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AÑO 12 • NÚMERO 150 • NOVIEMBRE 2021

· Entrevistas exclusivas con Alicia Keys, John Green y Juan Villoro · Poesía en cautiverio: la mujer perseguida, por Brenda Ríos · Texto es el ser con quien vivo, por Carla Faesler

PRECIO AL PÚBLICO 25 PESOS

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Índice

Yara Sánchez De La Barquera Vidal

Poesía combatiente

5 Poesía en cautiverio:

yara@revistaleemas.mx Coeditor

la mujer perseguida Brenda Ríos

6 In memoriam Ángel Ortuño Julio Trujillo

8 Entrevista exclusiva con Alicia Keys

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Directora General y editora

Editorial

Yara Sánchez De La Barquera

Texto es el ser con quien vivo Carla Faesler

14 De la recurrencia en lo profundo humano Rocío Cerón

16 [La jiribilla] La noche de Glück Julio Trujillo

18 La poesía y el invento de una nación José Luis Trueba Lara

20 Para acercarse al poema Julio Trujillo

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a poesía es un acto de rebeldía absoluta. Cada verso abre la posibilidad de comprender lo que se escapa a nuestra mente, lo que se mostraba como absolutamente impronunciable, lo que nos coloca ante el más preciso y despiadado de los espejos. Ella, al mismo tiempo, clarifica el mundo y nos desnuda sin que podamos resistirnos a su fuerza, ella es la palabra precisa que da voz a las intimidades y nos obliga a entrar en nosotros mismos. A veces armados hasta los dientes, y en otras ocasiones, con la luz que nos revela lo que no queríamos mirar ni entender. Estos hechos transforman al poeta en un combatiente que lucha al mismo tiempo en varios frentes: el de las palabras que se rebelan y que debe vencer para lograr que vayan más allá de sus significados; el del mundo sordo que se conforma con las viejas rimas y los antiguos conteos de sílabas —para muchos, la poesía terminó con los versos de Juan de Dios Peza o el “Paquito” de Gutiérrez Nájera—, y, por si lo anterior no fuera suficiente, el poeta también debe enfrentarse a sí mismo: sus heridas y su carne desgarrada son el precio por adentrarse a lo que está más allá de lo evidente. Dedicar este número de Lee+ a la poesía resultaba obligado: ella es nuestra salvadora, nuestra tabla precisa en el naufragio y la tormenta que hemos vivido. Sin los versos —los escritos, los dichos y los soñados—, tal vez no hubiéramos sobrevivido y los creadores que se fueron sólo serían un nombre sin sentido. Por esta razón, esta entrega está dedicada a uno de ellos: Ángel Ortuño, el más punk de los poetas recientes. +

22 Las muertes y la vida de Joan Didion Miguel Ángel Ángeles

24 Una conversación con Juan Villoro José Luis Trueba Lara

26 Una entrevista relámpago 30

a John Green Entrevista a Katelyn Tarver

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Yara Sánchez De La Barquera Directora General Revista Lee+ de Librerías Gandhi

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Alberto Achar En portada: Louise Glück, Anne Carson, Alicia Keys, Joan Didion, Sor Juana, Alejandra Pizarnik. Diseño original para Lee+ por Rodrigo Rojas @rodrohas

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Brenda Ríos

Poesía en cautiverio: la mujer perseguida

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alman Rushdie padeció amenazas de muerte por Los versos satánicos. Pero antes, mucho antes, un poeta persa, que también era matemático y astrónomo, escribía sobre asuntos de índole terrenal, como beber vino, dudar de los dioses y anhelar el paraíso en la tierra; fue prohibido: Omar Khayyam. Safo es, quizá, la primera mujer de la que sepamos que fue perseguida por su rebeldía y su oficio. Fue condenada al exilio en Siracusa por el tirano Pitaco. Si los poetas son incómodos, las poetas aún más: son una astilla en la piel sensible del poder. Transgreden dos cosas sagradas: la palabra y el género.

Alaíde Foppa fue una poeta perseguida política y halló dos cosas en México cuando huyó de Guatemala: el refugio y la muerte. Acá la vinieron a asesinar. Sin embargo, la perseguían por su activismo político, no por lo que escribía. Igual que la editora de izquierda turca Asiye Güsel Zeybek, quien pasó más de cinco años en una prisión de su país, sin proceso judicial, donde fue violada de manera tumultuaria varias veces por agentes del Estado. Ella escribiría su testimonio después de su liberación. Encontró la escritura después de la tortura. La poesía no salva a nadie. No es premisa ni bandera. Ni trinchera. Pero hace otra cosa. La poesía logra una comunidad vinculada por la palabra. Por el aliento. Por saber que una persona pertenece a un sitio. El famoso caso de Nadia Anjuman, quien fue brutalmente asesinada por su esposo y la familia de éste, es igual de horroroso. Sucedió en 2005, en Afganistán. Este poema se volvió famoso poco después de su asesinato. Ella asistía a una escuela donde aprendía a escribir poemas a escondidas, durante el régimen talibán. Por fuera, la escuela decía ser de corte y confección. ¿Acaso debo hablar de dulzura cuando es tanta la amargura que siento? Ay, el festín del opresor me ha tapado la boca.

Tatour escribió ese poema por los 199 palestinos asesinados y los 28 israelíes ejecutados de manera extrajudicial ese mismo mes. Su poema se volvería viral en redes. Fue arrestada antes del amanecer; entraron a su casa las fuerzas de seguridad israelíes y se la llevaron: sin avisar a nadie de su paradero, la cambiaron de prisión los primeros tres meses antes de que supiera que habría un juicio. En 2017, ella ya tenía arresto domiciliario, pero debía usar un grillete de monitoreo electrónico en el tobillo. Era una prisionera de “seguridad”. Aquí un fragmento del poema (traducción de Laura Estrada): Resistid, mi pueblo, tenemos que resistirlos En Jerusalem, me vestí con mis heridas e inhalé mi propio dolor, cargué con el alma de esta árabe palestina en la palma de mi mano […] Les han prendido fuego a niñxs inocentes; a Hadil la atacaron en frente de todo el mundo y la mataron a plena luz del día. Resistid, mi pueblo, tenemos que resistirlos.

No hace falta vivir en el régimen talibán para que haya poetas y artistas perseguidos. Los últimos sucesos de La Habana, el 27N y el Movimiento San Isidro son una muestra de ello: Katherine Bisquet, joven poeta, fue detenida bajo arresto domiciliario en 2020 y enviada al exilio a Polonia junto con su pareja, el también artista excarcelado Hamlet Lavastida, por su oposición al gobierno cubano. Este poema¹ se lo dedicó a Luis Montero, amigo cercano, también prisionero:

Otra poeta que surge de esos espacios de exclusión por ser mujer es Rahila Muska, también afgana. Adolescente, se prendió fuego a sí misma después de que sus hermanos casi la matan a golpes cuando descubrieron que escribía poemas. Practicaba un género poético que es de naturaleza oral y se suele cantar con un tambor; no debía escribir, puesto que la escritura de poesía se reserva a los hombres: Sin embargo, te pienso calvo, te pienso con un número de serie You’re stone. / One day you’ll look and find I’m gone. (Eres una piedra. y una causa. / Un día mirarás y me habré ido). Este género también se encuentra Calvo Luis, qué pinga es eso? prohibido por los talibanes. Quienes suelen practicarlo son mujeres Es necesario eso? que te dejen calvo? analfabetas. Muska había hallado un programa de radio que comAcaso dejándote calvo te rasuran las ideas. partía poesía y tenía una línea de atención teléfonica. Ella hablaba Las ideas de defender a la misma gente que te deja calvo (dice todo el tiempo y dictaba sus poemas. Era muy apreciada por esa comi madre que no me siga metiendo en candela, que yo no voy a munidad marginal. La última vez que llamó, avisó que estaba en el lograr nada). hospital por las quemaduras autoinfligidas. Esa guerra la perdieron ellos, nuestros padres. Estos versos no eran de ella, sino de ese género, que era anónimo Tú dirías que no hay ningún referente, que ese es el gran problema. —es decir, escrito por mujeres—, y justo tratan sobre la imposibiliCómo sabrían, a ver, dime cómo. dad de escape. Fueron de los últimos que Muska compartió en una La furia de una ciudad entera. de esas llamadas: You sold me to an old man, father. / May God destroy La furia de una ciudad entera. your home, I was your daughter. (Me vendiste a un hombre viejo, paContra quién la furia de una ciudad entera? dre. / Que Dios destruya tu hogar, yo era tu hija). La furia de una ciudad entera… La poeta palestino-israelí Dareen Tatour fue condenada a cinco Contra qué? años de cárcel el 15 de octubre de 2015, por un poema llamado “Resistid, mi pueblo, tenemos que resistirlos”, un himno a la rebeldía, Pensar la poesía como un arma es pecar de ingenuidad; sin emal menos así fue entendido por sus enemigos. Ése fue considerado bargo, la poesía incomoda. Quien tenga la palabra tiene algo. Ese un poema que incitaba a la violencia, y ella, tomada como terrorista. algo por el que vale la pena prenderse fuego. Tanto así. + ¹ Este poema fue tomado del Facebook de la poeta, por lo que conserva la puntuación original.

Brenda Ríos. Escritora. Vive en Ciudad de México (intentó escapar, pero no lo logró) y no tiene mascotas. Tampoco es vegetariana. Ha escrito unos diez libros de ensayo y poesía. Algunos de ellos pueden ser descargados de manera libre (porque es buena y generosa) en <poesiamexa.wordpress.com> y en <laflecharoja.com.mx>.

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In memoriam

Ángel tres poemas de Ortuño Julio Trujillo Por supuesto que es terrible la muerte precoz, y cuando se trata de un poeta que nos deja de súbito es doblemente terrible. Ángel Ortuño (1969-2021) vivía su acmé, su momento mejor y más intenso, cuando murió. Fue como si se hiciera un silencio ensordecedor. Fue tan antipoeta que se volvió el más genuino de los poetas, siempre ofreciendo una vuelta de tuerca para mantenernos un poquito incómodos y deslumbrados, siempre inteligente, siempre musical, siempre blandiendo un sentido del humor tan afinado como una Fender Stratocaster. En este número de Lee+, dedicado a la poesía, recordamos al poeta punk y tierno, al cultísimo lector, al vate que vino a refrescar nuestra poesía. Los tres poemas que compartimos son del libro 1331, publicado en 2013 en la colección Práctica Mortal, del entonces Conaculta.

MIL TRESCIENTOS TREINTA Y UNO

CÓMO SER TU PROPIA MAMÁ

No demuestres tu mala educación The rest of the film is filled by bad Mexican actors and strippers wearing granny panties.

y no preguntes: con este signo vences, con el otro te acuchillan señores vestidos de levita y sombrero de copa mientras que la carroza, a falta de caballos va tirada por una tarántula gigante como se acostumbraba en el Japón cuando era el año de mil trescientos treinta y uno. ESTE HOTEL ES UNA DE LAS SIETE PUERTAS DEL INFIERNO Su música distrae. Jamás advierte: de pronto en el pasillo de cereales la voz de las ofertas dice una profecía o la señora anciana se desnuda y sonríe. Las ondas cerebrales de un cadáver no son una explicación racional. 6

Se aplicó un cuestionario a 120 alumnos para saber qué esperan de sus profesores. Respondieron a coro una cita de san Agustín: “La muerte no es nada, sólo he pasado a la habitación de al lado. Yo soy yo, vosotros sois vosotros”. El dios verdadero no pide sacrificios de esa clase. ¿Quién, entonces, debería señalarnos el camino a seguir? La respuesta es el cliente. Yo también hablo así cuando estoy nervioso: sé que mienten y no me casaría con un hombre que tuviera un brillante porvenir: ¿por qué luego de cerrarme la puerta en la cara esperan que les tenga consideraciones?



Entrevista exclusiva

Alicia

Keys escribirse en llamas

En la fotografía: Alicia Keys / Autor: Ramón Rivas


donde eran líderes y conocían a la perfección los sistemas que debían implementarse. Lo que necesitábamos crear era la oportunidad precisa para que esto ocurriera. Así pues, mi perspectiva ha cambiado diametralmente: me di cuenta de que no era un Yara Sánchez De La Barquera asunto de caridad. Se trata de activismo; se trata de apoyo y solidaridad, y de verdaderamente crear la oportunidad para que las comunidades sean absolutamente n 2007 la vi por primera vez en vivo. Después de mi voluntariado para recaudar fonautosustentables. El problema es dos y dar a conocer el trabajo de Keep a Child Alive (kca) en México, fui invitada de claro: la gente ya sabe qué tiene sorpresa a su evento anual, llamado Black Ball, en el que artistas como David Bowie, que hacer. En la mayoría de las ocaR.E.M., Green Day, Gwen Stefani y Sheryl Crow, entre otros, se reunieron para ayudar a siones, la falta de acceso es lo que la causa: ahí estuve junto a Alicia Keys y su cofundadora, Leigh Blake, la productora y esresulta más complejo. Las personas critora. Alicia Keys era una de las estrellas del evento organizado por su fundación, y su con las que he estado son increícarrera ya estaba consolidada. En ese momento, a nadie le habría sorprendido que llegara bles, hay genios; por esto creo en a las cifras que hoy tiene como cantante: 45 millones de discos vendidos, 15 Grammys, 17 la solidaridad y no en la caridad. premios Billboard y tres American Music Awards, a reserva de que estos números hoy se Se trata de apoyar, de crear un ecoqueden cortos. Toda la historia de cómo comenzó su carrera y los retos que enfrentó la sistema sostenible y promover la podemos conocer en este libro de memorias, publicado en español por Ediciones Camelot. educación. Eso es lo que todos necesitamos, estar lo más capacitados Han pasado 14 años desde esa noche, y hoy posible. Ésta es la manera en que mi perspectiva ha cambiado. No es que antes lo haya convuelvo a encontrarme con ella. Su imagen siderado una caridad, pero no sabía tanto como lo que he aprendido. Ahora puedo ver cómo y la mía están marcadas por una paradoja: esto es lo que de verdad cambia todo. somos las mismas y somos distintas, quizá menos ingenuas y algo más sabias, pero am- Y además cuentas con un gran equipo y con amistades que te apoyan con toda su fuerbas buscamos la esencia de la vida, de las za. Oprah te publicó y Bono escribe un poco en tu libro, y varias veces se han acomhistorias y la honestidad. Esta vez no estoy pañado a África para realizar labores en sus respectivas fundaciones. ¿Qué significa a dos metros de distancia y las palabras no Oprah en tu vida? se me atragantan: el Zoom me da la impresión de que estamos a punto de tocarnos y, Mi encuentro con Oprah fue un grandísimo honor y un grandísimo placer. Y el hecho de que por primera vez, vamos a conversar sobre mi libro haya sido el primero editado por ella confirma estos hechos. Ella es mi mentora, y ella, su música, su libro More Myself: mi eso fue tan apropiado, tan poderoso y apreciado que solidifica nuestra relación. Así que, sí, viaje y sobre los logros y las enseñanzas de yo también lo veo así. kca. A lo largo de More Myself: mi viaje mencionas en varias ocasiones las enseñanzas de Me gustaría comenzar adentrándonos en Oprah. Hablas acerca de su visión espiritual y de la manera de utilizar la información las cosas que han cambiado desde 2003, divina que está disponible para todos. ¿Qué significa todo esto? cuando fundaste Keep a Child Alive (kca). Me gustaría conversar sobre cómo cambió Una de las cosas que más me impactaron de More Myself: mi viaje —que fue un gran tu manera de ayudar a África. Recuerdo momento para mí, pero que también lo puede ser para las personas que lean el libro— es que Bob Geldof —el activista y cantante de que hay mucho que recibir de él para aplicarlo a la vida diaria. Ésa es mi parte favorita de The Boomtown Rats— me dijo algo con- cómo ha sido recibido. No importa en qué camino nos encontremos, podemos identifitroversial en entrevista sobre el problema carnos con el recorrido, y eso es algo que realmente aporta este libro. Pero una de mis que no resolvió el Live Aid; nos decía: “no historias favoritas es que hubo un punto de mi vida en el que se me estaban dificultando se puede arrojar dinero a un problema, casi las cosas debido a que experimentaba diversos cambios en mi carrera: cambios de socios todo el dinero que reunimos se quedó en de negocios, y me sentía como si estuviera ubicada en un lugar en el que la gente no manos incorrectas de capos y gobiernos me comprendía, y me sentía como si tuviera que ser aprobada por los demás, o como si corruptos”. En este sentido, tu fundación tuviera que encontrar a la persona que iba a mostrarme el camino. es un ejemplo de análisis, transparencia y Recuerdo que una de mis amistades me sugirió que me sentara a platicar con Oprah. Ahí compromiso, de las ansias de empoderar a fue cuando pensé ¡cómo no se me había ocurrido!, pues hasta ese momento ella había sido la gente que lo merece. Así pues, ¿cómo ha casi como una hermana mayor para mí, pero no había pensado en llamarle y decirle “estoy cambiado tu perspectiva? pasando por todo esto, ¿qué consejos podrías darme?”. Así, cuando mi amistad me recomendó hacer esto, tal vez lo sentí un poco fuera de lugar, pero evité sentirme avergonzada, y lo Obviamente, desde aquellos años, cuando hice, y esto abrió mis ojos sobre tantas cosas... Algo que me compartió fue que ella también apenas comenzábamos, mi perspectiva ha había sentido muchas veces que buscaba a alguien más que tuviera las respuestas, y que se cambiado mucho. En 2003 era muy joven dio cuenta de que nadie podía darle esas respuestas, porque sólo una misma las tiene. Lo que y realmente no entendía lo que pasaba… o Oprah me dijo es inolvidable: “Tú sabes cómo se siente un sí rotundo”. Y claro que sabía lo quizás apenas estaba comprendiendo lo que que se siente cuando realmente quieres hacer algo y dices: “Sí, no me importa, hoy plantaré sucedía en África. Hoy miro las cosas de una 73 árboles, lo haré”. manera distinta y sigo aprendiendo. Nunca Ese instinto, esa espiritualidad, ese sí rotundo, cuando lo escuchas, lo sabes y lo sientes, dejamos de ser estudiantes de la vida. Mi pers- es porque es un sí para ti misma. Sé que lo que digo suena supersimple, pero fue un gran pectiva ha cambiado porque he crecido y por momento para mí y realmente cambió la manera en la que veía lo que hacía, cómo lo hacía y lo que he vivido en kca. En la fundación tra- dónde estaba encontrando las respuestas que buscaba. Éste es uno de mis momentos favoritamos de empoderar a personas que ya tenían tos y está en el libro, y considero que es aún más profundo que lo que menciono. Pienso que el conocimiento, que vivían en comunidades es algo que la gente puede tomar y aplicar en sus propias vidas.

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Entrevista exclusiva

nos va a llevar y qué tendremos que perder para cambiar y crecer. Considero que es muy poderoso tener la voluntad y la apertura de crecer con los cambios. También creo que algo muy valioso en More Myself: mi viaje es lo que compartes sobre la importancia de la lealtad hacia una misma, porque hay tantos obstáculos en la vida que nos alejan de eso que podemos traicionarnos si no tenemos cuidado. Cien mil veces sí. Estoy absolutamente de acuerdo con lo que dices. Resulta complicado porque hay muchas distracciones que pueden arrastrarte y, además, las opiniones de todo el mundo están en tu cabeza, y ves hacia dónde se dirigen los demás y crees que tú también debes ir hacia allá, pero ése no es necesariamente el caso. Así que estoy de acuerdo, se trata de algo que puede acabar perdiéndote. Puedes perderte a ti misma. Por eso es tan hermoso continuar encontrando tu centro y descubriendo quién eres, quién eres en este momento. Así que sí, cien por ciento. Amo esto que mencionas. Pensé en compartir esto contigo por el sentido de sororidad que existe en las canciones que escribiste desde Songs in A Minor hasta As I Am. En ellas hay una conciencia de que lo que estás pasando concluirá en algún momento, y tiene que cambiar porque todo el tiempo estamos creciendo. Por eso tiene sentido decir: “Está bien, hermana, estoy contigo, esto también pasará y saldrás fortalecida”.

Tienes razón, incluso he pensando en este sentido mágico del universo que te habla directamente y me da la impresión de que tuviste algo similar con el mogul de la música, Clive Davis —quien te descubrió—, cuando te preguntó qué tipo de artista querías ser. Esto es algo que nadie me había preguntado con anterioridad. La mayor parte de la gente te mira y considera que eres un producto que puede lanzarse al mercado y puede venderse. Nunca te hacen preguntas como ¿quién eres tú?, ¿quién quieres ser tú? Ésa fue una gran señal y una demostración de solidaridad de alguien que me veía como quien realmente soy, alguien que estaba dispuesto a abrirse y escucharme. Eso, créelo o no, fue algo inusual. La gente no escucha, sólo va por lo que quiere y punto. Así que tienes absolutamente toda la razón: ése fue otro gran momento para mí. Me da la impresión de que ser fiel a ti misma es el gran centro de tu vida y, si no me equivoco, también tu lema. Sí lo es. Realmente lo es. Y creo que se hace presente en una gran parte de nuestras vidas. Para mí resulta muy importante; es algo con lo que trabajo constantemente: trabajo muy duro en no perderme a mí misma, porque todos estamos siempre intentando encontrarnos a nosotros mismos, agarrarnos de nosotros mismos y, luego, evolucionar. Porque también estamos creciendo todo el tiempo, así que siempre estás descubriendo quién eres tú y a quién estás honrando en cada momento. En definitiva, se trata de una cuestión con la que siempre estoy trabajando. Estás en lo cierto. Concuerdo con lo que dices: hay que aceptar que siempre estamos evolucionando y que en nuestro centro hay algo que puede ser cambiado. Sí, existe lo que debe ser cambiado y lo que nuestro centro espera que cambie. Creo que ésta es una parte hermosa, pero le tenemos mucho miedo al cambio, porque es nuevo y no sabemos a dónde

Sí, definitivamente. En ocasiones se siente como si fueras la única que pasa por esto, pero no, no lo eres. Sé a lo que te refieres y amo esto que dices porque coincide con el sentimiento de que todos estamos pasando por cuestiones similares. Y eso es justamente lo que encontrarás en mi libro. Es la razón por la que lo amo tanto, y por la cual me encuentro tan pero tan feliz de que ahora se encuentre publicado en español, pues supone un nivel de alcance a otro público que amo y con el que siempre conecto. Tenemos experiencias similares, y ahora podemos entablar esta conversación. Coincido contigo: es difícil elegir libros positivos. Obviamente, hay una enorme cantidad sobre desarrollo personal y crecimiento espiritual, pero no todo lo que brilla es positivo; no todo lo que brilla ilumina. Vaya, sí. Eso es muy poderoso. ¿Podrías hablarnos sobre tu último disco y el más reciente sencillo, “LALA”? El próximo disco es tan bueno y lo amo tanto que no puedo esperar para que lo escuchen. Para mí se trata de un regreso a casa. Es todo lo que había querido crear, y estaba esperando el momento en el que me sintiera lista para crearlo: tiene una confianza, un poder y un ritmo que le confieren una enorme autorrealización. También es más simple, más crudo. Va directo al corazón y lo amo. Tiene mucho piano, muchas canciones realmente poderosas y estoy segura que van a amarlo. “LALA” habla sobre la conexión con el mundo, porque se trata de ser tu versión más fenomenal, más majestuosa, más magnífica, y considero que mucho de esto es quien soy. El camino por el que llegué aquí es por el que me siento llena de confianza, cómoda en mi piel, sin necesidad de censurarme. Y se trata de invitar a todo el mundo a no reservarse, a no callarse y a unirse al lugar donde podemos tener esa experiencia misteriosa, la magia de la experiencia en la que nos sentimos libres de ser completamente quienes somos. Espero con ansias el momento en que ya lo escuchen todo, de que su mente vuele. Me emociona muchísimo. Espero ir a México y convivir con mis lectores y mi público. + Agradecemos el apoyo de Ediciones Camelot para la realización de esta entrevista.

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Yara Sánchez De La Barquera. Editora, promotora cultural, estudiosa de cabello rosa. Edita revistas desde 2004; Lee+ es su pasión, terapia y salvación. Brinca fronteras para encontrar el mejor festival de rock. Si ves lentejuelas y estoperoles por doquier, sabes que pasó por allí.



Carla Faesler

Texto es el ser con quien vivo D

esde hace años me pregunto: ¿por qué escribo como escribo lo que escribo? O lo que es lo mismo: ¿por qué pienso como pienso lo que pienso?, todo el tiempo. Y busco claves para comprender, analizar y cuestionar la visión del mundo que expreso al escribir. La poesía tiene que ver más con procesos de pensamiento que con literatura, por eso —pienso que pienso— es el pulso del acontecer contemporáneo, ¿pero cuál? A mí, el presente me duda de manera insistente, la urgencia me pregunta sobre el cambio que nos late en ese futuro —como le solíamos llamar— que, por fin, no existe ya. Cancelada la idea del tiempo lineal, el “progreso'' —ese exitoso concepto de negocio planetario— ha desaparecido, y con él se ha derrumbado el tiempo, que sólo existía, secuestrado, para proyectar en nuestro muro de realidad una mirada única y homogénea sobre las cosas. Trastocada la idea base del existir en esta la historia de los últimos siglos como un movimiento hacia sólo un lugar y no otro, la poesía podría convertirse —¿ya es?— en la nave que transporta nuestra imaginación a un universo distinto al precepto, a lo ya determinado, a lo uniforme, que, general e ineludiblemente, es nuestra manera de discurrir sobre las cosas y por ende, de escribir poemas.

Preguntarme sobre la escritura como instrumento de reproducción de una forma de pensar es indagar en mi marco de referencia con el mundo: ¿por qué formulo de esa manera un poema sobre una silla, sobre el amor o un fantasma?, ¿por qué se me ocurre tal o cual cosa cuando escribo sobre una flor, un hombre o un cuchillo? Porque así estoy hecha, de esa serie de significados, definiciones y acepciones de diccionario que devienen instrucciones y directrices para funcionar en el mundo en el que crecí. Pero el mundo no sólo ha ido cambiando a lo largo de los siglos, el mundo, ahora, es radicalmente otro. Desde ayer. Y yo sigo siendo la misma. Voltear a ver lo que sucede y percibir el cambio no me es un asunto fácil; no es sólo cuestión de girar la cabeza, el entendimiento y la atención; es también deshacerme, reconfigurarme, aprender, abrazar lo que ocurre, que es esa corriente de emociones, hechos y reflexiones que arman el inconsciente colectivo, esculpen los imaginarios comunes y actúan sobre el alma y la inteligencia individual. Así, la posibilidad de cambio deja de ser un discurso vacío, un tic de mainstream disfrazado de conciencia para convertirse en gesto

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sociopolítico y cultural, en acción que pretende alterar también, por supuesto, el universo simbólico, nuestra imaginería sobre lo económico y lo político. Y la escritura, como hecho privado y público, taller del habla y de la lengua —pienso que pienso— registra. Porque no es- hoy es un buen día para terminar el dotamos hechos de lenguaje informativo, el de los medios masivos que nos sofocan, y tampoco cumento, me sugiere Texto. ¿qué es día?, del lenguaje del poder, el de la clase política, creo yo, somos lenguaje poético. Y el lenguaje le pregunto. es una de las formas que la como herramienta debe ser no sólo revisado constantemente, sino rehecho, recreado. Nuesluz ha escogido para perder el tiempo, me tra historia es un largo proceso de reparación, sustitución e invención de las herramientas, responde ¿de qué están hechos los instrumentos? Yo soy también parte del instrumento: la necesidad de inteligibilidad, de comunicar, ese Texto me dice: relee lo que estás escribiendo, deseo de que el mensaje sea recibido nos obliga al uso de las convenciones y reglas de la fíjate bien. ok, me voy a concentrar, le conlengua, al uso del código. Yo sé que pienso desde mi situación de ser tornillo, cinta y aceite, testo, pero fijarme no puedo, ¿cómo quieres parte del engranaje que busco desmontar. ¿Podré zafarme un día? que escriba si no me muevo constantemente? Desde hace años me pregunto: ¿por qué escribo como escribo lo que escribo? O lo que es lo mismo: ¿por qué pienso como pienso lo que pienso?, todo el tiempo. Y platico, me estoy corrigiendo y Texto todo el tiempo me peleo con Texto*. Texto es el ser con quien vivo. interrumpe con asuntos sociopolíticos, éticos y culturales. le pido que se concentre en la sinllevo años con Texto. es la relación más larga que he tenido. hemos vivido hasta lo indetaxis, en la estructura. ¿qué no son parte de lo cible. y nunca nos hemos separado. una vez, con tristeza, me escribió: si esto se acaba, mismo?, me responde desaparecemos los dos Texto me informa: ya acabé las montañas, el río, me gusta pensar en Texto como vehículo de lo invisible. la escritura es una invención que el acantilado y la playa. ahora necesito que me nos permite visualizar todo eso que intuimos y que sólo a través de ella se materializará digas dónde está el punto de vista hoy Texto me dijo: nunca me justifiques

mientras sigo con mi poema sobre el amor, Texto me interrumpe: ojo, ese verso está mal escrito, me advierte. así está bien, le respondo, estamos escribiendo sobre el amor

estoy corrigiendo y Texto todo el tiempo me interrumpe con asuntos sociopolíticos, éticos y culturales. le pido que se concentre en la sintaxis, en la estructura. ¿qué no son parte de lo mismo?, me responde de repente volteo a ver el reloj y ya son las 13:55. regreso la mirada y vuelvo sobre el párrafo que he estado escribiendo toda la mañana. sigo borrando, sustituyendo palabras, borrando mientras las horas siguen pasando. Texto susurra: lo que alguien leerá en segundos es tu cuerpo atravesado por el tiempo me gusta pensar en Texto como vehículo de lo invisible. la escritura es una invención que nos permite visualizar todo eso que intuimos y que sólo a través de ella se materializará escribir para ti una naturaleza muerta, necrocapitalismo estaba tratando de hacer una escultura con pensamientos, le digo a Texto. ¿y la base?, me pregunta. no hay base, le respondo, su forma estará en suspenso hoy texto me dijo: nunca me salves

Texto me dice: ya tienes el boceto del poema en la cabeza. sólo falta que, mientras lo escribes, tus manos lo hagan pedazos si ya aprendiste cómo se supone que hay que escribir, no escribas así ahora, balbucea Texto

hoy Texto me comentó: tu mano izquierda está deprimida, haz algo. ¿qué puedo hacer? le pregunté. fíjate qué lado del teclado le toca, me dijo: r, s, f, c, v, x… date cuenta de qué palabras está escribiendo y le afectan. sigo pensando hoy Texto me dijo: esta oración está a punto de terminarse. por fin. pero la que viene será la misma, será la misma

Texto prefiere su interlineado a un espacio. le sugiero que sea doble para facilitar la lectura. acepto, murmura, sólo si enrarecemos la sintaxis

hoy Texto estuvo escarbando en los basureros de mi casa. me dijo que, por el momento, es el único tema que le interesa

no te distraigas, me dice Texto, concéntrate, eres un montón de piedras sueltas. y quiero aventarlas, le respondo. sí, pero aquí adentro, me contesta

la mente es nuestro misterio, escribo. la escritura es su código de acceso, complementa Texto

desenrollar las escaleras, poner las ventanas, desdoblar el escritorio, planchar la computadora. todo lo que hay que hacer antes de ponerse a escribir hay que entregar ya, le recuerdo a Texto, agobiada porque puro aplazar y distraer ese documento. no te preocupes, me dice, tienes oficio y habilidad. aplica tu estrategia de siempre, el típico truco que repites todo el tiempo, está fácil. maldito, le digo y lo cierro violentamente hoy Texto me increpó: estoy harto de que estés borrando y sustituyendo, borrando y corrigiendo todo el tiempo, mejor piensa bien antes de escribir, por favor. ok, le contesté, pero entonces, ¿qué es escribir, según tú?

estaba haciendo una escultura de palabras incomprensibles, muy conceptual, pero me falló el equilibrio de las ideas de tendencia y se cayó toda lo interesante no lo es esencialmente, me dice Texto. es tu punto de vista, tu construcción, es tu imaginación sobre la cosa escribir es ir construyendo el mundo que nos merecemos como humanos

*Texto será publicado en la colección de poesía La lengua que habito, editado desde la Sección de Producción Editorial de la Coordinación de Extensión Universitaria de la uam Xochimilco

Carla Faesler escribe. También hace videopoemas y poesía visual.

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Rocío Cerón

De la recurrencia en lo profundo humano (o de cómo adentrarse en la indisciplinada poesía transdisciplinar) La poesía no opera únicamente como puente, sino como explosivo. Octavio Paz La combinatoria no se agota en el poema con la aproximación, alejamiento, incrustación o fractura de uno o de varios signos, sino que más bien abre al lector la posibilidad de crear nuevas conexiones y articulaciones. Bartolomé Ferrando I

M

ental es la imagen, es también sonora, visual, olfática, háptica: poética. El lenguaje se escucha; el pensamiento, como las imágenes, se ve; las vivencias sensoperceptuales irradian. Inmaterialidades y materialidades unidas en la poesía; voz y cuerpo entretejidos para crear un espacio ritual, que deviene digital, performático, áurico, visual. La poesía, hoy día, que ya desde hace siglos, deberíamos decir, pasa por múltiples continentes (incluso arquitectónicos, piénsese en el Poema plástico de Mathias Goeritz o la escritura caligráfica de la Alhambra). El lenguaje es el espacio que sigue dándose para hacer que mujeres y hombres cantemos, signifiquemos. Pero significar —existir, estar en un espacio y darle sentido— es también entender que la palabra va más allá de la página, ese constructo que, pensamos, sólo pasa por el papel. Tradición sáfica u homérica, en las que los poemas se escuchaban, se representaban o confluían con la música o lo oral, el poema sonoro en las calles, en los espacios públicos, tomando otros lugares que no son la página están siendo las formas de volver a las personas: los oídos son los nuevos puertos de embarque poético. Experimentaciones, palabras, versos, frases creadas de imágenes contrapuestas, residuales de la realidad devuelta en sonoridades que se sumergen en la escucha y le han dado voz a un tiempo. Oralidad y lenguaje son femeninos. La madre otorga la lengua. El balbuceo primero se da a partir del contacto con el lenguaje de la madre, que canta, susurra, acaricia verbalmente al bebé. La oralidad, la voz y sus expresiones, coloraturas e inflexiones son también el poema; están ya en el poema escrito. Al usar el cuerpo, la o el poeta se convierte en diapasón de éste, expande lo que ya se encuentra en él. Lenguaje y voz se hacen uno. Si —como lo he comentado anteriormente— la poesía se encuentra entre la circularidad del lenguaje y la linealidad de la escritura, entre el espacio ondulado de lo mítico y la línea de lo histórico, ¿cómo decir lo humano, lo profundamente humano? Performances o acciones poéticas en las que voz y experimentación sonora son instrumentos del lenguaje; cortan el ruiderío sordo del vértigo contemporáneo; susurran el mundo al oído como un flujo sonoro que lleva al espacio más secreto de la conciencia, de la cueva primigenia, del canto sacrificial; es la voz que alumbra el golpe y lo cuestiona; la voz que, como Scheherezade, permite salvar la cabeza y reencontrarnos con lo más profundo de nuestro sentido humano. La poesía inter y transdisciplinar, que trabajan con otros medios y lenguajes artísticos, son formas de la indisciplina. Rebelión orgánica, es decir, rebelión que tiene que ver con la colocación de la autora o el autor en el mundo, hasta las decisiones más nimias como observar, decidirse a ralentizar el tiempo en el que se vive. Gozo antes que deber. El deber ha hecho que las naciones se vuelvan tiránicas, al igual que el tipo de literatura que se escribe, y vende miles de ejemplares. El gozo, el ocio creativo, caminar, atender y escuchar al otro se han vuelto formas de rebelión. Detenerse, ante la supremacía de la productividad, es una revolución individual. La poesía, que lleva al lector-escucha-espectador, lector de 360 grados, es una construcción que permite relacionarse de otras formas con el poema: se crean espacios poéticos, de escucha, de observación y diálogo, es decir, de rebelión. Se establece una transfusión de ida y vuelta; todo objeto puede ser parte del poema; el poema se materializa en piezas interdisciplinares que cuestionan lenguajes e interlocuciones. Son materialidades inmateriales que descolocan e inestabilizan nuestras creencias sobre el mundo. De ida y vuelta, lenguaje y objetos —y con objetos me refiero al mundo palpable— se trasminan. Creo que no hay que subestimar a los lectores: el poema, como las acciones poéticas y los poemas interdisciplinares, conectan de muchas maneras con ellos. Se trata de la palabra que cambia al mundo, pero desde otra plataforma que no es el libro, que tiene otros espacios. Es la poesía amplificada, expandida, oral, digital, transdisciplinar, visual y el contacto entre escucha/espectador y palabra, que permite el contacto entre ese ruido sordo y las imágenes sobrepuestas de la estática de las televisiones, dimensión exacta de nuestro mundo, poema de nuestra contemporaneidad y la persona y sus múltiples cuerpos perceptuales.

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Rocío Cerón. Poeta, ensayista y performer. Lee, escucha, observa su obra en <www.rocioceron.com>.


II El margen siempre será tocado por otro margen. En un momento determinado, todo margen será un centro. La membrana funciona como filtro, como eje de separación. Todo margen, toda escritura que se diga marginal, será filtrada, asumida. En todo continuum hay momentos de ruptura; dichas rupturas, con un uso relativamente bajo de energía, serán en un punto genéricas, corruptibles, de fácil copiado. La membrana es un cuerpo construido por el canon, por el pasado, por la crítica, pero también por los procesos naturales de selección. Las membranas se utilizan para limpiar, clarear, despojar de su radicalidad a las escrituras subterráneas o residuales. Conforman la capacidad de derivar una revolución a un sistema convencional. El proceso de separación por membrana se basa en la utilización de membranas semipermeables. Se dejará pasar toda escritura que no melle demasiado. Todo cuerpo deforme, antiadherente al pensamiento de la época, tendrá que esperar otra oportunidad. La página es un campo. La literatura es un campo. La poesía es un campo bélico. El lenguaje, en su aparición, fue tecnología pura. La poesía interdisciplinar —digital, sobre todo— usa la tecnología para hacer su aparición. En los márgenes, desde donde se escribe cierta poesía —escritura incierta, inestable, permeable, suicida— que aún no pasa por el filtro y la membrana, estalla en loop incesante una batalla monumental, como la de Kursk (más de dos millones de soldados, seis mil tanques, treinta mil piezas de artillería y cinco mil aviones), donde el creador se juega la vida. Toda escritura que viene del margen tiende a construir un fino mecanismo de autodestrucción. Toda escritura desde el margen está desangrándose ya desde su inscripto mismo. El principio es simple: la membrana actúa como filtro muy específico, dejando pasar lo más transmisible (una poesía que se comprenda, que se comprenda, que se comprenda, aclaman; que no rebase exigencias de sentido; que no exponga la medida conservadora y en conserva de sus críticos; que no evidencie los sistemas que han domesticado a la propia poesía, que no desestabilice el método, lo unidisciplinar), reteniendo la materia más sólida suspendida. Filtro y membrana. Permeabilidad. Función de pared membranosa: separación selectiva como forma de control ante lo incomprensible, lo ambiguo, lo indeterminado. Poesía inter o transmedial. Ciertas sustancias atravesarán la membrana, otras quedarán atrapadas en ella. Ciertos poemas, ciertas poéticas, trasminarán. Se harán potencia y núcleo, escritura Vulcano. Algunas, engullidas por el propio canon, se convertirán en objetos indefensos: espectros de sí mismas. Todo margen se vuelve centro y todo centro será descolocado por un ente tentacular-verbal-poético-suicida que proviene de una raíz común pero al que le es necesario prenderles fuego a los cuerpos de toda madre y todo padre previos (de las cenizas se levanta un imperio). Métodos varios para permitir que materias suspendidas atraviesen una membrana: aplicación de alta presión (desde el poema, ejercer puntos de ubicación y acciones fuera del sistema de los ejes de control, esperar el desgaste de la fórmula conservadora para crear recolocaciones: a todo poder le llega el invierno), concentración en ambos lados de la membrana (o de cómo ver que otros den batalla hasta la fisura para crear intersticios en el muro y crear túneles de ida y vuelta para inestabilizarlo todo, destruir/reconstruir el ojo de la liebre) o la introducción de un potencial eléctrico (observación, lecturas, decodificación del centro; blindaje del espacio emergente). Toda escritura desde el margen es escritura de emergencia: se escribe para escriturar y testamentar la sangre y los huesos, la mirada y la escucha, la colocación en la vida y el abismo a los pies. Aunque el centro siempre esté de fauces voraces para darle muerte, el margen siempre será tocado por otro margen. En un momento determinado, todo margen será un centro.

III Decálogo de poesía indisci

plinada e interdisciplinar

1. Explorar el soporte pap el y su puesta en el espacio digital/ sonoro/visual/performático . 2. Cuestionar los límites de lo que se espera que sea una página —libro, continente— de poe sía. 3. Sumar medios o cúmulo de voces que se convertirá n en imágenes, sonidos, movimiento. 4. Generar una trasposició n del texto poético al soporte digital; investigar cuando las voces se convierten en texto mediant e el uso de itálicas, negritas, diversas tipo grafías. Romper con ello y hac er que las palabras se vuelvan interrog antes visuales, sónicas, corpor ales. 5. Fisurar, erosionar, crear capas. 6. Construir sentido por fric ción o por contraste o hasta por encastre. 7. Transformar las funcion es del mensaje; dejar la función de comunicación eficaz de la palabra para implementarla como elemento de significación en relación con los otros medio s-lenguajes. Transformar la relación em isor-mensaje-receptor. 8. Cuestionar el límite ent re el lenguaje poético y el no poético, investigar las nebulosas de fricción entre esos puntos. 9. Considerar el archivo o el montaje como dispositivo s escriturales expandidos. Jugar a cre ar matrioskas dentro de las matrioskas dentro de las matrioskas den tro de las matrioskas com o un poema infinito. 10. Al mismo tiempo: sustrat o visual de la puesta en pág ina como sustrato que resuena del registro sonoro —vocal, oral, ritual— como sustrato ficcional que se abre como sustrato auto biográfico. 11. El poema como una construcción donde paisaje, realidad y universo propio generan estr atificaciones, capas donde un paisaje abre al otro en múltiples dimensiones y plataforma s —digitales, espaciales, corporales—. 12. El poema, su puesta en digital, en imagen, gesto, cor poreidad, campo áurico, en una dim ensionalidad que supere plan o temporal y devenga memoria hecha presente. Inmemorial presen te. +

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En la fotografía: Louise Glück / Autora: Katherine Wolkoff

La jiribilla


La noche de Glück Julio Trujillo

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l libro más reciente de Louise Glück en español (publicado por Visor Libros e impreso por Círculo de Poesía) es un entrañable testimonio de la vejez que parece haber sido escrito desde la infancia o, mejor dicho, que parece vivir la vejez como una nueva, flamante infancia. Noche fiel y virtuosa (2021) anuncia desde su título esa hora de la declinación de la luz en la que el día madura y se reconcentra, pero es muchas cosas más. En inglés, night y knight (caballero) son palabras homófonas, y Glück está perfectamente consciente de ello al referirse a una estética medieval y, muy específicamente, a la leyenda de la espada en la piedra… La noche fiel y virtuosa es, también, un caballero fiel y virtuoso, y en ese error, en esa ambivalencia de sentidos, se mueven los poemas de este libro, como danzando entre el sueño y la vigilia.

Todo es, como en la vejez, rememoración y pérdida (“estos adioses, me dije, son ley de vida”), expresados desde una recién conquistada serenidad que se cuela formalmente en la poesía de Glück a manera de prosa: por primera vez, esta poeta que puso a hablar a las flores con el más alto lirismo en su libro El iris salvaje se rinde ante la potencia narrativa del pensamiento, y habla, en varios de sus poemas, en prosa (no carente, faltaba más, de un compás escrupulosamente cuidado y de una música que no se pierde con la traducción de Andrés Catalán). ¿Quién habla en estos poemas? La pregunta, nunca fácil de responder y que a veces apena formular, es doblemente complicada en el caso de Glück. Ella y él, hermana menor y hermano mayor de vuelta a la infancia, son las voces que se trenzan y van creciendo en las páginas de este libro, como trazando el arco de toda una vida; pero todas las voces (están también los padres y los familiares), se sabe, son la voz de la poeta, así como en los sueños todos los personajes son el soñador. No importa quién dice: Son los críticos, dijo, los críticos los que tienen ideas. Nosotros los artistas (me incluía…) nosotros los artistas somos sólo niños que juegan con sus cosas. Importa lo dicho, esa declaración que es una llave para abrir las puertas de estos poemas: “... somos sólo niños que juegan con sus cosas”. Obsesa de la mitología como de un diccionario con el que se entiende el presente, Glück no ignora que la infancia, rememorada desde los 70 años, es un mito más, acaso uno de los más explotados por la literatura: el mito del paraíso perdido. La poeta no deja de fabular; alarga el poema; experimenta con la prosa; escribe en clave artúrica y medieval; le da la palabra a diversos narradores y, así, revitaliza una poesía que no conoce el ocaso y que fue reconocida el año pasado con el Premio Nobel de Literatura. Glück imprime una textura onírica a sus poemas con el virtuosismo de quien escribe sonambúlicamente, creando un interregno que es sólo suyo, una atmósfera en la que los lectores tendríamos que perdernos felizmente, ceder, ver cómo una espada nace de una piedra y asentir. Todo esto en plena madurez y ante la certeza de la muerte: la magia de Louise Glück es que, en ese borde, en esa frontera, es más inventiva que nunca. Leamos uno de sus poemas: Una teoría de la memoria Hace mucho, mucho tiempo, antes de ser una artista atormentada, aquejada de anhelos y sin embargo incapaz de formar vínculos duraderos, mucho antes de eso, fui la soberana magnífica que mantenía unido a un país dividido, o eso me contó la adivina que me leyó la mano. Tienes grandes cosas por delante, dijo, o quizá por detrás; es difícil estar segura. Y sin embargo, añadió, ¿cuál es la diferencia? Ahora mismo eres una niña tomada de la mano de una adivina. Todo lo demás son hipótesis y sueños. +

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La poesía y el invento de una nación

José Luis Trueba Lara

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Guillermo Prieto

estas alturas del partido, no tiene ningún caso ocultar lo que pasó. En aquella ocasión, los mandarriazos estuvieron de a peso, y algunos hasta dicen que la cosa estuvo más ruda que el día en que, en la Academia de Letrán, Ignacio Ramírez le informó a la amable concurrencia que Dios no existía. La causa del nuevo encontronazo era mayúscula, y los contendientes, más que buenos para los riatazos: Ignacio Manuel Altamirano, el coronel que sí tenía quien le escribiera, y don Francisco Pimentel llegaron al Liceo Hidalgo con las lenguas afiladas. La mera verdad es que ignoro si traían escritos sus discursos, pero los acontecimientos posteriores me hacen pensar que se aventaron al ruedo sin papeles. Ahí, delante de sus cuates y sus no tan amigos, se batirían a muerte. ¿Para qué lo negamos? Las cosas ya estaban calientes desde antes. Ignacio Ramírez había puesto las cartas sobre la mesa en julio de 1851, cuando le hizo una pregunta fatal a los poetas mexicanos: “¿Qué cantos ha de entonar el que canta entre ruinas?”. La razón de la disputa que estaba a punto de comenzar la dejó clara José López Portillo y Rojas en las primeras páginas de La parcela: ellos discutirían “si México debía tener o no una literatura especial”. El mexicanismo y el hispanismo estaban a nada de darse el que parecía el agarrón definitivo. Para nuestra desgracia, las palabras de Altamirano y Pimentel no conocieron la caricia de la imprenta y sólo podemos conocerlas de oídas. De esta polémica apenas nos quedan algunos recuerdos y lo poco que escribió don Francisco en su Historia crítica de la poesía en México. Para el defensor del castellano era absolutamente inaceptable la existencia de una literatura escrita en mexicano; ésta sería “una jerga de gitanos, un dialecto bárbaro, formado por toda clase de incorrecciones, de locuciones viciosas, cosa que no puede admitir el buen sentido, llamado en literatura buen gusto”. Obviamente, para él serían inaceptables los versos de la Musa callejera, en los que Guillermo Prieto contaba lo que le ocurrió a una guisandera cuando llegó a un juzgado para presentar su querella:


Pasa, que soy una probe, y aunque probe, muy honrada, y que yo tengo una fonda, no bodegón de fritangas. Y veasté, de allí palpable, el siñor… con esa cara de mamelón, sin decirme tan siquiera una palabra, se ha robado esta cazuela que casi toda se redamaba de mole poblano fino que hasta el barrio alborotaba. Para don Francisco, el problema era claro y no había vuelta de hoja: el siñor, los probe, los veasté, el mamelón y el redamaba nomás afeaban los versos y le soltaban la rienda a las germanías que se orinaban en el mármol de las musas. Ignoro si, mientras hablaba el purista, Ignacio Manuel estaba como una esfinge o ponía los ojos en blanco con tal de acentuar lo que oía. Para él, la discusión tenía otro sentido: si México existía, a pesar de las innumerables derrotas, debía tener una literatura que le fuera propia y que no sólo lo mostrara como era, sino también como debía ser. Efectivamente, Altamirano —nos dice José Joaquín Blanco— “trasladó a la literatura sus exigencias de militar y legislador; quería ante todo forjar una nación, con reglas precisas y esperanzas desorbitadas […], esto es, con todo lo que no era México”. Así pues, aunque en la Historia crítica… no se muestran a cabalidad los argumentos del coronel, sí se recuerda lo que alguna vez dijo en ese lugar: “Así como en México había habido un Hidalgo, el cual en lo político nos hizo independientes de España, debía haber otro Hidalgo respecto del lenguaje”. Por lo tanto, la literatura y la poesía mexicanas estaban obligadas a tomar su propio rumbo. II Reclamar la existencia de una poesía escrita en mexicano y que apuntalara a la patria no era una casualidad ni una necedad. El país debía inventarse, y el reto planteado por Ignacio Ramírez era indiscutible: tras la invasión de los gringos y una larguísima serie de tragedias políticas y matanzas sólo quedaban ruinas y derrotas. Ante tamañas desgracias, Guillermo Prieto —el poeta más popular del siglo xix— urdió una respuesta que marcaría el futuro del nacionalismo y una buena parte de la literatura: las derrotas de los mexicanos siempre fueron gloriosas, pues estaban marcadas por un heroísmo suicida, justo como se lee en “La madre del recluta”, que recordaba lo ocurrido durante la guerra contra los gringos: Yo no pregunto si vive, que sé que Miguel es muerto: vengo a saber si ha luchado como hombre, si estáis contento, para darle sepultura y llorar sobre sus restos; si no… quédese en el campo, de cobardes para ejemplo, que los cobardes merecen que los devoren los perros. En estos versos están las marcas de las derrotas heroicas, y ya nomás hacía falta incluir el mexicano con todas las de la ley, algo que don Guillemo no se tardaría en lograr. El legado de su poesía

es indiscutible: ella es una de las creadoras definitivas de la religión de la patria y, aunque esta mujer estuviera desvencijada, aún podría levantarse: Extiende dolorida sus brazos sin consuelo, gimiendo pide al cielo que alivie su dolor. Espanto de sí misma, sin esperanza llora; la luz de cada aurora renueva su baldón. Herida, palpitante, los ojos siempre fijos, en esta de sus hijos contienda desigual. Su aliento es la congoja, su luz es la agonía, tu alivio, ¡oh patria mía!, ¡llorar!, ¡llorar!, ¡llorar! La literatura de Prieto no sólo lo mostraba como el Hidalgo del lenguaje, pues también había logrado mostrar lo que parecía imposible: México era el paraíso mancillado y el Edén por construirse, el lugar donde el pueblo estaba dispuesto a rifársela con ansias machistas y suicidas, donde las derrotas ratificaban el heroísmo y donde, en algún momento, la patria perdería su luz de agonía y su “aliento de congoja”. III Guillermo Prieto —junto con otros autores marcados con los mismos hierros— inventaron al país y nos inventaron a nosotros: su apuesta a favor de la estética de la barrida y la religión de la patria se transformó en un mundo perfecto, en un lugar que no existe pero que todos conocemos. El hablar cantadito y los personajes de la vecindad, el sentido del humor como una manera de escapar de la desgracia, la certeza de que la gente es requete abnegada y se quita la camisa por los otros son absolutamente ciertos, aunque en la realidad no existan. La patria de don Guillermo es una comunidad imaginaria que nos une en la literatura, en la música, el cine o en los programas que se transmiten en la tele. Por estas razones no debe sorprendernos lo que ocurrió en 1890, cuando el periódico La República convocó a sus lectores a una votación para decidir quién era el poeta más popular de aquellos tiempos. A golpe de vista la situación no era tan simple como podría pensarse: el nombre de Salvador Díaz Mirón ya comenzaba a sonar con fuerza, y el de Juan de Dios Peza estaba más que consolidado. Es más, para muchos era indiscutible que Peza “había cantado a la patria con ardientes y viriles voces”, como lo sostendría El Imparcial unos años más tarde. Sin embargo, las preferencias se inclinaron a favor de Guillermo Prieto. La derrota de los nuevos poetas no era casual: ninguno de ellos había inventado a los lectores y al país en el que vivían. La nueva escuela de Díaz Mirón no tenía la raigambre popular y Peza no era el sumo pontífice del nacionalismo. Don Guillermo, el poeta, había inventado una nación cuyas señas de identidad aún están marcadas en los imaginarios. +

19 José Luis Trueba Lara. Escritor, editor y profe. Colabora en la radio y de pilón sale en la tele. Duerme la siesta con su esposa y ha publicado varios libros. Es un lector que ha llegado al extremo de trabajar para pagarse el vicio. Twitter: @TruebaLara


Tema del mes

Para acercarse al poema Julio Trujillo

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o es fácil refutar la aseveración de que estamos hechos de palabras, ¿con qué lenguaje lo haríamos? Salir del lenguaje para pensar el lenguaje es una aspiración que ya envejece sin haber sido alcanzada, aunque los más sofisticados programadores (y un par de iguanas) se acerquen. Uno puede decir (porque lo siente y porque lo cree) que hay algo antes y después de las palabras, e incluso entre ellas, que es, poderosamente, algo eximido del apremio de comunicar; pero de inmediato entra uno en un terreno parecido a la fe o a la intuición, y además sabe que esa creencia acaba de ser dicha, incorporada al lenguaje. Podemos, sin duda, sentirnos atenazados por la articulación que nos expresa, estrangulados por las palabras, pero también podemos festejarlo desde el mismo e inagotable recurso: esta arcilla, este aceite del ser que nos ha dado un vocabulario limitado, pero con combinaciones infinitas, es un prodigio. Podemos también —y éste es, ay, generalmente el caso— ni darnos cuenta y sólo ser usuarios funcionales de la plataforma, de la riqueza que nos fue dada, sin acercarnos jamás a ver una palabra de cerca, como se ve un tigre o una medusa. O una piedra, o una corcholata, pues: cosas tan maravillosas como una palabra, como la palabra corcholata. Somos, digámoslo con cautela, lenguaje, y ese fascinante pegamento que nos configura, que pareciera cerrado en sí mismo, de hecho está tan abierto como nuestra capacidad creativa para usarlo. En ese contexto, en ese hábitat, la poesía descuella como materia excepcional; como uno de esos peces raros que sólo se ven en las profundidades del océano, pero cuyo avistamiento ilumina las aguas hasta la superficie.

Es raro el prestigio de la poesía: se le acepta de inmediato, pero con temor o desdén, como queriendo cambiar de tema. O con flojera: ¿por qué adentrarse en un delta del lenguaje cuyo objetivo no es contarnos algo, entretenernos, informarnos, jalar el hilito de la articulación funcional? Suele ser oportuno equiparar a la poesía con la música, que todos disfrutamos y a la que no le exigimos que nos narre nada. ¿Pero es eso cierto? Parcialmente, sí, si pensamos en Sibelius, en Mahler. Pero hoy, cuando decimos música, en general decimos canción, y las canciones están hechas de letras que en muchos casos son poemas o parientes cercanos. Pero hay una ruptura, una diferenciación en la que tal vez interviene el esfuerzo: la canción nos

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es dada, al poema hay que trabajarlo. El énfasis de la música que mece a las letras de la canción, y esas mismas letras, que suelen dirigirse a sentimientos básicos y compartidos, son un regalo para el oído, literalmente: una dádiva gratuita que amamos y contra la que no diremos nada malo, pero… sólo basta escuchar y sentir, ni siquiera hay que juntar los puntos: el diagrama del amor, del dolor, de los celos, del etcétera de nuestros sentimientos está trazado. El poema, en cambio, requiere de nosotros una disposición creativa, un trabajo que se puede resumir así: todo lector de un poema se convierte en un poeta. Leer un poema es escribirlo, recrearlo e interpretarlo de mil y una maneras, hacerlo propio, juntar los puntos a placer o fatalidad, imprimirle nuestra subjetividad. Y además tiene su propia música, sus énfasis secretos, o no tanto, su banda sonora que es él mismo y ahí, justo ahí, radica su maravilla: es palabras que son música, es un ritmo que se dice y también toca nuestra sensibilidad. Para acercarnos al poema, también podemos compararlo con el baile: el poema es una danza que no avanza; que se mueve, sí, pero sin el apremio del progreso, sin la obligación del desplazamiento. Un fragmento de Safo se coteja en igualdad de circunstancias con el poema más nuevo del mundo: son hermanos que nacen al leerse y cuya edad no importa, porque el lenguaje vive y se hace, deshace y rehace en cada uno de nosotros. Es cierto que hay poemas y estilos que envejecen, pero nos interesan los que no, los que nos siguen hablando al oído desde hace miles de años como si fueran nuevos, y lo son, porque la maleabilidad del lenguaje se parece a la del mercurio, aunque aquello que esté diciendo el poema sea tan viejo como el Viejo Testamento. El poema no entretiene, es; el


poema no quiere decir, dice; el poema no recrea, crea; el poema está fuera del tiempo, es su propio tiempo y ahí nos descubrimos emancipados de esa terrible imposición que nos dice que al dos le sigue el tres y que hoy es mejor que ayer y peor que mañana (o viceversa). El poema es nave y artefacto para el viaje interior, y sólo pide (y ni siquiera pide, en realidad, al poema qué le importa) de nosotros una voluntad de cosmonautas del lenguaje, una más fina atención a las palabras nuestras y su posibilidad combinatoria, a su ritmo que con cada letra y acento se está desentendiendo del periódico, de las noticias, de la información. Los y las comentaristas del día, ellos, ellas y elles, empobrecen y asfixian las posibilidades del lenguaje con un triste manojo de palabras inoculadas de ideología y de vitriolo que la poesía desconoce, pero para las que es antídoto, pausa, concentración, como un mezcal artesanal frente a una desdichada cerveza light. Nadie tiene la obligación de rendirse al prosaísmo del mundo, de obedecerlo y plegarse a él como queriendo pertenecer y, de hecho, perteneciendo: hay contrapesos necesarios contra el achatamiento y la planicie de un idioma usado nada más para informar y, de paso, agredir y crispar. Aquello que la prosa y la jerga informativa cierran, la poesía puede abrirlo con una sola vocal, porque esa vocal no requiere de prosélitos ni está vendiendo nada (la poesía, famosamente, no vende), sólo es, suena y abre las puertas de la posibilidad. Saber escucharla, juntar los puntos, reconocer ese sonido y sus múltiples interpretaciones es como salirse de una megacarretera, de su megaatasco y saturación, para tomar una senda donde avanzar también implica descubrir y aprender —otra vez— a escuchar. Los poetas que lo son de veras no están demasiado preocupados por todo esto, ni se adjudican la pe mayúscula de Poeta: de hecho, viven ajenos al juego de serpientes y escaleras de la fama, a la dinámica que el reconocimiento y las cancelaciones imponen, porque están metidos en un dilema: no saben qué escoger, ven

la matriz del universo y sus palabras y lo quieren todo, todo, el minuto que pasa es de una riqueza dolorosa y se ven obligados a discernir, que significa exactamente lo mismo que fracasar. Con la primera letra del poema se instaura la derrota colosal de querer decirlo todo (o algo) y descubrirse como una mota en el cosmos que tartamudea, masculla, conmovedoramente dice bla. Nombrar la cosa nunca será un acercamiento fiel a la cosa, y de hecho inaugura una traición, la de la versión de los hechos, la de haber discernido… Y, sin embargo, eso no importa, porque si algo define a la poesía es su capacidad de resistir: la poesía es pura resistencia, la notable terquedad de la perseverancia frente a los hechos que la quieren anular, frente a la certeza del fracaso o frente a la escandalosa acusación de fantasía o de irrealidad. ¿Quién tiene los derechos de la realidad? ¿Cuándo fue acaparado ese copyright? El poeta resiste, no románticamente como un paria, sino como una persona más que afinó sus oídos a otra frecuencia y cuyas palabras, está demostrado, le van a redituar mucho silencio, mucho desdén y una que otra complicidad que lo vale todo. En esa amistad de la poesía y su lectura se forjan poderosas fuerzas que el índice de la bolsa no puede medir ni tampoco el índice de la popularidad: se trata de una riqueza que se lleva en la sangre y que nos ayuda a estar más vivos y despiertos, o a soñar mejor. Hechos de palabras, los poemas están al alcance de quien quiera acercarse y romper el hielo que nos separa de ellos, ya sea el hielo de la intimidación, el hielo del desdén, el hielo de la flojera o esa conmovedora y gélida superioridad de quien vive en prosa y prescinde de ese otro ritmo, que muchas veces va a contracorriente de las tendencias del momento. Pero la poesía siempre está ahí, en hecho o en potencia. Es muy difícil ver un relámpago y no pensar en la brevedad de las cosas, de la vida misma. Ese momento, esa visión, ya entraña toda la poesía. Saber decirlo ya es muchísimo, pero basta con saber verlo y saber escucharlo. +

21 Julio Trujillo. Poeta. Le gustan las esdrújulas, la poesía inglesa y el café cargado. Su libro más reciente es Jueves (Trilce, 2021). Twitter: @amadonegro


Perfíl

Miguel Ángel Ángeles

M Las muertes y la vida de

Joan Didion

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En la fotografía: Joan Didion / Autora: Brigitte Lacombe

orir bailando o morir con una sonrisa en el rostro. Morir y nunca irse; seguir aquí. Lo que sea que signifique aquí. En México, aprender a fantasear con la muerte ha sido una forma de lidiar con ella: de bailar mirándola de frente con la mística en una mano y la otra en su cintura. Nos hemos contado una historia que nos dice que todo se resuelve mezcal en mano y a colores. Y de cualquier manera, el dolor llega. Y a tal, aunque se le invite también a bailar, se le trata de otra forma, porque la muerte es un beso de despedida que nos libra del dolor cuando somos a quienes se lleva, pero no al revés. “El dolor, cuando llega, no es nada de lo que esperamos que sea. El dolor es diferente. El dolor no tiene distancias. El dolor viene en oleadas, paroxismos, aprensiones repentinas que debilitan las rodillas y ciegan los ojos y borran la cotidianidad de la vida”, dice Joan Didion en El año del pensamiento mágico (The Year of Magical Thinking). En este confesionario, la autora de Según venga el juego y El Álbum Blanco explora su dolor por la muerte repentina de quien fuera su esposo, John Gregory Dunne. Juntos, por años fueron una de las parejas más representativas de la literatura estadounidense, pero, sobre todo, una familia, junto a su hija adoptiva, Quintana Roo. Eso: una familia. Una familia que se desgaja repentinamente: a Didion le tocaría vivir otra muerte, esta vez la de su hija, apenas un año y medio después. Vivir otra muerte: vaya paradoja. ¿Qué pasa por su mente mientras ella transita entre una vida de recuerdos y una nueva realidad? Entre el proceso de escritura de El año del pensamiento mágico y el de Noches azules hay, además de un registro del proceso de duelo, una proclama. De Didion sabemos de resiliencia no sólo porque lo registra en ambos libros, sino porque, luego de perder a su esposo y a su única hija, siguió. Fue finalista para el Pulitzer. Se convirtió, incluso, en imagen de la casa francesa Céline cuando su diseñadora, Phoebe Philo, la contactó para transformarla en un hito de la moda: muchos años después de aparecer en la revista Vogue firmando, aparecía en páginas enteras posando con unos lentes, fotografiada por Tyrone Lebon. La vimos, luego, ser reconocida por la administración Obama, y retratada en uno de los documentales más exitosos de Netflix: The Center Will Not Hold, del cineasta Griffin Dunne. En este año volveremos a saber de ella, ahora hablando de las razones por las que escribe, en su más reciente libro, Let Me Tell You What I Mean. Didion sigue aquí, entre nosotros. Lo que sea que signifique nosotros. En momentos como el que vivimos —acaso más conscientes que nunca de la presencia de la muerte con todas sus posibilidades—, la vida de Joan Didion y sus letras, al menos en el caso específico de estas dos obras, suenan más que oportunas. Más allá del hecho de que Didion tenía 69 y 70 años, respectivamente, al momento de morir su esposo e hija —hoy tiene 86—, con todas las implicaciones que trae consigo empezar de nuevo a esa edad, estos escritos son opción porque funcionan como guía, como ruta. Existen varias razones. Así como el mundo de la autora dio un vuelco en apenas unos minutos cuando, en medio de la cena de un día cualquiera, la muerte se sentó a la mesa, nosotros comenzamos a lidiar con ella con tan sólo unos meses de diferencia, que ahora suenan a destiempo: no somos pocos quienes desaprendimos la rutina del tic tac para sumirnos en una especie de modo avión del que vamos despertando apenas. Apelando al concepto del pensamiento mágico, Didion realiza una especie de calca y copia de lo que cree que fue su experiencia: una suerte de trance y duermevela sin el romanticismo que hemos cargado a tales palabras. Un salto en el que nunca supo dónde estaban sus pies. Así como nos hemos preguntado frente al espejo qué tanto de lo vivido es real, la pluma de Didion transita entre la duda eterna sobre lo que cree que recuerda o sintió y cómo es que puede entenderlo cuando lo escribe. Exactamente igual que todas esas veces en las que sentimos que hicimos algo hace dos días, para luego descubrir que han pasado meses desde aquel suceso o apenas unas horas. El desfase de la vida que nos ha abrazado durante los últimos dos años trae consigo muchos más duelos de los que siquiera hemos pensado. Y hay que hablar de ello. Es necesario atravesar el duelo y podemos hacerlo de la mano. Vienen enfilados esos momentos en los que descubriremos nostalgias nuevas de lugares que ya no están y conversaciones que, por supuesto, nunca tuvimos porque todo acabó antes: y no hay palabras que expliquen ya los huecos que sentimos de cosas que nunca vivimos. Habrá sonidos que nos recuerden a quienes se fueron en un contexto de alteridad: nuestros muertos en pandemia, y que nos recuerden que la normalidad fue apenas un constructo del que creemos que podemos acordarnos. Recuerdo: volver el camino. Vaya manera de entender el pensamiento mágico. Caminar: la idea de que lo lineal es posible, otra vez pensamiento mágico. Joan Didion: aquí entre nos: lo que sea que Joan Didion signifique. +



Una conversación con Juan Villoro

La tierra de la gran promesa José Luis Trueba Lara

P

laticar con Juan Villoro sobre su nueva novela era un asunto obligado. La tierra de la gran promesa pone sobre la mesa temas ineludibles: la violencia y el narco, la manera como comprendemos la realidad y la posibilidad de transformarla. Conversar con él es simple: apenas hay que soltarles un poco la rienda a las palabras para que tomen camino. Durante casi cuatrocientas páginas me tuviste atrapado, por culpa de La tierra de la gran promesa no me pude parar del sillón en dos días y cachito. Hace un rato la terminé y, en el preciso instante en que cerré el libro, me di cuenta de que no tenía claro el género de lo que había leído. ¿Qué es La tierra de la gran promesa? Se puede leer como un thriller, como una novela policiaca a la que no le faltan vueltas de tuerca; pero, en algunos capítulos, el thriller muta en textos casi ensayísticos y, además, la podría ver como el reportaje definitivo de lo que en este instante sucede en el país… Me parece que la has descrito muy bien. La novela trata de investigar el pasado de un personaje que no ha hecho las paces con algo que le ocurrió, con un accidente que protagonizó y con un amor del pasado que no supo apreciar y que regresará a su vida. La tierra de la gran promesa tiene que ver con la manera como indagamos nuestro pasado. Diego —el protagonista— hurga en su pasado, mientras el presente lo mete en predicamentos que tienen mucho que ver con la novela de intriga policiaca. Él es un documentalista que estaba tratando de registrar de manera objetiva zonas de conflicto, y por eso tiene oportunidad de entrevistar a un narcotraficante en una casa de seguridad y, al hacerlo, está cumpliendo con voluntades ajenas. Le dieron información clasificada para encontrarse con el Vainillo, pero su entrevista se convierte en una denuncia involuntaria que les permite a las autoridades atraparlo. Efectivamente, la novela tiene una trama policiaca, pero también es una reflexión sobre los límites que tenemos para manejar la verdad, sobre la manera en que nos compromete aquello que atestiguamos y el papel muchas veces involuntario que desempeñamos al dar cuenta de los hechos. Esto es algo que compromete al periodista y al escritor. La tierra de la gran promesa está profundamente ligada a un incendio, a un fuego que no se apaga y nos persigue… Efectivamente, el título, como bien lo sabes, proviene de la película que se estaba exhibiendo cuando se incendió la Cineteca en tiempos de López Portillo, y me parece que ese fuego tiene un papel metafórico: es un incendio que no deja de ocurrir. Hay fuegos que te acompañan, sobre todo cuando sus causas no se saben del todo, cuando el número de víctimas jamás se esclarece. En la novela digo que en México aprendemos geografía por las tragedias. Conocemos nombres como Acteal, Ayotzinapa, Aguas Blancas, Tepalcingo o San Fernando por los desastres que ahí ocurren y que nunca se resuelven. Ésas son heridas que quedan abiertas, y lo mismo ocurre con ese humo que tú viste el día que se quemó la Cineteca y que de alguna manera no cesó nunca. Éste acabó con el acervo cinematográfico

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por irresponsabilidad de las autoridades en un momento en que no se apoyaba el cine de calidad y, al mismo tiempo, no hubo ninguna sanción. Mi protagonista, que quiere hacer cine, estaba en el cuec en ese momento; se da cuenta de que vive en un país donde su oficio mismo arde en llamas, y eso le da una gran fuerza al título de la película que en ese momento se estaba exhibiendo. Es amargamente irónico. Lo más terrible es que el fuego que no cesa no ha derrumbado por completo al país… Una de las paradojas de la vida nacional es que no dejamos de amar, de tener sentido del humor, de cultivar la imaginación y de tener otras formas de resistencia. Yo estoy convencido de que, en medio de todas las catástrofes, hay una red comunitaria que nos une. Una red hecha de afectos, de apoyos y de representaciones culturales. Hemos visto la resistencia después de los terremotos y en los tiempos de la pandemia. El tejido social no se ha roto, a pesar de que todo conspira para que tengamos un país “afectable”. Estas luchas no nos deben llevar a la desesperanza: conocer el infierno sirve para concebir mejor el paraíso. La gran lección, espero que esté claro en la novela, es que el paraíso no es un lugar remoto, es tan cercano como el infierno que nos consta y que podemos mejorar. ¿Por estas razones tienes como mascota a una hiena? Dicen que las hienas son las mascotas de los escritores. Los que escribimos somos carroñeros, somos los buitres de los sucesos. Llegamos a los acontecimientos a alimentarnos de lo que ocurrió; pero creo que también, como los buitres, jugamos un papel ecológico muy importante: reconvertir la basura en abono de algo diferente. Yo creo que el arte se alimenta de dolor para crear un placer estético. No hay arte sin conflicto, y por eso los escritores estamos husmeando dónde puede haber una tragedia para ver cómo la convertimos en algo que pueda ser disfrutable. Hoy estamos en una polarización social terrible en muchos países. En Gran Bretaña se dio con el Brexit; en Cataluña, con la independencia; en Estados Unidos, con Donald Trump; en Italia, con Salvini, y algo parecido ocurre en México. En estas situaciones tan polarizadas, una de las grandes dificultades es encontrar vínculos con tus adversarios. En La tierra de la gran promesa, el protagonista tiene una especie de némesis: alguien que lo sigue y al principio parece un aliado, pero poco a poco se va convirtiendo en un enemigo; alguien que lo vigila y, al final, este posible adversario es la persona que más puede ayudarlo. Por eso, en la novela se dice que en una situación de terror el único que puede salvarte es tu enemigo. Él es quién mejor te conoce, el que está suficientemente cerca de ti y sabe cuáles son tus puntos débiles. El enemigo puede favorecerte cuando él también está en peligro. La situación está tan descompuesta que no debes buscar ayuda con tu aliado, sino con el enemigo que también está jodido. Esta metáfora me parece muy importante, muy fuerte: creo que ésta es la manera de superar la polarización. Se debe asumir que el


enemigo tiene un rostro humano y se trata de la persona que mejor puede estar contigo. No es una reconciliación, sino una complicidad crítica que me parece muy importante. Por eso hay que hacerle caso a Mónica, uno de los personajes de La tierra de la gran promesa, y pensar que el paraíso sí puede estar a la vuelta de la esquina… Diego, la pareja de Mónica, no está en paz por un error de juventud, y supone que ella no está enterada de lo que pasó. Sin embargo, como habla dormido y Mónica es sonidista, lo conoce todo. Pero tiene la grandeza moral de entenderlo y no decirle nada. Muchas veces, un acto de amor consiste en sobrellevar los errores del otro sin señalárselos. El verdadero amor no se trata de decir “yo te quiero con tus defectos”, sino de advertirlos, no decir nada y seguir queriendo a la persona. Además, Mónica le da a Diego una lección de madurez muy grande. Ella es mucho más joven y, a diferencia de ti y de mí, que padecemos la misma edad y formamos parte de una generación que creyó en las grandes utopías y las grandes transformaciones de la realidad —algo que compartimos con Diego—, Mónica no cree en las arcadias, es una millennial que sólo ha vivido la crisis y el derrumbe de los cambios que supuestamente serían radicales. Ella no se siente traicionada por el presente que en nada se parece al futuro que Diego, tú y yo soñábamos. Mónica es una escéptica de las utopías y sólo trata de modificar en la medida de lo posible la realidad que vive. No es conformista, ella también es radical, pero sabe que el cambio no se trata de prometer que absolutamente todo será diferente, sino de marcar una diferencia. Para ella, la tierra de la gran promesa no está lejos, no es una aurora prometida, pero sabe que podemos cambiar un poco la desastrada nación en la que vivimos. Y Diego aprende esta lección.

En la fotografía: Juan Villoro / Autora: Sofía Grivas

Ve la entrevista en mascultura.mx y en YouTube revistaleemasdegandhi

No sólo Diego, a mí también me quedó clara y me sumo a la propuesta de Mónica: la tierra de la gran promesa no es el cambio radical, sino la posibilidad de que las pequeñas transformaciones conviertan a un país en un lugar un poco mejor del que era. +

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Una entrevista relámpago a John Green

B

astaron cuatro novelas para que John Green se convirtiera en una de las grandes estrellas de la literatura juvenil. Lo que ocurrió con Buscando a Alaska (2005), El teorema Katherine (2006), Ciudades de papel (2008) y Bajo la misma estrella (2014) es asombroso: no sólo han ocupado los primeros lugares en la lista de los libros mejor vendidos de The New York Times y se han traducido a más de una decena de lenguas, sino que también han sido llevados al cine junto con otras de sus obras. Ante estos hechos, podría pensarse que Green sólo debía continuar por la misma ruta; sin embargo, algo pasó y su nuevo libro deja atrás la ficción para adentrarse en las reflexiones sobre el mundo de hoy. El riesgo de su nueva apuesta pagó con creces. Publishers Weekly señaló que cada uno de los textos que integran Tu mundo y el mío. Postales del Antropoceno “está lleno de significado y repleto de sorpresas, y juntos se convierten en un resonante himno a la esperanza”. Adentrarse en los ensayos de este libro es urgente, pero ¿qué quiere decir John Green con el extraño concepto de Antropoceno? Con este término, él designa a la actual era geológica, que se caracteriza por el profundo impacto que el ser humano tiene en el planeta. Así pues, sus textos — inexorablemente marcados por su característica sensibilidad para lo extraño y lo sorprendente— nos ofrecen la posibilidad de mirar de una manera distinta los objetos y los hechos cotidianos. Platicar con Green sobre Tu mundo y el mío resultaba indispensable: Es un hecho de sobra conocido que dominas la novela, por esta razón es obligado hacerte una pregunta: ¿cómo fue el proceso de escribir no ficción en comparación con la escritura de obras juveniles? Escribir ficción es divertido porque puedes inventar cosas y puedes ignorar los hechos cuando son inconvenientes. Sin embargo, las historias de ficción también deben tener cierto sentido: deben responder a una especie de lógica narrativa en la que la invención tiene un papel definitivo. Así pues, el gran placer de escribir no ficción es que no tiene por qué tener sentido de invención; tus palabras sólo tienen que ser verdaderas. Por esta razón, una y otra vez, mientras escribía Tu mundo y el mío, me sorprendió lo extraña que es la realidad.

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Tu mundo y el mío de John Green viajando de la esperanza a la desesperación para luego regresar a la esperanza. Cuando vi surgir esa historia más amplia, supe que los ensayos podrían unirse como un libro que fuera más allá de los recursos de un pódcast. ¿El proceso de redacción del pódcast fue muy diferente al de redacción y reescritura para crear el libro? El proceso fue muy similar: mucha investigación y preocupación, escribir, borrar y luego volver a escribir. ¿Escribir durante el gran confinamiento fue muy diferente para ti? ¿Cuáles fueron los principales desafíos y beneficios que encontraste en este proceso? La pandemia cambió por completo mi vida como escritor. Durante los últimos diez años, he escrito principalmente por la mañana y me dedico a mis otros trabajos por la tarde y por la noche. Justo como lo hago cuando trabajo como blogger en YouTube. Durante la pandemia, debido a que mis hijos estaban aprendiendo en casa, mi esposa y yo pasamos la mayor parte de nuestros días apoyando su aprendizaje virtual, por lo que la escritura se trasladó a la noche y los fines de semana. ¿Cómo es tu proceso creativo? No lo sé. En realidad creo que no sé escribir. Siempre siento que debo aprender a escribir por primera vez cada vez que empiezo algo nuevo. ¿Cómo es tu escritura habitual? ¿De día o de noche? ¿Tienes algún ritual o una rutina? Desde marzo de 2020, no he tenido un día de escritura habitual. La pandemia lo cambió todo. En Tu mundo y el mío, ¿hubo algún tema que deseabas incluir pero no pudiste? Sí, eso también me ocurrió. Durante seis meses intenté escribir un ensayo sobre una película de acción estadounidense: Duro de matar. Ya sabes, la primera de la saga protagonizada por Bruce Willis, quien encarnaba el personaje de John McClane. Así estuve, hasta que finalmente decidí que estaba bien no tener una opinión sobre la película. ¿Qué significa esto? Algo simple: a medida que envejezco, intento tener menos opiniones. ¿Qué esperas que los lectores se lleven de Tu mundo y el mío? Esperar, sólo esperar. Ciertamente, por eso lo escribí: para volver a la esperanza, a la creencia de que la empresa humana es hermosa e importante, aunque también pueda ser espantosa y terrible.

¿Por qué decidiste que éste era el momento adecuado para convertir The Anthropocene Reviewed en un libro escrito?

¿Qué consejo tienes para los nuevos escritores?

Después de más de dos años de escribir estos ensayos, comencé a comprender que tenían un arco como historia: la historia

¿Qué libro crees que todo el mundo debería leer?

Leer mucho. La lectura es el mejor aprendizaje.

La parábola del sembrador, de Octavia E. Butler. +

Agradecemos el apoyo de Penguin Random House USA para la realización de esta entrevista.



LOS LEÍDOS NO FICCIÓN

FICCIÓN

EL NEGOCIADOR. CONSEJOS PARA TRIUNFAR EN LA VIDA Y EN LOS NEGOCIOS Arturo Elías Ayub GRIJALBO

LA BIBLIOTECA DE LA MEDIANOCHE Matt Haig ALIANZA DE NOVELA

Sin saber cómo, Nora Seed aparece en la Biblioteca de la Medianoche, donde se le ofrece una nueva oportunidad para hacer las cosas bien. Hasta ese momento, su vida ha estado marcada por la infelicidad y el arrepentimiento. Nora siente que ha defraudado a todos, y también a ella misma. Pero, ¿esto está a punto de cambiar?

EL CLUB DE LAS 5 DE LA MAÑANA Robin Sharma GRIJALBO

LA CANCIÓN DE AQUILES Madeline Miller ALIANZA DE NOVELAS

De la autora de Circe, una epopeya inolvidable: Grecia en la era de los héroes. Patroclo, un príncipe joven y torpe, ha sido exiliado al reino de Ftía, donde vive a la sombra del rey Peleo y de su hijo, Aquiles. Aquiles, el mejor de los griegos, es todo lo que Patroclo no: fuerte, apuesto, hijo de una diosa. Él lo toma bajo su protección y ambos se adentran en las artes de la guerra.

Robin Sharma desarrolló El club de las 5 de la mañana hace más de 20 años, gracias a los revolucionarios hábitos que les permiten a sus clientes incrementar la productividad, mejorar su salud y afrontar con serenidad la época en que vivimos. Este libro, de profundo impacto personal, nos descubrirá las rutinas que han hecho posible que muchas personas alcancen grandes resultados al tiempo que nuestra felicidad y vitalidad aumenta.

MUCHAS VIDAS, MUCHOS MAESTROS Brian Weiss B DE BOLSILLO

LA BAILARINA DE AUSCHWITZ Edith Edger PLANETA

Un libro sobrecogedor, potente e inspirador, que busca ayudar a todos aquellos cuyos traumas les impiden vivir en plenitud. Como su mentor, Viktor Frankl, Edith es una superviviente cuya experiencia vital y su trayectoria le han permitido ayudar a miles de personas que viven incapacitadas por cicatrices emocionales.

Este libro es un extraordinario bestseller. En él, Brian Weiss nos cuenta la asombrosa experiencia que cambió su vida para siempre. Una de sus pacientes, Catherine, recordó bajo hipnosis sus vidas pasadas y encontró en ellas el origen de muchos de los traumas que sufría. Catherine se curó, pero también ocurrió algo insólito: logró ponerse en contacto con los maestros, los espíritus superiores que habitan entre dos vidas. Ellos le comunicaron importantes mensajes de sabiduría y conocimiento.

CIRCE Madeline Miller ALIANZA DE NOVELAS

EL PODER DEL AHORA UN CAMINO HACIA LA REALIZACIÓN ESPIRITUAL Eckhart Tolle GRIJALBO

En el palacio de Helios, dios del sol y el más poderoso de los titanes, nace una niña. Pero Circe es una niña rara: carece de los poderes de su padre y de la agresiva capacidad de seducción de su madre. Cuando acude al mundo de los mortales en busca de compañía, descubre que sí posee un poder, el poder de la brujería, con el que puede transformar a sus rivales en monstruos y amenazar a los mismísimos dioses.

El poder del ahora es un libro único. Tiene la capacidad de crear una experiencia en los lectores y cambiar su vida. Hoy es considerado una obra maestra. Para lograr la iluminación sólo tenemos que comprender nuestro papel como creadores de nuestro dolor. Es nuestra mente la que causa los problemas con su corriente de pensamientos, atándose al pasado, preocupándose por el futuro.

BOULEVARD Flor M. Salvador NARANJA

EL INFINITO EN UN JUNCO Irene Vallejo DEBOLSILLO

Luke y Hasley no eran el prototipo de la pareja perfecta. Sin embargo, ambos definieron lo que crearon: una historia en la que dos adolescentes inventan su propio boulevard ante la llovizna que hay en sus corazones, con un cielo pintado de azul cálido en una parte, y otra de un azul eléctrico que se tiñe con un grisáceo nostálgico.

JÓVENES

En este nuevo libro, Arturo Elías Ayub, director de Fundación Telmex, nos muestra las mejores prácticas para ser un emprendedor, tomar buenas decisiones y encontrar lo mejor para todas las partes. A través de anécdotas, él nos comparte lo que ha aprendido en los negocios y en la vida.

A TRAVÉS DE MI VENTANA Ariana Godoy ALFAGUARA JUVENIL

PERFECTOS MENTIROSOS 1 Alex Mirez MONTENA

PERFECTOS MENTIROSOS 2 Alex Mirez MONTENA

En unos pocos meses, este ensayo se ha convertido en uno de los más influyentes. Su recorrido por la historia del libro en los tiempos de Grecia y Roma —que también se interna en otras épocas— nos revela las señas de identidad de una de las creaciones más importantes de la humanidad, así como su impacto en la vida cotidiana.

ELEANOR & PARK Rainbow Rowell ALFAGUARA JUVENIL

A DOS METROS DE TI Rachael Lippincott NUBE DE TINTA


ELECTRÓNICOS

ARTE Y RECREACIÓN

CUENTOS COMPLETOS 1 Julio Cortázar ALFAGUARA

En este libro se encuentran todas los cuentos de Cortázar que fueron publicados entre 1945 y 1966, así como algunos de sus relatos póstumos. La otra orilla, Bestiario, Final del juego, Las armas secretas, Historias de cronopios y de famas y Todos los fuegos el fuego conforman este primer volumen.

Dibujar o pintar mándalas es algo más que un pasatiempo: mientras nuestros colores los iluminan, tenemos la posibilidad de hacer un alto, de asomarnos a nuestro interior, de concentrarnos en aquello que nos importa y, por supuesto, de crear maravillas que nos reconcilian con el reino animal. Ésta es la apuesta de esta obra.

ALFABETO DEL RACISMO MEXICANO Federico Navarrete MALPASO

MANDALAS PARA EL ALMA Andrea Agudelo PLANETA

Este libro es un alfabeto de la infamia mexicana. Armado a manera de diccionario, reúne 48 entradas breves y contundentes sobre la práctica cotidiana del racismo en nuestro país. Con precisión e ironía, el autor demuestra cómo el racismo está inscrito en todas y cada una de nuestras relaciones sociales, en nuestros acuerdos políticos y en nuestra vida cotidiana.

EL LÍDER QUE NO TENÍA CARGO Robin Sharma PENGUIN RANDOM HOUSE

Robin Sharma, autor del bestseller El monje que vendió su Ferrari, regresa a la parábola con una historia inspiracional sobre el nuevo significado y valor del liderazgo. Sharma ha compartido durante más de 15 años su fórmula para el éxito y se convirtió en uno de los asesores de liderazgo más solicitados. Ahora, por primera vez, comparte estos conocimientos con sus lectores.

EL FISCAL DE HIERRO Javier Coello Trejo PLANETA MÉXICO

Este libro te lleva a un viaje de transformación espiritual hacia tu interior, por medio de la meditación. Pintar mandalas es un arte que te ayuda a sustraerte de la realidad cotidiana y te sumerge en lo más profundo y sublime de tu ser. Este libro refuerza la conexión con tu esencia, sana tu alma y tu cuerpo, armoniza y equilibra tu espíritu.

COMER, VIAJAR Y DESCUBRIR Anthony Bourdain PLANETA MÉXICO

Anthony Bourdain vio más mundo que nadie. Sus viajes lo llevaron desde los rincones más secretos de su Nueva York natal hasta una comuna tribal en Borneo. Éste es el libro que dejó esbozado en el momento de su muerte, y ahora ve por fin la luz. Reúne sus experiencias vitales alrededor del mundo con un tono honesto y mordaz.

LA CIUDAD QUE YA NO EXISTE Carlos Villasana PLANETA MÉXICO

Fue el hombre que encarceló a secretarios de Estado; se encargó de la aprehensión de la Quina, el líder petrolero más poderoso; capturó al narcotraficante Miguel Ángel Félix Gallardo, y recuperó las joyas del Museo Nacional de Antropología. Ésta es la historia de Javier Coello Trejo contada por él mismo.

A partir de cien fotografías inéditas, comentadas por el divulgador de la historia Alejandro Rosas, La ciudad que ya no existe es un paseo entre avenidas, edificios históricos, personajes cotidianos y momentos emblemáticos de la ciudad que ya no es, la ciudad que siempre se transforma. “Éste es un paseo por la ciudad de nuestros antepasados, la que hoy buscamos heredar a nuestros hijos y nietos”, afirma Alejandro Rosas.

PEQUEÑO CERDO CAPITALISTA Sofía Macías AGUILAR

VIDA MÍA SERENO MORENO GRIJALBO

En este libro, Sofía Macías enseña de manera sencilla cómo obtener el mejor beneficio del dinero, incluso para quienes creen que son un desastre en finanzas. Con Pequeño cerdo capitalista tendrás las herramientas más efectivas para ahorrar, invertir y usar de la mejor manera tus ingresos.

YOLO AVENTURAS LA MANSIÓN DE LAS PESADILLAS Yolo, Mariana, Nando Y Panda MARTÍNEZ ROCA

NIÑOS

MARAVILLOSAS MANDALAS DEL REINO ANIMAL Magdalena Servín ÉPOCA

JUGUEMOS A LEER. LIBRO LOS COMPAS DE LECTURA Y CUADERNO Y EL DIAMANTITO LEGENDARIO Mikecrack, El Trollino DE EJERCICIOS Rosario Ahumada Y Timba VK EDITORIAL TRILLAS MARTÍNEZ ROCA

Que Vida mía pueda encontrarse en tus manos no es una coincidencia. Es tu oportunidad para descubrir la magia de la cultura mexicana. No sólo conocerás México a través de sus paisajes cautivantes, sus tradiciones únicas y su naturaleza extraordinaria: también serás responsable de darle a esta historia un toque de color. Comienza esta nueva aventura y déjate llevar por tu creatividad. Vive este libro al máximo y hazlo tan tuyo como desees.

MUJERES DE CIENCIA LOS COMPAS 50 PIONERAS INTRÉPIDAS PERDIDOS EN EL ESPACIO QUE CAMBIARON EL MUNDO Mikecrack, El Trollino Rachel Ignotofsky Y Timba VK LOQUELEO MARTÍNEZ ROCA


Ethan Gulley

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a juventud y el arte pueden coincidir naturalmente en la curiosidad por observar el mundo, sus reacciones y sus experiencias buenas y malas. La expresión es el resultado, y la joven música Katelyn Tarver se ha convertido en un ejemplo reciente. A pesar de llevar años componiendo e interpretando, “Shit Happens”, su más reciente sencillo, inaugura su posición oficial como cantante; Katelyn habla de tragedias o circunstancias malas que suceden en la vida cotidiana, a veces inexplicables, incomprensibles, pero normales. “Estoy muy emocionada. He tocado en Los Ángeles, ya sabes, porque vivo en Los Ángeles. Así que he tocado aquí un montón —nos dice desde su apartamento— y justo antes del encierro, estaba a punto de salir de gira. Obviamente fue cancelado. Todo ha desaparecido durante el último año y medio. Y ahora está regresando. Entonces, espero poder tocar en vivo tanto como sea posible, siempre me ha encantado y no lograrlo ha sido realmente difícil”.

En la fotografía: Katelyn Tarver / Autor:

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Juan Cárdenas

cosas malas y no hay nada que puedas hacer al respecto. Y ella dijo: “Siento que necesito que me lo recuerden todo el tiempo”. Y, no lo sé, realmente Como artista, la reacción siempre es importante, resonó conmigo. ¿verdad? En línea puedes ver de qué están hablando Puede ser una forma de consolarnos a nosotros mismos o consolar a los los fanáticos y los medios, pero la reacción en vivo es demás cuando algo es difícil, pero sucede por una razón: vas a aprender totalmente diferente… mucho de esta experiencia del corazón. A veces somos demasiado rápidos para prescribirnos, y no nos permitimos sentarnos en el dolor, porque obOh, sí. Tengo muchas ganas de no sólo deslizar en mi viamente no es divertido. En la canción me refiero a situaciones realmente teléfono para ver lo que dice la gente. Además, puede trágicas, como en el segundo verso, la letra dice: “No me digas que hay una volverse obsesivo y poco saludable: la obsesión como razón por la que alguien perdió a su padre”. Siento que puede ser casi más artista por ver cómo está reaccionando el público es doloroso que reconfortante cuando intentas ayudar a alguien a darle sentido considerable. También es importante no dejar que te a una situación trágica que simplemente no tiene sentido. No sé, eso es a lo gobierne por completo, porque vivo o muero por esas que apunta esa canción. reacciones. Y, ¿sabes?, quiero estar orgullosa de lo que he hecho y no verme afectada si a las personas no les A veces tenemos que hablar sobre lo malo del mundo. No siempre es gusta. Es importante para mí descubrir cómo puedo — un día soleado. La otra parte está ahí, y tenemos que aprender a hablar como artista, como escritora y como persona— no dejarde eso. me llevar por la reacción y aprobación de otras personas. Quiero poder respaldar lo que he hecho, le guste o no a la Escribo sobre lo que veo y observo, y obviamente pasé por el año pasado gente, lo cual es difícil y hasta cierto punto, imposible, (2020), sería imposible no estar afectada por lo sucedido. Causó estragos porque todos queremos que a la gente le guste aquello en nuestras vidas. Para mí, significó explorar esas partes de mí misma, y en lo que hemos estado trabajando duro, o al menos yo. me gustan los lados más oscuros de mí y verlos salir. Y, no sé, no quiero Eso también se vuelve un elemento del show en vivo: ver sermonear, pero están todas estas partes oscuras en nosotros sobre las cómo reacciona la gente, quienes, en su mayoría, probableque siento que podríamos hablar un poco más o compartir. Nos hacen mente compraron un boleto porque querían estar allí, buscan sentir a todos un poco más conectados y, con suerte, menos aislados brindarte apoyo, y eso puede marcar una gran diferencia. Así en nuestras experiencias. que sí, es muy diferente. Como artista, como cantante, ¿te gusta ser el centro de atención? ¿Te Creo que estás en lo correcto: es difícil encontrar ese gusta esa posición: ser una líder, un modelo a seguir? equilibrio entre “me gusta, está bien, no me importa lo que digan, pero me importa”. A veces me abruma un poco esa idea y quiero huir, otras veces me siento confiada. Me gusta estar aquí, en el escenario. Me gusta tener esta Exactamente. Como trabajamos muy duro en eso y nos enplataforma y poder compartir mi punto de vista. Así que, no lo sé, creo canta, queremos que a otras personas les encante. Y, bueque va y viene, pero en su mayor parte me gusta y estoy agradecida por no, a veces resulta, a veces no. Shit happens (todo se va a la la oportunidad. mierda). Descubrí a este autor llamado Jedidiah Jenkins, quien escribió Like Streams to the Ocean, sobre el ego, el amor, la fe y la espirituaPrecisamente es el título de uno de tus sencillos: “Shit Haplidad, y me conecto profundamente con eso. Amo a la artista y canpens”. ¿Cuál es la historia? ¿Qué nos puedes contar sobre tautora Sasha Sloan; su música me parece que va directo al núcleo. Y esta canción? leí este libro de la terapeuta Laurie Gottlieb, Maybe You Should Talk to Someone. Ella comparte un poco de las historias de sus pacientes. Estaba escuchando un pódcast con Brené Brown (Unlocking Evidentemente, los detalles se modifican ligeramente. Me encanta Us). Y ella estaba hablando con Dax Shepard y Tim Ferriss, leer sobre la experiencia humana y conectarme con la gente de esa otros podcasters. Brené planteó una pregunta sobre las calco- manera: siempre me inspira y me ayuda a dar sentido a algunos de manías en los parachoques: frases comunes que pueden ayudar mis pensamientos. a las personas, aunque a veces se usan o se dicen demasiado, y su respuesta fue que todo se va a la mierda. Luego pasó a expliUna artista en ascenso, novel y valiente, Katelyn Tarver, explora car por qué cree que es una frase útil. Cuando algo es difícil, uno las experiencias humanas, sean felices, sean tristes, pero reales y se pregunta: “¿Qué pasó aquí? ¿A quién puedo culpar? ¿Cómo auténticas. Un valor que se aprecia siempre. Estrenará álbum el puedo rastrear los pasos hacia atrás para averiguar qué salió mal próximo 12 de noviembre. Sigan su perfil en Spotify y mantény por qué sucede esto, de modo que pueda sentir que tengo el ganse atentos a su música, la que lanza hoy y la que seguramente control, para que no pueda volver a suceder?”. Y a veces suceden vendrá a futuro. +