estos temas descubrirá que la documentación que deberá dar una respuesta definitiva sobre su estadía en una de estas tres universidades plantea grandes problemas. Comencemos por analizar lo más elemental. Veamos su presencia en alguna de las villas. Hasta hoy no han aparecido los documentos notariales que le sitúen como arrendador de una vivienda en alguna de las villas. Pero sigamos analizando su presencia en alguno de los colegios menores. Hasta donde sabemos todavía no han aparecido los documentos que esclarezcan si Valverde pagó alguna plaza o solicitó una beca para residir y estudiar en uno de los numerosos colegios menores que existían en torno a las universidades castellanas8. Sin embargo, estos inconvenientes podrían superarse si pensamos en que Valverde pudo haber residido durante este periodo en la casa de un familiar, un amigo o un conocido. esta práctica era algo habitual entre los escolares de toda europa. Pongamos por caso al célebre médico y anatomista suizo Felix Platter. Cuando el joven muchacho comenzó sus estudios de medicina viajó desde Basilea hasta Montpellier. en esta última ciudad se alojó en la casa de unos amigos de la familia9, aunque en el caso de

Valverde debemos tratar este tipo de datos con suma cautela, por lo menos hasta que aparezca la documentación definitiva.

La enseñanza de la medicina y de la anatomía en las tierras de Castilla La historiografía apunta, influenciada por este vacío documental, que Valverde emprendió sus primeros estudios universitarios en Valladolid10. el motivo para situarlo en este emplazamiento no es nada claro. tal vez se deba al transito de estudiantes de aquellas tierras hacia Valladolid. también puede deberse a la proximidad del Estudio respecto a amusco. Nosotros queremos aportar un conjunto mayor de razones. Con ello pretendemos abrir nuevas vías de investigación que sirvan como estímulo a los miembros de la comunidad científica para que prosigan avanzando en el conocimiento de la vida y la obra de nuestro autor. Creemos que esta villa representó para un joven estudiante un emplazamiento privilegiado en el que cumplir un conjunto de expectativas científicas, sociales y profesionales. Pensamos que Valverde pudo pensar en ellas en un primer momento. en el colegio menor un estudiante aprendía las siete artes liberales. esta materia estaba conformada por el trivium y el Quadrivium. Mediante el trivium el estudiante se instruía en gramática, retórica y dialéctica. Con ellas aprendía a escribir, hablar con habilidad, dominar la elocuencia y utilizar una serie de argumentos para separar lo verdadero de lo falso. Mediante el Quadrivium el estudiante aprendía aritmética, geometría, astronomía y música. Con estas materias el escolar asimilaba los fundamentos y las divisiones de los números, las medidas y las dimensiones terráqueas, las leyes de los astros y los esquemas métricos y los cantos11. en el colegio mayor un estudiante interesado por la medicina podía adoptar una buena formación arábigo-escolástica12. durante el siglo XVi el saber médico vallisoletano se decantaba por la tradición árabe. Pro-

fesores y estudiantes atendían con preferencia los dictados del Canon de la Medicina de avicena. así tenemos, por ejemplo, que en la Cátedra de Prima, la más importante debido a su gran prestigio académico y al abultado estipendio que percibían los profesores que la ocupaban, se leyó: el primer, segundo y cuarto Fen del Libro primero; y primer y segundo Fen del Libro cuarto; más todo aquello que los estudiantes tuvieran curiosidad por conocer del Príncipe de la medicina13. esta materia también era importante en el día en el que el estudiante decidía licenciarse. La segunda parte del examen que debía superar tenía que ver con la lectura y comentario de uno de estos apartados del Canon de avicena14. Lo cierto es que Valladolid fue durante este siglo un importante foco cultural del Reino de Castilla. Pero su importancia también se debió en buena medida a su gran proyección en materia política y económica. Valladolid adquirió esta enorme trascendencia tras convertirse en la sede de las cortes castellanas en 10 ocasiones15. desde comienzos de la centuria hasta el año de 1560 ninguna otra ciudad había logrado celebrar un número semejante de reuniones de hombres de estado. Recordemos que a la cita acudía el rey, el príncipe y la nobleza. Y por lo general, la duración de las cortes era muy variable, los asistentes prolongaban su estancia desde unas pocas semanas hasta algunos meses. esto llevó a que algunos de los nobles más poderosos del Reino establecieran su residencia en Valladolid. Recordemos por ejemplo al Conde de Benavente, al Conde de Miranda y al Marqués de astorga. el poder político también pudo funcionar como un polo de atracción del mercado. de una parte, los moradores, con su presencia en la villa, aseguraban su asistencia a las reuniones en las que se ventilaban los asuntos de gobierno. de otra parte, la presencia de estos nobles y señores también permitió el estímulo y desarrollo de un mercado en el que los agentes económicos pudieron emprender interesantes y sugestivos intercambios comerciales. Si analizamos la villa desde una perspectiva socio-profesional veremos que hasta 1560, justo antes de que Felipe ii decidiera establecer su

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José Miguel Hernández-Mansilla

corte en Madrid, un médico tenía una selecta clientela con la que hacer crecer su prestigio académico, pero sobre todo social y económico. Si era versado en alguna de las materias u autores que daban sentido a la medicina podía acceder a la docencia universitaria, mientras que si lograba mostrarse virtuoso en el arte de la preservación y el restablecimiento de la salud humana, y sabía introducirse y moverse con perspicacia en la vida social de la nobleza castellana, podía lograr formar parte de la corte real, de la de un noble o la de un gran señor. en Valladolid existieron profesores universitarios que ejercieron al mismo tiempo la medicina en la corte real. tomemos por caso a los médicos diego Rodríguez, Juan Rodríguez de toledo y Fernando de ampudia. en torno a 1548 un médico tenía un estipendio en la corte real entre los 60.000 y 90.000 maravedíes, mientras que su sueldo en la universidad estaba comprendido entre los 200 y 700 ducados16. ahora bien, no podemos determinar con seguridad si Valverde, tras abrazar las siete artes liberales, comenzó a cursar sus primeros estudios en el colegio de medicina de Valladolid, ya que la documentación que debería darnos una respuesta sobre esta cuestión, una vez más, es insuficiente. en primer lugar, hasta donde sabemos, Valverde no aparece entre los colegiales de Santa Cruz, habitualmente se reservaban tres puestos para estudiantes de medicina17. en segundo lugar, si analizamos la presencia de nuestro autor en los registros universitarios nos encontraremos con que no aparece en el registro de bachilleres en medicina, pues éste registro comenzó en una fecha posterior a la que se piensa que pudo residir en Valladolid18. Nosotros pensamos que cabe la posibilidad de que Valverde comenzara los estudios de medicina en Valladolid, pero a pesar de las impresionantes ventajas sociales, profesionales y económicas que ofrecía a un recién titulado, nunca los finalizó. al menos, por la documentación conservada, todo parece apuntar a que no completó su carrera en ella, o al menos, si lo intentó, todavía no han aparecido los documentos que nos muestren su intento o su fracaso en esta empresa. a la espera de conocer

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nuevos datos archivísticos sobre este punto nosotros pensamos que el motivo por el que Valverde se inclinó por el estudio de la medicina en la universidad de otra ciudad extranjera tuvo que ver con la poca importancia que los Estudios de medicina de Valladolid otorgaban a la verdadera anatomía. al final de la centuria esta cuestión se verá con mucho más claridad ya que los testimonios de este episodio se han conservado a pesar del paso del tiempo. en este caso el ilustre Luis Mercado, cuando se encontraba jubilado de su cátedra de Prima de avicena (1572-1594) en Valladolid, se opuso a la reapertura de la cátedra de anatomía. Sus argumentos consistían en que en españa se había realizado durante los últimos doscientos años buena medicina sin la necesidad de una cátedra de anatomía y que, en el caso de que fuera creada, no existía en el país personas lo suficientemente preparadas para su práctica19. Lo cierto es que la medicina sí necesitaba de la anatomía. Uno de los cirujanos más preparados de la península, Juan Fragoso, recordaba a sus lectores en los años setenta, cuatro motivos por los que la anatomía resultaba útil a la medicina. estas razones consistían, en primer lugar, en que conocer los miembros que componen el cuerpo humano y saber su disposición mostraba la omnipotencia de dios. en segundo lugar, la anatomía resultaba útil a la medicina porque cuando se mostraban las distintas partes que componen el cuerpo humano se tenía la posibilidad de conocer las enfermedades que estaban relacionadas con cada una de las partes. en tercer lugar, el estudio de la anatomía permitía reconocer la disposición del cuerpo y los remedios que debían aplicarse. en cuarto lugar, la enseñanza de la anatomía resultaba útil para curar con sabiduría los males que afligían al hombre gracias a la práctica que se obtiene en identificar aquellos lugares en los que la enfermedad es más frecuente20. Sin embargo, en los años veinte, treinta y cuarenta todavía no se capta lo fundamental que resulta para la medicina la verdadera anatomía. Creemos que a ello contribuye notablemente la percepción de esta disciplina en la sociedad española y su situación en los planes de estudio.

Con respecto a la primera cuestión Valverde dice que «despedazar los cuerpos muertos» es cosa fea entre españoles21. Con respecto a la segunda cuestión Valverde sugiere que en españa no es posible aprender correctamente esta disciplina porque los profesores no tienen mucha práctica y son pocos los cadáveres con los que se puede realizar este tipo de ejercicios22. estas sentencias fueron escritas en torno al 13 de septiembre de 1554, pero posiblemente el autor se refiera con ellas especialmente a la década de los años veinte, treinta y parte de los cuarenta del siglo XVi. es importante señalar que las palabras de Valverde no apuntan en ningún caso a que en españa la anatomía esté prohibida o no se estudie en las universidades o colegios de cirujanos. Nos inclinamos a pensar, en contra de lo que sostienen eminentes autores, como José Pardo tomás, que Valverde tenía razón en cuanto a que la anatomía no fue bien vista por la sociedad castellana del Quinientos y por extensión comienzos del Seiscientos23. en la literatura del Siglo de Oro podemos rescatar varios ejemplos a propósito de esta afirmación. Pongamos por caso una de las novelas de Miguel de Cervantes Saavedra, Rinconete y Cortadillo, publicada en el año de 1613. en esta narración Cervantes nos muestra la percepción que el pueblo tenía de la anatomía. Cuando el proxeneta Repolido desea a su meretriz Juliana la Cariharta el casamiento, la joven muchacha le espeta henchida de cólera: «¿Casada yo, malino? Mira en qué tecla toca; ya quisieras tú que lo fuera contigo, y antes lo sería yo con una anatomía de muerte, que contigo»24. en esta misma obra otra joven meretriz llamada Gananciosa dice a Juliana la Cariharta y al resto de los asistentes congregados en el patio de Monipodio sobre el rufián Repolido: «se extenderá y ensanchará y hará tretas en ti como en cuerpo muerto»25. ¿Podría referirse al temor de que Repolido se sobrepasara con el cuerpo de Juliana la Cariharta cuando esta perdiera la consciencia? ¿Serían los anatomistas capaces de cometer una tropelía semejante? dejemos abiertos estos interrogantes y vayamos a otros testimonios más seguros. también podemos ilustrar esta percepción tan


Juan Valverde de Amusco 1525-1588 c. a. y la vocación por la anatomía en el Renacimiento hispanoitaliano

negativa de la anatomía, pero ahora, entre los españoles presentes en el Nuevo Mundo. Podemos tomar en este caso el testimonio del cronista Fernández de oviedo. oviedo dice en la Historia general y natural de las indias sentir vergüenza por aquellos españoles que contemplaron la anatomía que se practicó a un ladrón que robó una vestidura de la finca del rey26. Con estos testimonios podemos hacernos una imagen general del recelo que causaba este tipo de prácticas médicas. Pero vayamos por un instante a la segunda cuestión, aquella que apuntaba a que en españa no se daban las condiciones necesarias para la enseñanza de la anatomía. a finales del siglo XV y comienzos del XVi las disecciones estaban en el mejor de los casos en manos de los cirujanos. así podemos creerlo si comprobamos el privilegio real que se concedió a los cirujanos valencianos en el año de 147827. Por aquel entonces médicos y cirujanos pertenecían a dos estamentos que con el paso del tiempo lograrían fundirse en un único cuerpo socio-sanitario. de una parte, los médicos se formaban académicamente en las universidades, conocían el latín, idioma científico de su disciplina, y tendían de manera general al ejercicio de la medicina desde una perspectiva meramente teórica. Los cirujanos, contrariamente a los médicos, se formaban en pequeños gremios o escuelas, utilizaban comúnmente la lengua vernácula y practicaban su disciplina desde una perspectiva puramente mecánica. esta es una categorización general de dos de los agentes que participaron en la atención sanitaria durante el siglo XVi, pero un análisis más minucioso revelaría sin grandes dificultades que hubo médicos que conocieron muy poco el latín y cirujanos que supieron perfectamente la prosa de Cicerón. de la misma manera veríamos cirujanos que tras formarse en pequeños gremios decidieron emprender estudios mayores de medicina en alguna universidad, y que una vez alcanzado el título académico correspondiente, decidieron no ejercer la medicina desde una perspectiva puramente teórica, sino más bien, práctica. ahora bien, con el paso de los años, la disciplina que nos ocupa, la anatomía, se impartió por tempora-

Figura 1: detalle del retrato de Juan Valverde de amusco. VaLVeRde, Giovanni (1586), La anatomia del corpo umano, Vinetia, Giunti.

das, tanto en colegios de cirujanos, como en las universidades. Por ejemplo, en la Universidad de alcalá, parece que pudieron realizarse puntualmente algunas anatomías desde los años de 1534 a 1559. en 1534 los estudiantes de medicina reclamaron a las autoridades académicas este tipo de ejercicios, pero no fue hasta 1559 cuando Felipe ii firmó una Real Provisión para que se dieran regularmente a la Universidad cadáveres de ajusticiados y cuerpos de personas fallecidas en el hospital para el estudio de la anatomía28. Pero para comprender un poco mejor la envergadura del problema que estamos tratando pongamos nuestra atención por un instante en la enseñanza de la anatomía en la universidad de Valladolid. el problema al que nos enfrentamos en este escenario radica en determinar las personas que emprendieron tamaño tarea, el público al que estuvo dirigida, la frecuencia de estas lecciones, los materiales que emplearon y las condiciones en las que se realizó.

La docencia universitaria de la anatomía recaía generalmente en un cirujano. eran pocos los médicos que se ocupaban de ella, y cuando lo hacían, pronto abandonaban la materia de la que se ocupaban. La docencia de la anatomía solamente les interesaba como medio para acceder a una cátedra mayor con la que lograr aumentar su prestigio profesional al mismo tiempo que disfrutar de un estipendio algo más elevado. Como hemos apuntado, hoy se desconocen la regularidad de las disecciones anatómicas en Valladolid a comienzos del Quinientos, pero Valverde no dice en ningún caso que no se realizaran. Solamente parece quejarse de su regularidad, posiblemente por la carencia de cadáveres. de ser así, la enseñanza de la anatomía pudo realizarse en la mayoría de las ocasiones desde una perspectiva puramente libresca, esto es, no atendiendo al uso reglado de cadáveres, sino a los manuales de anatomía que se encontraban en circulación. así debemos creerlo si atendemos a los Estatutos de la Universi-

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dad de Valladolid aprobados por Carlos V en torno a los años veinte. en sus páginas tenemos la oportunidad de conocer que la enseñanza de la anatomía, en el caso de que se produzca, debe realizarse siguiendo el Canon de la medicina de Avicena29. Los Estatutos no señalan nada más sobre los materiales que deben emplearse, el modo en el que debe procederse y el lugar en el que deben discurrir las disecciones anatómicas. aunque esto, como ya hemos señalado, no resta para que en momentos puntuales las hubiera, en los pequeños templos adyacentes a las universidades. en el caso de Valladolid este espacio podría ser la capilla de la universidad o de alguno de los colegios. todo apunta a que otros personajes contemporáneos a nuestro autor fueron conscientes de esta misma problemática. en 1548 Rodríguez de Guevara reparó en estos escollos de las universidades castellanas y decidió por ello ampliar sus estudios en Bologna donde esta disciplina era cultivada de manera algo más correcta30. tal fue su empeño en esta tarea que a su regreso impartió durante veintidós meses clases de anatomía práctica, no teórica, como parece que pudo ser hasta ese momento lo más habitual en la Universidad de Valladolid. debemos recordar que su éxito fue abrumador. Nunca antes se había armado un revuelo semejante en las aulas. a las jornadas disectivas acudieron un número elevado de profesores universitarios y médicos de la corte real, entre estos últimos, destaca la presencia de Bernardino Montaña de Monserrate, autor del primer libro de anatomía en romance31. La curiosidad del público parecía no tener límites y las preguntas sobre la forma y función de las partes del cuerpo humano se sucedían, encontrándose el profesor, en muchas ocasiones, imposibilitado para dar una respuesta a su entusiasmado auditorio. Valverde pudo vivir esta realidad que intentamos reconstruir. Creemos que su vocación por la medicina le llevó como a otros compatriotas a un interés por mejorar su especialidad científica por medio de aquello que más necesitaba en ese momento: estudios anatómicos. desafortunadamente, en Valladolid, al igual que en el resto de las universidades castellanas, esta materia parecía que no se

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practicaba con la suficiente regularidad y corrección. Las anatomías, en el caso de realizarse, según hemos estipulado, estaban mal vistas por la sociedad y eran consecuentemente muy pocas e irregulares. en el mundo universitario vallisoletano se enseñaban desde una perspectiva puramente libresca, utilizando como medio predilecto, la anatomía del Canon de la medicina de avicena. tal vez estos motivos repercutieron negativamente en la calidad de las personas encargadas de enseñar la anatomía a los estudiantes. aunque no deben dejar de contemplarse otros supuestos, como el hecho de que estos hombres no sintieran la necesidad de emprender una revolución epistemológica en la materia que impartían, esto es, la necesidad de recurrir de manera reglada a las disecciones cadavéricas desplazando con ello la analogía aristotélica y tumbando el principio de autoridad de los antiguos.

Italia, vera ingeniorum altrix en el año de 1542 Valverde pudo dejar el Reino de Castilla y emprender su viaje a los territorios de la Repubblica di Venezia. en italia, sin dejar de estar presente este recelo de la sociedad hacia la anatomía, recordemos las palabras de Francisco de Sales cuando señalaba los enconados encuentros entre los familiares de los difuntos y los anatomistas32, sí se sintió desde mucho más temprano esta necesidad de emprender un cambio de naturaleza epistemológica en la investigación y la docencia de la anatomía. durante este tiempo Padova y Bologna se perfilaban como dos núcleos científicos en los que se había puesto en marcha esta silenciosa y lenta revolución epistemológica. en poco tiempo otros centros italianos, como Pisa y Roma, fijarían su atención en las novedades que se producían en las cátedras de cirugía. Pero en los años cuarenta de esa misma centuria solamente Padova sería el escenario privilegiado en el que se produciría un conjunto de acontecimientos sumamente relevantes para el progreso de la medicina. de una parte tenemos que la docencia y la investigación de andrea

Vesalio llevaron a la anatomía a un punto académico y científico sin precedentes. Precisemos estas palabras. Podemos decir que desde comienzos de la centuria diferentes profesores universitarios habían conseguido corregir a Galeno y avicena y aportar nuevos y emocionantes descubrimientos a la morfología del cuerpo humano. algunos de estos profesores fueron: alessandro Benedetti, Gabriele Zerbi, Nicolò Massa, alessandro achillini, Pietro de Majnardis y Nicolò de Musicis33. todo apunta a que Vesalio logró elevar el estado de la anatomía a partir de 1538 gracias al modo en el que estos anatomistas habían emprendido los estudios sobre la forma y la función del cuerpo humano, pero también a la cantidad de errores enmendados junto a los nuevos descubrimientos científicos sobre la realidad corporal humana que habían alcanzado. digamos que la manualis operatio de estos anatomistas que hemos mencionado permitió a Vesalio ver el cuerpo de una manera diferente34. este modo de proceder en la docencia e investigación en anatomía le llevó a la confección de las famosas Tabulae anatomicae sex de 153835. al mismo tiempo este procedimiento le permitió añadir a los descubrimientos morfológicos descritos por estos anatomistas los suyos propios. el fruto de este proceso fue la portentosa De humani corporis fabrica de 154336. Podríamos decir, en definitiva, que Vesalio supo más anatomía que sus antecesores gracias a la manualis operatio pero la sistematización que de ella hizo, dándole la célebre forma de la fábrica, marcó la diferencia. en este caso la elevación a la que se sometió esta disciplina podría haberse producido gracias a la cantidad y a la calidad de los nuevos datos alcanzados. de otra parte Padova puede ser considerada un escenario privilegiado en la década de los cuarenta si se tiene presente el nacimiento de la clínica en ospedale di San Francesco Grande. La formación práctica de los médicos era en muchas ocasiones deficiente, aunque los más preocupados por su ejercicio profesional o aquellos que se veían limitados por una ley o norma tomaban cierta capacitación clínica mientras acompañaban a un médico con una dilata experiencia en su consultorio particular o en la casa de los enfermos. en Padova los alum-


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nos de medicina frecuentaban los enfermos del ospedale di San Francesco Grande y escuchaban de su profesores la evolución médica de los pacientes. Son muchas las incógnitas que hoy se plantean sobre qué hacían exactamente estudiantes y maestros en este espacio sanitario, pues los testimonios que hoy se conservan son muy escasos, sin embargo, es aquí cuando comenzamos a conocer la formación reglada de los estudiantes en torno a la cama de los enfermos37. Como hemos visto, en el Studio patavino, la medicina en general y la salud humana en particular se enriquecía gracias a la investigación anatómica. Valverde pudo ser consciente de estas ventajas y por este motivo pensamos junto a otros historiadores de la medicina, como por ejemplo, Pedro Laín entralgo, que en esta ciudad pudieron establecerse sus primeros contactos con la medicina académica38. además, en una parte de su obra anatómica dedicada a los nervios oculares el amusqueño parece conocer cómo se lleva a cabo la anatomía en esta ciudad lo que nos hace pensar en su posible estadía: «estos nervios son los más blandos que hay en el cuerpo y los mas gruesos, hablando simplemente de cada nervio por sí, y cada uno de ellos camina luego después de nacido un poco hacia su compañero hasta que vienen a juntarse pero no cruzándose, como algunos han pensado, antes haciéndose de entre ambos un cuerpo cuadrado que llega hasta el centro o principio de las cuencas de los ojos, donde se tornan a dividir y el derecho va al ojo derecho, el izquierdo al izquierdo, como fácilmente en Padova los mas años se puede ver. Porque como en Venezia sacan a los ladrones por justicia al primer hurto un ojo, acontece tornarlos a prender de ahí a un año o dos y enviarlos a Padova para hacer anatomía, y en ellos se ve que todo el nervio de aquél lado de donde les falta el ojo esta muy más flaco, y aun casi seco, sin haber padecido el otro casi nada»39. en el Studio patavino también se dieron las condiciones ideales para que Valverde entrara en contacto con uno de los anatomistas más importantes del Quinientos, Realdo Colombo. Médico, humanista y buen conocedor de la cirugía, Colombo sustituía por esas fechas a andrea Ve-

salio en la enseñanza de la anatomía en la Cátedra de Cirugía. La razón de este forzoso relevo se encontró en que Vesalio estaba ocupado en la publicación de su obra anatómica en Basilea. después de que esta obra viera la luz en 1543 el emperador Carlos V, impresionado por la sabiduría que rezumaba la obra, requirió los servicios del autor en su corte. Si el anatomista deseó regresar a su vieja ocupación de profesor en Padova nunca pudo cumplir este sueño. Por otra parte, Colombo estuvo en la cátedra de cirugía unos tres cursos académicos, aunque no sabemos si pudo enseñar la anatomía a la maniera vesaliana40. aunque la situación de los estudios anatómicos en las universidades italianas era ligeramente mejor que en el resto de europa, en cuanto se utilizaba el cuerpo humano para enseñar esta disciplina, lo cierto es que la lección anatómica, por lo general, y con excepción del periodo en el que Vesalio ocupó la cátedra, casi siempre se realizaba desde una perspectiva escolástica. en la clase de anatomía, a diferencia de las investigaciones privadas, concurrían dos profesores, uno encargado de la medicina teórica y otro de la medicina práctica, y un cirujano. en 1543 las autoridades académicas mandaron que el profesor de medicina teórica Pamphilius Montius, colocado en lo alto de la cátedra, recitara de memoria el libro de anatomía de Mondino dei Liuzzi. Por debajo de la cátedra, manipulando el cadáver, las autoridades mandaron que el cirujano Realdo Colombo cortara la carne del cuerpo sin vida y pusiera a la luz de los presentes las estructuras internas, mientras que el profesor de medicina práctica, Paulo Crassis, señalara con un puntero de madera las estructuras que su compañero recitaba desde lo alto de la cátedra41. en 1544 descubrimos que Valverde se encuentra en Pisa realizando su particular peregrinatio academica al lado de su maestro Colombo. Cosimo i de Medici había llamado a Colombo para que ocupara un puesto docente en la recién creada cátedra de cirugía. Posiblemente Valverde se traslada desde Padova con él, en donde emprende numerosos estudios anatomofisiológicos en animales y hombres, vivos y muertos. Un vistazo

al Libri matricularum Studii Pisanii revela con fecha del 16 de diciembre de 1545 (reg. 41, 25vº) que Valverde formó parte del Colegio de los artistas42. algunos de los experimentos que él mismo nos narró en las Historia de la composición del cuerpo humano fueron los siguientes. el primero fue realizado frente a un nutrido grupo de nobles caballeros, y aunque desconocemos los pequeños detalles que rodearon a este suceso, sí sabemos que en la demostración Colombo presionó las carótidas que conducen la sangre al cerebro provocando que el muchacho con el que realizaban el experimento cayera inconsciente. inmediatamente las personas que observaban la demostración quedaron estupefactas, pero Colombo y Valverde no perdieron la calma, sino que rieron al ver cómo reaccionó el grupo ante este suceso. Nosotros pensamos que estas experiencias habían sido probadas anteriormente, pues ambos conocían el motivo por el que el joven había desfallecido, sin embargo, a modo de chanza, explicaron a su auditorio que lo habían conseguido por vía de encantamiento. a propósito de estos vasos que Colombo presionó para mostrar a su auditorio los efectos que producía su manipulación Valverde relata: «Carótidas o soporales, que quiere decir soñolientas o que dan sueño; porque apilándose o cerrándose en cualquiera manera, luego nos dormimos, la cual experiencia vi yo hacer a Realdo Colombo el año de 44 en Pisa»43. en este mismo año Valverde contempló cómo su maestro hizo una anatomía a una mujer pisana cuyo número de costillas se encontraba fuera de la media. durante este tiempo parece que Valverde ha estudiado y comprobado metódicamente que el número de costillas en el hombre y en la mujer es de veinticuatro. doce en el lado izquierdo y doce en el lado derecho del pecho, sin embargo, señala que esta mujer tiene una costilla de más. Valverde se refiere a este hecho como un fenómeno extraño y puntualiza que todavía es más insólito encontrarse un cadáver con once costillas en uno de los lados del pecho44. Un año más tarde rescata un apunte de la anatomía realizada a una mujer condenada por Cosimo i a la

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pena capital por haber asesinado a sus hijos en Firenze. de este episodio saca partido para conocer la disposición anatómica del útero, en la terminología del autor, la madre. el amusqueño dice: «La túnica de dentro (que es la propia sustancia de la madre) en las que no están preñadas es muy mas gruesa que ninguna de cuantas hay en el cuerpo; ni se ve en ella particularidad alguna, salvo la costezuela, que dijimos pasar por medio de ella. La sustancia de esta túnica es entretejida de unos muy espesos hilos, y de algunas venas delgadas, como cabellos, que se ven sembradas por ella, las cuales hasta ahora en ninguna que no estuviese preñada he visto hinchadas (como algunos dicen), aunque muriese teniendo su costumbre»45. Creemos que la infeliz cuyo cuerpo sirvió para engrandecer la ciencia anatómica pudo ser Santa di Mariotto tarchi di Mugello, mujer de Bastiano Lucchese, cuyo oficio era el de tejedor. al parecer, la mujer pudo quedar encinta tras un coito fuera del matrimonio. La infeliz declaró haber parido a los dos niños vivos pero poco después los ahogó metiéndoles la mano en la boca. La pena común adoptada para el infanticidio era la de que sus autores, normalmente padres de la criatura, vivieran por unos días con el cadáver del difunto niño ligado al cuello46, pero en este caso las autoridades dictaron la pena capital para la autora. debajo de la deliberación del magistrado puede leerse: «dicta Sancta de mente excell. decis suit missa Pisis, ut de ea per doctores sieret notomia»47. Los historiadores de la medicina también señalan que en esta ciudad Colombo pudo emprender las investigaciones anatomofisiológicas que le llevarían a la descripción de la circulación menor de la sangre48. Nosotros nos sumamos a este posicionamiento y añadimos además que Valverde, el primero en enunciarlas en su tratado anatómico, tuvo que cumplir durante este periodo el papel de esforzado colaborador en esta portentosa empresa que haría cambiar el rumbo de la medicina durante el siglo XVi. Valverde se refiere a otras anatomías en la Historia pero no señala el lugar en el que las ha visto o las ha realizado. La más general de todas la enuncia al comienzo de su tratado para señalar que todo lo escrito en él se debe a las

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experiencias disectivas llevadas a término en el cadáver: «Mi libro no será más, que una simple relación en manera de comentario, de lo que yo he visto en los cuerpos»49.

nazgo de dos hombres sumamente influyentes en la esfera de la religión católica. estos poderosos patrones fueron: Giorolamo Verallo y Juan Álvarez de toledo.

a pesar de estas favorables condiciones académicas Pisa no será el escenario en el que concluirá su formación como médico y anatomista. tampoco será el espacio en el que explotará de la mejor manera la cultura del clientelismo. en 1547 su futuro como médico y anatomista se encuentra ligado al de su maestro y por este motivo emprenderá, junto a él, una nueva aventura hacia el Gran Teatro del Mundo, Roma. en este destino un poderoso señor demanda de Colombo sus servicios personales al mismo tiempo que desea que se haga cargo de la docencia e investigación en el Studio Urbis. este poderoso señor fue el Papa Paolo iii. Colombo formará parte del círculo de sus arquiatras personales en calidad de cirujano hasta que se produzca la muerte del Vicario de Cristo50.

Verallo fue su primer protector. a él se debe el mecenazgo con el que pudo alcanzar su capacitación profesional en medicina en el Studio Urbis54. en 1552 le dedicó en De animi et corporis sanitate tuenda libellus, primera obra del autor de carácter higiénico en la que se propone desvelar los secretos para conservar la salud y evitar la enfermedad según las seis cosas no naturales del mundo medieval: aire, comida, bebida, movimiento y reposo, sueño y vigilia, vacuidad y repleción, y los afectos del alma, las siguientes palabras de agradecimiento: «Vale mi Princeps studiosorum Patrone»55.

Roma fue durante el Quinientos una urbe en la que concurrieron un buen número de señores y vasallos de todos los reinos. también fue un escenario en el que los oficios y las profesiones más diversas se dieron la mano. Si analizamos detenidamente el estrato social romano descubriremos que Valverde no se encuentra distante de las gentes y las costumbres de su primitiva patria castellana. La comunidad española en Roma es muy numerosa. Lo será especialmente durante el reinado de Felipe ii51. en Roma los castellanos estrechan los lazos sociales en la Chiesa de San Giacomo situada en Piazza Navona52, mientras que los aragoneses lo hacen en la Chiesa di Santa Maria in Monserrato en el rione Regola53. Cada una de estas instituciones encarna el corazón de la comunidad española en Roma, además, todos los españoles participan en la medida de sus posibilidades en las actividades que se organizan en ellas. Valverde, como un individuo más del grupo, no pudo sustraerse a este compromiso social, y por lo tanto, tuvo que participar en las labores espirituales y corporales que se organizaban en San Giacomo y su pequeño hospital adyacente. en Roma tuvo la oportunidad de ensanchar sus capacidades académicas y sociales al gozar del patro-

Verallo había desempeñado diversos encargos apostólicos y desde el 8 de abril de 1549 el Papa Paolo iii le había reconocido la diligencia de sus numerosas misiones nombrándolo cardenal de la iglesia católica. Unos años más tarde, entre los meses finales del año de 1552 y comienzos de 1553, fue nombrado Prefecto del tribunal de la Signatura apostólica y miembro del tribunal de la inquisición. Creemos que este nuevo escenario fue el propicio para que Verallo entrara en contacto con un poderoso y piadoso cardenal español, protegido por la corona real, y deseoso por obtener el anillo del pescador. este siervo del Rey y del Señor fue el dominico Juan Álvarez de toledo. entre los años 1553 y 1554 Valverde, posiblemente con la ayuda de Verallo, se introdujo en la corte de este cardenal español. Por esas fechas Juan Álvarez de toledo se había quedado sin un médico personal. el médico Juan de aguilera lo había acompañado a Roma tras su nombramiento cardenalicio en los primeros años de la década de los cuarenta, sin embargo, entre 1551 y 1552, aguilera había regresado a Salamanca para ejercer la docencia en la Universidad56. Creemos que Álvarez de toledo tuvo que experimentar la necesidad de que lo atendiera un médico sobresaliente que fuera además de su misma nacionalidad, en definitiva, un médico en el que poder confiar los secretos de su salud y los de su corte, un médico dispuesto a sa-


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tisfacer los compromisos profesionales entre señor y criado. en los siguientes años Valverde será el encargado de cumplir este rol socio-profesional. Como recompensa, Álvarez de toledo intentará promocionarle en diversos círculos científicos y político-religiosos considerados estratégicos. Posiblemente Álvarez de toledo intentó influir para que su médico personal fuera uno de los arquiatras Pontificios. desafortunadamente sus estrategias no produjeron el resultado esperado. Valverde no fue arquiatra de Paolo iV, al menos no lo fue en las mismas condiciones en las que Juan de aguilera lo había sido de Giulio iii. Sin embargo, sí pudo conseguir que accediera al ospedale del Santo Spirito para que perfeccionara la clínica y se dedicara a la docencia y la investigación de la anatomía57, a pesar de que ésta, por las características del espacio en el que viene realizada, difiriera un tanto de la que se practica en la universidad58. desconocemos si en algún momento Álvarez de toledo llegó a plantearse la posibilidad de que Valverde accediera a la docencia e investigación en el Studio Urbis. es una posibilidad que debe ser enunciada, aunque la creemos poco probable, porque en aquellos años el nombramiento del profesor de la cátedra de cirugía dependía del Pontífice, y en este caso, estaba ocupada por su mentor, Colombo, al que Paolo iii había llamado personalmente y al que además había decidido introducir en su círculo de arquiatras59. Por lo tanto, los años que trascurren desde 1554 hasta 1556 pudieron estar dedicados a la atención sanitaria de Álvarez de toledo, especialmente en lo tocante a la prevención y mantenimiento de la salud del cardenal español. No olvidemos que Valverde había destacado por sus conocimientos sobre higiene privada en el De animi et corporis sanitate tuenda libellus. también tuvo que ser un tiempo propicio para el estudio y el perfeccionamiento de clínica gracias a los numerosos enfermos que acudían al ospedale del Santo Spirito. Pero sobre todo, fue un momento adecuado para trabajar en la Historia de la composición del cuerpo humano, tratado anatómico que lo consagraría como uno de los científicos españoles más importantes del Quinientos.

Figura 2: Portada de la obra anatómica. VaLVeRde, Juan (1556), Historia de la composicion del cuerpo humano, Roma, antonio Salamanca & antonio Lafrerij.

Un reconocido científico español en la Ciudad Eterna el año de 1556 significó para Valverde el tiempo de la publicación de su magna obra anatómica, pero también representó para el amusqueño un periodo de enfrentamiento entre sus máximos patronos: su guía celestial, el Papa Paolo iV, contra sus señores terrenales, el emperador Carlos V, y el Rey de españa, Felipe ii. durante el tiempo que duró la con-

tienda, desde septiembre de 1556 hasta finales de agosto de 1557, nuestro autor vivirá, junto al cardenal Juan Álvarez de toledo, un complicado escenario en la Ciudad eterna. Mientras las autoridades españoles exigían a los vasallos del Rey que abandonaran los estados Pontificios y rompieran sus lazos con la Santa Sede representada por Paolo iV60, Álvarez de toledo, que tantas veces había sido apoyado por el emperador para su elección como Pontífice61, hacía las veces de confesor particular

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del Santo Padre, cargo que le impuso la residencia en Palazzo Apostolico62. en este ambiente enrarecido, Valverde pudo acompañar como médico personal a Álvarez de toledo. No obstante, pensamos que este fue el momento propicio para que, sirviéndose de sus conocimientos sobre las seis cosas no naturales expuestas en el De animi et corporis sanitate tuenda libellus, entrara en contacto con el Pontífice Paolo iV. esto no quiere decir que Valverde fuera arquiatra Pontificio, tal y como lo había sido, por ejemplo, andrés Laguna de Giulio iii63. Solamente quiere decir que Valverde pudo aconsejar al Pontífice, hombre que acostumbraba a discutir con sus médicos sobre las doctrinas de Galeno64, acerca del mejor régimen de vida, pues ninguno de los médicos personales del Santo Padre había mostrado en esas fechas, a través de una publicación científica, unos conocimientos semejantes a los del amusqueño. tenemos que esperar al año de 1557 para que la contienda de los reyes de españa contra el Pontífice y sus aliados franceses finalice con la victoria de las tropas comandadas por el sobrino de Juan Álvarez de toledo, el duque de alba. el 15 de septiembre de ese mismo año, Álvarez de toledo, que tanto había hecho por restablecer la concordia entre ambos mandatarios65, fallece, privando a nuestro anatomista de su poderosa protección. el testamento del cardenal español, redactado tres días antes, no hace mención a su médico personal66, sin embargo, esto no supuso ningún tipo de obstáculo para que Valverde le recordara con admiración en las ediciones posteriores de la Historia67. La búsqueda de un nuevo patrono en los años venideros tuvo que ser uno de los objetivos prioritarios de nuestro anatomista. desafortunadamente los historiadores de la medicina todavía no han encontrado en las fuentes archivísticas los nombres que aclaren este punto de la vida del anatomista. Sin embargo, creemos que el historiador que desee resolver esta incógnita debería comenzar por rastrear los documentos privados del familiar de Álvarez de toledo, Bartolomé de la Cueva, cardenal en Roma al servicio de los intereses del monarca español durante los años finales de la década de los cincuenta.

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a partir de la segunda mitad del Quinientos Valverde tuvo que convertirse en un médico afamado gracias a la recepción positiva de su obra entre los colegios profesionales y los gremios artesanales. Castiglioni dice en su Historia de la Medicina que el tratado de Valverde fue el libro de anatomía más leído y estudiado del siglo XVi68. Ciertamente el estar escrita en lengua vernácula, de manera precisa y concisa, reuniendo al final de cada Libro (capítulo) las imágenes tratadas en el texto, aseguró que el formato final en folio fuera reducido, y en cierto sentido, económico, si se la compara con otras obras de anatomía de alto nivel, como por ejemplo, De humani corporis fabrica de andrea Vesalio. Muy posiblemente el precio de venta al público tuvo que ser un factor determinante para que la obra circulara fácilmente, sobre todo, entre aquellos grupos en los que Valverde pensó como posibles destinatarios, entre los que cabría reseñar, los oficios manuales. tras la publicación de la obra en castellano vendrían a sucederse muchas otras en italiano, elaboradas con la ayuda de antonio tabo da albenga, al que Valverde se refiere como un joven familiar suyo, virtuoso y afortunado, cuya lengua madre era el italiano. anastasio Rojo Vega ha postulado una unión conyugal entre el anatomista y la hija de Realdo Colombo, pero esta noticia todavía está pendiente de una corroboración archivística69. Las ediciones que hicieron famoso a nuestro anatomista en los diferentes núcleos científicos y cortesanos estuvieron publicadas en los años de 1559, 1560, 1586, 1606 y 1682 en italiano, mientras que en latín se imprimirían en los años de 1589 y 1607. La imprenta Veneciana de Nicolò Bevilacqua, en Vico sanctae Martinae, acogió con la ayuda de antonio Martínez y Nicolas Béatrizet en los años 1559 y 1560 la primera publicación italiana de la Historia, renombrada como: Anatomia del corpo humano. Recientemente Christopher L. C. ewart Witcombe ha proporcionado unas pistas de archivo muy interesantes sobre las aprobaciones que recibió esta edición italiana. Gracias a Witcombe sabemos que Lafrery logró

la aprobación de los Reformatori dello Studio di Padova un año antes de su impresión, el 4 de octubre de 155770, mientras que la licencias del Consiglio dei dieci las alcanzó el 9 de octubre del mismo mes71. el texto del privilegio del senado veneciano alcanzado el 16 de octubre de 1557 dice así: «ad antonio Lafrerij per L’istoria dell’anatomia de’l corpo humano composte in lingua latina italiana, et spagnola dal dottor Gio. di Valverde spagnolo»72. Las ediciones posteriores de 1586, 1606, 1607 y 1682 estuvieron realizadas en la imprenta veneciana de los Giunta. esta última en la casa editorial propiedad de Nicolò Pezzana. en la edición de 1586 encontramos uno de los pocos retratos que hoy se conservan del anatomista, y que nosotros incluimos en este artículo, atribuido a Beatrizet, y realizado entre los años de 1561 y 156573. Las ediciones latinas de la Historia concernientes a los años de 1589 y 1607 llevaron por nombre anatome corporis humani y corrieron a cargo de Michele Colombo, médico y filósofo, traductor de algunos libros de Girolamo Mercuriale. Por otra parte el programa iconográfico de la Historia llegó a tener un peso didáctico y artístico tan determinante para el editor de antwerpen, Christophe Plantin, que decidió imprimir las imágenes de la obra de Valverde junto al Epitome de Vesalio en un trabajo realizado en 156674. La traducción del texto corrió a cargo del médico francés thorius y llevó por título: Viuæ imagines partium corporis humani æreis formis expressæ. esta obra latina sería reditada en 1572 y 1579. Posiblemente la curiosidad creada con las láminas anatómicas fue un factor determinante para que la obra fuera traducida por completo al neerlandés dos años más tarde. en 1568, el mismo editor, Christophe Plantin, decidió publicarla en su imprenta. La obra llevó por título: Anatomie, Oft Levende beelden vande deelen des menschelicken lichaems. en esta empresa, nuestro anatomista, como otros personajes de la época, contribuyó económicamente en la edición de su obra, comprando por adelantado un número considerable de ejemplares75.


Juan Valverde de Amusco 1525-1588 c. a. y la vocación por la anatomía en el Renacimiento hispanoitaliano

Más allá de la Historia Las noticias sobre la vida de Valverde tras la publicación de la Historia son escasas e inciertas. Cesar Ruíz cree que entre 1557 y 1558 regresó a amusco con una bula emitida por el Papa Paolo iV para la Cofradía-hospital de San Sebastián76. Los privilegios que se lograba con ella consistían en: «Cuantos celebren misa sacan ánima del purgatorio; cuantos visiten el altar dando limosna voluntaria ganan cuarenta y siete mil años de perdón; cada domingo se gana remisión de la tercera parte de los pecados, y los perdones e indulgencias como si visitaren las iglesias de Roma y el Santo Sepulcro de Jerusalén y Santiago. también se conceden gracias a enfermos y a mujeres preñadas; en determinados días de cuaresma los sacerdotes de amusco podían absolver a cuantos se confesaran por grandes que fueran sus pecados, aún los contenidos en la bula apostólica; y podían absolver una vez en la vida; y otra en el artículo de la muerte, como los Penitenciarios del Papa en Roma; incluso podían anular cualquier juramento, y conmutar cualquier voto de religión, o castidad según consta en la bula, y hacen en Roma y Santiago»77. el conjunto de prebendas que pudo disfrutar ciudadanos y peregrinos de

tierra de Campos, por medio de la cofradía-hospital, nos hace pensar en una estrecha relación entre el anatomista y los religiosos y demás miembros de la Cofradía. desde nuestra perspectiva también representa una actitud de agradecimiento hacia la institución que pudo despertar en él la vocación por la atención sanitaria. Los historiadores de la medicina todavía no han logrado esclarecer su ruta vital e intelectual desde el comienzo de los años sesenta hasta el final de los ochenta. La última noticia que se posee le sitúa en la Biblioteca Vaticana en el año de 1587, en dónde pone precio a los manuscritos griegos y latinos del cardenal Gugliemo Sirleto destinados a la Biblioteca del escorial78. Nada sabemos del contexto que rodeó a su deceso, entre Roma y amusco, acaecido probablemente un año más tarde79. Creemos que el investigador interesado en la figura de Valverde debería buscar en los archivos romanos noticias sobre estas dos décadas de la vida del anatomista y averiguar con ello si hubo algo más allá de la Historia. Ciertamente, Valverde dijo en su tratado dedicado a la anatomía: «empero en cuanto esto sea verdad (se refiere al funcionamiento de la vejiga), yo espero algún día mostrarlo, cuando trataré del oficio de las partes

de nuestro cuerpo»80. Como sabemos la Historia de la composición del cuerpo humano fue un tratado novedoso en cuanto a su exposición acerca de la composición del cuerpo humano, pero no en cuanto a la explicación de la función u oficio que poseen las distintas partes del organismo. Con la excepción la descripción de la circulación menor de la sangre, único avance en este terreno, la fisiología de la Historia, como la del resto de tratados de anatomía de su tiempo, es marcadamente galénica. Sería un descubrimiento de gran interés para la comunidad científica conocer sus experiencias fisiológicas sobre el cuerpo humano. tal vez la medicina hubiera podido progresar más rápido si sus lecciones hubieran sido conocidas. en cualquier caso, nuestro esfuerzo en los siguientes años se centrará en este propósito. No perdemos la esperanza de que igual que ha sucedido con las obras de otros eminentes autores, pongamos por caso los manuscritos hallados en el Monasterio de Vlatades en Salónica titulados De propriis placitis y De indolentia, de los que se piensa que pueden formar parte de los últimos escritos del Pergameno, redescubramos en nuestros días los estudios fisiológicos valverdianos emprendidos durante aquel lejano siglo XVi81.

Notas: *

Phd. instituto de Ética Clínica Francisco Vallés. UeM.

1). RieRa PaLMeRo, Juan, Valverde y la anatomía del Renacimiento, Valladolid, Universidad de Valladolid, 1982, p. 7. GUeRRa, Francisco, Juan Valverde de amusco, en: Clio médica, 2 (1967), p. 345. 2). VaLVeRde, Juan, Historia de la composicion del cuerpo humano, Roma, antonio Salamanca y antonio Lafrerij, 1556, fol. 82vº. 3). MaRaÑÓN, Gregorio, Vocación y ética y otros ensayos, Madrid, espasaCalpe, 1956. 4). SÁNCHeZ GoNZÁLeZ, Miguel Ángel, Historia, teoría y método de la medicina: introducción al pensamiento médico, Barcelona, Masson, 1998, pp. 155-156. 5). taMaYo SaNtoS, tomás, Amusco y las nueve villas de la Tierra de Campos, Palencia, tomás tamayo, 2005, pp. 113-123. 6). FeRNÁNdeZ RUÍZ, Cesar, Historia de la medicina palentina, Palencia, institución tello téllez de Meneses, 1959, pp. 111-112. 7). Los estudios más recientes acerca de estas universidades son los de RodRÍGUeZ SaN PedRo BeZaReS, Luis enrique (coord.) Historia de la Universidad de Salamanca, Salamanca, ediciones Universidad de Salamanca, 4 Vols., 2002-2009; RÍBot-GaRCÍa Luis antonio & aLMUiÑa FeRNÁNdeZ,

Celso (eds.), Historia de la Universidad de Valladolid, Valladolid, Universidad de Valladolid 2 Vols., 1989; aLVaR eZQUeRRa, antonio (coord.), Historia de la Universidad de Alcalá, alcalá de Henares, Servicio de Publicaciones de la Universidad de alcalá, 2010. 8). Para saber más sobre estos centros puede consultarse las obras de SaLa BaLUSt, Luis, Constituciones, estatutos y ceremonias de los antiguos colegios seculares de la Universidad de Salamanca, Madrid, Consejo Superior de investigaciones Científicas, 3 Vols., 1962-1966; toRReMoCHa HeRNÁNdeZ, Margarita, Universidad de Valladolid. Fuentes documentales y líneas de investigación, en: Universidades hispánicas. Modelos territoriales de la Edad Moderna, Salamanca, Universidad de Salamanca, Vol. 2, 2008, pp. 59-61; toRReMoCHa HeRNÁNdeZ, Margarita, “Los Velardes” historia de un Colegio menor en la Universidad de Valladolid, en: Revista de historia moderna: Anales de la Universidad de Alicante, 20 (2002), pp. 187-210. VaLLe MaRtÍN, José Luis, Colegios menores seculares de la Universidad de Alcalá, alcalá, Servicio de Publicaciones de la Universidad de alcalá, 2012. 9). taZÓN SaLCeS, Juan emilio, El diario de Félix Platter, estudiante de medicina en Montpellier (1552-1557), Valladolid, Universidad de Valladolid, 2003. 10). CHiNCHiLLa, anastasio, Anales Históricos de la Medicina en General y Biográfico- Bibliográficos de la Española en Particular, Valencia, imprenta de d. José Mateu Cervera, Vol. 1, 1841, p. 236. Por otra parte HeRNÁNdeZ Mo-

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ReJÓN, antonio, Historia bibliográfica de la medicina española, Madrid, imprenta de la viuda de Jordan e Hijos, Vol. 2, 1843, pp. 369-381 solamente señala que Valverde estudio en españa Humanidades y Filosofía sin nombrar ninguna Universidad. otros autores mucho más recientes a nuestros días, entre los que destaca elisa andretta, han sostenido que Valverde pudo estudiar la Filosofía y las Humanidades en Palencia sin embargo, desconocen que el estudio de esa villa cerró sus puertas o se trasladó a Valladolid durante el siglo Xiii. aNdRetta, elisa, Juan Valverde, or Building a “Spanish Anatomy” in 16th Century Rome, San domenico di Fiesole, eUi Working Papers, 2009, p. 4. Para contrastar esta información incorrecta de andretta vaya el lector a la obra de SaN MaRtÍN, Jesús, La antigua universidad de Palencia, Madrid, afrodísio aguado, 1942, p. 60 y ss.

23). José Pardo tomás ha señalado que esta afirmación debe ser tomada como una estrategia del autor para legitimar su trabajo en la corte romana de su patrón. el científico del CSiC señala que Valverde se equivoca con el cultivo de la anatomía en españa. PaRdo toMÁS, José, anatomías del Nuevo Mundo: Saberes y prácticas anatómicas en Nueva españa en el siglo XVi, en: Ciencia y cultura entre dos mundos: Fuentes documentales y sus diversas interpretaciones, La orotava, Fundación Canaria orotava de Historia de la Ciencia, 2011. ahora bien, si Pardo tomás tiene razón ¿por qué Padova y no Salamanca, Valladolid, alcalá de Henares o Valencia fue la cuna de la Revolución Científica? ¿Por qué no fue españa la «nodriza de los ingenios»? ¿Por qué era obligado para todo científico u artista europeo marchar a italia para regresar posteriormente a su país con un conocimiento maduro?

11). SÉNeCa, Lucio anneo, Los cinco libros de Seneca en Romance, alcala de Henares, Miguel de eguia, 1530, fols. 23vº-30vº. en el libro segundo de este escrito Séneca y el traductor renacentista explican al lector en qué consisten las siete artes liberales.

24). CeRVaNteS SaaVedRa, Miguel de, Nouelas exemplares de Miguel de Ceruantes Saauedra, Pamplona, Nicolas de assiayn, 1614, fol. 115 r.

12). RieRa PaLMeRo, Juan & aLBi RoMeRo, Guadalupe, el avicenismo renacentista en la Universidad de Salamanca, en: LLull, 27 (2004), p. 714. 13). UNiVeRSidad de VaLLadoLid, Estatutos de la insigne universidad real de Valladolid. Con sus dos visitas, y algunos de sus reales privilegios y bulas apostólicas, Valladolid, Bartolome Portoles, 1651, pp. 117-118. estos estatutos en romance fueron aprobados por Carlos V en 1545. 14). UNiVeRSidad de VaLLadoLid, Estatutos de la insigne universidad real de Valladolid. Con sus dos visitas, y algunos de sus reales privilegios y bulas apostólicas, Valladolid, Bartolome Portoles, 1651, p. 150. en la Cátedra de Vísperas se leía a Hipócrates y Galeno pero desde una perspectiva tradicional árabe. 15). desde el reinado de Fernando e isabel hasta el final del de Carlos V las cortes se reunieron hasta en 26 ocasiones. Para conocer el número de cortes celebradas en Valladolid puede consultarse el estudio de la ReaL aCadeMia de La HiStoRia, Colección de Cortes de los antiguos reinos de España, Madrid, José Rodríguez, 1855, pp. 67-75. 16). BeNNaSaR, Bartolomé, Valladolid en el siglo de Oro, Valladolid, ambito, 1989, p. 336. de MediNa, Pedro, Primera y segunda parte de las Grandezas y cosas notables de España. Compuesta primeramente por el maestro Pedro de Medina, vezino de seuilla, y agora nueuamente, corregida y muy ampliada por Diego Perez de Messa, Catedratico de Matematicas en la vniversidad de Alcala, alcala de Henares, Juan Gracian, 1595, fol. 232r. 17). Para saber más acerca del Colegio de Santa Cruz puede consultarse: aGUadÉ Nieto, Santiago, Los arzobispos de toledo y el modelo universitario moderno, en: Educación y transmisión de conocimientos en la historia, Salamanca, Universidad de Salamanca, 2002. Ponga el lector especial atención desde la página 77 a la 92. en Valladolid también existió el Colegio de San Gregorio. Un estudio clásico y de fácil acceso a través de la Biblioteca digital de Castilla y León sobre este colegio es el de de aRRiaGa, Gonzalo & HoYoS, Manuel María, Historia del Colegio de San Gregoria de Valladolid, Valladolid, Cuesta, 2 Vols., 1928-1930. el Colegio de San Gregorio solamente acogió a religiosos de la orden de Santo domingo. Parece que pudo funcionar como un pequeño centro en el que se estudió teología de corte tomista. Por otra parte, para realizar el ingreso en el Colegio de Santa Cruz, se necesitaba haber frecuentado por tres años una de las facultades de la universidad. en el mismo momento de su fundación en 1484 se establecieron 20 plazas para colegiales. de todas ellas tres estaban destinadas para los estudios de medicina. Pero esta normativa no siempre se cumplió, también se acogió a estudiantes sin ninguna titulación. Jesús María Porro Gutiérrez ha señalado que los Colegios de San Gregorio y Santa Cruz fueron muy importantes durante el siglo XVi de tal manera que: «en ellos entraban los estudiantes como discípulos y salían convertidos en maestros». PoRRo GUtiÉRReZ, Jesús María, La universidad, la chancillería y el Colegio de Santa Cruz: algunos juristas señalados del Valladolid del siglo XVi, en: Estudios de historia social y económica de América, 5 (1989), p. 107. 18). PRieto CaNteRo, amalia, Bachilleres médicos graduados en la Universidad de Valladolid (1546- 1870), con datos de su licenciamientos y doctoramientos, Valladolid, Seminario de Historia de la Medicina de la Universidad de Valladolid, 1974. el único Valverde que aparece en este libro es un tal VaLVeRde, Pablo: Natural de Valverde de Campos, dióc. Palencia. exp. de Bachiller. Leg. 515-248 a 251. Grado en 11-iii-1756. Lib. 220, fol. 5 y 5 vto. / información de práctica de la Med. en 10-V-1758. Leg. 562-345 a 347. / Grado de Licenciado en 4-V-1766. Lib. 229, fol. 82 vº. 19). RoJo VeGa, anastasio, Medicina barroca vallisoletana. Antonio Ponce de Santa Cruz y Alfonso de Santa Cruz, Valladolid, Universidad de Valladolid, 1984, p. 26. 20). FRaGoSo, Juan, Erotemas chirvrgicos en los qvales se enseña todo lo mas necesario del arte de cyrugia, assi para el examen della, como para exercitarla, Madrid, Sebastian Yvañez, 1570, fols. 5vº-6r. 21). VaLVeRde, Juan, Historia de la composicion del cuerpo humano, Roma, antonio Salamanca y antonio Lafrerij, 1556, fol. *ii r. 22). Ibídem, fols. *ii r *ii vº.

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25). Ibídem, fol. 113 vº. 26). oViedo, Francisco de, Historia general y natural de las indias, islas de tierra-firme del mar oceano, Madrid, Real academia de la Historia, tomo 3 (y segundo de la segunda parte), 1853, pp. 171-172. 27). GaRCÍa BaLLeSteR, Luis, el privilegio concedido en 1478 a los cirujanos de valencia para disecar cadáveres, en: Segundo congreso nacional de historia de la medicina, Valencia, Sociedad española de Historia de la Medicina, Vol. 2, 1971, p. 75. el texto de la prerrogativa dice así: «Supliquen per tal los dits cirurgians exercir de vos senyor donar e otorgar privilegi real als dits cirurgians qui de present son e per temps seran en la dita nostra Ciutat de Valencia ab expres manament e tots e qualsevols officials e jutges presents com sdevenidors que cascum any sien tenguts donar e liurar als maiorals de la dita art un cos de home o dona que sien morts sentenciats cascum any aquell cos de home o dona que los dits official o jutge o officials o jutges volra o elegira per que de aquell se puixa fer anotomia obrint tallant e administrant aquell per totes aquelles parts membres e lochs de la persona de tal sentenciat mort que volran e conexeran que fer se deia la dita anotomia». del mismo autor puede consultarse un artículo de 1967 titulado: La cirugía en la Valencia del siglo XV, en: Cuadernos de historia de la medicina española, 7 (1967), pp. 155-167. 28). MaRtÍN FeRReiRa, ana isabel, Médicos y medicina en la Universidad de alcalá, en: Historia de la Universidad de Alcalá, alcalá de Henares, Servicio de Publicaciones de la Universidad de alcalá, 2010, p. 567. 29). UNiVeRSidad de VaLLadoLid, Estatutos de la insigne universidad real de Valladolid. Con sus dos visitas, y algunos de sus reales privilegios y bulas apostólicas, Valladolid, Bartolome Portoles, 1651, pp. 117-118. 30). RodRiGUeZ de GUeVaRa, alfonso, Alphonsi Rod. de Gueuara Granatensis, in Academia Conimbricensi medicae professoris, et Inclytae Reginae medici phisici, in pluribus ex iis quibus Galenus impugnatur ab Andrea Vesalio Bruxelesi in costructione & vsu partium corporis humani, defensio: et nonnullorum quae in anatome deficere videbantursupplementum, Coimbra, ioan Barrerium, 1559. 31). «Porque esta división es dificultosa de hacer como cumple, y requiere cirujano sabio y experimentado en ello que la haga, conviene que el cirujano que quiere bien hacerla vaya a aprender este ejercicio a las Universidades donde se acostumbra a hacer ordinariamente, como en Francia a Montpellier, en italia a Bologna, en españa a Valladolid, donde ahora nuevamente se comienza a hacer muy artificiosamente, con autoridad del consejo de S. M. por el bachiller Rodríguez cirujano, muy excelente hombre y experimentado en este arte». MoNtaÑa de MoNSeRRate, Bernardino, Libro de la anothomia del hombre, Valladolid, Sebastian Martinez, 1551, fol. iiivº. 32). PaLaU, José, La leyenda de oro para cada día del año, vidas de todos los santos que venera la Iglesia Contiene, toda la obra de Ribadeneira, las noticias de Croisset, Butler, Godescart, etc que faltan en aquél, Madrid, Razola, Vol. 1, 1844, p. 251. 33). el lector interesado en estos anatomistas prevesalianos puede consultar el célebre capítulo de o’MaLLeY, Charles donald, Los saberes morfológicos durante el Renacimiento. La anatomía, en: Historia universal de la medicina, Barcelona, Salvat, Vol. 4, 1964. 34). oLiVieRi achille; RiNaLdi Massimo & RiPPa BoNati Maurizio, All’incrocio dei saperi: la mano, Padova, CLeUP, 2004. 35). VeSaLiUS, andreas, Andreae Vesalii Tabulae Anatomicae sex, Venetijs, imprimebat B. Vitalis, 1538. 36). VeSaLiUS, andreas, Andreae Vesalii Bruxellensis De humani corporis fabrica libri septem, Basileæ, ex officina ioannis oporini, 1543. 37). el primer autor en escribir sobre este tema fue RaSoRi, Giovanni, Prolusione sul metodo degli studi medici, Milano, Cairo, 1809. Un trabajo anterior que pudo orientar a Rasori fue el de CaMPaRetti, andrea, Saggio della Scuola clinica nello Spedale di Padova, Padova, Stamperia penada, 1793. Un estudio crítico y actual sobre este punto puede ser el de StoLBeRG, Michael, Bedside teaching and the acquisition of Practical Skills in Mid-Sixteenth-Century Padua, en: Journal of the History of Medicine and Allied Sciences, Jun 19 (2013).


Juan Valverde de Amusco 1525-1588 c. a. y la vocación por la anatomía en el Renacimiento hispanoitaliano

38). Pedro Laín entralgo señalaba estas palabras en el estudio preliminar de la edición facsímil de la obra de Valverde. VaLVeRde, Juan, Historia de la composición del cuerpo humano, Madrid, Fundación de Ciencias de la Salud, 1991. 39). VaLVeRde, Juan, Historia de la composicion del cuerpo humano, Roma, antonio Salamanca y antonio Lafreij, 1556, fol. 99r. 40). algunos autores que han tratado distintos aspectos de la vida y la obra de Realdo Colombo han sido: VLaCoViCH, Giampaolo, intorno a gli ultimi due libri del trattato de “re anatomica” di Realdo Colombo, en: Atti del Reale Istituto Veneto di Scienze, Lettere ed arti, tomo ottavo, Serie Quinta, (1881-1882), pp. 517-538. RoBoLotti, Francesco, M. Realdo Colombo anatomico di Cremona rivendicato nel suo diritto storico, en: Bullettino del Comitato medico cremonese, Sett-ott. 5 (1882). CoRSiNi andrea, Nuovi documenti riguardanti andrea Vesalio e Realdo Colombo nello Studio Pisano, en: Rivista di Storia Critica delle Scienze Mediche e Naturali, anno iX, Nº 5-6, Sett-dec. (1918). CaPPaRoNi, Pietro Realdo Colombo, en: Profili bio-bibliografici di medici e naturalisti celebri italiani dal sec. XV al sec. XVII, Rome, Roma istituto Nazionale Medico Farmacologico “Serono” Vol. 2, 1928. PaRRoNCHi, alessandro, Michelangelo e Realdo Colombo, en: Opere giovanili di Michelangelo, Firenze, olschki 1975. eKNoYaN, Garabed & SaNto, Natale Gaspare de, Realdo Colombo (1516-1559). a reappraisal, en: American Journal of Nephrology, 17(34) (1997), pp. 261-268. 41). FaCCioLati, Jacopo, Fasti gymnasii Patavini, Patavii, Joannem Manfrè, Vol. 2, 1757, p. 386. 42). CoRteSe, ennio; ZaMPoLLi, antonio; PiCCHi, eugenio & deL GRatta, Rodolfo, Acta graduum academiae pisanae I, 1543-1599, Pisa, Università di Pisa, 1980, p. 6. 43). VaLVeRde, Juan, Historia de la composicion del cuerpo humano, Roma, antonio Salamanca y antonio Lafreij, 1556, fol. 93vº. 44). Ibídem, fol. 13 vº. 45). Ibídem, fol. 68r. 46). RiLeY SCott, George, Storia delle punizioni corporali, Milano, Mondadori, 2010, p. iX. 47). «La santa mencionada fue enviada desde Pisa según la mente del excelentísimo duce, para que los doctores hicieran con ella anatomía». aNdReoZZi, alfonso, Le leggi penali degli antichi cinesi, Firenze, Giuseppe Civelli, 1878, p. 50. 48). CoRSiNi andrea, Nuovi documenti riguardanti andrea Vesalio e Realdo Colombo nello Studio Pisano, en: Rivista di Storia Critica delle Scienze Mediche e Naturali, iX, (5-6), Sett.- dec. (1918), p. 8. este documento es la prueba para algunos historiadores nacionalistas de que Colombo trabajaba en el descubrimiento de la circulación mucho antes de la publicación de la Cristianismi restitutio, el libro de teología de Servet en el que en tan solo tres páginas se muestra la circulación cardiopulmonar de la sangre. 49). VaLVeRde, Juan, Historia de la composicion del cuerpo humano, Roma, antonio Salamanca y antonio Lafrerij, 1556, fol. *ii r. Se encuentra en la dedicatoria que hace al inquisidor general Juan Álvarez de toledo. 50). MaRiNi, Getano, Degli archiatri pontifici, Roma, Pagliarini, Vol. 1, 1784, p. XXXiV. 51). daNdeLet, thomas James, La Roma española (1500-1700), Madrid, Crítica, 2002, p. 25. 52). Para conocer la historia de esta institución el lector puede consultar RUSSo, Franceso, Nostra signora del Sacro Cuore, Roma, Marietti, 1969. también puede adentrarse en su patrimonio inmobiliario con el estudio de VaQUeRo PiNeiRo, Manuel, La renta y las casas: el patrimonio inmobiliario de Santiago de los españoles de Roma entre los siglos XV y XVII, Roma, “L’erma” di Bretschneider, 1999. 53). FeRNÁNdeZ aLoNSo, Justo, Las iglesias nacionales de españa en Roma. Sus orígenes, en: Anthologica Annua, 4 (1956), pp. 9-96. Un estudio más reciente es el de CaRRiÓ-iNVeRNiZZi, diana, Los catalanes en Roma y la iglesia de Santa María de Montserrat (1640-1670), en: Pedralbes. Revista d’Història Moderna, 1(28) (2008), pp. 571-584. 54). todavía no han aparecido los documentos que muestren la universidad en la que Valverde tomó su titulación académica. Nosotros hemos estudiado el Acta graduum academicorum Gymnasii Patavini y el Acta graduum academiae pisanae sin tener noticias. en el archivio Capitolino de Roma hemos buscado los documentos que esclarezcan esta incógnita sin embargo, los registros que deberían darnos alguna pista comienzan en una fecha posterior a la de los años cincuenta. 55). «adiós, mi príncipe, patrón de los estudiantes». VaLVeRde, Juan, De animi et corporis sanitate tuenda libellus, Lvtetiae, Carolum Stephanum, 1552. 56). CiRiLo FLÓReZ, Miguel, Ciencias, siglos XV-XVii, en: Historia de la Universidad de Salamanca: Saberes y confluencias, Salamanca, Universidad de Salamanca, Vol. 3, t. 1, 2006, p. 421. el primer testimonio de aguilera en la cátedra de astrología proviene del 9 de enero de 1552. en ese momento se produjo una disputa entre los estudiantes partidarios de que el profesor explicara la Es-

fera de Sacrobosco en vez de las Teóricas de planetas: «después de lo susodicho en Salamanca sábado a la hora de las dos para las tres después del mediodía que se contaron nueve días del mes de enero… estando leyendo su cátedra de astrología el dicho señor doctor y tesorero Juan de aguilera con gran copia de oyentes, los cuales entre ellos había diferencia que el dicho señor doctor leyese. Unos pedían que leyese la Esfera; otros pedían que leyese teóricas. Y estando en esta diferencia entró luego el dicho señor bachiller Cristóbal de Perea, vicerrector arriba contenido, y ad vota audientium le asignó lo que había de leer, en que votaran la mayor parte del dicho general e oyentes de él que la lectura fuese Esfera. Y así el dicho señor vicerrector se lo mandó que la leyese, pues la voluntad de la mayor parte de los oyentes la pedía y la querían. Y el dicho señor doctor lo aceptó e dijo que así lo cumpliría. testigos el señor doctor alonso de aguilera e Juan de Padilla, vecinos de Salamanca». aUS, Libros de claustros, 20, fol. 25. Cit en: BeLtRÁN de HeRedia, Vicente, Cartulario de la universidad de Salamanca (1218-1600), Vol. 4, Salamanca, Universidad de Salamanca, 2001, p. 137. 57). BaV, Ruoli, 21: Notula de momoriali raccolti per farne il Rotulo della Famiglia de quelli che seranno dichiarati esser accettati da Sua Santità, fol. 29 vº. 58). de esta misma opinión parece ser andrea Carlino: «Credo, infatti, che le pubbliche anatomie negli ospedali [Santo Spirito, San Giacomo degli incurabili y de la Consolazione] siano una tappa sucessiva che implicava maggiori margini nella scelta dei cadaveri e una parziale svincolamento dalle norme vigenti in materia». CaRLiNo, andrea, La fabbrica del corpo: libri e dissezione nel Rinascimento, torino, einaudi, 1994, p. 85. 59). MaRiNi, Getano, Degli archiatri pontifici, Roma, Pagliarini, Vol. 1, 1784, p. XXXiV. 60). teLLeCHea idÍGoRaS, José ignacio, Lo que el emperador no supo: proceso de Paolo iV a Carlos V y Felipe ii, en: Carlos V y la quiebra del humanismo político en Europa (1530-1558), Madrid, Sociedad estatal para la Conmemoración de los Centenarios de Felipe ii y Carlos V, Vol. 4, 2001, p. 186. 61). Un correo interceptado a Lottino, secretario del cardenal de Santa Fiore, por orden de Paolo iV, dio a conocer al Pontífice cómo el emperador se había opuesto a su elección desde el mismo momento de la muerte de Paolo iii acaecida el 10 de noviembre de 1549. MUÑÓZ, Lino, Guerra de un año entre el papa Paolo IV y Felipe II, rey de España, Madrid, Rivadeneyra, 1869, p. 10. 62). CaRdeLLa, Lorenzo, Memorie storiche de’ cardinali della Santa Romana Chiesa, Rome, Stamperia Pagliarini, Vol. 6, 1793, pp. 200-203. 63). durante la primera mitad del siglo XVi encontramos a Gaspar torella y Pedro Pintor cómo médicos personales de alejandro Vi, a Samuele Safardi en la corte de Giulio ii, a andrés Vives altafulla en la de Leone X, a Juan de aguilera y Jacobo Mantino en la corte de Paolo iii y a Luis de Lucena y andrés Laguna en la de Giulio iii. 64). MaRiNi, Gaetano, Degli archiatri pontifici, Roma, Pagliarini, Vol. 1, 1784, p. 420. 65). CUeRVo, Justo, Historiadores del Convento de San Esteban de Salamanca, Salamanca, imprenta Católica Salmanticense, Vol. 1, 1914, p. 94. 66). aSCaU Sezzione i, 269, 12 de septiembre de 1557, fols. 308-312. 67). en las ediciones italianas de la Historia se conserva el mensaje de Valverde a su patrón Álvarez de toledo. 68). CaStiGLioNi, arturo, Historia de la Medicina, Barcelona, Salvat, 1941, p. 409. 69). RoJo VeGa, anastasio, Manuscritos y problemas de edición en el siglo XVi, en: Castilla. Estudios de literatura, 9 (1994), p. 133. 70). aSVe, RSP, File 284, no. 122. Cit. en: WitCoMBe, Christopher L. C. e., Copyright in the Renaissance. Prints and the ‘Privilegio’ in Sixteenth-Century Venice and Rome, Leiden, Brill, 2004, p. 131. 71). aSVe, CCXN, reg. 16, fol. 251vº. Cit. en: WitCoMBe, Christopher L. C. e., Copyright in the Renaissance. Prints and the ‘Privilegio’ in Sixteenth-Century Venice and Rome, Leiden, Brill, 2004, p. 131. 72). aSVe, St, reg. 41, fol. 52vº. Cit. en: WitCoMBe, Christopher L. C. e., Copyright in the Renaissance. Prints and the ‘Privilegio’ in Sixteenth-Century Venice and Rome, Leiden, Brill, 2004, p. 131. 73). el lector interesado en los retratos de Valverde puede encontrar en el artículo de GUeRRa, Francisco, Juan Valverde de amusco: evidence of the identification of this portrait, claimed to be that of Vesalius, with a reapraisal of this work, en: Clio médica, 2 (1967) pp. 339-362 un análisis detallado de una pintura de nuestro autor localizada en la Walters art Gallery de Baltimore. 74). Voet, Leon, The golden compasses. A History and Evaluation of the Printing and Publishing Activities of the Officina Plantiniana at Antwerp, amsterdam, Vangendt & Co, Vol. 2, 1972, p. 413. 75). Ibídem, Vol. 2, pp. 294-295. el autor de este trabajo nos informa de que Valverde pudo comprar hasta 300 ejemplares de la obra. además apunta que esta información se encuentra localizada en la carta 901 del primero de enero de 1581 del sexto volumen de la correspondencia privada de Plantin editada

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por RooSeS, Max & deNUCÉ, Jan, Correspondance de Plantin, antwerp, Maatschappij, 8 Vols., 1883-1920. 76). Sostiene que pudo llevarla en persona porque el texto señala la palabra trajo, en ningún caso dice envió. FeRNÁNdeZ RUÍZ, Cesar, Historia de la medicina palentina, Palencia, institución tello téllez de Meneses, 1959, p. 112. 77). Ibídem, pp. 111-112. 78). PoU Y MaRtÍ, José María, Archivo de la embajada de España, cerca de la Santa Sede, Roma, Palacio de españa, 1925, p. 122. 79). Los historiadores señalan el año de 1588 como el último de la vida de Juan Valverde guiados por el hecho de que la edición latina de la Historia de 1589 fue estampada sin la dedicatoria a Juan Álvarez de toledo. Juan Riera sostiene que es algo que probablemente no hubiera consentido en vida. Por otra parte, en cuanto al lugar en el que acaeció su deceso, conocemos que en Roma ningún monumento fúnebre le recuerda. al menos así lo recoge los catorce volúmenes de la colección epigráfica de Vincenzo Forcella titulado: Iscrizioni delle chiese e d’altri edifici di Roma dal sec. XI fino ai giorni nostri publicados en Roma entre 1837 y 1906. en cuanto a amusco, conocemos que existió hasta los años cincuenta del pasado siglo XX una tumba en Nuestra Señora de las Fuentes, templo en el que se guardó la Bula portada por el anatomista, que

decía: «al Señor Licenciado de amusco». NaVaRRo, Rafael, el doctor Juan de Valverde de amusco, en: Boletín del Colegio de Médicos de la provincia de Palencia, Palencia, abundio Z. Menéndez, 209-210 (1927), p. 8. 80). VaLVeRde, Juan, Historia de la composicion del cuerpo humano, Roma, antonio Salamanca y antonio Lafrerij, 1556, fol. 65vº. 81). Quien hoy desee emprender este camino también deberá redescubrir la primera parte del manuscrito de la Historia de la composición de cuerpo humano. Gaetano Marini señaló en su obra sobre los arquiatras Pontificios que la primera parte del manuscrito de la Historia permanecía en la Biblioteca apostólica Vaticana. Marini dice así: «io non ho potuto vedere la prima edizione, che questo discepolo di Realdo Colombo fecce in Lingua Spagnola della sua Notomia, e però non so se la dedicase veramente a Paolo iV., come par che debba aver fatto, trovandosi nell`archivio Vaticano (Volum. v. divers. sriptur. sub Paolo iV. Pag. 103.) manoscritto il principio di detta opera coll´arme di Paolo, e con una Lettera al esso dell’autore tutto in Spagnolo» MaRiNi, Gaetano, Degli Archiatri pontifici, Roma, Pagliarini, Vol. 1, 1784, p. 370. en nuestros días este documento histórico no está presente en los índices de la Biblioteca Vaticana. el motivo probablemente se encuentre, según Christine Maria Grafinger, funcionaria en el archivo y la Biblioteca Vaticana con la que hemos trabajado en la búsqueda del manuscrito, en un cambio de la nomenclatura tras la invasión napoleónica.

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NORMAS PARA LA ADMISIÓN DE ORIGINALES Se considerarán para su evaluación trabajos originales que no hayan sido publicados en otros lugares. tras la revisión realizada por el comité de redacción, la Fundación Uriach dará cuenta del resultado de la misma y comunicará la fecha de publicación de los que resulten aceptados. asimismo, una vez publicados, se entregarán a los autores 20 ejemplares de la revista y una remuneración de 200 €. Los trabajos deben estar centrados en Historia de las Ciencias de la Salud y han de ser presentados en lengua española, en formato electrónico, con una extensión no superior a los 80.000 caracteres con espacios incluyendo notas bibliográficas, además de iconografía complementaria.

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Medicina e Historia nº 4 2015  
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