Nuestro Tiempo 700

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NUESTRO TIEMPO Número 700 otoño 2018 11 euros

Número 700 NUESTRO TIEMPO Otoño 2018

Sueños en La Habana Inquietudes, luchas y frustraciones en la Cuba post-Fidel La universidad genuina Buscar la verdad a través de la amistad y el diálogo en un contexto de libertad La casa de los alumni El edificio de posgrado de Madrid da la bienvenida a alumnos y a antiguos alumnos

Pinceladas de arte y vida Entrevista a Antonio López, invitado de honor en el número 700 de Nuestro Tiempo



NUESTRO TIEMPO Otoño 2018 Fundada en 1954 Año LXIV. Número 700

Editor Miguel Ángel Iriarte [Com 97 PhD 16] Gerente Carmen Muriel [Bio 92 PDG IESE 08] Consejo de redacción Ana Eva Fraile [Com 99] Lucía Martínez Alcalde [Fia 12 Com 14] Marta Gómez [Com 09] Columnistas Enrique García-Máiquez [Der 92] Paco Sánchez [Com 81 PhD 87] Ignacio Uría [Der 95 PhD His 04] Críticos Arte: Juan Pablo Huércanos [Com 94] Cine: Jorge Collar y Ana Sánchez de la Nieta Escena: Felipe Santos [Com 93] Libros: Joseluís González [Filg 82] Música: Alberto Bonilla [Com 12] Series: Alberto N. García [Com 00 PhD 05] Colaboradores en este número María A. de las Asturias, Rafael Alvira, Ignacio Arellano, Mikel Ayestaran, Mariano Barbacid, Blanca Basanta, Javier Burguete, Manuel Casado, Juan Chapa, Jokin de Irala, Blanca de la Puente, Fernando de Miguel, Rocío del Prado, Javier Errea, Kike España, JAF, Manuel García, Gabriel González-Andrío, María González, Sole Maldonado, Javier Marrodán, Maite Martínez, Carlos Mata, Fernando Molina, Jaime Nubiola, Manuel Ortuño, Fátima Rosell, Juan R. Selva, Fernando Serrano, Salomea Slobodian, Julia Villarreal, Marc Vitse. Fotografía Manuel Castells [Com 87], Pilar Martín Bravo, José Juan Rico Barceló. Ilustraciones Diego Fermín Diseño Errea Comunicación Impresión MccGraphics Redacción y Publicidad Facultad de Comunicación Universidad de Navarra 31009 Pamplona, España Atención al suscriptor Palmira Velázquez T +34 948 425 600 (Ext. 80 2590) pvelazquez@unav.edu Edita Universidad de Navarra Suscripción anual España 40 € Europa 50 € Internacional 60 € Web www.unav.edu/nt DL: NA 10-58 / SP-ISSN-0029-5795 La revista no comparte necesariamente las opiniones de los artículos firmados

10 639 ejemplares/ número (2017)

la primera Miguel Ángel Iriarte

Presente continuo

La prisa nos acompaña a diario. Las listas de tareas pendientes y los plazos —marcados por otros o autoimpuestos— nos condicionan seguramente más de lo que desearíamos. Aunque los días y las semanas duran lo mismo de siempre, nos parece que se acortan y se comprimen. La unidad de medida temporal es el instante porque, en una hora, ¡suceden tantas cosas!; las películas se nos hacen largas y preferimos las series; los partidos de fútbol y las galas de Operación Triunfo duran demasiado y con los vídeos de «los mejores momentos» en YouTube tenemos suficiente. Así, la gestión del tiempo y su optimización se ha convertido en una de las ciencias más características del siglo xxi. Si las prisas pasan de ser algo ocasional a convertirse en un compañero habitual de viaje, acabamos reduciendo nuestro día a superar obstáculos y, como los saltadores de vallas, miramos solo lo que tenemos delante en cada momento; con la vista fija en la siguiente novedad o dificultad, vivimos en presente continuo, ese tiempo verbal del inglés que describe acciones que están desarrollándose mientras se habla. Y podemos perder el contexto y la perspectiva: ¿qué carrera estoy corriendo?, ¿dónde voy?, ¿quiénes van conmigo en esta prueba de relevos? Un antídoto contra esas prisas autodestructivas es festejar los momentos señalados —el cumpleaños, el aniversario de boda, la jubilación y tantos otros—, que nos ayudan a distinguir lo importante de lo secundario y a dar más peso a la brújula que al reloj. Nuestro Tiempo llega a su número 700. Desde 1954 la revista ha tratado de responder a las demandas informativas y las inquietudes culturales de sus lectores. Con mayor o menor acierto, ha trabajado para hacer un periodismo de calidad, cocinado a fuego lento, para personas que prefieren los alimentos elaborados con paciencia a la comida rápida. Pensamos que haber llegado hasta aquí es un motivo de alegría y de celebración. Por eso, uno de los artículos de este número recoge impresiones y recuerdos de varios colaboradores de la revista en distintas épocas. Por eso, los columnistas habituales de Nuestro Tiempo ofrecen en sus textos algo de perspectiva sobre lo que supone para una publicación un hito de este tipo y, por esa misma razón, hemos contado con Mikel Ayestaran, Rafael Alvira y Mariano Barbacid como firmas invitadas que le dieran realce con su presencia y sus reflexiones. Además, como refleja la portada, el pintor y escultor Antonio López ha tenido la amabilidad de concedernos una entrevista y sumarse de este modo al aniversario. Por último, en el ensayo, el antiguo rector de la Universidad de Navarra, José M.ª Bastero, describe los retos actuales de toda institución universitaria: un contexto necesario para entender la aportación que Nuestro Tiempo puede realizar en sus siguientes... setecientos números. @NTunav / nuestrot@unav.es

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#700 GRANDES TEMAS la universidad en el s. xxi [Página 106]

¿Reinventarse? Volver a las raíces.

la habana

CINE DOCUMENTAL

[Página 26] Una

mirada cercana a los ciudadanos de Cuba a través de las fotografías de Gabriel González-Andrío.

entrevista antonio lópez [Página 06] Arte, belleza y vida en

palabras del escultor y pintor español.

campus

[Página 18] Corren buenos tiempos en calderón España para el arte [Página 36] de contar historias Conocer de cerca con imágenes. al genio del Siglo de Oro para romper prejuicios.

alumni carta desde... [Página 82]

los líderes de mañana se forman hoy ¡Hola, madrid!

[Página 60] Primeros meses de

actividad en el edificio Alumni, la nueva sede de posgrado de la Universidad en la capital española.

[Página 66] Alumnos de distintas procedencias se preparan para desempeñar su profesión en una sociedad global.

BECAS ALUMNI

[Página 78] El programa de ayuda a los

estudiantes cumple quince años.

COLABORAN

Campus Alumni Cultura Ensayo

54 72 86 106

firmas

Mikel Ayestaran

Rafael Alvira

[Página 52]

[Página 84]

El periodismo, testigo y motor de la historia.

Fernando de Miguel [Bqm 10 PhD 15] escribe desde Connecticut (EE. UU.), junto a su mujer, Elena Martínez [Bio 11 PhD 16].

La memoria, desde la mirada agradecida, es la base del saber.

Presente continuo, Miguel Ángel Iriarte 01 7 000, Enrique García-Máiquez 16 De Gernika a Jerusalén, Mikel Ayestaran 52 El DNI molecular del cáncer, Mariano Barbacid 70 Elogio de la memoria, Rafael Alvira 84 Otras vidas, Ignacio Uría 104 700, Paco Sánchez 112 otoño 2018  Nuestro Tiempo —03


Dicen que los números son fríos. No estamos de acuerdo. En IESE Business School dedicamos tiempo, pasión, ideas, y esfuerzo a algo que va más allá de los números: las personas. El Financial Times lo sabe y, por eso, desde 2014 somos número 1 en el ranking mundial de Executive Education. Lo que no sabe, es que desde 1958, nuestro número 1 eres tú.

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trinos del campus

Sección de mensajes en Twitter de profesores, graduados y alumnos de la Universidad de Navarra. «El fundamentalismo afirma la verdad sin libertad; el relativismo, la libertad sin verdad. Sin libertad, la verdad se convierte en ideología; y, sin verdad, la libertad no se realiza. Fernando de Haro. Vía @Ignacio_Uria en @NTunav» @jiribas «Una universidad digna es aquella que propicia el contacto personal del estudiante con el aura y la amenaza de lo sobresaliente. Estrictamente hablando, esto es cuestión de proximidad, de ver y de escuchar» @GeorgeSteiner_ «Hay lugares en la vida que siempre que se visitan es un volver a casa. #volveremospronto #WelcomeBackUnav #dondemejor @unav @alumni_unav» @MacaMauricio «Si te duele la pierna o el estómago vas al médico, pero si no te sientes bien o estás deprimido, muchas veces cuesta pedir ayuda o hablar sobre el tema. Es tabú hablar sobre problemas psicológicos en la sociedad y no debería ser así. Cambiemos esto. #DiadelaSaludMental» @Laracaliforniaa

«En la vida cotidiana caminamos hacia la felicidad, que es la Ítaca añorada, pero el que no consigue ver felicidad en el camino, tampoco la encontrará al final. Ítaca es la existencia regalada y solo la ve el generoso agradecido, @NTunav» @estherperezluce

«“La gente a la que vamos a formar las universidades va a tener un solo oficio: adaptarse toda la vida. Preparar para ello es fundamental, y lo tenemos que hacer unas personas que nunca vamos a cambiar en nuestra vida” @XavierMarcetz» @CDrapkin

«Nuestro recuerdo y homenaje a Montserrat Caballé. En 2013, nos decía que “saber que has servido con la verdad al genio Creador te llena el espíritu de tanta felicidad que no deja sitio para alabanzas ni para adulaciones”» @alfayomegasem

«“Escribir es una forma de terapia. A veces me pregunto cómo se las arreglan los que no escriben, o los que no pintan o componen música, para escapar de la locura, de la melancolía, del terror inherente a la condición humana” (Graham Greene)» @yonitter

«“La erudición es lo contrario a la comunicación, que se sirve de palabras sencillas para explicar ideas complejas”. Touché @JuanCannata» @gentrala

«Estoy en una defensa de tesis en @cienciasunav, la candidata es mujer, tres de los cinco miembros del tribunal son mujeres, entre el público hay 26 mujeres y 6 hombres. Esto debería dejar de ser noticia. #lamujerenlaciencia» @microBIOblog

«Hace ahora 50 años el Prof. Rafael Jordana defendió su tesis doctoral y se convirtió, de este modo, en el primer doctor en Biología por la Facultad de Ciencias de @unav #unavloveciencia @alumni_unav» @cienciasunav «Le acabo de escuchar a un chavalillo agarrado a la mano de su abuelo una de las grandes verdades de la humanidad: me porto mejor en el cole que en casa» @majimeno

«Ilusión por aprender. Siempre. Pasión por enseñar. Allí donde estés. Vivir para servir. Tus profesores @unav tienen un mensaje para ti: queremos que sigas aprendiendo con nosotros #WelcomeBackUNAV» @alumni_unav

«@JorgeBustos1 Ayer leí tu entrevista en @NTunav. Y el artículo de opinión de @agalorda. Leer, leer, leer. Si alguien propone una reforma educativa, que os pidan consejo, por favor» @GonzaloNieder «La hemeroteca de @NTunav en digital. ¡Enhorabuena!» @jivargase «Sueño con un mundo en el que las personas buenas sean relevantes, sean creídas y tomadas en consideración» @josefer_juan «“Saber filtrar e identificar buenas fuentes es, sin duda, una de las destrezas digitales que van a tener que desarrollar nuestros hijos”» Reflexiones de @mzalbidea en @cosbrechadigit sobre #Tech #Educación @RubiasPoderosas «La Filosofía nos invita a desconfiar de las apariencias y a buscar la lógica oculta de las cosas. Hay que celebrar como un acierto su vuelta a las escuelas. Falta todavía el Latín» @PedroCuartango OTOÑO El sol refleja en la pantalla y no bajo el estor. @EGMaiquez otoño 2018  Nuestro Tiempo —05


Entrevista Maestro de la figuración

Antonio López «Para un artista la búsqueda del éxito es algo indecente» En los últimos meses, Antonio López (Tomelloso, Ciudad Real, 1936) ha visitado dos veces la Universidad de Navarra; para impartir el XI Taller de Pintura «Maestros de la figuración» y, más recientemente, invitado a un coloquio en la inauguración del edificio Alumni de Madrid. Con ocasión del número 700 de la revista, este doctor honoris causa de la Universidad ha compartido con Nuestro Tiempo ideas y proyectos.

texto Salomea Slobodian [Fia Com 19] y Miguel Ángel Iriarte [Com 97 PhD 16] fotografía Manuel Castells [Com 87] y José Juan Rico Barceló 06—Nuestro Tiempo  otoño 2018


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Entrevista Maestro de la figuración

E

El Taller del Museo de la Universidad reúne cada año a una veintena de participantes. el contraste entre lo abrumador de su currículum y lo cercano de su trato resulta llamativo, desconcertante. Cultura y sencillez abundan y se funden en Antonio López, uno de los artistas españoles más reconocidos, cotizados y queridos por el público nacional e internacional. Una figura de personalidad y trayectoria tan ricas obliga a centrar la conversación en unos pocos puntos. Ante esa necesidad, el marco universitario de sus estancias en Pamplona, acompañado por el artista navarro Juan José Aquerreta y la profesora de la Escuela de Arquitectura Inmaculada Jiménez, ofrece una oportuna puerta de entrada: el “Antonio López maestro”, alguien que —como él mismo ha dicho— no viene a Navarra «ni a enseñar ni a aprender: solo a estar junto a los alumnos con un respeto extraordinario, tratando de ayudar a que sean ellos mismos».

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Sus alumnos se sienten afortunados por asistir a sus cursos y le consideran un verdadero maestro. ¿Qué le parece? Personalmente, no me considero un maestro. Los talleres son una reunión de pintores que comparten el amor a la profesión y también las dudas. Somos una familia que va en la misma dirección. Quizá tú sabes un poco más, como también entre los participantes hay personas que saben más o menos. Yo no veo aquí la idea del alumno y del maestro; para nada. Ellos te dan una cosa y tú les das otra. Yo puedo ofrecerles mi experiencia como pintor, por la cantidad de años que llevo trabajando. Claro, allí les saco mucha ventaja. Pero las otras personas te regalan una frescura, una ingenuidad, un entusiasmo, un amor… En fin, hay muchas cosas que se comparten y que no están en el programa de ningún taller. Cuando yo estudié,


dudas que unen

la presencia de un profesor era un poco aplastante. Ahora, nos tuteamos todos y somos lo que somos: pintores. Algunos tienen más edad, otros menos, pero esto no quiere decir que sepas más ni menos o que valgas más o menos.

nortes en su formación artística Durante sus años de estudio en Madrid tuvo tres puntos de referencia: la Escuela de Bellas Artes de San Fernando, el Museo del Prado y el Museo de Reproducciones Artísticas, que entonces estaba en el Casón del Buen Retiro. ¿Recuerda algunos profesores que le marcaran especialmente en esa época? En general, no. Yo era muy joven y muy obediente, pero nada de lo que me decían me parecía útil de verdad para mí. Hubo una excepción: Soria [Francisco Soria Aedo, Granada, 1897-Madrid, 1965]. Me insistía en que a mis pinturas les faltaba algo: solidez, consistencia. Me repetía: «¡Más entero, más entero!». Cuando entendí este comentario fue una revelación, porque dio en la clave. Con el tiempo comprendes que eran grandes profesores, aunque en aquel momento, en la Escuela de Bellas Artes se habían quedado muy atrás en el conocimiento de lo que ocurría en la pintura; eran muy lejanos, nos hablaban de unos pintores o de unas formas de pintar por las que nosotros ya no sentíamos curiosidad: estaban fuera de su época. Sin embargo, eran verdaderos artistas y tenían un mundo profesional de muchos años. A lo mejor, uno no aceptaba todo lo que le decían, pero sabían de la pintura: eran pintores. Ahora, a menudo no lo son porque han dejado de pintar. Saben mucho porque

«No me considero un maestro. Los talleres son una reunión de pintores que comparten el amor a la profesión y también las dudas. Somos una familia que va en la misma dirección» artistas en la universidad

«La universidad tendría que ser más generosa. A los pintores no se les puede obligar a enseñar, pero sí invitarles, y no lo harían por dinero; lo harían nada más que en un gesto de generosidad por conocer un espacio que aman» han leído mucho y han visto mucho, han visitado ferias y tienen un cuerpo teórico, una estructura más cercana de lo que deben ser las cosas. ¡Pero no saben de pintura! Haber pintado es muy importante: te une mucho. Además de algunos profesores, ha reconocido que su tío y su esposa han influido en su trayectoria como artista. ¿Hasta qué punto? La vida ha puesto a mi lado a mi tío Antonio [López Torres] y a Mari. No han sido personas de éxito —aunque en el mundo del arte sí son conocidos—, ni con un talento especial. Pero tienen algo espiritual que ofrecer a los demás; algo tan alto, tan puro, tan elevado, con tanto mérito, que a mí me paraliza. Es lo que te puede dar un santo, si hay santos en la tierra. Creo que hay un arte maléfico y otro benéfico. El de Mari y el de mi tío es algo bueno, que no trata de imponerse, que no abusa de la buena fe del público. Eso ocurre po-

cas veces porque los artistas queremos gustar siempre y conquistar y, en algunas ocasiones, forzamos las cosas. En cambio, yo creo que la búsqueda del éxito es algo indecente y que hay que intentar huir de esa actitud como de la peste, aunque salgas ganando de momento. Para mí el éxito es la aceptación por parte de los demás de tu verdad; que para los demás sea útil lo que tú dices sobre el mundo, que les resulte interesante, valioso. En alguna ocasión ha dicho que habla con Velázquez todos los días y que se entiende bien con Fidias, Giacometti o Bacon. Sin embargo, otros autores le aburren, Picasso entre ellos. Picasso ha tenido un valor enorme para todos. Otra cosa es que se te acabe antes que otros. A mí se me acaba antes que Velázquez, por ejemplo. Velázquez no se me ha acabado ni como espectador ni como pintor; para mí es un enigma y es una presencia que no me cansa. Picasso sí me cansa, me aburre un poco, porque es muy invasivo y la sociedad lo ha usado también de una manera invasiva; llegó un momento en que ya no me aportaba más. Puede ocurrir también con Rubens y con muchos pintores históricos, sus trabajos llenan los museos pero no necesitas ver más. ¿Sigue pensando que, como ha comentado alguna vez, hay mucho arte caducado en los museos? Sí, muchísimo. Un amigo mío, Francisco López [escultor fallecido en 2017], un gran artista, cuando se estaba remodelando el Prado y se estaba discutiendo si había que ampliarlo, decía: «¿Por qué ampliarlo en vez de quitar lo que sobra?». Porque sobran cosas en el Prado, en el Louvre y en todos los museos. Por supuesto, de mi obra también, aunque haya otoño 2018  Nuestro Tiempo —09


Entrevista Maestro de la figuración

hecho pocas pinturas y esculturas. Siempre se hacen cosas que sobran. Desde el Renacimiento, hasta los mejores tienen obras de circunstancia, en que el artista ha actuado por obediencia a un mandato de la época o de alguna institución. Se hacían las obras por encargo, y no todos los encargos se pintaban con la misma ilusión.

arte y universidad Por desgracia, hoy en muchas instituciones universitarias el arte no está entre las prioridades de la formación que ofrecen. En muchos casos, como en algunos conciertos y exposiciones, se convierte en un objeto de consumo más. ¿Qué cree que debería hacer una universidad en el campo artístico? Lo primero es que el profesorado tenga la altura como para dirigir a los demás. El fallo está ahí. Yo creo que, por lo general, en las ciencias hay un cuerpo de docentes bien preparados en todas las universidades. Y también en la historia del arte y en otros campos. Incluso muchos de los mejores arquitectos son profesores. Pero en lo que es estrictamente el mundo de la pintura y de la escultura, los mejores viven de su trabajo, no necesitan la enseñanza; les quita tiempo. Tàpies, Chillida, Palazuelo o Gordillo hacían su tarea y con esto les bastaba y se les llenaba la vida. La universidad podría corregir eso incorporándolos como visitantes. Cuando estudiaba Bellas Artes, ninguno de los mejores pintores estaba en la enseñanza. Eran Picasso, Chagall, Dalí… La universidad tendría que ser más generosa, darse cuenta de lo que pasa. No se les puede obligar a enseñar, pero sí invitarles, y no lo harían por dinero; lo harían nada más que en un gesto de generosidad por conocer un espacio que aman. Si un joven desea ser artista hoy, ¿cómo cree que podría abrirse camino: yendo a una escuela de Bellas Artes, 10—Nuestro Tiempo  otoño 2018


perfil

Un genio humilde El aspecto de Antonio López se va identificando progresivamente con el de las personas que aparecen en sus obras, por lo general sobrias y concentradas. A sus ochenta y dos años, es como si la vida fuera esculpiendo al escultor, volviéndolo más enjuto, más pálido, más encorvado y algo más lento de movimientos aunque con la sonrisa y la viveza en los ojos de siempre: un hombre de una sensibilidad y una inteligencia portentosas con un disfraz de persona normal. Parece importarle poco ser el segundo autor español vivo más cotizado (un cuadro de la serie Torres Blancas se vendió por cerca de dos millones de euros en 2008) y da una importancia relativa a las críticas especializadas positivas. Tampoco se la concede a los premios recibidos, entre los que despuntan el Nacional de Arquitectura (ganado en 1965 conjuntamente con el arquitecto valenciano Heliodoro Dols), el Príncipe de Asturias de las Artes (1985), la Medalla de Oro de la Ciudad de Madrid (2010) y varios doctorados honoris causa, como el de la Universidad de Navarra (2011). Antonio López ha conseguido algo quizá más difícil: la conexión de un artista contemporáneo con el público general. Su personalidad, ajena a toda estridencia y sofisticación, y su presencia en la calle, en los medios de comunicación y en los museos han facilitado seguramente esa sintonía. Desde su llegada a Madrid en 1949 convirtió las calles de la ciudad en objeto de su arte y, muchas veces, en su propio taller. Con el tiempo, sus pinturas de la Gran Vía o de barrios de las afueras se han erigido en verdaderos iconos del arte madrileño y español. Su presencia en la película El sol del membrillo, dirigida en 1990 por Víctor Erice, y las numerosas entrevistas en periódicos y televisiones han permitido conocer plenamente de cerca al artista. Por otra parte, sus retrospectivas (en el Museo Reina Sofía en 1993, en Boston en 2008 y en Madrid y Bilbao en 2011) y la más reciente exposición colectiva «Realistas de Madrid» (2016) se convirtieron en acontecimientos de repercusión muy amplia. En sus sesenta y cinco años de carrera Antonio López ha pasado por varias etapas artísti-

cas, que los expertos han analizado con detalle en la amplia bibliografía disponible sobre él; se le ha encuadrado en diversos movimientos —realismo, surrealismo o hiperrealismo—, siempre dentro de la figuración y al margen del informalismo y la abstracción más frecuentes en las últimas décadas. Él, sin embargo, procura escapar de las etiquetas generales y suele situarse sencillamente en el grupo de artistas amigos suyos con los que ha compartido una visión del arte y de la vida: Francisco López Hernández y su mujer, Maribel Quintanilla, el matrimonio formado por Julio López Hernández y Amalia Avia, Enrique Gran, María Moreno, esposa del propio Antonio López, y su tío, Antonio López Torres (Tomelloso, 19021987). De Mari (Madrid, 1933) es de quien Antonio López se siente más deudor: «Es la luz que me ha guiado en el arte y en la vida». Se casaron en 1961 y han tenido dos hijas: María y Carmen. Durante décadas Mari desarrolló una carrera como pintora con buena aceptación en ámbitos artísticos, aunque menor entre el gran público. La mala situación de su salud preocupa profundamente a su marido. A pesar de la edad y del normal desgaste, Antonio López trabaja en varios proyectos, algunas decenas según él mismo. Su posición de pintor reconocido le permite flexibilizar los plazos de ejecución y entrega, como sucedió con La familia de Juan Carlos I, obra a la que dedicó de manera intermitente más de veinte años. Sin embargo, lo que no cambia es su actitud ante cada escultura, ante cada cuadro: la interrogación inconformista por «la mucha realidad y el mucho misterio» presentes en las escenas de la vida cotidiana, en las que «no hay nada anodino» y en las que «conviven lo efímero y lo eterno». Asombro permanente, sinceridad como actitud artística y ética, trabajo minucioso, paciencia de quien es capaz de esperar a que la realidad se revele lenta y paulatinamente: estos rasgos, entre otros muchos, hacen pensar que el genio de Antonio López es inagotable, pues cada día renace en su búsqueda de la luz oportuna, del momento preciso.

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Entrevista Maestro de la figuración

El pintor con un grupo de estudiantes en la Escuela de Arquitectura en 2013. teniendo una formación universitaria previa? No lo sé. Mi experiencia es que los cinco años de estudio de Bellas Artes me cambiaron la vida por todo lo que trabajé allí. También por los profesores, aunque no les hiciera mucho caso. Y, sobre todo, por los compañeros que sabían más que yo. El conjunto me enseñó muchísimo y cogí un apego enorme a esos lugares, que me dura todavía. En un momento determinado, me ofrecieron dar clases en la Escuela de Bellas Artes y estuve encantado cinco años. En mi primera sesión, cogí varios libros de pintores que me gustaban —entonces nadie hablaba de ellos ni se veían en las exposiciones—, y los repartí por las paredes para que supieran quién era Bacon, quién era Giacometti, quiénes eran esos artistas que había que conocer. Yo creo que lo básico es saber qué arte se hace en nuestra época, porque eso per12—Nuestro Tiempo  otoño 2018

mite acceder a la obra de los antiguos. Lo primero es estudiar el presente y, además, bien, no mal, a través de los tópicos. Y los talleres sirven para reparar un poco esas carencias.

figuración, abstracción, realismo El escritor Francisco Nieva dijo que, en el contexto del arte contemporáneo, Antonio López puede parecer un anacronismo y que usted no está sujeto a la distinción entre el realismo y la abstracción: que «Antonio López es él mismo». ¿Qué opina de su etiqueta habitual como autor fuertemente realista frente a la corriente dominante de la abstracción? Yo prefiero hablar de figuración más que de realismo. Además, mi pintura no va en contra de nada. No es verdad que vaya

contra la abstracción. De hecho, siento una enorme admiración por la abstracción. Sin embargo, creo que nos han enseñado mal las cosas: de los profesores ignorantes que decían que los modernos abstractos no sabían pintar hemos pasado a lo contrario, a la gente débil que se ha unido a la voz general, no quiere enfrentarse a ella y no tiene deseo de rebeldía porque es peligrosa. En medio hay una serie de pintores figurativos que quedan fuera de ese encadenamiento de la modernidad. ¿Y ahí está usted? ¡Nosotros! Decir que esté yo solo es algo absolutamente equivocado. La mitad de los pintores buenos del siglo xx son figurativos, pero pocos han emergido al conocimiento general o popular. Hay una lista larga de pintores insignes que no se conocen —por ejemplo, José María


los clásicos

Mezquita— y otros algo más populares: Balthus es muy bueno, Lucian Freud, Hopper, Andrew White… Ha dicho que en la naturaleza recibe «impresiones muy misteriosas». ¿Qué son? ¿Cuál es el detonante de una obra de Antonio López? Eso lo decimos todos. Lo puede decir Buñuel, Hitchcock o un taxista, que también recibe impresiones misteriosas, solo que él no hace arte con eso. No creo que el artista tenga sentimientos distintos de los demás. Pero hace su trabajo con esas emociones de dolor, de misterio, de pena, de fragilidad… Para él esa emoción es el motor de su trabajo. La gente siempre se ha emocionado con la misma intensidad que los artistas o incluso mayor. Y se han vuelto locos, han padecido y han disfrutado mucho, pero no han llegado a hacer cuadros ni novelas con eso. Poder trabajar con tus sentimientos te alivia el mal, lo saca afuera, hace con ello algo bueno para los demás; hasta se puede vivir de eso. ¿Es esa su descripción de la creatividad? La creatividad está en el arte, en tener un hijo o hacer un guiso. El hombre tiene esta capacidad y la expresa de muchas formas. Ahora parece que ha quedado reducida casi en exclusiva al arte, pero no es así. Hay personas muy creativas, que sienten la vida y no hacen arte. Todos tenemos sentimientos; quizá la diferencia es que los artistas los materializan. El pintor, si es bueno, va afinando toda esa sensibilidad en una dirección artística. Y, además, es necesaria también la bondad, que es una forma de inteligencia superior; la bondad verdadera, no solo la de hacer bien las cosas. Entre sus actuales proyectos está una escultura de Cristo para la catedral

«Lo básico es saber qué arte se hace en nuestra época porque eso permite acceder a la obra de los antiguos. Lo primero es estudiar el presente y, además, bien, no mal, a través de los tópicos»

trabajo porque pasar del cristo de Velázquez al cristo del siglo xxi es muy difícil. La gente tiene la imagen de Velázquez, entiende que esa es la grandeza, pero ¡no puedes hacer otro cristo de Velázquez! Confían en mí porque soy un autor figurativo; Rothko o Mondrian no podrían pintar una crucifixión. Dalí sí pudo, porque era figurativo. Veremos.

antinada

En alguna ocasión ha hablado de unos pocos temores. Uno de ellos es el miedo a no vender. Otro, a «perder facultades». ¿A qué se refería? Lo segundo no me inquieta mucho, aunque lógicamente me canso más, y ahora no me veo capaz de esfuerzos que antes hacía. Me preocupa más la idea de que la gente te vuelva la espalda. Esa es la amenaza para todas las personas que viven del arte: el cineasta que estrena, el escritor que publica… Todos esperan qué va a dede Vitoria. Es su primera obra religio- cir El País o la crítica en general. Puedes sa. ¿Qué reflexión va a materializar callártelo, pero es así. Yo tengo ochenta allí? y dos años y no me puedo quejar porque Es una crucifixión. Yo pienso que el arte voy viendo a mi alrededor cosas terribles religioso hace siglos que no se ha renova- con los personajes de mi generación. do, quizá desde la época de Velázquez. Casi no hay arte sacro de valor desde el Hay personas que aseguran no arresiglo xvii en todo Occidente. Lo intere- pentirse de nada. ¿Usted? sante es intentar hacer un cristo que sea No, de nada. A lo mejor, de haber callado de nuestra época. Es lo que me despierta, cosas. Mi amigo Paco López decía una el motivo principal por el que lo haría: la frase con la que no he estado de acuerdo: posibilidad de hacer una figura de Cristo que el hombre es dueño de sus silencios que corresponda a nuestra sensibilidad, a y esclavo de sus palabras. A mí me ha panuestra manera de vivir la religión. Yo no sado lo contrario: no me he arrepentido soy un religioso activo, pero siento lo re- nunca de haber dicho algo. He sido siemligioso. Y siento que, como decía Bacon, pre esclavo de mis silencios. la crucifixión es un tema verdaderamente grande, extraordinario, impresionante, ¿Y echa en falta algo? que rebasa el límite de la religión. Me pa- Algo sí. Sobre todo, que mi mujer estuvierece muy interesante afrontarlo, pero ra bien; que apareciera algo en el mercado siempre que los responsables de la Iglesia que la sacara de donde está. Pero decir y las instituciones me dejen la suficien- eso es una tontería… ¿La pregunta es si te libertad. De momento, la tengo, pero echo algo en falta? No, nada. Francamenveremos conforme se vaya avanzando el te, nada.

«Mi pintura no va en contra de nada. No es verdad que vaya contra la abstracción. De hecho, siento una enorme admiración por la abstracción»

Nt

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Entrevista Maestro de la figuración

COLOQUIO

Hablar de ciencia y arte, verdad y belleza Antonio López participó en un coloquio con la vicerrectora de Profesorado de la Universidad, María Iraburu, moderado por el director del campus de Madrid, Ángel J. Gómez Montoro, al que asistieron más de mil graduados de todas las facultades. A continuación se reproduce parte de ese diálogo que se desarrolló durante la presentación a los antiguos alumnos del nuevo edificio de posgrado. AGM: Antonio, me impresiona escucharte hablar casi más de la verdad que de la belleza. ¿Por qué es tan importante la verdad en el arte? AL: El mundo va en la dirección de la verdad. De la belleza, que fue el corsé de la creación artística, se dejó de hablar en el siglo xix. Hay que pensar que la verdad es elegante, hermosa y bella de por sí. Como Emily Dickinson expresó en una poesía preciosa, no puede haber belleza sin verdad ni verdad sin belleza, ya que la belleza es verdad: «Ambas son una». MI: Hay belleza en el conocimiento, incluso en la búsqueda del conocimiento. Es bonito ver cómo para los jóvenes la verdad, la belleza y la ciencia se identifican, y, si una de ellas falla, pierde sentido su trabajo. AL: El conocimiento del arte ha sido el trabajo de toda mi vida y me ha enseñado cómo es el mundo pero, conforme voy siendo mayor, siento todo lo que aporta la ciencia. Porque es un conocimiento absolutamente fiable. El mundo del arte, sin embargo, es móvil, impreciso, incierto. 14—Nuestro Tiempo  otoño 2018

Ciencia y arte trabajan sobre el conocimiento del mundo, pero los científicos lo hacéis primero en equipo, con una evidencia clara. El trabajo del artista es muy individual, muy solitario. El artista de ahora tiene que hablar de él, ¿y quién puede hablar de él si no es él mismo? Hoy cada persona tiene algo preciso que contar. Es un proceso muy emocionante, pero crea un caos enorme a la hora de juzgar. AGM: Uno puede pensar a priori que la ciencia es el terreno de la objetividad, mientras que el arte es el ámbito de la subjetividad. ¿Esto es así? A la vez, la realidad es el punto de partida de los dos. ¿Cuál debe ser la actitud del científico y del artista ante la realidad? MI: Científicos y artistas compartimos muchas cosas en cuanto a que estamos en una constante búsqueda con respecto a la realidad, que viene de una fascinación por el mundo que nos rodea. Pienso que arte

y ciencia se encuentran cuando hay buen arte y buena ciencia. Porque la ciencia es objetiva, es compartida, es fiable cuando es buena ciencia. Aunque a veces se ponen unas expectativas en la ciencia excesivas, como si fuera a solucionar los problemas de la vida, creo que la ciencia buena es la ciencia consciente de sus propios límites, humilde. AL: Tengo la impresión de que no puede haber una ciencia falsa. Pero sí se puede mantener un arte equivocado durante siglos; los museos están llenos de cuadros que no valen para nada. Esa dificultad que se ha extremado tanto en la era moderna en relación con la aportación a veces es una locura: por la mañana piensas, según la opinión de los demás, que eres un buen pintor, y por la noche, que lo que haces ya no se debe hacer, que eso ya ha pasado... El artista tiene que convivir con el trabajo hecho en esa penumbra tan dificultosa de no poder verificar nada.


AGM: Cuando uno investiga, también hay días en los que le parece que va por el buen camino y otros en los que cree que lo que ha hecho no vale nada.

se salva va a ser por el conocimiento. Hay una cosa que me parece maravillosa del arte y es que nos pertenece a todos de la misma manera. Cualquier persona puede colocarse ante una pintura, o leer un libro, y disfrutar de ello. La ciencia es más bien un jardín del que no todo el mundo tiene la llave para entrar. Noto que la ciencia y el arte son una buena combinación: ahí entra el alma, el corazón, el cerebro, entran todos los misterios.

MI: La ciencia tiene muchísimo de ensayoerror, de experimentos que no salen, de hipótesis que finalmente resultan falsas… Es cierto que tal vez la impostura sostenida a lo largo del tiempo no es viable, porque nuestros resultados deben ser reproducibles. El verdadero riesgo de la ciencia es que se corrompa no tanto por el engaño AGM: ¿Cuánto tienen que mirar la como por la precipitación, por la necesi- ciencia y el arte a los demás? dad de dar resultados a cualquier coste. AL: A veces los artistas no hacemos un AL: Hay un elemento corruptor terrible de buen trabajo porque la sociedad nos desambas facetas: el dinero. Estamos a sueldo vía. En el siglo xvi la gente prefería pinde alguien que nos paga nuestro trabajo. turas con unos desnudos bonitos antes La ciencia se puede usar para mal. La elec- que obras que hablaran de la veracidad. tricidad puede valer para matar a alguien La vida es difícil y la sociedad quiere que en la silla eléctrica. Einstein, que era un les entretengas, y el arte, sobre todo el arte hombre de tanto talento, es el origen de la contemporáneo, te pone delante de los bomba atómica. Por otro lado, si el hombre ojos a veces cosas indeseables de mirar.

María Iraburu, Antonio López y Ángel José Gómez Montoro en un momento del coloquio celebrado el 20 de septiembre en el edificio Alumni en Madrid. MI: En ambos casos estamos llamados a compartir. Investigamos para la sociedad y necesitamos contar lo que hacemos, compartir lo que hacemos, porque necesitamos apoyo económico para hacer cosas y avanzar. AL: Ciencia y arte me parecen un acto de servicio a la sociedad. A mí me apasiona pintar, me mejora la vida, es como mi tabla de salvación. Pero también pienso en la utilidad que pueda tener para los demás, que puedan encontrar algo que les aliente, que sea como un pequeño refugio ante las dificultades de la vida. Creo que el arte tiene que cubrir ese espacio y tiene que hacerlo sin trampas, de verdad, hay que intentarlo pase lo que pase. otoño 2018  Nuestro Tiempo —15


ahora bien Enrique García-Máiquez

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que se fueron se equilibra en el presente con la ardua deuda de ser testadores de los que vendrán. Ese era el problema: aquel buen grupo de muchachos inteligentes no pensaba en las nuevas generaciones. Ni las nombran. ¿Quién les explicará que esa exigencia les salvaría? Hablamos de los efectos nocivos económicos y laborales del descenso de la natalidad, pero se nos olvida echar las cuentas filosóficas, antropológicas, políticas y culturales. Sin hijos, los occidentales nos sentimos estériles e injustos, sin más compensación que el nihilismo y el relativismo. Esto no quiere decir, por supuesto, que haya que despreocuparse de los desafíos de la inmigración y de los problemas humanitarios. Solo que no habría que encararlos con este sentido de culpa y vacío flotante que no ayuda a nadie, ni a ellos ni a nosotros. La solidaridad horizontal —en el espacio— ha de cruzarse con la solidaridad vertical (en el tiempo), pilar y eje. Lo comprendí gracias a que me puse a ver el documental «Hablamos de los efectos nocivos económicos mientras pensaba en la columna para este número redondo. y laborales del descenso de la natalidad, pero Qué inmerecido privilegio, yo, que soy un recién llegado, se nos olvida echar las cuentas filosóficas, como quien dice, sumándome a la celebración de tal número de números. Cuánta historia de la que soy, gracias a la amable antropológicas, políticas y culturales» invitación de Ignacio Uría y a la confianza posterior del actual equipo de redacción, un beneficiario inmerecido. Podría hasta n el primer capítulo de la serie El gran debate, sentirme mal. ¿No recuerdo, en una estantería del despacho el flamante premio de Asturias Michael Sandel, del jefe de estudios de mi colegio de Cádiz, cuando era un profesor de Filosofía Política en Harvard, se reúne, adolescente, los preciosos, prestigiosos y apretados lomos de colores de la colección? Yo no había llegado aún a la Univercon unas decorativas ruinas griegas de escenario, sidad y Nuestro Tiempo ya era apabullante, con tantas firmas y con un puñado de fotogénicos jóvenes de diversas nacionareportajes excelentes. lidades para discutir sobre inmigración. La mayoría no enAhora bien, mi privilegio es exigencia, y, por tanto, no puedo cuentra ningún argumento de por qué los ciudadanos que han apocarme. He de animarme. Ojalá, cuando se celebre el númetenido la suerte de nacer en un país próspero podrían resisro 7 000, un columnista reciente se sienta igual de orgulloso tirse a admitir a todos los inmigrantes. Ni el instinto cultural de pertenecer a Nuestro Tiempo, y yo haya puesto mi olvidado de supervivencia les convence. Uno o dos, tímidamente, se granito de arena en ello, y, sobre todo, que ese desconocido atreven a sugerir cierta analogía con la defensa de una herencolega, que me desconocerá, sienta la obligación de transmitir cia familiar. Los demás, ostentosamente (ponen caritas y dan bufidos), ven la herencia como el caso más flagrante de suerte el espíritu de la revista hasta el número 70 000, y ustedes, los lectores, reconozcan esa continuidad, y la hayan transmitido injusta, que clama al cielo. Nadie sabe qué replicar. también. Porque para que algo —nuestro Si se hubiesen preparado el simposio país, nuestra familia, Nuestro Tiempo— sea leyendo a Edmund Burke, no se habrían La pregunta del autor nuestro, tiene que seguir siendo de los de encontrado en un callejón sin salida. El políantes, palpitando en nuestra fidelidad, admitico y escritor británico defendía que una soLa celebración de los ración y agradecimiento; e ir a ser después de ciedad es una comunidad entre los muertos, 700 números de Nuestro los que vengan, presentes en nuestra ilusión, los vivos y los que nacerán. Romper la caTiempo ¿no es el mejor en nuestra entrega, en nuestra confianza. dena es romper la sociedad. En el debate de momento para pensar en Michael Sandel, sentían que toda herencia los 70 000? económica, pero también la de instituciones Enrique García-Máiquez [Der 92] es poeta y ensayista. @EGMaiquez que funcionan, la de estabilidad política, la egmaiquez.blogspot.com.es de riqueza cultural o la de normas jurídicas, eran injusticias rampantes; y que la única re@NTunav dención implícita sería no poner barreras a Opine sobre este asunto en nadie para que las disfrute, aunque se pierda Twitter. Los mejores tuits se todo en un proceso sin control. publicarán en el siguiente número. Burke, en cambio, no lo vería injusto, porque la fortuna de ser herederos de los

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Grandes temas Buenos tiempos para contar historias

La edad de oro del cine documental en España La presencia cada vez más destacada de obras documentales en certámenes de cine —incluidos los Óscar— y el aumento en la audiencia de este género ponen de manifiesto el gran momento que vive, también en España. En septiembre, Isaki Lacuesta conquistó la Concha de Oro en el Festival de San Sebastián con su película de no ficción Entre dos aguas (2018). El cine documental, en el que se mezclan y enriquecen realidad y ficción, se ha abierto camino desde sus comienzos defendiendo sus señas de identidad: calidad artística y creatividad del director. texto Kike España [Com 17]


Entre dos aguas (2018) Guion: Isa Campo, Isaki Lacuesta, Fran Araújo Dirección: Isaki Lacuesta El reencuentro de dos hermanos gitanos renovará el recuerdo de la muerte violenta de su padre cuando eran niños.


DIEZ DOCUMENTALES ESPAÑOLES IMPRESCINDIBLES

1 Las Hurdes, tierra sin pan (1933) Guion y dirección: Luis Buñuel En 1932, Las Hurdes (Cáceres) es una de las regiones más pobres y menos desarrolladas de España. Esto provoca la emigración de los jóvenes y la soledad de quienes se quedan.

un documental no es un reportaje, en el que prima la inmediatez de lo actual. Busca algo más que informar: contar historias. Y, puesto que existen muchas maneras de hacerlo, no se trata de un género uniforme sino más bien de lo contrario: destaca por la variedad de temas, formas y tonos que muestran el universo creativo de un autor. Ahora bien, si hubiera que mencionar un denominador común, un rasgo presente en todos los documentales, sin duda sería que la materia prima de la que parten, para moldearla y mostrarla bajo un determinado prisma, es la realidad. Su puesta en escena se desarrolla dentro de la vida. El documental trabaja con la realidad, la transforma y la expone mediante la mirada original de quien lo crea, dando prueba de un espíritu de innovación en su concepción, su realización y su escritura. Se distingue del reportaje por la maduración del tema tratado, que comporta una reflexión compleja, y por la impronta personal del cineasta.

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de los hermanos lumière a la transición El nacimiento del género documental se remonta al comienzo mismo del cine: las primeras tomas de los hermanos Lumière en 1895 tituladas La salida de los obreros de la fábrica Lumière à Lyon Monplaisir y Llegada de un tren a la estación de la Ciotat. En ellas se reproduce una realidad que no ha sido creada ni modificada para su filmación; por lo tanto, está presente la esencia del documental, un género con una historia rica y, al menos en España, quizá desconocida por el público general. Desde la llegada del invento de los Lumière a España hasta la Guerra Civil, se vivió un periodo complejo y variado para el documental. Tras el reinado de Alfonso XIII (1902-1923), durante el cual existió una industria muy modesta, bajo la dictadura de Primo de Rivera (19231930) apareció una élite intelectual cinéfila que intentó cultivar un documental de vanguardia. En esa generación se ubica Luis Buñuel (1900-1983), que inició su carrera en París en torno a 1929 y cuyo

cine social se hizo revolucionario en el documental Las Hurdes, tierra sin pan (1933). En esa misma línea antiburguesa, en 1931 los responsables de la República impulsaron la difusión cultural entre las clases más humildes a través de las itinerantes Misiones Pedagógicas, que llevaron proyectores cinematográficos en sus expediciones rurales. La Guerra Civil trajo consigo una copiosa producción de cine documental de difusión política. Al término de la contienda, los vencedores crearon sus noticiarios propagandísticos, a la vez que implantaron una férrea censura en todos los medios de comunicación. En 1947, nació una escuela oficial de cinematografía, denominada Instituto de Investigaciones y Experiencias Cinematográficas, que sirvió de precario refugio para cineastas jóvenes e inconformistas, luego figuras destacadas del arte español, como Carlos Saura o Basilio Martín Patino (1930-2017). Ambos comenzaron sus carreras con documentales. Desde 1962, por los cambios políticos y sociales, se aligeró la censura y se promocionó un cine más renovador y com-


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Canciones para después de una guerra (1971) Guion: Basilio Martín Patino, José Luis García Sánchez. Dirección: Basilio Martín Patino Evocación de la posguerra en España a través de imágenes de archivo. Al montar sobre ellas canciones populares de la época, adquieren un segundo significado, a veces satírico.

petitivo, el llamado Nuevo Cine Español, donde despuntó tímidamente un filón documental con películas como Juguetes rotos (1966), de Manuel Summers (19351993). En los años finales de la dictadura y los inicios de la democracia, algunos grupos de Barcelona y Madrid cultivaron un cine documental clandestino destinado a las cadenas televisivas extranjeras. Constituyen algunos ejemplos El campo para el hombre (1973), del Colectivo de Cine de Clase; Can Serra (1976), de la Cooperativa de Cine Alternatiu; Amnistía y libertad (1976), del Colectivo de Cine de Madrid; o Los jóvenes del barrio (1982), de Video-Nou.

nuevos aires para el cine español La muerte de Franco dio paso a un nuevo capítulo en la historia del cine español y, en ese momento, se produjo el despegue del documental al mismo compás de la industria cinematográfica. El cambio de una dictadura de casi cuarenta años a la democracia hizo que el sector oscilase

El sol del membrillo (1992) Guion y dirección: Víctor Erice El pintor español Antonio López muestra el proceso de creación de uno de sus cuadros, El membrillero. El paralelismo entre pintura y cine es constante.

entre el proteccionismo y la crisis. Como un reflejo de la realidad emergente, el género audiovisual se renovó aunque, paradójicamente, el antiguo control franquista se vio suplantado, también desde las esferas gubernamentales, por otro que trataba de garantizar la supervivencia del cine español frente a la producción extranjera. Tras la victoria del Partido Socialista en 1982 se abrió una etapa diferente. Las promesas electorales de cambio en el ámbito cinematográfico se formalizaron cuando Pilar Miró (1940-1997), reconocida directora de cine, teatro y televisión, fue nombrada directora general de Cinematografía del Ministerio de Cultura. En diciembre de 1983 se publicó la llamada Ley Miró, por la que se concedía una subvención anticipada a los filmes calificados de especial calidad artística y cultural. La Ley Miró trajo consigo un descenso progresivo de largometrajes, el cierre de numerosas salas de exhibición y la disminución de espectadores, además de la desaparición de pequeñas productoras. Por el lado positivo, aportaba un apoyo especial a proyectos de nuevos

realizadores o de carácter experimental y promovía el cine de autor, del que existen ejemplos de esa época con un rasgo que se mantendrá constante en la producción española: la reflexividad, la autoconciencia. Una de esas cintas imprescindibles es El sol del membrillo (1992), de Víctor Erice, cuya aproximación a la belleza de la realidad cotidiana desde un punto de vista distinto representó un punto de inflexión en el mundo de la no ficción española. En la película, el pintor y escultor Antonio López muestra el proceso de creación de uno de sus cuadros, El membrillero. El paralelismo entre pintura y cine es constante; la concepción de ambas artes como medio de conocimiento y como negación de la muerte, evidente. Con un presupuesto modesto a pesar de la financiación pública, Erice recogió el Premio Nacional de Cine de 1993 y cosechó triunfos importantes en festivales de renombre internacional como Cannes o Chicago. Esta fascinación de Erice por la realidad en el cine corría pareja a la que José Luis Guerín había manifestado tres otoño 2018  Nuestro Tiempo —21


4 años antes en Innisfree (1990), donde el autor rastrea las huellas que dejó en un pueblo irlandés el rodaje de El hombre tranquilo de John Ford: «Me pareció apasionante que, estudiando ese pueblo y aproximándome a sus gentes, apareció el tema de la realidad y la ensoñación, la realidad y su representación», comentaba Guerín para un artículo de El País publicado en agosto de 2002. En los últimos veinticinco años el cine español en general y el documental en particular han crecido de manera notable. De hecho, en 1994 la producción de largometrajes de nuestro país tocó fondo (según estadísticas del Ministerio de Cultura se rodaron únicamente 44) y comenzó una progresión que le llevó, dos décadas más tarde, a superar los doscientos filmes (216 en 2014). También en 1994, siendo ministra la recientemente fallecida Carmen Alborch, se aprobó una ley que promocionaba el cine español, se iniciaron los estudios universitarios de Comunicación Audiovisual y se crearon las escuelas de cine de Madrid y Barcelona, por donde comenzaron a transitar la experiencia y los conoci22—Nuestro Tiempo  otoño 2018

Asaltar los cielos (1996) Guion y dirección : José Luis López-Linares, Javier Rioyo 20 de agosto de 1940. En una casa a las afueras de México, un viejo lee un artículo. Justo detrás está su autor, un joven apuesto que saca un piolet y golpea el cráneo del anciano. Es el fin de la vida de Trotski, uno de los inspiradores de la Revolución Rusa.

«El documental trabaja con la realidad, la transforma y la expone mediante la mirada original de su autor, dando prueba de un espíritu de innovación en su concepción, su realización y su escritura» mientos teóricos de profesionales tan influyentes en el sector como José Luis Sáenz de Heredia (1911-1992), Paco Rabal (1926-2001), Luis García Berlanga (1921-2010) o Elías Querejeta (19342013), entre otros. Junto al apoyo oficial, también por gobiernos del Partido Popular a partir de 1996, otro gran sustento del cine español en esa época lo constituyeron las cadenas privadas, que iniciaron su actividad en 1990. Estas permitieron recuperar

la inversión económica mediante los pases televisivos, logrando audiencias muy superiores a las alcanzadas en salas. Además, comenzaron a participar en la producción cinematográfica, lo que implicó la entrada de capital privado y la conexión entre ambos sectores audiovisuales. En septiembre de 1999, Barcelona acogió una de las conferencias más importantes del sector del documental, el DOCS’99. En este encuentro, que promueve la producción y coproducción de documentales, doce realizadores tuvieron la oportunidad de dar el impulso definitivo a sus proyectos mediante su presentación ante un amplio panel de televisiones nacionales e internacionales. Entre ellos se encontraba Pilar García Elegido, ganadora ese año del Goya al mejor cortometraje documental por su trabajo Confluencias (1999), quien poco después afirmó que ya en aquel momento en nuestro país había nuevos realizadores interesados en retratar la realidad y productores que estaban pidiendo que las instituciones apoyasen también este género. Algo estaba cambiando.


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Monos como Becky (1999) Guion y dirección: Joaquím Jordá, Nuria Villazán Retrato de la locura a través de un acercamiento biográfico al neurólogo Egas Moniz, que hace sesenta años popularizó un experimento consistente en extirpar el lóbulo central del cerebro de un mono salvaje para hacer de él un animal pacífico.

En los últimos años el documental ha continuado creciendo. Según un informe del Observatorio Audiovisual Europeo de 2017, España y Alemania lideran el sector en Europa; en 2015 se produjeron en nuestro país 255 largometrajes, de los que 113 pertenecían a este género. Otro síntoma positivo es su presencia en los premios Goya, que entrega la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España; en 2015, por ejemplo, 143 largometrajes participaron en las distintas categorías y 63 de ellos fueron documentales. Por otro lado, goza de buena salud la relación del género con las televisiones, que no solo financian y coproducen sino que, además, incluyen documentales en sus parrillas de programación. De hecho, con el tiempo se ha consolidado su presencia en La 2 de RTVE y aumenta en los segundos canales de las televisiones públicas autonómicas: la catalana Canal 33, la vasca ETB 2 y la valenciana Punt 2. Además, la aparición de las televisiones digitales multiplica la oferta de canales temáticos como Canal Historia, Documanía, Odisea, Cultura o Discovery.

En construcción (2001) Guion y dirección: José Luis Guerín En un barrio de Barcelona, amenazado por un plan de reforma, se emprende la construcción de unas viviendas, con la consiguiente mutación del paisaje humano. Homenaje a la cotidianidad de los personajes más comunes.

nombres y títulos que hacen camino En ese contexto de fortalecimiento del género, han surgido nuevas hornadas de realizadores y se han consolidado otros como el maestro Guerín, con un cine muy personal donde se difuminan los contornos entre el documental y la ficción y se juega con la ambigüedad poética de los límites confusos. Así ocurre en Tren de sombras (1997), que muchos críticos califican de obra maestra y en la que este singular hombre de cine nos adentra en el pozo sin fondo del misterio de la captura y la domesticación del tiempo. En construcción (2001), por su parte, surge de las más de ciento veinte horas de imágenes rodadas entre 1998 y 2000 por Guerín y un grupo de alumnos de la Universidad Pompeu Fabra. Se trata de un hermoso homenaje a la cotidianidad de los personajes más comunes del que el crítico Carlos Boyero escribió en El País: «Posee el aire y el formato de un documental, pero también es una comedia agridulce y surrealista, una tragedia risueña, un retrato costumbrista y

coral, una excentricidad con lógica, una apuesta arriesgada y comprometida, un poema púdico y melancólico, un canto épico, una cámara y unos micrófonos llenos de arte que logran el gozoso milagro de que la realidad nos parezca la ficción más apasionante». En los Goya de 2002, fue considerado el mejor documental del año, término con el que el autor no se sintió especialmente cómodo, pues «mucha gente asocia el documental con una mera prolongación del periodismo, y eso no tiene nada que ver con el documental como forma cinematográfica bella y ambiciosa». En distintos momentos se han apuntado al género documental directores consagrados en el cine de ficción, como Fernando León de Aranoa con Caminantes (2001), sobre la marcha zapatista de México, o Julio Médem con La pelota vasca: la piel contra la piedra (2003), sobre la situación de Navarra y el País Vasco en relación con ETA, sus víctimas y sus presos, el GAL y otras cuestiones históricas. En el terreno exclusivamente documental de las últimas décadas destacan Javier Rioyo y José Luis López Linares, otoño 2018  Nuestro Tiempo —23


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El cielo gira (2005) Guion: Mercedes Álvarez, Arturo Redín Dirección: Mercedes Álvarez La directora refleja la extinción de un pueblo en la provincia de Soria. Al mismo tiempo, recupera las imágenes de la localidad cuando, a principios del siglo xx, aún rebosaba vida.

que firmaron Asaltar los cielos (1996), una reflexión subjetiva sobre las revoluciones en el siglo xx, A propósito de Buñuel (2000), Extranjeros de sí mismos (2001) o Un instante en la vida ajena (2003), con un Goya a la mejor película documental en 2004. Otras obras dignas de mención son Más allá del espejo (2006), película póstuma en la que Joaquim Jordà (19352006) indaga en la vida de personajes que, como él, sufren una enfermedad cerebral que conlleva diferencias sustanciales a la hora de percibir la realidad; La silla (2006), cinta con la que Julio D. Wallovits rinde homenaje a las vanguardias, en concreto al surrealismo; o Dies d’agost (2006), de Marc Recha, con una apuesta personal entre la ficción y el documental. El documental de finales del siglo xx y lo que llevamos del xxi se nutre con frecuencia de creadores que han pasado por las aulas. De hecho, han tenido gran repercusión sobre él las escuelas de cine, los estudios universitarios de Comunicación Audiovisual y, en particular, dos másteres de reputación consolidada: el Máster en Documental de Creación de 24—Nuestro Tiempo  otoño 2018

Mapa (2012) Guion y dirección: Elías León Siminiani Rodada durante varios años, es una películadiario que narra en primera persona situaciones de la vida cotidiana de un joven director español que, tras su despido de su trabajo en televisión, viaja a la India para crear su primer largometraje.

la Universidad Pompeu Fabra, creado en 1998, y el Máster en Teoría y Práctica del Documental Creativo de la Universidad Autónoma de Barcelona, también con más de veinte años de trayectoria. De ellos han salido creadores tan importantes como Carles Bosch y Josep Maria Domènech, que firman Balseros (2002), sobre el exilio cubano hacia EE. UU. con una nominación a película de no ficción en los Óscar; Ricardo Íscar, cuya Tierra negra (2005) arroja las luces y las sombras del trabajo en una mina de carbón; Isaki Lacuesta, ganador en dos ocasiones de la Concha de Oro (con Los pasos dobles en 2011 y Entre dos aguas en 2018); o Ariadna Pujol, galardonada con el Premio del Público al Mejor Documental del Festival de Málaga 2006 por Aguaviva (2006). Esta sucinta lista de nombres y títulos no pretende ser exhaustiva. Solo intenta reflejar que los últimos años son testigos de una eclosión del cine documental, manifiesta también en un éxito de taquilla inédito hasta ahora. Que una serie de documentales se estrene en salas comerciales no es una no-

vedad. Sí lo es, en cambio, que obtengan recaudaciones millonarias, y no solo en España. En Francia, por ejemplo, Agnès Vardà triunfó con Los espigadores y la espigadora (2000), sobre los traperos y recolectores urbanos; y Nicolas Philibert rodó Ser y tener (2002), que se convirtió en un fenómeno de masas a nivel mundial. Del mismo año es el éxito estadounidense Spellbound: al pie de la letra (2002), en el que Jeffrey Blitz presenta a un grupo de ocho jóvenes norteamericanos que compiten por el título a la mayor capacidad en el deletreo de palabras.

nuevas posibilidades para el cine documental El futuro del género documental parece garantizado gracias a dos grandes factores: el desarrollo tecnológico y la definición de nuevos espacios de exhibición. Las cámaras digitales y dispositivos móviles cada vez más sofisticados y livianos han facilitado la autoproducción de jóvenes directores y la irrupción de nue-


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O futebol (2015) Guion: Sergio Oksman, Carlos Muguiro Dirección: Sergio Oksman Su guion supone un complicado equilibrio entre la realidad y la ficción a partir del verdadero encuentro entre el director y su padre quienes, tras veinte años sin verse, se reúnen en Sao Paulo para ver el Mundial de Fútbol de 2014.

vos modos de consumo cinematográfico como el vídeo y el DVD primero y, más recientemente, internet. Dentro del mundo online, en 2012 se crearon en España las plataformas Márgenes.org y Plat.tv, que, con distintos enfoques, tratan de acercar a un público amplio creaciones audiovisuales que se considerarían demasiado especializadas en los circuitos comerciales habituales. Otro ejemplo en este ámbito es la distribuidora HAMACA: Media & Video Art Distribution from Spain; fundada en 2005, ofrece a través de internet un catálogo de obras con las propuestas más actuales en videocreación. Especialmente relevante es la revista digital dedicada a la no ficción Blogs&Docs, editada desde 2006 en Cataluña. Entre los medios de exhibición y difusión de mayor alcance están los festivales de cine. Dos citas ineludibles cada año son Documenta Madrid, con una media de 14 000 espectadores en las últimas ediciones, y el festival Punto de Vista, que nació en Pamplona en 2005 de la mano de Carlos Muguiro, actual director de la Escuela de Cine Elías Quere-

Un día más con vida (2017) Guion y dirección: Raúl de la Fuente, Damian Nenow Coproducción polaco-española de animación para adultos. Relato autobiográfico de Ryszard Kapuściński que narra los últimos días de Angola como colonia portuguesa en 1975 y las terribles consecuencias de esta descolonización.

«Dos festivales de cine documental ineludibles son Documenta Madrid, con una media de 14 000 espectadores en las últimas ediciones, y Punto de Vista, que nació en Pamplona en 2005 de la mano de Carlos Muguiro»

jeta de San Sebastián. La edición de 2007 dio lugar a la publicación Heterodocsias: pistas para una historia secreta del cine documental en España, donde Muguiro define el documental como «un terreno cinematográfico de absoluta libertad, incontrolable, salvaje, no colonizado ni civilizado, donde los nombres resultan insuficientes y son permanentemente desbordados de sentido». Por su parte, el Docs Barcelona, surgió en 2007 con la intención de ser un espacio de pro-

yección de documentales con prestigio internacional y un punto de encuentro entre documentalistas, productores y programadores especializados. El trabajo realizado por muchos entusiastas del documental en festivales y publicaciones de alto impacto ha contribuido también a que esté presente en los certámenes generalistas, incluidos los Óscar. La influencia de películas documentales ganadoras de estatuillas —como Bowling for Columbine (2002), sobre el uso y posesión de armas en Estados Unidos; Una verdad inconveniente (2006), acerca del cambio climático; o Inside Job (2010), una explicación del origen de la última gran crisis económica mundial— es una señal más del desarrollo de una activa comunidad alrededor del documental. Un género con buena salud, cuya historia, como ha quedado dicho, se ha visto jalonada por las decisiones políticas, la intervención de televisiones y capital privado, la aparición de estudios audiovisuales en instituciones académicas y el avance tecnológico causante, junto con otros motivos, de una libertad creativa sin precedentes. Nt

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Grandes temas Qué sueñan los cubanos

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Cuba Atrapados en el tiempo La muerte de Fidel Castro, el 25 de noviembre de 2016, y el paso atrás de su hermano Raúl en 2018, dejando el destino de Cuba en manos de Miguel Díaz-Canel, han marcado una nueva era en la Perla del Caribe. El autor de este reportaje fotográfico ha visitado La Habana para conocer a fondo los problemas de los ciudadanos, sus inquietudes y sus luchas diarias. ¿Continúan soñando los cubanos con un cambio que no llega? texto y fotografía Gabriel González-Andrío [Com 92]

Una mujer con la mirada perdida en un bar de La Habana Vieja, el barrio más antiguo de la ciudad, testigo del paso de rusos (una de las comunidades más numerosas), españoles, británicos, franceses y estadounidenses. Un turista la contempla desde una mesa.


Grandes temas Qué sueñan los cubanos

El turismo ha multiplicado el número de taxistas oficiales (o no). La gente se hacina como puede con tal de llegar a tiempo a su casa. la habana tiene varias “habanas”: Miramar, El Vedado, Centro Habana y Habana Vieja. Para conocer la realidad basta Diez de Octubre y El Cerro, dos de los municipios más castigados por un sistema languidecido. Son la miseria dentro de la pobreza. Allí se hacinan familias en casas —más bien chamizos— donde algunos calientan el agua con resistencias eléctricas y muchos reclaman desde hace años la instalación de un teléfono fijo. Cuba vive atrapada en el tiempo desde hace mucho. Cuando aterrizas en el aeropuerto José Martí ya eres consciente de que acabas de viajar al pasado: un cambio de siglo en toda regla. Es cierto que se ha dado algún paso con una mayor proliferación de cuentapropistas, una especie de autónomos que alquilan sus casas o venden lo que sea (zumos llamados «durofríos», dulces, frijoles, etcétera) para subsistir, aunque siempre con mucho cuidado de no ser delatados y castigados por las autoridades. Pero las luces desvaídas de las tiendas, las farmacias sin medicinas, la propaganda revolucionaria en cada esquina y los mercados desabastecidos convierten a esta bella ciudad en un melancólico decorado vintage. El eterno problema de los cubanos es que llevan demasiado tiempo sobreviviendo en lugar de dedicarse a vivir. El régimen de los Castro ha conseguido tenerles ocupados inventando o resolviendo —como dicen ellos— para poder mantenerse. Mientras tanto, los mandos militares se reservan un alto nivel de bienestar al frente de los grandes negocios del Estado. Es cierto que con el histórico acercamiento de Barack Obama en 2014 muchos cubanos empezaron a soñar con un futuro mejor. Pero esa expectativa ha durado muy poco. Donald Trump no ha tardado en derribar cualquier puente que pudiera fortalecer al régimen. Por eso, el sueño vuelve a convertirse en una pesadilla. Con un sueldo máximo equivalente a veinte euros mensuales, los cubanos hacen malabares para comer todos los días. El pueblo cubano se encuentra envejecido, desanimado y cansado. El desembarco masivo de turistas les ha servido, entre otras cosas, para darse cuenta de que son ciudadanos de segunda en su propia patria. De hecho, abundan los casos en que la Policía vigila a sus compatriotas como si fueran “sospechosos habituales”. 28—Nuestro Tiempo  otoño 2018


Un anciano camina para vender el Granma, periódico oficial del Partido Comunista Cubano, fundado en 1956. Su nombre proviene del yate que transportó desde México a costas cubanas a Fidel Castro y otros 81 rebeldes en su camino a La Habana.

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Grandes temas Qué sueñan los cubanos

Pese a la fuerte caída de la natalidad en Cuba (1,61 hijos por mujer) todavía se puede ver a muchas jóvenes disfrutando de sus bebés. Esta fotografía fue tomada en la zona de El Vedado. El envejecimiento y la baja natalidad son los grandes retos demográficos de la isla, donde el 20,1 por ciento de la población tiene o supera los sesenta años. 30—Nuestro Tiempo  otoño 2018


Dos mujeres charlan de forma distendida y se asoman al balcón a media tarde para tender la ropa. Se encuentran en una populosa calle ubicada en la zona de clase humilde del barrio de El Cerro.

El castrismo tiene un problema de credibilidad grave por varios motivos. El primero es que, una vez que desaparezca Raúl del todo, los cubanos se quedarán sin un referente moral histórico de la revolución. Otro es que los ciudadanos no son estúpidos y ven cómo viven los militares y sus hijos. Cómo visten, qué comen o cómo se divierten supone una burla para cuantos cacarean una revolución que de comunista tiene poco: una especie de «Tout pour le peuple, rien par le peuple» («Todo para el pueblo pero sin el pueblo») a la cubana. Los cubanos han descubierto una terapia que no necesita la compra de medicamentos ni acudir al psiquiatra: reírse de sus propias dificultades. Me contaba un sociólogo de La Habana: «Somos una mezcla de gallegos, que dicen sin decir, con el cachondeo vital de los andaluces; pese a las circunstancias, el cubano no quiere ser cómplice ni colaborador de su propia desgracia». De hecho, suelen transformar el refranero a su antojo, como por ejemplo: «Camarón que se duerme, turista que se lo come». Es chocante su alegría, su ingenio y su humor en medio del drama que están padeciendo. Motivados y con medios, que nadie dude de que estos hombres y mujeres pondrían en hora el reloj de su país. Volverían a ser lo que fueron antes de 1959. Aunque todavía perviven los miedos y muchos huyen del objetivo de la cámara, llama la atención la apertura de la gente para hablar de asuntos como el bloqueo americano, la economía o los casi desaparecidos Comités de Defensa de la Revolución. Dicen lo que piensan, a pesar de que nunca se acaba de saber realmente qué piensan. Recuerden que disentir equivale a añadir tu nombre a una interminable lista negra de disidentes. Hace tiempo un defensor de la revolución cubana manifestó en un debate que «Cuba ya hizo su transición con el derrocamiento de Fulgencio Batista y la llegada de Fidel». Lo que no aclaró fue si se trató de la transición de una dictadura a otra. Sin obviar que existe un embargo comercial, económico y financiero de Estados Unidos, que nadie se engañe: el verdadero bloqueo que hoy vive Cuba es interno. Resulta difícil resucitar a este moribundo país, pero deben ser los propios cubanos (los de dentro y los de fuera, todos) quienes decidan algún día el destino de la isla. Nt

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Grandes temas Qué sueñan los cubanos

Un adolescente aprovecha para desarrollar musculatura tras salir de clase. Se mira ante el espejo durante una sesión en un gimnasio artesanal en una pequeña zona exterior de una casa de El Vedado. Los precios aquí son mucho más asequibles que en los gimnasios más profesionales. 32—Nuestro Tiempo  otoño 2018


reflexiones

El gatopardo cubano

Los jóvenes buscan permanentemente zonas wifi para conectar sus móviles. Las antenas son de la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba (ETECSA) —la única existente, que pertenece al Gobierno— y suelen estar instaladas en los grandes parques y zonas de mucho tránsito. Una hora de wifi cuesta 1 peso cubano (1 dólar) en la tienda y 2 pesos (2 dólares) en reventa. En el hotel Habana Libre el precio por hora es de 5 pesos (5 dólares).

La frase del príncipe de Salina sirve para un roto y para un descosido, pero a Cuba le viene como un guante: «Hace falta que algo cambie para que todo siga igual». No solo porque sea una isla (como Sicilia) sino porque la decadencia es una forma de vida (como en Sicilia). En abril de 2018, Raúl Castro cedió el primer plano a Miguel Díaz-Canel. Una maniobra conocida que llegó tarde: la revolución vive a cámara lenta. Con Raúl al borde de los 86 años, algo tenían que hacer. Con el actual presidente han cambiado algunas cosas. Matizo: parece que algunas cosas van a cambiar. Por ejemplo, la futura Constitución —que se está elaborando— contemplará «nuevas formas de propiedad, entre ellas, la privada». Volvemos a 1976, cuando también se reconocía. ¿Sirvió entonces de algo? De nada. ¿Servirá ahora? Veremos. El texto deberá ratificarlo el pueblo, pero no hay fecha para el referéndum. Ahora bien, ni campaña electoral ni periodistas extranjeros en los centros de votación. Presentada la zanahoria, llega el palo: la propiedad socialista de los medios de producción es intocable y seguirán prohibidos los medios de comunicación, los partidos políticos y las asociaciones civiles. El Estado quiere inversión extranjera (zanahoria) pero «con las debidas garantías» (más palo). ¿Cuáles? Su compatibilidad con la planificación central de la economía. Sin libre mercado no hay democracia y el Partido Comunista no va a permitir que le cuelen ese gol. Menos aún si el proceso lo dirige Raúl Castro (todavía al frente del Ejército) y lo controla su hijo Alejandro, jefe del espionaje, un arte que la dictadura aprendió en Berlín sentada en las frías rodillas de la Stasi. ¿Qué le queda al nuevo presidente? Viajes y fotos. El más importante a la desprestigiadísima ONU, donde afirmó que él representaba la continuidad y no la ruptura. Mientras hablaba, aumentó la represión política y se endurecieron las condiciones carcelarias de los disidentes presos. La gran novedad de Díaz-Canel en los últimos meses ha sido empezar a tuitear. Haz una revolución para esto. Pie de foto Pie de foto Pie de foto Ignacio Uría, Pie de foto Pie de historiador y periodista foto Pie de foto Lugar y fecha otoño 2018  Nuestro Tiempo —33


Grandes temas Qué sueñan los cubanos Un joven seguidor del Real Madrid — también se ven muchas camisetas del Barça— se acercó descalzo para pedirme unos pesos. En este campo de fútbol sala, en plena Habana Vieja, se reúnen cada tarde decenas de chicos con unos espectadores de lujo en los balcones de las casas.

EL DOCUMENTAL

Una niña posa con su uniforme tras salir de la escuela y llegar a su casa, en una bocacalle muy cerca del hotel Habana Libre. Cada mañana niños y mayores cantan el himno nacional en el patio de la escuela bajo la atenta mirada de los profesores y rinden homenaje al mítico poeta y revolucionario cubano José Martí (1853-1895), cuyo busto está presente por todas partes. 34—Nuestro Tiempo  otoño 2018

¿En qué piensan los cubanos? es un viaje documental a la Cuba de hoy. Ha participado en la sección oficial de diversos festivales de cine de Chile, Grecia, Croacia, Albania y Estados Unidos.



Grandes temas El verdadero Calderón

Calderón de la Barca, un maestro en el olvido No es frecuente en la literatura universal un corpus de tal complejidad y riqueza como el de Calderón de la Barca. Sin embargo, don Pedro ha sido víctima de la incomprensión. A dar a conocer el trasfondo de su obra han contribuido desde 1992 los investigadores del GRISO, que acaban de culminar la edición crítica de sus autos sacramentales completos. A través de casi un centenar de volúmenes, el proyecto redescubre una parte irrenunciable de la cultura española. Porque olvidar una de las obras más importantes de la dramaturgia del Siglo de Oro nos perjudica tanto a Calderón como a nosotros. texto Ignacio Arellano [Filg 80 PhD 83] y Carlos Mata [Filg 91

PhD 94], Grupo de Investigación Siglo de Oro (GRISO) de la Universidad de Navarra imágenes Biblioteca Histórica Municipal de Madrid

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Tarasca en la procesión del Corpus. Madrid, 1672.

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Grandes temas El verdadero Calderón A María el corazón (auto sacramental, 1665-1670). Preceden al título del manuscrito las invocaciones simbólica (cruz) y verbal (JHS, María, Joseph). desde menéndez pelayo —poco afecto al barroco de Pedro Calderón de la Barca— hasta algunos «intelectuales progresistas» de los más recientes, al poeta madrileño se le ha atribuido de manera tópica y leyendo mal sus obras —o sin haberlas leído— una defensa fanática del sistema inquisitorial e imperialista, un talante áspero, un apoyo activo del cruel código del honor llamado por antonomasia calderoniano…, rasgos todos que, tomados de forma absoluta, resultan falsos. Muy al contrario, en una exploración plenamente moderna se perciben en sus obras numerosos elementos de crítica social y política, a la vez que muestra la más alta capacidad cómica de su generación en las comedias de diversión o en los entremeses. Para quien lo haya leído, Calderón se presenta como un poeta polígrafo, capaz de todo el arco dramático, siempre innovador y siempre problemático, actual y universal. ¿una biografía del silencio? Se ha dicho que la biografía de Calderón (Madrid, 1600-1681) es una biografía del silencio, seguramente por comparación tópica con la accidentada vida personal de Lope de Vega o la más aventurera de Cervantes, con su cautiverio y sus fugas de Argel. El supuesto silencio contribuyó a esbozar la imagen falsa de un Calderón insociable, que ha alejado a muchos posibles lectores y espectadores de una de las obras mayores del teatro universal: pecado mortal de malos estudiosos y de aceptadores de tópicos que con mucho trabajo se van desmontando, esfuerzo al que, entre otros investigadores, ha dedicado su tarea el Grupo de Investigación Siglo de Oro (GRISO), puesto en marcha en la Universidad de Navarra en 1990. Pedro Calderón de la Barca pertenece a una familia de ascendencia montañesa, lo que significa, en el marco social de la España de la época, y en palabras del mismo poeta, una «mediana sangre», calidad de hidalgo de estirpe limpia, aunque no de alta nobleza. Su padre, don Diego Calderón, desempeña el puesto de secretario 38—Nuestro Tiempo  otoño 2018

del Consejo y Contaduría de Hacienda. Su madre, doña Ana María de Henao, pertenece también al mundo de la burocracia cortesana. Pedro, uno de los seis hijos de la familia, viene al mundo el 17 de enero de 1600. Estudia en el Colegio Imperial de los jesuitas, y luego en la Universidad de Alcalá de Henares, centros de prestigio y de rigor intelectual que proporcionan a Calderón una amplia cultura, que se advierte en su obra, sobre todo en géneros como los autos sacramentales, muy propicios a la exploración moral, filosófica y religiosa.

El padre (viudo desde 1610) casa en segundas nupcias con Juana Freyle en mayo de 1614. El nuevo matrimonio es breve: en noviembre de 1615 muere don Diego dejando un testamento que provoca litigios entre hijos y viuda. Los hermanos Calderón pasan estrecheces económicas. En 1621 aseguran en una declaración notarial encontrarse «enfermos y desnudos», con gran necesidad de curarse y vestirse. En 1623 venden el cargo paterno de secretario del Consejo de Hacienda, por 15 500 ducados, cantidad importante que


El primer refugio del hombre (auto sacramental, 1665-1670). Copia de la mano de Calderón. sin que podamos precisar con exactitud la fecha, le nace un hijo natural, Pedro José, que debió de morir en la infancia. Calderón se ordena sacerdote en 1651 y desde entonces limita su producción teatral a las fiestas de Corte y a los autos sacramentales. Lo nombran capellán de los Reyes Nuevos de la catedral de Toledo, cargo del que toma posesión en 1653. Con el nombramiento de capellán de honor del rey (en febrero de 1663) se traslada de nuevo a Madrid. La muerte de Felipe IV en 1665 trae otro periodo de luto y un nuevo cierre de los teatros. El Consejo de Castilla no favorece las representaciones palaciegas, que seguirán interrumpidas hasta 1670, cuando Calderón estrena Fieras afemina amor en el Coliseo del Buen Retiro. Su última comedia, Hado y divisa de Leonido y Marfisa, la estrena en el carnaval de 1680. Estaba trabajando en el segundo auto del Corpus del año siguiente (La divina Filotea) cuando le sobrevino la muerte el 25 de mayo de 1681.

solventa los problemas económicos de la familia. Pedro Calderón va participando en justas y certámenes literarios, como los celebrados con motivo de la beatificación y canonización de san Isidro Labrador, y se da a conocer como poeta. En 1623 prueba el género dramático y estrena su primera obra, Amor, honor y poder, representada en Palacio. A partir de este momento la producción teatral de don Pedro aumenta continuamente con espléndidas comedias: de 1629 son La dama duende y Casa

con dos puertas mala es de guardar. En la década de los treinta, Calderón ya es el poeta favorito de la Corte. En esos años se estaba construyendo el nuevo palacio del Buen Retiro, que sería escenario de sucesivos estrenos calderonianos, y a esa época pertenecen piezas comerciales tan importantes como La vida es sueño, El médico de su honra o El alcalde de Zalamea. Participa en diversas campañas militares de la guerra de Cataluña —en la que muere su hermano José— hasta su retiro del ejército en 1642. En este momento,

el calderón trágico. el honor, el poder y la libertad. Una de las paradojas curiosas que han afectado a Calderón tiene que ver con la tragedia. Por una parte, ha sido tomado a menudo como escritor rígido, cruel y trágico pero, por otro lado, se ha negado que en el teatro del Siglo de Oro español haya tragedias, lo que dejaría a Calderón en un terreno inexistente. Se argumenta que no es posible la tragedia en un universo —como la España del Siglo de Oro— que cree en un Dios ordenador y justo y un más allá en que todo desorden se subsana, pero tal argumento se basa en una postura arbitraria que solo considera trágico el desamparo del hombre en un cosmos sin sentido. El cristianismo es una visión antitrágica del mundo, pues ofrece al hombre la seguridad del reposo final en Dios, pero la acción teatral puede contemplar la destrucción de un héroe trágico en términos que provoquen la compasión otoño 2018  Nuestro Tiempo —39


Grandes temas El verdadero Calderón desde navarra

GRISO y Calderón ¿De qué instrumentos específicos podía disponer el joven investigador que, allá por los años setenta, quería lanzarse a una tesis sobre el gran escritor madrileño llamado Pedro Calderón de la Barca? En materia meramente textual, fuera de unas escasas ediciones, a veces críticas, de unas piezas particulares, tenía que valerse de los tomos, imprescindibles, de la Biblioteca de Autores Españoles y de los tres volúmenes, globalmente poco fiables, de la editorial Aguilar. En cuanto a los medios de expresión de la crítica literaria, no podía contar con ninguna revista consagrada con exclusividad al autor de La vida es sueño, mientras que eran rarísimas las ocasiones de congresos o simposios centrados en la figura del poeta de los autos sacramentales y del mayor tragediógrafo del Siglo de Oro. La situación, felizmente, iba a cambiar a partir de 1981, con la celebración del tercer centenario de la muerte de Calderón. En los treinta años posteriores, los estudios calderonianos conocieron, en efecto, un desarrollo sin precedente, capitaneado, desde un principio, por el Grupo de Investigación Siglo de Oro (GRISO) de la Universidad de Navarra. Prueba de ello es la publicación por esta entidad de la Guía calderoniana. Calderón 2000, que sintetiza los actos conmemorativos del cuarto centenario del nacimiento del dramaturgo y es un significativo ejemplo del papel federador, asumido por el GRISO, de los esfuerzos de los calderonistas empeñados en recrear una imagen más completa y más fidedigna del dramaturgo. De esa decisiva función federativa son las mejores muestras tanto la publicación, entre 1992 y 2018, de los casi cien volúmenes de la colección, dirigida por Ignacio Arellano, de los Autos sacramentales completos de Calderón, como la creación, en 2008, del ya indispensable Anuario calderoniano, revista monográfica indexada en el servicio de información online ClarivateWoS, bajo la dirección del mismo investigador. Pero no solo a estos aspectos se limita la ingente labor del GRISO en materia calderoniana. Son incontables los congresos, coloquios, simposios, ciclos de conferencias o cursos superiores de literatura dedicados a Calderón y organizados o coorganizados, en España, en Europa y en el resto del mundo, por el incansable equipo navarro. En la actualidad, su trabajo se centra en la edición crítica de las Comedias completas de Calderón, serie con más de diecinueve volúmenes ya publicados con la editorial Vervuert/ Iberoamericana. Decididamente, y sin desestimar las considerables aportaciones de otros centros como el Grupo de Investigación Calderón de la Barca en Santiago de Compostela, son infinitas las gracias que el joven —y el menos joven— investigador del siglo xxi debe dar hoy al señero grupo de Pamplona a la hora de acercarse a una de las mayores figuras europeas de la excepcional revolución dramática del siglo xvii. Marc Vitse, catedrático de Literatura Española en la Universidad de Toulouse-Jean Jaurés 40—Nuestro Tiempo  otoño 2018

y el temor del oyente, como ya pedía Aristóteles. Nadie podrá negar la cualidad trágica a piezas tan admirables como El mayor monstruo del mundo, cuyo protagonista, Herodes, ordena matar a su mujer en el caso de que él muera, porque no soporta la idea de que ella pertenezca a otro, ejemplo de una conducta egoísta, obsesionada por la propia pasión y que, por medio de un esquema que mezcla el destino y la responsabilidad, desemboca en un comprensible desenlace trágico, provocando hoy como ayer la emoción en el espectador. O El médico de su honra, una de las obras peor entendidas en la historia del teatro universal. Pocos estudiosos han conseguido comprender de qué trata exactamente este drama de honor, perjudicado por la visión rutinaria de un marido violento y asesino que protagoniza lo que hoy se denominaría un «crimen de género», lectura falsa que ignora la tragedia del protagonista don Gutierre, escindido entre el amor por su esposa y la obligación de la honra, obligación impuesta por el sistema social, y de la que los mismos ejecutores protestan, como Juan Roca en El pintor de su deshonra: «¡Mal haya el primero, amén, que hizo ley tan rigurosa! ¿El honor que nace mío, esclavo de otro? Eso no.» El honor resulta así metáfora de cierta opresión ideológica y social, un tipo de condicionamiento que existe hoy con tanta fuerza como en el siglo xvii, perfectamente comprensible para cualquier lector actual que no se instale en el prejuicio. Constante universal y actual es también otro de los grandes temas calderonianos, el de la lucha generacional. Las figuras paternas muestran a menudo en Calderón una incapacidad para afrontar el riesgo de la vida, para aceptar la contingencia esencial del ser humano: carecen de valor para enfrentarse con sinceridad a los embates de múltiples violencias. Piezas que responden a este tema básico son La


La hidalga del valle (auto sacramental, 1665-1670). Copia de mano de Calderón, con correcciones. tos, Calderón explora los territorios de la opresión política y social, la rebelión y la libertad, el enfrentamiento étnico y religioso, la intolerancia, etcétera. De nuevo un complejo de temas de vigencia universal y bien actuales: basta ver El Tuzaní de la Alpujarra, El alcalde de Zalamea o La cisma de Ingalaterra. el calderón cómico. hombre ingenioso y de buen humor. Lejos de ser un aburrido malhumorado, Calderón tenía fama de hombre chistoso y de gran ingenio. El portugués Pedro Jose Suppico, en sus Apotegmas políticos y morales (1720), documenta la actuación de Calderón —y otros poetas— en una comedia burlesca improvisada titulada La creación del mundo, en la que Calderón representaba a Adán y Vélez de Guevara al Padre Eterno, al cual Adán había robado unas peras, robo que disculpaba Calderón con tal lujo de palabras que acabó cansando al Padre Eterno, quien arrojó al suelo la bola del mundo que era su emblema, diciendo: «Por Cristo crucificado que, como soy pecador, me pesa de haber criado un Adán tan hablador. »

devoción de la cruz, Los cabellos de Absalón o La vida es sueño. En esta última, quizá la comedia más famosa de Calderón, todo el discurso del rey Basilio justificando haber encarcelado a Segismundo culmina en la verdadera razón: el miedo a ser destronado y vencido por su hijo: « […] yo rendido a sus pies me había de ver, ¡con qué congoja lo digo!, siendo alfombra de sus plantas las canas del rostro mío […]»

También resulta nuclear otra de las grandes claves de Calderón: la libertad —y por tanto la responsabilidad— del hombre frente a su conducta. El destino en el que cree Basilio nunca puede doblegar la libertad del individuo: la voluntad de Segismundo obedece finalmente a su libre albedrío, y no está determinada por los astros. La dramaturgia de Calderón —como la obra de Cervantes— es, en esencia, la dramaturgia de la libertad. Sin ninguna complacencia con el poder, cuando este da lugar a abusos injus-

La anécdota evidencia que Calderón y Vélez eran considerados los poetas más chistosos e ingeniosos de la Corte, los más aptos para estos juegos de diversión jocosa. La extraordinaria destreza cómica de Calderón se desarrolla en las comedias de capa y espada (La dama duende, No hay burlas con el amor, El agua mansa… y decenas más), mundos primaverales en los que triunfan la juventud y el ingenio, el honor se rinde al humor y a la risa, y el amor domina en un vertiginoso sucederse de peripecias. El extremo de lo jocoso en el teatro del Siglo de Oro lo representa el género de la comedia burlesca, también llamada de disparates, de chanza o de chistes, piezas de humorismo absurdo y carnavalesco. A Calderón se debe precisamente la mejor comedia burlesca del Siglo de Oro, Céfalo otoño 2018  Nuestro Tiempo —41


Grandes temas El verdadero Calderón Mística y real Babilonia (auto sacramental, 1665-1670). Copia manuscrita autógrafa en limpio. y Pocris, burla de una historia narrada por Ovidio en las Metamorfosis, sometida al registro ridículo y a la serie de disparates, con todo tipo de juegos y chistes, desde la parodia inicial en que un personaje es despeñado por un borrico desbocado. También merece la pena recordar en este terreno sus entremeses (Las carnestolendas, El desafío de Juan Rana…), piezas breves muy elaboradas en sus medios cómicos. calderón y la mujer. Hay cierta inclinación entre los estudiosos a percibir aspectos feministas en la obra de Lope o de Tirso, mientras que de Calderón se ha llegado a escribir que «no suele tener buena mano a la hora de poner en escena a mujeres jóvenes» (Hugo Friedrich); o, como fantaseaba Menéndez Pelayo: «Las damas de Calderón tienen siempre algo de hombrunas. No hay jamás en Calderón esa sutilísima comprensión de la naturaleza femenil». Son otros tópicos que nada significan, porque en la obra de Calderón hay toda clase de mujeres, según el género dramático y las tramas que definen los papeles femeninos —y los masculinos—, cuya coherencia dramática exige a menudo acciones y desenlaces que pueden considerar intolerables las sensibilidades modernas que desplacen de manera anacrónica las circunstancias de un texto. No es lo mismo la heroína cómica de La dama duende que la pervertida Ana Bolena de La cisma de Ingalaterra o la ejemplar Cenobia de La gran Cenobia. Que Calderón presente un ejemplo de soberbia y tiranía como Semíramis en La hija del aire —que poco se diferencia de los tiranos masculinos—, caracterizada por su pasión de mandar, no significa en el poeta ni una postura antifeminista ni feminista de reivindicación del poder femenino. Cada drama tiene su lógica interna. Cientos de mujeres actúan en las comedias de Calderón: el lector o espectador podrá hallar en estas obras la compasión por la víctima y la justicia contra el agresor (El alcalde de Zalamea, El Tuzaní de la Alpujarra), la inteligencia y el ingenio (La 42—Nuestro Tiempo  otoño 2018

dama duende), la pedantería cultilatiniparla (No hay burlas con el amor), la malvada ambición (La cisma de Ingalaterra), el modelo de buena reina (La gran Cenobia) y otros muchos matices y condiciones. la religión y el teatro. los autos sacramentales. La dimensión religiosa aparece en numerosas obras de Calderón, pero no siempre en el mismo nivel. Más intensa en comedias como La devoción de la cruz, adquiere matiz hagiográfico en El mágico prodigioso, pero es en los autos

sacramentales donde constituye un elemento fundamental. El auto sacramental sirve a la exaltación de la Eucaristía. El papa Urbano IV establece en 1264 la celebración de la fiesta del Corpus Christi, que se extiende por todo el orbe católico y recibe nuevo impulso en el Concilio de Trento [desde 1545 a 1563, de forma intermitente], al ver en ella una respuesta a ciertas actitudes protestantes sobre el sacramento. Este género despliega enorme riqueza de pensamiento, poesía y escenificación. Es un teatro intensamente religioso, pero


El año santo de Roma (auto sacramental, 1665-1670). Copia de la mano de Calderón. en publicar un centenar de volúmenes en colaboración con la prestigiosa editorial hispano-alemana Edition Reichenberger.

no hay que olvidar que primordialmente es teatro. La nómina de los autos calderonianos alcanza cerca de ochenta títulos, que constituyen uno de los conjuntos artísticos de mayor importancia literaria y cultural del Siglo de Oro. Calderón aplica en este género sus más altas posibilidades de investigación dramatúrgica y ética al dramatizar un proceso de caída y redención en que el hombre, situado entre las asechanzas del demonio y la gracia de Dios, es el protagonista de su propia historia,

libre —y por tanto responsable— para desarrollar su proyecto vital. Trazan, así, los autos una ambiciosa perspectiva en la que todo cabe (el hombre interior y social, la naturaleza y la historia, Dios y el demonio, el bien y el mal, la tentación y la gracia…), expresada en un poderoso teatro nutrido de cuestiones humanas esenciales. La tarea de edición crítica y anotada de los autos completos de Calderón de la Barca ha sido, precisamente, uno de los objetivos del GRISO, que ha invertido algo más de veinticinco años (1992-2018)

los grandes espectáculos de palacio. óperas y zarzuelas. A partir de su ordenación sacerdotal en 1651, Calderón se dedica solo a escribir fiestas para Palacio —además de los autos sacramentales—. Esta etapa encarna el modelo más propiamente barroco del teatro aurisecular, en su fusión de sistemas de signos espectaculares (música, poesía, puesta en escena, pintura...). Son piezas de fantasía, fábulas y fiestas musicales como El jardín de Falerina, El castillo de Lindabridis, El golfo de las sirenas…, con fastuosa escenografía, autómatas, iluminación y música, grandes espectáculos que solo hallan cabida en el Coliseo de Palacio. El desarrollo de este tipo de comedias va asociado a la construcción del Buen Retiro, con su teatro, y a las maravillosas puestas en escena de ingenieros italianos como Cosme Lotti, llamado en Madrid «el hechicero» por la habilidad de sus efectos, como la imitación de las tormentas marinas o erupciones volcánicas en el escenario. Goethe lamentaba que Shakespeare (1564-1616) no hubiera conocido a Calderón; pensaba que el autor de Hamlet podría haber aprendido del español. Los románticos alemanes lo exaltaron a las más altas cimas del teatro universal. Beckett, Camus, Falla o García Lorca, entre otros, lo admiraron. En su misma patria, sin embargo, la recepción de su obra ha sufrido extrañas incomprensiones. La valoración moderna de Calderón ha sido, en parte, la historia de un falseamiento de la persona y la obra del poeta, gravado por muchos estereotipos. Hay que insistir, en cambio, en la imagen mucho más justa de un Calderón que es, desde su espacio histórico propio, un dramaturgo universal, consciente de los valores y las crisis de su tiempo, que refleja en un teatro de múltiples mundos capaces de incitar a la reflexión, al goce estético y a la emoción del espectador de nuestros días. Nt

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700 Grandes temas Celebración número 700

Diez miradas para aventuras

Nuestro Tiempo llega a su número 700 con mucha historia y muchos proyectos. Actualmente es la revista cultural española decana entre las publicadas de modo ininterrumpido y mira al futuro con el deseo de seguir sacando brillo a sus principales señas de identidad, entre ellas la elaboración y difusión de contenidos sobre la actualidad sociopolítica y cultural, la comunicación de la Universidad con sus antiguos alumnos y la formación de jóvenes periodistas. Con ocasión de este aniversario, diez personas ofrecen sus recuerdos e impresiones sobre la revista. Lectores, antiguos y actuales colaboradores, profesores y alumnos, desde dentro y fuera del campus, aportan visiones complementarias sobre Nuestro Tiempo, la publicación fundada en 1954 por Antonio Fontán y que, desde entonces, forma parte de la historia de la Universidad de Navarra y del panorama periodístico y cultural español.

texto Redacción NT


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Fernando Ocáriz

Manuel Ortuño

Felicidades

El regreso al pensamiento y la reflexión

Os felicito por vuestro trabajo y os animo a seguir ofreciendo, a través de esta revista —como deseaba san Josemaría— un marco cultural en el que todos encuentren un ejemplo de coherencia cristiana y de verdadero espíritu de servicio a la sociedad.

Las revistas culturales, herederas de una tradición periodística de debate, descubrimiento, búsqueda y provocación para la reflexión y la formación del pensamiento crítico, son hoy más necesarias que nunca en estos tiempos de tiranía de un mercado orientado, sin matices, a un público masivo de consumidores y clientes. Los últimos estudios realizados por la Asociación de Revistas Culturales de España (ARCE) ponen de manifiesto que, precisamente, nos encontramos en un momento de lo que podría ser un regreso al pensamiento, a la reflexión crítica sobre nuestro entorno intelectual y cultural, con el crecimiento del área temática que agrupa revistas de análisis político, social, histórico y filosófico, una cierta recuperación del espíritu de los setenta y ochenta con la observación permanente de la realidad en los sumarios. Revistas necesarias para el debate, revistas que, desde la crítica de la cultura, como Nuestro Tiempo, se desenvuelven, además, en el espacio universitario del encuentro con nuevos lectores y prescriptores, en un recorrido de ida y vuelta donde las revistas culturales deben tener, también, un papel protagonista como herramientas para la docencia y la investigación.

Fernando Ocáriz, Gran Canciller de la Universidad

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Manuel Ortuño, presidente de ARCE


Grandes temas Celebración número 700

Maite Martínez

4

Quince años en la redacción Llegué a Nuestro Tiempo en 1982. Yo llevaba desde 1971 en EUNSA. La revista pertenecía a la editorial, necesitaba una secretaria y fui yo. Reconozco que me costó bastante el cambio, porque llevaba diez años trabajando de otra manera pero, como el recibimiento fue muy bueno, enseguida me hice a mi nuevo trabajo. En aquel momento estaba de director el profesor Juan Antonio Giner, que me ayudó muchísimo en mi nueva andadura. Luego coincidí con Rafael Guijarro, José Francisco Sánchez y Pedro de Miguel. Había un ambiente muy bueno con todos los alumnos que colaboraban. Solíamos hacer desayunos con invitados. Aprendí mucho de todos ellos. Recuerdo, por ejemplo, a Álvaro Pombo. Todos los jueves teníamos reunión para ver los temas del próximo número. En esos años la periodicidad era mensual. Estuve hasta que la revista cambió su sede al edificio de Ciencias Sociales, en 1996. Pasé una época muy bonita y me llevé muchos recuerdos. Os doy la enhorabuena por el número 700 de la revista, ya que yo me considero un poco parte de ella.

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Maite Martínez, secretaria de Nuestro Tiempo entre 1982 y 1996

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Blanca Basanta

De enero-febrero del 98 a invierno 2018

Nuestro Tiempo es la revista que me vio nacer. Hace tres veranos, en un ataque de limpieza decretado por mi madre, me puse a repasar los números de la revista que lucen en la estantería de la sala de juegos de mi casa. Ordenados minuciosamente en sentido cronológico se puede ver la evolución en altura, grosor y estética de la revista. Me apresuré a sacar de su hueco el número 529-530 del verano de 1998, cuando nací. Era más que nada un número resumen de los acontecimientos del curso y no me convenció, quizá por esa tendencia que tenemos los hombres a asociar la historia del mundo con la propia existencia. Buscaba algo en las publicaciones de ese año en lo que pudiese verme reflejada. Decidí hojear el número 523-524, de enero-febrero del 98. Pasé las páginas hasta que vi, en la página 127, sobre el título de un artículo de Luis Vidales, en una caligrafía que reconozco tanto como la voz de la persona a la que pertenece, un listado de nombres escritos a lápiz: «Iria Basanta Vázquez, Blanca Basanta Vázquez, Esperanza Basanta Vázquez, Alba, Eulalia y Claudia». Movida por la curiosidad enseñé el descubrimiento a mi madre, conocedora de los hechos. Y en ese tono emocionado que usan las madres cuando recuerdan la venida de un hijo al mundo, me explicó: «Sí. Esto lo escribí esperando en la consulta del ginecólogo, cuando me dijeron que ibas a ser niña».

Nuestro Tiempo ha sido la revista de cabecera en mi casa. La única a la que mis padres se mantuvieron suscritos en la etapa de la crisis, cuando todo el papel que llegaba al buzón en forma de publicación se volvió sobrante. Mes a mes mi padre espera las columnas de Paco Sánchez y su Vagón-Bar. Recorre con su vista, pacientemente, cada una de las secciones. Puede que sea la única lectura que a sus cincuenta y siete años le conquiste tanto como para que deje de controlar el espacio aéreo, su otra afición. Cuando supieron que mi primer reportaje, «Treinta segundos para asaltar la ONU» (Número 697, Invierno 2018), lo publicaría en esta revista, su alegría fue más grande por dónde quedaría impreso que por la historia que contase, pues sabían que aquí, indiscutiblemente, me enseñarían a contarla bien. Eso ha sido y es para mí Nuestro Tiempo. Mucho más que una revista cultural o universitaria: un ejemplo de buen periodismo, una ventana para entender mejor quiénes son mis padres y el lugar en el que aprendí que cada historia debe contarse con respeto, criterio y honradez. Blanca Basanta [Com 20], subdelegada de alumnos de la Universidad y colaboradora de Nuestro Tiempo


José Antonio Fernández

Jokin de Irala

La cercanía entre Alumni y Nuestro Tiempo

Una ventana para la divulgación

En mi primer viaje a Estados Unidos para conocer los modelos de agrupaciones Alumni en las universidades americanas, en 1991, comprobé que todas, sin excepción, tenían una revista para sus antiguos alumnos (Alumni Magazine), que enviaban con periodicidad bimestral o trimestral. Aquí teníamos entonces el periódico Redacción, que se enviaba cada cuatro meses. Estudiamos crear una nueva revista pero pensamos que podía ser mejor aprovechar la difusión de Nuestro Tiempo y hacer una propuesta de adaptación. Entonces estaba de director Juan Antonio Giner, que me ayudó mucho a concretar la idea. La primera edición de NT-Alumni era la revista normal más un pliego de dieciséis páginas con noticias de antiguos alumnos (información de eventos en ciudades, entrevistas, etcétera). En pocos meses pasamos a treinta y dos páginas. Unos años más tarde, en 2009, se hizo el siguiente rediseño de Nuestro Tiempo y la integración de Redacción, y la información para los alumni quedó incorporada al contenido de la revista como lo está actualmente. La tirada de Nuestro Tiempo cuando Alumni inició su andadura era de unos dos mil quinientos ejemplares. Pronto la edición Alumni hizo que la tirada se doblara y, después, se multiplicara por cuatro.

En aquel entonces la publicidad de la revista la llevaba el gran Clemente Ferrer y sus anuncios eran una especie de obras de arte con independencia de lo que anunciaran. De la impresión se ocupaba Michel Egúzquiza, cuyo buen hacer supuso, entre otras cosas, que la revista estuviese siempre impresa en los tiempos fijados. Hasta entonces Nuestro Tiempo dependía íntegramente de la Facultad de Ciencias de la Información (ahora Comunicación). Al cabo de los años la gestión pasó a depender de Alumni aunque la revista seguía manteniéndose como escuela para prácticas de los alumnos de Comunicación. Ese esquema de funcionamiento se ha mantenido así hasta hoy.

Nuestro Tiempo ha sido para mí como un lugar de encuentro de todas las personas que trabajamos en la Universidad. Lo digo porque cualquiera que fuera la razón por la que aparecías en sus páginas (por ser autor de un texto o por una noticia sobre ti), siempre estabas en medio de otros artículos y noticias de personas diferentes, de otros campos, facultades o servicios de la Universidad. Tengo siempre una sensación de “encontrarme con ellos” en la revista, con la misma finalidad de dar a conocer la Universidad de Navarra a personas de otros lugares. El recuerdo que guardo de mi participación, que no descarto repetir en el futuro, es la sensación que daba de reconocimiento al trabajo realizado. La vivía como una oportunidad, como una ventana abierta hacia el exterior de la Universidad; básicamente, la revista me ayudaba a poder dirigirme desde esa ventana a un público diferente al habitual en las publicaciones especializadas.

56 José Antonio Fernández (JAF) [Far 85 PhD 88 PDG IESE 94], primer director de la Agrupación de Graduados

Jokin de Irala [Med 85 PhD 90], investigador y catedrático de Medicina, autor de varios artículos

otoño 2018  Nuestro Tiempo —47


Grandes temas Celebración número 700

Portadas centenarias Un recorrido rápido por las portadas de los números en que la revista llegó a las distintas centenas permite comprobar su evolución gráfica y da pie a algunos recuerdos entrañables.

48—Nuestro Tiempo  otoño 2018

NÚMERO 100 Octubre de 1962

NÚMERO 200 Febrero de 1971

NÚMERO 300 Junio de 1979

En este número, todavía con el formato inicial de la revista, llama la atención la presencia de uno de los grandes temas de Nuestro Tiempo: la profesión periodística. En este caso, José Luis Martínez Albertos escribía sobre «Objetividad e interpretación de la noticia». Casi sesenta años después la cuestión sigue siendo plenamente actual.

Se dedican algunos artículos a otro de los grandes núcleos de contenido de la revista: la literatura. Varios colaboradores analizan la literatura fantástica española. En ese mismo número, Juan José García-Noblejas escribe sobre el cine español del momento.

En esta portada se percibe una renovación radical en el diseño y el planteamiento visual de la revista, apoyado en la fotografía, de la mano del director Juan Antonio Giner. También queda constancia del interés de la publicación por aportar a los grandes asuntos de actualidad en el momento en que nacen o se configuran; hay un artículo titulado «Un nuevo feminismo» y otro sobre energías alternativas.


NÚMERO 400 Octubre de 1987

NÚMERO 500 Febrero de 1995

NÚMERO 600 Junio de 2004

NÚMERO 700 Diciembre de 2018

La portada otoñal diseñada por Rafa Esquíroz enmarca un ensayo con más de treinta años de vigencia: Carlos Soria publicó en octubre de 1987 el texto titulado «Las nuevas tecnologías de la información o la lógica de la libertad».

El carácter interdisciplinar de la institución universitaria —otro de los intereses constantes de Nuestro Tiempo— está presente en el titular principal. Damián Cabrera diseñó algunas portadas para la revista, entre ellas la del número 500. El tamaño y el aspecto visual de la publicación se mantuvieron hasta comienzos de los 2000.

Fernando Pagola y Rafa Esquíroz optaron en junio de 2004 por una portada vintage para celebrar el número 600, que coincidió, además, con el 50 aniversario de la revista. Reprodujeron la primera portada de Nuestro Tiempo en un número que detalla de un modo extraordinario, gracias al entonces director, Miguel Ángel Jimeno, y su equipo la historia de la revista hasta entonces.

Desde 2006, Errea Comunicación se encarga del diseño de la revista. En 2009 se produjo el rediseño que ha acompañado a Nuestro Tiempo a su número 700.

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Grandes temas Celebración número 700

Jorge Collar

7

En Nuestro Tiempo aprendí el oficio de periodista Nuestro Tiempo está ligado a mi orientación profesional, que, en principio, era el Derecho. Había incluso pensado en una tesis y en una carrera universitaria pero finalmente el Periodismo pudo más que todo el resto. Después de terminar los estudios, que comencé en Madrid y finalicé en Barcelona, en 1954 Nuestro Tiempo fue mi primer trabajo en el mundo de la prensa. Tenía la función de secretario de la redacción junto al fundador y director de la revista, Antonio Fontán, que era, en todos los terrenos, un verdadero maestro. Me ocupaba de la revisión de los textos, de las relaciones con la imprenta, de la corrección de galeradas... En sus comienzos Nuestro Tiempo estaba instalado en la Ciudad Universitaria de Madrid, en los mismos locales que el semanario La Actualidad Española, también dirigido por Antonio Fontán, donde disponía de un cuarto. En aquella época trabajaban allí con funciones diversas Jesús María Zuloaga, Ángel Benito, José Luis Martínez Albertos, José Luis Quintanilla y Gonzalo Redondo. Esta etapa duró para mí hasta octubre de 1957, cuando me fui a París para dirigir una residencia de estudiantes que era el primer centro del Opus Dei en Francia. En Nuestro Tiempo aprendí el oficio de periodista, primero como corresponsal cultural en París, luego como corresponsal general, de política, economía, etcé-

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Manuel García Clavel

Volver a Pamplona a través de NT

tera. En los primeros años en Francia, mi trabajo en la revista se transformó para mí en la llave para entrar en el mundo cultural de la capital francesa. Entonces escribí sobre teatro, cine, libros, cuestiones políticas... Tuve ocasión de seguir los grandes momentos del teatro moderno, a autores como Beckett, Anouilh y Ionesco. Recuerdo, por ejemplo, que acompañé a Feliciano Fidalgo, antes de que fuera corresponsal de El País, a entrevistar a Beckett y Ionesco. 1959 es la fecha de mi primer Festival de Cannes, al que he acudido sin interrupción durante cincuenta y cinco años y del que una simple evocación de recuerdos sería interminable. Es interesante resaltar que, aunque mi trabajo periodístico se extendió a otros medios (Nuevo Diario, Europa Press, Radio Nacional de España), nunca abandoné mi crónica de Cannes para Nuestro Tiempo, incluso durante los años que fui encargado de la rúbrica de cine en el semanario francés Famille Chrétienne. Puede decirse, pues, que Nuestro Tiempo es el medio informativo que ha acompañado enteramente mi vida profesional.

Leo Nuestro Tiempo desde que tenía quince años, ahora a través de la página web. Recuerdo que la revista me impresionaba mucho; de hecho, durante un tiempo quise estudiar Periodismo con la ilusión de trabajar en Nuestro Tiempo. Luego me incliné por la Filosofía. Escribo desde Vietnam, aunque no salté de Pamplona hasta aquí de golpe. Antes pasé por Palo Alto (Stanford University, California), Zúrich (ETH, Suiza), Madrid (Complutense), Singapur (SUTD). Finalmente llegué a Ho Chi Minh City (Vietnam), a seguir haciendo lo de siempre: trabajar de “maestrillo” en la universidad (Vietnamese-German University). Y tampoco se olvida uno de Pamplona. Eso nunca. Y, aunque sea con una sensación personal algo extraña, pero cierta, de lost paradise, uno se agarra a Nuestro Tiempo… y se vuelve a Pamplona, aunque solo sea por un ratico: al optimismo de la juventud y a la juventud del pensamiento. ¡700 números… son muchos números! ¡Enhorabuena! Y gracias, muchas gracias. ¡700 gracias por lo menos!

Jorge Collar, crítico de cine, colaborador en los 700 números de la revista

Manuel García Clavel [Fia 92, PhD 98], profesor universitario en Vietnam

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Javier Errea

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Mis primeras prácticas

Nuestro Tiempo es para mí —por vez primera— agosto de 1984: un vistoso logotipo rojo triangular, una carta mecanografiada que debo de guardar en alguna carpeta, la confirmación de que haré allí mis primeras prácticas antes de empezar la carrera… …Y el ala derecha del viejo edificio de Bibliotecas, por donde transitaban con gran predicamento Carlos Soria y Juan Antonio Giner, y una gran sala repleta de revistas extranjeras, y una ventana donde se celebraban suculentos desayunos de trabajo, ¡qué ventana!: el eco de Estados Unidos ( justo había nacido el USA Today), los primeros congresos de la SND (la primera vez que oí hablar de diseño periodístico), el embrión de los actuales Malofiej de infografía, Miguel Urabayen, Ricardo Bermejo, Fernando Pagola, un jovencísimo Rafa Esquíroz… …Y dos rediseños. El de 2009, todavía vigente, confirma, como aquella carta, que el diseño sirve para leer mejor. Para leer y entender. Y si no, no sirve. Javier Errea [Com 89], director de Errea Comunicación, el estudio que diseña esta revista desde 2006

Manuel Casado

Conexión de ciencia y vida, universidad y sociedad Para mí Nuestro Tiempo es un rotundo mentís a la afirmación barojiana de que «El árbol de la ciencia no es el árbol de la vida». Ciencia y vida, universidad y sociedad no pueden separarse sin serio perjuicio para ambas. En Nuestro Tiempo se incubaron ideas que, con el correr de los años, se han vuelto moneda corriente. Fue un verdadero jardín botánico de ideas. En la revista madrugaron y maduraron experiencias que luego saltaron a otros campus: el diálogo interdisciplinar, la difusión social del conocimiento, la convivencia profesor-alumno, el debate respetuoso, la apertura a horizontes internacionales, etcétera. En todos estos temas, y en muchos otros de índole universitaria, Nuestro Tiempo hace oír su voz, a la vez propia y plural, y con frecuencia discrepante del pensamiento hegemónico. Son inolvidables aquellos desayunos en la redacción durante los que pasaron, entre otros muchos personajes, figuras como Antonio Fontán o Fernando Lázaro Carreter. Un verdadero foro en el que alumnos y profesores compartían inquietudes y saberes. No se sabe quién aprendía más. En Nuestro Tiempo aprendí a conectar lo académico con la actualidad y la sociedad; no con la “rabiosa actualidad”, de la que nadie se acuerda al día siguiente; sino con las cuestiones

culturales de fondo. En Nuestro Tiempo uno se enganchaba y se engancha a la lectura y a la escritura, adicciones difícilmente superables. Si no fuera un pleonasmo, diría que Nuestro Tiempo me enseñó a interesarme intelectualmente por el tiempo en que vivimos, por “nuestro tiempo”.

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Manuel Casado, catedrático de Lengua Española y miembro correspondiente de la RAE

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firma invitada Mikel Ayestaran

De Gernika a Jerusalén

vascas y sus enormes lagunas militares, por lo que pensó que su libro no llegaría nunca a las librerías del País Vasco. Llegó hace mucho tiempo y ahora, con ochenta años de retraso, se podrá leer también su traducción al euskera, esa lengua «tan rugosa y vieja y, sin embargo, tan verde como su roble», según sus propias palabras. El periodista británico reveló al mundo el desastre de Gernika, que de otra forma podía haber quedado en el olvido bajo la propaganda partidista, como ocurrió con otros bombardeos en la guerra, inspiró a Picasso para que inmortalizara el horror sufrido por la villa vasca en un lienzo y consiguió movilizar a las autoridades británicas para que evacuaran por vía marítima a miles de niños vascos. Sus artículos son ensayos sobre la guerra moderna, sin descuidar detalles, nombres y fechas. Yo escribo cada día de guerras que se libran a miles de kilómetros del lugar donde nací y doy gracias a Dios por ello. El horror del que soy «Después de pasar más de doce años de guerra en testigo en Mosul, Raqqa, Gaza o Trípoli lo vivió Steer en primera guerra uno se desmoraliza ante el desconocimiento persona en Bilbao, Eibar o Tolosa y eso me impresiona. Pensageneral y los tópicos que rodean al conflicto sobre el mos que a nosotros no nos puede tocar. Es un error. Nos puede que más se ha escrito, grabado y contado. […] ¿Qué pasar. Envidio la capacidad que tuvo Steer de influir en la guerra de hemos hecho mal hasta ahora todos los periodistas propaganda, una cara inherente a todo conflicto, y lo imagino en que hemos pasado por aquí?» medio de esta lucha de bar en la que las redes sociales han convertido a conflictos como el de israelíes y palestinos. Más que de un simple bar, deberíamos hablar de un after, esos lugares donetecientos es un número redondo, de esos que en los medios nos gusta llevar a titulares. Desde la de siempre es de noche y las lenguas resbalan por los excesos. redacción de Nuestro Tiempo se me sugirió que dedica- Después de pasar más de doce años de guerra en guerra uno se ra esta columna a otro número redondo como es el se- desmoraliza ante el desconocimiento general y los tópicos que rodean al conflicto sobre el que más se ha escrito, grabado y contenta aniversario del establecimiento del Estado de Israel, pero tado. Desde 1948 se ha explicado en todos los formatos, ángulos coincide que escribo estas líneas con The Tree of Gernika. A Field e idiomas posibles y, sin embargo, sigue siendo imprescindible Study of Modern War recién llegado a mis manos en Jerusalén, el viajar a Tierra Santa para darse mínimamente cuenta de lo que libro de George Steer que «se encuentra entre los diez más imocurre. ¿Qué hemos hecho mal hasta ahora todos los periodistas portantes sobre la Guerra Civil española», según el historiador que hemos pasado por aquí? Paul Preston. Se cumplen ochenta años de su aparición. Otra A pocos metros de mi casa está la tumba de Jesús en el Santo cifra redonda para los que nos dedicamos al periodismo de conSepulcro y cada día, al sentarme en mi despacho, siento que lo flictos (o eternos posconflictos, como el de Tierra Santa). hago en la tumba del periodismo. Voces como las de Steer me Las crónicas del enviado especial de The Times sobre el bomdan fuerza para seguir, aunque prefiero pensar bardeo de Gernika del 26 de abril de 1937, que es un relato de un pasado lejano y cerrado. que publicó también The New York Times, La pregunta deL autor Espero que, dentro de ochenta años, si algún revelaron al mundo una estrategia militar que alumno de la Facultad de Comunicación de la consistía en castigar a la población civil para ¿Hasta qué punto Universidad de Navarra indaga en el archivo desmoralizar al enemigo. Una táctica que rela narrativa de un en busca del número 700 de esta revista, relea pite quien tiene capacidad de hacerlo en cada acontecimiento puede estas líneas y todo este lío que tienen montaconflicto, como he vivido en primera persona influir en la evolución de do israelíes y palestinos le suene tan lejano en en las tres últimas ofensivas de Israel contra los hechos? el tiempo como a nosotros lo ocurrido en GerGaza en las que el Estado judío ha matado a nika. Por desgracia, en ese 2098 habrá nuevos más de dos mil quinientos palestinos, la mafrentes abiertos y la guerra seguirá siendo en yoría civiles, según la ONU. @NTunav esencia la misma porquería que contaba Steer Steer contó la guerra desde el lado del Opine sobre este asunto en o cuenta Ayestaran. más débil militarmente. Sus críticas al franTwitter. Los mejores tuits se quismo hicieron que Alemania expulsara al publicarán en el siguiente número. Mikel Ayestaran [Com 97], corresponsal en Jerusalén. corresponsal de su periódico en Berlín, pero @mikelayestaran también criticó la candidez de las autoridades

S

52—Nuestro Tiempo  otoño 2018



Campus

550

alumnos de cuarenta países realizarán este curso una estancia en la Universidad. En los últimos diez años la cifra ha aumentado en un 160 por ciento, gracias a los programas de intercambio y a los más de 400 convenios con centros académicos de todo el mundo. Por su parte, 551 alumnos de la Universidad se irán de intercambio a universidades de 21 países.

nos visitaron ROSA MARÍA CALAF

MANUEL ARAGÓN

ESTHER MORILLAS

JUAN GALIARDO

«En España siempre ha existido la idea de que, cuando una fuerza política llegaba a la Moncloa, al mismo tiempo se llevaba de regalo la televisión», aseguró Rosa María Calaf en una entrevista concedida a Diario de Navarra tras su participación en la presentación del libro Una televisión, dos cadenas, escrito por Julio Montero con la colaboración de varios profesores de la Universidad. La periodista también se refirió al problema actual de la opacidad informativa: «Hay una avalancha informativa de tal calibre que cuando empiezas a interesarte por algo ya hay otra cosa encima». Ante esto, el periodista tiene una tarea de servicio al ciudadano que consiste en la criba de información con un criterio profesional alejado de los intereses económicos y políticos.

[19.10.18 Derecho]

La Constitución Española celebra su cuarenta aniversario. Con este motivo, la Facultad de Derecho invitó a Manuel Aragón, exmagistrado del Tribunal Constitucional, en el marco de la XIX Jornada Aula de Derecho Parlamentario. «La Constitución se elaboró para todos, y su reforma debe ser bien meditada política y jurídicamente, para que no provoque inseguridad jurídica», afirmó. Además, el catedrático recordó que no es muy longeva, pero sí muy plena, pues «fue escrita con gran consenso y gradualismo». En esta línea, comentó a los asistentes que «las diversas fuerzas políticas renunciaron a lo que las dividía para ponerse de acuerdo en aquello que las unía». Por eso es importante que, como continuó diciendo, el «espíritu de consenso» también predomine en cualquier otra decisión de reforma de la Constitución.

[16.10.18 Career Services] La marca Coca-Cola ha cumplido 140 años de vida y es la única que ha sabido mantenerse entre las cinco mejores del mundo en el Best Global Brands de la consultora Interbrand durante años. «Probablemente no hay una fórmula con claves únicas, porque el tiempo pasa y todo va cambiando», aseguró Esther Morillas, directora de Marketing de Coca-Cola Iberia en la sesión «La emoción de la marca» impartida en la Facultad de Comunicación. También participó en la conferencia Pelayo Bezanilla, director de Comunicación y Asuntos Públicos de Coca-Cola. Ambos coincidieron en que para mantener un alto estándar es importante reinventarse una y otra vez. Morillas subrayó que «las marcas deben ser acompañantes del público de una manera total». La relevancia de una estrategia digital fue otro de los temas tratados en la sesión.

[18.10.18 Career Services y Alumni] Con su aparición en 2009,

Periodista

[08.06.18 Comunicación]

54—Nuestro Tiempo  otoño 2018

Exmagistrado del Tribunal Constitucional y catedrático de Derecho Constitucional

Directora de Marketing de Coca-Cola Iberia

Director de Uber España

Uber inició una revolución en el sector del transporte. Hoy realiza quince millones de trayectos diarios en más de seiscientas ciudades y su crecimiento es imparable. El director en España de esta multinacional, Juan Galiardo, participó en una conferencia en la que compartió con los asistentes que el cambio de paradigma que busca Uber es «entender la movilidad como un servicio». Por esto, han innovado en diversos ámbitos. Habló también de las perspectivas de crecimiento de la compañía: «Los coches deben ser para Uber lo que los libros para Amazon. Es decir, el punto de partida para el desarrollo del negocio». Servicios como bicicletas eléctricas compartidas o taxis aéreos de larga distancia son algunos de los proyectos que tienen en mente para el futuro.


La Universidad se sumó el pasado 27 de noviembre al #GivingTuesday, un día internacional que quiere impulsar y multiplicar las buenas acciones entre personas y organizaciones. Los dos proyectos que participaron fueron el Programa de Becas Alumni y «La niña más fuerte del mundo», que recauda fondos para encontrar un tratamiento al síndrome de Dravet a través de Helpify, la plataforma de crowdfunding del CIMA. efeméride alfombra roja

La Universidad investirá cuatro nuevos doctores honoris causa La Universidad ha nombrado doctores honoris causa a Rafael Moneo, Margaret S. Archer, Ruth Fine y Robert Picard. Los cuatro académicos provienen del mundo de la arquitectura, la sociología, la comunicación y la filología. Rafael Moneo, Premio Pritzker en 1996, es considerado el arquitecto español de mayor proyección internacional. Además de dar clases en la Escuela de Arquitectura, su relación con la Universidad se consolidó con el diseño del Museo, inaugurado en 2015. La primera mujer presidenta de la Asociación Internacional de Sociología, Margaret Archer, forma parte del profesorado del Máster en Investigación en Ciencias Sociales del ICS. Defensora de

la Teoría Social Realista, ha sido también profesora en las universidades de Cambridge, London School of Economics, Reading y Warwick. Ruth Fine es filóloga especializada en la teoría literaria y la narrativa del Siglo de Oro español, especialmente en la obra de Cervantes. Doctora por la Universidad Hebrea de Jerusalén, se ha volcado durante su carrera académica en el diálogo entre Israel y el mundo hispánico. Por este recorrido, la Real Academia Española la eligió en 2016 académica extranjera. Robert Picard fue director de Investigación del Reuters Institute for the Study of Journalism hasta enero de 2015 y es miembro de la Royal Society of Arts.

La piedra con la que empezó todo El 25 de octubre de 1960 se colocó la primera piedra de la Universidad, en una ceremonia celebrada tras la inauguración oficial del curso académico, y a la que asistieron numerosas autoridades. La primera piedra se encuentra en la entrada principal del edificio Central, la que se abre al Hall de los Ángeles y que solo se utiliza en actos académicos especiales. NOVEDAD

BeWanted y la Universidad se alían para conectar a alumnos con empresas La Universidad ha firmado un acuerdo con BeWanted, la mayor plataforma de empleo para jóvenes de Europa y Latinoamérica. Con esta alianza se abre a los alumnos la oportunidad de ganar visibilidad y conectar con miles de empresas a través de la plataforma siguiendo una dinámica de intereses comunes. Además, con la información que se genere, será posible diseñar indicadores que permitan analizar la empleabilidad de los graduados y hacer comparativas con otras universidades.

otoño 2018  Nuestro Tiempo —55


Campus

publicaciones

IN MEMoRIAM

[17.09.18] Ismael Virto, delegado de la Uni-

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versidad en Estados Unidos. Destacaba como una persona de gran afecto, simpatía y alegría y que siempre supo ayudar con sus sabios consejos.

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[10.09.18] Jesús Herreros, médico formado en la Universidad y con un amplio recorrido profesional, participó en el segundo trasplante de corazón de España. Fue director del departamento de Cardiología.

[07.09.18] Félix Huerta, doctor ingeniero de Montes, formó parte del primer grupo de impulsores del IESE en 1958.

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3

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1. El catedrático de la Facultad de Medicina Miguel Ángel Martínez-González presenta en Salud a ciencia cierta lo que la medicina sabe hoy día sobre algunos de los problemas que más preocupan a quienes desean llevar una vida sana. 2. Augusto Sarmiento [Teo 69 PhD 72], profesor emérito de Teología Moral , aborda en La espiritualidad matrimonial la relación entre el matrimonio y la vocación como llamada al desarrollo pleno de la persona. 3. Concepción Naval [Edu 84 PhD 89], decana de la Facultad de Educación y Psicología, y Elena Arbués [MMF 03 PhD Edu 11], directora del Máster en Profesorado, han editado el libro Hacer la Universidad en el espacio social, donde investigadores y profesores profundizan en los beneficios del Aprendizaje-Servicio. 4. José María Corbí [DER 94] ofrece en Bienestar Digital Familiar una guía «para no dejarse avasallar por la nueva colonización digital». 5. El profesor de la Facultad de Filosofía y Letras José Torres ha publicado Lucius Annaeus Cornutus. Compendium de Graecae Theologiae traditionibus en la colección Teubner. Con más de siglo y medio de historia y dos mil volúmenes editados, se trata de una prestigiosa colección de ediciones críticas de clásicos grecolatinos.

En recuerdo de Manuel Ferrer

[29.08.18] Álvaro Vilallonga había trabajado en el departamento de Comunicación de Tecnun. Alegre y bromista, tenía un profundo sentido de la amistad.

[13.09.18] Manuel Ferrer, profesor emérito de la Facultad de Filosofía y Letras, se incorporó a la Universidad en 1962. Su campo científico fue siempre la Geografía. Participó también en política como miembro del Parlamento de Navarra durante la Transición. Será recordado como alguien que sirvió con pasión, lealtad y sacrificio, siempre con un optimismo y una alegría desbordantes.

honoris causa para tres profesores eméritos

Los catedráticos eméritos Rafael Alvira y Natalia López Moratalla y el director general emérito del IESE, Carlos Cavallé, recibieron en México el doctorado honoris causa por la Universidad Panamericana y el Instituto Panamericano de Alta Dirección de Empresas. Del profesor

Alvira se destacó cómo «su vida y su discurso se identifican»; de la profesora Moratalla se subrayó su «aportación al reconocimiento de la dignidad humana»; y del profesor Cavallé, su manera de promover la vivencia de «los principios éticos en el plano empresarial y docente».


CON NOMBRE PROPIO

Ignacio Melero [Med 88], catedrático de Inmunología de la Universidad, ha sido nombrado académico correspondiente de la Real Academia Nacional de Medicina de España.

600 antiguos alumnos y profesores en el Alumni Weekend En la Reunión Anual de Alumni celebrada en Pamplona en octubre, participaron más de 600 alumni y profesores de 24 promociones distintas. En el encuentro con el rector, Alfonso Sánchez-Tabernero resaltó que la colaboración de muchos antiguos alumnos hace posible el desarrollo de los proyectos de la Universidad y animó a los asistentes a formar parte de ellos. «¿Qué esperamos de vosotros? Que sigáis mostrando lo que es la Universidad, que estéis en contacto con nosotros, que miréis los proyectos que tenemos y elijáis uno para impulsar», afirmó.

Charo Sádaba [Com 95 PhD 99], decana de la Facultad de Comunicación, es una de las cien mujeres más influyentes de España, según Mujeres &Cia. Es referente en la categoría Pensadoras y Expertas por su investigación sobre los efectos de la tecnología en niños y adolescentes.

Daniel Ajona [Bqm 00 Bio 01] ha recibido el Premio Profesor Durántez de la Fundación LAIR por la mejor publicación científica en el campo de la inmunología tumoral en 2017.

Comienza la ampliación del campus del IESE en Madrid En su 60 aniversario, el IESE ha iniciado la ampliación de su campus de Madrid, que finalizará en septiembre de 2020. Están previstos un nuevo edificio y la renovación de las instalaciones existentes. En total se construirán 16 300 metros cuadrados edificados, con un parking de 300 plazas en un entorno ajardinado de 6 000 metros cuadrados. Por otra parte, el IESE quiere incrementar el número de profesores, que pasará de 25 a 50, con el objetivo de desarrollar nuevos proyectos de investigación, innovación y emprendimiento, así como trabajar más cerca de los alumni.

el rector, honoris causa

El rector, Alfonso Sánchez-Tabernero, fue investido doctor honoris causa por la Universidad Privada de Santa Cruz de la Sierra (UPSA) de Bolivia, el 31 de octubre. El consejo académico aprobó esta distinción en reconocimiento a la colaboración del rector durante estos años, quien «no dudó un instante en compartir con nosotros de manera entusiasta y desinteresada las riquísimas experiencias de la Universidad de Navarra».

Javier Sánchez Cañizares, profesor y director del grupo Ciencia, Razón y Fe e investigador del ICS, ha obtenido el Premio Razón Abierta en la categoría de Investigación con su libro Universo singular.

Jesús San Miguel [Med 76], director médico de la Clínica, ha recibido el premio internacional Michaeli por su contribución al conocimiento del mieloma múltiple.

otoño 2018  Nuestro Tiempo —57


Campus REPUTACIÓN

La Universidad, primera de España según el ranking de satisfacción de estudiantes Universum. En el último informe de Universum, que ha analizado más de 2 500 instituciones en todo el mundo y entrevistado a más de un millón de estudiantes, la Universidad se sitúa a la cabeza en España del ranking de satisfacción de los alumnos. Entre los cuarenta criterios que se toman en cuenta para elaborar este informe, los más valorados por los estudiantes españoles al elegir universidad son la percepción del nivel de calidad en su área, su entorno abierto y amigable, la empleabilidad de los graduados y un ecosistema dinámico que fomente la creatividad.

La Universidad, entre las 250 mejores del mundo, según el ranking QS. Según el ranking internacional QS 2019, la Universidad se sitúa en el puesto 242 del mundo. Desde 2012 la Universidad ha ascendido 117 puestos. Entre los veinticinco centros españoles que aparecen en el ranking, ocupa el quinto lugar. Asimismo, obtiene el primer puesto entre los centros privados nacionales y es la única de nuestro país entre los 500 mejores. La clasificación, que incluye 1 011 instituciones de 85 países, se basa en seis indicadores: reputación entre empleadores, ratio de estudiantes internacionales, reputación académica, número de estudiantes por profesor, citas en publicaciones científicas y ratio de docentes internacionales.

Primera exposición del Museo de Ciencias de la Universidad de Navarra El Museo de Ciencias de la Universidad ha inaugurado su primera exposición. La muestra «En todo hay Ciencia», gratuita y abierta al público, aborda la relación de la Ciencia con la Arquitectura, las Letras, la Comunicación o el Arte. Ha llevado más de un centenar de ejemplares del centro a siete edificios del campus y puede visitarse hasta el 15 de febrero. Su inauguración tuvo lugar en la Facultad de Comunicación, en un evento que incluyó una exhibición de aves a cargo de Tierra Rapaz el 14 de noviembre.

El Gran Canciller visita por primera vez la sede de la Clínica en Madrid El lunes 26 de noviembre el Gran Canciller de la Universidad, Fernando Ocáriz, visitó por primera vez la Clínica en Madrid. En su recorrido, conoció la futura unidad de Protonterapia, que entrará en funcionamiento en 2020 e incorporará, como novedad en Europa, un equipo de tecnología Hitachi, presente en centros médicos académicos de referencia internacional en el tratamiento del cáncer. El Gran Canciller quiso agradecer a los profesionales que trabajan en la sede madrileña de la Clínica su esfuerzo y su esmero en el cuidado a los pacientes.

La Universidad, entre las 50 mejores del mundo en empleabilidad. El ranking publicado por Times Higher Education, que evalúa a 150 centros, sitúa a la Universidad como la segunda mejor opción 58—Nuestro Tiempo  otoño 2018

de España para las empresas empleadoras internacionales y en el puesto 50 a nivel mundial. Este ranking se elabora con entrevistas a siete mil directivos de recursos humanos de empresas e instituciones de todo el mundo.


las diez de...

pedro crespo [Profesor de Tecnun-Escuela de Ingenieros. Catedrático de Teoría de la Señal y Comunicaciones]

1. ¿Cuál es el mejor consejo que ha recibido? Recuerdo a mi madre explicándome que la amabilidad es invencible. 2. ¿Qué es lo primero que piensa cuando se levanta? Qué tiempo hace por si voy a nadar a la isla de Santa Clara, en la bahía de la Concha. 3. Dos libros: Mathematical Theory of Communication de Claude Shannon; y, para los menos amigos de las matemáticas, Los pilares de la Tierra de Ken Follett. Una película: Trading Places (Entre pillos anda el juego), una comedia muy divertida. Una canción: My Way de Frank Sinatra. 4. ¿Qué rincón de la Universidad le gusta más? La cafetería, como lugar de encuentro, y mi despacho. 5. ¿A qué personaje

histórico le gustaría haber conocido? Al matemático alemán David Hilbert, cuyas teorías han sido fundamentales para avanzar en otras ramas de la ciencia. Y a Alexander Graham Bell, fundador de la Bell Telephone Company, donde tuve la suerte de trabajar como investigador durante ocho años. 6. ¿Qué persona le marcó al llegar a la Universidad? Llegué a la Universidad un sábado, con el coche cargado de libros. Me recibieron Raimundo Malcorra y José Luis López. Raimundo, con su experiencia en Compras, supo dónde ubicarme a mí, “la nueva adquisición”. José Luis se esforzó en mi “mantenimiento”. Les estaré siempre agradecido por su cariñosa acogida. 7. ¿Qué imagen le ha conmovido recientemente? Las imágenes de la cruel separación de los niños y sus familias en la frontera de Estados Unidos con México. 8. ¿Qué personaje de ficción le atrae? Ninguno. La realidad supera siempre a la ficción. 9. ¿Qué quería ser de pequeño? Lo que soy: un ingeniero matemático apasionado por descubrir nuevas teorías. 10. ¿Cuál es el regalo que más ilusión le ha hecho? El tren eléctrico Märkling escala HO que me regaló mi padre a los siete años. Fue el principio de una larga afición.

En el ranking de Shanghái. La Universidad es la única privada española entre las mil más destacadas según el Ranking Académico de Universidades del Mundo 2018 (ARWU por sus siglas en inglés) que realiza Shanghái Ranking Consultancy. Entre los datos que analiza incluye el número de alumnos y el de investigadores citados, así como la cantidad de artículos incluidos en publicaciones científicas.

lapiDARIUM

sarali gintsburg, investigadora marie curie del instituto cultura y sociedad

«Con cada lengua que muere se pierde un sistema de comunicación singular, una lógica única, y esto supone un menoscabo a la diversidad» En el Congreso Internacional sobre Textos Transicionales, organizado en el ICS el 1, 2 y 3 de noviembre.

gregorio guitián, director de investigación de la facultad de teología

«Es una contradicción y una hipocresía pensar que el suicidio no es un bien social y al mismo tiempo promover el suicidio de los más vulnerables» Del artículo «Eutanasia a la holandesa», publicado el 26 de octubre en ABC.

david elustondo, profesor titular del departamento de química

«Deberá ser la sociedad la que empuje a los Gobiernos a tomar las medidas necesarias para preservar el futuro de las próximas generaciones» Del artículo «La capa de ozono y otros desafíos medioambientales», publicado el 20 de septiembre en Diario de Noticias. otoño 2018  Nuestro Tiempo —59


Campus Inauguración de la nueva sede en Madrid

Bienvenidos al edificio Alumni. Esta es vuestra casa El edificio Alumni quedó terminado este verano. En los últimos meses ha dado la bienvenida a los profesionales de la nueva sede y al primer máster que comenzó el curso estrenando sus aulas. Además, albergó la primera graduación celebrada entre sus muros, y, como remate doble de este pistoletazo de salida, se organizaron en él el Open House para los antiguos alumnos y la inauguración oficial. La nueva sede en el campus de Madrid quiere ser un punto de encuentro y de formación continua para los antiguos alumnos. El edificio Alumni recibe este nombre en su honor. texto Lucía Martínez Alcalde [Fia 12 Com 14] fotografía Manuel Castells [Com 87], Pilar Martín Bravo, José

Juan Rico Barceló

el atrio del edificio alumni aspira a convertirse en un campus dentro del campus de la Universidad de Navarra en Madrid. Un espacio donde se produzcan encuentros entre los doscientos estudiantes de los nueve másteres que se cursan en las aulas dispuestas alrededor de los mil metros cuadrados de la planta baja. Un lugar, dentro de los muros del edificio proyectado por el arquitecto José Ángel Medina, en el que surja la interdisciplinariedad en las conversaciones entre los alumnos de posgrados en leyes, comunicación, banca, arquitectura y moda. Una variedad que se enriquecerá cuando comiencen los másteres programados para los próximos cursos en ingeniería, enfermería y educación. 60—Nuestro Tiempo  otoño 2018

«Aunque la mayor parte de la formación que aloja este edificio ahora son másteres profesionalizantes, queremos que en este espacio, que parece un ágora, se hable también de literatura, de filosofía, de teología, de arte...». Así abrió el director del campus de Madrid, Ángel J. Gómez Montoro, el diálogo sobre arte y ciencia que mantuvieron el pintor Antonio López y la vicerrectora de Profesorado, María Iraburu, y que se erigió como acto central máximo del Open House Alumni, el 20 de septiembre. «Bienvenidos a vuestra casa» fue la frase más presente durante ese día de puertas abiertas. Sobre el escenario, Marta Olmedo, estudiante de 3.° de Medicina y becaria

Alumni, recibió a los mil antiguos alumnos reunidos en el edificio que lleva ese nombre en su honor. Entre los asistentes se veían desde miembros de las primeras promociones hasta recién graduados que, viviendo su primera experiencia laboral en Madrid, no quisieron perderse esa jornada de inauguración no oficial. En esta “entrega de llaves” a los antiguos alumnos, el rector, Alfonso Sánchez-Tabernero, explicó los tres motivos por los que la Universidad había llegado a esa meta: la nueva sede. El primero, ser un «proyecto educativo basado en las grandes propuestas del pensamiento cristiano; sabemos dónde queremos ir, tenemos un norte y una continuidad»; en segundo


Marta Olmedo, becaria Alumni y estudiante de 3.º de Medicina, se hizo un selfie con los asistentes al Open House. lugar, contar con una plantilla de más de cinco mil personas que trabajan «con un alto nivel de motivación». La tercera causa son los antiguos alumnos, no solo porque, como dijo el rector, «el prestigio de la Universidad procede de vuestro modo de ser y vuestro modo de trabajar» sino también porque el apoyo de muchos antiguos alumnos se concreta en aspectos como sus contribuciones con iniciativas docentes, en empleabilidad, con el servicio de Admisión, y también en las aportaciones económicas a los proyectos de la institución. Además, el rector reforzó la responsabilidad de la Universidad con los alumni, recordando que la obligación del centro

académico va más allá de la graduación: «Tenemos un compromiso de por vida, queremos seguir ofreciéndoos formación siempre». Y, para alcanzar ese objetivo, la nueva sede es una casa con las puertas abiertas: un punto de reunión de los antiguos alumnos con sus profesores, un espacio de formación continua de la mano de las facultades y un apoyo en la carrera profesional. pioneros del campus de madrid. Al referirse a los cinco mil empleados Inés García, Teresa Sádaba, Belén Pas- de la Universidad, el rector mencionó el cual, Ángel J. Gómez Montoro y Alfonso entusiasmo «que se ve en los ojos, en la Sánchez-Tabernero activaron el pulsa- mirada de la gente» y explicó que esto es dor que inauguraba la nueva sede. así «porque sabemos el impacto que tiene otoño 2018  Nuestro Tiempo —61


nuestro trabajo, por la capacidad de servir a muchas personas». Esa ilusión ha sido palpable de manera especial en el equipo de más de cincuenta profesionales que, como pioneros, fueron desembarcando desde la segunda quincena de agosto en el edificio Alumni, compartiendo espacio los primeros días con los diferentes técnicos que terminaban de poner a punto las instalaciones. Todos arrimando el hombro, cada uno desde su puesto, para que el 6 de septiembre fuera posible la primera clase. Ese día el Máster Universitario en Arquitectura se estrenó y estrenó edificio. «Estáis haciendo historia», les dijo Gómez Montoro a los alumnos en la presentación. El atrio albergó, una semana después, el 14 de septiembre, la primera graduación celebrada en la nueva sede: los sesenta y cinco alumnos de los programas máster de Madrid de la Facultad de Derecho recibieron sus títulos. la interdisciplinariedad, en el centro. El edificio Alumni cumplía un mes de funcionamiento y ya había sido testigo de sucesivas “primeras veces”: los primeros empleados, la primera clase, la primera graduación, la bienvenida a los antiguos alumnos. Además, habían arrancado casi todos los másteres y había acogido cursos especializados en regulación financiera, recursos humanos e inmunoterapia. El 4 de octubre, en el marco del congreso «Building Universities’ Reputation», se celebró la inauguración oficial. El acto central del evento fue una mesa redonda, moderada por Carlos Rodríguez-Lluesma, profesor del IESE, en la que expertos de diferentes áreas conversaron sobre el futuro del trabajo dentro del contexto del porvenir de la universidad. En ella participaron María Rodríguez, cirujana torácica de la Clínica Universidad de Navarra; Borja Zamácola, graduado y vicepresidente de The Venture City; y Javier García Manglano, investigador del Instituto Cultura y Sociedad. «Si buscamos curar, también socialmente, dolores, problemas, dificultades humanas… tenemos que escucharnos entre todos —afirmó García Mangla62—Nuestro Tiempo  otoño 2018

Vista nocturna de la fachada principal.

El atrio visto desde la planta -1.

El mural del ático ha sido diseñado por Fernando Pagola.


Las lamas blancas que cubren el techo.

La biblioteca colgante sobre el atrio.

no—. Cuando defines un problema como “humano” necesitas aportaciones de otros campos que van a iluminar tu propio saber». Por su parte, Rodríguez-Lluesma valoró la relevancia de la innovación como una «dimensión proyectiva» de la acción, pero puntualizó la necesidad de «incorporar también el pasado, que son los hábitos adquiridos, y el presente, que es el propio hacer. El ritmo es esa mezcla de permanencia y cambio».

do. Gómez Montoro, durante la inauguración oficial, afirmó que «la historia de la Universidad podría resumirse como la historia de sueños magnánimos concatenados». Y el director del campus de Madrid sueña a lo grande: aspiran a llegar a quince másteres y unos setecientos alumnos en el curso 2021-22. Esos estudiantes —y los que pasen por las aulas desde ahora— nutrirán las conversaciones entre clase y clase en el atrio de la nueva construcción. Sobre él, la biblioteca colgante, el conocimiento sobrevolando el espacio testigo de estos encuentros. Así, en el corazón del edificio, confluyen la investigación, el estudio y el diálogo.

un sueño que comienza: «¡hola, madrid!». Con buen ritmo ha dado sus primeros pasos la nueva sede de posgra-

Algunos dicen que las lamas blancas colocadas en el techo acristalado, justo sobre la biblioteca, vistas desde abajo parecen las velas de un barco. Una nave que marca rumbo al futuro impulsada por la ilusión de los primeros que pensaron en que la Universidad llegara a Madrid, los profesionales que han ayudado a poner la sede a punto, las personas que han decidido seguir formándose en la Universidad, y, por supuesto, el apoyo de los antiguos alumnos. Se lo dijo el rector a los alumni en el Open House: «Contamos con vosotros. Espero veros con mucha frecuencia en esta casa, que es vuestra casa». Bienvenidos. Nt

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Campus Reputación universitaria

Alumni y universidad: un camino de ida y vuelta

Tang Eng Chye, Alfonso SánchezTabernero y Bert van der Zwaan.

«Los antiguos alumnos como embajadores de reputación» fue el tema de la tercera edición del congreso «Building Universities’ Reputation» (BUR 2018), organizado por la Universidad y celebrado en el edificio Alumni de Madrid del 2 al 4 de octubre. Veinticuatro expertos de diez países hablaron sobre el vínculo que se genera entre los estudiantes y su universidad y sobre cómo reforzarlo a través de actitudes y actividades que aporten valor añadido a los alumni y contribuyan de ese modo a mejorar la reputación de los centros académicos. texto Lucía Martínez Alcalde [Fia 12 Com 14] fotografía José Juan Rico Barceló

«el foco de las entidades alumni son los estudiantes. La experiencia alumni comienza el primer día de clase. Un alumno satisfecho y orgulloso de su universidad es un alumni embajador en potencia». Sobre esta idea, expuesta en el position paper del congreso, se basó la conversación durante el «Building Universities’ Reputation» (BUR 2018). El tema enlazaba así con el BUR 2017, que profundizó en la experiencia del estudiante en su paso por las aulas universitarias. Al final, como se dijo en esa ocasión, la reputación de la universidad depende de la de sus estudiantes. Como recogía el documento preparatorio del BUR 2018, el Informe de la Federación Alumni España 2015 indica que «la palabra alumni procede del verbo latino que significa alimentar o nutrir. El uso más común de la palabra alumni está asociado a términos como “graduado”, “que ha finalizado con éxito un grado”, “comunidad” y “alrededor del mundo”». Por otra parte, alma mater es una expresión, también latina, que significa «madre que nutre» y que se emplea para referirse a la universidad. Tal vez no sea casualidad que ambas nociones se vinculen con la acción de alimentar. No 64—Nuestro Tiempo  otoño 2018

es solo la institución la que aporta: también sus alumnos y alumni pueden contribuir a su misión en cuanto a reputación, empleabilidad y apoyo a sus proyectos. Para ayudar a cimentar este nexo existen las oficinas Alumni, una de cuyas misiones, según planteó el congreso, es transformar la relación desde una vinculación más transaccional y poco personal a una de colaboración y confianza. Como señaló Claire O’Sullivan, associate director de la Oficina Alumni de la Universidad de Birmingham, «las oficinas Alumni son el vehículo que permite la conexión entre los antiguos alumnos y la universidad. Se deben crear las oportunidades para que esa conexión sea realmente verdadera. No es hacer algo para ellos, es hacerlo con ellos». el reto: la formación permanente. En una de las mesas redondas centrales del BUR 2018 dialogaron dos rectores de universidades distantes geográficamente (Singapur y Utretch) pero con una visión compartida sobre varios desafíos que afronta la institución universitaria: la innovación docente y pedagógica y la continuidad en la formación de los estudiantes.

«El vínculo del antiguo alumno nace y se fortalece sobre todo en su paso por la universidad. Si la experiencia del estudiante es positiva, memorable, se crea un sentido de pertenencia con vocación de permanecer» christine fairchild Directora Alumni de la Universidad de Oxford


Alberto Andreu habló sobre los retos de la comunicación con los alumni.

Bert van der Zwaan participó en el diálogo sobre el futuro de la universidad.

«La reputación no se crea solo invirtiendo en campañas de marketing: es necesario identificar a las personas influyentes que estudiaron en tu universidad y trabajar conjuntamente con ellas para que tu mensaje sea mucho más creíble»

«Es difícil convencer a la institución de que invierta en historias, pero la reputación de los alumni se ampara en crear historias sobre las personas, que inspiren a otros y les hagan sentir que algo positivo pasa dentro de sus recintos»

petter nylander Global ceo de Universum

ben sowter Director de la Unidad de Inteligencia del ranking qs

«El Foro Económico Mundial estima que dos tercios de los niños que hoy van al colegio trabajarán en profesiones que no existen todavía», afirmó Tan Eng Chye, rector de la Universidad Nacional de Singapur, en alusión a las tendencias en la educación superior. En ese mismo sentido, Bert van der Zwaan, presidente de la Liga de Universidades de Investigación Europeas (2016-2018) y rector de la Universidad de Utrecht hasta junio de este año, subrayó la innovación como uno de los retos de las instituciones académicas. «Debemos mirar qué sucede en la sociedad y trasladarlo a las aulas, porque el cambio no es algo que debemos temer sino una realidad que necesitamos acoger. Solo así sabremos lo que la sociedad necesita, y seremos capaces de generar un retorno hacia ella que redundará en nuestra buena reputación», resaltó. Van der Zwaan destacó, asimismo, la necesidad de la creatividad en este panorama: «La universidad debe pasar de transferir un mero conocimiento a favorecer que las personas lo empleen de una manera más creativa». En su opinión, nos enfrentamos a un cambio en la investigación, a un aumento de la colaboración entre universidades y a un mercado laboral que demandará trabajadores más flexibles. Por su parte, el rector de la Universidad de Singapur explicó la apuesta de su institución: se ofrece a sus graduados la posibilidad de volver tras veinte años y cursar de manera gratuita dos cursos del programa que quieran para actualizarse. «No puedes aprender todo en cuatro años», dijo Chye. La formación continua es una oportunidad y un reto. Puede contribuir a mejorar la preparación, la empleabilidad y la reputación de los alumnos y los graduados. Para Van der Zwaan, la clave de la educación universitaria es reconocer que los estudiantes esperan una experiencia de aprendizaje permanente durante toda su vida y puede que esto lleve a un giro en la concepción de los estudios universitarios. Nt

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Campus Profesionales para un cambio

Formación para un mundo globalizado en el curso 2017-18, 3 083 jóvenes de distintos puntos del planeta eligieron la Universidad de Navarra para comenzar su formación superior. Decisiones así enriquecen el paisaje estudiantil y lo nutren de distintas culturas, procedencias y modos de hacer. La tarta del total de alumnos se colorea de un 24,2 por ciento de internacionales, sin tener en cuenta los que vienen y van por unos meses. El porcentaje es diez veces superior a la media española, que se encuentra en un 2,7 por ciento. Y, si seguimos ampliando el foco, también supera la media de sistemas universitarios de países como Holanda y Reino Unido, donde la presencia de alumnos de otros países es del 11,19 por ciento y 18,4 por ciento, respectivamente. Sin embargo, la Universidad, como espacio de reflexión y diálogo, no se conforma con promover una comunidad internacional de estudiantes y profesores. «Nuestro objetivo es que los alumnos adquieran durante su paso por nuestro campus un conocimiento que les permita moverse en un entorno multicultural», destaca Ana Delgado, directora del servicio de Relaciones Internacionales. Esto conlleva entender y apreciar otras sensibilidades, culturas e idiomas; dar un nuevo enfoque a algunos contenidos docentes, la convivencia y las prácticas profesionales. La internacionalidad no es solo un dato: supone un aprendizaje. capaces de liderar el cambio. Uno de los caminos de esta nueva forma de entender la aldea global universitaria comenzó a construirse hace cinco años en la Facultad de Económicas. Veintitrés jóvenes conformaron la primera promoción del título propio en Leadership and Governance, del Grado en Economía Bilingüe (ELG, según sus siglas en inglés). La pamplonesa Marta Miranda, graduada 66—Nuestro Tiempo  otoño 2018


7 550 millones de personas conviven en el planeta, según el último informe demográfico de las Naciones Unidas (2015). Un mundo en el que todo está conectado, como adelantó el sociólogo Marshall McLuhan con el concepto de aldea global. Las facultades de Económicas, Derecho y Filosofía y Letras han lanzado en los últimos años tres nuevos grados (Economía Bilingüe + Leadership and Governance Program, Relaciones Internacionales y Filosofía, Política y Economía, respectivamente) para formar a jóvenes capaces de desplegar su talento en una sociedad globalizada. texto Rocío del Prado [Com 15] fotografía Manuel Castells [Com 87] en 2018, formó parte de este primer grupo: «Cuando vi en el periódico este grado, me encantó. Era la mezcla de todo lo que me interesaba: una formación innovadora en economía y política global. Una carrera en la que podría entender mejor los retos a los que nos enfrentamos hoy día». En la misma aula, su compañera Melanie Kubbinga, de Johannesburgo (Sudáfrica), reconoce que, al comenzar el grado, «tenía la expectativa de que la carrera me generara suficiente inquietud como para salir con ganas de querer cambiar el mundo o, por lo menos, intentarlo». Para fomentar la experiencia internacional el currículum de ELG incluye dos intercambios, dos seminarios internacionales y el estudio de un tercer idioma. «Los seminarios de Washington (2016) y Emiratos Árabes (2017) me ayudaron a comprender el funcionamiento político, económico y cultural de dos grandes potencias comerciales —recuerda Marta Miranda—. Emiratos Árabes rompió mis esquemas, propios de una visión occidental; fui consciente de que hay perspectivas distintas a las conocidas en nuestro entorno geopolítico e igualmente válidas. Este proceso me fue útil para aplicarlo en otros contextos, tanto en mi intercambio en Corea del Sur como en las prácticas en Irlanda; y espero que me sirva en un futuro». Melanie Kubbinga considera que ELG le ha aportado mucha confianza en sí misma. «Al ser una carrera tan dinámica, durante los cinco años te enfrentas a pequeños y grandes retos que te ayudan a crecer como persona. Yo me vi obligada a superar mi miedo a hablar en público. Como estás en una clase poco numerosa, refuerzas mucho el trabajo en equipo con personas de distintos caracteres a las que tienes la oportunidad de tratar a fondo. En el grado se te lanzan desafíos a los que jamás pensarías enfrentarte, y es aquí donde otoño 2018  Nuestro Tiempo —67


Campus Profesionales para un cambio

empiezas a conocerte a ti mismo, donde descubres tus fortalezas y debilidades». Además de la formación específica para un mundo global, David Eslava, pamplonés y recién graduado en ELG, destaca que el programa cuenta con asignaturas enriquecedoras como Retórica, Sociología o Sistemas Políticos Comparados. Asimismo, considera que «la atención personalizada que hemos recibido es un factor importante. Esto ha posibilitado que en las clases predominen momentos de debate y diálogo fluido entre alumnos y profesores». David trabaja actualmente en un área económica de El Corte Inglés. capaces de entender la política internacional. Con un enfoque algo parecido, aunque subrayando los aspectos jurídicos, en 2014 comenzó el grado en Relaciones Internacionales (RRII) en la Facultad de Derecho, ahora también disponible en doble grado con Derecho o Historia. A la puerta llamó la neoyorquina Victoria Paternina, estudiante de 3.º de RRII y Derecho: «Siempre me ha interesado mucho viajar y aprender sobre distintas culturas. Mis padres, de origen español, me han educado no solo para que sea bilingüe sino también bicultural». A la enseñanza de los conceptos propios de las Relaciones Internacionales se le suma el conocimiento básico de otras disciplinas como la Historia, la Comunicación o la Economía. «La carrera tiene mucha más Historia y Derecho de lo que pensaba, cosa que me alegra. En primero, estudiaba solo RRII y en segundo empecé también Derecho; me parece que complementa muy bien a Relaciones Internacionales». Jakub Hodek, alumno de 4.º de Relaciones Internacionales procedente de Bratislava, señala que «no es nada común para un eslovaco venir a estudiar a España, mucho menos a Pamplona, pero el desafío de un cambio de cultura y la importancia de la idea de servicio a la sociedad que existe en la Universidad me convencieron y estoy muy agradecido por haber tomado aquella decisión hace cuatro años». Entre los intereses de Hodek destacaban las estancias on site en Estados 68—Nuestro Tiempo  otoño 2018

Francesc Pujol (coordinador de ELG) con los alumnos Melanie, Marta y Pedro. Unidos, China y Oriente Medio, el intercambio y las prácticas en organismos supranacionales, ONG y empresas multinacionales. «Ahora que ya estoy acabando, sigo con las expectativas muy altas, pero puedo conectarlas con la realidad. Sin duda, los viajes a Shanghái, Washington o Jerusalén son indispensables». Una visión compartida por su compañera Victoria Paternina, que subraya el papel clave de los idiomas: «En la carrera podemos estudiar también una tercera lengua, además del inglés y del castellano, algo que nos diferencia y ayuda a desenvolvernos en un entorno global». capaces de repensar el planeta. A la ola de la internacionalización se ha subido este curso 2018-19 el grado en Filosofía, Política y Economía (PPE, en sus siglas en

«Los alumnos de la Universidad que estudian grados de enfoque global forman parte de la cantera de profesionales que la sociedad necesita»

inglés) de la Facultad de Filosofía y Letras. Inspirado en los estudios que la Universidad de Oxford imparte desde 1920 y que actualmente se ofrecen en prestigiosos centros académicos como Yale o Duke, este nuevo grado está planteado para abordar, con un enfoque humanístico sólido, tres de las disciplinas más relevantes hoy. A través de la Filosofía, los alumnos forman la razón crítica, la Política les ayuda a entender cómo se articulan las comunidades e instituciones y la Economía ahonda en cómo se construye la sociedad contemporánea y la forma en la que se distribuyen los recursos en un país. Desde Chicago, Madeline Lasota decidió con gran ilusión comenzar este año el nuevo grado: «Sé que me ayudará a expandir mi visión del mundo y mejorará mi pensamiento crítico y mis habilidades sociales, lo que me permitirá abrir la mente a nuevas ideas y formas de pensar». PPE incluye asignaturas en inglés, con estancias de dos semestres en otros países y dos viajes a instituciones internacionales de Bruselas y Nueva York. «Me gustó el programa porque conecta las tres disciplinas por igual y brinda un esquema general pero detallado de las áreas de estudio».


Victoria Paternina (a la izquierda) cursa 3.º de RRII y Derecho. Madeline Lasota, 1.º de PPE. Ambas vienen de Estados Unidos. La preparación global lleva a una sana ambición igualmente global que comparten alumnos de los tres grados. Jakub Hodek reconoce que le gustaría estar en el futuro en algún puesto relacionado con la política o la diplomacia. «Me encantaría trabajar en un lugar donde pueda ayudar al mayor número de personas posible. Por ejemplo, en la Unión Europea». Por su parte, Victoria Paternina se ve en Nueva York, en alguna entidad internacional. Madeline Lasota no está aún del todo segura de dónde le gustaría encontrar empleo, «posiblemente en una organización sin ánimo de lucro o en la supervisión de proyectos e investigaciones relacionados con cuestiones mundiales o nacionales». A Melanie se le hace difícil elegir un único momento con el que quedarse de su vida universitaria pero, si tuviera que escoger, sería la organización del congreso OurWorld2021, que realizaron como proyecto de 3.º de carrera: «Ver cómo los veintitrés compañeros de curso habíamos puesto nuestros conocimientos y esfuerzos en crear algo que podía aportar valor a muchas personas fue increíble. El orgullo de nuestros profesores y el reconocimiento de la Facultad nos demostró

que podíamos conseguir cualquier cosa que nos propusiéramos; solo hacía falta dedicación, empeño e inquietud». Melanie afirma que, después de haber completado la carrera, se va con una visión mucho más realista: «He llegado a entender que algunas situaciones no son nada fáciles de resolver y que no hay una sola respuesta a los conflictos. Sin embargo, el primer paso es tener la inquietud de entender por qué las cosas ocurren como ocurren y, a partir de eso, querer poner nuestro granito de arena para intentar cambiarlas». Ahora trabaja para una multinacional de la alimentación, en consumer insights, analizando las tendencias de mercado y sociedad. Su compañera del grado Marta Miranda es jefa del proyecto para el desarrollo y expansión de grupos de microahorro en comunidades campesinas en Ecuador, desarrollado por la fundación de un fondo de inversión. A la pregunta de qué te llevas en la maleta, el eslovaco Jakub Hodek, en su último año de carrera, responde que «algo de los pilares de la Universidad»: «profesionalidad, integridad y espíritu de servicio», y que «por esto toda la experiencia ha merecido la pena. Además, sin duda me quedo

con las personas increíbles que he conocido y los buenos pintxos que he probado». Como Kubbinga, Hodek o Paternina, los alumnos de la Universidad que estudian grados de enfoque global forman parte de la cantera de profesionales que la sociedad necesita, capaces de comprender, orientar y liderar los diferentes actores internacionales del ámbito social, político y económico. «Preparamos a nuestros alumnos para que puedan crecer en un contexto global. Queremos que tengan la experiencia internacional que les permita trabajar en el país que prefieran», destaca el rector, Alfonso Sánchez-Tabernero. En un mundo globalizado, el cambio para una sociedad mejor empieza donde los futuros profesionales se forman para construir el mañana del entorno que nos rodea. En la medida en que las personas y las instituciones comprendan con mayor profundidad los dinamismos de la sociedad actual —la aldea global de McLuhan— estarán en condiciones de adaptarse a ellos y participar en su configuración. Por eso, propuestas como estos tres grados recientemente implantados en la Universidad pueden servir de referencia para futuras reflexiones y apuestas educativas. Nt

otoño 2018  Nuestro Tiempo —69


tiempo de ciencia Mariano Barbacid

El DNI molecular del cáncer, el quid de la cuestión

«Desde el descubrimiento del primer oncogén en 1982, hoy en día, y gracias a la secuenciación masiva del ADN, ya conocemos más de un centenar de mutaciones genéticas, precursoras de cáncer, para las que se han desarrollado o se están investigando fármacos eficaces»

E

cientes van a responder y cuáles no. Circunstancia que, además, implica un elevado gasto de recursos. A la par del desarrollo de nuevos fármacos inmunoterápicos, las investigaciones en genómica, en el DNI molecular de cada cáncer en cada paciente, han hecho que empecemos a mirar estas enfermedades desde otras perspectivas. Para ofrecer un tratamiento personalizado, con la menor toxicidad posible y la máxima eficacia para un determinado caso, ya no solo tenemos que atender a la localización o el órgano concreto en el que se ha desarrollado el tumor. Nuestra mirada debe además observar las mutaciones genéticas que presenta esa persona, susceptibles de poder intervenir en el mecanismo de desarrollo de ese tumor. Es el fundamento de la medicina de precisión, de las terapias específicas para cada paciente. En este camino, podemos reconocer que estamos en los albores de la medicina personalizada, en sus primeros pasos. Todavía nos queda un largo recorrido. Desde el descubrimiento del primer oncogén, que —junto a mi equipo de investigación en Estados Unidos— conseguimos aislar en 1982, hoy en día, y gracias a los avances en la secuenciación masiva del ADN, ya conocemos más de un centenar de mutaciones genéticas, precursoras de cáncer, para las que se han desarrollado o se están investigando fármacos eficaces. Los resultados de remisión de la enfermedad obtenidos mediante el tratamiento del cáncer según las mutaciones genéticas de los pacientes son muy prometedores, si bien aún están limitados a un reducido número de mutaciones. Desgraciadamente, España está perdiendo el tren para poder sumarse a estos avances innovadores debido a la drástica reducción en inversión en I+D sufrida en los últimos años. Como país, hemos perdido de vista la importancia que esta inversión tiene si no queremos convertirnos en un país de servicios, al albur de cualquier cambio económico.

l cáncer, una denominación genérica que acoge más de cien enfermedades distintas. El tratamiento, por tanto, no puede ser el mismo para todas, como no es el mismo el del ébola que el de la gripe aunque los dos los cause un virus. Hoy sabemos que el cáncer es tan variado o más que las enfermedades infecciosas. El desarrollo de las investigaciones en torno a posibles terapias eficaces en la lucha contra las enfermedades oncológicas nos ha llevado hasta el panorama actual en el que se está gesMariano Barbacid es director e investigador del Grupo de Oncología Experimental del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas. tando un cambio muy relevante en el enfoque de su tratamiento. Hace pocos años surgió con mucha fuerza la inmunoterapia, fuente: Número 105 de Noticias.cun, revista de la Clínica Universidad de Navarra. Julio-septiembre de 2018. una gran herramienta basada en tratamientos que evitan que los tumores se hagan “invisibles” a nuestro sistema inmunológico y de esta forma podaLa pregunta del autor mos combatirlos con nuestras propias armas. A día de hoy, los tratamientos inmunoterá¿Qué podría frenar el picos, si bien suponen grandes avances en el desarrollo de la medicina tratamiento de algunos tipos de cáncer, prepersonalizada? sentan resultados muy irregulares. En melanoma, la eficacia de la inmunoterapia es muy alta en más de un 65 por ciento de pacientes. Sin embargo, en otros tumores, como el de pulmón, la respuesta a la inmunoterapia es @NTunav satisfactoria tan solo en un 30 por ciento de Opine sobre este asunto en pacientes, mientras que el 70 por ciento resTwitter. Los mejores tuits se tante o no son candidatos o no responden al publicarán en el siguiente número. tratamiento. El gran problema que entraña la inmunoterapia es que desconocemos qué pa-

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alumni

Fernando Riaño «Me considero un aprendiz de mucha gente con la que he tenido la suerte de trabajar» Las dificultades crecientes de visión no han impedido a Fernando Riaño [Der 00] ocupar puestos directivos en el ámbito jurídico y de la asesoría y recibir varios reconocimientos por sus logros profesionales, entre ellos el segundo puesto en el ranking Choiseul de líderes prometedores. Desde ILUNION, empresa de la Fundación ONCE, orienta su trabajo a lograr una mayor sensibilización en torno a la discapacidad. Su espíritu de superación le ha llevado, por otra parte, a la conquista de dos medallas de oro en campeonatos mundiales paralímpicos de duatlón y triatlón. texto Fernando Serrano [Com 14] fotografía Pilar Martín Bravo

fernando riaño ha vivido siempre adaptándose a su dificultad visual y al entorno. Este riojano —criado en Haro, aunque nació en Burgos en 1975— ha tenido que lidiar desde pequeño con una enfermedad congénita degenerativa que le llevó a visitar el quirófano por primera vez con tan solo cuatro años. Tras estudiar Derecho en la Universidad de Navarra, fue una de las primeras personas con discapacidad visual severa en opositar a la carrera judicial. Aunque aprobó varios ejercicios, no consiguió acceder a una plaza, en lo que constituyó un episodio difícil y motivador para él. En 2007 terminó un MBA en la Universidad Pontificia Comillas con una nota perfecta: 10. En Barclays, donde trabajaba entonces, lo habían nombrado jefe del departamento de Diversidad e Integración para 72—Nuestro Tiempo  otoño 2018

Europa. En 2016 realizó otro posgrado en Harvard. Actualmente trabaja de director de Comunicación, Relaciones Institucionales y Responsabilidad Social y Corporativa de ILUNION, una empresa de la Fundación ONCE que trata de generar empleo de calidad para personas con alguna discapacidad. En los últimos años ha recibido varios reconocimientos profesionales, entre ellos el premio Joven Talento Directivo concedido por la Fundación Príncipe de Girona y Seeliger y Conde (2012); fue la primera persona con discapacidad en lograrlo. El deporte constituye otra faceta destacada en su trayectoria. Entre otros logros, ha sido campeón del mundo paralímpico de triatlón (2011) y campeón del mundo de duatlón (atletismo y ciclismo) de larga distancia (septiembre de 2018).

Fernando está casado con Marta y tienen tres hijos. Para él su familia es el principal apoyo en su vida profesional y su actividad deportiva. Conoció el diagnóstico de su enfermedad siendo muy joven; supo que iba a perder la vista. ¿Cómo lo afrontó? Al principio con normalidad; con la normalidad con que lo puede vivir un niño. Era distinto a mis compañeros porque no podía ver la pizarra y tenía dificultades de acceso a los textos escritos. Procuraba adaptarme a lo que iba ocurriendo y a lo que podía suceder. Echando la vista atrás, me doy cuenta de una cosa muy importante que aprendí desde entonces: el optimismo. Trataba de que todo tuviese un cariz optimista, dentro de las circunstancias.


Si pudiese cambiar algo de sus años de formación, ¿lo haría? Trataría simplemente de hacer de mi situación algo más normal. Esto lo conseguí al cabo de un tiempo, después de toparme con muchas barreras, como la dificultad de lograr un empleo público. En este caso cambiaría las cosas que hay alrededor, esos obstáculos que surgen. Es decir, procuraría que el mundo fuera más amable y más accesible a pesar de la discapacidad, que es en parte el camino hacia el que vamos gracias a instituciones como el grupo social ONCE o el Comité de Entidades Representantes de Personas con Discapacidad (CERMI). ¿Por qué se retiró de la oferta de empleo público en la carrera judicial? Trabajé mucho y tengo claro que hice lo

correcto al intentar conseguir ese puesto. Adapté los contenidos: preparé los textos, los escaneé y los grabé para escuchar y estudiar los temas. En 2003 aprobé los dos primeros ejercicios, pero dejé la oposición por un desprendimiento de retina. Podría haber obtenido la plaza porque, sabiendo las notas previas, era posible conseguir la puntuación suficiente, pero seis días antes del examen sufrí este contratiempo súbito e inoperable. Me ingresaron y ahí tuve que dar al reset y replantear los proyectos de futuro. Además, me dijeron literalmente que «debido a mi discapacidad era incompatible funcionalmente con el puesto». Intenté enfocar de manera positiva los acontecimientos, algo que es más sencillo cuando han pasado que cuando te están sucediendo. Este suceso, más que una casualidad quizá fue

una causalidad. Aunque algunos conocidos me insistieron en que continuase estudiando, yo opté por cambiar de aires y hacer otra cosa. Usted ha dicho: «No conozco a ningún juez o fiscal invidente». ¿Esto puede frenar a algunas personas a la hora de preparar oposiciones? Sé de personas —también jueces y fiscales— que tienen una discapacidad sobrevenida en el ejercicio de su trabajo y hay invidentes que están trabajando en la Administración, pero no conozco ningún caso de una persona ciega que haya obtenido plaza en el ámbito judicial y en la fiscalía. En este campo, y en todos, creo que lo que se haga desde la perspectiva de la discapacidad va a repercutir positivamente en las generaciones futuras. Se otoño 2018  Nuestro Tiempo —73


Alumni Entrevista

trata de dar el mensaje de la normalización y la inclusión, de hacer realidad que la diversidad tenga un enfoque inclusivo. Esto es bueno para la persona, las familias y la sociedad en su conjunto. Esa normalización se percibe echando un vistazo a su currículum. Usted puede ser un ejemplo para muchas personas. Yo no me pondría como ejemplo de nada. Más bien me considero un aprendiz de mucha gente con la que he tenido la suerte de trabajar, compartir espacios, empresas o universidad. Siempre digo que lo que pueda llegar a ser lo debo a otros: mis compañeros de trabajo, mis jefes, actuales o anteriores, mi familia… Soy una persona normal que ha intentado que la normalización de la discapacidad se convierta en una realidad. ¿Cómo cree que debe llevarse a cabo esa normalización? En el día a día tratamos de que se entienda la discapacidad en términos de capacidad: es más importante el potencial de las personas que su limitación, independientemente de la discapacidad que posean. Una persona con discapacidad intelectual puede ser la persona con el perfil idóneo para ocupar un puesto de trabajo en una empresa. Una persona con parálisis cerebral, con las adaptaciones adecuadas para su puesto, puede ser el que mejor desempeño tenga en un entorno laboral. Entender esto supone uno de los grandes retos de nuestra sociedad. El potencial de las personas con discapacidad se puede ver en películas como Campeones o 100 metros. También se ha puesto de manifiesto en programas de televisión como Informe Robinson. ¿Esto contribuye a la normalización? Para normalizar algo es muy importante darle visibilidad. Lo que no se comunica no existe, y lo que no aparece en diferentes canales y medios es difícil que se conozca. Una película como Campeones, en la que, por cierto, uno de los protagonis74—Nuestro Tiempo  otoño 2018

tas trabaja en ILUNION, contribuye a dar esa visibilidad, a normalizar y a poner en la agenda pública la realidad del colectivo de personas con discapacidad. Además, me parece que también es un síntoma y un símbolo de la madurez de la sociedad. Usted acumula reconocimientos en el ámbito profesional y en el deportivo. ¿Cuál influye más en el otro? Para mí el deporte es un hobby, pero también una necesidad casi vital. Desde pequeño me ha apasionado el ejercicio físico y, también desde hace mucho tiempo, la competición. Gracias a eso he conocido a gente excepcional. Cuando uno practica deporte o compite, sufre. Ese sufrimiento une mucho, y de esta manera he hecho grandes amigos; en primer lugar, entre los guías porque, en mi caso, siempre se hace deporte con otra persona. Por ejemplo

Javier García, que es con quien más veces he participado en campeonatos, es el padrino de nuestra hija pequeña. Al final todo está conectado y el deporte tiene un reflejo en tu vida personal y en tu trabajo. Además, me parece que hay muchos valores del deporte aplicables al mundo laboral. ¿Cuáles de esos valores del deporte están más reflejados en su vida? El paradigma más cercano o más visible es el del tándem, que supone la unidad mínima de organización eficiente. En un tándem [una bicicleta donde dos personas pedalean a la vez y el que va delante es el que dirige el vehículo], primero se requiere confianza entre el guía y la persona invidente. Además, debe haber coordinación, conocimiento mutuo, compatibilidad de caracteres y empatía, porque


Detalles en su despacho: una foto con sus hijos en el pódium y un premio de la Fundación Barclays.

Acreditación de Fernando Riaño para el evento Alumni «La Universidad de Navarra, en Madrid», en 2016. inclusión

«Todo lo que se haga desde la perspectiva de la discapacidad va a repercutir positivamente en las generaciones futuras» normalización

«Tratamos de que se entienda la discapacidad en términos de capacidad: es más importante el potencial de las personas que su limitación»

todos los días hay alguien que no tiene su mejor momento. Los dos damos las mismas pedaladas y recorremos la misma distancia, pero si uno se vacía en el esfuerzo y el otro no, eso no funciona y hay que parar. Otro ejemplo: cuando vamos nadando o corriendo, estamos atados, y eso requiere que tengamos confianza y seguridad en la otra persona. Esto se puede aplicar a la empresa, a la gestión de los equipos y a la vida en general. Recuerdo que, después de ganar el primer Campeonato de España, cuando participamos en la Copa del Mundo, grabamos en el tándem el lema «HHH», que significa humildad, humanidad y humor. Lo compartimos como filosofía y como concepto mi guía y yo. Son valores muy positivos para la gestión de los malos momentos, que más que derrotas son aprendizajes. Unas veces se gana y otras se aprende, sobre

todo cuando uno no tiene los resultados esperados. ¿Qué destacaría de su etapa universitaria? Los recuerdos de mis años en la Universidad de Navarra son muy positivos, tanto por los amigos como los compañeros y profesores, con los que sigo en contacto para asuntos profesionales o de docencia, como puede ser algún seminario o clase. Supuso un periodo de aprendizaje en serio. Cada etapa es distinta; cuando pasas de primaria a secundaria y luego a bachillerato te das cuenta de que lo anterior es más sencillo. Pero cuando llegas a la universidad descubres que esos años son los realmente fundamentales. Siempre que voy a Pamplona visito el campus. Como anécdota, a la vuelta del viaje de novios, mi mujer y yo pasamos por la Universidad. otoño 2018  Nuestro Tiempo —75


Alumni Entrevista

«Capacidades diferentes, posibilidades infinitas» es uno de los lemas de la Fundación ONCE. Desde el lado de la discapacidad, ¿cómo vivió esos años de la carrera? Necesitaba buscar soluciones para adaptar los apuntes. En la época de exámenes, a veces debía hacer varias pruebas el mismo día, a diferencia de mis compañeros. Podía presentarme a algunos ejercicios por escrito, pero tardaba mucho y la letra era ilegible. Tenía que estudiar de otra manera: con grabaciones, con ampliaciones, con diferentes textos y fórmulas para acceder al material… Ahora todo eso ha cambiado muchísimo, gracias a la tecnología. Por ejemplo, físicamente el braille requiere demasiado espacio; un libro como el Quijote ocuparía más de una estantería. Con los nuevos programas informáticos una persona puede guardar miles de libros en un dispositivo sencillo. Pero, en ocasio76—Nuestro Tiempo  otoño 2018

nes, las plataformas de formación de un centro educativo, de una universidad o de una escuela de negocios no son accesibles. ¿Qué pasos se podrían dar desde las universidades para mejorar esa adaptabilidad a la que usted se refiere? Algunas universidades han dado un giro muy importante, un paso adelante en el compromiso claro y decidido en torno a la inclusión y a la igualdad de oportunidades. Por ejemplo, la Universidad de Navarra y la Fundación ONCE han firmado un convenio destinado a favorecer la incorporación de personas con discapacidad —alumnos y profesionales— en el campus. Otro de los programas en esta dirección a nivel nacional es Campus Inclusivos, que va de la mano

de Oportunidad al Talento, un programa específico del Comisionado de Universidades de la Fundación ONCE. Hay otro proyecto, que creo que es pionero en el mundo, que se ha lanzado desde España y se llama Fundación Bequal, un organismo fundado por la ONCE, el Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad, la Federación Empresarial Española de Asociaciones de Centros Especiales de Empleo y la Fundación Seeliger y Conde. Bequal reconoce a las entidades excelentes desde el punto de vista de la responsabilidad social y de la discapacidad, después de analizar una serie de factores como estrategia, liderazgo, accesibilidad, compras o recursos humanos. Esta fundación evalúa la capacidad de las empresas para dotar de las


años universitarios

«En la carrera necesitaba buscar soluciones para adaptar los apuntes. Tenía que estudiar de otra manera: con grabaciones, con ampliaciones... Ahora todo eso ha cambiado muchísimo, gracias a la tecnología» apostar

«No conozco ninguna organización o empresa que haya dado pasos hacia la incorporación de la responsabilidad social, y la discapacidad en particular, y se haya arrepentido de hacerlo» horizontes

«Si miramos hacia delante, vemos que tenemos grandes retos y que sigue habiendo barreras para las personas con discapacidad desde el punto de vista de la integración, de la inclusión y del acceso al mercado laboral»

mismas condiciones laborales a todas las personas, con discapacidad o no; de ahí el nombre Bequal (la traducción sería «Sé igual»). Ya existen muchas organizaciones en España certificadas con el modelo Bequal, entre ellas alguna universidad. Creo que para ellas supone un antes y un después, por el valor que aporta este modelo. Ofrece una fotografía de su situación y muestra cuáles son los futuros pasos que deberían dar para mejorar su actividad y su estrategia. De hecho, no conozco ninguna organización o empresa que haya dado pasos hacia la incorporación de la responsabilidad social en su estrategia, y la discapacidad en particular, y se haya arrepentido de hacerlo. Ninguna de las que las han puesto como parte de su agenda ha rectificado; al contrario, han seguido trabajando para avanzar más. Cuando una persona con discapacidad termina sus estudios, ¿tiene más barreras para acceder a un trabajo? Yo intento ver el vaso medio lleno. Si echamos la vista atrás, nos damos cuenta de todo lo que hemos avanzado en los últimos treinta años. Si miramos hacia delante, vemos que tenemos grandes retos y sigue habiendo barreras desde el punto de vista de la integración, de la inclusión y del acceso al mercado laboral. Un dato objetivo es que cerca del 80 por ciento de las empresas no cumplen la Ley General de Derechos de las Personas con Discapacidad de 2013, que, entre otras cosas, exige que al menos el 2 por ciento de la plantilla corresponda a personas con discapacidad. Además, las cifras de desempleo son alarmantes: actualmente cerca del 70 por ciento de jóvenes con discapacidad se encuentra en paro. Si a la discapacidad añadimos otras variables, como ser mujer o vivir en el ámbito rural, vamos sumando dificultades. ¿Qué acciones se pueden concretar para que más empresas avancen en esa dirección?

Sobre todo, se deben contar los casos de éxito, porque ya hay muchos. De hecho, varias empresas españolas lideran este campo. Que ILUNION en el último ejercicio haya creado más de 1 500 puestos de trabajo para personas con discapacidad confirma que es posible. En mi opinión, esta realidad tiene que ver con el liderazgo, y el liderazgo debería entenderse como socialmente responsable. Si un líder de una organización o empresa abandera esta reivindicación, se produce un efecto mimético. Además, posee una vertiente que podemos llamar «las tres erres»: responsabilidad, rentabilidad y reputación. ¿Cómo se dan estas tres erres? Las políticas creadas desde la perspectiva de la sostenibilidad, entendida en una triple vertiente —social, ambiental y de gobernanza—, son algo positivo y que aporta prestigio. La repercusión de lo social es un valor pensado en clave de personas y, por lo tanto, constituye una dimensión relacionada con elementos que perduran en el tiempo, estratégicos en cualquier organización. No solo se gestionan aspectos tangibles, sino también otros intangibles. El capital humano de una organización, que es el más importante, no aparece en el balance. En los años 70-80, a la hora de tasar una empresa el 70 por ciento del valor tenía que ver con aspectos estrictamente financieros, tangibles. Hoy eso ha cambiado. Hay marcas cuyo intangible supera con creces el 80 por ciento. Esto habla de aspectos reputacionales, responsabilidad social y buen gobierno; de un liderazgo socialmente responsable y que construye valor a largo plazo. Es una de las grandes enseñanzas de la última crisis: la necesidad de dejar de pensar en el corto plazo. Uno de los lemas de ILUNION tiene relación con esto: «Personas que trabajan para personas». A veces, en la sociedad se nos olvida lo más básico, y el sentido común, que es el menos común de los sentidos, nos tiene que recordar más a menudo estos aspectos. Nt

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alumni

Donde se encuentran el dar y el recibir Una beca puede cambiar una vida. Así lo demuestra la experiencia de alumnos que, como Marina, Inés, Andrea o Simón, cursaron los estudios universitarios que más les atraían gracias a la ayuda del Programa de Becas Alumni. La iniciativa cumple quince años y es solo el principio de una larga cadena de generosidad. texto Fátima Rosell [His Com 19] fotografía Manuel Castells [Com 87]

y Fátima Rosell [His Com 19]

marina ruiz de galarreta [bio 08 bqm 09 PhD 15] trabaja en un reconocido centro científico de Nueva York. Hace quince años ella y su madre entraban en el edificio Central con la esperanza de conseguir una ayuda para poder estudiar en la Universidad de Navarra. Esa misma semana, se hacían las primeras entrevistas a los candidatos para el recién nacido Programa de Becas Alumni. Poco después, Marina pasó a formar parte de la primera promoción de becarios Alumni. En el sótano del edificio Central, al final del conocido como «pasillo Alumni», hay un camarote de barco trasladado y reconstruido allí en 1983 gracias a las gestiones de un antiguo alumno de Periodismo. Ya no se balancea, pero conserva a la perfección todos los instrumentos de un capitán. Intactos permanecen ahí también los recuerdos y los papeles de Iñaki Nava, el primer director del Programa de Becas Alumni, entre 2003 y 2013. «Aquí empezó 78—Nuestro Tiempo  otoño 2018

todo», afirma palpando el sofá en el que está sentado. Era el año 2003 cuando, gracias a la generosidad de un buen grupo de antiguos alumnos, diecinueve personas comenzaron la carrera. Marina Ruiz de Galarreta, pamplonesa, era una de ellas. Ya conocía la Universidad y quería estudiar Biología. «Cuando decide algo, es rotunda», cuenta su madre, Ana María. Su padre había caído enfermo el año anterior tras un accidente y estaba de baja. «Era el momento más complicado de nuestra vida, pero la vi tan segura, tan ilusionada, que le dije: “Vamos a preguntar”», recuerda. Aunque el proyecto de dotación de becas para estudiantes de la Universidad se materializó en 2003, había visto la luz mucho antes, en febrero de 1992. José Antonio Fernández, JAF, el entonces director de la Agrupación de Antiguos Alumnos de la Universidad, se había dedicado desde ese año a recoger experiencias similares

en instituciones anglosajonas, donde hay una gran tradición de colaboración con el centro donde se cursaron los estudios universitarios. «Queríamos hacer algo así en Pamplona: un programa de becas grande por su dimensión y trascendencia», explica JAF. Pero el proyecto empezó con lo que había: una idea, entusiasmo y no más de veinte donantes. Todavía sin resultados que mostrar, notas medias que lucir ni alumnos que enseñaran con su ejemplo lo que significaba ser un becario Alumni. Marina y su madre fueron una de las primeras entrevistas que realizó Iñaki. Dos días después de aquella conversación la llamaron para comunicarle su aceptación en el programa. «Cuando vas a un sitio a solicitar una beca, sales con la esperanza de que te la den, aunque las posibilidades no sean demasiadas», comenta Ana María, aún agradecida por la oportunidad que tuvo su hija. Quince años después,


Jóvenes de veintiséis procedencias forman parte del Programa de Becas Alumni.

Marina trabaja en uno de los centros de investigación más prestigiosos del mundo, el ICAN School of Medicine at Mount Sinai, en Nueva York, y no ha perdido ni un ápice de la ilusión que la caracterizaba como estudiante. «Cuando llevaba once años en el campus, entre la carrera y el doctorado —cuenta su madre—, le pregunté: “Hija mía, ¿no te aburres de hacer siempre el mismo camino?”. Pensé que me diría que sí que estaba un poco harta, pero me contestó: “¡Para nada!”. Así de feliz y convencida la veo hoy también. El día en que supimos que existían estas becas se abrió ante nosotras un camino que no imaginábamos». la ilusión por estudiar. La experiencia de Inés Niyubahwe [Med 13] fue parecida. Había empezado Medicina en la Universidad de Ngozi, en la tercera ciudad más importante de su país, Burundi, y un amigo de su familia, que en ese momento

vivía en Madrid, le habló de la Universidad de Navarra. Su pasión por la medicina, combinada con el reconocimiento de esa institución, podían dar un buen resultado, pero no tenía cómo solventar económicamente los gastos de la carrera. A pesar de eso, llegó de Burundi a Pamplona en 2007 con veinte años y tras haberse planteado la misma pregunta que se hizo Ana María al ver a su hija entusiasmada con lo que quería estudiar: «¿Por qué no intentarlo?». Dio así con las Becas Alumni. Inmediatamente después de ser admitida, fue consciente de que tenía que «dar la talla». El sentimiento de gratitud era profundo y ejerció en ella una cierta presión que le llevó a la autoexigencia y al esfuerzo. Inés está terminando en Bruselas la especialidad en Pediatría y sueña con volver a Burundi para volcar todo lo aprendido, porque tiene claro que «la mejor forma de devolver ese apoyo es revertir el conocimiento en trabajar para una sociedad mejor».

cifras l Desde el inicio del programa, se han concedido 3 435 becas. En la primera promoción, fueron veinte los estudiantes becados. En el curso 2018-19, han sido 380 alumnos. l El objetivo para el Horizonte 2020 es alcanzar los 500 becados en ese año. l En la primera edición, la cifra lograda por las donaciones fue 88 761 euros. En el curso 201718, el importe de ayudas concedidas fue 2 476 493 euros.

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Alumni Quince años de Becas Alumni

En el curso 2007-08, cuando Inés recibió la beca, el programa contaba ya con 156 alumnos de distintas carreras y procedencias. El programa creció rápido gracias a la contribución de muchas personas que materializaron una idea ya presente en la Universidad desde sus comienzos: facilitar ayudas económicas para que, en la medida de lo posible, las familias interesadas tengan la oportunidad de matricular a sus hijos. «Queremos formar estudiantes con un auténtico espíritu de servicio. Para esto, qué mejor que experimentar en la propia vida que uno ha podido crecer gracias a la generosidad de otras personas», explica Alfonso Sánchez-Tabernero, rector de la Universidad. El proyecto, que empezó respaldado por unos pocos que confiaron en él, hoy cuenta con más de ocho mil donantes, entre los que figuran tanto antiguos alumnos como empresas y particulares. De todas formas, el esfuerzo por parte de los becarios y sus familias es primordial. Así lo cuenta Andrea Ayestarán, natural de Rentería, Gipuzkoa, alumna de 2.º de ISSA. «No solo estoy agradecida por la apuesta que hace por mí la Universidad al darme la beca, sino que soy testigo del esfuerzo que realizan mis padres, mi abuela y mi tío para que pueda seguir aquí», comenta recordando también que acaba de enviar los impresos para la renovación de la beca que le concede el Gobierno Vasco. Cuando Andrea se planteó estudiar Asistencia de dirección - Management Assistant en ISSA, pensó que conseguir la Beca Alumni sería imposible. «Ahora veo que, si realmente quieres, al final se nota. Mi carrera me apasiona y pongo cada vez más empeño, porque realmente deseo seguir aquí», asegura. más allá de las calificaciones. Desde el principio, el programa no se dirigió a personas solo con un buen expediente, «sino también a alumnos con inquietudes, que fuesen líderes ahí donde estuviesen», cuenta JAF. Para conseguir 80—Nuestro Tiempo  otoño 2018

perfil del becario alumni

«Los becarios llegan con un mínimo de 8.5 en bachillerato. Además, son jóvenes con ilusión, ganas de aprender y conscientes de los aspectos en los que tienen que crecer»

esto, no solo se pide la excelencia académica como requisito, sino que se busca facilitar a los becarios una formación integral, que los convierta en protagonistas activos de la mejora de la sociedad. «Por esto, es clave la figura del mentor que los acompaña en el desarrollo de sus capacidades», explica Natalia Couto, actual directora del Programa de Becas Alumni. Cada becario cuenta con un profesor de su facultad que hace el papel de guía a lo largo de la carrera. La propia Natalia es una persona de referencia para los becarios que pasan cada día por su oficina del edificio Central buscando apoyo y consejo. Su despacho ya no es el antiguo camarote, y las carpetas se han cambiado por aplicaciones informáticas que recogen los datos de los becarios. Pero las historias y el trato personal siguen siendo los mismos. Raquel Cascales [Fia 11], profesora del departamento de Teoría, Proyectos y Urbanismo de la Escuela de Arquitectura, asesora a cinco becarios. Tiene un rasgo peculiar: ella misma fue becaria Alumni cuando cursó Filosofía. «Mi mentora me ayudó mucho a ir más allá de las clases. Podría haberme dicho que me centrara solo en estudiar para llegar a la media necesaria para renovar la beca, lo cual me habría empequeñecido. En cambio, nuestras conversaciones siempre me abrían la mente a nuevos horizontes». Como mentora,

ve que cada uno de sus asesorados tiene su propio recorrido a lo largo del grado y que es necesario exigirles según el punto en el que se encuentren. «En primero hay que ayudarles a vencer la presión, a organizar bien su horario. A medida que van avanzando y gestionando eso, procuras enseñarles a ver que lo más importante es hacer espacio para aprovechar y disfrutar de la universidad estudiando. Hacia tercero, es conveniente ir viendo temas del perfil profesional», explica haciendo un breve repaso por las distintas etapas. «Los becarios llegan con un mínimo de 8.5 en el bachillerato», comenta Natalia. Pero conforme los va conociendo ve que cada uno es «un mundo diferente», aunque comparten algunos rasgos comunes: personas jóvenes, con ilusión, ganas de aprender y de comerse el mundo, y conscientes de los aspectos en los que tienen que crecer. Junto a esa emoción están la incertidumbre y el sentido de responsabilidad que les imprime la beca. A veces puede parecer un peso pero, año tras año, Natalia recibe el mismo comentario: «Gracias; aquí y así es como quiero estar». «No me imagino sin la beca Alumni», reconoce Andrea. Para ella, no implica solo poder estudiar lo que más le gusta, sino también el orgullo de saber que se la está ganando. «Es una mezcla entre quienes apuestan por ti y te dan ese apoyo económico que te falta y el hecho de que valoren y pongan toda la confianza en el esfuerzo que tú haces», recalca. Además de disfrutar de la carrera está viviendo experiencias muy variadas en la Universidad gracias al blog que lleva de la Facultad: «Mi blog de ISSA». Andrea es de las que está en todo. Ahora mismo colabora con la organización del UNMUN (Universidad de Navarra Model United Nations), ha participado en las jornadas de puertas abiertas y ha apoyado a su Facultad en los exámenes de ingreso y al servicio de Admisión en su convención anual, entre otras actividades. Todas estas experiencias tienen su respectiva entrada en el blog.


una cadena de esfuerzo y generosidad. En este curso, 2018-19, los alumnos con beca Alumni son 380 y suman ya más de mil los que han podido formarse en la Universidad desde que se inició el Programa hace tres lustros. «Soñamos con tener el dinero suficiente para que vengan más personas que quizá nunca se habrían planteado poder estudiar en la Universidad de Navarra», afirma Natalia. Simón Ortiz era una de esas personas. Ahora cursa 5.º de Derecho y ADE pero hace cinco años ni siquiera sabía que existía la Universidad de Navarra. Vivía en un barrio cercano a Las Tres Mil Viviendas, un barrio no oficial de Sevilla. No era precisamente un alumno destacado pero, tras superar una época familiar muy difícil, empezó a obtener buenas notas. En ese momento, el director del colegio le animó a salir de su ciudad e intentar hacer una buena carrera, porque le veía capaz de lograrlo. Fue él quien le propuso entonces la idea de ir a Pamplona, a la Universidad de Navarra. «Nada más llegar a casa, busqué información y vi que para mi situación familiar eso era imposible por motivos económicos, así que cerré la puerta», recuerda. Lo que no se esperaba era una segunda oportunidad, pues la delegada de la Universidad en Sevilla insistió y le invitó a una reunión para estudiantes de 2.º de bachillerato. «“Buscamos talento y tú lo tienes”, me dijo ella. Así que hicimos un pacto: yo daba todo de mí y ellos cubrían la parte económica que me faltaba». No era el único que tendría que esforzarse: aunque se mostró reticente al principio, su padre, Rafael Ortiz, es una pieza fundamental en la historia. «Cuando le hablé sobre la posibilidad de venir a Navarra me dijo que estaba loco, que probablemente, si aceptaba, acabaríamos endeudándonos», rememora Simón. Vista la incredulidad de su padre, empezó a trabajar de camarero y fotógrafo para ahorrar y viajar a Pamplona para hacer los exámenes previos. Así consiguió parte del dinero y Ra-

Andrea Ayestarán escribe en «Mi blog de ISSA». Para ella es como un diario personal de lo que están siendo sus años universitarios.

Simón Ortiz trabaja este año como colaborador en el Instituto Cultura y Sociedad (ICS) de la Universidad. fael, viendo lo que su hijo había hecho, no pudo negarse a completar lo que restaba y acompañarle a Pamplona. Conocer la Universidad en primera persona y en directo lo cambió todo. «Mi padre salió convencido de que era el lugar en el que yo tenía que estar, costase lo que costase», cuenta Simón, con orgullo de hijo. «Mi padre lo da todo, hasta el límite; y donde ya no llegamos, llega la beca —dice agradecido—. Sin todo ese apoyo sería

imposible para mí estar aquí». Esta actitud se repite en todos los becarios: el agradecimiento. «Sabemos que vale la pena apostar por los alumnos. Además, luego son ellos los mejores embajadores de la Universidad», afirma Natalia. La beca Alumni no solo impacta en la vida de una persona y la cambia considerablemente, sino que se convierte en el estímulo de muchos para sumarse a la cadena de generosidad donde todos dan y todos reciben. Nt

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Alumni Carta desde... Connecticut

Así es la vida de un posdoc en Yale Fernando de Miguel [Bqm 10 PhD 15] ha vuelto a sus orígenes. Nació en EE. UU. mientras su padre realizaba un posdoctorado, y treinta años más tarde los laboratorios de la Universidad de Yale son el escenario de su investigación. texto y fotografía

Fernando de Miguel

—Encuentro Alumni. En junio de 2018 con otros alumni y el decano de Ciencias, Luis Montuenga, en Nueva York.

—En el laboratorio. Giorgia (Italia), Fran (España), Fernando (España), Camila (Chile) y Jackie (EE. UU.). 82—Nuestro Tiempo  otoño 2018

new haven, connecticut. [ee. uu.]. Aunque parezca mentira, se han cumplido dos años desde que iniciamos nuestra aventura americana. Recuerdo perfectamente esos últimos días de nervios y despedidas en Pamplona. Marchaba con billete solo de ida y dejaba atrás familiares, amigos e incluso a mi esposa, Elena Martínez Terroba [Bio 11 PhD 16], que en ese momento no pudo acompañarme. Realmente 2016 implicó muchos cambios para nosotros. Elena defendió su tesis doctoral en el Cima Universidad de Navarra en julio, nos casamos en Logroño en agosto y un mes después recalé en New Haven, Connecticut, una pequeña ciudad en la costa este de los Estados Unidos. Después de doctorarme a finales de 2015, me surgió la excepcional oportunidad de realizar un posdoc en el laboratorio de la Dra. Katerina Politi, en la Universidad de Yale. Encontré un apartamento en el barrio residencial de East Rock, a cinco minutos del centro de New Haven. Y aunque el piso estaba desoladamente vacío, la increíble capacidad de adaptación del ser humano aparece justo cuando la necesitas. Así, en menos de una semana, ya tenía luz, gas y el piso amueblado. Solo faltaba lo más importante: Elena, que entonces trabajaba en la Facultad de Ciencias de la Universidad. Aunque soy más navarro que los pimientos del piquillo, una pequeña parte de mí está arraigada a Estados Unidos. Por casualidades del destino, me tocó nacer en este país, hace ya más de treinta años, mientras mi padre realizaba su posdoctorado en Rockville, Maryland, no muy lejos de donde me encuentro ahora. Por lo tanto, soy ciudadano de pleno derecho de Estados Unidos y de España. Pero lo que a priori parece una ventaja supuso que Elena no pudiera obtener visado. De modo que tuvimos que solicitar la famosa green card, el permiso de residencia y trabajo más deseado. Tras entrevistas consulares, exámenes médicos y mil papeleos más, Elena se incorporó en marzo de 2018 al laboratorio

de la Dra. Nadya Dimitrova, también en Yale, para comenzar su posdoctorado. universo yale. ¡Qué decir de esta universidad, una de las mejores del mundo! Dispone de unas infraestructuras y una calidad académica de primer nivel. Muchísimas personalidades de muy distintos ámbitos han pasado por Yale. Por poner algunos ejemplos, actores de Hollywood tan notables como Paul Newman o Meryl Streep estudiaron en la School of Drama. En otras esferas se codeaban los expresidentes Bush (padre e hijo) o Bill y Hillary Clinton. El campus se extiende por casi toda la ciudad de New Haven con los distintos colleges (colegios mayores en España) y las facultades. Sus edificios recuerdan a construcciones clásicas de las antiguas universidades británicas como Cambridge, con patios y claustros que parecen salidos de las películas de Harry Potter. Es muy recomendable hacer un recorrido que organiza gratuitamente la Universidad, para conocer su historia y sus rincones más bonitos. Tampoco podemos olvidar que Yale forma parte de la famosa Ivy League, integrada por ocho instituciones académicas del noreste de los Estados Unidos. El deporte está siempre muy presente en la vida de los americanos y los Bulldogs de Yale, animados por su incansable mascota, el bulldog Handsome Dan, compiten en todo tipo de categorías. Hockey, baloncesto y fútbol americano son las más populares. Siempre que podemos nos pasamos por The Game, el partido por excelencia contra el rival más histórico de Yale: la Universidad de Harvard, situada en la vecina Boston, Massachusetts. la vida fuera del laboratorio. En cuanto a nosotros dos, hemos tenido la gran fortuna de recaer en dos laboratorios que nos han acogido con los brazos abiertos en esta larga carrera de obstáculos que supone la trayectoria profesional como científicos. Nuestras respectivas investigadoras principales son reconocidas internacionalmente en sus cam-


—Sterling Memorial Library. Fernando y Elena frente a uno de los edificios más emblemáticos del campus de Yale. pos de estudio dentro de la biología del cáncer. Además, contamos con el apoyo total de la universidad, que tiene un sistema muy bien estructurado para facilitar la vida a los posdocs y, por supuesto, de los amigos y de la comunidad española en New Haven. Aunque pasamos muchísimas horas dentro del laboratorio, el trabajo merece la pena y poco a poco va dando sus frutos. El 16 de junio de este año tuvimos un encuentro con otros compañeros de Ciencias y el decano de nuestra Facultad, Luis Montuenga [Bio 81 PhD 84], en el restaurante P. J. Clarke’s, cerca del Lincoln Center, en Nueva York. Nos reunimos una decena de antiguos alumnos, entre ellos Marina Ruiz de Galarreta [Bio Bqm 09 PhD 15], Javier Carmona [Bio 07], Gorka Lasso [Bqm 02], Axel Concepción [MBCM 08 PhD 13], Guillermo Ayestaran [Eco 14], Josefa González [Bio 08 Bqm 09], Elizabeth Salvo [MBCM 08 PhD 13] y Lorena Fontán [Bio 00

PhD 06]. La visita nos hizo mucha ilusión a Elena y a mí porque Luis fue nuestro codirector de tesis. New Haven no se entiende sin la Universidad de Yale y sin los numerosos eventos culturales y de ocio promovidos por la enorme cantidad de estudiantes que van y vienen durante el curso académico. En esta pequeña ciudad hay varias salas de conciertos, teatros, etcétera. La propia Universidad tiene varios museos. Recientemente hemos visitado su galería de arte, que alberga piezas de artistas como Van Gogh o Monet. ¡Fue una auténtica sorpresa para nosotros! Asimismo, New Haven tiene cierta fama por su variada oferta en restauración. Si pasas por aquí, es obligatorio probar alguna de sus pizzas ya que, con permiso de nuestros amigos italianos que trabajan en Yale, está considerada una de las mejores de la costa este. Según los lugareños, otro icónico plato americano, la hamburguesa, llegó a Estados Unidos a través de New

Haven. Concretamente en Louis Lunch, un diminuto local que aún sigue abierto en el downtown. Hasta disponemos de un bar de tapas llamado Barcelona en el que se atreven a servir ¡tortilla de patatas y salmorejo! Las tapas no están nada mal aunque, como bien apunta Elena cada vez que vamos por allí, «no es lo mismo». A pesar de todo, los alrededores de Yale pueden resultar demasiado tranquilos en ocasiones. De modo que siempre que tenemos oportunidad nos escapamos a alguna de las cities cercanas. ¡En apenas dos horas se puede llegar tanto a Boston al norte como a Nueva York al sur! No nos planteamos por el momento comprar el billete de vuelta. Lo que nos ofrece Estados Unidos no podemos encontrarlo en España a día de hoy. Así que nos tomaremos con calma la idea de regresar. Aunque la lejanía de la familia y los amigos pesa, una vez que te adaptas un poco al estilo de vida americano, aquí se puede vivir de maravilla. Nt

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cátedra abierta Rafael Alvira y esperanza, que es el amor que, dado en el tiempo, ha de atender a no ser absorbido por él. El instante de la realización del juicio —presente temporal— va antecedido por el “pasado” de la fe —se afirma aquello en lo que se cree—, y ese juicio solo tiene sentido si se orienta a alcanzar el amor explícito —el presente eterno, por medio de la presencia del ser querido—. Por eso, cuando nos equivocamos al juzgar, poco a poco perdemos la esperanza: el error nos deja sin la fuerza necesaria para mantener en el tiempo la eternidad. La memoria es, por consiguiente, la base de todo saber y la dimensión de agradecimiento propia de todo amor verdadero: retenemos algo porque no queremos que se nos vaya de las manos, y no queremos que se vaya porque agradecemos que exista. Sin ese agradecimiento no prestamos atención, condición imprescindible para el aprendizaje. Por eso Sócrates sostenía que no hay otro saber verdadero que el que se da según «amor al saber». Es interesante que un antiplatónico como Martin Heidegger diga lo mismo: «Denken ist danken», «Pensar es «La memoria es la base de todo saber y la agradecer». dimensión de agradecimiento propia de todo amor El amor agradecido nos hace entrar en el interior de lo que estudiamos, y solo al hacerlo podemos confiar, lo que no es verdadero: retenemos algo porque no queremos posible desde la pura exterioridad, que únicamente consigue que se nos vaya de las manos, y no queremos que abrirnos a un objetivismo superficial. No hay análisis serio sin se vaya porque agradecemos que exista» memoria. La «memoria del corazón» es el fundamento de todo saber verdadero. o ha sido infrecuente, en los últimos Quien ama algo no lo olvida. «Non ti scordar di me» se canta tiempos, oír voces de poco aprecio por la memoria. en la famosa aria operística italiana: la palabra scordare es pura Se contrapone el aprendizaje “memorístico”, metafísica: «No te me vayas del corazón». No solo eso: gracias a entendido como esclerótico, mecánico, hecho ese amor se ocurren cosas nuevas, mientras que quien no ama con falta de vitalidad y creatividad, al aprendizaje personal, ni a las personas ni a los saberes no se renueva, envejece: olvida. reflexivo y libre. Y, a mi modo de ver, quien opina así quizás se Es la propia memoria la que, consciente de las limitaciones refiera a una imagen peculiar y estereotipada de la memoria. a las que nos somete nuestra condición corpórea, inventa técPienso que ella es, por el contrario, una de las más preciosas nicas para no olvidarse ni siquiera de lo externo, de los datos... facultades que poseemos: si el núcleo definitorio del ser Son las llamadas precisamente «reglas mnemotécnicas». Por humano está en el dúo amor-saber, se puede decir que la consiguiente, un buen profesor tiene que, en primer lugar, memoria es la dimensión básica de tal núcleo. transmitir “por ósmosis” a sus alumnos el amor por la materia No hay saber humano que no contenga los conocidos tres de estudio; y, después, exigirles amablemente, para que aprenmomentos descritos por la lógica clásica. El primer momento dan reglas mnemotécnicas: ejercitar el amor al saber y también es el concepto, que me es dado, no me lo invento, y, por la capacidad retentiva, pues sin “datos” no se puede pensar. tanto, me hace comprender que hay algo Y puesto que la música existe en el pasar anterior: el pasado. En segundo lugar, el de un tiempo que, ordenado y acompasado, La pregunta del autor juicio, donde aparece el yo que afirma, y puede retenerse —hacerse memoria—, la así experimenta el presente temporal, que sorpresa ante su maravilla me reenvía a mis ¿Por qué cree usted que es es un punto entre pasado y futuro, y eso orígenes: toda auténtica música es celestial, importante ser agradecido solo se da humanamente en la decisión. El me recuerda mi origen en Dios. Por eso decía todos los días? tercer momento es el raciocinio, que saca Josef de Maistre que «la mera razón solo consecuencias y que, por ello, prevé; es puede hablar; es el amor el que canta». Y por función de futuro. eso durante milenios la enseñanza se ha baY no hay amor humano que no contenga sado en el oído, hasta que llegaron los nuevos también los tres momentos: fe, confianza planes de enseñanza llenos de colorines. @NTunav que se tiene en alguien que me antecede Opine sobre este asunto en —pasado—; amor explícito, hecho a partir Rafael Alvira es catedrático de Historia de la Filosofía Twitter. Los mejores tuits se y profesor emérito de la Universidad de Navarra. de un juicio afirmativo de querer, y que es la publicarán en el siguiente número. quintaesencia de la presencia eterna —todo amor verdadero es necesariamente eterno—;

Elogio de la memoria

N

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Libros

números

90 000 70 libros en España se editaron en 2017, un 4,6 por ciento más que el año anterior.

años ha cumplido la Feria del Libro de Fráncfort, la mayor del mundo.

El pasado del todavía La divulgación que emprenden los doctos —y los sabios— transfiere a la sociedad el valor del saber. Quienes se atreven a dar la esencia de su conocimiento ayudan, incluso, a universitarios de otras especialidades. texto Joseluís González [Filg 82],

profesor y escritor @dosvecescuento Los discípulos de Leonardo Polo, catedrático de Historia de la Filosofía, compilaron un volumen con los apuntes que dictaba —el verbo debería ser otro: que encauzaba, que dejaba brotar— en una asignatura del entonces 1.º de Periodismo. Se titulan ¿Quién es el hombre? Un espíritu en el tiempo. «Un espíritu en el tiempo» significa, en esencia, que el ser humano sigue creciendo a lo largo de toda su vida. Preguntas y respuestas. Pero contestar suele depender de quién empiece a hablar y de quién escuche, como en todo acto comunicativo. Y algunas voces llenan de luz y de sorpresa. Un ejemplo: la relación de las centurias medievales que divulgaron en cuatro centenares de páginas Indro Montanelli y Roberto Gervaso a mediados de los años sesenta se destapa con un comienzo magnético: «La historia de Europa empieza en China». Tras ese portazo, se aventura algún porqué: «En 86—Nuestro Tiempo  otoño 2018

aquel remoto y desconocido país se había establecido un imperio que, como el romano en Occidente y poco más o menos en los mismos siglos, había unificado el Oriente; más tarde, en su decadencia, se encontró expuesto al mismo peligro: el de los bárbaros que acechaban sus fronteras. La única diferencia era que en Roma la amenaza venía del este, en tanto que en China lo hacía del oeste». Cierto sector de historiadores se llevará las ofendidas manos a la cabeza. ¿Cómo van a escribir de

Historia unos periodistas? ¿Dónde han escondido el rigor? ¿Para quién resumen? Para quienes leen, por supuesto. Y si alguien busca acercarse limpiamente a la Edad Media, sin complejos, lejos del simplismo de los currículums escolares oficiales, debería conocer cuanto antes obras de divulgación como las de la paleógrafa y archivista francesa Régine Pernoud ¿Qué es la Edad Media? o Para acabar con la Edad Media. Pernoud extermina tópicos y


Leonardo Polo

Régine Pernoud

creencias infundadas pero extendidas sobre esa época más bien milenaria y torpemente conocida. Uno consigue volver nuevo del pasado. No escasean, por fortuna, los casos de divulgación de sabios que se abajan a diseminar sus conocimientos, a transferir a la sociedad esa sapiencia medular. Se necesita un descomunal talento —descomunal significa «fuera de lo común»— para allanar sutilezas eruditas y matices milimétricos. Y divulgar resulta arduo.

Roberto Gervaso

Tara Westover

Un decidido pionero, Manuel Calvo Hernando, aunque tal vez centrado específicamente en «la comunicación pública de la ciencia y la tecnología», agrupó unas recomendaciones para divulgar con eficacia. Uno de esos consejos, triple, es un puente que une dos orillas: «El comunicador debe aprender de los científicos el rigor propio de la ciencia, el respeto a la verdad y la alegría de conocer. El científico debe aprender del periodista la sencillez en la expresión, la claridad y, a veces, el sentido del humor, pues la ciencia y la cultura no deben ser aburridas para nadie». Cuando quien comunica es alguien docto —una catedrática, un jefe de investigación, una directora de máster— ha salvado el grado de conocimiento. Quizá haber acumulado saber le impida o le frene para redondear afirmaciones que necesitan sutiles matices, pero escribir viene a ser pensar en los demás. Lo ha conseguido Jaume Aurell, catedrático de Historia Medieval, con un título afortunado: Genealogía de Occidente. En trescientas páginas deja ver qué huellas de quienes nos precedieron siguen vivas —reconocidas o no tanto— en este presente agitado, y zarandeado, que nos corresponde vivir, prometido en el subtítulo de este ensayo: Claves históricas del mundo actual. El Prof. Aurell está convencido de que revisitar el pasado, revisarlo, enriquece a la humanidad y restituye valores que nacieron en el territorio que configura aún Europa. Y cree con firmeza que un historiador debe no hacer aburrido el pasado y además tiene la obligación de alertar de qué puede borrar la realidad del presente. Presciencia se denomina esa cualidad. El prólogo vale por un libro completo.

Indro Montanelli

Manuel Calvo Hernando

apuntes

más consejos de manuel calvo hernando «Hay que pensar en el público, aprender a dirigirse a la sociedad no desde la suficiencia sino desde la modestia: saber dar una información inteligente y al mismo tiempo inteligible. Aunque la claridad no puede ser nunca sinónimo de simplificación, sino de calidad comunicativa. Hay que advertir constantemente de los riesgos de la comunicación científica: la trivialidad, la búsqueda desesperada de titulares sorprendentes, el efectismo, la demagogia, la prisa, la confusión entre los ensayos y los resultados reales».

Nt

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Libros

C. S. Lewis, poeta (también) Mientras cae la ruina y otros poemas (Antología poética) C. S. Lewis. Encuentro, 2018 86 págs. 17,50 euros

«Soy tan tosco: lo que los poetas ven/ es obstinadamente invisible para mí», escribió C. S. Lewis en un poema llamado, encima, «Confesión». Los sarcasmos los carga el diablo, porque ese poema era un crítica irónica a los poetas imaginistas, del estilo de la que también escribió Chesterton, pero se ha convertido en una tópica tarjeta de visita de la poesía de Lewis. Reforzada, además, por la abismal diferencia de reconocimiento entre su narrativa y su ensayística y su casi secreta poesía. Tan secreta que esta es su primera traducción al español. Sin embargo, tan tosco no era. De las tres razones por las que su poesía merece la pena, la primera es su atención al lenguaje. La antología está llena de rimas sabrosas, de versos memorables, de música verbal y de aleteantes aliteraciones. Los traductores (Mónica Serrano y Álvaro Petit) no han hecho el intento de trasladar esa fiesta rítmica; pero sí han sido generosamente fidelísimos a la literalidad, de modo 88—Nuestro Tiempo  otoño 2018

que el texto en español resulta un excelente apoyo para disfrutar, con un mediano inglés, de las versiones originales. En segundo lugar, cualquier interesado en C. S. Lewis debe tener en cuenta su poesía. Lo primero que publicó y lo segundo fueron sendos poemarios, nunca dejó de escribir versos y sus últimos poemas los recogió su albacea en un libro póstumo. En esta poesía, labor de toda la vida, está toda su vida: Narnia, la ciencia ficción, los mitos, la fe, la amistad, el humor… En definitivo lugar, tiene bastantes poemas inolvidables. Entre ellos, «Oración», «Evocando a los poetas de antaño», «Oxford» (un poema que cualquier alumni podría hacer suyo pensando en la Universidad de Navarra), «Nota al pie de todas las oraciones», «Legión», «La Navidad» y, precisamente, esa «Confesión» en la que él decía (de broma) que no, que poeta no era, pero donde lo era, en serio. Enrique García-Máiquez

Enseñanzas que transforman

Pensar las ciudades

Una educación

El abecé de la teoría urbana

Tara Westover Lumen, 2018 472 páginas, 21,90 euros

José Luque, Izaskun Aseguinolaza, Nuño Mardones. Biblioteca Nueva, 2018. 238 páginas, 23 euros

Con admirable talento y sinceridad, Tara Westover narra en primera persona la crónica de su vida marcada por una cruel y dolorosa infancia. Nacida en un pequeño pueblo de las montañas de Idaho, creció completamente aislada del mundo, sometida a las estrictas leyes de su padre, un mormón fundamentalista, autoritario e inestable, opuesto a la civilización y sus progresos. Tara no va a la escuela, ni acude al médico cuando enferma, nunca se ha vacunado y desconoce incluso el día exacto en que nació. No obstante, la curiosidad y el deseo innato de aprender la mueven a ingresar en la universidad en contra de sus padres, lo que cambiará su vida y la convertirá en otra persona: un ser nuevo capaz de pensar por sí mismo y de tomar sus propias decisiones. «Podéis llamarlo transformación. Metamorfosis. Falsedad. Traición. Yo lo llamo una educación», así concluye Westover su historia, estremecedora, pero que transmite esperanza.

El abecé de la teoría urbana es un manual introductorio a la historia del pensamiento y la reflexión sobre la ciudad. El libro adopta un formato de fichas por las que desfilan los autores —sociólogos, urbanistas y arquitectos— más influyentes de los últimos 150 años. La compilación y análisis que han elaborado los profesores de la Universidad de Navarra José Luque y Nuño Mardones, junto con la urbanista Izaskun Aseguinolaza, de la Escuela de Arquitectura de la Universidad del País Vasco, bebe directamente del colosal trabajo Constructores de la ciudad contemporánea (2004), que ahora se presenta resumido y actualizado en una edición amigable y fácil de manejar. Se trata, en definitiva, de una síntesis que bien podría desempeñar el papel de material docente universitario o el de libro de referencia de la cultura contemporánea. Un título imprescindible para descubrir las razones que subyacen bajo la forma de nuestras ciudades.

Blanca M.ª de la Puente

Juan Ramón Selva


Saborear cada instante

Filosofía para ser mejor

Visiones del universo hasta hoy

El fin de una época

El oro del tiempo: Diarios, 2010-2013

La penúltima bondad. Ensayo sobre la vida humana

El gran espectáculo del cielo

El verano antes de la guerra

Gabriel Insausti. Renacimiento, 2018. 304 páginas, 17 euros

Marco Bersanelli Josep Maria Esquirol. Acantilado, 2018 Encuentro, 2018 272 páginas, 24 euros 192 páginas, 14 euros

Helen Simonson Penguin Random House, 2018 622 páginas, 19,90 euros

Un recorrido a lo largo de la vida misma. Un lenguaje directo que evoca la belleza de los detalles cotidianos. Un ambiente poético en el que se reflejan los recuerdos del autor sobre sus viajes, sensaciones, rutinas y anécdotas. Relatos a los que les acompaña una sensibilidad fresca y familiar. El poeta Gabriel Insausti, ganador de Premio Poesía Manuel Alcántara, lleva al lector de la mano y demuestra el valor infinito que tienen las personas que marcharon, los paisajes observados, las memorias de la infancia y la inquietud por aprender. Estos diarios se muestran críticos con ciertos aspectos culturales y forman una crónica tierna en la que se reconcilian buenos y malos momentos, acompañados de una pizca de humor. Una obra que contagia las ganas de vivir con más ilusión que nunca y de saborear cada instante. Porque la vida es eso: oro. Y no podemos dejar que el tiempo nos lo quite de las manos.

Tras un maravilloso cuadro de Georges de La Tour en la cubierta, el filósofo catalán Josep Maria Esquirol nos ofrece una nueva entrega de sus lúcidas y penetrantes reflexiones. Quizá todo el sentido del libro podría resumirse en estas palabras: «La revolución no puede ser sino la de la generosidad y la fraternidad. Dificilísimo, pero posible, real. Toda revolución empieza por comprender. Por comprendernos a nosotros mismos; por comprender nuestro mundo, nuestras afueras, nuestra condición. Por comprender, sobre todo, la solidaridad en la intemperie. [...] Somos nuevos en la vida, y podemos corresponder siendo también nosotros generadores y creadores: de más amparo, de más fraternidad, de más belleza». Necesitamos filósofos como Esquirol que nos inviten a ser mejores: «Amar y ser amados. Mientras que amar es contribuir a ensanchar el cielo, ser amado es sentirse visitado por el cielo».

El gran espectáculo del cielo constituye un ameno recorrido a lo largo de la historia sobre las diferentes percepciones del universo y su origen. El autor, Marco Bersanelli, es un astrofísico que ha participado activamente en el desarrollo de la misión Planck de la Agencia Espacial Europea y, por tanto, conoce de primera mano los últimos desarrollos y las preguntas abiertas a las que nos enfrentamos. Pero el gran interés de estas páginas no está tanto en lo que cuentan (al fin y al cabo hay una gran cantidad de literatura sobre este tema) sino en cómo lo narran. Se trata de un libro de lectura cómoda estructurado en ocho secciones que abordan distintos periodos. Cada apartado presenta las visiones del universo en su contexto histórico e indicando el porqué de cada modelo, apoyándose siempre en el conocimiento disponible en ese momento e incluyendo las implicaciones e influencias en la sociedad de cada época.

Helen Simonson, que ya había sorprendido favorablemente con su primera novela, El mayor Pettigrew se enamora (Salamandra, 2014), nos sumerge ahora en la vida rural inglesa durante el verano de 1914. Bajo la aparente cotidianidad tranquila y monótona de la pequeña comunidad de Rye se esconden las tensiones entre las figuras más influyentes del pueblo, que se verán aumentadas por la llegada de una joven profesora y sus ideas pedagógicas. La autora aborda las dificultades de las mujeres para lograr sus deseos de desarrollo profesional frente a las limitaciones impuestas por las convenciones sociales de la época. El estallido de la Primera Guerra Mundial cambiará definitivamente la vida de cada uno de los personajes, puestos a prueba, en una novela que mantiene el ritmo y el interés hasta el final.

María González Escrig

Jaime Nubiola

Javier Burguete

María Álvarez de las Asturias

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Libros Novedades EUNSA

Hacia el fin del Cómo se «efecto Werther» construye una iglesia

Aprender a pensar sobre la persona

Un encuentro diario con Dios

Hablemos del suicidio

Proyectar el espacio sagrado Fernando López Arias 2018. 304 páginas, 22 euros

¿Quiénes somos? Cuestiones en torno al ser humano

La Biblia en un año

Gabriel González Ortiz 2018. 170 páginas, 15 euros

Cuando en 1774 se publicó la novela Las penas del joven Werther, lectores de varios países europeos se suicidaron siguiendo los pasos del protagonista. Dos siglos después, el sociólogo David Phillips bautizó la experiencia como «efecto Werther»: es mejor no hablar del suicidio para evitar un efecto contagio. Los medios de comunicación asumieron de forma generalizada la premisa, lo cual ha conducido a una situación paradójica: siendo el suicidio una de las principales causas de muerte —en torno a 3 500 casos al año en España, unos 800 000 en todo el mundo—, apenas se habla de él. El libro del periodista Gabriel González podría ser el necesario punto de inflexión. Después de reunir información de muchos ámbitos y de hablar con expertos y supervivientes, el autor plantea un cambio de paradigma: es responsabilidad de los medios informar bien sobre el suicidio para deshacer el tabú y reducir el número de muertes. Javier Marrodán 90—Nuestro Tiempo  otoño 2018

M. Pérez de Laborda, C. Vanney y F. J. Soler (eds.). 2018. 346 págs. 19 euros

Facultad de Teología, Universidad de Navarra 2018. 1 652 páginas, 25 euros

Quizás uno de los encargos más difíciles para un arquitecto es proyectar una iglesia. Este libro puede facilitar la labor de levantar un espacio sagrado que requiere del fecundo y tradicional diálogo entre los actores que intervienen en su construcción: los clientes (pastores y comunidad cristiana), el proyectista, los artistas, los técnicos… Ofrece una visión integral de una iglesia, tanto arquitectónica y artística como teológico-litúrgica, simbólica y funcional. El sacerdote, profesor y arquitecto Fernando López Arias escribe con la autoridad del que habla de su experiencia, ya que compatibiliza la labor docente con el asesoramiento litúrgico en proyectos de edificación de templos. Su objetivo con esta obra sobrepasa el simple vademécum que hay que cumplir desapasionadamente en el proyecto de una iglesia: el autor plantea una invitación a «entrar en el Misterio» a través de sus diversas expresiones litúrgicas y a contemplar.

Este volumen, editado por los profesores de Antropología Miguel Pérez de Laborda, Francisco José Soler Gil y Claudia E. Vanney, reúne textos de diversos autores que abordan aspectos esenciales de la vida del ser humano. La cuestión «¿qué es el hombre?», además de tener una difícil respuesta, enfrenta al lector a la pregunta sobre sí mismo. Lograr contestar a los interrogantes «¿quiénes somos?» o «¿quién soy?» es preciso en la vida de cualquier persona. A este respecto, como señala uno de los editores, para dar cuenta de la propia existencia, es necesario primero aprender a pensar sobre ella. Siguiendo este propósito, la diversidad de temas tratados en el libro, como la naturaleza humana, la cultura, el conocimiento, la afectividad, la voluntad, la libertad, la familia, la educación, el fin de la vida o la relación del hombre con Dios, ofrece al lector numerosas claves para afrontar la pregunta planteada en el título.

¿Cuántos han intentado leer la Biblia y se han desalentado? Sirviéndose del texto de la Sagrada Biblia de la Universidad de Navarra (Eunsa), el Augustine Institute de Denver (Colorado) ha preparado un sencillo plan para leer la Biblia completa en un solo año y habituarse a tener un encuentro con Dios en su Palabra. Se ofrecen al lector para cada día del año pasajes de tres partes distintas de la Biblia: un texto de los libros históricos y proféticos del Antiguo Testamento, otro de los libros sapienciales —también del Antiguo Testamento— y uno del Nuevo. Además, cada lectura diaria incluye una breve reflexión para orar con las lecturas de cada día. Teniendo en cuenta que se trata de una obra preparada en Estados Unidos para público hispano, el texto de la Biblia es el de la Universidad de Navarra en su versión latinoamericana pero, por supuesto, resulta igualmente útil para el lector español.

Fernando Mariano Molina León

Soledad Maldonado

Juan Chapa


Libros

Clásicos: otra mirada

El principito Antoine de Saint-Exupéry Salamandra, 2008 96 páginas, 11 euros

Un príncipe pequeño, rubio, extraño Curioso: en tiempos casi iguales, un escritor concluye que el infierno son los demás —«L’enfer c’est les Autres»— y otro de su mismo idioma y parecida edad se atreve a comprender que el amor no significa mirarse a los ojos los dos sino mirar hacia el mismo sitio. Es decir: la certeza del afecto lo guía todo. Sartre y SaintExupéry. Traducido al castellano precipitadamente —dicen— en Argentina con el título de El principito, es uno de los libros más leídos y vendidos del mundo. Calculan más de ciento cincuenta millones de ejemplares en setenta y cinco años… Cifras propias de grandes obras religiosas. El poco más de medio centenar de páginas de Le Petit Prince y sus acuarelas nos han acompañado a nosotros, a nuestros padres y a nuestros hijos, en los minutos anteriores a dormir quizá, aunque a veces cuesta aceptar que se trate de una lectura infantil. Bajo apariencia inocente, los episodios desgranan realidades enérgicas, como el significado de la amistad, las dimensiones de la vida, lo esencial del amor, las razones de la soledad o qué significa de verdad la pérdida. Y es más que un álbum de

frases imborrables: «Para los ojos, lo esencial es invisible», «Conócete a ti mismo y entenderás mejor a los demás». No siempre se consideran las circunstancias en que el pionero de la aviación y narrador Antoine de Saint-Exupéry, desmejorado de salud, compuso esta novela corta. La escribió y la ilustró, en el verano de 1942, en Nueva York, adonde viajó tras el armisticio que firmó Pétain al rendirse ante los nazis. Después de esa escritura, rehecho, el aviador se alistó en las filas de los aliados. Sus lectores más fieles consideraron el librito una especie de aberración. No les convencía una obra donde salían animales parlantes, arquetipos de adultos casi caricaturas, una espiritualidad más bien apocada… Sin embargo, muchos coincidieron en reconocer la hondura de reflexión y la sabiduría de aquellas páginas casi transparentes donde se descubría un mundo que discurría paralelo y tantas veces distante al nuestro. Que no todos descubren. Que no todos descubrimos. Julia Villarreal

otoño 2018  Nuestro Tiempo —91


Cine

números

1972

año en el que Sydney Pollack rodó Amazing Grace, un documental sobre Aretha Franklin, por fin estrenado este noviembre.

5

millones de unidades ha vendido la banda sonora de El gran showman. Ha batido récords en el top ten de Estados Unidos y Gran Bretaña.

La guerra de las plataformas

Las amenazas sobre la difusión del cine en los cines viven nuevos episodios que anuncian grandes enfrentamientos. texto Jorge Collar, periodista

y decano de los críticos del Festival de Cannes

92—Nuestro Tiempo  otoño 2018

Los cines sufrieron con la aparición de la televisión y más tarde con los vídeos para entrar después en la era en que internet se ha convertido en el difusor privilegiado del cine. La incógnita no se encuentra en saber si habrá películas, sino en saber cómo las veremos, si seguiremos yendo a las salas o si nos contentaremos con sentarnos frente a un televisor, un ordenador o un simple móvil. Las plataformas de streaming de vídeos bajo demanda son los nuevos invitados en la distribución de films por internet que, por ahora, Netflix lidera con sus

ciento treinta millones de abonados. Desde el momento en que Netflix produce sus propios contenidos, y teniendo en cuenta que Amazon sigue su ejemplo, todos los sistemas actuales de difusión de películas se ven afectados. Por eso los diversos responsables de la distribución cinematográfica se alinean en orden de batalla, Netflix afirma su vocación de producción e insiste en su intención tajante de evitar el paso de las películas por los cines. Otros que poseen redes de salas de exhibición son menos radicales, pero


Orson Welles

Alfonso Cuarón

Peter Jackson

Hirokazu Kore-eda

James Cameron

Claire Foy

telegramas

reclaman la reducción de los plazos entre el estreno en los cines y la presencia en las plataformas. Estas tensiones originan una confrontación de festivales y, sobre todo, preparan la resistencia a la expansión de Netflix, que se concreta en la compra de 21st Century Fox por Walt Disney Company, que anuncia la creación en 2019 de su propia plataforma. Tras el escándalo provocado en mayo de 2017 por la presentación en Cannes de dos películas de Netflix que irían directamente a su plataforma sin pasar por los cines, el festival decidió que toda película seleccionada para el concurso debería garantizar su estreno en las salas. La puerta se cerraba así para Netflix en esta edición, lo cual daba lugar, según algunos comentarios, a un certamen gris con marcada ausencia americana. El Festival de Venecia no ha seguido el ejemplo de Cannes y en septiembre seleccionó tres películas de Netflix en una edición brillante con amplia presencia americana. La discrepancia se transformaba en afrenta para Cannes cuando el León de Oro, la máxima recompensa veneciana, coronaba Roma, del mexicano Alfonso Cuarón, y The Ballad of Buster Scruggs, de los hermanos Coen, recibía el premio al mejor guion. Ambas películas, producidas por Netflix. El director de la Mostra, Alberto Barbera, confirmaba que Venecia seleccionaba cine de calidad sin preocuparse de saber ni quién lo produce ni cómo se difunde. Netflix se presentaba en Venecia, además, como el mejor defensor del cine de autor al interesarse por obras singulares como la conclusión de una película inacabada de Orson Welles o de obras

como Roma, en blanco y negro, sin actores conocidos. Alfonso Cuarón aseguraba que solo Netflix había aceptado producir su película y que alcanzaría una difusión infinitamente superior en la plataforma a la que hubiera tenido en los cines. Un año después del anuncio de la compra de Fox por Walt Disney Company, la operación parece cerrada. Esta vez sí estamos en plena galaxia con cifras astronómicas: de los 52 000 millones de dólares de la primera oferta de Disney se ha culminado la transacción por 71 000 millones, después de que otro grupo de multimedia, Comcast —dueño de Universal—, hubiera mejorado a 61 000 millones la primera propuesta de Disney. Comcast ha conseguido, sin embargo, obtener después el control de una parte del conglomerado de Fox, el británico Sky y Sky News. La Fox posee no solamente las franquicias de series de películas taquilleras (XMen, El planeta de los simios, Alien, Ice Age…), sino también la continuación de Avatar de James Cameron y uno de los catálogos más nutridos de la edad de oro del cine americano. Todo ello servirá, sin prisas, ha dicho Robert Iger, presidente ejecutivo de Disney, para crear una plataforma propia donde figurarán, además de las películas de Disney, las de sus satélites Lucas Film, Pixar y Marvel. Si se suma el catálogo de Fox, se prepara un verdadero ejército en orden de batalla dispuesto a atacar la fortaleza Netflix. Disney ha revelado un detalle crucial: sus nuevas producciones se estrenarán en los cines, pero se entiende que los plazos de paso a las plataformas deberán ser razonables en todos los países.

una mirada nueva a la primera guerra mundial Peter Jackson, director de El señor de los anillos, prepara un documental homenaje a los fallecidos en la Primera Guerra Mundial. En They Shall Not Grow Old, Jackson revive metraje original de la Gran Guerra, añadiendo el uso del color y la tecnología 3D. 87 películas optan al óscar a la mejor película extranjera Dos obras en blanco y negro se encuentran entre las candidatas al Óscar a mejor película extranjera: Roma, de Alfonso Cuarón, y Cold War, de Pawel Pawlikowski. Entre las ochenta y siete figuran Campeones, de Javier Fesser, y Un asunto de familia, de Hirokazu Kore-eda. Y, por primera vez, países como Malawi y Nigeria obtienen representación. «lilo & stitch», con actores de carne y hueso La nueva adaptación de Disney de sus grandes éxitos a películas de imagen real será Lilo & Stitch. Al frente del proyecto están Dan Lin y Jonathan Eirich, que se han encargado de la adaptación de Aladín.

Nt

otoño 2018  Nuestro Tiempo —93


Cine

En la Luna... y más cerca First man (El primer hombre) Guion: N. Perlman y J. Singer (libro de J. Hansen). Dirección: D. Chazelle EE. UU., 2018 Una mirada diferente al cine espacial.

Un rostro en primer plano con fuertes sacudidas abre First Man, la última película de Damien Chazelle. La imagen muestra la preparación de la misión del Apolo 11, con Neil Armstrong (Ryan Gosling), que sería el primer hombre que el 20 de julio de 1969 pisaba la Luna. La fecha marca para la NASA un hito decisivo en la conquista del espacio, también en la Guerra Fría con la URSS. Se trata, según la famosa frase de Armstrong, de «Un pequeño paso para el hombre, un gran paso para la humanidad». La película no es una biografía sino una incursión en la vida del astronauta entre 1961 a 1968, años que enmarcan la misión del Apolo 11, que tendrá un desenlace triunfal aunque el adjetivo no cuadra con la sobriedad adoptada en la puesta en escena de Chazelle, destinada a resaltar el precio humano de la aventura. El secreto del éxito de la película reside en el acuerdo perfecto que existe entre el espectáculo que la misión Apolo 11 proporciona y los problemas 94—Nuestro Tiempo  otoño 2018

Un mensaje de esperanza

Un wéstern para pensar lo humano

El papa Francisco, un hombre de palabra

The Sisters Brothers

humanos de Armstrong con su esposa, Janet (Claire Foy formidable). First Man renuncia a las palabras, inaudibles en los estruendos de los preparativos e igualmente ausentes del enfrentamiento entre la pareja. La vida del matrimonio estaba marcada por la muerte de una hija, pero también por la distinta apreciación del riesgo de la misión: Armstrong la vivía como un deber exultante, Janet como un posible viaje sin retorno. First Man se coloca en buena posición para los Óscar. Pero sobre todo confirma a un cineasta joven, de treinta y tres años, con una producción importante que ha atesorado premios en los grandes festivales. Chazelle ha ofrecido tres obras perfectas de temas y estilos diferentes: en Whiplash las relaciones complejas entre el maestro y su discípulo, en el mundo del jazz; en La La Land, la visión nostálgica de la comedia musical estadounidense; ahora con First Man, la mirada personal del cine de la conquista del espacio. Actualmente prepara una serie, producida y difundida por Netflix, sobre un grupo de jazz que, al situarse en París, le permitirá reavivar sus orígenes franceses.

Wim Wenders ha reaccionado ante los ataques de un sector de la crítica a su película sobre el papa Francisco. El largometraje no es ni un encargo financiado por el Vaticano ni una obra de propaganda del catolicismo, religión de la que Wenders se apartó en 1968 (hoy se dice cristiano ecuménico). Su film muestra admiración por el papa, pero este es un rasgo característico de todas sus obras, basadas en una complicidad afectiva con el tema o la persona: desde la música cubana, a la coreografía de Pina Bausch. La última obra del director plasma un viaje en imágenes al pensamiento y a la acción de Francisco, bajo el ángulo de visión del cineasta, que las selecciona y las dispone. Pero, como es el pontífice quien habla, se puede saber qué piensa sobre la vida y la muerte, el respeto a la naturaleza, el fundamento moral de la sociedad, sobre la familia... Un juicio en el que Wenders da a sus espectadores la misma libertad que él ha tenido para realizar su película.

Jorge Collar

Jorge Collar

Guion y dirección: Wim Wenders Italia, Alemania, Francia, Suiza, 2018 Acercarse al pensamiento del papa.

Guion: Jacques Audiard y Thomas Bidegain. Dirección: Jacques Audiard. Francia, EE. UU., 2018 Grandes actores en pantalla.

Jacques Audiard, consagrado cineasta francés, se atreve con una nueva aventura: realizar un film americano, adaptando la novela del canadiense Patrick deWitt. Para colmo del desafío, se trata de un wéstern, rodado en España, premiado en Venecia y en Deauville, en el que Audiard ofrece su visión personal de este género, difícil de abordar lejos de los grandes espacios americanos. El guion es complejo, con personajes singulares, como los hermanos Sisters (John C. Reilly y Joaquin Phoenix), encargados de capturar a un químico soñador (Riz Ahmed) que guarda el secreto de cómo encontrar oro en los ríos. Este wéstern intimista propone al espectador una reflexión sobre la violencia, que, una vez desencadenada, acaba multiplicándose. Con excelentes actores, plantea problemas que nos afectan, más allá del trayecto de Oregón a California en 1851, que se descubre rápidamente como puro artificio. Jorge Collar


Un malvado bondadoso

La corrupción, al final, era esto

Periodismo en celuloide

Cuando estalla la tormenta

El Grinch

El reino

Un día más con vida

La buena esposa

Guion: Michael LeSieur Dirección: Y. Cheney y S. Mosier EE. UU., 2018 Para ver en familia en Navidad.

Guion: I. Peña, R. Sorogoyen. Dirección: R. Sorogoyen. España, 2018 Interesantísimo thriller político, de rabiosa actualidad.

Guion: R. de la Fuente, N. Johnson, A. Remírez, D. Weber. Dirección: R. de la Fuente, D. Nenow. Polonia, 2017. Para admiradores de Kapuściński.

Guion: Jane Anderson (Novela: Meg Wolitzer). Dirección: Björn Runge Suecia, Reino Unido, EE. UU., 2018 Para debatir a la salida del cine.

No es la primera vez que The Grinch, el libro del Dr. Seuss, especialista en literatura juvenil norteamericana, llega al cine. Difícil de olvidar la adaptación de Ron Howard (2000), con las transformaciones faciales de Jim Carrey. El Grinch no soporta la ruidosa alegría de sus conciudadanos cuando llega la Navidad. Sus fechorías las interrumpe una niña, la inocente Cindy-Lou, cuando, deshaciendo su soledad, le invita a pasar la Navidad con su familia. El libro de Seuss reclamaba las audacias visuales que ofrece la animación y que recuerdan la libertad de los viejos dibujos animados. La perfección de las imágenes la capta una cámara en movimiento ininterrumpido. Un detalle que no escapará al espectador es el parecido entre el Grinch y Gru, el héroe de la saga Gru. Mi villano favorito. Todas estas películas, producidas por los Estudios Illumination de Universal, explotan el mismo humor: el del “malvado” que lo es solo en apariencia.

Sin duda, una de las películas españolas del año. El joven cineasta Rodrigo Sorogoyen, que sorprendió con una impactante ópera prima —Stockholm— y demostró su audacia con Que Dios nos perdone, ha dado otro paso de gigante con un thriller político que pone la lupa en uno de esos temas que abre portadas a diario: la corrupción. La película cuenta qué hay detrás de los chanchullos de un grupo de diputados que llevan años funcionando por encima del bien y del mal. Y lo que hay detrás se llama codicia, mentira, afán de poder y mucha conciencia amordazada. Quizás lo más interesante de El reino es esa reflexión del indestructible nexo que une la moral individual con el comportamiento social. Desde el punto de vista cinematográfico destacan la impecable interpretación de Antonio de la Torre y un soberbio montaje que acompaña tanto a la narrativa como al ritmo frenético de la cinta.

El reportero polaco Richard Kapuscinski no dudaba cuando le preguntaban por su novela favorita: Un día más con vida. Un libro reportaje que recorría sus días en Angola, en plena guerra civil. Raúl de la Fuente adapta la novela con una arriesgada fórmula que ha conquistado a la crítica y al público (la película fue aplaudida en el Festival de Cannes —donde se presentó en sección oficial fuera de concurso— y ha ganado el premio del Público en la pasada edición del Festival de San Sebastián). Para ilustrar el periplo del periodista, Raúl de la Fuente ha mezclado la imagen documental —con acceso directo a las fuentes, a los protagonistas de la historia— con la animación. El resultado es una cinta explosiva en la forma, en su tratamiento del color y de la música y muy valiosa en su contenido. Con otras palabras: una producción interesante para cualquier espectador y una joya para los periodistas.

Una llamada inesperada, un escritor que consigue el Nobel, el premio a una carrera de trabajo, éxitos y fracasos. Y detrás de todo esto, una mujer… y una tormenta a punto de estallar en cualquier instante. El cineasta sueco Björn Runge se toma su tiempo para contar una crisis matrimonial incubada que amenaza con salir a la luz en el momento más inoportuno. La cinta, que sigue unas hechuras muy clásicas, reflexiona sobre los sacrificios que conlleva toda vida en pareja y la necesidad de ser consciente de la generosidad del otro ya que, hasta el lazo más fuerte, puede rasgarse si se estira demasiado. Como otros títulos actuales de corte feminista, pero de una forma más serena, La buena esposa aporta reflexiones interesantes sobre el papel de la mujer en la sociedad y en la familia. Y, por encima del debate, la película tiene un nombre propio: una soberbia Glenn Close que carga con la historia sobre sus anchas espaldas de actriz grande, muy grande.

Jorge Collar

Ana Sánchez de la Nieta

Ana Sánchez de la Nieta

Ana Sánchez de la Nieta otoño 2018  Nuestro Tiempo —95


Series

números

30

minutos de duración tiene cada capítulo de Homecoming, de Amazon Prime Video, la primera serie protagonizada por Julia Roberts.

7

millones de suscriptores ha sumado Netflix en el tercer trimestre de 2018. La compañía tiene ya 137,1 millones de abonados.

Bodyguard: el éxito británico de la década El thriller de la BBC mezcla terrorismo, romance y corrupción política. texto Alberto N. García

[Com 00 PhD 05] es profesor titular de Comunicación Audiovisual y crítico cultural La mitad de los británicos que veían la televisión tradicional el pasado 23 de septiembre compartían una angustiosa pregunta: «¿Explotará?». Asistían, engulléndose los padrastros, al final de Bodyguard, un thriller de seis episodios que ha dado a la ficción televisiva unas cifras que se creían olvidadas. ¡Once millones de espectadores! Hay que remontarse a 2011, con la season finale de la segunda temporada de Downton Abbey, para husmear números similares. Porque, desde entonces, no solo han entrado poderosas reinas en el ajedrez seriéfilo (Netflix, Amazon, Hulu), sino que la oferta ha estallado en cientos de nichos. Hace ya años que el espectador televisivo ve series muy por encima de sus posibilidades. Por eso tienen más mérito las espectaculares cifras de Bodyguard. No ha sido solo una acertada campaña de promoción, un producto con la tradicional solvencia británica y la posibilidad de los espectadores de subirse a la ola gracias al servicio de streaming de la BBC. No. Ha habido algo más en esta propuesta de Jed Mercurio, el creador de la aclamada 96—Nuestro Tiempo  otoño 2018

En la BBC, Bodyguard tuvo un 47,9 por ciento de cuota de pantalla en su capítulo final.


Woody Harrelson

Keeley Hawes

Line of Duty, un drama policial donde la corrupción caminaba de la mano del heroísmo sordo. Bodyguard comienza con una larga secuencia en un tren. Veintiún minutos. Un padre, antiguo militar de Afganistán, viaja con sus dos hijos pequeños. Empieza a sospechar que algo raro ocurre en el baño, donde entra un tipo de rasgos árabes y actitud recelosa. Ya desde el inicio se fija la fina línea que determinará toda la serie: dónde acaba la sospecha y empieza la paranoia. Es un arranque apabullante, que quita el hipo. Efectivo y efectista. Pero no es más que un prólogo. Porque la premisa de Bodyguard nos cuenta cómo David Budd (un estupendo Richard Madden, arrastrando acento escocés y heridas internas) tiene que proteger a la ministra de Interior británica (solvente Keeley Hawes). El alto voltaje viene tanto por el pasado militar de Budd como por la oleada de atentados islamistas en la que se desarrolla la trama. Y ahí reside una de las claves para el rotundo éxito de Bodyguard: su resonancia con el presente. Con sus miedos, sus preocupaciones y, por supuesto, también con sus valentías. Desde los atentados suicidas de julio del 2005 hasta los brutales ataques al puente de Londres o las bombas del Manchester Arena, Gran Bretaña ha sido el país que más ha sufrido el zarpazo terrorista en la Europa reciente. No obstante, el éxito de Bodyguard no es político. El tema del terrorismo en la serie es más un dispositivo dramático

Richard Madden

Matthew McConaughey

Neil Gaiman

que una reflexión ideológica. Por decirlo de otro modo: la lectura política apenas carga la mano. Es más, la serie se pone a resguardo de cualquier acusación identitaria al feminizar su reparto y diversificarlo racialmente. Incluso, en un giro tan interesante como sintomático, habilita conjugar las palabras villano y empoderamiento. Ese calculado equilibrio —sin caer en un blandiblú buenista y moralizante— permite no cabrear a nadie, de modo que el espectador, aunque el paisaje resulte tenebroso y especular, se centre en el vibrante avance narrativo. Y ahí es donde Bodyguard toca el cielo. Su administración de la tensión es virtuosa. Hay esguinces narrativos, cliffhangers de aúpa y sorpresas con cuatro eses. Si a esto le añadimos una psique dañada, una familia que lucha por mantenerse en pie, un amor prohibido y el clásico Estado dentro del Estado que define al thriller político, entonces nos acercamos al tremendo éxito de Bodyguard. Los seriéfilos más caviar se tirarán de los pelos cuando constaten que el pacto de lectura exige tragar demasiado o que algunos de los giros derrapan hasta salirse de la curva. Y tendrán razón. No hay duda, por citar el ejemplo más palmario, de que en cualquier país civilizado exigirían severos test psicológicos al guardaespaldas del ministro más buscado por los terroristas. Pero conviene insistir en que el triunfo de Bodyguard radica, precisamente, en haber encontrado la manera de transmitir el pánico sin mirar de frente al monstruo. Y de lograrlo de un modo salvajemente entretenido. Nt

Úrsula Corberó

apuntes

regresa «true detective» En enero regresará la serie antología de Nic Pizzolatto. Si la primera temporada, con Matthew McConaughey y Woody Harrelson, encandiló, la segunda fue uno de los desastres mayores que se recuerdan. ¿Cómo caerá la moneda esta vez? amazon sube la apuesta Tras ofrecer una de las series del pasado verano (Jack Ryan), Amazon prosigue en su carrera por no perder el ritmo de Netflix. Entre los próximos pelotazos están Good Omens, basada en una historia de Neil Gaiman, y la adaptación televisiva de El señor de los anillos. españa rompe fronteras El nuevo ecosistema televisivo es ejemplo de las bondades de la globalización. Eso implica que cada vez más series españolas están rompiendo fronteras. La casa de papel ha sido un boom en los Netflix de todo el mundo. Hierven los proyectos. ¿Conseguirá, por ejemplo, la adaptación que HBO España está haciendo de Patria dar la campanada? otoño 2018  Nuestro Tiempo —97


Música

«eagles» (1972)

«Take It Easy», la canción que abre el primer disco de los Eagles, fue escrita por un jovencísimo Jackson Brown, entonces vecino de edificio de Glenn Frey. Cuando Brown se quedó atascado con ella, Frey le pidió permiso para terminarla y así nació el primer éxito de los Eagles.

Eagles, el vuelo perfecto

Eagles en Vancouver en 2013 | Cordon Press

Casi cincuenta años después de sus comienzos, los Eagles han girado a lo largo y ancho de este mundo durante 2018. texto Patxi Garro [Com 89]

Sí, los Eagles son los autores de Hotel California, una de las canciones más radiadas de la historia a pesar de su gran minutaje (6’31”) y una de las más reconocibles por públicos de todo tipo. Pero no solo eso. Los Eagles han vendido millones de 98—Nuestro Tiempo  otoño 2018

copias de su discografía, y su mezcla de country-rock aderezada con unas voces sublimes ha conseguido liderar un estilo que perdura hasta nuestros días con infinidad de grupos que reconocen su influencia. Los Eagles surgieron en California en 1970 cuando Glenn Frey (guitarra y voz) y Don Henley (batería y voz) coincidieron en el grupo de acompañamiento de Linda Ronstadt. Congeniaron y se animaron a intentar la aventura por su cuenta. Para ello contactaron con el bajista Randy Meisner y el guitarrista Bernie Leadon y descubrieron

que instrumentalmente encajaban muy bien pero vocalmente lo hacían a la perfección. Las voces de Frey y Henley armonizaban con los agudos de Meisner, y juntas creaban unas líneas vocales exquisitas. Viajaron a Londres y allí, en manos de Glyn Jones, grabaron su primer disco, Eagles, que editaron en 1972. Este trabajo no solo contenía el gran tema con el que abre, «Take It Easy», sino que la semilla del triunfo estaba sambrada a lo largo y ancho del vinilo: «Witchy Woman» o «Peaceful Easy Feeling» son buenos ejemplos de ello. La mezcla de country y rock funcionaba.


selección

Eagles [1972]

Desperado [1973]

On the Border One of These Nights [1974] [1975]

Hotel California [1976]

Long Road Out of Eden [2007]

apuntes

Frey y Henley decidieron mantener un ritmo de trabajo alto y editar un disco al año, así que Desperado (1973) continuó la norma y la fama, moderada por aquel entonces, pero que se fue apuntalando con canciones como «Tequila Sunrise», «Doolin-Dalton» o la propia «Desperado». En 1974 editaron On the Border, donde endurecieron ligeramente el sonido de las guitarras rockerizando los temas de acento country y encontrando nuevas vías de expresión. Para el siguiente disco, One of These Nights (1975) ficharon a un nuevo guitarrista, Don Felder, y consiguieron por fin su primer éxito incontestable gracias a canciones como «Lyin’ Eyes», «Take It to the Limit» y el tema que da título al álbum. Con la llegada de la celebridad, comenzaron, cómo no, los problemas internos. Conflictos derivados de egos provocados por la fama y el dinero habituales en los años setenta en multitud de grupos de renombre y de los que los Eagles no pudieron abstraerse. Pero la dirección férrea que habían impuesto Frey y Helder en el seno de los Eagles consiguió mantener el vuelo firme y seguro y presentarse en 1976 con Hotel California, el álbum más vendido de su discografía, honor que comparte con Eagles 1971-1975, que está entre los cinco recopilatorios más vendidos de la historia y que fue editado antes de que acabara ese fantástico año 1976. La canción Hotel California es la más representativa de los Eagles. Surgió de la guitarra de Don Felder, y Frey y Henley se entusiasmaron en cuanto la escu-

charon en la grabación casera que había aportado Felder. El baterista y colíder del grupo dijo que ese tema, que todavía era un esqueleto, iba a ser el primer single del siguiente disco. Rápidamente se puso con la letra con la ayuda de Frey y, tras varios cambios de orientación decidieron escribir sobre una fábula californiana aprovechando que la música les recordaba a un matador de toros español. Según Henley, la letra habla sobre «un viaje de la inocencia a la experiencia. Eso es todo». La norma de disco por año se rompió en este punto, ya que los Eagles necesitaron tres años para editar el siguiente, The Long Run (1979), donde la magia aparece en contadas ocasiones y donde las batallas internas ya eran el pan nuestro de cada día. En plena gira de 1980 decidieron poner fin a la carrera del grupo. Preguntado Don Henley poco después por una posible reunión de los Eagles, respondió: «Nos juntaremos cuando el infierno se congele». Catorce años después de su separación, en 1994, se volvieron a unir y editaron un nuevo trabajo titulado Hell Freezes Over, que hace referencia directa a la frase pronunciada años atrás por Henley. Es un disco en directo con muchos de sus éxitos y cuatro nuevas canciones que les llevó otra vez a lo alto de las listas. Desde entonces han seguido editando discos (Long Road Out of Eden en 2007) y realizando giras multitudinarias, en el 2018 junto a Deacon Frey, hijo del recientemente fallecido Glenn Frey. El vuelo continúa.

«hotel california» Nada más editarse la canción, comenzaron las especulaciones acerca de su significado. La interpretación que cogió más peso fue la de que se trataba de un tema satánico debido a partes concretas de la letra. Incluso se llegó a especular con que los miembros de Eagles pertenecían a la Iglesia de Satán de Anton LaVey y, para rematar, se dijo que en las fotos interiores del disco, que muestran a los miembros del grupo en la recepción de un hotel, aparece el propio LaVey asomado a una ventana. Nada más lejos de la realidad. Lo único cierto de todo lo que rodea a Hotel California es que se trata de una gran canción, con un par de solos memorables y, sorprendentemente, que la sospecha de plagio la sobrevuela desde su aparición en 1975. Siete años antes, en el segundo disco de Jethro Tull, una composición titulada «We Used to Know», con la misma secuencia armónica, había pasado desapercibida para todo el mundo, excepto para Don Felder, compositor de Hotel California y fan declarado de Jethro Tull.

Nt

otoño 2018  Nuestro Tiempo —99


Escena

«Filo», Sylvia Plath

«La mujer alcanzó la perfección. Su cuerpo muerto muestra la sonrisa de realización, la apariencia de una necesidad griega fluye por los pergaminos de su toga, sus pies desnudos parecen decir hasta aquí hemos llegado, se acabó»

La vida en voz alta El mito de Sylvia Plath sube al escenario de la mano del director belga Fabrice Murgia. texto Felipe Santos [Com 93]

@ultimoremolino fotografía ©Hubert Amiel

Hay una fotografía muy conocida de Sylvia, encaramada a una medianera de piedra en York, como si la cabalgara con un pie en el estribo. En su regazo reposa sin aparente esfuerzo una máquina de escribir. La sostiene con una mano, liviana, mientras con la otra repasa lo escrito, eso que hoy se hace con una sola tecla para retomar el hilo de un pensamiento que se quedó más arriba. La imagen es una bonita metáfora de su vida como escritora, siempre cabalgando en el filo de la interrupción, como si fuera a estar horas ahí sentada sin que nada ni nadie la molestase. «Estoy sola en mi habitación, entre dos mundos», escribirá en su diario. Ahí, a horcajadas, rumia y sopesa lo que se espera de ella y lo que anhela ser. Siempre se vio con capacidad de honrar esos pensamientos. «Vi mi vida desplegándose ante mí como las ramas de la higuera verde… En la punta de cada rama, como un grueso higo morado, me hacía señas y me llamaba un futuro maravilloso. Un higo era un marido y un hogar feliz e hijos y otro higo era una famosa poeta y otro higo era una brillante profesora y otro higo era […]. Me veía sentada en 100—Nuestro Tiempo  otoño 2018

Sylvia es un espectáculo en la frontera entre teatro y cine. la horquilla de la higuera, muriéndome de hambre, solo porque no podía decidir qué higo quería elegir. Los quería todos y cada uno, pero elegir uno significaba perder todos los demás…». Sylvia son muchas mujeres. Es Virginia Woolf y Emily Dickinson, como dice el director Fabrice Murgia en el programa, es su amiga Anne Sexton y Katherine

Mansfield y Simone de Beauvoir. Toda esa solidaridad entre generaciones es lo que quiere mostrar con el concurso de nueve actrices y una cantante. Todas son la misma y cada una. Todas ellas. Hay un mito sobre Sylvia Plath que se parece a un relato cinematográfico contado con tono tremendista. Una imagen que surgió en los años posteriores a su


el director Fabrice Murgia es actualmente el director del Théâtre National Wallonie-Bruxelles. Se formó en el Conservatoire de Liège (Escuela de Arte Dramático ESACT) bajo la dirección de Jacques Delcuvellerie, y ha trabajado en teatro, cine y televisión. Como director de escena ha visitado varias veces España, sobre todo en el Festival de Otoño de la Comunidad de Madrid. Dirige también la compañía Artara, un grupo de intérpretes, creadores de vídeos, artistas visuales y músicos que aspiran a representar el mundo con los ojos y el lenguaje de su generación.

apuntes

muerte y que no admitirá variaciones hasta la aparición, veinte años después, de sus diarios completos. Una lectura reposada nos muestra la crudeza de una escritura que, sin embargo, rezuma sencillez y serenidad. Algo que no advertimos en el tono con que se suele hablar de esta escritora y que contagia a esta obra. Se echa de menos una mirada al mundo interior que generaron esos versos y que alumbraron esa escritura tan “clásica” —como le recordaron sus críticos en vida—, cotidiana y acerada. Murgia se sirve del lenguaje audiovisual para buscar un distanciamiento del personaje y rueda una película ficticia, de bella factura, obra de Juliette Van Dormael. En ese teatro dentro del teatro en que se convierte el escenario, asistimos al rodaje de su vida. La figura de su marido, Ted Hughes, se reducirá en la obra a un personaje anónimo y silente que porta una máscara, y que una de las muchas Sylvias escogerá entre el público. Las nueve actrices que la encarnan se muestran desiguales, quizá con la excepción de la proverbial Clara Bonnet —que colabora con Murgia desde el Festival de Avignon de 2014— y la versatilidad que muestra Vinora Epp, que canta y declama versos con igual facilidad. Contemplamos en escena lo mismo que se proyecta en la pantalla, tan cierto y tan falso a la vez, mientras nos acompaña la música del cuarteto de An Pierlé, anclada en el jazz y canciones ligeras tocadas al piano. La atmósfera cinematográfica recuerda a la angustia que anega a las actrices de Las horas (Stephen Daldry, 2002),

envueltas en la música de Philip Glass, o a la épica ahogada de la protagonista de Mildred Pierce (Todd Haynes, 2011). Morir es un arte que lleva toda una vida. Un proceso a fuego lento que Sylvia Plath solo deja entrever en sus versos. «Son poemas escritos en voz alta», dirá mientras en su fuero interno se libra el conflicto entre su deseo de corresponder al sueño americano por ser la esposa y la madre perfecta, y su necesidad irrefrenable de escribir. Ese «caos que bulle bajo mi apariencia externa» eclosiona con singular fuerza en Ariel, su poemario más universal, escrito a hurtadillas en su casa de Devon, mientras estaba embarazada de su segundo hijo. Algo tan personal no puede tratarse con tanto ruido alrededor. Sylvia Plath tuvo problemas, como todos, y de todo tipo. Pero es su singular sensibilidad la que los cincela y pule para que mujeres y hombres de otras generaciones sepamos mirarlos y afrontarlos. «Alguna chica vivió una vez hace cien años como yo lo hago. Y ella está muerta. Soy el presente, pero ya sé, yo también me iré». El mundo no es hermoso. Lo es vivir hermosamente. Nt

Sylvia, sobre textos de Sylvia Plath Director: Fabrice Murgia. Música: An Pierlé Quartet. Intérpretes: Valérie Bauchau, Clara Bonnet, Solène Cizeron, Vanessa Compagnucci, Vinora Epp, Léone François, Magali Pinglaut, Ariane Rousseau, Scarlet Tummers. Lugar: Théâtre National Wallonie-Bruxelles (Bélgica). Fechas: Del 25 de septiembre al 12 de octubre.

esbozos de una vida Sylvia Plath nace el 27 de octubre de 1932 en Jamaica Plain, cerca de Boston. Su padre, Otto, profesor de universidad, murió cuando ella tenía ocho años, justo el momento en que comienza a escribir poemas. En la universidad, viaja a Cambridge y conoce al también poeta Ted Hughes, con quien se casa y tiene dos hijos. A su muerte, será él quien se encargará de editar su poesía completa. El momento clave de su vida acontece cuando, de vuelta a Boston, asiste al curso de escritura creativa de Robert Lowell, en 1957. Allí coincide con Anne Sexton. Los tres serán reconocidos como los principales autores de la llamada «poesía confesional». Embarazada de su primer hijo, la pareja vuelve al Reino Unido y viven en Londres y North Tawton. Publicará en vida El coloso (1960), poemario bien recibido, pero lo mejor vendría en su poesía posterior, editada póstumamente, al igual que La campana de cristal y sus diarios completos. Se suicida el 11 de febrero de 1963 en Primrose Hill, Londres. otoño 2018  Nuestro Tiempo —101


Arte

bados, artista y maestro

Tras estudiar Bellas Artes en la Real Academia de San Fernando de Madrid entre 1969 y 1973, Ángel Bados Iparraguirre volvió a su tierra natal, Navarra, donde trabajó como profesor en la Escuela de Artes y Oficios. También ha sido profesor del departamento de Escultura de la Universidad del País Vasco. Sobre su labor docente, Bados afirma que aunque «ser enseñante no tiene mucho valor en el mercado de los grandes hits», él valora como «un regalo» haber podido tener como alumnos a artistas jóvenes con una ilusión enorme.

Ángel Bados, pensar la escultura Ángel Bados ha desarrollado una trayectoria artística centrada en su trabajo y algo alejada de la escena pública. En septiembre, le concedieron el Premio Nacional de Artes Plásticas 2018. texto Juan Pablo Huércanos [Com

94], subdirector del Museo Oteiza fotografía Daniel Mera, cortesía de la

Galería CarrerasMujica El texto que acompañaba la última exposición que Ángel Bados (Olazagutia, Navarra, 1945) celebró en la Galería CarrerasMugica de Bilbao el pasado año incluía las reflexiones del artista, en las que expresaba que su pulsión creativa se corresponde con una forma inexorable de «hacer con lo que no se sabe». Con estas palabras, el propio autor daba cuenta de que su camino de experimentación escultórica se establece en términos de acercamiento a lo insondable, a lo que se escapa al sentido y a lo que no puede ser representado, sino desde la creación y el arte. Esta aplaudida muestra, en la que el artista presentó en público sus obras más recientes, constituye el penúltimo capítulo de su devenir artístico. El último está determinado por la concesión del Premio Nacional de Artes Plásticas 2018, que ha alumbrado el trabajo de un autor enormemente respetado por la comunidad 102—Nuestro Tiempo  otoño 2018

Sin título, 2013. Madera, cartón, cristal. 47 x 38 x 37 cm.

Para ambos lados de la frontera II, 2011. Plomo y tela. 91 x 163 x 107 cm.


los premios nacionales de artes plásticas

El Premio Nacional de Artes Plásticas de España lo concede anualmente, desde 1980, el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, y es uno de los Premios Nacionales de Cultura a las Bellas Artes. Algunos de los artistas que han recibido este galardón en anteriores ediciones han sido Manuel Boix (1980), Rafael Canogar (1982), Juan Genovés (1984), Miquel Barceló (1986), Pablo Palazuelo (1999), Esther Ferrer (2008), Elena Asins (2011) y Ángela de la Cruz (2017).

artística, cuyo desarrollo creativo ha estado alejado de los focos más luminosos de la esfera pública de este ámbito y a quien la concesión de este premio ha recolocado ahora en su epicentro. El jurado de este galardón ha destacado la doble labor desarrollada por Bados. Por un lado, su compromiso constante con la indagación de lo escultórico, en continuo proceso de resignificación, realizado de modo silente, al margen de modas, tendencias y espectacularidades. Por otro, la generosidad de su labor docente, desempeñada tanto en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad del País Vasco como en los talleres de práctica artística en Arteleku junto con Txomin Badiola y por los que pasaron numerosos artistas que encabezan la actualidad de las prácticas contemporáneas. A lo largo de estos años, su figura como maestro adquirió cierto halo mítico y sus clases se convirtieron en citas ineludibles, a las que no solo acudían los alumnos reglamentariamente inscritos, sino profesores, autores y antiguos estudiantes, sabedores de que cada pronunciamiento de Bados constituye una invitación juiciosa a la reflexión sobre el sentido del arte. Desde la presentación de su primer proyecto quedó claro el carácter renovador y poco normativo de su práctica artística. «San Fermín Kitsch» (1975) mostró en Pamplona una colección de objetos encontrados relacionados con su imagen, que cuestionaban la identificación entre lo religioso, festivo e identitario. Esta primera impresión se confirmó con la presentación de Qué sonido es el de la

montaña (1980), una instalación de gestos mínimos y potencia evocadora, en la que el poso de Joseph Beuys se revelaba referencial y que produjo un profundo impacto por su capacidad de articular un nuevo discurso escultórico, desde su habilidad para pensar otras maneras de experimentar el espacio y la materia. A partir de los años ochenta y tras su establecimiento como profesor de la Facultad de Bellas Artes de Bilbao, su trabajo se vertebró en su voluntad de reactivar los procesos de la escultura desde la herencia constructivista y posminimal, dando lugar a una lectura crítica del final de la modernidad y de alguno de sus epígonos, como Jorge Oteiza (artista a quien revisó en profundidad en el proyecto expositivo «Oteiza, laboratorio experimental», realizado en el Museo Oteiza en 2008). Este proceso vinculó generacional y geográficamente su obra con la de artistas como Txomin Badiola, Pello Irazu, Juan Luis Moraza, Ricardo Catania o María Luisa Fernández, que conformaron un compacto frente escultórico que cristalizó en la muestra «Mitos y delitos», celebrada en 1985 en el espacio Metronom de Barcelona. A partir de los años noventa, su actividad pública se volvió más esporádica, lo que ha convertido sus últimas creaciones en auténticos acontecimientos. Y sus recientes obras han adquirido una categoría referencial por su manera atemporal de abordar el objeto de arte en su condición más fenomenológica. Aquella que lo reivindica como profundo transmisor de significado.

apuntes

luis camnitzer en el mncars «Hospicio de utopías fallidas» es el título de la exposición que el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (MNCARS) dedica el polifacético creador Luis Camnitzer. La muestra recorre su fascinante trayectoria a lo largo de sesenta años, en los que tiene cabida su imprescindible labor como ensayista, crítico de arte, comisario, pedagogo, conferenciante, creador de objetos y autor incansable de acciones o composiciones musicales. arte y algoritmos Min G max D Ex [log (D (x))] + Ez [log (1 - D (G (z)))] es el nombre del algoritmo que ha generado la primera obra de arte realizada mediante inteligencia artificial que ha sido subastada. La casa Christie’s ha puesto a la venta esta creación, que, más allá de lo anecdótico, abre un futuro que cuestiona las consideraciones actuales en torno a la autoría de la obra de arte y sus implicaciones vinculadas a la propiedad intelectual.

N

otoño 2018  Nuestro Tiempo —103


historias mínimas Ignacio Uría

Otras vidas

A veces me gustaría ser Quini en El Molinón, Pepín Bello en la Residencia de Estudiantes o Juan Luis Guerra con un subidón de bilirrubina. También, no lo niego, el desbocado John McEnroe de Wimbledon, enemigo mortal de Borg y del desenredante, o en Don Draper —mad man donde los haya— en NYC solo por el placer de ponerme un traje y que me quede bien. En algún momento soñé con ser el sexto beach boy aunque solo fuera para llevarle la guitarra a Brian Wilson o acompañar al bueno de Felipe —el amigo dentón de Mafalda— que veía cráteres lunares en las obras de la calle, convertido él (y yo) en astronauta de la NASA. Con el inocente Felipe comparto el deseo de vivir otras vidas, siquiera por un instante, libre de obligaciones e hipotecas a treinta años. Quizá sea una parte de la infancia que se resiste a desaparecer o un deseo cobarde de huir del escalafón y el horario, tan puntuales cada lunes que parecen suizos. Confieso que me ocurre de tarde en tarde, pero intento disfrutar ese arrebato «¿Cómo sería mi vida si me llamara Rodrigo de como si fuera el último. ¿Qué vida llevaría si me llamara Rodrigo de Triana y hubiera sido el vigía que voceó a la Historia Triana y fuera el vigía que voceó a la Historia «Tierra a la vista»? ¿O si vistiera el uniforme de los Tercios “Tierra a la vista”? ¿O si vistiera el uniforme de mientras recorro el Camino Español dispuesto a morir por el los Tercios mientras recorro el Camino Español Rey no sin antes, por supuesto, haberme llevado por delante a dispuesto a morir por el Rey?» un puñado de herejes orangistas? Esos embrujos inesperados me descubren lo mucho que me habría gustado ser uno de los rebeldes de Fidel Castro y hacer veces me sorprendo con gesto de espía, la revolución aunque acabara bien. O seguir en la redacción apostado en un banco del parque analizando a la de Nuestro Tiempo y soplar las velas de su número 700 —ahí es gente que pasa. En ocasiones, me descubro emnada— a las órdenes de Miguel Ángel Iriarte («oh, capitán, boscado en la mesa de un café mientras curioseo mi capitán»). Como Loquillo, siempre quise ir a L. A. y jugar a través del espejo de la barra. Entonces ocurre el milagro y el una final de la NBA —por ejemplo, la de 1984—, vestir el verde camarero se transforma —de repente— en un mozo de espadas de los Celtics contra los Lakers y pasarle el balón a Larry Bird que me entrega la muleta mientras yo, convertido por arte de —todo nariz y canastas imposibles— para que humille a Magic magia en un torero clásico, lo miro con gesto grave. A lo MoJohnson, que tanta sonrisa ya resulta cargante. rante, pero sin habano, antes de arrimarme a un morlaco tan Sin embargo, si lo pienso mejor y razono, veo que no hacen negro y malintencionado como Calvino mientras atizaba en falta esos delirios para llevar una vida intensa. Basta con ser Ginebra la hoguera de Servet. uno mismo y cumplir con la prosa diaria, que no es poco. DesA veces, mis pasos coinciden en la calle con los de otra cubrir la magia de dedicar una hora fija al alma o a jugar con los persona y durante un rato caminamos juntos. En ese trecho críos al fútbol en el pasillo y a las muñecas en cualquier parte. incierto nos convertimos, por ejemplo, en Ir, por ejemplo, a cenar con ella y hablar de la Coco y Triki en Barrio Sésamo. O en el irónivida sin pretender entenderlas (ni a ella ni a La pregunta del autor co príncipe de Salina debatiendo con el padre la vida). Y, ya puestos a pedir, jugar al mus a Pirrone sobre el pecado original en una tarde cuatro reyes (a ocho no es mus, es otra cosa) ¿Se puede ser feliz siciliana con viento sur (me pido a Salina). con los amigos de siempre y no hacer tramcon la vida cotidiana o Aunque, si estoy épico, prefiero convertirpas aunque se lo merezcan. necesitamos evadirnos me en Judá Ben-Hur subido a mi cuadriga O, simplemente, visitar de vez en cuando para lograrlo? mientras derroto a Mesala. En Jerusalén, por a esos viejos arrugados que convirtieron una supuesto. casa en un hogar para criarnos a base de sacriCuando mi imaginación se desboca me ficios, puré y madrugones. Todo por darnos siento como Íñigo Montoya tú-mataste-a-miotra vida. Otra vida mejor. @NTUnav padre-prepárate-a-morir en La princesa proOpine sobre este asunto en metida. O como Paul Newman en Estocolmo Ignacio Uría [Der 95 PhD His 04], historiador y Twitter. Los mejores tuits se periodista. para recoger el Nobel de Literatura en cinepublicarán en el siguiente número. @Ignacio_Uria mascope… Rectifico, para tomar un martini (otro) con una Elke Sommer en plenitud.

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ENSAYO

Los desafíos de una auténtica universidad

El reto de la universidad en el siglo xxi La misión de una universidad va más allá de preparar expertos para un mundo laboral globalizado y exigente. Es responsable de la formación integral de sus alumnos en un contexto más amplio, dentro de un clima de búsqueda de la verdad en el que la libertad, la amistad y el diálogo son el centro de la tarea universitaria.

JOSÉ MARÍA BASTERO DE ELEIZALDE

Catedrático emérito y antiguo rector de la Universidad de Navarra.

una de las características más definitorias de estos momentos históricos es la globalización. Una correcta concepción de este hecho —un mundo en que la solidaridad, basada en la igual dignidad de todas las personas, conduzca a un equitativo reparto de las riquezas y a disfrutar de unos niveles parecidos de cultura y bienestar— podría ser la utopía referente para cualquier acción política. En líneas generales, se puede sostener que, hasta este momento, la globalización se ha concretado, sobre todo, en el uso generalizado de las tecnologías de la comunicación y de la información, en la migración de la producción a los países de mano de obra más barata y en la implantación mundial de un comercio cada vez más fluido, regido por las reglas de una economía neoliberal. Las consecuencias de este proceso no están siendo del todo halagüeñas: en el terreno económico se observa que apenas se ha cerrado la brecha de riqueza y bienestar entre los países desarrollados y los países pobres. En el panorama político se sufre la acción violenta del fundamentalismo islámico radical. Y en el ámbito cultural, la asunción del multiculturalismo ha conducido a establecer como norma de convivencia un relativismo que postula que todas las opciones personales valen lo mismo, con la contrapartida de

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que cuando todo vale lo mismo... nada vale nada. La cultura actual no se sabe dónde nos puede conducir, por más que esté impulsada por la brisa del confort y de un inusitado progreso tecnológico. Y, en palabras de Séneca, «ningún viento es bueno para el barco que no sabe dónde va» (1). Ante este panorama, la universidad no puede permanecer pasiva, pues en ella se espera que se forjen los líderes del futuro y se geste una nueva cultura. Pero ¿qué rasgos han de configurar estas instituciones en el siglo xxi? ¿La institución original puede asumir esos rasgos o hay que ir a otro tipo de centro académico? la universidad genuina. Para poder responder a estas cuestiones, conviene considerar con detenimiento cuáles son las notas distintivas de la universidad genuina: aquella que, enraizada en una tradición centenaria y perfeccionada por los logros de su tarea a lo largo de los siglos, considera que su misión irrenunciable e identitaria, aunque no única, es la búsqueda de la verdad sin restricción alguna, y que esta búsqueda es el fundamento de las libertades académicas, del fuero universitario. Las universidades tienen sus antecedentes remotos en las escuelas


Ilustraciones: Diego Fermín

catedralicias, que en los siglos xi y xii evolucionaron hasta convertirse en los studia generalia y luego, un siglo más tarde, en las universitates magistrorum et scholarium. En el Código de las Siete Partidas (2) el Rey Sabio definía así universidad: «Adyuntamiento de maestros et de escolares que es fecho en algunt lugar con ánimo et entendimiento de aprender los saberes». Llama la atención la concordancia entre esta definición del siglo xiii y la que formuló John Henry Newman seis siglos más tarde al afirmar que universidad es la corporación de maestros y de estudiantes donde «los distintos saberes se completan, corrigen y equilibran mutuamente […]. Y esta consideración […] debe tenerse en cuenta no solo en lo que se refiere a la consecución de la verdad, que es el objetivo de toda ciencia, sino también respecto al influjo que las ciencias ejercen sobre aquellos cuya educación consiste precisamente en estudiarlas» (3). En ambas definiciones se habla de una realidad unitaria, en la que estudiantes y profesores buscan la verdad sin ninguna limitación e intentan adecuar sus vidas a la verdad alcanzada. A lo largo de los siglos se fueron acrisolando diferentes modelos de la institución universitaria. Es

usual distinguir entre el modelo inglés, que pone un especial acento en la convivencia académica para lograr la educación general y liberal de los estudiantes; el modelo alemán, que da prioridad a la dimensión investigadora; y el modelo francés, que, condicionado por el centralismo, restringe la autonomía de la institución y supedita su cometido, en parte, a las necesidades del Estado. Los teóricos se refieren a la revolución del mayo francés de 1968 como el detonante de la fractura definitiva del paradigma de universidad. Ese acontecimiento quebró el ambiente de convivencia respetuosa de las aulas entre alumnos y profesores. Las frases «La imaginación al poder», «¡Eliminad a los burócratas!», «Seamos realistas: pidamos lo imposible» hicieron fortuna y promovieron un estilo universitario donde docentes carentes de autoridad debían conversar con los estudiantes en un plano de igualdad sobre temas asambleariamente propuestos, excluyendo cualquier tipo de evaluación de conocimientos, dado que estaba «Prohibido prohibir». Los equivocados frutos de esas proclamas hicieron que muchas de ellas fueran retirándose con el tiempo, pero la búsqueda de la verdad, como objetivo central del quehacer universitario, siguió puesta en otoño 2018  Nuestro Tiempo —107


ENSAYO

Los desafíos de una auténtica universidad

En la universidad genuina, estudiantes y profesores buscan la verdad sin ninguna limitación e intentan adecuar sus vidas a la verdad alcanzada entredicho por gran parte del mundo académico. A este respecto es llamativo reparar en que en el texto de la Charta Magna Universitatum, redactada en Bolonia en 1988 con motivo del noveno centenario de la erección de su studium generale, no aparezca ni una sola vez la palabra verdad. En la actualidad, el tipo de universidad predominante centra su objetivo en la formación de expertos. En España el llamado «proceso de Bolonia», con el que nos hemos integrado en el Espacio Europeo de Enseñanza Superior, ha estado encaminado a la empleabilidad de los graduados. En esta orientación subyace, en mi opinión, un riesgo: hacer de la eficacia el fin último del quehacer universitario, porque, considerada así, la eficacia puede conducir al peligro de avalar que el fin justifica los medios. Como manifestó el papa Juan Pablo II en un discurso académico, la universidad genuina asume que «su vocación es el servicio a la verdad: descubrirla y transmitirla. [...] El hombre no crea la verdad; esta se desvela ante él cuando la busca con perseverancia» (4). Este servicio a la verdad ha requerido que la universidad se ocupara también de la tarea de ordenar, jerarquizar y armonizar las verdades alcanzadas en las distintas áreas del saber, pues no en vano el término universitas procede de las palabras latinas in unum vertere. Ya en la primera mitad del siglo pasado declaraba Ortega y Gasset: «Urge, pues, una nueva integración del saber, que hoy anda hecho pedazos por el mundo» (5). Para la persecución de este propósito era lógico que todas las áreas científicas gozaran de una legítima autonomía, ya que cada una de ellas estudia un aspecto distinto de la realidad, o bien al referirse al mismo 108—Nuestro Tiempo  otoño 2018

aspecto lo hacen desde una perspectiva o con una finalidad diferentes. El diálogo interdisciplinar ha sido el medio para establecer esa armonía. Y en ese diálogo el eje de articulación no puede ser otro que la persona humana. Este hecho otorga una especial relevancia al estudio y a la investigación de las Humanidades, que dan razón de los aspectos más esencialmente humanos. Por eso en la universidad auténtica las Humanidades han constituido la tierra fértil en la que se enraízan los otros saberes. formación universitaria: la búsqueda de la verdad y la libertad. Los años universitarios constituyen un periodo crucial en las vidas de quienes, por su educación más intensa, van a desempeñar un papel muy importante en la configuración futura de la sociedad. Los estudiantes se encuentran con la responsabilidad de decidir por sí mismos en temas que les afectan personalmente y que pueden determinar su porvenir profesional. Estas decisiones estarán condicionadas por los valores que adquieran y vivan durante sus años universitarios. Basado en una no corta experiencia profesional, pongo en entredicho, por insuficiente, esa formación de expertos si no queda enmarcada en un contexto más amplio que incluya otras certezas, necesarias también en el ámbito laboral. La universidad ha de proporcionar a los estudiantes una formación integral: no limitarse a la instrucción científica, sino además propiciar las condiciones necesarias para que esos valores forjen personalidades cabalmente humanas. La universidad genuina ofrece garantías para alcanzar esa meta ya que, al propugnar como objetivo el servicio a la verdad, su estilo se sustenta sobre tres


Hacer de la eficacia el fin último del quehacer universitario puede conducir al peligro de avalar que el fin justifica los medios pilares fundamentales para una vida humana lograda: la búsqueda de la verdad, la libertad, y el diálogo y la amistad. Si la tarea de integración de las verdades tiene como eje director a la persona humana, parece lógico, por pura coherencia intelectual, que el universitario deba inquirir respuesta a la pregunta «¿Cuál es mi verdad, aquella que da sentido pleno a mi vida?». Toda persona humana está dotada de una singularidad exclusiva que comporta un modo único de ser y configura su propia verdad y esta verdad lleva emparejada una misión única e intransferible que explica, en último término, el para qué radical de su existencia. De aquí que la búsqueda de esa verdad deba ser el telón de fondo ineludible de la vida universitaria ¿Cómo se conoce esta verdad? No es posible dar una fórmula general; pero se puede afirmar que siempre y en cualquier caso, para responder seriamente a esta pregunta, es necesaria una actitud de sinceridad intelectual. Porque lograr ese objetivo requiere encararse uno consigo mismo en el silencio interrogante de la propia conciencia y con apertura total, aun sabiendo que esa verdad no se alcanza plenamente de una vez para siempre, sino que se va desvelando todos los días a lo largo de la vida. El cumplimiento de la misión aneja a nuestra verdad está condicionado externamente por el entorno cultural, que aporta factores para convertirlo en más hacedero o dificultoso; pero nunca hay motivos suficientes para claudicar en el esfuerzo por ser coherentes. Mi felicidad estriba en poder estar en paz conmigo mismo, porque mi vida se desarrolla en conformidad con mi verdad. Agustín de Hipona afirma que «felicidad es la alegría en la verdad» (6).

Al hablar de libertad no me refiero solo a la libertad de cátedra, a la que implícitamente he aludido al tratar sobre la autonomía de los saberes, sino al sentido más amplio: esa característica distintiva de la persona por la que es, se siente y se sabe protagonista irreemplazable de su propia vida. Ahora bien, la libertad precisa de la verdad. Más aún: no es libertad auténtica la que no está enraizada en la verdad. La irrealidad, los sueños, las fabulaciones y la mentira solo pueden fundamentar las falsas libertades del loco. La libertad exige que cada uno acepte con responsabilidad el protagonismo que le corresponde en su vida. De los profesores, que tengan competencia profesional y que su comportamiento responda al intento de perseguir una vida irreprochable. De los alumnos demanda que asuman el liderazgo de su formación: que no se limiten pasivamente a que les enseñen, sino que exijan que se les ayude a aprender. Solo así podrán luego desplegar con autonomía y creatividad una labor profesional responsable. Por otra parte, la defensa de la libertad de los demás, para poder reclamar legítimamente la propia, entraña la creación de un espacio de libertad amplio y transparente para toda la comunidad universitaria, aunque la conquista de la propia libertad es un proceso de aprendizaje que dura toda la vida. el diálogo y la amistad. Como en la actualidad la transmisión de noticias es viral e instantánea, resulta necesario que la universidad, sin dejar de tener en cuenta esta circunstancia, no caiga en un frenesí compulsivo por presentar a la comunidad científica internacional sus logros investigadores, olvidando otoño 2018  Nuestro Tiempo —109


ENSAYO

Los desafíos de una auténtica universidad

El diálogo abierto y respetuoso es la atmósfera de la vida académica: diálogo intradepartamental, interdisciplinar y entre profesores y alumnos contrastarlos previamente en un diálogo interdepartamental para enriquecerlos y dar más calidad a todo el quehacer universitario. Hace ya más de treinta años Clark Kerr, presidente de la Universidad de California, en una memorable intervención, alertaba de las consecuencias de ese peligro al afirmar que, de extenderse, ya no debería hablarse de universidad sino de multiversidad, esto es, de una agrupación de departamentos aislados que rivalizan entre sí por aparecer en cabeza de los rankings anuales de excelencia investigadora. El diálogo abierto y respetuoso forma la atmósfera de la vida académica: diálogo intradepartamental, interdisciplinar y también entre profesores y estudiantes. Cuando en esas conversaciones se mantiene un talante sereno, constructivo y desapasionado, se puede dar un proceso de fecundación cruzada por el que la luz que proyectan otros puntos de vista amplía los logros de una investigación; y siempre surge la posibilidad de establecer entre los interlocutores relaciones cordiales, «donde todos tienen lecciones que aprender e ideales que compartir, más allá de las diferencias culturales o religiosas» (7). Consecuencia directa del diálogo es el cultivo de la amistad, originada por el conocimiento mutuo en el que afloran unos ideales dignos, sinceramente ofrecidos y compartidos. La amistad inicia un proceso por el que uno va participando de las ilusiones y los temores, de los éxitos y los fracasos del otro y se llega así a una intimidad respetuosa en la que no resulta mutuamente indiferente nada de cuanto a ambos acontece. De esta actitud surge una convivencia afable, en la que cada cual, sin salirse de su sitio, sabe orlar su actividad con pequeños servicios frecuentes y también procura 110—Nuestro Tiempo  otoño 2018

pasar por alto los inevitables roces que se presentan en el acontecer ordinario. En la amistad, la valoración del otro no se mide por lo que tiene, ni por lo que es: el afecto se le profesa por ser quien es. Hay, pues, en su base, comprensión, aceptación, y también deseo de recorrer con el amigo, codo con codo, un camino de mejora, de búsqueda de la verdad. No cabe la menor duda de que sentirse valorado y querido por uno mismo es el mayor tesoro que puede tener la persona humana, como afirmaba el fundador de la Universidad de Navarra al establecer que «lo que se necesita para conseguir la felicidad no es una vida cómoda, sino un corazón enamorado» (8). Estas palabras de Josemaría Escrivá de Balaguer no contradicen las de Agustín de Hipona, sino que presentan un enfoque complementario: en última instancia, no hay amor verdadero si no hay amor a la verdad, ya que verum y bonum son dos realidades indisociables. retos y propuestas para la misión de la universidad. ¿Cuáles son los retos que ha de afrontar la institución universitaria para adecuarse a las exigencias de estos comienzos del siglo xxi y qué propuesta sobre su cometido se podría aportar? En primer lugar, pienso que la contribución más distintiva que la universidad presta a la sociedad está constituida por las mujeres y los hombres que, al finalizar sus estudios, salen al mundo del trabajo. De ellos depende la construcción de un nuevo modo de convivencia en el que se propugne de manera irrenunciable defender la dignidad trascendente de toda persona humana. Esa defensa entraña fomentar una solidaridad universal entre personas y países


La tarea de los nuevos universitarios no va a ser fácil: tendrán que remar contracorriente y evitar ser arrastrados por el torbellino del relativismo que erradique el hambre y la pobreza, proporcione servicios sociales dignos y elimine las barreras para acceder a la ciencia y a la cultura. La tarea de esos nuevos universitarios no va a ser fácil. Tendrán que remar contracorriente y, para evitar ser arrastrados por el torbellino del relativismo, deberán tener, además de magnífica preparación profesional, unas sólidas convicciones, que habrán de fraguarse, como arraigados hábitos operativos, en los años de su permanencia en el campus. Concuerdo con la profesora Ana Marta González, directora científica del Instituto Cultura y Sociedad (ICS) de la Universidad de Navarra, en que la causa de la crisis en que está inmersa la universidad, y que en gran medida ha generado la subversión de valores de que padecemos en la actualidad, es que la institución universitaria ha dejado de ser un paradigma vital y se ha convertido en un paradigma de conocimiento útil, en el que el quehacer universitario se limita a transmitir conocimientos novedosos, enseñar técnicas avanzadas, adiestrar en el acceso a las bases de datos y en el manejo de dispositivos y programas informáticos, etcétera, pero prescinde de fomentar hábitos morales no utilitarios. Así, no resulta aventurado afirmar que los años en que los estudiantes permanecen en las aulas hacen de ellos personas que saben más, pero no se puede asegurar que los hagan mejores personas. Este cambio de paradigma ha ocasionado también una mutación del rol del profesor universitario, que ha dejado de ser un maestro que imitar para convertirse, en el mejor de los casos, en un investigador a quien admirar. Por tanto, el gran reto que ha de afrontar la institución universitaria consiste en recuperar el espíritu ge-

nuino de la universidad, adaptándolo con creatividad a las circunstancias actuales, sin obviar la excelencia en el cultivo de los saberes útiles y de algunas destrezas profesionales específicas. A este respecto es alentador que la Conferencia Mundial sobre la Educación Superior 2009 titulada La nueva dinámica de la educación superior y la investigación para el cambio social y el desarrollo, promovida por la UNESCO, declarase: «La educación superior debe no solo proporcionar competencias sólidas para el mundo de hoy y de mañana, sino contribuir además a la formación de ciudadanos dotados de principios éticos, comprometidos con la construcción de la paz, la defensa de los derechos humanos y los valores de la democracia». Nt

(1) Séneca, Carta a Lucilio, XXXVI. (2) Alfonso X el Sabio, Código de las Siete Partidas, Partida II, Ley I. (3) John Henry Newman, Discurso sobre el fin y la naturaleza de la educación universitaria, EUNSA, 1996, trad. José Morales, págs. 123-124. (4) Juan Pablo II, «Discurso en la Universidad de Cracovia», 1997. (5) José Ortega y Gasset, La misión de la universidad, Obras completas, Madrid, 1947, vol. IV, pág. 347. (6) Agustín de Hipona, Confesiones, X, 33. (7) Javier Echevarría, Entrevista en Nuestro Tiempo, enero-febrero 2000. (8) San Josemaría Escrivá, Surco, 795.

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vagón-bar Paco Sánchez

700

«Llevo más de veinticinco años acodado en esta última página. Desde “Vagón-bar” he visto cómo NT iba cambiando, siempre a mejor»

H

an pasado casi doce mil páginas y más de catorce años desde que publiqué aquí un artículo titulado «600». Acabo de releerlo y, como siempre, no me ha gustado ni un poco: solo ha servido para quitarme un miedo, el de repetirme, y ponerme otro: el de que me salga este tan dulzón como aquel. Porque me resulta difícil no ponerme algo tonto si tengo que hablar de Nuestro Tiempo y festejar que la revista haya llegado tan lozana a los setecientos números. Conocí Nuestro Tiempo hace 42 años. Lo sé con esa precisión porque andaba por primero de carrera. Un día, el profesor Esteban López-Escobar, que impartía una asignatura que se llamaba Teoría General de la Información, llegó especialmente contento a clase. Digo especialmente, porque contento venía siempre. Pero esa mañana se paró enfrente de nosotros y nos dijo con una sonrisa que tenía un mucho de provocación: «Supongo que quieren ustedes felicitarme». Estábamos dispuestos a todo, también a felicitarlo, porque éramos muy nuevos y tiernos, pero nos quedamos callados porque no sabíamos a qué se refería. Entonces él, casi riéndose, nos dijo que teníamos que felicitarlo porque Nuestro Tiempo le había ganado un pleito a la revista Time, un litigio que, si no recuerdo mal, tenía que ver con el nombre. Supe entonces que existía Nuestro Tiempo y que Esteban López-Escobar la dirigía. Poco más tarde la leí por primera vez, pero solo un artículo que se titulaba «La libertad posible» y de cuya autoría respondía otro de nuestros profesores de primer curso: el filósofo Leonardo Polo, que nos deslumbraba incluso cuando no le entendíamos o quizá precisamente por eso. El ensayo me gustó y lo releí tanto que prácticamente llegué a sabérmelo de memoria. 112—Nuestro Tiempo  otoño 2018

En aquella época NT respondía bien al concepto de revista sesuda que quiso para ella Antonio Fontán cuando la fundó: diseño severo, sin ilustraciones, artículos largos y densos. Tenía la sede en un piso de la ciudad, en Pamplona, fuera del campus. Estuve alguna vez allí, no sé si llevado por el único compañero de clase que frecuentaba aquella redacción pequeña y selecta: Eduardo Terrasa. Después asistí con ilusión, pero desde lejos, a los cambios que se produjeron en la revista, hasta que trece o catorce años después, abruptamente, como un paracaidista que salta sobre una tierra que conoce solo por los mapas, me encontré sentado en la mesa del director. Y aunque, por fortuna para todos, duré poco en el puesto, un par de años me parece, en Nuestro Tiempo me quedé hasta hoy: más de veinticinco años acodado en esta última página desde un día en el que Ricardo Hernández me preguntó si podía escribir el «No va más» —así se llamaba esta sección— porque su titular, Rafa Guijarro, estaba fuera o indispuesto. Luego, en una conversación con Beatriz Gómez, se nos ocurrió un nuevo nombre para la columna y en este «Vagón-bar» sigo envejeciendo. Y desde él he visto cómo NT iba cambiando, siempre a mejor: cambió de formato, de periodicidad y de público. Comprenderán que me resulte tan difícil hablar, sin caer en la bobería, sobre una historia ya muy larga que me trae a la cabeza un revuelo de profesores y alumnos ilusionados. Sin embargo, cuando me piden que mande otro artículo, me entra una pereza paralizante, pienso invariablemente que no se me ocurrirá nada y, de hecho, así sucede: salvo raras excepciones como esta, no se me ocurre nada hasta el último día del plazo, hasta que no queda más remedio que escribir algo y mandarlo. Al final llega la revista a casa, la dejo en la sala de estar y escapo, con miedo de que alguien caiga en la cuenta de que la última página, en realidad, contiene un fraude. Paco Sánchez [Com 81 PhD 87] es periodista y profesor titular de la Universidade da Coruña. @pacosanchez



NUESTRO TIEMPO Número 700 otoño 2018 11 euros

Número 700 NUESTRO TIEMPO Otoño 2018

Sueños en La Habana Inquietudes, luchas y frustraciones en la Cuba post-Fidel La universidad genuina Buscar la verdad a través de la amistad y el diálogo en un contexto de libertad La casa de los alumni El edificio de posgrado de Madrid da la bienvenida a alumnos y a antiguos alumnos

Pinceladas de arte y vida Entrevista a Antonio López, invitado de honor en el número 700 de Nuestro Tiempo