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La presencia real de Jesús en el sacramento de la Eucaristía en los primeros siglos del cristianismo jamás fue negada, excepto por la secta de los gnósticos. Después de miles de años sin que nadie dudara de que Cristo esta realmente presente en la Eucaristía llego el primer opositor moderno de la Presencia Real en la Eucaristía. Fue el hereje Berengario de Tours en el año de 1088, quien rechazó tanto esta verdad como la de la transubstanciación; (cambio substancial que se da en el pan y en el vino al ser consagrados). Reparó, sin embargo, el escándalo público mediante una sincera retracción pública hecha en presencia del Papa Gregorio VII, y murió reconciliado con la Iglesia. La tercera y más aguda controversia fue la iniciada por la Reforma en el siglo XVI y que continua hasta hoy entre los protestantes y demás sectas que Cristo este realmente de una forma real en el pan y el vino consagrados. Paradójicamente los protestantes modernos no se ajustan al grito de la Reforma de; ”Solo Biblia!, porque cuando se trata del tema de la presencia real en la Eucaristía rechazan lo que dice literalmente en las Escrituras; “esto es mi cuerpo.” Mat 26:26 “Haced esto en memoria mía” El mandamiento de Jesús de repetir sus gestos y sus palabras “hasta que venga” (1ª Corintios 11:26), exige mas que solamente acordarse de Jesús y de lo que hizo, “simbólicamente”, como hacen los protestantes en lo que ellos llaman y celebran como: “La Santa Cena”. “Mientras comían, Jesús tomó pan, pronunció la bendición, lo partió y lo dio a sus discípulos, diciendo: "Tomen y coman; esto es mi cuerpo.” Mat 26:26

Los protestantes alegan de que Cristo, bien podría estar hablando simbólicamente ya que el había dicho: "Yo soy la vid" y Él no es una vid; "Yo soy la puerta" y Cristo no es una puerta. Obviamente el lenguaje que Jesús uso en otras ocasiones si era figurado, por eso nadie pregunto; "Si eres una puerta, ¿dónde está la chapa? si eres la vid ¿dónde están las hojas y por qué no eres verde?". Jesús no dijo; “Yo soy esa puerta” o “Yo soy esa vid” a diferencia de cuando el dijo; “esto es mi cuerpo”, refiriéndose al pan. Tampoco dijo; "Esto simboliza mi cuerpo". Habiendo dicho Cristo "éste es mi cuerpo", ¿quién va a decir: "No Señor, éste no es tu cuerpo. Es pan, no más?” Decir: "esto es mi casa, esto es mi amigo" no quiere decir "esto es símbolo de mi casa, símbolo de mi amigo". Además la palabra “memoria” en griego, es “anamnesis”, y connota hacer presente algo real. Es erróneo tomar jugo de uva y galletas saladas “simbólicamente” como hacen muchos protestantes para representar algo real. “Presencia real”. Los Apóstoles y sus sucesores ¡nunca! Enseñaron que la Eucaristía fuera un símbolo. “La copa de bendición que bendecimos ¿no es acaso comunión con la sangre de Cristo? Y el pan que partimos ¿no es comunión con el cuerpo de Cristo?” 1ª Cor 10:16 “Por tanto, quien coma el pan o beba el cáliz del Señor indignamente, será reo del cuerpo y de la sangre del Señor”. 1ª Cor 11:27 El comer un pan indignamente no hay castigo, tampoco nadie puede pecar contra un símbolo: Por tanto, quien coma el pan o beba el cáliz del Señor indignamente, será reo del cuerpo y de la sangre del Señor. 1ª Cor 11:27

Y no hay ningún riesgo de que te enfermes, o incluso de que te mueras al ingerirlo menos que este caduco, o que realmente este Cristo: “Y por esta razón varios de ustedes están enfermos y débiles y algunos han muerto.” 1ª Corintios 11:30 Juan 6, un capitulo para memorizar. Es sin duda en el Evangelio según San Juan capitulo seis donde encontramos le evidencia mas clara y contundente; “El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna, y yo le resucitaré el último día… Juan 6:54. Estos pasajes se escribieron en griego y los que lo oyeron entendieron lo que literalmente Jesús les decía; “quien a mi me “mastica”, “tritura”, “roe”, tiene vida eterna. Esto se ve bien claro si analicemos como reaccionaron los que oyeron estas palabras de Jesús en su idioma: “Disputaban entre sí diciendo: ¿Cómo puede éste darnos de comer de su carne?” Jn 6:52. “Y muchos de sus discípulos oyéndolo, dijeron: Dura es esta palabra; ¿quién la puede oír? Jn 6:60 Jesús solía siempre corregir a sus oyentes cuando se le malinterpretaba, como cuando les dijo que Lázaro dormía (Jn 11:14), o hablando sobre la levadura de los fariseos (Mt 16, 5-12). Sin embargo aquí no corrige e ínsita: “mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida.” Jn 6:55. De ahí que muchos discípulos de Jesús después de oírle hablar en estos términos simplemente le abandonaron (v. 66), por su falta de fe en comer su carne, como hoy en día los protestantes. Jesús luego se vuelve contra sus amigos mas fieles y les dice: "¿También vosotros queréis marcharos?" (v.67), sus verdaderos discípulos permanecieron, y creyeron en El; ¿De que lado estas tu?


Un esquema bíblico muy practico

¿Que creía la Iglesia primitiva?

Es bastante interesante notar que en las en las dos ocasiones previas a la Ultima Cena donde Jesús parte el pan, suceden milagros. En la Primera multiplicación de los panes donde aparte Jesús les dice a sus discípulos en preparación de ser quienes irían a perpetuar este misterio les dice: “dadles vosotros de comer.” Y continua: “…pronunció la bendición y, partiéndolos, dio los panes a los discípulos y los discípulos a la gente.

Una Misa católica hacia el año 155.

Si en las dos ocasiones que Cristo partió el pan sucedieron milagros de multiplicación, en la Ultima Cena por lógica tendría que seguir el mismo esquema. ¿Cristo se sacrifica una y otra vez? Otro error protestante sobre la Eucaristía es creer que los católicos al celebrar la Eucaristía cada domingo, nosotros intentamos “sacrificar a Cristo una y otra vez”. Eso es desconocer el catolicismo, la Misa, y el poder de Dios. Lo cierto es que los católicos no pretendemos sacrificar de nuevo a Cristo, sino renovar ese único Sacrificio hasta que El vuelva en gloria. Solo hubo un solo Sacrificio de Cristo en la Cruz, pero este tiene repercusiones y efectos eternos, de otro modo solo habría muerto por los pecados de los hombres del Antiguo Testamento. De ahí que en la Misa se renueve, y se haga presente este único sacrificio de Cristo, (de una forma incruenta). Cuando los evangélicos dicen "!Fui lavado por la sangre de Jesús!", o “!Me Cubro con la sangre de Cristo!” ¿Están sacrificando a Jesús una y otra vez? ¡Claro que no! Pues bien, tampoco los católicos en la Misa sacrifican a Cristo otra vez, solamente experimentamos la naturaleza perpetua de ese único Sacrificio por nuestros pecados.

"Señor, danos siempre de ese Pan" Juan 6:34

“El día que se llama del sol [domingo] se celebra una reunión de todos los que moran en las ciudades o en los campos, y allí se leen, en cuanto el tiempo lo permite, los Recuerdos de los Apóstoles, seguidamente, nos levantamos todos a una y elevamos nuestras preces... Terminadas las oraciones, nos damos mutuamente el ósculo de paz. Luego, al que preside a los hermanos se le ofrece pan y un vaso de agua y vino, y tomándolos él tributa alabanzas y gloria al Padre del universo, pronuncia una larga acción de gracias. Y una vez que el presidente ha dado gracias y aclamado todo el pueblo, los ministros o diáconos, dan a cada uno de los asistentes parte del pan y del vino y del agua sobre que se dijo la acción de gracias y lo llevan a los ausentes.” (Testimonio de san Justino mártir) Antes de la llegada a la tierra de Nuestro Señor Jesucristo, la Eucaristía fue prefigurada de diversos modos en el Antiguo Testamento. Fueron figuras de este sacramento: Escribe San Ignacio de Antioquia, año (110 d.C.); “…algunos malos se apartan de la iglesia por no confesar que la Santa Eucaristía es verdaderamente la carne de nuestro salvador Jesucristo, la misma que padeció por nuestros pecados.” (Carta a los Esmirnios, 6:2-7:1). La Eucaristía, indispensable para salvarnos Que debemos comulgar para salvarnos está fuera de duda, pues Nuestro Señor claramente nos dice: "Si no comiereis la Carne del Hijo del Hombre y no bebiereis su Sangre no tendréis vida en vosotros (Jn. 6, 53)". Que no te confundan las sectas protestantes, “Cristo es el pan vivo bajado del cielo…” “Para que quien lo coma ya no muera.” Jn 6,50-55.

"Mientras los Protestantes estudian el menú (la Biblia), los católicos nos gozamos la cena (La Santa Eucaristía)." Scott Hann, ex ministro y Teólogo protestante.

Respuestascatólicas a preguntas protestantes.

Temasen este folleto: •

¿Esla Eucaristía un mero símbolo?

¿Quédijeron los primeros cristianos?


La Eucaristia