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Alfonso Caso y Andrade (1896-1970) Un telegrama lo decía todo: Asunto: descubierta tumba más importante América, enviaré detalles. Urge salgan hoy, si es posible, Marquina, Borbolla y Eulalia Guzmán. C. Alfonso Caso. Arqueólogo. 13 de enero, 1932

Por más de veinte años, se dedicó al estudio del Valle de Oaxaca y en particular de Monte Albán, sitio que encontró convertido en terrenos de cultivo, o cubierto por decenios de vegetación. Con la ayuda de arqueólogos, técnicos y jornaleros de la zona, hizo el descubrimiento de la Tumba 7, con el cual marcó un hito en la historia de la arqueología mexicana, que significó el inicio de la exploración de la arquitectura arqueológica monumental en México. Su espectacular hallazgo incluía más de 400 piezas de metales y piedras preciosas, todos tallados al estilo que puede verse en los códices. Alfonso Caso solía decir, entre sus amigos, que el descubrimiento de la Tumba 7 se debió a un mero accidente, ya que una vaca hundió su pata trasera en la misma y, por tanto, en el hecho no había que buscar mérito científico. La labor del arqueólogo se revela –decía– cuando logra explicar lo que ha encontrado. Esa explicación le tomó a Caso treinta largos años de análisis y estudios, tras los cuales ofreció al mundo grandes aportaciones, como el desciframiento de diversos sistemas de escritura prehispánicos de Oaxaca y la Mixteca. Gracias a su labor se comprenden glifos del año 500 antes de nuestra era que nombran personas, cuentan el tiempo y narran conquistas. El doctor Alfonso Caso creó una corriente de pensamiento llamada Escuela mexicana de arqueología, que integra la arqueología, la lingüística, la etnografía, la historia

y el estudio de las poblaciones para entender la profundidad de las raíces culturales precolombinas.

MIGUEL

Alfonso Caso y Andrade

LPORTILLA EÓN

Caso también estudió la cultura y la religión de los mexicas y se convirtió en uno de sus principales peritos. Descifró muchas de las famosas piedras grabadas que representaban a las deidades del México central, como la Piedra del Sol, que había sido la preocupación de muchos estudiosos en épocas anteriores. Alfonso Caso encontró que dicha Piedra del Sol, conocida ahora como calendario azteca, efectivamente, se había elaborado con base en un sistema calendárico, y que la cultura mexica dejó plasmados ella su cuenta del tiempo y los mitos en torno a los orígenes de este pueblo al que Caso llamaba El pueblo del sol. Don Alfonso Caso fue un gran visionario, pues fundó instituciones que aseguraban la continuidad de los estudios a los que dedicó gran parte de su vida, como la Escuela Nacional de Antropología e Historia y la Sociedad Mexicana de Antropología; además, creó otras cuya labor es proteger el patrimonio arqueológico de los mexicanos, como el Instituto Nacional de Antropología e Historia y el Museo Nacional de Antropología. Sus estudios de las culturas antiguas le hicieron valorar a los indígenas actuales que luchan por su reconocimiento en el México de hoy. Para brindarles apoyo, fundó el Instituto Nacional Indigenista, organismo que aún dirigía poco antes de morir, en 1970. Hoy, las instituciones que fundó Alfonso Caso perviven en el centro de la política cultural del país como muestra de la visión extraordinaria de este científico, investigador y filósofo, quien sostuvo que su única misión en la vida fue la búsqueda de la verdad.

México D.F. Verano de 2005. Año 3 Número 12

El histórico telegrama que envió Alfonso Caso para notificar el hallazgo de la tumba 7 de Monte Albán, Oaxaca, nos trae vientos del romanticismo que había en la investigación arqueológica de los inicios. Entonces, cuando mucho se ignoraba, este pensador mexicano develó los misterios de pueblos que habían estado ocultos bajo siglos de abandono.

HACER QUE LOS MAESTROS SE ACERQUEN AL MUNDO INDÍGENA Nuevo número de atención a clientes: 01 800 001 LEER www.clublectores.com


MIGUEL LEÓN PORTILLA

Edición exclusiva de

Los mexicanos conservamos mucho del mundo indígena

En pos de la América precolombina

HACER QUE LOS MAESTROS SE ACERQUEN AL MUNDO INDÍGENA

Por Susana Garduño El 27 de enero, el célebre estudioso de las lenguas y culturas indígenas de México, el doctor Miguel León Portilla, presentó su nueva obra: Antigua y nueva palabra. Un libro que causa impresión imborrable sólo al verlo, pues con sus mil páginas se revela como un compendio nunca antes visto de literatura indígena. Esta es una compilación que proviene del pasado precolombino y de la reciente producción literaria de algunos alumnos del doctor León Portilla, cuyas lenguas maternas son el náhuatl y otras lenguas indígenas.

EL ORIGEN DE SU VOCACIÓN: LA INVESTIGACIÓN SOBRE LOS PUEBLOS PRECOLOMBINOS Desde chico tuve la suerte de conocer al doctor Manuel Gamio, iniciador de la moderna antropología mexicana. Gamio era pariente mío y con él íbamos a Cuicuilco, a Teotihuacan… Ahí empecé a interesarme mucho. Después estudié profesionalmente, más bien filosofía. Y estaba haciendo mi tesis de un tema que es en cierta manera afín, Teoría de las religiones, antropología e historia, Henri Bergzon. En ese tiempo tuve también la fortuna de que cayeran en mis manos algunos libros de Ángel María Garibay, quien fue mi otro gran maestro aquí en la Universidad. Él había descubierto muchísimas de las fuentes de los textos en náhuatl para poder publicarlos y estudiarlos. Él fue el primer investigador que mostró la inmensa riqueza de la literatura náhuatl. Él fue mi maestro y me dirigió la

“Este es el primer libro escrito en la antigüedad y cuenta del tiempo en el cual acabó de formarse todo lo que hay en el cielo y sobre la Tierra…”

Con humor que no tiene vuelta de hoja, el doctor se refirió en alguna ocasión al tamaño de su libro diciendo: “Para demostrar que hay literatura indígena, si alguien lo niega, le doy con el libro; quedará convencido”. Al conocer la misión y el compromiso de Club de Lectores de llevar la letra impresa hasta los rincones más recónditos del país haciendo llegar buenos libros a todo el territorio nacional, Miguel León Portilla comentó: “¡Qué bueno, porque eso suele ser el gran escollo de los libros: nadie sabe que existen!

tesis de doctorado que se tituló: Filosofía náhuatl estudiada en sus fuentes. Este libro lo publicó luego la Universidad. Ha tenido muchas ediciones y se ha traducido al inglés, francés, alemán, checo y ruso.

SU PASIÓN POR LO MEXICA Me parecieron interesantes en un sentido profundo porque las civilizaciones de México son uno de los focos de cultura de civilización originaria en el mundo. No hay muchos focos de civilización originaria. Están Egipto, Mesopotamia, India y China, y el otro es México. Es la raíz más honda de los mexicanos. Manuel Gamio me decía: “No sólo te intereses por los indígenas antiguos; piensa también en los de hoy”. Y yo creo que el libro que ahora publico lo muestra: Antigua y nueva Palabra.

Literatura de Mesoamérica desde los tiempos precolombinos hasta el presente. Tengo un seminario de cultura náhuatl aquí en la Universidad y tengo alumnos que tienen como lengua materna el náhuatl. Con ellos hablamos en náhuatl siempre y hacemos reuniones de hablantes de náhuatl. Participé en la creación de la casa de los escritores en lenguas indígenas, con indígenas actuales. Porque los indígenas actuales están marginados, despreciados y en situaciones casi siempre muy difíciles.

LA HERENCIA INDÍGENA DE LOS MEXICANOS Los mexicanos conservamos mucho del mundo indígena. En nuestra manera de ser, en nuestra sensibilidad y sentido comunitario, incluso en nuestra manera de pensar.

Varios milenios transcurren en la narración del Popol-Vuh, que nos habla del origen de los dioses mayas.

Esta edición contiene magníficas ilustraciones a todo color que recrean la estética maya e ilustran las narraciones llenas de magia de este legendario libro que es, a la vez, histórico y mítico. CAMINO AL POPOL-VUH N° 102074 263 puntos OFERTA 230 puntos

Incluye comentarios de grandes pensadores que sirven para reflexionar sobre las hazañas narradas en el Popol-Vuh.


En el mundo prehispánico, por ejemplo, pensaban en el dios supremo diciendo que era nuestra madre y nuestro padre. Hoy, la mayoría de los mexicanos piensa que lo supremo para ellos es nuestra madre Tonantzin Guadalupe y nuestro padre Jesús. En nuestra dieta, farmacología y ¡en nuestra manera de reaccionar! Nosotros hablamos mucho como los indígenas; no tanto como los españoles, sino como los indígenas: con mucho respeto; más bien dándoles vueltas a las cosas, como decía Sahagún, “con largos parlamentos”.

SU OBRA Principalmente he trabajado sobre los náhuatls. Pero también sobre los mayas; el pensamiento y el tiempo maya. De Baja California me he ocupado mucho, porque es un núcleo cultural muy importante; está en la frontera con Estados Unidos, y ese país varias veces ha tratado de apoderarse de ella.

SU MENSAJE A LOS MAESTROS Mi mensaje a los maestros es que se acerquen a lo que es la raíz más honda de México, que es el mundo indígena, y para ello, que lean literatura indígena, que lean acerca de los códices y los libros antiguos; que se asomen al campo y vayan a las zonas arqueológicas. Aquí en el Distrito Federal tenemos nada menos que el Templo Mayor. Que lleven a sus discípulos, niños y jóvenes, a esos lugares.

Miguel León Portilla (Selección y notas)

VISIÓN DE LOS VENCIDOS RELACIONES INDÍGENAS DE LA CONQUISTA

Por otro lado, no soy antihispánico. Pienso que son las dos raíces de México, y que tenemos que ahondar en las dos. Porque para usar este brazo, no me voy a cortar el otro, ¿verdad? Las dos cosas son importantísimas. Defiendo la educación bilingüe, pero en serio bilingüe. Es decir, que los niños indígenas lleguen a conocer y hablar bien su lengua, incluso que escriban literatura. En el libro que acabo de publicar hay autores indígenas no sólo náhuatls; hay mayas, zapotecos, mazatecos, mixtecos, purépechas, que

Mi mensaje a los maestros es que se acerquen al mundo indígena escriben admirablemente bien. Aunque era un libro costoso, logré que la editorial redujera su precio casi a la mitad de lo que querían ellos inicialmente. Claro que es caro, porque tiene mil páginas. Pero no se trata de que el libro lo tenga yo aquí guardado o lo tengan ellos en bodega. Ahora, con la reducción de su precio, se va a facilitar su distribución.

LA CONCIENCIA DE LOS INDÍGENAS ACTUALES DEL VALOR DE SU PROPIA CULTURA Creo que poco a poco va extendiéndose esta apreciación y que ellos mismos

van siendo cada vez más seguros de sí mismos. Durante mucho tiempo, los indígenas no han tenido acceso ni siquiera a la literatura que sus antepasados habían creado. Pero ya empiezan a tenerlo. Con mis alumnos, hacemos reuniones de hablantes de náhuatl y vienen muchos de diversos lugares. He participado con indígenas tzeltales y tzotziles de Chiapas, de comunidades ligadas a los zapatistas –le diré– para elaborar materiales didácticos que ellos mismos han preparado. Capacitaron a muchachos que habían estudiado ya para que fueran maestros en sus comunidades. Y ellos han preparado los materiales didácticos que están usando. ¡Muy bonitos cartones! ¡Qué colores! También los realizaron directamente en yeso.

EL ACCESO DE LOS INDÍGENAS A LA LETRA IMPRESA Muchos sí tienen acceso a la letra impresa, los que ya han estudiado y leído. Y la idea es que puedan leer en sus lenguas, porque muchos creían que sus lenguas no se podían escribir. ¡Figúrese usted! Siendo que cualquier lengua se puede escribir. De hecho, hay alfabetos fonéticos internacionales para cualquier lengua. Y en el caso del náhuatl, desde la primera mitad del siglo XVI se escribió en esa lengua. Mi esposa, que también es investigadora, ha publicado una obra en que registra 3 mil títulos en náhuatl, comentados.

Miguel León Portilla

NUESTROS POETAS AZTECAS

Hasta 1959, cuando apareció por primera vez este libro, el único testimonio difundido sobre la Conquista era la crónica victoriosa de los españoles. Aquí, textos traducidos del náhuatl nos ofrecen otra imagen, la que los indios se formaron acerca de los conquistadores y la ruina de su mundo. 236 págs.

El célebre autor de La visión de los vencidos nos trae ahora una introducción a la poesía de los antiguos mexicanos. Ésta es una adaptación de su obra titulada: Quince poetas del mundo náhuatl, dirigida a los estudiantes de secundaria y de preparatoria, como una iniciación a la poesía prehispánica. 168 págs.

Nº 332001 50 puntos

Nº 209034 149 puntos

Miguel León Portilla

CÓDICES Los códices son documentos milenarios que están a medio camino entre la escritura gráfica y la tradición oral. Bellas páginas que contienen una visión singular del mundo, que aún no terminamos de descifrar. 333 págs.

Nº 202016 269 puntos


LEGAL

El Club de Lectores constituye un sistema para la consecución de fines culturales donde se anima a descubrir y compartir el gusto por la lectura, facilitando la adquisición de buenos libros con la intención de formar e incrementar el acervo de las bibliotecas familiares. El Club de Lectores trata de acercarse, particularmente, a personas o comunidades que en razón de su situación social, física o cultural no pueden acudir a otras instancias.

Programa Nacional Hacia un País de Lectores La consolidación de nuestra democracia, a través del ejercicio cabal de la ciudadanía, exige la formación de ciudadanos en el sentido completo de la palabra: personas capaces no sólo de elegir a sus gobernantes sino de participar en la toma de decisiones que afectan a la vida colectiva. Para la formación integral del ciudadano, para su capacidad de decisión, para el desarrollo cultural del individuo y el de los grupos sociales, la lectura es una condición indispensable: una lectura libre, autónoma, ejercida como forma de vida, como afición placentera y satisfacción personal, como manera de encuentro con los otros […] […] Este Programa es el conjunto de esfuerzos que el gobierno de la República propone a la sociedad para incorporar la lectura en la vida de todos los mexicanos: en el hogar, la escuela, la universidad, los espacios culturales, los lugares públicos, y los centros de distribución y acceso a los libros y a otros materiales de lectura. Considera, asimismo, la unión y la colaboración de todos los actores y esferas de la sociedad como condición básica para lograr su objetivo: autores, editores, impresores, libreros, bibliotecarios, promotores voluntarios, maestros, padres de familia, organizaciones sociales y privadas, medios de comunicación y ciudadanos en general. También el firme compromiso y la colaboración de los órdenes de gobierno: federal, estatal y municipal. De ahí que, como política de Estado, habremos todos de garantizar un esfuerzo colectivo sin precedentes para desarrollar nuestras capacidades y consolidar nuestro proyecto democrático; esto es, hacer de México un país de lectores. Fuente: Programa Nacional Hacia un País de Lectores, Presidencia de la República. 2

Verano 2005

Bienvenido al Club de Lectores En Club de Lectores trabajamos para procurarle una gran variedad de libros cuyas características —así como nuestras promociones— se dan a conocer en nuestra revista trimestral y en nuestra página web www.clublectores.com Una vez que seleccione los libros de su agrado comuníquese al 01 800 001 5337 o ingrese a www.clublectores.com y utilice sus puntos para adquirirlos y recibirlos en el siguiente envío mensual. Al solicitar el canje, le sugerimos confirmar la equivalencia en puntos y la existencia de los libros elegidos, ya que éstas pueden variar sin previo aviso debido a cambios de políticas en las distintas editoriales que proveen a Club de Lectores. Asimismo, la presentación de los libros que usted reciba puede ser diferente de la que se muestra en esta revista, debido al frecuente lanzamiento de nuevas ediciones. Todo lo ofrecido en esta revista será válido únicamente del 1º de junio de 2005 al 31 de a agosto de 2005. Para cualquier aclaración, o para realizar su canje de puntos, también puede recurrir a la sección "Use sus puntos" en www.clublectores.com Agradecemos su confianza y esperamos que disfrute de las excepcionales facilidades que Club de Lectores ofrece para hacer de la lectura una actividad de deleite familiar.

Club de Lectores Revista trimestral Año 3 Núm. 12 Junio 2005 Director Miguel Echenique Información y textos Susana Garduño Soto Coordinación del fondo editorial Virginia Krasniansky Corrección de estilo Virginia Krasniansky

Diseño, formación y fotografía digital Pedro Zúñiga Montes Asistente de Diseño: César Herrera Vergara Fotos Miguel León Portilla: Laura Alejandra Alcaraz Editor responsable Nelson Uribe de Barros El contenido de las colaboraciones es responsabilidad exclusiva de sus autores.

©Club de Lectores es una publicación trimestral editada por Edilar S.A. de C.V. con domicilio en Blvd. Manuel Ávila Camacho 1994, Desp. 403, Torre Ejecutiva Satélite, Tlalnepantla, Edo. de México, C.P. 54055. Teléfonos (01) 55 53 61 96 11, larga distancia sin costo 01 800 001 5337. Fax (01) 55 53 62 08 51. Correo Electrónico: club@clublectores.com, dirección en Internet: www.clublectores.com. Certificado de Reserva otorgado por el Instituto Nacional del Derecho de Autor: 04-2002-090919153500-102. Número de Certificado de Licitud de Título: 12203. Número de Certificado de Licitud de Contenido: 8858. RFC: EDI000424HP8. Editor Responsable: Nelson Uribe de Barros. Edición computarizada: Edilar, S.A. de C.V. Impresión: Pressur Corporation S.A. Zona Franca Colonia Suiza, Ruta 53, Km. 120.500, Nueva Helvecia - Departamento Colonia. Uruguay Teléfonos: 00 598 55 476 70 / 71 • informes@pressur.com


EDITORIAL

Viajes y lectura e muy pequeña me gustaba viajar. De mayor, también. Ver países nuevos, otras gentes, otras costumbres, ver los diferentes colores de los mares, caminar como Rimbaud, cruzar océanos como Livingstone, llegar a tierras lejanas como Marco Polo. También me gustaba leer. Porque la lectura, igual que viajar, podía ser una aventura, sólo que en el caso de los libros realmente era la aventura “sin fin”. Enseguida aprendí que a través de ellos, podía conocer a los caballeros del rey Arturo y a los antiguos reyes de Britania, a una niña de Nepantla llamada Juanita de Asbaje, leer sus obras, vivir sus aventuras; fui marino con Conrad y London, y poeta con Rosario Castellanos y Whitman. Sufrí el terror con Lovecraft y Poe. Me perdí en El Cuervo y suspiré con el viaje a la luna de Luciano de Samósata, allá muy lejos en el siglo II en Siria, donde cómo aún no existen los viajes en el tiempo, no hubiera podido llegar. El viaje y el libro. El libro y el viaje. Ambos juntos, siempre. Leyendo y viajando, enterándome, aprendiendo, cabalgando con los cosacos del Don o riéndome con las inteligentes insidias volterianas. En ocasiones al acabar un libro sabía que algo había quedado dentro de mí. Lo que fuera: un nuevo conocimiento, un agrado, un rechazo, un motivo de reflexión ¿estoy de acuerdo con esta opinión? ¿Me gustó esta historia? ¿Me he reído, he llorado, me he entretenido, he aprendido? Me gustara o no una obra concreta, sabía que había otra historia,

D

otraposibilidad, otra aventura. Así que seguí leyendo y volé con Saint Exupéry en su avión sobre el desierto, supe de ese principito en su pequeño planeta, y de una jovencita llamada Mary Shelley que escribió sobre la creación científica de un ser humano, allá en 1818. El asunto no tenía fin, así que ya conociendo la cantidad de posibilidades que me brindaba la lectura, seguí aventurándome en el mundo de los libros y por supuesto, también seguí viajando. Pero faltaba algo, porque el libro estaba ahí, cerca, lejos, asumido u olvidado pero siempre cercano en mi biblioteca. También estaba la otra posibilidad: llegar a una de esas zonas fantásticas: Archivos-LugaresMágicos, compendio, casa, asilo del conocimiento: las bibliotecas. Ellas formaban parte de mi imaginario. De mi concepto de los asuntos humanos bien hechos, así que escribí un libro de cuentos y luego otro y otro, y a todos los titulaba Los Archivos: Cuentos del Archivo Hurus, Archivo Hurus II... La presentación de los Archivos inicia así: “... existen oasis en la galaxias donde se guardan los conocimientos, donde se da asilo al perseguido, donde los caminos entre los soles son posibles. Todos los conocen: son Los Archivos”. Ya tenía las bibliotecas en el mundo de la imaginación. En definitiva, un viaje entre brujas y dragones y marcianos y reflexiones más allá de todo límite, pero aún seguía faltando algo, porque cuando recorría otras tierras y otros caminos me llevaban lejos; hubiera deseado tener en un libro todo lo que

veía, llevarlo conmigo y, pasado el tiempo, quería recordar hasta el color exacto de las hojas en el atardecer. ¿Cómo hacían los antiguos, los viajeros incansables, los exploradores, los caminantes compulsivos? ¡claro!, ¿cómo no lo había pensado antes?: apuntaban. Algo tan sencillo, y evidentemente tan atractivo... Lo que me faltaba era un lugar donde apuntar mis impresiones de viajes. Entonces preparé y edité una bitácora a la que titulé Mi libro de viajes Trotamundos . Y vi que servía para todo el mundo: para estudiantes, aventureros, viajeros citadinos, poetas, para los que se iban de vacaciones o para estudiosos del terreno por el que paseaban. En el libro se podía escribir, se podía dibujar en él, dejé hojas para pegar los recuerdos, incluí datos sobre viajeros famosos y recogí cartas de mis amigos viajeros que me llegaron por internet... todo un mundo que iniciaba. Tiempo después, tratando de recordar un viaje al sureste de México, recurrí a Mi libro de viajes ; allí estaba todo, en el Rincón de los recuerdos : el boleto de entrada a Celestun, las hojas del manglar rojo, la barca en el estero donde se unen las aguas del río y el mar, los flamencos rosas y el bosque petrificado. Lo leí y releí despacio, reviviendo la experiencia, guardándola de nuevo y, entendiendo, que la lectura, aparte de un divertimento, es una parte esencial de la vida, porque la recrea, la transmite y la conserva. Quizás por eso leo. Blanca Martínez

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Alfonso Caso y Andrade (1896-1970) Un telegrama lo decía todo: Asunto: descubierta tumba más importante América, enviaré detalles. Urge salgan hoy, si es posible, Marquina, Borbolla y Eulalia Guzmán. C. Alfonso Caso. Arqueólogo. 13 de enero, 1932

Por más de veinte años, se dedicó al estudio del Valle de Oaxaca y en particular de Monte Albán, sitio que encontró convertido en terrenos de cultivo, o cubierto por decenios de vegetación. Con la ayuda de arqueólogos, técnicos y jornaleros de la zona, hizo el descubrimiento de la Tumba 7, con el cual marcó un hito en la historia de la arqueología mexicana, que significó el inicio de la exploración de la arquitectura arqueológica monumental en México. Su espectacular hallazgo incluía más de 400 piezas de metales y piedras preciosas, todos tallados al estilo que puede verse en los códices. Alfonso Caso solía decir, entre sus amigos, que el descubrimiento de la Tumba 7 se debió a un mero accidente, ya que una vaca hundió su pata trasera en la misma y, por tanto, en el hecho no había que buscar mérito científico. La labor del arqueólogo se revela –decía– cuando logra explicar lo que ha encontrado. Esa explicación le tomó a Caso treinta largos años de análisis y estudios, tras los cuales ofreció al mundo grandes aportaciones, como el desciframiento de diversos sistemas de escritura prehispánicos de Oaxaca y la Mixteca. Gracias a su labor se comprenden glifos del año 500 antes de nuestra era que nombran personas, cuentan el tiempo y narran conquistas. El doctor Alfonso Caso creó una corriente de pensamiento llamada Escuela mexicana de arqueología, que integra la arqueología, la lingüística, la etnografía, la historia

y el estudio de las poblaciones para entender la profundidad de las raíces culturales precolombinas.

MIGUEL

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Caso también estudió la cultura y la religión de los mexicas y se convirtió en uno de sus principales peritos. Descifró muchas de las famosas piedras grabadas que representaban a las deidades del México central, como la Piedra del Sol, que había sido la preocupación de muchos estudiosos en épocas anteriores. Alfonso Caso encontró que dicha Piedra del Sol, conocida ahora como calendario azteca, efectivamente, se había elaborado con base en un sistema calendárico, y que la cultura mexica dejó plasmados ella su cuenta del tiempo y los mitos en torno a los orígenes de este pueblo al que Caso llamaba El pueblo del sol. Don Alfonso Caso fue un gran visionario, pues fundó instituciones que aseguraban la continuidad de los estudios a los que dedicó gran parte de su vida, como la Escuela Nacional de Antropología e Historia y la Sociedad Mexicana de Antropología; además, creó otras cuya labor es proteger el patrimonio arqueológico de los mexicanos, como el Instituto Nacional de Antropología e Historia y el Museo Nacional de Antropología. Sus estudios de las culturas antiguas le hicieron valorar a los indígenas actuales que luchan por su reconocimiento en el México de hoy. Para brindarles apoyo, fundó el Instituto Nacional Indigenista, organismo que aún dirigía poco antes de morir, en 1970. Hoy, las instituciones que fundó Alfonso Caso perviven en el centro de la política cultural del país como muestra de la visión extraordinaria de este científico, investigador y filósofo, quien sostuvo que su única misión en la vida fue la búsqueda de la verdad.

México D.F. Verano de 2005. Año 3 Número 12

El histórico telegrama que envió Alfonso Caso para notificar el hallazgo de la tumba 7 de Monte Albán, Oaxaca, nos trae vientos del romanticismo que había en la investigación arqueológica de los inicios. Entonces, cuando mucho se ignoraba, este pensador mexicano develó los misterios de pueblos que habían estado ocultos bajo siglos de abandono.

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