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N.º ⓭

2012/13 Leer juntos poesía

Número especial La su uerte La suerte te sonríe al tener entre tus manos este número tan especial. Piensa que eres un afortunado y disfruta de esta oportunidad. Se trata del número 13 del año 13. ¡Curiosa coincidencia! Pasa las hojas y saborea los versos seleccionados. ¡Que la suerte te acompañe!

Quim Paneque


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A UN POETA MENOR DE LA ANTOLOGÍA Jorge Luis Borges (Argentina, 1899-Suiza, 1986) ¿Dónde está la memoria de los días que fueron tuyos en la tierra, y tejieron dicha y dolor y fueron para ti el universo? El río numerable de los años los ha perdido; eres una palabra en un índice. Dieron a otros gloria interminable los dioses, inscripciones y exergos y monumentos y puntuales historiadores; de ti sólo sabemos, oscuro amigo, que oíste al ruiseñor, una tarde. Entre los asfódelos de la sombra, tu vana sombra pensará que los dioses han sido avaros. Pero los días son una red de triviales miserias, ¿y habrá suerte mejor que la ceniza de que está hecho el olvido? Sobre otros arrojaron los dioses la inexorable luz de la gloria, que mira las entrañas y enumera las grietas, de la gloria, que acaba por ajar la rosa que venera; contigo fueron más piadosos, hermano. En el éxtasis de un atardecer que no será una noche, oyes la voz del ruiseñor de Teócrito. (El otro, el mismo, 1964)

SOLEÁ Luis Alberto de Cuenca (Madrid, 1950) Maldita sea mi suerte. Mi novia me ha sorprendido en la cama con la muerte. (En la cama con la muerte. 25 poemas fúnebres, 2011)


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LA PARTIDA Joan Margarit (Lérida, 1938-) Al Pere Rovira És la meva tardor, l'edat dels pactes impossibles, el temps roig del perill per a homes grans i noies solitàries. L'edat de l'adulteri i de l'oblit jugats sense esperança, l'edat freda de l'última partida amb un mateix. Cal jugar dur, sense esperar la sort, perquè no es tracta, ja, d'un joc d'atzar. És el temps de fer l'últim solitari amb les cartes marcades pel passat.

A Pere Rovira Definitivamente se trata de mi otoño, un tiempo de alianzas imposibles, la edad roja de todos los peligros para hombres maduros y chicas solitarias. La edad del adulterio y el olvido sin ninguna esperanza, la edad fría, la partida final contra uno mismo. Permanezco en la mesa, sin esperar la suerte, ya no cabe el azar en este juego. Es el tiempo de hacer un solitario con las cartas marcadas de la vida.

(Els motius del llop, 1993)

QUE TENGAS SUERTECITA Enrique Bunbury (Zaragoza, 1967) Que tengas suertecita, que te conceda la vida, cada día, lo que mereces. Que no te falte de nada, que no te dé la espalda la esperanza. Que encuentres el buen camino, que sea el tuyo, y no el mío, y si es el mismo, enséñamelo. Que no hagas caso de aduladores, que no te fíes de los vencedores, ganando competiciones, elecciones, y popularidad. Que no te falte capacidad, para discernir el más acá, del más allá confuso, que es realidad aparte. Que no pierdas más el tiempo, que ser el rico del cementerio, no es buen invento, y es peor epitafio. Que no te falte esa canción, que repare tu corazón, en el momento peor que hayas conocido. Que tengas suertecita. (El viaje a ninguna parte, 2004, CD)


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EN EL CLARO DE LA LUNA Silvio Rodríguez (Cuba, 1946) En el claro de la luna donde quiero ir a jugar, duerme la Reina Fortuna que tendrá que madrugar.

Entre las luces más bellas duerme intranquilo mi amor porque en su sueño de estrellas mi paso en tierra es dolor.

Mi guardiana de la suerte, sueña cercada de flor que me salvas de la muerte con fortuna en el amor.

Mas si yo pudiera serle miel de abeja en vez de sal ¿a qué tentarle la suerte que valiera su soñar?

Sueña, talismán querido, sueña mi abeja y su edad; sueña y si, lo he merecido, sueña mi felicidad.

Suéñeme, pues, cataclismo, sueñe golpe largo y sed, sueñe todos los abismos, que de otra vida no sé.

Sueña caballos cerreros, suéñame el viento del sur, sueña un tiempo de aguaceros en el valle de la luz.

Sueñe lo que hago y no digo, sueñe en plena libertad, sueñe que hay días en que vivo, sueñe lo que hay que callar.

Sueña lo que hago y no digo, sueña en plena libertad, sueña que hay días en que vivo, sueña lo que hay que callar.

Sueñe la talla del día, —del día del que fui y del que soy— que el de mañana, alma mía, lo tengo soñado hoy.

(Días y flores, 1975, CD) (http://www.youtube.com/watch?v=OYWVf80XS3Q)


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LA MALA SUERTE Olga Orozco (Argentina, 1920-1999) Alguien marcó en mis manos, tal vez hasta en la sombra de mis manos, el signo avieso de los elegidos por los sicarios de la desventura. Su tienda es mi morada. Envuelta estoy en la sombría lona de unas alas que caen y que caen llevando la distancia dondequiera que vaya, sin acertar jamás con ningún paraíso a la medida de mis tentaciones, con ningún episodio que se asemeje a mi aventura. Nada. Antros donde no cabe ni siquiera el perfume de la perduración, encierros atestados de mariposas negras, de cuervos y de anguilas, agujeros por los que se evapora la luz del universo. Faltan siempre peldaños para llegar y siempre sobran emboscadas y ausencias. No, no es un guante de seda este destino. No se adapta al relieve de mis huesos ni a la temperatura de mi piel, y nada valen trampas ni exorcismos, ni las maquinaciones del azar ni las jugadas del empeño. No hay apuesta posible para mí. Mi lugar está enfrente del sol que se desvía o de la isla que se aleja. ¿No huye acaso el piso con mis precarios bienes? ¿No se transforma en lobo cualquier puerta? ¿No vuelan en bandadas azules mis amigos y se trueca en carbón el oro que yo toco? ¿Qué más puedo esperar que estos prodigios? Cuando arrojo mis redes no recojo más que vasijas rotas, perros muertos, asombrosos desechos, igual que el pobrecito pescador al comenzar la noche fantástica del cuento. Pero no hay desenlace con aplausos y palmas para mí. ¿No era heroico perder? ¿No era intenso el peligro? ¿No era bella la arena? Entre mi amado y yo siempre hubo una espada; justo en medio de la pasión el filo helado, el fulgor venenoso que anunciaba traiciones y alumbraba la herida en el final de la novela. Arena, sólo arena, en el fondo de todos los ojos que me vieron. ¿Y ahora con qué lágrimas sazonaré mi sal, con qué fuego de fiebres consteladas encenderé mi vino? Si el bien perdido es lo ganado, mis posesiones son incalculables. Pero cada posible desdicha es como un vértigo, una provocación que la insaciable realidad acepta, más tarde o más temprano. Más tarde o más temprano, estoy aquí para que mi temor se cumpla. (Con la boca en este mundo, 1994)


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POEMA DE LA DESPOSADA José Ángel Buesa (Cuba, 1910-República Dominicana, 1982) Buena suerte, muchacha. Lucirás muy bonita con el velo de novia y el ramo de azahar, pero sin el sonrojo de la primera cita, sino pálida y seria delante del altar. Pronto será la boda. Pero acaso un despecho, amargará las noches de tu luna de miel, si al abrir una puerta reconoces un lecho o al cruzar un pasillo recuerdas otro hotel. Sin embargo, muchacha, cuando termine el viaje, ya serás la señora de no sé qué señor, aunque tal vez descubras, al abrir tu equipaje, que en la prisa, ¡qué pena!, se te olvidó el amor. [Nada llega tarde (Antología poética), 2001)]

LA FIESTA NACIONAL II Manuel Machado (Sevilla, 1874-Madrid, 1947) En los vuelos del capote, con el toro que va y viene juega, al estilo andaluz, en una clásica suerte, complicada con la muerte y salpicada de luz… Elegante y valiente, y con una serenidad conveniente, va burlando la feroz acometida y jugando con la vida ágilmente. (El mal poema, 1909)


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DÍA 13 Ramón López Velarde (México, 1888-1921) Mi corazón retrógrado ama desde hoy la temerosa fecha en que surgiste con aquel vestido de luto y aquel rostro de ebriedad. Día trece en que el filo de tu rostro llevaba la embriaguez como un relámpago y en que tus lúgubres arreos daban una luz que cegaba al sol de agosto, así como se nubla el sol ficticio en las decoraciones de los calvarios de los Viernes Santos. Por enlutada y ebria simulaste, en la superstición de aquel domingo, una fúlgida cuenta de abalorio humedecida en un licor letárgico. ¿En qué embriaguez bogaban tus pupilas para que así pudiesen narcotizarlo todo? Tu tiniebla guiaba mis latidos, cual guiaba la columna de fuego al israelita.

Adivinaba mi acucioso espíritu tus blancas y fulmíneas paradojas: el centelleo de tus zapatillas, la llamarada de tu falda lúgubre, el látigo incisivo de tus cejas y el negro luminar de tus cabellos. Desde la fecha de superstición en que colmaste el vaso de mi júbilo, mi corazón oscurantista clama a la buena bondad del mal agüero; que si mi sal se riega, irán sus granos trazando en el mantel tus iniciales; y si estalla mi espejo en un gemido, fenecerá diminutivamente como la desinencia de tu nombre. Superstición, consérvame el radioso vértigo del minuto perdurable en que su traje negro devoraba la luz desprevenida del cénit, y en que su falda lúgubre era un bólido por un cielo de hollín sobrecogido...

(Zozobra, 1919)

ANDRÉS NIEVA (Argentina, 1973) La suerte está echada detrás de ese árbol, justo para pegarle una patada y revolverla por el aire. Para que se desparrame y cuando caiga venga mejor. (La suerte del perdedor afortunado, 2007)


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FE MÍA Pedro Salinas (Madrid, 1891-Estados Unidos, 1951) No me fío de la rosa de papel, tantas veces que la hice yo con mis manos. Ni me fío de la otra rosa verdadera, hija del sol y sazón, la prometida del viento. De ti que nunca te hice, de ti que nunca te hicieron, de ti me fío, redondo seguro azar. (Seguro azar, 1929)

Abraham Ibn Ezra (Tudela, 1092-Calahorra, 1167) Cuando nací las esferas y los planetas se desviaron de sus órbitas. Si vendiera velas, el Sol no se pondría hasta el día de mi muerte. De nada me sirve buscar el éxito porque se me han torcido los astros. Si vendiera mortajas, la gente no se moriría. Si pusiera mi mano en un horno, se apagaría y nadie lo podría volver a encender. Si fuera a buscar agua al mar, se secaría, incluso aunque estuviera lloviendo. Si vendiera armas, los enemigos haría la paz y no habría guerra. (Explorando el mundo. Poesía de la ciencia. Antología, ed. de Miguel Gª Posada, 2002)

Ajo (Saldaña, 1963) La suerte de los cobardes caduca mucho antes. (Micropoemas 3, 2011)


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FORTUNA, IMPERATRIX MUNDI

FORTUNA, EMPERATRIZ DEL MUNDO

O Fortuna velut luna, statu variabilis, semper crescis aut decrescis; vita detestabilis nunc obdurat et tunc curat ludo mentis aciem, egestatem, potestatem dissolvit ut glaciem.

Oh Fortuna, como la luna de naturaleza variable, siempre creces o decreces; existencia detestable tan pronto obtura como cura por juego la lucidez de la mente, y a la pobreza y a la grandeza derrite como hielo.

Sors immanis et inanis, rota tu volubilis, status malus, vana salus semper dissolubilis, obumbrata et velata michi quoque niteris; nunc per ludum dorsum nudum fero tui sceleris.

Suerte inmensa e inane, tú, voluble rueda, condición maldita, efímero bienestar siempre disoluble, sombría y velada también a mí me mortificas; ahora en el juego de cintura para arriba desnudo voy por tu crueldad.

Sors salutis et virtutis michi nunc contraria, est affectus et defectus semper in angaria. Hac in hora sine mora corde pulsum tangite; quod per sortem sternit fortem, mecum omnes plangite!

La Suerte en la salud y en la virtud ahora me tiene contrariado, me favorece y me desfavorece siempre esclavizado. En esta hora sin demora de las cuerdas las notas tocad; puesto que por la Suerte se derrumba el más fuerte, ¡todos conmigo llorad!

(Carmina Burana, ca. 1100-1200) (http://www.youtube.com/watch?v=YAxU8eSIhiQ)


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MIEDOS PORTÁTILES Miguel Brieva (Sevilla, 1974) Una amiga de mi tía leyó un día algo acerca de la combustión espontánea, y, desde ese día, el temor de echar a arder así, sin más, se hizo presa de ella. A cualquier hora en cualquier momento, ella podía quemarse viva. Como medida de precaución, optó por llevar siempre consigo

un extintor. Una tarde, al salir de casa, tropezó en la escalera de tal modo que tan solo habría sufrido una torcedura en el tobillo de no ser porque el extintor cayó justo sobre su cráneo estrujándolo como a un coco. De ahí en adelante, toda la pesadumbre de sus temores quedó, para siempre, extinta.

MORALEJA: procure llevar extintores de poco tamaño.

(Obras incompletas de Marcz Doplacié, volumen I, 2013)


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A LA FORTUNA Francisco Villaespesa (Laujar de Andarax, 1877-Madrid, 1936) Cuatro muros de cal, libros, y una ventana al campo, y en la lejanía las montañas o el mar, y la alegría del sol, y la tristeza de la luna: eso a mi eterna laxitud moruna, para vivir en paz le bastaría… ¡Bien poco es lo que pides, alma mía, pero menos te ha dado la Fortuna! Échate, alma, a recordar… ¡Infancia sin madre, adolescencia sin amores, juventud sin placer!… ¡Así has vivido!… ¡Y ahora, un caduco otoño sin fragancia, un pálido luar sin ruiseñores, y un amor imposible sin olvido!

(Poesías completas, 1954)


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¡QUÉ SUERTE HE TENIDO DE NACER! Alberto Cortez (Argentina, 1940) Qué suerte he tenido de nacer, para estrechar la mano de un amigo y poder asistir como testigo. al milagro de cada amanecer.

Qué suerte he tenido de nacer, para tener acceso a la fortuna de ser río en lugar de ser laguna, de ser lluvia en lugar de ver llover.

Qué suerte he tenido de nacer para tener la opción de la balanza: sopesar la derrota y la esperanza, con la gloria y el miedo de caer.

Qué suerte ha tenido de nacer, para comer a conciencia la manzana, sin el miedo ancestral a la sotana y a la venganza final de Lucifer.

Qué suerte he tenido de nacer, para entender que el honesto y el perverso son dueños por igual del universo aunque tengan distinto parecer.

Pero sé, bien que sé.... Que algún día también me moriré. Si ahora vivo contento con mi suerte, sabe Dios qué pensaré cuando mi muerte, cuál será en la agonía mi balance. No lo sé, nunca estuve en ese trance.

Qué suerte he tenido de nacer, para callar cuando habla el que más sabe. Aprender a escuchar, esa es la clave, si se tienen intenciones de saber. Qué suerte he tenido de nacer, y lo digo sin falsos triunfalismos. La victoria total, la de uno mismo. se concreta en el ser y en el no ser.

Pero sé, bien que sé... Que en mi viaje final escucharé el ambiguo tañir de las campanas saludando mi adiós, y otra mañana y otra voz, como yo, con otro acento, cantará a los cuatro vientos... ¡Qué suerte he tenido de nacer!

Qué suerte he tenido de nacer, para cantarle a la gente y la rosa, y al perro y al amor y a cualquier cosa que pueda el sentimiento recoger (Soy un charlatán de feria, 1976, CD) (http://www.youtube.com/watch?v=36QfUAtl9YA) Biblioteca 2012-13 IES Bajo Cinca, Fraga IES La Azucarera, Zaragoza IES José Mor de Fuentes, Monzón IES Sierra de San Quílez, Binéfar IES Hermanos Argensola, Barbastro IES La Llitera, Tamarite de Litera IES Baltasar Gracián, Graus IES Ramón J. Sender, Fraga IES Biello Aragón, Sabiñánigo IES San Alberto Magno, Sabiñánigo IES Cabañas, La Almunia de Doña Godina IES Jerónimo Zurita, Zaragoza IES Pedro Cerrada, Utebo IES Pilar Lorengar, Zaragoza IES Pablo Gargallo, Zaragoza IES Tiempos Modernos, Zaragoza IES Cinco Villas, Ejea de los Caballeros IES Benjamín Jarnés, Fuentes de Ebro IES Comunidad de Daroca, Daroca IES Bajo Aragón, Alcañiz IES Segundo de Chomón, Teruel IES Luis Buñuel, Zaragoza

Nº 13. ESPECIAL "SUERTE" (PPLL 12-13)  

Número especial del coleccionable semanal de Poesía para llevar - Leer juntos poesía. Dedicado a la suerte por ser el nº 13 y publicarse un...