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Cultura elCaribe, SÁBADO 5 DE SEPTIEMBRE DE 2020

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Los libertos de Recuperación EEUU en Santo de Bahía de Domingo Las Águilas

Artista, pese a la resistencia del entorno

Antonio Vidal Ortega comenta la presencia de libertos norteamericanos en el Santo Domingo de 1824, cuando el Jean Pierre Boyer los acogió. P.6

Josefina Garrido es una artista plático y arquitecto, que llegó al arte pese al entrono familiar que la prefería en una profesión más formal. P.10

Luis David Silva Linarez relata el proceso de recuperación de las tierras de Bahía de Las Águilas. P.7

Fotografía de Yevgeny khaldei. FUENTE EXTERNA

Fotografía de guerra: arte y testimonio La Segunda Guerra Mundial, para poner un caso, dejó más de 27 millones de rusos bajo tierra y alrededor de 10 millones de alemanes JOSÉ MERCADER 666mercader@gmail.com

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hora en mayo se cumplieron 75 años del fin de la ll Guerra Mundial y en abril fueron 55 años de la Revolución de Abril. Hay que recordarlas para que no se repitan. La guerra, cualquiera que sea, es la expresión más atrasaba y aborrecible del ser humano porque quiere pasarle, a la fuer-

za, a la razón. Todas tienen el mismo origen: la imbecilidad del homo sapiens que no dejó de ser homo brutus. A estas guerras se mandan fotógrafos que dejarán un testimonio de los acontecimientos y muchas veces aparece uno que deja una impronta artística. A otros simplemente les sorprenden las guerras en su propio lugar. En muchas ocasiones su trabajo ha servido para sensibilizar mas que informar a la gente y han provocado reacciones imprevistas en contra de la guerra misma.

Cualquier guerra ha exterminado más gente que cualquier epidemia. La Guerra de Abril dejó más de cinco mil víctimas cuando hasta ahora solo se registran alrededor de 500 por el COVID-19. La diferencia es que una catástrofe es provocada y puede evitarse y la otra no. Además, que es muy fácil, cuando se es poderoso, provocar esos desastres en otro lado mientras se ve televisión en casa. La epidemia es más democrática y reparte dolores y desgracias a grandes y chicos donde sea. La Segunda Guerra Mundial, para po-

ner un caso, dejó más de 27 millones de ruso bajo tierra y alrededor de 10 millones de alemanes. Cuando los alemanes huían, para donde pudieran, entonces vino el ataque por la playa de Normandía (al norte de Francia) donde ocurrieron 10 mil bajas de los que 4 mil eran ingleses y canadienses y los 6 mil restantes de los Estados Unidos. En ese desembarco iba Robert Cappa, un fotógrafo de unos treinta y pico de años que logró, en medio de las ráfagas nazis, captar el trágico momento del que se salvó en tablita y su temeridad le puso fin a su vida cuando pisó una mina en Indochina. Sirvieron, eso sí, para recrear el momento en la película “el soldado Ryan”. Ninguna de las imágenes del desembarco se convirtió en un ícono que superara a la fotografía que Cappa tomó durante la guerra civil española donde retrató “la muerte de un miliciano” en el preciso momento de su encuentro con la fatalidad. Mitos y leyendas se tejieron alrededor de este soldado, famosísimo después de muerto, lo que no altera en lo absoluto, la calidad de la imagen que le dio fama al fotógrafo húngaro. El historiador Moisés Domínguez Núñez ha demostrado que la foto del miliciano no fue tomada en el cerro Murciano de Córdoba sino en una localidad llamada Espejo, también en Córdoba y que tampoco el soldado y modelo involuntario era Federico Borrell García alias “El Taíno” como por mucho tiempo se divulgó, lo que no altera ni un milímetro la calidad de la toma. Sin embargo, las dos fotografías más importantes, por su impacto, difusión e influencia en la opinión mundial han sido la del ruso Yevgeny Khaldei (1917-1997) en Berlín y la de Nick Ut en Vietnam. Eran las dos y media del 2 de mayo de 1945 y Berlín ardía por los cinco costados. Habían llegado los rusos después de un largo recorrido de Este a Eeste y después de vencer las 200 divisiones repartidas en una raya vertical del mapa de más de mil kilómetros. Esa retirada, que muchos historiadores achacan al frio, como si los alemanes hubieran sido jamaiquinos, y no a la fuerza y decisión de vencer de los rusos fue la fase final de la hegemonía de Adolf Hitler y su locura de dominar al mundo y exterminar todo el que no fuera de “raza” aria. Murió misteriosamente sin que nunca le llegaran a aplicar una camisa de fuerza. l


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historia de la medicina

salón de la fauna

Publicaciones médicas dominicanas II

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omo habíamos relatado en una entrega anterior, era notable a principios del siglo XX la escasez de publicaciones en revistas médicas. Pese a ello, en los periódicos de la época, como el Listín Diario, aparecían escritos de los médicos de renombre de aquellos tiempos tratando sobretodo temas de interés general y educativo. En 1922 es lanzada de nuevo la Revista de Ciencias Médicas, bajo la dirección de los licenciados Obregón y Casanova. Lamentablemente sólo se publicaron siete números de esa publicación. Sin embargo la calidad de los escritos son notorios, debido a la participación de profesionales como los doctores Fernando Defilló, Heriberto Pieter, Mariano Rovellat, Heriberto Valdés, Ramón Baéz, Pedro Garrido y Octavio del Pozo. De igual forma la revista contó con algunos trabajos de médicos extranjeros como los del doctor J. Ferrúa, profesor de patología de la Universidad de Londres, o de los profesores españoles Sánchez Herrera o Lechamarzo. Éste último presentó un interesante trabajo sobre los alcaloides. Se publicaron trabajos sobre la sífilis escritos por el doctor Salvador Gautier, de la buba, escritos por el doctor Heriberto Pieter o sobre las Helmantiasis, bajo la firma del doctor Defilló. En junio de 1926 apareció una de las más importantes publicaciones médicas dominicanas, “Tribuna Médica”, dedicada en exclusiva a la medicina y ciencias naturales. Fue dirigida y publicada por el doctor Viriato Fiallo, en ese momento catedrático de la Universidad de Santo Domingo. En sus primeros tres años se publicó con regularidad y los médicos pagaban una suscripción para recibir la revista. Contaba además con anuncios de preparados farmacéuticos y noticias de la profesión. Rápidamente la revista se estableció por su contenido de calidad. En el mismo año de su aparición el doctor Fernando Defilló, propuso que esa publicación pasara a ser el ór-

gano oficial de la Asociación Médica Dominicana. Una comisión integrada por los doctores Heriberto Pieter, Heriberto Valdés y Luis Aybar estudió la propuesta y en enero de 1927, se firmó un contrato entre la Asociación Médica y el doctor Fiallo estableciendo oficialmente a Tribuna Médica como el órgano oficial de esa agrupación profesional. El doctor Manuel Arredondo en su escrito sobre las publicaciones médicas resalta que ese acuerdo era puramente científico y que el doctor Fiallo no recibió nunca estipendio alguno. A partir de 1930 y con la llegada al poder de Trujillo, la revista sufrió contratiempos debido a que Viriato Fiallo era un connotado opositor al tirano, y la revista se mantuvo con gran esfuerzo y muchos contratiempos hasta 1936 en que dejó de publicarse definitivamente. La Tribuna Médica tenía una interesante estructura, siempre con un editorial sobre temas de trascendencia médica, y con la colaboración de médicos como Hector Read, Antonio Elmudesi, Arturo Grullón o Pedro de Marchena. La edición de mayo de 1927 fue dedicada en exclusiva a rendir homenaje al doctor Luis Manuel Betances, quien había fallecido en París en diciembre de 1926. Los editoriales muestran una visión y una clara orientación hacia una medicina de calidad, abogando en ocasiones por las especialidades médicas, o como en julio de 1927, que se mostraban partidarios de limitar el número de personas que se formaban como médicos ya que existían en el país en aquel momento 160 médicos. También en sus editoriales la revista estimulaba la autonomía universitaria y proponía que se eliminara el título de licenciado en medicina a favor del de doctor en medicina. De igual forma y gracias a esa publicación tenemos noticias de los cambios en la Asociación Médica, y en los movimientos y nombramientos de salud en el país. También vemos reportes de las acciones de las brigadas sanitarias en todo el país. Continuará… l DR. HERBERT STERN

Agustín González (DÉCIMA CIBAEÑA) Saitó ai Salón de la Fauna Ei candidato Agutín Ei fue vice de AlPaí Depué de una prueba e sauna Le ganó a Juana y Laura Poi tenei capacidá Aquí no se mide ya Si e mujei o si varón Ese no fue ei patrón De Guilleimo y sociedá.

Todoj aquí lo conocen Ej un hombre etudiao Viene de puallá, de Mao No se jueguen, no retocen No vino pa’que lo endiosen Solo pa’ bucai ei voto Eso no e pajita e coco Si no hay cuaito pa’ totone Pica-pollo y chicharrone Ei confiaba en suj devoto. l JOSÉ MERCADER


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Fotógrafos dejaron un enorme testimonio

Nick Ut.

Soldado de la guerra civil española por Robert Cappa.

<VIENE DE LA PORTADA

Cualquier soldado soviético había visto caer a decenas de compañeros y sabía que ese era su final si no se daba cien por mil. Al llegar a Berlín y derrotar así el último bastión nazi, al fotógrafo Khaldei se le ocurrió hacer “la foto de la derrota” porque no hay nada mas humillante, desde que se inventó la bandera, que colocarla en el lugar más importante del enemigo caído. Así es que Khaldei seleccionó al azar tres soldados: el teniente ruso Aleksei Leontievich Kovalev, Abdulkhakim Isakovich Ismailov (con kepis), y Leonid Gorichev para que colocasen la bandera soviética en lo alto y frontal del edificio Reichstag, que resistió a los bombardeos a pesar de su vieja construcción de 1894. La bandera era liviana, la hicieron con un mantel rojo al que le pegaron los símbolos patrios. Aleksei la agarró, pero la lluvia y la brisa le daban pánico y no quería convertirse en la víctima 27 millones más uno de la contienda. El sargento Ismailov le dio una palmada como hacen los peloteros cuando regresa al dogout un ponchao, y le dijo, “súbete que yo te agarro. Si te caes, nos vamos los dos” Aleksei sonrió y se encaramó con la bandera y su metralleta en bandolera. Leonid Gorichev, el tercer soldado, le picó un ojo y le hizo un gesto con la cabeza indicándole, “vamos compadre, pa’rriba”, pero en ruso. Khaldei agarró su cámara y disparó una secuencia y una de las fotos, cuando la bandera estaba colocada, ha quedado como el símbolo del fin de una de las guerras más atroces de la humanidad. Esa foto significa el martirio de más de 27 millones de seres humano que perdieron la vida inútilmente. Simboliza su triunfo, lo que no resucita a nadie. La otra fotografía fue tomada por el fotógrafo vietnamita-canadiense Huynh Cong Ut, más conocido por Nick Ut, el 8 de junio 1972 durante la guerra de Vietnam cuando una aldea de sembradores de arroz fue bombardeada con Napalm. Se ve en la foto una familia campesina con un niño en los brazos, pero lo impactante es una niña que el napalm le quemó la ropa y parte de la piel y que aparece gritando desesperadamente, mucho más que la imágen “el grito” de Evard Munch. La niña Phan Thi Kim Phuc fue atendida en Cuba que la curó de las complicadísimas quemaduras antes de irse a una casita chiquitita en Canadá . En primer plano se ve al hermanito. El horror y sinrazón de esa absurda guerra fueron

Jacobo Rincón, 25 años, por Juan Pérez Terrero .

El jefe de la policía de Saigon ejecuta al joven Nguyen Van Lem. Foto de Eddie Adams.

Thimo Pimentel en la guerra de abril del 65.

entendidos por la misma población de los Estados Unidos quienes presionaron para que la guerra terminara. El gobierno no hizo caso y solo se retiró cuando no aguantó la resistencia de Vietnam y las estrategias del general Vo Nguyen Giap. Solo la supera en crueldad una foto tomada por Eddie Adams en Saigón en el momento en que el jefe de la Policía, Nguyen Ngoc Loan, le da un tiro en la cabeza al joven Nguyen Van Lem en plena calle y a la luz del día. El personaje abrió, luego de huir de Vietnam, un restaurante en Burke, Washington donde, sin remordimiento y menos condena, como si fuese una gracia, cuenta “su hazaña” a sus clientes. En Santo Domingo, durante la Revolución de Abril, se destacaron tres fotógrafos que dejaron un enorme e importante testimonio: Milvio Pérez, Thimo Pimentel y Juan Pérez Terrero. Este último captó el momento más significativo de la guerra cuando retrató a un simple ciudadano rebelarse contra un soldado invasor que pretendía que el otro se pusiera a recoger basura. De la secuencia del momento, Pedro

Terrero seleccionó una donde Jacobo Rincón Sosa, alias Senén, con los puños cerrados y un rostro desafiante y de rabia está dispuesto a fajarse a la “trompá” con el rubio americano. La foto expresa todo lo que significó la guerra: el abuso de la ocupación. Esta fotografía le dio la vuelta al mundo en menos de 80 días y dio a conocer el conflicto que tuvo origen en el golpe de estado a Juan Bosch, elegido democráticamente dos años antes. La foto fue tomada en la calle Duarte con Teniente Amado García, aunque otros han dicho que fue en el Conde con Espaillat. Rincón, un simple ciudadano, chofer de Obras Públicas, se dirigía a la Mella para regresar a su casa en un conchito. Que estuviese medio “traguiao” o no, no cambia el resultado gráfico de una de las fotos más difundidas internacionalmente en ese momento. Tampoco cambia la valentía y simbolismo de la misma: David contra Goliath. Lee Miller, aunque newyokina, tenía orígenes alemanes como no lo niega su rostro y por su dominio de la Laika, retrató la moda a la moda en la revista Vogue. Entre 1939 y 45 formó parte del London War Correspondents Corp para cubrir los asedios de Saint-Malo, la liberación de París, la batalla de Alsacia y el horror de los campos de concentración de Buchenwald y Dachau que dan grima todavía en el día de hoy. Thimo recorrió la capital en tiempo de guerra para retratar desde las llegadas de marines en helicóptero al Embajador, hasta las más rústicas trincheras o madrigueras de la ciudad. Su cepillo placa 6666 le dio la suerte que nunca tuvo con la lotería. Por ello puedo hoy contarlo. Roger Estévez realizó un logotipo caricaturesco para su sección en la Revista ¡Ahora! Mi Nikon y yo en el Play, donde agarraba desprevenido a cualquier fanático y sobre todo fanática en posición anotadora. Nadie se perdía ese espacio, aunque ahora digan que ese público es el más arriesgado, mémicamente, por el Covid 19. Terrero, que no solo se armó de su cámara en abril del 65 laboró como fotorreportero para elCaribe y para el Listin. Una sola foto lo etiquetó como el fotógrafo de abril: la de Senén. Cuando a Milvio Pérez lo sorprendió la Guerra de Abril, ya conocía los riesgos del metier por su militancia en el 14 de Manolo y nunca echó pa’tras ni pa’ coger impulso. Acompañó a Bosch en su campaña y a Caamaño durante el trajín bélico hasta el momento en que ya se creía que todo estaba terminado cuando le zumbaron por las orejas las balas de los guardias que acorralaron al coronel en el Hotel Matum que “si no es por Monte Arache y sus hombres ranas no estuviéramos contándolo” le explicó a Ángela Peña en una entrevista de enero del 2006. Thimo y Milvio arriesgaron el pellejo en múltiples ocasiones buscando el mejor ángulo para la mejor imagen, y lo lograron. Ellos se suman a Cappa, Horst Faas, Lee Miller, Nick Ut, Joseph Rosenthal (recordado por su foto de iwo Jima, Japón) y muchos otros de igual mérito y coraje. Yyyyyy la vida, no se detiene, prosigue su agitado curso. l


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Memoria y desmemoria de Monterrey: Emilio Castro Kundhardt (13)

PEDRO CONDE STURLA pinchepedro65@yahoo.es

(El autor agradece a Naya Despradel por las valiosas informaciones que hicieron posible la realización de este trabajo)..

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ienso que Emilio Castro Kundhardt no olvidaría nunca aquella infausta ocasión en que el general Alcántara se apareció en su celda y se quedó mirándolo, posiblemente mirándolo, mientras Emilio yacía —abatido y sin fuerzas—, junto a otros compañeros de infortunio en un rincón. Abatido y sin fuerzas, quizás más bien exhausto, desnudo y apaleado, apretujado en los estrechos límites de una fétida mazmorra donde se mezclaban seguramente el olor de la sangre con el olor de los orines y las materias fecales y el dolor de los gritos. Los espantosos gritos de los presos torturados. El tenebroso general Alcántara, José María Alcántara (el guaraguao Alcántara, como le decían los dominicanos o malfiní Alcantará como le llamaban los haitianos en creol), había ganado fama de asesino y torturador al frente de El Sisal de Azua, una especie de campo de concentración y trabajos forzados de la gloriosa era de Trujillo. En realidad había ganado fama de torturador y asesino en todos y cada uno de los pueblos en que había estado de servicio como militar, tanto en el Este como en el Suroeste, y sobre todo en Nagua. Pero fue en la frontera donde se superó a sí mismo, en el pueblo o poblado de Pedro Santana. Allí, durante la matanza haitiana de 1937, asesinó hombres, mujeres y niños sin compasión, incontables haitianos y dominico-haitianos sin compasión. Los sometía a suplicio, los mataba o los hacía matar a balazos o los ahorcaba en una ceiba o un monte que los haitianos bautizaron con su nombre. Ese fue el hombre que se apareció un día o una noche en la celda de Emilio. Ahora, en estos momentos, en algún momento de su estadía en el infierno, Emilio vio que el general Alcántara se encontraba en la puerta de la celda, mirándolo fijamente, y era más que evidente que no venía a hacerle una visita de cortesía. Lo miraría con odio, con infinito odio. Se tomaría su tiempo para sacar la pistola, la rastrilló, le apuntó, le disparó, quizás a la cabeza... Emilio y su hermano Luis José, alias Cuquito, habían sido inquietos política-

Emilio Castro Kundhardt y Félix García Castellanos abonando con tierra dominicana el Árbol de la fraternidad del instituto Tecnologico de Monterrey. F.E.

mente desde siempre. Una inquietud que llevaban un poco en la sangre, herencia familiar. El padre de ambos, Rafael Octavio, también había estado preso por su oposición al régimen junto a Papito Sánchez Sanlley y Amiro Pérez Mera. Pero quizás el mayor sembrador de inquietudes con el que tuvieron contacto Emilio y su hermano fue el sacerdote Daniel Cruz Inoa, que dirigía la ACC, Acción Clero Cultural (entre cuyos fundadores se encontraban Fafa Taveras y Leandro Guzmán). Por su cercanía e influencia, el sacerdote fue un factor determinante para que los hermanos se integraron al movimiento clandestino de lucha contra el tirano desde que se crearon las primeras células. Las mismas que fueron multiplicándose poco a poco y luego se fusionaron y dieron origen al Movimiento 14 de Junio. Antes de que se produjera la consolidación de las células clandestinas que había en el país, durante el mes de enero de 1960, se realizaron incontables reuniones preparatorias en Salcedo y Mao. Con la precaución que el caso ameritaba (y el peligro que conllevaba) muchas de esas reuniones se celebraron en la casa de los Castro Kunhardt, en Santiago. El movimiento se había constituido y construido tras la derrota de la gloriosa repatriación armada de 1959. El sacrificio, el valor, el martirio que habían sufrido los expedicionarios, inspiraba a los integrantes Del Movimiento 14 de junio y estaban dispuestos todo. El objetivo común era liquidar el régimen de Trujillo, liquidar a Trujillo, que ya estaba por cumplir treinta años en el poder, y se planteaba abiertamente la lucha armada. Al parecer había alguna relación con la revolución cubana y alguna vez corrieron rumores de que la ACC en algún momento estuvo esperando armas de ese país, con las cuales propiciarían guerrillas urbanas. En realidad, se estaba hablando de insurrección. Cuando los servicios secretos del régimen “develaron el complot” y desmantelaron la organización, muchos se quedaron asombrados por las ramificacio-

nes que tenía en todo el país. Se descubrió, con asombro, que algunos militantes eran miembros de connotadas familias de trujillistas y superaban en número lo que podía esperarse. Emilio tenía 18 años cuando fue hecho prisionero en enero de 1960, pero su hermano Cuqui evadió la prisión, ocultándose prudentemente. Estuvo preso y mal preso en el centro de tortura conocido como La 40, estuvo preso en el 9 (el centro de tortura del kilómetro 9 de la Carretera Mella), estuvo otra vez en La 40 y finalmente en la cárcel de La Victoria. Allí permaneció hasta junio de 1960, cuando juzgaron a muchos de los complotados que habían sobrevivido y los dejaron libres. Muchos serían reapresados y asesinados. Emilio Bernabé Castro Kunhardt aparece, por cierto, en una lúgubre fotografía del libro “Complot develado” (“Génesis y evolución del movimiento conspirativo-celular ‘14 de junio’ contra el gobierno dominicano, descubierto por el ‘SIM’ en enero de 1960”), con su correspondiente prontuario “delictivo” y vistiendo una de las tres camisas que se usaron para todos los presos. Fue una publicación del gobierno de Trujillo para desacreditar a los integrantes del movimiento con todo tipo de insultos, y le atribuyeron calumniosamente la autoría a Rafael Valera Benítez, uno de los conjurados. Pero la vulgar calumnia que nunca prosperó. A la brillante pluma de Valera Benítez se debe una espeluznante descripción del ambiente carcelario de La 40: “La noche que yo llegué al centro de tortura, aquello parecía la obra de alguna alucinación dantesca. En todo el patio de la prisión y en sus diversas dependencias se torturaba del más diverso modo en medio de un frenesí bestial en el que aparecían entremezclados esbirros y hombres desnudos y esposados dando alaridos y revolcándose como gallinas decapitadas. “Cuando alguien perdía el conocimiento, como consecuencia de las pelas aplicadas en un cuadrilátero denominado El Coliseo, por dos o tres esbirros a la vez, sobre el cuerpo despellejado, sanguinolento y en carme viva del cautivo, era derramada una lata de agua de sal o se le sentaba en La Silla para reanimarlo con descargas eléctricas”. De acuerdo con informaciones proporcionadas por Amaury Dargam, que compartió celda con Emilio y otros en La 40, el espacio en que estaban confinados había sido diseñado para unas tres personas, pero metían siete u ocho. Cuenta Amaury que los mantenían desnudos, y que por supuesto, los azotaban, los golpeaban con palos y látigos, y que una de las torturas mentales era que los llevaban a la silla eléctrica, los amarraban, los interrogaban, pero no les pasaban corriente. Era una forma de forzarlos a hablar.

A Emilio lo torturaron con chuchos y palos, y con las pelas que propinaban en el cuadrilátero denominado El Coliseo. Nada, sin embargo, según lo que cuenta su hermano Cuqui, fue peor para Emilio que aquella infausta ocasión en que el demoníaco general Alcántara se apareció en su celda, rastrilló la pistola, le apuntó y le disparó. Emilio le contó que el tiempo se detuvo...que no sabía el tiempo que había transcurrido, hasta que se dio cuenta de que no estaba herido..., que le habían disparado con bala de salva..., le dijo que ese fue el día que perdió el miedo a morir..., su peor tortura..., mucho peor que los golpes y la picana eléctrica... Después de su amarga experiencia carcelaria y el ajusticiamiento de Trujillo, Emilio militó brevemente en la Unión Cívica Nacional, antes de abandonar la política para siempre. Partiría, al cabo de un tiempo y ciertas vicisitudes en Venezuela, con una beca, rumbo al Instituto Tecnológico de Monterrey, donde se graduó de ingeniero electro-mecánico, carrera que no existía en nuestro país, así que se convirtió en el primer dominicano que obtuvo ese título. Además, tuvo un desempeño académico brillante. Junto a Miguel Gil Mejía fue uno de los pocos que calificó para impartir clases en el Tecnológico cuando eran ya estudiantes de término. En Monterrey contraería matrimonio con la mexicana Carolina Fuentes, su maravillosa compañera de toda la vida. Tuvo un primer hijo al que llamó Ernesto, y tuvo otro al que llamó Hugo, en honor de su pariente Hugo Kunhardt, uno de los valientes que vino en la Invasión de Luperón de 1949 y que murió calcinado en el hidroavión Catalina, inmisericordemente bombardeado por la Aviación Militar Dominicana. También tuvo una hija a la que llamó Dafne en tributo a su querida madre. Durante algunos años trabajó en Santiago de los Caballeros como profesor de la Universidad Madre y Maestra, trabajó en Colombia, pero finalmente se estableció en Monterrey. Allí ocupó cargos de importancia en la prestigiosa empresa Grupo Alfa, pionera en el establecimiento de industrias, y luego pasó a Cementos Mexicanos, Cemex. Al cabo de una feliz, fructífera y larga unión matrimonial la muerte puso fin a sus días en la misma ciudad de Monterrey el 24 de agosto de 2020. En palabras breves y esenciales, Emilio Castro Kunhardt fue, a carta cabal, una persona distinguida que honró en todo momento su profesión, un hombre de incontables méritos, gran nobleza y valor a toda prueba. Gloria y paz a sus restos.l https://nuevotallerdeletras.blogspot.com/ Amazon.com: Pedro Conde Sturla: Books, Biography, Blog, Audiobooks, Kindle http://www.amazon.com/-/e/B01E60S6Z0.


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Apuntes de infraestructura

Hitos del bolero dominicano: Una visión apasionada (#10, final)

Epílogo

me importa quien escriba las leyes”. Cierto. Hay un apresto antropológico en los versos del bolero hispanoamericano y, precisamente, del bolero caribeño. Más que un sentimiento y una cadencia, el bolero expresa nuestro carácter, nuestra manera de ser. Al crear una espacialidad y un tiempo resueltos en embrujos de palmeras, de olas y lunas, el bolero narra las congojas del amor, pero al mismo tiempo nos exorciza y nos redime. Alguien (no recuerdo su honrado nombre) señaló que el bolero, rebelde al juicio de Enrique Santos Discépolo sobre el tango, no es “un pensamiento triste que se baila” sino, más bien, un deseo jubiloso que se baila con el pensamiento instalado en el cuerpo. Mejor dicho: en el bolero, el pensamiento es el cuerpo. Hace ya mucho tiempo que Julio Cortázar soñó este bolero: “Qué vanidad imaginar / que puedo darte todo, / el amor y la dicha, / itinerarios, música, juguetes. / Es cierto que es así: / todo lo mío te lo doy, es cierto, /pero todo lo mío no te basta / como a mí no me basta que me des / todo lo tuyo ... / Siempre fuiste mi espejo, / quiero decir que para verme / tenía que mirarte … / La lenta máquina del desamor / los engranajes del reflujo / los cuerpos que abandonan las almohadas / las sábanas los besos / y de pie ante el espejo interrogándose / cada uno a sí mismo. / Ya no mirándose entre ellos / ya no desnudos para el otro… / ya no te amo, / mi amor”. Está claro: en la escueta dimensión del bolero vive la ilusión de lo que existe y no existe, pero también el vuelo y el descenso, el temblor y la fuga, el trepidar de fuegos primordiales, el amor y el desamor, el abrazo, la deserción, el plenilunio y el eclipse. Por último, admito que hablar de mi devoción por el bolero –ya lo señalé al principio-- es volver a unas horas lejanas y, asimismo, reencontrarme con lo que fui y, tal vez, nunca he dejado de ser. Al traer a la luz estas memorias, percibo su existencia como un cañamazo urdido con antiquísimas hebras de fervor. De fervor por la belleza y por la vida, porque nada distinto ha sido la canción de amor. Pasión que nace en el alma de la Provenza medieval, y sentimiento que se eterniza luego en la ardorosa rima caribeña de Agustín Lara y María Grever, de César Portillo de la Luz y Ernesto Lecuona, de Rafael Hernández y Pedro Flores, de Juan Lockward y Manuel Troncoso. Que sean éstos los motivos, y no podrían ser otros, de esa visión apasionada que he trillado ante ustedes.l

M

(*) Este ensayo fue publicado en diciembre del 2005, como parte del libro “El Bolero: Visiones y perfiles de una pasión dominicana”, dentro de la Colección Cultural Codetel. El autor se ha permitido actualizar y modificar algunos apartados del texto original.

PEDRO DELGADO MALAGÓN

pedrodelgado8@gmail.com

Los legatarios de una tradición Luis Díaz (1952-2009)

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uis ‘Terror’ Díaz (Luis Díaz Portorreal) surge como retoño de una cantante de ‘salves’ y de un ejecutante de ‘tres’. En su pueblo natal, Bonao, organiza (a los 16 años) un conjunto de Rock & Roll: Los Chonnys. Husmea en los pasillos de la UASD (con 18), buscando un sosiego interior que nunca fue suyo. Se hace, luego, a un dilatado e impetuoso trayecto que lo llevará a terciar (a los 20) como compositor, guitarrista y cantor de los grupos Convite (música folklórica afroantillana) y Madora (amalgamas de rock y música folk). Y en New York (ya de 30 años), la violencia irónica y caricaturesca del rockpunk habrá sellado, de modo indeleble, la vida y los delirios de aquel muchacho que llamaban “Terror”. “Salió echando tres carajos / tembló el seto de madera / dejó su mujer llorando / ella lloraba de pena. / Hombre jugador de gallos / hombre hijo de las tabernas / salió en busca de desquite / sin dejar nada en la mesa”. Tenedor de una insólita habilidad instrumental (pocas manos criollas han pulsado la guitarra con tal virtuosismo), él escribe e interpreta merengues (‘Baila en la calle’, ‘El guardia del arsenal’, ‘Marola’, ‘Las vampiras’, ‘La pringamosa’, ‘Roca piedra’, ‘Canto de toro’, ‘Candelo’, ‘Ay ombe’, ‘Liborio’, ‘La porquería’), tanto como desenreda bachatas (‘Yo quiero andar’, ‘Mi guachimán’, ‘Andresito Reina’) y hace música para cine (‘Dear Teresa’, premiado con el Silver Award del Festival Internacional de Filadelfia, 1994; ‘Blue in the face’, 1995; ‘La maldición del padre Cardona, 2005; ‘Pride and Glory’, 2008). “Ay, ay, ay, ay, ay / Eso no se hace. / Andresito Reina se bebe los tragos / también la botella”. Desde su regreso a Santo Domingo en 1982, la obra de Díaz cobra madurez y hondura inigualables. Hará entonces la más apremiante indagatoria de signos y de géneros musicales extraviados en la bruma del tiempo. Y su búsqueda lo guiará al umbral del canto primigenio: hasta ese instante en que la desventura del yerro histórico nos desgaja de la raíz primordial.

Luis ‘Terror’ Díaz. F.E.

Julio Cortázar. F.E.

“Así metido en currú / al aguardiente se entrega / así no le gustó el paro / así da un golpe en la mesa. / Entonces cuchillo en mano / allí se armó la pelea / lo ven saltar como un dado / con el intestino afuera”. En andanza poco menos que homérica, Luis explora corrientes oscuras y desciende a laberintos, sin principio ni final, que nos devuelven al origen: a lo negro y a lo blanco, al tambor grave del abuelo mandingo y al dulcísimo laúd de la abuela extremeña. “Ay, ay, ay, ay, ay / Eso no se hace. / Andresito Reina se bebe los tragos / también la botella”. El zahorí desanda siglos y remonta ayeres en su ciclópea jornada, hasta recuperar caudales y atavismos y concurrencias que ignorábamos, y que ahora nos colman de la propicia intelección de cuanto fuimos y aún somos. El largo rastreo y los hallazgos de Luis Díaz no encuentran similitud en el itinerario de nuestra vida musical. Poeta errante, órfico, marginal. Como pocos, él entendió que ser radical no era sino tomar la materia por la raíz.

“Así perdió la partida / así perdió la pelea / así su mujer llorando / ahora le prende la vela. / Qué será de esta mujer / que se viste en tela negra / para guardar el recuerdo / de un jugador que perdiera”. Dentro de sus cantos aletean, con profundidad misteriosa, los aires del cimarrón, la cruda voz hendida del esclavo, el cántico ritual del trabajo pobre, la romanza pura del agreste amor, las antífonas de una religiosidad vencida... “Ay, ay, ay, ay, ay / Eso no se hace. / Andresito Reina se bebe los tragos / también la botella”. Su influencia y sus señales viven hoy en la música que anda las callejuelas de los corazones sencillos, tanto como en la ruda intensidad del código urbano y en las fuentes hondas que surten de savia a Juan Luis Guerra. “La canción del pobre se conoce / hey ombe, hey ombe / Hey, porque siempre habla de esclavos / hey ombe, hey ombe. / La mujer del pobre se conoce / hey ombe, hey ombe / Hey, porque siempre anda rompí’a / hey ombe, hey ombe”. Pienso que de él podríamos decir lo que se expresó acerca de Cartola, el mágico sambista brasileño: “Luis Díaz no existió: fue un sueño que todos tuvimos”.

uchas veces he repetido estas palabras del musicólogo norteamericano Andrew Fletcher: “Si me dejan escribir todas las baladas de una nación, no


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La migración de libertos a Santo Domingo en 1824

ANTONINO VIDAL ORTEGA director del Centro de Estudios Caribeños. PUCMM antoninovidal@pucmm.edu.co

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i algo caracteriza a todas las sociedades caribeñas, es la influencia que los procesos migratorios tuvieron en la conformación de sus sociedades. Las migraciones europeas y asiáticas han concentrado la mayor parte de los esfuerzos de los estudiosos del pasado de la región; aunque también existen numerosos estudios de las migraciones intra regionales asociadas a la construcción del canal de Panamá y la expansión de las bananeras, se produjeron otras migraciones asociadas a procesos políticos que crearon interesantes situaciones de asimilación y rechazo que han llamado menos la atención de los historiadores, pero que sin duda son historias fascinantes en una región de encuentros, desencuentros y mestizajes. A raíz de la lectura de un interesante trabajo de Denis. R. Hidalgo en un seminario del doctorado de Historia del Caribe dedicado a la migración de afrodescendientes, presentamos unos comentarios de esta desconocida historia. En 1824, la isla de Santo Domingo acogió una numerosa inmigración de negros libertos provenientes de Norteamérica. Llegaron más de 6 mil y se designaban libres. Por aquella época, al igual que en el presente, Estados Unidos aparecía frente al mundo como un país libre que se jactaba de disfrutar leyes que promovían las li-

bertades civiles y la inclusión social, pero sin reconocer a los afrodescendientes como ciudadanos respetables, como sucede en el presente, dos siglos después. Estos hombres y mujeres sufrían una opresión diaria que agobiaba sus vidas y en cierta manera, fueron empujados a salir del país por ser considerados elementos no deseados en una presunta sociedad igualitaria que los invitaba al retorno a África. Muchos aceptaron entonces la invitación de Jean Pierre Boyer para establecer asentamientos en Haití y probar con ello, que el racismo estaba equivocado y podía enfrentarse al imperialismo europeo y norteamericano, con un proyecto de nación independiente que debía empoderar a los esclavizados y libertos del Caribe para reclamar sus derechos naturales de libertad. Cuando en 1871 llegó la comisión científica estadounidense de la anexión, los miembros de estas comunidades mantenían en su recuerdo el proceso migratorio vivido 43 años atrás, y aún usaban la lengua inglesa. Esta migración se concentró en Puerto Plata y Santo Domingo en la parte española de la isla, pero un pequeño grupo se arraigó en Samaná, donde se concentró en torno a la labor misionera de los Wesleyanos británicos. Todos padecieron los mismos avatares que los dominicanos comunes, incluso pusieron su sangre en los conflictos civiles internos, aun cuando fueron objeto de discriminación religiosa y exclusión racial. En 1871, unos testimonios de los inmigrantes samanenses enfatizaron los duros tiempos que vivieron entre 1861-65

con la ocupación española, pero explicaban con orgullo cómo sus hijos hablaban y escribían en inglés, francés y español, al tiempo que se sentían una comunidad más avanzada que la nativa. El líder, Jacob James, enfatizaba en la identidad americana para diferenciarse de los otros, pero afirmando que se sentían más felices en la isla que en Estados Unidos. Era entonces una comunidad bien consciente de su historia, sus esfuerzos y su identidad. En realidad, fue una inmigración auspiciada por líderes negros que ofrecía una oportunidad de salida a hombres y mujeres que nunca iban a ser aceptados en un proyecto de nación blanca y excluyente. La empresa retaba el esquema de la inferioridad de que los hombres negros no podían tomar decisiones por su cuenta. Los Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia y España estaban entre aquellos que buscaban ignorar y debilitar a Haití, aunque los haitianos mantuvieron una terca disposición a existir como proyecto político independiente que buscaba sobrevivir y una de sus estrategias fue reclutar libertos de Estados Unidos. Si bien los migrantes de Samaná, instalados en el mundo rural se aglutinaron en torno a la Iglesia protestante, los que vivían en Puerto Plata no respondieron tan fácilmente al llamado de los pastores y se resistieron a aceptar una cultura que en el nuevo entorno no beneficiaba. La inserción de Puerto Plata en el mundo atlántico y su cultura cosmopólita, facilitó esa actitud. Esta comunidad llegada a la isla fue una anomalía. Su razón de ser vino apa-

rentemente por motivos contradictorios. Primero, tuvo lugar gracias a la labor de organizaciones filantrópicas que tenían como objetivo ayudar a hombres y mujeres que vivían sin derechos y sometidos al cruel nacionalismo blanco protestante. Segundo, tuvieron muchos que ver los esfuerzos de Boyer por ayudar a sus hermanos de sangre, decisión política tomada para controlar problemas internos y no enfrentar a las potencias imperiales. Tercero, se debió a la iniciativa de los inmigrantes, quienes arriesgaron sus vidas para comenzar en un país de lengua y religión distinta, que les ofrecía una oportunidad por sus destrezas sin importar el color de la piel. Para la mayoría, este fue el principal motivo para abandonar la sociedad europea–americana. El grupo más numeroso de estos inmigrantes se asentó cerca de ciudades como Puerto Plata, Cabo Haitiano, Santo Domingo y Puerto Príncipe y terminó dejando el trabajo en el campo para trasladarse a las ciudades. Muchos intentaron mantener su lengua y religión, pero en el mundo urbano fue complicado y la segunda generación fue absorbida por la cultura isleña, como bien dejó descrito en sus informes la expedición de la anexión. l _________________________________________________ Connected Worlds: The Caribbean, Origin of Modern World”. This project has received funding from the European Union´s Horizon 2020 research and innovation programme under the Marie Sklodowska Curie grant agreement Nº 823846. Dirigido por Consuelo Naranjo Orovio desde el Instituto de Historia-CSIC.


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Caso Bahía de las Águilas, la tierra soñada de Pedernales Las acciones judiciales iniciaron en el primer período presidencial de Leonel Fernández LUIS DAVID SILVA LINAREZ Silva132011@hotmail.com

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ahía de las Águilas es considerada como una de las playas más bellas del mundo, localizada en la provincia Pedernales, al suroeste de la República Dominicana y forma parte del Parque Nacional Jaragua, zona protegida del país. A inicios de los noventas fue víctima de la apropiación de sus terrenos por parte de funcionarios del gobierno que encabezaba el doctor Joaquín Balaguer, quienes crearon títulos irregulares en favor de particulares. Conforme a informaciones publicadas en un diario nacional, dirigentes políticos y militares cercanos al caudillo fueron los favorecidos con la adquisición irregular de dichas tierras. El extinto Jacinto Peynado, quien fue vicepresidente de la República en el último mandato constitucional de Balaguer, declaró a la prensa que el líder reformista sabía lo que ocurría en Bahía de las Águilas. En una comunicación que circuló en los medios impresos de la época, Peynado reveló que había informado a Balaguer sobre las distribuciones de los terrenos del Estado, pero que tal denuncia le pareció imposible al seis veces Presidente de la República, ya que la Ley que controla las donaciones de tierras pertenecientes al Gobierno lo impedían, expuso el comunicado. Es en el año 1997, en el primer perí odo presidencial de Leonel Fernández que se inician las acciones judiciales en contra de los acusados de despojar a los dominicanos de Bahía de las Águilas. Ante las denuncias realizadas por diversos medios, la Fiscalía del Distrito Nacional representada por Francisco Domínguez Brito, presentó un expediente acusatorio que implicaba a siete personas en el caso de expropiación de tierras. El órgano judicial ordenó la conducencia de los señores Luis Ramírez Suberví, registrador de títulos de la provincia Barahona y Puro Pichardo, dirigente político y empresario. Asimismo, fueron requeridos por la justicia los doctores Geovalina Gonzáles Sánchez, Arturo José Cuello, Miguel Nelson Fernández Mancebo y Harold Miguelino Payano; también los agrimensores Luis Yépez Félix y Simón B. Jiménez, así como el empresario Moisés Marchena. Las autoridades los acusaron de violar los artículos 100 y 102 de la Consti-

Carmen Josefina Lora Iglesias “Piky Lora”. Directora del Catastro Nacional y abogada del Estado en el caso Bahía de las Águilas. 1997. OGM

Vista aérea de Bahía de las Águilas. 21 de febrero 2013. OGM

tución dominicana, este último decía que será sancionado con las penas que la ley determine, todo aquel que, para su provecho personal, sustraiga fondos públicos o que prevaleciéndose de sus posiciones dentro de los organismos del Estado, sus dependencias o instituciones autónomas, obtenga provechos económicos. Establece la Carta Magna de 1994. También se les acusó de quebrantar el Código Penal, la Ley 5879 del 27 de

abril de 1962, los artículos 2 y 3 de la Ley 339 del 22 de agosto de 1968; además de los 1, 2 y 3 de la Ley 362 del 25 de agosto de 1972 y el artículo primero de la Ley 145, del 7 de abril del 1975. Domínguez Brito, Fiscal del Distrito Nacional, apoderó del expediente acusatorio a la jueza de instrucción de la Segunda Circunscripción, Francia Concepción Martínez, quien fue que continuó con las investigaciones del caso. Uno de los nombres más sonoros du-

rante este proceso fue el del senador Antonio Féliz Pérez, miembro del Partido Reformista Social Cristiano (PRSC), quien devolvió a las autoridades títulos con una extensión de cuatro millones de metros cuadrados correspondiente a la zona de Bahía de las Águilas, pero no fue procesado ante la justicia por poseer la inmunidad parlamentaria. Además del legislador, aparecían como parceleros de la expropiación irregular de dichos terrenos, José Fernández y José Antonio Castellano con 314 mil, 421 metros cuadrados. También Maximiliano Fernández y José Moreta, con 2 millones, 915 mil, 335 metros cuadrados; Fomento de Obras y Construcciones (FOCCA), representada por Paula Enriquez y beneficiada con 5 millones de metros cuadrados. Así como también, Viveros del Mar Bahía de las Águilas S.A, de Enrique Acevedo; Diseños, Cálculos y Construcciones (DIXA), representada por Aquilino Antonio Méndez Pérez y beneficiados con 5 millones 966 mil 033 y 6 millones 888 mil 542 metros respectivamente. La abogada Carmen Josefina Lora Iglesia (Piky), directora del Catastro Nacional, fue una de las primeras en levantar su voz en contra de la sustracción de tierras que ocurría en Pedernales. Lora fungió como abogada del Estado en el proceso judicial de Bahía de las Águilas desde el inicio del mismo hasta su muerte. Finalmente, en 2018 después de 20 largos años en los tribunales se resuelve el caso; la Suprema Corte de Justicia falló a favor del Estado acreditándolo como dueño de los 362 millones de metros cuadrados que estuvieron en manos de particulares. l


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crítica arte LILIAN CARRASCO lilycarrascor@hotmail.com

Ensayemos un flashback

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los 17 años, se hizo realidad el sueño de publicar mi primer libro, el cual había escrito entre los 14 y 15 años de edad. De modo que el 13 de marzo de 2004, me convertí en la escritora más joven con libro publicado en mi natal Santiago Rodríguez. Recuerdo que previo al acto de puesta en circulación, Avelino Stanley, en ese entonces al frente de Cocolo Editorial - entidad a través de la cual se publicó mi obra-, me pasó una nota en la que me indicaba los diarios que debía visitar para promocionar lo que había escrito bajo el título de: “La vida, la amistad y el amor”. Mis nervios estaban a flor de piel, pero a su vez, sentí una seguridad impresionante, pocas veces había estado en la capital, yo, la muchachita pueblerina que sería recibida en los principales medios de la prensa nacional. La primera cita fue en el periódico El

Caribe, donde fui entrevistada por Maickel Ronzino, resultó ser una experiencia maravillosa, impactante y motivadora. Ese día me dije a mis adentros: “espero algún día ser parte de este medio”. Soñar está permitido en el mundo de los mortales, pues es a través de los sueños que vamos bosquejando lo que queremos. En la medida en que anhelamos algo, es importante no sólo ser optimistas, sino también obrar en consecuencia. Y, se debe tener en cuenta que no todo se cumple al momento, hay proyectos que deben madurar y tomarse su tiempo. Pasaron 6 años desde aquella entrevista hasta que pudiera lograr este espacio, donde hemos venido creciendo de la mano de grandes profesionales, en espacial, nuestro apreciado y admirado director Don Osvaldo Santana, quien siempre ha apostado por el talento joven, permitiendo que podamos volar con alas propias. A casi 10 años en El Caribe, exhorto a mis lectores a que disfrutemos de nuestro patrimonio cultural. No permitamos que nuestras instituciones caigan en las manos equivocadas. Recordemos que la cultura es la identidad de los pueblos, si no se cuida, nos quedaremos sin memoria histórica y, posiblemente, no contemos siquiera con un flashback. l

crítica cine ETZEL BÁEZ etzelbaez@gmail.com

El Padrino

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arry S. Truman fue el presidente en los momentos en que ocurre la historia de mafias-el presidente de la posguerra y de la Guerra Fría-. La trama del filme comienza como en la novela con Amerigo Bonasera, que se lamenta por la desgracia que le ha ocurrido a su hija: un par de jóvenes la golpearon y le destrozaron su bello rostro. Bonasera le dice a su mujer que solo Don Vito Corleone, jefe de la Familia Corleone les hará justicia. La historia de mafias montadas por inmigrantes alemanes, irlandeses e italianos en USA, se debió gracias a que se generó en tierra fértil norteamericana con dos acontecimientos históricos en el siglo XIX únicos en la historia de la humanidad: la apropiación de territorios mexicanos, los actuales Utah, Nevada, California, New México y Arizona, y la Guerra Civil que vino a fortalecer las inversiones públicas calculadas en 15 mil millones de dólares beneficiando a banqueros, industriales y aventureros de toda índole, es decir a los amos de todo lo que se movía dentro y fuera de USA. Los precursores de la mafia, el llamado bajo mundo, se inicia con la protección policial y bandas armadas contra los prime-

ros obreros ferroviarios norteamericanos que hicieron huelgas: eran golpeados hasta desfigurarles (en el mejor de los casos) o yacían muertos o desaparecidos. Varios filmes retratan esa realidad. Ver los tres filmes uno detrás del otro como si fuera una miniserie da para varias analogías sobre la realidad social dominicana. Para algunos vemos que igual que en la mafia, el Poder omnímodo acostumbra apadrinar con favores a cambio de favores futuros. Que si no responde ofreciendo ayuda política y policial, la sociedad comienza a sufrir todo tipo de atentados. Hoy, en RD, se conocen grandes casos de corrupción debido a que se lleva en cortes norteamericanas que señala a quién condena y a quién no. Pues bien, los filmes se alejan de toda cuestión maniquea, sobre todo se ve las transformaciones de los personajes, principalmente al del héroe de guerra que termina dirigiendo la cúpula de la mafia -¿símil a los presidentes veteranos de guerra?-. Y, sobre todo, están sus magníficas transiciones temporales con montaje basado en fundidos y fade, así como cortes de enlaces narrativos entre escenas del bajo mundo y las altas esferas de la sociedad norteamericana. La música atrae hacia los personajes y algunas melodías se adicionan como leitmotiv dentro de la narrativa. En Netflix los tres. l HHHHH GÉNERO: Drama de mafias

H H H H H EXCELENTE | H H H H MUY BUENA H H H BUENA | H H REGULAR | H MALA

el libro vive

obras

FRANK NÚÑEZ fnunez01@gmail.com

Nuevo Jarabe de Zapete contra el Olvido

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unque La Crónica Irreverente es el título escogido por el autor para su más reciente libro, lo cierto es que con su lectura encontramos las mismas preocupaciones que llevaron al veterano periodista Marino Zapete a publicar trabajos anteriores dirigidos a combatir la arraigada cultura dominicana del olvido, caldo de cultivo para la injusticia social, la impunidad y el hasta ahora reiterativo “borrón y cuenta nueva”. Si bien es cierto que la intelectualidad y el periodismo dominicanos podrían tener una cuota de responsabilidad en ese vicio colectivo, habrá que liberar de culpa ante el tribunal de la Historia a quienes como el hoy productor de televisión, otrora reportero del desaparecido periódico El Siglo, se dedican a recordarle a la ciudadanía todas las bellaquerías de los depredadores del Estado, siempre convencidos de que este pueblo olvida fácilmente. Zapete hunde su estilete en las falencias de regímenes anteriores al que hoy inicia Luis Abinader como sustituto de Danilo Medina. Se percibe que no tiene “corruptos preferidos”. Lamenta que en el gobierno saliente no se cumpliera con el Código de Ética que obligó Medina firmar a sus funcionarios, que incluía “rechazar dádivas, regalos, incentivos o beneficios privados, de manera personal o a través de intermediarios, para beneficio propio o con el interés expreso de quien la ofrezca de recibir servicios o acciones vinculados al cargo que ocupe…”. Se comprometían además a rechazar “todo tráfico de influencia y a realizar cualquier otra actividad que afecte la imparcialidad de las prácticas públicas o comprometan la moralidad gubernamental”. Los lectores encontrarán en la publicación todo un inventario de acciones gubernamentales en las que el autor sostiene que durante “los gobiernos de Danilo Medina, lo prometido en ese documento fue letra muerta”. Hoy que reina la expectativa ante un nuevo gobierno que promete a la población el apego a la ética, La Crónica Irreverente podría servir como una advertencia a los funcionarios entrantes para que no caigan en los errores de los salientes. El olvido podría haber llegado a su fin. l

Cianuro espumoso En un restaurante de West End, Londres, se reúnen seis personas en una mesa reservada para siete. Ante el asiento vacío hay un ramo de romero en memoria de Rosemary Burton, fallecida en ese mismo lugar un año antes, por un aparente suicidio. AUTOR: ÁGATHA CHRISTIE EDITORA: BROOKET VENTA: LIBRERÍA CUESTA PRECIO: RD$495.00

¿De qué va el amor? Tras desmontar las creencias heredadas sobre el amor romántico, la autora concluye que la relación de pareja no es un fin, sino un medio para el encuentro profundo con el otro y, sobre todo, con uno mismo. AUTOR: MARITA OSÉS EDITORA: LUCIÉRNAGA VENTA: LIBRERÍA CUESTA PRECIO: RD$1,175.00

Alguien a quien conoces Mientras los rumores empiezan a circular y las sospechas aumentan, una mujer aparece asesinada y la tensión llega a un punto insostenible. AUTOR: SHARI LAPENA EDITORA: SUMA VENTA: LIBRERÍA CUESTA PRECIO: RD$995.00


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CERTIFICO Y DOY FE

El aborto es tema médico y jurídico médicos que al momento de morir veían a los niños que abortaron y decían: “Quítenme esos niños que están ahí y me molestan”; “Qué haces ahí, yo te aborté, vete”. -Ciencia y fe: “La oposición al aborto se fundamenta en la ciencia y se apoya en la fe” (Pbro. Dr. Alfredo Cruz Baldera, Rector de la PUCMM)”. RAMÓN DE LA ROSA Y CARPIO ARZOBISPO DE SANTIAGO

Tomado de mí libro VIDA Y ABORTO I 2- Ante todo es médico y científico

Introducción

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e aquí de nuevo el tema de la defensa de la vida que es llamado, normalmente, el tema del aborto. Acentuamos en aspecto científico, médico, jurídico, que es la base para los demás aspectos, incluído el aspecto religioso. 1-Aspectos sobre la vida y el aborto

“- Científico: El aborto no es un problema religioso ni filosófico, es científico. -Ético: Respetar el derecho universal a la vida humana: no matarás. -Religioso: Dios nos pide respetar la vida humana. Sin el feto, desde su concepción misma, no hubiera vida humana, la aceptación del aborto no tendría objeción ni ética ni religiosa. -Jurídico: Artículo 37 de la Constitución de la República Dominicana: “Derecho a la vida. El derecho a la vida es inviolable desde la concepción hasta la muerte. No podrá establecerse, pronunciarse ni aplicarse, en ningún caso, la pena de muerte”. La despenalización del aborto, en cualquiera de sus variantes, es conceder a las madres y médicos el derecho personal a la pena de muerte. -Psicológico: Después de un aborto quedan traumas psicológicos, curables siempre, pero muy difíciles de sanar, en diferentes miembros de la familia. -La familia: Un aborto afecta no sólo a los participantes en él, incluídos los médicos, sino a toda la familia a lo largo de su existencia. -Historia: La respuesta que da la Iglesia en defensa del niño no nacido es la misma que dio a Trujillo, en su famosa Carta Pastoral de 1960, cuando salió en defensa de los jóvenes dominicanos matados por él: “Hay que respetar el derecho a la vida, aun antes del nacimiento. Usted no tiene derecho a matar a los jóvenes dominicanos”. Por esta postura la Iglesia fue duramente criticada y perseguida por el dictador. -Testimonio: Las mejores lecciones sobre el aborto y la vida son los testimonios de las mujeres que abortaron y los videos de los sufrimientos de las madres y niños en el momento de abortar. -Médicos: He sido testigo de tres

“El debate sobre el aborto está basado en falsificaciones y distorsiones de una realidad ineludible que algunos intentan justificar para evadir, con argumentos débiles, lo que es irrefutable ante la claridad científica. Es un debate entre quienes desean ver la verdad y quienes eligen hacerse ciegos a la misma. Se discute sobre una vida, así es, una vida, que unos desean que prevalezca y otros desean eliminar, y a partir de esa verdad es que tenemos que tomar cualquier decisión. El que está en contra, acusa de asesina a la mujer que elige abortarlo. El que está a favor, ve a los antagónicos como pocos empáticos y pocos piadosos en relación a la condición de una madre en una situación de vida difícil e inconveniente. Honestamente, me sigue sorprendiendo que haya incluso debate de un lado o de otro porque se trata, simple y llanamente, de dos vidas de dignidad equivalente. Una que vive dependiente biológicamente y otra que vive de manera autónoma, pero ambas vidas guardan la semejanza de existir y, por tanto, son ambas que se deben ayudar, no una más que otra ni una a expensa de la otra porque, en ese caso, devaluaríamos la vida misma, tanto de la mujer, que queda a expensas del aborto como única opción de encaminar su difícil situación, como la del bebé, que enfrenta, injustamente, la muerte violenta y despiadada, sin haberle faltado a nadie, y nos contradeciríamos. La confusión que se basa en la falsedad de que lo que está dentro del vientre de la madre no es vida, es insostenible desde el punto de vista científico. Hay evidencias que confirman exactamente lo contrario. La ciencia respalda la existencia de un patrón genético totalmente independiente desde el mismo momento de la concepción, mucho antes de que la madre sepa que está embarazada. Sin ella darse cuenta de manera consciente, ya todo su ser se transforma para acoger la nueva vida dándole la bienvenida. Podemos demostrar que solo en raras ocasiones una mujer violada queda embarazada, sencillamente por la incapacidad de la víctima de lograr relajarse durante el acto que la atropelló, sor-

prendiéndola. La tensión del momento crea una alteración de la mucosidad vaginal que dificulta la llegada del esperma a fecundar al óvulo y producir el embarazo. Podemos demostrar que en la mayoría de las ocasiones en que una madre corre peligro de muerte por enfermedad durante el embarazo, se puede efectivamente preparar a ese feto y a esa madre para un parto prematuro y así se salven ambas vidas. Podemos demostrar que una madre, en su sano juicio, no desecharía un hijo, una hija porque tiene cáncer, o porque tuvo un accidente y quedo paralítico, paralítica. Si en estas circunstancias dejamos todo para luchar por ellos, ¿porque negarle ese mismo apoyo que necesita desde el inicio de su vida? La sociedad, en sus representantes gubernamentales, está eligiendo los argumentos que ellos decidan que son admisibles, y desechando lo contrario. Elige proponer el aborto como solución, y no educar a la sociedad hacia la contención sexual, en este, uno de los países con mayor índice de embarazo de adolescentes, corriendo el riesgo de que el placer desordenado distraiga y postergue el autocontrol, el avance y el progreso de la nación. Elige proponer el aborto, sin ofrecer una plataforma de ayuda a las embarazadas en dificultad para que puedan encaminar su gestación con protección y asistencia médica adecuada. Elige proponer el aborto porque es más fácil salir de la dificultad que enfrentarla, aun sea a expensa de un holocausto sin fin. Esa falta de compasión y comprensión que nuestra sociedad tiene con los hijos no nacidos es tal, que me hace pensar que el desafío que enfrentamos, más que científico, más que humano, es meramente político y que hace espejo a la situación real del deterioro social de nuestros tiempos, Durante esta pandemia del Covid-19, ante la elección entre que dos vidas utilizarían los escasos ventiladores, se elegían una y otra vez las vidas más jóvenes sobre las mayores, para darles a esta oportunidad de existir ¿Por qué es aquí diferente? El aborto se contradice a sí mismo. Es necesario hablar también de la contradicción que involucra el papel del padre en la vida de ese hijo por nacer. Por un lado, el Estado somete al padre a participar en el mantenimiento de sus hijos ante el divorcio; sin embargo, el padre pierde todos los derechos ante el Estado cuando se trata de participar sobre la vida de su hijo no nacido. Exigimos un padre que acoja, que se integre, que participe y acompañe a sus hijos; sin embargo, ante el dilema de su paternidad ante el no nacido, lo retiramos como material desechable, al igual que a su bebé. En un momento de la historia

de sus hijos, le exigimos autoridad, en otro, se la retiramos. De nuevo, el aborto se contradice a sí mismo. Invariablemente, cada uno de nosotros tiene una voz interior que nos pone en duda si el aborto, efectivamente, debe legalizarse. Una voz que nos grita que NO ESTÁ BIEN. Es la voz interior que, aquella madre que la acalla, se condena a sí misma con los estragos de tal silenciamiento, manifestado en depresión, estrés post traumático, ansiedad, y en ocasiones infertilidad y muerte. En la actualidad, no hay desacuerdo entre los investigadores en el hecho de que las mujeres experimentan reacciones psicológicas negativas después del aborto. Me pregunto entonces: ¿quién se beneficia? Porque no es la madre ni es su hijo, su hija. Hasta hemos llegado al colmo de tergiversar a Dios para adaptarlo al Dios que nos conviene. Lo hemos hecho “comprensible” hasta el extremo que pretendemos que Él mismo rompa sus propias leyes para conformarlo a nuestro parecer, o sacarlo totalmente del panorama, separándolo de la existencia, cuando es una sola la verdad: Cada uno de nosotros fue creado a imagen y semejanza nada más y nada menos que de ese mismo Dios que pretendemos ignorar (Génesis 1, 26-27). Es tan real y amorosa la manifestación de Dios en la creación de cada ser humano que Él repite una y otra vez el mismo milagro de amor en cada uno de nosotros. Porque, así como lo primero que Dios hizo en la creación del mundo fue la luz, rompiendo el desorden y el vacío de las tinieblas (Génesis 1, 3), así mismo, lo primero que se produce en la concepción de cada ser humano es un brillante y hermoso destello de luz, al preciso momento en que el óvulo es fecundado por el espermatozoide, rompiendo la oscuridad y la soledad del interior del útero. Dios es la luz del mundo y lo manifiesta (Juan 8, 12) El desafío de la lucha a favor de salvar las dos vidas es hacerlo, no desde la generalidad ni de los pareceres, no desde la política de un concepto ni desde la uniformidad de una norma legal sino desde la particularidad científica y moral de la importancia intrínseca de cada vida y de su condición humana desde el primer momento de su existencia, de lo contrario, ignoramos todo principio de democracia y libertad hacia aquellos que, aun no nacidos, ya existen”. Dra. Patricia E. Acr Conclusión

CERTIFICO que estas afirmaciones están tomadas textualmente de sus originales. DOY FE, en Santiago de los Caballeros, a los dos (2) días del mes de septiembre del año del Señor 2020. l


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Josefina Garrido ARQUITECTA Y ARTISTA PLÁSTICO El mantener una conexión cercana con su compañera de colegio, la doctora Violeta Núñez, hermana menor de la pintora Elsa Núñez avivó en Josefina Garrido la chispa del arte que ya estaba latente desde su niñez. Durante sus años de estudio, ella visitaba con frecuencia la casa de su amiga, donde veía pin-

tar a su hermana y observaba las paredes de su casa llenas de sus obras, lo que despertó en Garrido gran admiración y deseos de ser como ella. Comentó, que cuando terminó el bachillerato les expresó a sus padres el deseo de asistir a la Escuela de Bellas Artes, quienes se opusieron porque consideraban que esa

no era una carrera formal y que se prestaba a un ambiente bohemio. Recordó que sus padres les prohibieron que asistiera a exposiciones y todo tipo de actividades relacionadas con la pintura “para que se me curara esa mala influencia”, pero ella siguió asistiendo aún sin sus permiso.

“La arquitectura me aportó mucho a mi carrera de artista” MARÍA E. PÉREZ ROQUE FOTO: FUENTE EXTERNA

l ¿Dónde termina la arquitecta y comienza la artista? l Ejercí la carrera de arquitectura muy poco a nivel privado, sólo uno que otro pequeño proyecto, pero fui por más de 25 años encargada del Departamento de Ingeniería y Arquitectura del Instituto Dominicano de Seguros Sociales (IDSS). Era un trabajo muy demandante y agotador, que, junto a mi participación en el coro de la UASD desde 1978, absorbían todo mi tiempo. Me retiré del IDSS en 2001, entonces comencé a tomar clases particulares de arte con Miriam Miniño y Miguel Valenzuela. Una de mis hijas mostró vocación por el arte y se inscribió en la Escuela de Bellas Artes, y la acompañé. Eso me dio la oportunidad de hacer florecer esa espinita que llevaba latiendo dentro de mí desde mi niñez. No sabía que en Bellas Artes aceptaban personas maduras, entonces cuando la secretaria me dijo que no había límite de edad, me inscribí. Ahí comenzó esta faceta de mi vida que me encanta. l ¿Cómo fue su experiencia durante sus estudios en Bellas Artes? l Fui muy bien acogida por mis compañeros de clases, los cuales podían ser mis hijos. Eran muy cariñosos y me respetaban mucho, diría que también me admiraban. Uno que otro profesor, cuyo nombre me reservo, trató de humillarme o desencantarme diciéndome que eso no era para viejos, porque asumían que los mayores íbamos con la intención de matar el tiempo y no buscando una formación para dedicarnos al arte. No puedo negar que en algún momento pensé retirarme, algunas de mis compañeras adultas lo hicieron, mis “compañeritos” me dieron el ánimo para seguir adelante y en 2009 me gradué con honores a los 60 años de edad. Nunca ejercí simultáneamente las dos carreras, pero la arquitectura me aportó mucho a mi carrera de artista. l También estudió en la Escuela Nacional de Artes Visuales (ENAV) ¿Cuáles fueron sus profesores y qué recuerdos guarda de esa experiencia? l No todos los profesores de la ENAV tenían una actitud hostil hacia los adultos.

Josefina Garrido expresa que “en el arte encuentro una satisfacción emocional y espiritual que me hace muy feliz”.

Conté con excelentes profesores de los cuales guardo gratos recuerdos y agradecimiento, entre ellos Carlos Montesino, Julio César Valentín, Dustin Muñoz, Gon-

zalo Briones, José Pelletier e Iris Pérez. Siempre he mantenido el vínculo con la ENAV, me invitan a cada taller extracurricular que realizan de cerámica con

Consideración

Agrado

El haberme iniciado en el arte en una edad tardía ha hecho un tanto difícil conseguir un mejor posicionamiento en el mercado del arte”.

El año 2011 fue de grandes satisfacciones. En ese año por primera vez presenté en la Bienal Nacional de Artes Visuales la obra Toda Ella”.

Ezequiel Taveras y con los japoneses Shigeo Yamauchy e Hidetto Nozaky, y de grabado con Nishio Shigetake. También me han invitado a ser profesora interina de la materia de Dibujo para cubrir la licencia de algún profesor. l ¿En cuáles lugares ha expuesto sus obras? l El pertenecer a los diferentes gremios que representan a los artistas, como el Colegio Dominicano de Artistas Plásticos (CODAP) y la Asociación Dominicana de Artes Visuales (ADAV) me ha permitido relacionarme con mis colegas y me ha abierto las puertas para exponer en importantes galerías tanto nacionales como internacionales. He participado en cientos de exposiciones colectivas, pero individual he realizado sólo una en 2011 en el desaparecido Laboratorio Evolutivo de Arte Contemporáneo que dirigían las artistas Rosalba Hernández e Iris Pérez. Su título fue “Fantasías sobre el Tablero”, cuyo tema era sobre el juego del ajedrez, que relataba una historia de amor y desamor donde los personajes del ajedrez eran los protagonistas y expresaban emociones y sentimientos. l ¿Cuál ha sido su mayor satisfacción como artista plástico? l El año 2011 fue de grandes satisfacciones, pues en ese año por primera vez presenté una obra en la Bienal Nacional de Artes Visuales y fui seleccionada con la obra “Toda Ella”. Aunque no fue premiada, para mí el hecho de ser seleccionada constituyó un premio. l ¿Algún tema en particular que esté siempre presente en sus obras? l La figura humana casi siempre está presente en mis obras, ya sea ubicada en escenarios reales o imaginarios. Tengo cierta tendencia al surrealismo con algunos toques contemporáneos, la influencia de Salvador Dalí es innegable, también Gustav Klimt y Lucian Freud están entre mis favoritos. Pienso que el haberme iniciado en el arte en una edad tardía ha hecho un tanto difícil conseguir un mejor posicionamiento en el mercado del arte, pero eso no merma mi entusiasmo y no me impide mantenerme activa y con deseos de seguir creando, ya que en el arte encuentro una satisfacción emocional y espiritual que me hace muy feliz. l


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