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julio-sept. 2019
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Mark Zwick Fundador
Publicación of Casa Juan Diego Casa de Hospitalidad
Vol. XXXIX, No. 3
Ahora en español – Extracto del primer capítulo Este extracto es el principio del libro Misericordia sin fronteras por Mark y Louise Zwick, publicado en español por Paulist Press en 2019. Cuenta de la experiencia de los Zwicks en 1977 en El Salvador y los siguientes pasos en fundar Casa Juan Diego y contiene muchas historias de los inmigrantes y refugiados que han pasado por la Casa. Desde El Salvador a El Trabajador Católico Mientras Marcos conducía por las calles de San Salvador hacia el Hotel El Camino Real a comprar un periódico en inglés que le permitiera ponerse al día en las noti-
Misericordia Sin Fronteras
cias, las armas – aunque ciertamente no eran la última cosa en su mente en ese agitado lugar, tampoco estaban dentro de sus pensamientos más importantes. En el camino fue detenido por dos miembros de La Guardia Nacional, la omnipresente policía especial quienes cargaban armas gigantescas. Le pidieron los documentos de su vehículo. Después de mucho hablar, determinaron que sus documentos no estaban en orden y que él tendría que ir a la cárcel. Le ordenaron que los siguiera en su auto. Uno de los soldados se subió con su
arma al coche con Marcos, para evitar un escape. El arma era tan grande que el soldado difícilmente cabía en el auto. El guardia, con Marcos siguiéndolo, avanzó por varias calles hasta llegar a un área deshabitada donde se detuvieron y bruscamente le ordenó bajarse nuevamente del auto. Marcos se bajó y se paró entre los dos soldados con las armas listas a disparar. Los pensamientos se atropellaron en su cabeza y el principal de ellos era ¡que no había testigos! Recordó al padre Rutilio Grande, quien acababa de ser asesinado y a Continúa en la página 5
Extractos de una homilía de Monseñor Óscar Romero
A las Madres por sus hijos desaparecidos El Arzobispo Oscar Romero dio esta homilía el primero de diciembre de 1977, cuando escuadrones de la muerte rondaban las calles, torturando y matando a cualquiera involucrado en grupos de reflexión del Evangelio y de cómo éste se aplica a la vida diaria, especialmente en los pobres. Muchos desaparecieron durante esa época, nunca se les volvió a ver. Las palabras de San Oscar Romero dedicadas aquí a las madres que habían perdido a sus hijos nos llevaron una vez más a las reflexiones acerca de las madres (y padres) separados actualmente de sus hijos por las crueles políticas de inmigración. ¿Cómo podrán ser encontrados hoy en día algunos de los niños “desaparecidos”? Familiares de los desaparecidos Queridos hermanos sacerdotes que concelebran esta Eucaristía para implorar la misericordia de Dios y el consuelo de tantos corazones, queridos fieles que en esta ocasión se solidarizan con las angustias de estas familias y con el misterio de la iniquidad que hace desaparecer gente de la
sociedad: La madre de los Macabeos Las tres lecturas que se han hecho, han sido escogidas para esta circunstancia. La primera es el ejemplo heroico de aquella madre de 7 hijos, que en tiempo de los Macabeos fue llevada con sus 7 retoños para ofrecerlos en holocausto ante un tirano que pedía adoración, como si fuera un ídolo, pero que la madre y los valientes hijos, hasta el más chiquito, se enfrentaron para defender el derecho de Dios y decirle al autor de aquel crimen que ellos entregaban con gusto la vida, ante el Dios que les había dado la existencia, con la seguridad de que ese Dios, les devolvería la vida a todos aquellos que la entregan sin miedo en defensa de sus divinos derechos. Y asi murieron los 7, confesando la primacía de Dios, la rebeldía ante los hombres, cuando quieren atropellar los derechos de Dios y de las imágenes de Dios que son los hombres. Nuestra debilidad y nuestra fuerza La segunda lectura es del apóstol San Pablo, ese cristiano valiente que siente, como hombre, la debilidad
humana, pero que siente por dentro, la fuerza de la fe, de la esperanza que Dios dá a quien confía en él. El espíritu nos anima nuestra debilidad. Y dice esta hermosa frase que yo quisiera que las madres de familia de estos seres por quienes estamos orando hoy, la grabaran como un lema de su vida: Nadie ha sufrido como ella Y la tercera lectura que nos presenta a la que yo quisiera que fuera el modelo de estas madres afligidas: María, con su hijo presentándolo en el templo y oyendo de un profeta el destino sangriento de aquel hijo. Yo siento que estas madres son madres dolorosas con el corazón traspasado. Pero aqui hemos querido tener también en esta ceremonia a la Virgen María, precisamente en el misterio de la Presentación. Ninguna de ustedes, madres, ha oído en los albores de la vida de sus niños, a un profeta que les anunciaba el fin desgraciado, sangriento de sus hijos, porque si una madre como María oye en la infancia de su niño que va a morir trágicamente y que por él su Continúa en la página 4
Economía del buen común
Vocación vs. Utilitarismo
por Justin Golbabai Hace algunos años, Justin fue un Trabajador Católico en Casa Juan Diego En 2008, estuve un par de años fuera de la universidad y buscando respuestas. Hasta ese momento, había sabido lo que era tener éxito: estudias mucho, obtienes buenas calificaciones, obtienes premios y honores, y sigues avanzando y avanzando, de la escuela secundaria a la universidad, de la universidad a la escuela de posgrado. Después de haber completado mi educación y haber tenido un comienzo en la parte inferior de la escala corporativa, luché con evaluar mi autoestima y medir mi éxito o la falta de ello. El dinero, una novia, la influencia, el prestigio, con cualquiera de estos como punto de referencia, objetivamente no podría considerarme exitoso. Pero también tuve el sentido profoundo de que estos no
eran los puntos de referencia correctos. Sabía que el éxito debía basarse en algo más grande y, por lo tanto, se necesitaban diferentes medidas de éxito. En el corazón de la teoría económica clásica está la idea de que el éxito es una empresa interesada en sí misma, donde la búsqueda racional del interés propio conduce a una mayor felicidad. Sobre la base de la filosofía utilitaria, el interés económico se define a menudo como los intentos de maximizar el placer y minimizar el dolor en un mundo de recursos escasos. Siguiendo esta teoría, en cualquier transacción dada en un mundo de oferta y demanda, un comprador buscará el mejor valor y el precio más bajo, mientras que el vendedor busca el precio más alto que puede demandar por lo que está ofreciendo. Al final de estas transacciones Continúa en la página 3