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abril/2010

editorial

Los ochenta, más vivos que nunca

Responsable de distribución: Comercializadora GBN S.A. de C.V. Calzada de Tlalpan 572, desp. C-302 Col. Moderna. C.P. 03510. Benito Juárez, México D.F. Tel: (0155) 5618 8551 Mail: jnuno15@yahoo.com.mx Representantes en el interior de la República Aguascalientes :: Lic.Blanca A. Jiménez blancaajr@hotmail.com Puebla :: Ricardo Cartas Figueroa ricardocartas@revistamarvin.com :: José Antonio Flores Cabrera joseantonio@revistamarvin.com Tijuana Radioglobal :: Jesús Antonio Lopez Rojo jesus@revistamarvin.com :: Manuel Cabrera manuel@revistamarvin.com Pachuca :: Nayely Olvera nayely@revistamarvin.com Imprenta :: Compañía Impresora El Universal Allende 176. Col Guerrero. México DF. Tel. 5117 0190

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Marvin llega a su número 80 con la serenidad de quien hace las cosas para construir algo que quede cuando el tiempo pasa. No hemos llegado hasta aquí pensando negativamente en la crisis ni en lo cambiante de los tiempos. Estamos aquí porque ustedes nos han traído, interesándose cada vez más en nuestra propuesta. Cada mes, cada año. Muchas gracias de corazón a nuestros lectores, a quienes nos siguen diariamente por Internet, a nuestros anunciantes y a nuestros colaboradores. Sentimos que gracias a todos ustedes hemos sido, poco a poco, capaces de ofrecer más a la escena independiente mexicana. Artículos y opiniones, pero también experiencias, música en vivo, podcasts, primicias... en fin. La cultura es algo vivo y en Marvin estamos muy felices de ayudar a mantenerla así, viva. Como los 80, esa década que sigue siendo (para bien y para mal) tan influyente en las manifestaciones artísticas de hoy. Nuestra carátula, dedicada a los Caifanes, simboliza una época en que las cosas empezaron a crecer a la misma velocidad que bajaban, la integridad artística se tiene que enfrentar a una lógica feroz de mercado y la imagen se empieza a volver tan importante como el contenido. Lo “alternativo” aparece por primera vez con ese nombre en el panorama cultural, ciertamente para quedarse, a veces como una actitud vital y otras como una etiqueta más de mercadotecnia. Esperamos disfruten este número de aniversario. Humberto Polar

quiénes somos

Uili pimiento Uili pimiento es un chilango de antepasados sonorenses. Estudió música y periodismo, pero se dio cuenta de que su adolescencia sólo podría una: el volado dijo periodismo, pero su corazón es musical. Liderea una banda donde compone unas rolas, y toca con su mujer en un dueto donde descompone otras. Escribe guiones para TV cuando la ocasión lo amerita y colabora en revistas para no perder la forma. Ha viajado, aunque menos de lo que ha soñado. Vive de lo que se presenta día a día.

Julian Wood side (México, 1982) Obsesionado con cualquier cosa que tenga que ver con la música y el sonido (teoría y práctica), también investiga acerca de la música en México y la historia del sampleo y la manipulación sonora.


índice música 16 Astro. Bencina que arde.

marvin.com.mx Marvin TV: Ventilader

17 El Esplendor de Le Baron. 18 Ventilader. Un lustro de guías y pasajeros. 20 Troker. El Rey del camino. 22 Mumford and Songs. O del retorno de la épica. 24 Local Natives. Cuando el estilo no conoce fronteras ni limitaciones. 26 Lali Puna. Our Invention. 28 Black Rebel Motorcycle Club. 30 Apparatijj. Una aproximación orwelliana a la música.

Julian Plenti

32 Atrapada en los ochenta. 34 Los 80. La otra discografía.

44 en portada Caifanes 58 de culto Reeditan el Disintegration de The Cure 66 alter ego Franco Bianco y la magia de la contradicción.

cine 50 el sótano El precio del arte. Tercer round, y a la lona 52 Furia de Titanes. ¿Divina injusticia?

A qué sonamos: Troker

Ventilader

Astro

60 de culto Balas sobre Hollywood: un viaje cómico, trágico y (no muy) musical

arte 54 Zona Maco. El cóctel del arte 62 de culto Basquiat ¿Víctima o kamikaze?

de fondo 38 The eigthies were cool 40 Y después del Rock en tu Idioma ¿Fue pura música ligera? 42 La confusión hace la fuerza. Los 80 y sus alternativas musicales

además 6 Buenas Nuevas. Noticias de música, cine y arte. 10 Darfur. Un movimiento para despertar a la sociedad mexicana 12 Estilo Tendencias actuales 14 Gadgets Lo último en tecnología 36 La Lógica del Gato Reseñas 68Música 73Cine 74Libros 75Cómics 76Gamer 78Links 80 El Pilón Kuiko Ibe Una vez que hayas leido y disfrutado el contenido de esta edición, no me tires, mejor aprovecha mi papel reciclable, rólame o comienza a coleccionarme.M

Más Más Más: Lazy Cobra: Diseño, decoración, arte visual. Rastro Sonoro: Música, discos, conciertos. El Mundo a Guitarrazos: Cuando la realidad política se topó con la ficción musical. síguenos en twitter

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música

10ma Esencia Marvin Le Baron y Candy

Le Baron

Le Baron

TXT:: Humberto Polar. FOT:: Nicole A. Klinckwort. La fiesta Esencia Marvin del pasado 3 de marzo traía la expectativa alta. Sobre la tarima de El Imperial estaría una de las bandas que más boca en boca ha generado en el último año, Le Baron. Una creciente y respetable horda de seguidores en el Internet, su inminente nuevo disco y el envidiable estatus de teloneros de Coldplay había convocado a una audiencia más que interesante, en la que se mezclaban fans incondicionales con connotadas celebridades de la escena indie mexicana. Curiosamente, la banda estelar tomó la decisión de abrir el concierto, y dejar que Candy, el estupendo trío que había sido convocado como telonero, dieran el show estelar. Ironías del destino. Mientras que la presentación de Le Baron fue solvente y profesional, había un evidente recato en la entrega de sus integrantes que si bien conectó musicalmente, no constituyó finalmente una actuación inolvidable. Comprensible si se tiene en cuenta que el cantante se cuidaba de un intenso resfrío y el concierto de Coldplay estaba a la vuelta de la esquina. Lo que significó, a la hora del balance, que Candy nos entregara un show incendiario, de un voltaje poco visto en estas comarcas. La calidad de la guitarra de Michael, el bajo de Valentina y la batería de Héctor dejó boquiabiertos a todos, especialmente a la no poca cantidad de músicos allí presentes (Joselo, de Café Tacvba, dedicó su columna en El Excélsior del día siguiente a este concierto). Una verdadera revelación de expresividad, técnica y buenas rolas en manos de estos chicos que prometen ser una de las grandes bandas de nuestra escena. Una noche balanceada, con excelentes rolas por parte de las dos bandas y matices para todos los gustos.

Candy

Mr. Bunny: nuevo foro en México Un nuevo espacio para la música en vivo

El jueves 25 de febrero abrió sus puertas Mr. Bunny, un nuevo espacio dedicado a la música en vivo con énfasis en el rock/pop independiente. Esta es siempre una buena noticia, porque si de algo nos quejamos los que amamos la música y trabajamos por su desarrollo es que en la tercera ciudad más grande del mundo no hay tantos buenos lugares para ver bandas como sería de desear. La inauguración estuvo a cargo de Los Concorde, en una concurrida noche. El fin de semana siguió con presentaciones de Bill y Le Baron. Mr. Bunny ofrece una programación variada, un muy buen escenario y sonido, además de pizzas a la salida, lo que siempre se agradece. Está ubicado en la zona de Bosques de Las Lomas (no necesariamente un bastión del indie, pero finalmente una opción al recorrido circuito Condesa–Roma–Centro). Lo recomendamos ampliamente.


música

Editan La coz cantante, biografía no autorizada de Tom Waits TXT:: Juan Carlos Hidalgo. ¿Cuántos artistas pueden rehusar el reconocimiento de tres festivales cuya figura musical y personal sirva de eje de tales eventos? Sólo puede entenderse si se trata de un excéntrico, de una personalidad elusiva en grado máximo, al que ni gracia le hace que le dediquen Waitstock (Nueva York), (Dinamarca) y Stray-dogs Party Waiting For Waits (Mallorca). El hombre nativo de Pomona (1949) es arisco, renuente a que se metan con su vida privada e incluso a que utilicen material suyo para comerciales (ha ganado cada uno de los juicios). Serán desplantes exagerados, pero de que Tom Waits es un crooner como no hay otros, eso nadie lo duda. Hace una música noctámbula, teatral y llena de metáforas que eleva la cotidianidad a experiencia suprema y posee una voz ronca que parece magma ardiente recién vomitado por un volcán. Este hombre se ha ganado a pulso el calificativo de figura de culto. Callejero e ilustrado a la vez; rudeza y misticismo en el mismo cuerpo. Y muchas zonas obscuras entorno a su vida y sus movimientos. Por eso es que vale mucho la pena Tom Waits. La coz cantante. Biografía en dos actos, editada por Global Rhythm Press, y escrita por el británico Barney Hoskyns, quien tuvo que lidiar incluso con la prohibición expresa de parte del cantante para que sus amigos, colegas y alternantes hablaran la menor cosa sobre él. Pese a los obstáculos y dificultades, ha logrado escribir una biografía – obviamente no autorizada– que divide la existencia de este compositor, actor y poeta en un antes y un después de conocer a su actual mujer: Kathleen Brennan, con quien desarrolla sus piezas y proyectos. Una bien documentada investigación que revisa minuciosamente, entre muchas cosas, la discografía de un hombre cuya voz patea como una mula y que hace las veces de lija para el alma. Es una oportunidad de penetrar en la intimidad de quien suele repetir: “El público es un animal al que es mejor no alimentar”.

El nuevo milenio de la radio TXT:: Raúl Bustamante | LifeBoxset.com. LifeBoxset.com no suena en la radio, pero habla a través de Internet Durante 1988 alguien de la WFM 96.9, estación de radio de la Ciudad de México, dijo: “Dime lo que escuchas y te diré quién eres.” Una frase que ahora me hace pensar. Los años 80, una década de cambios musicales y estilos radiofónicos, definieron una actitud casi perfecta hacia los jóvenes, los cuales no tenían otra cosa más que escuchar y ver con placer todo aquello que les ponían frente a sus sentidos. No había Internet. Mediante el poder de la palabra y con slogans bien pensados, las estaciones de radio capturaron a todo el universo de oyentes entre los 13 y 20 años de edad, todo con la magia digital de aquellos tiempos y con puro y absoluto rock and roll. Voces tan extraordinarias y personalidades únicas como las de Luis Gerardo Salas en Rock 101, Alejandro González Iñárritu en WFM o Mario Vargas en Estéreo 100, lograron llevar a las estaciones de radio a la cúspide más alta dentro de la Ciudad de México; su idea siempre fue dar lo mejor de la música y un estilo radiofónico propio. Después de casi 35 años, la radio ha sufrido una serie de cambios importantes. Ahora el lenguaje se usa con cuidado únicamente en los noticieros; en las estaciones de radio pop sólo existe la mercadotecnia y los gritos desesperados por ser escuchados, pues el que grita más vende más. Sin embargo, las nuevas tendencias y la necesidad de una vanguardia mediática también han hecho que la radio moderna vaya de la mano con el Internet y las nuevas tecnologías como las redes sociales, lo que ha provocado una mayor relación entre los jóvenes y la gente detrás del micrófono, algo que por un momento se creyó perdido.

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cine

Under Great White Northern Lights Los W hite Stripes en dv d Iniciaba el verano de 2007 cuando los White Stripes lanzaron Icky Thump, su sexto disco de estudio con el que iniciaron una gira por Canadá para recorrer todas las provincias del país, incluyendo los pequeños pueblos donde generalmente no se presentan bandas de su talla. Para documentar todo el asunto, Jack reclutó al director Emmett Mallory, quien ha hecho algunos videos de la banda. Con un par de cámaras de 16mm el equipo salió para conquistar el norte, y el resultado es Under Great White Northern Lights, 92 minutos donde Jack y Meg aparecen en distintos escenarios (algunos tan remotos que la gente ni siquiera sabe quién es la banda que está tocando). El DVD tiene 29 de sus rolas más representativas, tomas de backstage en las que hablan sobre sus diez años juntos, y la interpretación de un show con una sola nota (one note show). En resumen, se trata de un film que muestra de cerca la parte íntima y compleja de un dúo que estuvo en las listas de las mejores bandas de la primer década del milenio.

Ya viene el documental de Café Tacvba FOT:: Carlos Somonte. Después de venir trabajando durante dos años, el director JM Cravioto ha comentado que el documental de Café Tacvba se estrenará antes de que termine el primer semestre del año que corre. Si la banda de Satélite se ha caracterizado por ser un tanto hermética pues casi no hace entrevistas para tele, (cuando salieron con Adal Ramones se la pasaron riendo e ignorando al conductor) y su proceso creativo jamás se ha filtrado a las esferas públicas, lo interesante de este docu es que mostrará esos aspectos que desconocemos de la banda y sus integrantes, cosa que, por supuesto, será un deleite para sus miles de fans.


arte

El Mundo Invisible de René Magritte

El enf rentamiento de Karl Marx y Adam Smith

Pedro Reyes en labor Galería

LABOR Galería Colima 55. Roma Tel. 5255.5208

Bosque Gozoso. 1948. Colección Pérez Simón Museo del Palacio de Bellas Artes Marzo a julio 2010. Av. Juárez y Eje Central. Centro TXT:: Pablo Segovia.

El pasado 17 de marzo se inauguró en el Palacio de Bellas Artes El Mundo Invisible de René Magritte. La exposición describe con una excelente y amplia selección de obras, así como una precisa labor de investigación, la evolución de uno de los artistas surrealistas por excelencia, el pintor belga René Magritte, desde sus inicios hasta su consagración como uno de los pintores más influyentes e imitados de la últimas décadas. La muestra se complementa con fotos, documentos audiovisuales, datos biográficos, interpretaciones sobre su obra, y un par de instalaciones que poco aportan al conjunto por lo facilón y estereotipado de su concepto. Pero en definitiva, la exposición puede ser considerada como la más completa exposición sobre el pintor belga que se ha hecho hasta la fecha en México.

Escenografías, utilería, marionetas y material de video utilizado en la serie de TV Baby Marx son los elementos que integran esta exposición del artista Pedro Reyes. Durante su estancia en Japón, Reyes concibió a partir de la técnica tradicional de marionetas conocidas como Bunraku, una serie de TV protagonizada por Karl Marx y Adam Smith, de manera que ambos teóricos son confrontados en el mundo actual para confrontar las consecuencias de sus ideas. La productora Detalles Films se interesó en el proyectó y concluyó la filmación del primer episodio, y la galería LABOR montó una exposición con el set donde la historia, escenografía y personajes fueron desarrollados.

Sinfonía de una decadencia Una muestra interdisciplinaria que incluirá dibujo, collage, intervención sonora, pintura expandida, intervención urbana y mixed media será exhibida en el Border bajo la curaduría de Karen Huber. Bajo el sugerente título “Sinfonía de una decadencia”, la expo busca contrastar con todo lo efímero a través de un imaginario poético que no desdeña la melancolía, el olvido y la nostalgia. A la pérdida de ideas originales característica de nuestra condición posmoderna, los artistas se proponen crear un lenguaje propio para desarrollar un ensamble a manera de orquesta, que preludie un nuevo discurso estético. Border 13 de marzo al 10 de abril. Zacatecas 43, Roma Sur. Tel. 55 84 75 57

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Un movimiento para despertar a la sociedad mexicana La compañía de comunicación y acción social VAGO DESPIERTA, generó para Amnistía Internacional una oportunidad más para unirnos como país y levantar la mano para generar el movimientos de paz más grande que México haya hecho por África. Hace unas semanas se dio a conocer la campaña Libro Por la Paz En Darfur, cuyo mensaje tiene como objetivo no sólo concientizar a la población sobre el grave conflicto que existe en Darfur, una región de Sudán en África, sino también persigue movilizar a la población mexicana y alentarla a entrar en acción para cambiar la historia del pueblo Darfur, región que sufre desmedidamente de violación de derechos humanos, a la fecha dieron como resultado cientos de miles de muertes y más de 2.5 millones personas que viven en campos de refugiados en condiciones lejanas a la dignidad humana. La manera de hacer partícipes a los mexicanos en la resolución del conflicto es obteniendo su firma en el único ejemplar de “Darfur, autores y autoras por la paz”,  un libro que está hecho con ilustraciones de más de 65 artistas de 16 países y que contiene la petición dirigida a las Naciones Unidas y al Consejo de Seguridad Internacional para la protección urgente a los civiles atrapados en el conflicto. La misión del libro es recolectar 80 mil firmas para ser entregadas en mayo de este año por dos mexicanos firmantes elegidos al azar, quienes viajarán a la ciudad de Nueva York a entregar nuestra voz como país al Secretario de las Naciones Unidas Ban Ki-Moon en persona, culminando de esta manera la campaña. En la actualidad, movimientos similares a éste se están trabajando en varias partes del mundo por Amnistía Internacional solucionando problemas de derechos humanos que también nos aquejan a nosotros como ciudadanos del mundo. Como dice el buen Carlos Santana: ¡Es hora de reconocer que todos somos una voz, Abraza el concepto, venimos de la misma voz! México se caracteriza por hacer movimientos que hacen ruido a nivel estratosférico: conciertos, marchas, caminatas, gritos, etc., que demuestran cómo en este país sí podemos hacer que nos escuchen. México es la ciudad más grande del mundo, poseemos la avenida de los Insurgentes, catalogada como la avenida de mayor longitud en el globo, tenemos el estadio Azteca que puede albergar al mayor número de personas en evento aunque deban estar de pie, rompemos records Guiness frecuentemente y ahora, se avecina uno de los mega eventos más importantes a nivel mundial para este 2010: el Bicentenario. México está lleno de movimientos colectivos y eso nos define como una nación unida y así deberíamos comportarnos.

El Libro Por La Paz en Darfur necesita de tu ayuda; si perteneces a una compañía, a una red de amigos, a una familia o simplemente perteneces a esta sociedad, únete al movimiento de paz más grande que México a realizado. Un minuto de tu tiempo es suficiente. Firma la petición de paz en Darfur y ayúdanos a que otros firmen pasando la voz. Ingresa a www.libropordarfur.org y firma por Internet o entérate en qué parte de la cuidad está el libro para que puedas firmar físicamente en las páginas que te harán el autor de un movimiento de paz.


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Converse Colección punk

¿Quién iba a pensar que el revivial de los ochenta sería tan fuerte en 2010? Desde que Chuck Taylor diseñó sus archifamosos tenis Converse parecía que andaba escuchando algún rolón de los Sex Pistols o los Ramones. Para honrar a las bandas de punk tardío ochentero The Clash y Blondie, Converse ha lanzado la colección Primavera 2010. Ahora sí: “¡A rockear la Casbah con un corazón de cristal!”

Swatch Colección Colour Codes

¿Un reloj suizo de plástico y a bajo costo? La colección Colour Codes nos traslada a los 80, década en que el uso de plástico se puso de moda en todo el mundo. Con diseños trabajados por artistas como Gary Card y David Benedek, originalidad, arte y color conforman el ADN de esta colección. www.swatch.com

Bamboocycle Paseos ecológicos Proveniente de Veracruz llega esta bici de elegante diseño. Creada para ser tan saludable como responsable con el ambiente, su cuadro está construido con bambú, mientras las uniones son de acero reforzado con fibra de carbono y cubiertas con yute. Todos los procesos y el ensamblado son hechos a mano, logrando una bici que no contaminó al ser fabricada. www.bamboocycles.com

Reloj Atari

Un viajero del tiempo

Coloca este cartucho–reloj en tu escritorio para sentir que estás en 1982. Ms Pacman, novia del mega popular Pac-Man, te dará la hora mientras alimentas tu sed de nostalgia. Esencial para los amantes de los gadgets old school. Disponible en www.geekware.ca


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Con una pantalla táctil que soporta movimientos multitouch, la Touch Smart TM2 permite usar varios dedos de forma simultánea. Con la pluma digital la escritura aparece en la pantalla como tinta digital, muy similar a escribir en papel. Cuando se rota y pliega la pantalla se transforma en una libreta digital, algo útil para bosquejar trabajos artísticos o para tomar notas en clases o conferencias. Su batería brinda hasta nueve horas de vida de la batería, mismas que soportan nuevas aplicaciones táctiles BumpTop, una interface 3D táctil para compartir archivos y fotografías en sitios de medios sociales o correos electrónicos, además del Corel® Paint it! Touch™ para dibujar o convertir fotografías en pinturas usando la punta de los dedos.

G-Shock de Casio Tecnología japonesa

TouchSmart TM2 de HP portátil, delgada y potente

Para ver el mundial Bravia de Sony

Reloj más ochentero que éste, difícilmente habrá uno. Diseñado por Kuiko Ibe, fue pensado para resistir los golpes y por ello es usado tanto por patinetos como por policías o cualquier persona que tenga un trabajo rudo. Ahora que los 80 están de vuelta, el G-Shock es un accesorio para bailar y reventar con Technotronic de fondo.

Además de ofrecer la mejor opción para disfrutar del Mundial de Sudáfrica, el sofisticado diseño de las pantallas Bravia de Sony es un buen accesorio para decorar tu cuarto. Por si fuera poco, su tecnología Bravia Internet Video te permitirá ver las mejores jugadas, estadísticas e información para no perder ningún detalle del Mundial.


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Astro que arde Bencina

TXT:: Carlos Jaimes. FOT:: cortesía de Astro.

Una serie de eventos inesperados colocó el sonido de este cuarteto originario de Santiago de Chile, en las ondas radiofónicas de nuestro país, mostrando los psicodélicos resultados de mezclar la parafina con la bencina. Su propuesta ha sido comparada con bandas como MGMT, aunque nosotros tenemos nuestra propia opinión al respecto. La atmósfera eléctrica de Astro tiene el poder de hacer viajar al escucha a la velocidad del sonido en un platillo volador lleno de luces y colores. Le disc de Astrou es el nombre de su primer disco álbum, una pieza grabada en un pequeño estudio en Santiago y que ya circula en la red desde principios de este año. Este mismo 2010 será el testigo temporal de su presentación en el Festival Vive Latino. Conversamos con Andrés, parte fundamental de este proyecto, quien nos platicó la historia y las curiosidades de Astro. ¿Quiénes conforman la banda Astro? Astro somos cuatro: Lego, Zeta, Octavio y yo. Lego toca batería y bajo, Zeta toca los sintetizadores, Octavio toca batería/ percusión y yo toco guitarra y sintetizadores. ¿Cómo se formó Astro? Con Octavio veníamos tocando dese hace 7 años en una escuela de música y empezamos con este proyecto en septiembre de 2008. Después quisimos agrandar el grupo, por ello contactamos a Lego y Zeta, quienes conforman un dúo de electrónica llamado Moustache!, por ello en algunos lugares encontrarán que ellos se hacen llamar Lego y Zeta Moustache!. Primero entraron a tocar como apoyo, pero la dinámica entre nosotros fue tan grande que decidimos seguir tocando juntos. Presentábamos un show en vivo en un centro de esquí al sur de Chile. En ese mismo lugar me junté con Octavio durante una semana y fue cuando escribimos como siete canciones, entre ellas “Maestro distorsión” y “Hongo atómico”. La gente que nos iba a ver eran 20 o 30 amigos. Las canciones se hicieron para cantárselas a ellos, un ejemplo es la canción “Ea Dem”, (Dem es un amigo mío de toda la vida) o inclusive a nuestros amigos imaginarios.

¿Cómo fue el acercamiento de Astro con el Vive Latino? Cuando nos enteramos de la noticia fue igual de sorpresivo que para ustedes. La cadena de eventos que nos lleva al Vive Latino empezó gracias a Carlos Reyes, quien escribe en un blog llamado clubfonograma, y edita un compilado musical. Para el volumen 6 nos pidió “Maestro distorsión”. Después Carlos mandó la canción a algunos contactos, entre ellos Reactor e Ibero 90.9. Uriel Waizel (Jefe de contenidos musicales de 90.9) me mandó un mail diciéndome que estaban felices porque la gente les pedía la canción, y hasta llegamos a tener un par de entrevistas en la estación. Esa fue la plataforma más importante, de ahí la gente del Vive Latino dio con nosotros de alguna forma. ¿Ya hay planes para un segundo disco? Somos una banda chiquita pero con pretensiones grandes. Trabajamos mucho para que las cosas salgan bien. En septiembre de 2009 ya teníamos las maquetas y algunos arreglos de 7 canciones para un disco nuevo. En febrero de este año nos metimos al estudio Piana , donde han grabado gente como Javiera Mena, Francisca Valenzuela y Gepe. Hemos trabajado con el productor Tristán Carvajal,

muy amigo nuestro. Las últimas dos semanas hemos estado grabando un disco que lleva una esencia más vintage, con un delay más seco, con cosas muy interesantes y con una calidad sonora infinitamente superior a nuestro primer disco. Musicalmente es más loco, tiene más atmósferas espaciales. ¿Qué estás escuchando en estos días? Varias canciones del Mermaid Sashimi de Juan Son las encuentro increíbles. Atlas Sound, Beach House. Últimamente he escuchado los más recientes discos de Beta Band y el de Phoenix. ¿Qué expectativas tienen para el Vive Latino? Una de mis preguntas es: ¿Cuántas personas conocerán a la banda que están viendo? Cuando supimos nos llenamos de adrenalina y dijimos: seguramente nos tocará en un escenario chico, porque los grandes son para gente grande. Pero por la información que he recibido, hasta en los escenarios chicos del Vive llegan a caber más de 5 mil personas. Estamos tranquilos, pero seguramente conforme se acerque la fecha nos irá entrando el nervio y tendremos esa sensación extraña de querer “hacer pipí” todo el tiempo (risas). Por eso nos sentimos felices de hacer entrevistas, para que la gente nos conozca.M


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El Esplendor de Le Baron es una banda de rock pop con letras claras y digeribles, se han ganado el respeto y reconocimiento de varias personalidades de la música, y con su nuevo disco titulado Esplendor, seguramente continuarán ganando muchos fans que se identifiquen con su propuesta. Un par de días previos a su presentación en la 10ma Esencia Marvin, el cuarteto nos platicó sobre su pasado, presente y futuro.

Le Baron TXT:: Jorge “negro” Hipólito. FOT:: cortesía de Crack.

Lalo:Voz y guitarra Nan: Teclados Olmo; Batería Danny:Bajo

¿Cómo llegaron a su EP debut donde viene la canción “Inmóvil”? Eduardo: Yo tenía un estudio donde grabábamos bandas chicas que recién comenzaban. Por esas épocas conocí a Nan e iniciamos a trabajar en rolas hasta que completamos 10. Por ahí conocimos a Yamil Rezc y con su ayuda como productor grabamos ese EP donde viene la canción “Inmóvil”. Después comenzó a sonar en radio y la canción se quedó en rotación mucho tiempo. Gracias al EP nos salieron muchas tocadas y nos ha ayudado mucho para darnos a conocer.

pensar siquiera en empezar a grabar este disco. En ese tiempo la banda vivió un proceso muy difícil, se salió un integrante, pero a la vez también hubo momentos muy chidos trabajando con Phil Vinall, con él pudimos experimentar mucho musicalmente. Además, las canciones fueron hechas entre los cuatro que quedamos. El disco estaba planeado para hacerse en tres meses, y aunque el sencillo “Esplendor” estuvo listo desde el año pasado, por la crisis decidimos sacarlo hasta este año.

¿Cuánto tiempo se tardaron después de terminar la promoción del EP en grabar este nuevo disco? En realidad sólo pasó un año para tener listas las rolas y otro en pre–producción… las rolas estaban listas desde mucho antes de

¿Cómo harían un resumen de todos estos años que les han tocado vivir como banda? Creo que todo este proceso y todo lo que pasó fue por algo, cosas como tener la oportunidad de abrirle a Coldplay es algo que nunca nos imaginamos. Siempre hemos creído que no hay fórmulas ni se puede decir que alguien se tardó mucho o poco para sacar un disco, hay bandas que se tardan 10 años y nadie dice nada. A nosotros este tiempo que nos tardamos nos sirvió para definir muchas cosas y ya quedarnos con esta que es la alineación oficial de la banda. M

¿Cómo es su proceso de composición? La mayoría de las canciones comienzan con alguna idea mía de la guitarra, yo hago las letras y entre todos terminamos haciendo arreglos, componiendo y poniendo ideas para la música. Ahora que estamos mucho más integrados también empiezan a salir ideas y rolas en los ensayos. Además de Yamil Rezc en la producción, ¿qué fue lo que hizo Phil Vinall en el disco? Phil fue el encargado de mezclarlo.


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Un lustro de guías y pasajeros

TXT:: Vicente Jáuregui. FOT:: Lorena Marrón.

Cinco años se dice fácil, pero cuando se trata de una carrera musical en México -donde el apoyo para las bandas de rock es mínimo y el camino de la autogestión es la única salida- festejar un lustro de existencia es un gran mérito. Desde un principio Ventilader tuvo claro que un proyecto musical permanece cuando hay mucho trabajo detrás, y ahora la banda lo demuestra con el Guía y pasajero EP, un disco que incluye cinco temas sin procesos electrónicos, secuencias o artilugios de software, y que será obsequiado por la red a manera de celebración. Platicamos con Jorge, Merci y Prime (Chamín no pudo llegar a la entrevista) un día después de que recibieron la maquila del disco.


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Veo que tienen una gira para festejar el aniversario, ¿cómo consiguen las fechas al ser una banda independiente? JM: Como banda todos nos movemos para conseguir las fechas, es un trabajo en equipo. Por ahora quisimos aprovechar que vamos al South By Southwest en Austin, Texas, para hacer una pequeña gira, un “Venti–tour” que al final se llamará “Guía y Pasajero Tour”. No son muchas tocadas, pero para nosotros que andamos buscándole se nos hizo bonito hacer un flyer con las presentaciones que tenemos en Querétaro, Monterrey y San Antonio en marzo, además de una el 17 de abril en Puebla, además de una fecha muy importante el 25 de abril en el Vive Latino. Cuando se cumplen cinco años de carrera musical ya hay una historia qué contar, ¿cuál es la suya? Jorge Marrón: Conocí a Merci hace 5 en Monterrey, le platiqué del proyecto y le latió. Después conocimos a Chamín y a Prime ya estando en México. Desde entonces la banda ha dado bien sus pasos, hemos hecho discos por el afán de crear la música que nos gusta y nos apasiona, y lo hemos logrado con honestidad. A la par desarrollamos herramientas para transmitir lo que hacemos en vivo, lo cual ha sido un proceso saludable. También ha surgido la oportunidad de tocar en escenarios muy grandes como el Vive Latino, aunque no por eso pensamos en dejar de tocar en escenarios pequeños. Nos hemos topado con bandas que tienen esa mentalidad, pero nosotros siempre queremos tocar en todos lados para que nuestra música llegue a todos lados. Nos gusta tocar mucho para hacerlo cada vez mejor. Ahora con la adición de Prime en la guitarra nos sentimos como una banda muy amarrada, todos con una misma visión. ¿Cómo llegó Prime a la banda? Prime: Un día conocí a Chamín. Después salió que necesitaban a un guitarrista y se comentó que yo podía ser músico invitado. Audicioné con “Blackbird” de los Beatles y pasé la prueba (risas). Desde el principio hubo muy buena onda entre todos.

¿Cuál ha sido la evolución de la banda? Durante estos 5 años cada disco tiene una intención y tratamos de hacer cosas diferentes en cada uno. En Guía y pasajero quisimos hacer cosas menos editadas. Ahora las baterías no están sintetizadas como en el disco de Olas, los bajos ya no están “loopeados”, todo fue tocado de principio a fin sin mucha edición de por medio. En esta ocasión estamos usando cosas más orgánicas como son pianos reales, hay guitarras acústicas, entonces al final sentimos que logramos explorar una parte más acústica y orgánica de Ventilader. ¿Por qué regalar el disco? JM: Al regalarlo buscamos romper con los intermediarios que existen entre la banda y el público, queremos hacer más directa la conexión con ellos y que el disco le llegue a más personas. Nos gusta la idea de darlo como agradecimiento a la gente que nos viene siguiendo en estos cinco años, a las personas y amigos que nos han acompañado en este camino. Estará disponible para descargas desde el 8 de marzo. ¿Qué tanto tiene que ver el arte con el título de Guía y pasajero? Merci: Cuando escuchamos el tracklist final sentimos que era ideal para el road, para desconectarte de la ciudad e ir en tu coche en la carretera manejando hacia donde sea.

Después a Jorge se le ocurrió que ese concepto tuviera que ver con la portada. Así salió la idea de aparecer sentados en unos asientos de auto en una calle, figurando que estamos manejando. Al final se integró Lore Marrón. la hermana de Jorge, para hacer la foto. Ella es una excelente fotógrafa que tuvo mucho que ver para tomar una decisión final. Un día estábamos indecisos con todas las propuestas y Lore nos envió una foto que nos cautivó y se quedó como portada. ¿Cómo nació el concepto musical del disco? JM: Un disco siempre tiene una canción que hace click para armar todo el concepto: en Olas la canción homónima dio la pauta de lo que sería el álbum. Para este EP fue la canción “Guía y pasajero” lo que nos condujo hacia un mismo lugar. Esa canción se originó después de platicar con una amiga. En un punto nos surgió la pregunta sobre ¿quién eres?... Creo que es muy difícil responderla, pues generalmente la gente dice su nombre, lo que hace, lo que le gusta o lo que ama.. pero nada de eso nos define del todo: somos un misterio que no se resuelve. De ahí vino el hacerme esa pregunta y me vino la respuesta de que soy un guía y un pasajero de mi vida: a veces tomamos el curso de nuestra vida, pero otras las cosas te llevan y debes saber dejar fluir. ¿Y cómo surgió la idea de meter la voz de Bob Dylan en esa canción? Cuando estaba viendo un documental de Martin Scorsese sobre Bob Dylan que se llama No Direction Home, me acordé de una frase donde Dylan comenta que como artista, siempre está en un estado constante de realización, “in a constant state of becoming” dice él, lo cual es importante ya que al estar en un constante espacio de transformación siempre estás abierto a cosas nuevas. La frase nos gustó tanto que por eso terminó sampleada en la canción “Guía y pasajero”. El otro día cotorreábamos que nos encantaría que Bob Dylan nos demandara para volvernos mundialmente famosos. Entonces, Bob, si lees esta entrevista: ¡demándanos! (risas) M

hay más de ventilader Puedes verlo en marvin tv Descarga el EP Guía y pasajero

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TXT:: Uili Pimiento. FOT:: Oh! Estudio www.ohestudio.net

el rey del camino Expertos en lonches y creadores de un disco llamado Jazz Vinil que sorprendió por su mezcla de jazz con ritmos latinos, funk, lounge, drum’n’bass, trip hop y break beat. La banda tapatía Troker, edita este mes su segunda producción titulada El Rey del camino, nuevamente bajo el sello Intolerancia, y que como un plus muy especial vendrá acompañada por un DVD con 10 videoclips. Sobre la producción de esta placa, su material visual, las notorias colaboraciones y algunas otras cosas, platicamos con los miembros de la banda.


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¿Qué sucesos e inquietudes llevaron a la banda a un sonido más rockero, en este disco? Quizá porque la mayoría venimos de bandas rockeras; “Oscuro y aceitoso” es tal vez la descripción de un proceso introspectivo, de preguntas a nosotros mismos que sin necesidad de respuestas explícitas, comienzan a expresarse a través del sonido. Ha sido un movimiento atrevido, arriesgado. ¿Qué experiencias hubo al trabajar con Omar Rodríguez-López, Adrián Terrazas y con Pato Machete y el productor Gerry Rosado? Además de hacer un gran solo de sax en “7 Machete”, Terrazas hizo un ensamble con los metales de Troker para “Chapala Blues”. Por su parte, la psicodelia de las guitarras de Omar Rodríguez logran una atmósfera increíble en “King Trok”. Pato Machete fue clave para materializar nuestra intención de contar una historia sobre “El Rey del camino” y nos grabó un flow increíble. Con Gerry ya hemos trabajado. Él conoce a la perfección nuestras cualidades y limitaciones como músicos, por lo que pudo explotar nuestro potencial y meter de lleno su cuchara para que las rolas fluyeran mejor. La visión que tiene de la música es realmente integral. ¿Cuál es la historia de “El Rey del camino”? La historia que nos imaginamos fue un viaje en carretera, esto nos remitió al trailero y a largas jornadas tras el volante; así nos pusimos en el mood de Roke, nuestro personaje, quién va sorteando en su trailer las emociones e ideas de estar solo, ver paisajes, añorar su regreso y vivir las aventuras que se le presentan en el camino a través de los 10 temas. Sus composiciones son improvisaciones ¿Cómo llegan a objetivos comunes? La evolución de cada uno como persona y músico, así como de nuestra amistad y entendimiento, nos llevó a platicar más sobre qué buscábamos decir, qué sonidos y texturas queríamos mostrar. Después de encontrar la respuesta común iniciamos la composición. Ahora las formas están más estructuradas, pero no quiere decir que el sentido exploratorio esté a un lado. Como banda, lo más importante es saber y procurar que la búsqueda individual y colectiva siempre

esté presente en nuestra música; “El Rey del camino” es una exploración e improvisación del sonido mismo de Troker. ¿Qué lugar ha ganado la música instrumental en el gusto del público? Uno impresionante, la gente está ávida por apropiarse y darle sentido a lo que le despierta emociones. La música sin una lírica que cuente historias le permite a cada persona desarrollarlas en su mente, sentirlas, adaptarlas. Troker nos ha permitido ser testigos de este crecimiento, el poder de convocatoria en Guadalajara es muy grande. El público difícilmente se equivoca o es efímero, quienes no acaban de entender y aceptar estos cambios son las radio difusoras y los medios de comunicación que están cerrados a promover ciertos géneros, respondiendo a una industria que está en la ruina. Cuéntenos las experiencias de producir 10 videos en 3 meses. Fue una experiencia de grandes esfuerzos, pero sobre todo de amistad, ya que los realizadores que participan son amigos de Troker. Contamos con animaciones en plastilina, historias surrealistas, grandes producciones, efectos especiales, 3D, dibujos animados, y todo con una buena carga de humor que se fusionaron a la perfección con el sonido de Troker. Leí en un artículo de David Byrne, conversando con Mac McCaughan de Merge Records, que el videoclip ya no es un gasto recomendable de promoción. La industria de las disqueras ya no lo encuentra atractivo, pues el costo económico es muy alto y poco redituable. Para nosotros la razón fue ampliar el espectro artístico de un producto, el material discográfico junto con el show en vivo. En Televisión la selección de los videos está basada en negociaciones, no hay ningún proceso argumentado ni razonado sobre la propuesta y el arte, es un medio de publicidad y nada más. Para Troker esto carece de sentido, ya que nuestro público no es el que consume productos de entretenimiento sin cuestionarlos. El esfuerzo realizado para tener 10 video clips no está proyectado para la televisión de masas. Si en algún punto nos encontramos con un programa interesado en el material por su contenido, estaremos felices, pero el nicho de la mercadotecnia digital hoy tiene un espacio impensable hace un par de años y es el nuevo mundo de los medios masivos. M


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mumford and sons

o del retorno de la épica TXT:: Juan Carlos Hidalgo. FOT:: cortesía Glassnote Music.

El mundo no siempre ha sido como ahora. En el pasado no todo era velocidad y vértigo; se tenía mucho tiempo libre dado que la jornada laboral estaba condicionada por la luz solar. Tras la puesta del sol ya nada era lo mismo y mucha gente solía disminuir la actividad. En ese contexto la música cumplía roles que hoy casi se nos olvidan. Imaginemos a distintos grupos de hombres reunidos, ya fuera en casa o la taberna, escuchando a los músicos hacer lo suyo, pero dando cuenta también de los acontecimientos, de las hazañas y las tragedias. El músico como sinónimo del juglar o el trovador reseñando batallas, traiciones, pleitos y amoríos. Pensemos también en los marinos aguardando inquietos por las noches, bebiendo para matar las horas. Algún miembro de la tripulación aprovechaba sus habilidades musicales y hacía cantar a la tripulación entera. En aquellas piezas se hablaba de los personajes de leyenda, de sus incursiones y de los anhelos de una vida en altamar. La música estaba allí para hacer más llevadera la existencia, para darle distintos sentidos. No todo era un mero entretenimiento, pues jugaba un papel importante en celebraciones y rituales religiosos y paganos. En nuestra era –hiperquinética y consumista– la música parece ser algo desechable, un producto que se compra y se tira, poco se repara en que cada creador pone lo mejor de sí en cada pieza ya que, como dijo Aute, “Se va la vida en ello”.


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Todo lo anterior vale para hacer ver cómo en tiempos idos el arte musical estaba íntimamente ligado a la épica, a la crónica de lo heroico, a resaltar cada variante de la valentía, que no sólo surgía de los actos bélicos sino que también provenía de ciertos acontecimientos cotidianos. Ese era el sentido original de la balada, que hoy parece mal entenderse como una concentración de la cursilería amorosa y todos sus clichés. Lo que hoy consideramos como folk, en su pasado tenía también tintes periodísticos y literarios –a muchos de los sucesos se les recreaba a partir de una ficción espontánea y coloquial–. Y es que la música ayudaba a pasarla bien, pero no sólo eso, era también un formidable vehículo de comunicación. ¿Lo seguirá siendo hoy día?. Tal parece que Marcus Mumford retomó todos estos cuestionamientos para nutrir a una banda a la que agrega una pátina de familia y la da a conocer como Mumford and Sons, cual añeja y flemática empresa británica. La escena de un folk de cuño actual se halla en un excelente momento en suelo inglés. Hay convivencia e intercambio entre las agrupaciones. De hecho, Mumford proviene de Noah and The Whale pero también fungió como colaborador en la aventura solista de Laura Marling, con quien suele retroalimentarse y compartir músicos. Establecidos en el oeste de Londres, Marcus se alió con Winston Marshall (banjo, dobro), Ben Lovett (teclados) y Ted Dwane (contrabajo) para elaborar según ellos: “música que importe sin tomarse demasiado en serio”. Y vaya que lo consiguieron: su debut Sigh No More (Universal, 09) es una recapitulación de distintas tradiciones; hay quien los halla más cerca de la vertiente norteamericana al estilo Crosby, Stills and Nash, pero no falta quien subraya su toque irlandés. Para quien esto escribe la remembranza corre a cargo de los Waterboys, especialmente de su Fisherman’s Blues (90). El caso es que presumen de conocer las raíces, de gustar de la vida campestre y hasta del sentido pastoral –muy en tono Fleet Foxes–. Al disco debut (aparecido primero en el viejo continente y meses después en Norteamérica) no le han faltado halagos y el mejor de ellos consiste en compararlos -nada menos- que con Arcade Fire. Y es que el sonido conseguido así lo indica, aunado al manejo de la épica y al trabajo de su productor Markus Dravs, involucrado directamente en el Neon Bible de Arcade Fire, pero también en Homogenic de Björk y Wall of Arms de The Maccabees.

Como sus primeros tres Eps, Mumford and Sons no tenía una calidad óptima. Por ello se tomó la decisión de trabajar a fondo todos los temas y en su caso darles nuevas estructuras. Concentrados en los míticos Eastcore Studios (Arctic Monkeys, Tindersticks y Brian Eno han grabado allí) agregaron fragmentos, cambiaron algunas letras y retocaron todo. El resultado refulge, sobre todo por su intensidad gradual y ese manejo brillante del banjo y el contrabajo. Hay crescendos que son toda emoción, repartidos en temas tan contundentes como “Awake my Soul”, “Little Lion Man” y “Dustbowl Dance”, uno de sus temas más recientes. No es para menos que una de las figuras de la BBC, Zane Lowe, los haya catapultado hacia un nicho más visible de la escena local para después trasponer fronteras. Así son las historias del rock and roll, un día (2007) tocaban en The Bosun’s Locker (un pequeño y desaparecido pub de Chelsea) y al poco tiempo son considerados ya unos de los actos más interesantes en vivo, trepan las listas radiales y de ventas. Algo muy importante si, como Marcus, apenas rebasas los 22 años de edad. Mumford and Sons han sabido beber del pasado y emborracharse con sus enseñanzas (algo tienen también de The Pogues). Asimilado una larga saga ancestral han sazonado lo suyo. No les faltan las buenas canciones, como “The Cave” y “White Blank Page”. Están en su momento y hay que escucharlos para llenarnos de brío, de enjundia, y seguir librando las batallas que nos sean necesarias. He aquí la energía requerida. M


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música

Local Natives Cuando el estilo no conoce fronteras ni limitaciones TXT:: Juan Carlos Hidalgo. Es cuando menos curioso analizar cómo cada artista asimila sus influencias. Existe quien las reconoce con orgullo, pero no falta gente que las convierte en un tormento. Cuando les preguntaron a los Vampire Weekend por su relación con los Talking Heads, respondieron que crecieron con su música dado que sus padres la tocaban una y otra vez. Puede decirse que desde la cuna los acompañaron las canciones de David Byrne y compañía. La relación fue natural y espontanea para esta agrupación de la Costa Este de los Estados Unidos.

Del otro lado de aquel país, y apenas con unos cuantos años de diferencia de edad, un puñado de amigos que se conocen desde la preparatoria decidieron incluir en su disco debut un cover de los Talking, “Warning Sign”, en el entendido de que dicha versión se adapta al tipo de sonido que buscaban ofrecer. Californianos de cepa –como los vinos–, Local Natives se mueven por los rumbos de Silverlake, barrio rico en interesantes bares donde se toca en vivo –como Spaceland– y por donde rolan Beck y Eels, entre muchos otros

músicos residentes de la zona angelina. En la escena local los estilos se multiplican –no en vano es una de las capitales mundiales de la música–, los jóvenes ejecutantes reciben referencias variopintas y no suelen casarse con una sola estética, más bien el principio rector es la combinación de elementos. Cuando para algunos medios resulta sorpresivo que Matt Frazier (batería), Andy Hamm (bajo), Ryan Hahn (guitarra, vocales), Taylor Rice (vocales, guitarra) y Kelcey Ayer (vocales, teclados) tiendan a incorporar influencias africanas,


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habría que recordarles que ya “la ciudad con alas” nos había entregado un álbum muy logrado al que se incorporó parte del legado del continente negro. Estamos hablando de Skeleton (08), grabado por unos jovencísimos –casi adolescentes– Abe Vigoda. Habrá quien encuentre Gorilla Manor interesante desde el título y sea atraído por una personalidad múltiple y la amplitud de registros, pero no faltará quien lo considere un producto de la coyuntura. De hecho, el diario The Guardian, una fuente muy confiable y docta en asuntos musicales, los describe como: “Weekend Foxes, A Fleet of Arcade, Vampires On Fire”, pero sin ironía y como un juego positivo. Y es que de los Fleet han asimilado el juego de armonías vocales –algo que también se le da a Grizzly Bear–,

mientras que el uso de cuerdas y ese gusto por la épica lo toman de los canadienses. Para dar otra vuelta de tuerca al asunto, hay que mencionar que prefirieron grabar en Inglaterra, quizá para tomar distancia, aunque en su terruño existe infraestructura más que suficiente (ya se sabe, los gringos sueñan con Europa y viceversa). Pero, a fin de cuentas lo que importa es el resultado y en Gorilla Manor (que debe su nombre a una casa que compartían en Orange County), cuando menos tenemos a una cuarteta que roza lo notable: “Airplanes”, “World News”, “Camera Talks” y “Sun Hands”. Bien armadas, juguetonas y rebosantes de buena vibra. El caso de Local Natives es uno más que constata lo importante que se ha convertido el Festival SXSW de Austin, Texas. En la edición del año pasado, el grupo tocó 9 veces, teniendo como locación una iglesia, y logró los contactos necesarios para girar por Europa y editar su debut primero en el viejo continente (a finales del 2009, mientras que en América se editó a mediados de febrero).

5 tipos que llevan 9 años haciendo música juntos y que funcionan sin un líder formal. Además 3 de ellos se reparten las tareas de vocalista

Gorilla Manor no escatima en peculiaridades. La batería y el bajo fueron grabados en directo, sonando juntos, al igual que se hizo con algunas armonías vocales, en momentos registradas por un sólo micrófono. El resto sí fue trabajado por pistas, pero a la obra final no se le pasó por un Autotune o Beat detective (softwares para afinar la voz de manera electrónica N. de R.). Una decisión de la cuál están orgullosos: “Era nuestro primer disco y el objetivo principal era capturar la energía natural que nosotros mismos emanábamos. Nos sentimos muy orgullosos de esta ópera prima aunque luego nuestros directos tienden a ser más moviditos”.

A la postre tenemos la sumatoria de 5 tipos que se conocen a la perfección, que llevan nueve años haciendo música juntos y que funcionan sin un líder formal, además de que tres de ellos se reparten las tareas de vocalista. Apuestan por una creación colectiva, que luego es estructurada de acuerdo a las habilidades de cada uno. Por ejemplo, Matt y Kelcey se concentran más en cuanto a bases rítmicas se refiere. Por ello, si les apetece, pueden recurrir al folk para luego citar un fragmento más bien psicodélico. Dependiendo la pieza, pueden mostrarse más austeros o agregar arreglos de cuerda y filigrana de voces. Así es el pop de nuestros días. Barroco por momentos o tan austero hasta el surrealismo, como en el cover que hacen de “Cecilia”, original de Simon And Garfunkel, que los Local Natives han tocado con una guitarra, maracas, un baúl… y dos árboles (como puede verse en YouTube). Tal capacidad lúdica y un fresco desenfado les ha llevado a ser bien recibidos en Frenchkiss, la disquera fundada por miembros de Les Savy Fav, y hogar discográfico de gente como Passion Pit y The Dodos. Una casa en donde si algo abunda es la libertad y el arrojo; son escasas las ideas que les vienen mal y empeñan su creatividad entera para sorprender. Lo que venga después no les importa, están preparados para evadir a la fama pasajera: “La vacuna contra el hype es hacer buena música. Siempre hemos creído que si algo tiene calidad, luchar contra el hype no tiene por que suponer un problema. La dificultad aparece cuando la gente no piensa escuchar a un grupo porque están catalogados como overhyped. Por ello, sólo pedimos que la gente escuche nuestra música para ellos mismos y tomen sus propias decisiones”. M


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TXT:: Sergio Heisinger. FOT:: Gerald vonForis.

Hace algunos años, cuando todavía no hallaba en la música electrónica un elemento satisfactorio y estaban de moda los ritmos insistentes que algunas veces animaban al baile, pero otras espantaban a los perros, apareció un disco que desbarató la imagen que tenía hasta entonces de la música electrónica-pop; y para mi suerte, tenía también un novedoso ingrediente de rock. Esto ocurrió después de que un amigo regresara muy sobresaltado del Festival Internacional de Benicàssim, en España, a hablarme de este grupo: The Notwist. Me contó cómo había llegado al escenario –cual hipnotizado por el propio Mesmer– cuando las líneas de bajo le hicieron un embrujo casi tan intenso como el que le hubiera provocado el guiño de una femme fatale entre el público. Y no es que esta banda fuera el plato fuerte en el cartel del evento; de hecho, ese año se vio en los escenarios del festival a bandas como Radiohead, Sigur Rós, The Chemical Brothers, The Cure, Belle & Sebastian, Primal Scream, Kid Loco, The Beta Band, y otros grandes nombres; varios de ellos tocaban incluso simultáneamente, en escenarios contiguos. Pero para el melómano que cae en el hechizo de la música, el llamado de una melodía puede ser tan obstinado como la ficción en el discurso político.


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Lali Puna

El guitarrista de The Notwist, Markus Acher, fue el segundo miembro de una banda igualmente seductora, Lali Puna. Este grupo fue concebido originalmente por la cantante y tecladista Valerie Trebeljahr como un proyecto solista. La banda encontró su sonido en una perfecta mezcla de música electrónica y ritmos pop, con la ligereza de un proyecto comercial pero con el contenido suficiente para ser también un proyecto de calidad artística. El resultado fue un primer EP, Snooze, grabado en 1998 por Hausmusik. Al poco tiempo se acoplaron el baterista, Christoph Brandner y el tecladista Florian Zimmer y, después, cuando éste decidió abandonar la agrupación para seguir su proyecto, Iso68, se integró el actual tecladista, Christian Heiss. Ellos formaron la dinámica alineación para tocar en vivo, donde suelen explotar el trance hipnótico y provocar elevación. En sus giras han recorrido varios países de Europa, además de Estados Unidos. El primer LP fue Tridecoder, provisto de un sonido exclusivamente electrónico y letras en inglés y portugués, con melodías tan delicadas como lúcidas, con la penetración que caracteriza a la imaginación melancólica, con una voz sensual, algo tímida, y en ocasiones con un temperamento enérgico. En los siguientes discos compactos y de vinil, 5 EP y 3 LP (incluyendo remixes y lados B) añadieron de a poco el sonido del bajo y la guitarra eléctrica. Estos fueron editados por Morr Music, la misma disquera que produce a The Notwist, de ahí la relación entre estas dos bandas, además del mencionado guitarrista.

Morr Music

De manera interesante, esta disquera berlinesa independiente, fundada en 1991, ha logrado crear un sonido electrónico propio, y podría decirse que hasta ha creado un género difícil de clasificar, que probablemente tenga su germen en las texturas más que en armonías o ritmos específicos: un universo cuya materia es la nostalgia y sus elementos los sonidos frágiles y suaves, bastante reconocibles, casi visibles, que brillan por una impecable producción. Entre su catálogo las bandas no son todas alemanas, también hay de otras partes de Europa, sobre todo del norte.

Una experiencia musical

Algunas veces el ánimo exige música alborotada o perturbada; otras, una música parecida al efecto que produce una barca meciéndose sobre el mar, lejos de la angustia y espesura. La música de Lali Puna no es tan introspectiva como contagiosa, tiende hacia afuera. Dentro de su tipo, es una especie de música poco perturbadora, con un carácter cordialmente universal. Ésta es la experiencia de escuchar a Lali Puna: además de dejar que los pensamientos fluyan livianos en una atmósfera poco pegajosa y de ánimo andante

que no cae en lo cursi, quizá por su elemento lúdico y el ligero trazo de oscuridad en el que se dibujan por momentos los cuernos de un diablillo sonriente, una nube blanca que pasa en un día asoleado y con viento. Las texturas electrónicas se vinculan perfectamente a la totalidad de la música y dejan de ser un ornamento para convertirse en elemento vital.

La música de Lali Puna enlaza a su público a través de una lejana nostalgia que fluye como el agua de un arroyo, sin sufrimiento ni tedio, de manera natural pese a lo vanguardista de su sonido electrónico, que incluye batería, guitarra y bajo, sintetizadores y percusiones electrónicas.

Our Inventions

El nuevo LP de Lali Puna, Our Inventions (2 de abril 2010), tuvo que esperar más de un lustro, después del Faking the Books para salir a la luz, y promete, de acuerdo con la trayectoria de esta banda, otra exquisitez más de texturas y colores. Habrá que escucharlo para ver si el mentado encanto hipnotizador hace lo propio. M

Discografía de estudio: Tridecoder • Morr Music • 1999. Scary World Theory • Morr Music •2001. Faking the Books • Morr Music • 2004. Our Inventions • Morr Music • 2010


TXT:: “el d1eg0”. FOT:: cortesía de Vagrant Records.

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Este año, BRMC se vuelve a poner la chamarra de cuero y los jeans de tallas de niña anoréxica.


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No es lo mismo “Los Ángeles Rebeldes” que “Los Rebeldes de Los Ángeles” (o de San Francisco). En tiempos donde los sampleos, el auto–tune y los demás sonidos inorgánicos son cosa de todos los días, es rarísimo encontrar bandas como Black Rebel Motorcycle Club. Desde San Francisco, California (aunque ahora residen en la también mítica ciudad californiana de “Los Ányelis”) hacen que cualquier otra banda piense dos veces antes de autoproclamarse como revival. Toman su nombre de la película The Wild One (o “El Salvaje”) del húngaro László Benedek, filmada en el 53. El protagonista es el Padrino Marlon Brando, quien interpreta a Johnny Strabler, el líder de una pandilla de motociclistas que un buen día deciden invadir el tranquilo poblado de Wrightsville nomás porque pueden. Esto, curiosamente está basado en un hecho real que ocurrió en Hollister, California, cerca de donde los miembros fundadores de BRMC (Peter Hayes y Robert Levon Been) decidieron formar la banda. Durante el filme, le preguntan al personaje de Brando: “¿Contra qué te rebelas, Johnny?”, a lo que Strabler sólo contesta con desdén “¿Qué es lo que ofreces?”. Y esto es precisamente lo que podría definir al Club de Motocicletas de Rebeldes Negros. O al Club Negro de Rebeldes con Motocicletas. O al Club de Motocicletas Negras Rebeldes. A BRMC, pues.

La banda se formó en 1998, originalmente con el nombre de “The Elements”, pero al descubrir que ya existía una banda con el mismo originalísimo apelativo decidieron romperse un poquito más la cabeza y llegaron al genial nombre que ahora llevan por los terrenos de la psicodelia, el shoegaze, el folk, el blues, el mal llamado alternativo y todas las demás etiquetas que se le puedan poner a la música que hacen. En 2001 debutaron con B.R.M.C., y fue imposible para la crítica relacionarlos inmediatamente con la “revolución garage” que habían decretado iniciada por The Strokes. Con sencillos como “Love Burns” y la rotundamente contestataria “Whatever Happened to My Rock ‘n’ Roll (Punk Song)”, el primer álbum de la banda californiana establecería el terreno para lo que se vendría. Para 2003, su segundo álbum, Take Them On, On Your Own, ya estaba en el puesto número 3 de las listas británicas. Mucho más obscuro y con contenido más politizado (el track 8 se llama “U.S. Government”, ahí nomás), TTOOYO no fue tan bien recibido como el debut (¿homónimo?) de la banda, pero aún así es bastante disfrutable. Su tercer trabajo llegó en 2005, inspirado en el interesante poema “Howl” de Allen Ginsberg, de los precursores y máximos exponentes de la Generación Beat. La banda afrontó el definitorio tercer álbum como los grandes, dejando claras sus raíces de blues y coqueteando con el gospel y el country. Con canciones rayando en lo épico, como

el track que le da nombre al disco “Howl” y referencias religiosas más que obvias (“Gospel Song”), BRMC parece buscar una identidad que no termina de encontrar. Dos años después de “Howl”, Hayes y compañía regresaron con un trabajo un tanto más ruidoso, “Baby 81”. El título de este disco de 2007 hace alusión a un sobreviviente del tsunami (no surimi) que azotó al continente asiático en 2004. Un bebé no identificado que le devolvió la identidad a la banda, y que nos recordó porqué nos gustaron en primer lugar. Tal vez influyó el regreso de Nick Jago, el baterista original, pero “Baby 81” se trata del reencuentro con la verdadera esencia del trío. Las letras e interpretaciones son muchísimo más emocionales que en trabajos anteriores, creemos cada palabra de Hayes del track uno al trece. Desde la bluesera “Took Out a Loan” hasta la sentida balada “Am I Only”, Jago volvió a salir de la banda en mitad de la gira. En 2008 editaron de manera independiente The Effects of 333, un trabajo completamente instrumental que salía de lo establecido en sus cuatro trabajo anteriores. Incluso recibió la terrible calificación de 0.4 (¡una espantosa equis!) en Pitchfork. Y es verdad, el disco resulta bastante difícil de digerir incluso por los más ávidos de escuchar sonidos experimentales y los fans más comprometidos. Pero no podemos culpar al trío californiano por intentarlo. Mordieron más de lo que pueden masticar, nada más.

Venciendo al tatuaje del diablo

Este año, BRMC se vuelve a poner la chamarra de cuero y los jeans de tallas de niña anoréxica. Vuelven a sacar el pandero y a afinar sus guitarras y bajos semi– acústicos. Vuelven a escuchar sus discos de Brian Jonestown Massacre. Vuelven para intentar vencer el tatuaje del diablo. Regresan con su sexto álbum de estudio para exorcisar los demonios que les dejó The Effect of 333. También regresa Leah Shapiro, ex–baterista de The Raveonettes, la morra que les hizo el paro en la gira que abandonó Nick Jago. Un álbum impresionantemente digerible, a pesar de las distorsiones y los cambios de género, que viene a demostrar de lo que Black Rebel Motorcycle Club está hecho, o que por lo menos comprueba las ventajas de estar tan bien metido en su personaje. Capas y capas de guitarras distorsionadas nos llevan a pasear del gospel al shoegaze a través de trece tracks (aunque hay una versión con tres rolas más en iTunes, pero creo que eso vale la pena más para los fans muy fans de la banda). Beat the Devil’s Tattoo es una celebración a la rebelión que significaba el rock and roll que intentan (y por momentos, logran) revivir, es un disco que le canta a las influencias de la banda, que le canta a Johnny Cash pintando dedo, que le canta a quienes se sorprendieron la primera vez que escucharon a The Jesus and Mary Chain, que le canta al camino, como buen hijo de la Generación Beat. Que le canta a los rebeldes con motocicleta una vez más. M


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Una aproximación orwelliana a la musica TXT:: Julian Woodside. FOT:: cortesía de yearbookyourself.com

Ha llegado un supergrupo más, ahora conformado por Jonas Bjerre (Mew), Magne Furuholmen (a-ha), Guy Berryman (Coldplay) y Martin Terefe (reconocido productor británico). Sin embargo, este conjunto busca desviar la atención de la fama y trayectoria de sus integrantes al denominarse “representativos de los apparatjiks” para proponer una estética más allá de lo musical. A continuación, un poco del proyecto y algunas respuestas que ellos brindaron en entrevista.

El término apparatjik proviene de una expresión popular rusa para representar a aquellos individuos que hacen de la ya tediosa burocracia, algo demasiado engorroso e interminable. Los integrantes abordan el proyecto de una forma sumamente críptica; basta visitar www.apparatjik.com para darse cuenta de ello. Ahí, uno se encuentra ante un interminable loop de hipervínculos, imágenes y frases que parecieran no tener otro sentido que el de representar el caos informativo y mediático en que vivimos. Su estética saturada se basa en el argumento de que no son un conjunto musical, sino una propuesta comunicativa que forma parte de un sistema mayor. Sólo son apparatjiks representativos: “nosotros no pensamos – nosotros hacemos. El aprendizaje por acción está demostrado como la forma para un mejor pensamiento.

En esta parte del multiverso, Apparatjik está bajo dirección del Eyeon Committee para establecer comunicación. La música es una forma efectiva de comunicación”. Todo inició en el año 2008 con “Ferreting”, canción compuesta para un disco de caridad llamado Songs for Survival y tema principal de la serie Amazon de la BBC 2. Sin embargo, la mancuerna ha hecho de Apparatjik un proyecto musical que promete dar mucho de qué hablar tras el lanzamiento de su primer disco: We Are Here (2010). Pero cuando uno escucha sobre la mezcla de integrantes de grupos como a-ha, Mew y Coldplay, la primera reacción es de sentimientos encontrados: ¿a qué sonará? ¿Brit– rock? ¿Electro pop? La respuesta es una grata sorpresa: encontramos una propuesta que fluye y cautiva a los pocos segundos. Una mezcla

de electrónica orgánica con tintes nostálgicos, canciones pegajosas y cierta inocencia infantil patrocinada por la voz de Bjerre. En We Are Here uno encuentra guiños a New Order, Ratatat, TV On The Radio y a muchos conjuntos más. Sin embargo, la propuesta difícilmente cae en la categoría de “querer sonar a alguien más”, ya que cada canción da un giro que hace de éste un disco impredecible, disfrutable y con mucho potencial. Sin duda el grupo no propone virtuosismo o genialidad, simplemente se divierten y en el proceso realizan un experimento para medir la reacción de la gente. No hay que olvidar que ellos consideran a Apparatjik como un proyecto artístico multimedia más que una agrupación musical. Y lo están logrando.


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Burocracia, glitch, física cuántica… y música.

La intención original no era ser un proyecto activo o súper grupo. Pero han sabido mantener un público cautivo al lanzar de manera periódica varios videos con mensajes ocultos en YouTube, y otros vínculos para descargar audio. Incluso su única presentación en vivo ha consistido de un cubo de pequeñas dimensiones donde los integrantes tocaban mientras se proyectaban imágenes en la estructura (un deleite audiovisual por cierto). Esto como parte del Club Transmediale, festival de música y artes visuales en Berlín. La respuesta del público fue positiva y ellos afirman: “hacer algo real es un acto de creación. Cuando algo nace una nueva vida inicia. Esta es biomecánica elemental.

Si Apparatjik se detuviera probablemente mucha de la comunicación global sería más eficiente… pero menos intrigante”. Al preguntarles cuál sería el siguiente paso responden: “los engranes están en movimiento. Normalmente habría cierta predictibilidad en la trayectoria. Sin embargo, al tener a la policía del tiempo en nuestras espaldas, se necesita de ciertas desviaciones del plan de acción intencionado. Tenemos que ser bastante cautelosos, incluso de nuestros propios patrones de pensamiento”. Pareciera que evaden con sus respuestas, tal como un elemento burocrático lo haría. Como si respondieran sin sentir, emulando con ello a un apparatjik. Pero en su música (el aspecto más humano de todo el concepto), sus palabras y

su estética se percibe cierta nostalgia y una idea clara: buscan transmitir algo a medida que el proyecto vaya creciendo. “Agradecemos a la audiencia por su generosa participación. Sin ellos, el mundo exterior sería un lugar mucho más solitario. Hay apparatjiks en todo el mundo trabajando como pequeñas partes de un mayor diseño, acercándonos hacia una conclusión inevitable (…). Siento decir que bajo la ley MV 155td89’’11, MT sección sin licitar 2958467 no tenemos la autorización de proporcionar más detalles”. Por suerte existe We Are Here, que sin duda no decepcionará a quien lo escuche, ya que proporciona una caricia cálida pero distante… como la llama de una vela a punto de extinguirse. M

Mi trabajo es confundir. Y lo hago tan bien que estoy desorientado ❞ Magne


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Atrapada en los ochenta TXT:: SofĂ­a Renie*.


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Para los que no vivimos esa época en la total conciencia, los años 80 representan la época creativa en donde todo iba agarrando forma; el horno donde se iba cocinando la grandeza legendaria de nuestro presente. La flor del heavy metal mostraba sus primeros colores definitivos a un mundo aún inocente, a pesar de todo lo ocurrido. Fue en esta época donde discos como Master of Puppets, Heaven and Hell, Thriller, Like a Virgin y el histórico Metal Health de Quiet Riot (que fue el primer disco de metal en llegar al #1 en la lista de Billboard), salieron del cascarón para ser disfrutados por millones de personas. Su impacto fue tal que hasta la fecha siguen asombrando y causando reacciones en los corazones de la nueva generación. Alguien por ahí me comentó alguna vez que esta época era de “fiesta forever”, un punto relajado donde se podía expresar con comodidad la banalidad de la vida, de la fiesta; pero creo también que era un tiempo de leve rebeldía donde, “bajita la mano”, los chavos se levantaban en contra del yugo paternal. Un lugar experimental donde la moda de “caja fuerte” (que no tiene combinación) era remarcable con toda su gama de colores y cortes de ropa estrafalarios, pienso que ahí se echó a volar la imaginación y se arriesgó, dando como resultado algo muy diferente que quedará en las memorias de los que alguna vez hayan visto un atuendo de esos tiempos. Pantalones entubados y cortes ochenteros se movían por las calles y vuelven resucitados a poco tiempo de haber nacido a una sociedad un poco más amarga, más consciente de la maldad. Preguntando a la “babybanda” (los chavos de la generación actual) me dicen con entusiasmo que hubiera sido una época magnífica en la cual vivir, donde la musa inspiradora de los músicos bajaba a espolvorear esa magia novedosa de originalidad sobre aquellos que trabajaban lo suficientemente duro. Ahora escudriñamos esos polvos refritos en busca de ese encanto único que dio a los ochentas esa chispa de autenticidad y optimismo en general. Y en la opinión de quienes sí vivieron ese tiempo en sus cinco sentidos, fue un auge

de economía y diversión comparado con la ciénaga actual. Y me cuentan con estrellitas en los ojos y su mente empieza a volar a sus pasadas aventuras en Rockotitlán y las tardeadas, que la melena con crepé, que el glam, que Milli Vanilli… ¡qué sonrisas causan estos temas en las conversaciones!, y aunque pocos los mencionan con el calificativo de “terrorífico” aún lo hacen sonriendo. Algunos temas que se recuerdan de la época, que aún enchinan la piel del escucha son: “Is This Love” de Whitesnake; la sensualidad de “Smooth Operator” de Sade; la erizante potencia de “Night of the Vampire” de Grim Reaper; tal vez meterse en cualquier tema de Olivia Newton-John con su angelical voz y dulce rostro, son pocos los que no corean incluso mentalmente a Cyndi Lauper con “Girls Just Wanna Have Fun”; recargar ánimo con “Young Turks” de Rod Stewart; la desgarradora “It Must Have Been Love” de Roxette; “Me cuesta tanto olvidarte” de Mecano, saboreado lentamente clavado como jabalina en aquél profundo sentimiento o tal vez darse una escapada con “Take on Me” de a–ha con sus hipnóticos teclados y un hermoso color de voz, entre muchos otros que nos dibujan una sonrisa en los labios al escuchar sus inconfundibles primeras notas. A pesar de que la mayoría podríamos asociar la palabra “nostalgia” a los ochentas, cual

amante fugitivo, como la cobijita de nuestra cuna, ese tesoro personal perdido el beso que pudo ser; también creo en su gran influencia para inspirar e impulsar al músico actual con toda su fuerza, sus gritos, brillos y peculiaridades. La batería de los ochenta no se ha agotado, prueba tangible de eso son los leggins y pantalones entubados, los lentes obscuros con armazones cuadrados multicolores y muchos accesorios de moda que se exhiben en los escaparates de los centros comerciales de hoy. En la música, la estampa ochentera aún se percibe a través de arreglos y melodías frescos del siglo XXI. Pop, metal y rock aún están consumiendo esa energía ochentera, esperando ávidamente a ser consumida por el artista, para dar a la sociedad todo para lo cual fue creada. ¡Oh! Suspiros de alegría aún emanan viajando a través del tiempo para posarse sobre los que todavía recordamos ese tiempo como un lugar de bienestar, un sueño añorado mal aprovechado, que grita nuestros nombres con una sonrisa. Lo que podemos hacer para responder a ese llamado es aprovechar y vivir intensamente la época que nos toca vivir, porque cada una es única e irrepetible, metiendo un poco de pinceladas y matices de las épocas que nos hacen bien, que nos llenan el alma en cierta medida; vivir este tiempo, que todos y cada uno, son hermosos. M

*Sofía Renie es la cantante y violinista del grupo Mystica Girls, mismo que este año estará en el Vive Latino.


34 TXT:: Martin Thulin.

A pesar de que compilaciones en la onda Totally Eighties nos lo hacen creer, no todo fue glam, AOR, synth–pop o heavy metal en la década de los 80. Para comprobarlo, Martin Thulin (vocalista de los Fancy Free y productor), reseñó un disco por cada año de los gloriosos años 80.

1980

The Residents. The Commercial Album. Ralph Records.

1981

Second Layer. World of Rubber. Cherry Red.

1982

Fun Boy Three. The Fun Boy Three. Chrysalis.

1983

The Glove. Blue Sunshine. Wonderland Records.

1984

Echo & The Bunnymen. Ocean Rain. Warner.

1985

The Jesus and Mary Chain. Psycho Candy. Wea International.

1986

Sonic Youth. Evol. Geffen Records.

1987

Union Carbide Productions. In the Air Tonight. Radium 226.5.

1988

Loop. Fade Out. Reactor.

1989

Con esta producción los Residents optimizaron el uso de formato del LP de música pop. En general, una canción pop consiste de un verso y un coro que se repiten tres veces. Si quitas las repeticiones podrías meter hasta 40 rolas en vez de unas 12, cosa que los Residents lograron en este álbum. Además argumentaban que el futuro de la música era el jingle que dura desde 10 segundos hasta un minuto. The Commercial Album es uno de los discos experimentales más interesantes, no cae nunca en el cliché del jam eterno, son rolitas sumamente bizarras y divertidas que nunca llegan a aburrir. Adrian Borland y Graham Bailey eran integrantes de The Sound, un grupo de post–punk que editaban en la misma disquera que Echo & The Bunnymen. Sólo hicieron un álbum como Second Layer. Podría definirse como el feliz matrimonio entre Warsaw/Joy Division y Suicide. Cajas de ritmo, líneas de bajo obsesionantes, texturas de sintes análogos y efectos en exceso. De las ruinas de The Specials emergió esta gran banda. Su álbum debut llega a sorprender bastante ya que una fusión de estilos como este no se había escuchado anteriormente: el sonido de la caja de ritmo CR-78 mezclado con percusiones primitivas africanas, arreglos corales, bajos de piano, melodías simples, verdaderamente genial. Steve Severin de Siouxsie & the Banshees y Robert Smith se juntaron durante dos años para terminar Blue Sunshine, un disco de neo psicodelia que tuvo un impacto tanto sobre el desarrollo del sonido de The Cure como de Siouxsie. El nombre The Glove lo agarraron de un personaje de la película Yellow Submarine. Robert Smith cantó en todos los demos pero por rollos de contrato no pudo cantar en más de dos canciones. Obra maestra. Pop psicodélico sesentero con tecnología de los 80. Más neo psicodelia. The Bunnymen lograron con Ocean Rain uno de los discos orquestados más bonitos de todos los tiempos. ¿Y quién ha superado un sencillo como “Killing Moon”? Una canción que da escalofríos...

Híjoles, 1985, el año con más discos horrendos de la historia... El post–punk estaba en decadencia total. No es que sea yo súper fan de Jesus & Mary Chain, pero Psycho Candy fue un LP clave para salvar la escena británica. Ni un delay, ni un bajo con flanger, ni nada, puro fuzz fuzz fuzz y más fuzz. Imagínate a Phil Spector produciendo a The Pretty Things… Evol es la primera producción de Sonic Youth tras la salida del Bob Bert cuando partió hacia Pussy Galore. Con el nuevo baterista Steve Shelly, la banda ganó groove y sensibilidad popera, y además se alejó de la oscuridad gótica. Según mi parecer, Evol es el punto de partida para Sonic Youth, aquí encontraron su verdadero sonido. El debut de este grupo sueco que en los 90 se convirtió en Soundtrack of Our Lives. Un LP muy salvaje con una carga de rock al estilo de The Stooges y MC5. Pocos álbumes de estudio logran tener la energía que tiene In the Air Tonight.

No hay mejor disco para escuchar en la regadera, el ruido blanco hipnótico se mezcla con el sonido de las gotas que caen. Como indica el nombre, Loop hacia rolas basándose en un solo riff, o sea, nunca hay coros, las guitarras hacen una pared de fuzz y casi no hay frecuencias bajas, hay mucha presencia y unas vocales en las que jamás se entienden ni una palabra (por favor, que en México se aprenda que en las mezclas de rock las vocales no deben ir por encima de todo…) Esto es shoegaze en su máxima expresión.

Spacemen 3. Playing With Fire. Fire.

La década de los 80 se cierra de manera espectacular con uno de los mejores discos de todos los tiempos. Es el único LP que he comprobado que le gustaba a mi gata, pues movía la colita al ritmo de las canciones hipnóticas de Spacemen 3: guitarras con delay eterno y órganos Vox Continental. No necesitas meterte un ácido para tripear, sólo escucha este disco.


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r

berto Pola

TXT:: Hum

Prometo a mí mismo no volver a escribir sobre los ochenta en lo que me queda de vida. Por lo menos intentaré exorcisar todo lo que pueda decir sobre mi visión de los ochenta en esta columna (ahora que el número 80 de Marvin nos da este magnífico y arbitrario pretexto) para así no volverlo a hacer a menos que se trate de una emergencia o de algo muy, muy bien pagado (ética ochentera que al final me domina). Tengo 45 años cumplidos en el momento de escribir estas palabras, lo que significa que en 1985 tenía 20 años. Mi ingreso a la universidad sucedió en 1982 y mi ingreso al mundo laboral decentemente remunerado sucedió en 1987, por lo que podría decir que transité por esta década en prácticamente todos los estados formativos: de estudiante de recursos miserables a joven redactor en medios, pasando por subempleado en típicos oficios estudiantiles como profesor de pubertos, mesero o dj en antros (nunca tan estrictamente bien aplicada la palabra) de post punk. Empecé a escribir sobre “cultura” en esta época, notas vergonzosas como es lógico viniendo de alguien que no sabe nada de la vida. Ciertamente, e independiente de la madurez personal del escriba, atreverse a escribir sobre asuntos de música o arte o literatura o cine en los 80 sí que requería una formación enciclopédica. O sea, no había nada similiar a googlear “Expresionismo Abstracto” y en 12 segundos estar mirando la pictografía completa de Pollock y De Kooning. Había que leer mucho sobre todo, incluso sobre música. Para ser un universitario informado y abierto de mente, había que ser realmente un obseso del tema elegido y superar una tara ideológica que fue natural a Latinoamérica por décadas hasta que el Internet terminó por aplastarla: la defensa de la identidad. Las reacciones de la “cultura oficial” universitaria latinoamericana contra la invasión mediática del mainstream gabacho eran tajantes: o Madonna o Mercedes Sosa.

Entonces, buscar “alternativas” no era tan simple como sintonizar Reactor o Radio Ibero. Oir música “alternativa” (término que oí por primera vez en 1985 cuando el dueño del antro donde empecé a trabajar me entregó una caja llena de discos de The Cure, The Clash, Joy Division y U2 pre-delirio mesiánico que había traído de Londres con la orden de ponerlos hasta que se desgasten) implicaba tener dinero para viajar o tener amigos viajados, robar o mendigar música, ser realmente un adicto para que entonces hiciese sentido gastar el sueldo entero en discos importados impagables. Lo que a uno le tocaba era escuchar muy bien lo que salía en la radio para cachar las cosas buenas (que las había, por supuesto, como lo probó el tiempo con Michael Jackson, Prince o Pet Shop Boys) y parar las antenas con lo que podía estar sucediendo en otros parajes. Pero, por supuesto, era difícil saber en tiempo real que en los clubes gay de Chicago y Nueva York se estaba cocinando la revolución musical que hoy originó el house, que en el dormitorio de tres nerds de Belleville, Detroit, se estaba inventando el techno. Que en Manchester algo de proporciones míticas sucedía en el entorno de Factory Records y el club Haçienda, así como Rough Trade Records recogía lo mejor que la sensibilidad decadente de Inglaterra tenía para ofrecer y John Peel lo ponía en la BBC, Radio 1. El hip hop prendía como un bosque seco a través de los Estados Unidos, juzgado por la mayoría blanca como una moda pasajera, pero poniendo las bases de un verdadero renacer de la poesía como forma artística viva, hecha por gente que no necesariamente leía a los poetas mayores. Ni siquiera a los menores. La escena artsy de Nueva York trajo una cuestionable hoguera de las vanidades, pero también a Talking Heads, Glenn Branca y Sonic Youth. Kraftwerk era un bicho aún más raro por esos días, y Depeche Mode y New Order eran mirados con perplejidad y desconfianza por quienes no terminaban de tragar que al poner un dedo en una tecla, un sintetizador tocase un arpegio en perfecto tiempo y afinación, y la batería electrónica no se retardara ni se ahogara en vodka. Megaéxitos estrafalarios como Poison o Mötley Crue, bandas insoportables como Bon Jovi o Journey, entes inexplicables como Phil Collins o el horroroso giro que tomó el ya antes horroroso Yes, Kiss de cara lavada y Rick Astley. Eso era pan de cada día, y en esta parte del mundo eran muy pocos los que podían balancear esta dieta: había que tener la vocación y el instinto para llegar a la real belleza. Dicen los psicólogos que las compulsiones son producto o de la carencia en la lactancia, o del exceso en la misma. Es mi teoría que quienes nos acabamos de formar en los ochenta debemos nuestros excesos actuales a la carencia, como la generación actual será bestialmente compulsiva de aquí a veinte años por el exceso de información. En todo caso, basta de cualquier nostalgia por los ochenta. Para mí fue una década sólo posible de entender cuando se terminó, como el Holocausto o la Unión Soviética. Y a otra cosa.M


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de fondo

TXT:: Rafael Toriz. Existen temas y circunstancias a los cuales es imposible referirse en un estado que no sea el de la fiebre y el arrebato, espacios y tiempos que nos imponen un horizonte: el de nuestras más profundas nostalgias. La década infinita de los ochenta es, desde hace cuatro lustros, un tópico fundacional de la historia que va desde el más comercial y fútil remember me al puro estilo Playmobil, hasta la melancolía más aguda por la certeza de saber perdido un mundo colorido en el que el fleco de las muchachas, aquellas que sólo querían diversión según la otrora apetitosa Cindy Lauper, configuraba una sensibilidad y de paso un peinado a prueba de tormentas. Los ochenta son ya un período canónico de la cultura pop en el que la exageración, la estridencia y la alegría fueron la medida de todas las cosas, razón por la que su trivialización y manoseo también han sido fulminantes. Sin embargo habrá que ahorrarnos los reproches, después de todo no otra cosa ha sucedido con La Biblia, los Beatles o La guerra de las galaxias. La historia de los ochenta es la del occidente más próximo y más efímero, el sitio extravagante donde pudieron convivir en extrañísima armonía Madonna, los Goonies, Towi, Duran Duran, Blade Runner, la guerra de Las Malvinas, Thriller, Tears for Fears, el Nintendo (NES), Reagan, el terremoto del 85, Chernóbil, El Pique, el cometa Halley, el DeLorean, la asquerosa balada heavy de Bon Jovi, Daniel Larusso, la masificación del SIDA, los pájaros patinadores, Raúl Astor, Topo Gigio, la cocaína –junto con el empoderamiento mundial de Giorgio Armani y Gianni Versace– los yuppies, Bret Easton Ellis, la computadora personal, The Romantics, la Perestroika, MTV, la discoteca como privilegiado lugar de esparcimiento, la caída del muro y el ritmo de Flans como lamentabilísimo himno nacional.


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La historia de la década, imposible de englobar como no sea en un afiche, una canción o un personaje, es el testimonio de que el mundo fue joven, se puso hasta la madre y se disipó sin dejar huella. Ese tiempo luminoso, a semejanza de un cocuyo intermitente, desapareció de súbito, con toda la intensidad y evanescencia de una noche de excesos. Es en esa década, pese a mi mejor arbitrio, en la que vivo encapsulado. Historia personal de un mito La leyenda dice más o menos así. Siendo yo recién nacido, primogénito de unos padres jovencísimos, a mi madre le surgió una reunión de amigas a la que por obvias circunstancias mi progenitor no asistiría, razón por la cual, siguiendo la lógica del evento, se vio en la obligación de hacerse cargo del polluelo. –Rafael, me voy a mi cena, te toca cuidar al niño. –¿No hay de otra? –¡Es tu hijo, cabrón! –Está bien, yo lo cuido si me compras un Atari A tal anécdota atribuyo mi conflictiva relación con los videojuegos, referente generacional en el que mis contemporáneos solían dar muestra de pericia rutilante y en donde, quien esto escribe, nunca destacó por su maestría. Para mi padre, el primer miembro de la familia en dominar el Enduro, Los tres cochinitos, Super Cocinero y Space Invaders –y también el único adulto que conozco que terminó Mario Bros, Kung Fu DuckTales y Tiny Toons Adventures antes que sus hijos– los entretenimientos de consola siempre fueron una manera de encontrarse consigo mismo y de compartir con sus vástagos una pasión que se vería coronada por sus altos puntajes en el Doom, el juego de PC que popularizaría la espléndida saga de narrativas virtuales en primera persona (FPS), inaugurada por Maze Wars y Spasim, y que alcanzaría cotas insospechadas en los noventas con el desarrollo de videojuegos como Quake, Unreal, Duke Nukem y Blood. Recordar aquella etapa nebulosa implica también una reconstrucción de la identidad en términos estrictamente audiovisuales, puesto que fue entonces cuando la estética de la fragmentación de la imagen instauraría sus reales a través del maremoto que representó la cultura del videoclip (no serán pocos los

La historia de la década, imposible de englobar como no sea en un afiche, una canción o un personaje, es el testimonio de que el mundo fue joven, se puso hasta la madre y se disipó sin dejar huella.

adictos a la tele que recuerden la popular leyenda “CRESTOMATIA”, que se dejaba leer en la esquina superior de las pantallas – entonces a torreta– y, como era el caso del aparato en casa, todavía de bulbos). Esa cultura de la imagen por pedazos sería la que atormentaría a mi madre con una pesadilla recurrente antes de mi nacimiento, según la cual, al dar a luz, se percataba con horror de que su hijo tenía la cara del extraterrestre solitario. Hacia 1986, fecha en la que el mundo se uniera en torno a un balón, Maradona asestará un puñetazo para memoria de los tiempos, la Chiquitibum definiera el concepto de chichis alegres y Manuel Negrete hiciera el mejor gol en la historia del seleccionado tricolor, sería también un acontecimiento neurálgico en la vida de la familia puesto que ese año, bajo el signo del tigre, nacería mi hermano Armando, quien redondearía una década de maravillas particulares. Por entonces la Unión Soviética ponía en órbita la estación espacial MIR, laboratorio habitado de forma permanente y que, a semejanza de todos nuestros sueños siderales, acabaría como un armatoste inservible sepultado en el océano, ese universo de casa que también desconocemos.

En apariencia la segunda mitad de los años ochenta fue una época de bonanza, especie de escenografía acojinada por series como Camino al cielo, la Abejita Maya, La carabina de Ambrosio, Alf o Mazinger Z, símbolos emocionales que han servido como excelente merchandising de productos retro (“si compró un G.I. Joe o un cubo Rubik me retrotraigo a la feliz infancia antes del divorcio de mis padres”), y como de sostén espiritual para una generación que caducó antes de salir a la venta. Dentro de ese territorio alucinado se destacan películas que aún ahora estremecen a los más osados, insensibles o marxistas, tales como Laberinto (1986) de Jim Henson y Willow (1988), con dirección de Ron Howard. La primera, un viaje al corazón de un reino fantástico bajo las órdenes del legendario David Bowie, rey de los goblins, cuenta la historia de

Sara, una adolescente confundida que detesta el llanto de su hermano pequeño a quien maldice y por esa razón es raptado al corazón de la fortaleza por unos monstruos desquiciados (figuras espeluznantes y entrañables, características de Henson), de donde una hermosa Jennifer Connelly tendrá que rescatarlo. No exagero al decir que cambiaría buena parte de los atardeceres que he vivido si pudiera visitar al menos una noche ese reino movedizo de engaños y apariencias, tomado de su mano. Willow, épica escrita por George Lucas basada en El Hobbit de J. R. R. Tolkien, cuenta la historia de un nelwyn (raza humana de corta estatura) que encuentra a un bebé abandonado junto al río, al que habrá de proteger ayudado por un guerrero imbatible, Madmartigan, interpretado por Val Kilmer, en aras de combatir a la malvada hechicera Bavmorda, que sofoca al reino medieval. El espacio está por acabarse y este tema es una pasión que me consume: sin duda alguna alguien escribirá algún día la enciclopedia que le corresponde. Para todos los interesados en la década existe un copioso archivo en la red –mucho más nutrido que el acervo que provee la Wikipedia– que da cuenta de los devaneos del cómic, la literatura, la música, la moda y la televisión de aquel entonces, en el que todo parecía ser un presente perpetuo y la concepción del mañana no era otra cosa que una cruda calamitosa que habría de disiparse con la primera cuba de la noche. Poco puedo agregar ya a estas palabras, salvo una recomendación que viene dada por Leono, el señor de los ThunderCats, un héroe que supo distinguir, con claridad fenomenológica, el verdadero carácter de aquella época de sonidos fulgurantes: “espada del augurio, quiero ver más allá de lo evidente”. M


40 de

fondo

y despuĂŠs del rock en tu idioma TXT:: Arthur Alan Gore.


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Se trataba de una auténtica “Lucha de Gigantes”, de competir con monstruos internacionales de la talla de The Police o The Cure, quienes no únicamente arrastraban auténticas hordas de fans (como los que en 1992 se dejaron ir en parvada para ver a Robert Smith en el estadio de los Tigres en Monterrey o los que abarrotaron el desaparecido Hotel de México para dejarse arrestar por la Policía de Sting a principio de los ochentas), sino que además marcaban la tendencia en cuanto a vestirse y peinarse (dice Saúl Hernández que su crepé se lo debe a Tin Tan por la película El Bello Durmiente, pero lo cierto es que en aquellos días todos bebían como vampiros de la yugular the curesca), prueba de ello es que en 1984 hasta Zeta Bosio utilizaba el cabello elevado a varios centímetros del piso, en la misma cabeza que hoy exhibe la erosión completa de cabello. Sobre aquello giraba el asunto: de que los jóvenes latinoamericanos se aprendieran canciones de rock en la lengua que sus padres les enseñaron desde la cuna. La idea provino de BMG Ariola, la disquera que en 1986 decidió iniciar una descomunal campaña publicitaria, cimentada en buenas pacas de billetes, con la intención de poner de moda entre los chavos a algunas bandas de rock argentinas, mexicanas y españolas, principalmente. El objetivo principal era que, como dijera Miguel Mateos, aquello se volviera una “obsesión”, y el escucha promedio de rock se enamorara del rock en castellano al grado de decir, como dijera el mismo sujeto: “bailo con mi sombra en la pared”.

pesos se invirtieron en lanzar discos y generar un tsunami de sencillos radiofónicos que se ejecutan en Rock 101 y Conexión Acústica: desde Kerigma hasta Rostros Ocultos, de Ritmo Peligroso a Olé Olé. Era un hecho: el rock hablaba la lengua de Cervantes. Del Rock en tu Idioma sobrevino la generación Culebra, el Mazo, Manicomio y las Avanzadas Regiomontana y de Guadalajara, movimientos musicales en los que el rock colmado de elementos nacionalistas (y en una época, zapatistas) generaron millones de pesos. “Podría gritar –dijo mamá industria al rock– que me dejes beber de tu sangre”.

cibernético suspiró por la mujer “Razorblade” que si no lo favorecía con su amor le dejaba “Dead” el “Corazón atómico”. Y así, hasta llegar a una Austin TV que ni palabras se molestó en utilizar. Fue sólo rock y nos gustó.

Un año después, Ariola se jugó el volado. A cara o cruz, dijera Radio Futura. En 1987 convoca a un concurso al que denomina Rock en tu Idioma, algo sin precedentes (sí, porque hoy a todos se nos hace de lo más normal que exista un Rockampeonato Telcel, pero hace dos décadas otro gallo nos cantaba –another rooster sang to us– pues dijimos que sólo el inglés rifaba), al que se inscribieron grupos de quien los paleontólogos del rock seguro tienen conocimiento como el buen Arturo Huízar (nuestro Halford mexicano) y Fobia (nuestros “quiénsabequés” mexicanos, porque no se parecían, o lo hacían muy poco, a nada. Tanto que quisieron ser microbitos y se convirtieron en organismos musicales súper desarrollados).

Cuando pasó el temblor

Aunque por otro lado está el estigma ochentero que cayó sobre grupos como los mencionados Amantes de Lola. “De verdad no entiendo qué pasa”, se cuestiona Gazú, el guitarrista. “Los Amantes hemos estado activos desde hace mucho tiempo y yo no creo, francamente, que a una banda como U2 le recriminen haber sido formada en los setenta cada vez que sacan un nuevo disco”.

Los Amantes de Lola resultaron triunfadores y se hicieron acreedores a un contrato discográfico. “Creo que mamá (disquera) se está volviendo loca (de contenta)”. Millones de

Y cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba ahí… pero se había convertido en dinosaurio. No era más la princesa de las mejillas sonrojadas y el cabello dorado. La culpa fue de MySpace. El advenimiento de la tecnología facilitó que la música se volviera mundial. Con el poder de un click, en un segundo podíamos escuchar a una banda de Polonia, Ucrania, Japón o Estados Unidos. Conocimos de primera mano, y no por los caprichos de la prensa, a qué sonaba el mundo. El MP3 convirtió al disco compacto en un objeto obsoleto. En consecuencia, los músicos quisieron sonar a rock a secas y no a rock mexicano, argentino o español. Si antes Maldita Vecindad, con vocación de cronista citadino le cantaba a la “Morenaza” que con sus melones hacía suspirar al limpiaparabrisas que dejaba “Un poco de sangre” regada en el pavimento, con el paso de los años Zoé, con espíritu de poeta

“Rock en tu idioma nos dejó mucho a las bandas de otras generaciones. Nos enseñó lo que había que hacer y lo que no”, dice Erik Neville, de DLD, “ya quisiéramos nosotros haber gozado de esa bonanza, de que las disqueras invirtieran tanto dinero en promoción y difusión. Creo que el equivalente a eso es ahora MySpace, porque de otra forma no nos daríamos a conocer”.

El Rock en tu Idioma se convirtió en una serie de discos y no en un movimiento. El español dejó de ser “la lengua” de las bandas latinoamericanas para considerarse “Una” de tantas lenguas de las bandas de rock del mundo. Los ochentas se han elevado al estatus de clásico y en medio de aquella “Muralla”, como dijeran los Enanitos Verdes, nos quedamos “mirando como esa vieja psicodelia, como viene y va”. M


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de fondo

TXT:: Lenin Calderón.

“I’m Working, But I’m not Working for You” En “Slack Motherfucker” de Superchunk, 1989

No hace falta más que buscar en Wikipedia la lista de fallecimientos relevantes en 1980 para notar que la década inició confusa. Instituciones del pensamiento, las letras y las artes abandonaron el barco obligando a las nuevas generaciones a enfrentar por sí mismos los tiempos venideros. De Jean Paul Sartre a Jean Piaget, de Mae West a Alfred Hitchcock, de Henry Miller a Alejo Carpentier, de Peter Sellers a Steve McQueen; todos fueron decesos que anunciaban la irremediable llegada de una nueva era en la que las cosas se harían de forma diferente. Con una intensidad inusitada, la vida diaria se vio invadida por la tecnología y los medios masivos de comunicación, fijando el rumbo de lo que ahora aceptamos como la cotidianeidad mientras visitamos el MySpace de los creadores más remotos e inéditos.


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En lo musical, la muerte de figuras no sólo emblemáticas sino fundacionales de la música popular, seguramente influyó para que las cosas comenzaran a funcionar de otro modo. Fue el momento idóneo para que, aprovechando el ímpetu heredado del punk –“muerto” un par de años atrás– y su slogan “hazlo tú mismo”, los géneros se replantearan y se experimentara así con cosas nuevas o bien con estilos que se venían desarrollando a su vez desde hacía años. El comienzo y el final de 1980 fueron simplemente trágicos: en febrero Bon Scott dejó a AC/DC sin vocales y ante el desafío de conseguir una voz que diera el tono del hard rock más puro y simple visto hasta entonces; en septiembre, los excesos de John Bonham apagaron el corazón percutivo de Led Zeppelin y, de sopetón, una de las mejores bandas en la historia dejó de hacer discos en un luto más relacionado con el arrepentimiento que con el homenaje; ni qué decir de diciembre, cuando la mano de un fanático que sobreinterpretó El Guardián en el centeno le disparó al Beatle más carismático y contestatario. Como si eso fuera poco, llegó

tendencia electrónica y experimental de esta década: New Order. La misma carrera de este cuarteto de Manchester es un ejemplo del espíritu de los 80: aunque el mismo año de su debut tuvieron un éxito rotundo con los singles “Blue Monday” y “Confusion”, tuvieron que pasar otros cuatro años para que en 87 los volubles ojos de un público cada vez más influenciado por MTV se fijaran otra vez en ellos y, curiosamente, convirtieran en éxitos una vez más a esos mismos sencillos con la ayuda gigante de “Bizarre Love Triangle”. Y es que esta cadena hizo una declaración de principios el mismo día que inició transmisiones en agosto de 81 con “Video Killed the Radio Star” de The Buggles. No es raro tampoco que Trevor Horn, líder de la profética banda, se convirtiera en uno de los productores más solicitados en adelante. El culto a la imagen fue la tendencia en una era cuyas posibilidades tecnológicas incluían la TV por cable, las transmisiones satelitales y el video doméstico: el videocassette no sólo llevó el cine hasta a las salas de estar de sus consumidores, también hizo posible grabar horas de programación para ser vistas repetidamente y a la menor provocación, convirtiendo a Michael Jackson o Madonna en verdaderos íconos culturales que trascendían fronteras.

La música se gestionó desde estudios de grabación caseros y se difundió por radiodifusoras universitarias o piratas, cintas grabadas que circulaban de mano en mano y fancines repartidos en fiestas clandestinas. 1981 y para mayo se fue Bob Marley. El reggae y su natal Jamaica la pasaron mal, inmersos en un espiral de violencia derivado del creciente hábito a la cocaína, el tráfico incontrolado de armas y una alarmante fiebre dancehall que fue apaciguada hasta entrados los 90, con una justa dosis de dub. Pero no todas las muertes significan el fin de algo. El suicidio de Ian Curtis en mayo de 1980 instauró un culto al espíritu más melancólico, al tiempo que ocasionó el nacimiento de una de las bandas que representan mejor la

No pasaron muchos años antes de que MTV mostrara sus carencias y evidenciara su afán tendencioso. La cadena terminó siendo incapaz de convertirse en vocero de la totalidad de una generación cuyas exigencias musicales abarcaban una infinidad de subgéneros que terminaron por ser reconocidos como géneros en los 90. Su experimento más fallido en aquellos años fue 120 Minutes, dos horas dedicadas al género “alternativo”, una etiqueta que trataba de englobar todo lo nuevo, evidenciando la imposibilidad de clasificar a grupos como Sonic Youth, Pixies o R.E.M. quienes a su vez se alejaban rotundamente de cualquier pose o aire rockstar. El programa se quedaba corto, sólo hacía más evidente la ausencia en él de bandas representativas, sobre todo una vez que se regresaba a la programación habitual con las acostumbradas e insípidas estrellas que ellos, junto con las disqueras, promocionaban.

Siendo benévolos con “eMpTyV”, este fracaso se debió a que los 80 fueron una estación de transición que se movió en el underground y se alimentó de la repulsión a la hoguera de las vanidades que representaba la cadena. Y si bien ni Public Enemy, ni Soundgarden, ni Depeche Mode hicieron nada que DJ Kool Herc, Neil Young o Kraftwerk no hubieran ya anunciado, los 80 sirvieron de caldo de cultivo para estos y muchos otros estilos, garantizándoles público y, con ello, permanencia. La música se gestionó desde estudios de grabación caseros y se difundió por radiodifusoras universitarias o piratas, cintas grabadas que circulaban de mano en mano y fancines repartidos en fiestas clandestinas en las que la audiencia a menudo estaría formada por gays, negros, inmigrantes latinos y otros grupos marginados. Verdaderos renegados como Black Flag, Superchunk o Daniel Johnston mantuvieron viva la llama del underground que al mismo tiempo alumbraría las penumbras indicando el rumbo a seguir de lo que ahora conocemos como lo “independiente” y que tiene en común la virtud de ser inclasificable. Los 80 comenzaron confusos, pero terminaron aún más turbios en un mundo cuyos antiguos muros se caían sólo para dar paso a otros más nuevos. Si por algo hay que recordarlos -además de sonidos tan lastimosamente irrepetibles y fresas, rayando en la sobreproducción a la Prince como China Crisis, Icehouse, O.M.D. o Crowded House- es por esa actitud creativa experimental que invadió revoltosamente el horizonte musical con opciones musicales inusitadas y que bien pudo llevar como estandarte aquella frase de Vive La Resistance! M

Discografía recomendada según el artículo The Cure, The Head On the Door, (1985) Depeche Mode, Speak and Spell, (1981) The Smiths, The Queen is Dead, (1985) Beastie Boys, Paul’s Boutique, (1989) The Cure, The Head of the Door (1985) Pixies, Doolittle, (1989) Sonic Youth, Confussion Is Sex, (1983) R.E.M., Document, (1987) Jane’s Addiction, Nothing’s Shocking, (1988) Radio Futura, Música Moderna, (1980)


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El silencio de

Caifanes


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En Ariola no nos querían. Que si la imagen de Caifanes era andrógina. Que si nos veíamos ambiguos (...) no nos querían por putos❞ Alfonso Alfonso André André citado citado en en "Una "Una banda banda nombrada nombrada Caifanes" Caifanes"

Caifanes Más lejanos que nunca Nunca hubiéramos imaginado que una de las misiones más difíciles de nuestra historia periodística iba a ser el artículo sobre Caifanes que ustedes leerán a continuación. Lo que empezó con las ganas genuinas de rendir homenaje a una de las bandas que introdujo a la escena mexicana la noción de lo “alternativo” a finales de los 80, se convirtió en una odisea de semanas y meses. Aparentemente no hay nadie en el entorno de Caifanes (incluídos a los miembros de la banda) que mire hacia el pasado con alguna simpatía. Ni siquiera la perspectiva histórica que puede otorgar un artículo como este y su impacto en las generaciones actuales de seguidores del rock, fue capaz de azuzar la indiferencia de los Caifanes y su manager, sello discográfico y un largo etcétera. Ni modo, todos los Caifanes optaron por honrar el nombre de su tercer disco de estudio. Sin embargo, el tesón de nuestros redactores alcanzó para arrancar algunas declaraciones de Saúl Hernández, así como para revisar su discografía y aproximarnos al legado histórico de esta banda emblemática de México y Latinoamérica.


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Honestamente, Cri–Cri ❝ es más dark que The Cure en ciertos momentos❞

Saúl Hernández para la revista Conecte

Los día s felic es


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La célula que explotó y nos mató porque moríamos Revisión crítica TXT:: Juan Carlos Hidalgo. Las Insólitas Imágenes

Tras padecer más de una década de oscurantismo y cerrazón cultural –aplicada in extremis al rock–, los jóvenes mexicanos de la segunda mitad de los ochenta teníamos ganas de todo. Queríamos una cuantas migajas del pastel, pero servidas en ese momento. Había ansiedad por ver grupos en vivo, por contar con información –¡revistas, por favor!–, por inventar la radio y que la tv prestara atención, aunque fuera un reducidísimo espacio casi a medianoche. Al menos en la capital de la República, las cosas comenzaron a moverse. Rockotitlán (con Chicho Arau como presentador oficial y los Botellos en la iniciativa) vivía sus mejores momentos. El Margo’s (antes la Maraka) abría sus puertas en la colonia del Valle para algunos toquínes. Al norte, en Av. Politécnico, se hallaba el mítico Tutti–Frutti Bar, oculto tras el restaurante Apache 14. La revista La Regla Rota habilitaba la disco–bar gay El 9 para sus fiestas. Todavía no se inauguraba La Última Carcajada de la Cumbancha, pero no tardaba. Cierto es que en asuntos concernientes a la música y la fama, muchas cosas se dirimen por el aquí y el ahora. Respaldados por una propuesta coyuntural, Los Caifanes estuvieron en el lugar y espacio correctos. El cuarteto capitalino recuperaba ciertas referencias estéticas procedentes del cine mexicano y la cultura popular, para filtrarlas a través de una música y actitud que rayaban en el dark y el post–punk. En gran medida, la lírica de Caifanes abrevaba de lo mexicano en la misma proporción que las referencias musicales procedían del otro lado del Atlántico: The Cure, Siouxie and the Banshees y Bauhaus. Así una frase dicha por Tín Tán (“Mátenme porque me muero”) devenía de la comedia a un rock obscuro y chirriante. El cine de terror serie B les prestaba a “Doña Macabra” para otra letra y la superchería extraída del Mercado de Sonora les regalaba un “Ojo de venado”.

de Aurora con Laureano

Brizuela

Había extrema urgencia de creer en las bandas locales, de hacerlas nuestras y construir una mitología, una épica propia y cercana (hoy casi diríamos Alejandro Alejandro Marcovich Marcovich que Región 4). Lo hicimos, sobre un reencuentro con sobre un reencuentro con Caifanes Caifanes ofrecimos toda la pasión de fan que fuimos capaces y erigimos a Caifanes (cuyo nombre acotaba a a que Saúl se despegara de una búsqueda una película que entonces casi nadie había profunda en cuanto a contenidos, para visto y de la que después supimos que salía conformmarse con un discurso elegíaco Óscar Chávez, entre otros) como la agrupación más propio de un predicador –digamos que esta enfermedad se llama Mal de Bono–. nacional más importante. Los mensajes se retorcieron en una manía En Caifanes había actitud, ese halo de pro–étnica poco afortunada, mientras que sofisticación y misterio que emanaba no sólo las presentaciones se montaban en las ligas de las letras, sino del rimel, el cabello con mayores del negocio. La cosa era recaudar crepé y el riguroso negro en los ropajes. Más explotando una imagen (y vaya que les fue que conciertos al uso, las sesiones en vivo bien) en detrimento de lo propositivo, de una eran rituales de una metafísica rockera que exigencia total para con la profesión. buscaba diferenciarse del status quo (al menos en apariencia). Había que oponerse a algo y Caifanes llegó a ser nuestro cenit, el punto provocar, aunque fuera románticamente. Todo más alto en que no permanecieron demasiado un universo se develaba antes nuestros ojos y tiempo, lo cual quizá contribuya a engrandecer debemos reconocer, con todas sus letras, que su leyenda. Con el tiempo, la naturaleza de las canciones cambió, se apartaron de la línea les creímos. Pero algo falló. original para probar (sobre todo en melodías Me cuesta aceptar que progresivamente nos y riffs) estructuras más asequibles, lo que no dimos cuenta que Saúl y sus acompañantes demerita a un repertorio abundante en piezas no eran tan “densos” como imaginábamos, memorables y bien logradas. que sus gustos eran muy regulares y que no vivían en un “mundo aparte”, sino que su Desafortunadamente, la cosa era girar y seguir interés económico les acercaba peligrosamente produciendo, mientras fue posible, siempre al sistema que tanto detestábamos –y lo sostenidos por la buena e incondicional fe de allegados núbiles. Caifanes como tal no dio seguimos haciendo, algunos pocos–. para más, la célula explotó y nos quedamos La agrupación original sufrió cambios, sin la banda que marcó y marca el antes y recurrieron a Marcovich para que consolidase el después en la encrucijada del rock local. la parte musical, y Saúl –siempre en Quisimos creer y lo hicimos; obsequiamos primerísima persona– se iba extraviando en toda nuestra feligresía, pero el rock es un una especie de megalomanía obsequiada asunto complicado en el que es difícil que por el éxito masivo. El aparato de mercadeo las cosas perduren. No fue falta de fe, un tramado alrededor del cantante contribuyó cúmulo de factores los arrastró. Nunca fueron a construirle una especie de Disneylandia los mismos... así siguiéramos vociferando: personal. El entorno enrarecido contribuyó “Mátenme porque me muero”.

no no lo lo estoy estoy buscando, buscando, ❝ pero pero si si se se da da qué qué bueno bueno❞


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ENTREVISTA CON Saúl Hernández Regresaremos por gusto, no por dinero TXT:: Arthur Alan Gore.

Pese a los 14 años de existencia de Jaguares, el nombre de Caifanes continúa pesando tanto como su legado. Incontables bandas actuales como Zoé o Bengala citan a la banda como una influencia directa, y no existe un rockero mexicano que no se haya desgañitado en un bar mientras alguna banda de covers toca "Viento" o "No dejes que". Aunque la agrupación haya dejado cuatro discos de estudio únicamente, su importancia musical los coloca entre las cinco bandas más representativas y entrañables del rock nacional. Platicamos con Saúl Hernández a propósito de Jaguares, pero en el cotorreo aceptó contestar algunas preguntas sobre el pasado y el posible futuro de los Caifanes.

la Saúl Hernández en

sala de ensayos

Hagamos un ejercicio de imaginación y supongamos que aquel Saúl de hace 20 años, que se paraba los pelos y consumía drogas, se plantara delante de este otro Saúl, que es padre de familia y hace ejercicio, ¿qué pensaría el primero del segundo? Saúl: No pensaría, actuaría como una bala y empezaría a cuestionar mil cosas. Yo le respondería: ten paciencia y disfruta la vida. Hace 20 años Saúl vivía la vida de una manera muy apresurada y quería comerme al mundo. Daba pasos muy apresurados y no sabía si llegaría a los 30 años, pero entonces comprendí que no existe mejor estímulo que disfrutar tu tiempo. Fui una bala que chocó todo el tiempo. Ahora tengo todo bajo control y disfruto más esto que tener el pelo hecho crepé.

Será, Será, quizá, quizá, ❝ un un reencuentro reencuentro para para ensayar ensayar yy no no para para tocar tocar en en vivo.❞ vivo.❞ cional de Caifanes Primera foto promo

Saúl Saúl Hernández Hernández para para la la revista revista Conecte Conecte

Cuando veo campañas oficiales que intentan crear conciencia entre los jóvenes acerca del consumo de drogas, me parecen muy artificiales. En "Piedra", tú contaste tu adicción a la cocaína de una forma muy cruda, ¿por qué no has participado en una gran campaña anti drogas, tú que sobreviviste a ellas? Nunca he participado en campañas públicas porque me parece que no son del todo honestas. Lo que sí he hecho es dar pláticas en escuelas, sobre todo en secundarias y prepas. Ahora, hay que ser conscientes de que las drogas tienen un precio. Antes, cuando las utilizábamos, buscamos estados alterados y de ultra placer, pero algunos además perseguíamos un fin creativo. Ahora que nos pasan en la televisión las imágenes de los rockstars ingleses pinchándose sólo por echar desmadre, se me hace una actitud muy pendeja. Hoy, la plana original de Caifanes está tocando en Jaguares (excepto de Sabo Romo). ¿Será que estamos cada vez más cerca de un reencuentro? Siempre hicimos lo que quisimos. Nos separamos porque quisimos mantener intacto este sueño y dijimos que el día que volviéramos, lo haríamos por amor y no por dinero. Nos mantuvimos al margen cuando se dio la fiebre de reencuentros y esa es la prueba de que lo que digo es verdad. Sí nos quedamos con ganas de hacer cosas, sin embargo, y créeme, que si me siento a platicar con ellos (los Caifanes) y nos ponemos a tocar, nadie se va a enterar. Será, quizá, un reencuentro para ensayar y no para tocar en vivo. No lo sé, pero quizá ni siquiera tenga un impacto mediático. Tuviste una primera etapa como compositor, al frente de Caifanes, que fue muy oscura e intensa, cuando hacías canciones como “Bestia humana” o “Negro cósmico”. Ahora haces cosas mucho más suaves, como “Tú”. ¿Qué piensa tu hija Zoey de esa primera etapa? No sé si lo haya escuchado todo, la verdad. Creo que ve igual el conjunto, tanto lo luminoso como lo oscuro. Quizá cuando crezca adquiera una conciencia más clara y crítica acerca del trabajo de su padre, porque ahorita le emociona toda mi música en su conjunto. De repente escucha cosas como "Mátenme porque me muero" y no entiende el significado de las frases. Entonces viene y me pregunta por qué las escribí y yo trato de explicárselo, dentro de mis posibilidades.


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Discografía Caifanes RCA 1988 "Nosotros vendemos discos, no ataúdes". Esto escucharon los Caifanes la primera vez que tocaron la puerta de una casa disquera. En efecto, el primer disco de la agrupación, todavía sin contar en sus filas con Alejandro Marcovich, parece la banda sonora de un funeral artístico en el que confluye el post–punk inglés, la cumbia mexicana, las películas de Tin Tan y las cavaleritas de azúcar propias del Día de Muertos. "Será por eso" aborda la enfermedad mental desde una perspectiva cínica, atormentada, pero al tiempo divertida. "Perdí mi ojo de venado” y “Viento" se habrían de convertir en auténticos símbolos del rock hecho en México. Sin duda, el primer disco de Caifanes es el más afortunado en la carrera del grupo y eso no significa que los álbumes posteriores sean malos, sino que, como anunciaba Saúl en "Amanece", autoría por cierto de Diego Herrera: "Nunca nadie me podrá parar, sólo muerto me podrán callar". TXT:: Arthur Alan Gore.

Volumen II RCA 1990

El silencio RCA 1992

El nervio del volcán RCA 1994

Por tradición se la llama El Diablito, ya que la correspondiente tarjeta de lotería aparece en la portada. El segundo álbum en la historia del grupo presenta, de entrada, la incorporación de Alejandro Marcovich como guitarra principal, situación que dotaría de ahora en delante de una personalidad característica al grupo, sobre todo en canciones como "El elefante” o “Detrás de ti". Las letras de Saúl dejan atrás la tiniebla total para explorar terrenos mucho más poéticos, prueba de ello es "Sombras en tiempos perdidos”, “Aquí no pasa nada” y “Amárrate a una escoba y vuela lejos”. La trompeta incluida en “La célula que explota" representa uno de los momentos clave de incorporación de elementos nacionalistas dentro del rock. Musicalmente, cada uno de los elementos —bajo, guitarra, teclados, saxofón y batería­— trabajan en perfecto equilibrio. Era un hecho: Caifanes había encontrado su propia voz y no sería más una especie de The Cure en español. TXT:: Arthur Alan Gore.

Corría 1992 y el grunge se dejaba sentir. El mundo “olía a espíritu adolescente” y algo parecido a una revuelta parecía gestarse. Acá, los Caifanes concebían su tercera entrega atravesando un momento fortísimo en cuanto a creatividad, dado que cada músico asimiló a la perfección su sitio y lo que aportaba a la banda. Como quinteto las posibilidades eran amplias y el sonido acotaba su interés por el folklore latino, especialmente el nacional. Además, contó con el trabajo de producción de Adrian Belew, un guitarrista de excepción y leyenda. Antes que apostar por "Nubes", "No dejes que" y "Para que no digas que no pienso en ti" –que fueron sencillos– perviven diversos aspectos interesantes en "Piedra", "Miércoles de ceniza", "Debajo de tu piel" y una oscurísima "Hasta morir", rescatada de los tiempos de Las Insólitas Imágenes de Aurora. Una buena señal es cuando un disco envejece muy poco o como si no lo hiciera. El silencio se siente lleno de un magnetismo vital, potenciado por el son jarocho de "Mariquita" (una rola que sólo venía en el CD). Es preciso decirlo: para muchos la obra más lograda —quizá con sombra del primero—. Después de este disco, nada volvió a ser igual. TXT:: Juan Carlos Hidalgo.

Silogismo rockero número 104: si un disco logra conquistar el mercado fresoide, inmediatamente será el menos elogiado por los fans de hueso colorado. Pero no siempre “lo comercial” es sinónimo irremediable de lo apestoso. Aunque este volcán escupió clichés como “Afuera” o “Aquí no es así, en ambas el trabajo de las guitarras equilibra el ánimo de lucro. Si aquí se perdió la frescura de los discos anteriores, ganó al adentrarse por caminos inexplorados (a menos que seas My Bloody Valentine, el post–punk no cotorrea tanto pasados los 35). Ahí está el jazz lánguido de “Quisiera ser alcohol”, las nuevas versiones de “El animal” y “Hasta que dejes de respirar” (compuestas para las Insólitas), o el rock latinizado de “Aviéntame” y “Miedo”. Editado unos meses después de que naciera el entonces “decente” MTV Latino, Los Caifanes alcanzaron el punto más alto de su carrera con la ayuda del video. Para este disco, Diego y Sabo ya se habían amarrado una escoba para volar lejos, un gesto que anticipaba un inminente pleito: el 18 de agosto de 1995, la banda tocó por última vez en la ciudad de San Luis Potosí. Al final de la presentación, Carlos Marcovich se esforzó en vano para que su carnal y Saúl se dieran un abrazo en el escenario. TXT:: Vicente Jáuregui.

lectura recomendada Una banda nombrada Caifanes Xavier Velasco Dragón 1990

Mucho antes de que Xavier Velasco recibiera el VI premio Alfaguara por su novela Diablo Guardián, el escritor publicó un libro que ahora es todo un objeto de colección. Se trata de una suerte de ensayo que, ajeno a la definición más burda de biografía, nos aproxima a los primeros años de los Caifanes. Con un estilo mordaz, la historia de la banda es narrada con el fervor religioso de quien puede contar las cosas de primera mano (la amistad de Velasco con la banda es legendaria), y de paso, nos aventura un texto que encierra tantas lecturas como laberintos hay en sus líneas. El libro es difícil de conseguir, pero con algo de suerte se puede encontrar los sábados en el Chopo, en alguna librería del centro, o hasta subastado en mercado libre. Créditos fotográficos: páginas 44, 45, 46 (Saúl Hernández) y 48 (Saúl) tomadas de la revista “Caifanes, La Historia”, cortesía de Javier Hernández Chelico para CONECTE. Páginas 46 (Saúl y Alejandro), 47 (Las Insólitas Imágenes de Aurora con Laureano Brizuela) y 48 (primer foto de Caifanes), tomadas de “Una banda llamada Caifanes” de Xavier Velasco.


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el nuevo de Da Punto Beat o el aún futuro de Normal & Moodo rondan entre los 10 y los 25 mil dólares en costos reales. El de Songs For Eleonor debe de andar en el mismo rango. “Cruz,” pieza electrónica de FM (Santiago Rodríguez y Jorge García) costó 10 mil pesos de producción. oll. TXT:: JP River

Antes o ahora, la idea de una sinfonía, como la de un film, costaba y cuesta lo mismo que la literatura: tinta y papel como mínimo. Mientras el guión y el poema, ensayo o novela siguen y seguirán representando gastos en miniatura aún a pesar de cualquier intento por elevarlos –una máquina de escribir, una computadora con procesador de palabras–. La música es capaz de grabarse con un magnetófono y, hoy, traducirse en digital en otro software que la limpie, la levante, la pula hasta el límite para gozo del oído público. Eso en cuanto a la idea que se convierte en hecho, pero a fin de cuentas la música se escucha en vivo, y eso tiene el costo de los instrumentos: una guitarra, una armónica, un piano. O simplemente, la voz: ni un centavo, aunque las palabras entran en la misma categoría, caso extremo en el que habría que incluir sólo la memoria. ¿De cuántas páginas puede acordarse el novelista? El poeta, valga decirlo, es músico natural. Para cerrar mi pequeña trilogía, recurrí a la misma investigación de costos con resultados vedados. Lo gastado en la producción de los grandes discos de la historia no es una cuestión abierta como sucede en el cine o en las subastas de arte. Por ejemplo, como parte de la estrategia publicitaria para el lanzamiento de A Night At The Opera de Queen en noviembre de 1975, la disquera se jactó de haber producido el álbum más caro de la historia, sin embargo la única cantidad que se hizo pública fue la del video de “Bohemian Rhapsody”, con un costo de 4,500 libras esterlinas. Los tiempos cambiaron en la industria, y para inicio de los noventas un disco de Guns & Roses pudo haber costado hasta dos millones de dólares, con prostitutas y champaña incluidos. Evidentemente, los discos más caros de la historia de la grabación – sean de pop, rock, sinfónicos o de reggaeton– no tienen parangón con el costo de una película. En la escala nacional de música independiente, proyectos en ciernes o ya terminados como Sanchez Dub & The Candy Corporation, el (((eufonia))) de diDiok, el Buena Onda Chillin’ Club de los Poncho Kingz,

Es posible hacer un largometraje en plataforma digital con 10 mil dólares. Quizá hasta con menos. Pero de ahí a que se exhiba en una sala o tenga el nivel de calidad para transmitirla por televisión es otra cosa. Harmony Corine grabó Julien Donkey-Boy (1999) con una cámara handycam MiniDV, pero hizo un data-to-film a 35 mm y a fin de cuentas es ese el medio en el que debe ser proyectada. Para la versión en DVD, es de esperarse que la distribuidora haya hecho un nuevo transfer de la cinta de 35 a video para rescatar la intención del aspecto visual que le dio al MiniDV su paso a celuloide. En mi caso, rodé Ópera (2007) con 220 mil pesos de los cuales usé la mitad para el negativo re-enlatado de 35 mm, gasolina, comida, un par de locaciones y sueldos de cinco o seis elementos claves de producción, pero al final del proceso la película tuvo un costo real de poco menos de 4 millones de pesos. Es casi una certeza que los proyectos musicales arriba mencionados no verán de regreso el dinero gastado en sus producciones a través de la venta de discos al igual que Ópera no recuperará la inversión de su co–producción en la taquilla o su lanzamiento en DVD; ambos se convierten así en suntuosas piezas de “arte” cuya meta va más allá de lo económico, pero al menos el músico tiene su instrumento y venderá entradas para ser escuchado en vivo. Una banda mexicana a gran escala –de rock o música grupera– puede invertir en la producción de un disco 100 ó 150 mil dólares, mientras que una gran producción cinematográfica como las cintas de la casa productora Lemon Films es capaz de gastar de dos a cinco millones de dólares y en ambos casos la probabilidad de recuperar la inversión es altísima. Se dice que Amores Perros (2000) costó tres millones de dólares, y los vio de regreso. Además, el cine incluye también costos musicales puesto que la música lo acompaña casi por obligación, aunque en realidad podría (¿debería?) valerse un poco más de sí mismo sin recurrir siempre a las notas que todo lo abarcan, que devoran por su magnitud el contenido del cuadro –el arte musical, en mi opinión, es el más grande, por tanto el que predominará puesto al lado de otro–. Aunado a los costos de producción y post–producción que implica la imagen–movimiento, entre derechos de piezas existentes y costos de grabación de música original el cinematógrafo carcome cada centavo, cada penique. O en la voz de Roger Waters en el disco Amused To Death, inspirado en el libro Amusing Ourselves To Death de Neil Postman y en el que inserta la voz en vías de extinción de HAL de 2001: A Space Odissey al inicio de esta rola, de la que extraigo el coro: Can’t you see It all makes perfect sense Expressed in dollars and cents, Pounds, shillings and pence Can’t you see It all makes perfect sense M


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TXT:: Jorge Arias. FOT:: cortesĂ­a Warner Bros. Pictures


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Contar una historia en el cine es, independiente de lo que los humildes mortales podamos pensar, una situación compleja, en especial cuando piensas hacer una “adaptación libre” de un mito griego como, digamos, el de Perseo. Pensar en dioses, semidioses, mortales, monstruos que te convierten en piedra y caballos alados para hacer una historia de aventura es asunto riesgoso, pero la idea resultaba tentadora, sobre todo al finalizar la década de los setenta. Para el escritor Beverley Cross, el romance entre uno de los dioses más poderosos y una hermosa mortal, del cual nace un héroe con una terrible maldición a cuestas (y cuya única ventaja en el mundo es, obviamente, tener como padre al mero mero del Olimpo), fue motivo suficiente como para escribir Furia de Titanes, que en 1981 se volvió en una realidad con la ayuda del director Desmond Davis.

El filme tuvo como Zeus al actor Laurence Olivier, famoso por ser el primero en ganar el Oscar como mejor actor en un filme dirigido por él mismo (Hamlet, 1948), y quizá el de más renombre pues el rol protagónico recayó en el joven Harry Hamlin, actor que comenzaba su camino en la industria y con trabajos previos bastante modestos, como tal vez era el caso del resto del elenco. Sin embargo, en la ecuación se encontraba Ray Harryhausen, nombre del As bajo la manga que tenían los involucrados en el proyecto. Harryhausen es famoso por sus trabajos de animación en stop motion, mismos que pueden apreciarse en el primer King Kong, de 1933. Con Ray en el proyecto y un presupuesto de 16 millones de dólares, el filme pudo realizarse en 1979 y dos años más tarde ver la luz en las marquesinas cinematográficas. La Furia de titanes de aquellos días tuvo un éxito inesperado en taquilla, recaudando 41 millones de dólares y recibiendo buenas críticas pese a los puristas que seguramente intentaron desacreditar un film con ligero apego al mito clásico. Furia de titanes, no obstante, se quedó grabada en las audiencias más jóvenes, que pronto la convirtieron en una película emblemática, sin la fama de Star Wars, pero con el mérito de cintas como Flash Gordon, Laberinto o El cristal encantado, que hicieron las delicias de quienes fueron infantes en la década de los ochenta. Pero más allá de la nostalgia, Furia de titanes representó el último trabajo de Ray Harryhausen (aunque participó como animador en un proyecto hecho en el 2003), hecho que elevó a nivel de culto el filme dirigido por Davis.

La expectativa de las nuevas audiencias, tan acostumbradas a no ser sorprendidas por criaturas mitológicas, no está depositada en el reparto, sino en los efectos visuales.

Por otra parte, la actuación de Harry Hamlin le permitió permanecer en la industria con trabajo constante, llegando incluso a prestar su voz en Batman: The Animated Series (considerada como una de las mejores caricaturas de todos los tiempos), así como para el personaje de Perseo que aparece en el afamado videojuego, God of War II.

Aunque lo ocurrido en torno a la película de 1981 no hubiera sido motivo suficiente para intentar un remake, cuando Warner adquirió los derechos del guión original escrito por Beverly Cross fue fácil predecir una innovadora versión de Furia de titanes; más aún cuando actualmente vemos reversiones a diestra y siniestra en la industria hollywoodense, sobre todo si permiten el uso desenfrenado y casi obsceno de los efectos visuales que tanta fama han cobrado en los años más recientes. A casi 30 años del filme original, toca el turno a Louis Leterrier, director de Transporter 2 y The Incredible Hulk, para llevar a buen puerto las aventuras de Perseo. Al lado del director francés tenemos a los actores Liam Neeson y Ralph Fiennes, quienes compartieron el set por última vez en la multipremiada Schindler’s List y ahora se encargarán de interpretar a Zeus y Hades respectivamente. Como Perseo aparece la novel estrella de Avatar, Sam Worthington, quien junto a la actriz Alexa Davalos consolidan un reparto que promete evitar a toda costa hacer de esta aventura épica una tragedia griega.

Pero lógicamente la expectativa de las nuevas audiencias, tan acostumbradas a no ser sorprendidas por criaturas mitológicas, no está depositada en el reparto, sino en los efectos visuales. La estética un tanto grotesca del filme original ha sido replanteada y embellecida, los efectos visuales obviamente no incluirán modelos a escala o tomas cuadro por cuadro y, como es de esperarse, se presentará una versión en 3D aunque la nueva Furia de titanes no fue hecha en este formato. Con un presupuesto de 180 millones, un elenco que ha mostrado su éxito en taquilla y un director que domina el significado de la acción vertiginosa en sus películas, se vaticina que Furia de titanes sea un éxito rotundo a nivel mundial. Por supuesto que también se espera que la nueva versión traerá justicia divina al filme original, incluso aunque la juventud actual ya no se deja sorprender con facilidad ante lo que presenta en la pantalla de plata. Y es que en un mundo donde la tecnología dejó de formar parte de la ecuación para convertirse en el máximo protagonista del cine actual, resulta difícil tener el alcance que tuvieron los pioneros del género de fantasía o ciencia ficción. No lo duden: Furia de titanes será colosal pero, ¿qué película con efectos visuales en el rol principal no lo es ahora? M


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TXT:: Mónica Vázquez Ruiz. FOT:: cortesía Kunsthaus Miami/ Perugi Artecontemporanea.

Cuando se hace referencia al arte, se piensa como la expresion más íntima y pura del ser humano, el artista es estereotipado como aquel genio creativo romántico, rebelde y lejano al mundo capitalista. Las ferias se encargan de demostrar lo contrario, representan lo que se puede considerar el lado más “oscuro” del sistema artístico. Se trata de espacios comerciales que tienen la finalidad de ser rentables, por lo que se exhiben más de mil obras de artistas distribuidas en stands y dividias por secciones según su reconocimiento. Y si bien resulta una gran oportunidad para el público al brindar la posibilidad de conocer ofertas nacionales e internacionales en poco tiempo y a pesar de la estructura que las respalda, no se les puede comparar a nivel experiencia ni en calidad de contenido con una visita a un espacio museístico.


Daniela Edburg. La novia. Impresión digital. 100 x 150 cms. 2009. Kunsthaus Miami.

Zona MACO no es la excepción y como todo proyecto comercial está en constante proceso de definición. A partir de las críticas recibidas en ediciones pasadas por su discurso poco arriesgado y por promover arte contemporáneo definido como mainstream, en esta ocasión ha decidido incorporar nuevos proyectos para crear un programa más atractivo que la revitaliza y atiende las inquietudes de distintos públicos. La búsqueda de una oferta propia se ve reflejada en Zona MACO Sur. Proyecto presentado en la edicion 2009 bajo la curaduría del brasileño Adriano Pedrosa con una selección de artistas que no contaban con presencia en la feria. En esta ocasion, se muestra una apuesta global basada en el interés por atraer mayor número de galerías extranjeras

por lo que reune proyectos individuales de artistas del Cono Sur (África, Oceanía, Asia y América Latina). A pesar de los comentarios negativos a la edición pasada por la presentación de lenguajes caducos y propuestas repetitivas, ahora se le pronostica como “la gran sorpresa”. Si cada feria tiene una personalidad propia, Zona MACO se distingue por ser una propuesta artística que oscila entre lo ya visto y lo arriesgado, la cual incluye obras consagradas, piezas “espectáculo” y decorativas creadas para el consumo y disfrute comercial que se mezclan con obras propositivas y novedosas, a la par de abrirse a los espacios más jóvenes. En cuanto a los formatos, prevalece la pintura, a la que le sigue la fotografía y en menor medida esculturas, videos e instalaciones.


Iv谩n Puig. Crecimientos artificiales. Impresi贸n digital. 75 x 100 cms. 2009. Kunsthaus Miami.


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Respecto a las propuestas centradas en la reinterpretación de lenguajes, el fotógrafo holandés Hendrik Kerstens retrata a su hija Paula para despúes recrear obras de autores holandeses o del Renacimiento italiano, como Vermeer, Botticelli, Leonardo Da Vinci o Rembrandt. Además de utilizar la técnica de la fotografía actual para rememorar pinturas de siglos pasados, su trabajo de claroscuro es magistral hasta el punto de ser casi imperceptible la bolsa de plástico que las modelos llevan en la cabeza.

A pesar de su discurso repetitivo, Daniela Edburg se presenta en esta ocasión como una de las artistas consolidadas y reconocidas por el sistema. Su obra ofrece una doble lectura que va de lo amable y simpático a la crítica sutil de las relaciones sociales. “La novia”, a pesar de no realizar una reflexión abiertamente feminista, ni una burla a los estereotipos, refleja el total conocimiento y manejo de las emociones humanas por parte de la artista, con lo que logra provocar la risa del espectador para después llevarlo a la introspección –al mismo tiempo que sus fotografías aumentan su demanda en el mercado artístico. En el ámbito de lo arriesgado y atrevido, el espacio de arte contemporáneo Kunsthaus representa al artista mexicano Iván Puig, quien se distingue por utilizar como recurso la ironía y la paradoja con instalaciones sonoras y escultóricas, objetos descontextualizados e hibridación de técnicas. Ahora se exhibirá el documento fotográfico “Crecimientos artificiales”, crítica que realiza al sistema educativo del país a partir de una instalación conformada por recortes de antiguas sillas de la Escuela Normal de Guanajuato. La finalidad de la obra es poner en entredicho las estructuras de poder sobre las cuales se “sienta” la doctrina educativa nacional tan deteriorada por conflictos de orden económico, político y social. A pesar de sus altas y bajas, la visita a Zona MACO es un referente casi obligado. En general, las ferias son el punto de reunión por excelencia para cualquier ámbito, y la cultura no es la excepción. Por último, no se debe olvidar la importancia que el arte ha cobrado en nuestro país como evento social, donde el día de la inauguarción, un desfile de “socialités” se funde con curadores, artistas, coleccionistas o directores de museos, y en ocasiones es difícil distinguir a unos de otros. M


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reeditan

TXT:: Arthur Alan Gore. FOT:: cortesía Universal Music.

disintegration

no es lo mismo la crisis de los 30, que 20 años después

Bésame mucho (estúpido existencialista) Cuando los ejecutivos de Elektra Records escucharon el disco Disintegration, de The Cure, le dijeron a Robert Smith que aquello sería su suicidio comercial. La banda venía de lanzar Kiss Me, Kiss Me, Kiss Me, un álbum de corte sexy, esqueleto popero y vocación un tanto alegre que contenía cortes como “Why Can’t I Be You?”, “Just Like Heaven” y “Hot Hot Hot”, que sirvieron para que el grupo británico comenzara su allanamiento en el mainstream estadounidense. En contraparte, lo que Smith ponía ahora en el escritorio de los encorbatados discográficos les olía a muerto. La densidad sonora del viejo Pornography había regresado, la declaratoria de guerra, las lágrimas y la sustancia negra que de tan espesa cuesta trabajo tragarla. Disintegration era un arrebato desesperado de tristeza, una catarsis que tenía por objeto mantener a flote a un Smith acongojado que se metía cantidades industriales de LSD para lidiar con sus episodios depresivos, agravado por haber tenido que expulsar a Lol Tolhurst (su amigo de la infancia y cofundador del grupo) poco después de terminar el disco debido a su abuso del alcohol, mismo que lo había reducido a un fiambre incapacitado para hacer música. Para colmo, la relación de Smith con el resto de los integrantes del grupo no era la mejor.


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Disintegration, en efecto, desintegró algo: un sueño (…) Robert Smith había compuesto su obra maestra a los 30 años. Pero eso a los ejecutivos nada les importaba. Ellos querían más canciones de pop para vender como si se tratara de hamburguesas y no larguísimos fragmentos de genuina poesía como los contenidos en “Pictures Of You”, tema “antiradiable” de más de siete minutos de duración que expresaba: “Somos los boxeadores en el cuadrilátero/ somos las campanas que nunca suenan/ existe un título que nunca podremos ganar/ no importa que tanto nos esforcemos en nadar”. Ellos, los dueños del dinero, con sus rostros de piedra, sólo dijeron: danos otro Kiss Me, Kiss Me, Kiss Me, estúpido existencialista. Y retrasaron hasta donde pudieron la salida del referido material.

Es la historia de una (canción de) amor como no habrá otro igual

“Pictures Of You” dice en otro fragmento: “Fotografías de ti cuelgan de tu pared para que el mundo las vea”. La canción surgió luego de registrarse un pequeño incendio en la casa de Robert Smith. Entre las cenizas, el músico descubrió su cartera y dentro de ellas, fotografías de su compañera de toda la vida, Mary Poole, quien le ha inspirado otras célebres canciones como “Love Song”, también incluida en este disco y que fue su regalo de bodas. Respecto de tan especial presente, Smith ha dicho que tardó una década en sentirse cómodo cantando una canción de amor. Las fotografías fueron determinantes en la inspiración de The Cure durante el proceso de grabación de Disintegration, octavo disco que a pesar de ser catalogado por los corporativos como un “suicidio comercial”, registra las ventas más altas en toda la trayectoria de los ingleses, superando los tres millones de copias alrededor del planeta. En una ocasión, Roberto colocó un recorte de periódico en las paredes del estudio Hook End Manor, en Reading. La noticia daba cuenta de una pareja de adolescentes que se habían suicidado poco tiempo antes, después de escuchar los primeros álbumes de The Cure. En su caso, la única cura que los chavos encontraron para sus males fue la muerte. Musicalmente, Disintegration representa una compleja (pero no por ello caótica) madeja de efectos de guitarra, pasajes de teclado y ambientes sombríos sobre los cuales Robert asfixia su alma mediante el canto. El sonido es un cristal que se rompe en un llanto de miles de gotas luminosas. Desde el tema que lo inaugura, “Plainsong” hasta el que lo clausura, “Untitled”, se trata de una obra maestra que resume artísticamente la década de los ochenta para The Cure, desde sus más oscuros inicios hasta su rostro más suave.

Rómpeme, mátame, pero no me ignores

Pese a las expectativas que ofrecía la disquera y que plasmó en una carta que Smith aún conserva (donde lo tacharon de oscuro), Disintegration entró de lleno en el sitio número tres del chart del Reino Unido, lo cual hizo que Elektra se tragara inmediatamente sus propias palabras. Cuando comenzó a componer el disco, Smith fue sujeto a una presión considerable (se acercaba su cumpleaños número 30) y se mostraba convencido de que debía componer sus mejores canciones antes de esa edad. Sólo las drogas alucinógenas lo ayudaron a transitar por esta crisis. Los primeros demos se los presentó a sus compañeros en casa del baterista Boris Williams en 1988. Todo lo que había compuesto se escuchaba teñido por una gigantesca telaraña de pesimismo y claustrofobia (la frase “the spiderman is having you for dinner tonight...” estaba inspirada en el miedo hacia las arañas que nació cuando un infante Robert soñó que un arácnido gigantesco se lo comía). En ese momento, él esperaba que al resto de sus compañeros no les agradaran las canciones y en consecuencia, estaba decidido a realizar Disintegration como un disco solista. Sin embargo, a Simon Gallup, Porl Thompson, Boris y Roger O’Donnell (después se supo que Lol Tolhurst anduvo demasiado ebrio como para poder moverse) les gustó el material y el disco comenzó a grabarse. Así comenzó una extenuante gira mundial que llevó a The Cure, aquellos lejanos tres chicos imaginarios, a presentarse en arenas ante más de 40 mil personas y a viajar a los Estados Unidos en barco porque a Robert y Simon les aterrorizaba volar. El cantante se distanció de sus compañeros y se entregó de lleno a la cocaína. The Cure acabó agotado de las giras, añorando aquellos días en que eran una banda under que causaba sensación cuando sus integrantes acudían a beber cerveza en la Batcave (“Solíamos ir porque entrábamos gratis y tanto la gente como la música eran agradables”, cita a Smith en el libro La Década Obscura, del español Fernando O. Paíno). Disintegration, en efecto, desintegró algo: un sueño. The Cure se masificó definitiva e inexorablemente. Robert Smith había compuesto su obra maestra a los 30 años.

(Sí) Volveré, te lo digo llorando de rabia

Si en 1989 la disquera renegó de Disintegration, dos décadas después anunció el lanzamiento de una edición de lujo del disco para el pasado febrero de 2010. Se trata de un material triple que incluye, además del álbum original, un segundo disco con rarezas, demos caseros y tomas alternas, y un tercer disco que registra Entreat, el concierto ofrecido en 1989, en Wembley, e integrado por los temas de Disintegration. Así funciona la industria, como en aquella célebre canción: “En el tren de la ausencia me voy, mi boleto no tiene regreso”. A menos, claro, que pueda sacar ventaja de ello. M


60 TXT:: JP Riveroll.

sobre hollywood: un viaje cómico, trágico y (no muy) musical Somos hijos de los ochentas, no sólo por cuestión de edad –buena parte de los lectores de Marvin nacieron en esa década– sino por herencia y coyuntura histórica. El vuelco que dio el cine en ese lapso lo seguimos viviendo; si en ese entonces fue novedad, hoy es la norma. Quizá lo que cambió todo fue la distribución, cuya influencia fue permeando hacia el contenido para acuñar en poco tiempo el término blockbuster, y de ahí pa’l real. Cuando Jaws (1975) de Steven Spielberg se estrenó con miles de copias y una inusitada campaña de publicidad que incluyó comerciales de televisión, espectaculares y desplegados, revolucionó la industria. Antes, lo usual era estrenar primero en dos o tres pueblos o pequeñas ciudades, apreciar la reacción del público pero sobre todo de la crítica, y a partir de esos primeros resultados planear el alcance que tendría cada estreno. En aquel tiempo la opinión de la crítica especializada repercutía enormemente en la taquilla, quizá por ser una sociedad menos mediatizada que la que estaba a la vuelta de la esquina, quizá porque Spielberg & Co., aún no inventaban la manera de arrasar con todo y hacer prevalecer el poder de la mercadotecnia sobre todo lo demás. Sea como fuere, este cambio dio pie a que películas consideradas antes como de serie B, de bajo costo y estrenos limitados, se convirtieran en el predominio de la cartelera, y las antes consideradas de tipo A pasaron a ser “películas de arte” relegadas a los mínimos estrenos que antes merecieron los churros.

Boxeadores, bárbaros, guerreros y detectives se peleaban la taquilla partiendo de afortunadas fórmulas populares.

Thus, I give you the eighties. Stallone, Schwarzenegger, Gibson y Murphy

Mientras boxeadores, bárbaros, guerreros y detectives se peleaban la taquilla partiendo de afortunadas fórmulas populares convertidas en trilogías o sucedáneos para acaparar al gran público –incluyendo al infantil con singulares atracciones como Karate Kid, Back to the Future o The Goonies–, algunos despuntes autorales se siguieron dando, aunque con menos regularidad que en décadas anteriores. All That Jazz (1979) de Bob Fosse y Kagemusha (1980) de Kurosawa comparten la Palma de Oro en 1980 inaugurando la década a la par, con cineastas de antaño pasando la batuta a las nuevas promesas. Así, Truffaut estrena El último metro (1980) mientras Almodóvar filma sus primeras osadías carnavalescas adornadas de una estética, en retrospectiva, “totally eighties”. Paris, Texas (1984) de Wim Wenders deslumbra por su introspección, al tiempo que un Lars von Trier clínicamente estilista aparece con su primer largometraje, The Element of Crime (1984), tras una estética preciosista que cambiará de tajo diez años después y que sin embargo, junto con Europa (1991), queda para recordarnos que es posible cambiar de piel.


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De este lado del Atlántico Amadeus (1984) y The Last Emperor (1987) ganan el Oscar con tres años de diferencia y en paralelo temporal con la cadencia minimalista del joven Jarmusch (Down by Law, 1986 y Mystery Train, 1989) y el hambre asesina de Abel Ferrara (Fear City, 1984). Después llegaron los hermanos Scott: Tony con The Hunger (1983) –que tenía a David Bowie y Catherine Deneuve como protagonistas– y Ridley con Blade Runner (1982), marcando la pauta de su futura hegemonía dentro del cine industrial de alto presupuesto y, a veces, calidad crítica. Alien (1979) une a Ridley, realizador de la primera entrega, con James Cameron, quien antes de Aliens (1986) dio vida al Terminator (1984). De Niro se mantiene y marca el signo de los tiempos: Raging Bull (1980), The King of Comedy (1982), Brazil (1985), The Mission (1986), The Untouchables (1987); Kubrick con dos nuevas obras maestras: The Shining (1980) y Full Metal Jacket (1980). Lynch se pasea del Elephant Man (1980) a Dune (1984) a Blue Velvet (1986), y con Scarface (1983) se hace el silencio...

En otras latitudes

Dan sus primeros pasos carreras prometedoras. En Yugoslavia Emir Kusturika, en Grecia Theo Angelopulous y en Austria Michael Haneke, tres monumentales íconos que seguirán recordándonos a todos que el cine puede ser otra cosa. A través de la lente tras la que miran estos directores se aprecia un mundo nuevo: la incisión del cine sin atributos en persecución de un cierto tipo de verdad que hoy se esconde tras la máscara de la indiferencia del entretenimiento. Si

Tarkovsky filma sus dos últimas películas, Kieslowski el Decálogo y Godard regresa al cine, Europa queda en buenas manos, nuevas y viejas. Sin embargo Wolfang Petersen, el de Air Force One (1997) o Troy (2004), alza los mares con Das Boot en 1981 para luego aplicar todo lo que sabe al engranaje hollywoodense. Hacia oriente Kurosawa nos da Ran en 1985 –razón por la que el mundo debe quedarle eternamente agradecido–, y Hou Hsiao Hsien inicia su exquisita filmografía. Y del fango de fuego que crea el asfalto sale John Woo, pieza de futura exportación a lá Petersen, amo y señor del cine de acción. Si en Canadá están David Cronenberg y Denys Arcand y en Argentina Adolfo Aristarain, por nuestros lares el panorama es un tanto desolador, con Ripstein a todo lo que da con casi una película por año, mientras Los confines (1987) de Mitl Valdez y Rojo amanecer (1989) de Jorge Fons son como despuntes de una época del cine nacional más bien insípida. Pero en el imaginario colectivo: A fin de cuentas los ochentas son tanto Mad Max, Rocky y Rambo como Chevy Chase o The Revenge of the Nerds (1984). Planes, Trains & Automobiles (1987) frente a Sex, Lies & Videotape (1989), Tootsie (1982) al lado de Twins (1988), The Breakfast Club + St. Elmo’s Fire (1985) o E.T. (1982) junto a Indiana Jones, regresando a Steven y su máquina de sueños sin dejar de lado a Star Wars: los ochentas siguen aquí. M


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¿víctima

kamikaze? TXT: Regina Zamorano.

Desde que era niño, Jean-Michel Basquiat manifestó interés en el arte. Entre los pintores que admiraba se encontraban Picasso, Dubuffet, Cy Twombly y Warhol. Provenía de una familia “afroamericana” (como dicta el eufemismo políticamente correcto), su padre era haitiano y su madre puertorriqueña, aunque de tercera generación. De clase media–alta, Jean asistió a colegios privados y su madre, Matilde, siempre lo impulsó a afinar su precoz talento artístico (ella le regaló Gray’s Anatomy, el libro de medicina que influyó en gran medida en su estilo). Sin embargo, debido a las fuertes depresiones que sufría, Matilde tuvo que ser internada en una institución de salud mental y el padre se quedó solo con los tres hijos. Basquiat no era feliz en el entorno cómodo y seguro de su hogar. Como un Rimbaud contemporáneo, de espíritu rebelde y ambicioso, se fugó de su casa a los 15 años. En una entrevista explicó: “Toda la vida había ido de la casa a la escuela y de la escuela a la casa. No tenía muchos amigos. (…) Me fui e hice cosas de jóvenes”. Su padre lo obligó a regresar, pero dos años después se fue definitivamente.

Nace SAMO Las leyendas comenzaron a aparecer en el SOHO de Nueva York, a finales de los setenta, cerca de los lugares de moda frecuentados por artistas y socialités. Todos se preguntaban divertidos quién estaba detrás de pintas como: “Paseando en el convertible de papi con el dinero del fondo de inversiones”, “SAMO para la dizque vanguardia” o “SAMO como una alternativa a ‘jugar al arte’ en la secta de los ‘radicales chic’ con el dinero de papi”. Los autores eran Jean Michel Basquiat y Al Díaz, quienes firmaban “SAMO” por “Same Old Shit” (La misma mierda), acompañado por un símbolo de copyright para simular un logo o una corporación. Obviamente, las críticas iban dirigidas precisamente a los que tanto entretenían e intrigaban: “SAMO como el fin de esta basura… de SOHO también!... Piensa”.


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American Idols

Hay que ser absolutamente moderno❞

escribió Arthur Rimbaud en 1873. Absolutamente moderno, totalmente ‘in’ y, definitivamente, famoso, esos eran los requisitos para existir en la década de los ochenta.

Corría la década de los ochenta, el sueño americano refulgía como espejito atrapa– bobos. En el mundillo artístico, la profecía de Warhol formulada en los sesenta, “en el futuro todos tendremos 15 minutos de fama”, parecía hacerse realidad de manera desenfrenada. El mercado del arte estaba en pleno frenesí, los coleccionistas, vendedores y agentes buscaban con voracidad talentos incipientes que inflaran su ego, su ambición y, claro, sus cuentas de banco. Comprar arte ya no era un privilegio exclusivo de los millonarios. Gracias a un mejor marketing y a nuevas generaciones de compradores con alto poder adquisitivo y muchas ganas de estar “in” (los yuppies), las obras de los llamados neoexpresionistas empezaron a venderse como pan caliente. Este movimiento (formado por artistas italianos como Francisco Clemente y Sandro Chia, así como por los estadounidenses Julian Schnabel, David Salle y luego Basquiat) rescató la pintura figurativa como medio principal de expresión. Al contrario de las obras intelectuales y herméticas de los artistas conceptuales, privilegiaba temas de la vida cotidiana. El resultado eran obras crudas, muy coloridas, aderezadas de graffitis, pinceladas bruscas y figuras de estilo “primitivo”.

La muerte de SAMO

En este contexto surgió lo que todos esperaban: un novel pintor que poseía los atributos para saltar a la fama instantáneamente; era guapo, carismático, exótico, indomable, ah, y talentoso, claro. Como todo artista maldito que se respeta, no tenía ni un quinto, dormía en parques, edificios abandonados y casas de amigos y pintaba sobre lo que encontraba, puertas, pedazos de hule espuma, refrigeradores... Fue en la exhibición alternativa Times Square Show (1980) donde Basquiat comenzó a llamar la atención. Poco después, al ser descubierto por los cazadores de talentos, el artista mató a su alter-ego. “SAMO is dead” anunciaban las pintas. La muerte de SAMO implicaba romper con su pasado callejero y subversivo. Significaba el renacimiento de Basquiat, su transición del mundo invisible, de la masa anónima, al exclusivo círculo de los que ven y son vistos. A partir de entonces, Jean-Michel tendría que cambiar de bando, jugar “al radical chic” y convertirse en el juguete nuevo de la camarilla artística —y blanca—. Era el precio de la fama para alguien como él, que siempre fue considerado como un “otro”, uno de esos aliens que han aterrorizado (al tiempo que fascinado) a los gringos bajo diferentes formas: comunistas, extranjeros, mujeres…


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Basquiat, consciente del tejemaneje de su entorno, llevó al límite las etiquetas con que lo ataviaban (“niño genio salvaje”, “idiot savant”, “primitivo auténtico”, “instintivo”). Su estrategia para conquistar a la elite consistió en decir que venía de un ghetto, que no, no sabía nada de arte y pintaba por puro instinto. Evidentemente, era un absurdo. Jean-Michel tenía muy claro de dónde surgía lo que pintaba, por qué lo hacía y lo que deseaba transmitir: una diatriba cáustica hacia el dominio imperialista y la manera en la que la raza negra era representada.

Blacksploitation

Lo único que el mercado del arte prefiere por encima de un joven artista popular es un joven artista popular muerto.❞ Robert Hugues, crítico de arte.

La primera exposición individual de Basquiat tuvo lugar en Modena, Italia, en 1981. Ese mismo año, la vendedora de arte Annina Nosei se lo apropió. Lo metió en el sótano de su galería, le compró material y lo puso a trabajar. ¿Hay otra manera de decirlo? Podríamos maquillarlo y afirmar que le dio casa, comida y pinturas para que él pudiera dedicarse en cuerpo y alma a su obra, pero hoy ya nadie cree en los cuentos de hadas. Los compradores visitaban el estudio y Annina les vendía los cuadros aún antes de que se secaran. Muchas veces vendió obras que no estaban terminadas. Basquiat era el artista del momento y todos querían una pieza de él. Literalmente.

cinco a la vez. Luego vino el declive, las falsas esperanzas, las recaídas y, al final, tan abruptamente como había entrado, Basquiat fue expulsado del paraíso. Se fugó para siempre, por así decirlo, un 12 de agosto de 1988, y alargó la lista de jóvenes famosos que han muerto de un pasón a los 27.

Los años siguientes estuvieron puntuados por los excesos y tropezones típicos de un ascenso meteórico: varios cambios de agente, cenas y fiestas opulentas, trajes Armani manchados de pintura, la portada de la revista de The New York Times en la que salió retratado como un Mesías del arte, escándalos, decenas de exposiciones, la amistad de Warhol y, por supuesto, una fortuna gastada en drogas (heroína y coca a razón de dos mil dólares a la semana), así como pinturas desperdigadas por doquier (solía regalar sus obras). Para 1984, sus cuadros se vendían hasta en 25 mil dólares y prácticamente los producía en serie; podía pintar hasta

Tras su muerte, el afamado crítico Robert Hugues escribió: “Lo único que el mercado del arte prefiere por encima de un joven artista popular es un joven artista popular muerto”. Cierto. Sin embargo, en el extremo opuesto, bell hooks, escritora y activista, define la trayectoria de Basquiat como el destino de un cristo contemporáneo, que sacrificó su vida para propagar su mensaje contestatario a través de su obra. Entonces, ¿Basquiat fue víctima de la fama o un mártir del arte? Como en muchos de los casos de este tipo (Cobain, El Hendrix, El Che), la pregunta queda en el aire. M


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FRANCO BIANCO

Y LA MAGIA DE LA CONTRADICCIÓN TXT:: Humberto Polar.


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Siempre es un placer para Marvin dar a conocer el trabajo de extraordinarios músicos latinoamericanos que triunfan en otras escenas mundiales. Es el caso de Franco Bianco, un compositor y performer de techno que goza de un inmenso respeto en Europa y es un ejemplo de integridad y trabajo duro. No en vano un track suyo abre la compilación de 2008 Fabric 38 a cargo nada menos que de M.A.N.D.Y. Conversamos con él desde Suiza, donde reside.

www.francobianco.com www.myspace.com/biancofranco

Sobre mis orígenes como músico

Por supuesto, no siempre viví de la música. El que siempre vivió de la música, o tuvo padres millonarios que lo mantuvieron o miente. Yo particularmente trabajé en un banco muy conocido a nivel mundial: el Santander. Estuve ahí un par de años y luego cambie a otra entidad financiera. Estos trabajos me hicieron crecer mucho como persona. Mientras trabajaba en esto, a la par, pinchaba vinilos (y gastaba casi la totalidad de mi sueldo en ellos) en las discotecas y pubs de Buenos Aires. Claro que hubo un momento vértice en mi vida, donde tuve que decidir entre la música, o el capitalismo. Ya te imaginas la respuesta... Ni bien dejé el trabajo en relación de dependencia, me encerré en mi habitación durante meses, con el único objetivo de aprender a dominar el Reason (software para la producción de música N. de R.). Fueron tiempos muy duros para mi. Ni mi novia de ese entonces creía en mi, ni mi familia, ni nadie. Era yo contra el mundo. Todos creían que estaba loco. Dejaba uno de los mejores trabajos en Argentina, ¿para encerrarme a hacer ruido? ¿Cómo no dudar de mi? Así fue como después de muchos meses de autodidacta (en Internet esta todo) sumados a mis años de educación musical durante mi secundaria (estudié composición y ensamble, armonía y percusión) dieron como resultado que mi primer track sea seleccionado para estar en el compilado aniversario de uno de los sellos mas conocidos del mundo en esta industria. Nada menos que Unfoundsound. Luego de eso empezaron a preguntarme si estaba en Europa para bookings... una cosa llevo a la otra... y aquí estoy.

Sobre Suiza y la escena europea

La escena europea es muy compleja, ya que aquí mismo habitan tantas culturas, tantas etnias, tantas cosas mezcladas y unidas. Es hermoso. Una de las cosas mas fascinantes de mi primer tour, fue que me instale en París, en la casa de mi prima. Allí, cada vez que tomaba el metro era una vivencia única. Veía árabes, negros, blancos, rubios, latinos, chinos... todos juntos en armonía, o no. No sé, pero todo era mágico y espontáneo. Eso es lo que yo busco en mi música, mezclar cosas que la gente piensa que es tabú mezclar. Durante el 2007, me enamore de una chica árabe en una de mis fechas en Egipto, y fue una de las cosas mas increíbles que viví en mi vida. Lo nuevo atrae.

Ni mi novia de ese entonces creía en mi, ni mi familia, ni nadie. Era yo contra el mundo. ❞

Creo que con la escena europea, algo de eso hay... lo nuevo atrae y cuánto. Acá están muy abiertos a que les lleguen cosas nuevas, interesa el arte, lo respetan. No sé si estoy insertado en la escena, pero lo que si se es que acá me respetan mucho. Me siento respetado y valorado.

Sobre clasificar la música

Acá un periodista de Tillate me dijo que era como el “Danny Boyle de la música electrónica” y me pareció una apreciación muy simpática. Realmente no soporto el purismo. Los puristas son muy conservadores. No van conmigo ni a nivel político ni cultural. Creo que de eso se trata mi carrera musical. Experimentar, componer y tocar en vivo con este único objetivo: ¡no más de lo mismo, por favor! Con respecto a qué cosas me gustan, así como soy abierto para componer, soy abierto para escuchar. Me gusta muchísimo Incubus, Radiohead, Los Redondos, Charly García, Pink... todo lo que esté bien hecho... pop, rock, funk, soul, jazz, todo excepto el trance... pero no tengo algo que diga, ¡puaj! ¡Quizás hasta encuentre algo del trance que me gusta! Quién te dice...

Sobre mis nuevos proyectos y el futuro

Estoy actualmente trabajando con Nacho Benedetti (productor uruguayo) sobre el disco de remixes de Jorge Drexler. Es uno de los desafíos mas hermosos en mi carrera. Con respecto al futuro de la música electrónica, no me gusta anticiparme a los hechos. Creo que nadie sabe qué va a pasar de acá a unos años. Está todo muy revolucionado. Obama gana unas elecciones y hace malabares entre lo que prometió y lo que le dejan hacer. El mundo está muy revuelto, y la gente se esta dando cuenta que los medios de comunicación están al servicio de los poderosos, y que estos quieren más para unos pocos, que los políticos no son los que mandan, sino las grandes corporaciones. Yo siento que la revolución esta cerca (y no hablo de armas). Está claro que el sistema, así como está, se cae a pedazos por sí solo. Y el ámbito musical, desde ya, está conectado. El software e Internet particularmente facilitaron mucho la mega expansión de pequeños músicos desde sus hogares, pero esto también generó mucha gente que hace música con el único objetivo de copiar o sólo por el hecho de hacerse famosos. Por lo tanto el verdadero filtro es el tiempo. Aunque está claro que mañana puedo opinar distinto. La contradicción está en cada uno de nosotros. Un ser humano sin contradicciones es un robot. M


reseñas música 3x1

80 68

David Byrne & Fatboy Slim Groove Armada

Midlake

Here Lies Love Black Light OM Records ★★

Nonsesuch Records

The Courage of Others Bella Union

Justo con el perfil que distingue al sello propiedad de Simon Raymonde y Robin Guthrie (ex Cocteau Twins), la nueva entrega de Midlake despliega un oasis acústico con toques de un barroquismo que pueden encantar, sobre todo a aquellos cuyas reminiscencias por el rock progresivo se mantienen latentes. Baja fidelidad que mece a la vez el eco de la llamada música americana. El quinteto texano liderado por Tim Smith establece un estilo que, sin lugar a dudas, se enfoca a gustosos de esa extraña combinación de melancolía con letras que cuestionan la condición humana. A diferencia de su anterior The Trials of Van Occupanther, su folk psicodélico ha virado hacia la modalidad orgánica. Midlake se considera en cierta forma como grupo de culto que gratifica a sus seguidores con la especialización de un estilo. Baladas que entregan belleza sobre la calma en medio del desierto. Un manto de armonías vocales en franca conexión con la base musical y una lírica que recrea lo básico del ser humano: entre la vida, la muerte y el coraje en medio. TXT :: B.A.

Un experimento que de primera instancia resulta más bizarro que particular. Para empezar, el hecho de que el ex–Talking Head y Norman Cook –mejor conocido desde hace más de una década como Fatboy Slim– trabajen juntos resulta curioso. Y cuando conocemos el motivo de su inspiración la sorpresa se torna en algo desconcertante. Ambos han creado un disco doble, cuyos temas fueron inspirados en Imelda Marcos, la (ex primera dama de Filipinas) y su relación con la servidumbre con la que convivió siendo niña. Para recrear todo esto convocaron a 22 cantantes entre las que destacan Cyndi Lauper (quien se revela en “Eleven Days”), Tori Amos, Natalie Merchant, Theresa Anderson, Sharon Jones, Kate Pierson y Santigold (“Please Don’t”), entre otras. Las únicas participaciones vocales masculinas son las del artista country Steve Earle (“A Perfect Hand”) y el mismo Byrne (“American Troglodyte” y “Seven Years”). El resultado es una historia musicalizada con un dejo de tintes caribeños con los que Byrne mantiene afinidad. Los arreglos de cuerdas y bases rítmicas hacen notar las afinidades de los músicos que encabezan esta sui géneris idea, recomendable para los seguidores de ambos. TXT:: B.A.

The Czars: The Ugly People Vs. the Beautiful People. Una de las bandas más intensas en el catálogo de Bella Union. Neil Young: After the Gold Rush. El maestro imparte cátedra transgeneracionalmente. Iron & Wine: Around the Well. La esencia folk en el nuevo milenio.

Cyndi Lauper: The Essential. ¿Un pretexto para redescubrirla? Brian Eno & David Byrne: Everything That Happens Will Happen Today. Ejercicio de dos viejos amigos. Lúdico y atemporal. Fatboy Slim: You’ve Come a Long Way, Baby. Incluye la eterna “The Rockafeller Skank”.

★★★

Viejos conocidos que deciden entregarnos un disco ecléctico por el que desfilan invitados disímbolos. Del dandy Bryan Ferry a los emergentes Will Young y SauntSaviour, así como Nick Littlemore de Empire of the Sun. Más que una dedicatoria al ambiente dance, el dueto británico le rinde un tributo personal al paisaje urbano y su proyección nocturna. Con más distorsiones y deliberadamente denso, Black Light pareciera reflejar una “madurez” que termina en ejercicio desafortunado. Salvo medianos resultados synth–pop como “Shameless”, “History” o “Just For Tonight”, otros temas flotan en la indefinición de una especie de LCD Soundsystem wanna–be (“Cards To Your Heart”) o sencillamente en la espesura que pretende ser provocativa y termina en la monotonía más chata (“Paper Romance”). ¿Perdieron el toque? Es probable que al intentar con otros sonidos, las intenciones de Tom Findlay y Andy Cato hayan terminado disueltas en un lugar que no les corresponde. Uno que precisamente carece de groove, de sentido del ritmo, de secuencias que atrapen y de un ambiente que contagie. TXT:: Benjamín Acosta.

Soft Cell: Non-Stop Erotic Cabaret. Canciones sintetizadas para cuando el sol duerme. Goldfrapp: Supernature. Densidad de teclados con secuencias que contagian. LCD Soundsyetem: Sound of Silver. Electronica post–punk y low–fi con las tuercas bien ajustadas.

★★★


Vansen Tiger The Red Krayola Liars

El Armario De Los Misterios Secretos Prohibidos… ¡Cuidado! Tercer Piso Records ★★★★

Five American Portraits Drag City ★★★

El veterano grupo de Houston presenta una obra que plasma, como su título lo indica, el retrato de cinco personajes estadounidenses. Un disco con la misma cantidad de temas, cada uno de ellos dedicados a Wile E. Coyote (sí, el mismo del Correcaminos), los ex– presidentes George W. Bush y Jimmy Carter, así como al actor John Wayne y el pintor del expresionismo abstracto, Ad Reinhardt. Un álbum con pasajes musicales que combinan la psicodelia con el ánimo de la música americana, sólo que reconfigurada. Con el ingenio de quien canta una especie de corrido, con diferentes esquemas musicales que cierran con una elaborada pieza de piano. The Red Krayola ha creado un disco absolutamente atípico en estos días: una lírica que aborda biografías de personajes históricos con una sonoridad que cambia de acuerdo con las implicaciones de cada una de las historias. Un trabajo experimental despojado de adornos efectistas y cargado de ironía. Un disco que va directo al corazón de los Estados Unidos.TXT:: B.A.

Johnny Cash: American VI: Ain’t No Grave. Profundo y espiritual, idealista y crítico. Captain Beefheart: Safe as Milk. Locuaz, uno de esos clásicos para empecinados sesenteros. Pere Ubu: The Modern Dance. Otra de las andanzas del impredecible Mayo Thompson, el idealista detrás de The Red Krayola.

Sisterworld Mute Records ★★★★

Uno de los objetivos principales de todo músico es poder conseguir, mediante horas de ensayo y por supuesto talento, la capacidad de transmitir emociones o ser capaz de crear sensaciones en el público que escucha sus obras. Liars cumple a la perfección este objetivo en su tercer producción discográfica titulada Sisterworld, en la cual la oscuridad, la tensión y el miedo se siente a cada segundo que transcurre del álbum. Un material oscuro que puede ser ubicado en el terreno de lo experimental y del noise, con miles de sonidos acomodados con tal precisión que Sisterworld bien podría ser el score para una película de misterio... de hecho, al oir el álbum de un jalón te da la sensación de estar dentro de un filme. A través de 11 tracks se desarrolla la historia que, como cualquier otra, tiene sus momentos de acción, algunos nudos qué resolver, y sobre todo, intensos pasajes de misterio. TXT: Orlando “El Chino” Oliveros.

TV On The Radio: Return To The Cookie Mountain. A momentos las voces de Angus Andrew (Liars) y la de Tunde Adebimpe (TVotR) suenan muy similares. Deerhunter: Weird Era Cont. Contundente e interesante contraparte del exitoso disco Microcastle Battles: Mirrored. Disco debut de está exquisita banda de math rock

Octubre de 2008, una de las bandas más importantes y prometedoras de la escena del rock mexicano se separa. Oriundos de Guadalajara pero desarrollando su carrera en el DF, Porter decide terminar su fugaz pero exitoso camino. Ninguno de los integrantes dejó de hacer música, y 2 de ellos han sobresalido: Juan Son con su Mermaid Sashimi y Fernando de la Huerta con Vanser Tiger. Desde los primeros acordes se anticipa de qué tratarán los 7 tracks del disco, además de revelar quién era la mente creativa de Porter. La experimentación sonora es el corazón del disco: hay una combinación exacta entre guitarras procesadas y sonidos electrónicos con atmósferas irreales que inevitablemente recuerdan a Porter, pero que en Vansen Tiger son más envolventes y crean sensaciones que van desde la felicidad hasta el miedo. En pocas palabras, se trata de una montaña rusa de emociones donde podemos notar la metamorfosis del pony que se ha transformado en tigre. Al final, lo importante de la música es que puede llevarnos a lugares insospechados, crear sensaciones indescriptibles, algo que Vansen Tiger logra a la perfección. TXT: Orlando “El Chino” Oliveros.

Porter: Donde los ponys pastan. Primer muestra de que Fernando de la Huerta sería uno de los músicos más prometedores del rock nacional Sigur Rós: Takk, En definitiva, una de las influencias más grandes en Vansen Tiger. Thom Yorke: The Eraser. Otro disco que nos lleva de la alegría al llanto, pasando por la angustia y el éxtasis en tan sólo 9 tracks.

reseñas música 3x1

69


reseñas música 3x1

80 70

Shy Child

Los Punsetes

Dixybait

Liquid Love Wall of Sound

LP2

Everlasting Records ★★★★

★★

Siguiendo el rastro de lo último que ha dejado el tan aclamado –allá por el 2007– new rave encontramos a Shy Child, dúo proveniente de Brooklyn. A su carrera que comenzó hace 10 años, se le suma este que es su cuarto disco de estudio, producido por Chris Zane, quien los tiene en su portafolio de clientes regulares junto con Asobi Seksu, Tokyo Police Club y Ambulance LTD. Al igual que el Manners de Passion Pit –álbum que por cierto fue producido también por Zane– Liquid Love está plagado del registro vocal conocido como falsetto, sintetizadores ochenteros y canciones que la verdad llegan a ser monótonas y aburridas. No lo niego, el disco comienza muy bien con la canción que le da nombre: una pieza del más lindo synth–pop que hace recordar un poco a los Pet Shop Boys y, hablando de algo más reciente, a Calvin Harris; después llega “Disconnected”, que sigue por la misma línea; pero en cuanto hace su aparición Criss Cross el disco decae un poco, es un track de secuencias oscuras que dura aproximadamente 7 minutos. Digamos que el disco pasa con 5.4 y no sube a 6, como sea, Shy Child nos manda un mensaje desde Nueva York: el new rave se ha ido. TXT:: “El Jergas”.

Passion Pit: Manners. Como ya lo decía, disco producido por Chris Zane. Filthy Dukes: Nonsense In The Dark. Shy Child me recuerda a los Filthy Dukes, ambos prometían... Pet Shop Boys: Very. Maravilla del synth–pop.

Los Punsetes son la nueva gran banda de esta camada de grupos españoles (Triángulo de Amor Bizarro, Manos de Topo, Anntona) que tanto se parecen al trabajo de Los Planetas, pero al mismo tiempo se alejan de esa escuela. Estos madrileños muestran una clara influencia de la música de Jota y compañía, pero añaden en su sonido algo de los Pixies y de Dinosaur Jr, me refiero a ese ruido y reverberaciones que tanto les caracteriza. Su más reciente sencillo, “Tus Amigos”, que ya suena en la radio capitalina de México, tiene una de las mejores letras, al igual que la mayoría de sus canciones, que he escuchado en un buen rato. En la homogénea y juvenil voz de Ariadna, su vocalista, se pueden escuchar líneas como: “Que le den por culo a tus amigos...”, “Yo no estoy en tu cabeza, yo no tengo estilo...”, “Creo que creo en Satanás, no preguntes por qué...”. Actitud, sobriedad y desenfado son cualidades que reúnen Los Punsetes en este que es su segundo disco de larga duración, LP2, el cual pinta para ser aquel que los catapulte a dimensiones internacionales; no es para menos que un sello como Everlasting –que cuenta entre sus filas a Pavement, Mogwai y Nick Cave– los haya sacado de la autoedición, ya que su primer disco salió bajo Gramaciones Grabofónicas, sello de su propiedad, para reeditar el debut y este que es su continuación. TXT:: “El Jergas”.

La Bien Querida: Romancero. Al igual que el LP2, este disco fue producido por la misma persona: David Rodríguez. Dinosaur Jr: You’re Living All Over Me. Influencia segura para Los Punsetes. Los Planetas: La leyenda del espacio. Sencillamente, la banda más importante del movimiento independiente en España. Este es su último disco, y en abril conoceremos lo nuevo de ellos.

Los días geométricos no son igual Molecula Records ★★★

Qué pasa si metes en la licuadora todas tus influencias y le añades toques de post-punk y tecnopop? El resultado sería Dixybait, un dúo conformado por Alejandro y Argelia, androides en éxtasis que gustan de los sampleos y que no tienen reparo en fusionar lo que hace Mecano con Tears For Fears, añadir un toque inglés a lo The Smiths y The Cure, y voces en la onda de Jeannette o Claudine Longet. Este disco titulado Los días geométricos no son igual editado en 2007 fue bastante bien recibido en la escena kitsch chilanga, donde compartieron escenarios con Sonido Lasser Drakar, Los Updates, La Monja Enana y L-kan. Ahora los fans del vinilo podrán disfrutar de estas rolas que le cantan al amor con referencias al joystick, la TV, el Kung Fu, el rayo láser y los robots, con una edición limitada en vinil que además del disco original, tiene algunas variaciones y versiones alternas, un lado B con canciones nuevas y remixes. Música sin complicaciones para tomar un helado de chicle después de pasar todo el día de shopping. TXT:: Manolin sin Chilinsky.

María Daniela y su Sonido Lasser: María Daniela y su Sonido Lasser. Clásicos para la juventud en éxtasis que se ponen duro con el High NRG. La monja enana: Un secreto terrible. Dúo madrileño con quienes la dupla Dixybait ha compartido cartel. Los Updates: Los Updates. El ex vocalista de la legendaria banda Los Prisioneros grabó este EP cuando vivía en México.


jj

Owen Pallet

jj nº 3

Heartland

★★★★

★★★★

Pit er Pat, el trío de Chicago conformado por Fay Davis–Jeffers, Rob Doran y Butchy Fuego regresa para completar su docena de discos (entre EPs, remixes y demás). The Flexible Entertainer, que puede ser de entrada todo menos flexible y entretenido, es un trabajo muy experimental, por decir lo menos. Al darle las primeras vueltas a los ocho tracks resulta más fácil hacer gestos de interrogación que de agrado. Pero por ahí de la tercera vuelta empiezan a sobresalir rolas como la cadenciosa “Chavez Ravine”, track 7, una guitarra endemoniada que toca en loop una especie de canción gitana dirige el caos de percusiones que se desarrolla a lo largo de poco más de cuatro minutos, de un sonido que bien podría tratarse de Ratatat colaborando con Santana. El escabroso inicio con el juego vocal de “Godspot” deja de parecer tan estremecedor una vuelta después, cuando encontramos la dulzura en la voz de la por momentos aterradora Fay Davis–Jeffers. Así de experimental está este disco, que de entrada cuesta trabajo (empezando por el nombre de la banda) pero que logra llegar a ser tan flexible que entretiene como contorsionista. TXT:: “el d1eg0”.

El tercer trabajo (obvio) de este dueto sueco formado por Elin Kastlander y Joakim Benon (no tan obvio). Su cortísimo nombre se escribe con minúscula para no confundirnos con el proyecto noventero de la cantante británica Jan Johnston. Y vaya que pueden sonar a los noventa. Con su trabajo anterior, jj nº 2 (obvio) se pusieron en el mapa al aparecer en las listas de lo mejor de 2009 con un sonido inocente extremadamente pop, que a muchos nos recordó a los de también nombre cortísimo (y de lo mejor del año) The xx. Kastlander y Benon han querido mantener el anonimato onda The Knife, pero sus tres modestos (pero honestos) trabajos han despertado la curiosidad de medio mundo. Este álbum inicia con una especie de cover a “My Life” del rapero The Game. Y digo especie porque sólo es la parte del corito de Lil’ Wayne, que suena más como una plegaria que como un cover de hip-hop. También cabe mencionar con honores a la preciosa “Let Go” por incluir la inmortal frase, “Llévame como si tuviera una sobredosis de heroína”(clap, clap, clap). Un sonido pop pero muy digerible que no cansa de sorprender, haciendo uso hasta de sampleos de narraciones de goles de Zlatan Ibrahimovich, el astro sueco (Into the Light). Muy bueno. TXT:: “el d1eg0”.

Owen Pallet es un artista tremendamente geek. Este podría parecer su debut, pero en realidad se trata del tercer trabajo como solista de este violinista y cantautor. La diferencia es que antes firmaba sus trabajos con el nombre de Final Fantasy, en honor a la serie de videojuegos de rol del mismo nombre. Obvio, esto hacía que fuera prácticamente imposible “googlear” la carrera de este talentosísimo multi–instrumentalista canadiense. El joven Pallet decidió además evitar la demanda por los creadores del videojuego y utilizar su nombre de pila (no, alcalina no) e inyectarle un poquito de seriedad a su proyecto. Una particularidad de Heartland es que tres meses antes de la salida del disco, las letras de todas las canciones que lo conforman ya habían sido publicadas en línea. En ellas encontramos una narrativa densísima situada en la tierra de Spectrum. Sí, asusta de tan ñoño. Pero dándole una oportunidad obviando esto y recordando que toda la música del disco es ejecutada por una sola persona, resulta un trabajo por demás interesante. Heartland es simplemente una pequeña colección de 12 “rolototas” que van de lo inocente a lo épico. Literalmente, como el soundtrack de algún R.P.G. de cualquier consola casera. TXT:: “el d1eg0”.

Blonde Redhead: 23. Otro disco igual de contorsionista, pero menos experimental. Fever Ray: Fever Ray. Proyecto alterno de la también aterradora por momentos vocalista de The Knife. Brazilian Girls: New York City. Mismo nivel de experimentación, pero muchísimo más pop.

jj: jj nº 1. Primer trabajo del dueto con nomás dos rolitas. jj: jj nº 2. El álbum que los llevó al reconocimiento mundial. The xx: xx. Otro de los “muy recomendables de 2009 con nombre corto” del d1eg0.

Final Fantasy: He Poos Clouds. Desde el título, Owen nos hace sonreír aunque sea un poquito. Final Fantasy: Has a Good Home. A mi gusto, el mejor trabajo de Pallet a la fecha. Emily Wells: The Symphonie: Dreams Memories & Parties. Impresionante artista americana, también violinista y activista del sampleo de pedal. Imprescindible en cualquier iPod que se respete.

Pit er Pat

The Flexible Entertainer Thrill Jockey Records ★★★★

Secretly Canadian

Domino Records

reseñas música 3x1

71


reseñas música 3x1

80 72

Johnny Cash The Mountain Goats

Ellen Allien

The Life of the World to Come

Watergate 05

American VI: Ain’t No Grave

American Recordings / Lost Highway ★★★★★

4AD

Watergate records

Sinceramente quería encaminar esta reseña negativamente y señalar que ya me parece un exceso de parte de Rick Rubin la sobre explotación de las sesiones que registró con el viejo maestro, pero transcurren los minutos y con ellos los tracks y no puedo sino rendirme ante esa voz sensible y quebrada que el hombre de negro poseía durante sus últimos años, además de una manera serena y contundente de cantar. El tema que da nombre al que esperemos sea el último capítulo de la saga pertenece a ese country gótico que da miedo y deslumbra a la vez, no en vano es una pieza compuesta por el predicador Claude Ely, y cuyo arreglo incluye cadenas arrastrándose. También parece que una cantante tan convencional como Sheryl Crow depositó toda su espiritualidad y fuerza lírica en “Redemption Day”, que parece escrita ex–profeso para Cash. Tras pasar por el cancionero más polvoriento del folk y el country sesentero, el maestro se reserva un acercamiento bíblico en “I Corinthians 15:55” y una salida a modo de guiño humorístico con esa tradicional canción de toque un tanto kitsch que es “Aloha Oe”. En el momento de grabar estas canciones, un hombre que había escapado de sus propios infiernos se hallaba en paz tanto con la vida, como con su gran amor (June Carter). He aquí el canto de despedida de un artista mayor. TXT:: Juan Carlos Hidalgo.

★★★★

★★★★★

John Darnielle está en la brega musical desde comienzos de los años noventa, armando y rearmando a The Mountain Goats, y haciendo lo que le place sin contemplaciones ni miramientos edita ya su álbum número 17. El hombre no se inmuta: musicalmente la tradición norteamericana le da asidero y, cuando es menester renovar su discurso, su temática encuentra nada menos que en la Biblia, una fuente de inspiración inagotable. Así edita 12 canciones turbias y opacas –como han sido siempre sus composiciones– que nunca han sido mejor descritas que: “historias sobre desesperación, dudas y redención”. Cuando la muerte ha rondado a su familia, halla en este texto místico el basamento narrativo, abundante en metáforas útiles para su arte mayor como letrista. En modo alguno es un disco manso o catequizante, toma la fuerza poética de los pasajes, su esencia y la ajusta al formato canción. Lo que habría sido una obra directa y desnuda encuentra su mejor forma cuando entran los discretos arreglos de cuerda de Owen Pallet (Final Fantasy y Arcade Fire). No es ni el primero ni el último tratamiento en clave de rock a ese texto inmenso, pero es uno hecho con toda la honestidad posible y eso vale. TXT:: J.C.H.

Hoy por hoy, un DJ set debe ser virtuoso en técnica y exquisito en selección para que llame la atención. Y vaya que Ellen Allien tiene el toque; bien lo sabían en el célebre club berlinés, localizado en el canal del Río Spree, al momento de conminarla a su serie delicatesen de sesiones. La mente maestra de BPControl sabe cómo dotar de alma a toda expresión de electrónica a punta de lanza. Posee un sexto sentido casi metafísico para esa labor de ars combinatoria que le ha traído fama y fortuna. Imbuida toda ella y su obra de la influencia de Berlín, se siente más que cómoda poniendo la banda sonora a noches de hedonismo y liberación. De su lado tiene algunas barajas que le aseguran una mano ganadora: John Tejada y “The End of It All”, Luciano con “Celestial” y Röyksopp (“This Must Be It”) en una remezcla de Apparat. Ello le permite dosificar cosas menos conocidas como Aerea Negrot y cerrar aludiendo a la música clásica a través del piano de “Fine Mouche”, firmada por Brigitte Fontaine & Khan. Los muros de LED del reputado sitio casi deben derramar lágrimas digitales cuando una deidad tan implacable como Ellen se hace cargo de tornamesas y demás parafernalia haciendo eterna la noche. TXT:: J.C.H.

Johnny Cash: American V: A Hundred Highways. El antecedente inmediato de una serie que redefinió el sentido contemporáneo del country. The Mountain Goats: The Life of the World to Come. Su conexión con lo que hace Cash está en los ritmos lentos y en que está basado por completo en la Biblia. Johnny Cash: American IV: The Man Comes Around. Probablemente el mejor de los discos de la colección. Conmovedor y crispante.

Sufjan Stevens: Seven Swans. En esta trilogía de discos de tintes religiosos, pongamos uno en el que su autor dialoga con Dios. Nick Cave & the Bad Seeds: Abattoir Blues/ The Lyre of Orpehus. Mr. Cueva ha dicho: “Toda verdadera canción de amor es una canción de amor a Dios”, ¿algo más? Low: Things We Lost in the Fire. La fe y la espiritualidad desde la perspectiva de un mormón. Rock con las entrañas por delante.

Ellen Allien & Apparat: Orchestra of Bubbles. Uno de los mejores diálogos colaborativos entre figuras de la electrónica avanzada. Sascha Funke: Watergate 02. Otro set destacado para gourmets de lo electroso desde Germania. Buraka Som Systema: Fabriclive 49. Una descarga de kuduro y electrónica guarra y callera con todo su poder.


dvd de culto El imaginario del Doctor Parnassus

La Pontífice Graffiti Rock

La regla del juego (La règle du jeu)

Dirección: Jean Renoir Reparto: Nora Gregor, Marcel Dalio, Jean Renoir Guión: Jean Renoir, Carl Koch País: Francia Año: 1939 Clásico de clásicos. Tras un desastroso estreno, Renoir cortó nueve de los 90 minutos del corte exhibido inicialmente. Vino la guerra en Europa, cayeron las bombas y ambos cortes fueron destruidos, haciendo del cineasta un emigrante tanto por la depresión del fracaso como por los azotes bélicos en los que su país se vio envuelto –más tarde diría que su patria fue el cine, no Francia, Hollywood ni ninguna otra parte–. En 1959, según el negativo recuperado y el guión original, un par de franceses rearmaron una de las cintas más exquisitas de la historia del cine en un esplendoroso corte de 106 minutos. Una especie de comedia de enredos y vidas cruzadas, La regla del juego se ha convertido en canon obligatorio para cualquier cinéfilo que se jacte de serlo. La trama hace un vector perfecto de tensión inicial, reboltijo a medio galope y un dramático final que se esboza desde un inicio, cerrando un círculo vital de personajes complejos y contradictorios que contagian ternura, pasión, violencia y cobardía, en un conglomerado de piezas actorales que le han otorgado al film larga vida activa. Al morir Jean en 1979, Orson Welles lo catalogó como el más grande de todos sus contemporáneos; bien pudo estar en lo cierto. TXT:: Juan Patricio Riveroll

Dirección: Terry Gilliam Reparto: Heath Ledger, Johnny Depp, Colin Farrell, Jude Law, Christopher Plummer, Lily Cole Guión: Terry Gilliam y Charles McKeown País: EUA, Canadá, Francia Año: 2009 A cambio de la vida eterna, el Doctor Parnassus ha hecho un pacto con el diablo. Ahora, él ha regresado por su parte del trato, llevarse a la primogénita del Doctor cuando ella haya cumplido los dieciséis años. A sólo tres días de que eso suceda, Parnassus debe encontrar una solución para impedirlo. El imaginario del Doctor Parnassus, no es sólo un despliegue de mundos que empiezan detrás de espejos mágicos, de caravanas y espectáculos de feria. Es atractiva no sólo por el morbo de ver el rodaje en el que repentinamente falleció Heath Ledger, ni por ver cómo sus compañeros Johnny Depp, Jude Law y Collin Farrell lo suplantaron en las escenas que le hicieron falta filmar.  La película es grande por su historia y por cómo el director Terry Gilliam (Tideland), supo tomar los retazos que quedaban de una producción casi fallida y bordó un nuevo guión, que de principio a fin engaña  pensando que fue concebida para que realmente fuera así, dejando que la imaginación del Doctor Parnassus nos tentara a adentrarnos en ella y ya no querer salir.  TXT:: Sofía Márquez.

Director: Clark Santee Reparto: Michael Holman, Run-DMC, New York City Breakers, Vincent Gallo, Kool Moe Dee, Special K Género: musical País: EUA Año: 1984 Un verdadero entusiasta del hip hop debe jactarse de haber visto Graffiti Rock por lo menos 275 mil veces. Si bien se trata de un programa reducido a un episodio piloto, (aunque estaba pensado como una serie), sus 23 minutos son como el padre nuestro de la tríada rap–graffiti–tornamesas. Quizá en su momento, este show no fue entendido por estar muy adelantado a su época (era demasiado callejero, bastante raro y definitivamente muy negro para la Norteamérica de Reagan), pero hemos de comentar que para nuestros tiempos le va el monosílabo que Beavis & Butthead nos heredó: “Coool!”. Si creíste que Vincent Gallo siempre fue un pimp de rasgos italianos y ropa ajustada, aquí le verás interpretando a Prince Vincent con un holgado jersey. Además, los performances de Run–DMC, Special K y el anfitrión Michael Holman son tan espontáneas que se convirtieron en clásicos instantáneos al esparcir el hilarante slang neoyorkino “Word yo dude!”. TXT:: Vicente Jáuregui.

Director: Sonke Wortmann Reparto: Johanna Wokalek, David Wenham, John Goodman, Iain Glen, Edward Petherbridge Guión: Donna Cross y Mark Kudlow País: Alemani, Italia y España Género: drama Año: 2009 Según la leyenda de la papista Juana, una mujer llegó al papado católico escondiendo su identidad sexual. Nacida en 822 en Ingelheim am Rhein, era hija de un monje y desde temprana edad hizo lo que ninguna mujer podía en esa época: estudiar. Muy aplicada llegó al Monasterio de los Benedictos como copista bajo el nombre masculino de Johannes Anglicus, lugar donde se mantuvo hasta que su identidad corrió el riesgo de ser descubierta, huyó a Roma y su ascendencia en la jerarquía de la iglesia fue tan grande que terminó siendo nombrada como sucesora del Papa Sergio. Obviamente fue descubierta y la ignominia tuvo que ser oculta de los anales de la historia. A partir de este caso, la leyenda también cuenta que la Iglesia comenzó a corroborar la virilidad de los papas electos con una silla agujerada. Para dar por terminada la inspección, se había de escuchar un sonoro: Duos habet et bene pendentes (Tiene dos, y cuelgan bien). De los productores de El nombre de la rosa y El perfume para el mundo. TXT:: Vicente Jáuregui.

reseñas CINE

73


reseñas libros 3x1

80 74

El fondo del cielo Contacto en Cabo

El fondo del cielo

Ahora y siempre

Rodrigo Fresán Ed. Mondadori

“Los cerebros fuertes se enriquecen con alcaloides, no con vitaminas” es uno de los mantras de la tercia de personajes que protagonizan una novela tan divertida y fugaz, como el mejor rush del más puro estimulante químico de moda. Andrea, Mochinski y el narrador son como una especie de cowboy junkies que deciden pasar del consumo a la producción de drogas, al tiempo que nos cuentan cómo su existencia se va consumiendo a la velocidad de una bacha o la mejor línea. Lobo articula una obra en que coinciden sentido del humor e inteligencia. El propio narrador es un tipo culto que se rodea de especialistas en la historia y taxonomía de las drogas y una chica obsesionada con todo tipo de corrientes de la ciencia mental y la metafísica. Pese al acoso y persecución policial hallan la manera de seguir tirando para adelante –juntos o por separado–. Se trata de una historia que transcurre veloz gracias a la habilidad del escritor para armar esta especie de crónica ficcionada de tres vidas que transcurren entre el pasón y la vaciedad. Políticamente incorrecta en sumo grado y adictiva, en varios sentidos. TXT:: Juan Carlos Hidalgo.

Una novela con ciencia ficción que no es de ciencia ficción, que no es una historia de amor pero que tiene un cuadrado amoroso, que no es de carácter histórico que no es de corte metafísico, que no es apocalíptica pero incluye todos los finales posibles, que no es metafísica pero que se regodea en el pensamiento que no es un ensayo. Un libro sobre la memoria y el recuerdo que no abarca un sólo Uni-verso sino muchos Multi-versos. Planos y capas de realidad que se yuxtaponen para escribir y reescribir la historia del mundo desde la perspectiva de dos judíos apasionados de la sci–fi, enamorados de la misma chica, que protegen a un nerd delirante y que no serán sino piezas de mentes supremas procedentes de este y otros planetas. Fresán (Argentina, 1963) se ha convertido en uno de los más arriesgados escritores del panorama contemporáneo –concepto que también suscribe el inmenso John Banville– y nos entrega una obra de la que da un enorme placer consignar la dificultad de describirla o ubicarla. Narrativa multiforme, radiactiva, mutante, que trastoca la percepción y que convierte al lector en el último sobreviviente de la especie humana, en el último cosmonauta, en el hijo de Hal 9000 y una alienígena, que se despide diciendo: “Mi memoria no es un palacio. Mi memoria es una nave espacial girando en una órbita muerta alrededor del pasado”. TXT:: Juan Carlos Hidalgo.

William Burroughs: El almuerzo desnudo. Obra definitiva en materia de consumo de estimulantes de todo tipo y literatura directa y sin pasteurizar. Antonio Escohotado: Historia general de las drogas. El manual de cabecera de los protagonistas, o al menos debería serlo. Fernando Nachón: De a perrito (una novela de celos, sexo y alcohol). El más guarro e incomodo de nuestros narradores en clave autobiográfica.

Stanley Kubrick: 2001, Odisea del Espacio. Uno de los afluentes para el delirio espacial y la visión de luces cósmicas. Rodrigo Fresán: Historia argentina. Una de sus primeras incursiones; con el tiempo se ha consolidado como una relevante novela. Adolfo Bioy Casares: La invención de Morell. Junto con su gran amigo Borges, son los controladores del vuelo sideral de Fresán.

Fernando Lobo Ed. Mondadori

Ray Bradbury Minotauro

Brandbury tiene ese don. Con sólo una frase es capaz de hacernos volar a terrenos insospechados y en el caso de este libro, que reúne dos novelas cortas, la magia se derrama sobre el papel en forma de letras sabiamente elegidas. “Nef no estuvo en el desayuno, ni en el almuerzo, ni en la cena. Él se fue a la cama con hambre”. Esto es todo lo que hay en el capítulo 14 de “En algún lugar toca una banda”, una extensa poesía convertida en historia en la que el narrador estadounidense reúne su adoración por la actriz Katharine Hepburn y los años que el autor de “Crónicas marcianas” vivió en Tucson, yendo todos los días a la escuela a través del desierto, con la fortuna de admirar serpientes, escorpiones y cactos en el camino. “Leviatán 99”, por otro lado, representa su homenaje personal a Herman Melville, de quien Bradbury escribió una adaptación cinematográfica de “Moby Dick”. En este caso, la acción transcurre en un futuro en el que el océano es el espacio exterior, las embarcaciones han tomado forma de naves y los marineros intentan cazar un magnífico ejemplar de cometa. TXT:: Arthur Alan Gore.

Daína Chaviano. Fábulas de una abuela extraterrestre. Excelente y emotiva historia que conjuga dos mundos paralelos que terminan por unirse. Tonya Hurley. Ghost Girl. Calificada injustamente como un libro exclusivamente infantil, la historia claramente es influida por la pluma de Bradbury. Stephen King. Cujo. Sin tratarse de una novela fantástica, sino más bien realista, el libro retrata con maestría la vida en los suburbios americanos.


reseñas GAMER

76

Tom Clancy’s Splinter Cell: Conviction Distribuidor: Ubisoft Género: acción Consola: Xbox 360 Clasificación: Mature Fecha de salida: abril 2010

TXT:: Carlos Gutiérrez.

Sam Fisher está de vuelta en una de las sagas más exitosas en los videojuegos: Splinter Cell. En esta ocasión las reglas del juego han cambiado para el protagonista, ya que por primera vez tendrá que prescindir de todo su arsenal tecnológico gracias a que fue traicionado por su agencia Third Echelon, y ahora es un fugitivo en busca de terroristas que amenazan con la muerte de millones. La jugabilidad se mantiene fiel a sus antecesores, pero ahora el ingenio y la habilidad serán de suma importancia pues ya no se cuenta con todo el poder tecnológico, al menos al principio. El sigilo y la sorpresa son las herramientas básicas para conseguir nuestros objetivos, por lo que hay que estar muy atentos a las sombras. El juego mejora en aspectos de la jugabilidad y la historia le da un giro importante a la serie. Además, cuenta con modos multijugador, incluyendo cooperativos, que resultan muy adictivos. Si a todo eso le sumamos una gráficas impresionantes en la Xbox 360, el resultado es un título ganador.

Sabías qué... Este juego ha sufrido varios retrasos desde su anuncio el 23 de mayo del 2007. Originalmente estaba planeado para el 16 de noviembre del 2007. Después se rehizo por completo y se anunció para noviembre del 2009, aunque fue hasta abril del 2010 cuando por fin salió a la venta.

2010 FIFA World Cup South Africa Distribuidor: Electronic Arts Género: Deportivo Consola: Xbox 360, PS3,PSP, Nintendo Wii Clasificación: Everyone Fecha de salida: abril 2010

Otro mundial de futbol para otro juego de soccer por parte de EA Sports. Esta edición, que es una actualización al exitoso FIFA 10, contará con 199 selecciones nacionales que tomaron parte en las calificaciones, los 10 estadios oficiales que albergarán los partidos en Sudáfrica, así como los estadios usados en las eliminatorias. Aunque el juego contará con modos de exhibición, la joya será llevar a nuestra selección desde la fase de calificación hasta la final de la Copa Mundial. Pero si en algo destaca esta versión, es que por primera vez se ha incluido el toreno mundialista para jugarse en línea, lo que en definitiva hace más atractivo para jugar con nuestros amigos y descubrir en realidad quién es el mejor del mundo.

Sabías qué... El juego incluye a 199 países de los 204 que participaron. Los no incluidos fue por motivos ajenos a EA y son: Santo Tomás y Principe, República Central Africana, Eritrea, Bhutam y Gyuam.


reseñas Links

78 TXT:: “El Jergas”.

Write The Wall

Virtual Atari

writethewall.net

virtualatari.org

Idioma: alemán / inglés

Write The Wall fue un proyecto que se llevó a la par del festival alemán Wallbreakers el año pasado, año en el que se cumplieron veinte desde la caída del muro de Berlín en noviembre de 1989. En esta exposición se instaló momentáneamente un muro que simbolizaba aquel hecho histórico, y se convocó a todos quienes desearan dejar su arte sobre él, para después ser documentado por una cámara fija que tomaba fotos a lapsos, mismas que eran subidas a la red en cuestión de minutos.

Dem Suite Idioma: inglés

demsuite.com/2010/03/chicagohouse-mixtape-welcome-tothe-aerobics-center Sí, es un link largo pero si les da flojera escribirlo en su navegador, pueden ir directamente a marvin.com.mx y en la sección de Más, Más, Más, encontrarán este y todos los links de esta entrega listos para sólo darles clic. Los encargados de este blog armaron un buen mixtape rebozante de house y dance ochentero, perfecto para revivir los aerobics, las mallas de licra y las bandas en la cabeza. Pueden escucharlo directo del navegador o bajarlo a su computadora.

Idioma: inglés

Atari lanzó su primera consola en 1977, pero esta alcanzó su auge durante los primeros años de los ochenta. Aquí podrán jugar en línea muchos –de verdad muchos– juegos que se desarrollaron para esta consola. Lo único que necesitan es tener Java instalado, si no es así, vayan a java.com.

80’s Music Videos Idioma: inglés www.80smusicvids.com Como su nombre lo dice, página dedicada a compilar videos musicales de esa década, van desde ABBA hasta los Pixies, pasando por los Sugarcubes y The Specials por citar algunos. Todos se pueden ver directo en línea.

Back To The Future Bloopers Idioma: inglés

Style Wars Idioma: inglés stylewars.com Style Wars es un filme de principios de los ochenta que documenta la cultura callejera de Nueva York, llámese graffiti, hip hop o el baile de los B-boys; fue dirigido por Tony Silver y ganó el premio que el Sundance Film Festival otorga al mejor documental en 1983. Es considerado sin lugar a dudas una piedra angular para la formación de esta cultura en las nuevas generaciones. Para más información visiten www.stylewars.com, y para ver la película en línea separada en siete partes y con subtítulos en español vayan a youtube.com/user/documentalrap03.

noob.us/humor/ back-to-the-future-bloopers Una de mis películas favoritas de todos los tiempos, siempre que tengo la suerte de encontrármela en TV abierta me quedo viéndola hasta el final. A México nos llegó bajo el título de Volver al futuro, para nuestra suerte, una traducción casi exacta. Cuando me encontré con este video de bloopers, lo vi tres veces consecutivas, no pude para de reír, es como encontrar una foto muy vieja de tu infancia que nunca antes habías visto. Este link también lo puedes encontrar en marvin.com.mx.

Descubre otros sitios de interés en nuestra sección Más más más. Visita www.marvin.com.mx


80

Kuiko Ibe es un ingeniero mecánico japonés de mediana edad y simpático aspecto, más bien frágil e introvertido. Difícil descubrir a primera vista que se trata del creador del G-Shock, ese modelo de reloj que en los 80 se volvió sinónimo de rudeza y hoy es un ícono cultural del siglo XX. Utilizado por igual por bomberos, skaters, paracaidistas y escaladores de montaña, el G-Shock es un buen ejemplo de función y forma realmente integrados, y también de cómo son misteriosos los caminos de la cultura pop cuando se trata de ponderar el diseño.

¿Piensa mucho en que usted es el creador de un objeto icónico del siglo XX? ¿ Cómo fue el proceso del G-Shock? Kuiko Ibe: Cuando empecé a trabajar, mi padre me regaló un reloj que me gustaba mucho. Un día se me cayó y se desbarató. Lo primero que pensé es que debía diseñar un reloj al que no le pasara esto. Luego pensé que debía ser hecho para personas que tienen trabajos rudos, que frecuenten ambientes en los que los relojes se pueden romper: policías, bomberos, obreros. Cómo los adolescentes lo volvieron una moda es algo que no entiendo muy bien, pero muestra que impactó favorablemente. Las revistas como la de ustedes ayudaron mucho. Cuando lo diseñé nunca pensé que iba a terminar hablando con una revista sobre ello (risas). Lo que siento en mi vida diaria hoy y cuando lo diseñé es exactamente lo mismo. Soy un señor viejo que a veces comete muchos errores.

Pareciera que los relojes han perdido su funcionalidad como objeto ante muchas nuevas opciones para ver la hora. ¿Qué opina de eso como ingeniero en una compañía que se hizo famosa por sus relojes, entre otras cosas? El desarrollo de la tecnología ha puesto la función de ver la hora en muchos otros aparatos, como los celulares. Por ello muchas personas en el mundo ya no usan reloj. Uno como ingeniero tiene que reconocer esto y, entonces, pensar mucho en cómo el reloj puede mantener una ventaja que le permita seguir siendo usado. Por ejemplo, se puede pensar en que el reloj me de una alerta si mi celular se me quedó olvidado en alguna parte. En el caso del desarrollo del G-Shock en el futuro, obviamente debemos conservar su principal atributo que es la resistencia a los impactos, eso no puede cambiar, pero

podemos trabajar en volverlo también un artefacto de telecomunicación. Seguimos pensando a qué grupos de personas le seguiremos ofreciendo el G-Shock y con qué ventajas interesantes. Por ejemplo, un G-Shock para bomberos podría tener funciones que midan el oxígeno, la presión o la temperatura en una habitación en llamas antes de entrar a ella. Cada grupo puede tener funciones hechas para su actividad. ¿Practica algún deporte extremo? Soy tan pequeño que no practico nada extremo, pero me gusta correr y jugar tenis. Pero no resistiría a los golpes de los deportes extremos (risas). M


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