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Publicación Gratuita

ISSN: 2007-3119

Julio-Agosto-Septiembre 2014, Año 6 Número 31 www.SuigenerisFapsi.com

Revista oficial de la uanl a través de la Facultad de Psicología


Contenido 1 EDITORIALES: “De lo cualitativo a lo mixto” Por

Silvestre Manuel Hernández

Una publicación de la Universidad Autónoma de Nuevo León

5 EDITORIALES: “Aspectos del método cualitativo en la clínica psicoanalítica” Por César Abarca

Dr. Jesús Ancer Rodríguez Rector Ing. Rogelio G. Garza Rivera Secretario General Dr. Ubaldo Ortiz Méndez Secretario Académico Lic. Rogelio Villarreal Elizondo Secretario de Extensión y Cultura Dr. Celso José Garza Acuña Director de Publicaciones Dr. José Armando Peña Moreno Director de la Facultad de Psicología Mtra. Magaly Cárdenas Rodríguez Subdirectora Académica Mtro. Álvaro Antonio Ascary Aguillón Subdirector Administrativo Dra. Blanca Idalia Montoya Flores Subdirectora de Proyectos Educativos y Asistenciales Dr. José Cruz Rodríguez Alcalá Subdirector de Posgrado Dr. Manuel Guadalupe Muñiz García Subdirector de Investigación Omar Méndez Castillo Editor responsable Christian Alanis Contreras Iris Reyes Escobedo Ivan Guerrero Vidales José Arturo Baruch Marínez T. José Vieyra Rodríguez Comité editorial César Tóvar Jefe de Redacción Monserrat Reyes Luis Coronado Prestatarios de servicio social Equipo de Redacción Ramiro Ruiz Castillo Diseño Framelova Diseño web Alfredo "Jarch" Rodríguez // Jarch1280.deviantart // jarch1280@gmail.com Diseño de portada Lista de colaboradores en: www.suigenerisFaPsi.com

8 EDITORIALES: “Obesidad Infantil: La mirada de la madre ante hijo alteración de la percepción materna” Por Mtra. María Angélica Limón García

11 EDITORIALES: “Metodología cualitativa para el diagnóstico de la percepción social: Caso obesidad infantil” Por Janet García González y Kabáh Silva Aguilar

16 EDITORIALES: “La experiencia grupal como método de investigación” Por Jaime Reyes

20 DIL INTRO DE LA FAPSI: “Noticias varias” 22 TEMA CENTRAL: “Método Cualitativo o Ciencia Cualitativa en Psicología y Disciplinas Afines” Por Dr. José Moral de la Rubia

32 TEMA CENTRAL: “Desafíos Y Conflictos En La Metodología Cualitativa Actual” Por Dr. Miguel Ángel Martínez Miguelez 44 LA ENTREVISTA: Entrevista al Dr. Manuel G. Muñiz 49 DOSSIER: “10° Festival Internacional de Cine de Monterrey” por Redacción. 54 DOSSIER: “Parejas jóvenes... ¿será suficiente el amor?” Por Dra. María Elena Urdiales Ibarra

56 DOSSIER: “¿Qué es la logoterapia?” Por Lic. Raziel Tovar 61 MAKTUB: “La muerte de José” Por Diego García 63 EN CONSTRUCCIÓN: “La problemática del reconocimiento en Freud y Lacan” Por Baruch Martínez Treviño 68 PSICOANALIZARTE: “La inclusión de los métodos y el psicoanálisis” Por Osvel Becerra

70 QUID: “Cómo se mide la vida” Por Iván Guerrero Vidales 85 ENTRE MEMORIAS Y LOCURAS: “Ante el suicidio; un optimista que conoce la realidad y enfrenta el pesimismo del mundo” Por Guillermo Rocha

SUIGENERIS SUI GENERIS, Año 6, Nº31 , Julio-Agosto-Septiembre 2014. Es una publicación trimestral, editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León, a través de la Facultad de Psicología. Domicilio de la publicación: Dr. Carlos Canseco y Mutualismo No. 110, Colonia Mitras Centro, Monterrey, Nuevo León, México, C.P.64460. Teléfono: +52 8183 33 7859 ext. 510. Fax. +52 81 83337859. Editor Responsable: Omar Méndez Castillo. Reserva de derechos al uso exclusivo No. 04-2010-030514053000-102. ISSN 2007-3119 ambos otorgados por el Instituto Nacional del Derecho de Autor, Licitud de Título y Contenido No. 14,927 otorgado por la Comisión Calificadora de Publicaciones y Revistas Ilustradas de la Secretaría de Gobernación. Registro de marca ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial: II83057. Impresa por: EDIREY, Narciso Mendoza 4024, Col. Niño Artillero, Monterrey, Nuevo León, México. Fecha de terminación de impresión: 6 de Octubre de 2014, Tiraje: 1,000 ejemplares. Distribuido por: Universidad Autónoma de Nuevo León, a través de la Facultad de Psicología, Carlos Canseco y Mutualismo No. 110 Colonia Mitras Centro, Monterrey, Nuevo León, México, C.P.64460. Las opiniones y contenidos expresados son responsabilidad exclusiva de los autores. Prohibida su reproducción total o parcial, en cualquier forma o medio, del contenido editorial de este número. Impreso en México Todos los derechos reservados © Copyright 2013 suigeneris.psi@gmail.com


Editoriales De lo cualitativo a lo mixto Por Silvestre Manuel Hernández |silmanhermor@hotmail.com

Introducción

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a psicología, al igual que las demás ciencias sociales, se enriquece con el aporte de cada disciplina al Conocimiento, el cual puede ser metodológico o contextual; es decir, conforme los saberes se acercan más a la comprensión y explicación de su objeto de estudio, en la medida que lo valoran, lo conocen y precisan su interrelación cognitiva con otros fenómenos o hechos de la realidad, el Conocimiento se afianza más en la intención de dar un porqué, un cómo y un para qué, de lo que los seres humanos son, piensan y sienten.1 Sin embargo, con el devenir de la cultura y las inquietudes de la mente, los sistemas que dieron fundamento al quehacer intelectual de Occidente a inicios del siglo pasado se escindieron, no tanto por la falta de consistencia argumentativa de sus supuestos, sino porque el conocimiento se fue especializando, y esto trajo consigo estructuras particulares de fundamentación de cada disciplina científica, social y humanística, y un legado de cuestiones por resolver. Interrogantes que, aunadas al paso de la historia, al desarrollo de la ciencia y la técnica, y

a las investigaciones de los procesos mentales de los individuos y su incidencia en la sociedad, se agudizaron debido a que los sujetos han problematizado estas y otras cuestiones, y han tenido que formular métodos y modelos interpretativos que vayan al parejo de sus proyectos. Por consiguiente, en cuanto las ramas del saber definieron sus objetos de estudio y metodologías apropiadas, proceso que va del Renacimiento al siglo XIX europeo, la ciencia se independiza de la filosofía, pero hereda al Conocimiento el Positivismo, donde la formalidad de la matemática se impone en los procesos de investigación. Esto significó un reto epistemológico para cada disciplina, en particular para las ciencias sociales y las humanidades, necesitadas del estatus de ciencias, en relación con las «ciencias duras» o «naturales». Calidad alcanzada a principios de 1900, cuando los acontecimientos político–sociales obligaron a cada vertiente del conocimiento a replantearse las finalidades que perseguían y cómo esto se podía materializar en beneficio del género humano. De acuerdo con lo anterior, el objetivo de este artículo es presentar una exégesis aproximativa a la investigación cualitativa en psicología y trazar el paso hacia el método mixto. Para ello, consideraré sus características primarias, para precisar cuál es su relevancia y distinción con su contraparte, el proceso cuantitativo; posteriormente, haré un señalamiento de la investigación mixta. La hipótesis de este trabajo es que tanto lo cualitativo como lo cuantitativo se vinculan entre sí, en el proceso mixto; pero, en cada fase se tiende a dar una razón del fenómeno en estudio, con un procedimiento específico.

Exégesis objetivas

La psicología moderna, ubicada a finales del siglo XIX y principios del XX, se encuentra inmersa en la utilización del «método científico», 1


Editoriales: De lo cualitativo a lo mixto

la objetividad ante todo, que sustentaba a las ciencias físico–naturales; de ahí la aplicación de la metodología funcionalista o de tendencia cuantitativa en sus investigaciones, que en buena medida fue parte del conductismo; esto, en oposición a las interpretaciones de carácter subjetivo. Por su parte, el trabajo de las ciencias sociales se consideró científico si se hacía uso de la estadística, las gráficas y las tablas, es decir, si se apoyaba en un modelo matemático. La complejidad y sofisticación parecían darle el sello de científico. Ahora bien, desde un punto de vista histórico y formal, la investigación cualitativa tiene su origen en las ciencias sociales como la antropología, la sociología y la etnografía; donde, en la primera mitad del siglo XX, impera la lógica del positivismo para generar conocimientos objetivos, válidos y confiables. Con posterioridad a estos años, la investigación se explaya hacia el pluralismo conceptual y a la implementación de distintas metodologías, que pasan del proceso social a la descripción de la experiencia del otro, a los entramados de la moral y la política, al cuestionamiento de los criterios de validación del mismo conocimiento, social y psicológico. Así, en la década de los sesenta de la centuria pasada, aparece en diversos círculos científicos la llamada metodología cualitativa, de origen antropológico francés y sociológico alemán. Lo que se tradujo en la sustitución de un modelo de investigación y una postura epistemológica por otra: De esta manera se gestó un tránsito que fue de lo objetivo a lo subjetivo, del control extremo al «dejar hacer», de lo válido a lo confiable, de 2

lo nomotético a lo ideográfico, de la medición rigurosa a la observación en vivo, del análisis de las grandes poblaciones al estudio de casos, de los datos duros a la interpretación o análisis hermenéutico (López Carrasco, 1999). Y, en la investigación cualitativa, tal y como se ejerce actualmente, el investigador evalúa y decide sobre su tema, establece el estado de la cuestión, el marco conceptual y contempla los posibles enfoques durante el proceso, así como las técnicas para la recolección de datos como la observación, las entrevistas, los estudios de caso o las historias de vida, entre otros; con lo cual reconstruye cierto ámbito de la realidad social. Esta vertiente exige un buen nivel de interpretación de los datos obtenidos, con el fin de llegar a la comprensión y a la eventual sistematización de los mismos en un informe final. Lineamientos que, formalmente, ponen énfasis en la diversidad, el contexto y la potenciación de los participantes; develando un interés por entender las narrativas del otro sobre la realidad. Así, este modelo: «tiende a enfatizar un enfoque interpretativo y naturalista de la realidad mediante el estudio de los eventos en sus contextos naturales y desde los significados que le asignan los sujetos, destacando de esta manera su visión de construcción social de la realidad» (Sánchez Véliz, 2003: 8). «Bajo tal desglose, la investigación cualitativa se basa más en la lógica y el proceso inductivo, explorar y describir para luego generar perspectivas teóricas, que en la cuantificación o estadísticas. Se va de lo particular a lo general. Aquí, no se demuestran hipótesis, pues éstas se elaboran durante el proceso; la finalidad es «reconstruir» la realidad, tal como la observan


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los actores de un sistema social previamente definido» (Hernández Sampieri, et al, 2010: 9). Lo cualitativo, adquiere un punto de vista interno y extrae un significado de los datos. Entiende a los participantes estudiados y propicia la empatía hacia ellos. Analiza los aspectos explícitos (conscientes y manifiestos) e implícitos (inconscientes y subyacentes). En este sentido, no se acepta un orden natural establecido de la realidad, sino que se apela a lo histórico social construido; y, en consecuencia, la «objetividad y descripción» son sustituidos por la interpretación, por la comprensión. Además, téngase en cuenta que, a partir de las alternativas teórico–metodológicas de la psicología, como la Etogenia (Harré), las Representaciones Sociales (Moscovici), el Socioconstruccionismo (Gergen e Ibáñez), el Análisis del Discurso (Billig, Potter) y la Psicología Social Crítica (Sampson, Sullivan), las discusiones se han intensificado y han vuelto la mirada a los procesos comunicativos y de lenguaje con que la sociedad se interrelaciona, pues en ello se encuentran las claves, los dispositivos y la simbología que «construye» a los sujetos y su forma de ser. Lo que, de una u otra manera, induce a una comprensión, a un análisis y a una posible teorización.2 En concreto, el enfoque cualitativo atañe a un conjunto de prácticas interpretativas que «muestran» el mundo, lo representan, lo hacen comprensible. Su estudio se dirige a los objetos y seres vivos en su contexto, en su ambiente y en su relación con los demás; adonde se les interpreta, se les busca un sentido en función del significado que las personas les otorgan. Al contrario, el proceso cuantitativo se interesa por la explicación, por el conocimiento «preciso» donde las variables matemáticas fundamenten el proyecto y los resultados. En sí, la

disputa entre la investigación cualitativa y cuantitativa apela a la «verdad», al sentido y a la interpretación de su objeto de estudio y a la forma de abordarlo. Esto es, el dilema parece reducirse a la distinción entre interpretación (para lo cualitativo) y explicación (para lo cuantitativo); lo que, en el fondo, denota dos maneras distintas de crear conocimiento, aun sobre entidades comunes. Hernández Sampieri, et al (2010:10), señalan que la diferencia es que: «el enfoque cualitativo busca principalmente «dispersión o expansión» de los datos e información, mientras que el enfoque cuantitativo pretende intencionalmente «acotar» la información (medir con precisión las variables del estudio, tener «foco»)». Esto dio la pauta para un debate en cuanto a su diferencia constitutiva, y respecto al uso de ambas metodologías en la investigación; es decir, cómo llegar a lo mixto, a ese binomio donde confluyen procedimientos cuantitativos (métodos estadísticos, carácter observacional) y cualitativos (estudios de caso, postura interaccionista), que arrojen un mejor resultado. Pero, desde una posición neutra, lo cuantitativo existe en lo cualitativo, y viceversa; el primero, se nutre de la interpretación; el segundo, necesita de la formalización para no ser tan subjetivo. Además, la investigación cualitativa llega a apoyarse en datos cuantitativos de otras investigaciones; y ella misma genera datos cuantitativos, a través de los cuales describe y contrasta información. En esta vertiente, la combinación de lo cuantitativo con lo cualitativo, lo bimodal o mixto, atañe a la aplicación de ambas posturas en un mismo proceso de investigación. Y tiene como condición eliminar la influencia del investigador sobre los datos. Pues, en casi todos los procesos en donde está de por medio la condición humana, el cómo afecta la realidad su desenvolvimien3


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to con los demás y cómo es factible encontrar la mediación entre el hecho y la realidad, se corre el riesgo de no ser objetivo (Mayol Marcó, 2009). Por lo cual, este método (mixto) se inclina por la compatibilidad y cooperación de los planteamientos, llegar a una fase comprensiva y de integración. En la realización de entrevistas, por ejemplo, al efectuar el análisis comparativo del por qué algunas variables se vinculan, lo cualitativo se conjunta con la estadística descriptiva. Lo cuantitativo se vierte en los cuestionarios, mientras lo cualitativo se manifiesta en el análisis narrativo de «lo contado». Lo anterior no está exento de críticas respecto a la incompatibilidad epistemológica, formación y explicación del objeto de estudio, que puede darse entre la precisión y la comprensión del fenómeno, lo observado y la «traducción» en cifras. Así como la eventual generalización a partir de la descripción de grupos pequeños, y la falta de pruebas suficientes en las afirmaciones. Al mismo tiempo, hay fragmentos de verdad que no se pueden revelar en la investigación científica; lo que, a su vez, da el impulso para re-pensar la metodología, el contexto y los objetivos planteados. Lo que lleva a aceptar que en una teoría siempre persisten anomalías, elementos no aclarados, zonas oscuras. Lo que puede significar el camino a un nuevo paradigma, a otra guía en la investigación y la interpretación del fenómeno observable (Kuhn, 1995). En este sentido, la pregunta obvia es: ¿La implementación de la investigación mixta puede ser productiva? Y la repuesta parece ser afirmativa, pues tal hecho brinda información complementaria que permite un marco de referencia 4

más amplio y posibilita abordar conocimientos que desde una sola postura quedarían incompletos y el objeto de estudio de una investigación no se construye desde la nada, sino desde una base empírica real, «desde los condicionamientos del poder, desde los supuestos teóricos, desde los objetivos propuestos y desde el imaginario social vigente» (Díaz, 2003: 38). Y, ya que la psicología se ocupa de explicar el comportamiento humano,3 y su objeto de estudio es muy complejo, precisa de una metodología adecuada para el tipo de investigación que se proponga, y de acuerdo con las posibles explicaciones que deba dar. Asimismo, actúa sobre una realidad posible de «reconstruir» con la experiencia, tanto por la aplicación de ciertas teorías como por los datos que recaba al terminar un proceso. Ambos, están mediados por el lenguaje; con él, se organizan y ponen en acción facetas del comportamiento social e individual; y también con él se sistematiza la información psicólogo– paciente, psicólogo–sociedad y psicólogo–corpus teórico, para después formular un diagnóstico y dar una solución. Con lo cual, si hablamos de una construcción de la realidad mediante el uso de la metodología mixta, esto será factible si con ello se opera un cambio en el sujeto de la investigación, de tal forma que el analista capte la mayoría de señales para completar el proceso que lleva al conocimiento del fenómeno en estudio.

Conclusión

En la investigación cualitativa fue necesario implementar una estrategia que fuera constituyéndose de acuerdo con la construcción de su objeto de análisis, pues busca comprender


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la perspectiva de los participantes acerca de los fenómenos que los rodean y los significados que se forjan de su realidad. Asimismo, aquí, la presencia del investigador en el contexto es fundamental, debido a la génesis de la inducción que determinará el proceso. Al respecto, la aplicación de una investigación cualitativa en psicología implica la atención pormenorizada de los cambios que se puedan dar en el proceso, pues en ello radica la obtención de un mejor desempeño en los resultados, al controlar las variables y afianzar las probabilidades metodológicas. Además, lo cuantitativo y cualitativo parece tener un continuum en la investigación mixta y una viabilidad de rigor metódico y flexibilidad interpretativa, dependiendo de lo que se busca y se encuentra. Por esto, lo mixto abre un nuevo paradigma en psicología, el cual implica una revisión epistemológica de hacia dónde se dirige, «cómo aborda el objeto de estudio» y «cómo forma investigadores a nivel profesional», bajo tal rubro. Y, en el fondo, lo que está en juego es la creación de la consciencia constructiva, en tanto mecanismo de validación del cómo se hace, cómo se mide, para qué y por qué se conoce tal o cual proceso social y psicológico. Sobre el autor: Silvestre Manuel Hernández es investigador de Ciencias Sociales y Humanidades. Ha sido profesor en el Departamento de Filosofía de la UAM–I y en el Departamento de Humanidades de la UAM–A. Ponente y conferencista a nivel nacional e internacional sobre temas de filosofía y teoría literaria. Tiene publicaciones en las áreas de filosofía, literatura, sociología, teoría literaria y teoría política, en revistas especializadas de investigación, nacionales e internacionales (España, Venezuela y Puerto Rico). Su creación literaria ha aparecido en Casa del Tiempo, UAM; Tema y Variaciones de Literatura, UAM–A; y en Tlanestli. Amanecer, Veracruz. Ha realizado entrevistas de investigación en el área de CSH para Tlanestli. Amanecer. Referencias Vale la pena recordar algunas líneas del «Código de ética de la APA», donde se sostiene que: «los psicólogos están comprometidos a incrementar el conocimiento científico y profesional sobre el comportamiento y la comprensión que las personas tienen de sí mismas y de los demás, y a utilizar este conocimiento para mejorar la condición de los individuos, las organizaciones y la sociedad» (Cozby, 2004: 56). 1

2 Asimismo, la selección del método debe estar guiada por el tipo de preguntas de la investigación. Por ejemplo: para describir patrones

generales, digamos el aumento de la desigualdad económica en un determinado lugar, lo idóneo es el método cuantitativo. En cambio, si se quiere comprender y explicar el efecto de la violencia doméstica, en las mujeres que la padecen, lo pertinente es el método cualitativo. 3 No se olvide que el comportamiento humano es el conjunto de los actos exhibidos por los individuos, los cuales están determinados por la cultura, las actitudes, las emociones, los valores de las personas y los referentes éticos, religiosos, y la simbología creada en la interacción de los sujetos. En psicología, el comportamiento es la manera de proceder de las personas en relación con su entorno o estímulos; el cual puede ser consciente o inconsciente, voluntario o involuntario, público o privado, de acuerdo con las circunstancias que se vivan.

Referencias de imágenes: Imágenes originales del autor del texto. Bibliografía: Cozby, P. C. (2004). Métodos de investigación del comportamiento. México: McGraw Hill. Díaz, E. (2003). «La construcción del objeto de investigación: Edipo reciclado», en LÓGOI. Revista de Filosofía, No. 6. Venezuela: Universidad Católica Andrés Bello, pp. 27 – 39. Hernández Sampieri, R., Fernández Collado, C. y Baptista Lucio, M.P. (2010). Metodología de la investigación. México: McGraw Hill. Kuhn, T.S. (1995). La estructura de las revoluciones científicas. México: Fondo de Cultura Económica. López Carrasco, M.A. (1999). «El uso de la metodología mixta en la investigación psicológica», en Memorias del XXVII Congreso Interamericano de Psicología. Venezuela: Caracas. Mayol Marcó, D. (2009). «La dificultad de ser objetivo», en LÓGOI. Revista de Filosofía, No. 14. Venezuela: Universidad Católica Andrés Bello, pp. 155 – 167. Sánchez Véliz, E. (2003). «Una «Idea» de investigación cualitativa», en Psicología Iberoamericana, Vol. II, No. 1. México: Universidad Iberoamericana, pp. 7 – 10.

Aspectos del método cualitativo en la clínica psicoanalítica Por César Abarca

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os métodos cualitativos están planteados en su mayoría para ser usados como instrumentos en la investigación, pero existen también y son usados a base diaria en la práctica clínica. No hay un modelo estricto para realizar la praxis y sería improbable evidenciar que determinado método es rigurosamente ejercitado por todo terapeuta con cada paciente y en cada sesión, así como a pesar de las opiniones y reservas que tengan los que ejercen bajo determinada escuela sobre aquellos que hacen lo propio abanderados por otra diferente. Lo 5


Editoriales: Aspectos del método cualitativo en la clínica psicoanalítica

cierto es que ningún modelo descalifica los resultados de otros, ¿acaso solo la rigidez de un ejercicio metodológico es lo que otorga un resultado terapéutico? No se siente correcto cuando se entiende que interpretar como analista, parafraseando a Miles Wright, es un acto de desborde que radica en la imaginación, creo que ahí es donde lo interpretado es recibido por el analizado y tal vez por ello, cuyo efecto no podemos cuantificar realmente; esto contradice cualquier método científico al menos en ese momento que es la interpretación, una pieza clave en la práctica psicoanalítica. Sin embargo, no se elimina en lo absoluto el hecho de que la terapia es un proceso que está esquematizado y regulado por un método científico que se estructura a partir de la guía que nos otorga la teoría y que permite un proceso donde ocurre una dinámica en la que intervienen diversos factores transferenciales/ contratransferenciales de mecanismos y de estructuras psíquicas que conllevan, a través del análisis, a un momento terapéutico, vaya, a la psicoterapia. En ésta ocurre que a partir de puntualizaciones e interpretaciones de uno, que son elaboradas e introyectadas por el otro, siga fluyendo el material de análisis pues inherente a todo esto, como parte esencial del método mismo, es que para uno de los participantes (y como requisito para el fluir del proceso) continúe la recopilación de datos que buscan obtener la información necesaria para llegar, en su momento, a formular la interpretación, es en este proceso previo donde ocurren la observación y la entrevista, como ejemplo de dos métodos cualitativos necesarios para el desarrollo de una terapia psicoanalítica. Szasz dice que «el tratamiento psicoterapéutico no es un tratamiento literal, si no metafórico» (Szast, Thomas, 1985: 11). Considero que eso ocurre en tanto llegue a existir entre los involucrados una metáfora en común, un mismo lenguaje que maneja todo lo expuesto dentro del encuadre y que por ello es material de sesión y existe dentro de ese lenguaje metafórico entre ambos, porque fue en un primer 6

momento verbalizado por el paciente pero solo puede ser usado porque fue cualitativamente recopilado y asimilado por el analista de manera metódica en un primer y continuo momento de la práctica, la observación. Tanto ésta como la entrevista, entre otros métodos cualitativos, tienen por sí mismos sus «porqués y sus cómos», dignos de un propio análisis, pero es correcto decir que en la práctica nos brindan sistemáticamente la información que necesitamos para la psicoterapia, lo observado en si es la totalidad del lenguaje del entrevistado. Tiene diferentes etapas ese proceso que es la terapia, pero la base diaria de ésta consiste en la escucha del que habla sobre los días de su vida presente y del pasado, que entrelaza en su discurso los recuerdos y la imaginación con las experiencias de vida que nunca terminan, pensamientos que a nivel inconsciente tienen un carácter atemporal y que alimentan de estímulos que hacen surgir los aspectos neuróticos que necesita para funcionar (o mal-funcionar en algunos casos), aspectos que, por cierto, son regularmente motivo de consulta, o bien con un importante significado. No otorga una sola interpretación la claridad completa y al interpretar implica casi inmediatamente un devenir del inconsciente que el analista incluso podría seguir interpretando,


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dando pie a que no terminen nunca algunos aspectos de la entrevista pues las experiencias de vida tampoco lo hacen y mucho menos de las personas sobre estas, sus posibles percepciones. La psicoterapia seguirá siendo un método en tanto sean estas entrevistas los encuentros destinados y encuadrados para analizar y comprender las perspectivas que tiene sobre su vida quien responde, bajo la observación cualitativa y análisis de quien pregunta. No significa entorpecer la asociación libre con constantes cuestionamientos, más bien supone la premisa sobre los lugares que ocupan cada uno de ellos en el momento del tratamiento.

«El sentido y el significado de los símbolos verbales y no verbales de la gente sólo puede determinarse en el contexto de lo que realmente hacen después de un extenso período» (Tylor, Bogda, 1887: pag 67). A través de un periodo variante de usar la entrevista llegamos a conocer al paciente, a «entenderle»; dicho entendimiento, en un contexto clínico, implica un análisis que trae implícito la selección del material observado que fluye en sesión, eso observado se sostiene de la escucha psicoanalítica como un eje en el modelo, pero que incluye en sí una percepción integral de lo que transmite el paciente (una lectura completa de su lenguaje), desde el mínimo gesto o modos físicos hasta las nimiedades de su contexto en lo personal, cultural/familiar, emocional, entre otros, que del discurso podemos seleccionar. Material que analizado facilita esa espontánea,

imaginativa y correcta interpretación cuando es requerida. A partir de esta, y cuando devengan las otras, será siempre gracias a la observación que existe en el método y que en su buen ejercicio permite un campo libre para que la interpretación ocurra. Es así que la práctica clínica es el ejercicio de un método (el que sea que prefiera) con el cual llevar un análisis cualitativo y que con dicho y particular análisis se logre un proceso terapéutico.

El uso cualitativo de lo imaginario.

Lo esencial de la interpretación es lo que radica en lo imaginativo y lo que toca de lo imaginario, pero es solo a través del análisis de lo cualitativo que puede adquirir un significado más allá del mundo del inconsciente (tanto en el paciente como en otra igual medida del terapeuta), pues llega a fondo como un intento de traspasar a través del lenguaje y que para ambos adquiera el mismo significado. Es bajo un estructurado encuadre que lo permite, que el análisis de lo observado en la terapia dará al terapeuta una síntesis con las palabras correctas para el qué decir, el cómo hacerlo y el cuándo, para lograr devolver eso que promueve lo terapéutico a la persona en su propio lenguaje y sólo para su entendimiento, pues en una psicoterapia el resultado de dicho análisis va formulado desde un supuesto clínico con particulares pautas terapéuticas y bajo cierto y personal dictamen ético, pero buscando siempre causar como efecto un resultado en el sentir del paciente, «un cambio» propuesto desde un entendimiento nuevo gracias a lo interpretado, para ello compartiendo en un contexto metafórico o imaginario un lenguaje donde la interpretación tiene un sentido muy personal, pues dicho de la manera correcta en el momento correcto permite al que se interpreta la conexión metafórica con lo que a su vida personal trastoque. Los aspectos de lo cotidiano en la vida de las personas siempre serán parte del discurso, mezcladas con experiencias pasadas e incluso fantasías sobre el posible futuro. Estas expe7


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riencias atemporales no deberían dejar de fluir, pues se usan como recurso de contexto en lo interpretado, son incluso el material cualitativo de devolución del mismo.

Obesidad Infantil: La mirada de la madre ante hijo alteración de la percepción materna Por Mtra. María Angélica Limón García

D La perspectiva del analista y la coherencia interpretativa le dan un sentido nuevo, pero sigue siendo el material cualitativo previamente analizado lo que le conforma, por ello logra coherencia lo devuelto en un contexto de lo imaginado, pues de ahí proviene. Debería el paciente con lo interpretado hacer lo propio y elaborar de ello el entendimiento que le beneficie. En un momento lo cualitativo del trabajo del analista no es solo observar al que analiza para saber que piensa, sino también para como él pensarlo. Sobre el autor: César Abarca es licenciado en Psicología, UANL. Egresado del área clínica con experiencia laboral en diversos campos de la psicología y ciencias sociales, desde hace 5 años ejerzo como psicoterapeuta en consulta privada. Referencias de imágenes: [Pintura cabeza con escalera y persona asomándose]. (s.f). Recuperado de: http://sanaconarte.com/2013/02/06/haciendoconsciente-lo-inconsciente/ [Pintura abstracta hombre sentado frente a mujer recostada en un diván]. (s.f). Recuperado de: http://2.bp.blogspot. com/_9d3vkYTVfcM/TID7MIkjkYI/AAAAAAAAAN0/ vZ8K0UipFMI/s1600/DrFreud-transferencia.jpg [Imagen de cabeza de piezas rompecabezas]. (s.f). Recuperado de: http://metascopios.com/2014/05/01/ser-automatas-de-oficio-perono-de-profesion-esa-es-la-cuestion/ Bibliografía: Tylor, S.J y Bogdan, R. Introducción a los métodos cualitativos de investigación, Paidós, 1987 España Szasz, Thomas, El mito de la Psicoterapia, Premia 1985 México.

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e acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS), el sobrepeso y la obesidad se definen como «una acumulación anormal o excesiva de grasa que supone un riesgo para la salud». El índice de masa corporal (IMC) es un indicador simple de la relación entre el peso y la talla que se utiliza frecuentemente para identificar el sobrepeso y la obesidad en los adultos y personas de ambos sexos, se calcula dividiendo el peso de una persona en kilos por el cuadrado de su talla en metros (kg/m2). El IMC proporciona la medida más útil del sobrepeso y la obesidad en la población, puesto que es la misma para ambos sexos y para los adultos de todas las edades. La obesidad en la infancia nos enfrenta a enfermedades que históricamente pertenecían a población adulta (hipertensión, problemas con articulaciones y sistema cardiovascular, diabetes, colesterol, etc.) pero que ahora observamos en población infantil. Con los antecedentes antes mencionados nos preguntamos en qué momento inicia este problema y de qué forma se llega a niveles de obesidad en la niñez. Todo niño está inserto en un medio social, tiene cuidadores que ven por su salud mental y física, si la obesidad es un padecimiento paulatino, nos invita a pensar en quienes están alrededor de él, llámese a estos: padres, abuelos, cuidadores,


Editoriales: Obesidad Infantil, La mirada de la madre

profesores y el papel que desempeñan en el momento del diagnóstico; con esto me refiero cómo es que cada uno de ellos, en especial la madre, podrá leer en el niño algún padecimiento, diferencia o similitud con los otros. El niño que es diagnosticado de cualquier padecimiento es llevado a consultar con el especialista porque hubo algo en él que salió de la media esperada para la edad; quiero decir, que habrá alguien ante él (el profesor, la tía, la abuelita, los padres) que identificarán un problema o alguna situación que amerite atención, alguno de ellos lo percibirá y denunciará. Ante el señalamiento interviene en forma precisa el especialista, buscando indicios de la génesis de la situación, de los antecedentes del síntoma, de la búsqueda de ayuda e intentos para mejorar lo que provoca el conflicto. Es aquí donde nos detenemos, ¿quién percibe la obesidad en el niño?, ¿quién diagnóstica? Si la

obesidad tiene una antesala que es el sobrepeso, ¿nadie registra este momento?, la pregunta final que me planteo es: ¿qué sucede para que, ante lo evidente de la progresión de la problemática, ésta no sea percibida hasta el diagnóstico de obesidad? ¿Cómo es la forma en que la madre observa a su hijo, le otorga un nombre, le asigna un espacio dentro de la dinámica familiar, lo significa determinando en cierta forma su historia, le asigna un lugar social y así un rol que irá definiendo quién es como sujeto? La madre o el cuidador será el indicado para señalar en primer lugar si existe una dificultad, enfermedad o anormalidad en el desarrollo del niño, es a partir de la percepción de este adulto que se harán acciones concretas o se ignorará aquello que acontece. La percepción tiene que ver con la valoración que el individuo hace a partir de la información sensorial que ha adquirido, al ver y escuchar patrones significativos forjados en la infancia desde lo cultural y social (Padilla, Rosello, Gúzman y Arauz, 2006). Si la percepción tiene estos factores en su conformación, debemos de pensar que en ella existe una interpretación personal única de la realidad, con esto como antecedente podríamos imaginarnos una escena: una familia comiendo. Cada uno de nosotros podrá imaginarse diferentes escenarios y actores que tienen que ver con la historia de nuestras percepciones, las escenas a las que estuvimos expuestos históricamente y que indiscutiblemente marcarán en mucho la escena que nos podremos imaginar. Si los sentidos nos vinculan con los objetos, con el contexto, con lo interior, y estos serán un filtro para poder dar una interpretación a nuestro entorno, nos encontramos ante un factor importante que determina la respuesta a cada una de las percepciones que tenemos cotidianamente. La percepción por sí misma es incognoscible, lo incognoscible forma parte, inevitablemente, del psiquismo (Botella, 2003). El objeto, las sensaciones internas, externas serán percibidas por el hombre, pero de esto solo será tomado aquello que los filtros de cada persona permitan, en9


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tonces lo percibido tendrá diferencias con el objeto. El ser humano tendrá la capacidad de percibir lo que los sentidos y su historia le permitan conocer, aproximarse, sentir. La percepción nos marca la acción frente a ello si lo que tenemos frente a nosotros es alterado, con esto me planteo la escena de un niños obeso y una madre que no lo percibe así, a esto lo llamamos distorsión de la imagen corporal. La distorsión de la imagen corporal, se produce cuando la representación mental del cuerpo no coincide con el cuerpo real que está siendo representado. Se considera que esta alteración desde los cuidadores ante casos de obesidad infantil es peligrosa, ya que el sobrepeso puede avanzar sin que estos lo perciban (Slade, 1994). Freud, en el texto de «Introducción al Narcisismo» de 1914, menciona que el Yo tendrá que desarrollarse, que existe algo cercano a la figura del Yo y que este será constituido a lo largo de las actividades del objeto alrededor de él. Si en principio la actividad de esta instancia psíquica estará determinada por la biología, será en actos posteriores en relación con el objeto que otorgará carga libidinal para ir generando la consolidación del aparato psíquico. Es a partir de la propuesta freudiana que pensamos que el Yo es ante todo corporal, que no podrá pensarse al psiquismo como ajeno a la biológico y que lo que acontece en el cuerpo también lo será en el psiquismo. La imagen del cuerpo y la alteración de la misma se presentan en cada uno de los casos de obesidad, donde el sujeto no percibe las dimensiones de su cuerpo hasta que estas sobrepasan los límites mismos de los parámetros sociales (me refiero a las tallas, dimensiones de silla o asientos de avión, medida de cintura, etc.). El concepto de imagen de cuerpo fue utilizado por primera vez por un psicoanalista vienés que emigro a Estados Unidos en la década de 1930, Paul Ferdinand Schilder (Nasio, 2008), él tiene un libro sobre el tema «La imagen del 10

cuerpo», también Henri Wallon desarrolló sobre el tema en Francia. Posteriormente, Jaques Lacan expone su tesis sobre el estadio del espejo como organizador del Yo, hablando de la imagen como parte nodal del desarrollo psíquico, donde la madre funge un papel principal en esta formación de la imagen del espejo como formador de organización psíquica del infante. Tiempo después Francoise Dolto trabaja sobre la imagen inconsciente del cuerpo, y de la misma generación, la psicoanalista Gisela Pankow propone el concepto de imagen dinámica del cuerpo. Dolto postula que la imagen del cuerpo se construye por referencia a la visión efectiva de la faz materna y a las señales emitidas repetidamente por la presencia de la madre, esta imagen se enriquece con nuevos hallazgos de zonas erógenas. Es así que el encuentro con este objeto de amor, la madre, es lo que va constituyendo esta imagen. Con estos antecedentes es que inicio mi tesis del doctorado en investigación psicoanalítica, las implicaciones del contexto social que encuentro en el tema son muchas, no podemos pensar que la obesidad es del niño y no de quienes se hacen cargo de él. Es un problema de todos. La intención es poder otorgar una percepción diferente a la problemática y así establecer estrategias que integren a toda la familia para generar soluciones que permitan disminución en los niveles de obesidad en nuestra población infantil.


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Sobre la autora: Egresada de la licenciatura Facultad de Psicología, UANL, especialidad en psicoterapia psicoanalítica, maestría en psicología clinica, fapsi. Candidata a doctor por el CIES (centro de internacional de estudios superiores) doctorado en investigaciôn psicoanalítica Mex. DF. Coordinadora del dpto. De Psicología de Clínica Teresita A.C. Obra asistencial de la Arquidiócesis de Mty desde hace 15 años. Práctica clínica privada. Docente, supervisora en programa de pregrado y posgrado. Referencias de imágenes: Botero, F. (1993) Madre e Hijo [Pastel sobre papel] Recuperado de: http://elclip2011.blogspot.mx/2011_02_01_archive.html Botero, F. (s.f.). [Pintura de mujer con sobrepeso desnuda amamantando a su hijo]. Recuperado: http://www.ciudadaniasexual. org/expresiones/muestra4.htm [Dibujo a lápiz de niño con obesidad sobre un columpio]. (s.f.). Recuperado de: http://brianna-batlash666.deviantart.com/art/FatKid-135220152 [Portada de libro “La niña gorda”]. (s.f). Recuperado de: http://www. casadellibro.com/libro-la-nina-gorda/9788483931585/2268498

Metodología cualitativa para el diagnóstico de la percepción social: Caso obesidad infantil

Por Janet García González, Kabáh Silva Aguilar | Comunicación y Salud, Centro Universitario de Salud, U.A.N.L. | Asistente de Investigación Facultad de Ciencias de la Comunicación, U.A.N.L. | janetgarcia71@yahoo.com.mx

La percepción social

L

a percepción se define como una actividad cerebral de complejidad creciente impulsada por la transformación de un órgano específico como la visión o el tacto. (Oviedo, 2004) La labor de la percepción consiste en un intento de agrupación de la información circundante dentro de unidades simples que le permiten a la conciencia adquirir noción de objeto y con ello afinar su capacidad abstracta. Inicialmente, el término de «percepción social» se utilizó para indicar la influencia de los factores sociales y culturales en la percepción; la forma en que el medio social afecta los procesos perceptuales. (Santoro, 1982)

La percepción social indica que el pertenecer a una determinada clase supone toda una serie de agentes que afectan directa o indirectamente los procesos perceptuales. Se relaciona la riqueza estimativa, el medio ambiente con el desarrollo físico y mental, la educación etc. Para la descripción de la percepción social se cubrirán dos enfoques tradicionales: A) La influencia de los factores sociales y culturales sobre la percepción y cognición, y b) la percepción de las personas, conocimientos de los otros, la formación de impresiones y procesos de atribución. (Santoro, 1982) Tomando los estudios de la psicología social para justificar el hecho de que las campañas hasta el momento para la prevención de sobre peso y obesidad no han funcionado, se puede argumentar que no se han hecho las campañas a partir de la identidad social, misma que va relacionada con la pertenencia a determinadas categorías o grupos sociales; ya que «…Desde la perspectiva del interaccionismo simbólico, todos los objetos -y en el sentido que da Blumer (1969) al término objeto- pueden incluirse tanto los espacios como también las categorías sociales adquieren su naturaleza ontológica a partir de los significados conferidos por individuos y grupos o, en terminología de Berger y Luckman (1966), pueden ser considerados construcciones sociales. En este sentido, resulta particularmente interesante la afirmación de Stoetzel (1970): La idea de que el contorno físico de un individuo está enteramente transculturada la sociedad de la que forma parte, y que describe el mundo físico, tal como es percibido en el seno de una sociedad y como objeto de conductas de adaptación a la misma, equivale a describir la cultura de esta sociedad.» (Valera, 1994) De esta manera se puede decir que si se aborda la comunicación vista como proceso social, de interacción y difusión, se puede crear un mecanismo de intervención para generar, a escala multitudinaria, influencia social que proporcione conocimientos, forje actitudes y provoque prácticas favorables al cuidado de la salud pública. (González, 2011) 11


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Así, si se intenta explicar, cuál es el carácter de la vinculación del individuo con la comunidad en la que desarrolla su proceso vital, cómo el hombre se encuentra articulado con los grupos sociales que conforman su cotidianidad y la sociedad en general; cómo el individuo es un ser social y como se produce esa relación dialéctica entre el hombre como ser activo y creador de sus propias circunstancias y de la sociedad, a través del trabajo, y cómo éste vive esas contradicciones sociales y existenciales que le son propias. Estas reflexiones se pueden ver no sólo a nivel macro, es decir, en términos de existencia particular, sino en términos globales de relaciones sociales, procesos de desarrollo y trabajo y como actividad productora y reproductora de la vida de los sujetos sociales. (González, 2011)

Ambiente de los niños La obesidad durante la infancia tiene importantes implicaciones a corto, mediano y largo plazo. A corto plazo tiene efectos adversos sobre la presión arterial, los lípidos, el metabolismo de los carbohidratos, sobre la autoestima y la calidad de vida;a largo plazo se habla de implicaciones como mayor riesgo de obesidad en el adulto, hipertensión arterial, diabetes, enfermedades cardiovasculares, etc. De acuerdo con Bacardí Gascón et al, (2007) estos datos sugieren que la niñez es un período crítico de oportunidad para realizar medidas de prevención e intervención. Para investigar los agentes medio ambientales que intervienen en la obesidad y sobre peso infantil, se debe tener en cuenta que el medio escolar, junto al familiar, son los ámbitos educativos de mayor influencia en la adquisición de unos hábitos alimentarios y estilos de vida que se irán consolidando a lo largo de la infancia y la adolescencia. (Travé, 2005) Así mismo, la televisión (TV) es un factor ambiental que ha contribuido sensiblemente al incremento de la prevalencia de la obesidad infantil, puesto que dedicar mucho tiempo a la TV también supone dejar de hacer otras actividades de mayor gasto energético, como serían los juegos o el deporte. (Travé, 2005) En 12

relación a la poca actividad física de los niños, lo cierto es que si tenemos en cuenta que, tal como revela un estudio del Consell de l’Audiovisual de Catalunya realizado en el ámbito autonómico, los menores pasan anualmente 990 horas frente a pantallas electrónicas – la mayoría de ellas ante el televisor- y sólo 960 en la escuela, resulta más que evidente señalar la influencia de la televisión sobre el sedentarismo de este público y, más concretamente, la de la publicidad sobre las tendencias del consumo alimentario de la población infantil. (Morales, 2006) Además, la publicidad que acompaña y se intercala en los programas infantiles tiende a transformar los programas en escaparates publicitarios, con el objetivo de estimular el deseo y la necesidad de consumir, y preferentemente, se trata de alimentos de alto contenido calórico. (Travé, 2005) Las estrategias publicitarias más utilizadas son las promociones y la asociación de los productos alimenticios a emociones positivas: diversión, felicidad, juego, fantasía, imaginación, integración social y aceptación de los pares. La publicidad de alimentos es más intensa durante el periodo de programas infantiles que durante la banda dirigida a la audiencia general. (Hidalgo, 2011)

Metodología cualitativa aplicada: Grupos de discusión. Para la llevar a cabo el sustento metodológico se realizó el análisis de la interacción a partir del método cualitativo1 con categorías a posteriori, mediante los grupos de discusión como técnica de investigación, accediendo así al conocimiento social a partir de los individuos y de sus pautas de comportamiento. El universo propuesto para la presente investigación fue la zona metropolitana de Nuevo León, esto debido al grave problema que presenta el estado y que afecta aproximadamente al 25% de los menores de Nuevo León, siendo el estado con mayor porcentaje de niños obesos en el país. (Villarreal, en Azteca Noticias, 2013) Para la selección de la muestra, se utilizó una muestra intencional, no probabilística de «sujetos tipo» (Hernández, 2006). Como obje-


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tivos para la aplicación de grupos de discusión se seleccionaron 3 agentes diferentes: 1. Madres de familia. Por encargarse tradicionalmente de la alimentación de toda la familia y supervisar la ingesta de los menores de edad. 2. Profesores (as). Ya que su contacto activo con los niños objeto del estudio y sus madres, los ubica como un agente importante de estudio. 3. Niños entre 6 y 12 años. Para analizar el discurso social del objeto de estudio. El total de la muestra fue de 45 sujetos, divididos en 9 grupos de discusión de acuerdo a las características específicas para cada uno de ellos. Todos los grupos estuvieron conformados por 5 personas. Los temas en cada caso se construyeron de acuerdo a las intervenciones de cada participante, sin embargo el preceptor o moderador fue quién dominó sobre el grupo, designó el espacio y limitó el tiempo utilizando detonadores para los siguientes campos semánticos: 1. Condición de calidad de vida de los niños 1.1 Condiciones de vida de los niños 1.2 Estructura social de los niños 1.3 Satisfacción de vida de los niños 1.4 Alimentación de los niños 1.5 Lugares de alimentación más frecuentes 2. Percepción social de la obesidad infantil 2.1 Comportamiento individual respecto a la obesidad infantil 2.2 Comportamiento social respecto a la obesidad infantil 2.3 Percepción sobre los riesgos de la obesidad infantil 2.4 Causas de la obesidad infantil 3. Percepción social de la alimentación 3.1 Alimentación 3.2 Comida chatarra 4. Influencia de los MMC en la obesidad infantil 4.1 Consumo de MMC de los niños 4.2 Uso funcional de la TV 4.3 Programación consumida por los niños

Los detonadores fueron: • Vamos a hablar, de cómo viven los niños • Qué les hace feliz a los niños • La comida y los niños • Los lugares más frecuentes donde comen los niños • Obesidad en los niños • Los riesgos la obesidad en los niños • Causas de obesidad infantil • La comida de los niños • Comida chatarra de los niños • Vamos a hablar de que hacen los niños en su tiempo libre • Vamos a hablar de la televisión y los niños • Vamos a hablar de la televisión y la comida de los niños La técnica de análisis de la información de los grupos de discusión se llevó a cabo a través de la propuesta de Gilberto Giménez (1980), quien afirma «cualquier forma de actividad lingüística considerada en una situación de comunicación, es decir, en una determinada circunstancia de lugar y de tiempo en que un determinado sujeto de enunciación (yo, nosotros) organiza su lenguaje en función de un determinado destinatario (tú, ustedes). Práctica enunciativa considerada en función de sus condiciones sociales de producción, que son fundamentalmente condiciones institucionales ideológico - culturales e histórico – coyunturales». (Giménez, 1980) Este discurso fue construido por cierto número de posiciones con respecto al saber y a lo real, de lo que estos grupos tienen acerca de la obesidad infantil, a través de la argumentación. La transcripción de los grupos de discusión, permitió, en un primer momento de la fase de análisis argumentativo, separar el discurso coloquial de cada uno de los grupos participantes; en un segundo momento, se sistematizó todo el discurso de los grupos de discusión en una de matriz de análisis, cuyos componentes fueron: 13


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número de párrafo, actor, objetos y predicados, detonadores tópicos y argumentos; tercero, se ubicaron los detonadores, vectores de la información generada. Y cuarto, se ubicaron por frases los objetos y predicados del discurso de cada uno de los grupos de discusión, a través de los cuales se identificaron los objetos discursivos y los tópicos del discurso generado, construyendo con éstos a su vez los argumentos que dieron origen a los esquemas lineales y multiarticulados. Los resultados obtenidos en el grupo de discusión de las madres, se presentan en la figura 1; los resultados del grupo de los profesores de nivel primaria en la figura 2 y de los niños en la figura 3.

Figura 3. Percepción social de la obesidad infantil del grupo de discusión de niños entre 6 y 12 años de edad.

Figura 1. Percepción social de la obesidad infantil del grupo de discusión de madres de familia.

Figura 2. Percepción social de la obesidad infantil del grupo de discusión de profesores de nivel primaria.

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Discusión y conclusión La metodología cualitativa aplicada para el diagnóstico de la percepción social de los tres agentes estudiados, brindó la posibilidad de analizar que la percepción social respecto a la obesidad infantil es diferente para los tres agentes que fueron sujeto de estudio; sin embargo, si se realizan las conexiones entre los tres puntos de vista, se puede mapear una percepción social general respecto a la obesidad infantil (figura 4). Es interesante que algunas derivaciones no se encuentren como tal en el tema de obesidad, pero si forman parte del discurso social, por ejemplo, sobre las condiciones que provocan el sedentarismo, se menciona en los adultos que la violencia se encuentra fuera del hogar, mientras que los niños la ven dentro y esto impide la plenitud de la persona. Esto se puede justificar porque el acto de percibir no es un proceso lineal. Por el contrario, su dinámica implica interacciones constantes entre lo individual y lo social, nutriéndose de las valoraciones y normas sociales. (González, 2008)


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Figura 4. Percepción social de la obesidad infantil

Así también se percibe el ritmo acelerado de vida, este genera que las madres no tengan tiempo para cocinar, e incluso, permiten que los niños se vayan sin desayunar a la escuela. Puede ser que esto también admita que los niños estén el tiempo que deseen acostados y viendo la televisión, lo que ampliamente se ha documentado que es un factor ambiental que ha contribuido sensiblemente al incremento de la prevalencia de la obesidad infantil. (Travé, 2005; Morales, 2006; Hidalgo, 2011) La conducta alimentaria es el conjunto de acciones que establecen la relación del ser humano con los alimentos. Se acepta generalmente que los comportamientos frente a la alimentación se adquieren a través de la experiencia directa con la comida en el entorno familiar y social, por la imitación de modelos, la disponibilidad de alimentos, el estatus social, los simbolismos afectivos y las tradiciones culturales. (Morales, 2006). Es importante determinar la percepción social del consumo de los alimentos y la obesidad con la calidad de vida que los individuos persiguen, esto es vinculado con el bienestar, como los niños lo mencionan la llamada felicidad. Para ello, es determinante vincular los factores sociales y culturales en que los niños y los adultos se relacionan; dado que la formación de impresiones y procesos de atribución son diversos y ello conlleva a situaciones adversas como es la obesidad.

Los mecanismos para modificar dichas conductas deben tener los siguientes elementos (Tajfel, 1969): 1. Familiaridad, con estímulos típicos de la cultura para conformar hábitos perceptuales. 2. Valor funcional, con las propiedades del ambiente que desarrollan mecanismos de selectividad, predisposición o rechazo de la estimulación. 3. Sistemas de comunicación, con elementos simbólicos para lograr el significado y sentido pertinente. Finalmente, a partir del presente estudio, se puede concluir que para el análisis de la interacción social y el estudio de la percepción social, es viable aplicar metodología cualitativa, a través de la técnica de investigación de grupos de discusión, ya que de esta forma se puede acceder así al conocimiento social a partir de los individuos y de sus pautas de comportamiento. Sobre los autores: Dra. Janet García González. Especialista en Salud Pública; Maestra y Doctora en Comunicación.Ha publicado diversos libros y artículos científicos en revistas nacionales e internacionales, sobre prevención, políticas de salud y estrategias de comunicación en salud. Asistencia como ponente e invitada especial a conferencias nacionales e internacionales. Actualmente es investigadora de la UANL en la línea de Comunicación y Salud. Kabáh Silva Aguilar Estudiante de Ciencias de la Comunicación, actualmente asistente de investigación en Comunicación y Salud. Es capacitadora y trabaja con equipos interdisciplinarios de investigación, entre los que se encuentran estudiantes de la Facultad de Comunicación y Medicina, así como con investigadores del Centro de Investigación y Desarrollo en Ciencias de la Salud (CIDICS) y del Centro Universitario de Salud (CUS) UANL, entre otros. Referencias: 1 El enfoque cualitativo consigue profundidad de comprensión en las respuestas de los informantes, mientras que el enfoque cuantitativo proporciona una medición. Por su propia naturaleza al tratar aspectos emocionales y contextuales de la conducta humana, la investigación cualitativa no es tan tangible como la investigación cuantitativa, que representa estadísticamente aspectos más concretos para obtener resultados objetivos y medibles.

Referencias de imágenes: Figuras originales de la autora del texto. Bibliografía: Azteca Noticias, (2013). Tiene Nuevo León primer lugar en obesidad infantil. 06-Abril. (Info7.mx). Consultado el 03 de julio de 2013, disponible en: http://www.info7.com.mx/a/noticia/383860 Bacardí-Gascón, M., Jiménez-Cruz, A., Jones, E., & Guzmán

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González, V. (2007). Alta prevalencia de obesidad y obesidad abdominal en niños escolares entre 6 y 12 años de Edad. Bol Med Hosp Infant Mex, 64(6), 362-9. Berger P.,& Luckmann T. (1966). The social construction of knowledge: A treatise in the sociology of knowledge. Open Road Media: Soho, NY, USA. Blumer H. (1969). Symbolic Interactionism. Englewoods Cliffs. Prentice-Hall, New Jersey. Giménez, G. (1980). El análisis del discurso político-jurídico. González, A. (2008) Percepción de la calidad de vida urbana en las ciudades de la frontera: Norte de México. Población, urbanización y medio ambiente, 15. González, J. G. (2011). Interacción y comunicación para la salud, fundamento para la implementación de programas de sexualidad y VIH/Sida. Revista ALAIC,(6). Hernández SR, Fernández CC. & Baptista LP. (2006) Metodología de la Investigación. México: McGraw-Hill. Hidalgo, C. G., & Samur, E. A. (2011) Regulación de la publicidad televisiva de alimentos para prevenir la obesidad infantil. Archivos latinoamericanos de nutrición, 61 (3). Morales, M. J. (2006). Cuando Barbie se come a Garfield. Publicidad y alimentación: niños obesos buscando la perfección del cuerpo adulto. Trastornos de la conducta alimentaria, (3), 245-263. Oviedo, G. L. (2004). La definición del concepto de percepción en psicología con base en la teoría Gestalt. Revista de estudios sociales, 18, 89-96. Santoro E. (1982) Percepción social. Trillas México. Stoetzel J. (1970) «Psychological/Sociological Aspects of Price,» in Pricing Research, eds. Bernard Taylor and Cordon Wills, Princeton: Brandon Systems Press. 89-97. Tajfel (1969) Social and cultural factors in perceptions. The handbook of social psychology. Lindzey, G y Aronson, E. 3, cap. 22. Travé, T. D., & Visus, F. S. V. (2005). Obesidad infantil: Un problema de educación individual, familiar o social? Acta PediatrEsp, 63, 204-207. Valera, S., & Pol, E. (1994). El concepto de identidad social urbana: una aproximación entre la psicología social y la psicología ambiental. Anuario de psicología, 62(3), 5-24.

La experiencia grupal como método de investigación 1

Por Jaime A. Reyes | jaimereyes.hdz@gmail.com

Introducción

S

abemos que los métodos de investigación en ciencia pueden dogmatizarse, la práctica de un método es para algunos una conquista irrenunciable. Nos topamos inmediatamente las tensiones para estudiar la psique humana, conciliar la objetividad y la subjetividad es una tarea que ha ocupado a muchos autores en la psicología y el psicoanálisis, obviamente una forma de evadir el problema es

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anulando la subjetividad, obsesionándose con la medición de la realidad. Considero tanto al análisis personal como al análisis grupal dos métodos de investigación que están incluso –es mi hipótesis– al margen de las investigaciones cualitativas y cuantitativas propiamente dichas. Este ensayo fue presentado en una reunión académica del Diplomado de Grupo Operativo, que se convoca cada seis meses para que los integrantes presenten su trabajo y reflexiones sobre el grupo. El texto expresa mi experiencia grupal considerándola un método de investigación sobre los procesos inconscientes. ¿Cómo se relaciona el individuo en un grupo? ¿Qué formas toma el yo en la situación grupal? Y siguiendo a Ana Pampliega Quiroga: ¿Qué paralelismo existe entre los procesos de pensamiento primario y la ansiedad que convoca el grupo? Se imponen dos disciplinas para pensarlo, la sociología y el psicoanálisis. En el libro Psicoterapia de grupo, León Grinberg, Marie Langer y Emilio Rodrigué nos dicen «las comunicaciones de varias personas reunidas en un grupo permiten hacer inferencias con respecto a los mecanismos inconscientes de interacción del grupo». Estos autores junto con Freud –Psicología de las masas y análisis del yo– fueron referentes casi obligados en la construcción del ensayo, pero bueno, los dejo a solas con el texto.

La experiencia Recuerdo bien el momento en que me invitaron a participar en el «diplomado» de grupos operativos, semanas antes había recibido por parte de una compañera el programa y la estructura del curso, presentación de PowerPoint y una propuesta bastante estructurada de cinco módulos, hasta ese momento mi única vivencia formativa la había conseguido en mi análisis que empecé en el 2009, no estaba satisfecho, sentía que la clínica se oponía a lo social. No lograba articular el malestar individual con el malestar en la cultura y sus instituciones, y al respecto Rodrigué menciona: «Un problema candente en el psicoanálisis actual reside en que las verdaderas


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contradicciones sociales, aquellas cuya presencia marca al individuo, son invisibles desde el diván»

Lo que trato de decir es que, para sumergirme en mí, tuve que dejar de lado las problemáticas que me apasionaban y con las que contraje una deuda sintomática, ingresé a grupo operativo porque quería aprender la técnica y agudizar mi mirada en la tan redundante «clínica social» estaba poco a poco ignorando y anulando la relación estrecha entre un contexto histórico, subjetivizante, y el malestar de una cultura, que las demandas sintomáticas aparecen en la clínica como producto de esa relación entre un sujeto deseante y un modo particular de subjetividad social, que no es de a gratis el sujeto consumidor-consumista contemporáneo y las formas de relacionarse con el otro, pero también con el Otro con mayúsculas, con su inconsciente, recorrer la posibilidad de la desalienación, el acceso a unas migajas de auténtica libertad, esa era la apuesta.

La primer parte del infierno de mi análisis duró cerca de diez meses, lo viví como si fuera un turista en una tierra lejana, bastante pintoresco por cierto. Como paralelismo, recuerdo una anécdota de un viaje que hice a España, comparo mucho esa situación con mi experiencia analítica y grupal, imagínense lo siguiente: un mexicano caminando cerca del Museo del Prado, un poco perdido un poco fascinado por las calles en Madrid y bajo el brazo su librito de Joaquín Sabina titulado En carne viva, de repente un señor de entre 50 y 60 años se acerca y me dice: «¡Sabina! Ese libro está de puta madre», medio le contesté, algo intimidado, pero ahora pienso que el colmo hubiera sido decirle: «¡Cojones!, ¡claro que si tío!» y pasar por un gachupín desapercibido según yo, algo muy parecido a lo que Woody Allen expresa brillantemente con su personaje Zellig, el camaleón humano, un hombre que se adaptaba tan bien y tan drástico a su medio que tomaba todas las características de su interlocutor, en momentos abogado, psiquiatra, judío, griego, etcétera. Ya entrando en materia, opino que la experiencia grupal pasa por esos puntos, el primero que mencionaré es la identificación como defensa frente a la ansiedad arcaica que convoca un grupo, la individualidad se ve amenazada por el miedo de «perder la identidad», chapoteamos en egoísmo, hostilidad, racionalizaciones, etc. Para acceder a la experiencia grupal no nos haría nada mal desorganizarnos en ese sentido, aunque sea de 10:30 a 1:30 cada sábado y de forma semanal, cada quién vive de manera particular esta renuncia a la supuesta certeza de su identidad. Mis compañeros de grupo recordarán los innumerables momentos de humor que vivimos y de los que también abusamos, estarán de igual manera conscientes (eso supongo) de otras maneras para defenderse de la situación grupal, por ejemplo, con la devaluación del espacio, honorarios, horarios, devaluación de las asociaciones libres, dificultad para abandonar el texto o su opuesto semejante: la obsesión por abordarlo todo. 17


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Pero no solo eso, también fue muestra de resistencia todos los que pasaron por este grupo un par de sesiones, un par de meses a lo mucho, y que veíamos como racionalizaban los motivos de su salida. Pregunto, amigos: ¿lo señalamos? Unos dirán que sí, pero mi opinión es que francamente no, es más, lo que si llegamos a señalar fue a una silla como “la salada”, como el objeto malo, como el lugar responsable de las deserciones, esto no solo atañe a los que quedaron en el camino, también ha habido otros tantos que han seguido en el grupo pero lo han hecho mitad afuera mitad adentro, pregunto e invito a los presentes, no nada más a mis compañeros del dispositivo a cuestionarse: ¿Tenemos la agudeza necesaria para ver y señalar estas manifestaciones? ¿Qué tanto fuimos y seguimos siendo cómplices de las resistencias al trabajo grupal? Del resultado cada quien dirá. Sabemos que en la situación grupal se reactualizan los deseos infantiles e insatisfechos, esos que creemos y que consideramos en pleno derecho de reclamarle al grupo y que responsabilizamos de satisfacer o de frustrar, de saciar en pro de nuestro placer, en ese sentido no faltó quien se saliera «porque el grupo no cumplía sus expectativas» o porque «no encontró lo que buscaba» o porque fue demasiado emocional y nada intelectual etcétera. Por autores como Bauleo, Pampliega Quiroga y Didier Anzieu es que hemos visto el paralelismo existente entre los procesos psíquicos primarios y procesos grupales, el imaginario del grupo como un cuerpo omnipotente no sometido a la división ni a la muerte, llegado a este punto he de mencionar algo a propósito de la inmortalidad y la noción de eternidad, recuerdo el comentario de una compañera, decía y se preguntaba un poco angustiada que cada vez 18

se acercaba más la fecha final del «diplomado», a lo que alguien más la intento tranquilizar contestándole: «no te preocupes, yo ya hice cuentas y parece ser que nos alargaremos mínimo unos cuantos meses más» ¿Existirá en el grupo esta noción que plantea Pampliega Quiroga en su artículo El grupo sostén y determinante del psiquismo? Donde comenta que «construir un grupo es darse recíprocamente la ilusión metafórica de ser un cuerpo omnipotente, no sometido ni a la división ni a la muerte». Pareciera que esto es algo que aceptamos como normal en la constitución de experiencias grupales, esto en oposición a fenómenos del alma colectiva o de masas como sugiere Le Bon, ahora bien McDougall complementa que la constitución de grupos surge a partir de cierta organización y de erigir cinco limitaciones o cinco condiciones para que se dé el fenómeno de la grupalidad, de los cuales resalta como más importante el de la continuidad; pero, ¿continuidad dónde?, ¿en el consultorio, lugar formal de encuentro durante cada sábado desde hace año y medio?, ¿o continuidad a pesar de ese espacio de cuatro paredes que simula el vientre materno con sus 18 meses de gestación y que prepara el escenario donde nacerá un ser grupal? (aprovecho para recordar compañeros que ya llevamos cumplidos esos 18 meses). Sabemos también las relaciones que en ese sentido guarda el coordinador con los grupos que forma, damos por hecho que no está exento de elementos contratransferenciales, si la ilusión de su grupo es seguir en el vientre materno será papel del coordinador movilizar esas ansiedades y en lugar de obturar o abortar el proceso, posibilitar ahí un nacimiento con los costos que esto implique: La separación. Freud en Psicología de las masas y análisis del yo comenta que el individuo insertado en


Editoriales: La experiencia grupal como método de investigación

la multitud experimenta una inhibición de la intelectualidad, una anulación de la instancia crítica, y esto concurre paralelo con un aumento de la actividad afectiva o libidinal, agrega en ese sentido Pichon Riviére: «los integrantes de un grupo están unidos por constantes de tiempo y espacio» (eso que llamamos encuadre), pero también por lazos libidinales. Cuando describimos a un grupo como metáfora de la madre, metáfora del cuerpo fusionado, de aquella relación primara e indiferenciada, grupo como sostén y lugar de encuentro de deseos insatisfechos y como escenario propenso a atestiguar modelos transferencialmente repetitivos, valga la redundancia, estamos diciendo que la demanda de los sujetos se re actualiza en el dispositivo grupal, el integrante reclamará la satisfacción de sus necesidades psíquicas, de una insistencia y una demanda constante de los otros para sí, «abordemos el texto como Dios manda», «no me gusta lo que el grupo hace ni como se dirige», «si van hacer algo ahí me avisan», «me aburre escucharlos» y un largo etcétera que cualquier persona que esté cursando

una experiencia grupal en serio habrá de notar cada día o cada sesión. Si más arriba hablé de la identificación como una marca principal contra la ansiedad fusional que se vive en el grupo, lo hice pensando en los fenómenos de las amistades (rotas o continuas), también pensando en el enamoramiento entre integrantes del grupo, a mi parecer este fenómeno sintomático debe leerse en contexto con esto mismo que plantea Pampliega Quiroga, como una solución de compromiso, defensa ante la simbiosis, una manera que sirve para dar forma a la ansiedad arcaica que convoca el grupo –así ya no me preocupo por mi angustia flotante, qué importa si me corresponden o no– pero es también una manera de desprenderse de la ansiedad confusional que naturalmente se vive en estas experiencias, las amistades, el estrechamiento de vínculos, el enamoramiento, las peleas, son formas de poner un límite, un dique al goce. Esta visión de subjetividad que planteo la hago consciente de que es un alternante entre vivencia y teoría, que como juez y parte, es decir, como partícipe de esta experiencia grupal, el texto estará sujeto a precisiones y no está exento de tensiones conceptuales. Aclarado este punto finalizo este ensayo con la siguiente cita: «La historia que vengo de reseñar es no sólo fragmentaria si no sesgada, cuanto lo puede ser una historia en la que uno mismo es o ha sido parte» Sobre el autor: Jaime A. Reyes. Egresado de la Facultad de Psicología, UANL , por el área clínica en 2012. Miembro del equipo de formación en grupos operativos. Psicólogo ¿Comunitario? en CCDS. Consulta privada. Colaborador en Mi casita de cultura. Referencias: 1 Ponencia presentada en la cuarta reunión académica del equipo del diplomado de formación como coordinadores de grupo operativo. Monterrey, Agosto 2014.

Bibliografía: Freud, Sigmund. (Edición 2003). Tomo III “psicología de las masas y análisis del yo”. España: Biblioteca Nueva Grinberg León, Langer Marie, Rodrigué Emilio. (1961). Psicoterapia del grupo. Bs. As. Argentina: Paidos.

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Dil intro de la FaPsi Curso-Taller Modelo del consejo de Sabiduría General para la Atención en salud con Calidad y Seguridad en las Instalaciones Por Redacción

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os días jueves 21 y viernes 22 del pasado mes de agosto se llevó a cabo un cursotaller del Consejo de Sabiduría General para la Atención en Salud con Calidad y Seguridad en las instalaciones de la Facultad de Psicología de la UANL.

Visita de Rector de la uanl a la FaPsi Por Redacción

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l pasado martes 26 de agosto el Dr. Jesús Ancer Rodríguez, Rector de la Universidad Autónoma de Nuevo León, visitó las instalaciones de la Facultad de Psicología para realizar la inauguración de la nueva cancha polideportiva. Además de celebrar el corte de listón, hizo un tiro a la canasta a manera de estreno. Adicionalmente, dio pie a la toma de protesta para la nueva Sociedad de Alumnos, así como la entrega de reconocimientos y broches a los antiguos capitanes como muestra de agradecimiento y los invitó a formar parte de la fraternidad de la UANL. Referencias de imágenes: Revista SuiGeneris (2014)

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En dicho evento se ofreció una conferencia acerca de la Atención Primaria y Consulta de Especialidades a través de la identificación, priorización y análisis de riesgos para crear buenos métodos de seguridad y prácticas para facilitar la atención a la salud de los pacientes. Al final, el Director de la Facultad hizo entrega de los reconocimientos a los ponentes y participantes del curso-taller. Referencias de imágenes: Revista SuiGeneris (2014)

Encuentro Académico U de la R – UANL 2014 Por Dither Flores y Héctor Román

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l día martes 2 de septiembre del 2014 fue inaugurado el Encuentro Académico entre la Universidad de la República (Uruguay) y la Universidad Autónoma de Nuevo León 2014, en el cual se estableció un intercambio entre universidades buscando mayor proyección entre ambas Instituciones. En dicho evento se encontraron el Subdirector de Investigación Dr. Manual Guadalupe Muñiz García, la Mtra. Magaly Cárdenas Rodríguez, la Mtra. Blanca Cecilia Martínez Núñez, el Dr. José Cruz Rodríguez Alcalá, y el Director José Armando Peña Moreno.


Dil intro de la FaPsi

Uno de los momentos significativos del encuentro fue dirigido por la Prof. Alicia Kachinovsky de la Universidad de la República de Uruguay, a través de su conferencia «El cuento como objetivo intermediario para el psiquismo», en la cual expuso una alternativa para solucionar el fracaso escolar a través de un taller clíniconarrativo, este mismo tema se presento más detalladamente en un taller para maestros y alumnos como parte del encuentro en los siguientes días, donde presentó fragmentos de las sesiones.

partamento de Subdirección de Investigaciones de la Facultad de Psicología UANL. El libro en cuestión se organiza principalmente en tres apartados: «Reflexiones de la Clínica Psicoanalítica», «Informes de Investigación de Corte Cualitativo» y «Articulación del Campo Psi en la Educación», apartados que han sido compuestos por artículos desarrollados por ambas Instituciones. Referencias de imágenes: Revista SuiGeneris (2014)

Referencias de imágenes: Revista SuiGeneris (2014)

Presentación de ‘Itinerarios de la Psicología Clínica: Avances, Notas y Encuentros de Norte a Sur’

Presentación de libro: «Capacitación bajo un enfoque sistémico» Por Redacción

Por Xochitl Castillo

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entro del mismo Encuentro se presentó «Itinerarios de la Psicología Clínica: Avances, Notas y Encuentros de Norte a Sur» un libro elaborado por profesores de la Facultad de Psicología de la Universidad de la República de Uruguay en colaboración con profesores de la Facultad de Psicología de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Los encargados de presentar dicha publicación fueron los compiladores de la misma: la Lic. Alicia Kachinovsky Melgar, profesora titular del Instituto de Psicología Clínica y Rectora Académica de la Maestría en Psicología y Educación de la Facultad de Psicología de la Universidad de la República de Uruguay, y el Dr. Manuel Muñiz García, profesor titular de la Universidad Autónoma de Nuevo León, Subdirector del De-

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l día Martes 9 de Septiembre del presente año se llevó a cabo la presentación del libro: «Capacitación bajo un enfoque sistémico», contando con la presencia de los autores: la Dra. Aurora Moyano González, el Dr. Víctor Hugo Ibarra González y la Mtra. Nora Isela Macías Núñez así mismo con el Dr. Álvaro Antonio A. Aguillón Ramírez quien fungió como presentador del libro. La presentación se realizó en la Sala de Usos Múltiples (SUM) dentro de las instalaciones de la FaPsi contando con la presencia de estudiantes y profesores quienes con atención, escucharon y participaron en dicho evento. Referencias de imágenes: Revista SuiGeneris (2014)

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Temática central:

Método Cualitativo o Ciencia Cualitativa en Psicología y Disciplinas Afines Por Dr. José Moral de la Rubia | jose_moral@hotmail.com

Breve nota histórica sobre la ciencia en el mundo occidental

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e una forma muy simplificada y afín a la óptica del espíritu positivo de Aguste Conte (1844), se podría considerar que la ciencia moderna surge como una forma empírica de conocer el mundo en el que vive el hombre, partiendo y yendo más allá del sentido común. Esto pudo hacerse una vez abierto el camino por la filosofía al criticar a la magia y la religión y por la incapacidad de la filosofía de ofrecer una aplicación práctica del saber sobre el mundo físico y del hombre. Aunque la ciencia siempre estuvo presente, su consolidación se logra hacia principios del siglo XIX con el surgimiento del estado laico y el dominio de la burguesía interesada en la industria, el comercio y la banca. Con la ciencia, los hechos interesan como origen y prueba del conocimiento, se desarrolla la tecnología y hay gran interés en la aplicación práctica del saber teórico. Por otra parte, la filosofía, a partir de mediados de siglo XIX, va perdiendo su interés por la metafísica y toma una orientación cada vez más definida hacia lo social. Este cambio es motivado tanto por la nueva realidad política que nace en la modernidad tras la revolución francesa (dominio de la burguesía frente al clero y la aristocracia, apareciendo el estado laico) como por el avance sólido de las ciencias naturales y la debilidad e inicial inexistencia de las ciencias sociales. Filósofos como Carl Marx (1818-1883), Martin Heidegger (1889-1976), Jean Paul Sartre (19051980), Louis Althusser (1918-1990), Michel Foucault (1926-1984), Jacques Derrida (1930-2004), entre otros, han realizado contribuciones importantes al pensamiento social y político,

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constituyendo lo que se podría denominar filósofos sociales, al ser su principal objetivo la crítica y la transformación social, sin quitar valor a sus aportaciones en otros campos del saber. Las aportaciones de estos filósofos sociales constituyen marcos hermenéuticos para la interpretación de la realidad social y psíquica hoy en día empleados. En el desarrollo de la ciencia occidental, las ciencias naturales fueron las primeras en adoptar el planteamiento empírico, inicialmente bajo la persecución de la iglesia católica. Con la filosofía del dualismo interaccionista del filósofo francés René Descartes (1637), las ciencias naturales, al versar sobre el mundo mecánico de la res extensa (el cuerpo y el mundo material), hallaron un espacio libre de la persecución religiosa, pero no así las ciencias sociales y del espíritu al versar sobre la res cognita (el alma). El debilitamiento de la iglesia y el pensamiento religioso frente al positivismo, utilitarismo y pragmatismo de la clase burguesa y la sociedad industrial crearon el espacio para el planteamiento de la psicología, sociología y antropología como ciencias empíricas con supuestos casualistas, reduccionistas y naturalistas.

Las ciencias del espíritu.

Una polémica iniciada en la segunda mitad del siglo XIX y principios del siglo XX por el filósofo alemán Wilhelm Dilthey (1833-1911) y el filósofo francés Henri Bergson (1859-1941) es la necesidad para las ciencias del espíritu (geisteswissenschaften) de una definición de ciencia y su método distinta a la dada para las ciencias naturales, como la física, química, biología y medicina, por el empirismo de los filósofos británicos Francis Bacon (1561-1626), John Locke (1632-1704) y David Hume (1711-1776), la


Tema central

cual también estaba siendo defendida para las ciencias sociales, como la sociología, economía, psicología y pedagogía, por el utilitarismo de los filósofos británicos Jeremy Bentham (1748-1832) y John Stuart Mill (1806-1873), el positivismo del filósofo francés Auguste Comte (1798-1857) y el pragmatismo de los filósofos americanos Charles Sanders Peirce (1839-1914), Williams James (1842-1910) y John Dewey (1859-1952). Desde esta polémica se considera que las ciencias naturales versan sobre los hechos objetivos o públicamente observables. Buscan regularidades, semejanzas, diferencias, patrones, estructuras y secuencias. Su finalidad es describir leyes universales y elaborar modelos y teorías para predecir y explicar, reduciendo los fenómenos a sus causas. La observación y la experimentación son dos técnicas metodológicas frecuentes en estas ciencias. Las ciencias naturales tienen como supuestos: 1) la existencia del mundo observable con independencia del observador (realismo); 2) la imagen que se forma el observador humano de ese mundo es confiable (repetible, estable, consistente y compartida por observadores independientes) y válida (permiten una coordinación de percepciones, pensamiento y acciones), sirviendo los datos públicamente observables como criterio de verdad (empirismo); 3) los datos empíricos pueden ser comunicados en un lenguaje comprensible, neutral y preciso (objetivismo); 4) todo suceso se puede considerar consecuencia de otros anterio-

res (causalidad); 5) existen conexiones causales universales de hechos y un orden mecánico que se pueden descubrir con la observación y sistematizar en teorías, usando la lógica, el lenguaje, la matemática y la estadística, sin necesidad de acudir a fuerzas, entes o principios sobrenaturales (racionalidad/naturalismo); y 6) los hechos complejos se pueden reducir a hechos más simples o previos en la medida que lo complejo es un sistema integrado de sistemas más simples (reduccionismo). Por otra parte, desde el planteamiento crítico al positivismo, las ciencias del espíritu versan sobre fenómenos (hechos procesados por la conciencia), su fin sería describir y comprender casos individuales y su método la conexión empática (fenomenología) o la interpretación de significados e intenciones (hermenéutica). Tienen como supuesto que las leyes mecánicas universales no operan en el mundo de las emociones, intenciones y significados del hombre (individuo, grupo, sociedad o cultura). Así, habría un mundo de la objetividad para el cual la ciencia elabora unas teóricas cuantitativas, explicativas y con generalización universal; y un mundo de la subjetividad para el cual la ciencia elabora una descripción cualitativa, comprensiva y singular (Bergson, 1896, 1907; Dilthey, 1883). En esta distinción, inicialmente, subyacía el dualismo, la defensa de la metafísica y la búsqueda de lo trascendente al mundo material. La corriente fenomenológica en las ciencias sociales defendió esta propuesta y estuvo repre23


Tema central

sentada por autores como Franz Brentano (18381917) en psicología, Karl Jaspers (1883-1969) en psiquiatría, Alfred Schutz (1899-1959) en sociología y Max Scheler (1874-1928) en historiografía. Se remarca que, detrás de esta concepción, hay unos supuestos idealistas; de ahí el uso del nombre de ciencias del espíritu que se opone a la concepción y metodología positivistas en los fenómenos humanos. Está presente en las primeras décadas del siglo XX y, posteriormente, es sucedida por el análisis existencialista y la hermenéutica contemporánea. En estos últimos enfoques ya se dan cabida a perspectivas materialistas e incluso deterministas. No obstante, las ciencias sociales adoptaron el método empírico y los supuestos de las ciencias naturales (realismo, empirismo, objetividad, determinismo, racionalidad, naturalismo y reduccionismo) ya desde principios de siglo XX. Desde esta perspectiva, las formulaciones de constructos, hipótesis, modelos y teorías parten de una observación sistemática con el registro de ciertas regularidades, patrones y secuencias. Las formulaciones dan cuenta de estas regularidades, patrones y secuencias. Se ponen a prueba con nuevos datos, estando entre estas pruebas el predecir y descubrir nuevas regularidades, patrones y secuencias hasta el momento no observados. Los hechos pueden contravenir las predicciones derivadas de premisas fundamentales de la teoría o del modelo, refutándolo e indicando la conveniencia de cambiar la teoría o modelo (Popper, 1963, 94). Es probable que mientras no haya otra alternativa, la teoría modelo no se deseche, al dar buenos resultados en la predicción de otros aspectos del fenómeno (Kuhn, 1962). Puede que se oculten las refutaciones, lo cual sería un comportamiento no ético; asimismo, puede que se coarte el desarrollo de nuevas formulaciones y se boicotee la prueba y desarrollo de nuevas propuestas con mayores alcances por medio de un juego sucio con base en intereses políticos y de estatus, lo cual también sería un comportamiento no ético (Bourdieu, 1971, 76). En la medida que se juegue limpio la ciencia avanzará de forma más rápida en el campo disciplinar. El hecho de que 24

se requiera que los hallazgos sean confirmados en repetidas veces por equipos o investigadores independientes garantiza que este juego sucio sea descubierto y ante la vergüenza de ser desvelado se dé con menos frecuencia de lo que ocurriría sin este requisito. Por otra parte, los regímenes autoritarios y corruptos con una ciencia a su servicio propician el mencionado juego sucio (Feyerabend, 1978). Aunque el desarrollo de las ciencias sociales se abrió camino dentro de la epistemología positivista, inicialmente con el conductismo en psicología y el funcionalismo en sociología, esta polémica sigue viva. Más allá de la propuesta fenomenológica, a partir de la década de 1970, en las ciencias sociales ha resurgido la controversia de lo cualitativo desde la hermenéutica contemporánea, cuyos antecedentes próximos


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se ubican en el texto «Ontología o hermenéutica de la facticidad» escrito en 1923 por el filósofo alemán Martin Heidegger (1889-1976), el ensayo «Verdad y método» del jurista y filósofo alemán Hans-Georg Gadamer (1900-2002), publicado en 1960 y revisado en 1986, y las obras de Foucault «Las palabras y las cosas» (1966) y «La arqueología del saber» (1969). Aunque la hermenéutica surge como un método para las humanidades y la filosofía, es propuesta como un método científico y es aceptada por parte de la comunidad de científicos sociales, imponiéndose el uso de llamar a la ciencia basada en este método ciencia cualitativa, como se puede ver en las obras de Habermas (1985), Ricoeur (1986), Potter y Wetherell (1987) y Bauman (2010). El término hermenéutica hace referencia al método de la interpretación correcta. Aristóteles, en su Tratado de Lógica (Organum) del s. IV A.C. (1982), la menciona con un arte para comprender el significado de las proposiciones y juicios. Una de las aplicaciones originales de la hermenéutica es en el campo de los mitos clásicos y de las Sagradas Escrituras. Surge de la necesidad de dar un significado a textos de carácter sacro que con los cambios culturales devienen absurdos, falaces, inmorales o infantiles. De ahí la necesidad de separar una lectura superficial de una lectura interpretativa profunda que nos pondría en contacto con verdades trascendentales y universales. Así, el texto se toma como una expresión metafórica y retórica ajustada a la mente más primitiva o infantil de la época en que fue escrito. Desde sus símbolos y estructura, el interpretador debe desvelar el verdadero mensaje transmitido. Gadamer (1960) propone unos supuestos sobre la realidad y la objetividad y una nueva forma de aplicar la hermenéutica. Considera que todo acto de conocimiento se expresa en lenguaje, y se puede concebir como un texto que requiere interpretación o aclaración. Considera que todo saber es histórico o dependiente de su época y lugar, sin posibilidad de ninguna trascendencia. Resalta que no existe un saber objetivo, transparente ni desinteresado sobre

el mundo. Asimismo, el ser humano tampoco constituye un espectador imparcial de los fenómenos. Antes bien, cualquier conocimiento de las cosas está mediado por una serie de prejuicios, expectativas y presupuestos recibidos de la tradición que determinan, orientan y limitan nuestra comprensión. El hombre está arrojado a un mundo que le provee de una cultura y un lenguaje determinados, los cuales delimitan su conocimiento de la realidad. Ésta no surge de la subjetividad, no es original de cada hombre particular, sino que está condicionada históricamente. Así, cualquier pregunta prevé su respuesta y presagia o anticipa de antemano aquello que quiere conocer, creándose una circularidad en la comprensión que Gadamer denomina «círculo hermenéutico». En este punto es donde entra la hermenéutica como un método para esclarecer la verdadera intención e interés que subyace bajo toda comprensión de la realidad. Con Foucault, esta hermenéutica deviene en un análisis de la estructura de poder reflejada en el lenguaje y que construye la subjetividad de los individuos. El poder no se ubica en el estado, ni en las clases dirigentes, sino en una red de relaciones jerárquicas, independientes en su función, pero encadenadas en una trama que construye la realidad social a la que el individuo está sujeto a través del lenguaje. Dicho en otras palabras, la red de relaciones jerárquicas se expresa en el lenguaje que es interiorizado por cada individuo en su proceso de culturización y socialización hasta formar parte de su ser (estructura, sentir y pensar). Su acatamiento es observado, su seguimiento es reforzado y su desviación es castigada por cada sujeto que entra en juego, ya sea baja o alta su jerarquía. De los análisis que realiza Foucault de la enfermedad mental (1961, 63), el castigo penitenciario (1975), la sexualidad (1976, 84, 84) y la psiquiatría (2003) surge una nueva forma de aproximarse a los hechos sociales como textos que requieren ser interpretados en sus verdaderas intenciones comunicativas, develando la red de poder implícita, mostrando al sujeto como 25


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una construcción al servicio de la sociedad y la cultura. Bajo esos presupuestos y método, diversos psicólogos, sociólogos, historiadores proponen analizar e interpretar los hechos individuales, grupales y sociales, denominando a su nueva aproximación cualitativa, en una acepción distinta de la inicial fenomenología (Bauman, 2010). Entre las mayores diferencias entre el enfoque hermenéutico y fenomenológico figuran el interés en lo plural más que en lo singular, en el lenguaje más que en los afectos o lo vivencial, en la materialidad más que en la espiritualidad, en la determinación más que en la libertad y en la cultura más que en el idiosincrasia individual. La vocación de la hermenéutica es la liberación del sujeto del yugo sociocultural sin un fin claro. Con la hermenéutica, especialmente marxista, freudiana, lacaniana y foucaultiana se rompe con el idealismo y se adoptan supuestos deterministas y materialistas, lo cual ocurre en un punto de fuerte debilitamiento de la iglesia y la religión, en el cual la corriente principal de la filosofía no se subyuga al servicio de la iglesia y la religión (Derrida, 2005).

Una aclaración sobre la hermenéutica como método aplicado a las ciencias sociales

La hermenéutica, en un sentido estrecho, consiste en la relectura o interpretación de un texto para darle un significado nuevo al parecer éste absurdo o sin sentido al lector actual; en un sentido amplio, considerar los hechos humanos (individuales, grupales, sociales, culturales) como actos de comunicación que requieren ser interpretados si éstos son absurdos en el mensaje emitido. En la hermenéutica como método aplicado a las ciencias sociales se podría distinguir dos tipos de hermenéutica con base en su planteamiento y objetivos finales, una hermenéutica teórica y otra empírica. Por una parte, la hermenéutica teórica, partiendo de un marco de referencia (una doctrina, sistema o teoría, ya sea teológico, filosófico o

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científico), se dota a los hechos aparentemente sin sentido de una trama relacional, estructural y secuencial con sentido. Es decir, el hecho empírico sin sentido se reduce a la teoría, con lo que pasa a ser un hecho teórico con sentido. El sinsentido puede estar determinado por la falta inicial de ajuste a la lectura pretendida. Por otra parte, la hermenéutica empírica parte de un texto o hecho comunicativo aparentemente absurdo para el lector, así que indaga por qué es absurdo, explora el formato original del texto y lo contextualiza en este punto originario. A nivel de autor, a nivel de audiencia y a nivel de uso del lenguaje. Lo sigue en los cambios que sufrió, intentando determinar quién los hizo y para qué. Finalmente, lleva al formato presente, ante la audiencia presente y el uso del lenguaje presente. Con base en las diferencias entre el origen y el presente y las distorsiones introducidas se intenta comprender el mensaje original y por qué ahora ya no se entiende. No se trata tanto de dotarlo de un nuevo sentido, en un intento de decir que los dioses no mienten o que la contradicción es aparente, sino rescatar su sentido inicial; es decir, hay un hecho


Tema central

pasado al que refiere. No una necesidad de crear un significado para imponer una lectura o para encubrir algo. Se habla de intenciones, motivaciones y funciones, acudiendo al sentido común o a teorías psicológicas, sociológicas o antropológicas con aceptación en la comunidad científica y sostén empírico. Tal como se puede ver los trabajos de John Dominic Crossan (1973) sobre la vida de Cristo y las Sagradas Escrituras. Éste es un método propio y muy utilizado en disciplinas humanistas, como la historia, filología y jurisprudencia. La hermenéutica teórica eliminará, cortará, añadirá, deformará el texto hasta que finalmente se impone su lectura. Sólo los críticos a ese modelo o esa teoría lo evidenciarán tal distorsión, pero sus seguidores quedarán contentos por el esfuerzo intelectual de dar el significado querido a un texto absurdo que no lo expresaba. Se considera lo humano de naturaleza esencialmente lingüística y por consiguiente se apoya en la retórica o sus tropos para desvelar el mensaje oculto. La hermenéutica empírica intentará explicar por qué el texto resulta absurdo, qué significado tuvo originariamente, qué distorsiones ha sufrido, por qué motivos fue distorsionado, por quién o quienes fue distorsionado, y para qué audiencia o audiencias fue distorsionado. No presupone un mensaje oculto, ni requiere reducir el psiquismo humano o colectivo al lenguaje. En ambas hermenéuticas se plantean varias hipótesis de interpretación y desde un análisis crítico del alcance y coherencia de cada hipótesis con datos del texto, su autor, público se imponen una u otra. En la hermenéutica teórica se daría mayor peso al alcance y coherencia de la hipótesis de interpretación con el dogma o doctrina a la hora de tomar la decisión final. En la hermenéutica empírica, siguiendo a Gadamer (1986), habría que reflexionar críticamente sobre los marcos de referencia y contextos de los propios interpretadores antes de tomar la decisión final sobre

cuál es la mejor hipótesis de interpretación en aras de alcanzar la mayor objetividad posible. Son métodos comprensivos. Ninguno de los dos sirve para poner a prueba una teoría. Son trabajos intelectuales y expertos, muy propios de disciplinas humanistas, requiriéndose un entrenamiento y capacidad para su adecuada ejecución.

Lo cualitativo en la ciencia desde una concepción positivista El planteamiento positivista de la ciencia parte y choca con una realidad que se presupone que existe, en un intento de construir una imagen confiable y válida de esa realidad. Esta imagen permite realizar predicciones y controlar los fenómenos al conocer los agentes, mecanismos y relaciones causales de su estructura, estabilidad y cambio desde unos supuestos de naturalidad y causalidad. El conocimiento avanza de una fase descriptiva donde se buscan regularidades, estructuras, patrones y secuencias, se crean términos y clasificaciones a una fase especulativa de sofisticación creciente, con constantes puestas a prueba y reformulaciones ante las refutaciones. Pasando de relaciones en términos cualitativos y modelos «como si» a teorías que detallan las estructuras y los mecanismos causales, que operativizan los conceptos con instrumentos de evaluación o medida y que expresan las relaciones en un lenguaje estocástico o matemático. Aquí la matemática y la estadística son instrumentos de la formulación de la teoría al servicio del reflejo de la realidad. Desde esta concepción positivista de la ciencia, lo cualitativo se contempla en el tipo de variables, en los instrumentos de registro o captura de datos, en el procedimiento de análisis de los datos capturados y en el procedimiento estadístico. Siguiendo a Stevens (1946), las variables se pueden dividir por su escala de medida en cualitativas (dicotómicas y policotómicas) y cuantitativas (ordinales, 27


Tema central

de intervalo y de razón). Si la escala de medida constituye sólo un sistema de clasificación, se habla de escala cualitativa. La escala es dicotómica si sólo distingue dos categorías, como por ejemplo el sexo (hombre/mujer) y policotómica, si distingue al menos tres categorías, como por ejemplo el estado civil (soltero/a, casado/a, en unión libre, divorciado/a, separado/a y viudo/a). Si constituye un sistema de ordenación donde los números expresan orden dentro de un conjunto o universo, se denomina escala numérica ordinal, como por ejemplo el nivel de estudios terminados (analfabeto, sabe leer y escribir, primaria, secundaria, tecnológicos y superiores). Si los números son unidades de medida, se habla de escala numérica de intervalo o razón. La escala de intervalo es menos precisa que la de razón. Aunque la escala de intervalo posee una unidad de medida, carece de un punto 0 o de ausencia absoluta del rasgo; y si se toma un intervalo en el extremo de la escala, éste no tiene la misma precisión que otro de la misma amplitud extraído de la zona intermedia o del extremo opuesto. Un ejemplo de escala de intervalo es la escala RAVEN de inteligencia general. Por el contrario, las escalas de razón constituyen métricas precisas donde existe un punto 0 o de ausencia absoluta del rasgo y el cociente de dos intervalos de la misma amplitud tomados de cualquier parte del recorrido de la escala da la unidad. Las escalas de intervalo carecen de esta última propiedad. Un ejemplo de escala de razón sería el tiempo de latencia de respuesta medido por un cronómetro inserto en un dispositivo mecánico de presentación de estímulo y registro de respuestas. Los instrumentos de captura de datos, con base en el tipo de registro que toman, se pueden clasificar como cualitativos, cuantitativos y mixtos. Si los datos que registran son casi todos escenas o discursos, se habla de instrumentos cualitativos, como la entrevista de preguntas abiertas, la observación con cámara audiovisual oculta, el grupo focal, la entrevista en profundidad registrada en cinta magnetofónica o el cuestionario de preguntas abiertas. Cuando la mayoría de los registros son números, ya sean 28

ordinales o en una unidad de medida, se habla de instrumentos numéricos, como los registros psicofisológicos o las escalas psicométricas y de inteligencia. Cuando incluyen tanto escenas, discursos o categorías como números, en una proporción más o menos equilibrada, constituiría un instrumento mixto como un cuestionario o una entrevista de preguntas abiertas y cerradas. Las técnicas de análisis de datos son procedimientos que se aplican a los datos obtenidos

por el instrumento de registro para establecer las unidades de análisis y determinar en cada una su categoría o valor numérico. Si la técnica de análisis establece sólo escalas cualitativas (categorías), sería un procedimiento cualitativo, como el análisis de contenido y el análisis del discurso. Si la técnica de análisis genera sólo escalas numéricas (valores de número), sería un procedimiento cuantitativo, como la aplicación de reglas métricas o reglas de ordenación. Si establece tanto escalas numéricas como categoriales sería mixto. Por otra parte, la estadística va a constituir el procedimiento final de análisis de los datos.


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Si se manejan sólo frecuencias y porcentajes se está ante una estadística para variables cualitativas, también denominada no paramétrica. Si se manejan números en una escala ordinal, de intervalo o razón, se está ante una estadística para variables numéricas. Dentro de esta última, se habla de estadística paramétrica, cuando las escalas de las variables interdependientes o de las variables dependientes son de intervalo o razón, la distribución de estas variables se ajustan a una curva normal y los datos proceden de muestras grandes; se habla de estadística no paramétrica, cuando no se requiere supuestos de distribución, ni muestras grandes y se admiten escalas de medida ordinales (Steingrimsson, & Luce, 2006; Stevens, 1957). Es importante en toda investigación, aunque sea una descriptivo-exploratoria que únicamente maneje variables cualitativas, con una entrevista abierta o una observación, aplicando análisis de contenido y del discurso en una sola muestra, realizar análisis estadísticos y ofrecer índices de confiabilidad y validez de los instrumentos y procedimientos de análisis de datos, como el coeficiente de confiabilidad interjuez. Ejemplos de pruebas estadísticas adecuadas para tales estudios son el coeficiente phi, el coeficiente V de Cramer, el coeficiente de contingencia, la prueba de McNemar, la chi-cuadrada de Pearson, la prueba t ó Z para el contraste de porcentajes, el análisis de correspondencia simple y múltiple, la regresión lineal logística y multinomial y los modelos log-lineales. Se ha de señalar que los diseños exploratorios-descriptivos están justificados ante una primera aproximación a un problema, en fases iniciales de conocimiento o cuando se desea explorar áreas nuevas en campos que ya cuentan con desarrollos teóricos. No obstante, en la medida que existen teorías sólidas, la aproximación puramente cualitativa y exploratoria carece de valor. En todo caso se requerirá una aproximación mixta donde se contemplan tanto aspectos cualitativo, los cuales a su vez, con base en una sofisticación técnica, se manejarán como datos numéricos dentro de funciones estocásticas de predicción.

Es importante reiterar que la evaluación de una variable o constructo debe tener como propiedades la confiabilidad, sensibilidad, precisión y validez. Con el término confiabilidad se hace referencia a que la medida sea consistente al ser tomada en distintos momentos, lugares o por personas diferentes, siempre que no se prediga un cambio en estado, grado o cuantía; con sensibilidad a que varíe cuando se predice un cambio; con precisión a que los cambios de la escala sean isomórficos a los cambios predichos y supuestamente reales; con el término de validez a que mida lo que dice medir, para lo cual debe reflejar las relaciones predichas tanto de estructura interna del constructo y de interrelación en sus componentes como de relación con otros constructos. El proceso de desarrollo y consolidación de instrumentos de medida confiables y válidos pone a prueba la teoría y da las bases para pruebas más fuertes de la misma. A su vez, el avance con instrumentos más precisos permite una matematización más clara de los enunciados teóricos. El estudio y mejora de las propiedades métricas de los instrumentos permiten superar el círculo de formulación de teoría-observación mediada por la teoría-confirmación de la teoría por observaciones creadas por ella. Esta circularidad, que es supuestamente insuperable, es una de las críticas a la epistemología positivista desde el constructivismo (Riegler, 2001).

Conclusiones Algunos filósofos y epistemólogos han propuesto que las ciencias sociales requieren una metodología distinta a las ciencias naturales con base en ciertos supuestos, mentalistas desde la fenomenología y constructivistas desde la hermenéutica. Así, la ciencia social es planteada como una comprensión fenomenológica o una interpretación del significado y la intención, hablándose de una ciencia cualitativa, frente a una propuesta con supuestos empiristas y positivistas que pretende elaborar teorías explicativas con conceptos operativizados con instrumentos cualitativos o métricos y cuyas proposiciones se pueden expresar en un lenguaje estocástico o 29


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matemático, a la que se denominaría ciencia cuantitativa. Sin embargo, bajo la propuesta de la ciencia social cualitativa se oculta, muchas veces, una investigación con poco rigor metodológico y escasos alcances. Aún cuando sea realizada de forma rigurosa en su metodología, el producto resultante es perfectamente válido y digno de respeto para un filósofo social, pero no para un científico social, al carecer de las propiedades predictivas, explicativas y de replicabilidad buscadas por la ciencia. Se define hermenéutica en sentido amplio como la consideración de los hechos humanos (individuales, grupales, sociales, culturales) como actos de comunicación que requieren ser interpretados si éstos son absurdos en el mensaje emitido, pudiéndose distinguir entre una hermenéutica teórica que reduce la realidad a un dogma o doctrina y una empírica que contextualiza el texto sin sentido y sigue su proceso de cambio para explicar por qué y cuándo devino absurdo, sin imponer una lectura a conveniencia del dogma o doctrina. Precisamente, gran parte de la investigación cualitativa en ciencias sociales consiste en una hermenéutica teórica, ya sea marxista, existencialista, feminista o foucaultiana. Sin embargo, en una ciencia que pretende explicar, ser replicable y generar tecnología, lo cualitativo no es un arte de interpretar, sino que se contempla en el tipo de variables, instrumentos de captura de datos, procedimientos de análisis y pruebas estadísticas. La ciencia analiza la realidad distinguiendo variables empíricas. Describe las variables empíricas, estudia la relación entre las variables para descubrir patrones, estructuras y secuencias; asimismo, a partir de estos hallazgos y esfuerzos especulativos, crea variables teóricas, operativiza sus constructos y formula hipótesis, modelos y teorías que requieren ser puestos a prueba con clara posibilidad de ser rechazados por los datos. En el proceso de desarrollo de la ciencia, lo puramente cualitativo toma su lugar en las primeras fases de investigación ante un problema nuevo o ante la necesidad de explorar áreas nuevas ante la refutación de aspectos esenciales 30

de los desarrollos teóricos. La metricidad de los conceptos es una propiedad deseable, pero no siempre es posible ni necesaria con tal que se desarrolle una evaluación cualitativa confiable y válida (Steingrimsson, & Luce, 2006). No obstante, desarrollos teóricos sólidos suelen traer técnicas sofisticadas que, de alguna forma, cuantifican los aspectos cualitativos en funciones probabilísticas. La ciencia tal y como es entendida en este texto es un ideal de objetividad y neutralidad

que con frecuencia se ha violado a lo largo de su historia, lo cual no invalida sus supuestos, su método ni el tipo de conocimiento logrado. Precisamente, la consecución de ese ideal lleva a una contemplación ética; una ética basada en la veracidad, el respeto y la libertad, al servicio de un desarrollo ecológico en aras de una mayor equidad social, regional e internacional. Una ética que toma como base filosófica el pragmatismo normativo, siendo un ejemplo la bioética (Hernández, 2002). Bajo la perspectiva pragmática de la ética, la verdad de una afirmación se manifiesta en su rendimiento como orientación para la experiencia futura, esto es, se manifiesta en sus consecuencias presentes y futuras. La verdad no se contempla como un absoluto revelado por Dios o al que lleva reflexivamente la razón humana. El pragmatismo normativo analiza los problemas éticos con base en la relación coste/beneficio, esto es, ponderando los riesgos y beneficios previsibles para extraer conclusiones para comunidades amplias. Esta reflexión es comunicativa y participativa. Usualmente es realizada en grupos en los que participan filósofos, científicos, tecnólogos y legos. La motivación para ajustarse a sus normas y valores está en


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su utilidad como el mejor camino a seguir con vistas al futuro y la armonía colectiva, no requiriendo la fantasía o ilusión de una recompensa eterna, como la ética de la razón práctica (Kant, 1788) o las éticas absolutas religiosas. Aunque el pragmatismo ético implica consenso negociado y participativo, plantear la ciencia social como una construcción negociada entre el sujeto cognoscente (investigador) y el sujeto conocido (estudiado) ante la supuesta imposibilidad de una objetividad y neutralidad (Vasilachis, 2009) es un error epistemológico. Este planteamiento es una forma de consenso político, pero no es ciencia. Al igual que no se confunde consenso ético con ciencia, no debe confundirse consenso político con ciencia social (Gazzaniga, 2005). Este tipo de consenso político puede ser especialmente útil en conflictos sociales con minorías marginadas o en conflictos sociales entre grupos culturales, pero no es una forma válida de generar conocimiento científico. Aquí la frontera de la ciencia no se marca con la filosofía y las disciplinas humanistas, sino con la política como un quehacer enfocado al bien colectivo y a la resolución de problemas de convivencia. La política puede requerir del conocimiento científico de la negociación, pero la ciencia no es una negociación política, pues la ciencia no renuncia a los ideales de la objetividad y neutralidad (Cupani, 2011; Popper, 1994). En sí la política es una de las ciencias sociales y aspira a desarrollarse como ciencia, siendo su objeto de estudio el poder público o del Estado (Vidal, 2009). Finalmente cabe mencionar que la ciencia cualitativa se centra en el significado, la intención, la voluntad, la conciencia, la identidad, el sentimiento y el deseo (la subjetividad individual o colectiva) a lo que renunció el primer planteamiento positivista de la psicología, el conductismo. No obstante, estos temas actualmente están siendo abordados desde el planteamiento positivista por el cognitivismo constructivista y la neurociencia, tomando el materialismo emergentista como base filosófica para la relación mente/cuerpo. Esta filosofía plantea que la mente es un proceso con pro-

piedades propias que emerge de la fisiología del sistema nervioso central (Ardila & Bunge, 2002). Precisamente, en estas corrientes psicológicas, se hace uso de lo cualitativo en el sentido defendido por el presente artículo. Sobre el autor: Dr. José Moral de la Rubia es doctor por la Facultad de Medicina de la Universidad de Alcalá de Henares (Madrid, España), Psicólogo Especialista en Psicología Clínica por el Programa de 3 años de Psicólogo Interno Residente (Madrid, España) y licenciado en Psicología por la Universidad Pontificia de Comillas (Madrid, España). Es profesor - investigador de la Facultad de Psicología de la UANL. Este cargo lo desempeña desde agosto de 1999. Es miembro del Sistema Nacional de Investigadores nivel 1, posee Perfil PROMEP (docente de calidad) y miembro de Cuerpo Académico consolidado de Psicología Social y de la Salud. Posee numerosas publicaciones en forma de libros, capítulos y artículos en revistas arbitradas. Es miembro del consejo editorial de varias revistas científicas. Referencias de imágenes: [Fotografía de Franz Brentano con barba mirando a la izquierda]. (s.f.). Recuperado de: http://www.modomedio.com/2013/08/franzbrentano/ [Fotografía de Karl Jaspers sentado en sillón]. (s.f.). Recuperado de: http://pacotraver.wordpress.com/2012/03/12/jaspers-y-el-destino/ [Pintura de Platón apuntando al cielo]. (s.f.). Recuperado de: http://talent.paperblog.com/mimesis-y-poesia-de-platon-aaristoteles-i-2537414/ [Fotografía de Michel Foucault con traje y corbata]. (s.f.). Recuperado de: http://1.bp.blogspot.com/-Kw5WFjda7R0/ UjiphC1Ik7I/AAAAAAABFTU/0F2Z3rnnG-E/s1600/ Michel+Foucault+32.jpg [Imagen de Test raven]. (s.f.). Recuperado de: http://renato-mendoza. blogspot.mx/p/test-de-raven.html [Imagen de grafica hipótesis nula]. (s.f.). Recuperado de: http://www. unalmed.edu.co/~cescobar/Bioestadistica/bioestadistica.htm Bibliografía: Ardila. R., & Bunge, M. (2002). Filosofía de la psicología (2a. ed.). México. Siglo XXI. Aristóteles (1982). Tratado de lógica (Organum) (2 Vols.) (M. Candel, Trad.). Madrid: Editorial Gredos. Bauman, Z. (2010). Hermeneutics and social science: Approaches to understanding. New York: Routledge. Bergson, H. (1896). Matiére et mémoire. Essai sur la relation du corps à l’esprit. París: Felix Alcan. Bergson, H. (1907). L’evolution créatrice. París: Felix Alcan. Comte, A. (1844). Discours sur l’esprit positif. París: Vrin. Crossan, J. D. (1973). In parables: The challenge of historical Jesus. Nueva York: Harper and Row. Cupani, A. (2011). Acerca de la vigencia del ideal de objetividad científica Scientiae Studia, 9(3), 501-525. doi:10.1590/S1678-31662011000300004 Derrida, J. (2005). Apprendre à vivre enfin. Paris: Galilée. Descartes, R. (1637). Discours de la méthode pour bien conduire sa

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Desafíos Y Conflictos En La Metodología Cualitativa Actual Por Miguel Ángel Martínez Miguelez | miguelm@usb.ve | http://prof.usb.ve/miguelm | http://miguelmartinezm.atspace.com

Una cosa es contar cuentos de los entes y otra es apresar el ser de los entes. Para esta última tarea, faltan no sólo, en los más de los casos, las palabras, si no, ante todo, la gramática» -Martín Heidegger, (1974: 49)

No sabemos reflexionar sobre los fundamentos de nuestros propios pensamientos y nuestra época da vueltas en redondo»

-Gregory Bateson (1972, 1980: pássim)

Los límites de mi lenguaje son los límites de mi mundo» 1 -Ludwig Wittgenstein (1973: 5, 6)

A

Introducción

ctualmente, existen unas 600 obras de Metodología Cualitativa y los capítulos de libros y artículos en revistas pasan de 4000. Algunos se preguntan ¿por qué tantas publicaciones? A mi juicio, la respuesta más adecuada es: «para responder a la ilimitada complejidad de la vida actual en sus diferentes niveles personales, familiares, psicológicos, sociales, políticos, económicos y éticos». Los problemas planteados en la metodología cualitativa no son, básicamente, de naturaleza «metodológica», sino «epistemológica»; es decir, se observa mucha riqueza de pensamiento, de técnicas y procedimientos operativos y prácticos para ser fieles a la variabilidad de las manifestaciones de la vida actual, pero muy poca fundamentación de las bases epistemológicas que


Tema central: Desafíos y conflictos en la metodología cualitativa actual

las sustenten, y muchos investigadores siguen todavía un positivismo totalmente anacrónico y más que superado tanto por la Filosofía de Ciencia como por la Neurociencia de las últimas décadas. Dicho en forma sencilla, siguen todavía creyendo que «el todo es igual a la suma de sus partes», después que Sócrates, en el diálogo «Teeteto» de Platón demostró, hace 24 siglos, lo contrario (1972: 936-7; orig. 204c-205b). Sin embargo, aunque el tratar a fondo la epistemología es algo fundamental en toda investigación, y como habrá otros artículos en este número de la Revista que lo harán, mi artículo se centrará en las cuatro áreas siguientes: el enfoque o paradigma sistémico, el concepto de complejidad y estereognosia, los contextos culturales griego y actual y las nuevas técnicas computacionales en la metodología cualitativa; esta última muy brevemente por haberla tratado a fondo en otras publicaciones a las cuales remito el lector (Martínez M. 2012, cap. 12; también en mis Páginas de Internet: ver Bibl.). Hoy día es absolutamente necesario la adopción del enfoque o paradigma sistémico, ya que «desde el átomo hasta la galaxia vivimos en un mundo de sistemas» (von Bertalanffy, 1981: 47), tanto en el macrocosmos, como en el cosmos intermedio y en el microcosmos. Esta realidad, nuestra realidad, está constituida por conjuntos heterogéneos interdependientes que forman un todo integrado e indivisible, una red de estructuras dinámicas y, a veces, de estructuras de estructuras. Y ahí es donde se exige una metodología, técnicas y procedimientos que evalúen adecuadamente la ponderación y el juego de cada variable, ya sea inicial, interviniente o disparadora de procesos. Es también indispensable ilustrar el concepto de «complejidad» que se usa, ya que –según Seth Lloyd, investigador en el MIT y en el Instituto Santa Fe de Nuevo México, EE.UU– actualmente existen al menos 45 usos diferentes de este concepto en investigación (Horgan, 1998: 253), algunos adecuados para una determinada realidad, pero inadecuados para otra, porque este término es analógico (ana = contra). Por ello, no se puede terminar una investigación diciendo que «eso es complejo y… ¡punto!», sino que ahí es

donde empieza «lo difícil», lo cual exige adoptar un proceso estereognósico, es decir, un proceso en que los datos de cada dominio o esfera del saber son tomados con su propia significación y en su contexto específico y cultural, como veremos en el cuarto sector, y no metidos en el lecho de Procusto de la esfera sensorial. Igualmente, es conveniente hacer una exposición, aunque sea muy breve, de las ventajas que nos ofrecen hoy algunos programas computacionales (solo para las ciencias humanas hay más de 70) ilustrando el que se considera más oportuno para la mayoría de estas investigaciones, como el que usa la multiplicación matricial (Mic-Mac: ver más adelante) para apreciar no solo las relaciones directas entre las variables, sino también la infinidad de relaciones indirectas entre ellas; este programa ha sido aconsejado por el Club de Roma y difundido por las publicaciones de la Unesco. Esto ayudaría, además, a acabar con esa nefasta idea de contraponer la metodología cualitativa a la cuantitativa, cuando la Metafísica de Aristóteles, y todos los grandes diccionarios en inglés y español que la siguen, presentan una integración de ambas. Es más, el mismo Einstein, cuando llegó a Nueva York en 1930, y ya la Teoría de la Relatividad General había sido bien establecida con el eclipse total del Sol en 1919, existía una expectativa general para su recibimiento, y el representante del New York Times le hizo una pregunta cuyo contenido era ya muy debatido en esos días. La pregunta fue: «¿Hay alguna relación entre la Ciencia y la Metafísica?»; y Einstein respondió: «Science itself is Metaphysics», «la Ciencia misma es Metafísica» (Clark, 1972: 520). Los mejores comentarios internacionales a esta respuesta en el área académica fueron muy complejos, pero todos en la línea de que la Metafísica, como núcleo central de la Filosofía, jugaba, en el desarrollo de la ciencia, el mismo papel que los cimientos de un edificio en su solidez; pero, con la diferencia que los cimientos no se pueden apoyar, a su vez, en otros cimientos, sino y solo en la agudeza intelectual de la mente humana, la cual no tiene sustituto, ya que consiste en la reflexión de la razón sobre sí misma. 33


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«El Atomismo en la Metodología Cualitativa» Todo investigador se aproxima a cualquier expresión de la vida humana, no con la famosa tabula rasa de John Locke (1690), sino con expectativas y prejuicios (hipótesis) sobre lo que pudiera ser el objeto observado. Debido a ello, la interpretación implica una «fusión de horizontes», una interacción dialéctica entre las expectativas del intérprete y el posible significado de un texto o acto humano. En términos de la psicología de la Gestalt, aunque no siempre, diríamos que la realidad exterior tiende a sugerirnos la figura, mientras que nosotros le ponemos el fondo (contexto, horizonte, marco teórico). La mente humana trabaja sobre los datos que recibe, como el escultor sobre su bloque de mármol. Diferentes escultores pueden extraer estatuas diferentes del mismo bloque. Diferentes mentes pueden construir también mundos diferentes del mismo caos monótono e inexpresivo. Tal vez, en el área de la percepción auditiva sea donde mejor se compruebe esta realidad: cuando a nuestro alrededor se desarrollan varias conversaciones diferentes al mismo tiempo, podemos oír y dar sentido a una que nos interesa, mientras desoímos las demás que no nos llaman la atención y permanecen siendo lo que objetivamente son: simple ruido; pero en cualquier momento podemos cambiar nuestra atención, y lo que era simple ruido se convierte en conversación interesante, y viceversa. Y lo mismo sucede con los otros 4 sentidos. Martín Heidegger sostiene que «ser humano es ser interpretativo»; es decir, que la interpretación, más que un «instrumento» para adquirir conocimientos, es el modo natural de ser de los seres humanos, y todos los intentos cognoscitivos para desarrollar conocimientos no son sino expresiones de la interpretación sucesiva del mundo. Conviene tener bien claro que es falsa la idea tradicional o «ciencia de viejo estilo», como la llama el Premio Nobel de Física Henry Margenau (1969: 5) según la cual la teoría científica no es otra cosa que la sistematización de los datos, ya que no hay «reglas de inducción», generalmente 34

aplicables, por medio de las cuales se puedan derivar o inferir de manera mecánica hipótesis o teorías a partir de los datos empíricos. No obstante todo esto, aun dentro de los círculos de la metodología cualitativa, hay autores, como Strauss y Corbin (1990), cuyo concepto de «grounded theory» contiene serios resabios de esta orientación positivista, ya que sostienen que la teoría «se deriva inductivamente de los datos» (p. 23) y «se valida contrastándola con ellos» (p. 133). Los mismos dos conceptos involucrados en la expresión «grounded theory» lucen semánticamente como contradictorios. Debido a esto, Reason y Rowan (1981) dicen que «la grounded theory es un ejemplo excelente de un enfoque de investigación cualitativa que se apoya, en el fondo, en el viejo paradigma (positivista)» (p. xx). Por esto, es también falsa y engañosa la analogía del «rompecabezas», usada frecuentemente por muchos autores aun entre aquellos de reconocido prestigio en la metodología cualitativa, como las autoras Goetz y LeCompte (1988) que insinúan que el científico es como el hombre que trata de resolverlo; examina cada pieza del rompecabezas con gran cuidado y trata de colocarla en el propio lugar preestablecido, seguro de que cabe en algún lugar. Las piezas son los hechos observables de la naturaleza, la ciencia los estructura en modelos y un modelo representa la solución del problema en cuestión. Según Smith y Heshusius (1986), estas autoras «ignorando las diferencias de paradigma y adoptando un paralelismo explícito, hacen de la investigación cualitativa poco más que una variación procedimental de


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una simple investigación cuantitativa, algo con el mismo marco de referencia paradigmático» (p. 7). Igualmente, Miles y Huberman, en su muy utilizada obra sobre el «Análisis de los datos cualitativos» (1994), se declaran «positivistas lógicos» y convierten los aspectos de las profundas diferencias del enfoque y paradigma en una simple discusión de variaciones metodológicas. Es increíble que haya autores que, después de 30 años, cuando los epistemólogos desarrollaron 5 Simposios Internacionales (década de los años 60: Suppe, 1979) para superar esa situación, ellos se consideren tales y publiquen esa obra. Y algo parecido hacen los autores citados anteriormente; pareciera que nunca llegaron a entender la frase citada de Einstein: «la ciencia misma es metafísica». Siempre se ha dicho que quien no conoce la historia está condenado a repetirla.

«El Paradigma Sistémico» El mundo en que hoy vivimos se caracteriza por sus interconexiones a un nivel global en el que los fenóme­nos físicos, biológicos, psicológicos, sociales y ambientales, son todos recíprocamente interdependientes. Para describir este mundo de manera adecuada necesitamos una perspectiva más amplia, holista y ecológica que no nos pueden ofrecer las concepciones reduccionistas del mundo ni las diferentes disciplinas aisladamente; necesitamos una nueva visión de la realidad, un nuevo «paradigma», es decir, una transfor­mación fundamental de nuestro modo de pensar, de nuestro modo de percibir y de nuestro modo de valorar.

En fin de cuentas, eso es también lo que requiere la comprensión de la naturaleza humana de cada uno de noso­tros mismos, ya que somos un «todo físico-químico-biológi­co-psico­lógico-socialcultural-espiritual» que funcio­na maravillo­ samente y que constituye nuestra vida y nuestro ser. Y cualquier área que nosotros cultivemos debiera tener en cuenta y ser respaldada por un paradigma que las integre a todas. Un conocimiento de algo, sin referencia y ubicación en un estatuto epis­temológico que le dé sentido y proyección, queda huérfano y resulta ininteli­gible; es decir, que ni si­quiera se­ría conocimiento. En efecto, «conocer es siempre aprehender un dato en una cierta fun­ción, bajo una cierta relación, en tanto significa algo den­tro de una determinada estructura» (Merleau-Ponty, 1976: 275). La natura­leza íntima de los sis­temas o es­ tructuras di­ná­mi­cas, en efecto, su enti­dad esencial, está cons­titui­da por la rela­ción entre las partes, y no por éstas tomadas en sí. La relación es una entidad emergente, nueva, en ese «todo integrado», en ese tejido o red de variables interconectadas en forma directa o indirecta. El punto crucial y limitante de nuestra matemática tradicional, por ejemplo, se debe a su carácter abstracto, a su incapacidad de captar la entidad relacional. La abstracción es la posibilidad de considerar un objeto o un grupo de objetos desde un solo punto de vista, prescindiendo de todas las restantes particu­laridades que pueda tener. El enfoque sistémico es indispensable cuando tratamos con estructuras dinámicas o sistemas que no se componen de elementos homogéneos y, por lo tanto, no se le pueden aplicar las cuatro leyes que constituyen nuestra matemática actual sin desnaturalizarlos, la ley aditiva de elementos, la conmutativa, la asociativa y la distributiva de los mismos, pues, en realidad, no son «elementos homogéneos», ni agregados, ni partes, sino constituyentes de una entidad superior; las realidades sistémicas se componen de elementos o constituyentes heterogéneos, y son lo que son por su posición o por la función que desempeñan en la estructura o sistema total, donde «cada parte de una conoce dinámicamente a cada una de las otras» (como dice Köhler, 1967: pássim); es más, 35


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el buen o mal funcionamiento de un elemento repercute o compromete el funcionamiento de todo el sistema: ejemplos de ello los tenemos en todos los seres vivos y aun en nuestra tecnología actual: por eso explotó el Challenger, por eso se hundió el Titanic. El gran biólogo Ludwig von Bertalanffy (1981), creador de la Teoría de Sistemas, señaló (desde 1972) que para entender matemáticamente, por ejemplo, los conceptos biológicos de diferenciación, desarrollo, equifinalidad, totalidad, generación, auto-reparación, etcétera, (todos sistémicos) necesitaríamos unas «matemáticas gestálticas», en las que fuera fundamental, no la noción de cantidad, sino la de relación, forma y orden. El pensamiento sistémico comporta, además, un cambio de la ciencia «objetiva» a la ciencia epistémica, es decir, se tiene en cuenta la posición personal del sujeto investigador, como el físico tiene en cuenta la temperatura previa del termómetro que usa. Estas cualidades son estructuras emergentes que no están en los elementos sino que aparecen por las relaciones que se dan entre los elementos: así emergen las propiedades del agua, que no se dan ni en el oxígeno ni en el hidrógeno por separado; así aparece o emerge el significado al relacionarse varias palabras en una estructura lingüística; así emerge la tercera dimensión que no se da en ninguno de los dos ojos; así emerge en nuestra mente la fisonomía de un amigo nuestro que no se da en los elementos de su cara: color del cabello, de los ojos, forma de la boca o del rostro; así emerge la vida por la interacción de varias entidades físico-químicas, etcétera. El principio de exclusión del físico cuántico Wolfgang Pauli, por su parte, estable­ció, ya desde 1925, que las «leyes-sistemas» no son deriva­bles de las le­yes que rigen a sus componen­tes. Las propiedades que exhibe, por ejemplo, un átomo en cuanto un todo, se gobiernan por leyes no relacionadas con aquellas que rigen a sus «partes separadas»; el todo es entendido y ex­plicado por concep­tos característicos de niveles superiores de organización. Y este principio se extiende a todos los sistemas o estructuras dinámicas que constituyen nuestro mundo: sistemas atómicos, sistemas moleculares, sistemas celulares, sistemas 36

biológicos, psicológicos, sociológicos, culturales, etcétera. La naturaleza de la gran mayoría de los entes o realidades es un todo polisistémico que se rebela cuando es reducido a sus elementos. Y se rebela, precisamen­te, porque así, reducido, pierde las cualidades emergentes del «todo» y la acción de éstas sobre cada una de las partes. Es de esperar que el nuevo paradigma emergente sea el que nos permita superar el realismo ingenuo de que hablan Kant y Heidegger (1974: 135), es decir, el conocimiento sensorial, de lo que está «ante los ojos», salir de la as­fi­xia reduccio­nista y entrar en la lógica de una coheren­cia inte­gral, sis­témica y ecológica, aplicar una ciencia más universal e integradora, una ciencia verdade­ramente inter- y trans-disciplinaria, como lo propone la Unesco, donde los diversos puntos de vista, enfoques y abordajes puedan cultivarse a través de un profundo diálogo y ser unidos en un todo coherente y lógico. Nuestra mente no sigue sólo una vía causal, lineal, unidi­reccional, sino, tam­ bién, y, a veces, sobre todo, un enfoque modular, estructural, dialéctico, gestáltico y estereognósico.

«La Estereognosia para Comprender Nuestra Ciencia» Con el estudio del fenómeno phi de la Gestaltpsychologie, se aclaró la naturaleza del movimiento aparente, base, posteriormente, del cine; también, esta Psicología de la Percepción aclara cómo todo problema gnoseológico es un problema de percepción en el juego figura/fondo, fundamentando el concepto de estructura (Gestalt = componente externo + componente interno) como categoría del conocimiento humano. Por esto, Nietzsche, a los que no aceptaban esta realidad, les solía decir, irónicamente, que era porque «creían en el dogma de la inmaculada percepción».


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Según Echeverría (1989: 25), en los 5 Simposios Internacionales de Filosofía de la Ciencia de la década de los años 1960, se «levantó lo que se ha llamado el acta de defunción de la concepción heredada (el positivismo lógico), la cual, a partir de ese momento, quedó abandonada por casi todos los epistemólogos», debido, como señala Popper (1977: 118), «a sus dificultades intrínsecas insuperables». De igual manera, conviene oír la solemne declaración pronun­ciada más recien­temente (1986) por James Lighthill, pre­sidente de la Inter­national Union of Theoretical and Ap­plied Mechanics, es decir, la Sociedad Internacional actual de la Mecánica, a cuya afiliación ideológica perteneció el mismo Heinrich Hertz, descubridor de las ondas hertzianas y considerado como el principal fundador del método científico tradicional.
«Aquí debo detenerme –dijo Lighthill desde el Presidium– y ha­blar en nom­bre de la gran Frater­nidad que formamos los ex­pertos de la Mecánica. Somos muy conscien­tes, hoy, de que el entusiasmo que ali­mentó a nues­tros pre­ decesores ante el éxito maravi­lloso de la mecáni­ca newto­niana, los condujo a hacer gene­raliza­cio­nes en el do­minio de la predictibi­lidad (...) que recono­ ce­mos ahora como fal­sas. Queremos colecti­vamente pre­sentar nuestras excu­sas por haber inducido a error a un público culto, di­vulgan­do, en relación con el determi­nismo de los sistemas que satisfacen las leyes new­tonianas del movimiento, ideas que, después de 1960, se han demostra­do inco­rrectas» (p. 38).

Esta confesión no necesita comentario alguno, pues, como dice el lema de la justicia procesal, «a confesión de reo, relevo de pruebas». Sin embargo, el Premio Nobel de Química (en 1977), Ilya Prigogine, la comenta afirmando lo siguiente: «Es cierto que cada uno de nosotros puede cometer errores y después debe excusarse por haberlos cometido, pero es algo totalmente excepcional oír a los expertos reconocer que durante tres siglos se han equivocado en un punto esencial de su propio campo de investigación» (1994: 28). Estas ideas son avaladas hoy día también por los es­tu­dios de la Neuro­ciencia (Popper-Eccles: El yo y su cerebro, 1985); Eccles obtuvo el Premio Nobel por sus descubrimientos sobre la neurotransmisión; estos autores seña­lan que « ...no hay «datos» sensoriales; por el contra­rio, hay un reto que llega del mundo sentido y que en­tonces pone al cere­bro, o a noso­tros mismos, a trabajar sobre ello, a tratar de inter­pretar­lo... Lo que la mayo­ría de las per­sonas conside­ra un simple «dato» es de hecho el resul­tado de un ela­bo­radísi­mo proce­so. Nada se nos «da» directa­mente: sólo se llega a la percep­ción tras mu­chos pa­sos, que entrañan la inter­acción entre los estí­mulos que llegan a los sentidos, el aparato in­ter­pretati­vo de los sentidos y la estruc­tura del cerebro. Así, mientras el término «dato de los sen­tidos» sugie­re una prima­cía en el pri­mer paso, yo (Popper) suge­riría que, antes de que pueda darme cuen­ta de lo que es un dato de los senti­dos para mí (antes incluso de que me sea «da­do»), hay un cente­nar de pasos de toma y dame que son el resulta­do del reto lanzado a nues­tros sentidos y a nuestro cere­bro... Toda expe­rien­cia está ya interpre­ta­da por el sistema nervioso cien –o mil– veces antes de que se haga experiencia cons­ciente» (pp. 483-4; cursivas añadidas). De esta forma, la orientación post-positi­vista efectúa un rescate del sujeto y de su importancia. Así, la observación no se­ría pura e inmaculada (como si fuera percibida por «el ojo de Dios»), sino que implicaría una inserción de lo ob­servado en un marco refe­ren­cial o fondo, constituido por nuestras experiencias, valores, intereses, actitudes y creencias, que es el que le daría el sentido que tiene para nosotros. De ahí, la frase de Mi37


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chael Polanyi: «todo conocimien­to es conocimiento per­sonal» (y así titula su obra fundamen­ tal: Perso­nal Knowled­ge, 1958: 171). El cerebro humano tiene una capacidad estereognósica que también la experimentamos y la vivimos, por ejemplo, cuando oímos una orquesta y las ondas altas y bajas llegan a nuestro oído mezcladas con todos sus armónicos y sentimos una polifonía «estereofónica agradable». Algo similar sucede, según John Eccles (1985), cuando nuestro cerebro tiene una intuición de una realidad sistémica compleja, que es «una síntesis perceptiva superior de la estereognosia en profundidad, la cual constituye una interpretación global del objeto» (p. 588). Y, según Sócrates, la tarea más noble del hombre consiste en librarse de las ataduras, apariencias e ilusiones de lo sensible y elevarse, conducido por su razón, hacia la contemplación de las esencias o arquetipos de todas las cosas, existentes en el mundo suprasensible. Hans Georg Gadamer (1984) señala que en los textos de los grandes pensadores, como Platón, Aristóteles, Marco Aurelio, San Agustín, Leibniz, Kant o Hegel, «se conoce una verdad que no se alcanzaría por otros caminos, aunque esto contradiga al patrón de investigación y progreso con que la ciencia acostumbra a medirse» (ibídem). Y esta comprensión se debe al hecho de que esos textos contienen una bella síntesis (arte y ciencia) de multitud de variables en interacción mutua, como es la vida misma. Ya Santo Tomás de Aquino había afirmado que «la belleza es el esplendor de la verdad tornado realidad», y eso es lo que sentimos al apreciar la arquitectura de una flor y su fragancia o al oír el canto de un ave. También Hegel (1966) trató muchas veces el movimiento de la autoconciencia y precisó muy bien que este es «un movimiento dialéctico del pensamiento, donde el ser en sí pasa a ser un ser para la conciencia y lo verdadero es el ser para ella 38

de ese ser en sí. Pero, entre la pura aprehensión de ese objeto en sí y la reflexión de la conciencia sobre sí misma, yo me veo repelido hacia el punto de partida y arrastrado de nuevo al mismo ciclo, que se supera en cada uno de sus momentos y como totalidad, pues la conciencia vuelve a recorrer necesariamente ese ciclo, pero, al mismo tiempo, no lo recorre ya del mismo modo que la primera vez» (pp. 58-59). Concretamente, pareciera que Hegel estuviera describiendo aquí cómo aumenta nuestro conocimiento al subir, por ejemplo, por la espiral de una escalera de caracol e ir viendo el panorama exterior; o, también, el conocimiento de toda persona que, con la edad y la experiencia, se va haciendo cada vez más sabia. Hegel describe este proceso como el planteamiento de una tesis (pro-posición), a la cual se opone luego una antítesis (o-posición) y, finalmente, se concilian en la síntesis (com-posición). Esta es otra forma de entrar en una realidad compleja por medio de un proceso estereognósico. Un marco conceptual más amplio, que es tan necesario, lo ha desarrollado e ilustrado en forma ejemplar Gregory Bateson (1972, 1980). Según Bateson, necesitamos una revisión y reformulación muy profunda de nuestros propios hábitos de pensamiento. Somos portadores de unas patologías de nuestra civilización que radican en modos de conocer pobres y errados. El problema para Bateson es de naturaleza hermenéutica y, según él, se debe a una cierta ceguera civilizatoria que, aunque no nos impida ver..., nos impide saber pensar (complejamente) sobre aquello que vemos y asignar valores adecuados a cada componente de la realidad, porque nosotros (seres humanos del siglo XX) «no sabemos reflexionar sobre los fundamentos de nuestros propios pensamientos y nuestra época da vueltas en redondo» (pássim). Esta constatación e idea dio base al título de nuestra reciente obra Nuevos Fundamentos en la Investigación científica (Trillas: 2012).


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A estas «patologías» y a esta «ceguera civilizatoria» que describe Bateson, se refiere también Abraham Maslow, padre de la Psicología Humanista, cuando expresó esta misma idea en su obra cum­bre (1970), al afirmar: «recientemente me he sentido cada vez más inclinado a creer que el modo atomista de pen­sar es una forma de psicopatología mitigada o, al menos, un aspec­to del síndrome de inmadurez cognitiva» (p. xi). Como señalamos en la introducción, Seth Lloyd, señaló 45 definiciones diferentes del concepto de «complejidad», según el contexto en que han sido usadas en la investigación científica, pero, si no se explicita ese contexto, se rompe la comunicación. Sin embargo, ese es el nudo gordiano, ya que exige evaluar el papel que tiene cada elemento o variable y ponderar el rol que juega en el sistema total en que está inserto, todo lo cual nos llevará a tomar conciencia de que estamos, quizá, en una complejidad lógica, o condicional, o algorítmica, o entrópica, o estocástica, etc. Y, si esto no se aclara, sencillamente, terminaremos aceptando el refrán de que, en la noche, todos los gatos son pardos. Pero, la pregunta natural que surge es: ¿podemos publicar eso como «conocimiento desmostrable», porque esa es la «ciencia», (según Aristóteles), o como fundada en principios (según Kant), o como creación de una teoría (según Einstein)? Si nos adentramos en el fenó­meno «partestodo», y enfocamos más de cerca su aspecto psicológico y gnoseo­lógico, diremos que hay dos modos de aprehensión intelec­tual de un elemento que forma parte de una totali­dad. El mismo Polanyi (1966) lo expresa de la siguiente ma­nera: ...no podemos comprender el todo sin ver sus partes, pero pode­mos ver las partes sin com­pren­der el todo... Cuando com­prendemos como parte de un todo a una deter­minada serie de elementos, el foco de nuestra atención pasa de los deta­lles hasta ahora no com­prendidos a la com­pren­sión de su signifi­cado con­jun­to. Este pasa­je de la aten­ción no nos hace perder de vista los deta­lles, pues­to que sólo se puede ver un todo viendo sus par­tes, pero cambia por completo la mane­ra como apre­ hen­demos los detalles. Ahora los aprehende­mos en fun­ción del todo en que hemos fijado nuestra aten­ción (pp. 22-23).

Niels Bohr, concibió su famosa teoría atómica en 1913, al hacer una síntesis de dos teorías preexistentes: la teoría atómica de Rutherford y la teoría cuántica de Max Planck, y creó así la imagen moderna del átomo; y, lo más interesante, es lo que él refiere: «que había obtenido sus resultados no me­diante cálcu­los y demostraciones, sino por endopatía y adi­vinación»(Heisen­berg 1975: 49,52); igualmente, Einstein, señala que estructuró la Teoría de la Relatividad General, que unificó muchas teorías anteriores en 1916, pensando en «la armonía del Universo». En esta misma línea de reflexión, el mayor de los biólogos del siglo XX, Theodosius Dobzhansky, observando el mismo diseño en la evolución cósmica del Universo, en la evolución biológica de los seres vivos y en la evolución cultural de la Humanidad, concluyó que «la evolución es el método creativo de Dios», (Margenau, 1984: 35), y, así, unificó la teoría creacionista y la evolucionista, que parecían antagónicas; ya Kant nos había dicho algo similar al afirmar: «el orden magnífico, la belleza y la previsión que por todas partes descubrimos en la Naturaleza, son capaces por sí solos de producir la creencia en un sabio y magnífico Creador del Universo y una convicción fundada que pasa al público en principios racionales» (1973/1781, vol.1, p.141). Nos podemos preguntar: ¿cómo hicieron esos ilustres científicos? Veamos un ejemplo. El físico cuántico danés, Niels Bohr, unificó las dos grandes y famosas teorías de la física, la teoría corpuscular y la teoría ondulatoria, con el principio de complementariedad, que después se aplicó en las ciencias naturales y en las ciencias humanas. Y, cuando explica cómo fue eso, nos cuenta que una vez asistió a la defensa de un muchacho acusado de homicidio y que, cuando los jueces sortearon a quién le correspondía ese juicio, la decisión recayó en una juez que era la propia madre del acusado y tuvo que aceptarla, pues la ley no permitía la inhibición. En el curso del juicio, la juez-madre, después de oír al abogado acusador y al defensor, declaró que, como juez normal, tenía que declararlo culpable, pero que, como madre y sabiendo las serias complicaciones que tuvo a lo largo de todo el embarazo y durante todos los primeros años de la niñez, el 39


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hijo-acusado era «una víctima de la naturaleza» y, por lo tanto, era «inocente». Ese hecho –dice Niels Bohr– me hizo pensar que las dos grandes teorías de la física (la corpuscular y la ondulatoria) se podían integrar asumiéndolas también desde un «enfoque y punto de vista superior» que las hacía complementarias, y así fue.

«La Comprensión de dos Épocas de la Cultura Occidental» Werner Heisenberg relaciona la Física y la Filosofía (Physics and Philoso-phy, 1958) para comprender lo que es una revolución en la ciencia moderna. En esa obra, dice que «la física moderna es extremadamente cercana a la doctrina de Heráclito (s. vi-v, a.C.), ya que si reemplazamos la palabra «fuego» de Heráclito por nuestra palabra «energía», podemos repetir sus afirmaciones palabra por palabra desde nuestro punto de vista moderno; de hecho, la energía es la sustancia de que están hechas todas las partículas elementales, todos los átomos y todas las cosas y la energía es la que los mueve…; por esto, la energía puede llamarse la causa fundamental para todo cambio en el mundo» (pp. 29-30). Heisenberg está hablando aquí sólo del cambio de una palabra, pero pudiéramos hacerlo con muchas otras involucrando, con ello, toda una cultura, o parte de ella, como la griega. Pensemos lo que esto significa, por ejemplo, para la cultura religiosa griega, con todos sus dioses y diosas, mitos y ritos propios. De todas las religiones antiguas, la religión griega es la que mejor conocemos, sobre todo por las obras de Homero (Ilíada y Odisea) y Hesíodo. El pueblo griego se ha caracterizado por ser un pueblo extremadamente religioso con sus creencias morales, invocaciones, aceptación de premios y castigos, etc. La religión constituyó para los griegos un lazo de unión y el mundo de los dioses alcanzó casi una reificación o categoría de real, y su creencia fundamental es la de un Ser Supremo, «Dios-Padre» (pater-Zeus, «padre de todos los demás dioses, de los hombres, de todos los necesitados, pobres y forasteros»; Homero, 1970: Odisea p. 699), que después siguen los romanos modificando el nombre (Zu-pater = Júpiter, Óptimo Máximo). 40

Pero, ¿qué conoce la mayoría de la gente, incluso culta, sobre, por ejemplo, la Ilíada y la Odisea? Quizá, la historia del caballo de Troya, la de los Cíclopes y del gigante Polifemo, o que están escritas en verso hexámetro con cadencias y sentido musical. Eso está bien, pero a todo eso se puede añadir algo paralelo a lo que Heisenberg hizo con el fuego de Herálito y la energía de la Física moderna, porque, quizá, los sentimientos y creencias religiosas de los griegos eran la interpretación o hermenéutica imaginativa de que ellos disponían en su tiempo, como expresa una principal protagonista como Helena en la Odisea (p.719): voy adelante y actúo «según los dioses me lo ‘inspiran’ en el ánimo». Hoy nos clarifican una situación similar, con otros términos, los físicos cuánticos del Instituto Tecnológico de Massachusetts, los del Instituto Santa Fe de Nuevo México y los Físicos del Stanford Research Institute (2010), que profundizan y amplían ciertas entrañas de la realidad de la materia física y su relación con la dinámica psíquica de nuestra mente, relacionando lo físico con lo psíquico, con términos como: telepatía, telequinesia, premonición, resonancia mórfica, y con procesos que, en los seres vivos, implican redes de siner-


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gías, emergencias, auto organización, auto reconstrucción, auto regeneración y autopoiesis; e, igualmente, afirmando, como Eugene Wigner, que «los físicos descubrimos que es imposible dar una definición satisfactoria de los fenómenos atómicos sin hacer referencia a la conciencia»; o, como el matemático Adrian Dobbs, que señala que la idea de que existan partículas de energía psíquica, semejantes a los neutrinos, actuando como portadoras de la señal telepática, tiene una base muy sólida, y las denominó «psitrones»; o, también, como el físico cuántico Niels Bohr, que dice que llegó a su famoso principio de complementariedad de las teorías ondulatoria y corpuscular, por «endopatía y adivinación». Si hace unos 4 o 5 siglos le hubieran presentado a un científico un televisor de nuestros días con imágenes humanas, simplemente lo consideraría y explicaría como algo «diabólico», y, si no lo consideraba así, podía ser candidato a la hoguera, pues esa era su única explicación disponible, ya que ni siquiera se había descubierto la electricidad, que llegó después con Alessandro Volta con la primera batería o pila en 1800. Pero, en el caso de la explicación religiosa griega, tenemos una comprensión y creencia que coincide mucho más profundamente con la de los físicos cuánticos actuales: en ambos casos, es la mejor explicación disponible en su tiempo para imaginar o aclarar el enigma «misterioso». Y, entonces, ¿podemos pensar que estas explicaciones modernas entran en conflicto con las religiosas, ya sean cristianas, hebreas o musulmanas, o, también, budistas o hinduistas u otras? No, en absuluto. Arriba señalamos –y repetimos– lo que nos dijo el insigne y excepcional biólogo ucraniano del siglo XX, Theodosius Dobzhansky, padre de la moderna teoría sintética de la evolución, al pensar en esta misma línea de reflexión cuando unió la teoría creacionista y la teoría evolucionista:

«como las evoluciones cósmica, biológica y cultural son ultimadamente partes de un mismo y único proceso creativo, la Evolución es el método de creación de Dios», (en Margenau, 1984: 35). En conclusión, Heisenberg cambió el concepto del «fuego» griego de Heráclito por el de «sinergia» actual. Los científicos del siglo XX han ido cambiando el de «dioses o diosas» por el de la «conciencia» de la mente humana, dotado de una reflexión creativa que evoluciona con nuestra cultura. Ante esta serie de informaciones, la actividad de un pensador prudente no puede adoptar una actitud radical de aceptarlo todo o desecharlo todo, sino la de gran apertura y probar cada aspecto, lo cual le puede ayudar a entender muchas aristas y aclarar diferentes «dimensiones» de las interrogantes de la polifacética complejidad de las realidades del mundo actual. Pareciera que el mundo es muy poliédrico y tiene muchas variables ocultas, que nuestras razones tuvieran algo en común con la moderna Teoría de las Supercuerdas, que sostiene que nuestro Universo no sólo está compuesto por las 3 dimensiones y el tiempo que conocemos, sino por 9 u 11 dimensiones, además del tiempo.

«Prospectiva y Análisis Estructural con el Método Mic-Mac» 2 El mundo en que vivimos en nuestro tiempo se caracteriza, sobre todo, por sus interconexiones a un nivel amplio y global en el que los fenómenos físicos, biológicos, psicológicos, sociales, culturales y ambientales, son todos recíprocamente interdependientes. Son muchos los esfuerzos creativos, el despliegue de la imaginación y los hallazgos geniales que, en las últimas décadas, nos han ofrecido investigadores eminentes. Nos referiremos al programa computacional Mic-Mac: Matrices de Impactos Cruzados y la Multiplicación Aplicada a la Clasificación (de Michel Godet y otros: 1997, 1999, 2001, 2004, 2011a, 2011b), que tiene una amplia literatura de explicaciones y gran aplicación, y es avalado por el Club de Roma y las publicaciones de la UNESCO (ver el programa en detalle en Martínez M. 2012, cap.12; también se puede bajar de mis Páginas de Internet, ver Bibl.). Aquí solo indicamos unas breves ideas. 41


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El análisis estructural se sirve de la reflexión personal y colectiva (actores normales, informadores clave, expertos en el área, etc.) y enfrenta la complejidad de un sistema, ofreciendo la posibilidad de describirlo con ayuda de una matriz que relaciona todas las variables del mismo, que pueden ser muchas (de 20 a 80). Después de esta descripción, fija como objetivo identificar las principales variables que lo configuran, que pueden ser influyentes o dependientes, o ambas, es decir, los factores dinámicos esenciales interconectados en la evolución del sistema, que, a su vez, puede referirse al área educacional, institucional, económica, social, política o de desarrollo, que queremos cambiar y mejorar, como, también, a un nivel local, regional, nacional o internacional.

«Pasos Principales del MIC-MAC» El análisis estructural es una herramienta conceptual diseñada para relacionar o vincular ideas; ideas de un grupo de personas ligadas a una realidad, pero, frecuentemente, coordinadas por un investigador, cuyo pensamiento juega un papel importante. La matriz de influencias y dependencias que se forma entre las variables describe e ilustra el sistema en estudio que une todos sus componentes. Mediante el análisis de estas relaciones, el método permite destacar las variables que son esenciales y aquellas que juegan un papel importante en la evolución del sistema, con el fin de modificarlas y mejorarlo. El análisis estructural, que intenta sacar a la luz esta estructura sistémica comprende tres fases o etapas: 1. Inventario o listado de variables o factores 2. Descripción de las relaciones entre las variables 3. Identificación de variables esenciales o más importantes

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De un modo muy intuitivo, la influencia directa de una variable puede apreciarse considerando las filas de la matriz estructural (acción de una variable en una fila sobre todas las otras variables en columnas). Pero una variable que sólo actúa sobre unas pocas puede ejercer una fuerte influencia indirecta sobre una parte bastante amplia del sistema. La mayor ventaja que nos ofrece el Mic-Mac es la gran cantidad de variables con que puede trabajar y el ser sensible incluso a las relaciones indirectas de influencias y dependencias que se pueden dar entre ellas, que pueden ser muy numerosas. Igualmente, su aporte más valioso es que nos construye unos planos cartesianos en cuyo cuadrante superior derecho ubica las variables que hay que modificar para mejorar

el sistema. De este modo, se identifican y analizan miles de líneas de relación en el sistema en estudio. Esto va mucho más allá de nuestra capacidad mental, y también supera las técnicas estadísticas multivariables tradicionales. El gran servicio y ayuda que nos ofrece el MicMac –que hemos constatado a lo largo de los últimos diez años y, especialmente, en los dos últimos con talleres y tesis– lo hace integrando los aspectos cualitativos de las realidades con sus variantes cuantitativas, uniendo, así, las bondades de ambos métodos: la ponderación cualitativa


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de las variables con la multiplicación matricial (cuantitativa) de sus influencias y dependencias, directas e indirectas.

«Conclusiones» La síntesis del pensamiento de los autores expuestos, respaldado por sus investigaciones y publicaciones, nos puede llevar a las siguientes conclusiones: 1. Es necesario partir de principios sólidos, bien fundamentados y evidentes para que nuestras investigaciones no se conviertan en «contar cuentos de nuestras realidades actuales» (como dice Heidegger), que son muy complejas. 2. Para apresar su estructura fundamental necesitamos que nuestros procesos metodológicos sean rigurosos (atención a los detalles), sistemáticos (ordenados lógicamente) y autocríticos (con fina hermenéutica), criterios que le darán una auténtica «cientificidad». De aquí, la necesidad de usar procesos estereognósicos que integran los aportes de la Neurociencia y la Epistemología desde puntos opuestos. Esto lo exponemos detalladamente en una obra que acaba de salir a la luz (Martínez M., 2014). 3. La adopción de un enfoque o paradigma sistémico en todo el proceso se vuelve indispensable, ya que «vivimos en un mundo de sistemas», tanto en el ámbito del átomo físico, como de la molécula química, de la célula biológica o de las estructuras psicológicas y sociales. 4. Estas estructuras complejas de nuestras realidades están compuestas por un número muy elevado de variables interactuantes con influencias y dependencias de muy variada naturaleza, que se prestan a diferentes interpretaciones o tipos de hermenéutica. 5. Por esto, cada sujeto particular o investigador puede vivir una estructura, un enlace, una unión, una liga de conceptos o ideas de muy diferentes maneras. Y esto no es, de por sí, un defecto o una limitación, o un subjetivismo limitante sino la mayor riqueza que poseen

los seres humanos en su proyecto de autorrealización. 6. En esta tarea, cada vez aparecen nuevos programas computacionales que nos dan una valiosa ayuda, especialmente los que usan el leguaje matricial integrando las evaluaciones cualitativas con las ponderaciones cuantitativas para captar las relaciones directas e indirectas que se pueden dar entre sus múltiples variables. Sobre el autor: El Dr. Miguel Martínez M. es Profesor Titular (jubilado y Emérito) de la Universidad Simón Bolívar de Caracas (Venezuela), y responsable de la línea de investigación «Epistemología y Metodología Cualitativa». Dicta cursos ocasionales en el Doctorado en Desarrollo Sostenible de esta Universidad y en el Doctorado en Ciencias Sociales de la Universidad Central de Venezuela. Referencias: 1 En esta investigación, se siguen las últimas normas del DRA para ortografía. 2 Dirección para descargar los Programas Mic-Mac (Matriz de Impactos Cruzados y Multiplicación Asociada a Clasificación) y otros de prospectiva: marcar «LIPSOR» o «Mic-Mac» en Internet. LIPSOR es una organización francesa que promueve la investigación y el desarrollo y envía los programas gratuitamente. Pide los datos personales e institucionales y le envía a su correo-e el vínculo para acceder a la página de descarga del programa deseado (entre 5).

Referencias de imágenes: [Fotografía de Heidegger en su escritorio]. (s.f.). Recuperado de: http://kitap.radikal.com.tr/makale/haber/heidegger-mimarlikuzerinde-bir-golge-352201 [Fotografía de Albert Einstein con manos entrelazadas]. (s.f.). Recuperado de: http://www.telediario.mx/tendencias/cartas-dealbert-einstein-en-subasta-y-figura-de-halcon-maltes [Fotografía de rompecabezas multicolor]. (s.f). Recuperado de: http://inveritascrescentes.wordpress.com/2014/02/07/pirsig-andpuzzle-pieces/ Escher. M.C. (1948). [Dibujo de manos dibujándose la una a la otra] Recuperado de: http://kristofvanassche.wordpress.com/projects/ projects-systems-theory/ [Modelo atómico de Bohr]. (s.f.). Recuperado de: http://mjtapes10. wordpress.com/2013/06/26/niels-bohrs-atomic-model-100-years-old/ Draper H. J. (1909). Ulises y las sirenas [Pintura al oleo] Recuperado de: http://es.wikipedia.org/wiki/Ulises_y_las_Sirenas [Screenshot de plano de influencia y dependencia del estudio]. (s.f.). Recuperado de: http://www.web.facpya.uanl.mx/rev_in/ Revistas/8.2/A6.pdf Bibliografía: Aristóteles, (1973). Metafísica. En Obras Completas. Madrid: Aguilar. Bateson, G. (1972). Pasos hacia una ecología de la mente. Buenos Aires: Lohlé. Bateson, G. (1980). Espíritu y naturaleza. Buenos Aires: Amorrortu. Bertalanffy, L. 1976. Teoría general de sistemas. Madrid: FCE. Bertalanffy, L. 1981. «Historia y situación de la teoría general de sistemas». En Bertalanffy, L. y otros. Tendencias en la teoría general de sistemas. Madrid: Alianza. Bohr, N., (1958). Atomic physics and human knowledge, Wiley, Nueva York.

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Tema central: Desafíos y conflictos en la metodología cualitativa actual

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La entrevista Al Dr. Manuel Guadalupe Muñiz García acerca de las metodologías cualitativas en Psicología Elaboración por Editores. Entrevistador: Víctor Alejandro Cuellar Salazar

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ué se puede considerar como una metodología cualitativa en psicología? Si se piensa en el término metodología, este quiere decir toda una estrategia de investigación, no solo remite a un método en particular para recoger el dato y posteriorDr. Manuel G. Muñiz Doctor por el Centro de mente analizarlo, metodología se Excelencia Educativa de la refiere a una serie de estrategias Universidad Autónoma de que implica elegir un paradigma, Tamaulipas, egresado de una perspectiva teórica, un métola Facultad de Psicología do específico para la recolección de la U.A.N.L., Psicólogo Especialista en Psicoterapia del dato y técnicas para analizar Psicoanalítica, con Maestría los mismos.

primero desde una postura antropológica. Pero también, en el ámbito de la psicología, el modelo médico dominante en la psiquiatría comienza a ser cuestionado, que sería el máximo exponente de los métodos cuantitativos de estudio de la salud y la enfermedad mental, estos son desplazados para que aparezcan nuevos métodos que se preocupan más por la parte subjetiva que por los indicadores, y fue a finales del siglo XIX y principios del XX que se empiezan a usar las metodologías cualitativas en psicología, y una de las principales estrategias tiene que ver con la psicología psicoanalítica que no es propiamente un método cualitativo pero sí aborda desde una perspectiva diferente el estudio de la salud y la enfermedad mental.

¿En qué momento se empiezan a utilizar las metodologías cualitativas en psicología? La historia de la metodología cualitativa no es reciente, habría que llamarle más bien «enfoque»; en investigación hay dos enfoques cualitativo y cuantitativo; el cualitativo tiene sus orígenes en la década de los veintes o treintas del siglo pasado en la Universidad de Chicago, en el ámbito de la antropología, cuando los investigadores se empiezan a preocupar por estudiar a «los otros que son diferentes», el blanco de la cultura occidental de la religión judeo-cristiana empieza a interesarse por los que son distintos a él, aborígenes que son distintas al margen, que se quedaron rezagadas, los negros, latinos, los indios, estudiar a los diferentes; empiezan a estudiarlos

¿Qué importancia tiene en una investigación la elección de la metodología? La metodología está determinada por la naturaleza del objeto a estudiar, si un objeto de estudio se puede medir, se puede cuantificar, es tangible, se puede observar de manera directa, la metodología adecuada es la metodología cuantitativa del llamado método experimental. Si, por el contrario, no puedes tener un acceso directo al objeto de estudio, no lo puedes medir, no lo puedes cuantificar, no es cuestión de frecuencia, de ritmo, de cantidad o de suma, sino de cualidades, de subjetividad, tiene que ver con lo que «el otro» te dice de algo, nunca puedes ir directamente al dato, sino que lo conoces a partir de lo que «el otro» te deja saber él mismo, ahí te decides por una metodología cuantitativa o cualitativa, la naturaleza epistemológica del objeto lo va a determinar en última instancia.

en Psicología Clínica con Orientación Psicoanalítica, Psicoanalista por parte del Círculo Psicoanalítico Mexicano, A.C., Práctica Clínica privada desde 1980, Profesor de la Escuela de Ciencias de la Educación. Actualmente es Subdirector de Investigaciones de la Facultad de Psicología UANL, es profesor – investigador, es Miembro Activo de la Red de Investigación Educativa UANL 2014-2016, Líder del Cuerpo Académico “Psicología, Psicoanálisis y Modelos de Intervención” de la Facultad de Psicología de la U.A.N.L. Miembro investigador asociado del CRIE. Posee numerosas publicaciones en forma de libros, capítulos, artículos en revistas, participaciones en congresos, reconocimientos y distinciones.

¿En qué otras áreas, además de la investigación, se pueden utilizar las metodologías cualitativas? Si hablamos de metodología cualitativa esta45


La Entrevista: Dr. Manuel Guadalupe Muñiz García

mos hablando de un enfoque de investigación, la investigación cualitativa la podemos ver y aplicar en las distintas disciplinas de las ciencias sociales, economía, política, educación, la psicología misma, la sociología, la antropología, la comunicación, etc., en todas esas llamadas ciencias sociales se utiliza el enfoque cualitativo en la investigación. ¿Cuáles considera usted que son las diferencias más notables con respeto a utilizar la metodología cualitativa o cuantitativa en psicología? Hay tres premisas básicas que hay que considerar: Primero, la metodología cualitativa parte de la premisa de que la realidad es una realidad construida, no es una realidad natural que se dio de una manera espontánea, y si esta está construida quiere decir que alguien la construyó, y ese alguien tenía determinados intereses; esta naturaleza construida de la realidad determina un cierto vínculo entre el investigador y el objeto de estudio; siempre hay una implicación, nunca se puede lograr una aproximación objetiva de la realidad. La segunda premisa es que la realidad social siempre la conocemos a partir de la interpretación que hacemos de esa realidad, y el que interpreta lo hace desde su propio lugar de interés desde su propio lugar de implicación. Y la tercera es la relevancia del contexto, la verdad a la que se aspira en la investigación cualitativa no es una verdad absoluta, pero tampoco una verdad relativa, en el sentido de que todo es verdad o todo es mentira, no es esa la lógica, sino que es una verdad relacional, en este contexto, en estas circunstancias, en este momento histórico, esto que estoy generando como conocimiento es válido y verdadero. ¿Cuáles son las metodologías cualitativas que usted conoce o ha aplicado y porqué se inclino por estas? Metodología cualitativa es el enfoque, aquí lo que podemos hablar son distintas estrategias, aquí conozco muchas, las que están vigentes en la actualidad las conozco porque conozco los manuales, enseño investigación cualitativa, entonces por lo 46

menos las conozco. ¿Qué es lo que aplico?, yo generalmente me muevo a partir de un paradigma fenomenológico hermenéutico, el paradigma de la fenomenología que implica que el sentido de los fenómenos es un sentido al que se puede tener acceso solo a partir de la interpretación que los propios sujetos involucrados en el fenómeno hacen del mismo, es decir, si tú quieres saber porqué los profesores perciben de tal o cual manera una innovación educativa en su ámbito, pues los únicos que tienen el sentido de esa percepción son los profesores, tenemos que ir a preguntarles a ellos, porqué fracasa o porqué es exitosa una innovación educativa, pues hay que ir a preguntarles a los que sostienen ese proceso de innovación, eso es una perspectiva. Reduciendo al mínimo una perspectiva fenomenológica, el fenómeno solo tiene sentido a partir de lo que los propios sujetos, piensan, sienten. Hermenéutico porque siempre es una interpretación, ellos interpretan su realidad, tu recoges el dato de la interpretación que ellos hacen y el investigador hace una interpretación de la interpretación; luego, esa interpretación que hace la informa y el que lee hace otra interpretación, es un proceso de interpretaciones siempre, no se puede acceder de manera directa a la realidad. La perspectiva puede ser de la perspectiva de la teoría crítica, la perspectiva psicoanalítica, de la psicología social, de las representaciones sociales, existen distintas perspectivas; y los métodos para la recolección del dato que regularmente uso son la entrevista a profundidad, los grupos focales, el análisis de documentos, la observación directa, la observación participativa, etc., y ese dato que recojo lo proceso lo analizo a partir del análisis de contenido, análisis de discurso, luego lo presento en modalidad de narrativa, principalmente. ¿Cuál es su opinión respecto a que dentro las metodologías cualitativas haya metodologías mixtas?, ¿Cree que esto provoca perder cierto rigor científico? No, por el contrario, lo que sucede es que la gran polémica que se venía dando desde siempre entre el enfoque cualitativo y cuantitativo, donde cada uno se asignaba o asumía para sí mismo la validez de su enfoque y uno descalificaba al otro, decían:


La Entrevista: Dr. Manuel Guadalupe Muñiz García

«los cuentos de los cualitativos contra las cuentas de los cuantitativos» para los cuantitativos los cuentos no tenían valides y para los cualitativos las cuentas no tenían valides, no podías atrapar en una cuenta o en una suma la realidad social, pero ambas posiciones están diseñadas para estudiar ciertas características del complejo objeto social, entonces, ¿qué han hecho las metodologías mixtas?, lo que han hecho es articular, es decir, es tan compleja la realidad que necesitamos los dos enfoques y articular los resultados para poder tener una comprensión más holística, mas integrada al fenómeno, las dos son validas, y articuladas son más productivas. Con respecto al psicoanálisis podríamos hablar de utilizar metodologías cualitativas para una investigación de caso; pero, ¿qué metodología podría ser? Bueno, aquí hay que diferenciar, la investigación en psicoanálisis no toda es investigación cualitativa, el psicoanálisis tiene su propio método, su propia teoría, su propio objeto de estudio que de alguna manera comparte ciertos princi-

pios, premisas y supuestos con la investigación cualitativa, pero tiene una especificidad, la investigación psicoanalítica no es investigación cualitativa aunque se asemeja mucho, aunque sí puede haber investigación cualitativa desde el psicoanálisis, desde la teoría. Una cosa es la investigación psicoanalítica como tal, con estas características específicas, y otra cosa es investigar desde el psicoanálisis; tú tienes la teoría, la teoría psicoanalítica, el investigador se posiciona en esa teoría y desde ahí observa fenómenos de la realidad social, el cual no es el fenómeno que estudia el psicoanálisis, el psicoanálisis estudia al sujeto del deseo, al inconsciente, muy puntualmente, y la realidad social es mucho más que eso. Pero sí se puede hacer investigación desde el psicoanálisis de esa realidad social, con métodos cualitativos, entrevista a profundidad, observación directa, análisis de documentos, etc., solo que a la hora que se analiza se toma en cuenta el marco teórico del psicoanálisis. Referencias de imágenes: Fotografías autoría del Departamento Audiovisual de la Facultad de Psicología, UANL. (2014).

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Artículo

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Dossier 10° Festival Internacional de Cine de Monterrey Por Redacción

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n el presente año se cumplieron 10 años del Festival Internacional de Cine en la ciudad de Monterrey. La revista Sui Generis estuvo presente en varios de los eventos como ruedas de prensa, galas y exhibiciones. Del 26 al 31 de agosto se presentaron 80 filmes; este año se inició con la Muestra Estatal de Cine Estudiantil donde alumnos de universidades del estado compiten con cortometrajes por un Cabrito de Plata, además de otros eventos que se llevaron a cabo durante esta semana como la ya conocida Muestra de cine alemán.

La inauguración oficial fue el Martes 26 de Agosto en el Teatro de la Ciudad donde Juan Manuel González, Director y Fundador del FIC Monterrey, agradeció a los presentes, al jurado, invitados, así como las instituciones públicas y privadas que han apoyado también al mismo. Explicó de una manera simpática la importancia que le damos al número diez, y comentó que si se sumaran todos los días de proyección en estos diez años serían más de 100 en total. Habló también de la importancia del festival y sobre su identidad como evento que tiene diferentes objetivos como promotor de cultura e incluso su efecto en la sociedad con los nuevos proyectos como Pantalla Abierta, que inició el año pasado, y destacó la importancia del apoyo a los nuevos cineastas y su contacto con el espectador durante estos eventos. Se dio la inauguración oficial con la película «Hellion» de la directora Kat Candler de Estados Unidos, cuya reseña se puede revisar a continuación. El reconocimiento a la trayectoria se dio en gala de clausura actor hispano-mexicano Daniel Giménez Cacho, que en una entrevista en el escenario de su Co-protagonista en «Solo con tu pareja» (Cuaron, 1991) la actriz Claudia Ramírez, dialogaron sobre su carrera profesional, sus inicios de como «accidentalmente» se convirtió en actor; igualmente recibió el Cabrito de Cristal y el Cabrito de Plata que solo se había entregado antes al actor Pedro Armendáriz Jr. En su discurso, explicó que antes no le gustaba recibir galardones pero que aceptó el presente ya que considera que él forma parte de una industria que necesita darse a sí mismo su propio lugar en un país donde no suele ser reconocido: «Por eso recibo con mucho agradecimiento este homenaje, porque aquí homenajeamos a la crea49


Dossier: 10° Festival Internacional de Cine de Monterrey

tividad, la reflexión y la comunión con lo humano. Muchas gracias a todos ustedes, que con su presencia manifiestan la voluntad popular de defender este espacio para seguir fortaleciendo nuestra comunidad. Si perdemos este espacio, que es nuestro cine, viviremos en un mundo gris, sometidos a una sola ley, la del dinero, y de una sola voz, la del gobierno». Posteriormente se inició la premiación donde los mejores largometrajes y cortometrajes reciben el Cabrito de Plata; además de los que compiten por la categoría nacional, quienes también reciben $100,000 pesos como parte del fomento a la industria que fomenta el festival; y a los ganadores de Nuevo León otros premios en cortesía de la Revista Cine PREMIER. Para la lista de ganadores completa se puede revisar en la página oficial del festival: http:// www.monterreyfilmfestival.com/noticias/lomejor-del-10-fic-monterrey/; a continuación algunos de los ganadores. Mejor Cortometraje de Nuevo León: El beso de Carlos G. Dávila

Mejor Largometraje Mexicano Documental: La danza del hipocampo de Gabriela Domínguez Ruvalcaba. Mejor Largometraje Mexicano de Ficción: Cuatro lunas de Sergio Tovar Velarde. Mejor Largometraje de Nuevo León: La sangre bárbara de Jesús Mario Lozano. Mejor cortometraje de la Muestra Estatal de Cine Estudiantil: Sin Dios y sin Santa María de Jorge Alberto Rico Silva (Facultad de Artes Visuales). Enseguida, se pueden leer las reseñas de algunas de las galas y proyecciones a las que el equipo de la revista SuiGeneris asistió, también podrán leerlas en nuestro blog. Agradecemos de antemano todas las facilidades prestadas al entusiasta equipo del Festival Internacional de Cine de Monterrey y los felicitamos por seguir fomentando el 7o arte en nuestra ciudad, así como por su décimo aniversario y esperamos ser parte de la siguiente edición.

Hellion (Kat Candler, USA 2014) Por Iris Reyes

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a película inaugural fue el estreno nacional de Hellion, presentada por su directora Kat Candller y el Productor Jonathan Duffy. El filme presenta la historia de una familia que, a pesar que la historia está ubicada en Texas, llega a tener un grado de universalidad. Un chico adolescente se encarga de cuidar a su hermano menor ya que su padre, aparentemente alcohólico, está poco en casa mientras todos viven a su propia manera el duelo de haber perdido a la madre de la familia. El enojo del chico Jacob lo ha llevado a estar bajo una forma de reformatorio externo por haber cometido vandalismo con sus amigos y la drama se complica cuando, por la negligencia de ambos, el pequeño Wes se pone en riesgo y el gobierno lo re-ubica en casa de la hermana de la madre, y el tratar de recuperarlo se vuelve difícil para todos y pone a prueba los sueños de cada uno de los entrañables personajes. Cuenta con grandes actuaciones de Juliette Lexis y Aaron Paul, así como los dos chicos Josh Wiggins y Deke Garner. Al final de la presentación la directora y el productor contestaron preguntas sobre la realización del filme, comentaron que el casting de los niños y adolescentes fue especial porque terminaron contratando actores locales del estado e incluso algunos como Josh no tenían experiencia en la actuación. 50


Dossier: 10° Festival Internacional de Cine de Monterrey

Vivir es fácil con los ojos cerrados (David Trueba, España 2013)

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Por Jessica Aldrete

n road trip de 109 minutos en el nos transportamos de regreso a los sesentas, con una sonrisa durante todo el trayecto. La cinta del director David Trueba, que se ha convertido ya en ganadora de seis premios en la última edición de los Goya, nos cuenta la historia de Antonio San Román, el profesor de inglés que todos hubiésemos querido tener, pues enseñaba a través de canciones de Los Beatles, y que, en 1966, decide viajar a Almería para conocer a John Lennon. En el camino a conocerle, recoge a dos jóvenes que aparentan estar escapando de algo y que acompañarán al profesor en esa búsqueda desesperada de John Lennon y la libertad. Inspirada en Juan Carrión Gañán, docente en la ciudad de Granada, España, quién a sus seis décadas de trayectoria comparte y defiende la música como medio para evitar la rutina y mejorar el aprendizaje del idioma inglés.1 Totalmente recomendable para los que no vivieron la época y para los que sí la vivieron y pudieron superarla. Con interpretaciones de Javier Cámara (Antonio), Natalia de Molina (Belén), Francesc Colomer (Juanjo), Ramón Fontseré (Ramón), Rogelio Fernández Díaz (Bruno), Jorge Sanz (padre de Juanjo), Ariadna Gil (madre de Juanjo).

Referencia: 1 El profesor que inspiró «Vivir es fácil con los ojos cerrados» pide en Granada combatir la rutina con música (s.f). Consultado el viernes 29 de agosto de 2014, de http://www.ideal.es/granada/20140313/local/granada/profesor-inspiro-vivir-facil-201403131635.html

Entre Sombras (Tony Wakefield, México 2014)

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Por Xochitl Castillo y Jessica Aldrete

ntre preguntas, risas y anécdotas, el director Tony Wakefield, el productor Matthias Ehrenberg y el protagonista Raúl Méndez, nos compartieron el gran trabajo que requirió hacer ésta película y que sin duda alguna se vio materializado a lo largo de casi dos horas en el Centro Cultural Plaza Fátima la noche del pasado 28 de Agosto. Entre Sombras es el primer largometraje de Tony Wakefield, mismo que comenta que originalmente se trataba de tres cortometrajes en colaboración con otros directores, con historias diferentes que se enlazaban entre sí y que evolucionó a lo que es ahora: un thriller romántico que nos mantuvo al borde del asiento a todos los asistentes. La cinta retrata la vida de Eric (Raúl Méndez) y Mari (Patricia Garza), una pareja que pasa por un periodo de crisis acompañados de un ambiente misterioso y una serie de descubrimientos que los protagonistas realizan sobre sus vidas y que los conduce a una realidad devastadora. Los tres asistentes comentaron estar muy entusiasmados de estar en la ciudad presentando Entre Sombras. «Es una propuesta muy distinta a lo que vemos en el cine normalmente y probablemente estará llegando a las salas en enero del próximo año», comentó Matthias, el productor del filme. Además de Raúl Méndez y Patricia Garza, la película cuenta con las actuaciones de Salvador Sánchez, Julio Bracho, Elizabeth Guindi, Sharon Zundel y Juan Carlos Remolina. 51


Dossier: 10° Festival Internacional de Cine de Monterrey

Awake From a Bad Dream

(Petra Lataster-Czisch, Países Bajos 2013)

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Por Xochitl Castillo

on una gala especial, el pasado viernes 29 de agosto, el Director del FIC Monterrey y la Organización Cruz Rosa, fueron quienes figuraron entre los invitados especiales para la proyección, la que, por cierto, se realizó en modalidad de beneficencia al invitar a los espectadores a donar en causa de la Cruz Rosa. «Awake From a Bad Dream», documental que relata fragmentos de la vida cotidiana de tres mujeres holandesas, Ingrid, Vicky y Sabrina, quienes valientemente permitieron a los cineastas retratar sus vivencias después del diagnóstico y durante el tratamiento para el cáncer de mama. Vicky, jardinera de su propia hortaliza, retoma su vida después de procedimientos realmente fuertes, cantando canciones de motivación para contrarrestar las malas noticias. Sabrina es una peluquera joven, madre de dos pequeños hijos, fuerte y decidida, con incertidumbre y dudas, principalmente preocupada no por su enfermedad, si no por su familia. Ingrid, apoyada por su amoroso esposo, tiene que tomar decisiones que cambiarán la percepción de sí misma. El documental relata sin censura algunos de los procedimientos y decisiones más difíciles que se suscitan durante y después del diagnóstico de cáncer de mama; es un corte de reflexión que muestra a detalle la percepción, opiniones y pensamientos que estas tres mujeres tienen después del dictamen. Igualmente observamos la importancia que tiene la actitud que toman al enfrentar esta enfermedad, y en este caso, predomina el positivismo y el buen humor. Sin embargo, así como podemos observar íntimamente algunos de los momentos más difíciles de estas mujeres, como sociedad mexicana podemos ver a simple vista la diferencia entre las situaciones difíciles de una mujer holandesa diagnosticada a una mujer mexicana. Posiblemente entramos en terreno de diferencias sociales, pero no se requiere una investigación a fondo sobre sociedades y nacionalidades para notar que la realidad de las mujeres holandesas diagnosticadas con cáncer de mama, es muy diferente a la que viven muchas mujeres en nuestro país. Desde los tipos de tratamientos a los que son sometidas, la atención médica, hasta las actividades de tiempos libres y laborales que realizan, podemos hacer una amplia reflexión acerca de la situación actual en nuestro país en todos los niveles sociales. ¿Será factor determinante la actitud, líneas de apoyo primario y actividades en la vida cotidiana para los tratamientos de este tipo de padecimientos? Un cortometraje recomendable para reflexionar.

Finding Vivian Maier (John Maloof, USA 2013)

Ganador Mejor Largometraje Internacional Documental Por Iris Reyes

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ohn Maloof, en su búsqueda de fotos históricas de la ciudad de Chicago, compró en una subasta rollos viejos que al momento de revelarse lo sorprendieron tanto en su composición, calidad y originalidad, que buscó el resto de los contenidos


Dossier: 10° Festival Internacional de Cine de Monterrey

personales de la dueña y, como un rompecabezas, empezó a armar con todas las pistas una imagen de quién fue su autora: Vivian Maier. En su búsqueda, contactó a personas que la conocieron, sus experiencias fueron tan particulares que John se va dando cuenta que descubrir quien realmente fue este personaje se vuelve cada vez más complejo, difieren al hablar de su personalidad y sobre su pasado, y él mismo se pregunta por qué teniendo tanta producción fotográfica nunca la hizo pública. El documental tiene la fluidez que hace que acompañes al director en su investigación y te hace sentir que junto a él vas armando estas piezas de lo queda de la ahora afamada fotógrafa, cuyo objetivo del director es darle el reconocimiento que no tuvo en vida.

LuTo (Katina Medina Mora, México 2013) Por Monserrat Reyes Villarreal

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l amor en tiempos de redes sociales», así puedo definir a la ópera prima de Katina Medina. 63 minutos de una historia sin guión, en donde los personajes principales (Luisa y Tomás) coinciden y se enamoran; las relaciones de pareja actuales carecen compromiso, pues los impulsos y la falta de razonamiento causa-consecuencia dominan el comportamiento inter-social. Una trama refrita pero con un toque contemporáneo, donde al menos tú te sentiste identificado. Es tan real que duele. Esta historia de (des) amor no tiene final feliz.

Hoje eu Quero Voltar Sozinho

Hoy quiero volver solito (Daniel Ribeiro, Brasil 2014)

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Por Iris Reyes

n el festival del 2011 el cortometraje con el mismo título fue el ganador del cabrito a nivel Internacional; ahora, con mayor presupuesto, el largometraje presenta la historia de Leonardo, que es ciego desde que nació y ahora que llega a su adolescencia trata de irse separando de su madre sobreprotectora. Giovana, su mejor amiga, le ayuda en todo lo que puede y cuando llega Gabriel, un nuevo alumno en su escuela, quien completa el triángulo amoroso que viene a mover la vida de cada uno de ellos, despertando nuevos sentimientos y sensaciones. La película tuvo muy buena respuesta del público, la sala estaba llena en su última función y se escuchaban las reacciones ante las escenas que quizá les recordaba a cada uno de los espectadores lo difícil que puede ser la adolescencia, así como lo particular de la búsqueda de la propia identidad. 53


Dossier: Parejas jóvenes... ¿será suficiente el amor?

Parejas jóvenes... ¿será suficiente el amor? Por Dra. María Elena Urdiales Ibarra | malena_urdiales@hotmail.com

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namorarse es un sentimiento presente en la mayoría de los seres humanos en sus distintas facetas a lo largo de la existencia. El pequeño niño se siente atraído por aquel ser que sonríe ante sus gracias, que juega con él o ella y/o se vuelve cómplice de sus arrebatos. Alrededor de los 11 años, comienza a despertarse una atracción física hacia personas del sexo opuesto (en su mayoría), acompañado por estados fisiológicos muy peculiares como el enrojecimiento de la cara, palpitaciones de alta revolución, miradas picarescas, así como otras sensaciones corporales que enchinan a más de uno la piel; sin embargo, existe un proceso inhibitorio que canaliza estos sentimientos a aspectos de juego y bromas. Cuando se es adolescente, se agudizan los sentidos y se experimenta un alto grado de aspectos bioquímicos y fisiológicos con alta intensidad que hacen que la persona realmente se sienta con una fuerte atracción hacia el otro; y más que percibir lo que él o ella siente, se centra en aspectos propios del yo (15-17 años), dado el autodescubrimiento de su propia individualidad y su teñida sexualidad. El joven, en cambio, ya ha logrado pasar esa etapa del yo y comienza a buscar el levantar su mirada al otro; él o ella tiene obviamente una chispa especial que no encuentra en otras personas; quizá son sus ojos, su boca, lo lento al hablar o su sonrisa penetrante de energía; o tal vez sea esa forma que tiene de resolver los problemas o de ver el lado positivo de las cosas que impresionan a cualquiera. Y es aquí donde nos detendremos a analizar el enamoramiento en parejas jóvenes, tratando de comprender en

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qué se basan sus percepciones para definirse como «locamente enamorado», y lo hacen pensar que ha encontrado su alma gemela que quizá lo acompañe el resto de su vida. Díaz Loving y Sánchez Aragón (2004) describen un ciclo, que valdría la pena reflexionar, sobre el proceso que tenemos los seres humanos para acercarnos a una persona y poder pasar de una etapa de reconocimiento a una de compromiso. Primero, en este proceso de «reconocimiento» es necesario que el individuo se descentralice, es decir, que salga del caparazón de su individualidad, que se conozca a sí mismo y pueda distinguir sus necesidades, carencias, potencialidades y virtudes, y al mismo tiempo sea capaz de ver a otro a nivel. Para ello es necesario la interacción, el acercamiento, las pláticas inacabables y/o el intercambio de mensajes por Whatsapp o Facebook. Esta línea tan fina de reconocimiento y amistad se puede llevar alrededor de 3 a 6 meses y los potenciales enamorados se vuelven cómplices, confidentes y testigos de muchas experiencias personales y que poco a poco se vuelven entre ambos; sin embargo, comienzan a suceder nuevas vivencias en la relación que permite pensar que la simple amistad ha quedado atrás y el acercamiento, miradas, roces, se han vuelto más frecuentes e inclusive son más buscados. Y aquí es donde podemos decir, sin lugar a dudas, que usted se ha enamorado. No hay un tiempo definitivo que pueda describir cuánto pasa entre la etapa de reconocimiento y de enamoramiento; sin embargo, de acuerdo a procesos evolutivos, pudiéramos pensar que alrededor de 6 a 12 meses. Deberemos aclarar aquí algo importante que quizá ha pensado en distintas experiencias con parejas a lo largo de su larga vida relacional, y es si estas experiencias pudieran definirlo como realmente listo para amar de verdad. Y aquí sumaremos dos elementos más a la ecuación, el grado de intimidad que se logre


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conquistar y el compromiso con proyectos a largo plazo con y sólo con la pareja elegida. La intimidad es definida por Sternberg (1989; 2000) de acuerdo al grado de confianza, reciprocidad, comunicación, comprensión y un sentimiento de felicidad y plenitud por dicha cercanía; el compromiso, por su parte, lo define la forma en que ambos comparten sus proyectos en metas comunes y los hacen propios, se piensa en plazos largos en donde la palabra hijos, patrimonio, casamiento, son parte del vocabulario en este temido elemento. Por tanto, pregúntese usted, un pequeño adulto de alrededor de 20 años, cómo es su relación afectiva con ese o esa que usted llama «mi amor», «pedacito de cielo», «gordito», «vida», o de la manera que mejor lo defina según sus cualidades. Se atreverá a contestarse algunos cuestionamientos: (1) al pensar en intimidad, ¿lo que se le ocurre es sexo, «cachondeos», arrumacos?, ¿y no puede dejar de experimentar esa sensación que lo recorre de punta a pies cuando está cerca de su pareja?; (2) ¿es capaz de esperar lo suficiente para que pueda realmente decir lo que su pareja piensa y siente?, ¿o ha adquirido poderes de adivinación de pensamiento que lo hacen asegurar que sabe lo que el otro quiere?; (3) ¿se conoce lo suficiente para atreverse a tirar las máscaras que utiliza frecuentemente ante

los demás y que no es necesario lucir con la persona amada?, ¿o es de aquellos que finge que todo está perfecto cuando en realidad ni usted mismo sabe qué es lo que le pasa?; (4)¿reconoce las cualidades y necesidades de su pareja y le permite realizarlas aunque usted no esté presente?; y para terminar con esas preguntas capciosas, (5) ¿la palabra sacrificio está presente en mi vida al imaginar que es necesario reservar ciertas decisiones y actos dado que se piensa en el futuro con él o ella? ¿Se tomó su tiempo?, ¿ha contestado sin recelo y con sinceridad? Entonces, se habrá dado cuenta que si la mayoría de las respuestas fueron «no», es porque está en una etapa hermosa de enamoramiento centrado en su propia persona, en su autodescubrimiento, en la certeza de su propia seguridad, por la comodidad de contar con una tablita de salvación (la pareja) o un bastón donde recargarse para no caerse de la vida tan complicada que lleva, sea por su desorganización, dolor, conflictos y mil problemas a los que se enfrenta. Tomar decisiones que «comprometan» o «fuercen» la relación sería altamente riesgoso, sea por embarazo no planeado, vivir juntos y/o aventura de emprender experiencias de vida sin otras oportunidades de crecimiento. Pero si su respuesta fue «sí» a la mayoría de ellas, entonces se encuentra en 55


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buen camino y eso no significa que será el príncipe azul o la princesa de los cuentos, pero por lo menos se puede garantizar una relación de crecimiento que pueda potencializar el desarrollo personal y la madurez en la relación, de tal suerte que se puede discriminar y atreverse a decir esa frase tan común pero al mismo tiempo tan sutil… «No eres tú, soy yo». Con esta reflexión pongo a su consideración la definición que da de su relación de pareja sobre el amor, estableciendo esos límites de reconocimiento, cercanía y grado de intimidad y compromiso, que fundamentan a largo plazo una relación de mantenimiento, que pudiera tener cierto grado de estabilidad, pero que si se adelantan etapas o se omiten elementos, y aún así se toman decisiones para formular una relación «estable» o con posibilidades, es mejor preguntarse un par de veces ¿será suficiente este «amor»? Insistimos en que si usted ha adelantado etapas como por ejemplo, antes de reconocerse ya han tenido relaciones sexuales, antes de tener cierto nivel de confianza ya están viviendo juntos o se la pasan en casa de alguno de los miembros de la pareja según «conviviendo», entonces es mejor que vuelva a cuestionarse alguna de las cinco preguntas anteriores. Los jóvenes tienen una etapa maravillosa de conocimiento y reconocimiento, de amistad e intimidad plena que valdría mucho la pena vivir en toda la extensión de la palabra. Los invitamos a caminar lento para avanzar rápido y lograr así parejas estables que puedan vencer los obstáculos necesarios para sortear este mundo tan lleno de retos y vicisitudes. ¿Acepta el reto? Referencias de imágenes: [Fotografía pareja acostada sobre corazón]. (s.f). Recuperado de: http://www.geekandtech.com/2011/11/el-amor-los-enganos-y-lasrelaciones-sociales-visto-en-una-infografia/ [Fotografía blanco y negro de pareja tomados de la mano]. (s.f.). Recuperado de: http://www.valentinesdayimages.in/tag/love/ Bibliografía: Díaz-Loving, R. & Sánchez Aragón, R. (2004). Psicología del amor: una visión integral de las relaciones de pareja. México: Miguel Ángel Porrúa. Sternberg, R. J. (1989). El Triángulo del Amor.España: Editorial Paidós. Sternberg, R. J. (2000). La Experiencia del Amor. España: Editorial Paidós.

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¿Qué es la logoterapia? Por Lic. Raziel Tovar | www.razieltovar.com | www.logoterapia.mx | razieltovar@hotmail.com

La concepción del ser humano

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iktor Frankl dice «no hay ninguna psicoterapia sin una concepción del hombre y sin una visión del mundo». Esta concepción del hombre se refiere a la visión antropológica que tiene de forma implícita toda teoría psicológica con respecto a su ser. Por ejemplo, para la terapia cognitivo-conductual la persona es el resultado de la interacción entre sus acciones externas, sus patrones de pensamiento internos y el ambiente. Para la neuropsicología, el ser humano es parte de una base neurofisiológica que afecta y determina sus conducta, pero esta es a su vez es influenciada por sus procesos de pensamiento. El psicoanálisis reconoce estas bases fisiológicas pero hace un énfasis en el aspecto anímico de la persona, la cual considera está siempre en conflicto, por un lado, por las demandas de otros, que le exigen lo que debe sentir y pensar, y por otro lado, por el esfuerzo que requiere psíquica y orgánicamente satisfacer o inhibir sus impulsos endógenos.

La dimensión fáctica Todas estas teorías mencionadas tienen algo en común, en tanto a su concepción ontológica del ser-humano, y es que reconocen solo lo que está ya determinado en él, como su herencia genética, la influencia de sus procesos neuroquímicos, las leyes que rigen su aparato psíquico, el contexto social y la ideología dominante. Todos estos son hechos propios de las dimensiones física y psicológica, que en gran medida son irreversibles, por eso para la logoterapia lo psicofísico pertenece a la dimensión de la facticidad, como todo aquello que está ya determinado.


Dossier: ¿Qué es la logoterapia?

Desde este punto de vista, la logoterapia considera al psicoanálisis freudiano como una concepción reduccionista y mecanicista del hombre, haciendo una analogía del aparato psíquico con una maquina, la cual actúa de tal o cual manera en función de leyes de energía que provocan una presión interna, la cual tiene que ser descargada o transformada en formas socialmente aceptables. Si bien la logoterapia reconoce la importancia de lo inconsciente en el ser-humano, no considera que éste sea únicamente impulsado por sus instintos ni que todos sus actos estén determinados por otra cosa. La logoterapia considera que además de esto, existen actos genuinos que no son el resultado de un impulso psicofísico, sino que parten de lo espiritual. Estos actos espirituales los observamos en algunas conductas morales como en el altruismo, el deseo de trascender mas allá de la simple reproducción genética, mediante el trabajo productivo, el arte o a través de la fe, sea de carácter religioso o no.

La dimensión facultativa Para la logoterapia, el amor, la moral, el arte o la fe, no son solo sublimaciones o aprendizajes sociales para adaptarnos al medio, sino que además expresan y forman parte de lo más humano del ser de las personas, puesto que supera la dimensión de la facticidad para actuar en la dimensión de lo facultativo, es decir, donde el ser cumple su verdadero significado y el humano se convierte en ser-humano. Así la logoterapia abandona la concepción dualista de cuerpo y alma (de soma y psique), en la que solo éstas se determinan mutuamente, y agrega la dimensión espiritual. Para Viktor Frankl el ser-humano se conforma entonces de tres dimensiones; cuerpo, alma y espíritu (soma, psique y logos). La

logoterapia reconoce la influencia de cada una de estas dimensiones pero centra su análisis existencial en lo espiritual. La dimensión facultativa se conforma entonces no por lo que es, sino por lo que puede ser. Por la posibilidad activa, es decir, por la potencialidad de un acto. Así el ser humano está dotado -y esto es un hecho fáctico irreversible- de distintas facultades para elegir ser lo que quiere ser. Mientras los psicológico y lo fisiológico radican en la facticidad, lo espiritual y lo existencial parte, o bien se mueve dentro de la dimensión facultativa del ser. De ahí probablemente la necesidad de traducir de las obras originales al español, la palabra alemana «mensch» que significa ser humano, como serhumano, para señalar que el ser ontológico y lo humano son dos hechos inseparables.

Axiología desde la Logoterapia Mientras que la psicología se encarga de estudiar la dimensión de lo psíquico, lo anímico y cognitivo, lo espiritual corresponde al reino de los valores, a la moral y a la voluntad de sentido. Viktor Frankl propone una tricotomía axiológica mediante la cual las personas encuentran un fin, un propósito o sentido en sus vidas. En su particular y única concepción del mundo. La primer categoría corresponde al los valores productivos, es decir, el valor que se le atribuye a todo trabajo que realizamos, sea este económico, artístico, intelectual, científico, religioso, etc. Nos referimos entonces no solo al trabajo mercantil, sino a todo aquel esfuerzo que tiene un fin y del que cada quien tiene que hacerse responsable. No solo porque nuestro deber, sino porque, cumple con un fin que nos proporciona sentido. Como el empleado que trabajo para llevar el sustento a su familia, el artista que tiene la necesidad de trasmitir un sentimiento mediante una obra, el científico que se siente responsable de investigar y compartir aquella concepción tan particular de la realidad que solo él conoce, o el sacerdote que consagra su vida para inculcar la fe en Dios. Si bien, en algunos casos es posible demostrar que algunas de las conductas mencionadas están 57


Dossier: ¿Qué es la logoterapia?

influenciadas por procesos inconscientes, modelos de aprendizaje o la ideología de las clases dominantes, la logoterapia afirma que la consciencia y la responsabilidad son los dos hechos fundamentales del ser-humano. Por eso a pesar de sea cual sea su condición, o la situación en la que este inmerso, siempre se es consciente de la propia existencia y por lo tanto, responsable de la propia consciencia. Señala Viktor Frankl que la palabra consciencia siempre implica la palabra responsabilidad, y viceversa. Piénsese por ejemplo en las campañas que nos invitan a hacer «consciencia», que no significa otra cosa que hacernos responsables. O cuando nos dicen que debemos de ser «responsables», que implica por supuesto, ser conscientes. Nos sentimos entonces responsables, no de nuestros procesos psicofísicos sino, de aquello que nos da un sentido en nuestras vidas. Dice Viktor Frank que en ocasiones, el síntoma, no corresponde propiamente a lo patológico, sino que en ocasiones éste es una aportación para encontrar sentido a lo que hacemos. Piénsese en el obsesivo-compulsivo que una vez que encuentre el trabajo adecuado, en el que sus síntomas sean más bien vistos como facultades, entenderá el por qué y él para qué de aquello que lo ha agobiado durante toda su vida. La segunda clasificación axiológica corresponde a los valores vivenciales. Estos valores se refieren al sentido que una persona encuentra en la vivencia de haber vivido o de llegar a tener ciertas experiencias, como la apreciación de una obra de arte mediante valores estéticos, el deseo del alpinista de llegar a la cima de alguna montaña, la mujer que sueña con la boda de sus sueños, el padre que desea ver crecer a sus hijos. La experiencia y el valor en la contemplación de un paisaje, del silencio o de la propia existencia como en la meditación. Por último, la tercer clasificación axiológica se refiere a los valores de actitud. Dice Viktor Frankl, «por actitud entendemos… un comportamiento espiritual del sujeto ante lo psicopático. La actitud espiritual de la persona ante la enfermedad psíquica que le aqueja es el punto de partida de la logoterapia». Por esto a veces se 58

mal interpreta, que la logoterapia es una teoría que atribuye el significado de la vida en el sufrimiento del ser-humano. Sin embargo, dice Viktor Frankl que los valores de actitud, aparecen únicamente cuando no hay ya, posibilidad de realización de los valores productivos ni de los valores vivenciales. Él, al haber vivido tres años de su vida en campos de concentración durante la segunda guerra mundial, observó cómo algunos de sus compañeros que caían gravemente enfermos sin posibilidad de mejoría, decidían vivir sus últimas horas de vida, a pesar de todo el sufrimiento, con una actitud optimista. No negando su muerte inminente, sino encontrando un sentido en la actitud que es capaz de adoptar ante la enfermedad. Anteponiéndose espiritualmente a la facticidad, que en este caso particular, se trataba del hecho trágico de la finitud de la propia vida. Situación concreta que obligó a éste prisionero responsabilizar de su propia concepción del mundo en sus última horas de vida.

¿Qué es entonces la logoterapia y para quien es? Una de las acepciones del significado del término logos significa sentido. Al darse cuenta el Dr. Frankl que su tratamiento se centra en el sentido que se experimenta mediante los valores que revisamos más arriba, decidió entonces llamarlo logoterapia, es decir, se trata de una terapia del sentido, y al método con el que trabaja lo nombro análisis existencial. Frankl dijo que la logoterapia fue creada para aplicarse tanto como complemento de cualquier otro tipo de psicoterapia, o bien como la terapia central. En mi experiencia en consulta privada, la logoterapia y el análisis existencial constituyen mi punto central de partida para el tratamiento de los malestares que aquejan a mis pacientes, y puedo decir que me ha fun-


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cionado bastante bien. No dejo de utilizar y tomar en cuenta algunos recursos que aprendí del psicoanálisis y de la psicología en general, a fin de cuentas, Viktor Frankl fue psiquiatra y psicoanalista antes de crear la logoterapia, e incluso trabajó en alguna ocasión con Freud. Sin embargo, cuando revisé el marco teórico completo de la logoterapia, encontré bases bastantes solidas y al mismo tiempo con la suficiente flexibilidad para ver al paciente como lo que es, como un ser-humano. Resalto el hecho de la importancia que tiene la palabra ser, puesto que el ser es lo que abre la posibilidad de que el paciente sea consciente de su propia responsabilidad para adoptar una actitud fatalista u optimista, incluso ante su propia psicopatología. Ha sido para mí de gran utilidad, no solo tomar en cuenta los procesos y mecanismo psicológicos de mis pacientes, sino también, la ontología del ser, porque con ella puedo adoptar una visión antropológica más amplia. He descubierto que mis pacientes me plantean preguntas que provienen desde lo más hondo de sus existencias. Pecaría de ingenuo si tendiera a psicologizar como simples complejos o trastornos cada una de las actitudes de mis pacientes, cuando me doy cuenta que los malestares que les aquejan, provengan o no del inconsciente, nace de la necesidad de superar aquella separatidad de la que habla Erich Fromm en El Arte de Amar. De esa angustia original de la que habla el budismo, que se experimenta al darse cuenta la propia existencia en sí. De esa pregunta que se hace la filosofía en la que se plantea si es posible el conocimiento, o de toda discusión de carácter ético que busca el bien y el sentido de sus actos a pesar de todas las contradicciones morales.

La logoterapia es entonces para toda persona que buscan encontrar plenitud en su vida, que busca un propósito, y si ya lo tiene, que sea capaz de responsabilizarse de ese propósito y vivir feliz y en bienestar, a pesar de lo veleidoso y de las contradicciones de la propia existencia. De anteponerse por encima incluso, a cualquier tipo de problema psicopatológico, descubriendo aquella parte facultativa y espiritual que parte de su ser, en donde están todos los valores que le dan sentido a su particular modo de existir, donde el amor, la religión, la fe, el arte y la voluntad (aunque suene bastante romántico), cumplen con un propósito concreto irreductible a meros constructos psicológicos, en la vida de ese paciente en particular. Referencias de imágenes: [Fotografía en blanco y negro de Viktor E. Frankl entrelazando las manos]. (s.f.). Recuperado de: http://www.matrony.ru/o-stradaniii-smysle-zhizni/der-mensch-hat-sinn-105-geburtstag-von-wiensehrenburger-viktor-e-frankl/ [Fotografía blanco y negro Viktor E. Frankl sonriendo y mirando a su izquierda]. (s.f.). Recuperado de: http://pagesay.com/this-manfaced-unimaginable-suffering-and-then-wrote-the-definitive-bookabout-happiness/ [Fotografía Viktor E. Frankl tocando su barbilla]. (s.f.). Recuperado de: http://www.logotherapie.or.at/index.php?id=5 [Fotografía Viktor E. Frankl en su juventud]. (s.f.). Recuperado de: http://cdn.app.theweek.com/node/12798 Bibliografía: Frankl, Viktor E. (1978). Psicoanálisis y Existencialismo de la Psicoterapia a la Logoterapia (2da ed.). México: Fondo de Cultura Económica Frankl, Viktor E. (2011). Logoterapia y análisis existencial Textos de cinco décadas. Barcelona: Herder Editorial Frankl, Viktor E. (1977). La presencia ignorada de Dios psicoterapia y religión (2da ed.). Barcelona: Herder Editorial Frankl, Viktor E. (2011). El hombre en busca de sentido. Barcelona: Herder Editorial Cano C. Catalina & Pilar M. María (2010). Introducción a la Logoterapia desde la perspectiva del Trabajo Social. Documentos de Trabajo Social, 47, 156-166 Tovar, Raziel (2014, Mayo 16). Amor, fe y voluntad. Recuperado el 16 de mayo del 2014, de http://razieltovar.com/amor-fe-y-voluntad/

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Artículo

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La muerte de José

—¿D Por Diego García

esde cuándo planeé esto?— se preguntaba José con cansancio. Ya no le molestaba el pensar que alguien lo escuchara hablar solo. Había dormido más de lo habitual. Se paró con dificultad para tomar sus lentes de la mesita del otro extremo de la recámara. Se acomodó para sentarse enfrente de la mesa más grande. Como de costumbre, había unas pocas hojas de papel y un bolígrafo antiguo de lado derecho. Estaba esperando, como otros días, que bajara a su sesera la inspiración; que arreciara la tinta sobre el papel como olas de mar; que se posara en su mano la mariposa de la escritura ingeniosa y aguda. Pero no, mente en blanco. Sus manos no fluyeron, nada pasó. La vida de José era escribir. Eso le había dado de comer por mucho tiempo, le importaba poco que la vejez le haya robado su buena figura, rapidez al caminar y la fe en tener un buen gobernante; y que a cambio le haya aportado una barriguita dura y una parcial pérdida de la vista. Era suficiente para leer el periódico y revistas semanales que llegaban por correo. Pero no fue lo único; su memoria poco a poco se volaba como hojas de otoño y su imaginación se iba con ella. Antes que José se acostara en su crujiente cama, rezaba a un dios (del cual no recordaba mucho) para no tener más pesadillas. Cuando él soñaba, veía cómo esos mundos ficticios que había construido se derrumbaban. Los castillos pletóricos de personajes implosionaban en sus visiones oníricas y su memoria y mundos morían. La imaginación de José estaba muy acostumbrada a seguir los surcos de caminos que alguna vez construyó mentalmente.

Despertaba agitado para ver su derredor, no había mucho en ese pequeño cuarto de ese diminuto asilo. A su única hija, Lourdes, le pareció que ya no podía cuidar de su viejito, sabía que no iba a ser fácil convencer a su padre de que necesitaba asistencia extra, el problema era que el viejito tenía dignidad, y mucha, y fue eso lo que hizo que los primeros días en el asilo fueran insoportables. —Con el tiempo se acostumbrará señor — le dijo un enfermero. Y así fue como José llegó a olvidar casi todas sus historias. El tiempo lo empeoró. José no volvió a escribir y, a veces, su cabeza la imaginaba como una cueva lúgubre y con una oscuridad escarlata donde, con suerte, encontraba rasguños de lo que era. Nunca planeó terminar de esa manera tan absurda. Supo que moriría cuando una tarde, sus ganas de orinar le jugaban una carrerita. José decidió que no llegaría al sanitario pero no mojaría su ropa. Bajó sus pantalones e hizo su pequeño arroyo en una esquina del lugar. 61


Maktub

El enfermero enfadado, pidió una explicación al anciano. — Prefiero que me recuerden como un loco que bajó sus pantalones sin miedo a perder su dignidad que como un viejo meón y resignado — dijo José. No se escribió más en su papel blanco. Esto nunca lo planeó. Referencias de imágenes: Booyens, G. (2012). Crazy Old Men [Pintura]. Recuperado de: http:// gavinbooyens.deviantart.com/art/Crazy-Old-Man-295600669

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En construcción La problemática del reconocimiento en Freud y Lacan1 Por Baruch Martínez Treviño

El deseo, por ser la revelación de un vacío, la presencia de la ausencia de una realidad, es esencialmente otra cosa que la cosa deseada, distinto de una cosa, de un ser real estático y dado, pues se mantiene eternamente en la identidad, consigo mismo» -Alexandre Kojeve

Que hombres dominen a otros hombres, y es así como nace la diferenciación de los valores» -Michel Foucault

Introducción Fue necesario replantear un primer intento de hablar de la ética desde el psicoanálisis, a priori que arrastraba un binarismo: lo esperado del acto. Los juicios sin interrogante dificultan una aproximación desenraizada de presupuestos. Aquí el interés se repliega al tema del reconocimiento en dos textos en el discurso del saber psicoanalítico: Introducción del narcisismo y El estadio del espejo. Nuestra pregunta es por el proceso, antes de obligarme a que diga qué como sustancia. Proceso en tanto reconocimiento, que la formación del yo involucra muchos puntos.

Desarrollo Freud señala «que la hipótesis de que en el individuo no existe, desde un principio, una unidad comparable al yo, es absolutamente necesaria». Como ontología del ser en tanto

que autoconsciencia de sí2 «el yo tiene que ser desarrollado». Como ontología del ser en tanto que autoconsciencia de sí «el yo tiene que ser desarrollado». El acercamiento al desdoblamiento de la cosa (certidumbre anticipada) para devenir diferenciado se puede sintetizar en una extensión, en un objeto de amor que se erigirá como continuidad diferenciada, yo ideal cuasicorporalmente mediado por lo social. Tres enunciados: «a este yo ideal se consagra el amor ególatra de que en la niñez era objeto el yo verdadero (…) como siempre en el terreno de la libido, el hombre se demuestra aquí, una vez más, incapaz de renunciar a una satisfacción ya gozada alguna vez» que el empuje a la diferenciación espacial tanto como acontecer necesario como anudado, la pulsión nos aproxima al planteamiento dialéctico del reconocimiento donde Kojeve nos dice «su deseo que el hombre se constituye y se revela –a sí mismo y a los otros- como un Yo, como el Yo esencialmente diferente del no-yo y radicalmente opuesto a este. El yo (humano) es el yo de un Deseo o del Deseo». Acercarnos asumiendo la dificultad para desimbricar segmentos de un proceso «yo es otro» y, en el segundo enunciado a referir, Freud menciona «aquello que proyecta ante sí como su ideal es la sustitución del perdido narcisismo de su niñez, en el cual era él mismo su propio ideal». Desdoblamiento para y por la diferenciación, en una especie de escisión, el sujeto se corta y la bisagra lo enlaza a él mismo. El corte desde el otro, por el otro, devenir Yo, 63


En construcción

partición íntima «el estímulo para la formación del yo ideal, cuya vigilancia está encomendada a la conciencia, tuvo su punto de partida en la influencia crítica ejercida de viva voz, por los padres», como tercer enunciado, por donde su desdoblamiento requirió anudarse a él mismo diferenciado. Y el otro, cortando el espacio total del neonato para posibilitar el reconocimiento, lo lleva a la apertura, anticipando un encuentro de deseos. Los padres enunciados como deseantes y enunciantes como deseados; las formas permiten cierto curso de sustancialidad historizada. Y sin embargo la singularidad del sujeto hace caso a la contingencia del doble encuentro: consigo mismo (primero y como incertidumbre3) y con los otros. Desde Kojeve para retornar a Lacan «para que haya autoconciencia es necesario que el Deseo se fije sobre un deseo no-natural, sobre alguna cosa que supere toda realidad dada (…), la única cosa que supera eso real dado es el Deseo mismo». Y en el mismo proceso del desprendimiento la idealidad aún le pertenece al neonato, certeza de sensación en el abismo de la disputa del placer. Aquí tiene sentido el decir de Lacan «de la insuficiencia a la anticipación», insuficiencia en tanto que fetalizado, anticipación como marco, como esa «totalidad ortopédica». La imagen especular en la idealidad del aún (en vía) indiferenciado; imagen especular, 64

yo ideal: el campo es el espacio y la interacción. Y de esa paradoja se anuncia el otro en tanto que deseante, una identificación alienante. Ese yo ideal, en conjunto con el fin del estadio del espejo «inaugura, por la identificación con la imago del semejante y el drama de los celos primordiales (…) la dialéctica que liga al yo con situaciones socialmente elaboradas». Quien en el corte mediatiza la apertura al ser, la idealidad funge como constructora del hacer del ya diferenciado: yo frente a no-yo, subordinado a la imagen, esclavo sin cadenas, Kojeve lo tiene en cuenta en un primer enunciado «el esclavo se subordina al amo. Él estima, reconoce pues el valor y la realidad de la «autonomía», de la libertad humana (…) la encuentra en el Otro», le secunda: «tiene un ideal positivo para alcanzar: el ideal de la autonomía del ser-para-sí, que encuentra en el origen mismo de su servidumbre, encarnado en el amo» y reafirmamos su noción que acompaña el empuje de la idealidad para retornar al psicoanálisis «el mismo (el amo) no participa activamente en ese proceso: más sin él, sin su presencia, ese proceso no sería posible (…) el trabajo debe efectuarse al servicio de otro, y debe ser trabajo forzado, estimulado por la angustia de la muerte». 4 Si lo que permite la supervivencia es el empuje desde el desencuentro de una totalidad para el encuentro difuso; vida que es en la po-


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lémica de ser solo el tránsito de una sustancia inmortal, la pulsión empuja deseante, cabalga y transforma, lo externo se figura en tanto que quirúrgicamente nos abre al movimiento de nuestra corporalidad, nos abre al encuentro de paraísos jamás representados. Freud lo analiza desde Los dos principios del funcionamiento mental: «la descarga motora (…) quedó encargada ahora de una nueva función, siendo empleada para la modificación adecuada de la realidad y transformándose así en acción». Pero para el despliegue de la acción el espacio debió de segmentarse en un innenwelt y un umwelt, en palabras de Freud. La apertura rasga, la rasgadura apertura. Dirá Lacan, en ese desprendimiento del feto «un fantasma vuela»5, y en lo específico, para la construcción real en el sujeto «la función del estadio del espejo se nos revela entonces como un caso particular de la función de la imago, que es establecer una relación del organismo con su realidad». En esta aproximación vuelve el eco del decir de Jorge Alemán6, si en un principio la inquietud encadenaba una posible discusión con Levinas, innegablemente toparía con teologías, deber ser ante el vacío, repliegue de la angustia. El espacio abierto posible, el corte sangrante en mis movimientos buscan cicatrizar, el en-

cuentro y desencuentro reverbera con los otros diferenciados y jerarquizados mediante la vara de las afecciones subjetivas. Los preceptos morales siguen obstruyendo la escritura, una idea de bienestar se funda en otras vías, genealogías de la moral martillarán nuestros deberes. Su reconocimiento a nivel conciencia solo es una cinta en la fuga que no termina de obturar y aunque en uno de sus estudios lo mencione, será marca constante en su contrario, dice Freud: en el proyecto «el organismo humano es al comienzo incapaz de llevar a cabo la acción específica (provisión de alimento). Esta sobreviene mediante auxilio ajeno (…) y el inicial desvalimiento del ser humano es la fuente primordial de todos los motivos morales».

Conclusión Y sin embargo aventuro preguntas que concluyan como escalpelos. Si en el decir de Kojeve «el ser humano no se constituye sino en función de un deseo dirigido sobre otro Deseo, es decir (…) un deseo de reconocimiento», es el otro de la mirada que confirma, una aproximación que Lacan nos otorga.7 ¿Será en el silencio de las palabras que la escucha se desprenda de sus filtros para el encuentro con el otro que quizás 65


En construcción

apertura un anudamiento de deseos? ¿Será por mi silencio que el otro dirá su verdad en tanto posibilidad total sin mi juicio sobre su certeza? No en el redil de las verdades del sentir en solipsismo, sino en el temblor de la angustia, muestra de la muerte de la certidumbre, que cada uno, como innombrable me permita en la sensación compartida sin palabras: imposible. ¿O será por el choque que mis ruidos más callados encuentren canales que amplifiquen los silencios del otro? Las ascesis me limitan a desconocerme en una exigencia de reconocimiento. Mi verdad como mi límite difuso y corrupto. Habrá millones que se ocupen del lugar, de la vitrina del otro: tanto miedo al encuentro real con el otro que circunstancialmente mi verdad no sabida alumbrará, dará lugar al yo deseante más íntimo. Afuera y en el encuentro, amarrado en el diván. Pensar la explicación con Nietzsche donde «cualquier representación mental en virtud de la cual lo desconocido se dé por conocido resulta reconfortante que se la «cree cierta». Es la prueba del placer (de la fuerza) como criterio de verdad». ¿Será el deseo de reconocimiento de mi ser deseante, que desea ser reconocer mi deseo, reconocimiento de una ausencia, que vengas a pasar por ese vacío, que me sustancialices en el encuentro de deseos? Referencias: El presente ensayo corresponde al trabajo final del diplomado cursado en la Universidad Autónoma de la Ciudad de México «Psicoanálisis Freud-Lacan». Se tenía estimado en este número hacer la entrega de la segunda parte del planteamiento sobre grupalidad y subjetividad política, por lo pronto quedará pospuesto para el siguiente número 1

2 De la autoconsciencia de sí y el deseo de saber. Dice Lacan con relación a la hiancia del sujeto con el saber «que no hay raíz más segura que los modos con que se distingue allí la dialéctica del deseo», más adelante dice: que el deseo se anuda a ella al deseo del Otro, pero que en ese lazo se aloja el deseo de saber. Ahora, podemos atrevernos a pensar que este deseo de saber corresponde al proceso de descentramiento (posterior a la formación de la imago del propio cuerpo), donde el saber correspondería a una afirmación ajena a mí ser como humano. Al respecto dice Kojeve, en un primer momento, que el hombre toma consciencia de sí en el momento que por primera vez dice «yo», más adelante menciona «el ser mismo del hombre, el ser autoconsciente, implica pues y presupone el Deseo». Para revirar después diciendo que eso sólo constituye más que el sentimiento de sí. Y donde este saber está depositado en el otro es que mediante el riesgo de la vida para ser reconocido por el otro en mi calidad humana «desear el deseo de otro es, pues, en última instancia desear que el valor que yo soy o que represento sea el valor deseado por ese otro: quiero que él «reconozca» mi valor como su valor; quiero que él me «reconozca» como un valor autónomo». Si el deseo de saber se constituye en la dialéctica verdadsaber, podemos retomar el decir de Lacan «la verdad no es otra cosa sino aquello de lo cual el saber no puede enterarse de que lo sabe sino haciendo actuar su ignorancia, crisis real en la que lo imaginario se

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resuelve, para emplear nuestras categorías, engendrando una nueva forma simbólica». Y entonces consideremos que es en este registro de lo imaginario donde la libido representaría ese otro deseo enmarcado en lo sexual. Sin embargo esto no podrá seguirse desarrollando por ahora. 3 «…el niño en esas ocasiones anticipa en el plano mental la conquista de la unidad funcional de su propio cuerpo, todavía inacabado en ese momento en el plano de la motricidad». Lacan 117 4 «La angustia en sí misma está (…) ligada a una pérdida, es decir, a una transformación del yo». Lacan, Lo Simbólico, lo Imaginario y lo Real 5 «Pues bien, imaginemos que cada vez que se rompen las membranas, por la misma salida vuela un fantasma (fantôme), el cual de una forma infinitamente más primaria de la vida, y que no estaría muy dispuesta a redoblar el mundo en microcosmos».» Lacan 804 6 «Es en este punto donde sorprende la aparición de un cierto retorno religioso (…) que llega al extremo de procurar un elemento sustantivo, incondicionado, que resulta evidente en los últimos años en los que Derrida se aproxima a las tesis de Levinas». Aleman, p. 9 La introducción a la anti filosofía. 7 «Pues el otro en el que se sitúa el discurso, siempre latente en la triangulación que consagra esa distancia, no lo es tanto como para que no se manifieste hasta en la relación especular en su más puro momento: en el gesto por el que el niño en el espejo, volviéndose hacia aquél que lo lleva, apela con la mirada al testigo que decanta, por verificarlo, el reconocimiento de la imagen del jubiloso asumir donde ciertamente estaba ya». Lacan 645

Referencias de imágenes: Imágenes originales del autor. Bibliografía: Freud, S. (1973) Introducción al narcisismo, en Obras completas, editorial Biblioteca Nueva, Madrid Lacan, J. (2009) El estadio del espejo como formador de la función del yo (je) tal como se nos revela en la experiencia psicoanalítica, en Escritos 1, ed Siglo XXI, México. Kojeve, A. (2013) Introducción a la lectura de Hegel, Trotta, Madrid


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PsicoanalizARTE La inclusión de los métodos y el psicoanálisis Por Osvel Becerra

L

a discusión entre los métodos se puede perseguir histórica y geográficamente, la alcanzamos a ubicar inicialmente en la Antigua Grecia en lo que en la actualidad denominamos como aristotelismo y platonismo. En Aristóteles se encuentra una clase sensitiva de empirismo y en Platón una matemática idealista, a consecuencia de la disparidad de estas filosofías surgió una disputa que se mantiene hasta el día de hoy. Para entender mejor el día de hoy conviene ubicar dos momentos históricos que nos proveen el fundamento para contextualizar el inconveniente filosófico en nuestros días: 1) El espacio euclídeo que fue campo fructífero para el paradigma cuantitativo y 2) El discurso imperante de la Iglesia Católica en la sociedad de la Baja Edad Media sobre la admisión de las posibilidades a partir de inscribir el a la nomenclatura de la época. Esta breve remembranza histórica nos ubica en las etapas de construcción y cimentación de la ciencia moderna; cuando la sociedad de la Baja Edad Media adhiere el número 0 a su bagaje cultural, se inscribe en un mundo de posibilidades que propició un nuevo debate entre la matemática y lo formal, en donde poco a poco lo contable habría de ser la indumentaria de la verdad científica que retiraría toda posibilidad de desarrollo sensitivo al baúl de lo que en este momento conocemos como subjetividad. El psicoanálisis abre ese baúl de la ciencia edificada mecánicamente, en el que se depositó lo inservible para la tecnología. Es cierto que actualmente las neurociencias, la neuropsiquiatría y otras disciplinas científicas han ahondado en los sueños, las fantasías, la represión, pero incluso el neuropsicoanálisis es un logro para injertar una doctrina valiosa para algunos científicos en el marco de la ciencia positiva. Pero esos sueños y fantasías estudiadas por aparatos

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monitoreando el cerebro, no son los sueños ni las fantasías que se redactan en la teoría o las que exponen los analizados en un diván. Es indiscutible que existen conexiones neuronales, secreción de neurotransmisores, áreas del cerebro que se encargan primordialmente de una tarea particular, y que la imaginación guiada puede propiciar un alivio concomitante a algún problema, pero no es por ese lado donde el psicoanálisis discute, obviamente existe un cuerpo con un cerebro, con redes neuronales, tener un ensueño guiado tiene efectos, el asunto que pretenden tirar a la basura los científicos es básicamente lo que les contiende el psicoanalista. La neurología de la conducta que estudia la neuropsiquiatría es bastante importante, recordemos que Freud fue un médico neurólogo. El psicoanálisis no solamente reconoce, sino que delimita su campo de acción al de la medicina en la cuestión de la enfermedad. La cuestión es sencilla, si una persona con un problema neuronal necesita asistir al neurólogo para tratar su condición, es lo recomendado, sugerido e indicado; mientras por otro lado si ese mismo sujeto quisiere también conocerse a sí mismo a través de otro, es bienvenido en el lugar del analista. Me parece que no hay conflicto con las neurociencias cuando se delimita el campo de estudio. El asunto conflictivo reside en la cuestión de la . Actualmente, en un lado del psicoanálisis es propicio hablar de problemáticas de la vida cotidiana y no necesariamente de psicopatología. El psicoanálisis no es un sueño abstracto e incomprensible que mora en lo alto del Olimpo, lugar donde solamente algunos cuantos podrían llegar para poderle conocer o dominar, el psicoanálisis es todo lo contrario, es la antropología por excelencia, no es un saber excluyente que requiere cien años de soledad para resignar la vida al estudio exhaustivo de Freud y Lacan. El


PsicoanalizARTE

psicoanálisis es el saber popular y el saber del pueblo y época, no es la técnica fancy que usa un estudiante o un profesionista para mostrar quien manda. Hoy en día, hablar de enfermedad mental o trastornos de la conducta es debatible, sobre todo cuando sabemos que lo normal es un asunto estadístico, que ni siquiera esta contabilizado dentro de lo que en la filosofía de la ciencia podrían llamar un trabajo ético o bien hecho. Si lo normal existe en cuanto es ficción o un límite imaginario para distinguir a este del otro entonces, ¿cómo es la psico(pato)logía? Me gustaría mostrar la tragedia de la estadística en el enfisema pulmonar, si sigue así, en cien años lo patológico será no tener enfisema, mientras que lo normal será padecerlo; por eso pregunto: ¿qué es la psico(pato)logía? Cuando lo común y lo corriente es equivocarse, soñar, bromear, trastocar las cosas confundido…

El psicoanálisis tiene su propio método, pero algunos investigadores lo empatan con el método cualitativo, lo cual me parece respetable y ascendente para la investigación en ciencias sociales. Mientras tanto, el asunto de la patología desaparece progresivamente en algunos de los psicoanalistas que aparte de ejercer la clínica se dedican a la investigación psicoanalítica y filosófica. Por otro lado, hay psicoanalistas que no podrían empatar nunca con un psicoanálisis no psicopatológico, pues entonces no habría nada sobre qué operar, para ellos negar que existe un desequilibrio sería la desaparición de la profesión. Me parece importante recalcar que en la Sultana del Norte, como en otras latitudes, el psicoanálisis no prescinde de la psicología como un marco de investigación psicosocial. Entonces, si no se sostiene la psico(pato)logía, ¿qué nos queda? Nos quedan los retazos de la ciencia, es decir, todo aquello a lo que se ha declarado inhábil en andar porque no le concierne en tanto que es cuerpo subjetivo, viviente y hablante, como son la interpretación de los sueños como vía regia al inconsciente, los chistes, su efecto libertario y su relación con lo sabido, los errores que develan un acierto, los olvidos que denotan lo innecesario, y, a la par de esto, el amor, la contingencia, las fantasías, lo social, lo cultural, todo aquello que por los cánones de la civilización causa un malestar psíquico y socio-cultural. Por esto desentenderse de la enfermedad es también atender la solución, es decir, el alivio a los problemas cotidianos puebla en hablar y escucharse analíticamente. Referencias de imágenes: [Fotografía blanco y negro de partes del cuerpo humano]. (s.f). Recuperado de: http://www.freud-museum.at/index.php/specialexhibition.html

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Quid

Cómo se mide la vida

Por Iván Guerrero Vidales (gv.ivan8@gmail.com)

« ¿Me decanto por el tiempo que vivo o por la intensidad con que lo hago? »

¿S

e trata de la búsqueda de la felicidad o de la conquista de la felicidad? La vida puede llegar a contemplarse de múltiples formas que abren un sinfín de posibilidades; nada es igual para nadie, y esto provoca que las pasiones que cada uno de nosotros seamos capaces de experimentar adquieran un propósito distinto. Tan es así que me remito a la costumbre pueblerina descrita por Jorge Bucay en su cuento El Buscador, en donde menciona, de manera muy peculiar, una manera en que podemos «contabilizar» la vida: Se dice que pasaba un caminante por un pueblo hasta que alcanzó un cementerio. Al prestar atención a las tumbas, encontró que la gente aparentemente moría a muy temprana edad. Al poco tiempo se topó con un anciano, a quien cuestiona de la siguiente forma, ¿por qué la gente muere a tan temprana edad? ¿Qué clase de maldición hay en este pueblo? El anciano, apaciblemente, le responde que en el pueblo todos los jóvenes, al cumplir 15 años, reciben de parte de sus padres una libreta, la cual se colgarán del cuello a partir de ese momento y que utilizarán para registrar cada instante que hayan experimentado de manera intensa en dos columnas, la primera indicando aquello que disfrutó, y la segunda, el tiempo que duró el gozo. De tal manera que al final de la vida, se contabiliza el tiempo disfrutado y se escribe como epitafio sobre su tumba. Ahora bien, en esta historia pueden plantearse dos perspectivas de entender la realidad, la cuantitativa que puede tomarse como una medida del tiempo si se considera la duración, no su moralidad subjetiva; y la cualitativa que

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determina el nivel del goce o bienestar. Adicionalmente, si consideramos a la ciencia psicológica como «El Buscador» de Bucay y al anciano en representación de la vida, encontraremos que las ciencias humanas y sus métodos de comprensión guardan un interés similar al mostrado en el cuento breve pues, en cuanto a nuestro tema se refiere, ambas buscan identificar las variables que permitan responder a la interrogante: ¿cómo se mide la vida? ¿Me decanto por el tiempo que vivo o por la intensidad con que lo hago? Todo parece indicar que lo más apropiado es acorde a lo sugerido por el anciano, pues el goce es igual al placer, y el placer guarda una relación cercana con la felicidad. Para muchos podrá resultar insuficiente la medida cuantitativa pues no se enfoca en medir la felicidad y mucho menos en los métodos para conquistarla. Por esto es importante seguir la línea del cuento, dado que cuando la medida cuantitativa es insuficiente para observar un fenómeno, en este caso la felicidad en la vida, deberá tomarse en cuenta la realidad cualitativa, que si es considerada más complicada de utilizar debido a su metodología, la cual se juzga de más demandante y consumidora de tiempo que la cuantitativa (Elliot, Fischer &Rennie 1999, pg. 217), también ofrece resultados que de otra manera serían inalcanzables. Un punto a favor de lo anterior es que la medida cualitativa, por sus características distintivas como el interés en capturar la perspectiva individual, el entender la realidad como un constructo y la examinación de las restricciones de la vida cotidiana (Lincoln 2002, en Howitt 2010, pg. 7) ofrecen la ventaja de obtener datos de mayor profundidad, pues su


Quid: Cómo se mide la vida

objetivo es representar las experiencias y acciones de las personas al momento de encontrarse, involucrarse y vivir situaciones (1999, pg. 216), lo cual a la postre termina por enriquecer nuestra comprensión del mundo. Así, apreciando la vida por la oportunidad de goce que brinda, debemos comenzar tomando como punto de partida la noción de que el bienestares la medida en que las personas tienen la posibilidad de cubrir sus necesidades básicas, entendidas como probabilidades de logro, facilitadas por la libertad de elegir formas de vida que estén disponibles y, en caso de ser necesario, tener alternativas de mejora. Desde esta perspectiva, la persona hace una valoración subjetiva acerca de sus capacidades de vivir en relación a los recursos con que cuenta, en beneficio a la satisfacción de sus necesidades; es decir, forma su constructo de bienestar tomando como referencia las posibilidades que tiene para lograrlo y, por tanto, conquistar su felicidad. Con lo anterior, en conjunto con el marco de referencia descrito en las primeras décadas del siglo XX por Bertrand Russell acerca de la conquista de la felicidad (Figura 1) podemos

Figura 1

reflexionar sobre lo que dicho autor proponía en comparación con la perspectiva de tres formas que están siendo utilizadas actualmente para calificar el nivel de la felicidad en la vida de las personas, así como algunas acciones necesarias para alcanzar la conquista de la felicidad. Pero primeramente necesitamos cuestionarnos ¿qué nos hace felices? Y ¿qué debemos hacer para lograrlo? Una de las ideas que está tomando cada vez más fuerza es la propuesta de Martin Seligman (2012) acerca de la teoría del bienestar a través del denominado proceso de «Florecimiento» (Flourish en inglés), el cual consta de cinco indicadores básicos (Figura 2) que entran en función de modo que las personas puedan «florecer». Estos mismos indicadores pueden ser potenciados por 24 fortalezas de carácter, por ejemplo la curiosidad, la honestidad, la inteligencia social, la gratitud(VIA Institute On Character, s.f.) las cuales varían acorde a la personalidad de cada uno y que deben ser identificadas como los pilares fundamentales para que a partir de allí podamos construir nuestra felicidad. En otras palabras, para que una per-

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Quid: Cómo se mide la vida

sona pueda «florecer» requiere que exista en su vida: Emociones Positivas (P), Involucramiento (E), Relaciones Positivas (R), Significado (M) y Logro (A). Es determinante la manera en que las personas logren incrementar cada uno de estos factores a través de sus propias fortalezas, he aquí la importancia del auto-conocimiento, pues son las personas por sí mismas, o en ocasiones guiadas por compañeros, familia, psicólogos, etc., las responsables de incrementar su felicidad. Esta idea se encuentra en sintonía con la propuesta de Russell, sin embargo, las

personas necesitamos un apoyo adicional, en lo referente al apoyo gubernamental y de los organismos mundiales. A nivel gobierno podemos encontrar en la Constitución del Reino de Bután, que tiene como referencia la filosofía Budista, la indicación de que el Estado debe de «promover aquellas condiciones que permitan la búsqueda de la Felicidad Nacional Bruta», por sus siglas en inglés «Gross National Happiness» (Ura et al., 2012, en Figura 2). Este mismo indicador es una forma similar al Producto Interno Bruto (PIB) que

Figura 2

utiliza el economista para identificar el nivel de producción final de un país determinado, con la diferencia de que el GNH está enfocado en el nivel de felicidad (y no de valor monetario) que el país produce. En este punto se establece la importancia y el interés que debe guardar un gobierno en tanto que debe estar obligado a facilitar las condiciones de vida requeridas (Figura 72

3) para que cada uno de los ciudadanos pueda «producir» felicidad. Por ejemplo, los programas sociales para el desarrollo de viviendas, las medidas sanitarias, las políticas de transparencia para monitorear los servicios públicos, las reformas educativas para incrementar el rendimiento escolar y la matriculación universal, todo en beneficio a que las personas tengan oportunidades


Quid: Cómo se mide la vida

de desarrollarse en un ambiente óptimo para que logre pasar de un estado de «infelicidad» a uno de «felicidad profunda».

A nivel global podemos tomar el Índice de Desarrollo Humano (IDH), perspectiva basada en Sen (2000) y propuesta por el Plan de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD, 1990), el cual sostiene que indicadores como la esperanza de vida al nacer, la tasa de alfabetismo y matriculación, así como el PIB, son medidas cuantitativas de logro de un país en cuanto a su desarrollo humano que pueden influir en el desarrollo de las capacidades básicas de las personas (Figura 2). En este caso, el IDH genera datos valiosos que sirven de apoyo para realizar acciones multidimensionales de mejora, por ejemplo, ofrecer un seguro para el desempleo o incrementar el acceso a una educación con altos estándares de calidad; en esencia, se busca aminorar los agentes que provoquen una experiencia negativa innecesaria, a modo de contribuir a la satisfacción hacia la vida.

Para resumir lo anterior, comenzamos por lo que una persona puede hacer en el entorno más cercano, en su individualidad; pasamos a un segundo plano en el cual nos encontramos con las medidas sociales, las políticas del Estado, para terminar con una idea globalizada, de unificación de Estados. Lo que debemos destacar es la importancia que debe de tener para una persona, para la nación, y para el mundo, el identificar por sectores sociales cuáles son los factores que contribuyen más al bienestar, la medida cualitativa, para de esta manera desarrollar políticas dirigidas al apoyo social en atención a sus necesidades. También debemos reconocer y compartir la idea de que el esfuerzo en una cultura de tres puede conjuntarse para obtener grandes logros para cada una de las partes, como lo es la Figura 3 conquista de la felicidad. Por otra parte, cada una de las perspectivas descritas consta de medidas cuantitativas y cualitativas a la vez, entendiendo así que para que un estudio sea verdaderamente profundo, deberá valerse de ambos métodos para su comprensión. Por ejemplo, el GNH se puede medir cuantitativamente en término de posesión de bienes al mismo tiempo que éstos pueden ser utilizados para medir cualitativamente el grado en que influyen en que las personas puedan alcanzar el estado de felicidad profunda; ejemplo similar sería considerar cómo viven las personas, en términos de felicidad, acorde a su estatus económico (IDH) o si el estado de felicidad varía según la edad (PERMA). Por lo tanto, si no se complementan ambas medidas, la comprensión de un fenómeno determinado queda inconcluso y consecuentemente las medidas que debemos de emprender para mejorar las intervenciones individuales y sociales pueden no ser las ade73


Quid: Cómo se mide la vida

cuadas. Sería ineficiente el invertir recursos en una cuestión que se encuentra incomprendida. Para concluir, la travesía debe comenzar por uno mismo, por las decisiones que se toman asumiendo los retos de la vida, siendo solidarios con los demás, corresponsabilizándonos del bienestar común. Así, en la vida tenemos dos opciones: la primera es adoptar la actitud pasajera o pasiva de no cuestionarse uno mismo hacia dónde va y no observar lo que se encuentra en el camino, o ser proactivos, tomar nuestra libreta de apuntes y analizar nuestra vida, cuantitativa y cualitativamente; a partir de ese punto seremos capaces de emprender acciones que permitirán que al final del día podamos anotar con total orgullo y satisfacción un momento de goce en nuestro diario de la vida. Se trata de darle un significado a nuestra existencia, y de acuerdo a lo que hemos visto, consiste en vivir por y para los demás, en cada uno de los rubros que hemos descrito con anterioridad. Solo así conquistaremos la verdadera felicidad, cuando uno busque el bienestar del otro porque confía en que el otro hará lo mismo por él. Referencias de imágenes: Russell, C. (2013). Resumen de La Conquista de la Felicidad

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Guerrero, I. (2014). Perspectivas acerca de la conquista de la felicidad. Ura, A. (2012). Dominios e indicadores del índice Gross National Happiness. De La Torre, B. (2011). Multidimensionalidad del bienestar.l Bibliografía: De La Torre, R. (2011) Medición del bienestar y progreso social: una perspectiva del desarrollo humano. Revista Internacional de Estadística y Geografía. Vol. 2, No. 1. Pg. 18-35. Recuperado desde http://www. inegi.org.mx/prod_serv/contenidos/espanol/bvinegi/productos/integracion/especiales/revista-inter/RevistaDigital2/Doctos/RDE_02.pdf Elliott, R., Fischer, C. T., &Rennie, D. L. (1999). Evolving guidelines for publication of qualitative research studies in psychology and related fields. British Journal of Clinical Psychology, 38(3), 215-229. Recuperadodesdehttp://www.wider-mind.com/research/elliott_fischer_rennie_1999.pdf Howitt, D. (2010). Introduction to qualitative methods in psychology. New Jersey NJ: Prentice Hall. Russell, B. (2013) La conquista de la felicidad. México DF: Editorial Tomo. Seligman, M. E. (2012). Flourish: A visionary new understanding of happiness and well-being. Simon and Schuster. Ura, K., Alkire, S., Zangmo, T., &Wangdi, K. (2012). A short guide to gross national happiness index. The centre forBhutanstudies. Recuperado desde http://www.grossnationalhappiness.com/wp-content/ uploads/2012/04/Short-GNH-Index-edited.pdf VIA Institute on character (s.f.) VIA characterstrengths. Recuperado desde http://www.viacharacterblog.org/via-character-strengths/

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Entre MEMOrias y locura Por Guillermo Rocha

Ante el suicidio; un optimista que conoce la realidad y enfrenta el pesimismo del mundo

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o puedo negar que mi trabajo me ha enseñado tanto, durante catorce años he estado en primera fila ante situaciones que se podrían considerar de alto impacto en el ámbito de la psicología, trabajar en un hospital psiquiátrico, dirigir una clínica de adicciones, coordinar un área de atención a víctimas de delitos como secuestro, robo y extorsión; ser responsable de un programa de urgencias y otras tantas responsabilidades que he aceptado en mi camino laboral, me han llevado a escenarios llenos de historias, no todas con una bonita trama, pero sí la mayoría con un crecimiento emocional y un algo por hacer. En estos escenarios he compartido pláticas maravillosas que van desde el delirio de los pacientes psicóticos, hasta el discurso triste de la depresión, he presenciado la autodestrucción de las personas con adicciones y atestiguado la recuperación que parte de la convicción de vivir una vida mejor, sin daños y sin sumarle complicaciones extras a lo que por sí solo ya es complicado. Me he sentado en el piso a lado de quien fue torturado física y emocionalmente durante un secuestro, he acompañando a las personas que cuestionan sus creencias cuando un ser querido ha desaparecido o murió porque alguien quería un beneficio económico. No ha sido fácil, definitivamente, todo esto me ha marcado, después de todo, a veces lo que más me sorprende radica en esos momentos dedicados al discurso de quien quiere adelantar el final de su vida, esas largas negociaciones con alguien al otro lado del teléfono que tiene una cierta necesidad de terminar con lo que

le duele y ante la situación contempla apuntar contra sí mismo, me siguen movilizando esas cartas y mensajes de despedida, donde no hay esperanza y el futuro es desolador, creo que ese momento es clave, ahí surge mi idea de un mundo mejor, ahí viene mi fuerza representada en un equipo de trabajo formado por algunos de mis maestros, mis compañeros enfermeros, mi familia, mi hermano el psicólogo, mis colegas, mis alumnos que hoy me toca acompañar y capacitar. Obviamente no siempre se puede estar a tiempo, en gran número de ocasiones he llegado después de un intento, cuando el ataque se llevó a cabo y sólo por que alguien lo detuvo o porque simplemente no tendría que suceder así; es entonces, ante lo recuperado, cuando sabemos que tenemos el tiempo y las circunstancias en contra, pero a fin de cuentas tenemos algo y hay que aprovecharlo. En otros momentos, que han sido los peores, no hubo tiempo de nada, el dolor venció y se ajustaron los impulsos con los hechos para terminar con un sufrimiento y llevarse de paso una vida, entonces ahí habría que voltear a los que quedan, habrá que sostenerles de alguna manera, mínimamente escuchando y estando ahí. Es evidente que el suicidio en general repercute, entre más cercano más nos paraliza, golpea tan duro que nos cuesta definir si nos levantamos o mejor nos quedamos en el suelo, donde nos ha arrojado, donde nos sigue doliendo. En lo personal y laboral siempre he decidido levantarme, aun después de los años sigo siendo 75


Entre MEMOrias y locura

un optimista que conoce la realidad y enfrenta el pesimismo del mundo. Creo que uno nunca está totalmente preparado para el suicidio y sus derivados, confieso que por mas cursos que he asistido o impartido sobre este tema no es, ni será suficiente. Me queda claro que a diferencia de lo que comúnmente se cree, no hay alguien que quiera terminar con toda su vida, sino con algo en específico que duele o que no se comprende, habrá que acompañarle a identificarlo y superarlo. Puedo asegurar que el auto agredirse no es con el fin de llamar la atención y si así lo fuera, habrá que ponerle atención. Seguramente estas solo son palabras acomodadas que se revelan ante la posibilidad de quedarse a la expectativa, de ver cómo alguien se ahoga con sus propios recuerdos y encuentra dolor en su porvenir. El reto tiene riesgos, habrá que afrontarlos, después de todo, dicen que si no podemos salvar el mundo, podemos apoyar a alguien a no tirar su mundo por la borda. Estamos trabajando en eso. 76

Referencias de imágenes: [Fotografía, hombre sobre montaña mirando al horizonte]. (s.f). Recuperado de: http://galleryhip.com/standing-on-the-edge-of-a-cliff.html

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Revista SuiGeneris #31  
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