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SUPLEMENTO CULTURAL

No. 142 - 31 DE MARZO DE 2014 - AÑO 3

DIR. JÁNEA ESTRADA LAZARÍN

¿Quién es la Chingada? Ante todo, es la madre. No una madre de carne y hueso, sino una figura mítica. La Chingada es una de las representaciones mexicanas de la maternidad, como la Llorona o la “sufrida madre mexicana” que festejamos el diez de mayo. La Chingada es la madre que ha sufrido, metafórica o realmente, la acción corrosiva e infamante implícita en el verbo que le da nombre. […] Chingar también implica la idea de fracaso […] En México los significados de la palabra son innumerables. Es una voz mágica. Basta un cambio de tono, una inflexión apenas, para que el sentido varíe. Hay tantos matices como entonaciones: tantos significados como sentimientos. Se puede ser un chingón, un Gran Chingón (en los negocios, en la política, en el crimen, con las mujeres), un chingaquedito (silencioso, disimulado, urdiendo tramas en la sombra, avanzando cauto para dar el mazazo), un chingoncito. Pero la pluralidad de significaciones no impide que la idea de agresión —en todos sus grados, desde el simple de incomodar, picar, zaherir, hasta el de violar, desgarrar y matar— se presente siempre como significado último. El verbo denota violencia, salir de sí mismo y penetrar por la fuerza en otro. Y también, herir, rasgar, violar —cuerpos, almas, objetos—, destruir. Cuando algo se rompe, decimos: “se chingó”. [Octavio Paz, fragmento de “Los hijos de la Malinche, en El Laberinto de la Soledad]

Un día como hoy pero de 1914, nació el escritor mexicano Octavio Paz. La Gualdra se suma a los festejos por el primer centenario de su nacimiento.


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LA GUALDRA NO. 142 / 31 DE MARZO DE 2014 / AÑO 3

Un día como hoy pero de 1914, nació el escritor mexicano Octavio Paz. La Gualdra se suma a los festejos por el primer centenario de su nacimiento y durante todo el año estaremos publicando artículos relacionados a la vida y obra de este prolífico, crítico y polémico escritor, a quien hoy le dedicamos la portada de esta edición; de él mismo podrá leer un fragmento de su poema “Pasado en claro” publicado por primera vez en 1974. En este mismo número, Juan Horacio Garibay nos comparte una breve pero sustanciosa semblanza del hoy homenajeado –que entre otras muchas distinciones y premios a su labor, en 1990 obtuviera el Premio Nobel de Literatura-. Como siempre hemos dicho cuando celebramos el natalicio de un escritor, el mejor homenaje que se le puede realizar -más allá de las ofrendas florales y de los discursos- es leer su obra. Tal vez uno de los libros más leídos de este autor sea El Laberinto de la Soledad, publicado por primera vez hace 64 años y cuyo análisis sobre la identidad y el comportamiento social del mexicano sigue siendo vigente, de ese libro precisamente extrajimos el fragmento que puede leer en la portada, ése que habla de la palabra “chingada” y del verbo “chingar”; y lo escogimos entre otras razones para enfatizar el enorme interés que tuvo Paz por el lenguaje; pero más allá de la palabra escrita o hablada, su interés estaba relacionado con en el mecanismo de poder que representa el uso del lenguaje en los procesos de comunicación, y en la importancia de su función poética y narrativa. El mono gramático es otro de sus libros en los que aborda esta preocupación sobre lo que el lenguaje es y no es, sobre lo que puede llegar a ser y hacer. Vale la pena que dediquemos un poco de nuestro tiempo a leer o releer la vasta producción editorial que tuvo, que disfrutemos nuevamente de su poesía. De él, compartimos en este espacio, un fragmento de su “Fábula de Joan Miró”; uno de los pintores a quien dedicó algunos de sus textos; porque Octavio Paz, admirador y estudioso del lenguaje como era, disfrutaba enormemente de la pintura y lo mismo habló de la obra de Miró que de la de Pedro Coronel (por cierto, le recomiendo que vaya al Museo Pedro Coronel, encuentre una obra de Miró y recuerde lo que leerá a continuación). Que disfrute su lectura. Fábula de Joan Miró El azul estaba inmovilizado entre el rojo y el negro. El viento iba y venía por la página del llano, encendía pequeñas fogatas, se revolcaba en la ceniza,

salía con la cara tiznada gritando por las esquinas, el viento iba y venía abriendo y cerrando puertas y ventanas, iba y venía por los crepusculares corredores del cráneo, el viento con mala letra y las manos manchadas de tinta escribía y borraba lo que había escrito sobre la pared del día. El sol no era sino el presentimiento del color amarillo, una insinuación de plumas, el grito futuro del gallo. La nieve se había extraviado, el mar había perdido el habla, era un rumor errante, unas vocales en busca de una palabra. El azul estaba inmovilizado, nadie lo miraba, nadie lo oía: el rojo era un ciego, el negro un sordomudo. El viento iba y venía preguntando, ¿por dónde anda Joan Miró? Estaba ahí desde el principio pero el viento no lo veía: inmovilizado entre el azul y el rojo, el negro y el amarillo, Miró era una mirada transparente, una mirada de siete manos. Siete manos en forma de orejas para oír a los siete colores, siete manos en forma de pies para subir los siete escalones del arco iris, Siete manos en forma de raíces para estar en todas partes y a la vez en Barcelona. Miró era una mirada de siete manos. Con la primera mano golpeaba el tambor de la luna, con la segunda sembraba pájaros en el jardín del viento, con la tercera agitaba el cubilete de las constelaciones, con la cuarta escribía la leyenda de los siglos de los caracoles, con la quinta plantaba islas en el pecho del verde, con la sexta hacía una mujer mezclando noche y agua, música y electricidad, con la séptima borraba todo lo que había hecho y comenzaba de nuevo. El rojo abrió los ojos, el negro dijo algo incomprensible y el azul se levantó. Ninguno de los tres podía creer lo que veía: ¿Eran ocho gavilanes o eran ocho paraguas? Los ocho abrieron las alas, se echaron a volar y desaparecieron por un vidrio roto. […]

Jánea Estrada Lazarín lagualdra@hotmail.com

La materialidad de las bibliotecas Apuntes para leer Arquitectura bibliotecaria en México por Edgar. A. G. Encina

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Samir y Yonatan, de Daniella Carmi por Joel Flores

Silvia Lemus Cómplice de una vida por Mauricio Flores

Ex profeso: Octavio Paz por Juan Horacio Garibay Pasado en claro de Octavio Paz

Diario de Mateo por Mateo Estrada Gaviria Y en medio de nosotros la paráfrasis como comprensión II por Eduardo Campech Miranda

Desayuno en Tiffany’s, mon ku por Carlos Belmonte Grey Castillo de sal si puedes por Ester Cárdenas

Entelequias Gráficas de Odín Barrios por Alberto F. Márquez El Picaporte por Simitrio Quezada

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Soy el hermano gemelo del fantasma que camina por José Javier Villarreal Ramiro por Pilar Alba Escribe el moro por Edgar Khonde Las monedas por Alberto Huerta

Carmen Lira Saade / Dir. General Raymundo Cárdenas Vargas / Dir. La Jornada de Zacatecas direccion.zac@infodem.com.mx

Jánea Estrada Lazarín / Dir. La Gualdra lagualdra@hotmail.com Sandra Andrade Trinidad / Diseño Editorial

La Gualdra es una coproducción de Ediciones Culturales y La Jornada Zacatecas. Publicación semanal, distribuída e impresa por Información para la Democracia S.A. de C.V. Prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta publicación, por cualquier medio sin permiso de los editores.

Juan Carlos Villegas / Ilustraciones jvampiro71@hotmail.com


31 de marzo DE 2014

La materialidad de las bibliotecas Apuntes para leer Arquitectura bibliotecaria en México Cuando Francisco I (Coñac, 14941547) le ordenó a Robert Estienne (París, 1503-1559) en 1538 entregar un ejemplar de cada libro griego impreso a su biblioteca, creó el depósito legal, convirtiéndose en una obligación que a la postre terminaría por afectar a los editores. Así, la biblioteca Real se transformó en la primera de propiedad intelectual que recibió el depósito de un número determinado de ejemplares de cada obra editada en su país y mudó su nombre a Biblioteca Nacional, en este caso desde 1522 a Bibliothèque Nationale de France [www.bnf.fr]. Quien secundó este ejercicio fue la British Library [www. bl.uk], que sin el epíteto de nacional funge como tal desde 1753 luego de que en 1662 apareciera la Licensing Act, que al propio tiempo que impuso la censura previa de los libros, obligando a los editores a entregar tres ejemplares. En España [www.bne.es] se instala en 1712. De México [www.bnm.unam. mx y www.bibliotecavasconcelos.gob. mx], ignoro el dato certero aunque es probable que haya sido en 1867 cuando Benito Juárez (Guelatao, 1806-1872) decretó su establecimiento. Con ello, es en el siglo XVI que inició la fundación-formación de las Bibliotecas Nacionales1 en respuesta lógica-natural al momento en que el Libro inició su alcance de instrumento, su rango se hizo público y el patrimonio escrito incrementó su aparición, desarrollándose y ampliándose nuevos criterios de conocimiento. Algunas bibliotecas cambian su nombre, que provenía de una provincia o lugar, por el del país en cuestión, otras lo conservan a manera de identificación del edificio o lugar en que se ubica y unas más son cobijadas por instituciones como Congresos2 y/o Universidades.3 En esa tradición se inscribe Arquitectura bibliotecaria en México coordinado por Celia Mireles Cárdenas.4 Se trata de un libro resultado del “Seminario de investigación sobre servicios de información. Impacto de la Construcción y remodelación de espacios bibliotecarios en las IES” (Ins-

tituciones de Educación Superior).5 Si bien, la obra es un tema especializado que interesa sólo a un sector específico de la sociedad, como bibliotecólogos y archivólogos, su contenido no lo es así, pues su diseño está pensado gráficamente para seducir al lector común. A lo largo de sus más de doscientas páginas se descubren algunos apuntes históricos sobre las formas que han tomado las Bibliotecas en México y se divulgan nuevas construcciones arquitectónicas pensadas para el convivio de las tradicionales formas de consulta con las nuevas tecnologías. Edificios y proyectos ideados para el uso de espacios amplios, blancos y respirables, a la manera de una comunidad que se muestra receptiva a las expresiones más actuales y a su vez consciente de una historia aquilatable. “Después de analizar el estado del arte sobre la arquitectura de bibliotecas en México, encontramos que los estudios sobre el tema en cuestión han sido afectados por el paradigma de las Tecnologías de la Información y la Comunicación; la relación entre el hombre y el conocimiento registrado se transformó y como consecuencia la forma de concebir a las bibliotecas y sus edificios también”.6 Con ello, libros como éste se insertan en esa tradición de las bibliotecas y el estudio de sus infinitas materialidades.

1 Algunas Bibliotecas Nacionales son: Österreichische Nationalbibliothek (Viena) desde 1526 [www. onb.ac.at], Deutsche Nationalbibliothek (Alemania) desde 1661 [www.dnb.de], Biblioteca Nacional de Colombia desde 1777 [www.bibliotecanacional.gov.co], Biblioteca Nacional de Ecuador desde 1792 [www.casadelacultura.gob.ec], Biblioteca Nacional de Portugal desde 1796 [www.bnportugal.pt/] y Biblioteca Nacional de Argentina desde 1800 [www.bn.gov.ar/]. 2 Piénsese como ejemplo la Library of Congress en Washington, de 1800 [www.loc.gov] 3 Cfr. José Martínez de Sousa, Pequeña historia del libro, España, Ediciones Trea, 2010, pp. 126 a 159. 4 Cfr. Celia Mireles Cárdenas (coordinadora), Arquitectura bibliotecaria en México. Impacto de la construcción y remodelación de espacios bibliotecarios en las IES, México, UASLP-ECI, 2012. 5 www.eci.uaslp.mx/Seminarios/ 6 Op. Cit. Arquitectura bibliotecaria en México …, pp.223 a 224.

Bibliotecas

Por Edgar. A. G. Encina


LA GUALDRA NO. 142

Samir y Yonatan, de Daniella Carmi* Por Joel Flores

Libros

dania, y cómo en un hospital encuentra la tranquilidad y la hermandad que sus antepasados se han empeñado a enturbiar por razones ideológicas y de territorio. Samir se ha roto la pierna en su bicicleta antes del toque de queda. Días después lo llevan, contra su voluntad, al hospital de los judíos para que un médico norteamericano lo opere. En ese viaje descubrimos por medio de un lenguaje sugerente, persuasivo, algunas veces agujereado por las supresiones de tiempo y los recuerdos que mortifican a Samir, que ha perdido a su hermano menor, así como ciertos vecinos han perdido una mascota a causa del gas lacrimógeno, que su abuelo es ciego y sale corriendo de casa cada que escucha disparos, que su hermana mayor jamás se casó porque desapareció su novio y que su madre y padre ya no son los mismos desde que se vieron tocados por la tragedia. Sin embargo, si detrás de todas las novelas hay una pregunta que las concibe, la de Samir y Yonatan podría ser ¿qué haríamos si nos dieran la oportunidad de crear un mundo alterno, en un planeta conocido, donde no existiera la rivalidad política, religiosa, territorial ni racial, y sí la amistad? Es en el hospital, sitio de terror para muchos niños, donde Samir aprende qué lo hace igual a sus semejantes y crea un eslabón invisible con niños que han estado distanciados de sus

De niño nunca fui lector voraz. A decir verdad, jamás hubo libros en mi casa. Mi madre me entregaba al colegio con la esperanza de que allí me enseñaran a leer los temas fundamentales del mundo, para convertirme en un chico con futuro. Conocí la literatura juvenil en la preparatoria. Y si no fuera por ese tiempo, quizás ahora sería incapaz de formularme preguntas que sólo la literatura misma genera: ¿qué me forma como ser humano y cuáles son los valores que me unen con mis semejantes? Puedo escribir que los libros son el vehículo más adecuado para acercarnos al conocimiento y seguro otros articulistas están escribiendo lo mismo, en sus respectivos idiomas, al querer responderse qué valor ha tenido la literatura para ellos. Sin embargo cabría preguntarnos ¿sobre qué se debe escribir para atraer a los niños y jóvenes a la literatura? ¿Y cómo hacer

para impedir que crezcan con una visión poco aguda sobre el mundo? El trabajo que realiza Ediciones Castillo, del Grupo MacMillan, en publicar libros orientados a chicos de secundaria y bachillerato da una oportuna respuesta. Con una edición de bolsillo, papel ligero e ilustraciones atractivas, ofrecen títulos que dan noticias de los conflictos sociales que viven otros países y cómo su juventud, individuos que buscan un futuro con el presente que los forja, los enfrenta. Un ejemplo es Samir y Yonatan (2013), de Daniella Carmi (Tel Aviv, 1956), obra ha sido traducida a más de 10 idiomas y que aparece por primera vez en México. La novela narra la historia de un chico palestino que sufre, junto a su familia, las secuelas que ha venido dejando el conflicto entre Israel y Palestina, en zonas que bien podrían ser la Franja de Gaza y Cisjor-

padres a causa de lo complicado que es vivir en una zona en conflicto. El aparente mundo desolado que vivía Samir se troca en un planeta Marte lleno de posibilidades gracias a la compañía de Tzaji, el hermano de un soldado judío que se filtra como pesadilla en los sueños de Samir, la belleza silenciosa de Ludmila, el desapego de Razia a su padre, que más tarde se convierte en perdón, y la amistad de Yonatan, el niño que cuenta hallazgos de los astrónomos sobre el universo como si en el cosmos y el polvo estelar estuvieran las soluciones a los problemas actuales del hombre: “lo que me parece increíble”, explica cuando se adueñan de la computadora que les dará oportunidad de volar al espacio, “es que las leyes de la física sean las mismas en todo el universo y que ocurra igual con la química. Las estrellas y nosotros estamos hechos de la misma materia”. Debajo de esas palabras, la novela de Daniella Carmi esconde un secreto que brilla como vía láctea, un mensaje que puede comprenderse en cualquier país disfuncional: ante las pérdidas que se han sufrido por causas desconocidas, la amistad puede ser eterna y vasta como el espacio, “pues las estrellas no desaparecen cuando hay toque de queda, cuando hay tiempos difíciles”. * Samir y Yonatan, de Daniella Carmi, Ediciones Castillo, 2013, 175 págs.

“pues las estrellas no desaparecen cuando hay toque de queda, cuando hay tiempos difíciles”


31 de marzo DE 2014

Silvia Lemus

Cómplice de una vida Por Mauricio Flores*

Ahí no queda la conquista profesional de Silvia Lemus. Para el regocijo de sus espectadores y, ahora además lectores, la periodista ha condensado una parte de la tarea en un volumen editado por el Fondeo de Cultura Económica bajo el mismo título. ¡Vaya empresa la de Silvia Lemus! De julio de 1993 a la fecha, ha conformado “un espacio para la revelación de una vida y del esfuerzo necesario para la creación”. Logro de permanencia, proveniente del atributo que tiene el oficio del mejor periodismo, en este caso el llamado cultural, si bien el buen periodismo no debiera tener adjetivos. El libro en cuestión es una cuidada edición (Tratos y retratos) conformada por una presentación a su cargo y veinticuatro de las conversaciones, “primera selección”, acumuladas desde que en aquellas fechas se sentara, en Cartagena de Indias, frente al Nobel colombiano Gabriel García Márquez. Ésa sería la primera charla de Silvia Lemus. Nada pierden en esta nueva versión las conversaciones. Por el contrario. Apuntalan esa acertada y discreta presencia que el entrevistador debe tener ante el entrevistado. El

Libros

No debe ser fácil entrevistar a cerca de cuatrocientas personalidades del ámbito cultural e intelectual de este mundo. La mexicana Silvia Lemus lo ha conseguido. Algo que todos reconocemos, incluso desde la UNESCO, que ha identificado en el programa televisivo Tratos y Retratos (Canal 22) un bastión de la “memoria del mundo de México”.

conocimiento previo, la interrogante exacta, el talante abierto a los caminos de la charla y una distancia bien guardada de los que al preguntar inducen la respuesta. “La filmación —dice la autora— es como un espejo en tanto que cada uno de los espectadores se vuelve no sólo testigo sino cómplice de una vida que bien podría ser la de uno mismo. El entrevistador se identifica con los entrevistados”. Más que “charlas al vuelo”, las entrevistas de Silvia Lemus se tornan en retratos indelebles, si bien expuestos a la pátina del tiempo, en tanto continentes de las razones del quehacer intelectual y de una postura ante el mundo. Tal vez por ello la manera en que “cabecea” cada una de las conversaciones la entrevistadora. Simplemente en… París (Jorge Semprún), en Nueva York (Tomás Eloy Martínez), en Londres (Julian Barnes), en Princeton (Toni Morrison), en Santa Lucía (Derek Walcott, en las afueras de Hamburgo (Günter Grass), en Connecticut (Arthur Miller), en la Ciudad de México (Salvador Elizondo), en la Moncloa (Felipe González).

Novelista-poeta

Alcancía de la memoria

En 1982, y en Nueva Jersey, Silvia Lemus conversó ante cámara y micrófono con el mexicano Carlos Fuentes (1928-2012) al que le preguntó: “Te he oído decir que te hubiera gustado ser poeta. ¿Por qué?”. “Lo soy. En la actualidad todo novelista es poeta”, contestó. “Lo eres, ¿pero te hubiera gustado escribir poesía?”, reviró la entrevistadora. “No —dijo sentencioso el autor de La región más transparente—. A mí me hubiera gustado ser dibujante o caricaturista. Así como aquí, que te voy dibujando mientras me haces preguntas”. Tratos y retratos incluye conversaciones (antes televisadas) con Eric Hobsbawm, John Kenneth Galbraith, Susan Sontag, Carlos Monsiváis, Salman Rushdie, Antonio Saura, Jorge Volpi, William Styron, Elena Poniatowska y Luis Rafael Sánchez, entre más, en tanto el lector espera ya más “selecciones”. En tanto, sintonice usted la señal de Canal 22 los miércoles por la noche, Silvia Lemus nos espera con una “sabrosa” (siempre reveladora) plática.

Pregunta Silvia Lemus: “Alguna vez te he oído decir que te hubiera gustado ser poeta. ¿Por qué?”. Contesta Carlos Fuentes: “Lo soy. En la actualidad todo novelista es un poeta”. Última de las conversaciones incluidas en Tratos y retratos, la obtenida por la autora ante Carlos Fuentes (su pareja sentimental por lustros y hasta su muerte), es quizás una de las más logradas. Una entrevista, nos dice Silvia Lemus, “por la que siento un gran cariño”. Amena y profunda plática con “un Fuentes que contagia intensidad, fiel a él mismo. Se le parece muchísimo”, y que entre otros diálogos incluye los siguientes. SL: ¿… pero te hubiera gustado escribir poesía? CF: No. A mí me hubiera gustado ser dibujante o caricaturista. Así como aquí, que te voy dibujando mientras me haces preguntas. SL: Yo sí te he oído decir que te hubiera gustado ser poeta. CF: No. Me hubiera gustado ser caricaturista o actor, actor de carácter. Cuando yo le dediqué La cabeza de la hidra a Claude Rains, Conrad Veidt, Peter Lorre, Sydney Greenstreet, estaba refiriéndome a una posibilidad trunca mía […]. Pero la poesía, no, no. SL: Bueno, alguna vez lo dijiste. Muchas veces dices cosas y luego las olvidas. CF: Tú eres mi alcancía de la memoria. Tú recuerdas más cosas de las que yo recuerdo. Silvia Lemus, Tratos y retratos, FCE, México, 2014, 320 pp. * mauflos@gmail.com


LA GUALDRA NO. 142

Ex profeso: Octavio Paz

Octavio Paz: 100 Años

Por Juan Horacio Garibay*

Quizá no es necesario preguntarnos quién fue Octavio Paz Lozano,1 irremediablemente todos sabemos algo sobre su vida, sobre su obra, ¿qué sabemos? Por ejemplo que nació en lo que eran las afueras de la Cuidad de México –en Mixcoac-2 un 31 de marzo de 1914. Que su abuelo fue un prominente intelectual liberal que combatió contra la intervención francesa. Que su padre –Octavio Paz Solórzano- durante la Revolución Mexicana se unió a Emiliano Zapata. Que tuvo una madre devota y católica –Josefina- y una tía –Amalia- fantástica3 y letrada. Que en su adolescencia fue muy cercano al grupo de los contemporáneos. Que estuvo casado con Elena Garro con la que viajó en 1937 a Valencia, España, en plena guerra civil española, al II Congreso Internacional de Escritores Antifascistas, donde conoce a Neruda, Alberti, Aragón, Huidobro, Guillen y Tzara, entre otros poetas y pensadores. Que mucho tiempo después se hace amigo de André Breton –gracias Benjamin Péret- y que forma parte, de alguna manera, del ocaso y del otro resurgimiento del surrealismo. Que escribió muchos libros, entre ellos una obra llamada El laberinto de la soledad, que ha sido traducida a varios idiomas y en que expone, en extenso, que la condición solitaria de la mexicanidad es existencial y no propiamente histórica. Que fue embajador de la India y que renunció a ese cargo en 1968 tras la matanza en Tlatelolco. Que fundó una de las revistas más conspicuas en la década de los 70 llamada Vuelta. Que fue quemado en efigie en los 80´s por la izquierda –la “inteligencia”- mexicana. Que su imagen en términos políticos se vio ensombrecida en los últimos años de su vida por su relación con los gobiernos del PRI ante quienes fue muy moderado en su consabida actitud crítica. Que ganó el premio Nobel de literatura en 1990. Y que murió en 1998 –meses después de que se incendiara su departamento- un 19 de abril en la Cuidad de México, a los 84 años de edad en la casa de Alvarado en Coyoacán. En fin. Habría que agregar que Paz no sólo fue uno de los más grandes poetas de la segunda mitad siglo XX sino que además fue uno de sus principales críticos y pensadores. En suma: ante el olvido el recuerdo y ante la abulia la voluntad. [Problema viejo. ¿Dónde se da el logro del poema, en el poema o en la idea del poema? Cuestión harto compleja. Al respecto, Octavio Paz arguye que tal contrariedad se debe a la confusión entre poema y poesía: Al preguntarle al poema por el ser de la poesía, ¿no confundimos arbitrariamente poesía y poema? –FCE, El arco y la lira, México, 1998, p. 14–. Según Paz

una evocación y convocación del mediodía. Un mediodía más mental, diríamos, que vivido, porque el poema enfrenta la idea de la muerte: somos mortales, estamos hechos de tiempo y de historia. ¿Hay salidas de la historia que no sean la muerte?, me pregunto en un momento dado, y entonces recuerdo lo que podemos llamar mediodía: ese momento único en el cual el tiempo se disuelve, y es una salida de la historia y de la muerte. El tiempo, sin dejar de transcurrir, parece que se detiene. Es la ventana que tiene cada hombre hacia la eternidad. Una experiencia que los místicos han expresado muy bien. Pero no es necesario ser santo ni místico para tenerla. Creo que todos los hombres, todos los niños, algunas veces los enamorados, todos nosotros cuando nos quedamos viendo un crepúsculo, o viendo un cuadro, o viendo un árbol, o viendo nada, viendo una pared simplemente, vivimos esos momentos en los que el tiempo se anula, se disuelve: los grandes momentos del hombre que son su salida. Es lo que llamo nuestra pequeña ración de eternidad. No sé si tengamos otra pero ésta sí la tenemos y es algo que la poesía reclama. Si la gente leyese más poesía en el siglo XX podría quizás acceder más fácilmente a esos instantes. No porque la poesía los cree sino porque la poesía los revela, los expresa, “Pasado en claro” es un nocturno, es cierto, pero en su centro surge de pronto el árbol del mediodía”. Octavio Paz la poesía es la que otorga al poema su cualidad estética, cualquier forma literaria es poema en la medida en que es tocada por la poesía. La poesía es un hálito que se materializa en el poema. A eso Paz lo llama: La revelación poética.] Tema aparte es lo de su prosa y su lozano juicio sobre temas tan disímiles como la estética de Marcel Duchamp o la poesía –y vida- de Sor Juana Inés de la Cruz, pasando por los enredos del onto-nihilismo de lo mexicano –y sus máscaras y la Virgen de Guadalupe- así como por las inexpugnables liturgias entre el amor, el erotismo o la política, entre otros. Empero, lo que debe copiosamente subrayarse es que Octavio Paz amó de forma irrestricta a la libertad, a la pluralidad y a la palabra; pero por encima de todo y sobre todo Octavio Paz fue un poeta que vivió para la poesía, la que imaginó como la auténtica piedra angular de la cultura y de la vida humana. Finalmente calco parte de una entrevista hecha a Octavio Paz en 1989 y retomada por Alberto Ruy Sánchez en su libro sobre Paz –Mortiz, Una introducción a Octavio Paz, México, 1990, pp. 117-118– en la que

habla del poema “Pasado en claro” para aducir sobre este sentido teofónico de la poesía:

* Este lunes 31 de marzo, a las 18:00 Hrs., en el patio central del Museo Zacatecano, Juan Horacio Garibay impartirá la conferencia “Poeta e

“[...] ´Pasado en claro´ es un nocturno, es cierto. No lo había pensado así. Pero me gustaría agregar algo al respecto. Ese poema termina con

historia: Octavio Paz”, en el homenaje realizado al poeta por el primer centenario de su natalicio.

1 A propósito de su 100a aniversario vitalicio. 2 Aunque Guillermo Sheridan asegura, en su minuciosa y detallada biografía, que Octavio Paz nació: (…) en la calle de Venecia 14 en la colonia Juárez de la ciudad de México, lejos de Mixcoac., en Guillermo Sheridan, El poeta con paisaje. Ensayos sobre la vida de Octavio Paz, Era, México, 2004, p. 46. 3 Así la describe Sheridan, ahí mismo, p. 33.


31 de marzo DE 2014

Pasado en claro* [fragmento] Rima feliz de montes y edificios, se desdobla el paisaje en el abstracto espejo de la arquitectura. Apenas dibujada, suerte de coma horizontal (-) entre el cielo y la tierra, una piragua solitaria. Las olas hablan nahua. Cruza un signo volante las alturas. Tal vez es una fecha, conjunción de destinos: el haz de cañas, prefiguración del brasero. El pedernal, la cruz, esas llaves de sangre ¿alguna vez abrieron las puertas de la muerte? La luz poniente se demora, alza sobre la alfombra simétricos incendios, vuelve llama quimérica este volumen lacre que hojeo (estampas: los volcanes, los cúes y, tendido, manto de plumas sobre el agua, Tenochtitlán todo empapado en sangre). Los libros del estante son ya brasas que el sol atiza con sus manos rojas. Se rebela el lápiz a seguir el dictado. En la escritura que la nombra se eclipsa la laguna. Doblo la hoja. Cuchicheos: me espían entre los follajes de las letras. Un charco es mi memoria. Lodoso espejo: ¿dónde estuve? Sin piedad y sin cólera mis ojos me miran a los ojos desde las aguas turbias de ese charco que convocan ahora mis palabras. no veo con los ojos: las palabras son mis ojos. Vivimos entre nombres; lo que no tiene nombre todavía no existe: Adán de lodo, no un muñeco de barro, una metáfora. Ver al mundo es deletrearlo. Espejo de palabras: ¿dónde estuve? Mis palabras me miran desde el charco de mi memoria. Brillan, entre enramadas de reflejos, nubes varadas y burbujas, sobre un fondo del ocre al brasilado, las sílabas de agua. Ondulación de sombras, visos, ecos, no escritura de signos: de rumores. Mis ojos tienen sed. El charco es senequista: el agua, aunque potable, no se bebe: se lee. Al sol del altiplano se evaporan los charcos. Queda un polvo desleal y unos cuantos vestigios intestados. ¿Dónde estuve? Yo estoy en donde estuve: entre los muros indecisos del mismo patio de palabras. Abderramán, Pompeyo, Xicoténcatl, batallas en el Oxus o en la barda con Ernesto y Guillermo. La mil hojas, verdinegra escultura del murmullo, jaula del sol y la centella breve del chupamirto: la higuera primordial, capilla vegetal de rituales polimorfos, diversos y perversos. Revelaciones y abominaciones: el cuerpo y sus lenguajes entretejidos, nudo de fantasmas palpados por el pensamiento y por el tacto disipados,

argolla de la sangre, idea fija en mi frente clavada. El deseo es señor de espectros, somos enredaderas de aire en árboles de viento, manto de llamas inventado y devorado por la llama. La hendedura del tronco: sexo, sello, pasaje serpentino cerrado al sol y a mis miradas, abierto a las hormigas. La hendedura fue pórtico del más allá de lo mirado y lo pensado: allá dentro son verdes las mareas, la sangre es verde, el fuego verde, entre las yerbas negras arden estrellas verdes: es la música verde de los élitros en la prístina noche de la higuera; -allá dentro son ojos las yemas de los dedos, el tacto mira, palpan las miradas, los ojos oyen los olores; -allá dentro es afuera, es todas partes y ninguna parte, las cosas son las mismas y son otras, encarcelado en un icosaedro hay un insecto tejedor de música y hay otro insecto que desteje los silogismos que la araña teje colgada de los hilos de la luna; -allá dentro el espacio en una mano abierta y una frente que no piensa ideas sino formas que respiran, caminan, hablan, cambian y silenciosamente se evaporan; -allá dentro, país de entretejidos ecos, se despeña la luz, lenta cascada, entre los labios de las grietas: la luz es agua, el agua tiempo diáfano donde los ojos lavan sus imágenes; -allá dentro los cables del deseo fingen eternidades de un segundo que la mental corriente eléctrica enciende, apaga, enciende, resurrecciones llameantes del alfabeto calcinado; -no hay escuela allá dentro, siempre es el mismo día, la misma noche siempre, no han inventado el tiempo todavía, no ha envejecido el sol, esta nieve es idéntica a la yerba, siempre y nunca es lo mismo, nunca ha llovido y llueve siempre, todo está siendo y nunca ha sido, pueblo sin nombre de las sensaciones, nombres que buscan cuerpo, impías transparencias, jaulas de claridad donde se anulan la identidad entre sus semejanzas, la diferencia en sus contradicciones. La higuera, sus falacias y su sabiduría: prodigios de la tierra -fidedignos, puntuales, redundantesy la conversación con los espectros. Aprendizajes con la higuera: hablar con vivos y con muertos. También conmigo mismo. […] * Octavio Paz, 1974.

Octavio Paz: 100 Años

Oídos con el alma, pasos mentales más que sombras, sombras del pensamiento más que pasos, por el camino de ecos que la memoria inventa y borra: sin caminar caminan sobre este ahora, puente tendido entre una letra y otra. Como llovizna sobre brasas dentro de mí los pasos pasan hacia lugares que se vuelven aire. Nombres: en una pausa desaparecen, entre dos palabras. El sol camina sobre los escombros de lo que digo, el sol arrasa los parajes confusamente apenas amaneciendo en esta página, el sol abre mi frente, balcón al voladero dentro de mí. Me alejo de mí mismo, sigo los titubeos de esta frase, senda de piedras y de cabras. Relumbran las palabras en la sombra. Y la negra marea de las sílabas cubre el papel y entierra sus raíces de tinta en el subsuelo del lenguaje. Desde mi frente salgo a un mediodía del tamaño del tiempo. El asalto de siglos del baniano contra la vertical paciencia de la tapia es menos largo que esta momentánea bifurcación del pensamiento entre lo presentido y lo sentido. Ni allá ni aquí: por esa linde de duda, transitada sólo por espejeos y vislumbres, donde el lenguaje se desdice, voy al encuentro de mí mismo. La hora es bola de cristal. Entro en un patio abandonado: aparición de un fresno. Verdes exclamaciones del viento entre las ramas. Del otro lado está el vacío. Patio inconcluso, amenazado por la escritura y sus incertidumbres. Ando entre las imágenes de un ojo desmemoriado. Soy una de sus imágenes. El fresno, sinuosa llama líquida, es un rumor que se levanta hasta volverse torre hablante. Jardín ya matorral: su fiebre inventa bichos que luego copian las mitologías. Adobes, cal y tiempo: entre ser y no ser los pardos muros. Infinitesimales prodigios en sus grietas: el hongo duende, vegetal Mitrídates, la lagartija y sus exhalaciones. Estoy dentro del ojo: el pozo donde desde el principio un niño está cayendo, el pozo donde cuento lo que tardo en caer desde el principio, el pozo de la cuenta de mi cuento por donde sube el agua y baja mi sombra. El patio, el muro, el fresno, el pozo en una claridad en forma de laguna se desvanecen. Crece en sus orillas una vegetación de transparencias.


LA GUALDRA NO. 142

Diario de Mateo

Por Mateo Estrada Gaviria Viernes Anoche cené donde Memo. El lugar estaba atestado, como siempre. Al cabrón le va bien y eso me da gusto. Los de la cocina me trataron con deferencia, como en los viejos tiempos. Lo hicieron pese a que allí estaba la nueva pareja de Memo, un churpio evidente (un veinteañero güero, delgado, “supuestamente” con ropa de marca…). El puto fue cortés. Bebí, y estuve a punto de ceder e ir con Memo y su puto. No ocurrió. Vine a casa y bebí algo del Rivas que dejó Sujetín. Fue tanta mi borrachera que le marqué a O. No respondió. Quería decirle que lo extraño… que lo quiero. Estoy envejeciendo… Sábado Sujetín sigue asistiendo a nuestra puntual cita. Llegó contento y presuntuoso por su nuevo tatuaje. Asegura que es similar al de Millares [futbolista del Atlas]. Hoy busqué los dibujos y bueno… Sea el tatuaje o su creciente aceptación, ayer estuvo generoso. Experimentó. Aunque todavía no accede a quitarse los tines. Se quedó toda la noche. Ni siquiera preguntó si podía dormir aquí. Sólo lo hizo. Hoy se levantó a las seis. Se fue sin asearse. Anoche preguntó más de mí, del trabajo y cómo sobrevivo. De mi familia le inventé: padres profesores, hermanos profesores, sobrinos profesores… Interrogó por el departamento y Elena. Atribuí su ceceo a la pedantería que le caracteriza. Él dijo que quiere terminar la secundaria. Y sorpresa: quiere tener una hija, además del niño que ya tiene. Le bromeé. Dije que yo podría ser la madre. Sin dejar de sonreír, dijo: tú deberías dejar de ser gay y tener una familia. Domingo O. llamó. Bueno, sólo marcó… Lloré, porque esperé que volviera hacerlo. Le mandé un mensaje: “Carmen no ha muerto [son las malvas rojas que compraron juntos, antes del accidente]”. Antonio me rescató. Me llamó para ir a México. Fue al Vive Latino. Con mi presencia intentará justificar algo. Voy donde A. porque necesito un referente.

Promoción de la lectura

Y en medio de nosotros, la paráfrasis como comprensión II Por Eduardo Campech Miranda La colaboración anterior cerraba ejemplificando una indicación que es muy recurrente al momento de abordar la comprensión lectora. De antemano sé que el texto es complicado en función de que utiliza un lenguaje distinto a nuestra oralidad y, por otro lado, nos enfrentamos a una serie de palabras desconocidas. Sin embargo, para cuestiones ilustrativas, es de gran utilidad. Realizando este ejercicio con promotores de lectura y docentes, he encontrado las siguientes respuestas: “Habla de un señor que era un soñador y luchaba por la justicia. Vivía en La Mancha”. [1] “Un hombre vive en un lugar que no se nombra. Tenía una hacienda, una sirvienta de más de cuarenta años, una sobrina menor de veinte, un mozo. Tenía cincuenta años y era conocido como ´Quijada´ o ´Quesada´”. [2] “Habla de un hombre que tenía un caballo flaco, un galgo. Vivía en una hacienda, gustaba comer y vestir bien, tenía una sobrina, un ama de llaves, un sirviente”. [3] “Un señor vivía en un lugar de La Mancha, usaba lanza en astille-

Kenzo Okada, Pisadas, 1954

ro, adarga antigua, rocín flaco y tenía un galgo corredor. Comía más carne de vaca que de carnero. Usaba pantuflas. En su hacienda, vivían con él, una ama, una sobrina y un mozo. Cazaba y madrugaba. Le apodaban Quesada o Quijada”. [4] Analicemos las paráfrasis anteriores. En la número [1], lejos de realizar una paráfrasis, se está haciendo uso de los referentes que se tienen en torno a la obra. Cabe apuntar que además de que el fragmento tenía la nota al pie, citando la obra original, es harto conocido el comienzo: “En un lugar de La Mancha de cuyo nombre no quiero acordarme…”, así como, en términos generales, el argumento. Ninguna parte del fragmento proporcionado nos lleva a la idea de “era un soñador y luchaba por la justicia”. Ahí, son los referentes quienes asumen la preponderancia. En [2] y [3], encontramos situaciones similares entre sí. Ambas hacen mención de un hombre. En [2] menciona su edad, pero en [3] su aspecto físico. También ambos casos enlistan a las personas con las que

vivía este hombre, y ambos escritos comparten con [4] el error de entender la palabra “hacienda” como “finca agrícola” y no como “bienes que uno tiene”. No es necesario hacer un análisis minucioso para darnos cuenta que [1], [2] y [3], muestran una extremada síntesis, en comparación con [4], sin que lo anterior sea un criterio para determinar que esta última es la más acertada. Veamos el último caso. Como en la consigna no se prohibía volver al texto, es claro que hay un intento por parafrasear el texto original, no obstante, existen elemento para identificar una clara transcripción: la secuencia en el mismo orden que están citados en el texto original, e incluso, repite la estructura gramatical: “una ama”. Si usted tuviera que evaluar este ejercicio, ¿cuál estaría en lo correcto?, ¿cuál incorrecto?, ¿por qué? Todo lo anterior, en función de sus propósitos y objetivos, en este caso, evaluar la comprensión lectora. Hasta la próxima.


31 de marzo DE 2014

Desayuno en tiffany’s, mon ku Por Carlos Belmonte Grey Aimer, boire et chanter es el título de la cinta que Resnais presentó en la última edición del Festival de Cine de Berlín en donde ganó el Alfred Bauer Prize de la Berlinale que reconoce a la cinta que presenta nuevas perspectivas cinematográficas, y también recibió el premio Fipresci a la Mejor Película de la crítica especializada. Después de haberla visto podemos comprender por qué el reconocido crítico de cine Michel Ciment le concedió el premio del gremio a un Resnais que a sus 92 años y 50 películas fue el único que les llenó el ojo, pues señalaron haber encontrado en esta edición de la Berlinale “cintas poco originales pero bien logradas, o mal logradas pero muy originales, a excepción de la unanimidad que generó Resnais”. La nueva y última película del director francés Alains Resnais es una caminata por la arquitectura del teatro, desde la tribuna, bajando por los corredores del coro, pasando por la orquesta, subiéndose al escenario, metiéndose a las bambalinas y luego sacando la cara para que la indiscreta cámara de cine subraye las arrugas. Es una mezcla del teatro y el cine: con escenografías y movimiento de actores a la manera de un escenario teatral pero con los beneficios de la gesticulación que la cámara cinematográfica regala, algo que permite cambiar de ambiente y centrar la tensión de la trama en los diálogos, los colores y además, situarnos como

Cine

Amar, beber y cantar, el último suspiro de Alains Resnais espectadores en diferentes ángulos del espectáculo. André Dussollier, Sabine Azéma, Hippolyte Girardot, Caroline Sihol, Michel Vuillermoz y Sandrine Kiberlain son los seis actores que dan vida al mismo número de personajes durante 90 minutos transcurridos en tres escenarios: una casa metida en la ciudad; una mansión aristocrática de las afueras; y una cabaña en medio de la campiña; todas con un jardín, sitio en donde sucede la casi totalidad de la historia. La historia es bastante simple, y hasta predecible, tres parejas de edad adulta afrontan la muerte de uno de los ex, por ello intensifican sus lazos de amistad, sobre todo las mujeres, quienes sienten una atracción especial por el enfermo desahuciado. A excepción de las escenas que cierran la trama, toda la película está rodada en los jardines artificiales de las casas montadas sobre un escenario teatral, los únicos exteriores reales son los breves roads de los coches para viajar de una casa a otra pero sin entrar en ella sino que deteniéndose afuera y, con un cambio de paisaje, se pasa de la imagen real a la de un dibujo del sitio en donde sucederá la siguiente secuencia. Y para cerrar la cinta, una muerte, un entierro, unas rosas y el vals Aimer, boire et chanter, y salud al legendario autor de, entre otras, Nuit et brouillard (1955), Alains Resnais. Definitivamente una película para ver.

Pan y rosas Por Ester Cárdenas Cada vez que llega el ocho de marzo, siento cierta desazón, me incomodan esas reuniones oficiales, los desayunos, los reconocimientos, los regalitos tipo el día de la madre etcétera y al día siguiente “la vida sigue igual”. En el discurso oficial generalmente se omite hablar de la razón por la que se eligió el 8 de marzo como el Día Internacional de la Mujer. En esa fecha en 1857, un grupo de costureras de Nueva York, apoyadas por su sindicato, ocuparon la fábrica textil en la que trabajaban, exigiendo igualdad de salarios y una jor-

nada de trabajo de diez horas. Este movimiento concluyó con un incendio en el que murieron 146 costureras y varias más resultaron lesionadas. Cuando adolescente leí al respecto, no sólo me impresionó lo sucedido, sino el lema de estas mujeres: “Queremos pan y rosas”. Hoy en día algunas de las mujeres que exigen tener las mismas oportunidades laborales que los hombres, siempre hacen la aclaración: “pero no soy feminista” dándole al termino una connotación peyorativa. ¡Ojalá se detuvieran a reflexionar en todo lo que les debemos

a las feministas! Infinidad de veces he escuchado a personas de ambos sexos referirse a las feministas con sorna: “Nunca vemos mujeres bonitas entre ésas que claman por la igualdad laboral y social”. Se supone, según sus cánones, que la mujer que luchaba y lucha por sus derechos tiene que ser desgraciada en su vida personal, ¿es concebible una mujer que ama y es amada y que luche a la vez? Algo tiene que fallar, piensan mentes claras y razonables. La otra manera de denostar a las mujeres es afirmar que no hay mujeres comparables a

Einstein, Beethoven, Picasso, Paz (por mencionar algunos). Yo digo que ellos han sido una excepción, como excepción han sido, Sor Juana, Marie Curie, Simone de Beauvoir, Remedios Varo, etcétera. En Zacatecas también existen mujeres excepcionales: la científica Esperanza Ávalos, la historiadora Mariana Terán, la narradora Maritza Buendía, la periodista Jánea Estrada, la Dra. en neurociencias Oliva Luis, la ensayista Isabel Terán, la maestra y humanista Raquel Velasco, las poetas Rita Vega, Yamilet Fajardo y un largo etcétera.


LA GUALDRA NO. 142

XXVIII FESTIVAL CULTURAL DE ZACATECAS PROGRAMA ACADÉMICO TEATRO CALDERÓN JUEVES 10, 18:00 Hrs. Conferencia alquimistas contemporáneos Coordina: Mtro. Juan Carlos Basabe Bañuelos LUNES 14, 13:00 Hrs. Presentación de libro Libros de Actas de Cabildo I y II del Archivo Histórico de Zacatecas Novedad del Fondo Editorial IZC, 2014. Presentan: José Enciso Contreras, Arturo Burciaga, Cristina Morales Miramontes, María Auxilio Maldonado Romero Modera: Yolanda Alonso MARTES 15, 13:00 Hrs. Conferencia Un siglo para Octavio Paz Imparte Jair Cortés MIÉRCOLES 16, 13:00 Hrs. Presentación de libro

ción y notas de Mario Bojórquez Taberna Libraria Editores Presentan: Mario Bojórquez, Javier Acosta. Modera: Juan José Macías JUEVES 17, 13:00 Hrs. Presentación de libro Manual muy mejorado de madrigueras y trampas de Alejandro García. Novedad del Fondo Editorial IZC, 2014. Presentan: Elizabeth Soto Bañuelos, Mónica Muñoz Muñoz Modera: Yolanda Alonso VIERNES 18, 13:00 Hrs. Presentación de libro Músculo Corazón. Masculinidades en México . Fotografías de Rogelio Cuéllar y Maritza López Presentan: Rogelio Cuéllar, Horacio Franco, Maritza López, Diana Arauz Mercado, María Luisa Passarge, Pedro Valtierra Modera: Hilda Saray González SÁBADO 19, 13:00 Hrs. Presentación de libro Dolores Castro 90 años. Palabra y tiempo (celebraciones críticas) Carlos Pineda coordinador UAA/BUAP/Ediciones de Lirio/ IZC Presentan: Dolores Castro, Ana Corvera, Yamilet Verónica Fajardo Veyna, Rubén Mendieta, Javier Peñaloza Mendoza Modera: Guadalupe Dávalos DOMINGO 20, 13:00 Hrs. Conferencia La Lyra da Braccio de Leonardo Da Vinci Imparte Abel García López

JUEVES 24, 13:00 Hrs. Presentación de libro Refugio Reyes Rivas. Arquitecto empírico. Presenta: Arq. José Luis García Rubalcava, Arq. Héctor Castanedo Quirarte, Arq. Carlos Augusto Torres Pérez y Arq. Raúl Lara Quintanar Modera: Patricia Guajardo

MIÉRCOLES 23, 18:00 Hrs. Presentación de libro Agua subterránea en Zacatecas. Diagnóstico y gestión sustentable de seis acuíferos de Francisco Mojarro Dávila Proyecto Editorial UAZ, 2013 Presentan: Ignacio Sánchez Cohen e Israel Velasco Velasco Modera: Ángel Bravo

VIERNES 25, 13:00 Hrs. Presentación de libro Obras completas de Severino Salazar. Juan Pablos Editores Presentan: Blanca Sánchez, José Espinaza, Eloísa Salazar y Gonzalo Lizardo. Modera: Lorena Rodríguez Santoyo

JUEVES 24, 18:00 Hrs. Presentación de libro El canto de la salamandra: antología de la literatura brevísima mexicana de Rogelio Guedea Ediciones Arlequín Presentan: Felipe Ponce, Edgar Omar Avilés. Modera: Karen Salazar

SÁBADO 26, 13:00 Hrs. Conferencia Contenido teológico y artístico de la pasión. Imparte: Dr. Antonio Núñez Martínez. La escultura articulada en el viacrucis zacatecano Imparte: Dra. Maricela Valverde Ramírez

VIERNES 25, 18:00 Hrs. Presentación de libro Riqueza, poder y prestigio: los mayoristas de Zacatecas en la segunda mitad del siglo XVII de Elisa Itzel García Berumen. Novedad del Fondo Editorial IZC, 2014 Presentan: Luis Román Gutiérrez, María del Pilar Martínez López-Cano Modera: Yolanda Alonso

CENTRO UNESCO LUNES 14, 18:00 Hrs. Presentación de libro Ahora que vuelvo a decir ahora: una reconciliación poética de Jair Cortés Presenta: Yolanda Alonso MARTES 15, 18:00 Hrs. Presentación de libro La población del real y minas de Santa María de las Nieves (15641900) de Tomás Dimas Arenas Novedad del Fondo Editorial IZC, 2014. Presentan: Efraín Gutiérrez de la Isla. Modera: Juan Antonio Caldera Rodríguez MIÉRCOLES 16, 18:00 Hrs. Presentación de libro Zacatecas en el siglo XVIII. Los solares de Eustaquio Ceballos Novedad del Fondo Editorial IZC, 2014. Presentan: Marcelino Cuesta Alonso, Martín Escobedo Delgado Modera: Yolanda Alonso JUEVES 17, 18:00 Hrs. Presentación de libro Las seducciones literarias. Representaciones de la literatura femenina en América de Elsa Leticia García Argüelles. Presentan: Gonzalo Lizardo, Judith Navarro Modera: Karina de Ávila Aguirre VIERNES 18, 18:00 Hrs. Presentación de libro De pies a cabeza de Godofredo Olivares Presenta: Rocío Yasmín Bermúdez

LUNES 21, 13:00 Hrs. Presentación de libro Luis Moya Regis, el Revolucionario y una retrospectiva de familia de Eleazar Díaz de León y Santiago Delgado Prado Presentan: Benito López Domínguez, Abel Vázquez Villalobos Modera: José Luis Velázquez González

SÁBADO 19, 18:00 Hrs. Presentación de libro ¡Muera el ejército! Reforma liberal y guerra civil en Zacatecas (de Ayutla a Calpulalpan) de Héctor Sánchez Tagle. Novedad del Fondo Editorial IZC, 2014 Presenta: Mariana Terán, Sergio Delgado Rodríguez Modera: Ma. Del Consuelo García Garibaldi

MARTES 22, 13:00 Hrs. Mesa redonda Eugenio del Hoyo vida y obra. Conmemorando el centenario del historiador y escritor zacatecano Participan: Jesús Ávila Ávila, Jorge García Murillo, Sergio Alberto Guajardo del Hoyo, Bernardo del Hoyo Calzada y Federico M. Sescosse Pesquera

DOMINGO 20, 18:00 Hrs. Presentación de libro La lección lexical como propuesta de enseñanza de vocabulario a estudiantes de primer año de licenciatura de la UAZ de Gabriela Cortez Presentan: Matilde Hernández Solís, Diana Ávila Villagrana Modera: Alejandro García Ortega

MIÉRCOLES 23, 13:00 Hrs. Presentación de libro Hambre de Dios, Entre la Filosofía, el Cristianismo y nuestra difícil y frágil laicidad de Juan Carlos Moreno Romo. Ediciones Fontamara, 2013. Presentan: Luis Rubio Hernansáez, Antonio Núñez Martínez. Modera: Juan Carlos Orejudo Pedrosa

LUNES 21, 18:00 Hrs. Puesto ya el pie en el estribo de Carlos Alfredo Carrillo Rodríguez Proyecto Editorial UAZ, 2013 Presenta: Arq. Carlos Augusto Torres Pérez y Carlos Alberto Torreblanca Modera: Selene Carrillo Carlos MARTES 22, 18:00 Hrs. Presentación de revista Digesto número 13 Presentan: José Enciso Contreras, Marco Antonio Flores Zavala, José Arturo Burciaga. Modera: María Auxilio Maldonado Romero

CENTRO CULTURAL CIUDADELA DEL ARTE (Sala Hermanos de Santiago) DOMINGO 13, 13:00 Hrs. Presentación del Catálogo Expo municipios 2013 Presenta: Lic. Gustavo Salinas Iñiguez DOMINGO 13, 16:00 Hrs. Presencia de los municipios en el FCZ 2014 Presentación literaria en el marco de presencia de los municipios en el Festival El caballo mojino. Autor: Daniel Monreal Presentan: Martín Zamora Ramírez, Daniel Monreal Arroyo, Margarita Bustos Castañeda, José Manuel Esquivel de la Riva, Efraín Gutiérrez de la Isla LUNES 14, 12:00 Hrs. Mesa redonda Presencia de los municipios en el FCZ 2014. Presentación de obras literarias de los departamentos de crónicas municipales Coordina: IZC y Crónica de Zacatecas MARTES 15, 12:00 Hrs. Mesa redonda Charlas en torno a los músicos y su comportamiento durante el periodo de la Revolución Comenta: Alfonso Vázquez Sosa

MUSEO PEDRO CORONEL (Sala de usos múltiples) SÁBADO 19, 17:00 Hrs. Conferencia magistral Gabriel Zaid, 80 años Imparte: Minerva Margarita Villarreal DOMINGO 20, 17:00 Hrs. Presentación del libro Las penas del guardador de rebaños De José Javier Villarreal Comenta: Jánea Estrada Lazarín MARTES 22, 18:00 Hrs. Presentación del libro El karma de vivir al norte de Carlos Velázquez Participan: Juan Gerardo Aguilar, Lorena Rodríguez Santoyo MIERCOLES 23, 17:00 Hrs. Mesa redonda Octavio Paz ve un cuadro Participan: Tarsicio Pereyra Flores, Gerardo del Río y Miguel Ángel Ortiz Bonilla JUEVES 24, 18:00 Hrs. Cortázar en la Barca de palabras Presentan: Javier Báez Zacarías y Rocío Yasmín Bermúdez VIERNES 25, 18:00 Hrs. Presentación del número 3 de Áurea, Revista de Arte y literatura Gonzalo Lizardo, Alberto Paredes, Lorena Rodríguez Santoyo VIERNES 25, 19:00 Hrs. Presentación del Colectivo Nohl Kohl Nohl / Gamaliel Gaff Proyecto Naturante música y arte electrónico MUSEO ZACATECANO Programa especial Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor MARTES 22, 13:00 Hrs. Presentación de libro Infantil Mi abuelo el luchador de Antonio Ramos Revillas Presenta Miguel Valdivia “El Literato” Ediciones El Naranjo MARTES 22, 17:00 Hrs. Presentación de la colección “Poéticas Contemporáneas” Silenciosa y sutil de Cecilia Magaña Distancia de los viajes de Javier Rizzo Pictographia Editorial

MARTES 22, 18:00 Hrs. Presentación del libro Toque de queda de Bernardo Araujo Colección Poéticas contemporáneas Pictographia Editorial MIÉRCOLES 23, 13:00 Hrs. Presentación del libro infantil La ardilla que soñó Le ku’ukwayak’naje’ de Hilario Chi Canul Presentan: Marcos Núñez Núñez y Andrés Mario Ramírez CONACULTA/IDEAZAPATO MIÉRCOLES 23, 17:00 Hrs. Presentación del libro electrónico Antología del Taller de Narrativa de la Unidad Académica Preparatoria UAZ Fondo Editorial del IZC MIÉRCOLES 23, 18:00 Hrs. Presentación de la novela Música para perros de Alejandro Páez Varela Editorial Alfaguara JUEVES 24, 13:00 Hrs. Presentación del libro infantil El ratón que corre y pasa de Raúl Eduardo González Presentan: José Manuel Mateo y Andrés Mario Ramírez CONACULTA/IDEAZAPATO JUEVES 24, 17:00 Hrs. Presentación de la colección “Poéticas Contemporáneas” Oteando Palestras de Vladimir Reyna A donde corren las niñas de Alma Rosa Fernández Pictographia Editorial JUEVES 24, 18:00 Hrs. Presentación del libro Servicio al cuarto de Juan Gerardo Aguilar Poéticas Contemporáneas Pictographia Editorial


31 DE marzo DE 2014

Entelequias Gráficas de Odín Barrios* Por Alberto F. Márquez

un mero ejercicio, una chance más que un esfuerzo verdadero por desentrañar el significado. De hecho, dudo que la obra tenga un significado como tal, tiene más bien una intención mágica, y no hablo de magia tipo Disney, sino más bien tipo alquimia. Pero ¿cree realmente el maestro en la alquimia y en la magia? No podría asegurarlo, uno nunca acaba de conocerlo. Si le preguntan, él quizá se haga

El picaporte Por Simitrio Quezada Por antonomasia

Lamento que con frecuencia topamos con personas que insisten en utilizar, en su redacción y léxico, palabras o expresiones que no conocen bien. Una de estas expresiones puede ser “por antonomasia”. Etimológicamente, la palabra antonomasia proviene de “ant”: en vez de, y onoma: nombre. Si el verbo griego “onomazein” es traducido como “poner nombre” (el latín “nominare”), el verbo “antonomazein” significa “poner otro nombre”. En este contexto, se utiliza la expresión “por antonomasia” cuando hablamos de algo tan representativo que es mejor designarlo por el nombre de la característica que por su nombre propio. Ejemplos: Cervantes Saavedra es novelista español por antonomasia. Por antonomasia, es difícil que se le crea al político mexicano. La religión considera malo al pecado por antonomasia. Dicen que la suegra es metiche por antonomasia. El ministro de culto dijo que Jesucristo es el salvador por antonomasia. Me gusta mucho la definición que consigna Fernando Lázaro Carreter en su Diccionario de términos filológicos: Antonomasia es “sustitución de un nombre por el de una cualidad que le corresponde de manera inconfundible”. El mismo autor explica también la diferencia entre “por antonomasia” y “por excelencia”, lo cual comentaré en la próxima entrega. * Envíe comentarios y demás inquietudes a: siquezada@hotmail.com

el desentendido. Ahora, ¿creo yo “el escepticón” en la alquimia o la magia? Debo reconocer que hay algo ahí que da a pensar; una vez que has pensado lo suficiente en el asunto y si lo has hecho rigurosa y correctamente te darás cuenta de que el pensamiento por sí mismo no funciona para maldita la cosa. Se necesita algo más. Y eso es la iniciación. Una disciplina o práctica para adecuar tu pensamiento al flujo de la realidad. La magia y la meditación entre los antiguos, la alquimia o la cábala en la Edad Media, tenían esta función, la de llevar al pensamiento dentro de una dimensión que no acepta puntos relativos como el YO o estos ojos que se han de comer los gusanos. ¿En esta misma dimensión podríamos situar a la creación artística? Me parece que el maestro diría que sí. Hablando más desde la filosofía, reconozco que me ha costado mucho entender la incógnita que plantean las entelequias, y que su primera lección ha consistido en mostrarme que una reflexión llevada hasta sus últimas consecuencias tiende a desmantelar al sujeto arrastrándolo al flujo de la realidad, lo cual puede ser algo monstruoso para los irónicos de corazón, que preferimos usar el pensamiento con propósitos estrictamente defensivos. Hay que ver que esta concepción de la realidad viene a solucionar la clásica aporía filosófica entre realidad e idealistas, como lo puede sugerir el vitalismo de gente como Henri Bergson o Hans Driesch, uno de los fundadores de la parapsicología, quien habló abiertamente de la entelequia como una fuerza vital inmaterial que regula a la realidad. Para acabar, el espacio en que se desenvuelven las entelequias no es ajeno a ellas, pero tampoco es únicamente de ellas, ahí no hay ellas, por eso tampoco hay dentro o fuera, cerca o lejos, las perspectivas

son múltiples y simultáneas, una posibilidad siempre latente para quien se dispone a crear, o también los oscuros mares primigenios de los que conviene salir lo antes posible vía la mirada del “espacio real”. * La exposición de Odín Barrios, se inaugura este miércoles 2 de abril, a las 7:30 P.M., en la Galería El Pinche Grabador, en el centro histórico de la ciudad de Guanajuato, Gto.

Artes visuales

Dos cosas saltaron a mi vista en el primer acercamiento a las Entelequias Gráficas de Odín Barrios. Uno, por supuesto: lo irregular de las placas, como piezas encontradas en una excavación arqueológica; y dos, al ver el dibujo: lo inquietante del espacio habitado por estos seres colosales. Al principio se me alinearon como en una mitología; divinidades masculinas y femeninas de la creación. Mi interpretación fue


LA GUALDRA NO. 142 / 31 DE marzo DE 2014

Soy el hermano gemelo del fantasma que camina

Río de palabras

Por José Javier Villarreal* Soy el hermano gemelo del fantasma que camina; a decir verdad soy el hermano menor, aquél que llegó tarde, diez o quince minutos, los necesarios para no heredar la máscara, las pistolas y el anillo, para no ser considerado para la expedición por el Amazonas, o esa aventura interminable por el desierto del Sahara. Me quedé en casa, fui a la escuela, terminé una carrera. Mi padre coleccionaba y leía las proezas de mi hermano, yo lo contemplaba embelesado en las aventuras de su hijo mayor; yo me perdía por los cuartos de la casa y me encerraba en mi habitación y apagaba la luz y las horas pasaban y los días y los años pasaron.

El fantasma que camina, por agotamiento o porque el mundo cambió, un día desapareció; nadie ocupó su lugar y lentamente fue olvidado. Yo en cambio seguí transitando por los cuartos de la casa, por las calles de mi ciudad. Conocí gente, tuve varios empleos, un lugar donde vivir. Ahora, que el tiempo se ha detenido, me doy cuenta que el fantasma que camina nunca existió, nunca fue al Amazonas ni cruzó el desierto del Sahara y mi padre jamás lo reconoció como a un hijo; ahora me doy cuenta, ahora que camino como un fantasma sin máscara, sin pistola y sin anillo entre esas sombras que pueblan mi casa. * Del libro Campo Alaska, editorial Almadía, 2012, p.182.

Ramiro

Por Pilar Alba

La imagen en su mente se repite una y otra vez: el golpe seco en la cabeza, el sonido del hacha al cortar el hueso, la sangre que escurre por la boca. A veces la memoria lo traiciona y es primero el sonido, luego el golpe, después la sangre, otras sólo es la imagen del golpe certero detrás de la nuca. Por eso Ramiro hoy no puede dormir, está solo, pensando una y otra vez en esa imagen que no puede sacar de su cabeza, que lo desconcierta. Se ha tapado hasta la cabeza para no sentir el miedo, para estar un poco más seguro bajo las sábanas y las cobijas de su cama. Intenta pensar en otra cosa, contar borreguitos, a ver si así sí le llega el sueño y se le va esa imagen que le produce miedo, un pavor inexplicable, pero sobre todo una profunda tristeza que le afloja las lágrimas, que le afloja los mocos, que inunda el

campo donde pastan los borreguitos del sueño, sangre que de pronto se llena de sangre, los borregos llenos de sangre saltan y al saltar producen ese sonido, el sonido que escuchó cuando vio cómo le quebraban los huesos a aquel hombre. El recuerdo vuelve, aumenta sus desesperación y con ella las ganas de ir al baño, pero cómo salir de su refugio, cómo cruzar la casa para hacerlo. Prefiere aguantarse, o en su caso soportar lo inevitable. Pero no saldrá, no permitirá que a él también lo atrapen, que le cercenen la cabeza o le rompan los huesos. Con todas esas vueltas en la cabeza por fin consigue quedarse dormido… seguramente tendrá pesadillas, reviviendo las imágenes que vio en la pantalla, aquéllas que todos los días por la tarde, cuando está solo, encuentra subidas a la red.

Escribe el moro

Por Edgar Khonde

En las muwashajas, en el orbe y el alcázar balbucean una todavía no hija del romance todavía no sonetos ni cuentos ni novelas todavía ni símbolos que la defiendan todavía no revoluciones ni viajes trasatlánticos ni conquistas salvajes ni amores mestizos todavía ni Quijotes ni hijos de Pedro Páramo balbucean una lengua que distante en espera se convierte en promesa y alguien escribe: un día algún poeta se acordará de mí en América.

Zdislav Beksinski, Sin título

Las monedas

Por Alberto Huerta

Y en los últimos estertores de la asfixia el ahorcado abrió su mano y entre sus dedos aparecieron, relucientes, las treinta monedas de plata.


La Gualdra 142