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El Observador

27 de septiembre de 2009 AÑO 15 No. 742 $8.00 Fundado en 1995

DE LA ACTUALIDAD

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Debemos mirar nuestra historia patria con ojos de fe

 PÓRTICO

EN NOMBRE DE DIOS POR JAIME SEPTIÉN / jaimeseptien@gmail.com

Contrario a lo que se cree, Hidalgo y Morelos no murieron excomulgados, sino que fallecieron en el seno de la Iglesia y como sacerdotes. En estos días patrios, el arzobispo de Morelia ha dicho que «la única manera digna de celebrar es comprometiéndonos a luchar con valentía, perseverancia y lucidez por un México en el que la libertad nos lleve a la paz en la justicia».

Periodismo Católico

Primero fue el secuestro de un avión de Aeroméxico procedente de Cancún por un sudamericano que, dijo, actuaba en nombre de Dios para llamar la atención sobre los sucesos tremendos que se abatirían sobre México. Pidió que nos pusiéramos a rezar para salvar a la nación de la violencia. Después, la balacera en la estación Balderas del Metro capitalino, donde otro sujeto alienado mató a un policía y a un civil e hirió de bala a siete personas más. Según declaraciones de testigos, el matón gritaba a los cuatro vientos que lo hacía en nombre de Dios y para que rezáramos en contra del gobierno. ¿Qué está pasando en nuestro país? ¿Qué clase de situaciones está viviendo la gente para que salgan estos pequeños y grandes monstruos blasfemos que usan el nombre del Señor para secuestrar, amedrentar, violar, malherir y matar? La descomposición que muchos se apresuran a calificar de «descomposición social» es, desde luego, de carácter moral: hemos dejado de lado el temor de Dios para usar a Dios como objeto de venganza. Y de venganza criminal. La conciencia de los valores, esa capacidad que tenemos los seres humanos de descubrir y defender lo que es valioso por sí mismo, se encuentra nublada por toneladas de imágenes que nos invitan, diariamente, a pisotear al otro, a burlarnos de la religión, a hacer escarnio de los sacerdotes, de los fieles, a calificar de «mochos», es decir, disminuidos, a quienes profesan su fe en público, a ironizar sobre el cielo y el infierno, a mofarse de Cristo, a convertir a la Virgen de Guadalupe en una camiseta, en una mercancía, en un pretexto para que el artista se luzca en el escenario, sea más querido por la multitud, sus discos se vendan mejor... Todo eso es fermento de la pérdida acelerada del sentido de lo sobrenatural y, por ende, del respeto a la dignidad del otro. Así como existen ligas de antidifamación en otras religiones, deberíamos proponer una liga de antidifamación cristiana en nuestro país. Y la podemos empezar en la familia. Que no nos hagamos cómplices de quienes se burlan de Dios, de la fe, de la religión, de la identidad católica de México. Ellos son parte de que existan monstruos grandes, como el del Metro, y pequeños, como el del avión.


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MIRADAS

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DESDE MI MESA DE LECTURA

CHARLAS DE CAFÉ CON JOSEFA ORTIZ DE DOMÍNGUEZ, DE ÁNGELES GONZÁLEZ GAMIO POR JAIME SEPTIÉN / jaimeseptien@elobservadorenlinea.com

La Corregidora de Querétaro ha pasado a la historia como una clave del inicio del movimiento de emancipación que vivió México desde el 16 de septiembre de 1810 hasta el 27 de septiembre —hoy hace 188 años— de 1821, cuando el Ejército de las Tres Garantías hizo su entrada en la Ciudad de México. Doña Josefa estuvo en Querétaro fraguando el inicio, y en la Ciudad de México, contemplando cómo Iturbide finalizaba el movimiento armado y daba inicio a otra etapa de nuestra historia. Pero, ¿conocemos algo más de doña Josefa Ortiz de Domínguez? ¿Sabemos quién fue en realidad? Su taconazo alertando al alcalde de la prisión, Ignacio Pérez, «el correo de la libertad», es famoso en nuestra narrativa histórica. Pero poco más sabemos. Este pequeño librito de la historiadora Ángeles González Gamio, llena un hueco y perfila la necesidad de investigar a fondo a quien llamamos heroína de la Independencia, cosa que, en realidad, lo fue. Catorce hijos, dos hijastros y una pasión

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«Si algo en la vida vale la pena, hay que hacerlo con pasión», hace decir la autora a doña Josefa. Dama apasionada e inquieta, fue, sin duda, una de las grandes promotoras del movimiento «literario» que se gestó en las «casas reales» de Querétaro, a dónde acudían Hidalgo, Allende y Aldama, así como los hermanos González (Epigmenio y Emeterio) y el propio Ignacio Pérez, entre otras personas dedicadas a conspirar contra el decadente gobierno español en México, con una España atenazada bajo el dominio francés de Napoleón Bonaparte. Nacida en la ciudad de México el 17 de abril de 1773, Josefa Ortiz Girón fue educada por monjas en el Colegio de Las Vizcaínas, donde conoció a Miguel Domínguez, mucho mayor que ella, viudo, con dos hijos ya, miembro del patronato del Colegio. A partir de ahí se inició una relación de muchos años, 14 hijos, y muchos dolores de cabeza al Corregidor de Querétaro, que estuvo, como su mujer, preso por causa de la insurrección descubierta en 1810, pero que logró ver cómo ella y el movimiento triunfaban. La Corregidora murió antes que don Miguel, el 2 de marzo de 1829, a los 45 años y diez meses de edad. Tanto ella como don Miguel (y el primer presidente de México, Guadalupe Victoria) eran masones. Un libro que descubre y apunta

La historiadora Ángeles González Gamio, experta en el Centro Histórico de la ciudad de México, ha logrado captar en pocos trazos la personalidad de doña Josefa. Mediante el método de simular una serie de entrevistas con la heroína de la insurrección mexicana, trasladándose, imaginariamente, a los primeros años del México independiente, nos presenta una mujer segura de sí misma, fiel (aunque hayan corrido siempre las leyendas de sus amoríos con Allende, cosa que González Gamio desecha) y profundamente comprometida con la causa. Y deja para otra pluma la elaboración de un fresco monumental sobre uno de los personajes menos conocidos de nuestra historia.

ÁNGELES GONZÁLEZ GAMIO. Charlas de café con Josefa Ortiz de Domínguez. Editorial Grijalbo, México, 2009.


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LA INDEPENDENCIA Y LA IGLESIA

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«Debemos mirar la historia de México con ojos de fe»: arzobispo de Morelia Al presentar la II Jornada Académica: Independencia e Iglesia El arzobispo de Morelia, monseñor Alberto Suárez Inda, invitó a mirar la historia de México con ojos de fe, al presentar la II Jornada Académica: Independencia e Iglesia, organizada por iniciativa de la Conferencia Episcopal Mexicana. Esta II Jornada Académica, que se llevó a cabo el 24 y 25 del presente mes en Morelia, se centró en tres grandes temas: orígenes del movimiento insurgente, la figura de José María Morelos, y el obispado de Michoacán en la Independencia. Dialogar con serenidad sobre nuestra historia

Monseñor Suárez Inda dijo que «para los discípulos de Jesús, para quienes nos llamamos cristianos, es fundamental la ‘conmemoración’ de los hechos históricos. Guardar memoria no es sólo un ejercicio mental sino, como lo sugiere el verbo ‘recordar’, es también algo que tiene que ver con el corazón. De María, ‘la primera discípula’, se dice que guardaba aquellas cosas en su corazón, aún las que no alcanzaba a entender con su inteligencia humana». Subrayó que, a los doscientos años del inicio de la Guerra de Independencia y a cien años de la Revolución Mexicana, los obispos de México quieren «invitar a los católicos y a todos los creyentes a mirar nuestra historia, incluso esos hechos complejos y sangrientos, con ojos de fe». «De manera misteriosa y sorprendente –añadió– se van realizando los designios de Dios con la cooperación y también con la no cooperación de los humanos. La historia de la salvación refleja la fidelidad del Señor por encima de todas nuestras infidelidades y pecados». Citó a Benedicto XVI, en su encíclica «La caridad en la verdad»: «A veces, el hombre moder-

no tiene la errónea convicción de flictos con la violencia que desga- lucidez por un México en el que la ser el único autor de sí mismo, de rra y la animosidad que divide. libertad nos lleve a la paz en la jussu vida y de la sociedad. Es una ¿Cuándo aprenderemos a dialogar ticia». presunción fruto de la cerrazón con serenidad, a ver los hechos de egoísta de sí mismo, que procede manera más objetiva y a construir Iniciativas de la Iglesia Por su parte, el padre Eduardo —por decirlo con una expresión desde nuestras diferencias?». creyente— del pecado de los oríSeñaló como lo más importan- Corral Merino, coordinador acadégenes. La sabiduría de la Iglesia te que, «como herederos de quie- mico de la Jornada y responsable de Pastoral ha invitado Universitasiempre a ria de la Arno olvidar la quidiócesis realidad del de Morelia, pecado oriinformó ginal, ni sique, desde quiera en la febrero de interpreta2008, una ción de los Comisión de fenómenos obispos, sociales y presidida en la conspor el arzotrucción de bispo de la socieMorelia y el dad». arzobispo El arzode León, bispo de José GuadaMorelia exlupe Martín presó que Rábago, «conmemoasistidos rar las efepor un grumérides nos po de experdebe llevar, tos en dispues, a la tintas matehumildad en rias, integrael reconocido por samiento de cerdotes y los errores laicos, por de los que encomienda no podede la Confemos estar rencia Episexentos los copal Mexihumanos. La Iglesia La sabiduría que debemos buscar al repensar la historia cana, han trabajado Santa está en el diseño formada por nos ha de llevar a la sensatez de no repetir los mismos y ejecución pecadores. conflictos con la violencia que desgarra de un proAun aquellos a quienes reconocemos como nes nos dieron patria, pensemos grama de actividades en tres áreas héroes, eran hombres de carne y en el hoy de nuestro México con fundamentales. La primera área es el Novenahueso, con virtudes y debilida- su dolorosa realidad de pobreza, des». de retraso educativo, de deshones- rio por la Patria. El próximo año, la Hizo notar que «la sabiduría tidad y de crimen. La única manera Iglesia en México celebrará una que debemos buscar al repensar la digna de celebrar estos aniversa- semana de oración por la Patria historia nos ha de llevar a la sen- rios es comprometiéndonos a lu- que, dijo el padre Corral, «nos imsatez de no repetir los mismos con- char con valentía, perseverancia y pulse a orar por la justicia, por la

paz y el desarrollo». Esta semana iniciará con una Concelebración Eucarística en la Basílica de Guadalupe, que tendrá sus distintos «ecos» en las iglesias catedrales de las diócesis del País. La segunda área incluye una Carta Pastoral que se elaborará y difundirá para, dijo, que «nos ayude a proponer una nueva presencia y compromiso, desde la caridad y la justicia, de los católicos en la vida pública de la nación mexicana, a la luz del significado histórico de la Independencia y Revolución». La tercera área consiste en cinco Jornadas Académicas, que ya empiezan, en las ciudades de México, Morelia, León, Guadalajara y Monterrey. Estas jornadas, que se llevarán a cabo durante los años 2009 y 2010, recorrerán cronológicamente los últimos doscientos años de nuestra historia. En mayo pasado, con gran éxito, pese a la influenza, se llevó a cabo la I Jornada Académica: Iglesia, Independencia y Revolución, coordinada por la Universidad Pontificia de México. Ahora se celebra esta II Jornada Académica: Independencia e Iglesia, con la participación de 25 académicos que, dijo el padre Corral, «aseguran un encuentro de muy alto nivel». Como invitado especial participa el doctor David A. Brading, catedrático inglés especialista en la historia de México. Se ha contado también con la presencia de distinguidos académicos provenientes de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, el Colegio de Michoacán, la Universidad Iberoamericana-Santa Fe, el Centro de Estudios de Historia de México-CARSO, el Centro de Investigación Social Avanzada (CISAV), Fomento Cultural Banamex, Instituto Nacional de Antropología e Historia, la Universidad Pontificia de México, entre otras.


LA INDEPENDENCIA Y LA IGLESIA

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LA

INSPIRACIÓN DEL PADRE

27 de septiembre de 2009, AÑO 15, No. 742

HIDALGO

POR ALBERTO SUÁREZ INDA, ARZOBISPO DE MORELIA

Acabamos de celebrar el 199º aniversario del Grito de Dolores, es decir, del inicio de un movimiento que el cura de aquel pueblo de Guanajuato, Miguel Hidalgo, promovió a favor de una insurrección ante un gobierno considerado por él como tiránico. Es muy interesante conocer el pensamiento y las ideas de este sacerdote que se formó en el Colegio de San Nicolás y que durante diez años fue profesor de teología y también rector de esa institución. Fue reconocido como «hombre doctísimo, uno de los más finos teólogos de esta diócesis» por el doctor Ramón Pérez, canónigo de la Catedral de Valladolid. Durante sus estudios, don Miguel, ciertamente, conoció la doctrina de un famoso teólogo, el jesuita español Francisco Suárez, quien ya a principios del siglo XVII, en su libro Defensa de la fe católica, afirmaba: «La suprema potestad política, en virtud de la misma naturaleza humana y, en consecuencia, por disposición general del mismo autor de esa naturaleza, no reside en un determinado individuo, sino en toda la comunidad, en todo el pueblo, en toda la nación». Y el mismo autor se atrevía a afirmar lo siguiente: «En caso de que el rey legítimo gobierne con tiranía, de suerte que el reino no encuentre más remedio para defenderse que rechazar o deponer al rey, podrá hacerlo la comunidad toda, por pública y común decisión de las poblaciones y de los próceres... a condición de que de ahí no se sigan

mayores males que los causados por la tiranía». En esa época era muy popular un manual de Teología moral y canónica, escrito en castellano por el franciscano español Enrique de Villalobos, que señalaba a propósito de la tiranía: «El rey se ordena para el bien de la república y no al contrario, mayormente que la república dio al rey la autoridad para el buen gobierno de la misma». De manera que, primero como alumno y después como profesor del Colegio de San Nicolás, el padre Hidalgo estaba convencido de la legitimidad de un cambio de gobierno. Siendo párroco de Colima, de San Felipe y de Dolores, siguió leyendo y estudiando. En contacto cercano con la problemática del pueblo, no dejaba de reflexionar en los principios doctrinales. Según el testimonio del mismo canónigo Pérez, «don Miguel argüía con mucho peso, mucho nervio, mucho tino, de manera que yo le tuve de sólido razonar y capaz de hacerse un distinguido hombre de estudios». El señor cura Hidalgo pudo cometer muchos errores, tuvo sin duda fragilidades y faltas morales, pero considerando con objetividad y en el contexto histórico su postura, podemos entender la firmeza de sus convicciones y la autoridad moral con la que influyó en muchos otros sacerdotes de los que fue maestro y compañero, y sobre todo entre la feligresía que lo consideraba pastor celoso y lleno de caridad.

LOS VALORES DE LOS MEXICANOS

27 DE SEPTIEMBRE DE 1821 POR ANTONIO MAZA PEREDA / antoniomaza@att.net.mx

¿Sabe usted qué se celebra en esa fecha? La los para sentirnos bien. Necesitamos que pierdan mayoría de los mexicanos no lo sabemos, ni lo cele- para sentir que somos mejores. Y pienso que a vebramos. Se trata de la fecha en la que, tras once ces ocurre lo contrario; hay «primos del norte» que años de lucha, finalmente se consumó la indepen- necesitan discriminarnos para sentirse mejores. Sí, dencia de México. por supuesto no son mayoría los Podemos discutir qué es lo Celebremos nuestra codependientes en ninguno de que hemos vivido todos estos independencia, nuestros países, pero la aberraaños: ¿Dependencia? ¿Indepención se da, y se da mucho. dencia? ¿Codependencia? ¿Inter- atesorémosla. Pero no Lo que necesitamos vivir es dependencia? Claramente, esto se nos olvide que, entre una sana interdependencia. En parece un mal juego de palabras. este siglo 21 nadie puede vivir aisPero es muy importante definir las naciones, todos lado de los demás. Ningún país cuál es el concepto que más le necesitamos de todos puede ser totalmente indepenconviene a nuestro país. diente. La economía es mundial, Muchos dicen, y en parte es cierto, que nuestra lo es el desarrollo tecnológico, nuestras culturas se independencia no ha sido completa. Seguimos te- entremezclan y enriquecen. Sólo podemos ser verniendo una fuerte dependencia en lo tecnológico, daderamente desarrollados si aprendemos a apoen lo económico, en lo empresarial y en otros temas yarnos y ayudarnos unos a otros. Esto, que es ciermás. Nuestra cultura popular sigue dependiendo to entre países, también lo es en nuestra sociedad, de aportaciones de otras culturas. Vamos, hasta en también lo es en el interior de las familias. lo político podríamos discutir si somos verdaderaSí, celebremos nuestra independencia. Atesomente independientes. rémosla, logremos que sea aún más completa y fuerTambién es cierto que somos codependientes. te. Pero no se nos olvide que, entre las naciones Los somos, en particular, con respecto a los Esta- como entre los individuos y las familias, todos nedos Unidos. Necesitamos demostrar que son ma- cesitamos de todos.

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LA IGLESIA Y LA INDEPENDENCIA DE MÉXICO

MORELOS ESTÁ EN EL CIELO... POR J. JESÚS GARCÍA Y GARCÍA

...e, incongruentemente, la masonería lo enlista entre sus miembros más conspicuos y hasta asigna su nombre a algunas logias (como una que opera en Salvatierra, Gto.) José María Teclo Morelos y Pavón (Valladolid, Michoacán, 30 de septiembre de 1765 - Ecatepec, Estado de México, 22 de diciembre de 1815) fue el genio de la segunda etapa de nuestra guerra de independencia. Tras 24 años de vida más que modesta, entró al seminario de Valladolid, donde se ordenó sacerdote a los 30. Estuvo al frente del doble curato de Carácuaro y Nocupétaro hasta 1811, cuando se incorporó a la lucha armada. Ayudado de lugartenientes que supo elegir entre líderes campiranos, logró conquistar casi todo el sur del país y parte del centro. Su más célebre acción militar es el sitio de Cuautla. Organizó el Congreso de Anáhuac, en el cual presentó sus «Sentimientos de la Nación». El Congreso aprobó (22 de octubre de 1814), en Apatzingán, la primera Constitución de México, cuya vigencia nunca se logró. Luego de varias derrotas, Morelos fue capturado en Tezmalaca y, finalmente, fusilado. El padre Mariano Cuevas, historiador cuasi oficial de la Iglesia en México, dice de Morelos y sus colaboradores: «Hombres de constancia y fe en un ideal, comprendieron que la religión debía ser la base principal y unitaria sobre la cual se alzase el edificio de las leyes para no exponerse con el tiempo a nuevas guerras por motivos religiosos.- Por eso, sin duda, y porque del corazón les nacía, asentaron en el primer capítulo [de la mencionada Constitución] que: ‘La religión católica, apostólica, romana es la única que debe profesar el Estado’. Y no se contentaron aquellos legisladores con que la religión católica fuese la única del Estado, sino que, además, en cuanto a los individuos, sería requisito indispensable el profesar la misma religión si querían ser ciudadanos mexicanos. ‘La calidad de mexicanos [se estipuló] se pierde por crimen de herejía, apostasía y lesa nación. Los transeúntes serán protegidos por la sociedad... con tal que reconozcan la soberanía e independencia de la Nación, y respeten la religión católica, apostólica, romana’». Ni siquiera en cuanto a que Hidalgo haya sido masón se ponen de acuerdo los historiadores de la misma orden. De la supuesta filiación masónica de Morelos no existe la mínima prueba fehaciente. Apenas podría aducirse el hecho muy precario de que haya admitido la cercanía de ciertos individuos sospechosos de ser masones, que más tarde lo fueron de forma abierta. En cambio tenemos la evidencia de que tanto el «Padre de la Patria» como el «Rayo del Sur» murieron en el seno de la Iglesia, con sus pecados sacramentalmente perdonados, sin rechazar el Viático, cosas que repelen quienes mueren «en pie y al orden» (Ocampo, Mújica y Cárdenas, por ejemplo). Nuestro héroe lloró amargamente al escuchar de labios de los inquisidores este inicuo fallo: «Que el Presbítero Don José María Morelos era hereje formal negativo, fautor de herejías, perseguidor y perturbador de la jerarquía eclesiástica, profanador de los Santos Sacramentos, traidor a Dios, al Rey y al Papa, etcétera». Porque eso sí hay que admitirlo: la Inquisición mexicana jugó un lamentable papel en el juicio de que hablamos, ya que, en los estertores de su inevitable desaparición, oficiosamente suplicó a Calleja que le diera intervención en el caso y, habiendo logrado su deseo, desempeñó un rastrero papel al servicio del régimen virreinal, actuando, además, con insidia y saña patentes. «¡Desastroso afán —comenta Cuevas— de mezclar y amalgamar las cosas espirituales con las temporales!». Morelos soportó con resignación la actitud de los inquisidores, perfectamente reconciliado con Dios y no con esa fórmula entelequial del Gran Arquitecto del Universo. ¿Dónde anduvo, si existió, la autenticidad masónica de Morelos?


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LA INDEPENDENCIA Y LA IGLESIA

INDEPENDENCIA SIN CONSUMAR

IGLESIA Y PATRIA

POR WALTER TURNBULL

POR FELIPE ARIZMENDI, OBISPO DE SAN CRISTÓBAL DE LAS CASAS

Cuando el 27 de septiembre de alguien tomó ayer o antier, en EU o en Rusia, y que a 1821 Agustín de Iturbide entra vic- nosotros nos afectan gravemente. Y seguimos sientorioso a la ciudad de México y consuma la guerra do vasallos de la ignorancia, del egoísmo, de la code Independencia, su ejército se hacía llamar «El rrupción, de la ambición, de la deshonestidad, de la Ejército Trigarante», el ejército de las tres garantías, indiferencia, del infantilismo, de la incompetencia, que eran: independencia, religión y unión; el verda- que nos aplastan más que lo que pudo hacerlo algún dero significado de los hermosos colores que hoy día España. ostenta nuestra bandera. Nos deslumbra Benedicto XVI en esa maravilla En nuestro país ocurre un hecho de incontesta- de documento que es la encíclica Caritas in Veritable originalidad: en vez de celebrar y recordar esta te, con que no puede haber progreso donde no hay fecha, preferimos olvidarla y celebrar solamente el ética, donde no hay valores familiares, donde no se inicio. toma en cuenta a Dios. Y resulta que México, a poPara la historia oficial, la razón es que al final de la guerra de independencia sucedió algo lamentable, ya que el mencionado consumador se erigió en emperador, en una sociedad como la nuestra, con una primigenia e ineludible vocación democrática, y con eso (y con la historia oficial) se convirtió en «un an- Entrada triunfal del Ejército Trigarante a la Plaza Mayor de la tihéroe, here- ciudad de México, el 27 de septiembre de 1821 y tras de haber dero de esas corrientes con- recorrido la calle de San Francisco, hoy avenida Madero. Tal servadoras y vez el absurdo renegar de nuestra independencia y de personas reaccionarias, un tipo detes- como Agustín de Iturbide en el fondo se deba a esa corriente table por sus «laicista» que en realidad reniega de esos sagrados valores, de inclinaciones sangrientas y esas garantías: independencia, religión y unión, y sin ellas jamás por corrupto.» nos independizaremos de nada. («historiador»: José N. Iturriaga, en la presentación del libro sobre Agustín de cos años de consumada su Independencia, por azaIturbide de la colección «Charlas de Café con...»). rosas y terribles circunstancias, fue invadido por una Otros habrá que opinen exactamente lo contrario, voluntad antirreligiosa, que después dio en llamarse pero el hecho es que en México no celebramos la «laicismo», de la que nunca pudimos independizarconsumación de la independencia. nos, hasta la fecha. A veces da la impresión de que la independencia Tal vez ese absurdo renegar de nuestra indenunca se hubiera consumado. A lo largo de estos pendencia y de personas como Agustín de Iturbide 200 años siempre han seguido presentes la dictadu- —independientemente de su real desempeño—, en ra, la pobreza, la violencia, la injusticia, la opresión y el fondo se deba a que esa corriente «laicista» en el colonialismo, ya no militar, pero sí comercial e realidad reniega de esos sagrados valores, de esas ideológico. Hoy sufrimos una pavorosa crisis eco- garantías: independencia, religión y unión, y sin ellas nómica y política debido a decisiones fatales que jamás nos independizaremos de nada.

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¡Fiestas patrias! Un aniversario más de la independencia nacional, en vísperas de su bicentenario. Nadie niega que varios sacerdotes encabezaron este proceso libertador, pues el Evangelio no tolera la esclavitud y la explotación; tampoco se niega que importantes jerarquías de la misma Iglesia los descalificaron y excomulgaron, no sólo porque éstas estaban ligadas al gobierno español dominante, sino sobre todo por los crímenes y sacrilegios que los libertadores cometieron y por sus deficiencias morales. Al pedir perdón por estos excesos, no por lograr la independencia, murieron en comunión con la Iglesia. Son dos caras de la misma Iglesia, que manifiestan lo humano y lo divino que lleva en sí, el pecado y la gracia, la generosidad de dar la vida para que otros vivan dignamente, y la defensa de privilegios. Así ha sido, y así es; no podemos ocultarlo. Sin embargo, no por las deficiencias históricas innegables se ha de excluir a la Iglesia de la vida nacional. Somos parte de este país, de su pasado y de su presente. Pretender negar nuestro derecho a participar en el desarrollo integral de nuestro pueblo es querer desconocer que nuestra Iglesia ha sido y es parte de la identidad nacional, con una vocación, a partir de Cristo, de lucha por la verdad y la vida, la santidad y la gracia, la justicia, el amor y la paz. Colaboración entre Iglesia y comunidad política

Sobre nuestra contribución al bien común nacional, dijo el Papa Benedicto XVI al nuevo embajador de México ante la Santa Sede: «Muchos son los pasos que desde diversas instancias de vuestra Nación se están dando para fomentar un orden social más justo y solidario y superar las contrariedades que continúan atenazando al país. En este sentido, merece la pena destacar la atención y el empeño con que las Autoridades de vuestra Patria están encarando cuestiones tan graves como la violencia, el narcotráfico, las desigualdades y la pobreza, que son campo abonado para la delincuencia. Es bien sabido que para una solución eficaz y duradera de esos problemas no son suficientes medidas técnicas o de seguridad. Se requiere una anchura de miras y la eficiente conjunción de esfuerzos, además de propiciar una necesaria renovación moral, la educación de las conciencias y la construcción de una verdadera cultura de la vida. En esta tarea, las Autoridades y las distintas fuerzas de la sociedad mexicana encontrarán siempre la leal cooperación y solidaridad de la Iglesia católica». Sin embargo, advirtió: «La Iglesia católica, a la vez que sostiene e impulsa esta visión positiva del papel de la religión en la sociedad, no desea interferir en la debida autonomía de las instituciones civiles. Ella, fiel al mandato recibido de su divino Fundador, busca alentar las iniciativas que beneficien a la persona humana, promuevan integralmente su dignidad y reconozcan su dimensión espiritual, sabiendo que el mejor servicio que los cristianos pueden prestar a la sociedad es la proclamación del Evangelio, que ilumina una genuina cultura democrática y orienta en la búsqueda del bien común. Se pone así de manifiesto que la Iglesia y la comunidad política están y deben sentirse, aunque por diverso título, al servicio de la vocación personal y social de los mismos hombres». Contribuir al bien común nacional

Todas las religiones, todas las Iglesias, todos los mexicanos, aun los no creyentes, unámonos para construir un país que avance por caminos de libertad, solidaridad y progreso social; que resplandezcan incesantemente la concordia, la fraternidad y la justicia. No nos dividamos más, defendiendo cada quien sus intereses. Unámonos y cada quien aportemos lo mejor de nosotros mismos, a favor del bien común, desde nuestra vocación. Entonces sí, habrá fiesta, habrá libertad, habrá justicia y paz.


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LA INDEPENDENCIA Y LA IGLESIA

27 de septiembre de 2009, AÑO 15, No. 742

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Es innegable: fueron hombres de Iglesia los protagonistas de la gestación y consumación de la independencia de México POR GILBERTO HERNÁNDEZ GARCÍA / gilberto@elobservadorenlinea.com

El próximo año estaremos festejando 200 años del inicio de la lucha por la independencia de México con respecto a la corona española. La celebración ofrece una inmejorable oportunidad para intentar una lectura objetiva, serena y crítica, más allá de cualquier apasionamiento o ideología, de esos momentos cruciales de nuestra historia nacional. Hace unos días, don Alberto Suárez Inda, arzobispo de Morelia y presidente de la Comisión de la Conferencia Episcopal Mexicana para la Celebración del Bicentenario de la Independencia y Centenario de la Revolución, señaló que es necesaria una «revisión y purificación de la memoria histórica en la que se reconozca el papel protagónico que ha tenido la Iglesia católica, pastores y fieles, en el devenir histórico de nuestra nación», a la luz de investigaciones recientes. Para nadie es un secreto que en ciertos momentos y para ciertos personajes, amparados en el escudo del laicismo, la Iglesia llegó a ser vista como el principal obstáculo de la identidad de la soberanía y del desarrollo de la nación y se pensó que su eliminación del escenario público o al menos su marginación y reducción a la esfera privada, traería una mayor afirmación de la identidad de los mexicanos. Son Iglesia los Insurgentes como Iglesia eran los Realistas

La participación de la Iglesia en estos acontecimientos dramáticos que conmemoramos es motivo de juicios contrapuestos, de discusiones a veces enconadas, sin embargo una cosa es innegable, nos guste o no: los hombres de Iglesia y

no sólo los llamados «eclesiásti- te, los van a castigar y el párroco o uno. Y la carrera eclesiástica lleva cos», obispos, sacerdotes, sino los defiende o también es castiga- a quienes optan por ella —en aquél también laicos, miembros por el do; es decir, la gran mayoría de los tiempo como ahora— a un procebautismo del pueblo fiel, fueron sacerdotes no participó, aunque so en donde se forman, se educan, protagonistas en la gestación y en nos imaginamos por las grandes llevando a cabo sus actividades la consumación de la Independen- figuras que hubo una enorme par- primero como vicarios, después como párrocos, etcétera, y hay quiecia; eran Iglesia los insurgentes y ticipación». nes siguen en esa eran Iglesia los reacarrera hasta llegar listas. Es muy comprensible que los obispos, al gobierno y a la Según el arzojerarquía de la Iglebispo de Morelia, promovidos por la Corona Española, se sia». es «muy comprensible, en el contex- opusieran a cualquier intento de independencia; Incidencia del clero to de la época, que pero es significativo que un sector de la los obispos, prácen la Independencia Según Cristina ticamente todos Iglesia, incluidos algunos clérigos, esgrimiera peninsulares, pro- argumentos hasta de tipo teológico para Torales, a los partícipes y líderes de movidos por la Corona Española en defender el movimiento armado cuando se los movimientos emancipadores virtud del patrona«los han identificato regio, se opusie- cerraba la posibilidad de un cambio pacífico do siempre con una ran a cualquier inLa estudiosa señala que pro- ilustración de corte francés, destento de Independencia, pero es muy significativo también que un bablemente haya unos «400 de un conociendo que se dio y existió sector importante de la Iglesia, in- lado y 300 que sí son dirigentes y una ilustración en el mundo hispácluidos algunos clérigos, esgrimie- participan en la guerra, pero esa nico que comprendió Asia, Amériran argumentos aun de tipo teoló- no es la gran mayoría de los sacer- ca y Europa». Y en ese mundo de fin del siglo gico para defender el movimiento dotes y de los religiosos de la Nuearmado cuando se cerraban las po- va España, lo cierto es que el cle- XVIII «las comunidades en esos sibilidades de un cambio pacífico ro, tanto regular como secular, se espacios lograron vincularse a una que, por otro lado, se veía necesa- dividió profundamente en cada visión y un modo de ser ilustrado, que ciertamente no atentó o no rio por el creciente desequilibrio convento, en cada diócesis». desarrolló un pensamiento que social, la marginación de los naci¿Alto clero versus bajo clero? atentara contra la fe católica, que dos acá y la inequidad injusta». Durante mucho tiempo se pro- no se desarrolló una ilustración En este sentido, la investigadora Guadalupe Jiménez Codina- pagó la imagen de la iglesia cuya centrada en el pensamiento filosóch apunta que, durante la guerra jerarquía eclesiástica está vincula- fico, sino fue una ilustración más de Independencia, «hay sacerdo- da con el poder y con la inquisi- pragmática, interesada en una tes, religiosos y legos de tres ti- ción, por un lado; y por otro, la de transformación a partir de la adappos: unos son pro-realistas, otros aquellos curas que son reconoci- tación», asegura la experta. Torales Pacheco señala que pro-insurgentes, pero la gran ma- dos como héroes de la Indepenyoría no es ni uno ni otro, que no dencia, nombrados como «el bajo dentro de este grupo de intelectuales ilustrados sobresalen los saben qué hacer en esa situación clero». La doctora Cristina Torales Pa- clérigos, tanto regulares como sedifícil; por un lado, está su feligresía que a veces es atacada por in- checo, experta en historia virreinal, culares que, luego, la histografía surgentes y el propio párroco se es contundente al afirmar que debe de principios del siglo XX, imbuitiene que esconder, o a veces [la quitarse del discurso historiográ- da por el positivismo, dejó fuera feligresía es atacada] por realistas fico «la idea de un bajo clero y de de la lista de los próceres de la Iny si su feligresía ha sido insurgen- un alto clero, es decir, el clero es dependencia.

La investigadora sostiene que «recuperando a nuestros ilustrados podemos comprender de una manera más puntual la incidencia del clero en el movimiento independentista, que nos llevó a la creación de una nación; porque estos ilustrados tienen una actividad no sólo como inspiradores y partícipes en este movimiento de Hidalgo, que podíamos identificar en el año 1810-1811, sino que estuvieron presentes en lo que podría llamarse como ‘guerra de conciencias’, aquellos debates que se desarrollaron a través de la folletería, el recurso de la imprenta, para lograr en las conciencias de los novohispanos la construcción de una nación». Superar la confrontación, favorecer la reconciliación

En concreto, la Independencia nacional y la Revolución Mexicana son hechos complejos que fácilmente dan pie a la polémica. En su carta colectiva del año 2000, los obispos mexicanos afirmaron que «para superar la permanente tentación de la confrontación y la violencia que nos ha marcado en algunos momentos de nuestra historia y para abrir caminos nuevos en los que todos podamos participar para construir el futuro de la nación, es necesario crear espacios de encuentro, de diálogo y de reflexión en los que, partiendo de la realidad y de la identidad de nuestra nación, debemos revisar qué es lo que nos une como mexicanos, cuáles son nuestros referentes comunes y donde están los principales problemas que nos han contrapuesto, de manera que podamos encontrar los caminos para crecer en un clima de reconciliación, de justicia y de paz».

MAR ADENTRO

EL SIGNIFICADO DE LOS COLORES DE NUESTRA BANDERA POR FRANCISCO SÁENZ MUÑOZ / fsaenzmunoz@yahoo.com.mx

«El verde es la Independencia, el blanco es la religión católica y el rojo es la unión de todos» Bandera del Ejército Trigarante Los colores de nuestra bandera nacional no son fruto del azar, de la estética o de una poesía; el blanco, el verde y el rojo simbolizaron un proyecto de nación que cristalizó con la consumación de la independencia de México de forma pacífica. El Plan de Iguala

Agustín de Iturbide comprendió que la Independencia de México «sólo se lograría si los militares insurgentes se aliaran con las fuerzas que militamos bajo las órdenes del Rey». Así de simple y así de complejo. ¿Cómo lograr la unidad después de una década de luchas entre insurgentes y realistas en todo el territorio? Fue así que Agustín de Iturbide y Vicente Guerrero —quienes eran soldados enemigos irreconciliables— pro-

clamaron un pronunciamiento político el 24 de febrero de 1821 en la ciudad de Iguala, en Guerrero, en el que se declaraba la independencia de México bajo tres principios fundamentales: establecer la independencia de México de parte de España, establecer la religión católica como principio activo de la unidad nacional y establecer la unión de todos los grupos sociales. El ejército trigarante y la bandera

Los tres principios del Plan de Iguala —Religión, Independencia y Unión— se convertirían en las «Tres Garantías» que promovería el ejército para apoyar a un nuevo gobierno; por esa razón se le llamó el «Ejército Trigarante», que siguió combatiendo contra las tropas realistas (españolas) que se rehusaban a aceptar la Independencia de México. Estas batallas continuaron

hasta agosto de 1821 cuando Iturbide, junto con Juan O’ Donojú, firmaron los Tratados de Córdoba en los que se reconoce a la Nueva España como un imperio independiente. La bandera del ejército trigarante tenía tres franjas. La primera franja, empezando por la parte superior, era blanca y simbolizaba la pureza de la religión católica; la segunda era verde y simbolizaba el ideal de independencia política de México, no sólo con relación a España, sino también de toda otra nación; la tercera era roja y representaba el ideal de la unión entre los indios, mestizos, criollos y españoles residentes en México y, en general, entre cuantos constituían la población mexicana; las estrellas representaban las tres garantías y la voluntad de cumplirlas. Finalmente, el 27 de septiembre de 1821, el Ejército Trigarante con Iturbide al frente, entra a la ciudad de México de forma pacífica y al día siguiente se firma el acta de Independencia. Así se daba por concluida esta gesta histórica iniciada en 1810.


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LA INDEPENDENCIA Y LA IGLESIA

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Hidalgo y Morelos fallecieron como sacerdotes Aunque fueron excomulgados, los dos se reconciliaron con la Iglesia y se confesaron antes de morir REDACCIÓN DE EL OBSERVADOR

La propuesta no es nueva. Sin embargo, en vísperas del Bicentenario de la Independencia de México, empezó a sonar con mayor insistencia. Como en otros tiempos otras voces, algunos diputados pretendían solicitar al Vaticano que levantara la excomunión de Hidalgo y Morelos. En este contexto, el director del Archivo Histórico del Arzobispado de México, Gustavo Watson Marrón, presentó los resultados de una ardua investigación que disipa las dudas: Hidalgo y Morelos

no murieron excomulgados, sino que fallecieron en el seno de la Iglesia y como sacerdotes. Sí fueron excomulgados pero se reconciliaron antes de morir

El padre Watson Marrón mencionó que en 1953 el arzobispo de México, Luis María Martínez, formó una comisión que determinó que la excomunión de Miguel Hidalgo fue válida. Hidalgo comenzó la lucha por la independencia de México el 16 de septiembre de 1810, y el día 24 de ese mes el obis-

po electo de Michoacán Manuel Abad y Queipo promulgó el edicto que declaraba que Hidalgo había incurrido en excomunión. El motivo fue «por haber atentado contra la persona y libertad del sacristán de Dolores, del cura de Chamacuero, y de varios religiosos del convento del Carmen de Celaya, aprisionándolos y manteniéndolos arrestados». Al haber hecho esto iba contra el canon 15 del Concilio II de Letrán, del año 1138, que dice así: «Si alguno, persuadido por el diablo, comete el sacrilegio de poner manos violentas en la persona de un clérigo o de un monje, quede atado con el lazo del anatema [excomunión] y ningún obispo pueda absolverlo, si no es en peligro de muerte, hasta que se presente a la Sede Apostólica y cumpla lo que se le mande». Sin embargo, el Padre de la patria no murió excomulgado, «pues consta en las actas de su proceso que se confesó antes de morir. El 29 de julio de 1811, en Chihuahua, luego de ser condenado a ser pasado por las armas y a la confiscación de sus bienes, ‘enseguida se le llamó a un confesor, a fin de que se preparase a morir cristianamente’», señaló el padre Watson. Otra de las pruebas de que Miguel Hidalgo

no murió en la excomunión es que fue enterrado en terreno eclesiástico, acción que en ese tiempo jamás se hubiera hecho con un excomulgado. «Las actas del proceso nos dicen que el 30 de julio de 1811 Hidalgo, luego que fue pasado por las armas ‘y habiéndose separado la cabeza del cuerpo [...]; se dio después sepultura a su cadáver, por la santa y venerable hermandad de la orden de penitencia de nuestro seráfico padre San Francisco, en la capilla de San Antonio del propio convento [en Chihuahua]’». El caso de José María Morelos en este sentido es similar. Él también fue excomulgado por Abad y Queipo el 22 de julio de 1814, pero igual que Hidalgo, se reconcilió plenamente con la Iglesia, como dice el historiador de esa época don Lucas Alamán: «Fueron llamados entonces el cura Guerra y otros eclesiásticos para disponerlo a morir, aunque ya lo estaba desde que había tomado ejercicios [espirituales] [...] el 22 [de diciembre de 1815] a las seis de la mañana, Concha lo hizo poner en un coche con el P. Salazar y un oficial, escoltándolo la división de su mando y tomaron el camino del santuario de Guadalupe: Morelos iba rezando diversas oraciones y en especial los salmos Miserere y De profundis, que sabía de memoria, y su fervor se encendía a cada plazuela que atravesaban de las varias que hay en el tránsito, creyendo que en alguna de ellas iba a ejecutarse la sentencia, y manifestaba mucho deseo de padecer en este mundo temeroso de las penas del purgatorio, aunque confiaba en la misericordia de Dios, que sus pecados habían sido perdonados». Por tanto, habiendo muerto Hidalgo y Morelos en plena comunión con la Iglesia; y habiendo honrado la Iglesia a dichos héroes desde la consumación de la independencia, no hay razón para pedir que se les levante la excomunión. Esto ya sucedió el día que se confesaron antes de morir.

Degradación y excomunión, ¿son lo mismo?

El director del Archivo Histórico del Arzobispado de México explicó que la excomunión «es una pena eclesiástica por medio de la cual un bautizado queda fuera de la comunión con la Iglesia y se cae en ella no por una arbitrariedad de alguna autoridad religiosa sino por faltar a alguna ley canónica que conlleva a esa pena». Añadió el padre Gustavo Watson Marrón que «un excomulgado, a principios del siglo XIX no podía recibir la eucaristía ni ser sepultado en terreno sagrado; si era sacerdote no podía celebrar los sacramentos. Sin embargo, la iglesia ha puesto los medios para que un individuo pueda recibir el perdón, como el caso de alguien en peligro de muerte que se confiesa de sus pecados con un sacerdote, inmediatamente se le levanta toda excomunión y cualquier otra censura». En ese tenor, el padre Watson asegura que «hay muchas personas que confunden excomunión y degradación; piensan que es lo mismo cuando son dos cosas totalmente distintas». De acuerdo con la sentencia de degradación del proceso efectuado contra Morelos, ésta consiste en la privación de beneficios, oficios y ejercicio del orden. «El ritual prescrito por el pontifical romano indicaba que se quitaran al clérigo las vestiduras sacerdotales. Durante el Virreinato de la Nueva España, esta ceremonia se realizó en contadas ocasiones, entre ellas con Hidalgo y Morelos. Era un rito que venía desde el Medievo y fue desapareciendo a lo largo del siglo XIX», dice el director del archivo. Sin embargo, Gustavo Watson destacó que el carácter sacerdotal no se puede perder por ningún tipo de ceremonia, sino que permanece eternamente. «La conclusión es que, a pesar de la degradación, Hidalgo y Morelos murieron siendo sacerdotes de la Iglesia católica».


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CULTURA

CON PERMISO

EN LUGAR SEGURO POR MIGUEL ARANGUREN / www.miguelaranguren.com

Leer es una afición que reparte muchos beneficios. Uno de ellos es el de vincular un tiempo de especial felicidad a la lectura de una buena novela. Siguiendo el hilo, este verano ha estado condicionado por En lugar seguro, obra maestra de la literatura norteamericana de la segunda mitad del siglo XX, que en España sólo se ha atrevido a publicar Libros del Asteroide, una editorial ajena al capricho de las modas que en estos momentos infesta las librerías, grandes superficies y tiendas de todo a cien con el aberrante mundo de Larsson, repleto de asesinos neonazis expertos en violaciones y otras lindezas que el sueco describe con la naturalidad de quien se toma el aperitivo. Hay algunos pasajes en la obra de Wallace Stegner que resultan que ni pintados para ahondar en lo que separa las tendencias que deciden los mercachifles de la literatura y el auténtico arte literario. En lugar seguro narra la amistad entre dos matrimonios cuyos esposos se dedican a la enseñanza universitaria y Me gusta la tesis a escribir, con la dique plantea En ferencia de que los lugar seguro. Tal unos tienen mucho dinero y los otros vivez resulte más ven con lo puesto, lo fácil recrearse en el que no es un impedimento para que el lodo de Los cariño que los cuatro se profesan se hombres que no acrisole con todo lo amaban a las que comparten: limujeres. Pero al bros, conversaciones, viajes, descanterminar de leer a sos, dificultades, enLarsson el corazón fermedades… A lo largo de casi rezuma una cuatrocientas págiamargura que nas, Stegner hace contrasta la luz que una semblanza completa de esa amistad queda después de que la muerte de una de las esposas está leer a Stenger. a punto de poner en suspenso. Algunos de los capítulos más sabrosos suceden en Florencia. Larry, el marido narrador, asume que se encuentra en una especie de paraíso del que tiene que aprovechar hasta la última gota. Ante las bellezas arquitectónicas, pictóricas, escultóricas y hasta musicales que encuentra en la capital del Renacimiento, reflexiona sobre la común tendencia que tenemos a menospreciar lo bello y lo bueno, como si sólo el pecado, la fealdad, el horror fuesen dignos de captar la atención de los espectadores. Y es allí donde concluye que los artistas deben ponerse al servicio de lo excelso, para que la humanidad pueda acercarse, a través de sus obras, a la Verdad. Me gusta la tesis que plantea En lugar seguro. Tal vez resulte más fácil y hasta más cómodo recrearse en el lodo de Los hombres que no amaban a las mujeres. Sin embargo, al terminar cada uno de los volúmenes de la trilogía de Larsson, el corazón rezuma una amargura gris que contrasta la luz que se nos queda después de acabar con las páginas de Stenger.

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El Observador

Los caminos de ciencia y religión son complementarios En 2009 se cumplen 400 años de Galileo y 200 años del nacimiento de Darwin REDACCIÓN DE EL OBSERVADOR

«Por ignorancia o prejuicio, se han presentado signos de intolerancia entre ciencia y religión, pero es momento de aprender nuevos ámbitos de diálogo para que haya complementariedad», sostuvo el doctor en filosofía, Rodrigo Guerra, director del Centro de Investigación Social Avanzada (CISAV), durante el coloquio «Ciencia y religión», celebrado el 11 de septiembre en Querétaro al cumplirse 400 años de Galileo y 200 años del nacimiento de Charles Darwin. «Galileo Galilei —dijo el doctor Guerra— hizo una importante contribución a la construcción del conocimiento científico. Sin embargo, existe toda una leyenda que se ha escrito al margen de la historia en la que se dice que la Iglesia católica lo reprimió impidiendo que la astronomía avanzara».

Relectura del «caso Galileo»

En el coloquio, Juan José Blázquez, filósofo de la Universidad Católica de Lubín, Juan Pablo II, Polonia, durante su conferencia magistral «El caso Galileo en el siglo XXI», dijo que el llamado «padre de la ciencia moderna» ha sido utilizado como prueba de que la Iglesia es oscurantista. Hace 400 años Galileo, utilizando diseños de holandeses, construyó su propio telescopio y apoyó la teoría de Copérnico. Sin embargo, no fue por apoyar la teoría copernicana, sino por «desobediencia», que Galileo fue condenado por la Iglesia a la reclusión en una «cárcel», que en su caso particular no fue otra cosa que una «residencia».

Este caso fue esgrimido como prueba del conflicto entre ciencia y religión, del «oscurantismo», de la «confabulación», de que «el fanatismo se imponía por encima de la razón», pero lo cierto es que Galileo, como científico, reconoció los límites de sus propios descubrimientos. La Iglesia, a través de comisiones papales, también ha reconocido al gran sabio que era Galileo y actualmente su estatua se encuentra a la entrada de la Academia Pontificia de las Ciencias. En los últimos años se ha restablecido el diálogo entre ciencia y religión, y es necesario un trabajo de interdisciplinariedad, de comunidad, entre ambas.

Teoría de la evolución

En el caso de Darwin, particularmente los Papas Juan Pablo II y Benedicto XVI han mostrado que todo creyente en Cristo puede sostener la teoría de la evolución «porque las creencias y los datos de la ciencia no son contradictorios, sino que caminan en ámbitos distintos». Para este tema, Alexandre de Pomposo, doctor en ciencias físicas de la Universidad Libre de Bruselas, ofreció la conferencia magistral «La actualidad de la Evolución de las especies, de Charles Darwin». El doctor Guerra explicó que «ni siempre los científicos han hecho ciencia, ni siempre los teólogos han actuado conforme la fe, pues la condición humana frágil se mezcla con interese teológicos, políticos, sociales, etcétera», por lo que se requiere que ambas caminen de la mano.

EN LA CALLE

CARIDAD

ECONÓMICA

POR FERNANDO RIVERA BARROSO

Desde hace mucho tiempo, algunos piensan que desde que se inventó el sistema capitalista y se fijaron sus reglas de juego, la caridad en la economía fue arrojada al bote de la basura. Hacer caridad en los negocios se consideró como una incongruencia. Hacer negocios es hacer dinero, no regalarlo. Estos «dogmas» de los negocios, estas «verdades absolutas» de la economía están siendo cuestionadas por la realidad económica y social. La crisis económica global surgió precisamente por la «frialdad» de los economistas, o, mejor aún, la insensatez de los poderosos conductores del capitalismo inhumano; aquellos que sin «sentimientos» movieron sus capitales hacia donde se podría ganar más, aunque dejaran en bancarrota a miles de personas que veían trasladar capitales especuladores al simple teclear de una computadora. Obviamente, en el entorno crematístico (que sólo tiene interés por el dinero) del final del siglo XX y principios del XXI, la mera idea de actuar caritativamente en el manejo de la economía y de los negocios resultaba una idea torpe, deleznable. Sorpresivamente están sucediendo cosas realmente novedosas. Asistí a un evento organizado por la Secretaría de Economía en el que se analizó el libro titulado «Padre rico, padre pobre», del autor hawaiano Robert Kiyosaki. Para reafirmar las ideas económicas del autor, utilizamos un «juego de negocios» electrónico en el que los «inversionistas» debían obtener la mayor utilidad posible. Me llevé grata sorpresa al analizar el libro de Kiyosaki y encontrar en él la afirmación de que, en los negocios, «la caridad reditúa». Así como lo estás leyendo, amigo lector. Uno de los más afamados escritores de libros para hacer negocios dice que, en los negocios, la caridad reditúa; afirma Kiyosaki que al donar dinero sin esperar retribución se crea alrededor del donante un ambiente de honorabilidad eficaz y productiva.

Esta «loca» idea fue curiosamente ratificada en el juego electrónico de negocio. Los participantes recibimos un pequeño capital inicial que debíamos acrecentar jugando con las «oportunidades» que, aleatoriamente, nos presentaba el programa de la computadora que organizaba el juego. En ocasiones el juego ofrecía la posibilidad de «gastar» una parte del efectivo en «caridad» (el programa electrónico usa expresamente el término inglés: charity); me llamó mucho la atención que el programa electrónico otorga una pequeña ventaja en el juego a quienes optan por «hacer caridad» aunque se retrase una inversión productiva. La experiencia que Kiyosaki quiere transmitir es que los inversionistas y negociantes que hacen «caridad», al mismo tiempo que realizan negocios e inversiones, obtienen una visión más eficaz del entorno social en que se desempeñan y son más asertivos en sus decisiones. Benedicto XVI1 no tuvo que jugar el jueguito electrónico para decir que «..si el mercado se rige únicamente por el principio de la equivalencia del valor de los bienes que se intercambian, no llega a producir la cohesión social que necesita para su buen funcionamiento. Sin formas internas de solidaridad y de confianza recíproca, el mercado no puede cumplir plenamente su propia función económica». «El gran desafío que tenemos, …es mostrar, tanto en el orden de las ideas como en el de los comportamientos, que no sólo no se puede olvidar o debilitar los principios tradicionales de la ética social, como la transparencia, la honradez y la responsabilidad, sino que en las relaciones mercantiles el principio de gratuidad y la lógica del don, como expresiones de fraternidad, pueden y deben tener espacio en la actividad económica ordinaria». De verdad la Doctrina Social de la Iglesia está al día, y de verdad este día se ilumina con la Doctrina Social de la Iglesia. 1

Citas tomadas del punto 34 de la encíclica Caritas in veritate.


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PALABRAS

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ENSAYOS CRISTIANOS

PUESTAS DE SOL (EXTRACTOS DE MI DIARIO) POR EL PADRE JUAN JESÚS PRIEGO / San Luis Potosí

24 de agosto, 2009. Al Principito le gustaban las puestas de sol. «¿Sabes? —confesó una vez—, cuando se está tan triste le gustan a uno las puestas de sol». Un día, desde su lejano planeta —el asteroide B 612—, el Principito vio ponerse el sol cuarenta y tres veces sin moverse de su silla. ¿Tan triste estaba aquella vez? ¿Tan solo se sentía en su pequeño universo? Puesto que nadie verá nunca este diario —eso espero—, lo confesaré abiertamente: cada que leo ciertos pasajes de este libro maravilloso los ojos se me humedecen y la mirada se me vuelve nebulosa. A donde quiera que voy cargo siempre un ejemplar de El Principito. A Roma, cuando fui a estudiar, me lo llevé, y en España estuvo siempre conmigo. Pero no acepto otra versión que la publicada por Porrúa. Esta traducción, si bien se adapta poco a mi bolsillo a causa de su formato, por la ternura que la traductora supo conservar del original francés, es la que mejor se adapta a mi corazón. Las otras traducciones me han parecido siempre frías y, por lo tanto, mal hechas. ¿Qué diría el Principito al sol? «¡Ponte otra vez!». Y el sol se ponía para este niño solitario que lo saludaba desde el asteroide B 612. «¡Ponte otra vez!». Porque nada hay más hermoso ni más triste que la luz apagada del crepúsculo. ¡Cuarenta y tres veces! «¡Ponte otra vez, ponte otra vez!». Después de todo, el Principito era un niño, y a los niños les gusta la repetición. Cuéntales un chiste y te pedirán que se los vuelvas a contar. Dirán, emocionados: «¡Otra vez, otra vez!». Para un niño, una vez es poco. Él quiere siempre más y, de preferencia, lo mismo. Cárgalo, dale vueltas, juega con él, y, cuando te canses y lo dejes donde estaba, escucharás que te dice: «¡Otra vez!». ¡Con los pequeños no hay remedio! En cambio, los mayores… Los mayores, cuando decimos: «¡Otra vez!», lo hacemos casi siempre con impaciencia o resignación. No gritamos entusiasmados, sino que preguntamos escépticos: «¿Otra vez?». Los mayores se

distinguen de los niños en que éstos disfrutan la repetición casi con la misma intensidad con que aquéllos la detestan. ¿Y si Dios, después de todo, tuviera un espíritu de niño? ¿Y si a él también le gustaran las puestas de sol, la luz grisácea del crepúsculo? Eso es lo que sugiere Gilbert K. Chesterton (1874-1936), el gran polemista inglés, en una de sus páginas más bellas: «Los niños —escribió en Ortodoxia— rebosan vitalidad por ser espíritus libres y altivos, de ahí que quieran las cosas repetidas y sin cambios. Siempre dirán: «¡Hazlo otra vez!»; y el adulto vuelve a hacerlo aproximadamente hasta

que se siente morir. Porque la gente grande no es suficientemente fuerte como para regocijarse en la monotonía. Pero tal vez Dios sea lo bastante fuerte para regocijarse en ella. Es posible que Dios diga al sol cada mañana: «¡Hazlo otra vez!», y que cada noche diga a la luna: «¡Hazlo otra vez!». «Puede que todas las margaritas sean iguales no por una necesidad automática; puede que Dios haga separadamente cada margarita y que nunca se haya cansado de hacerlas iguales. Puede que Él tenga el eterno instinto de la infancia; porque pecamos y envejecemos, pero nuestro Padre es más joven que nosotros». En otro de sus escritos —ahora se trata de su ensayo Sobre las hadas— Chesterton volvió al asunto de la repetición, tan propia de los espíritus infantiles, y dijo esta vez así: «La mera repetición de las cosas más me hace verlas

misteriosas que racionales. El materialismo que domina la mente moderna se funda, en resumidas cuentas, sobre una hipótesis que a la postre resulta falsa. Se supone generalmente que todo lo que se repite está muerto». Sin embargo, la verdad es lo contrario: uno envejece cuando no quiere más sol, ni más luna, ni más crepúsculos: cuando ya no quiere repeticiones, cuando ya no quiere más, cuando ya no quiere nada. El rey Berenguer, en la pieza de Ionesco, conversa con Julieta, la criada del palacio, que no deja de quejarse de la dura faena: «Julieta: Estoy cansada, cansada, cansada. «El rey: Después se descansa. Es bueno. «Julieta: No tengo tiempo de descansar. «El rey: Puedes esperar que lo tendrás... Echas a andar, tomas una cesta, vas a hacer las compras. Sacas el portamonedas, pagas, te dan el vuelto. En el mercado hay alimentos de todos los colores: lechugas verdes, cerezas rojas, uvas doradas, berenjenas violetas, ¡todo el arcoiris! Extraordinario, increíble, un cuento de hadas. «Julieta: Después vuelvo por el mismo camino. «El rey: ¡Dos veces al día por el mismo camino! ¡El cielo encima! Puedes mirarlo dos veces al día. Respiras. No piensas en ello pero respiras. Piensa en ello. Recuérdalo. Estoy seguro de que no prestas atención. Es un milagro». Pero, ay, el rey se muere: ya no habrá para él una segunda oportunidad, pues está a punto de realizar ese acto que no admite repeticiones y que sólo acaece una vez en la vida de los hombres: la muerte. Sí, la repetición es vida, ahora lo sabe el rey, pero es ya demasiado tarde. Me pregunto, pues, a mí mismo: «¿Quieres conservarte joven de alma, quieres conservar las ganas de vivir?». Entonces di: ¡Otra vez, otra vez! ¡Otro día, otra tarde!, como si fuera la primera vez que asistieras al espectáculo del mundo, como si no supieras qué es el sol ni qué es la vida, y quisieras descubrirlo. Mientras seas capaz de decir: ¡Otra vez, otra vez!, como el Principito, no todo estará perdido.

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MEDIOS DE COMUNICACIÓN EN LA RED

¿Dónde hay Misa? El 16 de abril del 2006 la arquidiócesis de Monterrey lanzó un portal dinámico con la intención de dar a la comunidad una herramienta de búsqueda e información de parroquias. Tres años después, con una afluencia en el mes de agosto de 8,325 visitas, el portal dondehaymisa.com es asumido como un proyecto RIIAL México de la Conferencia del Episcopado Mexicano. El cardenal Francisco Robles Ortega, arzobispo de Monterrey, ha puesto los recursos humanos y técnicos con los que cuenta el departamento de sistemas de su arquidiócesis a disposición de toda la Iglesia en México para este proyecto. El padre Leopoldo García Martínez, coordinador del Departamento de Sistemas de la Arquidiócesis de Monterrey (SITEC), señaló que este último año el sitio web se ha expandido a ocho diócesis: Piedras Negras, Mexicali, Saltillo, Tampico, Tijuana, Toluca y Torreón; y que están en proceso de integración las diócesis de Matamoros, Texcoco, Querétaro y la prelatura Cancún-Chetumal. Es una buena herramienta que, si es asumida por las arquidiócesis, diócesis y prelaturas de nuestro país, y se unen al proyecto, tendríamos una gran base de datos al servicio de todos, añadió. En cuestión de implementación; comentó que la plataforma es gratuita, muy amigable, es muy fácil de usar. Lo que se solicita es una carta de responsabilidad; ya que cada Diócesis, de manera personal, administra sus datos, ya que si existen cambios en los sacerdotes o en los servicios en general será más fácil hacerlo desde su lugar de origen. Lo ideal es que sea manejado por los departamentos de sistemas, comunicación o la misma cancillería. Además, este portal puede ser, para las Diócesis, la referencia de sus parroquias en sus sitios webs institucionales.

27 de septiembre de 2009, AÑO 15, No. 742

El Observador

El cine, al rescate de los valores morales POR MARÍA VELÁZQUEZ DORANTES / mvdorantes@yahoo.com.mx

Los medios de comunicación pueden aportar mucho a la construcción de valores dentro de la sociedad. La sociedad crece más a medida que el cine puede crear un lenguaje de valores compartidos, como son la vida, la bondad, la belleza, la honestidad, etc. Un milagro para Lorenzo (El aceite de Lorenzo, 1992)

sus piernas y brazos van quedándose sin fuerza y, en poco tiempo, su cuerpo está siendo afectado por una parálisis. Los médicos le diagnostican una ALD (adrenoleucodistrofia), enfermedad poco corriente e incurable, y dan al pequeño un año de vida. Augusto y Micaela, sus padres, se niegan a aceptarlo y comienzan una terrible lucha contra el tiempo y contra la medicina convencional, una lucha que demostrará que, si realmente lo desean, todos son capaces de hacer un milagro.

el momento de reencontrarse con ella, mientras se consuela con sus primos y compañeros. Simón Birch (1998)

Ponette (1996)

Ponette es una niña de cuatro años que pierde a su madre en un accidente de automóvil. Incapaz de resignarse, aguarda

Lorenzo es un niño encantador y lleno de vida; sus padres se encuentran muy orgullosos de él. Pero la felicidad de la familia se verá truncada cuando Lorenzo empieza a perder progresivamente la audición en ambos oídos; también

Dos jóvenes. Una amistad. Simón tiene una enfermedad degenerativa, que se manifiesta en su diminuto tamaño; sus padres, desilusionados con él, le ignoran. Joe vive con su madre soltera, Rebecca, que muestra también una solicitud maternal por Simón. Aparte de las preocupaciones propias de dos adolescentes, cada uno está marcado por su tema. El de Simon, la convicción de que su enfermedad y limitaciones se deben a que Dios ha pensado algo muy especial para él y Joe tiene la fijación de averiguar quién es su padre.

Fuera del mundo (1999)

Sor Caterina atraviesa a toda velocidad un parque. A un tipo que andaba haciendo footing le viene como llovida del cielo. Pues se ha encontrado a un recién nacido abandonado. La monja, a la que quedan pocos días para hacer votos perpetuos, se ocupa de la criatura. A la vez que desea encontrar a los padres del niño, no da aviso sin más a la policía, despiertan también sus sentimientos maternales, a los que ha renunciado para seguir su vocación. Dando vueltas al paso trascendental que le toca dar en breve, decide averiguar algo del bebé, aprovechando la nota de una tintorería que tenía la ropa del niño.


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AÑO SACERDOTAL

27 de septiembre de 2009, AÑO 15, No. 742

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Cuestionario de «estima sacerdotal» Propuesto por el obispo de Palencia, monseñor José Ignacio Munilla Con motivo del año sacerdotal, convocado por Benedicto XVI, monseñor José Ignacio Munilla, obispo de Palencia (España), ha presentado un cuestionario de «estima sacerdotal» que sirve para valorar el aprecio por los presbíteros. «Algunos han podido pensar equivocadamente que un Año Jubilar Sacerdotal es una cuestión interna del ámbito clerical. ¡Ni mucho menos!», opina el obispo. «En realidad —añade—, cuando alguien se acerca a un sacerdote con verdadero deseo de encontrar a Dios, está contribuyendo, sin darse cuenta, a la fidelidad de ese sacerdote y a la promoción de las vocaciones sacerdotales». «¿Valoramos el sacerdocio y queremos a nuestros sacerdotes?», pregunta el prelado. Para responder a esta pregunta, «con un poco de humor», pero también bastante profundidad, el obispo presenta esta autoevaluación

3.- Cuando entre tus amistades escuchas comentarios anticlericales... a) He seguido la corriente, para no quedar mal. b) Me he hecho el sordo, como si estuviese en otra cosa. c) He dicho lo que pensaba, dando testimonio de mi fe.

4.- En un sacerdote veo... a) Una «reliquia» del pasado. b) Un «profesional» de la religión. c) Un ministro de Dios; «otro Cristo» entre nosotros.

5.- ¿Cuántas veces has invitado al párroco a tu casa? a) Al cura se le llama sólo cuando ha muerto alguien. b) Cuando está la abuela con nosotros; suele traer la Comunión. c) Varias veces... Me encantó cuando nos relató en una sobremesa la historia de su vocación.

6.- Cuando oyes a un sacerdote predicar... a) Le atiendo dependiendo de sus cualidades oratorias. b) Le escucho si el tema del que habla me resulta interesante. c) Veo en él un instrumento por el que Dios me habla.

7.- Cuando se hace una colecta en favor de los seminarios... 1.- ¿Has rezado últimamente por tu párroco, por tu obispo o por el Papa? a) Ni siquiera sé cómo se llaman. b) En la Misa ya se suele pedir por ellos, y yo me sumo a esa petición. c) Lo hago todos los días en mi oración personal.

a) Los curas están siempre pidiendo. b) ¡Se pide para tantas cosas! ¡Una más! c) Colaboro gustosamente porque pienso que ninguna vocación debería frustrarse por falta de medios económicos.

8.- Cuando veo un sacerdote anciano en la Iglesia o por la calle...

2.- ¿Has abierto tu conciencia a un sacerdote, confiando en que pueda ayudarte en tus problemas?

a) Me viene a la cabeza que la Iglesia está de capa caída. b) Lo importante es que diga la Misa rapidito. c) Doy gracias a Dios por su fidelidad y por todo el bien que haya podido hacer.

a) Cada uno tiene que solucionar sus problemas. b) «Cuatro ojos ven más que dos»... Siempre es conveniente escuchar y acoger los consejos de quien pueda ayudarnos. c) La mayor ayuda que he recibido de un sacerdote ha sido cuando sus consejos venían unidos al perdón de Dios en el sacramento de la Confesión.

9.- Cuando veo un sacerdote joven en el altar... a) Desconfío de su inexperiencia. ¿Qué me va a decir a mí? b) Le observo a ver cómo lo hace, y le «califico».

c) Doy gloria a Dios por su vocación y le encomiendo intensamente.

10.- ¿Cómo reaccionarías si tu hijo te dijese que quiere ser sacerdote? a) Le preguntaría a ver si se ha vuelto loco, y le recordaría que tenemos que conservar el apellido. b) Le pediría que lo pensase bien y que primero haga una carrera universitaria. c) Me llevaría una de las alegrías más grandes de mi vida, y le apoyaría plenamente.

11.- ¿Le has planteado a algún niño, adolescente, o joven, la posibilidad de ser sacerdote el día de mañana? a) Yo no me meto en líos. Allá cada uno con su vida. b) Soy de la opinión de que hay que valorar todas las vocaciones, aunque sean diferentes a la nuestra. c) Sí que me he fijado en alguien concreto, y rezo por él... Un día de estos se lo «dejaré caer».

12.- ¿Qué piensas de la expresión del Santo Cura de Ars: «El sacerdote es el amor del Corazón de Jesús»? a) Me parece un espiritualismo desencarnado. b) Pienso que eso sólo se podría decir de algún cura santo. c) Creo que es exactamente así, aunque «lleven este tesoro en vasijas de barro» (2 Co 4, 7).

Evaluemos qué tal te ha ido:  Si la letra «a» aparece en la mayoría de tus respuestas..., me sorprende que este cuestionario haya llegado a tus manos; pero le doy gracias a Dios de que así haya sido, para poder decirte, como sacerdote que soy, que Dios te quiere con locura y que espera de ti una respuesta de amor.  Si a la mayoría de las preguntas has respondido con la «b», me gustaría decirte que no estás disfrutando de los tesoros que Dios te ofrece por medio del sacerdocio.  Pero si la letra «c» es la tuya... entonces te digo que no dejes de rogar a Dios por la santificación de los sacerdotes y por el aumento de vocaciones sacerdotales, porque estoy segurísimo de que a ti Dios te va a escuchar.


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CRÓNICA

27 de septiembre de 2009, AÑO 15, No. 742

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El difícil camino de la Gloria Los ejercitantes de la Casa Santa de Atotonilco (Primera de dos partes) TEXTO Y FOTOS: GILBERTO HERNÁNDEZ GARCÍA / gilberto@elobservadorenlinea.coM Por todos los cuatro vientos, llegan tus ejercitantes y se vuelven a sus tierras con sus almas ya triunfantes. Pues ya quisiste Padre mío, abrir ya tu santa casa, yo buscaré muchas almas, para que mueran en gracia. Son las doce del día y el sol cae a plomo. Como todos los domingos, desde hace muchos años, el pequeño poblado de Atotonilco, en el municipio de San Miguel de Allende, Guanajuato, se abarrota con miles de visitantes. En el atrio del Santuario de Jesús Nazareno, lugar central del pueblo, el ir y venir de la gente parece interminable. El repicar de las campanas aumenta la algarabía. La calle principal está flanqueada por puestos que ofrecen la parafernalia del lugar: imágenes religiosas —en estampas o «de bulto»—, rosarios, crucifijos, «disciplinas», cilicios, sogas, coronas de espinas, libros de alabanzas, petates, banquitos de madera, entre otras muchas mercancías. De los puestos de comida se desprenden apetitosos olores. Enormes comales y braseros mantienen calientes los alimentos que están a la venta. Llama la atención que, a diferencia de otros

mercados, los vendedores se refieren a sus compradores no como «marchantes», sino como «hermanos»: «¿Qué va a llevar hermano? ¡Aquí hay quesadillas, tortillas, atole, gorditas de comal, un rico caldito, pasen hermanos!» Terminó la Misa de mediodía. Por la puerta principal salen decenas de feligreses; en esta ocasión son más los varones que han asistido a la liturgia dominical, una imagen inusual en los templos católicos del país. En los rostros y en la manera de andar de aquella gente se nota el cansancio; sin embargo, según nos relatan, sus espíritus están satisfechos. Son los «ejercitantes de la Casa Santa». Desde que el sacerdote Luis Felipe Neri de Alfaro dio inicio a su versión de los ejercicios espirituales de san Ignacio de Loyola, el 12 de julio de 1765, aquí asisten numerosos grupos procedentes de diversos puntos del país y allende las fronteras. Durante una semana los «hermanos», «penitentes» o «ejercitantes», se encierran literalmente para expiar sus pecados mediante la oración, la meditación y las prácticas penitenciales. En el páramo, «un lugar santo» Para llegar a este singular destino, hemos recorrido unos ocho kilómetros desde San Miguel de Allende por la carretera que va a Dolores Hidalgo. Un par de kilómetros antes era posible ver ya las cúpulas y el campanario del Santuario de Atotonilco, ese del que, narra la historia patria, tomó Miguel Hidalgo el estandarte de la Guadalupana para guiar a los recién levantados en armas en su lucha por la emancipación de la corona española. Al entrar al lugar no es difícil inferir que la vida toda de este pintoresco pueblo gira en torno al Santuario de Jesús Nazareno y

la Santa Casa de Ejercicios Espirituales, edificaciones levantadas entre 1740 y 1776, gracias al espíritu indómito del padre Alfaro: «un asceta abajeño por adscripción, místico por convicción y santo por tradición», como lo describe el historiador Jorge F. Hernández. El recinto religioso, catalogado como «relicario del barroco mexicano» y declarado patrimonio cultural de la humanidad en 2008, se levanta en medio del páramo desierto —aunque a la fecha se hayan multiplicado las edificaciones—, rodeado de lomeríos espinosos y ojos de agua termales, que ha visto desfilar ejércitos insurgentes, hordas revolucionarias, «tropas de Jesús y tandas de ejercitantes». Es, además, un espacio levantado como nido de virtud y recogimiento, repleto de pinturas y de versos que se contraponen con los vicios y desenfrenos que el mismo fundador censuraba. Así las cosas, si monumental es esta obra arquitectónica, mucho más lo es la obra espiritual que aquí ha pervivido a lo largo de más de dos siglos y medio. «Aquí uno alcanza la salvación» Aunque la «tanda de ejercicios» que le corresponde inicia a las cinco de la tarde, don Salomón Hernández ha preferido llegar temprano junto con el grupo del que él es encargado. «Tengo más de 15 años viniendo; vengo dos veces al año, en marzo y septiembre», dice mostrando con orgullo la credencial que lo acredita como celador, es decir, como responsable de invitar, motivar y traer a los varones de su comunidad —en Río Verde, San Luis Potosí— a los «encierros», para que vengan «a pagar por sus pecados y cambiar de vida». «Yo empecé a venir aquí porque quería oír la Palabra de Dios; aquí por dentro uno alcanza su salvación. Algunos me preguntan: ¿a poco tú ya estás salvado? Yo no digo que ya estoy, digo que me voy a salvar. Pero uno necesita fortalecer el espíritu, porque si uno fortalece sólo el cuerpo y el espíritu no, no estamos completos. Esta es una Casa Santa donde uno oye explicaciones que nunca ha oído de la Biblia; aquí los padres están bien preparados para encaminarnos al Cielo», dice con convicción y nos invita a que hagamos la experiencia. «Somos muchos [los celadores], yo traigo seis hermanos, otros traen quince o hasta cincuenta. Antes venían más, ahora se batalla para que los hombres vengan; siempre ponen pretextos: que no hay dinero, que no hay tiempo, que para qué eso. Los hombres son más sacatones; las mujeres vienen más, ellas sí son entronas», dice, reiterándonos la invitación para «encerrarnos» en el retiro. «¿Que qué beneficios saco? Mire, eso no lo sabe uno sino hasta la hora de su muerte; tú vienes aquí pero no sabes, tú salvas a otra alma y te salvas tú; ese es el objetivo, esa es la esperanza: de que otra alma se salve y así te salvas tú». ¿No es pesado pasar tanto día encerrado?, le pregunto. Me mira con infinita paciencia y al fin responde: «Claro que es pesado, todas las cosas de Dios son pesadas, pero ya estando adentro es difícil salir… porque aunque nadie está a la fuerza, lo que te van diciendo en los sermones te llama la atención y le vas tomando gusto». Y para reforzar la insistente invitación que nos ha hecho, con singular voz canta una alabanza: A tus puertas ha llegado, la niña de la conquista / y te viene a preguntar que si te apuntas en la lista. / Ahí verás qué le respondes aquí en esta petición, / que si te apuntas en la lista conseguirás el perdón… Una visión inspiradora Una constante tradición dice que cierta vez en que el padre Alfaro volvía a San Miguel, después de predicar en el vecino pueblo de Dolores, agotado por el viaje decidió descansar a la sombra de un mezquite que había donde hoy se levanta el famoso Santuario. Al poco tiempo de quedarse dormido «tuvo una visión de Nuestro Señor Jesucristo, coronado de espinas y llevando la Santa

Cruz a cuestas, y que le decía que era su voluntad que aquel sitio se convirtiera en lugar de penitencia y oración, y que, al efecto, se levantara allí un templo»; según narra el cronista sanmiguelense Samuel Rangel. Algunos biógrafos del padre Alfaro, como José Bravo Ugarte, señalan que el clérigo encontraba similitud de estos parajes con los lugares santos de Palestina, particularmente por la configuración de un cerrito, conocido como el Cerrito del Ojo de Agua; por tal razón decidió transformar el lugar en centro de regeneración cristiana. Un negocio impostergable Actualmente hay 30 tandas de ejercicios al año; cada tanda tiene una asistencia promedio de 1700 a 2 mil ejercitantes. Destaca la tanda de Semana Santa que rebasa los 3 mil hermanos, así como las de los meses de julio y agosto, según datos que nos proporciona el rector de la Casa de Ejercicios, el sacerdote Gumersindo Cortés González. Así las cosas, anualmente participan en los retiros más de 50 mil penitentes, de los cuales, el 60% son mujeres. Como don Salomón, los hombres y mujeres de todas las edades que asisten a «ejercitarse», son, en primer lugar, «pueblo puro, gente sencilla, de escasos recursos económicos, con poca preparación en todos los ámbitos, de las zonas rurales, sub-urbanas,

de pueblos típicos de las diferentes zonas de nuestro país; hay también indígenas: purépechas, nahuas, otomíes, mazahuas, huastecos, entre otros», nos comenta el padre Gume. El doctor Antonio Alatorre señala que todos los participantes tienen algo en común: «han dejado de lado sus quehaceres cotidianos, todos sus afanes materiales; se han separado del mundo para atender cada uno de ellos, metódicamente, sin la menor interrupción, a un negocio personalísimo y gravísimo: la salvación eterna».


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MISCELÁNEA 13

27 de septiembre de 2009, AÑO 15, No. 742

OBSERVATORIO ILALUX

DOMINGO XXVI DEL TIEMPO ORDINARIO

LA LUNA DE OCTUBRE

«Más te vale…» (Mc 9, 38-43. 45. 47-48)

Semana del 27 de septiembre al 3 de octubre POR REYNALDO HUERTA CERNA / director@ilalux.com

Saludo, desde Ilalux, a todos los admiradores de la obra de Dios, plasmada en el universo y que con tanta emoción tratamos de presentar en el observatorio partiendo desde esta columna de El Observador de la Actualidad. Por lo pronto hay ciertas dificultades para llegar hasta el observatorio, debido a que se está pavimentando el camino de acceso. Creo que es una inconveniencia necesaria, ya que, cuando se termine, tendremos facilidad para llegar hasta allá con las debidas señalizaciones. En esta semana, compuesta por los últimos días de septiembre y los primeros de octubre, tenemos a Júpiter que dominan la primera parte de la noche. Júpiter con su brillo amarilloso constituye, para los observadores, el objeto obligado. Su resplandor es realmente impresionante. A Marte lo encontramos, en esta semana, un poco después de las 4:00 de la mañana, todavía en la constelación de los gemelos; su brillo de color rojo despierta en nosotros tentación por creer las antiguas suposiciones acerca de la existencia de vida inteligente en su superficie, o aquello que afirmaba el astrónomo Percival Lowell acerca de imaginarios canales formando una fantástica red hidráulica sobre la superficie del sediento planeta. A Mercurio, Venus y Saturno podemos observarlos antes del amanecer, a Venus desde las 6:00 de la mañana, mientras que a Júpiter y Saturno alrededor de las 6:30 de la mañana, inmediatamente antes de la aparición del Sol. En cuanto a Venus, diremos que su excepcional brillo subsiste incluso después del amanecer, y, en condiciones óptimas, se le puede observar todo el día. Hemos tenido noticias de que algunas personas, al tomar una fotografía con zoom, eventualmente y sin pretenderlo, llegan a fotografiar al planeta Venus, y se llevan la sorpresa de que, supuestamente, fotografiaron «un OVNI». En cuanto a Mercurio y Saturno, en esta semana los encontramos prácticamente juntos y su observación será bastante difícil, ya que se encuentran muy cercanos al Sol, Saturno por detrás y Mercurio por delante del astro rey. La Luna llena la tendremos desde el viernes 2 de octubre; ésta es la famosa «Luna de Octubre», la cual, según afirma la conocida canción, «es más hermosa, porque en ella se refleja la quietud». Astronómicamente hablando, esto sucede porque es la luna llena que se verifica en el zenit de la región central de la república mexicana, siendo ésta la razón por la cual se ve más grande y brillante.

Observatorio Ilalux A 2 kms. de la gasolinera del km. 15 carretera Querétaro-Humilpan, comunidad La Mesita, Humilpan, Qro. Informes: celular 442 207 5053.

POR EL PADRE UMBERTO MARSICH, M.X. / umbertomarsich@hotmail.com

En esta ocasión, Juan hace notar a Jesús un hecho inaudito: «Maestro, hemos visto a uno que expulsaba a los demonios en tu nombre, y como no es de los nuestros, se lo prohibimos». La extraña respuesta del Señor

Contrariamente a lo que los discípulos esperaban, el Señor manifiesta su apertura y tolerancia hacia aquellos que hacen el bien, aun cuando no pertenezcan a su grupo: «No se lo prohíban —le contesta Jesús a Juan— porque no hay ninguno que haga milagros en mi nombre, que luego sea capaz de hablar mal de Mí». De esta manera Jesús reprueba la estrecha mentalidad de sus discípulos y, tal vez, también la nuestra. Aquellos que hacen el bien en el nombre de Jesús no pueden sino ser sus amigos. El exorcista, entonces, está de parte de Jesús, quien así sentencia: «Todo aquel que no está contra nosotros, está a nuestro favor». Casi compensando su dura respuesta, Jesús, luego, reconoce el mérito de quien sirve en su nombre a los discípulos. Por ejemplo: dar un vaso de agua en Su nombre. Contra el escándalo

El diálogo de Jesús y sus discípulos continúa. Ahora, lo que Jesús quiere dar a entender a sus discípulos es que se abstengan de escandalizar a los pequeños, o sea, a aquellos hermanos insignificantes, sencillos y sin malicia, que creen en Él: «Al que sea ocasión de pecado para esta gente sencilla que cree en Mí —les dice Jesús a los suyos— más le valdría que le pusieran al cuello una de esas enormes piedras de molino y lo arrojaran al mar». Dar escándalo, en este contexto, significa poner tropiezo a alguien, hacerle caer hasta destruir su fe. El daño que ello trae consigo y la culpa que supone son tan grandes que, para aquel que lo produce, le sería una suerte benigna ser arrojado a lo profundo del mar.

Más te vale…

A continuación, se anuncian otros hechos que Jesús condena tajantemente: faltas morales graves que pueden traer luego, como consecuencia, el derrumbamiento religioso. Manos, pies y ojos, nombrados sólo a manera de ejemplo, pueden convertirse en tentadores para el hombre y, en este caso, Jesús exige la renuncia absoluta a ellos: «Si tu mano te es ocasión de pecado, córtatela; pues más te vale entrar manco en la vida eterna, que ir con tus dos manos al lugar del castigo, al fuego que no se apaga. Y si tu pie te es ocasión de pecado, córtatelo; pues más te vale entrar cojo en la vida eterna… Y si tu ojo te es ocasión de pecado, sácatelo; pues más te vale entrar tuerto en el Reino de Dios…». Al nombrar manos, pies y ojos como los posibles causantes de la ocasión de pecado, Jesús quiere conseguir una forma de expresión lo más impresionante posible, sin que ello excluya ni niegue la mayor profundidad de la raíz de la culpa, o sea, el corazón humano: lugar en el cual se realizan las opciones decisivas que conducen al bien o al mal moral. Se trata de formas de expresión, conscientemente hiperbólicas, por lo cual no tiene sentido el problema de si aquéllos se mutilaron de verdad o no. Lo que importa es el mensaje de Jesús, el cual mira a disuadir a sus discípulos de cualquier experiencia contraria a la fe que profesan, o sea, pecaminosa. El lugar de castigo

Con una cita de Isaías (66, 24), familiar al judaísmo para la descripción de los horrores de la Gehenna, se describe la terrible suerte de los condenados. El gusano roedor que los tortura y el fuego que los atormenta expresan, simbólicamente, el dramatismo del castigo eterno. Esta alusión del Infierno no propone una descripción del más allá, sino que es una exhortación a vivir mejor.


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JÓVENES

27 de septiembre de 2009, AÑO 15, No. 742

Ordena las letras y descubre la palabra oculta Debes encontrar el orden correcto de las letras y formar las palabras. Siguiendo las claves encontradas debes resolver la palabra oculta.

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¿Fue el Lobo Feroz el culpable o lo fue Caperucita? Definitivamente la niña del cuento no ejercitó la virtud de la prudencia En la ultima reunion del Comité Internacional en Defensa del Lobo Feroz (C.I.D.L.F.), el profesor Waltz Freedman terminó su alocucion con estas estremecedoras palabras: «¿Fue el Lobo Feroz el culpable o lo fue Caperucita?». Efectivamente, la narracion de Perrault se presta a muy diversas interpretaciones. No obstante, hay puntos de acuerdo que son indiscutibles y que pasamos a enumerar: + Caperucita sabía perfectamente que podía encontrarse con el Lobo Feroz. + Caperucita no era ajena al hambre del Lobo. + Si Caperucita hubiera ofrecido al Lobo la cesta de la merienda de su abuelita, muy probablemente no habría ocurrido lo que ocurrió.

Al acomodar las letras las palabras que quedan son: CORAZÓN, FAMILIA, IGLESIA, PUREZA, HIJO, SEÑOR, ALTAR. la palabra oculta es: JESUCRISTO. Fuente: http://www.ecatolico.com

Tres cosas ♦ Que defender: El honor, el hogar y la patria. ♦ Que controlar: El carácter, la lengua y la

conducta. ♦ Que meditar: La vida, la muerte y la eternidad. ♦ Que estimar: El valor, la rectitud y el

agradecimiento. ♦ Que detestar: El pecado, la ignorancia y la

ingratitud. ♦ Que evitar: La pereza, la barbarie y la bufonería. ♦ Que salvaguardar: La sinceridad, la libertad y la

audacia. ♦ Que desear: La santidad, la paz y la alegría. ♦ Que admirar: La voluntad, la dignidad y la

gracia.

Humor Humor Humor Humor ¿Qué es becerro? Observar una loma o colina.

Caperucita para darle oportunidad de escapar. + Cuando el Lobo, que ya no sabe que hacer, se come a Caperucita, es porque ya no le quedaba otra solución. Por lo tanto es Caperucita y no el Lobo Feroz quien provoca los instintos naturales de la pobre fiera hambrienta, a la que hay que reconocerle que hizo todo lo posible por no comérsela. Tambien la madre de Caperucita tuvo mucha culpa al no acompañar a su pequeña hija. Estos puntos son, en principio, claros y concisos. Los que se empeñan en desprestigiar al Lobo Feroz no se han parado a pensar en la posible manipulacion que se ha hecho de su figura. Anónimo

Para mentes V DA O I

M

S

¿Qué es dilemas? Háblale más. ¿Qué es nitrato? Apatía por hacer algo. ¿Qué es Rebeca? Estudiante que obtuvo beca en dos oportunidades. ¿Qué es diademas? 29 de febrero. ¿Qué es meollo? Me escucho. ¿Qué es consuelo? Alivio que siente un paracaidista al tocar tierra.

Olvidó su permiso de conducir Una señora dejó olvidado en casa su permiso de conducir. Al salir no se detuvo en un paso a desnivel, despreció una señal de dirección prohibida y viajó tres cuadras en dirección contraria por una calle de sentido único. Todo fue observado por un agente de circulación, quien, sin embargo, no hizo el menor intento para impedírselo. ¿Por qué? SOLUCIÓN: La señora iba a pie, no en coche.

SOLUCIÓN

+ El Lobo no ataca inmediatamente a Caperucita sino que, al contrario, conversa con ella. + Es Caperucita quien da pistas al Lobo y le señala el camino de la casa de la abuelita. + La abuelita no era muy brillante que digamos, puesto que confundió a su nieta con el Lobo. + Cuando Caperucita llega y el Lobo está en la cama con la ropa de la abuelita, Caperucita no se alarma. + El hecho de que Caperucita confunda al Lobo con la abuelita demuestra claramente que la niña iba poquiísimo a ver a su abuelita. + El Lobo, con esas preguntas tan tontas y directas, quiere alertar a


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FAMILIA

27 de septiembre de 2009, AÑO 15, No. 742

AL MARGEN…

RESPUESTA A TUS PREGUNTAS

LA FAMILIA, PRIMERA ESCUELA DE

¿Qué hago? Mis papás se van a divorciar

LA CONVIVENCIA HUMANA POR JUAN CARLOS MORENO ROMO / moreno@uaq.mx

Dispersas por el campo hay muchas piedras tables, o bien de avestruces o de tortugas hermétiásperas y angulosas, que contrastan con las pie- camente blindadas en el más desdeñoso mutismo o dras perfectamente pulidas que nos encontramos en las actitudes más superficialmente estereotipaen los cursos de los ríos, o en la arena de las playas, das, de donde difícilmente saldrán para un verdajunto al mar. Las primeras yacen inmóviles en su dero encuentro «con el otro», como ellos dicen, o soledad, o en su falta de roce y relación; a las se- «con las demás personas», para decirlo mejor o como gundas el constante choque Dios manda. de las unas con las otras las En una ciudad de ese triste Familia y mundo moderno ha ido puliendo, y les ha dado Una vez, en un importanese aspecto tan agradable, y «primer» mundo, un te Instituto de Investigaciotan suave al tacto, que hace nes Científicas de una impoque algunas personas las co- europeo recién casado nos nente ciudad de ese triste «prileccionen como si de joyas se contó que él y su esposa mer» mundo, en donde estatratara. tenían planeado tener sólo ba yo, que ahí vivía, para Soledad y egoísmo acompañar a un amigo mexidos hijos, pues las cano que defendía ese día su El más terrible de los males de las sociedades del lla- camionetas que les gustaban tesis de química, me llamó mumado «Primer Mundo» es el sólo tenían espacio para que cho la atención el comportamiento de un europeo muy de la —en ellas cada vez más invencible— soledad. Tras viajaran en ellas cuatro jovial que, en tremendo contraste con sus compatriotas, las apariencias de revista de pasajeros. Además, nos dijo conversaba abiertamente con moda que todo mundo ostenta en esas «sociedades idea- que en su casa habían sido nosotros y parecía ser una persona perfectamente norles» de las que todos querría- tres, y que no había sido mal. mos, a primera vista, formar parte, y tras la impecable «ci- fácil pues había tenido que Recién casado, no tardó en contarnos que él y su esvilidad» de quienes circulan aprender a convivir con sus posa tenían planeado tener en ellas en perfecto apego a sólo dos hijos, pues por un los códigos de la ruta, lo mis- hermanos lado las camionetas que les mo en coche que a pie (y desde luego ni se empujan ni se apretujan, como los gustaban sólo tenían espacio para que viajaran en usuarios tercermundistas del metro de la ciudad de ellas cuatro pasajeros cómodamente instalados, y México), los individuos de esas sociedades alta- por el otro, los boletos de avión eran decididamenmente desarrolladas, y paradójicamente al mismo te caros, y no alcanzaba para más con el sueldo de tiempo reprimitivizadas, apenas y conservan algo una empleada y un investigador —y ellos, desde luego, no podían vivir sin irse de vacaciones. de «personas» propiamente dichas. Nos contó, para reforzar su argumento, que en En lo que al trato humano se refiere, detrás de esos individuos también altamente calificados, al su casa habían sido tres, y que a él le había tocado menos en lo que a todas sus competencias profe- ser el de en medio, y que no había sido fácil ocupar sionales se refiere, los «bárbaros» que tenemos la ese lugar; que había tenido que aprender a convivir ocasión de convivir con ellos descubrimos muchas con sus hermanos y a adaptarse, en suma, a muveces con azoro a meros niños berrinchudos a quie- chas situaciones complicadas. Es por eso, pensé, nes nadie puso en su más temprana edad los debi- que éste no es como los demás europeos, y es por dos límites. Y o bien se trata de individualidades no darse él cuenta de ello que sus hijos serán, los perfectamente egocéntricas y francamente insopor- pobres, como los demás.

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Hola. Mi nombre es Daniela y tengo 12 años. Mi problema es que mis papás se acaban de separar y se van a divorciar. Los dos me quieren jalar para su lado, con chismes y regalos. No sé qué hacer. Querida Daniela: estás pasando por unos momentos difíciles, con tu edad y los problemas de tus papás. Tu posición debe ser, dentro de lo que se pueda, de imparcialidad: no ponerte del lado de ninguno de los dos. Puedes hablar con ellos y decirles lo incómoda y triste —entre otros sentimientos— que te sientes cuando te hablan mal el uno del otro y te cuentan chismes, o cuando tú sientes que te tratan de ganar con regalos. Diles lo que los quieres y los respetas, pero que son sus problemas y que no puedes tú estar en medio de ellos. Georgína León Portilla ___________________________________________

Me enteré de una infidelidad MI nombre es Carola. Me acabo de enterar de que a mi hermana menor su esposo le es infiel; ya lo vieron otras personas y conocen a su «novia», con la que tiene una hija. No sé qué hacer, si decirle o no a mi hermana.

PINCELADAS

SONREÍR Y SALUDAR POR EL PADRE JUSTO LÓPEZ MELÚS

Hay que fundar la Sociedad de la Sonrisa Gratuita. Solo habría una obligación: sonreír a todo aquel que cruce con nosotros en calles y autobuses, ascensores y bares. Al principio seriamos sospechosos: ese tío algo buscará. Pero cuando vieran que no es así, la sonrisa se contagiaría y todos respirarían confianza y amor.

Una taquillera del metro entregó a un viajero la vuelta del dinero que la víspera había olvidado devolverle otra compañera. «¿Y cómo sabe que soy yo?», preguntó el pasajero. «Muy sencillo. Mi compañera me dijo: dale el cambio a ese señor que todas las mañanas sonríe y dice buenos días». Aún recuerdo la sonrisa de una taquillera cuando, volviendo de la Misa de Gallo, le felicité por Navidad.

Carola: la relación de pareja es algo sumamente delicado, frágil e íntimo.Es muy difícil poder hablar de una infidelidad de otra persona sin estar cien por ciento seguro. Tú me dices que te lo han dicho a ti, a ti en lo personal no te consta. Es mejor que esperes un tiempo a que tú puedas estar totalmente segura; ya entonces podrás decidir si hablan tus papás y tú con tu hermana, o qué hacer; pero hay que tener cuidado de no herirla o hasta de deshacer un matrimonio por algo que no te consta. Georgína León Portilla Quien responde es psicóloga clínica con enfoque humanista. Comuníquese con ella al teléfono (442) 245-8516 / 15. Cel. 044-442-219-7499. ginaleonportilla@gmail.com


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NIÑOS

27 de septiembre de 2009, AÑO 15, No. 742

¿Eres perezoso? Querido paciente, te habla el doctor Lucas: Dime: ¿Cuántas veces al día pones mala cara o cara de amargado? ¿Cuántas veces al día estás desganado a la hora de hacer lo que tienes que hacer? ¡Ah, amigo!, ya empiezo a ver tu problema de fondo: la raíz de tu desgana se llama pereza. Responde sinceramente a mis preguntas: 1.- Tengo que ir a la escuela y normalmente reacciono así: a) Voy con gusto porque es algo bueno para mí. b) Es algo que me agota, me fastidia, me aburre, me cansa… no hay quien lo aguante. c) No me encanta pero me lo tomo cada día con ánimo. 2.- Si tengo frío y la puerta está abierta pero yo estoy tumbado viendo la tele: a) Me levanto rápidamente a cerrarla. b) Aguanto el frío y espero hasta que entre o salga alguien para pedirle que la cierre c) Me tapo con los cojines del sofá y, finalmente, como sigo teniendo frío, me levanto a cerrarla. 3.- Si suena el despertador y ya es hora de levantarme: a) Refreflexiono durante media hora si de verdad ha sonado mi despertador o si lo he soñado. b) Salto como una chispa de la cama. c) Lo apago y desde la cama empiezo a “trabajar” con mi mente diciendo: Voy a levantarme, voy a asearme, voy a desayunar, voy a... 4.- Ante cualquier actividad relacionada con Dios, como rezar, ir a Misa, hacer una obra de caridad, etc, ¿cómo reacciono? a) Me parece algo estupendo pero es una lástima que siempre me pille cansado y no pueda ir. b) Dios sabe que aunque me quede tumbado en el sillón también rezo. c) Hago todo lo posible por poner a Dios en primer lugar, aunque eso me suponga un esfuerzo. Si al responder resultó que siempre te esfuerzas, te doy un aplauso por no ser perezoso. ¿Verdad que merece la pena vivir para servir a los demás?¿Conoces a chicos a quienes todo les aburre? Seguro que sí. Se aburren porque muchos de ellos son perezosos: en levantarse, en estudiar, en asearse, en servir a los demás… ¿Quieres hacer una obra de caridad? Ayúdales con tu buen ejemplo a sacudirse la pereza y así empezarán a disfrutar de la vida. Pero si al responder resultó que tienes poca o mucha pereza, entonces espero haber llegado a tiempo para curarte. La pereza crea un círculo vicioso: si tienes pereza no haces nada, y si no haces nada te da más pereza. Rompe este círculo de una vez y échale ganas, aunque no las tengas, diciendo en cada cosa que te cuesta: “¡Por Ti, Señor Jesús! ¡Por ti, Virgen María! ¡Ahora mismo lo hago!”. Así desaparecerá la pereza. No huyas del trabajo. Si sólo buscas estar cómodo, ¿cómo piensas entrar en el Reino de los Cielos si Cristo ha dicho que sólo entrarán aquéllos que se esfuercen? Espero que decidas cambiar para que Jesús no tenga que decirte: «Siervo malo y perezoso» (Mateo 25, 26). Resumido de El Hogar de la Madre

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— Doctor, creo que necesito vitaminas A y B. — Está tan pálido que creo que lo voy a recetar todo el abecedario.

Tenía un sueño tan pesado, tan pesado, que amanecía bajo la cama. ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○

○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○

Era tan avaro, tan avaro, que no prestaba ni la menor atención. ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○

Había un señor tan flaco, tan flaco, que no tenía intestino grueso.

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El Observador


El Observador de la Actualidad 742  

Periodismo católico. Versión impresa. Año 15 No.742 Debemos mirar nuestra historia patria con ojos de fe

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