Cultura elCaribe, SÁBADO 18 DE JULIO DE 2020
elcaribe.com.do
Mujeres Análisis del negras en Saint lema Dios, Domingue Patria yLibertad
Jon Ventura, artista por encima de todo
Antonino Vidal Ortega empieza a explorar los vínculos que desarrollaron las mujeres negras en el Saint Domingue colonial. P.6
Los dificultades que ha debido enfrentar no le impidieron continuar con lo que entiende es su vocación, las artes plásticas. P.10
Monseñor Ramón de la Rosa y Carpio analiza el lema de la nacionalidad dominicana: Dios, Patria y Libertad e invita a valorarlo en sus dimensiones. P.9
JOSÉ MERCADER 666mercader@gmail.com
E
Jesús, Mateo y Felipe Alou. FIRMA FOTO
Hermanos en pelota que dejaron huellas La gracia de disfrutar tres hermanos en un mismo equipo de béisbol
s una curiosidad, sin dejar de tener un fuerte atractivo, ver dos hermanos en cualquier deporte. Venus y Serena estuvieran menos en el figureo mediático de no haber sido hermanas al igual que lo fueron Michael y Ralf Schumacher en su fórmula 1, sin negar que Fangio, sin tener un solo primo, sigue recordado como el piloto primero. En la pelota hay más de 400 casos en que dos hermanos estuvieron en las Grandes Ligas y en el sitio internet del Baseball Almanac ( https://www.baseball-almanac. com/family/fam1a.shtml ) hay una lista donde se puede ver a todos en orden cronológico y con sus estadísticas. Una joya para el que le guste la pelota, ¿noverdá Tomás? Pero si ya dos hermanos era un atractivo, tres en un mismo equipo, ya era un deleite supremo para el verdadero fanático. Muchísimo antes que Felipe, Mateo y Jesús fueran firmados por los Gigantes casi recién mudados de New York para San Francisco en la primera expansión del Baseball de Grandes Ligas, otros tríos de hermanos lucieron uniformes de equipos profesionales como lo fueron Hugh, Charlie y Andy High; Joe, Luke y Tommy Sewell que a lo mejor no le dicen nada porque hace un buen rato de eso; pero más recientemente seguro que habrán oído mencionar a Joe, Vince y Dom Dimaggio un trío de italianos que llegaron a la fama por los estacazos de Joe y su habilidad con el guante en el equipo de los Yankees. A ello se sumó el matrimonio con Marilyn Monroe que más de un americano soñaba con su cabellera de oro después que Hugh Hefner inaugurara su revista Playboy con ella en portada en el 1953. Joseph Paul Dimaggio llegó a los Yankees con 21 años en el 1936 para patrullar el center con el número 9. No pudo usar el 5 en su debut porque el siori Frankie Crosetti lo llevaba a cuesta desde el 1932. En el 36 le ofrecieron el 1 y así Joe lució el 5 hasta el final de su carrera en el 1951 con tres años de descuento (43,44,45 por la imbecilidad de la guerra). Los Boyer fueron muy destacados sin tener ninguna conexión familiar con el Boyer del Palacio de Borgella de la ocupación haitiana del 1822. Gracias a Ken Boyer, Cloyd y Clete fueron conocidos. l