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Cultura elCaribe, SÁBADO 27 DE FEBRERO DE 2021

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La migración a RD y el papa Francisco

El control y la Máximo Vega: vigilancia en el vivir para la Sto. Dgo. español Literatura

Ramón Antonio Veras habla de la migración haitiana hacia el país y la analiza en atención a la encíclica del Papa sobre inmigrantes. P.5

Virginia Flores Sasso nos traslada a la colonia del Santo Domingo del siglo XVI y cuenta cómo se producían las rondas de vigilancia y control . P.6

El escritor Máximo Vega cuenta cómo surge su mundo imaginario cada vez que produce una obra literaria. P.10

De literatura dominicana siglo XX: Ulises Heureaux Ogando Dedicado a Edgar Valenzuela, eminente historiógrafo de la literatura teatral del Sur dominicano

BIENVENIDA POLANCO-DÍAZ bd.polanco@ce.pucmm.edu.do

L

a magnífica marca editorial del Archivo General de la Nación incluyó en su programa de publicaciones del 2020 una compilación parcial pero representativa de la literatura de Ulises Heureaux Hijo: En la copa del árbol y otras obras. El libro incluye la novela del mismo nombre, once relatos, y la famosa escena final de la pieza teatral ‘Alfonso XIII’. Me he referido antes en más de una ocasión al error ya generalizado en el título de esta obra de nuestra literatura dramática: el nombre correcto es ‘Alfonso XIII’, no ‘Alfonso XII’ como se suele reiterar. En 1908 la revista ‘La Cuna de América’ en su edición número 59 del 16 de febrero hizo público un segmento de la pieza de Heureaux Ogando ‘Alfonso XIII’ -que es el texto que se incluye en la antología de ‘’Clásicos de la Literatura dramática dominicana’’ -en su calidad de códice primario. Se trata de una muestra de escritura que corresponde al Realismo en su vertiente naturalista. En sus primeras publicaciones el fragmento fue divulgado con errata en el título, desliz que repite Max Henríquez Ureña al mencionarlo en su libro ‘Panorama histórico de la literatura dominicana’ -1945, p. 31-. Goico Castro enmendó la falta en su ensayo ‘Raíz y Trayectoria de la literatura dramática dominicana’ editado por la Universidad Autónoma en ese mismo año, estudio que puede verse además en ‘Antología literaria dominicana’, Tomo III, Editora Corripio, Santo Domingo,1981, p. 17.

El presidente Ulises Heureaux. FUENTE EXTERNA

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historia de la medicina

salón de la fauna

Doctor Albert Sabin

Albert Bruce Sabin. F.E.

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propósito de las vacunas, en los últimos años hemos visto escritos de la prestigiosa periodista Ángela Peña y del sr. Eulogio Santaella, refiriéndose a la vacunación contra el polio como modelo exitoso de campaña e instaban a las autoridades a designar alguna calle o edificio de nuestro país en memoria del doctor Albert Sabin. En la década del 1950, Jonas Salk desarrolló la vacuna contra el polio que era administrada mediante inyección intramuscular, y a finales de esa década el doctor Sabin creó la vacuna contra el polio administrado de forma oral. A finales de la década del 1950 a nuestro país llegó la patente para elaborar la vacuna de Salk de forma gratuita. El nombre de Albert Bruce Sabin se relaciona con la virología y, en concreto, con el estudio de la poliomielitis y el desarrollo de una vacuna contra la enfermedad que se extendió por todo el mundo en la década de los años sesenta y setenta del siglo XX. Según un trabajo de Josep Fresquet de 2006 tras la epidemia mundial de los años cuarenta y cincuenta, la poliomielitis ha sido erradicada en muchos países tras una larga lucha de más de veinte años. Sigue presente en alguna región del planeta como Nigeria, India, Pakistán y Afganistán. En donde se bajó la guardia y se redujeron las medidas preventivas -entre ellas la vacunación-, se ha vuelto a presentar. Albert Bruce Sabin procedía de una familia judía. Nació en Bialystok, Polonia (entonces pertenecía a Rusia), el 26 de agosto de 1906. Con el fin de escapar de los problemas derivados de la revolución de Octubre de 1917 que instauró el régimen comunista, y del antisemitismo, emigró con su familia a los Estados Unidos en 1921. Se graduó en la High School de Pattison, Nueva Jersey. Marchó después a Nueva York con el objetivo de es-

tudiar odontología, estudios que prometió pagarle un tío suyo que era de la profesión. Sin embargo, esta carrera no le satisfizo y se cambió a la Escuela de Medicina. La epidemia de polio del verano de 1931 y las recomendaciones del bacteriólogo William Hallock (1863-1939) le llevaron al estudio de la causa de la poliomielitis. Mientras tanto completó su formación como clínico en el Hospital Bellevue, de Nueva York. Un hecho importante que debe destacarse es que Sabin nunca quiso patentar la vacuna. Insistió en que ésta debía de aplicarse de forma gratuita. En este sentido Salk, también judío, creador de la otra vacuna contra la polio, también renunció a los beneficios que le hubiera podido reportar la vacuna, y ninguno de los dos recibió el Premio Nobel. Unos doscientos millones de niños fueron vacunados en Europa y los Estados Unidos en la década de los años sesenta. Se supone que se evitaron unas 50.000 muertes y unos 5.000.000 de casos. La epidemia de polio de los años 1960, motivó que se revisara la estrategia de vacunación y en 1982, cuando asumió el cargo de Secretario de Salud Pública, el doctor Amiro Pérez Mera, desarrolló un plan de vacunación puerta a puerta, que con el apoyo de la ADR, de los clubes rotarios, de las Fuerzas Armadas, consiguieron vacunar a toda la población y erradicar en ese momento el polio en nuestro país. El doctor Albert Sabin, creador de la vacuna oral contra la Polio, decía en una carta doctor Pérez Mera, que lo que se había conseguido en nuestro país “se había conseguido una meta que parecía imposible”. Sabin murió el 3 de marzo de 1993 de un paro cardíaco en el centro médico de Georgetown. Fue enterrado en el cementerio nacional de Arlington. Nuestro país tiene una enorme deuda de gratitud con Salk y Sabin. l DR. HERBERT STERN

José Laluz (DÉCIMA CIBAEÑA) Se oyó un lindo cantico Pai joven peledeita Serenata e danilita Y melodía dei Cieguito Conocido merenguito “Yo tenía a Laluz” Dicen, la trajo ei fucú Y Danilo le hacía fuá Lo apagaba de maidá Creyendo que era un pelú.

Nuevo será ei Peledé Eso aquí no de dicute Resueiven ya su menjuije Pue se sacán un palé Mayoi quei dei Perredé La Fueiza y quei refoimita La chiripa e la Juntita Jala como pelo e buey Todito la quien cogei ¡Qué coshita ma bonita!

l JOSÉ MERCADER


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Heureaux Ogando estudió en Francia <VIENE DE LA PORTADA

La pieza de Heureaux Ogando refiere de modo anecdotario un pasaje histórico que había tenido lugar apenas dos años antes del lanzamiento de su pieza teatral, es decir, en el Madrid de 1906, el 31 de mayo en ocasión de las nupcias del monarca español con Victoria Eugenia, princesa del Reino Unido. Eran tiempos de revueltas sociales en España y durante todo aquel gobierno la nación se mantuvo en total desajuste socioeconómico y constantes rebeliones hasta que en el 1923 Primo de Rivera dio el golpe de Estado que posibilitó luego el advenimiento de la dictadura franquista. Las corrientes filosóficas promovían el Anarquismo como teoría política de gobierno en rechazo particular a las monarquías y en medio de los estándares del Naturalismo que justificaba el determinismo social y biológico de las personas y su conducta. ‘Alfonso XIII’ enfoca el atentado que realizó contra los reyes españoles Mateo Morral quien lanzó un ramo de flores que contenía una bomba. Los soberanos lograron salir ilesos milagrosamente de la explosión pero murieron tres oficiales y cinco soldados del séquito real, tres más en los balcones y resultaron con heridas catorce personas que contemplaban el paso del cortejo por la calle Mayor de Madrid. Aquel personaje se convirtió en centro de atención científica; por un lado, el joven hombre de 26 años era una víctima de sus propias circunstancias vitales, por otro, su culpa lo llevó a cometer un suicidio que nunca fue suficientemente probado. Llevado al teatro, el Naturalismo expresa que los seres humanos están gobernados por leyes de la herencia y por influencia del medio; de un modo inexorable están condicionados sin remisión y cada hombre o mujer es lo que es debido a su herencia biológica y al medio en que se desenvuelve, exento de libertad y sometido a leyes naturales. La pieza de Heureaux evidencia el conocimiento atento de los términos históricos y científicos a los que se adscribía. De adolescente Morral había recibido influencias del Anarquismo ruso, de lecturas de Frederich Nietzsche y de la obra de Albano Rossell (1888-1964) naturalista que abogaba por la libertad individual del ser humano en todos los aspectos. Rosell veía el naturismo integral o libertario como la ciencia del vivir felices que supera dogmas e “ismos”, al ser producto del estudio de las leyes naturales. Estando muy de moda el Naturalismo a principios del siglo XX, se hizo célebre el triste caso de aquel joven hombre español de modo que fue centro de múltiples estudios y reproducciones en las siete artes: Pintura, Escultura, Música,Danza, Literatura, Teatro y Cine –Ver Jesús Aller, ‘’Reseña de un héroe trágico del anarquismo español: Mateo Morral, 1879-1906’’. El personaje “el niño Brull” en ‘La dama

El autor Ulises Heureaux Ogando –1876,1938– era hijo de Ulises Hilarión Heureaux Lebert, conocido como Lilís, militar y político presidente de la República Dominicana en tres ocasiones entre 1882 y 1899, y de Juana de Ogando. Se formó en París, bajo la tutela de Francisco Henríquez y Carvajal. Los documentos a mano indican que el dictador deseaba que el escritor fuera abogado, pero regresó de Europa convertido en un artista, trovador y bohemio. Su madre Juana Ogando era oriunda de San Juan de la Maguana. La relación de ésta con el dictador transcurrió interesante y pintoresca; la Casona donde vivieron ambos con la familia procreada se convirtió en ocasiones en sede del Poder Ejecutivo -Ver Selden Rodman, Quisqueya: A History of the Dominican Republic, University of Washington Press, Seattle, 1964. Realizó sus primeros estrenos de forma esporádica desde fines de la centuria decimonónica y continuaría acuñando éxitos hasta muy avanzada la tercera década del siglo XX. Su notabilidad fue corroborada por un repertorio múltiple y variado: Consuelo, La vida por un beso, 1905, En la hora suprema, 1925, De director a ministro, 1926, El jefe, 1936; Genoveva, Lo inmutable, El grito de 1844, La muerte de Anacaona, La noticia sensacional, El enredo, La fuga de Clarita, Blanca, y Entre dos fuegos. El público del escritor Heureaux Hijo disfrutó de las puestas en escena de aquellos dramas en los teatros La Republicana y el Colón, sin embargo, el autor no se ocupó de publicar su teatro que permaneció inédito y sólo rastreable a través de crónicas de la época. Un dogma popular ha establecido la existencia de un baúl familiar conteniendo la mayoría de sus manuscritos. La única pista de que dispongo sobre el paradero de la obra de este autor es la que fuera riquísima Biblioteca personal de Manuel de Jesús Goico castro –EPD- quien señala en su ensayo que había estudiado algunas de aquellas piezas. Esperamos que las nuevas autoridades, en el anunciado Plan de Usufructo Cultural, incluyan el rescate de este tipo de patrimonio Ulises Heureaux. F.E.

errante’ del novelista español Pío Baroja se basó en Mateo Morral y fue sólo uno de tantos casos en los que éste fue referente literario. Posteriormente, ya en 1931 el rey Alfonso XIII –1886,1941– salió en exilio forzado para nunca regresar a su país y su renuncia inició la Segunda República de España. Fue su padre quien se llamó Alfonso XII (1857-1885), fallecido justo un mes antes del nacimiento de su primogénito Alfonso XIII (1886-1941).

La pieza de Ulises Heureaux sobre el atentado a Alfonso XIII ocurrido en el 1906 significaba la puesta en escena teatral de los conflictos del ser humano frente a su sociedad expresando en el arte problemas comunes masificados que dieron al traste con el intimismo literario anterior; su tratamiento representaba, aún con la escueta presencia de unos pocos personajes, la entrada renovadora del colectivismo en el teatro -/Alfonso: ¡No, no lo puedo consentir, levantáos!/ Ma-

ría: ¡Señor! Así únicamente puede hablaros quien tiene la desgracia de haber unido sus esperanzas de ventura al hombre que enloquecido atentó a la preciosa vida de vuestra majestad (…). En ‘’Alfonso XIII” la masa no se ve pero es perfectamente perceptible como fondo de la trama que se asienta sobre una tonalidad psicológica sentimentaloide, útil para afinar la tosquedad característica del Realismo naturalista que subsistía detrás de la ficción. l


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Me dijeron que no entrara ahí, doctor

Luis Buñuel, fotograma de El ángel exterminador (1962).

PEDRO CONDE STURLA pinchepedro65@yahoo.es

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e dijeron que no entrara ahí, doctor, desde el primer día me lo dijeron. No me dieron explicación y ni siquiera me lo ordenaron ni me lo prohibieron, sólo me dijeron que no entrara ahí, que me abstuviera simplemente de entrar y de inmediato me dió curiosidad. Lo gracioso es que no estaba cerrado, era un lugar abierto al final del pasillo del primer piso del hospital, una especie de sala de espera donde siempre había gente: médicos y pacientes, enfermeras y camilleros que conversaban con aire de aburrimiento y que aparte de conversar parecía que no estaban haciendo nada, y era la misma gente todos los días y a todas horas de la noche. Ni siquiera tenía puertas ni había una línea divisoria, ni había un guardián que impidiera el paso. Pero no se podía entrar. Era algo absurdo. Tampoco estaba prohibido pero no se podía entrar. Nada impedía entrar pero no se podía entrar. Consulté los reglamentos del hospital y en ningún lugar mencionaba la dichosa sala de espera ni mencionaba la prohibición. Pero no se podía entrar. Yo recorría todos los pasillos del hospital por lo menos una vez al día durante mis rondas habituales, visitaba a los pacientes en compañía de mis estudiantes y nunca dejaba de llamarme la atención aquella sa-

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la de espera llena de gente a la que no se podía entrar porque simplemente no se podía. A veces me hacía el tonto o el temerario y me acercaba al lugar y me detenía casi al límite. Una vez me acerqué más que de costumbre y una enfermera dio la voz de alarma, me dio una voz de advertencia. Me dijo que no entrara, que no entrara ahí, doctor. Lo mismo que me habían dicho desde el primer día. No me dio explicación y ni siquiera me lo ordenó ni me lo prohibió, sólo me dijo que no entrara ahí, doctor, que me abstuviera de entrar. Pero había algo de alarmante en su ruego. Ruego, sí, porque parecía una advertencia y lo era. Había un cierto tono de angustia en su voz. El caso es que el asunto terminó convirtiéndose en una obsesión, mi curiosidad iba en aumento. Sin darme cuenta comencé a descuidar mis labores, a despreocuparme por los pacientes. Sólo pensaba en llegar al fondo del absurdo. Todo lo demás dejó de tener importancia. Durante la última junta de médicos — presidida por el mismísimo Dr. Fegarca— me llamaron la atención, me recordaron más de una vez que mi nombramiento era provisional y se negaron a responder mis preguntas sobre lo que ya consideraba el enigma de la sala de espera al final del pasillo. En realidad no sabían nada, es decir, sabían lo mismo que yo o me ocultaban algo. Me recomendaron que me atuviera a las ordenanzas, aunque se suponía que no había ninguna a favor ni en contra. Alguien me dijo que uno de los conserjes podía darme las respuestas que buscaba y fui de inmediato a verlo. Le pregunté por qué no se podía entrar y me preguntó que para qué quería entrar. Le dije que no quería entrar sino saber por qué no se podía entrar y me preguntó que por qué quería saber. Le dije que tenía curiosidad, simple curiosidad, y entonces me preguntó que por qué tenía curiosidad. Me dijo que no tenía nada que buscar en ese lugar, que

me limitara a mis labores, a la costumbre, al sentido común. Por último, cuando le pregunté qué por qué estaban en ese lugar todas esas gentes, me respondió con cierto aire de superioridad que pretendía ser sabiduría: —Están ahí porque están. El hecho es que todos los días pasaba varias veces por el pasillo y ya no podía ver a todas aquellas personas aburridas sin que me invadiera el desasosiego. A veces daba la impresión de que estaban filmando una película. Alguien parecía dar voces. Decía cámara, acción. Pero era sólo mi imaginación. Me obsesioné tanto que cualquier pretexto era bueno para acercarme al lugar. Fingía estar distraído, haber equivocado el camino, me daba paseítos de presidiario desde el principio hasta al final del pasillo con las manos en las espalda, sumergido en aparente cavilación y me acercaba cada vez más al abismo. A la fruta prohibida. Entonces comenzaban las voces. Indefectiblemente alguien volvía a decirme que no entrara ahí, doctor. A la inocente sala de espera. Cada vez me sentía más atraído, fascinado por el misterio, por el absurdo más bien, y me sentía igualmente más atrevido, más capaz de llegar hasta el fin, pero las voces de alarma me detenían. Era irracional. Le tenía miedo a algo en lo que no creía o pretendía no creer. Casi igual que uno de esos ateos que temen vender el alma que dicen que no existe. Sin embargo, el miedo pesaba menos que la curiosidad. No cejaba en mi empeño, me acercaba más a la meta, y en un par de ocasiones estuve a punto, casi a punto de entrar a la dichosa sala de espera, pero las voces me lo impidieron en el último instante, cuando ya estaba dispuesto a jugarme el todo por el todo. Un día, finalmente, no pude más, se agotó mi paciencia, me venció la curiosidad. Me armé de coraje, caminé con fir-

me determinación por el pasillo hacia el fondo, hacia la sala de espera, ignorando las voces, las muchas voces que repetían que ahí no se podía entrar, doctor. Resueltamente traspuse el límite y me acerqué al grupo de personas que ocupaba la sala de estar. Me recibieron con la más insípida apatía, como si hubieran estado esperando algo rutinariamente inevitable, y ni siquiera respondieron a mi saludo. Me presenté, les di mi nombre, les dije cuantas ganas tenía de conversar con ellos antes de continuar con mis tareas habituales. Algunos eran viejos, sorprendentemente viejos, daban la impresión de haber estado mucho tiempo en aquel lugar y me miraron con pena, como se mira a alguien que acaba de cometer un error, el peor error de su vida. —Aquí no hay nada de qué hablar —me dijo uno de ellos, quizás el más viejo de todos—. Y además ya no podrá seguir con sus tareas habituales. Ha caído usted, igual que todos nosotros, en la mano del angel exterminador y ya no podrá salir de aquí. —Y se puede saber quién es el Ángel exterminador. —Nadie lo sabe. Quizás simplemente una metáfora. Confieso que la ocurrencia me dio risa, en principio. —Y por qué razón no voy a poder salir de aquí. —Por ninguna razón —dijo el más viejo de todos—, pero no podrá salir de aquí. Ninguno puede. —El doctor Buñuel tiene razón. —dijo una de las enfermeras. —¡El doctor Buñuel? —Para servirle a usted. Soy cirujano cardiovascular y hace cuarenta y dos años se me ocurrió venir a este lugar a descansar y nunca he podido salir. Nadie puede salir. Estamos, como le dije, en manos del ángel exterminador. —Eso sí que está bueno —dije en tono de burla—. Creo que tendré muchas cosas que contarles a mis amigos. —No podrá contar nada, aquí ni siquiera el tiempo cuenta, aquí nunca es de noche ni de día, aquí no dan la hora ni hace frío ni hace hambre, aquí sólo estamos sin estar. O si lo prefiere, sólo estamos estando. El ángel exterminador nos ha convocado, vino por nosotros o nosotros vinimos por él, no nos prohíbe salir, pero no podemos salir. Hasta aquí llegó usted, doctor. Hasta aquí llegamos todos. En ese momento me sentí repentinamente abrumado, me pareció que me había caído sobre las espaldas el peso de los siglos y me senté, me desplomé en uno de los bancos. Estaba agotado, pero no sentía sueño y no volvería a sentir sueño. Empezaba oscuramente a entender. Noté que del otro lado, a mitad del pasillo, unas enfermeras me miraban con tristeza y hablaban sobre mí, decían de seguro que me habían dicho encarecidamente mil veces que ahí no se podía entrar, doctor. l https://nuevotallerdeletras.blogspot.com/ Amazon.com: Pedro Conde Sturla: Books, Biography, Blog, Audiobooks, Kindle http://www.amazon.com/-/e/B01E60S6Z0.


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El papa Francisco, y los inmigrantes haitianos en mi país RAMÓN ANTONIO VERAS Abogado

I.- Introducción

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.- La práctica de la vida es lo que define a una persona, de la misma forma que a la sociedad humana la conocemos en conjunto por lo que hacen sus integrantes y no por lo que predican. La realidad nos enseña y permite comprender la separación que se establece entre las palabras y los hechos. 2.- Cuando decimos que los hechos son los hechos y no se derriten, es porque solo la materialidad hace posible ver y comprender para juzgar con pleno conocimiento de causa. 3.- Siguiendo con el tema y sentido de la objetividad, quiero escribir diciendo que es mi creencia que en nuestro medio existen muchos grupos humanos que dicen creer en el cristianismo, pero en el fondo de su alma con sus mensajes y proceder lo niegan. 4.- El falso esmero de la convicción religiosa católica de una persona lo compruebo cuando en lugar de demostrar el cumplimiento de su fe en el catolicismo, hace caso omiso a la línea de la iglesia hoy dirigida por el papa Francisco. 5.- No escapa a mi buen entendimiento que si elaboro este trabajo tomando como base las ideas de Carlos Marx, Federico Engels, Vladimir Lenin o Fidel Castro, aquellos que, aunque sin razón me adversan ideológicamente, dirían que estoy defendiendo a la inmigración haitiana desde una óptica del socialismo científico, el único verdadero. II.- La encíclica del papa Francisco sobre los inmigrantes, y el caso de los haitianos en República Dominicana

6.- En vista de que este escrito se refiere a los inmigrantes y a los cristianos ligados con el catolicismo, me voy a apoyar en el pensamiento ideológico del jefe de la Iglesia Católica, el papa Francisco. 7.- En el mes de enero de 2021, la licenciada Eunisis Vásquez Acosta, mientras se desempeñaba como embajadora ante la Santa Sede, antes de hacer un viaje a nuestro país, me llamó para saludarme y hablarme de su próxima llegada, momento que aproveché para pedirle que me trajera el libro: “Fratelli Tutti Todos Hermanos, Sobre la fraternidad y la amistad social”, que recoge las encíclicas del papa Francisco. Una vez Eunisis llegó al país me visitó

y puso en mis manos el texto, en el cual de inmediato procedí a leer el tema “Sin Dignidad Humana en las Fronteras”, el que aborda el fenómeno migratorio. 8.- En nuestro país, algunos prejuiciados que dicen ser puros cristianos católicos, pretenden desconocer que, al igual que los haitianos que vienen aquí a trabajar, “los que emigran con todo derecho buscan oportunidades para ellos y sus familias. Sueñan con un futuro mejor y desean crear condiciones para que se haga realidad”. Esta es la motivación, según el Papa, que impulsa al emigrante de un país pobre a trasladarse a otro para a base de su trabajo tener una mejor vida material y espiritual. 9.- Son hipócritas aquellos que pretenden ignorar que los nacionales haitianos presentes aquí como inmigrantes, “al igual que todos los que emigran, tienen que separarse de su propio contexto de origen y con frecuencia viven un desarraigo cultural y religioso’’. Esta situación que describe el Santo Padre, la sienten los inmigrantes haitianos que llegan al país, y nuestros compatriotas que emigran. 10.- A los sectores que en cada país no comprenden el fenómeno migratorio, a los predispuestos aquí contra los inmigrantes que llegan desde Haití, el papa Francisco, les dice: “Para colmo, en algunos países de llegada los fenómenos migratorios suscitan alarma y miedo, a menudo fomentados y explotados con fines políticos. Se difunde así una mentalidad xenófoba, de gente cerrada y replegada sobre sí mismo’’. 11.- Precisamente, como un exceso hay que considerar la actitud de quienes en nuestro país tienen posiciones de rechazo respecto a los inmigrantes haitianos, que se han convertido en alma y vida en importantes áreas de la economía nacional dominicana. 12.- No todos, pero una gran mayoría de los que aquí se oponen a la presencia de los inmigrantes haitianos, exponiendo los más absurdos argumentos, en el fondo anidan prejuicios por el color de la piel, la pobreza y hasta de vecindad y conflictos territoriales históricos. Pero los prejuicios adversos a la inmigración haitiana, esconden su sentir de ausencia de estima, de menosprecio al trabajador del vecino país. 13.- Refiriéndose a lo anterior muy bien lo dice el Sumo Pontífice: “Nunca se dirá que no son hermanos pero, en la práctica, con las decisiones y el modo de tratarlos, se expresa que se los considera menos valiosos, menos importantes, menos humanos’’. 14.- Muchos de mis connacionales ven en los trabajadores inmigrantes haitianos a unos semovientes, y de palabra dicen que son personas, pero para identificarlos como inmigrantes que laboran, les llaman “intrusos”, “indocumentados”, “ilegales”, “hediondos”, dañadores de raza, “invasores pacíficos” y otros motes que mortifican y reducen a cualquier trabajador fuera de su lar nativo.

15.- Su santidad el papa Francisco, en un mensaje orientador dice: “Es inaceptable que los cristianos compartan esta mentalidad y actitudes, haciendo prevalecer a veces ciertas preferencias políticas por encima de hondas convicciones de la propia fe: la inalienable dignidad de cada persona humana más allá de su origen, color o religión, y la ley suprema del amor fraterno’’. 16.- Es certero lo dicho por el papa Francisco, en lo que se refiere al trato a los inmigrantes, en el sentido de que debe ser inaceptable para los cristianos la mentalidad de aquellos que por diferentes decisiones y el modo de tratarlos les ofenden con el desprecio. 17.- En determinados países, entre ellos el nuestro, se toman medidas que vivamente lesionan a los inmigrantes, lo que les hace ver como que carecen de valor, que tienen poca o ninguna valoración. 18.- Debemos de ser realistas y considerar que en nuestro país, algunos segmentos sociales se manifiestan no apreciando a la persona de los inmigrantes haitianos, tratándoles sin ninguna estima como personas, sin consideración como entes sociales. No son tomados en cuenta en su condición humana. 19.- Debo escribir mis ideas para que queden estampadas por la pena que siento por mis connacionales porque sus equivocados criterios preconcebidos les impide un juicio cabal de las arraigadas de nuestras costumbres, convicciones democráticas y patrióticas. 20.- Permanecen en estado de completa equivocación, aquellos de mis compatriotas que, en su afán de fastidiar a los inmigrantes haitianos que laboran en el país, dicen que lesionan, deslustran el orgullo nacional y desnaturalizan el carácter propio y distintivo de la nacionalidad dominicana, la individualidad, la idiosincrasia de los dominicanos y las dominicanas. 21.- Muy al contrario de la anterior posición sectaria y opuesta a la razón, el papa Francisco escribe: “Comprendo que ante las personas migrantes algunos tengan dudas y sientan temores. Lo entiendo como parte del instinto natural de autodefensa. Pero también es verdad que una persona y un pueblo solo son fecundos si saben integrar creativamente en su interior la apertura a otros”, “El problema es cuando esas dudas y miedos condicionan nuestra forma de pensar y de actuar hasta el punto de convertirnos en seres intolerantes, cerrados y quizás, sin darnos cuenta, incluso racistas”. El miedo nos priva así del deseo y de la capacidad de encuentro con el otro”. 22.- La opinión expuesta por su santidad el papa Francisco, tiene un contenido humanista que resalta la solidaridad, a la vez que llama a no ser individualista y abrirle el corazón y un espacio territorial para convivir en forma armoniosa. El papa se pone por encima de aquellos que recurren a un naciona-

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lismo trasnochado, pero en el fondo odio contra los inmigrantes haitianos. III.- La posición del papa y la realidad de los haitianos aquí

23.- Las máximas autoridades dominicanas, al momento de hablar de la aplicación en el país de la vacuna contra la COVID-19, se dijo que sería para ser aplicada a los ciudadanos y ciudadanas que figuran en el Padrón Electoral, lo que excluye a cualquier persona mayor de edad que no sea dominicana, lo que pone de manifiesto la exclusión de extranjeros y, por tanto, a los trabajadores inmigrantes haitianos. 24.- El fenómeno migratorio mantiene a funcionarios de muchos países que no saben qué hacer porque la realidad les hace convertir sus pretensiones y decisiones en posiciones contradictorias. 25.- Mientras el director de Inmigración, declara que se sancionará a quienes trasladen al país, indocumentados haitianos, les alquilen viviendas o les den empleos, por otro lado “treinta y siete asociaciones agropecuarias advierten que el 50 por ciento de las siembras de habichuelas corren el riesgo de perderse por falta de mano de obra para su cosecha, ya que ese trabajo lo realizan principalmente inmigrantes haitianos, y la Dirección General de Migración y el Ejército de la República Dominicana mantienen una especie de casería contra esos ciudadanos”. 26.- Lo expuesto por el papa Francisco en torno al fenómeno migratorio a nivel mundial, hace posible comprender que el hecho de un emigrante abandonar su lar nativo para insertarse en un mercado laborar extranjero, tiene componentes humanos, sociales, económicos y políticos. Una explicación

27.- Sería sumamente conveniente para los estudiantes universitarios del país, tener a su alcance las encíclicas del papa Francisco, que son un monumento de sabiduría, y pueden enriquecer el conocimiento de aquellos que se preocupan por conocer las interioridades de los problemas que afectan a los seres humanos en todo el globo terráqueo. 28.- Al leer el documento de las encíclicas del Papa, observo que en el mismo se destacan ideas parecidas a las que desarrollé en dos libros que escribí en la década del 80, con los títulos: a) Inmigración, haitianos y esclavitud; y, b) inmigración caribeña y un capítulo haitiano. Además, en los 10 textos de mi autoría, sobre el fenómeno migratorio que se encuentran depositados en el Archivo General de la Nación, también recojo ideas que figuran en las piezas elaboradas por el papa Francisco. 29.- En este mundo de desigualdades sociales y de oportunidades, es una gran conquista para la iglesia católica, tener al frente de ella a un ser humano como el actual papa, que está interpretando el signo de los tiempos. l ____________________________________________________ Citas I Carta encíclica Fratelli Tutti del Santo Padre Francisco, Sobre la fraternidad y la amistad social. página 36 II Idem página 37 III Idem 38 IV Idem 38 V Idem 38 VI Idem 39-40 VII Periódico Hoy, pagina 8C, 5 febrero 2021


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Las rondas de la Real Audiencia, el control y orden público en Santo Domingo VIRGINIA FLORES-SASSO Investigadora del Centro de Estudios Caribeños. PUCMM vfloressasso@gmail.com

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l control y orden público en las ciudades ha sido una preocupación constante para casi todos los gobernantes. Desde hace siglos las monarquías quisieron controlar a la población que vivía en las ciudades y sus alrededores, y para ello crearon diversas estrategias y cargos públicos, que luego se complementaron con el cuerpo policial. En el caso de las colonias españolas en Indias, la Iglesia y la Corona controlaban todos los ámbitos de la vida de la población, incluso sus relaciones personales. En la colonia de Santo Domingo, por cuatro siglos, la responsabilidad de llevar el control de la población recayó en la Real Audiencia. En el siglo XVI la ciudad de Santo Domingo estaba trazada con calles rectas y anchas, pero era pequeña y se controlaba relativamente fácil. Los conventos estaban en los límites de la ciudad trazada hasta ese momento, así como el palacio virreinal y las Atarazanas, alrededor de los cuales se construyeron unas cuantas viviendas para albergar la población que les servía. El primer y único barrio que existía era el de Santa Bárbara, desarrollado en torno a la parroquia. La Real Audiencia de Santo Domingo se encargaba de controlar la población. Era una audiencia del tipo pretorial, o sea, que no dependía de ningún virreinato y estaba presidida por un presidente-gobernador que además era capitán general de la isla, superintendente de la Real Hacienda y vicepatrono eclesiástico. El oidor, el escribano, el alguacil de guerra y los soldados o cabos de escuadra que se encargaban de ejecutar las órdenes, completaban el personal de la Audiencia. En esa época el presidente-gobernador y capitán general junto con otros miembros de la Audiencia, realizaban rondas en las noches, con la finalidad de mantener el orden público, controlar a la población, atender denuncias y cumplir con órdenes y autos, entre otros asuntos. No había un día específico para estas rondas que iniciaban a las siete de la noche y podían durar hasta la madrugada. En ese momento la ciudad tenía calles de tierras polvorientas, una que otra mal empedrada, eran oscuras y sucias, llenas de inmundicias, aguas estancadas y animales muertos. Es en el siglo XVII cuando la ciudad de Santo Domingo comenzó a distribuirse en barrios, configuración basada en las prácticas religiosas de crear parroquias o ayudas de parroquias, alrededor de las cuales se desarrollaron y organizaron los barrios y la vida cotidiana. Surge “el barrio del hospital de San Andrés”, “el barrio del hospital de San Lázaro”, “el barrio de San Miguel” y “el barrio de San Antón”. En ellos se desarrollan actividades religiosas, en

Calles en Santo Domingo 1873. F.E.

especial las fiestas patronales que se vuelven elementos integradores que van formando y construyendo identidad barrial. Todos estos barrios se organizaron sin traza, adaptándose a la topografía, sin orden territorial aparente ya que no hubo repartimiento de solares en esas áreas. La mayoría de las casas eran bohíos de tablas de palma con cubierta de yagua o cana, aunque había una que otra casa de tapial, ladrillo o mampostería, teniendo muchas de ellas, bohíos en sus patios. En el interior de los barrios, se desarrollaron caminos, callejuelas y callejones sin salida para dar paso a los habitantes. Esta división barrial favoreció las rondas que hacía la audiencia y ayudó a mantener el control en los asuntos públicos y privados de la población como: amancebamiento, adulterio, mal trato a la mujer, disputas entre parejas por no hacer vida marital, escándalos de rameras y chismes, entre otros. Además, las puertas de la ciudad se cerraban todos los días con la puesta del sol y se abrían de nuevo al amanecer. Las rondas también se hacían en los alrededores de la ciudad de Santo Domingo y en las otras villas. Tal es el caso de Luis de Melo y Ana Victoria, quienes vivían río arriba y una noche de ronda fueron apresados por vivir amancebados, y condenados al destierro. A él un año en la ciudad de Bayaguana y a ella tres años en la Villa de Guaba. Otro caso sucedió el domingo 11 de septiembre de 1678, cuando el recién nombrado presidente de la Audiencia don Francisco de Segura Sandoval y Castilla (16781684) estando de ronda llegó a la casa del alférez Toribio Valdés, a las once de la noche, encontrándolo en compañía de Sebastiana Velásquez. Ambos fueron multados y apresados por vivir amancebados. A la semana siguiente, el sábado 24 de septiembre, en otra ronda, siendo día festivo, el presidente aprehendió al zapatero Nicolás Pérez y Ana María Mosquera, por vivir amancebados. Ana María, mulata libre, confesó que el zapatero le había dado cua-

Alguacil, siglo XIX. F.E.

trocientos pesos para ayuda de su libertad con la condición de que le sirviera ocho años. En esta ocasión se multó al zapatero y a la mujer se le condenó a un año de destierro y como pena complementaria al apercibimiento, o sea, una advertencia de una próxima sanción en caso de persistir la falta. En el caso de Juana Maldonado, otra mulata libre que vivía en el barrio de San Miguel, quien por mucho tiempo “trataba ilícita y torpemente con una persona privilegiada”, o sea que era amante de un hombre casado de los principales de la colonia, fue chismoseada por vecinos, visitada por la Audiencia, que le advirtió que se mudara de barrio. En 1680, con la Recopilación de Leyes de Indias, hay ciertas modificaciones en la conformación de la Audiencia. Sin embargo, los cambios surgen con la llegada de la nueva dinastía de los Borbones en el siglo XVIII. La reforma municipal de Carlos III, en 1768, divide la ciudad de Santo Domingo en isletas o cuadras designado a “Comisarios de Isletas” para un mayor con-

trol sobre la población y mantener el orden. En estos momentos crece el número de habitantes alrededor de las ermitas de San Andrés, San Lázaro, San Miguel y San Antón, convirtiéndolas en ayuda de parroquia con un cura fijo dependientes de la Catedral de Santo Domingo. Se instala la figura del alguacil mayor, quien tiene la responsabilidad de mantener el orden público, aunque la ciudad sigue bajo el control de la audiencia y la iglesia. En 1769, la Corona obligó a sus colonias a identificar todas las propiedades (casas, parroquias, conventos, iglesias e instituciones administrativas) con número y nombres en las calles. En Santo Domingo estas disposiciones no se cumplieron de inmediato debido a que muchas de las calles tenían más de un nombre y en un solar había más de una casa. Además, en 1795 España cedió la colonia de Santo Domingo a Francia mediante el Tratado de Basilea, y trasladó provisionalmente la Real Audiencia a Cuba. A partir de 1863, cuando se restauró la Real Audiencia de Santo Domingo durante la anexión a España (1861-65), el Ayuntamiento de la ciudad designó cada calle con un nombre y colocó números a las propiedades. La señalización se hizo con tablas con los nombres de las calles pintados y los números de las casas. En ese momento, se creó el alcalde de barrio y un nuevo cuerpo policial de jurisdicción ordinaria pedánea. Con la restauración de la república en 1865, se dividió la ciudad en cinco cuarteles, nombrando para su vigilancia a: Juan Travous, Bals Vallejo, Antonio Moreno, José Martínez y P. Martínez. La vigilancia y control de la ciudad se mantuvo hasta la muerte del dictador Trujillo. l _________________________________________________ Este artículo forma parte de las investigaciones realizas en el proyecto “Connected Worlds: The Caribbean, Origin of Modern World”, dirigido por Consuelo Naranjo Orovio desde el Instituto de Historia-CSIC, España y financiado por la Unión Europea, Horizonte 2020, código Nº 823846.


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Puerta del Conde en foto de 1981. OGM

zona retro Cultura

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Puerta de la Misericordia actualmente. OGM

27 de Febrero, día que nació la República Dominicana “No hay tiempo de retroceder. Habremos de ser libres o morir, es la consigna. ¡Viva la República Dominicana!”. MELLA, MATÍAS RAMÓN VÍCTOR M. PUENTE ADAMES victorpuente_02@hotmail.com

mo una paloma blanca en un árbol. Entre las mujeres más destacadas durante la revuelta independentista podemos mencionar a: María Trinidad Sánchez

Activista dominicana, quien junto a Concepción Bona confeccionó la primera bandera dominicana. Participó activamente en todo el proceso independentista, a tal punto que en momentos decisivos llegó a transportar pólvora en sus propias faldas y a elaborar cientos de los cartuchos que utilizaron Los Trinitarios la noche en que fue proclamada nuestra independencia. María Baltasara de los Reyes

L

a noche del 27 de Febrero del año 1844 marcó un antes y después en la historia de nuestro país. Ese día, a las 11 de la noche, un grupo de valientes patriotas salieron a las calles dispuestos a enfrentarse ante el enemigo haitiano que mantenía cautivo de libertad a los dominicanos durante 22 años. Esa noche los patriotas encabezados por el general Matías Ramón Mella, se dirigieron a la puerta de la misericordia, denominada en principio “Puerta de Santiago” o “Puerta Grande”, y desde allí fue disparado por el mismo Mella, el “trabucazo” que dio pie a la revuelta por la independencia dominicana. En el lugar se especula que había presente cerca de 200 personas que posteriormente se movilizarían hacia la Puerta del Conde, donde se asentaron y finalmente proclamaron el Estado Dominicano.

Estuvo presente en la proclamación de la República en la madrugada del 27 de febrero con fusil en mano, y puso su casa como refugio para que el patricio Juan Pablo Duarte se escondiera hasta salir para el exterior. Ana Valverde

Francisco del Rosario Sánchez ,Juan Pablo Duarte, Matías Ramón Mella. FUENTE EXTERNA

Concepción Bona y Hernández

Joven y distinguida educadora que desde temprana edad manifestó su ardiente espíritu liberalista, Bona junto a María Trinidad Sánchez fueron las responsables de la confección de la primera bandera dominicana.

Antecedentes

La población dominicana que se concentraba en la parte oriental de la isla La Hispaniola sufrió años de martirio y abusos por parte de los invasores haitianos que pasaron a esta parte de la isla en el 1822 dirigidos por el dictador y militar haitiano Jean Pierre Boyer, que instauró un régimen de represión por más de 20 años. Al ser testigos de tanto maltrato por partes de los haitianos, la población dominicana, específicamente el sector más joven, comenzó a idear estrategias para sacar al invasor haitiano de nuestro territorio. Personas como Juan Pablo Duarte, Matías Ramón Mella y Francisco Del Rosario Sánchez, se encargaron de inculcar en la sociedad de la época los ideales independentistas necesarios para unir fuerzas y levantarse en contra del jugo opresor de Boyer. La juventud dominicana se comenzó a reunir de manera clandestina para com-

Nacida en Santiago. Ella y su familia se opusieron a la ocupación haitiana prestando notables servicios al movimiento independentista de 1844. Inmediatamente después de la proclamación del 27 de febrero, como se especulaba un ataque haitiano, Ana se dedicó a recabar fondos para reconstruir los muros de la ciudad de Santo Domingo.

La Noche del 27 de Febrero

Bandera Dominicana. ELCARIBE.COM.DO

partir y fortalecer sus ideales de libertad, el movimiento más importante de esa índole, fue la creación de la Sociedad Secreta “La Trinitaria”, fundada por Juan Pablo Duarte en el año 1838, con el propósito primordial de lograr la independencia de la parte del Este de la isla de Santo Domingo. La sociedad secreta recibe el nombre de la “La Trinitaria”, en honor a la Santísima Trinidad (Padre, Hijo y Espíritu Santo), y sus miembros fundadores fueron:

el joven comerciante Duarte, y sus amigos Pedro A. Pina, Jacinto de la Concha, José María Serra, Juan N. Ravelo, Felipe Alfau, Félix Mª Ruiz, Benito González y Juan Isidro Pérez. Participación Femenina

La mujer también jugó un papel importante durante el proceso de proclamación de nuestra independencia, arriesgando su integridad física sin temor alguno, con el único propósito de poder ser libre co-

Hartos del abusivo régimen haitiano, la noche del 27 de febrero del 1844 los ¨Trinitarios¨ se lanzaron a las calles con el propósito de ser libres o morir en el intento. Todo se planeó para aquella noche, luego de varias reuniones en la morada del prócer Francisco del Rosario Sánchez, quien actuaba como jefe en ausencia de Duarte para llevar a efecto el plan que conseguiría nuestra independencia nacional. El escenario testigo del acontecimiento fue la Puerta de la Misericordia, donde alrededor de las once de la noche, Matías Ramon Mella hizo sonar su trabuco, iluminando con las llamas a los rostros presentes, y al mismo tiempo dando a conocer al mundo entero el nacimiento de una nueva república. Nuestra Bella y Amada República Dominicana. l


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crítica arte LILIAN CARRASCO lilycarrascor@hotmail.com

Regresa País Cultural III

R

esulta de gran interés encontrarnos en la revista con relatos breves en los que se magnifica la literatura, amparados en la expresión de que “menos es más”. Y es que el volumen, la cantidad, el tamaño, el peso … no necesariamente están asociados con la calidad. Unas pocas letras bien hilvanadas, nos develan una historia rica en detalles capaz de hacer volar nuestra imaginación y abrirnos el apetito cerebral para ir por más, siempre más, cada vez más. Así, impresiona y nutre el texto de José Acosta, quien bajo el título de “El soplón”, recrea por medio del cuento un pasaje de la dictadura trujillista, capítulo espinoso en la historia dominicana reciente. Tal como apunta Eduardo Moga en “La (in)fidelidad de los escritores”, algunos libros nos dan felicidad; los mejores, mucha, si es que la felicidad puede medirse. Y, ante ese derroche de excitación, alegría y plenitud, pensamos que sus autores han sa-

bido compartir con nosotros la que ellos sentían: que la han cocido en el horno de las palabras y nos la han entregado, caliente aún, recién salida de la conciencia. Claro que, la literatura podría generar en nosotros todo tipo de emociones, hay también tristeza, horror, sarcasmo, ira … porque nuestros sentidos se van activando con cada palabra, siendo este precisamente el móvil de Moga, quien valida la licencia que tienen los escritores para cambiar la realidad a través del universo literario. Mientras que, de forma muy sucinta, David Pérez reconoce las limitaciones que persiguen al escritor caribeño, minimizando la isla, al tiempo de elevar a quienes con valentía logran trascender porque ven más allá de las fronteras de mar que le circundan. A través de Luis Reynaldo Pérez, nos llegan apuntes biográficos del escritor dominicano Pedro Peix, seguido de los poemas de Nan Chevalier y, también, “El lenguaje simbólico en la poesía” de Jennet Tineo. Basilio Belliard, presenta su “Diálogo con Marcio Veloz Maggiolo”. Don Marcio, es a mi juicio, de los escritores más extraordinarios y geniales del Caribe, de una vasta formación, la que se refleja en todo cuanto hace y escribe. l

crítica cine ETZEL BÁEZ etzelbaez@gmail.com

American Crime Story: The People v. O.J. Simpson

M

iniserie dramática que ahora difunde Netflix. Basada en hechos reales adaptados del libro “The Run of His Life: The People vs. OJ Simpson”, de Jeffrey Toobin, el principal analista legal de CNN, sobre el juicio a O.J. Simpson, el exjugador de fútbol norteamericano. Orenthal James fue acusado en el 1994 de asesinar a su esposa, Nicoles Brown, y a su amigo Ronald Goldman. Contada desde la perspectiva de los abogados que condujeron el caso. En lugar de mostrar cómo ocurrió el crimen, se va a mostrar los acuerdos hechos de manera informal y a las maniobras políticas conducidas por ambos lados envueltos, fiscalías y defensores. Al inicio explicita que el marido abusador no reconoce el fin del matrimonio, a lo que se oponía y la asediaba, no obstante, ella había interpuesto más de 60 denuncias de acoso y maltrato. Vemos los juegos de poder de los medios, y los modos perturbadores de los abogados. La historia es grandemente vigente, pues presenta violencia de género, manipulación mediática, abuso machista,

racista, y, sobre todo, cuestiona esa justicia estadounidense de tanta fama y buen crédito que tiene para el mundo como dadora justa y sin engaños en la defensa de inocentes y marcación de culpables, pero que tiene serias deficiencias para condenar a culpables apenas, porque tienen suficiente dinero para agenciarse una buena defensa y cualquier medio para quedar impune. Aún siendo un caso clarísimo de feminicidio y con todas las pruebas suficientes para condenarlo como a cualquier reo, veremos las implicaciones de todo tipo de que se valieron sus abogados. La defensa aprovechó su condición de héroe deportivo, negro y que en ese instante USA debatía la violencia policial contra la población negra por puro racismo. Y el jurado fue negligente con pruebas tales como la grabación de la llamada de la víctima a emergencia denunciando que Simpson invadió su casa y la había herido de muerte. Ver cómo actúan los jurados, la Fiscalía, los expertos abogados, atolondrados jueces y la misma prensa en una excelente narrativa cuasi surrealista genera indignación e impotencia, una rabia infinita ver cómo quedan golpeadas las familias de las víctimas. Simpson es encarnado por el fenecido Cuba Gooding Jr., quien aunque lo hace con carisma choca en el físico, pues no se parecen en nada. La puesta en escena es prodigiosa y no inventa ni pone demás, simplemente, porque todo lo que muestra es tal como sucedió. l HHHHH DURACIÓN:

10 episodios de 60 minutos.

H H H H H EXCELENTE | H H H H MUY BUENA H H H BUENA | H H REGULAR | H MALA

el libro vive

obras

FRANK NÚÑEZ fnunez01@gmail.com

Resistencia cultural en la dominación haitiana

U

n tema polémico que parece atemorizar a la intelectualidad dominicana postrujillista es el que enfoca las relaciones domínico-haitianas, y más en lo que respecta a las diferencias culturales entre los dos países. Emilia Pereyra, periodista y escritora, no ha temido a los fuegos del infierno que ya quemaron a Hugo Tolentino Dipp, Federico Henríquez Gratereaux, Manuel Núñez y María Elena Muñoz, por solo mencionar algunos de los valientes, que al tocar el tema siempre se les sindica de pro o antihaitianos, con muy pocas posibilidades de que se les permita seguir viviendo sin esas etiquetas. Con Resistencia cultural en la dominación haitiana, publicado bajo los auspicios del Banco Central, la autora describe los esfuerzos del poder haitiano durante sus 22 años de gobierno en la parte oriental, por imponer su cultura y cómo el pueblo dominicano logró mantener su identidad. Desde que se comienza la lectura del nuevo libro de Pereyra, hasta su epílogo, muchas tesis son demostradas con documentos sobre las diferencias fundamentales entre las culturas haitiana y dominicana, que van más allá del idioma, lo racial, junto a los modelos políticos y económicos que han imperado en la historia de ambas naciones. La investigación planea que además de los movimientos políticos y militares que permitieron conquistar la Independencia, “en la parte Este de la Isla de Santo Domingo se originó y se mantuvo a lo largo de dos décadas otra resistencia poderosa e intangible: la moral y cultural”. Pereyra parece no temer, como ocurre a muchos exponentes de la izquierda dominicana, coincidir con Manuel Arturo Peña Batlle y Joaquín Balaguer, al asegurar que la dominicana “fue una oposición fundamental en el carácter nacional y en las defensas de las formas de vida, de una cultura acrisolada por varios siglos, del idioma español y del credo católico”. Los argumentos del ensayo recién publicado, a propósito de febrero, podrían ser la contraparte de las ideologías promovidas por ONGS, que restan valor a lo nacional. Ambos pueblos tienen virtudes y carencias, dignas de ser estudiadas. l

Modern Love Un libro para quienes creen en el amor, les han roto el corazón o usan apps de citas. Además, para quienes saben que el cariño es el regalo al que uno se aferra cuando aparecen obstáculos. AUTOR: DANIEL JONES EDITORA: PLANETA VENTA: LIBRERÍA CUESTA/ AMAZON PRECIO: RD$995.00

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Carrie El autor narra la atormentada adolescencia de Carrie, y nos envuelve en una atmósfera sobrecogedora cuando ella realiza una serie de descubrimientos hasta llegar al terrible momento de la venganza. AUTOR: STEPHEN KING EDITORA: DEBOLSILLO VENTA: LIBRERÍA CUESTA PRECIO: RD$775.00


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CERTIFICO Y DOY FE

La verdad os hará libres RAMÓN DE LA ROSA Y CARPIO ARZOBISPO DE SANTIAGO

Introducción

E

s lema de los dominicanos heredado de Duarte y los trinitarios en el corazón del escudo dominicano. Es una frase de Jesús en el Evangelio (Juan 8, 32), que resulta molesta a los que viven doble vida, políticos u otros, que quisieran verla desaparecer con el escudo entero. He aquí unas pocas reflexiones sobre la verdad de la libertad de ayer y de hoy.

1- Fiestas patrias

“Los dominicanos celebran varias fiestas patrias y conservan en su memoria y en su calendario otras fechas relacionadas con su libertad política: 27 de febrero, Día de la Independencia Nacional, frente a Haití; 16 de agosto, Restauración de la República, frente a España; 12 de Julio, Aniversario de la Desocupación del Territorio Nacional por las Fuerzas Armadas de Estados Unidos. Esos días recordamos gestas valiosas, que nos llenan de alegría y firmeza. También esos días, aunque de manera implícita y sin acentuación alguna, salen a relucir los daños que esos pueblos nos hicieron en el pasado. Las generaciones actuales, por tanto, han de celebrar y perdonar, para que los recuerdos positivos nos animen en las dificultades y los dolorosos no reaviven rencores inútiles, cuyo único fruto sería perturbar unas sanas y necesarias relaciones actuales entre pueblos hermanos. Hacer fiestas colectivas es más fácil que el perdón colectivo: este tarda más, porque las heridas duran más tiempo en sanarse y porque se hicieron a muchos. Haití, a principios del siglo pasado, fue rico y “una potencia”. Fue solidario con otras naciones. A nosotros nos invadió y golpeó. Fue ilegal su presencia en la parte oriental de la Isla durante 22 años. Un hecho a perdonar en profundidad, aunque no fácil colectivamente. Se necesita tiempo. Los haitianos actuales no tienen que seguir pagando ya la factura y las culpas de sus antepasados. Haití, a fines del siglo presente, es pobre y necesitado. Clama la solidaridad de las potencias de hoy y se la niegan. Una parte de su población es ilegal en el territorio dominicano, otra no. Los dominicanos de hoy, en mejor situación que los haitianos, al celebrar sus

fiestas patrias deben aprender también esta lección del pasado: en los tiempos buenos no golpear al hermano, porque ese hecho permanece en la historia y la herida tarda mucho en sanar. Las consecuencias las sufren los descendientes. Los haitianos de hoy, por muy dura que sea su realidad actual, no pueden tapar los hechos pasados con un dedo. Ahí están. Ni tampoco resucitar el mito, aunque sea inconscientemente, de que “la parte oriental” es suya y a ella pueden entrar sin ningún tipo de exigencia. A estas dos naciones, que comparten la Isla Hispaniola o Española, no les queda otro camino que el del perdón y la reconciliación; el del diálogo y el de la búsqueda de soluciones comunes; el del intento de urgir, juntas, la solidaridad internacional y el rechazar cualquier insinuación, por mínima que sea, de que la solución de nuestros problemas comunes está en la unificación de las dos naciones. Más tarde o más temprano todo esto será, en sus grandes líneas, el camino a seguir”. (Tomado de mi libro Más allá de un momento, segunda edición, págs. 195 y 196). 2- Libertades de hoy

“Gracias a las luchas independentistas del pasado, hoy gozamos de una serie de libertades colectivas, que agradecemos y valoramos mucho, como son: a) La libertad política: tenemos un gobierno dominicano constituido por dominicanos, tanto el Poder Ejecutivo como los poderes Legislativo y Judicial. Recordemos que tuvimos gobiernos francés, haitiano, español y norteamericano. b) La libertad de expresión: podemos expresarnos libremente, sin restricción alguna, en todo el territorio nacional. De tanta libertad de expresión gozamos que, a veces, nos excedemos, incluso no llegando a respetar otros derechos individuales, como el derecho a la buena fama. Los gobiernos extranjeros y las dictaduras silencian la libertad de expresión. c) La libertad democrática, que se manifiesta de manera particular en las elecciones, donde cada ciudadano elige libremente a sus gobernantes. En cambio, en los regímenes opresivos y dictatoriales, las elecciones, si las hay, son una farsa y una mentira. d) La libertad religiosa, que respeta los diferentes credos y creencias; la libertad educativa, que permite a los padres escoger la educación deseada por ellos para sus hijos o la creación de universidades de diferentes signos; y otras libertades más, que consideramos no es necesario enumerar ahora”. (Tomado de mi libro Salve, Padre de la Patria, primera edición, págs. 42 y 43). 3- Dependencias de hoy

“Sin embargo, a pesar de estas libertades enumeradas, si se pregunta a los dominicanos de hoy ¿qué otras liberacio-

ción de la dependencia del dinero, del apego desordenado a él y de su uso abusivo y arbitrario”. (Tomado de mi libro Salve, Padre de la Patria, primera edición, págs. 43 y 44). 4- Los nuevos patriotas

nes o independencias necesitaríamos en la actualidad?, oiríamos respuestas como estas: a) Liberación del narcotráfico y de las drogas, que crean dependencias y sobornan o eliminan a sus opositores. b) Liberación de la delincuencia y la violencia, que se cree dueña de vidas y bienes ajenos e infunde miedo y terror, igual que en las épocas de gobiernos extranjeros y dictaduras. c) Liberación de la pobreza: la mitad de la población dominicana vive en pobreza y para muchos obreros la libertad va a consistir en aceptar cualquier tipo de régimen laboral o morirse de hambre. La emigración dominicana en el pasado estuvo marcada por razones políticas, huyendo de regímenes despóticos; hoy lo está por razones económicas. d) Liberación de la deuda externa, que nos hace depender política y económicamente de organismos internacionales, igual que a principios del siglo XX con las deudas adquiridas por los gobiernos de la época, aunque hoy sin ocupación militar. e) Liberación de la desigualdad en la distribución de las riquezas producidas por todos: con sus altas y bajas, a pesar de profundas crisis bancarias y de otros tipos, la macroeconomía dominicana crece y se puede medir el índice de su crecimiento; sin embargo, la brecha entre ricos y pobres también crece y no se sabe aún medir el índice de crecimiento o disminución de una equitativa distribución de las riquezas. f) Liberación de la corrupción, que ha carcomido tanto la administración pública como privada y que está presente, de alguna manera, en las demás dependencias: el narcotráfico compra a quien sea; entre las causas de la pobreza está indiscutiblemente la corrupción, etc. g) Si se observa atentamente, todas estas dependencias tienen que ver con el dinero. Nos falta, por tanto, aún la independencia económica o si se quiere decir de otra manera: Necesitamos libera-

“Los nuevos patriotas, porque tienen que surgir necesariamente, para las nuevas independencias que necesitamos, serán otra vez, aquellos que no piensen sólo en ellos, que tengan fe en que un cambio es posible y que manejen la verdad como camino de libertad. He aquí un grupo de ellos: a) Las familias, enseñando, con palabras y ejemplos, la verdad sobre todo ser humano: Las personas valen por lo que son, no por lo que tienen. b) Los maestros, aceptando como una verdad clara, que sin maestros con mística no hay verdadera educación y sin educación no se alcanza ninguna libertad. c) Los comunicadores, convirtiéndose en incuestionables abanderados de la verdad y de la libertad de los pueblos, como han sido sus más gloriosos antecesores. d) Los políticos, pensando más con mentes de estadistas en planes y soluciones duraderas que en el inmediatismo de ganar unas elecciones con promesas sabidas falsas de antemano. e) Las organizaciones de la sociedad civil, asumiendo el rol que les corresponde de proteger las libertades individuales y recordar al Estado, en sus diferentes poderes, la verdad de su misión: Estar al servicio del bien común. f) Las organizaciones religiosas, testificando con sus enseñanzas y ejemplos, que el camino de Dios y el centro de sus intervenciones son el ser humano, su dignidad y sus valores. g) Los jóvenes, “dulce esperanza de la Patria mía”, como decía Duarte, encendiendo sus mentes y corazones con la llama de la auténtica libertad; y lo harán el día en que tomen conciencia del esclavizante apego al dinero de la cultura actual; y, como Duarte, al tomar conciencia de su dependencia política del gobierno haitiano, se sintió avergonzado, se sientan ellos igualmente avergonzados de las dependencias actuales; y se comprometan a darlo todo por el conjunto de independencias económicas, tal y como él, con los Trinitarios, lo hizo por la independencia política”. (Tomado de mi libro Salve, Padre de la Patria, primera edición, págs. 44 - 46). Conclusión

CERTIFICO que los contenidos de mi trabajo fueron extraídos textualmente de mis libros “Más allá de un momento” y “Salve, Padre de la Patria”. DOY FE en Santiago de los Caballeros, a los veinticuatro (24) días del mes de febrero del año del Señor 2021. l


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Máximo Vega ESCRITOR Máximo Vega nació en Santiago de los Caballeros, donde tuvo una infancia feliz, aunque no muy tranquila, pues creció cerca del Río Yaque del Norte cuando se construía la Avenida Circunvalación, por lo que fueron desalojados de su casa. Esto provocó que la familia se mantuviera mudando por todo Santiago, e inclu-

MARÍA E. PEREZ ROQUE FOTO: FUENTE EXTERNA

l ¿Qué género escribe y qué es lo que

más le satisface de su labor? l Escribo cuento, novela y ensayo. Escri-

bir en sí mismo provoca una gran satisfacción, es una vocación. Vocación significa “llamado”. Puedo decir sin temor a equivocarme que me llamó la Literatura, que escucho su voz cada vez que leo un libro o se me ocurre una historia, y a través de ese llamado he encontrado el sentido de mi vida. l ¿Escribe para un determinado grupo de lectores? l Escribo para lectores con un cierto conocimiento lectorial. No puedo decir que escriba para cualquier nivel educativo. Podría decir que escribo para todo el mundo, pero eso no es posible. Podría decir que escribo para los dominicanos, pero en este país apenas se lee y estoy seguro, tengo pruebas de ello, de que me lee un público más internacional que dominicano. Pero también puedo decir sin lugar a dudas que, aunque mis lectores no sean del todo dominicanos, las historias que escribo y sus personajes sí lo son, e incluso parte del lenguaje con el que escribo es puramente dominicano. l ¿Influyen las creencias políticas, sociales y filosóficas en el éxito o fracaso de la una obra? l Claro que sí. Eso tiene que ver más con el terreno publicitario, mercadológico, pero es así. Los libros que más se leen en nuestro país son los ensayos históricos y políticos. Las memorias, sobre todo de la era de Trujillo o de los doce años de Balaguer. Quien no escriba sobre esos renglones podría pasar desapercibido. Pero la Literatura es otra cosa, y lo bueno de escribir en el país, de ser un escritor anónimo, es que uno tiene la libertad de escribir sobre cualquier cosa, no tiene ataduras publicitarias, mercadológicas o editoriales en ese sentido. l ¿Qué tanto beneficia a la producción literaria que el Gobierno se interese en la industria cultural? l Eso es muy, muy importante. El Estado no debe subsidiar a los artistas, sino que debe promover el arte y la cultura. El Gobierno no tiene que comprarles libros a los escritores, sino promover la lectura entre los ciudadanos. Lo demás viene por sí solo. Mientras ese tiempo llega, existe un Ministerio de Cultura que debería funcionar, pero no lo hace. Cuando hablamos de cultura, nos referimos a dos fenómenos diferentes: el primero es el aspecto estético, el creativo, el tema artístico, y el segundo es el mercadológico, el de la promoción del arte. En los diferentes estamentos del Ministerio de Cultura, en las ferias del Libro, en las direcciones de promoción del libro,

so fuera de la ciudad. “Esa vida nómada creó un desapego y también un desarraigo”, indicó Vega, cuyo inicio en la literatura estuvo marcado por los escritores del boom latinoamericano, pero también por dominicanos como Pedro Peix, Juan Bosch y Pedro Henríquez Ureña. Además, Vega es un técnico del video, que

alguna vez pensó en ser director cinematográfico, pero que al final entendió que su destino era Literatura. “El video me sirve para ganarme la vida, y que aunque he presentado mis trabajos en algunos festivales fuera del país, soy un escritor, una parte muy importante de mi vida es la literatura”.

“Un narrador es un creador de espacios imaginarios”

Máximo Vega considera que “el Gobierno no tiene que comprarles libros a los escritores, sino promover la lectura entre los ciudadanos”.

Satisfacción Puedo decir sin temor a equivocarme que me llamó la Literatura, y a través de ese llamado he encontrado el sentido de mi vida”.

de las artes plásticas, la cinematografía, el teatro, la música, la danza, todas las direcciones que promocionan el arte debería haber mercadólogos, publicistas haciendo planes de promocionarlo. A partir de esa promoción constante, y de una inversión económica importante se crea una industria en una sociedad capitalista, que es la que vivimos en este momento.

¿Qué es lo más hermoso que le ha dejado el mundo literario? l Los lectores. Un narrador es un creador de espacios imaginarios. Las historias que uno crea no existen, son invenciones. Los personajes, las situaciones, etc., son ficticias, son imaginarias. Entonces cuando un lector me dice que tal o cual personaje parece real, que es como si lo conociera y hablara con él, o cuando me dicen que les gustó uno de mis libros, que quieren hablar conmigo, es decir con el escritor, sobre uno de esos espacios que ha creado mi imaginación… es un sentimiento incomparable. También el aspecto de la gestión cultural. Soy el fundador del Taller de Narradores de Santiago, que se convirtió en el primer grupo literario del país dedicado exclusivamente a la narrativa, y uno de los primeros del Caribe. Hay pocos escritores y narradores de mi generación o más jóvenes que no haya pasado por ahí. Pero lo importante en ese grupo ha sido la formación de escritores que han trascendido en nuestro país. l ¿Qué relación tiene con los personajes de sus historias? l He llorado por alguno de mis personajes. El Departamento de Cultura del Banco Central me va a publicar en el mes de abril de este año mi novela “La vida de las estrellas”, y el personaje principal, que es un joven que quiere ser poeta y astrónomo, hace algo que no voy a confesar porque estropearía la historia para los posibles lectores. Cuando lo escribí y me puse a pensar en ello, me pasé la noche llorando por él, pensé incluso en quitar esa parte porque no quería hacerle daño, como si fuese un personaje real, un amigo al que tenía que cuidar y defender. l ¿Qué sintió al ver su obra traducida al inglés, alemán, francés e italiano? l Ha sido una felicidad. No escribo para eso. Escribo porque me gusta, porque pienso que tengo cosas que decir, y para los lectores. Poco a poco, porque aquí todo es lento, pausado, aquí todo llega tarde, hasta la tarde, como dijo Manuel del Cabral, se han ido traduciendo mis escritos, o me piden directamente algún texto, como sucedió con un libro sobre el Genocidio Armenio en el que participé, y que menciono mucho porque me ha dado muchas satisfacciones y porque me gustó escribir ese texto, que hice por encargo. Es extraño ver algo que uno ha escrito en otros idiomas. En armenio, por ejemplo, tiene un alfabeto diferente al español. O en ruso, con el alfabeto cirílico. Saber que una historia que transcurre en Santiago de los Caballeros la va a leer un italiano, un gringo, un armenio o un ruso es extraño, pero satisfactorio, porque uno piensa que algún valor debe tener lo que uno escribe si eso le sucede. l l


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