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Revista del Real Monasterio de Guadalupe fundada en 1916. Nº 826, Año 2011

Alfonso XI cumple 700 años /10 Nuevas atribuciones del Ecce Homo / 21 Huellas franciscanas en Texas / 24


«Este pueblo extremeño reza allí como rezaron Pizarro y Hernán Cortés. Guadalupe es un museo del mundo por su arte fabuloso; pero para los extremeños no es más que santuario y corazón… Guadalupe, corazón de Extremadura. Cuando nuestras madres dicen Guadalupe tienen siempre los ojos llenos de lágrimas.»

Antonio Reyes Huerta, 1928


Nigra Sum*

Rosa áurea

Octubre - Diciembre

Núm. 826. 2011 --

Director:

Antonio Arévalo Sánchez, OFM Subdirector:

Jesús Mª Tena González, OFM Administrador:

Hipólito Améz Prieto, OFM Secretaría y Suscripciones:

Antonio Ramiro Chico --

Redacción y Administración: Real Monasterio de Santa María 10140 GUADALUPE (Cáceres) Teléf.: 927 36 70 00 Fax: 927 36 71 77 Web: http/www.monasterioguadalupe.com Correo electrónico: biblioteca@monasterioguadalupe.com Edita: Ediciones Guadalupe Imprime: Gráficas San Antonio, S. Coop. Almansa, 7 41001 Sevilla Depósito legal: BA-12-1988. --

Tarifa suscripción 2012 Cinco números y almanaque de pared Anual ordinaria .......................... 15 E Anual extraordinaria .................. 20 E Anual bienhechor........................ 60 E Anual extranjero.......................... 25 E

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o posee la aristocrática fragancia del nardo o el jacinto, tampoco el voluptuoso aroma de la azucena o el cinamomo, ni la esencia del jazmín humilde; más una rosa, por su olor y galanura, será siempre la flor preferida de este suelo, sobre todo si crece en huerto y vierte su aroma cuando el día va embebiéndose. Como todo lo que es, de Grecia y Roma hemos heredado nombre, tradiciones literarias, cultivos y usos. Apreciada en Babilonia, Siria y Egipto, son las islas de Knossos y Rodas [Rosas] donde se hallan sus vestigios más tempranos. Narra la Iliada que Afrodita embalsamó con aceite de rosas el cuerpo muerto de Héctor; se sabe que los habitantes de Sybaris retozaban en lechos de rosas, que el asno de Apuleyo se volvió humano al comerlas y que la Rosas gerundense es colonia griega. Roma creó rosaledas en el pensil, coronó de rosas a sus héroes y adornó con guirnaldas de esta flor sus bacanales y mitos. Si dicen que nació blanca de un pie de Venus y que fue Adonis quien la tiñó de sangre, las cortesanas de la Urbe festejaban con rosas y mirtos a Venus Ericina el 23 de abril… ¿No es en ese día, ahora dedicado a san Jorge, cuando Cataluña regala libros y rosas? El siglo que Europa reverberó de abadías, fueron los monjes quienes asilaron el rosal en sus vergeles refiriéndolo a Nuestra Señora, de donde los frailes mendicantes engarzaron rosarios y ofrendas. A zaga del rey Salomón, la Iglesia ha identificado la bella y perfumada rosa con Santa María, a la que no duda en llamar Rosa mystica. Ella es, como la esposa del Cantar, «una rosa de los valles» y «como rosa entre espinas» (2, 1-2); el vientre que llevó al Señor «un montoncito de trigo, un recinto de rosas» (7, 3) y los pechos que lo criaron «dos crías mellizas de gacela que pacen entre rosas» (4, 5). De ahí que el Amado, que «se deleita entre las rosas», haya «bajado a su jardín… a recoger sus rosas» (6, 2-3). La Rosa de Oro es, además, una condecoración pontificia creada por León IX (1048-1054) en 1049. La rama de rosal, con sus flores, botones y hojas de oro macizo —tributo del monasterio alsaciano de santa Cruz—, era ungida por el Papa en honor a Cristo el IV domingo de Cuaresma y enviada luego a dignidades católicas. Entre otros muchos la recibieron Alfonso VII (1148) y Juan II de Castilla (1435), Isabel la Católica (1500), Isabel de Borbón (1618), María Luisa de Saboya (1701), Isabel II (1868), la regente María Cristina (1886) y Victoria Eugenia, esposa de Alfonso XIII (1914). Pablo VI empezó distinguiendo con esta insignia a célebres santuarios marianos. El de La Guadalupana, que llenó de rosas de Castilla la tilma de Juan Diego, la tiene desde 1966. Se repite que, por breve de Benedicto XVI (2009), sólo la Virgen de la Cabeza de Andújar (Jaén) posee en España tal distinción, y es cierto; aunque Alfonso V de Portugal (1432-1481) trajo a Guadalupe en 1463 la Rosa áurea que le concediera a él el papa Martín V (1417-1431) (Cf. TALAVERA, f. 177). * «Nigra sum» [Soy morena…] es una expresión tomada del Cantar de los Cantares (1,5) que la Liturgia, desde la Edad Media, aplica a las Vírgenes Negras.

I. Nigra sum: Rosa áurea . ................................................................... 1 II. Aires morenos [Noticias de la Virgen]............................................ 2 III. Aula capitular [Opinión] - Bitácora del Director................................................................. 5 - A las claras: María J. Flores, OSC................................................. 6 - De lo mundano a lo humano: Emmanuel Ramiro Fernández. 7 - Barrera del sol: Francisco de A. Oterino Villasante, OFM......... 8 - Pura y limpia: Demetrio Fernández........................................... 9 IV. Scriptorium guadalupense [Investigación y divulgación] - Alfonso el Onceno y Guadalupe: Antonio Ramiro Chico..................................................................... 10 - Restauraciones en la bóveda de la Basílica Paloma Monedero Trujillo............................................................. 18

Índice - Nueva atribución del Ecce Homo: Ángel Fuentes Ortiz ....................................................................... 21 - Huellas franciscanas en san Antonio de Texas Arturo Álvarez Álvarez .................................................................. 24 V. Plaza Mayor [Noticias del Monasterio y la Puebla].......................... 28 - Crónica de las fiestas Mayores: Fray Jesús Tena.................... 32 - Crónica de la Puebla: C. Cordero Barroso................................ 38 - Normas para la presentación de originales.................................... 40 Portada: Arco de las Eras. Archivo del Real Monasterio. AAS.. Contraportada: Jaime Cerezo Cortijo (Cáceres)

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Cáceres, Mariápolis 2011

Mariápolis, fiesta de apertura

Bajo el lema «La aventura de la luz», durante el pasado estío ha tenido lugar en la ciudad de Cáceres, capital de nuestra provincia, una Mariápolis [Ciudad de María] o congreso anual de la “Obra de María”, más conocida por los Focolares [fuego de hogar], fundada en 1943 por la seglar italiana Chiara Lubich (1920-2008) y presente en 194 países. Estos encuentros vienen desarrollándose desde hace décadas, pri­mero en Italia y después en todo el mundo. Muchas son las ciudades españolas que, desde 1967, los acogieron: Solsona, Ávila, Burgos, Salamanca, León, Madrid, Barcelona, Bilbao, Sevilla, Grana­da, Béjar, Castellón, Vigo, Las Palmas, Palma de Mallorca, Vallado­lid, Loyola, Cuenca, Teruel, Cazorla y Huesca. Son más de cien países los que reciben hoy esta experiencia de comunión fraterna y vida cristiana. La última Mariápolis española reunió en Cáceres, del 1 al 5 de agosto, a más de medio millar de personas procedentes de España, Cuba y Brasil, en su mayoría jóvenes. El evento cuenta con actividades variadas, dirigidas a personas de todas las edades: conferencias, mesas redondas, espectáculos, excursiones, talleres... Se da un lugar privilegiado a la convivencia, con el fin de contribuir al desarrollo de

una socie­dad basada en la solidaridad, el respeto, la tolerancia y la fraternidad. Es por tanto, un congreso interactivo, en el que todos los participantes son protagonistas de su desarrollo. Programa de actos A través de cinco etapas articuladas en sala, talleres, excursiones, acciones sociales y culturales, los participantes de la Mariápolis han podido caminar por unos imaginarios rayos de luz que les llevaban a experimentar y a ser constructores de una sociedad más fraterna, una sociedad en la que cada persona es importante y puede ser luz para los demás. Hasta llegar a la propuesta final, la de vivir el llamado “arte de amar”. Todo en un ambiente festivo y de compromiso en el que se habló también de las sombras que amenazan la sociedad actual, ofreciendo una respuesta concreta a través de experiencias que se están efectuando en campos como la política, la economía y el arte. Las conferencias, mesas y debates se tuvieron en el auditorium del Complejo Cultural san Francisco, que fue iglesia de nuestro extinto convento; aunque también se hicieron trece talleres por foros y las plazuelas de la ciudad: La cultura del dar, protagonistas hoy de una nueva economía, Participación ciudadana para el bien común, Los valores del deporte, La música y la matemáticas ¿algo en común?, Proyecto ciudad, El arte de crecer por dentro, Mejorando la comunicación en el mundo de la sanidad, Redes sociales… me gusta, Comunicación en la pareja, desafío de la diversidad, Mejorar la comunicación entre adultos y

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adolescentes, Espiritualidad de comunión, una luz para la sociedad de hoy, La procesión va por dentro, Espiritualidad del icono bizantino. Los días 2 y 4 de agosto se organizaron excursiones a Mérida, Alcántara, Valle del Jerte, Coria-El Palancar, Monasterio de Yuste, Cáparra-Hervás, Trujillo-GUADALUPE y Plasencia. Por las noches tórridas de la monumental se dieron las veladas: una fiesta con folclore extremeño, visita guiada por el centro histórico con broche musical y el Festival de la Mariápolis, un momento que expresó la creatividad de los pueblos. Apoyo institucional Mariápolis Cáceres 2011 pudo celebrarse gracias al apoyo de la Junta de Extremadura, la Diputación de Cáceres, el Ayuntamiento de Cáceres, Caja Extremadura Obra Social, Institución Cultural el Brocense, el Instituto de la Mujer en Extremadura y la Diócesis de Coria-Cáceres, que preside D. Francisco Cerro Chaves, el cual ejerció de anfitrión. Muchosdelosjóvenespresentesenla Mariápolis cacereña se reencontraron en Madrid junto el Papa Benedicto. Allí y en el marco de la impresionante JMJ, el 17 de agosto presentaron la figura de Chiara Luce, la joven de 18 años del movimiento focolar recientemente beatificada. El conjunto internacional Gen Rosso ofreció el 16 y 18 su concierto «Dimensión indeleble».

El obispo de Cáceres, F. Cerro, asistió a varios encuentros


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Dice el Papa

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Almanaque 2012

La mediación de María «La mayor atención que la Escritura dedica hoy al Hijo, a Jesús, no reduce el papel de la Madre, al contrario, la coloca en la justa perspectiva: María, de hecho, es verdadera Madre de Dios precisamente en virtud de su relación total con Cristo. Por tanto, glorificando al Hijo se honra a la Madre, y honrando a la Madre se glorifica al Hijo. El Título de “Madre de Dios”, que hoy la liturgia pone de relieve, subraya la misión única de la Virgen Santa en la historia de la salvación: misión que está a la base del culto y de la devoción que el pueblo cristiano le reserva. María de hecho no recibió el don de Dios sólo para sí misma, sino para traerlo al mundo: en su virginidad fecunda, Dios dio a los hombres los dones de la salvación eterna. Y María ofrece continuamente su mediación al pueblo de Dios que peregrina en la historia hacia la eternidad, como antes la ofreció a los pastores de Belén. Ella, que dio la vida terrena al Hijo de Dios, continúa dando a los hombres la vida divina, que es Jesús mismo y su Santo Espíritu. Por esto se la considera madre de cada hombre que nace a la Gracia y al mismo tiempo es invocada como Madre de la Iglesia. […] La Virgen nos da a su Hijo, nos muestra el rostro de su Hijo, Príncipe de la paz: que ella nos ayude a permanecer a la luz de su rostro que brilla sobre nosotros, para descubrir toda la ternura de Dios Padre; que ella nos sostenga en invocar al Espíritu Santo para que renueve la faz de la tierra y transforme los corazones, deshaciendo su dureza ante la bondad desarmante del Niño que nació por nosotros.» [Homilía, 01. 01. 2011] Benedictus XVI

Con el presente número de la revista se distribuye nuestro Almanaque 2012, una tradición que por ahora seguimos como en años anteriores. La presente edición incluye algunas novedades que, pese a ser notorias, vamos a señalar. Primeramente se ha elegido una estampa de la Virgen en primer plano que suscite la devoción, sin aditamentos que estorben la visión, como viene siendo norma en la contraportada de la revista y en el encarte Agenda de Guadalupe. A la faldilla del calendario le ponemos un espléndido paisaje de la puebla y el santuario con un lema bíblico, que ayudará a recibir el año nuevo con los ojos de María. Lo mismo ocurre cada mes: la frase evoca una fiesta de la Virgen o su presencia en el Año litúrgico. Teniendo en cuenta, además, los usos populares de hoy en día, se ha renovado el Santoral a fin de facilitar la celebración de los nombres más en boga. El tema elegido para el reverso de las hojas de la faldilla es “La Virgen de Guadalupe en España”, redactado por don Antonio Ramiro Chico. Damos a conocer así doce de las muchas imágenes y santuarios de la Virgen de Guadalupe en nuestro país. El Almanaque, puesto a la venta en la tienda del Real Monasterio, ha tenido una buena acogida por su belleza e interés. Que la Santí12 20 Año Nuevo Venturoso sima Virgen de Guadalupe proteja a todos los hogares donde se cuelga su Almanaque. eraciones.» todas las gen me felicitarán «Desde ahora

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Sede de los Caballeros

Torreciudad en familia Torreciudad, el gran santuario mariano encomendado a la Prelatura del Opus Dei, celebró el 17 de septiembre la XXII Jornada Mariana de la familia. Miles de familias de toda España consagraron este día a la Santísima Virgen bajo el lema «La familia, formadora de valores humanos y cristianos». Los actos programados incluían ofrendas a la Virgen, la celebración solemne de la eucaristía presidida por el cardenal Rouco Varela, arzobispo de Madrid y presidente de la CEE, presentación de niños a la Señora, rezo del santo Rosario en procesión con la imagen peregrina del santuario, bendición eucarística y festival de música. El cardenal Rouco, dirigiéndose a las familias presentes, dijo que «la vida es una historia bellísima y a la vez dramática, en la que hay que enseñar a los hijos a luchar, a superarse a sí mismos, a caminar venciendo las insidias del mal. Y la victoria consiste en la santidad, la verdadera vocación del hombre». Para esta tarea el cardenal animó a «confiar en la Virgen, en ese amor tierno y maternal de María que nunca nos abandona, Madre de Gracia y de Misericordia». Más de 200 jóvenes acudieron como voluntarios para ayudar a los asistentes y atender, entre otros, los servicios de aparcamiento, guardería, parque infantil y limpieza. (Información: www.torreciudad.org)

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Antes de la solemne función principal del día 12 de octubre, octogésimo tercer aniversario de la Coronación Canónica de la sagrada imagen, la Real Asociación de Caballeros de Santa María de Guadalupe vino a inaugurar la sede social que tiene establecida en la calle Barrero 6 de esta villa. Adquirida en 2009 por un importe de 23. 800 €, la vivienda ha sufrido una gran trasformación. La estancia superior está reservada al archivo y juntas de la Asociación, mientras que en su planta baja se ha instalado el pequeño museo denominado de la Hispanidad, que preside un retablo y altar de cerámica (2´50 x 1´90 m.), obra del estudio-taller Ruiz de Luna, activo en Málaga desde su traslado de Talavera de la Reina (Toledo) a principios de los 60. Fundado en 1908 por Juan Ruiz de Luna Rojas, autor de una preciosa colección de tarjetas a la venta en el monasterio, prosigue bajo la dirección de Amparo y Carlos Ruiz de Luna, tercera y cuarta generación familiar. Dicho altar y retablo preside el muro frontal y está compuesto por un paño (1´60 x 1´95 m.) que reproduce la estampa de la Virgen sobre la esfera terráquea, ciñendo la corona rica del año 1928, bastón de mando de Alfonso XIII y collar de la Orden del Toisón de Oro, regalo de los Caballeros el año 1992. La Virgen está rodeada por las banderas de España e Iberoamérica, naciones sobre las que ejerce su secular influencia y protección desde aquel memorable 12 de octubre de 1492, renovada con la Coronación canónica del 12 de octubre de 1928, y refrenda por los embajadores de las naciones hermanas el 12 de diciembre de 1960, en la entrega de sus insignias nacionales a la basílica guadalupense. La cubierta del ara (0´40 x 1´95 m.) está ocupada por una cartela y la inscripción: «Ave María de Guadalupe»; similar decoración se desarrolla en los laterales de la mesa (0´90 x 0, 40 cm.) representando dos ángeles con filacterias: el del lado derecho reza «Tú eres nuestra gloria, tú eres nuestra alegría y el honor de todo caballero», el del izquierdo copia el mote de la corona: «Sancta Maria de Guadalupe, gratia plena, Mater Dei, Hispaniarum Regina, ora pro nobis peccatoribus» En el frontal del altar que describimos (0´90 x 1´95 m.), enmarcado con orla vegetal azulada al igual que el paño mural, campea el escudo de los Caballeros rodeado en su perímetro por los escudos de los países americanos, Filipinas, Guinea Ecuatorial y Extremadura. La casa-museo fue bendecida por el asistente eclesiástico P. Sebastián J. Ruiz Muñoz, guardián del convento, en presencia de numeroso público y autoridades locales.


Bitácora del Director

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lanca Portillo (Madrid 1969) es una dama conocida del gran público por las series 7 vidas (1999-2004) y Cuéntame… (2007-2008). De escasa fortuna como directora teatral y muchos papeles secundarios en cine y teatro, es una de las cómicas afines al grupo Animalario (caladero de los pacifistas selectivos de 2003) con salidas de reparto en Volver (2006) y Los abrazos rotos (2009), del sobrino manchego de una genial monja que conocí en Treviño. No sé mucho más de esta aflicta mujer que a finales de 2010 fue designada directora del Festival de Teatro Clásico de Mérida, sin que nada de su escueta credencial fuese óbice para ello. Blanca está triste, según dicen los papeles, y cuando expire su contrato, se marchará del Festival de Mérida (que ahora numeran con guarismos arábigos, no sé porqué siendo grecorromano; bueno, sí lo sé). Está triste y se va, con su adjunta Chusa Martín, no porque las huestes o retenes monaguescos, tan finos de modales, se lo hayan pedido, que es lo que cumple cuando los cargos se designan y nada más; sino porque la protesta de ciudadanos católicos le estalló contra Camerinos, una exposición de carteles de la que fue obligado retirar uno por blasfemo. Para ella el hecho sólo es «romper una línea de trabajo diseñada por el artista», lo cual es «siempre una forma de destrucción de un discurso». ¿Qué discurso, Blanca y radiante? esairo a quienes farfullan que escribo para iniciados, aclarándoles, que el disgusto de Blanca no tuvo nada que ver ni con Mérida ni con su venerable festival ni con el teatro en general, sino con medio centenar de fotografías de un artista psicólogo (un tal Sergio Parra [Madrid 1971]), que durante siete años fisgoneó por los camerinos del Teatro Español retratando a cómicos mientras se embutían el personaje( A. Rivelles, N. Espert y la propia Blanca Portillo —que también escribe el prólogo del catálogo y bordó (lo cortés no quita lo valiente) su papelito en Antígona—). Una de ellas correspondía al actor vasco Asier Etxeandia (lo cual ha interesado mucho a Gara) desnudo, luciendo un pelucón inviable y ojeras góticas de Marilyn Manson, antes de salir a la representación de Infierno, una versión de La Divina Comedia con la que el Centro Dramático Nacional abría temporada hace seis años, por lo cual quizás la repongan en breve. El mancebo cubre su genital diferencia con una estampa de Cristo Crucificado. Esa es la causa de tapadera por la que Blanca está triste: «Porque es muy triste retirar una fotografía», insiste en Público. Eso sí, se disculpa con el previsible «jamás ha estado ni estará la intención de ofender, insultar ni vulnerar los derechos individuales o colectivos de nadie», que repiten cuantos tiran la piedra y esconden la mano. Ciertamente, el Camerinos emeritense de 2011, que nadie miraba, no llega a la pezuña de aquella blasfemia pornográfica subvencionada del fotógrafo pacense J. A. Moreno Montoya, en vísperas del Año Jubilar Guadalupense 2007. o voy a entrar al trapo del manido «pero no se atreven con el Islam y el Profeta». Está claro que el uso de símbolos e imágenes cristianas para la irreverencia o la blasfemia no se hace inocentemente, sino que está urdida para provocar, escandalizar, cuando no ofender descaradamente, mientras se alcanza notoriedad y los minutos de gloria que, a veces, no merecen la obra. Es meridiano que la Venus de Milo o el David de Miguel Ángel es arte y belleza tal cual fueron esculpidos; cubrirlos con hojas de parra o con unos gayumbos CK es un atentado y una profanación. Exactamente igual que usar un escapulario de taparrabos. Y así lo vamos a defender sin descomponer el semblante, pero con todos los medios a nuestro alcance. Basta ya de escarnecer a los católicos, Blanquita. Y basta ya de que los católicos sigamos mirado para otro lado, como si el escarnecido no fuera uno de los nuestros.

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La jiguera

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Blanca está muy triste

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Antonio Arévalo Sánchez


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A las claras

Adviento: Un Dios que se hace a nosotros María de Jesús Flores, osc Monasterio de Santa Clara. Llerena

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ecuerdo que hace ya la tira de años, la Conferencia Episcopal organizó un congreso de mariología. Para el evento se sentaron las bases de un concurso de carteles. Y yo, que algún genio tengo en mi humilde familia (aunque creo que es lo único medio en condiciones que tuvimos, porque hace unos años que murió), eché mano de mi primo Antoñito, pintor de reconocido prestigio, cuyo nombre, entre los mejores artistas de todas las épocas, ha quedado consignado en el Diccionario de pintores españoles. Con las mismas lo animé a participar. «¿Y qué pinto?», me decía, con cierto apuro. «Dame tú alguna idea, que para eso eres monja.» Y se la di. «Pinta una mujer embarazada». De sobra sabía yo que no olería ni un céntimo del premio. Tampoco me importaba. Al final, estaba convencida de que la pintura, en viaje de retorno, acabaría en la cabecera de mi cama. ¡Una mujer embarazada! ¡A quién se le ocurre…! Pues a mí. No sé quien se llevó la pasta del concurso (que tampoco es que fuera una cosa del otro mundo…); algún beato o beata de esos que pintan a María fuera de sí, recogidísima, entre nubes y ángeles, en la estratosfera como mínimo, con cara de boba solemne (Y que la Virgen me perdone y de paso perdone a quienes la pintan así). Lo que sí sé es que aquella pintura con tanto realismo y naturalidad, no vino de vuelta a casa. Se quedó en la Casa (¿Sería el signo de alguna profecía?), en algún cajón o, tal vez, en un arcón antiguo, trasconejada quizá entre montañas de útiles ya inútiles. ¡Qué sé yo! Lo cierto y verdad es que la no devolución de aquel cuadro no me pilló desprevenida. Alguien me había anunciado de antemano: «No se te ocurra mandar eso, que no lo van ni a mirar». Mirar, lo que se dice mirar, lo mirarían, por lo menos para descartarlo: «¡Éste, ni pensarlo!» Ahora bien, lo que posiblemente les removió fue ver aquella mujer con el rostro iluminado (un rasgo que suele caracterizar el de todas las mujeres embarazadas), con una mirada ciertamente esperanzada. Lo que pensaron los monseñores o les evocó la insólita imagen, eso ya me encargo yo de imaginármelo. Y creo no desatinar mucho… Llega Adviento y María, en estado de buena esperanza, se nos ofrece como referencia y como posibilidad de lo que puede hacerse en nosotros y que, de entrada, nos parece imposible: una vida que se nos da, sin ni siquiera esperarla; una esperanza que espera, valga la expresión, que la desempolvemos, recordando, primero, dónde se nos quedó el año pasado por estas mismas fechas cuando la li-

turgia silenció al sacerdote (Zacarías) para dar palabra propia a una joven e irrelevante mujer de Nazaret que, desde su humildad, atravesada por la gracia y desbordada por la Vida, nos señalaba el camino por donde se iba y se venía a Belén. La misma esperanza que, amenazada por el bombardeo indiscriminado de los reclamos prenavideños, pretendió quitarle hierro a la palabra austera del Bautista cuando nos apremiaba a «preparar ¡en el desierto! (la negrilla y el subrayado son del todo intencionados) un camino al Señor.» Esperanza es eso, hacer caminos ahuyentando, con el movimiento del corazón, todo lo que nos paraliza y nos instala. Esperanza es eso, abrigar la certeza y la humilde confianza de que nuestra fe, tan lánguida, puede retoñar. La imagen del viejo tronco de Jesé, reverdecido, nos lo recuerda. María en Adviento, entonces como hoy, es mujer de caminos, de caminos trazados desde abajo y desde dentro. Si María sale a toda prisa para compartir la fe con Isabel, para alegrarse y cantar con la mujer del viejo sacerdote al Dios que cumple lo que dice, es precisamente porque él, Dios, primero ha movido ficha realizando un éx-tasis (salir de sí) eterno. También Dios hizo su particular descendimiento para encerrarse en ella, y poder así «hacerse a nosotros». Celebrar y vivir el Adviento, un año más, nos ofrece la posibilidad de invitar a María a que vuelva a ponerse en camino hacia nuestras pobrezas, abriéndose camino por nuestros escarpados y sinuosos senderos, que nos visite en nuestros embarazos (incluidos quedan los varones), metáfora de todo lo que vamos cargando en la vida en forma de ansiedades, deseos, sueños, esperanzas y desesperanzas, incapacidades… Quiera Dios que la Navidad acabe en un gran parto de vida, de sentido, de esperanza, de DIOS.


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De lo mundano a lo humano

Ahora que somos Geoparque… Emmanuel Ramiro Fernández

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«Geoconservación + Educación + Desarrollo Sostenible». (Explicación de Geoparque, según la UNESCO)

olvamos a desandar el camino. Tranquilos, será solo un atajo. Una argucia para conocer a fondo lo que nos espera, los retos y las exigencias. Los derechos y las responsabilidades. Una vuelta de tuerca, en definitiva, para erradicar sospechas y desterrar rumores. Alumbrar, así, de esperanza el presente de una comarca marcada por la penumbra de un futuro a oscuras. Tal vez por ello, en estos tiempos se impone la negación. La negación como vía para explicar la nueva ruta. Sepamos, entonces, qué no es un Geoparque. Un título que por sí solo no va a llenar la comarca de turistas, que no cuenta con leyes propias de protección sobre la fauna y la flora, que no limita las explotaciones agrícolas y ganaderas más allá de la regulación existente o que no reduce los periodos de caza. En ese ejercicio de negación se aplica estos días José Antonio Montero, presidente de GeoVilluercas, la asociación de empresarios de la comarca Villuercas-Ibores-Jara. Como si de una ruta turística se tratara, José Antonio recorre los municipios de estas sierras escarpadas intentando tranquilizar a agricultores y ganaderos. Son los más recelosos con la nueva condición de sus tierras. Una máxima resume su sentir: «Con la leyes medioambientales los pueblos se han llenado de pájaros y se han vaciado de personas». Desde GeoVilluercas se insiste en que la difusión resulta fundamental, sobre todo, en el sector primario. Para ellos la falta de información es la principal laguna. Javier López, director Gerente de Aprodervi, encuentra otras lagunas. A su juicio «faltan infraestructuras públicas, iniciativa privada y conocimientos en idiomas». Y no duda en reclamar que ser Geoparque supondrá una serie de exigencias para todos, desde la administración pública hasta los vecinos de la comarca. Donde ocupan un lugar destacado la dinamización del sector primario o la formación especializada en la restauración. Para dar respuesta a esas exigencias, algunos agricultores señalan que una cooperativa común sería un gran impulso para la comarca. Una oportunidad para agrupar sus productos bajo el sello de Geoparque, un valor añadido en coalición con las Denominaciones de Origen. En Aprodervi la idea les suena, pero reconocen su complejidad «se ha intentado, pero hemos chocado con los intereses comerciales de unos y otros y con la falta de unión de un colectivo tan amplio». No descartan, de todos modos, la creación de puntos de venta de los productos del Geoparque. Mientras, entre fogones se cocina la especialización de la hostelería. De ello se encarga GeoVilluercas con cursos y reuniones, cuyo plato fuerte es la elaboración de un protocolo común dirigido a empresarios y trabajadores del sector. Hay que saber tratar al cliente y promocionar los encantos de la zona. Para ello se está diseñando un Club del producto turístico del Geoparque basado en la calidad y las características necesarias que deben poseer las empresas adheridas a él para acoger como se merecen a los visitantes. Se busca la diferenciación para destacar,

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de hecho serían el primer Geoparque con Club de Calidad. Aunque no sólo por el gusto llegará la difusión del Geoparque. Tras este reconocimiento se elaborará un plan educativo que tendrá en los colegios e institutos de la comarca a sus primeros visitantes. Y la intención es abrir fronteras, extender este plan educativo al resto de la Región y colaborar así en la difusión del Geoparque entre los estudiantes. Sin ir más lejos, colegiales de la Universidad de Salamanca ya han conocido algunos de los cuarenta y cuatro geositios repartidos por la comarca. Y llegados a este punto, ¿dónde queda el peregrino? El programa Itinere 1337 es la respuesta. Este proyecto (a punto de finalizar) recuperará doce caminos históricos de peregrinación al Monasterio de Guadalupe. Así se revalorizarán estas rutas y los territorios por los que atraviesan los caminos hacia el centro religioso y cultural de Las Villuercas. Una gran oportunidad para aprender y recrear las condiciones necesarias de un Camino de Santiago a la extremeña. Todos los caminos llevan a Guadalupe, se podría pensar. “No” alzan la voz en GeoVilluercas. Se niegan a pensar que sólo vayan a beneficiarse unos cuantos. Pero es la crítica más repetida en la comarca. Javier López asegura que «el Geoparque es la mejor ‘excusa’ para promocionar al resto» y José Antonio tira de ingenio «los otros pueblos se tienen que aprovechar de Guadalupe». Ahí deberán focalizar mucho sus esfuerzos para que los hechos no desmientan a sus palabras. Aunque el esfuerzo debe ser colectivo para sacar adelante una tierra con más posibilidades de las que nosotros mismos pensamos, ahora que sabemos lo que se perfila detrás del cartel del Patrimonio de la Humanidad de los paisajes, ahora que hemos colocado en el mapa el nombre de Villuercas, Ibores y Jara, ahora que somos Geoparque.


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Barrera del sol

¿NOS HEMOS ASOMADO AL MAÑANA? Francisco de Asís Oterino Villasante, OFM

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a concentración juvenil de Cuatro Vientos me impulsaba a pensarlo. En realidad, el mañana nos ha mostrado su rostro. Casi nos habíamos resignado al veredicto. Las generaciones recién arribadas de la adolescencia —hijos de la abundancia, la universidad, redes sociales y móviles—, vagaban perdidas en la noche y encapsuladas en un hedonismo sin freno. Corrían sentencias sobre promociones perdidas, a la par que se reconocía eran las mejor preparadas de la historia. El vacío se mostraba ocupado por un variopinto puñado de grupúsculos ruidosos; eso sí, con denominación de origen en el nihilismo, el desenfreno y el anti-todo. Plazas y calles se convertían en su propiedad y se asomaban a las ventanas de los medios vomitando ignorancia y salivando rencor. ¿Serían estos los exponentes de toda una generación? Las algaradas arcoiris de Sol, con suma de barbilindos y pasados de hervor, impulsados por viento de cola desde los residuos de las malparidas revoluciones izquierdistas, que ensangrentaron la anterior centuria, parecía que, a golpe de escupitajos y pancartas soeces, iban a asustar a la masa de los dos millones de jóvenes cristianos de todo el mundo. Por contra, Madrid recordará la más gigantesca manifestación de su historia. Los confundidos caen, al fin en la cuenta: NO ERAN MUCHOS, GRITABAN MUCHO, que es muy

parecido, pero bien distinto. MUCHOS eran los de Cuatro Vientos. En nuestra historia jamás se había producido una manifestación de tal envergadura. Y con ser multitud, se cortaban silencios que pregonaban plegaria, reflexión profunda y manifestación multitudinaria de fe. La autoridad policial reconoce, con admiración, que de los casi dos mil atendidos en los hospitales de campaña, a causa de insolación, principalmente, NI UN SOLO CASO, por consecuencia etílica, consumo de estupefacientes o reyertas. A lo largo de las Jornadas, les hemos acuchado hablar de valores, de inquietudes y compromisos con el mundo de la marginación y la pobreza. Hemos presenciado un festival de solidaridad y de amor sin fronteras. Generosidad sin medida en decenas de miles de voluntarios. Nos hemos embriagado con miradas limpias, en rostros de todas las pigmentaciones. Contagiado con una holeada de sana alegría. Nos han reflotado del pozo del pesimismo. Los dos millones que sumaba la concentración de viejo aeródromo permanecerán en las retinas de muchos como un aval de optimismo. Sobran razones ya para la esperanza. Desde esa marea juvenil cristiana, procedente de todos los rincones del Planeta que ha paseado por la piel toro su fe contagiosa, nos queda la sensación de un catolicismo vivo y una Iglesia en ebullición, con sus pastores a la cabeza del rebaño, llamando a las

ovejas por su nombre. La JMJ nos ha dejado imágenes de Cardenales en pantalón y camisa de manga corta, encandilando a una masa juvenil con una catequesis de la más pura esencia evangélica, en lenguaje de la muchachada de hoy. Al anciano Pontífice bendiciendo el vientre de una madre gestante; al intelectual y pensador profundo tomar con ternura en brazos a cuantos bebés le son mostrados y acoger con verdadero solicitud de padre a los discapacitados, en el Centro San José. Estoy seguro, y por ello aguardo con impaciencia, la respuesta prometida al que le preguntó ¿por qué Dios permite estas situaciones? A mí, difícilmente se me borrará la imagen de unos ojos brillantes en un semblante relajado y feliz, mientras escuchaba el relato de la voluntaria brasileña. Quien ha querido, ha podido descubrir en Benedicto XVI el rostro de una iglesia rejuvenecida: muy alejada del encorsetamiento Vaticano. Me daba la sensación que los prelados venidos de la Curia, vagaban perdidos en un escenario en el que no terminaban de encontrarse. Hasta el semblante del cardenal Rouco emergía de su habitual rictus de tristeza; incluso era posible entender, a la primera, su siempre profundo magisterio. Al Cardenal de Madrid le había tornado la voz a la garganta. Para los avisados, también quedaba despejada la sucesión… El chaparrón de la Vigilia ¿era presagio de una sementera prometedora para el campo eclesial? Así lo quiero creer. Además, refrescante, en doble sentido. Quienes se prometían cercano el enclaustramiento de la Iglesia en las sacristías y la Fe acorralada al ámbito estricto de la conciencia, si se lo piensan, tendrán mucho que reflexionar después de la imagen de Cuatro Vientos, en la mañana


aulacapitular del 21 de agosto. Tanto, como quienes, no hace muchas décadas, se apresuraban a acuñar una teología de la muerte de Dios. Queda mucha brasa, aún, bajo las cenizas… Sólo hace falta el huracán o la brisa del Espíritu, que sopla cuando quiere y no al compás de tácticas humanas, para que aflore la llamarada. La JMJ deja larga estela de optimismo para el porvenir de una Iglesia que se pone las pilas, y la imagen de una juventud de la que cabe esperar con fundamento el amanecer de una humanidad más prometedora. Sí, «cuánta nota dormía en sus cuerdas, esperando la mano de nieve que supiera arrancarlas…» A la deprimida sociedad española, una bocanada de aire fresco y motivos para confiar en sí misma. El mundo entero ha podido contemplar una gran Nación, a juego con su historia. Los cabreados de Sol en la tarde noche pueden administrar, para sí, los escupitajos y las convidadas a sexo sin freno que brindaban a cara descubierta a menores de edad, sin que, por cierto, hasta el día de hoy haya movido ficha la Fiscalía.

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Pura y Limpia

Con María + Demetrio Fernández González Obispo de Córdoba

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l 8 de septiembre nos trae la fiesta de la natividad de María Santísima, como el día de su cumpleaños. Y coincidiendo con esta fecha, las fiestas principales en honor de nuestra Madre en tantos lugares de la diócesis y del orbe católico. En Córdoba, nuestra Señora de la Fuensanta, y en tantos otros lugares con otros mil apellidos unidos al mismo nombre, María. Es una nueva oportunidad de volver nuestros ojos a la que es toda santa y nos es dada como madre en el orden de la gracia. Una forma bonita de empezar el curso es acudir a su protección maternal, poniendo en sus manos nuestros deseos y proyectos. Con María comenzamos las catequesis de niños, de jóvenes y de adultos. Ella nos abra el oído para escuchar la Palabra de Dios. “Dichosa tú que has creído” (Lucas 1,45) y para comunicarla generosamente a los demás, llevando la buena noticia del Evangelio, que alegra el corazón humano y lo llena de esperanza. Oyente de la Palabra, María ha recibido en su mente antes que en su vientre al Verbo de Dios que en ella se ha hecho carne, Jesucristo. Que ella nos conceda un corazón puro y virginal, que no antepone sus propios criterios, sino que obedece dócilmente a la Palabra para hacerla vida en la propia vida. Que ella nos enseñe en la escuela de Jesús a guardar sus palabras meditándolas en nuestro corazón (Cf. Lucas 2,19). Con María somos presentados en el templo para ser una ofrenda agradable a los ojos de Dios, como ella presentó a su Hijo y colaboró con Él en el sacrificio del Calvario. Que el Espíritu Santo nos transforme en ofrenda permanente, para hacer de nuestra vida una entrega generosa a los demás. María es la mujer eucarística, que

nos enseña a vivir en constante acción de gracias. En la adoración de cada día, en espíritu y en verdad, al Dios único y verdadero, María nos enseña a no anteponer ningún interés personal a los planes de Dios. Ella nos enseña y nos anima a gastar nuestra vida como un culto agradable a Dios para el bien de nuestros hermanos. Con María salimos al encuentro de las necesidades de nuestros hermanos para compartir con ellos lo que nosotros hemos recibido de Dios. “María fue aprisa a la montaña” (Lucas 1, 39). Es la caridad que se hace diligencia, prontitud en el servicio, amor desinteresado. Esta dimensión de la Eucaristía, la de la caridad fraterna, que sale al paso de las necesidades de los hermanos, tiene un especial acento para nuestra diócesis en este curso pastoral, en el que consideramos “La Eucaristía, fuente de la acción social desde la caridad y la justicia”, en el tercer año del plan pastoral. Muchos hermanos nuestros —a veces muy cercanos— no tienen ni siquiera lo necesario para vivir, mientras otros nadan en la abundancia. María es madre de todos y quiere que a unos no les falte y a otros se les ablande el corazón y aprendan a compartir. Sólo la caridad que viene de Dios y es acogida en nuestros corazones será capaz de dar a cada uno lo que se le debe, de cumplir toda justicia. Con María, como María. Ella es la fiel discípula de Cristo nuestro Maestro y nuestro Señor. Y Él nos la ha dado como Madre de misericordia, vida dulzura y esperanza nuestra. Emprendemos el nuevo curso pastoral alentados por su presencia maternal. En ella ponemos nuestra confianza. Que ella nos alcance parecernos a su Hijo cada vez más. Con mi afecto y mi bendición.


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Nació en Salamanca hace 700 años

Guadalupe y Alfonso el Onceno Antonio Ramiro Chico Licenciado en Geografía e Historia

I. CONSOLIDACIÓN DE UN REINO

ALGECIRAS, escultura de Alfonso XI

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os inicios de la centuria decimotercera alumbraron los orígenes de Guadalupe con dos hechos prodigiosos que la historia quiso unir, la aparición de María a un pastor junto al río Guadalupe y el nacimiento de Alfonso XI, rey de Castilla y León, el 13 de agosto de 1311, en la capital del Tormes.

El nacimiento del rey se produjo en una época de crisis generalizada en la mayoría de los reinos peninsulares, motivada por varios factores1: –Importante descenso demográfico, ocasionado por motivos naturales adversos, que provocó un proceso de despoblación de la meseta hacia las zonas periféricas del sur, lo que nos habla de un proceso de repoblación del que Guadalupe formaría parte. –Una fuerte presión de los señores sobre los labriegos que además sufren las consecuencias de un fuerte desarrollo de la cabaña ganadera, debida al auge de la industria lanera. –Se produce una paralización de la reconquista, por lo que el avance cristiano no ayudó al desarrollo económico, ni a la estabilidad política del reino castellano-leonés, que por otra parte se vio envuelto en una serie de conflictos internos: sublevación de los grandes linajes castellanos, debido en parte, al recorte de las atribuciones jurisdiccionales de la nobleza, y turbulentas minorías y regencias: Fernando IV (1295-1301) y Alfonso XI (1311-1325). –A ello se unió las malas condiciones climáticas, especialmente en la primera mitad del siglo XIV,

1.- Sánchez-Arcilla Bernal, José, Alfonso XI (1312-1350). Reyes de Castilla y León. Palencia 1995, pp. 11-33.


scriptoriumguadalupense / 11 lo que generó un fuerte descenso de la producción agrícola, que a su vez provocó cíclicas hambrunas. Once años después, la situación no mejoró en Castilla, sino más bien, con la muerte del rey Fernando IV, el 7 de septiembre de 1312, a la edad de 27 años, se desencadenaron multitud de disputas, pues el sucesor legítimo, Alfonso XI sólo contaba con un año de edad, de ahí que los grandes señores o ricos hombres quisieran tomar las riendas del reino. El día de san Hipólito, 13 de agosto de 1325, Alfonso alcanzó la mayoría de edad a los 14 años, siendo proclamado rey de Castilla, de Toledo, de León, de Galicia, de Sevilla, de Córdoba, de Murcia, de Jaén, del Algarve, de Algeciras (desde 1344) y Señor de Vizcaya (1326–1334) y de Molina. Consciente, a pesar de su corta edad, de los problemas que atenazaban a su reino, convocó de inmediato Cortes en Valladolid (1325). Ello supuso, en primer lugar, la renuncia de sus tutores, circunstancia que aprovecho para reorganizar su corte y nombrar privados (13251328) a dos de sus fieles consejeros: Garcilaso de la Vega y Alvar Núñez de Ossorio. Al mismo tiempo, supo escuchar las reclamaciones de los nobles y atender las peticiones de las ciudades que querían mantener las Hermandades para garantizar su participación en el gobierno y en la administración de justicia, aunque como muy bien dice fray Antonio Arévalo Sánchez en su extenso y documentado estudio: Nuestro Señor Alfonso XI, publicado en dos amplias entregas en la revista Guadalupe, año 1997 y 1998, su gobierno se irá encaminando hacia una concepción autoritaria del poder monárquico, como veremos. Para restablecer el poder real (1333-1338) Alfonso XI utilizará todos los medios y técnicas que tiene a su alcance, desplegando sus dotes de gran gobernante, bien a través de las Cortes, bien por medio del derecho, con medidas legislativas, como el ordenamiento de los hidalgos de Castilla (Burgos, 1338) o el memorable Ordenamiento de Alcalá, o bien siendo implacable con la justicia, aplicando severas condenas, como la ejecución de los traidores Juan del Haro “El Tuerto” (1326) y Gonzalo Martínez, maestre de Alcántara (1339) o utilizando técnicas menos correctas, como lo ocurrido a Alvar Núñez, muerto a traición (1328), lo que le valió el calificativo de Justiciero. Utilizó, además, la política de alianzas matrimoniales, tomando él como esposa a su prima hermana, María de Portugal, hija del rey Alfonso IV (1328) y para obtener igualmente la alianza del reino de Aragón, casó a su hermana Leonor con el rey Alfonso IV, de esta forma se aseguró la ayuda estimable de Portugal y Aragón en la empresa conquistadora, otro de los problemas que violentaban al reino, debido a las constantes invasiones musulmanas, por lo que era necesario controlar el Estrecho. A pesar de la fogosidad y juventud de los monarcas, la reina no conseguía darle la descendencia que todo trono necesita hasta 1332 (Fernando y Pedro I), mientras el rey, en sus correrías sevillanas, encuentra el gran amor de su vida en la viuda de Juan de Velasco, Leonor de Guzmán, con la que mantendrá una larga relación amorosa de la que nacieron diez hijos. Entre ellos Enrique II. Sofocada la oposición nobiliaria y asegurada las paces con los reinos cristianos peninsulares, especialmente con Portugal, tras recluir a Leonor en un convento (1340), el rey dispuso hacer frente a las huestes benimerines, que bajo las órdenes de Abul-Hassan habían predicado

la guerra santa. Los dos Alfonso salieron de Sevilla con intenciones de liberar Tarifa. Por su parte Abul-Hassan y el rey de Granada levantaron el campamento que estaba cercano a Tarifa, según las crónicas: «cincuenta y tres mil jinetes y seiscientos mil peones musulmanes frente a tres mil jinetes castellanos y portugueses». El 28 de octubre de 1340, después de haber confesado y oído misa, partieron los reyes de su real con los pendones tendidos. Desde el primer momento la batalla se centró en los vados del río Salado, tal como recoge la Gran Crónica que da cuenta detallada de la batalla y de la importante victoria sobre los reyes de Marruecos y de Granada. De vuelta a Sevilla, los reyes fueron recibidos en loor de multitudes. Alfonso IV tornó a su reino de Portugal y su yerno, Alfonso XI, se dirigió a Llerena, donde había convocado Cortés en diciembre. Escuchado a sus procuradores el rey partió luego de Llerena: «E fue a Santa María de Guadalupe a dar gracias a Nuestra Señora, en quien este noble rey don Alonso avía gran deboçión e a quien él se avía rrecomendado quando yva a pelear con los moros, e por la maravillosa victoria que Dios, por ruego de su Madre, le avía dado contra los reyes Alboaçen de Marruecos e de Benamarin e de Granada e ofreció muchas cosas. E mandó que se escriviese en su corónica cómo Nuestra Señora avía aparescido en aquel lugar al vaquero e se avía hallado allí soterrada su santa ymagen e se avía fundado e fecho allí aquella sancta iglesia de Guadalupe, donde el avía dado a aquella iglesia el término que tiene de las tierra de Talavera y Trujillo. E después que dio loores el buen rey a Dios e a Nuestra Señora de Guadalupe, partiose de allí…»


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Confortado el monarca, dejó buen testimonio de su profunda piedad, como aquel que se sabe elegido por Dios, continuó su camino por el reino buscando apoyos y recursos para llevar a cabo su próxima cruzada: Algeciras (1342-1344). Ciudad que se entregó el Domingo de Ramos de 1344, entrando en procesión el rey con todas sus fuerzas con los ramos en las manos. Cuatro años después (1348), Castilla es de nuevo invadida, en esta ocasión no por razias musulmanas, sino por otro enemigo quizás tanto o más peligroso, la peste negra, que penetró en el mismo campo de batalla, cuando nuestro rey fundador se disponía a conquistar Gibraltar, negándose abandonar la plaza, donde sufriría su propio calvario. II. FUNDACIÓN DE LA PUEBLA Guadalupe, como población independiente, debe su existencia al rey Alfonso XI, su fundador. Ciertamente no obtuvo su status jurídico de población autónoma en virtud de un solo decreto regio, como otras villas y ciudades. Logró su configuración poco a poco, como consecuencia de su importancia, desde la primera mitad del siglo XIV, por el creciente establecimiento de familias junto a la iglesia y hospital de Santa María, por los numerosos peregrinos y por otras gentes: pastores, comerciantes y artesanos, que fijaron su vivienda en este lugar famoso. Desde la aparición de Nuestra hasta el año 1338 el lugar de Guadalupe era simplemente una aldea de Talavera. Su importancia, más que su crecimiento demográfico, exigía independencia con términos territoriales propios. La Real Provisión de Alfonso XI de 1337 es el primer documento expedido para configurar la Puebla de Guadalupe2. El rey, Alfonso XI, acogiendo la petición del cardenal Pedro Gómez Barroso, entonces rector de la iglesia santuario, mandó a Fernán Pérez de Monroy señalar términos a la iglesia, que comportaba la fijación de límites territoriales a la población que ya estaba formada junto al santuario. Esta Orden fue ejecutada el 11 de mayo de 1338, según consta en su correspondiente acta3, levantada por escribanos designados por el rey4. Con este fin, fue preciso segregar parte de los términos de Talavera y Trujillo. De Talavera, se desmembró: «La dehesa de Guadalupe para dejar exenta la nueva Puebla de Santa María de Guadalupe e independizar el nuevo santuario de la Virgen aparecida junto al río Guadalupe, en la gran dehesa de san Román y en la comarca que sería más conocida por el nombre de las Villuercas”5. El acta de limitación de términos, levantada el 11 de mayo de 1338, los señala con precisión: “...términos de la media legua enrededor de la dicha iglesia de los dichos términos...” [de Trujillo y Talavera], determinados en la siguiente forma: «E ellos juráronlo así e sennalaron esta tierra que sigue... el primero moión ençima del collado asomante a Sancta María e castannar de aibor,

e otro moión çomo en derecho deste justo ençima de la cabesça, e fizieron una cruz, e otro moión catante a la fuente de troche e otro moión en derecha que es el rostro de la fuente de los ballesteros e dende almariça do nasçe Guadalupe, e otro moión al collado de la çelada, e dende en derecho a la sierra arriva a la cabesça aguada, e dende adelante por la cunbre ayuso, por el llano raso ayuso como da al collado de la fuesa e vierten aguas a Guadalupe; e del moión del collado de la fuesa adelante al protechuelo que está entre cabesça rasa e a la cabesça del castanno, e dende al arroyo ayuso de la cabesça rasa como da en la carrera e va al camino de Falía e al puerto de Cannamero, e dende adelante a la cruz do se parte el camino de Ferreruela de Falía, e dende adelante a la fuente del corcho, e de la fuente del corcho por la vereda ayuso que da en Guadalupe, ayuso de la huerta e del açenna de Martín Domingo el moço, así como atraviesa el arroyo e sale el río arriva, e va por la herrada de çima del llano e da en el camino de Falía que viene hasta Santa María, e dende arriva así como vierten aguas a Valmorisco, e dende adelante entre anvas las cabesças de çinco fuente, e dende la cunbre arriva las aguas vertientes a Valfondo, e dende adelante como da a Robledo Fermoso e como da en el robledo de la fuente frida, e dende a la cabesça de la brama, e dende al moión primero. E luego el dicho Fernant Pérez sennaló los dichos moines segund que están sennalados por mandado de nues-

2.- AHN. Clero, Carpeta 391, n. 19 y n.20 Ley 1422/60. Alfonso XI, Carta a Fernán Pérez de Monroy, Sevilla, 3 de diciembre de 1337; Écija, fray Diego de, osh, Libro de la Invención de esta santa Imagen de Guadalupe…l. Códice 10 del AMG, editado en Cáceres 1953, con introducción de fray Arcángel Barrado, ofm, p. 54. 3.- AHN. Clero. Carpeta 391, n. 19: Acta de limitación de términos del término de la Puebla de Santa María de Guadalupe, levantada en Guadalupe, 11 de mayo de 1338. 4.- AHN. Clero. Carp. 391-19: Alfonso xi, Carta a los escribanos de Plasencia, dada en Salamanca, el 26 de febrero de 1338. 5.- Gómez Menor, José Carlos, La antigua tierra de Talavera. Toledo, 1975.


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Brumas de Guadalupe. (Autor: Gabriel Sánchez)

tro sennor el rey e de la media legua enderredor de los dichos términos de Trugiello e de Talavera. E desto en como pasó el dicho Fernánt Pérez pedió a mí el dicho Gil Martínez, escrivano, que ge lo diese signado por que lo él pueda mostrar a nuestro sennor el rey». Obtuvo su plenitud jurídica nueve años después, cuando, vencidas algunas dificultades y fuertes presiones de Talavera y Trujillo, el mismo monarca confirmó la concesión de términos llevada a cabo por Fernán Pérez de Monroy el 11 de mayo de 1338 en carta firmada en Illescas el 15 de abril de 1347. Con razón puede afirmarse que estas dos provisiones de Alfonso XI: fijación de términos en 1337 y confirmación de los mismos en 1347 son tenidas como la Carta-Puebla de Guadalupe6. En esta última fecha, Guadalupe dejó su condición de aldea y se convirtió en población independiente de realengo. Un Real Privilegio de Alfonso XI de 28 de agosto del 1348, otorgado en santa María del Paular7, logró configurar la población como lugar de

señorío temporal, concedido por Alfonso XI al prior del santuario y a sus sucesores. Guadalupe, cuyo santuario había obtenido el patronato real y había sido elevado a priorato secular8, entró en la historia como población autónoma, sujeta a señorío civil, eclesiástico y jurisdiccional, dejando su primera condición de realengo. En virtud de la Real Provisión de 28 de agosto de 1348, todo el territorio quedó bajo la autoridad civil del prior del santuario, como señor natural. Alfonso XI, desde

6.- AHN. Clero. Carpeta 391, n.19, Alfonso XI, Carta de confirmación de términos de la Puebla de Guadalupe, Illescas, 15 de abril de 1347.; ÉCIJA, p. 67 ss.; RUBIO, Germán, “Origen y primeros principios del pueblo de Guadalupe”, en El Monasterio de Guadalupe, 113 (1921), p. 122. 7.- AHN Original. Clero perg. 392/3 y 7, Alfonso XI, Real Privilegio, dado en santa María del Paular, 28 de agosto de 1348. AMG, Leg. 1; RUBIO, G. “Origen y primeros…”, 114 (1921) 146-147. 8.- AHN, Clero, Legajo 1422, n. 2. Alfonso XI, Carta dada en Cadalso, 25 de diciembre de 1340, de Institución del Patronato Real y del Priorato Secular. AMG. Legajo 1. Traslado; Escobar, Eugenio, “Cartas y privilegios del Rey don Alfonso XI al Monasterio de Guadalupe”, en Guadalupe, III, 55 (1909) 168; Écija, cap.8, p. 65.; González Crespo, E. Colección documental de Alfonso XI. Madrid, 1885. pp. 469 ss. Carta del Arzobispo de Toledo don Gil Álvarez de Albornoz, de Institución del priorato secular, de 6 de enero de 1341. AMG. Códice 12: Historia de Nuestra Señora de Guadalupe. Anónima. Siglo XVIII, t. I. f. 24 r. y vto.


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el Paular, deseando destacar la importancia del lugar, quiso que la Puebla, dejando su reciente condición de realengo, fuera gobernada en régimen de señorío, otorgándoselo al prior con todos los pechos, derechos, servicios y ayudas9. Así el prior secular quedó revestido de omnímoda potestad, pues el rey se reservó solamente las alzadas o apelaciones, como era de rigor en todo buen gobierno. Régimen absoluto, aunque en la práctica los cuatro priores seculares (Pedro Gómez Barroso [1340-1348], Toribio Fernández de Mena [1348-1367], Diego Fernández [1367-1383] y Juan Serrano [1383-1389]), dejaron que el pueblo tuviera su propio concejo, más privado que oficial, y guardara sus usos y costumbres. La potestad eclesiástica del prior sobre la Puebla fue siempre conferida por el arzobispo de Toledo, como consta en documento de colación del oficio del prior, que el rey representaba. Era una potestad simplemente parroquial, pero con participación en los bienes del priorato 10 . Además del prior, un grupo de doce capellanes, mantuvo siempre el esplendor del culto y asistió espiritualmente a los vecinos de la Puebla y a los peregrinos, que desde distintos lugares, acudían a Guadalupe11. En cuanto al número de familias que tuvo la Puebla durante el priorato secular en la segunda mitad del siglo XIV, no se puede presentar una cifra exacta, pero se sabe por algunos documentos,

Retrato anónimo del rey Justiciero

9.- AMG. Leg. 1. AHN. Original. Clero perg. 392/y 7: Real Privilegio, dado en Santa María del Paular, 28 de agosto de 1348. RUBIO, G. “Origen y primeros principios… 114 (1921), pp.146-147. 10.- AMG. Códice 12: Historia de Nuestra Señora de Guadalupe. Anónima. Siglo XVIII, t. I. f. 24; Carta de don Gil Álvarez Albornoz al Rey Alfonso XI: Escobar Prieto, E., “Cartas y privilegios del rey D. Alfonso XI al Monasterio de Guadalupe”, en Guadalupe, 78 (1910), 166-167. 11.- AMG. Códice 85: Libro de las Fundaciones de Capellanías y Memorias de Misas de este Real Monasterio de Santa María de Guadalupe...Año 1767, p. 180. 185.


scriptoriumguadalupense / 15 que eran muchos los vecinos o pobladores incrementados con las gentes “yentes y venientes”12. El siglo XIV era ya Guadalupe un centro de atención de peregrinos y comerciantes, con residencia en el poblado que, poco a poco, crecía junto al santuario y su hospital, sobre el que más tarde la Orden Jerónima tejería una verdadera red de servicios benéficos-asistenciales. Los monarcas cedieron todos los tributos que los vecinos habían de pagar al rey, pero el santuario casi nunca cobró estos impuestos. No obstante, los vecinos, en reconocimiento del señorío temporal, hacían un presente todos los años en la fiesta de san Juan Bautista. El santuario alcanzó para la Puebla varios privilegios reales y exenciones. Entre otros, los de Feria franca para las fiestas de Nuestra Señora durante el mes de septiembre, completada más tarde con los días establecidos cada semana de mercado libre, al que podían acudir todos los mercaderes y transportar sus géneros libres de gabelas y de otros entorpecimientos de pasos y portazgos. Además de estos privilegios, los moradores de la Puebla gozaban de gracias personales dondequiera que se hallasen: no se les podían exigir tributos, ni gabela alguna personal, ni real, respecto de los bienes que poseían fuera del término de Guadalupe, porque estaban exentos de los tributos a concejos o señoríos de los tributos de su ubicación, ya que rentaban en beneficio del santuario. El monasterio cobró siempre el tributo de “la Facendera”13, destinado a levantar las cargas del procomún de la Puebla. Gozaba también ciertas exenciones en lo referente a leva o alistamiento de hombres para las guerras y ejércitos de la Corona, en lo tocante a dar guías o badajes para el rey y sus tropas y, en general, en la prestación de cualquier otro servicio aunque fuese extraordinario. En lo que se refiere a la organización y mantenimiento de orden público, las Ordenanzas municipales apenas aportan noticias concretas, casi reducen su normativa en esta materia a que nadie pueda avecinarse en la Puebla, sin licencia del prior y al poder absoluto del mismo para desterrar temporal o perpetuamente a los vecinos molestos o peligrosos14. Con el fin de guardar el orden y atención entre los peregrinos se estableció el “alguacil de los pobres”, cuyo encargo era mantener el orden y obligar a los que ya llevaban tres días de permanencia en la población salir de ella para dejar lugar a otros. Como merecido reconocimiento de la Puebla a su fundador, nuestro rey Alfonso XI, el Ayuntamiento de Guadalupe en sesión extraordinaria celebrada el 27 de julio de 1990, acordó la erección de un monumento y la rotulación de una calle, con el fin de perpetuar su memoria a favor de su devoción a Santa María de Guadalupe, su iglesia y puebla.

que se desarrollará, basado en un principio, en las donaciones y en los privilegios, para pasar más tarde, a la compra de tierras de pastos, por la fuerte demanda, que le origina, su cada vez más numerosa cabaña ganadera. Al mismo tiempo que, en torno al santuario, se crea una empresa benéfico-asistencial de primer orden, lo que convertirá a Guadalupe en un centro de peregrinación y del saber, donde siempre florecieron las artes y las ciencias.

III LEGADO DOCUMENTAL ALFONSÍ

Salamanca, 26 de febrero de 1338: 3. Alfonso XI autoriza a los escribanos de Plasencia levantar acta del amojonamiento del término

Este legado, de 17 documentos, es uno de los más importantes que conserva la iglesia y puebla de Guadalupe, no sólo por ser el más antiguo, sino porque en él está configurado la estructura del dominio eclesiástico 12.- Rubio, G., “Orígenes y primeros…”, en El MG, 114 (1921)149. 13.- Écija, D. p.173. 14.- Écija, D., p. 173.

Madrid, 10 de julio de 1329: 1. Real privilegio de Alfonso XI confirmando el privilegio y carta de merced del rey Fernando IV, su padre, que otorgó a Garcí Sánchez, de Trujillo, considerando sus vasallos a todos los que moraran y labraran sus haciendas de Valdepalacios. Ahora Sancho Sánchez, hermano de García, obligando a los vasallos con sus pechos y ordena que se cumpla dicha merced. Esta finca fue una de las primeras que el santuario recibió como donación. AHN. Pergamino 391/ núm. 6 Sevilla, 3 diciembre de 1337: 2. Alfonso XI ordena a Fernán Pérez de Monroy amojonar el término concedido a la iglesia de Guadalupe, de las tierras de Talavera y Trujillo, de derredor de media legua. AHN. Clero, carpeta 391/ núm.19 (El documento está incluido en una confirmación de los términos de 15 de abril de 1347)


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de Guadalupe. “E por quanto non es en el término de la dicha ciudad de Plasencia, nos vos damos poder para que podades dar fe de lo que pasara por vos.” AHN. Clero, carpeta 391/núm.19 (El documento va incluido en una confirmación de los términos de 15 de abril de 1347. Sevilla, 16 de julio de 1340: 4. Real privilegio de Alfonso XI que pone bajo su encomienda a la Iglesia de Santa María de Guadalupe, a su hospital, al tiempo que permite que todos sus ganados puedan pastar libremente por sus reinos. AHN. Clero. Pergamino 391/9. (Al dorso confirmación del rey Carlos III [22.06.1761]) Cadalso, 25 de diciembre de 1340: 5. Privilegio de Alfonso XI por el que manda hacer la iglesia de Guadalupe mucho mayor, en agradecimiento por la victoria en Tarifa contra los reyes moros de Marruecos y de Fez, de Tremecén y de Granada, al tiempo que le concede la martiniega de 50 pobladores, otorga suelos para hacer casas y labranzas y la convierte en priorato bajo su patronazgo. AHN. Clero, legajo 1422/ núm. 2 original y pergamino 391/núm.10, 11 y 12 Valladolid, 7 de enero de 1342: 6. Carta de Alfonso XI confirmando que los ganados y los pastores de la Iglesia de Guadalupe puedan andar salvos y seguros por todo el reino sin pagar ningún tipo de pechos o impuestos. AHN. Clero, carpeta 391/ núm.17 (El documento está incluido en una confirmación de 15 de junio de 1346). Valladolid: 19 de enero de 1342 7. Real privilegio de Alfonso XI permitiendo que los ganados y pastores de la iglesia de Guadalupe anden salvos y seguros por todo el reino, sin pagar ningún tipo de pecho o impuestos. AHN. Sellos, cajas núm. 21/5. Original. Al dorso confirmación de don Carlos III.

Illescas, 16 de abril de 1347 10. Carta de Alfonso XI confirmando otra carta suya sobre la delimitación del término de la iglesia y de la Puebla, al tiempo que manda a los concejos de Trujillo y Talavera que los respeten. “so pena de cien maravedís, de la moneda nueva” AHN. Clero, carpeta 391/ num. 20. Original. Illescas, 18 y 19 de abril de 1347 11. Traslados que contiene la Real Cédula de Alfonso XI por la que comunica a las autoridades de Talavera y Trujillo el privilegio de la iglesia de Guadalupe para que sus ganados transiten por todo el reino sin pagar tributo alguno. AHN. Clero, pergamino. 391/18 Talavera, 8 de mayo de 1347 12. Traslado de una carta (Illescas, 7 de abril) de Alfonso XI en la que permite que un total de 800 vacas, 50 yeguas, 2000 ovejas y cabras y 500 cerdos puedan pastar en los términos de Trujillo y Talavera. AHN. Clero, carpeta 391/18

Illescas, 7 de abril de 1347 8. Alfonso XI manda a los concejos de Talavera y Trujillo que permitan pastar libremente en sus términos a un total de 800 vacas, 50 yeguas, 2000 ovejas y cabras y 500 puercos de la iglesia de Guadalupe. AMG. Legajo 1, núm. 8. Original.

Guadalupe, 23 de noviembre de 1347 13. Carta de Alfonso XI por la que se autoriza a la iglesia de Guadalupe que pueda labrar en el término de Alía con más de cuatro yuntas de bueyes. AMG. Legajo 1, núm. 9. Original

Illescas, 15 de abril de 1347 9. Real privilegio de confirmación de la jurisdicción sobre la iglesia de Santa María de Guadalupe con el amojonamiento de los términos de la Puebla hecho por Ferrán Pérez de Monroy, por mandato del rey en carta dada en Sevilla el 3 de septiembre de 1337 a favor de los moradores, cuyo amojonamiento se inserta y encarga al escribano público de Plasencia de fe de lo hecho, en carta fechada en Salamanca el 26 de febrero de 1338, cumpliendo los deseos manifestados por el arzobispo de Toledo, don Pedro Gómez Barroso. AHN. Clero, pergamino. 391/19. Legajo 1422/60.

Alcalá de Henares, 25 de enero de 1348 14. Real provisión a los recaudadores ordenándoles dar cuenta a don Toribio Fernández, tenedor de la iglesia de Santa María de Guadalupe, del que ha tenido quejas de incumplimiento de sus privilegios y gracias dadas por los reyes, de lo que en derecho le corresponde


scriptoriumguadalupense / 17 de lo recaudado, castigando al que no lo hiciera. AHN. Sellos 17/núm. 9 Santa María del Paular, 28 de agosto de 1348: 15. Carta de Alfonso XI al arzobispo de Toledo, don Gil Carrillo de Albornoz, para que le autorice el derecho de patronazgo sobre la Iglesia de Guadalupe para él y sus sucesores, por haber sido dotada por el rey y puesta bajo su encomienda y defensa. Considerando que el Arzobispo tiene otras ocupaciones que le impiden dedicarse al priorato, le propone nombre a don Toribio Fernández de Mena, tenedor y clérigo de la misma. AHN. Clero, pergamino. 392/2

Santa María del Paular, 27-28 de agosto de 1348 16. Carta de Alfonso XI concediendo a la iglesia de Guadalupe el señorío de su puebla, con todos los pechos y derechos, el “yantar” y jurisdicción que había, y demanda el patronazgo de dicha iglesia al arzobispo de Toledo, don Gil de Albornoz. AHN. Clero, pergamino. 392/3 y 7 Cierro el corpus documental y mi trabajo con la Gran Crónica de Alfonso XI (1344) por la cual la historiografía guadalupense puede contar, no sólo con el testimonio de agradecimiento del Rey a Nuestra Señora tras la Batalla del Salado y su posterior visita —mil veces representada, en estampas, cobres, lienzos y en prosa—, sino que, además, inserta por primera vez en un manuscrito la leyenda de la Virgen con la aparición al vaquero: «E mandó que se escriviese en su corónica cómo Nuestra Señora avíe aparescido en aquel lugar al vaquero, e se avía hallado allí soterrada su santa ymagen, e se avía fundado e fecho allí aquella sancta iglesia de Guadalupe, donde él avía dado a aquella iglesia el término que tiene de las tierra de Talavera y Trujillo».

La serranía de Guadalupe, rica en flora y flauna. (AAS)


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Restauraciones en la bóveda de la Basílica Paloma Monedero Trujillo Restauradora

1. Estudio histórico- artístico El Santuario de Guadalupe tuvo su origen en una ermita levantada en el lugar donde se encontró la imagen de la Virgen. Moviéndonos entre la tradición y la leyenda, no es hasta 1327 cuando se cita documentalmente la existencia de dicha ermita. Con fecha 25 de diciembre de 1340, el rey Alfonso XI expidió una carta dirigida al arzobispo de Toledo donde menciona la iglesia, los albergues y sus pobladores. Habiendo distintas teorías sobre el inicio y las fases de la edificación del templo, y haciéndome eco de lo editado por fray Sebastián García Rodríguez, ofm, en la obra Guadalupe: Siete siglos de fe y de cultura, Resultado final de las pinturas restauradas en el segundo tramo de la bóveda lateral de la epístola podemos decir que: «En resumen, habría existido una humilde ermita de piedra y madera, sustituida por otra de ladrillo que, entiendo, fue la orde- Éstas ocupan la zona superior alrededor de la clave, y nada construir por Alfonso XI, de la que tal vez persista el a lo largo de las nervaduras están los animales mitolóábside, tan similar al mudéjar toledano, y el templo actual, gicos. De la misma época parece ser la policromía de resultado de una larga campaña que empezó durante el la clave y el dorado de ellas, así como el oro del ojo priorato de Toribio Fernández de Mena y terminó con el de fray Fernando Yáñez.» Con respecto a las pinturas murales, en la obra de fray Germán Rubio, ofm, de 1926, se refiere al Santuario como conocido durante todo el siglo XV como “el palacio pintado”. De sus textos no se desprende una idea clara de qué intervenciones decorativas se encontraron ya ejecutadas los frailes Jerónimos y cuáles se iniciaron a partir de entonces. Una vez iniciados los trabajos de restauración y eliminadas las capas de cal y temple, aparecen hasta tras policromías bien diferenciadas: Sobre el mortero original se ve con claridad un dibujo de grafito o similar en negro que aboceta un dibujo preparatorio posteriormente policromado, que representa las figuras de dragones y alas de ángeles. Cabeza de dragón, detalle de la bóveda


scriptoriumguadalupense / 19 del dragón. También las cabezas de ángeles adosadas a cada una de las caras del cuerpo de la clave y desde donde parten los dibujos de las alas. Una intervención posterior cubre las pinturas con una mano de temple, blanco en los fondos, y gris en las nervaduras. Sobre los fondos y las nervaduras se imitan sillares en negro. Este repinte no aparece en la clave, que se mantiene policromada en su totalidad. La tercera intervención pinta en blanco la junta de la imitación de sillares de las nervaduras y éstas las repinta a modo de sillares de piedra. Se cubre la clave a excepción del medallón inferior que representa a san Nicolás. El dorado de algunas de las nervaduras junto con la imitación de sillares de la época anterior y la colocación entre nervaduras de piezas de madera doradas en el siglo XVIII, es la decoración que presentan las bóvedas de los tres cuerpos de la Basílica en la actualidad. 2. Estudio iconográfico Las cabezas monstruosas responden al tipo repetido en época gótica, aunque con sus características peculiares propias. Ornamentan por pareja cada nervio, de modo que en cada cara del nervio puede verse en su totalidad una de ellas, que mira hacia el exterior de la bóveda. En total, por tanto, se realizan ocho cabezas. Se reconocen a la perfección las grandes fauces abiertas, con sus muelas y colmillos y su gran lengua roja que se desliza a lo largo del nervio central. Los ojos dorados se rodean de pestañas rojas y negras y dan fiereza al gesto. La melena remata la parte alta de la cabeza en mechones con forma de tentáculos en movimiento. El cuerpo y la cabeza del monstruo tienen un tono ocre general con motivos decorativos en negro que simulan agallas y pequeños racimos de tres hojas en bermellón, tan típicas en el Medievo. La parte posterior del dragón se une y se confunde con el par de alas de gran tamaño que se encuentran por encima de la cabeza de ángel, labrada en piedra, dispuesta sobre la parte alta de cada cara de la clave. Presenta una riqueza cromática admirable, desde los tonos negros a los bermellones, rosas y anaranjados. La ornamentación de esta bóveda utiliza el motivo casi habitual de representar cabezas de monstruos, aunque con la peculiaridad de combinar éstas con la representación del ángel. En su origen, la presencia de cabezas monstruosas adornando nervios de iglesias góticas debe ponerse en relación con la ambivalencia de valores simbólicos de tales seres, especialmente del dragón. Es bien sabido que monstruos y dragones han sido identificados en la Biblia y por el Cristianismo con el mal. El salmo 74 habla de la victoria de Dios sobre ellos. «Quebraste las cabezas de los monstruos en las aguas; tú machacaste las cabezas de

Relieve de san Nicolás en la clave

Leviatán». Durante la Edad Media la iconografía demoníaca en múltiples ocasiones adquiere la figura del dragón–serpiente, conforme al texto del Apocalipsis: «Y fue arrojado el Gran Dragón, la serpiente antigua, el llamado Diablo y Satanás» (Ap. 12,9). Así lo vemos vencido por san Miguel y también por san Jorge. En este sentido, las cabezas de dragones rotas prueban la victoria de Cristo sobre el mal. Pero hay que reconocer asimismo el valor positivo que adquirió el dragón en ocasiones, a finales de la Edad Media. En la Alta Edad Media la noción era negativa pero mas tarde un pequeño saurio, la “hidra del Nilo”, fue considerada como un buen dragón, incluso como la imagen de Cristo. Hay ocasiones en que el dragón pierde su connotación irremisiblemente maléfica, por ejemplo en el viaje de san Brandán, cuando fue visto custodiando las puertas del paraíso. Habiéndose reconocido su buena vista y oído, puede ser representado cumpliendo su misión de vigilancia y defensa. 3. Estado de conservación 3.1. Patología del soporte Soporte de mortero de cal y arena. Se encuentra en bastante buen estado, a excepción de zonas puntuales donde ha perdido adherencia al muro y otras que, debido a filtraciones de humedad desde la cubierta, han provocado la aparición de sales. Existen otras zonas donde se ha perdido y se deja ver el muro de ladrillo.


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Andamiajes y estado de la bóveda antes de la intervención

3.2 Patología de la película pictórica El factor humano origina, en la mayor parte de las veces, un elevado grado de deterioro por actuaciones erróneas de conservación o simplemente por intervenciones estéticas poco respetuosas con el concepto inicial. El estrato pictórico se encuentra en mal estado de conservación debido sobre todo a este aspecto: la aplicación de manos de temple sobre el original ha actuado muy negativamente hasta el punto de provocar la casi total pérdida de adherencia del color al soporte y, en consecuencia, la desaparición de los matices pictóricos que a modo de veladura estarían aplicados sobre el color original. Se nos presenta una superficie pictórica pulverulenta y un repinte fuerte que provoca el arranque del color con suma facilidad. La aparición de sales provocadas por las filtraciones de humedad también ha alterado el estrato de color. 4. Procesos de restauración 4.1. Se desmontan, en primer lugar, las piezas en madera dorada añadidas al muro como elementos decorativos en el siglo XVIII por José de Churriguera. 4.2. Se acomete la limpieza de la película pictórica eliminando los repintes que cubren el original, aunque se mantiene el dorado de aquellas nervaduras que originariamente no se encontraban policromadas. Se ha actuado de forma mecánica utilizando el bisturí. 4.3. En las zonas donde el mortero está disgregado y ha perdido adherencia al soporte se ha inyectado un adhesivo consolidante: Acril 33, resina acrílica pura en dispersión

acuosa, caracterizada por una óptima resistencia a los agentes atmosféricos y estabilidad química. Se optó por eliminar los morteros no originales que presentaban falta de adherencia, cubrían zonas originales y presentaban un color demasiado oscuro con respecto al original. 4.4. Las sales solubles han sido eliminadas en su totalidad y sobre el color amarillo provocado en el mortero, se han aplicado papetas blanqueantes de peróxido de hidrógeno. 4.5. Ha sido necesario aplicar en la totalidad de la película pictórica un elemento consolidante para contrarrestar la pulverulencia de los pigmentos. Se ha utilizado Paraloid B72, resina acrílica a base de etil-metacrilato de óptimas características de adhesión. 4.6. El oro de las nervaduras se presenta sin adherencia a la preparación siendo necesario su sentado con Acril 33. 4.7. Las zonas donde se había perdido el mortero original se ha aplicado una reconstrucción volumétrica con mortero de cal y marmolina. 4.8. Para una visión óptima del conjunto se ha llevado a cabo una reintegración cromática. Al estar la obra situada a mucha distancia, he optado por reintegrar las lagunas sin rallado ni punteado, aplicando como criterio de diferenciación el propio material: acuarelas. En las nervaduras doradas, con un elevado porcentaje de pérdida de oro se ha aplicado un tono ocre. Para conseguir un cierto brillo dorado se han aplicando leves pinceladas de pigmento metálico (Iriodín) aglutinado en Paraloid B72. 4.9. Como película de protección se ha aplicado a brocha una fina capa de Paraloid B72. 4.10. La clave. Pieza de gran belleza se nos presentaba igualmente repintada casi en su totalidad. Se han eliminado dichos repintes y se ha llevado a cabo una limpieza de su policromía. Como fase final la reintegración con acuarelas y la protección final. 4.11. En cada uno de los espacios en que queda dividida la clave por las nervaduras que de ella arrancan, se encontraban originariamente dispuestas cuatro caras de ángel. Posiblemente, y para la colocación de las lámparas, dos de ellos han sido amputados casi en su totalidad, Se ha optado por una reconstrucción volumétrica y cromática que dé al conjunto unidad. Ficha técnica Los trabajos de restauración han sido llevados a cabo por: Restauradora licenciada: Paloma Monedero Trujillo. Ayudante de Restauración: Francisco Javier Tizón Poderoso. Promotora: Comunidad Franciscana del Real Monasterio. Los trabajos de restauración finalizaron el 14 de julio de 2011.


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Nueva atribución al círculo de Albrecht Bouts

El Ecce Homo de Guadalupe Ángel Fuentes Ortiz

E

de púrpura y corona de ncontramos en espinas, que levanta las un rincón del manos en una expresión museo de pintude profundo dramatismo ra y escultura del y fuerte expresividad. monasterio de Guadalupe una pequeña pintura El uso de la pintura sobre cobre que represobre lámina metálica, senta al Ecce Homo (Fig. y más concretamente 1), atribuida al “Divino sobre cobre3, fue práctiMorales”. Este óleo, salcamente marginal hasta vo esporádicas reseñas bien entrado el siglo XVI, bibliográficas durante el debido entre otras cosas siglo XX que se limitan a a su carácter experimenmencionarlo como obra tal y su alto valor. Sin de Luis de Morales, o embargo, los efectos de anónimo del siglo XVIII1 luz y sutiles veladuras no ha sido nunca objeto que permite este soporte de estudio. Germán Ruhicieron de las pinturas bio lo ubica en el relisobre cobre objetos de cario el año 1927 2 y no lujo muy apreciados. Su tenemos más noticias de implantación definitiva, cómo o cuando ingresó en pequeños cuadros en las colecciones del flamencos de gabinete, Real Monasterio. se produjo en los siglos XVII y XVIII. Suele Se trata de un óleo y considerarse uno de los oro sobre cobre, de 31 x primeros maestros en 43 cms., estilísticamente cercano a la pintura del (Fig.1) GUADALUPE. Ecce Homo, seguidor anónimo de Albretch Bouts, s. XVI o XVII la pintura sobre cobre al alemán Adam Elsheimer siglo XVI, que conserva en las postrimerías del año 1600. un marco barroco añadido posteriormente. Un grueso cordón con borla unido a dos extremos El Ecce Homo de Guadalupe presenta una consuperiores del marco probablemente sirvió para trovertida datación. Por sus características de estilo colgarlo en su momento de las paredes del re- bien podría tratarse de una obra de la segunda licario, aunque ahora queda oculto detrás de la mitad del s. XVI o incluso una copia tardía del s. pintura. En él apreciamos en primer plano y ocu- XVII. La tradicional atribución de este óleo al extrepando casi todo el espacio de la pintura el busto de meño Luis de Morales es actualmente insostenible, Cristo como varón de dolores, ataviado con manto ya que aparte de la temática —el “Divino” trató el 1-. G arcía, S. OFM., El Real Monasterio de Guadalupe, Arganda del Rey, 2003, p.82. 2-. Rubio, G. Historia de Nuestra Señora de Guadalupe, Thomas, Barcelona 1926, p. 412. 3-. V.V.A.A., Copper As Canvas: Two Centuries of Masterpiece Paintings on Copper, 1575-1775, New York: Oxford University Press, 1999.


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(Fig.2) NEW YORK (Hispanic Society of America). Ecce homo, Luis de Morales

(Fig.3) FOGG MUSEUM (Harvard). Varón de dolores, Albretch Bouts, c. 1490

CLARISAS. Carrión de los Condes. Ecce homo, Círculo de Albrecht Bouts, s. XVI

tema del Ecce Homo en diversas ocasiones— y de cierta morbidez en las facciones de Cristo, no hay nada más que nos remita al pintor de Badajoz. La pronunciada frontalidad de la figura, por ejemplo, lo aleja radicalmente de las típicas composiciones del pacense (Fig. 2). Estilísticamente se encuadra dentro de la pintura flamenca del siglo XVI, más concretamente —creemos— dentro del círculo del pintor Albretch Bouts. Albretch –o Aelbert– Bouts (1451/55-1549) 4 fue pintor oficial de la ciudad de Lovaina e hijo del célebre Dirk Bouts. El taller familiar, en el que además de otros discípulos trabajaron su hermano Dirk Bouts el Joven, y su sobrino Jan Bouts, se especializó en realizar pequeñas tablas de devoción privada para una floreciente burguesía, y su fama traspasó las fronteras de Flandes. A diferencia de los otros miembros familiares del taller, cuyo estilo se difuminó entre las obras del maestro Dirk Bouts el Viejo, las características de la pintura de Albretch5 se diferenciaron creando unos modelos propios de gran éxito, también entre la sociedad española de la época, como demuestra una copia antigua6 de Bouts que se encuentra en la colección Lázaro Galdeano de Madrid. Se han catalogado más de cuarenta tablas, con la temática del Varón de dolores, atribuidas al pintor de Lovaina o su taller; alrededor de una decena en díptico,

4-. Henderiks, V., L’oeuvre d’Albrecht Bouts: catalogue critique et pratiques d’atelier, Université libre de Bruxelles, Bruselas, 2009. 5-. AA. VV., Enciclopedia del Museo del Prado, Madrid, 2006, Vol. II, pp. 540, 552-553. 6-. Bermejo, E,. La pintura de los primitivos flamencos en España, Madrid, 1982, Vol. II, p. 37.


scriptoriumguadalupense / 23 haciendo pareja con la mater dolorosa. Albretch Bouts crea, partiendo de las figuras establecidas por su padre, una nueva representación de Cristo fusionando dos estampas tradicionales: el Varón de dolores y el Salvator mundi. Casi todas ellas representan a Cristo sobre un fondo de oro plano, algo relativamente inusual en la pintura de la época, pero muy apropiado para mostrar la opulencia de la alta sociedad que las encargaba. En el caso de la pintura del monasterio de Guadalupe se han eliminado las llagas de la pasión en las manos para adaptarlo a la temática castellana del Ecce Homo, sin embargo, el resto de la pintura sigue fielmente los cánones de Bouts. El patetismo y las terribles heridas que el pintor representa en sus varones de dolores han sido ligeramente suavizados en el cobre de Guadalupe, quizá para adaptarse a los gustos de la península en el siglo XVI, previos al dramatismo de la contrarreforma. La pintura que nos ocupa copia, como decíamos, los modelos de Bouts aunque presenta una dureza en el dibujo y en las formas que no aparecen en las obras autógrafas del pintor de Lovaina. La pincelada en general y, sobretodo, la manera de perfilar los reflejos en la corona de espinas no concuerdan con la minuciosa técnica de Bouts. Observamos también una ligera desproporción en las manos del Cristo que junto a la falta de coherencia de la figura con el fondo, nos lleva a pensar que —copia tardía o no— se trate de la obra de un seguidor de Albretch Bouts, probablemente ajeno al taller e hispanoflamenco, aunque no descartamos que saliese de la mano de un pintor de Flandes. Estas diferencias se hacen aún más evidentes si comparamos la pintura de Guadalupe con un díptico al óleo atribuido a Albretch Bouts por M.J. Friedländer7 y subastado por Christie’s en 1994 (Fig. 3), actualmente en el Fogg Museum8 de Harvard. Aunque aparentemente representan la misma figura, la pintura “autógrafa” presenta un detallismo y un volumen que no encontramos en el cobre de Guadalupe. El hecho de que Cristo incline ligeramente la cabeza a la derecha, como en la tabla de Harvard, puede indicar que fuese pareja de una Mater dolorosa, aunque probablemente se concibió desde el principio como tabla única, copiando simplemente el modelo de Bouts. El marco dorado barroco no parece tener que ver con pintura original, y sería añadido posiblemente en el siglo XVII o XVIII siguiendo la moda de reformas imperante en el monasterio.

ANSORENA. Varón de dolores, Luis de Morales

FLORENCIA. Jesús Nazareno, Luis de Morales

7-. Friedländer, M.J., Early Netherlandish Painting, III, 1968, p. 67. 8-. Spronk, R.,”Three Boutsian Paintings in the Fogg Art Museum: Technical Examinations and Art Historical Implications”, en Bouts Studies: Actas del coloquio internacional [1998], ed. Bert Cardon, Uitgeverij Peeters (Leuven and Sterling, Virginia, 2001), pp. 431-439.


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Huellas franciscanas en la Nueva España

La misión de San Antonio en Texas ARTURO ÁLVAREZ ÁLVAREZ

de la Real Academia Sevillana de las Buenas Letras

C

on casi millón y medio de habitantes y en torno a 20 millones de turistas al año, San Antonio de Texas es hoy la séptima ciudad, por importancia, de EE.UU. y la segunda del Estado de Texas; en un porcentaje del 63’3% de blancos, 0’6% de indios y 6’6% de negros. Enclavada en el condado de Béjar, remonta sus orígenes al año 1691, en que una expedición de españoles se detuvo en esa zona de la Nueva España. Famosa por sus misiones franciscanas, la primera y más conocida por su presencia en la evangelización del siglo XVIII e importante en la independencia de México fue la misión de San Antonio de Valero —hoy conocida como de El Álamo—, fundada el año 1718 por el franciscano fray Antonio de Olivares.

Fray Antonio de Olivares, fundador Nacido c.1630 en la histórica villa onubense de Moguer, allí vestiría el sayal franciscano en el convento de san Francisco, perteneciente a la provincia observante de la Bética, tan ligada desde el cercano convento de La Rábida a la gesta colombina y en los siglos XVI-XVIII generosa

Fachada de la iglesia y misión de San Antonio de Texas.

cantera de sembradores del Evangelio de Jesucristo en de las Indias, sobre todo en las extensas tierras que su conquistador Hernán Cortés bautizaría como la Nueva España. Entre los 20 misioneros embarcados el año 1665, rumbo a las tierras del Anáhuac, figura el nombre de nuestro ilustre fraile, identificado como “de cabello negro y nariz afilada”. A su llegada a México fue destinado al colegio de propaganda Fide sito en la importante ciudad de Querétaro, en cuyas aulas se preparó adecuadamente para tomar contacto y atraer a nuestra fe católica a sus nativos, enrolándose muy pronto en una de las expediciones misioneras a la región de Texas: tierras escasamente habitadas, pero de gran interés estratégico para España. El año 1675 fue enviado, con Fernando del Bosque y los religiosos de su orden fray Francisco Hidalgo y fray Juan Larios, a explorar y reconocer las tierras más allá de la frontera con Río Bravo, a fin de comprobar las posibilidades de establecer nuevos asentamientos. El día 1 de enero de 1699 fundó nuestro fraile moguereño, en el valle de la Circuncisión, las misiones de san Bernardo y de san Francisco Solano. En 1706 fue nombrado guardián del convento/colegio de


scriptoriumguadalupense / 25 Querétaro; cargo que desempeñó durante tres años, dedicándose en 1709, juntamente con su hermano de hábito fray Isidro de Espinosa, a explorar el territorio de Texas en que se asentaría la actual ciudad de San Antonio. Ese mismo año viajó a España para convencer a sus superiores y a las autoridades del Consejo de Indias a mantener las misiones ya fundadas y fundar otras a orillas del río San Antonio. Obtenido del virrey de Nueva España, Baltasar de Zúñiga Guzmán (Béjar 1658- Madrid 1727), el permiso para crear nuevas misiones, el 1 de mayo del año 1718 fundó fray Antonio la histórica misión que, en gratitud al piadoso virrey, llamó San Antonio de Valero, estableciendo en ella una elemental defensa protectora y un poblado de 400 personas. Poblado al que en 1730 llegaron 20 familias oriundas de las islas Canarias, enviadas por la Corona para alejarlas de los piratas berberiscos llegados a Lanzarote y Fuerteventura y que en Valero ayudaron a evitar la presencia de los franceses moradores en La Luisiana y fueron muy valiosa ayuda en la creación del poblado y, con la ayuda de los indios jeremes, construyeron obras tan útiles como el puente que comunicaba las misiones de Valero y San Antonio de Béjar y una acequia de seis millas de largo para el riego de 400 hectáreas de tierra de cultivo en el Álamo. En gran parte, a los españoles canarios se debe la construcción, en 1744, de la catedral de san Fernando, en la que, desde entonces, recibiría culto ferviente una imagen de la Virgen de la Candelaria; Iglesia que tiene el orgullo de ser considerada el primer templo católico de Estados Unidos. Incansable apóstol nuestro fray Antonio, aún fundó en Texas las misiones de san José y san Miguel Aguayo, a orillas del río San Antonio: el mismo que divide hoy en dos la populosa ciudad, desde cuyas frondosas orillas, pobladas de restaurantes, se puede gozar con el constante ir y venir de barcos de recreo y en cuya orilla admiramos una hermosa escultura, en bronce, de san Antonio de Padua, tan querido por los católicos texanos, y una lápida que nos evoca la primera misa celebrada en esta misión. Además de las arriba citadas, el fraile onubense fundó las misiones de la Concepción (1731), san Juan de Capistrano y san Francisco de la Espada; las únicas del siglo

TEXAS. Rascacielos de la moderna ciudad de San Antonio

XVIII conservadas en Texas. Regresado fray Antonio al convento de Querétaro, en él falleció, nonagenario, en 1722. Al igual que años más tarde harían los franciscanos en el rosario de 21 misiones fundadas por el mallorquín fray Junípero Serra en la Alta California, los hijos de san Francisco sirvieron con gran celo a la Iglesia católica en las misiones de Texas, trabajando como exploradores, evangelizadores, educadores, topógrafos y constructores, divulgando entre los aborígenes el lenguaje y la cultura españolas y enseñándoles artes y oficios, el cultivo de la tierra y la ganadería, colaborando, también, desde las fortificaciones militares anexas a cada iglesia/convento, en la protección de las colonias españolas contra la invasión de los franceses de La Luisiana y de las tribus hostiles de comanches y apaches en los 75 años que duró su permanencia y labor en las misiones fundadas por fray Antonio, y que serían clausuradas por el gobierno de España en 1793, distribuyendo sus tierras entre los indios que siguieron morando en ellas y fueron parte en la expansión de la ciudad de San Antonio de Valero, capital de Texas en 1772 y conocida desde el año 1793 como San Antonio del Álamo. De misión católica a fuerte militar Siendo aún colonia de España, y ante los preludios de la independencia de México que ya se vislumbraban, esta misión fue convertida en fuerte militar de caballería, estableciendo cerca de ella el primer hospital., ya que El Álamo se convirtió en colonia de inmigrantes norteamericanos, aventureros, indios desplazados,


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TEXAS. Añoso árbol y aljibe de antigua misión franciscana

gentes sin tierra, revolucionarios y leales a la realeza española. Una mezcla se desarrolló pronto el sueño de independencia del nuevo gobierno mexicano, sobre todo a partir de que el presidente Santa Anna revocara la Constitución de 1824. Presa muy golosa para el vecino EE.UU., decidido a adquirir Texas a toda costa. Unos datos cronológicos pueden explicar los antecedentes que llevaron a la independencia de Texas y su anexión al poderoso vecino del norte, así como la presencia que en todo ello tuvo la misión de San Antonio de Texas. 1820.- España —entonces todavía dueña de la Alta California— concedió a Moisés Austin permiso, en 1820, para que 300 familias norteamericanas colonizaran Texas, regalando a cada colono el equivalente a mil hectáreas de terreno, amén de 320 acres por esposa y 100 por cada hijo. 1821.- México logró independizarse totalmente de España y su Gobierno. No reconoció el acuerdo de España con Austin; pero tres años más tarde, el presidente Iturbide llegó a un acuerdo y renovó este permiso, cuando ya había en Texas 18. 000 colonos, a condición de que fueran católicos, no introdujeran esclavos y juraran las leyes de España. Concesión que anularía Santa Anna y más tarde renovó el presidente mexicano Iturbide. 1826.- El colono y empresario norteamericano Evans instigó a la insurrección a los texanos y proclamó la independencia de la región; pero fracasó, entregándose al gobierno mexicano con sus seguidores. 1827.- El presidente de Estados Unidos Quincy Adams ofreció a México un millón de dólares por la compra de Texas; pero su gobierno no aceptó, como tampoco la oferta de cinco millones hecha el año siguiente por el presidente norteamericano A. Jackson. 1830.- México canceló el establecimiento de nuevas colonias en Texas, creó impuestos, estableció presidios

militares en la región y puso fin a la inmigración. 1833.- El presidente de México Santa Anna condenó a prisión de 18 meses a Stephen Austin, por el supuesto delito de sedición al intentar separar a Texas del estado de Coahuila. Entre los años 1824 y 1828 este norteamericano había logrado contrato para la entrar a Texas a más de mil familias de su país. 1834.- El presidente Santa Anna ordenó la salida de Texas de todos los inmigrantes ilegales. 1835.- La provincia de Texas se levantó en armas contra México, ganando los texanos —en su mayor parte naturales de EE.UU.— las primeras batallas. Como respuesta, Santa Anna envió un mensaje al presidente norteamericano, Andrew Jackson, en que llama “piratas” a los extranjeros que luchaban en Texas, a la vez que ordenó no capturar prisioneros enemigos sino ejecutarlos. Para finales de 1835, los texanos ya habían

Puerta de la iglesia de San Antonio


scriptoriumguadalupense / 27 expulsado de Texas a todos los soldados mexicanos, que en la huida de San Antonio de Béjar abandonaron 19 cañones con los que los texanos fortificaron una guarnición en la pequeña fortaleza que ya había, adosada al templo de la misión de San Antonio del Álamo, donde también hallaron un corral de ganado y una caballeriza. A finales del año 1836, la guarnición texana contaba con unos 250 soldados, al mando de William B. Travis y James Bowie.

TEXAS. Bajorrelieve que evoca la primera misa celebrada en la misión, levantado junto al río el 13 de junio de 1966

1836.- Ante esta situación, Santa Anna organizó un ejército de 6. 019 hombres, de los que en febrero ya ocupaban Béjar unos 1. 500, con los que Santa Anna forzó un durísimo asedio que duró 13 días (del 23 de febrero al 6 de marzo), en que sus hombres lograron asaltar el fuerte texano defendido por unos 250 soldados, que fueron pasados por las armas. Tras esta victoria, Anna trató de forzar la batalla definitiva —que tuvo lugar el día 21 de abril, junto al río San Jacinto— en que el jefe de las fuerzas texanas, Sam Houston, logró sorprender desprevenido el ejército mexicano, apresando al general Santa Anna, al que obligaron a firmar el tratado de Velasco, que reconocía la independencia de Texas a cambio de respetar su

vida. Y aunque el Gobierno mexicano no reconoció este tratado ni la autoridad de Santa Anna para firmarlo, esta derrota sería la puerta para anexionar Texas a EE.UU. y el preludio de la guerra de 1848, en que USA arrebató a México la alta California y el Nuevo México, comprándole también, cinco años después, la Mesilla, con lo que el extenso imperio mexicano perdió todos sus territorios al norte del mítico río Bravo, entre México y EE.UU., perdiendo, al sur, a Guatemala, separada el año 1823. Venerables recuerdos Por fortuna, El Álamo —convento/misión y fortaleza de San Antonio de Texas– lo conserva EE.UU. como un símbolo sagrado de la labor franciscana y memorial de los valientes que perdieron su vida por defender la independencia de Texas, de ellos 189 de origen norteamericano. Del convento se conserva la que fue amplia y sólida iglesia, con su altar, dedicado a los “mártires” que defendieron El Álamo; parte de la galería del convento y el amplio jardín, en cuyo centro se conserva el pozo original y un añoso árbol. Como recuerdo de la presencia clave en la revolución de Texas, se exhiben un museo histórico inaugurado el año 1968, una biblioteca con libros y documentos sobre la historia de Texas, el jardín de Caballería que sirvió como establo durante la contienda y la acequia construida en el siglo XVIII. Labor misionera y heroísmo militar aunados que atraen diariamente a miles de visitantes y cuyos restos de la histórica misión nos obligan a recordar al valeroso misionero franciscano, moguereño, fray Antonio de Olivares.


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Pantano de Cijara fotografiado desde su margen extremeña

Geoparque, la hermana y madre Tierra Fotografías: gentileza de Jaime Cerezo Cortijo

H

abitantes de la aldea global, siempre estimula el hecho de que sus instituciones reconozcan las bondades y excelencias del rincón más ignoto que habitamos. Al anochecer de 17 de septiembre de 2011 (festividad de la Impresión de las Llagas de San Francisco, el cantor del “hermano sol, la hermana agua y de la hermana madre Tierra”), la Mesa de la Red Europea de Geoparques Nacionales, avalada por la UNESCO, admitió de diecinueve candidaturas y reconoció por unanimidad, en Gea Norwegica (Noruega), al Geoparque LasVilluercasIbores-Jara entre esos lugares singulares que componen una Red Mundial de casi un centenar de espacios medioambientales y geológicos descollantes: la isla de

Langkawi, donde se puede ver la formación rocosa más antigua de Malasia; el bosque petrificado de la isla de Lesbos (Grecia) o los cráteres volcánicos de Vulkaneifel (Alemania). QUINTO DE ESPAÑA Un geoparque es «un territorio que cuenta con un patrimonio geológico y una estrategia de desarrollo sostenible; comprende un espacio territorial demarcado, con lugares de particular importancia científica, paisajística, estética y educativa, y que conjuga intereses arqueológicos, históricos y culturales» El de Las Villuercas-Ibores-Jara está formado por un macizo montañoso del sureste de la provincia


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ALÍA. Estrecho de la Peña Amarilla

de Cáceres, cuya denominación responde al nombre de la cumbre más alta del macizo (1.601 metros). Dentro de su área está el monasterio de Guadalupe, Patrimonio de la Humanidad, y el sitio, caracterizado por una morfología y un paisaje con plegamientos y fracturas muy acusados, abarca un vasto periodo de tiempo geológico. Presenta, además, uno de los roquedos más antiguos de Europa, pertenecientes a los periodos Ediacárico, Cámbrico, Ordovícico y Silúrico (entre 650 y 400 millones de años) y su patrimonio natural es de una gran riqueza, ya que posee especies de aves protegidas, corredores de biodiversidad y árboles monumentales. Las Villuercas están constituidas por un característico relieve apalachense consistente en la sucesión de sierras paralelas entre el Tajo y el Guadiana, que asemejan a los Montes Apalaches de Norteamérica, y coronados por cuarcitas muy resistentes a la erosión.  En cuanto a los fósiles, aparecen ejemplares desde el Paleozoico (más de 290 millones de años) como los trilobites, una clase de artrópodo extinguido; junto con crucianas, los rastros que los mismos trilobites iban dejando en el fondo arenoso del mar. Asimismo, destaca la presencia de graptolites, una especie de medusas con

ALÍA. Pinturas rupestres en la sierra de Altamira

ALÍA. Fósil en pizarra


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GUADALUPE. Puesta de sol sobre el monasterio

flotador; y algas, animales coralinos y bivalvos. El sitio cuenta, además con vestigios de cultura minera y de pinturas rupestres que datan de las edades del Bronce y del Hierro. Nuestro geoparque lo forman tres comarcas del Este regional, donde vivimos 15 mil habitantes en 2. 500 Km² y 19 municipios. Su riqueza geológica y natural, así como el apoyo social que tenía la candidatura extremeña, ha sido destacada sobradamente. Tanto que el profesor Nickolas Zouros, coordinador de la Red señaló el excelente trabajo de los extremeños por lo que este geoparque «Tiene un gran presente y mejor futuro. Un futuro sobre el que la Red tiene grandes expectativas.» Creada en 2004 bajo los auspicios de la UNESCO, la Red Mundial de Geoparques Nacionales cuenta hasta la fecha con 78 sitios en 26 países. Los espacios naturales españoles que poseen tal categoría son: el Parque Cultural del Maestrazgo (Teruel), el Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar (Almería), el Parque Natural de la Sierra Subéticas, el Geoparque de Sobrarbe (Huesca), a los que se añade ahora el nuevo Geoparque de Villuercas-Ibores-Jara. Es el quinto que declaran en España y el único de Extremadura.

UN PROYECTO COMÚN El Geoparque Villuercas-Ibores-Jara es un proyecto que surgió en 2009 impulsado por la Diputación de Cáceres y el Instituto de Turismo de España, la Universidad de Extremadura, la Asociación de empresarios turísticos “GeoVilluercas”, la Mancomunidad de Villuercas-Ibores-Jara y su Grupo de Acción Local,

ALDEACENTENERA. Cascada de agua en la desembocadura de un arroyo de la finca El Toconal en el río Almonte


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Ciervos en el Coto regional de caza de Matallana

VILLUERCAS. Buitres saliendo de la buitrera

APRODERVI, además de la Junta de Extremadura. A a todos los allí reunidos la decisión de la Mesa de la la reunión de Noruega asistieron representantes de Red Mundial; el alcalde de la puebla y villa, Francisco geoparques de todo el mundo y organizaciones inter- José Rodríguez Muñiz, y el guardián del monasterio, P. nacionales como la UNESCO o la Unión internacional Sebastián J. Ruiz Muñoz, el cual ordenó de inmediato por la conservación de la naturaleza (UICN). un repique de campanas. La delegación cacereña que viajó hasta allí para En Noruega, junto al diputado provincial, tamconocer el dictamen estaba compuesta por cinco bién estaban: el director del OADL de la Diputación, responsables del proyecto y encabezada por el José María Barrera; el profesor de la Universidad diputado del área de Desarrollo Local de la Dipu- de Extremadura, José María Corrales; el gerente de tación de Cáceres, Samuel Fernández Macarro. El APRODERVI, Javier López, y el delegado en Bruselas presidente de la Diputación, Laureano León Ro- de las diputaciones de Cáceres y Badajoz y Fempex, dríguez, aseguró de inmediato que la integración Manuel Mendigutia. del Geoparque en la Red Europea «supondrá un revulsivo para estas comarcas y un recurso turístico de especial relevancia ya que integra la oferta turística de naturaleza con la geología». Además, expresó su felicitación y apoyo a los vecinos de esta zona de la provincia de Cáceres que aquella noche se concentraron en la plaza Mayor de Guadalupe (Cáceres) para apoyar la candidatura. Junto a ellos estuvo, en representación del organismo provincial, la diputada y alcaldesa de Logrosán, Isabel Villa Naharro, que es quien comunicó de manera oficial CABAÑAS DEL CASTILLO. Vistas desde la muralla del castillo


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Agosto – Septiembre, 2011

CRÓNICA DE LA PEREGRINACIÓN Y FIESTAS MAYORES DE SANTA MARÍA DE GUADALUPE Fray Jesús Mª Tena González, OFM Cronista del Real Monasterio

Procesión de la Virgen, ataviada con el traje de la IX condesa Vía Manuel, María Isabel Manuel de Villena y Álvarez de las Asturias (1850-1929), enriquecido recientemente

U

n año más el mes de agosto es, para Extremadura y los extremeños, el pórtico que nos va congregando, reuniendo y preparando con fe profunda, con devoción y con interés a las fiestas de nuestra Madre, Santa María de Guadalupe, Reina y Maestra de la Gracia, Patrona y Señora Principal de Extremadura. El mes de agosto, pórtico de la peregrinación y fiestas mayores de Santa María de Guadalupe, estuvo marcado este año por la especial acogida que la Puebla y Villa tuvo con los jóvenes que peregrinaban a Madrid para celebrar la jornada mundial de la juventud con Su Santidad Benedicto XVI y por la cálida simpatía de cada uno de ellos, testimonio de la fraternidad cristiana que es la Iglesia universal, la familia de

los hijos de Dios. Ante nuestra Madre de Guadalupe, Madre de la Iglesia, muchos de estos jóvenes, diócesis, grupos y parroquias quisieron confiar el inicio de éstas jornadas. Ella que es la que cuida de los hijos e hijas que peregrinan por esta tierra, sin duda, es la que ha cuidado, velado y protegido a cuantos han celebrado y vivido la fe en estas jornadas. Pregón de exaltación guadalupense Y cuando todavía se respiraba ese aroma de fiesta, de júbilo, de fe, que impregnaron estos jóvenes por nuestras calles y plazas, dábamos comienzo, el sábado 27 de agosto, a las fiestas mayores de Santa María de Guadalupe, iniciadas


plazamayor / 33 con el pregón de exaltación guadalupense, a cargo de D. Serafín Martín Nieto, historiador, mayordomo de la Cofradía de la Sagrada Cena de Cáceres, y académico correspondiente de la Academia de Extremadura; interviniendo, tanto al principio como al final del pregón, la Coral Santa María de Guadalupe; queriendo ensalzar, con fervor y entusiasmo mariano a Nuestra Madre. Con esta apertura comenzaban los solemnes novenarios, matutino y vespertino, bajo el tema: «Santa María, Madre del Verbo encarnado», haciendo lectura en clave mariana de la Exhortación Verbum Domini, del Papa Benedicto XVI. Novenarios Las celebraciones de la mañana estuvieron presididas y predicadas por presbíteros de la Comunidad franciscana, y las celebraciones de la tarde gozaron, cada día, de varios predicadores, resaltando como novedad, los primeros días del novenario, la presencia de las tres diócesis extremeñas y de la diócesis de Toledo, representadas en los arciprestazgos cercanos a Guadalupe, presidios por sus arciprestes y acompañados, el algún caso, por grupos de personas del arciprestazgo. El miércoles 31 de agosto bajo el tema: María a la escucha del Dios que habla. El Dios que habla (VD, 6 – 21), estuvo presidida y predicada por Fray Vidal Rodríguez López, ofm. Secretario General de la Orden para la formación y los estudios. El jueves 1 de septiembre, con el tema: María, respuesta al Dios que habla. Respuesta al Dios que habla (VD, 22 – 28), fue presidida y predicada por D. Luis Romero Sevilla, arcipreste de Montánchez. El viernes 2 de septiembre, reflexionando sobre: María, colaboradora de la Palabra. La interpretación de la Escritura en la Iglesia (VD, 29 – 49), fue presidida y predicada por D. Luis Ramírez García, arcipreste de la Serena. El sábado 3 septiembre, a la luz del tema propuesto: María, modelo de los que celebran la Palabra. La liturgia, lugar privilegiado de la Palabra (VD, 52 – 71) presidió y predicó D. José María Rubio García, arcipreste de Logrosán. El domingo 4 de septiembre presidió y predicó el Excmo. y Rvmo. D. Francisco Cerro Chaves, obispo de Coria–Cáceres reflexionando sobre el tema: María, Virgen hecha Iglesia por la Palabra. La Palabra de Dios en la vida eclesial (VD, 72 – 89). El lunes 5 de septiembre presidió el Excmo. y Rvmo. D. Ángel Rubio, obispo de Segovia, natural de Guadalupe, y predicó a la luz del tema propuesto: María, misionera de la Palabra. La misión de la Iglesia: anunciar al mundo la Palabra de Dios (VD, 90 – 98), D. Miguel Ángel Reina López, arcipreste de Guadalupe. El martes 6 de septiembre, solemnidad litúrgica de Santa María de Guadalupe, estuvo presidida y predicada por Excmo. y Rvmo. D. Amadeo Rodríguez Magro, obispo de Plasencia, reflexionando sobre el tema propuesto: María, Patrona de Extremadura. Palabra de Dios y compromiso con el mundo (VD, 116 – 119).

Junta directiva de las Damas al frente de la Ofrenda floral

Visita de D. Braulio al puesto de las Damas

La banda de Guadalupe, dirigida por Cesáreo Plaza, amenizando la procesión claustral

El miércoles 7 de septiembre presidió y predicó el M. R. P. fray Joaquín Domínguez Serna, ofm, ministro provincial de la Provincia Bética Franciscana, reflexionando sobre el tema: María, Estrella de la Evangelización. Palabra de Dios y cultura (VD, 119 – 116). Y el día 8 de septiembre, Natividad de Santa María y bajo el tema: Madre de la Iglesia. Palabra de Dios y diálogo interreligioso (VD, 117 – 120) presidió y predicó el Excmo. y Rvmo. D. Ángel Rubio, Obispo de Segovia, debido a que el Excmo. y Rvmo. D. Santiago García Aracil, arzobispo de Mérida–Badajoz, no pudo venir por hallarse convaleciente.


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plazamayor acto consta de una sola escena que corresponde al descubrimiento de la imagen por el pastor Gil Cordero con la presencia de los clérigos cacereños y otros personajes secundarios. El tercer acto consta de una sola escena por la que se produce un desfile de personajes históricos que han peregrinado al Santuario: Alfonso XI, monje jerónimo, Isabel La Católica, Cristóbal Colón, campesina extremeña, conquistador, misionero, obispo, franciscano, Alfonso XIII, cardenal Segura, Juan Pablo II, Providencia y Virgen. La obra completa se puede ver en nuestra revista Guadalupe número 772, del año 2001.

El Arzobispo Primado, obispos y presbíteros concelebrantes de la Misa Pontifical de peregrinos

Estos días de novenario y preparación a las fiestas de Nuestra Señora son días santos, días de paz y de alegría en el que el monasterio, la comunidad franciscana, la puebla y villa de Guadalupe, la asociación de damas y caballeros de Santa María de Guadalupe, respiran fragancia de fiesta. Las plegarias se entrecortan en calles y caminos; los peregrinos se acercan atraídos por el amor y el cariño de una madre que acoge y reúne a sus hijos, haciéndonos descubrir el verdadero rostro de un Dios que comparte las alegrías y los sufrimientos de la humanidad, como se descubre en el aroma materno que se respira de los muros del monasterio, embriagados por la fe de tantos peregrinos que, en esos días y durante todo el año, elevan plegarias y oraciones de confianza por necesidades e intenciones brotadas desde los más íntimo del corazón, con la certeza de que una Madre no se cansa de esperar. La singularidad de estos días santos lo van marcando los semblantes de tantos peregrinos, cansados y agotados, pero fuertes y valientes por su amor y devoción a la Virgen, que tras recorrer su camino de peregrinación llegan exhaustos y con los pies llagados, pero sabiendo que sus sacrificios son acogidos por una «Madre cariñosa que, aquí, mil favores distribuye, sana al que está enfermo, y consuela al que sufre». «Luz en las sierras» El sábado 3 de septiembre a partir de las diez horas de la noche el Grupo de Teatro de Guadalupe, escenificó la obra “Luz en las Sierras” de fray Sebastián García, ofm. Un auto que cuenta la leyenda e historia de la imagen de la Virgen Morenita. La obra poética consta de tres actos, que son: “Aparición de María junto al río Guadalupe”, “Descubrimiento de la Imagen” y “Peregrinos y Romeros”, todos ellos compuestos en verso de una enorme belleza. El primer acto consta de tres escenas: pastor y Providencia; Virgen, pastor y Providencia, y los dos zagales. El segundo

Ofrenda floral Cuando el santuario se dispone a celebrar, el día 6 de septiembre, la fiesta litúrgica del Patronato, es de destacar la ofrenda floral a Nuestra Señora, organizada cada año por la asociación de Damas, comenzando este año desde la plaza de los Tres chorros y adornada con un cariño y gusto especial con guirnaldas y flores traídas de Campo Maior (Portugal), que la noche antes, las asociaciones de la Virgen y vecinos de esa plaza quisieron embellecer resaltando el lugar donde partía la ofrenda con gran recepción de personas, y amenizada por la banda de la Puebla y Villa. Posteriormente se celebró Solemne Misa Extremeña, cantada por el grupo de coros y danzas de Campanario y presidida por fray Sebastián Ruiz Muñoz, guardián el Real Monasterio, y concelebrada por el párroco, miembros de la fraternidad y otros sacerdotes que se hicieron presentes. Por la tarde, después de la Novena, tuvo lugar la solemne Bajada de Nuestra Sra. de Guadalupe desde su trono hasta la capilla Mayor o Presbiterio y su ocultamiento entre cortinas en la cámara mora, momento de especial emoción y sentimiento, de aplausos, vivas, lágrimas y congoja donde, cada persona, eleva su oración desde lo más profundo del interior, dedicando a Nuestra Madre la plegaria que cantamos en el himno de la Virgen: “de hoy más tu gloria olvidada, los extremeños pregonarán; de Guadalupe, Madre adorada, jamás tus hijos te olvidarán”.

Tribuna de autoridades presidida por el Excmo. Sr. D. José A. Monago


plazamayor / 35 Misa de peregrinos y Vigilia A la mañana siguiente, el miércoles 7 de septiembre, antes de la Eucaristía de peregrinos, a las diez de la mañana, presidida por fray Antonio Arévalo Sánchez, ofm, párroco, archivero y bibliotecario del Real Monasterio, se descubrió la imagen de Nuestra Señora, que permaneció oculta entre cortinas toda la noche en la cámara mora, para ser colocada en el lugar previsto donde permanecería cerca de sus hijos e hijas hasta su subida al Camarín el 9 de septiembre. La noche del 7 de septiembre, a las veinticuatro horas, tuvo lugar la XXIX Vigilia Mariana, presidida por fray Jesús Mª Tena González, ofm, vicario parroquial. Asistió por primera vez como otro peregrino el Sr. Arzobispo, D. Braulio Rodríguez Plaza, que impartió la bendición. Peregrinación y día festivo Fueron muchos los peregrinos que acudieron estos días a la cita con nuestra Madre de Guadalupe. En especial, desde muy temprano, el jueves 8 de septiembre, peregrinación y fiesta mayor de Santa María de Guadalupe, antes de salir el sol, resonaban por las calles las voces que despertaban anunciando el día grande de nuestra Madre; el día en que el la puebla y villa de Guadalupe se viste de fiesta, las calles se engalanan con colgaduras en balcones y ventanas, los peregrinos a pie y en carretera, de todos los pueblos y ciudades, de la comarca y contorno extremeño, de arciprestazgos y parroquias, de instituciones, grupos y movimientos; niños, adolescentes, jóvenes, adultos y ancianos atraídos por el amor y el cariño de una Madre que acoge y reúne, llegaron para felicitarla, en este su día de fiesta para Ella, para este santuario y monasterio, para la puebla y villa, y para toda la región extremeña. Sobre las 7. 30 de la mañana tuvo lugar el Rosario de la aurora por las calles del pueblo y en seguida la Misa. A las once de la mañana comenzaba la Santa Misa Pontifical de peregrinos presidida por el arzobispo de Toledo y Primado de España, el Excmo. y Rvdmo. D. Braulio Rodríguez Plaza, y concelebrada por el Excmo. y Rvdmo. Obispo de Plasencia, D. Amadeo Rodríguez Magro; el Excmo. y Rvdmo. Obispo de Coria–Cáceres, D. Francisco Cerro Chaves; el Excmo. y Rvdmo. Obispo de Segovia, D. Ángel Rubio; el vicario general de la diócesis Mérida–Badajoz, don Sebastián González González; el M. R. P. ministro provincial de la Provincia Bética de la OFM, fray Joaquín Domínguez Serna, ofm; el guardián del Real Monasterio, fray Sebastián Ruiz Muñoz; los miembros de la comunidad franciscana y de otras fraternidades locales de la provincia así como numeroso sacerdotes de las cuatro diócesis presentes. En lugar preferente se encontraban las autoridades regionales, provinciales y locales, que presidía por vez primera, y con todos sus consejeros, el Excmo. Sr. D. José Antonio Monago Terraza, presidente de la Junta de Extremadura.

Fuente de los Tres Chorros adornada para la Ofrenda floral

Después, sobre las doce de la mañana se inició la procesión claustral de Nuestra Señora acompañada de números peregrinos y devotos, que con devoción y singular veneración a nuestra Madre de Guadalupe cumplían sus promesas de rodillas y descalzos por el claustro mudéjar o claustro de los milagros, lugar por el que, con unción y señorío, la Santísima Virgen de Guadalupe, la Reina de esta Casa, la Reina de la Villuercas, la Patrona de Extremadura, la Reina de la Hispanidad procesionó para bendecir su casa y a todos los que en ella se encuentran, así como a todos sus hijos, a todas las familias, a todos los hogares y comunidades. Mientras tanto, las campanas del templo basilical sonaban con fuerza y sin parar; las torres del monasterio y el templete del claustro mudéjar, se inclinaban, se postraban llenas de júbilo y regocijo ante Nuestra Señora. Misa y traslado de la Virgen El viernes 9 de septiembre después de la Santa Misa Parroquial a las 11 de la mañana, presidida por fray Antonio Arévalo Sánchez, párroco de Guadalupe, se trasladó la Sagrada Imagen a su trono y camarín, donde a diario permanece como en profunda oración, silencio y recogimiento entre sus muros interiores. Ojalá que estas fiestas en honor a Nuestra Madre de Guadalupe hayan sido ocasión, no sólo para honrar y venerar a nuestra Madre, sino sobre todo para imitarla. No a lo mejor con exactitud, pues su itinerario de vida es único, pero sí podríamos hacer presente en nuestra vida los mismos sentimientos que María: pedir o llevar a cabo la virtud de la fe, de la escucha, de la alabanza, del abandono, de la paciencia, de la humildad, de la caridad, de alegría… Que Santa María de Guadalupe nos acompañe siempre en nuestro caminar, guíe nuestros pasos y siga siendo, siempre y para todos, modelo de la vida de los creyentes y en nuestra vida de confianza en Dios. Fotografía: Fotobías (GUADALUPE)


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Legado Palma-Antolín

Otra donación a la Biblioteca del Real Monasterio Antonio Arévalo Sánchez, OFM Director de la Biblioteca y Archivo del Real Monasterio

S

iguiendo la estela de Alfonso XIII, V. Barrantes, E. Tormo, T. Trujillo Lanuza, F. Piqueras, C. González y Otaola, J. Torrejón Barba, Familia Jiménez, A. Vargas Zúñiga, P. Cordero Moreno y familia, A. Cabrera y Delgado Silveira, A. Álvarez y otros bienhechores del Real Monasterio, el doctor lucentino Juan Palma Robles, vecino de Almendralejo (Badajoz), acaba de legarnos su biblioteca personal, compuesta por más de tres millares de volúmenes. Inició las entregas de libros al Monasterio el año 1995 y las culmina este 2011, pocos días antes de su muerte, presentida y aceptada, el 23 de julio de los corrientes. La Comunidad franciscana que rige el Monasterio publica su agradecimiento por tan crecido legado, uno de los más importantes que ha recibido desde la fundación en 1908, y suplica la protección de Nuestra Señora sobre el donante y su mujer. Don Juan Palma Robles nació en Lucena (Córdoba) el 21 de marzo del año 1939, en el seno de una familia acomodada. Fue alumno del colegio María Santísima de Araceli (19061964), fundación de los presbíteros locales Joaquín Carmona Garzón y Rafael Jiménez Cuenca, el primer centro educativo que los Hermanos Maristas del P. Champagnat tuvieron en Andalucía. Allí terminó el bachillerato y el curso preuniversitario; superado el cual, se matriculó en la Universidad de Granada, donde acabó licenciado en Medicina general. Casado el 20 de abril de 1981 con doña María Ángeles Antolín Espino, natural de Almendralejo (Badajoz) —a quien había conocido el año 67 en La Rábida (Huelva)—, ejerció la medicina en Oliva de la Frontera, Don Benito, Mérida y en la ciudad de su esposa, adonde se afincaron tras el matrimonio.

D. Juan Palma, poco antes de morir, y su esposa en la biblioteca que han legado al Monasterio

Cabecera de la biblioteca Palma-Antolín

Hombre de profundas convicciones religiosas y políticas, siempre mostró gran interés e inclinación por el mundo de las Letras y la Historia, dedicando parte de su tiempo a la escritura y a reunir una extensa biblioteca de las más diversas materias, teniendo como fundamento los libros que heredó de su padre, el médico Bibiano Palma Garzón, y los que aportó la herencia de su esposa, licenciada en Filosofía y Letras. Esto le llevó a ingresar en la Sociedad Española de Médicos Escritores con un discurso versado en el poeta renacentista Luis Barahona de Soto (1548-1595), médico, corregidor y escritor lucentino. Investigó asimismo los orígenes de la archicofradía de Jesús Nazareno, aunque su argumento y libro preferido sea Lucena Marista (Lucena 2006), que enseñaba con orgullo y cuyas ganancias destinó a una causa humanitaria. Hasta que la salud se lo permitió, anduvo muy dedicado en reunir materiales literarios y

gráficos del Círculo Lucentino, obra por la que se ha interesado la propia entidad. Aunque era una persona muy identificada con la ciudad de Lucena, de la que llegó a ser cronista oficial durante veintiocho años y visitaba frecuentemente por Semana Santa, años antes de morir decidió, de común acuerdo con su esposa, profesora de Literatura, entregar las obras que había reunido (y aún las estanterías) a la biblioteca del Real Monasterio de Guadalupe. Le movió a ello, no sólo su acendrada religiosidad, sino la confianza de que el tesoro cultural que la muerte le arrebataba seguiría siendo objeto de cuidado y predilección entre los muros de esta casa de la Orden franciscana, tan querida en la ciudad cordobesa. Sabedores de la última voluntad del ilustre donante con el que manteníamos esporádicos contactos, fray Antonio Arévalo Sánchez, en calidad de director de la Biblioteca, y su aventajado auxiliar, don Antonio Ramiro Chico —a quien el matrimonio Palma-Antolín distingue con buena amistad, al igual que al anterior archivero, el P. Sebastián García Rodríguez— visitaron la casa, revisaron la biblioteca en compañía del matrimonio y empezaron a trasladar los libros en las primeras semanas de julio, bajo la atenta mirada y jugosos corolarios del señor Palma, ya muy quebrantado por la enfermedad tumoral. El último traslado se hizo el 18 y 19 de julio pasado, ayudados por los jóvenes Emmanuel Ramiro Fernández y Francisco J. Encinas Alonso. Pocos días después, a falta de recoger unos centenares más del uso de la esposa, falleció nuestro bienhechor confortado con los auxilios espirituales. Por él elevamos súplicas al Dios Altísimo, fuente de la sabiduría, «vigor, origen, meta de los sonoros ríos de la vida».


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Breviario

El P. Guillermo recibe el título de Hijo Predilecto

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u El Ayuntamiento de Puebla de Alcocer (BA) ha otorgado al P. Guillermo Cerrato Chamizo, ofm, el título de Hijo Predilecto de la villa, en un acto solemne y emotivo verificado el viernes, día 12 de agosto, en el Salón de Plenos, que se encontraba abarrotado. Al finalizar, todos los asistentes se desplazaron a la calle que le vio nacer, donde se procedió a descubrir una placa conmemorativa y el yunque paterno. Fray Guillermo nació en esa localidad el año1945. Huérfano de padre por una luctuosa deflagración en la fragua familiar, ingresó en el Colegio seráfico de Fuente del Maestre a la edad de diez años. Ha sido ministro provincial (1992- 2001) y guardián de este monasterio (2001-2011). El 30 de julio de 2010 la Junta de Extremadura le concedió la Medalla de Oro de Extremadura.

u Fray Arcángel Manzano Rodríguez, ofm, (Valdeobispo, CC, 1937) ha celebrado el 13 de agosto, en el convento de El Palancar, la Misa solemne de sus Bodas de Oro sacerdotales. En día tan glorioso para él, le acompañaron sus familiares, el ministro provincial, P. Joaquín Domínguez Serna, y otros frailes franciscanos. El P. Arcángel, vicario hoy de la fraternidad de Belalcázar (Córdoba), ha sido formador de los colegios seráficos de Fuente del Maestre (Badajoz) y Córdoba, promotor de vocaciones, y guardián de varios conventos.

El P. Arcángel con el ministro provincial, rodeado de sus familiares

u D. Manuel Pecellín Lancharro (Monesterio, BA, 1944), escritor, bibliógrafo, académico y secretario de la RAEx, es una de las figuras más relevantes del panorama cultural extremeño del último cuarto de siglo. Traemos aquí su nombre porque, con todo merecimiento, ha recibido la Medalla de Extremadura 2011. Licenciado en Teología por la Pontificia de Salamanca y doctor en Filosofía por la Complutense con la tesis sobre el “Krausismo en Extremadura”, ha sido catedrático de instituto desde 1976. Creó y dirigió durante ocho años el Servicio de publicaciones de la Diputación de Badajoz; durante otros diez dirigió el Centro y la Revista de Estudios Extremeños; ha sido presidente de la Asociación de Escritores Extremeños y es cofundador y vicepresidente de la Unión de Bibliófilos Extremeños (UBEx). Ensayista brillante, tiene publicados cientos de artículos, y entre sus libros resaltan los tres tomos de Literatura en Extremadura (1982) y Bibliografía extremeña (1995-1996, 1997-1999 y 2000-2001). Escribió para esta revista unas Historias Mínimas (BA, 2001) y pronunció el Pregón de exaltación guadalupense de 2010. u El arzobispo de Oviedo, fray Jesús Sanz Montes, ofm, trocó durante unas horas el alzacuello por un mono azul y el correspondiente casco con linterna incorporada. Lo hizo para conocer de cerca el trabajo de los mineros, bajando a las entrañas del Pozo Plano de Cerredo, perteneciente a Hullas del Coto Cortés, municipio de Degaña. El arzobispo, acompañado por los responsables de la mina, recorrió sus galerías, descendió a una rampa de tajo y llegó a picar carbón con el martillo neumático. Según explica él mismo en la Web del arzobispado, el objetivo de la visita era lograr «un mayor conocimiento de Asturias y sus gentes», similar a la que está realizando por otras lugares de la diócesis. Bajar al tajo le sirvió para ver que «éste es otro mundo, una realidad dura que me ha conmovido».

Un arzobispo en la mina

u La Asociación cultural Talarrubias viene publicando desde hace casi el cuarto de siglo una revista anual de la comarca La Siberia-Los Montes, en la que colaboran con dedicación y acierto un puñado de cronistas e investigadores de la comarca y aledaños. En el número que acaba de aparecer (Talarrubias, 23 [agosto 2011]), excelentemente editado, se dedican a Guadalupe varios artículos, que por su interés citamos: Ramón Gonzálvez Ruiz, “Guadalupe: la obra de un rey y de un cardenal de Toledo”; Lorenzo Rodríguez Amores, “Valdepalacios: la aldea desaparecida”; Víctor Guerrero Cabanillas; “Ruperto Sacristán Nieto. Último médico de los Reales Hospitales de Guadalupe”; Carlos Cordero Barroso, “Hitos Guadalupenses en el siglo XX”, y Pablo Villanueva Fabián, “¿Un cuadro de Juan Correa? [en Fuenlabrada]”. Felicitamos a su directora, Soledad López-Lago Romero, cronista oficial de Talarrubias (Badajoz) por la alta calidad de los trabajos y por la cuidada y atractiva presentación de la revista.


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Crónica de la Puebla Carlos Cordero Barroso Correspondiente de la Real Academia de Extremadura

Verbenas de barrio Cuando el verano abrió sus puertas para llenarnos de calor, el nuevo Ayuntamiento resucitó parte de aquellas inolvidables verbenas de finales de los años ochenta, que tanto sabor dieron a los barrios guadalupenses. Esta vez se celebraron las verbenas de san Juan, en el Realejo de su nombre, y la de san Pedro, en la calle Nueva de los Capellanes, donde no faltaron las respectivas misas a los santos. Cuando salga esta Crónica también se habrá celebrado la de san Francisco, con degustaciones de dulces y licores artesanales ofrecidos por el vecindario. Toros en julio A finales de julio comenzó en la plaza Mayor y Candelera la lidia de toros “al modo tradicional”, concretamente los días 26 al 31. Fueron seis días en unas fechas que no se utilizaban desde mediados del siglo XIX, alrededor de la festividad de santa Ana [Titular de la capilla que se usaba para los sacramentos de los parroquianos cuando la iglesia estaba ocupada de continuo por el rezo coral]. La gente aguantó como si estuviese en san Fermín. Hubo actuaciones nuevas, conciertos nocturnos y el ganado, de diferentes ganaderías (Adolfo Martín, Alcurrucén, Marqués de Domecq y Corbacho Grande), fue bueno. Hubo

Bella panorámica de Guadalupe y su entorno. (Foto G. Sánchez)

opiniones para todos los gustos sobre las fechas elegidas por los nuevos ediles; pero, finalmente, el pueblo estuvo abarrotado por gente del lugar y de fuera. Para seguir con la moda de los últimos años, las escaleras del Parador y la calle Nueva estuvieron cerradas, lo que me empuja a decir que los pueblos que no amparan sus tradiciones es que no tiene calidad de vida. Concierto para Alfonso XI El día 13 de agosto, festividad de san Hipólito, tuvo lugar en la basílica un concierto de órgano, a cargo del actual organista don Tomás Sánchez Sánchez. Se conmemoraba el setecientos aniversario del nacimiento del rey Alfonso XI, bienhechor del santuario y fundador de la puebla de Guadalupe. Consistió en la interpretación de seis tríos-sonatas de Juan

Sebastián Bach, que, según parecer de los entendidos, fueron concebidas y destinadas a la enseñanza y a la práctica del hijo mayor y preferido de tan insigne músico. Como el autor utilizó un sólo instrumento, cada mano tocaba en un teclado y con los pies el pedal, pues ya existía en tiempos de Bach este tipo de órganos. A mí me gustó mucho la interpretación que hizo el organista titular de la basílica. Con las víctimas del terrorismo Entre los días 5 al 8 de septiembre, el Real Monasterio acogió en su bellísima sala del Capítulo las V Jornadas de la Asociación Extremeña de Víctimas del Terrorismo, con asistencia de la delegada del Gobierno, del director general de apoyo a las vícti-


plazamayor / 39 mas, de la vicepresidenta primera de la Asamblea extremeña y del alcalde de Guadalupe. Entre el numeroso público invitado y asociado se encontraba el Guillermo Vara, anterior presidente de la Junta. Las Jornadas fueron abiertas por el presidente de la Asociación haciendo alusión a la Patrona de Extremadura, para que su imagen proteja a los asociados, consuele a los damnificados por el terrorismo de ETA y haga que las víctimas sean reconocidas de una vez por todas sin que en todo momento falte la justicia. Con este motivo, programaron varias conferencias a cargo de médicos, profesores y licenciados en Derecho, expertos en el tema. Entre los que intervinieron estuvo Jesús Loza Aguirre, secretario primero del Parlamento Vasco y vicepresidente de la Fundación Fernando Buesa. La Asociación intervino junto a las Damas en la ofrenda floral del día 6 de septiembre. La Feria La feria de Guadalupe resultó una miniferia, donde registramos la puesta en escena de la obra “Luz en las sierras” por un grupo de vecinos, la actuación del grupo de folclore de Navalvillar de Pela y la quema de fuegos artificiales en la noche del día 7, el concierto de la Banda de Música en el auditorio de la puebla y villa, el día 8, y al siguiente la actuación de un grupo folclórico infantil de Guadalupe en la plaza Mayor. No hubo más. Así ha sido casi siempre. Sin comentarios. Desde mediados de agosto no dejaron de venir peregrinos a pie hasta el final de la feria. Luego, los fines de semana han venido grupos numerosos hasta finalizar septiembre. Han venido muchos peregrinos andando este año. Tampoco han faltado ciclistas y motoristas y hasta gente a caballo, como los 70 que llegaron el día 25 de septiembre. No me resisto a citar en este último apartado de nuestra Crónica la ausencia de don Agustín Pajaro, que lo hacía desde muchísimas décadas, acompañado de su familia, como ejemplo de un caballero enamorado de Santa María. Meteorología El clima de los meses de agosto, septiembre y buena parte de octubre ha sido muy caluroso, registrándose temperaturas superiores a los 33 grados. Entre el 5 y el 16 de agosto se alcanzaron los 40º. El 19 de agosto, a las 21h, tuvimos una temperatura exterior de 39, 8º, y a la 1 de la madrugada del 20, alrededor de los 30º. En septiembre, sin embargo, hubo mañanas de 12º, aunque luego la mayor parte de los días hasta final de mes los termómetros ha seguido marcando entre 30 y 33º. La lluvia hizo acto de presencia, en forma de tormenta, el día 20 de agosto, dejando 23 litros por metro cuadrado. El 1 de septiembre cayeron 10 litros. Llevamos, pues, 1. 115, 50 l. desde primeros de octubre del año pasado.

Estampa

Lo ojos de ese niño

Yo conocí a un hombre alto y fuerte que, a diario, suspiraba por su lugar de nacimiento: Guadalupe. De su boca, aparte de razonables comentarios sobre la política o la vida social nacional o internacional, rara era la vez que no hablara de las bellezas contenidas en el monasterio de su puebla. Como organista en su nueva residencia, con notable frecuencia hablaba a sus amigos sochantres parroquianos de las riquezas que el mundo de la música había dejado en aquel monasterio que, desde los años veinte, ya no veía a diario. Sus labios hablaban con fruición de un frailecito contrahecho que le enseñó música, como a tantos niños de su pueblo, y a él a tocar el órgano. Él, mi padre, me explicaba cómo era aquel franciscano, cargado de espaldas, tremendamente delgado y que la sociedad, años más tarde, pagó sus trabajos desinteresados con una muerte violenta en el convento de Fuente del Maestre1. Aquel hombre alto y fuerte no olvidaba nombrar diariamente a la Virgen de Guadalupe, ni al paisaje, ni hasta la fruta de los huertos de su pueblo. Estaba orgulloso de su nacencia y de su familia. Era un enamorado de lo nuestro. Como ese panadero al que, el pasado 8 de septiembre, vi atravesar la plaza, con ropa de trabajo, y al preguntarle que a dónde iba me contestó que a ver a la Virgen, pues con tanto trabajo no había podido escaparse un momento para verla antes. O como ese niño de la foto, de nombre Pablo, con la medalla al cuello, que tiene clavados sus ojos en la Morenita del cielo. Estas cosas se ven en todos los pueblos de España, pero en Guadalupe no sueño que tienen un no se qué diferente. Quizás tengan otro sabor. Carlos Cordero Barroso 1-. ND. Se refiere al organista P. Víctor Sillaurren Fernández de Líger (1891-1936).


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Garganta de la Trucha (Alía)

Jaime Cerezo Cortijo. Cáceres,1983

Revista Guadalupe número 826  

Revista Guadalupe número 826 completa. Editada por la Comunidad Franciscana de Guadalupe y dirigida por fray Antonio Arévalo Sánchez

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