Especial Vinos 2025

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ANÍBAL DE OTERO Lleva la riqueza, la historia y la singularidad de la comarca a los paladares más exigentes del mundo

Exclusividad, carácter y elegancia en cada botella

JAVIER FERNÁNDEZ

PONFERRADA. El proyecto de Aníbal de Otero surge de la evocación de una infancia entre viñedos, de los aromas y colores de la tierra berciana que acompañaron la niñez de su fundadora, Elva García, y de su deseo de preservar el legado de sus padres. Esta mezcla se transforma en vinos que son un verdadero testimonio de la tradición y el talento de la región. Situada en pleno corazón del Bierzo (Villafranca del Bierzo), la bodega se beneficia de los viñedos del paraje de ‘Los Fornos’ en Otero de Toral, uno de los territorios más privilegiados para el cultivo de la Mencía, donde la combinación de suelos pedregosos y pizarras, junto al amparo de los montes de la Cabrera y la majestuosidad

de las Médulas, los Ancares y el ancestral Castro Bergidum, los ríos Burbia, Cua y Sil, confiere a sus vinos un carácter inimitable y profundamente arraigado al territorio.

Cada vid centenaria que sustenta esta tradición ha sido cuidada durante generaciones, cultivada artesanalmente en vaso, con rendimientos extremadamente bajos que rondan apenas medio kilo por planta. La vendimia se realiza de forma manual, en pequeñas cajas de 20 kilos, recogiendo la uva en su punto óptimo de maduración. La fermentación del mosto se lleva a cabo en pequeños depósitos de acero inoxidable y, posteriormente, los vinos envejecen en barricas de roble francés cuidadosamente seleccionadas, bajo la supervisión me-

ticulosa del enólogo José Hidalgo. Esta filosofía, simple pero firme, se centra en respetar al máximo la esencia de la uva, preservando la pureza del fruto y la autenticidad de su origen.

LA MEJOR BODEGA DE CASTILLA Y LEÓN

El esfuerzo y la pasión de Aníbal de Otero no han pasado desapercibidos. La Academia de Gastronomía de Castilla y León ha otorgado a la bodega el prestigioso título de mejor bodega de la comunidad, un reconocimiento que subraya su compromiso con la calidad, la innovación respetuosa con la tradición, la autenticidad y la capacidad de proyectar la viticultura berciana en el panorama nacional e internacional. Este premio confirma que la bodega no solo elabora vinos ex-

cepcionales, sino que también marca un referente en la excelencia vitivinícola de Castilla y León.

CONQUISTANDO EL MUNDO

Entre sus referencias, el tinto Los Fornos sobresale como auténtico emblema de la bodega. Su Mencía 2017 se ha consolidado como un vino de prestigio internacional al recibir medalla de oro en los Decanter World Wine Awards (DWWA 2025) con 95 puntos, además de gran medalla de oro en CIVAS AKATAVINOS (98 puntos). Esta serie de reconocimientos confirma que estamos ante un vino capaz de transmitir la esencia más pura de su tierra y la dedicación artesanal que le da vida.

Lo que distingue a este vino es su elaboración con uvas de cepas centenarias, algunas de hasta 130 años, que aportan una concentración, intensidad y complejidad extraordinarias. En boca, Los Fornos Mencía 2017 despliega un equilibrio impecable entre fruta roja jugosa (fresas, grosellas y arándanos), delicadas flores violetas, toques de roble humeado y taninos envolventes, con un final largo y vibrante que refleja la mineralidad y la profundidad del Bierzo. Es un vino que puede disfrutarse joven, revelando su frescura y vitalidad, o evolucionar en botella para acompañar platos más estructurados, siempre mostrando su carácter único y elegante.

EMBAJADOR DEL BIERZO

Con estos logros, Aníbal de Otero se consolida como un embajador internacional del Bierzo, llevando la riqueza, la historia y la singularidad de la región a los paladares más exigentes del mundo. Cada botella no solo representa un vino de calidad excepcional, sino también una historia familiar, un legado vitivinícola y un territorio lleno de identidad. Los Fornos y el resto de la gama de la bodega son un reflejo de que la excelencia y la tradición, cuando se combinan con pasión y cuidado artesanal, dan como resultado vinos que trascienden fronteras y emociones, dejando una huella imborrable en quienes los descubren.

La bodega se beneficia de los viñedos de ‘Los Fornos’ en Otero de Toral. L.N.C.
Botella de Los Fornos. L.N.C.

BODEGAS GANCEDO Con el lema «el viñedo por principio» capitanean los grandes caldos de la DO Bierzo

Un paseo respirando el vino en la copa de un columpio berciano

MAR IGLESIAS

PONFERRADA En el corazón del Bierzo, en Quilós (Cacabelos), Bodegas Gancedo convierte cada botella en un reflejo del viñedo que la vio nacer. La filosofía de esta bodega familiar es clara: «el viñedo por principio», lo que se traduce en un cuidado esmerado de sus 80 hectáreas de viña y en la apuesta por variedades autóctonas como Godello, Doña Blanca y Mencía.

Los viñedos, situados entre montañas a alturas que oscilan entre los 500 y 750 metros, se benefician de un microclima único que permite una maduración lenta de las uvas, conservando su frescura y personalidad. Suelos arenosos, arcillosos, calcáreos y pizarrosos aportan terruño y carácter a cada vino, logrando una elegancia y estructura que hacen que cada sorbo transporte directamente al viñedo.

Entre sus creaciones más reconocidas destaca Capricho Godello, cultivado en el paraje de Lamas de Picón, donde más de 600 parcelas están dedicadas a esta variedad. Este viñedo no solo ofrece uvas excepcionales, sino que se ha convertido en un icono del Bierzo gracias al columpio que se ubica en la parte más elevada de la finca, símbolo de la bode-

ga y punto de encuentro para los visitantes.

El enoturismo en Gancedo ofrece experiencias que van más allá de la cata.

Los visitantes pueden recorrer los viñedos en todoterreno, descubrir parcelas centenarias y disfrutar de momentos únicos como balancearse en el columpio rodeado de montañas mientras sienten la esencia del terroir. Cada visita es una inmersión en la tradición vitivinícola berciana, con la posibilidad de conocer de primera mano el trabajo ecológico y artesanal que garantiza la máxima calidad de sus vinos.

Bodegas Gancedo produce actualmente seis vinos diferentes, entre ellos Xestal, cien por cien Mencía con doce meses de crianza; Gancedo, también Mencía, pero con crianza más ligera; y el Capricho Val de Paxariñas rosado, cien por cien Mencía. Cada vino cuenta una historia, desde la parcela hasta la copa, reflejando la personalidad del viñedo y el amor por la tierra.

Para los amantes del vino y del turismo experiencial, Bodegas Gancedo no es solo un lugar para catar, sino un destino que invita a sentir, descubrir y conectar con el Bierzo a través de su paisaje, sus uvas y sus vinos.

la

sus

El original columpio para ver de otra manera la bodega. GANCEDO
Trabajando en
vendimia, en
viñedos de cuento. GANCEDO

EL SALGUERAL Es una tienda de vinos situada en pleno casco antiguo de Ponferrada donde se celebra la cultura vitivinícola

Tienda de El Salgueral en la calle Ancha de Ponferrada.

El

Salgueral: donde el sabor, el arte y el sonido se entrelazan

JAVIER FERNÁNDEZ

PONFERRADA. El Salgueral es una vinoteca ubicada en pleno casco histórico de Ponferrada, en la emblemática calle Ancha. Nació hace algo más de cinco años de la mano de la familia Castelo, un equipo de amantes del vino que, con dedicación y conocimiento, detectó la necesidad de un espacio especializado que reivindicara

la cultura vinícola en una de las tierras con mayor tradición enológica del país. Con el paso del tiempo, El Salgueral se ha consolidado como un referente indiscutible en el panorama nacional, reconocido como una de las mejores tiendas de vinos de España gracias a su compromiso absoluto con la especialización exclusiva en este producto, que es el corazón y razón

de ser del proyecto. Su catálogo supera las 350 referencias cuidadosamente seleccionadas, en el que conviven grandes clásicos con proyectos emergentes y producciones limitadas. La selección abarca tintos, blancos, rosados, dulces y generosos, con especial protagonismo de los vinos del Bierzo, sin olvidar otras denominaciones nacionales consoli-

dadas y una representación internacional, especialmente de etiqueta francesa. A esta oferta se suma una selección sobresaliente de espumosos, cavas y champagnes, que se ha convertido en uno de los grandes atractivos de la tienda, tanto para aficionados como para paladares expertos en la materia. Las referencias rotan periódicamente, en un ejercicio de renovación constante que invita a descubrir, a explorar y a sorprenderse en cada visita.

Su catálogo supera las 350 referencias cuidadosamente seleccionadas

Sin embargo, El Salgueral no es solo un lugar para adquirir vino: es un espacio cultural donde el vino se entiende como experiencia. Allí es habitual encontrar exposiciones temporales de arte, así como sesiones musicales con vinilos seleccionados para acompañar la atmósfera de la tienda. Esta integración entre vino, arte y música crea un ambiente multisensorial, íntimo y estimulante, donde cada copa encuentra un contexto sonoro y visual que amplifica el disfrute. Su filosofía se basa en la cercanía con el cliente y en la transmisión honesta de conocimiento, compartiendo recomendaciones basadas en experiencia y criterio. Además, con el propósito de llevar esta experiencia más allá de las paredes de la tienda, realizan envíos a cualquier punto de España, abriendo la posibilidad de que amantes del vino de todo el país puedan acceder a su cuidada selección. Así, El Salgueral representa una forma de entender el vino que trasciende la mera compra: es un lugar donde se celebra la cultura vitivinícola, donde se cuida cada referencia como una pieza singular y donde el arte, el sonido y el sabor se entrelazan para ofrecer algo más que una botella: una experiencia completa.

DO LEÓN Las bodegas adscritas siguen ganando prestigio a nivel internacional con hasta 80 medallas esta temporada

Vinos que encandilan a través de los cinco sentidos

A.R.

LEÓN. Encandilar a alguien en la primera toma de contacto nunca resulta fácil, pero si eso con un vino de la DO León se antoja mucho más fácil. Todo ello a base de trabajo y esfuerzo, sin que nadie le haya regalado nada, los vinos del Consejo Regulador cada vez logran conquistar más adeptos a través de los cinco sentidos.

Una denominación de origen ubicada en la zona sur de la provincia de León, integrando parte de la provincia de Valladolid y limitando con las provincias de Zamora y Palencia, con una superficie de unos 3.317 kilómetros cuadrados, cuyo crecimiento y la de sus vinos está siendo imparable y, parejo a él, lo es también el reconocimiento al trabajo bien hecho. En ello juega un papel importante la tarea de promoción que desempeñan en este Consejo Regulador para dar a conocer sus vinos, volcado con diferentes acciones en transmitir al mercado la importancia que tienen sus elaboraciones en cuanto a calidad y exclusividad. El trabajo de viticultores y bodegueros, de la mano de la DO León, les ha llevado a recoger en estos últimos meses una muy buena cosecha de éxitos internacionales de gran prestigio.

80 MEDALLAS DE SUS VINOS

Las bodegas adscritas al Consejo Regulador de la Denominación de Origen León cierran la temporada de grandes concursos internacionales con el extraordinario balance de ochenta medallas, mayoritariamente de oro, para sus vinos de las variedades de uva Albarín y Prieto Picudo. El transfronterizo Vinduero-Vindouro, que habitualmente pone fin al ciclo concursal, premió con su más alto reconocimiento, el Gran Arribe de Oro, al blanco ‘Pincerna 2024’, de la variedad Albarín (95,33 puntos sobre 100) y de la bodega Pincerna (Grajal de Campos), y al rosado ‘Gurdos 2024’, de Prieto Picudo (95,70) y de la sociedad Gordonzello (Gordoncillo). Al haber alcanzado las puntuaciones más altas entre todas las muestras presentadas, ambos vinos son reconocidos como los mejores en sus categorías. El mismo certamen otorgó una medalla de plata al también albarín ‘Albaricus 2024’ (89,30), de Vitis Velado (Castrotierra de Valmadrigal), en la categoría de blancos sin crianza, y de oro al ‘Kyra 2021’, de la misma va-

riedad y de Gordonzello, en este caso en la clase de blancos con crianza. Pero fueron los rosados de Prieto Picudo de la DO León los que se convirtieron en grandes protagonistas del concurso al copar cuatro de los seis primeros puestos, pues al gran oro del ‘Gurdos’ se sumaron los oros para el ‘Castillo de Valmadrigal 2024’ (91,30), de Vinícola Valmadrigal, el ‘Peregrino 2024’ (91,10), también de Gordonzello, y el ‘Canalla Rosé 2024’ (90,80), del proyecto personal Vitis Velado. Los otros dos oros en la categoría general recayeron en el ‘Babia 2022’ (91,40), de la bodega de Castrotierra de Valmadrigal, y el ‘Don Suero Crianza 2020’ (90,10), de Vinos de León-Vile (Valdevimbre), ambos en la categoría de tintos con crianza superior a seis meses e inferior a catorce. El palmarés de quince medallas para los vinos de la Denominación de Origen León lo completan las seis de oro concedidas en la categoría ‘En Femenino’, que otorga esa parte de un comité de cata siempre rigurosamente paritario. Fueron esta vez para el blanco ‘Pincerna’ (95,50), los rosados ‘Gurdos’ (95,40), ‘Peregrino’ (92,00) y ‘Castillo de Valmadri-

gal’ (90,80), y los tintos con crianza ‘Babia’ y ’Don Suero Crianza’. No obstante, otra cosecha especialmente generosa había llegado recientemente de la mano del también prestigioso certamen International Wine & Spirits Competition, con trece medallas, siete de oro y seis de plata para Vinos de León-Vile y para la sociedad de viticultores Melgarajo. Los oros fueron para el blanco ‘Vile La Finca’, un albarín de 2019, y los tintos de Prieto Picudo ‘Don Suero Crianza 2020’, ‘Don Suero Reserva 2018’ y ‘Vile La Finca 2017’, de la bodega de Valdevimbre. Y también para los ‘Melgus Gran Reserva 2014’, ‘Melgus Reserva 2014’ y ‘Valdeleña Autor 2015’, del operador que tiene su viñedo en Melgar de Abajo (Valladolid). Las seis platas del IWSC correspondieron a los blancos ‘Valjunco Albarín 2023’ y ‘Valdeleña Semidulce 2024’, además del rosado ‘Valjunco 2024’ y los tintos ‘Don Suero Roble 2023’, ‘Melgus Crianza 2015’ y ‘Valdeleña Roble 2015’, todos de Prieto Picudo. Especial valor tienen también las ocho conseguidas en el Decanter World Awards, el concurso más importante e influyente del mundo. Dos vinos cer-

tificados por la DO León se alzaron con sendas medallas de plata en la sección exclusiva para tintos y blancos del Concours Mondial de Bruxelles para el ‘100 Cepas Crianza’ de la añada 2019 (Bodega Cien Cepas-Corbillos de los Oteros) y el blanco ‘Lágrima de Vitalis 2024’ (Vitalis-Villamañán).Y finalmente el rosado ‘Gurdos 2024’ (Gordonzello-Gordoncillo) consiguió una medalla de oro más en el Concurso Nacional de Vinos de Pequeñas DO’s. Al cierra de la temporada, los vinos certificados por la Denominación de Origen León han acumulado ochenta medallas (cinco grandes oros, cuarenta y seis de oro, veinticuatro de plata y cinco de bronce) en los grandes certámenes vinícolas internacionales, confirmando una vez más las excelentes cualidades organolépticas y el extraordinario potencial enológico de las variedades autóctonas de referencia, la Albarín en el caso de los blancos y la Prieto Picudo para rosados y tintos.

UNA BUENA VENDIMIA

Las bodegas adscritas al Consejo Regulador de la Denominación de Origen León concluyeron una vendimia 2025, marcada por la normalidad, con la recogida de más de tres millones de kilos de uva (3.008.365 frente a los 2.829.211 de la anterior), lo que supone un incremento de la producción del 6,3% sobre la de 2024. La ausencia casi total de lluvias que interrumpieran el trabajo en la viña posibilitó una recolección ordenada, escalonada, rápida y en perfectas condiciones de maduración de la uva y parámetros generales. La vendimia se inició el 7 de septiembre y concluyó el 13 de octubre. La previsión inicial del departamento técnico de la DO León, de tres millones de kilos, se cumplió finalmente casi con total exactitud. Una primavera lluviosa permitió al subsuelo acumular humedad y desarrollar con total normalidad la floración y el cuajado del racimo, incluso hasta el envero. Pero la ausencia de precipitaciones desde julio hasta la fecha de inicio de la vendimia y el excesivo calor de agosto, con altísimas temperaturas y sin apenas contrates térmico entre el día y la noche, hicieron temer una merma de la producción que finalmente no llegó a producirse en todos los territorios. Sin embargo, fue precisamente ese calor del estío y la sequedad del final del ciclo vegetativo lo que evitó la aparición de plagas. Y eso, unido a la ausencia de granizadas y al hecho de que los numerosos incendios que devastaron la provincia no llegasen a dañar el viñedo en el sur-sureste de la provincia, propició racimos muy bien formados, homegéneos, limpios y de uva de menor tamaño, pero extraordinaria sanitariamente y de altísima calidad, lo que augura grandes vinos para la añada 2025.

Ese crecimiento en volumen del 6,3% de este año rompe la merma del 6,8% de producción de la vendimia de 2024 y vuelve a situar a la DO León por encima de los tres millones de kilos, aun-

Vinos de la DO León de sus distintas variedades.

que en un escenario económico que, a día de hoy y si bien las circunstancias y las causas son otras distintas, todavía sigue siendo adverso para el consumo con carácter general y para el vino muy en particular. En ese contexto, la variedad reina Prieto Picudo acapara con 2.140.492 kilos (2.109.541 en 2024) la mayor parte de la producción entre las tintas, cae la Mencía (8.773 frente a 10.662), también principal para la elaboración de rosados y tintos, y aumenta la complementaria Tempranillo (148.160 frente a 115.669). Crece en su segunda añada la Negro Saurí (2.780 frente a 2.120). La modificación hace dos años del Pliego de Condiciones del Consejo Regulador para incorporarla como variedad principal permitió la elaboración y comercialización durante el pasado mes de agosto de un primer vino, rosado, por parte de la sociedad de viticultores Melgarajo (Melgar de Abajo-Valladolid). Esta vinífera, aunque con otras sinonimias en El Bierzo, Galicia y norte de Portugal, siempre tuvo presencia en el territorio de la DO León y fue incluida por el Itacyl en el programa de recuperación de variedades autóctonas históricas de las denominaciones de origen de Castilla y León. Pero su producción todavía sigue siendo simbólica y sus posibilidad enológicas, aún inexploradas.Y entre estas tintas vuel-

ve a quedar sin registro de vendimia la Garnacha, con la condición de autorizada, aunque ya en desuso. La mejor noticia la protagoniza de nuevo la blanca Albarín, con 527.764 kilos frente a los 439.908 de 2024, lo que supone nuevo récord y permitirá poner en el mercado alrededor de medio millón de botellas para responder a su creciente demanda. Contiene su descenso la Verdejo, con 173.411 kilos (145.450 en 2024 y bastante más en añadas anteriores), y se mantiene en cifras residuales la Godello (6.980 frente a 5.860 de la anterior). No obstante, siguen sien-

do principales como blancas. Sobre ese volumen total de más de tres millones de kilos, la aportación de los viticultores independientes (741.900, un -0,4% respecto a 2024) se mantuvo prácticamente estable, si bien es cierto que esa tendencia a la baja la compensa la creciente extensión de cultivo propiedad de las bodegas.

La mecanización de la vendimia (el 93% del censo vitícola corresponde a viñedos en espaldera) posibilitó realizarla en las mejores condiciones de maduración, grado alcohólico y acidez. La uva presentó una excelente relación piel-pulpa y muy buenos parámetros

generales. Los enólogos destacan de manera unánime las excelentes cualidades para la elaboración de vinos con las variedades de referencia, Albarín y Prieto Picudo, y sobre todo resaltan el enorme potencial aromático de la blanca, al igual que en 2024 muy por encima incluso de su alto nivel habitual. Los vinos blancos serán muy terpénicos, florales, frutales y frescos en boca por las características de las propias variedades, especialmente los albarines, equilibrados y con excelentes aptitudes también para elaboraciones complejas. La Prieto Picudo, esencialmente destinada a la elaboración de rosados (suponen casi el 70% de la producción total), permitirá elaborar vinos de gran pureza varietal, aromáticos y también con muy buenos equilibrios entre alcohol, como respuesta a la exigencia en ese sentido, y la acidez característica que siempre le aporta frescura. Los enólogos se enfrentarán, un año más, al reto de gestionar esas excepcionales condiciones de la fruta para elaborar unos tintos que, con magníficas aptitudes también para la crianza, incluso larga, probablemente recordarán a los de las mejores añadas. Serán vinos muy raciales, con toda la fuerza y rusticidad de una variedad difícil como la Prieto Picudo, pero con la agradable finura, sedosidad y elegancia que vienen caracterizando a los de las últimas añadas.

Copas de vino de la DO León preparadas para una cata.

BODEGAS ESTÉVEZ Cuando un proyecto nace de la nostalgia del hogar berciano

Versos de Valtuille: cuando la historia familiar se convierte en vino

MAR

PONFERRADA En Valtuille de Abajo, en pleno corazón del Bierzo, la historia de una familia se entrelaza con la tradición vitivinícola para dar lugar a Bodegas Estévez, una firma que no solo elabora grandes vinos, sino que también narra una historia de amor, pérdida y regreso a los orígenes.

La familia Estévez, originaria de Valtuille de Abajo y establecida parcialmente en México desde 1942, siempre soñó con regresar a sus raíces cuidando los viñedos que Antonio Estévez, escritor y pensador libertario, trabajaba a principios del siglo XX antes de exiliarse por la Guerra Civil. La herencia vitícola comenzó incluso antes, con los primeros viñedos que su bisabuelo Ramón adquirió tras trabajar en Brasil a finales del XIX.

Décadas más tarde, Helios Estévez, hijo menor de Antonio, emigró a México para conocer a su padre. Allí formó su propia familia y prometió regresar al Bierzo para devolver a la tierra todo lo que le había dado. Su amor por la tierra lo transmitió a sus cuatro hijos -Helio, Carlos, Nandy y Laura- quienes hoy forman parte de esta apasionante aventura vitivinícola. Así nació la bodega, con una marca peculiar que le cura de haber regresado al Bierzo ya sin su padre, los Ver-

sos de Valtuille, un proyecto que mezcla sueño familiar, desafío y memoria de la historia de un padre que nunca pudo cumplir un último deseo: volver a casa con su esposa.

UN VIÑEDO SINGULAR, CON PASIÓN

La bodega cuenta con 17 hectáreas de viñedo en vaso, situadas entre 400

y 600 metros sobre el nivel del mar, con suelos de arcilla y arena y una edad media de 90 años. La filosofía de agricultura regenerativa respeta el medio ambiente y garantiza uvas con carácter único, ideales para expresar la singularidad del terroir de Valtuille. Cada parcela se vinifica por separado, buscando que cada botella refleje la esencia de su origen.

Como no podría ser de otra forma en la DO Bierzo, la Mencía y el Godello son las variedades protagonistas. La Mencía, autóctona y cultivada desde la época romana, destaca por sus notas de frutas rojas y negras silvestres y su expresión aterciopelada en boca. El Godello, conocido desde el siglo XII, ofrece aromas complejos y vinos suaves, con gran cuerpo y acidez equilibrada.

VINOS QUE SON VERSOS

La marca Versos de Valtuille es la estrella de la bodega. Entre sus referencias destacan: Versos de Valtuille – Godello sobre lías finas 2023: 100% Godello, vinificación en foudre de roble francés, crianza de 12 meses y calificación de 93 puntos Peñín. O Versos de Valtuille – Rosado 2022: coupage de Mencía, Bastardo y Go-

dello, fermentación espontánea en barricas de roble francés, 93 puntos Tim Atkin. Y Versos de Valtuille –Mencía 2024: coupage de viñedos viejos, crianza en foudres de roble francés, 92+ puntos Robert Parker. Además, la bodega elabora 6 vinos de paraje, como Pal de la Vega 2023 o Paraje Mata Los Pardos 2022, cada uno con personalidad propia y todos ellos con crianza en madera, reflejando la identidad de su viñedo.

UN PROYECTO CON ALMA

Más que una bodega, Estévez es esos Versos de Valtuille, un homenaje a la memoria y al compromiso con la tierra. Cada botella es un relato que combina la historia familiar, la tradición vitivinícola del Bierzo y la pasión de un equipo que incluye al enólogo César Márquez Pérez desde 2021. La madera, presente en todos sus vinos, actúa como un hilo conductor que une pasado, presente y futuro.

Versos de Valtuille no solo produce vino: narra historias, celebra raíces y convierte cada sorbo en un homenaje a la tierra y a la familia que la cuida desde hace generaciones.

Helios Estévez y sus hermanas en una imagen histórica que dice mucho de lo que es Bodegas Estévez. L.N.C.

VALENCIA DE DON JUAN Cada final de mes de julio, sigue siendo el epicentro de la Feria del Vino de la propia Denominación

Coyanza, donde el vino de la DO León sabe mucho mejor

A.R.

VALENCIA Es una de las ciudades de celebración de ferias por excelencia de la provincia leonesa y, como no podía ser de otra manera, ante los ojos de su encantador castillo, es el lugar de encuentro ideal desde hace más de 20 años para la celebración de la Feria del Vino de la DO León.

Valencia de Don Juan se ha ganado a pulso ser considerada como uno de los mejores lugares para saborear el vino, tal y como ha demostrado desde hace más de 20 años en el entorno del Jardín de los Patos con la celebración de la Feria del Vino que siempre atrae a multitud de personas. Con respeto de su tradicional Feria de Febrero, la Feria del Vino de la DO León se ha convertido actualmente en una de las señas de identidad de Coyanza cada verano para degustar junto a familiares y amigos de

El brindis frente al castillo es de cita obligada a finales de julio. SAÚL ARÉN

los mejores vinos elaborados en la zona, así como en la provincia.

Una muestra que en la edición de

del mundo del vino, así como de las diferentes actividades paralelas que ofrecía la feria. Un «éxito rotundo» que vuelve a demostrar que la muestra tiene tirón y muestra para rato.

Asimismo del carácter familiar, la feria tiene también vocación solidaria por la presencia, habitual en las actividades divulgativas de la DO León, de la asociación de familiares y enfermos de alzhéimer de Valencia de Don Juan y su comarca (Alcordanza) que siempre recauda para contribuir a la financiación de su labor social mediante donativos en el stand en el que ofrecerá agua y alimentos básicos.

EN BUSCA DE LA DISTINCIÓN

En busca de seguir haciendo crecer esta Feria del Vino que organiza la DO León con la colaboración del Ayuntamiento de Valencia de Don Juan, el actual equipo de gobierno del consistorio coyantino está tratando de darle un impulso más.

Para ello, el concejal de Ferias y diputado provincial, Ángel Pérez Muñoz, afirma que el Ayuntamiento trabaja que la Feria del Vino sea declarada como manifestación popular de Interés Turístico Provincial.

Según explica el edil, «ya se lo hemos solicitado a la Diputación de León a sabiendas de que en esta edición no cumplirá con los requisitos necesarios para conseguirlo ya que incumple el requisito de haberse celebrado al menos 25 ediciones habiéndose celebrado nada menos que 23». Aún así, espera que próximamente para lograr dicha distinción.

SEDE DE LA RUTA DEL VINO DE LEÓN Por otro lado, desde el consistorio aprovechan este medio para hacer público que Valencia de Don Juan se postulará a albergar la sede de las nueva asociación ‘Ruta del vino de León’, que en estos momentos esta en proceso de obtención de la certificación del territorio vitivinícola del sur de la provincia y norte de Valladolid como Ruta del Vino por parte de la Asociación Española de Ciudades del Vino (Acevin).

este 2025 logró reunir durante los tres días de celebración a más de 25.000 personas que se acercaron a disfrutar

Rutas del Vino de España, que agrupa a las de todo el país, financiado y promovido por el Ministerio de Industria, Energía y Turismo, es un producto turístico ideado para hacer descubrir al viajero territorios y atractivos diferentes. Están emplazadas en 36 zonas vitivinícolas que desde hace años trabajan bajo la tutela de la administración estatal y de Acevin para generar experiencias memorables.

La Feria del Vino de la DO León de Valencia de Don Juan siempre cuenta con gran acogida por parte del público. L.N.C.

TAMPESTA Ubicada en Valdevimbre, la bodega es referente dentro de la DO León

Respeto al origen y ambición enológica

ESTEFANÍA NIÑO

LEÓN. Ubicada en Valdevimbre –corazón de la DO León a la que pertenece– Bodegas Tampesta lleva desde 2004 elaborando vinos que destacan por su calidad y singularidad. La bodega se fundaba en el año 1999 en la que fue toda una apuesta por la tradición vitivinícola de la zona de Valdevimbre–Los Oteros, al sur de la provincia de León y por las variedades autóctonas de la zona. En pocos años sus vinos han destacado debido a la calidad y singularidad de sus elaboraciones. En el año 2015 se inicia una nueva etapa coincidiendo con un cambio de titularidad. Se renueva la imagen y las instalaciones, dando un nuevo impulso a este proyecto ilusionante.

A lo largo de los últimos años, Bodega Tampesta ha logrado consolidarse como referente dentro de la Denominación de Origen León. Su apuesta por variedades autóctonas, su coherencia estilística y la calidad de sus elaboraciones la sitúan entre los proyectos más interesantes del noroeste español.

Si hay una uva que define a Tampesta es la Prieto Picudo, una variedad única que durante décadas estuvo al borde de la desaparición. La bodega apostó por ella cuando pocos creían en su potencial. Hoy, sus vinos tintos y rosados se han convertido en una referencia para quienes buscan algo genuinamente leonés. Sus tintos suelen ofrecer frutas rojas vibrantes, notas florales y un fondo mineral, siempre con ese toque de acidez que despierta el paladar. En su versión rosada, la bodega ha conseguido vinos aromáticos, ligeros y sorprendentemente gastronómicos.

Otra de las joyas que Tampesta ha

sabido pulir es la Albarín, una uva blanca que había quedado relegada a elaboraciones menores. En manos de la bodega, se convierte en vinos frescos, con aromas cítricos y herbáceos y una estructura que la distingue de otras variedades blancas de la zona. Sus ediciones limitadas han logrado una presencia constante en cartas de restaurantes y tiendas especializadas.

La bodega ha potenciado también la experiencia enoturística. Las visitas guiadas permiten recorrer los viñedos, conocer los métodos de elaboración y degustar sus vinos en un

Fundada en 2004, en 2015 inicia nueva etapa con su cambio de titularidad

La bodega ha sabido potenciar la experiencia enoturística en sus instalaciones

entorno natural privilegiado. No es raro que los visitantes describan la experiencia como un viaje íntimo al León más profundo.

Aunque el proyecto mira al futuro, la estética y el espíritu de la bodega mantienen un diálogo permanente con la tradición: depósitos de acero combinados con barricas de roble seleccionadas, crianza cuidadosa y un enfoque artesanal en cada etapa del proceso. Cada botella parece resumir un mismo mensaje: respeto al origen y ambición enológica.

Recorrer los viñedos, conocer los métodos de elaboración y degustar sus vinos.
La estética y el espíritu de la bodega mantienen un diálogo con la tradición.

LEYENDA DEL PÁRAMO Se fundaba en 2010 en Valdevimbre con el compromiso de recuperar lo propio, la Prieto Picudo

El sueño que rescató un territorio y una uva única

ESTEFANÍA NIÑO

LEÓN En pleno corazón del Páramo Leonés, donde el viento acaricia los viñedos y la tierra se vuelve áspera pero generosa, surgió hace poco más de una década un proyecto que pocos creían posible: rescatar del olvido una de las variedades más singulares del noroeste español, la Prieto Picudo, y demostrar que el futuro del vino también se escribe recuperando lo propio. Así nació Leyenda del Páramo, una bodega que hoy es referencia en la revitalización de este territorio y en la defensa de las uvas autóctonas.

Fundada en 2010 en Valdevimbre por un pequeño grupo de soñadores –o “románticos”, como ellos mismos se definen– la bodega surgió de una idea que combinaba pasión, terquedad y un profundo respeto por la identidad local. Entre ellos destacaba la figura de Pedro González Mittelbrunn, que un año antes había vinificado en solitario una primera cosecha experimental. El resultado fue tan prometedor que el proyecto tomó forma y encontró seguidores dispuestos a apostar por él.

TRADICIÓN, INNOVACIÓN Y UNA UVA IRREPETIBLE

La Prieto Picudo, variedad autóctona de racimos pequeños y forma cónica, es casi un símbolo identitario de estas tierras. Durante años estuvo relegada

a pequeños viñedos familiares, pero Leyenda del Páramo ha logrado situarla en el mapa nacional e internacional. Sus vinos tintos y rosados destacan por su estructura y frescura, con una viveza que sorprende a quienes se acercan por primera vez a esta variedad. Junto a ella, la bodega trabaja la Albarín Blanco, otra joya local que aporta vinos muy aromáticos y expresivos. La combinación de ambas ha permitido crear gamas que van desde vinos jóvenes y frescos hasta elaboraciones más complejas e incluso espumosos singulares. De hecho, es una de las pocas bodegas que elabora espumosos con estas dos uvas, dando como resultado productos tan originales como el territorio del que proceden.

SUS VINOS

La bodega se caracteriza por un enfoque sostenible: cuidan el medio ambiente, usan técnicas respetuosas con la naturaleza y mantienen un sentido muy íntimo de responsabilidad ecológica. Tienen varias gamas de vino: ‘Flor del Páramo’ de vinos jóvenes (blanco, rosado y tinto),frescos y con identidad. ‘Mittel Pet-Nat’, su línea natural, ecológica y vegana, elaborada de forma totalmente natural y sin intervención alguna. ‘Leyendas de Vida’, una familia de tintos, blancos y rosados con nombres como El Aprendiz, El Médi-

co y El Músico. Y, finalmente, sus vinos especiales, vinos espumosos, dulces y limonadas.

UN PROYECTO, UN DESTINO

Con el auge del enoturismo, Leyenda del Páramo ha sabido abrir sus puertas al visitante. Catas guiadas, recorridos por el viñedo, eventos culturales y un espacio cuidadosamente diseñado permiten que el público conozca no solo los vinos, sino la historia humana que hay detrás. Disponen de

unas instalaciones orientadas al enoturismo y capacidad para la realización de eventos con más de 500 personas. Una gran sala auditorio, sala de catas, tienda gourmet, vinoteca y próximamente, un restaurante sobre los viñedos en el que se ofrecerá un menú degustación con el maridaje de sus distintos vinos… Un lugar ideal y distintos formatos de visita en función de las preferencias de cada grupo para aquellos que quieren combinar paisaje, historia, gastronomía y vino.

Una bodega moderna, sostenible y reconocida. LEYENDA DEL PÁRAMO
Gamas que van de vinos jóvenes a elaboraciones más complejas. LEYENDA DEL PÁRAMO

PRADA A TOPE Una viticultura homérica enmarcada en un Bierzo marca de la casa

Prada y la pasión por los vinos de paraje en Agricultura Ecológica

MER IGLESIAS

ARGANZA. Si una bodega celebró la nueva clasificación de los vinos del Bierzo en los que se daba la oportunidad de señalar con certificación el paraje o la villa de la que provenía cada vino, fue sin duda Prada a Tope y sus vinos del Palacio de Canedo. José Luis Prada, que fue uno de los promotores de la DO Bierzo, había visto en Francia el poder que tenía el terroir, o lo que es lo mismo, la conjunción entre un suelo, una altitud, una orientación y un clima en lo que una variedad va a dar de sí en los vinos. Y si hay un lugar en España en el que eso sea decisivo es El Bierzo, donde la orografía y las variedades de suelo hacen que en muy pocos kilómetros cambie todo. Prada comercializa actualmente un vino de villa y dos vinos de Paraje realmente extraordi-

Prada comercializa actualmente un vino de villa y dos vinos de Paraje realmente extraordinarios

narios, y ambos son de crianza aunque uno de ellos sea blanco. Porque el Prada San Martín es un godello de larga permanencia en barrica antes de pasar a un lento afinado en botella que se hace al gusto francés por los blancos envejecidos.

En España es poco habitual este tipo de elaboraciones, y sólo en Rioja y algún puñado más de bodegas en el resto de España se atreven.

El Prada godello San Martín es de la añada 2019 y es una auténtica joya, resultado de un empeño personal del enólogo, el afamado José Manuel Ferreira, y la contumacia del propio Prada que siempre quiere romper prejuicios.

«Los godellos no pueden envejecer», decían. Pues un complejo menos. Es verdad que tanto Prada como Ferreira jugaban con la ventaja de más de tres décadas envejeciendo blancos de godello y chardonnay para hacer el Xamprada, que en edición especial tiene nada menos que 120 meses de crianza, aunque en este caso no pasa por la madera.

El Prada Godello San Martín se llama así porque proviene exclusiva-

mente de ese paraje, que con su desnivel y orientación se prestan para esta elaboración, de ahí que pueda tener en su etiqueta esa distinción.

Otro Vino de Paraje con DO Bierzo es el Picantal. El nombre nos lleva al pico de la viña más alta, el lugar en el que las cepas de mencía sufren con el estrés hídrico del final del verano y soportan una amplitud térmica brutal las semanas previas a la vendimia… algo que encanta al enólogo porque es eso lo que hace grande esa mencía en comparación con otras cultivadas a sólo 300 metros… Poca producción pero de una extraordinaria calidad para largos envejecimien-

2018.

Todos son, además, de Agricultura Ecológica, lo que les da un punto a mayores de excelencia y convierte la viticultura en una obra auténticamente homérica…

BURBUJA PARA LAS NAVIDADES

Pero sin duda el vino de Prada más solicitado en estas fechas es la burbuja del Xamprada, que desde hace 34 años es un clásico de la Navidad en El Bierzo. Se trata de un coupage de la variedad reina del Bierzo, la godello, con la variedad reina del Champagne francés, la chardonnay. Ambas son de la viña del Palacio, serían Vino

pumosos…

La chardonnay es la que ayuda al envejecimiento del espumoso, que un Xamprada tiene al menos 24 meses de espera en la bodega con sus levaduras antes de salir al mercado.

Ferreira fue un paso más allá, y aparte de estas dos castas blancas introdujo un punto de mencía en el coupage. Es lo que los franceses llaman un ‘blanc de noirs’, es decir, un espumoso que lleva uvas tintas. Eso sí, los que quieren burbuja de mencía tienen el Xamprada Rosado que lleva un aporte de godello pero principalmente es la uva tinta la que domina, si bien con un tono salmón que le da un color característico.

El Xamprada siempre es Brut, de modo que es un espumoso de burbuja fina y persistente que combina con la mayor parte de los platos y puede acompañar una comida de principio a fin. En cualquier caso, un Xamprada en la sobremesa mejora siempre las conversaciones y sobre todo es la

Los viñedos de Prada son un espectáculo antes y después de ofrecer su tributo.
Catálogo de algunos de los vinos de Prada y su bodega de crianza.

DOMINIOS DEL ARRIERO Su ‘Gran Selección 2020’ obtuvo un Zarcillo de Plata en los XX Zarcillo International Wine

Awards

Ha comenzado a brillar en concursos importantes, como en los XX Zarcillo International Wine Awards.

El legado renacido de los arrieros bercianos

ESTEFANÍA NIÑO

LEÓN En lo alto de los valles del Bierzo, entre terrenos de arcilla, piedra y viñas envejecidas, surge Dominios del Arriero, un proyecto vitivinícola que fusiona historia, tradición familiar y una pasión renovada por el vino. Lejos de ser una bodega convencional, es una reivindicación emotiva: la recuperación de un legado ancestral.

RAÍCES HISTÓRICAS

Las raíces de Dominios del Arriero se remontan a 1835, cuando arrieros maragatos procedentes de Santiago Millas adquirieron tierras que antes per-

tenecían al Monasterio de San Pedro de Montes. Estos arrieros recorrieron rutas con sus mulos hasta Galicia, llevando vino como mercancía, y tejieron una red de viñedos, huertas y viviendas. Con el paso del tiempo, las propiedades se dispersaron, pero el recuerdo de aquel oficio y su vínculo con la vid nunca desapareció. Ya en el siglo XIX, tras la guerra de Cuba, el bisabuelo de los actuales impulsores regresó con el espíritu del comercio y abrió un almacén de vinos y coloniales. Esa tradición comercial marcó el camino hacia lo que finalmente sería Dominios del Arriero.

Hoy ese legado ha sido recuperado por Gregorio J. Valderrey Yáñez, restaurador de oficio -gerente del restaurante La Venta de Goyo- y descendiente de aquellos pioneros. Su proyecto no solo es vinícola, sino también familiar: rendir homenaje a sus ancestros y reconstruir las viejas parcelas de viña que una vez cultivaron los arrieros.

VIÑEDOS CENTENARIOS Y PROCESO ARTESANAL

Los viñedos de Dominios del Arriero se encuentran en parajes muy bien orientados del Bierzo, especialmente en Valtuille de Arriba, sobre terrenos

de arcilla y pizarra. Parte de estas viñas tienen entre 60 y 90 años, lo que aporta una riqueza y complejidad únicas al vino. La vendimia es manual, muy cuidada, y la elaboración respeta métodos tradicionales. El uso de pre-maceración en frío, fermentaciones lentas y la crianza en barricas (por ejemplo, en el caso de su Mencía Gran Selección) demuestra un profundo respeto por la fruta y por el terroir.

VINOS CON IDENTIDAD PROPIA

Dominios del Arriero produce principalmente con Mencía (tinta) y Godello (blanca), dos variedades emblemáticas del Bierzo. El vino tinto de Mencía se caracteriza por una nariz compleja de fruta roja y negra, flores como geranio o violetas, y notas de sotobosque. En boca es potente, con textura y una acidez brillante, taninos maduros y sensación de elegancia y longitud. El vino blanco, elaborado con Godello, ofrece un perfil fresco y distinguido. Aromas a fruta exótica se combinan con una textura untuosa, buena concentración y una acidez vibrante que aporta profundidad.

RECONOCIMIENTO Y FUTURO

Dominios del Arriero ya ha comenzado a brillar en concursos importantes. Su Gran Selección 2020 obtuvo un Zarcillo de Plata en los XX Zarcillo International Wine Awards. Este reconocimiento no solo pone en valor la calidad de su vino, sino también el espíritu del proyecto: rescatar viñas antiguas y producir con un enfoque artesano.

Lo especial de Dominios del Arriero no está solo en sus vinos, sino en su narrativa. No es solo una marca, es un puente entre generaciones, entre los viejos caminos que recorrían los arrieros y las nuevas rutas que traza el vino moderno. Visitar sus viñedos, o al menos conocer su historia, es sumergirse en la historia berciana, en la tradición de la arriería, y en la pasión por el vino auténtico. Más allá del mercado, este proyecto es un canto a la memoria y una apuesta por la viticultura sensible, que mira al pasado sin dejar de soñar con el futuro.

Donde vino, sostenibilidad y experiencia se entrelazan

ESTEFANÍA NIÑO

LEÓN A solo 15 kilómetros de León, en pleno corazón del páramo, se alza Vile La Finca, una finca de más de 200 hectáreas donde los viñedos conviven con encinas centenarias, robledales y una fauna autóctona que incluye corzos, perdices y liebres. No es solo una bodega: es un proyecto que nace con una firme vocación de enoturismo, ecología y tradición vinícola.

Una bodega de referencia que surgía hace más de medio siglo de la admiración por las variedades Prieto picudo y Albarín, las dos variedades históricas y casi simbólicas de la provincia de León que dan cuerpo y sabor a sus vinos. El resultado de las vi-

ñas y bodegas tiene como resultado una amplia gama de vinos que abarcan prácticamente todos los segmentos de mercado.

Pero Vile La Finca va más allá y apuesta por la gestión sostenible, rentable y la reducción de su huella de carbono.En de los últimos años ha analizado todo el suelo de su finca, estudiando su valor natural. Para ello, ha analizado en que punto se encuentra y que aspectos son mejorables para seguir aumentando su biodiversidad y sostenibilidad del suelo, buscando soluciones que ayuden a aumentar su resistencia, incremento de la biodiversidad, mejorando la nutrición y actividad microbiana, al reforzar la estructura de la tierra, creando así un impacto positivo en la naturaleza.

ENOTURISMO CON ALMA ENTRE VIÑEDOS

En el corazón de un paisaje donde la vid es protagonista desde siglos, Vile La Finca se ha convertido en un referente del enoturismo contemporáneo: un lugar donde el vino no solo se degusta, sino que se vive. Su filosofía es clara: ofrecer al visitante una experiencia sensorial completa que une territorio, tradición y modernidad. La finca, rodeada de hileras de viñedos que cambian de color con las estaciones, conserva la esencia de la viticultura tradicional. Al recorrerla, los visitantes pueden observar cómo se mantiene el cultivo con prácticas sostenibles, respetando los ritmos naturales y la identidad del terruño.

Por ello, han diseñado varios planes para acercar al visitante al mundo del vino, de la naturaleza y de la tradición como cata en viñedo, cata con comida en bodega tradicional subterránea, o picnic.

La cata en viñedo, consiste en paseo en buggy entre los viñedos. El itinerario realiza varias paradas y, en cada uno de ellas, se cata un vino diferente acompañado de una tapa y una breve explicación técnica de la viña y los vinos.

La cata en viñedo con comida en bodega tradicional, añade a la experiencia anterior un final comiendo en una cueva en Valdevimbre -como Los Poínos, El Túnel, Marcos o San Simón-, donde podremos saborear lo mejor de la cocina de la zona. Si lo que buscamos es algo más informal y desenfadado, el picnic que nos propone Vile La Finca será nuestra opción. El entorno natural y el buen vino serán una vez más aliados para pasar un rato agradable, acompañando una copa de vino de un sencillo almuerzo.

La experiencia, dicen, es un grado y el buen hacer también. La apuesta de Vile La Finca por el enoturismo

Vile La Finca es un proyecto que nace con vocación de enoturismo, ecología y tradición vinícola. DUDUCKY

da sus frutos. Un compromiso con la tierra que se traduce en 4.000 visitantes en el último año, una cifra muy relevante para León y su provincia. Y es que, la idea con la que trabajan día a día es que la experiencia de enoturismo no termine en la bodega, sino que continúe en las cuevas y restaurantes de Valdevimbre, donde invitan

Acerca la agricultura a los más pequeños con iniciativas como el ‘Evento Almendro’

Más de 20 medallas este año, 13 de ellas de oro, reconocen su esfuerzo y trabajo

a sus visitantes a comer y descubrir la gastronomía local. Cada visita ayuda a poner en valor la zona, los vinos de León y una cocina que merece más protagonismo.

UN ENCLAVE SINGULAR CON PROPÓSITO ECOLÓGICO

La Finca no es un viñedo cualquiera. Su enfoque no está únicamente en la producción de vino, sino también en la conservación del entorno natural. Y lo demuestra con acciones concretas: por ejemplo, en su ‘Evento Almendro’ en el que las familias participantes han ayudado a recoger almendras.

La naturaleza no es un decorado: es la verdadera aliada de su trabajo. Y

así a lo largo de este año y en el marco de esta iniciativa han instalado nidos para lechuzas, mochuelos, cernícalos, gorriones y otras aves insectívoras, creando una pequeña “brigada” alada que ayuda a mantener el equilibrio del entorno. Las rapaces controlan de forma natural a los rodedores, mientras que los pajarillos reducen la presencia de insectos, lo que nos permite depender cada vez menos de productos químicos. El siguiente paso llegará el próximo año 2026, momento en el que está prevista la instalación de colmenas de abejas para reforzar la polinización y sumar un nuevo aliado a este ecosistema vivo.

En paralelo, han plantado en los últimos años 10 hectáreas de viñedo experimental, 8 hectáreas de nogales y 5 hectáreas de almendros que ofrecen todo un espectáculo visual cuando florecen, y junto a ellos , cerezos silvestres, servales y pinos púa, que dibujan un mosaico de paisajes a lo largo del año. El resultado es una finca más viva, más sana y más bella.

MÁS DE 20 MEDALLAS EN 2025

El esfuerzo en el viñedo y en la bodega también se reconoce en los concursos. Durante el 2025 obtenido más de 20 medallas, 13 de ellas de oro. El vino más premiado ha sido Don Suero Crianza, entre cuyos galardones destaca una medalla de plata en Decanter, seguido muy de cerca por Valjunco Albarín.

Juntos, estos reconocimientos, el impulso del enoturismo y la apuesta por la biodiversidad dibujan un proyecto que mira al futuro sin renunciar a sus raíces.

En su ‘Evento Almendro’ las familias participantes ayudaron a recoger almendras ecológicas, además de colocar cajas nido para aves. DUDUCKY

GODELIA Donde el Bierzo se bebe y deja que se cuente su historia en cada botella

El vínculo con la poesía, el territorio y un viaje al alma del vino berciano

MAR IGLESIAS

PONFERRADA En el Bierzo todo es relato. La niebla que se descuelga por los montes, la pizarra que cruje bajo las raíces viejas, las manos que aprenden del tiempo y del clima antes que de los libros. De ese diálogo entre tierra y hombre nace Godelia, una bodega que ha hecho de la delicadeza su forma de trabajar y del enoturismo una invitación para entender el vino desde dentro: desde la parcela, desde el valle, desde el silencio de la sala de barricas.

Porque aquí, el vino no se elabora: se cuenta. Cada copa es una pequeña historia del Bierzo, un territorio capaz de ofrecer matices radicalmente distintos a tan solo unos metros de distancia; un mosaico de suelos húmedos de pizarra, arcillas, cantos rodados y viejos viñedos que guardan memoria. Godelia lo recoge todo y lo convierte en emoción embotellada.

Desde su origen, Godelia persigue un objetivo claro: elaborar vinos del Bierzo que hablen con voz propia. Tradición e innovación conviven en equilibrio. «Extraer la mayor expresividad posible de nuestras uvas» es su leitmotiv.

Para lograrlo, la bodega trabaja sobre dos pilares que hoy son su identidad: la uva godello y la uva mencía,

variedades nacidas para contar historias distintas dependiendo del suelo en el que se crían, de la orientación de la viña, de su edad, de cada vendimia.

La godello se convierte en un abanico de posibilidades -desde la frescura y verticalidad hasta la cremosidad y complejidad- y la mencía despliega un lenguaje que va desde lo frutal y lo inmediato a lo profundo y mineral, siempre con una elegancia natural que ya se reconoce en todo el país.

ENTRAR EN EL CORAZÓN DEL BIERZO

Visitar la bodega es entender la raíz de todo. Los visitantes recorren las parcelas que marcan el carácter de cada vino, descubren las técnicas de vinificación y entran en un universo donde cada detalle está cuidado con una sensibilidad artesana.

El viajero encuentra aquí algo más que una cata: encuentra un vínculo. Una forma de vivir el Bierzo a sorbos, de comprender cómo la historia y la gastronomía bercianas están escritas también en cada botella. Caminar entre viñas centenarias, probar un godello mientras el sol rebota en la pizarra o descorchar una mencía frente al paisaje es, quizá, la mejor manera de comprender lo que Godelia llama «poesía en una copa»,

es tu lugar para celebrar cualquier momento. Más allá de las experiencias clásicas de visita y cata, o de propuestas más innovadoras como su escape room, ofrece la personalización de cualquier evento que quieras organizar.

De cara a estas navidades ya comienzan a calentar motores para ofer-

tar una degustación con cóctel, para aquellos que buscan hacer algo diferente a la típica comida/cena de empresa, «y eso va a ser algo que ya se quede con nosotros, no solo de cara a navidad, sino de cara a cualquier persona que quiera una actividad un poco más especial en la bodega», explican desde la firma.

Entre los viñedos de Godelia. GODELIA
Barricas en las que el vino de Godelia se convierte en manjar. GODELIA

BODEGAS PINCERNA Viñedos centenarios, producción limitada, mínima intervención en bodega y respeto por el terroir

La viña, el suelo, el clima y las raíces en cada copa

ESTEFANÍA NIÑO

LEÓN. A pocos kilómetros de la ciudad de León, en una tierra donde el viento acaricia los majuelos desde hace siglos, Bodegas Pincerna se ha convertido en una de las voces más activas en la recuperación del patrimonio vitivinícola de la provincia. Pincerna se alza en la Denominación de Origen León, en Grajal de Campos, siendo un proyecto que surgió con la vocación de recuperar y dignificar las variedades autóctonas de la zona: la Prieto Picudo y la Albarín.

Pincerna nacía de la mano de Alfonso Bazaga y Gabriel García Luengos, junto con la familia Espinosa y el enólogo Andrés Martín Carbonero. Desde sus inicios, los promotores apostaron por un discurso ligado a la autenticidad: viñedos centenarios, producción limi-

tada, mínima intervención en bodega y un profundo respeto por el terroir. La idea: que cada botella cuente la viña, que refleje el suelo, el clima, las raíces.

DEL RESPETO POR LA VIÑA

Sus viñedos se encuentran en varios focos: Grajal de Campos, Gordoncillo y el valle de Villacé. En muchos de esos viñedos hay cepas muy viejas, de más de 90 o incluso 100 años, cuya recuperación ha sido clave para la identidad del vino Pincerna. De ellos se elaboran varias líneas de vino, destacando algunos como el Pincerna Prieto Picudo Tinto, La Retorcida, Pincerna Sumiller Prieto Picudo, Pincerna Rosado Prieto Picudo, Pincerna Albarín Blanco, o Fáfila Pétriz. Para Pincerna, la viticultura no es solo una producción, sino un proyecto de recuperación del patrimo-

nio: rescatar viñedos antiguos, dar valor a variedades casi olvidadas y producir con sensibilidad. Su apuesta es clara: intervención mínima, respeto por la viña y una filosofía ecológica.

MIRANDO AL PASADO PARA CONSTRUIR EL FUTURO

El recorrido por la bodega comienza en una nave donde se conservan depósitos modernos junto a toneles que evocan otra época. La filosofía es clara: aprovechar la tecnología para potenciar lo que la tierra ofrece por sí misma.

La Prieto Picudo, conocida por su racimo apretado y su carácter vibrante, encuentra aquí un espacio para expresarse con profundidad. Los rosados de aguja elaborados de manera tradicional y los tintos de guarda son algunas de las apuestas más

celebradas por quienes buscan vinos con identidad propia. Los viñedos de Pincerna se reparten entre pequeñas parcelas, muchas de ellas trabajadas en vaso, como se hacía antiguamente. La bodega colabora estrechamente con viticultores locales para asegurar que cada planta se cultiva bajo criterios sostenibles, priorizando la mínima intervención y el respeto al ecosistema. Están inviertiendo en la plantación de viñedo y en la gestión de viñas, además de contínua y estrecha colaboración con viticultores.

MÁS ALLÁ DE LA BODEGA

Además de su labor enológica, Pincerna ha impulsado propuestas de enoturismo que permiten a visitantes descubrir no solo la bodega, sino el modo de vida que rodea al vino leonés. Catas, visitas guiadas y experiencias en el viñedo buscan acercar al público urbano a un paisaje cultural en peligro de desaparecer. La bodega también trabaja en líneas de investigación para mejorar la adaptación de sus variedades a un clima cada vez más extremo como parte de su apuesta por la innovación responsable.

En un territorio donde la tradición convive con el desafío de reinventarse, Pincerna encarna ese impulso por mostrar al mundo que León no solo es historia: también es futuro embotellado.

Bodegas Pincerna se ha convertido en una de las voces más activas en la recuperación del patrimonio vitivinícola de la provincia. PINCERNA

TENDENCIAS Existen procesos de clarificación en los que no se emplean ingredientes como caseína, gelatina o albúmina

Los vinos veganos, un mercado emergente al alza

ESTEFANÍA NIÑO

LEÓN. Poco a poco va ganando adeptos el veganismo, una corriente que promueve una forma de vida en defensa de los animales, rechazando la ingesta o el uso de alimentos o artículos de consumo animal. Cada vez es más común encontrar en los supermercados y grandes superficies comerciales todo tipo de productos con la etiqueta que certifica su origen vegano pero, ¿qué pasa con el vino? Lo cierto es que la gran mayoría de los vinos son veganos, pero esto cambia en el proceso de clarificación que emplean algunas bodegas.

La clarificación es un proceso usado para eliminar partículas en suspensión

En el proceso se usan productos de origen animal que sirven como coadyuvantes

La clarificación del vino es un proceso utilizado para eliminar partículas en suspensión, como sedimentos, levaduras muertas, proteínas y otras impurezas que pueden enturbiar el vino y afectar su claridad y estabilidad.

Estas impurezas pueden surgir naturalmente durante la fermentación del vino o pueden ser añadidas intencionadamente durante el proceso de vinificación. Existen varios métodos de clarificación del vino, pero el objetivo común es separar las

partículas no deseadas del líquido para producir un vino más claro y brillante.

EL PROCESO

En el largo proceso de vinificación se utilizan productos de origen animal que sirven como coadyuvantes para clarificar y hacer menos turbio el producto final. Entre estos ingredientes, se pueden utilizar clarificantes como la caseína (proteína de la leche), la gelatina (proteína animal), la albúmina (proteína del huevo) o la cola de pescado (gelatina de pescado). Los veganos suelen buscar vinos que estén etiquetados como «veganos» o «apto para veganos», lo que indica que no se han utilizado ingredientes de origen animal en su producción. Precisamente, existen procesos de clarificación en los que se emplean otro tipo de ingredientes como el anhídrido silícico (de origen químico), alginatos (que se extraen algas marinas) y la bentonita (de origen mineral). En este caso, sí se trataría de componentes totalmente compatibles con una alimentación vegana.

EL MERCADO Según la plataforma especializada en enoturismo Avinturat, ya hay numerosas denominaciones de origen que incluyen una selección de vinos veganos de calidad, como por ejemplo Almansa, Cava, Jumilla, Navarra, Ribera del Duero, Penedés, Rioja, Rueda, Toro, Jumilla Utiel-Requena y Valdepeñas, entre otras.

Cada vez es más fácil encontrar vinos para veganos en los supermercados gracias a la expansión del movimiento vegano, que busca el bienestar animal y respeta la naturaleza y el medioambiente. Se pueden encontrar opciones veganas tanto de vinos blancos veganos como de vinos tintos veganos en supermercados como Aldi, Alcampo, Carrefour, El Corte Inglés o LIDL.

Los veganos buscan vinos que etiquetados como «veganos» o «apto para veganos»

Numerosas denominaciones de origen ya tienen una selección de vinos veganos

La gran mayoría de los vinos son veganos, pero esto cambia en el proceso de clarificación. LNC

GORDONZELLO

Dio identidad a una comarca que apuntaba a la desaparición agrícola

La bodega que rescató un territorio

ESTEFANÍA NIÑO

LEÓN. Hace unas tres décadas, cuando el viñedo empezaba a desaparecer de los campos de Gordoncillo, nadie podía imaginar que aquel paisaje acabaría transformándose en uno de los proyectos vitivinícolas más ambiciosos del noroeste español. Hoy, Bodegas Gordonzello es un ejemplo de cómo una comunidad puede reinventarse a través de su patrimonio y convertirlo en motor económico, turístico y cultural.

En 1995, 101 vecinos decidieron unirse para salvar la tradición vitícola de su pueblo. Cedieron tierras, invirtieron sus ahorros y apostaron por un modelo cooperativo que, con el tiempo, se profesionalizó hasta convertirse en una sólida sociedad vitivinícola. Entre 1996 y 1998 plantaron más de 200 hectáreas, recuperando variedades casi olvidadas como el Prieto Picudo y el Albarín Blanco, que hoy son su esencia. Aquella iniciativa no solo rescató el viñedo: detuvo la desindustrialización rural y dio identidad a una comarca que parecía destinada a la desaparición agrícola.

UNA BODEGA MODERNA EN EL CORAZÓN DEL PÁRAMO LEONÉS

La bodega actual, inaugurada en 2002, es un complejo de más de 47.000 m² que combina tecnología de última generación con procesos tradicionales. Sus depósitos, salas de crianza y líneas de embotellado conviven con una filosofía clara: elaborar vinos con carácter, auténticos, que expresen el clima extremo y los suelos calizos que rodean Gordoncillo.

La apuesta por la calidad también se refleja en la crianza en barricas de roble americano, francés y húngaro, y en técnicas como el madreo,

un método histórico leonés que aporta finas burbujas naturales a algunos de sus vinos más singulares.

VINOS CON IDENTIDAD PROPIA

Si hay una variedad que define a Gordonzello, esa es el Prieto Picudo, uva tinta minoritaria que la bodega ha contribuido a poner en el mapa nacional. De ella nacen rosados vibrantes como Gurdos, tintos estructurados y vinos jóvenes con acidez marcada y gran personalidad.

En blancos, el protagonismo es para el Albarín, una variedad elegante, aromática y difícil de encontrar fuera de León. También trabajan Verdejo, con un estilo más fresco y atlántico que

sado Gurdos en los Premios Vinduero-Vindouro, el Baco de Plata para Gurdos y Peregrino Rosado en los Premios Baco, y ser nombrado el mejor rosado de España en la Guía de Vinos y Aceites 2025 de ‘La Semana Vitivinícola’, además, ha recibido reconocimientos en los Premios Zarcillo.

MUCHO MÁS QUE VISITAS

Gordonzello se ha convertido en uno de los destinos enoturísticos más potentes de Castilla y León. Ofrece visitas guiadas que recorren sus instalaciones, una sala de catas moderna y un sorprendente Museo Natural de Variedades, un viñedo didáctico con más de cien tipos de uva plantados para mostrar la riqueza vitícola mundial. Además, su salón de eventos, de 400 m², acoge bodas, presentaciones y actividades culturales que han ampliado el impacto social del proyecto muchos más allá del vino.

el habitual en otras zonas de España.

El reconocimiento no ha tardado en llegar: sus vinos han obtenido altas puntuaciones en guías especializadas y premios en concursos nacionales e internacionales. Este año ha obtenido múltiples premios, destacando el Gran Arribe de Oro para su vino ro-

MIRANDO AL FUTURO

Con nuevas ampliaciones, vinos cada vez más ambiciosos y una estrategia enoturística en crecimiento, Bodegas Gordonzello afronta el futuro con la misma filosofía con la que nació: aprovechar el potencial del territorio, cuidar las variedades autóctonas y ofrecer vinos que hablen de un lugar y de su gente.

Vista de Bodegas Gordonzello.

TRANSFORMACION DEL SECTOR Enólogas, viticultoras, sumilleres y empresarias aportan hoy nuevas miradas, estilos y formas diferentes de entender el vino

Las mujeres ‘fermentan’ el cambio

ESTEFANÍA NIÑO

LEÓN. Durante décadas, el mundo del vino estuvo marcado por una fuerte presencia masculina, tanto en los viñedos como en las bodegas y en los espacios de decisión. La fuerza física necesaria en viñedo, la tradición heredada y una cultura empresarial eminentemente masculina configuraban un escenario poco accesible para ellas. Sin embargo, hoy el mapa del vino está cambiando, y lo hace con nombre de mujer. En los últimos años, las mujeres han ido conquistando un papel cada vez más visible y determinante dentro del sector. Enólogas, viticultoras, sumilleres, empresarias y comunicadoras aportan hoy nuevas miradas, estilos y formas de entender el vino, transformando una industria tradicional desde la innovación, la sensibilidad y el rigor técnico. La transformación en marcha no es una moda, sino un cambio estructural. Las mujeres ya son parte imprescindible del tejido productivo, creativo y comercial del vino. Su presencia ha enriquecido la diversidad del sector, aportando nuevas narrativas, estilos y formas de trabajar. En un mundo donde el vino refleja la identidad de un territorio, la incorporación plena de las mujeres ofrece una lectura más amplia y plural de esa identidad. Hoy, en cada viña y en cada copa, también se escucha la voz de ellas.

ADIÓS CLICHÉS

El viejo cliché de que ‘las mujeres hacen vinos suaves’ ha quedado atrás. Las nuevas enólogas defienden estilos muy diversos: desde tintos potentes criados en roble hasta vinos naturales, espumosos artesanales o blancos de mínima intervención. Lo que sí comparten muchas de ellas es la búsqueda de equilibrio y precisión, acompañada de un profundo respeto por la viña.

La revolución también se ha sentido en las salas de los restaurantes y en los concursos internacionales. Cada vez más sumilleras lideran cartas de vino en establecimientos de prestigio, rompiendo barreras y demostrando que el conocimiento y el criterio no entienden de género.

ENCUENTRO EN RUEDA

El pasado 22 de noviembre se celebraba en el municipio vallisoletano de Rueda el ‘Mujer y vino: su papel en la mejora de la calidad’. Un encuentro en el que compartieron su

Hoy el mapa del vino está cambiando y lo hace con nombre de mujer

Son ya parte imprescindible del tejido productivo, creativo y comercial del sector

experiencia profesional compartido su experiencia profesional la presidenta de la Unión Española de Catadores, Marina García, la propietaria de la bodega José Pariente de la DO Rueda, María Victoria Pariente, la dueña y directora técnica de la bodega Elías Mora de la DO Toro, Victoria Benavides, y la presidenta de la Asociación Castellana y Leonesa de Enólogos, Begoña Jovellar. A la cita a a la que acudió la vicepresidenta de la Junta de Castilla y León y consejera de Familia e Igualdad de Oportunidades, Isabel Blanco, quien destacó que el sector vitivinícola de Castilla y León, sinónimo de calidad, referente internacio-

nal y motor económico, ha sido un sector tradicionalmente de hombres, pero en el que las mujeres castellanas y leonesas han roto estereotipos y han participado activamente del éxito.

Como ejemplo, solo en la DO Rueda ya hay 230 en todas las fases del proceso: enólogas, viticultoras, directoras técnicas, gerentes de bodegas, técnicas de enoturismo, integrantes del comité de cata o responsables de comunicación, entre otras. Concretamente, el número de enólogas en la Comunidad es similar al de enólogos.

Isabel Blanco se refería al sector del vino castellano y leonés, que es un referente tanto a nivel nacional como internacional. Uno de cada cuatro vinos de calidad que se comercializan en España procede de Castilla y León, una comunidad con más de 81.000 hectáreas de viñedo, de las cuales más del 90 % se trabajan bajo el amparo de una marca de calidad.

En este contexto, la vicepresidenta expresaba el apoyo completo y manifiesto de la Junta y de la Consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades con las mujeres que desarrollan su actividad en el mun-

La transformación en marcha no es una moda, sino un cambio estructural

Como ejemplo, en la DO Rueda ya hay 230 mujeres en todas las fases del proceso

do rural, como es el caso de estas profesionales. Por eso, en la misma línea, la número dos del Gobierno autonómico destacaba el trabajo de las agricultoras, ganaderas, artesanas, transformadoras y emprendedoras que desarrollan su proyecto profesional en un pueblo de la comunidad, a quienes agradeció su trabajo, valentía y tenacidad.

La titular de Familia manifestaba que el futuro del medio rural depende, en buena medida, del impulso del liderazgo femenino para garantizar su sostenibilidad. No se trata únicamente de justicia social, sino de competitividad empresarial a largo plazo.

Las mujeres han ido conquistando un papel cada vez más visible y determinante dentro del sector. FREEPIK

ENOTURISMO BIERZO

Una nueva idea de desarrollo sostenible en la comarca a la que le falta mimo para poder crecer

La Ruta del Bierzo, entre el despegue y la falta de empuje

MAR

P ONFERRADA El Bierzo lleva siglos conversando con sus viñas. Entre bancales antiguos y cepas que se aferran a la tierra roja y negra, generaciones enteras han hecho del vino una forma de vida, casi una forma de memoria. Hoy, cuando el mundo mira al enoturismo como una oportunidad para reconectar paisaje, patrimonio y economía, la comarca berciana se descubre preparada para dar un salto que otros territorios ya dieron hace años. Pero ese impulso, advierte Bierzo Enoturismo, corre el riesgo de frenarse por falta del respaldo institucional decidido de las entidades locales y comarcales, pero sobre todo de la Diputación de León.

La presidenta del colectivo, Consuelo Ysart, lo resume con una claridad que no necesita metáforas «el último convenio firmado con la Diputación de León data del año 2021 y estamos esperando la firma de un convenio por importe de 60.000 euros con carácter retroactivo para las anualidades 2022, 2023 y 2024 prometido y comprometido pero que no acaba de llegar”. Desde 2022 la Diputación de León no ha abonado las subvenciones comprometidas. Son 20.000 euros por año, 60.000 acumulados, que deberían permitir a la Ruta del Vino consolidarse y crecer. “Está costando más que un parto firmar el convenio, cuando la justificación

del mismo está prácticamente hecha y solo la firma de ese documento nos permitiría acceder a créditos, pero no la tenemos», lamenta. Ysart insiste en que lo que está en juego no es una cifra, sino el futuro de un proyecto que nació para dar una salida a una comarca golpeada por el cierre de las minas y amenazada por los efectos del cambio climático. Un proyecto público-privado que pretende convertir al Bierzo en un territorio enoturístico de referencia, igual que la Toscana, donde más de cuatro millones de visitantes generan cada año miles de millones de euros. Y, sin em-

bargo, aquí, en un Bierzo que reúne en apenas unos kilómetros el Camino de Santiago, Las Médulas y uno de los viñedos históricos más singulares del país, la Ruta del Vino avanza sin el «abrazo» que sí reciben otras zonas. «En otras rutas los ayuntamientos ponen muchísimo más dinero, y las administraciones los secundan con fuerza. Aquí nos falta ese respaldo», reprochaYsart. El contrasentido es evidente: mientras el proyecto crece -un 20% más de socios este último año- y suma ayuntamientos, bodegas, hoteles, restaurantes y espacios patrimoniales, la financiación se sostiene sobre cuotas privadas y la ayuda de la Junta de Castilla y León y los Consistorios. La Diputación, sin embargo, sigue sin desbloquear una subvención que, según la entidad, es vital para poder participar en ferias, promocionar la comarca, lanzar experiencias o realizar ferias propias de fin de cosecha por ejemplo.

El enoturista, recuerda Ysart, es un visitante distinto: se queda más tiempo, gasta el doble que un turista convencional, busca cultura, naturaleza y gastronomía. Quiere escuchar historias, pisar caminos, adentrarse en bodegas centenarias. Y el Bierzo, con sus castillos, templos, rutas fluviales, antiguas minas romanas y viñas que se pierden en la niebla, puede ofrecer todo eso.

«Hay muchos Bierzos dentro del Bierzo» dice la presidenta, convencida de

que la fuerza del proyecto está precisamente en unirlos: visitas culturales, experiencias gastronómicas, bodegas familiares, rutas de naturaleza, alojamientos singulares. «No es lo mismo que cada uno vaya por su cuenta que ofrecer un conjunto». De hecho, Bierzo Enoturismo ya se ha convertido en una de las 38 rutas oficiales de España y trabaja para que cada socio suba sus experiencias al portal de comercialización nacional. El crecimiento es real y palpable. El despegue, inminente. Pero la pregunta persiste: ¿cómo despegar sin combustible?

Ysart insiste en que este es «un año clave». Se han sumado nuevos municipios gracias al convenio con la Fundación Las Médulas y, por primera vez en mucho tiempo, la comarca parece creer en el potencial del enoturismo. «Me encantaría que los propios bercianos fueran conscientes de lo que tenemos. Que nos lo creamos», expresa. «El enoturismo crece un 20% anual. Es sostenible, cultural, respetuoso. Es una respuesta natural a la descarbonización», defiende Ysart. «Solo pedimos que no se deje escapar esta oportunidad». En el Bierzo, las viñas han resistido siglos de historia, incendios, despoblación y crisis. Ahora buscan una ruta para abrirse al mundo. Lo paradójico es que el camino está trazado. Lo único que falta es quien lo quiera recorrer con ellas.

El vino es más que un sorbo, es compartir y viajar.

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