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Revista del Programa de ComunicaciĂłn Social y Periodismo de la Universidad de IbaguĂŠ. Enero - Junio 2016. no.8

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ISSN 2339-3580


Revista del Programa de Comunicación Social y Periodismo de la Universidad de Ibagué. Entre-Nos-Otros. Enero-Junio 2016. no.8 ISSN 2339-3580 Iniciativa de investigación formativa y de articulación de las asignaturas del Programa en Comunicación Social y Periodismo, liderada por los estudiantes y docentes. Editora Angela Lopera Molano Comité Editorial Adriana Guzmán Angela Lopera Molano Gerson Silva Irene Rodríguez Paula Camila Pachón Sergio Forero Diseño y Diagramación Marcela Morado

ÍNDICE (Editorial)..............................................1 (Perfil)

Un ejemplo de amor, lucha y perseverancia. Daniela Calderón Rodríguez................................3

(Crónica)

El destino que elegí. Manuela Navarrete ........................................5

(El Anzuelo Medios)

Radio Universitaria: Encuentro de productores y oyentes en la misma frecuencia. Valentina Silvestre, Jonh Erick Fuentes ....................8

(Investigación)

Prácticas comunicativas y procesos comunitarios en el Barrio Uribe Uribe de la Comuna 11 en la ciudad de Ibagué. Leidy Daniela Cujer, Diana Carolina Lara.....................10

Rectora Carmen Inés Cruz Vicerrectora Gloria Piedad Barreto Decana (e) Facultad de Humanidades, Artes y Ciencias Sociales Nidia Chaparro Cuervo Directora Programa en Comunicación Social y Periodismo Angela Lopera Molano Impresión León Gráficas LTDA Contacto entrenosotroscsp@gmail.com Los artículos publicados son responsabilidad de sus respectivos autores y no comprometen a la Institución. Universidad de Ibagué Facultad de Humanidades, Artes y Ciencias Sociales Programa en Comunicación Social y Periodismo Ibagué, Tolima, Colombia

(Reportaje gráfico)

Historia del Programa.....................................16

(Artículo principal)

Historia del Programa de Comunicación Social y Periodismo en la Universidad de Ibagué: Un programa de ideas, debates, cambios y retos. Orlando Barón Gil ........................................18

(Ensayo)

Comunicación y poder. Sergio Andrés Forero.......................................22

(Entrevista)

Margoth Trujillo Uribe: La mujer que retó la edad. Paula Camila Pachón ....................................26

Editorial

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os recuerdos se imprimen en nuestra historia personal a manera de olores, sabores, imágenes, sonidos o, incluso, texturas. Vienen a nosotros tiempo después en esas mismas formas. Al evocar un recuerdo de nuestro programa de Comunicación Social y Periodismo en el 2006, aparecen las voces de 80 estudiantes, los sonidos de un carnaval, de un folclorito y de una radio universitaria. En el 2016, podríamos evocar esos mismos sonidos, pero tejidos en red con procesos y productos, con otros estudiantes, docentes y actores de diferentes organizaciones y comunidades. Así, mientras el tejido se hace más grande, somos más los involucrados en crearlo y ampliarlo. Hace 10 años llegaron al Programa docentes y estudiantes con expectativas diferentes, dispuestos a formar parte de un proyecto naciente y con todas las posibilidades de crear y diseñar en conjunto. Entre esas personas, recuerdo rostros de jóvenes seguros de que el periodismo era su opción de vida; otros convencidos de que el mundo del audiovisual era su pasión y que ese era el camino que querían elegir; otros tantos inseguros de lo que significaba estudiar comunicación. Tanto unos como otros, encontraron en nuestra oferta académica dos líneas de profundización que los llevaron a pensar y reconocer la comunicación desde diferentes escenarios, en nuestro caso, el del periodismo ciudadano y el de la gestión de procesos de comunicación. En ese momento, los rostros indecisos comenzaron a perfilarse. Los docentes, por su parte, llegamos desde lugares diferentes, graduados en programas de otras ciudades, también dispuestos a aprender a formar jóvenes comunicadores. Esta edición número 8 de la revista Entre-Nos-Otros cuenta parte de esa historia del Programa y recoge en fotografías esos rostros y algunos otros que llegaron después a formar parte de nuestro currículo. Ahora, esos jóvenes cuentan historias de otros, se involucran desde propuestas comunicativas en todo tipo de organizaciones y, también, nos cuentan sus propias historias. Por ejemplo, el relato de lo que ha significado mudarse desde sus municipios de origen a formar una vida en Ibagué. Diez años después, el Programa se ha hecho visible, hay un ejercicio continuo de periodismo universitario que se proyecta en este medio físico y en los medios digitales; los sonidos provienen de músicas del mundo y temas de actualidad que se indagan desde el periodismo ciudadano; ya somos más de 190 quienes integramos y mantenemos vivo este proyecto; nuestro mapa de incidencia en Ibagué se amplió a todo el Tolima, llegamos a ellos, pero también vienen de todo el Departamento estudiantes que, junto a sus familias, han comprendido que estudiar comunicación social y periodismo implica un trabajo constante de lectura y escritura, de análisis y reflexión de lo que nos cuentan los medios de comunicación y el contexto en el que incidimos; de la búsqueda de la información y la publicación de la misma bajo criterios éticos “a toda prueba”; de proyectar el trabajo de otros, a través de los medios, de actividades e, incluso, de saberes que nos da esta profesión.

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Revista del Programa de Comunicación Social y Periodismo de la Universidad de Ibagué

Enero-Junio 2016. No.8

Un Ejemplo de amor, lucha y perseverancia Su padre, un hombre trabajador, y su madre, una mujer decidida y echada para adelante, para ese entonces tenían un matrimonio consolidado y lo único que les hacía falta era dar frutos a esa unión y conformar la familia soñada teniendo una hija. Lastimosamente no pudieron concebir por medios biológicos y decidieron buscar otras alternativas para cumplir lo que tanto anhelaban. Con infinita esperanza acudieron un día al Bienestar Familiar y allí se enamoraron de una pequeña de tan solo cuatro meses de vida, un ser indefenso que con sus ojos expresivos pedía el amor de una cálida familia. El matrimonio Camacho-Marín quedó cautivado con la niña que tenía la sonrisa más amplia del planeta, y luego de unos trámites y procesos pudieron llevarla a su hogar. Pasaron los años y Adriana fue creciendo entre amor y juegos. Sus padres decidieron que lo mejor era que tuviera la compañía de otros niños de su edad, así que decidieron adoptar dos niños más. Adriana estaba feliz con la idea de tener hermanos, quería tener una hermana con la cual pudiera jugar escondidas y montar bicicleta, y un hermano para jugar fútbol y poder ver Dragon Ball Z. Fue así como llegaron sus otros dos hermanos de familias diferentes, aunque también haya contado siempre con la compañía de su hermano biológico. Con el tiempo, la pequeña Adriana fue consolidando diferentes aspectos que definirían su personalidad. Comenzó a ser extrovertida, dinámica y una líder sin igual. Sin embargo, a sus doce años, su vida en familia se comenzó a derrumbar. Sus padres se separaron y su madre comenzó a sufrir problemas emocionales; fue así como Adriana tuvo que tomar las riendas de la familia apenas comenzando su adolescencia. Debido a todos estos cambios, ella comenzó a vivir con sus abuelos y su vida así mejoró. “Los viejos” le brindaron amor incondicional, que a decir verdad nunca le faltó, así tampoco faltó la diversión. Vivió en un barrio donde se jugaba en todas las cuadras. Luego de montar bicicleta con sus amigos por todo el vecindario, tomaban limonada en la tienda de la esquina y veían televisión en la casa de alguna familia, entonces estaba de moda jugar ponchado, escondite, yermis y monedita. La adolescencia nunca se olvida, son miles y miles de anécdotas y experiencias que dejaron la impronta en Adriana y que una y otra vez regresan a la mente después de un largo tiempo. ¡Y qué decir del miedo a los regaños por las tantas travesuras! Adriana dice que les sacó las canas a sus abuelos antes de tiempo. Una de las anécdotas más recordadas es cuando vivía en el conjunto Chicalá. Recuerda que había un cumpleaños. Estaban 2

pasando muchos carros y entonces se le ocurrió hacer como si un carro le pasaba por encima del pie, caerse y todos sus amigos debían parar al señor de dicho carro para decirle “oiga, oiga pare, la pisó, la pisó.” La idea era que el señor parara y ellos pudieran salir corriendo. Pues efectivamente, todos le hicieron caso. Pasó el primer carro y todos le gritaron: ¡señor, le pasó por encima del pie, le pasó por encima del pie! Y cuando se dieron cuenta, el taxi empezó a dar reversa. Adriana al ver al conductor no se pudo levantar porque estaba en la mitad de la calle muerta de la risa.

(perfil)

A

driana Lucía Camacho Marín es una joven ibaguereña que aprendió a valorar la compañía de su familia luego de haber sido entregada en adopción. A sus tres meses de vida, sus padres biológicos tomaron la decisión de separarse y llevarla al Bienestar Familiar. Desde que tiene uso de razón, Adriana se convirtió en una persona obstinada, positiva y rebelde por convicción.

“¿Y saben que es lo mejor de todo? Que al final, lo que importa es conservar a esos amigos, los del barrio, los de siempre. Personas que llegan a la vida de cada uno y hacen que esa persona encuentre una nueva versión de ellos mismos, le dan centro a un lugar y alas a la diversión”. También, en la familia se pueden afianzar amistades que llenan el alma de alegría. Es por esto que ella casi nunca tiene malos días, porque se dio cuenta desde muy joven que había que provechar al máximo la vida. Adriana estudió parte de su bachillerato en el colegio La Sagrada Familia con su prima favorita. Allí siempre que hacían la repartición de estudiantes para los cursos las dejaban en salones separados. No se sabe cómo hacia ella porque se volaba del salón donde estaba, y quedaba en el salón donde Adriana ya había quedado inscrita. A la prima de Adri no le gustaba portar el buso del uniforme, sino un buso blanco que ella siempre llevaba consigo. Un día, estaban en el salón y en un cambio de clases empezaron a jugar fútbol con unos compañeros, y entonces Adriana le dijo a su prima que se subiera en sus hombros para correr por todo el salón. Había un compañero en la puerta y gritó: “ahí viene la coordinadora”, y Adriana lanzó a su prima por los aires para poder sentarse y ¡Y la caída fue tremenda! Ella inmediatamente corrió a ponerse el buso del uniforme, pero se lo puso al revés. A final la coordinadora llegó y se comió el cuento que ese par le echaron. Es más, eran tan insoportables que las sentaban en extremos separados. Luego de las travesuras, las cosas se ponen un poco más serias. Adriana comenzó a forjar un carácter fuerte y empezó a luchar contra las injusticias que cometían en su colegio. Se graduó a sus 16 años, más decidida que nunca, y con ganas de “comerse el mundo”. A sus 17 años Adriana comenzó a trabajar y estudiar, algo inusual para las niñas de su edad. Empezó a estudiar en la UNAD (Universidad Nacional Abierta a Distancia), la carrera de Ingeniería de sistemas.

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OTROS

(perfil)

Por: Daniela Calderón Rodríguez*


Revista del Programa de Comunicación Social y Periodismo de la Universidad de Ibagué

Una carrera que para ese tiempo era novedosa y era la que a ella definitivamente le gustaba. Su papá y su abuela costearon la carrera aproximadamente por un año y medio. Lastimosamente, Adriana se dejó llevar por las libertades que implicaba estar en la Universidad, perdió el semestre y luego tuvo que dejar de estudiar. Inevitablemente llegó la época laboral y comenzó a trabajar y trabajar. Además, empezó a asumir la responsabilidad definitiva de su hogar. Trabajó en seguridad y logística, luego en Telefónica como vendedora puerta a puerta, y este trabajo sí que la puso a prueba. Después estuvo en Digitex y fue coordinadora de un grupo de personas que le hicieron sentar cabeza en muchas situaciones de su vida. Gracias a dicho trabajo, Adriana aprendió a manejar las emociones de las personas. No siempre la gente se despierta con la mejor actitud, pero para eso hay que hablar y sensibilizarlos. Desde entonces ella intenta ponerse en los zapatos de las demás personas. Hoy por hoy, Adriana es un claro Luego de eso, Adriana comenzó a estudiar Programación de Software con de sus amigas más preciadas, Margaret Guerra. Juntas comenzaron a ejemplo de perseverancia. Su una hacer las pasantías del Sena en la Universidad de Ibagué, la experiencia lema es “la felicidad ante todo” más bonita que ha llegado a la vida de Adriana.

y no deja que las adversidades de la vida la opaquen.

Las pasantías duraron seis meses, en los cuales Adriana y Margaret tuvieron un excelente desempeño, y pudieron obtener buenas recomendaciones para poder quedarse en la Universidad. Un sueño que empezaron y lo están cumpliendo juntas. Adriana nunca se imaginó llegar a trabajar con tantas personas en un mismo lugar. Tuvo la oportunidad de empezar en Archivo, luego en la Decanatura de Ingeniería. Después pasó a Planta Física y Contabilidad, hasta que finalmente llegó a Proyectos Especiales de Rectoría. Han pasado dos años desde que empezó a trabajar allí, y Adriana se ha convertido en la empleada más querida por muchos de los funcionarios de la Universidad de Ibagué. Su sentido de pertenencia hacia la institución, ha hecho que sus demás compañeros de trabajo adopten el amor hacia la Universidad y hacia su trabajo. Es por toda la colaboración que Adriana les ha brindado a sus compañeros y a los estudiantes que ahora le dicen “Mamá Adri”. El ambiente de trabajo de Proyectos Especiales no es un ambiente de trabajo común y corriente. Son una familia de 16 personas, que mucho más allá de ser compañeros de trabajo son personas sensibles dispuestas a escuchar y a comprender las situaciones del otro. “Mamá Adri” no solo está pendiente de todas las funciones que debe hacer un auxiliar administrativo, como hacer los trámites, legalizaciones, solicitudes de eventos. También da un orden a la oficina a nivel emocional. Adriana es una carga de batería positiva para sus compañeros de trabajo, amigos y familia. Siempre está sonriente y feliz, dispuesta a ayudar. Tiene una actitud de colaboración arrolladora, y con el paso del tiempo ha sabido tener paciencia incluso en los momentos difíciles. Hoy por hoy, Adriana es un claro ejemplo de perseverancia. Su lema es “la felicidad ante todo” y no deja que las adversidades de la vida la opaquen. Con esa misma actitud, espera terminar su carrera de Salud Ocupacional en la Universidad del Tolima, aprender inglés e irse a vivir a Canadá. Si la vida se lo permite, la adopción de un niño es una alternativa, y espera darle la misma oportunidad de amor que ella pudo disfrutar cuando niña.

*Estudiante de V semestre del programa de Comunicación Social y Periodismo de la Universidad de Ibagué. Perfil realizado en el marco de la asignatura de Géneros Periodísticos, orientada por el docente Orlando Barón.

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El destino que elegi Enero-Junio 2016. No.8

Por: Manuela Navarrete*

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e las pony maltas que mamá me llevaba a la cama, a tener que resguardarlas como si fueran mi tesoro más preciado; de tener que liberarme del escolta de mi padre, a tener que rogar estar cerca de él cada semana, un paso de niña a mujer. De estar por tarde a las siete de la noche en la casa, a caminar en Ibagué sola a las diez de la noche; de concebir la vida como una fantástica burbuja, a confrontarme con la realidad de vivir sola y asumir mis propias responsabilidades diarias, son prueba de que definitivamente la vida da muchas vueltas.

embargo, el tema de la universidad prevaleció en el año 2013 y, al mismo tiempo, me aquejaba el hecho de no saber a dónde iba a parar. Mi rumbo no estaba decidido. Mi deseo era estudiar en la Capital, sobre todo por la presencia de parte de mi familia, en quienes me podía albergar ante cualquier necesidad; pero los limitados recursos de mis padres para enviarme a ese lugar, en donde la industria y el comercio valorizan tanto la vida del ciudadano capitalino, restringían mi sueño de estudio allí.

Cuando las personas decimos que “la vida da muchas vueltas” siempre nos estamos refiriendo a algo que nunca imaginamos que llegará a pasar. Así fue como en un abrir y cerrar de ojos mi vida dejó de ser la de una niña sobreprotegida y mimada. Tal era como veía las cosas antes de que, sin pensarlo ni desearlo, tuve una responsabilidad multiplicada sobre mí, sin previa preparación.

En ese entonces mi hogar se ubicaba en Flandes, Tolima y mi colegio quedaba a quince minutos, cruzando el puente del río Magdalena, en la ciudad de Girardot. La mayor parte de mi tiempo lo pasaba en esa ciudad turística donde la temperatura nunca baja de los 35 grados centígrados. Mi jardinera azul a cuadros y mi morral naranja, fueron quienes hicieron parte de mí en los últimos meses de una vida normal de colegiala.

Yo era una niña de colegio, con buenas calificaciones y a quien mi padre dejaba y recogía en la puerta del colegio de lunes a viernes. Los permisos para salir con mis amigas y amigos eran escasos. Cuando iba a las fiestas de quince años, las once y cincuenta y nueve de la noche era mi hora de llegada. En mi posición de hija, comprendía cien por ciento la protección que me daban mis padres, quienes lo único que querían era evitarme malos momentos y que cumpliera con mis responsabilidades. El desayuno, el almuerzo y la cena a la misma hora todos los días, las onces en perfecto estado y mi rutina de gimnasia al día, dependían únicamente de quienes lideraban mi vida, ellos, los que me dieron la dicha de llegar a este mundo lleno de experiencias.

La preocupación de mis padres se dividía en dos partes: la primera era por el apoyo que querían darme con mi carrera profesional y, la segunda, era la protección que querían seguir brindándome, aun estando lejos de sus ojos. Todos los días buscaban una serie de opciones para articular la una con la otra y, de esta forma, poder establecer un acuerdo cómodo, tanto en el aspecto monetario como en el educativo y moral.

Hasta cuando cursé grado once todo parecía ser normal. Mi vida continuaba en un orden cronológico en busca de la excelencia, sin

Al principio, mi empeño era cien por ciento estudiar en la ciudad de Bogotá. La oferta en

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Revista del Programa de Comunicación Social y Periodismo de la Universidad de Ibagué

estudios, la calidad de vida, todos mis amigos iban a estudiar allá en las mejores universidades y ser mi ciudad de origen, eran algunos de los factores que les argumentaba a mis padres cuando me resistía a la idea de quedarme estudiando en las altas temperaturas de la ciudad de las Acacias, Girardot; razones que ellos nunca comprendieron.

En el mes de diciembre viajamos seguido a la ciudad que se convertiría en mi refugio. En un par de ocasiones, en compañía de mi papá, estuvimos mirando opciones de una habitación arrendada para mí. Pero ninguna alternativa encajó en el presupuesto que tenían en mente mis padres. Me había resignado a la idea de convertirme en una viajera de rutina. Llegó un nuevo año para una nueva vida. A mediados del mes de enero del año 2014, casi faltando 20 días para iniciar mis estudios universitarios, realizamos un último viaje para definir mi papeleo y mi integración a Unibagué. Nunca pensé que ese viaje cambiaría el rumbo de mis planes por completo. Sin querer, sin pensarlo y sin planearlo, una pequeña habitación de 20x20, en una nueva construcción, a una cuadra de la Universidad y del precio acorde al bolsillo, llegó a mi vida repentinamente. Así, como si Dios la hubiera hecho para mí. Era la única disponible en un edificio de 24 habitaciones donde ya todas tenían quien las habitara, algo inexplicable. Fue la satisfacción más grande para mí, pero el sacrificio más difícil para mis padres. Su niña iba a partir del techo que le brindaron por 17 años e iba a quedar a la desprotección de una nueva ciudad, desconocida y sola. Fue una decisión difícil, más que todo para ellos, pero una felicidad para mí, por lo cual lo tomaron de esa forma, suavizando un tanto la situación.

En noviembre de 2013, llegado mi grado de bachiller y mi afán por decidir rápido mi futuro, me tomé la tarea de averiguar acerca de las diferentes universidades que había en el perímetro dentro del cual vivía. La Expoferia Universitaria en Corferias en Bogotá, a la cual asistí en el mes de octubre del mismo año, fue otra fuente que me guío a mi decisión final. El destino me llevaría a la Capital Musical de Colombia, la ciudad de Ibagué. Nunca antes me había interesado por esa ciudad, muy poco la escuchaba pronunciar de otros lados y no tenía ninguna referencia, mucho menos en el ámbito académico. Al hacer todas las averiguaciones pertinentes para entrar a estudiar en la Universidad de Ibagué, supe que había tomado una decisión. Ahora el dilema no era si estaba a una hora y media de distancia, ahora la decisión era si mis padres iban a tener la capacidad de vivir lejos de mí o de enviarme a una ciudad nueva, todos los días, sin un hogar propio en donde poder dormir. El plan era viajar todos los días, a las cinco de la mañana salir a la avenida, tomar la flota San Vicente, después de una hora y media de viaje llegar a la glorieta de Mirolindo y tomar una buseta que me llevara a mi destino final, la universidad. En la noche, al salir de clases, ir al Terminal de Transportes, tomar nuevamente el bus San Vicente y estar de regreso a casa alrededor de las diez u once de la noche. Era una idea abrumadora, un tanto absurda, pero si así lo querían mis padres, así iba a ser - todo por mi sueño -, pensaba yo, en ese entonces.

Abandonar mi hogar, mi ciudad y mi gente no fue fácil, pero tampoco fue algo que no quise hacer, en algún momento tenía que pasar y qué mejor que un buen propósito para una excelente finalidad: el inicio de mi carrera profesional y de la construcción de un futuro acorde a mis anhelos se empezaba a hacer realidad. No estoy segura si fui afortunada al apreciar tanto la soledad, pues fue lo que me ayudó a acoplarme tan fácilmente a mi nueva vida, a pesar de que ya no iba a tener quien me diera mis alimentos a la hora acordada, quien me cocinara especialmente, quien se preocupara por mis deberes o quien me cuidara la enfermedad o los cólicos que me visitaban cada mes. Fui feliz con la decisión de vivir sola, en un lugar desconocido. Lo tomé como un reto de vida, un cambio y una de las mejores experiencias de mi camino.

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Así es como he venido viviendo durante más dos años. Una mensualidad para mi sustento, el cual tengo que calcular inteligentemente para no pasar necesidades; la lámpara de pescados que enciendo todas las noches antes de dormir, para no temer a la oscuridad; los viajes de una hora todos los fines de semana para darle un abrazo a papá, a mamá y a mi hermanito; y las ansias de cada cuatro o cinco meses de que lleguen rápido las vacaciones para tener quien me cocine día y noche, vele por mi salud y que el estudio no sea mi única compañía en días largos de trabajo, se han convertido en mi vivir desde que entré a estudiar a la universidad. Tengo que mencionar a Melanie, mi pequeña osa de peluche, quien en este tiempo ha sido mi más fiel compañía. Ella me da calor cuando en las noches hace frío, me aconseja cuando no quiero hablar con nadie y me ayuda a decidir si esta noche ceno sánduche otra vez o no.

pronunciadas en el rostro de mamá o diversas canas que a papá le tintan el pelo con más intensidad. Llegar a mi habitación, que ya no es tan mía en realidad, me hace sentir lejos cuando veo que ya He aprendido que estar sola es alguien más duerme en ella o que la han lo máximo pues me ayuda a usado como mesón pensar mejor, a concentrarme de alguna otra cosa. en lo que debo. Sentirme lejos de casa no me hace sentir libre o autónoma de mis actos, simplemente me llama a apreciar más cada instante con mis tres seres amados. Personalmente nunca he sentido la soledad como una amenaza, me gusta estar sola. He conocido muchas personas, pero por mi pequeña virtud de hacer pocas amistades, prefiero estar así. Mis padres me llaman entre una o dos veces por semana, no me enoja y hasta me agrada. He aprendido que estar sola es lo máximo pues me ayuda a pensar mejor, a concentrarme en lo que debo. Cumplir con mis deberes puntualmente, manejar mi tiempo acorde a mis responsabilidades, las buenas calificaciones y el deber de mi monitoría, todo, es gracias a mi soledad. Cuando las personas me preguntan que si no me da duro vivir sola, mi respuesta, con una sonrisa en la cara, es no, pues es grato vivir este destino.

De las cosas que la “independencia” o vivir sola me han enseñado, es que dejar las llaves dentro mi habitación es el peor error. Tener que trepar hasta las rejillas por encima de la puerta y halar la manija con un cinturón no es del todo agradable. Ni utilizar mi escritorio como lacena, o que mi lavamanos sea mi lavaplatos y lava ropa al mismo tiempo, es difícil. El plato de cereal al desayuno, almuerzo en la calle y de cena, un delicioso y rutinario sánduche de jamón y queso, para variar, son mi pan de cada día. Eso sí, cuando es que los morosos del edificio me lo permiten, pues debido a que tengo una nevera la cual tengo que compartir con diez compañeros de pasillo, entre jueves y viernes siempre se desaparecen dos o tres tajadas del embutido, una mini pony malta o algunos de mis juguitos. Cuando me envían a hacer algún trabajo extra, fuera de las instalaciones de la universidad, o cuando los profesores preguntan si conocen tal lado y se asombran de mi ignorancia al respecto, repito la típica respuesta de “no soy de acá”. Por cada salida a algún lugar estratégico de la ciudad, preguntar cuál buseta coger, pues el presupuesto no incluye pagar taxi cada vez que tenga que transportarme. Ser quien culturice a mis compañeros sobre mi ciudad, es casi mi especialidad cuando conozco nuevas personas. Volver a casa cada ocho días y darme cuenta que mi pequeño hermano cada vez está más alto que yo, esos cuatro o cinco centímetros por semana me inquietan. Las líneas de expresión más

Hoy puedo decir que todo lo que he vivido se debe a las vueltas que la vida da intencionalmente. Muchos piensan que cambiar de vida, dejar las comodidades del “hotel mamá” y vivir sola en una nueva ciudad es dificilísimo, pero no. Es una experiencia inigualable, el mejor reto de vida que una adolescente puede asumir responsablemente. La falta de afecto nunca ha existido, pues estoy segura que desde lo lejos, mi papi y mi mami son quienes hacen posible este estilo de vida que decidí vivir y, por lo tanto, cada día que puedo vivir en la ciudad de Ibagué es gracias al amor infinito que indirectamente ellos me brindan.

*Estudiante de VI semestre del programa de Comunicación Social y Periodismo de la Universidad de Ibagué.

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Revista del Programa de Comunicación Social y Periodismo de la Universidad de Ibagué

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Radio universitaria:

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Por: Valentina Silvestre y John Erick Fuentes*

a experiencia periodística en radio es una de las más enriquecedoras para el proceso formativo profesional e incluso integral de un comunicador social y periodista. Cuando uno como estudiante se encuentra de frente con la radio y la emisión en vivo de un programa hay un salto académico gigantesco, ya que la mayoría de los productos son escritos y los podemos revisar constantemente hasta ajustarlos y publicarlos.

universitario con sus dinámicas, aunque más libres, de igual forma exigentes). Saber estructurar el programa resulta complejo, ya que de principio a fin se debe mantener la atención del público oyente, en un producto radial responsable, pero entretenido. La libertad que proporciona la radio es un arma de doble filo: cuando se trabaja desde la academia en campos diferentes como los escritos o televisivos, hay una agenda temática guiada estrechamente por el profesor-editor. Mientras que en la radio, la elección que se pone frente al estudianteperiodista. Para el programa de radio debe haber una preparación más que suficiente que permita sostener el programa radial sin vacíos o baches. Precisamente por ello hay que hacer todo lo que el periodismo exige: reportería, rastreo de medios, conocimiento de lo que el público quiere saber, investigación para el manejo del tema, entre los principales. Y sumado a ello, también la radio requiere agudizar el oído y ponernos en el rol del radioescucha, porque el eje central de este medio es lo auditivo.

El primer paso para el programa radial consiste en crear una línea de contenidos propia, que integre tanto lo que nos gusta (la pasión impulsada por la avidez del periodista), con la línea editorial del medio (en la mayoría de los casos un medio

Es así como llegamos desde Sonidos impresos, hasta VirtualBox, dos programas radiales con dos semestres de diferencia y experiencia entre sí. Ambos comparten nuestras pasiones propias como locutores y productores, en este caso, primero literatura y, luego, cultura virtual. Lo que buscábamos era que un púbico objetivo (universitario) se interesara en nuestros contenidos y se sintiera identificado en el

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Foto: Adriana Guzmán

universo radial que creamos e intentamos narrar. Sin embargo, la pregunta era y sigue siendo, ¿cómo lograr esa inclusión del público en el medio y en el programa? Nos dimos cuenta que ya no era solamente relacionado al aspecto de producción, sino que debíamos retratar al público, iniciando desde las mismas cuñas y secciones, hasta la música y la manera en la que hablábamos en la emisión. A través de las ediciones y los productos que íbamos creando, nos encontramos con que aún había muchas habilidades que necesitábamos desarrollar para enriquecer nuestro trabajo. Sin ir más allá, la misma capacidad oral que nos capacita incluso como comunicadores en otros contextos distintos de la radio. La radio reúne en su complejidad muchas de las experiencias que como periodistas necesitaremos en un futuro entorno laboral, y el reto que formular el programa radial supone, nos permite prepararnos y crecer profesionalmente.

*Estudiantes de VI semestre del programa de Comunicación Social y Periodismo de la Universidad de Ibagué.

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EL ANZUELO MEDIOS

encuentro de productores y oyentes en la misma frecuencia


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resentación

El barrio Uribe Uribe lleva adelante iniciativas que permiten su propia transformación y desarrollo. En él se observan procesos de gestión de los líderes comunitarios, apoyo y participación de los habitantes. Estos procesos han tenido impactos positivos en la comunidad y la ciudad, pues han permitido modificar algunos prejuicios que se tenían respecto al barrio y sus habitantes, en especial el que consideraba el sector como un lugar peligroso. Uno de los proyectos sociales más antiguos con los que cuenta el barrio es el comedor comunitario, este proyecto beneficia a personas de la tercera edad y a los niños que pertenecen a la comunidad. El comedor comunitario puede considerarse, así, cómo un eje articulador para la formación de acciones colectivas, pues allí se generan y desarrollan interacciones sociales que hacen visibles a las personas y sus prácticas sociales y ciudadanas. El trabajo de investigación se realizó desde la línea de profundización Gestión en Comunicación donde se generan escenarios posibles que abarquen la gestión y el liderazgo para el desarrollo y la comunicación organizacional.

COMUNICADORES SOCIAlES Y PERIODIStAS tRAbAJANDO

Pregunta de investigación ¿Qué dinámicas comunicativas promueven el trabajo colectivo al interior del comedor comunitario, y cómo desde allí se generan redes sociales en el barrio Uribe, Uribe de la ciudad de Ibagué?

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Analizar las dinámicas comunicativas que promueven el trabajo colectivo al interior del comedor comunitario del barrio Uribe, Uribe de la ciudad de Ibagué, en torno a la construcción de redes y procesos sociales en la localidad.

Objetivos específicos 1.Reconstruir el contexto histórico y las dinámicas comunicativas que han desarrollado los líderes comunitarios y los habitantes del barrio Uribe Uribe.

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NOS

Objetivo general

Fotos: Suministradas por las autoras

en el barrio Uribe Uribe de la comuna 11 en la ciudad de Ibagué

Por: Leidy Daniela Cujer y Diana Carolina Lara*

Prácticas Comunicativas y procesos comunitarios

Revista del Programa de Comunicación Social y Periodismo de la Universidad de Ibagué


Revista del Programa de Comunicación Social y Periodismo de la Universidad de Ibagué

2. Identificar las estrategias en que se construye el trabajo colectivo en el comedor del barrio Uribe Uribe. 3. Indagar las estrategias comunicativas utilizadas por los líderes comunitarios al interior del comedor cómo un proceso de comunicación que construye comunidad en el barrio Uribe Uribe de la ciudad de Ibagué.

Contexto histórico y social del barrio Uribe Uribe El barrio Uribe Uribe está situado al sur de la ciudad de Ibagué, y se encuentra junto al Cementerio Central y la Plaza de Ferias. Este sector se encuentra en la rivera del río Combeima e inicialmente fue habitado por personas que llamaron al lugar La Playa. La historia del Barrio Uribe Uribe se remota a la década de 1980. En sentido estricto, el barrio Uribe Uribe es el producto de un proceso de “territorialidad” conocido como invasión de terreno. Los vínculos de colaboración han dado lugar a proyectos y transformaciones para el bienestar común en el barrio. La ELE es un espacio físico que resulta central en el barrio, y que abarca dos de las calles principales del Uribe Uribe. Se llama ELE porque las construcciones (escuela, polideportivo, puesto de salud, CAI y salón comunal) forman en su conjunto esta letra del alfabeto.

Comedor comunitario en el barrio Uribe Uribe El comedor comunitario del Uribe Uribe fue uno de los primeros proyectos que se realizaron en el barrio fundado entre los años 1990 y 1992 con el apoyo de la coordinadora y habitante del sector María Inés Niño. El comedor infantil se gestionó por medio del programa Fundación Social que lo lideraba la señora Fabiola Arenas, cuya idea principal del proyecto era cubrir las necesidades alimentarias, puesto que muchos niños de la comunidad se iban a la escuela sin desayunar. En el año de 1989 un grupo de mujeres del barrio, integrado por María del Carmen Ramírez, Marina Muñoz, Rosalba Cabezas y Marina Duarte, lograron conformar el comité del comedor, con el fin de que los niños gozaran de una mayor atención y mejores instalaciones para recibir sus alimentos. De esta manera el comedor comunitario del barrio Uribe Uribe estuvo liderado por la gestión y trabajo de la comunidad. En la actualidad el comedor comunitario del barrio hace parte del programa de la Alcaldía llamado “Ibagué Hambre Cero”, el cual cuenta con el apoyo de Bienestar Familiar.

Marco teórico El comedor como escenario de comunicación y de acción, permite la participación directa e indirecta de los habitantes. Se puede afirmar que la Acción Comunal del barrio Uribe Uribe contribuye a la participación de toda la comunidad, para que entre todos encuentren solución a sus propios problemas y busquen un beneficio común.

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medio de la gestión y la intervención. Acuñamos, en esta interacción social que propicia la Pedagogía Social el concepto de rol. A partir del rol se determina el liderazgo que toma la comunidad junto al líder. El líder es quien ejerce mayor influencia sobre los demás, siendo el portavoz que defiende los intereses del grupo y lo guía con eficacia hacia los cambios sociales y estructurales. Unido al concepto de rol y de líder, aparece el concepto de grupo. El grupo hace alusión a un campo dinámico en el que se entrelazan distintas relaciones, ...las relaciones sociales activan entre miembros que pertenecen a una misma comunidad. El habitante, al el “estar juntos”, para lograr un ser un sujeto activo, crea nuevas formas de organización, grupos de interés cambio a través de un proceso de y asociaciones, para la apropiación de las problemáticas y situaciones que existan en su entorno. Estos procesos abren canales con dinámicas diálogo, basado en la equidad, la comunicativas que, al tiempo que dan cohesión a la comunidad, le dan justicia social y la participación significado al territorio (barrio) y permiten que sus habitantes se involucren activa de todos. en la toma de decisiones y las formas de acción. Todo ello desde el supuesto de que las relaciones sociales activan el “estar juntos”, para lograr un cambio a través de un proceso de diálogo, basado en la equidad, la justicia social y la participación activa de todos. La Comunicación para el Desarrollo se nos presenta como una perspectiva apropiada para comprender las ideas que promueven formas de comunicación educativa y participativa orientadas al cambio social. Desde esta consideración, los proyectos que se han desarrollado en el barrio Uribe Uribe, conllevan a pensar y potenciar estrategias de comunicación endógenas que permiten mejorar la calidad 4 de vida de la comunidad. Desde estas concepciones, la idea de Comunicación va más allá de la difusión y transmisión de la información al fomentar las interacciones interpersonales y fortalecer la acción del grupo.

Marco conceptual Desde el concepto de Desarrollo Comunitario, el barrio se considera como un lugar habitado en el que se construyen vínculos internos y el reconocimiento de un entorno común. La Acción Comunitaria es también una definición que permite entender a la comunidad, cuando ésta resuelve las situaciones y problemas que pueden encontrarse en su entorno. Desde la Acción Comunitaria entendemos cómo los sujetos empiezan a tomar conciencia de sí mismos, de los otros y del mundo, implicando una acción pro-activa de las personas y comunidades. Al observar las diferentes formas de expresión en el barrio Uribe Uribe se evidencia un esquema comunicativo a partir de los roles y condiciones que asume cada habitante. Es desde estas transacciones e interacciones sociales que se establece el reconocimiento del otro. Hablamos así de distintas Redes Sociales. La Red Social aporta una unidad útil que vincula las nuevas funciones de la participación activa con los procesos de comunicación horizontal, en el que los habitantes actúan conforme al lugar que ocupan en el barrio. Las soluciones que la comunidad ha aportado a las problemáticas del barrio, pueden considerarse como las Buenas Prácticas. Las Buenas Prácticas funcionan como aparato regulador entre las diferentes interacciones, que se desarrollan día a día en el barrio.

Marco Metodológico

Es posible entender desde la vida cotidiana de los habitantes del barrio Uribe Uribe, cómo las situaciones en relación con sus bienes y servicios, han sido el motor y principio para crear estrategias propias. En esto se destacan los líderes comunitarios, que han intervenido de manera adecuada por

En la observación que se realizó al interior del barrio fue la sistematización de experiencias el eje fundamental; en la interpretación de esa observación fue el interaccionismo simbólico el que orientó el trabajo: la observación participante y el interaccionismo simbólico nos permitieron así reconstruir, identificar y comprender las dinámicas comunicativas que promueven el trabajo colectivo en el barrio Uribe Uribe. Para poder desarrollar la investigación paso a paso, se implementaron técnicas y herramientas que lograron un estrecho acercamiento e interacción directa con la comunidad, estas técnicas y

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herramientas fueron: 1) Técnicas: entrevistas, relatos de vida, rastreo bibliográfico y grupos focales; 2) Herramientas: grabadora de voz, encuentros y visitas, medios impresos y digitales y mesas redondas.

El comedor es un claro ejemplo de cómo las estrategias de comunicación comunitaria se ponen al servicio de las necesidades prácticas de la comunidad.

Etapa exploratoria: Se realizó la reconstrucción del contexto histórico y las dinámicas comunicativas llevadas a cabo por los líderes comunitarios y los habitantes del barrio a través de su historia como grupo social. La manera de hacer esta reconstrucción fue a través de una observación no participante y la recolección de relatos en el barrio a partir de historias de vida y experiencias de los líderes comunales y habitantes. Etapa de diagnóstico: Se implementó el trabajo en equipo. A través de encuentros formales se recuperó la narración de experiencias cotidianas y se identificaron las prácticas de interacción y comunicación. En esta etapa se hizo uso de la técnica de mapeo social. La técnica de mapeo se utilizó para comprender los procesos comunicativos y el desarrollo del barrio que fue puesto en marcha por la comunidad, y que terminó generando redes sociales. Etapa de análisis: Se interpretaron las interacciones sociales en el barrio, a través de reuniones, visitas y entrevistas que permitieron reconocer la estructura organizacional y sus respectivas funciones en el comedor comunitario. También se hicieron mesas redondas para identificar las estrategias que utilizaron para el trabajo colectivo.

Algunos resultados La indagación nos ha permitido constatar cómo, a través de los años, la comunidad ha fortalecido su tejido social y ha hecho posible la creación de espacios de participación colectiva para la gestión y la aparición de líderes comunitarios; constatamos que el eje central para la gestión y realización de los proyectos son los procesos colectivos que logran una participación ciudadana activa; sólo estos procesos han hecho posible mejorar las condiciones del barrio y generar un auténtico sentido de pertenencia. La presente investigación nos ha permitido identificar y caracterizar para el barrio Uribe Uribe, la creación y legitimación social de un espacio como la ELE creado y validado por la propia comunidad. La ELE no sólo es usada con regularidad por los habitantes, sino que se halla ubicada en un punto estratégico del barrio, de allí su uso y significación como espacio propicio para la comunicación y las actividades comunitarias. El comedor es un claro ejemplo de cómo las estrategias de comunicación comunitaria se ponen al servicio de las necesidades prácticas de la comunidad. Allí se constata la existencia de un espacio de socialización e interacción, que permite la creación de vínculos sociales para el

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desarrollo en el barrio. En esta iniciativa se promovió la autogestión y la acción colectiva cómo estrategias para solucionar problemáticas propias del entorno. El comedor permite evidenciar cómo la comunidad ha trabajado en pro de un bien común, y cómo esta iniciativa se ha mantenido por más de veinte años. El proyecto del comedor tiene así un valor simbólico, desde el que es posible promover la identidad y la tradición en el barrio. Referencias APORELLO. (2012). Sociólogo, Red Social, Sociología. [Documento de trabajo]. Disponible en: https://elsociologo.wordpress.com/tag/sociologo/. [7/12/2015]. BAENA LEBRERA, M. Paz., Sáenz Montoya, Josefa & Cabanas Quintana, José. (2008). Pedagogía Social. [Documento de trabajo]. Disponible en: https://eduso.files.wordpress.com/2008/06/pedagogiasocial07-08-c-ortigosa.pdf. [9/12/2015]. BARRANQUERO, Alejandro & SÁEZ, Chiara. (2010). Comunicación alternativa y comunicación para el cambio social democrático: sujetos y objetos invisibles en la enseñanza de las teorías de la comunicación. [Documento de trabajo]. Disponible en: http://datateca.unad.edu.co/contenidos/401421/20152/UNIDAD_2/Comunicacion_alternativa.pdf. [18/12/2015]. MELUCCI, Alberto. (2010). Teoría de la Acción Colectiva. Acción Colectiva Vida Cotidiana y Democracia (pp. 25-54). México D.F. MORALES GONZALES, Cesar. (2011). Dinámica Comunicativa y Representaciones Sociales en la organización [trabajo de grado]. Cuba, Universidad de la Habana. Licenciada en Comunicación Social. Disponible en: http://sujetointeractivo.blogspot.com.co/2011/06/la-dinamica-comunicativa-enla.html. [31/03/2016]. PEREIRA, José Miguel. (Compilador), & Cadavid, Amparo. (2011). Comunicación, Desarrollo y Cambio Social, Interrelaciones entre comunicación, movimientos ciudadanos y medios. [Documento de trabajo]. Bogotá. PÉREZ, Irma & ROJAS, Hernando. (2010). Comunicación y cultura ciudadana. Comunicación y Comunidad (pp.187-201). Colombia. SERRANO PEREZ, Gloria. (2002). Origen y evolución de la pedagogía social. Revista interuniversitaria, nº 9, 193- 231. Disponible en: http://es.scribd.com/doc/299580337/DialnetOrigenYEvolucionDeLaPeda gogiaSocial193-995026-pdf#scribd. [22/04/2016]. TARROW, Sidney. (2004). La acción colectiva y los movimientos sociales. El Poder en Movimiento, los movimientos sociales, la acción colectiva y la política. (pp. 33-53). Madrid, España: Sello editorial Alianza. *Estudiantes de noveno semestre del programa de Comunicación Social y Periodismo de la Universidad de Ibagué. Resumen del trabajo de grado titulado “Prácticas Comunicativas y procesos comunitarios en el barrio Uribe Uribe de la comuna 11 en la ciudad de Ibagué“, orientado por el docente Orlando Barón. El trabajo obtuvo la calificación de Sobresaliente.

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Historia del programa de Comunicación Social y Periodismo en la Universidad de Ibagué: Un programa de ideas, debates, cambios y retos Por: Orlando Barón Gil*

Poco después, algunos de estos profesores adelantaron conversaciones con empresarios y estudiantes de Ibagué. Estas conversaciones permitieron pensar el naciente programa desde las necesidades educativas y las tendencias empresariales y económicas de la ciudad. Vino luego un primer estudio de mercadeo para poner cifras y estadística al proyecto que se abría paso. Por entonces, también se elaboró, con Antonio Roveda, el Documento Maestro que se presentó ante el Ministerio de Educación Nacional (MEN). Aprobado por el MEN en septiembre de 2015, el programa de Comunicación Social y Periodismo de la Universidad de Ibagué inició formalmente en el primer semestre del año 2006. En aquel año se inscribieron 80 estudiantes. Los dos primeros años, el Programa fue coordinado por la decanatura de Humanidades. Los estudiantes, recuerda Olga Patricia Valbuena, asistente general de la Facultad y primera asistente formal del Programa, eran jóvenes y maduros a un tiempo; fue la época en que muchas cosas estaban por hacerse. Para quienes hicieron parte de este primer momento del Programa, una de sus mayores alegrías fue observar cómo iban y venían por los pasillos de la Facultad de Humanidades, jóvenes y profesores que se denominaban así mismos, estudiantes y profesores del programa de Comunicación Social y Periodismo. El Programa había nacido ante los ojos de la comunidad universitaria y las

autoridades educativas. Ya no hubo vuelta atrás. Desde el principio quedó claro que el naciente programa de Comunicación Social y Periodismo debía orientarse desde las reflexiones que se habían hecho en América Latina a propósito de la Comunicación y el Nuevo Comunicador. Estas ideas, siempre en construcción y debate permanente, confluyeron en las exigencias de un currículo moderno. Inicialmente el Programa se agrupó en cuatro líneas temáticas: línea teórica, línea de investigación, línea de medios y una más de humanidades. Pronto, sin embargo, se corroboró que una organización temática del currículo resultaba improcedente. Fueron necesarios trabajo y esfuerzo para concretar la diversidad de concepciones en dos únicas líneas. Unidas, las dos líneas conforman hoy el andamiaje teórico y conceptual que preparara a los comunicadores sociales y periodistas de la Universidad. Se acordó, luego de muchas deliberaciones, llamar a una de estas líneas Gestión en Comunicación, la otra, Periodismo Ciudadano. Si bien el Programa se organiza a partir de estas dos líneas, profesores y estudiantes no de dejan de pensar nuevos caminos: inclusión de las TIC, sus alcances y restricciones; la necesidad de pensar en la comunicación como proceso y como producto. Las relaciones, cada vez menos definidas, entre consumidor y productor en los procesos de interacción. La historia del Programa se ha venido escribiendo en las reuniones sin fin que han agotado muchas mañanas y tardes: se observan varios profesores sentados alrededor de una mesa. Algunos miran sus apuntes y preparan los argumentos, otros, se muestran inquietos; todos parecen estar inmersos en una gran preocupación. Se da inicio a la reunión, alguno cree, aunque aún no lo manifiesta, que hay demasiada incompatibilidad entre las personas y las ideas. Es imposible saber qué dirá cada interlocutor, imposible anticipar los acuerdos o las inevitables rupturas. 18

Los temas que se deliberan son demasiado importantes: si la Comunicación es una ciencia o un campo de conocimiento; si la Comunicación Social en la Universidad debiera tener un enfoque empresarial. Hay quienes defienden el enfoque crítico; proponen, con tono firme, organizar el Programa a partir de los Estudios Culturales. En algún momento intervienen los escépticos, piensan que el Programa no definirá por esta vía su status y enfoque. En el calor de la reunión alguien señala unas hojas y pregunta por qué el plan de estudios no refleja, hasta entonces, el enfoque organizacional que se propuso. Unos asienten y sonríen, otros niegan. Hay quien pregunta qué contenidos son los adecuados para la asignatura que recién inicia, qué diferencia un Gestor de la Comunicación de un Comunicador Social empresarial… …muchos debates han quedado borrados por el tiempo o simplemente quedaron impresos en las actas o en esa memoria sin fin que son los apuntes. Otras reuniones, las llevan en su propio recuerdo quienes participaron de ellas y ya no quieren recordar. Lo que ha quedado, para nuestra historia, es uno más de nuestros rasgos y sentidos como programa: se trata de que, desde el comienzo mismo, la carrera estuvo signada por las grandes y pequeñas deliberaciones. Cada una puso en tela de juicio concepciones contrarias y formas diversas de entender la comunicación y la ciudad. Más allá de las discusiones, sobrias unas, subidas de tono otras, quedaron, las acciones. Las dos líneas que ahora seguimos: Gestión en Comunicación y el Periodismo Ciudadano son, en este contexto, resultado de muchas deliberaciones. En sentido amplio, las deliberaciones han sido, a lo largo de nuestra historia, las que han dado un carácter propio a la carrera. Resalta una particularidad: los grandes debates al interior del Programa han antecedido sus reformas más importantes y estructurales. El periodo que va del año 2009 al año 2012, por ejemplo, fue

escenario de debates intensos entre profesores. En estos años las deliberaciones alcanzaron niveles audaces e involucraron, además de docentes, a estudiantes y directivos. Una vez termina este periodo, es decir, enero de 2014, comienza la reforma curricular que aún hoy (dos años, después) se adelanta. Sin los proyectos (aquellos que se desarrollaron y aquellos que sólo se formularon) el programa de Comunicación Social y Periodismo hubiese naufragado en el mar absurdo de las constantes deliberaciones. Ya la idea misma de un programa para la región en aquel distante año de 2002 fue un proyecto, a un tiempo quijotesco y estratégicamente ejecutado. A lo largo de diez años los proyectos del programa superan la veintena. Cada uno se organizó alrededor de un grupo, y ello supuso esfuerzos humanos, técnicos y financieros. Se trata, como veremos, de empeños que se dan al menos en dos dimensiones: institucional una y de profesores y estudiantes otra. En los Proyectos Institucionales destacan, además de la creación y consolidación del Programa mismo, la proyección y adecuación del Laboratorio de Fotografía. Un proyecto que demandó gran empeño fue la creación de la Sala de Edición que incluyó, inicialmente, dos computadores MAC y un software Final Cut en el año 2009. La Sala se consolidaría totalmente tres años más tarde (año 2012) cuando se entregaron diez computadores más. Este año también se entregó el Estudio de Televisión. La entrega y puesta en marcha del Estudio de Radio del Programa aconteció en este mismo periodo (año 2012). En el año 2012 la Universidad consolidó su proyecto con la entrega de los Laboratorios Multimedia. Más que obras de infraestructura básica, los laboratorios son proyectos en los que la universidad concretó su compromiso con el Programa.

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NOSOTROS

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esde el año 2004 y hasta el año 2006 un equipo de profesores de la Facultad de Humanidades se reunió cada semana. Las reuniones, por lo general eran en las tardes, e iban desde el jueves hasta el día sábado. Los participantes presentaban sus ideas y las que habían leído o investigado; acto seguido deliberaban y establecían ideas. Ideas que finalmente fueron argumentos y lineamientos del que es hoy el programa de Comunicación Social y Periodismo de la universidad de Ibagué.


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proyectos se conservan algunos, mientras otros, al concluir, dejaron relaciones importantes para el programa de Comunicación Social y Periodismo.

Foto: Mauricio Santana

Los Proyectos de Profesores y Estudiantes surgieron de clases o de iniciativas individuales. Reseñar ahora el origen y evolución de todos resulta imposible. Sabemos que algunos de esos proyectos se remontan a una conversación entre colegas o a un profesor que desafió a sus estudiantes a ir más allá de la teoría y de la clase. Apenas el Programa arrancaba su segundo año en la Universidad (2007) cuando apareció uno de aquellos proyectos: Primer Salón de Fotografía Universitaria. El proyecto se destaca, no sólo por aparecer en un periodo tan temprano, sino porque se asoció con el Museo del Tolima. En aquel 2007, también, las estudiantes Ana María Ortiz y Luz Marina Villareal propusieron, junto a otros estudiantes, la creación del proyecto Úrbita: se trató de la primera emisora virtual de nuestra carrera. Úrbita organizaría festivales radiales en los años siguientes (2008 y 2009). Dos iniciativas más aparecen en el año 2010: la Primera Muestra Documental del Programa y Cinemárbol: colectivo de proyección cinematográfica, liderado por el estudiante Sebastián Burbano. Del año 2011 vale la pena destacar Liberarte por la cultura. Proyecto cultural y artístico, liderado por la estudiante Adriana Lozano. Y la Revista Frenética: revista digital liderada por las estudiantes Paola García y Katheryn Acosta. Cierra este grupo de proyectos el nacimiento del proyecto Magazín Contrastes: proyecto académico para el canal Zoom, realizado por docentes y estudiantes de la Universidad de Ibagué y la Universidad del Tolima. Dos preocupaciones parecen develar este conjunto de proyectos: la primera, es el afán por vincular la Comunicación con los proyectos culturales de la ciudad. La segunda, es la de establecer relaciones entre el Programa y otras instituciones de la ciudad, en especial, universidades y centros culturales. De aquellos

En los años que siguieron, los que van del 2012 al 2016 los proyectos del Programa muestran dos nuevas tendencias: trabajos enfocados a las comunidades y el periodismo ciudadano y trabajos enfocados hacia la difusión académica. Aparecerá, así la revista Entre-Nos-Otros (2012), revista que tiene como propósito divulgar los trabajos académicos más importantes del Programa. Aparecerán también, La Primera Feria Radial en Juntas (2013), el Portal Web Anzuelo Medios (2014) y todas las Estrategias didácticas del programa que actualmente se adelantan: Reportaje Multimedia, Feria Comunicativa Barrial, Documental y Mesa Ciudadana, Consultoría Organizacional. Estos proyectos, insistimos, surgieron de clases o de iniciativas conjuntas. A su manera cada uno recoge preocupaciones y despliega acciones que orientan el Programa hacia metas siempre posibles y reales. La organización administrativa y académica que se le ha dado al programa estuvo a cargo de varios directores y profesores. Esta parte de la historia es a un tiempo, humana y diversa. El profesor César Gaviria fue el primer director del Programa. Antes, en el año 2006, Francisco Parra fue decano y director a un tiempo. El profesor César Gaviria llego a estar año y medio al frente de la carrera. En el periodo de César Gaviria las relaciones en el programa estuvieron signadas por el afán, a veces, individual, a veces conjunto, de dar una estructura a cada una de las asignaturas que se iban abriendo. Diríamos que se trató del periodo de las implementaciones y la indefinición colectiva: cada materia que entraba al currículo debía adquirir su propio status académico y los profesores encargados lucharon por ellas como se lucha por una causa fundamental. Magally Hernández vino después y fue la segunda directora del Programa. De estos primeros directores, llegados de otras regiones, se recuerdan sus afanes por comprender el Programa y la propia ciudad: se recuerda, por ejemplo, al profesor César Gaviria recorriendo Ibagué en busca de una ferretería al medio día. Como a muchos recién llegados le parecía inaudita esa costumbre tan local de cerrar los

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negocios mientras se hace la siesta a la hora del almuerzo. Sus dificultades tuvieron que ver tanto con las costumbres e idiosincracia de la ciudad como con la imposibilidad de contar con un equipo de trabajo integrado y con profesores suficientes de tiempo completo. Quienes han estado en el Programa por varios años coinciden en afirmar que a este primer periodo de implementaciones e indefinición colectiva, le siguió un periodo de afianzamiento y organización administrativa. Este periodo estuvo a cargo de la actual directora, Angela Lopera. A la profesora Angela le correspondió organizar un programa que se mostraba disperso en lo administrativo y en lo académico. A ella le correspondería, además, liderar uno de los proyectos más importantes en la vida del programa: la renovación del registro calificado. Jorge Gutiérrez es el director del interregno. A él le correspondió asumir la dirección mientras la profesora Ángela estuvo en licencia materna. Lo que vale destacar de este segundo periodo es el carácter de equipo que poco a poco se fue perfilando en el Programa. A ello ha contribuido de gran manera la política institucional de tener cada vez menos profesores catedráticos y más profesores de tiempo completo, así como la implementación de docentes en formación. Han contribuido, también, los proyectos de integración curricular animados y orquestados por profesores comprometidos como Diomedes Acosta, María Fernanda Botero, Jessica Blanco, Tatiana Ávila, Claudia Carrero y Carlos Mauricio Santana. El cambio de profesores en el Programa a lo largo de estos diez años obedeció a circunstancias propias y ajenas. Algunos se retiraron porque debían continuar sus estudios en otras ciudades e instituciones. Otros permanecieron en la Universidad de Ibagué, pero migraron a otras dependencias y cargos. Unos más, terminaron sus estudios de posgrado en otros países y regresaron. Otros profesores han llegado de universidades importantes y continúan su carrera profesional y docente en el Programa. En ese panorama de personas, circunstancias y caminos que van y vienen encontramos otro de esos sentidos que intentamos reconstruir en esta historia del Programa: se trata de que la consolidación y formalización de la carrera son,

en sentido práctico, el conjunto de relaciones que se han ido construyendo a cada momento. Estas relaciones, positivas en algunos periodos, en otros, polivalentes y de tensión, ubican el Programa en el universo, siempre En los años que siguieron, los que dialéctico de van del 2012 al 2016 los proyectos las relaciones humanas. Sumado del Programa muestran dos nuevas a los proyectos, tendencias: trabajos enfocados a los debates y las líneas, nuestras las comunidades y el periodismo relaciones como ciudadano y trabajos enfocados seres humanos hacia la difusión académica. son el centro y la periferia. Determinan aquello que se hace y aquello en lo que creemos y desde donde nos definimos. Lo que se ha construido son, en perspectiva, relaciones cada vez más constructivas y reguladas. Diez años después de aquella primera decisión administrativa que oficializó el Programa, sumamos una historia de prácticas y circunstancias ínter-personales que, puestas en el contexto universitario de Ibagué y del país, abren múltiples posibilidades y promesas. La historia del programa de Comunicación Social y Periodismo de la Universidad de Ibagué es la historia de las personas que han pasado por él; es la historia, también, de maneras personales y conjuntas de ver la región y la comunicación. Lo que pretendemos construir ahora, no es la secuencia de hechos que se han sucedido (los sucesos y los hechos, se sabe, son cuestión de sagas y cronologías). Lo que pretendemos re-construir son los sentidos y proyectos construidos a lo largo de estos diez años. Estos sentidos y proyectos son los que pueden explicar nuestra identidad y carácter, nuestra razón de ser y nuestras formas de interactuar como comunicadores.

*Docente del programa de Comunicación Social y Periodismo de la Universidad de Ibagué.

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Comunicación y Poder Por: Sergio Andrés Forero Machado*

Neoliberalismo: El poder de la comunicación Desde hace varios años hemos sido testigos de una nueva configuración estructural de la sociedad, se trata de un nuevo sistema, producto de las mutaciones que ha tenido el mundo a raíz de cómo el hombre se ha ido organizando en sociedad para que ésta funcione y se desarrolle, respondiendo a requerimientos de corte político, social y económico. Este orden, llamado neoliberalismo, es el “modelo de desarrollo que propende por la libertad de los mercados, en los que la intervención del Estado tiende a limitarse a los aspectos necesarios para garantizar la eficacia y flexibilidad de la economía” (Correa, 2004, p. 44); y a su vez juega como contexto y hunde sus bases en el “proceso que tiende a la creación de un sistema económico mundial, con un mercado global de bienes, servicios, capitales y fuerza de trabajo” (Correa, 2004, p. 44), conocido como globalización. Este escenario ha derivado en consecuencias negativas que obstruyen y rechazan el discurso de distintos sectores de nuestra colectividad. En el ámbito de la política, según Correa (p. 45), la soberanía de los países se ha visto reducida, pues el neoliberalismo se formuló para que el Estado tuviera mínima participación para establecer controles reguladores en los mercados internacionales que intervienen en los nacionales. Con esto se atiende a la dominación que reside en las instituciones de la sociedad y es “la capacidad relacional que permite a un actor social influir en forma asimétrica en las decisiones de otros actores sociales de modo que se favorezcan la voluntad, los intereses y los valores del actor que tiene el poder” (Castells, 2009, p.33). Hay que hacer hincapié en que no se está condenando al sistema, culpándolo de todos los males que aquejan a la sociedad como comúnmente se hace, pues frente a otras cuestiones, el sistema ha logrado desplegarse en pro del bien colectivo; por el contrario, se hace un análisis de las consecuencias de la privatización de la comunicación, así como del abuso indiscriminado de poder, en relación a este tópico, para beneficio propio y a costa del sufrimiento de otros.

Mass media: ¿El cuarto poder? Los medios de comunicación se han convertido en la mejor estrategia de los grandes consorcios para mantener su poderío, pues estos han encontrado en los mass media ‘amigos’, aliados e instrumentos para potencializar conjuntamente sus poderes políticos y económicos globales. Sin embargo, este fenómeno no se enuncia en términos generales, sino que se explica desde las nuevas tendencias del contexto neoliberal y de aquellos poderes con relevancia social. “Los medios de comunicación forman parte del Sistema de Mercado, donde el neoliberalismo y la privatización se erigen sobre cualquier principio ético. De esta forma, quedan totalmente insertos en el poder económico, que los utiliza para difundir mensajes disfrazados de verdad, siendo en realidad informaciones interesadas, que transmiten los valores propios del sistema a través de un mensaje hegemónico y permanente de consumo” (Barragán, 2011).

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En este sentido, sus funciones encaminadas hacia la construcción de una sociedad más democrática se han desviado totalmente del ideal utópico colectivo que las caracteriza y así los mass media detentan una falsa independencia, pluralidad y defensa de lo público. Sobre esto Martín-Barbero (1978) explica: “El producto-mensaje que el receptor consume lleva ya inscrito en su acabamiento la “marca de fábrica”, su carácter mercantil como huella y modelo a la vez del verticalismo y el autoritarismo general que rige las relaciones sociales. Esa marca es la que determina la forma misma de su recepción. Marca que es una (sic) lenguaje, represivo, coaccionador pero no en forma explícita sino disimulada, lenguaje hipnotizante que está a la base del discurso ritual y autoritario con el que una clase encierra, claustra, recorta y controla el mundo como un orden, una legitimidad inapelable” (p. 27). Por tanto, este lenguaje propio de la clase burguesa, continúa Martín-Barbero (p. 25-26), convertido en el lenguaje oficial de la información que controla los contenidos de la “prensa popular” al construir, tanto la forma de su producción como la de su lectura, transforma las ideas reduciéndolas a su forma mercantil, pues pertenece a una industria cultural con miras a movilizar la producción comercial de ideas simples, vacías, sin valor espiritual y ‘materiales’, como cuando una obra musical rica en significado profundo y esencial, pasa a ser algo para presentarse como espectáculo perdiendo su valor. Además de irrumpir en las conductas de la clase obrera en formas concretas de valores, de normas, de intereses, no sólo en lo económico sino en lo ideológico. Así la opinión de la burguesía se enmarca en una línea publicitaria por su proceso de elaboración, de selección y fragmentación de la información. Es ahí cuando la falacia de ‘libertad de prensa’ se convierte en la ‘libertad de empresa’.

Realidad: Dos caras de una misma moneda Este escenario se presenta en los contextos de cada país y en la misma dirección del contexto global, Barragán (2011) afirma que únicamente seis grupos, en su mayoría estadounidenses, controlan los mass media a nivel mundial: Viacom, dueño de canales como Nickelodeon o MTV, propietario de la productora cinematográfica Paramount Pictures y estudios Dreamworks y hasta 2005 de la cadena norteamericana CBS. Time Warner que cuenta con la CNN, The Times y con plataformas de televisión por satélite como Direct TV. Disney-ABC propietario de los estudios Disney, Pixar y de cadenas de televisión como Disney Channel o ABC News. Vivendi grupo francocanadiense dueño de la NBC

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En este contexto neoliberal, debemos comprender la importancia del oficio del comunicador, pues somos quienes entendemos mejor y forjamos la ruta o guía por la cual transitan las dinámicas de los medios en realidades diversas que edifican una sola, pues dependiendo de los elementos que brindemos al mundo que ayuden a crear un sistema más equitativo o equilibrado en todas las esferas de la vida del ser humano...

hasta 2009, posee los estudios Universal, además del grupo Canal Plus cuya división en España es propiedad del grupo Prisa y finalmente Bertelsmann, de origen alemán propietario de una amplia división editorial y es accionista de Antena 3 TV.

Para aterrizar y ejemplificar el escenario del poder en el contexto nacional, en 2015 la Federación Colombiana de Periodistas (FECOLPER) y Reporteros Sin Fronteras, divulgaron un estudio con respecto a la concentración mediática de la realidad colombiana: “‘Grupo Organización Luis Carlos Sarmiento Angulo’, agrupa la Casa Editorial El Tiempo con todas las filiales de prensa escrita junto con los medios de televisión City Tv, y El Tiempo Tv. Sarmiento Angulo es el dueño del Grupo Aval que agrupa al Banco de Occidente, Banco de Bogotá, Banco Av Villas y otras entidades de intensa actividad financiera como Seguros Porvenir” (Estudio de concentración de medios en Colombia, 2015). “De otro lado, quizá uno de los sectores más influyentes en la vida de los colombianos es el potente músculo financiero de la Organización Ardila Lulle, dueña de la empresa Postobón, el equipo de fútbol Atlético Nacional, y la Liga Nacional de Patinaje Postobón”. Así mismo, “ese grupo se mueve en el sector automotriz con el grupo automotriz Los Coches y en el sector agroindustrial con los ingenios azucareros más destacados de la economía nacional. Sin embargo, la Organización Ardila Lulle se enfoca principalmente en el sector de los medios de comunicación agrupando los siguientes medios: RCN Televisión, NTN24, Mundo Max, WinSports, La Fm, RCN La Radio, RCN Novelas, La Mega, Radio Fantástica, Radio Uno, Antena 2, entre otros” (Estudio de concentración de medios en Colombia, 2015). “Con otro sector importante de la opinión nacional está el Grupo Santo Domingo o grupo Valorem, que unifica en televisión a Caracol Televisión, Caracol Internacional; en prensa escrita a El Espectador, y en radio a la cadena informativa, ‘Blu Radio’, antiguamente Valorem era dueña de las principales acciones del Grupo Bavaria y de la cadena Caracol Radio, empresas que fueron vendidas en 2011 a otros conglomerados empresariales luego de la muerte de Julio Mario Santodomingo Pumarejo” (Estudio de concentración de medios en Colombia, 2015). En síntesis su parcialidad en favor de sus intereses privados no permite una apertura plural de expresión pública, a su vez que, deliberadamente, construyen mensajes para generar acciones y las respuestas esperadas en las masas.

De la reflexión: Pensamiento del comunicador mediador Es por esto que según Corral (2008), el pensamiento crítico está respondiendo al pensamiento único por varias razones: se está cuestionando fuertemente el poder mundial con el surgimiento de un movimiento social mundial de resistencia tanto en los países del sur como en los del norte. Se rechaza el mercado global desregulado, pues no ha cumplido con su lógica interna de traer bienestar social y se demanda la ampliación del espacio público a través de la participación ciudadana, que no ha renunciado a su derecho a la libertad (por ejemplo la consulta popular en Ibagué a favor del agua y de la vida y en contra del proyecto minero de la empresa Anglogold Ashanti).

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En este contexto neoliberal, debemos comprender la importancia del oficio del comunicador, pues somos quienes entendemos mejor y forjamos la ruta o guía por la cual transitan las dinámicas de los medios en realidades diversas que edifican una sola, pues dependiendo de los elementos que brindemos al mundo que ayuden a crear un sistema más equitativo o equilibrado en todas las esferas de la vida del ser humano, la balanza se inclinará a favor del ideal utópico de sociedades democráticas, participativas, cooperativas y competentes. Martín-Barbero (2011, p. 20), explica la esencia de la figura del comunicador mediador, a su vez como actor principal: “es aquel otro (contrario al comunicador intermediario) que asume como base de su acción las asimetrías, las desigualdades sociales y culturales, que tensionan/desgarran toda comunicación, y entiende su oficio como el trabajo y la lucha por una sociedad en la que comunicar equivalga a poner en común, o sea, a entrar a participar y ser actores en la construcción de una sociedad democrática”. De no ser así, la balanza estará en favor de las nefastas consecuencias que deja el abuso de poder de los conglomerados políticos y económicos a la vez que nuestra colectividad se hace más competitiva, desinformada, ignorante frente a lo que la rodea. Referencias: Barbero, J. M. (1978), Comunicación masiva: discurso y poder, Quito, CIESPAL. Barbero, J. M. (2011, julio – diciembre), “Los oficios del comunicador”, en Signo y Pensamiento, vol. XXXI, p. 19-40. Barragán Vera, I. (2011) “Los medios de comunicación ¿el cuarto poder?” [en línea], disponible en: http://www.tercerainformacion.es/spip.php?article22382, recuperado: 23 de marzo de 2016. Castells, M. (2009), Comunicación y poder, Hernández, M. (trad.), Madrid, Alianza. Corral Corral, M. (2008, julio-diciembre), “Poder mediático y comunicación dialógica, simétrica y libre en América Latina”, en Latinoamérica, Revista de Estudios Latinoamericanos, núm. 47, pp. 117-136. Correa Restrepo, C. E. (2004, enero-junio), “El Nuevo Orden Mundial”, en Semestre Económico [en línea], vol. 7, núm. 13, pp. 43-62, disponible en: http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=165013657002, recuperado: 24 de marzo de 2016. “Estudio de concentración de medios en Colombia” (2015) [en línea], disponible en: http://www. canalcapital.gov.co/franja-digital/destacados/Estudio-de-concentracion-de-medios-en-Colombia, recuperado 29 de marzo de 2016.

*Estudiante de VIII semestre del Programa de Comunicación Social y Periodismo de la Universidad de Ibagué. Ensayo realizado en la asignatura Investigación en Comunicación, orientada por la docente Luz Dary Espitia.

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Revista del Programa de Comunicación Social y Periodismo de la Universidad de Ibagué

Enero-Junio 2016. No.8

La mujer que retó la edad

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Por: Paula Camila Pachón*

Usted me comentaba que no es de la ciudad, y que nació en un municipio del departamento, Cuénteme un poco de su vida allí. Yo soy de un pueblo llamado Alpujarra, pero viví en una vereda de este. La verdad, soy de origen netamente campesino. Mis padres fueron 26

uzmán

¿Por qué no estudio antes? Porque desde muy pequeña yo trabajaba y luego me casé. Era muy joven y tuve que seguir trabajando mucho, no me quedaba tiempo ni siquiera los sábados. Pero estudiar fue una idea que siempre me había acompañado. Mi deseo, inicialmente, era terminar con un cartón de bachiller colgado en la sala de mi casa, pero gracias a Dios la Universidad de Ibagué me dio una beca cuando terminé mi bachillerato. Recuerdo que yo hablé con el doctor Alfonso Reyes Alvarado, rector de la Universidad, y le dije que yo tenía muchos deseos de continuar con mis estudios, entonces él muy gentilmente me dio la beca. Si no hubiese sido por eso, yo por mi cuenta no hubiese podido, ya que mis recursos son muy bajos.

Usted se casa y sigue trabajando, ¿Cuáles fueron esos empleos? Trabajé en un hogar infantil del Bienestar Familiar, a pesar de no tener mucho conocimiento ni una profesión, solo un quinto de primaria. También trabajé de interina en Telecom. Después me vine para aquí a Ibagué con mi esposo porque la mamá de él se vino, entonces nosotros nos trasladamos con ella y la familia de él. Estando aquí, gracias a un familiar, conseguí trabajo en

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¿A qué edad comienza a estudiar? Yo inicié mis estudios de primaria en Alpujarra, para esa época yo ya era bastante adulta. Me trasladé a la ciudad y a mis 57 años terminé el bachillerato en la Universidad de Ibagué, a través del programa Avancemos. Fui becada desde octavo hasta once.

campesinos, yo nací en una finca y soy la tercera de siete hermanos. Mi papá nos trasladó al pueblito debido a la situación de violencia que ya se vivía en la época. Al llegar al pueblo seguí viviendo con mis papás; recuerdo que mi papá tuvo una tienda en la que yo le colaboraba. Yo en ese momento pensaba en estudiar, pero era complicado porque éramos siete hermanos, entonces la situación era algo difícil, no porque faltaran unos libros, ni mucho menos unos zapatos, solo que yo debía ayudarle a mi papá en la tienda. Con el pasar el tiempo me casé y ahí fue donde rematé con el deseo de estudiar.

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ENTRE-VISTA

argoth Trujillo Uribe nació en Alpujarra, Tolima, en el año de 1954. Realizó su primaria cuando tenía 14 años de edad y terminó su bachillerato a los 57 años en la ciudad de Ibagué. Hoy, a sus 62 años, cursa quinto semestre de Psicología en la Universidad de Ibagué, y es una mujer que le demuestra al mundo que no existen limitantes.

¿En qué momento dice: “voy a cumplir el deseo de estudiar”? Después de pensionarme quise retomar el trabajo debido a que vivir con un mínimo no me alcanzaba. Toqué muchas puertas, pero ya por mi edad era imposible que me contrataran. Entonces a raíz de verme en esa situación de improductividad y de no hacer nada, yo dije: me pondré a estudiar. Entonces fue así como un sábado pasé por la Universidad de Ibagué y vi varias señoras ya mayores como yo con el camibuso de Avancemos, les pregunté qué hacían y me contaron que estudiaban y me indicaron dónde podía hablar. Yo me presenté el lunes y ya para ese mismo sábado estaba estudiando. A mí me gustan las cosas así, terminar lo que comienzo. Entonces empecé mi proceso y me fue muy bien gracias a Dios. ¿Cuál fue esa materia en la que mejor le iba? ¿Cuál le gustaba? Español y literatura. Toda la vida me han gustado, porque tengo desde muy niña una disciplina muy grande con la lectura. Me encanta leer. Recuerdo que en la escuela cuando estaba en primaria, una profesora me motivaba mucho, me ponía a leer y a recitar y me decía que yo tenía actitud para eso. En la universidad hay muchas materias que me gustan como Psicología social y Psicoanálisis. ¿De dónde nace el deseo de ser Psicóloga? Porque toda la vida me he preguntado y preocupado enormemente por saber el comportamiento de nosotros los seres humanos. Me pregunto por qué somos tan diferentes, por qué actuamos de diferentes formas y cómo reaccionamos frente a muchas situaciones. Elegí mi carrera porque se me hace interesante saber qué pasa en la cabeza de nosotros, y hoy le doy gracias a Dios porque escogí la carrera adecuada. ¿Nunca pensó en otra carrera? No, no y no. Desde muy niña me encanta la psicología. Entonces entre más avanzo más me gusta mi carrera.

¿Qué piensan sus compañeros de verla tan activa? Son muy lindos. En momentos los veo como mis compañeros, en otros como mis nietos. Hay niñas y muchachos que son muy especiales conmigo, me colaboran ¿Cuál es su mensaje para la juventud? mucho cuando ven que tengo una Que aprovechen todo lo que tienen. dificultad. Cuando Todo lo que la universidad les brinda. nos ponen en grupos a mí me Que aprovechen el tiempo y que da pena porque estén abiertos aprender siempre. Yo ellos se buscan entre muchachos, les diría que no existen limitantes en entonces siento la vida. algo de distancia entre ellos y yo. Me da pena pero aun así me invitan a trabajar con ellos. ¿Quién la motiva para seguir estudiando y cumpliendo todas sus metas? A mí me motivan mis ganas de seguir adelante, mis ganas de cumplir mis metas. Me motiva mi felicidad, a pesar de las situaciones. También me motivan mis hijos, mi deseo de salir adelante con mi familia. ¿Qué piensa su familia de todo lo que ha logrado? Hay unos que están contentos y se alegran mucho, otros me dicen que para qué me pongo a fregar con eso de estudiar, yo les digo a ellos que yo aún puedo hacer muchas cosas. Creo que si uno se pone a pensar para qué voy hacer tal cosa se condena a ser una persona obsoleta. Uno debe aprender y hacer hasta que Dios le permita. ¿Qué va hacer cuando termine su carrera? Quiero ser conferencista, dar un testimonio de mi vida y escribir un libro, ya estoy en proyecto de este. Si la vida me deja hacer otras cosas como trabajar, yo me le mido a lo que sea. ¿Cuál es su mensaje para la juventud? Que aprovechen todo lo que tienen. Todo lo que la universidad les brinda. Que aprovechen el tiempo y que estén abiertos aprender siempre. Yo les diría que no existen limitantes en la vida.

*Estudiante de IV semestre del programa de Comunicación Social y Periodismo de la Universidad de Ibagué. Entrevista realizada en el curso de Redacción Periodística, orientado por la docente Claudia Carrero.

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(entrevista)

Margoth Trujillo Uribe:

Ortega, Tolima, casi por cuatro años. Era imposible para mí empezar a estudiar, ni de noche podía hacerlo. El último trabajo que tuve fue en ventas, viajaba mucho, trabajaba de lunes a sábado y todos los días llegaba muy tarde. Entonces cada vez más veía lejos el deseo de estudiar.


Revista Entre Nos Otros no 8  
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