Qué tiempo aquel cuando el Date Marú atracó en la bahía de Acapulco con aquella embajada de japoneses comandada por Tsunenaga Hasekura, que atravesaría México para poder llegar a España e Italia. Cuánto ha transcurrido desde que Rodrigo de Vivero, criollo nacido en las cercanías de Puebla, vivió el esplendor de la corte de Hidetada Tokugawa. De aquellas primeras hazañas nos separan más de cuatro siglos y, a pesar del tiempo transcurrido, nos siguen separando diferentes modos de comprender nuestra realidad y asumir nuestro lugar en el mundo. Para este número de Argonauta buscamos ejemplos de nuevas intersecciones en nuestra región lejos de los grandes reflectores y más allá de la publicidad oficial sobre corredores industriales. El resultado nos sorprendió.