Empíreo, el cielo más alto, es el nombre de la primera de dos exposiciones inauguradas en Texas recientemente por el artista zacatecano Juan Carlos Villegas; esta primera muestra fue inaugurada el 31 de octubre de 2025 en la galería del Artes de la Rosa Cultural Center for the Arts, ubicada en en 1442 N. Main St., en Fort Worth, Tx., y permanecerá en exhibición durante todo el mes de noviembre.
[Más de Empíreo, el cielo más alto, en esta edición]
Juan Carlos Villegas. Luz Perpetua. Acrílico y óleo sobre tela. 92 x 112 cm. 2025.
Editorial
La Gualdra No.
Los temas del artista zacatecano Juan Carlos Villegas están relacionados con las tradiciones mexicanas que celebran la esencia humana en su paso por la tierra, sus rituales de vida, la música y los paisajes por los que transita. En la mayoría de las obras de las dos muestras recientemente inauguradas en Texas destaca el uso de diferentes técnicas producto de su investigación a lo largo de más de 30 años, entre las que podemos mencionar el uso de caseína y de pigmentos naturales extraídos de la tierra.
La exposición Empíreo, el cielo más alto, fue abierta al público el 31 de octubre en el Artes de la Rosa Cultural Center for the Arts en Fort Worth, y de ella hablamos en esta edición gualdreña -ver portada y páginas centrales-. En el caso de la exposición que se inauguró en el Consulado General de México en Dallas, Juan Carlos integró varias piezas que tienen relación con la fiesta tradicional de su pueblo; estas pinturas, además de mostrar algunas escenas del Coloquio, tratan de reflejar el alma de los habitantes de esas comunidades rurales de las que salen para llegar a trabajar a Estados Unidos; y son los migrantes los que cada año regresan a la fiesta de sus pueblos.
La Secretaría de Relaciones Exteriores del gobierno mexicano, a través del Consulado General de México en Dallas, alberga desde el 5 de noviembre la exposición “Nuestras raíces” que se mostró el año pasado en el Artes de la Rosa. Esta segunda muestra concluye su itinerancia en Estados Unidos y es una actividad que la federación Nuestras Raíces que dirige Alejandra Valdez, en coordinación con el CMAS -a través del Dr. Xavier Medina- y el consulado, promueven también para afianzar las relaciones entre la comunidad migrante y preservar los valores culturales identitarios de nuestra tierra zacatecana en Estados Unidos. La galería del consulado está ubicada en 1210 River Bend Dr., Dallas, Tx. Ambas exposiciones permanecerán en exhibición durante todo el mes de noviembre.
Como parte de las actividades realizadas en Estados Unidos, Villegas participó el 3 de noviembre en una plática con estudiantes de la Licenciatura en Bellas Artes de la Universidad de Texas en Arlington (UTA). Con la anfitrionía del artista y profesor de esa universidad, Carlos Donjuan; y del Dr. Xavier Medina -coordinador del Centro de Estudios México Americanos de la UTA-, Juan Carlos mostró a los estudiantes una selección de su obra y a partir de ahí se generó un
diálogo con ellos en el que se abordaron cuestiones relacionadas con las técnicas utilizadas, los materiales de soporte y los temas tratados en las diferentes colecciones.
El grupo de estudiantes es multicultural, pues la UTA es una universidad con un alto porcentaje de alumnos migrantes; entre ellos se encontraba David Cruz, originario de Juan Aldama, Zacatecas, quien estudia actualmente en Arlington, y a quien habrá que seguirle la pista; ojalá que pronto lo tengamos exponiendo en Zacatecas. En esa universidad también conocimos a la Dra. María Yareli Delgado, Directora Senior de Iniciativas de Instituciones de Servicio Hispano (HSI) e investigadora asociada en el CMAS, quien es originaria de Valparaíso, Zacatecas.
La reciente visita a Texas en esta ocasión fue un tanto diferente a la del año pasado. Los integrantes de las comunidades mexicanas en el extranjero siguen trabajando de la misma forma y los clubes de migrantes tienen la firme convicción de seguir haciendo proyectos que beneficien a sus integrantes y a las familias que dejaron en México; pero, también es cierto que están tomando más precauciones ante los acontecimientos recientes relacionados con redadas masivas y el aumento de deportaciones. Sin embargo, su entusiasmo no decae, por el contrario, están cada vez más fuertes y unidos y la idea de continuar realizando trabajos en equipo es más consistente.
Por último, quiero destacar la gran labor que realiza Alejandra Valdez, originaria de Sombrerete, quien logró consolidar en un año su federación que reúne a un grupo de clubes de migrantes zacatecanos; así como a todas las personas que integran la federación Nuestras Raíces y que colaboraron para que las dos exposiciones y las demás actividades fueran posibles, principalmente a Ángela, Anahí, Margarita, Celia, Alfredo, Noé, Zoe, Alex y a todos los paisanos que nos reciben allá con tanta amabilidad y disposición; y quienes, por cierto, ya se encuentran planeando el viaje a Fort Worth de la Banda Sinfónica de Tacoaleche el próximo mes de enero de 2026.
Que disfrute su lectura.
Jánea Estrada Lazarín lagualdra@hotmail.com
Contenido
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Juan Carlos Villegas Ilustraciones jvampiro71@hotmail.com
Empíreo, de Juan Carlos Villegas en el Artes de la Rosa Cultural Center For the Arts, en Fort Worth, Texas Por Jánea Estrada Lazarín
Somos Guardianes, de César Menchaca, en Campo Real Vinícola Por Janeth Sandoval
Sorry, Baby, de Eva Victor Por Adolfo Nuñez J.
Marco Antonio Campos. Premio Excelencia en Letras de Humanidad 2025 Por José Natarén
Vivir con la piel muerta Por Mario Alberto Medrano
Vivir con la piel muerta
6 Por Mario Alberto Medrano
Ya con varias ediciones en diversos países, la novela Nuestra piel muerta es la ópera prima en este género de la joven escritora ecuatoriana Natalia García Freire. La vida del niño Lucas se ve fisurada por la intromisión de dos hombres, Eloy y Felisberto, en su mundo familiar. El aprecio que el padre de Lucas siente por ellos contrasta con el desprecio que su madre, Josefina, les profesa. Una vez muerto el padre, y la madre obligada al aislamiento, Lucas es lanzado de su casa, pero regresa para ver su casa tomada, al padre sepultado en el jardín y el deterioro de su propio tiempo interno.
Es justo en ese naufragio de enfrentar al padre, de recriminarlo, donde la voz de Lucas se ve expuesta a los ecos poéticos. Al narrar parado en la infancia,
su infancia misma es un acto de revelación. El lenguaje, hecho de voces y nombres de artrópodos, da gran musculatura, por sonoro, inusual y genuino. Acaso el mayor riesgo de esta novela es que la voz de Lucas, quien siempre aparenta ser un niño, suene falsa, es decir, que no represente su edad debido a estar hecha con una reflexión muy honda. Creo que lo salva muy bien la autora al dotarlo de un ir y venir en el tiempo, en el recuerdo, en la acción ya pasada por el filtro de la memoria. Ahí, resuelve bien la autora, con la precisión que da la reescritura.
Los vasos comunicantes con Cortázar y Gass son evidentes a primera vista para el lector atento. La presencia de Felisberto y Eloy (quizá Felisberto Hernández y Eloy Tizón también) es un guiño a los seres que toman por asalto
el cuento de Cortázar. Con Gass, de ese fascinante libro de relatos que es En el corazón del corazón del país, sobre todo el tema de los insectos, la relación es en el lenguaje. No sorprende, entonces, debido a las referencias cuentísticas, que cada capítulo de la novela pueda leerse como un relato. Nuestra piel muerta se une a un grupo de novelas escritas por jóvenes escritoras ecuatorianas como Nefando, Siberia. Un año después, Sanguínea, entre otras, y a apellidos como Ojeda, Alcívar Bellolio, Ponce, quienes están escribiendo la más destacada narrativa del Ecuador.
Sin duda, la voz de Natalia García Freire se ha convertido en un referente literario de América Latina, no sólo con esta novela, sino también con la novela Trajiste contigo el viento y el libro de cuentos La máquina de hacer pájaros.
Natalia García Freire nació en Cuenca, Ecuador, 1991. En 2016 cursó el Máster de Narrativa de la Escuela de Escritores de Madrid. Actualmente vive en Ecuador, trabaja como profesora de Escritura Creativa en la Escuela de Escritores de Madrid. Nuestra piel muerta es su primera novela. Tiene un jardín, un gato y escribe. Ha publicado artículos de cultura, viajes, perfiles y crónicas en medios como BBC Mundo, Univisión, Plan V, CityLab Latino, la revista de viajes Ñan, BG Magazine y Letras del Ecuador. Su primera novela Nuestra piel muerta (La Navaja Suiza, 2019; Paraíso Perdido Editorial, 2021), ha sido traducida al francés, italiano, inglés, turco y danés. Trajiste contigo el viento, su segunda novela, fue publicada a principios del 2022 por la editorial La Navaja suiza en España; por Himpar Editores en Colombia; y por Paraíso Perdido Editorial, 2022. Actualmente vive en Ecuador.
Natalia García Freire. Foto tomada del IG de Libros Traperos.
Empíreo, de Juan Carlos Villegas
en el Artes de la Rosa Cultural Center for the Arts, en Fort Worth, Texas
6Por Jánea Estrada Lazarín
Empíreo, el cielo más alto, es el nombre de la primera de dos exposiciones inauguradas en Texas recientemente por el artista zacatecano Juan Carlos Villegas; esta primera muestra fue inaugurada el 31 de octubre de 2025 en la galería del Artes de la Rosa Cultural Center for the Arts, ubicada en en 1442 N. Main St., en Fort Worth, Tx., y permanecerá en exhibición durante todo el mes de noviembre.
Es la segunda exposición que Villegas tiene en este lugar -el año pasado inauguró ahí mismo la llamada “Nuestras raíces” que ahora, desde el 5 de noviembre de este año, se exhibe en el Consulado General de México en Dallas-. Todo esto es posible gracias a la invitación de la Federación de Migrantes Nuestras Raíces, coordinada por la zacatecana Alejandra Valdez, con el apoyo del CMAS (Centro de Estudios México Americanos de la Universidad de Texas en Arlington) -a través de Xavier Medina- y el Consulado.
“Es la segunda vez que se me invita a exponer en el área de Dallas-Fort Worth, y para mí es muy emotivo porque acá tengo muchos familiares y conocidos, muchos de ellos originarios de mi pueblo, Potrero de Gallegos, Valparaíso; tengo aquí dos hermanos viviendo desde hace mucho años y además mi papá en su juventud estuvo trabajando también en Fort Worth; yo como artista siempre estaré contento de llevar mi arte fuera de Zacatecas y de mi país, y coincidentemente se me ha invitado a hacerlo en este lugar con el que he tenido conexión toda la vida. Reconozco y elogio todo el trabajo que la federación Nuestras Raíces hace para difundir la cultura zacatecana y mexicana en general en estas tierras”, afirma Juan Carlos Villegas.
Ante la situación por la que están pasando nuestros paisanos en Estados Unidos en épocas recientes, Juan Carlos dice también que ha identificado
que “las comunidades latinas están respondiendo con resiliencia y visibilizan con orgullo sus manifestaciones socio culturales; los latinos tenemos esa capacidad de resistencia pero también de júbilo y optimismo ante situaciones adversas, y en ese contexto la labor de nosotros los artistas es aportar nuestro arte para que de alguna forma refuercen su identidad”.
Esta exposición, cuyas piezas fueron realizadas este año principalmente, está conformada por 18 obras de distintos formatos y muchas de ellas tienen relación con la forma en que los mexicanos celebramos el Día de Muertos. En la galería de Artes de la Rosa fue instalado también un altar en homenaje de los familiares y amigos fallecidos de los zacatecanos que radican en Texas. Empíreo, el cielo más alto, continúa en exhibición todo el mes de noviembre. La entrada es libre.
Las Lechuzas
Matachín Media Luna
Luz Perpetua
Exposiciones
Camposanto
Esteparias
Río Estigia
Novillero Umbral
Somos Guardianes, de César Menchaca, en Campo Real Vinícola
6Por Janeth Sandoval
Exposiciones
Campo Real Vinícola presenta Somos Guardianes. La más reciente exposición del artista César Menchaca, fue inaugurada el 6 de noviembre de 2025 en el Museo de la Barrica, y está disponible al público desde el 7 de noviembre. La muestra invita a los espectadores a reflexionar sobre la responsabilidad que tenemos como individuos y sociedad para cuidar nuestro entorno, nuestra memoria y nuestras raíces.
César Menchaca es un artista mexi-
Somos Guardianes
cano reconocido por su enfoque contemporáneo que combina escultura, pintura e instalaciones con elementos naturales y materiales orgánicos. Su trabajo se caracteriza por generar un diálogo entre el ser humano y la naturaleza, explorando temas como la memoria, la identidad cultural y la relación con nuestro entorno. A lo largo de su trayectoria, Menchaca ha participado en exposiciones nacionales e internacionales, consolidándose como una voz influyente en el arte contemporáneo.
Somos Guardianes reúne cerca de 50 obras de César Menchaca, cada una meticulosamente elaborada con la técnica de chaquira, que aporta un brillo, textura y profundidad únicas a cada pieza. Esta exposición invita al espectador a convertirse en un observador activo y en un participante del mensaje que cada obra transmite. Las piezas evocan un poderoso llamado al cuidado y la preservación de los paisajes, las tradiciones y la historia, transformando la experiencia en un diálogo con la memoria colectiva y en una reflexión sobre nuestra responsabilidad personal y social. Después de presentarse con gran éxito en Miami, Nueva York, San Antonio, Mónaco, Milán, París, Madrid, Dubái, Montreal, Ciudad de México, Monterrey y Puebla, la exposición llega ahora a Zacatecas para continuar
celebrando la identidad, la riqueza cultural y el arte mexicano ante el mundo.
Ubicado en Trancoso, Zacatecas, Campo Real Vinícola es un espacio que fusiona la cultura del vino con el arte y la gastronomía. Sus instalaciones incluyen viñedos, salas de cata, museos y espacios para exposiciones artísticas, creando un entorno ideal para conectar con la creatividad, la tradición y el paisaje. El Museo de la Barrica, sede de la exposición, es un espacio dedicado a la preservación de la cultura del vino y a la exhibición de proyectos artísticos que dialogan con la naturaleza y la historia local. Somos Guardianes es más que una exposición; es un llamado a mirar, sentir y actuar, recordando que todos somos responsables de cuidar nuestro mundo, nuestra cultura y nuestra historia.
Sorry, Baby, de Eva Victor
6 Por Adolfo Nuñez J.
Agnes (Eva Victor) es una joven que vive en un paraje rural de Massachussets, un sitio aislado y recóndito donde pasa la mayoría del tiempo con la única compañía de sus pensamientos. En el ámbito profesional tiene bastante éxito, incluso la universidad local en la que trabaja (y donde también estudió) le ha ofrecido un cargo de tiempo completo. Entre las personas con las que Agnes convive se encuentra Gavin (Lucas Hedges), alguien bastante afable y servicial, el único vecino que tiene a la redonda y con quien mantiene una relación con encuentros sexuales estrictamente casuales.
La única persona con la que Agnes tiene un vínculo profundo, a la que considera su verdadera confidente y principal red de apoyo, es Lydie (Naomie Ackie), ex compañera de estudios y su mejor amiga, quien la visita de manera ocasional. Cuando las dos están juntas, Agnes puede ser ella misma sin sentirse juzgada. Es tal el grado de confianza que le tiene que incluso le puede contar sus experiencias más íntimas y dolorosas. Entre estas últimas, se encuentra una perturbadora situación con su profesor y tutor de tesis (Louis Cancelmi), quien abusó sexualmente de Agnes en su época como estudiante.
Sorry, Baby (2025) ópera prima de Eva Victor (quien además de dirigir y protagonizar, también escribe el guion), es una película que está construida como un rompecabezas, a partir de muchas piezas que conforman las diferentes facetas de una persona. Todas y cada una enfocadas en representar la etapa posterior al haber vivido una experiencia traumática, así como las múltiples maneras en las que se aprende a salir adelante luego de sobrevivir una situación de este tipo.
Para tal efecto, la cinta está narrada de forma no lineal, dividida en capítulos que saltan adelante y atrás sin cronología, en los años posteriores al evento en cuestión. Esta estructura fragmentaria sirve para desarrollar la naturaleza del relato en torno a la memoria y a la resiliencia de Agnes.
A pesar de que la cinta aborda temáticas delicadas y de una enorme complejidad, Victor apuesta por un tono que oscila entre lo cómico y lo irónico sin sentirse a destiempo con el drama central de la protagonista. También hay cierto grado de incomodidad y confusión, dejando en claro que Agnes es un personaje que no tiene idea de cómo manejarse en el
mundo y mucho menos explicar con palabras exactamente cuáles son las emociones que está experimentando.
Y es en ese cúmulo de contradicciones y complejidades donde se propone algo parecido a la identificación y se genera una empatía genuina hacia la protagonista. En las decisiones que toma Victor, donde cohabitan el humor con el temor, la cotidianeidad con el trauma, y lo grave y con lo mundano, es donde radica la universalidad de su relato.
Si bien dicha propuesta puede sentirse por momentos arriesgada o hasta contradictoria, la realizadora se las ingenia para despegarse de todos los lugares comunes de este tipo de narrativas. Victor jamás explota la miseria de la protagonista ni utiliza efectismos ni resoluciones de manual, está más interesada en crear un retrato digno y respetuoso sobre personas tratando de avanzar con los medios y herramientas que tengan a su alcance.
Al final, Agnes tiene muchas razones para vivir y sobre todo para apoyar, de la misma manera en la que ella fue ayudada en sus momentos más oscuros por sus seres amados. Así, Victor concluye que hay ocasiones en las que eso es todo lo que podemos hacer ante cada momento difícil que se nos presente en la vida; apoyar y, ante todo, acompañar.
Fotogramas de Sorry, Baby, ópera prima de Eva Victor
Marco Antonio Campos. Premio Excelencia en Letras de Humanidad 2025
6 Por José Natarén
Literatura
IApenas el pasado 29 de octubre, la Cámara de Diputados y el Instituto Cervantes reconocieron al poeta Marco Antonio Campos con el Premio Excelencia en Letras de Humanidad 2025. Se destaca como uno de los sabios humanistas de América Latina, cuya principal aportación es hacer al mundo más habitable y menos cruel, en tanto eso es consecuencia del humanismo que implica la escritura de gran poesía.
¿Qué decir de la poesía de Marco Antonio Campos? ¿Que se ha vertido en varios géneros más allá del verso, que se revela también como novela, cuento, crónica, ensayo? En tanto somos texto, Campos se consagra como lector de las modulaciones del entramado que nos particulariza: emociones, ideas y palabras, configuradas en la imagen. Cartógrafo del espíritu, traduce a símbolos sonoros las simas y cordilleras de nuestra geografía afectiva. Poeta: historiador del cielo y del infierno; arqueólogo del espíritu, revela nuestro rostro en los fragmentos de un tiempo mítico, edad dorada cuando todo fue mejor, cuando imaginamos la imposibilidad llamada paraíso, cuando existió el amor.
También arroja luz sobre la herida de ser en el mundo, mortales, mínimos, trístidos. Nos cuenta la vida, la suya y la nuestra porque, a decir de Nerval “la vida de un poeta es la de todos”.
Reconocido por la crítica como uno de los principales poetas del castellano en nuestra época, región situada entre el siglo XX y el XXI. “De su generación de poetas, Marco es el hombre de letras por excelencia: erudito sin pedantería, elocuente sin estridencias, ajustado en la forma, conocedor de los temas que trata, traductor minucioso y, sobre todas las cosas, poeta”, en palabras de Hugo Gutiérrez Vega. “Trabajo sin término del auténtico poeta. Mucho ha leído y lo ha asimilado todo. Guiado, además, por un agudo instinto musical, dotado con un oído poderoso a percibir los más finos matices sonoros”, dijo de él Rubén Bonifaz Nuño. Y Marco Antonio Campos pulsa las cuerdas más íntimas de la condición humana, cuyos acordes configura en poemas de honda humanidad, espejos pulidos sin descanso en los que reconocemos nuestros rostros, a nosotros mismos que, en ese instante de lectura, nos descubrimos otros.
II
A su madre, la señora Raquel Álvarez Tostado (19232003) porque en la otra vida siga viendo el sol, está dedicada la obra reunida en 2007. Las primeras décadas del autor como territorios poéticos están configuradas con los símbolos casa, infancia, familia, álbum. Espacios donde la memoria colecciona sus mejores o al menos más inevitables escenas. O los más dolorosos. Y qué somos, sino memoria en movimiento. Imagen y tiempo, imagen del tiempo y el tiempo de la poesía es el tiempo de la imagen. Entrañable o no, lo cierto es que la relación con los padres, como sea, determina, traza las rutas del futuro psíquico, afectivo, vital, la obra negra que se figura y refigura como sujeto: Infancia es destino.
En “Los padres”, Campos dice, con la dureza de quien conoce su tema, nuestro tema: la conciencia de la inutilidad y la vez terca dignidad del acto heroico ante el destino, ante la infancia y sus desdoblamientos sucedáneos, así como el golpe de realidad que asestan los propios referentes. Infancia, paraíso perdido, de una fulgurante realidad distante, a la distancia a la que se encuentra el paraíso real de los artificiales.
En el tránsito a la muerte que inicia con el nacimiento, luchamos, sepámoslo o no, por hacer el mundo, por hacerlo nuestro, por humanizar la realidad, aunque no sea posible, aunque sepamos que todo habrá de pasar y desaparecer, hasta la propia humanidad, al paso de los siglos. El artista está en riña perenne contra el ángel del tedio, al que nunca vence del todo, pero se juega la existencia con el triple heroísmo de la poesía. Campos dice, directo, sin aspavientos ni ternura, sin reclamo y sin enmienda, sin la ficción que elaboramos para amortiguar el golpe de realidad: enuncia la imagen poética, precisa la sensación de pesadez. Lo que fue, es; lo que es, fue. En verdad, es. La sangre grita, canta con mayor honestidad que la metáfora.
Volverían en caso de que los necesitáramos; sería cuestión de acordar la fecha y hora. Pero seamos ciertos sin catástrofe ni menos piedra enfática: nunca pudimos dialogar con ellos, aunque tal vez no había mucho que decirse, y esto, en verdad, acaeció hace muchos años.
Eso digo si fue. Por eso no vale la pena llevar ala ni cántico, por eso la luz de pronto nos detiene, trístidos, sin fuego, por eso el mundo en su esencia es injusto, inestable, cruel, aunque luchemos porque no lo sea, aunque sepamos de antemano y siempre y de nuevo que golpes ni puntapiés ni gritos te sirven para nada, que la sangre de la herida quedó por todas partes.
Hay, en la poesía de Campos, revelación de las íntimas certezas de todos los hombres: crecer duele. La herida, real y simbólica, es prueba que estamos aquí, perdidos, tendidos yertos y de pie agonizantes desde el primer día del mundo. El tono heroico, con la dignidad del que encabeza la empresa del naufragio a sabiendas que la hecatombe ha hecho lo propio con el puerto de llegada, o que dicha tierra prometida está situada en el archipiélago de las quimeras del deseo, sólo en la necesidad, y permanece, ausente a perpetuidad, sí, pero como el sentido del tiempo por venir, fuego que enciende el futuro. Desde esa tierra de gracia es donde el poeta escribe y lee el universo. El universo de la humana eternidad, el espacio desde el día del nacimiento hasta el último sobre la Tierra. Acaso ése sea el tema único de la poesía, la experiencia de ser en el mundo en relación con los límites fundamentales que rigen la vida de los hombres: el amor y la muerte, en la tensión con la otredad que se manifiesta en el sueño.
Marco Antonio Campos. Premio Excelencia en Letras de Humanidad 2025. Foto de la revista Cámara. Periodismo Legislativo.