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CUADERNOS A LA DERIVA - DRIFTING NOTEBOOKS VI CampusGuía 2011


El taller “Cuadernos a la deriva - Drifting notebooks” es una práctica artística de recorrido, observación y diálogo sobre la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria.


autonomía cultural, comunidad creativa y ciudad

CUADERNOS A LA DERIVA - DRIFTING NOTEBOOKS VI CampusGuía 2011 www.campusguia.blogspot.com CampusGuía es un evento anual promovido, diseñado y producido por espacioGuía y Red espacioGuía. Dirección: Manena Juan y Fernando Maseda. Equipo de trabajo: Salvador Martínez, Federico Castro, Agustín Bolaños, Asunción Jiménez, Jorge Sainz de Aja, Rosario Miranda, Nalu Franco, José Cruz “Yuke”, Anna Recasens, Alejandro González, Monique Hoffman, Elena Pérez, Carmelo León, Germán Páez, Quino de Luis y Gonzalo Díaz. Colaboración especial: Matilde Obradors, Sitesize (Joan y Elvira) y La Fundició (Mariló y Francisco). Otras colaboraciones: Jose Luis Gago, Carlos Jiménez, Guillem Ferrán, Marta Gracia, Joan Álvarez, Sonia Fernández, Marta Galán, Alex Jiménez, Olivia Mendoza, Paula Montes de Oca, Roger Huguet, Quim Moya, Eva Quintana, Associació de Gent Gran d'Avinyó, Cal Gras, La Sitja, Acció Cultural Metropolitana, Blai Mesa, Stavros Kassis, Javier Busturia, Engendro Colectivo, Mónica S. Aranegui, José Juan Torres, Rafa Tormo, Paco Contreras, Culturhaza, Fernando Bono, Isaias Griñolo, Inma Parra. Edita: Red espacioGuía, Las Palmas de Gran Canaria, marzo 2013. Diseño y maquetación: Fernando Maseda. Fotografía: Archivo Gráfico Colectivo del VI CampusGuía (Salvador Martínez, Federico Castro, Fernando Maseda, Manena Juan, Cristina Déniz, Agustín Bolaños, Anna Recasens y otros. ISSN: 2340-0366

26 sep. - 10 oct. 2011

LPGC_LAS PALMAS DE GRAN CANARIA_ISLAS CANARIAS_ESPAÑA Pi y Margall, 5 - 2º dch. 35006 Las Palmas GC | (+34) 928 245 649 - 667 585 630 - 667 585 658 | campus@espacioguia.com

www.espacioguia.com / www.espacioguia.blogspot.com / www.issuu.com/espacioguia


agradecimientos A todos los que con su caminar consciente dan forma al mundo


índice “Yo tampoco sé como vivir... estoy improvisando”

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PROPUESTA. Campus’11, nueva etapa, LPGC. Texto extraído del dossier de la convocatoria

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ANTECEDENTES. Deriva de acontecimientos. Abril 2008-Mayo 2011

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DIARIO 1. Deriva de gestación. Enero-Septiembre 2011

20

PARÁMETROS. Personas, objetivos, temas, miradas y derivas...

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DIARIO 2. Fase de acción. 26 septiembre-10 octubre 2011

38

CIUDAD, CREATIVIDAD, COMUNIDAD. En la era de la precariedad... Resumen presentación de Federico Castro

82

DIÁLOGO. La “ciudad turística”. Presentación en el CAAM. 27 de Enero 2012

88

TEXTOS. Derivas... y otras cosas

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MITIFICADOS, MIXTIFICADOS, COLISIONADOS. Salvador Martínez DERIVAR; FLUIR; DEJARSE LLEVAR; FLOTAR... Nalu Franco

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DERIVA DE UN TURISTA CONSCIENTE. Manena Juan REFLEXIONES A BORDO DE UNA DERIVA. Manena Juan

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SIN MIEDO A PERDERSE. Fernando Maseda

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DERIVA-DOS. Otras líneas de trabajo

134

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“yo tampoco se cómo vivir... estoy improvisando” Uno de los clásicos del facebook son las fotos de pintadas. Hace unos días nos encontramos con la que figura en el título, un tremendo ataque de sinceridad que suscribimos. Heráclito decía que nada se repite, que todo siempre es nuevo. Sócrates, quizás un poco menos radical, que su única certeza era su completa ignorancia. Ante tal panorama, ¿cómo vamos a prever algo? ¿cómo vamos a saber nada? ¿Entonces? ¡Improvisemos! Se dice que la Ciencia es el mayor logro de la Humanidad. La Ciencia, efectivamente, es la búsqueda y formulación de regularidades. Afán que, por otra parte, ya estaba presente en el pensamiento mítico-simbólico. La Ciencia es una especie de antídoto contra la improvisación. Pero la buena ciencia, que es un conocimiento acumulativo y progresivo, se hace cuestionando certezas y manteniendo un importante grado de provisionalidad en las teorías. Improvisar es un arte, o más bien una grieta hacia la creación artística (o creación sin más). Se percibe muy bien en una jamsession, por ejemplo. Se plantea una base y sobre ella te dejas llevar, en una suerte de comunión espontánea (no forzada) con los otros, un proceso colectivo en el que la individualidad expresa lo mejor de sí volcándose a lo compartido. Con este espíritu hemos planteado la experiencia del VI CampusGuía 2011. NOTA: Se vive viviendo, no hay más alternativa. Improvisar es una habilidad, se aprende experimentándola.


Propuesta


Campus’11, nueva etapa, LPGC Texto extraído del dossier de la convocatoria

Objetivos percepción_emoción conceptualización_reflexión producción_acción

La Asociación Cultural RED ESPACIOGUÍA convoca el VI CampusGuía 2011, evento de experimentación creativa aplicado al territorio, que desde 2006 se desarrolla anualmente en Gran Canaria. Bajo el título “CUADERNOS A LA DERIVA - DRIFTING NOTEBOOKS”, se abre la participación a un proceso autoorganizado de RECORRIDO, OCUPACIÓN, OBSERVACIÓN, RE-CONOCIMIENTO y RE-SIGNIFICACIÓN de la ciudad. Una exploración urbana como turista consciente, con la finalidad colectiva de: (1) Construir una GUÍA ALTERNATIVA de LPGC-Las Palmas de Gran Canaria. (2) Experimentar, desde la confrontación directa personacreatividad-ciudad, un modelo ‘en construcción’ de TURISMO ACTIVO-CULTURAL. (3) Participar en un CURSO-DEBATE sobre CULTURA INDEPENDIENTE, COMUNIDAD CREATIVA y CIUDAD. (4) Co-crear y producir CONTENIDOS ARTÍSTICOCULTURALES vinculados al sentido y contexto del evento.

Marco conceptual y líneas de trabajo

crear_interiorizar investigar_interactuar experimentar_vivir

La construcción colectiva de una GUÍA ALTERNATIVA de LPGC implica un trabajo de re-cartografiado minucioso, a ESCALA HUMANA, desde la experimentación directa e inmediata, aportando una mirada nueva y transformadora de la ciudad y generando un instrumento de re-descubrimiento y reflexión territorial. La propuesta incluye las fases de diseño conceptual, derivas urbanas, trabajo de campo, recogida de información y organización del archivo. Con posterioridad se acometerán los trabajos de redacción, diseño editorial, publicación y difusión de la guía. Dentro del contexto de re-diseño de la industria turística, y muy especialmente la canaria, el concepto de TURISMO ACTIVOCULTURAL, que no es lo mismo que turismo de consumo cultural, indaga sobre dinámicas de CO-CREACIÓN CULTURAL y el valor asociado a dichas prácticas. Se proponen metodologías y herramientas de auto-observación de la


experiencia turística propia, en clave crítica y propositiva, donde cada participante es a la vez objeto y sujeto en la investigación de un modelo posible. En el ámbito de la investigación y producción de la CULTURA TERRITORIAL, PARTICIPATIVA y COLABORATIVA, las MICRO-ESTRUCTURAS CULTURALES INDEPENDIENTES están demostrando un destacado protagonismo. Desde una VISIÓN SISTÉMICA de la CIUDAD, el concepto COMUNIDAD CREATIVA lo entendemos como una posible estrategia no-lineal para inducir un AMBIENTE CREATIVO AUTO-ORGANIZADO. Un factor de cambio comprometido con utopías y emprendedurías reales y posibles. Esta línea combina micro-dinámicas participativas de análisis, identificación, visualización y fortalecimiento del potencial creativo de LPGC, mediante la interacción con agentes, espacios, colectivos y ciudadanía local.

Sentido de las actividades

lo “nuevo” ya existe... ¡pero hay que descubrirlo!

TALLER EN RESIDENCIA (26 spt. - 8 oct.). Un trabajo de producción cultural colectiva desde un enfoque transdisciplinar y una visión para el desarrollo local. Un proceso de experimentación creativa sobre la ciudad para simbolizar, visualizar, interpretar, comprender, impulsar... una nueva percepción de la ciudad y cartografiar los potenciales creativos de LPGC. Una práctica de diversidad e interdependencia, que integre las líneas de trabajo propuestas por el evento: guía alternativa, turismo activo-cultural, micro-estructuras independientes y comunidad creativa. CURSO (3 - 6 oct.). Un curso —como espacio de reflexión, debate y acción— compuesto por un ciclo de conferencias y su aplicación práctica, sobre los siguientes bloques temáticos: 1. Nuevas miradas, nuevas percepciones: cartografías sociales y cartografías sensibles. 2. Creatividad social, ciudad creativa, comunidad creativa: diseño participativo. 3. Cultura independiente y creación sociocultural: autogestión. 4. Residencias y centros de producción artística: biocatalizar territorios.

Perfil Creadores, emprendedores, investigadores, gestores, técnicos, activistas, estudiantes… y todas las personas relacionadas con el ámbito socio-cultural (sociedad, arte, ciencia, tecnología). Artistas, diseñadores, arquitectos, urbanistas, comunicadores, educadores, gestores culturales, gestores de turismo, ambientalistas, historiadores, filósofos, geógrafos, paisajistas, sociólogos, biólogos, pedagogos, psicólogos, documentalistas, antropólogos, economistas, periodistas, publicistas… y todas las personas con inquietud y motivación en la temática del evento, con independencia del grado de conocimiento y/o habilidad técnica.


El viaje como práctica creativa

viajar_conectar_intercambiar

Como propuesta transversal del VI Campus Guía, pedimos tu colaboración para: 1. Ayudar a difundir el evento en tu localidad geográfica y en tu sitio virtual. 2. Organizar tu viaje a LPGC de forma que ayudes a la conexión y el intercambio entre diferentes personas y espacios de cultura independiente existentes, convirtiendo el viaje en una deriva artística. Seguimiento en el grupo abierto de facebook: “Cuadernos a la deriva - Drifting notebboks”. 3. Traer un documento o publicación, que desde tu punto de vista consideres imprescindible, en relación a las temáticas propuesta por el evento, a fin de crear una biblioteca espontánea al servicio de los participantes.

LPGC

DERIVA BCN-LPGC

EXPLORAR LA CIUDAD ZONAS

TEMAS

1ª FASE (26 sept. - 8 oct.) TRABAJO DE CAMPO DIGITAL BLOG

FÍSICO

EQUIPO TRABAJO ALUMNADO LOCAL INSCRITOS AL CAMPUS COLABORADORES INVITADOS

HABITACIÓN PARLANTE

ARCHIVO COLECTIVO INFORMACIÓN DOCUMENTACIÓN SIGNIFICADO

2ª FASE (8 oct. - 31 dic.) EDICIÓN

REFLEXIÓN/REDACCIÓN DISEÑO/MAQUETACIÓN PUBLICACIÓN

DERIVAS EXPERIENCIA DIDÁCTICA DEBATES

GUÍA ALTERNATIVA CIUDAD “BAJA-TURÍSTICA” EXPOSICIÓN

JORNADAS

ZONAS

ARCHIVO COLECTIVO

EXPLORAR MIRADAS LPGC

TEMAS

TURISMO HISTORIA, PATRIMONIO, TERRITORIO, URBANISMO IDENTIDAD PAISAJE, COSTA

PRESENTACIÓN RESULTADOS

DERIVAS

(LPGC)3


Antecedentes


Deriva de acontecimientos Abril 2008-Mayo 2011

Abril, 2008.- CUADERNOS A LA DERIVA: EL EXPERIMENTO El nombre “Cuadernos a la deriva - Drifting notebooks”, título del Campus 2011, ya lo habíamos utilizado antes, concretamente para un experimento que iniciamos en 2008, y que de alguna manera continúa abierto. Un mes antes de iniciar dicho experimento habíamos puesto en marcha la iniciativa El Puchero, en nuestro local de Sta. Mª de Guía: una comida-tertulia mensual para doce personas en torno a la cultura como un espacio periódico para dialogar, conocernos y actuar conjuntamente. El Puchero de espacioGuía era nuestra particular metáfora de la transdisciplinariedad: una pieza de arte relacional en la que cada invitado representaba un ingrediente único e imprescindible cocinado a fuego lento, junto a otra diversidad de ingredientes igualmente únicos e imprescindibles, produciéndose en el proceso la elevación de cada ingrediente al estado integrado, y más complejo, de puchero. Durante el puchero de mayo entregamos a cada comensal una libreta en blanco (numerada en la tapa), con el objeto de que cada uno abriera en ella el tema que quisiera, dotándola de un título, y realizara una intervención (textual, visual o de cualquier tipo y tamaño posible) para después pasarla a la persona que decidiera, que a su vez haría una nueva intervención y la pasaría a una tercera persona, y así sucesivamente. Con una única particularidad: la libreta, una vez completada, debía recordar el camino de vuelta, regresar a El Puchero.

(...) la libreta, una vez completada, debía recordar el camino de vuelta (...)

Se trataba por tanto de extender la mesa y comprobar la “capacidad de memoria” de una libreta viajera, que no disponiendo de más instrucción que la que se transmitía entre dos personas en el acto de pasar de manos, debería de recorrer, en un movimiento de expansión y otro de contracción, una ruta singular en la que todas las intervenciones serían compartidas por todos los participantes, al igual que la responsabilidad en la continuidad de la cadena. Poco después de iniciado el experimento supimos del nombramiento de Octavio Zaya como director la la Segunda Bienal de Arquitectura, Arte y Paisaje de Canarias . Nos pusimos en contacto con él para proponerle este contenido. Mantuvimos contacto vía correo electrónico hasta que se produjo su dimisión El experimento se alejó de la Bienal y siguió su curso. A día de hoy, tan sólo han regresado dos libretas, el resto continuan a la


deriva; incluso alguna, según sabemos, en dique seco, esperando su momento. Esto no quiere decir que el experimento haya salido mal, no; simplemente que las conclusiones que podemos extraer son de un determinado tipo.

Diciembre 2010.- CAMPUS EUROAMERICANO Entre otras posibles circunstancias, fue sin duda la candidatura de la ciudad a la Capitalidad Europea de la Cultura 2016 lo que propició que el VII Campus Euroamericano de Cooperación Cultura se celebrara en Las Palmas de Gran Canaria a finales de noviembre de 2010. El evento reunió a un numeroso y selecto grupo de profesores universitarios y gestores culturales de Europa, América y África; muchos de ellos colaboradores directos en programas de difusión cultural en el exterior de la Agencia Española de Cooperación Internacional. Sin embrago la participación local, en cantidad y calidad, fue muy pobre. Tomando un café con un gestor cultural paraguayo nos comentó cómo le había sorprendido la noticia de que el evento se celebraba en Canarias y cómo eso le llevó a pensar que sin duda se trataría de un territorio especialmente representativo en lo concerniente a la temática “Cultura y Desarrollo Local” propuesta para la edición. Pero más aún le sorprendió no encontrar nada al respecto, salvo nuestro propio proyecto, como él mismo nos manifestó. Pero nosotros no teníamos ningún mínimo espacio reservado en el programa, éramos llanos y corrientes asistentes inscritos casualmente, gracias a un aviso que nos llegó desde fuera de Canarias. Ni siquiera el proyecto de la capitalidad fue más allá de una simple presentación estándar y protocolaria, bastante accidentada y deslucida, por cierto.

Recién mudados de Guía a Las Palmas, en septiembre, el Campus Euroamericano nos ayudó a percibir que las aspiraciones institucionales grandilocuentes en poco se correspondían al modo en que la cultura fluía por la ciudad y que ésto no parecía importarles mucho a la hora de diseñar su particular “cuento de La Lechera”.

Recién mudados de Guía a Las Palmas en septiembre, el Campus Euroamericano nos ayudó a percibir que las aspiraciones institucionales grandilocuentes en poco se correspondían al modo en que la cultura fluía por la ciudad y que ésto no parecía importarles mucho a la hora de diseñar su particular “cuento de La Lechera”. Para nosotros el Campus Euroamericano fue una experiencia interesante, sobre todo como encuentro. Encuentro que se agudizó al coincidir la marcha programada de los asistentes con una huelga salvaje de controladores aéreos que sembró el caos. Esta circunstancia nos permitió compartir con algunos buenos e intensos ratos de convivencia informal, que se agradeció después de tan apretado horario y tantas palabras y palabras sin fin. Desde el encuentro, terminamos haciendo algunas cositas fuera de programa, como un vídeo realizado por Sergio López (de BigBangLab), un grancanario instalado en Londres, que acabábamos de conocer. Y un pequeño trabajo de campo, con parte de los participantes (vía encuesta muy sencilla), en torno a como el vínculo emocional y el sentido de comunidad facilitan el anhelado paso de la idea a la acción durante el trabajo colaborativo. Los datos recogidos los tenemos aún sin procesar ni visualizar, aunque el objetivo inmediato de la encuesta era hacer pensar, y en parte cuestionar, este modelo de eventos orientados fundamentalmente a las ideas, más que a las emociones y relaciones. Ilustrativo fue que, siendo un evento de cooperación


cultural, la organización no incluyera las direcciones de correo electrónico en los listados de participantes que se nos facilitó a todos.

Enero, 2011.- (LPCG)3 Desde nuestra llegada a Las Palmas, en septiembre, hasta final de año habíamos percibido una suma de circunstancias relevantes en torno al estado de la participación ciudadana y del tejido sociocultural de la ciudad, que nos llevó a preparar, para el Ayuntamiento, un pre-proyecto del VI CampusGuía 2011 vinculando ciudadanía y capitalidad cultural, bajo el título “Las Palmas de Gran Canaria Comunidad Creativa”. “(LPGC)3-Las Palmas de Gran Canaria Comunidad Creativa es un proyecto que investiga y fortalece el potencial cultural de la ciudad percibida como “comunidad creativa”, proyecta al exterior una visión introspectiva de la realidad existente, de “lo que hay” y potencia “la ciudad del futuro que ahora ya es”. (LPGC)3 en su concepción propone sinérgias con: los programa institucionales activos en la ciudad (“Distrito cultura”, “Parque de creaciones”, candidatura a “Capital Cultural Europea 2016”, Hospital de San Martín, Proa2020, Centros Cívicos y participación ciudadana, etc.), los movimientos no institucionales (relacionados con los colectivos ciudadanos, socio-culturales y las industrias creativas) y el contexto urbano, educativo y socio-económico en el que todo ello acontece”. Básicamente la propuesta consistía en diseñar los talleres del Campus’11 orientados a identificar, visualizar y activar el potencial creativo de la ciudad, sobre la base de un sentido de comunidad.

Básicamente la propuesta consistía en diseñar los talleres del Campus’11 orientados a identificar, visualizar y activar el potencial creativo de la ciudad, sobre la base de un sentido de comunidad.

Febrero, 2011- EL PARQUE DE LAS CREACIONES Construir un sentido de comunidad lo entendíamos como una práctica basada en el hacer juntos, en la cercanía y el roce. Para ello resultaba esencial disponer de un espacio compartido de experimentación creativo-cultural que posibilitara el crecimiento de un ambiente contagioso de mutuo reconocimiento, confianza y vinculación de personas, necesario para soportar una comunidad creativa auto-organizada, horizontal y autónoma. Con el decepcionante giro que había dado el proyecto del Hospital de San Martín-HSM, una vez desvinculado Federico Castro de la dirección en funciones del CAAM, la materialización de ese espacio vital de experimentación —por necesario y dinámico— quedaba una vez más clausurada. Quedaba una última baza, el “Parque de las Creaciones”, nombre con el que se había bautizado a la macro-apuesta del Ayuntamiento de Las Palmas para su candidatura a Capital Cultural 2016, que consistió en la rehabilitación de un antiguo cuartel, metido en el fondo de un barranco a las afueras de la ciudad. Un nombre que alude a parque empresarial o tecnológico y un concepto nada definido en su modelo de gestión y contenidos, más allá de una correcta visión arquitectónica de


distribución espacial, a la que ayudaba su estructura militar original con múltiples edificaciones. Poco antes de la llegada del jurado del 2016 lo visitamos por primera vez, lo que inspiró a Salvador Martínez el siguiente texto, a modo de documento de trabajo interno, que daba cuenta perfectamente de un potencial que a día de hoy, ya en el segundo año de legislatura del nuevo gobierno municipal, sigue parado:

“El par que de las creaciones un proyecto integral (El Distrito experimental). 16 Ha. de espacio protegido durante al menos 50 años, con una ciudadela militar en su interior, que albergaba a 1000 residentes, que por lo aislado del lugar se comportó como una comunidad en su desarrollo convivencial: oficinas, almacenes, comedores, dormitorios, barbería, aulas, centros deportivos, áreas de recreo, áreas de cultivo, todo ello en un entorno natural impresionante desde el punto de vista geológico, florístico y faunístico con restos aboriginales en forma de cuevas habitacionales y restos de usos domésticos.

Didáctico hacia dentro, formulando un orden interno que favorezca y permita el aprendizaje y la praxis de la democracia participativa, tan necesaria en el orden creativo.

1) Fortaleciendo los huesos del parque: Siguiendo los principios de la sostenibilidad: reciclar, restaurar, reutilizar. Abordamos una propuesta integral para el conjunto de la propiedad. La propuesta trata de resolver el reciclado de la obra urbana, del entorno y su restauración en términos ecosostenibles, tanto para el medio natural propiamente dicho, como para las áreas agrícolas que han de ser tratadas con una tecnología agrícola, donde prime los métodos naturales de cultivo y con un paisajismo tendente a restaurar el ambiente de fondo de barraco, rehidratando el valle, con un mejor aprovechamiento de las aguas de escorrentía y residuales. La acción sobre el medio natural, geológico, florístico, faunístico, el medio agrícola y la jardinería, permitirían una incipiente actividad económica y de presencia humana necesaria para mantener los niveles siguientes del proyecto. Actividades a desarrollar encaminadas a la formación en nuevas prácticas ecosostenibles, facilitarían la creación del ambiente necesario para el desarrollo de otros niveles del proyecto, artísticos, gastronómicos, sociales. Actividades a desarrollar: Cursos de restauración florística y faunística, semilleros, viveros, agricultura ecológica, manejo de animales asociados, vermicultura, compostaje, manejo de equipos de reciclaje de aguas, desbrozadoras, tractores, usos de nuevos equipos para ahorro de agua agrícola, podas, agricultura, introducción a la permacultura. Una formación encaminada a preparar a las nuevas generaciones en una economía agraria sostenible y a una nueva convivencia con el bioma. Una escuela medioambiental. 2) Didáctico desde el principio: Un proyecto público de estas características, necesita de una transparencia que permita a la ciudadanía acceder, como visitante, interesado o curioso, a la formulación y desarrollo de todo el proceso, una proyecto colectivo que pertenezca a la ciudad más que a sus dirigentes, de esta manera el proceso tendrá continuidad mas allá de los tiempos políticos que son cortos y cambiantes. Didáctico hacia dentro, formulando un orden interno que favorezca y permita el aprendizaje y la praxis de la democracia participativa, tan


necesaria en el orden creativo. Hacia fuera, didáctico en la oferta de estancias de jóvenes y adultos para compartir el proceso en cada fase, siendo una fuente de ingresos para el proyecto. Actividades a desarrollar: medioambientales, etnográficas, pictóricos, teatrales, grupos de encuentro, arte terapia, …. para colegios o grupos más selectivos.

Una mini-ciudad bien equilibrada con su entorno natural e histórico y generadora de procesos sociales, económicos, culturales y tecnológicos, en respuestas a las necesidades estratégicas de Canarias.

3) Auto-organizado: Un núcleo de estas características que van a conformar un proyecto social de novo, en el sentido que ocupan un territorio, al que van a imprimir una dinámica nueva sobre su uso anterior. Necesitan residir en el lugar, para vivir el proceso. Si hay estancias de grupos se necesitarán equipos que hagan frente a los servicios y que no sean residentes, de todas formas un equipo base que coordine y represente todo el proceso es fundamental. El proyecto repetiría a escala pequeña el proceso de la constitución de una sociedad ordenada, en un territorio que funciona como laboratorio de ideas y proyectos, extrapolables a Canarias o territorios afines como Cabo Verde o Madeira. 4) Proponemos la creación de una autoridad pedánea que dirija el parque con un gran margen de autonomía con respecto al desarrollo de proceso, que ha de estar basado en los principios de la sostenibilidad medio ambiental, económica, energética, conceptual. Un proyecto, consensuado como proceso en desarrollo, con apoyo público que tendría como carta de presentación: una ciudadela experimental y apoyo privado: un lugar donde presentar y desarrollar proyectos técnicos y culturales. Una mini-ciudad bien equilibrada con su entorno natural e histórico y generadora de procesos sociales, económicos, culturales y tecnológicos, en respuestas a las necesidades estratégicas de Canarias. Un proyecto que retroalimente a una sociedad que carece de espacios de estas características, donde anticipar el futuro y construirlo modélicamente, ver cómo funcionan la propuestas, elegir las mejores y proponer nuestras creaciones al mercado global, un proyecto que bien enfocado y apoyado puede ser un referente internacional donde proponer y vender soluciones generadas en esta confluencia multidisciplinar de capacidades. Salvador Martínez González. Biologo.

Marzo, 2011.- IMPLOSIÓN CULTURAL Las Jornadas de Implosión Cultural fueron la última etapa anterior al Campus 2011. De hecho fueron también el comienzo de su definición. Ellas sirvieron para recoger buena parte de lo anterior y apuntar hacia un Campus que todavía estaba en el aire, una vez descartado el proyecto (LPGC)3 por el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria. Implosión Cultural, financiado por la Oficina de la Capitalidad 2016, fue una co-organización de tres colectivos: Red espacioGuía, la revista LaBohemia y le red social CanariasArte. Juntos creamos, aunque no llegamos a formalizar, ClusterCultura, con la intención inicial de permanencia, con posterioridad al evento, que no llegó a cumplirse.


Lo que las jornadas buscaban era el encuentro, la participación y el trabajo colaborativo. Dispusimos charlas, mesas de trabajo, casos y micro-talleres. Los talleres y los casos locales (en formato pecha-kucha) se programaron mediante convocatorias abiertas. También invitamos a gente de fuera (La Tabacalera de Lavapiés, Hangar, Microteatro Por Dinero y otros).

Fue un ejercicio ejemplar de autoorganización. Una piedra de toque ante los infundados recelos políticos (de todo color e instancia) hacia la cultura autogestionada; una demostración patente de que era posible y deseable para la ciudad. Un intenso paréntesis, seguido de puntos suspensivos.

Supuso aire fresco y participación real y muy numerosa de ese potencial creativo diverso y disperso por la ciudad, que ya intuíamos. Fue un ejercicio ejemplar de auto-organización. Una piedra de toque ante los infundados recelos políticos (de todo color e instancia) hacia la cultura autogestionada; una demostración patente de que era posible y deseable para la ciudad. Un intenso paréntesis, seguido de puntos suspensivos. El evento también fue un reencuentro con Sergio López y Elena Pérez, dos gestores culturales de Las Palmas GC trabajando en Londres y Amsterdam respectivamente, que habíamos conocido en el Campus Euroamericano. También con Anna Recasens, una activista cultural de Sabadell, vinculada a proyectos territoriales como Idensitat (residente en Hangar, Barcelona) y la CAR (Comisión de Arte y Medio Rural). Y con Carlos Jiménez, responsable del taller de Ecodiseño en los CampusGuía 2007-2009. Todos ellos impartieron talleres implosivos, y con todos ellos realizamos el día después la primera reunión fundacional del Campus 2011. Los primeros croquis se trazaron sobre el reverso de una caja de pizza.

Abril, 2011.- MACC-MERCADO ATLÁNTICO DE CREACIÓNCONTEMPORÁNEA Como ClusterCultura fuimos invitados a la feria MACC, en Santa Cruz de Tenerife. Viaje, estancia, comidas, transporte y stand gratuito (como la mayoría de los asistentes) para dar contenido a un evento muy cuidado en su imagen pero totalmente endogámico e improductivo, puro blup. Esta ensoñación de industrialización cultural a base de subvención no creo que actualmente sobreviva. Haciendo un equipaje ligero, trasladamos todos los papeles, paneles plegables y mapas conceptuales resultantes de las mesas de trabajo y demás actividades de las Jornadas de Implosión Cultural. Nuestra puesta en escena, flotando en la inmensidad del Auditorio de Calatrava, trataba de representar el ambiente caótico de generación de ideas. En realidad no sabíamos bien que era lo que estábamos ofreciendo al mercado, pero tampoco nadie nos preguntó. Seguramente exponíamos algo invisible: la propia capacidad, demostrada con la Implosión Cultural, de organizar eventos y activar procesos creativos participativos.

Mayo, 2011.- CREATIVIDAD E INNOVACIÓN EN IDEC-UPF. Matilde Obradors, asidua colaboradora de CampusGuía desde 2007 y profesora de la Universitat Pompeu Fabra-UPF de Barcelona, nos invitó a impartir dos sesiones de cuatro horas en la primera edición de su Postgrado de Creatividad e Innovación: Estrategias: Gestión y Aplicaciones Interdisciplinarias (IDEC-UPF). Nos pidió que habláramos


De la producción cultural autónoma y colectiva al vínculo emocional que la hace posible, y las herramientas que nos permiten visualizar y ser conscientes de esa realidad.

con naturalidad de lo que hacíamos, de espacioGuía y del Campus. Desde nuestra forma “artesanal” de enfrentarnos a estos temas, abordamos este contexto universitario-profesional con dos presentaciones, que abrieron cada una de las sesiones, tituladas respectivamente: “Silencio” y “Emoción”. En conjunto, nuestra intervención versó sobre la idea de “proceso colectivo de experimentación creativa”, como aquello que mejor define nuestro trabajo, desarrollándolo en dos partes: (1) el diseño del proceso creativos, a través de la presentación “Silencio” y (2) el diseño del ambiente creativo, a través de la presentación “Emoción”. “Silencio” proponía un recorrido por el concepto y la actividad del proyecto espacioGuía, del evento CampusGuía y del colectivo Red espacioGuía. Un recorrido que va desde el “habitar el territorio” hasta la “limpieza”. De la visión territorial del proyecto a la presencia activa y generosa (como acto de dar) en dicho territorio. “Emoción” proponía un recorrido por los conceptos de comunidad creativa, espacio creativo y cartografía emocional. Un recorrido que va desde la “creatividad social” hasta la “cartografía emocional”. De la producción cultural autónoma y colectiva al vínculo emocional que la hace posible, y las herramientas que nos permiten visualizar y ser conscientes de esa realidad. Durante nuestra estancia en Barcelona aprovechamos para tener una reunión con los miembros locales de Red espacioGuía, que realizamos en Hangar, En ella tratamos sobre el diseño del Campus 2011.


Diario 1


Deriva de gestación

Enero-Septiembre 2011

En septiembre de 2010, tras el cierre del local de Sta. Mª de Guía y el traslado de la sede a la capital, Red espacioGuía decidió vincular la edición 2011 del CampusGuía a su nuevo territorio natural: la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria-LPGC.

El modo en que “CUADERNOS A LA DERIVA – DRIFTING NOTEBOOKS” se ha gestado responde a la analogía del puchero: un plato típico con muchos y variados ingredientes que se cocina a fuego lento. A lo largo de esta gestación ha contado con la participación de un elevado número de personas, cada una con un grado distinto de implicación y dedicación. En la secuencia de esta gestación, los hitos más destacados han sido: Capitalidad Europea 2016, “ataque pirata”, La Tabacalera y Hangar, Red Transibérica de Espacios Culturales Independientes, “caminar la red”, “campusguia.blogspot”, Fundación Europea de la Cultura y “cocción final”. En septiembre de 2010, tras el cierre del local de Sta. Mª de Guía y el traslado de la sede a la capital, Red espacioGuía decidió vincular la edición 2011 del CampusGuía a su nuevo territorio natural: la ciudad de Las Palmas de Gran CanariaLPGC. Al poco surgió un atisbo para integrarlo con las actividades de la candidatura a Capital Europea de la Cultura2016. El 8 de febrero entregamos, en la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento, el proyecto “(LPGC)3: Las Palmas de Gran Canaria Comunidad Creativa”, redactado por Manena Juan y Fernando Maseda. El proyecto recogía buena parte de los planteamientos volcados en otro documento anterior, “Estrategias de Cultura Participativa e Interacción con los Barrios de San Juan y San José”, encargado a Red espacioGuía por Federico Castro, entonces director en funciones del CAAM, como parte del Plan de Usos del Hospital de San Martín. El proyecto planteaba como objetivo principal la “obtención de una primera Guía (LPGC)3, concebida como una guía práctica y visual de la potencialidad creativa de la ciudad, entendiendo el concepto creatividad en un sentido amplio, diverso, funcional y revisado. Esta guía (…) constituirá el instrumento básico de trabajo para el VI Campus”. La Guía se definía como procesual y experimentable, narrativa, señalizadora, relacional, visual y visualizadora y pública. Apuntándose también en el documento un primer marco conceptual para el Campus 2011: abrir nuevas rutas, recorrer, explorar, narrar, vivir la ciudad, percibir la relación urbano-rural, transmutación, microcultura y cartografía emocional. Como ya veremos, la idea de comunidad creativa y buena parte del marco conceptual entonces apuntado constituirían parte esencial de “Cuadernos a la deriva – Drifting notebooks”. Finalmente el Ayuntamiento descartó la


propuesta. No obstante, por esas mismas fechas, decidió patrocinar las “Jornadas de Implosión Cultural”, de las que Red espacioGuía también era co-organizadora. El domingo 20 de marzo, un día después de concluida la Implosión Cultural, nos reunimos en la sede de Red espacioGuía Carlos Jiménez, Anna Recasens, Elena Pérez, Sergio López, Manena Juan y Fernando Maseda, todos participantes en las Jornadas, con la intención de perfilar la nueva edición del Campus. Con la experiencia de la “implosión cultural” tan reciente, la primera idea que todos compartimos fue la necesidad de un revulsivo en la ciudad, al margen de las instituciones. La imagen poética fue un “ataque pirata”, tan afín a la historia del lugar.

También aparecía la necesidad de incluir a LPGC en las “nuevas rutas” de la cultura independiente y autogestionada que estaban y están extendiéndose a nivel nacional.

Poco después redactamos un borrador de convocatoria, como documento de trabajo, en el que se decía: “Para esta 6ª edición les proponemos, bajo el título ‘DERIVANDO CULTURA VIVA’, unas buenas vacaciones en Canarias para disfrutar de una experiencia creativa y colectiva, una RUTA-ENCUENTRO INTERNACIONAL DE AGENTES Y ESPACIOS INDEPENDIENTES DE CREACIÓN CULTURAL”; donde ya aparecía la conexión entre “vacaciones” —vs. turismo— y “cultura independiente”, que más tarde daría lugar al concepto central “turismo activo-cultural”. También aparecía la necesidad de incluir a LPGC en las “nuevas rutas” de la cultura independiente y autogestionada que estaban y están extendiéndose a nivel nacional. La convocatoria hacía un llamamiento solidario y agónico: “Las Palmas de Gran Canaria os necesita, necesitamos ‘piratas culturales’ capaces de sembrar, en este desierto insular y ultraperiférico, cautivo de la más mediocre y paleta instrumentalización política del espacio público, un mucho de vitalidad, coherencia, honradez, aires frescos... nuevos significados y nuevas relaciones… ¡esperanza!”. En la proclama había una alusión oculta a las rutas marítimas Península-LPGC, a la apertura de nuevas rutas hacia el Sur y a los otros modos, más profundos y sosegados, de viajar. Durante abril y mayo viajamos a Madrid y Barcelona, con el propósito de poner en común el documento de trabajo creado y empezar a promocionar el evento entre los socios y simpatizantes de Red espacioGuía. A primeros de abril tuvimos una reunión en La Tabacalera de Lavapiés (Madrid), centro sociocultural autogestionado de referencia, con la asistencia de: María José, Pedro, Andrea, Lucía, Sagrario, Marco, Concha, Cristina L., Laura F., Antonio y Fernando. Y a primeros de mayo otra en Hangar (Barcelona), un centro independiente de larga trayectoria, con la presencia de: Guillem, Joan Á., Sonia, Marta, Carlos, Olivia, Matilde, Alex, Marta G., Manena y Fernando. En esta reunión se presentó una versión del documento en la que ya aparecía el título “CUADERNOS A LA DERIVA – DRIFTING NOTEBOOKS”. Tras más de dos horas de debate, se acordó: (1) crear un programa básico (abierto pero especificado), (2) pasar de una ruta “hacia el lugar” (LPGC) a una exploración del lugar (sin excluir lo primero) y, lo más importante, (3) obtener del evento un producto final comercializable que nos permitiera generar recursos propios. Tres días después, Anna, Joan V., Olivia, Andrea, Matilde, Miquel, Manena y Fernando, realizamos una ruta por los centros culturales de Can Xalant (Mataró) y ACVic (Vic). Antes, Matilde,


Manena y Fernando, habíamos visitado CityLab (Cornella). Nos sirvió para conocer lo qué hacían y cómo lo hacían y percibir el estado crítico generalizado de la cultura. A los pocos días, nos enteramos de la existencia de un manifiesto en pro de los espacios de cultura independiente, que remitía a una convocatoria en Burgos, con el fin de constituir una red. De inmediato nos adherimos.

Durante la conversación fijamos el nombre de “turismo activocultural” para denominar un tipo de turismo consciente que no viene sólo a recibir, sino también a dar; un turista que identificábamos con el participante potencial del Campus.

Fue en este punto cuando, en conversación vía skype con Elena Pérez, comenzó a forjarse la idea de crear una “GuíaAlternativa” de la ciudad. Experiencia en la que ella ya había participado en Ámsterdam. Turismo y Guía Alternativa de LPGC se consolidaban como pilares del proyecto. Del 3 al 5 de junio, en el Centro de Creación Contemporánea Espacio Tangente (Burgos), tuvo lugar el “Primer Encuentro Ibérico de Espacios Culturales Independientes”, al que acudió Federico Castro desde Madrid en representación de Red espacioGuía, aportando el documento provisional de la convocatoria “CUADERNOS A LA DERIVA – DRIFTING NOTEBOOKS”, a modo de invitación. A la reunión asistieron más de 20 centros, nosotros fuimos los únicos de Canarias. De esta participación se produjeron dos consecuencia. La corrección de “Ibérica” por “Transibérica” (¡las islas también existen!) y la posterior firma, por Red espacioGuía, del Acta Fundacional de la Red Transibérica de Espacios Culturales Independientes. A finales de junio, el proyecto del Campus’11 estaba ya prácticamente articulado en su estructura básica. Con la intención de sumar la colaboración del Instituto de Turismo de la ULPGC, Manena y Fernando se reunieron con su director, Carmelo León. Durante la conversación fijamos el nombre de “turismo activocultural” para denominar un tipo de turismo consciente que no viene sólo a recibir, sino también a dar; un turista que identificábamos con el participante potencial del Campus. Carmelo puso a Nalu Franco, becaria del Instituto, a trabajar en el proyecto. A esas alturas ya se habían destilado los cuatro pilares fundamentales del proyecto: turismo activo-cultural, guía alternativa, cultura independiente y comunidad creativa. Del encuentro en Burgos, Federico nos destacó su necesidad de energetización. Esto confirmó nuestra intuición de generar red desde el “hacer juntos”, y no sólo desde el debate; desde el recorrido, y no sólo desde el encuentro. La deriva como estrategia. Desde Sabadell, Anna, que había recogido la idea de “ruta hacia”, comenzó a trabajar en su deriva BCN-LPGC. Y desde Madrid, Federico propuso otra MAD-LPGC, por el Camino de la Plata (Salamanca-Huelva) y travesía atlántica en barco. Más tarde, la primera deriva, partiría de Avinyó (Barcelona) el 24 de septiembre y llegaría a buen puerto —o mejor dicho, al aeropuerto de Gran Canaria procedente de Sevilla— el 8 de octubre, justo el mismo día que finalizaba el Campus, como estaba previsto. La segunda deriva se aplazó hasta mejor fecha, y de momento está pendiente. En facebook creamos el grupo “Cuadernos a la deriva – Drifting notebooks” como plataforma para auto-organizar estas derivas y conseguir las colaboraciones y adhesiones necesarias. Al final, muchas de las etapas intermedias de la deriva BCN-LPGC se fueron concretando por esta vía, fluida y espontáneamente. La plataforma funcionó. Durante la primera mitad de julio, Federico, Manena y Fernando trabajaron en la redacción final de la convocatoria. Federico asumió el diseño y la dirección de un curso, integrado en el


proyecto como su vertiente reflexiva, que se presentó al Centro de Arte La Regenta, del Gobierno de Canarias. El curso, que incluía invitados de fuera —y por ello partidas en viajes y estancias—, no fue aceptado. Así todo, decidimos seguir adelante, prescindiendo de dichos invitados y adaptando su contenido y formato. En su redacción se definía como un ciclo de conferencias más un taller creativo. Abordaba los temas de creatividad social y comunidad creativa, autogestión y cultura independiente, cultura del diseño y ciudades creativas y residencias y centros de producción artística. El taller iba a trabajar sobre los hitos físicos, sonoros y de potencial creativo de LPGC. A su diseño final se había incorporado Paco Rosique, artista muy interesado en la experimentación sonora.

El Campus 2011, a diferencia de años anteriores —que se hacía en la segunda quincena de julio— esta vez sería del 26 de septiembre al 10 de octubre. Para nuestros participantes tradicionales, de procedencia universitaria —alumnado y docentes—, con el curso académico recién iniciado, estas no eran las mejores fechas posibles. Sin embargo, en Canarias arrancaba la temporada alta de turismo y llegaba el verano a LPGC, ya sin “panza de burro”.

Al poco, Fernando montó el diseño gráfico del dossier y el 21 de julio se publicó la convocatoria definitiva en “www.campusguia.blogspot.com”. Comenzó su distribución vía correo electrónico y otros medios. Más tarde incorporamos la versión en inglés, traducida por Elena P. Agosto fue un mes de difusión, aunque no precisamente el mes más propicio para ello, con las vacaciones y la consiguiente desconexión generalizada. El Campus 2011, a diferencia de años anteriores —que se hacia en la segunda quincena de julio—, esta vez sería del 26 de septiembre al 10 de octubre. Para nuestros participantes tradicionales, de procedencia universitaria —alumnado y docentes—, con el curso académico recién iniciado, estas no eran las mejores fechas posibles. Sin embargo, en Canarias arrancaba la temporada alta de turismo y llegaba el verano a LPGC, ya sin “panza de burro”. Elena P. se encargo de adaptar el proyecto al objeto y especificaciones de una convocatoria de la Fundación Europea de la Cultura, que cerraba el día 9 de septiembre. Orientó la solicitud a una segunda fase pensada para diciembre-enero. Se recogerían los resultados de las derivas y los presentaríamos en un encuentro internacional con otras iniciativas similares realizadas en Ámsterdam y Beirut. Ese material, filtrado a través del encuentro, nos capacitaría para redactar y editar la Guía Alternativa de LPGC. Luego, en plena realización del evento supimos que el proyecto sorprendentemente no había entrado en la convocatoria, lo que nos desactivó la última esperanza de financiación externa. Una financiación europea que nos mantenía al margen de ayudas locales y regionales, siempre tan molestas —y “políticas” — aunque necesarias. Entre tanto, a finales de julio, Manena y Fernando, cumplieron con la rutina de enviar solicitudes por escrito a todas las instituciones públicas y privadas, locales, insulares y regionales para la captación de ayudas y soporte al proyecto. La mayoría fueron contestando (y aún lo están haciendo) en negativa, alegando la falta de fondos a estas alturas del ejercicio o la incompetencia en el asunto. Más que nada esperábamos que todas ellas se fueran “retratando” por escrito. No nos llegaron muchas inscripciones. Como último empujón, entre el día 6 y el 23 de septiembre realizamos cinco reuniones, que contaron con la participación de: Alejandro González, Chony Jiménez, Elena Pérez, Gonzalo Díaz Meneses, Jorge Sain de Aja, Nalu Franco, Salvador Martínez, Rosario Miranda, Monique Hoffman, Carmelo León, Germán Páez, José Manuel Cruz “Yuke”, Quino de Luis, Manena Juan y Fernando Maseda; además de Anna Recasens y Federico Castro, que participaron virtualmente. En la reunión del día 6 se constituyó el equipo de


Como resultado de estas reuniones decidimos priorizar un enfoque turístico y delimitar los recorridos a la ciudad baja de LPGC, la considerada “ciudad turística”. Las únicas dinámicas establecidas fueron las derivas, las puestas en común y los debates.

trabajo (integrado por los arriba nombrados). Se decidió crear becas para el alumnado de los miembros del equipo que impartían docencia en Gran Canaria (como era el caso de Alejandro, Gonzalo, Rosario, Carmelo, Germán y Yuke). Y entre todos confeccionamos una primera lista con 15 posibles derivas por la ciudad. Esta lista reflejaba la diversidad y riqueza de conocimientos y puntos de vista presentes en el equipo, entre otros: geografía, arquitectura, historia del arte, biología, filosofía, artes plásticas y visuales, humanidades, economía y empresa, leyes, oceanografía, gestión cultural, cultura digital, documentación o paisajismo. El día 9, Salvador, Elena P., Manena y Fernando, recogiendo lo tratado en la reunión anterior, establecieron los parámetros, las dinámicas, la selección de derivas —que quedaron reducidas a nueve—, el calendario y la asignación de tareas. Se plasmó en el documento “Guía de trabajo”, que llevaron a la reunión del día 13. Las reuniones posteriores, del 19 y 23, sirvieron para fijar puntos de vista y estrategias y generar sentido de grupo. Decidimos priorizar un enfoque turístico y delimitar los recorridos a la ciudad baja de LPGC, la considerada “ciudad turística”. Las únicas dinámicas establecidas fueron las derivas, las puestas en común y los debates. Repartimos las responsabilidades para las derivas y los debates con el propósito de encajar puntos de vista y cualidades diversas en una unidad operativa. Nuestras herramientas de trabajo serían cotidianas y sencillas: libreta de notas, cámara fotográfica y nuestra propia mirada. Finalmente se implementó todo ello en el blog, que se fijó como cuaderno virtual colectivo, convirtiéndonos todos en autores potenciales. El lunes 26 de septiembre comenzamos el evento. Hasta ese momento, y durante ocho meses, más de cuarenta personas habían participado en su gestación. De alguna manera, la construcción del proyecto “Cuadernos a la deriva – Drifting notebooks” había sido también una deriva: la deriva que nos trajo a las derivas.


Parรกmetros


Personas, objetivos, temas, miradas, derivas...

CampusGuía es un entorno creativo, de co-creación, de equilibrio entre lo que se recibe y lo que se da, donde todos aprendemos de todos. Y en general, para sus participantes, es una manera de hacer otro tipo de turismo, un turismo consciente. Este aspecto nos llevó a enfocar la edición 2011 sobre el turismo. Nuestro objeto de trabajo era la ciudad. La primera condición, que fuera un proceso colectivo. La segunda, bajar a la calle, enfocar el proyecto hacia un trabajo de campo.


La primera condición estaba en que fuera un proceso colectivo, como siempre ha sido. La segunda, bajar a la calle, enfocar el proyecto hacia un trabajo de campo.

En los parámetros previos del proyecto focalizamos 4 objetivos, identificamos 4 temas subyacentes, definimos 9 miradas con las que afrontar las derivas y planificamos 9 recorridos a practicar. Los objetivos iban desde la observación al activismo cultural; desde la creación de un producto editorial a la consolidación de un grupo estable de trabajo. En cuanto a los temas, partíamos del arte vinculado al territorio para acabar preguntándonos sobre la ciudad turística. Las miradas, definidas entre todos, nos indicaban hacia qué y dónde dirigir la atención durante las derivas por la ciudad. Con la mirada 1 nos planteábamos cómo percibiríamos la ciudad al convertirnos en turistas. Con la mirada 2 se trataba de estar atentos a los relatos asociados a la ciudad, lo qué contamos a los turistas y lo qué nos contamos entre nostros mismos. Con la mirada 3 queriamos ver cómo se traducía el eslogan “Las Palmas, el mejor clima del mundo” en el paisaje vegetal de la ciudad. Con la mirada 4 se trataba de observar las huellas del proceso de intraculturalidad, la superposición de tiempos en el espacio de la ciudad. Con la mirada 5, fijarnos en lo que no está en los mapas oficiales, lo que queda fuera de cuadro en la postal turística. Con la mirada 6, recoger la cultura doméstica del lugar, percibir la arquitectura y el urbanismo de la ciudad no-planificada. Las mirada 8 y 9 eran para identificar las huellas de la cultura contemporánea y los fenómenos de pérdida de espacio público y ciudadano. Contábamos con un equipo humano con un perfil multidisciplinar, integrado por:


Salvador Martínez, biólogo y paisajista. Federico Castro, profesor de Historia del Arte de la UC3 y crítico y comisario de arte. Chony Jiménez, abogada y activista sociocultural. Jorge Sainz de Aja, arquitecto. Nalu Franco, oceanógrafa. Rosario Miranda, filósofa, escritora y profesora de la Escuela de Arte de Gran Canaria. José Cruz "Yuke", arquitecto y profesor en Diseño Industrial de la ULPGC. Anna Recasens, artista y activista cultural. Alejandro González, geógrafo y director del departamento de Geografía de la ULPGC). Monique Hoffman, artista visual y fotógrafa. Elena Pérez, gestora cultural. Quino de Luis, arquitecto. Carmelo León, economista y director del Instituto de Turismo de la ULPGC. German Páez, artista visual y profesor de Instituto. Gonzalo Díaz, economiata y profesor de Empresariales de la ULPGC. Manena Juan, bióloga y escultora. Fernando Maseda, artista visual y gestor cultural. Los instrumentos de trabajo necesarios eran simples y cotidianos: libreta de campo, camaras digitales y/o teléfonos móviles con multimedia. La única ayuda externa eran bonos de guagua municipal y pases para la guagua turística, proporcionados por el Ayto. de Las Palmas GC. Los cuatro temas de debate se podían resumir en un único tema central: TURISMO, CULTURA Y CIUDADANÍA. Tres vectores irremediablemente conectados pero raramente armonizados. Si el turismo es una industria de ocupación territorial, la cultura, ¿ha de ser un instrumento al servicio de la industria?Y el ciudadano: ¿existe? ¿es un sujeto cultural? ¿dispone de instrumentos para expresarse, cuenta en los planes de la industria? ¿tiene algo que decir sobre el turismo? Para empezar a debatir, Salvador Martínez nos proporcionaba un breve texto sobre el tema “Ciudadanía”:


El concepto “ciudadanía”, que es directamente aprehensible, sin embargo está desdibujado en su contenido y límites, de ser un referente estructural de la conciencia contemporánea es apenas una palabra quemada por el lenguaje político, que todo lo mixtifica.

La ciudadanía como concepto es muy reciente y se enraíza en los derechos del ciudadano proclamados en las revoluciones republicanas. Después de dos guerras espantosas, finalizadas con bombas atómicsa y millones de muertos y desplazados, estos acontecimientos produjeron un fuerte anhelo de tener medios de defensa frente a los totalitarismo y otras formas de autoritarismo despótico, que confluyen en este espíritu de reconciliación y nuevo comienzo en la proclamación universal de los derechos humanos de San Francisco California en 1945, que posibilitan el enraizamiento de los derechos individuales en la conciencia colectiva de forma irrenunciable. La historia de la ciudadanía, personas con derechos, está por lo tanto recién desplegándose, encuentra cortapisas por todos lados, pero avanza irrefrenablemente. El concepto “ciudadanía”, que es

directamente aprehensible, sin embargo está desdibujado en su contenido y límites, de ser un referente estructural de la conciencia contemporánea es apenas una palabra quemada por el lenguaje político, que todo lo mixtifica. Por otra parte, Federico Castro nos anticipaba una serie de enlaces de artículos, informes, ensayos y páginas referidas al tema “Ciudad, creatividad, comunidad”: - Zygmunt Bauman: “La cultura, ¿salvavidas de Europa?” - Emilio Ontiveros: “Sociedad del Conocimiento”. - El informe AmChamSpain 2010.


- Susana Finquelievich: “Innovación, tecnología y prácticas sociales en las ciudades: hacia los laboratorios vivientes”. Revista Iberoamericana de Ciencia, Tecnología y Sociedad, v.3, n.9. Ciudad Autónoma de Buenos Aires, ago. 2007. - Lidia Conde: “El imparable ascenso de la clase creativa”. Cinco Días. - Juan Carlos Rodríguez Ibarra: “Sociedad de la imaginación”. - Liberando todo el potencial de las industrias creativas y culturales europeas (GREEN PAPER "Unlocking the full potential of Europe's cultural and creative industries"). - El Programa ARS (Art, Research, Society): el arte como criterio de excelencia. Ministerio de Educación-IAC (Instituto de Arte Contemporáneo). - Urban Labs: Tecnociudadanía y socioinnovación. Sistemas operativos urbanos. - ENOLL: Red europea de Livings Labs. - Coworking: Betahaus. - URBACT | Espacio Público y Nuevo Activismo Urbano. - Red de Ciudades creativas de UNESCO. - Creative City Challenges. - Red de Ciudades Creativas Fundación Kreanta. - Metrópolis creativas. - Human-cities. - Red Open Cities. - Sociedad del conocimiento, sociedad de la imaginación. - Red de Centros culturales independientes. Mientras tanto, algunas noticias aparecidas en prensa durante esos días nos daban una idea sobre la temática “¿Ciudad turística?: - El aeropuerto de Gran Canaria alcanzará los 15,7 millones de pasajeros anuales cuando finalicen las obras. - Los cruceros dejarán más de 18 millones en la capital. El Puerto de Las Palmas recibirá en los próximos seis meses a un total de 390.000 cruceristas, con un crecimiento del 32 % respecto al año pasado. Es decir, la temporada alta 2011-2012 debería acabar con casi 94.500 pasajeros más que este último año. Y las navieras han confirmado un total de 211 escalas en estos seis meses, 24 más que la temporada anterior. - Uno de los planes a corto plazo es promover un Club de Productos Turísticos, que sirva de paraguas para comercializar experiencias y alternativas para que los visitantes puedan disfrutar del destino hasta ahora desconocido. En esa sociedad estarían representadas varias administraciones y la empresa privada, lo que permitiría canalizar todas las actuaciones y poner en valor la marca Las Palmas de Gran Canaria. La temática “Arte y territorio” estaba implícita en el propio diseño del proyecto, en su dimensión local y en su inspiración situacionista. La obra de Francesco Careri “Walkscapes, el andar como práctica estética” nos acompañaba. Las miradas eran propuestas, sugerencias evocativas, que nos hacíamos unos a otros, para focalizar la observación durante los recorridos, para leer y entender el paisaje urbano que nos disponíamos a atravesar. Cada mirada estaba más estrechamente relacionada con alguno de los recorridos, pero todas eran miradas transversales, a practicar en todas las derivas. Unos concebían la actividad más guiada, otros más libre e improvisada.


Mirada 1 Nosotros somos los turistas. Recorrer el escenario, experimentar el rol. Manena Juan

Importa poco no saber orientarse en una ciudad. Perderse, en cambio, en una ciudad como quién se pierde en el bosque, requiere aprendizaje. Los rótulos de las calles deben entonces hablar al que va errando como el crujir de las ramas secas, y las callejuelas de los barrios céntricos reflejarles las horas del día tan claramente como las hondonadas del monte. (Walter Benjamin). Convertirnos en turistas, explorar en nuestro estar cotidiano. Sentir el fluir de la ciudad, lo que nos ofrece, lo que es y lo que nosotros también somos. Cuando hacemos turismo se nos despierta el sentido de la exploración, salimos a la calle con talante observador, atentos al diálogo que nos ofrece el nuevo territorio. Por tanto, sintiéndonos turistas en nuestra propia ciudad, nuestro diálogo con los sitios habituales es diferente, como cuando descubres a la persona en alguien que ves todos los días como parte de un “mobiliario urbano”. Guy Debord utiliza para su descripción de la ciudad el imaginario del turista, (…) el turista debe ‘medir’ sobre si mismo y confrontar con los demás los afectos y las pasiones que surgen cuando se frecuentan ciertos lugares prestando atención a las propias pulsaciones. (El andar como experiencia estética, Francesco Careri).

Mirada 2 Cartografía emocional, relatos. Lo que contamos, sentimos, queremos, damos. Fernando Maseda

Da paso a lo intuitivo, lo que sientes, has venido para ser. ¿Quién decidirá tus gustos? ¿Quién tu necesidad? Más allá de conceptos, leyes, credos, más allá de ti mismo, tu verdad permanece inalterable madre de tu inquietud. Encima, debajo y a tu alrededor, todo existe espontáneo, en toda su grandeza, existe tú también; míralo todo tal cual es, lo efímero, lo que llega y se va, y cuya imagen siendo ilusoria y pasajera es vida, y es todo lo que hay. (Rolando Campíns, Isla)

Construir una cartografía emocional es crear un mapa diferente de la ciudad, más democratico, participativo, horizontal y abierto. Pero también hay que estár dispuesto a tolerar la ambiguedad, huir de certezas metidas con calzador y jugar a ver las cosas con la intensidad y grandeza de la primera vez.


Decía un cuento que se juntó un grupo de sabios para estudiar un mango y tras muchos meses de trabajo redactaron un minucioso tratado, pero luego llegó otro, que no parecia tan sabio, y se comió el mango. ¡Seguro que si se hubiera comido el tratado le hubiera sabido a poco! Este mapa diferente tiene que ver con lo que la ciudad tiene y con lo que da, con lo que quiere y con lo que siente. Con su capacidad de sorprender, de fijar momentos y lugares valiosos a su gente. Tiene que ver en cómo entre lo que tiene y lo que quiere cabe lo imprevisible, nuestra creatividad. Y entre lo que quiere y lo que da, cabe nuestra participación.

Mirada 3 Jardinería posible. El paiosaje urbano (en el “mejor clima del mundo”). Salvador Martínez

Desde que la arquitectura social se impuso, con sus medidas estandarizadas para las puertas de los baños y el tamaño de los inodoros, la jardinería pasó a convertirse en mobiliario urbano, los arquitectos devenidos paisajistas, por urbanistas, en una hipertrofia de sus funciones, imponen un paisaje sacado de un manual de árboles y arbustos para comportarse adecuadamente, como mobiliario urbano vivo. Este mobiliario vivo es suministrado por los proveedores y cultivadores en función de la demanda de los urbanistas, apañados de paisajistas, que dada la inflación urbanizadora, es enorme. Un paisaje de árboles socializados ajenos al territorio, que se extiende clónico, ajeno a la identidad del territorio donde se implanta, además insostenible y claro el paraíso en algún lugar.

Mirada 4 Entre rural y urbano. La convivencia de pasado y futuro. Alejandro González Morales

Actividad: bajada del Barranco del Guiniguada 1º.- Comentar la actividad a desarrollar. 2º.- Iniciar la ruta con GPS para suministra información para la ficha técnica. 3º.- Establecer los tramos o partes el camino. 4º.- Realizar el camino fijándose en los elementos y aspectos que más nos llaman la atención para poder configurar la caracterización general. 5º.- Ir tomando notas de por donde discurre el camino y que elementos son destacables. 6º.- Sacar fotos de lo que nos parezca más interesante. 7º.- Sintetizar la información. 8º.- Puesta en común. Recorrido o ruta: - Salida de la parada de guaguas de la plaza Hurtado Mendoza (9 a.m.).


- Tomar la guagua del campus de Tafira - Bajada en el Campus de la ULPGC. - Iniciar el sendero en el mirador del campus (Finca del Conde) – casas del proyecto Guiniguada – Fuente Morales – Verdejo – Lomo Blanco – Campus - Regreso. Parada de guagua de acceso al Campus para bajarnos junto al Teatro Guiniguada

Mirada 5 La ciudad inconsciente. Lo que no se ve, lugares en la raya, en desuso, descosidos urbanos... José Cruz “Yuke”

¿Un turista? ¿Aquél que busca un viaje de placer? ¿Aquél que busca “la cultura de un pueblo”? ¿Aquél que busca? … Algo pone... se pone en movimiento motivado por… ¿descubrir el horizonte? un horizonte físico, un horizonte existencial, una pulsión interior, una topografía a descubrir, un encuentro en el lugar de la cultura. Nos desesperamos por definir un turismo cultural, de ocio, en definitiva racionalizado. El paisaje artificial que ha transformado la topografía natural del territorio determina y reconfigura nuevas superficies, texturas, volúmenes, fracturas, valles, hitos … enfrentarse a él sin conocer invita a descubrir desde lo más intuitivo de nuestro ser. A partir de un punto singular y estratégico invitamos a despertar aquello que en la distancia nos seduce, nos impulsa al movimiento, a la motricidad, a la vida, aquello que en su origen incito al ser humano a descubrir otro mundo, aquello que no está en el horizonte sino en la pulsión de vida, aquello que a modo de fósil virtual existe en cada uno de nosotros ante... las magnificencias del planeta y los territorios.

Mirada 6 Patios, azoteas y cuevas. Lo cotidiano, la cultura doméstica. Monique Hoffman y Quino de Luis

LA PROFUNDA EXPERIMENTACIÓN: dentro / fuera (innerspace/outerspace). Deriva/taller que propone un acercamiento a un turismo más profundo que el que se suele ofrecer, introduciéndonos en el día a día de los habitantes de la ciudad; una vivencia que no suele entrar dentro de las guías turísticas convencionales pero que acerca a los visitantes a una realidad más enriquecedora y vital. El objetivo es que la gente pueda descubrir a través de un recorrido sitios de la ciudad que normalmente pasan inadvertidos. Dentro: visitas a las viviendas, un acercamiento a la visión y cultura de la ciudad desde dentro, en este caso los patios canarios del barrio de Vegueta, para descubrir los espacios interiores de la ciudad. Fuera: visita a las partes superiores de las viviendas, a sus azoteas, para mostrar otra experiencia totalmente diferente que contrasta con la anterior, también es propia de la tradición canaria, y que nos muestra otra ciudad, otra forma de entenderla y de relacionarse con ella.


Mirada 7 Arquitectura anónima. La ciudad auto-construida, contrastes, superposiciones... Elena Pérez y Jorge Sain de Aja

Arquitectura anónima es una deriva de investigación, una exploración sensible a la vez que una construcción humilde y precavida, una alegoría sobre la complejidad infinita de los espacios y tiempos en la ciudad de Las Palmas. Es una deriva de naturaleza puramente experimental, oral, visual e informal. Se trata de salir a la calle con una mirada contemporánea para descubrir arquitecturas sin paredes, arquitecturas no solicitadas, arquitecturas ignoradas. Buscamos practicar el VER además del MIRAR. Mirada 8 Signos de contemporaneidad. Elementos para una nueva identidad. Manena Juan

La subcultura surfera de Las Canteras-Guanarteme-El Confital, ¿es un signo de contemporaneidad? ¿Cuáles otros hay? Más allá de los grandes centros oficiales de la cultura y entre la maquinaria apabullante del marketing turístico y el neotipismo populista de romería y folklore, políticamente subvencionado, ¿se percibe en LPGC alguna grieta vital y consistente de cultura contemporánea propia y autónoma? La vocación “tricontinental” es uno de los hallazgos conceptuales más usados y peculiares (que da sentido al CAAM, por ejemplo), pero a diferencia de la visible huella caribeña, ¿dónde está la huella africana? ¿Y qué de la colonia hindú o coreana, de la tradicional influencia inglesa u holandesa, de los residentes nordicos del Sur...? En Gran Canaria conviven más de 140 nacionalidades, pero ¿están presentes? ¿interaccionan en algún común? ¿existe algún crisol cultural efectivo? Mirada 9 Ciudad privatizada. El estrechamiento de lo público y lo común. Fernando Maseda

El turismo es el mayor negocio del mundo, la actividad económica que mayor cantidad de territorio consume y depreda. Toda la sociedad contribuimos al turismo, al negocio privado del turismo a cambio de puestos de trabajo. La ciudadanía en ésto también apenas tiene voz. ¿Somos simple atrezzo y servicio en el escenario turístico de Las Palmas? A los canarios en verano les gusta “echarse al mar”, ocupar la línea de costa, en casetas o lo que haga falta. El Confital fue un asentamiento de chabolas vacacionales, chales de gente humilde de La Isleta en primera línea de playa. Todo el poblado ya fué demolido. Ha habido serias tentativas para urbanizar esa zona, contigua a Las Canteras, con propuestas de lujo. ¡Dinero, dinero! En respuesta, la ciudadanía se organizó y les paro los piés. No obstante, la mayoría de la superficie de La Isleta es zona militar, vetada al uso público.


En El Confital, ese hábito tan canario de la autoconstrucción ilegal parece que salvó este trozo de costa periurbana de la expeculación y la privatización, pero en general ha ocurrido todo lo contrario. En el Sur, Montaña Arena en verano se pone a reventar, acampada total y muchas roulottes, quizás es de los últimos reductos de ocupación espontánea de una playa. En “el mejor clima del mundo” veranear en la costa es fácil y barato para el local, pero no produce. La industria se queja de esa irracionalidad y se pregunta ¿cómo es posible que la primera línea de playa en Maspalomas sea de construcción residencial y no hotelera, que es mucho más rentable? Esta rentabilidad ha ido ganado terreno (ya prácticamente todo), aunque haya sido a costa de ciertos usos costeros populares. La privatización avanza en la ciudad, en el territorio, en Internet y hasta en el código genético, lo común cada vez es menos corriente. Recorrer la ciudad es toparse con cerrojos.


mirar como un turista mirar lo que no se ve mirar lo que podrĂ­a ser mirar lo difuso y lo confuso mirar lo sencillo e inmediato mirar el sentir popular mirar lo domĂŠstico mirar lo contemporĂĄneo mirar lo que ha sido apropiado


Diario 2


Fase de acción

26 septiembre - 10 octubre 2011

Mientras realizábamos las derivas por Las Palmas de Gran Canaria, Anna Recasens realizaba otra por el Levante y el Sur peninsular, con inicio en Avinyó (Barcelona) y final en Gran Canaria. La ciudad de Las Palmas podía ser atravesada básicamente desde cuatro ángulos: (1) por su entrada principal, desde el aeropuerto en dirección sur-norte, vía la playa de La Laja; (2) desde su entrada marítima por el Puerto de la Luz, entrada de


Derivar es hacer un recorrido con una intención no-intencionada.

crucerista; (3) por su entrada soterrada a través del Barranco del Guiniguada, que desciende desde el centro de la Isla; (4) desde la vertiente norte vía la Playa de Las Canteras, bien por El Rincon-La Cicer o el itsmo de La Isleta. A continuación nos adentraremos en un diario de las derivas extraído de los cuadernos de viaje de Manena Juan y Fernando Maseda, para finalizar con una reflexión gráfica de la “conexión trans-ibérica” preparada por Anna Recasens.

Lunes, 26 septiembre 2011 - Deriva 0 - INICIO DEL EXPERIMENTO COLECTIVO: CENA URBANA RUTA: Albergue Juvenil de Vegueta, y Pz. Sto. Domingo (Vegueta).

Por la mañana estuvimos preparando el espacio de trabajo, una sala cedida en el Albergue de Vegueta, el Centro Insular de la Juventud “San Antonio” del Cabildo de Gran Canaria. Colocamos una gran mesa central rodeada de sillas y cubierta de cartulina blanca y rotuladores gordos, a modo de gran libreta de notas, para las puestas en común. Territorio listo para ser habitado. Por la tarde, presentación del evento a las 18:00 h. Encuentro. Somos veintiseis en el punto de inicio. Una visión general del desarrollo previsto, así como de los parámetros en los que se propone funcionar. Vamos presentando al equipo de trabajo, y cada uno habla de la intención de su deriva. Carmelo reparte encuestas, una inicial y otra diaria. Fernando reparte tickets de


No hay mejor manera de iniciar una experiencia cultural, urbana y ciudadana, que compartiendo mesa en medio de la Plaza de Sto. Domingo del barrio antiguo de Vegueta. Todo ha transcurrido con la mayor naturalidad por nuestra parte y por la de los transeúntes. Además la noche hizo cierto el eslogan "el mejor clima del mundo".

la guagua turística y bonos para las guaguas municipales. Movilidad por la ciudad, gentileza de la Oficina de Promoción Turística de LPGC. Van apareciendo los principales temas de acción y debate. Encontrar signo de contemporaneidad en LPGC. También encontrar África. Terminamos sobre las 21:00 h. En la sala hace un calor insoportable. Después de la presentación, nuestra primera deriva nos lleva a lo más cercano, la Plaza de Sto. Domingo. Cena urbano-colectiva. Sobre unas tarimas bajas, que encontramos en la misma plaza, extendimos un mantel de tela amarillo: ocupación lúdica y espontánea del espacio público. Candelabro con vela encendida, loza, cubiertos de acero inoxidable y copas de cristal. Cenamos ensaladilla rusa, queso de Fuerteventura, almendras, arándanos, pan y vino blanco. Se nos une Mónica Torres, amiga y vecina del barrio que pasaba por allí: aporta tónicas y algunas golosinas. La noche es buena. Saludamos a otros conocidos que pasean por la plaza: se sienten sorprendidos, les parece inesperado, alegre y muy divertido. Sobre las 22:30 h. recogimos, en un momentito lo apañamos entre todos. El catering fue a cargo de Manena, Fernando y Agustín. Hicimos fotos, y Agustín un vídeo con el móvil. Brindamos por las derivas y charlamos. Fue un acto sencillo y natural, cargado de dignidad y simbolismo. Una pieza comedida de arte efímero. La co-creación fluida de un vínculo entre personas y de éstas con el lugar. Pequeño ritual iniciatico.


Martes, 27 septiembre 2011 - Deriva 1 - NOSOTROS SOMOS LOS TURISTAS: LPGC EN GUAGUA TURÍS TICA

RUTA: LPGC Tour, guagua turística por la ciudad. Ruta de la mañana (ruta roja, reducida): salida del Parque de Sta. Catalina por la calle León y Castillo hasta Alameda de Colón, El Batán, Mercado de Vegueta y vuelta a Sta. Catalina por la Avenida Marítima y el Mercado del Puerto. Ruta de la tarde (ruta azul, extendida): igual a la ruta roja pero por el Auditorio y La Cornisa.

El día es espléndido. Para todos es nuestra primera vez. Esto de la guagua turística siempre nos había parecido ajeno. A cuatro metros sobre el nivel calle, la ciudad parece resplandecer.

Quedamos en el Parque de Sta. Catalina a las 10:00 h., en la parada de la guagua LPGC Tour. El grupo aparece con look de turista: gorra o sombrero, gafas de sol, cámara de fotos. Cogemos la de las 10:30 h., es el itinerario rojo, el reducido. Vamos en el piso alto, solos. El día es espléndido. Para todos es nuestra primera vez. Esto de la guagua turística siempre nos había parecido ajeno. A cuatro metros sobre el nivel calle la ciudad parece resplandecer. El Corte Inglés, primera parada. ¡Hagan sus compras! Por los auriculares se va escuchando el relato turístico-histórico de la ciudad. Hablan del gran escudo de bronce de la sede de Presidencia de Gobierno, entre muchas otras cosas. Por León y Castillo, las ramas de los árboles nos golpean. Algunos transeúntes nos saludan con la mano. En la parada de la estación de San Telmo despedimos a Federico y sus amigos (el cordobés y la bielorrusa, los tres se van para el aeropuerto camino de Tenerife). Ahora la guagua se llena de “turistas de verdad”, suponemos que vienen del Sur. Por la autopista, a gran velocidad, se vuela la visera de Fernando y la pamela italiana de Nieves. Acabamos en el Paseo de Las


Canteras, comentando pareceres y tomando algo. Carlos, de cumpleaños, nos invita a un agradable aperitivo a la sombra. De casualidad aparece M. Valle. Estel y Elena S. nos cuentan que van a rular por las islas todo el mes de octubre. Algunos se dan un baño. Por la tarde, Manena y Fernando hacen parte del itinerario azul, el extendido que sube a La Cornisa. Van desde Sta. Catalina hasta el Mercado de Vegueta. Tras recorrer calles estrechas por Guanarteme, a la altura del Auditorio, la guagua gira tan rápido que casi no da tiempo a ver como la Playa de Las Canteras se abre majestuosa hacia La Isleta. A las 19:00 h. reunión en la sala del Albergue, puesta en común: Laura, Estel, Elena S., Salvador, Agustín, Manena, Nalu y Fernando. Primero los ordenadores: vericuetos del manejo del blog y sobre todo resolver problemas de conectividad. Laura, Elena S. y Estel han recogido frutos exóticos de un parque. Salvador sabe sus nombres y origen, varios son de Madagascar. Nos habla de plantas y jardines. Sobre la mesa escribimos las impresiones de la mañana. Luego llegan Monique y Quino. La reunión se alarga y preparamos un picoteo ahí mismo. El guarda nos llama la atención: acaba de telefonear al director del centro para comunicarle que comíamos en lugar prohibido, y ¡con cerveza! ¡Nos vigilan!


Miér coles, 28 septiembre 2011 - Deriva 2 - CRUCEROS EN EL MUELLE DE STA. CATALINA: EL DORADO DE LPGC

RUTA: Puerto de la Luz, Muelle de Cruceros, CC El Muelle, Parque de Sta. Catalina, Las Canteras.

Caminando hacia el barco un taxista, con poco éxito, nos vocea: “¡taximaspalomas!”.

Nos encontramos a la 8:00 h. en el Muelle de Cruceros del Puerto de la Luz, junto al Parque de Santa Catalina. El crucero de hoy ya ha atracado y empieza el movimiento. Caminando hacia el barco un taxista, con poco éxito, nos vocea: “¡taximaspalomas!”. Nos toma por cruceristas, al parecer nos hemos mimetizado con éxito. Algunos pasajeros desayunan en sus terrazas de cubierta, con los primeros rayos de sol. En el dique, enrejado, junto a la pasarela de desembarco, nos encontramos con TVCanarias y otros medios cubriendo el acontecimiento. Estos días todos se hacen eco. La Campaña Atlántica de Cruceros acaba de comenzar, con un considerable incremento respecto al año anterior. Ayer mismo el periódico decía que esperamos cuatrocientos mil cruceristas. ¡Ya no sólo crece el paro! Los taxistas están sobreexcitados, a la caza del turista. La Policía del Puerto se prepara para evitar abusos y hacer funciones de mediación. El crucero de hoy, de AIDA-SOL, es de los medianos, y de alemanes. Unos 3.400 pasajeros, nos dice la sobrecargo, en un inglés con acento alemán. Son doce horas en la isla y hay que aprovecharlas, sobre todo la industria turística. A pie de barco, ya hay diez o doce guaguas aparcadas en batería. Todas de “Las Palmas Bus”. Los destinos: Jardín Canario, Marquesa de Arucas,


Maspalomas, Cumbres, Bandama, Vegueta. Turistas haciendo fila, subiendo ordenadamente donde les corresponde. Antes de tocar puerto cada uno ya tiene su lugar asignado. Del tubo grande a los tubos pequeños, sin pisar tierra. Un plan de horas por la isla a dos metros sobre el suelo. Una veterana guía, con acento norteuropeo, nos cuenta que cuando el crucero es de los grandes pueden salir hasta 40 guaguas (unas 1.600 personas). TVCanarias nos entrevista. Nos presentamos como investigadores vinculados a la Universidad. Salvador habla y a Fernando le piden que simule “estar investigando”. Nos graban. La mayoría de la gente que nos rodea está uniformada o identificada, incluyendo los turistas. Nosotros no. Echamos en falta una agrupación folcklórica dando la bienvenida, aunque el parque temático está en proyecto.

La Campaña Atlántica de Cruceros acaba de comenzar, con un considerable incremento respecto al año anterior. Ayer mismo el periódico decía que esperamos cuatrocientos mil cruceristas

A las 8:55 las guaguas se ponen en marcha. Vemos a los primeros turistas camino a la ciudad. Salimos con ellos. Una señora reparte mapas de LPGC. Tienen la palabra “shopping” y las tiendas de El Corte Inglés marcadas a rotulador. Frente al Centro Comercial El Muelle, ya espera una unidad de la guagua Las Palmas-Tour. Azafatas emperchadas y carteles estratégicamente colocados marcan la segunda línea de abordaje. Hoy regalan gorras rojas y el día lo requiere. Manena se sienta a observar de cerca la operativa. Fernando y Salvador deciden seguir a una pareja con bebe y carrito. La explanada del intercambiador y la zona Miller-Elder son puro vacío: espacio público sin público. En Sta. Catalina, junto al Fataga cerrado, revolotea una mariposa monarca. Nuestro objetivo se adentra por la calle Ripoche. Son la 9:10 y todavía no hay ni un comercio abierto. La ciudad aún no está puesta. La pareja con bebe desemboca en Las Canteras por Luis Morote. Por su manera de moverse, no nos parece que lo tuvieran previsto. Han llegado de casualidad. Sacan dos fotos: una para cada lado de la playa. La Isleta y El Confital están nítidos y llamativos, la marea baja y la barra bien a la vista. ¡Da gusto! Caminan un rato el paseo y regresan a Sta. Catalina por Albareda. Se alejan de vuelta al barco. Breve paseo de 40 minutos. Fin de la persecución. Hemos observado que al salir del Muelle no hay ni una sola flecha indicando Las Canteras, aunque si el Polo Norte o Ámsterdam (¡y no es broma!). Avanza la mañana. En la parada de LPGC Tour va creciendo una cola de turistas, de pie a pleno sol. Al lado, el kiosco de Información Turística del Ayuntamiento hoy está abierto. Manena pregunta por la agenda cultural. No la tienen, la remiten al kiosco de Sta. Catalina. Recoge una muestra de folletos, todos son productos. Nos reunimos de nuevo en Sta. Catalina a tomar un café en la terraza La Alemana. Delante, otra dos azafata, folleto en mano, montan guardia en la tercera línea de abordaje, segunda de LPGC Tour. Hay un coche patrulla aparcado en medio de la plaza y los habituales grupos masculinos: jubilados, parados, otros. La camarera que nos atiende, extranjera bien afincada, se queja de que antes las guaguas cargaban las excursiones en la plaza y ahora lo hacen en el muelle. Antes había barullo, ahora no venden ni una botella de agua. Son las 10:45 h. y TVE-Canarias anda grabando por la cola de LPGC Tour. Estel sigue recogiendo datos y esperando la salida de una excursión de bicicletas. A pie de barco han aparecido dos puestos ambulantes de artesanía, que antes no estaban. Cuero y cristal. En la escala de este mega-espacio portuario parecen dos cagaditas de mosca. Cinturón de cuero hecho a


Interconexión entre las pasarelas de de los cruceros y el Centro Comerial El Muelle. Reflexión: ¿qué fue antes el centro comercial o los cruceros? Elementos para pensar en la "ciudad privatizada" (nuestra mirada trasversal).

mano por doce euros. Hablamos con el artesano marroquinero, que hace demostraciones en vivo de su destreza. Nos da todo tipo de detalles. Antes había un acuerdo FEDAC-Puerto, con siete puestos en rotación, pero había mucho abstencionismo laboral y la FEDAC se acabo retirando. Ahora el acuerdo es particular, de cuatro artesanos con el Puerto. A él le funciona bien, vende más aquí que en la tienda de FEDAC en Triana. Este año estima vender treinta y cinco mil euros. Por debajo de quince mil no te aceptan. La tasa de la Autoridad Portuaria es del 8%., más novecientos euros de fianza por cada carritoestand. Él tiene dos. El año pasado la tasa era del 2%. Sus mejores clientes son los ingleses y americanos. Dice que los alemanes están maleados por malos tratos en el Sur. Y los franceses son quisquillosos y exigentes en el trato. Las bicis las llevan en el barco. Como unas treinta están aparcadas, esperando. Vendrán dos guías locales. Sobre la 13:30 h. muchos cruceristas regresan, la comida está incluida en el barco. Algunos vuelven con bolsas de Zara o C&A. Los restaurantes del CC El Muelle tienen gente. Por el Parque de Sta. Catalina los comerciantes no han notado el día distinto a otros, incluso hablan de “turismo empaquetado”. Manena sigue a cruceristas que van hacia Las Canteras, alguno se baña. Pregunta en los restaurantes del paseo, muchos ni sabían del crucero, otros no lo han notado. Se da un baño y almuerza en el Rachi un perrito: en cuanto a gastos va de guiri total. A las 17:00 h. se sienta otra vez en La Alemana a tomar pastel de manzana —que es muy rico— y café. Los guaguas


de LPGC Tour siguen pasando a tope de gorras rojas. En ese instante hay una sóla pareja de cruceristas sentados en la terraza. A las 18:00 h. el crucero empieza a absorber a sus viajeros. Sólo quedan dos horas en la ciudad. Hay lugareños contemplando el fenómeno. A las 19:00 h. mucha gente sube al gran barco, en una hora suelta amarras. De regreso algunos portan bolsas: Punto Roma, también Mango, tabaco, alcohol. El mar se mueve. Perro, mujer, abuelo pasean pensando, o paseando. Agradecer. Atardecer. Amanecer. Anochecer. Agradecer. Benetton también se va. Percibir lo que es el turismo. Mirar al turista. Ver a la persona. ¡Venir desde tan lejos y no mirarnos a la cara, somos des-carados! Bermudas, camisetas, deportivas o sandalias. Azul y blanco, algo de rojo, amarillo, verde y naranja en los contenedores. Azul en las grúas. Soleada, colorada, ataviada. Caldeada, inflada. Muchos vienen y van. Otros se van. Se van. Estar. No perder la oportunidad. Cuando el buque zarpa, algunas personas en el muelle asisten a la despedida. Doce horas en la isla. Cae la tarde y la luz melancólica evoca una estampa de emigración. Memoria. Ahora somos nosotros los que nos quedamos. Estel ha estado todo el día de arriba a abajo y tiene datos precisos de visitas a museos y otros significativos de toda la ciudad. Dato definitivo: por la mañana salieron 20 guaguas, y la mitad con destino a Maspalomas. ¡El Sur nos roba turistas! Laura y Elena S., emulando a los crucerista-excursionistas, se han hecho un tour privado de “vuelta a la isla”, con Agustín de guía-chofer. Una deriva fuera de la ciudad, no prevista. Para ambas es su primera vez. A diferencia de los cruceristas, ponen rumbo al Noroeste, girando en dirección opuesta a las manillas del reloj. Tras doce horas de deriva circular, llegan reventadas pero contentas. Itinerario autónomo. Han estado en Sardina del Norte preguntando por cursos de buceo. En Agaete han tomado manises en el bar de la plaza y visitado el Museo de La Rama. Han comido en La Aldea. A las dunas de Maspalomas han llegado de noche y poco han visto.


Jueves, 29 septiembre 2011 - Deriva 3 - VIDA SALUDABLE EN LA CIUDAD: LAS CANTERAS EARLY IN THE MORNING

RUTA: Playa de Las Canteras, la Puntilla, Hotel AC (antiguo D. Juan).

Al lado, una pareja muy mayor camina con el agua a la cintura. La señora lleva una muleta, el señor hace las funciones de la otra.

A las 8:00 h. quedamos en la playa para percibir la vida que madruga. Por el camino se aprecia el perfecto fluir de la gente hacia los vasos capilares de la ciudad, dejando atrás las grandes arterias. Punto de encuentro: la casa roja, al fondo de la calle Luis Morote. Ruido de obras. Intensa luminosidad. Por el paseo, ritmo de trote: pelotón militar haciendo footing. Bajamos a la arena. Señoras compartiendo el mar a tres bandas, ancladas en la arena, conversando. A nivel del mar cada uno hacemos nuestro recorrido personal. Dispersión. Manena dibuja en la arena. Elena S. fotografía toallas. Laura conoce a un pescador y van a la barra en barquilla. Salvador y Fernando caminan la orilla hasta La Puntilla. Adrián contempla. Un señor mayor, vestido como un niño, juega con su velero teledirigido. Una señora coloca flores a la Virgen. Manena ha encontrado una medusa pequeñita. De 8:00 a 9:00 h. la playa esta ocupada por gente que sabe lo que hace, conoce este micro-mundo. Manena y Fernando se sumergen en la vida saludable. El mar a esas horas tiene otra temperatura, otra transparencia, densidad y color. Un acto sagrado, como bañarse en el Ganges. Al lado, una pareja muy mayor camina con el agua a la cintura. La señora lleva una muleta, el señor hace las funciones de la otra. Sanándose, como ir a Lourdes. La marea está más baja que nunca. Hay


bañistas andando por el agua hacia la barra. ¡No es un milagro! apenas cubre.

Desde esta estación orbital, escribimos en nuestros cuadernos a la deriva. Estamos aquí, outsider, ocupando este lugar. Somos turistas conscientes, saludablemente reclinados en la hamaca.

Se nos une Cristina y juntos subimos al Hotel AC, antiguo Don Juan, edificio “redondo”, prisma hexadecagonal. 9:45 h., planta 23, inesperadamente compartimos un desayuno continental: fruta tropical, zumos, fiambre, panecillos variados, salmón ahumado, pastelitos de manzana con canela y café del bueno. Cristina sólo un te. Hablamos de la dinámica de las derivas y sacamos fotos por los ventanales. Invita Manena. Este desayuno nos vale de almuerzo. Seguimos subiendo, planta 25: azotea con piscina y hamacas. A cien metros sobre el nivel calle contemplamos la ciudad: calma, quietud, armonía. Zumbido. Algunas personas minúsculas se mueven por el intercambiador. En el muelle hay movimiento. La zona portuaria es más grande que Mónaco, nos cuenta Salvador: Principado de La Luz. Laura se baña en la piscina. Hay botellas de agua fresca y una pareja de turistas muy silenciosa. Desde aquí se aprecia la anchura de la barra, hoy enorme. También el istmo. Y Las Coloradas, allá tan solitas. Santa Catalina es como una maqueta y todas las personas parecen hacer turismo. Sobre maqueta, la ciudad contiene la respiración en perfecto funcionamiento. Desde esta estación orbital, escribimos en nuestros cuadernos a la deriva. Estamos aquí, outsider, ocupando este lugar. Somos turistas conscientes, saludablemente reclinados en la hamaca. De vuelta, Manena y Fernando entran al Centro de Arte La Regenta. Exposición de Alberto García: “Lo que no son cuentas


son cuentos”. En la planta baja hay vídeos y una cama elástica. Fernando salta y salta, alto y alto, agotado. Se acaba de currar un dolor de lumbares para quince días. Regalan camisetas. Hay un vídeo muy curioso, un relato reflexionado y documentado sobre un caso verídico: cliente desairado se mea en la sucursal. Las imágenes son de la cámara de seguridad.Alberto es empleado de banca por la mañanas. Arriba fotos de cajas fuerte. No hay más visitantes.

Son nuevos en Canarias. Su primera impresión: “colonialsudamericano”. Aunque África está más cerca, comentan.

19:00 h., puesta en común en el Albergue: Salvador, Laura, Estel, Elena S., Sarichi, Nalu, Manena y Fernando. Hemos preparado presentaciones para cerrar la fase de derivas sobre el turismo-cliché. Pase de fotos comentadas: tour urbano en guagua y crucero. A la salida aparecen Monique y Quino. Están ultimando su deriva del sábado por azoteas y patios de Vegueta. Han contactado con un arquitecto especialista. Hoy es la “noche de tapas” por la zona. Nos llama el director del Albergue: no hemos entregado la llave en recepción. Segunda falta grave. Manena y Fernando tienen que recogen a los catalanes: Elvira, Mariló y Francisco. Su vuelo llega a las 24:00 h. Son nuevos en Canarias. Su primera impresión: “colonial-sudamericano”. Aunque África está más cerca, comentan.


Viernes, 30 septiembre 2011 - Deriva 4 - JARDINERÍA URB ANA EN EL “MEJOR CLIMA DEL MUNDO”

RUTA: Pz. de Cairasco, Parque de las Rehoyas, Pedro Infinito, Gran Canaria Espacio Digital, La Cornisa, Barranquillo de Don Zoilo, Paseo de Chil, Parque de Doramas, Hotel Santa Catalina.

Gran parque cuadriculado, antiguo cuartel de paracaidistas, con un complejo deportivo de primera. Pocos árboles grandes, mucho césped. Bancos al sol.

Salimos de la plazoleta de Cairasco a las 10:00 h. Guagua 30. Nos bajamos en la entrada del Parque de las Rehoyas. Bajo el puente peatonal crece la palmera de Agustín, que salvo de entre los escombros y plantó ahí. Llegamos en dos remesas. Laura, Elena S. y Estel llaman para decir que se han quedado dormidas, anoche tapearon hasta tarde. Gran parque cuadriculado, antiguo cuartel de paracaidistas, con un complejo deportivo de primera. Pocos árboles grandes, mucho césped. Bancos al sol. Insolación. Setos con poda caprichosa y tirolínas. Sentados en la hierba, Salvador nos habla de jardines posibles en una tierra donde todo lo que plantas crece. Cualquier cosa aquí se hace un árbol. Una mujer amamanta a su bebe en el único banco a la sombra. Subimos en ascensor hasta Pedro Infinito. Paredes grafiteadas. Colonias de casas terreras con pequeños jardines. Ayer casas baratas, hoy un lujo. Aire fresco por la ciudad alta que mira al mar. Paramos junto a un drago. Los catalanes preguntan. Sangre de drago: betadine de la antigüedad. Manena marca su libreta de rojo. Huella de deriva. Entramos al Gran Canaria Espacio Digital. En el patio nos topamos con Sergio, su director en funciones desde que abrió. Nos hace la visita y nos regala publicaciones del Mediafest.


La ciudad desciende escalonada y transparente hacia el mar. Vemos parterres secos provistos de goteo: potenciales jardines colgantes.

Elena P. llama y se incorpora al grupo. Manena le presenta a Sergio, no se conocían personalmente. Casualmente habían hablado dos horas antes para verse el lunes próximo. Nos dejamos caer ciudad abajo: La Cornisa, Barranquillo de Don Zoilo, Paseo de Chil, Parque de Doramas. La ciudad desciende escalonada y transparente hacia el mar. Vemos parterres secos provistos de goteo: potenciales jardines colgantes. Un colegio inglés ocupa toda una loma: jardín privado. Ya en el Parque de Doramas, rodeados de fuentes, nos tomamos una cervezas. Nalu se une. Charlamos. Salvador charla sobre la Canarias del siglo XVI, ya entonces plataforma atlántica. Y de los relatos ausentes de nuestra historia, como el del Doctor Chil, que bajo desde Don Zoilo vestido de guanche en defensa de los emigrantes conejeros y majoreros establecidos en el barranquillo. Nalu quiere recoger la memoria de las plantas medicinales. En el “mejor clima del mundo”, otra jardinería debería ser posible. Propuesta implícita: la flora como identidad y atractivo diferencial de LPGC. Por la tarde, a las 19:00 h. debate en el Albergue conducido por los catalanes. “Cultura y Territorio”. Asisten dos alumnos de Sarichi de la Escuela de Arte (Aralia y Daniel), Sarichi, Salvador, Estel, Laura, Elena S., Elena P., Nalu, Elvira , Mariló, Francisco, Manena, Fernando y Agustin. Elvira coge la palabra, apoyada por Mariló y Francisco. Hablan de su activismo cultural por el área metropolitana de Barcelona. Son dos colectivos pequeños, Sitesize y La Fundicio, ahora con proyecto común: “Aula a la deriva”. ¡Cuidado! avisan, Barcelona está sobrepasada de turismo, no hagáis lo mismo aquí. El debate se va abriendo.


Hablamos de El Raval. De paisajes en transformación. Hablamos de la cultura independiente, autónoma, autogestionada, crítica y de su papel de mediación entre las instituciones públicas y las comunidades. Aportar una mirada artística. Reapropiación del espacio público. Preservar los intereses colectivos. Autoaprendizaje. Producción cultural autónoma.

En el “mejor clima del mundo”, otra jardinería debería ser posible. Propuesta implícita: la flora como identidad y atractivo diferencial de LPGC.

Es viernes y nos apetece tomar algo juntos. Son las 21:15 h. Tiramos para la Plaza de Sto. Domingo. En la esquina, Agustín nos señala el lugar dónde recogió la palmera. Y ahí mismo, nos encontramos con Monique y Quino. En su deriva de mañana querían subir a la azotea del Albergue y no es posible: la dirección exige una lista cerrada con nombres y DNI de asistentes y un máximo de 15 personas. Burocracia sin sentido. Los procesos a la deriva no funcionan con ese tipo de exigencias. Finalmente tomamos unas tapas en el mesón de la Orden del Cachorro. Pro-canariedad. Entre Fernando, Elena P., Nalu y Manena invitan a los catalanes. En la plaza de Sto. Domingo hay parranda. Fiestas del barrio. Folcklore y trajes típicos. Las tarimas de la cena del lunes ahora son el escenario. Bien entrada la noche, Manena y Fernando recogen a Joan. Su vuelo de Barcelona, previsto para las 24:00 h., llega con dos horas de retraso. Los catalanes ya están al completo.


Sábado y domingo, 1 y 2 octubr e 2011 - Deriva 5 - DENTRO-FUERA: PATIOS Y AZOTEAS EN VEGUETA Y PUEBLOS

RUTA: CAAM, Casa de Colón, Catedral de Las Palmas.

Nos sentamos a recrear cómo era la vida doméstica de un patio canario a finales del siglo XV. Más o menos, sólo queda la estructura. La cultura de patio y azotea canaria es muy significativa.

Quedamos a las 9:00 h. en la Plaza de Sto. Domingo. Monique y Quino traen a José Luis Gago como guía, experto en Vegueta. Arquitecto, investigador, profesor de la ULPGC y autor de innumerables libros sobre el tema. Los vecinos engalanan la plaza para la romería. Con calma, es sábado, parte del grupo se va reuniendo. Monique y José Luis son los primeros. Bajamos hacia el CAAM, donde se une el resto. Arrancamos sobre las 9.40 h. frente a la fachada del edificio administrativo del CAAM, calle de los Balcones, 7. Se aprecian las marcas de tiempos y tendencias. También los intentos de recuperar lo originario. El casco está desértico, ni un alma. Entramos al primer patio, subimos a la galería y luego al patio sur. Como turistas “afortunados”, durante las siguientes tres horas y pico haremos una visita guiada precisa y llena de anécdotas ilustradas. Somos receptores de un relato culto. Nos sentamos a recrear cómo era la vida doméstica de un patio canario a finales del siglo XV. Más o menos, sólo queda la estructura. La cultura de patio y azotea canaria es muy significativa. Parece que la autoconstrucción también. José Luis nos habla de la gestión del agua, los aguatenientes y la Fuente Morales. A continuación subimos a la azotea del edificio principal del CAAM, una zona habitualmente cerrada al público. A lo lejos


Es un pastiche de la posguerra. Una especie de parque temático del nacional-romanticismo regionalista.

el rumor de una campana. Se divisan otras azoteas habitadas, ruinosas o muy bien puestas. Con añadidos la mayoría, ya no lo permiten. En algunas hay barbacoas. Destaca la Catedral, flanqueada a cada lado por los Riscos de San Juan y San Nicolás: apiñamiento de volumen y color contra formas puras. Se puede penetrar con la mirada en el patio habitado de la casa colindante. Galerías y vegetación frondosa. Casas descomunales para una familia nuclear de las de hoy. Lujo apetecible. José Luis nos señala las abundantes casas con torre. Nos cuenta que los propietarios de esas casas tenían una ventaja competitiva: acceso privilegiado a la información. Desde ellas divisaban la llegada de los barcos. Con los barcos llegaba el correo, los periódicos, la comunicación con el mundo. A las 11:20 salimos calle arriba. Empieza a verse movimiento por el barrio. Nos paramos frente a la Casa de Colón. Su principal interés consiste en desvelar el timo que encubre. Por si alguno todavía no lo sabe: ni fue de Colón, ni existió tal como la vemos. Es un pastiche de la posguerra. Una especie de parque temático del nacional-romanticismo regionalista. Nos espera pues un minucioso ejercicio guiado de arqueología imaginaria. Bisturí en mano, José Luis comienza la disección. Antes de entrar. aparece otro grupo, más numeroso y también guiado. Fernando se cuela entre ellos. Son turistas peninsulares. Comparada con la nuestra, esta es una visita light. Una de nivel de primaria. Objetivo: distraer a un personal que está de vacaciones, que es de lo que se trata. Con habilidad, el guía remata su discurso con una historia sobre el camino al cementerio y la calle de Los


Muertos, en la que nadie quería vivir. Murmullo generalizado del público. Acaba de dar una explicación al estado de abandono de las casas de la trasera de la Catedral. Ya dentro los suelta a su aire. La entrada es gratuita. Más tarde los reúne al grito de: ¡travelplan, travelplan!

Entramos al patio de los guacamayos. Se les puede dar de comer. Francisco, que lleva una camisa tropical muy kitsch, parece el cuidador. Curiosa mezcla de pastiche arquitectónico, historia local y exotismo.

Entramos al patio de los guacamayos. Se les puede dar de comer. Francisco, que lleva una camisa tropical muy kitsch, parece el cuidador. Curiosa mezcla de pastiche arquitectónico, historia local y exotismo. Las columnas se trajeron del antiguo claustro que había en lo que ahora es el Albergue de Vegueta. Bajamos a la cripta. Parece de cartón piedra, un decorado de cuando la tele en blanco y negro, “Historias para no dormir”. Hay vitrinas con reproducciones de figuritas precolombinas. Luego entramos en una zona cerrada al público: dos patios más. El último fue la vivienda del arquitecto autor de la ampliación de la Catedral, desde allí controlaba las obras. Todavía nos queda visitar el Patio de los Naranjos de la Catedral. Accedemos por la entrada al Museo Diocesano. Se paga entrada, pero nosotros pasamos gratis. Nuestro destino es el primer patio que se abre al entrar. Amplio y fresco, un placer con tanto calor. José Luis nos hace ver cosa sobre la Catedral, como la influencia sevillana o que, transcurridos apenas 20 años desde la fundación de la ciudad, se planifica un edificio descomunal, fuera de escala. Curioso imaginar cómo se sentirían los feligreses de la época ante tal poderío: ¿grandes o pequeñitos? Finalmente José Luis se despide, antes hacemos unas fotos de grupo. Fernando,


Manena y Agustín aprovechan y entran a la Catedral. Ven la momia del Obispo Encina y el enterramiento de Fernando León y Castillo, el Marqués del Muni, que fuera promotor del Puerto de la Luz. Derivando y cerrando círculos. El caserón de espacioGuía fue suyo. Sobre las 14:00 h. subimos hacia la zona alta de Vegueta, camino del antiguo Hospital de San Martín. Ubicado al pie del Risco de San Juan marca la línea entre la ciudad noble y la autoconstruida. En el flamante San Martín-Centro de Cultura Contemporánea visitamos la exposición “Riscos”. Viene prorrogándose desde junio, por falta de presupuesto para programar. Desde que llegamos somos los únicos visitantes. En lo que será la biblioteca hay un grupo de teatro ensayando. Esta nueva dotación iba a ser un centro de producción, pero se ha quedado en salas de exposición. La señora vigilante nos cuenta cosas, asume cierto rol de guía. Estamos sedientos, estamos hambrientos. Cañita en el Bar Perico. Algunos tomamos un aperitivo y, calmada la necesidad primaria, planificamos una excursión hacia el Norte. Monique y Estel prefieren quedarse. Se desprograma la deriva de Quino de mañana. Elvira. Mariló, Francisco, Joan, Manena, Agustín y Fernando deciden seguir derivando. Disponemos de dos coches.

Sopa de pescado, gofio escaldado, ensalada y bandeja de pescado. Viejas pequeñas fritas y cherne en rodajas a la plancha. Cantidad exacta: ni sobra ni falta.

El último tramo, por camino de tierra hasta un barrio troglodita escalonado en la ladera. La cueva está llena de camas, hay como quince.

Al rato, bañito en las piscinas naturales de Roque Prieto, en Sta. Mª de Guía. Agustín se mete, con gafas y tubo, por fuera del muro. El mar esta muy tranquilo, pero en el Norte no te puedes fiar. Se constata en varios rasguños. Poca gente y mucha armonía. Con lo poco que hemos dormido y casi cuatro horas de patios y azoteas, este agua es más que bendita. Renovados, ponemos rumbo a Agaete. Comemos en El Cápita, en el Puerto de Las Nieves. Es tarde, casi las cinco, y ya pasó el tumulto. Sopa de pescado, gofio escaldado, ensalada y bandeja de pescado. Viejas pequeñas fritas y cherne en rodajas a la plancha. Cantidad exacta: ni sobra ni falta. El camarero aseguraba que sería poco. Luego nos invita a café del Valle de Agaete. Joan toma fruta: mango y melón. Sabrosa, aunque tiene inquilinos. Gusanitos blancos. Mosca africana, ¡no pasa nada! dice Agustín. Tras un instante de duda, al final se lo come. Pagamos a medias. Es el momento de un baño contra la modorra, en el muelle. Quietud y transparencia. Mientras tanto Agustín, móvil en mano, trama un plan: cenar cordero asado en Sardina del Sur y pasar la noche en una casa-cueva de Juncalillo. ¡Nada menos! Ponemos en marcha la operativa. Objetivo: de Sardina a Sardina pasando por Juncalillo. Una locura cayendo como está la noche. Pero hay que dejarse fluir, derivar, estar en disposición. Una hora más tarde llegamos a un patio rural canario auténtico, autoconstruido, en el margen del casco de Sardina del Sur. Al fondo las huertas, debajo el aljibe, encima un techo de zinc. Una especie de casa de aperos para tenderetes. Ruido de agua. A nuestro alrededor dos hombres, a torso descubierto, trajinan con linternas veloz y coordinadamente. En este momento les está entrando su ración de agua. Son de la Heredad. Dos horas y media que hay que aprovechar. Las mujeres de la casa nos atienden de maravilla. En un plis-plas estamos sentados a la mesa: cordero, vino, pan, papas arrugadas, mojo, chorizos… y clipper de fresa. La hermana de Agustín nos indica el mejor camino a Juncalillo, dice que en una hora y media estamos allí (luego serán más de dos). Recogemos las llaves de la cueva y tiramos pa’rriba, Pasamos por Sta. Lucía. Curva tras curva, por una carretera sin coches. Mariló se marea y pasando Degollada


Becerra vomita. ¡Lo raro es que no lo hubiera hecho antes! Por las cumbres noche radiante, oscura y estrellada. El último tramo, por camino de tierra hasta un barrio troglodita escalonado en la ladera. La cueva está llena de camas, hay como quince.

Cuando el calor empieza a pegar, nos bajamos al patio techado, provisto de sofás. Apurando un segundo café hablamos de los patios y azoteas contados y de los vividos. En Vegueta fue la teoría, ahora la práctica.

El domingo Agustín madruga y compra pan fresco. El panadero, que es poeta, le regala su libro. Manena y Fernando lo conocieron hace siete años. Desayuno en la azotea, con los primeros rayos de sol, que se agradecen. Cuando el calor empieza a pegar, nos bajamos al patio techado, provisto de sofás. Apurando un segundo café hablamos de los patios y azoteas contados y de los vividos. En Vegueta fue la teoria, ahora la práctica. De vuelta, dejando atrás la casa-cueva, paramos a comer higos del camino. Luego paseo por las cumbres, un abrazo a los pinos gigantes y nos dejamos caer hacia Sardina del Norte. Al medio día pasamos por Lomo del Palo, cerca de Fagagesto. Todos compramos queso de media flor a Eloísa. Nos despacha en la misma cueva de maduración. Bajando por la carretera de Caideros, llegamos a Casa Pepe. Mientras comemos Agustín nos pregunta si hemos oído hablar de Llum de la Selva. Joan se sorprende. Anna y él, que son de Sabadell, llevan años investigando su memoria. Pagamos a pachas. Por la tarde baño en el muelle de Sardina y despedida en Las Canteras, con tarta y té en el Tiramisú. Invita Fernando. Mañana lunes, a las 7:00 h., Agustín ha quedado en acercarles al aeropuerto. Mutuos abrazos y declaración de intenciones: ¡seguimos en contacto! La deriva con los catalanes: Elvira, Mariló, Francisco y Joan ha sido fugaz pero intensa. Joan dice que quiere escribir algo sobre el medio rural de la isla. Se va impactado.

Lunes y martes, 3 y 4 octubre 2011 - Deriva varada - RE-ENCUENTRO / DES-ENCUENTRO Lunes, 3 RUTA: Parque Romano, casa de Chony.

La deriva programada para hoy se ha aplazado al lunes próximo. La solicitud para entrar en la zona militar de La Isleta no ha sido autorizada a tiempo. Sobre la marcha se propone otra. La bautizamos “deriva de re-encuentro”. Re-encuentro tras la dispersión del fin de semana. Laura, Elena P. y Estel, que se hospedaban en el Albergue, se trasladan a casa de Chony, junto al Parque Romano. A las 10:30 h., Manena y Fernando las recogen. Traslado de equipajes en el coche. A las 11:00 h. encuentro en el Parque Romano. Desde que Federico se apeó de la guagua turística en San Telmo no lo habíamos visto. Tenía un seminario en el Tenerife Espacio de las Artes-TEA. Por lo demás, lo que prometía re-encuentro empieza a derivar en inesperado: soterrado malestar de Elena S. y Laura. A las 13:00 se instalan en la casa. Nos despedimos hasta la tarde. A las 19:00 h. puesta en común en el Albergue. Asisten: Elena S., Estel, Laura, y Fernando, Federico, Elena P., Salvador y Manena. El guarda nos comunica que por orden de la dirección no podemos seguir en la sala, con lo que después de la reunión toca desmontar el campamento. ¡El Albergue y nosotros no hacemos buena pareja! Acusado contraste entre unas normas férreas y una dinámica abierta. Fernando percibe la onda


Des-encuentro. Enseñanza: los “paquetes turísticos” baratos son un problema.

enrarecida de Elena S., Estel y Laura y pregunta. Respuesta: no encuentran sentido a la experiencia, no entienden la finalidad de este Campus. Quieren hacer algo: proyectar, pintar... hacer algo concreto. Dicen que lo propuesto en la convocatoria no se está cumpliendo. Que no hay debates, ni creación de contenidos artísticos. Aunque lo cierto es que Elena S. y Laura no han participado en casi ninguna deriva. Estel algo más. Nos enredamos en la discusión. Se hace tarde y Federico y Elena P. se marchan. Ellas insisten. Que han venido desde Berlín, Brasil y Barcelona para nada. Y a expectativas no cumplidas, parece que toca buscar responsables. Al fin llegamos al asunto central: el dinero. Motín a bordo. De repente parecen turistas estafadas reclamando su indemnización. Elena S. eleva el tono y Fernando le da sus 80 euros y zanja el tema. Des-encuentro. Enseñanza: los “paquetes turísticos” baratos son un problema. Salvador invita a Fernando y Manena se unas cañas y analizan lo ocurrido. Conclusión: no estamos aquí para hacer terapia. Martes, 4

Tocamos el tema clave de la necesidad de un espacio cultural autogestionado en LPGC y de establecer nuevas relaciones con las instituciones públicas.

Amanece nublado. Manena intenta hablar con las chicas. Estel y Laura también piden su dinero. Sobre la marcha se les devuelve. No obstante, les ofrecemos seguir participando si lo desean. A las 19:00 h., como siempre, puesta en común. Esta vez en casa de Chony, ya nos hemos librado del Albergue. Toca debate, a cargo de Federico. Curiosamnte: “Ciudad, creatividad, comunidad”. Asisten: Federico, Manena, Fernando, Salvador, Yuke, Chony y Agustín. Manena y Fernando aparecen con las camisetas que cogieron en La Regente. Se lee: “Lo que no son cuentas son cuentos”. Ya iniciada la reunión, aparecen las chicas. Informan que prefieren descolgarse. Ruptura del grupo. Como es lógico, dejan la casa de Chony. Fernando les entrega una encuesta, preparado ex profeso, para que reflexionen y valoren la calidad/precio de la experiencia. Se despiden con el equipajes a cuesta. Han elegido su propia deriva. Reajuste. A ritmo lento vamos entrando en el debate. Lo ocurrido está muy presente. Las comunidades creativas han de ser entre iguales, compartiendo nivel de consciencia, intencionalidad y compromiso y, como dice Federico: I+D+i+g, con “g” de generosidad. Tocamos el tema clave de la necesidad de un espacio cultural autogestionado en LPGC y de establecer nuevas relaciones con las instituciones públicas. Rápidamente va subiendo la energía. Nos percibimos como una incipiente comunidad creativa. Tenemos ganas de hacer cosas, de prolongar esta experiencia, de pasar el CampusGuía a otra escala. La despedida en la calle se alarga, cuesta soltar. Tomar y dejar.


Miér coles, 5 octubre 2011 - Deriva 6 - ENTRE URBANO Y RURAL: DESCUBRIR LA LÍNEA 7, BARRANCO DEL GUINIGUADA

RUTA: Plaza de las Ranas, Guagua-línea 7, Risco de San Juan, Risco de San Roque, Lomo Blanco, Campus de Tafira, Barranco del Guiniguada, Carretera del Centro, Plaza de Santa Ana.

El barranco del Guiniguada es la máxima expresión de la ciudad rural. Descubrir la línea 7 es todo un acontecimiento.

Nos reunimos a las 9:00 h. en la Plaza de las Ranas: Alejandro, Federico, Salvador, Agustín, Pepe y Fernando. Alejandro, senderista profesional, viene perfectamente equipado. Cogemos la línea 7. ¡Sorprendente! Sube serpenteando por la antigua carretera de Tafira, a pie de los Riscos de San Juan y San Roque, remontando el barranco. Desde la guagua la panorámica es excelente: un auténtico tour turístico por un lugar en la raya entre lo urbano y lo rural. En el fondo del Guinigüada hay fincas de plataneras, ganado, casas y muros agrícolas, canteras, estanques, cuevas. También mucha ruina. Y a sus bordes, barrios y barriadas colgantes. El barranco del Guiniguada es la máxima expresión de la ciudad rural. Descubrir la línea 7 es todo un acontecimiento. Nos apeamos en la Universidad y avanzamos hasta el Camino de la Fuente de los Morales. Alejandro conecta el GPS y nos explica su funcionamiento. Descendemos por la pared del barranco hasta el manantial, hoy ya canalizado en la red municipal de aguas. Estamos a unos doscientos metros de altitud y tenemos cinco kilómetros por delante hasta el mar. El sol atiza de lo lindo. Avanzamos por el lecho. Vamos encontrando vegetación residual del bosque primigenio, junto con repoblaciones antiguas introducidas para sujetar los suelos en


Alucinante estratificación de desarrollo tecnológico: de la cueva a la autopista. El tiempo dentelleando en el espacio.

pendiente, como pitas o tuneras. Alejandro ejerce de guía, Salvador también. Por la gran altura de algunas palmeras, nos hacemos una idea de lo que pudo ser la cota vegetal en su estado salvaje. Por aquí también baja el alcantarillado. Hay restos de algún rebose y mal olor. Las fincas de platanera descansan sobre muros altos, para superar el nivel de correntía, muchos de roca compactada. De vez en cuando pasa algún camión cargado de plátanos. Una cuadrilla merienda a la sombra. En las paredes del barranco se pueden leer las etapas geológicas superpuestas. Millones de años al descubierto. Al llegar al viaducto del Guiniguada, desde abajo impresiona la colosal altura y la dimensión de los pilares en la base. Zumbido de coches. Alucinante estratificación de desarrollo tecnológico: de la cueva a la autopista. El tiempo dentelleando en el espacio. El conjunto tiene algo de catedral pagana. Culto al progreso. Mega-intervención funcional en el paisaje. También tiene basura, a modo de arte povera. A medida que bajamos algunos pequeños barrios y escombreras se deslizan hacia el barranco. Descubrimos una cabaña entre los árboles, con mesa y sillas, que se intuye como espacio de infancia en libertad. Cromáticamente destacan formaciones intercaladas de roca clara. Alejandro nos explica que es roca ácida, y no hay más que ver su color amarillentoverdoso, consecuencia de erupciones explosivas. Es blanda y se ha usado para cantería. Se extraía excavando en el macizo grandes naves, al estilo del proyecto de Chillida en Tindaya, usadas luego como depósitos de agua a la sombra. Las casas,


Ésta fue una importante ruta de turistas-viajeros desde hace más de cien años. Subían hasta las cuevas de loceros de La Atalaya.

a medida que nos acercamos a los Riscos de San Roque y San Nicolás, también muestran su variedad cromática. Ésta fue una importante ruta de turistas-viajeros desde hace más de cien años. Subían hasta las cuevas de loceros de La Atalaya. Por el suelo hay mucha barrilla, planta tapizante que sirve para hacer jabón. Parece seca, sus flores están desfallecidas. Cuando Alejando pone una gota de agua en una flor, empieza a moverse, se abre y suelta la semilla. Agustín recoge un tuno, lo abre y se lo come. Federico lo graba en vídeo. Mini-videocreación. Se observan huellas de las crecidas del barranco. Hay un muro de hormigón, de unos ochenta centímetros de altura, cubierto de tierra y callaos. El agua lo ha puesto ahí. Calculamos que ese muro será de mediados de los años noventa. ¡Aguita cuando corre! Llegando al final, donde el barranco entra bajo la autopista, salimos por el margen izquierdo. La Catedral corona la estampa. Alejandro consulta el GPS: dos horas y cuarenta minutos de excursión, la mitad andando y la mitad parados. Cruzamos por el pasadizo subterráneo hacia el Rectorado. Oscuro, sucio y destartalado. Dentro hay una mujer sentada. Creemos que es lo que parece. Rumbo al mar entramos en el jardín de la Fundación Mapfre Guanarteme, tiene una escultura de Manolo González titulada “Guiniguada”. Un quejido al enterramiento del barranco en su último tramo. Acabamos con unas cervecitas en una terraza de la Plaza de Santa Ana. Cali se nos une. Por la tarde, debate a las 19:00 h. en casa de Chony: “Ciudadania”. Asisten: Salvador y Sarichi, que lo conducen, y Federico, Chony, Fernando, Agustin, Manena, Elena P. y Jorge. Sarichi y Salvador llevan tres años en su “deriva personal” por la ciudadanía y la democracia participativa. Comienzan. Para empezar, la continuidad entre la Declaración de los Derechos Humanos de 1945 y los indignados de 2011. Stéphane Hessel es la prueba. La charla se va desenvolviendo cargada de erotismo. Un juego a dos bandas que nos va invitando a los demás. Una encrucijada: individuación y colectivización como un único proceso. Dos ideas fuerza. Primera: resignificación de las palabras. Usemos las palabras correctamente. Recuperar el sentido. Y segunda: afirmación de una “teología laica”, abandonada al ámbito de lo religioso. Necesitamos instituciones públicas diseñadas para la práctica de la democracia participativa. Re-ingeniería de procesos democráticos. El debate se va extendiendo. Gran potencia. Subidón colectivo. Nos cuesta despedirnos.


Jueves, 6 octubre 2011 - Deriva 7 - AUTOCONSTRUCCIÓN Y ARQUITECTURA ANÓNIMA: RISC O DE SAN NICOLÁS

RUTA: Ermira de San Nicolás. Risco de San Nicolás. Rectorado. Debate en el Pueblo Canario

Parece ser que existen tentadores planes urbanísticos para San Nicolás. Lo que antaño fue un asentamiento marginal, ahora ocupa un espacio privilegiado. Aireado, abierto al horizonte oceánico y muy cercano a los nodos estratégicos de la ciudad.

La plaza de la Ermita de San Nicolás, punto de encuentro a las 9:00 h. Jorge y Elena P. han estado preparando el itinerario sobre el terreno. Acuden: Jorge, Elena P., Salvador, Federico, Agustín, Pepe, Manena, Fernando y Monique. La plaza de la Ermita hace las veces de umbral del barrio. Es más un lugar de paso que de estar. Una fuente sin agua, como es habitual, preside el enclave. Imita antigua pero es moderna. Parece ser que existen tentadores planes urbanísticos para San Nicolás. Lo que antaño fue un asentamiento marginal, ahora ocupa un espacio privilegiado. Aireado, abierto al horizonte oceánico y muy cercano a los nodos estratégicos de la ciudad. A paso sosegado, mirando bien los detalles, vamos subiendo por el zigurat camino al tercer nivel. Calles peatonales, vacías, silenciosas y limpias. No así muchos de los solares, usados de vertedero. En otros hay huertas. Se observan muchos señales de actividad vecinal. Carteles con excursiones en grupo al Sur y otras Islas o una placa a la calle mejor engalanada de las fiestas. Un señor cruza la calle. Nos invita a su pequeña carpintería de enfrente. Olor a madera, virutas por el suelo, calendarios de chicas boom y de fútbol y un botijo del que Agustín bebe. El barrio parece construido a la deriva, para bien


De una puerta entreabierta sale música latina a gran volumen. Una peluquería de señoras, sin letrero anunciador.

y para mal. Planificación espontánea. Anti-urbanismo. Algunas casas parecen deshabitadas. Muchas son de bloque visto. Abundan los palomares en las azoteas, casi todos en desuso. Llegamos a la punta de arriba, casi hasta el Hospital de la OTAN que nunca llegó a funcionar, y descansamos un rato a la mediosombra. Los árboles son jóvenes. Una mujer desciende con destreza las escalinatas, con su carrito de bebe. De una puerta entreabierta sale música latina a gran volumen. Una peluquería de señoras, sin letrero anunciador. ¿Economía sumergida o supervivencia a escala micro-local? Luego encontramos un grafiti de Sabotaje al Montaje. Es del proyecto “Enganchate al Risco”, con el que el Ayuntamiento pretendía engancharse a la capitalidad europea. Más abajo una tiendita, no hay muchas, ideal para refrescarnos. Agua, polos y bolsas de papas. El cartero anda por allí. Sube y baja. Mal destino para ser cartero. Nos reagrupamos en el punto de inicio, en la plaza de la Ermita. Contemplamos el colorido del Risco de San Roque a lo lejos. Salvador señala como se nota perfectamente cuáles son los edificios públicos: los grandotes y de color serio y aburrido. Parecen boicotear intencionadamente la composición cromática. Caminamos hasta el paso subterráneo de la carretera del centro. Descubrimos que nos sigue una pareja de turistas. Ruta peculiar. Sacan fotos del paraje y de sí mismos. En el pasadizo hoy no hay ninguna mujer. Echamos un vistazo al jardín que diseñaron hace mucho Salvador y el desaparecido José Miguel Aceituno, pionero en la gestión del paisaje en Canarias. Le falta limpieza pero es frondoso y asilvestrado. Pretendían crear un hábitat para


La magia de las derivas: somos cuatro monos y ocupamos la ciudad entera, nadie se nos escapa.

atraer pájaros a la ciudad y ¡funciona!. Concluimos en la cafetería del Rectorado, donde nos topamos con Carmelo. Viene con otros profesores que parecen extranjeros. Nos hace mucha gracia la casualidad del encuentro y nos hacemos un foto con él. La magia de las derivas: somos cuatro monos y ocupamos la ciudad entera, nadie se nos escapa. Para el debate programado para hoy, que llevaba por título “¿Ciudad turística?”, nos hemos encontrado con una mejor opción. A las 20:00 h., en el Pueblo Canario, presentan el número 22 de la revista Canarii, monográfico sobre la Historia del Turismo en Canarias. Cali ha escrito un artículo y Federico nos avisó del evento. Decidimos integrarlo en las derivas. Encontrar es mejor que buscar. Quedamos en la terraza del Pueblo Canario a las 19:30 h. Nada más llegar nos encontramos con el nuevo Concejal de Turismo del Ayuntamiento. Fernando había estado con él hace unas semanas para informarle de las derivas. De ahí procede la única aportación institucional con la que hemos contado: los pases a la guagua turística y a las guaguas municipales. Asistimos: Cali, Federico, Salvador, Fernando, Agustín y Manena. A la entrada venden ejemplares de la revista a dos euros. Compramos varios. En portada se lee “Canarias, el Jardín de las Delicias europeo”. Y se destaca la salud, el bienestar y el clima único como atractivo histórico del destino. La imagen de portada juega con una de las piezas del tríptico “El Jardín de las Delicias”, de El Bosco. Un collage con un jugador de golf, sombrilla, hamacas, toalla y tres personas


tomando el sol, todo ello integrado en el cuadro. El acto se celebra en la ermita, con los murales de Jesús Arencíbia. La puesta en escena es castellano-antigua, tremendamente sobria y sombría, con una estética demasiado solemne. La sala, que es pequeña, está prácticamente llena. No se ve gente joven. El artículo de Cali lo han titulado: “Vacaciones trogloditas en la tierra de Vulcano”. Otro de los artículos, sobre los orígenes de la arquitectura turística, es de José Luis Gago.

(...) se insiste en ser pragmáticos y dar al turista lo que demanda, pero adaptado a la idiosincrasia. Literalmente, y sin pudor, lo define como más productos turísticos de “confetti canarizado”.

Van tomando la palabra políticos, vinculados a instituciones y empresas públicas, empresarios y responsables de la edición. Intervienen el actual Concejal de Turismo de LPGC, el responsable de la Autoridad Portuaria, un representante de Lopesan (grupo empresarial hotelero y de la construcción) y el director de Gesplan (Gestión y Planeamiento Territorial y Medioambiental, empresa pública del Gobierno de Canarias). El concejal, que fue director del Hotel Sta. Catalina, se ha propuesto recuperar para Las Palmas la categoría de ciudad turística. Y en el fenómeno de los Cruceros parece que está la clave. De la parte empresarial hablan del crecimiento turístico como paliativo al paro. Aunque la realidad es que recientemente hemos crecido en numero de turistas y no se han creado puestos de trabajo. También que es momento de dejar de demonizar al turismo como el culpable de todos nuestros males, y percibir su necesidad y oportunidad. Algo de llamada a la desregulación parece denotar esta argumentación. Por parte de la Autoridad Portuaria se insiste en ser pragmáticos y dar al turista lo que demanda, pero adaptado a la idiosincrasia. Literalmente, y sin pudor, lo define como más productos turísticos de “confetti canarizado”. Para Gesplan la clave está en la renovación de la industria turística. La planta hotelera está obsoleta y hay que modernizarla. Para ello hay que aplicar técnicas de “cirugía arquitectónica” en los asentamientos turísticos. La sesión, que se alarga en exceso, concluye con un pequeño debate abierto al público. Un señor mayor, que dice haber asistido al primer vuelo que aterrizo en Gran Canaria con turistas, pone la nota anecdótica. Cuando el acto acaba, no queda ni la mitad de público. Vamos saliendo. Para rematar, picamos algo en la terraza. Conversaciones y risas. También perplejidad ante ciertos argumentos. A estas alturas de las derivas, la complicidad es grande.


Viernes, 7 octubre 2011 - Deriva 8 - ENTRADA A LPGC: LA LAJA-SAN CRISTÓBAL (Confluencia de derivas)

RUTA: Palya de La Laja, Avenida Marítima, Barrio de San Cristóbal.

Habremos pasado por aquí cientos, miles de veces, a ochenta o cien kilómetros por hora. Por primera vez podemos sentir el sitio en profundidad: la potencia del acantilado y su primitivo mar.

Segunda oleada catalana. A las 8:00 h. llega Roger, procedente de Barcelona. A las 9:00 h. lo hace Anna, procedente de Sevilla. Se juntan y les recoge Agustín, que viene del Sur. Manena y Fernando llegan a La Laja en la guagua 12 con las bolsas del desayuno, Salvador y Federico ya pasean por la arena. Nos encontramos a mitad de playa. Montamos la sombrilla y desplegamos los enseres. Además: bañador, toalla y cámara de fotos. Cristina aparece al rato. El sonido del mar tapa el de la autopista. El lugar es más que conocido para todos, pero sólo de vista. Habremos pasado por aquí cientos, miles de veces, a ochenta o cien kilómetros por hora. Por primera vez podemos sentir el sitio en profundidad: la potencia del acantilado y su primitivo mar. Oleaje. Playa de naciente, sol suave de la mañana que acaricia. Tierra negra. Primer bañito. El mar está lleno de gaviotas. Dice Salvador que comen en el vertedero municipal, no muy lejos de aquí, y luego vienen a lavarse. Sobre las 10:30 h. llegan los viajeros desde el aeropuerto. Aparcan junto a la escultura del Tritón, supuesto umbral simbólico de la ciudad del siglo XXI. Impronta faraónica de la anterior alcaldía. Roger nunca ha estado en Las Palmas, Anna cuatro días el pasado marzo participando en “Implosión cultural”. Anna salió de Barcelona el 24 de septiembre. En su deriva hasta LPGC ha


Escena viscontiana. Habitar el espacio. Revolcón en la arena caliente, como niños. Emoción. Grandes lagartos entre las piedras.

recorrido más de mil seiscientos kilómetros por el litoral mediterráneo y Andalucía, visitando y compartiendo por el camino muchos proyectos culturales independientes. Tejiendo red. Hemos venido a darles la bienvenida. Somos su etapa final. Encuentro de derivas: urbana y transibérica, sedentaria y nómada. El facebook por fin se manifiesta. Abrazos. Bajo la sombrilla desayunamos té caliente, queso de Eloisa con mermelada de pimientos y rosquillas y mantecados de La Garita, que ha traído en abundancia Federico. Tazas y platos de loza y cucharillas de acero inoxidable. Escena viscontiana. Habitar el espacio. Revolcón en la arena caliente, como niños. Emoción. Grandes lagartos entre las piedras. Les ponemos comida para verlos bien. Federico se despide, regresa a Madrid a sus clases en la universidad. Avanzamos en caravana hacia la ciudad. A Roger y Cristina les llama la atención la torre afilada de la playa. Salvador la vincula a los happening de Néstor de la Torre y sus amigos “modernos”. Entramos al barrio de San Cristóbal por el muelle. Hay grupos de estudiantes de la Escuela de Arte haciendo pellas. Cristina nos cuenta que ella también lo hacia. Charlan alborotados y se bañan. Y algún que otro canuto también, el olor delata. Entramos a una pescadería. Da gusto ver el género tan fresco y bien expuesto. El pescadero es muy amable. Caminamos por el paseo hasta el ensanche y nos sentamos a almorzar en una terraza. Son las 13:30 h., es pronto y no hay casi gente. Pulpo frito y cocido, ensalada, papas arrugadas, mojo, sardinas y cerveza.


Nos retiramos a descansar. Anna y Roger se quedan en casa de Chony. A las 19:00 h. reunión programada en casa de Chony. Anna nos va a contar su deriva BCN-LPGC. Asisten Anna, Roger, Agustín, Fernando, Chony y Manena. Son muchos días, muchas cosas. La exposición se alarga cuatro horas, con cena de pasta entremedias. En Cal Gras, Anna dió un taller a un grupo de señoras mayores sobre cómo trabajar en colectivo. Sólo les faltaba darse cuenta que ya lo sabían y que no necesitan a nadie que las dirija. En Calaf, la familia de Roger ha reconvertido una antigua nave de manufactura de piensos. Tienen desde biblioteca y salas para cursos y talleres a venta de productos selectos de la tierra, flores, libros, muebles restaurados y enseres recuperados. Han creado un comercio y a la vez un centro sociocultural vinculado al territorio, al reciclaje y a las artesanías locales. Hay que dinamizarlo. En Tarragona colabora en un festival cultural autogestionado, con motivo de Sta. Tecla. En Beneixida, pueblo de nueva construcción tras la pantanada de Tous de 1982, inicia con locales e inmigrantes pequeñas acciones sobre la memoria del lugar, como hacer herbarios. En Valencia, intercambia impresiones con un grupo de estudiantes del Master de Arte Público de la UPV. En Cartagena, recorre una costa mítica pero inaccesible al ciudadano, industrializada o militarizada. Privatización del espacio público. Allí descubre los norays de un antiguo puerto deportivo en medio del campo, a 100 metros de la orilla. Una bahía colmatada por residuos de lavado de mineral. En Córdoba hace dulce de membrillo en la finca de Culturhaza. Huelva, Jerez, Sevilla. Una proyección fotográfica comentada. Gentes y lugares por los que Anna se fue haciendo presente. Al despedirnos, quedamos en hacer mañana una excursión al campo. Sábado y domingo, 8 y 9 octubr e 2011 - Deriva rural - UN PASEO POR LAS CUMBRES RUTA: Agaete, El Risco, Sta. Mª de Guía, Juncalillo, San Mateo, Sta. Brígida, Risco de San Roque, Alcaravaneras.

La tarde cae, sentados en un pequeño callejón compartimos espacio con buena parte de la familia “Lólo”. Conversamos con ellos. Más arriba, niños jugueteando en estado semisalvaje. Nos cuentan que hay escuela unitaria, con varios profesores especializados, incluyendo maestra de inglés.

Anna y Roger se dan un paseo matinal por Las Canteras. A media mañana se reúnen con Manena y Fernando en Mesa y López. En el bulevar hay un concurso de pintura rápida. Decidimos una incursión campestre por la isla con la única idea de un recorrido suave, sin demasiadas horas de coche. Para empezar, directos a comer a Ca’Lólo, en el Valle de Agaete. Parrillada de carne con pimientos y pulpo bajo el chamizo. Invita Roger. Anna nos cuenta que es miembro del Observatorio del Paisaje, que ha traducido textos de Francesco Careri y participado con él en trabajos de campo en Barcelona. También nos dice que ellos no traducen deriva por “drifting”. De allí al Puerto de las Nieves. Desde el muelle, por encima del Dedo de Dios, visualizamos la carretera que lleva a La Aldea. Se nos hace apetecible. Tiramos hacia El Risco, donde tomamos un café en la Tienda de Lólo. Los nombres se repiten. También compramos queso curado y tomates. A Anna le enamora el sitio. La tarde cae, sentados en un pequeño callejón compartimos espacio con buena parte de la familia “Lólo”. Conversamos con ellos. Más arriba, niños jugueteando en estado semisalvaje. Nos cuentan que hay escuela unitaria, con varios profesores especializados, incluyendo maestra de inglés. Anna ve aquí el


Un estudiante de arte, que Anna conoció en Valencia, con fotos familiares antiguas encontradas en la basura se había construido en su habitación una genealogía imaginaria.

lugar perfecto para un largo y necesario retiro. Ya de vuelta, Anna nos ameniza las curvas contándonos uno de sus proyectos del pasado. Inspirados en ello, a modo de disparate, diseñamos un producto virtual de encargo: viajes ficticios a la medida. Esto nos trae a la memoria dos casos peculiares que habían salido estos días. Un estudiante de arte, que Anna conoció en Valencia, con fotos familiares antiguas encontradas en la basura se había construido en su habitación una genealogía imaginaria. Y el amigo de Salvador que viajaba a lugares recónditos, como Siberia, llegaba, sacaba unas fotos y regresaba en el siguiente vuelo. Casos extremos que dan que pensar.

A la mañana siguiente, desayuno y paseo por Artenara. Panorámica de los roques. Nos tomamos un vaso de guarapo natural.

De vuelta por la autovía del Norte, a la altura de Sta. Mª de Guía, nos llama Agustín. Hay anunciada lluvia de estrellas, visible en las cumbres. Así que paramos en el pueblo y compramos cena en la tienda de Carmensa, conocida de todo aquel que haya participado en alguna edición del CampusGuía. Siempre una alegría verla. Su jamón cocido es muy fresco y rico. Será por el cariño que pone en su trabajo. Ciudadana ejemplar. Quedamos en Juncalillo. También con Chony, que anda por allí. Reunión anual de amigas del cole. Se están quedando en una casa rural en el fondillo del barranco. Una cueva de diseño espectacular, que hay que reservar con mucha antelación. Tras la fugaz visita nos vamos para la casa-cueva de Agustín, la misma que fin de semana anterior. De la lluvia de estrellas nos hemos olvidado. A la mañana siguiente, desayuno y paseo por Artenara. Panorámica de los roques. Nos tomamos un vaso de guarapo natural. Bajada hacia San Mateo. Anna adormecida por la biodramina. Silencio. Vino del Monte y chicharrones con gofio pasado Sta. Brígida. Entramos por delante del Jardín Botánico y luego bajamos por el trayecto de la línea 7 hasta la desembocadura del Guiniguada. Comida en casa de Manena y Fernando. Tertulia reposada de sobremesa. Repasamos el trabajo y nos marcamos tareas: consolidar la red de tránsitos. Por la tarde, Manena, Roger y Fernando se dan un paseo por Vegueta. Roger no lo conoce. Anna prepara la cena en casa de Chony. Mañana a las 9:00 h. Anna y Roger se vuelven para Barcelona. Un fin de semana andando a “lo zonzo”.


Lunes, 10 octubre 2011 - Deriva 9 - MEDITACIÓN “ZUN” DESDE LAS COLORADAS: VISIONAR Y RECORRER

RUTA: Montaña de Las Coloradas (La Isleta), poblado de Las Coloradas, resto de la ciudad, campus universitario de Tafira.

(...) nos encontramos en la barrera de la zona militar de La Isleta. La solicitud de acceso la habíamos cursado por fax, según lo requerido (...) Nadie aparece. Decidimos desistir. Zona prohibida.

A las 7:30 h. Manena y Fernando llevan al aeropuerto a Anna y Roger. A las 9:00 h. nos encontramos en la barrera de la zona militar de La Isleta. La solicitud de acceso la habíamos cursado por fax, según lo requerido, a nombre del Coronel Coordinador de la Zona. Contenía nombres y apellidos, DNI y matrícula de los coches. El oficial del puesto no sabe nada. Hay que esperar la llegada del mando. Nadie aparece. Decidimos desistir. Zona prohibida. Cambiamos a Montaña de Las Coloradas. No es tan buena atalaya, pero está en zona “liberada”. Los militares no entienden de nomadismos. Desde la cima, coronada por una cruz, se divisa la ciudad casi al completo. Es triangular. Un poco más abajo, la Cueva de Los Canarios. A nuestros pies El Confital. Detrás, en medio de La Isleta, el poblado de Las Coloradas. Nos vamos acomodando para que Yuke oficie el ritual. Meditación “Zun”. Respiramos, observamos y luego interiorizamos cerrando lo ojos. Al abrirlos de nuevo elegimos tres puntos de la ciudad que nos atraigan para derivar hacia ellos, atentos a lo que vamos encontrando. Puede ser a pie, en guagua o en coche. Re-descubriendo la ciudad. Sintiéndola. Comienza la dispersión, cada uno a lo suyo. Agustín A. nos habla de la geología del lugar y algunos nos tomamos una cerveza en un bazar del poblado. El punto de encuentro es a las 16:00 h., junto a la Escuela de Arquitectura, en el Campus de


Tafira. Acudimos Manena, Fernando, Yuke y sus alumnos. Charla sobre la experiencia a la sombra de las palmeras. Salen cosas interesantes. Muchos, aún viviendo en la ciudad, nunca habían estado en La Isleta, y mucho menos en El Confital o Las Coloradas. Es curioso como siempre repetimos los mismos tres o cuatro circuitos urbanos. Casi todos los alumnos apreciaron la experiencia como un “fijarse en cosas en las que nunca te fijas”. Yuke les animó a investigar con rigor el cambio perceptivo del espacio a partir de la atención. Su asignatura se titula “Diseño del Ambiente Corporativo”. Quedan en trabajarse proyectos personales sobre esta práctica.

Muchos, aún viviendo en la ciudad, nunca habían estado en La Isleta, y mucho menos en El Confital o Las Coloradas.

A las 19:00 h. reunión en la cafetería Casa Suecia de la calle Luis Morote para dar por finalizadas las derivas. Asisten: Manena, Fernando, Nalu, Salvador y Sarichi. Objetivo: merendar y estar juntos. Té con dulces, invita Salvador. Y hablar, evaluar. Las encuestas de Carmelo no han funcionado, nadie se ha sentido motivado a hacerlas. Planificar, sentir las ganas de seguir adelante, compartir. Reafirmar vínculo. La cuestión ahora es ver si vamos a crear una Guía Alternativa de LPGC, como estaba previsto. No lo sabemos. Nos damos tres semanas para redactar contenidos libremente. Sobre lo que salga decidiremos. Las derivas nos han enseñado a no forzar. Fin.


Viernes, 23 de septiembre - lunes, 10 octubre 2011 - Deriva 10 - CONEXIÓN “TRANS-IBÉRIC A”: B ARCELONA-LAS PALMAS GC

Al mismo tiempo que derivamos por LPGC para investigar sobre la ciudad y el turismo activo-cultural, Anna Recasens estaba abriendo una ruta al Sur, tejiendo artesanalmente el territorio, su cultura y su gente. Caminando una red, dejando un surco transitable para otros... Anna salió de Sabadell el día 23 de septiembre y llegó a Las Palmas de Gran Canaria el día 7 de octubre, nos encontramos en la playa de La Laja, donde la deriva por la ciudad y la deriva transibérica confluyeron. La ruta y sus distintas etapas, que se relacionan abajo junto con las personas y grupos de acogida, se fueron construyendo mediante ofrecimientos generosos a través de un grupo abierto en facebook: Viernes 23, Avinyó (Barcelona): Quim Moya, Eva Quintana, Associació de Gent Gran d'Avinyó, Cal Gras. Acompaña:Paula Montes de Oca y Roger Huguet. Sábado 24, Calaf (Barcelona): Familia Huguet, La Sitja. Acompaña:Paula Montes de Oca y Roger Huguet. Sábado 24, Sabadell (Barcelona): Familia Benzie Recasens, Acció Cultural Metropolitana.Acompaña:Paula Montes de Oca y Roger Huguet. Sábado 24 - domingo 25, Tarragona: Blai Mesa.Acompaña:Paula Montes de Oca y Roger Huguet. Lunes 26, Valencia: Stavros Kassis, Javier Busturia, Engendro Colectivo. Martes 27 - miércoles 28, Beneixida (Valencia): Rafa Tormo. Acompaña:Monica Desiree Sanchez Aranegui. Jueves 29 - viernes 30, El Esquinal (Alicante): Mónica Desirée Sánchez Aranegui, José Juan Torres. Acompaña: Paco Contreras. Sábado 1, Cartagena (Murcia): Paco Contreras. Domingo 2 - lunes 3, Córdoba: Agripino y Protasia, Culturhaza. Martes 4 - miércoles 5, Huelva: Fernando Bono.


Miércoles 5 - jueves 6, Sevilla:Isaias Griñolo, Inma Parra. Viernes 7 - lunes 10, Las Palmas GC: VI CampusGuía 2011, Red espacioGuía, Agustín Bolaños.Acompaña: Roger Huguet. Sobre la estancia en El Esquinal (Alicante), Mónica S. Aranegui escribe el siguiente texto: Mi primera reflexión es que el tiempo pasa demasiado rápido. Los momento compartidos en El Esquinal con Anna y Paco fueron un regalo. Me consuela ver que hay gente que piensa como yo y que lucha por las mismas cosas. Poco a poco nos vamos encontrado todos, y experiencias como estas son las que hacen que se vaya estableciendo una red, sobre todo, de personas. Salgo con Jose Juan y Jose de Madrid un 29 de octubre. La primera parada es recoger a Anna, que nos espera en Beneixida, un pueblo de Valencia. Anna comienza a contarnos como está siendo su experiencia. Creo que su viaje es de esos que te marcan, tanto a ella como a los que nos vamos cruzando con ella por su deriva. Enriquecedor por todos lados.

Durante la noche, hay movimiento, las sombras generadas por las velas que iluminan nuestra estancia, alguien se levanta, otros duermen.

Llegamos de noche a El Esquinal. Yo voy con un poco de miedo, pensando “espero que Anna no se asuste de a donde la traigo”, así que le repito que es como retroceder en el tiempo, volvemos al siglo XIX, sin luz, el agua, del pozo. Sin cobertura de móvil. Se que también es un sitio que enamora cuando vas, tiene una magia especial que encandila, así que espero que esté a gusto. Todos agotados nos vamos pronto a la cama, ha sido un día muy largo, conduje todo el camino y me arrastro a la cama. Durante la noche, hay movimiento, las sombras generadas por las velas que iluminan nuestra estancia, alguien se levanta, otros duermen. Me despierto bastante pronto, pero Anna se me adelanta. La veo junto al pozo. Hay una luz preciosa. Ayer nos decía que había que levantarse pronto para que nos cundiera el tiempo, pero en fin, cada uno se va levantando poco a poco y nos juntamos en el desayuno. Ella ha estado paseando por la finca, “ya se mi lugar preferido”, me dice. Me propone que cada uno se de un paseo y encuentre ese lugar que ella ya he encontrado, sobre todo para los que vienen de nuevas, porque la primera


sensación que te da un espacio es muy importante. Imagino que tiene relación con el ubicarse dentro de un nuevo lugar. Yo lo hago siempre. Ese primer descubrimiento es fantástico, es como volver un poco a la infancia, cuando casi todo es desconocido para uno. Anna y yo bajamos brevemente a la civilización para recoger a Paco, que viene desde Murcia, la siguiente parada de Anna. Sigo pensando que lo maravilloso de todo esto son los momentos que comparto con ellos. Son un verdadero encanto. Me aportan mucho, no sólo para lo que quiero hacer en El Esquinal, si no a un nivel más humano. Quieren ayudar y, como decía antes, piensan de manera muy parecida a como lo hago yo. Su camino recorrido es mucho mas largo que el mío. Sus dificultades y experiencias me hacen ver un poco más allá de la línea de salida en la que yo me encuentro. Preparamos la comida. Los Joses nos hacen papas arrugas con mojo, Anna prepara la ensalada. Me pongo a hacer la parrilla, dentro de la casa, sin casi luz, pues aún siguen las ventanas tapiadas después del robo. Paco, muy detallista, me trae una linterna. No se, a estas alturas y con lo bien que está resultando todo, comienzo a pensar que podría vivir así, tampoco necesitamos tantas cosas, es la sociedad la que nos convence de lo contrario.

Nos encontraremos nuevamente, estoy segura. Anna va a crear una red con todos los espacios por los que va a pasar.

Hace frío, demasiado para estas fechas, así que al sorprendernos una lluvia ligera movemos la comida a dentro. También se está bien. Seguimos intercambiando ideas, y yo les cuento que no se por donde empezar. A pesar de las buenas intenciones y buenas ideas, no nos engañemos, necesitamos dinero. Anna y Paco comparten buenas ideas para recaudar algo de dinero que sirva para hacer otras actividades, que os cuento, porque pueden servirnos a todos: Mercadillos. Bingo, lotería, papeletas. Subastar obras de arte. Intercambio de servicios, de recursos. Intercambio vecinal. Crowdfunding (financiación colectiva). Publicaciones. Buscar asociaciones con las que colaborar. Que los niños puedan venir a las actividades. Alquilar los espacios. Crear un grupo de trabajo. Concursos. El tiempo juntos se nos agota, aún tienen que llegar a Murcia, tienen dos horas de camino. Al día siguiente es mi cumpleaños, me encantaría que se quedaran y cuesta dejarles marchar. Nos encontraremos nuevamente, estoy segura. Anna va a crear una red con todos los espacios por los que va a pasar. Estamos conectados, entonces. Es solo el principio. Gracias a todos por compartir la experiencia conmigo y haberme invitado a participar. Como síntesis de su experiencia viajera, entre Barcelona y Las Palmas GC durante diecisiete días, Anna nos describe visuálmente cuatro niveles del trayecto, que confluyen en su deriva: el genérico, el real, el de proximidad y el íntimo. Juntos construyen un “mapa multicapas”, cada capa representa un punto de vista, todas las capas integradas proporcionan una visión ampliada del recorrido, del transitar tejiendo red.


Ciudad, creatividad, comunidad


En la era de la precariedad... Resumen de la presentación preparada por Federico Castro

La moda actual gira en torno a los labs. El precedente de estas estructuras se encuentran en espacios polivalentes surgidos en España en la década de los ochenta, como Espacio[P], creado en Madrid por Pedro Garhel. Jeremy Rifkin en una conversación con Umberto Eco decía:"El nuevo capitalismo cultural tiene dos caras: puede ser un nuevo Renacimiento o una edad oscura, un siglo sombrío. Todo depende del modo en que consigamos equilibrar la comercialización de la cultura y de la vida de manera tal de conservar espacios culturales independientes (...) Tenemos que defender nuestra historia". Estos espacios culturales independientes, sumamente heterogéneos en lo particular, son promotores de una cultura viva representada no sólo en todas las fases del ciclo creativo, desde la creación a la difusión, sino también en la formación en ámbitos meta-artísticos, como el educativo, sociopolítico o medioambiental. Por este motivo, la función de los espacios culturales independientes es la de generar dinámicas de renovación de los sistemas artísticos, educativos, sociales, económicos e, incluso, de los espacios públicos.

Los centros independientes no se esfuerzan tanto en construir espacios físicos como en favorecer la eclosión de momentos públicos.

De esta manera apuntamos la tercera característica: su relación con el espacio público. Si éste se define por oposición al espacio privado/privativo, también se suele aceptar erróneamente que se trata de un espacio regido por una instancia pública o administrativa, cuando en realidad debería ser un lugar a disposición de los ciudadanos para el intercambio libre y cuyo mayor importancia consiste, precisamente, en ser un espacio de responsabilidad compartida, colectiva. Los centros independientes no se esfuerzan tanto en construir espacios físicos como en favorecer la eclosión de momentos públicos. Por todo lo expuesto más arriba, la meta de estos proyectos es realizar una modesta aportación en el proceso de descentralización cultural a través del fomento de las iniciativas civiles y la cooperación entre agentes independientes nacionales e internacionales con el fin último de contribuir al fortalecimiento de la esfera pública creativa. Nekane Aramburu es la autora de "Archivos colectivos", un proyecto para la difusión y documentación de la historia y situación actual de los espacios independientes y colectivos de


artistas en el Estado español desde 1980 a 2010. La web y el libro Archivos Colectivos recogen modelos y experiencias de autogestión, producción y comunicación en la esfera cultural, en un momento en el que ésta carecía de infraestructuras y modelos institucionales. Con esta genealogía, Archivos Colectivos permite volver a plantear la situación de la producción cultural en España y los cruces de relaciones e influencias entre espacios autónomos e institucionales. Inexistencia/disolución de las plataformas públicas. Numerosos países han optado por la estructura de los Consejos de la Cultura y las Artes. España ha preferido mantener estructuras directamente regidas desde la instancia política. Así, no ha de sorprender que en IFACCA (International Federation of Art Councils and Cultural Agencies) figure España con el Ministerio de Cultura. Los intentos de desarrollar Consejos de la Cultura y las Artes han demostrado su vulnerabilidad, como ha ocurrido en Cataluña con la CONCA. Reciéntemente, para el seguimiento y evaluación del Plan Canario de Cultura se crearán dos estructuras: el Consejo Canario de las Artes y la Cultura y el Observatorio Canario de la Cultura, todavía sin constituir. La crisis actual y la alarma de que realmente estemos ante un nuevo gran Reset ha llevado a que se plantee la ciudad como el ámbito de una nueva era de prosperidad dentro del marco de la actual economía capitalista, dentro de una apuesta por las megaciudades, ciudades regiones y corredores urbanos; escenario natural de la nueva clase creativa.

Las nuevas formas de trabajo, los nómadas del siglo XXI, conceden mayor autonomía, pero no son menos duras.

El ascenso de esta élite cultural y económica marcará el futuro del trabajo, con un 20% de profesionales independientes, un 40% de freelance vinculados establemente a las empresas y un 40% de empleados clásicos. “Es la cualificación clave del siglo XXI”, dice Matthias Horx. Tras encajar en 2008 los devastadores efectos de la actual crisis, existen dudas acerca de que ahora se pueda recuperar de igual modo la economía sin renunciar al estado del bienestar. Muchos se plantean si bastará con una reorganización y racionalización del sistema, pues la inversión de los gobiernos en el rescate de los bancos, para prolongar la antigua economía, no logra restaurar el nivel colectivo anterior. Algunas acepciones de reset [reinicio]: “volver a empezar desde el principio o desde otro modelo”, “volver a empezar de un modo distinto”. Hemos pasado de la exuberancia irracional a la avaricia infecciosa, de la innovación financiera a la precariedad y la miseria urbana, de la globalización de los mercados y la liberalización de todo tipo de intercambios, a la esclavitud financiera, del consumo y la obsolescencia programada a la crisis económica, social y emocional. Las cifras de paro, la incapacidad para incorporar a jóvenes preparados al mercado de trabajo, hacen que alcanzar una nueva prosperidad sea vista como una meta lejana. Las nuevas formas de trabajo, los nómadas del siglo XXI, conceden mayor autonomía, pero no son menos duras. De cinco a seis contratos de trabajo simultáneamente. Ésa es ya la realidad. Son los nuevos nómadas del mundo laboral. También llamados mobile professionals [MOPro] o empleados just in time, porque se les contrata para intervenir en proyectos concretos. Trabajan en casa, en los despachos de sus clientes, o en oficinas ready


La competencia global incita hoy a las grandes mega-regiones urbanas a seguir creciendo, a costa de exacerbar con ello las disparidades socioecon贸micas y territoriales, fomentando as铆 potenciales conflictos.


En la actualidad los colectivos artísticos introduce prácticas híbridas (...) Estas prácticas tienen como principal paradigma la colaboración.

to use, espacios alquilados temporalmente por empresas para conducir negocios a distancia. Desarrollan proyectos con equipos internacionales en unidades administrativas (de proveedores globales de oficinas), lejos de la sede de sus empresas. Son ingenieros, consultores, creativos o especialistas informáticos. El futuro de las mega-regiones urbanas: 40 mega-regiones urbanas acogen al 16% de la población mundial, pero generan el 66% de la actividad económica y hasta el 86% de las patentes registradas. La mitad de la riqueza universal se acumula hoy en 25 ciudades. El 66% de la actividad económica del mundo y el 85% del desarrollo tecnológico y científico se ubican también en las nuevas mega-regiones. La corrección de este desequilibrio es difícil. Se ha intentado mediante procesos de deslocalización selectiva y la articulación de sistemas urbanos policéntricos en diversas regiones del mundo. La competencia global incita hoy a las grandes megaregiones urbanas a seguir creciendo, a costa de exacerbar con ello las disparidades socioeconómicas y territoriales, fomentando así potenciales conflictos. Un buen ejemplo de biotop creativo es Londres, cuya economía creativa crece al 5% anual. La capital británica fue declarada en 2009 la ciudad más creativa del planeta por The Cannes Report, por delante de New York. En 2012 Londres celebrará la Olimpiada Cultural. La colaboración co-creativa con los usuarios potenciales de los productos y servicios en vías de desarrollo que se pone en marcha para incrementar el proceso de innovación necesita tanto del acceso social a los conocimientos, como de la capacidad de discriminar los que van a ser útiles para determinados procesos, aprehenderlos, acumularlos, almacenarlos, utilizarlos y difundirlos. En este sentido es interesante al artículo de Susana Finquelievich: “Innovación, tecnología y prácticas sociales en las ciudades: hacia los laboratorios vivientes”. (Revista iberoamericana de ciencia tecnología y sociedad v.3 n.9 Ciudad Autónoma de Buenos Aires ago. 2007). El proyecto A gente transforma comandado por el diseñador brasileño Marcelo Rosenbaum es un ejemplo de los cientos de miles que se están dando en nuestras ciudades, apelando a la creatividad para dar respuesta a problemas bien reales. (Biblioteca para Todos, Sao Paulo) Entre los años 2007 y 2009 se creó Urbanacción, en La Casa Encendida de Madrid, como un lugar de encuentro y de participación ciudadana. Diversos colectivos impartieron talleres con objeto de impulsar estrategias que generasen acciones entre la arquitectura, la producción cultural y el diseño urbano.“Proyectos que, premeditadamente, se situaban en un ámbito de trabajo fronterizo, a medio camino entre la reflexión teórica y la práctica constructiva, el paisajismo y la performance, la filosofía y la acción política, la arquitectura y la instalación artística”, según Ana Méndez de Andrés Ana Méndez de Andrés ha recogido la perspectiva de la participación ciudadana y el activismo social en el libro “Urbanacción”. Aproxima a proyectos de intervención y apropiación urbana llevados a cabo en distintas partes de planeta en la transformación de la ciudad.


En la actualidad los colectivos artísticos introducen prácticas híbridas, como las hacker-urbanísticas, bio-artísticas, cyberactivistas e híper-mediáticas, entre otros campos “impuros”. Estas prácticas tienen como principal paradigma la colaboración, en un sentido renovado y nutrido por las nuevas herramientas de creación, sean las programadas en códigos abiertos por los propios artistas, o las disponibles y enmarcadas en la Web 2.0. Algunos proyectos o archivos libres fomentan la idea de gestión de un pro-común, o sea, recursos que son de todos y de nadie a la vez. Estos “lugares” podrían ser definidos como los espacios que autentican lo que llamamos el “otro-arte” contemporáneo.

Algunos proyectos o archivos libres fomentan la idea de gestión de un pro-común, o sea, recursos que son de todos y de nadie a la vez. Estos “lugares” podrían ser definidos como los espacios que autentican lo que llamamos el “otro-arte” contemporáneo.

El proyecto Open Street Map del colectivo sevillano HACKERARQUITECTURA hace uso de sistemas GPS, cámaras digitales y programación de software para configurar mapas autónomos desde una perspectiva social y geo-referencial. El paso siguiente es publicar los datos en un Wikimap (mapa abierto a la libre edición), posibilitando a los usuarios plantear cuestiones afectivas y personales en estos espacio cartográfico online. Esta psicogeografía pretende, a través de la deriva, acercarse a los efectos y las formas del ambiente geográfico, en relación con usos afectivos del espacio. Las prótesis, como tales, son planteadas como extensiones del cuerpo humano que, en relación con el territorio, deben permitir tres acciones: Visibilizar, Manifestar, Fluir. 1. Visibilizar. Desde la vista aérea o desde la vista panorámica el mundo se ve en constante y radical transformación. En cambio el hombre, despojado de sus acciones resulta casi invisible. Visibilizar significa dar al hombre y al lugar la posibilidad de ver y de ser visto. 2. Manifestar. Un objeto o una acción se convierten en un manifiesto cuando sintetizan ciertas características del territorio y de la relación que el hombre establece con el mismo. 3. Fluir. El territorio impone sus condiciones y restringe el movimiento. Hacer fluida la relación con el mismo es dar la posibilidad de ampliar su experiencia. ¿Decrecer? El consumismo genera inagotables cantidades de desperdicio, reutilizarlo todo es imposible. La búsqueda debe ser reducir el consumo, atacando así al generador del problema: - Para disminuir el consumo, paralizar la producción. - En una sociedad que sobrevalora la actividad productiva y exalta el emprendimiento, fomentar la vagancia. - Impulsar la holgazanería con el fin de detener las industrias y parar todo tipo de actividad. - Involucionar, la raza humana, por su propio bien. - Crear una institución que divulgue esta convicción. - Usar los instintos más bajos de la humanidad para su propio beneficio.


Diรกlogo


La “ciudad turística”

Presentación en el CAAM, 27 de Enero 2012

Bajo el título “Turismo, ciudad y ciudadanía en LPA: hacia una propuesta alternativa”, el 27 de enero de 2012 Manena Juan, Salvador Martínez y Fernando Maseda presentamos una parte de los resultados de “Cuadernos a la deriva-Drifting notebooks” en la sala polivalente del CAAM-Centro Atlántico de Arte Moderno de Las Palmas de Gran Canaria. A la entrada de la sala colocamos la oferta turística: una colección de folletos diversos recogidos de los principales puntos de información turística de la ciudad. La presentación la dividimos en cuatro partes, acabando con un tiempo de diálogo con los asistentes como objetivo fundamental. Empezamos pasando un audiovisual de veinte minutos, mientras los rezagados iban llegando. Un pase de diapositivas con imágenes de todas las derivas, ordenadas cronológicamente, acompañado del relato en off de la guagua turística, grabado tal cual se escucha por los auriculares, con la misma impureza y distorsión, intercalado con música hip-hop de Cristina Crisna. El estribillo decía: “soy un viajero en mi propio cuerpo... yo me busco y no me encuentro” Después, apoyándonos en una presentación, expusimos brevemente qué es CampusGuía y cómo ha ido evolucionado hasta la edición actual y a continuación describimos cada uno de los párametros del proyecto: objetivos, temas, miradas, derivas, condiciones e instrumentos de trabajo... Finalmente, mediante otra secuencia fotográfica comentada, mostramos nuestra visión de lo que llamamos la “ciudad turística estandarizada”, aquella que traza el recorrido de la guagua turística. Como introducción a esta secuencia pasamos un vídeo muy breve grabado desde el piso descubierto de la misma guagua. Salvador.- Observar la velocidad del recorrido, el ruido ambiental y todo lo que se percibe, porque forma parte de lo que ofrecemos a nuestros visitantes.

Manteniendo esto en mente, voy a presentar una proyección más concreta destinada a debatir sobre el tema propuesto, que básicamente se es cómo hacer un proyecto alternativo de oferta turística. Para empezar, decidimos subirnos en la oferta oficial porque no la conocíamos, de hecho ninguno de los que participamos en este grupo se había subido nunca en la guagua turística. No teníamos ni idea de qué estaban ofertando y metidos en este proceso de bajar a la calle, nos encontramos con las cosas que


no vemos pero que son parte de nuestro entorno económico, político, social y de promoción. Esta inmersión en el proceso de toma de información, de reunirnos, ha sido muy gratificante porque los trabajos no jerarquizados e interdisciplinares permiten, en un ambiente muy relajado, compartir mucha información significativa entre gente significativa. Toda la gente que estabamos ahí participando de alguna manera estamos vinculadas al arte o a centros de arte: artistas, promotores artísticos, catedráticos, arquitectos, guías turísticos o algún empresario del sector. Un mix de gente trabajando en directo sobre la realidad y viendo las contradicciones a escala, digamos, del ahora.

Un mix de gente trabajando en directo sobre la realidad y viendo las contradicciones a escala, digamos, del ahora.

Un encuentro entre un grupo tan diverso genera situaciones que hay que resolver. Las derivas en realidad fueron un entrenamiento fantástico para convivir, recoger datos y luego crear contenidos y proponerlos, como en este caso, para compartir. Para nosotros este es el final del proceso del Campus 2011, que hemos sintetizado en la deriva fotográfica que a continuación veremos. Antes me gustaría, de todas formas, incidir sobre la relevancia del espacio del CAAM para producir este tipo de encuentros y contactar con la ciudadanía, para debatir aquí problemas que nos son comunes, algo que no es fácil que ocurra, así que felicidades al CAAM por ello. El enfoque que ahora planteamos es sobre lo que los canarios, presentamos como producto turístico, nuestro circuito turístico. Lo haremos ahora sin música, dándolo un cierto recorrido — dura poco tiempo— para luego hablar sobre aquello que os suscite. Aunque nosotros ya hemos escrito y adelantado algunas cosas sobre el proyecto, estamos aquí para concluir este tema comprobando cómo os llega y qué pensais de este producto. Hemos cogido varias derivas, de las que presentó Fernando antes, y las hemos mezclado. Hemos mezclado la de los cruceros


con la de la guagua turística y también un poco del ambiente general de la ciudad. El turismo que viene en crucero es un negocio de masas, y la oferta local es anecdótica, el circuito se mueve por la zona portuaria. Ahí les hemos traido los folletos que se ofrecen. Nos vestimos como turistas, nos comportamos como turistas y vivimos y disfrutamos como turistas también. Ahora vamos en la guagua, a la velocidad de la guagua quiero decir. Como todos tirabamos fotos, el resultado de las diapositivas es de todos. En este punto decidimos pararnos y subirnos al Risco de San Nicolás para verlo más de cerca. El Risco forma parte del fondo de nuestra oferta turística, de lo identitario, pulcro y heteróclito. El potencial de la ciudad es fantástico, muy fotogénica, tiene los servicios que tiene, que practicamente no usamos los locales. El Puerto de la Luz y su potencia. Tratamos de averiguar que hacen los visitantes a las nueve de la mañana cuando se bajan del crucero. En este sector, de Santa Catalina, encuentran espacios vacios, un escenario, nadie los espera efectivamente, oficios anacrónicos, ofertas anacrónicas, Ripoche vacío, decrépito, como el Risco, como cualquier otro sitio.

Los turistas de los cruceros prácticamente no llegan a Las Canteras, se los llevan a Maspalomas o a la ruta del vino

Los turistas de los cruceros prácticamente no llegan a Las Canteras, se los llevan a Maspalomas o a la ruta del vino. Se los llevan fuera de la ciudad. Luego la falta de unidad en la oferta, en nuestro producto. Esta es mi síntesis: un graffiti que se encuentra entre San Nicolás y San Antonio, refleja nuestra posición en el mundo global, haciendo equilibrio ente unos productos y unos proyectos económicos que nos sobrepasan ampliamente. Es como si simbolizara nuestro “sujeto colectivo”, que propongo como meditación de este pase. Ahora nos gustaría abrir un debate sobre cómo lo habéis sentido, qué os sugiere el tema de turismo y nuestro trabajo. A mí me ha sugerido muchas cosas, si quieren introduzco el tema. Una de las cosa que más me llama la atención de toda nuestra oferta es que no la controlamos absolutamente desde ningún nivel. Es decir, de la oferta que hacemos al circuito internacional de las Islas Atlánticas, que es donde estamos inscritos, en realidad no tenemos ningún control, ni siquiera sobre el relato que vendemos a los turistas. La grabación de la guagua turística del principio nos parecía muy relevante porque el relato es asincrónico, que es lo que simbólicamente ocurre. A parte de esto, la música de fondo, el contexto cultural que acompaña o incluso la entonación de la voz que habla o los nombres que utiliza, por ejemplo lo llaman “Castillo de las Matas”. No tenemos ningún control sobre la imagen que estamos vendiendo. Tampoco tenemos control sobre el circuito del bus. La jardinería no está adecuada para la guagua de cuatro metros, por eso de repente en medio del relato de la guagua turística te dicen “agachen la cabeza que los árboles les pueden molestar”. Ya habeís visto que en la ruta turística hay muchos edificios decrépitos, mucha falta de continuidad. Me parece increíble que llevemos por lo menos cien años de industria turística y todavía no controlamos nuestra propia imagen en el circuito. Además utilizamos la isla, el territorio, como decorado y cuando lo queremos hacer operativo ocurre es que es ruinoso, impresentable en definitiva.


Salimos con el espíritu “yo soy el turista” y nos sentimos agredidos en nuestra propia ciudad porque la oferta es a nivel de masas. Tenemos contratación de cruceros hasta el 2016, pero seguimos sin controlar nuestro producto y no sabemos a dónde vamos. Esto me parece un punto de reflexión muy importante. Fernando.- No se si ha sido un empacho fotográfico. De todas

formas es lo normal que se hace cuando uno se va de turismo: llegas y enseñas las fotos a los amigos. Eso es lo que queríamos hacer: enseñarles las fotos que hemos hecho. Son fotos muy variadas, una hechas con el móvil, otras con cámaras buenas. No nos hemos preocupado de hacer técnicamente grandes fotos porque lo importante era el trasfondo, este fue el espíritu del proyecto. Sobre el trasfondo nos gustaría que se produjera aquí un debate porque estamos ahora en pleno proceso de entenderlo, de darle forma, de articularlo como texto.

Me hizo gracia porque terminé pensando que somos unos descarados, recorremos miles de kilometros y no nos miramos a la cara.

Las derivas no tenían un sentido crítico de ir a ver lo que está mal ni llamar la atención a nadie. No se hicieron con esa intención. Respecto al sonido de la primera proyección, no es que hubiera un problema técnico, es que poco más o menos así es como lo escuchamos en la guagua turística. Justamente después han traído alguna guagua nueva, ayer mismo tuve la ocasión de subirme y se oía mejor. Público.- ¿Han intentado interactuar con los propios turistas en

el transcurso de este proceso?

Manena.- No directamente, pero yo por ejemplo el día de la deriva del crucero, que estuve prácticamente desde que llegó hasta que se fue, estuve interactuando con la mirada. Me hizo gracia porque terminé pensando que somos unos descarados, recorremos miles de kilometros y no nos miramos a la cara. Los turistas vienen siguiendo un camino pretrazado y son pocos los que, cuando frenas con tu mirada, te responden con su mirada. Me gustó jugar a eso porque si a los turistas les entras hablando y les preguntas, probablemente puedas establecer un diálogo demasiado formal, pero me interesaba ese otro diálogo del mirar fijamente y sonreir y saludar. Bueno, por lo general somos descarados, en el sentido de que no nos miramos a la cara. Salvador.- Con la interacción hemos sido muy cautos pues no

queríamos intervenir demasiado sobre el experimento, lo que nos gustaba era lo que estaba resultando.

Siento mucho pudor por el ciudadano de Las Palmas por todo lo que ocurre a los turistas cuando se desembarcan. Hay unas cuadrillas de desempleados vestidos del “chino”, una panda de gente que está a la salida del muelle de Santa Catalina, justo en el filtro donde la gente se sube a la guagua turística. Se acercan a los turistas y los “atacan” para que vayan al Sur o para que compren un circuito en taxi. Les hacen ofertas piratas allí mismo y da pudor ver como esa nube de conseguidores se acercan a los turistas. No tenemos control sobre nada. Tengo la sensación de que tenemos una zona portuaria que tiene muy claramente delimitadas sus atribuciones y su área de negocio, pero luego cuando sales de ahí, de esa zona, de esa “república” que llaman la zona potuaria, y entras en la ciudad de Las Palmas hay un fuelle enorme de espacios vacios de sentido, que es todo ese espacio que hemos dejado para los grandes fastos. Luego aparece el Parque de Santa Catalina, que a las nueve de la mañana está


Lees en los periódicos que esta temporada de invierno ha habido un cien por cien de ocupación turística de los hoteles de Las Palmas de Gran Canaria, por no hablar del Sur, algunos ciudadanos nos preguntamos en qué se refleja eso económicamente para la ciudad, para la ciudadania de aquí, porque no lo vemos por ningún lado.

ocupado por desocupados, parados y gente que está de tránsito. Esto es lo que se encuentra un turista que sale de crucero y pasa todos los filtros del muelle: la guagua turística, los “tubos” que los mandan para el Sur o para la cumbre. Después están los conseguidores a pillar algún despistado que meter en un taxi y luego está la ciudad, que no les está esperando, por supuesto. Ripoche, a las nueve de la mañana, está cerrada porque su oferta es nocturna. La calle está decrépita. Esto es lo que hemos querido presentar en las diapositivas. Tenemos una retórica sobre el turismo y el potencial de los cruceros, pero la realidad es que la ciudad vive totalmente de espaldas y no se beneficia mucho porque al noventa por ciento de los cruceristas se los llevan al Sur o por ahí. Vísteis los autobuses esperándoles, ya tienen contratado el uso que van a hacer del espacio en Las Palmas o en Gran Canaria, perdón. ¿Quién queda en Las Palmas? Pues señores mayores que no quieren que les den un tute por toda la isla, después de haberles dado el tute por Madeira y el tute por Lanzarote; o gente con niños pequeños que van en carrito y se dan una vuelta por los alrededores. Pero tampoco tenemos una oferta especializada para la gente que se queda en Las Palmas, se pierde en el laberinto de calles, que por cierto está mal señalizado, y luego vuelven al barco y comen allí; o sea que a veces no hacen ni gasto en la ciudad, básicamente no hay nada que les esté esperando. Y si se quieren ir a El Corte Inglés pues contratan un taxi que les pone una cara horrorosa porque coger a un turista en el puerto para llevarlo a El Corte Inglés no les cunde. Encima los tratan mal. Manena.- ¡Esto tiene chicha! Es curiosas, observando a los turistas vi que hay una pasarela desde el Centro Comercial El Muelle que parece una continuación de la del barco. Muchos de los turistas salían del barco y automáticamente entraban al centro comercial, por eso los locales de Las Canteras ese día no notaron nada. Tambien estuve por los barecitos preguntando. Creo que se irán espabilando. Público.- Me ha gustado mucho la presentación de la visita turística. Estuvimos en ella y, no sé si es el término adecuado pero es el que se me ocurre, fué una experiencia casi esquizofrénica, me alucinó. Está muy bien reflejado en la presentación el disparate. Yo no logré oir absolutamente nada, lo he podido oír ahora, pero en su momento, en la guagua turística, por mucho que me cambié de sitio, no logré oír los comentarios porque no funcionaba ninguno de los auriculares. La realidad de la ciudad, eso creo que me gustó como está reflejado, es otra cosa completamente diferente, no tiene nada que ver con lo que te cuentan. Probablemente lo más interesante que tenemos es lo que no ofrecemos.

La otra cosa que quiero decir es la esquizofrenia, aunque repito que no sé si es el término exacto, de los responsables turísticos, empresariales y políticos. Tenemos una realidad y estamos vendiendo otra que en realidad no sé si sirve para algo. Es como ahora, con la crisis famosa y tenemos un lleno turístico como hace años que no teníamos. Lees en los periódicos que esta temporada de invierno ha habido un cien por cien de ocupación turística en los hoteles de Las Palmas de Gran Canaria, por no hablar del Sur, y algunos ciudadanos nos preguntamos en qué se refleja eso económicamente para la ciudad, para la ciudadanía de aquí, porque no lo vemos por ningún lado. Es la misma


dinámica que estamos comentando, tenemos contratados cruceros pero ¿se nota económica o culturalmente? Salvador.- Quería comentarles antes, se me olvidó, que mientras estabamos en nuestro proyecto, hubo dos iniciativas turísticas casi simultáneas que coincidieron. Un taller en La Regenta sobre la imagen, el desarrollo de la imagen en la historia del turismo y sus iconos. Tambien estuvimos en la presentación de la revista Canarii, dedicada al turismo y la historia del turismo en Canarias. Así que coincidimos con varios eventos convergentes.

(...) si quieren saber cuál es el futuro de Las Palmas deberían ir a una agencia turística alemana o sueca para ver que ofrecen para el futuro, porque lo que van a ofrecer para el futuro es lo que los políticos locales van a tratar de poner para que el espectáculo continúe.

En La Regenta, una de las cosas que nos llamó la atención es que había muy poca gente interesada y significativa, es decir, la gente que estaba allí era para conseguir créditos o no sé qué. Luego el nivel de los ponentes era muy alto, pero totalmente académico, alejado de la realidad operativa, es decir ¿cómo convertimos en pragmáticas estas ideas?. En la presentación de Canarii pasó lo mismo pues evidentemente se hablaba de cosas maravillosas, de que había que proteger el paisaje de la ciudad, de los programas, de los proyectos hasta el 2016, de la oferta turística... y lo estaban dando por hecho; es decir, ellos estaban hablando de la oferta turística de las Islas Atlánticas, que son paquetes turísticos que se están vendiendo en Canadá, en Estados Unidos o en el resto de Europa. “Islas Atlánticas” es una nueva identidad que todavía no tenemos muy bien asimilado lo que significa, pero está ahí. Tampoco tenemos asimilado lo de territorio ultraperiférico y muchísimas cosas más. Esto es otro nuevo añadido al que tendremos que darle una nueva respuesta, por lo que de momento no sabemos ni lo que estamos ofreciendo. Me gustaría hacer un chiste: si quieren saber cuál es el futuro de Las Palmas deberían ir a una agencia turística alemana o sueca para ver que ofrecen para el futuro, porque lo que van a ofrecer para el futuro es lo que los políticos locales van a tratar de poner para que el espectáculo continúe. Tengo la sensación de que todo Gran Canaria es un escenario al servicio de una masa turística. Por aquí pasa gente y gente y más gente y nosotros somos una plataforma de servicio, ofrecemos servicios y cuando no tenemos trabajo podemos hacer de atrezo para el espectáculo turístico. Siempre podemos ir a tirar fuegos y despedir a los cruceros, o ese tipo de cosas. No es broma, todo el tipismo neocanario que se incorpora a la estampa turística ideal, como los Riscos y todo eso, es un tema que cuando entras dentro no hay nada, es puro confeti. De hecho los portavoces de la industria turística decían que querían que hubiera más confeti del tipo que están vendiendo: que si los piratas, que si los ingleses. Todos decían que querían más confeti, que necesitaban más confeti para sacarles veinte euros más per cápita a los turistas. Más rutas tipo Casa Colón o Vegueta es lo que estaban proponiendo; es decir, una impostación de la historia y de nuestro relato puesto al servicio de una industria de la que apenas recibimos beneficios, ¿dónde están los beneficios de la industria turística para nosotros los canarios? ¿Aprovechamos los actos culturales que se hacen para los turistas? Los podríamos aprovechar también para nosotros ya que decididamente no hay dinero para la cultura ni para apoyarla. Si van a seguir haciendo actos turísticos, a los que podremos asistir, entonces allí estaremos innovando como espectadores


de una gran industria, de un río de dinero y de proyectos que pasan por delante de nosotros. Yo no veo que estemos enfocados en ello; es decir, para mí una de las cosas mas significativas del proceso, rememorando un poco el taller de La Regenta, es que los grandes artistas canarios en un momento determinado se pusieron al servicio del proyecto turístico. Cesar Manrique y otros, en un momento determinado asumieron que el turismo era lo que había. Cesar Manrique consideró que la gente quería un espectáculo que conservase la naturaleza y que el potencial de Lanzarote era inmenso como escenario limpio y virgen, y lo hizo. Lo han vendido, se han pasado y lo han machacado. Néstor aquí propuso el Pueblo Canario. Pero tambien se ha desdibujado toda la zona del Parque de Doramas. El Club de Tenis es como una impostación que se ha ido comiendo al parque y la dinámica que Néstor proponía de parque: un sitio fluído y abierto a Ciudad Jardín. Y todo esto está bloqueado. Hoy mismo no puedes fluir por este espacio porque, como otros, se han convertido en laberintos privados que impiden el uso masivo de la población pero también un uso delicado. Apenas puedes pasar por esos espacios. No se promociona la ciudad turística original, por ejemplo la ciudad turística inglesa, toda la zona baja. Se promociona Vegueta en un contexto histórico que para nosotros es casi ya del paleolítico, tiene muy poco que ver con la modernidad. El discurso que vendemos yo no lo reconozco, soy un ciudadano de Las Palmas que tiene 60 años y no reconozco nada de eso. Mis referentes no tienen nada que ver con lo que aparece en la guagua turística. De hecho para mí, que Santa Ana fuese la fundadora era desconocido. Frente al relato anecdótico que vendemos como un producto fantástico y que funciona como un confeti —que por lo visto el turismo de masas consume— nos posicionabamos críticamente y decimos qué podemos ofrecer frente a ésto.

Tenemos una jardinería que da pena. La oferta de jardinería del “mejor clima del mundo”, con la tradición que tenemos en la cultura de plantas, es de árboles mal podados, una jardinería que no es sostenible.

Primero, que el territorio de la ciudad de Las Palmas es fantástico, es fotogénico, tiene altura, aire, mar, acceso directo a playas increíbles. Por ejemplo, ahí está La Laja. No se porque a La Laja no va nadie, pero la arena está limpia, recién bañada por el mar, como si Venus misma la hubiese puesto ese día. Es un lugar que genera arena y está infrautilizado. Deberíamos pensar más en que productos fantásticos tenemos y unificarlos y que la ciudadania, los artistas y los intelectuales, por supuesto, asuman el turismo como una realidad que es nuestra primera industria desde hace un montón de tiempo. Ni los plátanos, ni los tomates, ni el folcklore, ni la cultura, ni la investigación, ni la tecnología, ni nada, nuestra primera industria es ésta y no le damos la cara. Por ello ocurren los espacios sin sentido del Sur. Vas allí y no entiendes nada: un megacentro comercial de masas donde todos los productos son indiferenciados, no tienen ninguna calidad, te pierdes entre una masa de gente. Pero ¿qué oferta es esa? Ya ni visitamos esas áreas, son no-territorios, no tienen ningún sentido para nosotros, ni emocional ni de ningún tipo; entonces las abandonamos, pero ¿a qué las abandonamos? Pienso que estamos dilapidando un capital enorme de nuestros recursos por no dar la cara y porque la universidad no se ocupa de los estudios relevantes sobre turismo ni sobre paisajismo. Tenemos una jardinería que da pena. La oferta de jardinería del “mejor clima del mundo”, con la tradición que tenemos en cultura de plantas, es de árboles mal podados, una jardinería que no es sostenible. Una cosa es tener una rosaleda en el Castillo de la Luz, pero no puedes poner una en cada barrio


porque es insostenible, necesitas mucho dinero, muchos jardineros, mucho agua, mucho de todo. Estamos clonando una jardinería que es insostenible y que además la estamos pagando con “agua del petróleo”. Estamos en un bucle, no le damos la cara a la problemática y nos van a seguir poniendo las soluciones por encima de nosotros. Nos van a seguir imponiendo proyectos que nos van a involucrar, pero sin que podemos decidir nada sobre la imagen turística que proyectamos, sobre un producto diferenciado. La uniformización del producto me preocupa porque lo único que tenemos es que somos una isla y tenemos un entorno totalmente diferenciado. Además esta isla tiene muchas plantas endémicas que son identitaria, pero esta identidad no la creamos, no la aprendemos, este punto diferencial no lo vendemos; sin embargo construimos un paisaje unificado que es igual aquí que en Miami o que en cualquier otro sitio. Hay un mogollón de dinero que está ahí, que pasa por delante de nuestra casa, que es nuestra primera industria, y los intelectuales y los artistas, excepto aquellos que se han involucrado en grandes proyectos arquitectónicos, le han dado la espalda y no sabemos donde están. Los artistas también sufren de lo que ofrecemos, de la imagen que damos de nuestro circuito cultural, evidentemente. Para nosotros este proyecto ha sido un propulsivo. Si queremos hablar de industria turística nos tenemos que implicar en ella, verla, mirarla, criticarla, proponer soluciones también; pero que nos pase por encima me parece suicida.

Nos hemos puesto bajo la bandera del arte para poder presentar el trabajo de esta manera confluyente, contradictoria, surreal.

Finalmente decir que es muy gratificante trabajar con un grupo de gente que piensa y que comparte la información, que comparte las fotos y que ofrece su entusiasmo a un proyecto renovador que genera muchos contenidos. Un proyecto que nos hemos financiado nosotros y que ahora les presentamos simplemente por compartir. Seguiremos, con otros equipos, trabajando en esta línea y en otras parecidas porque resulta muy productivo y beneficioso. Con el derroche en equipamientos y locales para el desarrollo de la cultura que se ha hecho, miles de millones como el centro Niemeyer que ahora está cerrado y tantos otros disparates, y no hay ni un duro para contenidos, ni para productos como éste, que no tiene ni espera financiación. Ahora tenemos que ocuparnos en que hacer con este producto y como lo presentamos a la sociedad, pero sólo el hecho de debatir en los espacios que se han construido para el arte me parece importantísimo. Nos hemos puesto bajo la bandera del arte para poder presentar el trabajo de una manera confluyente, contradictoria, surreal. No hay que presentar conclusiones contundentes porque no lo estamos presentando a la academia. El proyecto, desde su inicio, tiene un componente que enraiza con los situacionistas. Las derivas son proyectos situacionistas de toma de posesión del espacio para sacar contenidos de la realidad, y nosostros lo hemos aplicado con treinta años de distancia, pero sigue siendo operativo. Hemos demostrado como un grupo multidisciplinar de personas, enfocadas con unas determinadas directrices, obtienen gran cantidad de resultados en la toma de posesión de estos problemas complejos. Estos problemas complejos no los veo reflejados en los grandes presupuestos en eslogan y campañas de publicidad, cuando tenemos el trabajo interno sin hacer me parecen un derroche


enorme. Otro aspecto es invertir la promoción turistica hacia donde rinda identidad y mejore los circuitos y que las ofertas sean convergentes con las necesidades de nuestros visitantes, cosa que actualmente está totalmente disparatada. Estudios sobre esto apenas hay y ya se ocupan las grandes multinacionales de ello, de planificarnos el futuro. A nosotros, básicamente, nos están planificando el futuro; aquí, en Lanzarote, en La Gomera, La Palma, en Cabo Verde, en la Costa Africana, en el Caribe... en todos partes. La primera industria mundial es el turismo, que tiene un impacto muy potente sobre nosotros. Y, ¿qué hacemos? Podemos seguir la vía del windsurf, que el aire sople, el dinero fluya y ¡ya saldrá el sol por Antequera! Pero yo siento que Las Palmas, con doscientos años de historia en esta industria, debería asumir una posición madura con respecto a nuestro producto. ¡Perdón! me he entusiasmando y alargado más de la cuenta. Público.- Felicidades por esta inicitiva, me parece muy interesante

lo que han hecho. Yo puedo aportar la experiencia de mi trabajo en la zona de Las Canteras en los meses pasados y mi relación con los cruceros. Creo que hay dos cosas esenciales. Primero, que los cruceristas llegan con la decisión tomada de a qué excursión van y a cuál no, de quedarse en la ciudad o irse fuera. Nosotros hemos estado canalizando directamente a ese turista hacia el evento que teniamos en la playa. Dabamos un folleto indicando que era un producto gratuíto y se producía una reación inicialmente agresiva, pero a la vuelta te encontrabas con la gente a la que habías informado y notabas agradecimiento porque el evento les había gustado.

Pero yo siento que Las Palmas, con doscientos años de historia en esta industria, debería asumir una posición madura con respecto a nuestro producto.

Aparte de la coordinación con las administraciones, quiero incidir en la apatía total del empresariado. Cuando se hablaba de que no les llega el turista al bar o al restaurante de la zona de la playa, lo que me parece increible es que ni siquiera se pongan de acuerdo entre ellos para atraer esa cantidad de turistas que llegan a cinco minutos de su zona. Me parece de una torpeza bestial, pero así es. La otra cosa que quiero resaltar, y que ya decían ustedes, es que deberíamos hacer un folleto, o similar, para que el turista antes de llegara puerto disponga de la oferta cultural. Me parece increíble que el Museo Néstor, con la calidad que tiene, no lo conozcan los turistas, e igualmente la zona de Vegueta. Creo que tenemos una gran oferta cultural pero muy mal coordinada y anunciada. Bajo mi punto de vista hay que saber planificar con dos o tres meses de antelación. Hoy mismo anunciaban actividades que se hacen en la ciudad y no mencionaban el Teatro Cuyás. Estamos errando permanentemente en este tipo de cosas. Como colofón, respecto a la guagua turística, personalmente dije al conductor y al concejal de turismo que había que podar los árboles. Yo he vivido esta ciudad a primera hora, con la luz de la mañana, y me encanta. Bajo mi punto de vista sobran los coches. Y por supuesto, hay muchas cosas que corregir en la ciudad. Gracias y felicidades. Público.- El turismo es industria, una actividad industrial, pero

el producto es la ciudad; por eso me gusta el título “ciudad turística”, la ciudad va por delante, es lo que tenemos que vender.


Respecto de los cruceros y la reactivación de la zona de El Puerto, es lo más muerta, descuidada, y decrépita de la ciudad, tanto por la desidia de los propios comerciantes, como por una vecindad que va envejeciendo y no tiene el empuje para salir a la calle, para salir por ejemplo a comprar al Mercado de la Luz, que se está muriendo de pena y tristeza, ¡dá lástima entrar por ahí! Pero el problema es tan elemental como por lo visto difícil de solucionar: señalética para toda la gente de los cruceros. No hay ni un pequeñito cartel que indique hacia donde está el Mercado de la Luz. Los comerciantes se beneficiarían de unas compras de productos de la tierra que podrían hacerse en convenio con la Granja del Cabildo. Los comerciantes, evidentemente, podrían tener otras iniciativas propias, como servir telemáticamente las compras a los vecinos que ya no se pueden desplazar, porque estamos hablando del envejecimiento. Así que, un par de cositas elementales: señalética y sensibilidad.

Como colofón, respecto a la guagua turística, personalmente dije al conductor y al concejal de turismo que había que podar los árboles. Yo he vivido esta ciudad a primera hora, con la luz de la mañana, y me encanta.

Hay realmente serios problemas para que el turista que baja del crucero pueda llegar a Las Canteras, a la zona de Albareda, a la zona de Sagasta, que es dónde el comercio se está muriendo, o la zona de La Naval. A Las Canteras, mísmamente, no tienes ni por dónde cruzar, ¿hacia dónde van? Necesitan que les guíe una balaustrada habilmente colocada, algo que les da a entender que por ahí no les va a matar ningún coche. Público.- ¿No existe la solución, que hay en otras ciudades del mundo, de un kiosco de información turística, justo ahí, a la salida de los cruceros, con personal girando alrededor de esos turistas que aparecen por ahí? Fernando.- Sí, hay un kiosco. Todos los folletos que están sobre

esa mesas son del kiosco. El kiosco básicamente es un dispensador de folletos. Quien quiera tener allí el folleto de su producto turístico, creo que lo tiene que hacer a través de la oficina de Promoción Turística del Ayuntamiento. Ocurrió una cosa muy curiosa, nos dieron un folleto de Palmitos Park y luego nos lo retiraron porque al parecer no estaba en regla el permiso. Me parece que eso es un muestrario de productos inconexos, poco interesante, donde no hay unidad ni concepto claro de la ciudad. Son ofertas tipo donde te puedes dar un spa, comer un bocata, ver un cuadro... y además faltan cosas. El concepto de muestrario de productos me parece totalmente equivocado.

Manena.- La gente viene con el paquete comprado antes de bajar del barco, es la política que siguen los cruceros, les ponen un vídeo con los sitios donde van a ir. Como anécdota, una chica alemana quería ir era al Jardín Viera y Clavijo y el taxista no sabía que era el jardín botánico. Cogió el taxi para que la llevara y la trajera, viajaba sola y le daba miedo hacer otra cosa. Hay un paquete inconexo que se ofrece y me da la impresión de que la gente viene con miedo, se bajan a una ciudad con miedo.

Las derivas, que fueron una explosión energética muy grande, me hicieron plantearme que estamos metidos dentro de una ciudad turística, de un escenario turístico, y lo veía facilísimo: generar cultura para nosotros, los que habitamos aquí, que somos los canales para llegar al turismo. Necesitamos una reflexión sobre qué significa ser un ciudadano, y en este caso ciudadano de una ciudad turistica. La canción que sonaba en el vídeo de apertura, decía “somos viajeros de nuestro propio cuerpo” pero estamos dispersos,


Necesitamos una reflexión sobre qué significa ser un ciudadano (...)

estamos viviendo en una sociedad donde una cosa son los negocios, otra cosa es el ocio, otra el arte... ¡y eso no es así! Todas esas miradas, que proponiamos en las derivas, que no es que fuera un día la mirada esta y otro día la otra, eran como claves a las que nos conectabamos para ir por la ciudad centrados, observando lo que hay. Es un ejercicio energético potente que nos ayuda a tener todo más integrado. Por ejemplo, la playa de Las Canteras, durante esos quince días decidimos usarla en plan si tenías que ir de un lado a otro y pasabas por la playa con calor pues te dabas un baño en el mar y luego seguias tu camino. De repente todo cambia, empiezas a ver que todo está unificado, que no se va a la playa sólo cuando tienes el día libre. No sé si me explico, lo que quiero tranmitirles es que me encantaría que nos volvieramos ciudadanos activos y fueramos conscientes de dónde estamos y de disfrutar de la riqueza que tenemos. Público.- Yo soy el director del Museo Néstor y no pensaba hablar porque estoy muy cabreado con este tema. Llevo ocho años luchando para que pongan unos bolardos en la entrada al mejor parque de la ciudad, diseñado por uno de los arquitectosurbanistas españoles más destacado, me refiero al Parque de Doramas, para que no aparque nadie. Tan simple como eso. O que se haga peatonal una calle adyacente o que se coloque señalética en cosas que sería sencillo.

Yo les felicito en un cincuenta por ciento pero en otro cincuenta por ciento indudablemente les voy a criticar porque ustedes lo han visto de una manera sesgada. Ustedes no son turistas. Ustedes conocen ya la planimetría de la ciudad, saben donde se están moviendo y lo están viendo con otra perspectiva. Lo que deberían haber hecho es coger a un inglés, darle mil euros y al final de todo este trabajo preguntarle: ¿qué es lo que ve usted? ¿Ustedes se han montado en una guagua turística en otros sitios del mundo? Yo tengo la suerte de que mi padre fué jefe de un departamento de Iberia durante muchos años y me he criado con el turismo, viéndolo diariamente. He montando en esas guaguas en Estambul o París, que por poco me da un infarto en el Arco del Triunfo porque si aquí van rápido, allí vuelan. ¡Señores es que ustedes cogieron la peor oferta de toda la ciudad! Me gustaría que se metieran en Buenos Aires en una guagua como esa, yo siempre lo hago para ver como se comporta. ¡Ustedes lo han visto sesgado! Estoy del turismo hasta las mismísimas narices, lo digo sinceramente, porque uno cuando viajaba —yo he viajado hasta en el Caravelle— coge un librito y por lo menos aprende algo de lo que va a ver. Desgraciadamente ese turismo no lo tenemos aquí. Usted dijo una cosa muy simpática, que cuando bajan del barco no hay nadie, ¿y qué espera que haya? ¿es que tiene que haber alguién? No tiene que haber nadie, lo bonito es que bajen y descubran la ciudad, pero indudablemente haciendo un estudio de lo que van a ver. No sé si han estado en un crucero de estos, el último que hice fue a Jamaica y aquello fue demencial. Bajamos y no nos dejaban salir del circuito, y es lo que hacen estos señores aquí. La culpa también es de cómo dejamos que se venda nuestro producto. No estoy de acuerdo en absoluto con lo de Vegueta. Yo creo que Vegueta o Ciudad Jardín son las inflexiones más hermosas de esta ciudad. Siempre se ha dicho que lo mejor que le puede pasar a Las Palmas de Gran Canaria es una ecatombe, porque


tenemos justamente un lugar natural privilegiado pero nuestros arquitectos, nuestra población y nuestros políticos lo han destruído. Todos estamos involucrados en esa destrucción, aquí no se salva nadie. Cuando hablan de que hay que hacer microcirugía urbanística en Las Palmas, ¿de qué sirve si después ponen un mastodonte en la entrada de la ciudad? Les he dicho a tres alcaldes que la primera imagen de la ciudad no es solamente desde el aeropuerto, los que vienen de Tenerife llegan por Agaete, los que llegan del Sur lo hacen por La Laja. ¿Ustedes se han puesto alguna vez a tomar el sol en La Laja o en Las Alcaravanera? se ponen de los nervios por el ruido de los coches. ¿Quién va ahí? Son una serie de items que no solamente se deben a lo mal estructurado que está nuestro turismo, sino también que los ciudadanos vivimos desgraciadamente de espalda a este turismo, aunque creo que el turista tiene que tener la suficiente independencia para descubrir qué va a encontrar en Gran Canaria, y les puedo asegurar que no les interesa. Yo he dado entrada gratuita al Museo Néstor, cuando antes era de dos euros, y me he ido personalmente a los hoteles a dejar información. No les interesa, no les interesa. Me he puesto delante de los tour operadores a explicarles lo que pueden ver en el Pueblo Canario, donde tenemos la segunda colonia más importante, después del Viso de Madrid, y no la vendemos. Me he topado con una “mafia” sorprendente entre los propios guías turísticos. Si yo cobraba dos euros, me pedían que les diera uno. Conozco guías muy serios, que me han ayudado mucho, pero después hay otros que ¡válgame la Virgen¡ En un cincuenta por ciento les doy la razón pero en el otro, creo que lo han visto de una manera un tanto sesgada. Deberían haber metido gente más vinculada al sector del turismo. Ahora que estoy cobrando a cincuenta céntimos la entrada, porque tengo que financiar el díptico, hay personas que salen del Museo y me piden los cincuenta céntimos. Trabajar con el turismo es muy duro. Hay que trabajar muchisimo por esta ciudad. Llevamos cien años de turismo pero el noventa por ciento de ese tiempo ha sido un turismo de élite y desgraciadamente ese turismo decayó a partir de la década de los sesenta. Público.- Buenas tardes, intentaré ser más breve porque tengo la suerte de que Daniel ha hablado antes y suscribo prácticamente todo lo que ha dicho.La ciudad de Las Palmas tiene en sí valores fundamentales para ser un punto de interés turístico. Sólo se ha nombrado indirectamente el Jardín Canario “Viera y Clavijo”, que es una verdadera joya, el mayor de Europa. Quien lo visita se enamora de ese jardín.

La ciudad tiene un problema como destino turístico. Como bien decías, el turismo anterior a los años setenta ya no existe, hoy es turismo de masas. Pero la ciudad de Las Palmas reúne suficientes motivos para ser un foco de interés del tipo congresos y convenciones, pero para ello harían falta más camas hoteleras porque ahora mismo hay déficit para la incidencia que requiere este tipo de turismo. Como destino de cruceros también es interesante, llevo más de cuarenta años en el negocio y conozco sus aspectos positivos y negativos. La ciudad de Las Palmas tienen vocación turística pero tenemos que empezar por buscar cuáles son nuestras posibilidades reales, no filosóficas. La ciudad puede tener y tiene un Sur en el que todos los días hay doscientos o trescientos mil clientes potenciales para Las Palmas y realmente no hemos sabido organizarlo. También


tenemos un problema con los cruceros que vienen el sábado por la tarde y el domingo, que está todo cerrado. He ido a muchos países y ciudades pequeñas en cruceros fluviales y todo se hace a pie y aprovecha uno la estancia para andar y recorrer un pueblecito precioso. En la ciudad de Las Palmas podría hacerse, lo que pasa es que la programación de las excursiones que haces en las distintas escalas se contratan en el barco. Yo suelo patear la ciudad y aquí hay un programa amplio de excursiones. Mejorable sin duda, sobre todo de informacion, porque ahora mismo hay folletos donde figura la información del Cabildo pero no otra, como tu museo. Bueno nos falta coordinación interna, tenemos demasiadas instituciones vinculadas al sector turístico. La ciudad de Las Palmas tiene tareas por hacer, como la seguridad, por encima de todo la seguridad. Y más información. Antes se hablabla del Mercado del Puerto, que es una joya, pues dotarle de una vocación real. Soy un enamorado de Funchal (Madeira), de su mercado, de la pescadería a la que puedes ir desde el crucero. Estoy en varios organismos turísticos de la isla y creo que principalmente fallamos en coordinación. El empresariado se está jugando las perras con sus empresas, pero también la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria y Canarias, nos guste o no, está en manos exclusivas del sector turístico. Si empieza a fallarnos éste no se que va a ser de nuestros hijos y nietos, de manera que todos tenemos que remar hacia ese sector, mejorarlo. Es una magnifica inyección el que nos hagan una presentación negativa de nuestra triste realidad, que viene muy bien, y este tipo de encuentros no sólo no sobran, sino que hacen falta. Enhorabuena por la iniciativa.

Gracias a ponernos en situación de toque de atención y consciencia, en nuestro día a día como turista, o como lo que sea, cada uno a hecho su aportación.

Público.- Yo no he percibido la presentación con un enfoque negativo. He participado en este proceso y creo que ha sido una iniciativa en la línea que decía Manena: vamos a hacer un paréntesis en nuestro día a día y a sentirnos turistas en nuestra ciudad, incluso al ir al trabajo. Me ha encantado esta propuesta, ese proceso de sentirse turista. Sintiéndote turista puedes ser más conciente en el Museo Néstor o en cualquier otro museo o cuando vayamos de turismo fuera. Esa es la única reflexión, y aquí ha participado también gente peninsular que no conocian la isla en absoluto. Ha habido muchas miradas. Gracias a ponernos en situación de toque de atención y consciencia, en nuestro día a día como turista, o como lo que sea, cada uno a hecho su aportación. Fernando.- Tenemos que ir acabando pero antes quiero insistir un poco en esa propuesta de una ecuacion posible que decía: “+ turismo = + ciudad + ciudad = + ciudadanía + ciudadanía = + cultura independiente”.

Creo que el problema de los museos, como el tuyo, no es que no vayan turistas, yo creo que el problema es que no va gente, ni turistas ni locales. Va poca gente, aunque hayas conseguido aumentar el número de visitantes. Público.- No todo el mundo tiene que ir al museo, no a todos les gusta un museo... Fernando.- Perdona, donde quiero llegar es al ambiente que

puede generar una revitalización cultural —independiente, autónoma, no instrumentalizada por intereses turísticos, empresarial o institucionales— eso es lo que hemos intentado


hacer. Generar ese ambiente cultural creativo, de libertad expresiva, que el espíritu creativo canario, que es grande, se exprese y vaya ocupando el lugar que le corresponde. Esa es la única manera de generar más ciudadanía, más ciudad y finalmente más turismo. Y por “más” no me refiero a una cuestión cuantitativa, masificada, sino la mejora de nuestro producto. Público.- La cuestión es que hace falta dinero... Fernando.- No, esto es un ejemplo de cultura independiente,

autofinanciada.

Público.- Con mi colección particular he estado financiando conciertos…

Esta cultura del proceso existe aquí pero no la vemos, es muy difícil encontrarla por la calle, permanece invisible.

Fernando.- Permiteme antes, Daniel, otra cosa sobre la mirada que antes nombrabamos como “signos de contemporaneidad en la ciudad”. No hay espíritu de contemporaneidad, hemos encontrado folclore, mucho folclore, pero signos de contemporaneidad, cultura viva de dinámica abierta muy poca; y eso es un problema porque tampoco hay cauces. Se pueden abrir espacios cerrados, contenedores culturales que han supuesto una gran inversión y ahora están cerrados. Podrían acoger a colectivos o a este tipo de proyectos. Porque éste no es un proyecto que hacemos y se acabó, es un proceso que se abre. Esta cultura del proceso existe aquí pero no la vemos, es muy difícil encontrarla por la calle, permanece invisible. Público.- Estamos dislocando la escala, se han gastado cinco millones de euros en arreglar un barranco aislado de la trama urbana, que es el antiguo cuartel Manuel Lois, que no tiene ni guagua para llegar. Los políticos en vez de acercar la ciudad la han estado alejando. En el Museo Néstor hemos hecho jornadas del comic y te puedes sorprender de la cantidad de espacios que hay disponibles, pero no se vertebran. Desgraciadamente nuestro ciudadanos no quieren a su ciudad y estamos todos trabajando independientemente, sin unirnos. Ese es el gran problema de Las Palmas de Gran Canaria porque yo creo que sí que hay espacios de contemporaneidad. Y los medios de comunicación de esta santa tierra no nos ayudan, desconocen lo que se hace. Salvador.- Me parece fundamental este tema, que se abran más espacios, que haya más convocatorias para hablar de estos asuntos. La agenda cultural de Las Palmas es un disparate. La oferta cultural para los turistas es su mano derecha y el paisanaje su mano izquierda. Creo que deberíamos concentrar los pocos presupuestos que tenemos y hacer ofertas que sean compatibles. Siempre he defendido que Las Palmas es una ciudad de vanguardia, siempre he visto artistas y obras de vanguardia, pero nunca hemos tenido un mercado para nuestros creadores. Quien quiere hacer carrera tiene que irse y los perdemos. Y no sólo a los artistas, también a los arquitectos, ingenieros, médicos enfermeras... ¡un chorreo!. Somos tercer mundistas, exportamos a nuestros talentos a precio de saldo. En Canarias nunca hemos apostado por nuestro producto y no hemos creído en ello, somos cainistas con nosotros mismos. Todos estos aspectos los tenemos que formular y resolver. A ver si en esta generación hacemos algo porque de verdad es una pérdida de oportunidad: tanto patrimonio paisajístico, costa, la cantidad de costa, de recursos que tenemos para ofrecer y lo


mal presentado que está. Como ciudadano hay que reflexionar sobre ello. Público.- El problema como antes decía Daniel es la vertebración de la ciudad ¿Qué producto estamos vendiendo? Una ciudad que primero tiene que ser habitable para nosotros. No basta mostrar la imagen de la ciudad, la fachada de la ciudad, en la oferta cultural o a través de los artistas. Con todos mis respetos, los artistas, por su propia personalidad, son aislados, narcisistas en muchos de los casos, no pueden ofrecernos la imagen de la ciudad que queremos habitar y vender. Aquí lo que hace falta es planificación territorial, urbanismo y punto. Y ya veremos donde ponemos los contenedores bonitos, los graffitis y no sé qué. Pero si antes no se hace una ciudad habitable, lo demás se convierte en obstáculos urbanos. ¡Fíjate tú, un Hospital de San Martín convertido en barrera urbana! Público.- El que llega a Las Palmas de Gran Canaria solamente viendo el aeropuerto ya se asusta… ¡por los pajaritos!... es como para coger el avión de vuelta. Luego te meten en una guagua hacia el Sur y… Público.- ¡Lo primero que ves es el Hiperdino!... En la carretera

del Sur hemos observado que se están perdiendo los palmerales que hay entre Santa Lucía y Maspalomas. He contado de venticinco a treinta palmeras muertas. ¿De quién es la competencia, la responsabilidad del tema? Se puede resolver con cuatro cubos de agua y mantenimiento cada quince días hasta que empiece a llover. Un poco de agua es lo que nos hace falta.

En cuanto a los arquitectos, en Gran Canaria existe una Escuela de Arquitectura pero si visitamos las zonas de expansión de la ciudad vemos esos edificios esotéricos que han hecho, triangulares y con un agujero en el medio. Me gustaría saber de dónde viene eso que nada tienen que ver con nosotros. Y en cuanto a la Isla, los barrancos que tenemos son únicos, tenemos que potenciar eso. De acuerdo con Daniel en que nosotros mismos somos nuestros principales enemigos, basta que alguien tenga una buena idea para cortarla. Esa ha sido la historia de los últimos cincuenta años en la isla de Gran Canaria. Público.- Como hablaba contigo, Miguel, en la comida, hay que empezar a poner una puñetera primera piedra en algún lado, ya estamos hasta el mandango de estudios, diagnosis... Venga vuelta a estudiar, ¿no podemos concluir ya algo respecto al paisaje, a la ciudad, al turismo, a todo lo que nos afecta, a la habitabilidad de la Isla y de nuestra economía? Está todo estudiado desde hace venticinco años. Bueno... creo que de hecho la economía de la Isla orbíta únicamente sobre los estudios que se hacen. Público.- ¡Menos hablar y más hacer! Manena.- Bueno, acabamos, ya son las nueve. Muchísimas gracias y esperamos que haya nuevos encuentros y que éste sirva de inspiración.

Gracias.


“Doce horas en la isla. Cae la tarde y la luz melancólica evoca una estampa de emigración. Memoria. Ahora somos nosotros los que nos quedamos”.


Textos


Derivas... y otras cosas

Textos que recogen sensaciones y reflexiones “en caliente” que van desde la realidad local del turismo, a la dinámica de las derivas y temas culturales relacionados: - MITIFICADOS, MIXTIFICADOS, COLISIONADOS. Salvador Martínez - DERIVAR; FLUIR; DEJARSE LLEVAR; FLOTAR... Nalu Franco - DERIVA DE UN TURISTA CONSCIENTE. Manena Juan - REFLEXIONES A BORDO DE UNA DERIVA. Manena Juan - SIN MIEDO A PERDERSE, Fernando Maseda


MITIFICADOS, MIXTIFICADOS, COLISIONADOS. Salvador Martínez Retazos de la deriva Llevamos contándonos el cuento de que las Islas Canarias: orígenes míticos, que sí Platón, que sí Juba, seguro de sol, vacaciones felices, paraísos cercanos, guanches rubios, piratas holandeses, ingleses en tartanas y libertad sexual, a través de los folletos turísticos, durante doscientos años. Verneau a finales del siglo XIX ya adelanta lo del clima y los tópicos que luego aparecerán, con más confetis y menos profundidad en todas las guías de viaje y folletos de agencia, con que promocionamos las Islas Canarias. Es tal la potencia del mensaje turístico, su reiterada estacionalidad, a falta de una historia consensuada que recoja la realidad de las islas y sus habitantes, sus migraciones, hambrunas, sequías; la identidad psicológica, social y económica de los residentes, queda solapada por un relato entre lo real y la ficción turística, relato que nos contamos a nosotros mismo al modo que las familias embellecen sus orígenes para fortalecer así, en nombre de los intereses patrios, el papel que el guionista del folleto nos ha escrito, a saber el de pueblo amable y atento a las necesidades de los visitantes, que están muy cansaditos del trajín europeo, mejor no molestarles, que de sacarles la pasta ya se ocupan. Las tradiciones, recreadas y anacrónicas, al gusto primero de “coros y danzas” y luego jaleadas por el nacionalismo costumbrista, han devenido el uniforme de las fiestas. Los promotores de la isla como escenario de sueños paradisiacos parecen encantados, que el fondo del paisaje se llene de canarios dispuestos a ser amables y atentos, vestidos de típicos. Talmente, como si el “Pueblo Canario” se hubiese desparramado por toda la isla, imperfectamente, dejado recreaciones nestorianas a medio camino del traje tradicional festivo con complementos diversos, entre gente vestidos de normal, de casual, de domingo, de deportista, punkis, góticos y otras faunas. Y si no eres proactivo con este cuento, que es el soporte de nuestra primera industria, mejor te callas y dejas que siga la peli de cruceros y aviones llenos de viajeros, visitantes, devenidos turistas porque la industria así los gestiona mejor. Que salgan satisfechos y vuelvan. Mientras el paisanaje festeja y celebra ritos agrícolas, cuando hemos dejado de ser agricultores para devenir turicultores. A los canarios nos queda completar el escenario en el que se está convirtiendo Gran Canaria, ajuar de carnaval para él, ella y los niños, que promociona la economía local, además del traje de romero, uno de fiesta con chaleco y faldas nestorianas de atrezzo y complementos varios, la ciudadanía devenida cómplice y figurante de una mitificación nada realista y morbosa para los canarios, incapaces de metabolizar semejante masa de visitantes y buscado una identidad que se pierde en la bruma de intereses diversos, que toma un pasado recreado, como el pasado real, que poco tiene que ver con las motivaciones de los ciudadanos residentes, que olvidan su futuro, entregados de pies y manos a la primera industria mundial que ya decidirá si los cruceristas necesitan un tobogán desde la Cumbre a Maspalomas, para reírse


mejor o un grupo de samoanos que ambienten Gaytown en las tierras del condado. Dado que los paquetes para cruceristas están vendidos para 2016, cabe pensar que los escenarios que necesitarán los visitantes ya los habrán programado y esperarán de los poderes locales que allanen los obstáculos que la inadecuación del ideario colectivo pueda traer a la industria, por lo qué, sí queremos saber cual será nuestro futuro mejor consultar en una agencia canadiense el paquete turístico-cultural para la Islas Atlánticas y tendremos una idea cabal que nos permita situarnos anticipadamente, en lo que seremos, como producto turístico, en aquellas lejanas fechas. La oferta de islas curativas y saludables donde reponerse del stress de las grandes urbes y sus contaminaciones, que parece que es lo que los canarios entendemos por las vacaciones que necesitan, no tiene nada que ver con la dosis de estímulos, que un turista consumista compra, este tipo de turistas contemporáneo, no pueden aburrirse, sería un sinsentido vacacional y los vendedores del paquete les prometen, que a cambio de dinero, les saturarán de impresiones sensoriales, referidas al folleto que han comprado, es decir vistas de montañas, barrancos y playas naturales, piscinas y buffet. En cuanto a saludable, el destino Las Palmas tiene unos niveles de contaminación por tráfico, ruido y otros, equivalentes a urbes europeas, que hace tiempo adoptaron medidas tendentes a mejorar su calidad medio ambiental, los autobuses viejos queman mal, empezando por el bus turístico. Para que la foto les quede bien, no debe haber canarios en el foco de la cámara, a no ser que vayan con un camello, burro o vestidos de típico. También vale cura o monja, guardia civil y político en activo, el resto de ciudadanos pueden ir vestidos de decathlón que queda bien con el marco incomparable. De lo que se deduce que los canarios que no están, ni estarán en el encuadre sobran parados, jubilados, la gente vestida en los chinos, mejor se curren un personaje o simplemente van a ser desplazados del sueño y consecuentemente de la realidad. Mixtificados Desde el fondo, Gran Canaria era una isla formada por habitantes diversos, los aborígenes tenían una estructura social mestiza, la colonia introdujo a más de esclavos africanos y de otras islas, todo tipo de europeos y con cada generación esta mezcla se ha seguido acrecentando, para llegar al presente en que vivimos una multiculturalidad inesperada y que se hace presente en los espacios públicos, las escuelas, los servicios sanitario y demanda servicios culturales afines a sus necesidades. Estos residentes contemporáneos sólo pueden ser encuadrados como ciudadanos, con sus derechos y sus responsabilidades sobre una estructura que es nuestro régimen constitucional, que como sabemos es joven, no ha penetrado profundamente en la sociedad y en esta ciudad, que se define como amable, abierta, multicultural y consecuentemente mestiza por origen y por vocación, deja mucho que desear la calidad de la vida democrática, restringida a unas elites partidistas, que asumen gestionar desde la parte, los intereses de un todo que es diverso, complejo y con una identidad por definir. Sin poderse remontar a los orígenes para definir la identidad de los ciudadanos actuales, sólo nos queda el contrato cívico, común. Que habría que repensarse en función de la realidad y diseñar proyectos incluyentes que permita a todos acceder a la gestión y al desarrollo en la Ciudad y la Isla. Mientras ese tiempo llega hay que seguir enfocando las implicaciones de esta mezcla de orígenes, empresas, intenciones y culturas que hemos devenido. Esta mezcla en absoluto esta digerida, sabemos de liberales que son xenófos, con algunos o de ácratas partidarios de un gobierno fuerte, esto en lo que se refiere a las posiciones ideológicas, en cuanto a las religiosas la oferta es amplia y en muchos casos determina las posiciones políticas, en cuanto a ocio, gustos, el abanico es enorme, la diversidad es el futuro. Sin idearios comunes, reducidos a personal de servicio para la plataforma estratégica que es Gran Canaria, sin control sobre nuestro futuro que está diseñado en los burós


estratégicos, a los que se unen las expectativas de negocio de las corporaciones, en función de sus propios objetivos. La ciudadanía así presentada, sin una representación política que la convoque a una acción consensuada, vaga perdida entre fragmentos de mitos periclitados, hilvanando retazos de relatos, para componerse un mapa, que es su identidad y que resulta muy deleznable para enfrentarse al porvenir. Entre los mitos de la industria turística y la realidad sociológica de los servidores de esta industria, que es la primera industria mundial y la primera también en Gran Canaria, hay un abismo de falta de sentido, llenar ese abismo con sentido es el reto que tenemos delante. Por lo cual hay que nombrarlo y delimitarlo como sujeto. El concepto de ciudadanía nos da una aproximación a los derechos y responsabilidades de ese nuevo colectivo sin representación política, que crece indignado. Mestizo, unidos al pasado con mitos deslavazados, desarraigados, sin actividades remuneradas, con acceso a trabajos precarios, incapaces de planificarse, porque no tienen recursos más allá de lo inmediato, acostumbrados a consumirlo todo, hasta la última copa, descreídos que los políticos los tengan en cuenta, más allá de su masa estadística. COLISIONADOS Entre los mitos comunes de la ciudadanía local, inmersa en la programación global diaria y retórica de la comunicación de masas, está un identitario, que va poco más allá de la memoria histórica de cada cual, entroncada con un pasado lejano y mitificado, que ha sido suplantado por el consumismo feroz. Retazos presentados como productos turísticos nos han venido representando y recreando una imagen de nosotros mismo autocomplaciente, alejada de la dura historia de Gran Canaria y sus habitantes. Este embellecimiento para consumo de románticos, que es nuestra marca turística, tiene un poder narcótico sobre la imagen que tenemos de nosotros mismos, distorsionándose progresivamente en la medida que se hace el relato dominante. A falta de otras perspectivas, somos figurantes de los que se espera colaboración disciplinada en el show. Esto si nos atenemos al programa de cruceros para las islas atlánticas 2012-2016. Más mezclados que nunca, no sólo racialmente, sino en cuanto a creencias, ideas políticas, gastronomía, culturas, subculturas, culturetas, gustos musicales, deportivos, sexuales, hemos devenido, mezclados y diversos, sostenidos por una constitución democrática y disponibles para el mercado global. El relato de quiénes somos y quiénes queremos ser está por crear, los poetas ayudan a veces y los novelistas, pero necesitamos relatos que nos ofrezcan un futuro reconocible, apetecible. Que incorpore las expectativas de la industria pero que estas no nos definan, la posibilidad de un paisaje recreado que es el que necesita la industria turística, puede ser la oportunidad de recuperar nuestros bosques desaparecidos, estas confluencias entre el mito paradisiaco, la necesidades de la industria y las necesidades ecosostenibles se vuelven relevantes y el esfuerzo de reajardinar la isla con flora autóctona, en la que Gran Canaria lleva más de un siglo, es un ejercicio de auto definición frente a una mundialización que a falta de reacción, nos uniformiza. El ejemplo de confluencia de intereses entre reforestación, regeneración paisajística, intereses turísticos y necesidades de la gestión medioambiental es sólo un ejemplo de convergencias felices, sí enfocamos nuestro lugar en la dinámica global, encontraremos muchas más, la realidad de nuestra dependencia de la industria turística es tal, que nos pasarán por encima con su programación, nos guste o no, mejor es entender nuestro papel en ella y ofrecer un producto consistente, respetuoso con la ciudadanía y diferenciado de cualquier otro producto, eso es plenamente posible porque disponemos de recursos humanos y doscientos años de experiencia con turistas y de turistas, se trata de un cambio de perspectiva y definir qué es posible y qué necesario, debatirlo y usarlo como referencia hasta nuevos ajustes; ya que el futuro se presenta ajeno y confuso, mejor elaborar un plan de salida sustentable conceptualmente.


Este embellecimiento para consumo de romĂĄnticos, que es nuestra marca turĂ­stica, tiene un poder narcĂłtico sobre la imagen que tenemos de nosotros mismos, distorsionĂĄndose progresivamente en la medida que se hace el relato dominante.


DERIVAR; FLUIR; DEJARSE LLEVAR; FLOTAR... Nalu Franco Derivar; fluir; dejarse llevar; flotar… En los últimos largos días, derivando por la ciudad, se han descubierto lugares, factos, cosas, que luego han sido discutidas, debatidas, reflexionadas… Moradores, viejos conocidos de la ciudad y recién llegados han mirado a la ciudad por primera vez como ciudad turística. O como si fuera por primera vez. Se ha descubierto que el turista que llega a la ciudad no hace turismo, va de compras, y que el turismo que se ofrece al viajero no es turismo, ¡es comercio! Se comenta que la guagua turística es una trampa para el turista que quiere conocer un poco más la ciudad… al que demuestra un poco de interés se le roba y se le pega; ¡bueno! más bien el viento le quita cosas y le tira contra ramas de palmeras, para que el efecto sea más sutil… Luego, el que viene por mar se encuentra con uno de los inventos de mayor éxito en España, como en la mayor parte del mundo occidental: un magnífico ejemplar de centro comercial, conectado directamente a la escalera de salida de la ciudad flotante. Los comentarios me han recordado una película de dibujos animados que ví en un avión hace algún tiempo, donde la gente ya tiene tan poco que hacer, que son llevados por máquinas a todas partes y ven el mundo a través de una pantalla… pero en el caso nuestro, la pantalla es la ventana de las guaguas de las excursiones. Que curioso que el turista que llega a Las Palmas por el puerto, se encuentre con señales que le invitan a conocer cualquier otro lugar del mundo a cinco mil kilómetros de aquí. ¿Es qué ni la propia Isla cree que hay algo interesante que ofrecerles? Puede que sea más una invitación a que se retiren y dejen la isla en paz…porque también se han descubierto islas encantadoras, curiosas, mágicas, humanas, surreales —y podría seguir— dentro de la misma isla de Gran Canaria. Lo que el turista no descubre al llegar a la Isla es que la magnífica playa de Las Canteras está justo detrás de la cortina de concreto que divide el istmo. Qué el muñeco de la señora inglesa es el único personaje muerto que sigue saliendo a la calle, como herencia a Agaete. Qué el camino que borda los precipicios que llevan a La Aldea guarda una playa desierta y peligrosa. Qué no hay pingüinos salvajes en las Canarias. Qué hay otras playas encantadoras además de Maspalomas. Qué para pasar un buen rato sólo hace falta una Tropical fría, un puñado de manices y tirar las cáscaras al suelo. Y hasta hoy ni los canarios saben si la oveja bala para saludar o si está llorando su solitud. Se han descubierto jardines de juguete, ¡y la muy útil vegetación nativa! Caminando por el barranco, éste ha revelado la historia de cuando todo empezó. Y la mirada a la ciudad desde la perspectiva de la montaña de El Confital, nos revela la conformación y morfología de la ciudad, sus límites, e invita a permearla para descubrirla: sus colores, sus olores, su luz, el ruido…


La ciudad también guarda secretos que no se quieren revelar…¿qué historia tiene la casa de tres puntas en el Risco? ¿quién es esta gente que vive amontanada mirando a la ciudad desde arriba? Y quizá la pregunta más intrigante…¿Dónde está la Torre Eiffel de Canarias que se anuncia en las guaguas turísticas??? Las casas se disfrazan, con una tímida puerta hacia la calle, para esconder patios abiertos, encantadores, y llenos de historias de las que fueron testigos. Se conoció la ciudad desde sus entrañas… Se conoció el alma de la ciudad... la que se sigue creando y recreando. A principio de esta deriva en seguida se constató: “¡los milagros ocurren! pero tiene que haber gente milagrosa” Y como manifestación de este milagro, las actividades fluyeron como tenían que fluir… casi todo lo propuesto se manifestó, y lo que no pasó es porque tenía algo mejor que ocurrir… ¡Los demás que cuenten las estrellas que nadie ha visto!


DERIVA DE UN TURISTA CONSCIENTE. Manena Juan Introducción Durante veinte días nos centramos en materializar con nuestra presencia las ensoñaciones elucubradas durante meses en múltiples reflexiones y diversas reuniones. Desde una visión panorámica del espacio-tiempo, “Cuadernos a la deriva” se desarrolló en dos planos: un itinerario continental o transibérico y otro local, insular, que tuvieron su confluencia en la playa de La Laja. Desde el plano insular la ruta transibérica era una referencia importante, en algunos momentos actuaba como la antorcha olímpica que llegará, y desde aquí nuestras acciones estaban dirigidas a dignificar su acogida. Esa referencia también era importante pues nos hacíamos presentes a través de Anna en lugares con gente comprometida o vinculadas a microcentros culturales o estructuras similares. ¡Todo un ritual muy energético! “Cuadernos a la deriva – Drifting notebooks” en su dimensión local nos llevó a relacionar cultura y turismo. La cultura es expresión, “dejar ser lo que ya es”. En este sentido no se produce para consumir, lo cultural es algo a consumar. Necesitamos generar cultura para nosotros, que somos los ciudadanos de una ciudad turística. El proyecto, bajo una de sus miradas, nos propone que juguemos con el imaginario de que en una ciudad turística no hay turistas y ciudadanos: todos somos turistas. Turistas conscientes dispuestos a consumar recorridos por la ciudad. Turista explorando la ciudad (de Las Palmas) Turistas somos todos. El turismo es una forma de experimentar los espacios y Las Palmas es una ciudad que orbita alrededor del turismo. Tomar “consciencia de turista” nos pareció el rol acertado. En la práctica turística se rompe con las rutinas de la vida diaria, permitiendo que se desplieguen experiencias diferentes a las cotidianas. Durante los quince días del evento mantuvimos la visión, al usar la ciudad, de ser turistas en el día a día . Ser turista es hacerse presente en un lugar no habitual. Si percibiéramos la viveza del entorno, su cambio continuo, nos sentiríamos siempre en un lugar nuevo y seríamos más conscientes de nuestra propia ciudad, y por añadidura del mundo. Estar de turistas en nuestra propia ciudad y conseguir tener la visión auroral del que percibe las cosas por primera vez, era el reto: una manera de vivificarnos, de sentirnos vivos. De emanar lo que somos, vivenciando el sentido de lo cultural desde un proceso vertical, de profundidad; no sólo horizontal, anclado en un pasado superfluo y proyectado hacia una moda de cultura globalizada.


La exploración: de la ruta turística a la deriva Usamos la ruta de la guagua turística para acotar el territorio de la ciudad. Comenzamos aquí para experimentar cómo un turista ve la ciudad desde el paquete estándar que se le ofrece. Luego, medimos la entrada a la ciudad por el mar, a través de los cruceros. Y después, recorrimos Las Canteras y Vegueta, como lugares compartidos entre ciudadanos y turistas. Con estas derivas dimos por finalizada la toma de consciencia de la industria turística en la ciudad. En las siguientes derivas, al Parque de Las Rehoyas, Barranco del Guiniguada y Risco de San Nicolás, ejercimos de exploradores por el inconsciente de la ciudad. Nos adentramos por otros caminos cercanos pero lejanos a la industria turística e incluso a los propios habitantes de la ciudad. Terminamos nuestras derivas entrando a la ciudad desde La Laja, una playa de naciente, sol, ciudad, arena, un terreno de encuentro nómada entre la deriva de Barna y de Las Palmas, un acto fundacional. Finalmente con la deriva Zun, realizada con alumnos de la ULPG, nos acercamos al uso y percepción de la ciudad por sus propios habitantes, en este caso jóvenes estudiantes de Diseño Industrial. A medida que avanza el tiempo, y se nos activan facultades, nuestras notas evolucionan de ideas a miradas, a descubrimientos, no sólo de lugares nuevos, sino de nuevas percepciones. La exploración se fue volviendo en sí misma creadora. De la propia exploración emergen los ingredientes que realimentan los recorridos y componen una ciudad nueva: la ciudad encontrada. La deriva, como intervención urbana, es efímera, rica en contenido, no altera visiblemente el lugar pero remueve otras realidades, sorprende la mirada del lugar. Impacta a los vecinos, convirtiéndolos en turistas de su propio espacio. Es bien acogida porque no interfiere sus tenencias. Es un re-conocimiento de lo que hay, que automáticamente valoriza al entorno y a los otros. La ciudad encontrada Abrir a través de la mirada una ventana hacia el inconsciente de la ciudad. Leer los vacíos porque son inspiradores. Oír para escuchar. No proyectar nuestras creencias, porque ni siquiera el conocimiento más profundo es la verdad. Oír, mirar. Las derivas nos llevaron al “encuentro con la ciudad”, a lugares turístico y también lugares inconsciente de la ciudad. La ciudad encontrada queda visualizada con toda una panorámica de fotos: lugares invisibles dentro de las rutas turísticas, lugares de ensoñación ajenos a estas rutas, lugares vacíos por su inexistencia en la mente colectiva, lugares vacíos por su semántica o desuso. Las partes oscuras de la ciudad también existen, están en barrios marginados, en pasarelas de centros comerciales y en muchos lugares cercanos. Desde la mirada silenciosa, observadora, atenta a la escucha, podremos recuperar futuros. En la percepción de la ciudad hay ruidos, sonidos, sonidos de pensamientos repetitivos. Por donde andamos dejamos residuos, algunos sutiles, como pensamientos, que barridos o no se acumulan en algún lugar, tal vez en la mente colectiva. Somos también la mente colectiva fluyendo laberínticamente como un río por la ciudad. Respondemos a sus antojos, provocados con la inconsciencia de nuestro pensar.


REFLEXIONES A BORDO DE UNA DERIVA. Manena Juan Las carreteras no nos llevan a lugares son lugares (F. Careri) Dinámica de una deriva EL ENCUENTRO Lo normal es marcar un punto de reunión con un día o varios de antelación. Vamos llegando al encuentro, inevitablemente siempre hay que esperar al último, mientras tanto aprovechamos para ubicarnos en el punto de partida, intercambiamos ideas, unificamos conciencia. Esto es algo que hacemos habitualmente, sin darnos cuenta, yes importante pues nos predispone para la acción. El encuentro es el espacio-tiempo donde nos abrimos a que la deriva ocurra. ¡Claro! esperamos hasta un límite. EL RECORRIDO (multiplicación de encuentros) El recorrido es la acción más llamativa que realizamos durante una deriva. Tiene lugar después del encuentro entre las personas. El inicio de un recorrido puede ser des-orientativo, desordenado, por lo que recurrimos a la figura de un responsable o guía, que propone por dónde y bajo qué mirada transitar. El guía lanzá el barco que marca la estela a seguir, pero cada uno debe nadar, tener la experiencia del agua, dejarse llevar por la corriente y si te sales del rumbo, rectificar tranquilamente porque el objetivo es fluir, avanzar hacia el mismo lugar cada cual fiel a su naturaleza. Durante el recorrido hay múltiples encuentros. Caminar, observar, mirar, no perder energía con los pensamientos de siempre que nos llevan al mismo recorrido mental de siempre, sobre todo al transitar por lugares habituales. Compartir miradas, contagiarnos. Avanzamos por caminos que son lugares permanentes para otros, nos energetizamos…. LA DISOLUCIÓN (des-encuentro) Según el diccionario, disolución es la relajación o rompimiento de vínculos entre personas pero también define así a la mezcla que resulta de disolver una sustancia en un líquido. Me inspira mucho esta última definición para referirme a la despedida que se produce al dar por terminada una deriva. En el recorrido, a merced de las circunstancias, nos vamos contagiando de “una capacidad aumentada y compartida”. Visiblemente todo permanece igual, pero nuestra percepción de la realidad cambia. Abiertos a descubrir, a estar admirados por todo, nuestros pensamientos sedentarios se activan involucionando al errabundeo, como si quisieran empezar de nuevo. En


el proceso de la despedida retornamos hacia una individualidad contagiada por la experiencia común y nos dispersamos, nos diluimos en la ciudad líquida. En la deriva se crea un sentido de comunidad vital, existencial, que va siendo y se va alimentando de la sustancia generada por el propio gusto de ser. Estos procesos se diferencian de los compromisos sociales sobre-impuestos y auto-impuestos, que aunque en principio parecen sanos y unificadores, con el tiempo se vuelven limitantes, ahogando la participación y la construcción de tejido social. Actitudes para derivar PRESENCIA Presencia es la disponibilidad de estar activos donde nos encontremos. Pero no activos en el sentido social, de estar ocupados o produciendo cosas aparentemente útiles; sino en el sentido de ser, de estar vivos, de vibrar con la acción que tengamos entre manos. Nuestras vidas transcurren entre vacíos existenciales y/o esenciales, que bloquean nuestro estar en el presente absorbidos por necesidades que nos proyectan al pasado o al futuro. El vacío existencial lo vamos superando con la acumulación de tenencias, groseras o sutiles, pero esta tenencia es adictiva, interminable. El vacío esencial se supera cuando abandonamos el impulso de tener (dejando a las cosas, a las personas y a las situaciones ser lo que son) y nos permitimos sencillamente ser (olvidando nuestra ansiedad por lograr, por tener o por llegar a ser esto o lo otro en la vida). CONSUMAR Una deriva es una ruta que se consuma. Entre consumir una ruta o consumar una ruta se produce una gran divergencia. Consumir una ruta, su recorrido, nos lleva a tener conocimiento de ella. Un conocimiento funcional, muy útil en el proceso de pensar productivamente. En el consumir tomamos la posesión del conocimiento, conservamos la información, nos proyectamos en ella e incluso la transformamos. Nos convertimos en actores y propietarios de los actos y las acciones que ocurren. Al hablar de consumar la ruta nos referimos a “recorrer sin intención”, por el mero hecho de recorrer, de estar presente, de mirar, de mirar para ver. “Dejando ser a lo que ya es”, no haciendo lo que aún no es. Consumar nos lleva a la “no intervención“ o a la “ intervención sin intención”, a fluir, a crecer, a evolucionar; y es en este proceso de fluir, crecer, evolucionar, donde vamos percibiendo cambio. Vamos percibiendo la evolución como una actividad continua, que se auto-desarrolla, alimentándose de la esencia vital, producto de su propia dinámica. Durante la deriva como “observadores atentos” quedamos integrados en un proceso que transforma de forma efímera un espacio, convirtiéndonos en canales del propio fluir. Bajando al plano existencial, ¿qué utilidad tiene esto?. Pues diría que la del “reconocimiento”, que es más que un doble conocimiento. Es una explosión de conocimiento. La persona en el entorno: lugares, cosas, otras personas; en el proceso de reconocernos nos vamos aproximando a esa unidad que tanto añora nuestra esencia. Desde nuestra esencia, individuados, vamos percibiendo el sentido de comunidad. Al re-conocer, en un acto sin intención, todo se torna útil y necesario; no en sentido de dependiente, sino de complementario. Se hace real que todo lo que necesitamos para subsistir, está.


Y en esa utilidad constante, nuestro pensar se va trasformando en un pensar esencial que no precisa estar proyectado en la búsqueda. Está inyectado en la acción. El pensar habitual está entrenado para buscar y preguntar. Formula preguntas que ya traen imbuidas respuestas que contienen otras preguntas, y así como una matrioska; porque la capacidad mental que formula también proyecta de antemano la respuesta. (Respuestas interesadas que conducen a seguir alimentando un sistema revolucionario que se ha pasado de revoluciones. Un sistema revolucionario que no dejamos evolucionar porque lo intervenimos continuamente con la intención de buscar oportunidades para alcanzar nuestros logros.) En la consumación plena del recorrido yacen todas las respuestas. Al estar ocupados activamente en lo que es, lo que es expresa plenamente sus capacidades respondiendo lo adecuado a cada instante, a cada situación. Un acto de profunda espontaneidad. A veces nuestra capacidad mental no se ve capaz de digerir lo que ocurre, por la humana costumbre de querer poseerlo todo a través de la razón (el único instrumento mental que nos esmeramos por educar). Nos brindamos la oportunidad de individuarnos cuando dejamos ser a lo que ya es. Esto significa que abrimos un espacio de independencia, de libertad, de actividad interior donde podrá tomar presencia la razón crítica, el discernimiento. La vivencia de la deriva es inexpresable a través del pensamiento y las palabras, porque la experiencia contada no es mas que una idea. La vivencia es comunicable cuando alguien experiencia la misma experiencia. Y al estar contagiado por la esencia de lo experimentado se produce el encuentro, la común-unión. Tenemos una tendencia racional heredada a incrustar métodos en los procesos para hacerlos productivos o sellarlos con el “mi”. Una deriva en si, está carente de método porque la deriva es una acción meditativa. Consumir está totalmente metodificado y mercantilizado. Consumar es meditativo, y si hay algún método, el método eres tu mismo, con tus capacidades de mirar, observar, silenciar… Como dice Careri: “La deriva en sí misma es territorio de encuentro entre lo racional e irracional, entre el consciente y el inconsciente”; a lo que apunto: entre el consumir y el consumar. Bibliografía: - Blay, Antonio, El Trabajo Interior, Índigo, Barcelona, 1993 - Careri, Francesco , Walkscapes, El andar como práctica estética, Gustavo Gili, Barcelona, 2002. - Cavallé, Mónica, La sabiduría de la No-Dualidad, Kairós, Barcelona, 2008. - Cavallé, Mónica, La Sabiduría recobrada, Filosofía como terapia, Oberón (Grupo Anaya), Madrid, 2002. - Fromm, Erich, ¿Tener o Ser?, Fondo de Cultura Económica, México, 1978.


La vivencia de la deriva es inexpresable a travĂŠs del pensamiento y las palabras, porque la experiencia contada no es mas que una idea. La vivencia es comunicable cuando alguien experiencia la misma experiencia. Y al estar contagiado por la esencia de lo experimentado se produce el encuentro, la comĂşn-uniĂłn.


SIN MIEDO A PERDERSE, Fernando Maseda Importa poco no saber orientarse en una ciudad. Perderse, en cambio, en una ciudad como quién se pierde en el bosque, requiere aprendizaje. (Walter Benjamin) PRIMERA PARTE: SOBRE LAS DERIVAS Finalizada la primera fase de “CUADERNOS A LA DERIVA – DRIFTING NOTEBOOKS”, orientada a derivas colectivas por LPGC, podemos extraer las primeras reflexiones sobre los múltiples aspectos puestos en juego. Siendo éstos básicamente los del propio desenvolvimiento interno del proceso y algunas ideas sobre la práctica de la autonomía cultural. “CUADERNOS A LA DERIVA – DRIFTING NOTEBOOKS” es una proceso de trabajo colectivo que todavía permanece abierto. Constituye la sexta edición del evento anual CampusGuía, iniciado el año 2006. A lo largo de estos seis años, CampusGuía se ha ido transformando, renunciando a la aplicación de una fórmula repetitiva. Este año damos por concluida la etapa 2006-11, sobre la que en otro momento y contexto extraeremos consecuencias y exploraremos alternativas. Sobre la deriva metodológica y la deriva como metodología Al concepto de deriva nos aproximamos intuitivamente, en paralelo a los planteamientos de la psicogeografía situacionistas, aunque en ningún momento los asumimos como punto de partida. Preferíamos no fijar ningún sentido preciso de lo que este concepto significaba hasta ponerlo en práctica. Por “deriva” nos referiremos a la práctica de un recorrido, como la dinámica de trabajo propuesta por el proyecto. Y por “derivación” nos referiremos a las cuestiones metodológicas implicadas en su desarrollo. Por “deriva” queremos decir la práctica de un recorrido, de forma que el camino se va decidiendo al caminarlo. Ese recorrido se produce de forma simultanea en el espacio-tiempo de una geografía dada (en nuestro caso, la “ciudad turística” de LPGC) y en la percepción interna del sujeto caminante. El recorrido se extiende por una geografía y por el sentido que esa geografía tiene desde la mirada del que la recorre, de forma que la mirada también se convierte en el propio recorrido. Si el recorrido era nuestro objeto de trabajo y la mirada el sujeto (nosotros mismos), el lugar hacia el que derivábamos era el atravesamiento mismo del objeto por el sujeto: El encuentro entre recorrido y recorredor, entre camino y caminante, entre ciudad y ciudadano, entre paisaje y paisano, entre territorio y habitante. Por “derivación”, queremos decir una disposición —libre— al descubrimiento con la que enfrentarse a la deriva. Una estrategia NO preocupada en indicar un camino, sino únicamente en evitar al máximo que el camino sea decidido antes de comenzar


a caminarlo. Una atención y un fluir que salvaguarda a la deriva de la influencia de lo ya establecido y de otros limites condicionantes. Cada deriva tiene un punto de inicio y otro de fin. Geográficamente éstos son dos puntos de la ciudad, pero también son dos estados de un proceso. El “punto inicio” es el proyecto definido en sus parámetros: las fechas, el lugar acotado de intervención, los objetivos trazados, el marco conceptual, las líneas de trabajo, los resultados y productos esperados, las personas participantes, etc. Todos ellos son elementos que acotaban pero no condicionaban. Y el “punto fin” es la propia derivación: la consciencia del proceso y todo el material emergente. En una derivación no cabe comparativa entre lo que se proponía y lo que finalmente ha resultado, ya que lo propuesto no contiene lo resultante. Se trata de un experimento variable en función del experimentador. La desviación entre lo propuesto y lo resultante es inherente al proceso en derivación, donde precisamente reside su valor. La desviación se produce porque la propuesta introduce una variable de imprecisión, indeterminación o “derivación”. El concepto derivación esta emparentado al de creatividad. Un proceso creativo es un proceso en derivación. Los procesos creativos tienen la peculiaridad de ser sorprendentes, de ellos se “espera” lo imprevisto. Crear es prever lo imprevisible. La derivación actúa alterando respuestas de forma impredecible. El “punto inicio”, el dossier de la convocatoria, dimensionaba el proyecto cuantitativa y cualitativamente, creando los parámetros esenciales de lo que teníamos y lo que queríamos. Pero al mismo tiempo se abría a lo que íbamos a dar y sentir, como material emergente (“punto fin”). No estaba calculada la forma en la que había que afrontar la experiencia, ni anticipado el tipo de conocimiento o sentimiento válido o referencial que se buscaba. Hasta el punto que ni siquiera lo que se quería (a dónde llegar) o lo que se tenía (de dónde partir) se consideraba con rango de definitivamente dado, más bien como una provisionalidad revisable. Consecuentemente el proceso no se enfoca al aprendizaje: NO lo hacemos para aprender, APRENDEMOS PORQUE LO HACEMOS. Se trata de un proceso que no tiene ninguna finalidad, no está dirigido hacia nada esperado. Estamos dispuestos en todo momento a reajustar o reiniciar. En los procesos en derivación “hay lo que hay”, lo aceptamos y lo modulamos en consecuencia. En una deriva por la ciudad no podemos afectarnos por encontrarnos “esto” y no “aquello”. Nos encontramos lo que nos encontramos. Lo reconocemos, lo significamos, y a partir de ahí podemos re-significarlo y transformarlo. La afectación sólo denota una expectativa no cumplida. “Lo que hay” es lo que tenemos. Observar y reconocer lo que tenemos es situarse en una realidad espacio-temporal presente, real: en la deriva. La deriva proyecta al exterior una visión introspectiva de la realidad existente, de “lo que hay”. Esta fase de reconocimiento es ya transformadora en sí misma (ya que nuestro contexto de acción no es el de una campaña de marketing, tipo causa-efecto, ni nuestra propuesta cultural se mide exclusivamente por las audiencias). En el dossier de la convocatoria figuraban cuatro objetivos bien diferenciados: Guía Alternativa de LPGC, Turismo Activo-Cultural, Comunidad Creativa y Cultura Independiente. Inicialmente, cada uno de ellos nos conducía hacia algo: - La Guía Alternativa de LPGC, hacia la creación de un producto editorial. - El Turismo Activo-Cultural, hacia la investigación sobre otros productos/servicios turísticos. - La Comunidad Creativa, hacia la consolidación de un vínculo colectivo, creativo y emocional. - La Cultura Independiente, hacia la experimentación de otros modelos de gestión y producción cultural. Estos cuatro objetivos no representaban ninguna secuencia de actividad, sino diferentes facetas de una misma y única acción. Una acción del tipo “recorrer, entender, aprovechar y sembrar”, que para nosotros ha supuesto un ejercicio colectivo de “autonomía, investigación, sentido comunitario y autogestión”.


RECORRER la ciudad desde una mirada nueva, con la intención de obtener un registro colectivo como suma de subjetividades. Un registro susceptible de formatearse posteriormente como una publicación, que aporte una visión crítica, alternativa y diferente de LPGC. Un recorrer con AUTONOMÍA, porque sobre todo nos interesa ejercitar la “mirada” propia, demostrar y demostrarnos que no hace falta que nadie, que ninguna “autoridad” o experto, suplante nuestra “mirada”. ENTENDER qué podía significar la hipótesis del “turismo activo-cultural”, en contraposición al “turismo convencional” (incluida la oferta habitual de “turismo cultural”), para proponer el diseño de “otros” productos/servicios turísticos. Un ejercicio de INVESTIGACIÓN con el que recuperar un terreno delegado en exceso a instituciones académicas y otras, que por lo general se han desconectado de la sociedad. Vitalizar la “cultura popular” como elemento de conocimiento y contemporaneidad. Asumir activamente el rol de sujetos políticos sin que para ello haga falta esperar ninguna situación venidera propicia. APROVECHAR el evento como una práctica creativa horizontal y colaborativa, no guiada, que nos sirviera para generar un sentido de comunidad, y posicionarnos desde él. Una práctica de compartir sin miedo o recelo un bien común: una cultura abierta, distribuida y de libre acceso, para transmutarnos en COMUNIDAD CREATIVA. SEMBRAR, desde la práctica del “hacer juntos” y la cercanía, puntos afines en visiones, procedimientos y modos de hacer y empeños comunes, con el fin de generarnos un espacio propio de acción cultural en la ciudad. Un ejercicio de creatividad no manipulada, compartida y extendida. Un caso de CULTURA INDEPENDIENTE, auto-construida y auto-gestionada, que une trabajo colectivo y redes cooperativas con compromiso, generosidad y disfrute individual. Los resultados alcanzados han sido múltiples. Algunos previstos, otros emergentes. Tangibles e intangibles. Subjetivos y objetivos. Fotos, anotaciones, impresiones, ideas, relatos, reflexiones, argumentos, relaciones entre personas y con los lugares… y más. Una toma de conciencia sobre la ciudad, su cultura, su territorio y su turismo; y la interacción entre todo ello. Esta práctica nos ha llevado a captar otra perspectiva de la ciudad, más conectada con el nivel de la calle y sus acontecimientos. Lo qué en la ciudad ocurre y cómo ocurre. SEGUNDA PARTE: OTRAS REFLEXIONES DERIVADAS Cultura independiente vs. interdependencia Uno de los resultados ha sido darnos cuenta de la necesidad de un proyecto sólido de cultura independiente en LPGC, que no existe. Durante las “vacas gordas”, con la gran expansión de la cultura pública a lo largo de las últimas décadas, en general, ha habido mucho sinsentido en unas políticas culturales caracterizadas por la ostentación, el dirigismo, el simplismo y el amiguismo. Ahora, con el desmontaje de la cultura institucionalizada, la reconversión no es fácil. La pretendida transformación de la actividad cultural en industria cultural es una simplificación teórica al problema real del drástico recorte presupuestario que sufrimos. En tales circunstancias parece necesario generar y establecer un marco nuevo de relaciones entre los diferentes actores y estructuras culturales y cubrir el vacío para dotar a la sociedad de vehículos expresivos, de auto-conocimiento, de acción y de cohesión. El concepto que mejor puede definir un nuevo marco relacional es el de “interdependencia”. Interdependencia quiere decir mutua-dependencia desde la diferencia. Pero este empeño será baldío salvo que tengamos en cuenta a un nuevo actor, prácticamente invisible hasta la fecha, que llamamos “cultura independiente”. La cultura independiente se caracteriza por vincularse a lo local, lo territorial y lo participativo en mayor medida que la “otra” cultura, que se preocupa más por los asuntos de marca o finalidad. La cultura independiente se afirma diferencialmente


frente a lo público y lo privado. Tanto frente a las instituciones culturales —públicas y privadas— como a las empresas culturales. Ni tiene vocación instituyente, ni empresarial. La cultura independiente antepone criterios de calidad y compromiso por encima de la rentabilidad mercantil. Es procesual y no finalista. Y los que la protagonozan lo hacen porque quieren y porque lo toman como proyecto vital. La cultura independiente crea, produce y autogestiona una oferta cultural propia, desde estructuras formales o informales —generalmente colectivas y sin ánimo de lucro—, actuando con profesionalidad, sentido cívico y vocación social. Desde la profesionalidad, funcionan como empresas, en cuanto a la dedicación laboral de sus sujetos. A diferencia de las entidades asociativas extra-laborales, de “voluntariado a tiempo libre”, en las entidades de cultura independiente no hay voluntarios, hay profesionales “a cuenta propia” desarrollando su trabajo. Hacen una cultura muy profesionalizada y poco mercantilizada. Se comportan más como artistas que como gestores. O bien convierten la gestión en su “pieza artística”, por lo que sería más preciso denominarlos “creadores culturales”. En su proceder se diferencian de los perfiles tradicionales de promotores, gestores o empresarios del sector cultural. ¡Son diferentes y existen! La interdependencia quiere decir ni sólo dependencia, ni sólo independencia. Las estructura independientes no se pueden mantener, como lo que son, dependiendo exclusivamente del mercado, como industrias culturales; o sólo de ayudas públicas, que ya no las hay. A su vez, lo público, no puede prescindir del potencial que la cultura independiente representa. Para las estructuras independientes la interdependencia afianza su independencia y a la administración pública las proporciona más intensidad de acción política con menor carga de gestión y gasto. Para el mercado, para las industrias culturales, la interdependencia proporciona investigación de base, “materia prima”, un contexto formativo, laboratorios creativos abiertos, I+D+i donde nutrirse. Una relación de interdependencia ha de sustentarse en una clara voluntad política por parte de las instituciones públicas y unas garantías de responsabilidad y representatividad real por parte de las estructuras independientes. Estamos hablando de un contexto experimental, que puede y debe experimentarse. No hay ningún riesgo en ello y mucho que perder si no se hace. Las instituciones públicas tienen infraestructuras ahora desprogramadas o bajo mínimos. Durante años, buena parte de las partidas públicas en cultura se han inmovilizado, generando un “parque” de infraestructura sobredimensionado. Los pocos dineros que manejan hoy en día están cautivos en el mero mantenimiento de esas dotaciones o en muchas de ellas se está haciendo una política de gestión precaria, que no conduce a nada. Por otra parte, las estructuras independientes tienen las claves para la participación ciudadana, vocación social y pública, capacidad de auto-construirse, creatividad, sentido crítico, capacidad de experimentación, vocación investigadora, asunción del riesgo, re-invención, re-generación, flexibilidad, impulso, afán de descubrimiento... valentía y la rebeldía suficiente para hacerlo porque sí. Son además expertas en el manejo digno de la precariedad, con mayor eficiencia que cualquier institución pública. Un espacio de cultura independiente en LPGC La puesta en marcha de un proyecto de cultura independiente en LPGC activaría automáticamente la creatividad social y la consolidación de una comunidad creativa. La comunidad creativa es un recurso potencial de primer orden. Posible y necesario. Y lo que esencialmente necesita para ser es un espacio de acogida. Un lugar donde residir. Un cuerpo. Este espacio ha de ser público, para que sea equidistante a todos los ciudadanos. Un espacio público cedido en uso y gestión sin cortapisas, sin tutelas paternalistas, sin control obsesivo, sin excesiva reglamentación. Un espacio físico y vital cedido a una entidad ciudadana que asuma de manera clara y transparente dos condiciones:


(1) la representatividad frente a la institución que cede el espacio, mediante acuerdo o convenio, y (2) el compromiso de desarrollar un modelo de gestión abierto a la participación, con carácter de servicio público. Ello implica un esfuerzo de autoorganización civil. Hacerlo posible será el resultado de sumar voluntad política y auto-organización ciudadana, con la particularidad de que la ciudadanía tiene la capacidad de influir en la voluntad de sus representantes políticos siempre que previamente se organice. Un espacio de experimentación cultural Al igual que en la ceince es fundamental el trabajo de base, la “investigación básica”, en el ámbito de la cultura lo es la “experimentación cultural”. La cultura es el campo de la novedad, ya que la cultura es el instrumento de adaptabilidad social, que es un ejercicio de confrontación al medio, de experimentación, de prueba/errorprueba/acierto. En el terreno de la cultura independiente se dan las condiciones para que nuevos proyectos híbridos “creación-investigación-servicio público” se desarrollen más allá de afanes de control político o de verdad-utilidad científica. Proyectos desligados de las malas prácticas de las instituciones política y académicas, estructuras ambas que han evolucionado hacia sistemas cerrados e inoperantes, plegados sobre si mismos a consecuencia de la hiper-especialización y la endogamia y sus conflictos de intereses (económicos y de poder). El intercambio colaborativo es la base de una cultura libre, abierta y vital; donde se encuentra su sentido y su valor, su capacidad de expresión, su vitalidad, su incremento de complejidad, su desenvolvimiento y autoaprendizaje, su autopreservación evolutiva; de la misma manera que lo hacen los sistemas vivos. De nada sirve potenciar las industrias culturales o creativas sin cuidar su aspecto de “investigación básica”, de la que dichas industrias han de nutrirse. Corresponde pues a las instituciones públicas fomentarlo, sin caer en la tutela o el control que genera sequía creativa y falta de fluidez e introduce competitividad y recelo en un ámbito que precisamente requiere intercambio en libertad e igualdad. Los espacios de experimentación cultural llevan de forma directa a la generación del ambiente creativo que se vuelve contagioso e incluyente y tiende a expandirse y desenvolverse espontáneamente. Hasta la fecha no disponemos en Gran Canaria de espacios transdisciplinares de experimentación. En los entornos reglados, tipo el académico-universitario, la transdisciplinariedad entra en contradicción con su propia estructura interna y difícilmente prende. El ambiente creativo sólo puede ser generado desde estructuras horizontales, poco reguladas (que no quiere decir confusas o conflictivas), colectivas (de propiedad colectiva) y procesuales (en desarrollo modulable, en “derivación”). El ambiente creativo Propiciar la emergencia del ambiente creativo es el único modo coherente de incrementar el potencial creativo de una comunidad, ya que la creatividad, por su propia naturaleza, escapa deliberadamente a cualquier intento de formulación o sobre-imposición. La creatividad no se puede inyectar desde ningún programa, no es un proceso mimético. Todos esos programas fallan por mucho que se maquillen. Los procesos de contagio se producen entre iguales. El contagio es múltidireccional, realimentado y expansivo; de acuerdo a una simetría fractal. La mímesis es bidireccional e inducida según una simetría lineal. Los procesos culturales inducidos miméticamente implican un empobrecimiento, son representacionales, basados en modelos estáticos y simplificadores. Los procesos culturales contagiosos son abiertos, en crecimiento, no respresentacionales y responden a dinámicas complejas e impredecibles (tipo sistema caótico). En éstos últimos, la responsabilidad está distribuida, de manera que la estructura se adapta en cada momento al propio desarrollo interno del proceso y no a la inversa. En los sistemas caóticos, la distribución de la responsabilidad no


es proporcional, no está fragmentada. Cada parte tiene una capacidad de influencia sobre el todo y como tal —como parte— asume la responsabilidad del todo. La creatividad mimética esta sujeta a fórmulas, modas, tendencias de mercado. La creatividad contagiosa no entra en el plano de las fluctuaciones del mercado, no es un intercambio mercantil, es un intercambio cultural, humano; tiene más que ver con el desarrollo de actitudes e intenciones, que con planificación de resultados. A una comunidad creativa no la une un proyecto o un programa, sino la capacidad compartida (colectiva y distribuida) para generar proyectos o programas. Se trata pues de un desarrollo de disposiciones y capacidades, que finalmente responden a un ambiente propicio. Las medidas a tomar, para facilitar dicho desarrollo, en todo caso deberán de ir orientadas a la creación y modulación del ambiente, ya que es el ambiente el terreno de lo común. Es el ambiente lo que todos y cada uno perciben y es en éste sobre el que todos y cada uno influyen. Las medidas y decisiones adecuadas para propiciar ese ambiente no podemos saberlas, no hay palabras mágica, pero sí podemos experimentarlas. Para ello necesitamos el espacio de experimentación. Estamos hablando de un sistema tan sensible, que es único e irrepetible. Funciona a nivel de caso y como tal hay que tratarlo y estudiarlo, aprehendiéndolo desde dentro, desde la práctica. Cualquier intento de cirugía de transplante fallará. Una ciudad no se hace creativa de acuerdo a un plan extrapolado. Para esto tampoco tenemos un manual de instrucciones. La vía cívica Últimamente se está poniendo mucho énfasis en el aspecto industrial de la cultura y poco en el aspecto “experimentador-creador-investigador”. Es natural que una entidad empresarial tenga una intención de lucro, de obtener beneficios, eso es lo que la diferencia de una entidad sin ánimo de lucro. Pero nada impide que una entidad sin ánimo de lucro genere actividad económica, y que las personas que participan en dicha actividad obtengan su correspondiente remuneración. El “sin ánimo de lucro” no quiere decir que todo tenga que ser voluntariado. La diferencia estriba en si es una estructura sólo de trabajo o también de negocio. El trabajo tiene relación con la producción, el negocio con la oportunidad. Por ejemplo, la industria farmacéutica ¿produce los medicamentos necesarios o los que representan buenas oportunidades de negocio? Aunque nadie duda que la salud es un bien universal, es un hecho que las empresas se rigen por la oferta y la demanda; así la salud queda condicionada a la oportunidad de negocio. En este aspecto la cultura se parece a la salud. Lo que ocurre cuando un bien universal se convierte en industria es que se privatiza: se convierte en producción oportunista. Y el mensaje que se nos está dando actualmente es que hagamos cultura oportunista, Estamos asistiemdo a un nuevo episodio de privatización de la cultura. Frente a esta dualidad agudizada que estamos viviendo, surgen vías alternativas que ponen el éfasis en la intencionalidad responsable, como las economías del bien común o la idea del procomún y de las empresas del procomún. “EL PROCOMÚN es la nueva manera de expresar una idea muy antigua: que algunos bienes pertenecen a todos, y que forman una constelación de recursos que debe ser activamente protegida y gestionada por el bien común. El procomún lo forman las cosas que heredamos y creamos conjuntamente y que esperamos legar a las generaciones futuras”. (Antonio Lafuente. Medialab Prado). Con estas vías alternativas empezamos a superar la clásica discontinuidad públicoprivado, negocio-ocio, sociocultural-empresarial. A lo público, en sus horas más bajas, le ha salido un importante aliado: la vía cívica. Una conciencia no institucionalizada y no mercantilizada, que desde la esfera de los privado, de las personas y sus comunidades, asume su responsabilidad con el bien común. ¡Somos los ciudadanos!


Creatividad elevada al cubo: comunidad creativa En tiempos de crisis se supone que necesitamos apremiantemente soluciones que fácil y rápidamente puedan ser implementadas a las cadenas productivas, por lo que se prioriza la capacidad innovativa, aparentemente más cercana a resultados tangibles, frente a la creativa, más abstracta, imprecisa e inutil. Sin embargo, la innovación se nutre de creatividad y la cultura es el vivero de la creatividad, y a donde ésta remite. Como decía Einstein, “un problema no se puede resolver desde la misma energía que lo creo”. Habrá que hacerlo entonces desde otro paradigma, y un nuevo paradigna no se innova, primero hay que crearlo. Las cosas nuevas se crean experimentando. La experimentación requiere ambientes y espacios adecuados: colectivos, abiertos y de intercambio. Estos espacios de experimentación son el caldo de cultivo de lo que, a modo de hipótesis, llamamos “comunidad creativa (local)”. La comunidad creativa es una vía posible hacia una economía del conocimiento, entendiendo éste como un sistema auto-organizado, procomún, de bien común no privatizado. Entre tanto la economía del conocimiento seguirá siendo más de lo mismo: una lucha permanente por el control y la acumulación de riqueza y el crecimiento lineal. Expansión y colonización basada en una matemática simplista y vanal y fundamentada en la propaganda política y en la hiper-especialización económico-técnico-científica.. La comunidad creativa es un ejercicio de ciudadanía, un experimento que no se basa en la “sacralización” de estructuras y procedimientos, según un mapa ideal de relaciones posible; sino en nuevas relaciones abiertas, no jerarquizadas. La comunidad creativa no es instrumental, es sustancial. No implica una cadena de acontecimientos de lógica causal (si hago esto, consigo lo otro y entonces...), sino un proceso de auto-desenvolvimiento, donde el hacer y el resultado del hacer incrementan la coherencia y la complejidad del sistema (la información, el conocimiento) que es sujeto y objeto de ese hacer. El fin remite a sí mismo, no se articulan para conseguir otra cosa. Lo que cohesiona a una comunidad creativa es su intención no interesada, en el sentido de poner en común un recurso (la capacidad creativa individual) con una motivación fundacional y no finalista. La comunidad creativa no impone ningún “lo que hay que hacer”, reconoce su ignorancia al respecto y “deja hacer”. Constituye un sistema de libre expresión, no de toma de decisiones.Expresar es bueno en sí, no sólo por lo expresado. Pero sin libertad no hay expresión, hay repetición, que ampara la proliferación de cosas y dichos en el mundo (por muy innovadores, aparentemente, que sean).


Un recorrer con AUTONOMÍA, porque sobre todo nos interesa ejercitar la “mirada” propia, demostrar y demostrarnos que no hace falta que nadie, que ninguna “autoridad” o experto, suplante nuestra “mirada”.


Deriva-dos


Otras líneas de trabajo

“Cuadernos a la deriva - Drifting notebooks”, al igual que las ediciones anteriores del CampusGuía, ha supuesto un proceso de trabajo experimental que, lejos de agotarse en sí mismo, nos ha llevado a la generación de nuevas líneas de acción derivadas. Este es el caso del Observatorio Independiente de Cultura Turismo y Ciudadanía y del Taller de Diseño como estrategia de desarrollo cultural: Cultura, Turismo y Ciudadanía.

OBSERVATORIO INDEPENDIENTE DE CULTURA, TURISMO Y CIUDADANÍA - "GCx3" Este Observatorio es una iniciativa surguida desde una parte del equipo de Campus’11, con posterioridad al evento, como una forma de darle continuidad. Habitualmente, cuando se piensa en la relación cultura-turismo se hace desde una perspectiva funcional, es decir, cómo podemos establecer productos culturales que favorezcan el turismo o cómo podemos “anclar” una oferta turística identitaria y diferencial. De alguna manera, según este esquema, corresponderá a la industria turística formular la demanda. Pero rara vez ponemos la atención en el aspecto social, el cómo la sociedad y la ciudadanía grancanaria asimila, participa y responde ante la realidad del turismo, al que cede o con el que comparte el territorio. Un observatorio es un instrumento de toma de consciencia, de situación; pero también de señalización, vislumbre y construcción de ideas y alternativas. Un observatorio independiente es aquel que no depende de ninguna estructura institucional (pública o privada), aunque no por ello deba estar aislado de dichas estructuras, sino más bien abierto a ellas, generando un ambiente colaborativo desde la interdependencia. Un observatorio independiente de cultura, turismo y ciudadanía, en primera instancia se focaliza sobre la intersección de estos tres elementos, de una forma transversal, observando su interacción mutua y posicionándose en aquello que comparten, aquello que no siendo propio de cada uno es común a todos, abordando el trinomio desde un enfoque transdiscilinar. Finalmente, el término “GCx3”, que completa el título del proyecto, es una forma simbólica de referirnos al concepto de comunidad creativa. “GCx3” quiere decir “Gran Canaria Comunidad Creativa”. La puesta en común de la creatividad como elemento multiplicador. Así, el Observatorio se constituye como una comunidad creativa y multidisciplinar. Y su objetivo esencial es reflejar y extender ese sentido de comunidad creativa desde la independencia. El sentido de comunidad y la creatividad son los elementos comunes a cultura, turismo y ciudadanía que nos interesan.


Así, la función básica del Observatorio es: funcionar como espacio abierto de reflexión y de acción y servir de mediación —independiente— entre ciudadanía e instituciones públicas y privadas. Esto último es fundamental, dado que las pocas iniciativas existentes son básicamente institucionales. En el área del turismo hay algunos casos significativos, también privados, pero de fuerte sentido funcional y muy enfocados a la industria. En las áreas de la cultura y la ciudadanía brillan por su ausencia, tanto a nivel de instituciones autonómicas como insulares. Por citar un solo ejemplo, en la presentación del estudio “OBSERVATORIO DE LA SOCIEDAD CIVIL ORGANIZADA EN CANARIAS, la dinámica de las asociaciones canarias” realizado en 2010 desde la Consejería de la Presidencia del Gobierno de Canarias, leemos: “El Observatorio nos ha encendido la luz de alarma poniendo de manifiesto que el asociacionismo en Canarias, como parte de la sociedad civil organizada, no cumple los objetivos óptimos para constituir un dispositivo de colaboración con los poderes públicos, al comprobarse una disociación entre la finalidad del asociacionismo y los resultados obtenidos dado el elevado numero de entidades que no cumplen siquiera los requisitos para existir como tales”. Y en el último capítulo de ese mismo estudio, dedicado a ideas, propuestas y recomendaciones, leemos: “La consolidación en Canarias de un Observatorio Permanente de la Sociedad Civil Organizada que estudie las diversas formas de participación ciudadana en las actividades sociales permitiría añadir conocimiento y seguimiento de este fenómeno social de forma sistemática. Sus funciones deben materializarse en la realización de diagnósticos coyunturales, investigaciones sectoriales, difusión de experiencias exitosas, elaboración de estadísticas periódicas, labores de asesoramiento y redacción de informes propositivos que permitan seguir de cerca su evolución”. Tal Observatorio Permanente no parece que esté ya funcionando ni que lo vaya a hacer próximamente; al igual que ocurre con el Observatorio Canario de la Cultura, previsto en el reciente Plan Estratégico Canario de Cultura, nacido (ya muerto) en noviembre de 2010. El objetivo genérico del Observatorio será el de ampliar el mapa de “quiénes tienen algo que decir sobre el turismo”. Entre los objetivos concretos: consolidar un grupo multidisciplinar, independiente, abierto y participativo de trabajo, dotarnos de una sede permanente, emitir un manifiesto o generar un plan de colaboración con instituciones públicas y privadas relacionadas.

TALLER DE DISEÑO COMO ESTRATEGIA DE DESARROLLO CULTURAL: CULTURA, TURISMO Y CIUDADANÍA Básicamente planteamos un taller experimental aplicado a entornos locales, comunitarios y de proximidad que desde el Diseño potencie el desarrollo de los aspectos culturales, turísticos y de ciudadanía de dichos entornos. Entre los antecedentes disponíamos de la experiencia de las ediciones del CampusGuía (2006-2011), en las que habíamos contado con un perfil de participante joven, bien formado y creativo, que en su mayoría viajaba por primera vez a Canarias (el 87% procedía de fuera y para el 92% de ellos era su primera visita). A partir de esos datos intuimos la existencia de un “nuevo producto” de turismo cultural, de gran valor cualitativo, en el que el sujeto-turista participa (es protagonista) de una creación cultural vinculada al territorio que vista. Dicho producto, al que identificamos como “turismo activo-cultural”, claramente se diferencia de lo que habitualmente se entiende por turismo cultural, turismo patrimonial o turismo activo, ya que esta forma de turismo supone un reconocimiento más profundo y “auténtico” del territorio visitado, que automáticamente genera un conocimiento que revierte directamente sobre el mismo territorio de acuerdo a una dinámica ecuánime entre lo que el sujeto-turista recibe y lo que da. Este conocimiento actúa (o potencialmente puede ser canalizado para que así lo haga) como dinamizador en la creatividad y el cambio del punto de vista de la propia comunidad territorial, representando un importante factor educativo


y empoderador. Dichas evidencias pueden ser implementadas como hipótesis de trabajo para observar, investigar e innovar sobre cultura, turismo, sociedad civil organizada y desarrollo local sostenible; trabajando en la confluencia entre el desarrollo cultural, el turístico y el ejercicio de la ciudadanía, algo que habitualmente es considerado como esferas diferentes. En su diseño, el taller se inicia con una exposición teórica del marco conceptual (temas, casos, objetivos y metodología) seguida de un trabajo de campo, a partir del que elaborar propuestas proyectuales en equipo que puedan ser compartidas, aplicadas y testeadas en la práctica. Como marco conceptual partimos de la caracterización de cinco acciones básicas, que se dan a todas las escalas, del hecho cultural. Cada una de estas acciones conecta con diferentes habilidades y actitudes ante el mundo, con distintas disciplinas y áreas de conocimiento y de aplicación práctica. Todas ellas configuran el campo de lo cultural en sentido ámplio: CONSTRUIR/DISEÑAR (EL MUNDO): Cultura del Diseño y Diseño Sostenible (o Ecodiseño), Desarrollo Local, Innovación, Modelos Económicos… HABITAR: Territorio, Paisaje, Ciudad, Urbanismo, Espacio Público… EXPRESAR/CREAR (O RE-CREAR): Creatividad, Arte Contemporáneo, Nuevos Medios, Educación y Aprendizaje, Experimentación Cultural… COMUNICAR: Producción-distribución-acceso al Conocimiento, Internet, Sistemas de Información y Comunicación, Nuevas Tecnologías y Tecnologías Domésticas, Comunicación Audiovisual… CONVIVIR: Política, Ciudadanía, Democracia, Participación, Desarrollo Social, Comunitario y Personal… El objetivo es observar y re-conocer la relevancia y la cercanía de esas cuestiones, el cómo nos afectan directamente y el cómo podemos (y debemos) ser pro-activos y creativos ante ellas. En definitiva, el reto actual, que todos compartimos, es cómo construir colectivamente un mundo habitable donde se fortalezca la convivencia, para lo que un uso creativo de las herramientas de comunicación y expresión juegan un papel estratégico. A su vez proponemos cinco indicadores, que constituyen un referente actualmente imprescindible para evaluar las acciones: CREATIVIDAD: cambio, adaptabilidad, flexibilidad, novedad… SOSTENIBILIDAD Y VISIÓN LOCAL: entorno-contexto, armonización, retroalimentación, co-responsabilidad, recursos endógenos, identidad… PARTICIPACIÓN CIUDADANA: procesos colectivos, co-creación, informaciónconocimiento distribuido, colaboración, auto-organización, autonomía… RESPONSABILIDAD SOCIAL: comunidad, sociabilidad, compromiso, procomún y sentido de lo común, interdependencia, cooperación, redistribución, intercambio… TRANSDISCIPLINARIEDAD: nuevo paradigma, re-significación, integración, visión panorámica… Así, en su estructura, el taller consta de cuatro fases, correspondientes a cuatro procesos retroalimentados de trabajo: 1. Fase de reflexión-procesos de conceptualización: desde el debate participativo construir, significar y re-significar colectivamente los referentes conceptuales a manejar. 2. Fase de emoción-procesos de inmersión: recorrer, re-conocer y vivenciar en el contexto territorial de trabajo los elementos comunitarios objetivos e identificar problemáticas reales. 3. Fase de acción-proceso de implosión: descubrir, analizar y proponer soluciones, trabajando con una mirada nueva, desde la perspectiva de dichas comunidades objetivas. 4. Fase de presentación-proceso de transferencia: evalución, edición y comunicación de resultados a fin de compartir un mutuo aprendizaje con las comunidades objetivas.


Iniciado en el año 2006, CampusGuía es un evento anual, definido como “un proceso colectivo de experimentación creativa”. Una práctica de creatividad social y desarrollo local que trabaja con herramientas del arte, el diseño, la comunicación y la didáctica desde un enfoque transdisciplinar.

espacioGuía es un colectivo independiente de creación, investigación, gestión, producción, experimentación y mediación cultural y educativa. Una estructura abierta, flexible, modulable y en permanente construcción. Red espacioGuía es una asociación cultural de ámbito regional, cuyos fines estatutarios son:

Desarrollar y promocionar la cultura, el arte, el diseño, la artesanía, la comunicación y la didáctica en favor de un desarrollo local sostenible y un incremento de la calidad de vida personal y colectiva; investigando, divulgando y potenciando los aspectos de innovación, creatividad, responsabilidad social, participación ciudadana y desarrollo personal y comunitario, y la interrelación entre todos ellos; mediante estrategias multidisciplinares, interdisciplinares y trandisciplinares. Propiciar y fomentar la aplicación del principio de igualdad en todas sus manifestaciones, incluyendo la igualdad entre mujeres y hombres en todos los ámbitos y, especialmente, en el trabajo, así como la conciliación entre la vida laboral y familiar. Investigar, aplicar y divulgar estrategias y modelos experimentales de gestión cultural y sociocultural que sean metodológicamente innovadores y tecnológicamente avanzados, incorporando el uso de nuevas tecnologías de la información y la comunicación. Favorecer la cohesión social y profundizar en el diálogo y la colaboración entre empresas, instituciones y ciudadanía, sobre la base de la interdependencia. Inscrita en el Registro de Asociaciones de Canarias, nº: G1/S1/15169-09/GC


CampusGuía

ARCHIVO DOCUMENTAL 2006. Paisaje, identidad y creatividad.

http://issuu.com/espacioguia/docs/i_campus_publicacion?mode=window

2007. Procesos de experimentación creativa.

http://issuu.com/espacioguia/docs/ii_campus_publicacion?mode=window

2008. Habitar el territorio.

http://issuu.com/espacioguia/docs/cvag_08-peq?mode=window

2009. Creatividad social y desarrollo local sostenible. http://issuu.com/espacioguia/docs/catalogo_2009?mode=window

2010. ¡Hágalo ud. mismo!: auto-construcción cultural. http://issuu.com/espacioguia/docs/v_campus_2010?mode=window


Intuiciones, conexiones sobre cultura, ciencia y sociedad VII CampusGuĂ­a 2012

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Cuadernos a la deriva - Drifting notebooks  

VI CampusGuía 2011. ISSN: 2340-0366. Memoria-investigación sobre la ciudad. Procesos a la deriva. Turismo activo-cultural. Ciudad, creativid...

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