Lee+ 159 La oficina

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AÑO 13 • NÚMERO 159 • AGOSTO 2022

PRECIO AL PÚBLICO 25 PESOS

7151050001967

La literatura y el cine entran a los cubículos uel Prieto Platicamos con Pedro Ángel Palou y Carlos Mig Póster kafkiano de Alejandro Magallanes


HOMBRE 2.0 REVOLUCIÓN

Jueves | 19:30 h Retransmisión | Sábados | 17:00 h

R-evolución

| Agosto 04

Homo digitalis

Homo sapiens

| Agosto 11

Sociedad 2.0

Homo tecnologicus

| Agosto 18

| Septiembre 08 El amanecer de una nueva especie

| Agosto 25 | Septiembre 01

IZZI  CANAL 20 | TELEVISIÓN ABIERTA  CANAL 20.1 | AXTEL TV • DISH • SKY • MEGACABLE  CANAL 120


02.ABR. – 18.SEP.2022 FUNDACIÓN JUMEX ARTE CONTEMPORÁNEO @FUNDACIONJUMEX

MIGUEL DE CERVANTES SAAVEDRA 303 COLONIA GRANADA, CIUDAD DE MÉXICO

@MUSEOJUMEX FUNDACIONJUMEX.ORG


Editorial

El sueño incumplido

L

os sueños de la meritocracia y la cultura del esfuerzo no se cumplieron en todos los casos. Algo pasó entre ellos y la realidad, que no estaba dispuesta a materializarlos. A pesar de esto, cuando nos asomamos al mundo abundan las palabras que animan a seguir adelante, aunque la derrota esté anunciada: los cursilísimos carteles y discursos que alientan a los trabajadores a dar el imposible 110 por ciento, los que anulan el peso de inspiración para entronizar a la sudoración y los que claman por el fin de la mediocridad son asuntos cotidianos en el universo de las oficinas. Todo esto suena muy bien, pero también existen hechos que lo nublan: una serie de preguntas que tal vez muy pocos se hacen. ¿Qué sienten los oficinistas cuando no pueden alcanzar las metas y los objetivos que inexorablemente se alejan, gracias a los dictados de un grupo de accionistas al que ni siquiera conocen?, ¿qué pasa por su mente cuando el filo de la guillotina del recorte de personal cae sobre el cuello de su vecino de escritorio?, ¿qué sucede con ellos cuando descubren que la vejez tocó a su puerta para anunciar que el mundo sólo les pertenece a los jóvenes? Aún más: ¿podemos pensar que sus bromas son reales o se trata de una manera de huir de la circularidad de sus días? Ante la amenaza del desempleo o la imposibilidad de escalar la durísima montaña del escalafón, ¿qué serían capaces de hacer con tal de permanecer o tratar de avanzar? Y, por si todo esto no bastara, habríamos de llegar más lejos: ¿cómo viven la disciplina, que no sólo se manifiesta en las cámaras de los circuitos cerrados, en los teléfonos inteligentes que les impiden ocultarse o en el software capaz de detectar todo lo que escriben y piensan, sino que también se adueña de su cuerpo para moldearlo de acuerdo con los dictados del Gran Hermano, que impone códigos de vestimenta, kilos de peso o normas de vida? Éste es el mundo al que nos asomamos, un espacio donde tal vez nada es lo que parece y donde todo existe con un fin que está más allá de los habitantes de las oficinas.+

Índice 6 El proceso, de Franz Kafka, versión gráfica

Yara Sánchez De La Barquera

Rodrigo Rojas

8 Saludos cordiales

yara@revistaleemas.mx

Oficinistas en la literatura

Coeditor José Luis Trueba Lara

Mariana Aguilar Mejía

10 Los nuevos campos de concentración José Luis Trueba Lara

12 The Office: el espejo perfecto Juan Cárdenas

14 Cine en el cubículo Gilberto Díaz

16 Kafkiano / Alejandro Magallanes 20 Entrevista a Pedro Ángel Palou José Luis Trueba Lara

22 Prohibido reír / Óscar de la Borbolla 24 Entrevista a Carlos Miguel Prieto

jtrueba@revistaleemas.mx Director de arte y editor audiovisual Edwin Reyes Maya edwin@revistaleemas.mx Difusión Cultural Beatriz Vidal De Alba beatriz@revistaleemas.mx Marketing Fabián Vásquez Escalante fabian@revistaleemas.mx Correctora de estilo Mariana Aguilar Mejía

Beatriz Vidal

26 Papando moscas en la oficina

Consejo editorial Alberto Achar

Rodrigo Morlesin En portada : The office (Serie de TV) Creado por Greg Daniels

Yara Sánchez De La Barquera Directora General Revista Lee+ de Librerías Gandhi

/mascultura

Directora General y editora

Diseño: Edwin Maya

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Editor responsable: Yara Beatriz Sánchez De La Barquera Vidal, Distribución: Librerías Gandhi, S.A. de C.V., Dirección: Calle Comunal No.7, Col. Agricola Chimalistac, C.P. 01050, Alcaldía Álvaro Obregón CDMX. Número de Reserva al Título ante el Instituto Nacional del Derecho de Autor: 04-2009-051820092500-102. Certificado de Licitud de Título No. 14505 y Certificado de Licitud de Contenido No. 12078 expedidos en la Comisión Calificadora de Publicaciones y Revistas Ilustradas de la Secretaría de Gobernación. Registro Postal EN TRÁMITE. Preprensa e impresión: Multigráfica Publicitaria S.A. de C.V. en Democracias no. 116, col. San Miguel Amantla, Azcapotzalco, C.P. 02700, Ciudad de México. Título incorporado en el Padrón Nacional de Medios Impresos de la Secretaría de Gobernación. Queda prohibida la reproducción parcial o total, directa e indirecta, por cualquier medio o procedimiento, del contenido de la presente obra, sin contar con la autorización previa, expresa y por escrito del editor, en términos de la legislación autoral y, en su caso, de los tratados internacionales aplicables, la persona que infrinja esta disposición se hará acreedora a las sanciones correspondientes. El contenido de los artículos es responsabilidad de los autores. Librerías Gandhi y la casa editorial se deslindan de los mensajes expresados en los espacios publicitarios cuya responsabilidad pertenece al anunciante. Hecho en México.

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Tania Candiani Como el trazo, su sonido

18.06.2022 – 27.11.2022

muac.unam.mx


El proceso 6

Descubre la experiencia completa en El proceso, de Franz Kafka (Ediciones Gandhi)



Tema del mes

Saludos cordiales Oficinistas en la literatura Mariana Aguilar Mejía

M

e prometí nunca trabajar en una oficina. La perspectiva de una vida gris me angustiaba, y sentía un pesar sincero por quienes pasaban las tardes anclados a un escritorio. Como tantos otros juramentos, éste no resistió el contraste con la realidad. Ahora que soy una godínez legítima (que intercambia memes con sus compañeros y coopera para los pasteles de cumpleaños), me pregunto de dónde salió todo este imaginario de la burocracia.

La comedia involuntaria de tener un empleo de oficina se originó por lo menos dos siglos atrás, con la división del trabajo. Un sistema de producción compulsivo nos condenó a cumplir pequeñas tareas, que adquieren unas dimensiones exageradas bajo la lupa burocrática. Macedonio Fernández, el maestro de Borges, pensó en la génesis de este desastre: una de sus minificciones humorísticas narra la historia de un pueblo cuya normatividad consistía en no hacer nada. Los habitantes buscaban continuamente formas de perfeccionar sus omisiones, hasta que un día llega un viajero que había trabajado para el gobierno de su ciudad natal e instruye a los lugareños en la burocracia. Así, la población de aquella aldea aprendió el verdadero no-hacer. La literatura ofrece un buen panorama para explorar distintas formas de relacionarnos con la oficina, desde las más deprimentes hasta las irónicas y las que llevan como estandarte la rebeldía. Aquí van algunas obras protagonizadas por oficinistas, una selección de textos para repensar el trabajo y emprender el urgente camino de humanizar estas estructuras. Precariedad y explotación Dentro de esta categoría podemos incluir las obras más antiguas de nuestra selección. En pleno siglo xix, Charles Dickens publicó Canción de Navidad como una protesta contra la explotación laboral derivada de la Revolución Industrial. Este relato expone los maltratos del señor Scrooge hacia su empleado, Bob Cratchit, no sólo a través de horarios injustos y un salario miserable, sino mediante el terror que le provoca. Leopoldo Alas, Clarín escribió otra historia en la que aparece un honrado oficinista. “El rey Baltasar” cuenta que don Baltasar Miajas (empleado pacífico, honesto y pobre, quien nunca aceptaba los sobornos que le ofrecían para acelerar trámites) pierde la compostura la mañana del Día de Reyes, cuando dos de sus tres hijos reciben regalos deslumbrantes de sus padrinos. El niño más pequeño no tiene un benefactor, así que no hay obsequio para él. Con tal de comprarle un juguete tan digno como los de sus hermanos, su padre está dispuesto a aceptar por primera vez el dinero sucio de un cliente. En esta clasificación cabe también un relato que muestra el desamparo absoluto (con algunos momentos cómicos), “El capote”, de Nikolái Gógol. El empleado Akaki Akákievich es un sujeto “a quien nadie había querido y que jamás interesó a nadie”. Cuando el abrigo de este funcionario ya no le sirve para cubrirse de la nieve, ahorra


a duras penas para mandar a hacer uno nuevo ¡y lo logra! Pero esto es literatura rusa: no hay finales felices. La historia toma un rumbo desafortunado, en el que la indiferencia de sus compañeros de oficina y la prepotencia de las autoridades desatan la sed de venganza de Akákievich. Vicios de carácter Un espacio que habitamos tantas horas al día saca a relucir nuestros aspectos más desagradables de vez en cuando, desde quejarnos de todo hasta conspirar. Esto resulta preocupante en oficinas que se rigen por abusos de poder y violencia normalizada. Sin embargo, existen otros defectos menores cuya tensión puede aliviarse (o implotar) a través del humor o del absurdo. “Bartleby”, de Herman Melville, uno de los cuentos de oficina más famosos, ofrece una radiografía de los vicios de carácter propios de este sistema: Turkey, el primer empleado de un secretario de cancillería, trabaja bien durante la mañana, pero después del mediodía se torna irascible y torpe; Nippers, el segundo oficinista, sólo se vuelve eficiente por las tardes, además de que se toma atribuciones que no corresponden a su puesto; Ginger Nut, el chico aprendiz, cumple mandados pequeños, pero ocupa la mayor parte de su tiempo comiendo manzanas y galletas (que trafica dentro de la oficina, para gusto de los demás). En el apartado final regresaremos a esta narración. Por otra parte, Kafka legó una serie de cuentos oficinescos, más que graciosos, angustiantes. Desde “La metamorfosis” hasta “El proceso”, la burocracia y el sinsentido determinan los destinos, y los empleados corresponden con sus preocupaciones al imperio del absurdo. En la minificción “Poseidón”, el escritor le da un giro a este personaje, dios de los mares. En la versión de Kafka, Poseidón se dedica a la administración de los océanos y, paradójicamente, no ha podido conocerlos más que en sus trasbordos. Romances de pasillo El amor y el deseo también forman parte del universo godínez. Nada tan humano como la búsqueda del afecto y la ternura de otro ser, aunque ocurra entre fotocopiadoras y vasos de unicel. ¿Qué oficinista no anhela enamorarse de una buena persona como en La tregua, de Mario Benedetti? (No hablemos del final). Aunque, la verdad, las aventuras amorosas en la oficina no suelen llegar a buen puerto. Por ejemplo, en la novela Recursos humanos, de Antonio Ortuño, el protagonista termina incendiando el auto de su jefe por varios motivos, entre ellos, que le quitó la compañía y los favores sexuales de la auxiliar de recursos humanos. El amor le da sentido a la cotidianidad en Todos los nombres, de José Saramago. El protagonista, don José, trabaja en la Conservaduría General del Registro Civil. Este viejo edificio guarda miles de documentos de nacimientos y muertes, y el acta de una mujer desconocida se convertirá en el detonante para que don José empiece una búsqueda motivada por el deseo. Que la fuerza nos acompañe Pero ¿qué hacer en estas circunstancias? Nos prometimos una vida interesante, que vemos perderse entre las celdas de Excel. ¿El trabajo nos condenó a la monotonía? Tal vez no. Necesitamos salidas creativas ante los problemas estructurales, y la literatura puede mostrarnos otros caminos posibles. Uno de los cuentos más punks que la humanidad ha conocido, “Bartleby”, narra la resistencia pacífica frente a las actividades absurdas: el escribiente Bartleby rechaza todas las órdenes de su jefe con una frase tan delicada como tajante: “Preferiría no hacerlo”. La desobediencia en su estado más puro descoloca al secretario de cancillería y a todos los compañeros de este personaje, por demás amable y silencioso. El ensayo “Manifiesto sobre el uso de pantuflas en la oficina”, de Laura Sofía Rivero, es otra muestra de que las acciones pequeñas pero eficaces pueden provocar una revolución. La propuesta de la autora consiste en que las oficinas funcionarían mucho mejor si se implementara la sencilla posibilidad de trabajar en pantuflas. El desarrollo de este manifiesto no tiene desperdicio: “Recuperar una mínima parte de la comodidad perdida es lo que necesita un burócrata para reencontrar su decoro. Nuestra humanidad se extiende por los mínimos placeres. Y a ellos debemos volver”. Hasta aquí llega este recorrido por algunas obras literarias de un fascinante universo laboral, un homenaje a quienes se desloman en las oficinas y aun así mantienen la cordialidad de estos espacios. ¿Ustedes qué otras historias de oficinistas conocen? + 9 Mariana Aguilar Mejía estudió letras latinoamericanas; después entró al mundo editorial y no ha salido de ahí. Twitter: @chau_mariana


Tema del mes

Los nuevos campos

de concentración José Luis Trueba Lara

L

os viejos campos de concentración tenían un fin que los distancia de sus nuevas advocaciones. En la puerta de Auschwitz aún está escrita una máxima reveladora: “El trabajo los hará libres”. Efectivamente, los campos nazis —además de transformarse en el lugar de la solución final— tenían una finalidad económica: gestionar el trabajo de los esclavos, que contribuía al esfuerzo de guerra gracias a su transformación en una propiedad que podía usarse como mejor conviniera. En efecto, mientras en las cárceles los reclusos no son propiedad de la prisión, en el lager sí.

La máxima Arbeit macht frei no mentía: los esclavos sólo podían liberarse del campo en la medida en que trabajaran hasta la muerte y, si se resistían a realizar este esfuerzo, la encontraban anticipadamente en las cámaras de gas. El viejo lager les enseñaba a los reclusos que el trabajo representaba una manera de postergar el fin de su existencia, algo muy parecido a lo que hoy aprenden los empleados de las corporaciones, quienes dejarán la vida en sus escritorios con tal de posponer la muerte simbólica que se materializa en el e-mail que notifica su despido. En los viejos y los nuevos campos de concentración ocurre un fenómeno similar: se encierran a millares (o cientos) de individuos de diferentes edades, culturas, orígenes y costumbres para someterlos a un régimen carcelario, controlable, idéntico, competitivo, riguroso y mortal, en el que sólo sobrevivirán los peores. En la medida en que los prisioneros de los viejos campos de exterminio eran una propiedad, no existía ninguna restricción para utilizarlos como mejor conviniera. Por ello no extraña que en muchas de estas instalaciones se llevaran a cabo experimentos con los reclusos. En Mauthausen, por ejemplo, se inoculaba tuberculosis a los reos con el fin de probar las vacunas, y también se les sometía a cirugías —extirpación del estómago u otros órganos— para que los médicos de la ss realizaran prácticas o satisfacieran su curiosidad. Aunque estos ejercicios nos resultan abominables y suponemos que están proscritos gracias a los tratados y la vigilancia de los organismos internacionales, no son muy distintos de los “experimentos” que se realizan en las corporaciones para averiguar qué puede suceder si se cambian algunas políticas o estrategias, o si se lanzan o no nuevos productos al mercado: en estos casos, los sujetos sometidos 10

a la prueba también pagarán con sus vidas el fracaso y la curiosidad de sus superiores. Además, los campos de los nazis requerían demasiados vigilantes para lograr la eficiencia necesaria —en Mauthausen, los 85 mil reclusos eran vigilados por casi diez mil miembros de la ss—. Obviamente, los reclusos no anhelaban ser internados en ellos: el campo de concentración —al igual que la prisión— era un espacio indeseable. Ante estos hechos, la arquitectura vigilante sólo tenía un camino: transformarse para lograr una mayor eficiencia y crear mecanismos capaces de despertar el anhelo de internamiento, “cuya peor sanción es la exclusión”. La arquitectura de las vanguardias —al igual que los desarrollos al estilo Googleplex— es heredera de la guerra y del panóptico creado por Bentham. No sólo emerge y se desarrolla a partir de las matanzas de 1914 y 1939, sino que también hizo suyas las técnicas, los materiales, los métodos y los artefactos que crearon las fuerzas armadas y los servicios de salud con tal de lograr el clímax de la vigilancia: la certeza de que los ojos del superior están en todas partes permitió observar y controlar a los reclusos, incluso más allá de los lugares de internamiento. Gracias al uso intensivo del acero, el concreto y el cristal, las construcciones pudieron seguir el camino trazado por los rayos X: si el descubrimiento de las radiografías mostraba el interior del cuerpo, las nuevas edificaciones también podían exhibir su interior debido a las características de estos materiales. Este tipo de diseño pronto se adueñó del espacio: las nuevas oficinas lo siguieron a pie juntillas y lo mismo ocurrió en los hogares de grandes ventanales. Todo podía volverse una emulación de los rayos X, que mostraban


las mínimas d estos lugare esviaciones de la co nducta de s. quienes se En los esp movían en acios labora también d de manera le s, la ar io paso a n quitectura definitiva uevas form de rayos X el problem d exterminio e todos los as de vigilan a administr solucionó sistemas de gracias a la at cia que se iv ta co nuevo lage o de los ca reducción d o ra s co apoderaro m mpos de r, todos lo enzaron a ap municación: en las p del númer n antallas de o de vigilan s emplead m ar transparen o ec m er en las leyendas to usted es las compuos asumen tes: en el cia de las p tá “C si este papel u en id aredes. La si d ad cidad fuer o monitore stemas de debido a la p on aniquil telefonía y ado”, y lo m o. A partir de este adas sin qu osibilidad del secret los vehícu ismo ocurr Como resu Algo muy o y la priv e nadie osa lo ió con los s. parecido o lt ad o de esta cu a- de la ra defender tenencia y currió con en id la ad cu s. o esta de vig el consenso sa observac los problem ilan : la ruptura ión —y segú as del anhel American fábricas y visual y dec Managemen cia electrónica real o de perofi n datos orativa co izada en 2 t Associatio sas despid los proyec cinas —una acción n 005 por la la ie n que se llev tos al estil s viejas —, 26 por ron a algu ciento de la o Googlep ó al límite nos emple ternet”; 25 antiguos si ados por h lex— creó s empregracias a po stemas de acer “mal la ilusión electrónico r ciento lo hicieron encarcelam imposible uso del in d e s en los es p ”, q o ie y u r n e el se to lo is “u s y p so or ciento, disciplina pacios abie indebido d teléfonos promotore bajo el am resultaban rto en la ofici el correo s de la con p ar n o a” vivencia. N s, luminosos y supu v d . en un luga er el S in embargo daderamen “mal uso d estamente adie en su r sórdido; , te preocup e los sano todo que se dice donde por ante es la v más allá de estas ci y se escrib lo menos ex s desean permanecer juicio quiere estar fras, lo ig il an ci a e q en ista la ilusi u ci en importa q e ó el lager, un permite sa n legal gr sitios ag ó ue en ello hecho que b s la realidad n de libertad y solidar radables de la corp acias a una idea preci consiguió la er lo con tener sa: como lo idad, poco oración, su sea distinta ilusiones, protecs ap d vanas esper u . A los reo ar eñ cr paraíso, en at o ib os son prop puede mon a en éstos. s les basta anzas de q un lugar do iedad itorear lo q ue se encu nd corporació ue se diga A pesar de entran en n desaparec e la miseria que mar o se essu si el n gu la ca r e co im gr su m No olvidem ac portancia, unicación d vida fuera la vigilanci os que la m ias a la belleza de su de la ta el lager no zonas más ad rjetas con representó ayoría de lo presidio. ricas de las b an la única nov e los medios de s d p a risioneros m ag n ciudades n ci ét pacios: sus o edad: gracia ic s, a que perm no viven en los trabajad i poseen am días transc s a las iten el acce ores dejan las que plios y lum urren en m dos en los h so a cier u re el co la s rren y, por d in lugares men inúsculos supuesto, d igitales en cada uno d tos espadepartamen osos es- cámaras os afortun Winston, e los lugare el tiempo de video es ados de la tos ubicael p qu s tán proscri urbe. Ellos, lancia sólo sucias en la rotagonista de 1984 tas de los b e se tardan. Si bien al igual qu in , pasan su s que seres sp ec las ci añ e digital ona las com o s tiempo en y desnutrido dos en zap el so ftware de v es permiten putadoras “ciudades atos agujere s arrastran igiy los teléfo un mayor […] sus pie ados, y viv ya no exis tan a breza nos, las hu control. La en en casa te s s y retrete em , ta b ellas m u p p ti o oco la posi - son v si s ruinosas b il atascado”. id certeza de ad de escond igilados si […] que ap Tampoco ec que sus ilu erse empre y p bilidad de perder el es- pan hem sion el lager: mie ueden loca tiempo: lo talla donde ntras perm es están indisolublem os en saco roto la s reos li se za rs co e n co ce anezcan en ente vincu n n la esperan tr A ta an u l nque las sólo mirar sus rastros ladas con za d el campo d la digital e ex de los prisi huellas digitales per to que gara e vivir en la gloria y miten el co es. poder pagar terminio, tendrán oneros den ntizan su im ntrol y la lo tro del lage las tarjetas resolver: su postura y su más grand calización r, aún qued e de lo que de s sueños d vigilancia aba un pro son. e convertirs crédi- pio, los ca mientras es A pesar de blema por rc e tá el en n er su fu al o s s er go p y a oderes, el los ge del res y teléfo absoluto n cristal no b i la vigilan nos celulare stores del campo re campo. Al princiastó para lo cia total, p par s a sus em impedían trucciones gr ar o r p q el el leados, per tieron localizadoue ellos m se les agre control in o gara un dej lo fue necesario que cí ti estos artefa panóptico er an an la . ¿Cómo po verd a o de “inteli a su extrem ctos no día saberse gencia” qu las cons- podían ap ad y no estaban en o: primero que filmab si los reos o e tr ag ll o lugar? Y ev an incesan ar ll eg ar lo ía ar s deal o el n te , para colm las cámaras rminar su temente a no perdían La tecnolo los cautivo jornada. o, también de video, el tiempo gía bélica s para aseg ni realizab H o sa. Sin em fr ermano: el urarse de q an bargo, su u sistema de eció de nueva cuenta ue parta so intensiv acciones contrarias a ser filmad posicionam su apoyo al mento de o no tardó la empreos durante iento global Defensa es en p el poraciones , creado po Gran seguridad ta d o u n id parecía tole trabajo con la excusa rovocar protestas: ense, fue ad y r el Derable, pero de la prote bajo observ se añadió a los disp optado po ocurre en la la in cció r ositivos qu ación a los s empresas e permiten las corprisionero donde se in vasión a la privacidad n y la lager. Uno baños y lo s que realiz de s vestidore stalaron es —como an actividad mantener tos disposi s— consiste en los ejemplos más si muchas se es fuera del tivos en lo m ntencias des era inaceptable. Así la p le p s o si del uso de bilidad de s dos co , tras vario favo la capacidad esta tecno “conocer la n el fin de s juicios y de vigilanci rables, se llegó a un logía u o b p ic ti m ac izar tiempo ión de [los] acuerdo qu a de Según sus La victoria s y adminis e mermó empleapromotore sólo fue ap las corporaciones. tr ar ci sistemas d s, o lo nes” que p arente. La este sistem s recursos” e cómputo incorporaci a aún tien . al lager no mínimo de ronto serán superad trolar el cl e algunas ón masiva sólo abrió as lo ima, el co “limita: ca d en e li za lo este momen s de un ción es de la posibilid nsumo de circuitos ce a localizaci quince min to, el tiem ad de conenergía y rrados de ón en una po potenciar televisión mientras q pacidad de zona urban utos y el margen de el uso de —que mej u e grabación en error a p la lo uede ser d s zonas rura s bargo oraron sus y su movil e unos met , y a pesar les, de has len idad a con ro ta dos kiló de estas d trol remoto tes, su ca- de huir metros. Sin s, ebilidades de la mirad —, sino qu , emy a e vigilan no existe a o de tom la p cia absoluta arse un tiem se ha cump po libre. E osibilidad José Luis Tr l sueño de lido.+ ueba Lara la y ha public

. Escritor, editor y pr ado varios ofe. Colabo libros. Es un ra en la ra lector que dio y de pi ha llegado lón sa al extremo de trabajar le en la tele. Duerme para pagars la siesta co n su esposa e el vicio. Twitter: @ TruebaLara

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Tema del mes

The Office el espejo perfecto

T

n ex ito sas ce a es as ser ies ta he Offic e pe rte ne s inc anvis tas y repet ida que sigue n sie ndo los Además, The Office supo identificar ah ora, gracias a me nte, sobre to do ble sa Diá cómo esa oleada de reparación ética ponibles. n por internet dis global, representada por movimientos sis tem as de telev isió nte at ribuidos a ac tos, pe rfe ctame sociales en favor de injusticias raciales, logos concre tos, ex fin ido s), co rt os és to s ta n bie n de económicas, de género, entre otras, tecada pe rso na je (y La so cie da d de nía su representación y escenario ideal trem o sa lva jes . y sa lva jes, en ex me nt e. en las recónditas, monótonas oficinas. tr at ad a pe rf ec ta dia y ba ja fu e re me se cla Todo lo indebidamente dicho se ha dicho mp ar an do a los ct ad or es ta ba co Pr on to to do es pe ahí: entre pasillos y escritorios, en cuartos un i ve ros de su s pr op ios de café, en cocinetas y estacionamientos. pe rso na jes co n co mp añer e tu os . Todo lo incorrecto y básicamente estereo- so s. Lo s me me s so n infinit os y pe rp

Juan Cárdenas

tipado tiene en esas oficinas la seguridad absoluta para extenderse, explayarse, prosperar. Quienes las viven lo saben, quienes lo han experimentado a cualquier nivel, también. Incluso hoy en día, en cualquier capítulo, las alertas saltan una tras otra de forma escandalosa, pero en lo profundo sabemos que estamos lejos de verlas como algo extinto; por el contrario, presenciamos en la comedia una atmósfera tradicional, perfecta, que lleva décadas de subsistencia y lucha por mantenerse así. Sexismo. Racismo. Menosprecio. Falsa superioridad. Resentimiento. Abuso de poder, abuso de posición, abuso de los altos mandos, abuso de los empleados, abuso de recursos, abuso del sistema, abuso de las leyes. Etcétera. Esta serie muestra un lado de la sociedad no siempre romantizado: el sentido de propiedad y de orgullo. Los personajes se dividen en aquellos que representan a la oficina con orgullo, como su segunda casa, como su familia, y dan la vida por ella, y por otro lado, quienes están atrapados por la falta de opciones y no tienen recursos para salir de ahí, quienes dan lo menos posible por ese proyecto, se desprenden y se desligan a la menor oportunidad. Ese conjunto, esa oposición entre pasión y compromiso, deviene en un caos natural y evidente.

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La serie original, creada por los genios británicos Ricky Gervais y Stephen Merchant, se estrenó en la BBC en 2001. En total, doce países produjeron versiones locales. La Job, La ofis, Kanci, Le bureau, Stromberg fueron algunos de los títulos. En Estados Unidos se lanzó en 2005 y se trató de la versión más exitosa, con nueve temporadas hasta 2013. Para Steve Carrell, la serie implicó quizá el impulso más grande en su carrera, y le abrió las puertas para películas importantes. The Office consiste en un excelente ejercicio para recordarnos el campo de batalla que es una oficina regular, común y corriente, café crema, gris, sucia, encerrada. En países como México, donde reírse de uno mismo representa un deporte de alto nivel, la sociedad ha encontrado estereotipos y símbolos para tomarlo por el lado amable, para reír en vez de llorar. Gutierritos hace mucho tiempo, godínez hoy en día, el concepto es el mismo. Las exageraciones dejan de serlo al enfrentarse a las injusticias laborales persistentes, que demandan sacrificio y resiliencia de los niveles más bajos, a alcances críticos. Hoy en día, la burocracia resulta un círculo vicioso, uno de los cánceres más letales en incontables infraestructuras alrededor del mundo. ¿Cómo reírse o por qué? Porque no es la respuesta que la literatura y el arte han dejado en la historia. Grandes escritores como Kafka, Dickens, Melville o Saramago lo han plasmado (como puedes leer en el artículo “Saludos cordiales. Oficinistas en la literatura”, también en este número); otros ejemplos nos recuerdan lo versátil y vasto del universo godín. The Restaurant at the End of the Universe, de Douglas Adams, aunque no tan buena como The Hitchhiker's Guide to the Galaxy, resulta igual de absurda y cruda. Esta novela plantea que todo un planeta finge el fin del mundo sólo para deshacerse de los managers


LEGO®

That's what she said

y coordinadores. ¿Una conspiración global únicamente para eliminar a ciertos elementos y hacer que abandonen el planeta?, ¿dónde firmo? He ahí una iniciativa que podría unir al mundo, y es que muchos países compiten por la peor o la más ridícula burocracia. En Discworld, de Terry Pratchett, el infierno consiste en una oficina de inagotables trámites, donde las almas condenadas pasarán la eternidad sufriendo la incapacidad burocrática y el papeleo interminable. ¿Pueden imaginar algo peor? ¿Quién no ha estado un martes cualquiera a las 11:00 de la mañana sentado contra una pared, hipnotizado por una televisión de 1989, viendo programas de concursos, sólo esperando ser el siguiente en la fila para presentar 74 documentos con la zozobra de que nos pidan un ciento más y la siguiente cita sea dentro de cuatro meses, para, además, ser informados de todo esto de mala gana y con muecas de inconformidad? Henos aquí, predispuestos a confrontar la más totalitaria ilógica imaginable y demostrar de nueva cuenta que el sentido común es una leyenda urbana. Ferrett Steinmetz describe a Paul Tsabo, su personaje principal en Flex, como: El burocromante obsesionado, quien ha convertido el papeleo en una bestia mágica que puede reescribir contratos de alquiler, conjurar coches alquilados de la nada, localizar a cualquiera que haya rellenado un formulario. Pero cuando toda su magia formulada no puede salvar a su hija quemada, Paul debe ingresar al peligroso mundo de los distribuidores de Flex para curarla. Excepto que nunca había hecho esto, y el castigo por preparar Flex es el servicio militar obligatorio y una limpieza total del cerebro. Esta obra se torna una pesadilla burocrática, oscura y triste, muy diferente del ánimo humorístico del que hablamos antes. En general, Steinmetz es un autor que imagina acciones mundanas convertidas en magia poderosa y extravagante. En sus novelas, las obsesiones se

convierten en peligrosas artes sobrenaturales, y así como hay burocromante, hay videogamemancers, origamimancers y culinomancers. De forma similar, el inglés Charles Stross juega con el poder oculto y magnánimo que puede representar el mundo burócrata. Este autor experimenta con otros géneros muy del gusto del público británico, como las novelas de espías, el horror de Lovecraft o la magia y la ciencia ficción, en su serie The Laundry Files. En estos libros, el protagonista, Bob Howard, pelea contra las fuerzas ocultas que amenazan a Gran Bretaña en el campo de las regulaciones del sector público, en lugar de combates físicos en castillos o tiroteos en edificios de supervillanos. Un ejemplo más viene de la joven autora Natasha Pulley, cuya novela The Watchmaker of Filgree Street ganó un Premio Betty Trask. Ésta describe la vida humilde de Thaniel Steepleton en la también entrelazada y vasta burocracia del Londres victoriano. Pulley demuestra cómo algo sencillo puede cambiar y otorgarle una importancia colosal a la vida del más sencillo burócrata. Y es que Thaniel de pronto tiene poder. Su trabajo insignificante como telegrafista en el Ministerio del Interior le da al personaje información única que puede salvar a la nación. Thaniel se convierte en un héroe en potencia. La escritora captura perfectamente esa historia del desconocido e invisible personaje en la oficina, que se transforma en la persona más importante del país de un momento a otro, a quien todos quieren contactar y tener en su equipo. Estos y muchos ejemplos más se asemejan al fenómeno de The Office. Situaciones ordinarias, conocidas por todos nosotros, inmediatas, así como circunstancias que vemos en la cotidianidad, seamos o no godínez (creamos que lo somos o no). Nos reflejamos en estas historias. Nos vemos en esos personajes. Identificamos a nuestras familias, amigos, vida y mundo. Y es que, en el fondo, en toda economía y durante toda la historia, ¿quién no tiene un godín dentro de sí, listo para salir cuando se vuelve necesario? +

Juan Cárdenas. Escritor y fotógrafo mexicano radicado en Las Vegas. Ha expuesto su trabajo desde hace más de veinte años y bajo el seudónimo Desautómatas busca en su arte la reinterpretación y el replanteamiento de todo discurso e idea. Síguelo en @Desautomatas.

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Tema del mes

Cine en el cubículo Gilberto Díaz

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l cine siempre ha buscado la manera de reflejar fielmente las historias que suceden en distintos ámbitos de la sociedad. Esa curiosidad ha motivado verdaderos estudios antropológicos, traducidos en relatos que condensan temas y problemáticas que percibimos en un aparente silencio, hasta que una cámara los expone con la fidelidad de una fábula, que quedará como evidencia del momento que hemos vivido.

La relación con el trabajo ha transitado por diferentes perspectivas a lo largo de la historia del cine. Por supuesto, está la del realismo soviético, que exalta al obrero y la lucha proletaria por decreto, pero también las válidas críticas al sistema capitalista desde la Escuela de Cine de Polonia, que se ven reflejadas en cintas como La tierra prometida, de Andrzej Wajda, con sus ecos a los relatos de Dickens y a la sensibilidad social de Émile Zola. Pero, generalmente, a causa de la barrera ideológica y divisiva de la Guerra Fría, abordar esta temática desde los círculos cinematográficos occidentales terminaba convirtiéndose en un reto kafkiano, donde el lugar de trabajo sólo se convertía en el escenario de historias enfocadas en relaciones románticas e infidelidades, casi siempre en tono de comedia. El mejor ejemplo de esto es, sin duda, The Apartment, de Billy Wilder, cuya agudeza como guionista retrata uno de los fenómenos todavía comunes (para nuestra desgracia) de la vida laboral en una oficina y en las relaciones entre jefe y empleados. Bud Baxter, un talento en ascenso de su trabajo corporativo, se las ingenia para “prestar” su departamento de soltero a esos jefes que desean pasar un momento en privado con aquella empleada que están intentando seducir (muy a la Mad Men la cosa; finalmente, la cinta es de 1960). El protagonista deberá resolver un dilema entre su crecimiento profesional o la mujer que le ha enamorado. La contraparte de esta dinámica la podemos encontrar fácilmente veinte años después, encabezada por Dolly Parton, Lily Tomlin y Jane Fonda, como tres secretarias que buscan la manera de acabar con los abusos de su despótico jefe en 9 to 5, una comedia que influenciaría (para nuestra desgracia) su versión tropicalizada en la ya lejana serie de televisión mexicana Mi secretaria, con todo y Pompín Iglesias incluido. Pero limitar las cintas a conflictos amorosos, conducta moral y comedia simplona sólo refleja una pequeña parte de nuestra relación con el trabajo, donde, si bien nos va, construimos relaciones a conveniencia de los objetivos de nuestro empleador, y nos mimetizamos con la histeria de creer lo mejor y más conveniente para el omnipresente jefe. Éste es el caso de la multinominada Network, de Sidney Lumet, en la que el creciente poderío de la televisión de los setenta se ve reflejado en un drama absurdista:

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los ejecutivos han olvidado el propósito de su profesión hasta caer en la demencia y banalidad del rating; grupos de guerrilla urbana firman contratos de exclusividad, y presentadores de noticias al borde de la enajenación se convierten en cuasilíderes de culto, una verdadera sátira que en muchos aspectos manifiesta el naciente poder del marketing como una herramienta de poder y dependencia. El final del milenio significó un momento importante en la construcción de un cine mucho más abierto a mostrar la realidad del mundo corporativo, el aspiracionismo y las secuelas de esa promesa de la buena vida a través del consumo. En los ochenta, se nos pintaban las glorias de la ambición desmedida: el dinero por el dinero mismo. Wall Street, de Oliver Stone, nos decía que estaba bien vivir para trabajar y trabajar para vivir, incluso si esto involucraba sacar beneficio a costillas de los compañeros de trabajo, algo que Martin Scorsese también reflejó con fidelidad y gracia en su eficaz The Wolf of Wall Street, de 2013. Working Girl, por su parte, condonaba sutilmente la inexperiencia profesional, anteponiendo el encanto y el robo de identidad como un valor de crecimiento profesional en contra de toda ética y en favor de todo egoísmo (cuánto daño has hecho, Ayn Rand). Pero, como en todo, siempre hay otra cara de la moneda, y con el auge de la cultura alternativa también venía un traje a la medida para cuestionar todo lo cuestionable de la cultura yuppie, heredada de la década anterior, sobre todo en el último año del siglo xx: el año de las películas de oficina. Cine de cubículo de oficina 1999 fue un año determinante para el resurgimiento de un cine mucho más autoral en Hollywood. Tras el boom de los directores y productoras independientes en el transcurso de la década, el séptimo arte dejó claro que las historias simples podían abordar, dentro de su absurdo, cuestiones tan existenciales como el sentido de pertenencia y de valoración social, representados a través de un sencillo cubículo de oficina. De hecho, en ese año, una serie de películas casi inventan un subgénero más, con historias que de manera directa e indirecta establecen la problemática principal en los oficinistas y la vida corporativa, pero principalmente en los cuestionamientos que desató la crisis de la masculinidad.


Imagen del promocional de la película Office movie, 1999.

Mike Judge (creador, entre otras producciones, de la oligofrénica Beavis and Butthead) estrenó Office Space, una cinta que relata a manera de farsa la vida de un grupo de oficinistas que lidian con la ansiedad laboral de un piso de contabilidad cualquiera, bajo la demanda de un mejor espacio de trabajo. Esta comedia, muy al estilo de Judge, se burla de la forma en que los estadounidenses pueden llegar al absurdo mediante sus propias reglas de convivencia, transformando la propia oficina en un microcosmos de histeria. Por otra parte, pocos recuerdan que Neo, antes de ser Neo, fue Thomas Anderson, un ejecutivo de sistemas siempre agredido y menospreciado por sus jefes, por lo que se entiende que ya desde entonces complementaba su vida actuando “fuera del sistema” como un hacker. En esa línea argumental, podría decirse que The Matrix es literalmente una fantasía de escape de la vida monótona y fría en favor de algo más emocionante que ir todos los días a ver el mismo monitor de computadora. Esta necesidad alcanza niveles sociopáticos cuando vemos una cinta como Fight Club, en la que otro oficinista promedio comienza a buscar la forma de llenar el vacío existencial de una vida de consumismo y carente de contacto humano o cualquier manifestación emocional, que lo conduce a una disociación de personalidad en busca de explotar (o quemarlo todo). American Beauty expone la crisis de la mediana edad de un padre de familia suburbano que ha perdido la chispa de su juventud y ha visto sus planes diluidos en la monotonía gris de un cubículo. El protagonista descubre que ha dejado de darle sentido a una vida adulta, que tanto se idealiza, pero que además de insatisfactoria termina siendo represiva para sí mismo y los seres que le rodean. American Beauty, así como las cintas de 1999 comentadas, guardan un hilo en común, una crisis y una búsqueda de significado que los tiempos que corren no siempre permiten profundizar: ¿qué es la masculinidad? Estas películas nos hablan, precisamente, de la enajenación, la necesidad de contacto, de entender los afectos en un lenguaje que muchos de camisa y corbata parecieran haber olvidado en la rutinaria y opaca realidad de proveer al hogar. Pero, más allá de este discurso, estas cintas nos enseñan que el debate siempre ha estado ahí, a la vista de todos: que trabajar no es necesariamente vivir, y que vivir no depende de lo mucho o poco que ganes en el trabajo; que la vida no se contiene en un muro de plafón plastificado, bajo la insoportable espera de la hora de salida.+

Gilberto Díaz. Comunicólogo, productor de radio cultural. Actualmente se encuentra desarrollando un proyecto de análisis y divulgación histórica de cine mexicano.

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Alejandro Magallanes





Cuatro familias

y un cosmos

Fotografía: Cortesía de editorial Planeta

Entrevista a Pedro Ángel Palou

Ve la entrevista en mascultura.mx y en YouTube revistaleemasdegandhi

José Luis Trueba Lara

1.

Me atreví a escribir México. La novela como resultado de un acto de ingenuidad. Una historia que transcurre a lo largo de 500 años no era poca cosa. Al comenzar a trabajar en ella, pensé que todo sería más fácil y que tenía el dominio técnico para emprender una obra de esta magnitud. Efectivamente, la técnica literaria resulta decisiva en cualquier novela. Sin embargo, no es lo mismo pensar en las cosas que hacerlas. Los retos no eran pocos: para comenzar, debía crear a las familias que la protagonizan, era fundamental que la novela hablara de todas las clases sociales y no estuviera marcada por las casualidades que podrían mermar su verosimilitud. Resultaba inaceptable que sus protagonistas siempre se encontraran con las personas indicadas en los momentos precisos. Los personajes de México… tenían que ser como nosotros: gente que vive la historia y se ve afectada por ella, aunque en su vida cotidiana todo transcurra de una manera “normal”. Cuando Madero y Pino Suárez fueron asesinados —por poner un ejemplo—, no todos los habitantes de la capital vivieron de la misma manera este golpe de Estado, el único hecho de armas que ocurrió en la Ciudad de México durante la Revolución, justo como le ocurrió a José Juan Tablada, que estaba en su casa japonesa de Coyoacán y hablaba por teléfono para enterarse de lo que sucedía en el centro. Creo que la historia afecta la vida de las personas de una manera oblicua, y yo necesitaba a cuatro familias que me permitieran crear la novela sin perder de vista esta peculiaridad. Los Cuautle, los Santoveña, los Landero y los Sefamí son los grandes protagonistas de México… La primera de estas familias tiene un origen prehispánico y forma parte de la tradición de los tlacuilos, de los dibujantes de códices, que tras la caída de Tenochtitlan se convertirán en talabarteros, zapateros, y al llegar el siglo xx entrarán a la universidad para transformarse en personajes distintos: un abogado, un médico y un arqueólogo. Se trata de una familia que durante siglos trabajó con las manos y produjo cosas materiales, pero los Cuautle también son gente culta y capaz de guardar las tradiciones que se encarnan en un códice y muchísimos libros. En cambio, los Santoveña conforman una familia de dinero, y entre sus miembros hay un poco de todo. Luisa Santoveña es uno de mis personajes preferidos: una mujer liberal que tiene a uno de los Cuautle como amante: un impresor que también está marcado por el liberalismo. Contra lo que pudiera pensarse, no son una familia conservadora, eso les tocará a los Landero. Ellos son panaderos, un oficio que nos muestra la historia de un gremio muy tradicionalista, que durante siglos se protegió mucho a sí mismo. Las ordenanzas novohispanas y sus costumbres se convierten en una muestra de esto.

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A diferencia de las familias anteriores, que nacieron en el pasado lejano, los Sefamí forman parte de los judíos que llegaron a México en el siglo xx. Ellos nos muestran una comunidad que se cuece aparte. Son los dueños de una solidaridad, de un respeto a la tradición y de un sentido de pertenencia que los hacen únicos; incluso, puedo pensar que integran la comunidad más endogámica de nuestro país. Los Sefamí eran fundamentales para contar una parte de la historia del siglo pasado desde la perspectiva de los migrantes que mantenían sus tradiciones y las mezclaban con las costumbres del nuevo país, justo como me lo contaba uno de mis amigos: su madre les preparaba keppe, pero la salsa tenía chipotle. Estas cuatro familias me permitieron crear contrastes y dar cabida a hechos reales y posibles: ¿qué pasaba si una chica mexicana quería ser novia de un joven judío El silencio es valioso. Cuando nuestra voz en los cincuenta? Por supuesto, en la novela también hay una investiestorba, la mudez se torna decisiva para gación sobre las sensibilidades y los cambios que vieron a lo largo de adentrarnos en el mundo de las palabras. esos siglos. Por eso me adentré en el cine, la música y todo aquello que a lo largo de 500 años permitió la educación sentimental de la gente.

Esto fue lo que me ocurrió durante una conversación con Pedro Ángel Palou: lo mejor era que mis preguntas enmudecieran y su voz fuera lo único que se conservara. Entremos por la puerta grande y con el mejor de los guías a México. La novela.

2. En esta novela hay algo de intimidad. Todos, en el momento en que nos convertimos en verdaderos individuos, deseamos no parecernos a nuestros padres. Sin embargo, infancia es destino y siempre terminamos pareciéndonos a ellos. Tal vez lo mejor sería no negarnos al llamado de nuestra historia y asumirla como algo fundamental; sin embargo, esto casi nunca ocurre. Obviamente, yo no quería escribir nada que se pareciera a lo que hacía mi padre. Necesitaba pensar que me mantendría lejos de la historia, pero el destino terminó por alcanzarme. México… es la primera novela que escribo sin su presencia. La biblioteca de mi padre fue decisiva en mi vida y lo mismo sucedió con los encuentros que propiciaba. Él era el lector más ávido que he conocido y, por supuesto, también se adentraba en la literatura. Ejemplos de esto hay muchísimos, y van desde la posibilidad de tener al alcance de mis manos la colección completa de El Volador, de Joaquín Mortiz, hasta la oportunidad de conocer a Carlos Barral cuando venía a Puebla por una de sus empresas quijotescas: traer los restos del obispo Palafox y lograr su santificación; lo mismo podría decirte de mis estancias en la Biblioteca Palafoxiana y de estar cerca del Premio Edmundo Valdés de Cuento, uno de los más importantes de América Latina. Ahí, en casa, conocí a don Edmundo y a jurados de la talla de José Emilio Pacheco. Es decir, la historia y las letras me vienen por línea paterna. 3. En cierto sentido, México… es la culminación del trabajo que he venido haciendo desde la publicación de Zapata hasta este momento. Por esta razón y gracias al dominio técnico que he ido adquiriendo, en algunos momentos me atrevo a parafrasearme, y en otros me animo a llegar más lejos. Te doy un ejemplo: aunque Zapata casi siempre se muestra como un ser casi enmudecido, en esta novela lo hice hablar y decirle muchas cosas a Madero en una de las reuniones que tuvieron en su casa. Sin embargo, entre México… y las otras novelas existe una distancia fundamental: ellas están basadas en un personaje que existió —como Morelos, Díaz, Zapata o Villa— y, gracias a esto, al momento de trabajar tenía muchos elementos de los cuales asirme: una cronología, muchas anécdotas y una serie de huecos que podía explorar como escritor. Pero en México… no tenía de dónde agarrarme: sus personajes son ficticios, por eso tenía que darles cuerpo y volverlos creíbles. Además, me enfrenté a otro problema: en una novela convencional, el lector sigue al personaje y se enterará de lo que le ocurre en cierto momento de su vida. Esto es lo que nos atrapa y nos obliga a seguir adelante. Pero, ¿cómo podía atrapar al lector en una novela en la que el personaje morirá al siguiente capítulo por una razón obvia: la historia que cuenta dura 500 años? El gran descubrimiento de México… consistió en lograr que los lectores tuvieran cierta empatía con una familia y no sólo con uno de sus integrantes. Lo que me importaba era que quisieran saber qué les pasó a los Cuautle, a los Santoveña, a los Landero o a los Sefamí. Pero esto también me llevó a un nuevo problema: ¿cómo crear un lenguaje lo suficientemente neutro para contar una historia que dura 500 años y que, al mismo tiempo, tuviera una especificidad para que el lector se sienta en un momento preciso de la historia? Obviamente, en la literatura —y por ende en esta novela— todo es artificial: su lenguaje tiene que parecer natural, aunque se trate de una creación. Este asunto atraviesa sus diálogos. Las conversaciones de los personajes en español son una de las cosas más perras que hay. En las novelas de García Márquez —por mencionar un caso—, son muy escasos. En muchísimas de las entrevistas que dio, siempre dijo que los diálogos en español le sonaban falsos. Yo no creo que los diálogos en español suenen siempre falsos, pero sí estoy convencido de que son lo más difícil de crear. No pueden sonar tan perfectos en su localización histórica, pues resultarían incomprensibles, pero también deben poseer un dejo lingüístico que nos revele la época y la condición de los hablantes. Hoy veo mi novela y me siento muy satisfecho de cómo resolví estos problemas para recorrer junto con los lectores la historia de una ciudad y la de cuatro familias que nos permiten caminar por su pasado, desde los tiempos lejanos hasta una de sus mayores tragedias.+ 21


Prohibido reír

Óscar de la Borbolla

A

unque hay risa nerviosa, risa histérica, risa desatada por el miedo e incluso risas sardónicas que intimidan, lo más frecuente es que la risa sea la compañera natural de la alegría, que estalle en los momentos en los que el regocijo hace que amemos la vida. Platón proponía borrarla en los poemas homéricos porque, según su punto de vista, “afeaba el rostro de los héroes”; para mí, sin embargo, ocurre exactamente lo opuesto: la risa limpia el rostro de cualquiera; un niño riendo o una anciana riendo me parecen mucho más relucientes: la risa reconcilia con la vida. Más allá de razones estéticas, la risa es buena —dicen los expertos— para estimular la producción de dopamina, esa sustancia que actúa sobre nuestro sistema inmunológico reforzando nuestras defensas, y esto solo se consideraría motivo suficiente para que defendiéramos la risa. Pero existe, además, un motivo mayor: la risa es la solución humana ante el absurdo, pues no sólo delata agilidad mental, sino que se trata de la mejor forma de volver inteligible el absurdo y será siempre lo que nos distinga de las computadoras, pues aunque éstas resulten muy veloces efectuando iteraciones, son incapaces de reír, de encontrarle la gracia a lo que computan. Por estas y muchísimas razones más, parecía imposible que pudiera darse un movimiento que tendiera a limitar la risa, a prohibirla y, sin embargo, hoy aparecen indicios de que la risa pretende abolirse. No se trata de un intento nuevo, por cierto; siempre en las visiones totalitarias y dogmáticas se ha presentado esta tendencia, ya que el Control es serio, y las fuerzas controladoras han existido desde el comienzo de los siglos. Asociar la risa con lo diabólico fue un intento, entre otros, por hacer de este mundo un valle de lágrimas. Como lo documenta Milan Kundera en su novela La broma, en el socialismo también la risa traía graves consecuencias. Sin embargo hoy, en una época supuestamente caracterizada por la relatividad, la tolerancia, la armoniosa convivencia de los distintos, no deja de resultar paradójico que florezca una tendencia que pretende sofocar la risa, anular el humor. La cada vez más extendida ideología de lo políticamente correcto avanza imponiendo su obtusa seriedad: la burla, la ironía, el sarcasmo, en una palabra, el humor, no son entendidos como una manera de hacer más llevadera la existencia, de encontrar el punto de vista no patético, de desbordar la univocidad, de festejar la polisemia, el doble sentido, la ambigüedad, sino que se perciben como una falta de respeto, como una manera de agresión, pues, como todo se toma literal, en su literalidad más chata, comienza a perderse el espacio hasta para la chanza inofensiva. Reír es hoy —para cada vez más personas— entrar en complicidad con aquel que hace del otro una víctima al ridiculizarlo: reír es un acto de crueldad que debe ser sancionado. Esta nueva forma de totalitarismo se extiende velozmente por las redes sociales, haciendo que aumenten los agelastas, como llamaba Voltaire a los incapaces de reír. Y obviamente, se está perdiendo la capacidad de asomarnos al absurdo del mundo sin deprimirnos, pues la risa era y es esa habilidad de encarar el absurdo de la vida de una forma no lógica, porque lo lógico ante una realidad absurda consiste en suicidarse, y el humor, en cambio, permite (o permitía, ya no lo sé) poder reírnos, sobre todo, de nosotros mismos: unos seres que nacimos para morir. La risa nos reconciliaba precisamente con esto. Pero quieren prohibir la posibilidad de reírnos hasta de nosotros mismos, pues no entienden que la risa no es un acto de crueldad, sino de liberación de la crueldad del mundo. Nadie se ría de nada ni de nadie; seamos serios, tan serios y fúnebres como un traje negro o un ataúd, así estaremos a salvo de los linchamientos virtuales, aunque la vida real se torne poco a poco más gris.+

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Óscar de la Borbolla. Escritor y filósofo, es originario de Ciudad de México, aunque, como dijo el poeta Fargue: ha soñado tanto, ha soñado tanto que ya no es de aquí. Ha sido profesor de Ontología en la FES Acatlán por décadas. Su frase emblemática: “Los locos no somos lo morboso, sólo somos lo no ortodoxo... Los locos somos otro cosmos”.


La evolución del Festival Internacional Cervantino a sus 50 años en uno de los escenarios más importantes de la cultura contemporánea a nivel mundial. Es una labor que conlleva meses de gestión, y cuenta con el trabajo de cientos de personas que se encargan de programar, montar escenarios, difundir y cumplir funciones específicas que ayudan a que el festival se lleve de forma adecuada en octubre.

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l Festival Internacional Cervantino cumple medio siglo de llevar el arte a las calles y espacios públicos de Guanajuato. Este año la celebración va más allá de compartir las artes en todas sus expresiones con el público, principalmente mostrándose como un motivo para la sanación y restauración social. Para conocer más sobre esta edición del fic, Mariana Aymerich Ordoñez, directora general del Festival Internacional Cervantino y Circuitos Culturales nos platicó un poco sobre la curaduría del festival y cómo se ha adaptado a nuevos canales de difusión durante y después de la pandemia. El festival se ha convertido en una plataforma cultural de suma importancia para América Latina. Su historia, longevidad y permanencia en el circuito artístico ha provocado que se convierta

“El festival es un derecho cultural, un derecho humano, tiene que seguir siendo un referente a nivel mundial de la cultura mexicana y lo que se hace en México. Que sea una herramienta social es una de las obligaciones, no podemos obviar esas actividades sociales que tiene el festival. Por eso este año el festival presenta propuestas que unifiquen a la sociedad, necesitamos que este sea un momento de paz, de reconciliación, de disfrutar lo que estás viendo, que visualmente te guste, te emocione, te llene de placer y eso lo voy a defender siempre”. Gracias a ello, este año se presentan propuestas de 34 países en 29 escenarios dentro de Guanajuato; con la participación de los invitados de honor, Corea y Ciudad de México. Por otra parte, durante los últimos dos años, el festival ha sido uno de los pocos en el mundo en mantener sus funciones activas, siempre con una adaptación y apropiación de canales digitales que se han vuelto parte del festival, en el 2020 con una edición digital y en 2021 con una propuesta híbrida. Continúa leyendo en www.mascultura.mx


Entrevista a Carlos Miguel Prieto

Las otras maneras de hacer música

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onversar con Carlos Miguel Prieto —el director artístico de la Orquesta Sinfónica de Minería— no sólo nos permite adentrarnos en la manera en que se planea y se crea una extraordinaria temporada de conciertos, sus palabras también nos obligan a repensar la música y el papel que tiene en una sociedad marcada por las adversidades. La oportunidad de recorrer con él la más abstracta de las artes es un privilegio que no necesita más preámbulos.

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Ve la entrevista en mascultura.mx y en YouTube revistaleemasdegandhi

Beatriz Vidal La planeación de una temporada de la Orquesta Sinfónica de Minería implica una curaduría cuidadosísima. Cuéntame ¿cómo lograste crear una serie de programas tan maravillosos? La verdad es que no fui yo quien planificó la temporada; este trabajo corrió por cuenta de un espléndido grupo que fue capaz de crearla. Sin embargo, te confieso que en la programación hay muchas ideas y propuestas mías que lograron entrelazarse con el trabajo colectivo. En 2020 la pandemia nos quitó dos temporadas: una en homenaje a Beethoven y otra de verano, que de alguna manera se recuperan en la que está por comenzar. Por esta razón, la nueva temporada es un híbrido entre el Festival Beethoven y una normal. La pienso como la temporada de las sinfonías de Beethoven, que aparecen en cuatro programas de un interés musical extremo para el público y la orquesta. Las sinfonías están encapsuladas en tres semanas de trabajo, que son el alma de la temporada; el resto de los conciertos resultan distintos: algunos se relacionan directamente con Beethoven y otros siguen caminos diferentes. La primera semana, que funciona como una celebración del regreso, ofrece un programa con el que siempre he soñado: un gran júbilo franco-español. Se interpretará la Sinfonía fantástica, de Berlioz, que de muchas maneras representa una continuación de las locuras que imaginó Beethoven, y que Berlioz llevó al extremo. También aprovechamos la visita de Pablo Sáinz-Villegas, el grandísimo guitarrista español, amigo de la orquesta y muy conocido a nivel mundial; por él se nos ocurrió que se tocara el Concierto de Aranjuez, archiconocido y archiquerido. Ahí estaba un juego entre Francia y España, al que se suma “Iberia”, de Debussy: una amalgama perfecta, porque al mismo tiempo es una obra francesa y una obra española. La siguiente semana interpretaremos la Quinta sinfonía de Mahler y el Concierto para violín y orquesta de Brahms, dos obras muy clásicas o muy románticas del repertorio austrogermano, precedidas por una obra de Kaija Saariaho —una finlandesa genial—, llamada “Asteroid 4179: Toutatis”, breve y brillante. En el concierto de Brahms estará el extraordinario violinista Julian Rachlin, uno de los intérpretes más destacados en la escena internacional. La Quinta Sinfonía de Mahler tampoco tendría sentido sin Beethoven: lo que él llevó a un extremo dentro del clasicismo, Mahler lo lleva, en el psicoanálisis, a un todo tan freudiano como el cambio de siglo en Viena. Los programas tres y cuatro ocupan una semana: en ellos interpretaremos las sinfonías 1, 6 y 3, así como las 2, 4 y 5 de Beethoven, respectivamente. Cualquiera que tenga interés puede escuchar estas obras en dos conciertos con muy poca distancia temporal, por eso digo que estas presentaciones son el alma de la temporada. El hecho de que la Orquesta Sinfónica de Minería interprete seis sinfonías de Beethoven en dos fines de semana parece un récord mundial. Casi podría serlo, pero en España un director interpretó las nueve en un solo día con dos orquestas distintas. Ese sí es un récord mundial. Pero en nuestro caso se trata de algo más: interpretarlas bien, y creo que lo vamos a hacer muy bien. Además de esto, resulta necesario pensar que esta temporada podría escucharse de una manera distinta. A veces la música nos hace preguntas y, si hoy diseñara la temporada, seguramente incluiría una obra en homenaje a los mártires que fueron asesinados en Chihuahua hace unos días… En el ensayo se lo decía a la orquesta:

no podemos seguir haciendo música sin detenernos a pensar cómo pueden ser asesinadas dos personas que dedicaron 30 años de su vida a servir a la gente más desprotegida. Esto no puede pasar. No podemos acostumbrarnos a esto. Sé que enfrentamos muchos problemas con el narcotráfico, pero si continuamos con la idea de que la ley se aplica parcialmente y es negociable, vamos por mal camino. Me cuesta mucho trabajo comprender cómo una persona de 30 años —alcoholizada y llena de drogas— entra a una iglesia y asesina a dos sacerdotes que lo único que estaban haciendo era darle la bendición a alguien que acababa de ser asesinado. No dejaré de pensar eso, y créeme que algo haré este verano para honrar a estas personas… Mi objetivo —y ojalá sea aceptado— consiste en dedicar la gala de clausura a estos mártires, pues no conozco nada más emblemático, profundo y celebratorio del heroísmo del ser humano que la música. El Concierto para violín —interpretado por Paul Huang— y la Novena Sinfonía, ambos de Beethoven, le transmitirán al público una combinación de esperanza y conciencia. Tú y yo somos mexicanos y algo tenemos que decir sobre nuestro país. Completamente de acuerdo, la música está para honrarlos, y eso es lo que podemos aportar. Te cuento algo personal: Javier Ávila —el sacerdote que nos casó a mi esposa y a mí hace 25 años— fue quien reconoció los cuerpos de estos mártires. Cuando empiezas a ver que la víctima ya no es el amigo del amigo del amigo, sino el sacerdote que te casó, no te puedes quedar callado. Los músicos no somos políticos, pero la música sí tiene algo que decir, y alguien como Beethoven —que era valiente y osado, por ejemplo, cuando escribió la Novena Sinfonía— nos legó el mensaje de la esperanza. Ojalá esto pueda ayudar a ofrecer ese sentimiento a la gente. Hay otra cosa que te quiero preguntar: como en otras ocasiones, ¿vas a invitar a un niño a dirigir y a bailar en una fiesta inolvidable? Tú me conoces y sabes que me gusta involucrar a los niños. El objetivo de esos conciertos familiares es que todos se sientan bienvenidos. Esto lo digo a sabiendas de que todos nuestros conciertos son familiares, no existe ninguno no apto para un niño de ocho años. Pero estas presentaciones en especial las diseñamos para que venga toda la familia y hagan un poquito de ruido y un poquito de relajo. Por eso los ponemos a bailar o a dirigir. Por último, necesito preguntarte algo fundamental: ¿qué proyectos tienes para el 45 aniversario de la orquesta, que se celebra el próximo año? Para planear el aniversario con todos sus detalles, debemos pensar con cierta calma. Sin embargo, podríamos aventurar en este momento que, después de Beethoven, lo más natural sería interpretar a Brahms. El mundo postbeethoveniano me atrae mucho, pero también me interesa seguir investigando cuestiones relativas a la música mexicana, a la música latinoamericana… Esto que dices podría parecer una mentira, pero hay veces que la gente te dice: “¡Ay, ¡qué bien que haces música mexicana!”. Yo no lo veo así. En esto no hay ningún mérito, sino una obligación. Por ejemplo, este fin de semana voy a hacer el estreno de una obra de Gabriela Ortiz y otra de Mario Lavista, a quien recordamos con mucho cariño. Ellas acompañarán a la Segunda sinfonía, de Brahms.+ Programación sujeta a cambios.

Beatriz Vidal. Historiadora de arte, gestora cultural, curadora y museógrafa. Melómana, y amante de la aviación y de la velocidad a través de la Fórmula 1.

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Rodrigo Morlesin

Papando moscas

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en la oficina

omo ustedes, yo trabajo en una oficina. Una oficina en la que se pasan demasiadas horas y siempre hay trabajo de sobra. Trabajo rutinario y mecánico. También, como a ustedes, me gustaría salir de aquí, conocer el mundo, ¡ser libre! Estoy seguro de que no existe trabajo más aburrido y rutinario que el mío. No importa a lo que se dedique usted, le garantizo que agradecerá el suyo después de que le diga a lo que me dedico. Soy clasificador de moscas. O como nos llaman en la oficina: los papadores, porque el trabajo es tan aburrido que termina uno con la boca abierta, comiendo más de lo que clasifica. Mi trabajo resulta tan aburrido que algunos compañeros se lanzan mutuamente el reto de papar una mosca, y muchos han perdido su empleo por ello. “¡Estoy que papo moscas!”, decimos cuando el aburrimiento parece absoluto y se nos cierran los ojos y abre la boca de sueño. Pero no sólo es contarlas, también hay que medirlas, pesarlas, clasificarlas… Para eso, cada escritorio tiene su báscula, su cinta, su vernier, su colorímetro y su tabla de relación y diferencia entre las especies, así como un altero de fichas foliadas para cada espécimen. Ah, y un gran cuaderno de contabilidad en el que se lleva un registro detallado de toda esta información en tinta verde y roja. Verde para valores positivos y roja para negativos. Cada mosca tiene un valor del uno al nueve, siendo el cinco la calificación perfecta. Ésas van en verde esmeralda. Los tonos de verde-rojizo o rojo-verdoso varían en cada calificación. Así, una mosca puede ser verde por tamaño, pero no por peso, por coloración, por tamaño de ojos o extensión de alas. Para el zumbido existe otra clasificación, pero eso lo hacen en otro departamento de la oficina. Existe una enorme diferencia entre ese departamento y el nuestro. Son absolutamente opuestos: el nuestro, oscuro, frío, cada escritorio con su propia lámpara; el área de ellos, iluminada por los rayos del sol, con las blancas paredes tapizadas de cojines de algodón para que el sonido de cada zumbido no se contamine. En cuanto a las características del personal, los zumbistas rebosan energía, son sociables y siempre se encuentran de buen humor. En cambio, nosotros somos solitarios e introvertidos. Estoy seguro de que se debe a la luz solar y a la hermosa vista del bosque y la laguna que tienen desde su oficina. Mientras que, además de oscuro, el Departamento de Papadores es húmedo y uno nunca sabe si es de día o de noche. Por eso les digo que sueño con salir y recorrer el mundo; conocer otros sitios; que el sol y el aire fresco entren en mí y me hagan

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sentir vitalidad y alegría; irme a algún lugar en el que no llueva tanto, para ver si así se me quita esta tos, que me entra por las tardes cuando baja la temperatura. Antes, mi escritorio estaba en el pasillo catorce, fila diecisiete, pero desde que en la oficina notaron mi tos de la tarde, el supervisor decidió aislarme del resto. No por cuestiones de salud, sino porque dice que así todos sabían que era la hora de la salida, y la empresa perdía mucho dinero pagando horas extras. De eso hace ya tres años. Tres años en los que he trabajado solo. Los especímenes a clasificar me llegan por una compuerta que está en la pared del lado izquierdo. Provienen del Área de Desinfección, en donde reciben un baño para eliminar la tierra y las bacterias que puedan traer. Una sola mosca transporta cientos de bacterias, ¿puede usted creerlo? En cuanto me llegan las moscas, las mido, las peso, las categorizo y clasifico. Las evalúo, elaboro su ficha individual y anoto todo en el cuaderno de contabilidad. Ficha y mosca se colocan en una caja de madera, que deposito en la compuerta que está en la pared derecha. De ahí son enviadas a los zumbistas. Pero en este trabajo no todo es malo: tenemos incentivos laborales, como el récord mensual y anual, que obtienen quienes mes con mes han clasificado una mayor cantidad de moscas. Una vez recibí el premio mensual, ya que tres compañeros habían enfermado y tuve que cubrir sus labores durante una semana, con sus días y noches. Ese mes me dieron una hora extra de descanso y pude elegir dos platillos del menú directivo. Lamentablemente, esos premios no son para gente como yo; siempre los ganan los parientes de los directores o los directores mismos. Sabemos que la entrega de premios está mosqueada y siempre triunfan los mismos. Cuando alguno de los que realmente trabajamos gana, es para simular que cualquiera puede hacerlo y así mantener viva la ilusión para nos sigamos esforzando. Don Sepo, mi supervisor, es enérgico y siempre está vigilándonos. Mide con exactitud el tiempo que pasamos en el comedor o el baño. Lleva un reloj de cadena atado a su chaleco y su frase favorita es “El tiempo es lo que hacemos con él”, con esto nos invita a no desperdiciarlo en banalidades como soñar despiertos. De verdad quisiera irme lejos… Recorrer el mundo… Conocer otras charcas y croar hasta el amanecer… Pero esa vida no está reservada para sapos como yo. Seis milímetros… azul turquesa… envergadura de catorce…+

Rodrigo Morlesin. Escritor, diseñador y traductor de libros para niñas y niños. También es editor y diseñador en la Unesco México. Su nueva novela, ¿A dónde va este tren?, es publicada por Planeta Junior. @rodrigo_morlesin (Instagram) <www. morlesin.com>



LOS LEÍDOS NO FICCIÓN

FICCIÓN

CÓMO HACER QUE TE PASEN COSAS BUENAS Marian Rojas Estape DIANA MÉXICO

LA BIBLIOTECA DE LA MEDIANOCHE Matt Haig ALIANZA DE NOVELA

Sin saber cómo, Nora Seed aparece en la Biblioteca de la Medianoche, donde se le ofrece una nueva oportunidad para hacer las cosas bien. Hasta ese momento, su vida ha estado marcada por la infelicidad y el arrepentimiento. Nora siente que ha defraudado a todos, y también a ella misma. Pero ¿esto está a punto de cambiar?

Uniendo los puntos de vista científico, psicológico y humano, este libro nos ofrece una reflexión profunda, salpicada de útiles consejos y con vocación eminentemente didáctica, acerca de la aplicación de nuestras propias capacidades al empeño de procurarnos una existencia plena y feliz gracias a la posibilidad de conocer y optimizar determinadas zonas de nuestro cerebro.

BOULEVARD Flor M. Salvador MONTENA

EL PODER DEL AHORA UN CAMINO HACIA LA REALIZACIÓN ESPIRITUAL Eckhart Tolle GRIJALBO

Luke y Hasley no eran el prototipo de la pareja perfecta. Sin embargo, ambos definieron lo que crearon: una historia en la que dos adolescentes inventan su propio boulevard ante la llovizna que hay en sus corazones, con un cielo pintado de azul cálido en una parte, y otra de un azul eléctrico que se tiñe con un grisáceo nostálgico.

El poder del ahora es un libro único. Tiene la capacidad de crear una experiencia en los lectores y cambiar su vida. Hoy es considerado una obra maestra. Para lograr la iluminación sólo tenemos que comprender nuestro papel como creadores de nuestro dolor. Es nuestra mente la que causa los problemas con su corriente de pensamientos, atándose al pasado, preocupándose por el futuro.

LA CANCIÓN DE AQUILES Madeline Miller ALIANZA DE NOVELAS

EL CASO VIUDA NEGRA Arturo Angel Mendieta GRIJALBO

De la autora de Circe, una epopeya inolvidable: Grecia en la era de los héroes. Patroclo, un príncipe joven y torpe, ha sido exiliado al reino de Ftía, donde vive a la sombra del rey Peleo y de su hijo, Aquiles. Aquiles, el mejor de los griegos, es todo lo que Patroclo no: fuerte, apuesto, hijo de una diosa. Él lo toma bajo su protección y ambos se adentran en las artes de la guerra.

El caso Viuda Negra es una historia de crimen, odio e interés por el poder que no sólo detalla los casos más oscuros de corrupción, sino que también pone en bandeja de plata los elementos para perseguir a las grandes cabezas detrás de ellos. A partir de un trabajo periodístico riguroso y con un ritmo narrativo apasionante, sus autores relatan el multihomicidio a la luz de las tramas de corrupción.

LA CABEZA DE MI PADRE Alma Delia Murillo ALFAGUARA

EL INFINITO EN UN JUNCO Irene Vallejo DEBOLSILLO

A sus cuarenta años, como un road trip, sin más referente que una fotografía vieja, una hija emprende la búsqueda de su padre. Mientras narra la decisión de ir a conocerlo y el viaje que la lleva de Ciudad de México a Michoacán, iremos construyendo, junto a ella, el pasado, los amores, las alegrías, los accidentes, las ausencias.

ROMPER EL CÍRCULO Colleen Hoover PLANETA

JÓVENES

A veces, quien más te quiere es quien más daño te hace. Lily no siempre la ha tenido fácil. Por eso, su idílica relación con un magnífico neurocirujano llamado Ryle Kincaid parece demasiado buena para ser verdad. Cuando Atlas, su primer amor, reaparece repentinamente y Ryle comienza a mostrar su verdadera cara, todo lo que Lily ha construido con él se ve amenazado.

ANTES DE DICIEMBRE Joana Marcús MONTENA

EL VERANO EN QUE ME ENAMORÉ Jenny Han DESTINO INFANTIL & JUVENIL MÉXICO

ROJO, BLANCO Y SANGRE AZUL Casey Mcquiston MOLINO

En unos pocos meses, este ensayo se ha convertido en uno de los más influyentes. Su recorrido por la historia del libro en los tiempos de Grecia y Roma —que también se interna en otras épocas— nos revela la señas de identidad de una de las creaciones más importantes de la humanidad, así como su impacto en la vida cotidiana.

LAS 48 LEYES DEL PODER Robert Greene OCÉANO

Este libro es el bestseller mundial para los que quieren obtener, estudiar o combatir el poder absoluto. Amoral, inmisericorde, despiadada y, sobre todo, muy instructiva, esta incisiva obra concentra tres mil años de historia del poder en 48 leyes claras y concisas.

TRILOGÍA FUEGO 2 CIUDADES DE CENIZAS Joana Marcús CROSSBOOKS MÉXICO

AQUÍ NO HAY SED Alberto Villarreal PLANETA MÉXICO


ELECTRÓNICOS

ARTE Y RECREACIÓN

LA GUÍA PRÁCTICA PARA SER FELIZ Elán AGUILAR

VAN GOGH PARA COLOREAR. LIBRO ANTIESTRÉS NUEVA IMAGEN

¡ARRIBA LOS CORAZONES! Fernando Del Solar GRIJALBO

MI LIBRO DE MANDALAS Magdalena Servín ÉPOCA

La fórmula para la felicidad no existe ni está en este libro. No contiene lecciones de sabiduría ancestral, sino lo que se puede aprender de los errores propios y de los demás. No busca cambiarle la vida a nadie ni descubrir ningún hilo negro, si acaso, arrancarte una que otra carcajada y, en ese sentido, puede que sí nos acerque un poquito a la felicidad.

“¡Me voy a morir!” fue la respuesta en silencio, un angustiante, furioso y temerario silencio de Fernando del Solar cuando supo que padecía cáncer. Este libro es el relato que, a cinco años de su diagnóstico, el famoso conductor decidió compartir de la manera más sencilla, honesta y apegada a sus sentimientos.

Dibujar o pintar mándalas es algo más que un pasatiempo: mientras nuestros colores los iluminan tenemos la posibilidad de hacer un alto, de asomarnos a nuestro interior, de concentrarnos en aquello que nos importa y, por supuesto, de crear maravillas que nos reconcilian con la naturaleza, con nosotros mismos y con el cosmos, ésta es la apuesta de esta obra.

EL OTRO EINSTEIN Marie Benedict PLANETA

LAS MEDIDAS DE UNA CASA Xavier Fonseca EDITORIAL TERRACOTA

Marie Benedict rescata en esta novela un debate existente entre una parte de la comunidad científica acerca del papel que la esposa de Einstein, Mileva Maric, podría haber desempeñado en el desarrollo de la Teoría de la Relatividad. A lo largo de la novela se destaca la lucha constante de Mileva Maric por tener éxito en un campo de estudio dominado por los hombres.

Esta obra imprescindible da al profesionista y al usuario, de manera clara y sencilla, todos los datos de la antropometría, análisis de mobiliario, diseño urbano, control ambiental, incluyendo el uso de energía solar, circulaciones y otros. Además, incluye un capítulo sobre las necesidades para conjuntos y zonas habitacionales.

CÓMO HACER QUE TE PASEN COSAS BUENAS Marian Rojas Estapé ESPASA

EXTRAORDINARIAS MANDALAS DE LA NATURALEZA Magdalena Servín ÉPOCA

Uniendo los puntos de vista científico, psicológico y humano, la autora nos ofrece una reflexión profunda, salpicada de útiles consejos y con vocación eminentemente didáctica, acerca de la aplicación de nuestras propias capacidades al empeño de procurarnos una existencia plena y feliz: conocer y optimizar determinadas zonas del cerebro.

El mandala o “círculo sagrado” es una poderosa y antigua herramienta de meditación que nos recuerda que el orden natural del universo está siempre presente en nuestra realidad. Su coloreado consciente acalla el ruido mental diario, nos devuelve el equilibrio interior y nos conecta con la sabiduría del alma. Este libro ha sido creado para ayudarte a manifestar abundancia en todas las áreas de tu vida.

PRINCIPIOS PARA ENFRENTARSE AL NUEVO ORDEN MUNDIAL Ray Dalio DEUSTO

MANDALAS. NATURALEZA Y ANIMALES LAROUSSE EDITORIAL NUEVA IMAGEN

Los tiempos que vienen serán radicalmente diferentes a los que hemos vivido hasta ahora, pero se parecerán mucho a otras etapas de la historia. Ésta es la principal conclusión a la que ha llegado Ray Dalio después de un titánico estudio de episodios análogos al presente en los últimos quinientos años: los ciclos históricos siempre han sido muy similares entre ellos.

LAS PERRERÍAS DE MIKE 1 MIKECRACK Y LA ESTRELLA MALDITA Mikecrack MARTÍNEZ ROCA

NIÑOS

En este fascinante álbum para colorear se podrán apreciar algunas de las más grandes pinturas de Vincent Van Gogh, así como las técnicas que utilizaba para pintar. El libro está diseñado para reducir el estrés mientras se pintan y recrean las obras de arte. El álbum incluye un ejemplo de paleta de colores e instrucciones sobre técnicas de coloreado.

HARRY POTTER Y LA PIEDRA FILOSOFAL J. K. Rowling SALAMANDRA

LOS COMPAS Y LA ENTIDAD.EXE Mikecrack, El Trollino Y Timba VK MARTÍNEZ ROCA

Dibujar o pintar mándalas es algo más que un pasatiempo: mientras nuestros colores los iluminan tenemos la posibilidad de hacer un alto, de asomarnos a nuestro interior, de concentrarnos en aquello que nos importa y, por supuesto, de crear maravillas que nos reconcilian con la naturaleza y los animales. Ésta es la apuesta de esta obra.

JUGUEMOS A LEER. LIBRO DE LECTURA Y CUADERNO DE EJERCICIOS Rosario Ahumada EDITORIAL TRILLAS

LOS COMPAS Y EL DIAMANTITO LEGENDARIO Mikecrack, El Trollino Y Timba VK MARTÍNEZ ROCA