TERRENOS DE JUEGO
{
{ Texto: Kissthemountain
Cierro los ojos. Valle de Tena. El hogar de la montaña. Las piedras, los pastos y los paisajes de otro mundo que saludan en cada rincón. Los rayos del sol que en ocasiones castigan pero que nos hacen no abandonar la esperanza. El agua de ibones que reflejan las barreras rocosas. Los ascensos interminables cuya dureza es capaz de arrancarnos una sonrisa. Las crestas en donde nuestra mirada libra una gran batalla entre el horizonte y la piedra donde apoyar las manos para seguir avanzando. Los descensos que desafían al vértigo suavizados en su final por el sonido del agua. El Garmo Negro, un mundo de obeliscos dislocados. La sensación de pequeñez ante un reino de granito en el que no nos queda otra opción que la de la humildad. La visión de refugios que nos tientan a entrar en ellos y abandonar esta locura pero a la vez nos trasmiten seguridad en el mundo de incertidumbre en el que nos hallamos inmersos. Lo salvaje de las pedreras durmiendo abrazado a la belleza de los ibones. Medir el tiempo en latidos. Y en gotas de sudor. El deseo de dejarse abrazar por la vegetación de los bosques. La mirada que se pierde en el horizonte a la espera de hallar de nuevo Panticosa. Montaña. Montaña desmedida y brutal. Valle de Tena. Abro los ojos.
30 KISSTHEMOUNTAIN
REVISTA DE MONTAÑA