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Cultura

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Cultura elCaribe, SÁBADO 8 DE MAYO DE 2021

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La señora de París, imágenes

Rosi García, artista plástica santiaguera

San Bartolomé, colonia sueca en el siglo XIX

Pedro Conde Sturla nos habla del crecimiento de París desde Luis XI y del personaje del jorobado de Notre Dame en la historia de la literatura. P.4

José Mercader nos habla de la infancia de esta artista y de su trayectoria profesional en su natal Santiago, donde además fue directora del Centro de la Cultura. P.5

Antonino Vidal, relata la historia de la colonia sueca San Bartolomé, donde se desarrolló una estimable literatura atraída por las guerras coloniales. P.6

A través de estos objetos se puede determinar la forma de vida y de navegación de esos tiempos. JHONNY ROTESTÁN

La Oficina Nacional de Patrimonio Cultural Subacuático al rescate de piezas submarinas en aguas de RD La institución también cuenta con miles de objetos que fueron recatados y almacenados para su investigación MARÍA E. PÉREZ ROQUE meperez@elcaribe.com.do

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a Oficina Nacional de Patrimonio Cultural Subacuático posee miles de piezas provenientes de naufragios de la época colonial, encontrados en aguas de la República Dominicana, debido a que los barcos provenientes de Europa utilizaban esta ruta para transportar sus mercancías hacia

América Latina. Bajo la dirección de Pedro Morales y Francis Soto, como subdirector técnico, este laboratorio se encarga de conservar, inventariar e identificar los bienes encontrados en dichos naufragios para luego presentarlos en exposiciones, tanto dentro como fuera del país. Muchos de estos objetos datan de naufragios del siglo XIV y XV. De acuerdo a sus directivos, estos “pecios” como se les llama a los hallazgos, tienen un gran valor histórico y cultural, pues a través de su estudio se puede en-

Rescate Patrimonio Subacuático se convirtió en la primera en el Caribe y Suramericana en trabajar con la recuperación de pecios a partir de naufragios”.

tender mejor la forma de vida y de navegación de esos tiempos, la historia de sus tripulantes, de dónde venían, hacia dónde se dirigían, qué cargaban y la situación que provocó el accidente o naufragio. “Muchas veces por lo accidentado que es nuestra costa, República Dominicana es rica en naufragios españoles, ingleses, franceses y holandeses, producto de huracanes, guerras, accidentes, de la piratería, debido a que esta era la ruta que utilizaban las embarcaciones europeas para el comercio hacia América Latina”, indicó Soto, quien además es técnico en buceo y es el único buzo con el que cuenta la institución desde hace 42 años. De acuerdo a Soto, la oficina posee miles de piezas, que van desde bacinillas, enemas, monedas, tinajas, dados, canicas, tijeras, clavos, cañones de guerra, entre muchos otros objetos que se han sido rescatados de profundidades de 80, 100 y hasta 120 pies. La mayoría de los pecios rescatados pertenecen a embarcaciones inglesas y francesas que transportaban mercancías para el comercio y de guerra. Soto también dijo que el país cuenta con una colección única de vasos que fueron rescatados de esos naufragios. “Son muchos los pecios que hemos rescatado de esos naufragios, los cuales son conservados, inventariadas e identificadas para luego exponerlos, no solo en los museos de la República Dominicana, sino también fuera del país”, indicó Soto, quien destacó las exposiciones realizadas en Japón, Estados Unidos, España, entre otros países del mundo. De igual forma, recordó una gran cantidad de piezas que fueron exhibidas en la inauguración del Museo de la Ciencia en Alcobendas, Madrid, España, donde asistió el Rey Juan Carlos. Además, informó que Patrimonio Subacuático cuenta con miles de objetos que mantiene en fase de investigación. En la actualidad, la institución se encuentra trabajando con vienes desde 1502 que fueron rescatados del naufragio de la flota de Ovando, entre ellos cañones de guerra. Pero también, “estamos trabajando con pecios encontrados en naufragios de finales de 1700 y del siglo XVIII, y además tenemos objetos ya identificados de embarcaciones que datan del 1400”. l CONTINÚA EN LA PÁGINA 3


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historia de la medicina

salón de la fauna

La salud en 1990-1991

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n 1990 el doctor Marcos Díaz Guillén, presidente de la Sociedad Dominicana de Pediatría, publicó un interesante artículo sobre el impacto de esa Sociedad en la República Dominicana. En ese escrito el doctor Díaz Guillén hacía un recuento de las primeras reuniones y actividades de la Sociedad, resaltó que tras la muerte de Trujillo, desde el 1962, se habían realizado congresos anuales de forma ininterrumpida. En el 1989 se había declarado el día 20 de julio como Día del Pediatra. En su artículo citaba algunas de las contribuciones a la bibliografía médica dominicana de los pediatras, citaba al doctor Hugo Mendoza quien publico sus “Normas de Pediatría”, el doctor Jaime Jorge que público “Drogas, embarazo y pediatría”, el “Tratado de Neonatología” de la doctora Marielena Castillo de Ariza, “Orientación para la Familia” del doctor Marcos Díaz Guillen o el libro “Orientación Pediátrica” por el doctor Emil Kasse Acta. De igual forma en 1988 se estableció el Programa de Televisión “La Sociedad de Pediatría Orienta”, bajo la dirección del doctor Elbi Morla Báez, distinguido pediatra Endocrinólogo y Maestro de la Medicina Dominicana. Sin lugar a dudas la Sociedad de pediatra estuvo muy activa durante la gestión del doctor Díaz Guillen, realizando homenajes a los doctores Rafael Acra en Santo Domingo y Luis Peralta en Santiago. El doctor Acra celebraba en 1990 sus 33 años de ejercicio como pediatra. Las palabras de dedicatoria las pronunció el doctor Emil Kasse Acta, uno de los fundadores de la Sociedad Dominicana de Pediatría. De igual forma en el local de la Asociación Médica Dominicana en Santiago se entregó un reconocimiento al doctor Luis Peralta Bueno, quien había ejercido la pediatría por 30 años en la ciudad de Santiago. Las palabras centrales las pronunció la doctora Thelma Rosario, Presidente de la Regional Norte de la Sociedad Dominicana de Pediatría, y el doc-

tor Braulio Álvarez Molina leyó la reseña biográfica del homenajeado. En el 1991 la doctora Martha Brown, se convierte en la primera mujer en ocupar el cargo de Secretaria de Estado de Salud Pública. Su nombramiento fue acogido positivamente por las autoridades de la Asociación Médica Dominicana. Los medios de la época describieron su nombramiento como una gran sorpresa. Se destacó por su deseo de elaborar políticas de salud que siguieran en el tiempo, enfrentó la corrupción y trató de organizar los Hospitales. Sus esfuerzos en la vacunación y la atención a las epidemias fueron destacadas por la prensa. Estuvo en el cargo hasta el 1993. En el 1991 la Sociedad de Pediatra realizó una Teleconferencia desde el Miami Children`s Hospital. La actividad duró 4 días, y fue de mucho interés para los médicos dominicanos que pudieron estar en contacto con las novedades del momento, gracias a esa tecnología. Uno de los temas más importantes en esos días era el del Sarampión, que pese a los esfuerzos de las autoridades se había incrementado en la población. El doctor Jesús Feris, presidente de la Sociedad Dominicana de Pediatría luego del doctor Díaz Guillén pondero la importancia de la información recibida sobretodo en cuanto a las vacunas. El doctor Feris Iglesias es un reconocido Pediatra e Infectólogo, actualmente superintendente de salud. Sin duda, una de los acontecimientos más importantes del 1991 fue la inauguración del Centro de Gastroenterología donado por el Gobierno de Japón. En una serie de artículos el doctor Luis Sánchez Limardo, distinguido Gastroenterólogo y Catedrático Universitario expresó que “era un sueño hecho realidad”. El Embajador del Japón Katsuhiko Tsunoda destacó que el proyecto del centro de Investigación y Clínica en Enfermedades Gastroenterológicas se construyó en un tiempo récord y era una contribución a la salud del pueblo dominicano. l DR. HERBERT STERN

Félix Alburquerque (DÉCIMA CIBAEÑA) La pobreza dei pai Ej una cosa etraña Parece ma una patraña De avivato pa fuñí ¿Lo sabe ei Presidente Lui Quej así que eto funciona? Ya se sabe y se menciona Que eto ej un paraíso Con Adán, Rossy y un miso Dique dei Controi de Droga

¡Cuánto trabajo han pasao Tantísimaj intitucione! Se han derrochao millone En mano de asociao No merecen ni un clavao Poique nunca han hecho na Paitía de saitapatrá Mafiosoj y politiquero Saitiadore mondonguero Merecen buena patá. l JOSÉ MERCADER


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Rescate y conservación de los bienes culturales

La oficina cuenta con miles de piezas que van desde bacinillas, enemas, monedas, tinajas, dados, canicas, tijeras clavos y hasta cañones de guerra. JHONNY ROTESTÁN <VIENE DE LA PORTADA

Naufragios encontrados

Entre los barcos encontrados por Patrimonio Subacuático se encuentran el galeón español Nuestra Señora de la Concepción, que naufragó en 1641; el de Nuestra Señora de Guadalupe, que se trabajó en los años 70 junto al Toulouse de Francia, y el navío de guerra también francés, Le Scipión, de 74 cañones, entre otros. “Empezamos con el Guadalupe, que venía junto al de Tolosa, hundido por un fuerte temporal en la Bahía de Samaná, cuyos pecios fueron encontrados por sus lugareños quienes estaban vendiendo las piezas sin tener idea de lo que estaban haciendo”, informó Soto, quien agregó que darse cuenta de la situación, la Marina de Guerra intervino la embarcación y pudieron salvar muchas piezas, entre ellas algunos cañones que ahora se encuentran en la Fortaleza Ozama. Luego, en 1778 apareció el naufragio del Le Scipión, que fue uno de los 20 barcos que Francia envió a América para asistir en la guerra de independencia de los Estados Unidos, y que fue hundido por los ingleses en Punta Hicaco, Miches. Asimismo, dijo que hay un barco Holandés que se encuentra en el Morro de Montecristi, del cual se ha rescatado un gran cargamento de pipas. Un poco de historia

La Oficina Nacional de Patrimonio Subacuático se convirtió en la primera institución en la región caribeña y suramericana en trabajar con la recuperación de artefactos arqueológicos a partir de naufragios y accidentes marítimos de navegaciones del siglo XVI y XVII. Esta travesía inició cuando las autoridades se dieron cuenta de que moradores de los lugares donde sucedieron esos naufragios vendían las piezas que encontraban en el mar, entre ellas tinajas, vasos, medallas, entre otros objetos. Es entonces cuando el Grupo de Inves-

Muchos de estos objetos encontrados datan de naufragios del siglo XIV y XV. JHONNY ROTESTÁN

Colección Los hallazgos son conservados, inventariados e identificados para luego exponerlos en los museos dentro y fuera del país”.

Dato La mayoría de los pecios rescatados pertenecen a barcos ingleses y franceses que transportaban mercancías para el comercio y de guerra”.

tigación Submarina (GIS), compuesto por el arquitecto Pedro Borrel, Frank Moya Pons, Bernardo Vega, Federico Schatz, entre otros, le presentó la idea al presidente Joaquín Balaguer de formar un departamento para que se encargara de conservar y salvar el patrimonio de esos naufragios que se estaban perdiendo. Es ahí donde se crea, por el Decreto No. 683 del 28 de febrero de 1979, la Comisión de Rescate Arqueológico Submarino, la cual fue aprobada años más tarde, durante el gobierno del entonces presidente Antonio Guzmán Fernández. La función de la institución es la de elaborar y ejecutar un programa de rescate y conservación de los bienes culturales que se encuentren en las aguas territoriales o en zonas marítimas o de influencia económica de la República Dominicana. También, dicha institución se encargaría de realizar inventarios, de proponer sitios arqueológicos submarinos, y restaurar las piezas rescatadas. Luego de varios años, bajo el Decreto 289-99, la Comisión de Rescate Arqueológico Submarino cambia de nombre, y es entonces cuando se crea la Oficina Nacional de Patrimonio Cultural Subacuático. l

COLABORACIÓN

Ivestigaciones arqueológicas La gran mayoría de rescates que ha realizado Patrimonio Subacuático ha sido gracias a la colaboración de importantes universidades e instituciones que trabajen sin fines de lucro. Además la oficina recibe el soporte de la Armada dominicana. “En unión con importantes universidades, instituciones, investigadores y arqueólogos de otros países hemos logrado notables aportes a la historia, la cultura y la ciencia”, indicó Francis Soto. Recordó que cuando se creó la Comisión de Rescate Submarino, la marina vino a formar parte importante del proyecto, ya que cuando una embarcación sale a hacer cualquier investigación submarina o excavación, se asigna un oficial de la Armada dominicana a bordo, quien además de bucear, se encarga de hacer un inventario de todo lo que se va subiendo a la embarcación.


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La señora de París PEDRO CONDE STURLA pinchepedro65@yahoo.es

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ecuerdo que una vez era París y los paseos a la orilla del perezoso Sena, recuerdo que el río serpenteaba entre multitud de palacios de fantasía y que la gente caminaba embelesada como en un cuento de hadas, que los puentes se alineaban como en una especie de espejismo y que en el campanario de la iglesia de Notre Dame se asomaba todavía el jorobado Quasimodo y que Quasimodo se deslizaba por la soga del campanario “como una gota de agua sobre un vidrio”, y que los muros que amurallan a París convierten a París “en una ciudad murmurante”. Recuerdo, sobre todo, París a vista de pájaro, el París que podía verse desde “la espesa muralla de campanarios” de la maravillosa edificación. El que describió Víctor Hugo: “Cuando, después de haber subido a tientas durante mucho tiempo por la tenebrosa espiral que atraviesa perpendicularmente la espesa muralla de campanarios, se desembocaba por fin en una de las dos plataformas inundadas de luz y de aire, el cuadro que por todas partes se extendía bajo los ojos era bellísimo; era un espectáculo sui generis del que sólo pueden hacerse una idea aquellos lectores que hayan tenido la fortuna de ver una villa gótica entera, completa, homogénea como todavía existen algunas en Nuremberg, en Baviera, Vitoria, en España, o incluso algunas muestras más reducidas, siempre que estén bien conservadas, como Vitré en Bretaña o Nordhausen en Prusia. “Aquel París de hace trescientos cincuenta años, el París del siglo XV, era ya una ciudad gigante. “Generalmente, los parisinos nos equivocamos con frecuencia acerca del terreno que desde entonces creemos haber ganado. París, desde Luis XI, apenas si ha crecido en poco más de una tercera parte; claro que también ha perdido en belleza lo que ha ganado en amplitud. París ha nacido, como se sabe, en esa vieja isla de la Cité, que tiene forma de cuna, siendo sus orillas su primera muralla y el Sena su primer foso”. Pues sí, en ese lugar nació París y allí me encontré por primera vez con Víctor Hugo. El me llevó de la mano a conocer a Esmeralda y a Quasimodo, me condujo a tientas al interior del templo, a través de la frágil oscuridad donde conviven columnas de varios estilos arquitectónicos y me enseñó a leer su arquitectura: “Es, por así decirlo, una vasta sinfonía de piedra; obra colosal de un hombre y de un pueblo; una y varia a la

Iglesia de Notre Dame.

FUENTE EXTERNA

vez, como las Ilíadas y los Romanceros de los que es hermana; realización prodigiosa de la colaboración de todas las fuerzas de una época en donde se perciben en cada piedra, de cien formas distintas, la fantasía del obrero, dirigida por el genio del artista; una especie de creación humana, poderosa y profunda como la creación divina, a la que, se diría, ha robado el doble carácter de múltiple y de eterno”. Aparte del templo, la belleza de la gitana Esmeralda me sedujo y caí, al igual que otros, rendido a su pies. Nada, sin embargo, me impresionó tanto como la figura del monstruoso Quasimodo, la bestia que sirve de contrapunto a la bella gitana. Además, Quasimodo y Notre Dame son un poco la misma cosa: “...existía una especie de armonía misteriosa preexistente ya entre Quasimodo y aquel edificio. Cuando, desde muy niño aún, se arrastraba torpemente y con mucho miedo bajo las tinieblas de sus bóvedas, se asemejaba, con su cara humana y su constitución animal, al reptil natural de aquellas losas húmedas y oscuras sobre las que la sombra de los capiteles románicos proyectaba formas extrañas”. En verdad, hay pocos personajes tan impresionantes como el jorobado de Notre Dame en la historia de la literatura que conozco, y pocos autores que sean capaces de dibujarlo con tanta finura de escabrosos detalles, “penetrar en el alma de Quasimodo a través de esa corteza espesa y dura (...), sondar las profundidades de aquel organismo contrahecho, (...) mirar con una antorcha tras esos órganos sin transparencia, explorar el interior tenebroso de aquella criatura opaca, iluminar sus rincones oscuros, sus callejones absurdos...” Una de las cosas que le agradezco a Víctor Hugo es haberme permitido pre-

senciar las acrobacias vertiginosas de Quasimodo y “el acoplamiento singular, simétrico, inmediato, consustancial, casi de un hombre y un edificio”, y la forma en que “se había familiarizado con la catedral en una cohabitación tan íntima y tan prolongada...”. Por lo que me explicó Víctor Hugo con su manera romántica de decir las cosas, “aquella morada le era propia; no había recoveco que Quasimodo no conociera, ni altura que no hubiera escalado y más de una vez había trepado por varios pisos de la fachada agarrándose tan sólo a las asperezas, a los salientes de las esculturas. Las torres, por cuya superficie exterior se le veía trepar como un lagarto que se desliza por un muro, aquellas dos gigantes gemelas, tan altas, tan amenazadoras, tan temibles, no le provocaban ni vértigo, ni aturdimiento, ni estremecimiento alguno; se diría incluso, al ver la facilidad con la que escalaba, al ver la suavidad con la que a ellas se agarraba, que las tenía amaestradas. A fuerza de trepar, de saltar, de lanzarse por entre los huecos abismales de la gigantesca catedral, se había convertido en cierto modo en mono o en gacela como los niños calabreses que aprenden a nadar antes de andar y que juegan ya, desde muy niños, con el mar”. Sobre Quasimodo se habían abatido al parecer todas las desgracias. Lo poco que tenía lo iba perdiendo, sólo ganaba en deformidad. Y lo peor de todo es que en la medida en que se deformaba su cuerpo también se deformaba su espíritu. Era cada vez más un monstruo. Cuando el sonido de las campanas que amaba sobre todas las cosas lo dejó sordo se sumergió en la oscuridad del silencio para siempre, lo aisló completamente del mundo. ¿Conservaría Quasimodo algún destello de humanidad? Quizás un mero vestigio de humana gentileza:

“Además daba la impresión de que no sólo era su cuerpo el que se había amoldado a la catedral, sino también su espíritu, pero resultaría muy difícil determinar en qué estado se encontraba aquella alma, qué pliegues había adquirido, qué forma había adoptado bajo aquella envoltura nudosa, en aquella vida salvaje, pues Quasimodo había nacido ya tuerto, jorobado y cojo y fue, gracias a una gran dedicación y a una inmensa paciencia, como Claude Frollo consiguió enseñarle a hablar. Pero una grave fatalidad iba unida al pobre niño abandonado: campanero de Nuestra Señora a los catorce años, un nuevo defecto vino a completar su perfección; las campanas le habían roto el tímpano y se había quedado sordo y así la única puerta de comunicación con el mundo que le había sido concedida por la naturaleza se le había cerrado bruscamente para siempre; y al cerrarse, se interceptó el único rayo de luz y de alegría que habría podido aún iluminar el alma de Quasimodo. Su alma se abismó en una noche profunda y la melancolía de aquel desgraciado se hizo incurable y total como su deformidad. Hay que decir también que su sordera le hizo, de alguna manera, mudo, pues, para no ser causa de burla en los demás, tan pronto como se vio sordo se sumió decididamente en un silencio que no rompía apenas, salvo alguna vez, cuando se encontraba solo. Ató voluntariamente aquella lengua que tantos esfuerzos había supuesto a Claude Frollo el desatar. Esto suponía que, cuando la necesidad le obligaba a hablar, su lengua se encontrara entumecida, torpe, como una puerta con los goznes oxidados”. l https://nuevotallerdeletras.blogspot.com/ Amazon.com: Pedro Conde Sturla: Books, Biography, Blog, Audiobooks, Kindle http://www.amazon.com/-/e/B01E60S6Z0.


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Rosi García JOSÉ MERCADER 666mercader@gmail.com

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os últimos palos de los andamios de la construcción del Monumento se clavaban para dar inicio al símbolo más reconocible de Santiago cuando Rosi vino al Planeta Tierra. El fotógrafo de la revista LIFE lo inmortalizó con su cámara y se fue a su habitación del Hotel Mercedes. Ese Santiago de la infancia de Rosi era muy tranquilo, perturbado solo por los campanazos de las iglesias, el claqueo de los caballos de coche, las voces de las marchantas madrugadoras venidas de Don Pedro, Jacagua, Canca y hasta de Arroyo el Toro y Pedro García. Cada casa estaba habitada por una familia y los espacios funcionaban para lo que lo hicieron: la panadería con su chimenea de ladrillos vendía pan, la ferretería vendía tornillos, la tienda de misceláneas… encajes, elásticos y botones; el mercado ofrecía lechuga y tomates antes de que Gabino cogiera un “rinconcito” para lo que Bosch llamó “el vicio del juego de azar”; Yoryi daba clase en su academia antes de juntarse con los músicos y teatreros para fundar lo que sería Bellas Artes y de la que Rosi se benefició. La circulación de vehículos se contaba como muela de garzas y en muchas calles se podía jugar pelota sin oír ni una sola bocina de algún Chevrolet de pescuezo largo. A pesar de esa tranquilad Doña Cuquita y Juan Esteban cogían sus tres muchachos y se lo llevaban “pal campo”. Rosi, Margarita y Juancho se iban los fines de semana y durante las vacaciones al rancho de Guazumal. Las muchachas se perdían de la Tanda Vermouth del Colón y Juancho el Matinée; pero todos, las salidas al Centro de Recreo o al Club Santiago. En el rancho podían corretear a gusto y preguntarle todo lo que quisieran a los hijos de Valentín y Celita, a Chucho, Ricardo, Marino sobre el moriviví, la cuyaya, la vija, los diferentes tipos de yerba pangola para las vacas y caballos, las semillitas pionía y el cundiamor delicia de los ruiseñores; la cabuya pa’ hacer lazos; la jumiadora; los calzapollos de lona y goma de carro; el etropajo de musú, el trompo y el fufú de tapita de refresco; el alambre de púa; la jigüera;

Rosa Idalia García. FUENTE EXTERNA

la tinaja; el chivo cojú; las semillas de ojo de buey que Rosi inmortalizaría en sus cuadros cuando ella se decidió por el arte. Rosi no se interesó por las semillas de zapotes o de tamarindo que abundaban donde el vecino Juan Ramón y Carmen Rosa la hermana del Dr. Jiménez, “un chinchín ma pa’llá” de Camucha. Tampoco se interesó por la semilla de mango que quedaban en la cabuya blanca después de saborearlas, y menos de las semillas de framboyán que sería la pasión del escultor Marcelo Bermúdez en su retiro en el mismo sitio. Rosi lo tenía todo. Tenía todas la C, casa, comida, carro, caballo, carreta, cuarto, cama, columpio, cariño, la C de la universidad con su catecismo obligatorio y hasta la de su marido cuando se casó con Cuqui Batista, que no se cansó de la guerra porque sigue igualito como en los tiempos de Balaguer. Rosi es parte del Renacimiento que

tuvo Santiago cuando surgió un movimiento espontáneo interesado en florecer el arte más que la yuca, el plátano y el ñame. Es el momento de los Friordanos y otros artistas que no se agruparon y que prefirieron la soledad y la libertad, como la misma Rosi o como Cuquito en su etapa gruñonística, Radhamés Mejía, Alberto Bass que se fue a la capital; Victoria que del Vaticano vino a domar la Catedral a pesar de los resabios diurnos de Jacinto y nocturnos de Lilís. Por la senda de sus padres, Pepe y Carlos Mario Grullón de un lado y Yoryito e Ilonka del otro. Eusebio Vidal, la saeta de la escuela Colombia, el grupo Sínople de Virgilio Muñoz, Carolina Cepeda, Carmen Liriano y Mercader; Vitico Cabrera cuando dejó el lente y lo cambió por el pincel, y vio que era bueno; William Cacacén y otros más. La música también fue parte de ese Renacimiento cibaeño con los Caballeros Montecarlo de la Tabacalera y la Rondalla Universitaria, Vitico que, aunque mudao en la capital, hizo con Sonia una revolución musical; Claudio Cohen, Vickiana, la presencia de Sandro y Raphel. Rosi no siguió ni a Yoryi ni al cubismo cibaeño de Jacinto ni el costumbrismo de Mario, ni el nikismo o marolismo de Danilo ni le hizo caso a Cuqui cuando casi declamaba sobre el Arte y el engaño, la mitad del año y la otra mitad. A ella no le importó que dijeran que no sabía pintar cuando en sus exposi-

ciones no aparecían los bodegones con manzanas o los paisajes con el rio Yaque o el Diego de Ocampo. Ella quería volar y para ello el ojo de buey le sirvió como los pétalos agigantados de Georgia O’keeffe. Ni el caballo negro de Juan Esteban con sus pasos de ballet sin Cascanueces y que él llamaba Guazumal ni Jicaco, el de Marcelo le sirvieron como le sirvió la yegua de Harold, el papá de Leonor Carrington, antes de pasar por el manicomio y por Peggy. A Rosi le interesaban más los alambres de percha enderezados hasta convertirlos en marcianos o en lo que le diera la gana y menos cuando aún no habían llegado los supersabios del arte conceptual a convertir a los jóvenes artistas en marionetas. Rosi, diferente a Clara Ledesma, o a Rosa Tavárez tiró un ancla más grande que el Monumento para quedarse en Santiago pintando a su ritmo, a su gusto y dividiendo su tiempo con las clases y la gestión cultural. “Heredó” la dirección del Centro de la Cultura cuando ya Santiago daba signo (que se ve) y no síntomas (que no se ve) de querer esfumarse. Y quizás el Yaque fue el primero en mostrarlo con su reducción a riachuelo. Su participación con once artistas más en una colectiva de la UCMM los elevaron a apóstoles, aunque con poca hostia, para demostrar que en el Cibao siempre ha habido talentos. Rosi lo demostró en el mismo terreno capitalino, en las entrañas del monstruo, con su exposición en la Casa de Bastidas. Los espacios se multiplicaron, pero no los artistas. Ella es fundadora de Casa de Arte, la vieja casona de la Alianza Francesa y ha apoyado proyectos como el del ICA, un duplicado del Centro, pero más cerca de Dios, frente a frente a la Iglesia Mayor donde originalmente estuvo el Club de Damas dirigido por doña Trina de Moya y luego convertida en Escuela Colombia, la Benigno Filomeno de Rojas. La última aparición de Rosi ocurrió el año pasado en 69 obras que demuestran su gran trayectoria de más de 50 años con el pincel en bandolera al igual que el corazón de Adamo. Esas “voces del horizonte” seguro que las vio desde la loma desde su otro rinconcito de la Septentrional que le carga las pilas para nuevos proyectos pictóricos, que de la pintura no hay jubilación como le decía Balthus a su japonesa. l


6 Cultura San Bartolomé, una colonia sueca en el Caribe durante el siglo XIX

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ANTONINO VIDAL ORTEGA DIRECTOR DEL CENTRO DE ESTUDIOS CARIBEÑOS PUCMM.

antoninovidal@pucmm.edu.do

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l monarca Gustavo III estableció en Suecia en 1772 el despotismo ilustrado, concentrando en su persona todos los poderes. Se acompañó de una élite de comerciantes, empresarios, militares, artistas e intelectuales con ansias de participar en el reparto del mundo y en los atractivos mercados coloniales. Los suecos fueron y son un pueblo instruido y culto, en ese tiempo imbuidos por el espíritu ilustrado fueron viajeros excepcionales, botánicos, geógrafos, naturalistas que buscaban ansiosos el conocimiento y novedades que surgían en cualquier rincón del planeta. Durante el siglo XIX desarrollaron una estimable literatura atraída por las guerras coloniales de los lejanos mares, la ostentación de las metrópolis alimentadas por la trata humana, la opulencia natural de las tierras exóticas, la nueva fauna y la flora descubierta, en fin, una literatura viajera que en Escandinavia era leída con apetencia y avidez e impulsada por la increíble diversidad de un mundo en transfiormación. El interés de los comerciantes suecos en las economías coloniales suscitó a la monarquía a participar como aliada política de Francia en la independencia de las trece colonias, y con ello a construir una empresa comercial que llegara a la región del Caribe, aunque para ello debía adquirir al menos una isla. Durante largo tiempo mantuvo conversaciones con Luis XIV, tendentes a obtener alguna de las pequeñas Antillas a cambio de concesiones comerciales en el mar Báltico. Aunque aspiraban a obtener Tobago, pronto logró entender que no podía exigir tanto; sin embargo, finalmente los franceses cedieron la isla de San Bartolomé. En 1784 iniciaron los preparativos para tomar posesión de la isla. El Consejo de Gobierno estudió toda la información disponible reunida y propuso los ejes fundamentales que regirían el funcionamiento de la nueva colonia. El primero, que debía ser una isla que actuase como puerto libre para las naves de cualquier reino o nación y que pudiesen entrar libremente, para vender, comprar e intercambiar mercancías, lo que proporcionaría a Suecia ventajas comerciales indirectas. En tiempo de guerra, el puerto sería refugio de navíos para protegerse de corsarios y que pudieran proveerse de víveres y agua, pauta aplicada en todos los períodos bélicos del Caribe en el siglo XIX. Del mismo modo, pretendieron involucrarse en la trata humana que era una jugosa fuente de

Gustavo III de Suecia. FUENTE EXTERNA

ingresos, aprovechando el lucrativo comercio de las otras potencias. La explotación de San Bartolomé quedó en manos de la Vastindiska Kompaniet (compañía de las indias occidentales) constituida en 1786. Desde 1790, se declaró puerto libre y los esfuerzos colonizadores suecos se concentraron en la bahía de Carenage, donde se erigió Gustavia, la capital de la colonia que al comienzo no la habitaban más de una veintena de personas. Dos años más tarde sobrepasaba el medio millar y este número pronto se duplicó. Los principales recursos de la colonia eran la pesca, el carenaje de navíos y la crianza de ganado, amén

de un importante trasiego comercial regional y atlántico. En un informe enviado a Estocolmo en 1790, el gobernador comentaba que los partidarios de la Revolución Francesa se mostraban muy activos en las pequeñas Antillas y agregaba que numerosos revolucionarios desembarcaban en la isla e incitaban a la revuelta. En el curso de las guerras de las monarquías contra la revolución en Europa en 1793, se produjo un grave incidente de las autoridades isleñas con la flota británica, pues los suecos trajeron desde Escandinavia 300 mil libras de pólvora para vender al mejor postor y los ingleses, no conformes con este negocio, cap-

turaron el buque que además llevaba armas y su cargamento fue vendido sin remisión en Londres. Los siguientes gobernadores, entrado ya el siglo XIX, se quejaban reiteradamente de los abusos de los corsarios ingleses y franceses y de que los Estados Unidos habían cerrado sus puertos a todas las naves procedentes de San Bartolomé. Del mismo modo, estos informes recogían que a la isla llegaban conspiradores y fugitivos de diferentes lugares de la América española. La política de neutralidad en tiempos de guerra y los estímulos al comercio de tránsito, permitieron un incesante crecimiento de la economía debido al enorme volumen del comercio con el Caribe y los Estados Unidos. Para estimular el crecimiento económico, sus autoridades favorecieron la naturalización de todo habitante que residiera en ella por más de un año. No obstante, en 1801, la armada británica la ocupó para castigar a Suecia por ser neutral en las luchas de las monarquías contra Napoleón en Europa y obligaron a sus habitantes a jurar lealtad al rey de Inglaterra, detuvieron sus autoridades y confiscaron todos los bienes de la compañía sueca. Los ingleses devolvieron la isla un año más tarde. En 1805, el estado sueco asumió las operaciones comerciales y bajo su gestión hubo un fuerte incremento comercial con las islas vecinas y el norte del continente, al tiempo que la Nueva Granada y Venezuela aportaron ingentes cantidades de mercaderías de contrabando con destino a las grandes islas. Años más tarde, nuevamente los británicos castigaron la colonia sueca por su cercanía a Francia y durante el ciclo revolucionario de la América española, entre 1810 y 1825, San Bartolomé fue usada por Inglaterra como un instrumento político frente a las nuevas republicas iberoamericanas. En esta época, la isla alcanzó más de 5500 habitantes. Una vez abolida la esclavitud en 1847 y tras negociaciones tentativas que se prolongaron por décadas con Francia, esta aceptó comprar su antigua colonia, aunque en una cláusula del contrato se añadió que se consultara a la población sobre el asunto. El plebiscito, en el que participaron 351 ciudadanos con derecho a voto, obtuvo un resultado de 350 a favor de volver al dominio francés y solo un voto a favor de permanecer bajo la autoridad sueca. Por ello, el 16 de marzo de 1878, Suecia hizo entrega de la colonia a las autoridades de la nación francesa. l

Connected Worlds: The Caribbean, Origin of Modern World”. This project has received funding from the European Union´s Horizon 2020 research and innovation programme under the Marie Sklodowska Curie grant agreement Nº 823846. Dirigido por Consuelo Naranjo Orovio desde el Instituto de Historia-CSIC.


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OGM

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María Cristina Castillo, figura icónica de la RD Presentó el primer programa que se trasmitió por la televisión dominicana y es la primera mujer en ejercer la locución en el país SERGIA MERCADO smercado@elcaribe.com.do

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n la República Dominicana el mes de mayo es uno de los meses más importante del año, dedicado a rendirle tributo al ser más especial de esta tierra, las madres. Por esta razón, en la entrega de hoy, traemos un especial donde resaltamos el trabajo digno de una mujer que se ha sabido ganar el corazón de todos los dominicanos, se trata de doña María Cristina Camilo Rodríguez, cariñosamente “Maíta”, quien ha tenido la fortuna de ser madre, abuela y bisabuela, pero además, es enfermera, locutora y actriz de cine y de teatro. En la actualidad tiene 102 años de edad. Hablar de María Cristina es sinónimo de amor, disciplina, trabajadora incansable, loable, perseverante y entregada, entre muchas otras cualidades más. Pues, la señora Camilo es la persona que más años ha dedicado a los medios de comunicación del país. Nacida en San Francisco de Macorís, el 25 de diciembre de 1918, hija de los señores Basilio Camilo Pantaleón y de María Antonia Rodríguez, quien falleció cuando ésta estaba muy pequeña, por lo que fue criada por la hermana de su padre biológico, Basilia Camilo Pantaleón de Amarante y por su esposo, Bartolo Amarante Méndez. Esta profesional del micrófono, cursó sus estudios primarios en el Colegio Inmaculada Concepción, en La Vega, donde aprendió a hablar correctamente, y a tocar el piano y la mandolina. A su salida de la escuela, empezó a estudiar enfermería en su ciudad de origen, aunque su deseo era ser médico. Sin embargo, no tenía los recursos necesarios para cumplir su sueño, así que se dedicó a una rama de la medicina y se graduó de enfermera quirúrgica, en un centro de estudios que pertenecía a los norteamericanos que habían ocupado el país en el período 1916-1924. Como profesional de la salud, Maíta trabajó en un hospital de su pueblo natal, bajo la dirección del doctor Antonio Tejada Guzmán, quien observó de ella el buen trato que tenía con los pacientes, cualidad que motivó al galeno a ofrecerle un trabajo en su creada clínica, allí María Cristina permaneció por 12 años, pero decidió emprender un viaje a la capital de Santo Domingo en busca de una mejora salarial, ya que los 20 pesos que ganaba al mes en ese centro privado no les eran suficientes para cubrir los gastos de su hijo Danilo quien estaba culminando la primaria y debía iniciar en la Escuela Normal. Al llegar a la ciudad, se hospedó en casa de su prima, Trina Amarante de Sánchez y por me-

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tico de esa estación, fueron sus maestros en la actuación, don Emilio Aparicio y doña Divina Gómez. Maíta se inició en los medios de comunicación en el año 1950, cuando tomó la prueba locutoril en la entonces La Voz del Yuna, siendo así la primera mujer en convertirse en locutora y el primer rostro femenino en presentarse en la televisión dominicana, cuando presentó el primer programa criollo, Romance Campesino. Compartió cabina con Ramón Rivera Batista, en un programa de aficionados del canto, al que asistió José Arismendy Trujillo (Petán) quien era parte del público. Con el paso del tiempo Maíta se fue desenvolviendo en el mundo de la comunicación con programas radiales sobre el folklor y las costumbres dominicanas, participa en los programas populares de televisión tales como “Cosas de mi Tierra, La Vieja Colasa”, Felipa y Macario, entre otros. Para el 24 octubre de 1951, participó en el primer sorteo de la Lotería Nacional, cantando los números de la Lotería, cargo que desempeñó por muchísimos años. Reconocimiento

María Cristina Camilo, a quien vamos en foto del 12 de septiembre 1950, para esa fecha acababa de ser designada por el coronel José Arismendy Trujillo (Petán) para desempeñar el cargo de locutora en las emisoras de La Voz Dominicana, hoy, Corporación Estatal de Radio y Televisión, CERTV, canal 4.

Aquí vemos a doña María Cristina Camilo, en foto del 11 de agosto de 1990, quien muestra los premios que ha recibido a lo largo de su carrera profesional en los medios de comunicación.

dio de una hermana de su prima, recibió la invitación de ir al programa el Bazar del Aire conducido por el reconocido locutor ya fallecido, Homero León Díaz, de La voz del Yuna, donde escuchó un anuncio que cambiaría su vida por completo desde ese día. La queridísima Maíta es pariente de las hermanas Mirabal, ellas eran sus primas segundas, a través de su padre biológico, quien era primo hermano de Mamá Chea, madre de las Mirabal. Trayectoria

María Camilo vino a Santo Domingo con la intención de trabajar como enferme-

ra en el hospital Marión, sin embargo sus planes habían tomado otros rumbos, luego de escuchar en el programa de Homero León Díaz, al locutor, gloria y voz de oro nacional, Ramón Rivera Batista, quien anunciaba que se necesitaban a cinco locutores para trabajar en esa planta televisora. Al oír dicho anuncio, doña María Cristina Camilo se motivó a participar en la convocatoria, y al día siguiente se presentó en el lugar para ser evaluada y su primera entrevista la tuvo con Petán. “Aquello no fue fácil. Sentí el miedo que todo profesional en un principio vive. Luego me llené de valor, confié en mis potencialidades, olvidando la libreta y el micrófono que tenía al frente, para darle paso a mi voz y creatividad”. Luego de esa evaluación que le dio el pase para formar parte del staff de la planta, María Camilo fue nombrada con un sueldo de 75 pesos mensuales que no cobró porque al cabo de quince días le aumentaron a RD$ 100.00. Por designio de Dios, a partir de ese momento, doña María Cristina Camilo emprende la profesión de la locución de manera innata, con la característica de poseer una dicción impecable que mantiene hasta el día de hoy. Como parte de su formación como talento de la estación, recibió clases en la Escuela de Locución Héctor J. Díaz, creada por Petán Trujillo y en la Escuela de Arte Dramá-

Su dedicación por más de 70 años en los medios de comunicación, la ha llevaron a merecer un sinnúmero de premios en el país y en el extranjero, entre los cuales podemos mencionar el Micrófono de Plata que recibió en 1975. El 18 abril de 1977, el mismo día en que se celebra el Día Nacional del Locutor dominicano, Maria Cristina Camilo fue condecorada junto a la actriz Monina Solá, con la Orden del Mérito de Duarte, Sánchez y Mella, en el Grado de Caballero, por el presidente Joaquín Balaguer. Ha recibido además, premios “Casandra”, hoy Premios Soberanos. Premiada en cuatro ocasiones con Micrófonos de Oro; en 1983 fue declarada “Inmortal de la Locución Dominicana”. Y para el año 1991, recibió el primer Gran Micrófono de Oro, otorgado por el Círculo de Locutores Dominicanos. En junio del 2014, fue presentado su libro, el cual habla sobre su vida y trayectoria, titulado “María Cristina Camilo, una estrella dominicana. 92 años de historia”. En mayo 2017, la Cámara de Diputados la reconoció con un pergamino, “por su consagrada labor como locutora, actriz de teatro, cine y televisión”. En febrero del 2020, Premio Gardo la distinguió en un homenaje a especial con la entrega de una estatuilla, por su larga trayectoria en la radio dominicana. En abril de este año, el Club Rotario Santo Domingo Bella Vista, también le entregó un reconocimiento por ser la pionera en la locución dominicana, y por dedicar tantos años a os medios de comunicación. Propuesta para el Gran Soberano

Doña María Cristina Camilo ha sido propuesta en varias ocasiones por personalidades del país que consideran se le debe premiar y reconocer el trabajo que ha hecho en los medios de comunicación por casi 70 años de manera ininterrumpidas. El Gran Soberano, es el máximo galardón otorgado a un artista con más trayectoria en el mundo del arte y el espectáculo en la República Dominicana. Esta propuesta viene a relucir, debido a que en junio próximo se celebrarán los Premios Soberanos y en el que se espera se reconozca el trabajo de esta veterana locutora y actriz dominicana. l


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crítica arte LILIAN CARRASCO lilycarrascor@hotmail.com

Hay que cuidar el patrimonio

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epública Dominicana es un espacio diverso, multicultural y multiétnico en el que persiste un espíritu creativo y fabulado. No obstante, en este ambiente coexiste la incertidumbre, la desidia, la discordia y la falta de memoria colectiva. La sociología nos ofrece un perfil claro del contexto dominicano y los motivos que influyen en que el escenario resulte complejo. Más claramente, la composición del dominicano contemporaneo ha ido dejando grietas que, en el trayecto, generan angustias pues el proceso de identidad se ve lacerado. Hay que insistir en que vamos dejando de lado el proceso simbiótico que integra la cultura criolla, pero además, las circunstancias en las que se han desarrollado los hechos históricos. Parecería increíble, pero cierto, que a pesar de que el colonialismo inició desde La Española y de contar con buena parte de las estructuras que permiten la conformación de una ciudad si-

guiendo el modelo europeo como ha sido Santo Domingo Primado de America, nuestro patrimonio cultural no se ha reivindicado propiamente al siglo XXI. La restauración de los espacios ha sido lenta y muchas veces decadente, sin contar con que el Estado no ha asumido una postura visionaria respecto a la adquisición y conservación de espacios que bien pudieran albergar museos o centros de bienes culturales. Las estructuras públicas en el casco antiguo de Santo Domingo, salvo excepciones, merecen una intervención inmediata a fin de salvaguardar no solo la edificación, sino también las piezas que allí permanecen. Es el caso de la Casa del Tostado o Museo de la Familia dominicana por sólo citar un ejemplo. Y qué decir del arte público, si la mayoría de las esculturas aparecen sin tarja que las identifique, siendo mínima la representación del arte tridimensional en Santo Domingo, práctica extendida en el territorio nacional. Felicitamos la iniciativa del Ejecutivo de apoyar el arte mural, lo que necesitamos es que los artistas seleccionados puedan presentar propuestas de valor estético e identitario. El Estado debe invertir más en el arte, en la cultura en general, estamos a tiempo de rescatar y reivindicar posturas. l

crítica cine ETZEL BÁEZ etzelbaez@gmail.com

When they see us

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asada en hechos reales, nos trae a 5 jóvenes condenados por violación. Ellos negros adolescentes, la victima una joven blanca. Los 5 eran inocentes. Si para uno es indignante hasta la saciedad, no consigo imaginar lo que para ellos significó cada día de esos 23 años de tinieblas desde la ocurrencia inicial en el 1989 hasta el 2002 cuando son absueltos. Pero es precisamente eso lo que nos trae su narrativa: el corso psicológico y físico ejercido por sus verdugos y que se sufre abismalmente sabiéndose inocente. Es humillante que sin pruebas físicas condenen por las feroces “pruebas circunstanciales”, como suelen ser cantidades significativas de las condenas a negros que son el 90% de los 2,16 millones de personas en prisiones, una tasa de 655 presos por cada 100.000 habitantes –la mayor del mundo–. Los negros son el 12% de la población de USA, y el 40% de su población carcelaria (como se ve en el documental “The Central Park Five” de Ken Burns sobre el caso y el revelador dato de las cárceles privadas contratadas por el gobierno). Pues bien, la orientación auspiciosa de su narrativa contradice la

realidad: ser negro y latino, son de esas “circunstancias” adversas para que te condenen. Que los 5 estuvieron en el lugar a la hora de la violación, les basta tanto a la justicia (de clase) como a quien te arresta y te incrimina, te tranca, y cuando sales se asegura que solo puedas trabajar como peón “limpiando mierda” – dice un diálogo–. Destaca que jamás dieron su brazo a torcer cuando la justicia los conminaba a un acuerdo de aceptación de los cargos. Ese hecho manifiesto de replicar inocencia es un leitmotiv de la narrativa y de la composición de los personajes en vía contraria al prejuicio social que se profundizó contra ellos con fama de violadores dada por los medios que se dieron gusto torturándolos moralmente. El magistral guión y la puesta en escena nos lleva de las manos mostrándonos lo que son esas prisiones: un submundo esférico que te intima a una conducta cónsona con la de un perro amaestrado. La dirección de arte se ocupa de darnos esa atmósfera. De todas las actuaciones la que acentúa por el desarrollo del personaje y su fuerte empatía es la de Jharrel Jerome que encarna a Korey Wise, con un sazonado paquete de diálogos, envuelto en una trama pensada a partir de los detalles. En Netflix. l HHHHH GÉNERO: drama judicial. DURACIÓN: 4 episodios de 60 minutos cada uno.

H H H H H EXCELENTE | H H H H MUY BUENA H H H BUENA | H H REGULAR | H MALA

el libro vive

obras

FRANK NÚÑEZ fnunez01@gmail.com

La cuestión haitiana analizada por Santiago Sepúlveda

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aití: Trauma de un proceso colonizador fracasado, es un libro revelador, autoría del profesor Santiago Sepúlveda Solano, hijo del municipio de Hatillo, San Cristóbal, que califica para ser recomendado a cualquier lector interesado en conocer el porqué de la existencia de dos pueblos culturalmente diferentes en la Isla de Santo Domingo. Con una vasta documentación analizada con rigor hermenéutico, Sepúlveda Solano coincide con investigadores como Manuel Arturo Peña Batlle, Federico Henríquez Gratereaux y más recientemente Reina Rosario, en que el surgimiento de Haití como nación fue consecuencia de Las Devastaciones, ejecutadas por el gobernador Antonio de Osorio en 1606, ordenadas por el Rey de España Felipe III, en 1603. La justificación de la tesis planteada en Haití: Trauma de un proceso colonizador fracasado es el interés en demostrar que los pueblos que pueblan la isla tienen historias paralelas, pero que el presente y el futuro de la nación dominicana están seriamente amenazados por el hecho cierto del agravamiento en grado superlativo de los problemas económicos, ambientales y sociales que afectan al país vecino, el más pobre del hemisferio. En los precisos momentos que sale la obra del autor sancristobalense, se debate la canalización en Haití del Masacre, histórico río dominicano proyectado en su popular novela por el escritor Freddy Prestol Castillo. El libro describe las relaciones dominico-haitianas con España, Francia, Estados Unidos, Inglaterra, Holanda, Alemania y todas las potencias Europeas, sin ignorar el papel de los gobernantes haitianos en la independencia de los pueblos sudamericanos y en la Restauración de la República. Santiago Sepúlveda establece que Haití es una conquista de los esclavos que en 1804 vencieron al ejército de Napoleón, mientras que República Dominicana es producto de luchas contra Francia, Haití y España, junto al rechazo “a los planes de anexión a los Estados Unidos”, potencia que invadió el país militarmente en 1916 y 1965. El editor y periodista Máximo Jiménez, plantea en la presentación, la necesidad de “un debate serio” internacional en la búsqueda de una cohabitación beneficiosa para ambas naciones.l

Kamala Harris Una biografía de la primera mujer de color en presentarse a la vicepresidencia de Estados Unidos, demostrando cómo la hija de dos inmigrantes en la segregada California se convirtió en una de las políticas más poderosas del país. AUTOR: DAN MORAIN EDITORA: ROCA EDITORIAL VENTA: LIBRERÍA CUESTA PRECIO: RD4,495.00

Las 999 mujeres de Auschwitz El 25 de marzo de 1942, 999 mujeres judías solteras subieron a un tren vendido a la Alemania nazi por una dote de 500 Reichmarks, el equivalente a 200 euros. AUTOR: MACADAM HEATHER EDITORA: DEBOLSILLO VENTA: LIBRERÍA CUESTA PRECIO: RD$575.00

Haz la revolución Este libro claro e incisivo presenta al altruismo como la solución pragmática y esencial a los grandes desafíos de nuestro tiempo. Un libro que nos invita a cambiar nuestra mentalidad para cambiar nuestro mundo. AUTOR: DALAI LAMA EDITORA: EDITORIAL DIANA VENTA: LIBRERÍA CUESTA PRECIO: RD$825.00


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CERTIFICO Y DOY FE

Los 7 principios de la doctrina social de la iglesia bién tiene su sentido. La propiedad privada ayuda a que las personas puedan tener un mínimo de espacio para vivir, para que se respete su libertad; sin embargo, cuando la propiedad privada se excede y viola el principio universal de los bienes, entonces, la propiedad privada ha de estar sujeta a lo que es este principio universal de los bienes. El Papa Juan Pablo II repetía que: “Sobre toda propiedad privada, hay una hipoteca de los bienes que han de llegar a todos”. Y ese llegar a todos es llegar a todo ser humano y a todos los seres humanos y nosotros hemos de repetirlo continuamente: Dios creó todas las cosas, no para un grupo, sino para todos. De tal manera es así, que hay que buscar caminos para una justa distribución de los bienes y de las riquezas, sean éstas las que sean. 3. La subsidiaridad

RAMÓN DE LA ROSA Y CARPIO ARZOBISPO DE SANTIAGO

1 de 2 Introducción

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a Doctrina Social de la Iglesia es aquella enseñanza que nace del diálogo entre el Evangelio y la vida económico social de los pueblos. Esa Doctrina busca iluminar las realidades terrenas y en ella se apoyan los pastores de la Iglesia Católica para orientar en estas materias. La Doctrina Social de la Iglesia tiene como centro la dignidad de la persona humana y busca en todo momento defenderla y dar principios que ayuden a su crecimiento, a su desarrollo. Hay siete principios, siete criterios que son muy claros y yo quisiera recordarlos hoy, como de un golpe. Son ellos los ejes claves de esta doctrina y son los ejes también para poder ayudar a todo ser humano a crecer, desarrollarse y progresar, como debe ser.

Esos siete principios son los siguientes: 1. El principio del bien común. 2. El destino universal de los bienes. 3. El principio de subsidiaridad. 4. El principio de participación. 5. El principio de solidaridad. 6. El principio de los valores, fundamentalmente estos cuatro: la verdad, la libertad, la justicia, el amor. 7. Finalmente, este último, el amor, es el valor principal, porque ha de ser el que de unidad a los demás valores. Los vemos así en su conjunto porque nos iluminan; pero yo quisiera volver la mirada sobre cada uno de ellos. Pero recordemos que para la doctrina de la Iglesia, la enseñanza de la Iglesia, para Jesucristo, como también para todo lo que es la filosofía humanista, lo principal es la persona humana, su dignidad; y todo lo demás ha de converger a la ayuda, al apoyo, al progreso de todo ser humano y de todos los seres humanos. He aquí, pues, en esta primera entrega, tres de los siete principios. 1. El bien común

El principio o el criterio del bien común es un principio fundamental en lo que es la vida humana y en lo que son las relaciones de los seres humanos. Para la doctrina social de la Iglesia el principio del bien común es el primero de todos los principios: todos los bienes que existen son bienes para todos los seres humanos. La concepción es clara: Dios creó

todo lo que existe para todos los seres humanos, no para una sola persona. De ahí que el principio del bien común quiere mirar no solamente a un individuo sino a todos los individuos, no a una persona sino a todas las personas. Por eso, este principio del bien común es una tarea que nos compete a todos, y de ahí que los bienes que existen sobre la tierra han de llegar a todos los seres humanos. Para nosotros, es un criterio que tiene que estar siempre claro y es el criterio que se exige en la conducción de la vida política; por eso, un político es aquel que debe trabajar el bien común y colige con ese principio cuando busca sus propios intereses, sus propios bienes o el bien particular; y los bienes que hay en una nación, si los miramos bien, son para todos y por eso se busca que haya una igualdad en la repartición de los bienes. Reflexionar una y otra vez sobre el bien común nos coloca y nos sitúa en un principio clave en el desarrollo y en el progreso de todo ser humano y de todos los seres humanos. 2. El destino universal de los bienes

El principio del bien común que guía la Doctrina Social de la Iglesia va muy unido al principio del destino universal de los bienes. Este principio nos recuerda a nosotros que todo cuanto existe tiene una dimensión universal. Nosotros hablamos del derecho de propiedad. El derecho de propiedad privada tam-

En la búsqueda del progreso y el desarrollo de toda persona humana, de todo ser humano, de su dignidad, hay un principio que no se tiene muchas veces en cuenta y que hay que recordarlo también con frecuencia y volver el pensamiento y la mirada hacia él. Es el principio de la subsidiaridad, palabra que no es fácil de pronunciar, pero que es sumamente importante. Nosotros los seres humanos debemos producir lo que nosotros debemos producir. Cada ser humano tiene una responsabilidad, ante sí mismo y ante los demás, como cada grupo, como cada sociedad, pero hay limitaciones que nosotros tenemos, y es ahí donde se necesita el apoyo subsidiario. Venir en apoyo de las familias que no pueden alcanzar las metas que deben alcanzar, de los individuos, de las personas, de los grupos, sean estos los que sean. Por eso, el Estado tiene la responsabilidad de cuidar, de velar para que cada uno de nosotros haga lo que tenga que hacer, pero que podamos recibir también el apoyo en aquello que nosotros no podamos hacer. Ese principio de subsidiaridad ayuda a que los pueblos puedan progresar y los grupos puedan avanzar. Y esto hay que decirlo no solamente a nivel nacional, hay que decirlo, también, a nivel universal: nos hemos de acompañar mutuamente los pueblos, y aunque esto no lo pidiera Dios, ni lo pidiera la Doctrina Social de la Iglesia, lo pide el sentido común y lo pide la razón. Se ha de apoyar a todo aquel que no puede dar todo lo que él quisiera o pudiera dar. CONCLUSIÓN

CERTIFICO que estos 7 principios son un resumen clave de la Doctrina Social de la Iglesia y que son un buen inicio sólido para adentrarse en el conocimiento de esta Doctrina tan útil y necesaria para una vida política sana y un mundo mejor. DOY FE, en Santiago de los Caballeros, a los cinco (5) días del mes de mayo del año del Señor 2021. l


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Said Musa ARTISTA PLÁSTICO, CERAMISTA Y MURALISTA Durante su trayectoria profesional, Said Musa ha creado una obra que abarca todas sus manifestaciones y diseños renovadores. Considera que el arte es una manifestación pura del hombre y no cree que sea únicamente de los artistas. “Los artistas cultivan el arte, pero cualquiera que se aden-

MARÍA E. PÉREZ ROQUE FOTO: DANNY POLANCO

Pintor, escultor y ceramista. Hábleme de esas facetas y con cuál de ellas le gusta más trabajar? l Estudié en la Escuela Nacional de Bellas Artes y a finales de la carrera comencé a trabajar en los talleres de Jaime Colson en 1979, ahí comencé a trabajar la cerámica. Me hice pintor primero y después comencé a trabajar la cerámica de manera particular. Le dediqué mucho tiempo a la cerámica y se lo he dedicado, porque es un material fabuloso que me permite trabajar con el color, la textura y con el fuego, o sea que para mí es muy difícil identificar con cuál de las manifestaciones me quedo. Siempre he pensado que lo interesante es producir arte donde quiera que se pueda y con los materiales que se pueda, porque de otra forma estaría sujeto a cánones y sería una forma de apresarte a ti mismo y, no quiero ser un preso de confianza de ningún estilo ni manifestación artística. l ¿Tiene referentes artísticos por parte de su familia? l En mi familia no tenemos referentes artísticos. Comencé a estudiar desde pequeño por iniciativa de una vecina, que me insistió en que me inscribiera en la Escuela de Bellas Artes, en este tiempo tenía once años. Recuerdo que los primeros días me llevaban de la mano. l ¿Responde su obra a alguna corriente en especial? l No, pienso que no. Realmente no quiero ser preso de ninguna corriente artística, eso me limita. O sea, a la hora de trabajar veo los materiales y el espacio que tengo disponible, entonces en base a eso empiezo a crear. Claro, uno siempre tienen inclinaciones, pero eso no quiere decir que mañana no amanezca realizando trabajos en abstracto, como lo he hecho también. Si tengo una camisa de fuerza a la hora de crear, me estoy sujetando a mí mismo, y estoy impidiendo que las posibilidades propias del arte y el conocimiento se manifiesten. l ¿Son los críticos de arte una pieza clave para valorar una obra? l Bueno, vamos a decir que en algunos casos sí, pero hay una cosa que hay que tener en cuenta y puntualizar, y es que los críticos de arte como los periodistas son portavoces del arte, pero para hacer arte no se necesita tener un crítico ni un periodista al lado. El crítico de arte y el periodista desarrollan su trabajo intelectual en base al arte. Se dan muchos casos de artistas que tienen muy pendiente lo que diga bien o mal el crítico, pero es que la obra de arte sigue funcionando como tal, porque es un pensamiento formalizado sobre una tela o sobre escultura. O sea, que una cosa no limita a la otra. La obra de arte es indepenl

tre en lo material o tome un lápiz en sus manos puede comenzar a trabajar y a descubrirse a sí mismo”, indicó Musa, quien considera el arte como un buen camino para la paz y el entendimiento. De igual forma, entiende que los artistas lo que hacen es tomar el arte como su profesión, culti-

varlo a través del estudio, de la observación, “pero realmente cualquiera puede reproducir espacios interesantes en sus casas o en el trabajo, ya sea con madera, tela o cualquier otro material que desee, ya que este no es un espacio circunscrito para los artistas”.

“No quiero ser un preso de confianza de ningún estilo”

Said Musa considera que “el artista tiene que trabajar pensando siempre en la posteridad”.

Opinión FrCuando uno está haciendo una obra, trata de buscar un objetivo, que muchas veces aparentemente se logra o se obtiene en la próxima obra”.

Consideración Siempre he pensado que lo interesante es producir arte donde quiera que sea y con los materiales que se pueda, ya que de otra forma estaría sujeto a cánones”.

diente de la crítica. El trabajo de un crítico comienza a partir de la obra de arte. l ¿Puede el artista tener éxito aunque no sea reconocido por la crítica de arte? l Puede tener inclusive hasta éxito comercial y no tener éxito crítico. Se da mucho el caso de muchos artistas en el mundo que son exitosos comercialmente, porque producen una cosa que al público le gusta, aunque el crítico diga que eso no sirve. O sea, que son cosas totalmente independientes. El éxito no es necesario para producirlo. Si produces una obra y la misma tiene aceptación pública de carácter nacional e internacional, pues es mucho mejor, pero lo importante es producir. Inclusive producir sin mirar para los lados, porque si produces una obra y te dedicas a ver qué se dice de ella, estarás perdiendo un tiempo importantísimo de la propia creación. El artista tiene que trabajar pensando siempre en la posteridad, si va recogiendo frutos en el camino. Pero hay que producir hechos. l ¿Qué le deja cada obra que termina? l Me deja la satisfacción y el deseo de continuarla siempre en la otra. Cuando uno está haciendo una obra, está tratando de buscar un objetivo, el cual muchas veces aparentemente se cumple, se logra o se obtiene en la próxima obra. Es como el conejo que corre detrás de la zanahoria que se mueve también. O sea es un diario vivir, porque si uno cree que está plenamente satisfecho con lo que hace, tan satisfecho que ya sabes lo

que vas a escribir en tu próximo trabajo. Cuáles fueron sus logros como director artístico del Centro Nacional de Artesanía en el período 1983-86? l Como director artístico manejaba los diferentes talleres a nivel de diseño. Se logró mucho en CENADARTE, aunque ahora mismo está un poco apagado. Se hicieron muchos diseños que los artesanos siguieron trabajando y muchos de ellos después montaron sus propios talleres y siguieron produciendo. Un artista plástico tiene conocimientos que muchas veces los artesanos no lo tienen, entonces uno puede ayudarlo a que le puedan sacar el mayor provecho a los materiales. Allí se logró muchísimo. l ¿Qué opina de artistas emergentes que están surgiendo? l Ahora hay muchos muchachos buenos y otros que están perdiendo el tiempo pensando que pueden producir un estilo personal. Primero pienso que el artista joven tiene primero que dedicarle tiempo a eso, que lo que tiene que hacer es trabajar, los estilos surgen por sí mismos si es que lo van a tener. En el arte se ha hecho todo. Hay muchachos que están estancados en producir un estilo. Bueno tamaña equivocación, porque lo que le toca a una persona joven es trabajar. Es lo mismo que en la poesía, muchachos de 20 años que creen que va hacer un estilo propio, entonces en lo que buscan un estilo personal, se están perdiendo la oportunidad de todo lo que se ha hecho que es muchísimo. l l


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