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TODO NO ES COSA DE HOMBRES

E

n el siglo V a.C., en la ciudad de Atenas, la organización política del Estado fue la

democracia, donde el pueblo se gobernaba a sí mismo, decidiendo y aprobando las leyes en una Asamblea donde debían reunirse todos los ciudadanos y dónde tenían igualdad de palabra y voto. Para poder participar debías sentir la obligación de participar en las instituciones mediante las cuales se gobierna la ciudad y además debías ser ciudadano ateniense. Pero no todos eran ciudadanos, sólo los hombres nacidos en Atenas tenían eran considerados como tal, ni la mujeres, ni los niños, ni los extranjeros ni los esclavos tenían derechos políticos. Después del gobierno de los Treinta Tiranos, se volvió a instaurar la democracia en Atenas. Este gobierno, fue el que condenó a muerte a Sócrates. Desde la muerte de su maestro, Platón, que había crecido durante el declive político de su ciudad, perdió el interés por la política pensando que todos los regímenes políticos estaban enfermos. Intentó buscar en la filosofía una solución para aplicar a estos gobiernos, y finalmente llegó a la conclusión de que un gobierno constituido por filósofos sería el único capaz de gobernar el Estado con justicia. En este modelo de gobierno debemos señalar su opinión al respecto de las mujeres. Platón defendía que estas podían gobernar el Estado, al igual que los hombres, ya que los gobernantes gobernarían el Estado en virtud de su razón. Pensaba que las mujeres tenían exactamente la misma capacidad para razonar que los hombres si recibían la misma enseñanza y eran liberadas de cuidar a los niños y de realizar las tareas domésticas, debido a que en esta época la mujer se dedicaba únicamente al cuidado del hogar y de los hijos más pequeños. En esta época, la sociedad ateniense era un patriarcado en el que los hombres tenían todos los derechos y ventajas, beneficiándose así del acceso a la educación y el poder. Pero existían las hetairas, que eran mujeres que recibían una educación únicamente destinada a la satisfacción del hombre, con conversaciones más complejas y menos familiares. Una mujer muy destacada de esta época fue Aspasia de Mileto. Según Platón, Aspasia formó parte de los círculos intelectuales y políticos de su tiempo siendo una experta en retórica. Esta mujer compaginó los roles de esposa y de hetaira para poder incorporarse a los círculos masculinos de la sociedad ateniense. Según se puede leer en el Menexeno de Platón fue también maestra de oratoria. Para finalizar podemos afirmar que el pensamiento de Platón no estaba influido por el contexto político y social de la época. El filósofo se mantenía firme en sus teorías aunque la mayoría de la sociedad no las compartía, al igual que Aspasia de Mileto, a quien no le importaba la imagen que podía tener el resto de la población de ella por llevar a cabo actividades propias de los hombres. Así pues, podemos atrevernos a decir que estos dos grandes intelectuales dejaron su huella en la historia gracias a su visión avanzada de la sociedad.

Lorena Casañ, Mireia Pascual, Tamara Simarro y Eva Aguilera

Filosofía: Actualicemos a Platón. - 1-


Todo no es cosa de hombres